La verdadera fecha del nacimiento de Jesús

La verdadera fecha del nacimiento de Jesús
Enviado por Héctor Orellana el viernes, 21 diciembre, 2007 a las 3:49:00 PM

La fecha exacta del nacimiento del Señor Jesús nadie la conoce exactamente, aunque lo único que se puede decir con certeza es que no nació el 25 de diciembre. Sí, ¡no nació el día en que todos lo celebramos! ¿Y cuándo fue entonces?

El pastor chileno Miguel Mondaca (en la foto) es un estudioso de la Biblia y es por eso que recojo un artículo que publicó en la página web de su iglesia, Unión de Centros Bíblicos Los Avellanos, de la comuna de Ñuñoa, en Santiago de Chile . Una vez dio a conocer este estudio en su programa radial “Nuestro Punto de Vista”, el que tenía hace muchos años atrás en Radio Armonía.

Es notorio según el relato bíblico que Jesús no nació en invierno, porque “(…) había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño (…)” (Lucas 2:8). Los pastores estaban, por consiguiente, en el campo con sus rebaños a la intemperie y esto sería imposible el 25 de diciembre, recordemos que en el hemisferio norte el invierno comienza el 21 de diciembre y en el hemisferio sur empieza el verano.

Los estudios de las costumbres de las tierras bíblicas muestran que los pastores en Palestina traían sus rebaños del pastoreo en el campo a los rediles siempre antes del 15 de octubre, esto da prueba de que es imposible el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre, a menos que la Biblia mienta, cosa que todos los verdaderos cristianos rechazamos tajantemente. Por lo visto, estamos ante una fecha fraudulenta y mentirosa que ha usurpado por dos milenios un lugar que no le corresponde en el corazón de los cristianos.

La Biblia no indica en forma específica la fecha exacta del nacimiento de Jesús, sin embargo nos da los medios y la clave para aproximarnos a una fecha más real. En efecto, sabemos positivamente que Jesús es menor que Juan el Bautista, su primo, en exactamente seis meses (lea cuidadosamente esta evidencia bíblica en Lucas 1:24-38). Elizabeth tenía ya seis meses de embarazo cuando María concibe en su seno sobrenaturalmente a Jesús. La importancia de este dato cien por ciento escritural es que se puede determinar en forma bastante aproximada la fecha del nacimiento del bautista. Zacarías, el padre de Juan, era un sacerdote que ejercía su ministerio en Jerusalén. El ritual judío establecía que cada sacerdote tenía un tiempo definido del año en que servía en el templo. Existían 24 divisiones o cursos de servicio durante el año religioso y este dato es ratificado por el escritor e historiador judío Flavio Josefo, quién en su libro “Antigüedades de los judíos” dice que cada uno de estos turnos o cursos de servicio duraban una semana y que después de seis meses cada sacerdote repetía su turno sirviendo en total dos veces al año (1º Crónicas 24:7-19).

El relato de Lucas, en el primer capítulo de su evangelio, declara que Zacarías pertenecía a la clase de Abías y servía en el templo según el orden de su clase (Lucas 1:5,8). La fecha del año correspondiente a esta clase era el octavo en orden, de acuerdo a 1º Crónicas 24:10. Es decir, entre el 27 de Iyar y el 5 de Siván, que en nuestro calendario equivalen a la semana del 1 al 8 de junio. Después de esta semana, Zacarías debió quedarse a ministrar por siete días más porque era obligación de todos los sacerdotes prestar servicio conjunto en las grandes fiestas religiosas (Pentecostés en este caso). Cuando cumplió su ministerio volvió a su casa, distante 45 kilómetros al sur de Jerusalén, en las montañas de Judea, Y SU ESPOSA CONCIBIÓ (Lea Lucas 1: 23-24). Según estos antecedentes, Juan fue engendrado a mediados del mes de junio, entre el 16 y19 del mismo; por lo tanto nació nueve meses después, a mediados del mes de marzo.

Sabemos que Jesús era menor que Juan en seis meses (vea Lucas 1: 26,36). Si añadimos seis meses a contar de marzo, veremos que la fecha del nacimiento de Jesús corresponde a mediados del mes de septiembre (entre el 16 y 19), fecha que está en consonancia con el relato bíblico de los pastores y sus rebaños en el campo, porque evidentemente no era invierno, si no comienzos del otoño en el hemisferio septentrional.

