Edén

Edén

Introducción:

Como buen Padre amoroso que es nuestro Dios,luego de haber creado a Adán, le preparó como habitación del homre, el huerto del Edén,un hermoso jardín. Encargado de la admistración del huerto, se le confió el disfrute completo de todas las cosas que Dios había provisto abundantemente. Pero el hombre había sio puesto en un estado de prueba, y solo había una restricción puesta por el Señor a fin de manetener su estado de inocencia: el hombre no debía comer del árbol del conocimiento del bien y del mal.

“Había tanta paz y armonía en el Huerto en Edén. Cada necesidad era satisfecha, cada deseo del corazón era cumplido. Los eruditos especulan por cuánto tiempo Adán y Eva disfrutaron la vida en el Huerto, pero en realidad nadie lo sabe con certeza. Yo creo que fue el tiempo suficiente como para que ellos tuvieran una perspectiva clara de las diferencias que experimentarían después de la caída. La vida en el Huerto quedó tan profundamente grabada en la memoria del hombre que ha servido de material para la mitología y ha sido el objeto de muchos libros que se han escrito desde entonces.”[0]

Una lectura alternativa del Genesis y el jardín del Eden…

…Una emanación luminosa, cual un vasto río, manaba de la esfera sensible para la vivificación del cerco organizado; partíase allí y aparecía al exterior según la potencia cuaternaria
multiplicadora, bajo cuatro principios (ríos..)

El nombre del primero de estos principios emanantes, fué Phishon; es decir, la realidad física, el ser aparente; circundaba completamente la tierra de Hawilah, la energía virtual, origen del oro. Y el oro de aquella tierra, emblema del reflejo luminoso, era bueno. Era también patria del Bdellio, división misteriosa, y de la piedra Shôham, sublimación universal.

El nombre del segundo de estos principios era Gihon, el movimiento formativo; rodeaba completamente la tierra de Choush, el principio ígneo…

El nombre del tercero de dichos principios que manaban, era Hiddekel, el rápido propagador sirviendo de vehículo al principio de la felicidad. El cuarto, en fin, recibió el nombre de Eufrates, a causa de la fecundidad de que era fuente.[1]

Definiciones

Segun el Diccionario de la Real Academia Española:

Edén: (Del hebr. `eden, delicia). 1. m. Paraíso terrenal, morada del primer hombre antes de su desobediencia.2. m. Lugar muy ameno y delicioso.[2]

Región o territorio dentro del cual Yahveh plantó un “huerto” de árboles (Gn 2.8) para morada de (Ver  ADÁN y  Eva)

No se sabe el significado de la palabra hebrea, pero su pronunciación sugiere otra parecida que significa “delicia”, “abundancia”, “gozo”. Esto explica la traducción (Ver  Paraíso en Gn 2.8ss de la LXX (donde el hebreo gan significa “huerto”), y en Is 51.3 de la RV (donde el original reza “Edén”)). Sin embargo, hoy muchos comentaristas niegan que Edén sea nombre propio; lo derivan más bien del sumerio “estepa” y afirman que el huerto estaba ubicado en medio de un llano. La historia posterior del vocablo, no obstante, indica una identificación geográfica precisa. Por su situación en Edén, al huerto real que Dios plantó se le dió el nombre de “huerto de Edén” (Gn 2.15; 3.23s; Ez 36.35; Jl. 2.3). También se le ha llamado “huerto de Dios” (Ez 28.13; 31.8s) y “huerto de Jehová” (Is 51.3).

Aunque parece que Gn 2.10-14 procede de una tradición diferente de la de su contexto, la descripción de cuatro ríos que se originan en una sola fuente que brota del Edén no discrepa de los demás detalles del capítulo. Resulta difícil identificar con precisión dos de los ríos (Ver PISÓN; GIHÓN), aunque es evidente que el autor considera el huerto de Edén como un lugar real, determinado (además de un estado o condición de vida), que se encuentra sobre esta tierra. No hay duda que el tercer río, (Ver  HIDEKEL, designa al Tigris; el cuarto,(Ver ÉUFRATES), es bien conocido.

Los territorios (Ver  HAVILA; CUS; ASIRIA) regados por estos ríos sugieren que Edén estaba ubicado o en el sur de Mesopotamia (Calvino, Delitzch) o en la región de Armenia.

Otras teorías presuponen que el autor tenía nociones vagas e incorrectas de la geografía. Pero, en realidad, es muy difícil interpretar con exactitud lo que dice el autor.Por ejemplo, ¿qué quiere decir “al oriente” (Gn 2.8)?

Algunos entienden que el huerto se plantó en la parte oriental de Edén; otros le atribuyen a la expresión un sentido temporal (por ejemplo, Jerónimo: “al principio”); pero la mayoría sostiene que Edén se hallaba al oriente con respecto al escritor. Sin embargo, Gn 3.24 parece indicar que Edén estaba al occidente (Dios pone la guardia al lado oriental). En fin, lo esencial no es el sitio preciso; el huerto fue una región que abundaba en luz y agua, la mejor parte del mundo y su centro ideal eternamente atractivo al hombre.

En el huerto, lleno de árboles hermosos y fructíferos (Gn 2.9), el hombre debía trabajar (2.15, contrástese 3.17ss). También había ganado, aves y animales domésticos (2.19s; 3.1). Había en medio del huerto dos árboles misteriosos: el de la “vida” y el de “ciencia del bien y del mal”. Al hombre se le prohibió el segundo. Cuando este desacató la prohibición, perdió también el derecho al primero, así como al resto del huerto (3.22ss). Edén simboliza el compañerismo entre Dios y el hombre, interrumpido por la desobediencia cuyo castigo es la mortalidad.[3]

El jard�n del Edén", de Hieronymus BoschEl jardín del Edén”, de Hieronymus Bosch

El Edén (en hebreo עדן) es, según el relato bíblico del libro del Génesis, el lugar donde habría puesto Dios al hombre después de haberlo creado a partir del polvo de la tierra.

  • Y Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Gén. 2:8
  • Tomó, pues, Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase.Gén. 2:15

Etimología de la palabra Edén:

La palabra Edén suele ser utillizado como sinónimo de Paraíso, sin embargo la palabra Paraíso originalmente se refiere a un bello jardín extenso; mientras que Edén, es una palabra de origén acadio (un pueblo de estirpe semita), cuyo significado se refiere a un lugar puro y natural. Así, Edén se refiere más bien a una región geográfica, mientras que el Paraíso se refiere a un lugar más específico (un huerto o jardín situado en la parte oriental de dicha región).

Descripción e historia

En la Biblia se indica que el Edén es un huerto o jardín que habría existido (al oriente), indicando su existencia en una región que se hallaría en el Oriente Medio. Igualmente se dice que de él salía un río que se dividía en cuatro, llamados: río Pisón, que se dice, rodeó toda la tierra de Havila; el río Gihón, que habría rodeado toda la tierra de Cus; el río Hidekel (río Tigris); que iría al oriente de Asiria; y el río Éufrates.

En el jardín del edén Dios habría colocado dos árboles especiales, llamados el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida; y, además, en este huerto, Dios habría colocado a Adán y Eva, para que vivieran.

En este lugar, Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada.

Aquí también Adán y Eva desobedecieron a Dios y comieron la fruta del Árbol de la ciencia del bien y del mal. Fueron maldecidos por su desobediencia: él trabajaría con el sudor de su frente, ella daría a luz con dolor y la culebra reptaría.

Luego fueron expulsados para evitar que el hombre alcanzara la vida eterna, pues ya tenía conocimiento del bien y mal al igual que la mujer provocó al hombre para que comiera del fruto del conocimiento. Esto está bien explicado en Gén. 3:22-24

  • “El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre.” Gén. 3:22

Por esa razón Adán y Eva serían echados del jardín de Edén.

  • Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.” Gén. 3:24 RV 1960

Para la protección del Edén y el camino hacia del árbol de la vida, La Biblia dice que Dios puso unos querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada ardiente.

El Eden tiene que haber existido.En varios pasajes biblicos se lo nombra. El HUERTO DEL Edén, es el lugar que preparó Dios para que viviera Adán, y del cual fueron expulsados Adán y Eva después de la caída.

I. El nombre

El TMTM texto masorético dice que Dios plantó un huerto en Edén (gan-bƒ>eµd_en; Gn. 2.8), lo que prueba que el huerto no era coextensivo con el Edén, sino que debe de haber sido un espacio dentro del mismo.

La LXXLXX Septuaginta (vs. gr. del AT), la Vg.Vg. Vulgata latina, y comentaristas posteriores han hecho notar que a una persona de habla hebrea el nombre >eµd_en le sugeriría la raíz homófona que significa “deleite”; pero muchos eruditos opinan actualmente que Edén no es nombre propio, sino un nombre común derivado del sumerio edin, ‘planicie, estepa’, tomado quizás directamente del sumerio, o a través del acádico (edinu), lo que indicaría una planicie o región llana como ubicación del huerto.

Por su ubicación en el Edén llegó a llamársele “huerto de Edén” (gan->eµd_en; Gn. 2.15; 3.23–24; Ez. 36.35; Jl. 2.3), pero también se lo denominó “huerto de Dios” (gan-ƒloµhéÆm, Ez. 28.13; 31.9) y “huerto de Jehova” (gan-yhwh, Is. 51.3). En Gn. 2.8ss la palabra gan, ‘jardín, huerto’, y en Is. 51.3 >eµd_en mismo, se traducen paradeisos en la LXXLXX Septuaginta (vs. gr. del AT), que es una voz tomada del antiguo persa (avéstico) pairidaeµza, ‘cercado’, que vino a significar “parque, recreo”, y de este uso proviene el  castellano “paraíso” para el huerto de Edén.

II. Los ríos

Los ríos del Eden son:

1. Río Guihón
2. Rio Pisón
3.Río Tigris
4.Río Eúfrates

El teólogo y traductor bíblico alemán Hans Bruns ofrece esta interesante observación: “Los ríos sirven para indicar que no se trata de un cuento de hadas, sino más bien de algo que efectivamente tuvo lugar aquí en la Tierra.”[4]

Un río salía del Edén, o la planicie, y regaba el huerto, y desde allí se dividía en cuatro brazos (raµ<sûéÆm, Gn. 2.10; avav Authorized Version (King James’), Versión autorizada inglesa de 1611 “cabeceras”). Los eruditos interpretan de diferentes maneras la palabra roµ<sû ‘cabeza, parte superior, principio, como el comienzo de un brazo, como en un delta, que corre aguas abajo, o el nacimiento o empalme de un tributario que va aguas arriba. Cualquiera de las dos interpretaciones es posible, aunque la última es quizás la más probable. Los nombres de los cuatro tributarios o desembocaduras, que evidentemente estaban fuera del huerto, se dan como péÆsûoÆn (Gn. 2.11), géÆhn (2.13), h(2.14), y pƒraµt_ (2.14). Los dos últimos han sido unánimemente equiparados con el *Tigris y el *eyfrates respectivamente, pero las equiparaciones para el Pisón y el Gihón son casí tan diversas como numerosas, desde el Nilo y el Indio hasta tributarios del Tigris en Mesopotamia. No existe un número suficiente de datos que posibilite la identificación precisa de estos dos ríos.

Gn. 2.6 afirma que “subía de la tierra un vapor ((<eµd_,)   el cual regaba toda la faz de la tierra”. Es posible que <eµd_ corresponda al ac.ac. acádico, acadio eduÆ, que a su vez es una palabra tomada del sumerio id, ‘río’, que indica que un río subía o inundaba la zona y proporcionaba irrigación natural. Sería razonable entenderlo como referencia al huerto mismo.

La Biblia dice con respecto a la ubicacion de Eden: [5]

  • “Y del Eden salia un rio para regar el huerto, y de alli se dividia y se convertia en otros cuatro rios.” -Genesis 2:10

Dos de estos se llaman rios Hiddekel y Perath. (Vea: Gen. 2:10-14)
Por ello muchos Cristianos han asumido que el jardin original se localizó en alguna parte de la región de Mesopotamia (en los alrededores del Irak actual) donde fluyen los rios Tigris y el Eúfrates.
Sin embargo, la Biblia registra un devastador Diluvio mundial, muchos siglos después que Adán y Eva fueron echados del Jardín. Los estratos sedimentarios, algunos de kilómetros de espesor, llevan el testimonio mudo de esta convulsión acuosa masiva, que desgarró y enterró el mundo prediluviano para siempre.
Despues del Diluvio, los sobrevivientes (la familia de Noe) se movilizaron a la llanura de Sinar (Sumeria/Babilonia) que es donde encontramos los rios hoy llamados Tigris y Eufrates. Estos por consiguiente no son los mismos rios. Ellos corren encima de las capas depositadas por el Diluvio; sedimentos de piedra que contienen billones de cosas muertas (muertas por el Diluvio). El nombre estos ríos probablemente se tomaron de los rios pre-diluvianos originales, de la misma manera como los colonos de las Islas Británicas aplicaron nombres familiares a muchos lugares en su “nuevo mundo” en América y sud Asia.
Nótese también que la Biblia habla de un río que irrumpe en cuatro. Esto no es lo que se encuentra en el Medio Oriente hoy.
El Jardín fue destruído por el Diluvio. Su ubicación real en el globo terráqueo nunca podrá establecerse. ”

ver

Interpetaciones contemporáneas talmúdicas rabínicas (Cábala), les dan un sentido mistico y alegórico a estos ríos,pero que se alejan totalmente del sentido literal e histórico.

