San Agustín de Hipona – La Ciudad de Dios

View this document on Scribd

la diferencia entre el Poder de Dios y El Poder del Mundo (IV)

IV ¿Quien es nuestro Dios?

  • Quien es nuestro Dios

 

«Hoy todo mundo habla de Dios. En sí, la misma palabra Dios está en la boca de todos los hombres, aún de los mismos que niegan su existencia. Parece que la idea de Dios se ha desvirtuado en gran manera. Veamos algunos ejemplos:

Los artistas dan gracias a Dios por los éxitos obtenidos en sus vidas, sin importar la vida que tengan atrás.

La gente dice “gracias a Dios” por lo que recibimos, sin realmente estar conscientes de lo que están diciendo.

Bush y Sadamm hablan de Dios en vísperas de la guerra, sin darse cuenta que Dios no tiene injerencia en este conflicto bélico

Los mismos cristianos decimos a los hermanos cuando los saludamos, “Dios le bendiga”, posiblemente como un estribillo y no como una realidad espiritual.

Los masones hablan del Gran Arquitecto Universal

Las grandes religiones hablan de Dios. Sí, los hindúes hablan de Dios y las divinidades, los musulmanes de Alá (Dios), los judíos de Yahvé (Dios), las religiones antiguas tenían sus dioses y su Dios principal.

En fin, la idea de Dios está bien arraigada en el hombre desde tiempos antiguos. Las cifras no mienten, se estima que el 80 % de la población profesa una religión, y cada religión en este planeta tiene la creencia en un Dios.

Todo esto lo menciono porque cuando los cristianos hablamos de Dios debemos dejar bien claro de qué Dios (aunque no haya otros dioses) estamos hablando.

Cuando hoy en día dos personas quieren ponerse de acuerdo sobre lo que cada una entiende por Dios, lo primero que harán será poner en claro con toda precisión en quién piensan, si es en el Padre de Jesucristo, es decir, en el Dios de Abraham, Isaac y Jacob o en algún otro ser supremo.

Esto es muy importante, nosotros, los creyentes en Jesús, estamos identificados con el Dios de la Biblia.» (107)

Leer el resto de la entrada»

la diferencia entre el Poder de Dios y El Poder del Mundo (III)

III. El poder del Mundo

Un soldado israeli
Una imagen típica de guerra en Jerusalén. Un soldado se agacha detrás de una muro protegiendo la avanzada de su escuadrón,1973

Margarita Rivière, en “el ritmo del Infierno”, escribe acerca de la obra de Estefanía y nos da además una visión personal sobre el poder en el mundo. Ella comenta que «la gran paradoja de nuestro tiempo es que en esta época en que se proclama laica, existen hombres que quieren ser dioses y hacen de los números una religión universal. » (63)

Margarita Rivière, cita a Mijali Bulgakov quien señala: «”Todo poder es una violencia ejercida sobre las gentes”.» (64)

Luego, ella comenta que «para el periodista y economista Joaquín Estefanía, el poder es potestad, poderío, prepotencia, preponderancia, dominio, mando, privilegio, pero ante todo es superioridad, ya que argumenta que todo poder es una conspiración contra el débil.» (65)

Ella entiende que «de hecho el poder es la capacidad o facultad para mandar o imponer una voluntad sobreEl Mundo y sus Luchas de Poderes otra. En cada sociedad y en cada institución social existen poderes que luchan por imponerse unos a otros; aunque no todos tienen en el mismo éxito en su empresa. Aclara incluso que cuando los más fuertes se imponen en un periodo o circunstancia determinada, pueden llegar a ser los más débiles en la siguiente. Los poderes fácticos son aquellos que cambian con el tiempo, entre los que se encuentran: la política, los hombres de las finanzas, los medios masivos de comunicación, los sindicatos, los patrones, los militares, la iglesia y al final de la lista los ciudadanos cuando castigan con su voto o su abstención. El poder se hace más evidente, es más perceptible en los totalitarismos que en las democracias, en las que la manipulación suele ser más subliminal. Al respecto Estefanía señala “Los hombres se sirven de palabras para ocultar sus verdaderos pensamientos, y de los pensamientos para justificar sus injusticias. En la actualidad se confunden los términos poderoso e influyente; de hecho se han vuelto casi sinónimos, ya que la única diferencia radica en que el primero deviene de la autoridad y el segundo es aquél que ejerce esta autoridad a cambio de dinero (que compra el poder).

Leer el resto de la entrada»

la diferencia entre el Poder de Dios y El Poder del Mundo (II)

II. El Poder de Dios

«La poesía hebrea celebra con singular sentimiento el poder de Dios. El verdadero poder o capacidad de ejercer verdadera Autoridad corresponde solamente a Dios (Sal 62.11). El poder de Dios se manifiesta en la creación y Dios mantiene a esta con su poder (Sal 65.5–8; 148.5). Dios concede parte de su autoridad al género humano (Gen 1.26ss; Sal 8.5–8), pero en muchas ocasiones interviene activamente en los asuntos de su pueblo Israel, por ejemplo, y lo redime mediante su acción directa (Ex 15.6; Deut 5.15ss).

Los antiguos nombres hebreos aplicados al Dios de Israel, tales como “el Fuerte de Jacob” (Gen 49.24), “el Fuerte de Israel” (Is 1.24), “El Shadai” (Ex 6.3) y “Él” (Gen 33.20), revelan un alto concepto del poder de Dios.

En el Nuevo Testamento las palabras griegas dynamis y exouséa expresan el poder de Dios, y las doxologías celebran este poder manifestado en Cristo (por ejemplo, I Cor 1.24). Exouséa significa autoridad derivada o conferida, garantía o derecho de hacer algo (Mat 21.23–27), y en este sentido Jesús es portador de la autoridad de Dios. Dynamis expresa habilidad o energía en el creyente (Ef. 3.16), acción poderosa (Hch 2.22) o espíritu poderoso (Ro 8.38; cf. Mat 28.18). Cristo actúa por el poder que recibió de su Padre para perdonar pecados y para echar fuera demonios o espíritus malignos, y a su vez confiere este poder a sus discípulos (Mat 9.6; 10.1). A ellos dio potestad de ser hechos hijos de Dios (Jn 1.12) y cooperar en la tarea evangelizadora (Mar 3.15).

Jesús inició su ministerio en el poder (dynamis) del Espíritu (Luc 4.14; 5.17). En el Nuevo Testamento el poder de Dios se manifiesta armoniosamente en las acciones de la Trinidad (Mat 11.25; Jn 5.17). En el mensaje del apóstol Pablo la resurrección de Cristo es la prueba más sobresaliente del poder de Dios (Ro 1.4; Ef. 1.19ss; Filip 3.10).» (18)

El Pastor Alberto F. Roldán, Buenos Aires, en un documento electrónico titulado “El poder de Dios está a favor de nosotros (Ef. 1.18-23)” (28 de Julio de 2005), escribió lo siguiente: «Vivimos bajo la amenaza constante del poder del Mal. Ese poder es destructivo y devastador. En pocos instantes puede destruir miles de vidas humanas y ciudades enteras. Contrario a ese poder negativo es el poder de Dios. ¿Cómo es el poder de Dios? ¿Cómo se despliega? ¿A favor de quiénes está ese poder? » (19)

Leer el resto de la entrada» 

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.892 seguidores