Comunicado Oficial y Participativo IALOficina Primacial y Patriarcal Territorio de las Américas y El Caribe

The Latin-American Anglican Church http://orthodoxanglican.net/html/mainmenu.htm ‘Eglise Anglicane Latino-Américaine La Iglesia Anglicana Latino-Americana

Comunicado Oficial y Participativo IALOficina Primacial y Patriarcal Territorio de las Américas y El Caribe

La Iglesia Anglicana Latino-Americana, Iglesia miembro de la Comunión Anglicana Ortodoxa, en plena y completa Comunión con la Iglesia Conservativa Anglicana de Norte-America, teniendo en cuenta los comentarios e informaciones mal intencionados, de algunos medios de comunicación, escritos, radiales y televisivos, apostados dentro del Territorio Nacional de la República Bolivariana de Venezuela y fuera de ella, con motivo de la Consagración Episcopal de los tres primeros obispos, oficialmente admitidos por Dios y su Santo Espíritu dentro del templo de San Pablo de Ciudad Ojeda, Estado Zulia, Venezuela, el pasado Domingo 29 de Junio, del Año de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo 2008, y consagrados por el Altísimo, para servir al pueblo de Dios, como Iglesia Católica Reformada de Venezuela, con la presencia espiritual de muchos varones y mujeres de fe y con la presencia física de obispos de Canadá, Estados Unidos y México, se permite informar a todas las Iglesias hermanas del mundo, a cada cristiano de las distintas denominaciones de Iglesias, a gobernantes, autoridades civiles, militares, eclesiásticas, periodistas, escritores, artistas y a todos los medios de comunicación, lo siguiente:

Primero: La Iglesia Anglicana Latino-Americana, es una Iglesia histórica, que heredó por fe y creencia, la doctrina, fundamento, documentos e historicidad, de la “Una, Santa, Católica y Apostolica, Iglesia fundada por nuestro Señor Jesucristo y materializada por los Santos Apóstoles y Discípulos de Jesús. Comprendemos y aceptamos que nadie es propietario de la palabra Católico(a), y/o Anglicano(a). Estas dos expresiones pertenecen a la historia de la Iglesia Cristiana. Las mismas las puedan usar todos aquellos cristianos que se sientan de fe católica y anglicana. Ningun poder terrenal, puede mancillar o atropellar esta realidad, que está por encima de cualquier gobierno terrenal o por ambiciones humanas de poder. Las dos palabras que han despertado la ira de los falsos cristianos, no son una marca de fábrica o marquilla propagandística. Esas invitan a un proyecto amoroso de paz y entendimiento, en donde no se apliquen inquisiciones y/o ex-comuniones. que son formas humanas que no vienen de Dios sino de ambiciones terrícolas de pecado y desvío. Nosotros no promoveremos odios o formas homofóbicas contra nadie en particular y menos contra nada. Estamos llamados a construir la “ciudad del amor” desde antes de llegar el vientre materno. Dios nos llamó para amar y servir. Jamás para odiar. Odiar es pecado y rompe toda comunicación con Dios. El odio produce oscuridad. El amor nos deja ver la luz de Dios y ese nos alumbra el camino a la eternidad. “Yo soy el camino la verdad y la vida. nadie viene al Padre sino por Mi”.

Segundo: Nosotros no ordenamos mujeres al ministerio del sacerdocio y/o al Orden de los Diáconos, Presbíteros y Obispos. El sacramento del Orden sagrado, es exclusivo para santos varones escogidos [sean casados o célibes], y para el género masculino en rectitud. Jesús de Nazaret sólo escogió varones para dar a conocer su proyecto espiritual: “Amad a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo. Amaos los unos a los otros como yo os he amado”. Nuestra Iglesia rechaza el matrimonio entre personas del mismo sexo. Nosotros como Cristo no perseguimos al pecador. “Dios ama al pecador pero aborrece su pecado”. Nunca estaremos de acuerdo con los escándalos promovidos hace ya varios años, por un clérigo episcopal anglicano casado, que abandonó a su esposa y a sus dos hijas, por ir a tener vida sexual activa, con un ser del mismo sexo.

Tercero: Nuestra Iglesia sigue los delineamientos en forma libre y voluntaria, del Movimiento Anglicano Continuante. No pertenecemos a la Iglesia de Inglaterrea y no estamos en obediencia a Canterbury. Jamás nosotros perseguiremos a los hijos e hijas de Dios, así estén militando dentro de una Iglesia diferente a la nuestra. Creemos que el único que conoce los secretos que guarda cada corazón humano, es Dios y a El honor y Gloria. Según la “Santa Palabra”: “Sólo Dios es el único que puede juzgar o enjuiciar”.

Cuarto: Esta Iglesia sólo admite el matrimonio entre una mujer y un varón. Esta ley fue dada por Dios. La misma debe aceptarse en forma libre y opcional para Diáconos, Presbíteros y Obispos. “Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán una sóla carne”. Creemos que el estado celibatario debe ser opcional por el religioso escogido de Dios.

Quinto: La Iglesia aborrece y rechaza la pedofilia y pederastía. También estamos en contra de muchos sacerdotes, que esconden a sus mujeres detrás de las parroquias y casas. Los sacerdotes que tengan sexo con una mujer y que no estén casados, están en pecado y deben ser casados inmediatamente por un obispo realmente consagrado por Dios, para el santo ministerio. Los hijos de los sacerdotes deben ser reconocidos ante la ley de Dios y ante la ley terrenal. No se debe esconder esta realidad y no se debe tapar este error garrafal y nefasto para la rectitud y sano ejemplo de la Iglesia de Cristo. Ya es hora de poner orden en la “Casa de Dios”.

