EL INFIERNO

EL INFIERNO

por hschackels el miércoles 23 noviembre 2005

SABEMOS QUE ESTE TEMA INCOMODA A MUCHAS PERSONAS. A NADIE LE GUSTA ESCUCHAR TEMAS DESAGRADABLES. CRISTO HABLÓ DE ESTE TEMA, POR LO TANTO, ES NUESTRO DEBER ANUNCIAR TODO EL CONSEJO DE DIOS, Y ESTE TEMA ES PARTE DE LO QUE DIOS NOS REVELA EN SU PALABRA

EL INFIERNO BIBLICO
Por Humberto Schackels
hschackels@yahoo.es

Creo que este tema es uno de los temas bíblicos más difíciles de abordar, por la sencilla razón de que a Dios siempre se le presenta como un Dios de amor, benigno, misericordioso, que quiere que todos procedan al arrepentimiento y sean salvos. El punto es que todos estos conceptos los encontramos en el libro por el cual Dios se revela a los seres humanos, la Biblia. Sin embargo, en la Biblia también aparece el concepto del infierno, es por tal razón que es necesario enseñar toda la doctrina bíblica, y por ende, el concepto del infierno. Si bien es cierto, a nadie le gusta escuchar cosas que asustan o desagradan, pero, es el deber de los cristianos plantear todo lo revelado por Dios.

El Señor Jesucristo dijo:

Mateo 7:13 ” Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; por que estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.”

En primer lugar, estas palabras revelan una verdad de Dios. En segundo lugar, es absolutamente claro que se plantean dos alternativas:

PUERTA ESTRECHA……………………PUERTA ANCHA
CAMINO ANGOSTO……………………CAMINO ESPACIOSO
DESTINO LA VIDA…………………….DESTINO LA PERDICION
POCOS ENTRAN……………………….MUCHOS ENTRAN

Hebr.9:27 “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.”

Estos dos pasajes nos llevan a establecer que es en esta vida donde debemos decidir nuestro destino en la eternidad, pudiendo ser “LA VIDA” o “LA PERDICION”. Se muere una sola vez y después el juicio, no existe alternativa después de la muerte.
Es por esta razón que quisiera exponer respecto del destino de los “muchos” que entran por la “puerta ancha”.
La Biblia habla en forma muy clara de un lugar de destino para los que no se arrepienten, ni aceptan a Cristo como su salvador. Este lugar es nombrado de diferentes formas, “el lago de fuego”, “el lugar de tinieblas”, “el lugar preparado para el diablo y sus ángeles”, y otros nombres, pero todos son resumidos en la palabra “INFIERNO.”
Es importante decir que la palabra infierno es la traducción de más de una palabra escrita en la Biblia.
Es muy importante entender que infierno es el lugar de eterna condenación para los que no se arrepienten ni aceptan a Cristo. En el A.T. se ha traducido la palabra “sheol” como infierno, no siendo una traducción correcta, ya que sheol se refiere al lugar donde se encontraban las almas de los muertos. Las veces que aparece la palabra infierno en el N.T. en ocasiones se trata de la palabra “hades”, y tiene el mismo sentido que la palabra “sheol”. El hades es aquel lugar donde se encuentran las almas desincorporadas.

SAN LUCAS 16:23 “Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.”

En los pasajes donde aparece la palabra hades traducida como infierno, no se habla del lugar de eterna condenación de los perdidos, sino del lugar pasajero donde las almas son guardadas hasta el día del juicio

Es importante decir también, que existe otra palabra en la Biblia que se traduce como infierno, y no refleja el concepto del lugar de eterna condenación para los perdidos, esta palabra aparece en 2 Pedro 2:4.

2 PEDRO 2:4 ” Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio;”

En griego esta palabra es “tartaroo”, y expresa el lugar especial donde Dios reserva los ángeles caídos hasta el día en que ellos serán arrojados al lago de fuego junto con su líder, Satanás.
La palabra que sí refleja el lugar de eterna condenación para los perdidos es la palabra “Gehenna” (infierno).
En repetidas ocasiones Jesús menciona esta palabra, de hecho en dos ocasiones dice esta palabra en el sermón del monte. Por lo tanto debemos tratar este asunto con toda seriedad, a tal punto que la teología moderna niega la existencia del infierno.
Si bien es cierto, la mayoría de las veces escuchamos en los púlpitos mensajes de salvación, exhortación, edificación, pero muy pocas veces nos referimos a esta verdad tan importante como es la existencia del infierno.
El infierno es un hecho, terrible, pero es un hecho. Podemos revelarnos contra el infierno, podemos tratar de negarlo, pero sigue siendo un hecho. Si no es un hecho, debería abandonar mi Biblia y declarar a Cristo un engañador… pero, el infierno, repito es un hecho, y es por este hecho que todos los cristianos alzamos la voz, con el fin de llevar la salvación a las almas de este mundo, si… la salvación de este terrible lugar llamado infierno. Esto no obedece a un asunto de ponerse dramático, permíteme que te recuerde las siguientes palabras dichas por el Señor.

