Búsqueda en fuentes externas a la Biblia de las evidencias de la permanencia de Israel en Egipto previas al Exodo Parte 5


Búsqueda en fuentes externas a la Biblia de las evidencias de la permanencia de Israel en Egipto previas al Exodo Parte 5

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Objeciones encontradas

Josias y Manasses (El Escorial)

Josías y Manasses (El Escorial)

Se colige que el libro del Deuteronomio no es de redacción (o de creación plena) por parte de Josías 1 y su cuerpo de escribas; se cree que sobre material más antiguo fue elaborado, aprovechando del rey esta hechura para consolidar sus aspiraciones sobre todo Israel, defendiendo de facto la unicidad del pueblo en sus creencias y en su organización política.

«El rey Josías transformó la tradición familiar de la fiesta de la Pascua en una celebración religiosa. Esto implicaba el sacrifico del cordero pascual en el contexto del culto y según Dt. 16, solo se podían hacer sacrificios en el templo de Jerusalén. Esto fue un motivo más para que Jerusalén fuera el centro de la actividad israelita y judaica, dando lugar a las peregrinaciones anuales con motivo de la Pascua.»2

La astucia del gobernante (y sus asesores, el cronista Safán, los ministros Ajicán, Acbor, Asaías y Yoaj, así como la profetisa Hulda) radicó en saber leer las circunstancias sociopolíticas y religiosas de su pueblo, percibió que a su religión le faltaba atractivo frente a las volátiles e incultas masas de su nación y que debía hacerla tanto o más atractiva que los cultos paganos de babilonios y fenicios.3 El primer eslabón de esta campaña fue la re-implantación de la celebración de la pascua, solo que ahora se reunirían todos lo judíos al unísono en Jerusalén y el rey corría con los gastos de la misma. La siguiente fase del proyecto era presentar la historia nacional con colorido y heroísmo, con un meta-protagonismo de los locales por sobre los imperios dominantes, para usufructuar algo del nacionalismo acérrimo que vivían sus gobernados luego de un siglo de dominación asiria. En esta fase del plan, de poner por escrito, (no para lectura directa del inculto populacho pero sí para que fuera escuchado por éstos), la historia judía, hubo que recopilar información de los documentos disponibles a la fecha, en los archivos del templo y del palacio, en la tradición oral de ancianos del norte (de donde surgieron los relatos de Josué, por ejemplo).

El peso del testimonio tradicional 4

Todo el peso del testimonio tradicional es abrumador en favor de Moisés como autor del libro de Deuteronomio. Por más que nos remontemos en el tiempo no encontramos que se sugiera otro nombre. Sólo algunos eruditos modernos lo han puesto en duda.

Se añade a este testimonio tradicional la autoridad de Jesucristo y los apóstoles:

(1) “Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa” (Deuteronomio 24: 1).

“Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla? El les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así” (Mateo 19: 7, 8).

(2) “Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco” (Deuteronomio 25:5).

“Maestro, Moisés nos escribió que si el hermano de alguno muriere y dejare esposa, pero no dejare hijos, que su hermano se case con ella, y levante descendencia a su hermano” (Marcos 12:19).

(3) “Esta, pues, es la ley que Moisés puso delante de los hijos de Israel” (Deuteronomio 4:44).

“Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Juan 1:17).

“¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme?” (Juan 7: 19).

(4) “Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis”(Deuteronomio 18:15)

“Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret” (Juan 1: 45).

“Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable” (Hechos 3: 22).

(5) “Cuando se hallare en medio de ti, en alguna de tus ciudades que Jehová tu Dios te da, hombre o mujer que haya hecho mal ante los ojos de Jehová tu Dios traspasando su pacto, que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo cual yo he prohibido; y te fuere dado aviso, y después que oyeres y hubieres indagado bien, la cosa pareciere de verdad cierta, que tal abominación ha sido hecha en Israel; entonces sacarás a tus puertas al hombre o a la mujer que hubiere hecho esta mala cosa, sea hombre o mujer, y los apedrearás, y así morirán. Por dicho de dos o de tres testigos morirá el que hubiere de morir; no morirá por el dicho de un solo testigo. La mano de los testigos caerá primero sobre él para matarlo, y después la mano de todo el pueblo; así quitarás el mal de en medio de ti” (Deuteronomio 17: 2-7).

“El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente” (Hebreos 10: 28).

La edad del libro se confirma por el tipo de expresiones hebreas usadas y por los hechos y marcos históricos presentados. Estos y otros hechos testifican en favor de Moisés como el autor.

Autor de Deuteronomio.

«La autoría de Moisés fue creída durante siglos, tanto por judíos como por cristianos. La iglesia católica aceptó hace tiempo las aportaciones científicas de la crítica literaria, y las investigaciones hermenéuticas, tanto aplicadas a este texto como a toda la Biblia, aunque sectores más tradicionales insisten en una interpretación literal del texto. Lo mismo cabría decir de las iglesias protestantes, y del judaísmo. En cada una de estas confesiones religiosas encontramos sectores que han admitido las aportaciones de la ciencia aplicada a la hermenéutica Bíblica, y otros que se resisten a ello. »(Wikipedia)

«La Torá ha sido atribuida tradicionalmente al patriarca Moisés. El Deuteronomio es, en consecuencia, el discurso con el cual el legislador se despide de su pueblo en los llanos de Moab (Deut. 1:5).

Sin embargo, los judíos que se encuentran frente a él escuchándolo no son los mismos que se encontraban al pie del monte Sinaí. Han pasado por mil tribulaciones; conocen las tentaciones de la idolatría, a los falsos profetas y también a los verdaderos. Conocen también a los reyes traidores.

Moisés entrega a estas gentes la Segunda Ley como prolongación y epítome de la primera: la voz de la reforma religiosa será la herencia de los hebreos complementando a la entrega de la tierra por parte de Yahvéh. Ambas serán los bienes primordiales de los judíos en este nuevo país y en el futuro.

La crítica literaria aplicada a los textos bíblicos, ha puesto en evidencia que no se puede atribuir el texto a Moisés, ya que responde a situaciones históricas posteriores. En efecto, la insistencia temática en la unidad de Dios, la unidad del Culto, la unidad de la Ley y de la Tierra pone en evidencia una época de crisis en la que esto ya no se realiza. El libro del Deuteronomio es un compendio de textos escritos en diferentes épocas, y proveniente de diversas fuentes, como lo son una buena parte de los libros de la Biblia. Este libro cobró una especial relevancia en el reinado del rey Josías, bajo el cual fue descubierto el manuscrito en el Templo. El libro, y la tradición oral que los sustentó pudieron haber sido llevados por escribas que huyeron del Reino del Norte, a la sazón invadido por las tropas asirias del rey Sargón II, quien tomó la ciudad de Samaría, capital del Reino del Norte, en 721.» (wikipedia)

Quizás sea posible que el libro haya sido reorganizado, recompilado, revisado su vocabulario, unificado distintos documentos, pero no escrito totalmente durante la época del rey Josías.Por eso yo descarto totalmente la teoria del fraude pío.

