La verdadera fecha del nacimiento de Jesús

La verdadera fecha del nacimiento de Jesús
Enviado por Héctor Orellana el viernes, 21 diciembre, 2007 a las 3:49:00 PM

La fecha exacta del nacimiento del Señor Jesús nadie la conoce exactamente, aunque lo único que se puede decir con certeza es que no nació el 25 de diciembre. Sí, ¡no nació el día en que todos lo celebramos! ¿Y cuándo fue entonces?

El pastor chileno Miguel Mondaca (en la foto) es un estudioso de la Biblia y es por eso que recojo un artículo que publicó en la página web de su iglesia, Unión de Centros Bíblicos Los Avellanos, de la comuna de Ñuñoa, en Santiago de Chile . Una vez dio a conocer este estudio en su programa radial “Nuestro Punto de Vista”, el que tenía hace muchos años atrás en Radio Armonía.

Es notorio según el relato bíblico que Jesús no nació en invierno, porque “(…) había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño (…)” (Lucas 2:8). Los pastores estaban, por consiguiente, en el campo con sus rebaños a la intemperie y esto sería imposible el 25 de diciembre, recordemos que en el hemisferio norte el invierno comienza el 21 de diciembre y en el hemisferio sur empieza el verano.

Los estudios de las costumbres de las tierras bíblicas muestran que los pastores en Palestina traían sus rebaños del pastoreo en el campo a los rediles siempre antes del 15 de octubre, esto da prueba de que es imposible el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre, a menos que la Biblia mienta, cosa que todos los verdaderos cristianos rechazamos tajantemente. Por lo visto, estamos ante una fecha fraudulenta y mentirosa que ha usurpado por dos milenios un lugar que no le corresponde en el corazón de los cristianos.

La Biblia no indica en forma específica la fecha exacta del nacimiento de Jesús, sin embargo nos da los medios y la clave para aproximarnos a una fecha más real. En efecto, sabemos positivamente que Jesús es menor que Juan el Bautista, su primo, en exactamente seis meses (lea cuidadosamente esta evidencia bíblica en Lucas 1:24-38). Elizabeth tenía ya seis meses de embarazo cuando María concibe en su seno sobrenaturalmente a Jesús. La importancia de este dato cien por ciento escritural es que se puede determinar en forma bastante aproximada la fecha del nacimiento del bautista. Zacarías, el padre de Juan, era un sacerdote que ejercía su ministerio en Jerusalén. El ritual judío establecía que cada sacerdote tenía un tiempo definido del año en que servía en el templo. Existían 24 divisiones o cursos de servicio durante el año religioso y este dato es ratificado por el escritor e historiador judío Flavio Josefo, quién en su libro “Antigüedades de los judíos” dice que cada uno de estos turnos o cursos de servicio duraban una semana y que después de seis meses cada sacerdote repetía su turno sirviendo en total dos veces al año (1º Crónicas 24:7-19).

El relato de Lucas, en el primer capítulo de su evangelio, declara que Zacarías pertenecía a la clase de Abías y servía en el templo según el orden de su clase (Lucas 1:5,8). La fecha del año correspondiente a esta clase era el octavo en orden, de acuerdo a 1º Crónicas 24:10. Es decir, entre el 27 de Iyar y el 5 de Siván, que en nuestro calendario equivalen a la semana del 1 al 8 de junio. Después de esta semana, Zacarías debió quedarse a ministrar por siete días más porque era obligación de todos los sacerdotes prestar servicio conjunto en las grandes fiestas religiosas (Pentecostés en este caso). Cuando cumplió su ministerio volvió a su casa, distante 45 kilómetros al sur de Jerusalén, en las montañas de Judea, Y SU ESPOSA CONCIBIÓ (Lea Lucas 1: 23-24). Según estos antecedentes, Juan fue engendrado a mediados del mes de junio, entre el 16 y19 del mismo; por lo tanto nació nueve meses después, a mediados del mes de marzo.

Sabemos que Jesús era menor que Juan en seis meses (vea Lucas 1: 26,36). Si añadimos seis meses a contar de marzo, veremos que la fecha del nacimiento de Jesús corresponde a mediados del mes de septiembre (entre el 16 y 19), fecha que está en consonancia con el relato bíblico de los pastores y sus rebaños en el campo, porque evidentemente no era invierno, si no comienzos del otoño en el hemisferio septentrional.

Entonces, si Jesús NO NACIO en diciembre, resulta muy extraño que la cristiandad recuerde su natividad en una fecha que no corresponde para nada con la verdad, la Historia sin embrago nos da la respuesta a esta infamia: el 25 de diciembre era el día en que los paganos celebraban el nacimiento de su DIOS SOLAR, conocido en las diferentes culturas con distintos nombres como Osiris, Horus, Júpiter, Zeus, Baal, Zoroastro, Saturno, Baco, Adonis, Hércules, Mitra, Tammuz, etc.

La religión pagana tomaba al sol como fuente de la vida, como la noche mas larga sucedía alrededor del 21 de diciembre y desde ahí poco a poco la noche se acortaba, se adoptó desde los ritos babilónicos la costumbre de celebrar el 25 de diciembre el nacimiento del dios sol, fuente de la vida el sexo y la fertilidad.

James George Frazer, en su libro, “La rama dorada”, dice: “La época invernal era cuando todos los dioses solares, desde Osiris hasta Júpiter y Mitra, celebraban su cumpleaños (…)”.

En el Siglo V estas costumbres paganas se habían introducido en la iglesia de Roma de tal forma que sus líderes no pudiendo combatir estas prácticas, las “cristianizaron”, sustituyendo al dios solar por Jesús, escamoteando de esta forma a los creyentes la verdadera fiesta de la Navidad, sustituyéndola por tradiciones paganas, ajenas a la verdad del Evangelio.

Septiembre debe tener para nosotros una nueva connotación CRISTO NACIO EN SEPTIEMBRE… Y esto a prueba de desmentidos.
Escrito por pastor Miguel Mondaca G.

http://fefundamental.bligoo.com/content/view/108943/La-verdadera-fecha-del-nacimiento-de-Jesus.html

Navidad, Tradición o Realidad

Estudios Bíblicos – Navidad, Tradición o Realidad


Nuestra cultura, en todos sus aspectos, está profundamente arraigada en las creencias, normas y tradiciones judeo-cristianas. Quizá no nos demos cuenta de esto si nunca hemos pasado tiempo en algún país de cultura islámica, budista o hindú. Por eso, al acercarnos a la Nochebuena, el corazón palpita más fuerte, presintiendo momentos especiales: reuniones con la familia y los amigos, el intercambio de regalos, la sidra y el pan dulce.

Pero en realidad, ¿qué significa esta fiesta? La palabra misma lo dice: Navidad, Natividad, el nacimiento de un bebé, Jesús, a quien nuestra cultura proclama como Señor y Salvador. Todos sentimos la importancia del momento, hasta los que apenas practican la fe cristiana.

Por todos lados vemos imágenes del bebé en un pesebre, de una mujer y un hombre que lo miran con ternura, de unos animales que mansamente los acompañan dentro de un establo pulcro y suavemente iluminado, de unos pastores y reyes. Sabiendo que este niño es el centro de la fiesta, nos inclinamos ante él.

Y luego, para muchos, quizá la mayoría… de vuelta a la sidra y el pan dulce.

La realidad bíblica es otra. Según las Sagradas Escrituras la historia de Jesucristo no empieza ni termina en Belén. Está presente desde el primer versículo deGénesis hasta el último del Apocalipsis. El apóstol san Juan, en su evangelio, lo define como el Creador del universo; y el mismo autor, en el Apocalipsis, lo presenta como el que presidirá el juicio final. El gran pintor renacentista Miguel Ángel lo plasmó todo en los frescos de la Capilla Sixtina del Vaticano.

San Pablo, en su Carta a los Colosenses, dice esto acerca de Jesús: “Él es la imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda la creación, porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra, los seres visibles y los invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades: todo fue creado por medio de él y para él. Él existe antes que todas las cosas y todo subsiste en él. El es también la Cabeza del Cuerpo, es decir, de la iglesia. Él es el Principio, el Primero que resucitó de entre los muertos, a fin de que él tuviera la primacía en todo, porque Dios quiso que en él residiera toda la Plenitud. Por él quiso reconciliar consigo todo lo que existe en la tierra y en el cielo, restableciendo la paz por la sangre de su cruz”.

San Lucas, en el Libro de los Hechos, añade: “Porque él (Dios) ha establecido un día para juzgar al universo con justicia, por medio de un Hombre que él ha destinado y acreditado delante de todos, haciéndolo resucitar de entre los muertos”.

Según Jesús, él es Dios mismo (“El que me ha visto, ha visto al Padre; El Padre y yo somos una sola cosa”). De acuerdo con las Sagradas Escrituras, Jesús (“Dios Salvador”), el Cristo (“el ungido de Dios”), Emanuel (“Dios con nosotros”), es el Creador, el Sustentador, el Salvador, el Señor, el Juez. Tomando forma humana, nació, vivió, murió, resucitó, ascendió, vendrá nuevamente a juzgar y reinará por toda la eternidad.

Esta es la persona que honramos en las dos fiestas mayores del cristianismo:Navidad (su nacimiento) y Pascua (su muerte y resurrección). Todo esto lo puedo aceptar o rechazar; nadie me obliga a creerlo. Pero si me digo cristiano, debo abrirme los ojos a lo que supuestamente creo. Si el bebé en el pesebre no me es más que un adorno, si la cruz no me es más que un ornamento, debería pensar bien en si mis creencias religiosas son algo más que simplemente rituales estériles y tradiciones huecas. Que esta Navidad sea un despertar a la realidad de quién es Cristo Jesús, y cuál es mi relación con él como Señor y Salvador.

UNA FELIZ NAVIDAD, Y UN NUEVO AÑO DE BENDICIÓN DIVINA

Guillermo David Sommerville, licenciado en literatura castellana, inglesa, francesa y comparada, radicado en América del Sur desde 1954, ha sido profesor universitario y pastor evangélico en los Estados Unidos, Perú y Argentina. Traductor para la Organización de los Estados Americanos, ex vicepresidente de la Sociedad Argentina de Escritores, filial Villa María (donde reside), ha sido conferenciante sobre temas literarios y cristianos en muchos países americanos y europeos, como también contribuyente sobre los mismos temas para publicaciones en varios países.

http://devocionalescristianos.org/2009/12/estudios-biblicos-navidad-tradicon-o-realidad.html

¿Qué árbol vas a poner esta Navidad?

¿Qué árbol vas a poner esta Navidad?
Decorar el árbol tiene el sentido de una gran esperanza, la de la redención, la de sentirse amado por Dios.
Autor: Laureano López, L.C | Fuente: Catholic.net

Es tradición decorar árboles en este periodo del año. Sin embargo, la forma de hacerlo para los ateos y los cristianos es muy diferente.

¿Qué puede esperar cada uno de ellos en esta navidad?

El árbol del conocimiento

Margaret Downey, presidente de “Atheism Alliance International”, junto con un grupo de miembros librepensadores, han preparado en Filadelfia un hermoso pino que adornaron con portadas de libros. El árbol del conocimiento: “The knowledge tree”. Esta iniciativa buscaba expresar su amor al conocimiento y su amor al periodo invernal.

André Frossard, ateo, escéptico e indiferente, hijo de un marxista que llegó a ser secretario general del partido comunista en Francia, se declaraba un ateo perfecto. Él comentaba: “Dios no existía. El cielo estaba vacío y la tierra era una combinación de elementos químicos. Era el ateo perfecto, no porque negaba la existencia de Dios, sino porque simplemente ni siquiera me ponía el problema de la existencia de Dios”. Para Frossard, adornar un árbol del conocimiento durante la navidad no tendría sentido. Dice, contando su experiencia: “vivíamos una navidad sin recuerdos religiosos, una navidad que no era fiesta de nadie. Dios no existía”. Antes de su conversión, por una gracia especial de Dios, la navidad no tenía un sentido. “Los hombres éramos una fraternidad de huérfanos que no teníamos un padre en común como las religiones tradicionales”.

La visión atea afronta este periodo sin una esperanza o con expectativas meramente humanas. Por ello, se adornan árboles pensando sólo en lo terreno. Por el contrario, la visión cristiana ofrece otra perspectiva desde la cual se puede vivir esta Navidad. Los árboles navideños tienen otro simbolismo que se manifiesta con una esperanza más plena, más profunda.