Entonces, si Jesús NO NACIO en diciembre, resulta muy extraño que la cristiandad recuerde su natividad en una fecha que no corresponde para nada con la verdad, la Historia sin embrago nos da la respuesta a esta infamia: el 25 de diciembre era el día en que los paganos celebraban el nacimiento de su DIOS SOLAR, conocido en las diferentes culturas con distintos nombres como Osiris, Horus, Júpiter, Zeus, Baal, Zoroastro, Saturno, Baco, Adonis, Hércules, Mitra, Tammuz, etc.

La religión pagana tomaba al sol como fuente de la vida, como la noche mas larga sucedía alrededor del 21 de diciembre y desde ahí poco a poco la noche se acortaba, se adoptó desde los ritos babilónicos la costumbre de celebrar el 25 de diciembre el nacimiento del dios sol, fuente de la vida el sexo y la fertilidad.

James George Frazer, en su libro, “La rama dorada”, dice: “La época invernal era cuando todos los dioses solares, desde Osiris hasta Júpiter y Mitra, celebraban su cumpleaños (…)”.

En el Siglo V estas costumbres paganas se habían introducido en la iglesia de Roma de tal forma que sus líderes no pudiendo combatir estas prácticas, las “cristianizaron”, sustituyendo al dios solar por Jesús, escamoteando de esta forma a los creyentes la verdadera fiesta de la Navidad, sustituyéndola por tradiciones paganas, ajenas a la verdad del Evangelio.

Septiembre debe tener para nosotros una nueva connotación CRISTO NACIO EN SEPTIEMBRE… Y esto a prueba de desmentidos.
Escrito por pastor Miguel Mondaca G.

http://fefundamental.bligoo.com/content/view/108943/La-verdadera-fecha-del-nacimiento-de-Jesus.html

Navidad, Tradición o Realidad

Estudios Bíblicos – Navidad, Tradición o Realidad


Nuestra cultura, en todos sus aspectos, está profundamente arraigada en las creencias, normas y tradiciones judeo-cristianas. Quizá no nos demos cuenta de esto si nunca hemos pasado tiempo en algún país de cultura islámica, budista o hindú. Por eso, al acercarnos a la Nochebuena, el corazón palpita más fuerte, presintiendo momentos especiales: reuniones con la familia y los amigos, el intercambio de regalos, la sidra y el pan dulce.

Pero en realidad, ¿qué significa esta fiesta? La palabra misma lo dice: Navidad, Natividad, el nacimiento de un bebé, Jesús, a quien nuestra cultura proclama como Señor y Salvador. Todos sentimos la importancia del momento, hasta los que apenas practican la fe cristiana.

Por todos lados vemos imágenes del bebé en un pesebre, de una mujer y un hombre que lo miran con ternura, de unos animales que mansamente los acompañan dentro de un establo pulcro y suavemente iluminado, de unos pastores y reyes. Sabiendo que este niño es el centro de la fiesta, nos inclinamos ante él.

Y luego, para muchos, quizá la mayoría… de vuelta a la sidra y el pan dulce.

La realidad bíblica es otra. Según las Sagradas Escrituras la historia de Jesucristo no empieza ni termina en Belén. Está presente desde el primer versículo deGénesis hasta el último del Apocalipsis. El apóstol san Juan, en su evangelio, lo define como el Creador del universo; y el mismo autor, en el Apocalipsis, lo presenta como el que presidirá el juicio final. El gran pintor renacentista Miguel Ángel lo plasmó todo en los frescos de la Capilla Sixtina del Vaticano.

San Pablo, en su Carta a los Colosenses, dice esto acerca de Jesús: “Él es la imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda la creación, porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra, los seres visibles y los invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades: todo fue creado por medio de él y para él. Él existe antes que todas las cosas y todo subsiste en él. El es también la Cabeza del Cuerpo, es decir, de la iglesia. Él es el Principio, el Primero que resucitó de entre los muertos, a fin de que él tuviera la primacía en todo, porque Dios quiso que en él residiera toda la Plenitud. Por él quiso reconciliar consigo todo lo que existe en la tierra y en el cielo, restableciendo la paz por la sangre de su cruz”.

San Lucas, en el Libro de los Hechos, añade: “Porque él (Dios) ha establecido un día para juzgar al universo con justicia, por medio de un Hombre que él ha destinado y acreditado delante de todos, haciéndolo resucitar de entre los muertos”.

