Un Ministerio Ideal

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Unión Con Cristo

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Pastoreando con Ambos Ojos Abiertos – 2ª Parte

Por Gary E. Gilley

Publicado por Armando Valdez

En nuestro anterior artículo tratamos la cuestión del papel de los dos enemigos principales que afrontan los pastores. Allí, el enemigo de los conflictos internos dentro del cuerpo de Cristo fue el tema. En este artículo vamos a centrar nuestra atención en el enemigo externo de la enseñanza falsa.

Falsa Enseñanza

Tal vez la promesa más ignorada encontrada en el Nuevo Testamento es 2 Pedro 2:1-3:

Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

Pedro claramente advierte que los falsos maestros se encuentran dentro de la iglesia de Cristo, y estas personas introducirán encubiertamente herejías que traerán destrucción a las vidas del pueblo de Dios. A la luz de este hecho, Judas en un pasaje paralelo, nos llama a “contender ardientemente por la fe que ha sido una vez entregada a los santos” (Judas 3). Si se ignora la advertencia de Pedro, la acusación de Judas será igualmente descontado.¿Por qué? ¿Por qué la mayoría del pueblo de Dios, incluyendo pastores, se comporta como si esos textos no hubiesen sido escritos? Esto es especialmente problemático porque estos problemas no están aislados en las Escrituras. Jesús no solamente confrontó constantemente la falsa doctrina, sino que la mayoría de las epístolas del Nuevo Testamento en gran medida se inclinan por exponer y corregir tanto las falsas enseñanzas y la vida falsa (Tito 1:9). ¿Por qué los creyentes modernos suponer que estas cosas ya no son importantes en nuestra época?

Sin duda, la razón principal es que la gente hoy en día evita los efectos negativos y gravitan hacia lo positivo. El péndulo ha oscilado desde un tiempo cuando la gente no sienta que han ido a la iglesia a menos que se hayan metido con ellos, a un tiempo cuando el meterse con la gente podría significar que cambiarán las iglesias. El predicador más popular de nuestros días es un hombre que sabe poco de teología, no está entrenado en las Escrituras, no predica el evangelio y hace caso omiso de una gran parte de la verdad bíblica. En lugar de eso sonríe constantemente, hace cosquillas en los oídos de sus oyentes, diciéndoles que Dios quiere que ellos tengan una vida maravillosa y próspera, y evita cualquier comentario sobre el pecado o el juicio. Sin embargo, cada fin de semana más de 30.000 personas acuden a sus servicios y millones lo sintonizan a través de la televisión. Este pastor es más que un reflejo de nuestro tiempo-y es un éxito. Predicar un mensaje bíblico, si quiere, pero si desea un ministerio exitoso (en otras palabras multitudes) es mejor que darle a la gente lo que quiere.

Pero ¿qué pasa con la advertencia de Dios de los falsos maestros y con Su mandato de contender por la fe? Los pastor de moda se pasea en las olas de la moda actual y la filosofía, pero el pastor fiel ancla su ministerio en la verdad eterna de la revelación de Dios. Si nuestro Señor se ha molestado en avisarnos que los lobos en la forma de maestros heréticos intentan violar a las ovejas, hay que tomarlo en serio y mantener una vigilancia constante para con los depredadores. Si Dios nos ha instruido a contender ardientemente por la fe, es mejor fajarnos en nuestra armadura y prepararse para la batalla. Si amamos al pueblo que el Señor nos ha confiado a nosotros, desearemos protegerlo del peligro de errar de la verdad.

Lamentablemente hay mucha confusión en este ámbito. Muchos, deseosos de mantener la armonía entre el pueblo de Dios, no puede reconciliar contendiendo por la fe con unidad. Ciertamente, Pablo habla de la “unidad de la fe” como una señal de madurez cristiana, y es algo que debería resultar del equipar a los santos al “hablar la verdad en amor” (Efesios 4:12-15). Pero la unidad que Pablo recomienda es una unidad construida en torno a “la fe”, que es un sinónimo de la verdad bíblica. El cuerpo de Cristo debe ser instruido de la verdad de Dios, estar firme en la verdad, estar unidos en torno a la verdad y distribuir la verdad. Pablo incluso describe a la iglesia como el “columna y valuarte de la verdad” (1 Timoteo 3:15). Parece obvio que la iglesia tiene un propósito muy pequeño si la verdad no está en el centro de todo lo que hace. La unidad que no está centrada en la verdad no es la unidad de la fe, sino una mera uniformidad. Donde yo vivo, tenemos el segundo cementerio militar más grande en el país. Si usted fuera a visitar el campamento de Butler no encontraría unidad, sino la esencia de la uniformidad de lápidas en perfecto orden, el césped cortado bonito, etc, pero todos allí están muertos. La uniformidad es una buena descripción de buena parte de la Iglesia de hoy: sociable, activa, tolerante, comprometedora y muerta. La unidad bíblica, por el contrario, es una descripción de una fe vital cubierta alrededor de la verdad.

Dado que estamos llamados a este tipo de vida, es de suma importancia que los pastores se dediquen a la enseñanza tanto en el cuidado de la Palabra y en la protección del pueblo de Dios del error. Muchos pastores son muy dedicados al estudio de las Escrituras. Preparan con esmero su mensaje y estudios de la Biblia usando toda diligencia para asegurarse de exponer la Palabra de Dios. Esto es excelente y donde la mayoría de la energía del pastor debe ser gastada. También deben ser conscientes, sin embargo, que su gente está constantemente rodeada por una amplia gama de falsedades y medias verdades en el nombre de Cristo. Hay pocos los programas de televisión “cristianos” dignos de ese nombre, la radio cristiana es a menudo una mezcla, muchas librerías cristianas son un campo minado donde lo peor de la literatura cristiana se vende, y el Internet está repleto de toda forma de engaño.

