El domo de lava en el Monte St Helens descubre los mitos de datación

“La ignorancia genera confianza más frecuentemente que el conocimiento, son aquellos que saben poco, y no esos que saben más, quienes tan positivamente afirman que éste o aquel problema nunca será resuelto por la ciencia”. CharlesDarwin

“Mientras este planeta ha ido girando según la constante de la ley de la gravitación, se han desarrollado, a partir de un comienzo tan sencillo, infinidad de formas cada vez más bellas y maravillosas”
Charles Darwin. El Origen de las Especies

Datación radiométrica en ruina

El domo de lava en el Monte St Helens descubre los mitos de datación

La datación por radioisótopo es aceptada por profesionales, científicos y público en general. Para la mayoría de las personas, es la mejor ‘prueba’ para demostrar que la Tierra tiene millones de años. Pero ¿realmente es confiable el método? El domo de lava del Monte St. Helens provee una buena oportunidad para poner a prueba este método radioactivo.

Un nuevo domo de lava

CCL CanopyEn agosto de 1993, subí junto con el Dr. Steven Austin y otras personas del Instituto de Investigaciones Creacionistas (ICR), para observar el domo de lava del Monte St. Helens (en Washington, EE.UU.). Fue una de esas experiencias que valen la pena ¡sudar hasta la última gota! El domo, se ve como una pequeña colina de apenas 1.1 km de largo, y 350 m de alto. Se localiza directamente arriba de la abertura volcánica al extremo sur del enorme cráter con forma de herradura, formado por la erupción espectacular del 18 de mayo de 1980. Desde el cráter, el domo parece como un enorme montón humeante de bloques oscuros arrumbados. Está hecho de dacita, una roca volcánica finamente granulada, salpicada con grandes cristales visibles, parecidos como los pedacitos de fruta cortados, en un pan de frutas.

Actualmente, este domo de lava en el Monte St. Helens es el tercero en formarse desde la erupción de 1980, los dos primeros siendo arrasados por las subsecuentes erupciones.

Este domo empezó a crecer después de la última erupción explosiva del volcán, en octubre de 1980. Durante las 17 erupciones conocidas como las constructoras del domo, producidas desde el 18 de octubre de 1980 al 26 de octubre de 1986, una pasta espesa de lava parecida a la consitencia de pasta de dientes, fluyó por la abertura volcánica.

La lava de dacita es demasiado espesa para fluir lejos, por lo que se amontona alrededor de la abertura formando una pequeña colina en el domo, la que bloquea el orificio del volcán.

Como funciona verdaderamente la ‘datación’ radioactiva

¿Por qué el domo de lava provee una oportunidad para probar la exactitud de la datación por radioisótopo? Existen dos razones. Primero, este método es el que se usa para el material ígneo (rocas fundidas). La Dacita cae en esta definición. Los fósiles conteniendo roca sedimentaria, no pueden ser directamente datados radioisotópicamente. Segundo, y lo más importante, sabemos cuando se formó esa lava. Esta es una de las raras instancias en las que la pregunta ‘¿Estuviste allí?’ puede ser respondida, ‘Sí,¡allí estuvimos!’

El método usado por el Dr. Austin en el material del Mt. St. Helens fue el de potasio-argón, comúnmente utilizado en el campo de la geología. Está basado en el hecho que el potasio-40 (un isótopo o ‘variedad’ del elemento potasio) ‘decae’ espontáneamente a argón-40 (un isótopo del elemento argón). Este proceso se lleva a cabo lentamente en una relación conocida, teniendo una vida media para el potasio 40 de 1.3 mil de millones de años. En otras palabras, 1 g de potasio 40 debe, en 1.3 miles de millones de años, decaer teóricamente a un punto en que sólo se encuentre 0.5 g.

Contrario a lo que generalmente se cree, no se trata solamente de medir la cantidad de potasio 40 y argón 40 en una muestra de roca volcánica de edad desconocida, y calcular la fecha. Desafortunadamente, antes de hacer esto, tenemos que conocer la historia de la roca. Por ejemplo, tenemos que conocer que cantidad de material ‘hijo’ estaba presente en la roca cuando fue formada. En la mayoría de los casos, nosotros no lo sabemos debido a que no estuvimos allí para medirlo, por lo que tenemos que hacer uso de suposiciones. Usualmente se presupone que inicialmente no había argón. También tenemos que conocer si el potasio 40, ó el argón 40 se había introducido, ó escapado de la roca desde que se formó. Otra vez, no podemos saberlo, por lo que tenemos que inventar suposiciones. Generalmente se estima con la suposición de que es un sistema cerrado, que no pudo escapar ninguna cantidad. Es hasta después de hacer una serie de suposiciones, que podemos calcular la ‘edad’ de la roca; y cuando esto se hace, la ‘edad’ de la mayoría de las rocas es usualmente de millones de años. La lava del domo del monte St. Helens nos da la oportunidad de confirmar todas estas suposiciones, porque sabemos que fue formado hace sólo unos pocos años, entre 1980 y 1986.

La prueba de datación

En Junio de 1992, el Dr Austin recolectó un bloque de 7 kg de dacita de lo alto de la colina del domo. Una porción de esta muestra fue quebrada y molida hasta ser polvo fino. Otra muestra fue desquebrajada, y los varios cristales de minerales fueron cuidadosamente separados. El polvo de la ‘roca entera’, y concentrados de cuatro minerales, se sometieron a análisis de potasio-argón en los laboratorios Geochron de Cambridge, MA, un laboratorio profesional de alta calidad en dataciones por radioisótopo. La única información dada al laboratorio fue que las muestras provenían de dacita y que se debería esperar un contenido bajo de argón. No fue dicho al laboratorio que esos especímenes provenían de la lava del domo del Mt. St. Helens y que tenía solo 10 años de edad.

Muestra
Edad / millones de años
1. Roca completa
0.35 ± 0.05
2. Feldespato,etc.
0.34 ± 0.06
3. Amphibole, etc.
0.9 ± 0.2
4. Piroxeno, etc.
1.7 ± 0.3
5. Piroxeno
2.8 ± 0.6
Figura 2. ‘Edades’ dadas por el potasio-argón de la muestra de polvo de roca, y de las muestras de los concentrados de minerales de la lava de domo del Monte St Helens (de Austin).

Los resultados de este análisis se muestran en la figura 2. ¿Qué podemos ver en ella? Primero, que los resultados están mal. Un resultado correcto debería haber sido ‘cero argón’ indicando que la muestra era demasiado joven para este tipo de análisis. En lugar de eso, los resultados variaron entre ¡340,000 y 2.8 millones de años! ¿Por qué? Obviamente las suposiciones estuvieron erróneas, y esto invalida el método de datación. Probablemente algo de argón 40 fue incorporado inicialmente en la roca, dando una apariencia de mucha antigüedad. Observe también que los resultados de las diferentes muestras de la misma muestra de roca, difieren entre ellas.

Está claro que la datación con radioisótopos no es el ‘estándar de oro’ de los métodos de datación, o una ‘prueba’ para millones de años de la historia de la Tierra. Cuando el método es probado en rocas de edad conocida, éste falla miserablemente. La lava del domo del Monte St. Helens ¡no tiene millones de años! Al tiempo del análisis sólo tenía 10 años de edad. En este caso, nosotros estuvimos allí, de esto ¡estamos seguros! ¿Cómo entonces podemos aceptar resultados por métodos radiométricos sobre rocas de edades desconocidas? Esto reta a aquellos que ponen su fe en dataciones por radioisótopo, especialmente cuando contradice la clara observación cronológica de la Palabra de Dios.


Contestando las críticas

Lógicamente, los devastadores resultados del Dr. Steven Austin sobre datación con radioisótopos en lava del domo del Mt. St. Helens, publicados en el artículo anterior, han sido criticados por aquellos que se aferran a la idea de una historia de la Tierra de millones de años. Una de las críticas es el decir que el Dr. Austin ‘no es un experto en el campo’, lo cual es erróneo. El Dr. Austin tiene mucha experiencia y diseña cuidadosamente sus investigaciones para evitar posibles objeciones y críticas, cualquier científico que leyera sus investigaciones estaría de acuerdo con esto último.

Otra crítica dice que el Dr. Austin no debería haber mandado muestras jóvenes al laboratorio de datación por la posibilidad de que el margen de error se extienda a ser más amplio. Basándose en este razonamiento, entonces el método no puede ser usado con ninguna roca debido a que ¿cómo sabemos si es una muestra joven o no? De cualquier forma, el error analítico es reportado por el laboratorio (ver los valores ± en la figura 2), y en cada caso, el error es mucho menor a la edad supuesta para la muestra.

Algunos han argumentado que el magma (la lava subterránea) tuvo que haberse contaminado con pedazos de roca antigua conforme se movía a través de la corteza terrestre. Ellos dicen que estos pedazos de roca antigua (xenolítica) contaminaron la muestra produciendo una datación muy antigua. Esta crítica no tiene fundamento porque el Dr. Austin fue particularmente cuidadoso para identificar xenolitos y asegurar que no fueran incluidos en las muestras.

Desde luego, siempre existirá la posibilidad de reclamar que hubo presencia de xenolitos que el Dr. Austin no vio. No sería la primera vez que este tipo de argumento es usado. Dalrymple, por ejemplo, describe el caso en que la fecha estaba equivocada, no obstante no se observaban xenolitos bajo el microscopio. Él sugirió que el exceso de argón se debía a xenolitos presentes distribuidos en la muestra en una forma que no eran perceptibles por el microscopio.

Otros han reclamado que la muestra de dacita del Dr. Austin da fechas antiguas, porque estaba contaminada por cristales de feldespato. Dicen que él debería haber sabido que eran antiguas porque los cristales eran grandes y estaban zonificadas. No obstante, los resultados del Dr. Austin (figura 2) muestran que las fechas equivocadas no se enfocan a ningún mineral en particular. La idea que la edad de un mineral puede ser anticipado debido a su tamaño, forma, o color, es incorrecta. Dalrymple halló, por ejemplo, que las edades erróneas en sus muestras no tenían relación al tamaño de los cristales, o a cualquier otra característica observable del cristal.

Otra crítica dice que el Dr. Austin debería haber datado exclusivamente los cristales volcánicos de sus muestras, porque el vidrio podría haberse solidificado cuando la lava del domo se formó. No obstante, Dalrymple halló que aún el vidrio volcánico puede dar fechas equivocadas, y racionalizó que puede ser contaminada por argón de material rocoso antiguo.

Todas estas objeciones vinieron a racionalizarse después del análisis y no minimizan la devastadora consecuencia del trabajo de datación por radio-isotopía del Dr. Austin. El método esta lleno de problemas, y no da resultados confiables. John Woodmorappe ha mostrado que la racionalización después del análisis es comúnmente usado para ‘interpretar’ los resultados de las dataciones radioactivas.


Más y más fechas equivocadas…

¿Es éste el único ejemplo donde los métodos con isótopos han fallado dando fechas incorrectas a rocas de conocida edad? ¡Ciertamente no! Dalrymple1, uno de los nombres más reconocidos en datación radioactiva (y que se auto-proclamó en un estado entre ateo y agnóstico), enlista un número de casos de flujos históricos de lava que han sido fechadas equivocadamente por potasio-argón. (Figura 3). Existen más ejemplos de fechas obviamente equivocadas. Sólo ha sido recientemente que la revista Creation reportó que se obtuvieron fechas de hasta 3.5 millones de años en flujos de lava que fueron erupcionados en Nueva Zelanda de 1949 a 1975.

Flujos de lava histórica ‘Edades’ de potasio-argón (en millones de años)
Basalto de Hualalai (Hawaii, AD 1800–1801) 1.6 ± 0.16
1.41 ± 0.08
> (2 muestras)
Basalto del Monte Etna (Sicilia, 122 BC) 0.25 ± 0.08
Basalto del Monte Etna (Sicilia 1792 AD) 0.35 ± 0.08
Plagioclase del Monte Lassen (California, AD 1915) 0.11 ± 0.3
Basalto del Crater Sunset (Arizona, AD 1064–1065) 0.27 ± 0.09
0.25 ± 0.15
>(2 muestras)
Figura 3. Edades dadas por el método potasio-argón para los flujos de lava histrórica (de Dalrymlple1)

Otro ejemplo sobrio es el Gran Cañón de Arizona. Una de estas capas es la del Basalto Cárdenas, una roca ígnea que se puede datar por la tecnología del radioisótopo. Cuando se utilizó el método rubidio-estroncio, el Basalto Cárdenas, rindió una ‘edad’ de 1.07 mil millones de años. Muchos geólogos consideran esta fecha como ‘aceptable’ ya que está de acuerdo con la cronología evolucionista. Sin embargo, sabemos que no puede ser cierta porque está en conflicto con la cronología Bíblica.

