El Uso de Ironía y Firmeza Tajante en Apologética


El Uso de Ironía y Firmeza Tajante en Apologética

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Un ataque moderno al apologista cristiano consiste en decir que es incorrecto ridiculizar y criticar duramente a las falsas religiones y falsos maestros de hoy. “No debemos ofender”, “Eso no es cristiano”, “No debemos burlarnos de lo que otros creen”, “Ofenderlos puede cerrar sus corazones para el evangelio”, y cosas por el estilo es la forma en que se plantea la objeción al uso de ironía y firmeza áspera en apologética.

Mi respuesta es: No caigamos en la trampa de que no debemos ofender a los falsos maestros y sus seguidores. Los profetas, Jesucristo y los apóstoles ridiculizaron y se rieron de las falsas religiones de sus días. Los Padres de la Iglesia y los Reformadores usaron el humor y el sarcasmo para ridiculizar las herejías de la época. No estaban esterilizados como la mayoría de los líderes de la iglesia hoy en día. Eran hombres de verdad, no eran cobardes ni timoratos.

Ejemplos:

Antiguo Testamento

1. Elías y los sacerdotes de Baal (1 Reyes 18:26-27) – Elías se burló de Baal y de sus sacerdotes: ¿Dónde está Baal que no responde? ¿Está de vacaciones? ¿En Disneylandia? ¿Dormido? ¿Se fue a pescar?

2. Dios se burla del impío y de las naciones en Salmos 2:4; 37:13; 59:8. “El que mora en los cielos se reirá, El señor se burlará de ellos.” Salmo 52:6 presenta al hombre justo riéndose de los malos.

3. Jeremías 10:8 — Dios aborrece las falsas religiones y las llama “tontas” — “brutish and foolish” – brutas y torpes (King James Version) — “stupid and foolish” – estúpidas y torpes (New American Standard). Si ridiculizar a las religiones del mundo es malo, ¡Dios es culpable de pecado!

4. Amós 4:1 — Las mujeres de los aristócratas samaritanos son llamadas “vacas de Basán” por Amós. Cosas como éstas podían causar la muerte del profeta en esa época. Hoy en día no pasarían de provocar la protesta de las tantas organizaciones feministas.

Nuevo Testamento

1. Mateo 10:14 — Jesús aconsejó a sus discípulos a que si su mensaje era rechazado, sacudieran el polvo de sus pies, una actitud que era una ofensa mayor en esa cultura.

2. Mateo 15: 14 — Los discípulos le señalaron a Jesús que los fariseos se habían ofendido por sus palabras. Jesús les respondió: “Dejádlos, son guías ciegos de ciegos”.

3. Mateo 23 — Jesús se despachó con un rosario (catolicismo no promocionado) de “elogios” para con los religiosos de la época: hipócritas, hijos del infierno, guías ciegos, insensatos, necios, sepulcros blanqueados, serpientes, generación de víboras.

4. Mateo 23 — ¿Se imaginan a la multitud desternillándose de risa al escuchar las palabras de Jesús: “Coláis el mosquito y tragáis el camello”?

5. Lucas 3:7 — Juan el bautista no se preocupó de ofender a cierta gente. Les llamó “generación de víboras.”

6. Cuando Jesús dijo “Dejad que los muertos entierren a sus muertos” (Lc. 9:60), ¿fue tajante y al punto? ¿Usó ironía? La respuesta es obvia. En ocasiones, una respuesta cáustica sirve para ilustrar un punto de forma que el interlocutor entienda. Este puede hasta ser ofendido por la declaración, pero no necesariamente la intención del declarante es burlarse por burlarse, sino penetrar el intelecto de la persona.

7. Juan 3 — ¿usó Jesús ironía al hablar con Nicodemo? ¡Sorpresa! Le preguntó: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?

8. Gálatas 5:12 — Pablo, refiriéndose a los judaizantes, utiliza humor de connotación sexual: “¡Ojalá se mutilasen los que os perturban!”

9. 1 Corintios 4:8-12 — ¿No usó Pablo ironía para decirle a los corintios que no necesitaban ninguna ayuda ya que eran ricos, que reinaban, que eran maduros, cuando la realidad era exactamente lo contrario?

