Un estudio mundial muestra el auge de la religión en todo el planeta, excepto Europa

Un estudio mundial muestra el auge de la religión en todo el planeta, excepto Europa

BONN, 10/07/2008 (Agencias/ACPress.net)

La Fundación alemana Bertelsmann respondió de forma contundente con una encuesta de alcance mundial -Religion Monitor- a la idea de que la religión ya no encuentra eco entre los jóvenes, informaron fuentes de la institución, según las cuales en el mundo los jóvenes religiosos son muchos más que los no religiosos.

Europa es el enclave sociocultural y geográfico donde la religión más ha declinado, de hecho es casi el único lugar del mundo en el que así ha sucedido. La idea de que los jóvenes no se interesan por la religión y son menos religiosos que sus padres es “una percepción típicamente europea” y no una realidad global, sostiene la institución.

PAÍSES EN DESARROLLO
“Los jóvenes de los países en desarrollo y las naciones islámicas son tan religiosos como sus mayores”, se lee en el informe. “En Marruecos, cerca de 99 por ciento cree en Dios y en la vida después de la muerte. Entre los brasileños, turcos y nigerianos, 90 por ciento es creyente, e incluso en Israel, Indonesia e Italia, la tasa llega al 80 por ciento”

“La idea de que la religión decae de generación en generación no tiene sustento”, dijo Martin Rieger, quien dirige el proyecto Religion Monitor de la fundación, cuyo cometido es observar cuestiones de fe.

EUROPA Y EEUU
En naciones no religiosas como Francia, Rusia y Austria, sólo de 7 a 9 por ciento de los jóvenes adultos tiene la costumbre de hablar con Dios. Pero en Estados Unidos la realidad es muy distinta: el 57 por ciento de los jóvenes ora diariamente, determinó la encuesta.

En cuanto a la vida íntima, la mayoría de los creyentes en Europa ve la sexualidad y la pareja como un asunto privado en cuanto a lo ético; de hecho esto se evidencia en que entre los jóvenes, sólo siete por ciento de los protestantes y 14 por ciento de los católicos considera que su fe influye en la conducta moral de su vida íntima.

Sin embargo fuera de Europa, cerca del 66 por ciento de los jóvenes protestantes y casi el cincuenta por ciento los católicos consideran que hay un claro lazo entre su ética en el comportamiento sexual y sus creencias religiosas.

Fuente: Agencias. Redacción: ACPress.net
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La neurología, entre un diseño robótico y personalista de la evolución social

La neurología, entre un diseño robótico y personalista de la evolución social

Sophia Iberia in Europe presenta en ESOF2008 una sesión sobre la mente y la percepción

De 18 a 22 de julio tiene lugar en Barcelona la Feria Europea de la Ciencia (ESOF2008). Esta Feria es organizada cada dos años por la Sociedad Europea de la Ciencia (Euroscience) y tiene por objetivo la presentación ante la sociedad del estado de la ciencia europea en sus diversos campos. Su objetivo primario es, pues, fomentar la interacción ciencia-sociedad. El proyecto Sophia Iberia in Europe presenta en esta Feria una scientific session sobre el tema “Mind, human perception and social evolution” al que están invitados como ponentes Steven Rose, Andreas Bartels y Silke Paulmann. La cuestión que centra este debate es de si es posible una explicación de los sistemas perceptivos sin “sujeto psíquico”, sin las personas que nos sentimos abiertas a la indeterminación, a la libertad, a lo impredictible y a lo creativo, a los valores, a las disposiciones valorativas y a las emociones. Por Guillermo Armengol.

Mapa del cerebro. Universidad de Florida.
La mente humana crea un mundo interior paralelo a la realidad exterior, pero con una existencia propia que produce la actuación del individuo y de la sociedad sobre el mundo. Este mundo interior envuelve un número de fenómenos que son característicos de la naturaleza humana: experiencia consciente, autoconciencia, sentido de los valores, pensamiento conceptual, lenguaje simbólico, arte, cultura, interés en el pasado, anticipación y preocupación por el futuro.

Muchas de estas características existen ya de forma elemental en diferentes especies animales, pero lo que es único en la naturaleza humana es la integración y elevación de estas características en un nivel complejo de sofisticación superior. La neurología puede llevar a un entendimiento “humano” del hombre, contribuyendo a crear la base de una evolución social fundada en valores, o puede también contribuir a difundir una idea mecánica, puramente computacional o robótica del hombre.

La “scientific session” denominada “Mind, human perception and social evolution”, organizada por el proyecto Sophia Iberia in Europe y la Cátedra CTR, tendrá lugar el lunes 21 de julio, a las 8.00 h. en el recinto de la Feria de Montjuich, Barcelona, en el marco de la Feria Europea de la Ciencia ESOF2008.

