El Problema con la Tradición

El Problema con la Tradición
ABRIL 14, 2010

by Eduardo
Me estoy refiriendo al tema de la interpretación de la Biblia. Todos nosotros debemos aceptar la realidad que afirma que ningún intérprete es neutral frente a un texto. Todos llevamos con nosotros presuposiciones que nos hacen interpretar un texto de una u otra manera. Sin embargo, el principio básica de la hermenéutica es aquel que nos dice que toda persona que quiera interpretar la Biblia, debe dejar que el texto hable, evitando imponer sus creencias, tradiciones (presuposiciones) sobre el mismo. Esta es la diferencia entre hacer exégesis vs. eiségesis, en la cual se le introduce al texto las creencias del intérprete.

Y deseo el día de hoy comentar un poco sobre este artículo, publicado en la sección de Opiniones de uno de los periódicos más importantes de Costa Rica. En él, el autor cae como intérprete de la historia, al atar las cruzadas católico-romanas con el verdadero cristianismo. El autor erra al creer que el llamado que hace esta iglesia misionera en Costa Rica de, “Cristo murió por todos. Y usted ¿por cuántos?,” está llamando a los cristianos del país a sacrificar sus vidas de la misma manera en la que lo hacen los terroristas musulmanes. El autor escribe,

Me deja un sentimiento de desasosiego pensar que incitar así a la muerte activa no está lejos del suicidio guerrero que tan perplejos nos deja en el fundamentalismo islamista.”

En realidad yo no sé cuál es el contexto en el que se escribió ese anuncio en dicha iglesia, pero queda claro que el escritor cayó esclavo de sus tradiciones humanistas (ateas) e intenta por medio de ellas refutar el verdadero cristianismo. Porqué digo que son tradiciones lo que han esclavizado la interpretación del autor? Porque esto no es lo que enseña el cristianismo bíblico.

Sin embargo, tenemos otros dos ejemplos de tradiciones humanas en los comentarios. Dos comentaristas cometen graves errores que demuestran sus ataduras a sus propias tradiciones “cristianas.” El primer ejemplo es el de un hombre llamado José Mauricio Quesada escribió lo siguiente,

La pregunta esta tremendamente mal planteada, porque nadie mas excepto Jesus podria haber dado su vida para que nosotros pudieramos ser salvos. No es necesario que ninguno de nosotros muera por otros como una forma de imitar el sacrificio de Jesus, lo que Dios espera de nosotros es que aceptemos a Jesus como nuestro Senor y Salvador, ya que el sacrificio ya fue hecho por el. Una vez que le aceptamos como nuestro Salvador, el Espiritu Santo habitara en nosotros y sera alli cuando empieza la verdadera vida en nosotros por medio de nuestro Senor Jesucristo.”

Ciertamente debemos reafirmar las palabras suyas al inicio, “nadie mas excepto Jesus podria haber dado su vida para que nosotros pudieramos ser salvos. No es necesario que ninguno de nosotros muera por otros como una forma de imitar el sacrificio de Jesus.” Como bien escribe el comentarista, ningún hombre pudo haber servido como sacrificio para propiciar a Dios (Salmo 49: 7-8). Sino que, como bien sentenció Anselmo de Canterbury en su obra Cur Deus Homo?, solamente Cristo, Dios-hombre, pudo servir como sacrificio perfecto para aplacar la ira del Dios Santo y Justo contra pecadores (Salmo 49: 15; 1 Pedro 3: 18; Hebreos 7-10).

El problema del ateo es que en su filosofía humanista niega la realidad que le es tan claramente visible: el hombre no es bueno. Si el autor del artículo hace un auto-examen de su propia vida se dará cuenta que es un pecador, y su misma conciencia le dice que merece ser castigado por cada pecado cometido (Romanos 2:14-15). El problema del ateo es ignorar la depravación de los hombres y su patético estado espiritual.

Ahora, José Mauricio cae en otra trampa de sus tradiciones. En su comentario dice lo siguiente,

lo que Dios espera de nosotros es que aceptemos a Jesus como nuestro Senor y Salvador, ya que el sacrificio ya fue hecho por el. Una vez que le aceptamos como nuestro Salvador, el Espiritu Santo habitara en nosotros y sera alli cuando empieza la verdadera vida en nosotros por medio de nuestro Senor Jesucristo.“

Cuál es esta tradición? José Mauricio cae en la trampa de aquella doctrina humanista que se ha infiltrado en la iglesia que enseña que el hombre es un ser con la capacidad de hacer tanto el bien como el mal. Esta doctrina fue inicialmente enseñada por Pelagio, pero que luego entró en la iglesia como semi-pelagianismo. Esta doctrina es lo que enseña Roma y lo que enseña el Arminianismo, tradición que forma parte de la doctrina de la gran mayoría de las iglesias evangélicas del mundo. No es esto lo que a usted le han enseñado desde niño?

Sin embargo, el comentarista erra al juzgar las Escrituras por sus propias tradiciones. En lugar de dejar que la Biblia le explique el estado espiritual del hombre, de la salvación, y del mismo caracter de Dios, José Mauricio ha decidido apelar a lo que ha sido enseñado por tantos años: “el hombre es el soberano en su salvación. Dios está simplemente ofreciéndole la salvación a todos los hombres, esperando que algunos la encuentren por sus propias decisiones.“

El arminianismo podrá apelar a la búsqueda de la gloria de Dios, pero borran con el codo lo que escriben. Sus doctrinas rechazan la soberanía de Dios en la salvación de los hombres. Al final, según su sistema teológico, Dios estará frustrado por toda la eternidad, pues nunca pudo cumplir con su propósito de salvar a toda la humanidad.

