The Bible Goes Green for the Prius Age

 

Thursday, Sep. 18, 2008

The Bible Goes Green for the Prius Age

By DAVID VAN BIEMA

Green runs through the Bible like a vine. There are the Garden and Noah’s olive branch. The oaks under which Abraham met with angels. The “tree standing by the waterside” in Psalms. And there is Jesus, the self-proclaimed “true vine,” who describes the Kingdom of Heaven as a mustard seed that grows into a tree “where birds can nest.” He dies on a cross of wood, and when he rises Mary Magdalene mistakes him for a gardener.

Now there is a Bible trying to make gardeners of us all. On Oct. 7, HarperCollins is releasing The Green Bible, a Scripture for the Prius age that calls attention to more than 1,000 verses related to nature by printing them in a pleasant shade of forest green, much as red-letter editions of the Bible encrimson the words of Jesus. The new version’s message, states an introduction by Evangelical eco-activist J. Matthew Sleeth, is that “creation care”–the Christian catchphrase for nature conservancy–“is at the very core of our Christian walk.”

Using recycled paper with soy-based ink, The Green Bible includes supplementary writings by, among others, St. Francis of Assisi, Pope John Paul II, Desmond Tutu and Anglican bishop N.T. Wright. Several of these essays cite the Genesis verse in which God gives humanity “dominion” over the earth, a charge most religious greens read to mean “stewardship.” Others assert that eco-neglect violates Jesus’ call to care for the least among us: it is the poor who inhabit the floodplains.

Not all buy creation care’s centrality. Says Southern Baptist leader Richard Land: “Sure it’s important, but when they asked Jesus what was most important, he said, ‘Love your God, and love your neighbor as yourself.’ He didn’t say anything about creation.”

But Land is fighting the tide. Mainline Protestants have long been green, and a Pew Foundation study recently found that 54% of Evangelicals–and 63% of those ages 18 to 29–agreed that “stricter environmental laws and regulations are worth the cost.”

There is one catch. The conservative Christians who drive Bible sales don’t tend to favor the New Revised Standard Version (NRSV) used in The Green Bible. Yet publisher Mark Tauber thinks green Evangelicals will leap the NRSV fire wall. He adds cheerfully: “I wouldn’t be surprised if you see so-called big Bible publishers come out with a green edition.” If you want to grow a biblical tree where birds can nest, this is a good way to start.

 

    LA LECTURA FUNDAMENTALISTA DE LA BIBLIA

    LA LECTURA FUNDAMENTALISTA DE LA BIBLIA

    (extracto del documento “La interpretación de la Biblia en la Iglesia”, Pontificia Comisión Bíblica, 1993)

    Descargar (La lectura fundamentalista de la biblia.pdf)

    [El subrayado en negrita es mío]

    LECTURA FUNDAMENTALISTA

    La lectura fundamentalista parte del principio de que, siendo la Biblia palabra de Dios inspirada y exenta de error, debe ser leída e interpretada literalmente en todos sus detalles. Por “interpretación literal” entiende una interpretación primaria, literalista, es decir, que excluye todo esfuerzo de comprensión de la Biblia que tenga en cuenta su crecimiento histórico y su desarrollo. Se opone, pues, al empleo del método histórico-crítico, así como de todo otro método científico para la interpretación de la Escritura.

    La lectura fundamentalista tuvo su origen en la época de la reforma, en una preocupación de fidelidad al sentido literal de la Escritura. Después del Siglo de las Luces, se presentaba, en el protestantismo, como una protección contra la exégesis liberal. El término “fundamentalista” se relaciona directamente con el Congreso Bíblico Americano tenido en Niágara, en el estado de New York, en 1895. Los exegetas protestantes conservadores definieron allí “cinco puntos de fundamentalismo”: la inerrancia verbal de la Escritura, la divinidad de Cristo, su nacimiento virginal, la doctrina de la expiación vicaria, y la resurrección corporal en la segunda venida de Cristo. Cuando la lectura fundamentalista de la Biblia se propagó en otras partes del mundo, dio origen a otros tipos de lecturas, igualmente “literales”, en Europa, Asia, África y América del Sur. Este género de lectura encuentra cada vez más adeptos, a finales del siglo XX, en grupos religiosos y sectas, pero también entre los católicos.

    Aunque el fundamentalismo tenga razón de insistir sobre la inspiración divina de la Biblia, la inerrancia de la palabra de Dios, y las otras verdades bíblicas incluidas en los cinco puntos fundamentales, su modo de presentar estas verdades se enraíza en una ideología que no es bíblica, a pesar de cuanto digan sus representantes. Ella exige una adhesión incondicionada a actitudes doctrinarias rígidas e impone, como fuente única de enseñanza sobre la vida cristiana y la salvación, una lectura de la Biblia que rehúsa todo cuestionamiento y toda investigación crítica.

    El problema de base de esta lectura fundamentalista es que, rechazando tener en cuenta el carácter histórico de la revelación bíblica, se vuelve incapaz de aceptar plenamente la verdad de la encarnación misma. El fundamentalismo rehuye la relación estrecha de lo divino y de lo humano en las relaciones con Dios. Rechaza admitir que la palabra de Dios inspirada se ha expresado en lenguaje humano, y que ha sido escrita, bajo la inspiración divina, por autores humanos, cuyas capacidades y posibilidades eran limitadas.

    Por esto, tiende a tratar el texto bíblico como si hubiera sido dictado palabra por palabra por el Espíritu, y no llega a reconocer que la palabra de Dios ha sido formulada en un lenguaje y en una fraseología condicionadas por tal o cual época. No concede ninguna atención a las formas literarias, y a los modos humanos de pensar presentes en los textos bíblicos, muchos de los cuales son el fruto de una elaboración que se ha extendido por largos períodos de tiempo, y lleva la marca de situaciones históricas bastante diversas.

    El fundamentalismo insiste también, de un modo indebido, sobre la inerrancia de los detalles en los textos bíblicos, especialmente en materia de hechos históricos, o de pretendidas verdades científicas. Frecuentemente considera como histórico lo que no tenía pretensión de historicidad, porque incluye en tal categoría cuanto es referido o narrado con verbos en pretérito, sin la atención necesaria a la posibilidad de un sentido simbólico o figurativo.

    El fundamentalismo tiene frecuentemente la tendencia a ignorar o negar los problemas que el texto bíblico presenta en la formulación hebrea, aramea o griega. Está frecuentemente ligado a una traducción determinada, antigua o moderna. Omite igualmente considerar las “relecturas” de ciertos pasajes en el interior mismo de la Biblia.

    En lo que concierne a los evangelios, el fundamentalismo no tiene en cuenta el crecimiento de la tradición evangélica, sino que confunde ingenuamente el estadio final de esta tradición (lo que los evangelistas han escrito) con el estadio inicial (las acciones y las palabras de Jesús en la historia). 
    Descuida por eso mismo un dato importante: el modo como las primeras comunidades cristianas han comprendido el impacto producido por Jesús de Nazaret y su mensaje. Ahora bien, éste es un testimonio de origen apostólico de la fe cristiana y su expresión directa. El fundamentalismo desnaturaliza así la llamada lanzada por el evangelio mismo.

     

    El fundamentalismo tiene tendencia también a una gran estrechez de puntos de vista, porque considera conforme a la realidad una cosmología antigua superada, solamente porque se encuentra expresada en la Biblia. Esto impide el diálogo con una concepción más amplia de las relaciones entre la cultura y la fe. Se apoya sobre una lectura no crítica de algunos textos de la Biblia para confirmar ideas políticas y actitudes sociales marcadas por prejuicios, racistas, por ejemplo, y completamente contrarias al evangelio cristiano.

    Finalmente, en su fijación sobre el principio de “sola Scriptura”, el fundamentalismo separa la interpretación de la Biblia de la Tradición guiada por el Espíritu, que se desarrolla auténticamente en conexión con la Escritura en el seno de la comunidad de fe. Le falta reconocer que el Nuevo Testamento ha tomado forma en el interior de la Iglesia cristiana, y que es Sagrada Escritura de esta Iglesia, cuya existencia ha precedido a la composición de sus textos. El fundamentalismo, por ello, es frecuentemente antieclesial: desprecia los credos, los dogmas y las prácticas litúrgicas que se han vuelto parte de la tradición eclesiástica, así como la función de enseñanza de la misma Iglesia. Se presenta como una forma de interpretación privada, que no reconoce que la Iglesia ha sido fundada sobre la Biblia, y nutre su vida y su inspiración en las Escrituras.

    El acercamiento fundamentalista es peligroso, porque seduce a las personas que buscan respuestas bíblicas a sus problemas vitales. Puede engañarlas, ofreciéndoles interpretaciones piadosas pero ilusorias, en lugar de decirles que la Biblia no contiene necesariamente una respuesta inmediata a cada uno de sus problemas. El fundamentalismo invita tácitamente a una forma de suicidio del pensamiento. Ofrece una certeza falsa, porque confunde inconscientemente las limitaciones humanas del mensaje bíblico con su sustancia divina.

    http://darkpacker.blogspot.com/2007/08/la-lectura-fundamentalista-de-la-biblia.html

    ¿Solo La Biblia… o también la Tradición de la Iglesia?

    La Palabra de Dios
    ¿solo La Biblia… o también la Tradición de la Iglesia?

    por Daniel Sapia

    Descargar (autoridad.pdf)

    (Los textos del Catecismo Católico se escribirán en AZUL, los textos Bíblicos en ROJO)

    ¿Cuál es la verdadera y completa Palabra de Dios?

    ¿Donde se contiene el mensaje autorizado e inspirado por Dios hacia la humanidad?
    ¿Es la Biblia suficiente o debe complementarse con Tradiciones y Costumbres?
    ¿Puedo yo entender a Dios, leyendo La Biblia, o necesito la interpretación de la Iglesia?

    No es “casualidad” que este sea el primer tema a desarrollar.

    Es básico saber cuál es la verdadera fuente de toda doctrina Divina.
    No podríamos decir qué quiere Dios de nosotros, sino fundamentamos el origen del mensaje.
    Debemos estar 100% seguros que es Dios quien nos habla; sino, corremos el riesgo de seguir caminos inciertos.

    La Iglesia Católica afirma

    La Iglesia Católica Romana reconoce que la Palabra de Dios está contenida fielmente en las Sagradas Escrituras.

    “Dios es el autor de la Sagrada Escritura.” N° 105

    …y afirma que aunque fue escrita por hombres, es palabra inspirada por Dios.

    “Dios ha inspirado a los autores humanos de los Libros Sagrados. ” N°106

    Además, claramente sostiene que Dios dejó escrito SOLO LO QUE QUISO, ni más ni menos. La misma Iglesia Católica afirma que NI LE FALTÓ DECIR, NI LE SOBRÓ.

    “En la composición de los libros sagrados, Dios se valió de hombres elegidos, que usaban de todas sus facultades y talentos; de este modo, obrando Dios en ellos y por ellos, como verdaderos autores, pusieron por escrito todo y solo lo que Dios quería” (DV 11).” N°106

    Pregunta: ¿si los libros enseñan la Palabra de Dios sólidamente, fielmente y sin error, hace falta agregarles algo?

    “…los libros sagrados enseñan sólidamente, fielmente y sin error la Verdad que Dios hizo consignar en dichos libros para salvación nuestra” (DV 11).” N° 107

    Hasta aquí hemos visto, haciendo referencia SOLO al Catecismo Católico, que La Biblia no solo es la Palabra de Dios, sino que en ella se contiene el mensaje COMPLETO de Dios a la humanidad.

    Veremos a continuación qué dice la misma Biblia respecto de Su mensaje.

    La Biblia dice

    “Muchos otros milagros hizo también Jesús en presencia de sus discípulos, que no están escritos en este libro. Pero éstos se han escrito con el fin de que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que, creyendo, tengáis vida eterna, en virtud de su nombre.” (Juan 20:30-31)

    Este pasaje bíblico es muchas veces utilizado por nuestros amigos católicos (inclusive sacerdotes en sus sitios de apologética), que sostienen que al haber tantos hechos que Jesús realizó y “no fueron escritos” (texto similar leemos en Juan 21,25), indicaría que todas esas cosas no escritas (suponiéndolas necesarias de decir), contendrían muchas de las Tradiciones que la iglesia Católica fomenta como “parte de la enseñanza”.

    En principio, si Dios Padre hubiera considerado relevantes estos “hechos no escritos”, habiendo escrito 66 libros, hubiera escrito todos los libros necesarios para incluirlos. ¿Cuál era la necesidad de dejar Su Palabra incompleta? ¿No decimos que es perfecta? ¿podría serlo si estuviera incompleta?

    “Pero éstos se han escrito con el fin de que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios…”

    Auí, con esta simple frase, comienza a derrumbarse toda la justificación Católica sobre la necesidad de mantener la tradición oral. Claramente el Apóstol dice que todo lo que se escribió, se hizo con el fin de atestiguar, demostrar, revelar, que Jesús es el Cristo, que Jesús es el Hijo del Dios Altísimo, que Jesús es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Nada falta decir, nada falta escribir para demostrarlo, para comprobarlo. NADA FALTA AGREGAR para que quien lo lea tenga acabado testimonio del poder de Jesucristo y de su autoridad, recibida de Dios Padre.

    “…y para que, creyendo, tengáis vida eterna, en virtud de su nombre.”

    Todo lo que el ser humano necesita para recomponer su relación con Dios Padre, es CREER EN JESUCRISTO, creer que es el Enviado de Dios, el Mesías, el Cristo, Y TODO LO QUE NECESITAMOS SABER PARA CREERLO ESTA ESCRITO EN LA BIBLIA. No necesitamos ninguna otra información, venga de donde venga y tenga la fuente que tenga.

    Contundente el texto bíblico… ¿no es así?

    El pasaje precedente fue escrito por el apóstol Juan. Leeremos a continuación otro pasaje, esta vez del apóstol Pablo hacia Timoteo, que reafirma, de una forma que no deja lugar a dudas, lo que acabamos de exponer:

    “…y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2° Timoteo 3:15-17)

    Sencillamente hermoso. ¡Que simples son las Palabras de Dios, en contraste con el laberinto doctrinal de la iglesia Católica Romana!

    Entre tantas afirmaciones reveladoras, leemos que Las Sagradas Escrituras tienen la suficiente información para instruirte en el camino de fe que te conduce a la Salvación eterna por Cristo Jesús. “… las cuales te pueden hacer sabio para la salvación..” No dice que necesites de “otras informaciones”, de “Tradiciones o costumbres”, de agregados “post-Escriturales” (Ni hablar si esas Tradiciones contradicen expresamente a lo escrito.)

    La Tradición

    Ahora bien, ¿Cómo define la iglesia Católica qué es la Tradición? ¿Qué argumenta para darle validez, al punto de igualar (y a veces hasta superar) la Palabra de Dios?

    Tradición“, definición: Etim.: Latín traditio, entregar, de tradere

    Literalmente, la tradición es la enseñanza que se comunica de una generación a otra. Tradición, con “T” mayúscula se refiere a la Palabra revelada por Dios que se transmite en la Iglesia. La Sagrada Tradición, mas técnicamente, se refiere, dentro de la revelación, a aquella parte que no está contenida en la Sagrada Escritura porque no se escribió hasta mas tarde. El depósito de la fe, de la revelación, está compuesto por las Sagradas Escrituras (Biblia) y la Tradición Apostólica.
    (texto extraído del sitio web de Las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María)

    Según lo que acabamos de leer, la Palabra de Dios, La Biblia, no es perfecta, ya que no está completa. Esta condición (completa) la consigue cuando se le “agrega” la Sagrada Tradición. (No obstante, la misma Biblia y el Catecismo Católico, dicen lo contrario). ¿Qué derecho los asiste para sostener tal afirmación?

    En este texto del Catecismo, la iglesia Católica vuelve a afirmar que La Biblia no es perfecta:

    “De ahí que la Iglesia, a la cual está confiada la transmisión y la interpretación de la Revelación “no saca exclusivamente de la Escritura la certeza de todo lo revelado, Y así se han de recibir y respetar con el mismo espíritu de devoción (DV 9)” N° 82

    ¿Cómo puede ser que en el Catecismo N° 106 la iglesia Católica afirma que la Escritura es el mensaje COMPLETO de Dios (“Pusieron por escrito TODO lo que Dios quería”, o sea, si no está escrito es porque Dios consideró que no era necesario…”) y que en N° 82 diga que parte de lo revelado lo saca de otro lado distinto de las Sagradas Escrituras. ¿con que fin?

    Como si esto fuera poco, veremos una afirmación que se contradice con N° 107

    Recordemos antes: “…los libros sagrados enseñan sólidamente, fielmente y sin error la Verdad que Dios hizo consignar en dichos libros para salvación nuestra” (DV 11).” N° 107

    Aquí decíamos que La Biblia enseña sólidamente, fielmente y sin error (o sea por sí misma y solo a través de ella, ya que es sólida, fiel y certera), las Verdades para Salvación.

    Pues bien, el siguiente texto nos dice que con La Biblia sola, la Sagrada Escritura sola, no alcanza.
    Que si La Biblia no es complementada (¿no era perfecta?), no puede subsistir (no tiene valor)

    “La Tradición, La Escritura, y el Magisterio de la Iglesia, según el plan prudente de Dios, están unidos y obligados, de modo que ninguno puede subsistir sin los otros; los tres, cada uno según su carácter, y bajo la acción del único Espíritu Santo, contribuyen eficazmente a la salvación de las almas.” (DV 10,3) N° 95

    Aquí comenzamos a ver como sutilmente se “agregan” conceptos ajenos totalmente a la Palabra de Dios. Afirman que La Tradición forma parte de una “TERNA” que contribuye a la Salvación de las almas. Sencillamente, una blasfemia.

    El tema de la Salvación, por lo trascendental, será tratado por separado.

    Qué dicen los Apologistas

    Los apologistas católicos se aferran al único pasaje de la Escritura que, de alguna manera, puede interpretarse como que las Tradiciones son valoradas como parte del Evangelio:

    “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina [tradiciones] que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.” (2° Tesalonicenses 2:13-16)

    Esta argumentación la encontramos en muchas páginas de apologética católica, entre ellas en el sitio web de Las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María (entre tantos otros).

    Personalmente me ha tocado participar en conversaciones de tono apologéticas con un Sacerdote católico, residente en la ciudad de Roma, estudiante de exégesis bíblica e intérprete de hebreo y griego, que también posee la mencionada argumentación en su página titulada “Una pregunta a un hermano evangélico serio” y en la que habla de la validez de las Tradiciones en el mensaje del Evangelio de Salvación.

    Transcribo el planteo del sacerdote apologista y posteriormente, aceptando “su pregunta”, adjunto la respuesta enviada por este “hermano evangélico”.

    Dijo el Sacerdote:

    “… ¿Que debe hacer un creyente del siglo XX al leer 2 Tesalonicenses 2:13-15?
    “…así pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.”

    ¿Basado en qué principio debo decir ahora que aquello que se enseñó “de viva voz” hay que olvidarlo y quedarse solo con lo que se entrego “por carta”?
    ¿No se dio cuenta San Pablo de lo “peligroso” que era decir que había que obedecer las tradiciones orales…?

    Los católicos, por su parte, siguen manteniendo que hay que conservar ambas doctrinas, la que fue entregada por carta y la que fue entregada oralmente por los pastores de la Iglesia; “ambas” doctrinas que son una misma doctrina comunicada por distintos canales, pero que se complementan, se perfeccionan [1], se explican mutuamente. Así era en el comienzo y ellos no ven porqué ahora deban limitar la enseñanza a lo que quedo escrito. Si Dios así lo enseñase, por ejemplo a través de alguno de los Apóstoles, entonces habría que aceptarlo con gusto. Pero, como dijimos, no existe ningún motivo que nos permita pensar razonablemente que ahora debemos dejar de prestar atención a la Tradición oral.”

    (parte del desarrollo apologético del sacerdote católico en “una pregunta a un hermano evangélico serio”)

    [1] Pregunta para el Sacerdote: ¿Si hacen falta las Tradiciones para perfeccionar la Doctrina Bíblica, significa que las Sagradas Escrituras son imperfectas? ¿se atrevería a repetir esta afirmación, cuando le llegue el momento, ante el Trono de la Gracia?

    Respuesta de un “hermano evangélico” (una porción, ya que se enviaron 12 hojas)

    …Otra de sus afirmaciones [del sacerdote] es que “La Tradición (con mayúsculas) de la Iglesia tiene su origen en Jesucristo y los Apóstoles.” Si esto es así, me gustaría que de forma sencilla me explique porqué motivo tanto Jesucristo como los Apóstoles “caen” en reiteradas CONTRADICCIONES entre lo escrito y lo transmitido de viva voz.”
    “Yo, creyente del siglo XX, leyendo 2° Tesalonicenses 2:14, “…así pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta..”, interpreto que, o bien el apóstol Pablo estaba LOCO porque escribía UNA COSA y verbalmente contaba OTRA, o bien las tradiciones de las que habla el Apóstol Pablo NO SON LAS TRADICIONES QUE MENCIONA LA IGLESIA CATÓLICA.”

    “Además, ¿cómo pudo haber Dios omitido dejar escrito en su Palabra, cosas tan básicas e importantes que participan en “Su” (supuesto) Plan de Salvación? ¿Confiaría en hombres (imperfectos, pecadores, débiles, ninguno justo) para que de viva voz transmitan detalles no escritos (¿olvidados en la imprenta?) de la columna vertebral de Su Mensaje? Si a Dios le costó la vida de Su propio Hijo.. ¿no se aseguraría del más mínimo detalle para poder sacar mayor “rédito” de su sacrificio? ¿Dios se olvidó de decirnos que si Jesús no nos podía atender porque estaba muy ocupado, María podía interceder por nosotros? ¿Dios se olvidó? … ¿ O NUNCA LO CONSIDERÓ..?

    La Tradición oral: un expediente temporario

    Mientras el Nuevo Testamento estaba en proceso de escribirse, obviamente hubo un tiempo cuando la iglesia primitiva dependía de las enseñanzas orales de los apóstoles. No obstante, tenemos muchas razones para creer que, no importa cuál haya sido la enseñanza que el Espíritu Santo inspiraba que era destinada para todos los creyentes a lo largo de la historia, habrían sido registradas por escrito. Esto es cierto por las razones ya delineadas:

    1) No había tradición verbal que se había pasado desde los tiempos del Antiguo Testamento desde Moisés, David, Samuel y todos los demás para que fuese enseñada a Israel, por lo tanto, ¿por qué la habría para la iglesia?

