La biodiversidad marina está en la cuerda floja


La biodiversidad marina está en la cuerda floja

Estos ecosistemas son amenazados por los grupos económicos y hoteleros “que pretenden obtener beneficios lucrativos de estos espacios naturales”, señala el biólogo y entomólogo Kelvin Guerrero

El uso de playas para la diversión es una de las causas de la pérdida de biodiversidad.
SANTO DOMINGO. La diversidad marina de la República Dominicana es envidiable. Según el biólogo y entomólogo Kelvin Guerrero, es una de las más heterogéneas del Caribe, con 2,788 especies aproximadamente. La contaminación por desechos sólidos, el uso que dan los bañistas a las playas y la falta de cuidado de las embarcaciones, sin embargo, son una amenaza para su conservación.

En el artículo “Biodiversidad marina dominicana en la cuerda floja”, el experto reconoce que el país es beneficiado con ecosistemas que sólo se encuentran en la franja próxima a la línea ecuatorial, lo que aumenta el atractivo de las playas arenosas, manglares y arrecifes de corales dominicanos. Pero, el uso de las costas para fines turísticos y recreativos amenaza la biodiversidad.

Las causas

En las playas, las causas principales de la destrucción y disminución de los ecosistemas, según Guerrero, es el arrojo de desechos sólidos, el poco cuidado de los bañistas hacia los corales y las anclas de las embarcaciones.

Los ecosistemas marinos también son amenazados por los grupos económicos y hoteleros “que pretenden obtener beneficios económicos de estos espacios naturales”, comenta Guerrero. “Un ejemplo son los manglares, que son usados para hacer leña y carbón, así como para convertir estas zonas en agrícolas. Al talarlos se pierde el flujo de agua dulce por represamiento o canalización de ríos”.

El elemento más destructivo son las extracciones masivas de arena, ya que “modifican el perfil de la playa, alteran su dinámica natural y promueven la erosión”.

Otras acciones que afectan a las playas son la destrucción de la vegetación costera, áreas de pastos marinos para ampliación de la zona de baño y construcciones costeras mal diseñadas, que alteran el patrón de corrientes y la dinámica litoral.

Los dragados en la línea costera, por igual, disminuyen la distribución de los sedimentos de los ecosistemas.

Comercio, sinónimo de daño

Kelvin Guerrero asegura en su artículo que los daños están ligados a la explotación de los recursos costeros y marinos, los cuales amenazan algunas especies, como el carey, la tortuga verde, la caguama y el tinglar. Las cuatro figuran en la “Lista Roja de la Unión Mundial para la Naturaleza”.

Para leer el contenido completo del artículo “Biodiversidad marina dominicana en la cuerda floja”, del biólogo y entomólogo Kelvin Guerrero, acceda a www.diariolibre.com, en la sección de suplementos especiales.

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