Las cosas cambian cuando el mismo método de rubidio-estroncio se utiliza para fechar la lava de los volcanes en la orilla norte del Gran Cañón. Sabemos que estos volcanes son de las rocas más jóvenes del cañón porque han desparramado lava dentro del cañón aún después de que había sido erosionado. Los geólogos en general están de acuerdo en que estos volcanes erupcionaron ‘sólo’ hace miles de años. ¿Su edad? 1.34 mil millones de años. Si creeríamos en este método de datación, ¡la capa superior del cañón sería más antigua que la inferior! Claro está que los geólogos no creen en los resultados porque no está de acuerdo con lo que creen de la edad correcta. Tampoco estamos de acuerdo con los resultados. Esta edad tan obviamente en conflicto muestra elocuentemente de los problemas graves inherentes en la datación con el radioisótopo. También saca a la luz de cómo las diferentes dataciones son aceptadas o rechazadas por la comunidad geológica.(1)

El dr. Manuel Carmona,un prestigioso científico español, me asesoró en el tema, y me entregó esta información, que aclararía un poco mas este artículo:

“La edad de las rocas se obtiene clásicamente mediante el cálculo del periodo de desintegración de isótopos presentes en las mismas. Uno de los sistemas más utilizados es el de datación potasio-argón.

Datación Potasio-Argón (Fuente: Wikipedia)

El método de datación K-Ar se aplica a rocas provenientes de la solidificación de magma enteramente desgaseada, y reposa sobre la hipótesis de que tal roca no contiene más argón al momento de su formación. Una datación de la roca es posible cuando uno de los minerales constituyentes contienen potasio, y que el mineral ha liberado la totalidad del argón formado de la desintegración de 40K. Los minerales se datan midiendo las concentraciones de 40K y de 40Ar acumulado. La medición de la proporción 40K y de 40Ar necesita el empleo de técnicas refinadas de espectrometría de masa en laboratorios especializados. El período de semidesintegración de 40K es de 1,25 millones de años; el método permite datar rocas de diversas las edades geológicas con buena precisión hasta unas pocas decenas de millones de años.

Muchos creacionistas dudan de estos sistemas de detección. Revistas como Answer in Genesis, una de las publicaciones YECs con mayor difusión critica el sistema de datación y afirma que todos ellos son incorrectos, y que en realidad la Tierra no tiene más de 6.000 años. Para fundamentar estas afirmaciones presentan como principal evidencia el hecho de que si tomamos muestras del magma solidificado de una erupción volcánica, por ejemplo en el monte Santa Helena, en puntos diferentes, alejados sólo por unos metros, podemos encontrar disparidades muy importantes en la datación, ¡de hasta millones de años!. Por tanto concluyen con que el sistema de datación basado en isótopos es incorrecto.

Bien, la primera parte de la afirmación es correcta. Si se toman muestras de lava volcánica solidificada sin tomar precauciones y las datamos podemos encontrar disparidades muy serias en la edad. Pero, como siempre que se hacen experimentos, la toma de muestras es muy importante hacerla bien, teniendo en cuanta las características de la muestra, así como el método para efectuarla. Si por ejemplo queremos datar una colada basáltica iremos con cuidado de tomar sedimentos que hay encima o incluso asfalto si pasa una carretera por encima. Esto parece una perogrullada, pero es justo lo que ocurre en las muestras del monte Santa Helena: hay que tener en cuenta que las coladas volcánicas poseen xenolitos.

¿Y qué son los xenolitos?. Los xenolitos son fragmentos de rocas incrustados en una matriz rocosa claramente diferenciada óptica y químicamente. El término deriva de las palabras griegas xenos (ajeno) y lithos (piedra); significa piedra ajena. En caso que nos implica hemos de hablar de los “xenolitos del manto”. Los xenolitos del manto son fragmentos más o menos inalterados del manto sólido, arrastrados por una corriente de magma que subió hacia la superficie terrestre tal y como un río arrastra guijarros. No se trata necesariamente, por tanto, de restos de fusión de cuando se formó el magma, sino simplemente de material arrastrado. En las masas de material arrojadas por los volcanes basálticos se encuentran a menudo xenolitos del manto. Se encuentran en gran número en los depósitos volcánicos, como por ejemplo en los del volcán Santa Helena.
xenolito
Xenolito incrustado en una roca volcánica

Y esa es la clave, ya lo exponen Funkhouser y Narton en su publicación: Radiogenic helium and argon in ultramafic inclusions from Hawai. Journal of Geophysical Research, vol. 73, pp. 4601-4607. Si las muestras no se toman con precaución se mezclarán rocas actuales (las recién formadas a partir del magma) junto a otras muy antiguas de la corteza y manto terrestres arrastrados por la colada. Es por ello que hay tomar mucha precaución y examinar las rocas con el microscopio petrográfico para asegurarse que no se incluye ningún xenolito en la datación, y la muestra es homogéna. Así es como se obtienen resultados fiables y reproducibles.” (2)

Notas

1. cclcanopy.canopyministries.org

2. Los xenolitos y la determinación de edad de las rocas.

Datación por radiocarbono

Datación por radiocarbono

La datación por radiocarbono guarda intima relación con el Ciclo del carbono

La datación por radiocarbono guarda intima relación con el Ciclo del carbono

La datación por radiocarbono es un método de datación radiométrica que utiliza el isótopo carbono-14 (14C) para determinar la edad de materiales que contienen carbono hasta unos 60.000 años.[1]

Dentro de la arqueología es considerada una técnica de datación absoluta. La técnica fue descubierta por Willard Libby y sus colegas en 1949 cuando ocupaba su cargo como profesor en la universidad de Chicago. En 1960, Libby fue premiado con el Premio Nobel en química por su método de datación mediante el carbono 14.

Leer el resto de la entrada»

Carbono-14

Carbono-14

Carbono-14
General
Nombre, símbolo Carbono-14, 14C
Neutrones 8
Protones 6
Datos del Nucleido
Abundancia natural 1 parte por billón
Vida media 5730 ± 40 a
Producto de desintegración 14N
Masa del isótopo 14.003241 u
Modo de desintegración β
Energía de desintegración 0,156 MeV

El carbono-14 (14C, masa atómica=14.003241) es un radioisótopo del carbono y fue descubierto el 27 de febrero de 1940 por Martin Kamen y Sam Ruben.

Su núcleo contiene 6 protones y 8 neutrones. Willard Libby determinó un valor para el periodo de semidesintegración o semivida de este isótopo: 5568 años.

Determinaciones posteriores en Cambridge produjeron un valor de 5730 años. Debido a su presencia en todos los materiales orgánicos, el carbono-14 se emplea en la datación de especímenes orgánicos.

El método de datación por radiocarbono es la técnica más fiable para conocer la edad de muestras orgánicas de menos de 60.000 años.

Está basado en la ley de decaimiento exponencial de los isótopos radiactivos. El isótopo carbono-14 (14C) es producido de forma continua en la atmósferacomo consecuencia del bombardeo de átomos de nitrógenopor neutronescósmicos. Este isótopo creado es inestable, por lo que, espontáneamente, se transmuta en nitrógeno-14 (14N). Estos procesos de generación-degradación de 14C se encuentran prácticamente equilibrados, de manera que el isótopo se encuentra homogéneamente mezclado con los átomos no radiactivos en eldióxido de carbono de la atmósfera.

El proceso de fotosíntesis incorpora el átomo radiactivo en las plantas, de manera que la proporción 14C/12C en éstas es similar a la atmosférica. Los animales incorporan, por ingestión, el carbono de las plantas. Ahora bien, tras la muerte de un organismo vivo no se incorporan nuevos átomos de 14C a los tejidos, y la concentración del isótopo va decreciendo conforme va transformándose en 14N por decaimiento radiactivo.

La masa en isótopo 14C de cualquier espécimen disminuye a un ritmo exponencial, que es conocido: a los 5730 años de la muerte de un ser vivo la cantidad de 14C en sus restos se ha reducido a la mitad. Así pues, al medir la cantidad de radiactividad en una muestra de origen orgánico, se calcula la cantidad de 14C que aún queda en el material. Así puede ser datado el momento de la muerte del organismo correspondiente. Es lo que se conoce como “edad radiocarbónica” o de 14C, y se expresa en años BP (Before Present).

Esta escala equivale a los años transcurridos desde la muerte del ejemplar hasta el año 1950 de nuestro calendario. Se elige esta fecha por convenio y porque en la segunda mitad del siglo XX los ensayos nucleares provocaron severas anomalías en las curvas de concentración relativa de los isótopos radiactivos en la atmósfera.

Al comparar las concentraciones teóricas de 14C con las de muestras de maderas de edades conocidas mediante dendrocronología, se descubrió que existían diferencias con los resultados esperados. Esas diferencias se deben a que la concentración de carbono radiactivo en la atmósfera también ha variado respecto al tiempo.

Hoy se conoce con precisión la evolución de la concentración de 14C en los últimos 25.000 años, por lo que puede corregirse esa estimación de edad comparándolo con curvas obtenidas mediante interpolación de datos conocidos.

La edad así hallada se denomina “edad calibrada” y se expresa en años Cal BP.

Véase también

Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Carbono-14

Geocronología

Geocronología

(de geo, Tierra; chronos, tiempo; logos, el verbo, la razón)

«Ciencia que estudia las diversas épocas geológicas y su duración, así como el tiempo de formación de una roca, un ambiente, etc. (geocronología)

Conjunto de métodos que permiten datar formaciones geológicas, formas topográficas, vestigios de plantas y animales, tejidos antiguos y, en consecuencia, reconstituir evoluciones paleontológicas.

El estado actual de la Tierra no es sino la sucesión de una serie de acontecimientos geológicos encadenados en el tiempo. La composición de minerales y rocas, la orografía del terreno, los estratos sedimentarios y los fósiles animales y vegetales son documentos históricos del pasado de la Tierra. El geólogo estudia e interpreta la historia del planeta de una forma similar a como lo hace el arqueólogo con respecto a los restos de antiguas civilizaciones.

La geocronología o geología histórica es la disciplina científica que se ocupa de la datación, absoluta y relativa, de la Tierra. Su campo de estudio incluye; además de la duración de los períodos geológicos, la datación de fósiles animales, vegetales y humanos y de objetos producidos por el hombre en la prehistoria.

Fundamentos de la geocronología

Uno de los principios básicos en los que se basa el geólogo para realizar estimaciones aproximadas sobre el momento en el que sucedió un fenómeno geológico es el actualismo, que postula la semejanza entre los procesos geológicos ocurridos en todas las eras, incluyendo la contemporánea.

El principio de la superposición de los estratos permite establecer una cronología relativa, según la cual los estratos depositados son tanto más antiguos cuanto mayor sea la profundidad a la que se sitúan dentro de su serie.
Para el desarrollo de un estudio geológico histórico riguroso, es preciso contar con el auxilio de otras ciencias más específicas, como la estratigrafía, la petrología y la sedimentología, además de otras técnicas analíticas como la cronología radiactiva, por medio de la cual es posible determinar con considerable precisión la edad de los minerales y rocas de la corteza terrestre a través de la evaluación de las proporciones relativas de los isótopos radiactivos presentes.

Mediante la utilización de los distintos métodos es posible situar en el tiempo los diversos fenómenos geológicos, como las transgresiones y regresiones marinas o la aparición, evolución y desaparición de las especies animales y vegetales, etc.

Estratigrafía

Los estudios estratigráficos siguen criterios cronológicos basados en la deposición de sedimentos producida en distintos períodos. El tiempo necesario para la formación de un determinado espesor de estratos puede ser muy variable, tanto por la velocidad de sedimentación, como por las diferentes presiones a las que pueden verse sometidos con posterioridad, que pueden hacer variar significativamente su grosor, incluso si no se tiene en cuenta otro tipo de fenómenos naturales, como crecidas de ríos, etc.

El conjunto de características de un determinado estrato, en el que se reflejan las condiciones relativas a su sedimentación, se denomina facies estratigráfica. En ella hay que considerar por una parte el conjunto de caracteres petrográficos o litofacies, y por la otra el conjunto de caracteres paleontológicos o biofacies. De la interpretación simultánea de ambos tipos de características puede llegarse a significativas conclusiones sobre las condiciones ambientales existentes en el momento en el que se formó el estrato.

Las facies se clasifican en dos grupos principales: las marinas y las continentales. En las primeras influye más que ningún otro factor la profundidad a la que se formó el estrato, siendo la litoral la más próxima a la superficie y la abisal la más profunda. En las continentales, en cambio, cabe tener en cuenta consideraciones relativas al clima existente en el momento de la formación del estrato. En cada época los sedimentos pueden haberse depositado en ambientes muy diversos, y por ello pueden considerarse sincrónicas facies de características muy diferentes, de la misma manera que en una época pueden darse condiciones ambientales similares a las de otras.

La correlación estratigráfica

La identificación de los diferentes estratos es el problema básico de la estratigrafía, y por tanto de la geología histórica, que debe establecer su correlación. Es importante, pues, establecer relaciones temporales entre varios estratos de una misma serie, así como determinar en columnas de terrenos diferentes los estratos contemporáneos.

