Trabajo práctico Epístolas Paulinas II


Trabajo práctico Epístolas Paulinas II

Alumno: Paulo Arieu

Centro: Bahía Blanca

Introducción.

Epístola a los Colosenses

«La Epístola a los Colosenses es uno de los veintisiete libros que constituyen el Nuevo Testamento. Es una breve carta dirigida a los cristianos de la ciudad de Colosas, en Frigia, al sudoeste de Asia Menor. La carta se presenta como obra de Pablo de Tarso, autor de otras epístolas incluidas en el Nuevo Testamento, y la tradición eclesiástica no cuestionó su autoría. Sin embargo, desde principios del siglo XIX se ha puesto en duda que fuese Pablo su verdadero autor. En la actualidad su autoría está discutida.

La tradición eclesiástica ha venido atribuyendo la epístola a Pablo de Tarso, y sólo desde el siglo XIX se ha cuestionado esta idea. En la actualidad, las opiniones están divididas.

Los autores modernos partidarios de la autenticidad de la epístola se basan sobre todo, aparte de la tradición unánime de la Iglesia desde la época de Ireneo, en la presencia en ella de ideas características del pensamiento teológico de Pablo, y en la afinidad de la situación en ella descrita con la Epístola a Filemón, cuya autenticidad no se ha cuestionado: en ambas epístolas, el autor está en prisión, y en las dos figuran los mismos colaboradores.

Quienes descartan que la epístola sea auténticamente paulina se basan en:

Diferencias de vocabulario.

Diferencias de estilo literario.

Concepciones teológicas diferentes. Señala Antonio Piñero especialmente dos: el énfasis que se hace en la creación del universo a través de Cristo (cf. 1,16), y el concepto cósmico de Iglesia, como cuerpo de Cristo (cf. 1,18-24), cuando en el resto de las epístolas paulinas la palabra “iglesia” tiene siempre el sentido de comunidad cristiana local.

La imagen que la epístola presenta del apóstol: más que a un personaje vivo, parece reflejar a un personaje del pasado.

En la epístola hay elementos que permiten afirmar que fue escrita en prisión (cf. 4,10; 4,16). Por ello, los partidarios de la autoría de Pablo consideran que fue escrita durante alguno de los períodos de encarcelamiento del apóstol narrados en los Hechos de los Apóstoles: su primera prisión en Roma, durante la cual disfrutó de una relativa libertad para predicar (cf. Hch 28,16-28), su segundo encarcelamiento en dicha ciudad, su prisión en Cesarea Marítima (cf. Hch 23,12-27,1), o incluso en Éfeso (cf. Hch 9). En todo caso, debió ser compuesta poco antes de la Epístola a los Efesios. Quienes niegan la autoría paulina, en general, no se pronuncian sobre una fecha y lugar de composición concretos, aunque consideran que debió de ser escrita en fecha relativamente próxima a la muerte del apóstol, y, en todo caso, antes de Efesios.

Los autores que aceptan su atribución a Pablo en Roma durante su primer encarcelamiento allí, probablemente en la primavera de 57 o, según otros, en el año 62. Poco después escribió la Epístola a los efesios.

La carta va dirigida a la comunidad cristiana de la ciudad de Colosas, en Frigia, región situada en el sudoeste de Asia Menor. Colosas era una ciudad pequeña, relativamente cercana a Éfeso y Mileto. La comunidad cristiana de Colosas estaba en contacto con las de otras dos localidades próximas, Hierápolis y Laodicea (cf. 4,13-16), con las que intercambiaban los textos que les eran remitidos por los líderes cristianos.»

http://es.wikipedia.org/wiki/Ep%C3%ADstola_a_los_colosenses

«El libro de Colosenses era atribuido a Pablo sin dudas hasta el siglo pasado.  Aun entonces, según Carson, sólo una minoría de eruditas puso en duda el hecho que Pablo hubiera escrito la epístola.  Pero en este siglo, Bultmann y otros empezaron a hablar de Colosenses como siendo “deuteropaulina”.  A partir de 1945, esa tendencia ha ido creciendo.  Aun que atribuyen una relación de la epístola con Pablo, consideran que fue más bien un seguidor de Pablo que la escribió.  Escritores como Kümmel, Moule, Bruce, y O’Brian siguen insistiendo en que Pablo fue el autor. » http://personal.telefonica.terra.es/web/diariolocura/Estudios/Colosences.doc

1 ¿Cuál grupo de las cartas estudiaremos en este curso, desde dónde fueron escritas, qué año aproximadamente y con quienes fueron enviadas?

Comenzamos ahora a estudiar un grupo de 4 cartas: Colosenses, Filemón, Efesios y Filipenses, que fueron escritas desde la prisión de Roma durante su primer encarcelamiento probablemente entre los años 62 – 64 D.C.

Las tres primeras (Colosenses, Filemón, Efesios) fueron entregadas a sus destinatarios por mano de Tiquico y Onésimo.

Filipenses parece ser la última de las 4 cartas, pues Lucas ya no está con él. (2:20) De otra manera hubiera sido nombrado en las salutaciones como en las demás cartas.

Fue entregada a sus destinatarios por mano de Epafrodito.

2 Describa brevemente la ciudad de Colosas.

Estaba situada en la región sudoeste del Asia Menor, en Frigia Mayor (sede de misticismo oriental)

Estaba situada sobre un cerro, cerca de la confluencia de los ríos Lico y Meandro, a 16 Km. río arriba de Laodicea y Hierápolis (Col 2.1; 4.13, 15)., al lado de Honaz

A unos 20 km. de Colosas se encontraban las ciudades de Laodicea, conocida por sus riquezas, sus filósofos, oradores y sofistas, y la ciudad de Hierápolois (4:13) cuna de Epicteto, el mas destacado de los moralistas paganos y contemporáneos de Pablo.

La población se componía mayormente de frigios nativos y colonos griegos, pero había muchos judíos también.

Los documentos antiguos hablan de ella como de una gran ciudad visitada por Jerjes en el 481 a.C. y por Ciro el joven en el 401 a.C. Pero en la época romana vivió a la sombra de Laodicea y de Hierápolis lugares que fueron más importantes para estos, además en el año 60 d.C. sufrió un violento terremoto que acabo con ella, en la época bizantina se recupero un poco pero la suerte siguió sin sonreírle porque sufrió los ataques de los árabes en los siglos VII-VIII, siendo definitivamente destruida en el siglo XII por los Seléucidas.

Lugar sin excavar apenas pueden verse los restos de un teatro, una necrópolis y algunas ruinas de edificios dispersos.

Colosas, aparentemente no visitada por Pablo, fue evangelizada por Epafras o Timoteo, aunque se sabe muy bien que era la ciudad del primero y muy probablemente también de Filemón. Contaba en ese momento con una población mixta formada por judíos y paganos como podemos entender a través de la carta de Pablo.

Las tres ciudades formaban una federación. Florecían aquí la vinicultura y una famosa industria lanera, y se fabricaba un color púrpura llamado «colosense». Colosas era la ciudad menos importante de las tres, y en tiempos de Pablo era solo un villorrio. Epafras, alumno de Pablo y fundador de la iglesia (Col 1.2), y Arquipo diácono (Col 4.17; Flm 2), residían allí. Onésimo (Col 4.9; Flm 10) y Filemón (Flm 1) tenían relaciones con Colosas. Un terremoto la destruyó alrededor del 65 d.C. Las ruinas están a 4 Km. de la actual aldea de Jonás.

La colina de la antigua Colosas, una ciudad en Asia Menor en donde se estableció una iglesia durante los días del apóstol Pablo.

Frigia. Geográficamente comprendía la mayor parte de la altiplanicie occidental del A. M. Entre sus habitantes los judíos debían ser numerosos: había frigios en Jerusalén el día de Pentecostés (Act 2, 910). Sus ciudades más importantes fueron Laodicea y Colosas. Ambas en el valle del Lico, eran, según Estrabón, muy ricas en la cría de ganados (XII, 8, 16). Fundada sobre la antigua Dióspolis, Laodicea toma su nombre de Laódice, esposa del rey que la fundó, Antíoco II Teo. El esplendor de Colosas (a sólo 16 Km.) se eclipsó, convirtiéndose en una pequeña ciudad (hoy cerca de Konai). S. Pablo recorrió estas zonas en sus viajes (Act 16, 6; 18, 3), pero en su carta a los Colosenses reconoce a Epafras todo el mérito de la evangelización de las ciudades del valle del Lico (Col 1, 7). Laodicea es destinataria de una de las cartas del Apocalipsis (Ap. 3).

Pisidia. Región también montañosa, poco poblada, y habitada por gente muy celosa de su libertad. En estrecha relación con Galacia desde el reinado de Amintas, pasa a la muerte de éste a engrosar la provincia romana. Su capital y ciudad más importante aunque situada geográficamente en Frigia es Antioquía (hoy Valovaz) (v. ANTIOQUÍA DE PISIDIA). Evangelizada por S. Pablo en su primer viaje, no debe ser confundida con su homónima Antioquía, junto al Orontes, en Siria (Act 13, 14 ss.).

http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=10606&cat=religioncristiana

3. Dé un corto informe sobre el establecimiento de la Iglesia.

«No es probable que haya sido Pablo el fundador de la iglesia. Parece ser que Epafras, de quien leemos en Filemón 23, Col. 1:7 y 4:12-13, haya sido su fundador, o Timoteo.

Epafras, con toda probabilidad, se había convertido por testimonio de Pablo durante su residencia en la ciudad de Éfeso, (Hch, 19:10), tremendo esta ciudad muchas vías de comunicación con Laodicea y otras ciudades vecinas.

Al escribir esta carta, Epafras era el ministro en Colosas y era una persona muy amada y respetada. Trabajaba intensamente por la iglesia de esa región y ministraba incesantemente por ellos en oración constante.

De acuerdo con el propio texto de la epístola, la comunidad no ha sido fundada por Pablo, ya que el autor (sea Pablo o uno de sus seguidores, habla, en cualquier caso, en nombre del apóstol) afirma que ni ellos ni los de Laodicea lo han visto nunca personalmente (cf. 2,1), sino probablemente por un tal Epafras (cf. 1,7).»

http://es.wikipedia.org/wiki/Ep%C3%ADstola_a_los_colosenses

¿Cómo oyeron el evangelio los colosenses?

«Puede haber sido durante el ministerio de Pablo en Éfeso.  (Hechos 19:10 – 53-56 d.C.)

Es también posible que hubieran sido evangelizados anteriormente por los creyentes de Galacia.

Puede ser que Pablo pasó por Colosas en camino hacia Éfeso en su tercer viaje misionero.  Guillermo Hendriksen cree que Pablo habría viajado desde Antioquía de Siria siguiendo la ruta “más usual y más fácil”, pasando de Antioquía, por Tarso, Derbe, Listra, Iconio, Antioquía de Pisidia, Apamea, Colosas, y Laodicea, para llegar a Éfeso.  En tal caso habría dejado una semilla del evangelio, que otros hombres, como Epafras, por ejemplo, habrían podido desarrollar más tarde. »

http://personal.telefonica.terra.es/web/diariolocura/Estudios/Colosences.doc

4. Proporcione un informe detallado sobre la ocasión de la carta.

«Una de las cuatro epístolas breves que Pablo escribió desde la prisión. Las otras tres son Filipenses, Efesios y Filemón. La Epístola a los Colosenses se concentra en la persona y obra de Jesucristo. Alcanza niveles de expresión sin paralelos en cuanto a lo que se dice de Cristo en la Biblia. Tiene temas y portadores comunes con Efesios, y se envía junto con la de Filemón (Col 4.9, 17) y otra carta para Laodicea (4.16). Pablo no indica desde cuál prisión escribe. Sus compañeros Marcos (4.10) y Lucas (4.14) estarían con él en Roma entre 61 y 63 d.C.»

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998

«Cuando Epafras, colaborador de Pablo fue a visitarlo, mientras el Apóstol se encontraba prisionero en Roma, le hizo saber el grave peligro que amenazaba a aquella comunidad. Bajo pretexto de “filosofía”, algunos trataban de difundir una doctrina que asignaba a Cristo un lugar subordinado en la jerarquía de los seres espirituales que rigen el universo, los así llamados “elementos del mundo” (2. 8), cuyo culto recomendaban. Además, querían imponer el rito de la circuncisión, como también algunas prácticas ascéticas y determinadas prescripciones sobre fiestas y alimentos, que supuestamente debían completar la salvación comenzada por Jesús.

Para combatir estos errores, Pablo escribió su CARTA A LOS COLOSENSES, entre los años 61 y 63. En ella destaca claramente la supremacía absoluta de Cristo sobre todas las cosas y, en particular, sobre las jerarquías angélicas. Nadie puede compararse con él, que es “la esperanza de la gloria” (1. 27), y todos los poderes, sin excepción, le están sometidos. Esta Carta tiene muchos puntos de contacto con la que un tiempo después el Apóstol dirigió a los Efesios. » http://es.catholic.net/biblioteca/libro.phtml?consecutivo=313

«El motivo de la epístola son las disensiones que han surgido en el seno de la comunidad a causa de la predicación de algunas personas cuyos nombres no se citan. La doctrina de estos predicadores puede reconstruirse a partir de la propia epístola. Se trata de una “filosofía” (cf. 2,8) que postula la existencia de poderes intermedios entre Dios y los hombres (en el texto llamados “principados” y “potestades”, cf. 2,10), que pueden asimilarse a los ángeles. Dada la insistencia del autor de Colosenses en que únicamente en Cristo reside la plenitud de la divinidad (cf. 2,9), puede deducirse que para los predicadores de Colosas Cristo ocupaba un lugar subordinado con respecto a estos “principados” y “potestades”,a quienes consideraban que debía rendirse culto (en 2,18 el autor de la epístola advierte explícitamente contra el “culto de los ángeles”). Esta “filosofía” prescribía además ciertas prácticas (cf. 2,20-22), relacionadas con la comida y la bebida, así como con festividades como la del novilunio y la del sábado (cf. 2,16). Para Piñero, esta doctrina apunta a “una mixtura de gnosis y de tradiciones judías”, y está relacionada con las religiones mistéricas.»

http://es.wikipedia.org/wiki/Ep%C3%ADstola_a_los_colosenses

Los frigios eran un pueblo de talento, destacados en las ciencias y en las artes especialmente en música y en medicina.

Además de su lengua natal, los frigios empleaban el griego, el idioma de la filosofía y la cultura. Esta clase de mentalidad es susceptible de caer en la especulación filosófica.

Durante la ausencia de Pablo de la provincia de Asia, que duró mas de dos años, algunos errores muy peligrosos se habían deslizado en la iglesia de Colosas.

«Por lo que se sabe, esa herejía es una combinación de dos cosas: gnosticismo ateo y ritualismo judaico; una combinación bastante extraña. En esos días, había personas llamadas ‘gnósticos’; ellos se consideraban personas que estaban «en el conocimiento». Ellos lo sabían todo, sabían cómo había comenzado el universo, cómo todas las cosas habían evolucionado, conocían la jerarquía del mundo invisible, etc. Es una especulación intelectual, un tipo de abordaje místico que, al mismo tiempo, era combinado con el ceremonialismo judaico, esto es, con ciertos rituales y reglas. Si tú tuvieses esas dos cosas, entonces tendrías conocimiento pleno, entonces lo sabrías todo. Tú serías completo y serías perfecto. En pocas palabras, esa era básicamente la herejía colosense.»

https://lasteologias.wordpress.com/2008/04/25/viendo-a-cristo-como-la-plenitud-de-dios/

Los tres principales elementos de ellos eran los siguientes:

«1-Un elemento judaico:

Como puede verse la referencia de Pablo a la circuncisión, los ritos, las comidas, las bebidas, los días de fiesta, luna nueva, y sábado. (2; 11-16),

2-Un elemento asceta:

Como puede verse en su referencia a las ordenanzas tales como ” no manejes, ni gustes, ni aun toques”(2:20-23).

3- Un elemento especulativo:

Como puede verse en la advertencia que Pablo hace a los hermanos. “Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas” (2:8).

Estos 2 últimos, procedían de un sistema filosófico que más tarde se denominó “gnosticismo”. Los maestros de esta corriente eran   los “lobos rapaces” que Pablo previera en Mileto (hechos 20:29) y que habían descendido sobre estas iglesias provocando una gran confusión. Ellos ejercían una influencia sutil y muy difícil de resistir y muchos estaban siendo descarrilados de la verdad.

Al igual que la mayoría de las cartas de Pablo, Colosenses pudiera dividirse en una sección doctrinal (capítulos 1–2) y otra práctica (capítulos 3–4). Después del saludo inicial (1.1–2), el apóstol da gracias por la fe, amor, esperanza y testimonio de los colosenses (1.3–8). Luego desarrolla un majestuoso himno a Cristo en el que enfatiza su papel en la creación y en la redención (1.15–23). Ante el superior valor de Jesucristo y su obra, Pablo acepta gustoso la obligación de proclamarlo y sufrir por Él (1.24–2.5). Exhorta a los colosenses a afirmarse en Cristo y no en confusas especulaciones (2.6–23).

En la segunda sección, manda a los cristianos de Colosas a ajustar su conducta a sus creencias. Como los cristianos han muerto y resucitado con Cristo (3.1–4), les pide que vivan para agradar a Dios. Los urge a «hacer morir» lo que desagrada a Dios y a «vestirse» del carácter de Cristo (3.5–17). El verdadero cristianismo se manifiesta también en las relaciones de esposo y esposa (3.18–19), hijos y padres (3.20–21) y esclavos y amos (3.22–4.1). Concluye hablando de cómo debemos actuar ante los incrédulos (4.2–6) y con la habitual despedida (4.7–18).»

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998

5. Exponga sobre el “Gnosticismo” y el “Ascetismo”.

El “Gnosticismo”

«La palabra ” Gnóstico” deriva del vocablo griego ” Gnosis”, que significa “conocer”. Se usa en la carta de Pablo a los corintios para referirse mas especialmente al conocimiento divino, a la persona de Dios, a su voluntad y a la naturaleza de Cristo se emplea la palabra “apignosis” que constituye un vocablo compuesto de  más profundo significado.

Posteriormente la palabra “gnosis” llegó a tener significado malo, y cuando se la asoció con cultos místicos de diversas clases, los cuales afirmaban que el conocimiento, mas bien, que la fe, era la clave de la salvación. La teosofía, el “Nuevo Pensamiento” y la ciencia cristiana constituyen formas modernas del gnosticismo. No es posible un análisis profundo de estas Epístolas sin tener, por lo menos, una información sintética   acerca del Gnosticismo.

Del Dr. James M, Gray, transcribimos:

“El Gnosticismo “, bajo cualquier forma que se presentara, se caracterizará por estos tres aspectos:

1-Un espíritu exclusivo.

La palabra ” gnóstico” quiere decir uno que afirma tener conocimientos preeminentes, Se trataba de una carta intelectual, cuyos iniciados tenían que prestar juramento.

2-La posesión de dogmas especulativos.

Poseían dogmas especulativos en los que respecta a la creación, el mal, emociones y ángeles. De acuerdo a los gnósticos, la creación no había sido efectuada por el Dios supremo, ya que no podía tener relación alguna con la materia de suyo mala. Afirmaban que la creación debía haber sido realizada por algunas de las emociones angélicas de Dios. Estas eran una serie de ” eones ” o inteligencias eternas o ángeles, que debían ser adoradas.

3- Practicas  Morales.

Practicaban un ascetismo rígido por que decían que la materia era la habitación del mal, o bien vivían en el desenfreno, en virtud del principio de no prestar atención a una cosa tan mala como la materia.

Del A.T. Sell transcribimos:

“Esta enseñanza estaba en directa oposición con los más sencillos preceptos morales, por que si la materia era mala y era fuente del mal, entonces el hombre pecaba, no por su propia voluntad, sino porque su cuerpo era malo. A estas ideas se unían los estrechos conceptos del ceremonial judío, tales como la insistencia en la practica de la circuncisión, el ayuno, y otros.

La doctrina de “seres intermediarios” entre Dios y la materia, fue inventada por los profesores gnósticos afín de que se acusara a Dios de ser el autor del mal.

Del Dr. Heinrich A.W. Meyer transcribimos:

Estas personas entraron en conflicto especialmente en lo que respecta a la posición eminente de Cristo y de su obra redentora. En efecto, no asignaban a Cristo el rango divino que le correspondía, sino que simplemente un lugar superior en el orden de los espíritus, salvación mesiánica, afirmando que la creación era efectuada por “demiurgos”.

El gnosticismo se proponía colocar a Dios en una distancia infinita del hombre, y luego salvar esta distancia mediante huestes angélicas en orden escalonado y proporcionar a Cristo un lugar entre los seres superiores de ese sistema.

El gnosticismo ha desaparecido en su forma primaria, pero sobrevive aun en todo esfuerzo para degradar a Cristo y deponerlo de su deidad. Así mismo a sobrevivido en el deseo de hacer méritos por medio del ascetismo (profesión o doctrina de la practica y el ejercicio de la perfección cristiana mediante la penitencia y la mortificación) (“no toquéis, no gustéis”); de considerar al cuerpo y a los deseos naturales del organismo malos e innobles por inherencia y de hacer una religión deformas. La carta a los colosenses constituye una eterna e irrefutable respuesta a todo esto. En otras palabras, el verdadero cristianismo corre siempre dos peligros; el peligro que se esfume en simples filosofías, o, que caiga en el simple formalismo. Para ambos peligros, Pablo tiene una sola respuesta: CRISTO”

Del Dr. Scofield transcribimos:

“El apóstol, al saber de los peligros que amenazaban a los colosenses, deseaba fortalecerlos en la fe en los puntos que habían sido atacado por los gnósticos.

Mirando mas allá de la ocasión inmediata, la mente del Espíritu, deja instrucciones autorizadas con respecto al peligro latente que para la fe, representen, la filosofía y el formalismo”

Del Dr. Godet transcribimos:

“Por ascetismo significamos la doctrina que enseña que por la tortura o negación de sí mismo uno puede disciplinarse en grado tal, que puede alcanzar una posición elevada, ya sea espiritual o intelectual.

Pablo hace frente a esos errores, no mediante una indignada controversia, sino por la más noble de todas las formas de todas las controversias, es decir, mediante la simple presentación de la verdad”.»

«Doctrina filosófica y religiosa que floreció en el siglo II d.C. Era marcadamente sincretista, o sea, se alimentaba de cualquier pensamiento que le interesara. Por esta razón, cuando entró en contacto con el cristianismo naciente, adoptó en sus diversos sistemas muchas enseñanzas cristianas. Los cristianos se vieron obligados a demostrar que el uso que los gnósticos hacían de algunas enseñanzas cristianas en realidad eran opuestas al evangelio.

Se ha discutido mucho acerca de los orígenes del gnosticismo. Lo más probable parece ser que, debido precisamente a su carácter sincretista, surgió de una combinación de apocaliptismo judío, astrología babilónica, dualismo persa, filosofía platónica y misterios orientales.

El gnosticismo era ante todo una doctrina de la salvación. Según él, la salvación era la liberación del espíritu que está esclavizado debido a su unión con las cosas materiales. El espíritu es una sustancia divina que por alguna razón ha caído y quedado aprisionada en este mundo material. A fin de liberarlo de sus ataduras presentes, y permitirle regresar al lugar que le corresponde, el espíritu debe poseer un conocimiento especial o gnosis, palabra griega que quiere decir «conocimiento» y de la cual el gnosticismo deriva su nombre. Puesto que el mundo material, según los gnósticos, incluso el cuerpo humano, es por naturaleza contrario a lo espiritual, no puede pensarse que el mundo sea creación del Dios supremo. Por esta razón los gnósticos desarrollaron diversos sistemas mitológicos con los que trataron de explicar el origen del mundo y la caída de los espíritus.

El primer maestro gnóstico, según los escritores cristianos, parece haber sido Simón el mago (Hch 8.9–24). Otros gnósticos dignos de mención son Menandro, Cerinto, Saturnino, Basílides, Valentín y Marción. El gnosticismo floreció en Alejandría.

Cuando el gnosticismo pretendió ser la correcta interpretación del cristianismo, esto amenazó con desvirtuar la fe cristiana sobre todo en tres puntos básicos: la doctrina de la  Creación y el gobierno del mundo por parte de Dios, la doctrina de la Salvación y la cristología.

En cuanto a lo primero, la oposición radical que el gnosticismo establecía entre lo material y lo espiritual le llevaba a atribuir el origen de este mundo, no al Dios supremo, sino a algún ser inferior. Luego, el mundo resultaba fruto del error o ignorancia de un ser espiritual, más bien que de la voluntad creadora de Dios. Frente a esto, la fe bíblica afirma que este mundo es obra de Dios, quien «vio que era bueno» (Gn 1.4; etc.), y quien gobierna, no solo la vida de los espíritus, sino también todo el curso de la historia humana.

En segundo término, la doctrina gnóstica de la salvación se oponía a la doctrina cristiana. Según el gnosticismo la salvación era la liberación del espíritu divino e inmortal que se halla aprisionado en el cuerpo humano. Este último no desempeña más que un papel negativo en el plan de salvación. Frente a esto, el Nuevo Testamento afirma que la salvación incluye el cuerpo humano y que la consumación del plan de Dios para la salvación de los hombres será la Resurrección del cuerpo.

Por último, el dualismo gnóstico tiene consecuencias devastadoras en lo que a la cristología se refiere. Si la materia, y muy especialmente el cuerpo humano, no surge de la voluntad de Dios sino de algún principio que se opone a esa voluntad, se sigue que este cuerpo no puede ser vehículo de la revelación del Dios supremo. Por tanto, Cristo, quien vino para darnos a conocer a ese Dios, no puede haber venido en un verdadero cuerpo físico, sino solo en una apariencia corporal. Sus sufrimientos y su muerte no pueden haber sido reales, pues es imposible que el Dios supremo se nos dé a conocer entregándose de ese modo al poder maléfico y destructor de la materia. Esta doctrina cristológica recibe el nombre de docetismo, del griego dokéo (parecer). Frente a esta teoría el Nuevo Testamento afirma que en Jesús de Nazaret (en su vida en un cuerpo físico y material) tenemos la revelación salvadora de Dios.

Por todas estas razones, la mayoría de los cristianos veían en el gnosticismo no una versión distinta de su fe, sino una tergiversación que en realidad negaba esa fe.

Hay varios pasajes en el Nuevo Testamento que parecen haber sido escritos contra el gnosticismo al menos en la forma incipiente que asumió en la era apostólica. Así, por ejemplo, 1 Jn 4.1–3 señala que la distinción entre los espíritus procedentes de Dios y los falsos profetas está en que los primeros confiesan que Jesucristo ha venido en carne. En 1 Jn 2.22, cuando se dice que el mentiroso es el que niega que Jesús es el Cristo, es posible que esto se refiera al gnóstico Cerinto, quien establecía una distinción entre Jesús y Cristo También puede verse una oposición al gnosticismo en Colosenses y el Evangelio de Juan.»

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998

Ascetismo

El filósofo meditando, de Rembrandt

Se denomina ascética o ascetismo al conjunto de procedimientos y conductas de doctrina moral que se basa en la oposición sistemática al cumplimiento de necesidades de diversa índole que dependerá, en mayor o menor medida, del grado y orientación de que se trate. En muchas tradiciones religiosas, la ascética es un modo de acceso místico.

La mayoría de los sistemas ascéticos desdeñan las necesidades fisiológicas del individuo por considerarlas de orden inferior. El fundamento de este aserto reside en la adhesión a dualismos del tipo alma-cuerpo, espíritu-materia, bien-mal.

En Occidente, las primeras doctrinas ascéticas surgieron en la antigua Grecia. Sin embargo, este tipo de prácticas ya eran milenarias en Oriente. El ascetismo alcanzó su mayor difusión al incorporarse a sistemas religiosos como el Budismo, el Cristianismo y el Islam.

En la religión cristiana católica, el ascetismo sirve a los creyentes, especialmente monjes y monjas a “limpiar su espíritu de pecado y acercarse a Dios, con el deseo de que éste acceda a unirse con el alma de su sirviente”. Es lo que se llama unión mística o éxtasis).

El procedimiento para acercarse a Dios consta en general de dos vías: la purgativa y la iluminativa. Una tercera vía, la unitiva, no es en realidad tal, puesto que se da ya una vez realizada la unión mística.

La vía purgativa consiste en la purgación de la memoria, entendida como potencia del alma, para limpiarla de los apegos sensitivos que provienen del cuerpo. En palabras de San Juan de la Cruz. Es la vía de la penitencia en donde el alma se libera de todos sus pecados.

Hay que perder el gusto por el apetito de las cosas.

El apetito como tal no tiene por qué ser malo pero sí lo es el apego o gusto que provoca en la memoria, porque la impide orientarse plenamente hacia Dios. La privación corporal y la oración son los principales medios purgativos.

La vía iluminativa comienza donde termina la anterior. El alma se halla ya limpia y en un desamparo y angustia interior inmensos, arrojada a lo que es por sí sola sin el contacto de Dios. El demonio tienta entonces y el alma debe soportar todo tipo de tentaciones y seguir la luz de la fe confiando en ella y sin engañarse mediante una continua introspección en busca de Dios. Pero ha de ser humilde, ya que si Dios no quiere, es imposible la unión mística, pues la decisión corresponde a Él. El alma ha de dar lo que san Juan de la Cruz llamó un “ciego y oscuro salto”, del que sólo la puede rescatar Dios mismo, si Él quiere.

La vía unitiva es el éxtasis místico: Dios se une a su criatura y le revela un conocimiento y un placer sin límites. Puede manifestarse con los llamados estigmas o llagas sagradas, las heridas que sufrió Cristo en la cruz, con fenómenos de levitación del santo y bilocación, es decir, encontrarse en varios lugares al mismo tiempo. El santo, porque ya lo es al sufrir este tipo de unión, no puede describir sino sólo aproximadamente lo que le ha pasado, porque el pobre instrumento de la lengua humana, ni siquiera en forma poética, puede describir una experiencia tan intensa: se trata de una experiencia inefable.

Ha habido distintas doctrinas ascéticas según la orden religiosa que la inspirara: una ascética franciscana, otra carmelitana, otra dominica, etc… Grandes ascéticos han sido Juan de Ávila, Fray Luis de Granada, Francisco de Osuna, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, Pedro Malón de Chaide, Antonio de Molina, etc…

En el budismo

El Budismo es una religión no-teísta. Uno de sus fundamentos principales es tomar conciencia del sufrimiento, hasta liberarse completamente de éste, en la realización del nirvana. Para conseguir esta realización se enfatizan prácticas como el desapego y meditación. En la práctica diaria, sin embargo, el Budismo propugna el Camino del medio entre los extremos de la indulgencia sensual y la auto-mortificación.

En el Islam

El Islamismo reconoce también un tipo de ascética unida a la mística del sufismo.

El gnosticismo (del griego Γνωστικισμóς: gnostikismós; de Γνωσις: gnosis, «conocimiento») es un conjunto de corrientes sincréticas filosófico-religiosas que llegaron a mimetizarse con el cristianismo en los tres primeros siglos de nuestra era, convirtiéndose finalmente en un pensamiento declarado herético después de una etapa de cierto prestigio entre los intelectuales cristianos. En efecto, puede hablarse de un gnosticismo pagano y de un gnosticismo cristiano, aunque el más significativo pensamiento gnóstico se alcanzó como rama heterodoxa del cristianismo primitivo. Universum, Flammarion, Holzschnitt, París 1888.

Introducción

El gnosticismo cristiano, pagano en sus raíces, llegaba a presentarse como representante de su tradición más pura. El texto gnóstico Eugnosto el beato parece ser anterior al nacimiento de Cristo.

La enorme diversidad de doctrinas y “escuelas gnósticas” hace difícil hablar de un solo gnosticismo. Algunos denominadores comunes de su pensamiento, no obstante, podrían ser:

Su carácter iniciático, por el cual ciertas doctrinas secretas de Jesucristo estaban destinadas a ser reveladas a una élite de iniciados. De esta forma, los gnósticos cristianos reclaman constituir testigos especiales de Cristo, con acceso directo al conocimiento de lo divino a través de la gnosis o experimentación introspectiva a través de la cual se podía llegar al conocimiento de las verdades trascendentales. La gnosis era pues la forma suprema de conocimiento, solamente al alcance de iniciados.

El mismo conocimiento de las verdades trascendentes producía la salvación. Según las diversas corrientes, la importancia de practicar una vida cristiana podía variar, siendo en cualquier caso algo secundario.

Su carácter dualista, por el cual se hacía una escisión tajante entre la materia y el espíritu. El mal y la perdición estaban ligados a la materia, mientras que lo divino y la salvación pertenecían a lo espiritual. Por esa razón no podía existir salvación alguna en la materia ni en el cuerpo. El ser humano sólo podía acceder a la salvación a través de la pequeña chispa de divinidad que era el alma o espíritu. Sólo a través de la conciencia de la propia alma, de su carácter divino y de su acceso introspectivo a las verdades trascendentes sobre su propia naturaleza podía el alma liberarse y salvarse. Esta experimentación casi empírica de lo divino era la gnosis, una experiencia interna del alma. Aquí se puede ver en el platonismo un antecedente claro del gnosticismo, tanto en su dualismo materia-espíritu, como en su forma instrospectiva de acceder al conocimiento superior, siendo la gnosis una versión religiosa de la mayéutica de Platón. Este dualismo también prefigura el futuro maniqueísmo.

Su peculiar cristología: Siendo la materia el anclaje y origen del mal, no es concebible que Jesucristo pudiera ser un ser divino y asociarse a un cuerpo material a la vez, puesto que la materia es contaminadora. Por esa razón surge la doctrina del Cuerpo aparente de Cristo, según la cual la Divinidad no pudo venir en carne sino que vino en espíritu mostrando a los hombres un cuerpo aparentemente material (docetismo). Otras corrientes sostienen que Jesucristo fue un hombre vulgar que en la época de su ministerio fue levantado, adoptado por una fuerza divina (adopcionismo). Otras doctrinas afirman que la verdadera misión de Cristo era transmitir a los espíritus humanos el principio del autoconocimiento que permitía que las almas se salvaran por sí mismas al liberarse de la materia. Otras enseñanzas proponían incluso que Jesús no era un ser divino.

Peculiares enseñanzas sobre la divinidad. Entre éstas se encontraba la de que todo espíritu era divino, incluyendo la parte espiritual del hombre (el alma), que no necesitaba a nadie para salvarse a sí mismo, siendo Cristo enviado a revelar esa verdad. Por otra parte, el creador del mundo (llamado Demiurgo), al multiplicar con su creación la materia, sería un ser malvado y opuesto al verdadero Ser Supremo del cual surgió.

Conclusiones éticas muy divergentes: Siguiendo la idea de la condenación de la materia, algunas corrientes afirmaban que era necesario el castigo y martirización del cuerpo para, a través del padecimiento de la carne, contribuir a la liberación del espíritu, propugnando un modo de vida ascético. Sin embargo, otras corrientes afirmaban que, siendo la salvación dependiente únicamente de la gnosis del alma, el comportamiento del cuerpo era irrelevante, disculpándolo de toda atadura moral y librándolo a toda clase de goces. Otras enseñanzas reprobaban la multiplicación de la materia, siendo así la procreación un acto condenable. También existían corrientes que, al igual que el platonismo y las filosofías orientales, creían en el retorno cíclico de las almas a la prisión de la materia a través de la reencarnación. El iniciado, igualmente, buscaba romper este ciclo a través de la gnosis (a través de la iluminación, en las religiones orientales).

Interpretación alegórica del cristianismo y de las escrituras. Así, se reinterpretan a la luz gnóstica las historias de la creación, etc. dándoles significados filosóficos.

Establecimiento de jerarquías espirituales: En la cima de los seres existe un Dios, un ser perfecto e inmanente cuya propia perfección hace que no tenga relación alguna con el resto de seres imperfectos. Es inmutable e inaccesible. Descendiendo en una escala de seres emanados de aquél llegamos finalmente al Demiurgo, antítesis y culmen de la degeneración progresiva de los seres espirituales, y origen del mal. En su maldad, el Demiurgo crea el mundo, la materia, encadenando la esencia espiritual de los hombres a la prisión de la carne. En este escenario se libra una batalla entre los principios del bien y el mal, la materia (apariencia) y el espíritu (sustancia). Podemos ver paralelismos claros con el zoroastrismo.

Establecimiento de jerarquías humanas: En la cima de la jerarquía humana estaban los iniciados, en los que es predominante el espíritu. Ellos pueden experimentar la gnosis y acceder así a la salvación. Por debajo está el resto de los cristianos, en los que predomina el alma sensible y que se pueden salvar siguiendo la guía de los primeros. En la parte más baja están aquéllos en que predomina el cuerpo y que, por tanto, no alcanzarán la salvación.

Síntesis

Se trata de una doctrina, según la cual los iniciados no se salvan por la fe en el perdón gracias al sacrificio de Cristo, se salvan mediante la gnosis, o conocimiento introspectivo de lo divino, que es un conocimiento superior a la fe. La sola fe no basta y la muerte de Cristo tampoco. La gran diferencia es que el ser humano es autónomo para salvarse a sí mismo. El gnosticismo es una mística secreta de la salvación. Se mezclan sincréticamente creencias orientalistas e ideas de la filosofía griega, principalmente platónica. Es una creencia dualista: el bien frente al mal, el espíritu frente a la materia, el ser supremo frente al Demiurgo, el alma frente al cuerpo.

En 1945 fue descubierta una biblioteca de manuscritos gnósticos en Nag Hammadi (Egipto), que ha permitido un conocimiento mejor de sus doctrinas, anteriormente sólo conocidas a través de citas, refutaciones, apologías y heresiologías realizadas por Padres de la Iglesia.

Se dice que el gnosticismo fue fundado por Simón Mago, personaje que aparece en el Nuevo Testamento. Su personalidad más relevante sin duda fue Valentín de Alejandría, que llevó a Roma una doctrina gnóstica intelectualizante. En Roma tuvo un papel activo en la vida pública de la Iglesia. Su prestigio era tal que se le tuvo en consideración como posible obispo de Roma. Otros gnósticos de renombre son Pablo de Samosata, autor de una célebre herejía sobre la naturaleza de Cristo. Carpócrates concibió la idea de la libertad moral de los perfectos, en la práctica una ausencia total de reglas morales.

Finalmente, el amplio rango de variación moral del gnosticismo fue visto con recelo y el obispo Ireneo de Lyón lo declaró una herejía en el 180 d.C., parecer que comparte la Iglesia Católica.» http://es.wikipedia.org/wiki/Gnosticismo

Ascetismo

«Filosofía. Sistema de moral que preceptúa al hombre, no dirigir sus necesidades a una satisfacción morigerada, subordinándolas a la razón y al deber, sino contrariarlas enteramente, o por lo menos oponerse a ellas hasta el límite que consientan las fuerzas propias. Tomó el ascetismo, sobre todo en la Religión cristiana, un tinte señaladamente espiritualista, por cuya razón se presumía que se debían sólo contrariar las necesidades, apetitos e instintos del cuerpo; pero es más amplio el sentido negativo del ascetismo, pues la sociedad, la familia, las exigencias de la cultura (incluso a veces la limpieza y el aseo) son proscritas con el mismo desdén que los placeres materiales.

Procede en general el ascetismo de anticipaciones ideales que suplantan y sustituyen la ausencia de base psicológica, requerida por toda doctrina moral. En este sentido, es una Moral sin Psicología, una mutilación de la naturaleza humana, de la cual se pretende suprimir o el elemento insustituible de su vida afectiva o alguno de los factores complejísimos en que se diversifica, traduciéndose en la práctica según la variedad de sus energías. Produce en primer término la moral ascética una exaltación del intelecto o de nuestras potencias de abstracción, que se sobreexcitan con el consiguiente menosprecio de la vida práctica y el desarrollo vertiginoso de una imaginación calenturienta, que no se sacia con representaciones esquemáticas, sino que necesita dar plasticidad semimaterial y tangible a los símbolos de los entes de razón que fantásticamente llenan el pensamiento y agotan la sensibilidad del asceta. Existe, por lo tanto, en ascetismo una mezcla incoherente de una modestia exagerada, especie de humillación que degrada con un orgullo disimulado en la exaltación de la propia personalidad. La moral ascética es una moral subjetiva que ni se satisface con invertir el orden de la naturaleza, ni cede en sus anhelos, decapitando la condición humana, sino que aspira, fundada en el menosprecio del cuerpo, a asegurar, por medio de los sufrimientos físicos (especie de reacción curativa o recurso terapéutico), el triunfo del alma sobre los instintos y las pasiones. La moral ascética es la apoteosis del subjetivismo, pues, aunque aparenta fundarse en principios objetivos u ontológicos, concibe estos principios por medio de una inducción analógica tocada del vicio del antropomorfismo (V. Antropomorfismo). Puede distinguirse desde luego, teniendo en cuenta el alcance de los principios que abstractamente concibe el sujeto, el ascetismo hijo de concepciones exclusivamente racionales, encaminadas a desenvolver todas las energías del alma, emancipadas de la servidumbre abstractamente supuesta del cuerpo y de la naturaleza exterior (ascetismo metafísico o filosófico, el propio de toda la Edad Antigua), del que se funda en el dogma de la expiación y que sólo toma como objetivo apaciguar la cólera divina por medio de sufrimientos y privaciones voluntarias (ascetismo teológico o religioso, el propio de toda la Edad Media) y también del ascetismo, que huye, tocado de cierta nostalgia y hastío de la vida sensible, del comercio social y que se inspira en determinadas concepciones empírico-inductivas de la realidad (ascetismo cosmológico o pesimista, que reproduce como eco lejano del antiguo Nirwana). El ascetismo tiene un abolengo muy dilatado. En la India, casi todas las cosmogonías recomiendan la vida contemplativa y estiman la meditación y el éxtasis como condiciones superiores a las que se revelan al contacto de la vida práctica, cuyas impurezas degradan. Pero donde adquiere relieve innegable el ascetismo filosófico es en Grecia. Se hallan los primeros gérmenes del ascetismo en la Filosofía de Pitágoras, que recomienda la purificación del alma. Sus mitos y símbolos y aun la existencia algo misteriosa de la asociación pitagórica respetaban en los animales el principio de la vida, erróneamente confundido con el principio espiritual, e imponían a sus adeptos la abstinencia de la carne y hasta de los vegetales, cuando recordaban a la imaginación algún ser vivo. Recomendaban además los pitagóricos el sacrificio de la voluntad, y su silencio proverbial era condición y a la vez resultado de su vida contemplativa. Para los pitagóricos, en el esfuerzo que el hombre debe emplear para conseguir la sabiduría o la virtud, consiste la purificación del alma. La escuela cínica y especialmente su fundador Antístenes aspiran a emancipar al hombre de las leyes de la naturaleza y a hacerle independiente de la sociedad, menospreciando los afectos de la familia y el amor de la patria, exaltando el subjetivismo individual y desviando al hombre de la vida práctica. Los estoicos completan el principio de Antístenes, refiriéndolo a su sistema general filosófico y exponiendo el ascetismo con un carácter lógico, que ha hecho tradicional la significación de la llamada pasividad estoica, o lo impasible de la razón a todas las variaciones inherentes a la vida práctica. La insensibilidad absoluta que los estoicos recomiendan frente a todos los males y todos los bienes de la vida, su menosprecio de los actos exteriores y su indiferencia de los intereses terrenos sobreexcitan el sentimiento de la personalidad subjetiva, declarando que ésta debe ser independiente de sus semejantes y del mundo exterior. Evitando los lazos con unos y con el otro, el ascetismo queda establecido desde luego como doctrina moral que se deriva del sentido general de su concepción filosófica. De un valor inestimable para el Estoicismo la naturaleza humana, entiende Zenón que la virtud se basta a sí misma, que encuentra en sí su propia satisfacción Gratuita est virtus, virtutis prœmium ipsa virtus. La voluntad concentrada en sí sufre la necesidad universal y se abstiene de lo que es contrario a esta necesidad: Sustine et abstine. Contra las vicisitudes exteriores, azares de la fortuna o imposiciones del hombre, opone la voluntad su propio esfuerzo que, en medio de los tormentos y de la muerte misma, se siente más noble que el que mata y triunfa. Pero donde llega al desarrollo más completo el ascetismo es en la Escuela de Alejandría.

Aspiraba el Neoplatonismo, en el siglo III (V. Jundt, Histoire du Panthéisme populaire au moyen âge et au seizième siécle) a condensar las fuerzas esparcidas del paganismo; era la quinta esencia de todos los sistemas anteriores y como la cúpula del edificio filosófico de la antigüedad, y pretendía cohonestar un idealismo desenfrenado con las supersticiones más groseras. Concebía la Divinidad con Platón como el principio primero de las cosas, como el ser supremo o esencia indeterminada, en que se identifican todos los contrarios. De este ser puramente negativo y abstracto, obtenido por el procedimiento generalizador de la Dialéctica, hacía derivar las realidades visibles e invisibles por medio de una serie de emanaciones, de las cuales la primera era el Nous, la inteligencia divina que contiene en sí el mundo ideal, y la última la materia, naturaleza o mundo visible, organizado por el alma universal, segundo efluvio del ser infinito. Entre estos dos mundos existía toda la Mitología pagana, convertida en concepción religiosa por la Filosofía alejandrina. Para ello enseñaba al hombre que el fin de su existencia terrestre era preparar su vuelta a la unidad divina por medio de la abstracción intelectual y del ascetismo, y anunciaba como término de esta evolución, no la contemplación de las realidades supremas contenidas en la inteligencia divina, pues el éxtasis es medio y no fin, sino la absorción de la personalidad misma en el seno de Dios. A la naturaleza propiamente dicha corresponde la vida sensible, al alma la virtud práctica fundada en la voluntad y en la razón, a la inteligencia la vida contemplativa y a la unidad el éxtasis. La unidad absoluta es el fin y destino último de la naturaleza humana, teoría exclusivamente lógica del soberano bien, que se funda en una abstracción. Si la unidad es el bien, es necesario dirigirse hacia la unidad, simplificando la naturaleza humana y eliminando sucesivamente todas sus facultades; porque el análisis alejandrino concibe sólo la unidad abstracta y ésta no es la suprema perfección (a la cual ha de llegarse o aspirarse por lo menos en serie sucesiva de esfuerzos), sino el vacío y la nada, que no requieren más que la vida contemplativa, el éxtasis y finalmente la identificación con ella.

Al ideal propio de la vida humana, la acción, el movimiento, la variedad en la unidad, opone el Neoplatonismo la unidad abstracta y vacía de la nada. Plotino prescinde por completo de la sensibilidad (sensación o sentimiento) y hace residir la dicha en la perfección del ser. Tiene esta doctrina semejanza evidente con la de los estoicos, y a ellas o a ambas puede referirse también la de Fichte.

Tiene razón el Neoplatonismo (y con él Fichte) cuando desecha la sensación y el sentimiento como base de la felicidad, que requiere un fundamento superior; pero lo que desconoce u olvida es que toda virtud y toda perfección producen necesariamente su eco en la sensibilidad, indivisible en la comunidad de vida de todas nuestras energías. El místico más exaltado no se puede librar de la sensación, sino por medio de la muerte. Todas las exageraciones del Estoicismo y de la Filosofía alejandrina lucharán en vano contra el dique insuperable de nuestra sensibilidad, elemento del cual no se puede ni debe prescindir en el concepto que formemos de la vida moral. Con frecuencia, las impresiones sensibles perturban al justo en el cumplimiento de su deber, y aun cuando el heroísmo de su virtud puede llegar a triunfar de ellas, sufre hasta un extremo indescriptible. Es cierto que la vida afectiva no basta para explicar la felicidad, que no consiste exclusivamente en el placer (V. Dolor y Placer), pero es condición esencial de ella. No exagera, sin embargo, el ascetismo alejandrino la vida contemplativa y el éxtasis hasta el extremo de despreciar las virtudes prácticas, antes bien, Plotino al refutar los Gnósticos, protesta contra todo misticismo desenfrenado que, poseído de nostalgia y disgusto de las miserias de la vida presente, aspira a librarse de ella lo más pronto posible y recomienda que se prepare la vida contemplativa mediante el ejercicio de las virtudes prácticas. Quiere Plotino que se piense en el Padre sin olvidar al Hijo. En el lenguaje simbólico de Plotino, el Padre es el bien y el Hijo es la inteligencia, el alma y todas las hipóstasis que separan la naturaleza humana de su principio. No reniega el ascetismo alejandrino del mundo, aspira a una vida mejor que la actual y a una perfección mayor que la virtud práctica, pero no mutila violentamente la naturaleza humana. No tiene nada de común con el sombrío e implacable ascetismo de los Sophis de la India. No admite maceraciones de la carne, ni vigilias continuas, ni ayunos frecuentes, ni ninguno de los rigores ascéticos que, lejos de fortificar el alma, la convierten en sierva de una imaginación exaltada. Pero, a pesar de todo, es una doctrina moral que destruye la armonía de la vida humana por la separación completa de la vida práctica (medio) y de la vida contemplativa (fin). Idealismo bien abstracto y deleznable, puesto que todos estimamos superior la práctica del bien a la contemplación de la verdad y preferimos el destino de un gran ciudadano al del más preclaro pensador, el de Sócrates al de Aristóteles. También se distingue el ascetismo alejandrino del cristiano en la sequedad y especie de exageración de sus descarnadas abstracciones para llegar al éxtasis de la vida contemplativa.

