Trabajo Monográfico sobre la Predestinación parte 1

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La naturaleza de la presencia de Cristo en la Cena del Señor, según Juan Calvino

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Reseña: Creados a imagen de Dios

18:57 26/03/2010, Marcelo Sánchez Ávila,

HOEKEMA, Anthony. Creados a imagen de Dios. Grand Rapids: Libros Desafío, 2005, 341 pp.

El Dr. Anthony Hoekema (1913 – 1988) fue un teólogo reformado nacido en la ciudad de Drachten en Holanda. A los diez años emigró a Estados Unidos donde estudio en el Calvin College, la Universidad de Michigan, el Calvin Theological Seminary y el Princeton Theological Seminary (Th.D., 1953). Fue pastor de las Iglesias Cristianas Reformadas y profesor de Teología Sistemática en el Calvin Theological Seminary.

Entre sus libros más conocidos están “The Four Major Cults” [Las Cuatro Grandes Sectas] (1963), “What about Tongue-Speaking?” [Acerca de Hablar en Lenguas] (1966), “Holy Spirit Baptism” [El Bautismo del Espíritu Santo] (1972), “The Bible and the Future” [La Biblia y el Futuro] (1979), “Created in God’s Image” [Creados a Imagen de Dios] (1986) y “Saved by Grace” [Salvos por Gracia] (1989).

El libro “Creados a Imagen de Dios” publicado en 2005 por Libros Desafío es un tratado de Antropología Teológica. En el prefacio el autor dice que su objetivo en este libro es “plantear lo que la Biblia enseña acerca de la naturaleza y destino de los seres humanos”, cuando nos enfrentamos al tema del estudio del hombre según la Palabra de Dios nos enseña recordamos las sabias palabras de Juan Calvino (Institución de la Religión Cristiana, I.I.I), quien, hablando acerca de la importancia del conocimiento que el hombre debe tener de sí mismo dice:

“por nuestra pobreza se muestra todavía mejor aquella inmensidad de bienes, que en Dios reside; y principalmente esta miserable caída, en que por la transgresión del hombre caímos, nos obliga a levantar los ojos arriba, no solo para que, ayunos y hambrientos, pidamos de allí lo que nov haga falta, sino también para que, despertados por el miedo, aprendamos humildad. Porque como en el hombre se halla todo, un mundo  de miserias, después de haber sido despojados de los dones del cielo, nuestra desnudez, para grande vergüenza nuestra, descubre una infinidad de oprobios; y por otra parte no puede por menos que ser tocado cada cual de la conciencia de su propia, desventura, para poder, por lo menos, alcanzar algún conocimiento de Dios.”

El libro está divido en doce capítulos. El primero de ellos, llamado “La importancia de la doctrina acerca del hombre”, es una introducción al texto, donde el autor muestra como el asunto de la antropología ha sido desde siempre un asunto importante en el pensar humano, explicando básicamente las visiones del hombre que hay en las distintas filosofías. En el segundo capítulo, como el nombre lo indica, Hoekema habla sobre “el hombre como persona creada” planteando la paradoja de ser un ser creado, y por ello dependiente, y persona, con independencia relativa. Esta posición, de aceptar como paradojal las verdades de la soberanía divina y la libertad humana (en especial en cuanto a su responsabilidad) está en contraposición con la enseñanza bíblica de que la responsabilidad humana tiene como fundamento la existencia de demandas de un Dios soberano. Así estas dos verdades son complementarias y no paradójicas.

Los siguientes tres capítulos hablan sobre la imagen de Dios en el hombre. El capítulo tres habla de la imagen de Dios haciendo un análisis exegético de algunos de los pasajes más importantes del Antiguo y Nuevo Testamento con relación al tema tratado. Hoekema, nuevamente apelando a una paradoja, afirma que la imagen de Dios en el hombre es “un aspecto del hombre que no se puede perder, una parte de su esencia y existencia”[1] y al mismo tiempo “es la semejanza a Dios que se pervirtió cuando el hombre cayó en pecado, pero que se está restaurando y renovando en el proceso de santificación.”[2]

El capítulo cuatro es un panorama histórico del entendimiento de la doctrina de la Imagen de Dios. Hoekema evalúa los entendimientos de Ireneo, Tomás de Aquino, Juan Calvino, Karl Barth, Emil Brunner y G. C. Berkouwer; y muestra como la idea de imagen de Dios fue cambiando de lo estructural a lo relacional. Él opta por aceptar ambas ideas.

En el capítulo cinco Hoekema trabaja la idea de la relación triple del hombre: con Dios, el próximo y la naturaleza; y de cómo, en la historia, la imagen puede operar en estas relaciones de distintos modos; a saber, imagen original, pervertida, renovada y perfeccionada.

En el sexto capítulo el autor trata del hombre en una cuarta relación: consigo mismo. Para él, esta relación es subyacente a las otras y hace posible que la persona se desempeñe de manera adecuada en ellas. La tesis del autor es que el hombre debe tener una imagen de sí mismo que sea dinámica, esto debido a la renovación progresiva del Espíritu Santo.

El capítulo siete es el primero de cuatro capítulos que hablan acerca del pecado, este habla acerca del origen del pecado, planteando la tesis de que Adán fue una persona histórica y la caída un suceso real, es por esta caída que el pecado entró en la historia sin embargo éste es algo accidental, no esencial al hombre.

El capítulo ocho, que se titula “La Difusión del pecado”, habla de las consecuencias de la caída, la universalidad del pecado, el pecado original y la forma en como este pecado se transmite de generación en generación. En este capítulo Hoekema, debido a la teoría de la gracia común, niega los Cánones de Dort que afirman que el hombre natural “ni aún en asuntos naturales y cívicos, tampoco usa rectamente esta luz [entendida aquí como algún conocimiento de Dios, de las cosas naturales, y de la distinción entre lo que es lícito e ilícito]; antes bien, sea como fuere, la empaña totalmente de diversas maneras, y la subyuga en injusticia; y puesto que él hace esto, por tanto se priva de toda disculpa ante Dios” (III/IV.IV) diciendo que la incapacidad del hombre está limitada a asuntos espirituales y no a su vida toda. Con respecto a la difusión del pecado Hoekema propone la aceptación del realismo y el federalismo como verdades complementarias.

El noveno capítulo habla de la naturaleza del pecado, de cómo éste debe ser definido y descrito. Aquí el autor niega que el pecado sea algo que pertenezca al hombre sino que es algo más bien accidental a él. También hace distinción entre clase y graduación de los pecados; terminando el capítulo con una sección sobre el pecado imperdonable.

El capítulo diez trata de cómo Dios frena el pecado en el mundo por medio de la gracia común, que es una doctrina que habría sido descrita por Calvino y desarrollada posteriormente por Bavinck y Kuyper. Hoekema también presenta la posición contraria a la gracia común pero lo hace sin incluir el tema decisivo sobre el asunto: el amor de Dios hacia el réprobo. Esta presentación tampoco es justa en el caso de los teólogos de la IPR que también afirman que Dios frena el pecado pero difieran en la motivación de Dios para hacerlo, para ellos este freno no es por gracia.

El siguiente capítulo, llamado “La persona total”, habla de otro tema controversial. En esta sección el autor rechaza la idea de que el ser humano esté compuesto por partes, como afirman el dicotomismo y el tricotomismo, y propone la teoría de la “Unidad psicosomática.”

El tema tratado en el capítulo doce es “la cuestión de la libertad.” Hoekema define verdadera libertad como “la capacidad de los seres humanos, con la ayuda del Espíritu Santo, de pensar, decir y hacer lo que le agrada a Dios y en armonía con su voluntad revelada”, capacidad perdida con la caída ya que, usando las palabras de Agustín, después de ella el hombre natural está en un estado en el cual no puede no pecar, que es restaurada en el proceso de redención y perfeccionada cuando estemos en la gloria, cuando entremos en un estado de no poder pecar.

Sin dudas el libro “Creados a Imagen de Dios” es un libro para recomendar a quien quiera conocer las doctrinas acerca del hombre. Hoekema hace en este libro un gran uso de análisis exegético y de los grandes teólogos reformados mostrando, en la mayoría de las veces, cual ha sido la opinión histórica del pensamiento reformado.

El libro también contiene desvíos como la aceptación de las paradojas como método válido de entender la Escritura y la aceptación de la gracia común, errores comunes en un ministro de las Iglesias Cristianas Reformadas.