Pero, la Biblia enseña algo muy diferente. La Biblia enseña que Dios es soberano y que Su voluntad será una realidad. El profeta Isaías dice cosas como, “9 Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, 10 que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antig:uedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; 11 que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.” (Isaías 46: 9-11). O el mismo Nabucodonosor, de quien escribe la Biblia que afirmó lo siguiente, “Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?” (Daniel 4: 35).

Y en el Nuevo Testamento tenemos al apóstol Pablo afirmando lo siguiente, “En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad” (Efesios 1: 11). Cuál es la verdad? Estará Dios frustrado por toda la eternidad porque quería salvar a todos los hombres, pero sólo pudo salvar a algunos? O será que Dios salvará perfectamente a aquellos a quienes Él, en Su misericordia, ha decidido rescatar de la esclavitud al pecado a la que ellos mismos se sometieron voluntariamente?

La verdad bíblica es que el hombre en su estado natural es totalmente depravado (Jeremías 17: 9; Génesis 6:5), muerto en sus delitos y pecados (Efesios 2: 1-3) y por lo tanto sus enemigos (Romanos 5: 10; Colosenses 1:21). La verdad bíblica es que ningún hombre en su estado natural puede o quiere obedecer a Dios (Romanos 8: 7-8). Es por ello que no le buscan, ni le aman (Romanos 3: 9-12).

Por ello es necesario, como le enseñó el Señor Jesucristo a Nicodemo, que el hombre nazca de nuevo (Juan 3: 1-8). Ahora, la tradición de José Mauricio le dice que una vez que el hombre cree, Dios le hace nacer de nuevo. Volvemos a la supuesta soberanía del hombre en su salvación. Pero, es esto lo que enseñó Cristo en Juan 3? O es esto lo que enseñó el Señor por medio del apóstol Juan en 1 Juan 5: 1? No está claramente demostrado que la regeneración precede a la fe? Qué escribió Juan?

Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.” 1 Juan 5: 1

La verdad es que Dios debe regenerar a un pecador antes de que éste pueda creer. Y Además, esa fe salvadora y al arrepentimiento necesario para la salvación son un regalo de Dios (Efesios 2: 8-10). Entonces, de que se jactará un hombre? La respuesta bíblica es: de nada! Toda la gloria es para Dios.

Y hago otra pregunta: Dónde vemos en el Nuevo Testamento a Pablo, Pedro o a algún otro apóstol llamar a las multitudes diciendo, “Todo lo que tienen que hacer es aceptar a Cristo en su corazón para ser salvos!” La verdad es que nunca! El llamado de los apóstoles era “Arrepiéntase y crea.” Porqué? Porque si la salvación es de Dios, y Él es quien trae a los pecadores al arrepentimiento y a la fe salvadora (Juan 6: 37-44; Efesios 2: 8-10), los apóstoles sabrían que sería Dios, quien mediante la predicación del evangelio regeneraría a los que Él había escogido para formar parte de SU pueblo y les otorgaría lo necesario para su salvación.

Otro error de Carlos Mena, otro comentarista es el de caer en el universalismo. Carlos escribe lo siguiente,

Cristo murio por nosotros , para salvarnos de nuestros pecados, aun para los que no creen en EL, tal ves algun dia crean, Resucito y vencio a la muerte y es Misericordioso con Todos, es un Dios de Vida, los fundamentalismos no caben aqui, llamase Fundamentalisno Islamista, O Fundamentalismo del mercado o fundamentalismo del ateismo que se esta poniendo muy de moda….Cristo es un Dios de Vida y Amor.”

No creo que este comentarista sea un universalista, sin embargo está atado a esas tradiciones que enseñan que la expiación de Cristo es universal o ilimitada. Pero, es esto lo que enseña la Biblia? No dijo el Señor que vino a dar su vida por sus ovejas? No dijo el Señor que vino a dar su vida por muchos? No oró el Señor sólo por los que Dios le había entragado? O Oró por toda la humanidad? (ver Juan 10, Juan 17, Marcos 10:45). Este es otro ejemplo de la tradición afectando la interpretación bíblica.

Nuestra meta como intérpretes de la Biblia es dejar de lado nuestras presuposiciones y tradiciones y permitir que la Biblia corrija todos nuestros errores. La Biblia debe ser la que construya nuestra cosmovisión.

sujetosalaroca.org

El libre examen y su armonia con las escrituras

El libre examen y su armonía con las escrituras

Autor:Paulo Arieu

“Y creed que la paciencia del Señor es para nuestra salud, según que nuestro amado hermano Pablo os escribió conforme a la sabiduría que a él le fue concedida. Es lo mismo que hablando de esto enseña en todas sus epístolas, en las cuales hay algunos puntos de difícil inteligencia, que hombres indoctos e inconstantes pervierten, no menos que las demás Escrituras, para su propia perdición.” (2ª Pedro 3:15-16)

“Pero El, conociendo su pensamiento, les dijo: Todo reino dividido contra si mismo será devastado, y caerá casa sobre casa.” (Lucas 11:17)

Este concepto (El libre examen), es al día de hoy,  parte fundamental de la declaracion de fe de iglesias evangélicas como los bautistas, por ejemplo

