El mensaje sale del texto bíblico

Recursos para predicadores y maestros- mayo 2009

El mensaje sale del texto bíblico

Artículo escrito por: Francisco Schmidt

Estimado(a) lector/a:

En una predicación, ¿está bien predicar conceptos bíblicos sin hacer referencia a la Biblia? ¿Está bien leer el pasaje en la introducción y no hacer referencia al texto en el resto del mensaje?

En esta serie de artículos, venimos reflexionando en una definición de la predicación expositiva: “La predicación expositiva es la comunicación de un concepto bíblico, derivado de y trasmitido por un estudio histórico, gramatical, y literario del pasaje en su contexto, el cual el Espíritu Santo primero aplica a la personalidad y experiencia del predicador y después a través de él a los oyentes.”

En un artículo anterior, hablamos de la importancia de tener un mensaje central que unifica la prédica. En otro artículo, observamos que el uso que el predicador hace de la Palabra para sustentar esta idea o concepto central es mayormente lo que le hace una predicación expositiva o no.

La parte de la definición arriba que subrayé – “y trasmitido por” – comunica que esta idea no sólo debería venir de un buen estudio del pasaje bíblico, sino que el predicador debería comunicar a los oyentes cómo la Biblia realmente enseña esta idea. Para expresarlo en otras palabras, en su manejo de la Palabra en sus predicaciones el predicador expositivo en efecto está diciendo a cada rato, “¡Miren lo que Dios dice!” El predicador expositivo debería leer, explicar y aplicar la Palabra en varios puntos de un mensaje.

Quizá ayude contrastar lo que estoy proponiendo con otras maneras de manejar la Palabra en un sermón.

Hay iglesias en que el predicador trasmite conceptos bíblicos – cómo manejar sabiamente las finanzas, cómo criar a los hijos, por ejemplo – pero sin hacer referencia alguna en el mensaje de que estos conceptos vienen de la Palabra. Este modelo de predicación se encuentra en algunas de las iglesias conocidas como “sensibles a buscadores” en que procuran que no creyentes asistan los cultos dominicales y se esfuerzan para comunicarles el evangelio en términos muy contemporáneos. En cuanto a omitir referencias a la Biblia, el razonamiento es que, como muchos no creyentes no aceptan la Palabra como autoridad, el predicador les dará los conceptos sin decirles de dónde viene.

Algunos defienden la práctica con el ejemplo de Pablo en Hechos 17:16-34 cuando predicó a los filósofos paganos en el Areópago. Es cierto que Pablo empezó con cosas que ellos conocían y aceptaban, como el altar “al Dios desconocido” (v.23) y una cita de un poeta griega (v.28). Es también cierto que Pablo no citó el Antiguo Testamento como normalmente solía hacer cuando predicaba el evangelio, aunque los conceptos expresados en este sermón definitivamente eran muy bíblicos y teológicos.

Sin embargo, llama la atención el hecho de que Pablo, conociendo el prejuicio que estos filósofos griegos tendían en contra del concepto de la resurrección física de la muerte, no se asustó de hablar de la resurrección de Cristo en su sermón (v.31). Y era precisamente en este punto donde varios de los oyentes rechazaron el mensaje (v.32). Obviamente, la idea de Pablo no era evitar ofender a los oyentes.

Quizá otra diferencia entre la predicación de Pablo en Hechos 17 y la predicación dominical en una iglesia es que Pablo estaba en el territorio de los filósofos. Estaba en el Areópago, no en una iglesia. Si los filósofos hubieran llegado a escuchar a Pablo en el culto de una iglesia, a lo mejor su sermón hubiera sido diferente. Si la gente llega a una iglesia, es que saben que es iglesia y que ahí se habla de la Biblia.

En una iglesia, ¿no sería mejor mostrar cómo la Biblia enseña estos conceptos? La Biblia, siendo inspirada, tiene autoridad en la vida de las personas (2ª Timoteo 3:16-17). El peligro de predicar sin hacer referencia a la Biblia es que deja la impresión de que la autoridad de cada mensaje viene del conocimiento y experiencia del predicador.

Si uno tuviera oportunidad de dirigirse a una audiencia de no creyentes en su “territorio” – por ejemplo a la facultad de ciencia o de filosofía de una universidad — a lo mejor eso es el contexto oportuno para hacer lo que hizo Pablo en Hechos 17; sin embargo, no recomiendo omitir referencia a la Biblia en las predicaciones en la iglesia domingo tras domingo.

Pero hay otra práctica más común referente al uso de la Palabra durante el mensaje. Algunos predicadores leen todo el pasaje de un solo en la introducción del mensaje, pero después no muestran cómo sus puntos vienen del pasaje (aunque sí vienen del pasaje). Tampoco recomiendo esta práctica.

No es malo leer el texto entero en la introducción. De hecho, en congregaciones donde mucha gente es analfabeta, es buena idea leer no sólo el texto sobre el cual va a predicar sino capítulos enteros de la Biblia. ¿De qué otra manera muchos hermanos analfabetos van a recibir la Palabra para alimentarse?

Sin embargo, si el predicador no hace referencia al texto durante su mensaje, pocos hermanos van a poder hacer la conexión entre diferentes puntos y el texto. También corre el peligro de dejar la impresión de que la relación de la Palabra con el mensaje es como la relación entre cantar el himno nacional con un acto público: se hace al principio, y de ahí en adelante nadie piensa más en ello.

Si el predicador lee el texto entero en la introducción, está bien. Pero en el desarrollo del mensaje, que muestre la relación entre el texto y el mensaje, con un patrón así: declarar un punto principal del mensaje, leer la parte del texto que apoya este punto y después explicar el texto.

Por ejemplo, si uno fuera a predicar el Salmo 100, podría ser que su bosquejo fuera algo así:

I. “Hermanos, debemos alabar a Dios con gran gozo porque El nos hizo.”

De ahí, el predicador podría leer en voz alta vv.1-3, y después comentar que hay varias frases que comunican expresión de alabanza a Dios: “cantad alegres” (v.1), “servid a Jehová” y “venid ante su presencia” (v.2) y en v.3 “reconoced que Jehová es Dios.”

Pero también podría comentar que en estos versículos hay repetición de la manera en que debemos alabar a Dios: “alegres” (v.1), “con alegría” y “con regocijo” (v.2).

Finalmente podría mostrar en v.3 la razón por lo cual debemos alabar a Dios así: porque El es nuestro creador y tenemos una relación especial con El.

II. “Hermanos, debemos alabara a Dios con acción de gracias porque Dios es siempre bueno, misericordioso y fiel.”

El predicador podría leer en voz alta vv.4-5 y después decir que v.4 habla de alabanza de nuevo pero agrega la frase “con acción de gracias.” Y v.5 da la razón: “Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia y su verdad para todas las generaciones.”

La idea del Salmo 100 parece ser la combinación de las dos afirmaciones: debemos alabar a Dios con gozo, porque El nos hizo y con acción de gracias por Su bondad, misericordia y fidelidad. Para expresarlo en otras palabras, Salmo 100 nos da dos estrofas que dicen CÓMO debemos alabar a Dios y POR QUÉ.

Lo que espero que haya captado del ejemplo es que durante el transcurso del mensaje, el predicador debe mostrar a los hermanos los conceptos que salen del Salmo y cómo el Salmo enseña estos conceptos.

Para ser buenos predicadores expositivos, ¡mostremos a la gente cómo nuestro mensaje sale del texto bíblico!

Scott Yingling
Director General de ObreroFiel.com

Método de Estudio Inductivo

Método de Estudio Inductivo

Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni unatilde de la ley hasta que toda se cumpla.Mateo 5:18 LBLA

Este método consiste en estudiar la Biblia partiendo desde el más mínimo detalle hasta obtener unconcepto o conocimiento general. Para realizar un estudio de este tipo se utilizan: la observación,la interpretación y la aplicación.

La observación Abre mis ojos, para que contemple las maravillas de tu enseñanza. Salmo 119:18 DHH

Observar es el acto de ver como son las cosas realmente; es el arte de hacer conciencia. La observación de la Palabra de Dios depende de dos cosas básicas

1. Una mente abierta, y

2. Un espíritu dispuesto.

Observar es el resultado de leer con diligencia, con propósito, pensando y examinando.La observación de la Palabra de Dios la podemos comparar a “Ser como esponjas”: que absorben toda el agua que está regada a nuestro paso.

No observar bien la Palabra de Dios es sercomo una persona que ve el agua que se encuentra regada por donde camina y solamente seconforma con barrerla para hacerla a un lado o pasar encima de ella con indiferencia.

Ser como esponjas: Espiritualmente hablando es llenarse, saciarse y empaparse del contenido deun texto o mensaje. Al igual que una esponja usted debe absorber todo los elementos que se encuentra en él.

Veamos como podemos hacer una observación.Analizando en varias versiones, el versículo de 2 Timoteo 2:15:1.RVA.

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad2.NBH.

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad.3.EUN.

Esmérate por presentarte ante Dios como un hombre honrado, trabajador que no tiene de quéavergonzarse, que expone con rectitud la doctrina verdadera.4.CAS.

Procura con la mayor diligencia presentarte aprobado delante de Dios, como obrero que no tienede qué avergonzarse porque sabe analizar y exponer correctamente la palabra de Dios.5.Pratt.

Procura con diligencia presentarte ante Dios como ministro aprobado, obrero que no tiene deque avergonzarse, manejando acertadamente la palabra de verdad.Analizando el contenido por palabras:

1.¿Qué implica ser diligente? Que debo ser cuidadoso, activo esforzado y rápido.

2.¿Qué es trazar bien? Tengo que enseñar siguiendo un plan ordenado, para lograr mi objetivo.

3.¿Por qué la Biblia me compara con un obrero? Porque soy un trabajador al servicio deDios y me ha delegado una función que debo obedecer.

4.¿Qué es interpretar correctamente? Debo exponer con veracidad o lo contrario a lo quedicen los malos o falsos maestros.

5.¿Qué implica el término, “palabra de verdad”? Es toda la escritura inspirada por el EspírituSanto. La interpretación Dame entendimiento para seguir tus preceptos, pues quiero meditar en tus maravillas. Salmo 119:27 DHH

La interpretación:
Explica el significado general del pasaje y ayuda a entender porque el EspírituSanto incluyó esta porción en las escrituras. La interpretación contesta la pregunta “¿Que significa?”

La interpretación se realiza tomando en cuenta el contexto del capítulo, del libro y la Biblia engeneral, para no interpretar al antojo. (Así como algunas reglas de hermenéutica que se enseñaranen otro estudio).

La interpretación de la Palabra de Dios la podemos comparar a “extraer el agua de un pozo”:una persona puede tener un pozo de agua fresca a su alrededor, pero solamente si está sedienta,se dará a la tarea de tomar un recipiente para sacar el agua que mitigara su sed.Cuando una persona ha experimentado una sequía y ve que otros tienen sed, se dispondrá aextraer agua del pozo, para satisfacer la necesidad de su prójimo.

Extraer el agua del pozo: Espiritualmente hablando es; trabajar buscando un método apropiado através del Espíritu Santo para estudiar la Palabra de Dios. El propósito será extraer las verdadespara satisfacer nuestra sequedad espiritual y la de nuestros hermanos. La aplicación Yo les diré a quién se parece todo aquel que viene a mí, escucha mis palabras y las practica. Se parece a unhombre que, queriendo construir una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre la roca.

Cuando vino la creciente, las aguas se precipitaron con fuerza contra esa casa, pero no pudieron derribarla, porque estaba bien construida. Lucas 6:47-48

La aplicación es poner en práctica en nuestra vida la Palabra de Dios, reconociendo primeramenteel mensaje personal que Dios escribió para nosotros.

La aplicación de la palabra de Dios la podemos comparar a “beber el agua del pozo”: Beber agua nos sirve para hidratar y refrescar nuestro organismo.

Tomar el agua es satisfacer unanecesidad básica para, vivir, existir, trabajar, jugar etc., con una renovada vitalidad.

Beber el agua del pozo: Espiritualmente hablando es, creer y aplicar la Palabra de Dios en nuestravida.

Es vivir conforme a lo que ella nos dicta, para experimentar una nueva vida. El propósito deDios es que adquiramos conocimiento, pero más que eso es que cambiemos nuestra manera de vivir y que nos preparemos para la vida eterna.

Un estudio Bíblico que tiene interpretación, pero no tiene aplicación, nos lleva a un conocimiento vano.

La aplicación debe contener por lo menos los siguientes aspectos: veamos:

Aplicando la Palabra de Dios: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para “enseñar”, para“redargüir”, para “corregir”, para “instruir en justicia”, 2 Timoteo 3:16

A.Enseñar: Esto implica lo que debemos saber o conocer.

B.Redargüir: Lo que debemos evitar hacer. Es tener un argumento sincero en contra de lo quehacemos mal.

C.Corregir: Es lo que debemos rectificar o hacer en una forma diferente. Es enmendar lo quehemos hecho mal.

D.Instruir en justicia: Instruir es construir, es aprender métodos y reglas para saber lo quedebemos comenzar a hacer.Si la Palabra de Dios dice: Toda la escritura, eso implica toda y cada versículo, por lo que en la aplicación de la Palabra De Dios debemos utilizar uno, dos, tres o una combinación de estosaspectos. La aplicación debe ser hecha a nuestra vida primeramente y después debemos cambiarlas palabras para aplicarlas a otros.

Veamos los siguientes ejemplos:A.Aplicación, utilizando el inciso “Enseñar” (Que debo saber)

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse,que traza bien la palabra de verdad. 2 Timoteo 2:15 RVA

Como discípulo que estoy aprendiendo a enseñar la palabra de verdad, debo encontrar el método necesario para tener éxito en este propósito.

Necesito hacer conciencia que la Palabra me llama obrero, eso quiere decir que debo trabajar duro estudiando la Biblia y esoimplicara, invertir tiempo, esforzarme y disciplinarme en el conocimiento de la Palabra de Dios.

Debo de entender que soy un trabajador que no tiene de que avergonzarse por lo que deboser puntual y preciso para no divagar en asuntos ajenos a la investigación asignada. Debo dedicar mi tiempo a disfrutar mi trabajo y cumplir la orden de Dios.

Trazar bien significa que debo hacer un diseño y disponer los medios oportunos para lograr mi objetivo que es enseñar a otros. Debo describir elocuentemente por medio del lenguaje escrito y hablado los rasgos principales que aprenda y entienda del estudio de la Palabra de Dios.

B.Aplicación utilizando el inciso “redargüir” (Lo que debo evitar hacer) Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse,que traza bien la palabra de verdad. 2 Timoteo 2:15 RVA

Como discípulo que estoy aprendiendo a enseñar la Palabra de Dios, debo evitar serindiferente al propósito que Dios tiene en mi vida. No debo posponer el estudio de la Palabrade Dios, ni relegarla a un segundo plano o conformarme solamente con escucharpredicaciones o enseñanzas de otros ministros. Comprendo que no debo realizar mi trabajode mala gana o solamente por cumplir una obligación.Tengo claro que es Dios quien me está preparando para su servicio y es a Él a quien sirvo yno a un hombre en particular.

Trazar mal lo puedo entender como, escribir o decir la primera cosa que se me ocurrasolamente para llenar un requisito. Mi lenguaje escrito y el hablado no debe ser el producto deuna asociación de ideas improvisadas para llenar un papel o para llenar el tiempo que me danpara la predicación o enseñanza.

C.Aplicación utilizando “corregir” (Lo que debo rectificar)Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse,que traza bien la palabra de verdad. 2 Timoteo 2:15 RVA

Creo que he sido un mal discípulo de Jesucristo porque he cambiado mis prioridades.Comprendo que debo trabajar en lo secular, pero no he sido equilibrado en el trabajo quedebo ofrecer a Dios.

Generalmente he puesto de excusa que no tengo tiempo, para el estudiode la Palabra, ni para la oración, por causa de mis quehaceres, pero me he dado cuenta que esa excusa nadie la cree, porque la Biblia enseña que para todo hay un tiempo.Debo dejar de ser negligente y ya no ser un obrero avergonzado por mi propia perezaespiritual.Usualmente he hecho el trabajo de Dios sin esforzarme, solamente para ser visto, para tenerun nombre o para obtener un salario.

No trazo bien la Palabra de Dios porque no hago eltiempo suficiente para clamarle a Dios que me de sabiduría para aprender y serle un siervofiel.

D.Aplicación utilizando “instruir en justicia” (Lo que debo comenzar ha hacer)

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse,que traza bien la palabra de verdad. 2 Timoteo 2:15 RVA

Como discípulo de Jesucristo creo firmemente que Dios tiene un propósito para mi vida, seque Él me ha hecho apto para toda buena obra, por lo que continuaré con firmezaaprendiendo a conocer su Palabra.

En el tiempo fijado seré un ministro diligente porque he puesto todo mi esfuerzo por aprender de Dios, para mejorar mi vida y para enseñar a otrosque también lo hagan.Se que no soy perezoso y aunque el trabajo secular me absorba, no tengo excusa porque lafe en lo que enseño me da nueva vida y la escritura dice que el Señor renovará mis fuerzas.

Debo de seguir estudiando la Palabra de Dios anhelando la iluminación, inspiración yrevelación del Espíritu Santo para poder trazar la Palabra escrita o hablada según el plan deDios.

La enseñanza requiere de esfuerzo por lo que también investigaré en las ciencias secularespara ejemplificar de una forma sencilla y/o sofisticada el pensamiento de Dios.Posteriormente de haber hecho una o varias aplicaciones de la Palabra de Dios a mi vida, debo proponerme practicar lo que me aporta y después enseñar a otros.

Aplicación para enseñar a otros (Después de conocer lo que Dios quiere de mí, enseñaré a otroslo que puede querer de ellos, para ello puedo utilizar los incisos mencionados o una combinación de ellos)

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que trazabien la palabra de verdad. 2 Timoteo 2:15 RVA

Todos los discípulos de Dios tenemos el deber de enseñar a otros (Mt. 28:19), por lo que debemos esmerarnos por conocer las verdades de Dios escritas en su Palabra (Jer. 33:3).

Un estudio diligente de ellas nos proporcionarán sabiduría para mejorar nuestra forma de vida y de esa maneraenseñaremos a otros con la Palabra y nuestro ejemplo (Hch. 1:1).