“En el comentario de este autor al pasaje 2:10 y ss, del Gé­nesis, sobre los cuatro ríos que brotaban del Edén, es decir, del Paraíso, la antigua anécdota talmúdica de los cuatro sabios experimenta una variación. El uno, se cuenta aquí, entró en el río Pisón, cuyo nombre se interpreta como pi Soné halajot, que quiere decir ‘una boca que enseña el sentido exacto de la Halajá’. Pisón representa aquí el sentido literal. El segundo entró en el río Guihón, cuyo nombre se refiere a la alegoría. El tercero entró en el yidéquel, nombre que se interpreta como un compuesto de las dos palabras had y cal ‘agudo’ y ‘ágil’, con lo que se quiere indicar la agudeza y la agilidad de la inter­pretación talmúdica del tipo derasa. El cuarto entró en e! río Eúfrates, que es puesto en relación con lo más interno del núcleo, la médula de donde brota el germen de la vida, el que —en otras palabras— está siempre descubriendo y desarrollando nuevos misterios. Ben-Zomá y Ben-’Azay llegaron sólo hasta la cáscara y las envolturas internas de la Torá, allí se enredaron y únicamente sacaron prejuicios en aquellos sectores.Solo Aqiba penetró hasta la médula de la Torah,entró sano, y salio sano.”[6]

III. El contenido del huerto

Si tomamos la declaración de Gn. 2.5–6 como indicación de lo que posteriormehte sucedió dentro del huerto, podemos interpretar que se trataba de una extensión de tierra cultivable (sŒaµd_eh, ‘campo’) que Adán debía labrar. Allí debían crecer plantas (sŒéƇh) y hierbas (>eµsŒeb_), lo que quizás deberíamos interpretar como arbustos y cereales, respectivamente.

También había árboles de todas clases, tanto deliciosos a la vista como buenos para comer (Gn. 2.9), y dos en particular en medio del huerto: el árbol de la vida, cuyos frutos harían que el hombre viviese para siempre (Gn. 3.22), y el árbol de la ciencia (Versión moderna (hecha por H. B. Pratt), eds. rev. 1929 “conocimiento”) del bien y el mal, del cual se le había prohibido concretamente al hombre que comiera (Gn. 2.17; 3.3).

Hay muchos puntos de vista sobre el significado de “la ciencia del bien y el mal” en este contexto.

Uno de los más comunes considera que se trata del conocimiento de lo bueno lo malo, pero es difícil suponer que Adán no lo tenía ya, y que si así no hubiese sido, se le habría prohibido adquirirlo. Otros lo relacionan con el conocimiento terrenal que el hombre adquiere con la madurez, y que puede aplicarse tanto al bien como al mal.

Según otro punto de vista la expresión “bien y mal” es un ejemplo de una figura de lenguaje en la que un par autonímico significa totalidad, y por lo tanto, quiere decir “todo”, y en este contexto conocimiento universal. Contra PelagContra Pelag Jerónimo, Contra Pelagium esta teoría está el hecho de que Adán no adquirió conocimiento universal después de comer el fruto prohibido.

Otro punto de vista sostiene que se trataba de un árbol común seleccionado por Dios para poner a prueba la capacidad ética del hombre, que “alcanzaría un conocimiento experimental del bien y el mal, según que obedeciera la prohibición divina o cayera en la desobediencia” (NBC F. Davidson (eds.), The New Bible Commentary, 1953, pp.pp. página(s) 78s) .

Derek Kidner comenta que

“Sobre los muchos árboles mencionados en 9a, véanse arriba las observaciones introductorias de la sección (versículos 8-17).
En 9b cabe el interrogante si los árboles son dos o uno; o si son figurados o literales. Las palabras podrían referirse a un solo árbol, si se tradujera “árbol de vida. . . del conocimiento. . .” como algunos han sugerido. Pero si esto conviene a la expresión de Eva “en medio del huerto” en 3:3 (cf. 2:9 sobre el árbol de la vida), crea un problema insoluble en 3:22. La traducción familiar es correcta: se trata de dos árboles.

Los árboles podrían considerarse metáforas de los respectivos medios (tales como la sabiduría, Pr. 3:18, o la curiosidad desen­frenada, Judas 8) para obtener o la vida o el conocimiento prohi­bido; véase más adelante la discusión acerca del conocimiento del bien y del mal. Sin embargo, por muchos motivos es preferible el sentido literal, por ingenuo que parezca. No son árboles mágicos (porque en el Antiguo Testamento no hay lugar para las fuerzas ciegas, sólo para los actos de Dios), sino sacramentales, en el sentido amplio del término, al ser los medios físicos de una acción espiritual. El fruto, no por sí mismo, sino cumpliendo una función y portando una palabra de Dios, confronta al hom­bre con la voluntad de Dios, particular y explícita, y le da al hombre un decisivo sí o no para expresar con todo su ser.

La ciencia del bien y del mal tal vez se entienda mejor en este contexto  vivo.  Aisladamente   puede   significar  una  cantidad de cosas, muchas de ellas con apoyo bíblico. La frase puede representar el discernimiento moral o estético (p. ej. 1 R. 3:9; Is. 7:15); pero Adán y Eva son considerados como seres moralmente responsables (2:16, 17) y generalmente perceptivos (3:6) ya antes que tocaran el árbol.36 Podría ser un hebraísmo para “todo” (es decir, el hombre no ha de codiciar la omnisciencia); pero en 3:22 no puede significar esto. A menudo se lo ha consi­derado como el despertar sexual, a la luz de 3:7; recientemente R. Gordis sugirió que este árbol ofrece en consecuencia una inmortalidad opuesta a la del árbol de la vida, en la procreación de una familia y una posteridad.

Esto también está expuesto a varias objeciones, incluyendo el hecho de que 3:22a es incom­patible con ello (tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testa­mento el cielo es asexuado), y que Dios instituyó el matrimonio después de prohibir el uso del árbol que se dice lo simboliza. En el contexto, sin embargo, el énfasis cae sobre la prohi­bición más bien que sobre las propiedades del árbol. Se nos muestra como prohibido. Es ocioso preguntar qué podría significar en sí; este fue el error de Eva. Tal como estaba, prohibido, presentaba la alternativa al discipulado: hacerse por uno mismo, luchar por adquirir conocimiento, satisfacciones y valores del mundo creado, desafiando al Creador (cf. 3:6). Más instructivo aún es el resultado del experimento; véase el comentario sobre I 3:7. En todo esto el árbol desempeña su papel por la oportunidad que ofrece, más bien que por las cualidades que posee, como una puerta cuyo nombre anuncia sólo lo que hay más allá de ella. 10-14.” [7]

También había animales en el huerto, ganado (bƒheµmaÆ,  Bestia), y bestias del campo (Gn. 2.19–20), que quizás pueda entenderse como aquellos animales que podían domesticarse. También había pájaros.

IV. Los territorios adyacentes

Tres territorios se mencionan en relación con los ríos. Se dice que el Tigris “va al oriente de Asiria” (qid_mat

V. La ubicación del huerto del Edén

Existen numerosas teorías sobre la ubicación del huerto del Edén. La más común, adoptada por Calvino, p. ej.p. ej. por ejemplo, y en épocas más recientes por F. Delitzsch y otros, considera que el huerto se encontraba en algún lugar del SS sur de la Mesopotamia, y que el Pisón y el Gihón eran canales que conectaban al Tigris y al Éufrates, o tributanos que los unían; o, según otra teoría, el Pisón era el curso de agua entre el golfo Pérsico y el mar Rojo, que circundaba la península arábiga. Estas teorías consideran que los cuatro “brazos” (avav Authorized Version (King James’), Versión autorizada inglesa de 1611 “cabeceras”) de Gn. 2.10 son tributarios que se unían en un caudal principal, que luego desembocaba en el golfo Pérsico; pero según otro grupo de teorías eran brazos que salían de una supuesta fuente común y tratan de ubicar al huerto en la región de Armenia, donde nacen el Eufrates y el Tigris. El Pisón y el Gihón, entonces, se vinculan a varios ríos más pequeños de Armenia y la Transcaucasia, y en algunas teorías por extensión, suponiendo que el autor desconocía la verdadera geografía, con otros ríos como el Indo, y aun el Ganges.

La expresión “en Edén, al oriente” (Gn. 2.8), literalmente “en Edén desde el frente”, podría significar que el huerto se encontraba en la parte oriental del Edén, o que el Edén estaba en el EE este (punto cardinal); elohísta desde el punto de vista del narrador, y algunos comentaristas la consideran como “en Eden en tiempos antiguos”, pero en cualquiera de los casos, al no haber seguridad sobre el significado de las otras indicaciones de ubicación, esta información no puede agregar mayor precisión.

En vista de la posibilidad de que, si el diluvio fue universal (Diluvio), las características geográficas que podrían haber ayudado a verificar el lugar donde estuvo el Edén han sido modificadas, la ubicación sigue siendo desconocida.

Para ubicar el Edén no hay demasiados problemas. Los nombres de los ríos nos indican una vasta área que abarca todo el Próximo Oriente, la cuna de todas las civilizaciones conocidas en la época. Pero ¿y el huerto?

El erudito biblico Dereck Kidner comenta que:

“La frase un huerto en el Edén, al oriente aclara que aquí Edén es una localidad, no un símbolo, aunque la misma forma  hebrea ‘edén significa adecuadamente “deleite”. El nombre pare­ce    relacionado con el sumerio edin(na) (llano, estepa), y los versículos 10-14 entran en detalles para presentarlo como un lugar real, no alegórico o mítico. El huerto (LXX paradeisos, “pradera”; de ahí el término paraíso) constituía sólo una parte de él; en el comentario sobre 10-14, más adelante, se discute hasta dónde es posible identificar la región.”[8]

Por una parte hay un grupo de hipótesis que lo sitúan al sur de Mesopotamia o en Arabia. Pero no parecería una propuesta afortunada.

Por dos motivos:

a) contradice la fuente bíblica que lo sitúa en la cabecera de los ríos.

b) lo sitúa en zonas desérticas o semidesérticas cuya habitablidad depende de la canalización artificial de los ríos.

Pero parece poco adecuado para un jardín.

Por otra parte hay otro grupo de propuestas que lo sitúa en la antigua Armenia (en lo que hoy es el Kurdistán) o en algún lugar cercano de la Alta Mesopotamia. A mi modo de ver esas propuestas se acoplan mejor con las fuentes, y además permiten una hipótesis añadida muy sugerente relacionada con los inicios de la colonización agraria en Mesopotamia, y es que Urartu (Armenia) está localizada en el Creciente Fértil “real”.

Lo del Creciente Fértil necesita una explicación. Hoy día instintivamente asociamos esas palabras con Mesopotamia y la costa Palestina. Pero el Creciente Fértil realmente se refiere a un arco geográfico situado algo más al norte, en el reborde montañoso donde el cereal silvestre crecía ya en abundancia sin necesidad de cultivo. Es ahí donde aparecen las primeras aldeas y donde tiene lugar la primera revolución neolítica. La colonización de la llanura aluvial mesopotámica es bastante posterior, y siempre en sentido Norte-Sur (con la única excepción de los sumerios, procedentes del Este).

En ese contexto la descripción bíblica bien pudiera ser un recuerdo lejano de ese proceso. El recuerdo de un lugar arbolado donde el cereal crecía solo y no había que canalizar los ríos. Al menos, la hipótesis es bastante sugerente.

Respecto a los rios, Derek Kidenr comenta

“El río, aunque sería un hermoso símbolo de la vita­lidad que mana de suelo sagrado (cf. Sal. 36:8, 9; Ez. 47:1-12;Ap. 22:1, 2), se presenta muy literalmente, con dos de sus cuatro brazos (10), los bien conocidos Tigris (Hiddekel, cf. Dn. 10:4) y Eufrates (14). Estando enumerados estos dos como si se leyera de este a oeste, parecería implícito que los desconocidos Pi­són (11) y Gihón (13) estaban aun más al este, lo cual es con­secuente con el nombre Cus (13), entendido como el territorio cusita al este del Tigris, no como la remota Etiopía (como figura en algunas versiones) que es otra Cus. Havila (11; ¿tierra are­nosa?) está vinculada con Cus en Génesis 10:7, y Cus con Babilonia(10:8, 10) que los cusitas invadieron en un tiempo.40 El área, pues, puede ser una región relativamente compacta, sobre el Golfo Pérsico en el cual desaguan, entre otros, los ríos Tigris y Eufrates. Este golfo, cuyas mareas, según P. Buringh,41 determi­nan “una irrigación y drenaje naturales” de la región del estuario, que lo adecúan para la “vegetación” y “árboles frutales” ya en épocas primitivas, podría ser el “río” del versículo 10 —pues un antiguo nombre del golfo era ñor marratum, río amargo- y los “cuatro brazos” serían las cuatro bocas desde los cuales se trazan aquí los cuatro ríos, aguas arriba, como en una exploración. “[9]

VI. Dilmún

Entre los textos literarios sumerios que se descubrieron a principios de este siglo en Nippur al SS sur de Babilonia se encontró uno que describe un lugar llamado Dilmún, un lugar agradable, en el que no se conocían ni la enfermedad ni la muerte. Al principio no tenía agua potable, pero Enki, el dios del agua, ordenó al dios del sol que remediara esta situación, y cuando así se hizo se produjeron otros hechos, en el curso de los cuales se menciona a la diosa Ninti (Eva). Posteriormente los babilonios adoptaron el nombre y la idea de Dilmún, llamándolo “tierra de los vivientes”, morada de sus inmortales.