Esta moral no era únicamente profesada por los paganos, que constituían la escuela neoplatónica; de ella eran partidarios Filón el judío, Orígenes y los terapeutas. Así sirvió el ascetismo alejandrino de punto de tránsito entre el antiguo filosófico y rigorista de los estoicos y el más especulativo de los neoplatónicos de un lado y de otro el ascetismo religioso de los cristianos. Desde los primeros tiempos de nuestra era, cristianos entusiastas que les parecía poco cumplir el precepto serva mandata, y que aspiraban a realizar no sólo lo que después se ha llamado vida de precepto, sino también la vida de consejo, se imponían como regla de conducta las más austeras privaciones, penitencias, aislamientos, maceraciones, &c., para subyugar las pasiones y embotar el acicate de los apetitos carnales, sublimando así su perfección moral. Parece que en la antigüedad la vida ascética era privativa de los atletas, que se ejercitaban en fortalecer su cuerpo, huyendo todo placer que enervase sus energías. A esta vida de lucha comparaban San Pablo y otros la vida del cristiano, semejante, decían ellos, a la de un atleta, que combate con los eternos enemigos del alma, el mundo, el demonio y la carne. Habían profesado y practicado la doctrina ascética los extravagantes solitarios de la India con aquellas raras y severas penitencias que se imponían al adoptar la vida solitaria y contemplativa. Entre estas penitencias se cuentan las de permanecer inmóviles durante mucho tiempo, descuidar por completo la limpieza, usar y abusar del ayuno hasta un límite increíble, cercano a la consunción y agotamiento de las fuerzas corporales, y conservar posiciones molestas y dolorosas. Más tarde aceptan este mismo género de vida los esenios, los terapeutas y otras sectas judías. Con Orígenes, que se castra para carecer del apetito sexual, con Simón y otros, que quizás toman por modelo a San Juan Bautista, comienza a extenderse el ascetismo entre los cristianos como vida perfecta o más perfecta que no se satisface con guardar y cumplir los mandamientos, sino que exige la renuncia y anulación de la personalidad entera, de sus afectos, lazos e intereses terrenales en pro de la salvación eterna. Esta es la que la Iglesia ha llamado después vida de consejo, la conducta que deben seguir los que en el cielo serán los primeros, si, como deben y dice el Evangelio, comienzan en la tierra por ser los últimos. La vida ascética cristiana es el antecedente de la monástica, sin que exista más diferencia entre monjes y ascetas que la de que los primeros se ligaban a aquel género de vida por votos perpetuos y los ascetas no. Distinguen algunos escritores el ascetismo en negativo, positivo y místico. Llaman negativo aquel género de vida, que se limita a combatir y usar todos los afectos y suprimir todos los lazos sociales, que pueden ponernos en contacto con los llamados enemigos del alma y ofrecer así por lo menos causa ocasional para el pecado. Se limita a cumplir en el orden moral y religioso aquel conocido precepto: «quien quita la ocasión, evita el peligro». Este ascetismo negativo lleva al último límite el aislamiento de todo comercio, social y la vida puramente contemplativa, género de conducta que después se aplicó también a aquellas órdenes monásticas que se dedicaban sólo pasivamente a la oración y a la pasividad con mortificaciones y penitencias dolorosas. El ascetismo positivo consiste en la práctica de las virtudes, que directa o indirectamente conduce a la perfección moral: meditaciones, lecturas constantes, trabajos corporales, asistencia de los enfermos, ejercicio de la caridad, &c. También existieron órdenes monásticas, y aun existen restos de ellas (las más respetables y dignas de gratitud, las de los misioneros), consagradas, dentro de su propia regla, a la vida activa o a la práctica de la virtud a que se refiere el ascetismo positivo. El ascetismo Místico (V. Misticismo) tiene por principal y casi exclusivo objeto practicar actos religiosos, frecuentar los sacramentos e identificarse, en arrobamiento y deliquios contemplativos, con Dios. Es el ascetismo más especulativo y el que más conexiones tiene con el alejandrino. Pero todo el ascetismo cristiano se distingue del alejandrino, porque es primera y principalmente religioso. Aun teniendo carácter especulativo (en los místicos sobre todo), el ascetismo cristiano repugna la teología abstracta de los alejandrinos (éxtasis ante la unidad absoluta) y hace objeto de sus deliquios y enamoramientos lo que pudiéramos denominar el Dios de la Teología. Aunque no le atribuye las debilidades inherentes a la condición humana, le concede todas las cualidades compatibles con sus infinitas perfecciones, la Providencia, la Bondad, la Gracia, todo lo que puede atraer y seducir como objeto de un amor inefable. En el ascetismo cristiano y en su Mística, la imaginación no queda ligada a un simbolismo esquemático, indiferente y muerto (arquetipos, hipóstasis de los alejandrinos) sino que, sublimadas las cualidades en que consiste la perfección moral y personificadas, en su grado máximo, en Dios, son convertidas por las representaciones plásticas de la fantasía (ejemplos bien elocuentes ofrecen de ello todos los escritos de Santa Teresa) en alicientes de un sentimiento fervoroso, de un éxtasis apasionado y de un amor intenso y vivo, que conmueve las entrañas. No es aquella fría contemplación del éxtasis especulativo de los alejandrinos, que se ponen delante un ente racional, que no emociona, ni conmueve; sino que el ascetismo místico y cristiano comunica y conversa con el Dios personal; el amante habla con el amado y por tanto se conserva en él algo humano, exaltando hasta la sublimidad el sentimiento y el amor. El éxtasis alejandrino infunde admiración, inspira respeto y termina en la adoración; el arrobamiento del cristiano despierta la pasión, hace surgir emociones y enamoramientos y concluye en un amor que sólo se satisface en la adhesión y posesión del objeto amado. El amor del primero es hijo entero de la reflexión y del pensamiento; el amor del segundo es planta frondosa, cuyas raíces ahondan en la intimidad del corazón y cuyas ramas se elevan hasta lo infinito. Cuando hace el vacío alrededor del alma y cuando se entrega al silencio, no piensa en la nada, ni en la muerte, sino que concibe nuevas y más fecundas energías, se apasiona con amor vivo y en cierto modo real (pues conserva semejanza con los afectos humanos) y sólo revela, en último término, aun tocado del comercio con el mundo sensible, que posee más imaginación que poder especulativo. Tal ha sido siempre el misticismo cristiano y tales han sido, sobre todo, todos los místicos españoles, dotados de intuiciones geniales y a la vez de una fantasía exuberante, que en cierto modo les impedía comprender lo bello y lo divino en su pureza abstracta e ideal.

Aparte variantes impuestas por la ley del tiempo, el ascetismo cristiano es primera y principalmente religioso, procede siempre como derivación obligada de una dogmática que fija inexorablemente destino ultraterreno al hombre, y de una fe que impone la creencia en un destino superior y el menosprecio de la vida práctica presente. El ascetismo moderno, que representa principalmente Schopenhauer, es cosmológico. Para Schopenhauer «la Metafísica es la Cosmología» (todo lo físico es metafísico) y el todo, la colectividad, el altruismo (désele el nombre que se quiera) sustituye a la dogmática y fe cristianas. La esperanza lejana del ascetismo cristiano, el giro a larga fecha, en que se sacrifica la vida presente a la consecución de la futura, eterna y perdurable, están suplantados en este ascetismo cosmológico por un menosprecio constante e inalterable de todo lo individual y fenomenal, llegándose a divinizar en cierto modo la colectividad, donde hemos de encontrar, no en concepción antropomórfica vida semejante a la actual, sino anulación de todo lo que es origen de mal y absorción en el seno de esa misma colectividad, con un descanso y negación del ser fenomenal, que no tienen límite. Reconociendo, dice Schopenhauer, la vacuidad del destino humano que no se planifica con destino ulterior (de donde se engendra el dejo pesimista y el acento de nostalgia y hastío, que caracterizan el pensar y sentir contemporáneos), la voluntad humana se someterá al descanso mediante la realización intelectual de lo que une el conjunto (idea del todo). La renuncia de nuestros propios fines implicará la del deseo de vivir (anulación de la vida práctica), que es lo que representa el ascetismo. Supone éste, en primer término, la negación del apetito sexual, después con los ayunos y mortificaciones de la carne, la de la vida individual, que ciegamente busca placeres ilusorios, y por último la caridad que obliga a prescindir de sí mismo y de su vida para ocuparse sólo de los sufrimientos de los demás.

Caracteres diferenciales de mayor o menor alcance tiene la ascética moderna comparada con el Pesimismo de Schopenhauer; pero su nota más saliente, hablando siempre de la producida fuera de las vías católicas, es que dimana no de una dogmática religiosa o de una fe, sino de una concepción empírico-ideal del mundo, que puede y debe ser considerada únicamente como una síntesis prematura. Si en el orden especulativo o intelectual estas teorías son síntesis prematuras, cuya justificación espera siempre su última palabra de los innegables progresos de las ciencias naturales; si se hallan en el aire, porque su base terrenal y empírica es susceptible de indefinida ampliación, y finalmente si pensamiento y vida, en esta tendencia a secularizarse emancipándose de toda imposición dogmática, aún buscan con voraz diligencia brújula y derrotero por donde dirigir y encaminar la especulación; fácilmente se concibe cuán deleznables serán estas bases, que en el orden especulativo no se justifican, cuando se pretende que sirvan de sostén y soporte al orden práctico, más complejo y menos simple que aquél.» http://www.filosofia.org/enc/eha/e020793.htm

6. ¿Cuál fue el informe que Epafras llevó a Pablo estando preso en Roma?

El informe de Epafras.

Pablo lo llama cariñosamente “nuestro consiervo amado”, y “fiel ministro de Cristo” (Colosenses 1:7); fundó la iglesia de Colosas, de la cual fue más tarde obispo. El alentador informe que dio a Pablo sobre la “fe en Cristo Jesús” de los colosenses y su “amor en el Espíritu” fortaleció al apóstol durante su primer encarcelamiento en Roma. El que Pablo lo llame “mi compañero de prisiones por Cristo Jesús” (Filemón 23) podría referirse a un verdadero encarcelamiento de Epafras (aunque la alusión pudiera ser a un cautiverio “espiritual” y no “físico”). El celo de Epafras lo llevó a evangelizar pueblos vecinos como Laodicea o Hierápolis (Colosenses 4:12-13). Al adherirse a Pablo en sus saludos a Filemón, demostró su constante preocupación por los miembros del Cuerpo de Cristo. Según la tradición, Epafras padeció el martirio en Colosas. http://www.iglesiaisrael.org/personajes%20Biblicos.htm

Los colosenses habiendo oído del aprisionamiento de Pablo, enviaron a Epafras, su ministro, a Roma para informar al apóstol del estado de ellos. (1: 7- 8)

De Epafras, Pablo supo de los falsos maestros que estaban procurando desplazar de la fe cristiana, suplantándola por una mixtura de judaísmo y filosofía pagana. Parece ser que él no había podido contener  la influencia de estos errores y consulta a Pablo.

Por alguna razón que desconocemos, Epafras tuvo que quedarse en Roma con Pablo, y esta carta es enviada por medio de Tiquico

7. Trata de memorizar el bosquejo de la carta presentado en la nota.

Capitulo 1:1-2:3

8. Dé el significado principal de la oración de Pablo.

La oración de Pablo para ellos.  Es sorprendente que en las epístolas de Pablo nunca encontramos ninguna oración por los inconversos.  Sólo describe sus oraciones por los creyentes.  Eso no significa que no ora por los inconversos, puesto que en 1 Ti. 2:1 exhorta a los creyentes a orar por todos los hombres.

Notamos aquí, como en las demás epístolas de Pablo, la gran importancia que la oración tenía en su vida.  Para él, parece que el mayor ministerio que podía llevar a favor de los colosenses era la oración de intercesión.  Hendriksen nos recuerda la forma plural del verbo en el versículo 9: “nosotros… no cesamos de orar por vosotros”.  Pablo creía en la oración comunitaria.  Llevaba una fuerza mayor que la oración individual.

Una cosa que notamos en esta oración que es distinta de muchas de las nuestras, es la causa que le empuja a orar.  Leemos, en el v. 9, “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar…”.  “Por lo cual” = “Por esta razón”, por lo  que habían oído.  En una carta cristiana moderna, al leer estas palabras, buscaríamos noticias de algo muy amenazante.   Pensaríamos en algún pecado o alguna división en la iglesia, o en grandes persecuciones.  Pero no se trata de eso.  Son las buenas noticias, la manera en que conocieron la gracia de Dios, que empuja a Pablo a orar por los colosenses.

En su oración hay expresiones de gratitud (v.3) y petición (v.9).

¿Cuáles son los motivos de gratitud?

Su fe en Cristo

Su amor por los demás creyentes

Su esperanza en los cielos (Véase también 1 Co. 13:13).

El fruto que crece en ellos

El conocimiento que tienen de la gracia.

¿Cuáles son sus peticiones?

Que anden digno del Señor

Que lleven fruto en buenas obras

Que crezcan en el conocimiento de Dios

Que sean fortalecidos con poder (el resultado: paciencia y longanimidad)

Que den gracias al Padre   Es obvio aquí que se trata de una alabanza inteligente, y no simplemente ruido sin sentido.  Es una alabanza basada en un entendimiento de la doctrina bíblica de la salvación y todo lo que ella comprende.

Que tengan gozo

Es obvio aquí que el contexto en el cual los colosenses serán fortalecidos es el de conocimiento.

v.6 “oísteis y conocisteis la gracia”

v.7 “como lo habéis aprendido de Epafras”

v.9 “pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad”

v.9 “en toda sabiduría e inteligencia espiritual”

v.10 “creciendo en el conocimiento de Dios”

y en el v. 11 “fortalecidos con todo poder”.

También existe la posibilidad de que Pablo se preocupó desde que Epafras llegó con la noticia acerca de la obra y sus problemas.

Las epístolas de Pablo no se pueden dividir tan limpiamente como nosotros quisiéramos.  Por ejemplo, este texto sobre la oración de Pablo termina con el versículo 14.  Pero ya a partir del versículo 13 está empezando a presentar al Hijo, quien es el tema de la sección siguiente, que continúa hasta el versículo 23.

9. ¿Puede una persona verdaderamente salva y que sabe el precio que se ha pagado por su salvación, moverse fácilmente de una fe tan gloriosa?

Difícilmente

10. En los vs. 15-18 se presenta la persona de Cristo con relación a tres cosas, ¿cuáles son?

  • En relación a la divinidad
  • Su relación a la creación
  • Relación al tiempo

11. En los vs. 15-18 siete maneras en la que Cristo es superior. Diga cuáles son y haga un breve comentario de cada una.

El es la imagen del Dios invisible

El es la imagen del Dios invisible La Biblia de las Américas (1997 Lockman)

El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. La Nueva Biblia de los Hispanos (2005 Lockman)

El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Reina Valera (1909)

El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura. Sagradas Escrituras (1569)

El cual es la imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda criatura. Moderno Español

Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación;”El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” Juan 14: 9-10

¿Cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” ¿No crees que yo soy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.”

Juan 1:18: “A Dios nadie le vio jamás.”

Juan 6:46: “No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios.”

1 Juan 4:12: “Nadie ha visto jamás a Dios.”

1 Juan 4:20: “Porque el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿Cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”

1 Timoteo 6:16: “a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver.”

La razón que si hemos visto a Jesús ha visto al Padre, es que el Padre está en Jesús. Él está morando en Jesús, y es Él quien hace todas las obras a través de Jesús.

Hechos 10:38 “Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.”

El primogénito de toda creación v.15b

Esta traducción es más correcta. Así aparece en la versión moderna, versión Hispanoamericana y versión católica.

Bover Cantera De ninguna debe entenderse que Cristo es el primer ser creado, como han querido enseñar muchos testigos de Jehová de nuestros días.

El título “primogénito” empleado aquí no lleva la idea de tiempo sino de importancia. En los versículos 16 y 17 se explica as detalladamente su posición en relación a la creación (Ex. 4:22; Sal. 89:27; Ro. 8:29; Heb. 1:4-6)

Primogénito (gr. Prototokos) hace referencia a la prioridad de posición y no al origen. Este significado resulta claro en Sal.89.27 ”Yo también le pondré por primogénito, el mas excelso de los reyes de la tierra”. Por lo tanto, la afirmación en 1:15 es que Cristo, como el Hijo eterno, tiene la posición de prioridad en relación a toda la creación en el sentido de que fue Él antes que todas las cosas (v.17), Él creó todas las cosas (v.16) y por Él todas las cosas permanecen.

Es el autor de la creación v.16

Cristo es el autor de la creación. Refutamos sobre toda clase de “eones”, “ángeles”, el es antes de antes de todas las cosas y su supremacía golpea a la tendencia gnóstica.

Jn. 1:1-5:

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.  Este era en el principio con Dios.  Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

Este texto de Juan se relaciona con Gen. 1

En el principio creó Dios los cielos y la tierra.  Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.  Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.  Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.  Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.  Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.  E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.  Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.  Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.  Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.  Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.  Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero.  Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,  y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.  E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra,  y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.  Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.  Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.  Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.  Y fue la tarde y la mañana el día quinto.  Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.  E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.  Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.  Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.  Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.  Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.  Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto. “

Al principio, expresa la eternidad del Verbo:

La Palabra estaba con Dios, preexistencia de la Segunda Persona (Hijo de Dios).

La Palabra era Dios, en Gen. 1 Dios es el autor de la creación. San Jn. presenta a Cristo como autor de la nueva creación. Jesús no se distingue de Dios por que él es Dios.

Todo se hizo por ella, es un resumen de la doctrina creadora. Cristo se presenta como la Palabra de Dios, la sabiduría de Dios que crea el mundo. Sin esta sabiduría el mundo no habría existido.

En ella estaba la vida y la vida la luz de los hombres, Cristo es el salvador del mundo. La creación es renovada por la Redención

El es antes que todo

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.  Este era en el principio con Dios. “(Jn. 1:1-2)

Todo subsiste por el

La Biblia enseña que es en Jesucristo y por medio de El que se han creado todas las cosas, las visibles y las invisibles y por medio de El subsisten por eso leemos en Apocalipsis: “Escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: El Amén, el testigo fiel y verdadero, el origen de la creación de Dios, dice estas cosas…” (Ap.

3:14)

El es la cabeza de la iglesia

El no es sólo el creador del universo, de toda la creación, sino también el inicio, la cabeza, el fundamento de la nueva creación, que es la iglesia. Él es la cabeza, y de él surge la iglesia. En la cruz, cuando el soldado enterró la lanza en Su cuerpo, manó agua y sangre, y el apóstol Juan dice: «Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad…».

¿Por qué Juan fue tan enfático? A través de la muerte de nuestro Señor Jesús, de su cuerpo partido, fluyó sangre para remisión de nuestros pecados y agua (vida) para que podamos vivir. A partir de los trabajos de parto de su alma, la iglesia, la nueva creación, nació, y eso aconteció teniendo como base la resurrección. Esa no es la vieja creación; es una nueva creación. Por tanto, sucede en base a la resurrección. Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia.

La acepción más frecuente de la palabra iglesia (ekklesia, latín, κκλησία [ekklēsía] griego), ‘asamblea convocación’), está referida al conjunto o congregación de los fieles cristianos, ya sea de modo total o particular. El término suele ser y no debe ser utilizado como un sinónimo de templo. Iglesia es referente a un cuerpo vivo mientras que templo es obra de las manos de los hombres.

La palabra iglesia proviene de la voz griega κκλησία (transliterado como ekklēsía) via el latín ecclesia.

El sustantivo κκλησία posee una doble herencia de significado en la Biblia:

1. En el ámbito del mundo helenístico no cristiano, denotaba una asamblea o reunión de ciudadanos congregados en razón de una convocatoria pública (generalmente el llamado de un mensajero oficial o heraldo), para asuntos usualmente de orden político, y se entiende de esta manera en pasajes bíblicos como el de Hechos de los apóstoles:

αλλοι μεν ουν αλλο τι εκραζον ην γαρ η εκκλησια συγκεχυμενη και οι πλειους ουκ ηδεισαν τινος ενεκεν συνεληλυθεισαν.

Y otros gritaban otra cosa; porque la iglesia estaba confusa, y la mayoría no sabía por qué se habían reunido.(Hch 19, 32)

2. En la Septuaginta (traducción al griego del Tanaj) se emplea frecuentemente para traducir la voz hebrea qâhâl (o kahal, transliteración de קהל), que se refiere a la congregación de Israel o pueblo de Dios, como por ejemplo en Salmos:

διηγήσομαι τ νομά σου τος δελϕος μου ν μέσ κκλησίας μνήσω σε.

Anunciaré tu nombre a mis hermanos: en medio de la iglesia te alabaré. (Sal 22:22)

Así, Iglesia en algunos pasajes del Nuevo Testamento podría combinar ambas ideas (la hebrea y la griega) o solo una de ellas, dando por eso profundo y complejo significado a las palabras de Jesús de Nazaret a Simón Pedro recogidas en el Evangelio según san Mateo:

κγ δέ σοι λέγω τι σ ε Πέτρος, κα π ταύτ τ πέτρ οκοδοµήσω µου τν κκλησίαν, κα πύλαι δου ο κατισχύσουσιν ατς.

Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del hades no prevalecerán contra ella. (Mt 16.18)

Por otro lado, otros orígenes etimológicos de Iglesia se observan en idiomas distintos al castellano. Mientras que en las lenguas romances iglesia deviene del griego ekklesia, como ya hemos visto, en las lenguas germánicas (alemán kirche, inglés church), procede del griego popular bizantino κυρικη (kyrikē), que puede significar algo “referente al Señor (κυριος, kyrios)”, no obstante, no existe unanimidad al respecto.

Así ocurre, por ejemplo, en la Epístola a los efesios donde Pablo de Tarso explica el eterno propósito redentor de Dios realizado en una Iglesia en la que participan tanto judíos como no judíos, personas de todas las naciones, tanto esclavos como hombres libres, etc. Un verso de la Epístola a los colosenses deja muy clara esta idea, una Iglesia…

οπου ουκ ενι ελλην και ιουδαιος περιτομη και ακροβυστια βαρβαρος σκυθης δουλος ελευθερος αλλα τα παντα και εν πασιν χριστος.

Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos.(Col 3:11 TR1894 y RVA)

En un primer plano, la Iglesia sería el conjunto de todos los cristianos, congregados en virtud del bautismo. En la mayoría de denominaciones se cree que todos los bautizados conforman una sólo cuerpo con Cristo a la cabeza: la Iglesia entonces el cuerpo místico de Cristo.

“Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular”.(i Corintios 12:27)

“…porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador”. (Efesios 5:23)

Es el primogénito de los muertos v.18

Otra vez aparece aquí la idea de primogenitura usada en sentido figurado queriendo decir esta vez que fue el primero en resucitar para no morir más; lo cual constituye una garantía de nuestra resurrección.

«Toda la plenitud de la Divinidad habita corporalmente en él, porque él es el primogénito de toda creación.

La palabra primogénito no se refiere a lo que comúnmente pensamos. En la Biblia, ella tiene dos usos; un uso común y un uso especial. Si en la familia tú eres el primogénito y después de ti hay otros hermanos y hermanas, ese es el uso común de la palabra primogénito.

Sin embargo, en las Escrituras hay un uso especial que no se refiere a ese tipo de relación. Se refiere a la prioridad en relación a algo y soberanía sobre algo. Si tú eres el primogénito, entonces eres anterior a todo lo que sigue. Tú no estás dentro del orden, eres anterior a él; eres antes de él, y tienes soberanía sobre todo lo que viene después.

De esa forma, el primogénito de toda creación, simplemente significa que el Señor Jesús es anterior a toda creación. Creo que eso es explicado aquí, porque está escrito: «Y él es antes de todas las cosas» (1:17). Él no es creado; él es el Creador. Él es antes de todas las cosas. Él es el primogénito de toda creación porque todas las cosas fueron creadas en él, por él y para él.

Lamentablemente, en el versículo 16, los traductores cambiaron la palabra, porque no la entendían, y la tradujeron así: «Porque por él fueron creadas todas las cosas». Y encontramos nuevamente en el mismo versículo: «Todas las cosas fueron creadas por él y para él». Sin embargo, en el original dice que todas las cosas fueron creadas en él, porque él es el arquitecto, él proyectó todas las cosas. Todas las cosas tienen sus características a través de él. Y entonces, todas las cosas fueron creadas por él. Él es el constructor, el ingeniero. Él hizo todas las cosas. Todo fue creado para él; él es el propietario, el heredero de todas las cosas.

Aquí nosotros descubrimos la plenitud de la Divinidad en él. Él es el creador de todas las cosas – todo fue creado en él, proyectado por él, todo tiene su forma a través de él. Todas las cosas fueron creadas a través de él – él las hizo. Todo fue creado para él – él es el propietario, el heredero de todas las cosas. Ese es nuestro Señor Jesús.»

https://lasteologias.wordpress.com/2008/04/25/viendo-a-cristo-como-la-plenitud-de-dios/

Primogénito: Es el primer hijo nacido de una madre. Se emplea asimismo de manera figurativa en sentido de prioridad, superioridad, o excelencia. El varón primogénito de una familia debía sujetarse a ciertos ritos y gozaba de privilegios (Gén. 27:1-29; 48:13,14). Recibía una doble porción de la herencia paterna (Deut. 21:17). En el N.T., se aplica la expresión a Cristo como quien se halla a la cabeza de todo el orden creado (Col. 1:15,18; compare con Apoc. 3:14, “el principio de la creación de Dios”). El término no significa, ni implica, que haya sido el primer ser creado como erróneamente sostienen los Testigos de Jehová con referencia a Colosenses 1:15. De hecho, los ritos de primogenitura eran transferibles (compare Jer. 31:9 con Gén. 41:50-52). En Apocalipsis 1:5 Jesús es llamado el “primogénito de los muertos” ya que fue el primero en resucitar con un cuerpo glorioso; Pablo se refiere al mismo hecho llamándolo “las primicias” de la resurrección (I Cor. 15:20,23).

«Primogénito en griego es prototokos, y en hebreo es bekor. Hay quienes asocian el ser primogénito a una cuestión de ser el de mayor rango. Veremos que está asociado a ser el primero en nacer. Que inclusive en griego para definir rango mayor, hay otra palabra que es protostates.

El primero en nacer, y el primero en rango.

(Gn. 25:31):

(DHH): “–Primero dame a cambio tus derechos de hijo mayor –contestó Jacob.”

(RV60): “Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura.”

(Nuevo Mundo): A esto dijo Jacob: “¡Véndeme, ante todo, tu derecho de primogénito!”.

La palabra hebrea para primogenitura es bekôrâh, respecto de la cual dice la Torah:

(Deut. 21:15-17): “Si un hombre tiene dos mujeres; ama a una y a la otra no; y tiene hijos con ambas, siendo el primogénito el de la mujer que no ama, cuando entregue la herencia no podrá dar el derecho del primogénito al hijo de la mujer que ama con preferencia al hijo de la mujer que no ama, que es el primogénito. Al hijo de la que no ama reconocerá como primogénito, para darle el doble de lo que corresponda a cada uno de los demás, porque él es el principio de su vigor, y el derecho de primogénito es suyo.”

La palabra hebrea para principio es rêshîyth, la misma usada en Bereshith (Génesis) 1:1, cuando dice: “En el principio creó ‘Elohim los cielos y la tierra”.

Strong #7225:

“reshít; de lo mismo que 7218; primero, en lugar, tiempo, orden o rango (espec. primicias):-cabeza, comienzo, primer fruto, mayoría, nuevo, primero, primicia, principal, principio.”

La Septuaginta, en griego, utiliza la palabra “arche”; la misma palabra utilizada en Revelación/Ap. 3:14 en el texto griego, cuando nos dice que Yâhûshu’a es “el principio” de la creación de ‘Elohîym. Nos dice algo análogo a Debârîym/Dt. 21:17, donde se nos dice que el primogénito ES el rêshîyth de su vigor/actividad.

Yâhûshu’a es el primero de cada criatura

(Ap. 3:14): “Y escribe al mensajero de la congregación en Laodicea: Esto dice el Amên, el testigo fiel y verdadero; el principio (gr. arjé) de la creación de ‘Elohîym.”

Yâhûshu’a el principio de la creación de ‘Elohîym, esto es: Por él y para él fue hecho todo (Colosenses 1:16), y también dice que es el principio, el primero en levantarse de los muertos, para que en todo sea el primero. Yâhûshu’a es el primero en rango, tiempo y preeminencia de todo aquello que el Padre ha hecho y preparado para los que le aman. El Mâshîyach es así el plan maestro por el cual el Creador hizo todo, está ante (en orden y prominencia) todo, y todo se sostiene por él (I Corintios 8:6).

En griego, para indicar uno que es primero en rango es protóstates:

Strong #G4414:

“πρωτοστάτης protostátes; de G4413 y G2476; uno que está primero en categoría, i.e. capitán (campeón):-cabecilla.”

El único caso que aparece protóstates en los escritos en griego, de parte de los emisarios es:

(Hch. 24:5): “Hemos encontrado que este hombre es una plaga, y promotor de divisiones entre los yâhûdîym por todo el mundo, y cabeza de la secta de los Natzratim.”

Vemos que el Mâshîyach es el primogénito de los muertos.

(Ma’asêh/Hch. 26:23): “Que el Mâshîyach tenía que sufrir, y ser el primero de la resurrección de los muertos, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles.”

(Colosenses 1:18): “Él es la cabeza del cuerpo, que es la congregación. Él es el principio, el primero en resucitar de los muertos, para que sea el primero en todo.”

Así como un hijo de hombre es primogénito, tal como vemos que se enseña en la Tôrâh; así también el Mâshîyach es el primogénito de cada criatura. Entonces está ante todo (Colosenses 1:17). Así también es el primero de la nueva creación de ‘Elohîym.

Significado de las palabras griegas tiktos, tokos, protos, prototiktos, prototokos, y protostates

Suele sostenerse que si la escritura dijera que el Mâshîyach es el primogénito, debería decir la palabra griega prototiktos, en vez de prototokos.

Es una situación similar, si les digo que si quise decir que me levanté primero, debí decir en vez de: primero-en-levantarme, en su lugar: primero-en-salir de la cama. Veremos la razón.

Tiktos:

Stong #5088

“τίκτω tíkto; forma fortificada del prim. tevkw téko, (que se usa solo como alt. en ciertos tiempos); producir (de semilla, como una madre, una planta, la tierra, etc.), lit. o fig.:-alumbramiento, dar a luz, nacer.”

Este verbo aparece dieciocho veces en los escritos griegos Netzarîym, y se lo utiliza básicamente para señalar el dar a luz, tal como inclusive da el significado Strong; por Ej.: Cuando Miryam da a luz a Yâhûshu’a.

Tokos:

Strong #5110

“τόκος tókos; de la base de G5088; interés en el dinero prestado (como producto):-interés.”

El sustantivo tokos aparece en:

(Lc. 19:23): “¿Por qué entonces no pusiste mi dinero en el banco, para que al regresar pudiera reclamar los intereses?”

La utilización de tokos para interés tiene que ver con que dinero “produce-genera” dinero.

Tomado de:

http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/version_imprimir?id_nota=9196&tabla=EDITORIALES_H

“Los bancos privados griegos, nacidos del cambio de monedas o mercancías en los puertos, eran gestionados por esclavos que los patricios, que no querían “ensuciarse las manos”, colocaban detrás de un mostrador o de una mesa (trapeza en griego) y se les denominaba, simplemente, “trapezites”. En algún texto griego la palabra aparece, en algún caso, como “trapedseista”. Es lo mismo, los “trapezites” obtenían una tasa de interés en los servicios de cambio de monedas y denominaban, a ese interés, “tokos” o hijo. El capital producía “hijos”. A veces, verdaderos hijastros.”

La vitamina E se llama tocoferol:

tokos-pherein: “hijo” – “manifestar o poner a luz”

También se utiliza en la medicina:

http://www.drscope.com/pac/gineobs/o3/o3_pag7.htm

“Es también menester conocer la denominación de eutocia, que proviene de “eu” (bueno) y del griego “tokos” (parto), y se define como parto normal […]”

El primero en categoría es protóstates:

Strong #4414:

“πρωτοστάτης protostátes; de G4413 y G2476; uno que está primero en categoría, i.e. capitán (campeón):-cabecilla.”

Strong #4413:

“πρτος prótos; contr. superl. de G4253; el primero (en tiempo, lugar, orden o importancia):-noble, primero, primeramente, principal, influyente, mejor.”

Strong #2476:

στημι ístemi; forma prol. de un prim. στάω stáo (del mismo sign, y usado por él en ciertos tiempos); estar (trans. o intr.) usado en varias aplicaciones (lit. o fig.):-asignar, comparecer, confirmar, constar, decidir, detener, establecer, firme, hacer (estar firme), levantar, llevar, parar, permanecer, perseverar, (en) pie, poner (sobre), presentar, presente, quedar, sostenerse (en pie). Comp. H5087.”

Tal es el caso de la única vez que se lo utiliza; en Ma’asêh/Hch. 24:5, donde se refiere a Sh’ăûl como cabeza de los natzratim.

Primogénito, ta.

(Del lat. primogenĭtus).

1. adj. Se dice del hijo que nace primero. U. t. c. s.

El caso de Yiśrâ’ël como primogénito

Algunos maestros que sostienen que ser primogénito es una cuestión de excelencia, citan el caso de Yiśrâ’ël, pues es el primogénito de Yāhwëh, pero no obstante, no es el primer pueblo de toda la tierra. De allí deducen que entonces ser primogénito es una cuestión no de ser el primero, sino únicamente de excelencia.

Estas aclaraciones pueden parecer obvias y redundantes. Sucede que se ha deformado el significado de primogénito, reduciéndolo a una cuestión de excelencia y supremacía; es por ello que es preciso volver a la raíz del término, y hacer aclaraciones en relación a los argumentos presentados por algunas personas.

El razonamiento de que primogenitura se reduce a una cuestión de excelencia, puesto que Yiśrâ’ël es el hijo primogénito, no obstante hubieron antes otros pueblos en la tierra, es incorrecto, pues Yiśrâ’ël es el hijo mayor de Yāhwëh:

(Éx. 4:22): “Entonces le dirás al Faraón: Yāhwëh ha dicho: Yiśrâ’ël es mi hijo; mi primogénito (bêkôr).”

Yiśrâ’ël no es el primer pueblo que ha habido en la tierra; no obstante es el primer pueblo hijo de Yāhwëh. No es lo mismo, pues, ser el primer pueblo de la tierra, a ser el primer pueblo adquirido por hijo para Yāhwëh ‘Elohîym en la tierra.» http://www.yahushuaeslaverdad.org/prototokos.htm

12. Explique el vs. 19 con relación a su obra.

Su capacidad, poseía toda la plenitud de Dios (v.19)

“Por cuanto agradó al Padre que en el habitase toda plenitud”

Por cuanto agrado a toda la plenitud habitar en él” (lit)

Dios Padre estaba en él (Jn. 17:21-23)

Dios Espíritu santo estaba en él  en medida plena (Is. 42:1; Jn 3:34)

13 En los vs. 20-23 se destacan cuatro cosas acerca de su obra de reconciliación. Diga cuáles son y en qué consisten.

a. El medio de reconciliación. Por El

Nótese que es Dios quien reconcilia por medio de Jesucristo

“y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas” v.20

b. El alcance de su obra

“así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado” ” (v.20b, 21)

c. El propósito v.22

“en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;”

d. La condición: v.23

“si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.”

14 Exponga sobre la participación de Pablo en la propagación del evangelio.

Pablo fue hecho ministro del evangelio por la administración de Dios que le fue dada para con los gentiles y en este caso los colosenses.

Padece por los colosenses

Se goza por que están firmes en la  fe

Cumple en su carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo que es la iglesia

Para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios y el misterio oculto desde los siglos y edades, pero ahora manifestado a su iglesia (gentiles y judíos en un mismo cuerpo, que es la iglesia) El misterio que Pablo declara aquí es Cristo en vosotros la esperanza de gloria

Sus trabajos para hacer notorio este misterio (v.28 y 29)

“a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí. “

Sus deseos de llevar a otros el conocimiento del misterio (2:1-3)

“Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro;  para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo,  en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. “

15 ¿Cual era su sentir ante los sufrimientos?

Pablo se gozaba

16. Explique el significado de las aflicciones en el  v. 24.

El apóstol llamaba a sus sufrimientos “las aflicciones de Cristo por la iglesia”

Como Pablo es parte del cuerpo, cuando Pablo sufría, sufría Cristo,  que es la cabeza. Estos sufrimientos no tienen que ver con los sufrimientos de la muerte expiatoria de Cristo. Allí el padeció solo. En la propagación del evangelio Él padece o sufre cuando nosotros padecemos o sufrimos.el 1:24, y en 2:1, hay dos expresiones parecidas:  “Padezco por vosotros”,  y “Cuán gran lucha sostengo por vosotros”.  Es la expresión en 1:24 que puede dejarnos más perplejos, sin embargo.  Porque sabemos que fue Cristo quien padeció por nosotros.  Además, Pablo se atreve a hablar de “lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia”.  ¿Qué quería decir?  ¿Que Cristo no había padecido lo suficiente?  ¿Que la redención no era completa a la cruz?  ¿Que era falso que todo había sido cumplido en la cruz?  Es obvio que no.  En la teología de Pablo no había lugar para otra redención que la de Cristo; ni había lugar para una redención que no fuera completa.

«Lo que Pablo está diciendo es eso: que como Cristo sufrió para que el cuerpo, la Iglesia fuera salva, redimida, esta Iglesia tenía que sufrir por su testimonio en el mundo.  Pablo, como parte del cuerpo, y representando este cuerpo, también tuvo que sufrir.  Sus aflicciones son aflicciones de  Cristo porque se trata del cuerpo de Cristo.  Cuando Cristo interrumpió el viaje de Pablo hacia Damasco, se refirió al hecho que Pablo le perseguía a él.  Pero Pablo nunca había perseguido a Cristo personalmente.  Sin embargo, al perseguir la Iglesia, estuvo persiguiendo al cuerpo de Cristo, o sea, a Cristo mismo.  Fue en esta manera que las aflicciones de Pablo pudieron ser considerados como siendo aflicciones de Cristo.

Queda claro que Pablo consideraba la lucha y las aflicciones como siendo una parte normal de su vida y ministerio.  Joanie E. Yoder escribe en la versión inglesa de Pan Diario:

“Cuando decidimos que vamos a obedecer a Dios en todo, es fácil de pensar que la vida ahora irá como sobre ruedas.  Cuando va así, pensamos que es la demostración de que estamos en la voluntad de Dios. Cuando nos encontramos con obstáculos, sin embargo, tendemos a concluir que tanto nuestras personas como nuestras actividades, estén fuera de la voluntad de Dios.  En vez de cuestionar nuestra vara de medida, solemos poner nuestro compromiso, o a veces a Dios mismo, en tela de juicio.”

Un creyente experimentado dijo una vez: “Es un error creer que si obedecemos a Dios, todo saldrá bien.  El hecho de ser entregado a Dios significa que iremos con él aun cuando las cosas salen mal.  En la realidad, el Evangelio subraya los desastres y las aflicciones.”

Aunque Pablo estaba en la cárcel cuando escribió a los filipenses, sus dificultades no le asustaron.  Su propósito era predicar el evangelio, y no puso aquel propósito en tela de juicio sólo porque había estado encarcelado.  Aprovechó sus circunstancias y predicó a Cristo a sus aprehensores.  Sus cadenas contribuyeron al progreso del evangelio (Filipenses 1:12-14).

No debemos engañarnos por la equivocación de que la vida será fácil si obedeces a Dios.  Dios no quita las dificultades; más bien las utiliza para tu bien y para su gloria»

En cuanto a la lucha que Pablo sostenía para los creyentes de Colosas, podemos pensar en varias posibilidades.  Por ejemplo, había la lucha de evangelismo; había la lucha de enseñar en contra de las falsas doctrinas; había la lucha en la oración.  Es claro que Pablo no estaba hablando del evangelismo en este contexto.  Tampoco había estado Pablo en Colosas debatiendo para combatir las falsas doctrinas.  Se supone, pues, que se trata aquí de la oración de intercesión.  Ya en el capítulo 1, Pablo había descrito sus oraciones a favor de los colosenses.  Es muy fácil de suponer que seguía aquí en el mismo tema.

17 ¿Qué anunciaba Pablo?

Pablo es anunciador del misterio

“El misterio de Dios el Padre, y de Cristo,  en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. “

En el versículo 26, hallamos una expresión que aparece también en Efesios 3:4,5, y 9.  Allí se trata, como aquí, de un misterio escondido que ahora está revelado.  Allí se trata tanto de la Iglesia como  de la nueva posición de los gentiles en Cristo.

Otra palabra, que ocurre a menudo en los escritos de Pablo, es “anunciamos”.  Es un concepto que tiene importancia para él.  Es una palabra distinta de la que se halla en el versículo 23: “predicar”.  Pero las dos son muy parecidas en su significado.

   Del verbo      se traduce a menudo como “predicar” y lleva la idea de publicar, de proclamar a lo lejos, hacer público.  Es el trabajo de un heraldo (1 Co. 9:27).

  de       Lleva la idea de anunciar o proclamar (como en Hechos 13:38) o celebrar, alabar, hablar con admiración (Romanos 1:8 “divulga”).  Lleva la idea de una gran noticia, y se puede ver la cercanía con la palabra   (evangelio) que significa “buenas noticias”.

Vemos las dos palabras en Lucas 4:18-19.  Se trata de evangelizar, o de anunciar buenas nuevas a los pobres, pero a predicar, o pregonar libertad a los cautivos, y predicar el año agradable del Señor.  La idea en los dos casos es muy parecida.  Pero una pone más énfasis en la grandeza de la noticia; la otra pone más énfasis en la manera en la cual se divulga.  Es en voz alta, es público, y se hace por medio de un heraldo.

Luego Pablo explica el propósito de su predicación, y, en efecto, de todo su ministerio.  “A quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre” (1:28).

La predicación de Pablo consiste en amonestación y en enseñanza.  La amonestación es el aspecto negativo de su predicación, en el cual Pablo habla del pecado y de sus consecuencias.  La enseñanza es el aspecto positivo, en el cual Pablo muestra a la gente cómo librarse tanto del pecado como de sus consecuencias; cómo vivir una vida cristiana.  No se limita a decir simplemente que Dios existe y que Jesús salva.  Tampoco se limita a  hablar de “aceptar al Señor” – una expresión que nunca utiliza en su enseñanza.  Tampoco limita a con alcanzar a algunas personas, sino a “todo hombre”.  Es que Pablo tiene un fin que quiere alcanzar, y este fin es esto: “presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre” (v.29).  ¿Qué significa esto?

Primero, hablemos de la expresión “todo hombre”.  Parece tener un doble sentido.  En primer lugar Pablo no quiere dejar de presentar el Evangelio a ningún hombre.  Siempre está sediento de alcanzar a más.  Se siente endeudado “a griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios”.  Pero además de eso, parece que Pablo ahora está pensando particularmente en todo hombre que está en Cristo.  Para él sería una tragedia que alguien que estuviera en Cristo Jesús no pudiera serle presentado perfecto.

En segundo lugar, consideremos la perfección que Pablo quiere alcanzar para todo hombre.  ¿Significa que quiere que las personas que estén en Cristo estuvieran sin ningún fallo físico, mental, o espiritual?  Podemos estar seguros de que esto sería deseable.  Pero la palabra “perfecto” no significa esto.

La palabra “perfecto” significa “completo”, o “llegado a su plena madurez”.  Pablo, en su enseñanza, estaba trabajando para llevar a los creyentes a una plenitud, a ser completos en su crecimiento espiritual; a ser cristianos completos.  Vemos también este concepto de “completo” en la expresión “pleno entendimiento”.  Pablo no estaba interesado en cosas parciales.  Ni un conocimiento parcial, ni un cristianismo parcial.  Quería alcanzar a todos los hombres, y quería alcanzar a todo el hombre.

18. ¿En qué consistía ese “misterio”? Explíquelo

Cristo revela el Misterio de Dios

El misterio de la Santísima Trinidad es el núcleo central en el mensaje de Cristo.

La revelación de Dios llega a su punto culminante con Jesucristo. Ahora ya no es que Dios hable a unos hombres, más o menos excepcionales, sino que Dios mismo se encarna en el hombre Jesús. De esta manera toda la vida de Jesucristo es una revelación de Dios, como lo expresa el Apóstol en la carta a los Hebreos: «Muchas veces y en muchas maneras habló Dios en otro tiempo a nuestros padres por ministerio de los profetas; últimamente, en estos días nos habló por su Hijo. (1, 1-2).

Anteriormente la revelación se iba manifestando parcialmente, preparando a los hombres a la gran revelación que es Jesucristo. Como decía San Juan de la Cruz:

Antes se nos daban palabras de Dios Pero ahora se nos ha dado “la Palabra”

La tarea del cristiano será penetrar en la revelación de Nuestro Señor Jesucristo.

Cristo nos revela la intimidad de la vida divina con un objetivo claro: Hacernos participar de esa vida divina. Esta revelación se puede resumir en una frase: Dios es Uno y Trino. Dios es único, pero en su vida íntima se distinguen tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Sólo por Cristo ha adquirido el mundo la certeza infalible de que en el cielo existe desde siempre un Padre y que ese Padre, desde la eternidad, engendra un Hijo consustancial con El, con quien está unido en eterno amor por el Espíritu Santo. El misterio de la Santísima Trinidad es el núcleo central en el mensaje de Cristo. Pero no han llegado los hombres al Hijo partiendo del Padre; no ha sido primero la fe trinitaria y luego la fe en Cristo, sino al revés. Sólo en el Hijo, en Cristo, adquieren los hombres la certeza del misterio de Dios.

El misterio de Dios, y del Padre y de Cristo”, es el tema más extraordinario de la Biblia, es un tema que revela la Deidad en forma maravillosa, y estamos seguros que aun cuando estos términos se han escuchado con frecuencia, en realidad es un tema que pocos lo entienden.

Desafortunadamente, aunque todo mundo habla de Dios, y la mayoría profesa creer en Dios, sólo algunos creen conocer a Dios, pero la realidad es que son muy pocos los que saben con certeza qué es Dios… quién es Dios… cómo es Dios… Y esto incluye aun a los mismos ministradores de la Palabra de Dios, ya sean pastores, evangelistas, ministros o sacerdotes, quienes al hablar de Dios, pudieran no entender, en la profundidad y amplitud necesarias, qué, quién, y cómo es Dios; de entre los mismos teólogos famosos por sus libros, algunos llegan a decir: “No me diga (o no me provoque a decir) que yo tenga qué hablar de la santísima trinidad, del misterio de Dios, porque… pues… eso no se sabe… eso se acepta por fe.”

Como podemos ver, hablar de Dios, y no saber de Dios, es una verdadera tristeza.

Las Sagradas Escrituras, nos hablan de los misterios relacionados con la esencia Divina y el propósito de Dios para con la humanidad; y de una manera muy elemental, bien pudiéramos definir “un misterio”, como algo que se encuentra oculto; pero aquello oculto, cuando se revela, o queda expuesto a la luz, viene ahora a ser entendible, y deja entonces de ser un misterio, para convertirse en “una revelación”.

Entre los misterios que la Biblia nos marca, se encuentra “El misterio de Dios, y del Padre y de Cristo”, el cual ha venido a ser “una revelación”, “un misterio declarado”, o “un misterio manifestado”.

Colosenses 2.1 al 3, nos dice: “Porque quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron Mi rostro en carne; para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer  el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo; en el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.”

Cuando leemos en el verso 3 que dice: “en el cual”, ¿a qué se refiere?

