Creación vs. Evolución – Una respuesta teológica y pastoral V

Creación vs. Evolución – Una respuesta teológica y pastoral V

Autor:Paulo Arieu

Última fecha de actualización:27-07-2008

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Este artículo consta de 5 partes:


VI Conclusión:   

Podemos concluir con el siguiente comentario, realizado por José Ángel Fernández, en Lupaprotestante,una revista digital española, de contenido teológico evangélico:

Carl Sagan

«La ciencia es humilde y sus métodos también. Quizá algunos científicos no lo sean, pero la ciencia en sí creo que lo es. Hace años Carl Sagan habló acerca de esta mota de polvo en el universo que es la Tierra . La ciencia ha provisto buenas dosis de humildad al ser humano, sacándonos del ombligo del universo en más de una ocasión y mostrando el lugar que ocupamos realmente en el orden de las cosas. No hay muchas disciplinas que dispongan de un método que, practicado de forma adecuada, si de repente aporta resultados que contradicen todos los demás resultados que se han seguido durante siglos, puede que se tarde unos años en aceptar pero tarde o temprano, si dichos resultados se verifican, los antiguos se consideran erróneos y se otorga una posición privilegiada de prioridad a los nuevos. No hay muchas disciplinas que dispongan de tal mecanismo de auto crítica y protección en contra de la arrogancia (y aún así existen científicos arrogantes).»[0]

Algo que considero muy importante, es el hecho de que nuestro “conocimiento” de Dios es limitado. No debemos olvidar el hecho importante de que «Tendemos a atribuir a Dios nuestras formas de conocimiento, es decir, como no conocemos otra cosas que lo que vemos y oímos, lo que hay aquí, no podemos decir exactamente cómo es Dios; San Agustín, que dijo muchas cosas sobre Dios, en un momento dado entendió que Dios era algo así como un océano, y lo que podríamos decir sobre Él se asemejaba a una gota.
Entendemos que Dios es bueno, pero no lo es, como lo es el hombre, Dios es la Bondad personificada. Este argumento no dice lo que hace Dios o lo que pude llegar a hacer, sino más bien que lo que podamos decir de Él, siempre se quedará corto.”

“Y sobre todo sin la intervención directa de algo o alguien ajeno y superior que destine sus intereses en realizar dicha superación.”

Eso no sería una facilidad para comprender nada, sino una explicación irracional que solo puede contentar a quien se conforma con cualquier cosa antes que aceptar que no sabe algo. Es el equivalente a contentarte pensando que los rayos de una tormenta son fruto de la cólera de Thor cuando no comprendes la atmósfera terrestre.

Quizás no alcance todo el rigor científico que se debería requerir, pero entiendo que si bien el concepto de direccionalidad evolutiva no es propiamente científico, sino más bien casi-filosófico, es necesario recurrir a ese concepto para incluso afirmar que el azar y la selección natural son los modos que esa “direccionalidad” opera, y operaron en el hombre para que superase la inteligencia.
Parece notorio que, como dices, el hecho de que comprendamos porqué suceden las cosas no excluye en este caso, la existencia de algo que lo cause. De hecho el concepto que mejor expresa esta idea es el de creación evolutiva. Que la evolución explique cómo aparece la diversidad de especies y de seres animados y orgánicos, y su historial genealógico y filogenético, no excluye que ese proceso sea gobernado, gestionado. Es como las acciones en bolsa. La ganancia o pérdida depende de la pericia del corredor de bolsa, pero que suban o crezcan las acciones y por tanto los beneficios, no depende del corredor. Hay otras leyes y otros factores que limitan y describen las subidas o bajadas. Bueno…
» [1]

«…Por el momento la TE o cualquiera de sus variantes (darvinismo, equilibrio puntualizado, mutaciones de una especia a otra, saltos evolutivos, evolución acumulativa, etc.) seguirá siendo la teoría que la ciencia acepte y con la cual trabaje ya que la ciencia se limita y debe limitarse al ramo de lo natural. Pero las aseveraciones que se hagan de esta teoría deben ser siempre evaluadas con mucho cuidado, especialmente cuando se hagan inferencias que se proyecten del campo natural al campo filosófico, teológico o sobrenatural.»[2]

Se puede apreciar la gran desinformación en nuestras iglesias:respecto de este tema, y realmente es preocupante. En el artículo Hermano mono, el autor expresa su preocupacion sobre esta lamentable situación con estas palabras«No dejamos de leer las mismas frases-tópico repetidas una y otra vez en mensajes de blogs y en artículos de páginas cristianas, o, lo que es peor, en conversaciones entre cristianos que acaban en discusiones sin pies ni cabeza. Si bien es verdad que es muy probable (visto lo visto) que muchas personas cristianas no conozcan realmente en qué consiste la evolución y todas las evidencias que la avalan (y cuando digo evolución me refiero tanto a la evolución dentro de una misma especie como a la evolución entre especies), no deja de ser preocupante que conferencias como estas sirvan únicamente para dar más frases hechas y tópicos baratos a todos aquellos que no tienen el menor interés por investigar y perseguir la verdad sino que prefieren seguir creyendo lo que creen. Es triste que muchos cristianos tengan tanta facilidad para tragar aquello que se les echa en el plato sin saber nada acerca de quién se lo da ni de qué se les da, mientras que sepa exactamente igual que las comidas que están acostumbrados a tomar. Y esto es aún más triste sabiendo que este asunto toca de lleno a uno de los temas fundamentales dentro del Cristianismo (el de la creación de Dios), un tema que necesitamos comenzar a entender cuanto antes desde todos los puntos de vista relevantes.» [3]

La ignorancia.

Nadie está obligado a saberlo todo. Infinidad de datos, de verdades, escapan a nuestro conocimiento ya sea por falta de información; porque casi no leemos; porque vivimos en zonas alejadas de los centros de conocimiento; porque no tuvimos la oportunidad de ir a una escuela a instruirnos; porque nuestra edad nos ha alejado del interés de aprender y aprehender cosas nuevas; porque nuestra salud está antes que cualquier tipo de conocimiento; por falta de costumbre e interés de instruirnos…
En fin, hay varias razones por las que no estamos enterados de un sinfín de hechos que ocurren alrededor de nosotros y que sin embargo, a veces llegan a repercutir en nuestras vidas, en nuestra cultura, en lo que hacemos y hasta en lo que no hacemos  también. Sin embargo, en esta época de avances tecnológicos en
que la información puede llegar a nuestras manos en fracciones de segundos vía Internet, a través de periódicos, revistas, televisión por cable, infinidad de cursos en centros de cultura y esparcimiento, el trato cotidiano con otras personas, nos va dando la oportunidad de informarnos sobre distintas áreas de la
vida humana. Hoy por hoy no hace falta costear un carísimo boleto de barco o avión trasatlántico para conocer las  costumbres de los marroquíes o para saber cuál es la situación de contaminación en China. Sólo tenemos que asomarnos a la televisión, a canales especializados, y la información llegará en forma comprensible y amena a la sala de nuestra casa. Aun así, la ignorancia persiste como un cáncer en el cerebro de algunos individuos. La ignorancia puede darse por los motivos ya enumerados al principio, pero a veces la ignorancia es una pose,  y fingir ser un ignorante es ser verdaderamente un estúpido. En alguna ocasión me comentaron de un individuo que no sabía que había existido un grupo de música popular o de rock llamado The  Beatles. Si uno supiera que el sujeto vivió en una isla los últimos 50 años, su desconocimiento habría sido aceptable. Si hubiera vivido en un pueblo remoto donde la luz eléctrica aún no es conocida, le daríamos el beneficio de la duda, si el individuo de marras fuera una persona sin ningún tipo de instrucción, lo entenderíamos, sin embargo, el sujeto que declaró tal absurdo, era -o decía serlo- un periodista. Hay personas con cierto conocimiento de las cosas y con una cultura general aceptable que de pronto nos sorprenden con estas declaraciones, que lejos de ser ignorancia, son una prueba de absurda petulancia e idiotez. No es que tengamos que saber a fuerza cuál es el perfume que usa Madonna o el número de hijos de Britney Spears; no se trata de que hayamos leído la obra completa de la señora Rowling (la de Harry Potter); no es que  necesitemos saber con qué pie mete los goles Cuauhtémoc Blanco, pero hay cosas que, no estando impedidos, se convierten en referentes de lo que llamamos la cultura popular. Si desconocemos algunas cosas, bueno, compremos por lo menos el periódico y enterémonos de lo que pasa más allá de nuestra  nariz, de la ventana de nuestra casa, y combatamos a la ignorancia, no sin también combatir al fingimiento de  ignorancia, que como ya anotamos, es petulancia, y también idiotez.

 

Notas:

[0] Comentario realizado por Jose,en LupaProtestante, Junio 8th, 2007 at 12:19, http://www.lupaprotestante.com/blogs/textoseideas/?p=147

[1] Francisco Prieto Roselló (director depedaleosymas)http://pedaleosymas.wordpress.com/2008/05/24/%C2%BFque-nos-dice-la-ciencia-actual-sobre-el-origen-del-hombre/

[2] Comentarios y Conclusiones,1,Problemas científicos con la teoría de la evolución de las especies

[3]Hermano mono,

Creación vs. Evolución – Una respuesta teológica y pastoral IV

Creación vs. Evolución – Una respuesta teológica y pastoral IV

Autor:Paulo Arieu

Última fecha de actualización:29-07-2008

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Este artículo consta de 5 partes:


V. Respuesta bíblica y  Pastoral

 

Ok, veamos entonces ¿Cual es la posible solución?:

A mi se me  ocurre que:

1. Por un lado, los docentes no deben meterse con la fe de las personas, cosa que vemos no todos tienen en claro.  Se debe respetar la libertad de conciencia de cada uno y la libertad de elección de su religión o practicas, siempre y cuando esta no viole las leyes de un país ni afecte la salud síquicas o sicológica de un individuo o de la sociedad.

2. Replantearse la interpretación tradicional y literal de los versos claves del génesis, utilizando la teología, la hermenéutica, la exégesis y la ciencia, analizando los textos bíblicos a la luz de los descubrimientos científicos modernos

3. Adoctrinar mejor  a los jóvenes cristianos en este tema, promoviendo el debate entre ellos , dándoles cursos bíblicos.

«La ignorancia mata a los pueblos: es preciso matar a la ignorancia’, dijo José Martí, a finales del siglo XIX.»[0]

«Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; puesto que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. (Os. 4:6)»

A mi me parece que la ciencia bien entendida es tremendamente positiva para el desarrollo humano, y sin ánimo de cerrarme a cualquier debate sobre el tema, me pregunto ¿por qué estarán algunos cerrados al discurso teológico en su ámbito propiamente científico (en sentido aristotélico del concepto)?

Encuentro muchísima gente,cristianos y no cristianos, totalmente cerrados a evaluar o la teoría de la Evolución o la posibilidad real y concreta de una creación divina, y a revisar sus conceptos.

Te recomiendo el artículo Cuánta ignorancia

4. Asegurarnos la experiencia de conversión sincera en cada joven, no presumiendo que porque viene  a la iglesia ya es un discípulo de Jesús.

Para no extenderme en este articulo, te recomiendo reflexionar sobre la experiencia personal del nuevo nacimiento, desarrollada sintéticamante, a modo de reflexión en el artículo: Qué Quiere Decir “Nacer de Nuevo”?

5. Darles apoyo pastoral (teológico y espiritual) a los jóvenes que puedan estar mostrando algún tipo de conflicto con las enseñanzas en la escuela o en la  universidad.

El dicipulado es la mejor herramienta de aprendizaje y conocimiento que todo buen cristiano debe poseer en su bagaje intelectual – espiritual.

«Discípulo (gr.matetes) es un partidario o imitador de su maestro o líder; es alguien que fija su mirada en su maestro para aprender de su doctrina y de su estilo de vida (Jn 8:31; 15:8) es un aprendiz, o sea, uno que constantemente aprende de su maestro, es uno que es llamado por el maestro para ser seguidor del él (Mr 1:20) Discípulo es aquel que primero aprende (venid en pos de mí) para luego será enviado (y haré que seáis pescadores de hombres) Mr 1:17. Discípulo se hace y no es resultado de la casualidad, implica: planificar, crear estrategias, trabajar etc., Hch. 14:21; Mt 28:19 “haced discípulos”. En el discipulado del N.T. la relación correcta es la del discípulo y su Señor y maestro que es el ejemplo de esta relación, esta correspondencia nos dirigirá correctamente a vivir el discipulado con honestidad.

En el Antiguo Testamento, estas marcas se ven claramente cuando los patriarcas aprenden de sus padres la adoración a su Creador mediante el altar, primero Abel en el conocido pasaje junto a su hermano Caín; luego tenemos a Noé y su familia adoraron a Jehová e hicieron un altar Gn 8:18-20, Abraham y su familia ado raron a Dios Gn. 12:5-7, Isaac acampó en Ber­se ba cons truyo su tie nda y también su altar pa ra in vocar el nomb re de Jehová. Gn 26: 24-25. El ejemplo de Moisés con Josué Dt 1:38; 3:28; Nm 27:12-23; Dt 31:3-8, 14-23; es una experiencia ejemplar de discipular a un líder que le había de suceder. Elías y Eliseo, el discípulo que le siguió hasta lo último.

En la Iglesia local es importante tener presente esta labor, porque precisamente de ella se proveerá Dios de misioneros para hacer la obra; también, marcará en el discípulo la semejanza de la vida de Cristo, formándose cada día que vive con el Maestro de maestros (1Jn 2:6). La meta sagrada es poder decir como el Apóstol Pablo: “sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1Co 11:1; Ga 4:19) »[1]

6. Enseñarles a respetar la ciencia, como respetamos a todas las autoridades,pero al mismo tiempo a pensar por si mismos, para no dejarse adoctrinar no solo por sus docentes, ni tampoco por las sectas, ni por los promotores del sexo libre, ni de cada ideología nueva de las que surgen a diario.

Yo creo que la época de las cruzadas se ha terminado.Aunque algunos, por el calibre de sus ataques a la ciencia y a la teoria de la Evolución, parece que no lo ven así.

¡En aquella época, había que conquistar la ciudad santa (Jerusalén) de los musulmanes, y en el camino se mataron unos cuantos sarracenos!

Y ahora, nos querrán empujar a los cristianos a recuperar la “literalidad biblica”, y asi, justiificar nuestra ignorancia de ciencia y de paso matar unos cuantos científicos evolucionistas? total, sobran,no?

Yo paso, no me interesa esta nueva cruzada antidarwiniana.  Darwin se murió, quedaron sus ideas,es verdad, pero se murió. Hay que seguir para adelante, la vida continua, no podemos vivir del pasado,hay que seguir investigando, estudiando, y la ciencia se encargará de ser el verdugo de las teorías equivocadas, y no la cristiandad.Nosotros fuimos llamados a vivir la libertad de Cristo y a ser ejemplo en este mundo, a ser una luz en medio de la oscuridad, pero no me pidan que me pliegue a nuevas cruzadas, porque esto pertenece al pasado, al igual que Darwin pertenecen a un pasado..Yo vivo el presente, y miro para el futuro.Mi única cruzada es predicar pacíficamente el evangelio de Jesús, y como dice la biblia, dad al cesar lo que es del cesar y a Dios lo que es de Dios. hay que aprender a respetar las ideas del otro, por mas que no nos gusten o estemos en desacuerdo.Para eso existen la posibilidad de escribiir libros, dictar conferencias,debatir civilizadamente, etc.

No pienso entrar en una cruzada antievolucionista, prefiero aprender, y tomaré lo bueno y desechare lo malo. Espero que muchos como yo hagan lo mismo y no caigamos en el error de condenar lo que Dios no condena.

Muchos antievolucionistas,junto con el resto de los que piensan como ellos, se creen que representan a ABSOLUTAMENTE TODOS los Cristianos Protestantes (al igual que los Creacionistas Judíos, Musulmanes, Védicos, etc..), cuándo en realidad son una PATÉTICA MINORÍA FANÁTICA.

yo no estoy en contra de los fundamentalistas, al menos en la forma agresiva,aunque yo no lo soy en todo, busco la ortodoxia, mas que el fundamentalismo. Aun asi no me molestan tanto. Lo que si me molesta es que atacan a la ciencia como el quijote de la Mancha hacia con los molinos de viento

Yo comparto con todos. Yo no ataco el fundamentalismo,ni el lietralismo me importa mucho, mientras que no me ataque a mi, que no lo soy.

Yo me he juntado para compartir la fe de Cristo con pentecostales senda antigua, con carismáticos católicos, católicos focolares, católicos tradicionales,pentecostales moderados,bautistas,templo bíblico,etc.
No tengo problemas mientras que no me ataquen, Los fundamentalistas atacan mucho, demasiado, se pasan de largo, se fanatizan en su celo pro la biblia.

Muchos de ellos son bibliólatras, abandonan la. fe en Dios por la fe en la Biblia y eso es un error. Abandonan la interpretación de la biblia por le subjetivismo y le hacen decir al texto bíblico lo que no es.

No pido que estés de acuerdo conmigo, me da lo mismo.No quiero que te golpees, que te estrelles con los científicos,ellos te están hablando bien, debemos razonar, que te demuestren que algo es de una manera, y uno lo aprueba

7. También adoctrinar a los padres si son creyentes,o si asi lo desean, para  que puedan aconsejar y asesorar a sus hijos durante el período escolar.

Como enseñar a un adolescente a guardar la palabra de Dios?

“¿Con que limpiara el joven su camino?,  con guardar tu palabra”. El salmo 119:9  “Con la palabra de Dios”

I.- En la iglesia:

a.- Congregarse es un Mandato:

“No dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre” Hebreos 10:25

Los jóvenes en la congregación  aprenderán a adorar y a alabar a Dios, a dar gracias por todo, a ofrendar, diezmar a  escuchar la predicación para aprender más de Dios.

b.- Actividades en la Iglesia:

Estudios bíblicos, instrucción acerca de la oración, el ayuno, lectura de la palabra, el temor de Dios y la Santidad.

c.- Como deben ser los cultos de los jóvenes:

La biblia no dice que debemos hacer un culto específico para los jóvenes, habla de guardar el domingo, donde va la familia completa. El culto de jóvenes  lo establecieron los pastores para que se sintieran identificados entre si.

Particularmente creo que las actividades como ir a evangelizar, hacer campañas    evangelisticas,  ir a asilos de ancianos,  orfanatos para ayudar y llevar las buenas nuevas de salvación dan mayor fruto que un culto, ya que esta actividad se puede convertir y de hecho así a sido que solo participan algunos jóvenes y se convierte en una rosca y en un show de presentaciones, música rock etc.

d.- La roca: Los estudios bíblicos son los cimentadores de la palabra, pues allí aprenderán profundamente el significado de la escritura, la historia, como fue escrita, quien la escribió, que eventos importantes se registran, el estudio de cada libro es vital para nuestro caminar en este mundo pasajero.

II.En casa:

“Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”. Proverbios 22:6

Es donde  se desarrolla el verdadero trabajo de adoctrinar al adolescente,

-Niñez: si su hijo nació en el evangelio, gloria a Dios, porque allí comienza el aprendizaje de la palabra de Dios en el futuro joven.

-Padres: Si Ud. no era cristiano y sus  hijos no tuvieron esa educación en su infancia, te animo a que reflexiones,medites y reclames la promesa de Dios para tu vida y tus familiares cercanos, que dice “tu y tu casa serán salvos” Hechos 16:30

El joven debe ver un cambio en sus padres, a través de su testimonio ellos entenderán que el evangelio es la verdad. Esto no quiere decir que se convertirán inmediatamente.

Que debe hacer Ud. , papá o mamá?

Viva en  santidad y UD ganara a su hijo. “porque sin santidad nadie vera a Dios” (Hebreos 12:14).

El que vive en santidad agrada a Dios, y si agrada a Dios esta persona recibirá lo que desea.

“Deléitate así mismo en Jehová  y el te concederá las peticiones de tu corazón” Salmo 37:4

8.A la juventud yo les diría que vivan cada momento de su vida y que vivan con ganas porque tenemos la suerte de tener un Dios Creador que nos ha puesto acá para cumplir nuestra misión y que pensemos en las cosas concretas y no nos dejemos llevar por lo que creen otros, como ya explique antes, sino que debemos estar convencidos si realmente esa teoría es real. Además investigar de donde venimos: ya sea en Internet, o en libros, para tener su propio criterio formado y cuando les den trabajos de investigación que no lo hagan por el solo hecho de tener nota sino para que les sirva en la vida ampliando sus conocimientos, sabiendo cómo vivir cada día.

Que vean cada circunstancia como una oportunidad para dar testimonio de la fe cristiana, como un desafio evangelístico,y no como un obstáculo. recordar que dice la Palabra de Dios “Y sabemos que a los que aman a Diostodas las cosas lesayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8:28

No debemos desanimarnos porque un cientifico nos desafía con su tremendo conocimiento y nos dice “No existe Dios”; tu fe es para los ignorantes, etc, todas las cosas que nos pueden decir aquellos que no conocen a Dios.

Debemos recordar que el Señor instruyó a sus discípulos para que predicaran el evangelio.”Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”, Marcos 16:15.

Te recomiendo que leas mi artículo  El testimonio cristiano, Te ayudará a comprender mejor la importancia de predicar con el testimonio, y también te mostrará el concepto que tienen los musulmanes del testimonio.

También te invito a leer LOS PADRES EDUCADORES DE SUS HIJOS

Y también te invito a leer La familia como fundamento de la sociedad

El mejor consejo que  te puedo dar como joven es invitarte a reflexionar en base a  estos pasajes bíblicos:

Eclesiastés 11:9 “Alégrate, joven, en tu adolescencia, y tenga placer tu corazón en los días de tu juventud. Anda según los caminos de tu corazón y según la vista de tus ojos, pero ten presente que por todas estas cosas Dios te traerá a juicio. 10 Quita, pues, de tu corazón la ansiedad, y aleja de tu cuerpo el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.”

Eclesiastés 12:1 “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud: antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: “No tengo en ellos contentamiento”;”

Proverbios 3:1 “Hijo mío, no te olvides de mi instrucción, y guarde tu corazón mis mandamientos; 2 porque abundancia de días y años de vida y bienestar te aumentarán. 3 No se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello. Escríbelas en las tablas de tu corazón, 4 y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. 5 Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas.”

Proverbios 1:7 “El temor de Jehová es el principio del conocimiento; los insensatos desprecian la sabiduría y la disciplina. Advertencia contra la codicia 8 Escucha, hijo mío, la disciplina de tu padre, y no abandones la instrucción de tu madre; 9 porque diadema de gracia serán a tu cabeza y collares a tu cuello. 10 Hijo mío, si los pecadores te quisieran persuadir, no lo consientas. 11 Si te dicen: “Ven con nosotros; estemos al acecho para derramar sangre y embosquemos sin motivo a los inocentes;”

Proverbios 4:1 “Oíd, hijos, la enseñanza de un padre; estad atentos para adquirir entendimiento. 2 No abandonéis mi instrucción, porque yo os doy buena enseñanza. 3 Pues yo también fui hijo de mi padre, tierno y singular delante de mi madre. 4 Y él me enseñaba y me decía: “Retenga tu corazón mis palabras; guarda mis mandamientos y vivirás.” 14 No entres en el sendero de los impíos, ni pongas tu pie en el camino de los malos. 15 Evítalo; no pases por él. Apártate de él; pasa de largo.”

Proverbios 6:20 “Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no abandones la instrucción de tu madre. 21 Atalos siempre a tu corazón, y enlázalos en tu cuello. 22 Te guiarán cuando camines; te guardarán cuando te acuestes, y hablarán contigo cuando te despiertes. 23 Porque el mandamiento es antorcha, y la instrucción es luz. Y las reprensiones de la disciplina son camino de vida. 24 Te guardarán de la mala mujer, de la suavidad de lengua de la extraña.”

Proverbios 13:18 “Pobreza y vergüenza tendrá el que desprecia la disciplina, pero el que acepta la reprensión logrará honra.”

Proverbios 15:31 “El oído que atiende a la reprensión de la vida vivirá entre los sabios. 32 El que tiene en poco la disciplina menosprecia su vida, pero el que acepta la reprensión adquiere entendimiento.”

1 Corintios 15:58 “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro arduo trabajo en el Señor no es en vano.”

Efesios 6:10 “Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis hacer frente a las intrigas del diablo;”

Génesis 39:6 “La mujer de Potifar calumnia a José era de bella presencia y de hermoso semblante. 7 Y sucedió después de estas cosas, que la mujer de su señor puso sus ojos en José y le dijo: _Acuéstate conmigo. 8 El rehusó y dijo a la mujer de su señor: _He aquí que mi señor, teniéndome a mí, no se preocupa de nada de cuanto hay en la casa. Ha puesto en mis manos todo cuanto tiene. 9 No hay otro superior a mí en esta casa; y ninguna cosa se ha reservado, sino a ti, porque eres su mujer. ¿Cómo, pues, haría yo esta gran maldad y pecaría contra Dios?”

Daniel 1:8 “Pero Daniel se propuso en su corazón no contaminarse con la ración de la comida del rey ni con el vino que éste bebía. Pidió, por tanto, al jefe de los funcionarios que no fuera obligado a contaminarse. 9 Dios concedió a Daniel que se ganara el afecto y la buena voluntad del jefe de los funcionarios,”

Daniel 3:16 “Sadrac, Mesac y Abed_nego respondieron y dijeron al rey: _Oh Nabucodonosor, no necesitamos nosotros responderte sobre esto. 17 Si es así, nuestro Dios, a quien rendimos culto, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18 Y si no, que sea de tu conocimiento, oh rey, que no hemos de rendir culto a tu dios ni tampoco hemos de dar homenaje a la estatua que has levantado.”

Éxodo 20:12 “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se prolonguen sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.”

Efesios 6:1 “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. 2 Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa) 3 para que te vaya bien y vivas largo tiempo sobre la tierra.”

2 Timoteo 2:22 “Huye, pues, de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz con los que de corazón puro invocan al Señor.”

También te recomiendo este artículo: Mi proyecto de vida

9. Mantener un enfoque cristiano de la ciencia. ¿Como se entiende esto?

Esto, no significa hacer ciencia cristiana, lo que no es válido. «El enfoque cristiano de la ciencia introduce un elemento en el pensamiento científico que está más allá de la discusión y la crítica científica. Nunca hay que olvidar esto. Este elemento consiste en la fe bíblica con un contenido real, con una seguridad real y un mandato real que proviene de fuera del hombre e incluso más allá del propio orden creado. Es algo dado. La confianza y la completa dependencia constituyen el corazón de esta fe. En este sentido de la fe, el cristiano que se dedica a la ciencia está sin defensa desde un punto de vista científico. Tiene que soportar el reproche de que, en ese sentido, es dogmático, no abierto a la duda, y no al nivel de la “dignidad humana” en su autonomía, cerrado a la discusión y a la investigación. Tan sólo puede responder: “Creo.” Aunque el cristiano puede argumentar que sus críticos también actúan sobre la base de unas creencias apriorísticas en la ciencia, este argumento no justifica su postura. Dios es el juez de su fe, y  sólo la fe puede informar al hombre acerca del juicio de Dios. Por consiguiente hay que admitir el reproche de que tenemos, en el campo científico, una dependencia en otra cosa; no hay otra alternativa.
Pero esta fe nos enseña que esa ciencia que está limitada por In fe, puede andar el sendero de la vida (que para la ciencia es eI sendero de la verdad). Sin esta fe el pensamiento científico se hará inevitablemente decadente y seguirá el camino de la muerte, del error.
Huelga decir que la ciencia no es fe. La ciencia tiene su propio carácter y método. Lo único que afirmamos es que la ciencia nunca avanza sin una fe, y nunca debería avanzar sin la fe cristiana. La ciencia siempre está guiada e inspirada por el creer. El científico cristiano debe escuchar y pedir a su Padre celestial que le guíe en su tarea científica. El resultado dependerá de la bendición de Dios. He aquí el punto crucial: confesar con fe que en lo científico dependemos de Dios y estamos en su presencia; o sea, que somos seres religiosos. Pero nunca intentemos comprender esta relación científicamente. No sólo será en vano, sino que además se perderá la fe. Más adelante examinaremos las consecuencias de esta postura. Pero aun en el caso de que esa fe no asegurara el éxito científico, e incluso si una ciencia sin Dios alcanzara mejores resultados, la verdad de nuestra fe no se ve afectada por ello. También en lo científico vivimos por  la mano de Dios, y no existe otro camino fuera de servirle con nuestro conocimiento. Esto es a la vez un mandato y una bendición. Nos indica el camino para la liberación de la ciencia. Únicamente de ese modo seremos libres de una esclavitud idolátrica a la ciencia, impuesta desde hace tiempo por el ídolo de la neutralidad. El ejercicio de la ciencia sobre presupuestos cristianos no será fácil; quizá más difícil aún que cuando se está en el molde de la neutralidad. Deberemos preguntarnos: ¿Cuál es la función de la Escritura en la ciencia?   Examinemos brevemente esta cuestión. La Biblia no es un libro de ciencia, y por consiguiente no nos proporciona conocimiento científico. Pero, por otra parte, la ciencia no tiene competencia ni derecho para determinar qué cosas de la Biblia son verdad y cuáles no. La ciencia no está por encima, y ni siquiera al mismo nivel de la Biblia, sino que está por debajo de su autoridad. La Biblia se autodemuestra como verdadera, y el Espíritu Santo nos guía a esta verdad cuando tenemos fe. Pero ¿cuál es el papel de la Biblia en la ciencia?  La relación diaria con Dios a través la Biblia, Su Palabra, y la oración, produce una actitud bíblica y una conducta de vida. Esto determinará nuestra vocación en la ciencia. De este modo adquiriremos una percepción y conocimiento de un modelo de realidad que es apropiado e indispensable para la ciencia
[1]

¿Porque considero a título personal la importancia de mantener un enfoque cristiano de la ciencia en oposición a un enoque neutral, o ateo, o de otra cosmovisión religiosa,cualquiera sea su nombre (budista,islámica, hinduísta,panteísta,etc)?

La respuesta la encuentro en un libro de un teólogo protestante de nacionalidad francés, el dr. Francis Schaffer, quien ya falleció,quien cita a Alfred Noth Witehead,quien dijo así:«El cristianismo produjo la ciancia moderna porque aportó un contexto en el que los primeros científicos tales como Galileo,Copérnico y Francis Bacon tenían motivos para creer que el mundo podía ser comprendido por medio de la razón, puesto que había sido creado por un Dios razonable.Por tanto no se sorprendían de que el hombre, por medio de su razón, pudiera encontrar el orden en el universo.»[2]

«  …también encontramos en el libro de Rañada un párrafo que sorprende por su visión profundamente teísta: “Filosofía griega, teología medieval y revolución científica” (página 61). Aquí se insiste en la influencia de la filosofía griega y la teología medieval en el nacimiento de la ciencia moderna. La filosofía griega había insistido en la armonía del mundo, y la teología medieval en la existencia de un Dios creador y racional. Estas interpretaciones de la ciencia están iluminadas por una filosofía que admite la existencia de Dios y el hecho de la creación por un ser inteligente que impone leyes universales a sus creaturas»[3]

John M. Templeton  

Her Majesty Queen Elizabeth II greets John M. Templeton

También un hombre como Sir John Templeton, quien fuera en vida el fundador de la Fundación John Templeton«creía que la ciencia del S. XXI ayudará a entender a Dios»[4]

Sir John Templeton,  norteamericano, nacionalizado británico, quien falleció la semana pasada, a la edad de 95 años, como consecuencia de una neumonía, creía que «poco se podía saber de Dios a partir de la Biblia, pero la ciencia del siglo XXI podría revitalizar este conocimiento.»[5]

John Templeton fue un gran hombre de negocios, pionero en inversiones financieras, que al mismo tiempo mostró siempre un gran interés por el conocimiento. De hecho, el lema que creó para su fundación fue “Qué poco sabemos, qué gran deseo de aprender”.

«Nacido en Tenessee», Estados Unidos, «amasó una enorme fortuna y donó cientos de millones de dólares al fomento de la comprensión de lo que él llamaba las “realidades espirituales”.[6]

«Templeton, que fue presbiteriano», señalaba que «se podía conocer relativamente poco de Dios a través de las escrituras y de la teología actual, pero que “las revelaciones científicas podrían convertirse en una mina de oro para la revitalización de la religión en el siglo XXI”. »[7]

«Inevitablemente, el altruismo de John Templeton generó siempre controversia. Los críticos señalaban que sus “realidades espirituales” suponían de por sí una contradicción, dada la supuesta incompatibilidad entre ciencia y Dios.

Para muchos, la idea de “progreso” en la religión resultaba extraña, al igual que la cesión de ayudas para “descubrimientos” en este campo. Pero John Templeton no se rindió y su Fundación se dedicó a promover la aplicación de la metodología científica al estudio de temas religiosos.

La física teórica, la biología evolutiva y las ciencias cognitivas se aplicaron a este objetivo. Así, por ejemplo, la Fundación promovió un estudio de coste multimillonario acerca del perdón o un estudio de dos años de duración destinado a demostrar el efecto de la oración en 600 pacientes que habían sido sometidos a cirugía.

Fundación John Templeton   

Fundación John Templeton

Y, aunque los críticos siguieron manteniendo que la reconciliación entre ciencia y religión no era posible, y que estos estudios eran ingenuos y estaban motivados sólo por el deseo de situar a las creencias religiosas al mismo nivel que el conocimiento científico, otros pensadores defendieron la intención de la fundación, señalando que la ciencia no debía tener el monopolio sobre la verdad, y que ciencia y religión podían cooperar de manera productiva.»[8]

Quiero aclararte que el Señor, no es un ser acientífico: «Hay dos posiciones filosóficas opuestas y fundamentales en lo que concierne al universo: el naturalismo y el sobrenaturalismo. El naturalista supone que el universo es estrictamente material, en tanto que el sobrenaturalista dice que hay dos tipos de objetos en el universo: los naturales o materiales y los sobrenaturales. Estos dos puntos de vista se aceptan como supuestos (que se aceptan o rechazan por fe). Pero cuando se acepta una de las posiciones, también se deben aceptar ciertas conclusiones. El naturalista, por ejemplo, supone que los milagros no son posibles. Todas las cosas del mundo del naturalista deben tener una explicación fundada en las leyes naturales, lo cual incluye también la tierra, la vida y las emociones.

El sobrenaturalista debe aceptar la posibilidad de los milagros, pues cree en la existencia de algo diferente a la materia; con frecuencia, el sobrenaturalista supone que ese “algo” es un ser sobrenatural. Su mundo puede incluir cosas que no se explican a base de la materia solamente. Su Dios, por estar fuera del universo material, puede cambiar las leyes naturales, pues El las hizo.

La ciencia, que es el estudio del mundo material, siempre busca el orden y las leyes del universo; por eso no sería conveniente que Dios cambiara las leyes naturales cada vez que el científico entrara en su laboratorio. Si Dios lo hiciera así, nunca habría orden en el universo. Así que la ciencia supone que Dios, o bien no existe, o no cambia caprichosamente las leyes naturales. La experiencia nos dice que Dios no interfiere a menudo con las leyes naturales. Pero, ¿puede la experiencia probar que Dios nunca interfiere en la naturaleza, o que no existe?

Como se puede ver, la ciencia debe suponer que Dios es poco importante en el funcionamiento cotidiano del universo antes de afirmar que hay orden en el cosmos. Algunos científicos alegan que las leyes naturales siempre se cumplen; por consiguiente, esta constancia prueba que el mundo no necesita de Dios. Los filósofos llaman tautología a este tipo de argumento. Suponen que Dios no participa en el universo y entonces, como aceptan la premisa, llegan a la conclusión de que ésta es cierta.

La ciencia no puede probar que Dios sea poco importante para el universo. ¿Cómo puede serlo, si fue El quien estableció las leyes de la física? Si Dios no existiera entonces sí que sería irrelevante. Pero toda posición u opinión se acepta por fe y, por lo tanto, la ciencia no tiene derecho a lapidar al que cree en Dios, ya que el científico lo que hace es sencillamente creer en algo diferente.» [9]

Ver Historia del pensamiento Científico

10.Los errores de la  ciencia se refutan con las verdades y los nuevos descubrimientos de la ciencia y no con la biblia.

Los errores de la ciencia, cuando son descubiertos y demostrados correctamente, se combaten con la ciencia,no con la biblia porque la biblia no es un libro de ciencia,sino de “revelación”, no fue escrita para enfrentar la ciencia, podes estar en desacuerdo con la falta de moral de los científicos,si,claro que si,y contestar o afirmarte en los principios éticos y morales de la biblia, si,pero no el conocimiento correcto y ya demostrado y aceptado por  la amplia mayoría de los científicos.

Podemos exhortar acerca de la incredulidad de algunos científicos con la biblia diciéndoles que Dios existe y exhortándolos a que busquen a Dios;  y para hacer esto correctamente podemos y debemos hacerlo con la Biblia,si, claro que si, para eso Dios reveló su palabra, pero debemos entender que no nos dio su Palabra para atacar el conocimiento de la ciencia.

Si es válido por profundas convicciones teológicas oponernos a algún concepto científico por ser totalmente disparatado o denigrante al ser humano. Puedo referir un caso, citado por Francis Schaeffer:  «Ejemplo claro es el de Edmundo Leach, que dio las conferencias de Reith, en Inglaterra, hombre brillante, el antropólogo más sobresaliente de la Universidad de Cambridge. Leach ha manifestado  en  The New  York Review  of Books (3 febrero 1966) que en el pasado había dos teorías sobre la evolución. La más predominante de ellas, que ha pervivido a través de los años, es que el proceso evolutivo comenzó en algún lugar, y por tanto todas las  razas  humanas provienen  de  un  tronco común. La segunda teoría, que en otros tiempos fue tan fuerte como la primera, pero en un lapso de años se ha debilitado y en la actualidad se oye muy poco, es que la evolución comenzó en puntos diferentes, muy distantes entre sí no sólo en la ubicación geográfica, sino también en el tiempo. Según esta teoría es más elevada la raza que lleva más tiempo evolucionando.

Leach decía en el artículo que estamos citando que la última vez que esta segunda teoría de la evolución múltiple fue propuesta, el hombre que se levantó a rebatirla fue el presidente de La Universidad de Princeton, un cristiano. Y él la rechazaba por razones teológicas. Leach declara que él no está en contra de esta segunda teoría evolutiva por la misma, razón, sino porque si se mantiene este punto de vista, se tiende a  acentuar una actitud racista, que una  raza es superior a otra. Por este motivo, de la objetividad científica, elige Leach la otra teoría sobre la evolución.»[10]

El problema mas grande que tenemos con la ciencia entiendo yo que es el humanismo,la filosofía que está detrás de la ciencia y que los mueve a los científicos a poner su fe en la ciencia o en el progreso y no en Dios,transformando el conocimiento o la fe en el progreso o la fe en la ciencia ¡en un ídolo!. Pero no podes criticar las verdades que la ciencia descubre y fundamenta debidamente, o por lo menos ser mas prudente. dando lugar a que es posible que nos equivoquemos en lo que interpretamos.

Algo muy importante que debemos entender. Los científicos están investigando y descubriendo el proceso de la creación, mediante un proceso de ingeniera inversa. O sea, están yendo para atrás en la historia, tratando de entender como fueron hechas las cosas. Los procesos físicos que se produjeron en la gestación y desarrollo de estos eventos creativos.

Nosotros partimos del principio de la creación (el Génesis) hacia el dia de hoy, hacia lo que vemos, y es por eso que no nos entendemos con la ciencia, porque vamos en sentido contrario.

Ellos retroceden en la reproducción de los procesos, desarmándolos, para entender como funcionaron físicamente, como si reprodujeran lentamente un video, en cámara lenta hacia atrás y se detuvieran en cada fotograma (bloque de imagen de video), y lo analizaran y lo estudiaran hasta entender como fue que sucedió.

Nosotros solo conocemos el principio espiritual que operó detrás de los procesos fiscos, los que dieron lugar a que se produjeran, y sabemos que fue la palabra de Dios, lo que creó todo, Dios obró mediante su palabra, decretando que las cosas vinieran a la vida. Esto, los científicos no lo ven,porque es transparente a los ojos de ellos, porque Dios, en su esencia, es invisible a los ojos de los hombres, por su condición espiritual. Solo los ojos de la fe “ven a Dios”, y en Cristo Jesús es como Dios alcanza el clímax de su revelación a la humanidad, al hacerse hombre.(Jesús es la imagen visible del Dios invisible)

Al analizar y desarmar estos procesos creativos, descubren leyes y principios físicos, que fueron los que se fueron dando a medida que las cosas fueron siendo hechas.

«El teólogo tomó prestado el título de un aguafuerte del pintor Francisco de Goya y aseguró que “el hombre que no sitúa a Dios, al Creador, en su justo lugar, puede incurrir en un nefando sueño de la razón que produce muchísimos monstruos”. Según Domínguez, la creación divina del Universo encaja “magníficamente” con la Teoría de la Evolución de Darwin y “lo que no encaja es la evolución sin la creación”. “La evolución muestra al Dios Creador mismo”, concluyó.» [11]

Sin embargo, el hecho de aceptar como válida la creación, no nos debe hacer ingenuos ante el avance de la ciencia y su superioridad ante los relatos míticos creacionistas de las culturas.

«El mitólogo Claude Levi-Strauss defendía que la función de las mitologías era proporcionar una solución imaginaria a los problemas del mundo real. Las visualizaciones científicas modernas también ofrecen este tipo de soluciones. Los científicos observan el mundo natural y sus fenómenos, tales como el comportamiento de las tormentas, y crean modelos matemáticos en los que se basan las supercomputadoras para describir y hacer pronósticos de dichos fenómenos naturales. He ahí la razón que hace a la ciencia mucho mejor que otras historias: sus modelos lógico-matemáticos y su capacidad de hacer pronósticos de sucesos futuros[12]

Mito: W.D. aclara que nuestra idea moderna sobre que es algo falso “no es válida” [13]

El Webster New Collegiate Dictionary lo define como “un relato casi siempre tradicional, de acontecimientos ostensiblemente históricos que sirve para desplegar parte de la cosmovisión que tiene un pueblo”  [14]

W.D. explica que «en un sentido amplio, el mito expresa la comprensión de la realidad  de un pueblo» [15]

El mito «expresa la fuerza de la realidad experimentada comúnmente» [16]

«No debemos suponer que los mitos hebraicos son solo leyendas, en el sentido de que no fueron reales. El enfoque del A.T. sobre su importancia tiene como finalidad aprovecharse de esos sucesos, en lugar de negarlos.

Seguramente que si los escritores bíblicos hubiesen conocido la magnitud del universo, hubiera sido una prueba todavía amor del poder y la voluntad de Jehová » [17]

A los occidentales, por la secularización de nuestra cultura, nos resulta difícil creer como es posible que haya un proceso real y secular de la naturaleza en el que Dios participa también de modo activo.

«Esto solo puede ser un reflejo de nuestro modo equivocado de ver a Dios y a fin de cuentas, puede resultar que refleja mal también la realidad de la naturaleza.»[18]

J. Christoph Arnold, escribe «En el primer capítulo de la historia de la creación, leemos que Dios creó a la humanidad – tanto varón como hembra – a su propia imagen, y que Él los bendijo y les mandó que fueran fructíferos y que cuidaran la tierra. Desde un principio, Dios se muestra como el Creador que «vio todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera». Aquí, al principio de la Biblia, Dios nos revela su corazón. J. C. Arnold, en un libro electrónico titulado Un llamado a la pureza”,  reflexiona así::«Aquí descubrimos el plan de Dios para nuestras vidas. Muchos, si no la mayoría, de los cristianos del siglo veinte desechan la historia de la creación, considerándola un mito. Otros insisten que sólo es válida la interpretación más estricta y más literal de Génesis. Yo simplemente tengo reverencia por la palabra de la Biblia tal como es. Por una parte, no consideraría desechar con argumentos ninguna parte de las Sagradas Escrituras. Por otra parte, creo que los científicos tienen razón al advertirnos que la Biblia no se debe tomar demasiado literalmente. Según dice San Pedro: “Para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” (2 Pedro 3.8).» [19]

El Dr.C.I.Scofield, director de “Nueva Biblia de Estudio Scofield”, comenta que «Algunos teólogos, negando que los eventos registrados en los primeros capítulos de Génesis hayan sido reales, pero al mismo tiempo reconociendo su valor religioso, llaman “mitos” a relatos tales como el Edén y la caída. Con “mito” no quieren decir una mera leyenda sino un relato “suprahistórico” que imparte enseñanza espiritual de un valor permanente. Sin embargo, la historicidad de la crónica de Génesis está tan relacionada con la autoridad de Cristo que no puede ser asignada a una categoría mítica sin impugnar al mismo tiempo la perfección del conocimiento de Cristo.»[20]

Yo sigo creyendo que Dios creó al hombre. La Biblia es clara. No solamente lo dice el autor de Génesis,sino que también dos libros del Nuevo Testamento, registran las palabras del Señor Jesús; podría ser confuso el pasaje del Génesis, muchos dudan de estos pasajes; ok, aceptamos sus dudas, ya que son textos muy antiguos, y además, escritos en hebreo antiguo; pero ya dudar de las palabra de Jesús, en los autores inspirados del Nuevo Testamento, y encima no es uno el que hizo uso  de esta expresión, sino que son dos los  autores que así lo afirman y ponen en boca de Jesús, estas mismas palabras.