Dos son los criterios que se emplean para llevar a cabo esta tarea: el petrográfico y el paleontológico. El criterio petrográfico se basa en el estudio de la roca, tanto de su composición química como de su cristalización, alteración y fractura. Tras este estudio se determinan los llamados horizontes guía, que sirven de referencia para posteriores estimaciones y comparaciones con otras series.

El criterio paleontológico toma a los fósiles presentes en el estrato como referencia para determinar la secuencia de la estratificación. Por lo general es un criterio más seguro que el anterior, aunque requiere un conocimiento más amplio y descriptivo, mientras que el petrográfico puede reducirse a unas técnicas de análisis fácilmente sistematizables.

Cronometría

El conocimiento de la edad de la Tierra se lleva a cabo mediante diversos métodos que revelan el momento de formación de los estratos geológicos a partir de sus características físicas.

El estudio de la propagación de las ondas sísmicas en la superficie terrestre y la determinación de la electricidad y de las propiedades electromagnéticas de las rocas se complementa con la radiometría. Los métodos de análisis radiométrico, basados en las radiaciones nucleares de algunos minerales, permiten establecer una cronología absoluta, independientemente de la velocidad de sedimentación de los estratos, ya que para su elaboración no se tiene en cuenta el grosor de los estratos, ni tan siquiera su disposición relativa, sino tan solo el momento estimado de su deposición.

Entre los métodos radiométricos figuran el del potasio-argón (tiempo que tardan los átomos del potasio en transformarse en argón: 1.470 millones de años); el del uranio-plomo (4.500 millones de años); el del rubidio-estroncio (47-50 millones); y el del carbono 14, que permite datar materiales orgánicos de hasta cincuenta mil años de antigüedad.

El origen y evolución geológica de la Tierra

Uno de los principales problemas de las ciencias naturales es la determinación fundamentada y precisa del origen del planeta Tierra. A lo largo de la historia se han formulado distintas hipótesis filosóficas y científicas a este respecto.

En general, se acepta que la Tierra pasó por una etapa de incandescencia, en la que la atmósfera estaría compuesta de vapores y gases muy calientes desprendidos de la masa fundida. Debieron pasar muchos millones de años para que el aspecto de la superficie terrestre fuese similar al actual. Modernos métodos de análisis cronológico basados en la radiactividad han determinado que algunas rocas de la península escandinava tendrían unos 3.700 millones de años, aunque no se descarta el que puedan encontrarse otras más antiguas. A partir de entonces se sucedieron las eras geológicas, desde la arcaica hasta la cuaternaria, en la que el hombre hizo su aparición sobre la Tierra.

Escala geológica

Los principales intervalos de tiempo en que se divide la edad de la Tierra se denominan eras. Universalmente se aceptan las cuatro eras siguientes: precámbrica, paleozoica o primaria, mesozoica o secundaria, terciaria y cuaternaria. En las primeras eras aparecieron sobre la faz de la Tierra las formas iniciales de vida, que posteriormente fueron evolucionando hasta la aparición del hombre. Así, en la paleozoica surgieron los anfibios, los reptiles y los insectos, y en la mesozoica los mamíferos y las aves.

La última era, la cuaternaria, se distingue por la aparición del ser humano.

Las eras se dividen en períodos. La terciaria y la cuaternaria, designadas como períodos según algunas clasificaciones, forman parte de un período o era mayor conocido como cenozoico.

Los nombres de los sistemas o períodos geológicos tienen un origen diverso. Muchos de ellos provienen del punto geográfico donde primero se encontraron y estudiaron depósitos procedentes de esa edad. Un ejemplo de ello es el pérmico, que se debe a las rocas descubiertas en la provincia de Perm, en la Unión Soviética.

Al comparar la duración de las distintas eras se aprecia con claridad una progresiva disminución en su duración. Esto se debe a que los restos de los organismos encontrados en los depósitos fosilizados permiten desarrollar una división tanto más detallada cuanto más reciente sea su origen.»[1]

Historia de la Geocronologia

«La geocronología primero fue relativa y estuvo fundada sobre los principios de la sedimentación de los limos, arenas y objetos del fondo de mares y lagos, establecidos en el siglo XVIII y a comienzos del siglo XIX por los primeros geólogos: los depósitos y vestigios más antiguos están recubiertos por los depósitos y vestigios más recientes; las faunas marinas más antiguas son diferentes de las faunas más recientes y de las faunas actuales, y sus vestigios o fósiles permiten distinguir unas de otras, y formular las hipótesis de que las formaciones geológicas alejadas en el espacio, pero que presentan faunas idénticas, tienen probablemente la misma edad.

Las diferencias radicales de faunas marinas fósiles entre series de capas de terreno o estratos superpuestos han permitido distinguir cuatro grandes períodos: una época antigua más o menos desprovista de fósiles (el Precámbrico); después las eras primaria, secundaria y terciaria. Ha sido individualizada una era cuaternaria por restos humanos y depósitos glaciares poco alterados. Cada era se divide a su vez en períodos y pisos, estos últimos correspondientes a una serie limitada de fósiles muy característicos, el estratotipo, observado en un lugar preciso, que frecuentemente da el nombre al piso (por ejemplo, Estampiano para los calcáreos de la era terciaria observados cerca de Étampes).

Los investigadores quisieron precisar luego la duración de cada piso y cada era. La única solución era comparar el espesor de las formaciones geológicas de un piso dado con el de una capa de limo o de arena depositada en un tiempo conocido en el fondo de un lago o de un mar (teniendo en cuenta el asentamiento y la compactación de los sedimentos en el transcurso del tiempo, y el peligro de la transposición de las velocidades de sedimentación actuales en el pasado, cf actualismo). Así se han obtenido las duraciones aproximadas para cada piso y, remontándose desde el presente hacia el pasado, para cada era.

Desde fines del siglo XIX, un naturalista sueco, G. de Geer (1912) tuvo la idea de contar las barbas, capas finas de fango depositadas cada estación en el fondo de los lagos, y que se distinguen por el color y la textura: finas y oscuras en invierno, cuando el hielo limita la erosión; más arenosas y claras en verano, cuando las laderas son degradadas; a cada pareja claro-oscura le corresponde entonces un año, y él pudo remontarse así hasta a doce milenios antes de nuestra era. Asimismo, cada anillo de tronco de árbol corresponde al crecimiento de un año. El recuento de los anillos de un tronco fósil da la edad del árbol, y a partir de allí una edad relativa mínima para los suelos y formaciones sobre las cuales ha crecido.

Las secuoias, que viven varios millares de años, han permitido de este modo remontarse hasta varios milenios (cf. De Martín, 1974). M.F. André (1993) utiliza el diámetro de ciertos líquenes de crecimiento lento para estimar la edad mínima de formas y formaciones muy recientes en medio periglaciar. Penck y Brückner (1909) se basaron en la altitud, la superposición eventual y la alteración relativa de formaciones glaciares y fluvioglaciares sobre el piedemonte bávaro de los Alpes para establecer, a principios del siglo XX, una cronología relativa de la era cuaternaria, con cuatro períodos fríos o “glaciares” -Günz, Mindel, Riss y Würm-, separados por períodos tibios denominados interglaciares, un primer período frío anterior al Günz, el Donau, sería más incierto.

Esta cronología relativa fue después correlacionada con los vestigios glaciares del norte de Europa (Menapiano, Elster, Saale, Vistulano) y los de América del Norte (Kansas, Illinois I, Illinois II, Wisconsin), luego afinada con la puesta en evidencia de varias fases o “estadios” de avances y retrocesos de los glaciares en el interior de los períodos fríos.

Asimismo, los botánicos y biogeógrafos han ubicado, gracias a los pólenes fósiles, cortejos florísticos diferentes, desde arriba hacia abajo, de depósitos fangosos y turbosos de la era cuaternaria, y han deducido a partir de allí la existencia de períodos climáticos, alternativamente fríos o tibios, hasta los últimos siglos (períodos atlántico, boreal, etc.), que pueden servir de referentes para otros fenómenos.

Desde mediados del siglo XX, los métodos radiocronológicos han permitido datar con precisión las rocas y los restos orgánicos y lograr una geocronología absoluta. La expresión está mal elegida, porque una cronología es siempre relativa a una marca, un origen convencional. La expresión “geocronología radiométrica” es en el fondo la más pertinente, puesto que estos métodos de datación se fundan en la medida de la radioactividad de los elementos contenidos en las rocas. Estos métodos se fundan en la propiedad de ciertos elementos radioactivos, contenidos en las rocas y los fósiles, de desintegrarse en elementos más estables del mismo cuerpo (sus isótopos) o de cuerpos vecinos, según una ley de decrecimiento exponencial de período conocido.

Si se dispone de la masa teórica de elementos radioactivos durante la génesis de una roca o durante la vida de un organismo carbonado, y de la masa residual del mismo elemento hoy en una muestra, se puede determinar cuántos períodos completos o porciones de períodos se han desarrollado entre la creación de la roca y el Actual, o entre la muerte del organismo que contiene el carbono y el Actual, y en consecuencia, cuántos años (el Actual o “Presente” fue fijado por convención en el año 1950, lo que da un número de años BP, Before Present).

Por ejemplo, la mitad del potasio 40 radioactivo se transforma en argon 40 en 1270 millones de años; la mitad del uranio 238 se convierte en torio 230 en 75.000 años aproximadamente; la mitad del carbono 14 radioactivo contenido en los vestigios orgánicos (madera, hueso, conchas, tejidos) se transforma en carbono 12 estable en alrededor de 5.730 años.

Las cantidades de elementos en juego son muy débiles, y los riesgos de error no son despreciables, sobre todo para los restos orgánicos, que pueden haber sido contaminados por infiltraciones carbonadas o contactos con carbono más reciente luego de su ubicación, lo que aumenta la tasa de carbono 14 y “rejuvenece” las dataciones. Es necesario, entonces, controlar siempre una datación por varias mediciones, ya sea de la misma muestra, ya sea de muestras próximas, confrontar una datación radio-isotrópica con otros medios de datación cuando sea posible (archivos, anillos de árboles, barbas…) (cf. M. Derruau, 1996).

Las dataciones radiocronológicas absolutas han permitido corregir o confrontar las cronologías estratigráficas relativas del siglo XIX. Los investigadores pudieron precisar la edad de fenómenos o materiales ya conocidos, como la inversión de la dirección de imantación de los minerales magnéticos en las rocas volcánicas, en el pasado (paleomagnetismo remanente, que permite distinguir períodos como los de Matuyama y Brunhes, para la era cuaternaria), o las cenizas volcánicas (tefrocronología); pudieron datar las variaciones de las relaciones entre Oxígeno 16 y Oxígeno 18 en las conchas de fósiles marinos, que dependen de las variaciones de temperatura de las aguas marinas, y que permiten establecer curvas de paleotemperaturas (cf. C. Emiliani, 1966).

Ellos constataron, de este modo, que las fases frías de la era cuaternaria (o “estadios isotópicos) eran mucho más numerosas y más cortas que los cuatro o cinco períodos clásicos de Penck et Brückner, hoy cuestionados nuevamente. Este hecho recuerda que, a pesar de los progresos técnicos, la geocronología es aún imperfecta, integra siempre un cierto margen de error, y que su utilización en las reconstituciones paleogeográficas ¡debe ser muy prudente![2]

«Como en todo análisis, existen ocasionalmente resultados anómalos de datación radiométrica. Ellos son solo un pequeño por ciento del total. En todos los casos, las razones de las discrepancias han sido, o contaminaciones geológicas ó errores en los procesos de prueba. Hasta ahora nadie ha explicado porqué, CIENTOS de muestras diferentes analizadas por CIENTOS de laboratorios diferentes a lo largo del mundo, utilizando una gran VARIEDAD de MÉTODOS DIFERENTES DE DATACIÓN, han podido concordar en la misma edad de la tierra; aproximadamente unos 4500 millones de años.»[3]

Notas

[1] http://www.entradagratis.com/DatoMuestra.php?Id=5685&pagina=1

[2] http://www.hypergeo.eu/article.php3?id_article=403

[3] http://www.geocities.com/torosaurio/crdebunk/datacion.html

Fuentes Bibliográficas:

¿Son satisfactorios los resultados del sistema para determinar la edad de las cosas por medio del potasio argón?

tapa libro Razones de Josh Mc Dowell

¿Son satisfactorios los resultados del sistema para determinar la edad de las cosas por medio del potasio argón?

1. Leyes de la Naturaleza

Que la Naturaleza se rige según unas leyes es algo indiscutible. Estas leyes de la Naturaleza, son la base de la Ciencia. «El hombre de Ciencia sabe que idénticos efectos en idénticas circunstancias presuponen idénticas causas»[1] Sin tales premisas la Ciencia resultaría imposible.