SAN MATEO 10:28 “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no  pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.”

Estas palabras son verdaderas o no lo son, si no lo son, insisto, no tiene sentido creer en la Biblia. Pero son verdaderas, Jesús mismo dijo estas palabras, por esto ¡Apúrate, date prisa, huye de la ira venidera de Dios! Y si eres cristiano, como dice Pablo “ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”.

FILIPENSES 2:12 ” Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,”

HEBREOS 2:3 “¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron,”

Creo que este verso merece una aclaración,el cristiano verdadero no pierde su salvación, esta esta segura, en las manos del Señor Jesús.

Romanos 8: 1 “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús”

Ver Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús

Debemos estudiar toda la “sana doctrina”, creer la “sana doctrina”, y practicar y anunciar la “sana doctrina”.

2 JUAN 1:9 ” Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.”

Satanás completó una obra maestra al susurrar a los oídos de la gente que el infierno no es una realidad, por esta razón hay tan pocos hoy día que siguen creyendo en este hecho bíblico, pero si supieran la realidad, temblarían. La palabra de Dios enseña en forma muy clara que existe un cielo para los salvos, y existe un infierno para los perdidos.

2 TESALONICENSES 1:7-9 ” y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,”

EL APOCALIPSIS 21:8 “Pero los cobardes e incrédulos , los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”

SAN MATEO 25:41“Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.”

SAN MATEO 25:46 “E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.”

Lejos esta de mi convencerte de la realidad del infierno, sólo digo lo que la Biblia dice y enseña. Puede que tu tengas una opinión distinta que la mía, está bien, pues yo puedo equivocarme, pero si opinas distinto que la Biblia, lo haces a costo de tu alma inmortal, y tendrás que vértelas con El, el autor de la Biblia. La decisión es tuya.

EL APOCALIPSIS 20:15 “Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”

Hay solamente dos lugares, el cielo o el infierno. Hay solamente dos a los cuales puedes servir, Cristo o el diablo.

SAN MATEO 6:24 “Ninguno puede servir a dos señores;”

Si sirves a Cristo en la Tierra, es justo que pases la eternidad en el cielo, junto a El, a quien amas y quien has servido. Pero si prefieres servir al diablo, rechazando la salvación en Cristo ¿no es justo que pases la eternidad en donde está tu maestro? ¿A quién quieres culpar al saber que estarás en ese horrible lugar preparado para el diablo y sus ángeles? Cada uno toma su propia decisión mientras esta en esta vida. ¡Piénsalo!

El infierno no es para nosotros, y Dios no quiere que nosotros lleguemos allí, ahora si alguno llega, es porque ha decidido rechazar la divina oferta de salvación en Cristo.
Sin embargo, Dios en su infinito amor, ha preparado un camino, por el cual podemos escapar de esta terrible condenación.

ROMANOS 5:11 “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.”

Si, podemos reconciliarnos con Dios. Obedeciendo el plan de salvación, y viviendo una vida conforme a la ley de Cristo.

Respecto de la duración de los perdidos en el infierno, existen varias opiniones. Unos dicen que los perdidos serán quemados en el infierno, otros dicen que serán liberados después de un periodo de tiempo, largo o corto. Veamos que dice la Biblia.

La expresión “por los siglos de los siglos” aparece 14 veces en el libro “El Apocalipsis”, y es usada de la siguiente forma:

1.- Diez veces esta expresión se refiere a Dios. Vive y gobierna “por los siglos de los siglos”.
2.- Una vez es usada para describir la duración de los santos en el cielo.
3.- Una vez es usada para describir la duración de la eterna tortura y eterno castigo del diablo en el infierno.
4.- Dos veces se usa esta expresión para describir la duración de los sufrimientos de los perdidos.

Por lo tanto, la conclusión no resulta difícil, si la duración de los perdidos en el infierno es limitada, también lo es la existencia y el poder de Dios. Pero sabemos que el poder de Dios es eterno, significando esto que la duración de los perdidos en el infierno es Eterna.
Otro concepto importante, se refiere a el castigo de los perdidos.

SAN MATEO 11:21 “¡Ay de ti, Corazín! Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza.
Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para
vosotras. Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti.”

Este pasaje aclara que no todos los perdidos pasarán por la misma medida de sufrimientos, aunque todos eso sí condenados.

Para terminar quisiera instar a todos a que tomen este tema con la mayor seriedad posible, entendiendo que cada uno debe tomar su decisión. Debes entender que si despiertas en ese lugar de tormento: 1) es por la eternidad 2) cada uno en esta vida eligió estar en ese lugar, no puedes culpar a nadie.

Que Dios nos ayude a permanecer fieles a El, y si tu no eres cristiano ¡Hoy es el día de salvación!

HEBREOS 4:7 ” otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones.”

2 CORINTIOS 5:18-21 / 6:1-2 “Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios.
Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.”

