El Papa dice: no tome la Biblia literalmente
16 feb 2011 12 comentarios
in catolicismo romano, Hermenéutica, Temas de actualidad, Teología
El Papa dice: no tome la Biblia literalmente
En su reciente encíclica Benedicto XVI regresa a la enseñanza medieval
POR RON FRASER
¿Puede uno confiar en la Biblia? ¿Es ésta realmente la Palabra inspirada de Dios? Recientemente, el Papa hizo algunas declaraciones enfáticas sobre estas preguntas en una “exhortación apostólica” nombrada Verbum Domini (“La Palabra del Señor”), publicada el 11 de noviembre. Como lo informó Noticias CNA/EWTN, este mensaje papal fue “una súplica elevada y apasionada para que todos en la iglesia redescubran la Biblia”.
La verdad de esto es que fue más que una “súplica apasionada” de este Papa a sus feligreses. ¡Fue un ataque directo contra todos los que creen en la infalibilidad literal de las Escrituras tal como Dios las inspiró!
El papa Benedicto “criticó las interpretaciones ‘fundamentalistas’ o ‘literales’ y urgió a hacer una apreciación renovada de las técnicas de interpretación simbólica y espiritual usadas por los antiguos padres de la iglesia”
“Una interpretación auténtica de la Biblia siempre debe estar en armonía con la fe de la Iglesia Católica”, declaró Benedicto.
Debemos ver esta declaración a la luz de otros endosos recientes donde se afirma que la Iglesia Católica Romana es la única iglesia verdadera. Este Papa ha dicho más de una vez que todas las denominaciones cristianas diferentes del catolicismo romano son ilegítimas; que son defectuosas o que ni son iglesias verdaderas. Ahora él ha reafirmado la postura medieval de que sólo la interpretación de las Escrituras dada por la Iglesia Católica Romana tiene autenticidad. ¡Esa es una mentira papal descarada a la que las Escrituras mismas se oponen!
Cómo entender la Biblia
La Biblia afirma clara, primordialmente y antes que nada, que “ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada” (2 Pedro 1:20).
Más adelante declara que “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16). ¡No hay instrucción aquí de acudir primero a algunas “técnicas de interpretación simbólica y espiritual usadas por los antiguos padres de la iglesia”!
Esas “técnicas de interpretación” aplicadas durante siglos han conducido a muchas interpretaciones contradictorias de las Escrituras, aún dentro del catolicismo romano. Pero Jesucristo dijo claramente que, “la Escritura no puede ser quebrantada” (Juan 10:35). ¡La Biblia no se contradice a sí misma!
¡No es del Papa, ni de ninguno de sus sacerdotes, ni de ningún hombre en absoluto interpretar las Escrituras basados en alguna ideología religiosa particular!
Sólo un poder puede descifrar el significado claro y directo de las Escrituras. Es el poder de la mente de Dios únicamente, ejerciendo Su influencia sobre la mente de un individuo por el poder de Su Espíritu Santo.
Jesucristo Mismo, la Palabra de Dios en persona, declaró que cuando el Espíritu Santo entra a la mente de un individuo, le revela todas las cosas. Él lo llamó “el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce” (Juan 14:17).
Cristo llamó al Espíritu Santo el “Consolador” (Juan 16:7). Este es un Espíritu revelador, el Espíritu de verdad; y en realidad una porción del propio intelecto supremo de Dios integrado en la mente de un cristiano convertido. Cristo declaró que cuando éste es dado por el Padre a un siervo de Dios, lo “guiará a toda la verdad (…) y [éste] os hará saber las cosas que habrán de venir” (versículo 13).
Noticias CNA/EWTN describió que “El corazón de Verbum Domini” consta de “una discusión larga y frecuentemente técnica de ‘hermenéutica’, o el método apropiado de interpretar los textos sagrados”.
La realidad es que Jesucristo, el Autor mismo de la Palabra de Dios, nos dio el método apropiado para entender la Biblia. Leemos de la experiencia directa de Sus discípulos originales, de quienes fueron ordenados los apóstoles originales y quienes a su vez formaron el fundamento mismo de la única Iglesia verdadera. De su experiencia con Jesucristo resucitado ellos recordaron esto: “¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?’.
Así que Jesucristo viviente, la verdadera Cabeza de Su única Iglesia verdadera, ¡es quien abre para nosotros la Palabra de Dios por el poder del Espíritu Santo de Dios!
La razón verdadera por la que los hombres interpretan la Biblia
Sí, se requiere del estudio dedicado para crecer en el entendimiento de la Biblia (2 Timoteo 2:15; Isaías 28:10,13). Pero en realidad, ¡la Biblia se interpreta a sí misma!
¿Por qué los hombres insisten en tratar de interpretar la Biblia?
Hace un cuarto de siglo, Herbert Armstrong dio la respuesta. En la revista La Pura Verdad de noviembre de 1983, él escribió: “Las Escrituras son útiles para el propósito de redargüimos y corregirnos. Pero resentimos ser reprobados y corregidos. ¿A cuántas personas conoce usted que estén siquiera dispuestas a ser corregidas cuando están en un error; a ser reprobadas por las cosas erradas que hacen?”.
“A la gente no le gusta ser reprobada ni corregida. Le encanta la alabanza y la adulación. Pero seguramente detesta el reproche y la corrección”.
“Es por eso que es tan difícil para algunas personas entender la Biblia y estar de acuerdo simplemente con lo que ésta dice. La Biblia es el gran espejo espiritual de Dios. Ésta muestra todas las fallas de nuestro pensamiento y revela toda mancha de nuestro carácter. Nos muestra cómo somos realmente, y cómo Dios nos ve, no como nos gusta pensar que somos, o como hacemos creer a los demás que somos”.