De la forma mas expllcita, y quizás con mayor insistencia que las otras partes del Pentateuco, este libro designa a Moisés como su autor. Comienza con estas palabras: «Éstas son las palabras que habló Moisés a todo Israel…» (1:1). Se dan detalles precisos de fecha y lugar (w. 2-6; 4:44-46). Moisés es mencionado más de 40 veces, en general como la fuente autorizada de tal o cual declaración; con mayor frecuencia habla en primera persona. Hacia el final del libro, leemos: «Escribió Moisés esta ley, y la dio a los sacerdotes… y a todos los ancianos de Israel» (31:9). «Y cuando acabó Moisés de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta el fin, dio órdenes Moisés a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehová, diciendo: Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová nuestro Dios, y esté allí por testigo contra ti» (31:24-26). Los eruditos , respetuosos con las Escrituras descubren aún pruebas adicionales de la genuinidad de este libro: el carácter general de esta obra, la naturaleza de sus exhortaciones, los mandatos dados en vistas a la conquista, la legislación militar dada a un pueblo nómada acerca del tema de establecerse definitivamente de una manera sedentaria, el espíritu, en fin, que anima estas magníficas páginas, todo esto está evidentemente en relación con la época mosaica, y en absoluto con un período ulterior. Si este libro no fuera de Moisés, sería difícil considerarlo como otra cosa que una falsificación literaria indigna de figurar en las Escrituras.

Opinión de los críticos acerca de la cuestión del autor. Entre los libros del Pentateuco, el Deuteronomio es particularmente atacado por los críticos, que niegan dogmáticamente su mosaicidad. Pretenden ellos que el autor fue un profeta desconocido que escribió «a la manera de Moisés» entre el 715 y el 640 a.C. El libro hubiera sido entonces publicado por primera vez (hallado en la «casa de Jehova»), en el año 18 del rey Josías, con el fin de apoyar la gran reforma religiosa entonces en curso (2 R. 22-23). La principal razón de proponer tal fecha es que los libros del AT no repiten de una manera explícita el mandato de Dt. 12:1-7 con respecto al santuario central. Así, argumentan ellos, esta ley no hubiera sido promulgada hasta la época de Josías. Sin embargo, el examen sin prejuicios de Deuteronomio revela que sus leyes habían sido puestas por escrito, conocidas, y aplicadas cuando Israel entró en Canaán. Se puede dar asimismo pruebas de ello. Jericó fue «dada al anatema» (Jos. 6:17-18), en base de Dt. 13:15ss. Después de la toma de Hai, el pueblo solamente tomó «las bestias y los despojos de la ciudad» (Jos. 8:27), según las instrucciones de Dt. 20:1-4. El cadáver del Rey de Hai fue bajado del madero antes del anochecer (Jos. 8:29;dt. 21:23). El altar del monte Ebal (jos. 8:30-31) recuerda a Dt. 27:4-6.

La misma ley del santuario central era conocida ya temprano en la historia de Israel: Las tribus establecidas al este del Jordán afirmaron que su altar memorial no tenía en absoluto la intención de tomar el lugar del altar del santuario (Jos. 22:29; Dt. 12:5). Por otra parte, vemos que Elcana iba cada año a Silo, donde el culto tuvo su primer centro. Después de la destrucción de Silo, y de un período de guerra, Samuel sacrificó en Mizpa, Rama y Belén, siendo que la reglamentación de Dt. 12:10-11 se aplicaba a las épocas de reposo y de seguridad. El avivamiento de Ezequías (2 R. 18:4, 22) no se concebiría sin conocer Deuteronomio y su ley singular con respecto al santuario central, ley que era conocida igualmente de los profetas del siglo VIII. Es preferible atenerse a los hechos claros que seguir la retorcida argumentación, basada nada más que en hipótesis insostenibles, frente a las que, además, se levanta el testimonio directo y totalmente decisivo de la sanción dada al libro por el mismo Hijo de Dios, al citar tres de sus pasajes (Mt. 4:4, 7, 10; Lc. 4:4, 8, 12), en respuesta a las tres tentaciones de Satanás, como palabra de Dios.

¿Quién es el autor de Deuteronomio? 6

Deuteronomio es un libro bíblico del Antiguo Testamento y del Tanaj hebreo. Se ubica en el quinto lugar, precedido por Números y es, en consecuencia, el último texto de la Torá (“La Ley”) y, para los cristianos, del Pentateuco (“Las Cinco Cajas” donde se guardan los rollos hebreos). En las Biblias cristianas, se encuentra antes de los Libros históricos, el primero de los cuales es Josué.  (Wikipedia)

Portada del Deuteronomio en la "Biblia de San Paolo".

Portada del Deuteronomio en la “Biblia de San Paolo”.

Para decirlo de una vez, ningún otro hombre que ha vivido desde la creación de Adán hasta estos días, con excepción de Moisés, podría haber sido el autor de estos treinta y tres capítulos. Digan lo que quieran los altos críticos, el que atribuye este libro a cualquier otro hombre carece tanto de sentido literario como espiritual. Puede ser un erudito en cuanto a libros, pero enfáticamente es un tonto en cuanto al sentido literario y espiritual.

El comentario de los altos críticos sobre Deuteronomio por uno en el “Expositora Bible” es tan vergonzoso como venenoso. El “Bible Commentary” sobre la introducción en Deuteronomio da este ejemplo del valor de la crítica radical: “En verdad no podría aducirse evidencia más convincente de que este método de crítica no merece confianza que los resultados de su aplicación a Deuteronomio. Los eruditos de antaño, Gesennius, de Wette, Ewald, Bleek, etc., no vacilan en afirmar que Deuteronomio fue escrito mucho tiempo después de que existiera el resto del Pentateuco en su presente forma. La nueva escuela ve con igual certidumbre que Deuteronomio fue la cantera original del cual los escritores que se dedicaban a producir los libros precedentes sacaron sus materiales.”

