BEDELIO

BEDELIO

Una gomorresina fragante, transparente, de color amarillento, savia de los árboles del género Commiphora, apreciada por su uso como perfume. Se la encontraba en la tierra de Havila, cerca de Edén (Gn. 2.12), y su color era igual al del maná (Nm. 11.7).

El heb.heb. hebreo bƒd_oµlah pasó al gr.gr. griego como bdellion. Si bien este préstamo aparece en las traducciones gr.gr. griego posteriores del ATAT Antiguo Testamento, la LXXLXX Septuaginta (vs. gr. del AT) traduce anthrax y krystallos, quizá porque la goma endurecida se parecía a una piedra preciosa, o en razón de las sustancias asociadas en Gn. 2.11s. (Alhajas)

“Una palabra no muy diferente de la hebrea (beddlah), es una resina aromática amarillenta, que parecería no concordar bien con oro y ónice. Puesto que la bedolah era eviden­temente blanca más bien que amarilla (Ñm. 11:7; cf. Ex. 16:31) solamente el sonido de la palabra puede sugerir el bedelio, y la vieja conjetura de que debiera traducirse “perla”43 al menos es plausible. También hay incertidumbre en cuanto a ónice. El hebreo es soham, que reaparece como la piedra sobre la cual se grababan los nombre de las doce tribus para el afod (Ex. 28:9, etc.), y como un objeto de cierto valor (Job 28:16; Ez. 28:13). Hay razones para identificarlo con el lapislázuli, pero no con certeza.”[1]

(del hebreo bedola). La mayoría de los estudiosos aceptan que se trata de una resina aromática, amarillenta, transparente, cerosa y plástica. Otros sostienen que es una piedra preciosa o una perla (así lo interpreta la LXX).
Se menciona dos veces en el Antiguo Testamento: Gn 2.12, en la descripción del Edén, y Nm 11.7 en la descripción del color del maná.

“(del hebreo bedola). La mayoría de los estudiosos aceptan que se trata de una resina aromática, amarillenta, transparente, cerosa y plástica. Otros sostienen que es una piedra preciosa o una perla (así lo interpreta la LXX).

Se menciona dos veces en el Antiguo Testamento: Gn 2.12, en la descripción del Edén, y Nm 11.7 en la descripción del color del maná.” [2]

Segun el Diccionario de la Real Acadamia española:[3]

(Del lat. bdellium, y este del gr. bd³llion).

1. m. Gomorresina de color amarillo, gris o pardo, olor suave y sabor amargo, procedente de árboles burseráceos que crecen en la India, en Arabia y en el nordeste de África. Entra en la composición de varias preparaciones farmacéuticas para uso externo.

Notas

1. Derek Kidner,Genesis,p.73-74,ed. Certeza,1967,The Tyndale Press,Londres,Inglaterra,edic. español impr. en 1985, E.U.

2. Diccionario Nelson

3. D.R.A.E.

Bibliografía:

  • KBKB L. Köhler y W. Baumgartner, Hebräisches una aramäisches Lexicon zum Alten Testament³, 1967; RACRAC T. Klausner et al. (eds.). Reallexicon für die Antike und Christentum, 1941-, 2, pp.pp. página(s) 34f; EJ, 4, pp.pp. página(s) 354.I.H.M.I.H.M. I. H. Marshall, B.A., M.A., B.D., Ph.D., Profesor de Exégesis del Nuevo Testamento, Universidad de Aberdeen, Escocia.(Diccionario Biblico ed. Certeza)
  • D.R.A.E.
  • Diccionario Nelson
  • Derek Kidner,Genesis,ed. Certeza,1967,The Tyndale Press,Londres,Inglaterra,edic. español impr. en 1985, E.U.

Edén

Edén

Introducción:

Como buen Padre amoroso que es nuestro Dios,luego de haber creado a Adán, le preparó como habitación del homre, el huerto del Edén,un hermoso jardín. Encargado de la admistración del huerto, se le confió el disfrute completo de todas las cosas que Dios había provisto abundantemente. Pero el hombre había sio puesto en un estado de prueba, y solo había una restricción puesta por el Señor a fin de manetener su estado de inocencia: el hombre no debía comer del árbol del conocimiento del bien y del mal.

“Había tanta paz y armonía en el Huerto en Edén. Cada necesidad era satisfecha, cada deseo del corazón era cumplido. Los eruditos especulan por cuánto tiempo Adán y Eva disfrutaron la vida en el Huerto, pero en realidad nadie lo sabe con certeza. Yo creo que fue el tiempo suficiente como para que ellos tuvieran una perspectiva clara de las diferencias que experimentarían después de la caída. La vida en el Huerto quedó tan profundamente grabada en la memoria del hombre que ha servido de material para la mitología y ha sido el objeto de muchos libros que se han escrito desde entonces.”[0]

Una lectura alternativa del Genesis y el jardín del Eden…

…Una emanación luminosa, cual un vasto río, manaba de la esfera sensible para la vivificación del cerco organizado; partíase allí y aparecía al exterior según la potencia cuaternaria
multiplicadora, bajo cuatro principios (ríos..)

El nombre del primero de estos principios emanantes, fué Phishon; es decir, la realidad física, el ser aparente; circundaba completamente la tierra de Hawilah, la energía virtual, origen del oro. Y el oro de aquella tierra, emblema del reflejo luminoso, era bueno. Era también patria del Bdellio, división misteriosa, y de la piedra Shôham, sublimación universal.

El nombre del segundo de estos principios era Gihon, el movimiento formativo; rodeaba completamente la tierra de Choush, el principio ígneo…

El nombre del tercero de dichos principios que manaban, era Hiddekel, el rápido propagador sirviendo de vehículo al principio de la felicidad. El cuarto, en fin, recibió el nombre de Eufrates, a causa de la fecundidad de que era fuente.[1]

Definiciones

Segun el Diccionario de la Real Academia Española:

Edén: (Del hebr. `eden, delicia). 1. m. Paraíso terrenal, morada del primer hombre antes de su desobediencia.2. m. Lugar muy ameno y delicioso.[2]

Región o territorio dentro del cual Yahveh plantó un “huerto” de árboles (Gn 2.8) para morada de (Ver  ADÁN y  Eva)

No se sabe el significado de la palabra hebrea, pero su pronunciación sugiere otra parecida que significa “delicia”, “abundancia”, “gozo”. Esto explica la traducción (Ver  Paraíso en Gn 2.8ss de la LXX (donde el hebreo gan significa “huerto”), y en Is 51.3 de la RV (donde el original reza “Edén”)). Sin embargo, hoy muchos comentaristas niegan que Edén sea nombre propio; lo derivan más bien del sumerio “estepa” y afirman que el huerto estaba ubicado en medio de un llano. La historia posterior del vocablo, no obstante, indica una identificación geográfica precisa. Por su situación en Edén, al huerto real que Dios plantó se le dió el nombre de “huerto de Edén” (Gn 2.15; 3.23s; Ez 36.35; Jl. 2.3). También se le ha llamado “huerto de Dios” (Ez 28.13; 31.8s) y “huerto de Jehová” (Is 51.3).