Esa es la verdad simple y clara.
Hebreos 4:12 dice: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos (…) y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. La Biblia es un arma poderosa que corta por ambos lados, ¡abriendo y descubriendo al hombre interior!
Ese no es un proceso cómodo; por tanto con mucha frecuencia, los hombres simplemente no se someten a él. Como Herbert Armstrong declaró después, “Con mucha frecuencia los hombres han aplicado algún significado diferente a las escrituras que los condenan. Ellos han pasado por alto algunas escrituras que los corregían y los reprendían. En lugar de eso han estudiado diligentemente para encontrar alguna otra escritura en la cual pudieran leer un significado que justificara su curso de acción”.
“Así fue como hace siglos los hombres comenzaron a interpretar la Biblia. Como consecuencia la Palabra de Dios ha sido pervertida, torcida, deformada y distorsionada. Y se le da casi cualquier significa¬do falso y engañoso imaginable, en lugar de ver el significado natural, el significado simple y claro que Dios planeó”.
“Hoy tenemos cientos de interpretaciones de la Biblia. Pero nunca se escucha de cientos de interpretaciones de un texto de biología. ¿Por qué? Porque los tex¬tos de biología no reprenden ni corrigen a los hombres”.
“En lugar de reconocer la verdad, arrepintiéndose del pecado, haciendo que sea legalmente justificado por medio de la sangre de Cristo, los hombres buscan justificar sus propios actos pervirtiendo la Palabra sagrada y santa de Dios”.
Melanie Phillips recientemente meditaba que el Vaticano hoy, bajo este Papa, puede estar dando “un paso gigante de regreso a una era más oscura”, ¡una era cuando el Vaticano dictaba que sólo la Iglesia Católica Romana era la autoridad exclusiva para interpretar la Biblia! (25 de octubre, 2010).
¿Podría ser que este Papa en realidad esté buscando ocultar lo que las Escrituras infalibles revelan qué es la verdadera naturaleza del organismo religioso que él dirige, de sus verdaderos comienzos, y de su final profetizado? ¿Ocultando la verdad al insistir en la aplicación de las técnicas de interpretación impuestas por los “antiguos padres de la iglesia” e interpretando así, o más bien distorsionando, las Escrituras para adaptarlas al capricho y voluntad del Vaticano? (2 Pedro 3:16).
Usted necesita dejar que la Biblia se interprete a sí misma en esta cuestión, y en todas las demás preguntas cruciales.
Revista “La Trompeta de Filadelfia”,Marzo 2011, pag. 18-19
Comentario Exegetico y Explicativo de La Biblia – 1 Tomos. a-t
08 ago 2010 1 comentario
in Hermenéutica
¿Cómo explicar la nieve…?
29 jul 2010 Comentarios desactivados
in Hermenéutica, La Biblia, Teología
El padre Giocondo ha traducido la Biblia al sindao
Alfa & Omega, 10/12/09 – El padre Giocondo Pendin, misionero comboniano de origen italiano, lleva en Mozambique desde el año 1972, cuando aún era colonia portuguesa. Es uno de tantos misioneros que llevan más años viviendo en el país de misión que en su propio país, de modo que, si no fuera porque el color de la piel le delata, podría decirse que tiene ya más de africano que de europeo.
El padre Jocondo fue uno de tantos que prefirió quedarse durante la larga guerra civil que asoló el país, y no porque estuviera exento de peligros: fue testigo de «barbaridades y de actos heroicos», como él mismo recuerda, sin poder viajar ni moverse del lugar durante 15 años, para no poner en peligro su vida, pasando la noche en el suelo para pasar más desapercibido, y, aún así, no pudo evitar recibir un tiro en el cuello que le mantuvo una parte del cuerpo paralizado durante años.
Durante los últimos 7 años, el padre Jocondo ha estado ocupado en una tarea muy particular que, por fin, hace ya un año, ha podido ver la luz, y es la traducción de la Biblia al sindao, el dialecto que hablan en la misión de Machanga, de la que es párroco. No se trata de una simple traducción de un idioma a otro.
Es mucho más. Es trasladar conceptos que allí no podrían entenderse nunca, que son evidentes para un occidental, e incomprensibles en África. «Cuando se leen expresiones -explica el padre Jocondo- como blancos como la nieve, ¿cómo explicar qué es la nieve, que jamás han visto ni conocen?… O Tú serás la piedra sobre la que edificaré mi Iglesia es extraño para ellos, porque aquí las casas no se construyen sobre piedra. Por otro lado, para un africano Dios debe ser descrito con la ternura de una madre, no de un padre, porque, debido a la poligamia, algunos padres no saben siquiera cuántos hijos tienen, muchos hijos ni conocen a sus padres, y la relación con la madre siempre es mucho más profunda, y en ocasiones, la única.
Es necesario cambiarlo para poder suscitar un sentimiento de amor y ternura». Para el padre Jocondo, aún no ha nacido el genio que entienda el cristianismo y la cultura africana profundamente para poder hacer una síntesis que realmente les llegue al corazón y sea plenamente entendido.
Un buen ejemplo… ¡de como no debemos interpretar la Biblia!
23 jul 2010 Comentarios desactivados
in Doctrinas Cristianas, Hermenéutica, La Biblia, Temas de actualidad, Teología
Un buen ejemplo…
¡de como no debemos interpretar la Biblia!