Contexto conceptual

Steven Rose es profesor emérito de biología y neurobiología en la Open University y la University of London. Rose ha sido colaborador habitual en The Guardian y ha intervenido comprometidamente en la opinión pública inglesa, no sólo en cuestiones estrictamente científicas. Andreas Bartels, del Max Plank Institute for Biological Cybernetics ha trabajado en The Salk Institute, en computational neurobiology, especializándose en diferentes aspectos del sistema perceptivo humano al activarse bajo la estimulación de condiciones naturales. Silke Paulmann investiga actualmente en la McGill University School of Communication Sciences and Disorders, habiéndose especializado en el estudio de la influencia de los factores emocionales en el procesamiento y la emisión del lenguaje humano.

Nos referimos al contexto conceptual en que se plantea la discusión que tendrá lugar en esta sesión científica.

Mind / Human perception / Social evolution

¿Qué es la mente humana? La respuesta depende de aportaciones interdisciplinares de diversas ciencias y disciplinas de conocimiento. Pero, desde el punto de vista científico-neurológico, ¿qué es la mente humana? Existen respuestas diferentes dentro de diferentes paradigmas neurológicos. En ellos juega un papel esencial la explicación de la sensación-percepción. El sistema cognitivo-emocional depende de sus raíces sensitivo-perceptivas; a su vez, el sistema cognitivo-emocional es la raíz del sistema de lenguaje. Pues bien, ¿qué explicación de la mente defender? Y, desde esta idea científico-neurológica de la mente, ¿cómo contribuir al progreso social? ¿Cómo entender la evolución social? ¿Cómo entender y promover la evolución social desde la idea científico-neurológica del hombre?

Mind

Explicar científicamente la mente supone partir de un explicandum (es decir, lo que debe ser explicado). El explicandum inicial se describe por fenomenología: a) de la experiencia interna (mundo interior) individual de la mente; b) de la experiencia social, o intersubjetiva, de cómo funciona objetivamente la mente humana al construir interactivamente la sociedad. Pues bien, la explicación de ese explicandum ha sido abordada por distintas ciencias y disciplinas de conocimiento. Ahora nos centramos en la neurología: ¿cómo explica la neurología nuestra experiencia individual y social de la mente?

La neurología construye su explicación de la mente a partir de las evidencias empíricas de la estructura y funcionamiento del sistema nervioso en orden a la conducta adaptativa de los organismos y del hombre. La “mente” es así el “sistema de interacción neuronal que produce y controla la conducta”. Sin embargo, ¿cómo interpretar la naturaleza profunda (la ontología) de la mente como “sistema neural”? La neurología es siempre ontológicamente monista. Pero está hoy influida por ciertos paradigmas interpretativos que en parte son excluyentes, pero en parte conciliables, según los matices. Estos paradigmas son:

Computacional. El sistema neural se interpreta desde el modelo formal del ordenador (serial o conexionista, PDP). La interpretación computacional puede matizarse como “metáfora fuerte del ordenador” y como “metáfora débil”. El sistema neural sería un computador biológico que procesa información y determina “computacionalmente” respuestas adaptativas.

Reduccionista. La interacciones causales dentro del sistema neural se entienden como las interacciones causa-efecto según el paradigma físico-químico de la mecánica clásica. El sistema neural es así un sistema determinista (como resultado de las cuatro fuerzas de la naturaleza). El “determinismo neural” (surgido de los experimentos de Libet) acaba en la negación de la libertad humana. La neurología reduccionista (fisicalismo, identismo, epifenomenalismo clásico) ha sido reforzada actualmente por su convergencia con una neurología de orientación computacional en sentido “fuerte”.

Emergentismo. Este paradigma es también monista, pero considera que la organización estructural de la materia – producida en una continuidad evolutiva de las estructuras psico-bio-físicas – ha hecho “emerger” nuevas “organizaciones sistémicas” que pueden producir nuevas formas de “ser real”: o sea, de recibir información y emitir respuestas adaptativas. Así, en los seres vivos han emergido formas de mecanicismo determinista (vg. ADN) y de interacción sistémica entre las partes (la unidad sistémica del sistema nervioso) que han producido nuevas formas de ser real: reproducción, herencia, embriogénesis dinámica, psiquismo, unidad funcional, razón humana, etc.). El emergentismo es compatible con altas dosis de computacionalismo (serial o PDP), así como con la admisión de la densa trama de mecanicismo-determinista en los seres vivos. Pero complementa estas perspectivas al pensar que existe una “causalidad descendente controladora del mecanicismo físico-químico” que depende de una nueva realidad sistemática emergida en los seres vivos: la unidad psíquica que funda la existencia de un “sujeto psíquico” consciente.