Repasando esa porción del texto del verso 2, leemos: “para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo; en el cual…”, refiriéndose ahora, al misterio, a ese misterio de Dios, y del padre y de Cristo, en el cual… Note que dentro de este misterio, están escondidos entonces, “todos los tesoros de sabiduría y de conocimiento de Dios.”

Esto significa que el creyente que no ha entrado, que no está, que no se encuentra dentro de este misterio, que no tiene la revelación de este misterio, sencillamente, anda,…como “en lo muy superficial del entendimiento”, acerca de la sabiduría y del conocimiento de Dios, cayendo en la triste condición que explicamos, de hablar de Dios, sin saber quién es Dios, sin tener conocimiento ni sabiduría para hablar de Dios.

Por el contrario, entrar en este misterio, es entrar a los tesoros de la sabiduría y del conocimiento de Dios; cualquier creyente que tiene la revelación de este misterio, comienza a experimentar aquello que se pudiera describir como “una explosión divina” que inunda del conocimiento y de la sabiduría de Dios; por eso es que cuando escuchamos, o leemos acerca de personas que no tienen la revelación de este misterio, nos parece que están tan oscuros todavía con el hablar de las Escrituras, pero cuando escuchamos de alguien que está metido en el misterio y le ha sido revelado este misterio, vemos la solidez del conocimiento de Dios con que se declaran las Escrituras. http://www.monitorhispano.com/news.php?nid=819

Quien es Dios?  Dios es la divinidad.

“Alcanzaras tu el rastro de Dios?  ¿Llegaras tú a la perfección del Todopoderoso?  Es más alto que los cielos: ¿Que harás?  Es más profundo que el infierno: ¿Como lo conocerás?  Su dimensión es más larga que la tierra, y más ancha que la mar.  Si cortare, o encerrare, o juntare, ¿quien podrá contrarrestarle? (Job 11:7-10)

He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente.  Ni las estrellas son limpias delante de sus ojos. (Job 25:5)

“De donde pues vendrá la sabiduría?  Y donde esta el lugar de la inteligencia?  Porque encubierta esta a los ojos de todo viviente, y a toda ave del cielo es oculta.  El infierno y la muerte dijeron: Su fama hemos oído con nuestros oídos.  Dios entiende el camino de ella, y el conoce su lugar.  Porque el mira hasta los fines de la tierra, y ve debajo de todo el cielo. (Job 28:20-24)

He aquí que Dios es excelso con su potencia: ¿Que enseñador semejante a el?  ¿Quien le ha prescrito su camino? ¿Y quien le dirá: Iniquidad has hecho? (Job 36:22-23)

En Dios hay una majestad terrible.  El es Todopoderoso,  al cual no alcanzamos,  grande en potencia.  Y en juicio y en multitud de justicia no afligirá.  Temerlo han por tanto los hombres: El no mira a los sabios de corazón. (Job 37:22-24)

Quien solo tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver: al cual sea la honra y el imperio sempiterno.  Amen (I Tim. 6:16)

Dios,  habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas.  En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo,  por el cual asimismo hizo el universo.  El cual siendo el resplandor de su gloria,  y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia,  habiendo hecho la purgación de nuestros pecados por si mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. (Hebreos 1:1-3)

A Dios nadie le vio jamás: el unigénito Hijo, que esta en el seno del Padre, el le declaro. (Juan 1:18)

Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.  En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados.  El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura.(Colosenses 1:13-15)

Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea:  He aquí dice el Amen,  el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios.(Ap. 3:14)

“Hecho tanto mas excelente que los ángeles,  cuanto alcanzo por herencia mas excelente nombre que ellos.  Porque: A cual de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tu,  Hoy yo te he engendrado?  Y otra vez: Yo seré a el Padre,  Y el me será a mi hijo?  Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en la tierra,  dice:  Y adórenle todos los ángeles de Dios.”(Hebreos 1:4-6)

Y respondiendo el ángel le dijo:  El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te hará sombra:  por lo cual también lo Santo que nacerá,  será llamado Hijo de Dios.(Lucas 1:35)

Y sin contradicción,  “grande es el misterio de la piedad:  Dios ha sido manifestado en carne;  ha sido justificado con el Espíritu;  ha sido visto de los ángeles; ha sido predicado a los Gentiles;  ha sido creído en el mundo;  ha sido recibido en gloria.” (I Tim. 3:16)

Misterio:

En el Mundo antiguo eran muy comunes las religiones de Misterios, que normalmente eran un modo de Vínculo a la Carnalidad y Lujuria; pero he aquí estamos ante un Misterio muy distinto, donde se fomenta, se Invita y se da el debido RESPETO a la Fe y la Santidad.

Del Griego Mystérion que Significa: SECRETO SAGRADO

Es un Misterio. Porque es algo Sobrenatural, que sobrepasa la mente finita del hombre, nuestra lógica y raciocinio; además es algo como Escondido a los soberbios, pero en los propósitos Eternos de Dios manifestado a su debido Tiempo.

Misterio. Pablo emplea esta palabra para hablar del evangelio que fue desconocido hasta que Dios lo revelara; es decir, el hombre nunca lo hubiera sabido por medio de su propio razonamiento (1 Cor. 1:18-21). Cristo sigue siendo un gran “misterio” para aquellos que no aceptan la revelación de Dios, sino que prefieren escuchar doctrinas de demonios (4:1).

El misterio es el evangelio. Rom. 16:25-26 “Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos,  pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe”.

2. Es el misterio de su voluntad. Efes. 1:9.

3. Es el misterio de Cristo. Efes. 3:4.

4. Es el misterio del evangelio. Efes. 6:19.

5. Es el misterio de Dios. Col. 2:2.

6. Es el misterio de la fe. 1 Tim. 3:9.

7. Es el misterio de la piedad. 1 Tim. 3:16.

En nuestro texto, podemos hacer los apuntes siguientes sobre el tema del misterio:

Es la palabra de Dios (v.25)

Fue escondido desde los siglos y manifestado a los santos (v.26)

Las riquezas de la gloria de este misterio fueron dadas a conocer a los gentiles (v.27)

Se trata de Cristo en nosotros. (v.27)

Se trata de la esperanza de la gloria (v.27)

Se trata de lo que fue anunciado a todo hombre (v.28)

Este misterio, pues, tiene que ser el Evangelio, lo que resultó en la formación de la Iglesia, un cuerpo unido que consiste tanto en gentiles como en judíos convertidos a Cristo.

Pablo tuvo que padecer por su ministerio a favor de los colosenses y otros, pero a la vez tuvo el gran gozo de revelar el misterio del Evangelio al pueblo de Dios.  Si bien habla de padecer, hay muchos más referencias al gozo en sus escritos.  El mismo hecho de padecer era para Pablo un tema de gozo, no porque le gustaba particularmente padecer, sino que estaba gozoso de que sus aflicciones contribuían al bien del cuerpo de Cristo.  Los judíos odiaban su enseñanza de que los gentiles también recibirían bendición, y por esta razón le habían acusado, y estuvo preso en Roma.

19. ¿Por cuáles cosas Pablo sostenía una “gran lucha”?

“Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro;  para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo,  en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. “ (v.2:1-3)

El versículo siguiente, empezando con “para que”, parece confirmar que la lucha consistía en la oración.  Los versículos 2 y 3, que dan el motivo de oración de Pablo, repiten conceptos que hemos visto ya:

La consolación (Esta palabra “consolación” podría traducirse “exhortación”.  Es también la misma palabra utilizada para describir el ministerio de Cristo en 1 Juan 2:1 “abogado”, y el ministerio del Espíritu Santo de consolador” en el Evangelio de Juan.    La palabra “parakletos” significa “aquel que está al lado, ayudando”.  En este contexto, podríamos entender “fortalecidos”.)  de los corazones de los colosenses

Que los creyentes sean unidos en amor

Que tengan las riquezas de un pleno entendimiento  (otra vez la idea de “completo”)

Que conozcan el misterio de Dios el Padre y de Cristo (otra vez “misterio”).

Capítulo 2:4-23

20 .Señale las advertencias que se encuentran en los vs. 4-8.

“Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas. Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo. Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.  Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.”(v.2:4-8)

No sean engañados con palabras persuasivas

Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo

andad en él

arraigados y sobreedificados en él

y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados,

abundando en acciones de gracias.

c. Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

21 ¿Qué debemos hacer en medio de tales peligros? (vs. 4-8)

“…de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo”

andad en él

arraigados y sobreedificados en él

y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados,

abundando en acciones de gracias.

22 Los creyentes no debemos agregar nada porque estamos cumplidos (completos) ¿en Quién?

En Cristo

«La gloria de Cristo es no sólo la plenitud de Dios, sino que está escrito: «…estáis completos en él…». Esa palabra es para nosotros los creyentes. Toda la plenitud de la Deidad habita en él, y ahora está escrito que tú estás completo en él. Si Cristo es realmente eso, y estamos completos en él, ya no debemos buscas algo más fuera de Cristo.

Antes que el apóstol Pablo conociese la excelencia del conocimiento de Jesucristo, ¡cómo buscaba otro conocimiento, se enorgullecía de otras cosas, valoraba sus avances en cosas que no eran Cristo! Sin embargo, un día, cuando él vio la excelencia del conocimiento de Jesucristo, dijo: «Considero todas las cosas como basura, considero todo como pérdida, por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús. Conocerle, ese es mi único deseo» (Ver Filipenses 3).»

https://lasteologias.wordpress.com/2008/04/25/viendo-a-cristo-como-la-plenitud-de-dios/

Pablo dice: «Conocerle, y conocer el poder de su resurrección».

«En él estamos completos».

23. Exponga sobre la persona de Cristo y sus cualidades que hace posible que estemos “completos” en él. (vs. 9-10)

a. La persona de Cristo

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,

“Naturalmente, el problema presentado por Cristo considerado a la vez Dios y hombre y las dificultades envueltas en un concepto semejante no lo sintió en su plenitud el pensamiento cristiano primitivo y solo apareció a plena luz en medio de las controversias (Berkhof)”

Las Escrituras atestiguan la resurrección y la ascensión corporales de Jesús, que Él vendrá ‘del mismo modo’, que Él es corporalmente la plenitud de la Deidad; que Él es ‘el hombre Cristo Jesús’ que está en el cielo hoy; que somos ‘hueso de sus huesos y carne de su carne’; y que, cuando ‘el regrese seremos semejantes a él; recibiendo cuerpos glorificados en la resurrección.

Deidad: Santo, divino o sagrado. tenido en alta estima o respetado por los seres humanos.

También podemos decir que es la esencia y las características de Dios.

Y en las sagradas escrituras podemos hallar con claridad todas esas características de Dios…

Colosenses 2:9 nos dice que Cristo es, y siempre ha sido, completamente Dios.  Jesús siempre ha sido Deidad.  Nunca ha sido alguna versión paganizada, despojada de la Deidad.  Su naturaleza divina, que no puede cambiar, siempre ha sido la misma (Heb. 1:12; 13:8).  El no era simplemente la “persona” de Dios, como recientemente ha sido enseñado, sino “Dios”, lo cual incluye necesariamente Sus atributos y características.  Todos los otros pasajes ocupándose del tema de la humanidad de Cristo no deben contradecir este versículo.  Por ejemplo, Filipenses 2:5-9 no enseña que Cristo dejó de poseer la naturaleza de la Deidad (los atributos y características que hacen de El lo que es).  El versículo 7 no quiere decir que cuando El se despojó a Sí mismo, se “vació de Sí mismo”  de todos los poderes, características y atributos “que eran Suyos como divino”.  El pasaje no dice eso.  Todos los argumentos acerca de Jesús siendo la “persona” de  Dios sin los atributos de la Deidad no son mas que filosofías hechas por los hombres y huecas sutilezas.  Ni la Escritura enseña tal cosa.  La “plenitud” de Colosenses 2:9 incluye aquellos atributos y características; y Cristo siempre ha sido  la “plenitud de la Deidad”, aun mientras estaba en la tierra.  ¿Significa esto que Cristo ejercitó todas las veces todos estos poderes y atributos?  No.  Pero el hecho de que no pudiera usar un poder en particular todas las veces no quiere decir que está desprovisto de ese poder.  Dios no está usando ahora todo poder disponible para El (seríamos consumidos), pero aún es todopoderoso.  ¿Significa esto que Cristo no era realmente hombre?  No.  Cristo era hombre, aunque no “un simple hombre”.  ¿Quiere decir esto que usó estos poderes de la Deidad para vencer el pecado y la tentación?  No.  El no lo necesitó.1 Si las personas no pueden entender cómo Cristo puede ser completamente Dios en la tierra y al mismo tiempo ser completamente hombre, entonces ese es un problema que ellos tendrán que resolver.  Yo acepto esto por fe, no porque pueda entenderlo del todo.  La incredulidad hace que los hombres traten de explicar eso en dirección opuesta.

No hay problema en la reconciliación de Filipenses 2:6-8 con Colosenses 2:9.  Filipenses 2 enseña que Cristo se despojó a Sí mismo, apareciendo no en la forma de Dios (eso es, la manifestación visible de Su posición y estado legal como Dios), sino que tomó la forma de siervo (eso es, el papel y posición de siervo).  Vino como hombre entre los hombres.  No obstante, Su aparición en la tierra como hombre en el papel de siervo no cambió Su naturaleza divina.  La plenitud de la Deidad entró al cuerpo de carne.  No hay contradicción.

El “Porque” conecta el versículo 8 con el versículo 9.  Como opuesto a estas vanas filosofías, debemos creer que la plenitud de la Deidad está en Jesús, indicando que estas filosofías y huecas sutilezas tienen que ver con la negación de completa Deidad de Jesús.  “En” se refiere a lugar.  “El” identifica a Cristo como el quien la plenitud de la Deidad habita o vive.  El enigma de esta discusión está en las siguientes palabras:  “Habitar”, “plenitud”, “Deidad” y “corporalmente”.

Definiciones

“Habita” (katoikei) es de kata, significando “abajo” y oikeo, significando “estar en casa”.  Esto indica una permanencia.  Bullinger dice que significa “asentarse en una morada fija; habitar fijamente en un lugar”.2  Cualquier cosa que “habite”, o esté en casa, “en El”, es permanente, no temporal.  “En casa” en Cristo está la plenitud de la Deidad, no simplemente una porción.  El verbo es tiempo presente, mostrando acción en progreso, un estado continuo.  El verbo no dice que la Deidad empezó a morar en El en algún punto en el tiempo, tal como cuando fue glorificado.  El pasaje no dice cuando (aunque la implicación es que nunca hubo un tiempo cuando no fue Deidad).  Más bien, el dónde es a lo que el versículo se dedicó, eso es, “en El”.  La plenitud de la Deidad ha estado  y aún está morando en El.  Jesús es Deidad en toda la eternidad.  El era Dios “en el principio” (Juan 1:1), era Dios en la carne (1 Tim. 3:16), y aún es Dios hoy día.  En otras palabras, “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Heb. 13:8).  La plenitud de Su esencia divina entró en el cuerpo de carne y aún permanece con El.  Vincent dice que el tiempo presente de “habita” es usado para indicar una característica eterna y esencial del ser de Cristo.  La morada de la plenitud divina en El es una característica de El como Cristo, desde todos los tiempos y para todos los tiempos”.3  Robertson comenta, “La plenitud de la Deidad estaba en Cristo antes de la encarnación (Juan 1:1,18; Fil. 2:6), durante la Encarnación (Juan 1:14,18; 1 Juan 1:1-3).  Era el Hijo de Dios que vino en semejanza de hombre (Fil. 2:7).  Pablo acaba aquí con la teoría Docética de que Jesús no tenía un cuerpo humano también como la separación Cerintia entre el hombre Jesús y el Eón Cristo.  El afirma claramente la deidad y la humanidad de Jesucristo en forma corpórea”.4

“Plenitud” (pleroma) significa la “suma total, plenitud, aún (súper) abundancia”.5  Como perteneciente a Colosenses 2:9, significa “la completa deidad”6  o “la completa medida de la deidad”.7  No hay nada faltando en la naturaleza divina de Cristo.  Sugerir que se despojó de los atributos y características de la Deidad  es hacer a Cristo menos de lo que es.  Es caer en las trampas engañosas de la vana filosofía.  La “Teoría Kenotica”, sustraída de Filipenses 2:7, es una vana filosofía tan moderna que dice que Jesús, cuando vino a esta tierra, se despojó de todo lo que lo hacía divino (eso es, los atributos divinos) para convertirse solamente en hombre.  D.M. Baillie, con juicio crítico a esta teoría, hizo estos comentarios dignos de notar:

“En lugar de darnos una doctrina de la Encarnación en que Jesucristo es ambos, Dios y hombre, la Teoría Kenotica me parece dar una historia de teofanía temporal, en la que el que en tiempos pasados era Dios se cambió a Sí mismo temporalmente en hombre, o cambió Su divinidad por humanidad…  Porque aunque el Hijo de Dios guarda de esta manera Su identidad personal al convertirse en el sujeto de los atributos humanos que asume, se ha despojado a Sí mismo de los atributos claramente divinos; lo cual implicaría, si el lenguaje significa algo, que al convertirse en humano dejó de ser divino … El Kenoticismo estará entonces envuelto en decir que El que antes de la Encarnación había sido un Ser divino ahora se convirtió en hombre, con atributos humanos en lugar de divinos, por el tiempo.  Había sido Dios, pero ahora era hombre.  Si admitimos sus implicaciones, que parecen mas como una historia pagana de metamorfosis que la doctrina Cristiana de la Encarnación, la cual siempre ha encontrado en la vida de Jesús en la tierra a Dios y el hombre en unión simultánea — la Deidad `velada en la carne’ pero no cambiada en humanidad”8 (énfasis de Baillie).

Como opuesto a la idea de que Cristo se despojó de aquellos atributos “claramente divinos”, Colosenses 2:9 niega que Cristo era (y es) algo menos que la Deidad total y absoluta.  Baillie estaba en lo correcto al decir que si el lenguaje significa algo, la idea de Cristo despojándose de aquellos atributos divinos, quiere decir que al convertirse en humano dejó de ser divino.  Esto es por lo que algunos  son acusados de enseñar herejía.  Han enseñado que Cristo se despojó de aquellos atributos claramente divinos, y el lenguaje significa algo.

Deidad” (theotes).  Hemos escuchado a algunos tratando de definir “Deidad” para que signifique solamente la “persona de Dios”,9  con o sin los atributos y características divinas.  Tal cosa es una suposición sin fundamento,10  un abuso de la definición y la Escritura, hecha así para justificar la idea de que Cristo se despojó de todos Sus atributos, características y poderes (eso es, naturaleza) que eran Suyos como divino.  El término no se refiere simplemente a la “persona” de Dios, sino “al estado de ser Dios, Deidad”.11  Es la “esencia divina de la Deidad”12  y “la naturaleza divina y perfecta”.13  Es “eso que es Dios”.14  Trench comenta que Pablo está “declarando que en el Hijo mora toda la plenitud de la Deidad absoluta; no se trataba de meros rayos de gloria divina que le dieron su brillo, iluminando su persona por un tiempo y con un esplendor que no le pertenecía; sino que el era, y es, el Dios absoluto y perfecto; y el apóstol usa theotes para expresar esta Deidad esencial y personal del Hijo”.15

Deidad, entonces, es eso que Dios es.  Es el estado de ser Dios.  Si Colosenses 2:9 se aplica solamente a Cristo después de Su ascensión, entonces no era Dios mientras estaba en la tierra.  Si la plenitud de la Deidad era algo que solamente recibió más tarde, entonces no estaba en la condición de ser Dios en la tierra y era realmente “simplemente un tipo común y corriente”.  Si la “plenitud de la Deidad” es algo que recibimos, como notaremos que algunos afirman, entonces nos convertiremos en Deidad.  El término “Deidad” es vital para la discusión.

Hay dos alternativas significativas para la palabra traducida “Corporalmente” (somatikos).  La primera significa “corporalmente”16 indicando el cuerpo humano de Cristo.  La palabra viene de soma que se refiere a un cuerpo; “corporalmente” es un adverbio de soma refiriéndose también al cuerpo.  “La palabra se refiere al cuerpo humano de Cristo”.17  Esta palabra afirma la humanidad de Jesús.  Realmente era un hombre.  No obstante, aún en Su humanidad, era completamente Dios.  En ese cuerpo corpóreo estaba más que un simple espíritu humano, mas que un espíritu despojado de la divinidad y Deidad.  “La plenitud de la Deidad” estaba en este.  “La plenitud de la naturaleza Divina se encarnó y estuvo morando en el cuerpo del Redentor”.18  Esto es también verdad de  El después de la ascensión, porque el cuerpo que tuvo en la tierra es el cuerpo con el que ascendió, y ahora está glorificado.  “La plenitud de la Deidad mora en Su persona desde Su nacimiento hasta Su ascensión.  El llevó Su cuerpo humano con El al cielo, y en Su cuerpo glorificado habita ahora y siempre la plenitud de la Deidad”.19  Su carne no vio corrupción (Hch. 2:31).  El mismo Jesús que fue crucificado fue resucitado y hecho “Señor y Cristo” (Hch. 2:36).  No hubo cambio en Su naturaleza divina.  El mismo Jesús que vivió en la tierra está ahora en el cielo.  La misma “plenitud de la Deidad” que habitó en El en la tierra continua habitando en El ahora.  De esta manera, el cuerpo físico de Jesús está incluido en esta palabra.  “`Toda la plenitud de la Deidad’ = Toda la suma y sustancia de los atributos infinitos que pertenecen a la Deidad y de esta manera constituyen la Deidad.  Esta plenitud `mora en Cristo’.  Algunos insertan:  En vista de su exaltación.  Pablo no dice eso.  El Kenoticismo está en error.  Y de esta manera lo está también el Socinianismo y su descendencia modernista.  Cristo es y siempre fue el Dios-hombre”.20  Aquellos que se burlan y critican el hecho de que Cristo era simultáneamente Dios y hombre (Dios-hombre) son culpables de blasfemia y niegan la verdad.

Si Jesús no era completamente Deidad mientras estaba en la tierra, entonces Su vida y muerte aquí sería en vano.  Vino  para redimir y salvar la humanidad del pecado.  Ningún simple hombre puede hacer esto.  “Lo que Pablo dice aquí se apoya detrás de todas las declaraciones tales como 1 Pedro 2:24 – `Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo’; Colosenses 1:21b-22 – `… os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte …’; Hebreos 10:5 – `me preparaste un cuerpo’, versículo 10 – `la ofrenda del cuerpo de Cristo’; todos aquellos pasajes que hablan acerca de la sangre y la cruz de Cristo”.21  El cuerpo fue preparado para Jesús con el propósito de hacer la voluntad de Dios en la salvación de la humanidad.  Si la “plenitud de la Deidad” no estaba en ese cuerpo preparado, entonces ¿lo que Su vida en la carne llevó a cabo para nuestra salvación hasta donde va?  Probando que el hombre no “tiene que pecar” no habría sido suficiente para salvar a todos que han pecado (Rom. 3:23).  El tenía que probar la muerte y tomar el castigo por el pecado (Heb. 2:9).  Hizo esto en el cuerpo humano.  La “iglesia de Dios” fue “comprada con Su propia sangre” (Hch. 20:28).  Este era Dios manifestado en la carne que derramó Su sangre.  Si eso no es verdad, entonces murió un simple hombre — un precio finito con un valor infinito.  Eso es imposible.

La otra alternativa para la palabra traducida “corporalmente” es la que significa “encarnado, incorporado” o concentrado en una forma visible, tangible.  Hendriksen dice que significa “encarnado, dando expresión concreta, completamente realizado en él”.  Además dice, “por tanto, toda la plenitud de la esencia de la morada de Dios de esta manera está completamente concentrada en Cristo, no hay necesidad de o justificación para buscar en otra parte ayuda, salvación o perfección espiritual”.22  Esto estaría diciendo que Cristo es la completa expresión de la Deidad; en otras palabras, El es “el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia” (Heb. 1:3).  Ese sentido de la palabra aún incluirá a Cristo en la carne, a medida que apareció en una forma tangible, visible (Juan 1:1,14-18; 14:7-9).  Algunos dicen que la palabra significa “total”, o “substancialmente”.  Dado que esto fuera verdad, no negaría la verdad eterna y esencial de Colosenses 2:9.  Aún estaría diciendo que la plenitud de la Deidad estaba en El; que Cristo siempre ha sido Deidad.  En ese caso, significaría que la plenitud de la Deidad estaba realmente en El, como opuesto a figurativamente.  La frase del versículo mismo parece ir contra eso, en vista de que los términos “toda” y “plenitud” son ya usados.  Pablo no necesitó usar otro término para que significara la misma cosa.  Sin embargo, podría ser tomando, la evidencia muestra que el adverbio “corporalmente” incluye el cuerpo físico de Cristo.  Una posición que revisaré, no obstante, debe usar el término en tal forma que excluya el cuerpo de Cristo; si “corporalmente” se refiere a incluye un “cuerpo” real, entonces la posición es destruida.

Las correctas definiciones muestran que Colosenses 2:9 incluye a Jesús mientras estaba en la carne.  Pablo está hablando acerca de Cristo siendo completamente Deidad, lo cual incluye los atributos y características que son la esencia de la naturaleza divina.  Para concluir de otra manera demanda una redefinición de términos.

Colosenses 2:9 se refiere a la Deidad de Cristo, incluyendo Su tiempo en esta tierra.  El contexto muestra que esto es así, y las correctas definiciones  retroceden a eso.  Cualquier problema que podamos tener con el entendimiento de la Deidad y humanidad completa y simultánea de Cristo no puede ser explicado a no ser por medio de negar aquellas verdades.  Debemos aceptar por fe lo que la Biblia dice.  Está claramente establecida la Deidad y humanidad de Cristo en la declaración, “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”. http://www.elancladelevangelio.org/menu_1/deidad/001_LaDdelaD/023.htm

b. Sus cualidades que hace posible que estemos “completos” en él.

“y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. “

«La gloria de Cristo es no sólo la plenitud de Dios, sino que está escrito: “…estáis completos en él…». Esa palabra es para nosotros los creyentes. Toda la plenitud de la Deidad habita en él, y ahora está escrito que tú estás completo en él. Si Cristo es realmente eso, ya no debemos

buscar algo más, fuera de Cristo.

Antes que el apóstol Pablo conociese la excelencia del conocimiento de Jesucristo, ¡cómo buscaba otro conocimiento, se enorgullecía de otras cosas, valoraba sus avances en cosas que no eran Cristo! Sin embargo, un día, cuando él vio la excelencia del conocimiento de Jesucristo, dijo: “Considero todas las cosas como basura, considero todo como pérdida, por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús. Conocerle, ese es mi único deseo” (Filip. 3).

En la historia de la iglesia, hubo un varón conocido como el conde Zinzendorf. Él fue salvo cuando tenía entre 4 y 6 años de edad. Pertenecía a la nobleza, y en su niñez amaba mucho al Señor. Él solía sentarse en una ventana del castillo, y escribía en un papel: “Jesús te ama”. Después tiraba el papel por la ventana, esperando que alguien lo hallase. Durante toda su vida, amó al Señor Jesús. Él decía: “Tengo una sola pasión, tengo sólo una pasión: Jesucristo”.

Si nosotros somos realmente llenos con el conocimiento pleno de la voluntad de Dios, si realmente vemos quién es Jesús y lo que él es, yo me pregunto si aun así tenemos más de una pasión. ¿Eso no nos llenaría con aquel deseo, el deseo de conocerle? Pablo dice: “Conocerle, y conocer el poder de su resurrección”. “En él estamos completos”.» https://lasteologias.wordpress.com/2008/04/25/viendo-a-cristo-como-la-plenitud-de-dios/

24. Establezca una comparación entre la circuncisión hecha en la carne y la circuncisión espiritual. (v.11)

“En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;” v. 11

«Cuando creemos en el Señor Jesús, no solamente son perdonados nuestros pecados, nuestras ofensas olvidadas, somos redimidos de la maldición de la ley, sino también somos circuncidados no por mano humana. No es algo físico, es una circuncisión del corazón. Es la circuncisión de Cristo. Cuando creímos en el Señor Jesús, él nos dio un nuevo corazón, un corazón dulce y suave, un corazón que oye, un corazón que lo ama. Nuestro corazón fue circuncidado.

Él nos libertó de la esclavitud de la carne, porque cuando él murió, tú y yo morimos en él. Nosotros somos ahora una nueva creación. Está escrito en Colosenses 2:12 que cuando fuimos bautizados, fuimos «sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos». Cristo no sólo murió por nosotros y nosotros morimos con él y en él. Él fue también sepultado. Las cosas viejas pasaron, y cuando nos levantamos del agua, declaramos que desde ese día en adelante es Cristo quien vive en mí. ¿No es eso maravilloso? ¡Hermano, ya no eres tú quien vive!

A veces, tú te aborreces a ti mismo. Es como Pablo dijo: « ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?» (Rom. 7:24). Según la tradición, se dice que en el mundo romano, para castigar a un homicida, se ponía el cuerpo de la víctima cara a cara con el cuerpo del asesino; mano con mano, pie con pie, boca con boca, hasta que gradualmente el veneno de aquel cuerpo en descomposición penetrase en el hombre vivo y éste muriese.

Por eso Pablo dijo: « ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?». ¿No es así que sentimos muchas veces de este cuerpo viejo y corrompido? ¿Por qué él a veces se manifiesta? ¡Oh, que él permanezca enterrado, que permanezca muerto! En verdad, él fue muerto y sepultado, pero todavía tú mismo lo desentierras. Si tú crees, mediante la fe de Jesucristo, que cuando él fue sepultado tú fuiste sepultado con él, y que cuando él resucitó de entre los muertos tú resucitaste de entre los muertos en novedad de vida, entonces todo está hecho.» https://lasteologias.wordpress.com/2008/04/25/viendo-a-cristo-como-la-plenitud-de-dios/

25. Establezca una comparación entre la sepultura y resurrección de Cristo con el bautismo en agua que es símbolo del hecho espiritual de nuestra salvación.

Cristo dejó dos ordenanzas para la Iglesia – el Bautismo por la Inmersión y la Santa Cena.

Una ordenanza es una ceremonia dada por Cristo, y administrada por la iglesia local, como señal visible de la fe verdadera en Cristo Jesús.

El SIGNIFICADO del Bautismo:

Es una identificación con Cristo. (Colosenses 2:12)

Demuestra nuestra muerte, sepultura, y resurrección juntamente con Cristo.

(Ro. 6:3,4) El bautismo no nos salva.

Es una ilustración de la salvación que ya poseemos en Cristo. Es un testimonio de nuestra intención de andar en vida nueva, para la gloria de Dios. (Ro. 6:4)

Cuando la persona es sumergida en el agua, esto representa que Jesús murió en la cruz por nuestros pecados. Cuando la persona sale del agua, esto representa que Jesús resucitó. El bautismo también es un cuadro lo que sucede en nuestros corazones. Antes que creamos en Jesús, nuestros corazones están sucios por el pecado que hay en nosotros. Cuando invitamos a Jesús a nuestros corazones, Él viene a nuestros corazones y nos limpia del pecado. El bautismo también es una manera que obedecemos a Dios, exactamente como Jesús. Dios nos dice en su palabra, la Biblia, que debemos ser bautizados cuando creemos y confiamos en Jesús. Romanos 10:9 dice que -si confesamos con nuestra boca que Jesús es el Señor y creemos en nuestro corazón que Dios le ha resucitado de los muertos seremos salvos. – Una manera de mostrar que creemos es el ser bautizado.

Pablo comparó el bautismo con la sepultura y  resurrección de Jesús (Ro. 6.4; Col. 2.12). El derramar y el rociar agua, jamás podrían recrear la sepultura y resurrección de Jesús. La  versión de la Biblia Confraternity (en inglés) comenta lo siguiente de Romanos 6.4: “San Pablo alude a la manera como, ordinariamente, se confería el bautismo en la iglesia primitiva, era por inmersión. El descender bajo el agua sugiere el descenso del cuerpo a la sepultura, y el ascenso sugiere la resurrección a una nueva vida. Es obvio que San Pablo ve más que un mero símbolo, en el rito del bautismo”. (Confraternity Translation of the Bible (Versión confraternidad de la Biblia), St. Joseph ed. (New York: Catholic Book Publishing Co, 1963), 163.)

Un pie de página del Nuevo Testamento de la Biblia Jerusalén hace el siguiente comentario sobre Romanos 6.3–9: “El pecador es sumergido en el agua (el significado etimológico de la palabra ‘bautizar’ es ‘sumergir’)”  (The New Testament of the Jerusalem Bible (El Nuevo Testamento de la Biblia Jerusalén) (Garden City, N.Y.: Doubleday and Co., 1966), 177.

El MÉTODO del Bautismo es por inmersión. Jesús subió del agua. (Mat. 3:16) En Cristo, tenemos un ejemplo del modo bíblico para el bautismo – es por inmersión (sumergiendo todo el cuerpo bajo el agua). Cristo entró al agua, y luego, subió de él. El no habría tenido que entrar al agua si Juan el Bautista sólo hubiese puesto algunas gotas de agua en Su rostro. Su cuerpo entero fue puesto bajo el agua.

(Juan 3:23) Juan bautizaba junto a Salím porque necesitaba mucha agua. El necesitaba mucha agua porque tenía que sumergir los cuerpos en el agua. Uno no necesita mucha agua, si sólo va a derramar unas gotas sobre cada cabeza.

(Hechos 8:38) Felipe y el Eunuco descendieron al agua, sugiriendo que entraron al agua. ¿Por qué entrar al agua si sólo necesitaban unas gotas de agua? Entraron al agua para sumergir el cuerpo entero en el agua.

La palabra “bautizar” (Gr. BAPTIZO) quiere decir SUMERGIR. El cuerpo del creyente debe ser sumergido completamente en agua.

El bautismo por la aspersión (poniendo 10 gotas de agua sobre la cabeza) no es el método bíblico para bautizar. Tampoco hay base bíblica para bautizar a los bebés.

El MOTIVO del Bautismo es el mandato de Dios para todos los creyentes verdaderos, pero sólo para ellos.

  • (Mateo 28:18-20) Cristo, antes de Su partida de este mundo, dejó un mandamiento con los Apóstoles, un mandato que era para todos los discípulos de todas las edades. El les mandó a hacer discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Todos los verdaderos creyentes deben ser bautizados, pero SÓLO ellos. Ningún incrédulo tiene derecho a esta ordenanza.

  • (Juan 14:15) El mandato de Cristo debe ser obedecido por el simple hecho de ser un mandato de El, ¿verdad? Cristo indica que la obediencia es la verdadera evidencia del amor genuino. Podemos decir que amamos a Cristo, pero El pide que lo demostremos por la obediencia. Por lo tanto, el creyente que ama a Cristo obedecerá este mandamiento y será bautizado.

  • El ser bautizado resulta en gozo personal. (Hechos 8:37-39) El que obedece a Cristo se llena de gozo y de gran satisfacción. Es al creyente desobediente que le falta el gozo del Señor.

El bautismo por la inmersión es la puerta de entrada a la membresía de la Iglesia local. (Hechos 2:41, 42, 47)

«Desde la perspectiva humana, el bautismo es una confesión de fe en que Jesús es el Señor, un compromiso gozoso del yo, con él, en la participación de su muerte y resurrección, y una apropiación, por la fe, de la gracia ilimitada que el Señor ha hecho posible, a través de su redención. En el bautismo la proclamación del evangelio, y el oír con fe, se unen en un acto indisoluble, el cual es, al mismo tiempo y a la vez, un acto de gracia y de fe, un acto de Dios y del hombre.( G.R. Beasley-Murray, Baptism in the New Testament (Bautismo en el Nuevo Testamento) (Grand Rapids, Mich.: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1977),p. 272 )

La fe en el Señor resucitado, se expresa, tanto a través de la confesión de Jesús como Señor, así como por la acción de la sepultura y la resurrección, cuando uno es bautizado en el nombre de Jesucristo…

El bautismo se obedece de corazón, con fe en que la sangre de Jesús perdona los pecados de uno. Conlleva un compromiso de morir a los pecados del pasado y de vivir una nueva vida para Jesús. Cualquier enseñanza que haga del bautismo una simple obediencia ciega, abarata a éste y lo convierte en un ritual vacío y remueve de él la fe en la sangre de Jesús y el compromiso que le cambia la vida a uno, que han de estar asociados con él. Los que son sepultados con Jesús en el bautismo, deben desear tener sus pecados removidos, para que así puedan vivir una nueva vida de servicio a un nuevo amo, el cual es Jesucristo. Los que no han rendido sus vidas a éste, de esta forma, necesitan responder mediante recibir el bautismo del Nuevo Pacto, el bautismo único y verdadero. »

http://www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_199906_11.pdf

Bautismo y circuncisión: «La Biblia hace una  comparación, pero no establece un paralelo entre la circuncisión y el bautismo. La circuncisión era administrada a un varón de ocho días de nacido (Levítico 12.3), con el fin de que sirviera como un sello de que Yahvé era su Dios (Génesis 17.7–11), mientras que el bautismo es el nacimiento espiritual, que lo convierte a uno en hijo de Dios (Juan 3.3–5; Gálatas 3.26–27). Dios luego lo sella a uno, para dar a entender que le pertenecemos, y esto lo hace por medio del don del Espíritu Santo (2 Corintios 1.22; Gálatas 4.6; Efesios 1.13–14; Hechos 2.38). El bautismo se compara con la circuncisión, porque la carne es removida por medio de la circuncisión en un sentido literal, y por medio del bautismo, en un sentido metafórico. Aunque el bautismo que se obedece de corazón, no remueve el pasado carnal de uno, de la misma forma como la circuncisión remueve la carne del prepucio, aquél no hace así por medio del acto en sí, sino por un acto de Dios. El bautismo es el nacimiento espiritual que cambia la vida espiritual, mientras que la circuncisión sólo cambia un rasgo físico menor, después de un nacimiento físico. El nacimiento físico fue lo que convirtió a Israel en el pueblo de Dios del pacto, y éstos eran sellados por la circuncisión; el bautismo es lo que nos convierte en el pueblo de Dios del pacto, y somos sellados por el Espíritu Santo. Las realidades físicas del Antiguo Testamento fueron figuras, o tipos, de las realidades espirituales del Nuevo Testamento. Por lo tanto, es el nacimiento físico, seguido del sello de la circuncisión, el que la Biblia presenta como paralelo del nacimiento espiritual, que se recibe en el momento del bautismo, y que es sellado por el don del Espíritu Santo. El paralelo no es bautismo con circuncisión; más bien lo es nacimiento con bautismo, y el sello de la circuncisión es paralelo del sello del Espíritu Santo.»

http://www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_199906_11.pdf

26 ¿Cuál era la condición anterior de los colosenses y qué hizo la obra de Cristo en ellos? (v. 13)

Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,

a. estaban muertos espiritualmente, no eran convertidos

b. No eran circuncidados, porque no eran judíos

Tiene su paralelo con Efesios

“Acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo” (Efe. 2:11 y 12).

Los gentiles como tales, no tienen parte alguna en los pactos de la promesa de Dios. El ‘sí’ está en Cristo. “Porque todas las promesas de Dios son en él ‘sí’, y en él ‘Amén’, por medio de nosotros, para la gloria de Dios” (2 Cor. 1:20). Los gentiles son los que están sin Cristo, por lo tanto son “ajenos a los pactos de la promesa”. Ningún gentil tiene parte alguna en ningún pacto de la promesa. Pero todo el que quiera puede acudir a Cristo, y ser participante de las promesas, ya que Cristo dice: “al que a mí viene, no lo echo fuera” (Juan 6:37). Ahora bien, cuando el gentil hace así, sea cual sea su nacionalidad, deja de ser un gentil y viene a ser un miembro “de la ciudadanía de Israel”.

Es preciso observar que el judío según la acepción común del término, es decir, el miembro de la nación judía como tal -nación que rechazó a Cristo-, no tiene más parte en las promesas de Dios, o en los pactos de la promesa, que si fuera gentil. Eso es lo mismo que decir que nadie tiene parte en las promesas, excepto quien las acepta. Cualquiera que esté “sin Cristo”, llámese judío o gentil, está también “sin esperanza y sin Dios en el mundo”, y es ajeno a los pactos de la promesa, y a la ciudadanía de Israel. Así lo afirma el texto introductorio. Uno debe estar en Cristo a fin de participar en los beneficios de “los pactos de la promesa”, y de “la ciudadanía de Israel”. Ser “un verdadero israelita” (Juan 1:47), por lo tanto, es sencillamente ser un cristiano. Eso es tan cierto de quienes vivían en tiempos de Moisés o en los de Pablo, como en los que viven hoy.

27. Explique los versos 14 y 15 a la luz de las costumbres legales de los judíos.

“anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. “

“El termino cédula se usaba en esa época para denotar un documento o promesa con firma manuscrita. Los ritos de los que se habla aquí son los de la ley mosaica. Los judíos habían prometido cumplir la ley (Ex. 24:3), pero no lo habitan hecho. La ley aparecía ante ellos como una cuenta sin pagar, o como una promesa sin cumplir, Cristo quito la cédula de en medio y la clavó destruyéndola. En esta forma pagó por nosotros.

Además, en la cruz triunfó sobre el diablo y demás potestades poniéndoles debajo de sus pies. Los beneficios de esa muerte son para los judíos, los gentiles igualmente y para unir ambos en solo cuerpo: La iglesia. En vista de esto, los creyentes no deben someterse a los ritos de la ley mosaica, la cual fue abolida por Cristo en la cruz.”

28 ¿Contra cuáles ritos apunta la admonición de los vs. 16 y 17?

En cuanto a ritos judaicos, (vs 16 y 17).

29. ¿Qué herejía pretendían enseñar los falsos maestros según lo muestran los vs. 18 y 19?

Los colosenses no habían caído en una serie de herejías, como algunos piensan.  Pablo se regocijaba de la “fe firme” de estos creyentes.  Las malas influencias venían de fuera.  Pablo no escribía para amonestar a una iglesia que había dejado su primer amor, o que había empezado a seguir falsas enseñanzas.  Escribía para equiparlos para la lucha contra las influencias externas que podrían llegar a parecer atractivas para creyentes que carecieran de enseñanza.

En cuanto al culto a los ángeles (vs. 18 y 19).

Alguno de estos falsos maestros que pretendían perturbar la fe de los Colosenses presentaban una falsa humildad, enseñando que Cristo era demasiado alto y grande para que fuese objeto de culto o adoración y por lo tanto había que recurrir a los ángeles como mediadores entre Cristo y los hombres.

Ese es el mismo error de la iglesia Romana con la diferencia de que en lugar de los ángeles pone ” los santos”.

Pablo dice que los tales maestros son hinchados, se están metiendo en lo que   no   han visto   y no tienen a Cristo (v.19), que es a cabeza de la iglesia.

30.¿Cómo contradice Pablo la falsa enseñanza de las escenas, según los vs. 20-23?

Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos  tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques  (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

En cuanto al ascetismo, (vs.20-23).

El ascetismo es la doctrina que enseña que el mal radica en el cuerpo y por tanto hay que tratarlo fuertemente y martirizarlo para lograr la sanidad.

Refutación:

El apóstol contradice esta falsa enseñanza afirmando que Cristo murió a los rudimentos del mundo (las leyes ceremoniales), y si nosotros hemos muerto con Cristo somos libres de tales ordenanzas y no tenemos que someternos a ellas. El versículo 21 en la versión moderna se traduce así: “No gustéis, no toquéis… “. En esos términos pueden resumirse los términos en cuanto a comidas, bebidas, etc. Solo prohibiciones que tienen que ver con el cuerpo. Recordemos que el mal esta en el corazón depravado del hombre y no es por medio e prohibiciones o duro trato del cuerpo que se denomina el pecado, sino permitiendo que Cristo entre en el corazón y haga en el su trono.

Capítulo 3:1-4:6

31 Al abrirse esta nueva sección se plantea este argumento: Si verdaderamente hemos resucitado con Cristo, entonces, ¿qué?

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.  Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. “(v. 2:1-4)

Así que el apóstol les da el secreto de una fe firme, que no se deja influir por “palabras persuasivas”.  Se trata de la manera de andar en Cristo.  “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él”.   En una breve frase, aprendemos la manera de andar en Cristo; el secreto de la vida cristiana:  “de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo”.  Así, la manera de andar en Cristo es idéntica a la manera que le hemos recibido.  ¿Y cómo hemos recibido a Cristo?

  • Hemos oído su Palabra
  • Nos hemos arrepentido
  • Hemos creído en él.

32. Haga una lista de las evidencias de esta nueva vida como lo muestran los vs. 1-4.v. 2:1-4

Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

33 ¿Cuáles palabras muestran la seguridad de nuestra salvación en el v. 3(b)?

“vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.” v.3b

Haga una lista con las cosas que debemos hacer con nuestra vida pasada, (vs. 5-7)

  • Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros:
  • fornicación,
  • impureza,
  • pasiones desordenadas,
  • malos deseos
  • y avaricia, que es idolatría;
  • cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,  en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.
  • Haga una lista de nuestros deberes en cuanto a la vida presente (veas. 3:8 al 4:6)
  • Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas:
  • ira,
  • enojo,
  • malicia,
  • blasfemia,
  • palabras deshonestas de vuestra boca.
  • No mintáis los unos a los otros,
  • habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,
  • donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre,
  • sino que Cristo es el todo, y en todos.
  • Vestíos, pues,
  • como escogidos de Dios
  • santos y amados,
  • de entrañable misericordia,
  • de benignidad,
  • de humildad,
  • de mansedumbre,
  • de paciencia;
  • soportándoos unos a otros,
  • y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.
  • De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
  • Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
  • Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo;
  • y sed agradecidos.
  • La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros,
  • enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría,
  • cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
  • Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho,
  • hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús,
  • dando gracias a Dios Padre por medio de él.
  • casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.
  • Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.
  • Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.
  • Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.
  • Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.
  • Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;
  • sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia,
  • porque a Cristo el Señor servís.
  • Más el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas.
  • Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos.
  • Perseverad en la oración,
  • velando en ella con acción de gracias;
  • orando también al mismo tiempo por nosotros,
  • para que el Señor nos abra puerta para la palabra,
  • a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso,  para que lo manifieste como debo hablar.
  • Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.

36. Busque datos relacionados con los personales mencionados en los versículos 4:7-18

Misión de Tíquico y Onésimo (4:7-9)

“Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor,  el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones, con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros. Todo lo que acá pasa, os lo harán saber. “

1 Misión y frases de reconocimiento para Tíquico (v.7 y 8)

Misión:

“Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico

“Todo lo que acá pasa, os lo harán saber. “

Frases de reconocimiento:

“amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor,  el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones,”

2 Misión y frases de reconocimiento para Onésimo (v.9)

Misión:

Todo lo que acá pasa, os lo harán saber. “

Frases de reconocimiento:

Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros.

Saludos y reconocimientos finales

Aristarco, mi compañero de prisiones, os saluda,

Marcos el sobrino de Bernabé, acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere a vosotros, recibidle; y Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo.

Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere. Porque de él doy testimonio de que tiene gran solicitud por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que están en Hierápolis.

Os saluda Lucas el médico amado, y Demas.

Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa.

Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros.

Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.

La salutación de mi propia mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén.

38.Responda las siguientes preguntas generales:

El título “Primogénito” usado en relación a Cristo nunca lleva la idea de tiempo sino de que?

El primogénito de toda creación v.15b

Esta traducción es más correcta. Así aparece en la versión moderna, versión Hispanoamericana y versión católica.Bover Cantera De ninguna debe entenderse que Cristo es el primer ser creado, como han querido enseñar muchos testigos de Jehová de nuestros días.

El título “primogénito” empleado aquí no lleva la idea de tiempo sino de importancia. En los versículos 16 y 17 se explica as detalladamente su posición en relación a la creación (Ex. 4:22; Sal. 89:27; Ro. 8:29; Heb. 1:4-6)

¿Cuál era el significado con que se usaba la palabra “cédula” / “acta” en    aquél tiempo?

“El termino cédula se usaba en esa época para denotar un documento o promesa con firma manuscrita.

¿Qué entendemos por la frase: Cristo, primogénito de los muertos?

Primogénito (gr. Prototokos) hace referencia a la prioridad de posición y no al origen. Este significado resulta claro en Sal.89.27 ”Yo también le pondré por primogénito, el mas excelso de los reyes de la tierra”. Por lo tanto, la afirmación en 1:15 es que Cristo, como el Hijo eterno, tiene la posición de prioridad en relación a toda la creación en el sentido de que fue Él antes que todas las cosas (v.17), Él creó todas las cosas (v.16) y por Él todas las cosas permanecen.