Mateo, lo debe haber escuchado de boca del Señor Jesús directamente, ya que era discípulo del Señor; y Marcos, seguramente le oyó decir esto a Pedro, ya que seguramente Pedro fue quien el ayudó  a escribir a Marcos este libro.

Gen 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Mat 19:4 “Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo”

Mar. 10:6 ” pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios.”

El Dr.C.I.Scofield,comenta que «El hombre fue creado,no fue producto de la evolución. Esto está declarado de los animales no tiene conciencia de Diosen forma expresa, y la declaración está confirmada por Cristo.También está confirmada por la diferencia abismal entre el hombre y el animal;el mas elevado de los animales no tiene conciencias de Dios»[21]

Creo que el hecho de que Dios no puede ser analizado por las ciencias naturales, si puede ser analizado mediante el estudio de la persona de Jesús. Creo que en esto la ciencia ha fallado, al olvidare las palabras de Jesús: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. Si me hubierais conocido, también hubierais conocido a mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo dices tú: ‘Muéstranos al Padre’?” (Juan 14:6-9)

Te recomiendo el artículo ¿Dijo Jesús alguna vez ser Dios?. Este artículo, te permtirá entender mejor la deidad de Jesús,un tema complicado y profundamente teológico, que por razones de espacio,no puedo tratar acá.

También creo que puede ser muy interesante el libro `El Maestro de maestros´, en el cual un conocido psiquiatra analiza la inteligencia de Jesús. En este libro, su autor, dice la ciencia cometió un grave error al no analizar la persona de Jesús. «“El lector necesita saber que en este libro no defiendo ninguna religión ni hago un estudio teológico”, dice el autor. “Lo que quiero demostrar es que la ciencia cometió un error dramático al no estudiar la intrigante, misteriosa y fascinante personalidad de Jesucristo”.»[22]

Notas:

[0] Jose Martí, citado en http://jolimu.wordpress.com/2008/07/05/nuestros-tatarapitecus-fueron-olimpicos/

[1]

[2] Dr. H.van Riessen, “Enfoque cristiano de la ciencia” ,p.63-64, Edit. Asociación cultural de Estudios de la Literatura Reformada,2a edic. 1990,Barcelona,España

[3] dr. Francis Schaeffer,La iglesia al final del siglo XX,p.122,ediciones evangélicas europeas, Barcelona, 1973

[4] La ciencia y muchas formas de la religión son perfectamente compatibles

[5] Muere el creador de la Fundación Templeton

[6] Ibid

[7] Ibid

[8] Ibid

[9] Ibid

[10] Josh McDowell Don Stewart, Razones, ¿Tiene sentido la fe cristiana para el hombre de hoy?,pp.174-175,edit. Vida

[11] La iglesia al final del siglo XX,op. cit.,p.122-123

[12] Purposeful Designer. George Ellis & Stephen Hawking. The large scale structure of space-time

[13] http://cienciaeindependencia.blogspot.com/2007/07/mitos-de-la-creacin-del-universo.html, citado en Mitos de la creación del Universo

[14] Willia, Dyrness,Temas de la Teología del Antiguo Testamento,edt. Vida, pág. 53,1989,Miami,E.U

[15] Webster New Collegiate Dictionary (1973), citado en Temas de la Teología del Antiguo Testamento, op. cit.,p.

[16] Childs,Brevard S.Mytos y Realidades en el Antiguo Testamento,Londres,SMC,1960,p. 17-21, citado en Temas de la Teología del Antiguo Testamento,op.cit.,p

[17] Temas de la Teología del Antiguo Testamento,op. cit. p. 53

[18] McKenzie, Jhon,Teología del Antiguo Testamento,New York,Doubleday,1976,203, citado en Temas de la Teología del Antiguo Testamento, op. cit.,p.

[19] Temas de la Teología del Antiguo Testamento, op. cit.,pag 58,

[20] J. Christoph Arnold,  Un llamado a la pureza (Prólogo de la Madre Teresa),“Copyright 2007 por Plough Publishing House. Usado con permiso.” Verhttp://evangelicosyteologiagay.wordpress.com/2008/07/17/sex-god-and-marriage/

[21] Dr.C.I.Scofield, Nueva Biblia de Estudio Scofield, Versión ampliada RV 1960,Pentateuco,pag.1

[22] Nueva Biblia de Estudio Scofield,op. cit., nota Nº 4 de pie de página Nº 2

[23] El Maestro de maestros´: un conocido psiquiatra analiza la inteligencia de Jesús

Creación vs. Evolución – Una respuesta teológica y pastoral III

Creación vs. Evolución – Una respuesta teológica y pastoral III

Autor:Paulo Arieu

Última fecha de actualización:31-07-2008

Este artículo consta de 5 partes:

decargar (creacion-vs-evolucion-una-respuesta-teologica-y-pastoral-iii.pdf)

 


IV. La evolución es satanizada por los cristianos fundamentalista
Este es una breve explicación de un artículo que encontré en internet, y que me pareció adecuado explicarlo, ya que solamente los cristianos de corte carismático -pentecostal podrían llegar a entenderlo como estaba redactado. Y además, porque si bien lo entiendo al autor del artículo no estoy de acuerdo en la manera en que se escribió el artículo, entiendo yo que estaba parcializado, sectarizado, al ver la ciencia como un demonio o un instrumento en las manos de Satanás, cuando no es así. 

 

Los autores de este artículo, se expresan en un breve artículo redactado mas abajo, en contra de la Teoría de la Evolución, mas bien satanizándola, alertando acerca “de los peligros espirituales inherentes en la doctrina de la evolución”

Dice “Hace décadas que los cristianos comenzamos esta lucha en contra de los esfuerzos evolutivos, y hemos hecho grandes progresos en esta lucha noble”.

Yo quisiera que el autor de este artículo me explique un poco ¡que progresos han hecho!, si la teoría de la evolución por si sola no habla ni de la creación, ni de Dios, ni nada parecido. Solamente explica científicamente la evolución biológica de las diversas especies hasta el dia de hoy.¿Que avances han hecho en esta supuesta lucha? ¡Embarrar mas la cancha de juego!

«La historia de la teoría de la evolución no es una simple enumeración de explicaciones científicas. Existe en primer lugar una lucha entre dos concepciones del mundo. Para algunos, admitir la transformación de las especies significaba la destrucción de todas sus creencias. Los partidarios de la lectura de la Biblia al pie de la letra se empeñan, aún hoy en día, en negar la evolución, y tienen todavía cierto poder para imponer sus ideas en ciertos países. En los EEUU, por ejemplo, la batalla contra la evolución cobró grandes proporciones en los años veinte (el llamado “juicio del mono”). En 1924, la cámara de representantes de Tenessee aprobaba, por unanimidad, una ley que proclama:“En la Universidad o escuela normal o cualquier escuela pública financiada entera o parcialmente con fondos del Estado, queda prohibido enseñar una teoría que niegue la historia de la creación divina del hombre, tal como la enseña la Biblia, y propagar en su lugar que el hombre desciende de un orden inferior de animales”.

Actualmente, en Arkansas, Florida y Texas la doctrina creacionista ha sido incluida en los programas escolares. En California no se puede enseñar la teoría de la evolución a título de teoría científica, sino como mera teoría no probada. Ronald Reagan, en 1980, durante su campaña presidencial, decía: si se enseña evolución en las escuelas públicas, entonces habrá que enseñar también la historia bíblica de la creación.»[0]

El dr. Manuel Carmona escribió al respecto en su blog,un artícul ocomentando este suceso:

Es verdad que en algunos colegios en Estados Unidos han logrado que se explique el “Diseño inteligente”

Ver - El Creacionismo o Diseño Inteligente se impartirá en los institutos estadounidenses.

También en Brasil en educación hay algunas noticias

«El día 30 de mayo, el diario “El Estado de San Pablo”, en la pagina A11, menciona el asunto del Creacionismo y el Evolucionismo.  El tema surgió porque la Gobernadora del Estado de Río de Janeiro, Rosinha Matheus, instituyó aulas de enseñanza religiosa separadas por credos.»[1]

Ver Gobernadora del Estado Brasileño de Río de Janeiro, instituyo el Creacionismo en las aulas.

«En el estado de Luisiana (EEUU) se acaba de firmar la Ley de Educación en Ciencias. Esta ley, en virtud de la libertad académica que deben poseer los profesores, permite y promueve la ampliación del material didáctico que reciben los alumnos, algo que, en principio, debería ser enriquecedor. Sin embargo, esta ampliación de material puede realizarse con textos no oficiales. Y aquí es donde está el truco, porque eso incluye material creacionista, tal y como advierte Barbara Forrest, profesora de Filosofía en la Universidad del Estado de Luisiana:

El lenguaje de la propuesta aprobada cita la evolución junto al calentamiento global, el origen de la vida y la clonación para generar un debate abierto y objetivo; pero es un intento de tergiversar la evolución para presentarla como una controversia científica.

Esta misma ley ya ha sido propuesta en otros 5 estados: Florida, Missouri, Carolina del Sur, Alabama y Michigan. En los 4 primeros dicha ley ya ha sido desestimada, pero en Michigan aún siguen peleando para que sea aprobada.

Hace poco pudimos ver como se aprobaba una sentencia en el estado de Texas, que prohibía enseñar el creacionismo (véase esteartículo). Y sin embargo, ahora nos encontramos con una ley que permite, de forma subrepticia, la enseñanza del susodicho creacionismo en clase de ciencias. Parece que esta lucha dista bastante de acabar. Lo más peligroso es que, por lo que se ve, los creacionistas van afinando los métodos para colarse a toda costa en clase de ciencias. Con esta ley ya aprobada, el siguiente paso será conseguir profesores dispuestos a introducir en sus clases “material suplementario” acerca del creacionismo, cosa que no veo excesivamente complicada… ¿Cúal será la siguiente treta que utilicen? ¿Lograrán “exportar” todo esto a Europa?»[2]

Tambien han llegado a Europa:”El debate sobre la enseñanza en la escuela del llamado creacionismo o diseño inteligente, que rechaza a Darwin y su teoría de la evolución, ha llegado, aunque sea tímidamente, a Europa.“[3] Ver Creacionismo en el Parlamento Europeo

El debate entre creacionistas y evolucionistas

La imagen en la parte superior ilustra muy bien lo que es el debate entre creacionistas y evolucionistas. «No sólo es válida, como en este dibujo muestra, para el debate entre creyentes/ateos, sino también para el debate creacionistas/evolucionistas, ya que los primeros se amparan en criterios religiosos para atacar a las segundos.

Esta imagen dice:

1: Estúpido ciego, rata, pervertido, blasfemos,…. varios insultos más
2: Hey, hey,hay que tener un poco de respeto.
»[4]

Yo particularmente creo que el peligro no está dado en los argumentos de la llamada Teoría de la Evolución, sino en el uso y abuso que se ha hecho de esta teoría, que muchos lo han utilizado como argumento para apoyar el ateísmo-agnosticismo, y desprestigiar las escrituras.

El ministerio ApologeticPress.org, dice”Aunque, muchos todavía se encuentran a sí mismos desarmados para la guerra espiritual en contra de la evolución.”.

Esto es una verdad parcial; si es verdad que lamentablemente, muchos cristianos se encuentran totalmente indefensos, pero es ante el adoctrinamiento del evolucionismo o cientificismo, y de la prédica constante de los evolucionistas ateos que atacan la fe de los cristianos, diciendo que Dios no existe, que como Dios no se puede comprobar científicamente, no tiene sentido hablar de Dios, ya que no es racional creer en Dios.

Lo que no es verdad que la ciencia bien enseñada les afecte, o que se encuentren sin defensas, si esta no va acompañada de una dialéctica materialista y atea. La ciencia no es enemiga del hombre; estudiar ciencia es parte del saber humano y ayuda a la formación del individuo.

Eso por un lado; y por otro lado,  tenemos la interpretación literalista de muchos pasajes de la biblia sin un análisis teológico filosófico bien profundo de los textos bíblicos en cuestionamiento. No se ha pedido perdón ni se ha dado explicación sobre los errores de traducción ni se ha revisado si verdaderamente nuestra interpretación tradicional e histórica de los textos bíblicos es correcta.Yo creo personalmente que el método literalista de interpretación de los primeros capítulos del Génesis es incorrecta, aunque hay muchas teorías, relacionadas con este tema. Pero siempre y cuando no se quiera hacer pasar por ciencia lo que es tema de fe, no habría mayores problemas o inconvenientes para interpretar el libro del Génesis en forma literal. El conflicto surge cuando el cristianismo se mete en el terreno de la ciencia, y en busca de una aceptación científica. Y cuando el cientifico o profesor de ciencias naturales introduce su ideología dentro de la materia, violando el principio fundamental de la teoría científica, que es la neutralidad con respecto a las creencias de los pueblos, adoctrinando asi a los posibles creyentes con su ideologías, “en nombre de la ciencia.”

Si la Teoría de la evolución no explica los orígenes del mundo, ni intenta demostrar o negar la existencia de Dios, ya que no es tema de estudio de la ciencia, solo explica la diversidad de especies de manera racional.

El problema es que los científicos no son neutrales; ese es el problema, pero ya no es culpa de la ciencia, sino del ser humano.

El único gran problema de la teoría de la evolución, es que sin proponérselo ni ser su objetivo, destruye los mitos creacionistas de los pueblos, al dar una explicación cientifica a la evolución del hombre,  al enseñar que descendemos de un antecesor común con algunas especies de monos.

Cuando a un pueblo le matas sus mitos y no le proveés de nuevos mitos que le satisfagan, obviamente provocás una crisis. La teoría de la evolución sin ser esa su intención ha destruido los mitos creacionistas de las naciones cristianas, sin proveerle otra explicación que no sea la racional, la evolución de subespecies hacia especies mas desarrolladas.

«El método científico no tiene algo que aportar al mensaje del Génesis». Asi se expresa Jose en Lupaprotestante, una revista digital española, de teología evangélica, «…diría que no mucho, más allá del hecho de que nos ha confirmado que el Génesis no habla sobre los orígenes científicos del universo sino de alguna otra cosa. Creo que comparar los resultados del método científico sobre los orígenes y el libro de Génesis es como comparar un mito griego que hable del movimiento de los planetas con las últimas teorías astronómicas.

Creo que el Génesis en sí es un arma desmitificadora de los mitos de la época en la que se escribió. La ironía de la historia ha querido que ahora el Génesis mismo haya adquirido un carácter mitológico. Si aceptamos esta idea acerca del Génesis, quizá el proceso de desmitologizar no esté tan alejado de las intenciones de algunos escritores bíblicos.»[5]

Pero vemos que esta demistificación de la doctrina de la creación, no ha traído satisfacción espiritual a las comunidades cristianas. Y también muchos jóvenes, se han valido de esto como pretexto para abandonar una fe que nunca han tenido. O quizás lo que sucedió, es que nunca fueron correctamente discipulados por las iglesias. También la juventud moderna se preocupa muy poco por estudiar la biblia, es muy raro ver jóvenes estudiando la biblia profundamente, participando de cursos, asistiendo a reuniones de oración. Se pasan mas horas en la alabanza y la adoración en la iglesia, o escuchando música cristiana en sus casas, que investigando, preparándose para responder a las exigencias de un mundo donde la información esta en pleno boom.

En las reuniones de los movimientos cristianos de corte carismático – pentecostal,mas de las 2/3 partes de la reunión se dedican a la adoración musical, y el resto, a un sermón, que muchas veces ni es profundo siquiera doctrinalmente.

Cuando el catolicismo romano llegó a estos pueblos latinoamericanos de la mano del imperio español, impuso la fe católica por la fuerza, obligando a los indígenas a aceptarla por la fuerza, sin darle opción alguna. La mayoría de las conversiones logradas por al fuerza, fueron superficiales, no trayendo cambios en estas culturas indígenas, y provocando el sincretismo, al mezclar el catolicismo con las creencias tradicionales. Esto nos muestra que nadie por la fuerza abandona sus creencias si no se la sustituís por otra que satisfaga su necesidad.

Además, también tenían conceptos erróneos sobre la cultura y la espiritualidad del indígena:

«El cronista español Gonzalo Fernández de Oviedo, que escribió libros y libros sobre América, decía: OVIEDO —”Los indios son gentes ociosas y viciosas, de poco trabajo. Muchos de ellos, por pasatiempo, se matan con veneno. Y lo hacen sólo por no trabajar. Son tan salvajes que piensan que todo es común”.

Voltaire, el famoso filósofo francés, hablaba así: VOLTAIRE —”Los indios son perezosos, estúpidos, son hombres inferiores”.

El teólogo español Tomás Urtiz, escribía:ORTIZ —”Los indios no se diferencian en nada de los animales, vegetales y minerales. Por su propia naturaleza son esclavos y deben ser sometidos a la obediencia de criaturas más racionales”

Y fray Corneille de Paw, religioso alemán: PAW —«No tienen alma. Son sólo bestias degeneradas y flojas. Y además, las mujeres son tan feas, que se confunden con los varones”»[6]

La ciencia hizo algo parecido; “obligó” o impuso mejor dicho en nombre de la razón y de la fe en el progreso y la ciencia a aceptar la teoría de la evolución,porque es ciencia; pero sin darle respuestas existenciales a las distintas creencias, trayendo obviamente una desconfianza hacia la religión. Aunque no haya sido esta su intención, lamentablemente eso es lo que sucedió. Y es por eso que hoy vemos reacciones en muchos  países donde la religión ocupa un lugar importante en la vida de estos pueblos.

En otros, se han dejado llevar por el espíritu de los tiempos, siendo arrastrados por la corriente y quedando satisfechos con el apoyo que las nuevas teorías científicas y sus descubrimientos modernos le han dado, asumiendo a la ciencia como una fe; si, una fe en el progreso, una fe en el conocimiento, en la razón, un nuevo humanismo, que les da respuesta a todo, prescindiendo  de Dios, en nombre de este humanismo racionalista.

Se hacen ateos, o agnósticos, ya que ahora la ciencia tiene respuestas que antes no tenía, y los “viejos mitos” de las religiones han quedado obsoletos a la luz de los nuevos tiempos que vive la humanidad  Es que ahora, dicen muchos, ya no necesitamos creer en esos mitos, ya que tenemos la explicación de todo, en el cerebro de los profesores, que son “los nuevos gurúes de la ciencia”

«Nosotros explicamos nuestra existencia combinando el principio antrópico y el principio de selección natural de Darwin. Esta combinación proporciona una explicación completa y profundamente satisfactoria de todo lo que vemos y sabemos. La hipótesis divina no sólo es innecesaria. No es en absoluto parsimoniosa. No solamente no necesitamos a Dios para explicar el universo y la vida. Dios aparece en el universo como algo flagrantemente superfluo. Por supuesto, no podemos demostrar la inexistencia de Dios, como tampoco podemos demostrar la inexistencia de Thor, las hadas, los duendes y el Monstruo Espagueti Volador. Pero, al igual que ocurre con esas otras fantasías que no podemos desmentir, podemos decir que Dios es muy, muy improbable.»[7]

Por esto es que muchos cristianos lo ven como un conflicto espiritual, ya que vemos los resultados de este adoctrinamiento. Algo similar ha sucedido con el marxismo, que aplicó el método científico a la economía y a la política, y ya vimos lo que ha pasado. Luego de la caída del comunismo, la fe ha florecido nuevamente por todos lados en estos países del bloque comunista. Y es que la fe no estaba muerta del todo, sino subyugada. El comunismo fracasó al no traer satisfacción espiritual al ser humano.

La Teoría de la evolución mas allá de ser muy interesante, y de ser la mejor explicación actual científica a la diversidad biológica, trae lamentablemente un fruto venenoso para las creencias de los pueblos, porque aunque la ciencia se llama independiente, vemos que no lo es, y también vemos que hay una brecha entre la definición y la practica, o entre la teoría y la práctica. En la definición dice no meterse con las ideas religiosas de las personas, no busca explicar los orígenes de la vida, sin embargo, en la practica mata la fe de las personas,por la falta de ética de los profesores, y es por eso que hay reacciones de diversa índole y hay oposición, como ya lo dijimos antes.

También en este tiempo han aparecido gurúes del ateísmo, defensores del evolucionismo, que quieren acabar con la fe de los pueblos, considerándola un peligro para el pensamiento critico y el avance de la ciencia y el desarrollo de los pueblos, como Richard Dawkins, quien ya vendió un millón y medio de copias de su último libro.

«“The God Delusion” (“El espejismo de Dios”), el nuevo libro del biólogo Richard Dawkins, en el que afirma que debemos tener en cuenta todas las religiones, no solo la Cristiana, a la hora de censurar la irracionalidad y superstición que infecta nuestro sistema social. Dice, “es hora de enfadarse, y no solo con el Islam”.

El autor San Harris,  en Agosto del 2004 publicó una bomba en forma de libro. Fue “The End of Faith” (“El final de la fe”), y mereció el premio PEN/Martha Albrand al mejor ensayo. Le siguió una edición de bolsillo. Entró en la lista de Best Sellers del New York Times el cuatro de Noviembre, y permaneció en esa lista durante un total de dieciocho semanas. De “The End of Faith” se vendieron 270.000 copias.

El pasado febrero se publicó “Breaking the Spell” (“Rompiendo el hechizo”), obra del filósofo Daniel C. Dennett. En ella se examina cómo y por qué las religiones se han extendido tanto, y han sido tan aceptadas por la sociedad. Dennett apunta que las más importantes religiones son, en general, mutualmente excluyentes. Incluso un estudio superficial de la religión, dice, la despoja de la mayor parte de su exagerado misterio y poder.»[8]

Este artículo termina con la siguiente expresión: «Hay que celebrar el hecho de que autores del calibre de Dennett, Dawkins y Harris hayan producido tan efectivos y bien calculados ataques contra la peligrosa y anticuada superstición conocida como religión. Tales autores nos dirigen hacia la razón y nos ayudan a descartar la mitología reuniendo el coraje suficiente para enfrentarnos al mundo tal como es.»[9]

Richard Dawkins

«El biólogo Richard Dawkins es, desde hace años, un entusiasta apologeta de las teorías deDarwin. Desde hace tiempo es también uno de los ateos más famosos del mundo, como demuestra en su último libro, “The God Delusion”.  Ahí vuelve a insistir en su idea de que la evolución biológica es incompatible con la religión. Pero la novedad es el tono beligerante de sus afirmaciones.

Terry Eagleton advierte enLondon Review of Books que el ateísmo combativo no es un buen punto de partida para abordar el hecho religioso. En la visión de Dawkins, la religión no tiene interés porque “no hay nada que entender o al menos nada que valga la pena”. Por eso, recurre “a caricaturas burdas sobre la fe, que harían estremecerse a cualquier estudiante de primero de teología”. Dawkins propugna que las creencias religiosas deben ser ferozmente combatidas; pero no aporta argumentos racionales ni datos concluyentes a favor de sus creencias. “Dawkins podía habernos contado todo esto sin abochornar a los científicos que no piensan como él, y sin mostrar tan a las claras su analfabetismo teológico. También podría haber evitado ser la segunda persona más citada del libro –si contamos a Dios como persona”.

Michael Fitzpatrick describe el libro en Spiked como una mezcla de “antipapismo protestante rancio y de desprecio moderno hacia lo religioso, característico de los intelectuales progres”. A su juicio, en “The God Delusion” abundan las “afirmaciones cargadas de prejuicios”. Entre otros ejemplos, cita la interpretación puramente religiosa que hace Dawkins de diversos conflictos políticos (Irlanda del Norte, Israel, Antigua Yugoslavia…). Por su parte, Sam Schulman denuncia en The Wall Street Journal la aparición de un “nuevo ateísmo” en el mundo anglosajón. No es un nuevo modo de pensar, sino más bien de combatir: se trata de criticar a la religión sin tapujos ni cortapisas. En el pasado, algunos ateos decían que la fe era cosa de niños; hoy Dawkins y compañía aseguran que “creer en Dios no es ni siquiera pueril; [la religión] tampoco es adecuada para los niños”. “A los ateos de hoy les desagrada especialmente que los jóvenes reciban formación religiosa (…) Dawkins llega a sugerir incluso que el Estado debería proteger a los menores de las creencias religiosas de sus padres”.»[10]

El profesor de química Andrew EWllington declara con gran fuerza literaria su posición como evolucionista: «Provenimos de capas de lodo sobre las rocas” » [11]

«Según Ellington, usted ha evolucionado de lodo por un accidente de la naturaleza.Si él tiene la razón, se elimina todo lo que hace digna la vida y lo que le da propósito ¡Hubiera sido mejor seguir siendo lodo!» [12]

«Otro cientifico,observando que existe solo una razón para que cada uno de nosotros venga a este mundo: transmitir nuestro ADN a la siguiente generación.No hay absolutamente ningún propósito para haber nacido.»[13]

«Muchos evolucionistas  son honestos y tienen normas morales elevadas,pero ¿Puede mencionar alguna base evidente de moralidad en el punto de vista evolucionista? El conocido evolucionista Provine escribió:La evolución no provee ningún fundamento para la ética ni un significado profundo en la vida”»[14]

Carl Sagan dijo “Somos polvo de estrellas“[15]

Un explicación muy realista de esta destrucción de los relatos de la creación de la fe judeo cristiana, la encuentro en un artículo islámico, donde el autor se expresa de manera muy acertada: «Desde su nacimiento el darwinismo se inserta en la lucha científica del hombre contra el dogmatismo religioso. Se trata ni más ni menos que de la destrucción de la teoría historicista de la revelación, una destrucción que a los musulmanes nos llena de alegría. No hay más que ver la oposición por parte de una iglesia que había defendido la “databilidad” del paraíso, considerando un acontecimiento simbólico, que sucede en el “mundo intermedio” (o el corazón del hombre), como un acontecimiento histórico. Dicha tergiversación de los planos de realidad tiene por objetivo el evitar la posibilidad vivencial del paraíso, de la escatología, destruyendo la dimensión simbólica de la revelación y toda posibilidad de actualizarla. Dicha destrucción se inserta en el proceso de dominio sobre las conciencias realizado por la iglesia, por todas las iglesias.»[16]

Este es el texto del ministerio ApologeticPress.org, quienes escriben que: «Ahora, al comienzo del siglo XXI, estamos más conscientes que nunca antes de los peligros espirituales inherentes en la doctrina de la evolución. Hace décadas que los cristianos comenzamos esta lucha en contra de los esfuerzos evolutivos, y hemos hecho grandes progresos en esta lucha noble. Aunque, muchos todavía se encuentran a sí mismos desarmados para la guerra espiritual en contra de la evolución. Los artículos en esta categoría abordan específicamente el conflicto Creación/Evolución. Estos están llenos de pensamientos, ideas y hechos beneficiosos que desacreditan el pensamiento evolutivo y defienden la naturaleza lógica de la Creación. Sea que esté luchando con algunas ideas en su propia mente, o que esté tratando de ayudar a un amigo a ver la Verdad, estos artículos le servirán mucho mientras que hace preparaciones para cualquier conflicto espiritual que venga por causa de algún encuentro con la evolución.»[17]

Como vemos no todos están de acuerdo con la Teoría de la Evolución, esta tiene lamentablemente muchos enemigos, pero porque confunden evolucionismo con la evolución biológica, que son dos cosas distintas.

«Una descripción contemporánea del término cientificismo, es la descrita por Michael Shermer de la “The Skeptics Society” (sociedad escéptica), quien se identifica a sí mismo como cientifista, y define cientifismo como: “una visión del mundo científica que abarca las explicaciones naturales para todos losfenómenos, y evita las especulaciones supernaturales yparanormales; la cual abraza el empirismo y la razón, como los pilares gemelos de una filosofía de la vida apropiada para una edad de la ciencia”.

Lo que caracteriza la mentalidad cientifista, que no hay que confundir con la científica, es la pretensión de objetivar toda causa, de no conocer más que la objetividad, de integrar el mundo humano en el mundo de los objetos. Dos son fundamentalmente los principios esenciales que están implicados en esta mentalidad:

a) la verdadera ciencia sería una especie de mecánica universal, capaz de traducir en términos racionales todos los fenómenos, sin conceder una posición privilegiada a ninguno de ellos, ni siquiera a aquellos que se presentan en la escala humana y, por tanto, con caracteres cualitativos, sino reduciéndolos todos a ecuaciones cuantitativas;
b) el método de la ciencia consistiría exclusivamente en ordenar y explicar los hechos según la necesidad causal. Aplicación, pues, del determinismo universal al mundo entero, incluyendo al mundo humano.»[18][19]

«De [ello] resultó una verdadera desmoralización. [...] A partir de 1859, hubo una pérdida de fe positiva. [...] Los pueblos predominantes a fines del siglo XIX creían predominar por virtud de la ‘Lucha por la Existencia’, en la que el fuerte y el astuto vence[n] al débil y al confiado. [...] Decidióse que el hombre era un animal social, sí, pero a la manera del perro de caza. [...] Pareció justo que los grandes mastines de la jauría humana amedrentasen y dominaran.” Herbert George Wells»[20]

«“Otra idea que me incomoda es la convicción de que el abanico o la ventana de oportunidades para la especie humana esté muy cerrada en el tiempo. Para abrir dicha ventana se necesita una avanzada tecnología, pero por sí sola esa tecnología puede muy bien autodestruirnos. Si la oposición que he manifestado en este libro a la teoría darwinista ha parecido feroz en algunos casos, se debe a que creo que una sociedad guiada por esa teoría fácilmente nos llevará camino de la autodestrucción”. The Intelligent Universe, por Fred Hoyle, 1983» [21]

a.Aquí reproduzco algunos comentarios negativos hacia la teoría de la evolución:

1. El Físico británico H. S. Lipson, Ph. D. nos dice: 
«La evolución se ha convertido, en esencia, en una religión científica. Casi todos los científicos la han aceptado y muchos están dispuestos a malversar sus observaciones para ajustarlas a la evolución. La teoría de la evolución ni siquiera merece mérito científico. Después de mis investigaciones debo aceptar la única explicación aceptable y es que hemos sido creados»[22]

2. Sir Frederick Hoyle Ph. D. declaró: «Al observar el universo, uno debe darse cuenta de que es una estructura intelectual» [23]

3. Frank Tippler, Ph.D. nos dice: «Si uno hace un análisis físico, Dios no puede ser obviado. Él está presente en todo lo que uno analiza.” (Recuerden que Tippler es uno de los paladines del ateísmo mundial. Ha escrito numerosos libros intentando probar que Dios no existe. Ahora bien, después de muchos años de investigación, en su último libro declaró: “No mostremos nuestra ignorancia alegando lo contrario.»[24]

4. George Ellis Ph.D. y Stephen Hawking Ph.D. nos dicen: “La construcción del universo no nos llevan a otro punto que a la conclusión de que el universo tuvo un “diseñador“[25]

5.Una de las críticas mas fuertes hacia la T.E, es la que encontré en un comentario a la biblia inglesa, de J.B.Cranfill,de Dallas,Texas, comentarista del libro Comentario Bíblico del Génesis del Dr. Carroll. Aquí extraígo los aspectos mas importantes de esta crítica: «Aunque ha habido controversias innumerables acerca de otros libros de la Biblia, los asaltos más furiosos son los que se han hecho contra el libro del Génesis. Contra este Primer Libro, las flechas envenenadas de la crítica destructiva, han sido arrojadas con una furia implacable. Es aquí donde ciertos “científicos” han hecho sus ataques más terribles sobre la integridad de la Palabra de Dios. Es aquí donde los teólogos débiles se han rebajado y temblando en la presencia de una erudición ajena e iconaclasta. Es aquí donde los que hacen los libros de texto de nuestras escuelas, basan aquella infidelidad que aló, siendo enseñada a nuestros niños, no solamente nuestras escuelas de gobierno, sino también en muchísimas de nuestras escuelas cristianas.

[...]

Y la historia de la Biblia es la narración más razonable del origen del universo de las que hasta ahora se han promulgado. Las conclusiones de los ateos evolucionistas acerca del principio de la materia y la vida animal, serían intensamente cómicas si el asunto discutido no fuera tan serio.

[...]

La teoría darwiniana del origen de las especies ha sido descartada y repudiada por los científicos más adelantados de la actualidad, y dentro de la próxima década las teorías científicas que ahora son tan celebradas aun en algunas escuelas teológicas, habrán llegado a ser completamente desacreditadas, y como los antiguos atenienses , los científicos de aquel tiempo venidero, estarán clamando por alguna cosa nueva y algunos nuevos adherentes con comezón en los oídos para creerlas.

La cosa mas patética de nuestro escolasticismo moderno, comenzando en los libros que están estudiando nuestros niños de escuela,y siguiendo por toda la extensión de los conocimientos literarios y teológicos, es el ehcho de que hay mucho veneno en las enseñanzas sobre asuntos vitales,y que estas enseñanzas siguen durante todo el curso. Muchos de los niños en nuestras escuelas de gobierno son infieles a los doce años de edad, hechos así por libros de texto evolucionistas y maestros agnósticos.» [26]

Entiendo el celo de este comentarista bíblico,pero lamentablemente el mismo se confiesa escéptico e incrédulo de todos los descubrimientos y avances de la ciencia: «Personalmente el que escribe no tiene confianza en ninguna fase de esta ciencia, falasamente llamada así. No lo creía cuando era estudiante de escuela, cuando llegó a estudiar la geología y la geografía física, los nuevos   “descubrimientos,”   que  justamente   entonces asombraban al mundo y muchos maestros se entusiasmaban con ellos; pero ahora no hay ya tanta excitación.»[27]

Aunque respeto su opinión, creo que este señor ya va con una actitud subjetiva de rechazo hacia todo lo que se defina, lo que para el es “falsa ciencia”, al igual que para muchos cristianos sinceros hoy en dia sucede. Pero esta actitud en vez de beneficiarlo, lo predispone en contra de cualquier concepto que no se de en el marco de lo que el acepta como ciencia.

b. Aquí reproduzco algunos comentarios positivos hacia la teoría de la evolución:

Pero otros como T. Dobzhansky, han dicho que”Nada tiene sentido en biología, excepto a la luz de la evolución.” [28]

«“Bien, la evolución es una teoría. También es un hecho. Y hechos y teorías son cosas diferentes, no peldaños en una jerarquía de certeza creciente. Los hechos son los datos del mundo. Las teorías son estructuras de ideas que explican e interpretan los hechos. Los hechos no se marchan cuando los científicos debaten teorías rivales para explicarlos. La teoría de gravitación de Einstein reemplazó a la de Newton en este siglo, pero las manzanas no se quedaron suspendidas en el aire esperando el resultado. Y los humanos evolucionaron de ancestros tipo monos ya sea que lo hicieron mediante el mecanismo propuesto por Darwin o por algún otro no descubierto aún” Stephen Jay Gouldpaleontólogo y científico estadounidense[29]

Entre todas las cosas que conoce la ciencia, la evolución es tan cierta como cualquier cosa que sepamos”. Richard Dawkins,científico británico.Entrevista 2004, Bill Moyers et al, 2004. “Now with Bill Moyers.” PBS.[30]

«La evolución me da un Dios más grande, un Dios innegable verdadero».(Rev. Michael Dowd) [31]

«Los fundamentalistas religiosos, ya sean cristianos o musulmanes, afirman que la teoría de la evolución es esencialmente atea y hostil hacia los pensamientos religiosos. Desde luego, existen biólogos ateos, pero eso no es lo mismo que afirmar que la evolución es incompatible con la religión. En el año 1996 se publicó en L’Osservatore Romano las siguientes palabras de Juan Pablo II:

“Los últimos conocimientos científicos han demostrado que la evolución es más que una hipótesis. De hecho es remarcable que esta teoría ha sido aceptada por la mayoría de los científicos, tras obtener toda una serie de datos en varios campos del saber. La convergencia de los resultados obtenidos por vías de trabajo independientes es por sí mismo un argumento de peso a favor de esta teoría”.

 

La frase del Papa es importante en tanto en cuanto da un argumento valioso: la evolución no es en sí misma una religión. Esta es una afirmación que algunos creacionistas de los USA repiten con frecuencia con la esperanza de pervertir el mandato constitucional que separa la religión del estado.

 

El evolucionista Theodonius Dobzhansky lo reflejó en 1973 en el título de un artículo leído en la “American Biology Teacher”: “Nada en biología tiene sentido, excepto a la luz de la evolución”. Los biólogos “creen” en la evolución no por razones religiosas, sino por las toneladas de evidencias que se poseen. El título del artículo de Dobzhansky es referido con frecuencia, pero su contenido es menos conocido. Éste empieza discutiendo como el fundamentalismo islámico ataca el sistema solar copernicano.  Ya en 1973,  Dobzhansky era plenamente consciente de que había que tener en cuenta cualquier tipo de fundamentalismo: “Yo soy un creacionista y un evolucionista. La evolución es Dios, o la forma natural de la creación. La creación no es un evento que ocurrió en el 4.004 A.C., es un proceso que empezó hace 10.000 millones de años y todavía está en marcha”. Dobzhansky era un cristiano ortodoxo practicante, que pensaba que afirmar que su fé religiosa era incompatible con la evolución era absurdo.

El creacionismo de todas formas no es tan monolítico como aparenta. Esto se puede observar cuando algunos afirman que el modelo evolucionista y el creacionista debe de ser explicado en igual de condiciones en las escuelas, y el que afirma que en el conflicto entre la Biblia y la evolución solamente una de ella puede ser correcta.

Además, esa idea que “venden” los creacionista en la cual existe homogeneidad frente a las diferentes teoría que manejan los científicos es completamente falsa. Entre los creacionistas encontramos en un extremo aquellos que afirman que la Tierra es plana (Schadewald (1980) The flat out truth: Herat orbits? Moon landings? A Fraud! Says this prophet.http://www.lhup.edu/~DSIMANEK/fe-scidi.htm) o los que afirman que creer en el heliocentrismo pone es escena muchos de los diablos que el mundo ha visto en el pasado (Babinsky et al. (2005) The evils of Copernicanism,hhtp://www.edwardtbabinski.us/babinsky/copernicanism.html). Estos ejemplos quizá sean poco representativos debido a sus escasos componentes, sin embargo todavía hay grupos incompatibles de creacionistas, que van desde los creacionistas de una tierra joven, que creen que la Tierra no tiene más que unos pocos miles de años, a los creacionistas progresivos, que aceptan que el universo tiene millones de años pero hay intervenciones divinas en cada una de las apariciones de nuevas especies. Las discrepancias se dan entre estos grupos al igual que entre ellos y los evolucionistas. Así los creacionistas de la Tierra joven afirman que el diseño inteligente es una mezcla de agnósticos y teístas de una gran variedad teológica que nunca se darán cuenta de la importancia del verdadero Dios y de su Palabra (Mortensen, 2004 en Answers in Genesis). Los creacionistas progresivos, sin embargo, están en desacuerdo con los mitos que hacen circular los fundamentalistas cristianos y acusan a Ken Ham, un conocido creacionista, “por mostrarnos su más absoluta ignorancia al ignorar la antigüedad de la Tierra”(Neyman, 2005 en Answers in Creation).»[32]

No debemos tener miedo de que la ciencia pruebe que Dios no existe

«Esta pregunta se hace eco de un temor, muy habitual entre los creyentes, ante el auge de las ciencias naturales que contradicen en no pocos puntos su credo religioso, al tiempo que manifiesta una esperanza avivada periódicamente por el ateísmo militante. Ese temor fue el que indujo a los rectores de la Iglesia a condenara Galileo, no a la hoguera, ciertamente, sino a una especie de “arresto domiciliario”, castigo que no deja de tener su ironía referido á un hombre que se mostraba seguro de estar dando vueltas alrededor del sol. Para aquellos eclesiásticos, la tierra debía ocupar el centro del mundo universo, y pretender lo contrario suponía infligir a la Escritura santa un agravio lindante con la blasfemia. Tuvo que pasar un siglo para que se reconociera el error y para que se cayera en la cuenta de que la importancia de la tierra no dependía de su localización en el espacio. Los creyentes sufrieron mucho en el siglo XIX ante las declaraciones de Marcelin Berthelot en el sentido de que “en adelante, el universo no guardará secreto alguno para los sabios”. En esa línea, es razonable pensar que llegue el día en, que se prescinda de “la hipótesis de Dios” forjada en los siglos oscuros de la ignorancia.”

Sin embargo, el objeto de la ciencia no es más que lo observable y lo medible, y Dios no es nulo uno ni lo otro.

Para demostrar que Dios no existe, sería menester que lo que vosotros llamáis “la ciencia” descubriera un primer elemento que no tuviera causa, que existiera por él mismo, y cuya presencia explicara todo lo demás sin dejar nada fuera. Y justamente ese elemento es lo que nosotros llamamos Dios.» [33]

Por otra parte, la Ciencia nunca podrá contestar a preguntas como:  ¿De dónde procede la energía primera para la creación del Universo? , ¿Qué había antes de la explosión originaria? , ¿Quién pudo poner orden en aquella metralla cósmica?

Como alguien me dijo: “El núcleo de la Ciencia no es un modelo matemático, es simplemente honestidad intelectual”

LA CIENCIA no tiene para nada comprobadas las teorías que inventan algunos científicos para intentar tirar por tierra al Soberano Dios:

a) Conocimiento de Dios por medio de la creación

La Sagrada Escritura atestigua este principio: la razón humana puede conocer a Dios por medio de la creación, pues las cosas creadas son testimonio permanente de su Autor y llevan a su Conocimiento con alcance universal.

En este sentido, en el Libro deuterocanónico (apócrifo) de la Sabiduría encontramos dos motivos por los cuales el hombre puede alcanzar el conocimiento de Dios. Uno es la belleza que hay en las criaturas: por la contemplación de las diversas bellezas creadas, el hombre puede alcanzar el conocimiento de Aquel que es la fuente de toda belleza, Dios, Belleza Suprema. El otro motivo es el poder y la fuerza que existe en la naturaleza creada: las fuerzas de la naturaleza son un reflejo de la Omnipotencia de Aquel a quien se someten todas las potencias.

“Vanos son por naturaleza todos los hombres que ignoran a y no alcanzan a conocer por los bienes visibles a Aquel-que-es, ni, atendiendo a las obras, reconocieron al Artífice; sino que al fuego, al viento, al aire ligero, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a las lumbreras del cielo los consideraron como dioses, rectores del universo. Si, seducidos por su belleza, los tuvieron como dioses, sepan cuánto les aventaja el Señor de todos ellos, pues es el Autor mismo de la belleza quien los creó. Y si se admiraron de su poder y de su fuerza, debieron deducir de aquí cuánto más poderoso es su Creador; pues, de la grandeza y de la belleza de las criaturas, se llega por razonamiento al claro conocimiento de su Autor. Con todo, no merecen éstos tan grave reprensión, pues tal vez caminan desorientados buscando a Dios y queriéndole hallar. Ocupados en sus obras, se esfuerzan en conocerlas, y se dejan seducir por lo que ven. ¡Tan bellas se presentan a sus ojos! Pero, por otra parte, tampoco son éstos excusables; porque, si llegaron a adquirir tanta ciencia y fueron capaces de investigar el universo, ¿Cómo no llegaron más fácilmente a descubrir a su Señor?” (Sabiduría 13, 1-9).

b) Conocimiento de Dios por los grados de perfección

Los grados de perfección que el hombre conoce en la naturaleza reflejan la perfección absoluta de un Dios único y personal, al que todos los hombres son llamados a adorar y a seguir.

“La cólera de Dios se revela desde el cielo contra la impiedad e injusticia de los hombres, que aprisionan la verdad en la injusticia; pues lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó. Porque las perfecciones invisibles de Dios, su poder eterno y su divinidad, se han hecho visibles después de la creación del mundo por el conocimiento que de ellas nos dan las criaturas, de forma que son inexcusables; porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en vanos razonamientos, y su insensato corazón se llenó de tinieblas: jactándose de sabios se volvieron estúpidos, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles. Por eso, Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos; a ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén”. (Rom 1, 18-25; ver Hech 14, 14-18; 17, 22-30).

En esta carta, el Apóstol San Pablo enseña claramente que el que no reconoce a Dios lo hace por opción libre, pues no se trata sólo de no percibir lo invisible de Dios en las cosas visibles, sino de un cerrazón del corazón que no quiere reconocer a Dios como Señor, y le niega el dominio sobre el hombre y sobre las cosas. Así, el hombre se degrada, no es capaz de reconocer su puesto en un mundo que se ha convertido en desordenado y caótico, y no acierta a descubrir la dimensión divina que aflora en todas las cosas.

c)El testimonio de la conciencia

Asimismo, en la Sagrada Escritura encontramos otro medio a través del cual el hombre puede conocer a Dios: se trata de su conciencia, la cual expresa tanto la existencia de Dios como la ley natural que Dios escribió en el corazón de todo hombre.