El hermano venezolano, Jaime Orlando Barboza Salas, circula por correo electrónico muchos artículos, generalmente largos y detallados y a menudo sobre el Apocalipsis. Lamentablemente, sus interpretaciones suelen ser muy dudosas, aptas más bien para confundir al pueblo de Dios. También lamentablemente, su interpretación es típica de la de muchos otros intérpretes, con los mismos errores de métodos de interpretar el texto (hermenéutica) y de sacar conclusiones (exégesis; teología). Por eso es necesario analizar un poco sus argumentos.
En un reciente artículo, con el título “La verdad: ¿Quiénes eran los nicolaítas?”, don Jaime Orlando formula el siguiente argumento:
“Nicolaíta proviene del griego NICO que significa dominio o conquista sobre otros y LAOS que significa pueblo… De ahí podemos analizar la composición NICOLAOS que viene a ser algo así como DOMINIO SOBRE EL PUEBLO
Éfeso significa “Deseada”, pero Pérgamo significa “Casamiento”. La pregunta que brota inevitablemente es ¿Con quien se casó la iglesia de Pérgamo? …
“Podemos saber con quien se casó la iglesia de Pérgamo. Ella no considera que deba estar alejada del mundo y a salir de él… Pérgamo tipifica al compromiso que la iglesia asumió con el estado y con el mundo… Muchos ubican el período de esta iglesia aproximadamente por el año 320 DC en pleno gobierno de Constantino…
“La obra y doctrina de los nicolaítas, consistió en jerarquizar a la iglesia. Así nace el clero (Nico ) y el laicado ( Laos )”.
En este argumento el autor cae en dos errores graves: primero, argumentar desde supuestos orígenes etimológicos de los términos, y segundo, interpretar las siete cartas de Apoc 3-4 como etapas sucesivas de la historia europea. Veámoslo con más detalle:
La falacia etimológica: Este error es tan notorio que tiene su propio nombre, “la falacia etimológica”. Consiste en basar el sentido de una palabra en su origen o en su larga historia a través de los siglos. El estudio de la etimología es una ciencia cuya tarea es explicar como una palabra actual tomó la forma exacta que tiene, desde sus orígenes en el mismo idioma o en otro. La etimología en sí es una ciencia legítima, que estudia el origen y la historia de las palabras. El error es suponer que una palabra, en el momento histórico en que es empleada, tiene ese mismo sentido de su origen. La lingüística distingue el aspecto diacrónico del lenguaje (sus cambios a través del tiempo y la geografía) y el aspecto sincrónico (su uso en un tiempo y un lugar específicos).
Muchas veces es imposible determinar con seguridad el origen de una palabra; basta pensar en el deporte de proponer posibles etimologías del término “gringo” o del adjetivo “guapo”. ¡Nadie sabe su origen, pero todos entendemos su significado! Es más, aun cuando una etimología es relativamente cierta, las más de las veces no afecta el sentido que ha tomado la palabra en su uso a través del tiempo; nadie, al escuchar esa palabra, va a pensar en ese significado original. Al escuchar hoy la palabra “humor”, ¿quién pensaría que viene del latín “umor” que significa “líquido de cualquier clase; los humores del cuerpo humano”. Casos parecidos son “sueldo” (de “solidus”, una moneda; el “soldado” recibe su “solidus”), “salario” (se pagaba con sal) e “histeria” (de “hystera”, vientre). Típicamente, estos vocablos se han emigrado bien lejos de su sentido original. Por eso, interpretar palabras según su origen etimológico es una empresa muy precaria.
En la interpretación bíblica, aun cuando determinada explicación etimológica parece ser válida, casi nunca ilumina el significado de un texto. Es probable que “Ur” en hebreo se derivó de AôR, que significa “luz”, y que “Canaán” viene deKeNâYaN, comerciante, pero sería ridículo concluir que Abraham salió de “tierra de luz” para ir a “tierra de comerciantes”. Al contrario, son simples nombres geográficos, como Jujuy o Niquinomo o Mulucucú, sin el menor significado exegético o teológico.
El hermano Jaime comete dos errores con sus etimologías: primero de basar su interpretación en ellas, y segundo de proponer etimologías totalmente especulativas. En el griego no existe una palabra “Nico” que significara “dominio, conquista”. Las palabra correspondientes son nikós (vencedor, en Apoc 2-3), nikáw (vencer) y niké (victoria). En el contexto, en cada una de las cartas a las iglesias estos términos se usan de los vencedores, pero no en el sentido de dominación. Además, como no tenemos conocimiento de una palabra “nicolaíta” que significara “dominio sobre el pueblo”, el argumento de don Jaime es pura especulación. De todas maneras, el hermano tendría que demostrar que de hecho este es el origen del término en Apoc 2, cosa que no hace ni puede hacer. El término podría derivarse también de alguien llamado “Nicolás”, relacionado literal o simbólicamente con el movimiento nicolaíta, o quizá otra explicación.
Las mismas dudas valen en cuanto a Éfeso como “deseado” y Pérgamo como “casamiento”. Don Jaime no da razones para aceptar tales etimologías; más bien, parecen ser pura especulación, transmitidas de un autor a otro sin examinar su validez. Además, el mismo error nicolaíta existía en Tiatira, pues 2:20 reproduce para Tiatira lo que 2:14 denuncia en Pérgamo. Entonces sería necesario también explicar la etimología de “Tiatira” e incorporarlo en el esquema de interpretación. Pero según las especulaciones de los mismos dispensacionalistas, Tiatira significa “sacrificio continuo” (Evis Carballosa p73), lo que no cuadra muy bien con este esquema de interpretación.
Lo más grave del caso es que don Jaime emplea estas vanas especulaciones para sacar conclusions exegéticas y teológicias. ¡Ninguna sorpresa, que le sale muy mal!