    2) Cristo condenó toda la tradición verbal desarrollada por los rabinos porque pervertía la Palabra de Dios escrita, por lo tanto, ¿por qué querría él que la iglesia tuviera la misma influencia corruptora?

    3) Es imposible rastrear la tradición verbal hasta su origen, ni estar seguro de su exactitud.

    4) Es inevitable que la enseñanza verbal se tergiverse en el proceso de transmisión de una generación a la siguiente.

    5) No todo lo que Pablo o los otros apóstoles dijeron estaba al nivel de Escritura y era para los creyentes de todas las épocas, y la única forma de descubrir la diferencia sería poner las enseñanzas permanentes por escrito.

    Los apóstoles mismos indican cuáles son las enseñanzas verbales que debían ponerse por escrito en forma permanente. Tenemos dicha evidencia en los escritos de Pablo. En 1° Corintios 11:23 él declara que está presentando por escrito lo que previamente les había enseñado verbalmente: “lo que también os he enseñado [anteriormente]“. En 2° Tesalonicenses 2:5 Pablo declara la misma cosa:

    “¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?”. Les estaba dando a ellos (y a nosotros) por escrito lo que les había previamente dicho verbalmente; y al mismo tiempo estaba elaborando sobre ello y proveyendo más entendimiento. La misma cosa es cierto de la tradición a la cual se refiere en 2° Tesalonicenses 3:6. De nuevo señala:”… cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto [la misma cosa verbalmente] … (v. 10). Pedro dice lo mismo: “También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas” (2° Pedro 1: 15). En otras palabras, puso por escrito lo que antes les había enseñado verbalmente a fin de que no se lo olvidaran o tergiversaran después de su muerte.

    Pablo estaba profundamente preocupado por la falsa doctrina. Gran parte de sus escritos fueron para corregir herejías. Les advirtió a los ancianos de Efeso- “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos” (Hechos 20:29-30).

    Sería irrazonable, entonces, imaginar que Pablo no pondría por escrito todo lo que el Espíritu Santo le había inspirado que enseñara. Si los hombres pervertirían aun la verdad escrita, cuánto más fácil sería que pervirtieran la verbal, a medida que las memorias fallaran y vinieran nuevas generaciones que jamás habían oído la enseñanza original.

    (Dave Hunt – “A Woman Rides the Beast” – Harvest House Publishers – 1994 – Pag. 530 y 531)

    ¿Son las Sagradas Escrituras, La Biblia, la Palabra de Dios, completa y suficiente como para transmitir fiel y acabadamente Su Plan de Salvación?

    “Toda palabra de Dios es limpia; Él es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, y seas hallado mentiroso”. (Proverbios 30:5-6)

    Resumiendo:

    según Dios en Su Palabra, La Biblia: La Escritura es REVELACIÓN perfecta y completa.
    según la iglesia Católica Romana: La Escritura es incompleta y necesita de la Tradición.

    Bien, ya hemos demostrado, basándonos en el Catecismo Católico y en la misma Biblia, que el mensaje necesario, todo el mensaje, se encuentra escrito en La Biblia, la Sagrada Escritura. Nada falta agregar, nada falta incluir, nada falta completar. Con esto damos por respondido y fundamentado, mas allá de lo que se pretenda dar a entender, cual es la ÚNICA Palabra de Dios, La Santa Biblia.

    La primer divergencia está claramente dilucidada, no solo tomando como fundamento la propia Palabra de Dios, sino el mismo Catecismo Católico. Aunque aquí no se acaba el problema, porque la Iglesia Católica, afirma que nadie por sí mismo puede interpretar la Sagrada Escritura, que no podemos por nosotros mismos “entender” que quiere decirnos Dios, sino que esa función le fue entregada a la propia Iglesia Católica. Ella, por medio de los obispos, es la única autorizada a interpretar la Palabra de Dios, La Biblia:

    “El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo, es decir, a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma” N° 85

    “Todo lo dicho sobre la interpretación de la Escritura queda sometido al juicio definitivo de la Iglesia, que recibió de Dios el encargo y el oficio de conservar e interpretar la Palabra de Dios” N° 119

    La Iglesia Católica, a través de sus obispos, dice tener la autoridad para interpretar La Sagrada Escritura y proponerle a los fieles EN QUÉ DEBEN CREER (canal abierto para agregar tradiciones no bíblicas):

    “El Magisterio no está por encima de la palabra de Dios, sino a su servicio, para enseñar puramente lo transmitido, pues por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo, lo escucha devotamente, lo custodia celosamente, lo explica fielmente (¿?); y de este único depósito de la fe saca todo lo que propone como revelado por Dios para ser creído” (DV 10).” N° 86

    No solo la Iglesia Católica se siente con derecho a decir en qué debemos creer, sino que dice tener la autoridad (otorgada supuestamente por Cristo), de OBLIGAR a los fieles a creer en ello.

    “El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene de Cristo cuando define dogmas, es decir, cuando propone, de una forma que obliga al pueblo cristiano a una adhesión irrevocable de fe, verdades contenidas en la Revelación Divina, o también cuando propone de manera definitiva verdades que tienen con ellas un vínculo necesario.” N° 88

    Veamos que dice La Biblia respecto de su discernimiento:

    “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. “ (Juan 14:26)

    “Os he escrito esto sobre los que os engañan. Pero la unción que vosotros recibisteis de Él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe, así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en Él.” (1ª Juan 2:26-27)

    “Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” (Juan 14:15-17)

    “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.” (Juan 16:13-14)

    “Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir; porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir” (Lucas 12:11-12)

    “Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre, que está en los cielos” (Mateo 17:17)

    Un ejemplo hermosísimamente contundente de la capacitación a través del Espíritu Santo es el caso del Apóstol Pablo:

    “Mas os hago saber hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.” (Gal 1:11-12)

    Resumiendo:

    según Dios en Su Palabra, La Biblia: El discernimiento de La Escritura lo da el Espíritu Santo.
    según la iglesia Católica Romana: La Escritura puede ser interpretada solo por el Magisterio de la iglesia Católica Romana, la cual dice a sus devotos qué deben creer. Así se ha de recibir y respetar. Aceptar sin cuestionar.

    “Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres”. (Marcos 7:7-8)

    “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo”. (Colosenses 2:8)

    “Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén” (Romanos 16:25-27)

    ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?

    (Los dos cimientos – Lucas 6:46-49)

    Como dijo el Señor…

    “…ESCRITO ESTÁ…!”

    Que Dios te bendiga

    Daniel Sapia – “Conocereis la Verdad” – Apologética Cristiana – ® 2000

    http://www.geocities.com/conocereislaverdad

    Alianza Evangélica de Chiriquí conmemora el Mes de la Biblia.

     Alianza Evangélica de Chiriquí conmemora el Mes de la Biblia.

     

    Chiriquí, Panamá – Como parte de las actividades para conmemorar el mes de las Sagradas Escrituras, la Alianza Evangélica de Chiriquí realiza por quinto año consecutivo las 100 horas de lectura bíblica.

    El evento que se realiza en las instalaciones de la Terminal de buses David-Panamá, busca en primer lugar, darle honra a Dios y a la vez promover la lectura de este Sagrado Libro.

    El pastor Alberto González, presidente del Comité Organizador del evento, manifestó que la Biblia tiene muchos conceptos y parámetros bien establecidos para que la vida de los seres humanos se encamine por la senda correcta.

    La lectura de la Biblia que se inició el 16 de septiembre, al medio día, con la lectura del libro de Génesis, debe finalizar el próximo sábado a las 4: 00 p.m. aproximadamente.

    “La Biblia se lee en 83 horas; terminamos y volvemos a tomar otros capítulos para completar las 100 horas”, explicó González.

    Amen-Amen.net

    ¿Existe alguna confirmación de los eventos narrados en la Biblia en otras fuentes que no sean la misma Biblia?

    ¿Existe alguna confirmación de los eventos narrados en la Biblia en otras fuentes que no sean la misma Biblia?

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    Los eventos más documentados a nivel mundial se describen en Génesis los capítulos 6 al 9. Un considerable numero de manuscritos babilonios descubiertos recientemente describen similitud de eventos.


    Mas informacion acerca de la lista de reyes Sumerios — Ir

    La lista de reyes de Sumeria (cuya imagen se muestra aquí), por ejemplo, lista a los reyes que gobernaron por largos periodos de tiempo y como una enorme inundación azotó a la tierra. Siguiendo con el diluvio, los reyes de Sumeria dominaron por periodos más cortos. Este mismo patrón se observa en la Biblia cuando leemos que el hombre poseía un nivel más alto de longevidad antes del diluvio y uno más corto después. La tablilla número 11 de la historia épica de Gilgamesh habla de una arca y como muchos animales fueron puestos ahí; habla acerca de los pájaros que fueron enviados durante el diluvio, de cómo el arca quedó varada en una montaña y del sacrificio que se realizó cuando la arca tocó tierra.

    La historia de Adapa narra una prueba de inmortalidad que involucra al diluvio muy similar a la historia de Adán y Eva en el jardín del Edén.

    Las tablillas sumerias registran la confusión de lenguas registrada en la Biblia (Génesis 11:1-9) El relato sumerio narra que hubo una época cuando todos los seres humanos hablaban una sola lengua. El lenguaje fue confundido por el dios Enki, señor de la sabiduría. Incluso los babilonios poseen un relato similar en el que los dioses destruyen una torre y confundieron en lenguaje de los hombres.

    Otros ejemplos de confirmación de eventos bíblicos se muestran a continuación:

    • Campaña militar en Israel del Faraón Sisac (1 Reyes 14:25-26) registrada en los muros del Templo de Amun en Thebes, Egipto.
    • Revuelta de Moab contra Israel (2 Reyes 1:1; 3:4-27) registrada en una inscripción de la Meca.
    • La caída de Samaria (2 Reyes 17:3-6,24; 18:9-11) por Sargon II, rey de Asiria, registrado en los muros de los restos de su palacio.
    • Ataque de Asdod por ordenes de Sargon II (Isaías 20:1) registrado en los muros de su palacio.
    • La campaña del rey asirio Senaquireb contra Judá (2 Reyes 18:13-16) registrado en el Prisma de Taylor.
    • La siega de Senaquireb (2 Reyes 18:14, 17) registrada en los relieves de Lachish.
    • El asesinato de Senaquireb por sus propios hijos (2 Reyes 19:37) registrado en los anales de su hijo Esarhaddon.
    • La caída de Nínive como fue profetizada por los profetas Nahúm y Sofonías (Sofonías 2:13-15) registrada en la tablilla de Nabopolasar.
    • La caída de Jerusalén por Nacubodonosor, rey de Babilonia (2 Reyes 24:10-14) registrado en las crónicas de Babilonia.
    • Cautividad del rey de Judá en Babilonia (2 Reyes 24:15-16) registrado en las crónicas de Babilonia.
    • La caída de Babilonia por los Medos y los Persas (Daniel 5:30-31) registrado en la Esfera de Ciro.
    • Liberación de los cautivos en Babilonia por Ciro el Grande (Esdras 1:1-4; 6:3-4) registrado en la Esfera de Ciro.
    • La existencia de Jesucristo registrada por Flavio Josefo, Suetonio, Talo, Pliny el joven, el Talmud y Luciano.
    • El desalojo de los judíos de Roma durante el reinado del emperador Claudio (Hechos 18:2) registrado por Suetonio.

     

    MAS INFORMACION ACERCA DE LA LISTA DE REYES SUMERIOS (véase la ilustración) — Hay más de 16 fragmentos y una copia temprana de la lista de Reyes Sumerios encontrada en diferentes partes y tiempos. El primer fragmento fue descubierto en la librería del templo en Nippur, Iraq al inicio del siglo y fue publicado en 1906. La copia más completa, el prisma de Weld-Blundell fue comprada en un mercado de antigüedades luego de la Primera Guerra Mundial y actualmente se encuentra en el Museo Ashmolean en Oxford, Inglaterra. Para una explicación detallada de la lista de Reyes Sumerios y la Biblia lea “La lista de Patriarcas Antediluvianos y los Reyes Sumerios” por Raúl López, en la revista técnica CEN 12(3) 1998, pp. 347-57.

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    Traducción: Juan José Morales González
    Autor: Bryant Wood, Associates for Biblical Research [Asociación de Búsqueda Bíblica]

    Copyright © 1995, 1999, 2001, Associates for Biblical Research, Todos los Derechos Reservaron – excepto como notó adelante ató “Usage and Copyright” página que les concede derechos generosos a los usuarios de ChristianAnswers.Net por poner esto compagine para trabajar en sus casas, dando testimonio de personales, iglesias y escuelas.

     

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    ¿De qué manera han verificado los descubrimientos arqueológicos la veracidad de la Biblia?

    ¿De qué manera han verificado los descubrimientos arqueológicos la veracidad de la Biblia?

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    A través de los años muchas han sido las críticas dirigidas en contra de la Biblia para desvirtuar su confiabilidad histórica. Algunas de esas críticas están basadas en la carencia de evidencias, de fuentes externas, que confirmen lo que la Biblia asevera. Al ser la Biblia un libro principalmente sobre asuntos religiosos, muchos eruditos argumentan que no es completamente imparcial y que por lo tanto no es confiable, a menos que se tengan evidencias extrabíblicas externas verificables. En otras palabras, según los críticos, la Biblia es culpable hasta que se pueda demostrar su inocencia, y la carencia de evidencias externas la coloca en un estado de duda.

    La norma utilizada para determinar la veracidad de los registros bíblicos es aplicada de muy diferente manera a la utilizada generalmente con otros documentos antiguos, aún cuando estos, casi siempre, también contienen ciertos elementos de religión. Normalmente todo documento se considera verídico, a menos que las evidencias presentadas muestren claramente lo contrario. Aún cuando no es posible verificar cada incidente de la Biblia, los descubrimientos arqueológicos desde mediados del siglo XIX han demostrado la confiabilidad y la autenticidad de la narrativa de la Biblia. Aquí presentamos algunos ejemplos.

    La Tabla de Barro de Ebla

    El descubrimiento de los archivos de Ebla en el Norte de Siria en 1970 ha demostrado que lo narrado en las escrituras bíblicas referente a los patriarcas es completamente posible. Algunos documentos escritos sobre tablas de barro alrededor del año 2300 A.C. demuestran que los nombres y los lugares mencionados en la época de los patriarcas son reales. El nombre “Canaan,” nombre que algunos críticos, alguna vez, dijeron que no había sido utilizado en esa época, y que estaba usado incorrectamente en los primeros capítulos de la Biblia, está mencionado en la tabla de Ebla, La palabra tehon “tehon” (“El Abismo”) en Génesis 1:2 se decía que era una palabra de acuñado posterior, lo cual, según los críticos, demostraba que la historia de la creación fue escrita en una época posterior, a la comúnmente aceptada. Sin embargo, la palabra “Tehom” ya formaba parte del vocabulario común en Ebla, el cual era usado unos 800 años antes de Moisés. Las costumbres antiguas mencionadas en las historias de los Patriarcas también han sido encontradas en tablas encontradas en Nuzi y Mari.

    En un tiempo se creyó que la tribu de los Hititas había sido tan sólo una leyenda de la Biblia, hasta que su capital, sus registros y archivos fueron encontrados en Bogazkoy, Turquía. Muchos pensaron que las referencias a la fortuna de Salomón eran extremadamente exageradas. Sin embargo, algunos documentos rescatados del pasado demuestran que la prosperidad de la antigüedad estaba concentrada en el rey Salomón, y que es completamente posible. Hubo un tiempo en que se rechazó la existencia del rey Sargón de Asiria, tal y como se narra de él en Isaías 20:1, porque el nombre no era mencionado en ningún otro documento. Sin embargo, el palacio de Sargón fue descubierto en Khorsabad, Irak. El evento narrado en Isaías 20, la captura de Asdod, fue registrado para la posteridad sobre los muros del palacio. Lo que es más, el fragmento de una estela donde se registra la victoria fue encontrado allí mismo, en Asdod.

    Otro rey sobre el cual también existían dudas de su existencia, era Belsasar, el rey de Babilonia que es mencionado enDaniel 5. El último rey de Babilonia fue Nabonidus, de acuerdo con la los registros históricos. Las tablas encontradas muestran que Belsasar fue el hijo de Nabonidus, quien fungió como co-regente de Babilonia. Así que, Belsasar tenía la autoridad suficiente para convertir a Daniel en “el tercer gobernante del reino” (Daniel 5:16), otorgándole el privilegio más alto disponible por haber leído la escritura en la pared. De esta manera, una vez más, nos damos cuenta de la naturaleza de “testigo ocular” que los registros de la Biblia tienen, tal y como lo hacen resaltar los recientes descubrimientos de la arqueología.

    Traducido por: Rodrigo Barrera
    Autor: Bryant Wood de La Sociedad para la Investigación Bíblica (Associates for Biblical Research)

    Copyright © 1995, Associates for Biblical Research, Todos los derechos Reservados

     

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    APOLOGÉTICA CATÓLICA I

    APOLOGÉTICA CATÓLICA I

    ¿ Qué es ? 

    Si buscamos en el diccionario, encontraremos seguramente algo parecido a esta definición:

    APOLOGÍA: (del lat. apología, y este del gr. apología) Discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de personas o cosas. Derivando de esa palabra, la APOLOGÉTICA (del lat. apologéticus, y este del gr. apologetikos) es la ciencia que se encarga de desarrollar o exponer los fundamentos de la fe Cristiana. 

    ¿Porqué es necesario un sitio apologético? 

    Consideramos que desde un sitio apologético proclamamos los fundamentos de la doctrina cristiana, la Verdad del Evangelio de la gracia de Dios. Lo hacemos desde un punto de vista profundo, basándonos directa y únicamente en las Sagradas Escrituras. 

    ¿Porqué es necesario hacer esto?

    Ya lo dijo el apóstol Pablo a Timoteo:  “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.” (2° Timoteo 4:1-5) 

    Un ejemplo práctico: 

    No hace mucho he leído lo siguiente en un sitio de apologética católica: 

    “Hoy día, un montón de maestros han salido por las calles, Biblia en mano, a interpretársela a la gente por cuenta propia, en contra de todo lo que enseña la misma Biblia, por ejemplo cuando San Pedro advierte: “Pero ante todo tened presente que ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia” (2 Pe. 1:20)  [énfasis son del original] 

    La Iglesia de Roma sostiene que “nadie puede entender a Dios leyendo solo la Biblia”. Y, para peor, si uno pretende eso está “contradiciendo la voluntad de Dios”. 

    Aquí es donde comienza la apologética cristiana, redarguyendo, exhortando, con toda paciencia y doctrina. No a través de humano conocimiento, sino gracias a revelación del Espíritu Santo de Dios. 

    Intentan argumentar que la misma Biblia afirma que nadie puede leerla y sacar sus propias conclusiones. Lo que sostienen es que hay un exclusivo grupo de hombres capacitados (¿ellos si?) para interpretar correctamente los designios de Dios, denominado Magisterio de Obispos de la Iglesia Católica.

    Por tal motivo no alientan (esa es la realidad) a que los fieles católicos lean las Sagradas Escrituras. “Alguien” ya le dio la “interpretación correcta”, la cual fue registrada en el Catecismo de la Iglesia Católica. Nadie puede dudar de la doctrina allí expresada. Solo obedecerla. (CIC N° 88)

    Respuesta: 

    Pedro explica que nadie puede interpretar la profecía bíblica en forma privada, por cuenta propia, a través de razonamiento de ciencia humana, sino que es imprescindible la capacitación de nuestro espíritu a través del Espíritu Santo de Dios, que fue quién inspiró a los santos varones de la Biblia, utilizados para escribirlas. Para entender (discernir) el verdadero significado de dicho versículo, debemos terminar de leer a Pedro: 

    “…porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2 Pe. 1:21) 

    Toda la Biblia enseña que es a través del Espíritu Santo de Dios por quien sus hijos reciben revelación, capacitación, discernimiento y sabiduría. Nuestra finita mente humana nunca podría interpretar correctamente lo que Dios Padre desea de sus hijos. Por mas ciencia, tecnología, computadora y seminario de teología. Indefectiblemente Padre e hijo redimido deben estar conectados por algo superior. “…Entonces [Jesús] les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras.” (Lucas 24:45) 

    El plan de Dios es muy sencillo: En el momento que aceptamos a Cristo como Señor de nuestra vida y sinceramente nos arrepentimos de nuestros pecados y rogamos Su perdón, la Persona del Espíritu Santo de Dios viene a morar en Su nuevo/a hijo/a. Él será su Abogado, Maestro y Consolador. 

    “…no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza…” (Efesios 1:16-19) 

    El maravilloso apóstol Pablo es fiel reflejo de que el Evangelio que conoció no le fue revelado por ningún hombre (ni siquiera por ningún magisterio infalible). ¿Podrá el Espíritu capacitarnos?

    “Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.” (Gálatas 1:11)

    Por si queda alguna duda, tenemos la magnífica promesa del Señor Jesús: 

    “Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” (Juan 14:25-26) 

    Bien. Podríamos ser mucho mas extensos en el tratamiento de este tema (apasionante por cierto). Pero no es el fin de esta sección. La idea era mostrar someramente un caso práctico de apologética.

    No estamos en contra del sincero creyente católico. Todo lo contrario. Lo amamos en el amor de Cristo, por quién también nuestro Redentor murió en la cruz. Pero estamos convencidos que NO ES AMOR retener la Verdad a quienes están en la oscuridad. Consideramos que equivocadamente confían en que las doctrinas de la Iglesia Romana los llevará a la salvación. Y eso NO ES lo que Dios dice en la Biblia.

    En cambio, responsabilizamos de esta apostasía a la jerarquía eclesiástica Católica Apostólica Romana. 

    Erróneamente esta Jerarquía denomina despectivamente nuestra predicación de la Verdad de Dios como “proselitismo religioso”. Esta ironía es inexacta. El discípulo no necesita ganar almas para conseguir la Salvación. El discípulo de Cristo YA ES SALVO. No lo fue por obra humana, sino por gracia divina. Y quiere compartir con otras almas perdidas este regalo para vida eterna, por la sangre preciosa del Cordero de Dios: JESUCRISTO.

