La teologia de Finney parte 4

La teologia de Finney parte 4

La Nueva Escuela de teología tiene sus raíces remotas en el calvinismo de Jonathan Edwards, pero su antecedente inmediato fue la teología de Nueva Haven de Nathaniel Taylor, quien abogó por una teología de gobierno moral. Él sintetizó los elementos morales de sentido común la filosofía escocesa con reinterpretaciones de las tradicionales calvinismo para construir un renacimiento del semi – pelagianismo. Negar la imputación del pecado de Adán y afirmando que el hombre no regenerado puede responder a las proposiciones morales, especialmente la muerte de Cristo, Taylor argumenta que los hombres no necesitan esperar pasivamente a que el Espíritu Santo los redima. Sus puntos de vista reflejan una larga lista del concepto americano de fe en la libertad humana.

Quizá sea de beneficio para mis hermanos evangélicos el conocer que la gran mayoría de los teólogos del siglo 17 consideraban que la salvación era una obra de gracia de principio a fin. Jamás pensaron que el pecador podía salvarse a sí mismo, o en alguna manera contribuir a la salvación en algún aspecto. Era su firme convicción de que el pecado de Adán había arruinado a la raza entera. Todos los hombres estaban espiritualmente muertos y sus voluntades eran esclavas del pecado y Satanás. La capacidad de creer en el evangelio era en sí un don de Dios, otorgado solamente a aquellos que El hubo escogido para ser los beneficiarios de Su favor inmerecido. No era el hombre, sino Dios, el que determinaba cuáles pecadores recibirían Su misericordia y serían salvos.

Los cristianos que creemos en la Depravación Total [1] del ser humano y en la Elección Incondicional [2] por parte de Dios de aquellos que serán salvos (los predestinados), somos a menudo confrontados con el argumento de que si nuestras doctrinas son correctas, entonces la tarea de evangelizar no tiene sentido. Nos dicen que nuestras doctrinas nos ponen en contra de la Escritura, la cual nos convoca a predicar el evangelio a tiempo y fuera de tiempo. Si Dios, nos dicen, ya ha predestinado a algunos para ser salvos, es obvio que no es necesario llamar a los hombres al arrepentimiento.

Los que sostienen tal posición son los mismos que creen que la fe es algo que se inicia en el hombre. Sin embargo, la Escritura es bien clara respecto a que la fe es un don de Dios. Algunos han rechazado esta verdad porque están convencidos que a menos que la fe sea entendida como un acto originado en el libre albedrío del hombre, o sea algo que todos los hombres pueden hacer en cualquier momento que ellos deseen, entonces el evangelismo personal es una tarea inútil.

Yo sostengo que debo permanecer en lo que Dios enseña a cualquier coste. La doctrina de la total incapacidad espiritual del hombre para creer o arrepentirse, de ninguna manera elimina la urgencia y necesidad de llamar a los pecadores para Cristo. Por el contrario, esa doctrina incrementa la urgencia y desesperación de los pecadores. Los empuja a buscar a Dios diligentemente.

2. La doctrina de la expiación:

Mientras líderes de la escuela vieja atacó duramente a la teología de Taylor, evangelistas y ministros como Charles G Finney, Lyman Beecher, y Barnes Albert lo popularizó. Finney utiliza la teología de Taylor para redefinir revivals como las obras que el hombre puede realizar utilizando los medios que Dios ha provisto. Con una base teológica, introdujo su famoso “nuevas medidas”, como refiriéndose a sus oyentes como “pecadores” y llamarlos a sentarse en un banco de ansiedad “mientras contemplaba la conversión a Cristo.

En cuanto a la doctrina de la expiación, Finney enseñaba que Cristo no murió en sustitución de los pecadores, tomando sobre Si el castigo que ellos merecen por sus pecados.

“Estrictamente hablando, la justicia retributiva nunca puede ser satisfecha, en el sentido de que el culpable pueda ser castigado por tanto tiempo y en la extensión que merece; pues esto implicaría ser castigado hasta dejar de ser culpable, o hasta hacerse inocente… Suponer, por tanto, que Cristo sufrió en cantidad todo lo que debía por los elegidos, es suponer que El sufrió un castigo eterno multiplicado por todo el número de los elegidos” (pg. 219; lecture 13).

Finney pierde de vista aquí que la satisfacción rendida por Cristo en la cruz del calvario no mira a la ley como un ente independiente siendo satisfecha en sí misma, sino que mira al Padre, el Dador de la ley, como aquel cuya justicia es satisfecha.

Ahora bien, Finney no niega del todo el elemento de satisfacción en la muerte de Cristo, pero no en el mismo sentido en que lo afirmaban los reformadores. Para Finney la expiación de Cristo tuvo el propósito de a ser un despliegue público de justicia. Al morir en la cruz Cristo sirve de modelo o de ejemplo para que los impíos no piensen que pueden pecar con impunidad.

En otras palabras, cuando Cristo murió en la cruz no estaba padeciendo en sustitución de nadie, sino más bien demostrando cuan seriamente toma Dios su ley y la virtud moral. La muerte de Cristo le muestra a una humanidad culpable que cualquiera puede ser perdonado, siempre que sea adecuadamente afectado por la muerte de Cristo y traído por ella al arrepentimiento.

En cuanto a la relación de la fe con la justificación, Finney señala:

“Me temo que ha habido mucho error en la concepción de muchos sobre este asunto. Ellos han hablado de la justificación por la fe como si supusieran que, por un señalamiento arbitrario de Dios, la fe fuera la condición, y la única condición de la justificación… Estas personas… hablan de la justificación por la fe; como si fuera por fe, y no por Cristo a través de la fe, que el pecador penitente es justificado; como si la fe, y no Cristo, fuese nuestra justificación… Pero no debemos nunca olvidar que la fe que es la condición de la justificación, es la fe que obra por el amor” (pg. 366, lect. 25).

Una vez más vemos cómo Finney caricaturiza la doctrina reformada en varios aspectos. Por un lado, ninguno de los reformadores enseñó que la fe fuese un señalamiento arbitrario de parte de Dios. Tampoco enseñaron que la fe en sí misma justifique al pecador; lo que él está atacando aquí sería atacado por los mismos reformadores como antinomianismo. El problema es que, al atacar esa caricatura, rechaza también la doctrina bíblica de que la justicia de Cristo es imputada al creyente por medio de la fe.

La Expiación de Cristo: Reconciliación

T.W. Hunt cuenta en La Doctrina de la Oración de aconsejar a una mujer y finalmente enfrentarla con la pregunta

“Si la sangre de Jesús la limpia a usted, ¿cuan limpia quedará?”2

Yo estaba entrenando consejeros en Dayton, Ohio, para una cruzada evangelística. Un consejero trajo a la cruzada a una mujer joven que había ganado para Cristo. La mujer era adicta a las drogas y sus brazos tenían muchas marcas de aguja. Cuando pasó al frente en la cruzada para hacer pública su decisión, ella dijo: “Hoy me he encontrado con Jesús y El me ha limpiado. Ya no estoy sucia. Estoy limpia otra vez”.

