LA CREACIÓN: ¿ES FRUTO DE LA CASUALIDAD O DEL AZAR COMO SOSTIENEN ALGUNOS?


LA CREACIÓN: ¿ES FRUTO DE LA CASUALIDAD O DEL AZAR COMO SOSTIENEN ALGUNOS?

—¿Y no cabe también, como dicen algunos, que el mundo haya existido desde siempre?

Por ALFONSO AGUILÓ PASTRANA

Es ingeniero de caminos, autor de numerosas publicaciones y desde 1991 Vicepresidente del Instituto Europeo de Estudios de la Educación (IEEE).

Cuando vemos un libro, un cuadro, o una casa, inmediatamente pensamos que detrás de esas obras habrá, respectivamente, un escritor, un pintor, un arquitecto.

Y de la misma manera que a nadie se le ocurre pensar que el Quijote surgió de una inmensa masa de letras que cayó al azar sobre unos pliegos de papel y quedó ordenada precisamente de esa manera tan ingeniosa, tampoco nadie sensato diría que aquel edificio “está ahí desde siempre”, ni que ese cuadro “se ha pintado solo”, o cosas por el estilo. No podemos sostener seriamente que el mundo “se ha hecho solo”, o “se ha creado a sí mismo”: son incongruencias que caen por su propio peso.

El comienzo de una larga sucesión de causas y efectos

“No conozco ningún alfarero –dijo la olla–. Nací por mí misma y soy eterna”.

“Pobre loca. Se le ha subido el barro a la cabeza”.

Así reflejaba Franz Binhack en su obra Topfer und Topf, con un cierto toque de humor, lo ridículo que resulta esa actitud de cerrar los ojos ante la inevitable pregunta sobre el primer origen del ser.

Si de un grifo sale agua, es porque hay una tubería que transporta esa agua; y esa tubería la recibirá de otra, y ésa a su vez de otra…, pero en algún momento se acabarán las tuberías y llegaremos al depósito: nadie afirmaría que hay siempre agua en el grifo simplemente porque la tubería tiene una longitud infinita.

“De la nada –explica Leo J. Trese– no podemos obtener algo. Si no tenemos bellotas, no podemos plantar un roble. Sin padres, no hay hijos. Así, pues, si no existiera un Ser que fuera eterno (es decir, un Ser que nunca haya empezado a existir), y omnipotente (y capaz por tanto de hacer algo de la nada), no existiría el mundo, con toda su variedad de seres, y no existiríamos nosotros.

“Un roble procede de una bellota, pero las bellotas crecen en los robles. ¿Quién hizo la primera bellota o el primer roble?

“Los hijos tienen padres, y esos padres son hijos de otros padres, y éstos de otros. Ahora bien, ¿quién creó a los primeros padres…?

“Algunos evolucionistas dirían que todo empezó a partir de una informe masa de átomos; bien, pero ¿quién creó esos átomos? ¿de dónde procedían…?”.

¿Quién guió la evolución de esos átomos, según leyes que podemos descubrir, y que evitaron un desarrollo caótico? Alguien tuvo que hacerlo. Alguien que, desde toda la eternidad, haya gozado de una existencia independiente.

Todos los seres de este mundo, hubo un tiempo en que no existieron. Cada uno de ellos deberá siempre su existencia a otro ser. Todos, tanto los vivos como los inertes, son eslabones de una larga cadena de causas y efectos. Pero esa cadena ha de llegar hasta una primera causa: pretender que un número infinito de causas pudiera dispensarnos de encontrar una causa primera, sería lo mismo que afirmar que un pincel puede pintar por sí solo con tal de que tuviera un mango infinitamente largo.

—Hay quien dice que les basta con saber que los seres simplemente existen. Que no les importa de dónde provienen y, por tanto, no necesitan pensar más en ello.

Entonces estaríamos cerca de decir que no se debe pensar, porque renunciar a tan importante parcela del pensamiento supone en cierta manera abandonar la realidad.