[1] p. 52

[2] p. 52

copiado de http://reformadoreformandome.wordpress.com/2010/03/26/resena-creados-a-imagen-de-dios/

Institución de la religión cristiana de Juan Calvino Tomo 2

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Institucion de la religion cristiana de Juan Calvino tomo I

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Red Vines: the perfect super food

Red Vines: the perfect super food

Posted: 07 Jul 2009 05:53 AM PDT

En este mes, todos los Reformados están de fiesta. Es el mes que se celebran los 500 años de Juan Calvino. El 10 de Julio se celebraran los 500 años del nacimiento del Reformador, que muchos dentro del Protestantismo ven como su padre espiritual. No cabe duda que la influencia de Calvino dentro del Protestantismo no puede ser exagerada. Desde los Puritanos hasta los Presbiterianos, Calvino ha influenciado a una buena parte del Protestantismo.
Desde que TIME publico un articulo sobre como el Calvinismo ha renacido en este tiempo, quise escribir al respecto. El renacimiento del interés sobre Calvino no es meramente solo por cumplir medio milenio. La doctrina de la predestinación, es una buena doctrina a que aferrarse en estos tiempos de que las finanzas no están seguras, y que todo esta cambiando, a veces muy rápido para comprender el cambio. Muchos, en ves de afrontar su culpa o complicides a lo que ha ocurrido, prefieren ver que Dios tenia todo esta catástrofe prevista, y que por lo tanto, dejamos de tener nosotros responsabilidad y parte que ver en lo que estamos viviendo. En lo personal, no cantaría yo victoria sobre el nuevo renacer Calvinista, mas cuando no se toman en cuenta las razones y circunstancias en el cual esta renaciendo.
Pero lo que mas me ha preocupado sobre el movimiento de los Neo-Calvinistas, es que se están haciendo mas sectaristas de nunca. Un ejemplo es Albert Mohler, a quien yo oigo todos los días, y aprecio su ministerio, dice en el articulo de TIME “El momento en que alguien define a Dios bíblicamente, esa persona es llevada a conclusiones que son tradicionalmente Calvinistas”. El mismo escritor del articulo resalta que tales declaraciones muestran mas bien arrogancia y división. Junto con el autor del articulo, puedo también ver de cómo muchos Calvinistas llegan a considerar a cualquiera fuera de sus filas como no cristiano. No es la Biblia la única que dicta lo que la Iglesia debe de creer y como debe de comportarse, sino que son ahora las confesiones de Fe como la de Westminster, o los Canones de Dort, los que definen la Fe cristiana. De eso, no creo que ni Calvino hubiera estado de acuerdo.
De todos modos, en este mes no solo se celebra el cumpleaños de Calvino. A través de todo el año, los Bautistas estamos celebrando nuestro 400 aniversario. Dentro del campo Bautista, existen tanto Calvinistas como no Calvinistas, así que en ciertos lugares, las celebraciones son dobles.
Pero a pesar de todas las diferencias que existen el día de hoy sobre las creencias de Calvino, no esta de mas saludar a este hombre que tanto contribuyo al estudio de la Palabra de Dios. Necesitamos hombres como el el día de hoy.
Dios les bendiga.
Luis Alberto Jovel

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Geocentrismo posmoderno

Geocentrismo posmoderno 

Marzo 30, 2009


geocentric

Geocentrismo posmoderno

El literalismo bíblico no es un fenómeno nuevo, ni ha sido inventado por los nuevos grupos protestantes evangélicos como los cristianos nacidos de nuevo. Es algo mucho más antiguo, y eso les vincula a decisiones tomadas en el pasado que están repitiendo hoy al criticar la evolución, al menos aquellos que se consideran creacionistas de la Tierra joven, al indicar que no se puede aceptar porque contradice las Escrituras.

Una primera afirmación es aquella que mantienen constantemente: han de interpretar literalmente las escrituras, porque de no hacerlo dudaríamos del valor de las mismas y toda su estructura se vendría abajo. Bueno, es su razonamiento. A esto se puede argumentar que algunas partes de las mismas fueron tomadas como literales en el pasado, pero hoy ya no se hace, y a estos literalistas de nuevo cuño parece no importarles. Una de esas interpretaciones es la que rodea al geocentrismo.

El geocentrismo se puede definir como una idea que postula que la Tierra está en el centro del universo y el resto de astros giran a su alrededor. Científicos tales como Copérnico o Galileo sufrieron duras críticas a su obra (el primero) o privación de libertad (el segundo) por postular, con evidencias científicas, que era la Tierra la que giraba alrededor del Sol. Los literalistas actuales echan balones fuera al señalar que todo fue una estrategia de la iglesia católica (a la que ellos aprecian poco, por decirlo de forma suave), y en el colmo del cinismo toman como símbolo de científico a emular a Galileo.

Pero esto es una cortina de humo (una más) para ocultar la realidad. En primer lugar que Galileo, sin proponérselo, contradecía la interpretación de la Escrituras, tal y como muestro en este artículo. Y eso no sólo lo digo yo, sino que lo afirman dos de las principales cabezas visibles del protestantismo, Calvino y Lutero. Veamos que afirmaban ambos teólogos.

Calvino

Quién osará poner la autoridad de Copérnico por encima de la del Espíritu Santo

Lutero, para quien toda verdad digna de ser conocida había de alcanzarse interpretando literalmente los textos sagrados (¿os suena?) previno que,

La gente presta oídos a un astrólogo revoltoso que se afana por demostrar que es la Tierra la que gira, no los cielos o el firmamento, el Sol o la Luna. Quien aspire a pasar por inteligente ha de inventar algún sistema nuevo que, naturalmente, sea el mejor de todos los sistemas. El necio pretende subvertir toda la ciencia astronómica, pero las Sagradas Escrituras nos dicen que Josué ordenó al Sol, y no a la Tierra, que detuviera su marcha

Desde luego, si las críticas a la evolución están basadas en que no se les caiga el andamiaje que sustenta la literalidad de las Escrituras, éste ya se vino abajo hace varios siglos. Para ser consecuentes con sus creencias deberían de volver a postular el geocentrismo junto con el creacionismo.

Conclucion:

La interpretacion literal es el mejor metodo de interpretación de las escrituras que existe, ya que la biblia dice lo que esta escrito, es obvio. Son las mismas reglas de interpretación que se aplican a cualquier texto.

Pero este metodo no esta exento de que el interprete se equivoque.

Hasta los tiempos modernos, la Iglesia siempre ha creído en la inerrancia. Seriamos arrogantes en pensar que sabemos mejor que todos los cristianos que nos han precedido y desechar su testimonio.

A, Ireneo de Lión (II d.C.): “Quede asegurado que las Escrituras son en verdad perfectas, puesto que fueron -acíadas por la Palabra de Dios y Su Espíritu”.

B. Augustín de Nipona (IV d.C.): “He aprendido a considerar que sólo las Escrituras son inerrantes”.

En una carta a Jerónimo escribe: “He aprendido a dar (a las Escrituras) tal honor y respeto como para creer firmemente que ni uno de sus autores haya errado en escribir cualquier cosa… (Entonces) si encuentro algo en estos libros que parece contrario a la verdad, decido que: o el texto está corrupto, o el traductor no siguió lo que fue realmente dicho, o que no lo alcancé a entender”.

C. Martín Lutero sobre el AT: “Ruego y advierto a cada cristiano piadoso no tropezar con la simplicidad del lenguaje y de las historias que encuentra allí. No debe dudar que, cuan simples que parecen, son las mismas palabras, obras, juicios y hechos de la alta majestad, poder y sabiduría de Dios”.

D. Juan Calvino: “Este es el principio que distingue nuestra religión de todas las otras: que sabemos que Dios nos ha hablado. Y estamos completamente convencidos de que los profetas no hablaron por iniciativa propia, sino que siendo órganos del Espíritu Santo, solamente hablaron lo que habían sido comisionados del cielo a comunicar. Quienquiera que desee aprovechar las Escrituras, primeramente debe dejar esto por sentado: que la Ley y los Profetas no son una doctrina entregada según la voluntad y placer de los hombres, sino dictados por el Espíritu Santo… Debemos a la Escritura la misma reverencia que a Dios; porque ha procedido de Él solamente, y no tiene nada perteneciente al hombre mezclado con ella”.
Pero hay que interpretarlas corrctamente y eso cuesta. Cuando se refiere a ciencia, lo que debemos es ser prudentes en respetar lo que
se ha descubierto.Y no te olvides que son muchisimos pasajes. Cada doctrina, puede ocupar tranquilamente un libro gordotote.
Nada mas que de Jesus, hay bibliotecas llenas con analisis de su persona. El conocimiento biblico es infinito.