Cristo murió para reconciliar a un pueblo separado de Dios. La palabra reconciliación pinta una separación, una enemistad entre cada persona y Dios^ por el pecado (vea Ro. 5:10). Cristo trajo a Dios y a las personas que creen en El a una relación correcta. Dios no cambia; la reconciliación no es el proceso de cambiar a Dios para que se complazca con nosotros. El pecado nos separa de Dios. El problema del pecado tenía que ser tratado, pues ¡Dios esta en oposición al pecado y al mal. Pero Dios inició una forma de reconciliación (vea Ro. 5:11). Somos nosotros los que somos cambiados, nosotros somos reconciliados con Dios, no Dios con nosotros (vea 2 Co. 5:18-20; Col. 1:21, 22).

La reconciliación no significa reformación o “hacerse religioso”. Ni significa tampoco que enemigos comunes son traídos a la unidad. El Dios soberano, quien podría juzgamos justamente, ha provisto una manera para transformarnos por medio de un nuevo nacimiento (vea Jn. 3). Nuevo nacimiento es una combinación de dos palabras. La primera palabra palabra griega, genenté, es traducida es nucido. La segunda palabra griega, ánothen, tiene tres significados: de arriba; del principio; y otra vez, de nuevo. La idea de renacer y recreación se encuentra en varios pasajes del Nuevo Testamento (vea Ro. 6:11; Gá. 6:15; Tit. 3:5; Stg. 1:18; 1 P. 1:3, 23; 1 Jn. 2:29; 3:9; 4:7; 5:1, 4, 18).

Dios no nos creó para estar enemistados con El. Cuando somos reconciliados, comenzamos el proceso de ser aquello para lo cual fuimos creados: personas en paz con Dios y el uno con el otro (vea Ef. 2:11-21). Nuestro mundo está lleno de contienda, hostilidad y guerra. Cristo es el camino a la paz.

La Expiación de Cristo: Propiciación y Expiación

Los teólogos difieren en sus interpretaciones de las enseñan­zas bíblicas en cuanto a la propiciación y la expiaoón. Ambas palabras son traducción de la palabra griega hilasmx. En varías formas se usa en Romanos 3:25; Hebreos 2:17; 1 de Juan 2:2; 4:10. La versión Reina Valera 1960 traduce esta palabra corno propiciación (excepto en Hebreos 2:17 donde la traduce expiación). El Diccionario de la Santa Biblia por W, W. Rand, dice que propiciación se refiere al acto de apaciguar la ira de aquel contra quien se ha cometido una ofensa, mien­tras que expiación es un acto por el cual se da satisfacción por *un Gimen, y se cancela la responsabilidad contraída por su comisión.

Los que prefieren traducir hilasmos como expiación enfatizan que el pecador es reconciliado por medio del sacrificio de Cristo. Dios provee los medios para esta reconciliación qui­tando la causa de nuestra separación de Dios. El pecado es expiado por el sacrificio de Cristo, así que aquello que nos separa de Dios se quita, es posible allegamos a Dios por medio de Cristo. La expiación no da atención al hecho de que la ira de Dios se apacigua, sino a la acción de Dios por medio de Cristo, de quitar la barrera del pecado que separa a los pecadores de Dios.

Otros eruditos como León Morris, prefieren traducir hilas­mos y otras formas de la palabra como propiciación. Esos teólogos piensan que la idea de la expiación ignora lo que la Biblia enseña acerca de la ira de Dios contra el peca­do.

Millard J. Erickson escribe,

“Los numerosos pasajes que hablan de la ira de Dios contra el pecado son evidencia de que la muerte de Cristo fue propiciatoria”.3

Refiriéndose a varios pasajes de los escritos de Pablo, Eridcson dice,

“La idea de Pablo sobre la muerte de Cristo… no es simple­mente que quita el pecado y limpia de su corrupción (expia­ción), sino que el sacrificio también apacigua a Dios quien odia el pecado y esta radicalmente opuesto al mismo (propiciacion)

Existen otras versiones que no usan ni propiciación ni expiación al traducir hilasmos. En algunos casos como I Jn. 2:2 la traducen sacrificio expiatorio y hacer “sacrificio”. La verdad importante sobre este tema es que el problema del pecado humano y la separación de Dios fue considerado y contestado en el sacrificio de Cristo en la cruz.

Notas:

1. Depravación Total — Luego de la Caída de la raza humana, el hombre es incapaz de creer en el Evangelio para salvarse. El pecador está espiritualmente muerto, ciego y sordo en cuanto a las cosas de Dios. Su voluntad no es libre (no tiene libre albedrío) en lo relacionado con la dimensión espiritual y es esclavo de su naturaleza pecaminosa. En consecuencia necesita ser regenerado, no asistido, por el Espíritu quien le da vida y una nueva naturaleza. La fe en sí misma no nace del hombre, sino que es un regalo de Dios al pecador.

2. Elección Incondicional — La elección de ciertos individuos para salvación por parte de Dios antes de la fundación del mundo se origina únicamente en Su soberana voluntad. No fue basada en su preconocimiento de que algunos individuos responderían al Evangelio, ni en la obediencia, ni la fe, ni el arrepentimiento de estos individuos. Por el contrario, es Dios quien da fe y arrepentimiento a aquellos que El selecciona. Nada en el hombre, bueno o malo, virtuoso o malvado, determina la predeterminación de Dios sobre ellos. Es Dios quien por el poder del Espíritu, trae al individuo seleccionado a aceptar voluntariamente a Cristo. Es Dios quien escoge al pecador, no al revés.

Articulo recomendado

Bibl. consultada

La doctrina de la expiacion en Controversia

Comprendiendo que la Expiación es algo más que comprender una teoría.
Busque en Google las palabras expiación junto con iglesia emergente, y su monitor pronto se recalentará en unos cuantos grados. Un debate en vivo (y no siempre civilizado) ha surgido entre quienes defienden las teorías clasicas de la Expiación y quienes las aprecian como una variación de la caricatura que Dorothy Sawyers dibujó hace 60 años:

Dios quería maldecir a todo el mundo, pero su sadismo vengatigo fue saciado por la crucifixión de su propio Hijo, quien era verdaderamente inocente, y, por lo tanto, una victima particularmente atractiva. Ahora Él maldice solamente a las personas que no siguen a Cristo o que nunca han escuchado de Él.

Desde la muerte de Jesús hace casi 2000 años, Teólogos como Origenes, Anselmo de Canterbury, Abelardo yJuan Calvino han propuesto maneras de entenderla: Como un rescate pagado a Satanás, una Satisfacción requerida por Dios, una influencia moral para la humanidad, una sustitución penal por el castigo de la humanidad. Algunas de estas teorías, haciendo referencias a sacrificios animales y a la ira de Dios, difícilmente convencen en estos tiempos modernos.

La Cruz es la imagen central del Cristianismo, y nos da una prueba vívida que, en las palabras del novelista Flannery O’Connorha sido, por todo su escándalo, hallada por Dios como algo por lo que vale la pena morir“. Sin embargo los teólogos de alguna manera deben explicar como la muerte de Jesús difiere en esencia de la muerte de cualquier otro líder. ¿Qué lo hizo necesario, y exactamente cómo afectó nuestra relación con Dios?

Durante la Semana Santa el año pasado, me encontraba reflexionando un poco en la justificación teórica de la Expiación en sus fundamentos prácticos.

¿Que es la Expiación?

“Un acto por el cual se da satisfacción contraída por su comisión.” (Dicc. Bíblico).