Nota:

Una joven teóloga argentina, brillante exegeta, directora y autora del blog monjaguerrillera, me dejo este breve comentario, que me aprecio interesante agregarlo al artículo:

Gabriela, dice así: «Ya veo que este predicador no nos puede explicar qué es el infierno. Es el primero al que le resulta incómodo informarse.

Estas predicaciones desastrosamente antitéticas que nunca acaban de ser expositivas, con versículos aparentemente concatenados pero divergentes y que no se salen nunca de lo que uno ya sabe ¿qué sentido tienen?

Sólo preguntaba qué sentido tiene hacer una predicación por escrito, utilizar el método de la homilía en un artículo con un tema tan importante pero que deja más inquietud que solución. Además, se pretende expositivo desde los primeros párrafos y cuando llega al cuerpo y al final ya deja toda exposición y arremete con el típico desafuero de los predicadores.

Sí, acerca “del infierno” hay mucha información pero nada resuelto, a menos que tengamos una interpretación literalista del fuego y azufre (entonces sí, en el método literal está todo resuelto)

Desde los infiernos súmeros, pasando por los avernos egipcios, por las moradas de los baales, por las postvidas mazdeístas, hasta los abismos judaicos entre la destitución divina y el seno de Abraham, incluso llegando hasta los basurales llamados gehennas y los lagos de azufre y fuego, hay tanto y tanto por discurrir…

Creo que hay más material circulando sobre los infiernos que sobre cualquier otro tema teológico; mucho después y lejos le sigue el tema de la Cruz de Cristo. Esta distorsión de prioridades es demasiado sugerente acerca de las actitudes que se toman al respecto y sus propósitos finales.»

Gabriela  (monjaguerrillera)

Fuente: http://www.iglesiadecristo.com.mx/principal/content.php?article.61

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2 Corintios 6

2 Corintios 6

Autor:Paulo Arieu

Hoy en dia, algunas empresas piden un “currículum vitae” es decir, una lista de títulos, honores, cargos, trabajos realizados, datos bibliográficos etc., que lo califican para determinado trabajo o puesto. (puedes ampliar con más detalles este ejemplo) Y que hoy estudiaremos el “currículum vitae” del apóstol Pablo y de sus colaboradores, que los han calificado como “ministros de Dios”.

“Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido.
He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación. No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado; antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias; 5en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos; en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero, en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra; 8por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces; 9como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos; como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.Nuestra boca se ha abierto a vosotros, oh corintios; nuestro corazón se ha ensanchado. No estáis estrechos en nosotros, pero sí sois estrechos en vuestro propio corazón. Pues, para corresponder del mismo modo (como a hijos hablo), ensanchaos también vosotros. No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.”

Explicación:

6.1 ¿Cómo pudieron los creyentes de Corinto poner a un lado el mensaje de Dios («recibir en vano la gracia de Dios»)? Quizás dudaban de las palabras de Pablo, confundidos por los falsos maestros que enseñaban un mensaje diferente. La gente oyó el mensaje de Dios, pero no permitieron que afectara lo que decían y hacían. ¿Cuántas veces ha sido en vano, en su caso, el mensaje de Dios?

¿Que es la gracia de Dios?

En el Nuevo Testamento la palabra “gracia” tiene varios significados

(1) Bondad, misericordia

(2) Manifestación especial de la presencia de Dios.

(3) Regalo, favor, bendición

(4) Afabilidad, deleite, por ejemplo, cuando dice que nuestras palabras deben ser siempre con gracia

(Colosenses 4:6). En este caso específico puede referirse a la salvación, a un don del Espíritu Santo, a un ministerio o a cualquier favor de Dios.

6.2 Dios ofrece salvación a todo el mundo. Mucha gente aplaza su decisión por Cristo, pensando que vendrán tiempos mejores, pero pueden perder la oportunidad para siempre. No hay tiempo como el presente para recibir el perdón de Dios. No permita que cualquier cosa le dificulte venir a Cristo.

¿Qué significa recibir en vano la gracia de Dios?

La expresión “en vano” gr. kenón, significa “vacío, con las manos vacías, sin propósito, sin resultado; hueco”. Por eso otras versiones traducen “no hagan inútil la gracia de Dios” o “no echar en saco roto esta gracia de Dios”. De esto inferimos que Dios espera un resultado o un fruto de todo lo que nos da, sea la salvación, o un don, o un milagro o la respuesta a una oración. Si no existe un cambio, o un crecimiento o un producto de la gracia conferida, Dios perdió su tiempo con nosotros y se quedó con las manos vacías.

6.3,4 En todo lo que hizo, Pablo consideró qué comunicaban sus acciones acerca de Jesucristo. Si usted es creyente, es un ministro de Dios. Cada día, los incrédulos lo observan. No permita que sus acciones descuidadas e indisciplinadas sean otra excusa para que alguien rechace a Dios.

“Porque dice: En tiempo aceptable te he oído”  ¿Dónde está escrito?