Aunque parece que Gn 2.10-14 procede de una tradición diferente de la de su contexto, la descripción de cuatro ríos que se originan en una sola fuente que brota del Edén no discrepa de los demás detalles del capítulo. Resulta difícil identificar con precisión dos de los ríos (Ver PISÓN; GIHÓN), aunque es evidente que el autor considera el huerto de Edén como un lugar real, determinado (además de un estado o condición de vida), que se encuentra sobre esta tierra. No hay duda que el tercer río, (Ver  HIDEKEL, designa al Tigris; el cuarto,(Ver ÉUFRATES), es bien conocido.

Los territorios (Ver  HAVILA; CUS; ASIRIA) regados por estos ríos sugieren que Edén estaba ubicado o en el sur de Mesopotamia (Calvino, Delitzch) o en la región de Armenia.

Otras teorías presuponen que el autor tenía nociones vagas e incorrectas de la geografía. Pero, en realidad, es muy difícil interpretar con exactitud lo que dice el autor.Por ejemplo, ¿qué quiere decir “al oriente” (Gn 2.8)?

Algunos entienden que el huerto se plantó en la parte oriental de Edén; otros le atribuyen a la expresión un sentido temporal (por ejemplo, Jerónimo: “al principio”); pero la mayoría sostiene que Edén se hallaba al oriente con respecto al escritor. Sin embargo, Gn 3.24 parece indicar que Edén estaba al occidente (Dios pone la guardia al lado oriental). En fin, lo esencial no es el sitio preciso; el huerto fue una región que abundaba en luz y agua, la mejor parte del mundo y su centro ideal eternamente atractivo al hombre.

En el huerto, lleno de árboles hermosos y fructíferos (Gn 2.9), el hombre debía trabajar (2.15, contrástese 3.17ss). También había ganado, aves y animales domésticos (2.19s; 3.1). Había en medio del huerto dos árboles misteriosos: el de la “vida” y el de “ciencia del bien y del mal”. Al hombre se le prohibió el segundo. Cuando este desacató la prohibición, perdió también el derecho al primero, así como al resto del huerto (3.22ss). Edén simboliza el compañerismo entre Dios y el hombre, interrumpido por la desobediencia cuyo castigo es la mortalidad.[3]

El jard�n del Edén", de Hieronymus BoschEl jardín del Edén”, de Hieronymus Bosch

El Edén (en hebreo עדן) es, según el relato bíblico del libro del Génesis, el lugar donde habría puesto Dios al hombre después de haberlo creado a partir del polvo de la tierra.

  • Y Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Gén. 2:8
  • Tomó, pues, Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase.Gén. 2:15

Etimología de la palabra Edén:

La palabra Edén suele ser utillizado como sinónimo de Paraíso, sin embargo la palabra Paraíso originalmente se refiere a un bello jardín extenso; mientras que Edén, es una palabra de origén acadio (un pueblo de estirpe semita), cuyo significado se refiere a un lugar puro y natural. Así, Edén se refiere más bien a una región geográfica, mientras que el Paraíso se refiere a un lugar más específico (un huerto o jardín situado en la parte oriental de dicha región).

Descripción e historia

En la Biblia se indica que el Edén es un huerto o jardín que habría existido (al oriente), indicando su existencia en una región que se hallaría en el Oriente Medio. Igualmente se dice que de él salía un río que se dividía en cuatro, llamados: río Pisón, que se dice, rodeó toda la tierra de Havila; el río Gihón, que habría rodeado toda la tierra de Cus; el río Hidekel (río Tigris); que iría al oriente de Asiria; y el río Éufrates.

En el jardín del edén Dios habría colocado dos árboles especiales, llamados el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida; y, además, en este huerto, Dios habría colocado a Adán y Eva, para que vivieran.

En este lugar, Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada.

Aquí también Adán y Eva desobedecieron a Dios y comieron la fruta del Árbol de la ciencia del bien y del mal. Fueron maldecidos por su desobediencia: él trabajaría con el sudor de su frente, ella daría a luz con dolor y la culebra reptaría.

Luego fueron expulsados para evitar que el hombre alcanzara la vida eterna, pues ya tenía conocimiento del bien y mal al igual que la mujer provocó al hombre para que comiera del fruto del conocimiento. Esto está bien explicado en Gén. 3:22-24

  • “El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre.” Gén. 3:22

Por esa razón Adán y Eva serían echados del jardín de Edén.

  • Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.” Gén. 3:24 RV 1960

Para la protección del Edén y el camino hacia del árbol de la vida, La Biblia dice que Dios puso unos querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada ardiente.

El Eden tiene que haber existido.En varios pasajes biblicos se lo nombra. El HUERTO DEL Edén, es el lugar que preparó Dios para que viviera Adán, y del cual fueron expulsados Adán y Eva después de la caída.

I. El nombre

El TMTM texto masorético dice que Dios plantó un huerto en Edén (gan-bƒ>eµd_en; Gn. 2.8), lo que prueba que el huerto no era coextensivo con el Edén, sino que debe de haber sido un espacio dentro del mismo.

La LXXLXX Septuaginta (vs. gr. del AT), la Vg.Vg. Vulgata latina, y comentaristas posteriores han hecho notar que a una persona de habla hebrea el nombre >eµd_en le sugeriría la raíz homófona que significa “deleite”; pero muchos eruditos opinan actualmente que Edén no es nombre propio, sino un nombre común derivado del sumerio edin, ‘planicie, estepa’, tomado quizás directamente del sumerio, o a través del acádico (edinu), lo que indicaría una planicie o región llana como ubicación del huerto.

Por su ubicación en el Edén llegó a llamársele “huerto de Edén” (gan->eµd_en; Gn. 2.15; 3.23–24; Ez. 36.35; Jl. 2.3), pero también se lo denominó “huerto de Dios” (gan-ƒloµhéÆm, Ez. 28.13; 31.9) y “huerto de Jehova” (gan-yhwh, Is. 51.3). En Gn. 2.8ss la palabra gan, ‘jardín, huerto’, y en Is. 51.3 >eµd_en mismo, se traducen paradeisos en la LXXLXX Septuaginta (vs. gr. del AT), que es una voz tomada del antiguo persa (avéstico) pairidaeµza, ‘cercado’, que vino a significar “parque, recreo”, y de este uso proviene el  castellano “paraíso” para el huerto de Edén.