Hay ciertas semejanzas entre esta noción sumeria de un paraíso terrenal y el Edén bíblico, y por ello algunos eruditos llegan a la conclusión de que la narración del Génesis depende de la sumeria. Pero una explicación igualmente factible es que ambas se refieren a un lugar real, y que los sumerios le habrían agregado elementos mitólogicos reunidos durante su transmisión.

Se hace un poco dificil  admitir la conexión entre Dilmún y el mito del Edén bíblico. Dilmún era un centro comercial mesopótamico importante del segundo milenio AC en las proximidades de lo que hoy es Bahrein, en pleno Golfo Pérsico. Un puesto de avanzada para las naves comerciales que hacían la ruta entre Sumeria y la civilización del Indo. Es lugar geográficamente localizable que queda bastante lejos de la cosmogonía hebraica, tanto en el mapa como en la mitología subyacente .

VII. El debate  actual sobre la existencia del huerto del Edén

Cuando en la Biblia se lo define como huerto, algunos grupos de personas y eruditos creen que se estaría aludiendo posiblemente a un lugar real, y no a una simple alegoría; ya que también se menciona un lugar geográfico, donde habría existido (al oriente), indicando una región que se hallaría en Oriente Medio, al este del actual Israel, situándose de este modo en algún lugar de Mesopotamia o de Arabia. Sin embargo hay que tener en cuenta que a nivel científico e histórico, no existen pruebas que indiquen que haya existido realmente el Edén en esa zona geográfica, por lo menos, tal como esta descrito en el génesis. Por otra parte resulta contradictorio que, estando el Eden ubicado hacia el Oriente, sea precisamente en la puerta oriental de éste donde Dios pusiese un querubín guardían, lo que alimenta las tesis de que el jardín del Edén bien pudiera ser una adopción semita del mito del Jardín de las Hespérides, situado al Occidente y donde una serpiente, Ladón (de evidente homofonía con Eden), actua de guardiana del árbol de la inmortalidad el robo de cuyos frutos también es considerado sacrilegio por Hera. [10]

Y por último nos quedaría otro pequeño detalle que ha llenado de consternación a los estudiosos de la biblia durante muchos siglos. Y es que los cuatro ríos que menciona la biblia en realidad nunca se juntan.

La explicación más obvia es que los escribas no tenían ni idea de Geografía. Pero cualquier judío de cualquier época sabría que el Nilo y el Tigris no se juntan. Son ríos demasiado grandes y demasiado cercanos a su mundo. Están en direcciones opuestas y corren en sentido opuesto.

Otra explicación podría ser que los autores estaban pensando en una geografía imaginaria, pero eso también chocaría con la elección de nombres reales y paísajes reales para esos ríos.

Una opción posible sería  darle una interpretación alegórica. Todos los grandes ríos conocidos del Próximo Oriente tenían su origen en el huerto del Edén porque allí estaba el origen (alegórico) de la creación. A esto, todo el mundo lo podría entender como una metáfora; sin embargo este aspecto es dudoso por el caracter narrativo del libro de Génesis que nada nos alienta a interpretarlo de esta manera alegórica.

4 aspectos importantes nos comenta sobre el paraíso terrenal Derek Kidner, erudito bíblico quien fue director del centro de imvestigación bíblica Tyndale House, en Cambridge,Inglaterra.[11]

a.La provisión que hace el Señor es un modelo de cuidado paternal. El novato es abrigado pero no sofoca­do: por todas partes le esperan descubrimientos y encuentros que suscitarán sus poderes de discernimiento y decisión, y sus apetitos estético, físico y espiritual están ampliamente provistos (como lo muestra sólo el versículo 9); además, tiene delante de sí un trabajo propio de un hombre para el cuerpo y la mente (15,19).

b. Para su despertar espiritual, puesto que está hecho a imagen de Dios, se le da una palabra divina, de doble filo, por la cual vivir: podrás comer. . . no comerás (16, 17). Los animales, que no tienen tal capacidad ni tal mandamiento, se contentan con ser esclavos de su medio ambiente, y conducirse de acuerdo con [ sus urgencias innatas y del momento. El hombre está llamado a establecer un curso y seguirlo; al admitir o rechazar deliberada­mente las presiones que se ejercen sobre él se muestra libre. Dios le proporcionó a Adán una guía mejor que reglas, o aun que un principio moral, al darle una simple palabra por la cual guiarse, porque ello significaba que su sí o su no podrían ser motivados por el amor, en pura lealtad filial, no por la soberbia de la inde­pendencia. Si hay un elemento de costo en el solitario "no" que recibió Adán, Hebreos 5¿8, 9 muestra claramente que el creci­miento hasta la estatura cabal lo exige.

c. Hay una insinuación del desarrollo cultural deseado para el hombre cuando momentáneamente el relato (10-14) sale del Edén para abrir un panorama de un mundo de diversas regiones y recursos. La digresión, pasando por alto los meros detalles que ubican el huerto, descubre que al género humano le espera algo más que la simplicidad primitiva: una complejidad de habilidades y pueblos desparejamente distribuidos, aunque el lector conozca la ironía de la misma en la trágica connotación de las palabras "oro", "Asiría", "Eufrates".

d. Finalmente, para coronar el capítulo, se muestra al hombre como un ser social (18-25).

VIII.Bedelía: ver Bedelia

Conclución:

El huerto fue una región que abundaba en luz y agua, la mejor parte del mundo y su centro ideal eternamente atractivo al hombre.

En el huerto, lleno de árboles hermosos y fructíferos (Gn 2.9), el hombre debía trabajar (2.15, contrástese 3.17ss). También había ganado, aves y animales domésticos (2.19s; 3.1). Había en medio del huerto dos árboles misteriosos: el de la "vida" y el de "ciencia del bien y del mal". Al hombre se le prohibió el segundo. Cuando este desacató la prohibición, perdió también el derecho al primero, así como al resto del huerto (3.22ss). Edén simboliza el compañerismo entre Dios y el hombre, interrumpido por la desobediencia cuyo castigo es la mortalidad.[12]

“La mención que hace la Biblia de cuatro ríos, dos de los cuales existen todavía en el Asia Menor —aunque el Diluvio pudo haber modificado considerablemente su configuración—, el Tigris y el Eúfrates, cuyas fuentes, descendiendo de los montes de Armenia, regarían algún verde valle situado cerca de sus orígenes, nos ayuda a creer que el relato bíblico es un hecho real que tuvo lugar sobre la Tierra y su memoria quedó en la tradición histórica de muchos pueblos, ya que hallamos en los mitos prehistóricos de diversas naciones reminiscencias del relato del Edén, los cuales, aunque desfigurados por las tradiciones e interpretaciones sacerdotales de cada nación, denotan que, en el fondo, tienen un origen común.”[13]

Derek Kidner nos hace notar que

“Todas las implicaciones de la advertencia ciertamente morirás se desarrollarán lentamente hasta las últimas páginas del Nuevo Testamento. Se presentan brevemente en 3:7; mientras tanto, se puede señalar que estas palabras no implican necesariamente que el hombre no fuera naturalmente mortal. Dios es “el único que tiene inmortalidad” (1 Ti. 6:16), y la presencia del  árbol de la vida en el huerto indica que si el hombre ha de partici par de esa gracia, debe ser un don añadido.” [14]

¿Porqué ya no estamos en el? [15]

El filósofo alemán Hegel dijo una vez, “La única cosa que aprendemos de la historia es que no aprendemos nada de la historia”. Pero en Romanos 15:4 Pablo escribió, Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza“.

En otras palabras, las lecciones que empezaron en el Huerto aun son válidas hoy en día. Tenemos que aprender de los errores de Adán y Eva así como de la respuesta del Señor.

Como Adán y Eva nosotros somos el pueblo de Dios. Mientras nos sometamos a Su voluntad todas nuestras necesidades serán cumplidas y Él asumirá la responsabilidad total de nuestro bienestar (Salmo 37:4Mateo 6:31-33). Pero cuando empezamos a ejercer nuestras propias prerrogativas Él empieza a compartir esa responsabilidad con nosotros. Mientras seamos más independientes en nuestras acciones, mayor responsabilidad nos da Dios. Y junto a esa responsabilidad compartida están el dolor y el penoso trabajo.

Cuando nos rendimos de nuevo Él retoma la responsabilidad. Y puesto que Él no nos ha dado el uso total de la dimensión del tiempo, no podemos devolvernos y negar las consecuencias de nuestras decisiones independientes, pero, como Adán y Eva, podemos aprender de ellos y de manera voluntaria entregarle de nuevo al Señor nuestra voluntad Quien aun es nuestro Proveedor. Todo lo que Él requiere es que confesemos nuestros pecados y poder sentir nuestra voluntad de querer empezar de nuevo. Sus misericordias son nuevas cada día, por eso es que nosotros también podemos tener un estado mental como el del Huerto, a pesar de nuestras circunstancias, como el que tenían nuestros primeros padres.

¿Qué sucedió para que Adán y Eva abandonaran el Huerto? Nada más que la sustitución de sus propias voluntades por la de Dios. Él les había dado todo, incluyendo la libertad de las preocupaciones. Él había aceptado la total responsabilidad por su bienestar, proveyéndoles y sustentándolos, física, mental, emocional y espiritualmente.

Cuando ellos empezaron a tomar decisiones por ellos mismos Él se los permitió, pero Dios también permitió que compartieran algo de la responsabilidad de esas decisiones. Esta responsabilidad compartida les produjo un sentimiento que hasta ese momento era desconocido en la creación. La palabra hebrea que describe estos sentimientos se traduce como dolor en la Biblia Reina Valera, 1960, y como dolor y penoso trabajo en la Nueva Versión Internacional. Estas palabras se usan solamente tres veces, dos de las cuales se encuentran en Génesis 3:16-17 que son unos versículos que resumen las consecuencias de sus decisiones.

  • A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
  • Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

El otro uso de esta palabra la encontramos en Génesis 5:29 en donde se describe cómo es que el Señor va a aliviar estos sentimientos.

  • Y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del[penoso — de dolor] trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo.

Lamec nombró a su hijo Noé, que quiere decir alivio. ¿Pero cómo fue que Noé le trajo al mundo alivio de esta maldición? Una forma fue que él preservó la pureza de la descendencia del Mesías, evitando el ataque sobre la humanidad que produjo los Nefilin y que contaminó el banco genético humano. Esto hizo posible la venida de Aquel que realmente nos daría el mayor alivio posible.

Pero yo creo que Lamec también sabía que Noé sería el último de los diez Patriarcas antes del diluvio universal, y puesto que le puso a su hijo Noé (alivio), el nombre de todos estos los diez Patriarcas se podían unir en una sola frase que resumiría toda la historia del Evangelio. “El hombre (Adán) es asignado (Set) un mortal (Enos) dolor (Cainán), pero el Dios bendito (Mahalaleel) vendrá (Jared) enseñando (Enoc) que su muerte traerá (Matusalén) el desesperado (Lamec) alivio (Noé)”. Esta es una profecía del Mesías que tomó diez generaciones en escribirse, pero que ha traído mucho alivio al mundo porque tuvo que haber sido de parte de Dios. ¿Qué otra clase de coincidencia la pudo haber producido?

Un día, pronto, el Señor nos va a guiar de vuelta al verdadero Huerto, el del cielo. Pero hasta entonces, tenemos disponible un estado mental tipo Huerto. Estos son tiempos peligrosos y tenemos todas las indicaciones de que se volverán peores. Si usted está todo estresado por eso, quizás es que está asumiendo demasiada responsabilidad, tratando de imponer su propia voluntad en las cosas que usted no puede controlar, en lugar de confiar en Dios y vivir de acuerdo a Su voluntad. Si eso es así, entonces usted está viviendo fuera del Huerto en donde existe toda clase de dolor y penoso trabajo.

Jesús dijo, Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Entréguele de nuevo su vida a Él y alíviese de la responsabilidad. Usted no podrá revertir los efectos de sus decisiones pasadas, pero si usted se le acerca a Él, Él se le acercará a usted y le guiará con seguridad a través de ellas. Igual que Adán y Eva, usted se dará cuenta que la vida es mejor en el Huerto, aun cuando solamente eso sea un estado mental, por el momento.

Derek Kidner cita a R. Martin-Achard, quien dice

“Antes de la caída, entre Adán y la muerte, que es su suerte natural como un elemento de su herencia humana, se inter­pone el Dios vivo; su presencia es suficiente para mantener alejada a la muerte. . .”. La trasposición de Enoc, “para no ver muerte” (He. 11:5), tal vez ilustre lo que Dios había preparado para el hombre. [16]

Pero el punto más importante de recordar es este:

Adán y Eva aprendieron que el dolor y el penoso trabajo llegaron a sus vidas como resultado de haber buscado su independencia de Dios.

Notas

[0] La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack Kelley. Ministerio Grace thru Faith
http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit. en http://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html

[1] Tr. del heb. antiguo,Raquel Reznik,cit. en gramática-del-perfecto-conocimiento-de

[2] Diccionario de la Real Academia Española

[3] Diccionario Nelson

[4] http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070923213515AAbePCT

[5] http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090421164250AArIDtN

[6] Wikipedia,Eden

[7] Derek Kidner,Genesis,p.73-74,ed. Certeza,1967,The Tyndale Press,Londres,Inglaterra,edic. español impr. en 1985, E.U.

[8] Ibid

[9] Ibid

[10] Gershom Gerhard Scholem, José Antonio Pardo,La Cábala y su simbolismo,p. 63-64,Edición: 9,Siglo XXI, 1995.