“Según la definición dada en el Congreso Mundial de Fundamentalistas de principios de 1920, un fundamentalista es un creyente “nacido de nuevo” en el Señor Jesucristo que considera la Biblia como la Única Inerrante, Infalible y Verbalmente inspirada Palabra de Dios.”[0]

“El lema “Sola Scriptura” es quizás, junto con el “Sola Fide”, una de las bases principales sobre la que pretende fundarse la Reforma protestante tanto en el siglo XVI, cuando nació, como a principios de este siglo XXI. La definición de dicho lema sería la siguiente: solamente la Palabra de Dios escrita es la autoridad final en materia de fe, doctrina y moral. Únase a eso la aceptación de la teoría del libre examen, por la cual, se cree que cualquier creyente puede y debe interpretar la Biblia por sí mismo, sin más ayuda que la del Espíritu Santo. De semejante combinación, según el ideal protestante, debería de nacer el fruto de la vuelta a los orígenes del cristianismo.” [1]

El libre examen  de las escrituras surge como reacción lógica y esperada contra la rigidez dogmática de la Iglesia Católica Romana, por parte de los reformadores del siglo XVI.

En la interpetación de la escritura la autoridad final no es la Iglesia, sino la propia escritura, “la escritura” sagrada es intérprete  a si misma.

Esto da a  entender que ningún pasaje bíblico ha de estar sometido a la servidumbre de la tradición o ser interpetrado aisladamente de modo que contradiga lo enseñado por el conjunto de la Escritura.

Lo que Dios ha querido comunicar a la humanidad, todo lo que es necesario para el ser humano en materia de fe y doctrina, lo ha hecho a través de la Biblia. Nada ni nadie tiene más autoridad que la Santa Biblia, que es la única regla infalible de fe y práctica. No hay nuevas revelaciones ni habrá.

Un teólogo católico escribió acerca de la célebre cuestión del libre examen de la Escritura. “Frente a la doctrina católica según la cual todo cristiano al leer las Sagrada Escritura debe aceptar el juicio de la Iglesia, único intérprete auténtico de la Escritura, el protestantismo sostiene que cada miembro de la Iglesia tiene facultad para examinar la Biblia sin atender a la Tradición ni a la Iglesia, creen que el Espíritu Santo les ilumina la inteligencia al leer la Escritura Sagrada. Es la idea de Lutero y Calvino según la cual el Espíritu Santo iluminaba a cada fiel; en el protestantismo ilustrado y liberal del s. XVIII y siguientes se pone el acento en el recurso a los medios de investigación científica.” [2]

Y tambien el Concilio Vaticano II dice: “El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita o transmitida ha sido confiado únicamente al Magisterio vivo de la Iglesia”.[3]

De un foro evangélico, rescato la siguiente reflexión como importante y clara refutación de lo dicho por este teólogo católico y también lo definido en el Concilio Vaticano II:

“El principio de “libre exámen” afirma que toda persona, sea quien sea, debe y puede leer las Escrituras, pues estas no son propiedad exclusiva de una élíte de hombres autodesignados sus salvaguardianes, sino que es un regalo de Dios a la humanidad perdida, por medio de la cual puede llegar a creer (Romanos 10:17). Eso es todo lo que el principio dice y lo que los reformadores defendieron. Simple, claro, entendible y para nada peligroso.

Ahora, pasando al tema de la interpretación, si bien las Escrituras pueden y deben ser leídas por toda persona, el ejercicio de esto conlleva la responsabilidad frente a Dios de entender correctamente el mensaje y obedecerlo, haciendo uso de los medios necesarios para tal fin (2 Timoteo 2:15; 2 Pedro 1:19). Siendo esto así, entonces tenemos dos opciones: la buena interpretación o la mala interpretación. La verdad tiene un fundamento racional originado en las Escrituras, por lo tanto, toda supuesta interpretación (sea buena o mala) puede y debe ser sometida a juicio (1 Corintios 14:29; 1 Juan 4:1) a la luz de la razón (2 Corintios 2:12-16) y las Escrituras (Efesios 6:17), la primera alimentada con la segunda (Colosenses 3:16).

El asunto es el siguiente: En ningún lugar de las Escrituras se condena la interpretación en sí misma, sino la mala interpretación

Por lo tanto, reformulando el principio como debe ser correctamente entendido, ‘puedes leer el Libro, más debes saber que eres responsable frente a Dios en cuanto a como lo interpretas, por lo tanto “procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad“‘.” [4]

Conclución:

Este “libre examen” no es la facultad de interpretar la escritura como al lector le plazca o convenga. Ni tampoco debemos despreciar la sabidrua de los grandes hombres de Dios de la historia de la Cristiandad.

Pero no podemos dejar la interpretación de las escrituras esclavas a la iglesia, ya que la iglesia a lo largo de la historia, ha pasado por épocas de apostasía. Además, ninguna iglesia es infalible.

Las Escrituras no condenan la interpretación en sí misma ni la restringe a ciertos individuos exclusivos que la monopolizan incuestionablemente.

Notas:

[0] Iglesias bautistas, wikipedia

[1] http://blogs.periodistadigital.com/coradcorloquitur.php/2006/10/16/p50349

[2] http://rsanzcarrera2.wordpress.com/2007/08/20/la-biblia-y-los-no-catolicos/

[3] http://www.legiondemaria.org/el_libre_examen_o_intepretacion_de_la_biblia.htm

[4] Según los romanistas hay que dejar de leer la Biblia!, http://www.iglesia.net/

Fuente:

Jose M.Martinez, Hermenéutica Bíblica, Edit. Clie

¿Fue Moisés el autor del Pentateuco?