    A través de la Apologética Cristiana pretendemos exponer y fundamentar, basándonos únicamente en las Sagradas Escrituras, el único y verdadero medio de reconciliación propuesto por Dios Padre para salvación eterna del alma: El Evangelio de Su Hijo Jesucristo.

    También deseamos alertar sobre el falso camino de salvación mediante obras, propuesto por la Iglesia Católica Romana.

    Quiero aprovechar el cierre para expresar un concepto que considero sumamente importante: Hacer apologética significa PROCLAMAR la Verdad, no defenderla. La Verdad no necesita que nadie la defienda. Como acostumbraba declarar el estupendo siervo de Dios Charles Spurgeon, allá por el 1.800: “La verdad es como un león. ¿Quién ha oído decir jamás que sea necesario defender a un león? Lo que hay que hacer es dejarlo suelto y se defenderá a sí mismo. Y así es también la  Palabra de Dios. Si empezamos a proclamarla se defenderá a sí misma…”

    “Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.” (2° Timoteo  2:24-26)  

    Que Dios te bendiga

    - Exposición “La Biblia en los Idiomas Mexicanos”.

     

    - Exposición “La Biblia en los Idiomas Mexicanos”.

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    Ciudad de México, México – Con el fin de que los usuarios del Metro conozcan que al transcribir fonéticamente las lenguas autóctonas, se preserva la diversidad lingüística, en ese medio de transporte se montó la exposición “La biblia en los idiomas mexicanos”, que llegará a su fin el próximo miércoles y la cual ha sido muy visitada.

    La muestra, ubicada en la estación Pino Suárez de la Línea 2 del Metro, exhibe 120 biblias en 25 distintas lenguas, de las que al leer la transcripción de cómo se escuchan los vocablos indígenas de México, quienes lo hablan, pueden conocer, en su propia lengua, el mensaje que ofrece este texto antiguo.

    El Sistema de Transporte Colectivo señaló que desde el pasado 1 de septiembre, los pasajeros pueden conocer biblias, escritas “de manera fonética”, en lengua maya, que aún se habla en Yucatán; o en tzolzilt y tzeltal habladas por los lacandones de Chiapas; seri, mayo y pápago, en el fronterizo estado de Sonora.

    Asimismo se encuentran textos escritos en huasteco, en San Luis Potosí; otomí, entre los hidalguenses; totonaco y popoluca en territorio veracruzano; tarasco, entre los purépechas de Michoacán; chontal en poblaciones de Tabasco; mazahua y amuzgo en la entidad mexiquense; tepehuano en los estados de Sinaloa y Durango, así como trique, huicateco, chinanteco, mazateco y mixe, en los pueblos de Oaxaca.

    Las personas que detengan su paso en la estación Pino Suárez, abundó la fuente, descubrirán, también, mapas, cartografiados por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, con la ubicación de las etnias, y cédulas informativas, con datos estadísticos de la población indígena en México.

    Ejemplo de ello es que hay aproximadamente 7.6 millones de hablantes de alguna de las 68 lenguas del país; el náhuatl es la más extendida, con más de un millón 500 mil, y el aguateco, en Chiapas, solo lo hablan alrededor de 50 personas.

    El Pentateuco VII – Preguntas de Repaso

    El Pentateuco VII – Preguntas de Repaso

    21. Busque los siguientes pasajes y explique la causa de la rebelión de Israel:

    11:1 y 4  

    “Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová;  y lo oyó Jehová,  y ardió su ira,  y se encendió en ellos fuego de Jehová,  y consumió uno de los extremos del campamento.” v. 11:1

    “Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo,  y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron:  ¡Quién nos diera a comer carne!” v.11.4
    Aca se rebelaron contra Dios, y empezaron a quejarse desmedidamente, queriendo comer carne, y volver a Israel.
    Estaba hartos ya del mana que Dios enviaba del cielo, y recordaban  el pescado que comían en Egipto,  de los pepinos,  los melones,  los puerros,  las cebollas y los ajos;
    Pero se olvidaban que en Egipto eran esclavos de los egipcios. ¡Y aca eran libres!
    12:1 y 2
    “María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado;  porque él había tomado mujer cusita. Y dijeron:  ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová?  ¿No ha hablado también por nosotros?  Y lo oyó Jehová.” v.11:1-2
    Aca se rebelan contra la autoridad de Moisés, porque se caso con una mujer cusita. Ademas, DIos hablaba por Moises, pero ellos entendieron que tambien hablaba por  ellos, ya que ellos tambien eran profetas. Pero Dios se enojó de manera muy severa por esta actitud de rebeldía contra la autoridad de Moisés.

    14:1-3  “Entonces toda la congregación gritó,  y dio voces;  y el pueblo lloró aquella noche. Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel;  y les dijo toda la multitud:  ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto;  o en este desierto ojalá muriéramos!   ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada,  y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa?  ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?”
    Los caps. 13–14 se refieren al punto más crítico de la marcha de los israelitas por el desierto. A causa de sus continuas murmuraciones y rebeldías, Dios hizo que permanecieran allí durante cuarenta años, en lugar de introducirlos de inmediato en la Tierra prometida.
    Moisés envio espias para reconcoer la tierra prometida. El Señor los llevó ante la entrada de Canaan, y Moisés habia enviuado algunso hombres de confianza para reconcoer la tierra. Ellso vieron que era una tierra donde fluia la  leche y la miel,  una expresión frecuente en el Pentateuco, que expresa la fertilidad de la Tierra prometida.
    “Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días.Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón,  y a toda la congregación de los hijos de Israel,  en el desierto de Parán,  en Cades,  y dieron la información a ellos y a toda la congregación,  y les mostraron el fruto de la tierra.
    Y les contaron,  diciendo:  Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste,  la que ciertamente fluye leche y miel;  y este es el fruto de ella. Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte,  y las ciudades muy grandes y fortificadas;  y también vimos allí a los hijos de Anac.
    Amalec habita el Neguev,  y el heteo,  el jebuseo y el amorreo habitan en el monte,  y el cananeo habita junto al mar,  y a la ribera del Jordán.
    Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés,  y dijo:  Subamos luego,  y tomemos posesión de ella;  porque más podremos nosotros que ellos. Mas los varones que subieron con él,  dijeron:  No podremos subir contra aquel pueblo,  porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel,  de la tierra que habían reconocido,  diciendo:  La tierra por donde pasamos para reconocerla,  es tierra que traga a sus moradores;  y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura.
    También vimos allí gigantes,  hijos de Anac,  raza de los gigantes,  y éramos nosotros,  a nuestro parecer,  como langostas;  y así les parecíamos a ellos. ” 13:25-33
    Jouse y Caleb dieron un informe optimista sobre esta tierra Prometida, pero otros no,  decián que era un país donde no se puede vivir, porque es estéril y malsano o porque allí siempre hay guerras y conflictos.
    Jousé y Caleb eran hombres espirituales, de fe y visión.
    Como consecuencia de esto, solo ellos entraron a la tierra prometida. El resto de esta generaciñon murió en el camino.
    16:1-3  ” Coré hijo de Izhar,  hijo de Coat,  hijo de Leví,  y Datán y Abiram hijos de Eliab,  y On hijo de Pelet,  de los hijos de Rubén,  tomaron gente,  y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel,  príncipes de la congregación,  de los del consejo,  varones de renombre. Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron:  ¡Basta ya de vosotros!  Porque toda la congregación,  todos ellos son santos,  y en medio de ellos está Jehová;  ¿por qué,  pues,  os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?”
    Esta es la rebelión de Coré
    Vida de Moisés - La rebelión de Coré

    Vida de Moisés - La rebelión de Coré

    Coré, un primo de Moisés en primer grado, y 250 líderes de la asamblea se levantaron en auto-exaltación contra Moisés y Aarón con reclamos de que ellos estaban yendo más allá en su autoridad. Esos hombres hipócritamente acusaron a Moisés y a Aarón, diciendo, “¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación del Eterno?” (versículo 3). Hay entre los pecadores la proclividad de acusar a otros del mismo pecado que ellos están cometiendo (versículo 7, Romanos 2:1). Esos hombres querían participar de la autoridad, designarse por sí mismos como líderes y maestros sobre la congregación. Ellos se valoraron demasiado a sí mismos, hablando mal de cosas que ellos no conocían (comparar Judas 10-11). Ellos se estaban rehusando en reconocer que Dios estaba trabajando de una manera especial con Moisés y Aarón, y ellos no habían aprendido algo del juicio erróneo de María y Aarón de un incidente similar respecto a Moisés. 

    Moisés le dijo a Coré y a los 250 que trajesen incensarios de bronce (dispositivos para quemar incienso, cada uno hecho de un tazón con una coladera a lo alto, meciéndose en una cadena). ¿Por qué? Porque además de los argumentos  sobre juzgar a la nación, esos hombres estaban disputando también la posición de Aarón sobre el sacerdocio. Ellos no eran sacerdotes, y el quemar incienso era una responsabilidad sacerdotal, que esos hombres estaban tratando de usurpar (Números 16:40). Nuevamente, ellos aparentemente no habían aprendido algo del terrible error de Nadab y Abiú que habían muerto porque ofrecieron fuego extraño delante del SEÑOR (Números 3:4; Levítico 10:1-2). 

    Debido a que Dios es el Único que puso a Moisés y a Aarón en sus respectivos cargos, la acción rebelde de los hombres guiados por Coré fue realmente contra Dios (Números 16:11, 30). Más aún,  los hijos de Leví ya habían sido nombrados a posiciones muy respetadas en el servicio de Su tabernáculo. Y a pesar de eso no estaban satisfechos—ellos  querían también la judicatura y el sacerdocio (versículos 9-10). “Los hombres que estaban buscando una posición más alta estaban en efecto siendo desdeñosos del lugar que Dios les había nombrado. La respuesta de Moisés fue condescendiente y sarcástica: “¿Os es poco…?” Los disidentes deberían de haberse dado cuenta de cuán amable había sido Dios al darles el trabajo para la vida que Él les había suministrado. Ellos no eran distintos de la gente que se quejaba de las dádivas que Dios les había dado” (Biblia de Estudio Nelson, nota sobre 16:9-11). 

    Esos hombres rechazaron la autoridad de Moisés, reclamando que él se estaba enseñoreando en autoridad sobre ellos como cualquier príncipe mundano—lo  cual es absolutamente ridículo dada la humildad de Moisés y sus muchas intercesiones por los israelitas, incluyendo su ofrecimiento de dar su propia salvación eterna para salvarlos a ellos, Datán y Abirán, dos aliados de Coré, aún alabaron a Egipto como la tierra de leche y miel (versículo 13), acusaron a Moisés de maldad al guiarlos fuera de esa tierra, y absurdamente lo culparon por el hecho de que a los israelitas se les hubiese negado la entrada a la Tierra Prometida (versículo 14). Pudiese ser que muchos estuviesen comenzando a bambolearse por esas acusaciones, debido a que una vez más Dios está de pie listo para borrar la existencia de la nación entera—aunque  Él se desiste de esta maldición por la intercesión de Moisés y Aarón. No obstante, los principales malhechores llegan a un dramático fin. 

    Es fácil pasarlo por alto, pero no toda la familia de Coré lo siguió en su rebelión (26:11). Verdaderamente los descendientes de Coré fueron posteriormente prominentes entre los levitas (vea 2 Crónicas 20:19), sirviendo como porteros del templo (1 Crónicas 26) y como músicos, contribuyendo con muchos salmos para la adoración del templo (vea Salmo 42; 44-49; 84-85; 87-88). Hay una tendencia humana natural de apoyar a aquellos dentro de nuestras familias. Pero esto se vuelve un problema cuando el miembro de la familia siendo apoyado se ocupa de maldad. Hay un pecado similar en apoyar a aquellos en posiciones de liderazgo cuando están llevando a cabo vidas pecaminosas (versículo 26). Las escrituras son claras acerca de que Dios descalifica a los líderes que se rehúsan arrepentirse de pecado ostensible en sus vidas. Nunca debemos de condonar el pecado. Decir solamente “lo pongo en las manos de Dios”, cuando tenemos la obligación de levantarnos y ser responsables, es lo mismo  que dar nuestra aprobación a una situación pecaminosa—y  esto siempre es erróneo. Esta es la razón por la que Moisés trazó la proverbial “línea en la arena”, pidiéndole al pueblo que mostrase su postura alejándose de los rebeldes. 

    La gente de la congregación se alejó y atestiguó el increíble evento de la tierra tragándose a los principales rebeldes con sus familias y el fuego consumiendo las ofrendas no autorizadas de incienso. Pero asombrosamente la congregación se quejó al día siguiente contra Moisés y Aarón de matar al pueblo de Dios. Dios está indignado, y una vez más ¡esto ocurre solo al día siguiente! Él le dice a Moisés y a Aarón que se apartasen para que Él pudiese destruir a la nación (versículos 44-45). Dios en su ira envía una plaga terrible. Pero nuevamente Moisés desea salvar al pueblo y ordena a Aarón a que rápidamente haga expiación por ellos. Aarón como un claro tipo de Cristo—un  mediador, un salvador, un libertador—intercede  por la congregación de pie entre vivos y muertos para detener la plaga, la cual ya había matado a cerca de 15,000 personas (versículos 48-49). (http://www.unidamex.org.mx/Lectura_biblica/Numeros/Numeros16.htm)

    20:1-3 “Llegaron los hijos de Israel,  toda la congregación,  al desierto de Zin,  en el mes primero,  y acampó el pueblo en Cades;  y allí murió María,  y allí fue sepultada. Y porque no había agua para la congregación,  se juntaron contra Moisés y Aarón.  Y habló el pueblo contra Moisés,  diciendo:  ¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová!” 

    El desierto de Zin se encuentra al nordeste del desierto de Parán; Cades , entre ambas zonas desérticas.  El v. 1 parece incluir globalmente el período de casi cuarenta años que los israelitas pasaron en el oasis de Cades.

    Este relato contiene otra de las muchas referencias a la murmuración de los israelitas en el desierto

    “Y porque no había agua para la congregación,  se juntaron contra Moisés y Aarón. Y habló el pueblo contra Moisés,  diciendo:  ¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová!  ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este desierto,  para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias? ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto,  para traernos a este mal lugar?  No es lugar de sementera,  de higueras,  de viñas ni de granadas;  ni aun de agua para beber. Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión,  y se postraron sobre sus rostros;  y la gloria de Jehová apareció sobre ellos.Y habló Jehová a Moisés,  diciendo:  Toma la vara,  y reúne la congregación,  tú y Aarón tu hermano,  y hablad a la peña a vista de ellos;  y ella dará su agua,  y les sacarás aguas de la peña,  y darás de beber a la congregación y a sus bestias.”

    Dice la Escritura que Moises era el hombre más manso de la tierra. (Números 12:3). Dios le da una orden y, a diferencia de otras veces, Moisés no la cumple. En vez de hablarle a la roca, la golpea dos veces. Es Meriba. Son las aguas de la rencilla. (Núm. 20:1-13). 

    Moisés representa mal al Señor, quien se enoja con él, y le dice: “Tú no entrarás en la tierra”. Moisés ruega, clama, gime, llora. Dios dice: “No”. Y no entró, tuvo que contentarse con mirar la tierra prometida desde lejos.

    21:5 “Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés:  ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto?  Pues no hay pan ni agua,  y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.”

    El siguiente relato presenta otro caso de rebelión y castigo, seguidos del arrepentimiento y el perdón.

    El pueblo vuelve a rebelarse contra Dios, y Dios les envía un nuevo castigo. Estaban cansados del mana y se rebelaron feo contra Dios.DIos les envio de castigo serpientes venenosas que al picarlos  los hebrepos morían. “Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes,  que mordían al pueblo;  y murió mucho pueblo de Israel. Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo:  Hemos pecado por haber hablado contra Jehová,  y contra ti;  ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes.  Y Moisés oró por el pueblo. Y Jehová dijo a Moisés:  Hazte una serpiente ardiente,  y ponla sobre una asta;  y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella,  vivirá. Y Moisés hizo una serpiente de bronce,  y la puso sobre una asta;  y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce,  y vivía.” v.21:6-9

    Una mirada de fe a esta serpiente, que simbolizaba a Cristo en la cruz, traía sanidad al hebreo sincero.

    22. Cuántas veces intenta Balac hacerle a Balaam maldecir al Pueblo de Dios? (24:10)

    “Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam,  y batiendo sus manos le dijo:  Para maldecir a mis enemigos te he llamado,  y he aquí los has bendecido ya tres veces.” v.24:10

    23. Qué vio la asna de Balaam que él no vio?

    Un angel

    24. Cuál es el tema principal de la historia de Balaam y Balac?

    Balac Envía por Balaam (Números 22:1-40) 

     

    La burra de Balaam

    La burra de Balaam

     

     

    El primero fue el rey de Moab, y el segundo un sacerdote/profeta pagano. En capítulos 22 – 24 nosotros leemos esta fascinante historia. Nosotros ya hemos visto que Dios está gobernando su pueblo por medio de un pacto que se define en leyes, bendiciones y maldiciones. En el capítulo 22 conocemos a Balac, este rey de los moabitas, y aprendemos como él trató de adueñarse del trabajo divino.

    Por medio de Balaam, Balac intentó maldecir al pueblo de Dios. Números nos dice que Balac había escuchado del poder de este Dios de Israel y que él ya podía ver que el pueblo era muy grande. Tenía mucho miedo. Por esto, mandó a sus mensajeros a Balaam diciendo, “Pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito” (22:6). Pero Balaam, desde el principio, reconoce que él puede hacer solamente lo que el Señor le permite. En vez de maldecir a Israel, Balaam lo bendice varias veces. Después de este pasaje no queda ninguna duda en cuanto al control de Dios sobre su pueblo. Dios ha vuelto a tomar las riendas (las de la asna de Balaam y las de todas las naciones) y nadie puede desviarlo.

    En el capítulo 22 nos encontramos con algunas personalidades muy fuertes. La primera es Balac, rey de los moabitas, cuyo nombre significa “Vacío”. Después está Balaam, un adivino (vea Josué 13:22) de Petor, una ciudad en el Éufrates en Mesopotamia (comparar Deuteronomio 23:4). Su nombre significa “Destructor del Pueblo”, y Balac lo contrata en un intento por destruir a los israelitas. Los ejércitos de Israel no se habían confrontado con Moab todavía, mas Balac enterado de lo que le había sucedido a su enemigo Sihon, estaba aterrorizado temiendo que él y su reino fuesen los siguientes. La ironía de todo lo que sigue es que Israel no tenía que pelear con Moab. Sólo querían pasar por su tierra en dirección a la Tierra Prometida. En efecto, Dios les había dicho a los israelitas que no atacasen a  Moab (Deuteronomio 2:1-9). Pero tal parece como si Balac  no lo supiese o que no lo creyese. Así que consultó a “los ancianos de Madián” con quienes podía haber tenido alianzas. (Aunque Moisés tenía asociación con Madián ya que había habitado con la familia de su esposa por 40 años, es probable que ellos estuviesen lejos de   los grupos que esos líderes representaban—siendo los madianitas  un pueblo extendido y nómada). Mas Balac  probablemente se dio cuenta que iniciar una campaña militar solo no iba a detener a los israelitas ni al poder sobrenatural que estaba detrás de ellos. En vez de esto, él necesitaba emplear un armamento espiritual—y  así manda llamar a Balaam. La Biblia de Estudio Nelson explica: 

    “Los moabitas creían que las bendiciones y las maldiciones de los dioses podían ser manipuladas por agentes habilidosos, que presumiblemente eran capaces de  traficar con los dioses. En ese tiempo, el más famoso de esos agentes era Balaam de Mesopotamia. En 1967, se hizo un descubrimiento en Jordania de una inscripción del siglo octavo A.C. con profecías de Balaam. Este descubrimiento en lo que fue la antigua Moab es una evidencia abrumadora del renombre de éste profeta aún cientos de años después de su muerte. Sin embargo el Balaam de las escrituras es altamente censurable. En las escrituras él se convierte en el paradigma de la maldad, en una figura casi satánica (vea 31:8; Deut. 23:4, 5; Josué 13:22; 24:9, 10; Neh. 13:2; Miq. 6:5; 2 Pedro 2:15, Judas 11; Apo. 2:14). Balaam fue un profeta que se especializaba en la adivinación animal. Él inspeccionaba el hígado de un animal muerto ritualmente para averiguar por su forma y sus marcas la voluntad de los dioses. Se pensaba que dichos profetas  podían de alguna manera misteriosa influenciar a los dioses a través de varios ritos. Si Balaam pudiese influenciar al ‘dios’ de Israel (como lo suponía Balac), entonces él podía revertir sus bendiciones, convirtiéndolas en una maldición, y destruirlos… En el versículo 8, Balaam habla del SEÑOR como si fuese íntimo de Él. Debido a que Balaam era un adivino internacionalmente conocido, es probable que él hubiese oído lo suficiente acerca de Israel de los emisarios de Moab y de Madián para haberse aprendido el nombre del Dios de Israel. También, la historia de la liberación israelí de Egipto había sido conocida ampliamente a través del Medio Oriente (ver Deut. 2:25)” (notas sobre 22:5-8). 

    Cuando los líderes moabitas y madianitas estaban por arribar con pagos a Balaam, Dios le informa a Balaam, evidentemente en una visión nocturna, que los israelitas están protegidos y que no vaya con esos hombres (Números 22:12). No es que Balaam no quisiese ir más allá de lo que Dios dice—él sí quería. Mas él sabe que no puede. Cuando un gran cortejo aparece con un “cheque en blanco” de Balac, aprendemos un poco acerca de la sinceridad de Balaam en seguir a Dios. Antes bien, motivado por la codicia, acepta la declaración que Dios ya ha hecho, pero pretende conseguir una “nueva” palabra de Él.  Dios le da permiso a Balaam de ir, con la restricción de que esperase a ser llamado por los príncipes y que hiciese únicamente lo que Dios le dice.