II. Los ríos

Los ríos del Eden son:

1. Río Guihón
2. Rio Pisón
3.Río Tigris
4.Río Eúfrates

El teólogo y traductor bíblico alemán Hans Bruns ofrece esta interesante observación: “Los ríos sirven para indicar que no se trata de un cuento de hadas, sino más bien de algo que efectivamente tuvo lugar aquí en la Tierra.”[4]

Un río salía del Edén, o la planicie, y regaba el huerto, y desde allí se dividía en cuatro brazos (raµ<sûéÆm, Gn. 2.10; avav Authorized Version (King James’), Versión autorizada inglesa de 1611 “cabeceras”). Los eruditos interpretan de diferentes maneras la palabra roµ<sû ‘cabeza, parte superior, principio, como el comienzo de un brazo, como en un delta, que corre aguas abajo, o el nacimiento o empalme de un tributario que va aguas arriba. Cualquiera de las dos interpretaciones es posible, aunque la última es quizás la más probable. Los nombres de los cuatro tributarios o desembocaduras, que evidentemente estaban fuera del huerto, se dan como péÆsûoÆn (Gn. 2.11), géÆhn (2.13), h(2.14), y pƒraµt_ (2.14). Los dos últimos han sido unánimemente equiparados con el *Tigris y el *eyfrates respectivamente, pero las equiparaciones para el Pisón y el Gihón son casí tan diversas como numerosas, desde el Nilo y el Indio hasta tributarios del Tigris en Mesopotamia. No existe un número suficiente de datos que posibilite la identificación precisa de estos dos ríos.

Gn. 2.6 afirma que “subía de la tierra un vapor ((<eµd_,)   el cual regaba toda la faz de la tierra”. Es posible que <eµd_ corresponda al ac.ac. acádico, acadio eduÆ, que a su vez es una palabra tomada del sumerio id, ‘río’, que indica que un río subía o inundaba la zona y proporcionaba irrigación natural. Sería razonable entenderlo como referencia al huerto mismo.

La Biblia dice con respecto a la ubicacion de Eden: [5]

  • “Y del Eden salia un rio para regar el huerto, y de alli se dividia y se convertia en otros cuatro rios.” -Genesis 2:10

Dos de estos se llaman rios Hiddekel y Perath. (Vea: Gen. 2:10-14)
Por ello muchos Cristianos han asumido que el jardin original se localizó en alguna parte de la región de Mesopotamia (en los alrededores del Irak actual) donde fluyen los rios Tigris y el Eúfrates.
Sin embargo, la Biblia registra un devastador Diluvio mundial, muchos siglos después que Adán y Eva fueron echados del Jardín. Los estratos sedimentarios, algunos de kilómetros de espesor, llevan el testimonio mudo de esta convulsión acuosa masiva, que desgarró y enterró el mundo prediluviano para siempre.
Despues del Diluvio, los sobrevivientes (la familia de Noe) se movilizaron a la llanura de Sinar (Sumeria/Babilonia) que es donde encontramos los rios hoy llamados Tigris y Eufrates. Estos por consiguiente no son los mismos rios. Ellos corren encima de las capas depositadas por el Diluvio; sedimentos de piedra que contienen billones de cosas muertas (muertas por el Diluvio). El nombre estos ríos probablemente se tomaron de los rios pre-diluvianos originales, de la misma manera como los colonos de las Islas Británicas aplicaron nombres familiares a muchos lugares en su “nuevo mundo” en América y sud Asia.
Nótese también que la Biblia habla de un río que irrumpe en cuatro. Esto no es lo que se encuentra en el Medio Oriente hoy.
El Jardín fue destruído por el Diluvio. Su ubicación real en el globo terráqueo nunca podrá establecerse. ”

ver

Interpetaciones contemporáneas talmúdicas rabínicas (Cábala), les dan un sentido mistico y alegórico a estos ríos,pero que se alejan totalmente del sentido literal e histórico.

“En el comentario de este autor al pasaje 2:10 y ss, del Gé­nesis, sobre los cuatro ríos que brotaban del Edén, es decir, del Paraíso, la antigua anécdota talmúdica de los cuatro sabios experimenta una variación. El uno, se cuenta aquí, entró en el río Pisón, cuyo nombre se interpreta como pi Soné halajot, que quiere decir ‘una boca que enseña el sentido exacto de la Halajá’. Pisón representa aquí el sentido literal. El segundo entró en el río Guihón, cuyo nombre se refiere a la alegoría. El tercero entró en el yidéquel, nombre que se interpreta como un compuesto de las dos palabras had y cal ‘agudo’ y ‘ágil’, con lo que se quiere indicar la agudeza y la agilidad de la inter­pretación talmúdica del tipo derasa. El cuarto entró en e! río Eúfrates, que es puesto en relación con lo más interno del núcleo, la médula de donde brota el germen de la vida, el que —en otras palabras— está siempre descubriendo y desarrollando nuevos misterios. Ben-Zomá y Ben-‘Azay llegaron sólo hasta la cáscara y las envolturas internas de la Torá, allí se enredaron y únicamente sacaron prejuicios en aquellos sectores.Solo Aqiba penetró hasta la médula de la Torah,entró sano, y salio sano.”[6]

III. El contenido del huerto

Si tomamos la declaración de Gn. 2.5–6 como indicación de lo que posteriormehte sucedió dentro del huerto, podemos interpretar que se trataba de una extensión de tierra cultivable (sŒaµd_eh, ‘campo’) que Adán debía labrar. Allí debían crecer plantas (sŒéƇh) y hierbas (>eµsŒeb_), lo que quizás deberíamos interpretar como arbustos y cereales, respectivamente.

También había árboles de todas clases, tanto deliciosos a la vista como buenos para comer (Gn. 2.9), y dos en particular en medio del huerto: el árbol de la vida, cuyos frutos harían que el hombre viviese para siempre (Gn. 3.22), y el árbol de la ciencia (Versión moderna (hecha por H. B. Pratt), eds. rev. 1929 “conocimiento”) del bien y el mal, del cual se le había prohibido concretamente al hombre que comiera (Gn. 2.17; 3.3).

Hay muchos puntos de vista sobre el significado de “la ciencia del bien y el mal” en este contexto.

Uno de los más comunes considera que se trata del conocimiento de lo bueno lo malo, pero es difícil suponer que Adán no lo tenía ya, y que si así no hubiese sido, se le habría prohibido adquirirlo. Otros lo relacionan con el conocimiento terrenal que el hombre adquiere con la madurez, y que puede aplicarse tanto al bien como al mal.

Según otro punto de vista la expresión “bien y mal” es un ejemplo de una figura de lenguaje en la que un par autonímico significa totalidad, y por lo tanto, quiere decir “todo”, y en este contexto conocimiento universal. Contra PelagContra Pelag Jerónimo, Contra Pelagium esta teoría está el hecho de que Adán no adquirió conocimiento universal después de comer el fruto prohibido.

Otro punto de vista sostiene que se trataba de un árbol común seleccionado por Dios para poner a prueba la capacidad ética del hombre, que “alcanzaría un conocimiento experimental del bien y el mal, según que obedeciera la prohibición divina o cayera en la desobediencia” (NBC F. Davidson (eds.), The New Bible Commentary, 1953, pp.pp. página(s) 78s) .