El apóstol Pablo está citando Isaías 49:8 “Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades.” Notemos que Dios nos oye en determinado tiempo y nos ayuda con un propósito específico: “para que restaures la tierra”. Por eso añadió “ahora es el tiempo aceptable…ahora es el día de salvación”. No mañana, sino hoy es el tiempo para encontrar el propósito de la gracia que Dios nos dio, ahora es el tiempo para comenzar nuestro servicio a Dios, porque la tierra necesita ser restaurada y las asoladas heredades reconstruidas.

¿Que significa “vituperio” o “vituperado”? ¿que hace que un ministerio sea vituperado?

Vituperar es “Decir mal de una persona o cosa, notándola de viciosa o indigna”. También se traduce esta palabra por “criticar o censurar”. Por ejemplo, la Versión Latinoamericana dice “Nos preocupamos en toda circunstancia por no dar a otros ninguna ocasión de tropiezo ni de criticar nuestra misión.” Cualquiera de nosotros pude dar motivo para que nuestro servicio a Dios sea criticado. Los motivos más frecuentes para esto ocurra tienen que ver con

(1) La codicia. Es decir hacer cosas para el Señor con el propósito de sacar dinero en beneficio propio

(2) El egoísmo o actuar solo en beneficio personal.

(3) Las promesas falsas.

(4) La impaciencia que va acompañada del enojo o la ira.

(5) La hipocresía.

(6) La impureza sexual, expresada no solo en actos, sino en miradas y comentarios obscenos.

(7) La cobardía y otras “piedras” que pueden hacer tropezar a los que están comenzando a creer en el Evangelio. Por eso el apóstol tomó la firme resolución de no dar a nadie “ninguna ocasión de tropiezo” o de escándalo, para que su ministerio o servicio a Dios sea cuestionado o censurado.

El apóstol Pablo menciona aquí 10 formas de conducirse para que nadie tropiece y para defender su ministerio ¿Cuáles son?

El apóstol Pablo presentó su currículum vitae y las pruebas por las cuales podía demostrar que realmente estuvo sirviendo a Dios. La Versión Popular dice “Al contrario, en todo damos muestras de que somos siervos de Dios”.

Y estas son las pruebas o muestras:

(1) Tuvo mucha paciencia

(2) Experimentó graves problemas o tribulaciones

(3) Pasó necesidades

(4) Tuvo varias situaciones de angustia

(5) Soportó azotes o palizas

(6) Fue encarcelado

(7) Ha sido maltratado en motines o tumultos populares.

(8) A veces se sintió agotado (en trabajo duro)

(9) Algunas noches no pudo dormir (en desvelos) y

(10) También pasó hambre. (La palabra griega aquí significa tanto ayuno como hambre o inanición)

6.7 Véanse Romanos 13.2; 2 Corintios 10.3–5 y Efesios 6.10–18 para obtener mayor información acerca de las armas de justicia. Las armas para la mano derecha son las ofensivas, las que son para la mano izquierda son defensivas. Ningún soldado está listo para la batalla si no tiene ambas.

Pablo añadió otras nueve virtudes que lo avalaban en el ministerio ¿Cuales fueron?

En la primera parte de su descripción el apóstol mencionó los problemas y sufrimientos que soportó con mucha paciencia, demostrando por medio de su constancia en el sufrimiento que realmente era un siervo de Dios. En los siguientes versículos describió otros detalles que avalaban su propia recomendación en el ministerio.

El vivió en

(1) Pureza

(2) Se destacó en conocimientos o comprensión, es decir, el sabía bien de qué hablaba.

(3)  Tuvo paciencia o tolerancia

(4) Demostró amabilidad o bondad

(5) Se movió en la presencia del Espíritu Santo (VP)

(6) De su corazón brotó un amor sincero

(7) Dijo siempre la verdad.

(8) Experimentó el poder de Dios

(9) Utilizó “armas de justicia” o de honradez, o “armas de rectitud” para hacer guerra espiritual. ¿De qué sirve hacer guerra contra los demonios si después uno no es justo u honrado? Si no fuera así, lo que ganaba por un lado, lo perdía por otro. Y hacer justicia es ser imparcial, sin favorecer a la izquierda y sin favorecer a la derecha. Cuando había que golpear golpeaba a la izquierda o a la derecha “a diestra y a siniestra”. Por hacer justicia a veces recibía reconocimiento y otras veces fue desprestigiado (por honra y por deshonra). Por hacer justicia a veces hablaban bien de él, y otras veces lo calumniaban (por buena fama y por mala fama). Por la justicia a veces fue considerado un mentiroso, pero el sabía en su interior que estaba diciendo la verdad “como engañadores pero veraces”

6.8-10 ¡Qué diferencia marca conocer a Jesús! Él nos cuida sin importar lo que el mundo piense de nosotros. Los cristianos no necesitan ceder a la presión o a la opinión pública. Pablo se mantuvo fiel a Dios tanto cuando la gente lo aclamaba como cuando lo condenaba. Se mantuvo activo, gozoso y contento aun en las situaciones más difíciles. No permita que las circunstancias o las expectativas de la gente lo controlen. Manténgase firme delante de Dios y niéguese a comprometer sus normas de vida.