“Cuando los gentiles, que no tienen Ley, cumplen las prescripciones de la Ley guiados por la razón natural, sin tener Ley son para sí mismos Ley -es decir, obran según su conciencia-. Y con esto muestran que los preceptos de la Ley están escritos en sus corazones, siendo testigo su conciencia con los juicios que, alternativamente, ya les acusan o bien les defienden”. (Rom 2. 14-15).

Los que no han recibido la Revelación de Dios conocen por su razón natural los principios esenciales que informan la ley natural. En la intimidad de su corazón, todo hombre tiene grabada una ley moral natural que participa de la ley eterna de Dios.

d)Por último, podemos también llegar a demostrar la existencia de Dios desde la propia experiencia interior.

Darwin como siervo de Allâh

El autor del artículo Darwin como siervo de Allâh, de webislam, opina asi: «no estamos de acuerdo en que se ataque a una teoría científica desde un punto de vista teológico, no estamos de acuerdo en que los musulmanes se posicionen irracionalmente contra una teoría que todos saben ampliamente rebasada, pero que sigue enseñándose y utilizando tan solo como “una hipótesis de trabajo”, cosa habitual en la investigación científica.

[...]

Nosotros, no pudiendo oponer al darwinismo otra teoría, y dejando esas disputas para los científicos, queremos limitarnos a indagar algo de su sentido interno, siguiendo una insinuación de nuestro maestro Ali González. No somos científicos y no tenemos nada profundo que decir.

[...]

Darwin como siervo de Allâh, es decir: Allâh ha ‘utilizado’ a Darwin para unos fines que debemos tratar de comprender, que no podemos simplemente rechazar… El musulmán debe desarrollar la capacidad de verlo todo como ‘emanación’ de la Rahma de Allâh, y no juzgar y escoger entre doctrinas como tales. Si consideramos el darwinismo meramente como construcción humana estamos haciendo un juego, discutiendo teológicamente sobre ciencia como los curas del pasado. Si comprendemos el darwinismo como emanación de la Rahma de Allâh no podemos rechazarlo, sino explicarlo y, en todo, caso, tratar de superarlo. Al tratar de superarlo estamos reconociendo implícitamente al darwinismo como algo positivo, como motivo de discusión y aprendizaje.

Debemos lamentar la utilización y manipulación del darwinismo por parte de ideólogos de todas las naciones, pero eso es algo que está en el hombre y no en la teoría. Sabemos que hay gentes que utilizan el mismísimo Corán para sus intereses, y no vamos a culpar de eso al Corán… En esta misma dirección debemos combatir contra el apoderamiento de la ciencia, la capitalización de los descubrimientos científicos. Hoy vemos como millones de hombres mueren a causa de epidemias fomentadas, y para las cuales se tienen unos remedios que se quieren vender a precio de oro. La capitalización de la ciencia es una de las lacras más grandes del presente, un crimen institucional a gran escala que debería mover a todos los musulmanes a la yihad contra las grandes empresas farmacéuticas, contra las leyes y contra los estados que fomentan y amparan dichos comportamientos.

[...]

Estas breves notas no tienen ningún valor real, sobretodo por el hecho manifiesto de que su autor no tiene ningún conocimiento científico.

No hemos pretendido destacar todas las implicaciones de esta teoría. Hemos tratado de destacar muy brevemente varios aspectos del darwinismo que se nos hacen positivos, situarlo en el contexto más general de la ciencia, con el único objeto de suscitar un debate que no nos permita escapar al simple juego de los anatemas, en el que algunos musulmanes, con una mentalidad puramente eclesiástica, pueden haberse empeñado.

El darwinismo es fascinante: contiene un misterio, algo que se nos escapa. Prueba de ello es lo apasionado de los debates que en torno a él se han generado. Es posible que ninguna otra teoría en la historia de la ciencia (salvo, tal vez, el heliocentrismo) haya suscitado tantos comentarios, tantas discusiones, tantos enfrentamientos. Eso es signo de que no es meramente una teoría científica sino de que contiene algo que toca profundamente el corazón del hombre…

Pero sólo Allâh sabe.»[34]

Creo que es una interesante reflexión. Anima a ver el darwinismo como un colaborador de la fe (islámica) y no como un enemigo eclesiástico al que hay que anatemizar,y como una oportunidad para el aprendizaje. También este artículo destaca la mística del darwinismo, como ninguna otra teoría en la historia ha despertado a excepción del heliocentrismo. Esto se ve en los enfrentamientos que se suscitan y los debates fervientes que se dan en la controversia.

Creo que deberíamos tomar parte de esta reflexión y hacerla nuestra. Si no somos cientificos y no tenemos nada que aportar, mejor callar.

Ver en esto una oportunidad para el aprendizaje; hay muchos temas teologicos y filosoficos relacionados con respecto a los orígenes de la vida y la biblia. Y todo esto nos debe servir para afirmar nuestras creencias al investigarlas mas a fondo.

El Dr. Manuel Carmona, explica que «La ciencia no inventa nada para tirar por tierra a Dios, la ciencia se limita a describir el universo e intentar entender las leyes que lo gobiernan. Punto. Si algún descubrimiento entra en conflicto con la particular forma de interpretar la Biblia que tienen algunas personas (y digo particular porque las Escrituras no son interpretadas de la misma forma por todos los cristianos) no es problema de la ciencia, sino quizá de la interpretación.

Usando los estándares científicos no se puede demostrar la existencia de Dios (tampoco su no existencia), y menos prescindiendo de la Biblia;

Para demostrar algo científicamente se ha de usar el método científico, te puede gustar más o menos, pero es así.

La ciencia no es contraria a Dios, pero es ajena a él, en el sentido que busca explicaciones basadas en la observación no en un poder sobrenatural. Para explicar la forma en la vuela un vencejo no hace falta recurrir a Dios, basta con entender mecánica de fluidos, aerodinámica y algo de biología.

Eso en cuanto a la ciencia. En cuanto a los científicos, como siempre habrá de todo, creyentes en diferentes dioses, agnósticos o ateos; mientras apliquen el método científico estarán haciendo ciencia.»[35]

Heridas narcisistas:

La historia de la ciencia ha revelado el papel que la humanidad ha tenido en diferentes épocas.

«Sigmund Freud llamó “heridas narcisistas” a ciertas revelaciones de la ciencia. Para él, la “primera herida” ocurrió en el siglo XVI, cuando Copérnico enunció su modelo heliocéntrico y sacó a la Tierra del centro del sistema planetario. Difícil fue para la gente de la época concebir que solo era un ser diminuto en un pequeño planeta que gira alrededor del Sol.

Una “segunda herida” fue comprender que la evolución de la humanidad es incierta y que no tiene asegurado un viaje hacia la perfección, sino que en ella opera el mismo proceso que dio origen a la diversidad biológica.»[36]


Notas:

[4] Dr. Manuel Carmona,¿Quién insulta a quién?,http://oldearth.wordpress.com/2008/07/12/%C2%BFquien-insulta-a-quien/

[5] Comentario realizado por Jose,en LupaProtestante, Junio 8th, 2007 at 12:19http://www.lupaprotestante.com/blogs/textoseideas/?p=147

[6] http://www.radioteca.net/result.php?id=01080007

[7] Por qué es prácticamente seguro que Dios no existe,citado enhttp://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/07/17/por-que-es-practicamente-seguro-que-dios-no-existe/

[8] http://www.sindioses.org/randi/randi20060908.html

[9] http://www.sindioses.org/randi/randi20060908.html

[10] http://www.laiglesiaenlaprensa.com/2007/01/el_bilogo_richa.html

[11] http://eart.ics.edu/faqs/faq-abiogenesis.html

[12] Andreww Wlllington,The Probability of Abyogenesis (1995), profesor asistente de química, citado en Thomas F.Heinze, Como principió la vida,pag 133, Chick publicaciones

[13] Maxim D.Frank-Kamenetskii,Unraveling DNA (1997),p. 130

[14] W:B.Provine,”Progrees in Evolution and meaning in Life“” (Nitecki readactor,1985,p.72),citado por Walter J. ReMine,The Bioitc Mesagge (1993),p. 157

[15] http://es.wikiquote.org/wiki/Carl_Sagan

[16] webislam, Darwin como siervo de Allâh

[17] http://www.apologeticspress.org/espanol/creacionvsevolucion/sort-1004-1-25-title

[18] Shermer, Michael. “The Shamans of Scientism.” Scientific AmericanJune 2002., citado enhttp://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/07/17/cientifismo/

[19]http://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/07/17/cientifismo/

[20] Evolución biológica

[21] Ibid

[22]http://www.publico.es/133570/la/teoria/evolucion/muestra/dios/creadorcitado en “La Teoría de la Evolución muestra al Dios Creador”

[23] H. S. Lipson .”A physicist looks at evolution” Physics Bulletin, May 1980. Pág. 138

[24] “Diseño inteligente” Fred Hoyle and Chardrau Wickramasinghe J.M. Dent and Company, Londres, 1981. Pág. 141-144

[25] God is “there” in an intrinsic essential way Dios está presente, en una forma intrínseca y esencial. Frank Tippler, Entrevista con la revista Omni. Octubre 1994. Pág. 109

[26] Comentario Bíblico. Génesis,op. cit.,p.5-6

[27] Comentario Bíblico. Génesis,op. cit.,p.6

[28] citas, Evolución biológica

[29] Stephen Jay Gouldpaleontólogo y científico estadounidense. Ibid

[30] Rev. Michael Dowd,Pastor promueve el evangelio de la evolución

[31] Richard Dawkinscientífico británico.Entrevista 2004, Bill Moyers et al, 2004. “Now with Bill Moyers.” PBS. Ibid

[32] Cornish-Bowden y Cérdenas (2007). Biol Res 40: 113-122., citado por el Dr. Manuel Carmona (http://oldearth.wordpress.com), Diversidad del creacionismo

[33] Extracto de “Preguntas sobre Dios”, Rialp, Madrid 1991, pp. 70-71., citado en  ¿Y si la ciencia demostrara que Dios no existe?

[34] webislam,Darwin como siervo de Allâh

[35] Dr. Manuel Carmona,http://oldearth.wordpress.com/

[36] Biología ES.6 @2006 Tinta Fresca Ediciones S.A @2007 Editorial Direccion General de Cultura y Educación de Buenos Aires, Programa Textos Escolares Para Todos. Diagonal  73 Nº1910 La Plata Buenos Aires,Argentina. textosescolares@ed.gba.gov.ar   / 1era. edición Julio 2007

Creación vs. Evolución – Una respuesta teológica y pastoral II

Creación vs. Evolución – Una respuesta teológica y pastoral II

Autor:Paulo Arieu

Última fecha de actualización:28-07-2008

Este artículo consta de 5 partes:

Descargar (creacion-vs-evolucion-una-respuesta-teologica-y-pastoral-ii.pdf)


III. Veamos algunos conceptos a modo de definición antes de comenzar de lleno al artículo en si 

a.Ciencia:

La ciencia es la continua búsqueda de lo creado por Dios. Ruben Berra” [0]

La ciencia eterna:
«La ciencia de Dios, la eternidad ,no se se puede comprender con la mente humana, solamente si apagamos por un instante nuestra mente y le damos paso a la mente del Espíritu, entonces podremos oir la voz de la ciencia que nunca terminara porque “La sabiduría clama en las calles!!!, Alza su voz en las plazas!!!!,Clama en los principales lugares de reunión; En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones. ? Hasta cuando, oh simples , amareis la simpleza?” ….”Porque Jehová da la sabiduría y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. “”El provee de sana sabiduría a los rectos;” “….Cuando la sabiduría entrare en tu corazón y la ciencia fuere grata a tu alma, entonces entenderás justicia, juicio y equidad, y todo buen camino”.»[1]

La ciencia es limitada

«El hombre, seguirá descubriendo , escribiendo, inventando, lo que Dios le permita, porque la sabiduría humana es extremadamente limitada y transitoria, porque el es Dios, y nadie por mas que lo intente y por mas que haga deducciones y supuestos descubrimientos, inventos (celulares, internet, satélites, naves que viajan al espacio, nada superara, el poder de la poderosa mano que mantiene girando este planeta y el universo que no se detiene, ni el misterio de nuestros pensamientos que no cesan aun cuando dormimos, tampoco podrá nunca igualarse ni superar, al poder que resucito a Cristo de los muertos, y el milagro de la salvación. El TodoPoderoso nos muestra que en esta vida lo mas importante es conocerle y tener una relación cercana con El, para que no menospreciemos la venida y la muerte de Cristo por nosotros. Reconociendo que “El fin de todo el discurso oido es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre”. “Y el comienzo de la sabiduría es el temor a Dios.“» [2]

La Biblia habla de ciencia en muchas partes.
Empezando por Génesis 2:16-17 donde Dios les dice a Adán y Eva que no coman del árbol de la ciencia del bien y del mal.
En cuanto comieron del árbol se les abrieron los ojos al pecado

En Proverbios 2:9-10 dice: “Entonces entenderás justicia, juicio, y equidad, y todo buen camino. Cuando la sabiduría entrare en tu corazón y la ciencia fuera grata a tu alma.”

Proverbios 18:15 “El corazón del entendido adquiere sabiduría; y el oído de los sabios busca la ciencia.”

Proverbios 19:2 “El alma sin ciencia no es buena, y aquel que se apresura con los pies, peca.”

Romanos 2:17-20 “He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios, y conoces su voluntad, e instruido por la ley apruebas lo mejor, y confías en que eres guia de los ciegos, luz de los que están en tinieblas, instructor de niños, que tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad.”

Romanos 10:2 “Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia.

Debemos ser prudentes cuando usamos la palabra ciencia, ya que muchas veces en la Biblia, la palabra ciencia esta relacionado con la palabraCONOCIMIENTO

«¿La ciencia es un método sistemático para descubrir las verdades del universo por medio de la observación, o por el contrario, la ciencia queda definida por los edictos de los cuerpos de gobierno de la organizaciones científicas?» [3]

«La ciencia (del latín scientia, “conocimiento“) es el conocimiento sistematizado elaborado mediante observaciones y razonamientos metódicamente organizados. La ciencia utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechosobjetivos y accesibles a varios observadores. La aplicación de esos métodos y conocimientos conduce a la generación de más conocimiento objetivo en forma de predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos observables pasados, presentes y futuros. Con frecuencia esas predicciones pueden formularse mediante razonamientos y estructurarse como reglas o leyes universales, que dan cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo actuará dicho sistema en determinadas circunstancias.»[4]

b.Evolucionismo:

«Doctrina filosófica basada en la idea de la evolución. || 2. Teoría que explica la transformación de las especies por los cambios producidos en sucesivas generaciones.

Teoría biológica que explica el origen de las especies como el resultado del proceso de transformación gradual y continuo del mundo viviente »[5]

b.1.La evolución biológica

Artículo principalEvolución biológica

«La evolución biológica es el cambio en las características o la frecuencia hereditarias del allele en un cierto plazo las poblaciones. La evolución biológica puede ser mínima o substancial; abraza todo de cambios leves en la proporción de diversos alleles dentro de una población (tal como ésos que determinan tipos de la sangre) a las alteraciones sucesivas que ésa condujo a la diversificación de las clases creadas a las especies únicas incontables.

Puede ser dicho generalmente para implicar el siguiente como mecanismos explicativos:

  • Selección Natural
  • De Speciation
  • De la Diversidad Genética

La evolución biológica es un hecho científico observable, porque los mecanismos del cambio en un cierto plazo en las poblaciones han sido obvios y observable para los millares de años. Incluso el Spartans antiguo hizo cumplir una política del eugenics en un esfuerzo de promover características deseables en su piscina de gene. La teoría de la evolución, sin embargo, hace un número de demandas falsas de la teoría de la evolución, para incluir abiogenesis, pendiente común, y los similares, que no pueden ser observados mientras que la evolución biológica puede ser observada, y que son altamente especulativos en naturaleza.

También, los cambios biológicos en un organismo individual tal como metamorfosis o el desarrollo embrionario no se consideran evolución biológica, porque la evolución biológica supera el curso de la vida de un solo individuo. Los cambios en las poblaciones que se consideran evolutivas son los que se heredan con la información genética a partir de una generación a la siguiente. La evolución biológica se puede resumir como cambio en frecuencia del allele en una población en un cierto plazo.»[6]

b.2.La teoría de la evolución

Artículo Principal: Teoría de la evolución

La teoría general de la evolución abarca las demandas históricas que la vida originó vía el abiogenesis, diversificado vía la variación y la selección natural, y que es relacionada vía ascendencia común. La idea es antigua en origen, siendo sostenido por los filósofos greek tales como Anaxagorus, pero fue restablecida recientemente en Europa y América durante la secularización del sigo diecinueve.

El Evolucionismo viene en muchas formas: evolucionismo ateo, panthestic, y teístico. Los evolucionistas ateos creen que la evolución ocurre solamente con medios naturales. Los evolucionistas teistas creen que Dios dirige el proceso de la evolución. Los evolucionistas de Panthestic creen que la evolución es parte de cómo el alcohol del cosmos se desarrolla en un cierto plazo.» [7]

b.3. Resumen de las corrientes teóricas que existen sobre la evolución basándome en reciente artículo que apareció en la revista “What is Enlightement” (enero- marzo 2007).

En ese artículo se listan doce escuelas en teoría de la evolución.

Mencionaré cuál es la escuela, la tesis principal que le caracteriza y quienes son sus principales representantes. Quienes tengan la revista podrán leer una más detallada descripción de lo que implica la tesis de cada escuela y las pricipales obras representativas.

1,- Neo-darwinismo.- La evolución y biológica complejidad son el producto de mutuaciones aleatorias y selección natural a nivel de genes.

Representantes: Richard Dawkins, Daniel Dennett, Edward O. Wilson.

2.- Darwinistas progresivos.- Los mecanismos genéticos son mucho más complejos que lo pensado previamente; sobre todo, ahora sabemos que hay varios sistemas no genéticos de herencia que influyen el proceso evolutivo.

Representantes: Wallace Arthur, Sean Carroll, Eva Jablonka, Marion Lamb, Bruce Lipton, Stuart Newman, Mary Jane West-Eberhard.

3.- Los Colectivistas.- La evolución es impulsada no solamente por la competición entre genes sino también por simbiogénesis, cooperación,y altruismo entre organismos.

Representantes: Howard Bloom, Lynn Margulis, David Sloan Wilson.


Rev. Michael Dowd applies “stardust” (glitter) during an Intergenerational
“We Are Stardust!” service at the Peterborough NH UU Church;
Connie Barlow describes how the chemical elements now in our bodies
were created inside ancestral stars.

4.- Teóricos de la complejidad.- La evolución ocurre no simplemente a traves de selección natural o “jugadas” aleatorias sino a traves de la capacidad de dinámicas de sistemas complejos para producir espontáneamente altas formas de orden.

Representantes: Eric Chaisson, Peter Corning, Paul Davies, Brian Goodwin, Stuart Kauffman, Ervin Laszlo, David Loye, Melanie Mitchell, Lee Smolin.

5.- Direccionalistas.- El proceso evolutivo está progresando hacia más amplia y profunda cooperación y complejidad -evidencia, si no exactamente prueba, de que puede estar modelado por alguna forma de propósito o diseño.

Representantes: Simon Conway, James Grdner, John Stewart, Robert Wright.

6.- Transhumanistas.- Los seres humanos deben tomar control de su continuada evolución, primariamente a traves de la bioingeniería, cibernética, nanorobótica, y otros medios tecnológicos.

Representantes: Nick Bostrom, Hugo de Garis, Robert Ettinger, James Hughes, Ray Kurzwell, Hans Moravec, Max More, David Pearce, Natasha Vita-More, Simon Young.

7.- Diseño Inteligente.- Ciertas características del universo y de la complejidad biológica en la Tierra se explican mejor por un agente inteligente o diseñador cósmico, no por un proceso sin dirección como la selección natural.

Representantes: Michael Behe, William Dembski, Phillip Johnson, Stephen Meyer, Charles Thaxton.

8.- Evolucionistas teistas.- El proceso evolutivo de selección natural y mutuación aleatoria no es contradictorio con la fe en Dios quien da orden a toda la existencia. de hecho, ciencia y religión tratan con diferentes aspectos de la realidad que se complementan mutuamente.

Representantes: Francis Collins, Freeman Dyson, Owen Gingerich, Kenneth Miller, Arthur Peacocke, John Polkinghorne, Joan Roughgarden, Sir John Templeton.

9.- Evolucionistas esotéricos.- La evolución es un proceso tanto físico como metafísico y procede de acuerdo a proyectos esotéricos ocultos que funcionan en conciencia y materia.

Representantes: Oberto Airaudi, Patrizia Norelli-Bachelet, Richard Tarnas, Colin Wilson.

10.- Filósofos del Proceso.- Dios no es un creador estático fuera del tiempo y espacio sino el dinámico, creativa dimensión del proceso evolutivo en el espacio y tiempo.

Representantes: Charles Birch, John Cobb, Roland Faber, David Ray Griffin, William E. Kaufman, Nicholas rescher, Marjorie Hewitt Suchocki.

11.- Evolucionistas de la conciencia.- Vivimos en un cosmos interminable, y su futuro desarrollo descansa en nosotros y nuestra voluntad de participar activamente la evolución de la conciencia.

Representantes: Thomas Berry, Beatrice Bruteau, Michael Dowd, John Haught, Barbara Marx Hubbard, Ursula King, Brian Swimme, Mary Evelyn Tucker.

12.- Integralistas.- La evolución es un proceso holístico que incluye tanto la dimensión objetiva como la subjetiva de la realidad y se dirige hacia una más amplia complejidad en su forma exterior y más amplia profundidad interior de consciencia.

Representantes: Don Beck, Allan Combs, Robert Godwin, Sally Goerner, Goerge Leonard, Michael Murphy, William Irwin Thompson, Ken Wilber.

¿Cuál es el porcentaje que representa cada escuela en este campo de estudio?

El artículo no lo dice, lo que queda claro es que ninguna de ellas puede pretender ser la única. Es verdad, como dice Lane -a quien podemos ubicar en la escuela No. 1-, que la afirmación de Wilber (en esa época) de que nadie cree en la posición clásica neodarwinista no es exacta, pero tampoco podemos otorgar exclusividad a dicha posición, la escuela neodarwinista puede ocupar un lugar dominante pero no exclusivo. Por otro lado, la tendencia parece indicar que otras escuelas adquirirán predominancia conforme avancen los estudios.

Por ejemplo, la teoría evolutiva es estudiada metodológicamente por la escuela neodarwiniana como separada de la cosmogenesis (origen del cosmos) y de la abiogenesis (origen de la vida). Esto, por supuesto, no coincide con la postura de Wilber de cerrar brechas entre la fisiósfera, la biósfera y la noosfera. Consecuente con la intención integral de buscar una pauta que conecte todas las esferas aparentemente separadas, Wilber proponía la existencia de las leyes holónicas operando desde el big bang impulsadas por un principio autotrascendente (que existe incluso antes del big bang) que llevaba de la materia inerte a la vida y de ahí a la evolución gradual de formas más complejas y con mayor conciencia.» [8]

c.Creacionismo

El dr. Manuel Carmona. microbiologo español, define como el entiende el creaciosimo:«Hay personas creyentes en una deidad, por ejemplo cristianos, que piensan que esa deidad es responsable de su existencia sobre la Tierra. Dentro de ese grupo, la gran mayoría cree que Dios los creó, pero esa creación no es exactamente (o literalmente) igual a cómo la describe el Génesis. De hecho sus respuestas más habituales son: Dios quizá dio el pistoletazo de salida con el inicio del universo, o bien Dios guió de alguna forma la evolución biológica (esto lo defiende muchos seguidores del diseño inteligente) o bien Dios confirió de alma a un homínido que pasó a ser humano (tal y como defienden muchos católicos y ortodoxos). Hay toda una

diversidad. Dentro de estos grupos hay muchos científicos, la mayoría de ellos, al menos lo que tienen conocimientos de ciencias, que son creyentes y saben que existe una evolución biológica.

Mención aparte merecen los creacionistas que pertenecen a los YECs, los islamistas y los ortodoxos ultraconservadores judíos. Los tres grupos tienen en común una cosa: una lectura literal de su libro sagrado (lo que lleva a una contradicción entre ellos en muchos temas que conduce a conflictos cuyos resultados vemos a diario en forma de violencia religiosa, guerras y terrorismo).

Los YECs (creacionistas de la Tierra joven) son un grupo fundamentalista cristiano minoritario pero muy ruidoso, y bien colocado políticamente en EEUU. Defienden que la Tierra tiene 6.000 años, que todos procedemos de Adán y Eva, y que no existe evolución biológica, entre otros muchos aspectos. De hecho, su literalidad bíblica niega muchos de los conocimientos actuales en biología, física, química, astronomía, geología, lingüística, arqueología e historia, por poner sólo unos ejemplos. En estos momentos tienen iniciada una batalla para que no se enseñe la teoría de la evolución en las escuelas de los EEUU, o al menos como primer paso, que se enseñe creacionismo en clase de ciencias en las escuelas públicas. Las únicas evidencias científicas que manejan es el Génesis, y su argumentario se puede consultar en Internet con facilidad. De hecho han llenado Internet de textos de pseudociencia, desinformación científica y tergiversaciones. Baste ver texto de algunas de sus revistas estrella como “Respuesta en el Génesis” para comprobar de qué hablo. Esto a ellos parece no importarles, ya que tal y como a veces manifiestan, “la ciencia les dan igual”. Se olvidan (o desconocer) la importancia que, por ejemplo, la teoría de la evolución tiene para el conocimiento científico actual»[9]

«m. Doctrina poética que proclama la total autonomía del poema, el cual no ha de imitar o reflejar a la naturaleza en sus apariencias, sino en sus leyes biológicas y constitución orgánica. || 2. Biol. Doctrina que, en contraposición a la teoría de la evolución, defiende que cada una de las especies es el resultado de un acto particular de creación. || 3. Fil. y Rel. Teoría según la cual Dios creó el mundo de la nada e interviene directamente en la creación del alma humana en el momento de la concepción.»[10]

«El creacionismo es una doctrina religiosa que afirma que Dios creó el Universo, la Tierra y los seres que la habitan en un acto milagroso ocurrido hace unos 6 mil años. El modelo explicativo del creacionismo se basa en la interpetración literal del Génesis, primer libro de la Biblia. El creacionismo también sostiene que unos dos mil años después ocurrió un diluvio universal, del cual sólo se salvaron Noé, su familia y los animales que llevó en el arca.

El creacionismo no es una explicación científica porque se basa en la autoridad, la tradición y la revelación, además que su modelo explicativo no ha podido demostrar la realidad de un evento creador hace 6 mil años.

En la actualidad existen dos corrientes de creacionismo: El creacionismo de Tierra reciente (Young-Earth Creationism), que se aferra a una rígida interpretación de la Biblia y cree que la Tierra y la vida sobre ella fueron creadas hace 6 mil años; y el creacionismo de Tierra antigua (Old-Earth Creationism), que usualmente acepta la edad demostrada por la Geología para nuestro planeta (4600 millones de años), pero difiere notablemente al no aceptar la teoría de la evolución.

Desde sus orígenes, el movimiento creacionista ha estado matizado por una fuerte dependencia de la “revelación”; si bien es cierto que los protestantes no adventistas no reconocen a White como profetisa, todos cometen el error de querer hacer coincidir a la fuerza los hechos de la naturaleza con la Biblia, y si existe alguna discordia entre la Ciencia y la Biblia, deducen que la Ciencia es la equivocada. En pocas palabras, el creacionismo es la expresión de unas personas que quieren que los hechos se acomoden a su explicación, en lugar de acomodar la explicación a los hechos»[11]

d.Creación:[12]

d.1.Definición teológica de la creación:

Por creación significamos aquel acto libre del Dios trino y uno por el cual en el principio y para su gloria,hizo,sin usa materiales preexistentes todo el universo visible e invisible ” A.H.Strong

d.2.¿Para quién era la creación?:

Colosenses 1:16 “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.”

d.3¿Para que era la creación? :Para la gloria divina

d.4¿Que es lo que nos revela la creación?

  1. orden
  2. correlación
  3. designio benévolo
  4. Génesis contiene una cantidad de aspectos gramaticales Hebreos que muestran el propósito directo de enseñar  francamente la historia del mundo desde su creación.
d.5 Base bíblica:
  1. Génesis 1:14 “Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,
  2. Genesis 8:22 “Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.”
  3. Job 38:1-33 “Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo: ¿Quién es ése que oscurece el consejo   Con palabras sin sabiduría?  Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me contestarás. ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?  Házmelo saber, si tienes inteligencia.  ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus bases?¿O quién puso su piedra angular,  Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?  ¿Quién encerró con puertas el mar,Cuando se derramaba saliéndose de su seno,  Cuando puse yo nubes por vestidura suya,Y por su faja oscuridad,  Y establecí sobre él mi decreto, Le puse puertas y cerrojo, Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas? ¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar, Para que ocupe los fines de la tierra, Y para que sean sacudidos de ella los impíos?  Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello, Y viene a estar como con vestidura; Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, Y el brazo enaltecido es quebrantado. ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo? ¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte,   Y has visto las puertas de la sombra de muerte? ¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra?  Declara si sabes todo esto.  ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, Y dónde está el lugar de las tinieblas,  Para que las lleves a sus límites,  Y entiendas las sendas de su casa?  !!Tú lo sabes! Pues entonces ya habías nacido,Y es grande el número de tus días.  ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, O has visto los tesoros del granizo,  Que tengo reservados para el tiempo de angustia, Para el día de la guerra y de la batalla?  ¿Por qué camino se reparte la luz, Y se esparce el viento solano sobre la tierra?  ¿Quién repartió conducto al turbión, Y camino a los relámpagos y truenos, Haciendo llover sobre la tierra habitada, Sobre el desierto, donde no hay hombre,  Para saciar la tierra desierta e inculta, Y para hacer brotar la tierna hierba?  ¿Tiene la lluvia padre? ¿O quién engendró las gotas del rocío?   ¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró? Las aguas se endurecen a manera de piedra, Y se congela la faz del abismo.  ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión?¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos? ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?
  4. Salmo 19:1-16 ” Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día,  Y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras,   Ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz,  Y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol; Y éste, como esposo que sale de su tálamo,  Se alegra cual gigante para correr el camino. De un extremo de los cielos es su salida,    Y su curso hasta el término de ellos;  Y nada hay que se esconda de su calor. La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;  El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;  El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;  Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;  Y dulces más que miel, y que la que destila del panal. Tu siervo es además amonestado con ellos; En guardarlos hay grande galardón. ¿Quién podrá entender sus propios errores?  Líbrame de los que me son ocultos.Preserva también a tu siervo de las soberbias;  Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,  Oh Jehová, roca mía, y redentor mío. “
  5. Mateo 5:45 “ para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos “
  6. Hechos de los Apóstoles 14:17 “si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones.
  7. Romanos 1:19-20 “porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. 

e. Enseñanzas del Génesis:

Jonathan Sarfati, autor del articulo Avanzando, dice que el Génesis, soporte del resto de las Escrituras, sin ambigüedades nos enseña que:[13]

e.1.La Tierra tiene cerca de 6,000 años, y como Jesús dijo: el hombre está ahí desde el ‘principio de la Creación’, y no miles de millones de años después (Marcos 10:6).

Yo no estoy de acuerdo con esto.La biblia no dice cuantos años tiene la tierra; esto deben decirlo los científicos.

e.2.Los cielos, Tierra y todo lo que en ellos hay fue creado en seis días normales y consecutivos, igual que nuestros días de trabajo (Éxodo 20:8-11).

Tampoco estoy de acuerdo.Al respecto hay varias teorias.Por el tema del espacio no lo incluyo aqui

Ver El relato bíblico y la ciencia moderna

e.3. Adán pecó y trajo muerte física a la humanidad (Romanos 5:12-19;  1 Corintios 15:21:22).

e.4.Debido a que al hombre le fue dado el señorear la creación, toda la creación fue maldita por su culpa (Romanos 8:20-22), lo que incluye la muerte de los animales, finalizando con la dieta vegetariana original tanto para hombres como para animales. (Génesis 1:29-30).

e.5.Dios juzgó el mundo con un Diluvio  de cobertura global, el cual Jesús y Pedro compararon con el próximo Juicio (Lucas 17:26-27; 2 Pedro 3:3-7). Esto destruyó a todo animal terrestre vertebrado y persona que no estaba en el Arca.

No estoy de acuerdo. Seguramente, el diluvio fue local, aunque de gran magnitud por cierto.

Pablo Hoff dice: «¿Cuál fue la extensión del diluvio? ¿Fue universal o limitado al área del Medio Oriente? El Génesis dice que las aguas cubrieron las montañas más altas y destruyeron a toda cria¬tura (fuera del arca) bajo los cielos (7:19-23). Sin embargo, hay una diferencia de opiniones entre eruditos evangélicos. Algunos piensan que se refiere solamente a la tierra habitada de aquel entonces, pues el propósito divino era destruir a la humanidad pecaminosa. Señalan que el uso bíblico del térmi¬no “toda la tierra” a menudo significa la tierra conocida por el autor (Gen. 41:57; Deut. 2:25; Rom. 10:18).

En cambio, los que creen que el diluvio fue universal no¬tan que el relato bíblico emplea expresiones fuertes y las repite dando la impresión de un diluvio universal. Preguntan: ¿Cuál fue la extensión de la población humana? Les parece posible que ésta se hubiera extendido ya hasta Europa y Áfri¬ca. Además ciertos estudiosos creen que los grandes cambios en la corteza de la tierra y repentinos y drásticos cambios en el clima de áreas geográficas, como Alaska y Siberia, pueden atribuirse al diluvio.” Quizás con el transcurso del tiempo, los geólogos encuentren evidencias conclusivas para determinar cuál es la interpretación correcta.

Se han encontrado en distintos continentes tradiciones que aluden a un gran diluvio, inclusive detalles de la des¬trucción de toda la humanidad excepto una sola familia y el escape en un barco. La famosa epopeya de Gilgames, un poema babilónico, contiene muchas semejanzas con el relato bíblico, aunque es politeísta su enfoque. Parece que el diluvio dejó una impresión indeleble en la memoria de la raza, y que las tradiciones, por más corrompidas que estén, testifican del hecho de que hubo un diluvio.» [14]

Ver 

Artículos sobre el Diluvio del Génesis, por el dr. J.M.Hernandez, zoólogo español

e.6.Dios después juzgó a la gente confundiendo su lenguaje en Babel—tras haber rehusado esparcirse y repoblar la Tierra después del Diluvio.

Te recomiendo el artículo Carta sobre “El debate de los orígenes”, seguramente te va a ser de ayuda para entender aspectos importantes del Génesis.

e. Evolución biológica vs.creación divina

Francisco Prieto Roselló (director de pedaleosymas), escribió un artículo muy interesante,el cual publicó en su blog,del cual extraigo esta reflexión «La evolución se parece a la narración de un partido de fútbol. Dice cómo suceden las cosas, cómo se mueve el balón de un lado a otro. Se parece a la descripción física de las cosas. En realidad no pregunta por qué suceden las cosas.

La idea de la creación, de índole metafísica, es algo difícil de expresar en términos evolutivos. Primeramente porque tal experiencia es irrepetible. Y segundo, porque aún a sabiendas de que no es repetible, no podemos tener la certeza empírica de que un ser divino (in-material) existiera antes de la materia. Sencillamente, se nos escapa. Podemos deducir que algo o alguien tuvo que existir antes que todo para que todo comenzase a ser.»[15]

Notas:

[0] Ruben Berra, Avanzando

[1] La ciencia:

[2] Ibid

[3] Ibid

[4] Ibid

[5] http://www.2×3.cu/Utilitarios/Diccionarios/Index.php?palabra=evolucionismo&idioma=esp

[6] Acudiremos a la física para examinar evidencias adicionales que refutan la evolución y apoyan el creacionismo bíblico

[7] Ibid

[8] Pastor promueve el evangelio de la evolución

[9] Dr. Manuel Carmona, Los premios Nobeles creacionistas

[10] http://www.2×3.cu

[11] El loco, loco origen adventista del creacionismo moderno

[12] B.H.Carroll, Comentario Bíblico. Génesis,p.96,edit. Clie,Barcelona,España

[13] Jonathan Sarfati, Avanzando,

[14] Pablo Hoff, El Pentateuco,p.40 edit. Vida,15ªimpresion, 1993

[15] Francisco Prieto Roselló (director de pedaleosymas),http://pedaleosymas.wordpress.com/2008/05/19/evolucionismo-creacionista-o-creacionismo-evolucionista

Creación vs. Evolución – Una respuesta teológica y pastoral I

Creación vs. Evolución - Una respuesta teológica y pastoral I

Autor:Paulo Arieu

Última actualización:28-07-2008

Descargar (creacion-vs-evolucion-c2a0una-respuesta-teologica-y-pastoral-i.pdf)

Este artículo consta de 5 partes:


I. Introducción:

Este tema, es de duro y constante debate. Por todos lados hay debates, principalmente en Estados Unidos y en España.No solo en los colegios y en las universidades, sino también en las cortes judiciales.

Historia de la teoría de la evolución

«La historia de la teoría de la evolución no es una simple enumeración de explicaciones científicas. Existe en primer lugar una lucha entre dos concepciones del mundo. Para algunos, admitir la transformación de las especies significaba la destrucción de todas sus creencias. Los partidarios de la lectura de la Biblia al pie de la letra se empeñan, aún hoy en día, en negar la evolución, y tienen todavía cierto poder para imponer sus ideas en ciertos países. En los EEUU, por ejemplo, la batalla contra la evolución cobró grandes proporciones en los años veinte (el llamado “juicio del mono”). En 1924, la cámara de representantes de Tenessee aprobaba, por unanimidad, una ley que proclama: “En la Universidad o escuela normal o cualquier escuela pública financiada entera o parcialmente con fondos del Estado, queda prohibido enseñar una teoría que niegue la historia de la creación divina del hombre, tal como la enseña la Biblia, y propagar en su lugar que el hombre desciende de un orden inferior de animales”. Actualmente, en Arkansas; Florida y Texas la doctrina creacionista ha sido incluida en los programas escolares. En California no se puede enseñar la teoría de la evolución a título de teoría científica, sino como mera teoría no probada. Ronald Reagan, en 1980, durante su campaña presidencial, decía: si se enseña evolución en las escuelas públicas, entonces habrá que enseñar también la historia bíblica de la creación.»[0]

Debemos confiar en la infalible Palabra de Dios

Con este articulo trataré de aumentar la confianza en la infalible Palabra de Dios, no las teorías falibles de hombres, aún las nuestras. Mi propósito es también ayudar a las personas a evitar defender la causa de la Verdad con argumentos defectuosos, y en cambio, enfocarse en los muchos argumentos efectivos para la Creación Bíblica y en la evidencia de la evolución biológica. Para que no nos choquemos la cabeza con los argumentos de la ciencia, ni la tratemos de falsa ciencia sin saber bien que es la  falsa ciencia, asi como para evitar entra en debates inconsistentes con los científicos.

Debemos utilizar argumentos correctos en nuestra apologética de la doctrina de la creación

Me gusta mucho lo que reflexiona el autor del artículo Avanzando: «El utilizar argumentos desacreditados permite que estos reboten en contra de quien los usa, y es un testimonio pobre para la causa de Cristo. Es la verdad la que nos hace libres (Juan 8:32), no el error – ¡y Cristo es ‘la Verdad’ (Juan 14:6)!

Los Cristianos no se deben alarmar cuando noten que los investigadores creacionistas desechen su argumento favorito. Mejor, deben re-enfocarse en el tema principal, la autoridad de la Palabra de Dios, los 66 libros de la Biblia, y no las teorías de humanos falibles, sean creacionistas o evolucionistas.»[1]

La referencia a ‘la falsamente llamada ciencia’ en 1 Timoteo 6:20 ¿se refiere a la evolución?

«Para desarrollar un modelo Bíblico apropiado, debemos entender lo que el autor escribió, y que es determinado por el contexto gramatical e histórico. No debemos tratar de leer en las Escrituras lo que aparenta apoyar un punto de vista particular. En este pasaje, el Griego original traducido como ‘ciencia’ es gnosis, yen este contexto se refiere al ‘conocimiento’ esotérico elitista que era la llave para las religiones misteriosas, lo que luego se convirtió en la herejía del Gnosticismo.  Éste no fue un error de los traductores, sino un ejemplo de cómo las palabras cambian de significado a través del tiempo. La palabra ‘ciencia’ originalmentesignificaba ‘conocimiento’, del latín scientia, de scio que es ‘conocer’. Este no es el modo en que es usado ahora, así que las traducciones modernas tradujeron correctamente la palabra como ‘conocimiento’ en este pasaje.»[2]

Por supuesto creo que tanto la evolución atea como  la evolución sin la doctrina de la creación es anti-conocimiento porque nubla las mentes a la abundante evidencia de la acción de Dios en la Creación y el verdadero conocimiento disponible en Su Palabra, la Biblia. Pero es incorrecto usar un argumento falaz para sustentar un punto de vista verdadero.

«En relación a esto, es lingüísticamente falaz decir que, aun ahora, “ciencia realmente significa conocimiento”, porque el significado está determinado por el uso, no por la derivación(etimología).»[3]

Hay muchas personas que dicen que no creen en la Teoría de la evolución; aún hay cristianos sinceros que afirman que no hubo evolución, pero debo aclarar que en una teoría científica no se “cree”. Se cree en una ideología, en una religión o en un testimonio, no en la ciencia.

No hay ningún biólogo evolutivo que “crea” en la evolución, igual que tampoco ninguno “cree” en los frigoríficos.

Cometen el error de comparar las teorías científicas con creencias, y no tienen nada que ver. Usted piensa que su fé es cierta, verdadera e inmutable; un científico piensa que las teorías que maneja no son definitivas, ni describen la verdad absoluta; está seguro de que serán modificadas, cuando no sustituidas con el tiempo.

Quizás el problema no sea tanto a nivel de la ciencia, sino los que utilizan las teorías científicas para desacreditar la fe judeo – cristiana, y al revés también, los que utilizan la biblia para desacreditar la ciencia.

El problema es que estas teorías se convierten en “doctrinas” cuando se comienza a creer en ellas como absolutos,y a  enseñarlas en las escuelas como si fueran verdades, impulsando a los niños y a los jóvenes al agnosticismo y al ateísmo.

Un hecho es cierto o no independientemente de lo que nos gusten sus consecuencias. En nuestra mano está que las leyes de la naturaleza no guíen nuestra sociedad, ¿no?

Se puede estar en contra de aquellos que adoran al sol y le ofrecen sacrificios humanos, pero no podemos negar que el sol exista.

La evolución es una teoría científica, lo que significa que es una hipótesis comprobada que ha pasado por el laborioso y riguroso proceso de pruebas experimentales. La evolución no es una creencia, es más bien una explicación objetiva y racional fundada en hechos empíricos.

La Biblia, efectivamente, no rechaza la evolución, es mas bien la interpretación que las personas eligen la que lo hace. La Biblia dice, con toda seguridad, que Dios creó el mundo; pero si el relato del Génesis es tomado como una desmitificación de los mitos paganos que abrumarían al pueblo hebreo, entonces la interpretación evolucionista es altamente factible.

Tampoco es correcto asociar la evolución tan sólo con la persona de Darwin. El tranformismo posee raices anteriores a Darwin. Además, las teorías evolutivas se han modificado y fortalecido con el avance y desarrollo de la ciencia a lo largo del tiempo. La antropología física, la paleontología, la geología, la biología y la física presentan pruebas que a un intelecto desinteresado lo convencerían de la realidad de la evolución física, química y biológica por las que ha pasado y sigue pasando nuestro universo. La evolución casi siempre se intenta desacreditar a través de falacias de la argumentación.

No es posible respetar la ciencia en uno puntos y en otros no. Tampoco es posible descartar un conocimiento que se desconoce, es algo filosóficamente insostenible. La creencia en Dios como ente es materia de fe, algo acientífico (pues no puede ser comprobada ni su existencia ni su inexistencia), pero no lo es el origen y desarrollo del universo y de la vida.

Yo soy cristiano y estoy racionalmente convencido de que evolucionismo y creacionismo son compatibles. La parte más importante de las enseñanzas bíblicas son las que implican a la moral y espiritualidad personal.

Yo creo que la Biblia es un libro inspirado por el ser intelectualmente más complejo que existe, o sea Dios, Pero ¿acaso esto no nos muestra que lo más sensato es que para interpretarla correctamente se use el conjunto de sistemas teóricos y conceptuales que constituyen el empeño máximo y más avanzado de los seres humanos para comprender las complejidades del universo en el cual vivimos? Yo creo que si.