Derek Kidner comenta que

“Sobre los muchos árboles mencionados en 9a, véanse arriba las observaciones introductorias de la sección (versículos 8-17).
En 9b cabe el interrogante si los árboles son dos o uno; o si son figurados o literales. Las palabras podrían referirse a un solo árbol, si se tradujera “árbol de vida. . . del conocimiento. . .” como algunos han sugerido. Pero si esto conviene a la expresión de Eva “en medio del huerto” en 3:3 (cf. 2:9 sobre el árbol de la vida), crea un problema insoluble en 3:22. La traducción familiar es correcta: se trata de dos árboles.

Los árboles podrían considerarse metáforas de los respectivos medios (tales como la sabiduría, Pr. 3:18, o la curiosidad desen­frenada, Judas 8) para obtener o la vida o el conocimiento prohi­bido; véase más adelante la discusión acerca del conocimiento del bien y del mal. Sin embargo, por muchos motivos es preferible el sentido literal, por ingenuo que parezca. No son árboles mágicos (porque en el Antiguo Testamento no hay lugar para las fuerzas ciegas, sólo para los actos de Dios), sino sacramentales, en el sentido amplio del término, al ser los medios físicos de una acción espiritual. El fruto, no por sí mismo, sino cumpliendo una función y portando una palabra de Dios, confronta al hom­bre con la voluntad de Dios, particular y explícita, y le da al hombre un decisivo sí o no para expresar con todo su ser.

La ciencia del bien y del mal tal vez se entienda mejor en este contexto  vivo.  Aisladamente   puede   significar  una  cantidad de cosas, muchas de ellas con apoyo bíblico. La frase puede representar el discernimiento moral o estético (p. ej. 1 R. 3:9; Is. 7:15); pero Adán y Eva son considerados como seres moralmente responsables (2:16, 17) y generalmente perceptivos (3:6) ya antes que tocaran el árbol.36 Podría ser un hebraísmo para “todo” (es decir, el hombre no ha de codiciar la omnisciencia); pero en 3:22 no puede significar esto. A menudo se lo ha consi­derado como el despertar sexual, a la luz de 3:7; recientemente R. Gordis sugirió que este árbol ofrece en consecuencia una inmortalidad opuesta a la del árbol de la vida, en la procreación de una familia y una posteridad.

Esto también está expuesto a varias objeciones, incluyendo el hecho de que 3:22a es incom­patible con ello (tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testa­mento el cielo es asexuado), y que Dios instituyó el matrimonio después de prohibir el uso del árbol que se dice lo simboliza. En el contexto, sin embargo, el énfasis cae sobre la prohi­bición más bien que sobre las propiedades del árbol. Se nos muestra como prohibido. Es ocioso preguntar qué podría significar en sí; este fue el error de Eva. Tal como estaba, prohibido, presentaba la alternativa al discipulado: hacerse por uno mismo, luchar por adquirir conocimiento, satisfacciones y valores del mundo creado, desafiando al Creador (cf. 3:6). Más instructivo aún es el resultado del experimento; véase el comentario sobre I 3:7. En todo esto el árbol desempeña su papel por la oportunidad que ofrece, más bien que por las cualidades que posee, como una puerta cuyo nombre anuncia sólo lo que hay más allá de ella. 10-14.” [7]

También había animales en el huerto, ganado (bƒheµmaÆ,  Bestia), y bestias del campo (Gn. 2.19–20), que quizás pueda entenderse como aquellos animales que podían domesticarse. También había pájaros.

IV. Los territorios adyacentes

Tres territorios se mencionan en relación con los ríos. Se dice que el Tigris “va al oriente de Asiria” (qid_mat

V. La ubicación del huerto del Edén

Existen numerosas teorías sobre la ubicación del huerto del Edén. La más común, adoptada por Calvino, p. ej.p. ej. por ejemplo, y en épocas más recientes por F. Delitzsch y otros, considera que el huerto se encontraba en algún lugar del SS sur de la Mesopotamia, y que el Pisón y el Gihón eran canales que conectaban al Tigris y al Éufrates, o tributanos que los unían; o, según otra teoría, el Pisón era el curso de agua entre el golfo Pérsico y el mar Rojo, que circundaba la península arábiga. Estas teorías consideran que los cuatro “brazos” (avav Authorized Version (King James’), Versión autorizada inglesa de 1611 “cabeceras”) de Gn. 2.10 son tributarios que se unían en un caudal principal, que luego desembocaba en el golfo Pérsico; pero según otro grupo de teorías eran brazos que salían de una supuesta fuente común y tratan de ubicar al huerto en la región de Armenia, donde nacen el Eufrates y el Tigris. El Pisón y el Gihón, entonces, se vinculan a varios ríos más pequeños de Armenia y la Transcaucasia, y en algunas teorías por extensión, suponiendo que el autor desconocía la verdadera geografía, con otros ríos como el Indo, y aun el Ganges.

La expresión “en Edén, al oriente” (Gn. 2.8), literalmente “en Edén desde el frente”, podría significar que el huerto se encontraba en la parte oriental del Edén, o que el Edén estaba en el EE este (punto cardinal); elohísta desde el punto de vista del narrador, y algunos comentaristas la consideran como “en Eden en tiempos antiguos”, pero en cualquiera de los casos, al no haber seguridad sobre el significado de las otras indicaciones de ubicación, esta información no puede agregar mayor precisión.

En vista de la posibilidad de que, si el diluvio fue universal (Diluvio), las características geográficas que podrían haber ayudado a verificar el lugar donde estuvo el Edén han sido modificadas, la ubicación sigue siendo desconocida.

Para ubicar el Edén no hay demasiados problemas. Los nombres de los ríos nos indican una vasta área que abarca todo el Próximo Oriente, la cuna de todas las civilizaciones conocidas en la época. Pero ¿y el huerto?

El erudito biblico Dereck Kidner comenta que:

“La frase un huerto en el Edén, al oriente aclara que aquí Edén es una localidad, no un símbolo, aunque la misma forma  hebrea ‘edén significa adecuadamente “deleite”. El nombre pare­ce    relacionado con el sumerio edin(na) (llano, estepa), y los versículos 10-14 entran en detalles para presentarlo como un lugar real, no alegórico o mítico. El huerto (LXX paradeisos, “pradera”; de ahí el término paraíso) constituía sólo una parte de él; en el comentario sobre 10-14, más adelante, se discute hasta dónde es posible identificar la región.”[8]

Por una parte hay un grupo de hipótesis que lo sitúan al sur de Mesopotamia o en Arabia. Pero no parecería una propuesta afortunada.

Por dos motivos:

a) contradice la fuente bíblica que lo sitúa en la cabecera de los ríos.

b) lo sitúa en zonas desérticas o semidesérticas cuya habitablidad depende de la canalización artificial de los ríos.