Fuentes:

Institución de la Religión Cristiana

Institución de la Religión Cristiana

02 Jan 2009 04:33 PM CST |sujetosalaroca,org

Descargar (institucion-de-la-religion-cristiana.pdf)

La obra maestra de Juan Calvino, publicada por primera vez en marzo de 1536, cuando el autor tenía tan sólo 26 años de edad. Esta primera edición era un breve manual de tan sólo seis capítulos en los cuales exponía el decálogo; el Credo Apostólico; la oración del Señor; el bautismo; de los sacramentos; y de la libertad cristiana, la iglesia y la disciplina.

Según el mismo Calvino, esta obra inicial fue escrita en latín, a diferencia de muchos quienes aseguran que fue escrita en francés. Jules Bonnet, en el Bulletin de la Société de l’histoire du protestantisme français de 1858, deja claro como Calvino en el prefacio de la edición francesa de 1541 escribe que la primera edición fue escrita en latín, para los lectores de todas las naciones y que luego la tradujo para  sus coterráneos.

La segunda edición contenía diecisiete capítulos, la tercera veintiuno, hasta que para la última edición en 1559 había crecido casi cuatro o cinco veces la de la original. Esta edición fue dividida en cuatro libros, cada uno con un cierto número de capítulos, y cada uno separado en secciones, todo siguiendo el Credo Apostólico, hablando acerca del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. El primer libro trata del conocimiento de Dios, el segundo es cristológico, el tercero acerca del Espíritu Santo y el cuarto acerca de los medios de gracia, es decir, la Iglesia y los sacramentos.

Esta obra es, para hombres como Schaff, “la obra maestra de un genio precoz de  poder intelectual y profundidad espiritual.” [1] Para el historiador, esta obra literaria le dio el sobrenombre  de “Aristóteles” y “Tomás Aquinas” de la Iglesia Reformada. Otros grandes hombres reconocían  el poder de este libro. Bucer le escribió a Calvino diciendo, “Es evidente que el Señor te ha elegido como su órgano para otorgar la más rica bendición a Su iglesia.”

La obra fue dedicada al rey Francis I de Francia (1494-1547) quien reinó durante un período en el cual la iglesia protestante era incesantemente perseguida por la iglesia Católica Romana. La idea de Calvino fue la de apelar al rey para defender a sus hemranos protestantes.  Para la iglesia Católica Romana, esta obra era el Korán y el Talmud de la herejía. De la Sorbonne, universidad parisina, salió la orden de quemar todos los ejemplares encontrados, mucho más que cualquier otra obra literaria del siglo XVI.

Calvino intentó proveer una exposición que reivindicaría la causa de los protestantes, defendiendo la doctrina suya y de sus coterráneos, contra lo que él veía era una amenaza contra el evangelio de Cristo, esto es, la doctrina de la iglesia romanista. De nuevo Schaff escribe,

“Él [Calvino] escribe bajo la inspiración de una fe heroica que está preparada para la estaca, y con un maravilloso entusiasmo por el evangelio puro de Cristo, que había sido obscurecido y privado de su efecto por las tradiciones humanas, pero que ahora había renacido de esta basura a una nueva vida y poder.”

Con esta breve introducción deseo, el día de hoy, hacer un resúmen de las razopnes que le da Calvino a el rey Francis I, para escribir esta obra. Juan Calvino, deja claro que la idea inicial no fue entregársela al rey, sino escribir los rudimentos para que cualquier persona pudiera entrenarse en todos los asuntos de la santidad. La razón, según Calvino, fue la sed y el hombre del pueblo por Cristo, que estaba siendo cegado por las tradiciones de hombres que se hacían llamar la Iglesia de Cristo, apuntando a los líderes de la Iglesia Católica Romana.

Estos líderes estaban trayendo calumnias en contra de los protestantes (hugonotes) en su país natal, Francia. Calvino escribe, ” Mas yo tomo la causa de todos los píos, y la del mismo Cristo: la cual el día de hoy está en vuestro reino tan menoscabada y pisada, que parece que ya no tenga remedio; y esto, mas por la tiranía de ciertos fariseos, que por vuestra voluntad.”

Porqué acude al rey? Correctamente, como el gran teólogo que era, Calvino le escribe al rey, “Porque el pensar esto hace a uno verdadero Rey, si reconoce ser verdadero ministro de Dios en el gobierno de su reino. Y por el contrarios, aquel que no reina para este fin, de servir a la gloria de Dios, este tal no es rey, sino ladrón. Y engáñase cualquiera que espera luenga prosperidad en reino que no es regido con el cetro de Dios, quiero decir, con su Santa Palabra.”

Calvino acudió al rey, para dejarle claro el puesto que tenía y la justicia que debía administrar, como un siervo de Dios. Los romanistas estaban enseñando cosas fuera de la palabra de Dios. Estaban enseñando tradiciones de hombres, y acusaban a los protestantes de enseñar cosas nuevas, herejías y corrupciones. La idea de entregar esta obra al rey era que él mismo verificara que los romanistas mentían, pues la doctrina de los protestantes era la correcta. Con respecto a esto Calvino escribió, “Pero nuestra doctina está en más alto lugar que toda la honra del mundo, e invencible por todo su poder, pues no es nuestra, sino del Dios viviente, y de Su Ungido, al cual el Padre ha constituído por Rey, para que se enseñoree desde el mar hasta el mar, y desde los ríos hasta los fines de la tierra…Permita que nuestra doctrina sea probada y nuestra victoria es segura.” Y Calvino continúa escribiendo acerca de las acciones de los romanistas,

“Considere vuestra Majestad por otra parte a nuestros adversarios (hablo del sacerdocio, por cuyo antojo y apetito todos los otros nos son enemigos) y advertid juntamente conmigo la pasión que los mueve. Ellos fácilmente permiten a sí mismos y a los demás ignorar, menospreciar, no hacer caso de la verdadera religión que nos es enseñada en la Santa Escritura, y debería valer entre nosotros. Y piensan no hacer mucho al caso que es lo que crea, o no crea, cada cual de Dios y de Jesucristo, con tal que con fe implícita (como ellos llaman) que quiere decir, entricada y revuelta, sujete su entendimiento a la determinación de la iglesia. NI tampoco hacen mucho caso si acontezca que la gloria de Dios sea profanada con manifestaciones blasfemias, con tal que ninguno no hable palabra contra el primado de la silla Apostólica, ni contra la autoridad de la santa madre iglesia. Porqué, pues, ellos con tanto furor y violencia batallan por la misa, purgatorio, peregrinaciones y otros semejantes desatinos, de tal manera que ellos niegan la verdadera piedad poder consistir, si todas estas cosas son tenidas, creídas por fe explñicatísima (por hablar así) aunque ninguna cosa de ellas puedan probar la palabra de Dios? Porqué? Sino por cuanto su Dios es el vientre, y su religión es la cocina, las cuales cosas quitadas, no solamente ellos piensan no ser Cristianos, mas ni aún hombres.”

Calvino refutaba la idea de que su doctrina, la doctrina protestante fuera nueva, como decían los romanistas, o que fuera cismática. Más bien, el reformador lanzó un reto a los papistas diciendo, “Sin duda, es cosa fácil para ellos, en presencia de una multitud ignorante y crédula,mofarse de la causa desamparada; pero si nosotros también tuviésemos nuestras oportunidades de hablar, yo creo que su hervor, que con tanta boca llena y con tanta licencia dicen cuanto quieren, se secaría.” Para los romanistas era muy fácil mentir acerca de la doctrina protestante, pues tenían a los gobernantes de su lado, pero como cobardes no discutían ni defendían su doctrina, pues era claro que quedarían como mentirosos y herejes. Calvino, entonces, escribe siete puntos al rey, razonando el porque la doctrina protestante es de Dios y la católica romana era de Satanás.

1. Juan Calvino asegura que ninguna persona encontrará algo nuevo en su doctrina. Aquellos que creen en las palabras de Pablo acerca de Jesús muriendo por nuestros pecados y resucitando para nuestra justificación, no objetarán la doctrina protestante.