    A pesar de esto, Balaam aparentemente no espera a los príncipes, va por sí mismo a encontrarse con ellos, contrario a las instrucciones específicas de Dios, enojando así a Dios. Tenemos entonces la colorida reversión de los papeles en el altercado de Balaam con su asna, ¡y el asna usando con él la lógica! (versículos 22-31). Más aún, el asna pudo ver al ángel con la espada desenvainada, mientras que Balaam no lo ve. Todo esto fue más bien irónico. “Balaam quien supuestamente era capaz de comunicarse con los dioses a través de animales. No obstante, en esta situación, el ‘vidente’ estaba ciego ante la presencia del Dios verdadero. Era el animal quien era el vidente y pudo percibir la verdadera voluntad de Dios en el Ángel que bloqueaba el sendero” (nota sobre 22:22-30). La conversación poco sincera de Balaam con el ángel muestra que los deseos de su corazón no son agradar a Dios. 

    Cuando Balaam llega con Balac le explica que solo podrá  decirle lo que Dios le autorice, aunque con todo su corazón amaría hacer lo contrario y maldecir a Israel. 

    http://www.unidamex.org.mx/lectura_biblica/Numeros/Numeros22_1al40.htm

    25. Por qué no quería Dios que los hijos de Israel se mezclara con otras naciones?

    Para que no se contaminaran con las practicas idolátricas de los pueblos y se apartaran de Dios.

    En el capítulo 25 nosotros vemos como ellos fornicaron con las moabitas y como llegaron hasta participar en los sacrificios de Baal-peor. Números nos dice, ” y el furor de Jehová se encendió contra Israel.” Pero su juicio fue rápido y agudo. Vemos también que, casi por primera vez, hay alguien, que no fuera Moisés, celoso por Jehová. Por la reacción inmediata de Finees en contra de este pecado, el furor encendido de Jehová se apaga y Jehová hace un pacto sobre el sacerdocio con Finees y su descendencia.

    26. Según Números 33, Cuantas paradas tuvo el pueblo de Israel en su viaje de Egipto hasta los campos de Moab?

    Estas, pues,  son sus jornadas con arreglo a sus salidas. De Ramesés salieron en el mes primero,  a los quince días del mes primero;  el segundo día de la pascua salieron los hijos de Israel con mano poderosa,  a vista de todos los egipcios, mientras enterraban los egipcios a los que Jehová había herido de muerte de entre ellos,  a todo primogénito;  también había hecho Jehová juicios contra sus dioses.

    1.Salieron,  pues,  los hijos de Israel de Ramesés,  y acamparon en Sucot.

    2.Salieron de Sucot y acamparon en Etam,  que está al confín del desierto.

    3.Salieron de Etam y volvieron sobre Pi-hahirot,  que está delante de Baal-zefón,  y acamparon delante de Migdol.

    4.Salieron de Pi-hahirot y pasaron por en medio del mar al desierto,  y anduvieron tres días de camino por el desierto de Etam,  y acamparon en Mara.

    5.Salieron de Mara y vinieron a Elim,  donde había doce fuentes de aguas,  y setenta palmeras;  y acamparon allí.

    6.Salieron de Elim y acamparon junto al Mar Rojo.

    7.Salieron del Mar Rojo y acamparon en el desierto de Sin.

    8.Salieron del desierto de Sin y acamparon en Dofca.

    9.Salieron de Dofca y acamparon en Alús.

    10.Salieron de Alús y acamparon en Refidim,  donde el pueblo no tuvo aguas para beber.

    11.Salieron de Refidim y acamparon en el desierto de Sinaí.

    12.Salieron del desierto de Sinaí y acamparon en Kibrot- hataava.

    13.Salieron de Kibrot-hataava y acamparon en Hazerot.

    14.Salieron de Hazerot y acamparon en Ritma.

    15.Salieron de Ritma y acamparon en Rimón-peres.

    16.Salieron de Rimón-peres y acamparon en Libna.

    17.Salieron de Libna y acamparon en Rissa.

    18.Salieron de Rissa y acamparon en Ceelata.

    19.Salieron de Ceelata y acamparon en el monte de Sefer.

    20.Salieron del monte de Sefer y acamparon en Harada.

    21.Salieron de Harada y acamparon en Macelot.

    22.Salieron de Macelot y acamparon en Tahat.

    23.Salieron de Tahat y acamparon en Tara.

    24.Salieron de Tara y acamparon en Mitca.

    25.Salieron de Mitca y acamparon en Hasmona.

    26.Salieron de Hasmona y acamparon en Moserot.

    27.Salieron de Moserot y acamparon en Bene-jaacán.

    28.Salieron de Bene-jaacán y acamparon en el monte de Gidgad.

    29.Salieron del monte de Gidgad y acamparon en Jotbata.

    30.Salieron de Jotbata y acamparon en Abrona.

    31.Salieron de Abrona y acamparon en Ezión-geber.

    32.Salieron de Ezión-geber y acamparon en el desierto de Zin,  que es Cades.

    33.Y salieron de Cades y acamparon en el monte de Hor,  en la extremidad del país de Edom. Y subió el sacerdote Aarón al monte de Hor,  conforme al dicho de Jehová,  y allí murió  a los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto,  en el mes quinto,  en el primero del mes.Era Aarón de edad de ciento veintitrés años,  cuando murió en el monte de Hor.Y el cananeo,  rey de Arad,  que habitaba en el Neguev en la tierra de Canaán,  oyó que habían venido los hijos de Israel.

    34.Y salieron del monte de Hor y acamparon en Zalmona.

    35.Salieron de Zalmona y acamparon en Punón.

    36.Salieron de Punón y acamparon en Obot.

    37.Salieron de Obot y acamparon en Ije-abarim,  en la frontera de Moab.

    38.Salieron de Ije-abarim y acamparon en Dibón-gad.

    39.Salieron de Dibón-gad y acamparon en Almón-diblataim.

    40.Salieron de Almón-diblataim y acamparon en los montes de Abarim,  delante de Nebo.

    41.Salieron de los montes de Abarim y acamparon en los campos de Moab,  junto al Jordán,  frente a Jericó.

    42.Finalmente acamparon junto al Jordán,  desde Bet-jesimot hasta Abel-sitim,  en los campos de Moab.Y habló Jehová a Moisés en los campos de Moab junto al Jordán frente a Jericó,  diciendo:Habla a los hijos de Israel,  y diles:  Cuando hayáis pasado el Jordán entrando en la tierra de Canaán,echaréis de delante de vosotros a todos los moradores del país,  y destruiréis todos sus ídolos de piedra,  y todas sus imágenes de fundición,  y destruiréis todos sus lugares altos;y echaréis a los moradores de la tierra,  y habitaréis en ella;  porque yo os la he dado para que sea vuestra propiedad.Y heredaréis la tierra por sorteo por vuestras familias;  a los muchos daréis mucho por herencia,  y a los pocos daréis menos por herencia;  donde le cayere la suerte,  allí la tendrá cada uno;  por las tribus de vuestros padres heredaréis.Y si no echareis a los moradores del país de delante de vosotros,  sucederá que los que dejareis de ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados,  y os afligirán sobre la tierra en que vosotros habitareis.Además,  haré a vosotros como yo pensé hacerles a ellos.

    Total=42 paradas

    El Pentateuco VII

    El Pentateuco VII

    Números: Un Viaje Espiritual

    En el libro de Génesis Dios llama a Abram a comenzar una jornada de fe. Abram responde confiando en su Dios y así toma los primeros pasos de este viaje. Al final de Génesis y al principio de Éxodo vemos un desvío en Egipto. El pueblo de Dios, los hijos de Abraham, se convierte en una nación de esclavos y clama a los cielos. Ahora Dios responde y, sacándolo de Egipto, encamina a este pueblo de nuevo en su viaje de fe. Pero el pueblo no camina mucho hasta que llega al monte de Sinaí. Es allá que pasamos el resto de Éxodo y todo el libro de Levítico. Y estamos todavía allá cuando comenzamos con el libro de Números. Pero en Números el pueblo comienza a andar. De todos los libros del Pentateuco, Números es el que más movimiento tiene. Lamentablemente, no todo movimiento es bueno. En el libro de Números el pueblo de Israel pasa la mayoría de su tiempo echándose para atrás. Dios, casi de una vez, los lleva a la frontera de la tierra prometida. Pero ellos, por falta de fe y confianza en su Dios, rebelan y, como consecuencia de su rebelión, pasan los próximos 40 años andando en el desierto. De que este es un viaje espiritual, no cabe duda ninguna. Pero no es un viaje de grandes bendiciones. Es un viaje principalmente de castigo y nos deja ver cómo Dios responde a la rebelión de su pueblo.

    El libro de Números está dividido geográficamente en tres partes.

    1.Los acontecimientos del capítulo 1 hasta el capítulo 10:10 ocurren en Sinaí mientras el pueblo se prepara para el viaje.

    2.Desde 10:11 hasta 22:1 el punto de referencia es Cades en el desierto de Parán. Parece que el pueblo de Dios comienza sus años de castigo en Cades (13:26) y que, al terminar los 40 años, se encuentra otra vez en Cades (20:1).

    3.La tercera parte del libro toma lugar en los campos de Moab, junto al Jordán (22:1). Esta es la última parada en este viaje espiritual que comenzó con Abraham. De aquí Moisés dará los tres discursos de Deuteronomio y de aquí Josué llevará al pueblo a Canaán.

    A. En Sinaí (1:1 – 10:10): El cuarto libro de Moisés lleva el título de Números por el censo que se tomó en preparación para su salida de Sinaí (1:2). Los primeros cuatro capítulos se ocupan de varios censos y de la organización del pueblo. En los capítulos 5 a 10 se dan algunas últimas leyes e instrucciones. En el capítulo 9 leemos que antes de dejar Sinaí, Israel celebró la Pascua. Ya había pasado un año desde su éxodo de Egipto (9:1), y les tocó la celebración de esta gran obra divina. Después, se repite la historia de como la nube de la presencia de Jehová desciende sobre el tabernáculo (contada primeramente en Éxodo 40:34-38). Se explica también cómo Israel había de guiarse por esta misma nube de la presencia de Jehová.

    Con esta primera parte de Números el autor nos ayuda a ubicarnos de nuevo. Después del libro de Levítico era necesario recordar al lector de dónde está en la historia del pueblo de Israel. También era necesario fijar todas estas leyes en su contexto histórico. Habiendo cumplido con esta parte de su misión, el autor procede con el viaje de Israel.

    B. En Cades – El Desierto (10:11 – 21:35): El pueblo de Israel llegó a Sinaí en el capítulo 19 del libro de Éxodo. Todo lo que se ha acontecido desde Éxodo 19 hasta Números 10:11 se ha sucedido en Sinaí. Durante este período intermediario nosotros hemos visto las leyes impuestas por Dios para proteger la santidad de su pueblo. Con el becerro de oro de Éxodo 32 vimos que Israel en si carecía de santidad. Y ahora volvemos a ver esta carencia como nunca. Las historias de los 40 años en el desierto son difíciles de creer. Cómo podía este pueblo volver a rechazar la obra redentora de su Dios? Cuán corta era la memoria de este pueblo? En todo esto el libro de Números nos deja ver a un Dios justo y misericordioso, un Dios de amor y de disciplina.

    La imagen aquí presentada de Israel no es muy linda. Cuántos golpes de castigo pueden aguantar? Sin embargo el Señor sigue guiando su pueblo y, cuando se termina el período de su castigo, ellos se encuentran de nuevo a la puerta de la tierra prometida. Grande es Su fidelidad!

    C. En Los Campos de Moab (22:1 – 36:13): Al ver la lucha que se ha mantenido entre Dios y su pueblo en la segunda parte de Números, puede ser que alguien se pregunte, “Quién está en control aquí?” Por 40 años en el desierto no hay nada de progreso y parece que ni siquiera Dios puede controlar a su gente. Tan pronto que Dios deja de castigar su pueblo comienza de nuevo a pecar. Para dónde vamos con esto?
    La respuesta se halla en la tercera parte de Números. Dios había determinado el tiempo de castigo, este tiempo se terminó y ya el pueblo está en camino hacia Canaán. Ahora no hay ningún obstáculo que les pueda detener. Claro que hay obstáculos! Al comenzar esta tercera parte del libro nosotros vemos dos obstáculos en particular que son enormes. En ambos casos el Dios de Israel es mucho más grande y mucho más poderoso.

    El primer obstáculo viene en forma de Balac y Balaam. El primero fue el rey de Moab, y el segundo un sacerdote/profeta pagano. En capítulos 22 – 24 nosotros leemos esta fascinante historia. Nosotros ya hemos visto que Dios está gobernando su pueblo por medio de un pacto que se define en leyes, bendiciones y maldiciones. En el capítulo 22 conocemos a Balac, este rey de los moabitas, y aprendemos como él trató de adueñarse del trabajo divino.

    Por medio de Balaam, Balac intentó maldecir al pueblo de Dios. Números nos dice que Balac había escuchado del poder de este Dios de Israel y que él ya podía ver que el pueblo era muy grande. Tenía mucho miedo. Por esto, mandó a sus mensajeros a Balaam diciendo, “Pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito” (22:6). Pero Balaam, desde el principio, reconoce que él puede hacer solamente lo que el Señor le permite. En vez de maldecir a Israel, Balaam lo bendice varias veces. Después de este pasaje no queda ninguna duda en cuanto al control de Dios sobre su pueblo. Dios ha vuelto a tomar las riendas (las de la asna de Balaam y las de todas las naciones) y nadie puede desviarlo.

    El segundo obstáculo para Israel en los campos de Moab era su propio pecado. En el capítulo 25 nosotros vemos como ellos fornicaron con las moabitas y como llegaron hasta participar en los sacrificios de Baal-peor. Números nos dice, ” y el furor de Jehová se encendió contra Israel.” Pero su juicio fue rápido y agudo. Vemos también que, casi por primera vez, hay alguien, que no fuera Moisés, celoso por Jehová. Por la reacción inmediata de Finees en contra de este pecado, el furor encendido de Jehová se apaga y Jehová hace un pacto sobre el sacerdocio con Finees y su descendencia.

    Después de pasar por estos obstáculos, las demás cosas en el libro de Números son preparativas; preparativas para la conquista de Canaán. Hay otro censo y hay muchas instrucciones en cuanto a la ocupación de la tierra prometida. Una parte del pueblo se establece al oriente del Jordán. Pero ellos lo hacen bajo la promesa de ayudar a las demás tribus con la ocupación del parte al oeste del Jordán. Por fin el pueblo ha llegado y está listo para la toma de Canaán. Pero, antes de entrar, Moisés quiere asegurar que ellos hayan escuchado todo lo que Dios les había tratando de decir. La aplicación de este “viaje espiritual,” la veremos en el libro de Deuteronomio. Es allá donde Moisés interpreta para Israel todos estos acontecimientos. Y es para allá que nosotros vamos ahora.

     

    - Exposición “La Biblia, cultura y vida”.

    - Exposición “La Biblia, cultura y vida”.

    (NoticiaCristiana.com)


     

    Las Casas Capitulares de La Laguna acogen la exposición “La Biblia, cultura y vida” hasta el próximo 28 de septiembre, muestra que aglutina un conjunto de textos sagrados que datan del siglo XVI hasta la actualidad.

     

    Tenerife, España – Las Casas Capitulares de La Laguna acogen la exposición “La Biblia, cultura y vida” hasta el próximo 28 de septiembre, muestra que aglutina un conjunto de textos sagrados que datan del siglo XVI hasta la actualidad.

    En un primer grupo se exhiben “Biblias latinas”, ejemplares que contienen el Antiguo y Nuevo Testamento principalmente, y que fueron impresas según la Vulgata o Biblia oficial. Sus editores o libreros necesitaban de la debida autorización para imprimirlas y difundirlas. Eran en su mayoría biblias destinadas para uso de expertos y teólogos.

    El segundo conjunto, “Biblias en castellano” presenta, entre otras, la Biblia judía de Ferrara, la Biblia completa de los reformados españoles y las clásicas versiones católicas de Scío de San Miguel y la de Torres Amat.

    Un tercer apartado muestra ejemplares bíblicos en las lenguas originales o de versiones antiguas. Y el último grupo exhibe evangelios rusos en alfabeto cirílico y un ejemplar alemán de la Biblia de Lutero, de tanta influencia en la cultura centroeuropea.

    Los libros de la exposición proceden de la propia Biblioteca catedralicia y de la vasta colección de Biblias que custodia la Biblioteca de Humanidades de la Universidad de La Laguna y la Biblioteca del Centro de Investigaciones Bíblicas.

    La exposición revela que la transición del manuscrito al texto impreso favoreció, gracias al invento de la imprenta por parte de Gutenberg, la multiplicación de ejemplares bíblicos en Occidente. La muestra, organizada por el Cabildo catedralicio, con la colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento lagunero, podrá ser visitada por el público de martes a viernes, en horario de 10:00 a 13:00 horas y de 16:00 a 19:00 horas, y los sábados sólo en horario matutino.

    Barth: ¿El defensor de la Biblia?

    Barth: ¿El defensor de la Biblia?

    Septiembre 8th, 2008
    Jos Angel Fernndez

    Karl Barth es sin duda uno de esos teólogos cuyo nombre surge a menudo en conversaciones acerca de la crítica histórica y textual de la Biblia de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Muchos cristianos evangélicos citan a este teólogo como el defensor de los valores bíblicos correctos, como el personaje que puso los puntos sobre las íes a aquellos pensadores y filósofos liberales que se atrevieron a cuestionar la autoridad y centralidad de las Escrituras en el camino de la fe cristiana. Para muchos Karl Barth salvó el honor de la teología en el siglo XX, negándose a aceptar una teología de segundo orden y proclamando la soberanía teológica en medio del mundo político y social que le rodeaba, y llegando incluso a oponerse a la tiranía de Hitler desde el principio. De hecho la influencia política de Barth inspiró a muchos pastores y congregaciones a retener ciertos valores de integridad a la vista de la revolución que se avecinaba (algunos incluso afirman que personajes como Bonhoeffer recibieron su inspiración de Barth). Y por tanto no ha de sorprendernos que su teología, la teología barthiana, no haya dejado de estudiarse en los seminarios de todo el mundo (a pesar de la dificultad que conlleva el llegar a leer todo lo que este pensador escribió).

    Sin embargo, con toda la importancia que tanto Barth como sus principios teológicos han tenido y continúan teniendo hoy en día, no acabo de entender y no dejo de sorprenderme cuando escucho hoy día a algunos cristianos elegir a un teólogo como Barth como el adalid del Cristianismo, el defensor de la Biblia, el teólogo de la Palabra de Dios. Es cierto que quizá sea así como él mismo se autodefinió en alguna ocasión, como el teólogo que ponía la Biblia en el centro de la fe (en comparación con aquellos otros pensadores de su época que parecían hacer lo contrario), pero para todo aquel que haya tenido ocasión de leer algunos de los textos de Barth (ni siquiera es necesario leerlos todos) es evidente que su teología se alejaba mucho de una que podamos considerar hoy día como bíblica (al menos en el sentido histórico de la palabra).

    Barth parte del punto inicial de que ninguno de los milagros sucedieron realmente, entendiendo milagro como la interferencia de Dios con la conexión causal de efectos naturales. A menudo enemigos de Barth como Bultmann se enfadaban al escuchar que Barth hacía como si creyera que la resurrección había ocurrido realmente, cuando la realidad era que no creía nada parecido. Barth no tenía ningún problema, por ejemplo, para describir eventos como lo acontecido en los cuarenta días entre la resurrección y la ascensión como un diálogo de los discípulos consigo mismos (pero sin creer por supuesto que dichos eventos formaron parte real de los eventos de la historia humana). A menudo dijo que una decisión histórica acerca de estos asuntos no era realmente importante. En sus propias palabras: “Puede que al final se demuestre que la tumba estaba abierta o cerrada; realmente da igual; ¿de qué sirve demostrar que la tumba estaba abierta o cerrada cerca de Jerusalén en el año 30?”.

    Por otro parte Barth ponía la categoría de ‘revelación’ por encima de cualquier demostración histórico-científica que se pudiera hacer; para él ninguna conclusión histórica acerca de la veracidad o falsedad de ciertos eventos podía en principio reflejar la verdad de la revelación de Dios en dichos eventos. No tenía ningún problema para separar la investigación histórica de su categoría preferida, la de la revelación divina, por muy oscura que esta categoría fuera en la práctica. De nuevo en palabras de Barth: “El que no comprenda que nosotros ya no conocemos a Cristo según la carne (2 Corintios 5:16) debería dejar que la crítica bíblica se lo muestre: cuando más se llegue a sorprender, mucho mejor para él y para estos asuntos. Y quizá ese sea el servicio que el ‘conocimiento histórico’ ha de prestar a la verdadera tarea teológica”. (No me cabe duda de que muchos hoy día comparten esta actitud tan contraria a la investigación histórico-crítico-textual de la Biblia y optan por una teología separada de la investigación histórica.)

    La pregunta que surge cuando nos encontramos con teólogos que anuncian una teología cristiana basada en Cristo pero que renuncian a la investigación histórica como base de dicha teología es: ¿cómo pueden estos teólogos asegurarnos que estamos hablando sobre la misma persona cuando hablan de Jesús? No podemos perder de vista la importancia de esta pregunta ante afirmaciones como esta (de nuevo procedente de los escritos de Barth):

    “En la historia misma no hay nada, hasta donde el ojo puede alcanzar, que pueda darnos un fundamento para la fe… En la historia misma cualquier cosa podría siempre haber sido interpretada de forma muy distinta. Deberíamos mantener inequívocamente que la fe está basada en la revelación… y deberíamos acostumbrarnos a hablar de la revelación como una categoría especial, como la unidad irresoluble de lo que ocurre, lo que se habla y lo que se escucha que es presenciado en la Biblia. El que quiera encontrar revelación ha de encontrar revelación y nada distinto a ella, nada que pueda ser interpretado como revelación. De otra forma no estará encontrando revelación en absoluto”

    O esta otra, quizá un poco más clara que la anterior: “Cuanto más claro hablan los testigos bíblicos de Jesucristo, más se pierde lo que dicen en el mundo de lo que hoy llamamos pura leyenda”. Es decir: cuanto más claramente afirma la Biblia que una revelación ha ocurrido, menos histórico es ese pasaje.