Pero parece poco adecuado para un jardín.

Por otra parte hay otro grupo de propuestas que lo sitúa en la antigua Armenia (en lo que hoy es el Kurdistán) o en algún lugar cercano de la Alta Mesopotamia. A mi modo de ver esas propuestas se acoplan mejor con las fuentes, y además permiten una hipótesis añadida muy sugerente relacionada con los inicios de la colonización agraria en Mesopotamia, y es que Urartu (Armenia) está localizada en el Creciente Fértil “real”.

Lo del Creciente Fértil necesita una explicación. Hoy día instintivamente asociamos esas palabras con Mesopotamia y la costa Palestina. Pero el Creciente Fértil realmente se refiere a un arco geográfico situado algo más al norte, en el reborde montañoso donde el cereal silvestre crecía ya en abundancia sin necesidad de cultivo. Es ahí donde aparecen las primeras aldeas y donde tiene lugar la primera revolución neolítica. La colonización de la llanura aluvial mesopotámica es bastante posterior, y siempre en sentido Norte-Sur (con la única excepción de los sumerios, procedentes del Este).

En ese contexto la descripción bíblica bien pudiera ser un recuerdo lejano de ese proceso. El recuerdo de un lugar arbolado donde el cereal crecía solo y no había que canalizar los ríos. Al menos, la hipótesis es bastante sugerente.

Respecto a los rios, Derek Kidenr comenta

“El río, aunque sería un hermoso símbolo de la vita­lidad que mana de suelo sagrado (cf. Sal. 36:8, 9; Ez. 47:1-12;Ap. 22:1, 2), se presenta muy literalmente, con dos de sus cuatro brazos (10), los bien conocidos Tigris (Hiddekel, cf. Dn. 10:4) y Eufrates (14). Estando enumerados estos dos como si se leyera de este a oeste, parecería implícito que los desconocidos Pi­són (11) y Gihón (13) estaban aun más al este, lo cual es con­secuente con el nombre Cus (13), entendido como el territorio cusita al este del Tigris, no como la remota Etiopía (como figura en algunas versiones) que es otra Cus. Havila (11; ¿tierra are­nosa?) está vinculada con Cus en Génesis 10:7, y Cus con Babilonia(10:8, 10) que los cusitas invadieron en un tiempo.40 El área, pues, puede ser una región relativamente compacta, sobre el Golfo Pérsico en el cual desaguan, entre otros, los ríos Tigris y Eufrates. Este golfo, cuyas mareas, según P. Buringh,41 determi­nan “una irrigación y drenaje naturales” de la región del estuario, que lo adecúan para la “vegetación” y “árboles frutales” ya en épocas primitivas, podría ser el “río” del versículo 10 —pues un antiguo nombre del golfo era ñor marratum, río amargo- y los “cuatro brazos” serían las cuatro bocas desde los cuales se trazan aquí los cuatro ríos, aguas arriba, como en una exploración. “[9]

VI. Dilmún

Entre los textos literarios sumerios que se descubrieron a principios de este siglo en Nippur al SS sur de Babilonia se encontró uno que describe un lugar llamado Dilmún, un lugar agradable, en el que no se conocían ni la enfermedad ni la muerte. Al principio no tenía agua potable, pero Enki, el dios del agua, ordenó al dios del sol que remediara esta situación, y cuando así se hizo se produjeron otros hechos, en el curso de los cuales se menciona a la diosa Ninti (Eva). Posteriormente los babilonios adoptaron el nombre y la idea de Dilmún, llamándolo “tierra de los vivientes”, morada de sus inmortales.

Hay ciertas semejanzas entre esta noción sumeria de un paraíso terrenal y el Edén bíblico, y por ello algunos eruditos llegan a la conclusión de que la narración del Génesis depende de la sumeria. Pero una explicación igualmente factible es que ambas se refieren a un lugar real, y que los sumerios le habrían agregado elementos mitólogicos reunidos durante su transmisión.

Se hace un poco dificil  admitir la conexión entre Dilmún y el mito del Edén bíblico. Dilmún era un centro comercial mesopótamico importante del segundo milenio AC en las proximidades de lo que hoy es Bahrein, en pleno Golfo Pérsico. Un puesto de avanzada para las naves comerciales que hacían la ruta entre Sumeria y la civilización del Indo. Es lugar geográficamente localizable que queda bastante lejos de la cosmogonía hebraica, tanto en el mapa como en la mitología subyacente .

VII. El debate  actual sobre la existencia del huerto del Edén

Cuando en la Biblia se lo define como huerto, algunos grupos de personas y eruditos creen que se estaría aludiendo posiblemente a un lugar real, y no a una simple alegoría; ya que también se menciona un lugar geográfico, donde habría existido (al oriente), indicando una región que se hallaría en Oriente Medio, al este del actual Israel, situándose de este modo en algún lugar de Mesopotamia o de Arabia. Sin embargo hay que tener en cuenta que a nivel científico e histórico, no existen pruebas que indiquen que haya existido realmente el Edén en esa zona geográfica, por lo menos, tal como esta descrito en el génesis. Por otra parte resulta contradictorio que, estando el Eden ubicado hacia el Oriente, sea precisamente en la puerta oriental de éste donde Dios pusiese un querubín guardían, lo que alimenta las tesis de que el jardín del Edén bien pudiera ser una adopción semita del mito del Jardín de las Hespérides, situado al Occidente y donde una serpiente, Ladón (de evidente homofonía con Eden), actua de guardiana del árbol de la inmortalidad el robo de cuyos frutos también es considerado sacrilegio por Hera. [10]

Y por último nos quedaría otro pequeño detalle que ha llenado de consternación a los estudiosos de la biblia durante muchos siglos. Y es que los cuatro ríos que menciona la biblia en realidad nunca se juntan.

La explicación más obvia es que los escribas no tenían ni idea de Geografía. Pero cualquier judío de cualquier época sabría que el Nilo y el Tigris no se juntan. Son ríos demasiado grandes y demasiado cercanos a su mundo. Están en direcciones opuestas y corren en sentido opuesto.

Otra explicación podría ser que los autores estaban pensando en una geografía imaginaria, pero eso también chocaría con la elección de nombres reales y paísajes reales para esos ríos.

Una opción posible sería  darle una interpretación alegórica. Todos los grandes ríos conocidos del Próximo Oriente tenían su origen en el huerto del Edén porque allí estaba el origen (alegórico) de la creación. A esto, todo el mundo lo podría entender como una metáfora; sin embargo este aspecto es dudoso por el caracter narrativo del libro de Génesis que nada nos alienta a interpretarlo de esta manera alegórica.