2. Es por ignorancia de la palabra de Dios que los romanistas creen que la doctrina protestante es algo nuevo.

3. Los líderes de la Iglesia Católica Romana pedían milagros que verificaran la doctrina protestante.  Calvino responde, “Al demandarnos milagros, ellos lo hacen deshonestamente. Porque nosotros no nos inventamos otro Nuevo Evangelio, mas retenemos aquel mismo para confirmación de cuya verdad sirven todos los milagros que  Cristo o sus discípulos hicieron. Pero ellos tienen la peculiaridad que a nosotros nos falta, podrán decir que ellos pueden confirmar su doctrina con continuos milagros que se hacen hasta el día de hoy! A lo cual respondo que ellos alegan milagros, los cuales podrían hacer dudar, y mal pensar a un hombre que estuviese desinteresado y sin pasión,  son  frívolos, o vanos, o mentirosos y falsos.”

Los papistas decían poder hacer milagros, los cuales confirmaban que su doctrina, según ellos, era verdadera, pero para Calvino no eran más que engaños de Satanás, ya que Satanás se viste como ángel de luz.Así que el reformador escribe, “Así que no nos faltan milagros, milagros seguros que no pueden ser opuestos; sino que esos que nuestros oponentes se jactan, no son sino puras ilusiones de Satanás con que retiran al pueblo del verdadero servicio de Dios a vanidad.”

4.” Es una calumnia,” dice Calvino, “representarnos como opuestos a los patriarcas (me refiero a los antiguos escribas de una era pura), como si los patriarcas apoyaran su impiedad. Si la prueba debiera ser decidida por tal autoridad (para hablar en los términos más modestos), la mejor parte de la victoria sería nuestra.” Calvino, entonces le muestra al rey Francis I las contradicciones entre los papistas y los patriarcas de la iglesia a quienes ellos tanto apelan. Cita a Epifanio, quien en su epístola escribe, “Es una abominación horrenda ver en templos Cristinos la imágen pintada de Cristo o algún santo.” Cita el Concilio de Elvira donde se deja claro que nada de lo que es adorado debe estar pintado en las paredes de las iglesias. Cita a Paphnutius quien enseñó que ningún ministro de la iglesia debe ser célibe, ni debe de prohibirsele el matrimonio.

5. Los Católicos Romanos llevaban todo contra sus tradiciones, mostrando que no aceptaban la Biblia como la última autoridad. Calvino, entonces, deja muy claro en este punto que debido al pecado, todo lo que hace el hombre está en error, y por lo tanto, “debemos ver y escuchar únicamente Su eterna verdad, contra la cual ninguna serie de años, ni costumbres, ni conspiraciones, pueden alegar prescripción.” Todo, dice Calvino, debe ser comparado con la Biblia, que es la verdad de Dios, la única verdad.  Para Calvino, las tradiciones romanistas no eran nada menos que una peste que haría perecer a los hombres.

6. Algo que preguntaban los romanistas a los protestantes era: entonces, la iglesia, según los protestantes, estuvo por largo tiempo sin vida? A esta pregunta Calvino respondió negativamente. Para Calvino la iglesia de Cristo ha vivido segura, y vivirá miestras Cristo reine, pues es Cristo quien la protege y estará con ella hasta el fin del mundo. Calvino dejaba entender que para los líderes romanistas, la iglesia era algo visible, y que estaba comandada por la silla en Roma. Calvino escribe, “Nosotros, por el contrario, mantenemos, tanto que la iglesia puede existir sin una forma aparente, y, aún más, que la forma no es establecida por ese esplendor externo que tan tontamente admiran, sino por una diferente marca, esto es, por la pura predicación de la palabra de Dios, y la debida administración de los sacramentos.” Estas son las marcas de una verdadera iglesia. Calvino deja claro que la Iglesia Católica Romana es una falsa iglesia, pues ni predican el verdadero consejo divino, ni administran correctamente los sacramentos.

Para Calvino, es incorrecto creer que todos aquellos que asisten a las iglesias católicas romanas eran parte de la iglesia de Cristo, pues sólo Dios conoce quienes son suyos. Esto, debido a que los papistas creían poder determinar quienes eran parte de la iglesia y quienes no, según los que se sometieran a ellos. Calvino critica a la doctrina de la infalibilidad papal, argumentando que hasta Aarón se equivocó cuando hizo el becerro de oro. Esta falsa doctrina de la infalibilidad papal, para Calvino era falsa, sencillamente porque no se encuentra en las Escrituras. Le escribe Calvino al rey, “Al dedicar una parte de vuestro tiempo a nuestros escritos, verá no oscuramente, que su doctrina [papista]- la misma doctrina que enseñan acerca de que ellos osn la iglesia- es una asesina de almas, la ruina, y destrucción de la iglesia.”

7. Para Calvino, la muestra más fidedigna de que la doctrina papista era falsa, era que contradecía las Escrituras. Era la iglesia Católica Romana la que diseminaba errores y creaba cismas, resistiéndose “al poder de Dios.” Con todas estas razones, Calvino apelaba a la misericordia del Rey Francis I de Francia, buscando el cese de la persecución a los hugonotes, cosa que nunca sucedió.

La otra semana iniciaremos la lectura diaria de la Institución de la Religión Cristiana, con resumenes de cada semana los días viernes en este blog. En las próximas horas estaré poniendo a su disposición el calendario de lectura.


[1] Philip Schaff. History of the Christian Church, Volume VIII: Modern Christianity, The Swiss Reformation.

Calvinismo

Calvinismo

Wikipedia, 

El calvinismo (a veces llamado tradición Reformada, la fe Reformada o teología Reformada) es un sistema teológico cristiano y una actitud hacia la vida cristiana que pone el énfasis en la autoridad de Dios sobre todas las cosas. Esta vertiente del Cristianismo Protestante fue desarrollada por Juan Calvino (reformador religioso francés del siglo XVI).

 

La biblia de Ginebra. Una de las primeras biblias editadas por protestantes, en francés, editada en 1669 en Amsterdam. La edición recupera la traducción de d’Olivétan de 1535, basada en el texto hebreo y griego.

La tradición Reformada fue posteriormente liderada por teólogos como Martin Bucer, Heinrich Bullinger, Peter Martyr Vermigli, y Huldrych Zwingli e influyó a reformadores británicos como Thomas Cranmer y John Jewel. Sin embargo debido a la gran influencia y rol de Juan Calvino en los debates confesionales y eclesiásticos del siglo XVII, la tradición llegó a conocerse con el nombre de calvinismo. Hoy en día, el término designa también las doctrinas y prácticas de las iglesias Reformadas, de las cuales Calvino fue uno de sus primeros líderes.

Trasfondo Histórico 

Juan Calvino influyó notablemente en el desarrollo de las doctrinas de la Reforma Protestante. A los 25 años, en 1534, empezó la primera edición de su obra Institución de la Religión Cristiana, que se publicó en 1536. Esta obra, que fue revisada en diversas ocasiones durante su vida, además de la numerosa colección de cartas pastorales y comentarios bíblicos, constituyen la fuente de la repercusión que ha tenido sobre todas las denominaciones del Protestantismo a lo largo de su historia.

El crecimiento de las iglesias reformadas y calvinistas pertenece a la segunda fase de la Reforma Protestante. Tras la excomunión de Martín Lutero por la Iglesia Católica Romana, Calvino se refugió en Suiza. Había firmado la confesión luterana de Augsburgo en 1540, pero su repercusión fue más notable en la Reforma Suiza, la cual no era luterana, sino que se basaba en las enseñanzas de Ulrico Zwinglio. La enseñanza y la doctrina protestante estaban evolucionando de manera independiente a Martín Lutero, bajo la influencia de muchos escritores y reformadores, entre los que destacaba Calvino.

Descripcion General  

Numerosos teólogos no necesariamente relacionados con las Iglesias Reformadas han contribuido al desarrollo de la cosmovisión calvinista como se le conoce hoy en día. Entre ellos se cuentan el teólogo danés Francisco Gomarus, John Knox el fundador de la iglesia presbiteriana, John Bunyan un predicador bautista, autor del bestseller cristiano “El Progreso del Peregrino” y el teólogo norteamericano Jonathan Edwards, uno de los principales protagonistas durante el resurgimiento espiritual denominado Primer Gran Avivamiento en los Estados Unidos a mediados del siglo XVIII.