La escritura dice que su Santo Espíritu nos enseñara toda la verdad (Jn. 14:26), por lo que nuestra comunión con Dios nos dará lasherramientas necesarias para enseñar ordenadamente su Palabra y poder ser ministros aprobados por él (Mt. 24:45:46).

Como podemos darnos cuenta la aplicación se puede trazar de diferentes ángulos. Toda observación, interpretación y aplicación debe coincidir con el contexto general de la Biblia, por lo quees necesario ampararlas con versículos bíblicos.

Ladoctrina.org
Guate-linda, Octubre de 2006,Elaborado por Juan Chacón juan.hchacon@gmail.com
Revisado por Juan Antonio Vásquez juan.antonio.vc@gmail.com

http://www.ladoctrina.org/c.php?url=material/referencias/est/MetodoDeEstudioInductivo.pdf.

La imago Dei como clave hermenéutica

La imago Dei como clave hermenéutica

Eugenio Fernandez

J. Eugenio Fernandez
Decano de la Facultad y Profesor de Biblia y Comunicacion en IBSTE. (Instituto Biblico y Seminario Teológico de España).

Mayo 8, 2009 by Eugenio Fernandez

Una parte muy importante del ministerio de Cristo se dio en el campo de la dialéctica interpretativa. Jesús no solo ocupó tiempo enseñando a sus discípulos como afrontar la interpretación de la Ley, sino que también empleó muchas de sus energías en denunciar la falsa deontología hermenéutica de los teólogos de su tiempo.

Jesús fue escrupulosamente equilibrado en su acercamiento a la Ley, y eso le llevó a denunciar por un lado, la falta de respeto de los saduceos hacia la misma; y por otro, el literalismo ciego de los fariseos. A unos les dijo que : ignoráis el poder de Dios y las Escrituras; y a otros, que en su inútil celo echaban sobre la Ley mandamientos de hombres hasta dejarla irreconocible. La consecuencia lógica fue que Jesús fue odiado por ambos y cargó con la acusación de ir en contra de Moisés.

Ahora bien, el Maestro, nos aparece especialmente en el evangelio de Mateo, como el Rey-Mesías que viene a interpretar la Ley y los Profetas. El mismo sermón del Monte, es claramente, una síntesis de la Ley Mosaica. Cada uno de los temas que aparecen en él son asuntos recurrentes de la Ley: el ayuno, el divorcio, la limosna, el adulterio, la ofrenda, etc. Jesús en Mateo es el Hermenéuta infalible de la Ley y de los Profetas.

Es demasiado común el encontrar en nuestras iglesias lectores devotos de la biblia que, cuando llegan al Sermón del Monte, caen en la trampa de creer que Jesús se opuso a la ley de Moisés. Otros en cambio, debido a su carácter utópico y su radicalidad ética, han llegado a la torpe conclusión de que no es para nosotros. Basta, un rápido vistazo a la historia de la interpretación para darse cuenta que la hermenéutica de Jesús ha dejado fuera de juego a la Iglesia a través de los siglos. Una vez más, Jesús, el Rabí galileo, nos desborda con su hermenéutica como lo hizo a los hombres de su generación.

¿Qué quería decir Jesús cuando afirmaba que: oísteis que fue dicho, pero yo os digo? Quizás la traducción más acertada sería: Oísteis lo que os han dicho (los fariseos), puesto que Jesús no cuestionaba la Ley sino la interpretación que de la misma los fariseos habían hecho. Jesús cuando habla de la Ley, la reconoce como autoritativa puesto que ella daba testimonio de El mismo, y no solo esto, sino que le aplicaba un carácter eterno, al decir que ni una iota ni una tilde pasaran. Así pues, la controversia tocante a la ley es en realidad una controversia en cuanto a la deontología hermenéutica de la misma. Para Jesús, el espíritu de la Ley había quedado enterrado bajo los escombros de una religiosidad legalista por la mala practica interpretativa de los fariseos. Pablo, vendrá años mas tarde a denunciar esto mismo cuando afirma que …La letra mata pero el espíritu vivifica… Por lo tanto, para Jesús, todo ejercicio interpretativo que coloca a la ley como un fin en sí misma, es un práctica hermenéutica no-deontológica. Y de la misma manera, el reduccionismo saduceo saturado de elucubraciones metafísicas griegas, era otro claro ejemplo de una pésima hermenéutica que había que evitar por inútil.

¿En que pues, consistió la hermenéutica de Cristo? ¿Cómo se efectúa una hermenéutica deontológica? La razón es más simple y a la vez más compleja de lo que a primera vista pueda parecer. Su simplicidad viene dada por el principio que la sustenta, y su complejidad por la dificultad de su aplicación en ámbitos religiosos cargados de una alta exigencia normativa.
Según el Génesis de Moisés, Dios crea al ser humano , no solo a su imagen, (celem) ; sino a su semejanza, (demut). Esta segunda expresión aparece aquí como una ampliación de la primera, imprimiendo fuerza al escueto texto. La idea es que la creación a su imagen fue “muy a su imagen” y nos revela un alto grado de parecido entre Creador y criatura. Esta idea de imagen se repite en el Salmo 8 cuando el poeta se pregunta: ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él? Y responde: le has hecho poco menor que los ángeles. Curiosamente, el texto hebreo no habla de ángeles, sino de Dios Elohim.

No es el momento de entrar en la discusión de, si el ser humano perdió la imagen de Dios en el hecho histórico de la caída, o de cuanta imagen de Dios quedó en él después de la misma. Esto es una discusión bizantina que queda bien para la gimnasia antropológica de salón, pero que a efectos prácticos no nos lleva a ningún sitio. Jesús consideró al ser humano como un elemento de primer orden y lo socorrió independientemente de cualquier otro razonamiento. Jesús entendió que el ser humano debe ser un elemento prioritario en cualquier entendimiento de la religión. Tanto es así, que lo usó como clave hermenéutica para la interpretación de la Ley. El Maestro fue beligerante a la hora de dejar bien claro, que todo el sistema religioso tiene una doble finalidad: honrar a Dios y bendecir al ser humano creado a imagen de Dios.

Si vamos al sermón de monte nos daremos cuenta que cuando trata los asuntos mencionados anteriormente, lo hace desde la perspectiva antropológica. Por ejemplo; la agresión o el adulterio no es solo un asunto físico, sino de intencionalidad. El divorcio no es justo porque deja a la parte débil desamparada. La venganza no soluciona la injusticia sino que la deforma por su capacidad destructora. El enemigo puede ser seducido por el amor. La verdadera religiosidad no es un asunto externo sino interno. Las plegarias deben ser hechas conscientes de que Dios es un Padre amante, no un Dios lejano. El juicio es un asunto peligroso porque no tiene todos los datos de las circunstancias en las que el ser humano que esta siendo juzgado puede estar viviendo.

Jesús tenia bien claro, que la Ley fue dada para bendecir y ayudar al ser humano en su difícil peregrinar por una inhóspita existencia. Por eso, pone a los fariseos contra las cuerdas con los ejemplos de David cuando tomó los panes de la proposición, o para justificar la sanidad de los enfermos en día de reposo, pone como ejemplo a los sacerdotes que violan el sábado y eran sin culpa, o pone a su propio Padre y a El mismo como quienes hasta ahora trabajan por salvar al ser humano de la miseria. En otras palabras, el intento por aliviar la necesidad del ser humano, es más importante que cualquier exigencia litúrgica o ceremonial.

Resumiendo, nuestro ejercicio interpretativo debe estar regido por el resultado que se opera sobre el ser humano creado a Imagen de Dios. De la misma manera, cualquier decisión religiosa o eclesiástica, no debiera perder de vista al ser humano creado a imagen de Dios ni convertirse en un fin en si misma. Recordemos que el ser humano no fue hecho para el día de reposo, sino el día de reposo para el ser humano. ¡Que fácil es invertir los valores del Reino y agraviar a nuestro hermano en el nombre de nuestras costumbres, de nuestras normas, de nuestras leyes o de nuestras interpretaciones privadas.

¡Claro que es difícil y arriesgado! Ahí radica la complejidad del asunto que tenemos entre las manos. Porque la experiencia nos dice que en la práctica pastoral y eclesial vamos a encontrar situaciones en las cuales será difícil armonizar el mandamiento -si es que existe- con las situaciones harto complejas de los individuos a nuestro cargo. En tales casos, no cabe otro protocolo de intervención que pedir a Dios que nos dé su sabiduría para poder ver al ser humano con sus ojos. Ver también su Palabra bajo ese prisma de humanidad, y actuar para que esa imago Dei que con tanto esmero, cariño y generosidad el Creador puso de sí mismo sobre nosotros, no sea dañada por nuestra mala práctica religiosa.

J. Eugenio Fernández

biblia.com

INTERPRETACIÓN DE TIPOS

Hermenéutica es la ciencia de interpretar correctamente la Biblia usando el método gramático-historico tomando en cuenta el impacto directo del contexto en el cual se dio la Palabra de Dios.  Se sigue la interpretación literal de las palabras sin ignorar las figuras literarias y retóricas, las parábolas, la poesía y la profecía.  Provee las herramientas para ser un buen intérprete de las Escrituras.

INTERPRETACIÓN DE TIPOS

Los tipos y símbolos constituyen una clase de figuras distintas de todas las que hemos tratado en los capítulos anteriores, pero no son, hablando con propiedad, figuras de lenguaje. Se parecen unos a otros en que son representaciones juiciosas de verdad religiosa y moral y, en general, puede definírselas como figuras de pensamiento en las que, por medio de objetos materiales, se ofrecen a la mente vívidos conceptos espirituales. Crabb define los tipos y símbolos como especies diversas del emblema.

Los símbolos de la Biblia se elevan muy por arriba de los signos convencionales en uso común entre los hombres y se emplean especialmente en las porciones apocalípticas de la Biblia para presentar aquellas revelaciones dadas en sueños o en visiones que no podrían hallar expresión conveniente en términos ordinarios.

Puede decirse que los tipos y símbolos armonizan en su carácter general como emblemas, pero difieren notablemente en método y designio especiales. Adán, en su carácter representativo y su relación para con la raza humana, era un tipo de Cristo (Rom. 5:14) . El arco‑iris es símbolo de las pactadas misericordia y fidelidad de Dios (Gen. 9:13‑16; Ezeq. 1:28; Revel. 4:3; compar. Isaías 54:8‑10) y el pan y el vino del sacramento de la Cena del Señor, son símbolos del cuerpo y de la sangre suyas. También existen acontecimientos típicos como el pasaje del Mar Rojo (1 Cor. 10:1‑11) y actos típico‑simbólicos, como el de Ahías rompiendo su capa nueva como signo de la ruptura del reino de Salomón (1 Rey. 11:29‑31) . En casos como este último ciertos elementos esenciales, tanto de tipo como de símbolo, se mezclan en un solo y mismo ejemplo. Las Escrituras nos suministran también ejemplos de metales, nombres, números y colores simbólicos.

El símbolo difiere del tipo en ser un signo sugestivo más bien que una imagen de aquello que está destinado a representar. La interpretación de un tipo nos obliga a mostrar alguna analogía formal entre dos personas, objetos o acontecimientos; la de un símbolo nos obliga, más bien, a señalar las cualidades particulares, marcas, aspectos o señales mediante los cuales un objeto, real o ideal, indica e ilustra a otro. Melquizedec es un tipo, no un símbolo, de Cristo; y el capítulo 7 de la Epístola a los hebreos nos suministra una declaración formal de las analogías típicas, pero los siete candeleros de oro (Revel. 1:12) son un símbolo, no un tipo, de las siete iglesias del Asia. Sin embargo, la comparación está implicada, no expresada, y se deja al intérprete la tarea de desenvolverla y mostrar los puntos de semejanza.

Aparte de estas distinciones formales entre tipos y símbolos, existe la diferencia más radical y fundamental de que, en tanto que un símbolo puede representar una cosa, sea éste presente, pasada o futura, el tipo, esencial­mente, prefigura algo en el futuro. En el sentido técnico y teológico un tipo es una figura o bosquejo de algo venidero. Es una persona, institución, oficio, acción o acontecimiento, mediante el cual se predijo, bajo las disposiciones del A. Testamento, alguna verdad del Evangelio. Cualquier cosa así prefigurada se llama anti‑tipo. Por otra parte, el símbolo no tiene en sí mismo referencia esencial al tiempo. Su objeto es más bien el de repre sentar algún carácter, oficio o cualidad, como p.ej., cuando un cuerpo denota fuerza o un rey en quien está personificada la fortaleza (Dan. 7:24; 8:21). El origen de los símbolos se supone estar relacionado con la histo ria de los jeroglíficos.

El tipo es siempre alguna cosa real, no un símbolo ficticio o ideal. Y además, no es un hecho o incidente ordinario de la historia sino una exaltada dignidad y valor, ‑uno divinamente ordenado por el omnisciente Gobernante para ser un pronóstico de las buenas cosas que en la plenitud de los tiempos se proponía que acontecieran por la mediación de Jesucristo. Por consiguiente, hay tres cosas esenciales para confirmar a una persona o acontecimiento en tipo de otro.

1. Debe existir algún punto notable de semejanza o de analogía entre los dos. En muchos respectos pueden ser enteramente desemejantes. Realmente, es tan esencial que existan puntos de semejanza como que haya alguna notable analogía; de otra manera tendríamos identidad donde sólo se requiere similitud. p. ej., Adán está constituido en tipo de Cristo, pero sólo como cabeza de la raza, como primer representante de la humanidad; y en Rom. .5:14‑20 y 1 Cor. 15, 15‑49 el apóstol nota más puntos de desemejanza que de armonía entre los dos. Además, siempre esperamos hallar en el antitipo algo más elevado y noble que en el tipo por cuanto “mayor dignidad tiene la casa que él que la construyó”.

2. Tiene que haber experiencia de que el tipo fué designado y establecido por Dios para representar la cosa tipificada. Los mejores escritores sobre tipos bíblicos sostienen con gran unanimidad esta proposición. Dice Van Mildert: “es esencial el tipo, en la adaptación bíblica de este término, que .exista competente evidencia de la intención divina en la correspondencia entre él y el antitipo, asunto que no ha de dejarse que lo descubra la imaginación del expositor sino que ha de apoyarse en alguna sólida prueba de la Biblia misma”. Pero debemos guardarnos de la posición extremista de algunos escrito res que declaran que ninguna cosa en el A. Testamento debe considerarse como típica sino sólo lo que el Nuevo Testamento afirme serlo. Admitimos un propósito divino en cada tipo real pero de ahí no se sigue que cada propósito semejante deba estar formalmente declarado por las Escrituras.

3. El tipo debe prefigurar algo en el futuro. En la economía divina debe servir como una sombra de cosas venideras (Col. 2:17; Heb. 10:1) . De aquí que (lo que llamaremos en castellano) la tipología sagrada constituya una forma específica de revelación profética. Las disposiciones del A. Testamento eran preparatorias para el Nuevo y contenían en germen muchas cosas que sólo podían florecer por entero en la luz del Evangelio de Jesús. Así, la Ley fué un pedagogo para conducir los hombres a Cristo (Gál. 3:24) . Los caracteres, oficios, instituciones y acontecimientos del A. Testamento eran indicios proféticos de realidades correspondientes en la Iglesia y el tipo reino de Cristo.

Los principales tipos del A. Testamento pueden distribuirse en cinco clases distintas, a saber:

1. Personas típicas. Debe notarse, sin embargo, que las personas son típicas, no como personas, sino a causa de algún carácter o relación que sostiene con la historia de la Redención. Adán fue tipo de Cristo a causa de su carácter representativo como primer hombre y cabeza federal de la raza (Rom. 5:14) . “Porque como por la desobediencia de un hombre, los muchos fueron constituidos pecadores, así por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos”. (Rom. 5:19) “Fue hecho el primer hombre, Adán, en ánima viviente; el postrer Adán en espíritu vivificante”. (1 Cor. 15:45) Enoch puede ser considerado como tipo de Cristo en que, por su vida san ta y su traslado, sacó a luz la vida y la inmortalidad al mundo antediluviano. Elías el Tisbita, de la misma manera, fue constituido tipo de la ascensión del Señor; y estos dos hombres fueron también tipos de la potencia de Dios y del propósito de transformación sus santos en “un instante, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta”. (1 Cor. 15:52) . En el espíritu y poder de su ministerio profético Elías fue tipo, también, de Juan el Bautista. La fe de Abraham en la declaración de Dios, y su consecuente justificación (Gén. 15:6) cuando aún era incircunciso (Rom. 4:10) le constituyó en tipo de todos los creyentes justificados por la fe “sin las obras de la Ley” (Rom. 3:28). Su ofrenda de Isaac, en época posterior (Gén. 22) hizo de él un tipo de la fe que obra, enseñando que “el hombre es justificado por las obras y no sólo por la fe” (Sant, 2:24) . Pueden, también, descubrirse relaciones típicas en Melquizedec, José, Moisés, Josué, David, Salomón y Zorobabel.

2. Instituciones típicas. Los sacrificios de corderos y otros animales cuya sangre se consagraba a hacer expiación por las almas de los hombres (Lev. 17:11) eran típicos del Cristo, quien “como cordero sin mancha y sin contaminación” (1 Pedro 1:19) “fué ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos” (Hebr. 9:28) . El sabat o Día de Reposo, es un tipo del eterno descanso del creyente (Hebr. 4: 9) . La provisión de ciudades de refugio a las que pudiera escapar el homicida inocente (Núm. 35: 9 34) era típica de las provisiones del Evangelio mediante el cual el pecador puede salvarse de la muerte eterna. La Pascua del A. Testamento era típica de la Eucaristía del Nuevo Testamento y la fiesta de los tabernáculos fue un símbolo de la acción de gracias universal de la Iglesia del último tiempo (Zac. 14:16) . La misma teocracia del A. Testamento era un tipo y sombra del más glorioso reino de Dios, del Nuevo Testamento.

3. Oficios o dignidades típicos. Cada santo profeta del A. Testamento, al ser un medio de revelación divina y mensajero enviado por Dios, era un tipo de Cristo. Era en el oficio de profeta como Moisés fue tipo de Jesús (Deut. 18:15) . Los sacerdotes, y especialmente el sumo sacerdote, en el desempeño de sus deberes sacerdotales, eran tipos de Aquél quien por su propia sangre entró por una sola vez en el santuario, obteniendo eterna redención (Hebr. 14:14; 9:12) . Cristo es también, como rey, el antitipo de Melquizedec que fue rey de justicia y de paz (Hebr. 7:2) y de David y de Salomón y de cada uno de quien Jehová pudo decir: “He puesto mi rey sobre Sión, monte de mi santidad”. (Salmo 2: 6) . Así que el Señor Jesucristo une en sí mismo los oficios o dignidades de profeta, sacerdote y rey, y cumple los tipos de las anteriores dispensaciones.