El árbol de la vida

Los cristianos no somos huérfanos y, en Jesucristo, somos hermanos. Para los creyentes, Cristo es el árbol de la vida y todos aquellos que creen en Él, viven unidos a Él y participan de la vida. Entonces la Navidad, el árbol, la fiesta, tienen el sentido de una esperanza más grande, la de la redención, la de sentirse amados por Dios.

El Papa Benedicto XVI lo recordó en su reciente encíclica: “No es la ciencia la que redime al hombre. El hombre es redimido por el amor. La gran esperanza del hombre sólo puede ser Dios, el que nos ha amado y que nos sigue amando hasta el extremo” (Spe Salvi nn. 26-27).

La Navidad es la fiesta de la encarnación. Para nosotros, continúa el Papa: “Dios es el fundamento de la esperanza, el Dios que tiene un rostro humano y que nos ha amado hasta el extremo. Su amor es para nosotros la garantía de que existe aquello que esperamos en lo más íntimo de nuestro ser: la vida que es realmente vida” (Spe Salvi n. 31).

En esta preparación para la Navidad, cada uno de nosotros es responsable de poner su árbol y de adornarlo con aquello que llene mejor los deseos profundos de su corazón.

  • Preguntas o comentarios al autor
  • Laureano López, L.C.

     

     

    Feliz dia de los inocentes

    Feliz dia de los inocentes

    El 28 de diciembre nos recuerda lo que somos durante los otros 364 días del año. Mark Twain

    Día de los Santos Inocentes

     

    El origen de esta fiesta se debe a una masacre de los niños perpetrada por el rey Herodes I el Grande.

    El Día de los Santos Inocentes es la conmemoración de un episodio histórico o hagiográfico del cristianismo: la matanza de todos los niños menores de dos años nacidos en Belén (Judea), ordenada por el rey Herodes con el fin de deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret.

    Conmemoración, bromas e inocentadas  

    En Hispanoamérica y en partes de España, este día se festeja el 28 de diciembre.

    Es costumbre realizar bromas de toda índole. Los medios de comunicación hacen bromas o tergiversan su contenido de tal modo que la información parezca real. Se trata de una libertad que se dan los agentes mediáticos para dar rienda suelta a su sentido del humor, oportunidad que solamente tienen una vez al año. Es tradición que los periódicos publiquen páginas enteras de noticias cómicas, con la advertencia de que es día de los inocentes, que van desde las que son una obvia mofa a cualquier suceso reciente, hasta las que parecen serias y engañan al lector desprevenido.

    América  

    En algunas zonas de América es importante no prestar ningún bien, sea objeto o dinero, pues el prestatario es libre de apropiarse de los bienes. Este tipo de festejo ha venido a menos en años recientes y ya no es usual que la gente pida prestado con la esperanza de que el prestador no recuerde la fecha y se le pueda hacer mofa con la muy popular frase: «Inocente palomita que te dejaste engañar» o su versión ampliada: «Inocente palomita que te dejaste engañar, sabiendo que en este día nada se puede prestar» o «Inocente palomita que te dejaste engañar, hoy día de los inocentes te dejaste engañar».

    España 

    En la localidad alicantina de Ibi, el 28 de diciembre, tienen lugar unos actos muy peculiares en relación con esta festividad y de los más característicos de la provincia de Alicante: el Día dels Enfarinats o “Enharinados”.

    Se trata de una divertida celebración que representa el enfrentamiento entre el poder público y la oposición, mediante una batalla de harina en un ambiente carnavalesco y satírico.

    El enfarinats lo forman un grupo de 14 personas, entre las que se elige al alcalde y demás cargos relevantes, como el juez, el fiscal, el alguacil… Por otro lado, la oposición, cuyos representantes se caracterizan por llevar una chistera negra, intentará arrebatarles el poder. Ahí comienza a escenificarse una batalla en la que se lanzan harina, polvos y cohetes. Una espectacular explosión de ruido, fiesta y tradición.

    También se puede vivir el Día de Los Santos Inocentes de una forma especial en Jalance. En este municipio del Valle de Ayora-Cofrentes, el 28 de diciembre se celebra la Fiesta de los Locos. Una fiesta que data de principios del siglo XVII con una marcada simbología pagana. Los más jóvenes, vestidos con ropas estrafalarias y con maquillajes llamativos, tendrán el poder durante unas horas, mientras participan en las divertidas charangas. Por la noche se celebra el tradicional Baile de los Locos, donde casi todo está permitido y, además de la música, la picaresca es la gran protagonista.

    1º de abril  

    El 1 de abril tiene lugar una tradición similar, el pescado de abril , cuyos orígenes no tienen relación con la leyenda bíblica que originó el Día de los Inocentes.

    Supuesta incoherencia en las fechas  

    La iglesia católica recuerda este acontecimiento el 28 de diciembre, aunque de acuerdo con los Evangelios, la matanza debería haber sucedido después de la visita de los Reyes Magos al rey Herodes (uno o dos días antes del 6 de enero), aunque también la fecha de la adoración de los Reyes Magos a Jesús no tiene una fecha dada exactamente en las escrituras, que sin embargo citan dicha visita.

    Es muy corriente la explicación de la Navidad y demás fechas alrededor de ella como fechas arbitrarias, pues estas no figuran en los evangelios. Sin embargo, según el evangelio (Lucas 1.13-60); Zacarias supo que Santa Isabel estaba encinta de Juan el Bautista el dia de la fiesta del final de la cosecha, esta festividad tiene lugar una sola vez al año en la religión judia, aun en nuestros dias; la última semana del mes de septiembre. El evangelio también indica que Juan el Bautista era mayor que Jesucristo por seis meses. Por lo tanto, si el embarazo del Bautista comienza en la última semana de septiembre, es evidente que nació en la última de junio y que siendo seis meses mayor que Cristo, éste nació en la última semana de diciembre.

    Si seguimos fielmente los evangelios, tenemos lo siguiente: El evangelio de Lucas nos muestra que Jesús nació en Belén debido a que César mandó que se realizaces un censo de la población, lo que obligó a José y María a viajar a ese lugar. Miqueas el profeta, con varios siglos de antelación predijo que Jesús vendría de ese pueblo cercano a Jerusalén (Miqueas 5.2).

    Los belenes, hoy día, intentan representar lo que fue el nacimiento de Jesús, pero lo que realmente pasó es muy distinto a lo que con tanta frecuencia se representa. Además de hablarnos del censo que hizo que José y María fueran a Belén, el evangelista Lucas nos cuenta que había pastores que estaban pasando aquella importante noche a cielo raso, con sus rebaños. Esto nos lleva a la lógica conclusión de que Jesús no pudo haber nacido en diciembre ya que es improbable que César obligara a los judíos, a punto de la sublevación, a realizar un viaje hasta sus lugares de origen durante la estación fría y lluviosa. Es igual de improbable que los pastores estuvieran viviendo a la intemperie con sus rebaños en un tiempo tan inclemente (Lucas 2.8-14).

    Número de bebés muertos  

    En el Medievo, los escritores cristianos especulaban que fueron asesinados entre 3.000 y 15.000 bebés. Pero —de acuerdo con el censo ordenado por el gobernador romano Quirino, tal como relatan los Evangelios— el pueblo de Belén no tenía más de 800 habitantes. Así que cada año no habría más de 20 nacimientos, y morían aproximadamente el 50% antes de cumplir los dos años de edad (lo cual era la mortalidad infantil normal hasta hace un par de siglos), así que si Herodes mandó a asesinar niños, no deben de haber sido más de veinte.1

    Flavio Josefo (37–101), un historiador de la época, en su Historia de Judea nunca relata una matanza de niños.

    Se sabe que el mensaje del evangelista Mateo era para los judíos conversos de la época.  De esta manera Mateo expresó que Jesús había llegado para instaurar la Nueva Alianza (superando la antigua alianza de Yahvé con Moisés) y mostró así que Jesús era el mesías que los judíos esperaban.

    Es posible que la matanza de los niños no haya sido relatada por Flavio Josefo porque dado el reducido número de niños asesinados posiblemente pasó desapercibida o careció de importancia.

    Notas:

    [1] Matanza de los niños Inocentes segun Ana Catalina Emmerick

    Conclución:

    Ojo con las bromas. ¡Feliz día!

    Fuente: Wikipedia

    ¿Consumismo en Navidad?

    ¿Consumismo en Navidad?

    Se habla mucho de consumismo en Navidad.
    Este vídeo  parte de un spot que hicieron diversas confesiones cristianas de Estados Unidos -la llamaron The Advent Conspiracy, la Conspiración del Adviento- para sensibilizar a la población contra el consumismo extremo y para favorecer un estilo de vida sobria, a la vez que se animaba a ser generoso en iniciativas sociales. Me ha gustado el mensaje positivo que trasmite.

    La misteriosa Estrella de Belén

    La misteriosa Estrella de Belén 

    Diciembre 26, 2008


    estrella-belen
    Rebecca Ellis BBC

    Un cometa, un eclipse, una supernova, un alineamiento de planetas… La Estrella de Belén -el supuesto astro que guió a los Reyes Magos al lugar de nacimiento de Jesús- ¿fue un acontecimiento astronómico real?

    Hace unos 2000 años, los magos de Oriente vieron una estrella increíble iluminando el cielo en la Tierra Prometida y la siguieron en un viaje épico para conocer al nuevo Mesías. ¿Pero qué es realmente la Estrella de Belén? La ciencia moderna está revelando uno de los misterios astronómicos más famosos de la historia. Nuevas tecnologías permiten a los astrónomos crear mapas del antiguo cielo nocturno con una precisión extraordinaria.

    A medida que estudian los movimientos de planetas y estrellas, los expertos están cuestionando la teoría que asegura que se trataba de un cometa. Creen que los Reyes Magos pudieron divisar varios eventos astronómicos inusuales. La Biblia nos dice muy poco sobre esta estrella y sólo aparece mencionada en el Evangelio de San Mateo. “¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle”, se habrían preguntado los magos.

    No se incluye ninguna fecha o descripción. Hasta la identidad de los hombres no está clara. En vez de ser los reyes en el imaginario popular, se cree que los Reyes Magos eran sacerdotes persas conocidos como “magi” en latín. Eran astrólogos que se guiaban por las estrellas, combinando fe y ciencia para predecir el nacimiento del nuevo Mesías.
    ¿Qué hizo que se animasen a viajar a Belén? La mayoría de los expertos coinciden en que Jesús nació antes del año 4 a. C. o en esa misma fecha, cuando Herodes el Grande reinaba en Judea. Los astrónomos han identificado los siguientes cuatro acontecimientos estelares que podrían haber sido la Estrella de Belén.

    Triple conjunción de planetas

    Un antiguo almanaque inscrito en una tabla de arcilla hallada en Babilonia y actualmente en el Museo Británico de Londres asegura que la estrella fue en realidad una inusual conjunción de planetas. Concretamente, fue una serie de tres conjunciones de los planetas Júpiter y Saturno (un hecho muy poco frecuente) ocurrido en el año 7 a. C. Júpiter y Saturno se conjuntaron tres veces en el plazo de varios meses durante la constelación de Piscis, un signo asociado con Israel.

    Existen pruebas en el almanaque que los astrónomos persas predijeron esto. La tabla calcula la actividad solar, lunar y planetaria para ese año y describe la conjunción.

    Eclipse de Júpiter
    Una moneda de 2000 años de antigüedad probaría esta teoría, una doble ocultación de Júpiter tras la luna ocurrida en el 6 a. C. que sería la estrella de Belén. Según la teoría, los magos vieron la estrella en la constelación de Aries, no la de Piscis. La moneda muestra a Aries, el carnero, brincando en el cielo y mirando atrás hacia la estrella. Los textos astrológicos de la época reflejan que Aries dominaba Judea y Jerusalén era la capital del Cercano Oriente, convirtiéndose en signo de los judíos.

    El profesor Mike Molnar de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, en Estados Unidos, cree que los magos vieron este eclipse. Justo antes del amanecer, Júpiter habría aparecido por el este, en el preciso instante en que San Mateo describió la aparición de la Estrella. Entonces, cuando la luna pasó directamente entre la Tierra y Júpiter, éste último planeta habría desaparecido.