Doctrina calvinista  

La gracia soberana 

El calvinismo enfatiza la depravación total de la naturaleza moral humana hacia la necesidad de la gracia soberana de Dios en la salvación. La Biblia (Romanos 3:10-12) enseña que las personas son completamente incapaces de seguir a Dios o escapar de la condenación delante de Él y que solamente por intervención divina drástica, en la cual Dios cambiando la naturaleza misma del creyente (nuevo nacimiento), quitando el corazón de piedra y poniendo uno de carne, pueden las personas ser convertidas de rebelión a obediencia voluntaria.

Desde este punto de vista, todas las personas dependen enteramente en la misericordia de Dios, a quien le sería justo el condenarlos a todos por sus pecados, mas ha escogido ser misericordioso con muchos para dar gloria a su propio nombre. Una persona es salvada mientras que otra es condenada, no por causa de la voluntad, fe o alguna otra virtud en la persona, sino por causa de la elección soberana de Dios para tener misericordia de él. Aunque la persona debe actuar para creer y ser salvo, esta obediencia de fe es el regalo de Dios según el calvinismo y por esto Dios completa la salvación de pecadores.

Los calvinistas enseñan estas Doctrinas de la Gracia primeramente porque son bíblicas; luego estas doctrinas demuestran la magnitud del amor de Dios al salvar a aquellos que no querían ni podían seguirle, así como para quebrantar la arrogancia y la dependencia en sí mismo y caer en los tiernos brazos del verdadero y Soberano Señor. La santificación se persigue como el confiar continuo en Dios para limpiar el corazón depravado del cristiano del poder del pecado cancelado y extender el gozo.

“La Vida es Religión”  

El sistema teológico y las teorías prácticas de la iglesia, familia y vida política, todas (ambiguamente) llamadas “calvinismo,” son el crecimiento de una conciencia religiosa fundamental que está centrada en la soberanía de Dios. En principio, la doctrina de Dios tiene un lugar preeminente en cada categoría teológica, incluyendo el entendimiento calvinista de cómo una persona debe vivir. El calvinismo presupone que la bondad y el poder de Dios tienen un libre e ilimitado alcance de actividad, y eso trabaja como una convicción de que Dios está obrando en todos los aspectos de existencia, incluyendo los aspectos espirituales, físicos e intelectuales, ya sea secular o sagrado, público o privado, en la tierra o en el cielo.

Según este punto de vista, el plan de Dios se trabaja en cada evento. Dios es visto como el creador, preservador, y gobernador de todo. Esto produce una actitud de dependencia absoluta en Dios, la cual no se identifica solamente con actos temporales de piedad (por ejemplo, la oración); si no que es un amplio patrón de vida que, en principio, aplica tanto a cada obra trivial como a tomar la comunión. Para el cristiano calvinista, toda la vida es religión cristiana. Al calvinismo también se le atribuye una doctrina basada en la radicalización del luteranismo, impuesto en el S.XVI.

Los Cinco Puntos del Calvinismo  

La teología Calvinista es identificada en la mente popular como los “cinco puntos del calvinismo,” que son un resumen de los juicios (o cánones) presentados por el Sínodo de Dort y que fueron publicadas como una respuesta detallada (punto por punto) a los cinco puntos de la Protesta Arminiana. Calvino mismo nunca usó tal modelo, y nunca combatió el Arminianismo directamente. Estos puntos, pues, funcionan como un resumen de las diferencias entre el Calvinismo y el Arminianismo, pero no como una suma completa de los escritos de Calvino o de la teología de las iglesias reformadas en general. La aserción central de estos cánones es que Dios es capaz de salvar a cada persona por quien Él tenga misericordia y que sus esfuerzos no son frustrados por la injusticia o la inhabilidad del hombre.

Los cinco puntos del calvinismo son:

  1. La Depravación total (o inhabilidad total) del hombre: Como consecuencia de la Caída del hombre, cada persona que nace en este mundo está esclavizada al servicio del pecado. Según este punto, las personas, por naturaleza, no están inclinadas a amar a Dios con todo su corazón, mente o fuerza, sino que están inclinadas a servir sus propios intereses sobre aquellos de su prójimo, y rechazan el señorío de Dios. Por esto, todas las personas, por sus propias facultades, son incapaces de escoger el seguir a Dios y ser salvos.
  2. Elección Incondicional: La elección de Dios desde la eternidad de aquellos a quienes Él traerá a Sí mismo no es basada en virtud prevista, mérito, o fe en dichas personas. Sino que está incondicionalmente fundada en la misericordia de Dios.
  3. Expiación Limitada (o redención particular o expiación definida): La muerte de Cristo tuvo como propósito quitar la culpa de los pecados solamente de aquellos a quienes Dios escogió en su misericordia antes de la fundación del mundo y que posteriormente atraería a sí mismo. Se “limita” en quitar los pecados de los elegidos, mas no de los de la humanidad, y es “definida” y “particular” porque la expiación es segura para estas personas particulares.
  4. Gracia Irresistible: La salvación de un ser humano se realiza en las tres personas de la Trinidad, el Padre Eligió a los que habrían de ser salvos, El Hijo llevó a cabo la redención y propiciación, el Espíritu Santo, llama y persevera a los santos. Esta llamada, cuando es efectuado por el Espíritu Santo, es eficaz, no puede ser resistido por la persona, que necesariamente llegará a la Fe en la obra Salvadora de Jesus.
  5. Perseveración de los Santos: (Entiéndase Santos como aquellas personas que han adoptado la Fe en Jesucristo y por tanto son salvos) Aquella persona que ha sido llamada por el Espíritu Santo y que por ello es un verdadero creyente, nunca podrá abandonar la Fe. Esta doctrina es un resultado de la inmutabilidad del carácter de Dios y de su Omnipotencia, que al proponerse desde antes de la fundación del mundo tener misericordia para con una persona, El realizará su propósito sin falla. Por lo tanto un verdadero creyente no puede caer de la gracia, no puede perder la salvación.

Movimientos cristianos relacionados con el calvinismo  
Los siguientes movimientos o grupos están relacionados en doctrina o historia con el calvinismo:

Enlaces externos 

COMENTARIO A LA EPISTOLA A FILEMON

COMENTARIO A LA EPISTOLA A FILEMÓN

Por Juan Calvino

1. Pablo, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, al amado Filemón, colaborador nuestro,
2. y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa:
3. Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
4. Doy gracias a mi Dios, haciendo siempre memoria de ti en mis oraciones,
5. porque oigo del amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús, y para con todos los santos;
6. Para que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús.
7. Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos.

La singular elevación del pensamiento de Pablo, aunque pudiera considerarse de mayor provecho en sus otros escritos que tratan de asuntos de más importancia, es confirmada también en esta epístola, en la cual, entretanto que se ocupa de un asunto bajo y sin importancia, se eleva a Dios con su acostumbrada exaltación. Devolviendo un esclavo y ladrón fugitivo, pide perdón para él. Pero al abogar por esta causa, Pablo diserta sobre la indulgencia cristiana con tal habilidad, que parece hablar acerca de los intereses de toda la Iglesia más bien que de los asuntos particulares de un individuo. En favor de un hombre de la más baja condición, él se comporta tan modesta y humildemente, que en ninguna otra parte se describe en forma tan viva la docilidad de su temperamento.

1. Prisionero de Jesucristo. Con el mismo sentido con que en otra parte se llama a sí mismo apóstol de Cristo, o ministro de Cristo, él ahora se autodenomina “prisionero de Cristo”; porque las cadenas con que fue atado por causa del Evangelio, eran los adornos o insignias de esa embajada que él desempeñaba para Cristo. Por consiguiente, las menciona con el fin de afirmar su autoridad; no porque tuviera miedo de ser despreciado (porque Filemón indudablemente sentía grande estima y reverencia hacia él, y no tenía necesidad de asumir ningún título), sino porque iba a abogar por la causa de un esclavo fugitivo, y la parte principal de ella era una súplica de perdón.

Al amado Filemón, colaborador nuestro. Es probable que Filemón haya pertenecido al orden de pastores; porque el título con que lo honra, al llamarlo colaborador nuestro, es un título que no acostumbra a otorgar a un individuo en particular.