4. Acontecimientos típicos. Bajo este rubro puede incluirse el Diluvio, el Éxodo, el viaje por el Desierto, la suministración del maná, la provisión de agua de la roca, la elevación de la serpiente de bronce, la conquista de Canaán y la vuelta de la cautividad babilónica. Según Pablo, acontecimientos y experiencias como éstos “les acontecieron en figura (es decir, típicamente) y están escritas para nuestra admonición, en quienes los fines de los siglos han parado”. (1 Cor. 10:11).

5. Acciones típicas. Tan abundantemente participan éstas de la naturaleza del símbolo que, con propiedad, podemos designarlas como simbólico‑típicas y tratarlas en capítulo aparte. Hasta donde fueron proféticas de cosas venideras eran tipos y pertenecen esencialmente a lo que hemos definido como acontecimientos típicos; hasta donde fueron señales (semeia) sugestivas de lecciones de valor actual y permanente, eran símbolos. El símbolo puede ser un nuevo signo visible externo; el tipo siempre requiere le presencia y acción de un agente inteligente. Así que debe notarse que los caracteres, instituciones, oficios o acontecimientos típicos, son tales por el hecho de introducir la actividad o servicio de algún agente inteligente. La serpiente de metal, considerada meramente como signo, ‑un objeto al cual mirar, fue más bien un símbolo que un tipo; pero la agencia personal de Moisés en colocarla sobre un palo y el hecho de mirarla los israelitas mordi dos, coloca todo el asunto en la categoría de los acontecimientos típicos, pues, como tal fue, principalmente, una predicción. El milagro del vellón (Jueces 6:36‑40) no fue tanto un tipo como un signo simbólico, una señal milagrosamente extraordinaria; y el Señor cita el caso de Jonás no sólo como un tipo profético de su entierro y resurrección sino también como una “señal” simbólica para aquella “generación mala y adulterina”. (Mat. 12: 39) . Los actos tipo‑simbólicos de los profetas son: Isaías andando desnudo y descalzo durante tres años Usa. 20:2 4); Jeremías tomando su cinto y escondiéndolo cerca del Eufrates (Jer. 13‑ 1‑11); su visita al alfarero y el observar cómo trabajaba éste (18:1‑.6) ; su destrozo del vaso del al farero en el valle de Hinnom (19) ; el ponerse un yugo al cuello como signo para las naciones (27:1‑14; comp. 38:10‑17) y su ocultación de piedras en el horno (43:8 13) ; el diseñar Ezequiel sobre un adobe, el sitio de Jerusalén y el dormir sobre un costado por muchos días (Ezeq. 4); el cortarse el cabello y barba y destruirlos, después, en porciones (5) ; la preparación de su bagaje y el comer y beber con temblor (12:13‑20) ; su gemir (21: 6‑7) y su rara conducta en la muerte de su esposa (24: 15‑27); Oseas casándose con una fornicaria (Os. 1) y su adquisición de una adúltera (3) y Zacarías haciendo coronas de plata y de oro para la cabeza de Josué (Zac. 6: 9‑15) .

Los principios hermenéuticos para usarse en la interpretación de tipos, son esencialmente los mismos que los empleados para la interpretación de parábolas y alego rías. Sin embargo, en vista de la naturaleza y el propósito especial de los tipos bíblicos hay que ser cuidadosos en la aplicación de los siguientes principios:

1. Ante todo debe descubrirse claramente el verdadero punto de semejanza entre el tipo y el antitipo y con igual esmero debe evitarse toda analogía rebuscada y recóndita. A veces se necesita ejercitar un discernimiento muy agudo para determinar la conveniente aplicación de esta regla. Debe notarse toda verdadera correspondencia. Ve mos cómo la colocación en alto de la serpiente de metal (Núm. 21:4‑9) es uno de los tipos más notables del A. Testamento y que el Señor mismo lo explicó como una prefiguración de su propia elevación en la cruz (Juan 3:14‑15)

Tres puntos de analogía se descubren claramente:

(1) Como la serpiente fue levantada sobre un palo, así lo fue el Señor sobre una cruz.

(2) Como la serpiente de metal fue construida por mandato divino, a semejanza de las serpientes ardientes, así Cristo fue hecho a semejanza de carne pecadora (Rom. 8:3), maldito en lugar nuestro (Gál. 3:13) .

(3) Como los israelitas que ofendieron a Dios, mordidos y ya moribundos, miraban a la serpiente y recibían vida, así los pecadores, envenenados por la antigua serpiente, Satanás, y pereciendo ya, dirigen a Cristo crucificado la mirada de fe y viven para siempre.

Otras analogías incidentales envueltas en una u otra de estas tres, pueden admitirse, pero deben usarse con precaución. Por ej., Bengel dice: “Como aquella fué una serpiente sin veneno, levantada contra las venenosas ,así también tenemos al hombre Cristo, hombre sin pecado, contra la antigua Serpiente”. Este pensamiento cabe en nuestra analogía número (2).

Tales analogías incidentales, siempre que se adhieran consecuentemente a los puntos principales, son permisibles, especialmente en el discurso homilético. Pero el querer hallar en el bronce, metal inferior al oro y la plata, un tipo de la apariencia exterior del Salvador; o el suponer que la serpiente fué fundida en un molde no hecho por manos de hombre, tipificando así la concepción divina de la naturaleza humana de Cristo, o el imaginar que la serpiente sobre el palo formaba algo como una cruz para representar más exactamente la forma en que Cristo había de sufrir, todas esas cosas y cualquiera otra suposición semejante son rebuscadas y engañadoras y deben desecharse.

En Hebr. 7, se refuerza e ilustra el sacerdocio de Cristo por medio de analogías típicas en el carácter y posición de Melquizedec. Se presentan allí cuatro puntos de semejanza:

(1) Melquizedec fué tanto rey como sacerdo­te, lo mismo Cristo.

(2) Sin historia de tiempo, no existiendo registro de parentela o genealogía ni de muerte, es figura de la perpetuidad del sacerdocio de Cristo.

(3) La superioridad de Melquizedec sobre Abraham y sobre los sacerdotes levíticos sugiere la exaltada dignidad de Cristo.

(4) El sacerdocio de Melquizedec no estaba constituido, como el levítico, por un decreto legal sino que era sin sucesión y sin limitaciones de tributo o de raza; de la misma manera Cristo, sacerdote independiente y universal, permanece siempre, teniendo un sacerdocio inmutable. Mucho más se dice en el capítulo, contrastando a Cristo con los sacerdotes levíticos y el designio manifiesto del escritor es presentar en forma muy notable la gran dignidad y la inmutable perpetuidad del sacerdocio del Hijo de Dios, pero los intérpretes se han enloquecido pensando en el carácter misterioso de Melquizedec, entregándose a toda clase de teorías, primeramente en la tentativa de responder a la pregunta: “¿Quién era Melquizedec?” y, en segundo lugar, rastreando todas las ge nealogías imaginables.

El comentarista Whedon observa prudente y apropiadamente: “Nuestra opinión es que Melquizedec no fue nadie más que él mismo; él mismo, cual se le menciona en Gén: 14:18‑20, narración en la cual David en el Salmo 110 y nuestro autor, después de él, hallan cada uno de los puntos que especifican al hacerlo rey sacerdote, típico de la realeza sacerdocio de Cristo. Sin embargo, no es sólo en la persona de Melquizedec, sino también en la agrupación de las circunstancias de su persona y de las circunstancias que lo rodean, en donde la imaginación inspirada del salmista encuentra los puntos característicos.

En el Génesis, Melquizedee aparece repentinamente en el procenio histórico, sin antecedentes ni consecuentes. Es un rey‑sacerdote, no del Judaísmo sino del Gentilismo, universalmente.

Aparece como sacerdote sin ascendencia, sin padre, madre ni genealogía. Le precede y le sigue un silencio eterno, de modo que no presenta principio ni fin de vida. Y ahí queda, como retrato histórico, presente para siempre, colgado por mano divina, imagen real de perpetuo rey‑sacerdote.

De modo que no es en su propia realidad desco nocida sino en la presentación hecha por las Escrituras en que aparece el grupo de indicaciones. Es sólo mediante la verdad óptica, no por hechos corpóreos, que se convierte en retrato, y junto con lo que le rodea forma un cuadro, en el cual primeramente el salmista descubre el concepto de un vislumbre del sacerdocio eterno del Mesías; y todo lo que hace nuestro autor es desarrollar los particulares que el salmista presupone en masa”.

2. El intérprete ha de notar, también, los puntos de diferencia y de contraste entre el tipo y el antitipo. Por su propia naturaleza, el tipo ha de ser inferior al antitipo, pues no hemos de esperar que la sombra rivalice con la sustancia.

Los escritores del N. Testamento se extienden sobre estas diferencias entre tipo y antitipo. En Heb. 3:1‑6, Moisés, considerado como fiel apóstol y siervo de Dios está representado como tipo de Cristo; y este aspecto típico de su carácter se basa en la observación, en Núm. 13:7, de que Moisés fue fiel en toda la casa de Dios.

Este es el gran punto de analogía, pero el escritor pasa, inmediatamente, a decir que Jesús “es digno de mayor gloria que Moisés” y da el ejemplo de dos puntos de superioridad:

(1) Moisés constituía, simplemente, una parte de la casa misma en que vivía, pero Jesús tiene derecho a mucha mayor gloria por cuanto puede ser considerado como edificador de la casa y mucho más honorable que una casa es quien la edifica. Además (2) Moisés fue fiel en la casa, como siervo (v. 5) pero Cristo como hijo de la familia. Con mucha mayor extensión se dilata este escritor acerca de la superioridad de Cristo, el gran Sumo Sacerdote, comparado con los sacerdotes levíticos del orden de Aarón.

En Rom. 5:14 se declara a Adán “tipo de Aquél que había de venir” y todo el célebre pasaje, vs. 12‑21, es la elaboración de una analogía típica que sólo tiene fuerza en cuanto envuelve ideas y consecuencias del carácter más opuesto. El gran pensamiento del pasaje es este: De la manera cómo por la trasgresión de un hombre, Adán, un juicio condenatorio que envolvía muerte pasó sobre todos los hombres, así también, por medio de la justicia de un hombre, Jesucristo, la dádiva gratuita de gracia salvadora, envolviendo justificación para vida, vino a todos los hombres. Pero en dos vs. 15‑17 el apóstol hace resaltar varios puntos de distinción en los cuales la dádiva gratuita es “no como la trasgresión”. Primero, difiere cuantitativamente. La trasgresión envolvía la irrevocable sen tencia de muerte para los muchos; la dádiva gratuita abundaba con múltiples provisiones de gracia para los mismos muchos (tous pollous).Difería, también, numéricamente en el asunto de transgresiones, pues la condenación seguía a un acto de trasgresión, pero la dádiva gratuita provee justificación de muchas transgresiones. Además, la dádiva difiere cualitativamente en sus glorio sos resultados. Por la trasgresión de Adán “reinó la muerte”, adquirió dominio, sobre todos los hombres, aun sobre aquellos que no pecaron a la manera de la rebelión de Adán; pero por un hombre, Jesucristo, los que reciben la abundancia de su gracia salvadora reinarán en vida eterna.

3. Los tipos del A. Testamento no son susceptibles de completa interpretación sino a la luz del Evangelio. Con demasiada frecuencia se ha supuesto que los antiguos profetas y santos estaban poseídos de pleno conocimiento de los misterios de Cristo y que entendían vívidamente el profundo significado de todos los tipos y símbolos sagrados. Que a veces tuviesen alguna idea de que ciertos he chos e instituciones anunciaban mejores cosas que habían de venir, puede admitirse; pero, de acuerdo con Heb. 9:7‑12, el significado de los más santos misterios del antiguo culto no fue manifiesto mientras el tabernáculo externo permaneció de pie. Y los antiguos adora­dores no sólo no entendieron esos misterios sino que los misterios mismos, ‑las formas de culto, “viandas y be bidas y diversos lavamientos y ordenanzas acerca de la carne, impuesta hasta el tiempo de la Corrección” (dior doseos, enderezamiento) eran incapaces de perfeccionar a los adoradores. En fin, todo el culto mosaico era, en su naturaleza y propósito, preparatorio y pedagógico ( Gál. 3:25 ) y cualquier intérprete que pretenda que los antiguos perciban claramente lo que el Evangelio revela en los tipos del A. Testamento está expuesto a caer en extravagancias y a envolverse en conclusiones insostenibles.

Un hecho que no hay que olvidar es que tanto el tipo como el antitipo trasmiten exactamente la misma verdad pero bajo formas adecuadas a diferentes grados de desarrollo.

Cada caso que haya de usarse como típico debe determinarse sobre sus propios méritos, por el sentido común y el sano criterio del expositor; y el discernimiento exegético de éste debe disciplinarse por un estudio a fondo de los caracteres que todo el mundo acepta como tipos bíblicos.

Hermenéutica por M. S. Terry,http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm

El método Gramático — Histórico.

El método Gramático — Histórico.

Hemos considerado diversos métodos que fracasan por no tomar en cuenta el texto en su contexto bíblico, lingüístico e histórico. Por tanto, este método nos brindará principios elementales para la adecuada interpretación del texto bíblico. Alguna de sus características más salientes:

1.Objeto del método:

Como se insinúa en su título, la finalidad de este método de estudio bíblico es hallar el significado del texto y lo que el autor inspirado quiso expresar. Partimos de la base de que el autor tenía una clara idea de lo que estaba diciendo. No obstante, en como bien aclara el apóstol Pedro, hay ocasiones cuando los profetas no tenían una idea cabal de los alcances de sus dichos (1 P. 1:10-12). Por tanto, sostenemos que la Biblia debe interpretase como cualquier obra literaria.

2.El análisis lingüístico:

El intérprete de las Escrituras debe considerar que la Biblia originalmente fue escrita en hebreo, arameo y griego. Para una mayor precisión de la interpretación de las Escrituras es necesario cierto conocimiento de dichas lenguas. De no ser así es posible recurrir a diccionarios bíblicos que nos brindarán una valiosa ayuda al respecto.

3.El análisis del contexto:

No podemos llegar a una acabada comprensión del pasaje si primeramente no analizamos el contexto en el cual se encuentra. Un aforismo dice apropiadamente: “Un texto sin el contexto es un pretexto”. Veamos un sencillo ejemplo, la Biblia dice: “No hay Dios”. Si tomamos la expresión aisladamente notaremos pareciera indicar que la Biblia niega la existencia de Dios pero su contexto inmediato lo aclara apropiadamente ya que afirma: “Dijo el necio en su corazón: No hay Dios“. Esta es la técnica empleada por las sectas como los Testigos de Jehová por ejemplo.

Etapas para un estudio gramático – histórico de un texto bíblico:

Paso 1: Análisis del contexto

Antes de dedicarnos al estudio del pasaje debemos considerar, como bien hemos visto, el contexo en el cual se encuentra.

Podemos hablar de un contexto inmediato como un contexto amplio o general. El contexto inmediato serían los versículos que preceden inmediatamente al texto y aquellos que le preceden. El contexto amplio o general comprende e incluye el trasfondo general del libro. En cuanto a este último punto convine aclarar sucintamente que se refiere a datos tales como las circunstancias en que fue escrito el libro, las situaciones que estaba viviendo el autor, su propósito al escribir el libro, la fecha de redacción y el impacto que causó en sus oyentes. Para descubrir estos datos podemos recurrir a diccionarios y manuales bíblicos.

No obstante, hay un caso en particular donde es posible aislar un texto de su contexto y M. S. Terry lo explicaba diciendo:

Hay porciones de la Biblia para la exposición de las cuales no debemos buscar ayuda en el contexto o en el objeto. Por ejemplo, el libro de los Proverbios está compuesto de numerosos aforismos separados, muchos de los cuales no tienen conexión alguna entre sí. Varias partes del libro de Eclesiastés consisten en proverbios, soliloquios y exhortaciones que no parecen tener relación vital entre sí. También los evangelios contienen algunos pasajes imposibles de explicar como teniendo conexión con lo que les precede o les sigue.[1]

Ciencias complementarias que nos brindarán aportes vitales para interpretar el contexto de un libro:

La geografía: el lugar donde se desarrolló la historia narrada en un pasaje nos puede
brindar algún aporte útil para una completa comprensión del mismo. Por ejemplo, si
quisiéramos estudiar la carta a los Tesalonicenses corresponde investigar algunos datos
respecto a la situación geográfica de la ciudad, su actividad comercial principal, números
de habitantes y su nivel cultural.

La historia: el trasfondo histórico es de gran importancia. Por ejemplo, si quisiéramos
estudiar el libro de Daniel, es imprescindible tener una acabada idea acerca de los Asióos
y su invasión al territorio de Israel, hecho que significó que el profeta terminase en la
corte del rey Nabucodonosor.
Para comprender la importancia de considerar los textos según el contexto hemos de considerar algunos ejemplos presentados por don Roberto Ochoa:

• Mateo 7:1-6

  • No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.

Tomado aisladamente muchos autores interpretan el texto diciendo que no debemos perder mucho tiempo tratando de predicarle a aquel que se burla de la fe. No obstante analicemos el contexto:

  • ‘No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. 3¿ Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? 5¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.6No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen. Mateo 7:1-7

¿De qué viene hablando el Señor? ¿Esta hablando de la evangelización lo cual sería de esperar si la interpretación que observamos fuera la correcta?. No, de ninguna manera. El Señor prohibe en este caso juzgar al hermano despectivamente. El versículo 6 no es más que la conclusión de tal tema. ¿Quiénes son los perros o cerdos?. Los incrédulos. De modo que el Señor esta diciendo que no debemos ventilar públicamente cuestiones propias de la Iglesia en medio de inconversos. De ser así estos pueden asumir una actitud agresiva contra la congregación.

• 1 Corintios 15:29

  • De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizanpor los muertos?