[11] Genesis,p.73-74,op. cit.

[12] Diccionario  Nelson

[13] Samuel Vila, Manual de Teología Apologética,p.73 ,1983,ed.Clie,Barcelona,España.

[14] Genesis,op. cit

[15] La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack Kelley. Ministerio Grace thru Faith
http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit. en http://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html

[16] Genesis,op. cit

Fuentes Bibliográficas:

  • Diccionario de la Real Academia Española
  • Bibliografía. G. von Rad, El libro del Génesis, 1977; S. Croatto, Crear y amar en libertad, 1986; S. Muñoz Iglesias, Introducción a la lectura del Antiguo Testamento, 1965. Sobre el punto VI, °S. N. Kramer, La historia empieza en Sumer, 1962.S. R. Driver, The Book of Genesis8, 1911, pp.pp. página(s) 57–60; J. Skinner, Genesis², ICCICC International Critical Commentary, 1930, pp.pp. página(s) 62–66; W. F. Albright, “The Location of the Garden of Eden”, AJSLAJSL American Journal of Semitic Languages and Literatures 39, 1922, pp.pp. página(s) 15–31; E.A. Speiser, “The Rivers of Paradise, Festschrift Johannes Friedrich, 1959, pp.pp. página(s) 473–485; M. G. Kline, “Because It Had Not Rained”, WTJWTJ Westminster Theological Journal 20, 1957–8, pp.pp. página(s) 146ss. Sobre el punto VI, S. N. Kramer, History Begins at Sumer, 1956, pp.pp. página(s) 193–199; N. M. Sarna, Understanding Genesis, 1966, pp.pp. página(s) 23–28.T.C.M.T.C.M. T.C. Mitchell, M.A., SubDirector del Departamento de Antigüedades Asiáticas Occidentales, Museo Británico, Londres, Inglaterra. (Diccionario biblico Ed. Certeza)
  • Diccionario Nelson
  • http://es.wikipedia.org/wiki/Jard%C3%ADn_del_Ed%C3%A9n
  • Samuel Vila , Manual de Teología Apologética, 1983,ed.Clie,Barcelona,España.
  • La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack KelleyMinisterio Grace thru Faith
    http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit.enhttp://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html
  • Gershom Gerhard Scholem, José Antonio Pardo,La Cábala y su simbolismo,Edición: 9,Siglo XXI, 1995.
  • Derek Kidner,Genesis,ed. Certeza,1967,The Tyndale Press,Londres,Inglaterra,edic. español impr. en 1985, E.U.
  • Diccionario Biblico Ed. Certeza
  • Samuel J. Schultz, Habla el Antiguo Testamento, ed. Portavoz, imp en español en 1976,Grand Rapids,Michigan,E.U

SIETE HECHOS ACERCA DE ADÁN

SIETE HECHOS ACERCA DE ADÁN

Adan y Eva
Alberto Durero: Adán y Eva, 1507.

7 aspectos importantes acerca de Adán:

  1. Lo más importante de la creación de Dios
  2. Absolutamente único
  3. Hecho a la imagen de Dios
  4. Declarado rey de la creación
  5. Se le manda que no coma del árbol de la ciencia del bien y del mal
  6. Se le exhorta a que coma de todos los demás árboles
  7. Se le da una esposa

¿Quienes fueron Adan y Eva?

Adán: (Hebreo: אָדָם‎, ‘Ādām, de adamáh: “tierra”; “humano”; “humanidad”; Árabe: آدم‎, ‘Ādam) y Eva: (Hebreo: חַוָּה‎, Hawwā, “la viviente”; Árabe: حواء‎, Hawwāh) fueron, conforme a los libros de la Toráh, en la Biblia, y a otros libros de la Biblia (como la Carta a los Romanos, en el Nuevo Testamento) y el Corán, el primer hombre y la primera mujer creados por el Dios único de las tres grandes religiones monoteístas.

Adán y Eva aparecen en muchos libros además del Génesis, como el Corán, la Vida de Adán y Eva, el Talmud, y textos gnósticos. La tradición judía hace ocasionalmente referencia a otras esposas de Adán. Pablo de Tarso presenta a Jesucristo como el “Nuevo Adán” quien trae vida, en lugar de la muerte que había traído el “viejo Adán”.

La serpiente del Huerto del Edén en la teología cristiana, representa a Satanás, y la Caída (comer del fruto prohibido) establece el Pecado Original. Los musulmanes reconocen a Adán como el primero de los profetas.

Narrativa:
La historia bíblica de Adán y Eva se relata en el libro del Génesis (Gn.), en los capítulos 1, 2 y 3 con nalgunos elementos adicionales en los capítulos 4 y 5. En Gn. 1 Dios crea a los humanos como: “hombre y mujer”, a imagen suya, y les otorga dominio sobre todos los seres vivientes que Él ha creado, y les manda “ser fecundos y multiplicarse”.

Gn. 2 se abre con el relato de Dios modelando al ser humano del barro de la tierra y soplando aliento de vida por sus narices. Dios planta un huerto (Jardín de Edén) y coloca al hombre allí, “para que lo labre y conserve”, permitiéndole comer de todos los árboles del jardín, excepto del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, “…porque el día que comieres de él, morirás de seguro”. Dios crea los animales, intentando hallar una ayuda idónea para el hombre; pero ninguno de los animales resulta satisfactorio, de modo que Dios hace caer al hombre en un sueño profundo, y de su costilla crea una mujer. El hombre da a su pareja el nombre de “mujer” (en hebreo isháh), “porque del hombre ha sido tomada” (en hebreo: ish); curiosamente, lo hace únicamente cuando ha ocurrido la Caída. “Por ello dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer…” Gn. 2 concluye con la nota de que el hombre y la mujer estaban desnudos, pero no se avergonzaban.

Gn. 3 presenta a la Serpiente, como: “la más astuta de todas las bestias del campo”. La Serpiente tienta a la mujer para que coma del Árbol del Conocimiento, diciéndole que no habría de morir; ella sucumbe, y da del fruto al hombre, quien come también, “…y se les abrieron a entrambos los ojos.” Conscientes ahora de su desnudez, se fabrican cubiertas de hojas de higuera, y se esconden de la mirada de Dios, quien –percibiendo que ellos han roto su mandato–, les maldice con el trabajo duro para ganarse la vida, y el parto doloroso de los hijos, y les expulsa de su Jardín, colocando a un querubín (Jerub = o monstruo babilonio) para que corte el paso al Árbol de la Vida, “…no sea que extendiendo su mano, …coma y así viva para siempre”.

“Matrimonio” de Adán y Eva: con Dios mismo como ministrante, revestido del atuendo del
Sumo Sacerdote hebreo.

Gn. 4 y 5 muestra la historia de la familia de Adán y Eva luego que éstos abandonaron el Jardín: tuvieron tres hijos: Caín, Abel y Seth, así como otros hijos e hijas, y de Adán se dice que vivió 930 años. (A la mujer se le da el nombre de Eva en los versículos finales de Gn. 3, “por ser la madre de todos los vivientes”; Adán se convierte en un nombre propio y deja de ser la denominación genérica del ser humano cuando el artículo definido hebreo ha, inicialmente usado, se deja a un lado cambiando así la denominación ha-adam (= “el humano”), por simplemente: Adam).

Comentarios al texto bíblico:

  • “Hagamos al ser humano…” (Gn. 1:26):

El plural “hagamos” (y”nuestra” en la frase “a nuestra imagen”) se entiende en la tradición sinagogal y eclesiástica -merced a la interpretación rabínica y de los Padres de la Iglesia-, como Dios dirigiéndose a sus ángeles, o como un diálogo entre las personas de la Trinidad, o como el uso de un “plural mayestático” (como en: “Nos, por la Gracia de Dios…” etc.). Los estudios más recientes señalan que -más bien-, se trata de la forma común como en el Próximo Oriente Antiguo se conceptuaba y expresaba a un Dios supremo (mencionado en Gn. 1 por el sustantivo genérico Elohim = Dios, que es, ya de suyo, una forma plural, más bien que el nombre personal de Yahwéh) rodeado por una corte divina, los “hijos de Dios” o “de los dioses” (en hebreo b’nei elohim) [1].

  • “Humano” (Gn. 1: 26-27):

Aunque la palabra “humano” está en singular, cuando en el texto se usa este pronombre, se refrenda con el pronombre “ellos”, o con formas verbales en tercera persona de plural, indicando así que la palabra es usada genéricamente para abarcar “hombre y mujer”, así pues, entenderlo en el sentido de “humanidad” o “seres humanos” no está fuera de lugar [2].

  • “…A nuestra imagen” (Gn. 1: 26-27):

La frase imagen de Dios ha tenido muchas interpretaciones, si bien se entiende que se trata de algo más que de un simple anthropomorfismo. Es sabido que en cualquier lugar del Próximo Oriente Antiguo, los reyes eran llamados “imagen del dios”, para significar que regían por mandato divino y como personificación del dios local: la frase puede -por lo tanto-, indicar que la humanidad es la lugarteniente de Dios en la tierra [3].

  • “…alma viviente” (Gn. 2:7):

Dios alienta en las narices del ser humano, y éste viene a ser néfesh hayyáh. La traducción más antigua de esta frase fue: “alma viviente” la cual es ahora reputada como incorrecta: “nefesh” significa algo similar a la palabra española “ser”, en el sentido de una entidad corpórea capaz de vivir; el concepto de “alma” en el sentido que lo usamos en la actualidad (como una entidad incorpórea o espiritual), es griego, y no existió en el pensamiento hebreo sino hasta alrededor del siglo II a.C., cuando ya se había dado una comuniacción entre el pensamiento hebreo y el pensamiento helenístico, y la idea de la resurrección corporal había ganado popularidad entre los judíos [4].

  • “…el Árbol del Conocimiento del bien y del mal” (Gn. 2:9):

El énfasis de la palabra hebrea ráh en esta frase, no es el de un concepto moral (“el Mal”); sino que es parte de la expresión idiomática hebrea tov wa-ràh, “bien y mal”, que denota la realidad como una totalidad “el todo”; de modo que Adán y Eva llegan a ser “conocedores de el todo” [5].

  • “…seguramente morirás” (Gn. 2:16-17):

Se advierte a Adán que, si comiere del fruto prohibido, la consecuencia será: moth tamuth, indicando así, enfáticamente, el hecho de la muerte. Puesto que Adán -de hecho-, no muere de modo inmediato al comer el fruto, algunos exégetas han argumentado que la frase ha de entenderse como “eventualmente has de morir”, dando a entender así que Adán y Eva habrían sido inmortales en el Edén, pero habrían perdido tal inmortalidad al comer del fruto. Sin embargo, la gramática del texto no apoya una lectura así, ni tampoco la narrativa: Adán y Eva son expulsados del Huerto para que no acaben comiendo del segundo árbol, el Árbol de la Vida, logrando así la inmortalidad. (Gn. 3:22) [6]. De modo que será tarea de la teología analizar ulteriormente si la muerte -en tanto que realidad meramente física y biológica-, era ya parte del plan de Dios para la humanidad, y qué clase de muerte es a la que se han condenado los seres humanos al comer del Árbol del Conocimiento.

  • “…una costilla” (Gn. 2:21-24):

La palabra hebrea tselà’ puede significar “costado”, “cámara”, “costilla”, o “rayo”. La lectura tradicional de “costilla” ha sido recientemente cuestionada por los estudiosos bíblicos, quienes sugieren que debe ser traducida como: “costado” lo cual permite apoyar -con elementos textuales-, la idea de que, dentro de la humanidad, la mujer es igual y de igual dignidad que el hombre, y no su subordinada [7].

Tradiciones Abrahámicas posteriores.
Tradiciones judías.
En los Oráculos Sibilinos, el nombre de Adán está explicado como un notaricón o especie de acróstico de significado esotérico para ser interpretado de acuerdo a principios similares a los de la Guematriá, en la Cábala Judía (véase también Cábala), compuesto por las iniciales hebreas de los cuatro rumbos del universo (pero según sus nombres en griego) anatolé (oriente), dýsis (occidente), ‘árktos (norte), y mesembría (sur). Los judíos tienen su propia interpretación acróstica del nombre de Adán. En el siglo II a.C., Rabí Yojanán empleó la técnica griega del notaricón para explicar el nombre de אָדָם como iniciales de las palabras: ‘áfer, dam, y maráh: polvo, sangre, y amargura.

Conforme a la Toráh (Gn. 2:7), Adán fue formado por Dios “del barro de la tierra”; en el Talmud (Tratado Sanhedrín 38b) en los primeros siglos de la Era Común, Adán es -más específicamente descrito como un ser que inicialmente fue una especie de Golem modelado de lodo o arcilla. En la Toráh se describe a Dios Gn. 1:26, soplando el aliento de vida en las fosas nasales del primer ser humano, y así es como corrientemente se interpreta en los círculos Judeo-Cristianos, que Dios infundió vida de modo inmediato en el primer ser humano.

En este punto, la Toráh describe cómo Dios hizo caer en un sopor profundo a Adán, quitando parte de su cuerpo, normalmente interpretado como una costilla (aunque una traducción literal no específica, puede referirse al sentido de “costado”). En una ocasión, una matrona preguntó a Rabí José (Talmud), “¿Por qué Dios le robó a Adán una costilla?” “¿Robar?” –replicó el Sabio. “Si alguien te sacara de tu casa una onza de plata, dejándote a cambio una libra de oro, no te estaría robando.” “Pero…” –insistió la matrona, “¿Qué necesidad había de que lo hiciera en secreto?” –”Eso fue seguramente lo mejor…” replicó Rabí José, “…para presentar a Eva ante Adán cuando estuviese suficientemente presentable, y cuando no fuera visible ni una traza de los efectos de la operación” [1].