Esto no quiere decir que no puede haber desacuerdos honestos entre los cristianos en algunas áreas de doctrina, no en todas las colinas vale la pena morir. Tampoco estoy diciendo que todo fuera de las cuatro paredes de la propia Iglesia en particular es peligroso ni mucho menos. Nunca ha habido un momento donde más maravillosas herramientas han estado disponibles para ayudar al cristiano serio: programas de computadora, excelentes comentarios y obras de teología, literatura que brilla la verdad de Dios sobre las cuestiones de la vida y buena enseñanza de la Biblia de muchas fuentes. El problema es que pocos cristianos han aprendido a discernir la verdad del error. Por lo tanto, muchos creyentes bien intencionados se tragan todo lo que se está promoviendo. Por ejemplo, Michael W. Smith apoya en gran medida la obra de ficción The Shack, diciendo que va a cambiar nuestra relación con Dios para siempre. Su sola aprobación puede explicar de la venta de cientos de miles de ejemplares de la novela. Y tiene razón. The Shack, si se toma en serio, muy bien puede cambiar su relación con Dios, pero no de una manera positiva. The Shack ofrece una visión de Dios que se mezcla con el cristianismo oriental y el pensamiento de la Nueva Era. El cristiano sin discernimiento no reconocer este hecho y podría fácilmente caer en una visión distorsionada de la naturaleza de Dios.

¿Cómo hace frente el pastor preocupado a este tipo de cuestiones? En primer lugar, es cuidadoso en mantener ante su pueblo enseñanzas bíblicas sólidas –en el caso anterior, la persona y la naturaleza de Dios. Sí, ya sé que muchos prefieren escuchar acerca de la imagen propia y como prosperar y tener éxito en la vida, pero lo que necesitamos oír es la grandeza y la majestad de Dios como bien enseña la Palabra.

En segundo lugar, creo que el pastor preocupado mantendrá ambos ojos abiertos, tomando conciencia temprana de posibles tendencias, movimientos y libros que podrían dejar de lado a su pueblo. He then educates himself, as necessary, so that he can stay ahead of the curve on potentially harmful matters. A continuación, se educa a sí mismo, según sea necesario, para que pueda estar al tanto sobre asuntos potencialmente dañinos.

¿Cómo puede hacerse esto, dado el limitado tiempo que la mayoría de los pastores tienen? En primer lugar, prestar atención a lo que los medios de comunicación cristianos está presionando. ¿Cuáles son los libros más populares? ¿A que conferencias están asistiendo las personas? ¿Qué temas cuasi-cristianos se están promoviendo en el ámbito secular? ¿Cuáles son los nuevos conceptos nuevos que los estudiantes universitarios (incluidos los estudiantes universitarios de la Biblia) están llevando a casa? ¿Cuales son las rondas de visitas en la Internet? Algunas de estas cosas probarán necesitar la atención del pastor que querrá contender por la fe. Por ejemplo, los pastores pueden encontrar, para su triste sorpresa, que algunos de su pueblo estarán comprando lo que Oprah está vendiendo en el momento. Recientemente se ha lanzado una considerable influencia detrás del Movimiento de la Nueva Era (a menudo llamada la Nueva Espiritualidad). Primero, fue El Secreto de Rhonda Byrne, luego estaba Una Nueva Tierra de Eckhart Tolle. Ambos autores liberalmente citan las Escrituras, ¿podrían algunos de su pueblo ser engañados?

Esperemos que no. Esperemos que su rebaño se pueda ver a través de Oprah, pero ¿qué hay de las cosas cercanas a la casa? Tome el movimiento de la Iglesia Emergente, por ejemplo, que no es más que una actualización posmoderna del viejo liberalismo-el mismo liberalismo que destruyó teológicamente las denominaciones conservadoras en los siglos XIX y XX. Pero la mayoría de los cristianos del siglo veintiuno no tienen idea de esto, y cuando se lee la literatura atractiva de los líderes emergentes se sienten atraídos. Esto es especialmente cierto de los estudiantes de edad universitaria impresionables. Sin embargo, cuando pregunto a los líderes cristianos si han leído a los autores que influyen en sus jóvenes, recibo pocas respuestas positivas. Parecen no estar conscientes de que Blue Like Jazz de Donald Millar es el libro más popular en el campus, ya que ofrece una nueva visión de la vida cristiana, al mismo tiempo utilizando prácticamente nada de la Escritura y distorsionando la visión bíblica del mundo. Tampoco han leído la mayoría de los pastores a Brian McLaren, el líder reconocido del movimiento emergente. Pueden estar conscientes de Rob Bell, si no es por otra razón que la de sus videos, llamados Noomas, está por lo general al frente y al centro en la mayoría de las librerías cristianas, pero no saben lo que enseña. Es difícil cuidar las ovejas y contender por la fe, si no sabemos lo que los lobos más destacados están haciendo para causar estragos en el rebaño.

La mayoría de los importantes desafíos a la fe, hoy parece que son el centro de todo el evangelio (como la nueva perspectiva sobre Pablo o Evangélicos y Católicos), a las Escrituras. A veces, la Biblia tiene un impacto directo, como el fenómeno del Código de la Biblia o un enfoque hermenéutico destructivo (como el movimiento-redentor Hermenéutico). Pero lo más probable es que la Biblia es sutilmente socavada por el tradicional enfoque de ignorar lo que dice y añadiéndole a la misma, por lo tanto torcer la vida cristiana en cualquier forma que a uno le plazca.