Holismo. Este nuevo paradigma, nacido en los últimos veinte años, considera que la explicación de ciertas propiedades fenomenológicas emergidas en el psiquismo (holismo experiencial o “campal” en la somatopercepción o en la visión, y la experiencia de indeterminación o libertad) podría explicarse mejor admitiendo que en el sistema nervioso no sólo se producen interacciones mecano-clásicas deterministas, sino también mecano-cuánticas (coherencia cuántica, superposición cuántica, indeterminismo cuántico y acción-a-distancia o no-localidad, es decir, efectos EPR).

¿Qué es la mente? La explicación neurológica de la mente no es evidente. Hay una discusión abierta entre distintas orientaciones explicativas. En el fondo son dos grandes paradigmas explicativos. 1) El paradigma computacional-reduccionista que acaba ofreciendo una imagen determinista, robótica, del hombre y del sistema de interacciones sociales. 2) El paradigma emergentista (ampliable hacia el holismo) que admite la emergencia de un “sujeto psíquico” con “causalidad descendente” controladora de la conducta (y de los mecanicismo físico-químico-neurales de que ésta depende).

Mente y evolución social. La explicación neurológica de la mente es una cuestión abierta. Pero debemos ser muy conscientes de que un paradigma u otro se proyectan sobre dos formas distintas de entender qué son, cómo han sido producidos y cómo debería darse la evolución del mundo interior del hombre y de las interacciones sociales fecundas y enriquecedoras. Dos concepciones, en definitiva, de cómo debería orientar la neurología el progreso y la evolución social. 1) El paradigma computacional tiene muy difícil explicar nuestra experiencia personal y social (el explicandum de que se parte en neurología). Si en efecto somos “robots”, ¿cómo deberíamos “robóticamente” orientar la evolución social? 2) Si somos organismos en los que ha emergido una “psique” que nos hace “sujetos psíquicos”, ¿cómo deberíamos entender la evolución social?

En este último caso – si esta es la imagen “emergentista” que la ciencia neurológica parece fundamentar – deberíamos entender el sistema neuronal como un sistema que integra la sensación-percepción del propio cuerpo, abierto a la conciencia del mundo objetivo externo, de tal manera que la “mente” sería el sistema integrado psico-bio-neuro-físico que produce nuestro mundo interior y permite el control de nuestro organismo para construir una vida como “sujetos psíquicos” (ya en el mundo animal) y como personas (en el mundo humano). Esta mente psico-orgánica surgiría de la sensación-percepción y, por ello, estaría unida funcionalmente a “valencias” y “valores adaptativo-vitales”, así como unida a un ámbito psíquico de emociones conectado con ese sistema de “disposiciones valorales”.

En su abstract para la sesión científica nos dice Steven Rose que “la mente es más amplia que el cerebro”. “Como personas, comenta Rose, nuestro cerebro capacita nuestra mente en el preciso sentido en que nuestras piernas nos capacitan para andar, pero la capacidad de “operar mentalmente” no es una propiedad del cerebro aislado. Nuestros cerebros están corporalizados, y nuestros cerebros y cuerpos están inmersos en el medio social. Esto significa que, a pesar de la pretensión de muchos neurólogos, la mente no puede ser simplemente reducida a un producto epifenoménico de nuestros cerebros. En mi intervención discutiré los procesos biológicos en la evolución y en el desarrollo que capacitan la actividad biosocial de nuestras mentes”.

Human perception

Los argumentos que inclinan la neurología hacia un paradigma explicativo u otro – hacia una idea u otra del hombre, computacional o emergentista – dependen de una investigación que debe responder a un orden lógico de integración de datos en teorías, partiendo de lo más fundamental. En este sentido, la teoría de la mente que integra todas las evidencias científico-neurológicas en una “arquitectura psíquica” global depende de los procesos más básicos: la sensación-percepción. El sistema nervioso ha nacido como sistema de conexión entre dos sistemas coordinados: 1) el sistema de información o estímulo (sensación, sentidos) y 2) el sistema de reacciones adaptativas óptimas (respuesta). A medida que estos dos sistemas y su coordinación se complejizan evolutivamente, se forma poco a poco la conciencia (como integración holística de la sensación-percepción) y el “sujeto psíquico” (como integración holística de las respuestas).

Sobre la base de la sensación-percepción (conciencia y “sujeto psíquico”) se forman los otros procesos funcionales de la mente o “sistema cognitivo”: atención, memoria, categorización, abstracción, imaginación, conocimiento, etc. Esto se produce ya en la mente animal. El mundo de la sensación-percepción (imágenes) reactualizado por la memoria (remembered present, Edelman) proyectado en un mundo de construcciones cognitivas en la mente, es “etiquetado” por valencias o valores orientadas al beneficio evolutivo y a la adaptación óptima, y conectado desde estas valencias con estados emocionales del organismo.