6.11-13 «Nuestro corazón se ha ensanchado» y «No estáis estrechos en nosotros» significa que Pablo les expresó a los creyentes de Corinto sus verdaderos sentimientos hacia ellos, revelando con claridad cuánto los amaba. Los corintios reaccionaron con frialdad a las palabras de Pablo, pero él les explicó que sus palabras fuertes provenían del amor que les tenía. Es fácil reaccionar en contra de aquellos que Dios ha puesto ante nosotros como líderes en vez de aceptar sus exhortaciones como un signo de su amor hacia nosotros. Requerimos un corazón dispuesto antes que un corazón cerrado cuando enfrentamos a los mensajeros de Dios.

6.14–18 Pablo amonesta a los creyentes a no establecer vínculos con los incrédulos, porque podrían debilitar su entrega a Cristo, así como su integridad o sus normas. Esto era un error. Anteriormente, Pablo había explicado que eso no significaba aislarse de los no creyentes (véase 1 Corintios 5.9, 10). Inclusive dijo que debían seguir unidos a sus cónyuges no creyentes (1 Corintios 7.12, 13). El apóstol quería que los creyentes estuvieran activos en su testimonio por Cristo entre los incrédulos sin necesidad de comprometer su fe mediante ataduras personales o comerciales. Los creyentes deberían evitar situaciones que motiven la división de su lealtad.

6.15 Belial es el nombre que Pablo utilizó para referirse a Satanás. Para aquellos que han descubierto la luz de Dios, no hay compañerismo o compromiso con las tinieblas (1 Corintios 10.20, 21).

6.17 La separación del mundo involucra más que mantener distancia con los pecadores, significa permanecer cerca de Dios (véase 7.1, 2). Implica más que evitar diversiones que nos lleven a pecar, también tiene que ver con la forma de utilizar nuestro tiempo y dinero. En este mundo caído, no hay forma de separarnos totalmente de los efectos del pecado. Sin embargo, debemos resistir el pecado que está a nuestro alrededor, no hay que ceder ni rendirse. Barton, Dr. Bruce B.

En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.

AQUÍ Y AHORA BENDICENOS DIOS MÍO CON TODA BENDICIÓN ESPIRITUAL PARA CAMINAR EN TUS SENDAS, Y BRILLAR COMO LUZ EN MEDIO DE LAS TINIEBLAS, Y SER POLO DE ATRACCIÓN A LOS QUE AÚN NO TE HAN CONOCIDO. AMÉN.

6.14–18 Pablo amonesta a los creyentes a no establecer vínculos con los incrédulos, porque podrían debilitar su entrega a Cristo, así como su integridad o sus normas. Esto era un error. Anteriormente, Pablo había explicado que eso no significaba aislarse de los no creyentes (véase 1 Corintios 5.9, 10). Inclusive dijo que debían seguir unidos a sus cónyuges no creyentes (1 Corintios 7.12, 13). El apóstol quería que los creyentes estuvieran activos en su testimonio por Cristo entre los incrédulos sin necesidad de comprometer su fe mediante ataduras personales o comerciales. Los creyentes deberían evitar situaciones que motiven la división de su lealtad.

¿Cómo eran vistos Pablo y sus colaboradores y qué eran en realidad?

(1) Eran vistos como que nadie los conocía, pero todos sabían quienes eran “como desconocidos, pero bien conocidos”

(2) Aparentaban estar casi extinguidos o medio muertos pero seguían bien vivos “como moribundos, pero he aquí vivimos”.

(3) Eran vistos como gente azotada en público, pero seguían sobreviviendo “como castigados, mas no muertos”

(4) Eran considerados personas tristes, pero ellos estaban siempre contentos “como entristecidos, mas siempre gozosos”

(5) Eran tenidos por gente sin recursos pero estaban haciendo ricos a muchos “como pobres, mas enriqueciendo a muchos”

(6) Eran vistos como gente sin nada, pero en realidad lo tenían todo. “como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.”

¿Qué significa ser estrecho y ser ensanchado de corazón?

“Estrecho” significa mucho más que “ajustado, o que tiene poca anchura” también quiere decir “rígido, apocado, tacaño”, Una persona estrecha es una persona que se guarda cosas, que se encierra en sí misma. Y “ensanchar el corazón” es una expresión que significa quitar las barreras de separación y hacer espacio para demostrar el cariño o el afecto a otra persona. Cuando el apóstol Pablo escribió “nuestra boca se ha abierto a vosotros” estuvo diciendo en realidad “les estoy hablando con total franqueza y sinceridad” o como traduce la Nueva Biblia Española “me he desahogado con ustedes”. Pero los Corintios no respondieron de la misma manera. Ellos se guardaron su opinión “estrechándose”, limitándose, a tal punto que se podía oír “la voz del silencio”. Pero no solamente les habló con franqueza, sino que les abrió el corazón: “nuestro corazón se ha ensanchado” es decir “les he abierto mi corazón de par en par”. Y a continuación Pablo se dirigió a ellos no como apóstol o como maestro y ni siquiera como siervo de Dios, de lo cual ya había dado abundantes pruebas, sino como padre espiritual, “como a hijos os hablo”, para mostrarles su cariño.