4 aspectos importantes nos comenta sobre el paraíso terrenal Derek Kidner, erudito bíblico quien fue director del centro de imvestigación bíblica Tyndale House, en Cambridge,Inglaterra.[11]

a.La provisión que hace el Señor es un modelo de cuidado paternal. El novato es abrigado pero no sofoca­do: por todas partes le esperan descubrimientos y encuentros que suscitarán sus poderes de discernimiento y decisión, y sus apetitos estético, físico y espiritual están ampliamente provistos (como lo muestra sólo el versículo 9); además, tiene delante de sí un trabajo propio de un hombre para el cuerpo y la mente (15,19).

b. Para su despertar espiritual, puesto que está hecho a imagen de Dios, se le da una palabra divina, de doble filo, por la cual vivir: podrás comer. . . no comerás (16, 17). Los animales, que no tienen tal capacidad ni tal mandamiento, se contentan con ser esclavos de su medio ambiente, y conducirse de acuerdo con [ sus urgencias innatas y del momento. El hombre está llamado a establecer un curso y seguirlo; al admitir o rechazar deliberada­mente las presiones que se ejercen sobre él se muestra libre. Dios le proporcionó a Adán una guía mejor que reglas, o aun que un principio moral, al darle una simple palabra por la cual guiarse, porque ello significaba que su sí o su no podrían ser motivados por el amor, en pura lealtad filial, no por la soberbia de la inde­pendencia. Si hay un elemento de costo en el solitario “no” que recibió Adán, Hebreos 5¿8, 9 muestra claramente que el creci­miento hasta la estatura cabal lo exige.

c. Hay una insinuación del desarrollo cultural deseado para el hombre cuando momentáneamente el relato (10-14) sale del Edén para abrir un panorama de un mundo de diversas regiones y recursos. La digresión, pasando por alto los meros detalles que ubican el huerto, descubre que al género humano le espera algo más que la simplicidad primitiva: una complejidad de habilidades y pueblos desparejamente distribuidos, aunque el lector conozca la ironía de la misma en la trágica connotación de las palabras “oro”, “Asiría”, “Eufrates”.

d. Finalmente, para coronar el capítulo, se muestra al hombre como un ser social (18-25).

VIII.Bedelía: ver Bedelia

Conclución:

El huerto fue una región que abundaba en luz y agua, la mejor parte del mundo y su centro ideal eternamente atractivo al hombre.

En el huerto, lleno de árboles hermosos y fructíferos (Gn 2.9), el hombre debía trabajar (2.15, contrástese 3.17ss). También había ganado, aves y animales domésticos (2.19s; 3.1). Había en medio del huerto dos árboles misteriosos: el de la “vida” y el de “ciencia del bien y del mal”. Al hombre se le prohibió el segundo. Cuando este desacató la prohibición, perdió también el derecho al primero, así como al resto del huerto (3.22ss). Edén simboliza el compañerismo entre Dios y el hombre, interrumpido por la desobediencia cuyo castigo es la mortalidad.[12]

“La mención que hace la Biblia de cuatro ríos, dos de los cuales existen todavía en el Asia Menor —aunque el Diluvio pudo haber modificado considerablemente su configuración—, el Tigris y el Eúfrates, cuyas fuentes, descendiendo de los montes de Armenia, regarían algún verde valle situado cerca de sus orígenes, nos ayuda a creer que el relato bíblico es un hecho real que tuvo lugar sobre la Tierra y su memoria quedó en la tradición histórica de muchos pueblos, ya que hallamos en los mitos prehistóricos de diversas naciones reminiscencias del relato del Edén, los cuales, aunque desfigurados por las tradiciones e interpretaciones sacerdotales de cada nación, denotan que, en el fondo, tienen un origen común.”[13]

Derek Kidner nos hace notar que

“Todas las implicaciones de la advertencia ciertamente morirás se desarrollarán lentamente hasta las últimas páginas del Nuevo Testamento. Se presentan brevemente en 3:7; mientras tanto, se puede señalar que estas palabras no implican necesariamente que el hombre no fuera naturalmente mortal. Dios es “el único que tiene inmortalidad” (1 Ti. 6:16), y la presencia del  árbol de la vida en el huerto indica que si el hombre ha de partici par de esa gracia, debe ser un don añadido.” [14]

¿Porqué ya no estamos en el? [15]

El filósofo alemán Hegel dijo una vez, “La única cosa que aprendemos de la historia es que no aprendemos nada de la historia”. Pero en Romanos 15:4 Pablo escribió, Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza“.

En otras palabras, las lecciones que empezaron en el Huerto aun son válidas hoy en día. Tenemos que aprender de los errores de Adán y Eva así como de la respuesta del Señor.

Como Adán y Eva nosotros somos el pueblo de Dios. Mientras nos sometamos a Su voluntad todas nuestras necesidades serán cumplidas y Él asumirá la responsabilidad total de nuestro bienestar (Salmo 37:4Mateo 6:31-33). Pero cuando empezamos a ejercer nuestras propias prerrogativas Él empieza a compartir esa responsabilidad con nosotros. Mientras seamos más independientes en nuestras acciones, mayor responsabilidad nos da Dios. Y junto a esa responsabilidad compartida están el dolor y el penoso trabajo.

Cuando nos rendimos de nuevo Él retoma la responsabilidad. Y puesto que Él no nos ha dado el uso total de la dimensión del tiempo, no podemos devolvernos y negar las consecuencias de nuestras decisiones independientes, pero, como Adán y Eva, podemos aprender de ellos y de manera voluntaria entregarle de nuevo al Señor nuestra voluntad Quien aun es nuestro Proveedor. Todo lo que Él requiere es que confesemos nuestros pecados y poder sentir nuestra voluntad de querer empezar de nuevo. Sus misericordias son nuevas cada día, por eso es que nosotros también podemos tener un estado mental como el del Huerto, a pesar de nuestras circunstancias, como el que tenían nuestros primeros padres.

¿Qué sucedió para que Adán y Eva abandonaran el Huerto? Nada más que la sustitución de sus propias voluntades por la de Dios. Él les había dado todo, incluyendo la libertad de las preocupaciones. Él había aceptado la total responsabilidad por su bienestar, proveyéndoles y sustentándolos, física, mental, emocional y espiritualmente.

Cuando ellos empezaron a tomar decisiones por ellos mismos Él se los permitió, pero Dios también permitió que compartieran algo de la responsabilidad de esas decisiones. Esta responsabilidad compartida les produjo un sentimiento que hasta ese momento era desconocido en la creación. La palabra hebrea que describe estos sentimientos se traduce como dolor en la Biblia Reina Valera, 1960, y como dolor y penoso trabajo en la Nueva Versión Internacional. Estas palabras se usan solamente tres veces, dos de las cuales se encuentran en Génesis 3:16-17 que son unos versículos que resumen las consecuencias de sus decisiones.

  • A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
  • Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

El otro uso de esta palabra la encontramos en Génesis 5:29 en donde se describe cómo es que el Señor va a aliviar estos sentimientos.

  • Y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del[penoso — de dolor] trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo.