(Entre paréntesis: a los predicadores les encantan estas etimologías ficticias. Una favorita es “sincero” como “sin cera”, un invento que merece tener patente y derecho de autor).
Segundo problema: interpretación historicista de las siete cartas. Antes muchos comentaristas dispensacionalistas querían ver en los siete mensajes de Apoc 2-3 una predicción inspirada de la historia futura de Europa hasta la venida de Cristo. El argumento del hermano Jaime sigue esa línea. Pero dicha interpretación es tan especulativa, y tiene tan pocas evidencias fidedignas, que la gran mayoría de los dispensacionalistas la han abandonado. Tal interpretación solía basarse precisamente en las etimologías infundadas de los nombres de las siete ciudades. Pero aun si todas esas etimologías fuesen ciertas (y de ninguna manera lo son), dicho detalle no podría ser clave de interpretación muchos siglos después del supuesto significado de cada nombre.
Hay muchas razones por no aceptar esa interpretación de Apoc 2-3. La principal es que Juan era un pastor y escribía a las siete congregaciones que él atendía. Sería lo más anti-pastoral escribir a Tiatira sobre situaciones de la Edad Media, a Sardes sobre la Reforma del siglo XVI y a Laodicea sobre el modernismo y el secularismo de hoy. Tampoco cuadran todos los enunciados de cada carta con este sistema de interpretación. Además, nada indica que Juan anticipara una larga historia de veintiún siglos antes de la venida de Cristo, ni que el Espíritu Santo se lo hubiera revelado.
Otro detalle contradictorio: el esquema propuesta se enfoca estrictamente en la historia europea. Si se tratara del extremo oriente, del medio oriente, de África o aun de América Latina, el análisis tendría que ser muy diferente, mucho menos eurocéntrico. Pero Juan no vivía en Europa ni pensaba como europeo. Pero Juan vivía en Asia Menor, pastoreaba iglesias en Asia Menor, e inspirado por el Espíritu de Dios envió sus mensajes a esas siete iglesias, en ese contexto, y no a “expertos” modernos que lo que más hacen es tergiversar el texto.
Tercer problema:polémica contra el pastorado. A pesar del título de este escrito, don Jaime dedica sólo página y media al tema anunciado de los nicoláitas, y después da unas siete páginas a su aconstumbrado ataque contra la jerarquización (sin definirla bien), el pastorado y los pastores. Hay cierto elemento de engaño, sin duda inconsciente, en anunciar un tema para después salir con otro. Pero con don Jaime este tema es obsesivo, con elementos de advertencia contra extremos pero desde un extremismo que me parece aun peor.
Ya que nuestro interés se centra en los puntos anteriores, y además estas páginas del artículo son bastante enredadas, sólo mencionaré uno o dos puntos. Casi todos los versículos citados, que son muchos, están tomados fuera de contexto (primera ley de la hermenúetica: “el texto fuera del contexto es un pretexto”). Además, por su prejuicio, don Jaime no toma en cuenta cambios positivos en nuestro tiempo, como la teología del laicado y el movimiento laico, el Concilio Vaticano y otras reformas tanto en el catolicismo como en el protestantismo. Algunos de sus argumentos tienen algo de razón, contra abusos de autoridad (p.ej. de “apóstoles” y “profetas”, pero mucho menos de pastores), pero otros son exagerados y equivocados.
Toda comunidad necesita alguna estructura, y todo movimiento tiende necesariamente a organizarse de alguna manera jerárquica. Don Jaime no toma en serio esta realidad sociológica. La tarea hoy día no es la de destruir al pastorado sino rescatarlo, dignificarlo y actualizarlo. Los pastores hoy necesitan nuestras oraciones, no nuestros ataques destructivos.
Juan Stam
http://www.ticosnet.com/dnn/Blogs/tabid/110/EntryID/281/Default.aspx
Interpretación Bíblica
07 jul 2010 Comentarios desactivados
in Hermenéutica
Esta es la serie completa de la clase dominical que Dios le permitió impartir en la IBRL al Dr. Eduardo Flores. Espero que les sea de bendición para ustedes.
- Introducción
- Doctrina de la Revelación: La Biblia
- Historia de la Interpretación
- Historia Contemporánea de la Interpretación
- Uso del Antiguo Testamento en el Nuevo Testamento
- Método Gramático-Histórico
- Hermenéutica (Resumen)
- Reglas Prácticas para la Interpretación-Parte 1
- Reglas Prácticas para la Interpretación-Parte 2
- Cómo Interpretar las Narraciones Históricas, la Profecía y el Apocalipsis?
- Cómo Interpretar los Proverbios, Job y los Salmos?
- Cómo Interpretar los Salmos y el Cantar de los Cantares?
- Cómo Interpretar las Epístolas?