Esto me recuerda las palabras de Cristo: “En el camino en que vayáis no saludéis a nadie”!!!
No saludemos a nadie; antes bien les prediquemos el nombre de aquel que dio su vida por nosotros, ese nombre que está por encima de todo otro nombre. El autor de nuestra salvación: JESUCRISTO. Amén.

bibliografía:

Cómo declarar el evangelio?

EVANGELIZACIÓN
¿Cómo declarar el evangelio? <!—->
por Austín de Africa

El maestro de las Sagradas Escrituras debe enseñar lo que es correcto y refutar lo que está mal. Al hacer esto, debe conciliar al hostil, animar al indiferente e informar al ignorante sobre los sucesos actuales y direcciones para el futuro. Una vez que sus oyentes se vuelven amistosos, prestan atención y están listos para aprender (ya sea que los haya encontrado en estas condiciones o que él los haya llevado a ellas), el maestro cuenta con tres métodos para comunicar la verdad.
Austín fue uno de los teólogos más grandes de la iglesia antigua.

Fue obispo de Hippo, en el Norte de África, desde el año 395 hasta su muerte (430). Sus dos trabajos más famosos, confesiones, y La Ciudad de Dios, se han convertido en dos clásicos de la literatura cristiana.

El volumen de la obra de Austín en asombro. Toda ella surgió de su deseo ardiente de predicar el evangelio para que todos pudieran vivir con él en Cristo.

¡Menuda tarea en la cultura pagana del norte de África, donde le tocó ministrar!

El maestro de las Sagradas Escrituras debe enseñar lo que es correcto y refutar lo que está mal. Al hacer esto, debe conciliar al hostil, animar al indiferente e informar al ignorante sobre los sucesos actuales y direcciones para el futuro. Una vez que sus oyentes se vuelven amistosos, prestan atención y están listos para aprender (ya sea que los haya encontrado en estas condiciones o que él los haya llevado a ellas), el maestro cuenta con tres métodos para comunicar la verdad.

• Si los oyentes necesitan instrucción, les enseñará la verdad por medio de la narración.

• Si los oyentes necesitan aclarar puntos que están en duda, usará el razonamiento y la exhibición de pruebas.

• Si los oyentes necesitan ser animados más que instruidos, se necesitará un mensaje vigoroso. Aquí son necesarios los chistes, los reproches, las exhortaciones, las reprimendas y todos los demás medios para estimular a las emociones.

Todos estos métodos son utilizados continuamente por casi todos los que enseñan. Algunos maestros los emplean toscamente, con poca elegancia y en forma fría, mientras que otros los utilizan con agudeza, elegancia y espíritu. Ambas clases pueden ser efectivas. Pero un maestro tendría que ser capaz de argüir y hablar con sabiduría, si no con elocuencia; y, por sobre todo, con provecho para sus oyentes.

Tenga siempre cuidado con el hombre que abunda en tonterías elocuentes, especialmente si el oyente se complace con esa teoría sin valor y piensa que porque el orador es elocuente lo que dice debe ser cierto. Como bien dijo el gran maestro de retórica Cicerón: “A pesar de que la sabiduría sin elocuencia sirve para poco, la elocuencia sin sabiduría causa verdadero daño, y nunca sirve…”

LA NECESIDAD DE UN ESTILO CLARO

El deseo de tener claridad nos lleva a veces a descuidar el lenguaje pulido. Un autor, hablando de este tipo de discurso, dijo que en él hay “un cierto tipo de cuidado-negligente”.

Por supuesto, estamos de acuerdo en que la máxima prioridad debería estar puesta en la claridad. ¿Qué ventaja hay en un discurso que no entendemos? En consecuencia, los buenos maestros evitan las palabras que no instruyen por no ser comprensibles; deben encontrar, en cambio, palabras que sean tanto puras como al alcance de la audiencia que tiene.

Esto es así no solo en las conversaciones personales sino mucho más aún en el caso del discurso público. En la conversación personal, podremos preguntar pero en el discurso no se acostumbra ni es decoroso que una persona pregunte sobre lo que no entiende. En consideración a esto, el orador debería poner especial atención en dar ayuda a los que no pueden pedirla. ¿Cómo podemos saber que se necesita más explicación? Un grupo ansioso de recibir instrucción generalmente demuestra si está comprendiendo a través de sus movimientos o expresiones, y tan pronto como el orador perciba que se le ha comprendido debería, o terminar su discurso o pasar a otro punto.