10. Jesucristo y otras religiones:

a. En el área de Gadara, Jesucristo fue el causante de que unos dos mil cerdos se ahoguen. En la región de Decápolis, donde se practicaba la religión de la mitología greco-romana, el cerdo era sagrado. Se usaba para los sacrificios a los dioses greco-romanos. Existía toda clase de leyendas con respecto al cerdo, entre ellas, que un cerdo alimentó a Zeus en determinada ocasión y el cerdo era una encarnación de Adonis. ¿Dijo Jesucristo en algún momento: “Disculpen, no quise ofender sus creencias religiosas”? “Lo siento, no quise privarlos de sus medios de manuntención. He aquí una indemnización para reparar las pérdidas?” ¡Nada de eso! El Señor siguió el ejemplo del Antiguo Testamento donde Dios humilla al dios egipcio del sol trayendo tiniebla total sobre la tierra y convierte en sangre al dios Hapi (el río Nilo).

b. El encuentro de Jesús con la mujer samaritana es presentado regularmente como un encuentro evangelístico, pero antes de ser evangelístico fue un encuentro apologético. ¿Practicaba otra religión la samaritana? Yo pienso que sí. ¿No le dijo al Señor: “Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar”? ¿Bastante agresiva, no? — ¿Y que contestó Jesucristo?

“Vosotros adoráis lo que no sabéis, nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos”. El Señor no le dijo: “Te amo mucho y no quiero ofenderte”, “Mientras que seas sincera puedes adorar lo que quieras y donde quieras”. “Tú tienes tu verdad y yo la mía. Mientras tú seas feliz puedes adorar lo que quieras.”

El punto principal es que Jesús ocasionalmente ofendía a la gente, no siempre en forma burlona, pero nunca tuvo temor de ofenderlos como sucede con muchos cristianos en la actualidad. Jesús ni siquiera precedió sus dichos con un: “Te lo digo con amor.” Por el contrario, ofendió y permitió que la ofensa siguiera su curso o produjera su efecto ministerial en los corazones de los ofendidos.

Los Padres de la Iglesia y los Reformadores:

1. Gregorio de Nissa, uno de los escritores cristianos más ingeniosos, sino el más ingenioso, escribió en el siglo cuarto la obra titulada“Las fabulosas Doctrinas de los Paganos”. En ella critica la doctrina de la reencarnación con las siguientes palabras:

Ellos nos dicen que uno de sus iluminados dijo que, siendo una y la misma persona, nació como un hombre, luego tomó forma de mujer, y luego voló como los pájaros, y luego creció como un arbusto, y tuvo la vida de un ser acuático — Y el que dijo estas cosas acerca de él mismo, no estuvo, a mi juicio, muy lejos de la verdad — Porque tales doctrinas que dicen que el alma pasa por tantos cambios, son apropiadas para la charlatanería de las ranas y los cuervos, la estupidez de los peces, y las insensibilidad de los árboles.”

¿Fue Gregorio insensible y falto de amor cristiano, como lo llamarían hoy en día algunos líderes de la Iglesia?

2. Juan Calvino, en su comentario del Libro a los Romanos, comenta sobre el llamado del Espíritu a los maestros y el don de la enseñanza:

Debemos aclarar que no todos son idóneos para el ministerio de la Palabra, puesto que se requiere para ello un llamado especial, y que, aún quienes se sienten muy inclinados hacia el mismo, deben guardarse de ejercerlo sin llamado. Es necesario también notar que el cargo de apóstol se basa en la predicación del evangelio; por eso deducimos cuán dignos son de burla los perros mudos que no poseyendo nada que los diferencie de los demás, a no ser por sus mitras y cruces, y algunos otros disfraces, se vanaglorían, sin embargo, de ser los sucesores de los apóstoles.

Crudas pero acertadas palabras de Calvino en cuanto al don de la enseñanza y el clero católico de la época. ¿Se habrá ofendido la curia? Yo creo que sí.