Creo que a nuestra hermenéutica del Génesis debemos traer todos los descubrimientos modernos que ya han sido debidamente  comprobados, que han pasado de la etapa de hipótesis para transformarse en teorías sólidas.

La Evolución ¿es sólo una teoría?
«Lo que la gente comúnmente quiere decir cuando dice esto es ‘la Evolución no es un hecho probado, así que no debe ser promovido de forma dogmática.’ (ésto es lo que deberían decir). El problema al usar la palabra ‘teoría’ en este caso es que los científicos la usan al referirse a una explicación bien sustentada con datos. Esto incluye a algunas bien conocidas como  La Teoría de la Relatividad de Einstein y la Teoría de la Gravedad de Newton, y menos conocidas como la Teoría de las soluciones electrolíticas de Debye—Hückel y la Teoría de la estabilidad de las soluciones liofóbicas Deryagin–Landau/Verwey–Overbeek (DLVO). Sería mejor decir que la evolución de partículas a humanos es una hipótesis o conjetura no bien sustentada.» [4]

II. Historia del pensamiento evolucionista

«Antes de que la geología se convirtiera en una ciencia, a principios del siglo XIX, tanto las religiones occidentales como los científico descontaban o condenaban de manera dogmática y casi unánime cualquier propuesta que implicara que la vida es el resultado de un proceso evolutivo. Sin embargo, a medida que la evidencia geológica empezó a acumularse en todo el mundo, un grupo de científicos comenzó a cuestionar si una interpretación literal de la creación relatada en la Biblia Judeo-Cristiana podía reconciliarse con sus descubrimientos (y sus implicaciones). Algunos geólogos religiosos, como Dean William Auckland en Inglaterra, Edward Hitchcock en Estados Unidos y Hugo Millar en Escocia siguieron justificando la evidencia geológica y fósil solo en términos de un Diluvio universal; pero una vez que Charles Darwin publicara su Origen de las Especies en 1859 la opinión científica comenzó a alejarse rápidamente de la interpretación literal de la Biblia.

Este debate temprano acerca de la validez literal de la Biblia no se llevó a cabo tras puertas cerradas, y desestabilizó la opinión educativa en ambos continentes. Eventualmente, instigó una contrarreforma que tomó la forma de un renacimiento religioso en ambos continentes entre 1857 y 1860.

A pesar que la teoría de la evolución ha sido demostrada científicamente, algunos grupos, principalmente en Estados Unidos, interpretan en las Escrituras que solo un ser supremo pudo crear directamente a los humanos y a otros animales como especies separadas y acabadas. Este punto de vista es comúnmente llamado creacionismo, y sigue siendo defendido por algunos grupos religiosos, particularmente los protestantes estadounidenses; principalmente a través de una forma de creacionismo contemporáneo llamado Diseño inteligente. Esto ha llevado a un duro conflicto entre la creación y evolución en la historia de la educación pública de este país, aunque actualmente más bien es un fenómeno local en algunos estados; ya que es obligatoria la enseñanza de la teoría de evolución. (aunque cabe destacar que también a afectado a otros países, por ejemplo, en el año 2005 en Italia hubo un intento de suspensión de la enseñanza de la teoría de la evolución).

En respuesta a la aceptación científica de la teoría de la evolución, muchos religiosos y filósofos han tratado de unificar los puntos de vista científico y religioso, ya sea de manera formal o informal; a través de un “creacionismo pro-evolución”. Así por ejemplo algunos religiosos han adoptado un enfoque creacionista desde la evolución teísta o el creacionismo evolutivo, en donde Dios provee una chispa divina que inicia el proceso de la evolución, y (o) donde Dios creó el curso de la evolución.

Por ejemplo, a partir de 1950 la Iglesia Católica Romana tomó una posición neutral con respecto a la evolución con la encíclica Humani generis del Papa Pío XII. “El Magisterio de la Iglesia no prohíbe el que —según el estado actual de las ciencias y la teología— en las investigaciones y disputas, entre los hombres más competentes de entrambos campos, sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo, en cuanto busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente —pero la fe católica manda defender que las almas son creadas inmediatamente por Dios—. “. El Papa Benedicto XVI ha afirmado que “existen muchas pruebas científicas en favor de la evolución, que se presenta como una realidad que debemos ver y que enriquece nuestro conocimiento de la vida y del ser como tal. Pero la doctrina de la evolución no responde a todos los interrogantes y sobre todo no responde al gran interrogante filosófico: ¿de dónde viene todo esto y cómo todo toma un camino que desemboca finalmente en el hombre?”.[5]

En los países o regiones en los cuales de la mayoría de la población mantiene fuertes creencias religiosas, el creacionismo posee un atractivo mucho mayor que en los países donde la mayoría de la gente posee creencias seculares. Desde los años 1920 hasta el presente en los Estados Unidos, han ocurrido varios ataques religiosos a la enseñanza de la teoría evolutiva, particularmente por parte de los cristianos fundamentalistas y protestantes; si bien entre los últimos esta no es una posición unánime.»[6]

Desde el año 1925, en que «hubo un famoso proceso judicial en EE.UU., conocido mundialmente como “el juicio del mono”, por el cual fue juzgado el maestro de escuela John Scopes, acusado por enseñar la teoría de la evolución a sus alumnos en Dayton, Tennesse.

Fue un juicio célebre porque allí se enfrentaron el agnóstico Clarence Darrow, defensor de Scopes, el más famoso abogado en la historia norteamericana, y el fundamentalista protestante Williams Jenning Byrns. Darrow triunfó en forma brillante y Scopes recibió una condena simbólica de la que fue más tarde absuelto. La historia llegó al cine en 1960 en una magnífica película, Heredarás el viento, protagonizada por Spencer Tracy y el bailarín Gene Kelly.» [7]

Inclusive ¡ya hay video-juegos que enseñan la evolución!

«Tras apasionar al público ofreciéndoles una vida interactiva virtual fuertemente inspirada en la realidad con la serie de los “Sims” (en la cual el jugador puede criar niños, ir al trabajo, a la biblioteca, a una discoteca, entre otras cosas), Will Wright propondrá a partir de setiembre a los jugadores en internet crear vida con “Spore”.

En el inicio de la partida, el usuario se encuentra en los orígenes del mundo, cuando distintas formas de vida microscópica compiten por la supervivencia y construyen su camino a la tierra, donde evolucionan en criaturas que construyen civilizaciones y viajan al espacio.»[8]

¿De que se ocupa la Teoria de la evolución?

«La teoría de la evolución se ocupa de tres materias diferentes . La primera es el hecho de la evolución , es decir, que las especies vivientes cambian a través del tiempo y están emparentadas entre sí debido a que descienden de antepasados comunes. La segunda materia es la historia de la evolución, es decir, las relaciones particulares de parentesco entre unos organismos y otros y cuándo se separaron unos de otros los linajes que llevan a las especies vivientes. La tercera materia se refiere a las causas de la evolución de los organismos.»[9]


Notas:

[0] La ciencia de la evolución

[1] Jonathan SarfatiAvanzando

[2] Ibid

[3] Ibid

[4] Ibid

[5]. Colin Patterson (Ph.D.), Evolution. (London: British Museum of Natural History, 1978, pp.145-146., citado en Historia del pensamiento evolucionista,http://es.wikipedia.org/wiki/Evoluci%C3%B3n_biol%C3%B3gica

[6]. Robert Shapiro, (Ph.D.), Origins: A Skeptics Guide to Creation of Life on Earth (Simon & Schuster, l986), pp.98-117..citado en Historia del pensamiento evolucionista,http://es.wikipedia.org/wiki/Evoluci%C3%B3n_biol%C3%B3gica

[7] Dr. Manuel Carmona,http://oldearth.wordpress.com/2008/07/11/homenaje-a-john-scopes/

[8] El creador de los “Sims” lanza un videojuego para jugar a ser Dios

[9] La ciencia de la evolución

La obra de Dios… y la inoportuna Cosmología

22 septiembre 2008

La obra de Dios… y la inoportuna Cosmología

 

En el principio…
… creó Dios los cielos y la Tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.
El primer día ha empezado. (…)
La Creación” Génesis
En el principio…
… a los 10(-43) segundos, creó Dios el universo decadimensional que se rompió en otros universos de cuatro y seis dimensiones. La temperatura era de 10(32)ºK.
Y no estando conforme con eso, a los 10(-35) segundos, hizo Dios que una pequeña mota del universo se inflase en un factor de 10(50), y que eso se convirtiese en un universo visible.
Poco después, a los 10(-3) segundos, promovió Dios que los quarks se condensasen en protones y neutrones. Y observó que la temperatura era de 10(14) ºK.

Y vio Dios que el universo no era suficientemente estable.

Entonces, a los 3 minutos, hizo Dios que los protones y los neutrones se condensasen en núcleos estables.

Y vio Dios que el espacio era aún opaco a la luz porque los iones no transmitían bien la luz.

Y dijo Dios: Sea la luz; y a los 300.000 años, los electrones se condensaron alrededor de los núcleos y los átomos empezaron a formarse. El universo se hizo transparente a la luz y el espacio exterior se volvió negro.

Y vio Dios que la luz era buena.

Entonces, a los 3.000 millones de años, tuvo Dios a bien crear los primeros cuásares y a los 5.000 millones de años, las primeras galaxias.
Y mucho tiempo después, entre 10 y 15.000 millones de años, creó Dios nuestro sistema solar y miles de millones de años después las primeras formas de vida sobre la Tierra.

Y vio Dios la obra que había creado, la santificó y descansó…, descansó por toda la eternidad.

Modificado (obviamente) de “Hiperespacio” Michio Kaku

Tito

creacionismo y evolucionismo, son lo mismo

creacionismo y evolucionismo, son lo mismo

Octubre 5, 2008 by julio

Los evolucionistas creían haber descubierto la solución del origen de la vida, en realidad han conseguido reforzar la necesidad de explicar el milagro de los milagros… cómo es posible una evolución del  universo durante miles de millones de años… y con un maravilloso orden …

Esta es la meditación que hacemos tras leer el artículo que publica loiola:

 

Dios y la ciencia

Pregunta:. Son muchos los que piensan que la fe en Dios no puede casarse con la fe en la ciencia. ¿Qué opinan de esto? ¿Son mayoría o minoría los científicos creyentes?

Respuesta:

Las cosas han cambiado mucho. La filosofía actual parece una crisis de la que le costará levantarse, y ya no rige el ateísmo combativo de los Feuerbach, Marx, Freud, Niezsche y Sartre, sino el agnosticismo, propiciado por una filosofía que no conduce a ninguna parte. Ahí está la analítica del lenguaje como ejemplo. La filosofía, hoy en día, ya no ataca ni defiende a la religión, sencillamente porque ha perdido vigor, y reina en ella el escepticismo y la tristeza.

Pero es precisamente en la ciencia donde las cosas han cambiado a mejor, según mi parecer. De aquella ciencia arrogante del XVIII no queda ya nada, y la ciencia se está haciendo cada vez más humilde y abierta al problema de Dios.

Una de las cosas más llamativas de los últimos años en relación a la ciencia es el cambio que en ella se ha detectado respecto de la cuestión de Dios. Ya quedan atrás los tiempos en los que se usaba la ciencia contra la religión. Siglos atrás se defendía el determinismo más absoluto, pensando que la ciencia podría explicarlo todo, controlarlo todo y prescindir, lógicamente, de Dios. Uno recuerda los tiempos en los que se usaba la teoría de la evolución como arma contra la fe en Dios.

Del Bing-Bang a la evolución

 

Uno de los elementos que más silencio y admiración están produciendo en el científico de hoy es el del Big Bang, la explosión inicial que ha dado origen al mundo de hoy. Los físicos han viajado a este momento inicial, el “tiempo cero” del estallido que ha dado origen a la expansión de las galaxias. Ello tuvo lugar en una fracción casi inimaginable de segundo, en la cifra equivalente a 10 de segundo, es decir, la cifra 1 precedida de 43 ceros. Y en este momento inicial todo estaba compuesto por una esfera que tenía el diámetro de 10 , millones y millones de veces más pequeña que el diámetro de un núcleo de átomo. Pues bien, todo el mundo actual procede de ese instante y de esa esfera.

Y las preguntas son ahora inevitables para los científicos: ¿qué había antes de ese momento inicial? ¿Es la creación? ¿Quién puso esa fuerza expansiva y la programó de tal modo que, si el más mínimo elemento hubiese fallado, habría conducido al más espantoso de los caos?

Si entramos ahora en el campo de la evolución, cada vez más los científicos se asombran del orden que reina en toda ella. Se han hecho cálculos para explicar el origen de una célula viva que está compuesta por una veintena de aminoácidos. Pero la función de los mismos depende de unas 2000 encimas específicas. Se ha calculado la probabilidad de que un millar de encimas diferentes se una para formar una célula viva y ello de la cifra de 10 . En palabras de F.Crick, premio Nobel de biología por el hallazgo del ADN, un hombre honesto tendría que aceptar que el origen de la vida se debe a un milagro.

Ya lo había dicho Pasteur en su tiempo: “Poca ciencia aleja de Dios. Mucha acerca a Él”. Y no deja de ser curioso que la teoría de la evolución, usada en su día contra la fe, sólo se puede explicar en sus factores últimos si se cree en Dios. Su mano ordenadora explicaría lo que, de otro modo, quedaría sin explicación, toda vez que los científicos no encuentran una explicación suficiente. Ni la teoría de Darwin, hoy casi olvidada, ni la moderna teoría sintética que coloca en las mutaciones genéticas la causa del cambio de las especies, explican mucho. Las mutaciones genéticas que se conocen no cambian de especie, afectan sólo a caracteres secundarios y suelen ser regresivas. Hoy en día hay que creer en Dios para Explicar la evolución.

La fe de los científicos

Es un hecho que la mayoría de los científicos han sido creyentes. Lo fueron científicos clásicos como Copérnico, Galileo, Kepler, Newton, Lineo, Cuvier y Pasteur. Y han sido también creyentes los grandes de la física cuántica: Planck, Schrodiger, Heisenberg, Jordan, Von Braum y otros. Los científicos ateos, como Monod o Hawking, son una minoría.

http://tresmontes7.wordpress.com

Tácticas creacionistas Tierra Joven

Tácticas creacionistas Tierra Joven

Introducción:

Es terrible la falta de ética que hay de parte de los que defienden el Creacionismo estricto, llamado Creacionismo tierra joven (CTJ). Son los mas fundamentalistas y cerrados dentro de los grupos cristianos, islámicos e hinduístas.

hindu1

Lo he podido apreciar constantemente, a lo largo de los debates que he tenido con varios cristianos, un hinduísta, y ningun musulmán, aunque si he leido parte de la crítica que se le realizó al conocido creacionista islámico Harun Yahya, por su cuestionada moralidad.

muslim

En un libro que escribió en el año 2002, además de la usual defensa del Islam como religión de la paz, se afirma que las auténticas causas del terrorismo son el materialismo y el darwinismo. Sólo erradicando su enseñanza de las escuelas de todo el mundo desaparecerán los actos de terrorismo.

Es increíble, según el tipo este, la masacre del 11-S no fue en nombre de Alá, sino en el de Darwin. Que increible,por Dios.

En la polémica ciencia y creacionismo, se ha hecho mención a enfrentamientos entre ambas posiciones tanto en comités escolares como en tribunales judiciales. Sin embargo, no hay referencia a la eficacia o sentido de tener debates de tipo académico o en escenarios públicos —como los televisivos—, a los que los norteamericanos son bastantes afectos.

Richard Dawkins, el conocido científico ateo, explica a continuación porqué viene desde hace décadas evitando el debate con los creacionistas.

Sus razones son orden estratégico:

Enlos ‘80, mientras visitaba los Estados Unidos, un canal de televisión me propuso un debate con un creacionista prominente llamado, creo, Duane P. Gish. Llamé por teléfono a Stephen Gould para que me aconsejara. Fue cordial y resuelto: “No lo hagas”. El tema central no es, decía, si uno “podría ganar” el debate o no. Los creacionistas no aspiran, de manera realista, a ganar el debate. Para ellos es suficiente con que el debate se lleve a cabo. Necesitan la publicidad. Nosotros no. Al público incauto que compone su audiencia natural, les alcanza con ver a su hombre compartiendo el escenario con un verdadero científico. “Debe haber algo en el creacionismo, o el Dr. Tal-y-Tal no habría consentido en discutirlo en igualdad de condiciones.”

“Esinevitable que, cuando rechaces la invitación, te acusen de cobardía o de incapacidad para defender tu propia creencia. Pero, en vez de proporcionar a los creacionistas aquello que anhelan: el oxígeno de la respetabilidad en el mundo de la verdadera ciencia, es mejor responder a estas acusaciones animando al creacionista de turno a enviar cualquier prueba que tenga en contra de la evolución a una de las tantas publicaciones respetables —como Nature, Science o Biological Reviews— en las cuales todos los científicos publican sus trabajos, sometiéndolos al arbitraje anónimo de colegas. Si realmente un trabajo descubriese una falacia en la teoría de la evolución o presentara pruebas convincentes en contra de ella, cualquier editor haría todo lo posible por publicar ese trabajo, el que se convertiría en la noticia del siglo, en el ámbito científico.”

humanist

Sobre el creacionismo en el Islam dice Taner Edis (Harun Yahya and Islamic Creationism):

Los pensadores musulmanes dan por hecho que la evolución no ha ocurrido, o bien que cualquier tipo de desarrollo en la vida se produce mediante la intervención divina. El Corán, después de todo, declara la creación especial, de los humanos particularmente. El proceso natural y ciego aceptado por la ciencia moderna tiene que ser obviamente falso; la visión darwiniana de la naturaleza no es sino otra indicación más de la degeneración moral y religiosa de Occidente. Sin embargo,los apologetas musulmanes raramente sienten la necesidad de elaborar su rechazo a Darwin.

Comparando peras y manzanas
Como se ve, Dawkins propone otra razón de tipo estratégico, propiciando la autonomía de la comunidad científica: si el debate finalmente se realiza, éste debe llevarse a cabo en el terreno científico, pues al fin y al cabo, la Evolución es una teoría científica. El Creacionismo no lo es, ya que está basado en la fe, el área metafísica de la filosofía. Comparar ambos es como comparar peras y manzanas.

Pero el gato encerrado del Creacionismo es principalmente la deducción de que si la ciencia no puede explicar algo, la explicación TIENE que ser divina. Nada importa analizar las abundantes pruebas de por qué los seres humanos tenemos esa tendencia a buscar y encontrar una explicación metafísica a todo lo que nuestra razón no pueda explicar de forma empírica. De nada sirve insistir en que estas explicaciones ya han sido, con el paso de los años, atribuídas a miles de dioses diferentes ni que muchos de aquellos misterios ya no lo son.

Cuando lee o escucha a un creacionista esto es lo que el cientifico piensa:

“Mira, sé por que dices lo que dices. Sé lo que te empuja a aferrarte a tus creencias y negarte a ti mismo el esfuerzo racional de buscar una explicación empìrica que satisfaga tu cerebro más que tu corazón. Mal que mal, ya se han hecho suficientes estudios que explican precisamente esto. Sólo tienes que buscarlos. Es posible que mis explicaciones científicas no te dejen satisfecho, pero no me digas que esa insatisfacción se basa en la falta de pruebas o evidencia científica, porque tu posición es aun más carente de ello. Si en este duelo usas mis armas, vas perdido. Si yo uso las tuyas, pues yo creo más en lo que me dicta mi razón, mi raciocinio lógico, que en satisfacer una necesidad metafísica de creer en algo de lo cual no tengo evidencia alguna. Creo que en esto tu fe debe ser más fuerte que la mía precisamente porque tú crees en algo que sufre una carencia total de pruebas, mientras que yo creo en el conocimiento. El mìo y el de otros que mi razón acepta. Pero no me vengas a decir que tu fe ES conocimiento, porque tanto tú como yo sabemos que no lo es. Y ahí lo dejamos. “

constitution

Hay algo que en psicología se llama proyección al acto de acusar a los demás justo de lo que tú mismo haces. Esa es otra de las estrategias favoritas de los creacionistas. Ellos acusan a los evolucionistas de que no existe ni una sola prueba científica que valide la teoría de la evolución, cuando ésta cuenta con miles de evidencias a su favor, mientras que la creación en 6 días literales que ellos describen es la que no tiene ni una sola prueba validable y por tanto se debe de entender como un milagro.

Con esa palabra mágica, te bloquean toda replica, ya que un milagro es un mialgro y contra eso no se puede objetar nada, y menos  objetar contra los milagros del Señor. También se acusa a la evolución de ser una religión, cuando no es más que una teoría científica que intenta explicar la biodiversidad, mientras que lo suyo SI es una religión; cómo prueba está el hecho de que uno de los elementos más frecuentes en sus debates es la introducción de citas bíblicas.

Y además acusan a la ciencia en general de estar revisando continuamente sus resultados, de contradecirse; cuando esa es precisamente una de las fortalezas de la ciencia, que está en constante revisión y análisis. Como dijo Carl Sagan: “en ciencia la única verdad sagrada que existe es que no hay verdades sagradas”. Pero ellos se presentan como infalibles. Pues a pesar de contar con mensajes teóricamente divinos que proceden del más allá, está claro que no saben interpretarlos. Y por tanto, ¿hemos de creerles cuando basan su conocimiento en experiencias no adquiridas por la observación/experimentación y que son interpretables según la persona que lo hace?

Tarde o temprano, si usted tiene cualquier interés en la ciencia, o en materia de educación, usted encontrará una argumento creacionista. Los creacionistas están siempre tratando de introducir el creacionismo bíblico en los plan de estudios por todos los medios posibles. Para este efecto, se intenta convencer a los padres, profesores y consejos escolares que se presenta la ciencia real.

Al presentar sus argumentos a cualquiera, excepto el convertido, estas personas son demasiado astutas para defender cualquier cosa que se parece demasiado al relato bíblico del Génesis como su “teoría”. En lugar de ello, sus creencias estarán enmascaradas en virtud de tales alias “creacionismo científico”, “Ciencia de la Creación” o según algunos piensan (no todos), “teoría de diseño inteligente”. Toda vez que alguien afirma que una teoría que anular lo que el “establecimiento” es la enseñanza en las escuelas, usted tiene causa razonable para ser escépticos. El uso de cualquiera de los términos antes citado debe considerarse una bandera roja.

Este movimiento (CTJ) es el que mayor influencia ha ejercido en los Estados Unidos y en otros países, desde mediados del siglo XX, sobre todo en ámbitos religiosos pedagógicos, y también en la opinión pública, debido al rigor de sus publicaciones que ha ido progresivamente en aumento.

La teoria del diseño inteligente no es tan religiosa, aunque si trae consigo implicaciones metafisicas. Yo personalmente entiendo lo mismo que ellos, el problema que los cientificos evolucionistas no lo aceptan porque estos teoricos no han sabido como lograr demostra e imponer sus teorias cientificas. Para un cristiano, el hecho de admitir que existe un diseño inteligente en la creación, no es un problema, para muchos cientificos tampoco es gran problema el admitirlo, el problema viene a la hora de demostrarlo cientificamente; y ahi se armó el cortocircuito. Aún no se han podido poner de acuerdo los cientificos en que es inteligencia en el diseño y lo que no. Pero bueno, ese no es el tema de este artículo.

Desde que se estableció en Estados Unidos que el Creacionismo científico  no es ciencia, los creacionistas no pueden utilizar argumentos científicos para apoyar sus casos. Por “argumento científico”, me refiero a un argumento en favor del creacionismo sobre la base de las pruebas.

Las teorías científicas ganan aceptación, porque la mayor parte de los datos que proporciona tienen apoyo para ello, y porque no se presenten pruebas en las teorías que es falsa. Las ideas CTJ  están respaldadas por aislados datos que fueron refutados por lo general no demasiado tiempo después de que fueran publicados. Citando un artículo publicado en alguna revista científica, el creacionista espera convencer a la opinión pública de que puede haber algo de sustancia a sus pretensiones.

La mayoría de los argumentos CTJ están destinadas a desacreditar la evolución de diversas maneras. No se puede hacerle caso al CTJ, ya que trata de desmantelar la Teoría de la evolución. Este argumento falaz supone que sólo hay dos posibles explicaciones: la creación y evolución.

El CTJ se caracteriza por la fe en la creación, realizada por parte de Dios, en la que los géneros físicos de ios seres vivos aparecieron ya perfectamente desarrollados maduros desde el principio. Contemplan tanto la variación como la especiación posterior de todos los animales y plantas pero siempre dentro  cada género o tipo creado. Insisten en que la microevolución no demuestra la macroevolución. La primera sería una realidad, mientras que la segunda sólo una hipótesis no demostrada.

Entre sus principales postulados, están el de aceptar que el mundo fue creado en seis días de 24 horas, tal como sugiere el relato de la Biblia; la  Tierra sólo tendría unos pocos miles de años de antigüedad (entre 6.000 a 15.000 años) y rápidamente estuvo preparada para constituir el hogar de los serers humanos; la muerte no entró en el mundo antes del pecado de nuestros primeros padres, lo cual implica que Dios no usó la macroevolución para crear; las condiciones actuales de nuestro planeta son muy diferente de las que tenía la Tierra primitiva (fig. 11), puesto que Dios maldijo la creación a causa del pecado del hombre, introduciendo así toda una serie de procesos degenerativos en aquello que había sido creado perfectamente; los hombres coexistieron con los dinosaurios y el diluvio bíblico fue una catastrofe.universal que anegó toda la superficie terrestre, alteró de manera drástica las condiciones ambientales originales y formó la mayor parte de la columna geológica o serie estratigráfica mundial.

Las dataciones evolucionistas de millones de años para la Tierra., y los seres vivos fosilizados que la habitaron en el pasado, se rechazan porque dichos métodos radiométricos de datación suponen la constancia de las condiciones ambientales. No obstante, si éstas hubieran variado en el pasado como consecuencia de catástrofes planetarias, impacto de meterito sobre la Tierra, el propio diluvio universal, cambios en la intensidad del campo magnético terrestre, aumento o disminucion de la radiación cósmica que nos llega pricedentes del espacio,contaminación de muestras, etc, entonces tales pruebas darían resultados erróneos con edades muy elevadas que no se corresponderían a la realidad.

Aquí está una muestra de las técnicas utilizadas por los argumentos de los CTJ.

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Verá a menudo un gran número de estas técnicas utilizadas en una presentación. Un creacionista a menudo puede combinar dos o tres de estas técnicas en un solo párrafo.

1) interpretar cualquier incertidumbre en cualquier parte de la ciencia como la incertidumbre total de todo el mundo en la ciencia.

La ciencia es, por naturaleza, provisional. Nada en la vanguardia va a tener una considerable incertidumbre que se le atribuye. Todo lo que la ciencia es cierto ahora se determinó que había una considerable incertidumbre asociada a ella en algún momento de la historia. Tan pronto como cualquier prueba de cualquier incertidumbre se encuentra, y que presente la reclamación, por lo tanto, que los científicos no saben lo que están hablando.

2) Tocar la trompeta de todos los errores realizados por cualquier científico, e ignorar el hecho de que estos errores se corrigen.

La mayoría de las personas en su audiencia no será muy versados en la historia de la ciencia. Usted puede inundar una audiencia con las cuentas de los errores en la ciencia, y las cuentas de cosas que los científicos pensaban que ahora se sabe que no es cierto. Con esas cuentas suficiente, usted puede construir una imagen superficial de mostrar que “La ciencia siempre se equivocó”. Incluso los expertos en la historia de la ciencia no será capaz de dirigirse directamente a todos los ejemplos que se enuncien. Todo lo que la teorias no tratadas pueden ser afirmadas delante de la audiencia como “no refutadas”. A continuación, puede utilizar el hecho de que algo se ha dejado sin refutar para reclamar que todo lo que se ha dejado sin refutar es falso.

3) Trasladar la carga de la prueba a sus críticos de cualquier manera que usted puede.

Recuerde que su posición es indefendible. La única manera en que usted puede presentar algo parecido a un argumento es hacer que tus oponentes mirada ignorante. Fuerza a demostrar todo lo que dicen. Si se niegan a aceptar la carga de la prueba, los obligan a demostrar que no tiene que probar lo que dicen.

4) Todos los hechos o explicaciones que no sean inmediatamente a la mano puede ser considerado como inexistentes.

Si un crítico hace una declaración acerca de la ciencia y no presente todas las pruebas para demostrar que a partir de la fundamental en un máximo nivel, puede aprovechar a la falta de paso y declarar toda la declaración como “no probada”. Si un crítico logra refutar cualquiera de sus declaraciones, hacer caso omiso de la refutación. Tan pronto como la refutación ya no se presentó activamente, re-afirmar su reclamación. Después de toda la refutación no hay derecho a más.

5) Nadie es un experto en todo

Nadie es un experto en todo. Mayor es la probabilidad de que sus opositores no tienen los conocimientos o datos para refutar al menos uno de ellos. A continuación, puede insistir en la cita no se ocupó de anunciar y que “la ciencia no tiene respuesta a ellos”. (Tenga en cuenta que esto no funcionará a menos que se las han arreglado para arrojar la carga de la prueba, tal como se aconseja en el paso 2.)

6) Mirar alrededor con diligencia suficiente

Si usted mira alrededor con diligencia suficiente, algún científico le dirá algo que reforzará su opnión.

7) encontrar un ejemplo de un científico comportarse mal, y lo utilizan para hacer la afirmación de que TODOS los científicos hacen lo mismo.

Afortunadamente, los científicos son humanos. A veces van a participar en ataques personales, la censura y otras técnicas desagradable. Utilice este hecho a todos los científicos de alquitrán con el mismo cepillo, y también para hacer la afirmación de que no significa que los científicos han sido “refutados”, sino más bien censurado.

8) Los hechos científicos y teorías no tienen ninguna necesidad, excepto cuando los efectos convenientes.

Por ejemplo, si te gusta la posibilidad de que la radiación de neutrones podría haber cambiado las proporciones de los elementos radiactivos y sus productos de descomposición, ignorar el hecho de que los neutrones tienen efectos observables en otros lugares de la naturaleza.

9) Cuando se sienten acorralados, cambian de tema.

Siempre tienen material de varios temas listos para presentar. Cuando te encuentras fuera de su profundidad en uno, estan dispuestos a pasar a otro. Es probable piensan que, su oponente no será un experto en ese otro tema. Esto es especialmente cierto si usted elige los temas que están relacionados con la distancia, como la biología celular y la astrofísica. 

10) Cuando se sienten realmente acorralados, atribuyen a la Teoría de la Evolución la mayoría de los males actuales de la sociedad.

Con la suficiente imaginación, cualquiera de los males de la sociedad puede atribuirse a las creencias de los “evolucionistas”. Ignorar el hecho de que la mayoría, si no todos, de estos males existían mucho antes de Darwin nunca se refirió aliento. Afirmando los vínculos entre la evolución y esos movimientos como el marxismo, el comunismo y el nazismo es una forma popular de  amarre. Puede acusar a su oponente de ser tan mala como la gente que ha estado citando.

Esto es aún más eficaz si se puede administrar a provocar a su oponente en una muestra de impaciencia, desdén o moderar utilizando cualquiera de estas técnicas.

11) Una explicación cuando le muestra estar absolutamente equivocado, hacen caso omiso de la explicación y reafirman la reclamación original.

Esto funciona en el principio de que “Toda mentira repetida las veces suficientes va a ser creída”. También es una muy buena manera de evitar a  tus oponentes en episodios de mal temperamento.

fundamentalist

Conclución:

Ser consciente de las técnicas de uso creacionistas pueden ser de alguna ayuda, en caso de que usted encuentre cada vez que participan en una “discusión” con uno de ellos. 

Fuentes:

La serpiente

La serpiente

Noviembre 3rd, 2007 

by Jos Angel Fernndez 

adanyeva

Génesis 3:1 nos dice que la serpiente fue creada por Yavé junto con el resto de los animales del campo. En este punto de la historia, la serpiente aún no es reconocida como la representación mítica del mal de otros textos (Libro de la Sabiduría 2:24; Apocalipsis 12:9). Es meramente un animal más entre los demás. Esta concepción inicial de la serpiente parece evolucionar poco a poco para llegar a transformarse en un monstruo, interpretado de distintas maneras por distintas tradiciones. En ocasiones estamos frente a un reptil, aunque con las características típicas que la gente de la época atribuía a dichos animales: la mitología, al igual que las ‘ciencias naturales’, consideraban a la serpiente como el animal más astuto. Hay que tener en cuenta que la astucia, en sí misma, no era considerada como una característica mala sino más bien un tanto ambigua. En Mateo 10:16 leemos que hemos de ser como serpientes, por su prudencia (bastante relacionada con la astucia). En Proverbios 14:15,18 y en 22:3 la astucia es una faceta recomendada. La serpiente, por tradición, es una ‘sabia’. Sin embargo, en el mito de Génesis la ‘sabiduría’ es considerada como la fuente de maldad: el hecho de conocer es el fruto de la perversión y la desobediencia (como bien sabemos de la historia del árbol del conocimiento).

Pero también hay otras tradiciones. La serpiente en el antiguo Israel se asocia con el conocimiento y la brujería (para sorpresa de muchos, puede mudar la piel casi mágicamente y renacer de nuevo indefinidamente). Así surgen tradiciones que consideran a este animal como mágico, una fuente de sabiduría oculta: Números 21:9 y 2 Reyes 18:4. En Mesopotamia, Siria, Palestina y Egipto, la serpiente representa al dios de la fertilidad y de la fecundidad. En Grecia, representa la fertilidad del infierno. Hugo Gressmann vio la serpiente en la tradición como un dios del submundo. Y Hvidberg nos recuerda que a Baal se le representa a menudo como una serpiente. Otros textos del A.T. identifican la serpiente y la igualan con monstruos como Leviatán (Isaías 27:1, Job 26:13). Poco a poco la tradición de la serpiente crece y, a pesar de los esfuerzos de algunos escritores bíblicos por reducirla a un mero animal condenado a arrastrarse sobre su panza, esto no llega a ocurrir nunca y en lugar de disminuir, su mito continúa creciendo aún hoy.

Chris M. Collenberger

Así que esta serpiente se aparece y empieza a gimotear a Adán y Eva acerca de tomar parte de este cierto árbol y su fruto, que pudo haber sido una manzana o no. Ellos ceden. Eva lo come. Adán lo come. El pecado entra al jardín, la humanidad recibe un soplo del mal, y el creador hace pedacitos todo el escenario del Edén.[1]

El problema del mal es uno de los problemas más complejos que cualquier religión que crea en la unidad de un Dios bueno tiene que afrontar. Que el mal existe es algo que ya no podemos negar por medio de juegos y filosofías positivistas. Que nadie sabe con certeza cómo funciona, los patrones que sigue, las estructuras en las que se basa, es algo igualmente cierto. Así, el lenguaje que se utiliza para describirlo varía mucho dependiendo de la interpretación que se le da. Hace tiempo H.G. Gadamer escribió:

“La fecundidad del lenguaje fue y sigue siendo que el hombre sabe despertar la intuición en palabras y frases por medio de su capacidad más propia, la de la expresión lingüística. ¿Cómo podría converger esto con conceptos básicos tales como sistema, principio, fundamentación y derivación, que han dominado, siguiendo el modelo de Euclides, el pensamiento filosófico de la modernidad? ¿Qué es lo primero en la construcción del lenguaje? Es completamente evidente que no puede haber una primera palabra. Aunque una y otra vez los padres puedan aclamar la primera palabra del hijo que empieza a manifestarse, es claro, no obstante, que eso no es ninguna palabra ni ningún lenguaje. No hay una primera palabra si no hay una segunda palabra, y no puede haber una segunda palabra si no hay lenguaje. Pero sólo hay lenguaje en la relación que mantenemos unos con otros en la conversación”.

En este sentido, la palabra ‘serpiente’ no es una primera palabra que evoluciona, sino que es parte de un lenguaje, de una forma mitológica de interpretar la realidad del mal. Y no solo una forma de interpretar el mal en sí mismo, sino una manera de interpretarnos a nosotros mismos en relación con el mal, o en este caso, con la personificación del mal. No es casualidad que hoy día sigan existiendo personas que se ganen la vida por medio de exorcismos que claman sacar los demonios que la mayoría de nosotros tenemos dentro. Todo eso es el mero reflejo del lenguaje mitológico del mal llevado a la práctica real del día a día. Si tales personas hubiesen pillado al mismo Dostoyevsky desprevenido, le habrían tenido que sacar más de un demonio.

La interpretación mitológica del mal ha persistido por los siglos, y podemos presenciar mediante la lectura de ciertos textos una buena acumulación de tradiciones acerca de ello. No existen historias acerca de ángeles caídos en nuestras biblias, pero sí que existen algunos textos que sugieren que dichas historias existían y eran conocidas. Ya en el Génesis encontramos una historia acerca de los ‘hijos de Dios’ que bajan y toman las mujeres de los hombres para sí. La historia completa la encontramos en 1 Enoc, un libro que aunque no está en nuestras biblias era considerado como Escritura por los primeros cristianos. Es posible que cuando Pablo se refiere a la creación esperando a los nuevos ‘hijos de Dios’ (Romanos 8), tenga en mente a esos otros ‘hijos de Dios’. Y sin duda algunos estudiosos relacionan el texto de 1 Corintios 11, acerca de los ángeles que no deben ver la cabeza descubierta de las mujeres, con esa historia de Enoc. Aún más: si hacemos una pasada por el libro de Apocalipsis, de vez en cuando encontramos algunas referencias a la ‘serpiente antigua’ (20:2), que ya no sólo es serpiente sino también dragón, diablo y Satanás. Como digo, la interpretación mitológica del mal crece.

Estas acumulaciones aparecen de forma clara en el libro que he mencionado ya, en 1 Enoc. Como digo, los primeros cristianos lo consideraban parte de las Santas Escrituras y así encontramos en nuestras biblias referencias que apuntan a historias que aparecen en ese libro. Algunas partes de 1 Enoc nos explican cómo algunos ángeles, entre ellos Azazel y Semhaza, hicieron un juramento solemne con otros 200 ángeles y vinieron a la Tierra. Nos cuentan cómo codiciaron a las mujeres humanas y trajeron conocimiento acerca de cómo el ser humano podía aprender a trabajar los metales para construir armas; cómo podían aprender a crear cosméticos y joyas, lo que llevó a la fornicación; cómo usar drogas y matar niños que aún no habían nacido; cómo interpretar las estrellas y las nubes para leer el futuro. Cuatro arcángeles fueron enviados para ayudar a los humanos: Uriel, Gabriel, Rafael y Miguel, estos dos últimos encargados de mandar a prisión a Azazel y Semhaza.

1 Enoc cuenta la historia de Israel, pero no menciona la tentación de Eva en el jardín del Edén. Para el escritor de este libro, el mal entra en el mundo por medio de la caída de ciertos ángeles. En las Escrituras Hebreas sólo aparece un satán sin nombre que tienta a Dios para que examine a su siervo Job (Job 1), un satán sin nombre que intenta acusar al sumo sacerdote Josué (Zacarías 3), y un satán sin nombre que tienta al rey David para que peque (1 Crónicas 21). En el Nuevo Testamento, Satán tienta a Jesús para que dude ciertas cosas (Mateo 4 y Lucas 4, aunque en distinto orden), habla a través de Pedro para tentar a Jesús (Marcos 10), y utiliza a Judas para que Jesús sea arrestado (Lucas 22). El libro de Apocalipsis, entre todos estos textos, va más allá en su representación de la serpiente como un dragón con agentes terrestres que provocan la adoración de los seres humanos y que es arrestada por los ángeles y puesta en prisión por un tiempo.

Pero la leyenda sigue creciendo. En otros libros como la Vida de Adán y Eva y el Apocalipsis de Moisés, encontramos otras versiones de la misma historia. Todos los ángeles son creados en el primer día de la creación, y cuando Adán es creado a imagen de Dios todos los ángeles se reúnen para adorar la Imagen. Sin embargo, Satán rehúsa: Adán debería adorarle a él ya que él había sido creado primero (la vieja historia que también sirve de argumento para determinar quién es más importante, el hombre o la mujer; ver 1 Timoteo 2). Debido a esta arrogancia, Dios echa a Satanás y sus ángeles del cielo y los manda a la Tierra. Una vez perdida su gloria inicial, estos ángeles caídos determinan vengarse del ser humano. En un momento de despiste, Satanás se disfraza de ángel de luz y engaña a Eva para que le abra la puerta del cielo, y luego tienen una conversación. Ya sabemos el resto. En 2 Corintios 11 Pablo nos habla de que Satanás puede disfrazarse de ángel de luz, lo cual algunos consideran como una referencia a aquella historia. En las tentaciones de Jesús, Satanás le ofrece todos los reinos si le adora, una proposición que recuerda muy de cerca a la proposición inicial de que la Imagen de Dios debería adorar a Satanás, quien había sido creado antes. E incluso en Lucas 10:18 Jesús dice haber visto a Satanás caer del cielo como un rayo, lo que nos recuerda a la caída de Satanás tras el triunfo de Adán. La historia que acabamos de leer sirve de inspiración a John Milton para crear su Paraíso Perdido. Incluso aparece en el Corán:

“Y cuando dijimos a los ángeles: ‘¡Prosternaos ante Adán!’. Se prosternaron, excepto Iblis. Se negó y fue altivo: era de los infieles” (Sura 2:34)

En el Corán, Satanás (Iblis) es presentado como el ‘susurrador’, uno que susurra en los oídos de las personas para persuadirles de que no sigan a Dios.

En general, los nombres otorgados a Satanás son variados. En algunos textos judíos del primer siglo antes de Cristo se le conoce como el príncipe Mastema. En los Rollos del Mar Muerto se le llama Belial, Melchiresa, ángel de perdición y príncipe del reino de la maldad. En otros textos cristianos antiguos se le llama Sammael, Beliar y Malkira. En el Talmud leemos:

“Se dicen seis cosas sobre los demonios. En tres de ellas se parecen a los ángeles, y en tres de ellas se parecen a los hombres. Tienen alas como los ángeles, y como ellos vuelan de una parte del mundo a otra, y conocen el futuro, como los ángeles… Pero en tres cosas se parecen a los hombres: comen y beben como los hombres, dan a luz y se multiplican como los hombres, y mueren como los hombres”

En otro ejemplo un tanto más cercano a nuestra era, el doctor Fausto quiere todo el conocimiento porque por medio de él conseguirá todo el poder. Promete su alma al diablo cuando muera si se le concede tener todos los poderes mágicos mientras viva. Estaba dispuesto a abandonar a Dios por conseguir todo el conocimiento y el poder derivado de él, pero al final el diablo clama poder sobre él. Esta misma imagen del ser humano que entrega su alma al diablo para conseguir cierto conocimiento y poder aparece en numerosas películas de Hollywood. Hoy en día los cristianos tenemos una mezcla de imágenes mitológicas y creaciones artísticas en nuestras cabezas acerca de la existencia del mal en el mundo. Todas estas representaciones forman un lenguaje mitológico que en ocasiones nos ayuda a interpretar ciertos sucesos que ocurren a nuestro alrededor. Pero de igual manera, nuestra incapacidad para reconocer la condición de construcción humana de todo este lenguaje, nuestra incapacidad para dar un paso atrás y darnos cuenta de la procedencia de todo este arsenal mitológico, nos impide ver el bosque a través de los árboles; de alguna manera hemos perdido la capacidad de entender e interpretar la realidad que existe detrás de las imágenes y los mitos, y ya no somos capaces de profundizar en la sicología humana tal y como han sido capaces de hacer esos otros intérpretes de la realidad humana, gente como Tolstoy o Dostoyevsky. Parece que ese lenguaje mitológico que una vez nos ayudó a ir más allá de la intuición para alcanzar cierto entendimiento de las estructuras internas de la realidad que nos rodea, hoy día se ha convertido más en una camisa de fuerza que, no solo provoca un profundo mal entendimiento de nuestra sicología interna, sino que también destruye nuestra capacidad para comprender nuestras relaciones con los demás.

Lo cierto hoy día es que cuanto más conocemos acerca de la realidad y las estructuras internas de nuestro comportamiento y de nuestra sicología, más nos damos cuenta de lo poco que sabemos realmente. Y esto es muy útil. Es bueno leer libros como 

Phantoms in the Brain

, de V.S. Ramachandran, que nos enseñan por medio de cuidadosos estudios cómo personas que han perdido ciertos miembros del cuerpo generan (inconscientemente) ilusiones mentales que les hacen creer que siguen ahí, o cómo diversos ‘errores’ que surgen en el cerebro después de haber sufrido accidentes provocan comportamientos que ni siquiera Lewis Carroll podría haber imaginado. Frases como: ‘Mi marido no es mi marido’, o ‘el mundo en el que estoy viviendo no existe realmente’, no son más que dos ejemplos de a lo que pueden llegar personas que sufren diversos problemas mentales que ya no pueden (o no deberían) ser identificados como ‘locura’. Lo cierto es que nuestro cerebro se amolda a las circunstancias hasta tal punto que incluso puede modificar nuestra percepción de la realidad para adaptarse a ciertos acontecimientos inexplicables. Una y otra vez se está mostrando por medio de muchos experimentos que la realidad que percibimos es una creación de nuestra mente que, aunque intenta reproducir la realidad ‘tal y como es ahí fuera’, también introduce modificaciones (o interpolaciones, por decirlo así) procedentes de sí misma que cumplen distintas funciones adaptativas.