HABLE CLARO, PERO NO SIN ELEGANCIA

La verdadera elocuencia no consiste en hacer que a la gente le guste lo que le disgusta, sino en aclarar lo que estaba oscuro. Sin embargo, si esto se hace sin gracia de estilo, el beneficio no se extenderá más allá de unos pocos estudiantes ansiosos que aprenden sin importarles cuan poco pulida sea la forma de enseñanza. Existe una analogía entre aprender y comer: la mismas proteínas, sin las cuales es imposible vivir, deben ser sazonadas para cubrir los gustos de la mayoría.

A este respecto. Cicerón dijo: “Un hombre elocuente debe hablar en forma tal que enseñe, deleite y convenza”. Agrega luego que “el enseñar es una necesidad, deleitar es una belleza y persuadir es un triunfo.” Ahora bien, de estos tres, el primero (enseñar) depende de lo que decimos; los otros dos, de Informa en que lo decimos. Para el quisquilloso (aquel a quien no le importa la verdad a menos que esté expresada en forma de un placentero discurso), un buen maestro debe aprender el arte de complacer. Y aún esto no es suficiente para esos hombres testarudos que entienden y se complacen con el discurso del maestro pero que no extraen ningún beneficio de él. Porque, ¿de qué le sirve a un hombre si confiesa la verdad y alaba la elocuencia, pero no da su consentimiento?

Debemos decir aquí que hay algunas verdades que sólo necesitan ser creídas (aceptadas). Dar nuestro consentimiento no más que confesar que son verdad. Sin embargo, algunas verdades deben ser puestas en práctica y son enseñadas con el sólo propósito de que sean practicadas. Es inútil estar persuadido intelectualmente de estas verdades (y en efecto, estar complacido con la belleza de su expresión) si no son aprendidas para ser practicadas.

USANDO EL ESTILO CORRECTO

A pesar de que los maestros de verdades bíblicas hablan de asuntos importantes, no siempre deberían utilizar un tono majestuoso. Cuando estuvieren instruyendo, deberían usar un tono suave. Cuando estuvieren alabando o culpando, es apropiado el tono moderado. Sin embargo, cuando un maestro estimula a la acción, debe hablar con poder y en una forma que influya en la mente. A veces un mismo asunto importante se trata de todas estas formas en diferentes momentos: suavemente cuando se lo enseña, moderadamente cuando se recomienda su importancia, y poderosamente cuando forzamos a una mente contraria a la verdad a volverse a ella y abrazarla.

Por ejemplo, no existe nada más grande que Dios mismo. Sin embargo, la enseñanza acerca de la Trinidad invita a una discusión calmada. Es un tema difícil de comprender y nuestra meta es, principalmente, entenderlo lo más posible. Pero cuando se trata de alabar a Dios, ¡qué campo propicio para un lenguaje bello y esplendoroso se abre para nosotros! ¿Quién no desea agotar sus poderes al máximo alabando a Aquel a quien nadie puede alabar adecuadamente? Y si estamos desafiando a nuestros oyentes a que alaben a Dios, entonces deberíamos hablar claramente con poder y en forma impresionante, para demostrar qué honor tan grande es éste.

Tenemos muchos ejemplos de los tres estilos en las Escrituras.

• Encontramos el estilo calmo y suave en el apóstol Pablo, allí donde dice: “Hermanos, hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade. Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Esto, pues, digo: El pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa. Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios le concedió a Abraham mediante la promesa” (Calatas 3:15-18).

Y a causa de que se le pudiera ocurrir al oyente preguntar, dice: “Si no hay herencia por medio de la Ley, ¿para qué fue dada la Ley?”; Pablo mismo anticipa esta objeción y pregunta: “¿Cuál fue, pues, el propósito de la Ley?, a lo que él mismo responde:” Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno”. (Calatas 3:19-20).

• En las siguientes palabras del apóstol tenemos el estilo moderado:” No reprendas al anciano, sino, exhórtale como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos, a las ancianas como a madres, a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza.” (1 Timoteo 5:1-2). Y también en éstas: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.” (Romanos 12:1).

Casi todo este pasaje de Romanos es una exhortación en el estilo moderado de elocuencia.

• Por último, el estilo majestuoso de discurso difiere del estilo moderado principalmente en que no se encuentra con ornamentos verbales como exaltado por una emoción mental. Utiliza casi todos los mismos adornos que usa el moderado pero sin necesitarlos tanto. Es llevado por su propia energía; la fuerza del pensamiento y no la ornamentación es lo que hace el verdadero impacto: Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios . Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación. No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado, antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias; en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos; en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad; en el Espíritu Santo, en amor sincero, en la palabra de verdad, en poder de Dios; con armas de justicia a diestra y a siniestra; por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces; como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos; como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo. Nuestra boca se ha abierto a vosotros, oh corintios; nuestro corazón se ha ensanchado. No estáis estrechos en nosotros, pero sí sois estrechos en vuestro propio corazón. Pues, para corresponder del mismo modo (como a hijos hablo), ensanchaos también vosotros.” (2 Corintios 6:1-13).