    Al leer estas frases se vislumbra cada vez más una imagen clara de lo que Barth pretende: si bien por un lado Barth está de acuerdo con las conclusiones de sus contemporáneos liberales acerca del contenido de la Biblia en cuanto a su carácter histórico, al contrario que ellos Barth opta por recoger la Biblia y, aunque dejando a un lado sus afirmaciones como posibles eventos históricos, situarla en el centro mismo del evento de la revelación divina. Y al hacer esto Barth sitúa también la Biblia en el centro mismo de la fe, no como historia sino como parte de la revelación divina. Este es precisamente el truco teológico que le permite a Barth afirmar y proclamar todas las historias que contiene la Biblia como parte de la revelación divina (aunque no como eventos históricos que sucedieron realmente). Y este es el truco que obliga a Barth a llamar al nacimiento virginal ‘wunder’ en lugar de ‘mirakel’: un lector despistado podría pensar al leer estas palabras que la distinción entre ellas es insignificante y que Barth cree realmente que el nacimiento virginal ocurrió como evento histórico (sin embargo pero este lector estaría muy equivocado).

    Por tanto: ¿es Barth el defensor de la Biblia? Quizá sí el defensor del concepto abstracto de Biblia como revelación de Dios (un concepto que irónicamente sirve de base a muchas de las ideas que existen hoy de inspiración, infalibilidad e inerrancia bíblicas), pero no de la Biblia como conjunto de relatos que pueden ser investigados históricamente y que nos pueden guiar hacia eventos que ocurrieron como parte de la historia humana.

    http://www.lupaprotestante.com/blogs/textoseideas/?p=268

    El Pentateuco V – Preguntas de repaso

    El Pentateuco V – Preguntas de repaso

    13. Cuál viene primero en el libro de Éxodo, la ley o la salvación? ¿Porqué?

    La salvación. Porque la elección e Israel no dependía de su obediencia, sino venía solamente de la misericordia  de Dios.

    La Ley fue dada después de que Dios salvó a su pueblo, para que puedan vivir en una relación con el.

    14. El propósito de la salvación es…

    Dios salvó a su pueblo, para que puedan vivir en una relación con el.

     

    Ef. 2:10 ” Porque somos hechura suya,  creados en Cristo Jesús para buenas obras,  las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

    15. Qué necesita toda relación íntima?

    La última parte de Éxodo es la que define la relación íntima de Israel con su Dios. Que esta relación debiera ser muy íntima no se puede dudar. Una de las metáforas más comunes en el Antiguo Testamento para describir esta relación es la de matrimonio, la relación más íntima que tiene el ser humano.
    Tal relación requiere mucha preparación, aun entre los seres humanos. Pero cuando se trata la relación entre un Dios perfecto y un pueblo pecaminoso, requiere más. En lo que resta del libro de Éxodo el Señor explica cómo se debe preparar el lugar para consumirse esta relación, el tabernáculo. En el libro de Levítico los preparativos continúan. En vez de tocar el lugar, llegan a tocar el corazón del pueblo. Una cosa es tener el lugar preparado, otra es tener preparada la persona.

    16. Por qué tenía tanta importancia el tabernáculo?

     

    El tabernáculo representaba la culminación de la obra de Dios en esta etapa de su plan; elección, salvación, organización, y ocupación. La salvación verdadera no es nada más que esto: vivir en comunión con Dios. Lo que Dios le daba a Israel con su presencia en el tabernáculo era una pequeña prueba de la comunión venidera.

    17. Que fue el tabernáculo, una promesa o una promesa cumplida? Porqué?

    El tabernáculo fue una promesa. Representaba la culminación de la obra de Dios en esta etapa de su plan: elección, salvación, organización y ocupación.

    Lo que el Señor le daba a Israel con su presencia en el tabernáculo era una pequeña prueba de comunión venidera. Cumpliendo con sus promesas, Dios siempre guarda algo más y algo mejor para el futuro. Asi fue con el tabernáculo, algo hermosísimo, pero algo que servía como promesa para la próxima etapa.

    El Pentateuco IV – Preguntas de repaso

    El Pentateuco IV – Preguntas de repaso

    1) Lea el capítulo 12 e identifique por lo menos tres elementos en la ceremonia de la Pascua que también sirven como promesa de la salvación venidera.

    La pascua (←páscae(latín)πάσχα(griego)← פסח [pésaj](hebreo), ‘paso’ ) es un término religioso para designar a la máxima celebración judía y cristiana. Los judíos celebran la Pascua (pésaj), para conmemorar su escape del cautiverio de manos de los egipcios (aproximadamente en 1250 a. C.).

    El pésaj judío se origina en la historia contada en la Torá, en la que Yahvé mató a todos los primogénitos de los egipcios. Esta era la última de las plagas enviadas por Dios en contra del Faraón de Egipto y su pueblo por su negativa de liberar a los hijos de Israel. Dios ordenó a Moisés, líder de los hebreos, lo siguiente:

    Escogerán un corderito [...], tomarán su sangre para untar los postes y la parte superior de sus puertas. Lo comerán todo asado, con su cabeza y sus entrañas, con panes sin levadura. [...] Yo recorreré Egipto y daré muerte a todos los primogénitos de los egipcios y de sus animales. [...] Al ver la sangre del cordero pasaré de largo de vuestras casas.    Éxodo 12.5-14

    Los sacerdotes judíos se acogen fielmente a lo exigido por la Tora. El pan no fermentado recuerda la salida apresurada en que faltó tiempo para hacer fermentar el pan (18 minutos). Esto debe cumplirse durante los 7 días anteriores a la Pascua. [0]

    Pablo Hoff comenta acerca de la Pascua que «La pascua es para Israel lo que el día de la independencia es para una nación, y más aún. El último juicio sobre Egipto y la provisión del sacrificio pascual hicieron posible la liberación de la esclavitud y su pe­regrinación hacia la tierra prometida. La pascua es, según el Nuevo Testamento un símbolo profetice de la muerte de Cristo, de la salvación y del andar por fe a partir de la redención (1 Cor. 5:6-8). Además de la liberación de Egipto, la pascua se constituyó en primer día del año religioso de los hebreos y el comienzo de su vida nacional.* Ocurrió en el mes de Abib (llamado Nisán en la historia posterior), que corresponde a los meses de Marzo y Abril nuestros. El vocablo “pascua” significa “pasar de largo”, pues el ángel destructor pasó de largo las casas donde la sangre había sido aplicada en los postes. Los detalles del sacrificio y los mandatos que la acompañaban son muy significativos. » [1]

    1) El cordero, representa a Cristo, sacrificado por nosotros, para nuestra salvación. Pablo Hoff comenta al respecto que « El animal para el sacrificio había de ser un cordero macho de un año, es decir un carnero plenamente desarrollado y en la plenitud de su vida. Así Jesús murió cuando tenía 33 años aproximadamente. El cordero tenía que ser sin tacha. Para asegurar que fuera así los israelitas lo guardaban cuatro días en casa. De igual manera Jesús era impecable y fue pro­bado durante cuarenta días en el desierto.»[2]

    “Tenían que asar la carne del cordero y comerla con pan sin levadura y hierbas amargas. El hecho de asar en vez de cocer el cordero ilustra lo completo del sacrificio de Cristo y el hecho de que debe ser recibido por completo (Juan 19:33, 36). Así como los hebreos comieron la carne que les daría fuerza para el peregrinaje, el creyente por medio de la comu nión con Cristo recibe fuerza espiritual para seguirlo. El pan sin levadura simbolizaba la sinceridad y la verdad (1 Cor. 5:6-8) y las hierbas amargas probablemente las dificultades y las pruebas que acompañan la redención.”[3]

    Sobre comerlo de pie al cordero, Pablo Hoff comenta que “Los israelitas debían comerlo de pie y vestidos como viajeros a fin de que estuvieran preparados para el momento de partida (12:11).* Así el creyente debe estar listo para el gran éxodo final cuando venga Jesús  (Lucas 12:35). [4]

    2) Su sangre para untar los postes y la parte superior de sus puertas,nos habla de la expiacion y la redención, y representa la sangre de Cristo, que limpia nuestras almas del pecado, y nos permite entrar a la presencia de Dios

    En Éxodo 12, Dios ordena al pueblo de Israel untar de la sangre de un cordero sobre los umbrales de sus puertas para protegerlos del destructor, quien pasaría matando a todos los primogénitos de la tierra.

    Ese era un cuadro representativo del Cordero de Dios: Jesús, quien vendría más tarde al mundo. Dios dijo: “…veré la sangre, y pasaré de vosotros…” (Ex 12:13). 

    Levítico 17:11 “Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.”

    Simbolismo en Cristo Jesús

    “pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Jn 1:7).

    “…la iglesia del Señor, la cual Él ganó por su propia sangre” (Hch 20:28). 

    Hebreos 9:12-14 “…y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención. Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?”

    “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura” (He 10:19-22).

    “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero” (Jn 6:53, 54).

    Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo” (Ef 2:13).

    Efesios 1:7 “…en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de los pecados según las riquezas de su gracia.”

    Pablo Hoff comenta que «La gente tenía que quedarse dentro de la casa, protegida por la sangre. “¿Cómo escaparemos nosotros, si descui­damos una salvación tan grande?” (Heb. 2:3).

    Los israelitas tenían que aplicar la sangre a los postes y al dintel de las casas, indicando su fe personal. En el cristia­nismo no basta creer que Cristo murió por los pecados del mundo; sólo cuando por la fe la sangre de Jesús es aplicada al corazón de la persona, ésta es salva de la ira de Dios. El ángel destructor representa su ira.»[2]

    3) El pan nos habla de Cristo tambien. Jesús dijo que el era el pan de vida (Juan 6:35)

    «Puesto que Dios deseaba que su pueblo recordara siempre la noche de su liberación, instituyó la fiesta de la pascua como una conmemoración perpetua. La importancia de esta fiesta la demuestra el hecho de que en la época de Cristo era la fiesta por excelencia, la gran fiesta de los judíos. El rito no sola­mente miraba retrospectivamente a aquella noche en Egipto sino también anticipadamente al día de la crucifixión. La santa cena es algo parecida a la pascua y la reemplaza en el cristianismo. De igual manera ésta mira en dos direcciones: atrás a la cruz y adelante a la segunda venida (1 Cor. 11:26).

    De allí en adelante, los israelitas habían de consagrar a Jehová para ser sus ministros, los primogénitos de sus hijos, y también los de sus animales, pues por la provisión de la pascua los había comprado con sangre y pertenecían a El. Los que na­cían primero de los animales se ofrecían en sacrificio, excepto el asno, que era rescatado y desnucado, y así también los animales impuros en general (13:13; Lev. 27:26-27). Los pri­mogénitos del hombre siempre eran rescatados; después los levitas fueron consagrados a Dios en substitución de ellos (Núm. 3:12, 40-51; 8:16-18). La aplicación espiritual enseña que Dios nos redime para que le sirvamos: “¿O ignoráis… que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por pre­cio: glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Cor. 6:19-20)[4]

    2. Lea Juan 1:19 y I Cor. 5:7 y explique qué significaba la Pascua para los autores del Nuevo Testamento. 

     

    El apóstol Juan explica que desde el principio del ministerio de Jesús había interés por parte de los principales líderes religiosos del judaísmo saber con exactitud quien era el Cristo. Un grupo de ellos, son comisionados por el liderazgo máximo de los judíos para ir a interrogar a Juan el Bautista para preguntarle si él era el Cristo.

    El les responde que él no era el Cristo, utilizando las palabras del profeta Isaías les responde que tan solo era un “profeta”.

    Recién al otro día conocíó Juan al Señor, al ver cumplirse las señales que le había dado el que lo había comisionado y enviado a bautizar

    A pesar de que Juan y Jesús eran primos hermanos, Juan solo lo reconoció al ver el Espíritu descender sobre él en forma de paloma.

    Varios años después el apóstol Pablo explica quien era el Cristo, y lo definiría en su carta los Corintios como “nuestra Pascua”

    Pero algunos años antes Jesús, en una conversación personal con sus discípulos sobre la opinión de la gente acerca de su identidad, Pedro responde acertadamente, por inspiración divina, que el era “el Cristo”

    Seguramente Jesús les escuchó a sus discípulos conversar con gente del pueblo acerca de él, y quiso ver que era lo que sus discípulos habían entendido sobre su mesianismo.

    “Porque nuestra Pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por vosotros”

    Pablo utiliza esta expresión para exhortar a los corintios a que vivan en santidad y exhortarlos a celebrar la fiesta de la Pascua, recordándoles que son personas espirituales, y que no pueden ya vivir como antes en pecado como los impíos, viviendo vidas inmorales, sino en santidad.

    Así que celebremos la pascua, no con la vieja levadura…” 5.8

     

    Notas:

    [0] wikipedia

    [1] Pablo Hoff, Pentateuco,p. edit. Vida

    [2] Ibid

    [3] Ibid

    [4] Ibid

     

    La Biblia: milenios atrayendo al hombre… y hoy también

    La Biblia: milenios atrayendo al hombre… y hoy también

    TheMangaBible.Com – la Biblia llega al cómic de estilo japonés

    La Biblia es comunicación, y la tecnología de comunicación la potencia     

    La Biblia: milenios atrayendo al hombre… y hoy también sigue siendo el libro más vendido: Internet no ha hecho sino aumentar su difusión.

    Ha nutrido el arte sirviéndole como fuente de inspiración durante siglos. Buena parte de la literatura mundial ha tomado de ella detalles, frases, ideas e imágenes. Filósofos, psicólogos, lingüistas, pedagogos, historiadores, arqueólogos, científicos y teólogos la han hecho materia prima de sus estudios y análisis.
    Hoy por hoy sigue siendo el libro más vendido de toda la historia de la humanidad y la llegada de Internet no ha hecho sino posibilitar aún más su difusión.

    Jorge Enrique Mújica       

    ForumLibertas.com  

    Sin embargo, ¿qué impacto tiene hoy la Biblia en el mundo? ¿Queda su huella reducida a un esplendoroso e influyente pasado? ¿Su vital contribución a la forja de una civilización occidental es parte de un tiempo que ha quedado atrás? 

    El próximo mes de octubre tendrá lugar en el Vaticano, un sínodo de obispos y expertos sobre la Biblia (del 5 al 26 de octubre de 2008). Convocado por Benedicto XVI, el sínodo pretende revitalizar el papel de la Biblia en la vida de los cristianos. Con miras a ese acontecimiento, en abril de este año, la Gfk-Eurisko, realizó una investigación sobre la incidencia de las Sagradas Escrituras en la sociedad. ¿Tiene actualidad la Biblia en el siglo XXI? Según los datos arrojados por las encuestas, todo indica que sí.

    En el último año, según reporta la investigación de Gfk-Eurisko, han leído al menos un fragmento de la Biblia el 20% de los españoles, el 27% de los italianos y el 36% de los ingleses. En Polonia el porcentaje llega a 38%, en Rusia al 35% y en Estados Unidos al 75% (o lo que es lo mismo, 3 de cada 4 estadounidenses).

    El análisis también muestra que el 37% de los entrevistados en Estados Unidos, utilizan ordinariamente la Biblia para rezar. Un valor que también es alto en países como Polonia (32%), mientras que baja en Alemania (13%), Italia (9%) y España (6%). Las Sagradas Escrituras se pueden encontrar en una buena cantidad de hogares, aunque en Francia desciende la presencia a menos del 50% de los mismos.

    Si bien el estudio sólo fue hecho en algunos países (Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda, Alemania, España, Francia, Italia, Polonia y Rusia), los resultados son ciertamente sintomáticos y significativos. Tal vez el más llamativo, es la alta estima en que muchas personas tienen a la Biblia, valoración que lleva una petición: ayuda para entenderla y aprovecharla mejor en la vida diaria.

    En países como Rusia, Polonia, Italia, Reino Unido y Alemania, incluso hay una media superior al 50% que se inclina a favor del estudio de la Biblia en las escuelas públicas. Una posición que va muy a tenor de lo que el famoso literato italiano, Umberto Eco, pensó cuando puso el dedo sobre la llaga al plantear por qué los niños deben saber todo sobre los héroes de Homero y nada sobre Moisés.

    El próximo sínodo será una oportunidad para reivindicar su valor y pregonar su actualidad. Por lo pronto, y casi a la par del sínodo, del 5 al 11 de octubre, la cadena de televisión pública italiana RAI, apoyada por el Centro Televisivo Vaticano y el Pontificio Consejo para la Cultura, pondrán al aire el programa en vivo titulado “La Biblia día y noche” (www.labibbiagiornoenotte.rai.it).  

    Siete días dedicados enteramente a la lectura integral del texto Sagrado donde más de 1,200 lectores se alternarán para llevar a cumplimiento el proyecto. El primero de ellos será –nada menos– el mismísimo Santo Padre desde el Palacio Apostólico. Leerá el primer capítulo del libro del Génesis.

    Le seguirá el gran rabino de Roma, Riccardo Di Segni, entre otras personalidades, para concluir con el último capítulo del libro del Apocalipsis, que será leído por el cardenal secretario de Estado, Bertone.

    Está claro que a la Biblia se siguen acercando millones de personas: creyentes y no creyentes. Para las primeras es un foco de espiritualidad, la voz de Dios que habla hoy a sus mentes y a sus corazones. Para los otros, un rico y hondo libro de belleza literaria incomparable que, guste o no, ha moldeado nuestra cultura. Y ya este detalle vale como para no dejarla fuera de ninguna vida.

    http://www.fluvium.org/textos/iglesia/igl811.htm

    ¿Existió el Exodo?

    ¿Existió el Exodo?

    Con frecuencia aparece en la prensa como “Primera Noticia” que algún afamado autor niega la autenticidad de la Biblia. No es nada nuevo que apoyándose en la Alta Crítica (que en sí misma es de derecho usar) se hagan declaraciones con la intención de ser postulados, y no teorías de los eventos narrados en la Biblia. Así sobre el Éxodo, recientemente se anuncia que no existió, en base a la arqueología. 

     
    Es cierto que ésta ha evolucionado en todas las materias y con referencia al texto bíblico, parte a priori de principios analíticos menos sesgados que hace años, no forzando un hallazgo arqueológico para explicar un relato bíblico, sino dejando que éste hable por sí solo. Es en este punto donde aparecen factores a considerar; entre ellos no siempre los materiales encontrados, son sencillos de interpretar y por otro lado, la falta de los mismos inicia unos planteamientos que los más osados declaran como verdad objetiva, cuando son teorías personales que explican conceptos preconcebidos. 

    También se niega el Éxodo aludiendo a los anacronismos (palabras que provienen de un periodo posterior) para restar credibilidad a la Biblia, cuando estos no son más que inclusiones de glosas de escribas en las sucesivas revisiones y copias. Como ejemplo “el camino de la tierra de los filisteos” en Éxodo 13:17.

    Es innegable la fuerza de una tradición histórica, de la que toma su identidad Israel, fundada sobre unos acontecimientos que marcan la religión monoteísta, y que parten de una esclavitud inconcebible de memorizar para el honor de un pueblo, sino fuera por el suceso trascendental y extraordinario narrado.

    Partiendo actualmente de la falta de datos explícitos en fuentes externas al relato bíblico del Éxodo, no obstante, hacemos una aproximación al lector, para que, un poco al corriente, interprete algunas referencias históricas:

    ISRAEL EN EN EGIPTO
    La presencia de semitas en Egipto en el segundo milenio AC, está abundantemente verificada por hallazgos arqueológicos y textos históricos. Las pinturas de la tumba de Jnumhotep II en Beni Hasan (Dinastía XII) muestran a cananeos bajando a Egipto, con animales y bienes (cuya imagen se corresponde con la que encabeza el comienzo de este artículo).

    El arqueólogo I. Finkelstein indica: “sabemos que algunos fueron asignados como esclavos para cultivar la tierra de las fincas propiedad de los templos. Otros lograron ascender en la escala social y acabaron siendo funcionarios del gobierno, soldados e incluso sacerdotes.”

    Sobre 1800 AC y a través de un proceso gradual, se realizó una invasión pacífica de Canaán a Egipto, culminando en el establecimiento de una nueva dinastía, la XV conocida por el nombre de Hicsos “Soberano de países extranjeros”, con capital en Avarís “Tell ed-Daba”, situada en la zona oriental del delta del Nilo. (Es en este contexto donde podemos ubicar la entrada de la familia de Jacob en Egipto.) En el canon de Turín aparece la lista de reyes de esta dinastía que fue expulsada por el faraón Amosis en 1570 AC, cuyos hechos se encuentran narrados en la tumba del marino y militar Amosis hijo de Abana (necrópolis de El-Kab.) Este faraón llegó a perseguir a los Hicsos hasta Sarujén cerca de Gaza, donde la asalta tras un largo asedio.

    El arqueólogo Manfred Bietak, director del Instituto Arqueológico Austriaco y al mismo tiempo director de la excavación en el yacimiento de Tell ed-Daba, aporta el hallazgo de cabañas de Juncos de mas de 3000 años de antigüedad, pertenecientes a trabajadores (tal vez esclavos), con la misma planta y distribución que las antiguas casas israelitas de cuatro habitaciones, identificadas en Medinet Habu, frente a Luxor.

    La existencia de numerosos nombres de origen egipcio en el relato bíblico, como indica el conocido erudito John Bright, son testimonios indirectos de la presencia de Israel en Egipto: Jofni, Finefás, Merarí, predominantemente en la tribu de Levi.

    Otros nombres como el lugar de acampada Pi-hahirot (Fejirot) y Migdal aparecen en inscripciones egipcias, aunque estos lugares no han sido identificados con seguridad. Sí en cambio ha sido identificado Baal Safón cuyo nombre viene de un dios cananeo. Igualmente las ciudades de Pitom y Ramesés (Éxodo 1:11), la primera localizada en Tell-er Rettabeh al oeste del lago Timsá (noreste de Egipto), la segunda es la antigua capital de los hicsos Avaris reconstruida por Seti y su hijo Ramsés II.

     
     
     

    Otras referencias internas en el texto bíblico son el origen del nombre de Yahveh (Jueces 5:4) en el Sinaí (a la izquierda vemos Jebel Musa lugar donde la tradición ubica el monte Sinaí). O el trasfondo del Pacto de Moisés en el ámbito de otras leyes existentes en la Edad del Bronce, como el descubierto en los archivos hititas.