Nuestro crimen era el pecado. El pecado es ofensa contra Dios. Las dos formas mediante las cuales podíamos satisfacer la justicia divina eran sufrir la pena de nuestro pecado o mediante un substituto. En el primer caso sería expiación personal en el segundo expiación vicaria. El resultado de la primera es condenación: el de la segunda es salvación, pues en este caso se efectúa un gran cambio: la culpa del pecador le es imputada a Cristo y la justicia de Cristo le es imputada al pecador, por cuya razón Cristo es crucificado y el pecador justificado. Nótese que en este caso la expiación es hecha por la parte ofendida (Dios) en lugar de ser por el ofensor. En ésto se manifiesta la gracia de Dios.

Tres ideas de esa semana:

  • La Cruz hizo posible una nueva intimidad con Dios. Tres de los evangelios mencionan que en momento de la muerte de Jesús, una gruesa cortina dentro del temlo se rasgó de arriba a abajo, exponiendo el Lugar Santísimo. Tradicionalmente, una vez al año, en el día de la Expiación (Yom Kippur), el sacerdote podía entrar el temible Lugar Santísimo. Las preparaciones incluían baños rituales, vestimentas especiales, y cinco sacrificios de animales, y aún así el sacerdote ingresaba con aprehensión de cometer una ofensa. Él llevaba puestas campanas en su cadera y una cuerda alrededor de su tobillo para que si la campana se silenciara, otros sacerdotes pudieran recuperar su cuerpo.
El libro de Hebreos expone un vívido contraste: el autor afirma que los creyentes ahora pueden “acercarse al trono de gracia con confianza(4:16). Ninguna imagen puede ser tan impactante para los judíos devotos que el entrar con franqueza en el Lugar Santísimo. Por lo tanto, concluye el autor de los Hebreos, “acerquémonos confiadamente a Dios(10:22) . Gracias a Jesús, no necesitamos una cortina protectora, Dios ha provisto un Mediador suficiente para siempre.

Mientras visitaba los Estados Unidos en 1962, el teólogo Karl Barth se enfrentó a una pregunta que precisaba cuando exactamente había sido salvado. Barth respondió “sucedió una tarde en el año 34 dc cuando Jesús murió en la cruz“. El amor encuentra su camino de sobreponerse a todos los obstaculos de unirse con el amado, sin importar el costo.

  • La Cruz revela los límites de los logros humanos. Pablo escribió “y despojándo a las potestades y autoridades, las exhibió en un espectáculo público, triunfando sobre ellas en la cruz(Col 2:15) . Poncio Pilato hizo que se escribiera el crimen de Jesús -“Rey de los Judios“- en tres idiomas, un tributo irónico a la parodia de justicia. De hecho fue un espectáculo público cuando las refinadas autoridades de la época se agruparon frente a un hombre inocente, y el sistema de justicia más renombrado ejecutó la sentencia.
Winter Thomas Merton señala que “nadie vió la Resurrección. Todo el mundo vió la Crucifixión. Todo el mundo ve la Crucifixión. La Cruz está en todas partes“. Debe darnos una pausa, este símbolo de contradicción, cuando somos tentados a mirar a la pólitica o la ciencia para resolver los problemas más profundos de la humanidad. Cristo expuso como dioses falsos los mismos poderes en el que hombres y mujeres se enorgullecen de invertir mayor esperanza.
  • La Cruz trae a la luz una calidad inesperada de la divinidad: humildad. Como Pablo expresa en Filipenses 2: “su actitud debiera ser la misma que Cristo Jesús: quien siendo en forma de Dios, no consideró su igualdad con Dios como cosa a que aferrarse sino que se despojó a si mismo… se humilló a si mismo y se hizo obediente hasta la muerte – ¡incluso hasta la muerte en la cruz!(v. 5-8) . El pobre y aquel que se encuentra en desventaja responden por instinto a esta identificación personal: observe los sermones en Appalachia o las comunidades de base en América Latína que se centran en la Cruz. Los novelistas también lo saben: Graham Greene, Georges Bernamos eIgnazio Silone la hicieron del sacramento conmemorando la muerte de Jesús la pieza principal de sus más finas obras.

Cualquier otra cosa que podamos decir al respecto, la Expiación cumple el principio Judío que solo uno que ha sido herido puede perdonar. En el Calvario, Dios escogió ser herido.

Soteriología

Soteriología

Objetivo de la materia: Estudio de la persona del Salvador en relación con las doctrinas de la salvación.

En otras religiones se tienen conceptos muy distintos:

  • En la mitología egipcia, que se refiere a la salvación del Ka y la momificación solemne, aunque no detallan un plan de salvación muy concreto.
  • En el Islam define la salvación del creyente escapando del fuego infernal cumpliendo los cinco pilares.
  • En el Budismo el fiel debe destruir el ciclo de reencarnaciones, dejando atrás el deseo como causa del sufrimiento y cultivar una moral y ética estrictas mediante el óctuple sendero
  • En el hinduismo poco o casi nada se habla de soteriología ya que aconseja al adepto llevar unas vidas ordenadas si se desea escapar de las futuras reencarnaciones.
  • En el judaísmo por lo menos se tiene una similitud soteriológica con las otras dos religiones monoteístas en cuanto a la observación de la Ley y una vida moral y físicamente buenas.

Al estudiar al hombre,vemos que es un ser en relación y que fundamentalmente estas relaciones podían resumirse en cuatro:

  • relación con Dios,
  • con sus projimos,
  • con la naturaleza y
  • consigo mismo.

El pecado, destuye estas relaciones primarias y pone al hombre en enemistad con Dios, y en conflicto también con si mismo y con su prójimo, destruyendo el mundo en que había sido colocado por el Creador, y sobre todas las cosas desintegrado interiormente, nos explica Floreal Ureta (p. 214)

El excelente libro de John Stott, ” The Cross of Christ. ” Al final del capítulo 6 escribe sobre una de las más evidentes realidades: el corazón del hombre natural es orgulloso y pecaminoso. El apóstol Pablo escribió sobre esto a los Corintios (1 Corintios 1: 18-31), cuando intenta enseñar sobre Cristo crucificado. Para el hombre natural este mensaje es una piedra de tropiezo.

Stott escribe,

El orgulloso corazón del hombre se revela ahí. Nosotros insistimos en pagar por lo que hemos hecho. No podemos tolerar la humillación de reconocer nuestra banca rota y permitir que alguien más pague lo que nosotros debemos. La noción que este alguien sea Dios mismo es demasiado para tolerar. Preferiríamos perecer que arrepentirnos, perdernos que humillarnos. Además, sólo el evangelio demanda tal auto-humillación de nuestra parte, pues sólo ella enseña la sustitución divina como el único camino de salvación. Otras religiones enseñan diferentes formas de auto-salvación. El hinduísmo por ejemplo, hace una virtud de negar admitir la pecaminosidad…Como lo escribe Brunner, ‘Todas las otras formas de religión-sin mencionar la filosofía-tratan con el problema de la culpa aparte de la intervención de Dios, y por lo tanto llegan a una conclusión barata. Para ellas el hombre evita la última humillación de conocer que el Mediador debe llevar la culpa en su lugar. Pero nosotros no podemos escapar la vergüenza de pararnos desnudos frente a Dios. No nos sirve tratar de cubrirnos como Adán y Eva en el jardín. Nuestros intentos de auto-justificación son tan inefectivos como las hojas. Debemos reconocer nuestra desnudez, ver al sustituto divino llevando nuestros trapos sucios en nuestro lugar, y permitiéndole vestirnos con su propia justicia.” página 161-162.