La última preocupación es tan común que es imposible escapar. El pastor sabio enseña a su pueblo la autoridad y la suficiencia de la Palabra. Asimismo les instruye en cómo tomar las ideas de los hombres y mujeres y dirigirlas a través de la red de la Escritura. Este enfoque filtra los conceptos que no surgen de la Escritura dejando sólo la pura verdad. A menos que los pastores enseñen a su pueblo de este tipo de discernimiento, lo más probable es que serán “llevados por doquiera de todo viento de doctrina” (Efesios 4:14).

Conclusión

En algún recogí esta pequeña historia de una madre que una mañana de domingo fue a despertar a su hijo. Al decirle ella que era hora de prepararse para la iglesia él respondió: “no voy”. “¿Por qué no?”, Preguntó. “Uno, no les agrado, y dos, no me agradan.” Su madre respondió: “Te doy dos buenas razones por las que deberías ir a la iglesia. En primer lugar, usted tiene 59 años de edad, y en segundo lugar, usted es el pastor.”

No me sorprendería si la mayoría de los pastores se sienten así de vez en cuando. Unos años en el ministerio, y muchos se preguntan, “¿En qué me he metido?” Sus expectativas de perpetua calma y constantes victorias espirituales se han disuelto en aguas turbulentas y de batallas demasiado regulares. Esto no quiere decir que el trabajo del pastor no se cumpliría gloriosamente y a menudo abundará en fruto, es decir que la mayoría de los logros para la gloria del Señor serán en el campo de batalla, no en un jardín de rosas. El pastor eficaz debe estar preparado para esta realidad. Enemigos, tanto dentro como fuera de la iglesia, serán sus compañeros constantes.

Seguramente nunca ha habido un momento más difícil de ser un pastor. Los pastores deben aprender a servir con ambos ojos abiertos, fijando su mirada en Jesús (Hebreos 12:2), y aún siendo conscientes de los enemigos que se oponen a la obra del Señor. Quizás no hay mejor versículo en las Escrituras para el hombre de Dios que memorizar y creer que 1 Corintios 15:58, “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.”

http://edificandolafe.obolog.com/pastoreando-ojos-abiertos-2-parte-427899

Pastoreando con Ambos Ojos Abiertos – 1ª. Parte

Pastoreando con Ambos Ojos Abiertos – 1ª. Parte
10 NOVIEMBRE 2009
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by Armando Valdez
Pastoreando con Ambos Ojos Abiertos – 1ª. Parte

(Diciembre del 2008 – Volumen 14, Número 13)

Por Gary E. Gilley

¿Qué es lo que atrae a los hombres al pastorado? Raras veces es prestigio, poder o dinero (especialmente lo último). En la mayoría de los casos es amor. Amor por Cristo, amor por las personas y amor por la Palabra de Dios. El estudiante típico de escuela o seminario bíblico difícilmente no puede esperar salir del mundo académico y entrar al ministerio donde las almas hambrientas y sedientas esperan su exégesis de la Palabra y su pastoreo compasivo sobre sus vidas. Con gran entusiasmo y motivos puros (en la medida en que pueda discernir) se introduce a su primer pastorado con una visión de cambiar corazones, edificando una iglesia poderosa y que honre a Dios, y teniendo un impacto en el mundo por causa de Cristo. Él entra en el campo de la iglesia para ser usado por el Espíritu Santo para ayudar a formar al pueblo de Dios a la semejanza de Cristo – y así es lo que él debería hacer. Pero pocos se percatan de que pronto emprenderán grandes batallas con el mundo, la carne y el diablo – las batallas más intensas que todas lo que las hayan experimentado en el pasado.

Por supuesto esto no es enteramente cierto. Habiendo sido bien entrenado teológicamente, el nuevo pastor ha acuñado una comprensión excelente de los enemigos que se oponen al creyente y a la obra de Cristo. Lo que nuestro hombre usualmente no comprende a estas alturas en su ministerio es la forma en la cual estos enemigos realmente aparecerán. Él espera pelear contra el diablo; él no espera que el diablo se aparezca en forma de miembros de la iglesia bien respetados y vestidos. Él espera pelear contra el mundo justo afuera; él no espera que el mundo se infiltre a los corazones y las mentes de su congregación. Él espera librar una batalla en contra de la carne; él no espera ver tales manifestaciones crudas de la carne entre aquellos que claman el nombre de Cristo – o a veces dentro de su corazón y vida.

Las expectativas del pastor inexperto a menudo se desmoronan y mueren rápidamente, y pronto nuestro hombre está desilusionado con el ministerio, con la iglesia, con su vida y muchas veces con el Señor mismo. Muchos abandonan el pastorado y algunos deberían hacerlo, pues no están lo suficientemente capacitados y espiritualmente maduros como para continuar. Los otros avanzan lentamente a través de la obra por años, algunas veces hasta la jubilación, y no deberían. Mucho tiempo atrás sus corazones estaban derribados, su pasión y su amor por el ministerio desgastado. Pero, como uno pastor me contó en el primer año de mi ministerio “¿Qué más puedo hacer? No tengo otras habilidades de valor”. Con demasiada frecuencia el resultado de este atolladero es que las ovejas heridas y confundidas están siendo guiadas por pastores heridos y confundidos. Muchos de estos pastores desconcertados dejan sus espadas y se dirigen hacia tierra más segura. Otros, con cicatrices de batalla y rendidos, simplemente esperan sobrevivir, pero el deleite que los llevó al frente de la batalla del Señor desde hace mucho tiempo se ha disipado. Lo que permanece es, en el mejor de los casos, la persistencia y a menudo poco más que la necesidad de ganarse la vida.

Algo parece faltar en la preparación y las expectativas de los pastores, y este componente perdido les deja vulnerables para el fracaso. Puede ser tan simple como esto – en algún punto los pastores han perdido el memorando de que si han de tener ministerios fructíferos y productivos necesitarán pastorear con ambos ojos abiertos. Necesitarán enfocar un ojo en el Señor y la obra ante ellos, y el otro ojo explorando el horizonte hacia los enemigos.