¿Fue Moises el  autor del Pentateuco?

Introducción:

La razón del incio de este artículo fue el hecho de que he tenido algunas dudas al leer el Pentateuco. Algunas partes no me parecieron escritas por Moises.Acá presentaremos las razones que he encontrado, por  las cuales creo que el Penteteuco fue escrito por Moisés.Ademas, está la teoria del fraude pío, que niega que Moises haya sido el autor del Pentateuco. Esta teoria dice que gran parte de estos cinco libros fueron re-escritos durante el periodo del rey Josías.

Pero luego de  leer un comentario biblico sobre el Pentateuco, del comentarista Pablo Hoff, mis dudas menguaron notablemente, lo mismo que mis objeciones, no encontrando argumentos válidos con suficiente fuerza como para negar que Moises haya sido el autor mas probable del Pentateuco, aunque el Pentateuco en si no lo afirme u otras teorias “piadosas” que hay hoy en día dando vuelta pretendan negarlo.

Dios te bendiga

Paulo Arieu

El Pentateuco mismo no afirma claramente que este haya sido escrito por Moisés en su totalidad, otros libros del Antiguo Testamento lo citan como la obra de él.

  • Josue   1:7-8;    23:6
  • I  Re.  2:3
  • 2 Re. 14:6
  • Esd. 3:2 ;    6:18
  • Neh. 8:1
  • Dan. 9:11-13
  • Ex.  17:14;    24:3-7
  • Deut. 31:24-26
  • Hch.  13:39 ;     15:5
  • Heb. 10:28
  • 2 Cor. 3:15
  • Jn. 5:46
  • Mat. 8:4 ;   19:8
  • Mar. 7:10
  • Lc. 16:3
  • Lc. 24:27,44

A pesar de toda esta evidencia interna, hace unos dos siglos atrás, un grupo de eruditos de tendencia racionalista, puso en duda la paternidad mosaica del pentateuco, y desarrollaron la teoría documentaria de la Alta Crítica, la cual considera que los primeros cinco libros de la biblia son una compilación de documentos redactados en su mayor parte en el período de Esdras (444 A.C.)

Sin embargo, estudiosos conservadores creen que sea probable que Moisés empleara genealogías y tradiciones escritas al escribir el libro de Génesis (Ej: “libro de las generaciones de Adan “, Gn. 5:1)

El tono personal que encontramos en la oración de Abraham por Sodoma, el relato del sacrificio a Isaac, y en las palabras de José al darse a conocer a sus hermanos, “es precisamente”  el que esperaríamos si el libro de Moisés se hubiese basado en notas biográficas anteriroes.

Probablemente, tales memorias valiosas fueron transmitidas de una generación a otra desde tiempos muy remotos; tal vez Dios guió a Moisés a incorporar esos documentos antiguos en sus escritos. Pero esto no niega la inspiración divina del Pentateuco.

También hay añadiduras y retoques insignificantes de palabras arcaicas, hechos a la obra original de Moisés

El relato de la muerte de Moisés. (Deut. 34): El Talmud, libro de los sabios lo asigna a Josué.

Gen. 36:31 indica que había rey en Israel, lo que no existía en la época de Moisés.

Gen. 14:14 se denomina “Dan” a la antiguia ciudad de “Lais”, nombre que le fue dado después de la conquista 

Estos cambios se pueden atribuir a:

- Notas aclararatorias.

- Cambios de nombres geográficos arcaicos.

- Agregados por los copistas de las escrituras o por algún personaje (¿Samuel?)

Estos retoques no afectan la integridad del texto.

Muchos pasajes contienen frases,nombres y costumbres de Egipto, que indican que el autor trenía conocimiento persoanl de su cultura  y geografía.

Ej:

  1. Potifar (regalo del dios Sol Ra)
  2. Zaffirat – panea (Dios habla – el vive)
  3. Asenat (antiguo nombre de Heliópolis) Gen. 37:36; 41:45,50

Se nombran:

- Los vasos de madera y los de piedra que usaban `para guardar el agua que sacaban del rio Nilo.

“En el exodo se encuentran en forma corecta tantos detalles arcaicos que sería insostenible atiburiles a invenciones posteriores ” W.F.Albright

El autor  conocía la Península del Sinaí.

Las pieles de tejones, se refieren , según ciertos eruditos a las pieles de un animal de la región del mar Rojo.

La uña aromática, usada como ingrediente del incienso (Deut. 30:34) eran de la concha de un caracol de la misma región.

Esto evidencia que estos pasajes fueron escritos por alguien que conoció la ruta del peregrinaje de Israel, bien que por un escritor en el cautiverio babilónico, o en la restauración, siglos después.

El punto de referencia del autor del libro es el de una persona que no ha entrado a Canaán. La forma en la que está escrito es la de los tratados entre los Señores y sus vasallos del Medio Oriente en el 2º Milenio antes de Cristo.

Datos arquelógicos:
La toma de Ssodoma Gn.14. (Incluidos los nombres de los 4 reyes el movimiento de los pueblos la ruta que tomaron los invasores. “Camino real”).

Después del año 1200 A.C. la condición de la región cambió radicalmente, y esa ruta de Caravanas no se usó mas. El arqueólogo bíblico Albright, afirmó que algunos de los detalles del cap 14 nos remontan a la edad del Bronce (Período medio) (entre 2100 y 1560 A.C). No es muy probable que un escritor que viviera siglos después conociera estos detalles.