2. Y a Arquipo nuestro compañero de milicia. A continuación menciona a Arquipo, que también parece haber sido un ministro de la Iglesia; o quizá sea éste la misma persona que menciona hacia el fin de la Epístola a los Colosenses (4:17), lo cual no es de dudarse; porque la designación “compañero de milicia”, que Pablo da a este último individuo, corresponde peculiarmente a los ministros. La condición de soldado pertenece a todos los cristianos en general, pero como los maestros deben ser considerados como portaestandartes en la milicia, como tales deben estar más dispuestos que otros a combatir, y por consiguiente, Satanás les causa mayor molestia. Es posible también, que Arquipo haya ayudado a Pablo en algunas de sus luchas; y ciertamente ésta es la palabra que Pablo emplea siempre que menciona sus persecuciones.

Y a la iglesia que está en tu casa. Mediante el uso de estos términos, confiere la más grande alabanza a la familia de Filemón. Y ciertamente, no es una alabanza pequeña para el amo de una casa que modera a su familia en tal forma como si fuera una imagen de la Iglesia, y para desempeñar también el deber de un pastor dentro de los muros de su casa. Debemos mencionar el hecho de que la esposa de este buen hombre tenía igual testimonio; porque ella también, no sin buena razón, es alabada por Pablo.

4. Doy gracias a mi Dios. También merece atención el hecho de que Pablo, al mismo tiempo, ore por aquello por lo cual “da gracias”. Aun los más perfectos, entretanto que vivan en el mundo, jamás tendrán tan buenos motivos de felicitación como para no necesitar de la oración, para que Dios les conceda, no sólo perseverar hasta el fin, sino también progresar cada día.

5. Porque oigo del amor y de la fe. Este encomio que Pablo hace de Filemón, incluye brevemente toda la perfección de un cristiano. Ésta consiste en dos partes: fe en Cristo y amor para nuestros semejantes; porque 3 estas dos cosas se relacionan todos los actos y obligaciones de nuestra vida. Se dice que la fe es en Cristo, porque Él es el objeto de la fe; del mismo modo que sólo por Él y no por otro, el Padre puede ser conocido, y sólo en Él podemos encontrar aquellas bendiciones que la fe busca.

Y para con todos los santos. Pablo no limita así este amor sólo para los santos, como si no hubiera amor para los demás; porque, ya que la doctrina del amor es: “que no despreciemos nuestra carne” (Is. 58:7), y que debemos honrar la imagen de Dios que está esculpida en nuestra naturaleza, indudablemente el amor tiene que abarcar a toda la humanidad. Pero como los de la familia de la fe están unidos a nosotros por un vínculo más estrecho, y puesto que Dios particularmente nos lo recomienda, por esta razón ellos tienen que ocupar el primer lugar en nuestro corazón.

El arreglo del pasaje es un tanto confuso; pero no hay oscuridad en el significado, excepto que es dudoso que el adverbio siempre (en el v. 4) esté relacionado con la primera cláusula: “Doy gracias a Dios siempre”, o con la segunda: “haciendo siempre mención de ti en mis oraciones”. El significado puede esclarecerse así: siempre que el Apóstol hacía oración por Filemón, entretejía la plegaria con la acción de gracias, porque la piedad de Filemón proporcionaba ocasión para regocijarse; porque nosotros frecuentemente oramos por aquellos en quienes no se encuentra otra cosa sino motivos de angustia y lágrimas. Sin embargo, la segunda forma de explicarlo es la preferida generalmente: que Pablo “da gracias por Filemón, y siempre lo menciona en sus oraciones”. Que mis lectores se consideren con plena libertad para juzgar por sí mismos; mas yo, por mi parte, pienso que lo primero es lo más apropiado.

En el resto del pasaje hay una inversión del orden natural; porque, después de haber hablado de “amor” y “fe”, Pablo añade: “hacia el Señor Jesús y para con los santos”, mientras que, por otra parte, el contraste demandaría que “Cristo” fuese colocado en la segunda parte de la cláusula como el objeto (Algunas veces se me ha ocurrido que lo intrincado de este pasaje puede eliminarse, primero, por la transposición sugerida por Calvino, y, en seguida, transponiendo el versículo 5 al lugar del cuarto. “Oyendo de tu amor para con todos los santos y de tu fe que tienes en el Señor Jesús, yo doy gracias a mi Dios, haciendo mención de ti siempre en mis oraciones, para que la participación de tu fe sea eficaz por Cristo Jesús. (N. del E.), de nuestra fe.
6. Para que la participación de tu fe sea eficaz. Esta cláusula es algo oscura; pero trataré de explicarla en tal forma que mis lectores puedan entender algo de lo que Pablo quiso decir. Primero, debe entenderse que el Apóstol no sigue con los encomios a Filemón, sino que, por el contrario, declara aquellas bendiciones por las cuales ora a Dios. Estas palabras no están relacionadas con lo que dijo anteriormente, de que “hace mención de él en sus oraciones” (v 4). ¿Qué bendición pidió, pues, para Filemón? Que su fe, ejercitándose en las buenas obras, demostrara ser cierta, y no inútil. Pablo la llama “la participación de la fe”, porque no permanece inactiva y oculta por dentro, sino que es manifestada a los hombres por efectos reales. Aunque la fe tiene una residencia oculta en el corazón, sin embargo, se comunica a los hombres mediante las buenas obras. Es, pues, como si dijera: “Que tu fe, al comunicarse, pueda demostrar su eficacia en toda cosa buena”.
El conocimiento de todo el bien denota experiencia. Pablo desea que, por sus efectos, la fe demuestre ser efectiva. Esto ocurre, cuando los hombres con quienes conversamos conocen nuestra vida piadosa y santa; y por eso dice: de todo el bien que está en ti; porque todo lo que es bueno en nosotros hace que nuestra fe sea conocida.
Hacia Cristo Jesús. La frase eis Xriston puede significar “por Cristo”. Mas yo, por mi parte, si tuviese libertad, preferiría traducirla con el equivalente de en Xristo “en Cristo”; porque los dones de Dios sólo nos pertenecen, y se quedan con nosotros, cuando somos hechos miembros del cuerpo de Cristo. Sin embargo, ya que las palabras en ti vienen antes, temo que la aspereza de la expresión pueda ofender. Por consiguiente, no me he atrevido a hacer ninguna alteración en las palabras, sino que sólo quise mencionarlo a mis lectores, para que, después de una plena consideración, ellos puedan escoger cualquiera de los dos significados que deseen.

7. Tenemos gran gracia y consolación. Aunque esta variante se encuentra en la mayoría de los manuscritos griegos, sin embargo, yo pienso que debe traducirse gozo; porque, ya que es poca la diferencia entre xarin y xaran, sería fácil equivocarnos en una sencilla letra. Además, Pablo en otras partes emplea la palabra xaran con el sentido de “gozo”; por lo menos aceptemos lo que dice Crisóstomo al respecto. ¿Qué relación hay entre la gracia y la consolación?

En tu amor. Es bastante claro lo que Pablo quiere decir: tiene gran gozo y consolación, porque Filemón impartió ayuda para las necesidades de los piadosos. Fue un amor singular el sentir tanto gozo a causa del beneficio recibido por otro. Además, el Apóstol no habla únicamente de su gozo personal, sino que dice que muchos se regocijaron por la bondad y benevolencia con que Filemón ayudó a los cristianos. Porque por ti han sido confortados los corazones de los santos. “Confortar los corazones” es una expresión empleada por san Pablo para significar el socorro impartido a otros en sus penas, o ayudar a los miserables en tal forma que, teniendo sus mentes apaciguadas, y viéndose libres de todo malestar y pena, encuentren reposo. “Las entrañas” significa los afectos, y anapausis denota tranquilidad; y, por consiguiente, están muy equivocados los que destrozan este pasaje y hacen que se refiera al estómago y a la nutrición del cuerpo.

8. Por lo cual, aunque tengo mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene,
9. más bien te ruego por amor, siendo como soy, Pablo ya anciano, y ahora, además, prisionero de Jesucristo;
10. te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones,
11. el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil,
12. el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mí mismo.
13. Yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio;
14. pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario.

8. Por lo cual, aunque tengo mucha, libertad en Cristo para mandarte lo que conviene. Es decir, “aunque tengo autoridad para poder mandarte justamente, sin embargo, el amor me mueve a suplicarte”.