Pienso que Nehemías hizo derribar esto mientras guiaba hacia de regreso a los exiliados reconstruyendo los muros de Jerusalén. Había una gran obra por hacer pero también un enemigo imponente y dispuesto. Era su deseo concentrarse en la obra – él quiso construir, no pelear – ¿no es esto lo que hacemos nosotros? Pero ignorar ingenuamente al enemigo era invitar un desastre. El pueblo tenía miedo. No eran guerreros; eran agricultores, pastores y carpinteros y ajenos al campo de batalla. Se habían enrolado para construir grandes muros y no a participar en luchas de poder. ¿Cómo edifica usted muros en tal ambiente? En la misma forma que usted construye iglesias – con ambos ojos abiertos.

Viendo el miedo traspasando los límites en su pueblo Nehemías rehúsa a darle lugar. “No temáis delante de ellos,” demandó él, “acordaos del Señor, grande y temible, y pelead” (Neh. 4:14). Allí está – un ojo puesto en el gran y temible Señor y el otro en el enemigo. Entonces la teología fue rápidamente resuelta en la metodología (siempre lo es). Mientras que la mitad de las personas construyeron, la otra mitad estaba en guardia (4:15-16). E incluso los que trabajaban lo hacían con un arma en una mano o, al menos, una espada ceñida a su lado (4:17-18). Lo que Nehemías entendió fue que no hay un edificio sin oposición, ninguna victoria para Dios sin una demostración de poder del diablo. Pero Nehemías no se distraería – o se desalentaría. Ni se echaría para atrás o se comprometería para mantener el orden público. Él conocía su misión – construir muros. Él conocía a su Dios – El es grande y temible – ciertamente no era Uno que se escabulle de jefes militares presumidos. Nehemías vio fijamente con un ojo a su Dios y en la tarea que su Dios le había dado, y él permaneció. Pero él nunca se permitió a sí mismo olvidarse por un momento de que el enemigo estaba todavía allí afuera, listo para salir a atacar, a destruir, dispuesto a detener la obra de Dios y apartar al pueblo de Dios que él amaba. Un ojo en Dios, un ojo en el enemigo. Así es como Nehemías pastoreó a su pueblo, y así es cómo debemos pastorear a nuestro pueblo.

En este punto me distanciaré con nuestra necesidad de mantener un ojo en Dios. Esta fijación en Dios es innegablemente crucial y fundamental. Sin eso ningún valor real se cumplirá alguna vez para el Señor, pero fijaré mi atención en el enemigo. Un buen número de hombres entran al ministerio emocionados acerca de Dios y entusiasmados acerca de la obra, pero pronto fueron quebrantados por el enemigo. Y eso es debido, al menos a parcialmente estoy convencido, porque no esperaron encontrar a un enemigo, al menos no uno serio. Cuando lo hacen, son desilusionados y completamente sin preparación para la batalla.

Saquemos algunos planes de batalla para dos enemigos que aparecerán regularmente en cada iglesia y en cada ministerio. Uno, la falsa enseñanza, amenaza con infiltrarse a la iglesia (trataremos con este enemigo en la segunda parte). El otro, el conflicto interpersonal, se origina desde dentro – los miembros de la iglesia en confrontación con su pastor y/o el liderazgo de la iglesia. El cómo son enfrentados estos enemigos definirán enormemente la clase y la calidad de los ministerios que serán desarrollados.

Los Conflictos y los Ataques Personales
Recientemente hablé para una afiliación pastoral que era ardua en ocuparse de un problema. Algunos de sus pastores jóvenes luchaban con comprender el papel del pastor como líder. Temían ser llamados dictadores y se habían vuelto tímidos y pasivos. Como consecuencia, sus ministerios eran débiles, y a los hombres mismos les faltaba confianza. En otras palabras, habían sido intimidados al haber abandonado su papel como pastores. Por el miedo, la incertidumbre y la duda, habían elegido correr (o al menos rendirse) en vez de pelear. Quizá la mayoría de ellos hombres de buen corazón y humildes que solamente quisieron amablemente guiar a las ovejas. Pero mientras contemplaban la suave puesta del sol, los lobos muy probablemente preparaban un ataque. Y los lobos son despiadados. Toman a un pastor robusto, uno dispuesto a sacrificarse si fuera necesario, para hacer una batalla mano a mano con los lobos. Estoy poco convencido que la mayor parte de los pastores de hoy se preparan para tal combate.

Los libros y los artículos son una legión tratando con el tema de los pastores bajo ataque. A menudo estas narrativas son pequeñas más que historias sentimentales y alcanzables. La mayor parte de ellas atinan mal al hecho de que nosotros los pastores merecemos mucho de la crítica que viene a nuestro camino – y Dios, a propósito, sabía que esto sería el caso. Los pastores son pastores (por definición) pero ellos son también ovejas (por naturaleza). Somos pastores-ovejas u ovejas-pastores. De una u otra manera a nosotros nos ha sido dada una tarea imposible por el Pastor Principal. Nos hemos sentido llamados a guiar al deficiente pueblo de Dios cuando nosotros mismos somos plagados con defectos y manchas. El mejor de nosotros dice cosas equivocadas a veces; podemos ser insensibles, distraídos, también débiles o también fuertes, propensos a la frustración, y la lista sigue. Ofenderemos a las personas, agraviaremos a las personas, tropezaremos, y es mejor habituarnos. Una consolación es que nuestro Señor sabe qué clase de personas El ha colocado en el timón de Su iglesia. Ésta no es una excusa para el pecado, pero es reconocimiento que la perfección nunca será la marca de pastores humanos. Dios no está sorprendido por esto. Él tiene la intención de edificar iglesias locales a través del trabajo de personas imperfectas, y eso incluye a sus pastores. Nuestro Señor tiene ha diseñado las cosas así porque la interacción y aun las fallas del pueblo de Dios, cuando responden muy bíblicamente, producen madurez en el cuerpo.