La idea científico-neurológica de la “mente” depende así de los fundamentos establecidos para llegar a una idea de la “arquitectura psíquica”: este fundamento es la teoría neurológica de la percepción, ante todo de la percepción del propio cuerpo (somatopercepción) y de la percepción visual del mundo externo (sobre todo en la especie humana).

Por tanto, ¿adónde conduce hoy la explicación científico-neurológica de la percepción? De acuerdo con lo anterior, preguntaríamos: ¿conduce a justificar un paradigma computacional-reduccionista de los procesos sensitivo-perceptivos (vg. como en David Marr y sucesores)? O, más bien, las evidencias científico-neurológicas ¿conducen a un paradigma emergentista en que los procesos sensitivo-perceptivos dependen de un “sujeto psíquico” integrador y coordinador? El problema podría quizá formularse en estos términos: ¿es posible una explicación de la percepción sin “sujeto psíquico”?

En la elección de un paradigma u otro en la teoría perceptiva influyen estos factores:

El problema de la desintegración de la imagen. El seguimiento de la señal desde la retina hasta las topologías neurales de la imagen – colículo superior, núcleo geniculado lateral y zonas corticales V1, V2 y V3, en conexión con la vía del qué (temporal) y la vía del dónde (parietal) – parecen mostrar la desintegración de los contenidos de la imagen (color, forma, movimiento, profundidad …). Tanto el análisis computacional de rasgos o la hipótesis de la transmisión de frecuencias por canales independientes (transformada directa de Fourier) parecen justificar el punto de vista de un procesamiento determinista e inconsciente de la imagen, al margen del sujeto.

El problema de la integración de la imagen. Sin embargo, la unidad fenomenológica de la experiencia visual de la imagen exige postular un proceso de integración de los patrones dispersos que contienen la imagen. ¿Dónde y cómo se produce la integración? La imagen computacional exige algoritmos de “object labeling” y de composición de la escena; la teoría de frecuencias exige una aplicación superior biológica de la transformada inversa de Fourier para integrar la imagen. Desde un punto de vista emergentista parece que el “sujeto psíquico” debe de jugar un papel decisivo en la integración de las diferentes áreas cuya activación simultánea produce en el sujeto la “experiencia visual de la imagen”.

Correlatos con el engrama del “sujeto psíquico”. Los diferentes patrones que contienen desintegradamente la imagen debieran activarse simultáneamente con el patrón de actividad neural productor de la experiencia del “sujeto psíquico”. Sólo este correlato simultáneo sería la base neural que explicara cómo el sujeto es la “topología neural” en que se produce la integración de la imagen. El problema es que no se conoce bien cuál es el patrón o engrama neural que produce la conciencia y el sujeto psíquico (el yo). Un ejemplo de la diversidad de hipótesis es la reciente discusión de Christoff Koch y Susan Greefield en American Scientific.

Correlatos con el sistema de “disposiciones valorales y emocionales”. Desde el punto de vista fenomenológico no cabe duda de que la percepción visual es la “inspeccción atentiva del universo perceptivo realizada por un sujeto psíquico”. Esta inspección está sin duda en dependencia de las “disposiciones valorales y emocionales de ese sujeto”. Se pueden investigar los indicios de que entre lo emocional y lo visual existen correlatos simultáneos (activación simultánea de áreas neurales propias de lo emocional y de lo visual). Sin embargo, el conocimiento empírico de los sistemas de conexión neural entre lo emocional y lo perceptivo (vg. visual) es todavía hoy muy incipiente.

Por tanto, ¿es posible una explicación de los sistemas perceptivos sin “sujeto psíquico”? Las teorías computacional-reduccionistas (determinismo neural) tenderían a responder afirmativamente. Pero, en el ejercicio de los sistemas perceptivos en el espacio ecológico natural – por tanto, sin encerrar al sujeto en ámbitos experimentales artificiales –, ¿es posible una explicación de la percepción sin referirla a un sujeto psíquico y a sistemas o disposiciones valorales y emocionales producidos evolutivamente?

El emergentismo respondería negativamente: no es posible una explicación de la percepción sin un “sujeto psíquico” (aunque gran parte del procesamiento de las señales que producen la imagen sea mecánico, determinista e inconsciente). En todo caso, una explicación de la mente desde la neurología, en la que la mente apareciera como instrumento funcional básico controlado por un “sujeto psíquico” (en último término por la persona humana), debería fundarse en una teoría neurológica de la percepción en que el “sujeto psíquico” fuera un factor esencial del proceso perceptivo.

Este supuesto emergentista es ya hoy congruente con una gran parte de las evidencias neurológicas, pero –dada la persistencia del paradigma alternativo computacional-reduccionista– debe producirse todavía mucha más investigación empírica para confirmar la interpretación emergentista de la mente.