    Supernova

    Algunos creen que la estrella podría haber sido el resultado de un evento celestial aún mayor. Mark Kidger, astrónomo de la Agencia Espacial Europea, afirma que habría requerido mucho más que un movimiento de planetas inusual para convencer a los curtidos expertos astronómicos de esa época a viajar hasta Judea.

    Los magos podrían haber visto una estrella en su fase supernova, uno de los eventos más energéticos y explosivos que se conocen. Kidger hasta ha identificado a un candidato, el DO Aquilae que explotó en 1927 y que seguramente ha explotado varias veces en el pasado. En caso de haber explotado hace 2.000 años, los magos la habrían visto en el este, asomándose por encima del horizonte.

    El experto espera que los radiotelescopios del futuro sean capaces de detectar la débil burbuja de gas alrededor de Aquilae para calcular el momento exacto en que la burbuja comenzó a expandirse.

    Dos planetas que parecían una luz brillante

    Esta teoría es la más sorprendente. La fecha de Navidad fue establecida siglos después del evento y muchos la cuestionan. Pero el astrónomo tejano Rick Larson cree que Jesús realmente nació el 25 de diciembre, aunque del año 2 antes de nuestra era. Al contrario de otros astrónomos, Larson se ha fijado en eventos celestiales posteriores porque cree que la fecha de la muerte del rey Herodes (4 a. C.) es incorrecta.

    La fecha se basa en los escritos del historiador Josephus, pero cada manuscrito suyo que ha estudiado anterior a 1544 coincide en que Herodes murió en el 1 a. C. Júpiter se conjuntó un año después con una de las estrellas más brillantes del firmamento, llamada Regulus y conocida por los magos como “pequeño rey”.

    Nueve meses después, Júpiter se conjuntó con Venus, conocido como el planeta madre.
    Los planetas habrían pasado tan cerca el uno del otro que habría parecido como una luz brillante en el cielo. Larson cree que esta luz fue la que convenció a los magos a viajar al este. Durante su viaje, Júpiter continuó moviéndose a lo largo del cielo hasta que pareció detenerse sobre Belén.

    Fuente:http://oldearth.wordpress.com/2008/12/26/la-misteriosa-estrella-de-belen/

    Por qué Cristo vino en la primera navidad

    Evangelismo y establecimiento de nuevas iglesias

    Por qué Cristo vino en la primera navidad

    Artículo escrito por Dr. Gerardo Laursen
    diciembre 2008

    Estimado(a) Lector/a: 

    Cada año en el mes de diciembre, millones alrededor del mundo celebran la navidad.  Con tantas actividades, fiestas, adornos, comercialismo y regalos, es fácil olvidar la razón para la celebración. Afortunadamente, la temporada nos da oportunidades de compartir nuestra fe, por explicar por qué vino el Señor Jesucristo en la primera navidad de la historia. 

    Alguien me preguntó hace tiempo: “¿Qué es lo correcto: Cristo vino para darnos un ejemplo para vivir o para morir por nuestros pecados?” Contesté: “Sí, y más.” El vino en la primera navidad por los menos por 20 razones. Claro para nosotros, la razón más importante es la de morir, pero hay muchas más. El vino: 

    1.  Para dar buenas nuevas a los pobres. Lc. 4:18, El Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres.

    2.  Me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón, 18.

    3.  Para pregonar libertad a los cautivos, 18.

    4.  Para pregonar vista a los ciegos, 18.

    5.  Para poner en libertad a los oprimidos, 18.

    6.  Para predicar el año agradable del Señor, Lc. 4:19.

    7.  Para anunciar el reino de Dios. Lc. 4:43, Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.

    8.  Para hacer la voluntad del Padre. Jn. 4:34, Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.

    Jn. 5:30, No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.

    Jn. 6:38-40, Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.  Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

    9.  Para hacer las obras del Padre. Jn. 9:4, Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

    10. Para redimir a los debajo de la ley. Gá. 4:5, Para que redimiese a los que estaban bajo de la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.

    11. Para que vivamos por él. 1 Jn. 4:9, En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.

    12. Para ser propiciación por nuestros pecados. 1 Jn. 4:10, En esto consiste el amor: no que nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

    13. Para ser Salvador del mundo. 1 Jn. 4:14, Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo para ser Salvador del mundo.

    14. Para que gustase la muerte por todos. He. 2:9, Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

    15. Para perfeccionarse. He. 2:10, Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.

    16. Para revelar a Dios. He. 2:12, Diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregación te alabaré.

    17. Para destruir al diablo. He. 2:14, Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.

    18. Para librar de servidumbre. He. 2:15, Y librar a los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

    19. Para quitar el pecado. He. 9:26, De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.

    20. Para darnos un ejemplo. 1 P. 2:21, Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;

    ¿No le es maravilloso que Cristo viniera a la tierra por tantas razones?  ¿Se aprecia el sacrificio de Cristo?  ¿Aprovechó la oferta de la salvación?  Ro. 10:13, “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”  ¿Vive ahora una vida de gratitud?  Tito 3:8, “Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.”

    Seamos fieles compartiendo el evangelio esta navidad,

    Scott Yingling

    Director General de ObreroFiel.com



    Para más recursos sobre este y otros temas, visítenos en:www.ObreroFiel.com

     

    Si tiene alguna duda o comentario, favor de escribirnos a:info@ObreroFiel.com  

    Este es mi regalo de navidad

    No podemos negar que originalmente todo estaba enfocado en el nacimiento de Cristo, es decir, que celebramos el cumpleaños de nuestro Señor y buscando en la Palabra pude encontrar que los primeros regalos que recibió fueron: adoración, oro, incienso y mirra (Lee Mat 2:11). Me llené de curiosidad y quise saber qué tipo de cosas podría dar yo, que estén relacionadas con estos 4 regalos, espero que te ayuden a encontrar el regalo perfecto para Jesús esta navidad.

    Lee Juan 4:23-24
    La adoración es posiblemente el concepto más común entre estos 4 pero muchas veces no lo tenemos tan claro. Este es un tiempo para buscar más de la presencia de Dios, aprender a reconocer su voz y disfrutar de su compañía. Deja que temprano por la mañana llame tu nombre y pasa un tiempo platicando con tu Padre.

    Lee 1 Corintios 3:11-13
    El oro representa esas obras que hacemos en el nombre de Jesús. Este es un buen tiempo para darle a aquellos que están en necesidad. Aquellos pequeños y olvidados que mas que celebrar una navidad están sufriendo un tiempo de soledad, frio y hambre.

    Lee Isaías 1:18
    El incienso representa esa blancura a los ojos del Señor, santidad. Este es un buen tiempo para ponerte a cuentas con Dios y ponerte metas más altas que cumplir este año que viene. Hay muchas cosas que ya es hora de dejar atrás, a fin de cuentas ya Cristo murió por tus pecados, ¿por qué razón querrías seguir cargándolos tu?

    Lee 2 Corintios 2:14-17
    La mirra representa el conocimiento en la Palabra. Este es un buen tiempo para indagar más, buscar las cosas que Dios te ha querido decir personalmente pero que está esperando a que llegues a su Palabra. Es hora de tomar ciertos hábitos en tu lectura de la Palabra y adentrarte a una nueva aventura que el Señor tiene para ti.

    Sé que ya sea que le des uno o más de estos regalos al Señor serás tú el más beneficiado pues más bien aventurado es dar que recibir. Espero que este haya sido un buen regalo para ti, Feliz Navidad y que Dios te bendiga!

    ¿”VIRGEN”? ¿O “MUJER JOVEN”?

    ¿”VIRGEN”? ¿O “MUJER JOVEN”?

    Autor:Paulo Arieu

    El Parto Virginal (más exactamente, “la concepción virginal”) de Jesús es una enseñanza clara del Nuevo Testamento (Mateo 1; 18-25; Lucas 1:26-35). Según Mateo 1:22-23 fue el cumplimiento de Isaías 7:14, que dice: “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen ['almah] concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.”

    ‘Almah y Betulah

    El objetivo principal de este capítulo es investigar si la mejor traducción de la palabra hebrea ‘almah es “virgen”. La pregunta pudiera parecer impía, pero aun una traducción firmemente con-lervadora corno la Biblia de las Américas, en el margen, da la traducción alternativa “doncella”. ¿Es cierto que ‘almah quiere decir “virgen”? Si no es así, ¿hay una palabra hebrea que tenga duramente ese significado? Si en realidad existe tal palabra, por qué no la empleó Isaías? La respuesta a la primera pregunta es “no”; a la segunda, “sí”. La respuesta a la tercera pregunta surgirá de la consideración de las primeras dos, así como de un análisis del contexto de Isaías 7:14.

    Todos los léxicos fidedignos dicen que ‘almah quiere decir “doncella, muchacha, mujer joven de edad para casarse”. La palabra ni afirma ni niega la idea de virginidad. Es, más bien, una palabra inclusiva para una mujer joven y adolescente; ocurre siete veces en la Biblia hebrea (Génesis 24:43; Éxodo 2:8; Salmo 68:25; Proverbios 30:19; Cantar de los Cantares 1:3; 6:8; Isaías 7:14). No hay ningún ejemplo claro en el AT para el significado “mujer casada”, aunque algunos comentaristas sugieren “una recién casada” como un significado posible. El hecho de que la palabra puede incluir la idea de virginidad queda claro de su uso con respecto a Rebeca antes de casarse, a quien se le llama “doncella” (‘almah) en Génesis 24:43, pero “virgen” (betulah) anteriormente en el versículo 16, A “virgen” sigue una nota explicativa: “a la que varón no había conocido”. Este es el primer caso de la palabra betulah en la Biblia hebrea; es significativo que en esa época primitiva se dé una explicación de la palabra. Un examen de los otros ejemplos (más de cuarenta) de betulah en el AT muestra que esta palabra, y no ‘almah, comunica correctamente el significado “virgen” (véanse, por ejemplo, Éxodo 22:16-17; Deuteronomio 22:19, 23, 28; Jueces 19:24).

    Cumplimiento doble

    ¿Por qué, pues, se emplea en Isaías 7:14 la palabra ‘almah? La respuesta se encuentra en las circunstancias históricas que rodean la proclamación de la promesa. Se la dio a Acaz, rey de Judá, cuando Siria y el reino norteño de Israel amenazaban con invadir su tierra y establecer su propio rey (vv. 1-6). El Señor le dijo a Acaz que eso no sucedería y le animó a creerlo (vv. 7-9). Le dijo a Acaz que pidiera una señal, pero éste se negó a hacerlo (vv. 10-13). Después sigue la declaración: “El Señor mismo os dará señal” (v. 14).

    Isaías 7:14 es un buen ejemplo de lo que algunos llaman referen¬cia doble: una profecía que se cumplirá tanto en el futuro próximo como en el futuro distante. Dos ejemplos del AT ilustran esto.

    El libro de Daniel habla de la abominación desoladora que tendrá lugar (9:27; 11:31; 12:11). Se cumplió por primera vez en el segundo siglo antes de Cristo cuando Antíoco Epífanes, el rey Seléucida de Siria, invadió Jerusalén y sacrificó un cerdo en el altar del templo judío. Sin embargo, Jesús habla de la abominación desoladora como algo por venir (Mateo 25:15).

    Se encuentra un segundo ejemplo en el Pacto Dávídico (2 Samuel 7:12-16). El prometido descendiente de David es con toda seguridad Salomón, quien “edificará casa a mi nombre” (v. 13) pero que también será culpable de iniquidad (v. 14). Sin embargo, el pacto tiene elementos que no se pueden aplicar a Salomón, pues el Señor dice: “Yo afirmaré para siempre el trono de su reino” (v. 13) y: “Será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente” (v. 16). El cumplimiento más distante es sin lugar a dudas Cristo.

    Volviendo, pues, a Isaías 7:14: Se pretende un cumplimiento doble, y es precisamente por eso que se emplea la palabra más inclusiva ‘almah, ya que puede incluir la idea de virginidad, pero no la incluye necesariamente. Ha habido, y para siempre habrá, un solo Parto Virginal. Si nuestro pasaje hubiera empleado la palabra betulah, el hijo prometido en el futuro próximo habría tenido que nacer de una virgen, además del Hijo en el futuro distante. Cito tlBeacon Bible Commeniary [Comentario bíblico Beacon]:

    La Biblia afirma sólo un Parto Virginal, no dos, como sería el caso si aceptáramos la precisión histórica de Isaías 7 a la vez que insistiéramos en que hay que traducir ‘almah aquí como “virgen”.

