Dios te pone en primera.


2 de junio

“Te tomé de los confines de la tierra, te llamé de los rincones más remotos, y te dije: “Tú eres mi siervo.” Yo te escogí; no te rechacé.” Isaías 41:9

Había en Argentina un aviso de una famosa tarjeta de Crédito que decía: Pertenecer tiene sus privilegios. Hacía mención a las facilidades de pago que esa tarjeta ofrecía. En aquella época, no todos podían acceder a ese beneficio. Los requisitos eran muchos, la excesiva morosidad, el incumplimiento de los vencimientos, las deudas pendientes y la falta de trabajo dejaban a muchas personas fuera de la posibilidad de obtener esa tarjeta.

Pero no es un problema ocasional. Es bastante común quedarse fuera de los beneficios. Es un mal que golpea a todos, pero en especial a los jóvenes. Todos queremos pertenecer, ser parte del grupo de elite. Pero no todos pueden. Solo los lindos, los que tienen plata o alguna virtud especial lo logran. El resto, la gran mayoría en la que siempre estamos vos y yo, nos quedamos afuera.

Nunca sos parte del seleccionado juvenil de Rugby que va a jugar a Sudáfrica, nunca sos del grupito de ganadores que están rodeado de las chicas más lindas, nunca sos del grupito de chicas a las que
todos les piden el mail y el celular, nunca sos del grupito de escogidos a los que todo les resulta fácil porque papi paga todas las deudas.

Por lo general, nos quedamos afuera. La peleamos todos los días, nos esforzamos, pero no llegamos. No calificamos para ser parte de ese grupo tan bonito y deseado. No somos suficientemente buenos para ser
escogidos. Somos de segunda.

Frente a esta realidad cotidiana, Dios se levanta y te dice algo que jamás nadie podrá imitar. Dios te elige. De entre todos los seres humanos de la tierra, (y mirá que hay muchos millones) Dios te escoge exclusivamente a vos. Dios te convoca para su selección, Él desea que seas parte de su grupo íntimo de colaboradores.

Porque para Dios sos extremadamente valioso. No importa lo que pienses tus compañeros, ni como vos te sientas, ni como te valoricen los demás. Si Dios te elige, es porque valés. Dios no escoge mediocres ni perdedores, Dios no se rodea de fracasados. Dios es sublime, perfecto y maravilloso. Si te escogió a vos, es porque sabe lo que valés. No sos de segunda

REFLEXIÓN – Cuando nadie te elige para su equipo, Dios te pone en primera.

Un gran abrazo y bendiciones

Dany

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