Partiendo de este texto, muchos intérpretes, consideran que Pablo pudo estar haciendo una referencia a una práctica herética que consistía en bautizarse por los muertos tal como lo llevan a cabo los Mormones el día de hoy. ¿Dice eso el texto realmente?. Digamos que no hay referencia alguna a tal práctica errónea en todo el Nuevo Testamento pero además, y esto es lo importante, él contexto estaría diciendo otra cosa:

  • Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. l6Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia.Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte. Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.2 De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? /Por qué, pues, se bautizan por los muertos? (1 Cor. 1:12-29)

Al considerar el contexto observamos que Pablo esta refutando a aquellos que negaban la resurrección de Cristo. El dice, en el párrafo precedente, que si Cristo no resucitó nuestra fe es vana, inútil. Por tanto, el versículo 29 debe ser interpretado en relación con tal tema. El apóstol, señala en síntesis que si Cristo no resucitó nuestro bautismo carece de significado, así como todo lo que implica nuestra fe. Recordemos que tanto la cena del Señor como el bautismo, están estrechamente ligados al anuncio de que Cristo ha resucitado.

Paso 2: el análisis del texto:
Una vez que hemos analizado someramente el texto, y su contexto debemos buscar los términos que más se destacan. Para descubrirlos podemos hacer las siguientes preguntas:

a) ¿Desempeña un factor clave en el pasaje que se interpreta?

b)¿Ha aparecido frecuentemente en contextos anteriores?

c)¿Es importante doctrinalmente en relación a pasajes previos?

También es necesario aclarar que un autor sagrado puede darle a un término un significado mayor que del que el mismo sugiere por sí mismo. Por ejemplo la palabra “carne”. Primordialmente significa lo que es término de por si indica pero para los autores bíblicos a menudo tenía un alcance mucho mayor.
Ahora bien, pueden surgir inconvenientes con el significado de algún término cuando este tiene varias acepciones. Esto puede surgir cuando comparamos distintas traducciones. ¿Cómo identificar la traducción más apropiada?.

José María Martínez reconoce las siguientes pautas:
1. El significado dado por el autor.

Observemos dos traducciones y veamos la selección de términos hecha por los traductores:

Mas la vianda firme es para los perfectos, para los que por la costumbre tienen los sentidos
ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. Hebreos 5:14 Reina – Valera 1909

pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. Hebreos 5:14 Reina – Valer a 1960

La razón de la traducción más reciente. Si nos atenemos al contexto notaremos que esta comparando al desarrollo del creyente con la evolución de un niño. Los chicos que crecen son los que abandonan la leche para poder ingerir alimento solido. También un niño que madura aprende a distinguir el bien del mal. Si bien la traducción literal del término hebreo es “perfectos”, la idea del mismo es más bien el proceso de maduración. Esta es la razón por la cual han escogido esta última traducción.

2. El sentido de muchas palabras es explicado a través de otras expresiones, y frases que se incorporan como una aclaración o explicación.

Observemos un ejemplo:

  • Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados. Efesios 2:1

La expresión “en vuestros delitos y pecados” es una explicación de lo que quiso decir con la afirmación “estabais muertos”.

3. En algunos casos una palabra o frase se explica recurriendo a pasajes paralelos. No obstante debemos tener cierto cuidado.

Veamos un ejemplo:

  • Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial.Romanos 5:12

¿Qué significa la expresión “nuestra habitación celestial”?. Recurriendo a los pasajes paralelos muchos han sugerido que el apóstol se esta refiriendo al cielo. En Lucas 16 versículo 9 el Señor se refiere a las moradas eternas. Pero a pesar de esto, en esta caso en particular, el apóstol esta hablando de el nuevo cuerpo que reciviremos tras la resurrección. ¿Cómo llegamos a esta conclusión?. Consideremos el contexto. En el versículo previo leemos: “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos”. Al referirse a la “morada terrestre” esta hablando del cuerpo, este tabernáculo, el cual será reemplazado por una casa no hecha de manos.
Los libros poéticos de la Biblia son ricos en paralelismo de modo tal que una expresión es explicada por la siguiente: “Lávame más y más de mi maldad, y limpíame de mi pecado“. La expresión “lávame de mi maldad” es explicada por la “limpíame de mi pecado”.
Los sinónimos deben ser cuidadosamente examinados. El término “pecado” tiene 12 sinónimos. José María Martínez señala que el más utilizado es una palabra griega que significa “errar al blanco” pero los restantes ofrecen ideas complementarias tales como error o fracaso, perversión moral dolor y miseria entre otros. De modo que es importante saber distinguir con precisión la palabra empleada ya que puede enriquecer nuestra interpretación del texto. Para esto es necesario recurrir a léxicos y diccionarios. Cuando el significado de una palabra no puede determinarse a través de ninguno de los medios anteriores entonces el mismo debe deducirse escogiendo la que mayor coherencia guarde con el contexto.
El significado de una palabra puede definirse tomando en cuenta el marco cultural y las
costumbres de la época.

Por ejemplo en el Antiguo Testamento se menciona a Leviatán, un monstruo marino cananeo.
Al analizar los términos empleados en el texto que es objeto de estudio, no podemos omitir la posibilidad de encontrar modismos tales como los que empleamos corrientemente. Por ejemplo, solemos decir, “perdió la cabeza”. Tal expresión no significa literalmente que la cabeza de una persona fue separada de su cuerpo sino que ha actuado impulsivamente, sin evaluar la corrección de sus actos.

José María Martínez, citando a Robert Youn, considera distintos tipos de modismos:

1.Uso de lo absoluto como relativo:

Un ejemplo lo hallamos en Lucas 14:26 donde se nos dice: “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo”.
Lógicamente, el término aborrecer no debe ser interpretado literalmente. Más bien quiere
decir que debemos darle al Señor el primer lugar en nuestras vidas.

2.Modismos de filiación: se emplea para señalar que una persona es “hijo de”. No en todos
los casos puede tomarse literalmente. En algunas ocasiones significa simplemente “descendiente” como lo es cuando los judíos se llamaban a sí mismos “hijos de Abraham”. Cuando el Señor dijo a sus enemigos que eran “hijos del diablo” en realidad quiso significar que su conducta era similar a la del diablo ya que efectivamente ellos lo
odiaban y mentían para destruirle.

3. Modismos de tiempo: cuando se dice que el Señor estaría tres días y tres noches en la
tierra (Mt. 12:40) pero el Señor estuvo en realidad dos noches y no tres. El problema se resuelve señalando que veían una parte de un día como un todo. Aun así hay quienes consideran que el Señor en realidad murió el miércoles o el jueves.

4.Antropomorfismos: es cuando se le atribuye a Dios una conducta humana. Por ejemplo se nos dice que Dios se “arrepintió de haber creado al hombre”. El problema es que la Biblia afirma que “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta” (Nm. 23:19).

Notas.

1 op. cit. pag. 21

fuente:

Adrián Montes,hermeneutica

Métodos de interpretación bíblica

Métodos de interpretación bíblica:

La interpretación de la Biblia depende exclusivamente del método que aplique el intérprete en el análisis del texto. El sistema empleado determinará el resultado. Esto explica la razón por la cual haya distintas interpretaciones a un mismo pasaje. José María Martínez en su obra sobre Hermenéutica señala que no es buena la teoría que sugiere que un texto puede tener múltiple/interpretaciones. Un pasaje bíblico tiene un solo significado verdadero y descubrirlo será la tarea del exegeta.

Los Métodos de interpretación bíblicos más utilizados:
A lo largo del tiempo y debido a la influencia de distintos factores, se aplicaron diversos métodos hermenéuticos.

Un autor señala:

La historia de la exposición bíblica, tal como se la descubre en las obras de los grandes exegetas y críticos, nos muestra los diversos métodos que han prevalecido en varios períodos. Indudablemente, al través de los siglos, el sentido común de los lectores ha aceptado el significado obvio de las principales partes de la Biblia; pues, como lo hace notar Stuart: “Desde el primer instante en que un ser humano se dirigió a otro, mediante el uso del lenguaje, hasta la hora actual, las leyes esenciales de la interpretación fueron, -y han continuado siéndolo-, un asunto práctico. La persona a quien se hablaba, siempre ha sido un intérprete en cada caso en que ha oído y entendido lo que se le decía. Por consiguiente, toda la raza humana es, y siempre ha sido, intérprete. Esto es una ley de su naturaleza racional, inteligente y comunicativa”. La mayor parte de los métodos de explicación erróneos y absurdos tienen su origen en falsas ideas acerca de la Biblia misma.[1]

Los principales métodos de interpretación son considerados a continuación:
1. El método literalista o letrísta:

Este método ha sido empleado por los maestros judíos y básicamente consiste en explicar la interpretación del texto atribuyéndoles un significado especial a cada letra que lo integra. M. S. Terry lo explica de la siguiente manera:

Por una parte hallamos una reverencia supersticiosa por la letra de la Escritura, lo que induce a escudriñar en busca de tesoros de pensamiento escondidos en cada palabra; por otra parte, los prejuicios y suposiciones hostiles a las Escrituras han engendrado métodos de interpretación que pervierten, -y a menudo contradicen-, las declaraciones mas claras de las Escrituras. Las antiguas exposiciones judaicas del Antiguo Testamento exhiben numerosos métodos absurdos de interpretación. Por ejemplo, las letras de una palabra eran reducidas a su valor numérico; luego se buscaba alguna otra palabra o declaración que contuviera las mismas letras en otro orden, u -otras letras que sumaran el mismo valor numérico y, halladas, se consideraban las dos palabras como equivalentes en significado. El valor numérico de las letras que, en hebreo, componen el nombre “Eliezer”, es trescientos dieciocho, igual al número de los siervos de Abraham (Gen. 14: 14) de lo cual se infería que el mayordomo de Abraham, Eliezer, era tan poderoso solo como los otros trescientos. Y así, por medio de ingeniosas manipulaciones, toda forma gramatical rara, todo caso de pleonasmo o de elipsis, o el empleo de cualquier partícula aparentemente superflua, se la hacía contribuir algún significado notable. Es fácil ver que métodos tan caprichosos necesariamente tenían que envolver la exposición de las Escrituras en la mayor confusión.[2]

2. El método Alegórico:
Este método consiste entonces en pasar por alto el significado literal del texto en búsqueda de un contenido espiritual y oculto. Una verdad que se encuentra tras el texto mismo. Para descubrirla hay que tratar de encontrar en todo término un significado simbólico. A modo de ejemplo, presentaré la siguiente explicación de la parábola del buen Samaritano: “Es obvio para los tipólogos que el mesón donde el buen Samaritano aloja al hombre malherido es la iglesia, y que los dos denarios con que paga el coste del inesperado visitante son los dos sacramentos de la Iglesia”[3]. Tal interpretación aunque parezca atractiva carece de fundamento. La inexactitud del método alegórico se explica sugiriendo otra posible interpretación del mismo texto. Alguien podría decir que los dos denarios representan al Espíritu Santo y la Biblia en lugar de los “sacramentos”. De esta forma se le puede hacer decir a la Biblia lo que esta en realidad no dice.
Fue un método común entre los griegos que lo aplicaron en la interpretación de los relatos legendarios y poéticos. Esto surgió debido a la divergencia entre dos concepciones distintas del mundo. La provista por la mitología y la provista por la ciencia o filosofía. Tal antagonismo entre una y otra se resolvió apelando a la interpretación alegoríaca de la mitología. Los judíos helenistas, especialmente los de Alejandría, aplicaron este método para la interpretación del Antiguo Testamento. De esta manera pretendían armonizar las enseñanzas de las Escrituras con las creencias filosóficas griegas. El primer representante de esta forma de interpretación bíblica fue Aristobulo que vivió en el siglo II a. C.. El más distinguido de estos intérpretes fue Filón (20 a. C. a 54 d. C.). Intentó demostrar que Moisés poseía todo el saber que los griegos descubrieron mucho más tarde.
Entre los cristianos del siglo I y II se popularizó también este método hermenéutico. También fue en Alejandría donde se lo empleo por primera vez. Se destacaron Clemente y su discípulo Orígenes. Ambos ponderaban el valor de las Escrituras pero creían firmemente que la alegorización proveía del auténtico significado de las Escrituras. Admitían el significado literal de un texto cuando describía algún evento histórico pero aún en estos casos encontraban un valor tipológico y místico.
El método alegórico llegó a predominar hasta las la era de la reforma. Esto facilitó que durante siglos el cristianismo estuviese indefenso ante las muchas herejías que se fueron introduciendo. El criterio prevaleciente hasta entonces es que el pensamiento del autor bíblico era aplicable literalmente en tanto que no chocase con las posturas adoptadas por el magisterio de la iglesia. Bernand Ramm señala que “la maldición del método es que oscurece el verdadero significado de la Palabra de Dios”[4].

3. El método Místico:

Esta íntimamente ligado al anterior. M. S. Terry lo explica de la siguiente manera:

En bastante estrecha alianza con la Interpretación Alegórica hallamos a la Mística, según la cual deben buscarse múltiples profundidades y matices de significado en cada palabra de la Biblia. Por lo tanto los interpretes alegóricos, muy naturalmente, caen en muchas cosas que deben clasificarse con las teorías místicas. Clemente de Alejandría sostenía que las leyes d$ Moisés contienen un cuadruplo significado, el natural, el místico, el moral y el profético. Orígenes sostenía que como la naturaleza humana consiste en cuerpo, alma y espíritu, así también las Escrituras tienen un correspondiente triple sentido: el corporal o literal, el psíquico o moral y el espíritu, al que él, más tarde distingue como alegórico, tropológico y anagógico.[5]

Similar al método alegórico pero en este caso le atribuye al texto varias interpretaciones   distintas.

4. Método liberal:
La escuela liberal, influenciada por una corriente filosófica llamada racionalismo, rechazó doctrinas tales como la inspiración e inerrancia de las Escrituras así como todo relato que tiene que ver con lo milagroso. Lógicamente terminaron negando la veracidad de otras doctrinas escenciales tales como el nacimiento virginal del Señor, los milagros que realizó, su muerte y su resurrección. Esto derivó en diversos métodos interpretativos que resumiremos seguidamente:

4.1. El método naturalista:

Los milagros en realidad no fueron tal cosa. Tal explicación no es posible en una época cuando la ciencia ha superado a la superstición. Todo evento milagroso debe ser explicado de otra manera. Observemos por ejemplo la siguiente explicación de la resurrección:

No podemos aceptar la idea de que las apariciones de Jesús, primero a María Magdalena y después a las otras mujeres pueda atribuirse a las alucinaciones; no son atribuibles a estados mentales morbosos. Lloraron la muerte del querido Maestro; no podrían conformarse con la idea de su separación; la tenían presente mental y emocionalmente, y sus palabras seguían resonando en sus oídos. La realidad espiritual de Jesús no se había apartado de ellas; en cierto sentido, el Maestro se hallaba más cerca que nunca. Sólo faltaba que se abrieran los ojos para verle. Las apariciones de Jesús tienen su explicación psicológica: fueron visiones mentales de una realidad espiritual. Fue por medio de una visión mental que el apóstol Pablo conoció a Jeús: “Agradó a Dios – dice – revelar a su Hijo en mí” y, ¡que transformación se operó en su vida!…[6]

Este tipo de razonamiento se denomina “sofisma“. Se trata de una expresión con una apariencia de verdad para ocultar el error. Observemos detenidamente. El autor presente primeramente una verdad aparente: “No podemos aceptar la idea de que las apariciones de Jesús, primero a María Magdalena y después a las otras mujeres pueda atribuirse a las alucinaciones”. No obstante, finalmente, termina afirmando lo contrario: “Las apariciones de Jesús tienen su explicación psicológica: fueron visiones mentales de una realidad espiritual”. Este esfuerzo argumental fue presentado para negar la veracidad de la resurrección del Señor y a su vez presentar una interpretación natural del evento milagroso acaesido.

Otro ejemplo es la siguiente explicación del milagro de la alimentación a los cinco mil:

El milagro aparente de alimentar a cinco mil personas con cinco panes, se realizó, sencillamente, por el ejemplo que Jesús ordenó a sus discípulos que dieran, de distribuir a los que les rodeaban de las pocas provisiones que tenían. Este ejemplo fue pronto seguido por otros grupas T se halló que había comida más que suficiente para todos. Lázaro no murió realmente; sufrió un desmayo y se le creyó muerto. Jesús sospechó estas cosas y, llegando a la tumba en el momento oportuno, halló confirmada su suposición; y su sabiduría y poder, en este caso, hicieron una impresión profunda y duradera.[7]

4.2. El método moral:
La intepretación moral debe su origen al filosofo Emanuel Kante. M. S. Terry dice: “La prominencia que da a la razón pura y al idealismo mantenido en su sistema metafísico, conducen, naturalmente, a la práctica de hacer inclinar las Escrituras a las exigencias preconcebidas de la razón porque aunque toda la Escritura sea dada por inspiración de Dios, tiene por su valor y propósito prácticos la mejora moral del hombre”[8]. Cuando el intérprete encuentra que el sentido literal e histórico de un pasaje no contiene ninguna lección moral simplemente puede pasarlo por alto.

4.3 El método crítico:
Los teólogos liberales que, como ha sido afirmado, negaron la inspiración de las Escrituras, sostuvieron que los libros de la Biblia son una recopilación de diversas tradiciones religiosas. Moiséss por ejemplo, no escribió el Pentateuco sino que es una colección de diversos documentos denominados J E D P. Esta teoría recibió el nombre “Graf – Wellhausen” en honor a sus creadores. Por supuesto la existencia real de estos documentos nunca se probó. Más tarde esta teoría tendría su influencia en un intento por resolver el denominado problema Sinóptico. Wellhausen, entre los años 1903 a 1905, publicó un estudio sobre los evangelios Sinópticos en el cual decía que solo pequeños fragmentos sobre Jesús eran verdaderos.
Surgieron entre ellos distintas formas de interpretar las Escrituras:

4.4 La desmitologización:
Rudolf Bultmann, defensor de la postura anterior, preocupó explicar la razón por la cual se incluyeron mitos en los evangelios Sinópticos. Para ello dividió el contenido de los evangelios en dos partes. La primera es esencialmente el evangelios cristiano, el kerigma. Lo que hay que creer. La segunda parte es la cosmovisión del siglo primero, de índole mitológica. El Kerigma esta envuelto en un marco mitológico que el hombre moderno no puede aceptar. La labor del teólogo consiste en despojar al Kerigma de su envoltura mítica, es decir desmitologizar el mensaje de los evangelios.
Los mitos incorporados a la historia de Jesús transformaron a “este gran hombre” en un ser divino que se encamó. Sus grandes enseñanzas despertaron tal admiración que lo pintaron como un ser milagroso, que luchaba contra los demonios y los vencía. Pero su vida no podía terminar con su trágica muerte así que se agregaron los mitos concernientes a su resurrección, su ascensión al cielo y la creencia en su pronta venida. Para el autor, el Señor Jesús no era más que un gran hombre. Se trató simplemente de un gran maestro que, por alguna razón, fue juzgado por Pilato y luego crucificado. Esto implica también que no fue concebido por el Espíritu Santo, que no realizó ningún milagro, que murió pero no resucitó, por lo cual no ascendió, no esta sentado a la diestra de Dios y ni volverá. Esto implica negar también las doctrina de la Trinidad, expiación substitutiva y la obra del Espíritu Santo.