En los ejemplos anteriores hemos visto que los hombres de Dios nunca tuvieron temor de ofender como sucede con muchos cristianos en la actualidad. Tanto Jesús como ellos, ni siquiera precedieron sus dichos con un: “Te lo digo con amor”. Según los apologistas que mal interpretan 1 Pedro 3:15, es obvio que Jesús, los profetas, los apóstoles, los padres de la iglesia y los reformistas fueron en éstas y otras ocasiones, arrogantes e irreverentes.

El Balance

El amor bíblico es confrontacional en ocasiones y significa que tenemos que decirle la verdad a la gente aunque esto los puede convertir en nuestros enemigos (Ef. 4:25; Gá. 4:16). ¿Quiere decir esto que tenemos el derecho de ser groseros con la gente? ¡No! El uso de ironía y argumentos punzantes son reservados para la refutación de las falsas religiones, los falsos profetas y maestros, y la defensa del evangelio. NUNCA debe ser usado contra nuestros hermanos en Cristo. Tampoco debemos ser sarcásticos para con el incrédulo, el sectario, o el adherente de otra religión que es sincero y busca conocer de Cristo.

Posible crítica

Por si acaso alguien nos acusa de ser arrogantes, debemos rechazar la acusación como lo hizo David (1 Sam. 17:26-29) por las siguientes razones:

a. Sólo la persona conoce en cierto sentido lo que hay en su corazón. Por lo tanto nadie puede juzgar nuestra motivación interna. Orgullo y humildad son temas entre la persona y Dios; nadie tiene derecho de juzgar nuestro corazón (1 Co. 4:1-5).

b. Es cierto que debemos humillarnos, pero en ningún lugar de la Biblia, ni los profetas ni los apóstoles demandaron que la gente se humillara delante de ellos. Sólo debemos hacerlo ante Dios, no ante los hombres (2 Cró. 34:27; Stg. 4:10; 1 Pe. 5:5). Nunca acepte la demanda de que debemos humillarnos delante de un ser humano. Tal demanda no es bíblica (Ester 3: 1-3).

La conclusión

Si los cristianos queremos seguir los pasos de los profetas, los apóstoles y Jesucristo mismo, no podemos caer en la red de diplomacia suicida (corrección política) en la que está atrapado el mundo de hoy. Obedezcamos la Palabra e ignoremos los consejos de los tímidos y vacilantes. Sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso (Rom. 3:4).

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OBJECION: ¡Pero 1 Pedro 3:15 dice que debemos hacer apologética con mansedumbre y reverencia!

Respuesta:

¿Significa esto que los profetas, los apóstoles y Jesús fueron faltos de mansedumbre e irreverentes?

¿Es 1 Pedro 3:15 un versículo “apologético” per se?

¿Marca o establece este versículo todo el tono para hacer apologética?

¿Significa el verso que cada cristiano debe tener una respuesta o solución para cada problema ético y moral, así como cada objeción a la Biblia? Calvino en su comentario expresa que ningún creyente tiene el llamado de hablar en todos los temas, sino que la tarea está repartida.

¿Es la mansedumbre incompatible con el mandamiento de contender por la fe (Jud. 3)? “Mansedumbre” es lo opuesto de orgullo y vana ostentación, lo cual genera contención. “Contención” es diferente de “contender”. Se puede contender sin ser contencioso.

¿Es la reverencia mencionada una reverencia hacia Dios? Sí. Es esa reverencia la que nos permite hablar de nuestra fe con dominio propio en medio de la tribulación. Probablemente muchos cristianos permanecían silenciosos por temor. Pedro los insta a mostrar también, entre otras cosas, una conducta piadosa coherente con la profesión de fe (1 P. 3:16).

Conclusión: Cualquiera sea el acercamiento hermenéutico y exegético, 1 Pedro 3:15 no puede ser usado para justificar que los cristianos debemos ser un felpudo para que todos nos caminen por encima.