Lenguaje emocional

El sistema sensitivo-perceptivo surgió evolutivamente en primer lugar. El cerebro más antiguo es un cerebro de conexión entre información (sensación) y reacciones automáticas adaptativas (respuesta). La aparición de la memoria en mamíferos superiores (cortex temporal) supuso la aparición de la memoria moderna y de un sistema de conexiones entre la experiencia en tiempo real y el pasado que dio lugar a los primeros “paquetes representativos” (remembered present, Edelman).

De esta manera fue formándose la trama cognitiva de la mente animal a partir de una combinatoria de “imágenes sensitivas”. Esta trama fue conectando con los patrones neuronales del cerebro antiguo que permitían a los animales la producción de “sensaciones emotivas”, útiles y esenciales para regular la adecuación de la conducta a una supervivencia óptima, sentida “emocionalmente”.

El desarrollo complejo superior de la mente humana supuso la aparición del lenguaje. En éste fue expresándose – en orden a la intercomunicación dentro de la especie – el mundo de las tramas cognitivas y emocionales, ya construida en el cerebro. El sistema cognitivo-emocional fue así expresándose en las tramas linguísticas de cada individuo y de los grupos sociales (Damasio). La investigación de la percepción del habla confirma el protagonismo de estos factores emocionales que están en base de la formación evolutiva de la mente desde sys raíces.

Social evolution

¿Cómo concebir el progreso y la evolución social social desde la idea de la mente producida en la neurología científica? Parece, pues, que el diseño de su evolución será distinto si se tiene una concepción robótica de la mente – computacional-reduccionista – que tenderá a entenderlo como un proceso determinista que seguirá inevitablemente su propio curso.

Por el contrario, si la “mente humana” es la estructrura funcional psico-bio-física en que un “sujeto psíquico” se apoya para construir como persona su biografía individual y social bajo la influencia de un denso sistema cognitivo-emocional, entonces la evolución social no está “cerrada por determinación”, sino que es abierta, impredictible y depende de las decisiones humanas.

Para que el progreso y la evolución social se oriente correctamente parece necesario que la neurología ofrezca a la sociedad una idea correcta de la mente. No es trivial que la sociedad evolucione consciente de que es obra de “sujetos psíquicos”, personas abiertas a la indeterminación, a la libertad, a lo impredictible y creativo, a los valores, a las disposiciones valorativas y a las emociones … No es trivial que la neurología contribuya o no a crear una neurocultura que nos haga conscientes de la responsabilidad y de la dignidad humana.

Guillermo Armengol es miembro de la Cátedra CTR

miércoles 09 Julio 2008

La complejidad reclama una revisión del concepto de Dios

La complejidad reclama una revisión del concepto de Dios

La incesante creatividad del universo no puede reducirse a leyes físicas

El escritor Michael Shermer revisa en un artículo de Scientific American el concepto de Dios a partir de las ideas que plantea el último libro del biólogo norteamericano Stuart Kauffman. En su libro, Kauffman reclama la existencia de un Dios completamente natural, que explicaría la incesante creatividad de los sistemas que componen el universo, en los niveles de mayor complejidad. El reduccionismo, que permite conocer las partes que componen cualquier entidad, no alcanza a explicar la auto-organización de dichas entidades, señala. Y Dios sería tan sólo el nombre para aquello que escapa a las leyes físicas, añade.

Por Yaiza Martínez.

El período de los Principios

El período de los Principios

Los interrogantes acerca del origen de la vida y de las cosas han tenido siempre un lugar en el pensamiento humano. Los descubrimientos del pasado, tales como el de los Rollos del mar Muerto, no solo son un reto para el estudioso, sino que también fascina al laico.

El Antiguo Testamento provee una respuesta a la interrogación del hombre por lo que respecta al pasado. Los primeros once capítulos del Génesis exponen los hechos esenciales respecto a la Creación de este Universo y del hombre. En el registro escrito del proceder de Dios con el hombre, estos capítulos penetran en el pasado más allá de lo que ha sido establecido o corroborado definitivamente por la investigación histórica. Con razonable seguridad, sin embargo, el evangélico acepta inequívocadamente esta parte de la Biblia como el “primero” (y el único auténtico) relato de la Creación del Universo por Dios.

Los capítulos iniciales del canon son fundamentales para toda la revelación expuesta en el Antiguo y Nuevo Testamento. En toda la Biblia hay referencias a la creación y temprana historia de la humanidad tal como se expone en estos capítulos introductorios.