    Está fuera del alcance de este capítulo considerar la identidad de la ‘almah en el cumplimiento inmediato de la promesa. Sugerencias incluyen la esposa de Isaías, la de Acaz u otra persona de la casa real.

    Mateo 1:23 cita Isaías 7:14 de la Septuaginta, no del texto hebreo. Por razones que mejor conocen los traductores de la Septuaginta, tradujeron ‘almah como “virgen” (parthenos) sólo en este pasaje y en Génesis 24:43, donde el contexto ya hablaba de Rebeca como virgen. En otros casos, lo tradujeron más precisamente cuatro veces por neanis (mujer joven, doncella) y una vez por neotes (joven). Aun cuando la Septuaginta es a menudo una traducción libre y no se la puede poner al mismo nivel que el inspirado texto hebreo, tal vez fuera providencial que los traductores escogieran “virgen” para Isaías 7:14.

    Emanuel

    Conviene una palabra final sobre el nombre del hijo profetizado: Emanuel (‘immanuel), que quiere decir “Dios con nosotros”. El nacimiento del niño en la época de Isaías había de ser una señal (‘ot) de que Dios estaba con su pueblo y traería liberación. El nombre no significaba necesariamente que el niño era Dios, ya que el AT contiene más de ciento diez nombres personales compuestos que incluyen la palabra Dios (‘el). Sin embargo, cuando se aplica a Cristo, habla por supuesto de su deidad. Dos capítulos después hay otra profecía muy conocida: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado”, y a este Prometido se le llama “Dios fuerte” y “Padre eterno” (Isaías 9:6). El Broadman Bible Commentary [Comentario bíblico Broadman] lo dice bien:

    Cuando vino el cumplimiento del tiempo … esta antigua profecía [Isaías 7:14] fue transportada a un tono más alto, y se inauguró el reinado mesiánico con el nacimiento de Jesús. La promesa de la presencia de Dios con su pueblo (Emanuel) se cumplió de manera única en el advenimiento de su Hijo.

    Maria tuvo mas hijos

    María tuvo más de un hijo a parte de Jesús.Pasajes de la Biblia que hablan de ello:

    1. Mateo 12:46 Mientras él aún hablaba a la gente, he aquí su madre y sus hermanos estaban afuera, y le querían hablar.
    2. Mateo 13:55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?
    3. Mateo 13:56 ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?
    4. Gálatas 1:18 Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días;
    5. Gálatas 1:19 pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor.

     

    El nacimiento de Jesucristo fué así: Estando desposada María su madre con José, ANTES QUE SE JUNTASEN, se halló que había concebido del Espíritu Santo………………………………………………….y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Mateo 1:18-25

    Pero no la CONOCIÓ hasta que dio a luz a su hijo PRIMOGÉNITO; y le puso por nombre Jesús.

    “Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín” Génesis 4:1

    “Conoció denuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set” Génesis 4:25

    Conocer, en estos textos, se refiere a conocer sexualmente a alguien, lo que resultó en concebir un hijo cada vez que se menciona.

    Solo se puede tener un primogénito cuando hay varios. Maria tuvo varios hijos e hijas. Según me han dicho la palabra griega que se usa para referirse a hermanos de sangre y no primos, significa “de la misma matriz.”

     

    Fuente:

    Antonio Di Palma, Tesoros Léxicos de la Palabra de Dios, p. 11-14,ed. Vida

    La natividad de Cristo ¡desde el principio!

    La natividad de Cristo ¡desde el principio!

    Los Cristianos y el mundo entero debemos celebrar, no la Navidad, sino la Natividad de Cristo…¡Todos los días! Lo importante no es la fecha, sino la conmemoración de un hecho trascendental: el nacimiento de Jesús Cristo, el Salvador Ungido, que vino como Cordero de Gloria para perdón de nuestros pecados, y para que todo aquél que crea en Él, no se pierda más tenga vida eterna (Juan 3:16).

    El Salmo 127 dice ‘Herencia de Jehová son los hijos’. Dios prometió desde Genesis 3:15 Su ‘Herencia’, la que confirmó en Isaías 9:6 nombrándolo entre otros hermosísimos títulos, ‘Principe de Paz’, y realizándose miles de años después en el nacimiento de Cristo Jesús relatado en los evangelios, especialmente, en Mateo y Lucas.

    Por otro lado, en Romanos 8:17 leemos que los hijos de Dios somos ‘…herederos de Dios y coherederos con Cristo’. Pero, ¿herederos y coherederos de qué? Bueno, si Cristo es llamado Príncipe, Su Padre es el Rey, y como tal, tiene un reino descrito en Romanos 14:17 como Su reino de ‘…justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo…’ Entonces, si Cristo es Príncipe de Paz, y la herencia de Dios para nosotros, por tanto nosotros hemos heredado también ese reino. Este es un reino no para el futuro, sino es Su herencia para ¡ahora! Por tanto, en la Navidad se celebra la venida de ese Reino a través de la Natividad del Hijo de Dios, Príncipe de Paz. Recordemos que Él trajo la paz al mundo a través de ‘la paz del perdón’ (1 Juan 1:9).

    Dios quiere que gocemos Su reino (Prov. 10:22), pero debemos confesar nuestro pecado (Prov. 28:13). Dice en 1 Juan 1:7, ‘Y si andamos en la luz porque Él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de todo pecado’.

    ¿Por qué tuvo que humillarse? ¿Por qué necesitaba limpiar nuestro pecado con Su sangre? ¡La respuesta está ‘desde el principio’, en el libro de Génesis!
    Podemos encontrar que Jesucristo es el Creador y por lo tanto su primer milagro registrado en la Biblia es Génesis 1:1. La primera profecía sobre Jesucristo como hombre la encontramos en Génesis 3:15.

    Podemos apreciar, entonces, la importancia trascendental que existe en aceptar el fundamento que nos da Génesis. Si no hubiera habido un Adán literal, no era necesario tener un postrer Adán literal. Si no hubo un pecado literal, no tendría que haber un Salvador; Herencia de Dios, para el perdón de nuestros pecados y el establecimiento de Su reino.

    La Navidad: ¿Donde está tu corazón? ¿En Cristo o en un centro de compras?

    La Navidad: ¿Donde está tu corazón? ¿En Cristo o en un centro de compras?

    Autor: Abel

    mail:adjgs33130@yahoo.es

    santa-claus-arrived

    Navidad es una fiesta que está bajo un ataque tremendo en estos últimos tiempos. Santa Claus ha tomado el lugar de JESUS-niño y el mall o el centro comercial ha tomado el lugar del templo. Que triste que el Domingo antes de Navidad los estacionamientos de las Iglesias estén vacíos y en los centros comerciales sea una hazaña encontrar un lugar donde estacionar el carro.

    Dice la Palabra de Dios: “Donde está tu tesoro, allí esta tu corazón” (Mat.6:21) Dónde está tu corazón? En un centro comercial?…. Cuando llegue la tribulación a tu vida, a donde vas a ir a buscar consuelo y paz? Al Mall?Navidad es una fiesta de cumpleaños donde se le compran regalos a todos menos al niño que cumple.

    Donde se hace una fiesta y no se invita al homenajeado, donde aún se trata de que no se mencione el nombre del niño que nació, que triste, su nombre es JESUS. El Apóstol Pablo, un hombre que un día fue su enemigo y que se rindió a El, dice que: frente a ese nombre se doblará toda rodilla en el cielo, en la tierra, y hasta en el infierno y a este “nombre sobre todo nombre” lo queremos borrar de nuestras vidas.Para más confusión y desconsuelo en los últimos años, hemos visto surgir ciertos lideres (vamos a llamarlos así) cristianos que se han sumado a la campaña de enemigos de la Navidad.

    Desde estaciones radiales gritan: Es una fiesta pagana!, y se basan en esta “guerra santa” contra la celebración del nacimiento de Jesús, en que la antigua Roma celebraba ese día la fiesta del “sol invicto”. Al diablo no le faltan “casualidades”. Otros grandes estudiosos de la Palabra de Dios reclaman que Jesús no nació en esta fecha. Por lo tanto la solución para muchos es olvidarse de esta fiesta. Pobres predicadores que quieren privar al cristianismo de lo más hermoso de Aquel que le dio vida, la sensibilidad.Para los que unen sus fuerzas con el enemigo aclaremos algunos puntos:

    1.Los cristianos no celebramos fechas, celebramos hechos. Nosotros nos alegramos y celebramos el hecho de Aquel que no cabe en el universo quiso nacer de una virgen en este pequeño planeta del inmenso universo para reconciliar al hombre con su Creador.

    2.Como todo hecho neotestamentario, la Navidad tiene precedencia bíblica. Inclusive, el día 25 de Diciembre ya era celebrado en el antiguo Pacto, para los “fundamentalistas” les voy a dar el dato: se encuentra en el primer libro de los Macabeos 4-52.

    Aunque este libro está considerado por muchos cristianos como deuterocanónico (apócrifo) ningún estudioso serio dudaría de su valor histórico.

    Además lo que a continuación detallo está atestiguado por un escritor tan serio como Max L. Margolis ensu libro: “A History of the Jewish People” – página 140. Según el libro de los Macabeos el templo y el altar fueron profanados. Judas Macabeos y sus hermanos ordenaron a los sacerdotes que purificaran el santuario y echaran fuera el altar profanado.

    En su lugar se edificó un nuevo altar y en la madrugada del 25 de kisleu, correspondiente a nuestro mes de diciembre, fue consagrado. La fachada del templo fue adornada, se encendieron luces y fue grande la alegría en el pueblo. Este es el origen de la fiesta de “Hanukah”, donde también se le dan regalos a los niños.

    También en la madrugada del 25 de kisleu, los cristianos celebramos el nacimiento de Jesús. Así como el altar profanado fue echado fuera y se construyó un altar nuevo, así también el sacrificio antiguo y una ley profanada por preceptos humanos fueron anulados con el nacimiento del Mesías y un nuevo altar con un sacrificio perfecto fue instaurado para regocijo y salvación de toda la humanidad.Este es el verdadero sentido de la Navidad, cuyo centro es Jesús y no un centro comercial o una fiesta pagana.

    Rescatemos la Navidad para Cristo y cantemos con los ángeles de Belén: “Gloria a Dios en las alturas y Paz en la tierra a los hombres que confían en El.”

    LA FIESTA PAGANA DE LA NAVIDAD

    LA FIESTA PAGANA DE LA NAVIDAD

    por Azkari Garcia

    Introduccion:

    Este artículo  es una posicion rígida sobre la Navidad, extremista. Hasta farisaica,diría yo. Pero la coloco por que aún asi tiene aspectos importantes este artículo, que pueden ser evaluados. Fiel a mis ideas de evaluar todas las corrientes teologicas y todos los pensamientos, les dejo este artículo para que lo analicen y me den su opinion sobre este tema. Agradezco todos los comentarios y opiniones al respecto.

    Saludos

    Paulo Arieu

    —————————

    navidad_sam

    “Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición” (Marcos 7:9)

    “Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimento, a los cuales os quréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempor y los años. Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros” (Gálatas 4:8-11).

    La tradición (comunicación o transmisión de noticias, doctrinas, ritos, costumbres, hechas de padres a hijos, transmisión oral de doctrinas que no se encuentran consignadas en las Escrituras) es un veneno de Satanás. Cada vez que el diablo puede distraer la atención de la cruz de Jesucristo y poner la atención en otras cosas, él ha ganado otra victoria. Cuando el diablo puede dirigir la gente al poner tanto énfasis sobre el nacimiento de Jesús, el Mesías, él está divirtiendo su atención del propósito del nacimiento: ¡La muerte de Jesús en la cruz en el lugar del pecador!

    Durante los meses de octubre y noviembre las casas comerciales comienzan, con gana, a engañar a los ignorantes con el propósito de quitarle, injustamente, su dinero. Pero, no debemos culpar solamente a los comerciantes porque las “iglesias” evangélicas, y protestantes (todas salieron de la “iglesia madre”, la romana) están llevando a cabo la tradición de su “madre”. Por eso está el dicho: “Como la madre es la hija”.