LA VARIEDAD

El mezclar estos diversos estilos no va contra las reglas. A pesar de que en la mayoría de los discursos predominará un estilo, debería utilizarse toda la variedad de estilos, armonizados con buen gusto; porque cuando nos sujetamos en forma monótona a un solo estilo, no retenemos la atención del oyente. En cambio, si nos movemos de un estilo a otro, el discurso es más ameno a pesar de que tiende a ser más largo.

Cada estilo tiene características que evitan que la atención del oyente se enfríe. Podemos, sin embargo, soportar al estilo moderado sin variedad por más tiempo que al estilo majestuoso. La emoción mental necesaria para estimular los sentimientos del oyente puede ser mantenida por un corto tiempo solamente. En consecuencia debemos evitar llevar el extremo emocional a un punto muy alto o muy extenso, para no perder lo que ya hemos ganado.

MEZCLANDO

Es importante determinar qué estilo debería ser alternado con qué otro, así como los lugares donde debería usarse un estilo en particular. En el estilo majestuoso, por ejemplo, la introducción debería ser casi siempre moderada. Y es a discreción del orador el usar el estilo templado aun cuando se permitiría el majestuoso, de modo que éste, cuando se utilice, sea, por comparación, más majestuoso aún.

Más aun, cualquiera sea el estilo del discurso o del escrito, cuando surgen preguntas complicadas que responder, se requiere naturalmente el estilo templado. Por su parte, deberemos utilizar el estilo moderado siempre que deba alabarse o culparse, no importa cuál sea el tono general del discurso.

En el estilo majestuoso, entonces, y también en el templado, los otros dos estilos sólo encuentran un lugar ocasional. El estilo moderado, por otra parte, sólo a veces necesita del estilo sosegado. Pero el moderado no necesita nunca la ayuda del majestuoso, ya que su objetivo es gratificar y no excitar la mente.

Si un frecuente y vehemente aplauso corona a un discurso, no piense que sólo se ha utilizado el estilo majestuoso. A menudo se produce este efecto tanto por las ajustadas distinciones del estilo pausado como por las beldades del moderado. Por otra parte, el estilo majestuoso, y frecuentemente, silencia a la audiencia por su efecto impresionante y la hace llorar.

Por ejemplo: en Cesárea, Mauritania, me encontraba disuadiendo a la gente de esa guerra civil (y aun peor que civil, que ellos llamaban Caterva, porque no eran solamente compatriotas sino vecinos, hermanos, padres e hijos los que, divididos en dos facciones y armados con piedras, peleaban en cierta estación del año durante varios días seguidos, cada uno matando a quien pudiera), con toda la vehemencia con la que yo pudiera disponer para extraer y sacar de sus corazones y vidas un mal tan grande. Sin embargo, no fue cuando escuché sus aplausos sino cuando vi sus lágrimas que supe que había producido efecto. El aplauso mostró que había recibido instrucción y deleite, pero las lágrimas mostraron que estaban convencidos de que debían parar.

VIGILA Y ORA

Pero cualquiera sea la elocuencia del estilo, la vida del orador valdrá más que eso para lograr la conformidad del oyente. El hombre que habla con sabiduría y elocuencia pero vive perversamente puede, es cierto, instruir a los que estén ansiosos por aprender (a pesar de que, como está escrito, él “es de poco valor para sí mismo”).

Pero ellos harían el bien a muchos si vivieran lo que predican, porque algunas personas buscan una excusa para sus propias vidas perversas comparando la enseñanza con la conducta de sus instructores. Dicen por dentro y aún con sus labios: “¿Por qué no haces tú mismo lo que me ordenas hacer a mí?”. Dejan de escuchar con sumisión al hombre que no se escucha a sí mismo y al rechazar al predicador; aprenden a rechazar la palabra predicada. El apóstol Pablo dijo a Timoteo: ” Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” (1 Ti. 4.12).

Y es así que el maestro cristiano, a pesar de que dice lo que es justo, santo, y bueno (y no debería nunca decir otra cosa), haciendo todo lo que puede para ser escuchado con inteligencia, placer, y obediencia, tendrá más éxito siendo piadoso en la oración que teniendo dones de oratoria. Así debería orar por él mismo y por aquellos a quienes se dirigirá, antes de hablar. Cuando llegue el momento de hablar debería, antes de abrir la boca, levantar su alma sedienta a Dios, para beber de lo que está a punto de presentar y ser lleno de lo que está a punto de repartir.

Y si el Espíritu Santo habla en aquellos quienes por Cristo han sido entregados a sus perseguidores, ¿por qué no lo hará también en los maestros que pronuncian el mensaje de Cristo a quienes están deseosos de aprender?

Apuntes Pastorales

Volumen V Número 3

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