9. Siendo como soy. Pablo reclama el derecho de mandar por dos razones: por ser un anciano y por ser prisionero de Cristo. Él dice que por el afecto que le tiene a Filemón, prefiere más bien rogar, porque nosotros interponemos autoridad al ordenar aquellas cosas que queremos obtener por fuerza aun de los renuentes, pero no hay necesidad de ordenar a los que voluntariamente obedecen. Y ya que los que están dispuestos por voluntad propia a cumplir su obligación escuchan de más buena gana una súplica mansa que un mandato, con sobrada razón Pablo “suplica” al tratarse de un hombre dispuesto a obedecer. Con su ejemplo él demuestra que los pastores deben esforzarse por atraer discípulos usando de ternura y no de la fuerza; y ciertamente, cuando, por condescender a una súplica, él renuncia a sus derechos, esto tiene mayor poder para obtener su deseo que si hubiera dado una orden. Además, no reclama nada para sí, sino en Cristo, es decir, por causa del ministerio que había recibido de Él; porque Pablo no enseña que aquellos a quienes Cristo ha designado apóstoles estén desprovistos de autoridad.
Lo que conviene. Al añadir esto, Pablo quiere decir que los maestros no tienen poder de actuar como ellos quieran, sino que su autoridad está confinada dentro de estos límites: que no ordenen sino aquello “que sea conveniente”, y, en otros aspectos, que sea también consistente con el deber de cada individuo. Con esto (como dije antes), se recuerda a los pastores que los corazones de su pueblo deben ser tratados con toda la amabilidad posible, donde quiera que este método pueda ser más ventajoso, pero siempre y cuando que quienes son tan gentilmente tratados sepan que no se les exige más de lo que deben hacer.

La designación “anciano” no denota aquí edad, sino oficio. Él se autodenomina apóstol por esta razón de que la persona con quien tiene que tratar, y con quien habla familiarmente, es un compañero en el ministerio de la Palabra.

10. Te ruego por mi hijo. Puesto que ordinariamente se concede menos importancia a las súplicas que no tienen como base una causa de justa recomendación, Pablo demuestra que Onésimo está tan íntimamente ligado a él como para proporcionar una buena razón para suplicar en favor suyo. Es de importancia aquí considerar cuan profunda es su condescendencia, al dar el nombre de “hijo” a un esclavo, tránsfuga y ladrón.

Cuando Pablo afirma que Onésimo ha sido engendrado por él, debemos entender que el engendramiento se logró debido a su ministerio, y no a su poder. Renovar el alma de una persona y formarla de nuevo a la imagen de Dios no es obra humana, y es de esta regeneración espiritual de lo que él habla ahora. Mas como el alma es regenerada por fe, y “la fe es por el oír” (Rom. 10:17), por este motivo el que imparte la doctrina ocupa el lugar de padre. Además, ya que la Palabra de Dios predicada por el hombre es la simiente de la vida eterna, no tenemos por qué sorprendernos de que aquel de cuya boca recibimos esa semilla sea llamado padre. No obstante, al mismo tiempo, debemos creer que, mientras que el ministerio de un individuo es eficaz para regenerar el alma, con todo, estrictamente hablando, es Dios mismo quien regenera por el poder de su Espíritu. Estas formas de expresión no implican, pues, ninguna oposición entre Dios y el hombre, sino sólo demuestran lo que Dios hace por medio de los nombres. Cuando afirma que lo engendró en sus prisiones, esta circunstancia añade peso a la recomendación.

12. Recíbele como a mí mismo. Nada pudo haber sido más eficaz para apaciguar la ira de Filemón; porque si hubiera rehusado perdonar a su esclavo, hubiera sido cruel para con el propio Pablo. Esta extraordinaria bondad manifestada por Pablo, demuestra que él no vaciló en recibir, como si fuera dentro de su propia alma, a un esclavo despreciable, ladrón y tránsfuga, y no sólo en recibirlo, sino en defenderlo de la indignación de su amo. Y, ciertamente, si la conversión de un individuo a Dios fuese estimada por nosotros, y apreciada en su justo valor, nosotros también, en la misma forma, acogeríamos a aquellos que dieran evidencias de que verdadera y sinceramente se han arrepentido.

13. Yo quisiera retenerle conmigo. Éste es otro argumento con el fin de apaciguar a Filemón: que Pablo le devuelve el esclavo, de cuyos servicios, por otra parte, él tenía mucha necesidad. Hubiera sido sumamente cruel despreciar tan grandes muestras de afecto manifestadas por Pablo. Indirectamente también da a entender que de otro modo será una satisfacción para él ver que Onésimo le sea devuelto en vez de quedarse, para que lo traten duramente en casa de su amo.

Para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio. Pablo ahora menciona otras circunstancias: primero, Onésimo ocupará el lugar de su amo, ejecutando este servicio; segundo, Pablo mismo, por modestia, no quería despojar a Filemón de su derecho; y, tercero, Filemón recibiría más aplauso si, después de serle devuelto su esclavo, él voluntaria y generosamente lo devolvía. De esta última consideración inferimos que debemos ayudar a los mártires de Cristo, en todas las formas que podamos, mientras ellos laboran por el testimonio del Evangelio; porque si creemos que el exilio, el encarcelamiento, los azotes, los golpes, y la confiscación violenta de nuestra propiedad son parte de la persecución por causa del Evangelio, como Pablo lo afirma, quienquiera que rehúse soportarlos se separa a sí mismo de Cristo. Indudablemente la defensa del Evangelio pertenece a todos por igual. Por consiguiente, aquel que soporta la persecución por causa del Evangelio, no debe ser considerado como un individuo en particular, sino como uno que públicamente representa a toda la Iglesia. De aquí se concluye, que todos los creyentes deben unirse para cuidar de ella, para que ellos no permitan que el Evangelio, como ocurre frecuentemente, sea defendido solamente en la persona de un solo individuo.

14. Para que tu favor no fuese como de necesidad. Esto se deriva de la regla general de que ningún sacrificio es aceptable a Dios sino aquellos que le son ofrecidos voluntariamente. Pablo habla de dar limosnas en la misma forma (2 Cor. 9:7). To agathon se usa aquí para “actos de bondad”, y la buena voluntad es contrapuesta a la coacción, cuando no hay otra oportunidad para poner a prueba un acto generoso y espontáneo de la voluntad; porque ese deber que se ejecuta generosamente, y no por la obligación impuesta por otros, es digno de toda la alabanza. Es digno de observarse también, que Pablo, entretanto que reconoce que Onésimo era culpable del pasado, afirma que ahora ha cambiado; y para que Filemón no abrigue ninguna duda de que su esclavo regresa a él con una nueva disposición y conducta diferente, Pablo dice que está bien convencido de su arrepentimiento por conocimiento personal.

15. Porque quizás para esto se apartó de ti por un poco de tiempo, para que le recibieses para siempre;
16. no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.
17. Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí mismo.
18. Y si en algo te dañó, o te debe, ponió a mi cuenta.
19. Yo Pablo lo escribo de mi mano, yo lo pagaré; por no decirte que aun tú mismo te me debes también.

15. Porque quizás para, esto se apartó. Si estamos enojados por las ofensas que cometen los hombres, nuestra mente debe tranquilizarse, cuando nos damos cuenta de que esas cosas que se hicieron con malicia han sido tornadas hacia un fin diferente por el propósito de Dios. Un resultado gozoso puede ser considerado como el remedio para muchos males, el cual nos es presentado por la mano de Dios para borrar nuestras ofensas. Así José, cuando toma en consideración lo que la maravillosa providencia de Dios realizó cuando, a pesar de que fue vendido como esclavo, no obstante fue elevado a ese alto rango desde el cual él podía proveer alimento para sus hermanos y su padre, olvida la traición y crueldad de sus hermanos, y dice que fue enviado allí por causa de ellos (Gn. 45:5).

Pablo, pues, recuerda a Filemón que no debe ofenderse tanto por la huida de su esclavo, porque fue la causa de un beneficio que no debe deplorarse. Entretanto que Onésimo era esencialmente un tránsfuga, aunque Filemón lo tuviera en su casa realmente no lo disfrutaba como su propiedad; porque era perverso e infiel, y no le era de verdadero provecho. Pablo dice, pues, que fue un vagabundo por un poco de tiempo para que, cambiando de lugar, se convirtiera y se hiciese un nuevo hombre. Y prudentemente lo suaviza todo, llamando “partida” a la huida, y añadiendo que sólo fue por un poco de tiempo.

Para que le recibieses para siempre. Finalmente, Pablo contrapone la perpetuidad de la ventaja a la corta duración de la pérdida.