Sexto: Cuando esta Iglesia afirma: “No obedecer a ningún imperio sino sólo a Dios”, está confirmando la frase bíblica “Maldito el hombre que confia en el hombre”. Nosotros sólo obedecemos a Dios en cosas espirituales pero respetamos y respetaremos la ley terrenal y la cumpliremos con ayuda de Dios. Somos amigos de todos los gobernantes y a cada uno de ellos los invitamos a seguir por el camino de la rectitud y de la justicia. Para esta Iglesia el “hambre es un crímen y aleja al hombre de Dios y a quien lo promueve. No deben existir pobres ni desarropados en el mundo. Todos debemos trabajar desde nuestro espíritu por el bienestar de todos y de todas con equidad”.

Séptimo: Nuestra Iglesia no Ordenará varones que tengan publicamente actividad sexual con personas del mismo sexo y/o que practiquen la promiscuidad. El bisexualismo también ofende a Dios y lesiona la comunicación del hombre con el Altísimo. Los heterosexuales deben tener una sóla mujer como esposa y ellas un sólo varón como esposo. La promiscuidad y el adulterio es pecado ante Dios y es un hecho prueba para disolver el santo matrimonio. Nuestra Iglesia aspira que ninguna pareja se separe después de casarse pero no podemos luchar contra imposibles humanos sino es Dios quien autoriza el Divorcio. En la pasada visita misionera a Venezuela, Dios ha sido testigo del santo matrimonio en el altar, de los presbíteros Jon Jen Siu-Garcia con su novia Hiraniori y Simón Alvarado con su novia Astrid. IAL los casó con fe y bajo las bendiciones respectivas y permiso del Altísimo de la misericordia y el amor.

Octavo: La guerra, armas como ejércitos legales y/o ilegales, no debe existir en la tierra. Los grupos militares se debe organizar exclusivamente para servir a todos los hijos e hijas de Dios en la tierra. Todos debemos trabajar por el proyecto de paz. Debemos decir si a la vida no a la guerra. La vida es dada por Dios. Asesinar la vida es pecado. Nuestra Iglesia cree que el aborto y la Eutanasia es pecado mortal y grave ante Dios.

Noveno: Si algún grupo opta por un trabajo serio en favor de los pobres sin mezclar política con Iglesia y/o religión, nosotros oramos a Dios y preguntamos si su trabajo está bajo su santa protección. Estamos convencidos que si un proyecto o un gobienro no cuenta con el apoyo de Dios, el mismo Señor de la misericordia lo derrotará y Dios gobernará. La persona escogida por él y que trabaja por el bien y el equilibrio social de los pobres, se debe apoyar con excelsos ejemplos. “Toda autoridad viene de Dios”.

Décimo: Esta Iglesia invita a todos los hombres del mundo y de buena voluntad, para que trabajen por construir la paz y el bienestar del planeta tierra, creado por Dios, para beneficio de los animales, plantas, minerales y del mismo hombre.

Décimo Primero: Esta organización religiosa de Iglesia, nació el 17 de Diciembre de 1985 y no tiene nada que ver con la Iglesia Reformada de Miami. Es la primera vez que escuchamos ese comentario. Nosotros somos independientes a cualquier gobierno terrenal. Somos una Iglesia social y humana. No hacemos proselitismo político o partidista. Nosotros respetaremos todo proyecto político y no bloquearemos el desarrollo de los pueblos. Jesús respetó la indiosincrasia de pueblos y naciones. Sólo Dios es el poderoso. El egoísmo y la envidia promovida por supuestos hombres de Dios, son artimañas engañosas de satanás.

Décimo Segundo: Nosotros no hemos recibido de ninguna persona natural o jurídica, en estos últimos 23 años, ayuda financiera o soporte económico. Honestamente hemos vivido felices y seguros con mucha paz, por nuestra fe y porque Dios con las “Migajas que caen de la mesa”, nos ha sostenido. Es una gran mentira decir y afirmar que un bolsa millonaria nos está ayudando. En esta nación hacemos parte de los hombres mas pobres del mundo, con la única diferencia que vivimos en paz y nos movemos con la paz que viene de Dios. Este es el quinto año de nuestra consagración episcopal y aún no llegan los exagerados millones de dolares que describen. los periodistas, de la prensa amarillista y sensacionalista. Ellos deben entregar cuenta a Dios en su momento. Dios le hará comer sus palabras y escritos con misericordia.

Décimo Tercero: Nosotros invitamos a los hombres de paz y con la misma sabiduría que Dios nos regaló, a investigar cuidadosamente cada detalle y a explorar el mundo de Dios sin alarmas o escándalos. El escándalo y las malas intenciones del corazón son pecado ante Dios. Aunque no somos santos, tenemos aspiraciones de acuerdo a la palabra de Dios: “Sean pefectos como mi Padre celestial es perfecto. No llamen bueno a nada ni a nadie. El único ser bueno es Dios.” Nosotros nunca hemos hablado con el Señor Presidente de Venezuela Hugo Rafael Chavez Frías. Creemos que él ni siquiera nos conoce. Esta sociedad moderna llama “bueno a lo malo y malo a lo bueno”. Todo error llega a su fin y estamos próximos a recoger la cosecha de la siembra. Jesús de Nazaret, permite que el trigo se levante al lado de la hierba de mala muerte o cizaña como la llama el Maestro”.

Décimo Cuarto: Nosotros confiamos plenamente en el trabajo misionero en recititud y con nuestro respaldo, en los nuevos obispos: Monseñor Enrique José Albornoz-Cano, Monseñor Jon Jeu Siu-Garcia y Monseñor Alexis José Bertis-Vargas. Ellos han sido llamados por Dios para trabajar el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, bajo el proyecto amoroso de Jesucristo.