Aunque es verdad que algunas veces intervienen tantos factores que es muy difícil predecir de antemano lo que ocurrirá: como si saldrá cara o cruz al echar una moneda al aire. Entonces se acudirá al «cálculo de probabilidades» y estadísticas. De ahí el «principio de indeterminación» de Heisenberg en la microfísica donde tanto desconocemos; pero esto no niega que el resultado se deba a leyes determinadas”[2]

Admirar la Naturaleza e ignorar a Dios sería como admirar una máquina automática por la perfección de su funcionamiento e ignorar la inteligencia del ingeniero que ha hecho posible esa máquina.

Por eso la Biblia dice que los que no conocen a Dios a través de la Naturaleza son unos necios[3]

Afirma la Biblia:

«Dijo el necio: No hay Dios»[4]. .

Y en otro lugar: «Los cielos cantan la gloria de Dios»[5]

Dios se hace visible a través de sus obras, por eso quienes no le glorifican no tienen excusa»[6].

 

———————————-

2. ¿Que es la Datación radiométrica?:

«Es el método científico que permite saber una fecha exacta mediante el uso de la radiactividad.

a.El método de Uranio – Plomo vale para estudiar las rocas más antiguas conocidas y meteoritos. Se aplica en rocas ígneas y metamórficas con uranio.

b.El método de Carbono 14 – carbono 12: el carbono 14 se degenera y se transforma en carbono 12, en restos orgánicos. Esto en geología sólo vale para el cuaternario (hace 60.000 años)[7]

3. El método del potasio y el argón

Método de potasio argonEl método del potasio y el argón para calcular la edad, hace las mismas suposiciones de todos los otros métodos al respecto. Se basa en la transformación de un cierto tipo de isótopo del potasio hasta convertirse en argón. Para fechar un objeto con este método, se debe saber cuánto argón y cuánto potasio contiene la roca en el presente, cuánto tenía cuando se formó y la rapidez de cambio del potasio al argón. Además, se debe suponer que ni le ha entrado ni le ha salido argón a la roca desde su formación.

Una vez más la dificultad está en la determinación del contenido inicial de la roca. Como no había nadie que midiera el potasio y el argón cuando se formó la roca, se debe satisfacer el tercer supuesto con una adivinación. Como el argón es un gas inerte, lo que significa que no forma enlaces químicos con otros elementos, la mayoría de los que usan el método potasio-argón suponen que cuando ocurre una incursión de lava, todo el argón se escapa de la roca. La teoría dice que lo que se necesita es medir la cantidad de potasio y argón contenidos en la roca en el presente para saber cuánto tiempo se necesitó para que se acumulara esa cantidad de argón en la roca.

Sin embargo, como dice Kalervo Rankama:

Aunque el método potasio-argón fue aceptado definitivamente como instrumento geológico, todavía adolecía del hecho de que las edades no eran siempre correctas.” Algunos ejemplos del fracaso del método potasio-argón para el cálculo de la edad, demuestran los absurdos que se encuentran cuando se cree en estos procesos de fechado a base de la radiactividad.

C. S. Noble y J. J. Naughton usaron el método potasio-argón para calcular la edad de una incursión de lava debajo del agua. A juzgar por la bien conservada apariencia de la intrusión ígnea, calcularon que tenía menos de 200 años de edad. Sin embargo, cuando calcularon la edad usando el método potasio-argón, obtuvieron una edad entre 12 y 21 millones de años. Es obvio que el método no funcionó bien.

Lovering y Richards extrajeron diferentes minerales de la misma estructura volcánica y calcularon su edad. En la chimenea de Kimberlite, Sudáfrica, dos minerales diferentes dieron edades de 68 millones y 142 millones de años. Esa es una variación muy grande cuando debieran tener más o menos la misma edad. Luego hicieron el mismo experimento en una chimenea volcánica de Brecia, Australia y obtuvieron edades entre 121 y 911 millones de años. Decida el lector.

El derramamiento de lava de Kaupulehu, en Hawaii, entre 1800 y 1801, que el hombre vio surgir de la tierra, dio por el método potasio-argón edades entre 1.000 y 2.400 millones de años. [Este manto de lava tiene menos de 200 años! El mismo manto, cuando se le calculó la edad con helio, dio edades entre 140 y 670 millones de años. El cráter del lago Salado, en Oahu, dio con potasio-argón edades de 92-147, 140-680, 930-1580, 1230-1960, 1290-2050 y 1360-1900 millones de años. ¿Qué edad prefiere usted?

El siguiente es nuestro último ejemplo sobre el cálculo de la edad por el método potasio-argón. En el campo volcánico de Auckland, en Nueva Zelandia, los derramamientos de lava han sepultado los bosques que estaban al pie de los volcanes.Como en Pompeya, los árboles, al quedar cubiertos con lava, no fueron destruidos, sino que se conservaron. Esto presenta una buena oportunidad para comparar dos métodos. Se pueden estudiar los resultados del cálculo de la edad de la madera con carbono 14 y de la lava con potasio-argón.

McDougall, Polach y Stipp observan:

 

"Con el método potasio-argón se midieron muestras de roca entera de 16 volcanes y hubo un control del cálculo de edad por radiocarbono, directa o indirectamente, para 11 de ellas. Con pocas excepciones, se encontraron edades demasiado avanzadas, pero internamente coherentes (potasio-argón) para las lavas. Se hizo el cálculo adicional de la edad por el radiocarbono en varias muestras de madera; salvo una excepción, los nuevos resultados eran coherentes con los resultados anteriores.

Para la isla volcánica de Rangitoto, las evidencias del radiocarbono de las pruebas geológicas y de las botánicas, muestran sin equivocación, que estaba activa y se formó probablemente durante los últimos 1-000 años. Las fechas del método potasio-argón para los basaltos de este volcán van desde 145.000 hasta 465.000 años.”

«Se han admitido enormes errores en la fecha que data de las rocas por el método de potasio-Argon. Los científicos fecharon cuidadosamente las muestras de materiales volcánicos con la conocida formación fecha de 1800 y 1801 para un flujo de lava en Kaupulehu, Hualalai Volcán, Hawai» [8]

Una explicación dada por un cientifico español, el dr. Manuel Carmona, microbiólogo, respecto de este problema es que:

«La datación K/Ar es correcta, pero hay que ser muy cuidadoso a la hora de tomar las muestras. Por ejemplo, en una erupción volcánica hay una salida de magma hacia la superficie por columnas o chimeneas del volcán. La lava arrastra material del manto y de la corteza que posee una antigüedad mucho mayor que la lava que sale. Esas impurezas arrastradas se conocen como “xenolitos”. Cuando la lava se enfría, en muchas ocasiones los xenolitos son fácilmente visibles, pero otros necesitan de un examen microscópico para ser distinguidos. Si analizamos el xenolito nos dará que es muy antiguo, mientras la lava petrificada dará un dato de juventud. Por eso zonas cercanas de una misma muestra pueden dar diferencias de millones de años.

Una publicación en una revista de geología dónde se estudiaban rocas volcánicas, demostrando lo importante que es realizar muestreo para no cometer errores. De esa forma tomaron muestras incorrectamente y los datos eran por tanto incorrectos. Pues bien, al poco en las revistas creacionistas se quedaban con la datación incorrecta para mostrar que el uso de técnicas de datación radiactiva es errónea.

En el caso de la datación de rocas en el monte S. Helena. Los creacionistas afirmaban que dos trozos diferentes de magma daban resultados distintos y eso tira abajo los sistemas de datación. Falso!!!. Precisamente entre el basalto y otras rocas volcánicas hay trozos de manto de una enorme antigüedad. Si se capturan esos fragmentos en la datación dan resultados aberrantes. Pero esta gente hace la anticiencia: nunca dicen cómo toman las muestra, cuántas muestras toman, dónde hacen los análisis y estudiando qué. Me han llegado a decir que “según el 14C dió una antigüedad de 300 millones de años”, cuando el 14C sólo puede usado para medir edades máximas de 60.000 años

BODY {font-family: Arial;font-size: 10pt;}Decía que se trata, por lo tanto, solo de C-14 y en determinados bichos bajo determinadas condiciones. La conclusión es que hay que llevar cuidado con la datación mediante C-14 en determinados medios extremos, pero claro, los creacionistas sacan como conclusión que el C-14 no sirve, y por extensíón, ningún otro método de datación.

Por supuesto, que las dataciones paleontológicas se realicen mediante confrontación de varios métodos diferentes (y solo las de una antigüedad menor a 60.000 años por C-14), es curiosamente ignorado por estas mentes tan “científicas”.

BODY {font-family: Arial;font-size: 10pt;}Al final, son dos historias sacadas de contexto como siempre: la descalificación se basa en dos publicaciones en Science:

-Keith& G. M. Anderson. 1963. Radiocarbon Dating: Fictitious Results with Mollusk Shells. Science, 141:634 – 637

-Riggs,A.C. 1984. Major Carbon-14 Deficiency in Modern Snail Shells from Southern Nevada Springs. Science, 224: 58-61

Enla primera, los autores reportan una datación con C-14 que da varios miles de años de error en caracoles vivos, y los mismos autores dicen que se debe a la incorporación de carbono inactivo del humus, dado el medio de vida del mejillón.

Enla segunda, el artículo en realidad explica una deficiencia en C-14 de ciertos moluscos de Nevada por la fijación de HCO3.

Esdecir, se trata únicamente de C-14

http://www.christiananswers.net/spanish/q-aig/aig-c007s.html
y algo más.
http://dialogue.adventist.org/articles/16_2_esperante_s.htm
http://apologista.blogdiario.com/1199688900/ »

Acá hay algo de un caracol vivo, que según los creacionistas, dió 27.000 años con datación de Carbono 14.

Esto esta muy bien explicado en:

  • El artículo: Funkhouser and Narton:“Radiogenic helium and argon in ultramafic inclusions from Hawai”. Journal of Geophysical Research, vol. 73, pp. 4601-4607.
  • También está explicado en el libro “Huesos, piedras y estrellas” (2007) de Chris Turney Ed. Crítica, donde se se explica cómo conocer la antigüedad de las cosas.

Según la opinión de este cientifico español (http://oldearth.wordpress.com), algunas revistas creacionistas habrían tomado sólo la mitad de la información!»

Henry Morris que en su libro “Scientific Creationism” dice:« “la única forma de determinar la verdadera edad de la Tierra es que Dios nos diga cuál es. Y como Él nos ha dicho, muy claramente, en las Sagradas Escrituras, que tiene varios miles de años de antigüedad, y no más, eso debe zanjar todas la cuestiones básicas de cronología”.»[9]

Esta última respuesta, aunque suena muy espiritual, no me parece muy prudente de parte de un científico. Creo que debemos dejar que la ciencia extraiga sus resultados y no proponer respuestas bíblicas a la edad de la tierra que Dios no ha dado”. Aunque no necesariamente tenemos estar de acuerdo, pero no debemos usar la biblia como libro de ciencia, ya que no lo es, aunque por supuesto, esta actitud prudente, no quita su exactitud arqueológica ni su inspiración divina. En absoluto.

Notas:

[1] JOSÉ M. RIAZA, S.I.: Azar, Ley, Milagro, X, 7. Ed. BAC. Madrid.

[2] JOSÉ M. CIURANA: La existencia de Dios ante la razón,3º, II, A, b. Ed. Bosch. Barcelona, 1976.

[3] Libro de la Sabiduría, 13:1-10; Romanos, 1:20-23.

[4] Salmo 14:1.

[5] Salmo 19:2.

[6] Romanos, 1:19ss.

[7]Datación radiométrica

[8] The Evolution: Possible Or Impossible?: Molecular Biology and the Laws of Chance,Autor James F. Coppedge, Publicado en 1973,Zondervan, Página 185

[9] http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/77c5e275e1d1122f

—————————————

Fuente:

Copiado de: Josh McDowell – Don Stewart , “Razones – ¿Tiene sentido la fe cristiana para el hombre de hoy?“, edit. Vida 1983,1981 por Campus Crusade for Christ,Inc,4º imp. 1992

¿Da buenos resultados el carbono 14?

  • El extiende el norte sobre el vacío, y cuelga la tierra sobre la nada. (Job 26:7 B.A)
  • Dios extiende el cielo sobre el vacío; sobre la nada tiene suspendida la tierra.(Job 26:7 NVI)

¿Da buenos resultados el carbono 14?