Como ya cometamos con anterioridad, Israel Finkelstein, en un reportaje al diario argentino  La Nacion, tambien comentó que «Hacia fines del siglo VII a.C. hubo en Judá un fermento espiritual sin precedente y una intensa agitación política. Una coalición heteróclita de funcionarios de la corte sería responsable de la confección de una saga épica compuesta por una colección de relatos históricos, recuerdos, leyendas, cuentos populares, anécdotas, predicciones y poemas antiguos. Esa obra maestra de la literatura -mitad composición original, mitad adaptación de versiones anteriores- pasó por ajustes y mejoras antes de servir de fundamento espiritual a los descendientes del pueblo de Judá y a innumerables comunidades en todo el mundo.»7

Origen Mosaico:8

La tradición judeo-cristiana considera todo el libro como obra del propio Moisés9. Sin embargo, en la Edad Mediado faltaron quienes atribuyeron parte del libro a Josué 10 En el siglo xix los críticos independientes lanzaron la idea de que el Deuteronomio es el libro de la Ley descubierto en el templo de Jerusalén bajo Josías (621 a.C.)” Esta idea, que había sido propuesta ya por San Atanasio y San Jerónimo (si bien éstos admitían el origen mosaico del Deuteronomio), fue generalizada en la teoría de las cuatro fuentes welhau-senianas, con la afirmación subsiguiente de que la composición de ese documento no es anterior al propio rey Josías. El hallazgo del libro habría sido un fraude piadoso inventado por los sacerdotes para autorizar la reforma religiosa con la idea de la centralización del culto en el templo de Jerusalén[11. Para confirmar esta hipótesis se arguye que algunas instituciones de las que se habla en el Deuteronomio son de época posterior a Moisés, como la de la monarquía y la judicatura. Por otra parte, las ideas teológicas y el enfoque moral parecen de la época de la predicación profética.

Contra la hipótesis del fraude piadoso se arguye que:

1.ya en el siglo IX antes de Cristo, el rey Amasias (796-768) conocía la prescripción de Dt 16:4, según la cual los hijos no debían ser castigados por los pecados de los padres, y se atribuía esta ordenación a Moisés[12].

2. Por otra parte, el rey Ezequías (727-698) había intentado una reforma religiosa, en la que se centralizaba el culto en el templo de Jerusalén[13].

3. Por otra parte, es incomprensible en los siglos IX-XIV la orden de exterminar a los cananeos y amalecitas de Dt 20:16-18 y 25:17-19, ya que eran poblaciones extinguidas para aquellos tiempos de la monarquía. Esa ordenación más bien refleja los primeros tiempos de la ocupación de Canaán por los israelitas. Todo esto prueba que el Deuteronomio es anterior al 621, que fue encontrado el libro de la Ley.

4. Se supone que, en tiempos de la persecución de Manasés, este libro fue escondido en los cimientos del templo, y después fue encontrado fortuitamente cuando se hicieron las obras de reparación del tiempo de Josías[14].

5. Después de afirmar que la indicación de Dt 31:24 sobre la redacción de “un libro con las palabras de la Ley” por Moisés no ha de aplicarse a todo el Deuteronomio como hoy le tenemos, sino al conjunto de la Ley, afirma que la expresión Moisés escribió no ha de tomarse al pie de la letra como la otra de Dios dijo a Moisés, teniendo en cuenta que la seudonimia era un recurso literario corriente en la misma literatura bíblica, como aparece en el caso del libro de la Sabiduría, atribuido a Salomón. Por otra parte, la legislación deuteronómica se presenta como la repetición de la Ley (”misneh hattorah”); es decir, del conjunto legislativo de la época del desierto. Así, pues, si el código de la alianza es mosaico, lo es también sustancialmente la legislación deuteronómica, que está calcada sobre las tradiciones legales del desierto. Por eso, el autor del Deuteronomio “ha sido lógico, y ha puesto el nombre de Moisés a lo que él consideraba su obra”[15].

Sustancialmente, el núcleo legislativo del Deuteronomio es mosaico, como lo es el del Pentateuco en general.

Esto no quiere decir que ese núcleo no se haya desarrollado orgánicamente y desde dentro (conforme al espíritu y esquema mosaico); posteriormente, conforme a las exigencias nuevas de los tiempos, “el legado religioso de Moisés no podía conservarse en el curso de la historia de Israel, sino en la medida en que se formularan nuevas regulaciones, adaptadas a las circunstancias, que necesariamente cambian, mas siempre según el espíritu del gran legislador; debido a esto, por ficción literaria, se ponían en boca del mismo Moisés todas las determinaciones y ordenanzas, que no hacían sino poner por obra la revelación del Sinaí, valedera para todos los tiempos, y de la que Moisés era el depositario.

Se puede admitir, no sin verosimilitud, que la amplitud y la precisión de la reforma de Ezequías (716-715) supone una codificación de las leyes antiguas… Que con ocasión de esta reforma la ley de centralización en particular haya sido añadida a una codificación de textos legislativos que habrían visto la luz en el reino del Norte, y que los levitas hubieran traído a Jerusalén después de la caída de Samaría, nada tiene de inverosímil.”16 

Es la opinión de Cazelles: “Cuando la caída del reino del Norte (722) algunos levitas, huyendo de la dominación extranjera, se refugiaron en Jerusalén y llevaron consigo algunas de estas colecciones… La ley de la unidad del santuario se explica muy bien en esta fecha; los antiguos santuarios célebres del Norte han prevaricado y acaban de desaparecer, mientras el de Jerusalén acaba de librarse de Senaquerib en 701, sirve de residencia al arca santa y es considerado por los profetas como el lugar por excelencia de los oráculos divinos17.

El santuario se remontaba a David; pero más allá de David, demasiado judío, es hasta Moisés, mediador de la alianza, y hasta la tradición mosaica, fuente de la unidad religiosa en Israel, hasta donde había que remontar.

Así, el autor del Deuteronomio incluyó su compilación en una especie de comentario teológico, discursos puestos en boca de Moisés, el mediador de la alianza. Recordando al principio el Decálogo, fundamento de la alianza, el autor enlazaba con él toda la legislación posterior, procedente de Dios no directamente, sino por intermedio de Moisés… Hay demasiada relación entre la reforma de Josías y las exigencias deuteronómicas para no admitir un lazo de unión entre el Deuteronomio y esta reforma… Sobrevino la catástrofe del 589-588, y fue entonces cuando el yahvismo mostró toda su vitalidad.