4.5 El método teológico-existencial:
Karl Barth es considerado como el teólogo más solido del siglo XX. Se opuso a las conclusiones del liberalismo no obstante mantuvo un concepto deficiente acerca de la inspiración de las Escrituras. El método existencial consiste en la aplicación de la Biblia a las más profundas experiencias de la vida tales como el amor y el odio, la vida y la muerte, el pecado y la gracia, el bien y el mal. Pone por tanto el asento en la aplicación practica de las Escritura despreciando el significado del texto. Su método de interpretación de las Escrituras depende de las necesidades, cultura y época del interprete.

5. El método Dogmático:
La interpretación dogmática es la que ha caracterizado en particular al catolicismo romano. Esto quiere decir que los exegetas romanos están atados al dogma, es decir, a la doctrina aceptada por la iglesia. El gran problema que el Catolicismo Romano es como explicar las diferencias notables que existen entre sus creencias y prácticas y las enseñanzas bíblicas. El cardenal Newman ideó una teoría denominada “evolución dogmática”. Sostiene que las instituciones cristianas existieron solamente en germen durante la edad apostólica, y que se desarrollaron completamente en el período de los llamados “Padres de la Iglesia”. Sus enseñanzas son un auténtico e indispensable suplemento de las Escrituras. Esto significa que el Nuevo Testamento no es la única fuente de autoridad. Un autor lo ha expresado de la siguiente manera: “La iglesia de los primeros seis siglos, y no la del Nuevo Testamento, es para ellos la verdadera iglesia de Cristo”[9]
George Salmón describe ésta hipótesis del siguiente modo: “… Cristo no había encomendado a su iglesia sino ciertas semillas y gérmenes de la verdad y que éstos estaban destinados a desarrollarse después en formas más definidas; de consiguiente, no fue la intención de nuestro Señor que la enseñanza de la iglesia fuera siempre la misma; sino que fuese continuamente mejorando, bajo la dirección del Espíritu Santo[10]
La iglesia Católico Romana es, por propia definición, la única interprete eficaz y veraz de las Escrituras. Esto significa que la Iglesia romana es infalible. No obstante, no resulta sencillo demostrar semejante pretensión ante claros y notorios yerros. Fue el cardenal Newman quien presentó una ingeniosa solución a este inconveniente. Él señalaba que cuando éramos niños aceptábamos la autoridad de nuestros mayores. Una vez que crecimos examinamos algunas cosas e inclusive las rechazamos. No obstante, ningún razonamiento posterior tiene la misma fuerza que las enseñanzas de la niñez. El niño acepta las enseñanzas de los adultos porque confía en sus conocimientos y habilidad. Del mismo modo el católico Romano debe aceptar la enseñanza emanada de la Iglesia. Como ha señalado José Grau, semejante pretensión significa usurpar las función del Espíritu Santo. Juan Calvino, el reformador, decía:

Ha habido en nuestros tiempos grandes debates sobre la eficacia del ministerio, queriendo unos ensalzar demasiado su dignidad; pretendiendo otros en vano atribuir al hombre mortal lo que es propio del Espíritu Santo, diciendo que los ministros y doctores penetran los entendimientos y los corazones para corregir la ceguera y la dureza que hay en ellos. Vamos, pues, a tratar aquí y decidir esta cuestión.
Los que alegan tanto unos como otros, fácilmente podrá esclarecerse considerando con diligencia los pasajes en que Dios, que es el autor de la predicación, aplica su Espíritu a ella, y promete que no quedará sin ningún fruto.[11]

Recordemos esto, la Biblia es infalible en los asuntos que tienen que ver con la fe y la practica. Ninguna persona o institución puede atreverse a ocupar tal posición.

6. El método Gramático – Histórico:
M. S. Terry, hablando de este método dice:

Distinguiéndose de todos los métodos de interpretación mencionados podemos referirnos el Histórico-Gramático como el método que más se recomienda al criterio y a la conciencia de los estudiantes cristianos. Su principio fundamental consiste en conseguir de las Escrituras mismas el significado preciso que los escritores quisieron dar. Ese método aplica a los libros sagrados los mismos principios, el mismo proceso gramatical y el mismo proceso de sentido común y de razón que aplicamos a otros libros. El exegeta histórico-gramático dotado de convenientes cualidades intelectuales, educacionales y morales, aceptará las demandas de la Biblia sin prejuicios o prevenciones; y sin ambición alguna de demostrarlas como verdaderas o falsas investigará el lenguaje y tendencias de cada libro con toda independencia y sin temor de ninguna clase; se posesionará del idioma del escritor, del dialecto especial que hablaba, así como de su estilo y manera peculiar de expresión; averiguará las circunstancias en que escribió, las maneras y costumbres de su época y el motivo u objeto que tuvo en vista al escribir. Tiene el derecho de suponer que ningún autor en su sano juicio será, a sabiendas, inconsecuente consigo mismo ni tratará de extraviar o de engañar a sus lectores.[12]

Por su parte, José María Martínez, dice que este método supera a todos los anteriores. Con su título se indica que el intérprete intentará determinar con la mayor precisión posible lo que el pasaje bíblico pretende explicar. En cuanto a los antecedentes de este método el último autor mencionado señala la escuela de Antioquía en el siblo IV d. C. Los reformadores serían quienes revitalizarían este método.

Conclución:

Por tanto de aquí en más estudiaremos a fondo este método hermenéutico.

Notas
1.M. S. Terry, op. cit. pag. 6-7
2. M. S. Terry, op.cit. pag. 7.
3. Stephen Neill, La interpretación del Nuevo Testamento, Ediciones península, 1967, pag.313. 4. Bernard Ramm, cit. por José María Martínez, op. cit. pag. 73.
5. M. S. Terry, op. cit. pag. 8
6.Enrique C. Balloch, Mirando a Jesús, Editorial la Aurora, Buenos Aires 1977, pag. 410.
7. M. S. Terry, op. cit. pag. 11-12.
8.
9 H. Harvey, La iglesia, su forma de gobierno y sus ordenanzas, Buenos Aires, Casa Bautista de Publicaciones, 1911, pag.3.
10 Geroge Salmón, La Infalibilidad de la Iglesia, Buenos Aires, Editorial La Reforma, 1923, pag.45.
11 Juan Calvino, Institución de la religión cristiana, Libro IV, Cap. I, párrafo 6, Editoral Feliré, 1986, pags. 809-810.
12 M. S. Teny, op. cit. pag. 14

La Interpretación de la Escritura

La Interpretación de la Escritura

Posted: 06 Feb 2009 04:13 PM CST

“Ya que la Escritura es la Palabra de Dios y el Espíritu Santo su autor, nadie tiene el derecho de interpretarla.” Esa es la tesis que el Rev. Ronald Hanko defiende en esta entrada de la serie; su argumentación está basada en 2 Pedro 1:20-21 y no es más un llamado al correcto uno del principio fundamental de la interpretación bíblica: La Biblia es propio intérprete.     

Disfruten de la lectura.

La interpretación de la Escritura

Ya que la Escritura es la Palabra de Dios y el Espíritu Santo su autor, nadie tiene el derecho de interpretarla. La gente suele hablar como si ellos tuvieran ese derecho. Ellos hablan de “mi interpretación” o de alguien más. Eso está mal (2 Pedro 1:20). Incluso en la controversia siempre hay sólo una interpretación de la Escritura, y esa es la propia interpretación de la Escritura de sí misma. Esa interpretación es de Dios, no del hombre.

Uno de los grandes principios de la Reforma fue el principio que dice que la Escritura se interpreta a sí misma. Aunque muchos se sientan extrañados, deber ser así, sólo el autor mismo, el Espíritu Santo de Dios, tiene el derecho y el poder de decirnos el significado. Mi propia interpretación es nada. Sólo la interpretación de Dios importa.

Esto se encuentra en 2 Pedro 1:20-21, donde claramente se afirma que la Escritura no es de interpretación privada. Esta afirmación parece estar un poco fuera de lugar a primera vista, porque el énfasis no está en la interpretación, sino en la inspiración. Sin embargo, la doctrina de la inspiración, como es encontrada en esos versículos, la tiene como su aplicación: nadie sino Dios mismo, quien inspiró la Palabra, tiene el derecho de interpretarla.

El Espíritu Santo interpreta la Escritura, pero no de una forma mística – revelando misteriosa y secretamente el significado de la Escritura a algunos en una revelación privada. Está mal decir “Dios me mostró”, “Dios me dijo” o me “Dios me reveló” tal cosa. Eso, también, es negar la Escritura, no sólo su suficiencia, como ya hemos visto, sino que también su inspiración. La persona que dice esas cosas está diciendo que él tiene una interpretación de la Escritura que Dios le ha dado privadamente, separada de la Escritura misma. La correcta interpretación de la Escritura es dada cuando la Escritura es comprada consigo misma.

Por ejemplo, si deseamos determinar el significado de una palabra en la Escritura, quizás la palabra bautismo, debemos mirar los diferentes pasajes en los cuales la palabra es usada y el contexto de cada pasaje para así determinar que significa la palabra en la Escritura y cómo la Escritura la usa. La correcta interpretación de la Escritura, por lo tanto, requiere un cuidadoso estudio para que podamos aprender de ella misma lo que quiere decir. La persona que piensa que puede ir a un pasaje de la Escritura y entenderlo sin estudio es muy necia y orgullosa.

Debemos ser cuidadosos, por lo tanto, de no imponer nuestras ideas a la Escritura, sino humildemente y en oración recibir lo que ella dice. Aprender la correcta interpretación de la Escritura requiere gracia, sumisión y oración.

No hay nadie, ni ministros del evangelio, que pueda afirmar estar sobre la Escritura. Cada interpretación, cada credo, cada sermón, puede ser y debe ser sujeta al riguroso escrutinio de la luz de lo que la Palabra de Dios dice, exactamente porque nadie tiene el derecho privado de interpretar la Escritura. Por esta razón, incluso la predicación de los apóstoles estaba sujeta a cuidadoso examen y crítica (Hechos 17:10-11). Incluso aquella predicación, así como cualquier otra, debe conformarse a la interpretación del Espíritu de su Palabra.

Que Dios nos de la gracia necesaria – mucha gracia – para buscar y encontrar la única interpretación y que le prestemos atención (Hebreos 2:1).

Fuente: http://reformadoreformandome.wordpress.com/

LA IMPORTANCIA DE LA INTERPRETACION LITERAL DEL LIBRO DE GENESIS

LA IMPORTANCIA DE LA INTERPRETACION LITERAL DEL LIBRO DE GENESIS

Autor:  Justo Dorantes

Adaptado por Paulo Arieu

genesis

Génesis 20:11 “Porque el Señor hizo en seis días el cielo, la tierra,el mar y todo lo que hay en ellos, descanso el día séptimo…”

En los últimos años ha habido mucho que decir en cuanto a como el mundo fue creado. 

….

Consecuencias

¿Cuales serian algunas consecuencias si uno aceptaría la creación de Génesis sin aceptar el relato de la Biblia literalmente?

En los últimos años, no solamente los cristianos han tenido que batallar con la teoría del big ban y de la evolución, sino que hay un grupo minoritario de cristianos que han propuesto que Dios es el creador, pero creo el mundo por medio de la evolución. Dicen ellos que a través de billones de años el mundo evoluciono hasta donde estamos hoy. Ellos reconocen a Dios como al creador, pero quieren conformar la teoría de la evolución a la Biblia.

El querer meter la teoría de la evolución en el relato de la creación de Génesis es una contradicción de las sagradas escrituras. No podemos tratar de que la Biblia diga algo que no dice. La Biblia dice que Dios creó el mundo y sus habitantes en seis días literales. Hay otro grupo de personas que ha propuesto la idea de que los seis días de Génesis eran días no de 24 horas, sino tal vez cada dia contenía miles de horas o millones de años. Ellos dicen que los seis días de Génesis no son literales.

El relato de la creación es mencionado en un gran número de escrituras, tanto en el Antiguo Testamento, así como en el Nuevo testamento. Solo por mencionar a algunas: Génesis 1:1-2:25; Salmos 33:9; Juan 1:1-3; Romanos 1:20; Hebreos 11:3 y muchos otros.

El tema de la creación en seis días es de suma importancia para el balance del resto de la Biblia. Si uno trata de reinterpretar la creación en diferentes teorías, entonces tendríamos que hacer lo mismo en otras partes de la Biblia. El querer reinterpretar la Biblia es como tratar de robar a la Biblia su historicidad.(1)

Por ejemplo ya existe un grupo de personas que se llaman los modernistas. Estos ya empezaron a reinterpretar algunos pasajes de la Biblia. Por ejemplo, en el caso de la resurrección de Jesús. Ellos dicen “Jesús no resucito literalmente de los muertos”. Ellos añaden que Jesús resucito porque vive en nuestros corazones y esa es la única manera en que resucito. Dicen que no fue literal. Lo que estos grupos llamados “modernistas” están haciendo, es un “adulterio de la palabra de Dios” (2 Corintios 4:2).

Génesis- un libro maravilloso

El libro de Génesis es un libro maravilloso de Dios que nos narra el poder del creador. Nos narra varios otros puntos importantes que no van de acuerdo ni un poco con la evolución, tales como:

La dignidad: El libro de Génesis nos narra que fuimos creados de acuerdo “a la imagen de Dios” y no evolucionamos de ningún animal.

La responsabilidad: La relación entre lo creado (hombre) y el creador (Dios). Le es requerido al hombre que viva de acuerdo a la voluntad de su creador (Salmos 100:3; Romanos 9:21).

El modelo del matrimonio: El libro de Génesis narra la voluntad de Dios en cuanto al matrimonio. Dios es explicito en cuanto a relación hombre y mujer en el matrimonio y condena en el resto de la Biblia la relación intima entre personas del mismo genero.

Las consecuencias del pecado: El libro de Génesis es un modelo en cuanto a las consecuencias del pecado.

Un adelanto del cielo. El pacto de Dios con Abraham es un ejemplo de la misericordia de Dios de dar una oportunidad a los pecadores. Se promete a Abraham y sus descendientes la tierra prometida.

Como conclusión, se puede decir que aquellos que quieren adulterar el relato de Génesis y de otros escritos Bíblicos, lo hacen con el propósito de que al negar un creador. Entonces, no hay a quien darle cuentas. Quieren en otras palabras, tener una mente tranquila, de acuerdo a sus propios razonamientos. No dejemos que le quiten a la Biblia de su historicidad. Por que si lo dejamos, que será lo que sigue? Dirán: No hubo un diluvio, no hubo una torre de Babel, o los judíos nunca fueron esclavos de los egipcios, etc.

Notas

(1) Para un enfoque hermenéutico un poco mas ambicioso y menos literalista sobre este punto:

Ver Textos narrativos – Narraciones prehistoricas – La Creación

Ver El relato del Génesis y la evolución son compatibles

Ver George Bush: “Mi creencia de que Dios creó el mundo es compatible con las pruebas científicas de la evolución”

Paulo Arieu

Fuente:

GENESIS VS EVOLUCION.pdf

Textos narrativos – Narraciones prehistoricas – La Creación

Textos narrativos – Narraciones prehistoricas – La Creación

Autor:Paulo Arieu

Un texto moderno de astronomía o de antropología se diferencia del relato bíblico en el propósito por el cual fueron escritos y en su forma.

Un comentarista del Antiguo Testamento dijo que “Fue por el espíritu que el Señor  Dios soberanamente creó todo lo que existe” Allen Ross  (0)

El Dr. Benjamín Warfield (Bíblical and Theological Studies) (1), fue un teólogo que  dividió la obra del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento entre tres: el Espíritu Cósmico; el Espíritu Teocrático, y el Espíritu Ético.

Acerca de la primera división escribe en parte:

“El Espíritu de Dios nos es presentado primero, en el Antiguo Testamento, en Sus relaciones con la primera creación, o en lo que podría llamarse Sus relaciones cósmicas. En esta conexión, Él es representado como la Fuente de todo origen, vida y luz en el universo. Él es el Principio divino de todo movimiento, de toda vida y de todo pensamiento en el mundo.

La base para este concepto está firmemente establecida en el primer pasaje donde a! Espíritu de Dios se lo menciona (Gn. 1:2). En el principio, se nos dice, Dios creó los cielos y la tierra. Luego siguen los detalles del proceso por medio del cual la tierra en formación, sin forma definida, vacía, y la faz del abismo cubierta de tinieblas, fue grandemente transformada por una serie de mandatos divinos. Así, pues, llegó a ser el mundo en que vivimos ahora, ordenado y habitado.

La V.M dice que “el Espíritu de Dios cobijaba la faz de las aguas” (Gn. 1:2 V.M.).

La idea presentada es que es sólo por virtud de Dios al cobijar la creación que la cosa creada se mueve, actúa, y obra la voluntad, de Dios. En una palabra, el Espíritu de Dios es presentado en el mismo principio de la Biblia como Dios inmanente; y, como tal, lo es a distinción de Dios trascendente….

Entonces el Espíritu de Dios, desde la apertura del Antiguo Testamento, es el Principio de la misma existencia y persistencia de todas las cosas, y la Fuente y Causa Originadora de todo movimiento, orden y vida.

En estos pasajes ( Job 12:10; 26:13; 27:3; 33:4; 34:14-15; Isaías 40:7; 59:19; Salmo 104:29-30) el Espíritu de Dios es el Principio de los procesos cósmicos. Es también la Fuente de toda vida y, como tal, el Ejecutor de Aquel a Quien el salmista llama el Manantial de la vida (Sal.39 :9). Él es también !a Fuente de toda vida intelectual (Job 32: 8; Pr.20:27) y de la vida ética (Gn. 6:3).