La tecnica de C14:

Esta técnica se fundamenta en la relación constante que existe en los organismos vivos entre los isótopos del carbono C-12 y C-14, la cual es la misma que la que existe en la naturaleza, debido a que los seres vivos se encuentran en continuo proceso de formación, y por tanto las nuevas moléculas que fijan el carbono atmosférico en un organismo tienen la misma relación isotópica que el carbono libre en la atmósfera. Cuando un organismo muere esta relación cambia, pues el isótopo C-14 es inestable y se descompone radiactivamente con el tiempo. De esta forma, como conocemos experimentalmente la velocidad a la que se produce este proceso de descomposición radiactiva, podemos calcular cuánto tiempo hace desde que se produjo la muerte del organismo que estamos datando a partir de la diferencia que existe entre la relación C-12/C-14 medida en la muestra y la relación ambiental.[0]

El Dr. Bermudo Meléndez, presidente de la Real Sociedad Española de Historia Natural y Catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid, dice en la Revista IBÉRICA [1], en un artículo titulado Estado actual de la teoría de la evolución: «Cuanto más investigamos el mecanismo del proceso de la evolución, tanto más comprendemos la realidad de la existencia de una inteligencia infinita capaz de haberlo programado todo».

Kastler, Premio Nobel, afirma: «Querer admitir que el azar haya creado el ser viviente me parece absurdo» [2].



tapa libro Razones de Josh Mc Dowell

¿Que es la Datación radiométrica?:

«Es el método científico que permite saber una fecha exacta mediante el uso de la radiactividad.

a.El método de Uranio – Plomo vale para estudiar las rocas más antiguas conocidas y meteoritos. Se aplica en rocas ígneas y metamórficas con uranio.

b.El método de Carbono 14 – carbono 12: el carbono 14 se degenera y se transforma en carbono 12, en restos orgánicos. Esto en geología sólo vale para el cuaternario(hace 10.000 años).»[3]

El método para calcular la edad por medio del carbono 14 es ciertamente el más conocido. Este también tiene ciertos supuestos que se deben cumplir para que dé resultados precisos.

El carbono 14 se produce en la estratosfera, cuando un átomo de nitrógeno 14 es bombardeado con un rayo cósmico. Esto cambia el nitrógeno en carbono 14. Este entonces se dispersa por la atmósfera y las plantas lo absorben por fotosíntesis. Cuando un animal come plantas, parte del carbono 14 se le incorpora. El animal carnívoro que se come al animal anterior también recibe carbono 14 en su cuerpo. La teoría dice que este proceso sigue hasta que todas las criaturas vivas sean radiactivas exactamente en la misma medida.

Metodo de carbono 14

Cuando un animal o planta muere, deja de asimilar el carbono 14 a su cuerpo. Con el correr del tiempo, el carbono 14 se convierte otra vez en nitrógeno 14. Esto significa que, mientras más vieja sea la materia orgánica, menos carbono 14 tendrá. Así que se puede calcular la edad de un objeto si se cumplen ciertas condiciones.

Primero, como en todos los métodos para el cálculo de la edad, se debe saber cuánto carbono 14 tenían la planta o el animal cuando murieron. Si de alguna manera un animal evitó la asimilación del carbono 14 a su sistema, dará una edad muy avanzada, si se supone que murió con la cantidad común de carbono 14 en su cuerpo.

Generalmente se hace la suposición de que el nivel de carbono 14 atmosférico ha sido constante durante los últimos veinte a treinta mil años. Pero, para que este supuesto sea cierto, el nivel de nitrógeno atmosférico y la frecuencia de bombardeo de los rayos cósmicos también deben haber sido constantes durante los últimos treinta mil años. Esta última suposición es más bien incierta, pues las primeras medidas de los rayos cósmicos se hicieron a principios del siglo XX. Parece atrevido ampliar los resultados de las medidas de unos ochenta años para generalizarlos a los últimos treinta mil años. Aun así, esto es lo que se suele hacer.

El segundo supuesto del cálculo de la edad con carbono es que se puede medir la proporción del carbono 12 normal al carbono 14. Esto no es problema, pues se pueden realizar las medidas con una gran precisión.

El supuesto final es que la velocidad de transformación radiactiva del carbono 14 no cambia. Si el carbono 14 se degeneró más rápido o más despacio en el pasado, entonces la edad que se obtiene al usar la velocidad presente sería errónea.

Lo interesante de la velocidad de transformación del carbono 14, es que se puede cambiar en el laboratorio. John Lynde Anderson hizo un experimento en el que alteró la carga eléctrica de una lámina con carbono 14.

Este es su informe:

“El promedio durante las condiciones de 90 V + es por lo tanto nueve desviaciones normales menos de lo que se observó en 90 V-.”

Esto significa que la velocidad de transformación se alteró radicalmente al aplicar diferentes potenciales eléctricos al carbono 14. Las consecuencias de esto son de largo alcance. Por ejemplo, cada vez que una tormenta eléctrica pase por encima de un objeto que está en el suelo, podría alterar la velocidad de transformación del carbono 14. La carga eléctrica de las nubes y sobre la tierra en esas ocasiones produciría el mismo efecto que Anderson produjo en el laboratorio.

Es bastante para consideraciones teóricas. No hay mejor manera de ilustrar los problemas del carbono 14, que mostrando algunos ejemplos.

La universidad de Yale calculó la edad de un asta de antílope en tres ocasiones diferentes y obtuvo tres edades diferentes: 5.340,9.310 y 10.320 años. La universidad de Michigan calculó la edad de dos especimenes de la misma posición estratigráfica (deberían tener la misma edad) en 1.430 y 2.040 años.

Un pedazo de corteza examinado por las universidades de Chicago y Michigan dio edades de 1.168 y 2.200 años. El método del carbono 14, cuando se le aplicó a un mastodonte, indicó que había estado muriendo de afuera hacia adentro durante un período de 750 años. La parte exterior de uno de los colmillos indicó 7.820 años después de la muerte, mientras que el interior del colmillo había muerto 750 años más tarde. ¡Qué agonía la del pobre animal!

Charles Reed hace la siguiente observación:

“Un ejemplo clásico de la irresponsabilidad del C-14, es la diferencia de 6.000 años entre 11 pruebas hechas a Jarmo, una aldea prehistórica del norte de Iraq que, según las evidencias arqueológicas, no fue ocupada por más de 500 años consecutivos.”

No es difícil hallar ejemplos como estos. Y después de considerarlos, cabe preguntarse si realmente el método del carbono 14 da resultados.

El carbono 14 tiene una vida media de 5,730 años. La concentración de carbono 14 en la atmósfera todavía se esta aumentando.

Existen ciertas plantas que reciben el carbono 12 pero no reciben el carbono 14.

Sólo hay unos 10 kilogramos de carbono 14 en. toda la tierra.

El carbono 14 no puede ser utilizado para conocer la edad del planeta por dos motivos:

a.Primero, su periodo de semidesintegración no es tan largo, lo que lo hace muy fiable sólo para muestras de edad menor a 60.000 años.

b.Para periodos grandes se utilizan isótopos de uranio y torio que acaban convirtiéndose en plomo. Este método permite alcanzar hasta 10.000 millones de años.”

yo creo que Dios creó todas las cosas

Se ha verificado por medio de experimentos que estas técnicas para fechar pueden dar resultados erróneos, y que a menudo lo hacen.

Por ejemplo, con el método del carbono 14 se determinó que unos caracoles vivos tenían 2.300 años.[3]

La cáscara de caracol vivo dio una edad de 27,000 años de muerte. Algo del tejido del caracol vivo dio una edad de 3,000 años.[4]

El mismo método indicó que madera tomada de árboles que recién estaban creciendo, tenía 10.000 años de antigüedad.[5]

El cadáver seco de una foca ya muerta 30 años con la prueba de carbono 14 dio una edad de 4,600 años de muerte. Una foca, recién muerta, dio una edad de muerte de 1.300 años.[6]

CARBONO-14-DESINTEGRACIÓN[7]

«La acumulación de radiocarbono presente en todo el mundo habría producido el radiocarbono en la atmósfera de todo el mundo en varios miles de años. Sin embargo, irónicamente, es carbono 14 lo que es utilizado por los científicos evolucionistas, en un intento de demostrar que la vida ha existido en nuestro planeta durante millones de años!

Robert Whitelaw, un ingeniero nuclear del grupo de ingenieros expertos en Virginia Polytechnic Institute, encontró que la tasa de producción no es igual a la tasa de desintegración. De hecho, sus cálculos ponen de manifiesto un reciente giro en la C-14 reloj, los otros-dos factores sería equilibrado.Whitelaw la investigación indica que el reloj se convirtió en aproximadamente 8000 años atrás.(Véase el capítulo 6, impreciso Citas métodos, para obtener más información sobre datación por radiocarbono.)»

¿Es confiable el método de fechado por Carbono 14? [8]

Asi se explaya un articulo de un blog de ciencia y fe:

Es muy común que en ocasiones ejerzamos una fe ciega en muchas tareas del diario vivir científico o bien, de la vida cotidiana común y normal, sin sentarnos a cuestionar si eso que nos dicen es cierto o bien, si tiene fundamento. Como científico, se que la mayoría de las ocasiones debo ejercer mucha fe en muchos modelos del mundo natural que usamos para intentar creer por no decir engañarnos, de que entendemos algo. Debemos recordar que la ciencia no explica las cosas, simplemente las describe.

Un ejemplo clásico lo hayamos en la relación de datación entre el C-14 y la datación de la columna geológica.Sabemos que el método de Carbono 14 es usado comúnmente para fechar material orgánico o material que en algún tiempo fue parte de un organismo vivo.

Este método está basado en la medida del elemento radiactivo carbono 14, que se encuentra en todos los tejidos vivos. Como resultado de la radiación que pasa a través de la atmósfera superior de la tierra, los átomos ordinarios de nitrógeno se transforman en carbono 14 radiactivo. Algunos de estos átomos radiactivos son entonces incorporados en las moléculas de dióxido de carbono las cuales son a su vez absorbidas por las plantas en el proceso de fotosíntesis. Los animales consumen material vegetal o carne cuyo origen también está vinculado en alguna forma con las plantas. Cada organismo en sí, ya sea planta o animal, contiene una cierta cantidad de carbono 14 radiactivo.

Cuando un organismo muere, la absorción de carbono 14 cesa y el elemento radiactivo comienza el proceso de decadencia de regreso a nitrógeno. Al medir la cantidad de carbono radiactivo en una muestra se puede determinar la fecha de su muerte. Cuanto más carbono 14 esté presente, menor será la edad y cuanto menos tenga, más antiguo será el espécimen.

Al igual que los otros métodos de fechado radiométrico, el método Carbono 14 depende de varias hipótesis. Primero, para que este método de fechado funcione, la cantidad de carbono radiactivo en la atmósfera de la tierra debe haber sido constante. Esto significaría que la tasa de formación de carbono radiactivo habría tenido que ser igual a la tasa de decadencia en la época en que vivió el espécimen. Segundo, hay que suponer que la medida de decadencia era en el pasado la misma de hoy. Tercero, ninguna contaminación de carbono radiactivo podía ocurrir desde la muerte del espécimen.

A fin de evaluar completamente la exactitud del método de fechado carbono 14, procedamos a examinar la evidencia observable. Hay un número de factores en el medio que podemos considerar, los cuales indicarían que la tasa de formación de carbono radiactivo no ha sido constante en el pasado.

1.La disminución de la fuerza del campo magnético de la tierra, lo que provoca que la radiación cósmica penetre más fácilmente en la atmósfera de la tierra.

2.La actividad volcánica, que libera dióxido de carbono. Los períodos de violentas erupciones volcánicas transtornarían el balance del C-14 requerido para que este método fuera válido.

3.Las pruebas nucleares llevadas a cabo hace varias décadas han sido responsables de un aumento en la tasa de formación de carbono radiactivo.

4.Las llamaradas solares también son responsables de un aumento en la tasa de formación de carbono radiactivo.

5.Las colisiones de asteroides o meteoritos que tienen lugar en la tierra. Por ejemplo, en 1908 cayó un meteorito en Tunguska, Siberia. Los anillos concéntricos de todos los árboles alrededor del mundo indicaron que la cantidad de radiactividad fue mayor que la normal el año que siguió a la explosión de Siberia.

Por lo tanto, es inexacto suponer que la tasa de formación de carbono 14 y la de decadencia han sido constantes en el pasado. No hay forma posible de hace ajustes para compensar todas las variaciones que han ocurrido en el pasado. Una evaluación justa de la evidencia observable indica claramente que el fechado por el método de carbono 14 es altamente dudoso.

¿Es confiable el método de fechado por el carbono 14 radiactivo? Cuando se publican fechas en varios artículos científicos, ¿debemos aceptarlas como exactas e indiscutibles? Muchoscolegas científicos han asegurado que el fechado de material orgánico es tan digno de confianza y preciso como un reloj suizo. Procedamos a examinar unos pocos ejemplos señalando una buena razón para cuestionar la confiabilidad de este método.

1.Moluscos vivos han sido fechados por el proceso de carbono 14 y se les ha asignado una edad de 2300 años. Estos resultados fueron publicados en la revista SCIENCE, volumen 130, del 11 de diciembre de 1959.

2.La publicación Nature, volumen 225, del 7 de marzo de 1970, informó que se había llevado a cabo una prueba de carbono 14 en material orgánico contenido en el mortero de un castillo inglés. Aunque se sabía que el castillo tenía 787 años, el carbono 14 dio una edad de 7.370 años.