Doctrinas relacionadas con la materia

  • Gracia

Como usted quizás sepa, hoy nosotros vivimos bajo el pacto de la Gracia. Este bello sistema que Dios preparó de antemano para nosotros los que creemos en Cristo. Sin embargo no ha sido sin dificultades que se ha venido predicando el evangelio de la Gracia. Sí, porque eso es el evangelio, “La Gracia de Dios”. En este estudio veremos lo que es la Gracia, los problemas de la Gracia y como podemos vivir y crecer en la Gracia.

Que no es la Gracia

Para poder entender lo que sí es la Gracia, tenemos que comenzar hablando acerca de lo que no es Gracia, y que mejor que hablar del Pacto de la Ley para entender el concepto.

  1. La Ley:

  2. Antes que viniera la Gracia existió la Ley. La Ley era un pacto de obras. La Biblia dice que bajo el pacto de la Ley el perdón y la salvación se obtenian por medio de las obras, aunque esto era imposible y a no ser por la gracia de Dios aun bajo la ley, nadie hubiera sido salvo. La ley decia. si obedecias recibias recompensa (bendición), pero si desobedecias recibías castigo(maldición). Asi que como nadie podia guardar la Ley, todos estaban en maldición. Nadie podia vivir bajo la ley porque nadie podia guardar u obedecer la ley en su totalidad. Si guardabas toda la Ley pero fallabas en una cosa, te hacias culpable de toda la Ley. En contraste la Gracia no es un pacto de obras sino de fe como veremos mas adelante.

  3. Las limitaciones de la Ley:

  1. No puede justificar (Galatas 2:16; 3:11)

  2. No puede dar vida (Galatas 3:21)

  3. No puede dar el Espiritu Santo (Galatas 3:2, 14)

  4. No puede dar espiritualidad (Galatas 3:21; 5:5; Romanos 8:3)

  5. No puede perfeccionar o permanente lidiar con el pecado (Hebreos 7:19)

Lo que puede hacer la Ley:

  1. Trae maldición (Galatas 3:10-12)

  2. Trae muerte, mata (II Corintios 3:6-7; Romanos 7:9-10)

  3. Trae condenación (II Corinitios 3:9)

  4. Hace que el pecado sea revelado (Romanos 7:7-13)

  5. Declara el hombre culpable (Romanos 3:19)

  6. Mantiene al hombre atado al pecado y la muerte (Galatas 4:3-5, 9, 24; Romanos 7:10-14; Romanos 3:23-(El hombre en pecado no puede cumplir la ley porque esta lo condena).

Propósito de la Ley:

  1. Proveer una patrón de Justicia y rectitud (Deut. 4:8; Salmo 19:7-9)

  2. Revela la santidad y la bondad de Dios (Deute.4:8; Rom. 7:12-14)

  3. Identificar el pecado y revelar al hombre su condición (Rom. 19f; 7:7-8; 5:20; Galatas 3:19)

  4. Llevarnos a Cristo (Galatas 3:24)

Que es la Gracia

La gracia podemos definirla como el acto miseridordioso de Dios por el cual ofrece salvación y vida eterna a todos los pecadores que ponen su fe en Cristo para ser salvos. Creo que donde mejor podemos ver el mensaje de la Gracia es en las palabras de Jesús cuando dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en el cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16.

En el libro de Efesios 2 el apóstol Pablo nos habla acerca de esta Gracia tan poderosa que hemos recibido de parte de Dios y que nos da la salvación. “Porque por Gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se glorie” (Efesios 2:8-9).

Cuando leemos los versos anteriores, podemos entender que la Gracia es el despliegue de Amor, Misericordia y de Perdón de Dios hacia una humanidad que no se lo merecia. Pues Dios ofreció su perdón aún “cuando estabamos en muertos en delitos y pecados”(Efesios 2:1,5).

El mensaje es claro:

El mensaje es claro:

  1. Dios ama al mundo pecador

  2. Dios da un medio de Salvación (Jesus)- (Todos los hombres- Tito 2:11)

  3. El pecador cree (Juan 3:16; Romanos 10:10)

  4. Se recibe salvación (Vida Eterna- Juan 3:16).

La Gracia es:

  1. “la Justicia de Dios” (Romanos 3:21-26)

  2. “La Ley del Espiritu Santo; Guianza del Espiritu Santo” (Romanos 8:1-2; Galatas )

  3. “La Ley de Cristo” (I Corintios 9:21; Explicita: Galatas 5:14; Mateo 7:12; 22:40; Stgo 2:8)

  4. “Libertad en Cristo”(Galatas 2:4; 5:1, 13)

  5. “El pacto de la libertad” (Galatas 4:22-26)

La gracia de Dios se ha manifestado universalmente para todo el mundo, pero también individualmente para cada uno. Dios trata con las personas a un nivel general o global pero tambien a un nivel personal.

El problema de la Gracia

Desde los tiempos de la iglesia primitiva ha existido problema con el Evangelio de la Gracia. En aquel tiempo, muchos judaizantes querian seguir viviendo bajo los preceptos de la ley, pues no habian entendido el verdadero significado de la Gracia. Lo peor del caso era que tambien querian hacer que los gentiles que ponian su fe en Cristo, guardaran tambien la Ley de Moises como ellos. A ellos no se les hacia muy dificil entender que eran libres en Cristo. Estaban tan acostumbrados a tratar de recibir la justificación por medio de las obras que les parecía imposible el que ahora con el simple hecho de haber creído en Jesús recibieran completa justificación.

En Hechos 15 se tuvo que llevar a cabo en Jerusalem el primer concilio de la Iglesia Cristiana para resolver el problema de los judaizantes que querian seguir imponiendo cargas a los nuevos creyentes en Cristo que eran de decendencia gentil. El Espiritu Santo guió a los apostoles a ordenar a los gentiles que no tenian que guardar la ley.

Hoy en dia el concepto de la Gracia es para algunos dificil de entender porque tambien piensan que tienen que hacer algo ademas de creer para poder salvarse. Cuando no se entiende el verdadero concepto de la Gracia, el hombre en su mente humana siempre tratará de ayudarse en su salvación por medio de obras.Algunos todavía creen y enseñan que aunque la Ley pasó, todavia existen aspectos de la ley que se deben de guardar y hasta piensan que ofenden a Dios y pierden su salvación si no lo hacen.

El espiritu legalista sigue vivo aún en muchas formas distintas en algunos grupos de cristianos en este tiempo. La religiosidad les atrae, se piensa que si no hay procesiones, ritos y obras distintas, no es posible que haya salvación o relación con Dios. El apóstol Pablo nos habla en contra de dejar la Gracia y volvernos a los debiles y pobres rudimentos que esclavizan, guardando dias, meses, tiempos y los años. (Galatas 4:8-11)

Algunas iglesias han sabatizado el domingo, se añaden ritos como el bautismo, a misa, la confesión a hombres que se hacen mediadores hacia Dios, la penitencia y los sacramentos como requerimientos y parte de la salvación. Algunos llamados evangelicos tambien tienen tendencias legalistas o tradicionalistas, por eso usan vasos de agua, ordenan ayunos forzados, toman el tiempo a los que oran y de estas maneras piensan que aseguran su salvación. El Apóstol llamó esta serie de prácticas y rudimentos del mundo: “tienen a la verdad cierta reputación de sabiduria en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne” (Colosenses 2:23)

Cuando no se tiene un conocimiento pleno acerca de lo que la Gracia representa y loque en realidad es en verdad para el creyente que esta en Cristo, se tratará de añadir otras formas de tradiciones para hacer su religión mas completa. Sin embargo la Gracia de Dios es completa, y tiene grandes bendiciones las cuales veremos mas adelante:

Los Beneficios de la Gracia

La gracia trae consigo beneficios, bendiciones y promesas que nunca antes existieron.