Según Jesús, él es Dios mismo (“El que me ha visto, ha visto al Padre; El Padre y yo somos una sola cosa”). De acuerdo con las Sagradas Escrituras, Jesús (“Dios Salvador”), el Cristo (“el ungido de Dios”), Emanuel (“Dios con nosotros”), es el Creador, el Sustentador, el Salvador, el Señor, el Juez. Tomando forma humana, nació, vivió, murió, resucitó, ascendió, vendrá nuevamente a juzgar y reinará por toda la eternidad.

Esta es la persona que honramos en las dos fiestas mayores del cristianismo:Navidad (su nacimiento) y Pascua (su muerte y resurrección). Todo esto lo puedo aceptar o rechazar; nadie me obliga a creerlo. Pero si me digo cristiano, debo abrirme los ojos a lo que supuestamente creo. Si el bebé en el pesebre no me es más que un adorno, si la cruz no me es más que un ornamento, debería pensar bien en si mis creencias religiosas son algo más que simplemente rituales estériles y tradiciones huecas. Que esta Navidad sea un despertar a la realidad de quién es Cristo Jesús, y cuál es mi relación con él como Señor y Salvador.

UNA FELIZ NAVIDAD, Y UN NUEVO AÑO DE BENDICIÓN DIVINA

Guillermo David Sommerville, licenciado en literatura castellana, inglesa, francesa y comparada, radicado en América del Sur desde 1954, ha sido profesor universitario y pastor evangélico en los Estados Unidos, Perú y Argentina. Traductor para la Organización de los Estados Americanos, ex vicepresidente de la Sociedad Argentina de Escritores, filial Villa María (donde reside), ha sido conferenciante sobre temas literarios y cristianos en muchos países americanos y europeos, como también contribuyente sobre los mismos temas para publicaciones en varios países.

http://devocionalescristianos.org/2009/12/estudios-biblicos-navidad-tradicon-o-realidad.html

¿Qué árbol vas a poner esta Navidad?

¿Qué árbol vas a poner esta Navidad?
Decorar el árbol tiene el sentido de una gran esperanza, la de la redención, la de sentirse amado por Dios.
Autor: Laureano López, L.C | Fuente: Catholic.net

Es tradición decorar árboles en este periodo del año. Sin embargo, la forma de hacerlo para los ateos y los cristianos es muy diferente.

¿Qué puede esperar cada uno de ellos en esta navidad?

El árbol del conocimiento

Margaret Downey, presidente de “Atheism Alliance International”, junto con un grupo de miembros librepensadores, han preparado en Filadelfia un hermoso pino que adornaron con portadas de libros. El árbol del conocimiento: “The knowledge tree”. Esta iniciativa buscaba expresar su amor al conocimiento y su amor al periodo invernal.

André Frossard, ateo, escéptico e indiferente, hijo de un marxista que llegó a ser secretario general del partido comunista en Francia, se declaraba un ateo perfecto. Él comentaba: “Dios no existía. El cielo estaba vacío y la tierra era una combinación de elementos químicos. Era el ateo perfecto, no porque negaba la existencia de Dios, sino porque simplemente ni siquiera me ponía el problema de la existencia de Dios”. Para Frossard, adornar un árbol del conocimiento durante la navidad no tendría sentido. Dice, contando su experiencia: “vivíamos una navidad sin recuerdos religiosos, una navidad que no era fiesta de nadie. Dios no existía”. Antes de su conversión, por una gracia especial de Dios, la navidad no tenía un sentido. “Los hombres éramos una fraternidad de huérfanos que no teníamos un padre en común como las religiones tradicionales”.

La visión atea afronta este periodo sin una esperanza o con expectativas meramente humanas. Por ello, se adornan árboles pensando sólo en lo terreno. Por el contrario, la visión cristiana ofrece otra perspectiva desde la cual se puede vivir esta Navidad. Los árboles navideños tienen otro simbolismo que se manifiesta con una esperanza más plena, más profunda.

El árbol de la vida

Los cristianos no somos huérfanos y, en Jesucristo, somos hermanos. Para los creyentes, Cristo es el árbol de la vida y todos aquellos que creen en Él, viven unidos a Él y participan de la vida. Entonces la Navidad, el árbol, la fiesta, tienen el sentido de una esperanza más grande, la de la redención, la de sentirse amados por Dios.