    ¿Qué significa “Navidad?”

    La palabra viene de natividad o nacimiento. La “Navidad” es una fiesta religiosa de la “iglesia romana” para “celebrar” el nacimiento de Jesucristo.

    ¿Por qué no celebremos la Navidad?

    Nosotros no estamos en existencia por medio de la “iglesia católica” como los protestantes y los evangélicos. Nosotros tuvimos nuestra existencia años antes de la formación de aquella “iglesia”. Por eso nosotros no tenemos ninguna obligación a seguir la tradición de los apóstatas, una invención del diablo para distraer los ignorantes del propósito verdadero de la venida de Jesucristo: Su muerte en la cruz en lugar del pecador. Gracias a Dios, nosotros estamos libres de la “iglesia romana” de los “protestantes” y de las hijas de los protestantes: los “evangélicos”, véase Juan 8:36.

    Claro, no hay enseñanza que manda que uno debe celebrar el nacimiento de Jesús el Cristo. Si Dios quiso que los Suyos celebraran tal cosa, seguro que lo habría revelado en Su Palabra, véase Apo. 22:18, 19. Ninguno de los Apóstoles celebraron tal fiesta, Gálatas 4:8-11. Ninguno de los creyentes de las primeras iglesias del primer siglo celebraron el nacimiento de Jesús el Cristo.

    Para nosotros, la Biblia es un Libro completo y no podemos añadir ni quitar de sus enseñanzas, 2 Timoteo 3:16, 17. Somos instruidos a adorar a Dios, no la tradición, Juan 4:24. Somos instruidos a sostener la obra de Dios, 2 Corintios 9:6, 7. Somos instruidos como debemos testificar para Dios, Hechos 1:8. Somos instruidos de como sumergir creyentes, Hechos 8:36-39. Somos instruidos de como participar en la Cena, 1 Corintios 11:23-26. Pero, en ningún lugar somos instruidos a celebrar el nacimiento de Jesús el Cristo.

    La fecha de Su nacimiento no es conocida. Esto es un secreto de Dios, véase Deuteronomio 29:29. Si Dios quisiera que celebráramos tal día habría dado una fecha. Entre las “iglesias” de los romanistas, protestantes y evangélicas hay tantas tradiciones que no están basadas en las Escrituras.

    Un ejemplo: Dicen que ambos los pastores y los astrólogos estaban juntos aquella noche. ¡Esto no es cierto! Los pastores, siendo que estaban cerca de la ciudad llegaron la misma noche, Lucas 2:8-18. Los astrólogos llegaron casi dos años más tarde visitando al Niño en una casa en la ciudad de Nazaret, Mateo 2:1-11, 16. No hay mención de tres astrólogos. Nadie sabe cuantos habían, Mateo 2:1, 2. Todo el mundo dice que el Niño nació el día 25 de diciembre, el cual era tiempo de invierno en Palestina. La fecha es imposible siendo que los pastores estaban cuidando sus rebaños todavía. Poniendo de lado la fecha, no somos mandados a adorar un Niño en un pesebre, ni el Hombre Dios en la cruz. Somos mandado a adorar a Jesucristo crucificado, muerto, enterrado, resucitado y sentado a la diestra de Dios el Padre en el cielo.

    ¿Cuándo se originó la celebración de la “Navidad?”

    Durante los primeros 300 años después de la resurrección de Jesucristo ninguna de las iglesias celebraron tal evento, pero durante el Siglo IV algunas “iglesias” (ya dejando las enseñanzas de los apóstoles) comenzaron a celebrar “días a los santos”, y luego el “día del nacimiento de Jesús el Cristo”.

    Un hombre, quien había tomado la posición como “obispo” de varias de las “iglesias” declaró que todas las “iglesias” abajo de su dirección tenían que celebrar el día 25 de diciembre de cada año para recordar la fecha del nacimiento de Jesús el Cristo.

    ¿Cómo fue que él escogió aquella fecha? Por años los paganos habían celebrado el nacimiento del sol aquel día. Para atraer los paganos al “cristianismo” el obispo escogió aquel día.

    Por eso, nosotros no celebramos la “Navidad” porque es día de fiesta de la “iglesia” romana y nosotros no somos de aquella “iglesia”. No tenemos que celebrar las tradiciones de hombres. Tenemos libertad en Cristo Jesús. La celebración de la “Navidad” es una mezcla entre la religión pagana de los romanistas y el comercio y un creyente no debe tomar parte en esto, 1 Juan 2:15-17. La “Navidad” es mundana porque en las fiestas paganas, nadie está recordando a Jesucristo aquel día. Mire a la cantidad de licores consumidos, juguetes (puro basura) vendidos, árboles comprados, adornos de luces, etc., véase Jeremías 10:2-5.

    No celebramos la “Navidad” porque la Palabra prohibe tales prácticas, Gálatas 4:8-11; Romanos 14:5a. Las instrucciones para los creyentes en relación con este asunto se encuentran en 2 Corintios 6:14 hasta 7:1.

    “La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable. Amén.” (Efesios 6:23)

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    INDIFERENTISMO RELIGIOSO Y PERSECUSIÓN….

    pesebre2006

    “Festividad de la luz invernal” es el nombre que tendrá esta fiesta en la ciudad de Oxford, Inglaterra. Un representante vaticano afirmó que el plan promueve la indiferencia religiosa y la pérdida de identidad. Oposición de los musulmanes.

    La decisión del ayuntamiento de Oxford de abolir toda referencia a la Navidad es un síntoma del ateísmo que hoy se promueve con la indiferencia religiosa y la pérdida de identidad, constata un representante vaticano.

    El arzobispo Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, ha comentado la decisión de la ciudad británica de mencionar las fiestas que organiza en torno al 25 de diciembre con el nombre de “Festividad de la luz invernal”.

    El objetivo declarado por las autoridades del ayuntamiento inglés consiste en redimensionar la excesiva resonancia atribuida a la fiesta cristiana más popular en detrimento de otras religiones.

    Sabir Hussain Mirza, presidente del Consejo Musulmán de Oxford, ha afirmado en declaraciones a la prensa británica: “Estoy realmente disgustado por esto. Cristianos, musulmanes y otras religiones esperamos con trepidación la Navidad”.

    Monseñor Ravasi, en declaraciones a “Radio Vaticano” ha constatado que esta iniciativa de Oxford, “desde mi punto de vista, no busca tanto promover un diálogo en el que no se den prevaricaciones, sino más bien mitigar hasta el punto de hacer que desaparezca toda identidad, toda historia”.

    “El verdadero diálogo se construye a través de la identidad; por tanto, en este caso, considero que no se trata de algo extravagante, sino más bien de una negación consciente -no sé hasta qué punto- de una grandeza que dejamos a nuestras espaldas, que constituye nuestro mismo rostro”.

    “Si bien en el pasado se combatían los signos religiosos con argumentos, con el deseo de oponer un sistema totalmente alternativo, ahora, por el contrario, esta negación es una especie de niebla, típica de la secularización actual”, explica el representante vaticano.

    “No se niega a Dios, se le ignora totalmente”, subraya. En esta situación, reconoce, es imposible reaccionar, pues no se aceptan argumentos, a diferencia de lo que sucedía en el pasado.

    “Ya no se da el ateísmo en sentido fuerte, incluso dramático, como en el pasado. Ahora se da la indiferencia. Esta indiferencia decolora todo, y al final quizá impide al hombre plantearse interrogantes -como hacen todas las grandes religiones– sobre los temas fundamentales, que por el contrario quedan diluidos en una atmósfera inconsistente”.

    El arzobispo considera algo muy positivo el que musulmanes se opongan a esta iniciativa, pues significa que también ellos son conscientes de los peligros que implica esta voluntad de eliminar las identidades.

    Fuente: Zenit

    Preparacion del Señor previo a su ministerio (VI)

    B. Preparación previa de Jesús:

    Aunque la narración de Marcos comienza con Jesús ya en edad madura, y en el inicio de su ministerio, sin embargo, pensemos en la preparación anterior y el fundamento en la vida de Jesús preliminar al comienzo de su gran tarea:

    «Hace dos mil años hubo en Palestina, en la frontera del Imperio Romano, un niño de una belleza y un encanto inefables. Era el Niño Dios, el infante virtuoso, el hijo modelo. » (1)

    1. El nacimiento

    «Jesús nació hace dos milenios en Belén de Judea, la ciudad de David, a la que habían acudido sus padres José y María, para empadronarse. Un ángel del Señor manifestó el acontecimiento a unos pastores y les señaló el sitio del alumbramiento. De inmediato junto con el ángel apareció una multitud del ejército celestial alabando a Dios, haciendo resonar este cántico: “Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”. Los pastores, gente de trabajo, simple, sencilla, fueron los primeros adoradores del Divino Infante.

    Los Pastores

    LOS PASTORES

    El Hijo de Dios, pudiendo haber elegido para nacer un palacio suntuoso en una ciudad opulenta, quiso nacer en la pobreza de un pesebre, para enseñar a los hombres a no poner su felicidad en las riquezas, honores y placeres de este mundo (Lucas II, 1-20).»(2)

    2. Epifanía

    «A los pocos días de nacido Jesucristo, tres reyes de Oriente, guiados por una estrella, llegaron a Belén para adorar al Mesías que acababa de nacer. Ofreciéronle oro, incienso y mirra. Recibieron en cambio el don inestimable de la fe, siendo los primeros gentiles que creyeron en Jesucristo (Mateo II, 1-12).»(3)

    3 La circuncisión

    «La circuncisión era una herida que se hacía en el cuerpo del niño y aún del adulto, cuando quería inscribirse entre los hijos de Abraham. Distinguía a los judíos de los demás hombres. Era una figura y un símbolo del Bautismo. El bebito de Belén fue circuncidado al octavo día de su nacimiento, imponiéndosele entonces el nombre de Jesús, que le había sido dado por el ángel Gabriel, antes de su concepción. (Lucas 1: 21).» (4)

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    «El Santo Prepucio (en latín præputium) es una de las muchas reliquias presuntamente asociadas con Jesús. En varios momentos de la historia diferentes iglesias de Europa han asegurado tenerlo en su poder, en ocasiones simultáneamente. Durante años se le han atribuido varios milagros.

    Reivindicaciones de su posesión

    La abadía de Charroux reivindicó poseer el Santo Prepucio durante la Edad Media. Se dijo que había sido regalado a los monjes por Carlomagno, del que a su vez se dice que aseguró que un ángel se lo había traído (aunque existe otra versión según la cual el Santo Prepucio fue un regalo de boda de Irene, emperatriz de Bizancio). A principios del siglo XII, se llevó en procesión a Roma, donde se le fue presentado al Papa Inocencio III, al que se le pidió que asegurase su autenticidad. El Papa rechazó la propuesta. En algún momento indeterminado la reliquia se perdió y permaneció perdida hasta 1856, cuando un obrero que efectuaba labores de mantenimiento en la abadía aseguró haber encontrado un relicario oculto dentro de una pared, que contenía el prepucio perdido.

    La abadía de Coulombs, en la diócesis de Chartres también reivindicó en la edad media estar en poder del Santo Prepucio. Una leyenda dice que cuando Catalina de Valois se quedó embarazada en 1421, su marido, Enrique V de Inglaterra, mandó buscar el Santo Prepucio. De acuerdo con esta leyenda, la reliquia funcionó tan bien que Enrique V no quiso devolverla tras el nacimiento del niño (el que sería más tarde Enrique VI de Inglaterra).

    Otras lugares en los que se ha asegurado que se encontraba el Santo Prepucio son la Basílica de San Juan de Roma, la catedral de Le Puy-en-Velay, la de Santiago de Compostela, la ciudad de Amberes, y las iglesias de Besançon, Metz, Hildesheim y Calcata.

    La circuncicion de Jesus

    Tradición moderna

    El caso de Calcata merece especial mención, pues el relicario que contenía el presunto Santo Prepucio se exhibía en un desfile por las calles de este pueblo Italiano hasta 1983 en la Festividad de la Circuncisión, reconocida oficialmente por la Iglesia Católica y celebrada el 1 de enero de cada año. Esta práctica acabó, no obstante, cuando el relicario (que tenía joyas incrustadas) fue robado. Tras este robo es incierto si alguno de los presuntos Santos Prepucios todavía existe. En un documental de televisión de 1997, el periodista británico Miles Kington viajó a Italia en busca del Santo Prepucio, pero fracasó en su intento de encontrar algún candidato.