¿Cómo deberemos interpretar esta narración del principio del hombre y su mundo? ¿Es mitología, alegoría, una combinación contradictoria de documentos, o la idea de un solo hombre acerca del origen de las cosas? Otros escritores bíblicos la reconocen como una narración progresiva de la actividad de Dios al crear la tierra, los cielos y el hombre. Pero el lector moderno debe guardarse de leer más allá de la narración, interpretándola en términos científicos, o asumiendo que es un almacén de información sobre ciencias recientemente desarrolladas. Al interpretar esta sección de la Biblia —o cualquier otro texto a tal objeto— es importante aceptarla en sus propios términos. Sin duda alguna, el autor hizo uso normal de símbolos, alegorías, figuras del lenguaje, poesía y otros recursos literarios. Para él, al parecer, constituyó un registro sensible y unificado del principio de todas las cosas, tal como le habían sido dadas a conocer por Dios mediante medios humanos y divinos.

El tiempo comprendido por este período de los principios no se indica en ningún lugar de las Escrituras. En tanto el punto terminal —el tiempo de Abraham— se relaciona con la primera mitad del segundo milenio, los demás acontecimientos de esta era no pueden ser fechados con exactitud. Intentos de interpretar las referencias genealógicas como una cronología completa y exacta, no parecen razonables a la luz de la historia secular. Aunque la narrativa sigue, en general, un orden cronológico, el autor del Génesis no sugiere en forma alguna una fecha para la creación.

Tampoco nos son conocidos los detalles geográficos de este período. Es improbable que lleguen a ser identificadas las situaciones del Edén y algunos de los ríos y naciones mencionados. No se señalan los cambios geográficos habidos con la expulsión del hombre del Edén y con el diablo. Al parecer, están más allá de los límites de la investigación humana.

Al leer los once capítulos del Antiguo Testamento, pueden suscitarse cuestiones que la narrativa deja sin contestación. Estos interrogantes merecen un estudio más extenso. De mayor importancia, sin embargo, es la consideración de lo que se afirma; porque este material provee el fundamento y fondo para una mayor y más completa revelación de Dios, como se manifiesta de forma progresiva en capítulos subsiguientes.

El relato de la Creación —1:1- 2:25

“En el principio” introduce el desarrollo en la preparación ¿el Universo y la creación del hombre. Si este tiempo sin fecha se refiere a la creación original o al acto inicial de Dios en la preparación del mundo para que el hombre, es cuestión de interpretación. En cualquier caso, el narrador empieza con Dios como creador, en este breve párrafo introductorio (1:1-2) en relación con la existencia del hombre y el Universo.

Orden y progreso marcan la era de la creación y organización (1:3-2:3). En el período designado como de seis días prevaleció el orden en el Universo relativo a la tierra. En el primer día fueron ordenadas la luz y las tinieblas para proporcionar períodos de día y de noche. En el segundo día fue separado el firmamento para ser la expansión de la atmósfera terrestre. Sigue en el orden, la separación de la tierra y el agua, así la vegetación apareció a su debido tiempo. El cuarto día empezaron a funcionar las luminarias en el cielo en sus respectivos lugares, para determinar las estaciones, años y días para la tierra. El quinto día trajo a la existencia criaturas vivas para poblar las aguas de abajo y el cielo arriba. Culminante en esta serie de acontecimientos creativos fue el día sexto. Fueron ordenados los animales terrestres y el hombre para la ocupación de la tierra. El último día fue distinguido de los primeros confiándosele la responsabilidad de tener dominio sobre toda la vida animal. La vegetación fue la provisión de Dios para su mantenimiento. En el séptimo día terminó Dios sus actos creativos y lo santificó: como período de descanso.

El hombre es inmediatamente distinguido como lo más importante de toda la creación de Dios (2:4b-25). Creado a imagen de Dios, el hombre se convierte en el punto central de su interés al continuar el relato. Aquí se dan más detalles de su creación: Dios lo formó del polvo de la tierra y sopló en él el aliento de vida, haciéndolo un ser viviente. Al hombre, no solo se le confió la responsabilidad de cuidar de los animales, sino que también se le encargó que les pusieran nombre. La distinción entre el hombre y los animales se hace más evidente por el hecho de que no encontró compañía satisfactoria, hasta que Dios creó a Eva como su ayuda idónea. Como habitación del hombre, Dios preparó un jardín en el Edén. Encargado del cuidado de este jardín, al hombre le fue confiado el disfrute completo de todas las cosas que Dios había previsto abundantemente. Había únicamente una restricción: el hombre no debía comer del árbol del conocimiento del bien y del mal.

La caída del hombre y sus consecuencias —3:1 – 6:10

El punto más crucial en la relación del hombre con Dios, es el cambio drástico que se precipitó por desobediencia del primero (3:1-24). Como el más trágico desarrollo en la historia de la raza humana, constituye un tema recurrente en la Biblia.