Lamec nombró a su hijo Noé, que quiere decir alivio. ¿Pero cómo fue que Noé le trajo al mundo alivio de esta maldición? Una forma fue que él preservó la pureza de la descendencia del Mesías, evitando el ataque sobre la humanidad que produjo los Nefilin y que contaminó el banco genético humano. Esto hizo posible la venida de Aquel que realmente nos daría el mayor alivio posible.

Pero yo creo que Lamec también sabía que Noé sería el último de los diez Patriarcas antes del diluvio universal, y puesto que le puso a su hijo Noé (alivio), el nombre de todos estos los diez Patriarcas se podían unir en una sola frase que resumiría toda la historia del Evangelio. “El hombre (Adán) es asignado (Set) un mortal (Enos) dolor (Cainán), pero el Dios bendito (Mahalaleel) vendrá (Jared) enseñando (Enoc) que su muerte traerá (Matusalén) el desesperado (Lamec) alivio (Noé)”. Esta es una profecía del Mesías que tomó diez generaciones en escribirse, pero que ha traído mucho alivio al mundo porque tuvo que haber sido de parte de Dios. ¿Qué otra clase de coincidencia la pudo haber producido?

Un día, pronto, el Señor nos va a guiar de vuelta al verdadero Huerto, el del cielo. Pero hasta entonces, tenemos disponible un estado mental tipo Huerto. Estos son tiempos peligrosos y tenemos todas las indicaciones de que se volverán peores. Si usted está todo estresado por eso, quizás es que está asumiendo demasiada responsabilidad, tratando de imponer su propia voluntad en las cosas que usted no puede controlar, en lugar de confiar en Dios y vivir de acuerdo a Su voluntad. Si eso es así, entonces usted está viviendo fuera del Huerto en donde existe toda clase de dolor y penoso trabajo.

Jesús dijo, Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Entréguele de nuevo su vida a Él y alíviese de la responsabilidad. Usted no podrá revertir los efectos de sus decisiones pasadas, pero si usted se le acerca a Él, Él se le acercará a usted y le guiará con seguridad a través de ellas. Igual que Adán y Eva, usted se dará cuenta que la vida es mejor en el Huerto, aun cuando solamente eso sea un estado mental, por el momento.

Derek Kidner cita a R. Martin-Achard, quien dice

“Antes de la caída, entre Adán y la muerte, que es su suerte natural como un elemento de su herencia humana, se inter­pone el Dios vivo; su presencia es suficiente para mantener alejada a la muerte. . .”. La trasposición de Enoc, “para no ver muerte” (He. 11:5), tal vez ilustre lo que Dios había preparado para el hombre. [16]

Pero el punto más importante de recordar es este:

Adán y Eva aprendieron que el dolor y el penoso trabajo llegaron a sus vidas como resultado de haber buscado su independencia de Dios.

Notas

[0] La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack Kelley. Ministerio Grace thru Faith
http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit. en http://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html

[1] Tr. del heb. antiguo,Raquel Reznik,cit. en gramática-del-perfecto-conocimiento-de

[2] Diccionario de la Real Academia Española

[3] Diccionario Nelson

[4] http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070923213515AAbePCT

[5] http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090421164250AArIDtN

[6] Wikipedia,Eden

[7] Derek Kidner,Genesis,p.73-74,ed. Certeza,1967,The Tyndale Press,Londres,Inglaterra,edic. español impr. en 1985, E.U.

[8] Ibid

[9] Ibid

[10] Gershom Gerhard Scholem, José Antonio Pardo,La Cábala y su simbolismo,p. 63-64,Edición: 9,Siglo XXI, 1995.

[11] Genesis,p.73-74,op. cit.

[12] Diccionario  Nelson

[13] Samuel Vila, Manual de Teología Apologética,p.73 ,1983,ed.Clie,Barcelona,España.

[14] Genesis,op. cit

[15] La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack Kelley. Ministerio Grace thru Faith
http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit. en http://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html

[16] Genesis,op. cit

Fuentes Bibliográficas:

  • Diccionario de la Real Academia Española
  • Bibliografía. G. von Rad, El libro del Génesis, 1977; S. Croatto, Crear y amar en libertad, 1986; S. Muñoz Iglesias, Introducción a la lectura del Antiguo Testamento, 1965. Sobre el punto VI, °S. N. Kramer, La historia empieza en Sumer, 1962.S. R. Driver, The Book of Genesis8, 1911, pp.pp. página(s) 57–60; J. Skinner, Genesis², ICCICC International Critical Commentary, 1930, pp.pp. página(s) 62–66; W. F. Albright, “The Location of the Garden of Eden”, AJSLAJSL American Journal of Semitic Languages and Literatures 39, 1922, pp.pp. página(s) 15–31; E.A. Speiser, “The Rivers of Paradise, Festschrift Johannes Friedrich, 1959, pp.pp. página(s) 473–485; M. G. Kline, “Because It Had Not Rained”, WTJWTJ Westminster Theological Journal 20, 1957–8, pp.pp. página(s) 146ss. Sobre el punto VI, S. N. Kramer, History Begins at Sumer, 1956, pp.pp. página(s) 193–199; N. M. Sarna, Understanding Genesis, 1966, pp.pp. página(s) 23–28.T.C.M.T.C.M. T.C. Mitchell, M.A., SubDirector del Departamento de Antigüedades Asiáticas Occidentales, Museo Británico, Londres, Inglaterra. (Diccionario biblico Ed. Certeza)
  • Diccionario Nelson
  • http://es.wikipedia.org/wiki/Jard%C3%ADn_del_Ed%C3%A9n
  • Samuel Vila , Manual de Teología Apologética, 1983,ed.Clie,Barcelona,España.
  • La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack KelleyMinisterio Grace thru Faith
    http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit.enhttp://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html
  • Gershom Gerhard Scholem, José Antonio Pardo,La Cábala y su simbolismo,Edición: 9,Siglo XXI, 1995.
  • Derek Kidner,Genesis,ed. Certeza,1967,The Tyndale Press,Londres,Inglaterra,edic. español impr. en 1985, E.U.
  • Diccionario Biblico Ed. Certeza
  • Samuel J. Schultz, Habla el Antiguo Testamento, ed. Portavoz, imp en español en 1976,Grand Rapids,Michigan,E.U

La caída de la humanidad

La caída de la humanidad

En el jardín nuevo y hermoso, donde habitaban Adán y Eva, Satanás, como una serpiente, se le apareció a Eva.

Serpiente. Copyrighted.

Esta serpiente era más astuta que otros animales creados por el Señor Dios. Y la serpiente dijo a la mujer: “¿Es cierto que Dios les dijo a ustedes que no deberían comer de ninguno de los árboles del jardín?”

La mujer contestó: “Nosotros podemos comer la fruta de todos los árboles del jardín, sólo del fruto del árbol en medio del jardín no podemos comer. Acerca de él Dios nos dijo: ‘Ustedes no deben comer de ese árbol. Si lo hacen, morirán.'”