Siendo esto así, lo cierto es que hoy día vamos necesitando poco a poco nuevas formas de interpretar la realidad que nos rodea, y la realidad del mal entre todas las demás. Las estructuras prometidas por la interpretación mitológica, aunque útil en ciertas ocasiones, se ha quedado muy corta y ya no es capaz de explicar tanto como una vez pudo. Hoy día necesitamos leer también otros textos, otras interpretaciones de la realidad del comportamiento humano, otras formas de ver la realidad. Hoy día necesitamos leer otras explicaciones que nos ayuden a entender nuestras adicciones más allá de un: ‘tu adicción no es otra cosa que una posesión demoníaca de un siervo de Satanás que debemos exorcizar en estos momentos para dejarte libre de todo mal’. Hoy día existen otras posibilidades para afrontar una etapa de depresión o de dudas acerca de Dios después de la muerte de un ser querido, además de simplemente la explicación de que ‘eso no es más que una posesión demoníaca que debes exorcizar’ (de hecho, explicaciones como estas no solo provocan un sentimiento de culpa extra en aquellas personas que están sufriendo, sino que evitan etapas fundamentales que pertenecen a nuestra necesidad de afrontar los acontecimientos que han sucedido haciendo que ciertos asuntos nunca queden afrontados y por tanto nunca queden superados). No son pocos los escritores cristianos, entre ellos C.S. Lewis y Philip Yancey, que nos recuerdan que los períodos de dudas acerca de nuestra fe, no solo no equivalen con posesiones demoníacas, sino que son aquellos en los que solemos crecer más en nuestro caminar con Dios.

Por supuesto, es posible que esta forma mitológica de ver la realidad pueda seguir ayudando a algunas personas. Pero ha dejado ya de ser la única interpretación válida, y mucho menos la única interpretación cristiana válida. El terror de antaño que tenían los cristianos a aquellas ramas de la ciencia como la sicología y la siquiatría ha quedado atrás ante la posibilidad de que algunas de estas nuevas interpretaciones nos ayuden a ver la realidad, y a vernos a nosotros mismos, desde una perspectiva mucho más sana y útil. Así, escritores y sicólogos cristianos como Lawrence J. Crabb están escribiendo libros que, aunque intentando seguir una base bíblica, no explican todo mal comportamiento humano por medio de la posesión demoníaca, sino que más bien intentan ayudarnos a entender nuestra mente y profundizar a aquellas partes que nos resultaban tan alejadas desde aquella interpretación mitológica.

Quiero ir un poco más lejos. Me da la impresión de que el énfasis que hoy día se pone desde algunos grupos cristianos en la interpretación mitológica del mal está siendo, no solamente utilizado por algunas personas para enriquecerse dando la impresión de poseer poderes o dones por parte de Dios que solo ellos pueden ejercer, sino que además está abriendo la puerta de ciertas habitaciones de la sicología humana que, una vez abiertas y utilizadas por estas personas, quedan a la intemperie provocando no la sanidad de estas personas con problemas sino más bien su grave empeoramiento. Supongo que parte del problema se deriva de un error de interpretación (como tantos otros problemas): siempre puede darse el caso de que mi adicción no sea consecuencia de una posesión demoníaca sino más bien consecuencia de una serie de malos hábitos que se han instalado en mi carácter y que deben ser analizados, entendidos y modificados adecuadamente. Al cometer este error de interpretación – realizar un exorcismo y dejar a aquella persona bajo la impresión de que aquello que había de malo en ella ha sido eliminado ya (el demonio ha salido y, al haber hecho una oración, ya no puede volver a entrar) – entonces es fácil ver como dicha persona puede volver a repetir aquellos hábitos que tanto daño estaban causando. No solo cometemos el error de aplicar una interpretación mitológica a una realidad que podría ser explicada de otra forma, sino que evitamos que dicha persona (que ahora se considera cristiana) sea capaz de buscar una explicación alternativa, y a consecuencia de ello provocamos que no pueda solucionar su problema, añadiendo cada vez más sensación de culpa por cada nueva caída. En este caso estamos actuando como aquellos hipócritas a los que se refería Jesús, que no hacían otra cosa que poner rocas demasiado pesadas sobre las personas a las que predicaban, rocas que nadie era capaz de levantar.

Lo cierto es que aquella interpretación mitológica tenía la función de intentar dar una voz a aquellos instintos que entonces no tenían lenguaje. Sin embargo, hoy día van surgiendo cada vez más lenguajes alternativos que nos ayuda a explicar aquellos instintos que antaño resultaban imposibles de explicar acerca de nuestro comportamiento. Sin duda que aún estamos muy lejos de ser capaces de explicarlo todo; es posible (e incluso probable) que nunca alcancemos ese punto. En este sentido, el lenguaje del mito siempre estará con nosotros y servirá para eso, para ayudarnos a expresar con palabras aquello que permanece en el misterio. Sin embargo, un exceso del uso del mito por encima de otros lenguajes interpretativos alternativos puede resultar dañino. Una lectura literal de ciertos mitos, y su aplicación literal a la realidad que nos rodea, no solo resulta muy poco honesta con los textos (que claramente muestran que no todos ellos pueden ser aplicados literalmente a la realidad porque entre ellos a menudo encontramos varias versiones contradictorias de la misma historia), sino que puede provocar la imposibilidad de una sanidad real. Y ante esta posibilidad, el Cristianismo debe ser capaz de mirar a su alrededor a todas las interpretaciones vigentes, y elegir entre ellas aquellas que produzcan los mayores beneficios a las personas. Tengamos cuidado de no transformarnos en demonios que provocan sufrimiento, culpabilidad y dolor, en lugar de ángeles que provocan sanidad divina.

Lupaprotestante.com

Notas:

[1] http://enhabito.com/la-serpiente-genesis-3/

El creacionismo golpea fuerte en EE.UU.

http://www.kaosenlared.net - Domingo.20 de noviembre de 2005

El creacionismo golpea fuerte en EE.UU.

Raúl Calvo Trenado

La derecha religiosa gana una nueva batalla en los Estado Unidos de América: el Junta Estatal de Educación (?) de Kansas aprueba que se enseñe la teoría del diseño inteligente (el nuevo nombre que recibe el creacionismo) en las aulas como si se tratase de una explicación científica del origen de la vida frente a la teoría de la evolución de Darwin.

Por seis votos contra cuatro, el docto Consejo ha decidido que existen “dudas razonables” sobre la existencia de la evolución darviniana. El fundamentalismo, en el sentido más cabal del término: reaccionario, intolerante, retrógrado, está encantado con la resolución y Casey Luskin, del Instituto Discovery[1], declaró: “Es una gran victoria para los alumnos de Kansas que les va a aportar una visión completa para debatir sobre el darvinismo impuesto por los científicos”.

No es la primera vez que este Estado se desliza hacia los brazos de Torquemada ni es tampoco el único. Ya en 1999, la Junta de Kansas aprobaba medidas que eliminaban la evolución como tema de estudio y otros cuatro Estados, Minnesota, Nuevo México, Ohio y Pensilvania, han aprobado temarios de enseñanza críticos con la evolución pero no habían llegado tan lejos como se hace ahora en Kansas, donde se señalan supuestos puntos débiles de la teoría de Darwin que son, en resumen, el argumento de siempre: la teoría de Darwin funciona mediante el azar, sin ningún esquema preconcebido y sin ningún conductor, y el mundo es demasiado complejo para explicarse sin la intervención de un ente superior al ser humano.

Los defensores del creacionismo insisten ladinamente en que su victoria es la de la libertad de expresión ya que “en lugar de contar nada más que con las pruebas que apoyan a la evolución, ahora [los estudiantes] van a poder escuchar todas las campanas” (otra vez Casey Luskin). Parece ser necesario realizar las siguientes aclaraciones:

La evolución NO es una teoría o una hipótesis, es un hecho. Un hecho comprobado durante decenas de miles de años y sobre el que no existe hasta hoy día ninguna duda salvo en las cabezas de los creacionistas. Desde los comienzos de la agricultura y la ganadería, el ser humano ha actuado como ese “ente superior” que cruzaba semillas de plantas y organizaba el apareamiento de sus animales para obtener determinados beneficios, desde mejor calidad de la cosecha, mayor lana, etc. Es un proceso sin duda muy lento, como le corresponde a la evolución, pero efectivo: ambos serán perros pero poco se parecen físicamente un mastín de los pirineos a un caniche. ¡¡Los humanos del neolítico tenían más sabiduría práctica que sesera los defensores del diseño inteligente!!

Otra cuestión es, ciertamente, la teoría de la evolución de Darwin que ni ha sido la primera hipótesis para explicar la evolución ni la única. En este caso sí podemos discutir acerca de la validez de la teoría darviniana que, francamente, parece estar bien asentada y, en todo caso, no parece existir una teoría alternativa capaz de competir con ella. Por supuesto que desde los tiempos de Darwin muchas cuestiones se han corregido, ampliado, matizado e incluso contradicho (neodarvinismo, equilibrio puntuado, etc.) pero la teoría de sigue, en esencia, intacta.

Frente a los defensores del evolucionismo se ha alzado siempre la ortodoxia fijista defendiendo que las especies son una realidad fija y acabada. Evidentemente, el fijismo es una prolongación del creacionismo defensor de las especies como algo dado, definitivo e inalterable y está formulado más a base de prejuicios religiosos que de planteamientos científicos. Que ahora se hable de teoría del diseño inteligente nos es más que una burda forma de revestir esta doctrina de ropajes pseudocientíficos al estilo de J.J. Benítez o de esos sabios que explican las profecías de Nostradamus o transcriben supuestos códigos secretos de la Biblia a base de matemáticas y algoritmos.

Darwin y su teoría han sido desde la formulación de ésta más que criticados, denigrados. La incultura y el atavismo mental se suelen vanagloriar de si mismos y el científico aparecio parodiado como hombre-mono; de hecho, uno de los “retratos” más famosos del genial investigador es el que ilustra este artículo, aparecido en la revista Hornet. Paradójicamente y a medida que la teoría se asiente y no pueda ser derrotada (racionalmente) por el fijismo, sus seguidores se reapropiarán de estas caricaturas como acto de reafirmación. Hoy día, estos dibujos burlescos son una muestra de reafirmación frente a los defensores del diseño inteligente.

Pero nuestros creacionistas no se rinden: el registro fósil es falso y la palabra bíblica es literal, es decir, que el Sol gira alrededor de la tierra y Dios lo paró en una ocasión para ayudar a Josué. A Galileo por poco le cuesta caro.

Extraño es lo de defeder el literalismo bíblico; sin embargo, esto no parece ser óbice para que el jefe creacionista George W. Bush se atreva a llamar a otros integristas mientras sus adláteres muestran el ejemplo de Sodoma y Gomorra para explicar lo que se debe hacer con la homosexualidad. Quiero terminar recordando algo que leí una vez; no recuerdo dónde ni de quién era. El texto nos planteaba que si en alguna ocasión nos encontrábamos en una conferencia de un creacionista pidiéramos la palabra y preguntásemos: “Según la Biblia puedo vender a mi hermana, ¿qué precio me recomienda en el actual mercado?”.


[1] Lobby norteamericano a favor de la teoría del diseño inteligente.

grupotortuga.com

Cosmogonías

Cosmogonías

11 Abril, 2007 | rsanzcarrera2.wordpress.com

En principio no es obstáculo para la inspiración el hecho de que el autor sagrado, para dar concreción a la forma literaria apropiada para dar doctrina, tome elementos de cosmogonías del antiguo Oriente. Se trata de un medio y tiene poca importancia que sea original o tomado prestado de alguna otra narración preexistente.

Aquí vemos lacosmogonía egipcia en la que parece elevarse el firmamento separando el espacio viviente del resto.

 

 

 

Un examen detallado de lascosmogonías babilónicas pone de manifiesto que el autor sagrado alude a ellas sólo en algún aspecto secundario. Es cierto que se percibe una misma manera de concebir la estructura del universo; pero esto sólo significa que aquella concepción era entonces común y, por consiguiente, la utilizaron tanto los babilonios como el autor sagrado, para narrar cada uno a su modo, el origen de dicha estructura.

 

¿El globo de la Tierra o el círculo de la Tierra?

¿El globo de la Tierra o el círculo de la Tierra?  

Descargar (el-globo-de-la-tierra-o-el-circulo-de-la-tierra.pdf)

Una afirmación muy común en los círculos fundamentalistas cristianos es que la Biblia dice que la Tierra es una “esfera” en una época en la que “todo el mundo” creía que era plana.

Esta afirmación no tiene base :

En tiempos bíblicos y en la Biblia aparece una cosmovisión en la cual el universo era un abismo o mar profundo sobre el cual se asentaban los cimientos de la Tierra. Sobre ésta a su vez, Dios había expandido el firmamento a la manera de una bóveda de metal sobre la cual se encontraban las aguas celestiales (usadas en el Diluvio).

Para ver claramente la cosmovisión que se refleja en el Génesis podemos releer el texto (ignorando las creaciones biológicas y las extrañas alusiones a la luz y a la oscuridad):   

1 EN el principio crió Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas.
6 Y dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.  7 E hizo Dios la expansión, y apartó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión: y fué así. 8 Y llamó Dios á la expansión Cielos: y fué la tarde y la mañana el día segundo.
9 Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase la seca: y fué así. 10 Y llamó Dios á la seca Tierra, y á la reunión de las aguas llamó Mares: y vió Dios que era bueno.
14 Y dijo Dios: Sean lumbreras en la expansión de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y para las estaciones, y para días y años;  15 Y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra: y fue. 16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche: hizo también las estrellas.  17 Y púsolas Dios en la expansión de los cielos, para alumbrar sobre la tierra, 18 Y para señorear en el día y en la noche, y para apartar la luz y las tinieblas: y vió Dios que era bueno.

Es claro que desde la perspectiva del Génesis, al poner a Dios a crear la tierra EN NINGÚN MOMENTO SE PENSÓ EN UNA ESFERA O GLOBO.

Por esto es que en las Biblias científicamente honestas se reconoce esta cosmovisión, como lo hace la Biblia de Estudio “Dios habla Hoy”. En el versículo 6 dice (de forma más clara y de acuerdo con el pensamiento de la época): 

“Después Dios dijo: “Que haya una bóveda que separe las aguas, para que estas queden separadas.” y así fue. 7 Dios hizo una bóveda que separó las aguas: una  parte de ellas quedó debajo de la bóveda y otra parte quedó arriba. 8 A la bóveda la llamó “cielo”

La nota de pie de página respectiva dice:   

“La palabra hebrea traducida por bóveda designa algo sólido y resistente, como  una lámina de metal batida a golpes de ladrillo. ESTA IDEA ESTÁ DE ACUERDO  CON  A VISIÓN DEL MUNDO QUE SE TENÍA ANTIGUAMENTE según la cual el universo era una estructura compuesta de tres niveles: el cielo, la tierra y el mundo subterráneo. A LA TIERRA SE LA IMAGINABA COMO UNA SUPERFICIE PLANA; EL CIELO ERA  CONCEBIDO COMO UNA BÓVEDA, CÚPULA SÓLIDA O “FIRMAMENTO”  Sobre esta bóveda se apoyaba el inmenso depósito de agua u océano superior del que procedían las lluvias ; y en el mundo subterráneo había un océano inmenso, sobre el que se asentaban los pilares que sostenían la tierra”

¿Dónde están los versículos que apoyan esta idea? Mírelos aquí.  

Éxodo 20:4: 

4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo,  ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra

Aquí se vé claramente que los autores bíblicos creían que habían “aguas debajo de la tierra”. Cualquier persona con algo de sentido común SABE QUE EL MAR ESTÁ SOBRE LA TIERRA y que  “debajo” de la tierra no hay mar, como lo muestra la siguiente ilustración:

Otro verso que apoya nuestro modelo bíblico es el siguiente:

Génesis 7:11: 

11 El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo á diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas;

Ninguna precipitación atmosférica podría darse como una catarata. Esta forma de precipitación sólo es posible en la mente de alguien que piensa que sobre la bóveda sólida del firmamento hay un depósito ilimitado de agua. Así, “abriendo las compuertas del cielo” se podría obtener una precipitación como la del diluvio.

Note también como la expresión “las fuentes del grande abismo” apunta directamente a la creencia de que bajo la tierra había agua suficiente para inundar toda el volumen de la “expansión” “bóveda” o “firmamento”.

Otros versos que respaldan lo del depósito de agua sobre la cúpula del firmamento es el siguiente:

Salmos 148:4: 

4Alabadle, cielos de los cielos, Y las aguas que están sobre los cielos.

Salmos 104:1 y 3: 

1 BENDICE, alma mía, á Jehová…, Que extiende los cielos como una cortina; 3 Que establece sus aposentos entre las aguas;

Si Dios estaba sobre los cielos y se creía que sobre la bóveda del firmamento había agua, entonces Dios vivía entre las aguas, lo cual está explícito en el versículo 3 de Salmos 104.

Lo de que el firmamento era una superficie sólida, como un espejo metálico batido a golpes, se puede ver claramente en versos como el siguiente:

Job 37:18: 

18 ¿Extendiste tú con él los cielos, Firmes como un espejo sólido?

Hoy día sabemos que la apariencia de cuenca sólida del firmamento se debe a la dispersión de luz solar sobre las moléculas de nitrógeno. El firmamento no es una superficie sólida, sino una interfaz difusa entre nuestra atmósfera y el vacío del espacio exterior (no las “aguas” del espacio exterior).

Sería imposible comprender este verso de Job como refiriéndose a la atmósfera o al espacio exterior… ¿Cielos sólidos como un espejo? ¿Vacío del espacio sólido como un espejo? No; de esta forma es inconcebible. El firmamento no es sólido. El vacío del espacio exterior no es sólido. La explicación es clara desde la cosmovisión errónea de la Biblia, en la cual se veía el cielo como una cúpula sólida.

La idea de que la tierra era plana y tenía sus bases o soportes sobre las aguas inferiores del abismo aparece evidente en los siguientes textos:

Sal 136:6: 

6 Al que tendió la tierra sobre las aguas, Porque para siempre es su misericordia;

Sal 24:2: 

1 DE Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. 2 Porque él la fundó sobre los mares, Y afirmóla sobre los ríos.

El que los cimientos o soportes de la tierra estaban en el mar inferior queda patente en los textos siguientes:

Salmo 18:15 (16): 

15 Y aparecieron las honduras de las aguas, Y descubriéronse los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del viento de tu nariz.

Aquí, ante el soplo de Yahweh, las aguas que cubren los cimientos del mundo se retiran y aparece el fondo, dejando al descubierto las bases ( soportes o pilares) en los que está basada la tierra.

Salmos 104:5: 

5 El fundó la tierra sobre sus basas; No será jamás removida. 6Con el abismo, como con vestido, la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas.

Desde esta cosmovisión, también resultaría evidente que si la tierra tenía sus soportes en el mar o abismo inferior, estas aguas mantenían cubiertos los pilares o soportes de la tierra. Desde esta perspectiva también resultaría claro que el mar cubría como un vestido los fundamentos de la tierra. Incluso se hace referencia a las aguas de arriba de la bóveda del firmamento, como las aguas que están “sobre los montes”.

Pero hay más textos que apoyan esta visión de una tierra plana. Todo el mundo sabe que una tierra esférica no tiene bordes o cabos. De otro lado, una tierra en forma de disco o círculo plano sí tiene borde: El perímetro del disco. Mire el siguiente texto:

Salmos 135:7: 

7 El hace subir las nubes del cabo de la tierra;

En este texto, el escritor tiene la percepción errónea de que la tierra es un disco y que desde el borde del disco Dios “levanta” las nubes por la “bóveda” del firmamento. Esta es la impresión que se tendría al mirar en la dirección en la cual van apareciendo las nubes en el horizonte. Si se considera la tierra como un círculo plano se podría tener la impresión de que las nubes se van “elevando” desde el “borde” de la tierra como se muestra en la figura. La línea roja muestra cómo las nubes van “subiendo” por la “bóveda” celeste, desde el “borde” o “cabo” de la tierra.

Desde la idea actual de una tierra esférica, la realidad es clara: Las nubes que circulan alrededor del Globo van apareciendo por el horizonte a medida que avanzan hacia nosotros.

Es claro que si la Biblia tuviera la concepción de que la tierra era una esfera, no hablaría del “Cabo” o “Borde” de ella. Esto sólo es posible si la Biblia considerara a la Tierra como un disco plano. (Por esta ignorancia Bíblica es que nos quedó la infortunada expresión idiomática de “los confines de la tierra”).

Pero no sólo en estos textos aparece una cosmovisión errada de una tierra plana. Incluso en el Nuevo Testamento aparecen expresiones que muestran claramente la equivocada concepción Bíblica . Mire a continuación:

Mateo 4:8-9: 

8 Otra vez le pasa el diablo á un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria, 9 Y dícele: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

En este texto, el Diablo lleva a Jesús a un monte alto, desde el cual se pueden ver “todos los reinos del mundo”. Es obvio, que si la tierra fuera un disco plano, desde un monte muy alto se podrían ver todos los reinos e imperios. (Las líneas rectas de la ilustración muestran el campo visual )

De otro lado, desde una tierra esférica, todos los reinos que estén al otro lado de la tierra son invisibles, no importando la altura del monte donde se pare. ¿Desde qué monte se podía ver a la vez el imperio Romano y el Inca o el Maya? Es obvio que en una tierra esférica es imposible ver todos los reinos desde un monte.

Hay otros versos que apoyan esta perspectiva bíblica 

Génesis 11:4-6: 

4Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; (…) 5 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres.  6Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un lenguaje: y han comenzado á obrar, y nada les retraerá ahora de lo que han pensando hacer.

Es OBVIA la imposibilidad de hacer una torre que “llegue al cielo”. Cuando se pone en boca de Yahwe la afirmación “nada les retraerá ahora de lo que han pensando hacer” , queda evidenciado que el autor bíblico creía que se podía construír una torre que llegara al cielo. Tal redactor llega al extremo de poner a Yahweh a confundir las lenguas con el fin de que el hombre no logre su cometido. Sinembargo, es claro que no importando los métodos que usaran, sería imposible construir tal torre. Confundir las lenguas para evitar la construcción es una medida superflua. No obstante,  si el redactor considerara que la tierra era un disco plano cubierto con un firmamento en forma de cúpula, entonces no habría inconveniente en hacer una torre que alcanzara al firmamento. Los versos citados evidencian que ésta era precisamente la creencia del redactor.

Por último, se puede ver un texto de Isaías que representa con total claridad la cosmovisión que hemos estado exponiendo.

Isaías 40:22: 

¿no habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó? 22El está asentado sobre el globo (CÍRCULO) de la tierra, cuyos moradores son como langostas: él extiende los cielos como una cortina, tiéndelos como una tienda para morar:

Es claro que la intención del autor no era expresar la idea de un globo sino la de un Círculo. La palabra Hebrea que aparece en el texto “chuwg” que significa (descontando los vanos esfuerzos de los fundamentalistas bíblicos) Círculo (no esfera).

Y aunque hubiera ambigüedad en el término, LA TOTALIDAD DEL CONTEXTO APUNTA HACIA UN CÍRCULO PLANO Y NO UNA ESFERA O GLOBO.

Veámoslo con más detalle:

El texto habla de los fundamentos o cimientos o bases de la tierra. “¿no habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó?”

Una tierra plana en forma circular puede tener bases o columnas o cimientos. Un planeta esférico o con forma de globo no. ¿Cómo se le colocan cimientos a una “Esfera”? ¿Cómo se entendería el texto: “¿no habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó?” , si este hablara de un planeta con forma de globo? ¿Cómo puede tener fundamentos o cimientos el planeta Tierra?

El texto también habla acerca de que Dios “está asentado sobre el globo (círculo) de la Tierra”. El concepto de arriba, abajo y sobre, es un concepto muy simple cuando estamos considerando distancias pequeñas sobre la superficie de la tierra. Pero cuando se considera la tierra como una totalidad, el concepto pierde sentido. ¿Cuál es el “arriba” de una esfera que flota en el espacio?

Si la tierra tuviera una forma de disco o círculo, la dirección que indica el arriba y el abajo estaría claramente diferenciada. De otro lado, cuando se considera la tierra como una esfera en el espacio, el “arriba” y el “abajo” pierden sentido. ¿Dónde está la parte superior de un planeta en forma de Globo, para que Dios se asiente “encima” de ella? En una tierra esférica hay infinitas direcciones del arriba para definir un “sobre”. (Considere el “hacia arriba” de Norteamérica y el “hacia arriba” de Australia… ambos apuntan en direcciones opuestas). De otro lado, si la tierra fuera  un disco plano con bases o cimientos en el mar, entonces SI HABRÍA  UNA CLARA DIRECCIÓN DEL ARRIBA, y Dios perfectamente podría estar asentado sobre el círculo, extendiendo sobre éste los cielos a manera de toldo o tienda de campaña.

El texto también habla acerca de que Dios “extiende los cielos como una cortina, tiéndelos como una tienda para morar:”

¿Cómo se puede extender una tienda de campaña (tienda de morar) sobre un planeta con forma de esfera o globo? No se puede. En cambio, es perfectamente factible extender una tienda sobre una tierra con forma de disco plano. Debajo de esta “tienda” o toldo que cubre una tierra circular, perfectamente pueden morar las personas como saltamontes:

Mire la siguiente ilustración y luego lea el texto de Isaías. ¿Qué cuadra más con el contexto total de la cita y del resto de la biblia? ¿Una tierra como un globo? ¿Una tierra como disco plano?

Note el par de hombres pequeños “como saltamontes” mientras Dios los ve “desde el cielo”, “morando entre las aguas de arriba del firmamento”, después de “extender el cielo” con “forma de tienda”, pero sólido, una “bóveda sólida como un espejo batido a golpes”. Note también cómo son claramente comprensibles los cimientos o “fundamentos de la tierra”, la cual está “asentada sobre las aguas”. Y note también como el firmamento o “expansión” sostiene las “aguas de arriba de los cielos”, las cuales están “sobre los montes”.

¿Se le parece la descripción bíblica a esto que aparece a continuación?

¿Cómo explicaría entonces todos los demás textos bíblicos que he citado previamente?
“¿no habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó? 22El está asentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas: él extiende los cielos como una cortina, tiéndelos como una tienda para morar:”

Notas:

The New Strong’s Exhaustive Concordance of the Bible, Thomas Nelson Publishers, 1984.

2329. chuwg: un círculo : círculo, circuito, compás.

2328. chuwg: raíz primitiva; describir un círculo: compás. 

fuente:

http://www.geocities.com/torosaurio/criticabiblica/at11terraplana.html

Los Creacionistas, Hitler y la Evolución.

Los Creacionistas, Hitler y la Evolución.

Por Lenny Flank
(c)1999

Traductor: Hernán Toro

Ver Eugenesia – La Conexión entre DARWIN Y HITLER

Una acusación común que hacen los creacionistas es que la teoría evolutiva es “maligna” y que es la fuente del racismo en general y de los asesinos dictatoriales en particular. La afirmación más comúnmente hecha es que Hitler y su genocidio racista fueron el producto de la “filosofía evolutiva”. Henry Morris, por ejemplo, declara llanamente, “Sinembargo uno puede reaccionar moralmente contra Hitler, el fue ciertamente un evolucionista consistente”. (Morris, “la Evolución y el racismo Moderno”, ICR Impact, octubre de 1973) Morris continúa: “Las filosofías de Karl Marx y Friedrich Nietzsche – los precursores de Stalin y Hitler – han sido particularmente malsanos en su efecto: ambos fueron evolucionistas dedicados.” (Morris, Las aguas turbulentas de la Evolución, 1974 p.33)

¿Cuán preciso es este dedo acusador de los creacionistas? No mucho. Los creacionistas evidentemente no están advertidos del hecho de que la Rusia estalinista rechazó la evolución Darwinista como “burguesa” y en cambio, aceptaron la “biología proletaria” no Darwiniana de Lysenko y Michurin (un desastre del cual la genética y las ciencias biológicas rusas aún no se han recuperado). En cuanto a Hitler, incluso una lectura superficial de su libro Mein Kampf revela que la verdadera fuente de inspiración y de exhortaciones de Hitler vino de una fuente de la cual los creacionistas, entendiblemente, prefieren no hablar.

La meta de Hitler era la “purificación” de la “Raza Aria” por medio de la eliminación de los “subhumanos” que incluían los Judíos, Gitanos, Asiáticos, Negros Africanos y cualquiera que no fuera un blanco Ario. A pesar de las afirmaciones creacionistas de que esto se basaba en la teoría evolutiva darwiniana, los propios escritos de Hitler dan una historia bastante diferente. El ICR afirma que “Hitler usaba la palabra alemana para evolución (Entwicklung) una y otra vez en su libro.” (ICR Impact, “El ascenso del Racismo”, Paul Humber Feb. 1987) Como muchas de las afirmaciones del ICR, esta simplemente no es cierta – una rápida mirada de varias traducciones al inglés “en línea” de Mein Kampf muestra SÓLO UN uso de la palabra “evolución”, en un contexto que no se refiere para nada a la evolución Biológica sino al desarrollo de ideas políticas en Alemania: “Esta evolución aún no ha tomado la forma de una intención consciente y de un movimiento para restaurar el poder político y la independencia de nuestra nación”.

Si el ICR hubiera hecho una lectura incluso superficial de Mein Kampf, hubieran visto una fuente bastante diferente para la inspiración racista de Hitler que la que ellos nos quieren hacer creer. Los blancos arios, escribía Hitler, son las creaciones especiales de Dios, la “más alta imagen de Dios”, puestos aquí específicamente para reinar sobre las razas “subhumanas”: “La cultura y la civilización humana en este continente está unida inseparablemente con la presencia del Ario. Si muere o declina, los velos de oscuridad de una edad sin cultura volverán a descender sobre este globo. El minado de la existencia de la cultura humana por la destrucción de su portador resulta, a los ojos de una filosofía popular, el crimen más execrable. Cualquiera que se atreva a alzar la mano contra la más alta imagen del Señor comete sacrilecio contra el benevolente Creador de este milagro y contribuye a la expulsión del paraíso.” (Todas las citas de Hitler, Mein Kampf, versión en línea) Acciones que ayuden a los “subhumanos” a costa de la raza Maestra Aria, declaró Hitler, seria una ofensa contra Dios: “Es un pecado contra la voluntad del Eterno Creador si a Sus más dotados seres por cientos y cientos de miles se les permite degenerarse en el actual pantano proletario, mientras que los Hotentotes y los Kafires Zulúes se entrenan para profesiones intelectuales”.

En vez de basar su racismo en cualquier teoría evolutiva, Hitler lo basó firmemente en su visión de que los Arios blancos eran la gente preferida de Dios. De hecho, Hitler solemnemente declara que su programa de remover Judíos y otros “subhumanos” de la tierra era una tarea divina obligada en él por parte del Señor Todopoderoso: “Por lo que debemos luchar es la salvaguarda de la existencia y de la reproducción de nuestra raza y nuestra gente, el mantenimiento de nuestros niños y la pureza de nuestra sangre, la libertad y la independencia de la Madre patria, de tal forma que nuestra gente pueda madurar para el cumplimiento de la misión que nos repartió el Creador del Universo.”

Hitler concluye: “Así hoy creo que estoy actuando en concordancia con la voluntad del Creador Todopoderoso: defendiéndome contra el Judío, estoy luchando por la obra del Señor,” agregando “Comparado con el absurdo reclamo de salvaguardar la ley y el orden, para así fundar un terreno pacífico para estafas mutuas, la tarea de preservar y avanzar la más elevada humanidad, dada a esta tierra por la benevolencia del Todopoderoso, resulta ser una misión verdaderamente elevada.” Para Hitler, remover los subhumanos de la tierra no era una cuestión de biología o evolución – era un mandato divino de Dios Mismo, el “trabajo del Señor”, una “misión verdaderamente elevada”.

Incluso al discutir la pureza racial y la “mezcla entre razas”, Hitler no escoje las palabras de la biología evolutiva o de la eugenesia, sino que apunta directamente a su sagrada misión divina: “La experiencia histórica ofrece incontables pruebas de esto. Muestra con terrible claridad que en cada mezcla de sangre Aria con la de gentes inferiores el resultado fué el fin de la gente culta. Norteamérica, cuya población consiste en su abrumadora mayoría de elementos germánicos que se mezclaron sólo un poco con las gentes inferiores de color, muestra una diferente humanidad y cultura que la de Centro y Suramérica, donde los inmigrantes Latinos predominantes a menudo se mezclaban con los aborígenes a gran escala. Con éste único ejemplo, podemos reconocer claramente el efecto de la mezcla racial. El habitante germánico del continente Americano, que ha permanecido racialmente puro y sin mezcla, surgió para ser el amo del continente; él permanecerá como amo mientras no caiga víctima de la deshonra de la sangre. Por consiguiente, el resultado de todo cruce racial es, en pocas palabras, lo siguiente: Llevar a cabo tal acto es entonces, nada más que pecar contra la voluntad del Creador Eterno.”

Entonces, Hitler declara que la meta del “gobierno popular” es “finalmente poner un término al contínuo y constante pecado original del envenenamiento racial, y darle al Creador Todopoderoso seres como los que Él Mismo creó.”

“En particular, el hombre con mente popular,” concluye Hitler, “tiene el deber sagrado, cada uno según su propia denominación, de hacer que la gente pare de hablar superficialmente de la Voluntad de Dios, y que realmente cumpla la Voluntad Divina y no deje profanar la palabra de Dios. Porque la voluntad de Dios le dió su forma, su esencia y sus habilidades al Hombre. Cualquiera que destruya Su obra está declarándole la guerra a la creación del Señor, a la voluntad divina.”

En Mein Kampf, Hitler hace un llamado emotivo a Dios para que le ayude a él y a sus Nazis en su tarea divina: “Entonces, desde el dibro de cuentos infantiles hasta el último periódico en el país, y cada teatro y sala de cine, cada pilar donde se coloquen carteles y cada espacio libre en las reuniones debe ser utilizado en el servicio de esta única gran misión, hasta que los débiles de corazón supliquen “Señor, entréganos” que la oración que nuestras asociaciones patrióticas mandan al Cielo hoy se transforme en una ardiente oración: “Dios Todopoderoso, bendice nuestros brazos cuando llegue la hora”” Posteriormente, cuando las tropas Nazis arrasaron Europa, cada uno de ellos llevó una hebilla de la armada inscrita con las palabras “Dios está con Nosotros”.

http://www.geocities.com/torosaurio/crdebunk/nazis.html

¿El DI nació para que el creacionismo se enseñase en las escuelas?

¿El DI nació para que el creacionismo se enseñase en las escuelas?

Muchos cientiifcos honestos creen que el D.I. nació para que el creacionismo se enseñase en las escuelas. Como sabían que la unión creacionismo-Dios no podía triunfar en un país que exige separación iglesia-estado, se sacaron de la manga esta teoría y se alejaron de un mensaje divino. De todas formas, aunque ellos digan lo contrario, los seguidores del DI son personas muy religiosas.

En su estrategia de intentar engañar a los consejos de educación, han tenido que eliminar toda referencia a Dios, lo que ha molestado a muchos fundamentalistas. Además, no todos los literalistas bíblicos están de acuerdo con enseñar creación en clase de ciencias. Ken Ham es uno de ellos. Esta persona opina que si se hiciese ésto se haría mal, porque los profesores de ciencias lo harían obligados, ya que la mayoría son evolucionistas. Su estrategia es intentar que no se enseñe evolución, y con el tiempo ésta se olvide y haya personas formadas para enseñar creacionismo. Como vemos hay toda una disputa en marcha.

El problema es que si el diseño inteligente no toma en cuenta a Dios sólo se transforma en otro tipo de evolución, con “algún” dios por ahí.

Ese dios puede ser Alá, Zeus, jehová o Jehová; el dios que la gente quiera imaginarse pero la Biblia es muy clara, Dios (el Dios de la Biblia, el verdadero) creó de la nada.

El diseño inteligente no es cristianismo, es una teoría de quienes se dan cuenta que la evolución tiene graves problemas pero que no llegan al verdadero conocimiento, pueden ser muy religiosos pero no creyentes en el verdadero Dios, opinan otros

Pero yo creo que estos que afirman que no son cristianos estan equiovcados, hay de todos, hasta ateos tarbajando en esta teoría. Yo creo que su flexibilidad es su mejor arma.
Además, solo prueba que hay un diseñador inteligente, solo eso es lo que intenta probar.
No es teologia, es ciencia, y permite que surgan nuevas hipotesis de investigacion a partir de ahi. Los cristianos lo podemos tomar y adaptar tranquilamente a nuestra cosmovision. Son los cristianos los que lo están promocionando esta teoria.
Es muy interesante, y solo intenta explicar el diseño. Es vieja esta teoria, no es de ahora, solo que la han mejorado.Comenzó con la historia del relojero del teólogo William Paley hace algunos cuantos años atras.
Yo creo que es útil,no debemos despreciar el esfuerzo de estos cientificos, ya que la teología no nos explica mas que el hehco de que todo fue creado por la Palabra de DIos. pero los cientificos se esfueran por saber mas alla. Quien,como,donde,de que manera, etc. Es  parte de la ciencia.
A mi perosnalmente me gusta mucho esta teoria, es un herramienta racional mas para el dialogo con la ciencia. Pero no es teologia. La teologia tiene sus limites, la ciencia tambien, cada uno debe respetar los limites del otro, entiendo yo.

La cosmovisión cristiana nos dice que incluso el hacer ciencia debe estar basado en la Palabra de Dios. La Biblie es el centro de una “ciencia cristiana.”

Es lo que dice el autor del artículo. “El libro de Génesis interpretado como historia literal parece ser algo de que ruborizarse.” Cualquier científico que intente decir cual es el origen del mundo debe partir con Génesis 1, ese debe ser su presupuesto.

La teología natural nunca explicará la verdad acerca del mundo pues el corazón duro no permite que ella vea la verdad.

Como dije antes, el diseño inteligente trata de ocupar las “mismas armas” que el resto de la ciencia sin embargo esas armas no sirven!

No sirven lógica ni metodológicamente para decir lo que es verdadero o no. Es lo que expone Gary Crampton en el artículo que publiqué (La vision biblica de la ciencia) y lo que expone el autor de este artículo.

Algunso opinan que segun l oque dice “la cosmovisión cristiana” incluso el hacer ciencia debe estar basado en la Palabra de Dios. La Biblia es el centro de una “ciencia cristiana.”

Pero no podemos hacer ciencia desde la Biblia, ya que la Biblia no es un libro de ciencia. No fue escrita para eso.

Muchos son los que opinan como cristianos y no como cientificos, y eso es un error.

Los defensores del Diseño Inteligente no negamos que somos cristianos.

Lo que decimos es que el Diseño Inteligente no se basa en nada que no sea ciencia falsable, y comprobable. No se habla de Dios sino de un diseñador, que cada cual decida quien es.

La ciencia tiene su peso en el hecho de demostrar que es comprobable? Me parece que todo lo que comprobó la ciencia hace 50 años ya no es conciderado como algo verdadero… y así será en 50 años mas con las teorías actuales… lo único que la ciencia comprueba es que por medio de su método no se puede llegar a la verdad.

Es por eso que los filósofos de la ciencia son más bien pesimistas en cuanto a ella. Popper llega a decir que lo único que hace la ciencia es alejarse un poquito del error total.

Los cristianos que tratan de defender la existencia de Dios por medio del método científico se equivocan… sobre todo cuando la Biblia dice que por los sentidos es imposible conocer a Dios.

Pero no toda la ciencia está equivocada. No todo lo que se enseñó hace cincuenta años en ciencia es falso. Muchas cosas son ciertas. Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice. No podemos ser ignorantes.

La buena ciencia ha hecho descubrimientos importantes que nos ayudan a todos diariamente.

Incluso dentro de la teoría de la evolución hay partes que se pueden aceptar porque hay verdadera evidencia, como es la microevolución, o sea, cambios dentro de la misma especie. Eso es evidente.

Lo que no se puede aceptar es la macroevolución. Al menos por ahora, no parece haber suficiente evidencia. Esta es la que enseña que una especie, con el paso del tiempo y debido a muchos pequeños cambios pasa de una especie a otra. Pero aun en lo personal no me satisface esta teoria. Habra que esperar para ver como es este tema.

Ese es el asunto… que la demostración no es lógicamente válida porque responde a la falacia de afirmación del consecuente, todas las teorías que hoy ya no aceptan han sido “demostradas” antes.

La historia de la ciencia demuestra que el “progreso” en la ciencia sólo es el paso de una teoría falsa a otra menos falsa, pero nunca verdadera. Leer a los filósofos de la ciencia.

La evidencia dentro del método científico tampoco sirve para probar nada… con la misma evidencia se puede apoyar las distintas teorías, lo que cambia son los presupuestos que hacen juzgar la evidencia de distinta forma. Cada científico mira las evidencias desde sus propios presupuestos.

La ciencia sirve? Si, desde un punto de vista pragmático pero ella está lejos de poder decirnos lo que es cierto.

Conclucion:

Concluyo este artículo con la frase de Gordon H. Clark que se encuentra en el libro “The Scripturalism of Gordon H. Clark” de W. Gary Corintios de Clark. Dice: “Si la investigación histórica pudiera probar que Jesús realmente resucitó, estó no demostraría la Deidad de Jesús (Lazaro también resucitó de la muerte)…

La investigación nunca produce Fe Cristiana pues ella “es un don de Dios”

Dios te bendiga

Paulo Arieu

El Diseño Inteligente (o cómo avergonzarse de Dios)

El Diseño Inteligente (o cómo avergonzarse de Dios)

 

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

 

por Pablo Santomauro

El Diseño Inteligente, también llamado Argumento del Diseño, sostiene que la naturaleza muestra indicios tangibles de haber sido diseñada por una inteligencia preexistente. El concepto ha existido, en una forma u otra, desde los tiempos de la antigua Grecia.

La versión más conocida del argumento del diseño es la de William Paley, quien en 1802 propuso la tesis del “relojero”. Paley planteó el caso de la persona que atravesando un baldío tropieza con una piedra y al preguntarse cómo la piedra vino a estar allí, la respuesta podría ser que estuvo allí eternamente. Pero si en lugar de encontrarse con una piedra, el hombre hubiera pateado accidentalmente un reloj, al hacerse la misma pregunta la respuesta no sería la misma. Por el contrario, la fina coordinación de las piezas del reloj llevarían a la persona a concluir que alguien, en algún momento y lugar, diseñó y construyó el mecanismo con un propósito determinado.

Paley sostenía que era adecuado llegar a la misma conclusión tratándose de muchas cosas naturales, como el ojo, por ejemplo. De la misma forma que las componentes de un reloj eran diseñados para dar la hora, las partes del ojo habían sido adaptadas para ver. En ambos casos, Paley decía que era posible discernir las huellas un diseñador inteligente en el fino y delicado balance de la creación. Tal diseñador era Dios, según Paley y otros “teólogos naturales” que le siguieron.

Charles Darwin le dio un tiro en la cabeza a este argumento del diseño y el caballo quedó inerte por un tiempo. Darwin, en lugar de señalar hacia un universo finamente equilibrado como Paley, apuntó hacia las imperfecciones y la brutalidad de una naturaleza cruel. Darwin triunfó sobre Paley.

Décadas más adelante, el caballo fue revivido. Por el decenio de 1980, y con los avances hechos en el campo de la biología, una nueva generación de científicos (biólogos, matemáticos, químicos y filósofos de la ciencia) comenzó a reconsiderar la teoría del diseño inteligente. Estos hombres formularon una nueva versión del diseño que tiene la virtud de carecer de los aspectos vulnerables de las versiones previas.

Según William Dembski, a esta nueva versión se le llamó Diseño Inteligente para distinguirla de las anteriores. Esta nueva entrega del Diseño es mucho más tímida y modesta que las otras ya que en lugar de inferir la existencia y el carácter de Dios en la naturaleza, simplemente proclama que existen causas inteligentes para explicar las complejas estructuras biológicas ricas en información, y esas causas son empíricamente detectables (What is Intelligent Design?http://www.arn.org/idfaq/What%20is%20intelligent%20design.htm).