3. Focas recién muertas fueron fechadas por el método carbono 14 asignándoles 1.300 años de edad; focas momificadas que habían estado muertas por 30 años se les fijó 4.600 años. Estos resultados fueron publicados en el volumen 6, de 1971, del American Journal of the United States.

Y así, la lista continúa…

El siguiente gráfico ilustra una muestra de fechas tomadas del diario científico Radiocarbon and Science. Presenta una comparación de las fechas de carbono 14 con fechados de especímenes por la estructura geológica de tiempo. Las fechas geológicas o eras fueron determinadas por los evolucionistas hace más de 100 años y son todavía reconocidas por la mayoría de los científicos de hoy como exactas y razonables.

MUESTRA FECHA : …………………….CARBONO-14 – FECHA GEOLOGICA

Tigre diente de sable: ………………. 28.000 100.000 – 1.000.000
Mamut: ………………………………………..11.000 20.000 – 35.000
Gas natural : …………………………………………….14.000 – 50.000.000
Carbón: ……………………………………………………….1.680 -100.000.000

Es obvio que existe una gran discrepancia entre las fechas del carbono 14 y las propuestas por la columna geológica. Sin embargo, ambos métodos de fechado son aceptados como exactos y confiables por quienes apoyan la teoría de la evolución, a pesar de que una obviamente contradice la otra.

Conclución:

«Las cantidades de elementos en juego son muy débiles, y los riesgos de error no son despreciables, sobre todo para los restos orgánicos, que pueden haber sido contaminados por infiltraciones carbonadas o contactos con carbono más reciente luego de su ubicación, lo que aumenta la tasa de carbono 14 y “rejuvenece” las dataciones. Es necesario, entonces, controlar siempre una datación por varias mediciones, ya sea de la misma muestra, ya sea de muestras próximas, confrontar una datación radio-isotrópica con otros medios de datación cuando sea posible (archivos, anillos de árboles, barbas…) (cf. M. Derruau, 1996).

Las dataciones radiocronológicas absolutas han permitido corregir o confrontar las cronologías estratigráficas relativas del siglo XIX. Los investigadores pudieron precisar la edad de fenómenos o materiales ya conocidos, como la inversión de la dirección de imantación de los minerales magnéticos en las rocas volcánicas, en el pasado (paleomagnetismo remanente, que permite distinguir períodos como los de Matuyama y Brunhes, para la era cuaternaria), o las cenizas volcánicas (tefrocronología); pudieron datar las variaciones de las relaciones entre Oxígeno 16 y Oxígeno 18 en las conchas de fósiles marinos, que dependen de las variaciones de temperatura de las aguas marinas, y que permiten establecer curvas de paleotemperaturas (cf. C. Emiliani, 1966).

Ellos constataron, de este modo, que las fases frías de la era cuaternaria (o “estadios isotópicos) eran mucho más numerosas y más cortas que los cuatro o cinco períodos clásicos de Penck et Brückner, hoy cuestionados nuevamente.

Este hecho recuerda que, a pesar de los progresos técnicos, la geocronología es aún imperfecta, integra siempre un cierto margen de error, y que su utilización en las reconstituciones paleo geográficas ¡debe ser muy prudente!» [9]

“Estudios recientes han discutido la «absoluta» validez del método de datación Carbono 14, habitualmente usado para datar los restos del paleolítico medio, ya que las fechas ubicadas entre los 40.000 y los 30.000 años de antigüedad no pueden considerarse años históricos.
El isótopo del Carbono 14 se desintegra de forma regular, pero a partir de los 30.000 años su presencia en las muestras datadas es residual y, en muchas ocasiones, estas muestras han sido sometidas a procesos de alteración difíciles de identificar.
Por ello, muchas de las fechas habitualmente empleadas para sostener afirmaciones arqueológicas sobre el paleolítico medio pueden corresponder a muestras contaminadas.” [10]

Recordemos:

“ Nuestra amada ciencia no explica las cosas, simplemente las describe”.[11]

———————————

Notas

[0] http://www.evidenciasdelcristianismo.com/libros/evidencias%20historicas%20y%20arqueologicas/Evidencias%20Historicas%20y%20Arqueologicas.pdf

[1] A. KASTLER: Revista La Civiltá Cattolica, 136 (1985) 144.,citado en http://www.ucm.es/BUCM/revistas/geo/11321660/articulos/COPA7272120003A.PDF

[2] Revista. IBÉRICA de Actualidad Científica, n.138 (X-73)551, citado en http://lasteologias.wordpress.com/2008/03/05/teologia-dogmatica-i-nº-4/

[3]Datación radiométrica

[4] http://www.creacionistas.com/

[5].Morris, H. M., Scientific Creationism, CLP, 1974, pp. 146-147.(Citado en Scott M.Huse, El Colapso de la Evolución, Chick publicaciones,pag.36)

[6] http://www.creacionistas.com/

[7] 25 – CARBONO-14-DESINTEGRACIÓN ( Capítulo 4 bis:La Edad de la Tierra ¿Por qué la Tierra no es millones de años, CIENCIA VS. EVOLUCIÓN)

[8] http://creaciondimensional.blogspot.com/2009/05/es-confiable-el-metodo-de-fechado-por.html

[9] http://www.hypergeo.eu/article.php3?id_article=403

[10]http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=43092&origen=notiweb

[11] http://creaciondimensional.blogspot.com

——————————

Fuentes Bibliográficas:

Datación radiométrica Parte 1

Datación radiométrica Parte 1

Introducción

Este es,a modo de introducción, un debate sobre este tema que sostuve con el Sr. Jolimu, un cristiano creacionista Tierra Joven que es administrador de un blog.

Asi empieza su reflexion el Sr. Jolimu

«… fui técnico de electrónica nuclear en el Instituto de Investigaciones Nucleares de Cuba, desde el 1970 hasta el 80. Para más información, procedía del ejército, de una unidad de cohetes; pero el convenio internacional amenazó con no ayudar con más tecnología nuclear si no se pasaba a la actividad civil. Entonces se desmanteló todo y pasamos a formar parte de la Academia de Ciencias. Por eso digo y repito que mamé de isótopos, de dataciones, de medios de control, de espectros radiactivos de todo tipo. Hablo de lo que sé, porque quemé mucha pestaña estudiando, y muchas horas de laboratorio, moviéndome entre científicos internacionales, llegando a ser auxiliar electrónico en un tema de investigación sobre Control Radiológico.Repsecto del C14, usan lo que conviene, buscando la fecha que consideran conveniente. »[1]

Esta es la Respuesta que le di, luego de ser asesorado por el Dr. Manuel Carmona, un cientifico biólogo español.

«En cuanto a lo que afirma de los métodos radiométricos y la edad de la Tierra:
(i) La datación del universo se ha hecho de diferentes formas. Antes de la radiometría ya se asumía una Tierra de millones de años. Y los cálculos los hizo alguien que repudiaba a Darwin (por motivos religiosos) como fue lord Kelvin. En ciencia las cosas se miden varias veces con métodos diferentes. ¿Qué sistemas emplea la ciencia de la creación.
(ii) Es muy importante decidir que método de datación se va a emplear. No se puede usar el carbono-14 para medir edades muy antiguas. Sería como medir con una regla la distancia entre Madrid y Buenos Aires (por encima del océano).
(iii) Es muy importante la toma de muestras, es fundamental. Asegurar que no hay contaminación, ya que los resultados dispares suelen ocurrir precisamente porque las muestras tienen contaminación de material de otra edad. Las muestras tienen que ser uniformes.
(iv) Y hay que ser coherentes. No se puede aceptar los resultados científicos cuando conviene y repudiarlos cuando no nos gustan. No podemos decir que la velocidad de la luz es correcta para decir que Júpiter está a una hora-luz de la Tierra (tal y como muestra lo que tarda una señal de radio en llegar desde allí), pero no aceptar que haya estrellas a 20.000 años-luz. No se puede aceptar el dato de radiometría que demostró que el cráneo de Piltdown era un fraude, pero no aceptar datos radiométricos que muestran que en las cuevas de Europa vivían seres humanos hace 25.000 años.»[2]

El Sr. Jolimu me respondió respecto al hombre de Piltdown

«Sobre el cráneo de Piltdown, se comprobó el fraude, por casualidad, cuando ante expertos internacionales, se estaba probando una nueva técnica por cata de fluor, y entonces comenzó a caerse la pintura de los dientes injertados en la mandíbula de mono. No fue por datación radiométrica; esa la usaron para el timo.» [3] 

Le respondí comentándole sobre la posibilidad de fraude en la ciencia

«Aca le dejo a ud. una serie de tres articulos sobre Fraudes en la ciencia. Son interesantes, espero poder seguir investigando más.
El tercero de los articulos explica que no es tan facil realizar fraudes, como ud. dice que hacen fraude con el tema del radiocarbono y otros metodos de datación radiométrica.
NO es imposible que haya fraudes, pero los mecanismos de control intentan evitarlo.Siempre hay alguien que puede descubrir el fraude.»
[4]

 

 

También me dió opinion acerca de lo incierto de la datación radiométrica

«Con respecto a la datación no te hablo de fraudes [aunque los hay], sino de intencionalidad en el método. Mira, aunque te suene a locura, todo responde a un plan cronológico de satanás; recuerda las advertencias de Pablo en Eph 6:12:

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del siglo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los cielos.”

Cronología:
— Año 1848: Marx y Engels publican el ‘Manifiesto Comunista.’
— Año 1850: Se fija la escala del tiempo geológico internacional en períodos eónicos.
— Año 1859: Darwin publica el origen de las especies.

Estos tres hechos, surgidos casi al mismo tiempo, formaron parte de un programa creado al nivel de las potestades de las que Pablo alertó, para alterar por completo el rigor científico y el orden social a nivel de la dimensión humana, con las siguientes consecuencias.

— A partir de Darwin, Geólogos y paleontólogos usan la escala geológica sobre la base de las posiciones relativas de los diferentes estratos y fósiles, especulando las dataciones.
—Por primera vez la Ciencia, hasta esos momentos netamente experimental, aceptando solo hechos probados por la evidencia, comienza a deslizarse hacia los conceptos teóricos a partir de especulaciones. El mundo vio la posibilidad real de quitarse a un Dios al que habría que darle respuestas, y vio en estas tendencias la puerta liberadora, aplaudiendo y aceptando la nueva corriente de la seudo ciencia atea.
— En el 1917, en Rusia, triunfa el ateísmo por primera vez en un país de creencias cristianas, institucionalizándolo, comenzando a perseguir la iglesia de Cristo, extrapolando el comunismo antiCristo, hacia el resto de la humanidad. Fíjate que actualmente son muy pocos los países importantes que no tengan representación parlamentaria comunista/atea… pues es en el Parlamento donde se aprueban las leyes que enfrentan a las propias leyes de Dios y las enseñanzas de Jesús.

Y ahora, a grandes rasgos, sobre dataciones radiométricas:

Cuando se forma una roca, algunos de sus elementos químicos [uranio, torio, potasio], suelen encapsularse en su interior en situación inestable. Con el tiempo, mintras emiten radiactividad, ‘pasan’ a otro elemento. Por ejemplo, el Uranio238 pasa a Plomo206 en 4.510 millones de años; el Thorio232 pasa a Plomo208 13.900 millones de años, y el Potasio40 a Argón40, en 1.300 millones de años.

Ahora bien, en rocas menores de 25-30 millones de años ha habido problemas al datar, pues las que poseen alto contenido de estroncio y bajo de rubidio, dan unas edades tan bajas, que les resultan inadmisibles y son considerados como ‘érroneas’. Y esto es una evidencia de que, ‘apriorísticamente’ no se acepta nada que vaya contra conceptos establecidos.

Los miles de millones de años, desde luego, no es empírico, sino teórico, pues nadie dura tanto para comprobarlo. Es un medio válido para computar situaciones concretas, si resulta necesario conocer la capacidad de radiación beta, alfa o gamma de un elemento, para usos específicos en control radiológico y muchos otros cálculos; pero no para datar rocas. ¿Por qué?

Pues porque si tú tomas una muestra de esa roca y la llevas a un espectrómetro, este te presentará en pantalla todos los isótopos que contiene. Así, si te presenta un estado específico de Torio, Argón, o Uranio o Plomo, o Rubidio-Estroncio, se estará cubriendo un bagaje que va desde los miles de millones de años, hasta apenas unos miles de años. Y llegados a aquí, ¿cómo eligen? Pues eligen la datación que más conviene a una teoría establecida. Es decir, bajo ningún concepto aceptan una datación de miles de años, donde la teoría les dice que debe haber mil millones.