Colosenses es una epístola de controversia agresiva como Gálatas? (Si No)

No

Algunos falsos maestros de aquellos días enseñaban que los ángeles eran mediadores entre Cristo y los hombres. Hoy hay una iglesia que propaga una doctrina parecida. ¿Cuál es esa iglesia? ¿Cuál es esa falsa doctrina?

Ese es el mismo error de la iglesia Romana con la diferencia de que en lugar de los ángeles pone ” los santos” como intermediarios entre Dios y los hombres.y a María, la madre del Señor , casi como una diosa. comediadora entre Dios y los hombres y corredentora.

EPÍSTOLA A FILEMON

38.¿Qué particularidad presenta esta carta junto con 2 y 3 de Juan?

«La Epístola a Filemón es uno de los libros del Nuevo Testamento cristiano y una de las catorce epístolas que la tradición atribuye a Pablo de Tarso. Es asimismo una de las siete epístolas menores y, dentro de las menores, la más corta en extensión, apenas 25 versículos. Los remitentes son Pablo y Timoteo y el destinatario es Filemón. A pesar de su brevedad tiene importancia por ser una de las epístolas auténticas de Pablo y porque ofrece algunos datos biográficos de interés como la lista final de colaboradores entre los cuales menta a Lucas y Marcos.

La epístola es un ruego por Onésimo, colaborador suyo y a quien el apóstol considera como hijo»

Esta carta del apóstol Pablo a Filemón, junto con la segunda y tercera Epístola del apóstol Juan, constituyen los únicos escritos apostólicos de carácter privado que fueron preservados por voluntad del Espíritu Santo para nosotros.

Nombres para Dios en Filemón

Palabra griega          Traducción    Frecuencia    Versículos

Χριστν         Cristo  3x      6, 8, 20

Χριστο ησο Cristo Jesús   2x      1, 23

το κυρου ησο Χριστο El Señor Jesucristo   2x      3, 25

κυρίῳ El Señor        2x      16, 20

θεο πατρς μν     Dios nuestro Padre   1x      3

θε Dios    1x      4

τν κριον ησον    El Señor Jesús         1x      5

39.Exponga sobre la fecha, lugar y valor de esta epístola.

Escrita por Pablo desde la prisión de Roma y   enviada  por medio de Tíquico y Onésimo, probablemente entre los años 62 – 64 D.C a Filemón en Colosas

La epístola  a Filemón   es una verdadera joya    en la que se refiere  a la verdad intelectual e instrucción porque refleja el espíritu del Evangelio de la Gracia.

Además, nos da un cuadro de la obra práctica exterior de la doctrina cristiana en la vida diaria y de la relación del cristianismo con los problemas sociales. Es vida cristiana práctica.

La teología de esta pequeña carta gira alrededor de la transformación de relaciones interpersonales cuando las personas se encuentran “en Cristo”. Hay una comunidad llamada la “iglesia” o los “santos”, quienes son colaboradores y compañeros de milicia. Los miembros de esta comunidad son “hermanos en el Señor”, y Dios es su Padre. Pablo compara su entrada a esta comunidad con el proceso de nacimiento.

Estos santos ejercen fe en Jesús, extienden amor unos a otros, oran y dan gracias a Dios, se reúnen en hogares, activamente comparten su fe, y trabajan juntos para Dios. Algunos de ellos como Pablo y Epafras, son prisioneros a causa del Señor.

Pablo hace tres cambios al típico saludo de una carta del primer siglo:

1. Pablo convierte el saludo charein (“saludos”) a χρις (“gracia”).

2. Pablo añade el saludo hebreo de shalom (paz, ερνη en griego).

3. Pablo pone a Jesucristo después de Dios.

Detrás de todo están Dios el Padre y el Señor Jesucristo. Lo único que aprendemos de ellos en esta carta es que son fuentes de gracia y paz, y de muchas cosas buenas. En v. 15 hay una pista que Dios ordena ciertos eventos para sus propios propósitos especia

Contexto Canónico de Filemón

La carta a Filemón no usa citas o alusiones al Antiguo Testamento.

Como mencionamos en la sección Destinatarios, Circunstancias y Propósito de Filemón, Onésimo aparece en Colosenses 4.9, Arquipo aparece en Colosenses 4.17, y los que envían saludos en Filemón 23-24 (Epafras, Marcos, Aristarco, Demas y Lucas) también mandan saludos en Colosenses 4.10-14.

La carta es un documento clásico para demostrar la posición de la Iglesia primitiva respecto de los esclavos (Tito 2, 9s.). http://www.aciprensa.com/Biblia/filemon.htm

Filemón era un rico ciudadano de Colosas, que Pablo convirtió a la fe cristiana durante su permanencia en Éfeso

40.Dé un buen informe sobre la ocasión de esta carta.

En la historia relatada en la Epístola se resume el tema y la ocasión de la carta. La historia tiene su centro en un esclavo fugitivo llamado Onésimo. Este era más afortunado que los otros esclavos, pues tenía por amo a un cristiano convertido bajo el ministerio de Pablo, llamado Filemón.

Por razones no mencionadas Onésimo, huyó de su amo, y al hacerlo probablemente se llevó consigo alguna cosa de propiedad de su amo. . Fue a Roma donde se convirtió bajo la predicación de Pablo. En él, el apóstol encontró un convertido sincero y un amigo fiel.

Onésimo había llegado a ser tan querido para Pablo, que con gusto este último lo hubiera retenido para que le ministrase en cautiverio.

Pero el apóstol tuvo que hacer un sacrifico. Aun cuando Onésimo se había arrepentido de su pecado y ahora era un libre en Cristo, había un llamamiento hacia la restitución que podía hacerse solamente por el regreso del siervo sometiéndose a su amo.

El cumplimiento del deber implicaba un sacrificio, no solamente para Pablo, sino que demandaba uno mayor de parte de Onésimo, que al volver a su amo, estaba expuesto a un castigo severo siendo la crucifixión la pena que generalmente se imponía a los esclavos que huían.

El sentido cristiano de justicia requería que Pablo devolviese al siervo, pero el constreñimiento del amor le hizo interceder por él. Así entonces, tomo su pluma, escribió una carta de suplica afectuosa y vehemente, identificándose a sí mismo con Onésimo y, en un ejemplo precioso del arrojo de la fe que acompaña el cumplimiento del deber, por más doloroso e imposible que parezca ser, lo restituye a su dueño.

«Filemón es una carta personal del apóstol Pablo a su amigo Filemón. En esta carta, Pablo apela a Filemón a que reciba nuevamente a su esclavo Onésimo. Onésimo se había fugado de su amo Filemón, de alguna manera llegó a conocer a Pablo en la cárcel, y se convirtió al Cristianismo.

Pablo consideraba a Onésimo como una gran ayuda durante su encarcelamiento, pero se sintió la necesidad de devolverlo a su amo con esta carta. Pablo usa muchas técnicas persuasivas para convencer a Filemón que en vez de castigar a su esclavo, debería recibirlo nuevamente a su casa, ahora como un hermano en Cristo.»

41.¿Puede sugerir una razón por la que se incluye a Timoteo al comienzo de la carta?

Las cartas de la cautividad de Pablo presentan a Timoteo como fiel compañero y colaborador. Pablo lo envió a fortalecer las iglesias gentiles (Flp 1; Col 1; Flm 1). En Flp 2.19 aparece llevando un informe directo del estado de la iglesia filipense. Fue uno de los que más trabajó para levantar las iglesias gentiles. Pablo destaca el genuino interés que Timoteo tiene en los creyentes (Flp 2.20–23).

Cuando Pablo salió de la prisión y reanudó la actividad misionera en el este, dejó a Timoteo en Éfeso (1 Ti 1.3) y le encargó la reorganización de la iglesia. Más tarde, cuando Pablo volvió a caer preso, Timoteo acudió prestamente a Roma, pero es imposible fijar la fecha de su llegada. Solo sabemos que Timoteo mismo estuvo prisionero en Roma (Heb 13.23).

42 ¿Pude explicar por qué Pablo dirige la carta también “a la iglesia que está en tu casa”?

Es probable que Filemón haya pertenecido al orden de pastores; porque el título con que lo honra, al llamarlo colaborador nuestro, es un título que no acostumbra a otorgar a un individuo en particular.

Y a la iglesia que está en tu casa. Mediante el uso de estos términos, confiere la más grande alabanza a la familia de Filemón. Y ciertamente, no es una alabanza pequeña para el amo de una casa que modera a su familia en tal forma como si fuera una imagen de la Iglesia, y para desempeñar también el deber de un pastor dentro de los muros de su casa. Debemos mencionar el hecho de que la esposa de este buen hombre tenía igual testimonio; porque ella también, no sin buena razón, es alabada por Pablo.

Formalmente la carta está dirigida a Filemón, Apia, Arquipo y a toda la iglesia que se reune en su casa. Sin embargo, Pablo usa “tú” (segunda persona singular), porque en actualidad el mensaje de la carta está dirigida a Filemón. En la sección Técnicas Persuasivas vemos que incluir los nombres de su familia y la iglesia es una estrategia de Pablo de adquirir la obediencia de Filemón. La carta sería leída en el culto de la iglesia que se reune en la casa de Filemón. Si Filemón no cumple con el pedido de Pablo, todos van a saberlo, y Filemón se sentirá avergonzado.

«Sostienen también, unánimemente los comentadores, que la Iglesia a que se hace aquí referencia es la Iglesia de Colosas, ciudad de Frigia, evangelizada por los discípulos del Apóstol; en efecto, en la carta a los Colosenses, escrita en esta misma época aparecen nombradas las mismas personas que en la nuestra, y en tratándose de Onésimo, se dice que es de dicha ciudad y que acompaña al portador de la carta Tíquico. (Col. 4, 7 ss.) llevando a su vez, concluimos nosotros, la carta comendaticia para su dueño” (Primatesta). Aunque del mismo texto no pueda deducirse con seguridad, algunos han unido a estas tres personas con vínculos más estrechos, haciendo a Arquipo hijo de Filemón y Apia.» http://www.aciprensa.com/Biblia/filemon.htm

43. ¿Cómo demostraba Filemón su amor por los santos?

Estos santos ejercen fe en Jesús, extienden amor unos a otros, oran y dan gracias a Dios, se reúnen en hogares, activamente comparten su fe, y trabajan juntos para Dios.

«“7 Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos”.

Pablo sabía que Filemón iba a responder maduramente, por lo tanto no utilizó su “libertad en Cristo para mandarle lo que conviene”, sino que le “rogó por amor”.

Haciendo así, le daba una oportunidad muy especial a Filemón de actuar en amor, compañerismo y generosidad.

También le daba la oportunidad de perdonar de corazón a Onésimo. »

http://www.centrorey.org/predi07_12.html

44 Indique qué método emplea Pablo para hacer su petición a Filemón.

La singular elevación del pensamiento de Pablo, aunque pudiera considerarse de mayor provecho en sus otros escritos que tratan de asuntos de más importancia, es confirmada también en esta epístola, en la cual, entretanto que se ocupa de un asunto bajo y sin importancia, se eleva a Dios con su acostumbrada exaltación. Devolviendo un esclavo y ladrón fugitivo, pide perdón para él. Pero al abogar por esta causa, Pablo diserta sobre la indulgencia cristiana con tal habilidad, que parece hablar acerca de los intereses de toda la Iglesia más bien que de los asuntos particulares de un individuo. En favor de un hombre de la más baja condición, él se comporta tan modesta y humildemente, que en ninguna otra parte se describe en forma tan viva la docilidad de su temperamento.

Mejor pedir que imponer

“Por lo cual, aunque tengo mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene,  9 más bien te ruego por amor, siendo como soy, Pablo ya anciano, y ahora, además, prisionero de Jesucristo; 10 te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones”:

Pablo tenía la autoridad espiritual suficiente como para demandar de Filemón lo que hubiera considerado justo. El decía tener esa libertad, y la tenía.

No obstante, él no hizo ese alarde, sino que prefirió que la obediencia de Filemón fuera sincera, y no de mala gana.

El deseaba que Filemón tomara la iniciativa, y que no fuese por imposición.

Así como pablo oraba por Filemón, le ruega que se compadezca de su antiguo esclavo, onésimo, ahora ya cristiano.

Así como tenía compasión de Filemón, quería que este la tuviera de Onésimo.

Decimos pues que, Pablo no se apoyó en su autoridad, sino que prefirió despertar una reacción fundamentada en el amor que profesaba Filemón. Leemos así un poco atrás respecto a Filemón:» http://www.centrorey.org/predi07_12.html

Las Técnicas Persuasivas que Pablo usa en Filemón

Pablo usa varios métodos para convencer a Filemón que debe recibir a Onésimo como un hermano en Cristo. Lo que sigue es una descripción de las maneras persuasivas de Pablo.

“Haz lo que te pido…porque soy un prisionero encarcelado y debes tener compasión conmigo.” (1, 9, 10, 13, 23)

“Haz lo que te pido…porque tú eres un “amado” “colaborador.” (vv. 1b-2)

“Haz lo que te pido…porque esta carta es para tu familia y tu iglesia también. Ellos conocerán mi petición, y te amonestarán si no la concedes.” (v. 2)

“Haz lo que te pido…porque tienes una reputación de amor y compañerismo, refrescando a otros (vv. 4-7). Ahora muestra tu amor para mí (v. 9), sé un buen compañero (v. 17), y refresca mi corazón también (20).”

“Haz lo que te pido…porque tengo la autoridad de un apóstol. Lo que te pido es “necesario.” (v. 8)

“Haz lo que te pido…porque repito mi formula de petición dos veces.” (vv. 9, 10)

“Haz lo que te pido…porque soy un anciano.” (v. 9. No es claro si Pablo está refiriéndose a su edad o su autoridad eclesiástica)

“Haz lo que te pido…porque tu siervo Onésimo, cuyo nombre significa ‘útil,’ verdaderamente ha llegado a ser útil para mí y para tí. (vv. 11, 20a)

“Haz lo que te pido…porque parece que este asunto era parte del plan divino.” (v. 15. Pablo invoca lo que comentaristas llaman el ‘vocativo pasivo’, que implica la intervención de Dios)

“Haz lo que te pido…porque somos amigos, y debes ser fiel a nuestra amistad.” (v. 17. Nótese que Pablo retrasa su petición propia hasta ahora)

“Haz lo que te pido…porque estoy ofreciendo reembolsarte por tus gastos.” (v. 19a)

“Haz lo que te pido…porque me debes un favor.” (v. 19b)

“Haz lo que te pido…porque estoy expresando mi confianza en tí, así que te sentirás mal por haberme decepcionado si no lo haces.” (v. 21)

“Haz lo que te pido…porque espero visitarte pronto, y ¿cómo te sentirás si te visito y no has hecho este favor?” (v. 22)

“Haz lo que te pido…porque estos hermanos conmigo también saben mi petición.” (vv. 23-24)

Fuente: Adaptado de notas personales de un curso de Jeffrey A. D. Weima, Calvin Theological Seminary, Grand Rapids, MI.

45. Busque todo lo que la epístola presenta referente a Onésimo.

«Onésimo no era creyente en el momento en el que robó algo de dinero (v.18) de Filemón y huyó. Al igual que muchísimos miles de esclavos prófugos, Onésimo huyó a Roma, buscando perderse en la enorme población de esclavos de la capital del Imperio Romano. A través de circunstancias no registradas en las Escrituras, Onésimo conoció a Pablo en Roma y se convirtió en cristiano.

El apóstol rápidamente llegó a amar al esclavo prófugo (v.12, 16) y anhelaba mantener a Onésimo en Roma (v.13), en donde estaba proveyendo servicio de mucho valor a Pablo en su encarcelamiento (v.11).

Pero, en su momento, al robarle y huir de Filemón, Onésimo había quebrantado tanto la ley romana como defraudado a su amo. Pablo sabía que se tenían que confrontar esos asuntos, y decidió enviar a Onésimo de regreso a Colosas.

Era demasiado peligroso para él hacer el viaje solo (debido al peligro de los caza-esclavos), y por eso Pablo lo envió de regreso con Tíquico, quien estaba regresando a Colosas con la epístola a los Colosenses. Veamos esa prueba:

“Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor,  el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones, con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros. Todo lo que acá pasa, os lo harán saber” (Colosenses 4: 7-9).

Junto con Onésimo, Pablo envió a Filemón esta  hermosa carta personal, alentándolo a perdonar a Onésimo y darle la bienvenida de regreso al servicio como un hermano en Cristo (v. 15-17).

Cumplió Filemón con la petición de Pablo? ¿Se reconcilió con él? ¿Lo liberó de su esclavitud?

Si Filemón no quisiera cumplir con el pedido de Pablo, seguramente habría destruído esta carta. El hecho de que tenemos esta carta en nuestras Biblias es evidencia que Filemón cumplió lo que Pablo le pidió.

Dos datos externos apoyan nuestra conclusión que Filemón liberó a Onésimo:

Según Elwell y Yarbrough, se encontró una inscripción en Laodicea, cerca de Colosa, dedicada por un esclavo liberado a Marco Sestio Filemón, el amo que lo liberó. Es posible que se refiere al Filemón de esta carta. Onésimo probablemente guardó esta carta toda su vida como el documento que le ganó la libertad.

Ignacio de Antíoco menciona un obispo de la iglesia con el nombre Onésimo. Es posible que este esclavo fue liberado por Filemón y llegó a ser un líder importante en la iglesia cristiana.

46. ¿Cómo se revela el buen humor de Pablo en la carta?

Era con un sentido de humor paternal y benigno que el suplicante agrega: por no mencionarte «pero sí lo menciona, con lo que quiere decir probablemente: por no hacer resaltar el hecho» que además tú me debes tu propio ser? “File¬món, en lugar de deberte ese dinero yo, más bien tú me lo debes a mi; sí, y mucho más aun, porque tú me debes tu propio ser, tu vida misma como creyente”.

47. Demuestre la profundidad del amor de Pablo por Onésimo.

v. 8 Por lo cual, aunque tengo mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene,

«¿Por qué? ¿En ti? No, sino en Cristo. Se dirige a Filemón en Cristo como sigue: «me

alegraría», o «que se case», «en el Señor» (1 Co. 7:39).

Así, una persona debe confiar en la otra pero con Cristo en medio de ellos. Tengo la valentía suficiente para atreverme a darte una orden en lo referente a este tema, porque no es ni frívolo ni innecesario, sino de utilidad. Es por eso que tengo el valor de ordenarte lo que sin duda obedecerás, aunque más bien prefiero rogártelo por amor.

No quiero que sea materia de obligación, sino de súplica, porque a menudo he comprobado cómo las leyes pasan por encima de los deseos. Un hombre cede mejor a la sugerencia que a la presión, una imposición suele provocar la rebeldía, aunque no es así como actúa un cristiano. Sin embargo, Pablo se le dirige de una forma tan suave que, aún tratándose de un cristiano, evita utilizar un tono dominante; sin embargo, entre cristianos este aspecto deja de tener importancia por el amor que existe entre ellos, un amor puro que evita la imposición. Por ello, deseo que os comportéis motivados por el amor y no a causa de ninguna imposición. Quiero suplicar en función del amor. «Puedo mandarte»  dice, «soy ya anciano». Aquí se produce un doble sentido: «Eres más joven que yo que, además, soy prisionero de Jesucristo.

Poseo la autoridad el Evangelio y tú eres mi discípulo. Sin embargo, no usaré de la autoridad que me confiere mi edad y mi rango apostólico y trataré contigo de hermano a hermano.»

Se puede percibir el interior del corazón de Pablo. «No lo haré aunque tenga perfecto derecho, en cuyo caso deberías obedecer.» Y sigue en un tono aún más vigoroso. ¡La petición es una auténtica patata caliente! «No hablo en favor de ningún pagano o extraño o de ningún malhechor, ni si quiere de un simple hermano.»

Hay un gran ardor en la palabra mi hijo. Sin duda, cuando Filemón lo oiría quedaría bastante aterrorizado. ¿Qué debía hacer? Este es el hijo que debería conmover vuestros sentimientos, el que ya había nacido cuando la Palabra permanecía en silencio por estar en cautividad. Le dice: «Me es muy amado puesto que lo engendré en mis prisiones».

Puede hablar así porque se trataba de un buen esclavo que después de haber huido, se acercó a Pablo en busca de la reconciliación. Según los paganos de la época, seguía siendo un esclavo. Pablo no lo libera de su servidumbre ni pide a Filemón que lo haga; al contrario, la confirma. Y sin embargo, le llama hijo y hermano: «Tú tienes un esclavo, yo tengo un hijo. ¿No le prestarás por ello más atención? Además, no lo alejo de ti, sino que te lo devuelvo. Era aquel del cual me he convertido en su padre. Onésimo significa «útil»10. Al citar su nombre, acompaña el argumento con la palabra idéntica al nombre. «Onésimo se ha propuesto vivir de acuerdo con su nombre.» Pablo toma sobre sí el pecado que aquel ha cometido contra Filemón. Le justifica ante éste y acepta que posee plenos derechos sobre el esclavo y el delito que éste haya cometido. Nuevamente el pasaje vuelve a ser profundo al mencionar la confesión que aplaca al ofendido.

«Reconozco que hay motivo para que confesemos ante ti, Filemón.» No sé si yo mismo podría resistir una prueba de fe como ésta. Este escrito es un ejemplo de cómo debería ser el amor de un cristiano. En otro tiempo te fue inútil, sin uso, sólo para abuso. Una palabra distinta11 se refiere a un hurto, al abandono de sus deberes y del servicio debido. Pero su huida fue afortunada puesto que resultó doblemente útil y benéfica, para mí y para ti, de manera que de un hecho perverso único se ha derivado una doble bondad, de una sola injusticia una doble justicia. ¡Qué pasaje! La confesión de Pablo está presentada de tal manera que un solo pecado ha provocado una justicia doble, en especial hacia Dios y hacia Pablo.» LA CARTA A FILEMÓN, por Martín Lutero

48.¿Qué es lo que revela con más elocuencia que la conversión de Onésimo era una realidad?

«Me es muy amado puesto que lo engendré en mis prisiones».

Puede hablar así porque se trataba de un buen esclavo que después de haber huido, se acercó a Pablo en busca de la reconciliación.

Según los paganos de la época, seguía  siendo un esclavo. Pablo no lo libera de su servidumbre ni pide a Filemón que lo haga; al contrario, la confirma. Y sin embargo, le llama hijo y hermano: «Tú tienes un esclavo, yo tengo un hijo. ¿No le prestarás por ello más atención?

En otro tiempo te fue inútil, sin uso, sólo para abuso. Una palabra  distinta11 se refiere a un hurto, al abandono de sus deberes y del servicio debido. Pero su huida fue afortunada puesto que resultó doblemente útil y benéfica, para mí y para ti, de manera que de un hecho perverso único se ha derivado una doble bondad, de una sola injusticia una doble justicia. ¡Qué pasaje! La confesión de Pablo está presentada de tal manera que un solo pecado ha provocado una justicia doble, en especial hacia Dios y hacia Pablo

Cuando Pablo afirma que Onésimo ha sido engendrado por él, debemos entender que el engendramiento se logró debido a su ministerio, y no a su poder. Renovar el alma de una persona y formarla de nuevo a la imagen de Dios no es obra humana, y es de esta regeneración espiritual de lo que él habla ahora. Mas como el alma es regenerada por fe, y “la fe es por el oír” (Rom. 10:17), por este motivo el que imparte la doctrina ocupa el lugar de padre. Además, ya que la Palabra de Dios predicada por el hombre es la simiente de la vida eterna, no tenemos por qué sorprendernos de que aquel de cuya boca recibimos esa semilla sea llamado padre. No obstante, al mismo tiempo, debemos creer que, mientras que el ministerio de un individuo es eficaz para regenerar el alma, con todo, estrictamente hablando, es Dios mismo quien regenera por el poder de su Espíritu. Estas formas de expresión no implican, pues, ninguna oposición entre Dios y el hombre, sino sólo demuestran lo que Dios hace por medio de los nombres. Cuando afirma que lo engendró en sus prisiones, esta circunstancia añade peso a la recomendación. (J. Calvino)

Explique la resolución de Pablo en el v. 14

14 pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario”

Primeramente, era justo que Onésimo volviera junto a su amo al cual abandonó. El debía ser restituido.

Segundo, era la manera de poder avanzar en el amor y en el perdón entre amo y siervo, ambos ya cristianos.

Tercero, Pablo quiso que Filemón no se sintiera forzado a hacer lo que Pablo deseba, sino que fuese de forma voluntaria:

Explique su motivo.

En nuestro caminar cristiano, deberíamos proceder así también como norma. Si bien es cierto que a veces no tenemos más remedio que hacer uso de nuestra autoridad, bien sea como padres, jefes, etc. entre verdaderos cristianos, es mucho más noble y elevado el poder confiar en los demás a la hora de pedir de ellos “lo que conviene”, en vez de entrar en cuestiones de exigencia, aunque nos ampare el derecho o la razón.

Cuando tú sabes que algo es correcto, y tienes el poder de demandarlo, ¿apelas a tu autoridad, o mejor apelas al buen sentir y disposición del hermano?

Lo segundo es mejor, y es la manera de tratar los conflictos entre amigos o familia cristiana.

El confiar en el buen hacer y buen resolver de nuestros hermanos en la fe cuando es sabio, produce un crecimiento del amor y de la confianza mutuos.

“10 te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, 11 el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil, 12 el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mí mismo. 13 Yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio; 14 pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario”

El apóstol Pablo nos da una lección bien práctica de lo que significa saber ceder o renunciar en pro de un bien a terceros.

Pablo, en su necesidad, podía haberse quedado con Onésimo, que significa “útil”, para sí mismo, objetando que sería más útil para él por estar en prisión, que para Filemón que vivía libre, con comodidades, y seguramente con muchos siervos a su alrededor.

No obstante, Pablo no hizo eso, sino que lejos de pensar en sí mismo, pensó conforme a justicia, y conforme al amor:

51 Que evidencia tenemos de la providencia divina en el caso de Onésimo y con lo indica el lenguaje de los v. 15 y 16

“15 Porque quizá para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre; 16 no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.17 Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí mismo”:

Pablo quería hacer entender a Filemón que todas las cosas están en las manos de Dios para todos aquellos que somos de él:

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8: 28)

Como dice MacArthur:

“Pablo quiere dar a entender que Dios en su providencia ordenó que un mal, como el escape de Onésimo, fuera encaminado para producir un gran bien”

El Señor actúa muchas veces de manera incomprensible, pero siempre el resultado es para bien nuestro, esto es, para los que le amamos:

“¡¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!  (Romanos 11: 33)

¡Filemón había perdido un esclavo, pero estaba a punto de ganar un hermano en la fe!

Quizás era tiempo de que Filemón debiera de empezar a aprender a saber como tratar con siervos (o esclavos) que ahora eran ya hermanos en la fe.

Filemón, y todos los amos cristianos, debían de aprender a tratar convenientemente a sus esclavos cristianos. Nótese que el cambio debía de empezar en el corazón, y no en la carne.

http://www.centrorey.org/predi07_12.html

52. Escriba un pensamiento acerca de la promesa de Pago de Pablo y de la deuda de Filemón.

“18 Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta. 19 Yo Pablo lo escribo de mi mano, yo lo pagaré; por no decirte que aun tú mismo te me debes también”

Aquí podemos ver como en la madurez de Pablo, él no veía a los esclavos como “esclavos”, sino como libertos en Cristo. El sabía que eran seres humanos, como sus amos, y debían ser cuidados y atendidos al respecto.

Pablo estaba dispuesto a salir como garante de Onésimo, a pesar de que el mismo Filemón le era deudor, ya que él le ganó para Cristo.

Todo esto indica la tremenda generosidad de ese hombre de Dios, Pablo, que nos da ejemplo de conducta a todos nosotros.

Para Pablo lo más importante en la vida, no era nada sino el que los hombres fueran ganados para Cristo, y se mantuvieran en la fe.

Esta epístola en cuestión nos ayuda a entender mejor esa gran realidad.

Mientras Pablo escribía o dictaba, tenía en mente una úl¬tima cosa que podría, después de todo, ser un verdadero obstáculo en el camino a la completa reconciliación. Pablo sabía muy bien que cualquier persona que viajaba desde Colosas a Roma necesitaría di¬nero. Tampoco ignoraba el hecho de que la falta de confiabilidad en cuanto a cosas materiales era característica de los esclavos.

Después de la liberación de su primer encarcelamiento en Roma, escribiría a Tito, “Exhorta a los esclavos a que se sujeten a sus amos en todo… no robando, sino mostrando la más alta honradez” (Tit. 2:9, 10).

Es posible que Onésimo le hubiera dicho a Pablo que había cometido un robo. Pero a mí me parece más probable la suposición que Pablo sospechaba que se había cometido maldad. Esto explicaría por qué usó esa significativa palabra de dos letras si, en el v. 18. ¡Pablo no estaba seguro, pero lo sospechaba!

Este posible impedimento para el establecimiento de una relación cristiana adecuada entre el amo y el siervo que volvía, debe ser removido. Por lo tanto, el bondadoso y generoso Pablo continúa, pero si te causó alguna pérdida o te debe algo, cárgalo a mi cuenta.

¿Había recibido Pablo alguna herencia en años recientes que podía hacer esta generosa oferta? En base al hecho de que según Hch. 24:26 Félix detuvo al apóstol esperando que éste comprara su libertad; y por Hch. 28:30 que hace referencia a “la propia vivienda alquilada” por Pablo; y por último, debido al pasaje que ahora comentamos, algunos han llegado a esta conclusión.

Sea como fuera, Pablo o tenía algún dinero o bien sabía donde conseguirlo. Ofrecía con toda sinceridad hacer restitución de lo que Filemón podría haber perdido. De modo que, usando una fraseología comercial, dijo, “cárgalo a mi cuenta”. Después continúa, Yo, Pablo, escribo esto con mi propia mano. En otras palabras, “he aquí mi pagaré, con mi propia firma en él”. Esto ha sido interpretado como indicando que toda la carta fue escrita por Pablo mismo. Aunque esto es una posibilidad, no se puede probar.

Lo único que afirma esta declaración es que la promesa de rembolsar a Filemón lo que pueda haber perdido era de su propia mano. Que Pablo mismo hizo también la salutación final es evidente por 2 Ts. 3:17. Es posible que Pablo mismo escribió, sin usar un secretario, los vv. 18-25. Pero esto es sólo conjetura. La oferta hecha aquí es muy solemne. Muestra cuan intensamente Pablo amaba a Onésimo. ¿Era con un sentido de humor paternal y benigno que el suplicante agrega: por no mencionarte «pero sí lo menciona, con lo que quiere decir probablemente: por no hacer resaltar el hecho» que además tú me debes tu propio ser? “Filemón, en lugar de deberte ese dinero yo, más bien tú me lo debes a mi; sí, y mucho más aun, porque tú me debes tu propio ser, tu vida misma como creyente”.

“Prefiero esta interpretación más bien común a la ofrecida por Lenski (op. cit., pp. 968, 969), según la cual el mal hecho era simplemente que al huir Onésimo privó a su amo de sus servicios. Pero en ese caso seria difícil explicar el si de Pablo. El hecho que el esclavo había causado que su amo perdiera sus servicios era innegable.” (G.Hendriksen)

“Quiero compensarte y pagarte todo cuanto se te pueda deber”.

Si no puede perdonársele completamente la culpa sin el pago de un precio, páguese.

Lutero comenta que “Así Pablo practicaba la misericordia, la ley más elevada del amor a la vez que, con ello, cumplía con la ley. En el mundo se dispone que nadie puede disponer de las cosas de otro, la ley nos pide cuentas. Él había pecado por robar y por negligencia de sus deberes en ausencia de su amo. «Déjame cargar con la culpa y considérame tu deudor.».”

54. En base a que, Pablo apela en los vs. 20,21?

“21 Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo.

Te estoy escribiendo confiado en tu obediencia

Pablo no pretendía abusar de Filemón, sino todo lo contrario. Era tal la confianza que tenía en ese varón que se permite el esperar de él varios favores que ya daba por hechos.

Poder llegar a ese tipo de confianza y de intimidad y libertad, es resultado de la madurez en Cristo; por parte de uno y del otro (Pablo y Filemón)

Esto muestra que el apóstol era un firme creyente en el principio de la reciprocidad: la obligación de devolver los favores o bendiciones recibidos. El creía que esto se aplicaba tanto a las cosas recibidas de Dios (véase el v. 6; y también 2 Co. 1:34; 8:7, 9; cf. Sal. 116:12) como de los hombres (cf. 1 Ti. 5:4).

Como Pablo desea proceder de acuerdo a los requisitos legales, “deberías entregarme un Onésimo libre al pagarte la deuda”. Sin embargo, te me debes a ti mismo. Si reclamas tus derechos, yo haré lo mismo. No me debes tu casa, sino a ti mismo. Hermano mío, permíteme alegrarte. Agustín dice que “la criatura no nace para gozar sino para ser utilizada”.

(Agustín, De doctrina Cristiana, libro I, caps. 22-23, parr. 20-23, Corpus Crístianorum, Seríes Latina, XXXII, 16-19, sobre la distinción entre las cosas para ser usadas y para ser gozadas.)

Este es el argumento supremo. Deseo consolarme en ti, es decir, en ti como cristiano, no en ti como Filemón

Reflexionando nuevamente en todo el ruego, con todas las razones mencionadas hasta ahora, continúa, Sí, hermano, déjame recibir algún beneficio195 de ti en el Señor. El término de cariño, hermano (véase también v. 7), el cual expresa el amor y la íntima comunión espiritual, corresponde muy bien en este punto. Lo que llama la atención es la forma en que Pablo casi se identifica con Onésimo, pues dice, “déjame recibir algún beneficio de ti”. En otras palabras, cualquier favor que Filemón conceda a Onésimo se considera como concedido a Pablo.

Tenemos un caso similar del maravilloso poder identificador del amor en la petición conmovedora de la mujer cananea a favor de su hija. Dice, “Señor, ¡socórreme!” (Mt. 15:25), y, por supuesto, en las palabras de Cristo también, cuando dijo: “en cuanto lo hicisteis por uno de estos mis hermanos, (aun) por el más pequeño (de ellos), a mime lo hicisteis” (Mt. 25:40).

Como un mero ser humano, actuando aparte de Cristo, habría sido imposible para Filemón perdonar y aceptar otra vez a Onésimo. Que lo haga, entonces, (y así que imparta a Pablo un beneficio) en el Señor, en comunión con él; meditando en las bendiciones que él mismo, el amo de Onésimo, ha recibido de la comunión con su Amo, y haciéndolo en virtud de la gracia y poder que se derivan de Cristo. Pablo añade, Refresca mi corazón en Cristo. Para el significado de estas palabras véase sobre el v. 7. Pablo expresa el deseo de estar incluido entre aquellos a quienes Filemón en el pasado ha dado descanso de corazón. Y esto, en la comunión con Cristo. Que coloque todo el asunto ante el Señor. Si obra de esta manera, podrá haber una respuesta. Accederá al ruego de Pablo. Filemón hará más aún; así que Pablo concluye:

La obediencia a la que Pablo se refiere es la obediencia al evangelio. Es al oír con atención las demandas de Dios tal como se expresan en el evangelio (cf, Ro. 10:16; Fil. 2:12; II Tes. 3:14). Es, por tanto, algo más que el simple-hecho de atender el consejo de Pablo y acceder a su petición. Es el evangelio que el mismo Cristo predicó, que demanda que aquellos que han sido grandemente beneficiados también muestren bondad para con otros. El pasaje de Mt. 18:21-35 prueba este punto en forma concluyente. Es como si el apóstol dijese que ni siquiera tiene que esperar hasta que oiga si Filemón actuó o no conforme a la conmovedora petición que esta carta le presentaba. Confía plenamente que Filemón hará lo correcto y caritativo. De hecho añade, sabiendo que harás más aun de lo que te digo. Qué es lo que Pablo tiene en mente cuando añade estas palabras, no lo sabemos exactamente.

Es imprudente deducir de esta imprecisa insinuación que el apóstol debe haber querido decir, “Sé que me devolverás a Onésimo inmediatamente” o “yo se que lo emanciparás de inmediato”. Además, Pablo no está pensando en que Onésimo volvería a él, sino más bien en su propia liberación de la cárcel y en su viaje a Colosas (v. 22).

Aparte de la emancipación, había otras formas en las que Filemón podía hacer aun más que se le pedía. Por mencionar algunas: podría darle a Onésimo algún tiempo libre para la labor evangelística. Podría revisar todas sus relaciones hacia sus esclavos en base a los principios del evangelio. Como resultado, podría exhortar a otros amos a tratar a sus siervos con mayor consideración.

Podría escribir un mensaje a Pablo, diciendo, “me pediste un cuarto de huéspedes. Haré más que eso; puedes quedarte en mi propia casa”. Y podríamos continuar fácilmente así. Pero esto debe bastar para mostrar que los que piensan que sólo había una manera en que Filemón podía haber hecho mucho más de lo que se le pidió están equivocados.

55. Compañeros de Pablo

Te saludan Epafras, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús,

Epafras era el que había dado nacimiento al grupo de los colosenses. Consultad la epístola (Col. 1:17, 4:12). Es una persona piadosa y que recibe grandes alabanzas de Pablo.

v. 24 Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores.

Marcos al que, en una ocasión, quiso llevarse como compañero de viaje, el sobrino de Bernabé (Col. 4:10).

Marcos, a quien reconocemos como el escritor del segundo Evangelio, también estaba acompañando a Pablo en Roma en este tiempo, y como compañero envía saludos a los colosenses y a Filemón. Ahora nos enteramos que era sobrino de Bernabé. Esta pudo haber sido la razón de por qué doce años antes Bernabé le tratara con tanta bondad. Esto pasó después que Marcos, en el primer viaje misionero de Pablo, había desertado a sus compañeros de más edad e ídose a casa. A causa de este acto de deslealtad y cobardía, Pablo rehusó aceptar la sugerencia de Bernabé, a saber, de que se le diera a Marcos otra oportunidad, permitiéndole ir con ellos en el segundo viaje misionero (Hch. 15:36-41). Había un “desacuerdo grande” entre Pablo y Bernabé sobre este asunto. Pero ahora parece que Marcos había cambiado. El apóstol ya no lo considera como un riesgo, sino lo recomienda calurosamente, y aun lo incluye entre aquellos que han sido un consuelo para él (véase sobre el v. 11). Además, esta actitud favorable continuó, ya que aun en la última carta de Pablo que nos ha llegado el apóstol dice, “Marcos,… me es muy útil para (el) ministerio” (2 Ti. 4:11).

¿Qué medios o factores habrá usado el Espíritu Santo para realizar este cambio favorable en la vida de Juan Marcos? Con toda seguridad usó uno o más de los que a continuación presentamos:

a.”La bondadosa tutela de Bernabé, aquel verdadero ‘hijo y consolación’ “. No se debió enteramente a esto, pero “sin duda en gran medida” (F.F. Bruce, op.cit., p. 305).

b. La severa disciplina de Pablo, mostrada en su negativa a llevar a Marcos consigo en el segundo viaje. Quizá Marcos necesitaba precisamente esta aparente dureza.

c. La influencia de Pedro,  quien llama a Marcos “mi hijo”

Demas (en griego, hombre del pueblo). “un hombre de fe sincera (2 Ti. 4:10) porque menciona a Lucas detrás de él. Esto debió ser poco antes de la apostasía de Demas porque ya han encarcelado a Pablo. De momento que lo menciona antes que Lucas, debió ser un gran hombre como predicador, exponente y redactor del Evangelio. Mientras el Imperio Romano se mantuvo como tal, se podía viajar libremente por todas las naciones que dominaba. Así contaba con muchos colaboradores para predicar el Evangelio, eran sus mensajeros y sus visitantes.”

“Cristiano de Roma y compañero de Pablo en su primer encarcelamiento allí (Col 4.14; Flm 24). Es lamentable, pero durante el segundo encarcelamiento de Pablo, Demas lo abondanó «por amor de este mundo», y se fue a Tesalónica (2 Ti 4.10).”

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Lucas: (diminutivo de Lucio o de Lucanos, pueblo al sur de Italia). Autor del Evangelio que lleva su nombre y de los Hechos de los apóstoles. Se supone que era gentil, y único escritor no judío entre los autores del Nuevo Testamento, porque Pablo lo distingue de «los de la circuncisión» en Col 4.11–14. Fue Médico y compañero íntimo de Pablo (v. 14). La tradición lo identifica como sirio de Antioquía y, en efecto, Hechos está repleto de datos acerca de la congregación antioqueña.

La fecha y el lugar de su conversión al evangelio se desconocen, pero sí es auténtica la variante personal en Hechos 11.28 («Y mientras nosotros nos hallábamos reunidos, uno de ellos») prueba que Lucas se identificó muy pronto como cristiano. Si no es auténtica, en Hch 16.10 el narrador usa por primera vez el pronombre «nosotros», lo cual indicaría que Lucas se juntó con Pablo en Troas (ca. 51 d.C.) y le acompañó hasta Filipos. Pero no sufrió la persecución allí ni salió cuando Pablo continuó su viaje. El «nosotros» del relato desaparece cuando Pablo vuelve a Filipos al final de su tercer viaje (20.5), de lo que se infiere que Lucas permaneció en la ciudad o cerca de ella durante los seis años que intervienen, pero más tarde acompañó a Pablo a Jerusalén (20.5–21.18) y Roma (27.1–28.16). Las referencias en Col y Flm 24 manifiestan que siguió colaborando con el apóstol durante el primer encarcelamiento de este. Y en 2 Ti 4.11, durante el segundo encarcelamiento, poco antes de su martirio, Pablo escribió: «solo Lucas está conmigo». El médico amado fue su compañero fiel hasta el fin.

Su estilo literario y el carácter del contenido de su obra indican que Lucas fue un griego culto. Sin ser testigo ocular «desde el principio», Lucas afirma en su prefacio (Lc 1.1–4) haber indagado cuidadosamente todos los datos disponibles. Su contacto íntimo durante muchos años con Pablo y otros como Felipe, Timoteo, Silas, Marcos, Bernabé y Santiago, y su presencia en Jerusalén y Cesarea le dieron oportunidad de conseguir amplia información de la vida del Señor y de la iglesia primitiva. La mayoría de los eruditos imparciales lo reconocen como uno de los mejores historiadores de la antigüedad.

Además, de su obra se desprende que Lucas tenía un espíritu amplio y bondadoso, caracterizado por gozo y piedad genuinos, humildad y cortesía. Según la tradición posterior, trabajó en Acaya después de la muerte de Pablo y murió en Bitinia (o Beocia) a los 74 años sin haber contraído matrimonio. Una leyenda del siglo VI lo llama pintor.

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Aristarco: (gobernante destacado). Macedonio de Tesalónica y fiel compañero de Pablo. Recibió maltratos en el alboroto de Éfeso (Hch 19.29). Regresó a Jerusalén con Pablo (Hch 20.4) y más tarde embarcó con él en Cesarea para viajar a Roma (Hch 27.2). Allí le sirvió de «colaborador» (Flm 24) y «compañero de prisiones» (Col 4.10).

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Timoteo, Tito, Crescencio y Lucas recorrían el mundo de entonces para combatir a los falsos profetas y para visitar a Filemón y Arquipo. Por eso contamos con esta epístola particular de la que podemos extraer útiles lecciones acerca de cómo dirigir a los hermanos, en especial de cómo se mantiene la iglesia y cómo debemos procurar cuidar de los que caen y combatir el error, porque el reino de Cristo es un reino de gracia y misericordia, mientras el reino de Satán lo es del asesinato, el error, la oscuridad y las mentiras.

Timoteo: (en griego, temeroso de Dios). Hijo espiritual (2 Ti 2.1), compañero y ayudante (Flp 2.19–22) de Pablo. Nació en Listra de madre judía (Eunice) y padre griego (Hch 16.1; 2 Ti 1.5). Fue altamente estimado por los hermanos en Listra e Iconio (Hch 16.2). No se sabe cuándo se convirtió pero se supone que fue durante el primer viaje de Pablo, cuando pudo presenciar los sufrimientos del apóstol (2 Ti 3.11).

Al separarse Bernabé y Pablo, este tomó a Timoteo para reemplazar a Juan Marcos (Hch 15.36ss). Pablo lo circuncidó (Hch 16.3). Cuando Pablo tuvo problemas en Tesalónica y en Berea, Timoteo se quedó allí con Silas mientras Pablo se trasladaba a Atenas (Hch 17.14). Se reunieron en Corinto (18.5) y siguieron juntos hasta Éfeso, desde donde lo enviaron con Erasto a Macedonia (Hch 19.22). Por último, aparece entre los que acompañaron a Pablo en el viaje a Jerusalén (20.4).

Pablo lo menciona como coautor de varias de sus cartas y le escribió dos cartas personales. Lo enviaron a Tesalónica a confirmar a los creyentes (1 Ts 3.1–5). Pablo lo describe como un siervo de Dios en el evangelio con algún prestigio entre los apóstoles (1 Ts 2.6; 3.2). Fue emisario personal de Pablo a Corinto con una misión delicada y lo recomienda cariñosamente (1 Co 4.17; 16.10). Pablo exhorta a los corintios a enviarlo de regreso en paz. En 2 Co es Tito el emisario, lo que insinúa que Timoteo dejó algunos problemas sin resolver en Corinto y que no tuvo éxito.

Las cartas de la cautividad de Pablo presentan a Timoteo como fiel compañero y colaborador. Pablo lo envió a fortalecer las iglesias gentiles (Flp 1; Col 1; Flm 1). En Flp 2.19 aparece llevando un informe directo del estado de la iglesia filipense. Fue uno de los que más trabajó para levantar las iglesias gentiles. Pablo destaca el genuino interés que Timoteo tiene en los creyentes (Flp 2.20–23).

Cuando Pablo salió de la prisión y reanudó la actividad misionera en el este, dejó a Timoteo en Éfeso (1 Ti 1.3) y le encargó la reorganización de la iglesia. Más tarde, cuando Pablo volvió a caer preso, Timoteo acudió prestamente a Roma, pero es imposible fijar la fecha de su llegada. Solo sabemos que Timoteo mismo estuvo prisionero en Roma (Heb 13.23).

Las epístolas pastorales presentan a Timoteo como pastor y dan un cuadro más completo de su personalidad que las vagas referencias de 1 y 2 Co. Era muy afectivo pero tímido (2 Ti 1.4, 7). Necesitaba las amonestaciones personales de Pablo. Ninguno de los compañeros de Pablo recibió de este tan ardientes elogios por su lealtad (Flp 2.21s).

Es fácil inferir que Pablo veía en él a su natural sucesor, dados sus esfuerzos y virtudes.

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Tito:

Hijo espiritual, compañero y colaborador de Pablo (Tit 1.4; 2 Co 8.23). Sorprendentemente, no se menciona por nombre en el libro de los Hechos, aunque acompañó a Pablo y Bernabé en su viaje a Jerusalén (Gl 2.1), viaje que probablemente sea el mismo que se narra en Hch 15 (Concilio de Jerusalén). Como era griego, no lo obligaron a circuncidarse (Gl 2.3). Se ha conjeturado que Tito era hermano de Lucas y que este sea «el hermano» mencionado en 2 Co 8.18, 22; así se explicaría por qué Lucas modestamente calla el nombre de Tito en Hechos. Sin embargo, este tipo de explicación no deja de ser solo una ligera conjetura.

Aparentemente sirvió como representante de Pablo en Corinto (2 Co 8.6; 12.18) y posiblemente llevó la epístola que Pablo escribió a esa iglesia (la segunda de las tres) que no se ha conservado (cf. 2 Co 2.1–4; 7.6–12). En uno de sus viajes, Pablo lo esperaba en Troas para tener noticias de Corinto. Cuando Tito no llegó, se llenó de angustia (2 Co 2.12). Al fin se reunió con Pablo en Macedonia, donde le informó acerca del progreso de los Corintios. Esto causó gran gozo y consuelo al apóstol (2 Co 7.5ss, 13ss) y motivó la escritura de su tercera carta a los corintios (conocida como 2 Co), la que mandó con Tito (2 Co 8.16s).

Pablo llevó a Tito a la isla de Creta, donde lo dejó para consolidar la obra y organizar la iglesia (Tit 1.5). El apóstol le escribió la epístola que lleva su nombre (Epístolas pastorales) con el fin de instruirle y animarle en sus responsabilidades eclesiásticas. Pablo lo llamó a reunirse de nuevo con él en Nicópolis (Tit 3.12).

De acuerdo con 2 Ti 4.10 es posible que lo mandara en otra gira de evangelización a Dalmacia.