Si usted tenía la impresión de que los promotores del Diseño Inteligente eran cristianos comprometidos con sus creencias, lamento decirle que el Hijo de Dios, por medio de quien fueron hechas todas la cosas (Col. 1:16), en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento (Col. 2:3), el Diseñador de la vida (Hch. 3:15), la materia, energía, espacio y tiempo, ha sido olímpicamente ignorado por los brillantes expositores del “diseño inteligente”.

Los proponentes del Diseño Inteligente creen que el evolucionismo puede ser derrotado por medio de argumentos científicos y racionalistas sin necesidad de recurrir a la Biblia o al Creador del universo, nuestro Señor Jesucristo. El libro de Génesis interpretado como historia literal parece ser algo de que ruborizarse, un obstáculo que se debe rodear o algo innecesario de tomar en cuenta en el debate con los científicos partidarios de la teoría de la evolución.

Veamos las palabras de Philip Johnson, uno de los voceros del Diseño Inteligente: “Dejen la Biblia y el libro de Génesis fuera del debate porque ustedes no quieren suscitar la dicotomía Biblia-ciencia. Formulen el argumento de forma que se escuche en los medios académicos seculares y que tienda a unificar a los disidentes religiosos. Esto significa concentrarse en, ‘¿Se necesita un Creador para hacer lo creado, o puede la naturaleza hacerlo por sí misma?’ y rehúsen ser descarrilados hacia otros temas … Ellos preguntarán, ‘¿Qué piensa usted del diluvio de Noé?’ o algo por el estilo. Nunca muerdan el anzuelo porque serán arrastrados hacia una vasta tierra de nadie de la que nunca podrán salir (”Berkeley’s Radical” in Touchstone 15:5 [June, 2002], p. 41).

¿Por qué se deja a Dios de lado en el Diseño Inteligente? ¿Es posible honrar a Dios con tal estilo de debatir la creación? ¿No está Dios inextricablemente ligado a su creación? ¿Por qué se avergüenzan de Dios estos científicos? ¿Acaso no conocen que Cristo dijo que a quien le negara, él le negará delante del Padre? ¿Es ésta la forma correcta de hacer apologética?

La respuesta yace en la antigua controversia entre la apologética evidencial (o natural) y la apologética presuposicionalista. La primera propone que el hombre puede descubrir la existencia de Dios contemplando la naturaleza y la otra afirma que cualquier razonamiento humano que no presuponga la existencia del Dios bíblico en forma axiomática, reduce todos los esfuerzos apologéticos a la nada.

Aquellos que creemos que luego de la Caída de la raza humana, el hombre es incapaz de creer en el Evangelio para salvarse, que el pecador está espiritualmente muerto, ciego y sordo en cuanto a las cosas de Dios, que su voluntad no es libre (no tiene libre albedrío) en lo relacionado con la dimensión espiritual y que es esclavo de su naturaleza pecaminosa, creemos que no importa cuánta evidencia se le presente al hombre por la causalidad de un pedazo de roca, no va a creer en Dios. Por lo tanto, los esfuerzos apologéticos orientados al diseño inteligente y la teología natural, son futiles.

Existe en algunos círculos la idea de que se debe asumir una posición neutral, una actitud no comprometida con la Biblia, a los efectos de poder lograr que el mundo académico secular escuche nuestros argumentos. Al tomar este camino dejamos de ser testigos del mensaje de Cristo. Greg Bahnsen escribió una vez: “El apologista que falla en no tomar en cuenta la naturaleza evangelística de su argumentación es cruel y arrogante. Cruel porque no considera la profunda necesidad de su oponente, y arrogante porque le importa más demostrar que él no es un académico tonto, antes que darle la gloria a Dios por la toda la verdad” (Evangelism and Apologetics,http://www.cmfnow.com/articles/PA013.htm).

Bahnsen dio en el clavo, como se dice popularmente. Algunos apologistas, demasiados quizá, son neutralistas por excelencia y consideran que no deben usar ninguna premisa bíblica al presentar sus argumentos. En otras palabras, el cristiano debe renunciar momentáneamente a sus creencias y adoptar una actitud neutral o imparcial con oponentes cuya cosmovisión es radicalmente opuesta a la cristiana. Esto significa, en mi opinión, convertirse en un testigo de Cristo impotente, inefectivo en su evangelismo y raquítico en su apologética.

Dios, por el contrario, demanda que nuestro evangelismo sea apologéticamente presuposicional, o sea totalmente comprometido con la verdad de Dios en todos nuestros pensamientos y nuestros proyectos académicos. Evitar, esconder, camuflar o avergonzarse de Cristo y Su Evangelio para ganar la audiencia del inconverso es antibíblico y despoja cualquier razonamiento del poder de Dios para salvación. Si todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento están escondidos en Cristo Jesús (Col. 2:3), ¿por qué buscar otras avenidas para presentar la verdad de la creación o cualquier otra? Toda tarea académica debe comenzar con la afirmación inamovible de que Cristo es el camino, la verdad y la vida (Jn. 14:6).

En lugar de ser “neutros” en nuestros razonamientos, el cristiano está obligado por convicción sobrenatural a presuponer la palabra de Cristo en todo terreno o área de conocimiento. No hacerlo equivale a participar en el engaño y caer en la trampa de las filosofías y huecas sutilezas producidas por el sistema humanista (Col. 2:8).

Corresponde preguntarle a los proponentes del diseño inteligente si su aproximación a la apologética llegara a convencer a alguien de que hay una inteligencia detrás de la naturaleza, ¿haría del convencido un creyente en el Dios de la Biblia? ¿En un espagueti intergaláctico o una supercomputadora en el espacio? ¿O la persona pasaría a ser nada más que un creacionista-inconverso? De la misma forma podemos preguntarle, ¿la existencia de qué Dios está tratando de probar? ¿El del panteísmo, Alá, Zeus, el de los mormones, etc?

La verdad es que todo razonamiento que no comience con la revelación de Dios en la Biblia es un salto a la oscuridad. Si el hombre puede descubrir la naturaleza, la existencia y los atributos de Dios partiendo de la razón humana, aparte de la Revelación encontrada en la Escritura, el hombre pasa a ser la medida de todas las cosas. Esa es la inevitable conclusión a la que se llega por medio del diseño inteligente, que en el análisis final es otro producto de la apologética natural o evidencialista. Ciertamente, el “diseño inteligente” no encuadra dentro del diseño de Dios para lograr la salvación de los pecadores.

Los autores bíblicos no comienzan con la experiencia o el razonamiento humano para probar que Dios existe. En el comienzo de la Biblia se presupone que Dios existe (Gn. 1:1). La existencia de Dios nunca es cuestionada. Los autores de la Escritura comienzan con Dios como la explicación para la existencia del hombre y no viceversa. Para ellos, Dios es la medida de todas las cosas, incluyendo el hombre. Dígale no al Diseño Inteligente, dígale sí a la Revelación Especial de Dios.

Fuente:

Pablo Santomauro, de http://www.calvarychapelamistad.org/ccamistadnew/index.php

http://www.calvarychapelamistad.org/ccamistadnew/modules.php?name=News&file=article&sid=616

El Dios óptico se hace bioquímico

El Dios óptico se hace bioquímico

La quinta vía de Tomás de Aquino se benefició del desarrollo de la historia natural en los siglos XVII y xviii. El reverendo William Paley, con un conocimiento extraordinario de la naturaleza, escribió su Natural theology vr evidences ofthe existence andattributes ofthe Deity (1802) para convencer de que las intricadas anatomías, como la del ojo, perfectamente adaptadas a su función, no podían haber emergido sino como resultado del plan, del designio, de un Creador. De la misma manera que el examen de un reloj nos lleva a concluir la existencia de un relojero, el ojo humano, tan perfecto como un telescopio, obedece al plan de un diseñador. Paley introdujo la noción de relación entre las partes, perfectamente adaptadas para ejercer una determinada función, para apoyar su argumento basado en el diseño.

Charles Darwin tuvo que leer a Paley durante sus estudios eclesiásticos en  Cambridge. Y se sintió tan fascinado por su vasto conocimiento de la naturaleza como seducido por la fuerza de su razonamiento a favor de la existencia de Dios por la vía de las maravillas de la vida. Cuando Darwin se embarcó en el Beagleen 1831 observaba la naturaleza a través de la lente del diseño con diseñador de Paley. Pero cuando regresó en 1836 llevaba en su mente el germen evolucionista. La gran aportación darwinista, en palabras de FranciscoJ. Ayala, es haber explicado el diseño sin diseñador por medio de la teoría de la selección natural.

En El origen de las especies, Darwin dedica un capítulo entero a las dificultades de la teoría. Una de ellas es la existencia de órganos de extrema perfección y complejidad. Y el ejemplo que explica es el preferido de Paley: el ojo.

Ninguno de los autores que ahora defienden e1 diseño inteligente ha citado a Paley ni ha reconocido su prioridad. Behe ignora que Paleyya introdujo hace 200 años la idea de complejidad irreducible cuando hablaba de relación entre partes. Pero no cabe duda que una vez resuelto el origen y evolución del ojo por selección natural, los creacionistas se han visto obligados a replegarse al mundo molecular donde enarbolan de nuevo el viejo argumento basado en el diseño. El refinado constructor de ojos que fue el Dios de Paley se ha puesto ahora a diseñar los canales de protones del flagelo bacteriano.

Obtenido de:

SEBBM 153 | Septiembre 2007, http://www.sebbm.com/pdf/153/d03153.pdf

El neocreacionismo del diseño inteligente.
Entre la bioquímica obsoleta y la seudociencia.
Juli Peretó

Darwin y el literalismo bíblico

Darwin y el literalismo bíblico

En conjunción con el tema del Darwinsimo, la teoria de la evolución, el Dr. Manuel Carmona escribio un interesante artículo sobre algo que pertenece a la historia del cristianismo y de la hermenéutica como ciencia auxiliar de la teologia. Aqui coloco este interesante artículo, que es un valioso aporte a toda esta temática y a todo este debate que hay entre creacionistas y evolucionistas.

Espero que puedas valorar este artículo por  su importancia con todos estos temas. Agradezco al dr. Carmona, su interes por investigar y su aporte a esta discución teológica, ya que este artículo tiene gran importancia para entender mejor el contexto teologico de la epoca del Dr. Darwin, notable cientifico, descubridor junto a otros cientificos de su época, de la teoria de la biodiversidad.

Dios te bendiga y gracias por leer este artículo. Puedes hacer comentarios bien acá o también en el blog del dr. Carmona.

Paulo Arieu

historia-origen-especies2
Una idea que los literalistas bíblicos venden para demonizar la teoría de la evolución de Darwin es esa que dice que el darwinismo ataca directamente la interpretación literal del Génesis, y que a partir de la TE ésta fue perdiendo fuerza en el mundo, con lo que fuimos arrastrados a la perdición y bla, bla, bla… Ya sabeis, lo habéis leído mil veces en este blog. Ahora bien, ¿es eso cierto?. ¿Antes de Darwin sólo se leía literalmente la Biblia y la TE supuso esa ruptura, o ya se estaba gestando otra forma de interpretar la Biblia?. Recientemente he leído un interesante libro titulado La historia del Origen de las Especies de Charles Darwin. Janet Browne. Ed. Debate. Janet Browne es profesora en el centro de estudios sobre la Historia de la Medicina de la Universidad de Londres y es experta en Darwin tal y como lo demuestran sus dos biografías: “Voyaging” (1995) y “The power of place” (2002). Además ha sido la editora de la correspondencia de Darwin.

Leer el resto del artículo…

Creacionismo – Artículos relacionados

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Creacionismo

La Creación de Adán, de Miguel Ángel

Se denomina creacionismo a la creencia, inspirada en dogmas religiosos, según la cual la Tierra y cada ser vivo que existe actualmente proviene de un acto de creación por un ser divino, habiendo sido creados ellos de acuerdo con un propósito divino.1 Por extensión a esa definición, el adjetivo «creacionista» se ha empezado a aplicar a cualquier opinión o doctrinafilosófica o religiosa que defienda una explicación del origen del mundo basada en uno o más actos de creación por un Dios personal, como lo hacen, por ejemplo, las religiones del Libro. Por ello, igualmente se denominacreacionismo a los movimientos pseudo-científicos y religiosos que militan en contra del hecho evolutivo.2

El creacionismo se destaca principalmente por los “movimientos antievolucionistas”, tales como el diseño inteligente, cuyo principal objetivo es obstaculizar o impedir la enseñanza de la evolución biológica en las escuelas y universidades. Según estos movimientos creacionistas, los contenidos educativos sobre biología evolutiva han de sustituirse, o al menos contrarrestarse, con sus creencias y mitos religiosos o con la creación de los seres vivos por parte de un ser inteligente. En contraste con esta posición, la comunidad científica sostiene la conveniencia de diferenciar entre lo natural y lo sobrenatural, de forma que no se obstaculice el desarrollo de aquellos elementos que hacen al bienestar de los seres humanos.3

Las cosmogonías y mitos de caracter creacionista han estado y permanecen presentes en muy distintos sistemas de creencias, tanto monoteístas, como politeístas o animistas. El movimiento creacionista políticamente más activo y conocido es de origen cristiano protestantey está implantado, principalmente, en los Estados Unidos.

Fuente: wikipedia

ciencia-y-fe1

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Diseño Inteligente

Datacion radiometrica

Datacion radiometrica – Enlaces externos de un blog creacionista Tierra Joven

Enlaces externos recomendados

Teoria de la Evolución

Génesis

Origen de la religiosidad en los primates

 

Origen de la religiosidad en los primates

 

Los comportamientos religiosos resultan a menudo tan extraños que muchos científicos se han negado a explicarlos como caprichos de la cultura y han buscado para ellos una causa biológica y evolutiva. Cada vez se acumulan más pruebas de que el ritual religioso, la experiencia mística, los conceptos de tabú y pecado e incluso el estamento sacerdotal no son exclusivos de nuestra especie sino que ya existen en una forma muy rudimentaria en diversos primates no humanos. 

Un nuevo trabajo* sobre etología del papión oliva (Papio anubis) ha aportado datos muy significativos a este respecto. Aunque los autores han sido extremadamente cautos a la hora de hacer comparaciones con la religiosidad humana, su artículo ha generado una fuerte controversia y se rumorea que ha tenido serias dificultades para ser publicado. El mismo problema tuvo la famosa primatóloga Jeanne Godall, cuando describió como un “proto-tabú religioso” la aparente prohibición de comer ciertas frutas (inofensivas) que existía entre los chimpancés de algunas tribus (pero no de otras). Los chimpancés que eran sorprendidos mientras consumían la fruta prohibida sufrían agresiones y exclusión social, “maldición” que solía extenderse automáticamente a todos sus descendientes presentes y futuros. Diane Fuzzey, por su parte, tuvo que ocultar durante mucho tiempo, por miedo a represalias, su registro de una “proto-lapidación” entre los gorilas de montaña: una hembra murió como consecuencia de los palos y las pedradas propinadas por los miembros de su propio grupo social tras haber accedido a copular con un macho intruso. Los hallazgos de Birutek Goldenass sobre las “orangutanas de clausura” en Borneo tampoco obtuvieron precisamente una cálida acogida. 

Volviendo al nuevo estudio sobre los papiones, éste describe una conducta hasta ahora desconocida: todo el grupo de papiones se reúne dos, tres veces al mes en el mismo lugar, generalmente caracterizado por alguna estructura vertical llamativa (como rocas amontonadas, un tronco seco y solitario, etc.). La manada, entonces, se sienta y permanece inmóvil (crías incluidas) durante varios minutos, mientras un individuo, generalmente un macho próximo en jerarquía al jefe de la manada, corretea y gesticula vigorosamente, emitiendo vocalizaciones irregulares. En ocasiones uno de los monos, generalmente una hembra, comienza a temblar y entra en un estado de “trance”, con los ojos en blanco y espuma en la boca. 

Hace un par de años, como recordaréis, se descubría la existencia de una nueva y peculiar clase de individuos en las sociedades de chimpancés pigmeos o bonobos (Pan paniscus, una especie caracterizada por la gran diversidad de su conducta sexual). Ciertos machos, de nuevo con estrechos lazos de amistad o parentesco con los jefes de la manada, se dedican a morder y golpear sistemáticamente a los bonobos que sorprenden manteniendo relaciones homosexuales. Con frecuente sobrepeso, estos machos represores reciben asiduamente comida (regurgitada), muestras de afecto (besos en los nudillos) y de respeto (presentación del trasero) por parte del resto de los miembros de la manada. La sexualidad de estos peculiares individuos es atípica y desviada: generalmente se abtienen de realizar cópulas (aunque a veces exacerban la promiscuidad habitual de la especie llegando a tener un mayor número de hijos que el propio alfa de la manada). En no pocos casos, estos individuos se interesan exclusivamente por los simios juveniles del grupo, machos inmaduros a los que apartan de sus madres y acosan reiteradamente. 

Menos verosímil parece, a todas luces, la aportación del primatólogo lombardo Andrea Fogazzaro sobre el timbre vocálico de los monos mangabey de Tanzania Rungwecebus kipunji. Es el primero que ha estudiado sistemáticamente con espectógrafos especiales la fonética simbólica de la selva. Sus conclusiones todavía no han podido ser verificadas por la comunidad científica, pero en su extenso artículo publicado en el colectivo “In campagna è un’altra cosa” (Editora Garzanti, 2007) asegura que en tres de las cuatro comunidades estudiadas se ha encontrado con machos que emiten sonidos mucho más tenues, suaves y agudos que los demás (“voz de cura”, dice textualmente el investigador). A estos machos les correspondería, al parecer, encabezar y dirigir ciertas marchas nocturnas, que él denomina como “procesionales”, de las hembras de su comunidad, con sus crías incluidas, cuando hay luna llena. Mientras las hembras permanecen a respetuosa distancia, el atípico macho reúne a algunas crías y parece realizar con ellas juegos variados y rituales. 

Fuentes vaticanas han informado de una próxima reunión de Benedicto XVI con destacados primatólogos en su residencia de Castelgandulfo, para debatir estas cuestiones y decidir posteriormente la postura oficial de la Iglesia Católica sobre la pertinencia o no de enviar zoo-misioneros a evangelizar las comunidades de monos cercopitecoides y simios hominoides. El Papa publicará sus conclusiones en un libro titulado “Imago Dei”. 

_________________ 

*Thomas Truthshaker, Linda Warhammer, Troy McClure and McLovin. 2007. Religious-like meetings in Papio anubis and the origin of human religious behavior. Primate Ethology Peipers. Dic-2007. 

NOTA IMPORTANTE: El texto es una broma con motivo del día de los Santos Inocentes. Lo que se cuenta en él no es cierto. Los estudiantes no deben utilizarlo como material escolar.

http://paleofreak.blogalia.com/historias/54412

ENFOQUE CRISTIANO DE LA CIENCIA

ENFOQUE CRISTIANO DE LA CIENCIA

Descargar (enfoque-cristiano-de-la-ciencia).pdf

Primera edición 1973

Tercera edición 1996
ISBN: 90 63 11 009 1
Depósito legal: B. 45.607 – 1996
Impreso en RomanyWValls, S.A.
Verdaguer, 1 – 08786 Capellades (Barcelona)

FUNDACION EDITORIAL DE LITERATURA REFORMADA
STICHTING UITGAVE REFORMATORISCHE BOEKEN
Apartado 1053 Rijswik (Z.H.) Países Bajos

Prólogo 

Cada generación vuelve a preguntarse de nuevo: “¿Qué es la verdad?” Quienes saben esperar la respuesta llegan a saberlo. Es decir, lo llegan a saber si preguntan a la persona adecuada, a Aquel que puede conducirnos a la verdad por ser El mismo la Verdad: Jesucristo.

Todo grupo de estudiosos cristianos que esté alerta, y cualquier cristiano sincero que desee comprender el enfoque cristiano de la ciencia, deberá enfrentarse a la problemática de los hechos, de la invocada objetividad de la ciencia, de la pretendida autonomía de la mente secular, y del poder cósmico de Cristo y Su Palabra.

La aparición de Enfoque Cristiano de la Ciencia es hoy tan oportuna y necesaria como cuando apareció en su primera edición. Los estudiantes se siguen haciendo las mismas preguntas, y al igual que entonces se puede encontrar en este libro una adecuada respuesta. Mediante este opúsculo muchos cristianos conscientes de diversos países han recibido ayuda para ver la Verdad, según es en Jesucristo, el fundamento de nuestro ser y el Redentor de la ciencia y el saber. En la lectura de estas páginas se avanzará unas veces con dificultad, otras con gozo, pero a menudo con seguridad, hacia un conocimiento guiado por la Escritura.

Sacamos esta edición a la luz con la ilusionada esperanza y la ferviente oración de que el Espíritu del Señor se sirva utilizarla continuadamente, y conduzca al lector progresivamente a una comprensión más profunda de la Verdad que necesita la Ciencia, y sobre la que descansa todo el verdadero saber. El autor ha aprendido a escuchar con fe la voz de Dios en las Escrituras y ha deseado aprender mediante los principios estructurales de la Palabra. En ella está la Verdad que hace a los hombres libres.

P.G. Schrotenboer             

El Dr. HENDRIK VAN RIESSEN (1911W ) fue nombrado profesor de Filosoffa en 1951 en la Universidad Técnica de Delft, PaIses Bajos, y es autor de diversos libros, entre los que se encuentran The Society of the Future y. The University and its Basis. En la actualidad es profesor de Filosofía en la Universidad Libre de Amsterdam, y es Presidente de la Asociación de Filosofía Calvinista.

Capitulo primero

Habiendo recorrido un largo trecho para poder decir hoy algo acerca de la ciencia y el cristianismo, pudiera ser útil, pero apenas digno del esfuerzo y el tiempo, que apeláramos únicamente al intelecto, esforzándonos en convencer mediante argumentos científicos. También eso debe hacerse, pero nuestra forma de argumentar será más bien la de apelar al corazón, poniéndonos al nivel de nuestra fe. Los cristianos deben transformar el mundo. Deben exhortar a la humanidad a que obedezca a voluntad de Dios. El conocimiento solo no transforma nada; lo que cambia al mundo es el corazón que cree. Nuestro tema es digno de toda atención y muy importante. Debemos, no obstante hacer una advertencia inicial: es muy difícil, Se puede tratar el tema de forma simplista, pero no será ese nuestro camino, Intentaremos ser tan exactos y detallados corno haga falta. Por otra parte, cuando se tiene en cuenta que un 95 como mínimo, de los hombres de ciencia, discrepan de nuestra manera de enfocar la cuestión, ¡se comprenderá que es que quedan unos cuantos problemas por resolver! Algunos de ellos nunca serán resueltos por la ciencia, aunque, movidos por el asombro, siempre estaremos dando vueltas en torno a ellos.

Importancia del tema

Acabarnos de decir que estarnos ante un terna muy importante. En tiempos pasados la ciencia era algo reservado a las discusiones de los eruditos, encastillados en sus torres de marfil; pero en nuestros días se ha convertido en un poder del que depende la vida de todos. Tiene una influencia avasalladora sobre la realidad. La alianza de la ciencia y la tecnología ha deparado un mundo completamente nuevo. Ha transformado la sociedad, está haciendo un solo mundo, ha creado una vida de abundancia y lujo, y ha proporcionado al hombre un poder sobre la realidad como jamás lo ha tenido.

Pero al propio tiempo esta alianza parece amenazar la libertad humana, tendiendo a barrer la personalidad, la comunidad y la variedad. El hombre se enfrenta a la paradoja de que a pesar de todo su poder y seguridad, se siente inseguro e inerme. He ahí el contexto de nuestro tema. Se comprenderá que en una situación tan distinta, es de la máxima importancia que el cristiano investigue lo que la ciencia es, y lo que debería ser; o dicho en términos generales, cuál es su significado y carácter en la historia de la peregrinación del hombre desde la creación hasta el Reino de Dios.

Para dar una idea de los principales problemas, estamos obligados a aclarar, en primer término, dos cuestiones. El término “ciencia” no debe restringirse a las ciencias naturales. Incluye lo que tal vez otros llamarían erudición y saber. Nosotros necesitamos emplear un término que abarque todo el campo en que se utiliza el método científico. Esta semejanza de método entre las ciencias naturales y las culturales, debe tenerse en cuenta en nuestra definición. Consideramos que la distinción entre esas dos formas de la ciencia es de importancia secundaria.

La segunda cuestión puede enunciarse brevemente del siguiente modo: La aplicación de la ciencia no es lo mismo que la ciencia en sí. La ciencia tiende al conocimiento de la realidad; la ciencia aplicada es el uso que de ese conocimiento se hace en orden a la transformación de la realidad.

El problema de la neutralidad

Vayamos ahora a por los principales problemas. Como es sabido, la mayoría de los científicos y eruditos insisten en la neutralidad y objetividad de la ciencia. Postulan en consecuencia que la ciencia no está influenciada o afectada por sentimientos humanos, fe o criterios predeterminados respecto a la vida. Si la ciencia es neutral no tiene sentido adoptar una postura cristiana ante ella. Debido a su método, y a no ser porque tiene que ir tanteando, siempre estaría en el buen camino, Esto significaría, no obstante, que al propio tiempo la ciencia estaría más allá de los efectos del pecado, y sería un sector de la vida no necesitado de la gracia de Dios. Sería en sí misma un reino autónomo y separado del reino de Cristo.

Pero si esta tesis de la neutralidad no es cierta, entonces la ciencia siempre estará determinada por la fe. En tal caso, el adoptar una actitud cristiana ante ella, no sólo será útil, sino obligatorio. He ahí el problema central de nuestro tema. Está lejos de ser sencillo, porque a pesar de que podemos demostrar con relativa facilidad que la neutralidad es imposible, será difícil mostrar de un modo concluyente el significado del enfoque cristiano de la ciencia.

Es evidente que un cristiano, creyente en la enseiíanza bíblica de que toda potestad en cielos y tierra están sometidos a la autoridad de Cristo, y en que debemos obedecerle y seguirle en todo, se percatará de que también en la esfera científica debe mantener la misma actitud. Pero de eso no nos vamos a ocupar. A pesar de que no podemos avanzar sin ser guiados por la fe, nuestro debate se produce al nivel de la ciencia. Debemos demostrar científicamente, en el campo de batalla donde se defiende esa tesis, que la neutralidad no existe, Además debemos demostrar en ese mismo campo, en el que trabajamos con un método científico, cuáles son las implicaciones de la fe cristiana para la ciencia.

La Neutralidad según Toynbee y Geyl
Esta cuestión de la neutralidad es tan importante que desearía ilustrarla de algún modo. Toynbee y Geyl (profesor este último de la Universidad de Utrecht) examinaron, en un programa de la B.B.C., los criterios del primero en torno a nuestra actual civilización. Geyl reprochó al famoso historiador que mientras pretendía que su estudio de la historia era estrictamente empírico, o sea, neutral, también afirmaba que nuestra civilización está en decadencia y sólo puede reverdecer si la fe cristiana de siglos pasados es restaurada. Es interesante observar que Toynbee intentó eludir esta cuestión atacando a Geyl por su falta de un molde histórico. El enfoque de Geyl, dijo, es como el de un cuento explicado por un tonto, carente de sentido. Pero Geyl no permitió que la cuestión se desviase. Volvió a repetir que Toynbee renunciaba al carácter científico de su investigación, al introducir una creencia limitadora respecto al futuro. Toynbee debía hacer una elección; y puesto que rehusaba renunciar al carácter científico de su obra, cosa que identificaba con la neutralidad, prefirió deshacerse de su creencia respecto a nuestra civilización, desde el campo de su trabajo científico, retirándose con esta observación: “Se dice que soy el último juez de mi fe.” Después volvió a atacar insistiendo en que el historiador necesita ideas generales. Geyl admitió esto y dio su propio parecer al respecto. El resto de la discusión no nos interesa aquí. Pero todo o anterior es significativo. Desgraciadamente Toynbee renunció a su importante mensaje con el fin de salvaguardar la llamada neutralidad de su erudición.

Sin embargo, ni Toynbee ni Geyl se percataron de que la retirada de la fe de Toynbee en beneficio de una cosa llamada “ideas generales”, no hacía sino enredar el asunto, y no alteraba en lo más mínimo el hecho de que las ideas generales sólo pueden ser suministradas por alguna clase de creencia, acerca de la cual nada se puede, en definitiva, probar científicamente. Con su retirada, por consiguiente, Toynbee no ponía a salvo la neutralidad de la ciencia.

Capítulo segundo

Historia del pensamiento científico

En este breve desarrollo histórico de la ciencia, pretendemos resaltar en particular su finalidad y motivación, así como los efectos que ha producido.

Platón dijo que la ciencia empieza con el asombro y la curiosidad. Es cierto, pero la ciencia siempre ha tenido, además, otra motivación: la búsqueda de seguridad y poder mediante el conocimiento. Estas dos últimas motivaciones, seguridad y poder, tienen sus raíces en la creación y en el mandamiento de Dios a los hombres. Pero al igual que ha sucedido con las demás cosas creadas, la bendición de seguir el mandamiento de Dios ha sido sustituida por la corrupción del pecado. El hombre buscó seguridad y poder por medio de la ciencia con el fin de ser independiente. Buscó el poder sobre la naturaleza y sobre los demás hombres. En este punto concreto quiso ser dueño de sí mismo y no depender de Dios. Sus esfuerzos, en el campo científico, quedaban, por tanto, muy lejos de ser neutrales, a pesar de que tales esfuerzos estaban basados en su creencia en la neutralidad.

Los efectos de la ambición humana de ser independiente, fueron como veremos, de un lado la secularización de la ciencia seguida de una tendencia al ateísmo, y del otro, el fracaso del esfuerzo debido a la alienación del hombre respecto a su instrumento y la creciente debilidad del hombre.
Se observan algunos signos de ciencia en sociedades antiguas, en las que los sacerdotes poseían un cierto conocimiento que usaban tanto para beneficio del pueblo, como para ejercer un poder sobre la naturaleza, el pueblo y, según creían, sus (dolos. Este conocimiento era una curiosa mezcla de mito y aguda percepción de la naturaleza. Su aplicación estaba llena de magia.

El verdadero nacimiento de la ciencia se produce en ia civilización griega. Sus progenitores fueron dos deseos: 1) El deseo de tener un camino a la verdad completamente humano, y a la vez seguro, distinto e independiente de las creencias y mitos de los hombres; y 2) el deseo de elevarse por encima de la fe y pensamiento de la gente común y la vida práctica. La clave de la nueva consecución científica de la verdad y de la nueva independencia respecto a la pseudoreligión y vida práctica, era la creencia de que el conocimiento teorético humano, por sí mismo, puede llegar a la verdad debido a su independencia de toda fe y creencia. Es decir, porque es neutral.

No es muy difícil tener semejante fe en la neutralidad. Hoy día también se da. Si el hombre no basa su seguridad en el Dios y Padre de nuestro Sefior Jesucristo, aunque se eleve por encima de los ídolos y creencias de la gente común, siempre estará hambriento de seguridad en este mundo incierto. Es un ser inestable y pasajero. Pensó que tenía esa seguridad en una razón libre de todos los elementos subjetivos y relacionada a una verdad inconmovible. Pero es mucho más difícil demostrar —aunque la ciencia se ha esforzado en hacerlo mediante la historia— que esta suposición de la independencia del hombre y su acceso a la verdad es correcta.

Los filósofos griegos (en sus días toda ciencia era filosofía) se encontraron con serias dificultades al ponderar esta cuestión. Parménides cortó el nudo gordiano. “El ser es impensable. Todo lo que no puede ser pensado es irreal, aparente.” Cuando Zenón demostró científicamente que Aquiles no podía adelantar a la tortuga (cosa que en realidad sí hizo), la realidad tuvo que reducirse a su “apariencia”. Pero Heráclito adoptó un enfoque contrario. Arguyó que todas las cosas cambian. No es posible bañarse dos veces en el mismo río. Si ello es así, entonces la realidad misma elude siempre el abrazo de la llamada verdad científica, siendo ésta esencialmente constante. Si es así, ¿qué pasa con la filosofía humana y la percepción de la verdad? No interesa a nuestro tema el discutir la forma en que Heráclito consigue salir de este callejón sin salida, ni tampoco mostrar cómo buscó Demócrito una fórmula de compromiso mediante su teoría del átomo, como también hizo Aristóteles con su esquema forma-materia.

Ciencia y cristianismo
Nos interesa tener en cuenta que al final del período griego y principios de nuestra civilización cristiana, permanecía inamovible la creencia en la autonomía y superioridad del pensamiento teórico humano, frente a la religión y el conocimiento práctico, así como el desprecio hacia la práctica en sí. Esa creencia en la ciencia y la razón constituía la base de la seguridad y el poder de la élite. El rasgo más importante de la filosofía y la ciencia, desde entonces en adelante, hasta finales de la Edad Media, fue el compromiso entre la fe cristiana y la idea entonces reinante acerca de la ciencia: hacer al hombre independiente mediante la investigación autónoma y neutral de la ciencia. Con el fin de hacer a la fe y a la razón ¡ndependientes entre sí, fue necesario constituir dos niveles de vida, como Aquino hizo: el natura?, donde la razón domina independientemente de la fe, y por sus propias luces, y el sobrenatural donde la fe marca el rumbo. La filosofía y la ciencia pertenecen al campo de la razón; y su autonomía significa explícitamente neutralidad en relación a la fe y, de hecho, neutralidad en relación a Dios. El pecado es entonces la pérdida de lo sobrenatural, y no una corrupción de la naturaleza y de la razón. La gracia resulta ser no la restauración de la naturaleza y la razón, sino el don de lo sobrenatural. Tal es la postura tradicional de la escolástica. Para ser imparciales hay que decir que la moderna teología del catolicismo romano se aparta algo de ese esquema. Lo que deseamos resaltar es que el esquema “natural-sobrenatural” es e1 prototipo de la apostasía de los hombres a quienes aún consideramos cristianos por su fe personal. Debemos percatamos de que además de las principales apostasías de este tipo (detectable en Barth y en todos los que defienden la neutralidad de la política y la ciencia) todos los creyentes cristianos dejan traslucir de vez en cuando esas tendencias a la apostasía, si bien con frecuencia ni ellos mismos se percatan.

Corrientes modernas del pensamiento científico
Pero aqu( estamos hablando de la ciencia. La ciencia moderna apareció tras el período escolástico. Sin ningún género de dudas vemos que adopté el esquema “natural-sobrenatural”. La neutralidad de la ciencia era algo presupuesto. Esto desembocé en una nueva actitud hacia el hombre y el mundo. El lazo entre la ciencia y la iglesia se rompió tanto a causa del Refrcimiento (humanismo) como de la Reforma. Mientras que la Reforma se oponía a la idea de una naturaleza autónoma y en general a la idea de que algo podía ser independiente de Dios, o intocado por el pecado y capaz de perfeccionarse sin la gracia, al propio tiempo proclamaba la vocación del hombre para servir a Dios en su creación, desarrollándola y dominándola. Ese reto inspiré a los hombres a investigar la tecnología y las ciencias. El humanismo, por el contrario, utilizó la idea de la naturaleza y la razón autónoma para proclamar la independencia del hombre respecto a Dios, engendrando de este modo su seguridad y poder seculares. También esta creencia sirvió de inspiración a la ciencia. Más adelante volveremos a referirnos a esta diferencia. Pero primero debemos fijarnos en el nuevo método que ha hecho que la ciencia sea lo que hoy es.

El desarrollo de la ciencia se aceleré a causa de dos nuevos métodos: el primero es el método experimental, que con su renovada apreciación del esfuerzo práctico, en contraposición al anterior desprecio del mismo, pasó a ser la base de la ciencia. Reemplazó a la especulación. En segundo lugar está el método matemático, que flevó al análisis funcional de los hechos y a la introducción de la ley de causa y efecto, convirtiéndose en la forma exacta del razonar. Estos dos métodos han hecho avanzar la ciencia de forma asombrosa.

No tardó mucho en hacerse notoria la diferencia entre la Reforma y el humanismo en cuanto a las respectivas evaluaciones de la ciencia. Es muy comprensible que la ciencia, en tanto se considerase neutra, estuviera destinada a convertirse en el objeto predilecto del humanismo y en enemiga del cristianismo, pues el humanismo afirmaba que una ciencia autónoma podía entendérselas con una naturaleza autónoma con el fin de llegar a la verdad. Por otra parte, la tendencia de continuidad de la ciencia originó el concepto de un campo en constante crecimiento llamado “naturaleza” en el que la ciencia tiene dominio absoluto, y consecuentemente también de un campo en constante decadencia, la religión, en el que la fe constituía la dirección del hombre.

Claro está que el actual desprecio hacia la religión al principio en la intención de los científicos, Descartes esperaba servir la causa de la religión, y Newton ensalzó el honor divino al explorar las leyes naturales por las que Dios había establecido el orden. Pero esa misma idea de que existen leyes que regulan completamente la naturaleza y que, en principio, están a disposición de la ciencia, no sólo condujo al deismo (el “absentismo” de Dios), sino que produjo, durante el siglo XIX, la noción científica de que podía omitirse toda especulación respecto a Dios. Sin embargo, aunque esta secularización de la vida no molestó al científico en su disfrute de la primera emoción de su revolucionadora victoria, no deja de ser cómico e irónico el pensar que esta “todopoderosa” ciencia, que no tenía lugar para Dios, fue incapaz de hallar un lugar para el propio hombre. La soberanía y libertad de éste, fin supremo del humanismo, fueron barridas por la ciencia. Esta ha producido un alejamiento entre el hombre y los instrumentos con los que ha de construir el poder y la seguridad.

La Ciencia aplicada

En el siglo XIX la ciencia se había convertido ya en un importante factor de la vida humana. Esto era debido al hecho de que a principios de ese siglo la ciencia dio un segundo paso para aproximarse a la práctica. Centró su aplicación en la realidad con el fin de transformarla. Debe recordarse que este enfoque práctico tuvo su origen en la idea bíblica de la vocación del hombre en este mundo. El calvinismo fue el primer movimiento que hizo revivir dicha idea.

La ciencia aplicada alcanzó un gran éxito. Al adelanto en conocimiento siguió una alianza de la ciencia y la tecnología. Por primera vez en la historia esta alianza ofreció a la humanidad un verdadero y rápido desarrollo de la vida práctica. Era el desarrollo de la creación, querido por Dios para bien del hombre. Pero la actitud del hombre no era concordante. El hombre no tenía intención de ser un buen administrador. Su propósito era el de convertirse en duefio y seíior del mundo mediante sus nuevos instrumentos. Comte resumió en una máxima esta creencia: ‘Savoir pour prevoir, prevoir pour gouverner.” La humanidad, dijo, había atravesado con su fe la etapa teológica: y la etapa metafísica de Kant con las ideas especulativas: y ahora estaba entrando en la etapa final de la industria con una ciencia basada sólo en los hechos.

¡Y todo esto se proclamaba en nombre de la neutralidad! Acto seguido el ateísmo cruzó el umbral. El ateísmo fue el fruto de una ciencia todopoderosa, independiente, que prometía liberar a la humanidad y al mundo mediante una tecnología que estaba en la senda del progreso. Ya no se necesitaba a Dios y su obra de salvación en Cristo. El hombre se podía liberar por sí mismo. En aquella época esta creencia humanista estaba todavía completamente centrada en la ciencia. La era del pragmatismo todavía no había llegado.

El positivismo
Se continuaba creyendo que la ciencia era independiente y neutral, y como tal la única forma segura de conocimiento y dominio del mundo. ¿Pero cómo podía cumplirse esta promesa tras el fracaso del idealismo especulativo? Comte bosquejó la esperanza del futuro. Su positivismo se ocuparía únicamente de los hechos de la realidad. Estos hechos son realmente verdaderos y, desde luego, neutrales. Basándose sólo en ellos, el conocimiento científico sería verdadero e independiente; y si la ciencia obtenía de estos hechos las leyes que los gobernaban, sería capaz de llegar al modelo de las leyes que gobernaban toda la realidad. En este sencillo planteamiento de la postura de Comte se puede reconocer el método con el que muchas ciencias de nuestros días operan. Pero el positivismo fue más allá en su época. En aras de la coherencia y unidad de las ciencias este modelo positivista tenía que convergir en una ley general.

Era de esperar que esta ley general, de acuerdo con el espíritu del siglo XIX, subrayara el progreso. Esto, sin embargo, nos demuestra que la neutralidad no es tan neutra como se pretendía. Estaba claramente basada en una fe presupuesta en el progreso. Este modelo asumido del progreso nunca fue demostrado científicamente, y no obstante se aplicó a diversos campos de la investigación científica. Podemos dar muchos ejemplos. Los más conocidos son la ley general de la evolución, patrocinada por Darwin y Spencer, y la ley del materialismo histórico, proclamada por Marx, quien insistió en la necesaria evolución histórica hacia una sociedad comunista. La ley de la evolución de Darwin afirmaba la continua evolución de la vida, a partir de la materia, y de las formas superiores de vida, partiendo de las inferiores, estando este proceso de desarrollo regulado por leyes físicas y por el azar. La ley de Spencer era más complicada, y esencialmente filosófica, pero también argüía que la realidad estaba regida únicamente por leyes físicas. De este modo la ciencia erigió una imponente estructura de conocimiento, independiente de la religión, superior a la fe, esencialmente neutral, y en principio considerada como “todopoderosa”.

Crítica del positivismo

Antes de que el edificio del positivismo se concluyera, empezó ya a desplomarse. La oposición apareció dentro y fuera. Como sucede con todas las secularizaciones históricas, no se pudo mantener. Dios no tolera ni aun siquiera la intención de alcanzar la autonomía. Podemos contar siempre con el fracaso final de la apostasía. El análisis de este fracaso es, desde luego, de la máxima importancia para el enfoque cristiano de la ciencia. ¿Qué fue entonces Lo que socavó el positivismo? Pueden seña larse cuatro razones principales.

La primera es el relativismo. Si la ley general que se\presupone es la del progreso histórico, la ciencia nunca conocerá una verdad universalmente válida, puesto que los resultados de la ciencia siempre dependerán en alguna medida de la fase evolutiva que el propio científico ocupe. Resulta pues que esta ley general no es ley en absoluto. La tesis del positivismo es destructiva para el propio positivismo, puesto que no admite demostración. Este argumento puede aplicarse a todas las teorías científicas que fueron influenciadas por el positivismo. Cuando Marx argumentó que el espíritu humano depende del entorno social, nos damos cuenta de que no hay una verdad universal reconocida por tal espíritu. Una cosa será llamada verdad por los capitalistas, en tanto que el proletariado llamará verdad a lo contrario. La ciencia es todo menos neutral cuando interpreta la historia con una suposición indemostrada como esa. Esta fue la conclusión de Sorel tras estudiar a Marx. Cuando Freud afirma que el hombre está gobernado por sus libidos y sus represiones sociales, su teoría cae por la misma razón. No hay una verdad universal en las libido de Freud. La segunda razón se refiere a la pretendida base del sistema. Esta base, según se recordará, es: sólo hechos. ¿Pero cómo llegamos a estos hechos? ¿Puede hacerse de forma neutral? Y, en caso afirmativo, ¿qué podemos hacer con ellos, dado que se desvanecen, varían incesantemente, y se interrelacionan con los demás hechos, para llegar a leyes generales ya estables, universalmente válidas?

Estas dos preguntas han minado gravemente la tesis del positivismo. Vamos a ocuparnos únicamente de la primera: ¿Cómo llegamos a los hechos? No los podemos tomar todos. Hay que seleccionarlos, y para poder emplearlos hay que darles un significado e interpretarlos. Sin más explicación, es evidente que el fundamento neutral de la ciencia no puede establecerse con hechos sólo. Hay que hacer algo con ellos antes de que puedan ser el punto de arranque o 5ase de la ciencia. El científico, que es quien elige e interpreta los hechos, se involucra en la cuestión (incluyendo sus gustos y disgustos, sus ideas y prejuicios) al echar los fundamentos de la ciencia. Hay que demostrar primero que el científico que interroga a la realidad que está tratando es a su vez neutral. Téngase en cuenta que la ciencia siempre se verá limitada de ese modo, ya que únicamente se obtienen respuestas acerca de lo que se pregunta, ¡y muy raras veces acerca de lo que no se pregunta! Esperamos demostrar más adelante que el científico no puede ser neutral.

Por el momento será suficiente afirmar que la tesis positivista, según la cual la neutralidad de la ciencia puede concluirse de a neutralidad de los hechos, es falaz, dado que no es la realidad fáctica la que determina el punto de arranque o base de la ciencia, sino lo que el científico ha hecho con ella, Nietzsche se percató claramente de que la interpretación de los hechos es decisiva para la ciencia. Esto le convenció de que la ciencia está lejos de ser neutral. La ciencia, según Nietzsche, selecciona lo que el científico puede usar. Este ni tan siquiera busca la verdad, Su interés está —para bien o para mal— en lo que es útil para la vida. No podemos aceptar esta conclusión de Nietzsche. Reconocemos que la ciencia es verdaderamente un sendero hacia la verdad. Pero los principios del positivismo no pueden defenderse en su propio terreno. Para demostrar que la ciencia es neutral, no sólo debe demostrarse la neutralidad de los hechos, sino especialmente que los fines del científico que hace la selección, son neutrales.