Paralelamente a la misión de Ezequiel, Dios inspiró una segunda edición del Deuteronomio, según el mismo espíritu de la primera, pero con vistas más precisas sobre el destierro, una marcada insistencia sobre las perspectivas de liberación (4:25-31 y final del cántico de c.32); por fin, una atención más sostenida a las ideas de la Sabiduría. Esta edición añadió los c.1-4, que insisten sobre la conquista, imagen de la reconquista que esperan los desterrados; añadió un gran párrafo a las maldiciones del c.28 y completó el c.31 en función del gran cántico del c.32… Este mismo autor ha añadido probablemente algunas notas en los discursos (10:6-9) y en las leyes redactadas o compiladas por su predecesor. Puede que sea también él quien ha operado el trabajo final de fusión entre el Deuteronomio y el documento antiguo”18. El P. R. De Vaux supone también que la compilación del Deuteronomio es sustancialmente de la época de Ezequías19. Por nuestra parte, creemos que, en efecto, el Deuteronomio refleja la predicación teológica del siglo VIII antes de Cristo, aunque creemos verosímil que la redacción del mismo se deba a levitas del reino del Norte, pues no es fácilmente concebible que la clase sacerdotal de Judá haya admitido una elaboración hecha por los que eran considerados como cismáticos frente a la tradición de Jerusalén.

Doctrina Religiosa.
La principal preocupación del deuteronomista es evitar que los israelitas tomen parte en los cultos idolátricos. Es la obsesión de la predicación de los profetas. Las infiltraciones paganas en el pueblo eran cada vez mayores, y era preciso recordar los grandes postulados de la religión mosaica como fue concebida en los tiempos heroicos del desierto. El sincretismo religioso fue siempre un peligro para los israelitas, ya que éstos no tenían inconveniente en asociar al culto de Yahvé prácticas de origen cananeo. Por eso se ordena la extirpación de los cananeos y se prohíbe tener relaciones con ellos 20.

Por la misma razón deben desaparecer todos los lugares de culto paganos: santuarios, altares, estelas e imágenes21.

a) Yahvé es el Dios del universo. Es el único22, el Creador de cielos y tierra(Dt 7:2-4), el Dios de los dioses (Dt 7:5-25) Como tal es celoso de su gloria y no admite competencias de los ídolos (Dt. 4:35-39). Es trascendente y omnipotente (Dt 10:14), es santo (Dt.10:17) y justo (Dt. 4:24; 5:25; 6:15). Es también un Dios amoroso y benevolente (Dt. 7:16; 20; 22), que ama a Israel como a un hijo (Dt. 7:6; 14:21; 23:13) y está dispuesto a perdonarle si sinceramente se arrepiente (Dt.9,4-5; 32,4).

b) Es el Dios de Israel, que le ha elegido para dar cumplimiento a las promesas hechas a los patriarcas (Dt. 7:8; 23:6). Esta elección se concretó en una alianza con Abrahán y con el pueblo en Horeb. El Deuteronomio es el documento solemne que contiene las cláusulas de esta alianza. De ahí arrancan las obligaciones de Israel como nación.

c) Culto.-Los israelitas deben sentir un temor reverencial ante Yahvé poderoso y justiciero (Dt.8:2; 3; 16), y ese temor ha de manifestarse en la observancia de la Ley (Dt. 30:1-10). Pero debe ser un temor amoroso (Dt. 1:11; 6:8; 7:12).:Amaras a tu Dios con todo tu corazón…(Dt. 7:7; 18-19; 4-5). Pero estas manifestaciones de amor interno deben ir acompañadas de actos externos de reconocimiento. Israel es un pueblo santo consagrado a Yahvé (Dt. 6:2; 5:29). Por ello se le prohiben ciertas prácticas del ambiente profano y pagano (Dt. 30:19-20). y tiene que evitar impurezas legales (Dt. 6:5). Y en reconocimiento de la soberanía debe ofrecer sacrificios y oblaciones de sus ganados y frutos (Dt 14.2). El banquete sacrificial era una especie de comunión con Yahvé, en su honor, y con los deudos y necesitados (Dt. 14:1; 22:5-11; 12). Tres veces al año (Pascua, Pentecostés y Tabernáculos) debe el israelita presentarse ante el santuario de Yahvé (Dt. 24:8-9; 14:3-21). El sábado es día sagrado (Dt. 14:23).

d) Característica del Deuteronomio es el amor hacia el prójimo, principalmente a los desvalidos, como el huérfano, la viuda, el extranjero, el levita y el esclavo (Dt. 12:7). La moral de este libro es alta y muy conforme a la predicación de los profetas. Los valores éticos son destacados y los actos de culto son impuestos, pero en el supuesto de que vayan informados de sentimientos internos de agradecimiento a Dios y de arrepentimiento de los pecados. Es una moral que se acerca a la evangélica y puede considerarse como la culminación en la teología del Antiguo Testamento.

«Se descubrió el libro de la ley “dada por medio de Moisés” cuando el templo fue reparado en 621 a.C. Es posible que fuese escondido por un sacerdote cuando Manases trató de destruir las copias de la Ley. ¿Qué se entiende por “libro de la ley”? Algunos estudiosos piensan que esta expresión se refiere al Pentateuco, pero esta teoría es improbable, pues fue leído en una sesión (2 Crónicas 34:29-31). Otros creen que fue el Deuteronomio, porque éste contiene terribles maldiciones contra la idolatría a la cual Judá se había entregado por tanto tiempo (2 Crónicas 34:24). Es probable que fuera el Deuteronomio; sin embargo, carece de evidencia la teoría de la alta crítica de que algunos sacerdotes del reinado de Josías hubieran escrito este libro como un “fraude pío” para promover la reforma. El erudito conservador R. K. Harrison nos señala que el Deuteronomio tiene el esquema de un tratado, incluso un prólogo histórico que a menudo se encuentra en los pactos de fines del segundo milenio a.C., pero es un esquema que no se halla en los tratados de soberanía del primer milenio en el Medio Oriente. Además, otros elementos tales como la legislación de Deuteronomio 13 y 20, armonizan con el período de la conquista bajo Josué. El libro habría sido anacrónico si hubiera sido escrito en la época de la monarquía.»24

«El Pentateuco es una composición homogénea en cinco volúmenes, y no una aglomeración de obras separadas relacionadas solamente por la casualidad. Describe, con trasfondo histórico acreditado, la manera en que Dios se reveló al hombre y escogió a los israelitas para servicio especial y testimonio en el mundo y por el transcurso de la historia humana. El papel de Moisés en este documento literario parece preeminente, y es con buena razón que debe recibir un lugar de alto honor en la ascendencia del épico de nacionalismo israelita, y ser respetado por judíos así como cristianos como el gran mediador de la Ley antigua».25

Autor y fecha del Deuteronomio.26

La tradición cristiana ha mantenido siempre que el D., como el resto del Pentateuco (v.), debe atribuirse a Moisés. Eso no significa, sin embargo, que Moisés haya sido el compilador material de todo el Pentateuco. De hecho, si se comparan la sección histórica y legal del D. con esas mismas secciones narradas en el Éxodo (v.) y en Números (v.) se advierten notables diferencias tanto en el contenido como en el estilo literario. Eso ha llevado a algunos críticos a la conclusión de que se trataría de dos autores distintos. Sin embargo, esas diferencias pueden explicarse por el desarrollo sufrido por la Ley a lo largo de los siglos. La Carta de la Pont. Comisión Bíblica de 1948 al card. Suhard se refiere a que la legislación mosaica del Pentateuco ha sufrido un crecimiento progresivo después de Moisés. Cabe, pues, hablar de un desarrollo de la Ley, pero partiendo siempre de los principios y dentro de las líneas trazadas por su autor primero y principal. El D., pues, pudo ser escrito por un autor posterior -inspirado- que recogió el material mosaico.