Si vemos una chaqueta colgada de una pared (el ejemplo es de Sheed), pero no vemos que está sostenida por una percha, y eso nos lleva a pensar que las chaquetas desafían a las leyes de la gravedad y cuelgan de las paredes por su propio poder, entonces no viviríamos en el mundo real, sino en un mundo irreal que nosotros mismos nos hemos forjado. De manera semejante, si vemos que las cosas existen y no vemos con claridad cuál es la causa de que existan, y eso nos llevara a negar o a ignorar esa causa, estaríamos saliéndonos del mundo real.

Un pequeño “dribling” dialéctico

—Pero ha habido muchos filósofos que han asegurado que la dualidad causa-efecto no es más que un juego de reciprocidad dialéctica ajeno a la naturaleza, donde los fenómenos se repiten de manera incesante sin que esa relación de causa a efecto exista más que en nuestro entendimiento…

No parece que la noción de causa sea una simple elucubración humana. Es algo que comprobamos cada día, y que la ciencia no cesa de invocar.

“Si veo unos niños –apunta André Frossard–, la experiencia me dice que no se han hecho solos. Podrá surgir quizá un filósofo afirmando que no puedo demostrarlo, pero también él se vería en apuros para demostrar que yo estoy equivocado si aseguro que han surgido de unas coles.”

Rechazar de esa manera la relación causa-efecto parece un atentado contra el buen sentido. De hecho, los que así piensan, luego, en la vida normal, no son consecuentes con ello.

Saben, por ejemplo, que si meten los dedos en un enchufe, recibirán la correspondiente descarga, y por eso procuran no hacerlo. Saben que la dualidad enchufe-calambrazo no es un juego de reciprocidad dialéctica ajeno a la naturaleza que existe sólo en su entendimiento…, aunque sólo sea porque en los dedos no está el entendimiento.

La fe cristiana confía totalmente en la recta razón, mediante la cual se puede llegar al conocimiento de Dios. Para el creyente, la razón es inseparable de la fe y ha de ser respetada como un don divino.

—Y si dices que se puede llegar a Dios con la luz de la razón, ¿para qué es necesaria la fe?

No es difícil llegar a reconocer que Dios existe. Hemos repasado algunos de los razonamientos que nos llevan a Él, y veremos aún bastantes más. De todas formas, el trabajo no siempre es fácil: además de exigir –como sucede con todo conocimiento– una manera recta de pensar y un profundo amor a la verdad, hay que contar con que, en muchos casos, los hombres renunciamos a proseguir un discurso racional cuando comprobamos que sus conclusiones se oponen a nuestros egoísmos, nuestras pasiones, o nuestro bienestar.

Supongo que ésta será una de las razones por las que Dios dio un paso adelante y, dándose a conocer mediante la Revelación, nos tendió la mano. Así, además, todos los hombres pueden conocer todas esas verdades de forma fácil, con certeza y sin error.

La autocreación: un cuento de hadas para personas mayores

—Mucha gente dice que le sobran todos esos argumentos porque la teoría del big bang explica perfectamente la autocreación del universo, y ya no necesitan a Dios para explicar nada.

El big bang y la autocreación del universo son dos cosas bien distintas.

La teoría del big bang, como tal, resulta perfectamente conciliable con la existencia de Dios.

Sin embargo, a la teoría de la autocreación –que sostiene, mediante explicaciones más o menos ingeniosas, que el universo se ha creado él solo a sí mismo, y de la nada–, habría que objetar dos cosas: primero, que desde el momento que se habla de creación partiendo de la nada, estamos ya fuera del método científico, puesto que la nada no existe y por tanto no se le puede aplicar el método científico; y segundo, que hace falta mucha fe para pensar que una masa de materia o de energía se pueda haber creado a sí misma.