Si tienen alguna pregunta no duden en hacerla aca
sujetosalaroca.org
La biblia y su interpretación
01 jul 2010 Comentarios desactivados
in Biblia, Hermenéutica, Las Escrituras, Sagradas Escrituras Etiquetas: Weldon E. Viertel
No Hay Otro Evangelio
29 jun 2010 Comentarios desactivados
in Apologética, Hermenéutica Etiquetas: Spurgeon
Hermenéutica
29 jun 2010 Comentarios desactivados
in Hermenéutica, Teología, Teologia Reformada Etiquetas: Henry A Virkler
Exegesis Del Nuevo Testamento
29 jun 2010 Comentarios desactivados
in Hermenéutica, Nuevo Testamento Etiquetas: Gordon D. Fee
Hermenéutica Bíblica
28 jun 2010 Comentarios desactivados
in Hermenéutica Etiquetas: José M. Martínez
Deuteronomio 22:5 como un ejemplo de la influencia cultural a nuestra interpretación bíblica
07 jun 2010 Comentarios desactivados
in Hermenéutica Etiquetas: Deuteronomio 22:5
Deuteronomio 22:5 como un ejemplo de la influencia cultural a nuestra interpretación bíblica
Introducción
La postura de muchos miembros de las comunidades evangélicas en diferentes partes del mundo es “nosotros lo hacemos de esta manera, así que esta es la manera correcta de hacerlo”. Esta actitud, por ser antibiblica, crea un sin fin de problemas pastorales, pues requiere una uniformidad cultural, no vista o requerida aun en la Escritura.[1]
Unas de las características del evangelio es su agilidad de amoldarse a la cultura a la cual es proyectado, como lo vemos en I Cor. 9:20, pero esto no llega al punto de diluirse tanto que llega a ser uno con la cultura pagana, Hechos 15:28-29. Esta dinámica es la que ha ayudado al Cristianismo a convertirse en una religión autóctona de Latinoamérica, en particular en su expresión Pentecostés.[2] Pero a pesar de esta dinámica, siempre surgen problemas que solamente se podrán solucionar interpretando y aplicando correctamente la Palabra de Dios que tenemos con nosotros. Entre los problemas que surgen por la falta de una correcta explicación, es la carga innecesaria de ciertas convenciones de vestidura dentro de extractos de la sociedad Latinoamericana. Estas convenciones, al llegar al Evangelio, se esperan que se sigan observando, sino con mas atención que antes. Como ya vimos, ciertas costumbres son permitidas que continúen bajo la luz del Evangelio, mientras otras se deben rechazar rotundamente. Ahora, ¿Qué de aquellas que son exclusivas de una clase social, o de algún país en particular? ¿Nos habla la Biblia como cada persona de cada país o sociedad se debe vestir? Claro que sí, en Tim. 2:9 “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, 10sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad”. Aunque este versículo no es el enfoque de este estudio, se ve que el Nuevo Testamento esta interesado en ver que los Cristianos, en este caso las mujeres, deben de llevar cierta convención de “modestia”. Pero como venimos argumentando desde antes, lo que es “modestia” para una cultura, no lo es para la otra. Aun, dentro de la misma cultura, ¡Existen discrepancias de lo que se refiere “modestia”!
Nuestro enfoque en este estudio será el largo y arduo debate dentro de la lglesia Protestante, que si la mujer debe vestir pantalones o no basándose de Deuteronomio 22:5. Esto nos llevará a ver las diferentes versiones bíblicas en Español, y como estas tratan de explicar este pasaje. Se verá las palabras en el hebreo que la versión Reina-Valera traduce como “traje” y “ropa” y el uso de estas dentro del contexto Israelita. Se verán las diferentes opciones del porque de esta prohibición, y se llegará a la conclusión de que la razón a tal prohibición deriva de las costumbres sexuales vinculadas con el culto religioso Cananeo. Con esto se mostrará que el uso del pantalón por la mujer el día de hoy, por no tener nada que ver con el culto a Dios, no tiene porque ser impedido con bases bíblicas, aunque tal vez si por culturales.
El texto Deuteronomio 22:5
Hebreo
yKi hV;ai tl’m]ci rb,G² vB’l]yIAal¿wÒ hV;aiAl[' rb,g²Aylik] hy<h]yIAal¿ 5 p .hL,ae hce[oAlK; òyh,l¿aÔ hw:hyÒ tb'[}/t
Reina-Valera 1960.
5No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.
Reina-Valera 1995.
No vestirá la mujer traje de hombre ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque es abominable para Jehová, tu Dios, cualquiera que esto hace.
Dios Habla Hoy.
La mujer no debe usar ropa de hombre, ni el hombre debe usar ropa de mujer, porque al Señor le repugna todo aquel que hace estas cosas.
Nueva Versión Internacional.
La mujer no se pondrá ropa de hombre, ni el hombre se pondrá ropa de mujer, porque el Señor tu Dios detesta a cualquiera que hace tal cosa.
Biblia de las Américas.
La mujer no vestirá ropa de hombre, ni el hombre se pondrá ropa de mujer; porque cualquiera que hace esto es abominación al Señor tu Dios.
Biblia de Jerusalén.
La mujer no llevará ropa de hombre ni el hombre se pondrá vestidos de mujer, porque el que hace esto es una abominación a Jehová tu Dios.
Como podemos ver, no existe una uniformidad de traducción del texto. La Biblia de las Americas, Nueva Versión Internacional, y Dios habla Hoy, usan la palabra “ropa” tanto para mujer como para hombre. Pero la palabra ylik] keli, traje, y tl’m]ci simlah, ropa, tienen dos muy diferentes significados y usos. Estos lo captan la Biblia de Jerusalén, y las dos Reina-Valeras en sus traducciones. Pasemos a ver los usos de estas dos palabras en su contexto.
El uso de ylik] keli en el Antiguo Testamento
De acuerdo con el Léxico Hebreo, Brown-Driver-Drivers, el uso de la palabra keli es muy variado en la lengua hebrea. Aparte de poderse usar como la palabra traje,keli tiene otros significados también. Esta palabra puede referirse a propiedad personal (Gen. 31:37; 45:20), equipaje (I Sam. 17:22), aretes o joyas (Gen. 24:53), armas (Gen. 27:3; I Sam. 20:40), coraza (I Sam. 17:54), o un utensilio de trabajo (I R. 6:7).[3] También esta palabra se puede referir al saco de un pastor (I Sam. 17:40).[4] En el pasaje de Deuteronomio, podemos apreciar de que la palabra traje es muy amplia, y por lo tanto, es mejor entenderla como “algo que pertenece al hombre”,[5] pues sus usos son varios. Esto nos da a entender que la prohibición va mas aya de una simple restricción de ropa, mas bien, es una prohibición de usar todo aquello que es exclusivamente para el varón.