En cuanto a la fecha de su compilación definitiva, bastantes autores señalan que, aunque difícil de determinar con exactitud, debe ser considerablemente posterior a la época de Moisés, simplemente considerando el énfasis en el puesto central concedido a la adoración, lo cual corresponde, dicen, a la situación existente en el siglo vii a. C. A este respecto, el libro debiera haber sido escrito con anterioridad al año 18° del Rey Josías (621 a. C.), el año en que Helcías descubrió el Libro de la Ley en el templo (2 Rey 22,8), libro cuyas características, sin duda, suponen la existencia del D., a la vista de la narración de 2 Rey 22-23. Una fecha de origen más precisa podría ser durante los primeros años del reinado de Josías (640-609), o durante el reinado de Manasés (687-642), o también incluso durante el de Ezequías (716-687).

Notas:

[1] Este “volver al pasado” estuvo en boga en esta generación del Medio oriente, incluyendo Egipto (donde se recuperaron los cultos antiguos, manifestaciones artísticas y textos) y Mesopotamia (allí Asurbanipal hizo recopilar los textos cuneiformes antiguos en la famosa biblioteca que lleva su nombre; Nabuconodosor, a su ve, restauró templos.,citado en Rey Josías

[2OCHOA José. Atlas histórico de la Biblia, Antiguo Testamento, Acento editorial, Madrid, 2003., página 3.,citado en Rey Josías

[3] Cualquier reformador sabe que transformar las instituciones de un país implica reformar sus paradigmas o re-crearlos. Obviamente si el pueblo judío pretendía mantener su independencia frente a Asiria y a Egipto (en medio de los cuales se encontraba atrapada como un sándwich), tenía que mercadear entre los suyos la necesidad de las armas y el militarismo, derivados de una ortodoxia religiosa más severa. Hasta ese instante la mayoría profesaba cultos cananeos donde las diosas poseían los estelares y los reyes eran sus consortes, óptima mezcla para tiempos de paz. Para tiempos difíciles con amenazas de invasión, la casta sacerdotal dedujo que se necesitaba un monoteísmo autoritario (para que además su guerra fuera una guerra santa –que convocara a las masas),citado en Rey Josías

[4] http://eltextobiblicoat.blogspot.com/2007/02/2602-deuteronomio-autor.html

[5] Vila – Scuain, Nuevo Diccionario Biblico Ilustrado, edit. Clie

[6] http://www.iglesiareformada.com/Pink_Deuteronomio_1.html, citado en LIBRO DE DEUTERONOMIO

[7] conoze.com. Introducción al Deuteronomio, http://www.conoze.com/doc.php?doc=5642

[8] Ibid

Bibliografía citada por el Nuevo Diccionario Biblico ilustrado en “Deuteronomio”, p. 253
  • Delitzsch, F. y Keil, C. F., Commentary on the Oíd Testament, vol. I,
  • The Pentateuch (Eerdmans, Grand Rapids, Michigan, 1981);
  • Mackintosh, C. H., Estudios sobre el Pentateuco, vols. V y VI,
  • Deuteronomio (Las Buenas Nuevas, Los Ángeles, 1960);
  • Kline, M. G., «Deuteronomio», en Comentario Bíblico Moody — Antiguo Testamento (Ed. Moody, en inglés, 1963/1978; en preparación en castellano);
  • Harrison, R. K., «Deuteronomio», en Nuevo Comentario Bíblico (Casa Bautista de Publicaciones, El Paso, 1977);
  • Schultz, S. J., Deuteronomio, el evangelio del amor (Pub. Portavoz Evangélico, Barcelona, 1979);
  • Habla el Antiguo Testamento (Pub. Portavoz Evangélico); Young, E. J.,
  • Una Introducción al Antiguo Testamento (T.E.L.L., Grand Rapids, 1977).

Notas citadas en el artículo de conoze.com. Introducción al Deuteronomio,

9 El Talmud consideraba los ocho últimos versículos del Dt como obra de Josué (Baba bathra 14b).
10 Así lo insinúa Hugo De San Caro (f en 1263), Postilla super Deut. 1,1: “Opera omnia,” 1 (Venecia 1754) 151.
11 Cf. Wellhausen, Prolegómeno, zur Ceschichte Israels ed. 6.a. I Cf. 2 Re 14,6.
12 Cf. 2 Re 18.3-7.
13 Naville, fundándose en la costumbre de esconder libros en los cimientos de los templos egipcios, supone que Salomón escondió también ellibro de la Ley de Moisés en el de Jerusalén. Pero la Biblia nada insinúa en este sentido, a pesar de que da muchos detalles sobre la construcción del templo hierosolimitano. Véase Naville, La découverte de la Loi sous le roí Josias (1910); cf. RB (1910) 622. Para casos análogos entre hititas y babilonios véase RB (1923) 473-474; (1927) 141-
14 Cf. RB(1801) 609-616.
15 Cf. Moïse el Josué: Dafc, III 754-
16 Nikel, Die Pentateuchfrage: Bib. Zeitfragen, X 1-3 (1921).
17 Junker, Das Buch Deuteronomium (Bonn) p. 15-16; cf. RB (1934) p.432.
18 Cf. RB (1898) 22.
19 Λ. Clamer, La Genése 46-47.
20 Am 1,2; Is 8,18.
21 H. Cazelles, Le Deutéronome (Bible de Jérusalem) 13-15·
22 R. De Vaux, Les institutions de l’Ancien Testament I p.222.

23 R.K.Harrison,”Deuteronomio”, en Nuevo Comentario Bíblico”, (D.Guthrie y J.A.Motyer,editores) 1977, citado en Pablo Hoff, Los libros históricos,edit. Vida,p.227

24  William MacDonald, Comentario al Antiguo Testamento,

25 http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=8965&cat=historiaiglesia

Bibliografía:

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  2. Manuel
    Oct 08, 2008 @ 21:16:03

    Paulo, esta serie de artículos de fuente externas a la Biblia me parecen interesantísimos. ¿Has probado de mirar, además de otros libros de la antigüedad, referencias de historiadores y arqueólogos?. Me da la impresión de que hay mucho trabajo hecho en los últimos 50 años que ampliarían el conocimiento en lo que estás informado.
    Un saludo

  3. pauloarieu
    Oct 08, 2008 @ 21:18:10

    DEUTERONOMIO – Autor
    Todo el peso del testimonio tradicional es abrumador en favor de Moisés como autor del libro de Deuteronomio. Por más que nos remontemos en el tiempo no encontramos que se sugiera otro nombre. Sólo algunos eruditos modernos lo han puesto en duda.