No tengan miedo. Si ustedes realmente están en Dios, no deben alarmarse. El miedo y los nervios nos alejan de la rectitud. Nunca los odiaremos y hemos prometido a Dios no lanzar odios o veneno contra nadie. La homofobia es manipulada por el Diablo en mentes débiles sin Dios y sin amor. Amen y sigan amando.

Debemos cambiar los rostros de oscuridad. Los mismos que producen horror por caras amorosas y tiernas. Dios quiere nuevos hijos. Todos estamos llamados a ser hijos de la Luz. Se expide y se firma, en la ciudad de Montreal, Provincia de Quebéc, Canadá, a los 4 días del mes de Julio del Año de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo 2008. Saludos y bendiciones,

The Most Rev.+ Leonardo Marin-Saavedra, Archbishop de IAL, CACNA and OAC.

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Entre sinagogas y limones

Dirigentes de alabanza- julio 2008
Entre sinagogas y limones
(Rabino Meir ben Isaac Nehorai, c.1050; Frederick M. Lehman, 1917)

Artículo escrito por: Timoteo y Lynn Anderson

El amor de Dios impactó al rabino y al pastor en escenarios muy distintos, y con diferencia de casi mil años. Meir ben Isaac Nehorai vivía en Alemania en tiempos de mucha persecución religiosa hacia los judíos.  Su padre era el cantor de la sinagoga, y el joven tenía tanto talento para la poesía y la música, que su obra maestra, Akdamut Millin, perdura en uso hasta hoy. Este himno narrativo fue escrito en arameo en forma de acróstica. Es recordado como una ayuda definitiva de testimonio y fortaleza en momentos cuando Dios puso fin a las masacres de muchas familias hebreas en el siglo undécimo en la ciudad de Worms.

Los judíos, en sus sinagogas, cantan el himno en la festividad de Shavuot, (fiesta que corresponde a la fecha litúrgica cristiana de Pentecostés).  Celebran el gran amor de Dios, recordando muy especialmente la revelación de su Palabra en el Monte Sinaí y su provisión dando cosechas de trigo y demás frutos agrícolas.

Curiosamente, el pastor Frederick Lehman estaba trabajando en otra cosecha, la de cítricos en California, cuando escribió las dos estrofas y el coro que hoy son cantados en el mundo entero, junto con una parte de las 90 parejas de líneas que escribió Meir ben Isaac hace tantos siglos.

En ese verano de 1917, el pastor estaba sudando y se sentía muy cansado, así que arrimó un guacal para limones a la pared y se sentó un rato. Al pensar en el amor de Dios a través de la historia humana, buscó un papelito y un pequeño lápiz para escribir el himno, “Oh, amor de Dios”.  Regresó al trabajo duro, pues tenía una necesidad económica que le obligaba a ello, y luego, de noche en la casa, agregó una melodía a su poesía, tocando un viejo piano.

Se acordó de las líneas, “si fuera tinta todo el mar…” que había escuchado de boca de un evangelista años antes, cuando éste aseguraba que un enfermo mental había recibido consuelo escribiendo el mismo mensaje en la pared de un hospital.

El pastor encontró sus apuntes del sermón, y sin saber que las palabras eran tan antiguas, las agregó al himno. Su hija, Claudia, pulió la música; años después, el apreciado misionero, William Adell, quien fue agricultor, constructor y músico en Guatemala, tradujo al español la preciosa letra.

Frederick M. Lehman (1868 – 1953), al igual que Meir ben Isaac Nehoral, nació en Alemania, pero emigró de niño a Estados Unidos. Allí pastoreó en su vida a tres iglesias, escribió centenares de himnos, compiló 5 himnarios y ayudó a fundar La Casa Nazarena (que ha publicado gran cantidad de música y literatura).


Nos unimos con estos dos himnólogos, reconociendo la inmensidad del amor de Dios: “inagotable raudal”.


¡Oh amor de Dios! Su inmensidad, El hombre no podría contar,

ni comprender la gran verdad que Dios al hombre pudo amar.

Cuando el pecar entró al hogar de Adán y Eva en Edén,

Dios les sacó, mas prometió un Salvador también.

Coro: ¡Oh amor de Dios! brotando está, inmensurable, eternal;

Por las edades durará, inagotable raudal.

2. Si fuera tinta todo el mar, y todo el cielo un gran papel,

y cada hombre un escritor, Y cada hoja un pincel,

Nunca podrían describir el gran amor de Dios

Que al hombre pudo redimir de su pecado atroz.

3. Y cuando el tiempo pasará con cada reino mundanal,

y cada reino caerá con cada trama y plan carnal,

El gran amor del Redentor por siempre durará;

La gran canción de salvación su pueblo cantará.

LETRA: Frederick M. Lehman, 1917,
bas. en Akdamut Millin del Rabí Meir ben Isaac Nehorai, c. 1050, trad.
William R. Adell. © 1917, ren. 1945 Casa Nazarena, admin. Lillenas Publishing Co.

(*) “Oh amor de Dios” CSG – #63, FA – #42, LL – #124, GD – #319, SDG – #251, HM – #119, HI – #204, Alabanza Cubana – #16.


Le invitamos a participar en nuestro foro de edificación entre hermanos, con la pregunta: ¿Qué tips nos puede dar para dirigir al pueblo de Dios en forma efectiva de tal manera que sean capaces de comprender y alabar a Dios y a Jesucristo por la inmensidad de su amor que excede a todo conocimiento? Para entrar al foro, favor de hacer clic aquí.