El Papa Benedicto XVI lo recordó en su reciente encíclica: “No es la ciencia la que redime al hombre. El hombre es redimido por el amor. La gran esperanza del hombre sólo puede ser Dios, el que nos ha amado y que nos sigue amando hasta el extremo” (Spe Salvi nn. 26-27).

La Navidad es la fiesta de la encarnación. Para nosotros, continúa el Papa: “Dios es el fundamento de la esperanza, el Dios que tiene un rostro humano y que nos ha amado hasta el extremo. Su amor es para nosotros la garantía de que existe aquello que esperamos en lo más íntimo de nuestro ser: la vida que es realmente vida” (Spe Salvi n. 31).

En esta preparación para la Navidad, cada uno de nosotros es responsable de poner su árbol y de adornarlo con aquello que llene mejor los deseos profundos de su corazón.

  • Preguntas o comentarios al autor
  • Laureano López, L.C.

     

     

    Feliz dia de los inocentes

    Feliz dia de los inocentes

    El 28 de diciembre nos recuerda lo que somos durante los otros 364 días del año. Mark Twain

    Día de los Santos Inocentes

     

    El origen de esta fiesta se debe a una masacre de los niños perpetrada por el rey Herodes I el Grande.

    El Día de los Santos Inocentes es la conmemoración de un episodio histórico o hagiográfico del cristianismo: la matanza de todos los niños menores de dos años nacidos en Belén (Judea), ordenada por el rey Herodes con el fin de deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret.

    Conmemoración, bromas e inocentadas  

    En Hispanoamérica y en partes de España, este día se festeja el 28 de diciembre.

    Es costumbre realizar bromas de toda índole. Los medios de comunicación hacen bromas o tergiversan su contenido de tal modo que la información parezca real. Se trata de una libertad que se dan los agentes mediáticos para dar rienda suelta a su sentido del humor, oportunidad que solamente tienen una vez al año. Es tradición que los periódicos publiquen páginas enteras de noticias cómicas, con la advertencia de que es día de los inocentes, que van desde las que son una obvia mofa a cualquier suceso reciente, hasta las que parecen serias y engañan al lector desprevenido.

    América  

    En algunas zonas de América es importante no prestar ningún bien, sea objeto o dinero, pues el prestatario es libre de apropiarse de los bienes. Este tipo de festejo ha venido a menos en años recientes y ya no es usual que la gente pida prestado con la esperanza de que el prestador no recuerde la fecha y se le pueda hacer mofa con la muy popular frase: «Inocente palomita que te dejaste engañar» o su versión ampliada: «Inocente palomita que te dejaste engañar, sabiendo que en este día nada se puede prestar» o «Inocente palomita que te dejaste engañar, hoy día de los inocentes te dejaste engañar».

    España 

    En la localidad alicantina de Ibi, el 28 de diciembre, tienen lugar unos actos muy peculiares en relación con esta festividad y de los más característicos de la provincia de Alicante: el Día dels Enfarinats o “Enharinados”.

    Se trata de una divertida celebración que representa el enfrentamiento entre el poder público y la oposición, mediante una batalla de harina en un ambiente carnavalesco y satírico.

    El enfarinats lo forman un grupo de 14 personas, entre las que se elige al alcalde y demás cargos relevantes, como el juez, el fiscal, el alguacil… Por otro lado, la oposición, cuyos representantes se caracterizan por llevar una chistera negra, intentará arrebatarles el poder. Ahí comienza a escenificarse una batalla en la que se lanzan harina, polvos y cohetes. Una espectacular explosión de ruido, fiesta y tradición.

    También se puede vivir el Día de Los Santos Inocentes de una forma especial en Jalance. En este municipio del Valle de Ayora-Cofrentes, el 28 de diciembre se celebra la Fiesta de los Locos. Una fiesta que data de principios del siglo XVII con una marcada simbología pagana. Los más jóvenes, vestidos con ropas estrafalarias y con maquillajes llamativos, tendrán el poder durante unas horas, mientras participan en las divertidas charangas. Por la noche se celebra el tradicional Baile de los Locos, donde casi todo está permitido y, además de la música, la picaresca es la gran protagonista.