Ya eso se comprobó; en el año 1990 se llevaron a datar rocas que se habían formado durante la erupción del volcán St Helen, en 1980. [Creo que incluso tú tienes un artículo sobre ello]. Se empleó el sistema Potasio-Argón, sobre tres muestras de una misma roca de dacita, de origen volcánico, [polvo, cristal, y fragmento]y sus resultados de datación variaron desde 350 mil años, hasta una que dataron en 2.8 millones de años, dado su contenido en Piroxeno. ¡Y la roca solo tenía 10 años!

De más está decir que eso hace frágil e inconfiable al sistema de datación; pero no se acepta, porque atenta contra la fe atea. Las dataciones no se usan para averiguar fechas, sino para dirigirlas en la fecha conveniente a la negación de Dios y de Jesús, las subvenciones, los salarios del mes, y las catapultas en la búsqueda del Nobel.»[5]

 

 

El Dr. Carmona me envió enlaces a estos 4 artículos suyos, que aclaran mejor el panorama. [6]

(1) Sobre el carbono-14
http://oldearth.wordpress.com/2008/05/21/datacion-por-carbono-14-la-ciencia-y-la-religion-se-dan-la-mano/
(2) El cientifico creacionista que dio la edad de la Tierra antes del uso de radioisótopos: http://oldearth.wordpress.com/2008/10/22/cientificos-creacionistas-i-lord-kelvin/
(3) Sobre la importancia de tomar bien las muestras para datar algo: http://oldearth.wordpress.com/2008/11/11/los-xenolitos-y-la-determinacion-de-edad-de-las-rocas/
(4) Sobre la hipótesis de que Darwin no hubiese existido: http://oldearth.wordpress.com/2008/10/01/%C2%BFy-si-darwin-no-hubiese-escrito-el-origen-del-hombre/
Lo del celacanto es un hecho curioso. El Sr. Jolimu expresó un comentario:

«¿Por qué no piensas en el Celacanto de 400 millones de años, que fue datado por esos métodos que defiendes con tanto ahinco, declarado extinto cuando los dinosaurios, pero que nada hoy en el Índico SIN EVOLUCIONAR? ¿Te parece un buen ejemplo de datación efectiva?» [7]

Y el dr. Carmona me respondió al asesorarme sobre esta pregunta:

«Aquí puedes leer más sobre él: http://www.babab.com/no01/celacanto.htm. No es el único ejemplo de especie que se ha mantenido durante millones de años. Ahí tienes a las esponjas. De todas formas las especies actuales de celacantos son muy parecidas a las fósiles, pero no exactamente iguales, ellos también han sufrido cambios a lo largo del tiempo.»[8]

Tambien el Sr. Jolimu expresó que:
«¿Por qué no hablas del Dinosaurio con Colágeno 1 en el hueso, diciendo que no a la datación de los 65 millones de años?»[9]
 

El Dr. Carmona me asesoró al respecto sobre el tema del colágeno en los dinosaurios, con los articulos que el escribió en su blog:

(b) http://oldearth.wordpress.com/2008/04/02/el-viaje-del-t-rex-a-traves-del-tiempo-ii/ y 

(c) http://oldearth.wordpress.com/2008/10/21/metastasis-tumorales-en-dinosaurios/.

«En resumen estos artículos explican que las macromoléculas tales como proteínas o DNA tienen una vida media corta en el ambiente (de unos miles de años a los sumo) excepto si se preservar en una condiciones excepcionales, tal como ha ocurrido en los casos expuestos en los artículos que comento. Es curioso que Jolimu diga esto, porque le podemos dar la vuelta a lo que él dice. Si el colágeno aparece porque los dinosaurio murieron hace sólo uno pocos miles de años, ¿por qué sólo lo encontramos en dos o tres ejemplares de los cientos o miles de restos de dinosaurios que ya poseemos?. Si fuesen cadáveres “jóvenes” todos deberían tener colágeno y otros restos, ¿no?. Al fin y al cabo es lo que ocurre con restos de animales muertos hace poco, como por ejemplo mamuts.»  [10]

Notas:

1. http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

2.http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

 

3.http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

4.http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

5.http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

6.mail 02-03-2009, dr. Manuel Carmona, oldearth.wordpress.com

7. http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

8. mail 02-03-2009 dr. Manuel Carmona, oldearth.wordpress.com

9. http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

10.mail 02-03-2009,dr. Manuel Carmona, oldearth.wordpress.com

¿Da resultados exactos el sistema para determinar la edad de las cosas por medio del uranio?

¿Da resultados exactos el sistema para determinar la edad de las cosas por medio del uranio?

La vida es religión. Las experiencias de la vida reflejan cómo uno interactúa con Dios. Aquellos que están dormidos son aquellos de poca Fe en términos de su interacción con la creación. Algunas personas creen que el mundo existe para que ellos lo superen, lo ignoren o lo acallen. Para estos individuos, los mundos dejarán de existir. Se volverán exactamente aquello que le han dado a la vida. Serán simplemente un sueño en el “pasado.” Las personas que prestan una rigurosa atención a la realidad objetiva, mirando hacia todas partes, pasarán a ser la realidad del “Futuro.[0]

“Los ojos de Jehová velan por la ciencia, más él trastorna las cosas de los prevaricadores.” (Prov. 22: 12)

¿Da resultados exactos el sistema para determinar la edad de las cosas por medio del uranio?

¿Que es la Datación radiométrica?:

«Es el método científico que permite saber una fecha exacta mediante el uso de la radiactividad.

a.El método de Uranio – Plomo vale para estudiar las rocas más antiguas conocidas y meteoritos. Se aplica en rocas ígneas y metamórficas con uranio.

b.El método de Carbono 14 – carbono 12: el carbono 14 se degenera y se transforma en carbono 12, en restos orgánicos. Esto en geología sólo vale para el cuaternario (hace 70.000 años).»[1]

“El carbono 14 no puede ser utilizado para conocer la edad del planeta por dos motivos.

a.Primero, su periodo de semidesintegración no es tan largo, lo que lo hace muy fiable sólo para muestras de edad menor a 60.000 años.

b.Para periodos grandes se utilizan isótopos de uranio y torio que acaban convirtiéndose en plomo. Este método permite alcanzar hasta 10.000 millones de años.”

La revelación de la edad por el uranio, como la definimos aquí, en realidad incluye cuatro técnicas diferentes, dos de las cuales no usan uranio. Hay dos tipos de uranio llamados isótopos: el uranio 235 y el S58. El U-235 se convierte en plomo 207 (Pb-207) mientras í-238 se convierte en plomo 206 (Pb-206). En la revelación de la edad por medio del torio, un isótopo del torio, el torio 232, se convierte en plomo 208 (Pb-208). El método plomo-plomo de revelación de la edad se basa en la razón de plomo 207 (Pb-207) a plomo 206 (Pb-206).

Hay suposiciones importantes que afectan a cada uno de estos

Primero, para fechar un suceso, se debe saber la velocidad fe el isótopo original degenera en el isótopo final. Por ejemplo, si no se sabe la rapidez con que el U-238 cambia a Pb-206, es imposible decir la edad de una roca. Esta velocidad de degeneración, conocida como “vida media”, se puede medir en un laboratorio.

Segundo, se debe poder medir cuánto uranio de cierto tipo contiene una roca y cuanto del producto resultante ( plomo 206 en el uranio 238 ) tiene la roca. Esta información también se puede medir en el laboratorio.

Tercero, también se debe saber la razón original entre los isótopos e hijo. Esto es de difícil verificación.

Por ejemplo, la mitad del uranio 238 se demora 4.500 millones de años para cambiar a plomo 206. Si se encuentra una roca que tiene 50% U-238 y 50% Pb-206, se podría decir la edad sólo si se supone que todo el plomo era uranio originalmente.

Entonces se calcularía su edad en 4.500 millones de años. Sin embargo, si yo hubiera fabricado esa roca la semana pasada, mezclando porciones iguales de Pb-206 y de U-238 , la roca tendría una semana de edad, y no 4.500 millones de años.

De la misma manera, si no se puede estar seguro 4hH constitución original de la roca, no habría modo de saber su edad. Si una roca en realidad tiene 300 millones de años de edad, ¿Como podemos estar seguros de la formación original de la roca? No había nadie presente cuando la roca fue formada, para que tomara las mediciones necesarias.

La cuarta suposición de estos métodos de revelación de la edad es que la roca no haya sido alterada al quitarle el plomo o el uranio. Esto también es de difícil verificación. Si ocurren reacciones químicas que quitan uranio o añaden plomo, entonces la edad de la roca es mayor. Si ocurre lo opuesto, la edad será menor.

Kalervo Rankama ((1913-), geoquímico finlandés de la Universidad de Helsinki)[2], al comentar si estas suposiciones han sido confirmadas con pruebas hechas, declaró:

No se han analizado minerales radiactivos que satisfagan todos los requisitos. En consecuencia, es posible que entren errores en las edades calculadas a base del plomo.”

Volviendo a los cuatro métodos, los ejemplos dados en la tabla siguiente ilustran bien los errores de que habla Rankama.

La primera roca de la lista de la tabla (monacita) aparece con una edad de 1.000 y de 2.000 millones de años al mismo tiempo. Si una persona no puede tener al mismo tiempo 10 y 20 años de edad cabe duda de que la roca tampoco. La beolita muestra una diferencia hasta de 2.000 millones de años entre el cálculo menor y el mayor con respecto a su edad.

Un creacionista alegaría que la falta de coherencia que se ve en la tabla y en las edades citadas anteriormente indica que hay problemas graves en los procesos usados para conocer la edad de las rocas. Los evolucionistas dirían que estas discrepancias indican solamente las malas condiciones originales o la alteración que las rocas han sufrido desde su sedimentación.

edad en millones de años

La revista Time ataca la posición creacionista al declarar:

“Se han usado otros métodos radiactivos para calcular la edad de épocas más primitivas, como la edad de la tierra y en una variedad de pruebas han producido datos coherentes. El argumento creacionista parece afirmar que, como se cancelan algunos trenes y otros no llegan a tiempo, el horario básico de trenes es completamente inexacto.”

¿Es esto, en realidad, todo lo que hace el creacionista? ¿La coherencia, si la hay, prueba que las fechas radiactivas son válidas? La respuesta debe ser un no. Los procesos químicos que se presentan en la naturaleza pueden extraer sistemáticamente el plomo o el uranio, alterando así profundamente la edad de cualquier roca. A menudo se encuentran rocas que muestran edades extremadamente avanzadas, aunque sepamos que la verdadera edad es menor, pues se observó su sedimentación. Si esto es así, ¿cómo podemos estar seguros de la edad de una roca dada, cuya fecha de sedimentación es desconocida?

Otra posibilidad que permite la incoherencia interna con las fechas radiactivas es la idea de que las velocidades de deterioro radiactivo pueden haber cambiado en el pasado. Los científicos naturalistas criticarían esta sugerencia diciendo que no hay evidencia de que esto haya sucedido. Sin embargo, muchos de ellos son culpables del mismo tipo de razonamiento. Haldane, evolucionista, se vio obligado a sugerir que las leyes de la física y la química eran diferentes en el pasado, cuando se originó la vida, a como son ahora.

Dirac[3], físico de fama mundial, sugirió que la fuerza de gravedad era mayor en el pasado. Hoy en día, muchos evolucionistas le adjudican a la materia propiedades que no se pueden refutar ni verificar, pero que no se han observado en el laboratorio. De esta manera, es posible que las fechas radiactivas sean perfectamente coherentes y al mismo tiempo perfectamente erróneas.

Unas Cuantas Palabras Acerca del Fechado Radiométrico [4]

El método mas usado para determinar la edad de los fósiles es fecharlos por la “era conocida” del estrato de la roca en donde se encuentran. Al mismo tiempo, el método mas usado para determinar la edad del estrato de la rocas es fecharlas por la “era conocida” del fósil que contienen. En este método de “fechado circular”, todas las eras están basadas en suposiciones uniformes acerca del fechado y ordenar en que plantas y animales fosilizados se cree que hayan evolucionado. Muchas personas se sorprenden al saber que no hay, de hecho, una manera directa de determinar la edad de cualquier fósil o roca.

Los tan mencionados métodos “absolutos” de fechado (métodos radiométricos) de hecho sólo miden los radios actuales de isótopos radioactivos y productos desintegrados en especimenes adecuados – no su edad. Los radios medidos son entonces extrapolados a una determinación de “edad”.

El problema con todos los “relojes” radiométricos es que su exactitud depende de manera crítica en muchísimas suposiciones iniciales que son en gran parte desconocidas. Para fechar un espécimen por medio de métodos radiométricos, se debe saber la cantidad inicial del isótopo padre al principio de la existencia del espécimen. Segundo, se debe estar seguro que no haya isótopos hijas en el inicio. Tercero, se debe estar seguro que ningún isótopo padre o hija haya sido añadido o removido del espécimen. Y cuarto, se debe estar seguro que el índice de desintegración del isótopo padre a hija siempre ha sido el mismo. Que una o mas de estas suposiciones son algunas veces inválidas es obvio en las “fechas” radiométricas publicadas (sin mencionar las fechas “rechazadas”) encontradas en la literatura.