El tercer ataque contra el positivismo vino desde fuera. Según el positivismo la ciencia rio tiene límites. Sus leyes son del mismo tipo que las leyes físicas. Por consiguiente hacen predicción de causa a efecto. ¿Pero qué lugar deja ese determinismo para la libertad humana y la responsabilidad? La postura positivista descuida la libertad del hombre y eso lleva a una contradicción. ¿De qué sirve que Marx escriba su libro El Capital para inspirar a los proletarios si, como él afirma, nuestra sociedad evolucionará hacia el socialismo, según leyes férreas? Limitémonos entonces a esperar sentados a que suceda lo que, sea como sea, ha de suceder. ¿Para qué tenía Spengler que escribir su enorme volumen sobre La Decadencia de Occidente, prediciendo el declive de nuestra civilización, si de todos modos está condenada a morir? Según él se trata de un mero organismo biológico cuyos días están numerados por la lógica de las leyes inexorables de la realidad. Así pues, al admitir únicamente el humanismo un hombre libre y autónomo, convirtió la ciencia en un instrumento que ahora amenaza con destruir al propio humanismo. Cuando se considera que la ciencia es “todopoderosa” no queda lugar para la libertad y soberanía humana. La autonomía de la ciencia ha conducido siempre, a lo largo de la historia, a conflictos internos. Con relación al positivismo, el humanismo tuvo que hacer de nuevo una elección entre la libertad del hombre y la supremacía de la ciencia. Eligió la libertad, dejando a un lado, de momento, su instrumento.

Antes de considerar el declive de la ciencia resultante de la elección que tuvo que hacerse, hay que considerar la cuarta causa de la decadencia del positivismo. Su enfoque de la ciencia estaba basado en la creencia en el progreso. Tal creencia está, desde luego, lejos de ser neutral, Nietzsche atacó esa creencia en el progreso. Lejos de ser progresivo, el siglo XIX fue, según él, un siglo de decadencia. En consecuencia predijo la crisis de nuestra civilización para ei siglo siguiente (el XX). La causa de esta decadencia, dijo, es que Dios está muerto. Dios no existe, pero la humanidad ha vivido y se ha inspirado en la pretensión de que existe. El hombre acababa de descubrir que no existe nada aparte de este mundo. Todo es absurdo. Esto dio pie al nihilismo. También la verdad se había basado en la idea de que Dios existe. Pero ahora resultaba que no había una verdad general. Esta concepción minó poderosamente los fundamentos de una ciencia neutral e independiente. La ciencia vino a ser considerada únicamente como algo útil para la vida. La verdad se miró simplemente como la mejor forma de servir a la vida de uno mismo. La ciencia se contempló como un instrumento de la vida. El criterio de Nietzsche preparó el camino al pragmatismo.

El irracionalismo: catalizador de nuestro tiempo
A causa de esta crítica, no sólo el positivismo, sino toda afirmación de la verdad científica, fue puesta en duda. Comenzó un período de irracionalismo, con la devaluación y degradación de la ciencia.

Si resumimos nuestro repaso histórico, vemos que la ciencia se desarrollé poderosamente, pero al propio tiempo la idea de una ciencia independiente y neutral produjo, en primer término, una secularización de la vida y el ateísmo. Luego dio origen también a una crisis en los mismos fundamentos de la ciencia, consistente en el alejamiento del hombre y la ciencia, hasta que por último se produjo el derrocamiento de la propia ciencia. No es de extrañar que Kuyper comparara la idea de neutralidad a un asno dando saltos sobre la pata izquierda.

A pesar de que el humanismo renunció a la autonomía de la ciencia en cuanto base de la autonomía e independencia del hombre, no renunció a la autonomía del hombre propiamente dicha. Lo que hizo fue buscar apoyo en alguna otra cosa. Nietzsche lo buscó en una vida regida por el egoísmo. El nihilismo continué en las malignas y egoman(acas obras de Hiitler y Stalin, convirtiendose estos nombres en ley para si mismos mediante esta filosofía.

El existencialismo, en contraste con aquel tipo de nihilismo, intentó salvar al humanismo afirmando que la libertad es la más profunda raíz y base inconmovible de la existencia. Sus discípulos más extremistas subrayaron la postura que Nietzsche había defendido, y que ya había derrotado al positivismo, o sea, lo absurdo de la vida. La vida es yana, dijo Nietzsche. Es absurda, dice Camus. Es estupidez, dice Sartre.
Confusión del pensamiento científico actual
Por extraño que parezca, la propia ciencia, desde Descartes al positivismo, acentuó la cuestión del significado de la realidad, omitiéndola por completo. La neutralidad impide en si cualquier postura que concierna al significado de la realidad, ya que esto sería necesariamente una postura de fe. Y su axioma fundamental elimina cualquier fe y toda fe.

¿Pero cómo quedaban entonces la ciencia y los científicos? En la vida práctica la ciencia se hizo más importante que nunca. Los científicos no podían permitirse un fácil paso al existencialismo. Si la ciencia no podía utilizarse para hacer al hombre independiente mediante su verdad independiente, ¿quedaba por ello anticuada e inútil? Ciertamente, no. Aun a pesar de que la ciencia no podía dar seguridad al hombre a través de la posesión de la verdad, y aun cuando su neutralidad ya no podía defenderse, siguió siendo un poder evidente en la vida práctica. Lo que empezó en el campo de la tecnología, se ha extendido a Otros campos de la realidad con notable éxito. Su aplicación a la sociología, psicología y economía, parecía resolver todos los problemis. I3crthollet ya había dicho: “La ciencia es superior a todo. Sólo la ciencia proporciona resultados definitivos.” Fue así como la aplicación do la ciencia se convirtió en panacea de todos los males. Para muchos científicos, especialmente en América, esto supuso una válvula de escape. Parecía que siempre se podía demostrar que la aplicación de la ciencia era muy útil en los hechos concretos.

Es digno de tenerse en cuenta que en tanto que Nietzsche y los existencialistas dominaban la mentalidad europea con una visión pesimista, el carácter americano estaba controlado por un pragmatismo optimista. ¿Cuál es la postura del pragmatismo? El pragmatismo dice: No especulemos; no hagamos preguntas inútiles. Si la ciencia afecta a la práctica, en tanto en cuanto tenga ese efecto, debe considerarse verdadera.

Así, como dice William James, si la hipótesis de que el átomo rige la vida es menos útil para nuestra vida presente y futura que la hipótesis de que Dios la dirige, entonces elegiremos a Dios, de otro modo no. ¡Qué incalculable soberbia intelectual! La existencia de Dios se hace depender de si el hombre, ese gusanito superior, lo juzga oportuno o no. Pero analicemos también si el pragmatismo es realmente una salida para la ciencia. ¿Queda la ciencia a salvo reduciéndola a un apéndice de la práctica? En absoluto. Si la verdad es únicamente una verdad de trabajo, si la verdad científica consiste sólo en lo útil, entonces nos enfrentamos a una pregunta: ¿qué es lo ÚtIl? O sea, debemos contestar a esta pregunta fundamental: ¿Qué utilidad es verdadera? ¿Cuál es la verdad respecto a la utilidad? Sorel comprendió perfectamente esta cuestión.

Observó que la verdad de la utilidad era, para James, la creencia americana en el progreso. Pero el propio James eludió ingenuamente plantearse y responderse científicamente esta cuestión. Simplemente se limitó a presuponer que era así. El espíritu de esa creencia se parece a lo que Coleridge describió en otra situación diciendo: “Déjese a la rosa a un lado y declárese vencedora a la coliflor.” Todo parece confirmar que el pragmatismo es una salida fácil. No resuelve el problema científico, y deja incluso sin tocar los verdaderos problemas: ¿Qué es la ciencia? ¿Cómo puede ser la ciencia independiente, o al menos neutral respecto a la fe y las creencias? ¿Cómo puede garantizar la ciencia la seguridad del hombre y su autonomía?

Después de más de dos mil años de luchar con estas preguntas,  el hombre moderno no ha recibido mucho aliento; y su intento de excluir la fe de la ciencia, no ofrece base para su actual orgullo por sus logros. La ciencia se ha convertido en un poder formidable; pero hoy está atravesando una crisis muy grande en sus mismas raíces. Al intentar desarrollarse independientemente de Dios y de Sus normas, su espíritu ha conducido la civilización a una crisis respecto al significado de la vida, de la seguridad del hombre y de su libertad.

Capítulo tercero

Poder y crisis de la ciencia
En nuestro anterior recorrido histórico por el campo de la ciencia hemos descubierto algunos hechos notables. La ciencia, nacida del asombro humano y de su deseo de seguridad y poder, mantuvo desde el principio una especial relación con la religión. La mayoría de los hombres buscaron a través de la ciencia una esfera de independencia respecto a la religión. El razonamiento, la percepción teorética y, más tarde, la experimentación, fueron los instrumentos empleados para conseguir ese propósito. Tanto si el pensador científico era modesto y respetaba un limitado campo de fe, como si no, la motivación era la misma: la lucha por la independencia del hombre.

Hemos visto también que la reforma calvinista dio un poderoso ímpetu a la ciencia, abriendo los ojos del hombre para ver el mundo como campo de su vocación. No obstante, desde la Reforma, la ciencia triunfó de tal modo, que gradualmente quedó arraigada la idea en los científicos de que la ciencia podía liberar a la humanidad absolutamente, y proporcionar el poder necesario para dominar el mundo. La ciencia aplicada, en particular, dio la impresión de convertir esto en realidad. Tanto Dios, como su mandamiento a la humanidad, desaparecieron de la visión de estos científicos. Hoy, en casi todas las ciencias y todas las Universidades Dios se ha convertido en un vacío. El hombre de ciencia no sabría, ni siquiera por aproximación, dónde podría introducir en su trabajo la idea de Dios y de fe.

El lado irónico de este desarrollo está en que al mismo tiempo que los sueños de poder e independencia mediante el conocimiento se convertían en realidad, la ciencia atravesaba
una. grave crisis en sus propios fundamentos y en lo relacionado a su poder en la vida práctica. Este poder y esta crisis son los temas de este trabajo.

La crisis actual en el pensamiento científico
Debe quedar claro que ni el tremendo poder de la ciencia, ni su rápido desarrollo, constituyen las causas de la crisis. Es cierto que ambas cosas lo han complicado todo, y nos plantean muchos problemas, pero la crisis tiene otro carácter. Es paralizadora, y sus raíces se adentran muy hondo en el hombre y en la realidad. La causa de la crisis está en la creencia del hombre en su poder independiente y en su dominio del mundo por medio de la ciencia. Están en juego la neutralidad de la ciencia, que es indispensable para esa creencia, y el carácter ilimitado de las posibilidades científicas en cuanto base para el indiscutido poder del hombre sobre la realidad. Con toda razón se puede sospechar que el oscuro trasfondo de esta crisis es la desaparición de Dios del pensamiento y vida del hombre. Dios mismo ha conducido a la humanidad a esta crisis. El no permitirá que se le relegue al olvido. No lo puede permitir por causa del propio hombre. Así, el sueño de independencia, el sueño de un mundo sin Dios y de una redención sin Cristo, se ha convertido en una pesadilla.

Fácil será bosquejar las líneas maestras de nuestro estudio. Nos proponemos demostrar que existe realmente una crisis en la ciencia y en su aplicación a la vida, aun a pesar de que el ámbito de su conocimiento e influencia sigue creciendo. Debemos, por tanto, examinar en primer lugar el actual quehacer científico, y luego fijarnos en su aplicación.

Especialización en el campo científico

Comencemos por una de las principales causas de los actuales problemas de la ciencia. Nos referimos al incremento de la especialización. Debido a su rápido desarrollo, la ciencia ha extendido las fronteras del conocimiento de una forma casi revolucionaria. Esto ha creado graves problemas. El erudito capaz de examinar todo el horizonte del conocimiento es figura del pasado. Es imposible hallar ni tan siquiera un hombre capaz de dominar todo el campo de una sola ciencia. Todo científico está obligado a especializarse. Es muy ilustrativa la anécdota de un profesor a quien se pidió que escribiera un artículo sobre la Reforma en Alemania, en el período 1520-1 525, y que rehusó diciendo que su especialidad era la Alemania de la Reforma entre 1 525 y 1530. Afortunadamente esa situación no es universal. Pero es evidente que la especialización ha ido ya tan lejos que ha roto la cohesión de la ciencia en conjunto. Apenas hay una comunicación entre las diversas ciencias, y en la mayoría de ellas sólo el trabajo en equipo puede garantizar una cierta coherencia. La especialización no hace, por consiguiente, sino producir una especie de crisis en la ciencia.

Pero hay que tener en cuenta que la especialización no es la única causa, y posiblemente ni siquiera la principal causa, de la actual disolución de la ciencia. Fijémonos de nuevo en el concepto de ciencia del siglo XIX. Se creía que el pensamiento científico proporcionaba una poderosa estructura de verdad objetiva que, en principio lo abarcaba todo. La ciencia se dividió en diversos departamentos, quedando entrelazada por la filosofía, la cual generalizaba los resultados de las diversas ciencias.

Problemas acerca de la ¡limitación y la objetividad
Mientras que hasta el presente ese criterio se ha ido defendiendo cada vez más, al mismo tiempo ha surgido una prófunda desconfianza hacia esa idea en sí. El concepto de ciencia se ve asaltado por dos graves dudas, que se refieren a su ilimitacióri y a su objetividad.

La primera duda surgió del siguiente modo. ¿Podrá este conocimiento científico, en constante expansión, solucionar siempre las cuestiones de verdadera importancia? El irracionalista dice que no. La ciencia, debido a su mismo método, se aparta de todos los problemas que son realmente importantes. Este locuaz animal –dice Martin— este charlatán que nunca para, devora la débil inteligibilidad de los hechos visibles. Se pone aquí de manifiesto un vuelco completo de la fe en la ciencia, que la humanidad acariciaba desde los filósofos griegos.

Claro está que esta duda apenas la sienten muchos científicos, particularmente los que se dedican a las ciencias de la naturaleza. Pero de todos modos se ven profundamente afectados por estas dudas, debido al poder del pensamiento filosófico moderno. Whitehead dice correctamente que el científico que cree que su ciencia está libre de la filosofía, se ha rendido ya a una filosofía del azar. La cuestión es que entre la gente influyente de nuestra actual sociedad no hay una confianza en la ciencia en cuanto guía para nuestra civilización. Esto es parte de la crisis de la ciencia. Pero la crisis de nuestra civilización se ha complicado por el hecho de que esta ciencia continua guiando, a pesar de todo, la vida práctica. Por consiguiente la ilimitación de la ciencia ha producido la idea de la prioridad y preeminencia de la ciencia aplicada.

La lucha por la objetividad científica
La primera duda que los científicos tuvieron se refirió a la objetividad y neutralidad de la ciencia. Ya nos hemos ocupado de este asunto un poco más arriba. Incluso los que no aceptaban una ciencia sin límites creían que la ciencia estaba, por lo menos, libre de sentimientos, creencias y fe; o sea, que era neutral. Se la consideraba, por tanto, fuente de la verdad  objetiva, de la verdad libre de todo elemento subjetivo. Pero también eso se duda hoy. Hemos intentado hacer ver anteriormente que este pensamiento autónomo e imperialista, que ni siquiera respetaba o admitía la fe del hombre, su libertad y responsabilidad, produjo un relativismo de cuño propio que hizo tambalear la objetividad.

Para defender el evolucionismo la verdad científica debe depender del nivel biológico del desarrollo conocido por el científico, pero cuando esto se enfoca así, nos quedamos sin una verdad universalmente válida.

En sociología la verdad científica se hace depender de la sociedad y del entorno particular del científico. Pero en ese caso no se puede conseguir una verdad válida para otra sociedad —cosa que Marx perdió de vista, pero que Sorel entendió perfecta mente.

En psicología, la verdad científica se convirtió en el resultado de los sentimientos dominantes del científico individual. Su postura, en consecuencia, no puede ser la verdad para toda persona. Una vez más nos quedamos sin verdad en este campo. Freud contradice continuamente su propio mensaje.

En historia, la situación histórica del científico concreto determina también lo que se admite como verdad. Pero eso no ha de ser necesariamente verdad en otras épocas y civilizaciones. Hubo un hombre, Husserl, que entendió perfectamente este peligro de la ciencia. Le impresionó hondamente porque supuso que nuestra civilización está basada en la fiabilidad de la verdad científica. Pensó, por tanto, que la crisis de la verdad científica significaba la crisis de nuestra civilización. Husserl dedicó su vida a demostrar la objetividad y neutralidad de la ciencia, pero también fracasó, y Heidegger, su discípulo, se vio obligado a refugiarse en el existencialismo.

Tampoco las proposiciones que el pragmatismo presentaba eran solucón para la ciencia. En realidad eran una huída, fácil y superficial hacia la práctica. El pragmatismo dejó sin contestar la cuestión básica de qué cosa es buena en la práctica, y qué cosa no. Permitía a la ciencia operar sólo en la superficie de las cosas, donde coincide con la vida práctica, dejando siempre en el olvido los problemas fundamentales. En el curso de una visita a los EE.UU. me percaté de cuántos admiradores tiene allí el pragmatismo entre los científicos, si bien la mayoría de ellos están a oscuras respecto a las cuestiones realmente importantes. El pragmatismo no puede satisfacer al hombre que tenga un poco de asombro científico.

Pareció abrirse después otra vía de escape para los que querían seguir defendiendo la objetividad y neutralidad de la ciencia. Si la afirmación de que la ciencia es objetiva no puede mantenerse en cuanto a la ciencia en conjunto, entonces, se dice, podemos afirmar por lo menos que esta objetividad existe en nuestra ciencia particular, con el fin de dar a nuestro trabajo una validez universal. De este modo el científico se reservaría en su ciencia un área teórica completamente independiente y autosuficiente que garantizara la neutralidad de su ciencia y la objetividad de sus resultados. La física, psicología, economía, sociología, etc. en su aspecto teórico, se consideran de te modo el fundamento de la neutralidad. En la actualidad juegan el tremendo papel que en otro tiempo desempeñara, en el campo del pensamiento científico, aquella filosofía que todo lo abarcaba con su lógica. Es evidente que este concepto de ciencia conduce inevitablemente a la destrucción de su coherencia. Más que la especialización, este nuevo intento de preservar la fe del hombre en la neutralidad, determinó la presente crisis de la ciencia… Pero, según veremos, el problema de la objetividad, aún trastornó más a la ciencia.

Antes de introducirnos en esa cuestión, reflexionemos por un momento en las consecuencias de lo que se acaba de decir. ¿No es cierto —se puede quizás objetar— que la mayoría de los científicos no experimentan todas esas dudas y problemas? Sí, pero eso no afecta a la validez de lo que se viene diciendo. La crisis existe; influencia a todos, tanto si lo notan como si no. Cuando una empresa comercial está al borde de la bancarrota, muchos de sus empleados no saben ni una palabra de la situación. Por consiguiente siguen trabajando sin ninguna preocupación. Sin embargo, su falta de percepción no afecta para nada a la crisis. Pronto o tarde serán influenciados por ella. Así ocurre con la ciencia. Ya hemos apuntado que Whitehead dice correctamente que el científico que cree que su ciencia está libre de la filosofía, se ha sometido ya a una filosofía del azar. Y lo que es más, cada una de estas filosofías del azar está alimentando la crisis. A menos que la crisis se resuelva, la bancarrota de todo el pensamiento científico es inevitable. No estamos todavía al cabo de los problemas del hombre moderno. Las investigaciones de muchos problemas científicos llevan en sí mismos la semilla que ha de destruir el fundamento de la ciencia, así como su objetividad y neutralidad. Esto se puede ver muy claro en una de las ciencias más avanzadas de nuestro tiempo: la Física. ¡Recuérdese que consciente o inconscientemente, el credo científico del hombre moderno es:  la ciencia es neutral, o sea, independiente de la fe y de todos los factores subjetivos. Esto se afirma con el fin de hacer al hombre independiente y dotarle del poder necesario para dominar el mundo.
No tenemos la intención de tratar aquí a fondo la cuestión de la Física, teniendo en cuenta que la mayoría de los lectores no estarán familiarizados con este campo. No obstante será preciso hacer unas cuantas indicaciones con el fin de ilustrar lo que pretendemos decir. La teoría del átomo ha enseñado desde hace largo tiempo (desde los días de Demócrito) que la realidad consiste de átomos que se mueven, o sea de partículas indestructibles e inmutables. El trasfondo de esta teoría se basa en la creencia de que la realidad es inteligible, o dicho de otro modo, que la ciencia la puede comprender y dominar. Se consideraba al mundo como un sistema cerrado y determinado, de átomos que se movían según la ley de causa y efecto. Nietzsche dijo irónicamente que semejantes suposiciones científicas hacían la realidad más barata para poderla comprar. Pero cuando las modernas investigaciones progresaron, esta hipótesis naufragó. Fijémonos en los escollos que le pusieron la teoría de la relatividad y de la física cuántica.

Cuando la universalidad de la teoría mecariicista del siglo pasado —antes descrita— fue relativizada a causa de tener que contar con la ondulación, se pensó que esta ondulación de las ondas eléctricas se podría unir a un sistema realmente fijo. La implicación es fácil de entender. Los hombres insistían en que debía existir algún punto fijo en el que se pudiera depositar plena confianza. Pero Einstein, entre otros, demostró que ese sistema no existe. No existe un éter en un sistema absoluto. Acto seguido Einstein investigó de nuevo la dimensión y el tiempo. Según la idea de un sistema absoluto se suponía que estos factores también eran absolutos. Tiene que ser posible decir que una cosa tiene una longitud fija para todos los observadores. Tiene que ser posible decir que un acontecimiento ocurrió en un tiempo definido, independiente del observador. Pero Einstein demostró que esto no es cierto. El mismo objeto podía tener dos dimensiones para dos observadores. El mismo suceso podía haber acaecido en momentos diferentes para dos observadores. Estas diferencias se producirían cuando los observadores se movieran respecto a su relación entre sí. La dimensión y el tiempo varían según el movimiento del observador con relación al objeto o suceso. En este caso, por consiguiente, la verdad científica ya no es objetiva, sino que depende de factores subjetivos. A pesar de que este problema turbó gravemente a los científicos, se vio la forma de superarlo. El elemento subjetivo podía controlarse y calcularse. Uriicamente sufrieron la conmoción —por ser invenciones de la razón— las ideas de la objetividad absoluta, y del espacio y tiempo fijos. Con la mecánica cuántica y ondulatoria, la física clásica experimentó una fuerte sacudida en sus mismos fundamentos. Fijémonos en algunos ejemplos. Uno de los principios de la física clásica era que cada evento se podía localizar exactamente en términos de lugar y tiempo. Pero Heisenberg demostró que cuanto más exactamente se intenta localizar el lugar de un objeto en movimiento, menor es la exactitud con que se puede fijar su velocidad en ese lugar. También se demostró que lo contrario era igualmente cierto. Esto significó una importante limitación para la ciencia. Otro fundamento era el de la pronosticabilidad del futuro de un suceso por medio de la ley de causa y efecto. Se demostró: sin embirqn, que ya no se puede predecir lo que ft sucederá a un eiFJc!rón en el futuro, aun cuando se conozcan exactamente todas sus características presentes. Sólo queda la probabilidad de que se le pueda encontrar en un cierto lugar en un momento dado. Pero también es posible que no sea hallado nunca más, y que se haya desvanecido y producido una ondulación,

Estos experimentos han sacudido la creencia de que la ciencia es objetiva, y de que es posible aislar el suceso que el observador quiere conocer, El hombre moderno se ha visto forzado a admitir que el observador nunca puede separarse de los hechos. Es decir, nunca podemos llegar al suceso en sí. Sólo conocemos una mezcla consistente del suceso que nos gustaría conocer, aunque no podemos, y la influencia subjetiva que introducimos en el acto de observar y medir. El hombre siempre influencia el proceso de un electrón que se mueve al intentar conocer algo de ese proceso, mientras que el proceso en sí no lo puede conocer jamás. Todo ello se suma a la afirmación de que el hombre, particularmente en física, y en general en toda ciencia nunca pueda llegar a la verdad objetiva. No puede excluir los elementos subjetivos de su conocimiento, y esa es su principal limitación, La hipótesis de la verdad científica objetiva tiene que ser abandonada debido a los resultados de la experimentación humana. Más adelante indagaremos qué clase de subjefiidad es inherente a la ciencia, y cuál no.

Resumamos nuestras reflexiones hasta este punto. Hemos examinado la crisis que la ciencia ha producido. La ciencia ya no puede reclamar una objetividad y neutralidad demostradas. En principio, incluso su conocimiento de la realidad se da con limitaciones. Son precisamente las cuestiones más importantes las que escapan al ojo de la ciencia.

Pero no debemos sacar conclusiones equivocadas de esta situación. No son la ciencia en sí, y la verdad científica, las que están comprometidas en la crisis. Lo que se ha visto sacudido es más bien la largamente acariciada, pero errónea, creencia en una ciencia neutral, objetivá, autosuficiente e ilimitada. La crisis concierne a estas dos supociones: 1) existencia de un campo de investigación, en cuanto campo de hechos, aislado y cerrado, y 2) una ciencia que en cuanto medio neutral y autónomo puede investigar ese campo para llegar a la verdad, libre de todos los elementos subjetivos. Esa crisis ya ha ocasionado la destrucción de la coherencia de las ciencias, y ha producido el entronamiento de una filosofía que se refugió en dI irracionalismo o buscó consuelo en el pragmatismo. Cada rasgo de la presente crisis demuestra que el humanismo tiende a oscilar de un extremo al otro. De la idea de que sólo la verdad científica es digna de confianza, se traslada a la postura de que la ciencia es incapaz de suministrarnos verdad alguna. Como más adelante veremos, ambas posturas son inaceptables. Aunque la neutralidad no existe, hay, sin embargo, lugar para la verdad científica.

El poder de la ciencia aplicada

Tras examinar la crisis de la ciencia, debemos ahora considerar la cuestión de la aplicación de la ciencia. También aquí nos encontramos con una crisis en nuestro tiempo. Se ha originado ésta en la misma fuente que produjo la crisis del pensamiento científico, a saber: la creencia en la ¡limitación y superioridad de la ciencia. Esta convicción determinó también la aplicación de la ciencia a la vida práctica, y produjo una crisis en la misma. Para comprender esto debemos prestar breve atención al desarrollo de la aplicación de la ciencia en la vida. Al igual que todas las demás cosas en el mundo, esta aplicación surgió como fruto tanto de poderes buenos como malos, tanto de la fe bíblica que inspira al hombre en su vocación de dominar y desarrollar la tierra, como del espíritu de iluminación que proclamó la liberación del hombre por el mismo hombre con la instrumentalidad de la ciencia.

Cuando esta última idea se desmoronó tras la Revolución francesa, Comte buscó la explicación de este fracaso en la falta de logros científicos. Debía extenderse la ciencia a la sociología
 con el fin de controlar el campo de la sociedad humana. La sociedad debía regirse por las leyes de la ciencia de modo que pudiera desarrollarse sin estorbos. Lo que sucedía era que la importancia del criterio acerca de la función de la ciencia en la realidad se estaba infravalorando lastimosamente. Marx empleó el criterio científico a fondo y afirmó que todo lo que él profetizaba nada tenía que ver con la fe. Sus criterios, dijo, estaban basados sólo en la ciencia. Tanto el comunismo como el socialismo —aunque este último de una forma algo ambigua— proclamaron la superioridad de la ciencia aplicada.

Esta ideología no llegó a florecer totalmente durante el siglo pasado. Los principios de la ciencia aplicada no se utilizaron de lleno hasta que Frederic Taylor los empleó en la gerencia científica de la producción. Su intención era eliminar métodos perniciosos de producción mediante la investigación científica, y con ello incrementar la producción, mejorar las relaciones entre empresario y trabajador, y aumentar tanto los salarios como los dividendos. En líneas generales su propósito era alcanzar una producción teóricamente perfecta, dirigida por la ciencia. Las cadenas de montaje de Ford fueron el primer intento de aplicación de estas directrices científicas. La idea se introdujo gradualmente en otros campos, especialmente en aquellos lugares en que el Gobierno tenía un poder absoluto para hacerlo.

Ciencia aplicada y planificación social
El sistema científico de producción se ensayó principalmente en la Rusia comunista, donde Stalin implantó los planes quinquenales. Durante la crisis económica de los Estados Unidos, Roosevelt realizó todos los esfuerzos posibles para establecer una economía dirigida científicamente para su New Deal. En Europa los socialistas desarrollaron también sus sistemas planificados para la sociedad. No puede negarse, como dice Mannheim, que la era del individualismo ha terminado. Hemos entrado en una fase colectivista de la sociedad. La esencia de esta transición está en la sustitución del invento por la planificación científica. La sociedad ya no se abandona al azar, la improvisación y la iniciativa individual. Estamos en el tiempo —suponen con alegría los planificadores— en que la sociedad puede tratarse como problema científico. Puede analizarse, y de este análisis se puede extraer una prognosis para el futuro. Sobre tal base se puede implantar un plan científico y se puede organizar la sociedad según ese plan, de tal modo que la antigua búsqueda de la humanidad de una organización social ideal que asegure el bienestar humano y la seguridad, habrá por fin dado su fruto. Como es lógico, esta planificación requiere tanto el control de la sociedad como de los individuos, a fin de que el plan no sufra alteraciones. El individualismo, dice Mannheim, tendré que estar al fin, más o menos, predeterminado, si se quiere que el plan se lleve a efecto. En consecuencia, los salarios, primas, rentas, seguridad social, cuota de producción, elección de profesión, deberán ser dirigidos desde arriba. La ciencia —se sigue argumentando— da una solución universalmente válida que debe determinar la realidad. Por consiguiente, la aplicación del plan requiere instrumentos que empujen al pueblo a la situación social que armonice con el plan nivelador.

Ahora bien, esta planificación económica no es, en modo alguno, el fin de la cuestión. Mannheim revela una profunda percepción cuando dice que la planificación económica conducirá a la sociedad a un sistema totalitario como el que existe en Rusia. Cualquier individuo que no apruebe el plan o no se adapte a él, debe a pesar de todo aceptarlo, o si es necesario se le debe hacer que lo acepte. Por consiguiente es necesario —sigue diciendo Mannheim— incluir también en la planificación los aspectos espirituales de la vida, con el fin de convencer al pueblo de que en esta era de la planificación debe apoyarse plenamente el plan. Es, pues, inevitable que la educación y la información pública por prensa, radio, etc. sea también planificada. También la religión cae en la esfera de esa planificación y debe adaptarse a ella. En nuestros tiempos modernos todo el mundo debe tener una mentalidad planificadora.

Es evidente que estos pensamientos todavía no han cristalizado en la sociedad occidental. No obstante, se está gestando en todas partes, y todos debemos percatamos del hecho de que nunca llegará un momento concreto en el que se dé el paso decisivo e irrevocable. La planificación avanza gradualmente. Cuando se acepta en principio, uno se ve obligado a seguirla en todo. Aun cuando se rechace el desenlace totalitario, cuanto más se defienda la planificación como panacea de los males de la sociedad, tanto más imposible se hace una resistencia final y una liberación de las consecuencias. Todas las libertades, incluyendo la religiosa, tendrán que sacrificarse si se quiere que la sociedad planificada sea un éxito. Por esta razón, los cristianos en particular deben entender cómo funciona en la práctica la planificación. Se empieza por un análisis de la sociedad. Luego sigue la prognosis del futuro y el diseño del plan ideal. A continuación viene la información al público, a modo de aviso. La etapa final es la implantación del plan como regla coercitiva para el pueblo.

En muchos casos, las tres primeras etapas, hasta llegar a la divulgación del plan, pueden defenderse. Pero ¿qué diremos de la cuarta etapa, o sea, del control de la sociedad por una selección de científicos y dirigentes que tienen la ciencia a su disposición? ¿Es eso malo? ¿Por qué? ¿Ha creado ya alguna crisis? ¿Es la cuarta etapa mala también cuando el pueblo no es obligado sino guiado suavemente, según el proyecto de Mannheim? Obsérvese que en este último caso la élite dirigente sólo necesita dar un paso para obtener su propósito influenciando a la masa en el nivel de lo subconsciente. Este sería el método más fácil, y también el más peligroso. Se usa ya con frecuencia en el mundo de los negocios mediante la sutileza de la publicidad, y no hay duda de que también se usará en po1 (tica. En estos casos, el forzar a la masa para hacerla de mentalidad planificadora y seducirla con motivaciones subconscientes, equivale a borrar su responsabilidad. El pueblo no es ganado por la verdad de la cosa, sino por algo muy diferente, algo que no tiene nada que ver con la verdad, sino con la utilidad para meter a la masa en el molde. Todo esto no es sino una desecración de la personalidad e individualidad humanas. Es así como la ciencia aplicada produce la crisis en la sociedad moderna. Podemos distinguir tres ragos en esta crisis: 1? Pérdida de libertad; 2? secularización, y 3 alienación. De ellos nos ocuparemos en el resto de la obra.

Animales planificados y planificadores
La primera característica de la planificación consiste en la eliminación de la libertad y responsabilidad humanas. Esto es una consecuencia det hecho de que la planificación supone la elaboración científica de las actividades del pueblo en un determinado campo, tanto a nivel individual como en grupo, así como el control de dichas actividades con el fin de comprobar si se ajustan al plan.
¿Cómo se logra esto? Los hombres y las colectividades actuarán cuando estén motivados por una creencia en la necesidad o ventaja de algo, y posean la necesaria libertad para esa actividad. Ser motivado y actuar con libertad sólo es posible sobre una base de conocimiento. Por lo general se tratará de un conocimiento práctico. La mayoría de los individuos se interesa en el aquí y ahora, y se esfuerza por lo que le parece útil. Ahora bien, cuando la ciencia es aplicada, el conocimiento de ella compite con este conocimiento práctico. Esa es nuestra situación actual. Como se comprenderá, en eso radica también nuestro problema. Por el momento no vamos a inquirir cómo debía ser esta competencia. Sólo pretendemos saber cómo es de hecho. Podremos entender esto mejor fijándonos en la gerencia científica que Taylor desarrolló. Para él la ciencia era, en todos los sentidos, la más alta y mejor forma de conocimiento. El conocimiento práctico lo consideraba como algo azaroso y compuesto de piezas reunidas accidentalmente. Pero el conocimiento científico aplicado era para él un todo coherente, sistemáticamente compilado y universalmente válido. Si se llega a hacer presión con él para forzar su aceptación, entonces sustituirá al conocimiento práctico. Como es lógico, este concepto presupone: 1.1 que sólo el conocimiento de los científicos tiene valor, y que el conocimiento práctico de los obreros puede elirninarse sin ningún perjuicio; 2°) que sólo los hombres de ciencia y aquellos que pueden manejar el conocimiento científico tendrán verdadera responsabi !idad. Los obreros están obligados a seguir ras reglas del plan de producción. De este modo la ciencia determina cada operación individual, y la conexión de todas ellas.

Fijémonos ahora en otro aspecto de esta cuestión. Los filósofos de nuestro siglo han protestado, según hemos visto, contra la preeminencia del pensamiento científico, porque no hace justicia al hombre. Debido a su propia naturaleza este pensamiento sólo puede determinar la realidad por sus resultados. Es por consiguiente incapaz de definir la libertad humana. Jaspers dice: “No hay libertad para el pensamiento científico.” Las consecuencias del ideal científico no estorbaron la libertad de la vida práctica en tanto que la ciencia no fue aplicada. Simplemente invitaba al hombre a creer que no es más que un animal o tal vez sólo una máquina.

Pero esta situación cambia completamente cuando el dictado de la ciencia se aplica a las actividades del hombre. No sólo es entonces excluida la libertad del mundo del pensamiento, como fue el caso en Marx y Freud, sino que además, por medio de la planificación y el control de esta libertad, es también excluida de la conducta en la vida. En el sistema de producción de Taylor el obrero no tiene libertad para elegir o inventar. Tiene que hacer lo que el plan le ha impuesto.

Como resultado de la planificación se produce, en principio la misma pérdida de libertad en otros campos. Unicamente se dan diferencias de grado. La élite es libre y responsable; el hombre común es obligado a obedecer ciegamente y se ve privado del precioso don que Dios le concedió en cuanto personalidad libre: la capacidad de responder libremente a la vocación de
Dios. Polak denomina al hombre animal planificador. Es esto algo muy sugestivo para su visión del hombre, pero en su entusiasmo por la planificación olvida que para que una pequeña élite realice el ideal del animal planificador, la masa humana es degradada al nivel de animales planificados.

Está claro que siempre quedará una cierta libertad. Pero ésta no será fruto de los principios científicos. Esta libertad permanece sólo a causa de la incapacidad de la ciencia para controlarlo todo. Lo decisivo es el plan. La libertad debe siempre ceder cuando el plan lo requiera. Siegfried apunta a esta crisis de la responsabilidad y de la libertad (que se originó en un falso principio de la ciencia) cuando dice que el rasgo más sorprendente de nuestro siglo, en comparación con el anterior, es su pérdida de libertad.

Secularización de la vida práctica
La segunda característica de la crisis fue la secularización de la vida. Ya no hay lugar para Dios. No pretendemos decir que la ciencia aplicada sea la única causa de este rasgo de la sociedad moderna, aunque sí que es una causa básica. La culpa no es de la ciencia en sí, sino del hombre que ha producido esa ciencia, guiado por principios falsos. La secuiarización, la disociación de la vida respecto a Dios, surge cuando la propia ciencia es secularizada y por su aplicación controla la vida práctica en su totalidad.

Esas dos condiciones se dan en nuestros días Dios ha sido desplazado gradualmente del pensamiento del hombre con la ayuda del espíritu de una ciencia que es considerada neutral, autosuficiente, independiente, y superior a todo. Esa ciencia, aplicada a la vida práctica, especialmente con su visión de una sociedad planeada, va consiguiendo gradualmente el control de la sociedad. ¿Cómo podemos entender la secularización en esa situación? Esta ciencia aplicada nos plantea un grave dilema.

Siempre que la ciencia, motivada por sus presuposiciones, dé la solución definitiva y determinada, no quedará lugar para Dios. No hay lugar para la oración, ni para la gracia divina, ni para la bendición de Dios. Si una sociedad planificada es científicamente correcta, ya no necesita a Dios. Cada paso que se da en esa dirección, hace al mundo más profano y la aisla aún más de Dios. Los salarios y precios, el trabajo, las pensiones, la enfermedad, el gasto del dinero, el tiempo libre, la natalidad, la migración, la elección de profesión, la información educativa y, en definitiva, todo, puede ser controlado por la ciencia sobre la base de una profunda investigación. Sólo ella parece capaz de producir resultados buenos y necesarios. Parece como si la teoría siempre tuviera razón.

La ciencia aplicada parece haber conseguido el dominio del futuro, a menos que se le descubra alguna fisura. Afortunadamente hay por lo menos, dos de ellas. Más adelante las examinaremos, pero puede ser útil mencionarlas ahora: la primera es que la ciencia no es neutral e independiente, y la segunda es que la ciencia aplicada no puede y 1)0 debe intentar controlar la realidad. Pero tengamos en cuenta que el camino para llegar a percibir la debilidad inherente de la ciencia aplicada, con vistas a poder resistir con éxito su impacto totalitario, es largo, duro, y lleno de obstáculos. Parece que incluso el cristiano se ve empujado a confiar en la ciencia, restringiendo su fe al círculo de la familia, la iglesia y tal vez de su propio corazón y el cielo. ¡Al menos eso está fuera de la planificación! La extensión de la planificación —engendrada por el mal (le la ciencia aplicada— persigue a todo aquel que vive sn Dios. Es significativo que Heidegger dijera en una ocasión: “Ser es dar un paso hacia la muerte.”

En esta maligna situación, el cristiano parece forzado a aceptar el esquema “natural-sobrenatural”. Pero esto deja a su llamada vida natural sin Dios. No confiemos jamás en ese esquema. Téngase en cuenta que la secularización siempre tenderá a ensanchar el campo de lo “natural”, y estrechar el de lo sobrenatural. Algunos pueden sentirse tentados a volverle la espalda a la iglesia porque ésta no tenga un mensaje para una vida práctica sin Dios. Sólo el evangelio completo de Dios puede dar esperanza. Este evangelio reta los presupuestos de la ciencia aplicada y se enf renta directamente a ellos, formulando la elección con toda claridad: Cristo o la ciencia. Cristo, el Salvador del mundo, pone al descubierto los problemas del hombre moderno. Sólo El les puede dar solución. El siglo XIX creyó en la rendición mediante el progreso y la tecnología. El siglo XX cree en la redención mediante la ciencia aplicada en una sociedad planificada. Cristo o esa ciencia; he ahí la elección que se nos presenta.

Alienación y aislamiento del hombre
¿Existe alguna otra fisura en la ciencia aplicada? Por cierto que sí. Hay una muy importante, relacionada con la tercera característica de nuestra actual crisis, y estrechamente conectada con el punto anterior. El poder que la ciencia aplicada ha conseguido, se revuelve contra ese hombre que esperaba convertirse, con su ayuda, en amo de la realidad. Es ésta una cuestión muy extensa que aquí sólo podemos tocar brevemente. Dessauer ya ha señalado el hecho de que la tecnología desarrollada por el hombre se está transformando en un poder impersonal, autónomo, que parece haberse independizado del hombre y oponerse a sus mejores intereses. Cualquier persona que trabaje en una organización puede sentir el poder latente que le es característico. No se trata sólo de un poder contra el hombre insignificante, sino que también es, en cierto sentido, algo más allá del control de la élite. A veces hemos habiado con dirigentes de semejantes organizaciones, aconsejándoles para introducir algunas mejoras. Se han encogido de hombros y han dicho: “Su consejo es muy bueno, pero la organización no lo puede incorporar; no olvide que soy tan impotente como Ud.”.

Lo mismo sucede con la planificación en otros campos, incluyendo el de la información pública. Cuando se busca la fuerza en la planificación, lo que en realidad sucede es que uno se convierte en esclavo, aunque se sea el creador del plan. Hitler llegó a un punto de su carrera en el que la guerra ya era inevitable, aunque la hubiera querido impedir. Laski, el teorizante laborista, ha argumentado que cuando el partido de la oposición se hace con el poder en un gobierno que se ha embarcado en un programa laborista planificado, se ve obligado, por el poder de la anterior planificación, a desarrollar el esquema socialista. Esto, dijo, no sólo es bueno, sino también inevitable.

Este punto tiene una aplicación todavía más amplia. El resultado de la ciencia aplicada es la esclavitud y la enemistad. Guardini dice que desde la Edad Media el hombre ha creado varios campos autónomos de investigación con el fin de convertirse en dueño de la realidad. Mediante esos esfuerzos ha cerrado las puertas a Dios. Parece ser que al católico Guardini se le ha escapado el ver que esta tendencia tiene su origen en la naturaleza autónoma alimentada por Tomás de Aquino. Pero se da cuenta, no obstante, de que esa autonomía conduce a la alienación del hombre de ese mismo campo. Esto es algo que se ha puesto muy de manifiesto en el caso del hombre y la bomba atómica.

Esta alienación se puede observar en nuestra civilización, con sus esfuerzos en busca de la seguridad y el poder a través de la indiscutida y triunfante ciencia. Pero todos los esfuerzos humanos han desembocado en una sorprendente inseguridad. El hombre se da cuenta de que los medios de su poder se e escapan de las manos y se vuelven contra la propia humanidad. El hombre ha luchado por conseguir el dominio de ¡a realidad y así, en cuanto amo, ser igual a Dios. En ese proceso ha perdido a Dios. Al propio tiempo se alienó del mismo poder que había descubierto y pretendido emplear para sus propios fines. Esto le ha ido reduciendo más y más a la esclavitud, convirtiéndose en su enemigo. Al igual que en el caso de Adán, el ansia humana de autonomía revela las consecuencias y naturaleza del
pecado. Dios mismo está castigando a nuestra civilización por este pecado, con la actual crisis de la ciencia y el pensamiento científico. La secularización penaliza al hombre con la pérdida del significado de la vida. El ansia humana de independencia ha provocado este mortífero rebote de la herramienta, produciendo la actual esclavitud.

Hay que tener en cuenta que los instrumentos empleados por el hombre no son verdaderamente independientes de éste. Parecen serlo al alienarse de la vida y esperanza del hombre. Es Dios, en realidad, quien hace que el hombre, con todo su recién estrenado poder, se convierta en impotente. Dios castiga la apostasía del hombre volviendo los instrumentos contra el propio hombre, confrontándole con lo absurdo de su vida, y con una pérdida de la fe, con el resultado de la pérdida de la fe, con el resultado de la pérdida esencial del control de los instrumentos.