16. Más que esclavo, como hermano amado. Enseguida aduce otra ventaja de la huida, afirmando que ésta no sólo ha corregido a Onésimo y le ha hecho un esclavo útil, sino que también lo ha convertido en un “hermano” de su amo.

Mayormente para mí. Para que el corazón de Onésimo, herido por la ofensa todavía reciente, no vacilara en admitir el nombre fraternal, Pablo, primero que todos, lo reclama como su propio hermano. De aquí infiere que Filemón está mucho más ligado a él, porque ambos tenían el mismo parentesco en el Señor conforme al Espíritu, pero conforme a la carne Onésimo es un miembro de su familia. Aquí contemplamos la extraordinaria modestia de Pablo, que confiere a un indigno esclavo el título de hermano, y no sólo esto sino que le añade el calificativo de hermano amado. Y, ciertamente, seríamos demasiado orgullosos, si nos avergonzáramos de reconocer como nuestros hermanos a aquellos a quienes Dios reconoce como sus hijos.

Pero cuánto más para ti. Con estas palabras Pablo no quiere decir que Filemón tenga una posición más elevada conforme al Espíritu; sino que, “viendo que él es mi hermano en forma muy especial, para ti debe todavía serlo mucho más; porque hay un doble parentesco entre vosotros”.

Debemos sostener como verdad indiscutible que Pablo no responde de manera imprudente o ligera (como muchos lo hacen) por un hombre de quien sabe poco, ni exalta su fe antes de haberla evidenciado en forma segura; y por consiguiente, en la persona de Onésimo se exhibe un ejemplo memorable de arrepentimiento. Nosotros sabemos cuan perversas eran las disposiciones de los esclavos, de modo que escasamente uno entre cien llegaba a ser realmente útil. Tocante a Onésimo, podemos conjeturar por su huida que se había endurecido en la depravación por la larga práctica y por los hábitos. Es, pues, una virtud extraordinaria y admirable abandonar los vicios con los que se corrompió, de modo que el apóstol Pablo pueda verdaderamente declarar que ahora se ha convertido en un hombre nuevo.

De la misma fuente emana una doctrina provechosa: que los elegidos de Dios son algunas veces llevados a la salvación por un método increíble, contrario a la expectación general, por senderos sinuosos, y aun por laberintos. Onésimo vivía en el seno de una familia religiosa y santa, y, siendo arrojado de ella por sus malas acciones, deliberadamente, por decirlo así, se aleja de Dios y de la vida eterna. Con todo Dios, en su providencia secreta, maravillosamente dirije su perniciosa fuga, para que se encuentre con Pablo.
17. Así que, si me tienes por compañero. Aquí Pablo todavía se rebaja más, cediendo su derecho y su honor a un fugitivo, y poniéndolo en su propio lugar, ya que él poco después se ofrecerá como su fiador. Pablo reconoció que sería muy necesario que Onésimo tuviese un amo indulgente y amable, para que la inmoderada severidad no le llevara a la desesperación. Ése es el objetivo que Pablo ansiosamente se propone alcanzar. Y su ejemplo nos enseña con cuánto afecto debemos ayudar a un pecador que nos ha dado pruebas de arrepentimiento. Y si es nuestro deber interceder a favor de otros, para obtener perdón para los que se arrepienten, mucho más nos corresponderá tratarlos con amabilidad y compasión.

18. Y si en algo te dañó. De aquí inferimos que Onésimo también había robado algo de su amo, como era costumbre entre los fugitivos; y sin embargo, Pablo suaviza la criminalidad del acto, añadiendo: o si te debe. No sólo había una obligación entre ambos reconocida por la ley civil, sino que el esclavo se había endeudado con su amo por el mal que le había causado. Tan grande era, pues, la bondad de Pablo, que aun estaba dispuesto a dar una satisfacción por ese crimen.

19. Por no decirte que aún tu mismo te me debes también. Con esta expresión Pablo se proponía describir con cuánta confianza creía obtenerlo; como si dijera: “No hay nada que tú pudieras rehusarme, ni aún tú mismo”. Con el mismo objeto es lo que sigue respecto al alojamiento y otras cosas, como veremos inmediatamente.

Queda por resolver una cosa. ¿Cómo es que Pablo, si no recibía ayuda de las iglesias, y ni siquiera tenía los medios para vivir frugalmente, promete pagar dinero? En medio de tanta pobreza y necesidad, ésta parece ser ciertamente una promesa ridícula; pero es fácil entender que, mediante esta forma de expresión, Pablo suplica a Filemón que no pida nada a su esclavo de lo que le debe. Aunque él no habla irónicamente, con todo, mediante una figura indirecta, le suplica que borre y cancele esa cuenta. El significado es, pues: “No quiero que tengas dificultades con tu esclavo, a menos que tú elijas tenerme como deudor tuyo en su lugar”. Porque inmediatamente añade que Filemón del todo le pertenece; y aquel que reclama a un hombre como de su entera propiedad, no necesita preocuparse por pagar dinero.

20. Si, hermano, tenga yo algún provecho de ti en el Señor; conforta mi corazón en el Señor.
21. Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo.
22. Prepárame también alojamiento; porque espero que por vuestras oraciones os seré concedido.
23. Te saludan Epafras, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús,
24. Marcos, Aristarco, Demás y Lucas, mis colaboradores.
25. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.

20. Sí, hermano. Esta afirmación es empleada para aumentar la vehemencia de la exhortación; como si dijera: “Ahora quedará claramente entendido que no ha habido diferencias entre ti y mí, sino que, por el contrario, tú estás sinceramente apegado a mí, y que todo lo que tú tienes está a mi disposición, si tú perdonas las ofensas y acoges de nuevo a aquel que está tan íntimamente ligado a mí”.

Confortará mi corazón en el Señor. Pablo repite de nuevo las mismas formas de expresión que había utilizado previamente. De aquí inferimos que la fe del Evangelio no echa abajo al gobierno civil, ni hace a un lado el poder y la autoridad que los amos tienen sobre los esclavos. Porque Filemón no era un hombre común y corriente, sino un colaborador de Pablo en la viña del Señor; y sin embargo, ese poder sobre un esclavo que la ley permitía, no se suprime aunque se le ruega que lo restaure a su primera condición.

Cuando Pablo aboga tan humildemente a favor de otro, recordamos cuan distantes están del verdadero arrepentimiento, aquellos que obstinadamente justifican sus vicios o que, sin ninguna vergüenza o pruebas de humildad, reconocen ciertamente que han pecado, pero en tal forma como si jamás lo hubieran hecho. Cuando Onésimo vio a tan distinguido apóstol de Cristo suplicar tan intensamente en su favor, sin duda se humilló mucho más, para poder doblegar el corazón de su amo a que tuviese misericordia de él. Con el mismo objeto es la excusa que Pablo ofrece (v, 21) para escribir de manera tan franca, porque sabía que Fiíemón haría más de lo que le había solicitado.

22. Prepárame también alojamiento. Esta confianza debe haber estimulado y movido poderosamente a Fiíemón; y enseguida, le manifiesta la esperanza de sorprenderle con su propia llegada. Aunque no sabemos si Pablo después fue liberado de la prisión, sin embargo, no hay nada de absurdo en esta afirmación, aunque estuviese desilusionado de la esperanza que Pablo abrigaba acerca de la bondad temporal de Dios. Pablo no tenía esperanza firme de su liberación, más de lo que Dios quisiera. Por consiguiente, siempre mantenía su mente en suspenso, hasta que la voluntad de Dios se le revelaba por el resultado.

Porque espero que por vuestras oraciones os seré concedido. Es digno de observarse aquí, que Pablo dice que todo lo que los creyentes obtienen “por sus oraciones” les es “concedido”; porque de aquí inferimos que nuestras oraciones, aunque no son infructuosas, con todo no tienen poder o méritos en sí; porque lo que se les concede es por la libre gracia.

24. Demás. Ésta es la misma persona que después le abandonó, tal como se queja en la Segunda Epístola a Timoteo (4:10). Y si uno de los ayudantes de Pablo, habiéndose aburrido y desanimado, fue atraído y llevado por la vanidad del mundo, que nadie tenga demasiada confianza por haber sido fiel durante un año; sino que, considerando que le queda mucho camino que recorrer para llegar al fin de la jornada, ore a Dios para que le dé firmeza.
Fuente: www.iglesiareformada.com

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