Según la tradición, Tito volvió a Creta y sirvió allí muchos años como obispo, y murió a una edad avanzada.

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Crescencio:

El portal de la fe católica cathólic.net nos dice que:

Etimológicamente significa “que crece”. Viene de la lengua latina.

Fue un obispo del siglo I.

No les fue posible. Ante la pregunta esencial del ser humano sobre el más allá, las autoridades podían hacer callar los labios, pero no los sentimientos del corazón.

El nombre de Crescencio se encuentra en las cartas de san Pablo. “Crescencio ha ido a Francia”.

Otros decían que se había ido a Galacia, en Turquía. Hoy tiene el nombre de Ankara.

Leyendo su vida para hacer esta síntesis, no se ve nada claro. Unas veces se habla de Francia, y otras de Turquía.

Se dice que estuvo por muchos lugares de Europa antes deque le diese muerte la espada de Trajano en el año 100.

De Roma se fue a Viena, ciudad francesa cerca de Lyón, para fundar una iglesia.

En ese tiempo estaba san Pablo encarcelado. Ya no podía predicar de viva voz.

Pero aprovechaba su tiempo en la prisión escribiendo interesantes cartas. Quien animaba a Pablo y a Crescencio a trabajar era Cristo el Señor. Se partían el pecho por anunciarlo a todo aquel que no lo conociese.

Arquipo: Cristiano de Colosas, que en ausencia de Epafras pastoreaba las iglesias en Colosas y Laodicea (Col 4.16s). Es uno de los tres destinatarios de la carta a Filemón (v. 2), tal vez hijo de Filemón y Apia. Es un joven como Timoteo, misionero activo, «compañero de milicia» y a veces poco cumplidor.

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Filemón:

(en griego, afectuoso). Discípulo de Pablo residente en Colosas (Flm 10; cf. Col 4.9) o en Laodicea (Col 4.16s; Flm 2). Era industrial textil y tenía obreros esclavos. Convertido por Pablo (Flm 19), Filemón era un cristiano activo que celebraba reuniones en su casa; un obrero bien conocido por cinco colaboradores de Pablo. Junto con Apia y Arquipo, Filemón recibió una breve carta personal de Pablo y Timoteo, en la que el apóstol expresa gratitud por su comunión en amor y fe con ellos (vv. 1–7). Pablo intercede por Onésimo, un esclavo escapado de Filemón, y pide a este que vuelva a recibirlo ahora como hermano en Cristo (vv. 8–16); ruega que se cargue a su cuenta cualquier daño causado por el esclavo (vv. 17–20), avisa de una próxima visita (v. 21s) y envía saludos (vv. 23–25). La carta aplica conceptos expuestos a los colosenses (Col 3.11; cf. Flm 16; Col 4.6; cf. Flm 7). Tíquico y Onésimo llevaron la carta a Laodicea (Col 4.16) y a Colosas para que Filemón la pasara a Arquipo al que también Pablo aconsejó (Col 4.17). Si Pablo (Flm 9) estaba preso en Roma, la fecha de la carta a Filemón sería 61/62.

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

56 Haga un resumen de las lecciones espirituales que enseña esta historia

  • Esta epístola nos da un cuadro de la obra práctica exterior de la doctrina cristiana en la vida diaria y de la relación del cristianismo con los problemas sociales. Es vida cristiana práctica, y refleja el espíritu del Evangelio de la Gracia.

  • También nos enseña la actitud cristiana de Pablo, que hace un sacrificio al desprenderse e Filemón, basado en el concepto de la justifica.

  • Por eso contamos con esta epístola particular de la que podemos extraer útiles lecciones acerca de cómo dirigir a los hermanos, en especial de cómo se mantiene la iglesia y cómo debemos procurar cuidar de los que caen y combatir el error, porque el reino de Cristo es un reino de gracia y misericordia, mientras el reino de Satán lo es del asesinato, el error, la oscuridad y las mentiras.

  • En el mensaje central de la carta a Filemón se halla en los versículos 16, 20 (cf. Col 1.28; 2.10; 3.11), deducimos que cualquier hombre puede participar en la comunidad de fe sea esclavo o amo.

  • La esclavitud fue el medio fundamental de producción en la época de Pablo. Pero a la par de esto es importante entender que: (a) algunos esclavos podían tener altas posiciones y dinero, particularmente los que trabajaban como administradores de la riqueza del propietario; (b) el concepto de la libertad en aquella época era muy diferente al nuestro hoy; (c) la mayoría, si no todos lo libertos, quedaban vinculados de algún modo a la casa del antiguo propietario.

  • Pablo promueve una renovación de las condiciones económicas y sociales mediante la renovación de las relaciones amo-esclavo dentro de la comunidad de fe. Sin duda hubo romanos como Plinio que perdonaron a sus esclavos por motivos humanos, pero Pablo pide perdón por amor a Cristo. Elogia los servicios que el esclavo Onésimo le prestó para la evangelización desde la prisión (v. 13) y lo devuelve para reparar el daño causado a su amo. Con toda discreción ayuda a Filemón a descubrir espontáneamente (v. 14s) que su experiencia con el esclavo ha sido obra del Señor, que los esclavos son hermanos en Cristo y que la fuente de todo bien es el gozo en el Señor.

  • También aprendemos del Tacto, como estrategia de persuasión

  • El gozo del apóstol Pablo , a pesar de la adversidad en la que se encuentra, estando preso.

  • La actitud de oración constante tanto del apóstol como de los compañeros que estaban con él.

  • El espíritu cristiano de Pablo, que ofrece pagarle a Filemón cualquier deuda que tuviera Onésimo con él.

57 Palabra clave

Hermano

EPÍSTOLA A LOS EFESIOS.

Más que una epístola simplemente, este escrito es un tratado epistolar, quizás dirigido a los creyentes de toda el Asia Menor, especialmente a los gentiles (2.11, 19; 5.7s). Se escribió si no juntamente, al menos muy cerca de la Epístola a los COLOSENSES, y es muy probable que la llevara un mismo correo, Tíquico (6.21, 22; cf. Col 4.7–9). A diferencia de las demás cartas paulinas, no contiene exhortaciones de carácter personal ni soluciones para problemas concretos, indicio de su carácter encíclico.

Estructura Del Libro

La Epístola desarrolla muchas de las doctrinas contenidas en Colosenses y las recapitula. Se puede decir que la forma es más bien homilética que epistolar. Matiza con tonos especiales las más fundamentales doctrinas cristianas:

A. La predestinación divina de los santos antes de la fundación del mundo (1.3–6, 11s).

B. La redención en Cristo (1.7; 2.1–10; 5.2).

C. La recapitulación de todas las cosas en Cristo (1.10).

D. El Espíritu Santo (1.13s; 2.18, 22; 3.16; 4.30; 5.18; 6.17).

E. El poder de Dios operante en la resurrección de Cristo (1.19s; 3.20s).

F. Cristo la cabeza de la Iglesia (1.22s; 5.23).

1. Unida en un solo cuerpo (2.11–22; 3.1–9; 4.3–6).

2. Fundamentada sobre los apóstoles y profetas (2.20).

3. Edificada como templo del Señor (2.21s).

4. Dotada con todos los recursos necesarios para su crecimiento y perfeccionamiento (4.7–16).

5. La Esposa de Cristo (5.25–33).

G. El modelo de la nueva vida en Cristo (4.17–6.9).

H. Los requisitos para estar firmes en el Señor (6.10–20)

Aporte a La Teología

La naturaleza de Efesios hace difícil determinar las circunstancias específicas que llevaron a escribir la epístola. Está claro, sin embargo, que los destinatarios eran principalmente gentiles (3.1) que antes estaban alejados de la ciudadanía de Israel (2.11). Ahora, gracias al don de Dios, disfrutaban de las bendiciones espirituales que proporciona Cristo.

El tema de Efesios es la relación entre el Jesucristo celestial y su cuerpo aquí en la tierra, la Iglesia. Cristo ahora reina «sobre todo principado y autoridad y poder y señorío» (1.21), «y sometió todas las cosas bajo sus pies» (1.22). En su estado de exaltación, no se ha olvidado de su pueblo. Al contrario, se identifica plenamente con la Iglesia que considera su Cuerpo y la llena de su presencia (1.23; 3.19; 4.10).

La relación de esposo a esposa es una bella analogía que expresa el amor, el sacrificio y el señorío de Cristo por la Iglesia (5.22–32). El Cristo entronizado habita por la fe en el corazón de los creyentes (3.17) para que puedan disfrutar de su amor. No hay absolutamente nada que esté fuera de su alcance redentor (1.10; 3.18; 4.9).

La unión de Cristo con su Iglesia se expresa también en la unidad de los creyentes. Los que antes andaban lejos, «apartados» y separados de Dios han sido «hechos cercanos por la sangre de Cristo» (2.13). Es más, los creyentes ahora son llevados por Cristo a sentarse con Él en los lugares celestiales (2.5–6). Como los creyentes están con Él, procuran ser como Él y están «solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz» (4.3). Él mismo «es nuestra paz» (2.14), dice Pablo, y derriba las paredes y barreras que antes separaban a los judíos de los gentiles, y los une en un Espíritu ante el Padre (2.14–22).

Después de expresar estas maravillosas bendiciones espirituales, Pablo exhorta a los creyentes a que anden como es digno de los que han sido llamados (4.1). Este llamamiento es una útil demostración de ética cristiana. En vez de presentar leyes y regulaciones, Pablo dice, en efecto, que nuestra manera de vivir debe honrar al que nos llamó. Cristo libera al cristiano, pero este tiene que dar cuenta a Cristo. Pablo hace varias declaraciones sobre cómo los creyentes pueden honrar a Cristo (4.17–5.9), pero la meta no es ganar mérito por medio de la moralidad. En vez de buscar personas buenas, Pablo quiere personas nuevas, el «varón perfecto», reedificado según «la estatura de la plenitud de Cristo» (4.13). Esta madurez puede referirse a la deseada y todavía no alcanzada unidad de la iglesia.

Introducción

58. Indique la fecha, lugar y semejanza con Colosenses.

Autor Y Fecha

Desde los primeros años del siglo II, la tradición concuerda en que esta carta la escribió Pablo quizás entre 50–60 d.C. Sin embargo, durante los últimos años, la alta  CRÍTICA ha puesto en tela de duda tal tradición. Los argumentos en contra de la paternidad paulina tienen carácter subjetivo y se relacionan con el estilo, el vocabulario, la doctrina y los paralelos íntimos con otras cartas de Pablo. Según Barth, Efesios contiene 80 palabras que no se encuentran en otras cartas paulinas, además del aumento en el uso de verbos en proporción con los sustantivos; además, contiene 231 verbos y 158 sustantivos, mientras que GÁLATAS 139 verbos y 202 sustantivos. También ciertas palabras típicamente paulinas (misterio, servicio, herencia, plenitud, por ejemplo) parecen tener un sentido diferente en Efesios. En ningún momento estos han sido argumentos decisivos. Las diferencias internas, comparadas con las otras cartas, pudieron deberse a que fueron distintas las circunstancias que dieron motivo a la epístola.

Marco Histórico

Tradicionalmente la iglesia ha aceptado que la carta se escribió en un inicio para la iglesia de Éfeso. De los escritores de los primeros siglos solo Marción, Orígenes y Basileo daban cabida a otra tradición; a saber, que la carta era la mencionada en Col 4.16, «la de Laodicea», o bien que no tenía destinatarios fijos. Y es cierto que las palabras «en Éfeso» no se hallan en los tres manuscritos griegos más importantes (aunque en su lugar se deja un espacio en blanco), y que en el contexto de Efesios 1.1 causan problemas gramaticales. Además, la evidencia interna (la falta total de saludos personales, por ejemplo) pareciera negar que se escribiera a una iglesia con la que Pablo convivió casi tres años (Ef 1.15; 3.2; 4.21; cf. Hch 19; 20.31).

La mayoría de los eruditos concluyen que debiera encontrarse otra explicación. Se han sugerido las siguientes:

1. La epístola se envió a Laodicea, una iglesia que Pablo no conocía personalmente.

2. Se envió como carta circular a varias iglesias a través de Tíquico (Ef. 6.21; Col 4.7s). Esta teoría presupone que el nombre de las iglesias destinatarias no aparecía en el manuscrito original, sino que se añadía en cada caso cuando la epístola llegaba a ellas.

3. Tenía como propósito ser el mensaje póstumo del anciano apóstol a la iglesia universal. Así se explican las diferentes referencias a personas y la amplitud de la visión cósmica (1.10, 14, 20–23; 2.14–16; 3.14–21; etc.).

4. Se envió para impedir que se extendiese la herejía combatida en la Epístola a los Colosenses.

No se puede, pues, precisar con seguridad ni los destinatarios ni el propósito original de la carta, pero es posible sugerir que se escribió inmediatamente después de Colosenses. Constituye una meditación sobre la grandeza del misterio de Cristo (1.9; 3.4s) y la responsabilidad de la Iglesia en Él (2.10; 4.17ss), temas ya analizados en Colosenses, y se envió a varias iglesias, quizás al mismo tiempo que Colosenses (61–62 d.C., durante la cautividad del apóstol en Roma).

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

La opinión de los eruditos está dividida en lo que respecta a los destinatarios de la carta que conocemos con el nombre de “La Epístola a los Efesios”. Un cincuenta por ciento afirma que se trata de una encíclica, es decir, una carta dirigida a varias iglesias, tales como Éfeso, Laodicea, Colosas, Heriápolis y otras. Probablemente esta incógnita no será resuelta aquí en a tierra, pero esto no reviste mayor importancia para nosotros ya que sabemos que es un escrito del Espíritu Santo para todo creyente en todos los tiempos

58. Describa la ciudad de Éfeso y el establecimiento de la Iglesia allí.

Era la capital de Iconia, Provincia romana de Asia menor, situada cerca de la desembocadura del Cayster, como 40 millas (60 Km.) al sudoeste de Esmirna. Era celebre por el culto a la diosa Diana (Artemisa), cuyo templo original erigido en esta ciudad constituía una de las siete maravillas, del mundo antiguo. Esta diosa romana difería de su igual griega, en que parece haber sido venerada con ritos impuros y misterios de la magia (Hch. 19:19),como la diosa siria Astoret.

Ciudad del occidente de Asia Menor, y centro importante en la historia de la iglesia primitiva. Estaba situada entre Mileto y Esmirna, en el valle del río Caistro, a 5 Km. del mar Egeo y entre las montañas de Koresos. Su excelente acceso al mar la convirtió en el principal puerto de Asia durante el Imperio Romano. Compartió con Alejandría y Antioquía la supremacía en el Mediterráneo oriental, y llegó a ser la más importante gracias a su posición geográfica y actividad industrial.

Historia General

Como ciudad, probablemente Éfeso se fundó en el siglo XII a.C., cuando los colonizadores griegos se mezclaron con los indígenas de la región, descendientes de habitantes de Anatolia en el centro de Asia Menor. En 560, Creso, rey de Lidia, conquistó a Éfeso. Este restauró el famoso templo de Artemisa y benefició de gran manera a la ciudad. Tres años después la capturaron los persas. Lisímaco, uno de los sucesores de Alejandro Magno, la reconstruyó más tarde (322) y además de embellecerla la inundó con la influencia helenista.

En 133 a.C., Atalo III, rey de Pérgamo, entregó la ciudad a Roma y así se mantuvo hasta el 262 d.C., cuando los godos destruyeron tanto al templo como a la ciudad. En la era apostólica, Éfeso era el centro administrativo y religioso de la provincia romana de Asia; algunos de sus oficiales se llamaban asiarcas (Hch 19.31).

El templo de Diana, considerado una de las siete maravillas del mundo, estaba situado al nordeste de la ciudad. Se terminó al principio del siglo III a.C. Daba renombre a Éfeso y esta se jactaba de ser «guardiana del templo de la gran diosa Diana» (Hch 19.35). Fueron impresionantes la superstición y el ocultismo que florecieron a la sombra del culto a esta diosa, cuyas características eran semejantes a las de la diosa oriental de la fertilidad.

Historia Sagrada

Según Hechos, Pablo visitó a Éfeso dos veces: a finales de su segundo viaje misionero, cuando iba de prisa hacia Jerusalén (18.19–21), y durante el tercero (19.1–41). Había en Éfeso una numerosa colonia judía donde Pablo y sus compañeros, Aquila y Priscila, fueron bien acogidos al llegar por primera vez. El apóstol deseaba estar en Jerusalén para cierta fiesta y esto acortó su visita, pero sus compañeros permanecieron allí. Sin duda, fundaron la iglesia ayudados por Apolos (Hch 18.24–26).

La segunda visita de Pablo duró tres años (19.8, 10; 20.31), pero esta vez la situación fue diferente. Al principio, los judíos lo recibieron bien, pero después de predicar tres meses en la sinagoga surgió la oposición (quizás por desacuerdo en cuanto a lo que es el «reino de Dios», 19.8, 9). Por tanto, trasladó su centro de actividades a la «escuela de uno llamado Tiranno».

Con este punto como cuartel, Pablo llevó a cabo una obra extensa, ayudado por sus compañeros y convertidos como Tíquico, Epafras y Filemón (Hch 19.10). Seguramente durante esta época nacieron «las siete iglesias… en Asia» (Ap 1.11) y otras como Colosas y  Hierápolis (Col 4.13). Su ministerio lo acompañaron «milagros extraordinarios» (Hch 19.11). Tantos se convirtieron, que los fabricantes de ídolos vieron en peligro su negocio y provocaron el tremendo alboroto relatado en Hch 19.23–41.

Éfeso llegó a ser un centro importante de la iglesia primitiva. Timoteo permaneció allí para cuidar de la iglesia después de la ida de Pablo (1 Ti 1.3). La tradición (escritos postapostólicos) afirma que el apóstol Juan se trasladó a Éfeso a finales del siglo I para supervisar y ayudar a las iglesias de Asia. Esto explica por qué les dirigió los mensajes escritos en Ap 2 y 3 durante su destierro en la isla de Patmos.

Desde la época postapostólica hasta la invasión musulmana, Éfeso fue un centro eclesiástico importante. Aquí se celebró, en 431, el tercer concilio ecuménico donde se condenó la cristología nestoriana.

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

En lo que respecta a la fundación de la iglesia, sabemos que Pablo visitó esta ciudad en su segundo viaje misionero. Ésta primera y breve visita fue seguida por otra mas larga en su tercer viaje misionero. En esta ocasión permaneció aproximadamente tres años en Éfeso. Durante su ausencia Aquila y Priscila continuaron la labor.

También Timoteo y Tíquico trabajaron en aquella iglesia .Después de su segunda estadía, los Hechos registran la conversión de los doce discípulos de Juan el bautista, la predicación de la escuela de Tirano, la realización de Asia y el levantamiento de los fabricantes de estatuillas de la diosa Diana.

En esa iglesia se destacan nombres de creyentes tales como: Trofimo, Tiquico, y Onesiforo. También sabemos los hombres que hicieron mucho daño a Pablo y a la causa de Cristo, tales como Sceva, Himeneo, Alejandro, Fiígelo, y Hermógenes.

Se dice allí que el apóstol Juan pasó la mayor parte de su vida y escribió sus Evangelios, y sus Epístolas, y que, habiendo escrito en su destierro en la isla de Palmos el Apocalipsis, regresó a Éfeso y allí murió.

59. Exponga sobre la ocasión de la carta.

Habiendo dos peligros que amenazaban a la iglesia de Éfeso:

1) Una tentación de sumergir las verdades cristianas en las normas paganas.

2) Una falta de unidad entre judíos y gentiles.

Para contrarrestar el primer peligro, Pablo expone la santidad   del llamamiento cristiano, en contraste   con la antigua condición de ellos como paganos. Para evitar el segundo, presenta al Señor Jesús haciendo la paz entre los judíos y el gentil por la sangre de Cristo y haciendo de los dos un nuevo cuerpo.

No se puede, pues, precisar con seguridad ni los destinatarios ni el propósito original de la carta, pero es posible sugerir que se escribió inmediatamente después de Colosenses. Constituye una meditación sobre la grandeza del misterio de Cristo (1.9; 3.4s) y la responsabilidad de la Iglesia en Él (2.10; 4.17ss), temas ya analizados en Colosenses, y se envió a varias iglesias, quizás al mismo tiempo que Colosenses (61–62 d.C., durante la cautividad del apóstol en Roma).

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Desde Roma, sin duda el mismo tiempo que Filemón y colosenses, y enviada por Tíquico.

Evidentemente fue escrita estando Pablo preso. El se llama a si mismo “prisionero de Cristo Jesús” (3:1); “preso en el Señor” que les ruega… (4:1); en su famosa frase es un “embajador en cadenas”(6:20). Pablo estaba preso y muy cerca su fin cuando escribió Efesios tiene a todas luces una relación estrecha e intima con los colosenses.

Parecía que Tíquico fue el portador de ambas cartas, pues en Colosenses Pablo dice que aquel le informará sobre su situación (Col. 4:7); y en Efesios dice que Tíquico les dará noticias sobre el asunto y sobre cómo está (Ef. 6.21).Tíquico está relacionado íntimamente con estas dos cartas. Pero además hay semejanzas en el contenido de las mismas. Es tanta la similitud, que se cuentan más de 55 versículos idénticos. O como sostiene Coloridge, colosenses es lo que pudiera llamarse la “superabundancia” de Efesios, o Efesios constituye una versión mas extensa de colosenses. Al final veremos que esta semejanza es la que nos da la clave del lugar único de Efesios entre las dos cartas de Pablo.

60. Escriba un pequeño mensaje (puede ser un bosquejo solamente) sobre: La suficiencia total de Jesucristo. Tema y pensamiento central de la epístola.

INTRODUCCION

La salvación de la humanidad fue lograda por el único Hijo de Dios, Jesucristo. La Pasión y Muerte de Cristo, nuestro único Redentor, no sólo fue un pago suficiente sino “superabundante” para la culpa humana y su consecuente deuda de castigo. Pero Dios quiso que este trabajo de salvación fuese logrado a través de la colaboración de una mujer, si bien respetando siempre su libre voluntad. “Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de Mujer”(Gál 4).

A- SUPREMACÍA DE CRISTO (1 Y 2):

San Pablo empieza su carta con un saludo, acción de gracias y oración.
En esta Oración (1:9-12) se incluye:

-Que sean llenos del conocimiento de la voluntad de Dios.
-Para que den frutos de obras buenas.
-Que sean fortalecidos con todo poder, para resistir la tentación.
-Que sean agradecidos a Dios.

La Persona y Obra de Cristo (1:13-20):

Este himno maravilloso es sólo comparable al comienzo del Evangelio de San Juan, ¡debemos aprenderlo de memoria! Incluye estas maravillas:

Jesús es la imagen perfecta de Dios, hecho carne, y es eterno (1:15; 2:9)

Todas las cosas fueron creadas por Cristo, y para Cristo… y todas subsisten por Cristo y para Cristo (1:16-17).

– Es la Cabeza del Cuerpo de la Iglesia, y el principio de la resurrección, el primero a renacer de entre los muertos (1:18).
– Dios Padre nos ha arrebatado del poder de las tinieblas, y trasladado al reino de su Hijo muy amado, por cuya sangre hemos sido nosotros rescatados y recibido la remisión de los pecados (1:13-14).
– El Padre puso en Cristo la plenitud de todo ser, para reconciliar por Cristo todas las cosas consigo y restablecer la paz entre el cielo y la tierra por medio de la sangre que derramó en la cruz (1:19-20). ¡Gloria al Señor!

Lo que Cristo hizo por el “creyente”:

Tres veces nos repite que por la fe, en el bautismo, morimos con Cristo, fuimos sepultados con Cristo, y resucitamos con Cristo a la vida de gracia, por la fe que tenemos del poder de Dios… y termina asegurándonos que nuestra vida está “ahora” escondida con Cristo en Dios. Y cuando aparezca Cristo, que es nuestra vida, entonces también apareceremos nosotros con Él gloriosos. ¡Alabado sea Jesús Sacramentado! (2:12 y 20; 3:1-4).

Jesucristo es, pues, la suficiencia absoluta y total de todas las necesidades humanas, es “el todo en todos” (3:11) “Cristo es nuestra vida”… para algunas personas su “vida” es la música, o la poesía, o el alcohol. O su “vida” es el trabajo, o el placer… ¡No te engañes! Si quieres ser feliz y reventar de gozo, tu vida no deben ser los placeres, ni el trabajo, ni las drogas, ni la poesía, ni los deportes… Tu vida es Cristo, y tiene que ser Cristo en cada segundo del día, si quieres tener gozo completo aquí en la tierra y para siempre en el Cielo con el Señor.

Por su preciosa muerte expiatoria él suplió plenamente todo lo que tenía que ver con nuestra condición de pecadores. Él cargó nuestros pecados, y los llevó del todo y para siempre. Él llevó la culpa por todos nuestros pecados – los pecados de todos los que creen en su nombre. Jehová cargó en él todas nuestras iniquidades (Is. 53). «Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios» (1ª Ped. 3:18).

Debo saber, sobre la base de la autoridad divina, que todos mis pecados fueron quitados de la vista de Dios para siempre; que él mismo se deshizo de ellos de modo que viniese a satisfacer todas las exigencias de su trono y todos los atributos de su naturaleza; que él se glorificó a sí mismo por lanzar fuera mis pecados, y esto, de una manera mucho más tremenda y maravillosa que si me hubiese enviado al infierno eterno por causa de ellos.

Sí, fue él mismo quien lo hizo.¿Cómo sé que Jesús llevó mis pecados en su propio cuerpo sobre el madero? Por la misma autoridad que me dice que yo tenía pecados que debían ser llevados. Dios, en su maravilloso e inigualable amor, me asegura a mí, un pobre y culpable pecador, merecedor del infierno, que él mismo cuidó de todo el asunto de mis pecados, y se libró de ellos de un modo tal que vino a traer una rica cosecha de gloria para su eterno Nombre, por todo el universo, en presencia de toda inteligencia creada.

Todo eso tenía que ser satisfecho en una medida tal que lo glorificase delante de los ángeles, hombres y demonios. Él podría haberme enviado al infierno por causa de mis pecados. Yo no merecía nada menos que eso. Todo mi ser moral, desde lo más profundo, merecía esto – y debería haberlo recibido. No tengo ni siquiera una palabra como disculpa para un simple pensamiento pecaminoso, eso para no hablar de una vida manchada por el pecado de principio a fin.

«En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados» (1ª Juan 4:10).

Si Dios nos dice: «Y no me acordaré más de su pecado» (Jer. 31:34) ¿qué más podríamos desear como fundamento de paz para nuestra conciencia? Si Dios me asegura que todos mis pecados están invisibles como en densa oscuridad –que fueron lanzados detrás de Sí –y que han salido para siempre de delante de sus ojos, ¿por qué es que yo no tendría paz? Si él me muestra al Hombre que cargó mis pecados sobre la cruz, ahora coronado a la diestra de la Majestad en las alturas, ¿acaso mi alma no debería entrar en el perfecto descanso en lo referente a mis pecados? Con toda seguridad.

La liberación del pecado. Sin embargo, bendito sea el Dios de toda gracia, porque no es sólo la remisión de los pecados que se nos anuncia por medio de la muerte expiatoria de Cristo.

Tenemos también completa liberación del presente poder del pecado. Este es un gran asunto para todo verdadero amante de la santidad. De acuerdo con la gloriosa dispensación de la gracia, la misma obra que asegura la completa remisión de los pecados rompió para siempre el poder del pecado. No se trata sólo de que hayan sido borrados los pecados de la vida, sino el pecado de la naturaleza está condenado. El creyente tiene el privilegio de considerarse a sí mismo como muerto al pecado.

«Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí» (Gál. 2:20). Esto es cristianismo. El viejo yo crucificado, y Cristo viviendo en mí. El cristiano es una nueva creación. Las cosas viejas ya pasaron. La muerte de Cristo encerró para siempre la historia del viejo yo; y, por tanto, aunque el pecado habite aún en el creyente, su poder está roto y eliminado para siempre. No solamente la culpa que él llevaba está pagada, sino que su terrible dominio fue totalmente destruido.

Es esta la gloriosa enseñanza de Romanos 6 al 8. El estudioso atento de esta magnífica epístola observará que a partir del capítulo 3:21, hasta el capítulo 5:11 tenemos la obra de Cristo aplicada a la cuestión de los pecados; y del capítulo 5:12 hasta el final del capítulo 8 tenemos otro aspecto de la obra de Cristo, es decir, su aplicación a la cuestión del pecado – «nuestro viejo hombre … el cuerpo del pecado … el pecado en la carne».

Cristo nos ha reconciliado en el cuerpo mortal de su carne, por medio de la muerte, para dos razones:

– La primera, para presentarnos “santos, sin mancilla e irreprensibles delante de Dios en la Gloria… y esto lo tendremos si perseveramos en la fe, esperanza y caridad” (1:21-22).

«Pero gracias a Dios, dice el apóstol, que aunque erais esclavos del pecado (antes, no ahora), habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado (no meramente teniendo los pecados perdonados), vinisteis a ser siervos de la justicia. Hablo como hombre, por vuestra humana debilidad, que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia. Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.» (Rom. 6:17-22).

Aquí está el precioso secreto de una vida santa. Estamos muertos al pecado; vivos para Dios. El reino del pecado terminó. ¿Qué tiene que ver el pecado con un hombre muerto? Nada. Bien, entonces, el creyente murió con Cristo; está sepultado con Cristo; está resucitado con Cristo para andar en novedad de vida. Él vive bajo el precioso reino de la gracia, y tiene como fruto la santificación. El hombre que hace uso de la abundante gracia divina como disculpa para vivir en pecado niega el mismo fundamento del cristianismo. «Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?» (Rom. 6:2). Imposible. Sería una negación de toda la posición cristiana. Imaginar al cristiano como alguien que debe seguir, día tras día, semana tras semana, mes tras mes, y año tras año, pecando y arrepintiéndose, pecando y arrepintiéndose, es degradar el cristianismo y falsificar la posición cristiana como un todo. Decir que un cristiano debe seguir pecando porque él tiene la carne en sí es ignorar la muerte de Cristo en uno de sus grandes aspectos, y reputar como mentira toda la enseñanza de los apóstoles en Romanos capítulos 6 al 8.

Gracias a Dios, no existe razón de por qué el creyente debería cometer pecado. «Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis» (1ª Juan 2:1). No deberíamos justificar ni siquiera el más simple pensamiento pecaminoso. Se trata de nuestro dulce privilegio andar en la luz, como Dios está en la luz; y con toda certeza, cuando estamos andando en la luz, no estamos cometiendo pecados, o salimos de la luz y cometemos pecado; pero la idea normal, verdadera y divina de un cristiano es la de alguien andando en la luz, y no cometiendo pecado. Un pensamiento pecaminoso es extraño al verdadero carácter del cristianismo. Tenemos pecado en nosotros, y vamos a continuar teniéndolo mientras estemos en el cuerpo; pero si andamos en el Espíritu, el pecado en nuestra naturaleza no se irá a manifestar en la vida. Decir que no necesitamos pecar es la afirmación de un privilegio cristiano; decir que no podemos pecar es un engaño e ilusión.

– La segunda razón, para que ejerzamos nuestro “ministerio” como creyentes en la tierra. Y San Pablo nos pone como ejemplo su ministerio, que consiste en dos cosas: Sufrir y predicar.

1. El Sufrimiento:

La cruz fue el arma de Cristo para nuestra redención. No nos redimió con sus maravillosos milagros, ni sermones, sino con su cruz. Y la cruz es también nuestra arma de coredención, nuestra mejor forma de ayudar a nuestros familiares y amigos a ir al cielo. Como nos dice San Pablo con gozo, mientras estaba preso: “Ahora me alegro de mis padecimientos por vosotros, y suplo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia” (1:24).

2. Predicación:

Predicar el “misterio” escondido por los siglos, que nos ha sido revelado: “Cristo”… Predicar a Cristo con nuestra palabra y vida.

B- Herejías en Colosas… y en nuestros días (Capítulos 2 y 3):

Esta es la razón por la que Pablo escribió la carta, y en pocas líneas “luchó” contra siete dificultades o herejías en las que podían caer los de Colosas, en cada caso dándoles las bases para su defensa… Son muy importantes porque en estas herejías podemos caer y estamos cayendo muchos cristianos hoy día. Todas ellas aceptaban a Cristo, pero un Cristo que no era suficiente, que necesitaba algo más.

1. Que nadie os deslumbre con sutiles discursos o altisonantes palabras de teología o moral. ¡Manteneos firmes en vuestra fe en Cristo! (2:4-7).

2. Filosofías orientales falaces y misteriosas. ¡En Cristo están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia! (2:8-10; 2:3)

3. Astrología y superstición, que a eso se refieren las “tradiciones humanas conforme a los rudimentos o máximas del mundo” (2:8).

4. Ritualismo o legalismo judío. ¡El bautismo es vuestra circuncisión en Cristo! Nada de ritos de santería ni brujería, en los que el rito es el fin, no el medio (2:11-17).

5. Nada de misticismos orientales ni de espiritismos para poner a espíritus como mediadores. ¡Con Cristo habéis vencido a todos los diablos y poderes infernales! (2:18-19; 1:13).

6. Nada de ascetismos budistas, en los que el cuerpo y en la mente son el fin de todo (2:20-23).

7. Fe sin caridad, fe sin obras, es la peor herejía. A ella le dedica todo el capítulo 3, de hecho es el resumen de todo el capitulo, en 3:25 (y en 1:10 y 21).

C- “OBRAS” DEL CREYENTE (Capítulos 3 y 4):

Resucitados con Cristo por el bautismo, los cristianos pueden y deben vivir una nueva vida celestial preciosa:

1. En el marco personal:

Ministerio del Creyente (1:21-29):

Considerando que nuestra condición es imperfecta y que nuestro andar es imperfecto; considerando también que nuestra comunión es susceptible de ser interrumpida, es por esta razón que necesitamos del actual oficio de Cristo por nosotros.

Jesús vive a la diestra de Dios por nosotros. Su activa intervención a nuestro favor no cesa ni por un momento. Él atravesó los cielos en virtud de la expiación consumada, y allí ejerce continuamente su perfecta intercesión por nosotros delante de Dios. Él está allí como nuestra justicia permanente, a fin de mantenernos siempre en divina integridad de la posición y de la relación a la cual su muerte expiatoria nos introdujo. Por eso leemos en Romanos 5:10: «Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida». Así también leemos en Hebreos 4:14-16: «Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro». Y también en Heb. 7:24-25: «Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos». Y en Heb. 9:24: «Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios».

Tenemos también, en la 1a Epístola de Juan, el mismo asunto representado bajo un aspecto un poco diferente. «Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo» (1a Juan 2:1-2).

¡Cuán precioso es todo esto para el cristiano sincero, que está siempre consciente –perfecta y dolorosamente consciente de su debilidad, necesidad y fracaso! ¿Cómo es posible que alguien que vea estos pasajes que acabamos de citar pueda poner en duda la necesidad del cristiano de un ininterrumpido ministerio de Cristo en su favor? ¿No es espantoso que algún lector de la Epístola a los Hebreos, algún observador de la condición y del andar del creyente más fiel, pudiese ser hallado negando la aplicación del sacerdocio e intercesión de Cristo por los cristianos hoy?

¿A favor de quién (permítasenos preguntar) está Cristo viviendo y actuando ahora a la diestra de Dios? ¿Será a favor del mundo? Ciertamente no; pues él dice, en Juan 17:9: «No ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque tuyos son». ¿Y quiénes son ésos? ¿Se tratará acaso del remanente judío? No; ese remanente todavía no entra en escena. ¿Quiénes son ellos, entonces? Creyentes, hijos de Dios, cristianos, que están ahora pasando por este mundo pecaminoso, sujetos a fallar y a ser engañados a cada paso del camino. Estos son el objeto del ministerio sacerdotal de Cristo. Él murió para hacerlos limpios; él vive para mantenerlos limpios. Por su muerte él expió nuestra culpa, y por su vida él nos limpia, por medio de la acción de la Palabra por el poder del Espíritu Santo. «Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre» (1ª Juan 5:6). Tenemos expiación y somos limpios por medio de un Salvador crucificado. La doble fuente emanó del costado herido de Cristo, muerto por nosotros. ¡Toda alabanza sea dada a su Nombre!

Tenemos todo, en virtud de la preciosa muerte de Cristo. ¿Es nuestra culpa el problema? Ella fue cancelada por la sangre de la expiación. ¿Son nuestras faltas diarias? Tenemos un Abogado para con el Padre – un gran Sumo Sacerdote para con Dios. «Si alguno hubiere pecado» (1ª Juan 2:1). Él no dice «si alguien se arrepiente». No hay duda de que hay, y debe haber, arrepentimiento y juicio-propio; pero ¿cómo ellos son producidos? Aquí está: «Tenemos un Abogado para con el Padre». Y su siempre prevaleciente intercesión consigue, para aquel que peca, la gracia del arrepentimiento, el juicio propio y la confesión.

Acostumbramos erróneamente a pensar que necesitamos hacer algo de nosotros mismos para resolver la cuestión entre nuestra alma y Dios. Nosotros nos olvidamos hasta del por qué estamos conscientes de nuestra falla – antes de que nuestra conciencia se tornase consciente del hecho ya nuestro Abogado estuvo delante del Padre para tratar de eso; y es por su intercesión que tenemos la gracia de nuestro arrepentimiento, confesión y restauración. «Si alguno hubiere pecado…», ¿tenemos qué? ¿La sangre a la cual debemos recurrir? No; repare cuidadosamente lo que el Espíritu Santo declara. «Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo». ¿Y por qué dice, «el justo»? ¿Por qué no dice, «el bondadoso», «el misericordioso», o «el que se compadece de nosotros»?

¿Acaso él no es todo eso? Ciertamente; pero ninguno de esos atributos cabría aquí, aunque podrían estar. El bendito apóstol coloca delante de nosotros la consoladora verdad de que en todos nuestros errores, pecados y fallas, tenemos un representante «justo» delante de Dios justo, el Padre santo, de modo que nuestras cuestiones nunca terminen en fracaso. Él vive siempre para hacer intercesión por nosotros, y porque él vive siempre «puede salvar perpetuamente» – salvar hasta el fin– «a los que por él se acercan a Dios».

¡Qué firme consuelo existe aquí para el pueblo de Dios! ¡Y cuán necesario para nuestras almas es estar fundamentados en el conocimiento y comprensión de eso! Hay algunos que poseen una comprensión imperfecta de la verdadera posición de un cristiano, por no comprender lo que Cristo hizo por ellos en el pasado; otros, al contrario, tienen una visión tan unilateral de la condición del cristiano que no perciben nuestra necesidad de lo que Cristo está ahora haciendo por nosotros. Ambos deben ser corregidos. Los primeros ignoran la extensión y el valor de la expiación; los últimos ignoran el lugar y la aplicación que tiene la intercesión abogadicia. La perfección de nuestra posición es tal, que el apóstol dice: «Pues como él es, así somos nosotros en este mundo» (1ª Juan 4:17). Si eso fuese todo, ciertamente no tendríamos necesidad del sacerdocio o de la intercesión aboga-dicia; pero nuestra condición es tal, que el apóstol necesita decir: «Si alguno hubiere pecado…». Esto prueba cuán continuamente necesitamos del Abogado. Y, bendito sea Dios, nosotros lo tenemos continuamente; nosotros lo tenemos viviendo siempre por nosotros. Él vive y sirve en las alturas. Él es nuestra justicia sustitutiva delante de nuestro Dios. Él vive para mantenernos justos en el cielo, y para hacernos justos cuando hayamos errado en la tierra. Él es el vínculo divino e indisoluble entre nuestras almas y Dios.

“Despojaos del hombre viejo” y “vestíos del hombre nuevo” (3:9-10) y eso lo tiene que hacer cada cristiano, ¡y se puede! Porque “todo lo puedo en aquel que me conforta” (Fil. 4:13)

– Primero, haced morir los miembros del hombre terreno que hay en vosotros: Fornicación, impureza, pasiones deshonestas, avaricia, cólera, enojo, maledicencia y mentira (3:5-9).

– Segundo, vestíos del hombre nuevo, y revestíos de entrañas de compasión, benignidad, humildad, modestia, paciencia, sufriéndoos y perdonándoos los unos a los otros… y sobre todo con la caridad, “que es el vínculo de la perfección.” (3:10-14)

– La “palabra de Cristo y su doctrina” esté siempre en vuestras bocas, enseñándoos y animándoos unos a otros con himnos y cánticos espirituales” (3:16)

2. En el marco social:

Cumplid los deberes esposas y maridos, hijos y padres, siervos y amos (3:18 a 4:6).

http://religi3.securesites.net/p0000322.htm

Conclusión:

La enseñanza, en formato de advertencia,  registrada en ocasión de la carta que el apóstol Pablo escribiera a los habitantes de Colosas es a causa del «sincretismo» que padecían, combinación de ideas de otras filosofías y religiones (como el paganismo, las presiones del judaísmo y el pensamiento griego) con la verdad del cristianismo. La herejía resultante llegó a ser conocida más tarde con el nombre de «gnosticismo», el cual daba un énfasis especial al conocimiento (gnosis en griego) y negaba que Cristo fuera Dios y Salvador. Para combatir este error, Pablo se ocupa en su carta de la deidad de Cristo —su relación con el Padre— y de su muerte sacrificial en la cruz por el pecado. Al escribirle, les advierte a los hermanos colosenses:

Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo..” (Co 2:8, Reina-Valera 1909)

“Estad sobre aviso para que nadie os seduzca por medio de la filosofía, y con vanas sutilezas, fundadas en la tradición de los hombres, en los elementos del mundo, y no en Jesucristo..” (Co 2:8, Vulgata Latina, Torres Amat, J. Straubinger – católica)

“No se dejen esclavizar por nadie con la vacuidad de una engañosa filosofía, inspirada en tradiciones puramente humanas y en los elementos del mundo, y no en Cristo..” (Co 2:8, El Libro del Pueblo de Dios – católica)

“Mirad que nadie os esclavice mediante la vana falacia de una filosofía, fundada en tradiciones humanas, según los elementos del mundo y no según Cristo..” (Co 2:8, Biblia de Jerusalén – católica)

“Mirad que nadie os engañe con filosofías y vanas falacias, fundadas en tradiciones humanas, en los elementos del mundo y no en Cristo..” (Co 2:8, Biblia Nacar-Colunga – católica)

“Cuídense de los que quieran atraerlos con teorías engañosas. Esas no son más que enseñanzas de hombres, que parten de teorías filosóficas y no se inspiran en Cristo..” (Co 2:8, Biblia Latinoamericana – católica)

Dios el Padre, por Su propia voluntad y por Su amor a la humanidad, envió a Su Hijo Jesucristo al mundo, a reconciliar a los pecadores con Dios. Jesucristo fue concebido por obra del Espíritu Santo y nació de una virgen. Él es Dios hecho carne, siendo verdadero Dios y verdadero hombre a la vez.

Jesucristo vivió una vida sin cometer pecado alguno y voluntariamente sufrió y murió crucificado como nuestro sustituto para pagar la condena de nuestros pecados. Esto satisfizo la justicia de Dios, permitiendo así la salvación de todo aquel que confía solamente en Él. Resucitó de entre los muertos, con el mismo cuerpo –pero ahora glorificado- con el cual vivió y murió. Ascendió corporalmente al cielo, y se sentó como Rey a la diestra de Dios el Padre, desde donde, como único mediador entre Dios y los hombres, hace intercesión por los suyos, gracias a los méritos propios de Él.

http://miguelmunoz.info/blogs/index.php/teologia?blog=6&cat=56&paged=2&page=1

Los evangélicos nos oponemos a exaltar cualquier cosa que no fuera la suficiencia de Cristo. Ningún ritual, institución o individuo puede ni debe ser rnotivo de confianza sino Cristo. Ningún proyecto, visión o necesidad debe competir por el lugar primario de Cristo en la Iglesia. Ninguna filosofía, idea, o argumento debe ser predicado en la Iglesia que no exalte a Cristo y su muerte en la cruz por el pecado de los hombres. Tenemos  fe en Cristo, no fe en la fe, o en las oraciones, o en la iglesia, en los líderes o en las instituciones. Solo Cristo es digno de confianza pues El es el único salvador y el autor y consumador de nuestra fe. Solo en El estamos completos.

La Biblia nos dice que debemos tener “puestos los ojos en Jesús. El autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” (Hebreos 12:2)

61. ¿Cuál es la verdadera función de la Iglesia?

En los primeros tres capítulos, Pablo ofrece su concepción sobre la unidad en Cristo. En los siguientes tres dice mucho sobre el lugar de la iglesia en el plan de Dios, para llevar a cabo esta unidad.¿ Para qué está la iglesia? ¿cuál es su verdadera función en el plan de Dios? ¿Dónde interviene la iglesia en este propósito de traer una nueva unificación a un mundo desunido? Es aquí donde Pablo da una de sus frases más importantes. La iglesia es el cuerpo de Cristo. La iglesia ha de ser las manos para la obra de Cristo, los pies para correr detrás de los que se desvían, una boca para hablar por El, un instrumento y un cuerpo por los cuales pueda obrar.

Así, pues, hallamos en Efesios una doble tesis. Primero, Cristo es el instrumento  de Dios para la reconciliación. Segundo, la iglesia es el instrumento de Cristo para la reconciliación .La iglesia debe llevar a Cristo al mundo, y dentro de ella deben caer por tierra todos los muros divisorios y las separaciones, mediante la iglesia debe realizarse y llevarse a cabo la unidad de todos los elementos discordantes. La iglesia debe predicar al Cristo en quien solamente es posible la unidad, y dentro de la iglesia debe lograrse y realizarse esa unidad. Como dice E. F. Scott: “La iglesia tiene como finalidad la reconciliación del mundo para lo que vino Cristo; y en todas sus relaciones entre si los cristianos deben tratar de realizar esta idea formativa de la iglesia”.

Etimología

Jesús se refirió solo en dos ocasiones a la iglesia (Mt 16.18; 18.17). En contraste, la expresión  Reino de Dios aparece un centenar de veces en los Sinópticos. La palabra iglesia se deriva del sustantivo griego ekkleséa (de ek-kaleo que significa llamar fuera), una asamblea pública, generalmente de orden político (de polis que significa ciudad), convocada por un heraldo oficial. Así se traduce en la LXX la palabra hebrea qajal que designa la congregación de Israel, una nueva comunidad teocrática convocada desde el cautiverio para adorar y servir a Jehová y demostrar su señorío en medio de los pueblos (Nm 10.7; Dt 31.30; 1 R 8.14; 1 Cr 13.2, 4; Sal 22.22; cf. Hch 7.38).

Esencia Y Forma

La identidad de la iglesia en el Nuevo Testamento es paradójica. La iglesia es al mismo tiempo un movimiento histórico (realidad particular) y un testimonio a la humanidad (realidad universal). A la vez santa y pecadora, se mantiene en tensión dinámica entre su realidad histórica y la anticipación escatológica, entre experiencia y fe, esperanza y experiencia, forma y esencia, presencia y señal del Reino. Sin embargo, estas tensiones no se pueden divorciar del ámbito más amplio de la misión de Dios en el mundo, ni de los diversos contextos históricos culturales en que la iglesia se desenvuelve en el Nuevo Testamento y a lo largo de su historia. En el Nuevo Testamento, en singular, iglesia se refiere a alguna congregación local y específica (Hch 11.22; 13.1), pero a veces también a varias congregaciones (Gl 1.13; Hch 9.31), aunque hay poca distinción entre el singular y el plural (cf. 1 Co 10.32; 11.16; Gl 1.13, 22), como tampoco se debe separar las varias dimensiones de la iglesia. En situaciones de hostilidad, las iglesias van perdiendo su identidad como asambleas del pueblo en su sentido más amplio. El término iglesia puede referirse a la comunidad o comunidades que se reúnen en un hogar (Ro 16.5; Flm 2), una ciudad (Hch 8.1; 1 Co 1.2) o en una provincia (1 Co 16.19; 1 Ts 2.14). A menudo en las Epístolas de Pablo iglesia designa el cuerpo de Cristo, la totalidad del discipulado, la comunidad universal de los creyentes, a lo largo de la historia. Este es el tema de Efesios, donde Pablo señala el eterno propósito redentor de Dios realizado en la iglesia en la que participan tanto gentiles como judíos. En muchos pasajes hay una nota de finalidad; la iglesia comprende el pueblo escatológico de Dios convocado para participar en la nueva edad que en Cristo inauguró.