Enfrentada con una serpiente que hablaba, Eva comenzó a dudar de la prohibición de Dios y deliberadamente desobedeció. A su vez, Adán cedió a la persuasión de Eva. Inmediatamente se hallaron conscientes de su decepción y del engaño producido por la serpiente y de su desobediencia a Dios. Con hojas de higuera, intentaron recubrir sus vergüenzas. Cara a cara con el Señor Creador, todas las partes implicadas en esta trasgresión fueron juzgadas solemnemente. La serpiente fue maldita por encima de todos los animales (3:14). La enemistad sería puesta como relación perpetua entre la semilla de la serpiente, que representaba más que el reptil presente y la semilla de la mujer. Respecto a Adán y a Eva el juicio de Dios, tiene un carácter de misericordia, al asegurar la definitiva victoria para el hombre a través de la semilla de la mujer (3:15). Pero la mujer fue condenada al sufrimiento de criar sus hijos y el hombre sujeto a una tierra maldita. Dios proveyó pieles para su vestido, que implicaba el matar animales como consecuencia de ser hombre pecador. Conscientes del conocimiento del bien y del mal, Adán y Eva fueron inmediatamente expulsados del huerto del Edén, por miedo a que compartieran el árbol de la vida y así vivir para siempre. Perdido el habitat de la eterna felicidad, el hombre se encaró con las consecuencias de la maldición, con la sola promesa de un eventual consuelo a través de la simiente de la mujer, que mitigaría su destino.

De los hijos nacidos a Adán y a Eva, solo tres se mencionan por su nombre. Las experiencias de Caín y Abel revelan la condición del hombre en su nuevo estado cambiado. Ambos adoraban a Dios llevándole ofrendas. Mientras que el sacrificio de un animal de Abel era admitido, la ofrenda de vegetales de Caín era rechazada. Irritado por aquello, Caín mató a su hermano. Puesto que había sido advertido por Dios, Caín adoptó una actitud de deliberada desobediencia, convirtiéndose así en el primer asesino de la humanidad. No es irrazonable obtener la conclusión de que esta misma actitud prevaleció cuando llevó su ofrenda, que Dios había rechazado.

La civilización de Caín y sus descendientes está reflejada en una genealogía que sin duda alguna representa un muy largo período de tiempo (4:17-24). El propio Caín fundó una ciudad. Una sociedad urbana en la antigüedad, por supuesto, implicaba el crecimiento de rebaños y manadas de animales. Las artes se desarrollaron con la invención y producción de instrumentos musicales. Con el uso del hierro y el bronce Üegó la ciencia de la metalurgia. Esta avanzada cultura dio aparentemente al pueblo un falso sentido de seguridad. Esto se refleja en una actitud de despreocupación y fanfarronería ostentada por Lamec, el primer polígamo. Tuvo el orgullo de utilizar armas superiores para destruir la vida. Característicamente ausente, por contraste, estuvo cualquier reconocimiento de Dios por la progenie de Caín.

Después de la muerte de Abel y su pérdida y de la decepción respecto a Caín como asesino, los primeros padres tuvieron una nueva esperanza con el nacimiento de Set (4:25). Fue en los días del hijo de Set, Enós, que los hombres comenzaron a volverse hacia Dios. Con el paso de numerosas generaciones y muchos siglos, otro signo de acercamiento a Dios fue ejemplificado en Enoc. Esta notable figura no experimentó la muerte; su vida de piedad filial con Dios terminó con su asunción. Con el nacimiento de Noé, la esperanza revivió una vez más. Lamec, un descendiente de Set, anticipó que a través de su hijo, el género humano sería consolado de la maldición y relevado de ella por la cual había sufrido desde la expulsión del hombre del Jardín del Edén.

En los días de Noé, el creciente ateísmo de la civilización alcanzó una verdadera crisis. Dios, que había creado al hombre y su habitat, estaba decepcionado con su prevaleciente cultura. Los matrimonios entre los hijos de Dios y las hijas de los hombres le habían disgustado. La corrupción, los vicios y la violencia se incrementaron hasta el extremo de que todos los planes y acciones de los hombres estaban caracterizados por el mal. La actitud de lamentación de Dios en haber creado el género humano resultaba aparente en el plan de retirar su espíritu del hombre. Un período de ciento veinte años de aviso precedió el juicio que pendía sobre la raza humana. Solo Noé encontró favor a los ojos de Dios. Justiciero y sin tacha, se mantuvo en una aceptable relación con el Dios Creador.

El diluvio: El juicio de Dios sobre el hombre —6:11 – 8:19

Noé era un hombre obediente. Cuando se le ordenó que construyese el arca, él siguió las instrucciones (6:11-22). Las medidas del arca todavía representan las proporciones básicas utilizadas en la construcción de embarcaciones. No estando diseñada para navegar a velocidad, el arca fue construida para albergar y acomodar en ella todas las formas de vida que tuvieran que ser conservadas durante la crisis del juicio del mundo. Se proveyó amplio lugar para albergar a Noé, su esposa y sus tres hijos y sus esposas, una representación de cada animal básico y ave y alimento para todos ellos.