Tablas de arcillo de la época de los patriarcas en las ruinas de fari (sobre el Rio Éufrates) y de Nuzu (afluente del rio Tigris).

Discutían las leyes y costumbres, todas como les permitía que el hombre sin hijos diera su herencia a un esclavo fiel. (Gn 15.3).

Una mujer estéril entregara una criada a su marido para dejar descendencia. Gn 16.2

Las tablas contienen nombres equivalentes o semejantes a los de Abraham, Nacor, Benjamín y muchos otros.

Estos pruebas refutan la teoría de la Alta Crítica. de que el libro de Génesis es una colección de mitos y leyendas del 1er milenio A.C.

Fuente:

Pabo Hoff, El Pentateuco, ed. Vida

Texto narrativo

Texto narrativo

El texto narrativo

* Narrar es contar sucesos, referir lo ocurrido


 

Fuente:

http://www.rena.edu.ve/primeraetapa/Literatura/textonarrativo.html

¿Que valor tiene el testimonio de la propia escritura acerca de su origen divino?

¿Que valor tiene el testimonio de la propia escritura acerca de su origen divino?

“La biblia se diferencia de las demas literaturas religiosas en que se lo juega el todo por el todo en la pretensión de que Dios se reveló realmente en unos acontecimientos concretos documentados públicos. A menos que tomemmos esta pretension en serio, la Biblia apenas si tiene sentido,por grande que sea el estímulo espiritual que nos procuren sus pasajes selectos”  C.H.Dodd

Obivamente no podemos utilizar este concepto como demostración de que hay un elemento divino en la escritura, aunque es un dato muy importante que nadie debería despreciar. Además por un principio legal, tal testimonio no puede ser desechado a priori.

Es importante comprender que no vamos a la biblia en procura de pruebas sino de  información

Al ser la Biblia examinada sin prejuicios se hace dificil rechazar la posibilidad de una intervención divina en la formación de la escritura y relegar sus libros a la categoría de literatira histórico religiosa de origen puramente humana.

La palabra de DIos se entrelaza con la historia del pueblo israelita, no solo en sus inicios, sino a lo largo de los siglos hasta que Malaquias cierra el registro veterotestamentario.

Llama la atención del Antiguo Testamento su coherencia y su armonía. No es una simple acumulación de hechos históricos, ideas y experiencias religiosas, sino como un proceso regido por una finalidad

Esta caracterstica de la Biblia no es facil de explicar, si no admitimos la realidad de la acción de Dios, tanto en la revelación como en la preservación y ordenadamiento de esta en la escritura.

Al pasar al Nuevo Testamento, se observa igualmente el lugar preponderante de la palabra de Dios.

Los evangelistas, testigos de cuanto Jesus hizo y dijo (Jn. 1:-3), ven en él la culminacion de la revelación de Dios. Era la palabra de Dios encarnada, el gran interprete de Dios (Jn. 1:14,18)

Ponen en sus labios palabras que muestran la autoridad y el origen divino de sus eneñanzas (Mat. 5:21-48;7:28,29;Jn.7:16;13:2,26;8:28;12:49;14:10,24 y pasajes paralelos de Marcos y Lucas. Luego vendrá el testimonio y el magistero de los apóstoles bajo la guía del Espíritu Santo (Jn. 14:26;16:13)

Así lo entendieron los propios apóstoles, persuadidos de que sus palabras eran ciertamente “La palabra de Dios” (I Ts. 2:13, ver Hch. 4:31;6:2,7;8:14,25,11:1;12:24;17:3;18:11;19:10,Col. 1:25;I Tes. 4:15;2 tim. 2:9;Ap. 1:2,9)

Fué la convicción general de los profetas y los apóstoles de que ellos eran los instrumentos para comunicar el mensaje recibido de Dios. Dios existe, por tanto es algo muy lógico que él se haya dado a conocer. La Escritura se atribuye la función de ser testimonio y registro de esa revelación.

Bibliografía

Jose M. Martinez, Hermenéutica Bíblica, Ed. Clie

La certeza de tener una interpetación correcta de un texto bíblico

La certeza de tener una interpetación correcta de un texto bíblico

Autor:Paulo Arieu

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¿Hasta que punto es posible tener la certeza de que se ha llegado a la interpretación correcta de un texto?

Sin lugar a dudas, el interpetar correctamente las escrituras es un desafío importante, pero puede llegar a ser un arma de dos filas.

“Dado que la Biblia, es la revelación inspirada de Dios y el medio a través del cual nos es provista la información puntual relativa a nuestra salvación, se hace fundamental el estudio juicioso de ella para su correcta interpretación, no obstante, el ser las Escrituras el único y el mismo instrumento de Dios para la comunicación de su instrucción, y ellas a nuestra disposición, es evidente la división suscitada en virtud de su incorrecto entendimiento y aplicación. Ante las dificultades que nos supone el vivir conforme a su voluntad, un desafío adicional nos es planteado, el acercarnos debidamente y con la actitud correcta a su revelación para su veraz interpretación. Una deficiente comprensión, conduce consecuentemente a una desacertada explicación o exégesis de las Sagradas Escrituras, siendo la enseñanza de ellas fundamental para la salvación, tanto de sus expositores como de sus recipientes (I Timoteo 4:16), se hace indispensable el conocimiento preciso de los principios requeridos para su fiel interpretación.” [0]

Uno de los mayores pecados de un ministro es adulterar (Kapuleo=desnaturalizar con fines indignos) la palabra de Dios (2 Cor. 2:17)

En el caso por ejemplo de la Iglesia Católica romana, institución eclesiástica que siempre se caracterizó por ser dogmática y tener un magisterio donde se trazan y definen las doctrinas, últimamente ha flexibilizado un poco su rigidez y ha permitido a sus exegetas llegar en algunos casos a concluciones similares a la de los teólogos reformados sobre el principio establecido por los reformados del libre examen, ausente de rígidas imposiciones eclesiásticas. Esto es un gran avance, aunque por ahora, nadie puede contradecir a lo establecido por el Magisterio de la Iglesia Católica.