    1º de abril  

    El 1 de abril tiene lugar una tradición similar, el pescado de abril , cuyos orígenes no tienen relación con la leyenda bíblica que originó el Día de los Inocentes.

    Supuesta incoherencia en las fechas  

    La iglesia católica recuerda este acontecimiento el 28 de diciembre, aunque de acuerdo con los Evangelios, la matanza debería haber sucedido después de la visita de los Reyes Magos al rey Herodes (uno o dos días antes del 6 de enero), aunque también la fecha de la adoración de los Reyes Magos a Jesús no tiene una fecha dada exactamente en las escrituras, que sin embargo citan dicha visita.

    Es muy corriente la explicación de la Navidad y demás fechas alrededor de ella como fechas arbitrarias, pues estas no figuran en los evangelios. Sin embargo, según el evangelio (Lucas 1.13-60); Zacarias supo que Santa Isabel estaba encinta de Juan el Bautista el dia de la fiesta del final de la cosecha, esta festividad tiene lugar una sola vez al año en la religión judia, aun en nuestros dias; la última semana del mes de septiembre. El evangelio también indica que Juan el Bautista era mayor que Jesucristo por seis meses. Por lo tanto, si el embarazo del Bautista comienza en la última semana de septiembre, es evidente que nació en la última de junio y que siendo seis meses mayor que Cristo, éste nació en la última semana de diciembre.

    Si seguimos fielmente los evangelios, tenemos lo siguiente: El evangelio de Lucas nos muestra que Jesús nació en Belén debido a que César mandó que se realizaces un censo de la población, lo que obligó a José y María a viajar a ese lugar. Miqueas el profeta, con varios siglos de antelación predijo que Jesús vendría de ese pueblo cercano a Jerusalén (Miqueas 5.2).

    Los belenes, hoy día, intentan representar lo que fue el nacimiento de Jesús, pero lo que realmente pasó es muy distinto a lo que con tanta frecuencia se representa. Además de hablarnos del censo que hizo que José y María fueran a Belén, el evangelista Lucas nos cuenta que había pastores que estaban pasando aquella importante noche a cielo raso, con sus rebaños. Esto nos lleva a la lógica conclusión de que Jesús no pudo haber nacido en diciembre ya que es improbable que César obligara a los judíos, a punto de la sublevación, a realizar un viaje hasta sus lugares de origen durante la estación fría y lluviosa. Es igual de improbable que los pastores estuvieran viviendo a la intemperie con sus rebaños en un tiempo tan inclemente (Lucas 2.8-14).

    Número de bebés muertos  

    En el Medievo, los escritores cristianos especulaban que fueron asesinados entre 3.000 y 15.000 bebés. Pero —de acuerdo con el censo ordenado por el gobernador romano Quirino, tal como relatan los Evangelios— el pueblo de Belén no tenía más de 800 habitantes. Así que cada año no habría más de 20 nacimientos, y morían aproximadamente el 50% antes de cumplir los dos años de edad (lo cual era la mortalidad infantil normal hasta hace un par de siglos), así que si Herodes mandó a asesinar niños, no deben de haber sido más de veinte.1

    Flavio Josefo (37–101), un historiador de la época, en su Historia de Judea nunca relata una matanza de niños.

    Se sabe que el mensaje del evangelista Mateo era para los judíos conversos de la época.  De esta manera Mateo expresó que Jesús había llegado para instaurar la Nueva Alianza (superando la antigua alianza de Yahvé con Moisés) y mostró así que Jesús era el mesías que los judíos esperaban.

    Es posible que la matanza de los niños no haya sido relatada por Flavio Josefo porque dado el reducido número de niños asesinados posiblemente pasó desapercibida o careció de importancia.

    Notas:

    [1] Matanza de los niños Inocentes segun Ana Catalina Emmerick

    Conclución:

    Ojo con las bromas. ¡Feliz día!

    Fuente: Wikipedia

    ¿Consumismo en Navidad?

    ¿Consumismo en Navidad?

    Se habla mucho de consumismo en Navidad.
    Este vídeo  parte de un spot que hicieron diversas confesiones cristianas de Estados Unidos -la llamaron The Advent Conspiracy, la Conspiración del Adviento- para sensibilizar a la población contra el consumismo extremo y para favorecer un estilo de vida sobria, a la vez que se animaba a ser generoso en iniciativas sociales. Me ha gustado el mensaje positivo que trasmite.