  1. Es un mejor Pacto (Hebreos)

  2. Nos salva (Tito 2:10; 3:4-7)

  3. Nos da vida Eterna (Juan 3:16)

  4. Nos declara justos (Romanos 5:17; I Pedro 5:12)

  5. Nos hace santos (Hebreo 10:14)

  6. Nos perfecciona (Hebreos 10:1, 14)

  7. Nos da mejores promesas (Hebreos)

  8. Nos capacita (Tito 2:11-12)

  • Para rechazar la impiedad y los deseos mundanos

  • Vivir sobriamente – Para nosotros mismos

  • Vivir justamente – Para con nuestros semejantes

  • Vivir piadosamente – Para con Dios

  • Para servir a Dios- (I Corintios 15: 9-10; Efesios 3:8; 4:7)

  1. Nos da la promesa del Espiritu Santo. (Galatas 3:2)

  2. Nos da la unción del Espiritu Santo (I Juan 2:20; II Corintios 1:21)

  3. Nos da dones (I Corintios 12; Romanos 12:3-8)

  4. Nos da la seguridad de la salvación (Efesios 1:3-14)

  5. Recibimos la plenitud de Dios (Juan 1:16-17)

  1. Viviendo y creciendo en la Gracia

La única manera de llegar a recibir la Gracia de Dios es através de la Fe.(Romanos 4:5, 16; 5:1-2)

  1. Permaneciendo Firmes y no volver al sistema de obras (Galatas 5:1)

  2. No usando la libertad como libertinaje para pecar.(Galatas 5:13)

  3. Amando a nuestro prójimo (Galatas 5:14)

  4. Siendo controlados por el Espiritu Santo, no por la carne.(Galatas 5:16; Efesios 4:18)

  5. No dando lugar a la vanagloria (Galatas 5:26)

  6. Restaurando al caído (Galatas 6:1)

  7. Sobrellevando las cargas de los otros (Galatas 6:2, 3)

  8. Sometiendo a prueba y llevando nuestra propia carga.(Galatas 6:4-5)

  9. Compartiendo con los demás (Galatas 6:6)

  10. . No cansarnos de hacer el bien (Galatas 6:9-10)

  11. . No despreciando a Cristo (Hebreos

  12. . No dejando de congregarnos (Hebreos 10:25)

  13. . No recibiendo la Gracia en vano (II Corintios 6;1; 12:9)

  14. . Confiando en la obra Cristo.


“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amo, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo  (por gracia sois salvos)”. Efesios 2:4-5

http://www.vidaeterna.org/esp/estudios/creciendo_en_gracia.htm

  • Elección
  • Predestinación
  • Propiciación:

“Es la ofrenda que apacigüa la ira de aquel contra quien se ha cometido una ofensa.”(Dicc. Bíblico).

A la luz de esta definición tan sencilla y tan clara podemos entender como Cristo es la ofrenda que apacigüa la justa ira de Dios motivada por el pecado del hombre. (Rom. 3:25, I Juan 2:2, 4:10) El pecado del hombre había violado la Justicia Divina y esa Justicia demandaba el castigo para el hombre. Cristo nos sustituye en la cruz. Dios nos castiga en Cristo, y así, habiendo satisfecho Su justicia puede ser propicia a nosotros.

  • Perdón
  • Salvación
  • Redencion:

En relación al hombre el sacrificio de Cristo es redención. El objeto de la propiciación y expiación es Dios pero el objeto de la redención, es el hombre. ¿Qué entendemos por redención? Dice el Dr. Scofield:

“La idea fundamental en los dos Testamentos es de compra mediante el pago de un precio y de liberación poderosa: ese precio es la sangre preciosa de Cristo y el pecador redimido por Su sangre es libertado del poder del pecado por el gran poder del Espíritu Santo.”

En el Antigüo Testamento el redentor tenía que ser pariente cercano. (Lev. 25:47-49) Cristo es el pariente de los judíos por cuanto es hijo de Abraham y de David. (Mat. 1:1) El es pariente cercano de todos los hombres por cuanto es hijo de Adán. (Luc. 3:23 y 38) En el libro de Exodo encontramos tipicada nuestra redención. Allí aprendemos que:

1. La rredención es obra de Dios. Isarael no podía hacer nada para salvarse del poder de Faraón en Egipto. Egipto es un tipo del mundo con su pecado y Faraón representa a Satanás como “el príncipe de este mundo”.

2. La redención se efectúa por medio de una persona, Moisés, el libertador de Israel es tipo de nuestro Gran Libertador: Cristo.

3. La redención es por derramamiento de sangre. La sangre del cordero pascual representada la sangre de Cristo. (I Pe. 1:18-19, I Cor. 5:7).

4. La redención necesitaba una manifestación especial de poder. En Exodo la sangre pagó el precio pero fue el brazo fuerte de Jehová el que libertó. En Ro 7, se presenta el creyente redimido por la sangre pero luchando con el pecado. En el capítulo 8 se presenta el poder de Dios en el Espíritu Santo para librar al creyente de la “ley del pecado y de muerte”. Hay que vivir en el capítulo 8y no en el 7.

En el Nuevo Testamento el verbo redimir lleva la idea de comprar un esclavo para ponerlo en libertad. Los hombres aparecen como esclavos “vendidos a sujeción de pecado”, (Rom. 7:14) “andando conforme a la condición de este mundo y conforme al príncipe de la potestad del aire”. (Ef. 2:2), “bajo maldición” (Gál. 3:10), “sentencia de muerte”. (I Cor. 1:10) Cristo es nuestro Redentor, habiéndonos comprado por el precio de Su preciosa sangre. (Mat. 20:28, I Tim. 2:6, I Ped. 1:18-19).

Recordemos que esta salvación es gratuita pero no barata, pues, costó el precio indecible de la sangre de Nuestro Señor. A los ya redimidos se nos dice: “Porque comprados sois por precio, glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” ( I Cor. 6:20)

En relación a Dios y el hombre el sacrificio de Cristo es reconciliación. La reconciliación de acuerdo con el teólogo J. S. Banks es:

“La deposición mutua de la enemistad”.

Esa enemistad de parte del hombre era personal y consistía en su actitud pecamnosa contra las leyes y carácter de Dios; de parte de Dios era enemistad judicial. Con el sacrificio de Cristo el hombre recibe el perdón de sus pecados y la libertad del poder del pecado: y su enemistad para con Dios es depuesta haciendo en cambio un verdadero amor para El. Dios, por Su parte, habiendo sido satisfecha Su justicia por el sacrificio de Cristo, perdona al pecador, olvida su pecado, y le restablece a la posición de hijo. (II Cor. 5:18-20, Col. 1:21, Ef. 2:16) Cuando eso sucede, el hombre y Dios han sido reconciliados.