El libre examen de las escrituras, ejercido con seriedad implica un juicio responsable sujeto a los principios de una hermenéutica sana.

Observar estos principios es el único modo legítimo de determinar el significado de cualquier pasaje de la Biblia. No hay otro camino.

Esta responsabilidad individual de la interpetación de las escrituras no significa repudio de las concluciones exegéticas y  de las formulaciones doctrinales elaboradas en la Iglesia de Cristo en el transcurso del tiempo.

La Biblia y su autoridad deben estar siempre por encima de toda interpretación humana.

Aún así es bueno examinar las opiniones de grandes hombres de Dios y de la historia de la iglesia que han realizado serios estudios de la Bibia.

“No puede haber ningún contacto tan directo con la escritura que pueda prescindir y pasar de largo ante esta historia de la apropiación del evangelio por la iglesia” [1]

“El estudio juicioso de las Escrituras supone la confianza en ellas siendo de la autoría de Dios como premisa elemental (II Timoteo 3:16,17; II de Pedro 1:20,21).

Es requerido el entender que el contenido de ellas entraña una comunicación directa y personal de Dios con un propósito definido, vigente y aplicable a nuestras vidas en el tiempo y permaneciendo invariablemente en el (Mateo 24:35; Hebreos 13:8; I de Juan 2:17); consecuentemente, dicho estudio exige la existencia del amoroso y ardiente deseo de conocer en detalle los designios de la voluntad soberana de Dios para el hombre (I de Pedro 2:2; II de Pedro 3:18; II de Tesalonicenses 2:10), y de la plena certeza de que dicho conocimiento está al alcance de nuestro entendimiento por la guía infalible de él (Efesios 1:18; 3:4; Colosenses 2:2-4).”[2]

Como cristianos debemos recordar que tenemos el recurso tan importante de la oración, elemento importanisimo a la hora de interepretar un texto.

Orar-proviene de ORARE, relacionada con OS-ORIS (‘boca’) que significa ‘hablar’ y, posteriormente, ‘hablar con’, ‘pedir a’ (Dios).

La oración es el vehículo directo hacia Dios  “Entonces clamarás y yaveh responderá; a tus gritos, dirá, aqui estoy”  Isaias 58:9 

Así como el cuerpo necesita alimento material para desarrollarse y subsistir también nuestra alma necesita de alimento espiritual, para mantenerse en la fe y no morrir espiritualmente. La oración es aquella actitud del hombre, en la que él permanece en continua relación con Dios, a modo de conversación abierta, libre, espontánea con El. Con la oración focalizamos el lente de nuestra relaciones con Dios y entramos en sintonía con El.

La oración es una necesidad, el hombre de fe hace de su vida una continua oración, por que todo lo que hace, lo hace en unión de Dios, ofreciéndoles sus propias accciones, comunicándose con El.

El profeta Jeremías escribió que el Señor le decía: “Clama a mi y yo te responderé y te mostraré cosas grandes y ocultas que tu no conoces” Jer. 33:3

Conclución:

Entonces, concluyendo, “la hermenéutica definida, comprende el arte de la interpretación de textos, ella a su vez proporciona los elementos necesarios para acometer la tarea de estudiar con buen éxito la inspirada Palabra de Dios, para su cabal exposición; a esta finalidad, es menester permitir al autor de la revelación, ser él mismo, el interprete de su original comunicación; siendo que todos los textos contenidos en las Escrituras hacen parte de un todo integral, y no elementos aislados los unos de los otros, estos mismos nos proveen, al compaginar entre sí, la correcta significación, en este orden, la Biblia, es así misma por ella interpretada.

Los principios hermenéuticos aplicados nos ayudan a identificar la intención y el propósito de los emisores originales de los mensajes contenidos en las Escrituras, cada elemento cultural e idiomático a la vez que las connotaciones del lenguaje utilizado, sea literal o figurado, con la correcta y respectiva definición y alcance de los términos empleados en el contexto y entorno de su original utilización, deben ser considerados a la hora de pretender develar el sentido de la revelación y su consiguiente aplicación.” [3]


Notas:

[0] http://encomunionconvos.blogspot.com/2008/02/hermenetica-interpretacin-bblica.html

[1] Nota de pie de pag nº 24, Jose M. Martinez , Hermenéutica Bíblica,ed. Clie

[2] http://encomunionconvos.blogspot.com/2008/02/hermenetica-interpretacin-bblica.html

[3] Ibid

Bibliografía

La Nueva Hermenéutica

La Nueva Hermenéutica

hermeneutica

Las últimas décadas han conocido un giro hacia lo que se ha llamado ‘la nueva hermenéutica’. Abandonando el sentido que tenía este término en los antiguos manuales (práctica de la exégesis), hoy se lo entiende como “la ciencia o el arte de comprender un documento, un gesto, un acontecimiento, captando todos sus sentidos, incluso aquellos que no advirtió su autor o su actor”.