Jaspers, aunque no percibe el carácter de la fe, admite que esta pérdida de fe marca la crisis de nuestra civilización. No hay nada que objetar a esa observación. Se puede ver en la inútil lucha de Occidente por contrarrestar al comunismo y recuperar la perdida iniciativa. Se puede también ver en la incapacidad de Europa para encontrar la solución adecuada a sus relaciones con sus antiguas colonias.
Apenas hace cuarenta años que Freud dijo que la Religión y la fe eran una neurosis nacida de frustraciones psicológicas. En nuestros días hay muchos humanistas que se percatan con dolor de que la verdad es precisamente al revés. Se dan cuenta de que nuestra crisis es una neurosis nacida de la falta de fe en el significado de la realidad. He ahí, al descubierto, las raíces de nuestra crisis, tanto en la ciencia teórica como en la aplicada. La única solución está en la recuperación de la fe. Montaigne dijo en cierta ocasión: “No hay brisa para el que no conoce un puerto.” Pero no toda fe es válida y verdadera. La única fe que puede rescatar a nuestra civilización es la que hace al hombre absoluta y completamente dependiente de Dios, pues esa fe abre las puertas de la verdadera libertad en Cristo.

Capítulo cuarto
Fe cristiana y ciencia

Gracias a la ciencia y a la tecnología el hombre ha conseguido un gran poder sobre la realidad. Estos instrumentos surgieron como respuesta a dos tendencias: la vocación del hombre para servir a Dios en su creación, y el esfuerzo humano por ser independiente y así igual a Dios. A causa de esta última tendencia la ciencia se ha convertido en un ídolo del hombre.

Los ídolos de la era científica
Este concepto secularizado de la ciencia ha producido, según hemos dicho, una grave crisis que ha perturbado tanto a la ciencia como a su aplicación práctica. Los (dolos, aun en el caso de que sean inventados para dar poder al hombre, tienen una forma peculiar de hacer esclavos a sus adoradores. En Gálatas 5,1 San Pablo dice que Cristo nos ha libertado y por consiguiente no debemos someternos jamás a otro yugo de esclavitud. Pero aunque los (dolos de la era científica son típicos de nuestros tiempos, no olvidemos que para el humanista el verdadero ídolo es el propio hombre. “Para el humanismo” —declara Tilich— “lo divino se manifiesta en lo humana; el interés último del hombre es el hombre.” Nuestra crisis, por tanto, es el humanismo.

Esta crisis no se limita a la ciencia. La secularización intenta repetidamente, aunque sin lograrlo, divorciar la vida, la naturaleza y los sucesos, de su verdadero origen y destino, más allá de este mundo. Este movimiento de apostasía puede observarse hoy en la prensa, en a política, en la educación, en los sindicatos, en la conversación cotidiana y en a literatura; en resumen, en cualquier área vital en que el hombre responde a su entorno.

Antes de abordar nuestro siguiente tema, referente a la relación entre fe y ciencia, debemos prestar atención a dos puntos que nos han de servir de material para el fundamento. El primero sirve para mostrar las diferencias entre los modelos de vida en América y Europa; y el segundo es para examinar de qué modo el cristianismo es influenciado por la secularización.

Modelos de vida americano y europeo
Por lo que se refiere a la secularización, existe una notable diferencia entre la forma de vida europea y la americana. América parece menos secularizada. La mayor(a de la gente al otro lado del océano se considera cristiana. Están convencidos de que su forma de vida es netamente cristiana. Pero como ha observado Lewin, en América hay una falta de interés por las cuestiones ideológicas, promovida por la actitud pragmática, Nunca se sacan a la luz las cuestiones más profundas de la vida humana. Sólo se produce un contacto superficial con los demás. Esta es la conclusión que nosotros mismos nos vimos forzados a extraer después de un viaje a Estados Unidos. Esta postura también se refleja en la actitud americana hacia el cristianismo. Para la mayoría de la gente el cristianismo es una creencia práctica y un sentimiento. Raramente se alimenta desde el interior. Difícilmente se puede considerar como una fe real, y por consiguiente no proporciona una potencia directriz a las actividades humanas. Una de las raíces de esta situación es la compulsiva necesidad que los americanos tienen de ser una comunidad, por proceder de diversos orígenes, paises y credos. Por necesidad esta comunidad se ha convertido en exclusivamente práctica. Gradual e 1nconscientemente este sentido de comunidad se ha convertido en el ¡‘dolo de muchos americanos. Puesto que se considera que la comunidad es cristiana, existe una fuerte tendencia en los cristianos, incluso cuando se ven obligados a desviarse de semejante imitación del cristianismo, a alinearse con la comunidad. El individuo olvida entonces su fe bíblica, al menos en tanto en cuanto participa en la comunidad. Este (dolo impide en realidad cualquier tipo de antitesis que amenace dividir la comunidad. Con el fin de mantener intacto al (dolo, sólo se puede tolerar una vida superficial.

Es fácil de comprender que aunque a vida no se ha secularizado en Estados Unidos tanto como en Europa, este sentimiento de comunidad está, inconsciente pero inexorablemente, preparando el camino para la desecración de la vida. Europa está mucho más avanzada en ese camino, pero al menos tiene una clara conciencia de la naturaleza de la presente crisis. [n consecuencia, el cristianismo está en Europa en mejor situación para testificar el evangelio de Cristo, dado que la antítesis es entendida y aceptada. América ha sucumbido ante la neutralidad con el fin de servir a su (dolo: la comunidad. El cristianismo de aquella nación debe retar a ese ídolo, que no puede existir sin la neutralidad, y debe destruirlo en beneficio propio y ajeno. Debe demostrar que esta neutralidad de a asociación en la vida práctica no es un rasgo del cristianismo, sino precisamente de lo contrario.

Esto no implica la desintegración de la nación. Por el contrario, revelará la verdadera base y las posibilidades prácticas para a existencia de la nación.

Secularización en el cristianismo
Examinemos ahora la secularización en el interior de la vida cristiana. A primera vista quizá se puede suponer que eso sólo existe en la vida del hombre sin Dios. Pero ya el hecho de que nuestra civilización es una y no muchas, da origen a la duda. Tres son las causas de la secularización de la vida cristiana, causas que pueden dejar intacto el corazón del cristiano, y a veces también su hogar y su iglesia. Veamos cuáles son por separado

El poder de la ciencia aplicada, y la forma en que se presenta, como empresa meramente humana, da la impresión de que compite con el poder de Dios y la oración. Cuando, por ejemplo, la ciencia ofrece un sistema cerrado de seguridad en cuanto a las normas de la vida, el cristiano tiene una gran dificultad en comprenden por qué debe orar. Como resultado la iglesia pierde un contacto vital con esta área de la vida. El efecto será el de una insensible profanación de esa área. Esto nos fuerza a aceptar, si no un principio sí una aplicación práctica del esquema “natural-sobrenatural” de una naturaleza autónoma en yuxtaposición a la gracia de Dios.

La segunda causa de la secularización de la vida cristiana es el alto nivel de vida que rápidamente está llegando a mucha gente. Al igual que a los israelitas, y en el resto de la historia, el progreso material de la vida constituye una grave seducción para dejar el servicio de Dios y así profanar esa parte de la vida.

Por último, en cuanto crisis del humanismo, la enfermedad de nuestra civilización no deja de afectar al cristiano. Percatado de las dudas, y a veces de la desesperación del mundo, muchos cristianos empiezan a dudar si están en situación de dar una respuesta cristiana a los problemas de política, educación, ética, cultura y sociedad. No ven claramente qué es lo que Dios requiere del hombre en las diversas circunstancias. Muchos llegan a la conclusión de que los distintos sectores de la vida, uno tras otro, se ocupan sólo de los hechos, y por consiguiente son neutrales respecto a la fe, Aunque es evidente que esto produce una creciente secularización, no puede decirse que determine la neutralidad. Todos los que se ven así engañados se convierten en presa de otra fe: una filosofía del azar. La plausibilidad no puede suministrar ninguna motivación para el movimiento de la vida. Si el hombre no relaciona toda su vida a Dios, la relaciona —sabiéndolo o no— a un ídolo.

Por consiguiente, cuando pedimos un enfoque cristiano tanto de la ciencia teórica como de la aplicada, debemos estar dispuestos no sólo a afrontar la resistencia del humanismo, sino también la resistencia de cristianos que han sucumbido ante la filosofía de la neutralidad, e incluso la resistencia de nuestro propio sentir. Pero nos fortalece la intuición de que esta empresa es muy prometedora y necesaria, porque la neutralidad de la ciencia es al mtsmo tiempo la fortaleza del humanismo práctico y la causa principal de la crisis que paraliza a nuestra civilización.

Ataque cristiano a la neutralidad
A la luz de lo antedicho nadie debe sorprenderse de que ahora digamos que el enfoque cristiano de la ciencia rechaza radicalmente la noción de neutralidad científica. Se opone también este enfoque a la preeminencia tanto del conocimiento científico teórico como a la del aplicado. Examinemos primero estos rasgos negativos.

La neutralidad de la ciencia significa, como se recordará, que la actividad científica y sus resultados en la esfera del conocimiento, son objetivos, o sea, independientes de todo elemento subjetivo como sentimientos, intereses prácticos, creencias y fe. Se asume, pues, que el conocimiento científico es verdadero en el sentido absoluto. Esta postura es intrínsecamente autocontradictoria. La suposición de que existe un camino a la verdad por el que el hombre puede andar independientemente y neutralmente de cualquier fe es, en sí misma, todo excepto una postura neutral.

Hay una forma de fe subjetiva o creencia inherente a la doble motivación del esfuerzo científico —una presuposición de la independencia del hombre respecto a los hechos y a su esperanza de obtener el dominio de la realidad mediante la ciencia. Del mismo modo, los motivos que se expresaron con toda caridad en la reforma calvinista respecto a la vocación del hombre en la tierra, se originaron en una forma de fe. Fue la fe lo que dio existencia a nuestra ciencia. Pero, tal vez se objetará, el hecho de que la fe motive a todos los científicos no implica que la fe afecte a la ciencia en su interior. Y sin embargo eso es inevitable, porque el hombre no sólo necesita un estimulante para practicar la ciencia en general, sino que también precisa ser estimulado para entregarse a una determinada empresa científica. La fe que le inspira, le inspira precisamente en la dirección concreta de su investigación científica, dirección que corresponde a sus anhelos y los colma.

De aquí se siguen algunas conclusiones. No sólo los resultados prácticos de una ciencia basada en la neutralidad, sino también sus hipótesis, la dirección de su investigación y sus resultados teóricos, revelarán forzosamente esa fe apriorística en la neutralidad. Únicamente sobre esa base se puede explicar el hecho de que la ciencia haya acariciado durante tanto tiempo ideas tales como sustancia, materia indestructible, mónadas, naturaleza en cuanto sistema cerrado, etc. La independencia de la naturaleza tenía que apoyar la independencia de la ciencia. Lo mismo ocurre con la creencia apriorística en una razón que es capaz de descubrir la verdad con su propia luz. Por lo que respecta al positivismo, su creencia en la neutralidad ha seducido a sus exponentes y continúa seduciendo a muchos científicos haciéndoles creer que están en el camino verdadero debido a que sólo utilizan hechos. Por lo menos son ciegos en una cosa: que son ellos mismos quienes seleccionan e interpretan los hechos. Tanto en la selección como en la interpretación son guiados, como va se ha intentado decir, por su creencia. La humanidad les ha seguido por tortuosos caminos y se ha introducido en innumerables callejones sin salida. Veamos un ejemplo actual. Muchos psicólogos dan como un hecho que la conducta y actitud de los obreros de una fábrica están motivados por sus necesidades básicas. Pero semejante afirmación es siempre sospechosa. Hay que estar en guardia cuando la ciencia de esa especie afirma tan categóricamente un hecho tan desnudo, neutral y supuestamente verdadero. Un hecho así seleccionado e interpretado, presentado sin pruebas sustanciales, no es en absoluto neutral, y sólo parcialmente verdadero. En este caso concreto se puede por lo menos objetar que nadie, por lejos que esté de servir a Dios, está completamente privado de alguna idea y motivación de su vocación en la vida. No es totalmente egoísta, y tampoco ha perdido todos los rasgos de su creación y de la imagen de Dios. De ahí que la afirmación de tales psicólogos es, en el mejor de los casos unilateral.

Cuando un científico intente seducirnos con un trabajo científico supuestamente neutral, fijémonos en su fe, y fijémonos bien. Busquemos sus afirmaciones apodícticas y estudiemos especialmente sus últimas páginas, donde por lo general no se puede contener de salir al descubierto. Homans, en su agudo libro The Human Group, tiene mucho cuidado de convencer al lector de que no va más allá de los hechos. Sin embargo, en las últimas páginas su tendencia personal adquiere expresión cuando dice que la sociedad nunca se puede descomponer más allá del indestructible grupo humano. Su confianza descansa en ese grupo, y esa confianza le inspira desde las primeras páginas. La Rebelión de las Masas de Ortega y Gasset, está motivado por la creencia de que siempre han existido y siempre existirán dos clases de gente: los caballeros y la masa. ¡Como es lógico él se cuenta entre los caballeros! El libro de Burham titulado The Managerial Revolution, no está basado en hechos indiscutibles, sino en la suposición darwiniana de que el hombre sólo está motivado por su ansia de poder.

Ahora bien, el enfoque cristiano no pretende reemplazar la neutralidad por la fe cristiana. Lo que hace es describir con precisión la neutralidad como fe en un ídolo, y tiende a reemplazar esa falsa fe por la fe en Cristo. La neutralidad nunca ha existido en la ciencia. El enfoque cristiano empaza a la ciencia con la pregunta: ¿Oué clase de fe guía al científico?
 

El principio de la preeminencia de la ciencia
Reflexionemos ahora brevemente sobre la idea de la preeminencia de la ciencia. De momento mencionemos tan sólo algunos ejemplos de la ciencia aplicada, con el fin de mostrar que la ciencia proporciona un tipo de conocimiento específico, y por consiguiente limitado. Puesto que esto es cierto, la ciencia no puede ser preeminente y superior a otras clases de conocimiento, a pesar de sus pretenciones. Se puede ver, por tanto, que mediante esa errónea noción conducirá a la realidad por un sendero equivocado.

Cuando una madre lleva a su hijo al psicólogo, éste sabe, en cierto sentido, mucho más que la propia madre acerca del niño, y, sin embargo, en realidad la madre sabe mucho más acerca del niño que el psicólogo. No hay contradicción en esto, dado que cada uno de ellos conoce diferentes aspectos del mismo niño. El mismo enfoque se puede aplicar cuando se trata de determinar el conocimiento de un sencillo miembro de la iglesia y el de un teólogo. Nunca debemos ceder a la idea de que el conocimiento del teólogo es per se mucho más elevado que el conocimiento de un piadoso miembro de la iglesia. Ambos conocen la Biblia, y el conocimiento de los dos es válido. Tampoco se puede juzgar que una clase de conocimiento (el del teólogo) es intrínsecamente superior al otro. Lo mismo sucede cuando se trata de un ingeniero y un obrero. Si el ingeniero intenta vencer al obrero en su terreno fracasará. El sistema actual de sugerencias es una prueba de que hoy se ha entendido esta cuestión. No sólo es capaz el obrero de inventar, sino que es capaz de inventar, en su terreno, lo que el propio ingeniero no llegaría a ver.
Con los pies firmemente plantados en la realidad, el enfoque cristiano de la ciencia rechaza, con razón, los conceptos de neutralidad y preeminencia de la ciencia. Los rasgos positivos de ese enfoque son más difíciles y sutiles para demostrar.

Estructura de la ciencia

Estamos ahora en situación de examinar la estructura de la ciencia. Se nos plantean dos temas: la fe en la ciencia, y la fe en la ciencia aplicada. No obstante, para no salirnos de los límites de este trabajo debemos hacer una elección. El primer tema es el más importante, y como ya hemos tratado extensamente de la ciencia aplicada en nuestro libro The Society of the Future, no nos cabe duda de que debemos limitarnos aquí a la fe en la ciencia en cuanto tal. Esto nos permitirá tratar la cuestión con la suficiente extensión. Huelga decir que esta secuencia no implica que la percepción de la estructura de la ciencia esté desprovista de fe. Se trataría una vez más de una ciencia neutral, lo cual representa una postura insostenible y errónea, a la vez que se haría imposible analizar la ciencia en el resto de este trabajo. Afortunadamente es suficiente para nuestro propósito el limitarnos a unos cuantos rasgos principales.

Quienquiera que se dedique al estudio de la ciencia debe hacer tres abstracciones. En este triple sentido debe abandonar la actitud de la vida práctica y trascenderla mediante dichas abstracciones.

En primer lugar trascendemos nuestra actitud práctica, atada aquí y ahora a la realidad y preocupada directamente del entorno inmediato. Nos abstraemos así del conocimiento práctico del aquí y ahora y de nuestro interés en ello. En la ciencia debe abandonarse este tipo de subjetividad. Pero esa abstracción no es equivalente a la objetividad, dado que persiste todavía una persona muy real y subjetiva ocupada en la ciencia. Nunca se puede abstraer el yo de una actividad. También en la ciencia opera una subjetividad limitada, pero es una subjetividad a pesar de todo, y especialmente en cuanto que está siempre guiada e inspirada por una fe y confianza. Esta primera disociación de la realidad y el yo entra en acción cuando la realidad da a la ciencia su rasgo de generalidad aislada. El conocimiento científico manifiesta así una validez más o menos universal. El  físico, por ejemplo, sabe algo acerca de los electrones en general, pero el electrón en concreto, con todos sus rasgos, es algo que se le escapa. El historiador no puede recoger todos los hechos históricos. Están fuera de su alcance. Selecciona ciertos hechos, y de los rasgos generales que observa llega a conocer el proceso histórico y sus leyes. Es también indudable que el psicólogo sabe algo acerca de la pubertad en general, pero no puede predecir las diversas manifestaciones posibles de la pubertad en un niño concreto.

La segunda abstracción es la que se hace de la totalidad coherente de la realidad. Se abandona la complejidad y entrelazamiento de la realidad para llegar a uno de los modos del ser, con sus funciones y relaciones. La creación nos fuerza a hacerlo así cuando buscamos el conocimiento científico. Aunque son muchas las teorías que tienden hacia un conocimiento omnicomprensivo, y por consiguiente pasan por alto este rasgo del orden creado, el hecho de que existan diversos tipos de ciencia, cada una con su propio campo de investigación, muestra que esta abstracción está de acuerdo con la creación. La tercera abstracción mediante la cual trascendemos con nuestro pensamiento el ser práctico en la realidad, nos lleva al propósito de la ciencia, el conocimiento de las leyes que gobiernan la realidad. El conocimiento práctico también expresa esas leyes, pero la investigación científica las analiza en orden a saber cómo son. El conocimiento práctico se ocupa de las leyes que rigen la realidad directamente.

Estas tres abstracciones son, de hecho, tres aspectos de una operación que puede expresarse del siguiente modo: En lugar de ocuparse de la experiencia inmediata de la infinita coherencia de la realidad, la ciencia opera en el nivel general del modelo funcional de las leyes. Se puede demostrar que también de otros modos, además de su actitud práctica, la ciencia, inspirada por el asombro, muestra una tendencia hacia la continuidad en el conocimiento. Su propósito es llegar a una percepción completa y coherente de las leyes, como sea posible. El conocimiento del campo científico es interdependiente. No hay ningún aspecto de ese conocimiento que e llegue al hombre aisladamente. Siempre viene justificado por otros segmentos del conocimiento. 

Todo esto define y limita el carácter de necesidad y plenitud de la verdad científica. En tanto en cuanto es todavía incompleta. nunca puede ser, en principio, completa. La verdad científica es, por tanto, relativa en cuanto a su necesidad, y limitada en cuanto a su horizonte. El argo rodeo que el hombre da para llegar a este nivel científico no queda sin fruto. Llegamos a un conocimiento que es universal y verificable. En ambos sentidos es único y no puede reemplazarse por ninguna otra clase de conocimiento. Mediante el sentido común el labrador conoce muchas cosas de la tierra que cultiva, aunque en gran parte son incidentales y aisladas. Estas cosas no se pueden verificar con un conocimiento de sentido común. El sabe meramente lo que más ¡nteresa para el desarrollo de sus campos. Este conocimiento está más allá del horizonte de la ciencia; pero a ciencia puede suministrar un conocimiento general de las diversas clases de tierras. Ese conocimiento no se puede adquirir por el sentido común. Así la ciencia ofrece al labrador un nuevo instrumento para dominar la tierra. El suplemento del conocimiento científico es muy beneficioso para el conocimiento práctico que se necesita en la vida práctica. Aunque el conocimiento científico es importante y poderoso, es esencialmente limitado.

Limitaciones del conocimiento científico

Revisemos brevemente varios aspectos de esas limitaciones. En primer término la ciencia se ve limitada por el fundamento de cada modo del ser. En este sentido la ciencia tiene que respetar el contenido de un mundo entendido aparte de la ciencia pero no abierto a la investigación. Sus aspectos concretos son, por ejemplo: la vida orgánica, el carácter único de la realidad, el cambio, el sentimiento, el lenguaje, la justicia, la fe. Todo intento de reducir esos modos del ser a otros modos, ha conducido, en la historia de la ciencia, a contradicciones en el seno de la propia ciencia. Ya hemos observado esas contradicciones en Marx y Freud.

La segunda limitación consiste en la individualidad de la realidad. En este sentido la física moderna corrige a la física clásica. Las limitaciones de un psicólogo en cuanto a su conocimiento de un niño concreto, constituye otro ejemplo. El método de sugerencias empleado en las fábricas es un tercer ejemplo de esa limitación.

La tercera limitación es más difícil de entender, y consiste en que el conocimiento científico se ocupa de las leyes que gobiernan la realidad. No refleja la realidad en sí. Bergson y James pasaron al irracionalismo porque supusieron que la ciencia era incapaz de suministrar la verdad, dado que su conocimiento difiere aparentemente del carácter de la realidad. Se equivocaban en esta conclusión debido a que no supieron distinguir entre la realidad sujeta a las leyes, y las leyes que son objeto de la búsqueda científica.

La cuarta limitación de la ciencia se refiere a la libertad del hombre. La ciencia determina la realidad en tanto en cuanto puede formular una ley para ella. Pero la libertad y la responsabilidad no se pueden determinar; siempre escaparán a la investigación científíca. La ciencia ha de respetar esto como algo más allá de su horizonte. La libertad funciona en la ciencia como un presupuesto en el que hay que creer.
Por último, y esto es de máxima importancia, creemos que Dios rige el mundo y lo gobierna según sus propios fines. Su omnipotencia quedaría limitada conceptualmente si el hombre pudiera, con sus caprichos, reducir esta dimensión a sus calculadas formulaciones cient(ficas. Pero no podemos comprender de qué modo puede existir la libertad humana en un orden creado en el que Dios es realmente ilimitado y todopoderoso. Podemos así concluir que la idea de una ciencia neutral y preeminente es deficiente. Aunque la ciencia está libre de ciertos elementos subjetivos y los trasciende, nunca estará libre de la fe del científico. La ciencia es única pero limitada. No puede reemplazar al conocimiento práctico. Debemos ahora demostrar que nunca puede reemplazar tampoco al conocimiento específico resultante de la fe. Veremos, sin embargo, que el conocimiento proporcionado por la fe y las creencias no sólo abarca el campo científico sino que aparece por todas partes dentro del mismo.

La fe en cuanto ídolo

Estamos ahora en posición de observr el papel de la fe en la ciencia. Pero no confundamos la cuestión. Nosotros nos identificamos con la verdadera fe cristiana, y sin embargo no debemos sustituir aquella fe que produjo la neutralidad por otra fe idolátrica, aun cuando se le dé el nombre de fe “cristiana”. Aquí radica el problema. Tras el fracaso de la ciencia, la fe ha vuelto a asumir un lugar en la filosofía. Jaspers, por ejemplo, tiene en gran estima la fe filosófica. Protesta enérgicamente contra la acusación de que su filosofía es una teología protestante disfrazada. Sin embargo, Tillich, que ha escrito un gran libro acerca de la fe, se declara en armonía con la fe protestante. Veamos qué es lo que dice de modo que
aprendamos a no caer en otros hoyos.

La fe, dice Tillich, es el estado del ser “interesado en lo último”. La fe, dice correctamente, nunca puede reducirse a otra cosa. Esta fe, según Tillich, pierde su carácter de ser interesado en lo último cuando se hace estática. Esta es la acusación que lanza contra el protestantismo de la post-Reforma. La fe es dinámica porque hay que identificarla con el ser en su cualidad autotrascendente. Esto, sigue diciendo Tillich, lo volvieron a comprender los hombres de la Iluminación. El protestantismo erró y se convirtió en idolátrico al transformarse en fe en la Biblia, “porque fe es más que confianza, aunque sea en la autoridad más sagrada.” Hacer esto es alcanzar lo La fe, dice Tillich, es el estado del ser “interesado en lo último”. La fe, dice correctamente, nunca puede reducirse a otra cosa. Esta fe, según Tillich, pierde su carácter de ser interesado en lo último cuando se hace estática. Esta es la acusación que lanza contra el protestantismo de la post-Reforma. La fe es dinámica porque hay que identificarla con el ser en su cualidad autotrascendente. Esto, sigue diciendo Tillich, lo volvieron a comprender los hombres de la Iluminación. El protestantismo erró y se convirtió en idolátrico al transformarse en fe en la Biblia, “porque fe es más que confianza, aunque sea en la autoridad más sagrada.” Hacer esto es alcanzar lo último, lo cual es imposible. La fe, en cuanto interés último, se perdería entonces. La fe no puede existir sin la duda. El ser interesado en lo último y la existencia de la duda, garantizan la creatividad autónoma de la mente humana. Sobre esta base no hay dificultad para la fe cuando la ciencia, por su propio camino y en su propio campo, demuestra qué cosas son verdad de la Biblia, y qué cosas no son verdad en esa misma Biblia. Esa fe seguiría siendo dinámica puesto que excluye y trasciende al literalismo. La verdad de la fe es juzgada solamente por lo último en sí. Todo esto puede considerarse como un concepto de fe típicamente existencialista.

El peligro de este concepto de fe radica en su negativa a renunciar a la autonomía del hombre. La fe se entiende, por el contrario, como el núcleo de la autonomía. La cualidad esencial del hombre es su interés por lo último. No está seguro y tiene dudas, pero no está totalmente perdido. Tiene fe. Sólo necesita recibir seguridad de que sus símbolos de la fe representan lo último adecuadamente. No necesita un Salvador y una revelación externa. Su fe no le es dada por Dios. Así la fe de Tillich mutila al Cristo de las Escrituras, y las Escrituras de Cristo. Con sus dudas pretende entrar directamente en contacto con lo último. En cuanto expresión de autonomía, esta especulación acerca de la fe constituye una nueva forma del pecado original. No abre el camino hacia la vida, sino hacia a muerte. Puesto que Cristo es el único camino a Dios, lo último en Tillich es la forma remozada de un antiguo ídolo. Su fe no asegura la santidad de la vida, como él cree, sino que contribuye, por el contrario, a la profanación de la realidad. Por otra parte, el libro de Tillich, que pretende convencer al lector tan sólo con argumentos científicos, demuestra que a pesar de la preeminencia de la fe, se puede permitir a la ciencia que mantenga su propia forma neutral de afirmar la verdad respecto a la fe. En esto reside la contradicción, porque no es la ciencia, sino la fe, lo que ha de determinar qué es fe, y lo que significa estar interesado en lo último. La fe de Tillich no tuvo ninguna influencia en absoluto en su análisis de la fe. Al igual que los que antes de él se entregaron al pensamiento científico, Tillich se muestra ansioso por no perder su autoridad científica por introducir su propia fe, su propio interés decisivo por lo último. Podemos observar, de paso, que respecto a la “relación entre fe y ciencia”, Tillich sigue discurriendo por el viejo y muy transitado sendero, y por tanto no nos es de util¡dad.

Fe y ciencia
El enfoque cristiano de la ciencia introduce un elemento en el pensamiento científico que está más allá de la discusión y la crítica científica. Nunca hay que olvidar esto. Este elemento consiste en la fe bíblica con un contenido real, con una seguridad real y un mandato real que proviene de fuera del hombre e incluso más allá del propio orden creado. Es algo dado. La confianza y la completa dependencia constituyen el corazón de esta fe. En este sentido de la fe, el cristiano que se dedica a la ciencia está sin defensa desde un punto de vista científico. Tiene que soportar el reproche de que, en ese sentido, es dogmático, no abierto a la duda, y no al nivel de la “dignidad humana” en su autonomía, cerrado a la discusión y a la investigación. Tan sólo puede responder: “Creo.” Aunque el cristiano puede argumentar que sus críticos también actúan sobre la base de unas creencias apriorísticas en la ciencia, este argumento no justifica su postura. Dios es el juez de su fe, y sólo la fe puede informar al hombre acerca del juicio de Dios. Por consiguiente hay que admitir el reproche de que tenemos, en el campo científico, una dependencia en otra cosa; no hay otra alternativa.

Pero esta fe nos enseña que esa ciencia que está limitada por la fe, puede andar el sendero de la vida (que para la ciencia es el sendero de a verdad). Sin esta fe el pensamiento científico se hará inevitablemente decadente y seguirá el camino de la muerte, del error.

Huelga decir que la ciencia no es fe. La ciencia tiene su propio carácter y método. Lo único que afirmamos es que la ciencia nunca avanza sin una fe, y nunca debería avanzar sin la fe cristiana. La ciencia siempre está guiada e inspirada por el creer. El científico cristiano debe escuchar y pedir a su Padre celestial que e guíe en su tarea científica. El resultado dependerá de la bendición de Dios. He aquí el punto crucial: confesar con fe que en lo científico dependemos de Dios y estamos en su presencia; o sea, que somos seres religiosos. Pero nunca intentemos comprender esta relación científicamente. No sólo será en vano, sino que además se perderá la fe. Más adelante examinaremos las consecuencias de esta postura. Pero aun en el caso de que esa fe no asegurara el éxito científico, e incluso si una ciencia sin Dios alcanzara mejores resultados, la verdad de nuestra fe no se ve afectada por ello. También en lo científico vivimos por la mano de Dios, y no existe otro camino fuera de servirle con nuestro conocimiento. Esto es a la vez un mandato y una bendición. Nos indica el camino para la liberación de la ciencia. Únicamente de ese modo seremos libres de una esclavitud idolátrica a la ciencia, impuesta desde hace tiempo por el ídolo de la neutralidad.
El ejercicio de la ciencia sobre presupuestos cristianos no será fácil; quizá más difícil aún que cuando se está en e! molde de la neutralidad. Deberemos preguntarnos: ¿Cüál es la función de la Escritura en la ciencia? Examinemos brevemente esta cuestión. La Biblia no es un libro de ciencia, y por consiguiente no nos proporciona conocimiento científico. Pero, por otra parte, la ciencia no tiene competencia ni derecho para determinar qué cosas de la Biblia son verdad y cuáles no. La ciencia no está por encima, y ni siquiera al mismo nivel de la Biblia, sino que está por debajo de su autoridad. La Biblia se autodemuestra como verdadera, y el Espíritu Santo nos guía a esta verdad cuando tenemos fe. Pero ¿cuál es el papel de la Biblia en la ciencia? La relación diaria con Dios a través la Biblia, Su Palabra, y la oración, produce una actitud bíblica y una conducta de vida. Esto determinará nuestra vocación en la ciencia. De este modo adquiriremos una percepción y conocimiento de un modelo de realidad que es apropiado e indispensable para la ciencia.

Función de la fe y la creencia en la ciencia
Hasta aquí lo que se refiere a la Biblia. Examinemos ahora la función de la fe en la ciencia en general. Sabemos ya que esto significa introducir en el pensamiento científico un cierto criterio y un modelo. Pero debemos aíiadir algo más respecto a esta función.
Tillich distingue entre fe en cuanto interés por lo último, y creencia en cuanto acto de conocimiento con un grado bajo de evidencia. La diferencia es importante para nuestro tema, por cuanto lo que se dice de la fe es válido también, de un modo general, para la creencia. En todas sus actividades el hombre está motivado por la fe, al igual que por muchas clases de creencias. Esto también es válido respecto a la ciencia. La selección de una hipótesis o de un experimento, la expectación de un resultado, la elección de un determinado curso de investigación, son todo cosas basadas en la creencia, ¿Pero no en la fe? ¿Están ambas separadas, como dice Tillich? Si así fuera se produciría un divorcio en la vida, y aquí concretamente en la ciencia: de una parte una esfera sagrada guiada por la fe, y de otra una esfera profana guiada por diversas creencas, Esto produciría una vez más la división de lo natural y lo sobrenatural, con la consiguiente autonomía de lo primero. Pero esa autonomía es imposible. Puesto que la te y la creencia indudablemente pertenecen al mismo modo de ser, con la misma función general en la vida, deben ir juntas. Sólo se diferencian en su contenido y seguridad. Se admite que pueda surgir tensión entre ambas, como, por ejemplo, cuando la fe está esclavizada a un ídolo, o cuando la creencia es secularizada por el hombre. El hombre es uno, y así es su esfera o creencia, a pesar de su variedad. Aunque las creencias son distintas en cada hombre debido a factores subjetivos y objetivos relacionados por esa creencia, y aunque todos se diferencian de la fe que une al hombre con Dios por medio de Cristo, todas deberían estar integradas, armonizadas e inspiradas por la fe del hombre.
Debe admitirse que hasta este momento nuestra argumentación acerca del enfoque cristiano de la ciencia ha sido compleja y a veces ha dado la impresión de hacer digresiones. La razón está en la dificultad del tema. Nuestra pregunta ahora es: ¿dónde hallamos la fe y la creencia en la ciencia? En todas partes. Esa es la primera respuesta. Pero podemos distinguir algunos puntos donde esa relación es manifiesta. Se derivan del hecho de que la fe despierta nuestra función cognoscitiva, nos inspira para investigar, nos guía respecto al fin del conocimiento, y todo ello inspira la mente en su elección y desarrollo de métodos, hipótesis, medios y formas para hacer fructífera la ciencia. Todos estos rasgos están más allá de la esfera de los meros hechos.
Intentemos aplicar ahora este esquema a la fe cristiana. La fin&idad de conocer a Dios a través de su creación es inherente a la vocación del hombre en la tierra. Esa es el área de inspiración de la ciencia. La meta general de la ciencia es conocer la creación de Dios a través de las leyes por las que Dios gobierna y que facultarán a toda criatura a recorrer la tierra con confianza. Dios es digno de confianza. Esta es la única base para todo esfuerzo científico, así como para la ciencia que se elabora sobre la premisa de una supuesta neutralidad. Ahora sabemos más que nunca acerca de esas leyes. Dirigen y encaran la vida hacia Dios, En cuanto leyes, tienen unidad dentro de su variedad y dan a,la realidad un significado especial. El propio Cristo ha reunido estas leyes en una: el mandamiento del amor.
Las ciencias tienen una coherencia, forman una unidad. La tendencia moderna a la fragmentación es a la vez errónea y peligrosa. Del concepto de significado aprendemos tanto que  la naturaleza no puede ser un sistema cerrado, como que la ley de causa y efecto es sólo una parte de la verdad en la naturaleza. Todas las cosas, acontecimientos y aspectos de la realidad son interdependientes; su significado específico es relativo a todos los demás significados específicos. Citemos un ejemplo: la naturaleza está relacionada con los aspectos culturales de la vida a través de la tecnología. La naturaleza es explotada por la tecnología y por consiguiente no puede ser un sistema cerrado. Es importante saber por fe que, no sólo en las ciencias culturales, sino también en la biología, el pecado trastorna y rompe la realidad, y que Cristo es el Salvador del orden creado por el pecado y la muerte. Este conocimiento por fe da a la ciencia su necesaria visión, modelo y dirección de la investigación.

La fe y las limitaciones de la ciencia

Otra importante percepción de la fe, que se concreta en la investigación científica, es la que hace referencia a las limitaciones de la ciencia. Ya hemos mencionado algo a este respecto. La universalidad del conocimiento científico, los presupuestos no científicos, la irreductibilidad de los aspectos básicos de la realidad, la libertad del hombre, la dirección de Dios, son cosas todas que debieran enseñar a la ciencia a ser modesta.
Es grandioso lo que ya sabemos por la ciencia! Pero el hombre que en verdad es sabio reconoce que, una vez sumado todo, nuestro conocimiento se reduce a una pobre presentación del majestuoso plan de Dios, con grandes limitaciones.
Estas consideraciones acerca de los límites de la ciencia son particularmente importantes e interesantes para la filosofía. Surge esta reflexión, tanto en la filosofía como en la ciencia, debido a que el pensamiento científico exige una cierta continuidad. Dado que estas limitaciones no están señaladas con claridad en ningún lugar, la ciencia, y en especial la filosofía, descubrirán estos términos con el fin de llegar a una comprensión de lo que se puede entender en el campo en que la fe cree y conoce.

Esto se pone de manifiesto cuando se considera la cuestión de lo milagroso. Un milagro que puede explicarse científicamente no es milagro en absoluto. No obstante la ciencia puede investigar los milagros de la historia con el fin de comprender aquella parte de los mismos que puede ser conocida. Por ejemplo, se puede investigar el tipo de proceso físico que Dios ha empleado para realizar un milagro. No podemos olvidar, sin embargo, que Dios gobierna y dirige toda la realidad. Para nosotros, por tanto, los milagros son concentraciones especiales de la dirección de Dios. La vida con Dios es la vida que reconoce esta dirección en todos los sucesos, y que por la fe los entiende como existentes por el poder de Dios. Una vida cristiana que no tiene en cuenta la mano de Dios, es en realidad muy pobre. Esto no significa, sin embargo, que no podamos o debamos intentar comprender por medio de la investigación científica de qué modo ha llevado a cabo Dios determinado acontecimiento.

Diferencias entre la ciencia cristiana y la no cristiana

Es lógico que se pregunte cuál es la diferencia específica que el enfoque cristiano aportará a la ciencia.
En primer término téngase en cuenta que la respuesta, o falta de respuesta, que podamos dar no es determinativa, El enfoque cristiano de la ciencia, o sea, la liberación de la ciencia por la fe cristiana, es un mandamiento que hemos recibido de Dios. Y en segundo término, hay que comprometerse a no argumentar retorcidamente una vez que se ha adoptado la postura de la fe, La fe no consiste en aquello que se puede demostrar mediante resultados. La fe, por el contrario, precede a los resultados. No son los resultados los que motivan la fe, sino que es la fe lo que motiva al hombre hacia un resultado. La comprensión misma de los resultados depende de la fe, dado que la visión espiritual puede percibir lo que el ojo natural no ve. Con los resultados se puede, indudablemente, demostrar algo respecto a la importancia del enfoque cristiano de la ciencia, y esto no sólo de cara al cristiano, sino también a veces de cara a los no cristianos.

Puede explicarse con más detalle lo que acabamos de decir. Nos parece mejor procedimiento, sin embargo, mostrar qué es lo que no puede esperarse que constituya la diferencia entre el enfoque de la ciencia cristiano y el no cristiano. Verdad es que la fe cristiana mostrará diferencias esenciales acerca de la motivación, la finalidad científica y las limitaciones de la ciencia. Pero, ¿qué sucede con los aspectos más específicos de los esfuerzos científicos del hombre? Supone el distinto enfoque una diferencia en el pesar y el medir? Si no, ¿para qué molestarnos con todos estos problemas de la fe? Recordemos, sin embargo, que incluso cuando no se puede demostrar que exista una diferencia entre dos clavos, no se excluye con ello que pueda existir una diferencia muy real entre las personas que poseen esos dos clavos.

Pero aún hay más. La fe errónea de un determinado científico no invalida toda la ciencia. Esto sólo sucede parcialmente. Toda ciencia producirá resultados válidos puesto que se ocupa del conocimiento de la realidad. La realidad no puede destruirse con unos criterios e interpretaciones equivocadas. El hombre que niega a Jesucristo, o incluso la propia existencia de Dios, no puede desentenderse por completo de las leyes de Dios. No hay ley sino la de Dios. Por consiguiente todo científico respetará, al menos en parte, estas leyes con su conocimiento. Esto es lo que Kuyper denominó “gracia común”. No significa esto que un hombre sin Dios puede ser bueno y producir un conocimiento esencialmente correcto, sino que significa que ese conocimiento no puede ser totalmente malo. Eso constituiría el fin de la vida. Por otra parte, el científico cristiano se verá una y otra vez tentado a desviarse del verdadero camino del conocimiento. Nunca podemos jactamos de tener un conocimiento perfecto, sin fallos importantes. Así pues, tanto en el enfoque cristiano de la ciencia, como en el no cristiano, nos encontramos con una mezcla.

Existe otra diferencia esencial que repercute en la ciencia. Se trata de que el cristiano está guiado por la verdadera fe, en tanto que el no cristiano lo está por una fe errónea. El cristiano se sabe compelido a obedecer, el Otro rechaza la obediencia. Esta importante diferencia se ve debilitada, sin embargo, en la práctica. Todos pertenecemos a la misma civilización. El enfoque cristiano de la ciencia, al igual que el enfoque no cristiano, se ajusta siempre, en más o en menos, a la tendencia general de la ciencia. Naturalmente no se trata nunca de una rendición o adaptación total. En tanto en cuanto el enfoque cristiano no se adapta por estarle prohibido, su influencia sobre la ciencia será digna de tenerse en cuenta. Esta tensión se puede mantener durante algún tiempo. La fuerza de nuevas verdades —si se llegan a conocer y producen una fuerte impresión— acabará por alterar gradualmente la tendencia general. Aparecerán algunos científicos que por lo menos respetarán otras concepciones. Así pues, aunque las diferencias de fe son decisivas, no tienen que resultar necesariamente en diferencias radicales y mutuamente exclusivas en la esfera del conocimiento. Todas estas interrelaciones, junto con la inercia al cambio, se deben evaluar en el sentido de que aunque el enfoque cristiano de la ciencia supone una profunda diferencia, esta diferencia no exige la afirmación de que siempre existen contrastes observables en cada sector de la ciencia. En algunos campos y en algunos niveles no se podrá observar diferencia alguna. Pero esto no significa una rendición a la idea de “neutralidad”, En los niveles generales y en las fronteras entre la ciencia y la filosofía, así como en los presupuestos filosóficos, los contrastes serán muy claros. Es ahí donde ejercen toda su influencia las diferencias en la fe.

Hay además otra diferencia con las ciencias con relación a la fe. Las ciencias culturales, en contraste con las ciencias naturales, reflejan una diferencia especial bajo el enfoque cristiano. El rasgo peculiar de las ciencias culturales es que el hombre actúa libremente en el campo de la investigación. Al interpretar los hechos en este terreno, hay que distinguir entre el bien y el mal. En esta coyuntura la ciencia debe ser capaz de discernir qué es lo bueno y lo malo; lo hermoso y lo feo; lo justo y lo injusto; lo útil y lo inútil. Es aquí donde la fe que guía la interpretación marca una profunda diferencia. La idea de una ciencia cultural neutral (o sea, de que con la ciencia se puede alcanzar la percepción de la normalidad o anormalidad de un determinado hecho cultural sin hacer uso, y consiguientemente sin elegir, ninguna norma) no tiene base alguna de apoyo.

El reto a la fe cristiana en la ciencia

Nos acercamos ya al fin de esta reflexión. La inclusión de la fe cristiana en la ciencia responde a una vocación. Aunque fuésemos capaces de demostrar algo acerca de su utilidad, esta fe nos pide, en primer término, y principalmente, que simplemente creamos que estamos en el camino de la verdad. No creemos esto fundándonos en los resultados. Por el contrario, lo que creemos es que Dios bendecirá con resultados. Dios nos ha llamado a una fe sencilla y confiada, y esto también en el campo de la ciencia. No debe jamás turbarnos, como algunas veces en algunos círculos de los Países Bajos, el hecho de que no siempre se puede demostrar, y ni siquiera presentar con claridad, que el enfoque cristiano supone una diferencia. No es esto un factor decisivo. Esa fe que inspira al creyente en el campo de la ciencia tiene sus propias leyes y su propio marco de referencia. Suministra una inspiración real a la ciencia. No espera que la ciencia libere la vida humana. Cristo ya nos ha liberado todas las cosas en la vida. Sólo la fe cristiana puede producir una fe en el verdadero significado, y significado permanente, del trabajo científico. Sin embargo, también nos prohibe caer bajo el completo dominio de la ciencia. Debemos estar pose(dos y dirigidos por el Reino de Dios. En eso radica la peculiaridad de la fe cristiana para el verdadero científico. Esa fe nos proporciona una verdadera liberación de la secularización de la ciencia. Esa fe garantiza la santidad de la vocación del hombre en el campo científico. Esa fe percibe en la esfera de la ciencia los signos del Reino de Dios.

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