Tanta fe parece hacer falta, que el mismo Jean Rostand –por citar a un científico de reconocida autoridad mundial en esta materia y, al tiempo, poco sospechoso de simpatía por la doctrina católica–, ha llegado a decir que esta historia de la autocreación es “un cuento de hadas para personas mayores”. Afirmación que André Frossard remacha irónicamente diciendo que “hay que admitir que hay personas adultas que no son más exigentes que los niños respecto a los cuentos de hadas”.

Las partículas originales –continúa con su ironía el pensador francés–, sin impulso ni dirección exteriores, comenzaron a asociarse, a combinarse aleatoriamente entre ellas para pasar de los quáseres a los átomos, y de los átomos a moléculas de arquitectura cada vez más complicada y diversa, hasta producir, después de miles de millones de años de esfuerzos incesantes, un profesor de astrofísica con gafas y bigote. Es el ¡no va más! de las maravillas. La doctrina de la Creación no pedía más que un solo milagro de Dios. La de la autocreación del mundo exige un milagro cada décima de segundo.

www.yeshuahamashiaj.org

www.elevangeliodelreino.org

FUENTE:

http://apologista.blogdiario.com/

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5 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Juan y Diego
    Jun 12, 2008 @ 02:58:29

    Hola… hemos leido tu articulo y creemos que el fundamento por el cual se escribio la nota es erroneo. Cual es la conexion de la creacion con el azar… si la pregunta clave con respecto a la creacion es en realidad por que paso? Creo que deberias reever lo que postulaste…
    La causa de la creacion es fisica… no porque quiso la casualidad…
    Igualmente veo bastante interesante el tema que estas tocando.

    Saludos

  2. pauloarieu
    Jun 12, 2008 @ 03:14:28

    Juan y Diego: Gracias por escribirme. Y garcias por leer el artículo y haberse interesado en el. Bienvenidos al blog.

    Dices “Cual es la conexión de la creación con el azar…”

    Rta.
    De parte de la fe judeocristiana ninguna, ya que Dios creó los cielos y la tierra, los animales,las plantas y la humanidad.

    Los evolucionistas creen en un azar, algunas hipótesis evolucionistas como la abiogénesis es la que cree que todo surgió de un caldo de cultivos en el mar, espontáneamente y fue evolucionando.

    Yo entiendo que hay una causa física controlada por una causa espiritual: Dios.
    Esa es la fe cristiana y le llaman científicamente la teoría creacionista o el creacionismo bíblico. tambien hoy hay un grupo de cristianos que lo han redefinido a esta teoría y le llaman Diseño inteligente.
    Bueno, espero haber respondido sus preguntas. El blog esta lleno de artículos sobre la teoría de la evolución y el creacionismo bíblico y el evolucionismo teísta.

    Gracias por participar. Hay muchos artículos relacionados con este tema.
    Espero que puedan seguir participando.
    Gracias por sus opiniones y por sus pregunta.
    Cualquier duda, ya saben
    Dios les bendiga
    Paulo Arieu

  3. Israel
    Jun 16, 2008 @ 04:34:03

    Se me hizo muy interesante el artículo. para las personas que no aceptan la religión cristiana u otra es muy fácil descalificar este tipo de artículos, pero es importante dar un argumento lógico y científico me gustaría saber tu opinión a cerca del siguiente movimiento:

    http://whywontgodhealamputees.com/

    Creo que estamos viviendo una época de mucho eceptisismo a nivel global, gracias por tu blog. Saludos!

    Israel Bolaños

  4. Trackback: Creacionismo - Evolucionismo (Artículos) « Paulo Arieu Theologies Weblog
  5. Inma
    Feb 02, 2009 @ 18:19:01

    Me encantó su escrito. De verdad que me parece que la lógica humana, a pesar que estoy cada vez más convencida que no es una sóla, a mí me lleva siempre a Dios. Hubo instantes además que me sonreí, porque qué lógico todo lo escrito por usted. Me gustó muchísimo y, ojalá, tuviera memoria suficiente para retener todo y rebatir a los ateos, agnósticos, etc. etc…con su escrito…
    Felicitaciones,

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