Entonces la serpiente le dijo a la mujer: “Ustedes no morirán; Dios sabe que el día en que ustedes comán este fruto, sus ojos se abrirán y ustedes serán como dioses, conociendo el bien y el mal.”

Desobediencia. Copyrighted. Eva tomó del fruto, comió, y se lo ofreció a su esposo, Adán, quien estaba junto a ella. Él también comió.

La Biblia dice que Satanás es el Padre de Mentiras, y naturalmente–él trató de engañar a la mujer–y le mintió acerca de Dios.

Cuando la mujer juzgó que los frutos del árbol eran buenos para comerse, que se veían bien y, sobre todo, que también podían darle sabiduría, tomó uno de sus frutos y comío y también le dio a su marido, el cual también comió.

Inmediatamente, sus ojos fueron abiertos y sus espíritus murieron. Ellos vieron que estaban desnudos, y cosieron hojas de higuera juntas para vestirse.

Entonces, cuando oyeron la voz del Señor que se paseaba en el huerto durante la hora fresca del día, Adán y su esposa se escondieron de la presencia de Dios entre los árboles del huerto. Porque ellos confiaron en su propio razonamiento en lugar de las palabras de Dios, murierón espiritualmente y perdieron la comunión con Dios.

Adam wearing fig leaves. Copyrighted.
Adán y Eva vieron que estaban desnudos, así que se cosieron unos delantares de hojas de higuera.

Entonces el Señor Dios llamó a Adán diciendo: “¿Dónde estás?”

Adán respondío: “Oí Tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.”

Entonces Dios le preguntó: “Quién te hizo saber que estabas desnudo? ¿Has comido del único árbol del cual te mandé que no comieras?” Adán respondió: “La mujer que Tú me diste, me dio de esa fruta y yo la comí.”

Y el Señor le dijo a la mujer: “¿Qué es lo que has hecho?” La mujer repondió: “La serpiente me engañó, y yo comí de esa fruta.”

Serpent. Copyrighted.

Entonces el Señor dijo a la serpiente: “Por haber hecho ésto, maldita serás entre todos los animales; sobre tu vientre andarás, y comerás polvo todos los días de tu vida: Y yo pondré enemistad entre ti y la mujer y su descendiente te aplastará la cabeza.”

Eve talking with the Lord. Copyrighted

Esta maldición contra Satanás es donde primero se menciona en el libro de Dios que un dia Él enviaría un Salvador, nacido de una mujer, para vencer a Satanás.

Weeds. Copyrighted.
La tierra te producirá espinos y cardos, y con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra.

A la mujer Dios le dijo: “Yo aumentaré en gran manera tus pesares. El dar a luz te causará dolor; y tu marido te gobernará.”

Y dijo a Adán: “Por cuanto obedeciste a tu esposa y comiste del árbol prohibido, la tierra queda maldita. Desde ahora, todos los días de tu vida, sólo con dificultad podrás obtener de ella tu alimento.

Ella producirá espinas y cardos, y con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra. Te hice del polvo y al polvo regresarás.”

Animal skin coverings. Copyrighted. Dios hizo ropa de pieles de animales para cubrir a Adán y Eva.

Las hojas de higuera no cubrierón la desnudez de Adán Y Eva, así que el Señor Dios hizo vestidos de pieles para cubrir a Adán Y a su mujer. Dios tuvo que matar un animal para darles abrigo a ellos dos. Así pues, el pecado y la muerte entraron al mundo, a través de Adán.

Este método–de cubrir la desobediencia de la humanidad con la muerte de un inocente, fue el plan de Dios, aun antes que Él creara al mundo. Él sabía que la humanidad rechazaría Su dirección y fracazariá al tratar de ser dios de sus propias vidas. Dios le llama a este rechazo “pecado.”

Pero, por el amor de Dios para toda la humanidad, El planificó enviar a un Salvador que moriría para proveer el perdón por los pecados de toda la gente.

Cherubim. Copyrighted.

Así que, el Señor expulsó a Adán y Eva del huerto de Edén, y colocó ángeles, llamados querubines, al oriente del jardín, y una espada de fuego girando en todas direcciones, impidiendo el acceso al Árbol de la Vida.

En el momento que Adán pecó, toda la humanidad estuvo sentenciada a morir. Pero en el plan de Dios, aún hay esperanza.

La familia destruída de Caín y Abel

La Ofrenda de Abel. Copyrighted.

Cuando Eva, la mujer de Adán concibió, tuvo un hijo. Y Eva dijo, “He recibído un varón del Señor.” Y le llamó Caín.

Ella tuvo otro hijo, al que llamó Abel. Este decidió ser un pastor de ovejas, y Caín fue un agricultor. En el tiempo establecido por Dios, Caín trajo, de los frutos de su cosecha, una ofrenda al Señor, pero Abel trajo un cordero. Y al Señor le agradó la ofrenda de Abel, pero el Señor no aceptó a Caín y su ofrenda.

La Ofrenda de Ca�n. Copyrighted.

Caín estaba furioso, y Dios le preguntó, “Caín, ¿por qué estás enojado?” Dios le recordó a Caín que para el sacrificio se requiere la muerte de un animal. Así como las hojas de higuera no cubrierón el pecado de Adán y Eva, una ofrenda sin sangre, de plantas y vegetales, nunca cubriría los pecados.

Dios dijo que el rechazo del sacrificio de un animal demostró la rebelión de Caín, porque no estaba adorando a Dios en la forma que Él había mandado. La Biblia dice que el sacrificio de Abel mostró confianza en las palabras de Dios, pero el sacrificio de Caín, no. En todas las Escrituras Dios nos da a conocer que sin derramamiento de sangre no se obtiene perdón de pecados.

Ca�n matando a Abel. Copyrighted.

Pero Caín aún así se negó a obedecer a Dios y no trajo un animal para sacrificarlo. En cambio, culpó a Abel, su hermano, por el problema y cuando estaban los dos en el campo, Caín atacó a Abel y lo mató.

Ca�n maldito. Copyrighted.
Dios maldijo a Caín por haber matado a su hermano, y Caín se fue de la presencia del Señor.

Entonces el Señor le pregunto a Caín: “¿Dónde está Abel, tu hermano.”

Caín le respondió: “Yo no sé. ¿O es que soy yo el guardián de mi hermano?”

Dios le dijo: “¿Qué es lo que has hecho? Yo oigo la voz de la sange de tu hermano, clamando a Mí, desde la tierra. Desde ahora, maldito serás sobre esa tierra que bebió la sangre de tu hermano que tú mismo derramaste con tus manos.”

Caín se fue de la presencia del Señor. Su rebelión contra Dios fue la causa del primer asesinato y la primera destrucción de familia.

Pero, Dios bendijo a Adán y Eva, y tuvieron muchos otros hijos e hijas.

Fuente:

http://www.proyectosalonhogar.com/Diversos_Temas/La_creacion_de_Dios2.htm

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