Sea como fuere, cuando la teoría se convierte en realidad, cuando la crítica abunde, cuando el accionar esté a toda fuerza, cuando el grito de guerra haya sonado, ¿qué debe hacer un pastor? Demasiado vacilan en este punto crucial. En algún punto han sido inducidos a creer que el pastor debe ser una persona estupenda. Él debe ser dulce y amable. Él debe amar a las personas, no confrontarlas, y nunca contrariar a los miembros. Él debe ser permitir ser pisoteado y voluntariamente aceptar el abuso, no una fortaleza exigiendo conformidad bíblica. Después de todo, el pastor común quiere ser a todo el mundo agradable. Él quiere complacer a las personas.

Simplemente ¿de donde obtuvimos esta imagen de un pastor? Seguramente no de la Escritura. Pablo, quien nos dio la mayoría de lo que sabemos acerca de la iglesia y la vida pastoral, aunque siempre amoroso nunca se echó para atrás en pelear cuándo era necesario. Cuando los corintios cuestionaron su autoridad apostólica él cariñosamente pero firmemente les mandó llamar (vea segunda a los Corintios). Cuando Timoteo dejaba que algunos lo intimidaran, Pablo le dijo que no dejara que se salieran con la suya (1 Tim 4:12). A los pastores no les son dados los rebaños de modo que tengan una sociedad admirable sino para que los pudiesen guiar en los caminos de Dios. Es una lección dura pero vital – no podemos complacer a todo el mundo. No podemos ser lo que todo el mundo quiere que seamos. Hacer esto nuestra meta es abandonar nuestra misión la cual es complacer a Cristo (2 Cor. 5:9). Hasta que entendamos esto nunca seremos el pastor que Dios quiere que nosotros seamos. En tanto que sea más importante para nosotros ser agradable a las personas que ser aprobado por Dios, nuestro ministerio será innecesario.

Hace más de 20 años atrás leí un artículo por Steve Brown facultado “Developing a Christian Mean Streak” (Desarrollando un Carácter Duro Cristiano) [1] que tuvo un impacto profundo en mi vida. Justamente había experimentado el tiempo más difícil en mi ministerio, un tiempo de murmuración, calumnia y pecado puro de parte de algunos, lo cual condujo a una división y daño espiritual para muchos. Yo, junto con la mayor parte de nuestros líderes, tuvimos que tomar una postura fuerte en contra de este grupo divisivo. Esta acción no fue sólo algo correcto de hacer sino que finalmente resultó un bien para nuestra iglesia. Sin embargo, tenía dudas persistentes acerca de algunos de los pasos difíciles que habíamos tenido que tomar, y me sentía lleno de remordimiento acerca de cosas que yo sabía bíblicamente y racionalmente habían sido tratadas correctamente. La lectura del artículo de Brown reforzó lo que sabía que era verdad al hablar de la devastación en las iglesias causadas por un liderazgo débil. Todavía recuerdo que él desarrolló un acróstico que deletreaba WIMP [Acobardar] para describir su enfoque para pastorear. El mensaje de Brown en esencia era que los pastores necesitan atrevidamente llevar la delantera y no ser, bien, los débiles.

Con disculpas para el Sr. Brown, me gustaría probar de mi mano en un acróstico que creo grandemente auxiliará a los pastores al afrontar los desafíos y ataques inevitables que vendrán. Mi acróstico es DURO [MEAN en inglés] y, aunque al principio éste podría sonar exagerado, creo que la aplicación de los siguientes principios hará mucho para mejorar y proteger el ministerio pastoral.

Hable en Serio con la Palabra de Dios
La mayoría de los pastores conservadores pasan horas cada semana estudiando la Palabra para los sermones y diversos estudios bíblicos. Sinceramente creen que las Escrituras son inerrantes, infalibles y necesarias para la salvación y la vida piadosa. Pero en lo que se refiere a los problemas verdaderos de la vida y la solución de conflictos a menudo dejan las enseñanzas de la Escritura en la puerta. Creen en la inspiración de la Palabra pero no en su suficiencia. Creen en sus principios pero no en su autoridad. Creen en su utilidad pero no en su poder. Cuando un asunto surge entre miembros en el cuerpo humano, las verdades de Escritura son tratadas como sugerencias en vez de mandatos. Que Dios haya provisto a través de la Palabra todo lo que necesitamos para corregir tales asuntos parece saltarse de las mentes aun de los líderes y pastores piadosos. Las ideas basadas en la psicología, el sentido común o el último manual auto-ayuda fragua las enseñanzas evidentes e inalterables de Dios. El resultado es a menudo una contienda general de opinión, acusaciones de “él dijo-ella dijo”, sentimientos dañados y división. Todo esto es evitable (a menos que existan asuntos serios de doctrina o moral en juego) con simplemente poner en juego los principios que el Señor tan bondadosamente ha provisto.