Como instrumento de la gloria divina, la iglesia hereda todas las promesas, participa en la guerra contra Satanás y es arras de la vida eterna (Col 1.21–27; Heb 12.22–24; Ap 1.20). A la naturaleza de esta comunidad la condicionan los atributos de Jesucristo que la convoca.

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Capítulo 1:1-14

62 ¿Qué significado tiene en el griego la palabra “predestinado”?

Se refiere a la doctrina según la cual Dios ha dispuesto todo lo que ha de ocurrir, afirmando empero que El no es el autor del pecado. Dios emplea , no obstante, cosas que en sí son pecaminosas para Su propia gloria y propósitos. Por ejemplo, la crucifixión de Cristo fue causada por hombres pecadores que injustamente llevaron a la muerte a Jesús (Hech. 4:27); sin embargo, a través de esa muerte, somos reconciliados con Dios (Rom. 5:10).

Según la doctrina de la predestinación, es Dios el que decide quién ha de salvarse (Rom. 9:16) y ello no depende de los deseos de cada persona (Juan 1:13). Dios es quien dispone al cristiano para perdón: “…y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna (Hech 13:48). Asimismo, dice Pablo: “A los que antes conoció, también los predestinó para que fueran hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó.” (Rom. 8:29-30). Otros pasajes a ser examinados son Efe. 1:4,11 y Rom. 9

http://www.carm.org/espanol/dicionario/p-r.htm

Predestinación significa fijar un destino con anticipación

La palabra predestinación es una traducción de la palabra griega proorizo que es constituida de dos palabras griegas. El sufijo horizo significa marcar fuera, nombrar, decretar, determinar, u ordenar. El prefijo pro significa pre, en la frente de, con anterioridad a, o antes. Entonces, la palabra compuesta traducida predestinación significa determinar o nombrar de antemano. Esto pone una limitación sobre alguien de antemano, y trae a una persona dentro de la esfera de un cierto futuro, o destino. Por tanto, los conocidos de antemano han tenido limitaciones puestas alrededor de ellos que los traen dentro de la esfera de llegar a ser los hijos de Dios (Ef. 1:5) y de llegar a ser conformados a la imagen de Jesucristo (Rom. 8:29). Entonces, la gloria y el honor deben ser atribuidos al Dios soberano por todo recipiente de gracia.

63 Describa la esfera de nuestra predestinación.

La palabra «predestinación» proviene de la palabra griega proorizo, cuyo significado es «marcar límites», «delimitar algo antes». De tal forma que Dios, al saber en su presciencia quienes habrían de creer en Cristo, llegarían a ser «escogidos». Dice el Dr. Stanton  W. Richardson: «Dios trazó los límites para la vida de aquel como un hijo, la de una vida -sin mancha delante de él, en amor-». Esta regla solamente tiene efecto cuando la persona cree en Cristo como Salvador de su vida. El libre albedrío que Dios le dio le da la libertad de escoger a la persona en lo que quiera, mas Dios sabe de antemano, y exclusivamente Él, cuál será el camino que ella escogerá.

64 Nombre el propósito triple de nuestra predestinación.

«Karl Barth corrige en parte la visión calvinista-luterana de la predestinación. Rechaza el decretum absolutum de Calvino y la consiguiente praedestinatio gemina (reprobación-elección como algo estático y división de la humanidad en dos grandes grupos a priori). Corrige también a Lutero para quien la revelación de la gracia o elección (el evangelio) sustituye, en Cristo, a la revelación de la ira o reprobación (la ley) admitiendo así dos decretos y dos órdenes consiguientes. Para Barth, Cristo es el único decretum praedestinationis: Él es a la vez el Dios que elige y el hombre elegido. Jesús no es, pues, mero reflejo (Calvino) ni tampoco causa (Lutero y, dice, el Catolicismo) de la elección, sino la elección misma. Pero esta elección se realiza a través de una reprobación: el Dios que elige descarga sobre sí mismo su propia ira, agotada así en la cruz; sólo desde entonces -resurrección- existe la elección para el hombre.» Canal Social

  • Porque  a los que antes conoció, también los predestinó
  • para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo
  • para que él sea el primogénito entre muchos hermanos

65. ¿Cuál es la base para nuestra predestinación?

Podemos afirmar a ciencia cierta, que Dios escogió a quienes Él conocía en su presciencia: el tenía el conocimiento anticipado de los que recibirían a Cristo como su Señor y Salvador. Las Escrituras fundamentan la elección en base al preconocimiento de Dios: «Porque  a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos» (Ro.8:28). Dios conocía y sabía antes qué  hombres habrían de creer, porque en el  «creer» está la condición indiscutible para que se culmine la justificación.  Si Dios hubiese ordenado escoger para vida eterna a aquellos que ha regenerado primeramente para creer, idea arbitraria calvinista,  ¿qué obligación se podría exigir si todo está premeditadamente concluido? ¿Cuál sería el apremio puesto sobre su soberanía si el plan hubiese sido así? El verdadero propósito de Dios para los que ha escogido es: que  «sean hechos conforme a la imagen de su hijo» (Ro.8:29). Si Dios ha elegidos a los que se perderán, y a los que habrán de ser salvos bajo esta clase de elección, ¿Qué mérito bueno o positivo tendría  alguien en afanase o esforzarse en predicar el Evangelio de Salvación, si de todos modos Dios ya ha asegurado a sus salvos y separado los perdidos?  Cristo instruyó a sus apóstoles a «predicar el Evangelio a toda criatura». Él nunca fue arbitrario en ninguna manera en sus palabras como lo podemos ver, ya que por Decreto Divino, todos los seres humanos han caído de la Gracia Divina por la trasgresión de uno (Ro. 5:12; 6:23), y todos, enfáticamente, sin excepción, tienen la oportunidad para creer y ser salvos por el amor infinito de Dios, amor manifestado a un mundo encadenado en tinieblas de condenación irremediable  (Jn.3:16). En eso estriba la Gracia Salvadora, que es un don inmerecido para los hombres en general, que son pecadores, ya que «no hay ninguno solo bueno ni justo» (Ro.3:10-18).

¿Cuál es el aspecto histórico de nuestra salvación?

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,  4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,  5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,  6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,  7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,  8 que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,  9 dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo,  10 de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.  11 En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,  12 a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.  13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria. “

El aspecto histórico es:

La elección de Dios desde antes de la fundación del mundo

Nos predestinó para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,  para alabanza de la gloria de su gracia

Mediante su decreto eterno, Dios obró para que fuésemos salvos por medio del sacrificio de Jesús en la cruz del calvario, dándosenos a conocer  (revelándose) en Cristo Jesús, y obteniendo así la redención de nuestras almas, y el perdón de pecados.

Habiendo creído en él, fuimos sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia, el anticipo de nuestra  herencia, hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria, obteniendo así la vida eterna.

En la encarnación:

– Lo que se comunica es el propio ser de Dios;

– el modo de comunicación (a saber, la realidad humana) es un hecho divino; y

– el recipiente de la auto-comunicación (es decir, el ser de Jesús) se ha convertido uno con la auto-comunicación de Dios.

La revelación trascendental

(V.6, p. 207) La revelación trascendental difiere, ante todo, de la revelación natural. La revelación natural no nos dice nada acerca de la relación humana con Dios

(A). La revelación trascendental, en contraste, se convierte en el recipiente. Diviniza al ser humano, dándole a la persona una participación en la propia realidad de Dios

(B). La revelación categórica e histórica existe como un momento secundario en la revelación trascendental. Ella “media” la revelación trascendental

(C). En la Encarnación, la revelación alcanza su punto más alto.

(D).En ella, el ser propio de Dios es comunicado

A. Revelación “natural” y auténtica auto-revelación de Dios

(V.6.A., p. 207) La revelación natural “deja que Dios permanezca desconocido.” ¿Por qué? Porque la revelación natural sugiere que conocemos a Dios como un análogo al misterio de la naturaleza. Pregunta acerca de Dios, pero deja sin contestar si Dios nos quiere cerca o lejos. La revelación verdadera es un evento del diálogo. Dios habla y nosotros contestamos. La revelación natural no nos habla acerca de la relación humana con Dios. Solo un encuentro trascendental con la auto-revelación verdadera de Dios nos puede decir eso.

B. El aspecto trascendental de la revelación

(V.6.B., p. 209) ¿Qué queremos decir cuando mencionamos que Dios encuentra al ser humano en la revelación? Queremos decir que Dios se “revela” a la persona que “oye” la voz de Dios. Dios “causa” que esa persona oiga, y lo o la transforma. Nosotros le llamamos “divinización” para significar que la persona es hecha capaz de oír la voz de Dios y aceptar las posibilidades que Dios ofrece como las posibilidades propias de la persona.

Esta divinización es lo que la tradición llama la gracia “santificante” o “justificante.” Es siempre ofrecida a todas las personas. Da a la humanidad el verdadero ser de Dios. En una palabra, da trascendencia. Esa trascendencia es una vista a, y la participación en, la propia realidad de Dios.

La pregunta del espíritu humano es “contestada” por Dios. La respuesta de Dios se destina para todas las personas en la experiencia trascendental. No se ofrece como algo mas “adjunto” en la vida de una persona. No, está dentro de y es parte de la totalidad de esa vida. Es la historia de la trascendencia humana.

C. El aspecto categórico e histórico de la revelación

(V.6.C., p. 210) La auto-revelación de Dios siempre se media “categóricamente.” Se media absolutamente o sin título en un sentido particular y concreto (ve II.3.A; II.5.A; III.3.A; IV.3.A; V.4.B). Cuando algo es “categóricamente verdadero,” decimos que corresponde a una forma o la idea que subraya toda la experiencia humana. La auto-revelación de Dios se conforma con lo que los humanos pueden experimentar, a saber, la existencia histórica. Así podemos decir que esa auto-revelación de Dios siempre se media en el conocimiento objetivo.

Nosotros los humanos tratamos de interpretar nuestra experiencia de la auto-revelación de Dios por medio de proposiciones. Dios crea para nosotros la posibilidad de la salvación en y por medio de esos objetos – por ejemplo, las instituciones y los artefactos – que expresan la experiencia de la gracia. Estos objetos existen dentro de un contexto humano. Es decir, son entremezclados con el error e incluso con el pecado, pero dadas esas limitaciones, la revelación categórica e histórica se puede decir que son revelación verdadera. Sin duda, la revelación de la Iglesia, pública, oficial, y constituida históricamente es el punto culminante en la historia de la revelación categórica. Tal revelación se alcanza:

– No para un individuo, sino para una comunidad;

– por ésos a quienes llamamos profetas; y

– por Dios una manera pura (sin embargo parcial).

Esta revelación pura no ocurre por todas partes. Es sólo un momento en la historia universal de la salvación y la revelación, donde la revelación puede ser interpretada mal y puede ser depravada. En la revelación de Dios en Jesucristo, la revelación categórica se convierte en absoluta.

D. La cúspide insuperable de toda la revelación

(V.6.D., p. 212) ¿Por qué es la encarnación del Logos insuperable?

Rahner ofrece tres respuestas. En la encarnación:

– Lo que se comunica es el propio ser de Dios;

– el modo de comunicación (a saber, la realidad humana) es un hecho divino; y

– el recipiente de la auto-comunicación (es decir, el ser de Jesús) se ha convertido uno con la auto-comunicación de Dios.

El acontecimiento de Cristo es “la única cesura realmente aprehensible” o el punto decisivo en la historia de la salvación. A la luz de Jesucristo, el Antiguo Testamento se ve como una historia oficial de la revelación.

http://users.adelphia.net/~markfischer/SpRahner500.htm

¿Cuáles son los tres hechos registrados en este aspecto?

Nos dio vida v.5

aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo(A) (por gracia sois salvos),

Nos resucitó v.6

Y juntamente con él nos resucitó,

Nos hizo sentar en los cielos v.6b

y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,

Qué uso en el tiempo de Pablo explica la expresión “sellados con el Espíritu”?

“En el también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el Evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa”

Efesios 1:13

El sello del Espíritu Santo, por consiguiente, significa y realiza la pertenencia total del discípulo a Jesucristo, el estar para siempre a su servicio en la Iglesia; asimismo, implica la promesa de la protección divina en las pruebas que deberá sufrir para dar testimonio de su fe en el mundo.

Grabado cortado en distintos materiales duros tales como piedra corriente, metales o piedras preciosas, empleado para grabar un dibujo o marca específica sobre otra sustancia blanda, como barro o cera.

El uso de los sello data de la más remota antigüedad histórica en las tierras bíblicas, pues servían como firma personal cuando pocas personas sabían escribir. En Mesopotamia, donde tanto se utilizaba el barro como material para escribir, los sellos solían tener forma de rodillos; los grabados, más o menos complicados, al imprimirse sobre el barro, quedaban en forma rectangular. Más tarde prevalecieron las formas cónicas. Un agujero, practicado en el sello, permitía atravesarlo con una cuerda, para llevarlo colgado al cuello, o atado al brazo o a la cintura (Gn 38.18; Cnt 8.6). Los egipcios preferían los escarabeos, o piedras cortadas en forma de escarabajos estilizados, y esta moda influyó en el contorno de los sellos en Palestina. Se prestaba para fabricar sellos en forma de anillo, fáciles de llevar en el dedo.

Los dibujos variaban muchísimo según el siglo y la región, y esto ha proporcionado datos muy valiosos a los arqueólogos modernos. Pero por lo general el sello llevaba el nombre de su dueño, con una señal distintiva que le caracterizaba.

La primera mención bíblica del sello se halla en el triste incidente de Judá y Tamar (Gn 38.18), el cual indica su uso corriente entre personas de alguna distinción ya en la época patriarcal.

Los usos más comunes del sello eran los siguientes:

1. Como firma para ratificar un documento, por ejemplo, el documento de compraventa de Hanameel y Jeremías (Jer 32.10–14, 44).

2. Como prueba de la autenticidad de una orden real, sobre todo si intermediaba una segunda persona, por ejemplo, la acción de Jezabel en nombre de Acab (1 R 21.8); o los poderes que dio Asuero a Mardoqueo (Est 8.8).

3. Para conservar un rollo escrito, y garantizar que no se abriera sino hasta que llegara el momento señalado y, entonces, solo por la persona autorizada (Ap 5.1).

4. Para asegurar una puerta, o entrada similar, contra la intrusión de personas no autorizadas (por ejemplo, el sello sobre la tumba del Señor, Mt 27.66; cf. el sello sobre el foso de los leones puesto por el rey Darío, Dn 6.17; y el sello por el cual el ángel asegura la puerta del abismo para evitar la salida de Satanás, Ap 20.3). Una de las muchas formas de realizar esto consistía en extender una cuerda cubierta con barro y cera de un lado al otro de la abertura, para que una vez impreso el sello nadie pudiera pasar sin romperlo.

El sello se empleaba metafóricamente para indicar posesión, autenticidad, garantía o seguridad. Un libro sellado era un secreto hasta el momento de romper el sello (Dn 12.4, 9; Ap 10.4). El que recibe el testimonio del evangelio «atestigua» (en griego, esfráguisen, que significa puso su sello) que Dios es veraz (Jn 3.33), y el mismo verbo se emplea para indicar que el Padre «selló» al Hijo del Hombre como su mensajero auténtico (Jn 6.27). La CIRCUNCISIÓN de Abraham fue «el sello» de la justicia que había recibido anteriormente por la fe (Ro 4.11), y los creyentes en Corinto constituían el sello del apostolado de Pablo (1 Co 9.2); ambos garantizaban autenticidad. Los creyentes efesios fueron «sellados con el Espíritu Santo de la promesa» (Ef 1.13; cf. 2 Co 1.21s; Ef 4.30). En todos estos casos el contexto del término señala que el Espíritu Santo aseguraba cuanto habían recibido ya los fieles (en el siglo II, el BAUTISMO era considerado como un sello). El Espíritu constituye las ARRAS de cuanto habían de recibir al ser introducidos en la herencia eterna.

En el Apocalipsis el sello en la frente (por ejemplo, 7.3–8; 9.4) es señal de pertenecer a Dios.

SELLAR, SELLO

A. Verbos

1. sfragizo (sfragivzw, 4972), sellar (relacionado con sfragis, véase B). Se utiliza para indicar: (a) seguridad y permanencia, intentada, pero imposible (Mt 27.66); al contrario, de la condenación de Satanás, fija y cierta (Ap 20.3: «puso su sello sobre él»; RV: «selló sobre él»); (b) en Ro 15.28: «cuando les haya entregado este fruto» es, lit., «haya sellado este fruto»; cf. F. Lacueva: «haya asegurado la entrega a ellos del fruto» (Nuevo Testamento Interlineal, loc. cit.), la ratificación formal del ministerio de las iglesias de los gentiles en Grecia y Galacia a los santos menesterosos en Judea, por la fiel entrega de Pablo de las ofrendas para ellos; esta ayuda material era el fruto de su ministerio espiritual a los gentiles, que por su parte entregaban el fruto de haber sido hecho partícipes de las cosas espirituales. La metáfora destaca las formalidades sagradas de la transacción (Deissmann ilustra esto con los papiros de Fayyum, donde el sellado de los sacos garantiza toda la cantidad del contenido); (c) secreto y seguridad y la posposición de darlo a la luz pública (Ap 10.4); en un mandato negativo (22.10); (d) propiedad y seguridad, junto con destino (Ap 7.3,4,5, como con el nombre en v. 2; véase A); las mismas tres indicaciones son comunicadas en Ef 1.13, en la metáfora del sellado de los creyentes por el don del Espíritu Santo, al creer (esto es, en el momento de su regeneración, no después de un lapso de tiempo de su vida espiritual: «habiendo creído en Él»; en otras versiones se destaca aun más la simultaneidad en el tiempo: nvi traduce «cuando creísteis, fuisteis marcados con el sello»; rv: «En el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados». El participio aoristo señala lo terminante y completo del acto de fe); la idea de destino queda destacada por la frase «el Espíritu Santo de la promesa» (véase también 14); igual con 4.30: «fuisteis sellados para el día de la redención»; lo mismo en 2 Co 1.22, donde la voz media intima el especial interés en aquel que sella en su acto; (e) autenticación por el creyente (al recibir el testimonio del Hijo) del hecho de que «Dios es veraz» (Jn 3.33); autenticación por parte de Dios al sellar al Hijo como Dador de la vida eterna, con quizá una alusión figurada a la impronta de una marca sobre hogazas de pan (Jn 6.27).

Nota: En Ap 7, después del v. 5a, el original no repite la mención del sellado excepto en el v. 8b; de ahí la correspondiente omisión en vm, lba, nvi.

2. katasfragizo (katasfragivzw, 2696), Nº 1, intensificado por kata, intensivo. Se utiliza del libro visto en la visión en Ap 5.1 «sellado con siete sellos», la sucesiva apertura de los cuales exhibe los eventos destinados a tener lugar durante el período cubierto por los capítulos 6 a 19. En la lxx, Job 9.7; 37.7.

B. Nombre

sfragis (sfragiv”, 4973), denota: (a) sello o timbre (Ap 7.2: «el sello del Dios vivo»), emblema de propiedad y seguridad, combinado aquí con la idea de destino (como en Ez 9.4), con lo que las personas selladas quedan preservadas de destrucción y marcadas para recompensa; (b) la impresión de un sello o timbre, (1) literal, un sello sobre un libro o rollo, combinando con las ideas de seguridad y destino las de secreto y posposición de revelaciones (Ap 5.1,2,5,9; 6.1,3,5,7, 9,12; 8.1); (2) metafóricamente (Ro 4.11), dicho de la circuncisión como una autenticación de la justicia de la fe de Abraham y como un testimonio externo del pacto establecido por Dios con él; los rabinos llamaban a la circuncisión «el sello de Abraham»; en 1 Co 9.2, de los convertidos, como un sello o autenticación del apostolado de Pablo; en 2 Ti 2.19: «el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos», indicándose con ello propiedad, autenticación, seguridad y destino, y «Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo», indicativo esto de una ratificación por parte del creyente del consejo determinante de Dios con respecto a él; Ap 9.4 distingue a aquellos que serán hallados sin el sello de Dios en sus frentes [véase (a) anterior y A, Nº 11].

Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo, (Nashville: Editorial Caribe) 2000, c1999.

Qué significado tiene la palabra “arras”?

Lo que se daba como prenda o en señal de algún contrato, o el primer abono dado como seguridad del pago de toda la deuda. Difería de una «prenda», propiamente dicha, en que era de la misma especie que la cosa prometida, mientras que la prenda podía ser algo de distinta naturaleza. Aparece tres veces en el Nuevo Testamento (2 Co 1.22; 5.5; Ef 1.14), siempre refiriéndose al Espíritu Santo dado por Dios al creyente como una garantía y anticipación de las bendiciones superiores del futuro.

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Capítulo 1:15-2:10

71. Analice la oración de Pablo en 1:15-23.

72  ¿Qué es lo que expone a los hombres que resisten la Gracia de Dios a las obras de Satanás y sus huestes?

El apóstol presenta aquí el estado de separación entre judíos y gentiles, mediante un ligero examen de la condición en que vivían estos últimos: ” Sin Cristo, alejados de la República de Israel, y extranjeros a los pactos de la promesa”, por cuyas razones Vivían “Sin esperanza y sin Dios en el mundo”.( v.12)

En el sentido cristiano ” ESPERANZA” , significa expectación segura de la salvación eterna. Los gentiles no tenían esperanza, porque no conocían ni la promesa del Redentor, que había sido dada al pueblo de Dios. Por el contrario, estaban dominados por un sentido materialista de la vida. Creían que la muerte lo terminaba todo. La palabra griega que se traduce ” SIN DIOS” en el v.. 12 es “ATEOS”. Tenían muchos dioses pero no tenían al verdadero Dios.

73,¿Qué significa la frase “hijos de ira”?

Efesios 2:1-10 “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. 4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo(A) (por gracia sois salvos), 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Espiritualmente los que ahora son cristianos estaban muertos, y por eso era necesario que naciera del Espíritu de Dios para que recibiera vida y por eso es que Jesús tiene que explicar a Nicodemo, la diferencia entre nacer de la carne y Nacer del Espíritu, uno y el otro por eso Jesús le dice lo que es carne es y lo que es Espíritu es, y no solo que es carne pero si que esta en la condición pecaminosa y caída de los muertos espiritualmente destinado a una condenación eterna.

Todos sabemos que la humanidad esta destruida hundida en el pecado nacemos separados de Dios y severamente enfermos moralmente y solo buscamos la perdición estamos muertos, no hay nada espiritual de la imagen de Dios en nosotros hasta que el Espíritu Santo nos hace vivos para Dios Padre.

Por eso Pablo dice que por naturaleza humana somos hijos de Ira, Mientras que la corriente del mundo dice que por naturaleza somos hijos de Dios, pero lo que no deben confundir es que una cosa es ser creación de Dios, como los son todos los seres humanos en este planeta, pero los hijos son solo los que han nacido del Espíritu de Dios, los cuales reciben el espíritu de adopción de acuerdo con .la promesa de Dios.

Pablo nos ofrece una descripción grafica de nuestra impotencia espiritual antes de la regeneración. Él se está dirigiendo a los creyentes de Éfeso y les está describiendo la condición anterior en la cual todos ellos se encontraban. Él añade la frase “lo mismo que los demás” (2:3), presumiblemente refiriéndose a toda la humanidad. Él declara que esta condición anterior era un estado de muerte:  “estabais muertos en vuestros delitos y pecados.” De nuevo, esta muerte obviamente no es una muerte biológica, ya que él enumera actividades en las que estas personas muertas estaban envueltas.

El patrón de conducta característico de la gente muerta en delitos y pecados es descrito en términos de caminar en una corriente particular. Él la llama “la corriente de este mundo” (2:1-2). Aquí la corriente de este mundo obviamente se refiere a un curso o patrón que es opuesto al curso del cielo. Las palabras este mundo no se refieren tanto a un lugar sino a un estilo ó un punto de referencia. Estas envuelven una orientación terrenal ó mundanal.

Los cristianos y no cristianos compartimos igualmente la misma esfera de operaciones. Todos nosotros vivimos en este mundo. Sin embargo, la corriente de la persona regenerada es dirigida de lo alto. Él tiene sus ojos en el cielo y sus oídos en sintonía con el Rey del Cielo. La persona no regenerada está atada a esta tierra. Su oído es sordo a cualquier palabra del cielo; sus ojos son ciegos de la gloria de lo alto. Él vive como un cadáver andante en un cementerio espiritual.

La corriente de este mundo esta desviada del camino de Dios (Romanos 3:12). Por el contrario, él sigue una senda que es “conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia…” (Efesios 2:2).

Los muertos espiritualmente tienen un maestro. Su maestro coloca una senda para ellos, la cual siguen voluntariamente y aún con anhelo.  Este maestro es llamado el “príncipe de la potestad del aire”. Este apodo de realeza puede referirse únicamente a Satanás, el arquitecto principal de todas las cosas diabólicas. Pablo le llama “el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia”. Satanás es un espíritu malo, un ángel caído y corrupto quien ejerce influencia y autoridad sobre su horda de cautivos.

Pablo coloca delante un principio de vida. Nosotros andamos conforme al Espíritu Santo ó andamos conforme al espíritu de maldad. Agustín en una ocasión comparó al hombre a un caballo quien era montado por Satanás ó por el Espíritu Santo. Pablo continúa su vívida descripción del anterior estilo de vida no regenerado, de la persona regenerada. “Entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos” (2:3).

La atención ahora se traslada de la corriente externa y la influencia externa de Satanás al estado interior de la persona no regenerada. De nuevo vemos está como una condición universal:  “Entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo…”. La palabra clave para describir está previa condición interna es la palabra carne. Aquí Pablo hace un eco del lenguaje que Jesús usó con Nicodemo.

La palabra carne aquí no debe ser entendida como un sinónimo para “cuerpo físico”. Nuestros cuerpos en sí no son malos, pues Dios nos hizo seres físicos y vino a ser un ser humano en sí mismo. La carne se refiere a la naturaleza pecaminosa, el carácter totalmente caído del hombre.

Antes de la regeneración vivíamos solamente en la carne y para la carne. Por lo cual nuestra conducta seguía los deseos de la carne. Esto no se refiere exclusivamente a los apetitos físicos ó sexuales sino al patrón de todos los deseos pecaminosos. Pablo finaliza este dictamen universal de nuestro estilo caído al añadir: “Y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás” (2:3). Cuando Pablo habla de “por naturaleza”, él indica el estado en el cual entramos a este mundo.  El nacimiento biológico es un nacimiento natural.

La regeneración es un nacimiento sobrenatural. Los hombres no fueron originalmente creados como hijos de ira. La naturaleza original no era caída. Sin embargo, desde la caída de Adán y Eva siempre la palabra natural señala a nuestro estado de pecaminosidad innato.

Cada niño quien entra en este mundo entra en un estado corrupto. David declaró,  “He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre” (Salmo 51:5). Todos nosotros nacemos espiritualmente muertos. Nacemos muertos en delitos y pecados. En teología llamamos a esta inherente condición pecaminosa, pecado original. El pecado original no se refiere al primer pecado de Adán y Eva; sino se refiere a las consecuencias del primer pecado, la transmisión de una naturaleza corrompida a toda la raza humana.

Nosotros somos por naturaleza “hijos de ira.” ¡Cuán diferente suena esto de la noción sociablemente aceptable de que todos somos naturalmente hijos de Dios! Esta idea errónea no es solo antigua sino también común. Esta es una falsedad que gana credibilidad por su frecuente repetición. Si tu repites una mentira lo suficiente, la gente llegará a creerla.

La mentira de decir que nosotros somos por naturaleza hijos de Dios, fue la mentira que angustió a Jesús. Él fue obligado a combatirla y refutarla en su debate con los Fariseos. Los Fariseos se molestaron por el juicio de Jesús y dijeron, “Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios. Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer… El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios” (Juan 8:41-47).

Aunque la Biblia reconoce que Dios es el Padre de todos los hombres en el sentido de ser el Creador de todos los hombres, hay un sentido especial en el cual la Paternidad de Dios es definida no en términos de biología sino en términos de ética. La obediencia es la palabra operativa. Desde el punto de vista bíblico, nuestro padre es a quien nosotros obedecemos. La relación no está establecida por lazos biológicos sino por la obediencia voluntaria. Es porque los Fariseos obedecían a Satanás en lugar de a Dios, que Jesús dijo de ellos, “vosotros sois de vuestro padre el diablo” (Juan 8:44).

En Efesios 2 Pablo habla tanto de “hijos de ira” (v.3) como de “hijos de desobediencia” (v.2). Estas frases nos describen a todos nosotros en nuestro estado natural no regenerado. Cuando Pablo completa su descripción de nuestro estado no regenerado, el se dirige abruptamente y gloriosamente a una doxología que alaba a Dios por Su misericordia. La palabra de transición es una sencilla palabra sobre la cual dependen nuestros destinos eternos. Esta es quizás la más gloriosa palabra en la Escritura, la simple palabra que cristaliza la esencia del evangelio. Esta es la palabra “pero”. Esta pequeña conjunción cambia el ánimo del pasaje entero. Esta es la conexión entre lo natural y sobrenatural, entre degeneración y regeneración.

“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:4-10).

Es imposible del todo, por nuestra propia iniciativa, tratar de entrar en la gloria que Dios tiene preparada para los que le aman. La Escritura deshace fácilmente toda jactancia y toda pretendida superioridad. No es que nuestros trabajos sean en vano, o que estemos perdiendo el tiempo con la práctica de las buenas obras.

Es simplemente que Dios nos amó tanto, cuando aun éramos pecadores, que envió a su hijo (nada menos) para que por su sacrificio fuéramos libres de su justa ira, contra nuestros pecados y rebeliones.

Un muerto no puede hacer nada para vivificarse. No tiene poder alguno para nada. Solo la acción (digamos externa) de Dios, hace que los que éramos hijos de ira lo mismo que los demás seres humanos, nos volvamos (metanoia) al Dios vivo, mediante la acción y el poder del Espíritu, y en virtud de la muerte y resurrección de Jesucristo.

Insistimos y con razón en la muerte de Cristo, que con su sangre nos propició al Padre, pero en el conocimiento de que fue el mismo Padre que nos amó primero, cuando éramos cadáveres espirituales. Él nos dio salvación a costa del sufrimiento, pasión y muerte de Jesús, en el que se encarnó, para darnos la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Romanos 8,21.

Así que ya no se trata de que fuéramos al Padre porque nuestra bondad natural nos hizo aceptar el evangelio. Es que Él nos amó primero, y puso a su hijo en su misericordia, para que llevara sobre sus espaldas y sus sufrimientos, nuestros pecados y rebeliones.

Nuestra muerte espiritual, y nuestra condena consiguiente a ese estado que merecíamos sin paliativos, fue resuelta por la cruz del calvario y no por méritos anteriores, que nosotros hubiésemos podido realizar ya que, como insiste la Santa Escritura, estábamos muertos en nuestros delitos y pecados.

http://www.autorescatolicos.org/rafaelangelmaranon21.htm

Efesios 2:1-10

2:1  Y El os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados,

2:2  en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,

2:3  entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

2:4  Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó,

2:5  aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados),

2:6  y con El nos resucitó, y con El nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús,

2:7  a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de su gracia por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

2:8  Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios;

2:9  no por obras, para que nadie se gloríe.

2:10  Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.

(VLBA)

El apóstol Pablo declara a los Efesios el punto principal de su argumento explicándoles la condición de muerte espiritual en que encontraban cuando Dios los salvo (2:1-3)

Los efesios se encontraban muertos en delitos y pecados (2:1 b)

Sus vidas andaban según la corriente de este mundo (2:2 a)

Vivian impulsados por sus deseos pecaminosos (2:3 a)

Hacia cada quien su propia voluntad (2:3 b)

Por naturaleza estaban expuestos a la ira de Dios (2:3 c)

74.¿Qué significa la declaración de que los Efesios fueron vivificados y resucitados junto con Cristo?

(a)Nos dio vida.(v, 5)

Estábamos muertos espiritualmente a causa del pecado.

Fijarse en la frase ” Juntamente con Cristo”.

(b)Nos resucitó. (v. 6)

Nos resucito. Naciendo de nuevo. Jesús es la resurrección y la vida. Todo aquel que en el cree Aunque estemos muertos espiritualmente, el tiene poder para resucitarle, dándole vida espiritual

¿En qué estado nos encontrábamos, que fueron necesarios estos dos pasos en el proceso vivificador? (La contestación esta en el vs. 5)

(c) Nos hizo sentar en los cielos (v.6 b)

La frase ” con Cristo Jesús” nos habla de la realidad y de la gloria de nuestra permanencia en los cielos. Nótese que los verbos están en el pasado. Esto es así porque son bendiciones que nos fueron otorgadas en Cristo, aunque  no se cumplan en nosotros hasta que las reclamamos.

75¿Cuál era el propósito de la Gracia de Dios en ellos?

La gloria de Dios, En los siglos venideros los cristianos serán monumentos que hablarán de “las riquezas de su gracia”

76¿Cuál es la base de la obra de Dios en el hombre?

El doble aspecto de este proceso, el de la salvación:

Aspecto divino: Por gracia somos salvos

Aspecto humano: No por obras, sino por fe

Capítulo 2:11-4:16

77. ¿Cómo describe Pablo la condición de los gentiles, tanto en su aspecto social como en el espiritual, antes de la conversión?

Sin Cristo, alejados de la republica de Israel, y extranjeros a los pactos de la promesa, pro cuyas razones vivían in esperanza y sin Dios en el mundo

Los gentiles no tenían esperanza, porque no conocían ni la promesa del redentor, que había sido dada al pueblo de Dios. Por el contrario, estaban dominados por un sentido materialista de la vida. Creían que la muerte lo terminaba todo. La palabra griega que se traduce “Sin Dios” en el v.12 es Ateos. Tenían muchos dioses, pero no tenían al verdadero Dios.

78. ¿Cuál era su posición y estado después de la conversión?

Los gentiles fueron hechos ciudadanos con los santos y domésticos de Dios

79 Dé algunos hechos relativos al apostolado de Pablo, tal como se lo describe en 3:1-13.

En una forma extraordinaria Dios llamo a Pablo, y una vez convertido, lo comisionó para la evangelización de los gentiles. Por su constancia y fidelidad en el trabajo, ahora se encuentra preso en Roma.

80 Analice la oración de Pablo en 3:14-19.

“14.Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,  16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;  17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,  18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,  19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. “

1. A quién ora: A Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo (v. 14),
Y añade (v. 15): «de quien toda la familia de creyentes en el cielo y en la tierra toma su nombre» (NVI).

2. En qué postura ora: De rodillas («doblo mis rodillas», v. 14). La
postura de oración en el templo era de pie
(V. Mt. 6:5; Le. 18:11, 13).
Sentado puede ser postura apropiada para hacer meditación, pero nunca para
orar. «Orar de rodillas, dice Foulkes, aunque ha llegado a ser una actitud
cristiana normal, era antiguamente expresión de profunda emoción o anhelo
y sobre esta base hemos de entender aquí las palabras de Pablo.»

Tenemos el ejemplo de:

  • Salomón (1 R. 8:54),
  • Esteban (Hch. 7:60),
  • Pedro (Hch. 9:40),
  • Pablo (en su despedida, -Hch. 20:36; 21:5)
  • y del Señor en Getsemaní (Lc.22:41).

3. Para qué ora: Para pedir a Dios bendiciones espirituales a favor de
los creyentes de la región efesina:

A.Fuerzas espirituales para llevar a cabo la obra a la que habían sido llamados (v. 16): «Oro para que, de sus gloriosas riquezas, os fortalezca con poder en vuestro hombre interior por su Espíritu» (NVI).

«La acción del Espíritu Santo trabaja en el hombre interior que es lo que hay en nosotros de más noble y estable, ya natural y anterior a la gracia (Ro. 7:22), ya sobrenatural y posterior a la gracia (2 Co. 4:16).» El mismo autor hace notar que aquí «hombre interior» no es sinónimo de «hombre nuevo». Leal

B. Que presten atención al Divino Huésped (el Espíritu Santo) (v. 17):

«Para que habite Cristo por medio de la fe en vuestros corazones.»

El verbo griego katoikéc indica una residencia fija, permanente, al contrario de paroikéo, residir de paso, del que se deriva el pároikoi en 2:19. Es cierto que Cristo habita, por medio de su Espíritu, en el corazón de cada creyente, pero lo que Pablo desea es que todo creyente se percate bien de la presencia de tal huésped y no lo tenga arrinconado en el almacén de los recuerdos, sino entronizado en el centro del corazón y de la vida entera. La fe es la que abre a Jesús la puerta del aposento interior (comp. con Ap. 3:20).

C. Con una terminología parecida a la de Col. 2:7, ora para que perma­nezcan «arraigados y cimentados en amor».

«Muchos tienen algún amor a Dios y a sus siervos, pero es como una ráfaga, como el crepitar de los espinos bajo la olla; hace mucho ruido, pero pronto desaparece. Habríamos de desear con vehemencia que los buenos afectos se quedasen firmemente fijos en nosotros.» (M. Henry)

D. El apóstol desea este arraigo y cimentación de la fe amorosa en el corazón de los efesios, consecuencia de una residencia fija, amorosamente aceptada y convivida (comp. con Col. 2:6, 7), de Jesús en sus corazones, para que, de este modo, los efesios (v. 18), «sean capaces, juntamente con todos los santos (esto es, con todos los demás creyentes cristianos), de comprender cuan ancho y largo, alto y profundo es el amor de Cristo» (NVI).

Pablo se refiere aquí al amor redentor de Cristo a los hombres; un amor de cuatro dimensiones que «expresan la medida completa de un objeto» (Leal).

«La “largura” se extiende a través de todas las épocas desde la eternidad y por toda la eternidad; la “anchura” se extiende hasta las gentes procedentes de todas las naciones; la “altura”, a la que nadie puede alcanzar llegar, y de la que ninguna criatura nos puede arrancar; su “profundidad”, tan honda que no se puede sondear ni agotar.»(Bullinger tomada de Bengel)

Las cuatro dimensiones del amor de Cristo, mencionadas por el apóstol, se extienden tanto en las cuatro direcciones de los cuatro puntos cardinales que, en una expresión paradójica, el apóstol pone como sinónimo de com­prenderlas (v. 18), el «conocer (v. 19) el amor de Cristo, que sobrepasa el conocimiento» (lit.). «El amor de Cristo es infinita­mente mayor de lo que el hombre puede plenamente conocer o imaginar; es superior al conocimiento (I Cor.8:1), incluso al conocimiento espiritual (I Co. 13:2). Necesita hallar expresión en la experiencia, en penas y alegrías, pruebas y sufrimientos, en formas demasiado profundas para ser escrutadas en la mente humana o para ser expresadas por el lenguaje humano.» (Foulkes)

E. El fin al que todo esto tiende es algo incomparable e insuperable: «Para que seáis llenados hasta toda la plenitud de Dios» (v. 19b, comp. con 4:13). Aquí son de notar tres detalles:

El verbo está en aoristo de subjuntivo de la voz pasiva, lo que indica,
ya de entrada, una llenura inicial efectiva, semejante a la forma en que la
plenitud de la Deidad habita en Cristo (Col. 2:9).

«Los que hablan de la imposibilidad de esto están en peligro de no entender
propiamente el punto de que se trata. Por supuesto que el Dios eterno nunca
puede ser limitado a la capacidad de ninguna de sus criaturas ni de todas
ellas juntas; pero el apóstol no quiere orar por nada menos que por ver al
pueblo de Dios lleno hasta la verdadera llenura de Él mismo cual la quiere
introducir en la vida de ellos (véase en 1:23).» (
Foulkes)

La llenura de que habla Pablo habría de estar en continuo aumento
hasta (gr. eis) la llenura de Dios, la cual es inagotable. Una ilustración servirá para entender la aparente paradoja de que algo ya lleno pueda continuar
siendo llenado (V. el comentario a 5:18): Un vaso de material elástico puede
estar lleno y, sin embargo, seguir llenándose más y más al ensancharse el
vaso. Algo parecido ocurre en el creyente sediento de Dios (comp. con Sal.
42:2; 63:1).

La plenitud (gr. pléroma, el mismo vocablo de 1:23 y Col. 2:9) ha
de entenderse en sentido activo, de genitivo subjetivo: Dios es el que llena
de Sí mismo. Ése es siempre su sentido, excepto el tan discutido lugar de
1:23.

4. Doxología al inmenso poder de Dios (vv. 20,21):

«Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o pensamos, según el poder, el que (lit.) actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.»

1. Lo primero que se percibe ya a primera vista es la acumulación
de  magnitudes  como  en  una  pirámide  de   sucesivas   superaciones,
desde el hupér pánta: «por encima de todo» (lit.) hasta la triple escalada
del  adverbio huperekperissoú: «por encima de lo que sobreabunda»
(hupér+ek+perissoú).

Parece como si Pablo no hallase en el rico idioma
griego suficientes vocablos para expresar el concepto que tiene del infinito
poder de Dios, puesto en acción a favor de sus hijos.

2. Ese poder es el que actúa (el original repite el artículo que ya iba
delante de poder. V. el comentario a Jn. 10:11, donde aparece dos veces
un caso semejante) en nosotros. «Está presente en las
vidas de los hombres cuando Cristo está residiendo (v. 17) y cuando el Espíritu Santo está obrando en el hombre interior (v. 16)» (Foulkes).

3 Pablo afirma que a Dios Padre le es debida la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús (v. 21).

«La Iglesia es la esfera en que se lleva a cabo el propósito de Dios en la tierra, y aun en los cielos tendrá la tarea de proclamar la multiforme sabiduría de Dios (3:10)… Segundo, es en Cristo Jesús mismo, porque el tema del apóstol en estos capítulos ha sido el propósito de Dios “en Cristo” -Cristo el Principio, Cristo el Salvador, Cristo la Fuente de unidad.» (Foulkes)

81¿Qué es lo que hace posible la respuesta a esta oración?

“20Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, 21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén. “

82 Nombre y describa las cualidades necesarias para la unidad.

1 Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; 4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5 un Señor, una fe, un bautismo, 6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.  7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.

Unidad en las relaciones de las membresía

Unidad de la iglesia (v.4-6)

Según el Dr. Millar, los siete “un”, caen en tres grupos.

a. Una unidad de la iglesia – Un cuerpo – Un Espíritu – Una esperanza

b. La fuente o medio para conseguir esa unidad. Un señor, una fe, un bautismo

c. El divino autor de la unidad – un Dios y Padre-

83. Enumere las siete unidades.

«La unidad del Espíritu» (Efesios 4.1–6)

La primera parte de la sección práctica recalca la unidad (4.3, 13). Dios desea que Su pueblo esté unido (Proverbios 6.19; Salmos 133.1; Juan 17.20–23; 1era Corintios 1.10–13). No hay fórmulas mágicas para la unidad; es necesario que se hagan esfuerzos diligentes de parte de todo cristiano. El texto bajo estudio da dos requisitos esenciales para la unidad:

I. UNIDAD DE ESPÍRITU Y DE ACTITUD (4.1–3).

A. ¡Nuestras vidas deben guardar armonía con el gran plan y propósito de Dios! (Verso 1; Capítulo 3.)

1. ¡Esto incluye que seamos uno! (Versos 2–6.)

2. ¡Esto comienza con un espíritu de unidad! (Versos 2–3.)

B. Cuatro grandes necesidades para llevarnos bien con los demás (verso 2).

1. Humildad: No debemos tener un concepto demasiado alto de nosotros mismos

(Romanos 12.3).

2. Mansedumbre: Esta es fortaleza bajo control; un espíritu de sumisión (5.21).

3. Paciencia: Significa literalmente longanimidad, esto es, que no tengamos animosidad.

4. Soportarse los unos a los otros en amor: Debemos estar conscientes de nuestras propias fallas y «aguantar» las fallas de los demás (note Mateo 17.17).

C. Es necesario hacer un esfuerzo para guardar «la unidad del Espíritu» (verso 3).

1. Ser solícitos [diligentes]: En la NEB se lee: «no escatime esfuerzo alguno».

2. Guardar [conservar]: La unidad proviene de Dios (2.14); nuestro trabajo es mantenerla.

3. La unidad del Espíritu: Note 1era Corintios 12.13. La unidad que hemos de conservar

es la que proviene del Espíritu de Dios (note que los versículos 4–6 constituyen una sola oración en el griego).

II. UNIDAD DE ENSEÑANZAS Y PRÁCTICAS (4.4–6).

A. Debe haber un equilibrio entre un espíritu aprobado por Dios y la doctrina aprobada por Dios.

1. No podemos olvidar la doctrina y «sencillamente amar».

2. Debemos estar unidos en cuanto a los fundamentos del cristianismo (1era Corintios1.10–13, Efesios 4.13–15; Filipenses 2.2).

a. Los «siete unos» son típicos de los fundamentos (otros fundamentos incluyen la cena del Señor).

b. Asuntos esenciales, cuestiones de fe, frente a asuntos no esenciales, cuestiones de opinión (Romanos 10.l7; 14).

B. Debemos estar unidos, por causa de las cosas que tenemos en común: los «siete unos».

1. Unidad de organización: Un cuerpo (v. 4).

a. El cuerpo es la iglesia (Efesios 1.22–23; Colosenses 1.18).

b. Este no es un cuerpo «invisible», sino que se compone de cristianos

(Romanos 12; 1era Corintios 12) que son miembros de congregaciones locales (Ro. 16.16).

2. Unidad de inspiración: Un espíritu (v. 4).

a. En el contexto, este es el Espíritu Santo (que se menciona doce veces en el libro).

b. Guiados por las enseñanzas del Espíritu (6.17), somos bautizados y recibimos el Espíritu como un don (Hechos 2.38) para ayudarnos a cultivar el fruto del Espíritu (Gálatas 5.22–23).

3. Unidad de propósito: Una esperanza (ver. 4).

a. Los hombres enseñan muchas esperanzas. Una de estas es una utopía terrenal.

b. La única esperanza del cristiano es el cielo (Ro. 5.2; Col. 1.5; Tito 1.2).

4. Unidad de autoridad: Un Señor (v.. 5).

a. «Señor» significa «amo, soberano».

El Señor de nuestra vida es Jesús (Hechos 2.36). Jesús tiene toda potestad (1.22–23; Mateo 28.18).

Debemos obedecerle (Lucas 6.46). No tenemos otro amo espiritual.

b. Hay muchos a quienes se les llama «señor» (I Corintios 8.5), pero solo hay un Señor aprobado por Dios. 5. Unidad de enseñanzas: Una fe (ver. 5).

a. Es probable que esto se refiera al conjunto de enseñanzas que llamamos Nuevo Testamento (Judas 3).

b. Este es un conjunto de enseñanzas que se centran en Jesús (Jn 8.24).

6. Unidad de prácticas: Un bautismo (ver. 5).

a. Esto significa literalmente «una inmersión». De los seis bautismos que se mencionan en el Nuevo Testamento, solamente el que se ordena en la gran comisión (Mateo 28.18–20), se incluyó en Efesios como parte del plan de Dios. Note los aspectos esenciales de este único bautismo:

(1) Inmersión en agua (Hechos 8.38–39; Romanos 6.3–4).

(2) Personas que han alcanzado la edad de la responsabilidad (no niños) (Mateo 28.19–20; Marcos 16.15–16).

(3) Con el fin de ser salvos de pecado, y de ser añadidos al cuerpo de los salvos, esto es, la iglesia (Marcos 16.16; Hechos 2.38; 22.16; Gálatas 3.27).

b. Todos necesitan «un bautismo» (Hechos 19.1–5) según el modelo del Nuevo Testamento.

7. Unidad de adoración: Un Dios (verso 6).

a. La máxima fuente de unidad es Dios.

b. Los cristianos creen que Dios creó este mundo (es «Padre de todos»), lo domina («es sobre todos»), lo sustenta (es «por todos») y lo llena (es «en todos»).

c. ¡Debemos esforzarnos por agradar a Dios en todo!

84. ¿De qué habla el versículo 7 del capitulo 4?

Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.

85.¿Qué acontecimiento hizo posible el otorgamiento de dones a la Iglesia?

La expresión subiendo a lo alto nos habla de la ascensión de Cristo. Al Ascender victorioso, habiendo terminado el plan de redención, “llevó cautiva la cautividad”

86. Nombre y describa las diferentes clases de ministerios.

11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,  12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

87.¿Cuál es la primera función del ministerio en relación con el cuerpo de Cristo?

perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,  13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;  14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,  15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,   16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

88. ¿A qué meta conduce este proceso?

recibir crecimiento, para ir edificándose en amor

89.¿Qué enseña el v. 16?