También comentando respecto del verso biblico de Gen 1:2b (” y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.“) Warfield dice “que sería difícil estimar en su verdadero valor la importancia de esta temprana aparición de la doctrine de la inmanencia del Espíritu de Dios (Su presencia en el mundo), al igual que la doctrina de la trascendencia de Dios…. El Espíritu que Se movía sobre la haz de las aguas se distingue de la materia a la cual impartió movimiento; cobijaba como el pájaro a su nido, pero no se mezclaba con las aguas. Actuaba sobre ellas pero no Se confundía con ellas, pues espíritu no es otro nombre para la agitación ciega de la materia.”

Ejemplos (2):

a. La diferencia entre un poema y una escultura referidos a un mismo tema. 

b. La diferencia entre el retrato de un artista y el diagrama de un anatomista 

Genesis 1:1 nos muestra claramente el sentido teológico del relato bíblico. 

Al comparar el relato biblico de la creación con el de las culturas contemporáneas de Israel, podemos ver diferencias notables como la singularidad del testimonio bíblico y su superioridad

Debemos entender que no hubo testigo humano que los presenciara, y se ignora el modo como Dios pudo revelar lo acontecido. No es una exposición científica de los hechos,ni una narración completa,sino simplemente algunas pinceladas de la obra creativa de Dios.

El Antiguo Testamento no posee una doctrina de la creación con entidad propia. Casi siempre la acción creadora de Dios aparece relacionada con su obra redentora

La creación del mundo ha sido entendida e interpetada de  diversos modos, cada uno según su parecer.

a.Los epicureos: Generación espontánea y al azar. No existe providencia en el mundo y hablan en contra de los fenómenos evidentes de la experiencia.

b.Los griegos, con Platón, pretenden que Dios creó al mundo a partir de una materia preexistente e increada. Dios no habría podido crear nada si esta materia no hubiera preexistido, de la misma manera que la madera debe existir antes que el carpintero para que este pueda hacer su trabajo. Dios solo sería un artesano. Pero Dios no sería el Creador si no hubiese crerado la materia de la cual viene las criaturas, sería impotente.

c.Los heréticos: imaginan un creador del Universo distinto del Padre de nuestro Señor Jesucristo, dando prueba de una extrema ceguera.

¿Pero como podría existir un creador distinto del Padre de Cristo?

  • “No habéis leido que el Creador desde el principio los hizo varón y hembra?” Mateo 19:4
  • “Por esto el hombre abandonara a su madre y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.”Mateo 19:5
  • “Lo que Dios ha unbdio que no lo separe el hombre” Mat. 19:4-6
  • “Todos ha sido hecho por el y sin él nada ha sido hecho” Juan 1:3

Ante todas estas fábulas, la Escritura inspirada por Dios y la fe en Cristo rechazan como una impiedad sus vanos discursos.

No es espontaneamente, a causa de la ausencia de providencia, como han nacido los seres, ni a partir de una materia preexistente, debido a que Dios es impotente, sino a partir de la nada, Dios mediante su Verbo ha creador y traído al ser todo el Universo, que antes no existía en absoluto.

“Ante todo, cree que no hay mas que un solo Dios que ha creado y organizado el universo, y que han hecho ser lo que no era” Hermas, El Pastror, precepto 1:1

“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”.Heb. 11:3

Dios es bueno, es la fuente de toda la bondad; no teniendo envidia por nada ni envidiando la existencia de ninguna cosa, creó todos los seres de la nada meidante nuestro Señor Jesucristo, su propio  Verbo, Dios tuvo especial piedad de entre todos los que existían del género humano y viéndolo incapaz según la ley de su propia naturaleza, de subsistir por siempre, le concedió una gracia añadida, los creó a su imagen, haciéndolos partícipes del pdoer de su propio Verbo y convertidos en racionales, los hombres podrían permanecere en la felicidad, viviendo en el paraiso, la verdadera vida.

Conociendo que el libre albedrío del hombre podría inclinarse en uno u otro sentido, Dios impuso una ley y un lugar determinado. Los introdujo en el Paraiso y les dió una ley, con la condición que si obedecían permaneciendo en la gracia y la virtud, tendrían en el paraiso una vida sin tristeza, dolor ni preocupación; si desobedecían, dándole la espalda, se corrompían por la maldad, solo les esperaba la corrupción (3) de la muerte según su naturaleza, y ya no vivirían mas en el paraíso, y en el futuro morirían fuera de él. Gen 2:16-17 (4)

Los “no” del relato bíblico

El universo no es eterno, tuvo un comienzo

No surge de un conflcito entre dos grandes poderes, mitícos opuestos entre si, sino de la voluntad de Dios,único soberano

No es una emanación de la divinidad, con la que mantiene una consustancialidad panteista de modo tal que Dios lo sea todo y todo forma parte de Dios Dios es el completamente otro, del todo diferente de la creación e infinitivamente superior a ella.

No aparecen fuerzas o seres inferiores intermedios entre el Creador y el universo. Todo es hecho por la fuerza de la voluntad divina expresada mediante la palabra y mediante la acción del Verbo. (Jn. 1:3;Col. 1:16;Heb. 1:2)

Pero esta acción divina excluye el uso del Señor por su parte de causas secundarias en el desarrollo de la misma.

Podemos ver en la escritura tres momentos especiales dodne hubo una accion clarmanete creativa directa, como resultado del cual surgió algo completamente nuevo:

  1. La creación original de la tierra v.1
  2. La de los animales v.21
  3. La del hombre v.27

En los tres casos se usa el verbo hebreo bara (la operación de un poder infinito por el que surge a la existencia algo maravilloso, antes inexistente.

Aparte de estos casos, se usan otrs verbos (hacer, producir), los cuales podrían sugerir la posibilidad de que en el procesoi de lac reacióna cturaran fuerzas secundarias y se usaran materiales ya existentes.

Los grandes astros no poseen rango divino, ni actúan como fuerzas determinantes del destino humano.

El sol,la luna, las estrellas son despojados de toda divinidad y misterio astrológico.
“Ej: la voz “lumbreras”, es voluntariamente prosaica y degradabte. Cuidadosamente se ha evitado dar los nombres “sol” y “luna” a fin de evitar tda tentación: la palabra semítica para decir “sol” era también un nombre divino.

La sexualidad carece de connotaciones religiosas que tenía por ej. entre los cananeos quienes la asociaban con el culto tributado a sus divinidades convencidos de que regulaban la fertilidad en todo el ámbito de la naturaleza.

El cap. 1 del Génesis se asemeja mas bien a un cántico majestuoso que a un relato, lo que no anula la historicidad de su contenido; pero debe prevenirnos contra las posturas hermenéuticas excesivamente literalistas.

Los dias de la creación no necesariamente han de interpretarse como períodos de 24 hs. Pudieron ser espacios de tiempo de miles o cientos de miles de años, lo que estaría de acuerdo con los descubrimientos geológicos.

El orden de lo acaecido no necesariamente ha de ser imprescindiblemente cronológico.

Algunos autores notan la correspondencia existente entre el 1er. dia y el 4to. dia, entre el 2do. y el 5to. y entre el 3ro. y el 6to., dando una perspectiva cronológica de los hechos diferente.

1.Luz                            
2.Mar y  Atmósfera              

3.Tierra fértil.

4. Astros

5. Animales marinos y  aves

6. Criaturas terrestres

G. E. Wright, arqueólogo bíblico demostró lo inadecuado del mito como forma descriptiva de la verdad biblica, destacando la diferencia entre el material de la escritura y las antiguas composiciones politeistas del Oriente medio.

No hallaremos en el Génesis ninguna desacripción de la tierra comparable con relatos mitologicos:como el de ciertas tribus indias ni ningún relato fantástico.

Sin embargo, no debería sorprender el hecho de que aparezcan en los textos propios del lenguaje mitológico, ya que determinados conceptos y términos formaban parte del bagaje cultural de los israelitas y entre ellos había algunos evidentemente emparentados con la literatura mitológica.

No al concepto pagano de panteismo: El relato bíblico condena este concepto.Al respecto Warfield comenta que “Según la Biblia el Espíritu fue enviado de Dios (Sal. 104:29-30; ls.42:5)…. Toda adoración de la Naturaleza queda excluida y condenada ante la manifiesta identificación del Espíritu de Dios con el Dios trascendente v soberano”.(5)

Alusiones a:
  1. Rahab, monstruo del caos en la mit. baiblónica (Job. 9:13;26:12;Sal. 89:10;Is. 51:9)
  2. Leviatan y dragón (Job 3:8;41.1-14;Sal. 104:26;Is. 27:1;51:9;Jer. 51:34)

Independientemente de coincidencias entrre la terminologia del texto bíblico y algunas de las epxresiones comunes a la literatura de otros pueblos, parece obvio que en el texto hay componentes simbólicos a los que no sería prudentre acercarse con una actitud extremadamente literalista, en detalles de Gen. 2 y 3 tales como el polvo o arcilla de la tierra con que Dios hizo al hombre, el soplo divino en la nariz de este; el huerto del Eden; los árboles de la vida y de la ciencia del bien y del mal o la costilla de Adán de la que fue formada la mujer.Si algunos de estos elementos reaparecen en otros lugares de la biblia con un significado claramente simbólico (Ecl. 3.20; 12:7;Is. 51:3; I Cor. 15:47;Ap. 2:7;22:2,14)

Conclución:
Las concluciones hermeneúticas en cuanto a la forma no deben desfigurar o negar la realidad del contenido.

Buscando la conexión entre el relato creacionista de la biblia y la teoria científica en boga, que es la teoria de la evolucion, quiero citar a Francisco Rossello, un joven estudiante de filosofía español, y director de un blog filosofico, quien escribió este comentario:

“La idea de la creación, de índole metafísica, es algo dificil de expresar en términos evolutivos. Primeramente porque tal experiencia es irrepetible. Y segundo, porque aún a sabiendas de que no es repetible, no podemos tener la certeza empírica de que un ser divino (in-material) existiera antes de la materia. Sencillamente, se nos escapa. Podemos deducir que algo o alguién tuvo que existir antes que todo para que todo comenzase a ser.

La evolución se parece a la narración de un partido de fútbol. Dice cómo suceden las cosas, cómo se mueve el balón de un lado a otro. Se parece a la descripción física de las cosas. En realidad no pregunta por qué suceden las cosas.” (6)

Por ultimo, quisiera comentar algo acerca de Isaac Newrton, prominente cientifico cristiano:

“Newton fue muy claro en afirmar sus convicciones: “Debemos creer que hay sólo un Dios o monarca supremo a quien debemos temer, guardar sus leyes y darle honor y gloria. Debemos creer que él es el padre de quien provienen todas las cosas, y que ama a su pueblo como su padre. Debemos creer que él es el ‘Pantokrator’, Señor de todo, con poder y dominio irresistibles e ilimitados, del cual no tenemos esperanza de escapar si nos rebelamos y seguimos a otros dioses, o si transgredimos las leyes de su soberanía, y de quien podemos esperar grandes recompensas si hacemos su voluntad. Debemos creer que él es el Dios de los judíos, quien creó los cielos y la tierra y todo lo que en ellos existe, como lo expresan los Diez Mandamientos, de modo que podamos agradecerle por nuestra existencia y por todas las bendiciones de esta vida, y evitar el uso de su nombre en vano o adorar imágenes u otros dioses” (7)

Notas:

0. Jhon F Walwoord y Roy B. Zuck,editores,Knowledge Commentary,Old Testament,Allen Ross escribió el comentario de la sección de Génesis. Victor Books, Wheaton,1985,p.28 citado por Benny Hin en “Bienvenido Espíritu Santo”,nota pp 10,pag. 49,ed.Betania  
1.Donald D.Turner, Las doctrinas del Espíritu Santo y de la iglesia,p.36,ed. Portavoz
2. Derek Kidner,Genesis, Tyndale Press,p.31
3.Son dos términos muy usados en esta obra:incorruptibilidad (aphtharsia) y corrupción (phthorá), que indican respectivamente el permanecer para siempre en la vida y la disposición continua a la disolución, a la corrupción.
4.Atanasio distingue la muerte pura y simple (la muerte natural, por así decirlo) de la muerte que conlleva la pérdida de la incorruptibilidad. El hombre está sujeto a la primera por ser criatura; a la segunda por haber desobedecido a Dios.
5.Las doctrinas del Espíritu Santo y de la iglesia, op. cit.
6. Evolucionismo creacionista o creacionismo evolucionista.
Isaac Newton: Hombre de Ciencia y Teólogo, Verdadero Creacionista y Adventista

Fuentes:


Textos narrativos – Narraciones prehistoricas

“Todas la grandes verdades empiezan como herejías”. George Bernard Shaw

Textos narrativos – Narraciones prehistoricas

Narraciones prehistóricos

Los cápitulos 1 al 11 del Génesis nos presentan los grandes hechos de  los orígenes. Aparecen todos los elementos básicos de la revelación:

  • La existencia y los atributos de Dios 
  • La creación del hombre, la entrada del pecado en el mundo con sus consecuencias
  • El principio de la redención humana

No debemos pensar que el propósito de los primeros capítulos del génesis es darnos una lección de cosmogonía, de geología o de biología, ,lo que nos conduciría a concluciones contrarias a las bien probadas de la ciencia.

No existen contradicciones entre la ciencia y la Biblia

El Dios que inspiró la Biblia es el mismo que creó el universo con todas las maravillas que la ciencia ha ido descubriendo.

Las diferencias y controversias se deben a errores de ambas partes, la contradicción se produce en el plano interpretativo a causa de errores de ambas partes, exegetas y científicos, ninguno es infalible. Un ejemplo histórico fue el caso de Galileo, al que se le obligó a retractarse. Pobre de aquel que osara contradecir la “verdad” dogmática afirmando que ¡la Tierra se mueve! (Galieo). O que se atreviera a abrir el vientre de un hombre vivo con fines de estudio, para ver qué había adentro! (Vesalio) o al que se arriesgara a informar al mundo que: ¡existen otros mundos! (Giordano Bruno).


Galileo ante el Santo Oficio (Óleo de Robert-Fleury)

La teología de Galileo, quedó recogida en su carta a la princesa Cristina de Lorena. En ella Galileo expresaba que no puede haber contradicción entre la verdad de la ciencia y la verdad de la fe ya que Dios es el autor de toda la verdad. Una segunda idea no menos importante afirmaba que Dios tenía un propósito principal revelando la Sagrada Escritura que era la salvación del hombre y no, desde luego, la enseñanza de la naturaleza.(1)

Las narraciones prehistóricas del génesis no tienen por objeto ilustrarnos científicamente respecto del origen del Universo o al principio y desarrollo inicial de la raza humana desde un punto de  vista rigurosamente histórico. Su propósito es teológico, siendo una refutación de los errores en boga antiguamente (politesísmo, astrología, dualismo, formas diversas de culto a  la fertilidad,etc.)

Establece una sólida conexión entre creación y redención, ente el Dios Todopoderoso y el Dios del pacto, entre loa historia del mundo y la historia de la salvación.

Ofrece una cosmovisión del tiempo y del espacio adecuada a nuestra inquietud espiritual, pero no para satisfacer nuestra inquietud intelectual dando detalles del cosmos.

La finalidad de Génesis 1 nunca fue la de construir un documento científico según el modelo occidental actual.

Notas:

(1) Aunque en un principio Galileo fue exculpado, once personas se reunieron para estudiar con más detalle el problema copernicano. Eran expertos en teología y ninguno tenía conocimientos avanzados de matemáticas o de astronomía. Sus conclusiones fueron que la idea de que el Sol estaba en el centro del Universo era herética ya que contradecía el sentido de las sagradas escrituras. Y la idea de que la Tierra no fuese el centro del Universo contradecía la fe. Galileo fue advertido de que no debía enseñar, defender ni analizar la tesis copernicana. Si se oponía, sería encarcelado. El 5 de marzo de 1616 se publicó un decreto oficial del Vaticano en el que se declaraban las ideas de Copérnico como contrarias a las escrituras.

En la época de Galileo había tres sistemas astronómicos. Dos de ellos eran de carácter geocentristas, es decir, que situaban a la Tierra en el centro del Universo conocido. El primero es el geocentrismo de Aristóteles y Ptolomeo en el que los planetas y el Sol giran alrededor de la Tierra. El segundo era el geocentrismo del astrónomo protestante danés Tycho Brahe en el cual el Sol gira en torno a la Tierra y los planetas en torno al Sol. El otro sistema era el heliocéntrico de Copérnico en el que los planetas y la Tierra giran alrededor del Sol. El sistema heliocéntico contradecía, al menos aparentemente, algunos pasajes de la Biblia, aunque parecía no afectar absolutamente nada al núcleo de la fe cristiana. Pero en la época de Galileo muchas personas creían que la Biblia había que interpretarla literalmente, por ello el heliocentrismo no parecía una idea muy acertada desde el punto de vista teológico.

Textos bíblicos que contradecían el heliocentrismo: Jos 10, 12-13; 2Re 20, 9-11; Is 38, 7-8; Hab 3, 11; Sal 93, 1-2; Sal 104, 5; Ecl 1, 4-5

Lo que de verdad palpitaba en esta polémica, no era la verdad o no del sistema copernicano, sino quién podía decidir acerca de la verdad en lo referente acerca de los asuntos de la naturaleza; los científicos, en base de una rigurosa lectura del libro de la naturaleza, o los teólogos, en base de la interpretación de la Biblia.

La postura de Galileo era muy clara: la ciencia tenía derecho a decidir en cuestiones físico-naturales y lo mejor era no mezclar en asuntos científicos al texto bíblico. Pero no opinaban así muchos teólogos y Galileo tuvo que entrar en una discusión que nunca deseó…

En el año 1616 un informe emitido por toda una serie de teólogos afirmaba que la inmovilidad del Sol era disparatada y contravenía el sentido literal de la Biblia. Respecto a la movilidad de la Tierra, el informa decía que era simplemente errónea.