    Se añade a este testimonio tradicional la autoridad de Jesucristo y los apóstoles:

    (1) “Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa”(Deuteronomio 24: 1).

    “Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla? El les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así” (Mateo 19: 7, 8).

    (2) “Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco” (Deuteronomio 25:5).

    “Maestro, Moisés nos escribió que si el hermano de alguno muriere y dejare esposa, pero no dejare hijos, que su hermano se case con ella, y levante descendencia a su hermano” (Marcos 12:19).

    (3) “Esta, pues, es la ley que Moisés puso delante de los hijos de Israel” (Deuteronomio 4:44).

    “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Juan 1:17).

    “¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme?” (Juan 7: 19).

    (4) “Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis”(Deuteronomio 18:15)

    “Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret” (Juan 1: 45).

    “Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable” (Hechos 3: 22).

    (5) “Cuando se hallare en medio de ti, en alguna de tus ciudades que Jehová tu Dios te da, hombre o mujer que haya hecho mal ante los ojos de Jehová tu Dios traspasando su pacto, que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo cual yo he prohibido; y te fuere dado aviso, y después que oyeres y hubieres indagado bien, la cosa pareciere de verdad cierta, que tal abominación ha sido hecha en Israel; entonces sacarás a tus puertas al hombre o a la mujer que hubiere hecho esta mala cosa, sea hombre o mujer, y los apedrearás, y así morirán. Por dicho de dos o de tres testigos morirá el que hubiere de morir; no morirá por el dicho de un solo testigo. La mano de los testigos caerá primero sobre él para matarlo, y después la mano de todo el pueblo; así quitarás el mal de en medio de ti” (Deuteronomio 17: 2-7).

    “El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente” (Hebreos 10: 28).

    La edad del libro se confirma por el tipo de expresiones hebreas usadas y por los hechos y marcos históricos presentados. Estos y otros hechos testifican en favor de Moisés como el autor.
    http://eltextobiblicoat.blogspot.com/2007/02/2602-deuteronomio-autor.html