    La misteriosa Estrella de Belén

    La misteriosa Estrella de Belén 

    Diciembre 26, 2008


    estrella-belen
    Rebecca Ellis BBC

    Un cometa, un eclipse, una supernova, un alineamiento de planetas… La Estrella de Belén -el supuesto astro que guió a los Reyes Magos al lugar de nacimiento de Jesús- ¿fue un acontecimiento astronómico real?

    Hace unos 2000 años, los magos de Oriente vieron una estrella increíble iluminando el cielo en la Tierra Prometida y la siguieron en un viaje épico para conocer al nuevo Mesías. ¿Pero qué es realmente la Estrella de Belén? La ciencia moderna está revelando uno de los misterios astronómicos más famosos de la historia. Nuevas tecnologías permiten a los astrónomos crear mapas del antiguo cielo nocturno con una precisión extraordinaria.

    A medida que estudian los movimientos de planetas y estrellas, los expertos están cuestionando la teoría que asegura que se trataba de un cometa. Creen que los Reyes Magos pudieron divisar varios eventos astronómicos inusuales. La Biblia nos dice muy poco sobre esta estrella y sólo aparece mencionada en el Evangelio de San Mateo. “¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle”, se habrían preguntado los magos.

    No se incluye ninguna fecha o descripción. Hasta la identidad de los hombres no está clara. En vez de ser los reyes en el imaginario popular, se cree que los Reyes Magos eran sacerdotes persas conocidos como “magi” en latín. Eran astrólogos que se guiaban por las estrellas, combinando fe y ciencia para predecir el nacimiento del nuevo Mesías.
    ¿Qué hizo que se animasen a viajar a Belén? La mayoría de los expertos coinciden en que Jesús nació antes del año 4 a. C. o en esa misma fecha, cuando Herodes el Grande reinaba en Judea. Los astrónomos han identificado los siguientes cuatro acontecimientos estelares que podrían haber sido la Estrella de Belén.

    Triple conjunción de planetas

    Un antiguo almanaque inscrito en una tabla de arcilla hallada en Babilonia y actualmente en el Museo Británico de Londres asegura que la estrella fue en realidad una inusual conjunción de planetas. Concretamente, fue una serie de tres conjunciones de los planetas Júpiter y Saturno (un hecho muy poco frecuente) ocurrido en el año 7 a. C. Júpiter y Saturno se conjuntaron tres veces en el plazo de varios meses durante la constelación de Piscis, un signo asociado con Israel.

    Existen pruebas en el almanaque que los astrónomos persas predijeron esto. La tabla calcula la actividad solar, lunar y planetaria para ese año y describe la conjunción.

    Eclipse de Júpiter
    Una moneda de 2000 años de antigüedad probaría esta teoría, una doble ocultación de Júpiter tras la luna ocurrida en el 6 a. C. que sería la estrella de Belén. Según la teoría, los magos vieron la estrella en la constelación de Aries, no la de Piscis. La moneda muestra a Aries, el carnero, brincando en el cielo y mirando atrás hacia la estrella. Los textos astrológicos de la época reflejan que Aries dominaba Judea y Jerusalén era la capital del Cercano Oriente, convirtiéndose en signo de los judíos.

    El profesor Mike Molnar de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, en Estados Unidos, cree que los magos vieron este eclipse. Justo antes del amanecer, Júpiter habría aparecido por el este, en el preciso instante en que San Mateo describió la aparición de la Estrella. Entonces, cuando la luna pasó directamente entre la Tierra y Júpiter, éste último planeta habría desaparecido.

    Supernova

    Algunos creen que la estrella podría haber sido el resultado de un evento celestial aún mayor. Mark Kidger, astrónomo de la Agencia Espacial Europea, afirma que habría requerido mucho más que un movimiento de planetas inusual para convencer a los curtidos expertos astronómicos de esa época a viajar hasta Judea.

    Los magos podrían haber visto una estrella en su fase supernova, uno de los eventos más energéticos y explosivos que se conocen. Kidger hasta ha identificado a un candidato, el DO Aquilae que explotó en 1927 y que seguramente ha explotado varias veces en el pasado. En caso de haber explotado hace 2.000 años, los magos la habrían visto en el este, asomándose por encima del horizonte.

    El experto espera que los radiotelescopios del futuro sean capaces de detectar la débil burbuja de gas alrededor de Aquilae para calcular el momento exacto en que la burbuja comenzó a expandirse.