Ya hemos visto lo que significó la redención para algunos desde el punto de vista de Cristo. Significó que Cristo dio su vida en rescate por la liberación del hombre y quien tenía prisionero o esclavo al hombre era Satanás. Dar un sentido muy preciso al concepto de rescate llevó a esta manera de pensar, pero el hombre pecador es un esclavo, ¿de Satanás? Pablo diría que el pecado es una fuerza del mal personificada y operante en el hombre (Ro. 7:14). No tenemos que forzar la figura más allá de esto. Hay una redención, una verdadera y total liberación del creyente, pero las cadenas invisibles y poderosas son las que el hombre con su propio pecado ha ido colocando en su personalidad. El querer y no poder, que es la expresión de la más cruel esclavitud del hombre, da paso en la experiencia de fe al grito triunfal: “Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro” (Ro. 7:25).

  • Expiación:

“Un acto por el cual se da satisfacción contraída por su comisión.” (Dicc. Bíblico).

Nuestro crimen era el pecado. El pecado es ofensa contra Dios. Las dos formas mediante las cuales podíamos satisfacer la justicia divina eran sufrir la pena de nuestro pecado o mediante un substituto. En el primer caso sería expiación personal en el segundo expiación vicaria. El resultado de la primera es condenación: el de la segunda es salvación, pues en este caso se efectúa un gran cambio: la culpa del pecador le es imputada a Cristo y la justicia de Cristo le es imputada al pecador, por cuya razón Cristo es crucificado y el pecador justificado. Nótese que en este caso la expiación es hecha por la parte ofendida (Dios) en lugar de ser por el ofensor. En ésto se manifiesta la gracia de Dios.

  • Justificación

El texto clásico sobre el concepto de la justificación es: “Justificado’s, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Ro. 5:1), al que podríamos añadir: “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley” (Ro. 3:28).

¿Qué significa que el hombre es justificado, o que Dios justifica al hombre? Para algunos la expresión tiene un sentido puramente forense. Se trata de que Dios no tiene en cuenta las faltas del hombre. Este sigue siendo un pecador, pero Dios, en Jesucristo, absuelve al hombre de toda culpabilidad. Pero esto, ¿es el todo de la salvación? Que el hombre es salvado, ¿significa solamente que es declarado justo por Dios? Evidentemente, la salvación es más que la justificación. Esta última es, apenas, un aspecto de la experiencia total que significa ser salvado. Nos bastará para hacer esta afirmación recordar lo que dice el apóstol Pablo:

  • “Por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención” (1 Co. 1:30).

Las interminables discusiones sobre si Dios, al justificar al hombre, o ha hecho algo más que declararlo justo exactamente, o ha cambiado su naturaleza para que alcance la justicia, o solamente todo queda ceñido a esta declaración “judicial” de no imputación del pecado, pierden todo sentido si recordamos que la justificación es sólo un aspecto de la salvación. Ser justificados significa que Dios ya no pondrá al hombre que confía en la obra salvadora de Jesucristo en la obligación de responder por sus culpas. Pero Dios no solamente justifica; también por su Espíritu engendra una nueva vida en el hombre, lo santifica y lo redime, como hemos visto en el texto arriba mencionado.

  • Regeneración:

La regeneración apunta a la radical experiencia que significa la salvación. Otros términos para expresar el mismo concepto son elnuevo nacimiento” (Jn. 3:3, 6), “engendrados. . . de Dios” (Jn. 1:13; 1 Jn. 5:1), “renacer” (1 P. 1:3, 23). De acuerdo con este criterio ser salvado es andar “en vida nueva”, atreverse a manifestar la singularidad que implica la experiencia de fe. No que el bautismo produzca la regeneración, en el mejor de los casos, es el signo de ella. Se caracteriza por ser obra del Espíritu y estar más allá de las posibilidades humanas, como la fe misma (Mt. 16:17).

Hijo de Dios
Es una idea conceptualmente ligada a la anterior ya que el nuevo nacimiento es obrado en el hombre por Dios. “Mirad, qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! (1 Jn. 3:1, Biblia de Jerusalén).

A la vez, no es tan sólo una expresión figurada. Encierra una profunda realidad que el Espíritu se encarga de hacer evidente en la conciencia de cada cristiano (Ro. 8:14-17), una realidad que motiva la oración confiada (Mt. 6:9; 7:11; Le. 11:13).

Jesús también es “Hijo de Dios” pero no en el mismo sentido en que los son los cristianos (Jn. 20:17): “A mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios”, expresiones de este último texto que hacen claro que hay una diferencia entre la manera en que Jesús es el Hijo de Dios y en que lo somos nosotros. La expresión sirve, con todo, para designar una nueva relación en que el hombre es colocado con Dios como consecuencia de su salvación. F.Ureta p. 215

  • Adopción

Un término que Pablo usa tanto es el sustantivo “adopción” (Ro. 8:15, 23; 9:4; Gá. 4:5) como el verbo “adoptar” (Ef. 1:5), En Romanos 8:23 tiene un sentido muy preciso qjje ¿’estaca el sentido escatológico de la adopción y la identifica con el a«’fto final de la salvación. Sin profundizar el tema, digamos que si ‘ser “hijos de Dios” señala la intimidad de la relación del salvado con Dios y destaca la inmanencia de Dios, el ser hijos por “adopción” aclara la calidad de esta relación y apunta a la trascendencia de Dios. En otras palabras, hay una diferencia “esencial” entre Dios y el hombre que la condición de ser el hombre “hijo de Dios” no puede desconocer. Vohiendo a lo que decíamos en el párrafo anterior: de nosotros se puede afirmar que somos hijos.

  • Glorificación

La glorificación del cristiano describe su completa y definitiva conformidad a la imagen de Cristo Jesús.

Es el último eslabón de la gran cadena de oro de la salvación y es tan seguro que va a suceder; el apóstol Pablo se refiere a ella como que ya ha ocurrido (Romanos 8:30).

Otra gran promesa es dada a nosotros en Filipenses 1:6. “Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”. Dios nos hace como su Hijo. Ser glorificado es otra forma de decir que el creyente será “conformado” con el carácter de Cristo, el cual es el último propósito de Dios para el cristiano. Los cristianos no estarán más “destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). El gran plan de salvación de Dios alcanza desde la eternidad por venir a la eternidad futura, y Él logrará esto perfectamente. El plan de Dios va a tener éxito. Siempre existe el ahora y el todavía en lo que respecta a nuestra salvación. Somos salvos y seremos salvos. Somos justificados y un día vamos a ser glorificados. El apóstol Pablo habla de una realidad que ha llegado y la promesa que está por venir.

El apóstol Pablo estaba absolutamente seguro de que un día cada creyente en Jesucristo sería completamente como Cristo en carácter. Ese gran hecho debe de influir en las decisiones que hacemos y en nuestro comportamiento todos los días. No hay mayor aliento en la vida diaria en el hecho de que ya compartimos la gloria de Dios. Además, hay un eterno peso de gloria que acompaña al creyente cuando va al cielo. Más sufrimiento aquí, más gloria allá.

En la gran cadena de oro de la salvación, ni una sola persona se pierde. El llamado, justificado, glorificado. Nuestra glorificación es tan segura que a los ojos de Dios es tan buena como hecha.

La elección, el llamado eficaz y la justificación ya han tenido lugar en la experiencia del creyente, pero es la glorificación que tendrá lugar en el futuro.