El uso de tl’m]ci simlah en el Antiguo Testamento
La palabra simlah tiene un uso diferente que la palabra keli. Como P. J. Harland menciona “simlah es un término mas específico que se refiere a una envoltura, un manto, o una capa exterior de vestir (Gen. 35:2; Ex. 22:26; Dt. 8:4; 10:18; 21:13; 22:3)[6] Como podemos apreciar, este tipo de capa, aunque usado por las mujeres, también era usada para aquellos que dormían en la intemperie (Ex. 22:6), y es para ayuda aquellos que no tienen ropa, como los pasajes en Deuteronomio mencionan. Pero la regla parece ser la misma. El hombre no se debe de poner ropa usada ya una vez por la mujer.
Porque es esto tb’[}/t toeba, abominable?
La segunda parte el verso, vemos que aquel que practica el ponerse las ropas del sexo opuesto, son una abominación a Jehová. Este término no solamente se usa de algo que no va conforme las convenciones de vestir del pueblo de Israel, sino que sus implicaciones van mucho más alla que una regla cultural.
El uso de esta palabra en el A.T. es variado, pero siempre lleva un sentido negativo. Esta palabra se puede usar en sentido ritual (Ex. 8:22), de repugnancia física (Sal. 88:9), de comida inmunda (Dt. 32:16), de la adoración a ídolos (Is. 41:24), de actos no propios (Dt. 7:25; 17:1; 18:12; Jer. 32:35), ídolos (Dt. 32:16) y de prácticas de idolatria (Dt. 13:15; 17:4).[7] El engaño es considerado “abominación” también (Dt. 25:15-16), como también aquellos que después de estar divorciados, se vuelven a casar con el mismo cónyuge (24:1, 4), entregar un animal que no estaba en perfectas condiciones (Dt. 15:19-23) significaba un acto inmundo, toeba (Dt. 17:1; Mal. 1:6-8).[8]
El nombre, toebah ocurre dieciséis veces en Deuteronomio: 7:25, 26; 12:31; 13:15; 14:3; 17:1, 4; 18:9, 12; 20:18; 22:5; 23:19; 24:4; 25:16; 27:15. Todas las leyes que hablan de una abominación, pretenden mantener el culto a Jehova puro.[9] Ejemplo de esto es que se tenía que abominar todo aquello que tenia que ver con el culto Cananeo (13:14-15), o ritual pagano (7:26), animales impuros (14:3) o adivinación (18:9).[10]
Ahora, para finalizar nuestra discusión de estas palabras, vemos que la expresión toabat YHWH, abominación a Jehová, se encuentra siete veces en Deuteronomio (7:25; 12:31; 17:1; 18:12; 22:5; 23:18-19; 25:16; 27:15). Así que queda bien claro que en Israel existía una gran diferencia entre lo limpio y lo inmundo, pues aquello considerado inmundo era incompatible con la moral requerida por Dios de su pueblo. Así que usar el vestuario que era exclusivamente del sexo opuesto, no es simplemente prohibido por Dios, sino que también era una práctica repugnante y abominable a El, y constituía quebrantar su ley.
Así que por lo que podemos ver, estas palabras, keli y simlah son usadas como prohibiciones de vestimentas, mucho mas estrictas que ahora. A continuación entonces, veremos las diferentes interpretaciones del porque de tal prohibición.
Interpretación Militar
Una de las razones propuestas por las prohibiciones en este pasaje ha sido la interpretación que se considera tiene que ver con la costumbre militar de algunas naciones. Al parecer, los hombres no se debían de vestir de mujer para tener relaciones sexuales con otros hombres, ni las mujeres se deberían vestir como hombres para ser admitidas en el ejército.[11] Durante el período de guerra, se prohibía tener relaciones sexuales (II Sam. 11:11), y aquellos que iban a la guerra, no podían tener relaciones antes de ir a la guerra (Jos. 3:5). Se toma por el contexto de nuestro pasaje, esta interpretación es la mas apropiada, pues leemos en los capítulos que lo rodean leyes concernientes a la guerra (Dt. 20:1-20; 23:9-14). Así que los que sostienen este punto de vista, ven que la palabra keli (traje) en Dt. 22:5 se refiere entonces a alguna parte de la vestimenta de guerra.[12]
Otros hacen la conexión de este versículo con los mitos Ugariticos que narran y alaban a los hombres que se visten como mujeres, y a las mujeres que usan el armamento de hombres.[13]
Pero existe un problema con esta posición, el contexto inmediato no habla de reglas de guerra, que como ya vimos, están en otro lugar en Deuteronomio. Así que no es lógico que se agregue una prohibición acá que se entendería mejor en el contexto de guerra, que en el presente contexto.[14]
Interpretación religiosa
Dentro del libro de Deuteronomio encontramos que existen prohibiciones de muchas índoles. Una de las mas enfatizadas son las que se oponen al culto religioso de Canaan. Se espera que Israel repudie los dioses falsos de las naciones circunvecinas y aquellos que no obedecían a tal orden, debían ser muertos (Dt. 13:6-11; 17:5), los lugares altos deben de ser destruidos (Dt. 12:2-3), y no se debe traer ninguna costumbre Cananea o pagana al culto que Dios ha establecido (Dt. 16:21).