Adán después de la Caída:
Fresco del monasterio de Cantauque, Provenza, sur de Francia.

Aún en tiempos antiguos era notoria la presencia de dos diferentes relatos sobre Adán y Eva en el Génesis, lo cual se abordaba con curiosidad. En el primer relato (denominado Documento J, o Yahvista y que parece ser una tradición del Reino del Sur o Judá, en tiempos de la monarquía israelita) , se dice que Dios “creó al ser humano: hombre y mujer los creó”, lo cual ha permitido suponer a los críticos bíblicos que el texto habla de una creación simultánea, mientras que el segundo relato (Documento E o Elohista, tradición del Reino del Norte o Israel), declara que Dios creó a Eva de una costilla de Adán para resolver la soledad de éste. En aras de resolver la aparente discrepancia, los rabinos medievales sugirieron que Eva y la mujer del primer relato, eran dos individuos diferentes. La primera mujer, identificada por el Midrash ( = “comentario”) como Lilith, una figura muchísimas veces descrita en la literatura rabínica como un demonio nocturno.

La palabra hebrea liyliyth puede significar también “ulular de búho”, según la traducción de la Biblia inglesa King James de Isaías 34: 14, aunque algunos estudiosos bíblicos lo toman como referencia a la misma entidad demoníaca mencionada en el Talmud. También en el Talmud, Lilith es identificada como la madre de estas creaturas. De estos demonios se decía que hacían presa de los bebés varones judíos recién nacidos antes de que fueran circuncidados, lo cual dio lugar al uso supersticioso de amuletos protectores al cuello de los recién nacidos. Las tradiciones en el Midrash concernientes a Lilith, y a su apetito sexual, han sido comparadas con rasgos de la mitología sumeria concernientes al demonio denominado Ki-sikil-lil-la-ke, por estudiosos que han postulado una interpretación intermedia proveniente de la cultura akkadia y de su folclor. Según la etimología akkadia, la porción lil-la-ke del nombre de este demonio, sería una corrupción dela palabra lîlîtu, un demonio femenino de la tormenta, originado también en la cultura sumeria.

No obstante, debe notarse que la Toráh no hace mención alguna de ninguna otra cónyuge de Adán que no sea Eva. Muchos estudiosos ven la declaración “hombre y mujer los creó” como una declaración resumida, que se describe en detalle en el siguiente pasaje. Tal forma de expresión es un recurso de expresión literaria (o bien: herramienta literaria) propia de los antiguos textos hebreos. Esta técnica puede verse claramente en la declaración resumida de Gn. 1:1 y que se amplía magníficamente en los versículos subsiguientes.

Otra tradición judía —igualmente empleada para explicar la frase: “hombre y mujer los creó”, es que Dios originalmente habría creado al Adâm como un ser hermafrodita (Midrash Rabbáh sobre el Génesis VIII:1), de modo que tanto corpórea como espiritualmente era igualmente masculino y femenino. Dios decidió que “…no es bueno para [el Adam] estar solo”, y creó los seres diferenciados de Adán y Eva, creando así la idea de dos personas reuniéndose para efectuar una unión de dos espíritus separados.

El Génesis no dice por cuanto tiempo Adán y Eva estuvieron en el Jardín de Edén, pero el extracanónico Libro de los Jubileos declara que fueron expulsados de él en la luna nueva del cuerto mes del octavo año de la Creación (Jubileos 3: 33); otras fuentes judías aseguran que fue un período de menos de un día. Poco después de su expulsión, Eva parió a su primogénito, y poco después a su segundo hijo —Cain y Abel, respectivamente.

Muerte de Adán: Piero della Francesca (1452-1466).
Después que Caín asesinara a Abel, y fuera condenado a vagar, Adán y Eva engendraron un tercer hijo llamado Seth, quien, junto con Caín, dio origen a las dos líneas de generaciones de Adán. Como nota marginal, vale la pena señalar que cuando Caín fue desterrado por asesinar a Abel, Caín expresa su temor de que el castigo de Dios al exiliarlo, es “demasiado grande para sobrellevarlo” y que “deberá evitar la presencia (de Dios) y convertirse en un exiliado sin descanso sobre la tierra”, y que “cualquiera que me encuentre me matará” (Gn. 4: 3) lo cual sugiere la existencia de otras personas anteriores o simultáneas, pero -en todo caso-, aparte de la línea de Caín. Parece que esto se debe a que el relato sobre Caín y Abel es de una fuente completamente diferente a los de Adán y Eva, y se tomó de una saga sobre el origen del grupo étnico cananeo de los quenitas o cainitas, y se hilvanó, sin demasiado “maquillaje” para formar una secuencia completa.

Según la Biblia, Adán finalmente murió a la edad de 930 años, a lo cual se sigue la tradición folclórica judía de que él -junto con Eva-, se encuentra sepultado en la llamada “Tumba de los Patriarcas”, en la Cueva de Majpeláh, en Hebrón.

Tradiciones cristianas.

La historia de Adán y Eva, sentó la base para la doctrina del Pecado Original: “…Por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y la muerte mediante el pecado, de modo que la muerte se extendió a todos los humanos, por cuanto todos pecaron”, dice Pablo de Tarso en su Epístola a los Romanos, escrita en griego hacia el 58 d.C. [8]. Sin embargo, Gn. 3 no usa la palabra “pecado”, y Gn. 3:24 deja claro que Adán y Eva fueron expulsados “..no sea que -extendiendo su mano-, tome también del Árbol de la Vida y coma, y viva para siempre”. San Agustín de Hipona (354-430), trabajando ya ni siquiera con el original en griego de la Carta a los Romanos, sino con una traducción latina de ésta que circulaba en el Norte de África (Vetus Latina), entendió que San Pablo había dicho que el pecado de Adán era hereditario: “la Muerte pasó a… (es decir: “se extendió a…) todos los hombres, por causa de Adán (en quien) todos pecaron” [9]. Así entendida, la idea del Pecado Original, el concepto de que el ser humano nace en condición de pecaminosidad, y que debe esperar redención, se convirtió en la piedra angular de la tradición teológica cristiana, primeramente en las Iglesias Occidentales (de habla latina y ritos occidentales, como: Roma, África del Norte, España, las Galias y otras), pero no es compartida por el Judaísmo, ni por las Iglesias Ortodoxas ni otras Orientales [10], ni tampoco por las Iglesias Protestantes posteriores a la Reforma del siglo XVI, como las Iglesias Congregacionales, ni -por razones muy diferentes-, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones).

Adán, Eva, y una Serpiente misteriosamente femenina (frecuentemente identificada como Lilith), forman un animado grupo escultórico cargado de teología y pejuicios machistas a la entrada de la Catedral de Nôtre Dame de París: El arte cristiano medieval, representa muy frecuentemente a la Serpiente del Edén como una mujer, enfatizando así el carácter seductor de la Serpiente, tanto como su identificación de género con Eva. Varios primitivos Padres de la Iglesia, como Clemente de Alejandría y Eusebio de Cesarea, interpretaron la palabra hebrea Hava no sólo como el nombre propio de Eva, sino aspirando la “h” inicial para dar lugar a su interpretación como: “serpiente femenina”.

De hecho, las ideas de Agustín sobre el Pecado Original y sobre cómo la Gracia de Dios funciona como remedio al Pecado, se enfrentaron -en su propia época-, con las ideas teológicas del monje británico Pelagio (Pelagianismo), y con un directo opositor: San Vicente de Lérins, monje de las islas de Lérins al norte de Francia, quien escribió cuatro cuadernos (Commonitoria), de los cuales sólo sobrevive uno (Commonitorium), donde ataca a Agustín como predicador de novedades que sobrepasan la norma católica de lo que ha sido creído como Fe Cristiana: “por todos, siempre y en todas partes”.

El Cristianismo Occidental, a saber: la Iglesia Católica Romana y las Iglesias de la Reforma del siglo XVI, con Martín Lutero (quien alguna vez fuera monje agustino), y Juan Calvino a la cabeza, estructuraron sus teologías sobre una fuerte base moralista agustiniana. Es así como -a lo largo de los siglos-, un compacto sistema de creencias cristianas se desarrolló a partir de la historia de Adán y Eva. El Bautismo vino a entenderse primordialmente como un medio para lavar la manchs de una culpa hereditaria que -catastróficamente-, se concentró en una especie de obsesión en contra de la sexualidad humana, conectando toda clase de placer con ideas de pecado, todo lo cual acusa la influencia neoplatónica en la teología de San Agustín.

Por si todo esto fuera poco, la Serpiente que tentó a Eva, llegó eventualmente a interpretarse como un símbolo de Satán (figura que apenas se va definiendo en la literatura bíblica en escritos tan tardíos como el Libro de Job), o bien, que Satán usaba a la Serpiente como su vocera, aun cuando no haya ni rastro de tal identificación en toda la Toráh.

Mientras la tradición judía apuesta por un literalismo que le permite profundizar en las variables interpretativas del texto mismo, las interpretaciones cristianas de la Escritura, fercuentemente están sazonadas con abundantes ingredientes de fundamentalismo, es decir, de doctrinas elaboradas al calor de disputas filosóficas y de política eclesiástica ajenas al texto en cuanto tal.

Puesto que Eva había tentado a Adán a comer del fruto fatal, varios primitivos Padres de la Iglesia sostuvieron que ella (y en su persona las subsecuentes mujeres de toda la historia) había sido la primera pecadora formal, y responsable material de la “Caída”.

“Sois la puerta del diablo…”, galanterías como ésta podían oírse en boca de teólogos tan radicales como Tertuliano (por cierto, compatriota norafricano de San Agustín) dirigidos a su auditorio femenino, tan tempranamente como en el siglo II, amén de las explicaciones sobre cómo las mujeres habrían sido las consecuentes responsables de los sufrimientos y la muerte de Cristo: “A cuenta de vuestro desierto-, hasta el Hijo de Dios tuvo que morir” [11].

En 1486 los Dominicos Kramer y Sprengler emplearon similares tratamientos para justificar su Mallaeus Maleficarum (“Martillo de Brujas”) que condujo a tres siglos de la peor estupidez machista, con la cacería de supuestas “brujas” y verdadero hostigamiento de mujeres de todas las edades -generalmente humildes y pobres, a manos de clérigos histéricos, lo mismo protestantes que católicos romanos.

Muy en otro orden de ideas, la tradición Ortodoxa -o del Oriente Cristiano-, sostiene que la espada flamígera a la entrada del Paraíso para evitar el retorno de la humanidad al Jardín del Edén, fue del todo abolida una vez que Dios se encarnó y se hizo humano en la persona de Jesús.

Los íconos bizantinos de la Anástasis (Resurrección), representan a un Cristo enérgico -Nuevo Adán-, que desciende al Hades para sacar de sus tumbas a unos envejecidos Adán y Eva, a quienes toma fuertemente por las muñecas para obligarlos a salir de su postración.

La liturgia del Viernes Santo -que en el Catolicismo Romano español y latinoamericano suele enfatizar la sangre y los tormentos de Cristo, es -en las liturgias orientales-, una continua insistencia en que Cristo ha venido a rescatar a Adán y a Eva:

“Madre mía no llores; muero por mi propia voluntad, por rescatar a Eva y a Adán…” (Uno de los versos de la 3a. Stasis de la Liturgia del Epitáfios Thrinos)

Tradiciones gnósticas y maniqueas.
(1) El Cristianismo gnóstico tiene dos únicos textos que contienen historias de Adán y Eva: el texto de Nag Hamadi conocido como Apocalipsis de Adán y el del Testamento de Adán. El concepto focal es la creación de Adán como Protánthropos –o ser humano original.
(2) La secta gnóstica maniquea creía que el Protoánthropos era el Anima Mundi, o “alma del mundo”, enviada a luchar contra las fuerzas de las tinieblas. La “Caída” significa que el ser humano primordial -habiendo sido enviado al mal y engullido por la oscuridad-, con el universo como un todo adviniendo a la existencia, significa el envío del Adam primordial desde la oscuridad. El sexo entre Adán y Eva era considerrado como la manera en la que las tinieblas vencían a la luz.
“Mani dijo: ‘Entonces vino Jesús y le habló al que había nacido, que era Adán y… le hizo temer a Eva, mostrándole cómo suprimir (el deseo) por ella, y le prohibió aproximarse a ella… Entonces, aquel arjón (masculino) regresó a su hija, que era Eva, y lujuriosamente tuvo relaciones con ella. Él engendró de ella un hijo, deforme en su estructura, y en posesión de una complexión roja, y su nombre era Caín, ‘el rojo’ ” [12]
(3) Otra tradición gnóstica sostiene que Adán y Eva fueron creados para ayudar a vencer a Satán. La serpiente, en vez de identificarse con Satán, es considerada como héroe por la secta ofita.
(4) Todavía otros gnósticos creen que la caída de Satán -no obstante-, vino después de la creación de la humanidad. De manera análoga a la tradición islámica, esta historia cuenta que Satán se rehusó a inclinarse ante Adán. (Como resultado de su exclusivo amor por Dios, Satán siente que el inclinarse ante la humanidad, sería una forma de idolatría.) Tal negativa llevó a la caída de Satán, registrada en obras como el Libro de Enoc.