    Desde el Concilio Vaticano II, el énfasis puesto por la Iglesia Católica en las reliquias ha disminuido notablemente, y muchas reliquias de larga tradición se han relegado a la categoría de “leyenda pía” por el Vaticano. El interés en el Santo Prepucio se ha reducido especialmente, argumentando que la exhibición de esta reliquia en particular producía una ‘curiosidad irrespetuosa’.

    El prepucio de Cristo

    Jesús, al ser judío, fue circuncidado como lo indica la tradición judía. Debido a ello, algunos discutieron que cuando Jesús ascendió al Cielo con su cuerpo físico (después de la Resurrección), lo hizo sin tal mutilación. Por otro lado hubo otros que decían que su prepucio se quedó en el mundo. Muchas iglesias (en Europa y sobre todo en Francia) afirman tenerlo.

    Así, la teoría de que el prepucio se fue con su dueño al Cielo generó una interesante aunque descabellada historia.

    Durante del siglo XVII el académico y teólogo católico Leo Allatius en De Praeputio Dómini Nostri Jesu Christi Diatriba (‘discusión acerca del prepucio de Nuestro Señor Jesucristo’) especuló con que el Santo Prepucio había ascendido al Cielo al mismo que tiempo que Jesús y se había convertido en los anillos de Saturno (que acababan de ser descubiertos).”» (5)

    La circuncicion de Jesus

    La circuncisión

    “Cuando se hubieron cumplido los ocho días para circuncidar al Niño, le dieron por nombre Jesús, impuesto por el ángel antes de ser concebido en el seno. Así que se cumplieron los días de la purificación, conforme a la ley de Moisés, le llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, según está escrito en la ley del Señor que “todo varón primogénito sea consagrado al Señor,” y para ofrecer en sacrificio, según la ley del Señor, un par de tórtolas o dos pichones. Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, justo y piadoso, que esperaba la Consolación de Israel, y el Espíritu Santo estaba en él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Cristo del Señor. Movido del Espíritu Santo, vino al templo, y al entrar los padres con el Niño Jesús, para cumplir lo que prescribe la ley sobre él, Simeón le tomó en sus brazos, y, bendiciendo a Dios, dijo: Ahora, Señor, puedes dejar ir a tu siervo en paz, según tu palabra; porque han visto mis ojos tu Salud, la que has preparado ante la faz de todos los pueblos, luz para iluminación de las gentes, y gloria de tu pueblo, Israel. Su padre y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de El. Simeón los bendijo, y dijo a María, su Madre: Puesto está para caída y levantamiento de muchos en Israel y para blanco de contradicción; y una espada atravesará tu alma, para que se descubran los pensamientos de muchos corazones. Había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, muy avanzada en años; casada en los días de su adolescencia, vivió siete años con su marido, y permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro. No se apartaba del templo, sirviendo con ayunos y oraciones noche y día. Como viniese en aquella misma hora, alabó también a Dios, y hablaba de El a cuan-tos esperaban la redención de Jerusalén. Cumplidas todas las cosas según la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a la ciudad de Nazaret. El Niño crecía y se fortalecía lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba en El.” (Lc. 2:21)

    Comentario

    «La circuncisión era el signo de incorporación al pueblo de Israel. Tenía lugar al octavo día del nacimiento y dispensaba el reposo sabático. El rito no era de oficio sacerdotal y podía realizarlo cualquier persona (Ex 5:25; 1 Mac 1:63; 2 Mac 4:16). Podía realizarse en casa o en la sinagoga, ante diez testigos. Al hacerse la circuncisión se pronunciaba una fórmula, ya hecha, de bendición a Dios En la época neotestamentaria solía imponerse en este día el nombre al niño (Gen 17:5-15). Era la incorporación real y nominal a Israel José, de acuerdo con María, debió de ser el que le impuso el nombre. Ya el ángel lo había anunciado. Y se le llamó Jesús, forma apocopada de Yehoshúa: “Yahvé salva.” Era la misión salvadora que tenía (Mat 1:21). Y con la dolorosa circuncisión, Cristo derramó ya la primera sangre redentora.

    Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: “Todo varón primogénito será consagrado al Señor”. También debían ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor. Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo:

    “Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor (como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz será llamado santo al Señor. y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas, o dos palominos. Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor. Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo: Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel”.

    Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él. Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre:

    “Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos.” (Luc. 2:33-35)

    Maria la madre del Señor Jesus

    María, una espada te atravesará el corazón

    Este evangelio, nos habla de la purificación de María, y la presentación de Jesús en el templo. Ellos no estaban obligados a hacerlo, es decir obligado a estas leyes, entonces San Bernardo nos da una explicación de que lo hicieron no por necesidad de ser purificados, o el ser circuncidado, lo hicieron para darnos un ejemplo a nosotros, que somos pecadores y penitentes.

    A fin de comprender mejor este fragmento del evangelio, comento lo siguiente: dice al comienzo, “Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación”.

    En Lev.12:1-8, están fijadas la obligaciones a las que se refieren, que cuando una mujer concibe y da a luz a un hijo Varón, es considerada impura por un período siete días, al octavo debe circundar al hijo, y luego debe permanecer treinta y tres días mas impura, no debe tocar nada santo ni puede concurrir al santuario. Si da a luz una hija, el tiempo aumenta a ochenta días.

    “Habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y dé a luz varón, será inmunda siete días; conforme a los días de su menstruación será inmunda. Y al octavo día se circuncidará al niño. Mas ella permanecerá treinta y tres días purificándose de su sangre; ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario, hasta cuando sean cumplidos los días de su purificación. Y si diere a luz hija, será inmunda dos semanas, conforme a su separación, y sesenta y seis días estará purificándose de su sangre. Cuando los días de su purificación fueren cumplidos, por hijo o por hija, traerá un cordero de un año para holocausto, y un palomino o una tórtola para expiación, a la puerta del tabernáculo de reunión, al sacerdote; y él los ofrecerá delante de Jehová, y hará expiación por ella, y será limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley para la que diere a luz hijo o hija. Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiación; y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia.“ (Lev.12:1-8)

    Este es el caso de María, que además era pobre. Estas ofrendas, una era sacrificada en holocausto de adoración, y la otra por el “pecado”. Pero no se refiere a un “pecado mortal”, sino a algo legal, por el hecho del alumbramiento, en donde se habla de estos sacrificios de expiación por haber transgredido algo prohibido “legalmente”, como por ejemplo tocar un cadáver o un reptil prohibido, y si lo hiciese incluso sin darse cuenta, debe confesar su pecado.

    Sigue el evangelio: “Llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley:

    “Todo varón primogénito será consagrado al Señor”. “Conságrame todo primogénito” (Ex 13,2)

    Al principio los “primogénitos” estaban destinados al culto, pero luego se sustituyó este sacerdocio por la tribu de Leví y quedó establecido un simbólico “rescate” de estos primogénitos. María aprovechó para llevar consigo al niño y hacer que José, seguramente, pagase allí el “rescate” por el mismo, consistente en cinco siclos. Aunque se dice que sus “padres” le llevaron a Jerusalén, los que están en situación son el Niño, al que hay que “rescatar,” y su madre, que va a obtener la declaración “legal” de su purificación. El término usado para “presentarlo al Señor” es término usado para llevarlo al altar.

    Sigue el evangelio, “Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón”. El evangelio presenta en escena un hombre santo: “justo”, que cumplía los preceptos de Dios, y “piadoso”, hombre de fe viva, religioso. Estos adjetivos acusan esmero por cumplir los deberes morales. Vivía en Jerusalén, y se llamaba Simeón, nombre usual judío. Era un hombre que debía de pertenecer a los “círculos” religiosos y que animaban su esperanza con la próxima venida del Mesías, tan acentuada por entonces en aquel medio ambiente. El Espíritu Santo estaba “sobre él”; gozaba de carismas sobrenaturales. Debía de ser de edad avanzada. Y tenía la promesa del Espíritu Santo, de que no moriría sin haber visto al Cristo del Señor, al Mesías, es decir, la “consolación” de Israel, que él esperaba.

    El Espíritu Santo, comenzó en el anciano Simeón, su acción espiritual para que conociera a Jesús y lo recibieran como el Mesías prometido. Impulsado por el Espíritu, vino al templo cuando los padres traían al Niño. Era un hombre santo, que gozaba de carismas. Y tomándolo en sus brazos, “bendijo” a Dios. Los rabinos tomaban a los niños en brazos para bendecirlos. Conforme a la revelación tenida, Simeón ha visto al Mesías. Su vida sólo aspiró a esto: a gozar de su venida y visión, que era el ansia máxima para un israelita. Por eso lo puede dejar ya ir “en paz,” es decir, con el gozo del mesianismo, en el que estaban todos los bienes cifrados. El Mesías es “tu salvación”, la que Dios envía: Jesús (Is 40:5).

    Pero este Mesías tiene dos características: es un Salvador universal: “para todos los pueblos”; es el mesianismo profético y abrahámico; y es un mesianismo espiritual, no de conquistas políticas, sino “luz” para “iluminar a las gentes” en su verdad. Pero siempre quedaba un legítimo orgullo nacional: el Mesías sería siempre “gloria de tu pueblo, Israel,” de donde ha salido. También San Pablo, en Romanos, mantendrá este privilegio de Israel.

    Dice san Lucas; “Su padre y su madre estaban admirados”, ante esto. Era la admiración ante el modo como Dios iba revelando el misterio del Niño, y la obra que venía a realizar. De nadie sino del Espíritu le podía venir este conocimiento profético.

    Simeón los “bendijo.” Con alguna fórmula, invocó la bendición de Dios sobre ellos. No es extraño este sentido de “bendición” en un anciano y un profeta. Pero, dirigiéndose especialmente a su madre, le dijo proféticamente:

    “Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción”

    Va a ser “signo” (Is 8:18) de contradicción. La vida de Cristo ha sido esto: desde tenerlo por endemoniado hasta confesarlo por Mesías. Como dirá San Pablo, su doctrina fue “escándalo” para los judíos (I Cor 1:23) 38. Jesús será la señal de contradicción. En efecto, unos lo amarán, otros lo odiarán; unos estarán dispuestos a morir por El, mientras otros no cesarán en su esfuerzo por hacerlo desaparecer de la historia y de la faz de la tierra.

    Sigue luego:

    “Y a ti misma una espada te atravesará el corazón”

    Esto es algo trágico, “Una espada de dolor atravesará tu alma” No será sólo para ella el dolor de una madre por la persecución, calumnia y muerte de su hijo. Observo que en el texto no se dirige a San José, que, sin duda, está allí presente, pues “Simeón los bendijo”. Esta profecía, dirigida personal y exclusivamente a ella, debe de tener un mayor contenido. Se diría que se ve a la Madre especialmente unida al Hijo en esta obra. María es “Hija de Sión,” entonces lleva dentro de sí el destino espiritual de su pueblo, destacándose aquí el dolor de sus entrañas por lo que significaba Cristo, signo de contradicción.

    No hay redención sin dolor, y el alma de la Santísima Virgen, será traspasada por la espada del dolor, por todo lo que ella luego sufrió en su corazón por la pasión de su Hijo Jesús.

    Finalmente el evangelio dice

    “Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos”.

    Este término, se entronca con la finalidad que va a seguirse de esa “contradicción” de Cristo: que “se descubran los pensamientos de muchos corazones.” Habrá de tomarse partido por El o contra El: hay que abrir el alma ante la misión de Cristo.

    Jesús, venció al mundo y nos advirtió sabiamente,

    “En el mundo habrá tribulación, pero ánimo, Yo he vencido al mundo”

    “Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios.” Lc 2, 22-36-40

    Ana, “la profetisa”, es sin duda una mujer muy especial, por esa razón aparece como una figura destacada en este fragmento del evangelio. Ella es una “profetisa,” es decir una mujer consagrada a Dios, con un específico carisma, dada a la piedad y a la animación de estos días donde se realizan estas especiales doctrinas. San Lucas, hace una descripción detallada de la biografía de ella y sus actividades. Su viudez parece un “celibato consagrado”. Su obra no fue al menos exclusivamente, en el templo, pues ella “hablaba” a todos los que esperaban la “liberación” por obra mesiánica. Debió de recibir un fuerte impacto en aquel episodio del templo.