A Galileo en un primer momento se le conminó a hablar del heliocentrismo como una simple hipótesis puesto que no había pruebas científicas concluyentes (del geocentrismo tampoco, pero decir eso podía costarte muy caro en la época). El proceso a Galileo se llevó a cabo en 1633 y ha sido ampliamente recogido en diversas biografías del científico italiano. Galileo fue condenado como “vehemente sospechoso” a arresto domiciliario de por vida. Galileo Galilei (1564-1642) murió de muerte natural en su casa, a los 78 años

Fuentes bibliográficas


Texto narrativo

Texto narrativo

El texto narrativo

* Narrar es contar sucesos, referir lo ocurrido


 

Fuente:

http://www.rena.edu.ve/primeraetapa/Literatura/textonarrativo.html

Pasos para el análisis de un texto narrativo

Pasos para el análisis de un texto narrativo

Descargar (se07_ficha00.pdf)

1. Delimitación
Buscar los elementos que indican dónde empieza y dónde acaba una perícopa.

Leer mas…

Lectura fundamentalista

Lectura fundamentalista

La lectura fundamentalista parte del principio de que, siendo la Biblia Palabra de Dios inspirada y exenta de error, debe ser leída e interpretada literalmente en todos sus detalles. Por “interpretación literal” se entiende una interpretación primaria, literalista, es decir, que excluye todo esfuerzo de comprensión de la Biblia que tenga en cuenta su crecimiento histórico y su desarrollo. Se opone, pues, al empleo del método histórico-crítico, así como de todo otro método científico para la interpretación de la Escritura.

La lectura fundamentalista tuvo su origen en la época de la Reforma, en una preocupación de fidelidad al sentido literal de la Escritura. Después del Siglo de las Luces, se presentaba, en el protestantismo, como una protección contra la exégesis liberal. El término “fundamentalista” se relaciona directamente con el Congreso Bíblico Americano tenido en Niágara, en el estado de New York, en 1895. Los exégetas protestantes conservadores definieron allí “cinco puntos de fundamentalismo”: la inerrancia verbal de la Escritura, la divinidad de Cristo, su nacimiento virginal, la doctrina de la expiación vicaria, y la resurrección corporal en la segunda venida de Cristo. Cuando la lectura fundamentalista de la Biblia se propagó en otras partes del mundo, dio origen a otros tipos de lecturas igualmente “literales”, en Europa, Asia, África, y América del Sur. Este género de lectura encuentra cada vez más adeptos, a finales del siglo XX, en grupos religiosos y sectas, pero también entre católicos.

Aunque el fundamentalismo tenga razón de insistir sobre la inspiración divina de la Biblia, la inerrancia de la Palabra de Dios, y las otras verdades bíblicas incluidas en los cinco puntos fundamentales, su modo de presentar estas verdades se enraíza en una ideología que no es bíblica, a pesar de cuanto digan sus representantes. Ella exige una adhesión incondicionada a actitudes doctrinarias rígidas e impone, como fuente única de enseñanza sobre la vida cristiana y la salvación, una lectura de la Biblia que rehúsa todo cuestionamiento y toda investigación crítica.

El problema de base de esta lectura fundamentalista es que, rechazando tener en cuenta el carácter histórico de la revelación bíblica, se vuelve incapaz de aceptar plenamente la verdad de la Encarnación misma. El fundamentalismo rehuye la relación estrecha de lo divino y de lo humano en las relaciones con Dios. Rechaza admitir que la Palabra de Dios inspirada se ha expresado en lenguaje humano y que ha sido escrita, bajo la inspiración divina, por autores humanos, cuyas capacidades y posibilidades eran limitadas. Por esto, tiende a tratar el texto bíblico como si hubiera sido dictado palabra por palabra por el Espíritu, y no llega a reconocer que la Palabra de Dios ha sido formulada en un lenguaje y en una fraseología condicionados, por tal o cual época. No concede ninguna atención a las formas literarias, y a los modos humanos de pensar presentes en los textos bíblicos, muchos de los cuales son el fruto de una elaboración que se ha extendido por largos períodos de tiempo, y llevan la marca de situaciones históricas bastante diversas.

El fundamentalismo insiste también, de un modo indebido, sobre la inerrancia de los detalles en los textos bíblicos;especialmente en materia de hechos históricos o de pretendidas verdades científicas. Frecuentemente considera como histórico lo que no tenía pretensión se historicidad, porque incluye en tal categoría cuanto es referido o narrado con verbos en pretérito, sin la atención necesaria a la posibilidad de un sentido simbólico o figurativo.

El fundamentalismo tiene frecuentemente la tendencia a ignorar o negar los problemas que el texto bíblico presenta en la formulación hebrea, aramea o griega. Está frecuentemente ligado a una traducción determinada, antigua o moderna. Omite igualmente considerar las “relecturas” de ciertos pasajes en el interior mismo de la Biblia

En lo que concierne a los evangelios, el fundamentalismo no tiene en cuenta el crecimiento de la tradición evangélica, sino que confunde ingenuamente el estadio final de esta tradición (lo que los evangelistas han escrito) con el estadio inicial (las acciones y las palabras del Jesús de la historia). Descuida por eso mismo un dato importante: el modo como las primeras comunidades cristianas han comprendido el impacto producido por Jesús de Nazaret y su mensaje. Ahora bien, éste es un testimonio del origen apostólico de la fe cristiana y su expresión directa. El fundamentalismo desnaturaliza así la llamada lanzada por el evangelio mismo.

El fundamentalismo tiene tendencia también a una gran estrechez de puntos de vista, porque considera conforme a la realidad una cosmología antigua superada, solamente porque se encuentra expresada en la Biblia. Esto impide el diálogo con una concepción más amplia de las relaciones entre la cultura y la fe. Se apoya sobre una lectura no crítica de algunos textos de la Biblia para confirmar ideas políticas y actitudes sociales marcadas por prejuicios, racistas, por ejemplo, y completamente contrarias al evangelio cristiano.

Finalmente, en su fijación sobre el principio de “sola Scriptura” el fundamentalismo separa la interpretación de la Biblia de la Tradición guiada por el Espíritu, que se desarrolla auténticamente en conexión con la Escritura en el seno de la comunidad de fe. Le falta reconocer que el Nuevo Testamento ha tomado forma en el interior de la Iglesia cristiana, y que es Sagrada Escritura de esta Iglesia, cuya existencia ha precedido a la composición de sus textos. El fundamentalismo, por ello, es frecuentemente antieclesial: desprecia los credos, los dogmas y las prácticas litúrgicas que se han vuelto parte de la tradición eclesiástica, así como la función de enseñanza de la misma Iglesia. Se presenta como una forma de interpretación privada, que no reconoce que la Iglesia ha sido fundada sobre la Biblia, y nutre su vida y su inspiración en las Escrituras.

El acercamiento fundamentalista es peligroso, porque seduce a las personas que buscan respuestas bíblicas a sus problemas vitales. Puede engañarlas, ofreciéndoles interpretaciones piadosas pero ilusorias, en lugar de decirles que la Biblia no contiene necesariamente una respuesta inmediata a cada uno de sus problemas. El fundamentalismo invita tácitamente a una forma de suicidio del pensamiento. Ofrece una certeza falsa, porque confunde inconscientemente las limitaciones humanas del mensaje bíblico con su sustancia divina.

Fuente:

interpretation_s.pdf

Textos narrativos

Textos narrativos

Autor:Paulo Arieu

nenitaconlibro

Se denomina texto narrativo al relato de hechos en los que intervienen personajes y que se desarrollan en el espacio y en el tiempo. Los hechos son contados por un narrador.

El análisis narrativo: estudia únicamente los textos narrativos de la Biblia, que son la mayoría. La narración consta de estos elementos: protagonista, antagonista y los comparsas; acción, nudo y desenlace; circunstancias del relato: lugar, tiempo y orden de la acción. Tratándose de un relato bíblico, que es historia de salvación hay que dar el salto al mensaje que se esconde detrás de esa narración.

Son abundantes en el Ant. testamento. Incluye mas de la mitad del pentateuco, la totalidad de los llamados libros históricos y buena parte de los proféticos. Su pensamiento está centrado en algo que hqa acontecido y de alguna manera está ligado a eventos históricos.

La realidad objetiva de lo narrado, es una característica importante y decisiva en la interpretación y da consistencia a la contextura de la revelación bíblica

Cualquier derivación puede desvirtuar el testimonio de la escritura y conducir a concluciones que socavan la fiabilidad de esta a la par que descomponen su estructrua teológica.

Aunque algunos han negado abiertam,ente la historicidad de muchos relatos del Antiguo Testamento, estas opiniones no pasan de ser meras conjeturas basadas en postulados discutibles.

Tanto las evidencias internas de los relatos como los testimonios de los descubrimientos arqueologicos corroboran la fidedignidad de los textos.

Además, es obvio que si los acontecimientos relatados no ocurrieron en realidad, la afirmación de que el Antiguo Testamento es Palabra de Dios carece de sentido.

Otros autores han tratado de separar los “hechos” de los acontecimientos, pero esto es incorrecto, opina Klaas Rynia, ya que escribir historia real, observada, selccionada e interpretada desde un determinado punto de vista significa que los hehcos y su interpretación son vistos totalmente como una unidad inseparable (1)

Pero esta unidad no implica,sin embargo la neecsidad de que el acontecimiento tenga que ser interpetado con el mas crudo literalismo; la realidad hsitórica del relato bíblico puede ser presentada a veces envuelta en el ropaje del lenguaje simbólico, como pueden ser el caso de algunos elementos de los primeros capítulos del Géneis. Entonces las reglas relativas a la simbología o el lenguaje figurado en general deben ser tenidas en cuenta.

Algo que salta a la vista en el estudio del Antiguo Testamento es la omisión o la simple  mención tangencial de acontecimeintos de gran importancia en la historia universal, pero esto es debido al concepto de historigrafía de los antiguos que no es del mismo rigor histórico que tienen documentos históricos pertenecientes a hechos de un pasado próximo. Por eso el énfasis recae mas sobre ciertos personajes relacionados con la historia de la salvación y con un fuerte caracter didáctico u hortatorio.

“todo, en un contexto global de gran coherencia, constituye una proclamación de la grandeza de Dios, tanto en su acción creadora del principio como en su obtra salvífica, con miras a una recreación de la humanidad después de la caída de esta en el pecado y la perdición” (2)

Análisis narrativo

Gráfico ¿Cuales son los componentes de los textos narrativos? (3)

los

La exégesis narrativa propone un método de comprensión y de comunicación del mensaje bíblico que corresponde a las formas de relato y de testimonio, modalidades fundamentales de la comunicación entre personas humanas, características también de la Sagrada Escritura. El Antiguo Testamento, en efecto, presenta una historia de salvación cuyo relato eficaz se convierte en sustancia de la profesión de fe, de la liturgia y de la catequesis (cf. Sl 78 3-4; Ex 12, 24-27; Dt 6, 20-25; 26, 5-11). Por su parte, la proclamación del kerigma cristiano comprende la secuencia narrativa de la vida, de la muerte y de la resurrección de Jesucristo, acontecimientos de los cuales los evangelios nos ofrecen el relato detallado. La catequesis se presenta también bajo forma narrativa (cf. 1 Cor 11, 23-25).

A propósito del acercamiento narrativo, conviene distinguir método de análisis, y reflexión teológica.

Numerosos métodos de análisis se proponen actualmente. Algunos parten del estudio de modelos narrativos antiguos. Otros se apoyan sobre tal o cual “narratología” actual, que puede tener puntos comunes con la semiótica. Particularmente atento a los elementos del texto que conciernen a la intriga, a los personajes y al punto de vista tomado por el narrador, el análisis narrativo estudia el modo como se cuenta una historia para implicar al lector en el “mundo del relato” y en su sistema de valores.

Varios métodos introducen una distinción entre “autor real” y “autor implícito”, “lector real y “lector implícito” El “autor real” es la persona que ha compuesto el relato. “Autor implícito” designa la imagen de autor (con su cultura, su temperamento, sus tendencias, su fe, etc.) que el texto engendra progresivamente en el curso de la lectura. Se llama “lector real” toda persona que tiene acceso al texto, desde los primeros destinatarios que lo han leído o escuchado leer hasta los lectores o auditores de hoy. Por “lector implícito” se entiende aquel que el texto presupone y produce, que es capaz de efectuar las operaciones mentales y afectivas requeridas para entrar en el mundo del relato, y de responder del modo pretendido por el autor real a través del autor implícito.

Un texto sigue ejerciendo su influencia en la medida en que los lectores reales (por ejemplo, nosotros mismos, al final del siglo XX) pueden identificarse con el lector implícito. Una de las tareas mayores de la exégesis es facilitar esta identificación.

Con el análisis narrativo se relaciona una manera nueva de apreciar el alcance de los textos. Mientras el método histórico-crítico considera más bien el texto como una “ventana”, que permite entregarse a observaciones sobre tal o cual época (no solamente sobre los hechos narrados, sino también sobre la situación de la comunidad para la cual han sido narrados), el análisis narrativo subraya que el texto funciona igualmente como un “espejo”, en sentido de presentar una cierta imagen del mundo -el “mundo del relato”-, que ejerce su influjo sobre los modos de ver del lector y lo lleva a adoptar ciertos valores más bien que otros.

A este género de estudio, típicamente literario, se asocia la reflexión teológica, que considera las consecuencias que comporta, para la adhesión a la fe, la naturaleza del relato -y por tanto de testimonio- de la Sagrada Escritura, y deduce de allí una hermenéutica práctica y pastoral. Se reacciona así contra la reducción del texto inspirado a una serie de tesis teológicas, frecuentemente formuladas según categorías y lenguaje no escriturísticos. Se pide a la exégesis narrativa rehabilitar, en contextos históricos nuevos, los modos de comunicación y de significación propios del relato bíblico, a fin de abrir mejor el camino a su eficacia para la salvación. Se insiste sobre la necesidad de “narrar la salvación” (aspecto “informativo” del relato) y de “narrar en vista de la salvación” (aspecto “performativo”). El relato bíblico, en efecto, contiene explícita o implícitamente, según los casos, una llamada existencial dirigida al lector.

Para la exégesis de la Biblia, el análisis narrativo presenta una utilidad evidente, porque corresponde a la naturaleza narrativa de un gran número de textos bíblicos. Puede contribuir a facilitar el paso, frecuentemente dificil, del sentido del texto en su contexto histórico -tal como el método histórico-crítico procura definirlo-, al alcance del texto para el lector de hoy. Como contrapartida, la distinción entre “autor real” y “autor implícito” aumenta la complejidad de los problemas de interpretación.

Cuando se aplica a los textos de la Biblia, el análisis narrativo no puede contentarse con aplicar modelos preestablecidos. Más bien debe esforzarse por corresponder a su carácter específico. Su acercamiento sincrónico a los textos exige ser completado por estudios diacrónicos. El análisis narrativo debe cuidarse, por otra parte, de una posible tendencia a excluir toda elaboración doctrinal de los datos que contienen los relatos de la Biblia. Se encontraría en tal caso en desacuerdo con la tradición bíblica misma, que practica este género de elaboración, y con la tradición eclesial, que ha continuado por este camino. Conviene notar, finalmente, que no se puede considerar la eficacia existencial subjetiva de la Palabra de Dios trasmitida narrativamente como un criterio suficiente de la verdad de su comprensión.

Fuentes de información:

Como y de donde obtuvieron los hagiógrafos el conocimiento de los hechos que relatan?

De acuerdo a algunas referencias bíblicas (I Re. 11:41; I Cro. 9:29;12:15) los narradores bíblicos tuvieron acceso a documentos escritos existentes en sus días. La antiguedad de la escritura es anterior a los patriarcas.

a. Material escrito con anterioridad complementado con nuevos documentos en los cuales se fijarían tradiciones orales mas antiguas.

b. El elemento de revelación divina cuando nos había otra posibilidad de conocer los hechos.(4)

Notas:

(1) nota 3 pp. 262, Hermenéutica Bíblica, Jose M.Martinez,ed. Clie

(2) pag. 263, Hermenéutica Bíblica, Jose M.Martinez,ed. Clie

(3) http://afabrega.conectate.gob.pa/servlet/SBReadResourceServlet?rid=1195754288687_1403354078_14036&partName=htmltext

(4) Aunque esto no se indica en ningún lado de la escritura, no debemos descartar esta posibilidad. De la misma manera que los profetas conocieron el futuro, también es posible que por revelación hayan podido conocer el pasado.

Fuentes:

El Orden de la Creación

El Orden de la Creación

En la creación del mundo, Dios creó al hombre a su imagen. El término “hombre” es utilizado con un sentido genérico, ya que podemos ver que el hombre fue creado varón y hembra. En el orden de la Creación, el dominio sobre la tierra fue dado al hombre. En este aspecto, Adán y Eva servían como vice-regentes de Dios. Eva formó parte de este dominio; si consideramos que el dominio que tenía Adán era como una especie de reinado sobre la creación, Eva sería su reina. No obstante, está claro desde el punto de vista de la Creación que Eva ocupaba un puesto subordinado respecto a Adán. Desempeñaba el papel de “ayudante”.

El movimiento feminista ha puesto en relieve varios asuntos relacionados a este orden de la Creación. Por ejemplo, los pasajes del Nuevo Testamento que habla sobre la sumisión de las esposas a sus esposos y que sólo los hombres podían hablar en la iglesia han levantado enérgicas protestas y se le ha acusado a Pablo de ser un machista del siglo I a la vez que otros han intentado ponerlo en un contexto histórico y relativizar estas reglas con el argumento de que solamente eran costumbres culturales pertinentes al siglo I, pero no al mundo moderno. También se ha sostenido que el principio de la sumisión es una ofensa para las mujeres, robándoles su dignidad y relegándoles a un nivel de individuos inferiores. 

Respecto a este último punto, la suposición errónea que se hace es que subordinación significa inferioridad o que la subordinación destruye la igualdad en cuanto a dignidad, inteligencia y valor. Lamentablemente, el machismo muchas veces ha sido impulsado por esta idea equivocada; con hombres que suponen que la razón por la cual Dios mandó a las mujeres a someterse a los maridos fue porque las mujeres fueran inferiores.

Desde el punto de vista de nuestro entendimiento de las personas de la Divinidad podemos ver que esta deducción es completamente falsa. Cuando hablamos de la redención, el Hijo se somete al Padre y el Espíritu Santo se somete al Padre y al Hijo.

Esto no significa que el Hijo es inferior al Padre, ni que el Espíritu Santo es inferior al Padre y al Hijo. Nuestro entendimiento de la Trinidad es que las tres personas de la Divinidad son iguales en existencia, valor y gloria. Son co-eternos y co-existentes.

De la misma manera, en una jerarquía organizada no pensamos que sólo porque el vicepresidente es subordinado al presidente, el vicepresidente es inferior al presidente como persona. Es obvio que subordinación no se traduce por inferioridad.