Durante aproximadamente un año, Noé quedó confinado en el arca, mientras que el mundo estaba sujeto al juicio divino. El propósito de Dios de destruir la pecadora raza humana se cumplió. Tanto si el diluvio fue local o a escala mundial resulta de importancia secundaria, por el hecho de que el diluvio se extendió lo bastante para incluir a toda la raza humana. Lluvias incesantes y aguas procedentes de fuentes subterráneas elevaron, el nivel de las aguas por encima de los picos de las más altas montañas. A su debido tiempo, el agua fue cediendo. El arca acabó descansando sobre el monte Ararat. Una vez que el hombre abandonase el arca se enfrentó con una nueva oportunidad en un mundo renovado.

E1 nuevo principio del hombre —8:20 – 11:32

La civilización tras el diluvio comenzó con ofrecimientos sacrifícales. En respuesta, Dios hizo un convenio con Noé y sus descendientes. Jamás el mundo volvería a ser destruido con un nuevo diluvio. El arco iris en el cielo se convirtió en el signo perpetuo de la alianza eterna de Dios con el hombre. Bendiciendo a Noé, Dios le comisionó para poblar y adueñarse de toda la tierra. Los animales, debidamente sacrificados, al igual que la vegetación, quedaron como fuentes de alimento viviente. El hombre, sin embargo, quedaba estrictamente a disposición de Dios, a cuya imagen había sido creado, para evitar el derramamiento de su sangre.

Volviendo hacia un propósito agrario, Noé plantó una viña. Su indulgencia con la ingestión del vino resultante, dio como resultado que Cam y probablemente su hijo Canaán le faltasen al respeto que le debían. Este incidente dio ocasión a los pronunciamientos paternales de maldición y bendiciones hechos por Noé (9:20-28). El veredicto de Noé fue profético en su alcance. Anticipó la pecaminosa actitud de Cam reflejada en la línea de Canaán, uno de los cuatro hijos de Cam. Siglos más tarde, los impíos cananeos fueron objeto de severo juicio con la ocupación de sus tierras por los israelitas. Sem y Jafet, los otros hijos  de Noé, recibieron las bendiciones de su padre.

Siendo una racial y lingüísticamente, la raza humana permaneció en un lugar por un período indefinido (11:1-9). Sobre la llanura de Sinar, emprendió el proyecto de construir un tremendo edificio. La construcción de la Torre de Babel representaba el orgullo en los logros humanos al igual que un desafío del mandato de Dios para poblar toda la tierra. Dios, que continuamente había tomado interés en el hombre constantemente, desde su creación, no podía ignorarlo entonces. Aparentemente la torre no fue destruida, pero Dios terminó con el intento por la confusión de las lenguas. Esto dio como resultado de la dispersión de la raza humana.

La distribución geográfica de los descendientes de Noé, se da en un breve sumario (10:1-32). Esta genealogía, que representa una larga era, sugiere áreas hacia las cuales emigraron las diversas familias. Jafet y sus hijos se situaron en las proximidades de los mares Negro y Caspio, extendiéndose hacia el oeste en dirección a España (10:2-5). Muy verosímilmente los griegos, los pueblos indo-germánicos y otros grupos emparentados entre sí, descienden de Jafet.

Los tres hijos de Cam descendieron hacia África (10:6-14). Subsiguientemente, se expandieron hacia el norte y hacia las tierras de Sinar y Asiría, construyendo ciudades tales como Nínive, Calah, Babel, Acad y otras. Canaán, el cuarto hijo de Cam, se estableció a lo largo del Mediterráneo, extendiéndose desde Sidón a Gaza y hacia el este. Aunque camitas de origen racial, los cananeos utilizaban una lengua muy emparentada de cerca con la de los semitas.

Cam y sus descendientes ocuparon el área norte del Golfo Pérsico (10: 21-31). Elam, Asur, Aram, y otros nombres de ciudades estaban asociados con los semitas. Después de 2000 años a. C. tales ciudades como Mari y Nahor se hicieron centros sobresalientes de cultura de los semitas.

Para concluir el período de los principios, el fin de los desarrollos se reduce hacia los semitas (11:10-32). Por medio de una estructura genealógica que utiliza diez generaciones, el registro finalmente se enfoca sobre Taré, que emigró desde Ur a Harán. El climax es la presentación de Abram, más tarde conocido por Abraham (Gen. 17:5) que encarna el comienzo de una nación elegida, la nación de Israel, que ocupa el centro de interés en todo el resto del Antiguo Testamento.

Habla el Antiguo Testamento por Samuel J. Shultz

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