Este pasaje se puede ver, esta legislando en contra de las prácticas sexuales que eran práctica de los habitantes de Canaan.[15] Estas prácticas estaban bien ligadas al culto de fertilidad, que ellos practicaban “orgías” sexuales para que los dioses se encendieran en lujuria, y el resultado de la unión sexual de ellos seria una buena cosecha ese año.[16] En los templos Cananeos, había sacerdotes que se hacían pasar por mujeres, y tenían relaciones sexuales con los que llegaran a adorar a su dios, en este caso, Baal y Astarot.[17]
El transvertismo es entonces el problema que se esta tocando en este pasaje. Grisanti conecta este pasaje con los pasajes de Lev. 18:22; 20:13, donde el homosexualismo es también condenado.[18] En las otras secciones de Levítico donde se condena las practicas Cananeas (Lev. 18:26, 27, 29, 30), Grisanti hace notar que la palabra abominable, toebah es usada, como en Dt. 22:5.
Aunque se debe reconocer con Harland que este pasaje también sufre de la deficiencia que no hay mención explícita de que exista una conexión con el culto Cananeo y este pasaje,[19] pero mas bien parece una ley forzada al pasaje,[20] puesto por el uso de la palabra toebah, y los otros pasajes vistos, parece ser la solución mas práctica disponible.
Podemos entonces concluir, que la posición que sostiene que tal ley es dada en Deuteronomio 22:5 para contrarestar las practicas paganas de fertilidad en Canaan, que los Israelitas no estaban permitidos a seguir, mas bien, debían de repudiarlas, es la mas aceptable en su contexto.
Conclusion y observaciones
Como hemos podido ver, el pasaje de Deuteronomio nos deja una enseñanza que podemos aplicarla en el día de hoy. Esta no es con respecto a como podemos vestirnos en este tiempo. Como se mencionó en el principio de este artículo, vivimos en una cultura muy diferente, y estamos bien alejados de las intenciones por las cuales este mandato fue dado.
De un punto de vista práctico, Dt. 22:5, y la sección donde se encuentra este pasaje, nos enseña que Dios a dejado en su creación fronteras bien marcadas, que nosotros los humanos no debemos de cruzar, pues de hacerlo, estaríamos quebrantando su ley, y la naturaleza dada por El a cada criatura. Refiriéndome a la interpretación optada que concierne a ritos religiosos, debemos de rechazar todo aquello que quiera diluir la verdad bíblica, y apegarse a la cultura o costumbres locales, cuando estas van contrarias al mandato bíblico.
En el nivel personal, la objeción que los pantalones no pueden ser usados por mujeres porque la Biblia lo prohíbe, no tiene bases bíblicas, sino mas bien, ideológicas y culturales. En la explicación dada arriba, se llegó a mostrar que las razones por las cuales Dt. 22:5 quedó en la Escritura, fueron muy distintas a las que ahora se dan para sostener tal prohibición. Esta conclusión, como ya hemos mencionado, no viene de una buena exégesis del texto, mas bien, de un regimiento cultural. La exégesis dada del versículo deja claro que tal prohibición, por muy bien intencionada que esté, no hace justicia al texto, mas bien, importa algo que no se encuentra en él. Este es un error hermenéutico que si se aplica en otros textos de indole doctrinal , llevaría a situaciones catastróficas.[21]
Pero el problema no se limita a la congregación local. Me recuerdo años atrás, yo iba en el bus y los hermanos acompañantes se bajaron, y otros hermanos de otra congregación abordaron. Después de sentarse, comenzaron a criticar a la hermana que se bajó por ponerse pantalones. ¡Grande fue su sorpresa cuando se dieron cuenta que yo hablaba español, y mucho mas grande cuando se dieron cuenta que era miembro de la misma congregación que ella asistía!
¿Qué podemos hacer en estos casos donde diferentes congregaciones, por razones culturales tienen diferentes prácticas, y tener así libremente comunión con ellos? Pablo nos da una respuesta propicia para esta clase de situaciones. En Romanos 14-15:6, vemos a Pablo dando consejos de cómo nos debemos comportar con aquellos que tienen diferentes puntos de vista que no son centrales a nuestra fé. Los versículos 10-22 del capítulo 14 son de mucha ayuda con temas de “percepción” de santidad. Muchos no comían carne ni tomaban vino pues miraban que esto era malo, pero querían imponer tales costumbres hacia sus otros hermanos, a quienes Pablo les llama “maduros” (Rom. 15:1). Pablo se opone a esta práctica, que los hermanos estaban haciendo, la de pasar juicio, no a lo que estaban comiendo. Muchas personas se han perdido, pues después que se arrepienten de sus pecados y entregan su vida a Cristo, hermanos de otras congregaciones les “sugieren” que deben de seguir una clase de vestimenta, a la cual el nuevo creyente no está acostumbrado, y una y otra vez he visto que por este simple y irrelevante punto, tal persona se aleja de los caminos del Señor, resultando que la obra de Dios en tal persona es destruida (Rom. 14:20). Así que concluimos que como Pablo aconseja, debemos no poner énfasis en cuestiones culturales o de opinión que no tienen nada que ver con la salvación, mas bien, llegar a un mismo sentir para glorificar a Dios.
[1] Un ejemplo de que los apóstoles no tenían en mente que toda la Iglesia mantuvieran las mismas costumbres esta en Hechos 15, en el concilio de Jerusalén, donde se toma en cuenta los aspectos culturales de los Gentiles, a luz a que los Judíos querían que estos siguieran sus costumbres.