Por si acaso alguien nos acusa de ser arrogantes, debemos rechazar la acusación como lo hizo David (1 S. 17:26-29) por las siguientes razones:

a. Sólo la persona conoce en cierto sentido lo que hay en su corazón. Por lo tanto nadie puede juzgar nuestra motivación interna. Orgullo y humildad son temas entre la persona y Dios; nadie tiene derecho de juzgar nuestro corazón (1 Co. 4:1-5)
b. Es cierto que debemos humillarnos, pero en ningún lugar de la Biblia, ni los profetas ni los apóstoles demandaron que la gente se humillara delante de ellos. Solo debemos hacerlo ante Dios, no ante los hombres (2 Cr. 34:27; Stg. 4:10; 1 P. 5:5). Nunca acepte la demanda de que debemos humillarnos delante de un ser humano. Tal demanda no es bíblica (Est. 3: 1-3).

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El abuso del texto de 1 Pedro 3:15
Es lamentable que algunos apologistas cristianos no tengan la menor idea de cómo encarar su tarea. Piensan que pueden confrontar los numerosos ataques a la fe cristiana con una actitud completamente pasiva y conciliadora, no importa la circunstancias ni la fiereza, o el sarcasmo del opositor. Estos apologistas sostienen que el cristiano debe hacer gala de una actitud servilista y/o dócil cuando defienden la fe ante sus críticos. Leamos una cita que ejemplifica lo que venimos diciendo:

“Dios ha llamado a todo cristiano a estar preparado para defender su fe y a hacerlo con mansedumbre y reverencia. Los cristianos no deben participar en argumentos, ser arrogantes, airarse o ser irrespetuosos. Debemos tener la actitud de amor de Cristo cuando discutimos nuestras creencias con otros. Como embajadores de Cristo, no estamos aquí para ganar debates sino para predicar el Evangelio (1 Corintios 2:1-5), recordando que nuestra fe es un don de Dios (Efesios 2:8-9)”. [1]

Estamos de acuerdo en que los cristianos no debemos ser arrogantes ni irrespetuosos. No estamos seguros de lo que quisieron decir con “los cristianos no deben participar en argumentos”, pero con seguridad y a juzgar por el contexto se refieren a debates. No coincidimos con esto, ni tampoco con la aseveración de que los cristianos no pueden airarse. La mención de hacer apologética con “mansedumbre y reverencia” es una referencia a 1 Pedro 3:15, un versículo por demás citado en medios apologéticos y que curiosamente tiene poco o nada que ver con la defensa de la fe frente a sus opositores. El verso en cuestión es el más usado para taladrar la idea de que debemos ser “buenitos” cuando hacemos apologética. 1 Pedro 3:15 lee así:

“Santificad al Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”.

Cuando algunos hermanos nos dicen que debemos hacer apologética con “mansedumbre y reverencia”, ¿qué significa? ¿Significa que no debemos confrontar los ataques? ¿Que no debemos alzar la voz? ¿Significa que debemos tener una actitud apaciguadora cuando defendemos la verdad? ¿Que no debemos ofender? Cuidado con no distinguir la diferencia entre lo que el inconverso entiende por mansedumbre y reverencia y el concepto bíblico de ambos términos. Para ver esto tenemos que: 1) prestar atención indivisible al contexto de 1 Pedro 3:15, y 2) estudiar las palabras y los ejemplos de los profetas, los apóstoles y Cristo mismo.

A modo de aclaración, digamos que el verso no dice que los cristianos debemos tener una respuesta para cada tópico que se nos plantea. Es obvio que no todos estamos capacitados para responder en todo tema, o sea, biología, geografía, energía termonuclear, etc. Tampoco acarrea la noción de que el cristiano tiene que saber al detalle cada punto refinado de los artículos de fe de su denominación. El verso ni siquiera implica que el creyente debe conocer la Biblia de “pe” a “pa”, o estar en condiciones de responder cualquier pregunta acerca de la Biblia.

El contexto de todo el pasaje trata con la conducta que los cristianos deben mostrar cuando son perseguidos, maltratados y calumniados, testimoniando así que nuestra conducta es coherente con nuestra fe en el Señor (la palabra “esperanza” es una metonimia para “fe”). Sin lugar a dudas, uno de los aspectos encompasados por el contexto es la persecución y los interrogatorios que los cristianos estaban padeciendo por parte de las autoridades. La defensa de la fe ante los que la atacan desde un ángulo doctrinal y los falsos maestros que la socavan desde adentro, son completamente ajenas al contexto.