    Origen Mosaico.
    La tradición judeo-cristiana considera todo el libro como obra del propio Moisés[4]. Sin embargo, en la Edad Mediado faltaron quienes atribuyeron parte del libro a Josué[5]. En el siglo xix los críticos independientes lanzaron la idea de que el Deuteronomio es el libro de la Ley descubierto en el templo de Jerusalén bajo Josías (621 a.C.)” Esta idea, que había sido propuesta ya por San Atanasio y San Jerónimo (si bien éstos admitían el origen mosaico del Deuteronomio), fue generalizada en la teoría de las cuatro fuentes welhau-senianas, con la afirmación subsiguiente de que la composición de ese documento no es anterior al propio rey Josías. El hallazgo del libro habría sido un fraude piadoso inventado por los sacerdotes para autorizar la reforma religiosa con la idea de la centralización del culto en el templo de Jerusalén[6]. Para confirmar esta hipótesis se arguye que algunas instituciones de las que se habla en el Deuteronomio son de época posterior a Moisés, como la de la monarquía y la judicatura. Por otra parte, las ideas teológicas y el enfoque moral parecen de la época de la predicación profética.
    Contra la hipótesis del fraude piadoso se arguye que, ya en el siglo IX antes de Cristo, el rey Amasias (796-768) conocía la prescripción de Dt 16:4, según la cual los hijos no debían ser castigados por los pecados de los padres, y se atribuía esta ordenación a Moisés[7]. Por otra parte, el rey Ezequías (727-698) había intentado una reforma religiosa, en la que se centralizaba el culto en el templo de Jerusalén[8]. Por otra parte, es incomprensible en los siglos IX-XIV la orden de exterminar a los cananeos y amalecitas de Dt 20:16-18 y 25:17-19, ya que eran poblaciones extinguidas para aquellos tiempos de la monarquía. Esa ordenación más bien refleja los primeros tiempos de la ocupación de Canaán por los israelitas. Todo esto prueba que el Deuteronomio es anterior al 621, que fue encontrado el libro de la Ley. Se supone que, en tiempos de la persecución de Manasés, este libro fue escondido en los cimientos del templo, y después fue encontrado fortuitamente cuando se hicieron las obras de reparación del tiempo de Josías[9]. Después de afirmar que la indicación de Dt 31:24 sobre la redacción de “un libro con las palabras de la Ley” por Moisés no ha de aplicarse a todo el Deuteronomio como hoy le tenemos, sino al conjunto de la Ley, afirma que la expresión Moisés escribió no ha de tomarse al pie de la letra como la otra de Dios dijo a Moisés, teniendo en cuenta que la seudonimia era un recurso literario corriente en la misma literatura bíblica, como aparece en el caso del libro de la Sabiduría, atribuido a Salomón. Por otra parte, la legislación deuteronómica se presenta como la repetición de la Ley (“misneh hattorah”); es decir, del conjunto legislativo de la época del desierto. Así, pues, si el código de la alianza es mosaico, lo es también sustancialmente la legislación deuteronómica, que está calcada sobre las tradiciones legales del desierto. Por eso, el autor del Deuteronomio “ha sido lógico, y ha puesto el nombre de Moisés a lo que él consideraba su obra”[14]. Sustancialmente, el núcleo legislativo del Deuteronomio es mosaico, como lo es el del Pentateuco en general. Esto no quiere decir que ese núcleo no se haya desarrollado orgánicamente y desde dentro (conforme al espíritu y esquema mosaico); posteriormente, conforme a las exigencias nuevas de los tiempos, “el legado religioso de Moisés no podía conservarse en el curso de la historia de Israel, sino en la medida en que se formularan nuevas regulaciones, adaptadas a las circunstancias, que necesariamente cambian, mas siempre según el espíritu del gran legislador; debido a esto, por ficción literaria, se ponían en boca del mismo Moisés todas las determinaciones y ordenanzas, que no hacían sino poner por obra la revelación del Sinaí, valedera para todos los tiempos, y de la que Moisés era el depositario. Se puede admitir, no sin verosimilitud, que la amplitud y la precisión de la reforma de Ezequías (716-715) supone una codificación de las leyes antiguas… Que con ocasión de esta reforma la ley de centralización en particular haya sido añadida a una codificación de textos legislativos que habrían visto la luz en el reino del Norte, y que los levitas hubieran traído a Jerusalén después de la caída de Samaría, nada tiene de inverosímil.”[15] Es la opinión de Cazelles: “Cuando la caída del reino del Norte (722) algunos levitas, huyendo de la dominación extranjera, se refugiaron en Jerusalén y llevaron consigo algunas de estas colecciones… La ley de la unidad del santuario se explica muy bien en esta fecha; los antiguos santuarios célebres del Norte han prevaricado y acaban de desaparecer, mientras el de Jerusalén acaba de librarse de Senaquerib en 701, sirve de residencia al arca santa y es considerado por los profetas como el lugar por excelencia de los oráculos divinos[16]. El santuario se remontaba a David; pero más allá de David, demasiado judío, es hasta Moisés, mediador de la alianza, y hasta la tradición mosaica, fuente de la unidad religiosa en Israel, hasta donde había que remontar. Así, el autor del Deuteronomio incluyó su compilación en una especie de comentario teológico, discursos puestosen boca de Moisés, el mediador de la alianza. Recordando al principio el Decálogo, fundamento de la alianza, el autor enlazaba con él toda la legislación posterior, procedente de Dios no directamente, sino por intermedio de Moisés… Hay demasiada relación entre la reforma de Josías y las exigencias deuteronómicas para no admitir un lazo de unión entre el Deuteronomio y esta reforma… Sobrevino la catástrofe del 589-588, y fue entonces cuando el yahvismo mostró toda su vitalidad. Paralelamente a la misión de Ezequiel, Dios inspiró una segunda edición del Deuteronomio, según el mismo espíritu de la primera, pero con vistas más precisas sobre el destierro, una marcada insistencia sobre las perspectivas de liberación (4:25-31 y final del cántico de c.32); por fin, una atención más sostenida a las ideas de la Sabiduría. Esta edición añadió los c.1-4, que insisten sobre la conquista, imagen de la reconquista que esperan los desterrados; añadió un gran párrafo a las maldiciones del c.28 y completó el c.31 en función del gran cántico del c.32… Este mismo autor ha añadido probablemente algunas notas en los discursos (10:6-9) y en las leyes redactadas o compiladas por su predecesor. Puede que sea también él quien ha operado el trabajo final de fusión entre el Deuteronomio y el documento antiguo”[17]. El P. R. De Vaux supone también que la compilación del Deuteronomio es sustancialmente de la época de Ezequías[18]. Por nuestra parte, creemos que, en efecto, el Deuteronomio refleja la predicación teológica del siglo VIII antes de Cristo, aunque creemos verosímil que la redacción del mismo se deba a levitas del reino del Norte, pues no es fácilmente concebible que la clase sacerdotal de Judá haya admitido una elaboración hecha por los que eran considerados como cismáticos frente a la tradición de Jerusalén.
    Doctrina Religiosa.
    La principal preocupación del deuteronomista es evitar que los israelitas tomen parte en los cultos idolátricos. Es la obsesión de la predicación de los profetas. Las infiltraciones paganas en el pueblo eran cada vez mayores, y era preciso recordar los grandes postulados de la religión mosaica como fue concebida en los tiempos heroicos del desierto. El sincretismo religioso fue siempre un peligro para los israelitas, ya que éstos no tenían inconveniente en asociar al culto de Yahvé prácticas de origen cananeo. Por eso se ordena la extirpación de los cananeos y se prohíbe tener relaciones con ellos[19]. Por la misma razón deben desaparecer todos los lugares de culto paganos: santuarios, altares, estelas e imágenes[20].
    a) Yahvé es el Dios del universo. Es el único[21], el Creador de cielos y tierra[22], el Dios de los dioses[23]. Como tal es celoso de su gloria y no admite competencias de los ídolos[24]. Es trascendente y omnipotente[25], es santo[26] y justo[27]. Es también un Dios amoroso y benevolente[28], que ama a Israel como a un hijo[29] y está dispuesto a perdonarle si sinceramente se arrepiente[30].
    b) Es el Dios de Israel, que le ha elegido para dar cumplimiento a las promesas hechas a los patriarcas[31], Esta elección se concretó en una alianza con Abrahán y con el pueblo en Horeb. El Deuteronomio es el documento solemne que contiene las cláusulas de esta alianza. De ahí arrancan las obligaciones de Israel como nación.
    c) Culto.-Los israelitas deben sentir un temor reverencial ante Yahvé poderoso y justiciero[32], y ese temor ha de manifestarse en la observancia de la Ley[33]. Pero debe ser un temor amoroso[34]:Amaras a tu Dios con todo tu corazón…[35]<Pero estas manifestaciones de amor interno deben ir acompañadas de actos externos de reconocimiento. Israel es un pueblo santo consagrado a Yahvé[36]. Por ello se le prohiben ciertas prácticas del ambiente profano y pagano[37] y tiene que evitar impurezas legales[38]. Y en reconocimiento de la soberanía debe ofrecer sacrificios y oblaciones de sus ganados y frutos[39]. El banquete sacrificial era una especie de comunión con Yahvé, en su honor, y con los deudos y necesitados[40]. Tres veces al año (Pascua, Pentecostés y Tabernáculos) debe el israelita presentarse ante el santuario de Yahvé[41]. El sábado es día sagrado[42].
    d) Característica del Deuteronomio es el amor hacia el prójimo, principalmente a los desvalidos, como el huérfano, la viuda, el extranjero, el levita y el esclavo[43]. La moral de este libro es alta y muy conforme a la predicación de los profetas. Los valores éticos son destacados y los actos de culto son impuestos, pero en el supuesto de que vayan informados de sentimientos internos de agradecimiento a Dios y de arrepentimiento de los pecados. Es una moral que se acerca a la evangélica y puede considerarse como la culminación en la teología del Antiguo Testamento.
    Notas
    [1] A. Clamer, Deutéronome (1946) 490. – 2 Véase una lista más amplia en Driver. Deuteronomy (ICC) p.lxxviii-lxxxiv.
    [3] Se señalan algunas contradicciones entre los c.1-4 y 5-26; así, 2:14 y 5:3-5; 9:7; 22:29 y 23:14; 4:41-43 y 19:93.
    [4] El Talmud consideraba los ocho últimos versículos del Dt como obra de Josué (Baba bathra 14b).
    [5] Así lo insinúa Hugo De San Caro (f en 1263), Postilla super Deut. 1,1: “Opera omnia,” 1 (Venecia 1754) 151.
    [6] Cf. Wellhausen, Prolegómeno, zur Ceschichte Israels ed. 6.a. I Cf. 2 Re 14,6.
    [8] Cf. 2 Re 18.3-7.
    [9] Naville, fundándose en la costumbre de esconder libros en los cimientos de los templos egipcios, supone que Salomón escondió también ellibro de la Ley de Moisés en el de Jerusalén. Pero la Biblia nada insinúa en este sentido, a pesar de que da muchos detalles sobre la construcción del templo hierosolimitano. Véase Naville, La découverte de la Loi sous le roí Josias (1910); cf. RB (1910) 622. Para casos análogos entre hititas y babilonios véase RB (1923) 473-474; (1927) 141-
    [10] Cf. RB(1801) 609-616.
    [11] Cf. Moïse el Josué: Dafc, III 754-
    [12] Nikel, Die Pentateuchfrage: Bib. Zeitfragen, X 1-3 (1921).
    [13] Junker, Das Buch Deuteronomium (Bonn) p. 15-16; cf. RB (1934) p.432.
    [14] Cf. RB (1898) 22.
    [15] Λ. Clamer, La Genése 46-47.
    [16] Am 1,2; Is 8,18.
    [17] H. Cazelles, Le Deutéronome (Bible de Jérusalem) 13-15·
    [18] R. De Vaux, Les institutions de l’Ancien Testament I p.222.
    [19] Dt 7:2-4.
    [20] Dt 7:5-25.
    [21] 4:35-39.
    [22] Dt 10:14.
    [23] 10:17.
    [24] 4:24; 5:25; 6:15.
    [25] 7:16; 20; 22.
    [26] 7:6; 14:21; 23:13.
    [27] 9,4-5; 32,4.
    [28] 7:8; 23:6.
    [29] 8:2; 3; 16.
    [30] 30:1-10.
    [31] 1:11; 6:8; 7:12.
    [32] 7:7; 18-19; 4-5.
    [33] 6:2; 5:29.
    [34] 30:19-20.
    [35] 6:5.
    [36] Dt 14.2.
    [37] 14:1; 22:5-11; 12.
    [38] 24:8-9; 14:3-21.
    [39] 14:23.
    [40] 12:7.
    [41] Cf.16.
    [42] 5:12-15.
    [43] 16:12; 14:29; 15:10; 34:17; 18; 22.