Tradiciones musulmanas.
Véase también: Adán (como profeta del Islam)
El Corán habla de آدم (‘Ādam) en los pasajes: suráh al-Baqara (2): 30-39, al-A’raf (7): 11-25, al-Hijr (15) : 26-44, al-Isra (17) :61-65, Ta-Ha (20): 115-124, and Sad (38) : 71-85.

Los ángeles en la creación de Adán.
El antiguo comentarista musulmán Muhammad ibn Jarir al-Tabari añade una cantidad de detalles de la Toráh, basados en el hadith así como en tradiciones judías específicas (las así llamadas isra’iliyat) [13].

Tabari registra que cuando llegó el momento de crear a Adán, Dios envió a los arcángeles Gabriel (Yibril), y Miguel (Mija’il), a traer arcilla de la tierra; pero la tierra se quejó diciendo: –”Me refugio de vosotros en Dios, si acaso hubiéreis venido a afectarme o deformarme”, de modo que los arcángeles regresaron con las manos vacías.

Tabari continúa diciendo que Dios respondió entonces enviando al Ángel de la Muerte, quien, entonces, tomó arcilla de todas las regiones, lo cual explica la variopinta apariencia de la diversidad racial de la humanidad.

Conforme al relato de Tabari, luego de recibir el aliento de Dios, Adán permaneció como un cuerpo seco durante cuarenta días; luego de los cuales, gradualmente fue llenándose de vida, desde la cabeza, y hacia abajo, parte por parte, estornudando al fin, al completarse el proceso de vivificación; sus primeras palabras habrían sido: “Toda alaabnza sea a Dios, Señor de todos los seres”. Al igual que en el relato del Génesis, a Adán –en esta tradición musulmana–, como primer ser humano, le es otorgado todo dominio sobre toda creatura, a las cuales recibe el encargo de otorgar un nombre. En tanto que Adán es una de las personas a quienes Dios ha hablado directamente, Adán es considerado, en la tradición musulmana, como un profeta del Islam.

Adán y Satanás en el Islam.
Adán desempeña un importante papel dentro de la teología musulmana en lo concerniente a la causa por la que se dice que Satanás (el Shaytán) cayó de la Gracia de Dios, esta tradición no se encuentra registrada en la Toráh, pero sí en una pieza de literatura apócrifa del Antiguo Testamento, el Libro de Enoc que -sin embargo-, si es considerado como canónico en las Iglesias Orientales Ortodoxas (esto es: no la Iglesia Ortodoxa, sino otras como la etíope o la nestoriana).

Cuando Dios anuncia su intención de crear al ser humano, algunos de los ángeles expresan consternación, cuestionando los motivos de Dios para crear a un ser con la capacidad para decidirse por el mal y cometerlo.

El hecho de enseñarle “los nombres” a Adán, tranquiliza a los ángeles en cuanto a las capacidades de éste, si bien los comentaristas no hallan acuerdo acerca de cuáles nombres en particular se trata; varias teorías apuntan hacia diferentes cosas: unas, acerca de los nombres de los animales; otras, acerca de los nombres de las cosas animadas e inanimadas; o bien los nombres de los ángeles; o los nombres de los propios descendientes de Adán, o incluso todos los Nombres de Dios.

Dios ordena a los ángeles inclinarse ante Adán, creado a imagen y semejanza suya; pero el Shaytán –Iblis en el Islam, era un Dyinn (“genio” o ángel) que dijo: “¿Por qué tengo que inclinarme ente el ser humano, estando yo mismo hecho de un fuego purísimo?”), se rehúsa debido a su orgullo, por lo cual es, sumariamente expulsado de los cielos. Los movimientos liberales dentro del Islam han visualizado el mandamiento de Dios de que los ángeles se inclinaran ante Adán, como una exaltación de la humanidad, y como una manera de apoyar, desde el Corán, la defensa de los derechos humanos, otros lo enfocan como una manera de mostrarle al propio Adán que el pero enemigo de los seres humanos sobre la tierra es su propio ego [14].

Las versiones más populares sobre la caída del Shaytán existen también en obras tales como las de Tabari, y el comentarista Shia al-Qummi. En estas explicaciones, Iblis es enviado en contra del jinn, o “genio” que había causado la ira de Dios. En tales versiones, donde satanás lucha del lado de Dios, más bien que en su propio beneficio, es el orgullo y la soberbia resultantes de su victoria lo que acaba con su expulsión, puesto que el orgullo es visto como un pecado. Las tradiciones musulmanas posteriores señalan que, con ira vengativa, Iblis promete a Dios que comandará a tantos seres humanos como le sea posible, a lo cual Dios replica que eso será elección del criterio de cada ser humano –quiénes decidan seguir a Satanás, y quiénes a Dios.

Eva aparece en el Corán como la esposa de Adán, y la tradición islámica se refiere a ella con un nombre etimológicamente similar: حواء (Hawwā’). De hecho, aunque no se relata la creación en el Corán, Tabari depende del relato bíblico de la creación, al declarar que Eva fue así nombrada por haber sido creada a partir de un ser viviente (su nombre significa: “la viviente”). La Toráh da otra etimología para “mujer”, el equivalente hebreo (ish/isháh), señalando que “…será llamada mujer (isháh), por que del varón (ish) ha sido tomada”. La etimología es reputada como artificial por modrnos lingüistas.

El Corán culpa por parejo tanto a Adán como a Eva, por haber comido del fruto prohibido, cuyo castigo consistió en ser expulsados del cielo y enviados a la tierra. De aquí que -sorprendentemente-, los comentaristas musulmanes nieguen que este texto pueda servir de base para establecer la inferioridad intrínseca de la mujer. El concepto de Pecado Original tampoco existe en el Islam. Adán y Eva fueron perdonados inmediatamente que se arrepintieron de su pecado en la tierra.

Al-Qummi registra la opinión de que el edén no era enteramente un “paraíso terrenal”, de modo que, habiendo sido enviados a la tierra, Adán y eva llegaron primeramente a los picos de las montañas cercanas a La Mecca; Adán a Safa, y Eva a Marwa. En esta tradición musulmana, Adán permaneció llorando cuarenta días, hasta que se arrepintió; en tal punto, Dios le compensó enviándole a la Kaaba, y enseñándole así el Hajj, o peregrinación a La Meca, como vehículo de perdón de pecados. El Corán, igualmente habla de los dos hijos de Adán y Eva (Qabil y Habil = Caín y Abel.

En cierto folclor local, se dice de Eva que fue sepultada en la llamada “Tumba de Eva” en Yeddáh, KSA y -según otras tradiciones musulmanas-, Adán está sepultado detrás del sitio de la Kaaba en La Mecca.

Influencia artística y cultural.
Es posible que los primeros artistas del Renacimiento emplearan el tema de Adán y Eva como un recurso para representar desnudos femeninos y maculinos sin temor a reprimendas por parte de la Iglesia. Posteriormente, la desnudez comenzó a cubrirse con recursos artísticos tomados, generalmente, de la propia Escritura, de modo que comenzaron a agregarse hojas de higuera a pinturas y esculturas elaboradas anteriormente, para cubrirse los genitales. La elección de la higuera parece haber sido el resultado de tradiciones culturales de la cuenca del Mediterráneo sobre la identidad del no-identificado Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal; sin embargo, las hojas de higuera son efectivamente mencionadas como material de los ceñidores con los que Adán y Eva cubrieron su desnudez.

Adán y Eva: Lucas Cranach el Viejo; pintor de Lutero y de la Reforma.

Otro asunto artístico y teológico a un tiempo, era si Adán y Eva tenían o no que ser representados con ombligos (teoría del ‘onfalós u “ombligo del mundo”). Puesto que las Escrituras sugueren que fueron creados adultos, y no se habla nada de ningún desarrollo uterino ni de Adán ni de Eva, no tendrían porque exhibirse con la cicatriz umbilical propia de todos los nacidos. No obstante, las pinturas de Adán y Eva sin ombligos, solían lucir antinaturales.

John Milton es el autor inglés de El Paraíso Perdido; es éste un famosísimo poema épico del siglo XVII, escrito en verso, que explora la historia Adán y Eva con gran detalle.

La Creación de Adán. fresco de Miguel Ángel en el techo de la Capilla Sixtina

La Creación de Adán. fresco de Miguel Ángel en el techo de la Capilla Sixtina

Historia de Adán según la Biblia

Según las creencias judeocristianas, Adán es el primer hombre creado por Dios sobre la Tierra.

Adán: (Hebreo: אָדָם,”hombre”, “rojizo”, “sangre”; Arabe: آدم)

De acuerdo con la narración bíblica, Adán fue creado por Dios proveniente del polvo, a semejanza de Dios (Gén 1:26), para gobernar la Tierra (Gén. 1:26-28).

La Biblia declara que, de una costilla tomada del hombre (Adán) Yavé Dios creó a una mujer (Eva) (Gén. 2:21-22).

Siempre según la narración bíblica, Adán y Eva recibieron de Dios mandamiento de fructificar y multiplicarse, llenar la Tierra y gobernarla (Gén.1:28).

Dios puso a Adán y su esposa Eva en el huerto del Edén (Gén. 2:15), dándole mandamiento de no comer del “árbol de la ciencia del bien y del mal” para no morir (Gén. 2:16-17).

Pero Moisés, autor del libro de Génesis según la tradición, relata que la serpiente engañó a Eva, la cual comió del fruto prohibido, viendo que era “bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría”, dando también a su marido (Gén. 3:6).

Como consecuencia, leemos que Adán y Eva fueron echados del huerto de Edén (Gén. 3:24), Dios dijo a Adán “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás” (Gén. 3:19).

La narración bíblica continúa narrando la vida de Adán y Eva fuera del jardín de Edén. Cuenta que ellos tuvieron hijos (CaínAbelSet son mencionados, ver también Gén. 5:4, donde se menciona que engendró más hijos e hijas), y que Adán murió a la edad de 930 años.[15]

¿Adan desciende del mono?

Irak (o sea, Babilonia) es considerado la cuna de la civilización. ¿Será también el ataúd de la última civilización anticristiana? Al respecto, un informe muy interesante:
Recientes conocimientos genéticos contradicen la tesis de que el hombre descendería del mono, dice Fazale Rana, famoso bioquímico del Instituto de Investigación ‘Reasons to Believe’ en Glendora (California).
En su libro ‘¿Quién era Adán?’ se remite a las investigaciones científicas que se hicieron acerca de los factores hereditarios de los hombres y de los fósiles. Los investigadores del ADN habrían concluido que no hay ninguna relación biológica entre el hombre y sus antepasados similares a los hombres. Al contrario, aumentaron los factores que indican que hace menos de 100.000 años que existe la humanidad, y que ésta se habría desarrollado a partir de un solo hombre y de una sola mujer. También asombró el descubrimiento de que los primeros seres humanos vivían en el actual Irak. Esta región sería, según interpretaciones teológicas, el lugar del Huerto del Edén.
Rana dice que la probabilidad de que hubiera que entender literalmente el relato bíblico de la creación, y que Adán y Eva hubieran sido personas históricas, hoy es mayor que en los siglos pasados. Y concluye este artículo diciendo que “La teoría de la evolución no se podría sostener a la luz de la ciencia moderna.”[16]

Esta es la Teoria de Adan y Eva, según Francis Collins, un cientifico cristiano evangelico,que propone una forma revisada de Evolucion Teísta.[17]

Junto con la teoria del Diseño Inteligente y la creacionista, son las mas cercanas a lo que dice el texto bíblico.

F.Collins, explica su posición así:
Muy bien, los seis días de la creación pueden ser armonizados con lo que la ciencia nos dice sobre el mundo natural. ¿Pero qué pasa con el Jardín del Edén? La historia de la creación de Adán a partir del polvo y la creación de Eva de una costilla de Adán, tan poderosamente descrita en Génesis 2, ¿es una alegoría simbólica de la entrada del alma humana en un reino animal previamente desprovisto de alma, o pretende ser una historia literal?
Como subrayamos previamente, estudios de la variación humana, junto con el registro fósil, señalan el origen de los humanos modernos hace aproximadamente cien mil años, y muy probablemente en África occidental. El análisis genético sugiere que cerca de diez mil ancestros dieron lugar a la población entera de seis mil millones de humanos en el planeta. ¿Cómo mezclar entonces estas observaciones científicas con la historia de Adán y Eva?
En primer lugar, los textos bíblicos mismos parecen sugerir que existían otros seres humanos en el mismo momento que Adán y Eva fueron expulsados del Jardín del Edén. Si no fue así, ¿de dónde surge la esposa de Caín, mencionada sólo después de que él saliera del Edén para vivir en la tierra de Nod (Génesis 4:16-17)? Algunos literalistas bíblicos insisten en que las esposas de Caín y Seth deben de haber sido sus hermanas, pero eso presenta serios conflictos con las prohibiciones siguientes contra el incesto y es incompatible con la lectura directa del texto. El verdadero dilema para el creyente se reduce a saber si Génesis 2 describe un acto especial de creación milagrosa o si es una alegoría poderosa y poética del plan de Dios para la entrada de la naturaleza espiritual (el alma) y la ley moral en la humanidad.
Dado que un Dios sobrenatural puede realizar actos sobrenaturales, ambas opciones son intelectualmente sostenibles. Sin embargo, mentes mejores que la mía han sido incapaces de llegar a una comprensión precisa de esta historia durante más de tres milenios, por lo que debemos ser cautelosos al defender cualquier postura con demasiada fuerza. Muchos creyentes encuentran la historia de Adán y Eva convincente como historia literal, pero no menos que C. S. Lewis, distinguido estudioso de mitos e historia, que encontraba en la historia de Adán y Eva algo más parecido a una lección moral que a un texto científico o una biografía.