Uno de los problemas más obvios es que bastantes muestras del mismo lugar casi siempre dan edades ampliamente divergentes. Las muestras de la Luna del Apolo, por ejemplo, fueron fechadas por uranio-torio-plomo y por métodos de potasio-argón, dando resultados que variaban de 2 millones a 28 millones de años. El flujo de lava de los volcanes en la cuenca norte del gran cañón (que hizo erupción después de su formación) muestra fechas de potasio- argón de un billón de años más antiguo que las rocas base que están en el fondo del cañón. La lava de los volcanes submarinos cerca de Hawai (que se sabe que hicieron erupción en 1801 AD) han sido “fechados” por el método de potasio- argón con resultados que varían de los 160 millones de años a los 3 mil millones de años. Realmente no es de sorprenderse que todos los laboratorios que “fechan” rocas insistan en saber por adelantado la “era evolucionaria” del estrato de donde las muestras fueron tomadas – de este modo, ellos saben que fechas aceptar como “razonables” y cuales ignorar.

Más preciso, esta basado en la suposición de que nada “realmente excepcional” pasó en el inter. A lo que me refiero con “realmente excepcional” es esto: un evento teoréticamente posible, pero cuyo mecanismo aun no es entendido en términos de los paradigmas establecidos. Para dar un ejemplo: un cruce de dos universos diferentes. Esto es teóricamente posible, tomando en cuenta las teorías de la física moderna, pero también es especulativo para discutir su “probabilidad” y posibles consecuencias.

¿Podría un evento cambiar datos de desintegración radioactiva? ¿Podría cambiar los valores de algunas constantes físicas fundamentales? Sí puede.

¿Es posible que eventos similares hayan pasado tiempo atrás? Sí es posible. ¿Qué tan posible es? No sabemos. No sabemos, de hecho, cual sería un significado exacto de “cruce de dos universos diferentes”.
Además de considerar la idea de cataclismos que pudieron destruir civilizaciones antiguas más de una vez, hay otro aspecto a considerar en relación especial a la desintegración radioactiva: que civilizaciones antiguas pudieron haberse destruido con una guerra nuclear.

Las fechas de radiocarbono para los restos del Pleistoceno en el noroeste de Norte América, de acuerdo a los científicos Richard Firestone del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, y William Topping, ¿Son mas jóvenes? ¿Tanto como 10,000 años más jóvenes? Que para aquellos en la zona oeste del país. Fechados por otros métodos como el de termoluminiscencia (TL), geo-arqueología, y sedimentación sugiere que muchas fechas están muy equivocadas. Por ejemplo, materiales del sitio Paleoindio Gainey en Michigan, el radiocarbono fechó a 2880 años AC, que han dado una edad por el Fechado TL de 12,400 AC. Tal parece que hay muchas anomalías de este tipo reportadas al norte de E.U. y en Canadá, que no peden ser explicadas por antiguas aberraciones en la atmósfera u otros depósitos de radiocarbono, ni por contaminación de muestras (una fuente de error común en el fechado por radiocarbono). Asumiendo que métodos correctos de fechado por radiocarbono son usados, restos orgánicos asociados con un artefacto darán una edad de radiocarbono mas joven de lo que realmente son solo si contienen una quilla artificial de alto radiocarbono.

Nuestra investigación indica que la región entera de los Grandes Lagos (y más allá) fue sujeta a bombardeo de partículas y a una irradiación nuclear catastrófica que produjo neutrones termales secundarios de interacciones con rayos cósmicos. Los neutrones produjeron grandes cantidades inusuales de Pu239 y substancialmente alteró las raciones de abundancia de uranio natural en artefactos y en otros materiales expuestos incluyendo pedernales y sedimentos en todo el paisaje. Estos neutrones necesariamente transmutaron nitrógeno residual en el carbón vegetal de los carboncillos fechados a radiocarbono, Esto explica las fechas anómalas. […]

El nivel C14 en el registro fósil seria reajustado a un valor más alto. El exceso global de radiocarbono decaería con una vida media de 5730 años, el cual puede ser visto en el análisis de radiocarbono de varios sistemas.[…]

Incrementos marcados in C14 son aparentes en los datos marinos a 4,000, 32,000-34,000, y 12,500 AC. Estos incrementos son coincidentes con las excursiones geomagnéticas. […]

Los desastres suponen ciclos en el ciclo de la experiencia humana [...] El ciclo humano refleja al ciclo de catástrofes. La Tierra se beneficia con una limpieza periódica. Es hora de prestar atención a los Signos. Se están incrementando. Se pueden incluso “sentir,” si prestan atención.[5]

La enorme energía liberada por la catástrofe en 12,500 AC pudo haber calentado la atmósfera a más de 1000 C sobre Michigan, y el flujo de neutrones hacia locaciones más al norte pudo haber derretido una cantidad considerable de hielo glaciar. El efecto de la radiación en las plantas y animales expuestos a los rayos cósmicos pudo haber sido lateral, comparable con ser irradiado en un reactor de 5 megawatts más de 100 segundos.

El patrón completo de la catástrofe coincide con el patrón de extinción en masa antes del tiempo del Holoceno. El hemisferio oeste fue más afectado que es este, Norte América mas que Sudamérica y al este de Norte América mas que el oeste de Norte América. La extinción en el área de los Grandes Lagos fue mas rápida y pronunciada que en otros lados. Los animales más grandes fueron más afectados que los más pequeños, un patrón que conforma a la expectación que la exposición a la radiación afecta más a los cuerpos grandes que a los pequeños, [Firestone, Richard B., Topping, William, Evidencia Terrestre de una Catástrofe Nuclear en tiempos Paleoindios, investigación de disertación 1990 - 2001.]

La evidencia que Firestone y Topping descubrieron es complicada por muchas razones. Pero, el hecho es, que hay reportes de evidencia similar en amplias regiones esparcidas como India, Irlanda, Escocia, Francia y Turquía; ciudades antiguas cuyas muros de ladrillo y piedra literalmente fueron vitrificadas, esto es, fusionadas juntas como vidrio. Las preguntas que se relacionan con “Cambios en la Tierra” están esparcidos a través de las de 1000 paginas de texto que han sido entregados a la fecha.

Conclución:

En el blog oldearth, en el articulo titulado dice así:

«Answers in Genesis apuntan evidencias tan claras como esta: “Cuando la interpretación de un dato científico contradice la verdadera historia de la palabra revelada en la Biblia, entonces la interpretación de los datos fallan”».[7]

Yo creo que esta es una respuesta muy simple y unilateral por parte de Answers in Genesis. Debemos revisar perfectamente los textos bíblicos, y ver si no los estamos interpretando mal. Revisar el método de interpretación. No para acomodar el texto al momento cultural que se vive,sino porque debemos recordar que no somos infalibles.

La ciencia se ha equivocado otras veces en la historia. Nosotros también. La afirmación de que «El Universo lo creó Dios hace unos 6000 años porque lo dice la Biblia y los datos científicos lo prueban, es el tipo de razonamiento que uno encuentra en “Answer in Genesis”. El problema es que los datos científicos respaldan abrumadoramente la evolución y el hecho de que la Tierra y el Universo tienen millones de años. Eso sí, los “científicos” creacionistas saben seleccionar muy bien los datos para encontrar “contradicciones” y “errores” en la “ciencia evolucionista”.» [8]

Se comenta que muy posiblemente «”Answer in Genesis” no usa argumentos científicos sino anticientíficos, tergiversa los datos para que las cosas parezcan lo contrario de lo que son y, cuando no lo son se quedan tan anchos (por ejemplo, en uno de sus artículos reza “no importa que sea lo que hallen los científicos; los datos no confirmarán millones de años de evolución”). Vamos, que si uno tiene las conclusiones correctas no hace falta buscar datos… y a eso se le llama “ciencia creacionista”.»[9]

Pero, «no todo el creacionismo es así, hay científicos creacionistas sinceros e incluso que realizan investigación puntera en sus respectivos campos (eso, sí, aparcan el creacionismo cuando lo hacen). »[10]

«La última encuesta Gallup señala que, a julio de 2007, dos tercios de la población estadounidense piensa que el creacionismo, la idea de que Dios creo a los humanos en su forma actual hace sólo 10.000 años, es definitiva o probablemente verdad. La evolución, en cambio, no es una idea tan popular entre los norteamericanos: sólo un 53% de los entrevistados cree que la teoría de que los humanos evolucionaron a partir de formas de vida menos avanzadas durante millones de años es definitiva o probablemente verdad. Lo curioso es que uno de cada cuatro entrevistados cree que ambas teorías son probable o definitivamente ciertas. Y tres de los siete candidatos del Partido Republicano a presidir Estados Unidos en 2008 han afirmado sin ningún tipo de vergüenza que no creen en la evolución.»[11]

En el blog oldearth en el artículo “Hoy un libro: Evolución o Diseño, ¿un dilema?“, aparecen datos estadísticos mas actualizados:

«“Un 65% de los ciudadanos de EEUU no desaprueban la ensañanza paritaria de la evolución y el creacionismo en las escuelas públicas, por considerar que así quedarían respetadas la libertad de expresión y de convicciones religiosas proclamadas en la primera enmienda de su Constitución”.

”Las respuestas de una amplia muestra de jóvenes de edades comprendidas entre 13 y 17 años (descontando aquellas que reclinaban responder por falta de información suficiente) se agrupaban en dos porcentajes muy significativos: un 37% acepta las tesis evolucionistas como conocimiento científico firmemente confirmado, frente a un 30% que no ve en ellas sino una más de entre las múltiples teorías existentes sin una solidez particularmente bien establecida”.

“La proporción de adultos partidarios de la biología evolucionista, se correlacionaba estrechamente con su nivel de estudios: en la evolución confiaban el 65% de quienes poseían estudios de doctorado, un 52% de los titulados universitarios, y un 20% de cuantos sólo alcanzaban un nivel igual o inferior a la enseñanza secundaria”.

(…) “los autores atribuyen la marcada diferencia en las respuestas a dos lados del Atlántico, (aquí se refiere a la comparación de encuestas USA-Europa que se incluye en el texto) a la influencia del fundamentalismo evangelista, a la incorporación al debate político del enfrentamiento entre evolucionistas y creacionistas, y a la profunda incultura científica de amplísimas capas de la población estadounidense. Con respecto a este último factor, parece que sólo un tercio de los ciudadanos de EEUU sabe (y acepta) que los humanos compartimos la mitad de nuestros genes con los ratones”.»[12]

Yo creo que algo muy positivo de este conflicto creacionista «es que ha servido de toque de atención para los científicos americanos sobre el distanciamiento existente entre su trabajo y la sociedad. “¿Por qué el mensaje creacionista llega a la gente mucho mejor que el nuestro?”, se preguntan los investigadores en multitud de foros, artículos y congresos. En algo han fallado, se dan cuenta alarmados. Y juntos buscan nuevas formas de aproximarse al público que ha sido seducido por la religión, tal y como debaten Lawrence M. Krauss y Richard Dawkins en un magnífico artículo de la edición de julio de la revista Scientific American.

Paralelamente, el “problema creacionista” ha impulsado el activismo entre los científicos: ha habido un auténtico movimiento destinado a salvaguardar la teoría de la evolución en las escuelas, han surgido estrellas mediáticas en la promoción de la ciencia sobre la teología, como el ya mencionado Richard Dawkins, Daniel Dennett, Sam Harris, o Scott Atran, que han escrito best-sellers como “El espejismo de Dios” (Dawkins) o “The End of Faith” (Harris) y participado en multitud de debates. Blogs como “The Panda’s Thumb” (El pulgar del panda), dedicado exclusivamente a discutir la teoría de Darwin y a criticar el movimiento creacionista, están entre los más populares de Internet (concretamente en la posición 3.333… cierto que no es una de las 100 bitácoras más populares, pero es que al fin y al cabo sigue siendo un blog de ciencia, no de cotilleos).»[13]

Definitivamente, el debate creacionismo vs evolucionismo «obliga a los estadounidenses a reflexionar de qué bando están… y con suerte a aprender en el proceso.»[14]

“Reconoced que Jehová es Dios él nos hizo y no nosotros a nosotros mismos” (Sal. 100:3)

Fuentes:

Notas

[0] Unas Cuantas Palabras Acerca del Fechado Radiométrico

[1] Datación radiométrica

[2] Ver Kalervo Rankama

[3] Ver Paul Dirac

[4] Unas Cuantas Palabras Acerca del Fechado Radiométrico

[5] Ibid

[6] Teología versus biología

[7] oldearth.wordpress.com

[8] Teología versus biología (comentario de 27/07/2007 8:50 por Pedro Enguita)

[9] Ibid

[10] Ibid

[11] Teología versus biología

[12]Hoy un libro: Evolución o Diseño, ¿un dilema?

[13] Ibid

[14] Ibid

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.891 seguidores