Sin embargo, el apóstol Pablo habla de ella como que ya ha tenido lugar. Los eruditos de la Biblia se han preguntado ¿Por qué, entonces, Pablo utiliza el mismo tiempo pasado cuando él habla de la glorificación como lo hace para los demás actos de Dios? Muchos estudiosos sugieren que Pablo esta utilizando la idea Hebrea “profética pasada” por la que predijo que un evento está marcado como seguro de cumplimiento de modo que se describe como si ya ha tenido lugar. El cristiano no ha sido glorificado, ya que es en el futuro, pero su gloria es tan segura en el propósito eterno de Dios que Pablo puede decir, “a ellos también Él glorificó.”. J. B. Phillips dice,

Dios “los levantó por el esplendor de su vida como Sus propios hijos”.

Qué pensamiento tan maravilloso que Dios se preocupa tanto por Sus hijos que Él nos permite participar incluso ahora; ya que nosotros seremos completos cuando venga la gran consumación (1 Juan 3:1-2).

Nosotros compartimos la gloria de Dios, la bendita esperanza del regreso de Cristo. Por lo tanto, nada nos separa del amor de Dios en Cristo Jesús. Desde que Dios es por nosotros, todas las cosas trabajan para nuestro bien y Su gloria. El eterno propósito de Dios está constantemente avanzando hacia el cumplimiento de un objetivo (Rom. 8:17-23, 30, Col. 3:4, 1 Pedro 4:13; 1 Cor. 15:49, 2 Cor. 3:18; Fil. 3:21, 1 Juan 3:2)

La conformidad del creyente con Cristo incluye la transformación del cuerpo de nuestra humillación a la semejanza del cuerpo de la gloria de Cristo (Filipenses 3:21). Pablo tiene en mente la conformidad con la imagen del Hijo encarnado como glorificado por Su exaltación. Sin embargo, tenga en mente que el Cristo glorificado no deja de ser el Hijo eterno y es el Hijo eterno, quién es el Hijo glorificado encarnado.

Cristo es preeminente entre muchos hermanos. Él es el ” primogénito entre muchos hermanos. Cristo no se avergüenza de llamarnos sus hermanos. “Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos” (Hebreos 2:11, La Biblia, Versión Reina Valera). La glorificación de el cristiano no tiene sentido sin la manifestación de la gloria de Cristo. Nuestra glorificación está ligada a la venida de Cristo en Su gloria. Y después, nosotros debemos de ser como Él.

La Biblia nos enseña que esto es cierto que un día estaremos con Jesucristo y seremos completamente como Él. Nosotros no vamos a ser Dios como enseñan los cultos, pero vamos a ser como Cristo en Sus atributos de amor, gozo, paz, paciencia, misericordia, sabiduría, fidelidad, gracia, bondad, auto-control, etc. ¿Se esta convirtiendo como Él hoy?

Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde esta Cristo sentado a la diestra de Dios” (Colosenses 3:1, La Biblia, Versión Reina Valera). Esa es la mejor preparación para nuestra glorificación venidera.

El objetivo de la salvación: el hombre

  • El hombre caido en sus pecados
  • Pecaminosidad del pecado y sus consecuencias
  • Necesidad de la redención
  • El proposito divino en la slavacion del hombre

Etapas

  • Eterno don de su gracia
  • Aparición historica de Cristo
  • Llamado personal de Dios a los pecadores por el evangelio
  • Santificacion moral a los creyentes por el Espíritu Santo
  1. El hombre caido en su pecado.
  2. La universalidad del pecado.
  3. El hombre no puede no pecar.
  4. Todos los seres humanos están bajo pecado (Ro. 3:9), influencia y consecuencia, está condenado.

2. La culpabilidad del pecado

  • Por el pecado el hombre es culpable
  • En Jesucristo se cargaba la culpa

La pecaminosidad del pecado y sus consecuencias

  • 1. Para la creacion
  • 2. Para la raza humana
  • 3. La muerte espiritual
  • 4. La muerte física
  • 5. La muerte eterna

Ramas de la teologia relacionadas con la soteriologia

  • Teologia
  • Cristologia
  • Neumatologia
  • Antropologia
  • Hamartiologia

Definición

El término soteriología se deriva de la voz griega “soter” que quiere decir salvador. Es pues, la Soteriología aquella división de la Teología General que trata de la obra principal de Cristo o sea la redención obrada por Su sacrificio. 1

(Del griego Σοτεριος, Soterios Salvación y λογος, Logos Tratado o discusión) Rama de la Teología y de la Religión, en especial de la cristiana, que estudia la Doctrina de Salvación, centrada en la persona y obra de Jesucristo y de como se hace posible la salvación espiritual en él. En algunas iglesias y sectas, se tienen diferentes conceptos derivados de la doctrina original como la Predestinación y la Salvación por Fe en el Protestantismo. 2

Heb. yasha: Amplitud =/= opresion

libertad,rescate,liberacion

Yasha: Sig: Liberar o socorrer, amparar, ayudar, conservar, defender, favorecer, guardar, libertar, librar, rescatar, salvador, salvar, victoria,auxiliar, aliviar, remediar, facilitar, traer victoria, traer salvación,poner en libertad, prosperidad, seguridad, sálvanos yá.

gr. soterio= cura,remedio,recuperación

La Salvación

Strong #

Transliteración

Idioma

Definición (# de veces usadas)

2421a

chayah

Hebreo

vivir (3)

3444

yeshuah

Hebreo

salvación (1)

3468

yesha

Hebreo

liberación, rescate, salvación, seguridad, bienestar (31)

3467

yasha

Hebreo

liberar (86)

4422

malat

Hebreo

esfumarse (8)

5127

nus

Hebreo

huir, escapar (1)

6845

tsaphan

Hebreo

esconderse, atesorar o guardar como tesoro(1)

8668

teshuah

Hebreo

liberación, salvación (16)

1295g

diasozo

Griego

traer con seguridad de (un peligro), salvar (1)

2343g

thesaurizo

Griego

almacenar, guardar (2)

4982g

sozo

Griego

salvar (36)

4990g

soter

Griego

salvador, Libertador (24)

4991g

soteria

Griego

liberación, salvación (42)

4992g

soterios

Griego

Salvo, trayendo salvación (5)

Palabras relacionadas

eleccion, expiación,propiciación,reconciliacion,regeneracion,justificacion,adopción,santificación,glorificacion

El Valor del Sacrificio

El Dr. Pendleton presenta tres ideas que ayudan a comprender el valor del sacrificio de Cristo y a ellas nos vamos a referir aquí.

A. El sacrificio de Cristo fue la consumación de los sacrificios antigüo-testamentarios.

De manera que los sacrificios del Antigüo Testamento eran representaciones o tipos del verdadero sacrificio, el de Cristo; y éste, a su vez, es el antitipo o la consumación de aquellos. (Heb. 9:9-12) El judío inteligente al ofrecer sus víctimas no miraba a ellas miraba al futuro, al gran sacrificio que Dios había prometido (Isa. 53) Por eso decimos que el valor de aquellos sacrificios era relativo mientras que el valor del sacrificio de Cristo es intrínseco, absoluto, real. Habiéndose ofrecido el verdadero sacrificio ya no hay que ofrecer más sacrificios por el pecado.