Por ejemplo, abajo hay algunas enseñanzas simples en la Palabra diseñadas para evitar y resolver conflictos que inevitablemente levantarán sus cabezas de vez en cuando en cualquier iglesia. Cada líder de la iglesia necesita estar bien versado en estas verdades:

· El Nuevo Testamento habla de la gran obligación y el privilegio de ser un pastor de la viña del Señor (1 Ped. 5:1-4; Hechos 20:28). Los ancianos deben aspirar al cargo (1 Tim. 3:1), no podrán ser forzado a hacerlo. Y deben tomar en serio las responsabilidades del oficio (Heb. 13:17).
· Una de las áreas en las cuales los ancianos guían al pueblo de Dios es unidad (1 Cor. 1:10; Fill. 2:1-2; 4:2-3). Los redimidos de Dios no gravitan naturalmente hacia la unidad. Tienden a encontrar formas para reñir por tonterías, lastimar sus sentimientos y arremeter contra quienes los ofenden de manera que causan división. Necesitan un liderazgo que les enseñará el enfoque y el modelo bíblico para los conflictos.
· Una de las formas en las cuales en que se rompe la unidad del cuerpo humano es a través de palabras de murmuración y calumnia. Nuestro Señor estaba delante de la curva cuando advirtió en Proverbios 10:18 que un necio propaga calumnias. Proverbios 16:28 y 17:9 son claros en que la calumnia separa a los amigos cercanos (17:9), pero Proverbios 18:17 demuestra que la murmuración pierde la mayor parte de su poder cuándo la otra parte de la historia es buscada y escuchada. Proverbios 20:19 va tan lejos en lo que se refiere a mandar que no nos asociemos con murmuraciones. Éstas son verdades sabias y valiosas que debemos incorporar en la vida de la iglesia.
· Dios sabía que los pecados de diversa índole surgirían dentro del cuerpo y da instrucciones de cómo deben ser manejados. Cuando se halle conflicto/calumnias /conflicto/maldad entre creyentes hay pasos evidentes en relación a como tratar con ellos: Mateo 18:15-17 nos ordena a comenzar con la confrontación privada, seguida por la reprensión en grupo pequeño y luego la disciplina de la iglesia. Pero siempre recuerde que la meta de este proceso es el arrepentimiento (Lucas 17:3) conducir al perdón y finalmente a la reconciliación (Lucas 17:4). Constantemente deberíamos recordar que somos una comunidad de gracia y por lo tanto un pueblo que perdona. Nadie vive una vida perfecta y cuando fallamos cada quien debemos buscar la reconciliación sobre la base de la gracia. Por eso buscamos cada oportunidad para mostrar bondad, generosidad y perdón (Efes. 4:32), pues las alternativas son ira, amargura (Efes. 4:31) y división (Heb. 12:15).
· El Señor también reconoció que los ataques de Satanás serían especialmente dirigidos hacia el liderazgo de la iglesia. Si Satanás puede derribar un anciano o plantar semillas de duda en las mentes de las personas, puede causar un gran daño en el cuerpo. Por eso la congregación debe ser enseñada en las instrucciones especiales que Dios ha provisto referente a los ancianos. Primera Timoteo 5:19 nos dice a nosotros que no recibamos una acusación en contra de un anciano excepto sobre la base de dos o tres testigos. Se sobreentiende que estos testigos estén dispuestos a hacer acusaciones públicas, no a orquestar una campaña de difamación.
Estas sencillas instrucciones, si se siguen, en gran medida reducirían la fricción encontrada en muchas iglesias y así mejorarán así los ministerios de las iglesias. Sin embargo, muchas iglesias y sus líderes se comportan como si Dios nunca anticipó tales problemas y no tiene nada que ofrecer en forma de solución.

No se debe permitir a los enemigos definir el ministerio
Utilizo el enemigo en sentido amplio ya que creo que la inmensa mayoría de los alborotadores en cualquier iglesia son lo que un autor describió como: “dragones bienintencionados”. Es decir, no se ven así mismos como personas difíciles, usualmente no tienen la intención de exigir mucho, y se visualizan así mismos como parte de la solución y no parte del problema. Lo que los establece como enemigos no es necesariamente sus intenciones (las cuales pueden ser buenas) sino su ignorancia de, o la negativa a de someterse ellos mismos, al acercamiento de Dios tal y como se describe en la Palabra. Abandonando la metodología bíblica aplican un enfoque que no está admitido por Dios y tiene consecuencias resultantes. Se convierten en enemigos, no tanto del pastor, sino del camino de Dios. Si a estas personas se les impide el control de la iglesia, pero no son corregidos bíblicamente, resultarán irritaciones dentro del cuerpo. Se quejarán, se quejarán y susurrarán en un intento de ganarse a unos cuantos más para su causa. Pero peor aún, si tienen permiso de salirse con la suya, definirán el ministerio local de la iglesia y esto en una manera no bíblica.

El problema es que la mayoría de líderes de la iglesia quieren evitar el conflicto a toda costa. No fueron atraídos al liderazgo de la iglesia para “librar batalla” sino para ayudar a la gente. Lo que no saben es que la batalla es un ingrediente crucial en ayudar a la gente y, cuando aparecen situaciones difíciles, buscan formas para eludir el problema. A menudo los líderes inexpertos se oyen diciendo, “puede que se disipe.” Sin embargo, en vez de disiparse, los problemas se vuelven arraigados. Después viene la tentación a ceder. Cada vez más iglesias están dirigidas por aquellos que están dispuestos a gritar fuerte y a causar la interrupción más grande. Por supuesto tales personas, controladas por su carne en vez de por el Espíritu, son las últimas personas que deberían conducir la iglesia. El hecho simple es que alguien dirigirá en cualquier asamblea local. Debería ser el pastor y los líderes señalados, pero si tienen pocos deseos de cumplir con su descripción del puesto bíblico alguien más entrará en la brecha. Los pastores que cumplen el papel que Dios les ha dado no se escapan del campo de batalla o dan la victoria a los enemigos.