    Ana, es como las figura de los laicos comprometidos, que con el testimonio de su palabra, anuncia proféticamente la evangelización en su ambiente, aportando además con un testimonio de vida, con caminos hacia la santidad, con practicas de constantes oraciones y penitencias.

    Ana da un testimonio sobre el niño Jesús, en un instante de inspiración y dirigida por el Espíritu de Dios. Su actuación, consagrada a la oración, al sacrificio, observando las obligaciones que se deben cumplir, la convierte en una destacada mujer.» (6)

    4. Presentación en el Templo

    «Siguiendo la ley de Moisés, a los cuarenta días de su nacimiento, Jesús fue presentado por sus padres, en el templo. Al mismo tiempo la Santísima Virgen, aunque no estaba obligada, cumplió con la ley de la purificación. (Lucas II, 22-38).»(7)

    «El niño en el templo, es una escena que nos atrae y nos invita a percibir en el relato diversos motivos a este propósito. En este relato, es la primera palabra que aparece de Cristo en los evangelios. Además, en forma sutil, nos habla de la inteligencia de Cristo, porque dice crece en “sabiduría.” Produce esta escena admiración, porque luego veremos como en los evangelios de “discusión” de Cristo con fariseos y doctores los hace callar. Aquí tiene su preludio y “justificación” al estar demostrando su saber bíblico ante los doctores de la Ley en sus mismas escuelas del templo. Ellos le rinden allí, imparcialmente y aún sin prejuicios, homenaje a su saber.

    “El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con él.”

    La gracia porque a Jesús, hombre, le fue concedida la gran gracia de que desde que empezó a ser hombre fuese perfecto y fuese Dios. Todavía siendo niño, tenía la gracia de Dios, para que, como todas las cosas en El eran admirables, lo fuese también su niñez, y se cumpliese así la sabiduría de Dios. Por eso el Hijo de Dios, al hacerse hombre, quiso progresar “en sabiduría, en estatura y en gracia”» (8)

    ¿Que es la circuncisión?

    «La circuncisión es la extirpación o amputación del prepucio del pene, lo que deja al descubierto el glande. Las causas más frecuentes de circuncisión son los motivos religiosos, culturales o médicos. En 2006, según estimaciones de la OMS, el 30 % de los hombres del mundo era circunciso.

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa de la ONU contra el Sida (ONUSIDA) recomendaron el 28 de marzo de 2007, por primera vez, la circuncisión masculina como una intervención importante adicional para reducir el riesgo de contagio del virus del Sida por vía heterosexual.

    La circuncisión se menciona en el siglo V antes de Cristo por Herodoto, que la nombra en el segundo libro de sus Historias y le atribuye su origen a los egipcios. Este origen parece confirmado por los numerosos vestigios arqueológicos, el más antiguo es un grabado de la tumba de Ankhamahor (entre 2300 y 2200 antes de Cristo) que representa una circuncisión practicada con una piedra de sílex en un hombre de pie.

    Esta práctica se encuentra extendida en el judaísmo, cuya realización es una práctica obligatoria desde hace más de 5.700 años, cuando el patriarca Abraham fue circuncidado por una orden divina.

    A diferencia de la circuncisión practicada por motivos religiosos, la circuncisión neonatal (en recién nacidos) es practicada por motivos de higiene y prevención de enfermedades infecciosas en los neonatos o recién nacidos.

    Fue a finales del siglo XIX cuando se originó la circuncisión neonatal por motivos no religiosos en Inglaterra, como medida preventiva contra la masturbación, e incluso para la prevención de sífilis, por lo que esta práctica se extendió a casi todos los países angloparlantes. Hoy en día, en muchos países de habla inglesa la tasa de circuncisión en los bebés ha disminuido relativamente; sin embargo, en Estados Unidos la mayoría de los hombres son circuncidados a los pocos días del nacimiento, si bien el porcentaje varía dependiendo de la región. Cabe mencionar que en otros países no angloparlantes también se extendió la práctica de la circuncisión neonatal (aunque de manera mucho menos generalizada que en los Estados Unidos), como son México, varios países de Centroamérica, Filipinas y Corea del Sur, entre otros.

    En algunos estudios epidemiológicos observacionales, se ha señalado una aparente tendencia de los niños circuncidados a presentar menos infecciones urinarias que los incircuncisos, y de los adultos a infectarse por el VIH y a padecer menor cáncer de pene. Porque lo cierto es que en Europa, donde la mayoría de los hombres no están circuncidados, hay una menor tasa de cáncer de pene, infecciones urinarias, e infecciones por VIH que en los EEUU, donde la mayoría de los hombres sí lo están. En los países donde se practica la circuncisión neonatal, además de las razones anteriores por las cuales los médicos recomiendan la circuncisión, se añade la de la higiene, ya que el pene circuncidado no produce una sustancia llamada esmegma, que protege y lubrica el espacio prepucial, aunque al acumularse produce mal olor. Sin embargo varios especialistas, como Dimitri Christakis profesor de la Universidad de Washington, sugieren que estas ventajas no son necesarias, ya que la naturaleza no hubiera creado una parte del cuerpo que no se necesitara; además de que con la adecuada limpieza los problemas de infección se pueden evitar. En los países donde se practica la circuncisión neonatal, ésta es realizada sólo por especialistas, como los urólogos. En la mitad de las ocasiones se practica sin anestesia. Aun así, se han dado casos de riesgos en esta práctica, principalmente de hemorragias que en general son finalmente controladas. Si la operación no es realizada por especialistas y a una edad superior al año, pueden existir riesgos mayores

    Debido a estos riesgos, sobre todo cuando no se realiza por especialistas médicos, la circuncisión a la población general no se recomienda como una práctica médica preventiva.

    El glande del pene constantemente descubierto se ve expuesto a todo tipo de influencias, tales como el roce con la ropa de vestir que, con el tiempo, lo hacen menos sensible a la estimulación sexual; esto puede llevar a que las relaciones sexuales se alarguen más de lo normal antes de la eyaculación.

    Este repliegue de piel y mucosa considerablemente dotado con terminaciones nerviosas es un órgano funcional: protege las zonas erógenas del pene fláccido (glande, frenillo, cara interna del prepucio) preservándolas de estímulos molestos durante la vida cotidiana y de la queratinización, la cual alteraría su sensibilidad, y tiene un papel importante en los estímulos sensoriales durante la actividad sexual (coito, masturbación, etc.): proporciona la reserva de piel móvil que permite una erección completa, y por sus propiedades biomecánicas, facilita el movimiento de vaivén, además de ser uno de los principales receptores nerviosos del estímulo sensorial.

    Algunos grupos consideran, por ello, que la circuncisión neonatal es una mutilación de tejidos sanos y funcionales, y por lo tanto constituye una violación a la integridad física de un ser humano, que por su edad no puede decidir por cuenta propia.

    La circuncisión del frenillo se practica cuando el frenillo es demasiado corto o tenso. En estas ocasiones el afectado puede notar molestias o incluso dolor cuando se encuentra en erección o durante el acto sexual. Es recomendable circuncidarlo en estos casos, pues es muy común que el frenillo llegue a romperse y a sangrar profusamente.

    La circuncicion de Jesus

    La operación es más simple que la fimosis y a las 2 semanas normalmente el afectado está completamente recuperado.

    La circuncisión se cita en numerosas ocasiones en el Tanaj (para los judíos) o Antiguo Testamento (para los cristianos) de la Biblia. Abraham y su familia fueron los primeros circuncidados, a partir de que Dios se apareciera a Abraham y le indicara las condiciones de su alianza con el pueblo judío (Génesis, XVII): “He aquí mi pacto contigo: serás padre de una muchedumbre de pueblos, de los que saldrán reyes. Tú, de tu parte y tu descendencia, circuncidad a todo varón, circuncidad la carne de vuestro prepucio y ésa será la señal de mi pacto entre mí y vosotros. A los ocho días de edad será circuncidado todo varón entre vosotros, de generación en generación, tanto el nacido en casa como el comprado por dinero a cualquier extranjero que no sea de tu linaje”.

    A los 99 años, Abraham se circuncidó, impuso la práctica a su primogénito Ismael, así como a todos los hombres y niños de su casa. Repetirá la operación en su hijo pequeño Isaac a los ocho días de su nacimiento.

    En el Nuevo Testamento, sólo uno de los cuatro evangelistas nombra de forma clara la circuncisión de Cristo. Se trata de Lucas (II:21): “Cuando se hubieron cumplido los ocho días para circuncidar al niño, le dieron el nombre de Jesús, impuesto por el ángel antes de ser concebido en el seno”. El primero de enero coincide con la circuncisión de Cristo.

    Por el contrario, en la mayoría de sus epístolas, Pablo de Tarso, que vivía en diáspora y en el medio heleno, indica frecuentemente que la circuncisión no es necesaria (Corintios, VII:19): “Nada es la circuncisión, nada el prepucio, sino la guarda de los preceptos de Dios.”

    La circuncisión fue objeto de una querella entre helenistas o judíos helenizados y los judíos ortodoxos. Esta querella había sido lanzada por la coronación del rey seléucida Archelaus IV Epifano que preconizaba la helenización a ultranza con:

    1. La efebía o preparación militar que suponía la gimnasia desnudos en la palestra.
    2. Abandono de la circuncisión entre los griegos, en contra de los judíos.
    3. La adopción de la lengua griega en detrimento del arameo.

    Esta tentativa se estanca, pero dio lugar a la guerra de los Macabeos a la que hacen referencia dos libros del Antiguo Testamento y dos libros apócrifos. Uno de sus autores fue Jason de Cirene, judío de la diáspora helenizado.

    • Judaísmo: fieles a la tradición de los hebreos, la mayoría de los judíos continúan practicando la circuncisión al octavo día después del nacimiento del niño, excepto en caso de contraindicación médica. El padre es el responsable de preparar la ceremonia, que debe realizarse por la mañana temprano y es precedida por una vigilia consagrada a los rezos. La circuncisión se llama en hebreo milah, pero la expresión completa es brit milah, cuyo primera palabra significa alianza. En efecto, esta circuncisión se practica para recordar el pacto establecido entre Yavé y Abraham, en el que éste sería hecho “padre de muchedumbre de gentes” (Gén. 17:4).
    • Cristianismo: Pablo de Tarso fue el primer cristiano que propuso el abandono de la circuncisión, en contra de los judeocristianos. Sin embargo, la circuncisión continuó practicándose entre las iglesias coptas de Egipto y Etiopía. Entre los cristianos, destaca de forma anecdótica que en Inglaterra, la reina Victoria creía que la familia real descendía del Rey David. Hizo circuncidar a sus hijos y nietos, manteniéndose la costumbre hasta finales del siglo XX, cuando la princesa Diana se opuso a la circuncisión de sus hijos. Un país de mayoría católica, las Filipinas, presenta una tasa de circuncisión del 100%. Parece que esta práctica cultural se remonta a unos orígenes prehispánicos y que fue fortalecida por la colonización norteamericana (1898-1946).
    • Islam: la circuncisión es practicada por la mayoría de los musulmanes, aunque no se considera obligatoria ya que no está ordenada en el Corán. Es una tradición de origen bíblico, que ya se practicaba en tiempos preislámicos. En Irán, tiene lugar a menudo en el mismo momento del nacimiento. Sin embargo, la edad en la que se circuncida al niño es muy variable, incluso frecuentemente la edad de siete años se considera la mejor edad de la circuncisión. Lo más importante es que la operación sea realizada antes de la pubertad. La circuncisión de un niño se celebra con una fiesta familiar en la cual el circunciso recibe regalos. Los adultos incircuncisos que se convierten al islam no tienen por qué hacerse practicar esta operación. »(9)

    5. Salida hacia Egipto y Matanza de los niños de Belén

    «Para huir de la persecución de, la Sagrada Familia se refugió en Egipto. Allí permanecieron hasta la muerte de aquel rey. Entonces regresaron y se establecieron en una ciudad llamada Nazareth, en la región de Galilea (Mat. 2:13-23).»(10)

    “Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo. Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos. Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron “(Mat 2:13-18)

     

    La huida de Jesus a Egipto

    La huida a Egipto

    7. Regreso del niño Jesús de Egipto a Nazaret

     

    «De regreso en Nazareth, el Mesías vivió allí hasta los 30 años, recibiendo la formación que le dieron María y José, ocupado en trabajos de modesto artesano. Jesús quería redimir a los hombres, reformar sus ideas, corregir sus costumbres, infundirles las virtudes. Pero la virtud se enseña más que con discursos, con ejemplos y el Hijo de Dios los dio muy sublimes de recogimiento (o vida íntima, de familia), de oración y amor al trabajo. Siendo Dios, no tenía por qué obedecer a José y María, pero quiso hacerlo para enseñarnos a ser sumisos y amorosos con nuestros padres, respetuosos con nuestros superiores y humildes con nuestros semejantes.» (11)

     

     

    “Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto, diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño. Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel. Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelación en sueños, se fue a la región de Galilea, y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.” (Mat. 2:19-23)

     

    “Después de haber cumplido con todo lo prescrito en la ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret” (Luc. 2:39)

    8 Jesús creció estando sujeto a sus padres

    La figura de Jose, padre adoptivo de Jesus

    LA FIGURA DE JOSÉ

    José era considerado un artesano de cierta posición. Procedía además de una distinguida familia, era descendiente directo del rey David.