Seamos fieles alabando a Dios por su inmenso amor,

Scott Yingling
Director General de ObreroFiel.com


Para más recursos sobre este y otros temas, visítenos en: www.ObreroFiel.com

Si tiene alguna duda o comentario, favor de escribirnos a: info@ObreroFiel.com

El Premilenialismo y Apocalipsis 20-Parte III

El Premilenialismo y Apocalipsis 20-Parte III

15 07 2008

En las entradas previas hemos observado que la clave en la interpretación del pasaje de Apocalipsis 20 se encuentra en su relación con Apocalipsis 19: 11-21. Lo que debe quedar claro es que estas visiones no deben ser leídas como eventos sucesivos, sino como descripciones de un mismo evento.

La visión de Apocalipsis 20: 1-6 se divide en dos secciones. La primera, en versos 1-3, describe cuando Satanás es atado por un período de mil años. La segunda, en versos 4-6 que describe el reino de los santos con Cristo durante este milenio e incluye una referencia a los santos que participan en la primera resurrección y no son sometidos a una segunda muerte.

La visión de Apocalipsis 20 inicia con una impactante muestra de Satanás siendo atado,

“Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.” Ap. 20: 1-3

El apóstol Juan observa un angel que desciende del cielo para llevar a cabo el propósito de Dios. Toda la vision sugiere que la autorización divina y el poder del angel para llevar a cabo esto es invencible. Es equipado con la llave del abismo, lenguaje que sugiere poder para abrir y cerrar. Este abismo, según leemos en otros pasajes en Apocalipsis es el lugar donde moran los demonios. Apocalipsis 9: 1-6 nos muestra el pozo del abismo de donde sale el humo, y langostas para afligir a aquellos que habitan en la tierra. Es a este lugar a donde el angel viene a echar a Satanás, de acuerdo a Apocalipsis 20. Además de la llave, el angel tiene una gran cadena. Algunos han sugerido que esta cadena representa la palabra de Dios (Apocalipsis 19: 13,15). Lo que si debe quedar claro es que el angel está perfectamente equipado para llevar a cabo el propósito y la voluntad de Dios para restringir la actividad de Satanás.

El foco de esta primera parte de la vision se fija en las acciones del angel para atar a Diablo, a quien le llama “dragon,” “la serpiente,” etc. El angel toma a Satanás, lo ata y lo echa al abismo. Pero, cuando Satanás sea desatado por un período corto de tiempo, el lenguaje empleado por Juan es que esto ocurre bajo el total control de Dios.
La pregunta clave para interpretar esta primera sección es la naturaleza exacta y las implicaciones de esta atadura a Satanás. Los premilenialistas históricos y dispensacionalistas, así como los postmilenialistas están de acuerdo que esta atadura debe entenderse como una acción que imposibilita totalmente las acciones de Satanás. Lo que dicen es que esta atadura no puede ser el período que ocurre entre la primera y segunda venida de Cristo. Para los premilenialistas, esta acción del angel es tan completa que no puede haber ocurrido ya.

Existen razones bíblicas para concluír que el tiempo presente de la historia representa el período en donde Satanás no podrá engañar meas a las naciones. Fowler White, en el Journal of the Evangelical Theological Society de Marzo de 1999, argumenta que el lenguaje usado es el de un ‘idioma epico’ de la Victoria sobre el dragon. Fowler dice que este lenguaje no requiere una conclusion literalista de que Satanás no tiene poder para lllear a cabo sus propósitos rebeldes en la historia [1].

Considerando la historia bíblica de la redención podemos ver cambios importantes del Antiguo al Nuevo Testamento con respecto a las naciones de la tierra. Mientras que en el Antiguo Testamento Dios llamó a Abraham de la tierra de los caldeos y lidió principalmente con el pueblo de Israel, en el Nuevo Pacto el evangelio es predicado a todo el mundo (Mateo 24: 14) y las naciones están siendo disciplinadas (Lucas 24: 47; Mateo 28: 16-20). La diferencia en la administración del pacto no afecta la substancia del pacto de gracia, pero sí afecta la manera en la que las noticias son predicadas a todas las naciones de la tierra.

Comparado a la extension del reino de Dios en la era actual, antes de la venida de Cristo, las naciones de la tierra permanecían bajo la decepción de Satanás. A pesar de que Dios la manera en que Dios trataba a Israel no era del todo algo étnico, ellas estaban restringidas de maneras que no lo están en la era presente. La luz del evangelio que ilumina a las naciones contrasta con la oscuridad en la que estas estaban en el antiguo pacto.

Es de vital importancia notar que el lenguaje describiendo a la atadura de Satanás en Apocalipsis 20 lo asocial con una restricción de su actividad por lo cual no podrá engañar más a las naciones. Este es el propósito y efecto de la atadura de Satanás. El enemigo es atado para que ni pueda prevenir la predicación del evangelio ni engañar a las naciones. Esta vision confirma la enseñanza de que el período entre la primera venida de Cristo y su segunda venida es uno en el que el evangelio del reino de Dios es predicado con poder y confianza a todas las naciones de la tierra. Esta es la comisión dada por Cristo a sus discípulos (Mateo 28:18), cuando a Cristo le fue dada toda autoridad en los cielos y la tierra. Además, la comisión fue dada con la promesa de que Cristo regresaría para estar con sus discípulos al final de esta era. Cristo le dijo a sus discípulos, “Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.” (Lucas 13: 29), lo cual demuestra que en este período el poder de Satanás ha sido removido.