    Es curioso lo que apunta el egiptólogo Kenneth Kitchen, reconocido experto de la XIX Dinastía egipcia que trabaja en la Universidad de Liverpool. Éste indica que el precio de las 20 piezas de plata por la venta de José como esclavo (Génesis 37:28) se ajusta al periodo hicso y no al periodo persa (como lo encuadran quienes afirman que la narración bíblica se hizo en este último) donde la venta de un esclavo era de 120 piezas de plata, confirmando así la ubicación de la historia de José en el periodo que relata la Biblia.

    Se niega el Éxodo, basándose en la inexistencia de expresiones específicas sobre Israel en Egipto. Pero es manifiesta la costumbre de los egipcios de borrar todo lo que no era de su agrado como, por ejemplo, Akhenatón, llamado el faraón hereje, al que sus sucesores intentaron borrar su memoria, debido a que sus ideas religiosas chocaron con las propias de la tradición egipcia, o como el faraón Tuthmosis III destruyó los registros de la reina Hatshepsut, suegra de éste a quien detestaba.

    ISRAEL EN EL DESIERTO
    Nos dicen los que niegan la fiabilidad de la Biblia que no hay rastros arqueológicos del paso de los israelitas por la península del Sinaí. Ni en Cades-Barnea, Esión-Gueber, Arad, etc. en el Bronce Tardío. Pero, sería poco más que imposible encontrar hallazgos en el desierto, de un pueblo que está de paso hace más de 3000 años.

    ISRAEL EN EN PALESTINA

     
     
     

    Por otro lado, en Palestina la arqueología constata un gran cambio en él ultimo tramo de la Edad del Bronce. Sobre diferentes ciudades se levantan construcciones más pobres que las anteriores. En la zona montañosa se producen nuevos asentamientos, con una configuración agrícola y ganadera. La cerámica usada es tosca y pobre, la distribución de las construcciones es la típica “casa de cuatros habitaciones”, e incluso la alimentación, no encontrándose restos de cerdos en los poblados.

    Mario Liberani, catedrático de historia de Oriente Próximo en la Universidad de Roma, hace la siguiente referencia sobre la posible mención de Abraham: “Una estela de Seti I procedente de Bet-Sean 1289 AC hace referencia a luchas entre grupos locales, cuyo escenario es la zona circundante de la propia Bet-Sean, y que son presentadas como síntoma de la irremediable anarquía de la población local. La estela nombra, a parte de los Habiru del monte Yarmuti a una tribu de Raham. Podemos pensar que los miembros de dicha tribu se definieran como hijos de Raham y que su antepasado epónimo fuera un padre de Raham, que es el nombre del patriarca Abraham”.

    La primera mención hallada de Israel en Palestina fuera del texto bíblico, se encuentra en la estela del faraón Merneptah 1230 AC,

     
     
     

    hijo de Ramsés II, descubierta por Sir Flinders Petrie en 1896, en el templo de este faraón en Tebas (cuya foto vemos a encima de estas líneas, y ampliada donde se menciona a Israel a la izquierda de este texto).

    Con una altura de 225 cms en granito negro, contiene himnos que celebran la victoria sobre los enemigos en una campaña suya a través de Canaán. En ella se cita a ciudades como Ascalón y Guezer así como al pueblo de Israel.

    Francisco Bernal es Ingeniero, miembro de una iglesia evangélica de Málaga y aficionado a la Arqueología.

     

    Artículo obtenido de:

    Francisco Bernal es ingeniero, miembro de una iglesia evangélica de Málaga y aficionado a la Arqueología.
    © F. Bernal, ProtestanteDigital.com (España, 2006)
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    http://www.protestantedigital.com/new/nowleernoticiaDom.php?n=1744

     

    El reino de Amón

    El reino de Amón

    Amón es uno de los pueblos contemporáneos a Israel en el periodo bíblico, incluso su origen, según el libro de Génesis, lo emparenta al pueblo hebreo a través de la familia de Abraham. Se ubicó al este del río Jordán, fijando su capital en Rabat-Amón (actual Ammán, capital de Jordania). Este reino proporciona referencias arqueológicas que ilustran y confirman el trasfondo histórico de la narración bíblica.

    Hasta los años 30 del siglo pasado, teníamos muy poca información de los estados transjordanos en la Edad del Hierro. Fue en esta década cuando, el rabino americano Nelson Glueck, inició estudios de superficie en el territorio Jordano, identificando lugares mencionados en la Biblia. A partir de entonces las diferentes expediciones arqueológicas han ido sacando a la luz la cultura material de este pueblo.

    En principio, los hallazgos realizados estaban entorno a Rabat-Amón, como la inscripción descubierta en la ciudadela de Ammán, realizada sobre piedra caliza blanca, y aunque está incompleta, parece ser la dedicación de un edificio templario del siglo IX aC al dios nacional de Amón, Milcom. En esta y otras inscripciones observamos que la lengua amonita es muy similar a la de sus vecinos hebreos, moabitas y fenicios, perteneciendo al tronco común cananeo.

    Otro hallazgo realizado entorno a Rabat-Amón, son 12 tumbas que muestran una importante riqueza, tanto por su estructura, como por el ajuar funerario, fechado entre los siglos VII y VI aC.

    También, en 1969 se halló en el borde de la ciudadela de Ammán, un depósito que servía para la recogida y abastecimiento de agua para la población. Datado alrededor del siglo X aC, es similar a los existentes en Palestina, con unas medidas de 6 metros de ancho, por 16,5 metros de largo y unos 7 metros de alto. Según algunos autores como Timothy P. Harrison podría ser el suministro de agua mencionado en la Biblia, en el libro 2º de Samuel 12:27, donde el general del rey David, Joab, le informaba de haber capturado la ciudadela que protegía el abastecimiento de agua de la ciudad, durante la conquista de Rabat-Amón.

    Las relaciones entre los israelitas y los amonitas están inmersas en continuas disputas territoriales a lo largo de la historia, según nos muestra el texto bíblico. Su enemistad se inició cuando, tratando Israel de entrar en Palestina, los reyes de Amón y Moab temiendo al nuevo pueblo que se instalaba en sus alrededores, convinieron en maldecirlo a través del profeta Balaam, del que, curiosamente, se localizó en Deir Alla, una inscripción del siglo VIII aC con referencia a este enigmático personaje (puede ver aquí el artículo completo sobre Balaam).

    Actualmente conocemos el nombre de 10 reyes amonitas. Uno de ellos es Yarah-azar, del que se encontró una pequeña estatua en la ciudadela de Ammán. En su pedestal una inscripción indica su nombre, el de su padre Zakir y el de su abuelo Shanib. Este último es muy probable que sea el nombrado por el rey asirio Tiglat-Pileser III en sus anales bajo el nombre de Sanipu, junto con el rey de Judá, Acaz. La crónica muestra una lista de reyes que le pagan tributo (ANET 282 J.B. Pritchard: “Recibí tributo de… Sanipu de Bit-Ammón, Salamanu de Moab, … Mitinti de Ascalón, Acaz de Judá…”).

    Durante el imperio Neoasirio, el reino de Amón conservó su independencia y a pesar del tributo que debía pagar se constata un crecimiento en sus ciudades, sus recursos, en la cerámica importada, en edificios monumentales con influencia asiria, etc, motivado principalmente por la importancia que adquirió la ruta comercial desde Arabia a través de Ammán hasta el norte de Siria.

    La administración Asíria nos ha proporcionado documentos con referencias a reyes amonitas que son nombrados junto a reyes de Israel y de Judá, en consonancia con el marco histórico que la Biblia describe de estos pueblos. Entre ellos están:

    - El rey Baasa de Amón. Este soberano es nombrado junto al rey Acab de Israel en la estela de Salmanasar III. En ella el monarca asirio se atribuye la victoria sobre una coalición de 12 reyes. (ANET 278-9 J.B. Pritchard “…incendié QarQar,… 2.000 carros, 10.000 soldados de Acab del país de Israel… [...]soldados de Ba´sa hijo de Ruhubu del pais de Amón…”)

    - El rey Puduilu de Amón, es nombrado por el monarca asirio Senaquerib en sus anales en relación al tributo que le debía pagar. En estas crónicas también viene descrito el asedio al que sometió a Jerusalén y a su rey Ezequías, cuando éste se reveló contra Asíria. (J. Briend “… le impuse anualmente sin interrupción el tributo… Puduilu el amonita… En cuanto a Ezequías el judeo, que no se había sometido a mi yugo… a él le encerré en el interior de Jerusalén…”)

    - Con el nombre de Aminadab se conoce a varios reyes amonitas. En 1972 se localizó una botella de bronce en Tel Siran. Es de 10 centímetros de alta y contiene una inscripción cuya traducción por Proel dice: “Las obras de Aminadab, rey de los amonitas, hijo de Hissil´el rey de los amonitas, hijo de Aminadab rey de los amonitas”). La datación de la botella es anterior a un documento asirio del rey Asurbanipal, que alude a un rey amonita con este mismo nombre, posible sucesor de éste. El documento informa del apoyo logístico que le dieron los estados vasallos en la campaña militar realizada en Egipto. En el texto se menciona al rey Amonita junto al de Judá, Manases. (J. Briend “… me encaminé al país de Egipto… en el curso de mi campaña trajeron ante mí su importante presente… Ba´alu rey de Tiro, Manases rey de Judá… Aminadbi rey de Bet-Ammón…”)

    El territorio que ocupó Amón no fue siempre el mismo, pues según indican las excavaciones en Tel Umeiri y Hesban (Abel-queramim y Hesbón bíblico), entre finales del siglo VII y durante el siglo VI aC, hubo una expansión del reino amonita hacia el sur. En estos yacimientos se han localizado construcciones, cerámicas, sellos e inscripciones que identifican estas ciudades como amonitas.

    Uno de estos materiales es un sello de clara influencia egipcia, con nombres que aparecen en la Biblia. Encontrado en una bullae de arcilla, por Lloyd Willis en 1984, perteneció a un alto cargo del gobierno amonita, y su inscripción dice: “Perteneciente a Milcom´ur, sirviente de Baalyasha”. Contiene la expresión usual en los sellos oficiales de la época. En él se aprecia el nombre del dignatario derivado de su dios Milcom y de su rey Baalís. Ambos nombres registrados en el libro del profeta Jeremías 49:3 y 40:14 respectivamente.

    Según el texto de Jeremías, el rey amonita Baalís participó en la conspiración contra el gobernador de Judá, Guedalías, elegido por la administración de Babilonia para regir al resto de la población que permaneció en Judea después de la destrucción de Jerusalén en el año 586 aC. Posiblemente Baalís intentaba con ello evitar la reconstrucción de su histórico enemigo.

    Terminamos indicando que las referencias al pueblo amonita se extendió a través del periodo persa, como observamos entre otros, por el hallazgo en 1989 del sello de Shuba, funcionario de la provincia persa de Amón. Igualmente en este periodo la Biblia muestra la oposición de un funcionario amonita llamado Tobías, a la reconstrucción de Jerusalén por Nehemías y del que se ha hallado la tumba familiar. También en tiempos de Judas Macabeos, los textos hebreos describen los enfrentamientos judíos, contra las tropas amonitas al mando de Timoteo (1 Macabeos 5:6). Y por último, noticias de este pueblo las tenemos de Justino Mártir en el siglo II de nuestra era, en su obra Diálogo con Trypo (p119).

    Francisco Bernal es Ingeniero, miembro de una iglesia evangélica de Málaga y aficionado a la Arqueología.

    http://www.protestantedigital.com/new/nowleernoticiaDom.php?n=10705

    “El Código Real” – Engañosa versión hebraica del Nuevo Testamento

    “El Código Real”
    Engañosa versión hebraica del Nuevo Testamento

    Autor: Pablo Santomauro

    Hace no mucho tiempo recibí esta carta de un hermano solicitando información sobre una nueva versión del Antiguo Testamento:

    Mi pregunta es si el Nuevo Testamento fue escrito originalmente en hebreo. Me interesa saber porque circula entre algunos hermanos un Nuevo Testamento que presume ser traducción del hebreo, y se llama “El Código Real”. Me gustaría poder encontrar algún comentario serio al respecto. (www.elcodigoreal.com <http://www.elcodigoreal.com&gt; )

    Nuestra respuesta no se hizo esperar.

    Estimado hermano en Cristo:

    No existe ninguna prueba para demostrar que el Nuevo Testamento fue escrito en hebreo. El peso de la prueba radica en los que sostienen tal reclamo sensacionalista. Los elementos de prueba, por el contrario, firme e inequívocamente demuestran que el NT fue escrito en griego. Sólo existen ciertas indicaciones de que el Evangelio de Mateo pudo haber sido originariamente escrito en hebreo, pero aun así la teoría es bastante especulativa.

    Muchos que promueven la versión hebrea han afirmado que el NT en griego es un fraude. Los distribuidores de El Código Real, en particular, afirman que el NT fue modificado muchas veces por los gentiles. La página sostiene que “algunos errores fueron cometidos por copistas, algunos versos fueron añadidos para fortalecer alguna doctrina de la iglesia, algunos textos fueron mal interpretados debido a su desconocimiento de las raíces …”. No solamente el Nuevo Testamento fue distorsionado y alterado, sino que con las traducciones sucesivas, el pensamiento, la sustancia y la esencialidad hebraicas fueron contaminados por las preconcepciones de los traductores. Para volver a recuperar lo perdido, y ya que los originales fueron escritos en hebreo y no en griego, es necesario volver a las raíces hebraicas con una traducción como El Código Real. Esta versión es presentada como una rectificación a los errores cometidos a través del tiempo, y según ellos, es más confiable que cualquier otra versión hasta el momento (http://www.elcodigoreal.com/8.htm). Veamos lo que dice la portada de la página promotora de El Código Real:

    Desde nuestra perspectiva, no es posible captar el mensaje del texto bíblico del Nuevo Testamento, y expresar su riqueza de forma clara y entendible a nuestra generación, ignorando su realidad hebraica. Toda versión del Nuevo Testamento que desconozca su raíz hebrea, no podrá presentar nunca la mejor versión posible, porque estaría pasando por alto la esencia misma del mensaje original que viene de una fuente hebrea, no helenista. (www.elcodigoreal.com)

    Si lo anterior es cierto, hemos creído una mentira, Dios no pudo preservar los manuscritos en hebreo (no hay ninguno) y nuestra salvación corre peligro. También dicen que Dios quiere que solamente lo llamemos por sus nombres en hebreo. Sin embargo, si esto fuera verdad y de tanta importancia, los escritores del NT nos hubieran advertido de ello. Es significativo que los traductores de la Septuaginta, que tradujeron el AT del hebreo al griego, y que eran judíos ellos mismos, siempre tradujeron Elohim como Theos.

    Ni siquiera un solo libro del NT ha sido preservado en hebreo. La evidencia a prima facie nos dice que no existe un lenguaje más santo que otro para comunicar el mensaje de Dios. Tomemos por ejemplo a Lucas, quien escribió el Evangelio de Lucas y Hechos. Lucas escribe su evangelio al excelentísimo Teófilo, al igual que el libro de Hechos. A juzgar por su nombre, Teófilo era griego, por lo tanto es natural deducir que ambos libros fueron escritos en griego. Dios inspiró a Lucas a escribir sus libros en griego, y en ninguno de ellos aparecen los nombres hebreos para Dios, y además sabemos que  Lucas escribió primariamente para el mundo gentil greco-parlante.

    El apóstol Pablo hablaba griego fluidamente y usó el idioma profusamente durante sus viajes. Sólo cuando estuvo en Judea y Jerusalén usó el hebreo (Hch. 22:2). En sus epístolas con destino a Roma, Corinto, Galacia, Efeso y Filipos, sin lugar a dudas, Pablo escribió en griego, como el sentido común lo indica.

    El historiador antiguo Eusebio narra que cuando Pedro fue por primera vez a Roma y predicó el evangelio, la gente se entusiasmó tanto que le rogaron que registrara el evangelio que predicó por escrito. Los romanos apelaron insistentemente a Marcos, compañero de Pedro, para que plasmara las instrucciones que recibieron por boca de Pedro por escrito, y el producto resultante fue el Evangelio de Marcos que hoy tenemos. Marcos escribió, sin duda, en griego, ya que éste era el lenguaje universal de la época comúnmente hablado en las regiones del Mediterráneo. Todo esto se puede leer en detalle en “La Historia de la Iglesia de Cristo hasta Constantino”, p. 88.

    Juan, por su parte, fue el último en escribir su evangelio, y en el tiempo que lo escribe se encontraba en Efeso, donde probablemente murió. La lengua hablada en Efeso era el griego y además, Juan escribió para toda la Iglesia, no sólo a los judíos en Jerusalén.

    Irineo, a su vez, comentando sobre el libro de Apocalipsis hace mención del número 666 y alude a los caracteres numéricos griegos en referencia a la bestia (p. 211). Obviamente, el Apocalipsis fue escrito en griego.

    Lo anterior, sumado a que el idioma griego común (koine) era la lengua franca de la región y la época, de acuerdo a los más conocidos eruditos, nos revela que el NT fue escrito en griego, no en hebreo ni tampoco en arameo. Aun cuando la Iglesia en un principio estuvo confinada en Jerusalén, el idioma griego era común entre los primeros cristianos. Recordemos que Hechos 6 relata la presencia de cristianos judíos de idioma griego entre los primeros convertidos. ¡Los primeros diáconos escogidos por la iglesia en Jerusalén tenían nombres griegos! ¡Los siete!

    Aun más, el hebreo en esa época ya estaba en desuso entre muchos de los judíos. Un gran número hablaba griego y/o arameo. Jesús, de seguro hablaba hebreo, arameo y griego. Los cuatro evangelios narran la conversación entre Pilato y Jesús. ¿Qué idioma usaron? No se menciona nada de un intérprete. La inferencia es que siendo Pilato un oficial romano, no hablaba ni hebreo ni arameo. El griego debió haber sido el lenguaje de la conversación. Es de suponer que durante el juicio frente a Pilato, mucho más de lo que registra la Biblia fue dicho. Es obvio que Jesús habló en griego frente a Pilato.

    Jesús también tuvo una conversación con un centurión romano (Mt. 8:5-13, Lc. 7:2-10; Jn. 4:46-53), un gentil. El diálogo por seguro fue conducido en el idioma griego. Lo mismo debió haber sucedido con la mujer griega en la región de Tiro y Sidón (Mr. 7:26). Los griegos que querían hablar con Jesús (Jn. 12) primero hablaron con Felipe, el mismo Felipe que era de Galilea de los gentiles y quien obviamente hablaba griego. Habiendo crecido en Galilea, tanto Jesús como sus discípulos, por seguro hablaban arameo, hebreo y griego. Esto se debió a que la zona de Galilea era un centro comercial de intercambio internacional muy activo. En lugares como estos, la lengua comercial (de negocios) era el griego. Dos de sus discípulos fueron conocidos por sus nombres griegos, Andrés y Felipe.

    Entre muchas otras evidencias, encontramos que la palabra usada por Jesucristo para referirse o los fariseos – hipócrita – es de raíz griega y no tiene traducción al hebreo o arameo (hypo-krites).

    Conclusión: El idioma griego fue la tercer lengua hablada por Cristo y los apóstoles, y era muy popular en Galilea, como ya hemos visto. Sumado esto al hecho de que existen cientos de manuscritos, entre ellos los más antiguos, todos en griego y ninguno en arameo o hebreo, inferimos con un alto grado de certidumbre que los documentos originales del NT fueron escritos en griego.

    Por último, deseamos alertar a los cristianos acerca de estas nuevas teorías como el Código Real, que no tienen un solo elemento de prueba para respaldar sus reclamos. No interesa que sus escritos y declaraciones tengan un matiz académico y que la fuerza de sus reclamos aparente ser seria. Una vez que sus argumentos son analizados a la luz de la Biblia, la historia, los documentos y la lógica aplicada, nos damos cuenta de que todo se trata del producto de la mente febril de ciertos individuos. Estos por lo general proponen no sólo falsedades en cuanto a los manuscritos bíblicos, sino además sostienen muchas falsas doctrinas que engañan a los cristianos con poca preparación y discernimiento. Basta decir que estos editores del Código Real son definitivamente antitrinitarios. Ante la pregunta de si creen en la preexistencia de Cristo, contestan evasivamente:

    La pre -existencia del nombre del Mesías es un asunto firmemente establecido en nuestra fe hebrea. Estamos convencidos que Yeshua (Jesús) es el Mashiaj (Mesías) del cual hablaron Moisés y los profetas. Si no tuviéramos esa convicción nunca habríamos puesto manos a esta difícil y demandante tarea. Como judíos que creemos en el Mesías judío, afirmamos que él es la puerta, la única puerta de salvación y redención para el mundo. (http://www.elcodigoreal.com/8.htm)

    Observe el lector que no contestan directamente, sino que creen en la pre-existencia del nombre del Mesías. Esto es clara indicación de que NO creen en la preexistencia de la 2da. Persona de la Trinidad, lo que abre la puerta para una discusión teológica que no abordaremos aquí.

    El Código Real es un fraude teológico y sus promotores son, definitivamente, falsos maestros que deben ser repudiados por el pueblo evangélico. <>

    Dios te bendiga

    Pablo Santomauro

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    El Pentateuco III – Preguntas de Repaso

    El Pentateuco III – Preguntas de Repaso

    1. ¿Cómo funcionaba el pacto entre Dios y Abraham?

    “El llamamiento de Abraham, según Alejandro MacLaren el acontecimiento más importante en el Antiguo Testamento. Aquí se pone en marcha la obra de la redención que se había insinuado en el huerto de Edén (Gen. 3.15) Los tres once capítulos del Génesis demuestran que Dios se relacionaba con la humanidad en general, sin hacer distinción entre la   razas. Tanto el mundo antediluviano como el de la Torre de Babel ponen en relieve que no obstante el progreso material y el nacimiento de las civilizaciones, el hombre fracasaba moral y espiritualmente. Hasta ese momento, Jehová había puesto la mirada sobre distintos individuos   que eran los medios apropiados para conservar “la simioente santa de la mujer” y el conocimiento de Dios. Ahora cambia sus metodos: llama a un hombre para fundar la raza escogida a través de la cual llevaría a cabo la restauración de la humanidad. El espacio que el libro del Génesis concede a este paso demuestra  su importancia. Los primeros once capítulos abarcan mas tiempo que todo el resto del Antiguo Testamento pero treinta y nueve capítulos tratan sobre los comienzos de la nación escogida, de la cual vendría el Redentor.