    «Descendiente de David, desposado con María. Como su Genealogía se hallaba registrada en Belén, tuvo que viajar hasta allá desde su ciudad, Nazaret, con motivo del empadronamiento ordenado por Augusto César (Mat 1.16; Luc 2.4). Según Mat 1.19, era “justo”, lo que señala su piedad y sumisión a la Ley, y a juzgar por Luc 2.24 también era pobre. La amarga experiencia descrita en Mat 1.18s sin duda correspondió al momento en que María regresó de su visita a Elisabet (Luc 1.39–56), José determinó romper el compromiso con ella, pero por compasión quiso hacerlo en secreto, sin tomar las medidas públicas acostumbradas. Sorprendido por una revelación (Mat 1.20s), aceptó con fe la concepción milagrosa del niño y se apercibió para cumplir su importantísimo cometido como guardián del Mesías. Se casó legalmente con María (Mat 1.24), aunque sin unirse todavía con ella (v. 25), de modo que el niño nació como si fuera “hijo de José” (Mat 13.55; Jn 1.45; 6.42).

    Junto con María, y por orden del edicto de Augusto César, José fue a Belén muy cerca del tiempo en que habría de nacer el niño (Luc 2.1–7), y al nacer le puso por nombre Jesús (Mat 1.25; Luc 2.21). Después de los acontecimientos descritos en Luc 2.22–39 y Mat 2.1–12, huyó con María y el niño a Egipto (Mat 2.13ss). Volvió a Palestina, aparentemente con la intención de radicar en Judea, después de la muerte de Herodes, pero una nueva revelación divina lo llevó hasta Nazaret (Mat 2.19–23). En este lugar ejerció el oficio de tekton, es decir, obrero de la construcción, carpintero, ebanista (Mar. 6.3; donde a Jesús también se le llama tekton).

    Después José solo aparece como protector del niño Jesús. Participa de la incomprensión de María frente a la declaración de Jesús respecto a su misión especial (Luc 2.41–52). La interpretación natural de varios textos implica que era padre de varios hijos e hijas con María (Mat 1.25; 13.55; Mar 3.31–35; Jn 7.5). No se le nombra más con María y los hermanos de Jesús, y la entrega que Jesús hace de su madre al cuidado de Juan, al pie de la cruz, hace pensar que José ya había muerto entonces (Jn 19.26, 27).» (12)

    Maria con Jesus muerto, al pie de la cruz
    LA FIGURA DE MARÍA

    María llora desgarrada mientras sujeta el cuerpo de su Hijo. Ya se lo advirtió Simeón 32 años antes. “Una espada atravesará tu corazón”. (Lucas 2, 35)
    María,
    en la miniserie de 1977 Jesús de Nazareth

    «María es la madre de Jesús. De ella pocos datos conocemos, salvo que según los Apócrifos es hija de Joaquín y Ana y que podría haber nacido en Séforis según unos, o bien en Jerusalén.» (13)

    «Según las narraciones de la infancia de Jesús en Mateo y Lucas, María, una doncella joven de Nazaret y desposada con José, recibe el anuncio angelical del nacimiento de Jesús. La anunciación (Luc 1.26–38) es precisamente la notificación a María de que Dios le ha conferido gracia y bendición al escogerla como madre del Mesías. La pregunta con que María respondió al ángel (“¿cómo será esto? pues no conozco varón”) la han interpretado algunos exegetas católicos como indicio de que había hecho un voto de virginidad. Sin embargo, otros exegetas católicos y la interpretación protestante presentan fuertes argumentos en contra de esta idea: el concepto judío del matrimonio no admite la posibilidad de un voto de tal naturaleza. Tampoco su condición de prometida, para la cual María habría dado su consentimiento según la costumbre, permite pensar que ella no contemplara la consumación del matrimonio. Se concluye que María puso la objeción de que no conocía varón simplemente porque no entendía cómo la promesa de una maternidad inmediata podría realizarse, dada su condición de virgen desposada solamente. Al enterarse de que sería una concepción virginal, María expresa su conformidad con la voluntad divina (Luc 1.38), actitud típica de profetas y siervos de Dios a través de la historia de Israel. En ninguna manera pueden entenderse sus palabras como un fiat de colaboración humana en la consecución de la salvación. El parentesco de María con Elizabet (Luc 1.36; cf. 1.5) podría indicar que María era de linaje aarónico (levítico). Su canto de alabanza a Dios revela que María conocía bien las Escrituras del Antiguo Testamento (Lc 1.46–55). Después de otra intervención angelical, José quedó convencido de que se debía casar con María (Mat 1.18–25), y fueron juntos a Belén en obediencia al edicto romano del empadronamiento (Luc 2.1–7). Por falta de alojamiento en la aldea, María dio a luz a su primogénito en un establo, pero más tarde cuando llegaron los magos a Belén, estos visitaron al niño en una casa (Mat 2.11).María y José cumplieron los ritos judíos de circuncisión y presentación del niño y la purificación de la madre (Luc 2.21–24). Según Mat 2.20–23, los tres huyeron a Egipto para escapar de la ira de Herodes. A su regreso establecieron su hogar en Nazaret. El único relato de la niñez de Jesús (Luc 2.41–52) revela que «sus padres» solían asistir a la Fiesta de la Pascua en Jerusalén. Cuando María reprochó a Jesús por haberse quedado atrás en el templo, Jesús respondió que Él debía atender las cosas de su Padre, contestación que dejó perplejos a María y a José. Evidentemente María no acompañó a Jesús en su ministerio público, aunque asistieron juntos a una celebración social en Caná. En esta ocasión parece que María creyó que su Hijo podría suplir la falta de vino, pero la ligera reprimenda de Jesús muestra que ella todavía no comprendía bien ni la naturaleza ni las condiciones de su ministerio (Jn 2.1–11).Cuando María y los hermanos de Jesús querían apartarlo de un ministerio agotador, Jesús hizo valer su independencia de la relación familiar (Mar 3.21–35). Esta prioridad de relación espiritual sobre la que es solamente física se subraya también en la respuesta que Jesús dio a la mujer que quiso elogiar a su madre (Lc 11.27, 28). A pesar de que los hermanos de Jesús no creían en Él (Jn 7.5), María se unió al grupo de fieles creyentes en el momento de la crucifixión. Jesús la encomendó al cuidado del discípulo amado (Jn 19.25–27). Solo una vez más se menciona a María en el Nuevo Testamento: en Hch 1.14, donde se indica que tanto ella como los hermanos de Jesús se contaban entre los discípulos después de la resurrección. El carácter de María que se percibe en los Evangelios es el de una mujer judía espiritualmente sensible, fiel y obediente a la voluntad divina. Sin duda, de ella Jesús recibió su primera instrucción en las Escrituras. Aunque luego se desconcertó por la forma en que Jesús desempeñaba su oficio de Mesías, hay que reconocer que este dejó perplejos también a sus propios discípulos. Solamente a la luz de la resurrección podían discernir el misterio divino en el ministerio y muerte de Jesús.» (14)

    «Todo el resto de conocimiento de la vida de María va unido a la vida de Jesús, a quien siguió en sus andaduras por Tierra Santa. Podemos suponer que la vida de María se desarrollaba de igual manera que la del resto de mujeres de Galilea. En aquellos tiempos, el trabajo del ama de casa comenzaba con la salida del sol. Desayunaban un poco de pan y requesón. Después acudían, portando un cántaro de barro, al pozo o fuente comunal, donde se encontraban con las demás mujeres y sus hijos. Después de llenar el cántaro de agua fresca, regresaban a casa. Entonces realizaban una importante tarea doméstica: cocer el pan. Para ello tomaban cebada en grano de una tinaja, y la molían con dos piedras. Esa harina se pasaba a un gran cuenco, luego se añadía agua y una pequeña porción de masa fermentada del día anterior, que se utilizaba como levadura. Los días de fiesta, o en ocasiones extraordinarias, añadían hierbabuena, comino o canela para darle un sabor especial al pan, que solía tener una forma redondeada, y plana, como un disco. Tejer era otro de los trabajos que realizaban las mujeres. Esta tarea solía llevarse a cabo en el atrio de la casa o en la terraza, por ser los lugares con más luz y más brisa. El telar estaba compuesto de troncos y pesas de barro » (15)

    La fuente de Maria

    La fuente de María

    «La fuente de María era antiguamente conocida como Guihom. Se trata de una fuente de Nazaret a la cual acuden las mujeres y los niños para acarrear el agua, con los típicos cántaros. La mujer en aquella época debía solicitar el permiso del marido para realizar prácticamente cualquier actividad. Entre las tareas cotidianas que un ama de casa tenía que realizar, se encontraba la de proveerse de agua. Para ello acudía a las fuentes comunales, donde llenaba sus cántaros. Tal era el motivo por el que la fuente, al igual que el pozo y el lavadero, constituían los únicos lugares donde ellas podían acudir libremente, sin necesidad de pedir permiso a su marido. Eran pues importantes espacios de relación social para las mujeres, fuera del ámbito doméstico.» (16)

    La Anunciacion a Maria

    La Anunciación A María

    «Dios envía al Arcángel Gabriel (que en hebreo significa “enviado de Dios”) al pequeño pueblo de Nazaret. Siguiendo la tradición judaica, Gabriel es representado como un joven de aspecto normal, que saluda a María y le anuncia que va a ser la Madre de Jesús. La Virgen se siente turbada. Es una joven de 18 años de edad, que aún no está casada, sino sólo comprometida con José. El Ángel le anuncia que su concepción será obra del Espíritu Santo, y que ella dará a luz a un Niño de nombre Jesús, que salvará a su pueblo del pecado, y que reinará por siempre en la casa de David; y que no tendrá fin su reino. María acepta la palabra del Ángel. Fue así como la Virgen supo que tendría un Hijo de origen divino, que sería el Mesías.» (17)

    El Empadronamiento

    El empadronamiento

    «En virtud del edicto del César Augusto -mencionado por San Lucas, y promulgado en los tiempos en que Quirino era gobernador de Siria- los soldados romanos subidos a sus carros y acompañados por un pregonero, recorrían Palestina anunciando que todo judío debía empadronarse en el lugar de donde era originario. El pueblo judío, convencido de que sólo debía acatar las leyes de Dios, nunca aceptó con agrado la dominación romana y tuvo que cumplir a regañadientes el edicto que les obligaba a empadronarse. José, que ya estaba casado con María, pertenecía a la familia de David. Por ello, tuvo que abandonar Nazaret y dirigirse a Belén. Esto suponía un largo y duro viaje por caminos estrechos y peligrosos. Nadie podía pensar que viviendo María en Nazaret y habiendo llegado a tan avanzado estado de gestación, su hijo fuera a nacer lejos de esa ciudad. El edicto convirtió la profecía de Miqueas en realidad:”y tú Belén, tierra de Judá, no eres la más pequeña, porque de ti nacerá el que será Señor y dominador en Israel…”» (18)

    Notas

    1. Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
    2. Textos e imágenes extraídos del libro: “Hace 2000 Años. Gran Belén de Bancaja”.http://www.alcaiceria.com/alcaiceria/pags/bel/info/Escenas.htm
    3. Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, op. cit

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