R. Bultmann había prestado más atención al análisis existencial del primer Heidegger, el de “Ser y Tiempo”. Pero existe un segundo Heidegger, el de sus escritos filosóficos posteriores, en los que estudia la interpretación del ser a través del lenguaje. El ser se expresa en el lenguaje, independientemente de la intención del autor.

Esta preocupación por el lenguaje ha sido asumida por varios investigadores que la han aplicado a los estudios bíblicos, dando lugar a una nueva hermenéutica que toma su punto de partida en la semiótica y en la lingüística. Actualmente se utilizan métodos centrados en el análisis literario, que se presentan como equivalentes (y a veces opuestos) al método histórico-crítico. La tarea ya no consiste en analizar las fuentes, ubicar históricamente a los autores, conocer las circunstancias en que fue elaborado el libro, etc. (lectura diacrónica). Se manifiesta un cierto escepticismo en el momento de querer llegar a determinar la intención del autor, hoy inaccesible, y se debe interrogar al texto para que este hable por sí mismo.

En lugar de la lectura diacrónica se propone una lectura sincrónica: leer e interpretar el texto tal como se presenta, sometiéndolo a un análisis de carácter literario, tratando al texto como realmente debe ser tratado: como obra literaria.

Dentro de esta nueva hermenéutica, algunas corrientes atienden exclusivamente al texto y llevan genéricamente la denominación de estructuralismo. Rechazan toda referencia del texto al mundo exterior, así también como sus conexiones con un autor que lo produjo y con el lector que lo interpreta, evitando de esta manera el historicismo, existencialismo o subjetivismo que acusan en los otros sistemas. Para el estructuralismo, el lenguaje es una creación humana, que precede a todo uso por parte del hombre y es regida por sus propias reglas. El significado de un texto responde a estructuras profundas, que se dan de manera idéntica en todos los textos, por encima de las fronteras de pueblos y de lenguas, e incluso puede ser distinto de la intención subjetiva del autor.

“Toda la vida consciente es considerada… como la expresión de un sustrato profundo inconsciente, prerreflexivo, precategorial, colectivo y social”. La tarea del análisis estructural es sacar a la luz estas estructuras profundas.

En otras corrientes de la nueva hermenéutica se acentúa el papel del lector como productor de sentido. Algunas buscan el sentido en el momento del encuentro e interacción de texto y lector, sin excluir la intención del autor, como sucede en la crítica retórica y en la crítica narrativa. Otras, en cambio, prescinden de la intención del autor: El texto está abierto a nuevas interpretaciones, ya que no está determinado por el pensamiento del autor desde el momento que este ha desaparecido (“ha muerto”) cuando el libro se hizo de dominio público; jamás podrá ser leído otra vez desde la misma situación. Cada lector lo lee desde su propia perspectiva, y el libro le habla con total independencia de las circunstancias que rodeaban al autor. Dicho en otras palabras, el lector dialoga con el libro, no con el autor. Por eso, cada lectura es una nueva creación de la obra.

En estas corrientes de interpretación se deben mencionar la crítica sociológica y la crítica psicoanalítica. La primera investiga las condiciones socio-culturales que influyen sobre los lectores actuales en el proceso de interpretación.

La crítica psicoanalítica, por su parte, estudia la influencia de la propia personalidad y de la historia personal del lector en la interpretación.

a).- Representantes.

Esta escuela debe su nombre a la obra de J. M. Robinsontitulada “The New Hermeneutic”, publicada en Nueva York en 1964, sin embargo fueron los autores E. Fuchs y G. Ebeling los que dieron cuerpo a esta doctrina. Básicamente la aportación de esta escuela a la solución del problema del Jesús histórico consiste en una nueva concepción de la Historia.

b).- Presupuestos.

1).- Concepción positivista de la Historia.

La concepción positivista de la Historia dominó la opinión general durante en siglo XIX. Según este criterio, su objeto es dar una imagen exacta y completa del pasado a partir de fuentes consideradas históricamente puras.

La epistemología positivista presupone que se pueden registrar los hechos en su estado bruto, neutral, eliminando toda interpretación de ellos, de tal modo que se pueda hacer una especie de registro o fotografía fiel del pasado.

2).- Reacción contra este concepto.

Schleiermacher, teólogo del mismo siglo XIX, propuso una teoría diciendo que para evaluar la interpretación de un texto no se puede prescindir del lector, que se acerca activamente a ese texto aportando su propia formación y sus conocimientos.

El autor W. Dilthey estableció una distinción entre las ciencias naturales (Naturwissenschaften) y las ciencias del espíritu (Geisteswissenschaften): En las ciencias naturales se trata, dijo, de explicar un fenómeno, mientras que en las ciencias humanas se trata de comulgar con una experiencia; por eso una explicación que pretenda excluir toda interferencia del sujeto en estas últimas será ilusoria y utópica. Este mismo camino de acceso a la experiencia ajena no puede ser mas que la experiencia misma, ya que la vida posee una riqueza que escapa del proceso racional. Sólo la vida puede encontrar a la vida, y esto solo es posible mediante una comprensión preliminar; es decir, de una semejanza de la experiencia vital entre el lector y el autor.