B. El Nombramiento de Dios.

Aquí mencionamos dos textos: “He aquí el Cordero de Dios” y “A éste señaló (selló) el Padre”. (Juan 1:29, 6:27) En el primer verso citado, Cristo es identificado como el Cordero de Dios, la víctima para el gran sacrificio que había sido ordenado por Dios desde la Eternidad; en el segundo se no sda la idea del cordero sellado con el sello del Templo – que en este caso es Dios quien lo señala (sella) y destina para el sacrificio, lo cual naturalmente ayuda a comprender el valor del sacrificio.

C. La Dignidad de la Persona.

Este es el argumento principal que hay que tomar en cuenta al evaluar el sacrificio de Cristo. Los sacrificios del Antigüo Testamento, según el argumento de la Epístola a los hebreos, carecían del valor para limpiar el pecado porque eran sacrificios de animales (Heb. 10:4), y por lo tanto carecían de la dignidad necesaria. En el caso de Cristo, Su divinidad añade una inigualable a Su persona y por tanto a Su sacrificio. De ahí que Su sacrificio pueda ser eficaz para el pecador, por cuanto Cristo tenía una naturaleza humana completa y perfecta y suficiente para salvar a todos los pecadores, pues, Su naturaleza divina le hace tener méritos infinitos e inagotables. (Juan 3:16, Heb. 2:9-14, I Tim. 4:10, Mat. 28:18-20).

La salvación:

Tanto la palabra salvación en hebreo (yasha) como en griego (soteria) implican ideas de liberación, seguridad, preservación, curación y salud.
Expresa y reúne en sí misma todos los actos y procesos redentores, justificación, redención, gracia, propiciación, imputación, perdón, Santificación y glorificaciòn.

Comprende tres tiempos o aspectos:

1. El creyente ha sido salvo de la culpa y la pena del pecado y está seguro en su salvación.

  • Luc. 7.50 Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.
  • 2 Cor 2. 5 Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden;
  • Ef. 2. 8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
  • 2 Tim 1. 9 quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos

2. El creyente está siendo salvo del hábito y del dominio del pecado

  • Ro 6. 14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
  • Fil 2. 2 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor
  • Ro 8. 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

3. El creyente será salvo en el sentido de ser conformado a la imagen de Cristo.

  • Rom 13. 11 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
  • Heb 10. 36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa (Jn 6.40).
  • 1 Ped 1. 5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.

La Salvación es por gracia mediante la fe, es una dádiva gratuita, y completamente aparte de las obras.

  • Rom 2. 27 ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28 Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.
  • Rom 4. 4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. 6 Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras,
  • Rom 6. 23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
  • Efe 2. 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

El orden divino es: primero la salvación, después las obras.

  • Efe 2. 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
  • Tit 3. 5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, 6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, 7 para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. 8 Palabra fiel es ésta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.

Escrituras Acerca de la Salvación

Característica

Versículos

Trae alegría Isaías 25:9
No puede ser logrado por obras de hombres

1 Corintios 3:15, Efesios 2:8, 2 Timoteo 1:8-9, Tito 3:5

Hecho por el amor de Dios

Salmos 6:4, 17:7, 31:16, 109:26, Isaías 63:9, Tito 3:4

Hecho por Dios Deuteronomio 33:29, 2 Samuel 22:3-4, 1 Crónicas 16:35, Job 22:29, Salmos 6:4, 7:10, 20:6, 9, 28:8, 34:6, 54:1, 55:16, 57:3, 60:5, 71:2, 3, 4, 76:9, 80:3, 7, 19, 86:2, 106:8, 21, 47, 107:13, 19, 108:6, 109:26, 31, 116:4, 6, 118:25, 119:94, 145:19, Isaías 19:20, 25:9, 30:15, 35:4, 38:20, 43:3, 11, 12, 45:15, 17, 21, 49:26, 59:1, 60:16, 63:8, 9, Jeremías 14:8, 9, 17:14, Oseas 13:4, Zacarías 9:16, 10:6, Lucas 1:47, 1 Timoteo 1:1, 2:3-4, 4:10, 2 Timoteo 1:8-9, Tito 1:3, 2:10, 3:4, Judas 1:5
Hecho por Jesucristo Mateo 1:21, 18:11, Lucas 2:11, 7:50, 9:56, 19:10, Juan 3:17, 4:42, 12:47, Hechos 2:47, 4:12, 5:31, 13:23, Romanos 5:9, 10, 11:26, 1 Corintios 1:18, 2 Corintios 2:15, Efesios 5:23, Filipenses 3:20, 2 Timoteo 1:10, Tito 3:6, Hebreos 7:25, 2 Pedro 1:1, 10-11, 2 Pedro 2:20
Hecho para personas que confían en Dios Salmos 37:40, 55:16, 86:2, 119:94, 145:19, Isaías 30:15, 45:22, 1 Corintios 1:21
Hecho para personas que confían en Jesús

Mateo 16:25, Marcos 8:35, 13:13, Lucas 9:24, Juan 10:9, Hechos 16:31, Romanos 10:9, Hebreos 7:25, 1 Pedro 3:21

Hecho para pecadores 1 Timoteo 1:15
Hecho para aquellos que son humildes Job 22:29, Salmos 76:9, 116:6

Hecho para aquellos que creen

Lucas 8:12, 1 Corintios 15:2
Hecho para aquellos que acuden a Dios Salmos 60:5, 71:2, 107:13, 19, 108:6, 116:4, 118:25, 145:19, Isaías 19:20, 59:1, Jeremías 31:7, Zacarías 10:6, Hechos 2:21
Hecho para aquellos que acuden a Jesús Romanos 10:9, 10:13
Hecho para aquellos que tienen fe

Lucas 7:50, Efesios 2:8

Hecho para los rectos de corazón Salmos 7:10, Jeremías 4:14
Hecho por la gracia de Dios Hechos 15:11, Efesios 2:5, 8, 2 Timoteo 1:8-9
Hecho a través del Espíritu Santo Tito 3:5
Pocos son salvados Jeremías 31:7, Lucas 13:23-24, Romanos 9:27
Dios salva nuestras almas Salmos 6:4, James 1:21, 5:20
Dios salva nuestro espíritu 1 Corintios 5:5
Incluye el perdón del pecados Mateo 1:21, Hechos 5:31
Es eterno Isaías 45:17
Jesús salva nuestros cuerpos físicos Efesios 5:23
Conduce a la vida eterna 2 Timoteo 1:10
No hecho para el rebelde Salmos 18:27
No hecho para aquellos que rechazan a Jesús Marcos 16:16, 2 Tesalonicenses 2:10
Prometido por la palabra de Dios Hechos 13:23
Recibido a través del arrepentimiento Isaías 30:15
Los Salvos son llamados (predestinados) por Dios Salmos 20:6, 28:8, 57:3, 2 Pedro 1:10-11
Salvado del juicio Salmos 76:9, 109:31

Fuentes bibliograficas

  1. http://www.interbiblia.com/estudios/soteriologia.htm
  2. http://es.wikipedia.org/wiki/Soteriología
  3. http://conceptosteologicos.blogspot.com/2008_09_01_archive.html
  4. http://www.abideinchrist.org/selahes/aug7.html
  5. Floreal Ureta, Elementos de Teología Cristiana, Casa Bautista de Publicaciones
  6. John Stot, La Cruz de Cristo, página 161-162,ed.Vida

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