En una visión previa en Apocalipsis, Juan vio una gran batalla en el cielo que concluyó con el dragón siendo echado en la tierra (Ap. 12: 7-12). En esta visión, Satanás es descrito como aquel que engaña a todo el mundo, pero ahora Satanás ha sido derrotado en el cielo y ha sido echado fuera, y se escucha una voz del cielo que dice, “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.” (Apocalipsis 12: 10-11), lo cual nos permit ever la misma realidad de la que se habla en el capítulo 20 del libro, es decir, que la capacidad de engañar a las naciones ha sido terminado. Ahora ha venido el reino de Dios, y las naciones están siendo disciplinadas, y ahora el poder del evangelio está siendo revelado a las naciones.

En los evangelios encontramos en las predicaciones de Cristo un lenguaje que hace eco de lo que encontramos en Apocalipsis 20, y que proven el contexto bíblico para entender este capítulo. El evangelio de Mateo contiene la historia de Jesús curando a un hombre endemoniado. Cuando las multitudes escuchan del milagro quedan asombrados y se preguntan si Jesús es el Hijo de David (Mateo 12: 23). Sin embargo, los fariseos, al escuchar dijeron, “Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios.” (Mateo 12: 24). En respuesta a la blasfemia de parte de los fariseos, Jesús hace notar que ningún reino dividido contra él mismo puede prevalecer. Luego dice que el poder para echar fuera demonios es una demostración de la presencia del poder del reino de Dios: “Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.” (Mateo 12: 28-29). En esta respuesta a los fariseos, Jesús enseña que el reino de Dios ha llegado y que se encuentra entre los hombres en Su persona y obra. El milagro hecho al hombre endemoniado demuestra que Satanás fue atado y que no puede evitar la caída de su casa.
En otra occasion en los evangelios, leemos que Jesús envoi a setenta discípulos de dos en dos para proclamar la cercanía del reino de Dios. Jesús comisiona a los setenta a que vayan al campo de la cosecha y sanen a los que están enfermos y les digan, “Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.” (Lucas 10:9). Cuando los discípulos vuelven, regresan con gozo y reportan, “Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.” (Lucas 10: 17). En respuesta Jesús les dice, “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. (Lucas 10: 18-19).

En estos pasajes es claro que la venida de Cristo y Su ministerio es la realización concreta de la venida del reino de Dios, un reino que destruye la casa de Satanás y libera a los cautivos del pecado. En otro ejemplo, en el evangelio de Juan, la venida de Cristo es asociada con el término de la atividad de Satanás sobre las naciones de la tierra y la expansion de la iglesia. Prediciendo Su muerte, Cristo declara, “Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.” (Juan 12: 31-32). Esta pasaje habla de echar fuera, en juicio, al amo de este mundo, y de que Cristo, en su crucifixion atraerá a toda clase de hombres, judíos y gentiles de entre todas las naciones, hacia Él. Esto es lo que habla el pasaje en Apocalipsis 20 con respecto a la atadura de Satanás y rejuntar a las naciones. Veamos, que al igual que en el pasqje de Mateo, Juan utiliza lenguaje similar al utilizado en Apocalipsis 20.

Si usamos la regal estándar de interpretación bíblica, esto es, que la Biblia interpreta la Biblia, y que los pasajes más difíciles deben ser interpretados dependiendo de los pasajes claros, es claro que la atadura de Satanás en Aocalipsis 20, para que no engañe a las naciones es una representación de los eventos que coinciden con la primera venida de Cristo, y que ha sido victorioso sobre el maligno. Entre la primera y segunda venida de Cristo, el reino milenial de Cristo sobre la tierra está siendo manifestado para todos.

Ahora, otra de las características intrigantes de la vision en Apocalipsis 20 está en referencia con el período de mil años. Para la mayoría de premilenialistas, este lenguaje debe se tomado como literal en referencia a un período de tiempo en la historia diferente luego del regreso de Cristo, esto, especialmente entre los dispensacionalistas. Debido a que los amilenialistas tomamos el período de ‘mil años’ como algo que indica un largo período de tiempo, nos acusan de espiritualizar las Escrituras.

Debemos tener dos cosas en cuenta; primero, la insistencia que el lenguaje de Apocalipsis 20 deba ser tomado literalmente, hace que gran parte de la Biblia sea malinterpretada, como lo he demostrado en las entradas previas. Un libro como Apocalipsis, con su gran simbolismo y uso de ‘tipos’ bíblicos y figures, no nos da razón para tomar ‘mil años’ como algo literal. Segundo, el que solo en Apocalipsis 20 ocurra el milenio, nos sugiere que los premilenialistas erran, pues no tienen soporte para su vision en la Biblia. Pero, es que la Biblia utiliza el número mil de manera simbólica en otros pasajes?

Así como el número mil tiene que ser tomado como algo literal (Génesis 20: 16; Esdras 1: 9-10), existen otros pasajes que tiene un significado simbólico. En Deuteronomio 7:9 el Señor es descrito como, “Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones.” En Exodo 20, se contrasta aquellos que le odian de aquellos “millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.” (Exodo 20: 6). Similarmente en los Salmos, el creyente confiesa que “Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer” (Salmo 90: 4). El apóstol Pedro dice que “para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” (2 Pedro 3:8).

Lo que estos pasajes demuestran es que el número mil es frecuentemente utilizado en la Biblia para referirse a un extenso período de tiempo. El uso de ‘mil años’ en Apocalipsis es, cuando se interpreta contra el resto de las Escrituras con respecto al simbolismo, como una referencia a un período de perfección, compleción, del plan de redención de Dios. La expresión no se refiere a que el milenio es un período de 365,000 días. Así como la fidelidad de Dios es perfecta y nunca falla (hasta mil generaciones), así mismo los tiempos en sus propósitos redentivos son perfectos y nunca fallan. Lo que debemos entender de Apocalipsis 20 es que el período de atadura de Satanás es completo.