M. Heidegeer aseguró que el problema de la existencia es el problema central de la filosofía, y que el hombre es un sujeto que surge a la existencia proyectándose hacia el porvenir en las decisiones en que afirma su libertad; la Historia, entonces, es más verdadera en cuanto mejor llega al corazón de esas decisiones. El hombre tiene frente a sí una multiplicidad de opciones y de posibilidades, pero debe elegir, y esa elección es parte de su misma existencia. El futuro es una dimensión siempre presente en el vivir humano.

c).- E. Fuchs y E. Ebeling. La Nueva Hermenéutica.

Los elementos propuestos por los autores Schleiermacher, Dilthey y Heidegger fueron empleados por Fuchs y Ebelingpara crear la Hermenéutica Teológica o Nueva Hermenéutica. Sobre la forma en que esta escuela interpreta al Nuevo Testamento se tiene lo siguiente:

· 1º.- Para Fuchs y Ebeling es el texto el que interpreta la existencia; para Bultmann, en cambio, era la existencia la que interpretaba al texto, de manera que todo lo que no le dijera algo a nuestra existencia resultaría mítico. Para la Nueva Hermenéutica en cambio, el texto refleja una experiencia, y ésta es la que hay que buscar.

· 2º.- La Hermenéutica debe transformar esa experiencia antigua, fijada en el texto, en una palabra viva y actual que nos interpele como la original interpeló a sus primeros lectores.

· 3º.- El lenguaje auténtico no es tanto informativo cuanto interpretativo. Si se trata de un texto religioso, el acontecimiento del cual se deriva será un acto de fe; por eso mientras el lector no tenga fe no podrá comprender plenamente ese texto. Al leer un texto evangélico y tratar de interpretarlo el lector tiene que sentirse aludido, obligado a tomar una decisión, invitado a escoger aquella visión propuesta por Jesús en el texto.

d).- El estatuto de la Historia y la condición del historiador.

Autores: H.G. Gadamer; obra: “Verdad y Método”. H. I. Marrow; obra: “Théologie de l’Histoire”.

1.- El conocimiento histórico.

Es a partir de su visión del porvenir que el hombre se va construyendo a sí mismo. El paso de una situación por venir a una presente se lleva a cabo por medio de la opción, de la elección, de la decisión y finalmente de la ejecución. El hombre asume una de las posibilidades de su futuro, y por esa acción se realiza.

Según esta perspectiva, la historia es la realidad del hombre en cuanto que se construye según un ritmo de intención-realización, de proyección-ejecución, y al mismo tiempo que el hombre edifica su historia personal va construyendo la historia universal. El término “historia” sin embargo es ambiguo; puede designar la historia vivida, pasada, o bien la historia narrada, escrita. Los autores distinguen entre historia e historiografía, historia e Historia, histoire y Geschichte.

Los hechos van acompañados siempre de su interpretación, por eso el ideal del positivismo de llegar a conocer los hechos puros, neutrales, no existe. Por ejemplo, si se encontrara a Juan muerto en forma violenta, para ser objetivo habría que decir: “Juan fue hallado cubierto de sangre y con dos balas en el cuerpo”, ya que decir que fue asesinado o que se suicidó sería hacer una interpretación personal de los hechos.

Todo hecho se manifiesta como un acto, pero también como una interpretación sin la cual el hecho se volvería un caos, ya que sin tener un juicio que los afirme los hechos quedan confusos para el hombre, faltos de explicación. Si por ejemplo, un hombre da vida a un proyecto el historiador podrá luego recuperar el hecho, pero al hacerlo tendrá varias posibilidades de interpretarlo porque fueron también varias las posibilidades que se le presentaron al autor. EL HOMBRE ES ESENCIALMENTE UN SER INTENCIONAL

2).- Aplicación a los evangelios.

Según la visión que acabamos de exponer, los evangelios están mucho más cerca de la noción histórica de lo que suponía el Positivismo, y es que los evangelios describen hechos pero también dan el sentido de ellos. El asumir la voluntad del Padre y cumplirla hasta la muerte se puede decir que es el sentido mismo que Jesús le dio a su vida, tal como se encuentra registrado en los evangelios; pero aún suponiendo otras interpretaciones sobre la intención de Jesús, como podría ser su pretensión divina, salen ganando los evangelios porque al no darnos solamente el hecho sino también su interpretación nos hacen relativamente más fácil la reconstrucción de lo sucedido. Sobre este tema hay que destacar dos cosas:

· 1º.- Algunas veces los evangelios indican junto con el hecho el sentido que tiene tal o cual acontecimiento; por ejemplo la muerte de Cristo no se presenta en ellos solamente como el fallecimiento de una persona, sino que se resalta también el carácter oblativo de esa muerte.

· 2º.- El texto se presenta como una interpretación (Nueva Hermenéutica); por eso el hecho de encontrar la interpelación que hizo Jesús a sus discípulos, y luego notar su coincidencia con la interpelación actual, nos da bases para asegurar su historicidad. La conciencia de la Iglesia pre-pascual no se trasmitió con hechos fríos, sino con hechos significativos.

Jesús, en cuanto hombre, tuvo infinidad de posibilidades y optó por una de ellas; y esa acción implica una diversidad de interpretaciones, mayor aún luego que su mensaje fue actualizado. Sin embargo se puede llegar a la verdadera interpretación de la actuación de Jesús; es decir, se puede retomar el sentido que el propio Jesús dio a su vida y al mensaje que nos heredó.

Ver Diferencia entre Hermenéutica tradicional y la Nueva Hermenéutica

Bibliografía:

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