Ésta es la versión de Lewis de los hechos en cuestión:
“Durante largos siglos, Dios perfeccionó la forma animal que habría de convertirse en el vehículo de la humanidad y en la imagen de Sí mismo. Le dio manos, cuyos pulgares se podían oponer a los otros dedos; mandíbula, dientes y garganta capaces de expresión; y un cerebro tan complejo como para ejecutar todos los movimientos materiales mediante los que se encarna el pensamiento racional. La criatura podría haber vivido en ese estado durante eones antes de convertirse en el hombre: incluso podría haber sido lo suficientemente lista como para hacer cosas que un arqueólogo moderno aceptaría como prueba de su humanidad. Pero era sólo animal porque todos sus procesos físicos y psíquicos estaban dirigidos exclusivamente a fines materiales y naturales. Luego, en el momento de plenitud, Dios decidió descender sobre este organismo, tanto en su psicología como en su fisiología; una nueva clase de conciencia que pudiera decir «yo» y «mí», que pudiera verse a sí mismo como un objeto, que conociera a Dios, que pudiera hacer juicios sobre la verdad, la belleza y la bondad, y que estuviera tan arriba del tiempo que podría percibir el tiempo pasar… No sabemos cuántas de estas criaturas hizo Dios, ni durante cuánto tiempo estuvieron en este estado paradisíaco. Pero tarde o temprano cayeron. Alguien o algo murmuraron que se podían convertir en dioses… Deseaban un rincón en el universo del que le pudieran decir a Dios: «Esto es asunto nuestro, no tuyo». Pero no existe tal rincón. Deseaban ser sustantivos, pero eran, y eternamente serán, meros adjetivos. No tenemos idea de en qué acto o serie de actos en particular ese deseo autocontradictorio, imposible, encontró expresión. Por lo que puedo ver, podría haber involucrado literalmente comer de un fruto, pero la cuestión carece de importancia.”[18]
Cristianos conservadores, que por lo demás fueran grandes admiradores de C. S. Lewis, podrían tener problemas con este pasaje. ¿Acaso un compromiso en Génesis 1 y 2 no lanza al creyente por una pendiente resbaladiza, que finalmente resulta en la negación de las verdades fundamentales de Dios y sus actos milagrosos? Si bien existe un peligro real en formas incontroladas de teología «liberal» que evisceran las verdades de la fe, los observadores experimentados están acostumbrados a vivir en pendientes resbaladizas y a saber en qué momento frenar el pie. Muchos textos sagrados realmente llevan las marcas claras de una historia presenciada, y como creyentes nos debemos aferrar a esas verdades. Otras, tales como las historias de Job o de Jonas, y la de Adán y Eva, francamente no tienen la misma resonancia histórica.
Dada la incierta interpretación de determinados pasajes de las escrituras, ¿resulta sensato para los creyentes sinceros basar la totalidad de su postura en el debate evolutivo, sus visiones sobre la confiabilidad de la ciencia y el fundamento mismo de su fe religiosa, en una interpretación literal, incluso si otro creyente igualmente sincero no estuviera de acuerdo, y no lo hubiera estado mucho antes de que Darwin y su Origen de las especies hubieran aparecido por vez primera? No creo que un Dios que creó todo el universo, y que comulga con su pueblo mediante la oración y la introspección, esperase que negáramos las verdades obvias del mundo natural que la ciencia nos ha revelado, para probar que lo amamos.
En ese contexto, encuentro a la evolución teísta, o Bio-Logos, como la alternativa más consistente en lo científico y más satisfactoria en lo espiritual. Esta postura no pasará de moda, ni será refutada por descubrimientos científicos futuros. Es intelectualmente rigurosa, ofrece respuestas a preguntas que de otro modo serían desconcertantes, y permite que la ciencia y la fe se fortifiquen entre si como dos pilares imbatibles que sostienen el edificio llamado verdad.

Adán genético

En genética humana, el Adán cromosomal-Y se define como el individuo más antiguo que poseía un cromosoma Y del cual descendieron todos los cromosomas Y de la población humana actual.

Un estudio evolutivo de la Universidad de Stanford sobre 93 polimorfismos genéticos humanos hallados en este cromosoma, en mil individuos de 21 regiones del mundo, calculó que un antepasado masculino común a todos los hombres actuales vivió en África hace unos setenta mil años. Es bastante posterior a la antepasada común llamada Eva mitocondrial, por razones que se desconocen, pero que probablemente se deba a que las mitocondrias y el cromosoma Y presentan diferencias en la transmisión y presión evolutiva para trasmitirse a los descendientes. [19]

Notas:

1. ^ H. Orlinski’s Notes to the NJPS Torah, at blogspot “Voice of Iyov”
2. ^ H. Orlinski’s Notes to the NJPS Torah, at blogspot “Voice of Iyov”
3. ^ H. Orlinski’s Notes to the NJPS Torah, at blogspot “Voice of Iyov”
4. ^ http://voiceofiyov.blogspot.com/search/label/Torah Notas de H. Orlinski a la Toráh NJPS, en el blogspot “Voice of Iyov”
5. ^ http://voiceofiyov.blogspot.com/search/label/Torah (ibíd).
6. ^ http://voiceofiyov.blogspot.com/search/label/Torah (ibídem).
7. ^ Para los significados que pudiere tener la palabra hebrea tseláh, véase: Strong’s H6763. Para la lectura “costado” en lugar de la tradicional: “costilla”, véase: Reisenberger, Azila Talit. “The creation of Adam….” en Judaism: A Quarterly Journal of Jewish Life and Thought, 9/22/1993 (accessed 03-05-2008).
8. ^ Romans 5:12
9. ^ Para una breve revsión, véase: Robin Lane Fox, “The Unauthorized Version”, 1991, pp15-27 passim
10. ^ Orthodox beliefs
11. ^ Tertullian, “De Cultu Feminarum”, Book I Chapter I, Modesty in Apparel Becoming to Women in Memory of the Introduction of Sin Through a Woman (in “The Ante-Nicene Fathers”)
12. ^ Manichaean beliefs
13. ^ On The Transmitters Of Isra’iliyyat
14. ^ Javed Ahmed Ghamidi, Mizan, Lahore: Dar al-Ishraq, 2001.

15. (Wikipedia)

16. Publicación “Llamada de medianoche”, mayo 2007, p.7,Midnight Inc, Estados Unidos

17. Francis Collins, ¿CÓMO HABLA DIOS?, ed.temas de vida hoy,p. 222-226

18. C.S.Lewis,The problem of Pain (Nueva York:Simon &Schuster,1996),p.68-71,cit en Francis Collins, ¿CÓMO HABLA DIOS?, ed.temas de vida hoy,p. 222-226

19. Wikipedia

Referencias.

1. Mahmoud Ayoub, The Qur’an and its Interpreters, SUNY: Albany, 1984.
2. Raphael Patai, The Jewish Alchemists, Princeton University Press, 1994.
Fazale Rana and Ross, Hugh, Who Was Adam: A Creation Model Approach to the Origin of Man, 2005, ISBN 1-57683-577-4
Sibylline Oracles, III; 24-6. This Greek acrostic also appears in 2 Enoch 30:13.
David Rohl, Legend: The Genesis of Civilisation, 1998
Bryan Sykes, The Seven Daughters of Eve
C.S. Lewis, The Lion, The Witch and the Wardrobe
Adam Mackie, The Importance of being Adam – Alexo 1997 (only 2000 copies published)
Robin Lane Fox, The Unauthorized Version, Penguin, 1991 (no ISBN available)
Also known the life saver or friend when you find them in the game, “Bioshock”.

Ver Artículos relacionados

Véase también:

Wikiquote contiene una colección de citas referentes a: Adam and Eve
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Adam and Eve
Adam and Eve (Mormonism)
Ask and Embla
Conflict of Adam and Eve with Satan
Creation myth
Garden of Eden
Generations of Adam
Mitochondrial Eve
Pre-Adamite
Biblical narratives and the Qur’an
Tree of Life
Tree of Knowledge of Good and Evil
Y-chromosomal Adam
The Holy Bible

Enlaces externos:

Bible Genealogy
First Human Beings (Library of Congress)
The Story of Lilith in The Alphabet of Ben Sira
Islamic view of the fall of Adam (audio)
70 classical images of Adam and Eve

Redirigido desde:

http://en.wikipedia.org/wiki/Adam_and_Eve

Fuente: Wikipedia: La Enciclopedia Libre Traducido y aumentado por el Pbro. Miguel Zavala-Múgica, http://anglicanvmscriptorivm.blogspot.com/2008/09/adn-y-eva-wikipedia-la-enciclopedia.html

Erudito asegura: Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.

S I N T E S I S – C U L T U R A L
Erudito asegura:
Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro.  El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro.  El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice.  El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus.  El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria.  Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).
Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí.  Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.
Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar.  Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.
Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.
Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica.  “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén.  Los ríos no suben en el desierto”, dijo.
“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía.  Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.
Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro.  El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro.  El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice.  El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus.  El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria.  Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).
Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí.  Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.
Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar.  Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.
Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.
Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica.  “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén.  Los ríos no suben en el desierto”, dijo.
“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía.  Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.
Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.

S I N T E S I S – C U L T U R A L

Erudito asegura: Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.

Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.

Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.

La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro.  El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro.  El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice.  El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus.  El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria.  Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).

Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.

Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí.  Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.

Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar.  Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.

Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.

Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica.  “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén.  Los ríos no suben en el desierto”, dijo.

“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía.  Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.

Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.

Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.

Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.

Fuente:

http://74.125.47.132/search?q=cache:http://www.cristoesturuta.cl/galeria/sintesis/el_eden.htm

El huerto del Edén

Edén

wikipedia |

El jard�n del Edén", de Hieronymus Bosch  

El jardín del Edén”, de Hieronymus Bosch

Descargar ( Eden.pdf )

El Edén (en hebreo עדן) es, según el relato bíblico del libro del Génesis, el lugar donde habría puesto Dios al hombre después de haberlo creado a partir del polvo de la tierra.

Y Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Génesis 2:8

Tomó, pues, Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase. Génesis 2:15

Etimología de la palabra Edén:

La palabra Edén suele ser utillizado como sinónimo de Paraíso, sin embargo la palabra Paraíso originalmente se refiere a un bello jardín extenso; mientras que Edén, es una palabra de origén acadio (un pueblo de estirpe semita), cuyo significado se refiere a un lugar puro y natural. Así, Edén se refiere más bien a una región geográfica, mientras que el Paraíso se refiere a un lugar más específico (un huerto o jardín situado en la parte oriental de dicha región).

Descripción e historia

En la Biblia se indica que el Edén es un huerto o jardín que habría existido (al oriente), indicando su existencia en una región que se hallaría en el Oriente Medio. Igualmente se dice que de él salía un río que se dividía en cuatro, llamados: río Pisón, que se dice, rodeó toda la tierra de Havila; el río Gihón, que habría rodeado toda la tierra de Cus; el río Hidekel (río Tigris); que iría al oriente de Asiria; y el río Éufrates.

En el jardín del edén Dios habría colocado dos árboles especiales, llamados el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida; y, además, en este huerto, Dios habría colocado a Adán y Eva, para que vivieran.

En este lugar, Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada.

Aquí también Adán y Eva desobedecieron a Dios y comieron la fruta del Árbol de la ciencia del bien y del mal. Fueron maldecidos por su desobediencia: él trabajaría con el sudor de su frente, ella daría a luz con dolor y la culebra reptaría.

Luego fueron expulsados para evitar que el hombre alcanzara la vida eterna, pues ya tenía conocimiento del bien y mal al igual que la mujer provocó al hombre para que comiera del fruto del conocimiento. Esto está bien explicado en el Génesis 3:22 y 3:24.(Génesis 3:22-24).

El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre. Génesis 3:22

Por esa razón Adán y Eva serían echados del jardín de Edén. Génesis 3:24

Para la protección del Edén y el camino hacia del árbol de la vida, La Biblia dice que Dios puso unos querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada ardiente.

(Para más información sobre Adán y Eva, ver sus artículos principales).

Debate sobre la existencia del huerto del Edén

Cuando en la Biblia se lo define como huerto, algunos grupos de personas y eruditos creen que se estaría aludiendo posiblemente a un lugar real, y no a una simple alegoría; ya que también se menciona un lugar geográfico, donde habría existido (al oriente), indicando una región que se hallaría en Oriente Medio, al este del actual Israel, situándose de este modo en algún lugar de Mesopotamia o de Arabia. Sin embargo hay que tener en cuenta que a nivel científico e histórico, no existen pruebas que indiquen que haya existido realmente el Edén en esa zona geográfica, por lo menos, tal como esta descrito en el génesis. Por otra parte resulta contradictorio que, estando el Eden ubicado hacia el Oriente, sea precisamente en la puerta oriental de éste donde Dios pusiese un querubín guardían, lo que alimenta las tesis de que el jardín del Edén bien pudiera ser una adopción semita del mito del Jardín de las Hespérides, situado al Occidente y donde una serpiente, Ladón (de evidente homofonía con Eden), actua de guardiana del árbol de la inmortalidad el robo de cuyos frutos también es considerado sacrilegio por Hera.