Cristo es quien va uniendo a cada miembro de la iglesia, según sus funciones, y hace que cada uno trabaje en armonía, para que la iglesia vaya creciendo y cobrando más fuerza por causa del amor.

Capítulo 4:17-6:23

Describa los tres cursos de acción que los efesios deben seguir.

Andar en amar  v.5:2

Deben amar a los demás, así como Cristo nos amó y murió por nosotros. Su muerte es para Dios como el delicado aroma de una ofrenda.

Andar como hijos de luz v.8

No conocer a Dios es como vivir en la oscuridad, y antes ustedes vivían así, pues no lo conocían. Pero ahora ya lo conocen, han pasado a la luz. Así que vivan como corresponde a quienes conocen a Dios

Andar sabiamente  v.15

Tengan cuidado de cómo se comportan. Vivan como gente que piensa lo que hace, y no como tontos.

Nombre las exhortaciones y sus bases como las encontramos en los vers. 4:25-32.

  • 25 Por eso, ya no deben mentirse los unos a los otros. Todos nosotros somos miembros de un mismo cuerpo, así que digan siempre la verdad.
  • 26 Si se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no debe durarles todo el día,27 ni deben darle al diablo oportunidad de tentarlos.
  • 28 Quien antes fue ladrón, debe dejar de robar, y ahora trabajar bien y con sus propias manos. Así tendrá dinero para ayudar a las personas necesitadas.
  • 29 No digan malas palabras. Al contrario, digan siempre cosas buenas, que ayuden a los demás a crecer espiritualmente, pues eso es muy necesario.
  • 30 No hagan que se ponga triste el Espíritu Santo de Dios, que es como un sello de identidad que Dios puso en ustedes, para reconocerlos cuando llegue el día en que para siempre serán liberados del pecado.
  • 31 Dejen de estar tristes y enojados. No griten ni insulten a los demás. Dejen de hacer el mal.32 Por el contrario, sean buenos y compasivos los unos con los otros, y perdónense, así como Dios los perdonó a ustedes por medio de Cristo.

¿Qué dice con respecto a la vigilancia, a la temperancia y a las condiciones espirituales?

“Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. 2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. 3 Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos; 4 ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias. 5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.   6 Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.   7 No seáis, pues, partícipes con ellos.  8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz 9 (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), 10 comprobando lo que es agradable al Señor. 11 Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; 12 porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto. 13 Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo.  14 Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes,  Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo. 15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.  18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,  19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;  20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo  21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.”

¿Cuáles son los deberes de los padres y de los hijos?

“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo 2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; 3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor. “

¿Cuáles son los deberes de los amos y de los siervos?

Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo;   6 no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios;  7 sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, 8 sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre

9 Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.

Describa los tres puntos principales en lo que respecta al conflicto de la vida

Cristiana.

  • Relaciones entre esposos (v.22,23)
  • Relaciones entre padres e hijos (v.6:1-4)
  • Relaciones entre amos y siervos (v. 6:5-9)

96. Responda a las siguientes preguntas generales:

a.¿Cuáles dos significados tiene la palabra “arras”?

Es el titulo que da garantía a Dios de ser nuestro dueño completamente y para siempre, pro ser la inversión hecha e nosotros por el Espíritu Santo

Lo que se daba como prenda o en señal de algún contrato, el primer abono dado como seguridad del pago de toda la deuda.

Difería de una «prenda», propiamente dicha, en que era de la misma especie que la cosa prometida, mientras que la prenda podía ser algo de distinta naturaleza.

Aparece tres veces en el Nuevo Testamento (2 Co 1.22; 5.5; Ef. 1.14), siempre refiriéndose al Espíritu Santo dado por Dios al creyente como una garantía y anticipación de las bendiciones superiores del futuro.

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

b. El inconverso está muerto en pecado (Si No),

Si

c. El creyente está muerto al pecado (Si No).

Si

d. ¿Cuáles dos aspectos de la salvación aparecen en Efesios 2:8?

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;  y esto no de vosotros,  pues es don de Dios;

La Gracia de Dios y la fe

e. La ausencia de saludos personales y otras manifestaciones de Pablo (Ef.1:5; y 3:2) nos hacen creer que ésta fue una dirigida a las iglesias de Asia y no solamente para Efesios.

En último análisis, el proceso vivificador tiene un solo propósito, la eterna felicidad de los creyentes (Si No).

No.

EPÍSTOLA A LOS FILIPENSES

La iglesia de Filipos fue la primera en  establecerse en  Europa (ver Hechos 16:8-40). Filipenses es llamada en algunas ocasiones la “Epístola de la Experiencia Cristiana,” porque trata de la conducta personal mas que de la teología. Su nota predominante es el gozo de la vida cristiana.

Describa la ciudad de Filipos y el establecimiento de la Iglesia allí.

La ciudad de Filipos

Esta era la ciudad principal de Macedonia oriental (actualmente en ruinas) y desempeño un papel importante, tanto en historia profana como en la sagrada . Situada en la frontera con Tracia era una llanura fértil entre dos cordilleras de montañas.

En sus adyacencias encontraban las famosas minas de oro y plata que fueron explotadas en épocas remotas por la industria fénica, y que aun producían unos 10.000 talentos por año en el reinado del monarca Felpe de Macedonia  de quien deriva el nombre de la ciudad. El mismo era el padre de Alejandro el Grande. La cruzaba, dividiéndola en ciudades altas y bajas, la gran carretera Roma llamada Vía Egnatia, un camino empedrado, que partiendo de Dirraquio (hoy Durazzo), sobre la costa Adriática, recorría unos 900Km. Hasta llagar al Ebro en la Tracia. Desde el puerto Adriático  de Dirraquio, se cruzaba en balsas a Italia, lo que constituía uno de los tantos “caminos que conducían a Roma”.

La situación estratégica  de esta ciudad situada entre dos cadenas montañosas de los Balcanes, donde justamente, se are pasó entre el este y el oeste constituyendo una forma fácil, y natural entre  los dos continentes. Notemos aquí que la mano providencial del Espíritu Santo guiando los pasos de Pablo hacia ese punto. ¿No habría el Evangelio de cruzar lo/Balcanes? Pues este era el lugar indicado para hacerlo.

La ciudad fue constituida en la colonia romana por el emperador Augusto, punto estratégico del imperio Romano donde el idioma, el sistema monetario y las leyes eran latinas. no se pagaba impuestos como lo hacían otras tierras extranjeras, y sus habitantes gozaban de todos los privilegios de los ciudadanos romanos, entre ellos no podían ser arrestados, ni azotados, y salvo muy pocas excepciones, tenían derecho a apelar directamente al Cesar.

El establecimiento de la Iglesia

Sabemos que esta es Iglesia que Pablo fundó en Europa, cerca del año 51 DC y la historia de su fundación relatada en el capitulo 16 de hechos nos es muy familiar.

Lucas, el médico amado fue pastor de esta iglesia durante seis años (ver. Col.4:14.Se unió con Pablo en Troas: Hch. 16:10 “nos”_ Quedó en Filipos: hch. 16:40 “se fueron” Pablo regresó a Filipos 6 o 7 años después y se unió a el nuevamente: Hch. 20:5-6 ” nos” y lo acompañó hasta el fin).

Sabemos, además, que Lucas es el único escritor gentil de la Biblia. Era hombre de cultura y educación científica, dominaba el hebreo y el griego clásico, y probablemente   había estudiado en la universidad de Atenas. Es casi evidente que la ciudad de Filipos era su lugar de residencia, en donde practicaba la medicina. Quizás haya sido el   principal inspirador del desarrollo espiritual de esta iglesia ejemplar. Hasta donde sabemos, la iglesia que estaba en Filipos era la mas fiel y la mas limpia de todas las iglesias nuevo testamentarias.

Proporcione la fecha, lugar y la ocasión de la carta.

Escribió desde Roma durante su primera encarcelación, como ya hemos establecido junto con Filemón, Colosenses y Efesios. Las alusiones que encontraremos en una de las Epístolas con respecto a las otras y viceversa, indican que las tres mencionadas pertenecen a un grupo que fueron escritas y despachadas al mismo tiempo por medio de Tíquico. En cuanto a Filipenses, los eruditos no están de acuerdo en que si fue escrita antes o después de  aquellas tres, pero este no es asunto de verdadera importancia

La iglesia era pequeña y ciertamente pobre (u Co. 8: 1-3).Sin embargo había enviado repetidas veces una ofrenda a Pablo (U Co. 11: 8-9) y precisamente la ocasión para esta carta era la recepción de parte de Pablo, de una contribución enviada por medo de Epafrodito para  su sostén mientras estaba en la cárcel (2:25; 4:18). Pablo les escribió agradeciéndoles, pero al mismo tiempo haciéndoles comprender a ellos que con él o sin él seguiría viviendo y sirviendo al Señor, de manera que ellos aprendieran que cuando se ofrenda para un siervo del Señor, se ofrenda “Al Señor” y que el hecho de contribuir para su sostén no hace a los ofrendantes  merecedores en constituirse en los ” patrones” del servo de Dios.

  • Epafrodito   había expuesto su propia salud para prestar servicio a Pablo y eso le había provocado una severa enfermedad de la cual   acababa de reponerse (2:27 -30) y
  • Epafrodito mismo deseaba retornar a Filipos para mostrarse a los hermanos que se habían preocupado mucho por la salud de él .Pablo , entonces, expresándoles el mas profundo sentimiento de amor por ellos y el mas ferviente deseo por sus vidas espirituales.

Fecha: 62-63 d.c.

Exponga sobre el tema de la carta.

Esta Epístola ha sido llamada “El mas dulce de los escritos de Pablo”. También se le reconoce como la ” Epístola de la Experiencia cristiana” escrita por la mano encadenada resulta ser un cántico de gozo y amor. A través de toda ella se respira una atmósfera de amor mutuo entre Pablo y los filipenses.

No se discuten cuestiones controversiales, no hay severas reprensiones  ni se advierte, como en otras, un Pablo dolorido   por algún desorden serio. Pablo crea en ellos un clima de unidad y amor por medio de usos frecuentes palabras que sugieren comunión y cooperación tales como ” colaboradores”, “compañeros de milicias” y otras, por lo cual parece sofocar todo indicio de divisiones, las cuales, de hecho, no eran de naturaleza muy seria

También crea un clima de fe y adoración por medio de la repetición del Nombre del Señor y les hace olvidar   sus insignificantes diferencias al presentarles un admirable cuadro de Aquel, que siendo Dios no se despojo a si mismo y se humilló hasta la muerte de cruz.

Un gran erudito dijo que el resumen de la carta es : ” Me regocijo en el Señor, regocijaos también vosotros en El”

A diferencia de muchas cartas de Pablo, no se escribió Filipenses principalmente debido a problemas o conflictos de la iglesia. Su tono es de afecto cordial y aprecio por la congregación. Desde el saludo (1:1) hasta la bendición (4:23), la carta se concentra en Jesucristo como el propósito para vivir y la esperanza de vida eterna del creyente.

En esta carta, Pablo se refiere a tres problemas menores de la iglesia de Filipos: (1) Su desaliento sobre su prolongado encarcelamiento (1:12-26); (2) semillas pequeñas de desacuerdo entre dos mujeres de la iglesia (4:2; cf. 2:2-4); y (3) la amenaza siempre presente entre las iglesias de la deslealtad debida a los judaizantes y a los que se ocupaban de lo terrenal (cap. 3). Con relación a esos tres problemas posibles, Pablo ofrece la más rica enseñanza acerca de

1. La alegría en medio de todas las circunstancias de a vida (e.g., 1:4,12; 2:17,18; 4:4, 11-13)

2  La  humildad y el servicio cristianos (2:1-16) y

3 el valor supremo de conocer a Cristo (cap. 3).

Características especiales

Son cinco las características especiales de esta carta. (1) Es muy personal y afectuosa; refleja la estrecha relación de Pablo con los creyentes de Filipos. (2) Es muy cristocéntrica; refleja la estrecha relación de Pablo con Cristo (e.g., 1:21; 3:7-14). (3) Contiene una de las más profundas declaraciones cristológicas de la Biblia (2:5-11). (4) Es la “carta de la alegría” del NT. (5) Presenta una norma vigorosa de la vida cristiana, incluso el vivir humildemente como siervo (2:1-8), el proseguir hacia la meta (3:13,14), el alegrarse en el Señor siempre (4:4), el ser libres de la ansiedad (4:6), el estar contento en toda circunstancia (4:11) y el hacer todas las cosas mediante la gracia que concede Cristo para dar poder (4:13).

Cuente las veces que aparece la palabra “gozo” o alguno de sus derivados (“gozándome”,”regocijo”, etc.) en esta epístola.

1:4 siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros,

1:18  ¿Qué,  pues?  Que no obstante,  de todas maneras,  o por pretexto o por verdad,  Cristo es anunciado;  y en esto me gozo,  y me gozaré aún.

1:25  Y confiado en esto,  sé que quedaré,  que aún permaneceré con todos vosotros,  para vuestro provecho y gozo de la fe,

2:2  completad mi gozo,  sintiendo lo mismo,  teniendo el mismo amor,  unánimes,  sintiendo una misma cosa.

2:28  Así que le envío con mayor solicitud,  para que al verle de nuevo,  os gocéis,  y yo esté con menos tristeza.

2:29  Recibidle,  pues,  en el Señor,  con todo gozo,  y tened en estima a los que son como él;

3:1  Por lo demás,  hermanos,  gozaos en el Señor.  A mí no me es molesto el escribiros las mismas cosas,  y para vosotros es seguro.

4:1  Así que,  hermanos míos amados y deseados,  gozo y corona mía,  estad así firmes en el Señor,  amados.

4:4  Regocijaos en el Señor siempre.  Otra vez digo:  ¡Regocijaos!

Total=10 expresiones

Capítulo 1

101.    Según el v. 7 los filipenses eran conjuntamente participantes con Pablo, ¿en qué?

1:7  como me es justo sentir esto de todos vosotros,  por cuanto os tengo en el corazón;  y en mis prisiones,  y en la defensa y confirmación del evangelio,  todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia.

En el v. 9 ¿qué pide Pablo en oración?

1:9  Y esto pido en oración,  que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento,

En los vs. 10 y 11 la petición se estructura en tres “para que” ¿cuáles son?

  • para que aprobéis lo mejor,  a fin de que seáis sinceros e irreprensibles
  • para el día de Cristo, llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo,
  • para gloria y alabanza de Dios.

En qué resultaron las prisiones de Pablo según los vs. 12 y 14?

1:12  Quiero que sepáis,  hermanos,  que las cosas que me han sucedido,  han redundado más bien para el progreso del evangelio,

1:13  de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio,  y a todos los demás.

1:14  Y la mayoría de los hermanos,  cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones,  se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor.

¿Qué es lo que produjo gozo en Pablo? (15-18)

Algunos,  a la verdad,  predican a Cristo por envidia y contienda;  pero otros de buena voluntad.

Los unos anuncian a Cristo por contención,  no sinceramente,  pensando añadir aflicción a mis prisiones; pero los otros por amor,  sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio.

¿Qué,  pues?  Que no obstante,  de todas maneras,  o por pretexto o por verdad,  Cristo es anunciado;  y en esto me gozo,  y me gozaré aún.

106 Escriba un breve comentario sobre los vs. 15,18, 20 y 29.

107 Cuál es el elemento determinante en la vida de Pablo que se ve en el v. 21 y en el v. 22?

21  Porque para mí el vivir es Cristo,  y el morir es ganancia.:22  Más si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra,  no sé entonces qué escoger.

108 según el veas. 23, ¿qué es mejor vivir o morir?

1:23  Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho,  teniendo deseo de partir y estar con Cristo,  lo cual es muchísimo mejor;

109.¿Qué es más necesario y por qué? vs. 24-25

1:24 pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.

1:25 Y confiado en esto,  sé que quedaré,  que aún permaneceré con todos vosotros,  para vuestro provecho y gozo de la fe,

110 Según los vs. 27 y 28, ¿qué deseaba Pablo para ellos?

1:27  Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo,  para que o sea que vaya a veros,  o que esté ausente,  oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu,  combatiendo unánimes por la fe del evangelio,

1:28  y en nada intimidados por los que se oponen,  que para ellos ciertamente es indicio de perdición,  mas para vosotros de salvación;  y esto de Dios.

112 ¿Qué dicen los siguientes pasajes acerca de los sufrimientos?

Hch. 14:22; Ro. 5:3; I Tes.3:4; I Pe. 3:14; 4:16; II Tim. 3:12; 2:12

Cap 2

113.¿Qué cosas dice Pablo en los vers. 2-4 acerca de la comunidad en la Iglesia?

  • completad mi gozo,
  • sintiendo lo mismo,
  • teniendo el mismo amor,
  • unánimes,
  • sintiendo una misma cosa.
  • Nada hagáis por contienda o por vanagloria;  antes bien con humildad,
  • estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;
  • no mirando cada uno por lo suyo propio,  sino cada cual también por lo de los otros.

114.¿Por qué Pablo no tenía a ningún otro obrero para enviar a Filipos?

2:19  Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo,  para que yo también esté de buen ánimo al saber de vuestro estado;

2:20  pues a ninguno tengo del mismo ánimo,  y que tan sinceramente se interese por vosotros.

2:21  Porque todos buscan lo suyo propio,  no lo que es de Cristo Jesús.

2:22  Pero ya conocéis los méritos de él,  que como hijo a padre ha servido conmigo en el evangelio.

2:23  Así que a éste espero enviaros,  luego que yo vea cómo van mis asuntos;

2:24  y confío en el Señor que yo también iré pronto a vosotros.

2:25  Más tuve por necesario enviaros a Epafrodito,  mi hermano y colaborador y compañero de milicia,  vuestro mensajero,  y ministrador de mis necesidades;

2:26  porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros,  y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado.

2:27  Pues en verdad estuvo enfermo,  a punto de morir;  pero Dios tuvo misericordia de él,  y no solamente de él,  sino también de mí,  para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

2:28  Así que le envío con mayor solicitud,  para que al verle de nuevo,  os gocéis,  y yo esté con menos tristeza.

2:29  Recibidle,  pues,  en el Señor,  con todo gozo,  y tened en estima a los que son como él;

2:30  porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte,  exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí.

115.¿Cuál fue el “sentir” de Cristo Jesús según los vs. 6-8?

2:6  el cual,  siendo en forma de Dios,  no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,

2:7  sino que se despojó a sí mismo,  tomando forma de siervo,  hecho semejante a los hombres;

2:8  y estando en la condición de hombre,  se humilló a sí mismo,  haciéndose obediente hasta la muerte,  y muerte de cruz.

116.¿Qué hizo Dios el Padre? (9)

Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo,  y le dio un nombre que es sobre todo nombre,

117.¿A qué se refiere la expresión “por lo cual”?

Por su obediencia a la voluntad del Padre

118.¿Qué significa “ocupaos de vuestra salvación” en v. 12?

Por tanto,  amados míos,  como siempre habéis obedecido,  no como en mi presencia solamente,  sino mucho más ahora en mi ausencia,  ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,

Este es un pasaje controversial: hay dos opiniones:

1) “Los creyentes salvados por gracia .deben ocuparse en la realización de su salvación hasta el final. Si dejan de hacerlo, perderán la salvación recibida. (I) No deben su salvación con simples esfuerzos humanos, sino mediante la gracia de Dios y el poder del Espíritu que reciben.

(II) Para realizar su salvación el creyente debe resistir al pecado y seguir los deseos del Espíritu Santo que vive en él. Eso comprende un esfuerzo constante a fin de usar cada medio que Dios ha provisto para derrotar el mal y revelar la vida de Cristo. De modo que la realización de la salvación enfoca la importancia de la santificación (véanse Gál 5:17).

(III) El creyente realiza su salvación acercándose siempre a Cristo (véase Heb 7:25) y recibiendo el poder para tener la voluntad y actuar de acuerdo con los propósitos de Dios (véase v. 13, nota). Así que los creyentes son colaboradores de Dios “(I Cor. 3:9) para llevar su propia salvación a buen término en el cielo.

(IV) La realización de la salvación es de importancia tan vital que debe efectuarse “con temor y temblor” (nota de pie de página Nº 438, Biblia de estudio Pentecostal)

2)“Dice (v. 12b): «Llevad a cabo continuamente (gr. katergázesthe, en presente de imperativo) vuestra propia salvación con temor y temblor.» Es la cuarta y última vez que Pablo usa esa última expresión. Es, pues, algo en lo que se pide a los fieles de Filipos (y a todos nosotros) comportarse con sentido de respeto y de responsabilidad, Que no se trata de la «salvación eterna» (contra A. Segovia) es claro por dos detalles:

(I) Es algo que los filipenses deben llevar a cabo, continuamente, lo cual la salvación eterna no es por obras (Ef. 2:9);

(II) es algo que deben llevarse a cabo continuamente, lo cual pugna también con lo que de la salvación eterna leemos, por ejemplo, en Ef. 2:8 (pretérito perfecto). Lenskl (luterano) se equivoca miserablemente al pensar que se trata de conservar la salvación adquirida, siendo así que la preservación está en las mismas manos del que dio la salvación (comp. Jn. 10:28-30; Ro. 8:29-39; Fil. 1:6)

No queda, pues, otra alternativa sino la de que Pablo se refiere aquí a la salvación en su etapa progresiva o santificación personal, en la que si hay cooperación por parte del hombre (comp. con I Cor. 15:10). Si hay quo llevarla a cabo con temor y temblor es por ser conscientes de nuestra propia debilidad, en virtud de la cual podemos caer (I Cor. 10:12), pero no perder la salvación adquirida, si es que somos genuinamente salvos. Lo que si es cierto, y ha de preocupar a los creyentes carnales e indolentes, es que se puede perder la certeza subjetiva (aunque no la seguridad objetiva) de dicha salvación. De ahí la exhortación de Pedro (II Pe. 1:10, 11) a consolidar nuestro llamamiento y nuestra elección, para obtener, no simplemente entrada sino amplia entrada en el reino.

Esto mismo se pone de relieve en el v. 13, estrechamente conectado con el v. 12: «Porque es Dios quien obra (el ya conocido verbo energueín en vosotros el desear y hacer lo que a él le place» (NVI). Este versículo incluye una doble razón del «respeto y sentido de la responsabilidad» que hemos de ejercitar en la práctica de nuestra santificación:

A) Sabiendo que estamos cooperando con Dios en una obra en la que él lleva la iniciativa,

B) Sabiendo, para consuelo nuestro, que, detrás de nuestro querer y hacer y sosteniendo nuestra debilidad, está Dios con su influjo eficaz (previo, simultáneo y consiguiente), pero de tal naturaleza que no fuerza nuestro albedrío ni nos exime de la responsabilidad personal.”

Comentario Exegético Devocional a Toda la Biblia, Mattew Henry, 2 Tomo 5, Pág. 210, Edit Clie, Trad. al español por Francisco La Cueva, 1989

119. Según el v. 1 4 debemos servir al Señor siempre sin ¿qué?

Haced todo sin murmuraciones y contiendas

120Transcriba el v. 1 5. Estúdielo de memoria.

“Para que seáis irreprensibles y sencillos,  hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa,  en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;”

121. ¿Qué significa la palabra “asidos” en el v. 1 6?

asidos de la palabra de vida,  para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano,  ni en vano he trabajado.

Asidos de la palabra: o, Manteniendo firme la palabra; también puede traducirse por ofreciendo la palabra.

122. En los vs. 4 y 21 encontrarnos a creyentes ocupándose “de lo suyo” solamente y no de los otros, ni de la obra del Señor. En contraste con esto encontramos en éste capitulo el “sentir” de algunos siervos del Señor y del Señor mismo.

v.4 no mirando cada uno por lo suyo propio,  sino cada cual también por lo de los otros.

v. 21 Porque todos buscan lo suyo propio,  no lo que es de Cristo Jesús.

v. 21  pues todos buscan sus propios intereses y no los de Cristo Jesús. Rv 95

“Hay ministros que predican, enseñan, pastorean o escriben, no por un genuino interés en la difusión del evangelio, sino por su propio interés, su gloria, su prestigio y su ambición egoísta. En lugar de procurar agradar al Señor Jesucristo, procurar n mas bien complacer a las personas y ganar su favor (v. 20,21; 1:15;II Tim. 4:10,16). Tales ministros no son verdaderos siervos del Señor.”

¿Cuál fue el sentir de Cristo Jesús?

Obedecer al padre, humillándose y aceptar la voluntad del Padre, dando su vida en la cruz.

“5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. “

¿Cuál fue el “sentir” de Pablo?

Su deseo era honrar a Cristo y promover el evangelio.

Sabia que no iba a ser avergonzado, y que gracias a las oraciones de los hnos. filipenses, saldría de la prisión-

En medio de los problemas Pablo mostraba tranquila confianza. Él estaba seguro de que los creyentes de Filipos continuarían en su andar cristiano, se regocijaba de que sus tribulaciones daban nuevo ánimo a los creyentes en todas partes y confiaba en que saldría delante de sus tribulaciones.

¿Cuál fue el “sentir” de Epafrodito?

“25 Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades;   26 porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado.“

Por medio de este varón habría de enviarse esta carta pues él se ofreció para ello, porque tenía el deseo de volver a ver a sus hermanos (v.26a). Si mi querido hermano hacer de nuevo esos 1100Km. Entonces dice Pablo de él: en primer lugar lo llama hermano, digno de notar esto, pues por ejemplo a Demas nunca lo llamó hermano. “Colaborador” (gr. sunergón) Es decir, que estaba al servicio de Dios y del ministerio de Apóstol (comp. 1Co 3:9) “y compañero de milicia” (v.25), es decir, que este varón era un ferviente luchador, como Pablo, por la extensión del evangelio. Continua diciendo; “el cual es también enviado (gr. apóstolon) vuestro y servidor (gr. leitourgón, ministrador de servicios religiosos) de mi necesidad” (v.25). Si unimos este versículo con el (v.30) notaremos que las escrituras nos declara que este varón cumplió cabalmente con una doble función, llevó la limosna para aliviar la necesidad que el apóstol padecía (v.4:18) y le fue útil en la ministración de la palabra de Dios, los hermanos de Filipos no podían ir a visitar a Pablo y compartir algún culto de adoración, Epafrodito suplió también esta necesidad, dice el (v.30) “que, a causa de la obra de Cristo, ha estado a punto de morir, tras arriesgar la vida para prestarme en lugar vuestro el servicio (gr.leitourgón, liturgias) que vosotros no podías” (N.B.E).

Para alcanzar este objetivo Epafrodito tuvo en poco o puso en segundo lugar su salud, pues dice “arriesgo”, de su voluntad, por un propósito que consideró más importante. Y “estuvo enfermo, al borde de la muerte” (v.27). Pablo agrega, “pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza” (N.V.I), esto es, añadir tristeza a la ya existente por la enfermedad de su hermano y compañero de milicia, se ve que la oración ferviente de los hermanos había sido oída y por consecuencia Epafrodito levantado por el poder de Dios. Se ve que este varón era de los que decía “es mejor arder por Cristo que oxidarse en la banca”, pues ni bien fue restaurado pidió volver a sus hermanos para que estos sean consolados con su presencia (v.28). ¡¡¡Señor necesitamos de estos varones en tu mies!!!. Dios nos bendiga ricamente.

¿Cuál fue el “sentir” de Timoteo?

Como Pablo, Timoteo vivía  para otros, no para sí mismo

123. ¿Cuál es el “sentir” suyo?

“Servir al señor”

124 Haga una lista de las cosas que Ud. puede hacer en la esfera donde se mueve no mirando “lo suyo propio” sino para el bien de otros y para la gloria de Dios.

Capítulo 3

125 ¿Cuáles son las evidencias de la carne que se pueden ver en los vs. 2, 3,4-7, 9,14-16,18-19?

2 Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo.

Los judíos llamaban «perros» a los gentiles; aquí Pablo, con sarcasmo, aplica el término a los mismos judíos que querían imponer a los creyentes la circuncisión así como otros ritos.

En Filipos, había una congregación maravillosa (4:1), pero el peligro comenzaba a amenazarla. Es muy posible que últimamente los informes hablaran de un renovado y furioso ataque contra la misma esencia del evangelio de la salvación por medio de Cristo y de él solo. Sea como lucir, Pablo emplea un lenguaje duro para prevenirles del mal. Habla de Ion perros, de los malos obreros, de la mutilación.

Se ha dicho que el lenguaje de Pablo experimenta aquí un cambio repentino; que inesperadamente pasa de las palabras tiernas y cariñosas de la aguda censura y a la denuncia; y que por esta razón esta sección debe pertenecer a otra carta. Yo no puedo estar de acuerdo con esta forma de ver las cosas. Ciertamente hay en las palabras del apóstol algo que raya en la fogosa vehemencia; pero un aviso apremiante contra un peligroso enemigo no indica, necesariamente, falta de amor. Por el contrario, cuanto más profundo es el cariño que un padre siente por su hijo, tanto más profunda será su angustia al verlo continuamente amenazado por astutos enemigos, y tanto más ardientes y apremiantes serán sus advertencias. Y esto es lo que ocurre en el presente caso. Lo que Pablo escribe en el v. 2 está en perfecta armonía con el tierno calificativo del v. 1, donde él se dirige a los miembros de la iglesia filipense como “hermanos míos”.

Ahora bien, cuando Pablo describe a los enemigos como perros, malos obreros, la mutilación, él tiene en mente sólo una clase de adversarios y no tres tipos diferentes de ellos. Esto se ve claramente por el contexto, el cual en el presente párrafo trata solamente de un enemigo: la mutilación en contraste con la circuncisión (véase 3a).

Asimismo, también en 3b se da una triple descripción de un tipo de personas, a saber, los verdaderos adoradores de Dios.

Mas cuando Pablo habla del enemigo, ¿en quién piensa exactamente? Que los judíos son los que están en su mente, es claro por el uso del término “la mutilación” y por el argumento de los vv. 2-6. Pero, ¿qué judíos eran aquellos? ¿los que desgraciadamente seguían rechazando a Cristo? ¿o los que le habían confesado, pero que afirmaban tercamente que para alcanzar la salvación—al menos salvación completa—era necesario para todos, tanto gentiles como judíos, guardar la ley de Moisés y sobre todo, ser circuncidados? Para ahorrar tiempo y espacio, de aquí en adelante llamaré judíos al primer grupo y judaizantes al segundo. Según yo veo las cosas, este último grupo era el que Pablo tenía en mente. Las palabras que aquí se emplean ofrecen un paralelismo sorprendente con la denuncia que hace Pablo de los maestros judaizantes en su epístola a los Calatas (1:6-9; 3:1; 5:1-12, nótese especialmente el v. 12; 6:12-15) y en 2 Corintios (11:13, cf. “obreros fraudulentos” allí y “malos obreros” aquí en Filipenses). Ciertamente los judíos seguían a Pablo en sus viajes misioneros, para contradecir su mensaje (Hch. 13:50; 14:2, 19; 17:5, 13; 18:12; etc.), y en cierto modo, lo mismo hacían los judaizantes Hch. 15:1). La teoría de que esta última oposición cesó completamente después del concilio de Jerusalén (Hch. 15:6-29), no puede ser demostrada. Todo lo contrario; si no, ¿por qué fue necesario que Pablo escribiera Calatas? Y, ¿no es cierto que aun las Epístolas Pastorales (posteriores a Filipenses) combaten una herejía compuesta del error de los judaizantes mezclado con elementos de otras mentiras siniestras? (Véase el C. N. T. sobre las Epístolas Pastorales).

Cuando Pablo reflexiona sobre el hecho de que los judaizantes están atacando la doctrina de la salvación por la sola gracia y que tratan de sustituirla por una mezcla de favor divino y mérito humano, ¡Con énfasis especial en este último, les arroja al rostro el escarnecedor epíteto que ellos solían dar siempre a los gentiles. Perros los llama; y no precisamente de los que se tienen en los hogares y a los que se los guarda con cariño, sino de los que andan sueltos, sin amo, salvajes y asquerosos, perros que se pueden ver en cualquier parte, vagando por la basura y las inmundicias de la calle. Al comparar a los judaizantes Con estos repugnantes comedores de basura, Pablo tiene en mente todos o, por lo menos, algunos de los siguientes detalles:

¿Son estos perros (1) sucios e inmundos (Pr. 26:11; cf. 2 P. 2:22; Mt. 7:6; Ap. 22:15)? Así son también los judaizantes en cuanto a los motivos que los impulsan. ¿Estos (2) aúllan y gruñen (Sal. 59:6)? También los judaizantes profieren clamores y airadas palabras contra la verdadera doctrina. ¿Son (3) codiciosos y desvergonzados (Is. 56:11)? Esos también quisieran devorar la iglesia. ¿Son estos perros (4) despreciables (2 S. 9:8; 16:9; 2 R. 8:13)? También lo son los judaizantes. Se podrían añadir otras características comunes a los perros y a los judaizantes; tales como, (5) insolencia, (6) astucia y (7) vagancia. La metáfora era en verdad adecuada.

Obreros llama Pablo también a estos hombres. Sí, son obreros de la iglesia; y es precisamente dentro de ella donde, como miembros, reconocidos en cualquier lugar, llevan a cabo su obra. ¡Son misioneros y propagandistas! ¿No ha habido—y no hay siempre—una aguda necesidad de obreros? Cf. Mt. 9:37, 38. Sí, pero nótese el término calificativo: malos obreros. Estos hombres son trabajadores perversos y malignos. Cf. “obreros fraudulentos” (2 Co. 11:13) y “obreros de iniquidad” (Le. 13:27). En ningún modo son “obreros de justicia”. En vez de ayudar a la buena causa, lo que hacen es perjudicarla, destruirla. Apartan la atención de Cristo y su perfecta redención, y la fijan en un caduco ritual, en méritos y logros humanos, insistiendo en su perpetuación y aplicación. Este es el grupo que Satanás emplea en su obra demoledora. Sí, está trabajando arduamente para demoler el bello palacio de la paz y de la gracia de Dios.

3 Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.

Pablo compara la circuncisión física con ciertas costumbres paganas.

Pablo afirma contundentemente en versículo 3 que “los verdaderos circuncidados, adoran a Dios movidos por su Espíritu, y ponemos la confianza en las cosas de la carne.

La punzante parodia continúa cuando Pablo añade: la mutilación, nombre que despectivamente se da aquí a los que se empeñaban en circuncidarse solamente el prepucio del cuerpo, pero no el del corazón. El apóstol contrasta la mutilación con la circuncisión.™

Lo que Pablo quiere decir cuando censura así a los judaizantes ante su empeño por el rito externo de la circuncisión, como si el mero rito, sin una consagración interna del corazón, fuese de algún valor, lo declara él mismo con estas palabras: “Porque no es judío el que lo es en lo exterior, ni es circuncisión la circuncisión exterior de la carne;   i sino que es judío el que lo es en lo interior y es circuncisión la del corazón, según el espíritu, no según la letra. La alabanza de éste no es de los hombres, sino de Dios” (Ro. 2:28, 29). Para circuncisión de  i corazón cf. Lv. 26:41; Dt. 10:16; 30:6; Jer. 4:4; Ez. 44:7; de oído, Jer. 6:10; y de labios, Ex. 6:12, 30. Esta es circuncisión cristiana (Col. 2:11, 12). Por otra parte, la circuncisión meramente del cuerpo, especialmente cuando es hecha y defendida por aquellos que profesan creer en Jesús como Salvador, no sólo no sirve para nada, sino que es totalmente negativa. Es una verdadera mutilación, un desgarramiento, la ruina espiritual, pues a todo aquel que recibe esta clase de circuncisión, Cristo no le aprovechará de nada (Gá. 5:2; cf. 1:6-8). ¡Estará más lejos de Jesús como jamás antes lo estuvo!

Cuidado de tales líderes, dice Pablo, porque, no ellos, sino la circuncisión somos nosotros. Nosotros los cristianos, llamados de entre los judíos y los gentiles, somos los verdaderamente circuncisos (Ro. 9:24). El judío no es mejor que el gentil (Ro. 3:9). “No hay diferencia; por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Siendo justificados gratuitamente por su gracia, por medio de la redención que es en Cristo Jesús” (Ro. 3:24). Esta iglesia judeo-gentil, la iglesia en la que ni la circuncisión ni la incircuncisión vale nada, es el Israel de Dios (Gá. 6:16). Todos los que pertenecen a esta iglesia tienen a Abraham como padre (Gá. 3:9, 29). La pared intermedia que separaba a judíos y gentiles ha sido derribada por completo, y jamás será reedificada.

Los unos y los otros tienen entrada por un mismo Espíritu al Padre (Ef. 2:14, 18).

El lenguaje no podía ser más claro. La idea de que Dios aún hoy día tiene dos grupos favoritos—por una parte la iglesia y por otra los judíos—es completamente antibíblica. Además lo que Pablo enseña aquí está en perfecta armonía con las demás enseñanzas de las Escrituras. Jesús dijo: “También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño y un pastor” (Jn. 10:16). Y Pedro aplica a la iglesia neotestamentaria los mismos términos que en la antigua dispensación pertenecían al pueblo de Israel. El escribe: “Mas vosotros sois un linaje escogido, un real sacerdocio, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios” (1 P. 2:9).

A continuación viene una triple descripción de los verdaderos circuncisos. Y, a pesar de que en esta descripción hay tres elementos gramaticales paralelos, los puntos segundo y tercero describen esencialmente la misma característica, primero en forma positiva y luego en negativa. Por tanto, hay solamente dos características distintivas. La primera es: los que adoramos por el Espíritu de Dios.127 Su adoración religiosa es guiada por el Espíritu y es rendida por aquellas personas que han sido renovadas y vigorizadas por El. Por tanto, procede completamente del corazón y no es afectada por consideraciones físicas. No tiene por qué preguntarse: ¿Están circuncidados o no los adoradores?” “¿Ha de ser una bella catedral el lugar de adoración o basta con una simple casa?” “¿Debemos adorar en el monte Gerizim o en Jerusalén?” (Jn. 4:19-24).

La característica distintiva es expresada positivamente como sigue: y nos gloriamos en Cristo Jesús. Pablo es muy dado a usar los términos sinónimos de gloriarse, jactarse, alabarse. Los emplea unas 35 veces (véase Fil. 1:26), la mayoría de ellas en 1 y 2 Corintios. En el resto del Nuevo Testamento aparecen solamente dos versículos (Stgo. 1:9; 4:16). Al apóstol le gusta el bello pasaje de Jer. 9:23, 24 I y lo cita en forma abreviada en 1 Co.  1:31 y en 2 Co. 10: 17. Aquellos cuyos corazones—y también sus labios y oídos—han sido circuncidados, se glorían en el Señor y sólo en el Señor. Y los que así se glorían descansan plenamente en Cristo Jesús, el Ungido Salvador, en su persona y en su obra. Se glorían en su cruz, o sea, en su expiación, como único fundamento de su salvación. La presencia de Cristo es su consolación. Su poder les da fuerza para sufrir la persecución.

4 Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: 5 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.

La forma negativa de lo que hemos considerado, se expresa como sigue: y no confiamos en la carne. Es lógico pensar que si una persona se gloría constantemente en Cristo Jesús, no pondrá su confianza en la carne, porque ¿qué es la carne? En términos generales, la carne es cualquier cosa fuera de Cristo en la que uno basa su esperanza para salvación. En el presente contexto se refiere simplemente a los privilegios y logros humanos de carácter ceremonial, hereditario, legal y moral (nótese la propia explicación que Pablo da en los w. 4-6).

Es el yo carnal, considerado como base de seguridad eterna.129 Y era en este yo en el que los judaizantes confiaban. Se gloriaban en la carne. En efecto, el término les cuadra perfectamente, no sólo en su sentido más amplio, como hemos visto, sino también en su sentido restringido, pues ellos insistían en la circuncisión de la carne en su aspecto físico v literal.

Sin embargo, los verdaderos circuncisos no ponen su confianza en la carne, sino solamente en Cristo.

Pablo ha estado diciendo: “Porque la circuncisión somos nosotros, los que adoramos por el Espíritu de Dios, y nos gloriamos en Cristo Jesús, y no confiamos en la carne”. Volviendo ahora del nosotros al yo, continúa:

9 y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;

Cuando Pablo reflexiona sobre el hecho de que los judaizantes están atacando la doctrina de la salvación por la sola gracia y que tratan de sustituirla por una mezcla de favor divino y mérito humano,

Pablo no pone su confianza en al Ley de Moisés, para ser justificado delante de Dios, sino en la Gracia de Dios y en su justicia. Pablo se gloría en la obra de la cruz de Cristo, o sea, en su expiación, como único fundamento de su salvación. La presencia de Cristo es su consolación.

El legalismo es antibíblico.

14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 15 Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. 16 Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.

V.v.12-16. Podemos ver a Pablo como una especie de «tenedor de libros espiritual» calculando sus ganancias y pérdidas. En esta sección es un corredor, que se esfuerza por alcanzar la recompensa. Pablo no dice que corramos para alcanzar el cielo.

¿Cómo alcanzamos la meta que Dios ha fijado para nosotros?

Por un lado, debemos ser sinceros con nosotros mismos y admitir dónde estamos, como Pablo declaró: «no que lo haya alcanzado» (v.12). Debemos poner nuestros ojos de la fe en Cristo y olvidándonos del pasado: los pecados y fracasos pasados, y también los éxitos pasados.

Nuestro llamamiento es un «supremo llamamiento» y un «llamamiento celestial»; y si vivimos para este mundo, perdemos la recompensa, (no la salvación) que va con nuestro supremo llamamiento.

v.17-21. Pablo expresa gran tristeza en una carta que de otra manera sería llena de gozo. Él llora por los que se dicen creyentes, pero cuyas vidas llevan el fruto de una mente carnal: “sólo piensan en lo terrenal”, lo que quiere decir que piensan únicamente en este sistema mundanal y aquello que le ofrece; viven para la carne, porque su dios es el estómago; y su fin es destrucción. Estas personas son enemigas de la cruz de Cristo. Esa cruz derrotó al sistema mundanal y a la carne; la cruz habla de sacrificio y sufrimiento, (algo que muchos creyentes desean olvidar) ¡Qué cosa tan terrible ser enemigos de la cruz de Cristo y sin embargo decir ser creyente!

Cuando las personas llegan a ser miembros de la familia de Dios sus nombres fueron escritos en el cielo desde antes de la fundación del mundo. Esto quiere decir que viven para la gloria de Dios. En muchas ocasiones las leyes del cielo estarán en conflicto con las de la tierra, pero nuestra responsabilidad es obedecer a Dios, no a las personas

4.1-20. ¡Ansiedad, afán,  preocupación! ¡Cuantos creyentes pierden el gozo y la paz a causa de la ansiedad! En este capítulo Pablo nos asegura que la mente gobernada por Dios nos libra de toda preocupación.

Por supuesto, que el creyente que no tiene un solo sentir, ni el sentir humilde y sumiso, ni el sentir espiritual nunca, puede tener el sentir confiado. Debemos primero vivir la vida que Pablo describe en los tres capítulos anteriores antes de recibir las promesas y provisiones descritas en este capitulo 4.

Evodia y Síntique, como Lidia (Hech. 16:15), manifestaron una disposición para colaborar en el evangelio (“combatieron… conmigo”). Las contiendas entre ellas son fruto de la carne.

Estar “unidos con Cristo” es la base para la unidad en el pensar. Los cristianos tienen una base común, un mensaje común en torno al cual se edifican sus pensamientos y modo de vivir. Así como Cristo es uno con Dios, nosotros podemos ser uno con los otros.

Sintiendo una misma cosa. Al “sentir lo mismo” (pensar lo mismo) y tener “actitudes y acciones de amor” se produce sólo un resultado: la unidad en el cuerpo de Cristo.

Esta es la verdadera Koinonía con el Espíritu y en el Espíritu. (Jn. 17:22,23). Esta era la unidad de espíritu y propósito que Pablo demandaba de la iglesia de Filipos.

Sean desinteresados y humildes en toda relación. ¿Cómo ocurre esto en la realidad: “sentir lo mismo, tener el mismo amor, unánimes, sentir una misma cosa?” Pablo dijo en pocas palabras que debían de ser desinteresados y humildes en todas las relaciones.

Pablo escribió a los cristianos romanos (Rom. 12:3), escribió a los corintios (1Cor. 12:24-25). Este también era el mensaje de Pablo a los cristianos filipenses: un llamado a la unidad continua y creciente en el cuerpo de Cristo.

La unidad cristiana es la base para un testimonio cristiano eficaz (Jn. 17:23). El destruir esta unidad ha sido la estrategia de Satanás desde los primeros días del cristianismo. Por desgracia, ha tenido bastante éxito en su empeño.

Cuando Cristo oró por la unidad en el cuerpo en Jn. 17:23 no se refería a una unidad ecuménica. La unidad ecuménica no es en realidad unidad visible, aun en nuestra cultura presente. Pero la unidad por la que Cristo oró era visible. Y esto puede ser realidad solamente a través de cuerpos locales dinámicos de creyentes, como la iglesia en Filipos.

El desacuerdo no es algo, nuevo, aun entre los cristianos maduros. Pero los cristianos maduros también resuelven sus desacuerdos y llegan a comprenderse mutuamente en unanimidad. No permiten estos obstáculos para el amor y la unidad en el Cuerpo de Cristo.

18 Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; 19 el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal.

Amonestación contra los sensualistas. La patria celestial.

Comienza aquí un nuevo párrafo. Continúan las amonestaciones, pero ahora contra un enemigo descrito en términos que difieren de los empleados en el v. 2 de este capítulo. Pablo no habla ahora de los perros, de los malos obreros, o de la mutilación, sino de personas que él considera “enemigos de la cruz de Cristo, cuyo fin será la perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria está en su vergüenza, que sólo piensan en lo terrenal”. Antes de entrar en detalles de exégesis, es conveniente responder a la siguiente pregunta: “¿Quiénes son estos peligrosos herejes?”

De acuerdo con gran número de intérpretes, yo estoy convencido de que se trata de sensualistas, personas que complacían los apetitos de la carne, glotones, groseramente inmorales, quienes, a pesar de esto, pretendían ser cristianos. He aquí algunas de las razones que apoyan este punto de vista:

(1)Parece ser ésta la explicación más lógica al término “su dios es el vientre”. Es también la interpretación que de inmediato viene a la mente.160 Sólo una razón más poderosa haría que ésta fuese desechada; pero no ha sido dada ninguna.

(2)Este punto de vista está reforzado por algunas de las otra frases descriptivas que se hallan aquí; especialmente, “cuya gloria está en su vergüenza, que sólo piensan en lo terrenal”.

(3)Esta explicación está también en armonía con el lenguaje que Pablo usa en otros lugares. En Romanos el apóstol previene contra los que decían: “Hagamos males para que vengan bienes” (Ro. 3:8), y “perseveremos en el pecado para que la gracia abunde” (Ro. 6:1).

Indudablemente, estos hombres eran los mismos que en Ro. 16:18 se describen como los que “no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres”, palabras muy parecidas a las que encontramos aquí en Fil. 3:19.

(4)La transición de la amonestación contra los legalistas a la amonestación contra los libertinos (vv. 17-21) es, después de todo, bastante natural. La encontramos también en Calatas (cf. Gá. 5:1 con 5:13). La pecaminosa naturaleza humana es propensa a saltar de un extremo a otro. Apenas ha llegado la persona a darse cuenta de que no debe “someterse otra vez al yugo (judaizante) de esclavitud”, cuando se empieza a usar su nueva libertad como “una oportunidad para la carne”.

(5)En un pasaje paralelo, Pedro amonesta contra parecidos elementos disolutos, hombres que olvidan que la patria de los creyentes está en el cielo y que, en consecuencia, los seguidores de Jesús son extranjeros y peregrinos aquí abajo (cf. Fil. 3:19, 20 con 1 P. 2:11). Pedro da claramente a entender que estos seductores se entregan a los “deseos carnales que batallan contra el alma”. Es razonable, por tanto, interpretar este pasaje de Filipenses de igual manera.