En segundo lugar, ¿Será que actuar con mansedumbre y reverencia significa que debemos ser impasibles ante la agresión, los abusos, o los ataques a nuestra fe? ¿Establece 1 Pedro 3:15 la regla de oro para reaccionar o responder ante los ataques de los enemigos del cristianismo? Si es así, Jesús y los apóstoles la violaron en repetidas ocasiones. ¿Acaso está prohibido para el cristiano usar palabras o conceptos ofensivos y sarcásticos al referirse a otras creencias o enfrentarse a los ataques de opositores de la fe? Si es así, Jesús, los profetas y los apóstoles fueron muy desconsiderados e insolentes.

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Mansedumbre y Arrogancia

Un factor importante en la controversia sobre cómo hacer apologética, es el falso entendimiento de lo que la palabra “mansedumbre” significa. Veamos una cita de un conocido apologista, de quien nos reservamos el nombre:

“Jesús dijo que el manso, no el beligerante, heredará la tierra. No importa cuán diplomática sea la presentación, el evangelio ofenderá a aquellos de corazón duro, pero nosotros debemos evitar aumentar la ofensa debido a nuestra arrogancia … Nuestro objetivo debe ser hablar la verdad en amor (Ef. 4:15).”

La cita es parte de un extenso artículo. El uso de “manso” y “mansedumbre” nunca es definido bíblicamente, por lo cual la mente del lector registrará el significado moderno de los términos, es decir, ser débil y poseer un carácter pusilánime. Esta no es la definición bíblica. De acuerdo con el Diccionario Expositor Bíblico de Vine, las palabras praüs y praütes acarrean la noción de “una gracia inherente en el alma, primera y principalmente dirigida hacia Dios. Es ese espíritu atemperado en el cual aceptamos Sus designios para con nosotros como buenos, sin oponernos o resistirlos”. [2]

El diccionario continúa diciendo: “Debe quedar claramente entendido … que la mansedumbre manifestada por el Señor [Jesús] y encomendada al creyente, es el fruto del poder. La suposición común es que cuando un hombre es manso, lo es porque es incapaz de hacer algo por sí mismo. [3]

Como vemos, mansedumbre no tiene nada que ver con hablar bajito y calmadamente, no ser crítico, no usar palabras fuertes ni llamar las cosas por lo que son. Nunca pensemos que mansedumbre significa mostrar una actitud sumisa y servil. Teniendo en cuenta que Moisés fue “muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra” (Núm. 12:3), y considerando que fue un líder fuerte y agresivo que participó en varias guerras, deducimos que ser “manso” no tiene nada que ver en absoluto con practicar actitudes pasivas ante la maldad y los enemigos de Dios.

LLAMADO

Como resultado de la mala enseñanza y actitud dócil de ciertos líderes, muchos cristianos se hallan paralizados, neutralizados, y prácticamente inefectivos para defender la fe y los valores cristianos en los diferentes círculos de la sociedad. Atrapados en una red de diplomacia suicida, continúan perdiendo terreno, respeto y credibilidad en las esferas políticas, sociales y culturales del mundo occidental.

Estos apologistas han reinterpretado las palabras bíblicas, han impuesto un significado moderno sobre ellas, y han ayudado a crear una generación de cristianos esterilizados y pusilánimes. En otras palabras, sucumbieron ante la presión de la sociedad que exige corrección política. Los incrédulos pueden lanzar los más viles ataques a la fe cristiana, pero los cristianos no pueden contestar apropiadamente poniéndolos en su lugar; esto es lo que enseñan los apologistas del “amor”.

Hoy los llamo a arrepentirse, a que dejen de desafiar la Palabra de Dios con sus deducciones carentes de peso exegético, y a que adopten los métodos apologéticos realmente bíblicos.

Pablo Santomauro

Notas:

1) http://www.new-testament-christian.com/apologetics.html

2) Vine’s Expository Dictionary of Biblical Words (Thomas Nelson Publishers, 1985).

3) Ibid.

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