    Dos planetas que parecían una luz brillante

    Esta teoría es la más sorprendente. La fecha de Navidad fue establecida siglos después del evento y muchos la cuestionan. Pero el astrónomo tejano Rick Larson cree que Jesús realmente nació el 25 de diciembre, aunque del año 2 antes de nuestra era. Al contrario de otros astrónomos, Larson se ha fijado en eventos celestiales posteriores porque cree que la fecha de la muerte del rey Herodes (4 a. C.) es incorrecta.

    La fecha se basa en los escritos del historiador Josephus, pero cada manuscrito suyo que ha estudiado anterior a 1544 coincide en que Herodes murió en el 1 a. C. Júpiter se conjuntó un año después con una de las estrellas más brillantes del firmamento, llamada Regulus y conocida por los magos como “pequeño rey”.

    Nueve meses después, Júpiter se conjuntó con Venus, conocido como el planeta madre.
    Los planetas habrían pasado tan cerca el uno del otro que habría parecido como una luz brillante en el cielo. Larson cree que esta luz fue la que convenció a los magos a viajar al este. Durante su viaje, Júpiter continuó moviéndose a lo largo del cielo hasta que pareció detenerse sobre Belén.

    Fuente:http://oldearth.wordpress.com/2008/12/26/la-misteriosa-estrella-de-belen/

    Por qué Cristo vino en la primera navidad

    Evangelismo y establecimiento de nuevas iglesias

    Por qué Cristo vino en la primera navidad

    Artículo escrito por Dr. Gerardo Laursen
    diciembre 2008

    Estimado(a) Lector/a: 

    Cada año en el mes de diciembre, millones alrededor del mundo celebran la navidad.  Con tantas actividades, fiestas, adornos, comercialismo y regalos, es fácil olvidar la razón para la celebración. Afortunadamente, la temporada nos da oportunidades de compartir nuestra fe, por explicar por qué vino el Señor Jesucristo en la primera navidad de la historia. 

    Alguien me preguntó hace tiempo: “¿Qué es lo correcto: Cristo vino para darnos un ejemplo para vivir o para morir por nuestros pecados?” Contesté: “Sí, y más.” El vino en la primera navidad por los menos por 20 razones. Claro para nosotros, la razón más importante es la de morir, pero hay muchas más. El vino: 

    1.  Para dar buenas nuevas a los pobres. Lc. 4:18, El Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres.

    2.  Me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón, 18.

    3.  Para pregonar libertad a los cautivos, 18.

    4.  Para pregonar vista a los ciegos, 18.

    5.  Para poner en libertad a los oprimidos, 18.

    6.  Para predicar el año agradable del Señor, Lc. 4:19.

    7.  Para anunciar el reino de Dios. Lc. 4:43, Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.

    8.  Para hacer la voluntad del Padre. Jn. 4:34, Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.

    Jn. 5:30, No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.

    Jn. 6:38-40, Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.  Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

    9.  Para hacer las obras del Padre. Jn. 9:4, Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

    10. Para redimir a los debajo de la ley. Gá. 4:5, Para que redimiese a los que estaban bajo de la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.

    11. Para que vivamos por él. 1 Jn. 4:9, En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.

    12. Para ser propiciación por nuestros pecados. 1 Jn. 4:10, En esto consiste el amor: no que nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

    13. Para ser Salvador del mundo. 1 Jn. 4:14, Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo para ser Salvador del mundo.

    14. Para que gustase la muerte por todos. He. 2:9, Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

    15. Para perfeccionarse. He. 2:10, Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.

    16. Para revelar a Dios. He. 2:12, Diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregación te alabaré.

    17. Para destruir al diablo. He. 2:14, Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.

    18. Para librar de servidumbre. He. 2:15, Y librar a los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

    19. Para quitar el pecado. He. 9:26, De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.

    20. Para darnos un ejemplo. 1 P. 2:21, Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;

    ¿No le es maravilloso que Cristo viniera a la tierra por tantas razones?  ¿Se aprecia el sacrificio de Cristo?  ¿Aprovechó la oferta de la salvación?  Ro. 10:13, “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”  ¿Vive ahora una vida de gratitud?  Tito 3:8, “Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.”

    Seamos fieles compartiendo el evangelio esta navidad,

    Scott Yingling

    Director General de ObreroFiel.com



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