En la próxima entrada continuaremos con la última parte de la serie de Apocalipsis 20.

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[1] Fowler White. Journal of the Evangelical Theological Society. Marzo 1999. Páginas 53-66.

sujetosalaroca.com

“Fuera de la Iglesia también hay salvación”

Monseñor Joan Godayol Colom, obispo emérito de la diocésis de Ayaviri (Perú)
“Fuera de la Iglesia también hay salvación”
LLUÍS AMIGUET  – 16/07/2008
Monseñor Joan Godayol Colom, obispo emérito de la diocésis de Ayaviri (Perú)
Tengo 65 años: he sido misionero 45 y obispo, 14. Para poder servir, la Iglesia debe renunciar a servir al poder; y a gozarse en el oro y la pompa. El santo matrimonio no haría a un sacerdote menos útil. Si detestamos el crimen del aborto, ¿por qué condenamos el preservativo?

Ya siendo obispo, recibí tres cartas de Sendero Luminoso amenazándome de muerte.

¿En qué términos?

En la primera me escribían: “Sabemos que eres de Mataró, que viene de matar, porque eres un agente que ha venido a asesinar al pueblo…”.

Falsa etimología, gracias a Dios.

Les molestaba que hablara con su guerrilla.

¿Y qué les decía?

Eran pobres críos. Les decía la verdad: “Estáis aquí matándoos unos a otros en la selva mientras vuestros líderes siguen en sus universidades viviendo cómodamente: ¿no veis que os utilizan para tener poder?”. Y lo mismo les decía a los soldados: “¿Dónde están vuestros coroneles mientras morís y matáis en la selva? ¡En la ciudad viviendo bien!”.

Arenga certera, monseñor.

Al final, conseguimos que uno de los líderes de la comunidad se enfrentara a la guerrilla diciéndoles simplemente: “No matarás: ¡no mataréis a mi pueblo!”. Y fue mártir por su pueblo. Y así, poco a poco, lograron frenar a la guerrilla. A Sendero no lo detuvo el ejército, sino el pueblo: las rondas campesinas.

¿Sigue usted la teología de la liberación?

Sigo el Evangelio, y Jesús da preferencia a los pobres, una preferencia que no es exclusiva ni excluyente para los que no son pobres, pero que empieza dando más a quien más lo necesita. Así fue y así debería ser.

¿Por qué ha vuelto a Barcelona?

La Iglesia vive desde Juan Pablo II un movimiento de revisión de los avances del concilio Vaticano II. Roma ha utilizado los movimientos apostólicos para llevar a cabo esa revisión de la apertura vaticana.

¿A qué movimientos se refiere?

Los Legionarios de Cristo Rey, Verbo Encarnado, Sodalitium Christianae Vitae… Hay más de 300 de estos movimientos seglares que pretenden erigirse en defensores de la ortodoxia romana y reivindican la riqueza.

¿En qué sentido defienden el dinero?

Sus miembros realizan votos de obediencia y castidad, pero no el de pobreza. Consideran, siguiendo el espíritu del calvinismo, que la pobreza no es una virtud sino todo lo contrario. Y, claro, con ese credo encuentran enseguida poderosos y ricos apoyos.

Ponen la cruz cerca de la cartera.

Sus patrocinadores seglares, a cambio, obtienen una zona de alegalidad fiscal para sus donativos y tráficos de capitales. Yo he sido desplazado por Roma para promocionar en Perú a miembros de esos movimientos.

¿Promover la pobreza es una virtud?

Combatirla, sí, pero para ello has de estar del lado de los pobres y saber que “lo que no es necesario ya no es mío, es de todos”.

No veo entusiasmo por esa premisa.

Debería haberlo y convertir la Iglesia en una estructura transparente, sencilla, elemental al alcance de todos, sin boato, sin aparato, sin oro ni coches oficiales. Como en los orígenes, deberíamos estar más pendientes de poder servir a todos que de servir al poder y de serlo y aparentarlo.

¿Qué piensa del Opus Dei?

Fue en su día una fuerza modernizadora y hoy es moderada y moderadora en España, pero en Latinoamérica sus jerarquías son más radicales y propensas al integrismo.

¿Qué ha sido lo mejor de su obispado?

Lo que hicimos por la formación profesional y los hogares para víctimas del terrorismo. Y recuerdo el entrañable contacto con mis feligreses: el rito del pago a la tierra, la Pachamama, con el paco, el chamán.

¿Esa tradición no es mero animismo?

Es una bella ceremonia penitencial que no tiene por qué ser despreciada. Yo me hice obispo para servir a Dios y a los demás, no para juzgarlos. Yo creo que fuera de la Iglesia también hay salvación. Fuera hay una ley natural universal que nos obliga a todos los humanos y que también predicó Jesús.

¿El Vaticano II no ha acabado mermando las vocaciones sacerdotales?

A veces me pregunto si no será mejor que mermen esas vocaciones tal como son, para que, al final, los casados sean también sacerdotes y renovemos entre todos la Iglesia: que volvamos a los orígenes, que son su único futuro, cuando el matrimonio o el celibato en los apóstoles era una opción personal.

Si hay un rito será por algo.

El rito debe estar al servicio de la fe y no al revés. Hemos hecho de lo secundario lo esencial. Deberíamos replanteárnoslo.

¿Si la Iglesia no es rito, qué le queda?