Siempre recuerde quién es su Amo
El pastor que trabaja para el pueblo y no para el Amo está en el capricho de cada voz en la congregación. Si bien es sabio escuchar los pensamientos del pueblo de Dios, y de hecho gran parte del valor es a menudo obtenido de ese modo, sólo una voz debe ser obedecida. Una iglesia no debe ser modelada del patrón de las mentes de los hombres. Dios ya ha diseñado Su iglesia; no es nuestra tarea volver a pensar la iglesia (como muchos lo están pidiendo hoy) sino desarrollar el paradigma de Dios. Creo que Efesios 4:11-16 establece el plan del Señor para Su iglesia quizá mejor que cualquier otro sitio en la Escritura. Allí nos encontramos con que Dios ha dado a Su iglesia especialmente hombres dotados para equipar a los santos a fin de que pudiesen hacer la obra del ministerio y a su vez edificar el cuerpo de Cristo. Deshacerse de este modelo bíblico para uno del buscador-sensible, o uno Emergente, o uno de la siguiente moda pasajera que aparezca, o a los caprichos de un grupo divisivo en la congregación, es descartar la voz del Amo.

Recuerde que si usted reclutó a 100 que lo conocen bien y han evaluado honestamente su vida cuando la ven, 100 personas estarían equivocadas en grados diversos. Sólo Cristo sabe quiénes somos en el centro de nuestro ser, sólo Su evaluación está en lo correcto, y sólo lo que El piensa finalmente tiene importancia. Nuestra tarea es vivir para complacerle a El (2 Cor. 2:9) y no a nuestra congregación, a nosotros mismo o al último gurú impresionando a cristianos por el momento.

Nunca abandone a las ovejas a los lobos
Por mucho que aprecié el artículo de Steve Brown, una cosa me entristeció. Él dijo que tenía una carta de renuncia archivada todo el tiempo y estaba dispuesto a utilizarla. Si bien hay un tiempo para renunciar a un ministerio, ahora muchos pastores jalan el gatillo demasiado rápido. La mayoría abandonan el campo de batalla durante el calor del conflicto, sólo para mudarse a otra iglesia en la cual el conflicto eventualmente erigirá su cabeza fea. Nunca se debe olvidar que el conflicto es simplemente inevitable; lo que importa es cómo se maneja. Pero dejar a las ovejas, durante el mismo calor de batalla, a merced de lobos, simplemente no dice mucho en favor del pastor. Tal maniobra puede dar un respiro temporal al pastor, pero normalmente no se hará nada por la iglesia local excepto el permitir a las personas equivocadas tomar el control e infligir más daño. He determinado, por la gracia de Dios, que nunca abandonaré a las ovejas cuando más me necesiten. Si dejara mi ministerio presente, estaría durante un tiempo de paz relativa y prosperidad espiritual, no cuándo los lobos van a toda prisa a salvar las ovejas.

Un poco de Rasgo DURO, como es descrito arriba, llegaría muy lejos hacia la creación de más iglesias piadosas y bíblicas, y alentaría a los corazones de un buen número de pastores durante el proceso.

[1] Steve Brown, “Developing a Christian Mean Streak,” Leadership (Vol. VIII no. 2), Spring 1987, pp. 32-37

http://evangelio.wordpress.com/2009/11/10/pastoreando-con-ambos-ojos-abiertos-1-parte/

¿Qué estás haciendo por Dios?

Julio 13, 2009
¿Qué estás haciendo por Dios?

“Por eso, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo vienen haciendo.”1

Brett Blair cuenta cómo el ya fallecido Dr. Paul Quillian, el querido pastor de la primera iglesia Metodista de Houston, Texas, vio (en sus quince años de ministerio) a la iglesia crece de 2500 a 6000 – un esfuerzo que él llamó un trabajo del amor. No muchos sabían que de joven el Dr. Quillian había pensado muy poco en el ministerio y trabajaba en Pine Bluff, Arkansas, en una planta embotelladora cuando su pastor le llamó. Su pastor comenzó con la pregunta, “¿Qué edad tienes?”

“Treinta.”

El pastor de Quillian continuó, “¿cuando finalmente estés parado frente al Señor nuestro Dios, que le dirás que hiciste en la tierra – que hiciste refresco/soda de color rojo?”

El joven respondió molesto, “¿y qué está mal con el refresco/soda rojo?”

Nada-excepto que tú estás dotado con grandes talentos y capacidades que me placen para Dios y el ministerio cristiano.”

Consecuentemente el joven regresó a la escuela y se preparó para el ministerio de la predicación. Él viajaba de un lugar a otro en Arkansas. Finalmente le llamaron a la iglesia en Houston. Él se convirtió en un líder maravilloso para Cristo porque alguien reconoció los dones y los talentos dentro de él y tomó algunos minutos de su día para decírselo.2

¿Están ustedes usando sus talentos para la gloria de Dios y el mejoramiento de los demás? ¿Y conoce usted a alguien cuyo potencial usted ve? Asegúrese de decírselos y sea un apoyo para ellos.

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, gracias por todas las personas que me animaron cuando más lo necesitaba. Por favor ayúdame a usar los dones que me has dado para servirte sin importar que tan pequeño o grande pueda ser. Y ayúdame a ser una persona que apoye a aquellos que necesiten una palabra de apoyo cualesquiera que necesite ser esa palabra. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.”

1. 1 Tesalonicenses 5:11 (NIV).
2. Brett Blair, Sermon Illustrations, Enero del 2000.

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Buenos pastores…

Buenos pastores…

El Señor Jesús dijo:

  • “Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca…” (Mateo 24:6)

Vivimos rodeados de rebeliones, atentados, plagas que parecían extinguidas y regresan, guerras, rumores, temores y ansiedades de todo tipo, incertidumbres, dolor y muerte.

Pero aún en medio de todo esto, muchos vivimos confiados.

  • Yo me acosté y dormí, y desperté, porque Jehová me sustentaba” (Salmos 3:5)
  • “En paz me acostaré y asimismo dormiré, porque solo tú, Jehová me haces vivir confiado”
  • “Bienventurado el hombre que puso en Jehová el Señor su confianza…” (Salmos 40:4)

Quizás no somos príncipes ni autoridades, no ocupamos bancas de legisladores ni somos ministros.