Véase también

Enlaces externos

Paraíso

Paraíso

El paraiso según Bruegel

El paraiso según Bruegel

La palabra paraíso procede del griego παράδεισος, paradeisos (en latín paradisus), usado en la Septuaginta para aludir al Jardín del Edén. El término griego procede a su vez del persa پرديس pairidaeza, ‘cercado’, que es un compuesto de pairi-, ‘alrededor’ (un cognado del griego peri-) y -diz, ‘crear’, ‘hacer’. Fuentes tan antiguas como Jenofonte en su Anábasis (siglo IV adC) aluden al famoso jardín «paraíso» persa. Así, su significado original hace referencia a un jardín extenso y bien arreglado, que se presenta como un lugar bello y agradable, donde además de árboles y flores se ven animales enjaulados o en libertad.

Los diferentes paraísos

En la Biblia, el paraíso designa originalmente al vergel donde Dios coloca a Adán tras crearlo (Génesis 2). Sin embargo, en el Nuevo Testamento se llama así al «tercer cielo» al que San Pablo es conducido en éxtasis (II Corintios 12:4) y a la morada eterna donde vivirán los justos (Lucas 23:43: Jesucristo dice al buen ladrón «hoy estarás conmigo en el paraíso»).

En la Persia Aqueménida (y posiblemente antes, en Mesopotamia) el término no sólo se aplicaba a jardines «paisajísticos» sino especialmente a tierras de caza real, la forma más primitiva de reserva salvaje. En diversas culturas en contacto con la naturaleza, el paraíso se describe como una tierra de caza eterna, y no sólo en las relativamente primitivas (por ejemplo los nativos americanos) sino también en las más avanzadas y esencialmente agrícolas (por ejemplo los Campos de Ialu egipcios o los Campos Elíseos griegos).

Normalmente se entiende por paraíso:

Literatura

La imagen del paraíso aparece secularizada en la literatura en el tópico del locus amoenus, lugar idílico de encuentro de los amantes. La poesía bucólica desarrolla esta imagen, haciendo del campo un espacio mítico en el que se mantiene viva la edad dorada.

Conceptos relacionados

El tema del paraíso perdido, identificado a veces con la infancia, es recurrente en la poesía occidental. Su expresión clásica es el poema homónimo de John Milton. Según frase célebre, no hay más paraísos que los perdidos. En castellano, destaca el tratamiento del tema de Rafael Alberti en Paraíso perdido (Sobre los ángeles):

¡Paraíso Perdido!
Perdido por buscarte,
yo, sin luz para siempre.

El poeta Charles Baudelaire denominó paraísos artificiales a los estados alterados de conciencia provocados por el cannabis u otras drogas.

Edén

El jard�n del Edén

El jardín del Edén”, de Hieronymus Bosch

El Edén (en hebreo עדן) es, según el relato bíblico del libro del Génesis, el lugar donde habría puesto Dios al hombre después de haberlo creado a partir del polvo de la tierra.

Y Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso ahí al hombre que había formado.

Tomó, pues, Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase.

Etimología de la palabra Edén

La palabra Edén suele ser utilizado como sinónimo de Paraíso, sin embargo la palabra Paraíso originalmente se refiere a un bello jardín extenso; mientras que Edén, es una palabra de origén acadio (un pueblo de estirpe semita), cuyo significado se refiere a un lugar puro y natural. Así, Edén se refiere más bien a una región geográfica, mientras que el Paraíso se refiere a un lugar más específico (un huerto o jardín situado en la parte oriental de dicha región).

Descripción e historia

En la Biblia se indica que el Edén es un huerto o jardín que habría existido (al oriente), indicando su existencia en una región que se hallaría en el Oriente Medio. Igualmente se dice que de él salía un río que se dividía en cuatro, llamados: río Pisón, que se dice, rodeó toda la tierra de Havila; el río Gihón, que habría rodeado toda la tierra de Cus; el río Hidekel (río Tigris); que iría al oriente de Asiria; y el río Éufrates.

En el jardín del edén Dios habría colocado dos árboles especiales, llamados el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida; y, además, en este huerto, Dios habría colocado a Adán y Eva, para que vivieran.

En este lugar, Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada.

Aquí también Adán y Eva desobedecieron a Dios y comieron la fruta del Árbol de la ciencia del bien y del mal. Fueron maldecidos por su desobediencia: él trabajaría con el sudor de su frente, ella daría a luz con dolor y la culebra reptaría.

Luego fueron expulsados para evitar que el hombre alcanzara la vida eterna, pues ya tenía conocimiento del bien y mal al igual que la mujer provocó al hombre para que comiera del fruto del conocimiento. Esto está bien explicado en Génesis 3:22 y 3:24.

El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre.

Por esa razón Adán y Eva serían echados del jardín de Edén.

Para la protección del Edén y el camino hacia del árbol de la vida, La Biblia dice que Dios puso unos querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada ardiente.

Para ampliar información sobre Adán y Eva, véanse sus artículos principales.

Debate sobre la existencia del huerto del Edén

Cuando en la Biblia se lo define como huerto, algunos grupos de personas y eruditos creen que se estaría aludiendo posiblemente a un lugar real, y no a una simple alegoría; ya que también se menciona un lugar geográfico, donde habría existido (al oriente), indicando una región que se hallaría en Oriente Medio, al este del actual Israel, situándose de este modo en algún lugar de Mesopotamia o de Arabia. Sin embargo hay que tener en cuenta que a nivel científico e histórico, no existen pruebas que indiquen que haya existido realmente el Edén en esa zona geográfica, por lo menos, tal como esta descrito en el Génesis.

Por otra parte resulta contradictorio que, estando el Eden ubicado hacia el Oriente, sea precisamente en la puerta oriental de éste donde Dios pusiese un querubín guardián, lo que alimenta las tesis de que el jardín del Edén bien pudiera ser una adopción semita del mito del Jardín de las Hespérides, situado al Occidente y donde una serpiente, Ladón (de evidente homofonía con Eden), actúa de guardiana del árbol de la inmortalidad, el robo de cuyos frutos también es considerado sacrilegio por Hera.

Véase también

Enlaces externos

Commons

Obtenido de “http://es.wikipedia.org/wiki/Ed%C3%A9n

La caída de la humanidad

La caída de la humanidad

En el jardín nuevo y hermoso, donde habitaban Adán y Eva, Satanás, como una serpiente, se le apareció a Eva.

Serpiente. Copyrighted.

Esta serpiente era más astuta que otros animales creados por el Señor Dios. Y la serpiente dijo a la mujer: “¿Es cierto que Dios les dijo a ustedes que no deberían comer de ninguno de los árboles del jardín?”

La mujer contestó: “Nosotros podemos comer la fruta de todos los árboles del jardín, sólo del fruto del árbol en medio del jardín no podemos comer. Acerca de él Dios nos dijo: ‘Ustedes no deben comer de ese árbol. Si lo hacen, morirán.’”

Entonces la serpiente le dijo a la mujer: “Ustedes no morirán; Dios sabe que el día en que ustedes comán este fruto, sus ojos se abrirán y ustedes serán como dioses, conociendo el bien y el mal.”

Desobediencia. Copyrighted. Eva tomó del fruto, comió, y se lo ofreció a su esposo, Adán, quien estaba junto a ella. Él también comió.

La Biblia dice que Satanás es el Padre de Mentiras, y naturalmente–él trató de engañar a la mujer–y le mintió acerca de Dios.

Cuando la mujer juzgó que los frutos del árbol eran buenos para comerse, que se veían bien y, sobre todo, que también podían darle sabiduría, tomó uno de sus frutos y comío y también le dio a su marido, el cual también comió.

Inmediatamente, sus ojos fueron abiertos y sus espíritus murieron. Ellos vieron que estaban desnudos, y cosieron hojas de higuera juntas para vestirse.

Entonces, cuando oyeron la voz del Señor que se paseaba en el huerto durante la hora fresca del día, Adán y su esposa se escondieron de la presencia de Dios entre los árboles del huerto. Porque ellos confiaron en su propio razonamiento en lugar de las palabras de Dios, murierón espiritualmente y perdieron la comunión con Dios.

Adam wearing fig leaves. Copyrighted.
Adán y Eva vieron que estaban desnudos, así que se cosieron unos delantares de hojas de higuera.

Entonces el Señor Dios llamó a Adán diciendo: “¿Dónde estás?”

Adán respondío: “Oí Tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.”

Entonces Dios le preguntó: “Quién te hizo saber que estabas desnudo? ¿Has comido del único árbol del cual te mandé que no comieras?” Adán respondió: “La mujer que Tú me diste, me dio de esa fruta y yo la comí.”

Y el Señor le dijo a la mujer: “¿Qué es lo que has hecho?” La mujer repondió: “La serpiente me engañó, y yo comí de esa fruta.”

Serpent. Copyrighted.

Entonces el Señor dijo a la serpiente: “Por haber hecho ésto, maldita serás entre todos los animales; sobre tu vientre andarás, y comerás polvo todos los días de tu vida: Y yo pondré enemistad entre ti y la mujer y su descendiente te aplastará la cabeza.”

Eve talking with the Lord. Copyrighted

Esta maldición contra Satanás es donde primero se menciona en el libro de Dios que un dia Él enviaría un Salvador, nacido de una mujer, para vencer a Satanás.

Weeds. Copyrighted.
La tierra te producirá espinos y cardos, y con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra.

A la mujer Dios le dijo: “Yo aumentaré en gran manera tus pesares. El dar a luz te causará dolor; y tu marido te gobernará.”

Y dijo a Adán: “Por cuanto obedeciste a tu esposa y comiste del árbol prohibido, la tierra queda maldita. Desde ahora, todos los días de tu vida, sólo con dificultad podrás obtener de ella tu alimento.

Ella producirá espinas y cardos, y con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra. Te hice del polvo y al polvo regresarás.”

Animal skin coverings. Copyrighted. Dios hizo ropa de pieles de animales para cubrir a Adán y Eva.

Las hojas de higuera no cubrierón la desnudez de Adán Y Eva, así que el Señor Dios hizo vestidos de pieles para cubrir a Adán Y a su mujer. Dios tuvo que matar un animal para darles abrigo a ellos dos. Así pues, el pecado y la muerte entraron al mundo, a través de Adán.

Este método–de cubrir la desobediencia de la humanidad con la muerte de un inocente, fue el plan de Dios, aun antes que Él creara al mundo. Él sabía que la humanidad rechazaría Su dirección y fracazariá al tratar de ser dios de sus propias vidas. Dios le llama a este rechazo “pecado.”

Pero, por el amor de Dios para toda la humanidad, El planificó enviar a un Salvador que moriría para proveer el perdón por los pecados de toda la gente.

Cherubim. Copyrighted.

Así que, el Señor expulsó a Adán y Eva del huerto de Edén, y colocó ángeles, llamados querubines, al oriente del jardín, y una espada de fuego girando en todas direcciones, impidiendo el acceso al Árbol de la Vida.

En el momento que Adán pecó, toda la humanidad estuvo sentenciada a morir. Pero en el plan de Dios, aún hay esperanza.

La familia destruída de Caín y Abel

La Ofrenda de Abel. Copyrighted.

Cuando Eva, la mujer de Adán concibió, tuvo un hijo. Y Eva dijo, “He recibído un varón del Señor.” Y le llamó Caín.

Ella tuvo otro hijo, al que llamó Abel. Este decidió ser un pastor de ovejas, y Caín fue un agricultor. En el tiempo establecido por Dios, Caín trajo, de los frutos de su cosecha, una ofrenda al Señor, pero Abel trajo un cordero. Y al Señor le agradó la ofrenda de Abel, pero el Señor no aceptó a Caín y su ofrenda.

La Ofrenda de Ca�n. Copyrighted.

Caín estaba furioso, y Dios le preguntó, “Caín, ¿por qué estás enojado?” Dios le recordó a Caín que para el sacrificio se requiere la muerte de un animal. Así como las hojas de higuera no cubrierón el pecado de Adán y Eva, una ofrenda sin sangre, de plantas y vegetales, nunca cubriría los pecados.

Dios dijo que el rechazo del sacrificio de un animal demostró la rebelión de Caín, porque no estaba adorando a Dios en la forma que Él había mandado. La Biblia dice que el sacrificio de Abel mostró confianza en las palabras de Dios, pero el sacrificio de Caín, no. En todas las Escrituras Dios nos da a conocer que sin derramamiento de sangre no se obtiene perdón de pecados.

Ca�n matando a Abel. Copyrighted.

Pero Caín aún así se negó a obedecer a Dios y no trajo un animal para sacrificarlo. En cambio, culpó a Abel, su hermano, por el problema y cuando estaban los dos en el campo, Caín atacó a Abel y lo mató.

Ca�n maldito. Copyrighted.
Dios maldijo a Caín por haber matado a su hermano, y Caín se fue de la presencia del Señor.

Entonces el Señor le pregunto a Caín: “¿Dónde está Abel, tu hermano.”

Caín le respondió: “Yo no sé. ¿O es que soy yo el guardián de mi hermano?”

Dios le dijo: “¿Qué es lo que has hecho? Yo oigo la voz de la sange de tu hermano, clamando a Mí, desde la tierra. Desde ahora, maldito serás sobre esa tierra que bebió la sangre de tu hermano que tú mismo derramaste con tus manos.”

Caín se fue de la presencia del Señor. Su rebelión contra Dios fue la causa del primer asesinato y la primera destrucción de familia.

Pero, Dios bendijo a Adán y Eva, y tuvieron muchos otros hijos e hijas.

Fuente:

http://www.proyectosalonhogar.com/Diversos_Temas/La_creacion_de_Dios2.htm

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