La cuestión de que si la sumisión de las esposas a sus esposos en el matrimonio y las mujeres a los hombres en la iglesia es una mera costumbre cultural de los tiempos antiguos es una cuestión ardiente. Si de verdad estos asuntos fueran establecidos como costumbres culturales y no como principios vinculantes sería una injusticia aplicarlos a sociedades donde no pertenecen. Por otro lado, si fueron dados como principios transculturales por un mandato divino y los tratamos como meros convenciones culturales sería ofender al Espíritu Santo y rebelarnos contra Dios mismo. 

En otras palabras, si los pasajes bíblicos sólo reflejan el machismo del primer siglo rabínico judío, no merecen nuestra aceptación. Sin embargo, si Pablo lo escribió inspirado por el Espíritu Santo, y si el Nuevo testamento es Palabra de Dios, entonces la acusación de machismo debe ser aplicado no sólo a Pablo sino también al Espíritu Santo mismo – una acusación que no se podría pasar por alto impunemente. 
Si estamos convencidos de que la Biblia es Palabra de Dios y sus mandatos son mandatos de Dios, ¿cómo podemos discernir entre costumbres y principios? 

He escrito sobre este asunto de la cultura y la Biblia en mi libro Conociendo las Escrituras (Knowing Scripture). En él menciono que a menos que llegamos a la conclusión de que toda la Escritura son principios y por tanto válidos para todas las personas en todos los tiempos y lugares, o que la Escritura es una simple colección de costumbres locales condicionadas por la cultura sin ninguna relevancia o aplicación necesaria más allá de su contexto histórico inmediato estamos obligados a descubrir algunas pautas para discernir las diferencias entre principio y costumbre.

Para ilustrar este problema vamos a ver lo que pasa si mantenemos que todo en la Escritura es principio. Si esto fuera el caso tendríamos que hacer cambios radicales en el evangelismo. Jesucristo mandó sus discípulos “No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado…” (Lucas 10:4ª). Si hacemos de este texto un principio transcultural tendríamos que evangelizar descalzos. 

Está claro que hay cuestiones bíblicas que refleja una costumbre histórica. No se nos exige llevar el mismo tipo de ropa que llevaron las personas bíblicas, o pagar nuestro diezmo en shekel o denarios. Cosas como ropa o dinero están sujetas a cambios. 

Una de las consideraciones más importantes a la hora de determinar la cuestión de principio o costumbre es si el asunto en cuestión incluye una ordenanza de la creación. Las ordenanzas de la creación se pueden distinguir tanto de leyes del antiguo pacto como mandatos del nuevo pacto. La primera consideración está relacionada con las partes de los diferentes pactos. En el Nuevo Testamento, el pacto está hecho para creyentes cristianos. Por ejemplo, los creyentes deben celebrar la Cena del Señor. Sin embargo, este mandato no se extiende a los no creyentes, que por el contrario se les advierte no participar en este sacramento. De la misma manera existen leyes en el Antiguo Testamento que sólo era de aplicación para los judíos. 
Pero nos preguntamos quienes son las partes del pacto de la Creación. En la Creación, Dios hace un pacto no solamente con los judíos o con los cristianos, sino con toda la humanidad. Mientras existan seres humanos en la relación pactada con el Creador, las leyes de la Creación permanecen intactas. Están reafirmadas tanto en el antiguo pacto como en el nuevo.

Si algo trasciende una costumbre cultural, es una ordenanza de la creación. Por tanto, es algo muy peligroso tratar el asunto de la subordinación en el matrimonio y en la iglesia como meros costumbres locales cuando queda claro que los mandatos del Nuevo Testamento para estas cuestiones se apoyan en el llamado apostólico de la Creación. Estos llamados indican claramente que estos mandatos no pretendían ser considerados como costumbres locales. El hecho de que la iglesia moderna muchas veces trata normas divinas como simples costumbres refleja no tanto el condicionamiento cultural de la Biblia como el condicionamiento cultural de la iglesia moderna. Este es un caso en que la iglesia capitula ante la cultura local en vez de obedecer la ley trascendental de Dios. 

Si uno estudia una cuestión como esta con cuidado y es capaz de discernir si una cuestión es un principio o una costumbre, ¿qué debería hacer esta persona?

Aquí entra en juego un principio de humildad, un principio establecido en el axioma del Nuevo Testamento de que lo que no viene de la fe es pecado. ¿Se acuerda del antiguo dicho “Si tienes dudas, no lo hagas”? Si somos demasiado escrupulosos y consideramos una costumbre como un principio no somos culpables de pecado – no hay pena si no hay delito. Por el otro lado, si tratamos un principio como si fuera una costumbre que se puede dejar a un lado seríamos culpables de desobediencia hacia Dios.

Las ordenanzas de la Creación pueden modificarse, tal como se hizo con las leyes mosaicas respecto al divorcio, pero el principio aquí es que las ordenanzas de la Creación son normativas a menos que o hasta que sean modificadas explícitamente por revelación bíblica posteriormente.

Ligonier Ministries, R.C. Sproul, May 1999, El_Orden_de_la_Creación

¿Que valor tiene el testimonio de la propia escritura acerca de su origen divino?

¿Que valor tiene el testimonio de la propia escritura acerca de su origen divino?

“La biblia se diferencia de las demas literaturas religiosas en que se lo juega el todo por el todo en la pretensión de que Dios se reveló realmente en unos acontecimientos concretos documentados públicos. A menos que tomemmos esta pretension en serio, la Biblia apenas si tiene sentido,por grande que sea el estímulo espiritual que nos procuren sus pasajes selectos”  C.H.Dodd

Obivamente no podemos utilizar este concepto como demostración de que hay un elemento divino en la escritura, aunque es un dato muy importante que nadie debería despreciar. Además por un principio legal, tal testimonio no puede ser desechado a priori.

Es importante comprender que no vamos a la biblia en procura de pruebas sino de  información

Al ser la Biblia examinada sin prejuicios se hace dificil rechazar la posibilidad de una intervención divina en la formación de la escritura y relegar sus libros a la categoría de literatira histórico religiosa de origen puramente humana.

La palabra de DIos se entrelaza con la historia del pueblo israelita, no solo en sus inicios, sino a lo largo de los siglos hasta que Malaquias cierra el registro veterotestamentario.

Llama la atención del Antiguo Testamento su coherencia y su armonía. No es una simple acumulación de hechos históricos, ideas y experiencias religiosas, sino como un proceso regido por una finalidad

Esta caracterstica de la Biblia no es facil de explicar, si no admitimos la realidad de la acción de Dios, tanto en la revelación como en la preservación y ordenadamiento de esta en la escritura.

Al pasar al Nuevo Testamento, se observa igualmente el lugar preponderante de la palabra de Dios.

Los evangelistas, testigos de cuanto Jesus hizo y dijo (Jn. 1:-3), ven en él la culminacion de la revelación de Dios. Era la palabra de Dios encarnada, el gran interprete de Dios (Jn. 1:14,18)

Ponen en sus labios palabras que muestran la autoridad y el origen divino de sus eneñanzas (Mat. 5:21-48;7:28,29;Jn.7:16;13:2,26;8:28;12:49;14:10,24 y pasajes paralelos de Marcos y Lucas. Luego vendrá el testimonio y el magistero de los apóstoles bajo la guía del Espíritu Santo (Jn. 14:26;16:13)

Así lo entendieron los propios apóstoles, persuadidos de que sus palabras eran ciertamente “La palabra de Dios” (I Ts. 2:13, ver Hch. 4:31;6:2,7;8:14,25,11:1;12:24;17:3;18:11;19:10,Col. 1:25;I Tes. 4:15;2 tim. 2:9;Ap. 1:2,9)

Fué la convicción general de los profetas y los apóstoles de que ellos eran los instrumentos para comunicar el mensaje recibido de Dios. Dios existe, por tanto es algo muy lógico que él se haya dado a conocer. La Escritura se atribuye la función de ser testimonio y registro de esa revelación.

Bibliografía

Jose M. Martinez, Hermenéutica Bíblica, Ed. Clie

Sobre Hermenéutica…referente a la Biblia

Sobre Hermenéutica…referente a la Biblia

Obispos católicos: No hay que seguir la Biblia al pie de la letra

Miércoles 5 de Octubre de 2005

06:51

EFE LONDRES.-

Los obispos católicos de Inglaterra, Gales y Escocia han admitido que no hay que interpretar la Biblia al pie de la letra porque hay partes que no son “completamente correctas”, según un documento publicado hoy por el diario “The Times”.

“No deberíamos esperar encontrar en las Sagradas Escrituras una corrección científica total o una completa precisión histórica”, afirman los líderes cristianos en el informe “El regalo de las Sagradas Escrituras”, dirigido a sus cinco millones de fieles.

El documento está refrendado por las máximas autoridades católicas de este país: el primado católico de Inglaterra y Gales, el cardenal Cormac Murphy-O’Connor, y el arzobispo de Saint Andrews y Edimburgo, el cardenal Heith O’Brien.

El texto, que conmemora el cuadragésimo aniversario de la promulgación de la Constitución dogmática sobre la Revelación Divina “Dei Verbum” del Concilio Vaticano II, cita los primeros capítulos del “Génesis”, primer libro de la Biblia, como ejemplo de la postura que defienden los obispos británicos. Según el documento, los creyentes tampoco deberían tomar al pie de la letra los pasajes del “Apocalipsis”, el último libro bíblico, donde se declara el triunfo total y eterno de Jesucristo en su Iglesia.

“Ese lenguaje simbólico -señala el escrito- debe ser respetado pero no interpretado literalmente. No debemos esperar descubrir en ese libro (”Apocalipsis”) detalles sobre el fin del mundo, sobre cuántos se salvarán y cómo vendrá el final”. En opinión de los obispos británicos, la Iglesia tiene que divulgar la Biblia, que no deja de ser “la palabra de Dios expresada en lenguaje humano”, de una manera “adecuada a los tiempos cambiantes, inteligible y atractiva para nuestros contemporáneos”. Según el diario, el documento muestra el largo camino que ha andado la Iglesia desde el siglo XVII, cuando tachó a Galileo de hereje por dudar de la creencia en la inspiración divina de la Biblia al defender la teoría copernicana del sistema solar.

http://pttcontraelmundo.wordpress.com/2005/10/05/sobre-hermeneuticareferente-a-la-biblia/

¿Porque son necesarios los requisitos especiales del intérprete de las escrituras? Parte 2

¿Porque son necesarios los requsitos especiales del interprete de las escrituras? Parte 2

Requisitos especiales
Si nos situamos en el plano de la propia escritura, el plano de la fe, encontramos en ella la Palabra de DIos, siempre dinámica, rebosante de actualidad. Por eso sus páginas son mucho mas que letra impresa. A través de ellas llega a nosotros la voz de Dios, por esto es necesario que el intérprete de la biblia posea unos requisitos adicionales de caracter especial.

a. Capacidad espiritual
La exposición de la escritura exige del intérpete la necesidad de tener percepción espiritual para con los textos; la carencia de sensibilidad religiosa incapacita para captar en profundidad el singificado de los pasajes bíblicos.

El exegeta debe ser un cristiano “nacido de nuevo” Juan 3:5-6

Razones:

  1. I Cor. 2:14
  2. I Cor. 2:10

La exegesis debe ir de la mano con la oración.(Sal. 119:18)
La acción iluminadora del Espíritu Santo no ahorra la nacesidad del trabajo hermenéutico. Tampoco lo preserva de caer en errores. No existe el don de infabilidad entre los dones que el Señor ha dado a la iglesia.
La realidad del Espíritu Santo debe ser un estímulo para ahondar incansablemente en el significado de los textos bíblicos, modificando interpretaciones nuestras anteriores siempre que una mejor comprensión nos lleve a ello (evitar la elaboración de los dogamtismos cerrados).

b. La actitud de compromiso
La actividad bíblica es la clave para la comprensión de la historia
No alcanza con una actitud racional (erudita), el estudio frío de sus páginas, ni tampoco  basta una actitud pietista, pero desencarnada hacia la Palabra de Dios.

La comprensión de la Palabra de Dios lleva inevitablemente al compromismo con Dios, a la decisión de aceptar lo que él ofrece y darle lo que el exige hacer de su verdad nuestra verdad, de su voluntad nuestra voluntad y de su causa nuestra causa: En la medida en que el estudio de sus textos va acompañado de una acción consecuente en la teología en el culto y en la conducta incluida su proyección social es factible una interpetación en profundidad que irá enriqueciendose a medida que se vaya asumiendo su contenido.

c. espíritu de mediador

No alcanzo con captar lo que el autor biblico quiso expresar. La plenitud del significado solo lo descubrimos cuando acercamos el mundo del autor a nuestro mundo y viceversa. La hermenéutica debe vivir un diálogo entre el pasado, del autor bíblico y el presente del lector y como mediador en el diálogo esta el intérprete, quien ha de recorrer una y otra vez el círculo hermenéutico, acercándose por un lado al texto y por otro a su propio contexto histórico interrogando a ambos, hasta llegar a discernir el verbo de Dios, significativo para los hombres de cualquier lugar o época.

El exegeta debe estar abierto constantemente  al mensaje, siempre viejo y siempre nuevo, de la Biblia, con el que nunca estaremos suficiente familiarizados.

Bibliografía

Jose M.Martinez, Hermenéutica Bíblica, Edit. Cl

¿Porque son necesarios los requsitos especiales del interprete de las escrituras ? Parte 1

¿Porque son necesarios los requsitos especiales del interprete de las escrituras? Parte 1

Autor:Paulo Arieu

Antes de responder esta pregunta, veremos primero cuales son los requisitos especiales del interprete de las escrituras

1. Requisitos generales

a. Objetividad

No existe el intelectual completamente libre de prejucios y liberado de toda dispensación emocional o cultural,  arraigada en su ser que no pueda influir esencialmente en sus interpetaciones.

El exegeta debe acercarse al texto con actitud abierta, permitiendo que este los modifique parcial o totalmente en la medida en que no se ajusten al verdadero contenido de la escritura examinada.

b. Espíritu científico:

El exegeta debe procurar aplicar  a su estudio de la biblia los mismos criterios que rigen la interpetación de cualquier composición literaria.  Se debe prestar atención a la crítica textual, al análisis linguístico, a la consideración del fondo histórico y a todo cuanto pueda contribuir a aclarar el significado del texto (arqueología, filosofía, obras literarias mas o menos contenporáneas,etc.)

El intérprete debe saber utiliizar científicamente toda esta información.

c. Humildad:

Esta cualidad es inherente al espíritu científico. No debemos cerrarnos solamente a una tradición exegética sin revisar constantemente las interpetaciones; esto no significa que el proceso hermenéutico, al llegar a su fase final no haya de permitir sentir sentimientos de certidumbre.

Terminado el trabajo de interpetación debe mantenerse con el firme convencimiento de que es correcta, pero evitando el dogamtismo. En el campo científico nunca se puede pronunciar la última palabra.

Fuente bibliográfica:

  • Jose M. Martinez, Hermenéutica Bíblica, Ed. Clie

Contextualización de la Biblia

Contextualización de la Biblia

Es la determinación de relaciones existentes entre el texto de la escritura y el contexto existencial.

Se necesita establecer un nexo de comunión entre el espíritu de Dios y el espíritu del intérprete y cuando a la palabra de Dios que habla sigue  la respuesta de quien la escucha.

En este diálogo, el intéreprete inicia su tarea, su comprensión previa del texto, la cual es comnfirmada o modificada por la luz que el texto arroja sobre ella.

“La exégesis literal hsitórica es el fudnamento de la exposición de la Escritura efectuada por la iglesia ” [1]

Todo significado de un texto es diferente de su sentido original, debe ser controlado y autorizado por la propia escritura. De otro modo, lo mas probable es que se produzca el extravío.

 Cualquier “historia” que narre la Biblia, tiene su correlato anterior mesopotámico o egipcio: mesías, edén, diluvio, patriarcas, Moisés, primeros padres, reyes de Israel (no tanto su figura, que pudo existir sino cuanto se les atribuye), grandes guerras.

Toda la Escritura fue dada en un contexto completamente diferente al nuestro, pero si toda la Escritura es inspirada por Dios y es util para la ensenanza (2 Tim. 3:16), luego la misma debe tener algun proposito para nosotros. La pregunta es: Cual es ese proposito? (Que enseñanza queria Dios comunicar a su pueblo?) El contexto cultural nos ayuda a deducir cual era ese proposito. Es importante entender que la Biblia aborda temas y motivaciones como los que enfrentamos en la actualidad. Lejos de restar relevancia a la Biblia, entender la situación en la que fue dada nos ayuda a hacerla mas relevante (algunas veces hasta incomodamente relevante). Nos obliga a ver que las personas con quienes trató Pablo no eran simplemente conflictivas y moralmente inestables; eran personas de carne y hueso que vivian una realidad similar a la nuestra. Para entender y aplicar bien la Biblia, necesitamos dos recursos fundamentales de informacion: uno es la Biblia en si misma, el otro es una comprension del contexto cultural del pasaje que estamos leyendo.

Ejemplos:

1) Jesús (en Mateo 6:7, 8), nos dice que no debemos orar como los paganos. Pero, como oraron los paganos? “Las oraciones griegas sumaban la mayor cantidad de titulos posibles que tenia la deidad a la cual se oraba, esperando con esto asegurar su atencion. Tipicamente, las oraciones paganas recordaban a la deidad los favores que uno habia hecho o los sacrificios ofrecidos, intentando obtener una respuesta del dios sobre una base contractual. Jesus basa la oracion eficaz en una relacion de intimidad, no en un modelo de asociacion comercial, el cual estaba mas cercano al que seguia el paganismo antiguo”.

2) Por que Santiago (en Santiago 2:6) asegura que los ricos oprimen a los pobres y los arrastran a los tribunales? “Las leyes en los tribunales romanos siempre favorecian a los ricos, quienes podian iniciar demandas en contra de las clases inferiores, aunque estas ultimas no podian hacer lo mismo contra los ricos… como en la mayoria de las culturas, la gente pudiente naturalmente tiene ventajas legales. Ellos pueden presentar sus casos de manera mas articulada o emplear a otros para que lo hagan por ellos”

Conclución:

“Un texto sin su contexto es un pretexto”

Notas

[1] nota pie de pag. 27, Jose M.Martinez, Hermenéutica Bíblica, Edit. Clie

Fuentes bibliograficas:

 

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