La fe que empuja a servir a los demás. Ha sido la obsesión de mi obispado: ser útiles. Si no lo somos, todas las normas, cánones, apariencias, ritos y hábitos carecen de sentido. Cuando me hicieron obispo, concedí de antemano todas las dispensas y permisos para que pudieran servir mejor a la gente.

¿Un cura casado sería más útil?

Tener la opción de contraer santo matrimonio no haría menos útil a un sacerdote.

Defendería la familia con el ejemplo.

Y en otros terrenos: el aborto es un crimen; pues bien, no concibo que condenemos los preservativos, que tanto harían por evitar tantos abortos y otros males como el sida.

¿La castidad no debería ser suficiente?

Los esposos también se aman en momentos de fecundidad, y ese derecho lo reconocía el Vaticano II en la Lumen gentium.

¿Qué va a hacer ahora, monseñor?

Seguir el consejo que me dio el abad de Montserrat, Cassià Just, poco antes de morir: “Endavant, Godayol, des de la veritat obrim camins per reformar l´Església, però amb prudència”.

Con la Pachamama
Podrá ser un apóstol o un apóstata, pero monseñor Godayol no es en absoluto un funcionario del Vaticano, pendiente de su cargo y de las intrigas de la curia. Se le iluminan los ojos cuando explica sus años en Perú, sus 300.000 almas de la diócesis de Ayaviri, en el sur andino; los ritos quechua y aimara, cuyas lenguas conoce, y que, se me antoja, podrían ser una posmoderna religión ecologista, que da gracias a la tierra, Pachamama, maltratada por el desarrollismo; al sol, Inti, y a sus renovables ciclos de la vida. Monseñor Godayol está convencido de que el futuro de la Iglesia está en su pasado: una religión de esclavos, pobres e indígenas que se congregaron para compartir la pobreza.

De Enrique VIII a Benedicto XVI

De Enrique VIII a Benedicto XVI

Por Antonio

Uso_anglicano

Santa Misa en la Parroquia Personal (uso anglicano)

Our Lady of the Atonement

Arquidiócesis de San Antonio – USA

La situación actual de la comunión Anglicana es más que caótica.

En estos días (del 4 al 8 de julio), está reunido el Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra (la Iglesia “madre” del anglicanismo; no confundir con el anglicanismo en su totalidad, y menos aún con la Iglesia Católica en Inglaterra). Entre los temas a debatir, está la posibilidad de la ordenación episcopal de mujeres. En otras provincias de la comunión anglicana (USA, Australia, etc.), esto fue aprobado hace tiempo. Respecto a la ordenación sacerdotal de mujeres, prácticamente todas las provincias anglicanas ya han procedido a realizarlas.

La Iglesia Católica no reconoce la validez de ninguna de las ordenaciones anglicanas (no sólo las de las mujeres). Entonces, ¿en qué se modificaría el panorama si decidieran ahora ordenar “mujeres obispos” en la Iglesia de Inglaterra?

Para comprender un poco mejor la trascendencia de esta decisión, tenemos que tener en cuenta que dentro del Anglicanismo conviven “con confusión, con cambio, con división, con separación” dos tendencias irreconciliables. Por un lado está la corriente “evangélica”, protestante, o como la llaman ellos, “Low Church”. Para estos, la ordenación de mujeres no es un problema. Incluso los más radicales hablan de la posibilidad de que sean laicos los que presidan las celebraciones.

Por otro lado están los “anglo-católicos” (High Church), un grupo que en cuanto a la teología sacramental y a la liturgia es mucho más cercano a la fe de la Iglesia Católica.

La “crisis de las ordenaciones” sacerdotales de mujeres dentro de la Iglesia de Inglaterra comenzó en el año 1992, pero en otras provincias de la comunión anglicana esto viene realizándose ya desde 1974. No todos los anglicanos lo aceptaron, muchos retornaron a la Iglesia Católica, y otros se separaron del anglicanismo oficial, rompiendo sus lazos con el “Primado de Canterbury”. Entre estos grupos separados, se destaca ante todo la “Traditional Anglican Communion” (TAC).

En la Iglesia de Inglaterra, un gran grupo de anglo-católicos permaneció dentro del anglicanismo oficial: a estos se les aseguró una estructura especial dentro de la cual las parroquias podían optar por un “obispo extra-territorial” (de aquellos que no ordenan mujeres) y ponerse bajo su autoridad directa.

No hace mucho tiempo (el 6 de mayo último), el Cardenal Kasper, en una entrevista con el Catholic Herald, hizo el siguiente comentario:

“En definitiva, es una cuestión sobre la identidad de la iglesia anglicana. ¿Cuál es su pertenencia? ¿Pertenece más a las Iglesias del primer milenio – Católica y Ortodoxa – o a las iglesias protestantes del siglo XVI? Actualmente, es como si estuviera entre unas y otras, pero ahora debe clarificar su identidad, y esto no será posible sin algunas decisiones difíciles”.

Cada diez años, todos los obispos de la iglesia anglicana se reúnen en la “Conferencia de Lambeth”. La reunión de este año (del 16 de julio al 3 de agosto) no contará con la presencia de muchos obispos que – literalmente “enfurecidos” por la ordenación episcopal de un homosexual declarado en USA, la realización de ceremonias litúrgicas de unión de parejas del mismo sexo en Canadá, y la completa inacción disciplinar al respecto por parte de Rowan Williams, Primado de Canterbury – han tenido entre el 15 y el 22 de junio una conferencia “paralela”. En ella (dominada casi totalmente por el ala “evangélica” del anglicanismo), los obispos de distintas provincias allí reunidos llegaron hasta el borde del cisma con la Iglesia de Inglaterra, al mismo tiempo que tomaron algunas resoluciones que son muy lejanas al sentir de los anglo-católicos. Con esto, una gran parte del anglicanismo optó claramente por su pertenencia al protestantismo, y no a las “iglesias del primer milenio”.