Pero ¿está de acuerdo con la humildad cristiana el que Pablo se elija a sí mismo como ejemplo? Respuesta:

Antes de ponerse a sí mismo como ejemplo, el apóstol ya había recordado a los filipenses que Cristo es el ejemplo supremo (Fil. 2:5-8).Así pues, ellos sabían que lo que Pablo quiso decir fue simplemente esto: “Sed imitadores de mí, así como yo lo soy de Cristo” (1 Co. 11:1). El apóstol no trataba de colocarse a sí mismo sobre un pedestal, como si él fuera perfecto, sino que, todo lo contrario, instaba a sus amigos a esforzarse por la perfección, dándose plena cuenta de que, tanto como él, ellos estaban aún muy lejos del ideal. Rodeados por la inmoralidad, tanto de los paganos como de los cristianos nominales (véase los vv. 18 y 19), los filipenses necesitaban un ejemplo real y palpable de devoción cristiana. El apóstol tenía pleno derecho a ponerse a sí mismo como ejemplo. Lo justificable de su exhortación llega a ser aun más evidente, cuando se la contempla a la luz de las palabras inmediatas posteriores, las cuales nos muestran que Pablo, al instar a los filipenses a imitarlo, no pensaba solamente en sí mismo, sino en si mismo junto con otros, tales como Timoteo (Fil. 2:19-24) y Epafrodito (2:25-30). Nótese el pronombre nosotros en lugar de yo en las palabras que vienen a continuación; y observad a los que andan según el ejemplo que tenéis en nosotros. En vez de fijar vuestra atención sobre aquellos que han confundido la libertad cristiana con el libertinaje, fijadla sobre los que son fieles guías de la conducta cristiana. Sean ellos vuestro ejemplo

El apóstol, profundamente conmovido, insiste en su urgente llamamiento diciendo: Porque son muchos los que andan, de quienes frecuentemente os dije, y ahora con lágrimas os lo digo, (que son) enemigos de la cruz de Cristo. La impía vida de estas personas, que querían pasar por cristianos, desmentía la confesión de sus labios. Se engañaban a sí mismos, ejercían una siniestra influencia sobre aquellos que los escuchaban, impedían que incrédulos llegaran a convertirse, y deshonraban a Dios. Puede ser que hicieran sus viajes “misioneros”. Eran numerosos—nótese la palabra muchos—de lo cual, sin embargo, no debe deducirse que constituyeran un núcleo importante en la membresía de la iglesia filipense. Si fuera así, el apóstol no hubiera alabado a esta congregación en términos tan calurosos (véase Fil. 4:1). Mas de todas maneras, suponían una verdadera amenaza. Cuando Pablo estaba entre los filipenses, frecuentemente los exhortaba a guardarse de esta clase de engañadores. Si los amigos de la cruz son aquellos que muestran en sus vidas el espíritu del Calvario

¿Cuál será el fin de los que viven en la carne?

el fin de los cuales será perdición

¿Cómo consideró Pablo toda “ganancia” en la carne? (v. 7)

Perdida

Haga un análisis de los vs. 10-14 teniendo como tema básico: La meta suprema de Pablo.

Transcriba los vs. 20-21. Trate de memorizarlos.

Establezca un paralelo entre Fíl. 3:19-21 y Col. 3:1-4.

Capítulo 4

Haga una exposición sobre los vers. 4-9 o un bosquejo para un mensaje. Transcriba estos versículos. Analícelos, si es posible, palabra por palabra. (Puede agregar vs. 13 y 19)

4“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: !!Regocijaos!  5 Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.   6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.   7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.  8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 9 Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros. 13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece 19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

Titulo: El secreto de la felicidad del cristiano

Introducción

“Por increíble que pueda parecer, mucha gente le tiene miedo a la felicidad. Para esas personas, correr el riesgo de andar bien por la vida significa cambiar una serie de hábitos y perder su propia identidad. Por eso, muchas veces nos consideramos indignos de las cosas buenas que nos pasan. No aceptamos las bendiciones porque aceptarla nos da la sensación de estarle debiendo alguna cosa a Dios. Además de esto, tenemos miedo a “acostumbrarnos” a la felicidad. Pensamos: “Es mejor no probar el cáliz de la alegría porque cuando éste nos falte vamos a sufrir mucho”. Por miedo a empequeñecer, dejamos de crecer. Por miedo a llorar, dejamos de reír” Paulo Cohelo [1]

Pablo nos revela en estas líneas el secreto de vivir una vida plena, con alegría.

Leyendo un artículo en Internet, pude comprender la fuerza que tiene en el interior del ser humano, el deseo de plenitud, de satisfacción, de sentido de la vida. De felicidad. En este artículo, comenta que “En busca de la felicidad, miles de personas acuden cada año a un monasterio budista en Castellón, España. Unas 6.000 personas visitan cada año el monasterio que la comunidad de practicantes budistas Sakya Tashi Ling abrió en 2004 en Vall d´Alba (Castellón, España) con el objetivo de ayudar a personas de cualquier creencia a encontrar la felicidad mediante prácticas ancestrales de esta religión adaptadas a la sociedad actual.[2]

Veremos ahora cual es el secreto que nos enseña el apóstol Pablo

1. Regocijarnos en el Señor para siempre

¡Vivan con alegría su vida cristiana! Lo he dicho y lo repito: ¡Vivan con alegría su vida cristiana! (BLS)

Pablo nos exhorta a vivir contentos, con alegría, es el mejor antídoto para la depresión, el no vivir unas vidas amargadas, sino una vida plena.

Según explica el rector de este monasterio budista, “las rutinas, los malos hábitos y los problemas personales influyen en el trabajo”, por lo que “si potencias valores humanos en la empresa optimizarás el trabajo, harás fiel al empleado y serás más feliz”.

Aunque “el Budismo es una religión no-teísta y uno de sus fundamentos principales es tomar conciencia del sufrimiento, hasta liberarse completamente de éste, en la realización del nirvana, para conseguir esta realización se enfatizan prácticas como el desapego y meditación, en la práctica diaria, sin embargo, el Budismo propugna el camino del medio entre los extremos de la indulgencia sensual y la auto-mortificación.” Sin embargo, parece que a los europeos, católicos en su gran mayoría, nada de esto los detiene. Su búsqueda de la felicidad es más fuerte.

Por eso es que la Biblia nos exhorta a no dejar que la amargura llene nuestra vida de sin sentidos.

Hebreos 12: 15 “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados”

«El diccionario define la amargura en general como: Aflicción y disgusto. Este tipo de amargura que vamos a contemplar, es aflicción del alma, la cual consta en diferentes proporciones de los siguientes ingredientes espirituales negativos:

Indiferencia (pasotismo), falta de perdón, resentimiento, celos, contienda, rivalidad, justicia propia, sabiduría propia, acusación, autocompasión, orgullo, odio, ira, desconfianza, sospecha, incredulidad, religiosidad. En última instancia, puede incluso degenerar en venganza y asesinato. Todo ello genera en el individuo continua falta de paz, depresión, endurecimiento del corazón, y un largo etcétera, pudiendo llegar al extremo de la locura e incluso del suicidio.»

http://www.centrorey.org/La_herida_y_la_amargura_2.pdf

«La amargura es lo que más causa daño entre los hombres, o mujeres y jóvenes y aún muchas veces hasta a los niños. La amargura es uno de los instrumentos más sutiles que utiliza el enemigo para destruir nuestras vidas emocionalmente. Lo más lógico es que digamos que nosotros no tenemos raíces de amargura, porque así lo creemos, pues en nuestra naturaleza humana siempre pensamos que lo que tenemos en nuestra mente es lo correcto y que los demás están equivocados; muchas veces eso provoca a que sin darnos cuenta nos estemos engañando a nosotros mismos; porque las raíces de amargura poco a poco van creando en nosotros una máscara que hace que ante los demás nos mostremos como personas llenas de paciencia y hasta tal vez llenas de amor y comprensión. Las raíces de amargura son tan destructivas, que corroen lo más profundo del ser de las personas. Muchos de nosotros sin saber estamos arrastrando raíces de amargura desde nuestra infancia y a veces son raíces de amargura que han sido provocadas por nuestros padres, el mal trato, la indiferencia, el alcohol, la droga, tal vez el abuso sexual, o siempre hemos sido reprimidos o criticados.» http://www.cristoredentor.org.bo/pepe_raicesdeamargura.htm

“El gesto de amargura del hombre es, con frecuencia, sólo el petrificado azoramiento de un niño.”Franz Kafka (1883-1924) Escritor checoslovaco

http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=1701

Ejemplos bíblicos de raíz de amargura:

1. Se acuerdan del rey Saúl, cuando el pueblo de Israel estaba confrontando la humillación de los filisteos, no había quién se ponga al frente para luchar contra ellos, hasta que vino un muchacho jovencito, simpático, que cuidaba ovejas y que era hábil para manejar la honda. Era David, quién con su honda, una piedra y su gran fe en el Señor, mata a Goliat con un tiro certero entre ceja y ceja, le corta la cabeza y hace correr a los filisteos y cuando regresa victorioso de la guerra junto al rey Saúl; a algunas hermanitas de la congregación se les ocurre tomar sus panderos e instrumentos de música y empiezan a danzar y a cantar diciendo: “Saúl hirió a sus miles, y David a sus diez miles” 1Samuel 18:7 Esa canción fue suficiente para que en el corazón del rey Saúl nazca una raíz de amargura y empiece a odiar a David y buscar la oportunidad de matarlo, porque tenia temor de que David le quite el trono y no solo eso sino que le hace la intriga con su mejor amigo Jonatan. Y el rey Saúl terminó suicidándose por la amargura que cargaba. Queridos hermanos ¡que terribles son las raíces de amargura!.

2. Se acuerdan de los dos hijos de Adán y Eva; Caín y Abel, espero que todos conozcan la historia; Cuando presentaron sus ofrendas al Señor, dice la Palabra que: “Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. Y aconteció que andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante” Génesis 4: 2-5

Esto fue suficiente para que inmediatamente entre en el corazón Caín una raíz de amargura y empiece a odiar a su hermano hasta el extremo de matarle y convertirse en el primer criminal de la humanidad y Abel el primer mártir.
Esta raíz de amargura en Caín se originó porque dice la Escritura que se ensaño decayó su semblante y si vemos el diccionario, Ensañarse significa: Irritar, encolerizar, enfurecer. Cebarse en la víctima; gozarse en causar el mayor daño y sufrimiento posibles.

Esas son las consecuencias de las raíces de amargura, porque una persona que tienen raíces de amargura, busca la venganza porque tiene como que algo le quema en sus entrañas, pierde la paciencia, grita y se enoja con facilidad.

En Efesios 4: 31 dice: Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia”

2.  Seamos personas amables con todos

Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. (RV 60)

Que todo el mundo se dé cuenta de que ustedes son buenos y amables. El Señor viene pronto. (BLS)

La Tercera Ley de Newton o Ley de acción y reacción, dice que “por cada fuerza que actúa sobre un cuerpo, éste realiza una fuerza igual pero de sentido opuesto sobre el cuerpo que la produjo. Dicho de otra forma: Las fuerzas siempre se presentan en pares de igual magnitud y sentido opuesto y están situadas sobre la misma recta.”

1700 años atrás, Jesús enseñó lo mismo con otros términos más sencillos, la ley de la siembra y la cosecha. (Luc. 8:5-15) Lo que sembramos cosecharemos. Es imposible cosechar amor y aceptación, si nosotros nos comportamos mal con nuestros semejantes.

  • “Cada uno cosechará lo que haya sembrado” (Gál. 6:7b)

  • “El impío hace obra falsa;  Mas el que siembra justicia tendrá galardón firme.” Pr.11:18)

  • “El que sembrare iniquidad,  iniquidad segará,  Y la vara de su insolencia se quebrará.” (Pr 22:8)

  • “Porque sembraron viento,  y torbellino segarán;  no tendrán mies,  ni su espiga hará harina;  y si la hiciere,  extraños la comerán.Os 8:7

Ejemplos:

a. Bernabé era un hombre “bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe…”

«El presentó a los apóstoles un hombre que se hizo cristiano de repente, y a pesar de haber sido un torturador y perseguidor, Bernabé lo “apadrinó” para que los creyentes lo aceptaran. Pasó el tiempo y lo tomó a cargo y le compartió los “secretos” y gajes del oficio, lo puso como su aprendiz en una nueva iglesia… Y cuando Dios los llama a un viaje misionero, este discípulo despunta, se hace poderoso en palabra y milagros, tanto que ya no miraban más a Bernabé como el jefe del barco, sino que ahora Saulo, su discípulo, tomó la rienda.

Y saben qué? Bernabé no lo mandó fuera por quitarle el mando, ni le reprochó porque le hacía sombra, ni se sintió amenazado por este brillante discípulo.

Esa era una característica de Bernabé: Sabía alegrarse cuando Dios usaba a otra persona, se alegraba cuando veía a Dios actuar y no actuaba como “el dueño de la franquicia”. La iglesia que él asesoró justo empezó así; de la nada, sin una comisión especial, sin formalidades. Empezó con gente de una raza distinta a lo que esperaban los ancianos de Jerusalén. Dios había empezado una iglesia entre los paganos griegos, sin ningún “control” de las autoridades reconocidas por la iglesia. Así que envían a Bernabé a supervisar, dice Hechos 11.22ss…

“Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén, y enviaron a Bernabé para que fuera hasta Antioquía. Este, cuando llegó y vio la gracia de Dios, se regocijó y exhortó a todos a que con propósito de corazón permanecieran fieles al Señor. Era un varón bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor.

Después fue Bernabé a Tarso en busca de Saulo; y cuando lo halló, lo llevó a Antioquía. Se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente. A los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía”.

Se alegró de ver a Dios actuando, otros predicando, aunque nadie los había “autorizado”… más bien les animó: Claro, es que Bernabé era un hombre “bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe…” » http://www.laredjuvenil.com/articulo/18/27

b. A Filemón, Pablo lo felicita por su testimonio, por su amor y fe al Señor Jesús y para con los hermanos cristianos.

«Pablo,  prisionero de Jesucristo,  y el hermano Timoteo,  al amado Filemón,  colaborador nuestro,y a la amada hermana Apia,  y a Arquipo nuestro compañero de milicia,  y a la iglesia que está en tu casa:Gracia y paz a vosotros,  de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Doy gracias a mi Dios,  haciendo siempre memoria de ti en mis oraciones, porque oigo del amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús,  y para con todos los santos; para que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús.

Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor,  porque por ti,  oh hermano,  han sido confortados los corazones de los santos.» Fil. v.1-7

3. Evitar la ansiedad

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” rv

No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos Biblia en Lenguaje Sencillo

La admonición de Pablo prohíbe la desesperante preocupación, inevitable en los que dependen de sí mismos en medio de las dificultades de la vida. Es posible hundirse bajo esa ansiedad debido a la irreflexión y el descuido o elevarse por encima de ella “echando toda ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de” todos sus hijos (I Pe. 5: 7). El pensamiento de la proximidad de la venida del Señor debe ayudarnos para que nos liberemos de las preocupaciones terrenales y seamos tolerantes en nuestras relaciones con otros (Mat. 6:33-34)

Esta ordenanza de Pablo es casi escandaloso: «por nada estéis afanosos» (vers. 6a). “No se preocupe por nada”. ¿No preocuparse? ¿No es la preocupación una parte aceptada de la vida? ¡Todos tenemos tanto de qué preocuparnos: nuestras familias, nuestros trabajos, nuestra salud, innumerables asuntos molestos que nos afectan todos los días!

Bob Lyons dijo que hay solamente tres clases de personas: las que tienen problemas, las que han tenido problemas y las que van a tener problemas. Si esto es así, ¡no puede ser que Pablo haya dado a entender que no debemos preocuparnos!

“Por nada estéis afanosos”

¿Por qué mandó Pablo a los filipenses no preocuparse? ¿Acaso tomaba a la ligera los problemas de ellos? No, solo deseaba que supieran que por más grandes que fueran los problemas de ellos, Dios es más grande que los problemas. La preocupación es un pecado, porque indica una falta de confianza en el Padre para ayudarnos a enfrentar nuestras dificultades y a sobrevivir a cualquier crisis que pueda sobrevenir en la vida (vea Mateo 6.25–33).

La palabra que se traduce por “afanosos” (una forma de merimnao) significa básicamente «cuidar». Esta palabra griega se usa a veces en un sentido positivo (vea Filipenses 2.20), pero por lo general tiene una connotación negativa. Jesús usó la palabra cuando dijo: “… no os afanéis por el día de mañana” (Mateo 6.34). Pedro usó una forma sustantivada de la palabra cuando escribió: «echando toda vuestra ansiedad sobre él” (I Pedro 5.7). Es probable que merimnao se relacione con merizo, que significa “llevar en diferentes direcciones”. La mente ansiosa es llevada en una y otra dirección: Es llevada en una dirección por la esperanza y  arrastrada en dirección opuesta por el temor. Por lo general, el resultado es una sensación de frustración e indefensión. Yo he experimentado esa sensación.

a. La ansiedad

«La ansiedad es una parte normal de las emociones humanas. Quizás hayas sentido ansiedad al encontrarte con un problema en el trabajo o antes de tomar un examen. Pero los trastornos de ansiedad son diferentes a estos sentimientos. Interfieren con la habilidad de la persona de llevar una vida normal, y causan un sentimiento de temor, preocupación y pérdida de control constantes que no parecen tener ninguna causa concreta.»

http://www.clevelandclinic.org/health/sHIC/html/s3935.asp

«La ansiedad (del latín anxietas = angustia, aflicción) es un estado que se caracteriza por un incremento de las facultades perceptivas ante la necesidad fisiológica del organismo de incrementar el nivel de algún elemento que en esos momentos se encuentra por debajo del nivel ‘adecuado’; o por el contrario, ante el temor de perder un bien preciado.

La ansiedad no siempre es patológica o mala: es una emoción común, junto con el miedo, la ira, tristeza o felicidad, y tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia.

«Ante esta situación, el organismo pone a funcionar el sistema dopaminérgico. Por ejemplo, cuando el organismo considera necesario alimentarse, este sistema entra en funcionamiento, liberando señales de alerta a todo el sistema nervioso central. Cuando se detecta una fuente de alimento para la cual se requiere actividad física, se disparan los mecanismos que liberan adrenalina, forzando a todo el organismo a aportar energías de reserva para la consecución de una fuente energética muy superior a la que están invirtiendo para conseguirla, y que normalizará los valores que han disparado esa ‘alerta amarilla’. En esos momentos el organismo, gracias a la adrenalina, pasa a un estado que bien pudiéramos llamar de ‘alerta roja’.

El sistema dopaminérgico también se activa cuando el organismo considera que va a perder un bien preciado. En esta situación, el organismo entra en alerta amarilla ante la posibilidad de la existencia de una amenaza, que no es lo mismo que cuando la amenaza pasa a ser real, pues en ese caso lo que se libera es adrenalina. Desde este punto de vista la ansiedad es algo sano y positivo que nos ayuda en la vida cotidiana, siempre que sea una reacción frente a determinadas situaciones que tengan su cadena de sucesos de forma correlativa: Alerta amarilla => Alerta roja => consecución del objetivo. Si la cadena se rompe en algún momento y esas situaciones se dan con bastante asiduidad, el organismo corre el riesgo de intoxicación por dopaminas o por catecolaminas. Esas situaciones ayudan al organismo a resolver peligros o problemas puntuales de la vida cotidiana, que requieran una actividad del organismo fuera de lo normal….

Sin embargo, en las sociedades avanzadas modernas, esta característica innata del hombre se ha desarrollado de forma patológica conformando, en algunos casos, cuadros sintomáticos que constituyen los Trastornos de Ansiedad, que tienen consecuencias negativas y muy desagradables para las personas que los padecen. Entre los Trastornos de Ansiedad se encuentran las fobias, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de pánico, la agorafobia, el trastorno por estrés post-traumático, el trastorno de ansiedad generalizada, etc. (Organización Mundial de la Salud).» http://es.wikipedia.org/wiki/Ansiedad

b. Entregarle a Dios nuestras preocupaciones, mediante la oración de fe

El Apóstol Pablo nos da una manera simple de evitar esos cuadros normales de ansiedad, no cuando ya es un cuadro patológico, que puede necesitar la intervención de un consejero pastoral especializado o un profesional de la salud. Ese remedio es la oración. Aunque la oración no es magia, ni tampoco la manera de manipulear al Señor para lograr nuestros objetivos, si tiene sus beneficios comprobados

Un testimonio muy precioso que hallé en Internet, nos ilustra acerca del PODER DE LA ORACION, y nos da por así decirlo, una muestra de cómo podemos confiar en Dios aun en medio de nuestros problemas (siempre y cuando no sea un cuadro patológico, que como ya explique necesite la consulta a un profesional especializado)

«Una mujer pobremente vestida, con un rostro que reflejaba derrota, entró a una tienda. La mujer se acercó al dueño de la tienda y, de la manera más humilde, le preguntó si podía llevarse algunas cosas a crédito.

Con voz suave le explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar; tenían siete niños y necesitaban comida.

El dueño le pidió que abandonara su tienda. Sabiendo la necesidad que estaba pasando su familia la mujer continuó: “¡Por favor señor! Se lo pagaré tan pronto como pueda”. El dueño le dijo que no podía darle crédito ya que no tenía una cuenta de crédito en su tienda.

De pie cerca del mostrador se encontraba un cliente que escuchó la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer. El cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que él se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia. El dueño, preguntó a la mujer: “¿Tiene usted una lista de compra?”. La mujer dijo: “Si señor”. “Está bien,” dijo el dueño, “ponga su lista en la balanza y lo que pese su lista, le daré yo en comestibles”.

La mujer titubeó por un momento y cabizbaja, buscó en su cartera un pedazo de papel y escribió algo en él. Puso el pedazo de papel, cabizbaja aún, en la balanza. Los ojos de dueño y cliente se llenaron de asombro cuando la balanza se fue hasta lo mas bajo y se quedó así.

El dueño entonces, sin dejar de mirar la balanza dijo: “¡No lo puedo creer!”. El cliente sonrió y el dueño comenzó a poner comestibles al otro lado de la balanza. La balanza no se movió por lo que continuó poniendo más y más comestibles hasta que no aguantó más. El dueño se quedó allí parado con gran asombro.

Finalmente, agarró el pedazo de papel y lo miró con mucho más asombro…. No era una lista de compra, era una oración que decía: “Querido Señor, tú conoces mis necesidades y yo voy a dejar tus manos”. El dueño de la tienda le dio los comestibles que había reunido y quedó allí en silencio.

La mujer le agradeció y abandonó su tienda. El cliente le entregó un billete de cincuenta dólares al dueño y le dijo: “Valió cada centavo de este billete”. Solo Dios sabe cuánto pesa una Oración.»

http://www.vencetuansiedad.com/foro/viewtopic.php?p=25532

Yo recuerdo un día cuando vivía en Republica dominicana, no tenia para comer, eran como las dos de la tarde. Llegue de la calle con muchísimo calor y con desilusión, ya que no había podido retirar dinero del cajero automático. Al llegar a mi apartamento, ore al Señor que me proveyera algo para comer que tenía hambre, y al rato apareció el vecino, con un plato de comida caliente. Ahí pude comprobar una vez más la fidelidad de Dios.

“… sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración…”

«La palabra griega (proseuche) antepone la preposición que significa “a” o “hacia” (pros) a una palabra para «oración» (euche). Hace referencia a “oración hacia”, esto es, hacia Dios. Lo que sea que suceda, necesitamos “llevarlo al Señor en oración”.“No se preocupe por nada, sino ore por todo”.» http://www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_200612_07.pdf

d. «Pablo después usó el término “ruego”: “… sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego…”

“Ruego” (del griego deesei) es un tipo específico de oración. Como la palabra de nuestro idioma indica, significa pedir algo a Dios. ¿Qué cosa? Recuerde la palabra “toda”.

Charles Erdman escribió: “Nada es demasiado grande para el poder de Dios, y nada es [tan] pequeño [que esté] por encima de su interés” » http://www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_200612_07.pdf

e. El cuarto término que usó Pablo es «acción de gracias»: “… sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. La palabra griega que se traduce por “acción de gracias” (una forma de eucharistia) combina un prefijo para “bien” (eu) con una palabra que significa “dar libremente” (charizomai). Denota gracias dadas libremente por un corazón que está rebosante de gratitud. Las oraciones deben ser más que «listas de deseos»; deben estar saturadas de acción de gracias. El versículo 6 está lleno de absolutos: ¡No preocuparse por nada; orar por todo; dar gracias por todo!

Ejemplo: “Se cuenta acerca de la escritora evangelica Corrie Ten Boom, quien fue enviada a un campo de concentración. Cientos de mujeres estaban metidas en diminutas barracas. El edificio era inmundo y maloliente, pero lo peor era la plaga de pulgas que las atacaba día y noche. Durante una plática sobre la Biblia en las barracas, se citó Filipenses 4.6. Las  mujeres forcejearon por entender cómo podían dar gracias por las pulgas. No podían verle valor redentor a las pulgas, pero les dieron gracias a Dios por ellas de todos modos. Más adelante, se dieron cuenta de que los guardas varones abusaban de las mujeres de las otras barracas, pero se mantenían lejos del edificio de ellas, por causa de las pulgas.”

http://www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_200612_07.pdf

f. “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. “

«Sin duda la paz que proviene de Dios, o la paz que él confiere. No es lo mismo que tener paz para con Dios (Romanos 5: 1), sino que resulta de disfrutar esa experiencia. Pablo aclara que esa paz se concederá al que vive una vida de oración (Filipenses 4: 6). Puede suceder que el cristiano no siempre esté en paz con todos los hombres (Hebreos 12: 14); pero esa situación no tiene por qué impedir que reciba la paz de Dios en su corazón. Esta paz se basa en la fe en Dios y en un conocimiento personal de su poder y protección. Brota de un sentimiento de la permanente presencia divina y produce una confianza infantil y un amor confiado.

a. “Sobrepasa”.
Gr. huperéjo, “sobresalir”, “descollar”; “supera” (BJ); “sobrepuja” (BC, NC).

b. “Entendimiento”.
Gr. nóus, vocablo que puede tener varios matices de significado:

1. “facultad de comprender”, “entendimiento”, “mente”;

2. “razón”;

3. “facultad de juzgar”;

4. “modo de pensar” y, por lo tanto, “pensamientos”, “sentimientos”.

Nóus aparece 24 veces en el NT, de las cuales la RVR lo traduce 17 veces como “mente” y 7 veces como “entendimiento”. El significado que Pablo le da aquí podría ser:

1. que la paz de Dios sobrepasa a la razón humana en su capacidad para vencer la ansiedad, o

2. que la paz de Dios supera en grado máximo el punto hasta el cual puede llegar nuestra imaginación.

3. El más probable es el segundo significado, pues coincide con la costumbre de Pablo de dejarse arrebatar con la excelencia de su tema y de usar superlativos en un esfuerzo para expresar lo que está más allá de la expresión humana (cf. Efe. 3: 20). Los que conocen esta paz por experiencia propia son los únicos que pueden tener una visión adecuada de su significado.

c. “Guardará”.
La paz de Dios, como un centinela, monta guardia ante el corazón y la mente para impedir que los afectos y los pensamientos sufran de ansiedad.

d. “Corazones”.
La palabra “corazón” se usa en el NT para referirse al centro de los pensamientos, deseos, sentimientos y pasiones (ver com. Mateo 5: 8, 28; 12: 34; Romanos 1: 21).

e. “Pensamientos”.
Gr. no’mata, “pensamientos”, “propósitos”, como los que emanan del corazón.

f. “En Cristo Jesús”: En el sentido de que la paz de Dios mantiene al creyente en unión con Cristo, o que los que están “en Cristo Jesús” serán guardados por la paz de Dios. En cuanto a la forma en que Pablo emplea la expresión “en Cristo”, (Filipenses 1: 1; 2: 1)

Los que tienen tal paz no pueden expresar  plenamente lo que significa tenerla, y a los que no la tienen, ella les desconcierta. ¡No pueden entender cómo los cristianos pueden tener los mismos problemas y a pesar de ello tener paz!

Harold Bosley recuerda una historia de los tiempos de la Gran Depresión de principios de los años treinta. Un panel de oradores que incluía a Clarence Darrow, el distinguido abogado y ateo declarado, estaba dirigiendo una reunión en el sector sur de la ciudad de Chicago, a la que asistieron mayormente gente de color. Las condiciones económicas estaban en su nivel más crítico: el dinero y los empleos eran escasos y Darrow usó el hecho para señalar la difícil situación de la gente de color. Él resumió los ayes de ellos, diciendo: «¿Y todavía cantáis? ¡Nadie puede cantar como vosotros! ¿Qué motivo tenéis para cantar?». No había terminado de preguntarlo, cuando una señora de la congregación gritó: «¡Nuestro motivo para cantar es Jesús!». A la respuesta de ella siguieron muchas expresiones de «Amén» y de aprobación… Contrario a lo que siempre hacía, esta vez Darrow… guardó silencio, pues estaba de cara a algo que no se puede racionalizar, de lo cual ni siquiera se puede hablar en términos humanos: personas que con sus cantos pueden dejar atrás sus lágrimas y elevarse por encima de sus temores, porque andan con aquel que les fortalece para que todo lo puedan hacer [Filipenses 4.13].

4. No dejar la mente ociosa. Recordar que tenemos la mente de Cristo

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”

Esto significa que debemos tener una mente positiva, no permitiendo que las preocupaciones o los afanes de cada día entren en nuestras vidas. Si seguimos estas instrucciones, nuestra mente no estará ociosa.

“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”.  (Prov 23:7ª)

· «Verdadero» (del griego alethe) significa lo que es auténtico o real.

• «Honesto» (del griego semna) abarca la honestidad, y más. En la NASB se lee «honrado», en la NIV «noble», en la CEV «puro». La AB dice «digno de reverencia y […] honrado y decoroso».

Gerald Hawthorne escribió: «… puede que no sea posible traducir semna con una sola palabra, [pero] la idea básica de ella es clara. Se refiere a lo elevado, lo majestuoso, lo que levanta la mente de lo barato y chabacano a lo que es noble y bueno y tiene valor moral».

• «Justo» (del griego dikaia) se refiere a hacer lo que es recto, sea a Dios o al hombre.

• «Puro» (del griego hagna) se traduce de la misma raíz de la palabra «santo» (hagnos; vea la CEV). Se refiere a lo que es moralmente puro. En 1.17 la palabra se traduce por «amor».

• «Amable» se traduce de una palabra griega compuesta, prosphile, que combina la preposición para «hacia» (pros) con la palabra para «amor» (phileo). Se refiere a lo que provoca una respuesta de amor. En la AB se lee «hermoso y amable». En la NRSV se lee: «que complace».

• «De buen nombre» es la traducción de otra palabra compuesta (del griego euphema), que combina el prefijo para «bien» o «bueno» (eu) con la palabra para «dicho o informe» (pheme).4 En la KJV se lee «de buena reputación». La palabra se refiere a aquello de lo cual «se habla bien», lo que es «respetable» (vea la NCV), «elogioso» (NRSV) y «honrado» (TEV).

Esta lista de cualidades, es seguida por dos frases condicionales: «si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza» (vers.o 8b). La palabra que se traduce por «virtud» (del griego arete) es una palabra que también se usa para «excelencia», y se refiere a la «excelencia moral»: «la excelencia que los justos han de mantener en la vida y en la muerte». La palabra griega que significa «digno de alabanza» es epainos: epi («sobre»), y ainos (que en el Nuevo Testamento es «alabanza»).7 El «si» de 4.8 se usa, del mismo modo que en 2.1, como recurso literario. La idea es esta: «Si hay alguna virtud —como la hay— y si hay algo digno de alabanza —como lo hay— entonces debéis responder de cierto modo».

“… si hay virtud  alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad»

«Pensad» (del griego logizesthe) significa «considerar cuidadosa y pensativamente». «En esto pensad» significa «haz de ello el tema de vuestra cuidadosa consideración».8 En la CJB se lee «centrad vuestros pensamientos en» ello. ¿En qué cosa? En lo que Pablo acaba de enumerar: lo que es verdadero, honesto, justo, puro, amable, de buen nombre, virtuoso y digno de alabanza. Analice nuevamente las definiciones para «verdadero», «honesto», «justo», y así por el estilo. Hay bastante coincidencia. Lo que importa no es la definición precisa de palabras específicas, sino la impresión general que deja la combinación de palabras: lo que es bueno e inspirador, en contraste con lo que es mezquino y degradante. Si la exhortación de Pablo se expresara negativa negativamente,

podría leerse como sigue: «No dejéis que  vuestros pensamientos se detengan en lo que es falso… o deshonesto… o impuro… o desagradable… o de mala reputación… o de dudosa moralidad… o indigno». La mente piensa «naturalmente» en algo. Pablo instruyó a sus lectores a fijar sus pensamientos en lo bueno, no en lo malo; en lo positivo, no en lo negativo; en lo que edifica, no en lo que destruye.

Dos grandes descubrimientos de la Psicología moderna son que nuestras vidas están gobernadas por nuestros pensamientos y que podemos controlar nuestros pensamientos. Así toda persona tiene el poder, en un sentido, de controlar su vida. Antes de que los científicos «descubrieran» estas verdades, ellas ya habían sido reveladas en la Palabra de Dios: Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;

porque de él mana la vida (Proverbios 4.23).

… porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él (Proverbios 23.7).

… en esto pensad (Filipenses 4.8).

El ensayista y poeta estadounidense Ralph Waldo Emerson (1803–82) dijo: “Un hombre es lo que él piensa durante todo el día”. Alguien lo expresó de este modo: “El alma está teñida del color de su pensamiento”.

A estas alturas, alguien protesta diciendo: “Pero, yo no puedo controlar mis pensamientos. De vez en cuando, malos pensamientos se deslizan en mi mente, y no hay nada que yo pueda hacer al respecto”. Lutero esto fue lo que él dijo acerca de los pensamientos impuros: «Son como las aves. No puedes impedir que vuelen sobre tu cabeza, pero sí puedes impedir que construyan nidos en tu cabello”. Todos tenemos pensamientos que no deberíamos tener. No debemos preguntarnos si los tendremos; lo que debemos  preguntarnos es si los vamos a convertir en obsesiones. »

http://www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_200612_08.pdf

5. Sean imitadores de Cristo, como lo era Pablo

9 Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.

Pablo era imitador de Cristo. El exhortaba a los creyentes a imitarlo a el, así como el imitaba a Cristo.

En el versículo 9, Pablo tocó primero cuatro aspectos del adoctrinamiento espiritual de los filipenses:

• Habían “oído” a Pablo enseñar y predicar. El apóstol no había rehuido de anunciarles “nada que fuese útil” a sus oyentes; les enseñó “todo el consejo de Dios” (Hechos 20.20, 27).

• Habían “aprendido” la Palabra de Dios, por medio de Pablo. Comprendían lo que

él les enseñó y lo recordaban.

• También habían “visto” el ejemplo de Pablo, cuando este demostró en su vida los

principios que presentaba. A diferencia de los fariseos (Mateo 23.3), no solo “decía”, sino que también “hacía”. Nada ayuda más al entendimiento que un ejemplo apropiado (vea 1era Timoteo 4.12; Tito 2.7).

• Lo más importante era el hecho de que ellos habían “recibido” lo que Pablo decía. La palabra “recibido” del griego, proviene de una palabra compuesta, paralambano, que antepone la preposición para «al lado de» (para) a la palabra «recibir» (lambano).

Significa “recibir al lado de”, en otras palabras, aceptar por uno mismo. Era importante que los filipenses oyeran, aprendieran y vieran las enseñanzas de Pablo; pero era aún más importante que recibieran esas enseñanzas, para apropiarse de verdades eternas por sí mismos.

“Si pensáis  como debéis, y vivís como debéis, entonces el Dios de paz estará con  vosotros”

Ahora los términos se invierten: «el Dios de paz», en otras palabras, Aquel que es la fuente de paz. En este versículo, Pablo dijo que “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Imagínese a un ciudadano que vive en la seguridad de una ciudad protegida. El versículo 9 añade un detalle a esa escena: ¡Al lado del ciudadano está su Protector: “… el Dios de paz estará con vosotros”

http://www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_200612_08.pdf

6. Una actitud positiva ante la vida

13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece 19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

Sin fe es imposible agradar a Dios. Debemos creer que el nos oye y nos dará lo que necesitamos.

«Pablo dice que bajo todas las circunstancias, tanto generales como particulares, ha aprendido el secreto del contenta­miento. La fuente que explica esta suficiencia espiritual, o sea, la Persona que le enseñó y continuamente le enseña este secreto, está in­dicada en las palabras: Todo lo puedo en aquel que me fortalece.

¡Maravilloso testimonio, en verdad! Todo cuanto sea necesario, Pa­blo lo puede hacer, al estar en Cristo (Fil. 3:9), por la presencia del Espíritu de Cristo que mora en él, y por la acción de dicho Espíritu mediante la fe, en vital unión e íntima comunión con su Señor y Salva­dor. La gracia de Cristo le basta y Su potencia habita en él (2 Co. 12:9). Este maravilloso Ayudador está a su lado (2 Ti. 4:17) para ser su gran Fortalecedor (1 Ti. 1:12). El Señor es para Pablo fuente de sabiduría, de ánimo y de vigor, que lo fortalece en todas sus necesidades, por lo cual él puede decir: “Por lo cual, me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Co. 12:10).»

G.Hendriksen, Filipenses, Pág.230, edit Libros Desafío, CRC World Literature Ministries

Pablo había aprendido el secreto del contentamiento. Tuviera o no tuviera, él tenia los ojos puestos en Jesús. Y se gozaba en Cristo.

Uno de los propósitos de Pablo al escribir a los filipenses fue el de expresar por escrito su gratitud por el donativo recibido

«Dice C. R. Erdman en La epístola a los filipenses (edición T.E.L.L.), p. 146: “Este mensaje de gratitud es una rara combinación de afecto, de dignidad, de delicadeza y un cierto tono de humor. Es la encarnación de la cortesía cristiana ideal”»

G.Hendriksen, Filipenses, Pág.227, edit Libros Desafío,CRC World Literature Ministries

«Antes de su conversión Pablo era un prominente fariseo. El futuro se le presentaba brillante y prometedor. Había tenido abundancia, y esto en varios aspectos. Sin embargo, le faltaba el tesoro más preciado: la paz que Cristo trae al alma. También después de su conversión tuvo momentos placenteros; conoció, en cierto sentido, lo que era la abundancia (Hch. 16:15, 40; 16:33, 34; 20:11; 28:2; FU. 4:15, 16, 18); mas ahora no sólo en relación con lo material, sirio también con la paz del alma. Empero, ¡cuan difícil es conducirse como es debido cuando se está rodeado de riquezas! (Pr. 30:8; Mr. 10:23-25).

Como dice el adagio: “Para llevar la medida llena hasta el borde, hay que tener mucho pulso”.

Pablo, sin embargo, por la gracia del Espíritu Santo había aprendido a tener abundancia y a padecer necesidad.

estar saciado

Esta palabra, saciar (o saciarse), aunque al principio se aplicaba al hecho de dar de comer y cebar los animales (de cuyo significado tenemos un eco en Ap. 19:21: “Todas las aves se saciaron de las carnes de ellos”), y después se dijo de los hombres en sentido despectivo, por parte de los poetas cómicos, fue perdiendo poco a poco ese matiz y usándose, como en el presente caso, en contraposición a tener hambre, o sea, significando abundancia o hartura.

Así pues, Pablo dice que bajo todas las circunstancias, tanto generales como particulares, ha aprendido el secreto del contentamiento. La fuente que explica esta suficiencia espiritual, o sea, la Persona que le enseñó y continuamente le enseña este secreto, está indicada en las palabras: Todo lo puedo en aquel que me fortalece.

¡Maravilloso testimonio, en verdad! Todo cuanto sea necesario, Pablo lo puede hacer, al estar en Cristo (Fil. 3:9), por la presencia del Espíritu de Cristo que mora en él, y por la acción de dicho Espíritu mediante la fe, en vital unión e íntima comunión con su Señor y Salvador.

La gracia de Cristo le basta y Su potencia habita en él (2 Co. 12:9). Este maravilloso Ayudador está a su lado (2 Ti. 4:17) para ser su gran Fortalecedor (1 Ti. 1:12). El Señor es para Pablo fuente de sabiduría, de ánimo y de vigor, que lo fortalece en todas sus necesidades, por lo cual él puede decir: “Por lo cual, me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Co. 12:10).»

G.Hendriksen, Filipenses, Pág.230, edit Libros Desafío, CRC World Literature Ministries

«Los enemigos de Pablo tergiversaban continuamente sus motivos (2 Co. 11:7; 12:14; 1 Ts. 2:3, 5, 8). Si aceptaba un donativo o si sus enemigos sos­pechaban que así había sido, enseguida era acusado de egoísta y avaro. Más si, por el contrario, lo rechazaba, era tachado de hacer un espectáculo de su humildad. Sin embargo, no era el don, sino el da­dor, el verdadero objeto del interés de Pablo. »

G.Hendriksen, Filipenses, Pág.232, edit Libros Desafío,CRC World Literature Ministries

“No lo que damos, sino la intención del corazón; pues el don sin el donante es una vana ilusión”. (Lowell)

G.Hendriksen, Filipenses, Pág.233, edit Libros Desafío, CRC World Literature Ministries

Debemos tener Confianza en el amoroso cuidado de Dios.

«Acercándose al final de su epístola, Pablo asegura ahora a los destinatarios que Dios suplirá todas sus necesidades: Y mi Dios os dará gloriosamente todo lo que necesitáis, según sus riquezas en Cristo Jesús. ¿No se había mostrado el amoroso cuidado de Dios de forma maravillosa sobre el mismo apóstol durante este encarcela­miento? Nótese el testimonio posterior de Pablo sobre este particu­lar: “Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fue librado de la boca del león” (2 Ti. 4:17). Así también esta misma compasión llovería como bendición sobre los filipenses. Es conmove­dora la expresión “mi Dios”. Véase lo dicho sobre Fil. 1:3. Era el Dios que tanto, tantísimo significaba para Pablo. Este Dios no com­place todos los deseos, pero ¡suple todas las necesidades*. El lo hará “en gloria”, frase que tiene el sentido de gloriosamente, modifi­cando el verbo dar; por lo tanto: “Mi Dios os dará gloriosamente”. Pablo no piensa en primer lugar en lo que Dios hará por los creyentes cuando estos entren en la gloria de los cielos, sino lo que hará por ellos en este reino terrenal de necesidades, cuando éstas le sean pre­sentadas. El dará no meramente de sus riquezas (como el millonario que dona una insignificante suma para alguna causa noble, suma sus­traída de su cuantiosa fortuna), sino según sus riquezas, ¡de forma que el don estará realmente en proporción con los infinitos recursos de Dios! Naturalmente, este amoroso cuidado, esta gloriosa ayuda en necesidad, tiene su base en los méritos de Cristo Jesús. “¡Cuan gran­des son los beneficios divinos que poseemos en Cristal” (cf. Ro. 8:32). La unión vital con él es el único medio por el cual los creyentes reci­ben todas estas mercedes.

La seguridad de esta manifestación de la espacialísima providencia de Dios no justificaría el que los filipenses se abandonaran a sí mismos, descuidando o incluso rechazando los medios puestos a su alcance para su propio cuidado. “La palabra de Dios no apoya el fa­natismo, ni dice que uno deba tirar su cartera al río y luego procla­mar que se va a vivir por la fe” (Tenney). En verdad, Dios tuvo cui­dado de Pablo, pero una de las maneras en que proveyó para él fue el donativo de Filipos, que el mismo apóstol aquí agradece.

Entre los muchos pasajes en que se describe este tierno y amoroso cuidado de Dios para con sus hijos aquí en la tierra, pasajes que han sido de consuelo para los suyos durante muchas generaciones, están los siguientes: Gn. 28:15; 50:20; Ex. 33:14; Dt. 2:7; 32:7-14; 33:27; Jos.l:9; 1 S. 7:12; 1 R. 17:6, 16; 2 Cr. 20:17; Sal. 18:35; 23; 31:19; 91; 121; Is. 25:4; 32:2; 40:11; 41:10; 43:1, 2; 46:3, 4; Jl. 2:21-27; Mal. 3:10; Mt. 6:32; 14:20; 23:37; Le. 6:38; 12:7; 22:35; Jn. 10:27, 28; 17:11: Ro. 8:28, 31-39; 2 Ti. 1:12; 4:18; 1 P. 5:7.) »

G.Hendriksen, Filipenses, Pág.234-235, edit Libros Desafío, CRC World Literature Ministries

Conclusión:

Si consideramos estas enseñanzas del apóstol Pablo y las incorporamos a nuestro diario vivir, tendremos menos preocupaciones, no porque estas hayan desaparecido, sino que no estaremos preocupados por nuestras preocupaciones. Las podremos depositar ante el Señor, sabiendo que él tiene cuidado de nosotros. Se trata de confiar a él todos nuestros problemas, ya que las espaldas del Señor son mas poderosas que las nuestras para cargar con nuestros problemas.

La raíz de la ansiedad, salvo casos patológicos, que necesitan la consulta con un facultativo, es el temor, el temor al futuro, la incertidumbre de la vida, los afanes de nuestra sociedad de consumo que hoy vive a un ritmo acelerado.

Si confiamos en el, veremos como el suple nuestras necesidades y mientras esperamos, su paz sobrenatural, gobernará nuestros corazones, nuestras mentes, inundándolas de seguridad de que él nos ha oído.

El ejemplo del Apóstol Pablo es un aliciente para nuestras vidas espirituales.

A medida que Dios responde nuestras oraciones, nuestra fe crecerá, y podremos descansar confiados, sabiendo que el nos ayuda en nuestras debilidades. Y podremos tener una actitud mas positiva hacia la vida.

Para finalizar esta reflexión quiero citar parte del discurso ultimo de Benedicto XVI, durante la homilía de la Misa que presidió en la Basílica; «el Pontífice recordó que “en esta fiesta del Espíritu y de la Iglesia queremos dar gracias a Dios por haberle dado a su pueblo, elegido y formado en medio de todas las gentes, el bien inestimable de la paz, ¡de su paz!”

Al “mismo tiempo –agregó-, renovamos la toma de conciencia de la responsabilidad conectada a este don: la responsabilidad de la Iglesia de ser constitutivamente signo e instrumento de la paz de Dios para todos los pueblos”.

La paz de Cristo se difunde solo a través de corazones renovados de hombres y mujeres reconciliados y convertidos en servidores de la justicia, dispuestos a difundir en el mundo la paz con la sola fuerza de la verdad, sin caer en compromisos con la mentalidad del mundo, porque el mundo no puede dar la paz de Cristo: es así como la Iglesia puede ser fermento de aquella reconciliación que viene de Dios. Puede serlo sólo si permanece dócil al Espíritu y da testimonio del Evangelio, sólo si lleva la Cruz cómo y con Jesús. ¡Precisamente esto es lo que testimonian los santos y santas de todo tiempo!”» (www.aciprensa.com, VATICANO, 11 Mayo del 2008)

Según los vs. 11 y 12, ¿qué había aprendido Pablo?

11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.

Según el v. 17, ¿quién realmente es el beneficiario cuando ofrendamos para sostener a un siervo de Dios? Nótelo bien.

Los que dan generosamente

134. Con respecto a Dios, cómo resulto la ofrenda que los filipenses enviaron a Pablo por mano de Epafrodito? (v. 18)

estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante,(C) sacrificio acepto, agradable a Dios.

135 Explique el significado (o la razón) de la palabra “pues” en el v. 19.

Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

Y como con Dios nunca se pierde, las Sagradas Escrituras nos dice: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” (v.19), al leer este versículo debemos hacer notar que dice: “todo lo que os falta”, tiempo presente, es decir, que cuando los filipenses ofrendaron se produjo en su economía un vacío económico (comp. 2Co. 8:2), y Pablo les dice que Dios lo llenará conforme a sus riquezas en gloria, esto es una ofrenda de fe. Hoy día nuestras ofrendas están carentes de fe, no me atrevo a dar a Dios y a su causa no sea que me quede en pérdida yo mismo.

Doy lo que me sobra y de esa manera me privo de disfrutar de esta hermosa promesa de Dios y de ver sus milagros. Si me muevo dentro del plano de lo humanamente posible, nunca entraré por las puertas de la vida de fe. Hay un cheque a nuestra disposición aquí: “Mi Dios”: el nombre del banquero, “Suplirá”: la promesa de pago, “todo lo que os falta”: el valor del cheque, “conforme a sus riquezas”: es el capital del banco, “en gloria”: la dirección del banco, nadie lo puede robar ni quebrará, “en Cristo Jesús”: es la firma al pie, la del verdadero que nos ama e intercede por nosotros. Después de leer este versículo ¿Cómo será su próxima ofrenda? Pablo veía la bendición para sus hijos espirituales por ello brota en forma espontánea esta doxología del (v.20), mostrando en ella un corazón colmado por el Gozo de Cristo.

136 En razón de la pregunta anterior, ¿para quien es el “cheque” del v.

Para todos los creyentes o para algunos en particular? ¿Cuáles?

Para todos los creyentes que colaboran en la obra de Dios dando generosamente, dinero, tiempo o esfuerzo.

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