    Abraham es el personaje más importante del Génesis  y no de los más importantes de la Biblia entera. Moisés dedicó meramente once capítulos a lo que aconteció antes de Abraham  mientras que trece capítulos se refieren casi exclusivamnte a la vida personal del patriarca. Dios usó a Abraham para fundar tanto la familia de Israel como la fe de tos hereos. Las tres grandes religiones monoteístas: el judaismo, el cristianismo y el islamismo, lo reverencian como el padre de su fe. En efecto, la Biblia declara que “el pueblo elegido no se refiere solamente a la descendencia carnal del patriarca, sino a todos aquellos que tienen la misma fe de Abraham. Es decir que él es el padre espiritual de todos los creyentes (Rom.4:16;Gal.3:7). Solo a Abraham se le llama “amigo de Dios” (2 Cron. 20:7;Is. 41:8; Stgo. 2:23)” [0]

    El pacto de Dios con Abraham funcionaba por medio de la Fe de Abraham, quien le creyó al Señor.

    Aproximadamente cuatrocientos años después del Gran Diluvio, Dios le aparecíó a un hombre nombrado Abram que vivió en el Medio Este en una ciudad llamada Ur. Allí Dios se le apareció. 

    Dios le dijo, “Deja a tu país y tus parientes, y viaja a una tierra que yo te mostraré.

    Allí yo haré una gran nación de ti, y yo te bendeciré, y hare crecer tu nombre; yo bendeciré aquéllos que te bendicen y maldiceré aquéllos que te maldicen: y a través de ti todas las familias de la tierra seran bendecidas.”

    Así que Abram partió, como el Señor le había instruido, y entró en la tierra de Canaán.

    “Puesto que la religión de Jehová consiste en el acto de depositar la fe en un Dios personal, Abraham tenía que aprender a confiar en él implicitamente. DIos cultiuvó la fe de Abraham de tres maneras: dándole grandes promesas,poniéndole a prueba cada vez mas, y concediéndole muchas apariicones divinas. Dice Guillermo Ross: Era preciso que Abraham conociera a Dios, pues ese conocimiento era la base de su fe.” [1]

    Aunque Abraham se dio cuenta que lo que DIos le había prometido era humanamente irrealizable,igual “creyó a Jehová y le fue contado por justicia” dice la Biblia. Sin duda este es un gran versículo.

    “La frase “creyó a Jehová” significa literalmente en hebreo “se apoyó sobre Jehová”. Era más que aceptar intelectualemnte la promesa; se refiere a confiar incondicionalmente  eb persona de Dios y en su promesa. Abraham se puso a si mismo y a su futuro en las manos de Dios. Esta es la clase de fe que salva. Gálatas 3:6-8 enseña que Dios nos acepta en virtud de nuestra fe sin considerar las obras como en el caso de Abraham.

    Luego Dios le prometió una tierra que se extendería desde el Nilo hasta el Eufrates. Israel nunca ha ocupado toda la tierra que Dios le prometió y parece que la promesa se cumplirá cabalmente en el período del milenio. Sin embargo, los hebreos ocuparon Canaán en el tiempo de Josué y su nación llegó al apogeo en cuanto a extensión territorial en la época de David.

    Canaán es la encrucijada entre tres continentes: Europa, Asiay África. Dios podría haber puesto a su pueblo en un lugar más protegido, pero eligió una tierra estratégica donde los israelitas pudieran ejercer mayor influencia en el mundo. Dios confirmó su promesa haciendo un pacto  solemne con Abraham. Se confirmó según las costumbres de aquella época (Jer. 34:17-20). Las partes pactantes se ponían cada una en un extremo de la res dividida y pasaban entre las piezas. Así expresaban que “si no cumplí mi parte del pacto, puedo ser aceptado en pedazos como este sacrificio”. Pero en este caso, sólo pasó Jehová, en forma de un horno humeante y una ntorcha pues su pacto era unilateral, una iniciativa divina, sólo El podría cumplirlo. Lo que correspondía a Abraham era meramente aceptar el pacto y seguir creyendo en Dios.

    El cumplimiento del pacto no comenzaría hasta que los descendientes de Abraham hubieran estado radicados en tierra ajena 400 años. Allí sufrirían opresión y servidumbre, pero sus opresores serían juzgados y los hebreos saldrían con gran riqueza. Así preparó Dios a su pueblo para soportar los padecimientos antes de adueñarse de Canaán.”[2]

    2. Lea los siguientes pasajes e identifique los obstáculos que Dios tiene que remover para realizar su plan de salvación.

    12:17 Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abram.”

    Abraham mintió al faraon, haciendose pasar por el hermnao de su esposa Sara, que era muy hermosa, por miedo a que lo mataran para quitarle la mujer. El faraón se enamoró de la mujer de Abraham y se la quiso traer para su harén, pero DIos se enojó y castigó a Faraón con grandes plagas, debido a esto. Faraón tuvo que dejar tranquila a la mujer de Abraham y Abraham reconocer su pecado.

    15:2Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer?”

    Eliezer: “(mi Dios es ayuda). Nombre de once personas en el Antiguo Testamento: Mayordomo y siervo de la casa de Abraham, a quien el patriarca pensaba que tendría que nombrar heredero antes del nacimiento de Ismael e Isaac (Gn 15.1–3; cf. 24.2). Más tarde fue comisionado para ir a Mesopotamia a buscarle esposa a Isaac (Gn 24).” [3]

    A Abraham le entristecía no tener un hijo. Se preguntaba si acaso sería Eliezer su heredero, lo que no le convencia para nada. Según las costumbres de aquella época si uno no tenía hijos, la herencia podía recaer sobre un siervo fiel.

    Pablo Hoff comenta acerca de “Tablas encontradas en Nuzu que datan alrededor del 1.500 a.J.C:, que contienen leyes que permitían que un hombre que no tenía hijos adoptara un siervo como hijo.  El siervo tendría plenos derechos de hijo, inclusive el de recibir la herencia, a cambio de cuidado constante y la sepultura apropiada de su amo a la hora de morir.”[4]

    22:2 “Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.”

    Dios le había prometido a Abraham que  su descendencia sería prospera como las estrellas  del cielo.  Un buen dia, lo pone a prueba a Abraham, pidiéndole su hijo en sacrificio. Abraham obedeció, creyendo que Dios era poderoso para cumplir su promesa. A último momento antes de sacrificar a su hijo, Dios lo detiene por medio de un ángel y provee un cordero para el sacrificio.

    25:21Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.”

    La mujer de Isaac era esteril, y Dios hizo un milagro, para que Rebeca pudiera parir y se cumpliera la promesa de la descendencia de Abraham.

    27:41“Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob”

    Jacob le robó la bendición a Esaú de la primogenitura, con la complicidad de su madre Rebeca.  Abraham, siendo ya mayor, fue engañado por Jacob, quien se disfrazó de su hermano Esaú, a fin de obtener la bendición del padre antes de morir; ya Esaú se la había vendido antes por un plato de lentejas.Jacob tuvo que huir para evitar que su hermano lo mate . Mas adelante en la historia, Jacob tuvo un encuentro con el Señor. Y luego cuando supo que su hermano venia, le salió al encuentro con grandes regalos, para calmar su enojo, pero Dios ya habia cambiado su corazón.Y se perdonaron.

    “Cuando Isaac envejeció, y había perdido bastante su vista al punto de quedar casi ciego, envió a Esaú a los campos, diciéndole que cazara algo para una última comida antes de recibir su bendición. Rebeca escuchó, y le dijo a Jacob que degollara dos cabritos, y se los trajera a su padre, para que recibiera de él la bendición de su hermano. Jacob objetó que su padre, aunque estaba casi ciego, podría notar la sustitución sólo con tocarlo, ya que Esaú era bastante velludo, y él era lampiño. Rebeca le dijo que no se preocupara, y le colocó a modo de fundas las pieles de los cabritos sobre cuello y manos.

    Jacob, así vestido, fue a la presencia de su padre clamando ser su hermano, entonces Isaac, sospechando de su voz, pidió que se acercara para palparlo. Una vez que se “aseguró” que era “Esaú”, le dio la bendición. Tan pronto como Jacob recibió dicha bendición y se marchó, Esaú llegó, cayendo en gran cólera por lo que había ocurrido. Isaac, quien ya se había dado cuenta del error, le dijo que lo único que podía darle era una bendición menor. Esaú, en cambio, juró que iba a matar a su hermano, una vez que su padre muriese.

    Rebeca, su madre, dándose cuenta de antemano de las intenciones asesinas de Esaú, le llamó y lo hizo huir, enviándolo a su hermano, Labán, hasta que la furia de Esaú disminuyera. También, le aconsejó que buscara una esposa mientras viviera allí.

    En el camino a Harán, experimentó una extraña visión, en la que sostenía una escalera que llegaba hasta el cielo, una visión que es comúnmente referida en las Escrituras como La Escalera de Jacob. Desde la cima de la escalera, escuchó la voz de Dios, que repetía muchas bendiciones hacia Jacob. Continuando su camino, llegó a Harán. Paró allí, y encontró a la hija más joven de su tío Laban, su prima Raquel. Después de que Jacob había vivido un mes con sus familiares, Laban le ofreció paga por la ayuda que le había dado. Jacob indicó que le serviría por siete años a cambio de la mano de Raquel en matrimonio, a lo cual Laban accedió.

    Estos siete años le parecieron a Jacob “unos pocos días, por el amor que le tenía a ella”. Pero una vez que se completó el tiempo establecido, Laban le dio a su hija mayor, Lea, en su lugar. En la mañana, cuando Jacob descubrió el cambio, se quejó, a lo que Laban dijo que en su país era inaceptable dar en matrimonio a la hija menor antes que la hija mayor. Entonces ofreció a Jacob darle a Raquel también, aunque sólo si permanecía con Lea. Él cumplió con la luna de miel y trabajó otros siete años.

    Una vez que se casó con ambas, “Jacob amó a Raquel y despreció a Lea”. Dios, viendo esto, hizo que Lea procreara muchos hijos. Ella le dio a luz a Rubén, Simeón, Leví, y a Judá antes de partir al desierto. Raquel, viendo que era incapaz de procrear un hijo, se puso celosa de su hermana, entonces pidió a Jacob que tuviera hijos con su criada, Bilha, para que ella pudiera tener un hijo a través de ella. Jacob hizo así, y Bilha le dio a luz a Dan y Neftalí. Así, Lea también entró en celos, y le pidió a Jacob que tuviera hijos también con su criada, Zilpa. Ella a su vez, le dio a Gad y Aser. Entonces, Lea volvió a ser fértil nuevamente, y le dio a luz a Isacar y Zabulón. También tuvo a la única hija de Jacob, Dina. Entonces Dios se acordó de Raquel y al fin, le dio un hijo, al que llamó José.

    Para el tiempo en que nació José, Jacob deseaba volver a casa, pero Laban notó que Dios le había bendecido en gran manera mientras Jacob estuvo allí, por lo que le rogó que se quedara. Laban ofreció pagarle, entonces Jacob mencionó, como posible pago, parte del hato de ganado de Laban, el cual había aumentado grandemente. Laban accedió, e inmediatamente le dio todas las reses que Jacob había solicitado.

    Conforme el tiempo pasaba, los hijos de Laban se dieron cuenta de que Jacob tomaba la mejor parte de sus rebaños, además de que la actitud amistosa de Laban hacia Jacob había cambiado. Entonces, Dios le advirtió a Jacob salir del pueblo, y después de una rápida consulta a sus esposas, el partió sin dar aviso a Laban. Antes de partir, Raquel robó los íconos de la casa de su padre.

    Laban en gran ira, persiguió a Jacob durante siete días, pero la noche antes de que lo lograra alcanzar, Dios le habló en sueños y le dijo: “Debes tener cuidado de no hablar mal a Jacob” (Génesis 31:24).

    El día que se encontraron, en el monte Gilead, Laban acusó a Jacob de escabullirse con sus hijas, como si fueran cautivos, y le cuestionó porque no le había avisado de su partida con anticipación. Le menciono a Jacob de que pudo herirlo, pero el mensaje de Dios la noche anterior lo detuvo de hacer esto. Finalmente preguntó por qué los íconos habían sido robados.

    Jacob no sabía que Raquel había robado los iconos. Por tanto, le dijo a Laban que quienquiera que los haya robado debe ser muerto, a lo cual le solicitó permitirle buscar. Laban lo hizo así, mas cuando buscó en la tienda de Raquel, ella los escondió sentándose sobre ellos. Una vez que terminó su búsqueda, y vino sin nada, Jacob, molesto, lo reprendió por haberlos perseguido e insistir en revisar sus cosas, recordándole todo el tiempo que habían perdido mientras revisaban las tiendas. Ambos hicieron la paz, y Laban regresó a casa, y Jacob siguió su camino.

    “Y Jacob siguió su camino, y los Ángeles de Dios lo encontraron”, quizás para felicitarlo por el 20 aniversario de la victoria del bien sobre el mal, debido a su fe en el Dios de Abraham. Debido a este encuentro Jacob llamó al lugar Majanaim, del hebreo מחניים, “el doble campo”. Aquí, previamente él había visto a los ángeles, de los cuales había soñado verlos “subiendo y bajando en la escalera cuyo inicio alcanza los cielos” (Génesis 28:12).”

    Tan pronto se acercó a la Tierra Prometida, Jacob envió un mensaje a su hermano, Esaú. Sus sirvientes volvieron con la noticia de que Esaú estaba aproximándose, a encontrarse con Jacob con un ejército de 400 hombres. En gran agonía, Jacob se preparó para lo peor. Sintió que ahora debía encomendarse a Dios, a quien oró. Entonces, Jacob envió un magnífico presente a Esaú, “un regalo a mi señor Esaú, de tu sirviente Jacob”.

    Jacob entonces llevó a su familia y sus rebaños a través de la montaña, y cruzó en dirección a Esaú, pasando la noche a solas con Dios. Así, mientras estaba en oración, un hombre misterioso se le apareció a Jacob y luchó con él hasta el amanecer, cuando el hombre pidió ser liberado. Jacob se negó, hasta tanto el hombre no lo bendijera. El hombre, después de preguntar por su nombre, lo bendijo, y le cambió su nombre por el de Israel (ישראל, del hebreo “uno que ha luchado con Dios”). Entonces, Jacob le preguntó al hombre por su nombre, pero él se negó a contestar. Después de esto, Jacob llamó al lugar Penei-Él (פני-אל, en hebreo “la cara de Dios”, diciendo: “He visto a Dios cara a cara, y he sobrevivido” (Génesis 32:30).

    Después de la noche de lucha con el ángel, Jacob ve que Esaú se aproxima. Entonces sienta a sus esposas e hijos en orden, con su amada Raquel y su hijo José detrás de él (Génesis 33:3).

    Esaú vino y lo encontró, pero su espíritu de venganza había sido apaciguado por el gran poder y riqueza que él había alcanzado. Aun así, Jacob se negó a viajar con Esaú o permitir que cualquier hombre de Esaú le acompañase. Entonces, Esaú siguió con toda su familia y pertenencias lejos hacia el sur de la Tierra Prometida. Jacob se estableció en Sucot por un tiempo. Mientras viajaba posteriormente a Efrata, camino de Belén, Raquel murió dando a luz a su segundo hijo, Benjamín, seis años después del nacimiento de José (Génesis 35:16-20).

    42:1-2 “Viendo Jacob que en Egipto había alimentos, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando? Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos.

    «Dios había revelado a Abraham que su descendencia pasaría cuatro siglos en tierra ajena (Gen. 15:13-16). La paciencia de Dios esperaría hasta qué la maldad del amorreo llegara a su colmo antes de destruirlo y entregar a Canaán a los hebreos. Es evidente también la necesidad de que Israel fuera a Egipto. La alianza matrimonial de Judá con una cananea y su conducta vergonzosa descriptas en el capítulo 38, nos indican el peligro que había en Canaán de que los hebreos se corrompieran completamente y perdiesen su carácter especial. En Egipto los hebreos no serían tentados a casarse con mujeres egipcias ni a mezclarse con los egipcios pues estos despreciaban a los pueblos pastores (Gen. 46:34). Además, tan pronto como los cananeos se hubieran dado cuenta de los planes de los israelitas de establecerse permanentemente en Canaán y adueñarse de ella, los hubieran exterminado. Tal cosa no sucedería en Gosén. Allí, bajo la protección del poderoso Egipto, los hebreos podrían multiplicarse y desarrollarse hasta I llegar a ser una nación numerosa.

    Dios usó a José como instrumento para llevar a cabo su I plan de trasladar su  pueblo  a Egipto. En toda la vida  de r José se destaca la providencia divina. La palabra providencia  deriva de una latina — providere: videre significa  “ver”  y pro, “antes”. De modo que quiere decir “ver por adelantado” o “prever”. Dios prevé, y con ello también prepara los pasos necesarios para realizar todo aquello que El prevé. El diccionario Larousse define la providencia como la “suprema sabiduría de Dios que dirige todas las cosas”. En ningún otro relato de la Biblia brilla más la providencia de Dios que en esta historia. El echa mano de los designios tergiversados de los hombres y los convierte en medios para efectuar su plan (Gen. 50:20). Dispone todas las cosas para, el bien de los que le aman  (Rom. 8:28).

    En el cap. 37 vemos que el primer paso para situar a José en Egipto fue ser vendido como esclavo por sus hermanos envidiosos. Sus hermanos lo odiaban por varios motivos:

    a) José comunicó a su padre lo mal que se hablaba de sus hermanos. A los diecisiete años fue enviado a sus hermanos para aprender a pastorear ovejas. La irreverencia y la baja moralidad de ellos lo escandalizaron. Los hijos mayores de Jacob habían cedido a ciertas prácticas paganas, un hecho que se ve en la conducta de Judá relatada en el capítulo 38. Parece que entre los hijos de Jacob sólo José mantuvo en alto las elevadas normas de la religión de Jehová. Si José hubiera participado en las conversaciones inmundas y la conducta mundana, lo habrían aceptado como uno de ellos.

    b) Jacob lo amaba más que a sus otros hijos pues José nació en la vejez de Jacob y era el primogénito de su esposa predilecta, Raquel. Expresó abiertamente su  favoritismo regalándole a José una túnica de colores que le llegaba hasta los tobillos y de mangas hasta las palmas de las manos. Esta clase de vestimenta la llevaban los gobernantes, sacerdotes y otras personas de distinción que no tenían que trabajar manualmente. La túnica de los obreros y pastores no tenía mangas y apenas bajaba de la rodilla. Los hermanos se habrían preguntado entre sí: “¿No será que nuestro padre entregará la primogenitura a José haciéndolo nuestro jefe en el culto y en la guerra?” Así provocó Jacob la envidia de sus hijos mayores.

    c) José contó ingenuamente los sueños que profetizaban que el resto de su familia se inclinaría ante él en la misma forma que la gente rendía homenaje a los reyes en aquel tiempo. Por regla general, no conviene contar tales revelaciones hasta que se vea de qué manera  Dios las llevará a cabo o hasta que Dios señale que deben contarse (ver Mat. 7:6). ¿Cuál fue el  propósito de Dios al darle  esos  sueños? Los sueños dieron a José la convicción de que Dios tenía algún alto propósito para su vida y más tarde los mismos lo sostendrían en sus largos años de prueba. Al enviar Jacob a José a obtener información respecto del bienestar de sus hermanos, les dio a éstos la oportunidad que esperaban. Pero se percibe que la mano de Dios lo guiaba aun en medio de las malas pasiones de sus hermanos. Se habían trasladado de Siquem hasta Dotan, situada unos 18 km. al norte. Dotan es un vocablo que significa “pozos gemelos” y existe hasta hoy en Dotan excelente abastecimiento de agua. La importancia del traslado de ellos reside en que Dotan estaba en la ruta de las caravanas que viajaban a Egipto. Rubén se interpuso con la intención de salvar a José de los planes asesinos de sus hermanos. En calidad de hijo mayor era responsable por la vida de José y parece haber tenido mayor consideración por su padre que los demás. Sin embargo por contemporizar con sus hermanos Rubén perdió la oportunidad de salvar a José. Los ismaelitas llegaron en el momento oportuno. De esta manera Dios obró usando a hombres malos para llevar a José a Egipto.

    La manera en que los hermanos actuaron ilustra cómo la envidia y el odio pueden endurecer la conciencia humana. Pasaron por alto la angustia y los ruegos del joven (42:21), se sentaron tranquilamente a comer pan después de echar a José en la cisterna. Luego de venderlo se felicitaban a sí mismos sin duda por su misericordia y buen ojo para las negociaciones. Después de esto engañaron cruelmente a su padre anciano. Al presentar la túnica manchada de sangre, le dijeron insensiblemente: “Reconoce ahora si es la túnica de tu hijo”, como si José no fuera hermano de ellos. El hecho de que las Escrituras relaten con candor los detalles feos de los fundadores de las tribus de Israel es evidencia de su autenticidad e inspiración. Las leyendas de otros pueblos siempre atribuyen a sus fundadores características heroicas pero no reconocen en ellos faltas.

    La congoja inconsolable del anciano padre no está a la altura de un hombre que había luchado con Dios y había prevalecido. Aunque no es malo expresar el pesar, pues aun Jesús lloró (Juan 11:35), el negarse a ser consolado revela una falta de sometimiento a la providencia de Dios. Parece que Jacob se olvidó de los sueños de José y no buscó el consuelo divino. Más bien, Jacob sintió la pérdida del único hijo.

    Al pasar los años, sobrevino hambre a Canaan, la tierra de Jacob y su familia. Viendo Jacob que en Egipto había alimentos, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando? Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos.

    Fueron los hermanos de José a buscar alimentos a Egipto tal como su padre Jacob les había ordenado. “Al ver a los diez hombres de la familia de Jacob que llegaron a Egipto para comprar alimentos, José reconoció inmediatamente a sus hermanos, pero ellos no lo reconocieron a él. Por fin se cumplían los sueños de José. ¿Por qué los trató con severidad? Quería probarlos para ver si se habían arrepentido del crimen cometido hacía más de veinte años. ¿Habían transmitido su envidia a Benjamín? José sabía que una reunión sin comunión constituiría una burla. Si guardaban aun la envidia y el resentimiento, no podría disfrutar de su compaña ni ellos de la de él. En cambio hay ciertos aspectos del trato de José con sus hermanos que demuestran que estaba animado de profunda solicitud por ello. También los nombres que dio a sus hijos atestiguan que no guardaba enojo ni deseo de venganza en su corazón.