¿Qué pasará con los anglo-católicos? Es aquí donde volvemos a hacer mención de la TAC.

En octubre del año pasado, todos los obispos de este grupo (que se separó ya hace algunos años del anglicanismo oficial por causa de la “ordenación” sacerdotal de mujeres), firmaron una copia del Catecismo y enviaron una carta a la Congregación para la Doctrina de la Fe, pidiendo entrar en comunión con la Iglesia Católica. No se conoce el contenido exacto de toda la carta, pero sí algunos de sus párrafos:

“Aceptamos el ministerio del Obispo de Roma, sucesor de Pedro, ministerio de enseñanza y discernimiento de la fe, ‘principio perpetuo y visible y fundamento de la unidad’, al mismo tiempo que entendemos que este ministerio es esencial a la Iglesia fundada por Jesucristo”.

“Aceptamos que la expresión más completa y auténtica de la fe católica en este momento se encuentra en el Catecismo de la Iglesia Católica”.

Durante mucho tiempo, pedidos como éste no fueron del todo bien recibidos por el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos: ¿No significaría esto una suerte de “uniatismo anglicano”? ¿No haría más difícil una unificación futura con el anglicanismo en su totalidad?

Pero es sabido que Benedicto XVI está particularmente interesado en los anglo-católicos. En el año 1980, Juan Pablo II creó la “Provisión Pastoral”, que autorizó la ordenación sacerdotal de ex-clérigos anglicanos casados, y el establecimiento de parroquias personales de “Uso Anglicano”, donde aquellos que provienen del anglicanismo pueden conservar elementos de su tradición litúrgica. Esta Provisión Pastoral rige sólo para USA, y a través de ella se han ordenado setenta sacerdotes y se han establecido siete parroquias personales.

Se cree que la Santa Sede está diseñando algún tipo de estructura más amplia para “acomodar” a los miembros de la TAC (son 400.000 según sus estadísticas). Incluso se dice que Rowan Williams habría pedido al Papa que no lo hiciera público hasta una vez concluida la Conferencia de Lambeth.

Todo esto ocurre mientras está reunido el Sínodo General de la Iglesia [anglicana] de Inglaterra. Antes del 8 de julio, decidirán si proceden a la ordenación episcopal de mujeres. Más de 1300 miembros del clero anglicano han amenazado con su partida si el Sínodo aprueba esta medida y no decide el establecimiento de una diócesis extra-territorial para aquellos que no aceptan la validez de las ordenaciones de mujeres. Damian Thompson, del periódico Telegraph, informa que al menos un obispo de la Iglesia anglicana de Inglaterra dejaría el anglicanismo para entrar en comunión con la Iglesia Católica poco después de la Conferencia de Lambeth. Y otros lo seguirían.

El ecumenismo está entrando en una nueva fase. No todo lo que se hizo hasta ahora estuvo mal hecho. Pero parece que Benedicto XVI está decidido a dar un paso adelante.

Personalmente, creo que de crearse algún tipo de estructura más firme que la “Provisión Pastoral”, muchísimos anglo-católicos entrarían en comunión con Roma, tanto individual como “corporativamente” ( hay que tener en cuenta que la TAC no es el único grupo de anglo-católicos; existen otros muy cercanos a Roma como Forward in Faith).

Cabe preguntarse: Si muchos anglicanos están decididos a convertirse al catolicismo, ¿por qué no lo hacen individualmente y asunto terminado? La respuesta depende, claro está, de cada anglo-católico en particular. Pero si en esto se me permite especular, la respuesta, en general, tiene que ver con la liturgia y con el “congregacionalismo”. Los anglo-católicos son extremadamente tradicionalistas en su liturgia. Y además aman muchísimo a “su” parroquia, a “su” sacerdote, a “su” obispo. A esto hay que sumarle que creen, de buena fe, que han conservado la validez del sacerdocio. Por esto es que han podido sobrevivir “estando en comunión” con Canterbury, no importándoles lo que allí se decidiera, mientras ello no afectara la vida de su parroquia.

Esto era así hasta no hace mucho tiempo. Pero ahora se están dando cuenta de que ésta es una posición insostenible. Se dan cuenta de que el “congregacionalismo” es insuficiente, que en definitiva, no es católico. Les falta la Iglesia Una, capaz de definir con la autoridad recibida de Cristo qué cosa pertenece a la fe verdadera (the faith once delivered) y qué cosa no, la Iglesia capaz de reconocerse a sí misma como la Única Iglesia fundada por Cristo.

En definitiva, parecen estar siguiendo el camino que condujo al Venerable Cardenal John Henry Newman al seno de la Iglesia.

Recemos por ellos, porque están ante una “decisión difícil”.

Actualización

Hace pocas horas publicábamos nuestro post sobre la situación de la Iglesia Anglicana.  En las primeras horas de hoy nos enteramos de este interesante desarrollo:

El diario Telegraph del día de hoy informa que varios obispos de la Iglesia Anglicana de Inglaterra han tenido en estos días conversaciones con oficiales vaticanos “en un intento por construir lazos más cercanos con la Iglesia Católica”.

Uno de estos obispos ha dicho: “La presión interna de la comunión anglicana nos ha empujado fuera y estamos empeñados en una mayor unidad con Roma. No puede haber futuro para la Cristiandad en Europa sin Roma”.

Por su parte, Damian Thompson señala que las discusiones incluyeron “la perspectiva de la conversión al Catolicismo Romano”.

Fuente: De Enrique VIII a Benedicto XVI