  4. pauloarieu
    Oct 08, 2008 @ 21:40:47

    Hola ,Manuel,vi un trabajo de un arqueologo que niega todas las evidencias, descartando la historicidad del Exodo.

    Leí una entrevista que le hicieron a Finkelstein, en el diairo La nacion de mi pais, y en sindioses.org

    Todo este trabajo comenzo con una frase de un ateo argentino, que justamente comenta que el se leyo toda la egiptologia y ni habia referencias de Israel, que todo es un mito.
    Yo encontre algunas pocas evidencias sueltas, que no alcazan para sustentar la eprmanencia de Israel en Egitpo, por ser insuficientes.
    La Estela de Israel es un detalle y habría otros, habira que seguir mirando.
    Nos resta solo confiar en la evidencia interna de la misma biblia,el rsto de los lirbos del Antiguo testamento y algunas conversaciones de discipulos con Jesus.
    Jesús mismo dijo que Moises había escrito de el, confirmando que Moises si escribio al menos parte del pentateuco
    No he leido mas que algunos comentarios bíblicos al respecto, en el item Josias, rey de Israel que comentan fue duranet su reinado que el pentateuco se escribio, pero el dicc. biblico presneta evidnecias internas de la biblia, en los otros libros que desmintirian esto, pero es un tema complicado,porque no tengo mucha informacion mas.
    A mi jamas se me habío ocurrido investigar algo asi,pero me llamó la atención la expresión del filósofo ateo argentino Ladislao Vadas y me puse buscar, no encontré mucho,es dificil encontrar argumentos solidos.
    En Internet las fuentes no son muy confiables, hay mucho ataque a la biblia, ya estan precondicionados muchos a acumular evidencias en contra.
    Saludos

  5. pauloarieu
    Oct 10, 2008 @ 02:52:22

    La Torá ha sido atribuida tradicionalmente al patriarca Moisés. El Deuteronomio es, en consecuencia, el discurso con el cual el legislador se despide de su pueblo en los llanos de Moab (Deut. 1:5).
    Sin embargo, los judíos que se encuentran frente a él escuchándolo no son los mismos que se encontraban al pie del monte Sinaí. Han pasado por mil tribulaciones; conocen las tentaciones de la idolatría, a los falsos profetas y también a los verdaderos. Conocen también a los reyes traidores.
    Moisés entrega a estas gentes la Segunda Ley como prolongación y epítome de la primera: la voz de la reforma religiosa será la herencia de los hebreos complementando a la entrega de la tierra por parte de Yahvéh. Ambas serán los bienes primordiales de los judíos en este nuevo país y en el futuro.
    La crítica literaria aplicada a los textos bíblicos, ha puesto en evidencia que no se puede atribuir el texto a Moisés, ya que responde a situaciones históricas posteriores. En efecto, la insistencia temática en la unidad de Dios, la unidad del Culto, la unidad de la Ley y de la Tierra pone en evidencia una época de crisis en la que esto ya no se realiza. El libro del Deuteronomio es un compendio de textos escritos en diferentes épocas, y proveniente de diversas fuentes, como lo son una buena parte de los libros de la Biblia. Este libro cobró una especial relevancia en el reinado del rey Josías, bajo el cual fue descubierto el manuscrito en el Templo. El libro, y la tradición oral que los sustentó pudieron haber sido llevados por escribas que huyeron del Reino del Norte, a la sazón invadido por las tropas asirias del rey Sargón II, quien tomó la ciudad de Samaría, capital del Reino del Norte, en 721.
    La autoría de Moisés fue creída durante siglos, tanto por judíos como por cristianos. La iglesia católica aceptó hace tiempo las aportaciones científicas de la crítica literaria, y las investigaciones hermenéuticas, tanto aplicadas a este texto como a toda la Biblia, aunque sectores más tradicionales insisten en una interpretación literal del texto. Lo mismo cabría decir de las iglesias protestantes, y del judaísmo. En cada una de estas confesiones religiosas encontramos sectores que han admitido las aportaciones de la ciencia aplicada a la hermenéutica Bíblica, y otros que se resisten a ello. No olvidemos que, por ejemplo, en ciertos estados de los Estados Unidos se sigue enseñando en las escuelas la interpretación literal de la Biblia aplicada al relato de la Creación.
    Sobre la posición católica, ver el documento más reciente: “La interpretación de la Biblia en la Iglesia”, firmado por el cardenal Ratzinger. En la conclusión hay una buena síntesis de la posición católica al respecto.
    Wikipedia

  6. pauloarieu
    Oct 10, 2008 @ 02:53:38

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