Quizás sí tenemos esa oportunidad que se les brinda a algunos, la de ocupar un lugar gubernamental de importancia, o ser empresarios con poder y acceso a lugares o personas de influencia.

Quizás somos líderes espirituales o creyentes de una congregación.

En Zacarías 11:1-3 y 11:4-5 leemos

  • “Oh Líbano, abre tus puertas consuma el fuego tus cedros. Aúlla, oh ciprés, porque el cedro cayó, porque los árboles magníficos son derribados…Voz de aullido de pastores, porque su magnificencia es asolada…”
  • “Así ha dicho Jehová mi Dios: Apacienta las ovejas de la matanza, a las cuales matan sus compradores, y no se tienen por culpables; y el que las vende dice: Bendito sea Jehová, porque he enriquecido; ni sus pastores tienen piedad de ellas”

“Las ovejas de la matanza”

Jesús nos dijo:

  • De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es…Yo soy la puerta, el que por mí entrare será salvo; y entrará, y saldrá y hallará pastos…Yo soy el buen pastor, el buen pastor su vida da por las ovejas…” (Juan 10)
  • “Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo…” (Hebreos 13:20-21)

Si tenemos al Señor, somos Sus ovejas, El es nuestro Pastor y nos guía a hacer su voluntad, la cual es que ninguno perezca. Si alguno no lo tiene, es como si fuera “a la matanza”. ¿Qué haremos por ellos? La gente vive con temor a nuestro alrededor. Tenemos la responsabilidad de ayudarlos…

¿Seremos como estos pastores?

  • “Y me dijo Jehová: Toma aún los aperos de un pastor insensato; porque he aquí, yo levanto en la tierra a un pastor que no visitará las perdidas, ni buscará la pequeña, ni curará la perniquebrada, ni llevará la cansada a cuestas, sino que comerá la carne de la gorda, y romperá sus pezuñas. ¡Ay del pastor inútil que abandona el ganado!…” (Zacarías 11:15-17)

Cristo murió por nosotros, y a los primeros cristianos se los llamó así pues parecían “pequeños cristos”

Recordemos: El Buen Pastor su vida dio por sus ovejas. ¿Seremos sus imitadores?

TBS
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Afirman que la matemática puede salvar matrimonios

Jueves 26 de marzo de 2009 23:14 (LNP)  

ESTUDIO CIENTIFICO

Afirman que la matemática puede salvar matrimonios

También sería útil para predecir tumores cerebrales, según un modelo elaborado en la Universidad de Oxford. En cuanto a las parejas, la investigación se hizo sobre 700 casos.

     LONDRES (EFE) — La matemática no es sólo un concepto abstracto, sino que tiene numerosas aplicaciones prácticas, entre ellas la de consejero matrimonial o la de instrumento de los médicos para conocer la evolución de los tumores cerebrales.
     Esta es la teoría que defiende el matemático James Murray, quien asegura que con un simple modelo matemático elaborado junto a colegas de la Universidad de Oxford (Reino Unido) pudo predecir tasas de divorcio con una precisión del 94 por ciento.
     Murray, que pronunció una conferencia en la Royal Society de Londres, explicó que estudiaron el caso de 700 parejas recién casadas, a las que grabaron mientras hablaban sobre un tema controvertido –dinero, sexo o familia política– y a las que pusieron nota en cada una de sus intervenciones.
     Las puntuaciones positivas fueron para las expresiones de humor y de afecto, mientras que se puntuó de manera negativa las actitudes de enojo y desprecio o ponerse a la defensiva.
     Murray y su equipo emplearon esas puntuaciones, junto al modelo matemático que elaboraron, para identificar los distintos tipos de parejas y predecir sus posibilidades de supervivencia.
     Posteriormente se hizo un seguimiento de los matrimonios, en intervalos de 1 o 2 años durante un total de 12 años, y pudieron confirmar la “asombrosa exactitud” del modelo de predicción.
     “Lo que me dejó pasmado fue que una discusión, a veces subida de tono y muy emocional, se pudiera encapsular de manera tan sencilla y tan útil en lo que se ha convertido en un simple modelo matemático sobre la interacción en las parejas”, señaló el matemático.
     Murray aclaró que “no dijimos a ninguna pareja cuál era la predicción del modelo”.
     Y añadió que la detección de las incompatibilidades sirve para tomar conciencia del problema e intentar trabajar para superarlo, en pro de salvar el matrimonio.
     En cuanto a los tumores cerebrales, este profesor de Oxford y de la Universidad de Washington (EE.UU.) explicó que se centraron en los tumores de evolución rápida (alto grado) y argumentó que “son mucho más predecibles de lo que hasta ahora se consideraba”.
     El equipo dirigido por Murray elaboró una línea de trabajo a partir de la cual una simple resonancia magnética y un modelo matemático “extremadamente básico” pueden ayudar a los médicos a intervenir a un paciente o a descartar una intervención quirúrgica.
     “El problema con la tecnología de los escáner actuales es que no resulta lo suficientemente precisa para mostrar cómo se comportan las células de estos cánceres altamente invasivos, mientras que un modelo matemático sí puede hacerlo”, manifestó.
     “Lamentablemente, las predicciones que introdujimos en nuestro modelo provinieron de individuos a los que se les realizó una autopsia, lo que permitió mostrar la evolución espacial del mal”, añadió Murray, cuyo modelo también puede predecir la esperanza de vida de los pacientes aquejados por este tipo de tumores.
     La ventaja principal, consideró el responsable de la investigación, es que el modelo ayudará a los médicos y a los pacientes a decidir sobre el mejor tratamiento posible –intervención quirúrgica, quimioterapia, radioterapia o ausencia de intervención– y a evitar dar palos de ciego a la hora de afrontar el problema.

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