    Los tres días en la cárcel hicieron comprender a los hermanos la suerte a que habían expuesto a José (42:21-22). El hecho de que José encarceló a Simeón en vez de Rubén, el primogénito, que se había opuesto a maltratar a José hacía veinte años, infundió en ellos la sensación de que los estaba alcanzando la justicia divina. Aumentó su temor cuando encontraron su dinero en las bolsas. Ahora llegaron a la conclusión de que Dios estaba arreglando cuentas con ellos. La oferta de Rubén de entregar a la muerte a sus dos hijos a cambio, parecería indicar un cambio de corazón, pero en realidad carecía de profundidad, pues Rubén sabía que Jacob no daría muerte a sus nietos. Sin embargo mostraron un cambio de actitud los diez hermanos al no resentirse por la preferencia que José mostró hacia Benjamín. El cambio de corazón se evidenció sin lugar a dudas cuando se encontró la copa en el saco de Benjamín. Todos los hermanos se ofrecieron como esclavos y se negaron a partir cuando José demandó de nuevo que sólo Benjamín se quedara como esclavo. Demostraron que estaban más preocupados por Benjamín que por sí mismos. La intercesión conmovedora de Judá, saturada de compasión y amor hacia su hermano y padre, convenció a José de que su arrepentimiento era verdadero y no pudo hacer otra cosa que revelarse a ellos. Los perdonó, aún los consoló diciéndoles que habla sido la mano de Dios la que lo envió a Egipto y no ellos. Dijo: “Dios me envió delante de vosotros para preservaros posteridad sobre la tierra y para daros vida por medio de gran liberación” (45:7).

    José no solamente perdonó a sus hermanos, sino que proveyó ampliamente para satisfacer sus necesidades. Les mandó traer a sus familias y a Jacob a Egipto donde habitarían en la región mejor de aquel país. Dios obró en el corazón del Faraón a fin de que concediera gratuitamente a Jacob y a su familia la parte de Egipto denominada Gosén. Así demostró lu agradecimiento a José por haber salvado a Egipto del hambre. Gosén era la región nordeste del delta del Nilo, separada | geográficamente del resto de Egipto, pero a unos 20 Km. de la sede central de José, Tanis. Era un lugar rico e ideal para que los israelitas llevaran una vida separada de los egipcios. Podían allí vivir juntos, multiplicarse, conservar sus costumbres y hablar su propio idioma. También su trabajo como pastores quedaba protegido de la influencia egipcia, pues los egipcios menospreciaban a los pastores (46:34). Mucho tiempo atrás, Dios había revelado que su pueblo viviría en tierra ajena (15:13-16). Ahora estaba por cumplirse. José fue el instrumento escogido para trasladar a los israelitas a Egipto.

    De aquí en adelante hasta el capítulo 49 Jacob es la persona que más sobresale y se nota que ya era un patriarca digno del nuevo nombre que se le había dado en Peniel. Había pasado por la escuela del padecimiento, incluyendo su huida de Esaú, sus dificultades con Labán, la muerte de su amada Raquel, la humillación de Dina y los muchos años de soledad durante los cuales hizo duelo por José. Casi no pudo creer la noticia de que José no había muerto y que era el gobernador de Egipto. Al ver los carros enviados por Faraón, el patriarca cobró ánimo. Dios le confirmó la visión en que le había indicado ir a Egipto. Así es que no fue a la tierra de los faraones como un refugiado, sino como jefe de una familia que según la promesa de Dios se convertiría en una nación. La escena del reencuentro del anciano padre con su noble hijo es conmovedora. Para Jacob era como recibir a un muerto resucitado. Para José, significaba el punto cumbre de la aprobación de Dios por lu fe y paciencia.

    Luego José presentó una delegación de cinco de sus hermanos ante Faraón. Aunque éste había invitado a toda la familia a Egipto, José quería estar seguro de que no sería una decisión pasajera de Faraón. Era conveniente que los egipcios supieran también que Faraón estaba perfectamente de acuerdo con que se radicaran en Egipto.

    La manera en que José presentó a su anciano padre a Faraón demuestra el profundo respeto que sentía por Jacob y que deseaba expresarle el honor más señalado. Lo presentó al rey egipcio como si presentara a un monarca. El rústico y anciano pastor demostró su fe y dignidad en esa ocasión.» [6]

    3. ¿Por qué debemos imitar la fe de Abraham y confiar en Dios? 

    Abraham

    «(Ur, hoy desaparecida, actual Irak, ss. XIX- XVIII a.C. – cerca de Mamré?, actual Israel, s. XVIII a.C.) Patriarca hebreo. Según la narración bíblica, el padre de Abraham, Teraj, salió con su familia de Ur, en tierra de los caldeos, y llegó a Jarán. De allí, obedeciendo un mandato de Dios, Abraham marchó con su mujer, Sara, y con todo su séquito a Canaán, donde llevó una vida nómada. A raíz de una época de hambre se trasladó a Egipto, pero luego volvió y se estableció en la llanura de Mamré, cerca de Hebrón.

    Dios realizó con él la Alianza, prometiéndole la tierra de Canaán para él y para sus descendientes, que serían tan numerosos “como el polvo de la tierra”. Su esposa Sara no había concebido hasta entonces, pero Abraham tuvo un hijo (Ismael) de Agar, esclava de Sara. Poco después le volvió a visitar Dios en Mamré y le prometió un hijo de la propia Sara. Ella se rió al oírlo, puesto que tenía ya noventa años, pero Dios cumplió su promesa y Abraham fue padre de Isaac. Tenía entonces cien años. Agar fue expulsada de la casa y marchó con su hijo Ismael al desierto, donde se instalaron.

    El sacrificio de Isaac (óleo de Caravaggio)

    Años después, Dios quiso probar la obediencia de Abraham y le mandó que le ofreciera en sacrificio a Isaac. El patriarca aceptó el mandato, pero en el último momento Dios le eximió de tan dura carga. Al morir Sara, Abraham compró un sepulcro en la cueva de Macpela, en Hebrón, y allí la sepultó. En esa misma tumba fue enterrado él cuando murió, a los 175 años de edad.

    Abraham y su hijo, Isaac, así como el hijo de éste, Jacob, son tenidos por patriarcas. Jacob, que además recibió el nombre de Israel, tuvo doce hijos que llegaron a ser patriarcas de las tribus de Israel. Y, según la Biblia, esta familia creció y se convirtió en una gran nación. Es difícil valorar el trasfondo histórico de la historia de Abraham. Acaso vivió realmente, pero es posible también de una figura legendaria, conmemorada en las crónicas de su pueblo migratorio.

    Abraham constituye una parte muy importante de la historia bíblica de la salvación y es considerado el padre del judaísmo. Tanto por parte de la religión judía como de la cristiana es considerado el depositario de la bendición para todos los pueblos. El judaísmo lo ha considerado siempre como un modelo de hombre justo y ha alabado su vida mediante numerosas tradiciones. En las épocas oscuras de la historia de Israel, los profetas hebraicos siempre intentaron devolver la confianza a su pueblo recordando a Abraham y su alianza con Dios: «Considerad la roca de que habéis sido cortados, la cantera de donde habéis sido extraídos. Mirad a Abraham, vuestro padre».

    Pero Abraham no sólo es una figura importante en la religión judía, también lo es en las religiones cristiana e islámica: tanto Juan Bautista como Pablo se oponen a la creencia de que solamente los descendientes carnales de Abraham están llamados a la salvación en el día del Juicio Final. Según ellos, la promesa que hizo Dios a Abraham no se limita al pueblo judío, sino que contempla una filiación espiritual. En cuanto a la religión islámica, se la denomina «Millat Ibrahim», que significa «religión de Abraham», pues en el Islam se considera a Abraham como un precursor religioso del Profeta.» [7]

    La palabra de Dios ademas nos enseña que Abraham es el padre de la fe de los creyentes, y podemos encontrar acerca de su fe en el libro de los Hebros, capitulo 11 vs. 8 al 19, en la lista de los héroes de la fe

    “Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibi fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar. Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se averguenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad. Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir. “

    Notas

    [0] Pablo Hoff, Pentateuco, pp.49-50,edit. Vida

    [1] Guillermo Ross,“Estudios en las Sagradas Escrituras”,vol. 1,El Pentateuco,1995,p.12,. citado por Pablo Hoff, Pentateuco, p.50,edit. Vida

    [2] Pablo Hoff, Pentateuco, p.57,edit. Vida

    [3] Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

    [4] Pablo Hoff, Pentateuco, p.56,edit. Vida

    [5] http://es.wikipedia.org/wiki/Jacob

    [6] Pablo Hoff, Pentateuco, p.,edit. Vida

    [7] http://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/abraham.htm

    El Pentateuco II – Preguntas de repaso

    El Pentateuco II – Preguntas de repaso

    5. Cuáles partes de la vida humana son mencionadas en la bendición de 1:28 y 29?

    Rpta:[0]

    Séptimo día: terminada la actividad creadora, Dios descansa.

    Cada etapa de la creación preparó el camino para la siguiente, y todas tenían el propósito de preparar el escenario para el punto culminante: la creación del hombre.

    “Y dijo Dios: sea… y fue…” Al hablar Dios, infaliblemente se cumple su voluntad. Se recalca la perfección de lo que Dios creó… “Y vio Dios que era bueno.” El resultado correspondió perfectamente a la intención divina. El gran propósito de la creación era preparar un hogar o ambiente adecuado para el hombre.

    Al finalizar el sexto día de la creación, Dios observó que su obra creadora era buena en gran manera. “Demostraba equilibrio, orden, y estaba perfectamente adaptada para el desarrollo físico, mental y espiritual del hombre.'”

    La creación del hombre:

    Dios hizo al hombre como corona de la creación. El hecho de que los miembros de la Trinidad hablaron entre sí (1:26), indica que éste fue el acto trascendental y la consumación de la obra creadora.

    Dios creó al hombre tanto para ser del mundo espiritual como del terrenal, pues tiene cuerpo y espíritu.

    El cuerpo del hombre fue formado del polvo de la tierra, igual que los animales (2:7, 19), lo cual nos enseña que se relaciona con las otras criaturas. (La ciencia ha demostrado que la sustancia de su cuerpo contiene los mismos elementos químicos del suelo.) Su nombre en hebreo “Adam” (hombre), es semejante a “Adama” (suelo). Sin embargo no hay eslabón biológico entre el hombre y los animales.* Se usa la palabra “bara” (crear algo sin precedentes) 1:27, que indica que su creación fue algo especial.

    El hombre fue hecho a la imagen de Dios, y por lo tanto tiene gran dignidad. ¿Qué significa “la imagen de Dios” en el hombre? No se refiere a su aspecto físico, ya que Dios es espíritu, y no tiene cuerpo. La imagen de Dios en el hombre, tiene cuatro aspectos: (a) sólo el hombre recibió el soplo de v por lo tanto tiene un espíritu inmortal, a través del cual puede tener comunión con Dios, (b) Es un ser moral, no obligado a obedecer sus instintos, como los animales, sino que posee libre albedrío y conciencia, (c) Es un ser racional, con capacidad para pensar en lo abstracto y formar ideas. (d) Al igual que Dios, tiene dominio sobre la naturaleza y los seres vivientes. “Había de ser el representante de Dios.revestido de autoridad y dominio, como visible monarca y cabeza del mundo”.8 Alguien ha observado que el hombre tiene un espíritu para tener comunión con Dios, una voluntad para obedecerle y un cuerpo para servirle.

    El Nuevo Testamento recalca los aspectos espirituales y morales de la imagen de Dios en el hombre, tales como conocimiento espiritual, justicia y santidad. El gran propósito que Dios quiere realizar mediante la redención, es restaurar una imagen en el hombre, hasta que sea perfecta, como se Observa en CRISTO (Rom. 8:29; Col. 3:10; I Juan 3:2).

    Dios descansó el séptimo día, no en el sentido de terminar toda la actividad, sino en el de terminar la actividad creadora (1 Juan 5:17). Observando el día de reposo, los hombres recuerdan que Dios es el Creador, y reservan tiempo para prestarle culto.

    El hombre en el Edén: Gen. 2:4-25. Se ve la solicitud de Dios por el hombre, en los siguientes hechos:

    a) Lo ubicó en el huerto de Edén (delicia o paraíso), un ambiente agradable, protegido y bien regado. El huerto estaba situado entre los ríos Hidekel (Tigris) y Eufrates, en un área que probablemente corresponde a la región de Babilonia, cerca del Golfo Pérsico. Dios le dio a Adán trabajo que hacer, para que no se aburriera. Algunas personas piensan que el trabajo es parte de la maldición, pero la Biblia no enseña tal cosa, sino que la maldición convirtió el trabajo bueno, en algo infructuoso y con fatiga.

    b) Dios proveyó a Adán una compañera idónea, instituyendo así el matrimonio. En este capítulo se encuentra, en forma de germen, la enseñanza más avanzada de esa relación.

    El propósito primordial del matrimonio es proporcionar compañerismo y ayuda mutua: “No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea (semejante o adecuada) para él” (2:18). Debe ser monógamo, pues Dios creó a una sola mujer para el varón; debe ser exclusivista, porque “dejará el hombre a su padre y a su madre”, debe ser una unión estrecha e indisoluble: “se unirá a su mujer y serán una sola carne”. Dios, en su sabiduría infinita, instituyó el hogar para formar un ambiente ideal en el cual los hijos puedan ser criados cabalmente en todos sus aspectos. Se enseña la igualdad y dependencia mutua de los sexos. “Ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón” (1 Cor. 11:11) El uno sin el otro está incompleto.

    El comentarista Mateo Henry observó que la mujer no fue formada de la cabeza, del hombre, para que no ejerciera dominio sobre él, ni de sus pies, para que no fuera pisoteada, sino de su costado para ser igual a él y de cerca de su corazón, para ser amada por él. La mujer debe ser una compañera que comparta la responsabilidad de su marido, responda con comprensión y amor a la naturaleza de él, y colabore con él para llevar a cabo los planes de Dios.

    c) Dios le dio a Adán amplia inteligencia, pues podía poner nombres a todos los animales. Esto demuestra el hecho de que tenía poderes de percepción, para comprender sus características.

    d) Dios mantenía comunión con el hombre (3:8), y así el hombre podía cumplir su fin más elevado. Posiblemente Jehová tomaba la forma de un ángel para caminar en el huerto con la primera pareja. La esencia de la vida eterna consiste en conocer personalmente a Dios (Juan 17:3), y el privilegio más glorioso de este conocimiento es disfrutar de la comunión con él.

    e) Dios lo puso a prueba en cuanto al árbol de la ciencia del bien y del mal. Pero ¿en qué forma nos revela esto que Dios tenía solicitud por los primeros hombres? A los hijos de Dios las pruebas les son oportunidades de demostrar su amor a Dios, obedeciéndole. También son un medio para desarrollar su carácter y santidad. Adán y Eva fueron creados inocentes,pero la santidad es más que la inocencia; es la pureza mantenida en la tentación.

    * La teoría de la evolución enseña que el hombre es la cumbre de un lento proceso, en el que los animales más sencillos evolucionaron hasta llegar a ser altamente desarrollados. Esta teoría carece de evidencia conclusiva de eslabones entre los animales y el hombre. Los eruditos evangélicos, en su mayor parte, creen que los fósiles de hombres prehistóricos, tales como el de Neanderthal, representan razas degeneradas que habían descendido de Adán. Los inmensos períodos de antigüedad asignados a éstos por algunos antropólogos, descansan sobre fundamentos muy descartables, ya que los más prudentes científicos hablan cautelosamente de la edad que tienen los restos prehistóricos en su sabiduría infinita, instituyó el hogar para formar un ambiente ideal en el cual los hijos pueden ser criados cabalmente en todo aspecto:física,social y espiritualmente.

    6. Cuáles bendiciones son afectadas por la maldición de capítulo 3?

    Rpta:[1]

    Las consecuencias del primer pecado: 3:7-24. Siguieron al pecado, resultados desastrosos, como un río impetuoso. ¿No eran desproporcionalmente severos en comparación con el de una sola cosa. Al ceder a la voz u mus, el hombre elegía agradarse a sí mismo, desobedecer deliberadamente a Dios. Era un acto de egoísmo y rexcusable. En efecto, era atribuirse el lugar de Dios.

    Las consecuencias teológicas de la caída son las siguientes:

    a) Adán y Eva conocieron personalmente el mal: sus ojos fueron abiertos”. Las mentiras de Satanás estaban entrelazada con un hilo de verdad. Adán y Eva llegaron a parecerse a Dios, distinguiendo entre el bien y el mal, pero su conoci Irnlo se diferencia del que tiene Dios en que el conocimiento ellos fue el de la experiencia pecaminosa y contaminada. Dios, en cambio, conoce el mal como un médico conoce el cáncer, pero el hombre caído conoce el mal como el paciente la enfermedad. La conciencia de ellos se despertó a un sentimiento de culpabilidad y vergüenza.

    b) Se cortó la comunión con Dios, y entonces huyeron de presencia. El pecado siempre despoja al alma de la pureza y el gozo de la comunión con Dios. Esa es la muerte espiritual y cumple, en el sentido más profundo, la advertencia de que el hombre moriría el día que comiera del fruto prohibido 2:17).

    c) La naturaleza humana se corrompió y el hombre admitió la tendencia de pecar. Ya no era inocente como un niño, sino que su mente se había ensuciado y tenía vergüenza de su cuerpo. Otra prueba fue que echó la culpa a otros; pues Adán aun insinuó que Dios era el culpable: “La mujer que me diste me dio.” Este es el pecado original, o la naturaleza caída del hombre.

    d) Dios castigó el pecado con dolor, sujeción y sufrimientos. Un Dios santo no puede pasar por alto la rebelión de sus criaturas. La mujer sufriría dolores en el parto y estaría sujeta a su marido. Pero ¿estar sujeta a su esposo es una maldición? No debe tener la familia una cabeza? Además ¿no es esto una figura de la relación entre Cristo y la Iglesia? (Efe. 5:22, 23). El mal consiste en que la naturaleza caída del varón ya lo hace propenso a abusar de su autoridad sobre la mujer, del mismo modo que la autoridad del marido sobre la mujer puede traer sufrimientos, el deseo femenino respecto de su esposo puede ser motivo de angustia. El deseo de la mujer no se limita a la esfera física, sino que abarca todas sus aspiraciones, de esposa, madre y ama de casa. Si el matrimonio falla, la mujer queda desolada.

    Toda la raza y la naturaleza misma sigue aun sufriendo como consecuencia del juicio pronunciado sobre el priemr pecado. El apostol Pablo habla poeticamente de una creación que gime a una , y a una que esta con dolores parto hasta ahora (Ro. 8:22)

    7. Cómo nos ayudan estos pasajes a responder a las grandes preguntas y misterios de nuestra vida? [2]

    (1) “El objeto del libro es el de revelarnos el origen del universo material; el origen y la relación a Dios el Creador, y la igualdad de todos los hombres delante de El; la relación divinamente constituida de los sexos; la institución divina del Sábado; el origen del mal moral y físico; la historia primitiva de la raza humana y el origen de las naciones; la elección de uno para ser el guardián de los registros sagrados, y del propósito y método divinos de la redención del hombre; la historia de sus fundadores hereditarios, y su relación a la historia subsecuente. De estas verdades, de cuyo conocimiento debemos el actual adelanto en la civilización, es el objeto del libro: dar una historia divinamente acreditada. Su valor evidente se descubre sin esfuerzo en esta declaración, y es atestiguado por la historia de la civilización; porque sin ella ningún grado de cultura intelectual, o de refinamiento de gusto y de progreso en la ciencia y las artes, jamás se hubiera hallado suficiente para salvar a un pueblo de la corrupción moral, y del decaimiento y ruina al fin de los tiempos. En estas verdades y la confirmación divina de ellas, se halla la única base del progreso popular y de la permanente prosperidad nacional; y de todos estos asuntos estaríamos completamente ignorantes, sin las revelaciones contenidas en esto libro. (Dr. Conant)

    (2) “Si no tuviéramos los once primeros capítulos del Génesis; si no tuviéramos, sobre los principios del mundo y la humanidad, sino los mitos de los paganos o las especulaciones de los filósofos, o las observaciones de los naturalistas, estaríamos en la ignorancia más profunda acerca del origen y naturaleza del mundo y del hombre. Sucede con estos capítulos por una parte, como con las profecías y la Escritura por la otra: Allí, alcanzamos a ver la verdadera luz sobre las primeras cosas, y aquí sobre las últimas; allí sobre los principios fundamentales, aquí sobre las tendencias últimas de la historia; allí sobre la primera causa, aquí sobre el objeto del mundo; sin las cuales cosas, una historia universal o una filosofía de la historia es imposible concebirlas. Pero la misma profecía tiene sus raíces en estos capítulos, sobre los cuales toda la Revelación posterior se basa. Afortunadamente estos registros primitivos de nuestra raza, mucho más ampliamente de lo que sabemos, han penetrado todo nuestro modo de pensar, e influyen aún en aquellos que creen que tienen que desechar el carácter histórico de estos registros. Estos capítulos mantienen en la humanidad la conciencia de su relación con Dios, de su nobleza original, y su destino eterno. Me admira ver los esfuerzos de los hombres que no creen en el libro del Génesis pura escribir la historia. No saben dónde comenzar ni saben dónde acabar. No saben cómo interpretar. No ven la mano directora de la Providencia Divina. Tan ciegos como los murciélagos y los topos, cubren ningunos rastros de propósito y providencia divinos en la historia del mundo. Pero la profecía misma tiene sus raíces en estos once capítulos, sobre los cuales toda la Revelación posterior se basa. (Auberlen)

    Notas:

    [0] Pablo Hoff,El Pentateuco, pp.27,Apendice II, edit. Vida,15ª impresion, Deerfield, Florida 33442-8134

    [1] Ibid, pp. 31

    [2] B.H.CARROLL,COM. BIBLICO i – GENESIS,pp.59-60, EDIT. CLIE,1990 BARCELONA,ESPAÑA

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