[2] Existe una excelente apreciación del tema de cómo el Pentecostalismo ha tomado una identidad en el artículo por Juan Sepúlveda “Indigenus Pentecostalism and the Chilean experience” en Pentecostals after a Century. Global Perspectives on a Movement in Transition. Allan H. Anderson & Walter J. Hollwenweger, Eds. Journal of Pentecostal Theology Supplement Series 15 Sheffield: Sheffield Academic Press, 1999. 111-134.
[3] BDB, pgs. 479-480.
[4] S. R. Driver, Deuteronomy en ICC (Edinburgh: T&T Clark, 1902)pg. 251.
[5] Peter C. Craigie, Deuterenomy en NICOT (Grand Rapids: W.B. Eerdmans Pub. Co. 1976)pg. 287.
[6] P. J. Harland, “Menswear and Womenswear. A Study pf Deuteronomy 22:5” en Expository Times Vol. 110 No. 3 (1998) December, pgs. 73-76. Puesta la escasees de exégesis con respecto a este tema, he usado este artículo del Dr. Harman como modelo para este trabajo. Creo que la escasees de la discusión de este tema en Ingles, comparado al Español, refleja la diferencia de los valores culturales de cada cultura.
[7] ibid. pg. 74 .
[8] Michael A. Grisani “b’[}t""" in New International Dictionary of Old Testament and Exegesis Vol 4 William A. Van Gemeren, Ed. (Grand Rapids: Zondervan Pub. Ho. 1997)pgs. 316-17.
[9] P. J. Harland, “Menswear and Womenswear. A Study pf Deuteronomy 22:5” en Expository Times…pg. 74.
[10] P. Humbert “Le substantif to’eba et le verbe t’b dans l’Ancien Testament” (ZAW 31, 1960, 217-237), 234-236. Como citado por Harland, pg. 74.
[11] P. J. Harland, “Menswear and Womenswear. A Study pf Deuteronomy 22:5” en Expository Times…pg. 75. Un ejemplo que podemos hallar ahora es en la película “Mulan”, donde la heroína se viste de hombre para ser admitida en el ejercito reemplazando a su padre.
[12] ibid. pg. 75.
[13] ibid. pg. 75.
[14] Una diferencia que se debe notar es que estamos tratando con una literatura legal, y no con una Epístola donde los asuntos tratados ahí son mas bien, ad hoc, y no se espera una estructura como la que esta en la “Ley” de Israel. Un ejemplo de esto se puede ver en I Tim. 5:23, donde Pablo rompe con su pensamiento, para darle un consejo a Timoteo, para seguir su pensamiento en el versículo 24.
[15] S. R. Driver, Deuteronomy in ICC…pg. 250.
[16] “Ugarit and the Canaanaties” en Illustrated Manners and Customs of the Bible J.I. Packer, M.C. Tenney, Eds. (Nashville: Thomas Nelson Publishers, 1980)pg. 146.
[17] J. R. Thompson, Deuteronomy TOTC (Downers Grove: Inter-Varsity Press, 1974)pg. 234.
[18] Michael A. Grisani “b’[}t""" in New International Dictionary of Old Testament and Exegesis Vol 4... pg. 316.
[19] P. J. Harland, “Menswear and Womenswear. A Study pf Deuteronomy 22:5” en Expository Times…pg. 75.
[20] Eugene H. Merril, Deuteronomy The New American Commentary (USA: Broadman & Holman Publishers, 1994)pg. 297.
[21] Ejemplo de esto se encuentra en Mt. 5:30, 18:8; Mr. 9:43. Convenientemente, estas prácticas no son apoyadas por aquellos que prohíben el uso de pantalones. Estos abusos llegaron a su apogeo en la era Medieval, donde un número de personas se mutilaban el cuerpo, por seguir el mismo modo de interpretar la escritura que aquí se esta examinando.
http://www.geocities.com/davidjove/deut22-5.htm
Violando el texto Bíblico
13 may 2010 6 comentarios
in Hermenéutica, Teología
En las clases de Hermenéutica que he estado impartiendo en la IBRL hemos visto algunos de los principales problemas con la interpretación bíblica. La Biblia es muy clara con respecto a muchísimas doctrinas y es especialmente clara en cuanto a la exclusividad del cristianismo como el camino para llegar a Dios. Para muchos teólogos y creyentes de tendencia liberal esta interpretación es equivocada.
Cuando Cristo dice en Juan 14: 6, “Yo soy el camino, la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí,” muchos de estos liberales contextualizan el mensaje y, en palabras de José Martínez, “violan el texto bíblico,“ pues interpretan a Cristo diciendo lo siguiente, “Yo soy un camino, una verdad, y una vida. Unos van al Padre por mí.“
Pero, es este tipo de interpretación válida? La respuesta es no! Toda la Biblia afirma que la única manera de que una persona sea reconciliada con el Dios al que ha ofendido es por medio de la fe exclusivamente en Jesucristo. No hay otra manera. No hay otro camino. No hay otra verdad. Y la prueba de que esto es así está en un hecho ocurrido hace más de dos mil años: la resurrección de Jesucristo. Ese fue el evento que confirmó que todo lo que la Biblia dice es verdad. Ninguna otra religión es valida desde la perspectiva bíblica. Todas las demás religiones fuera del cristianismo son invenciones humanas (Romanos 1: 18-25).
Y lo que quiero mostrarles es un artículo publicado en el Washington Post titulado, “La búsqueda por dilucidar religiones competitivas y comparables.” Kathleen Parker, la autora escribe el artículo con respecto a Franklin Graham, a quien le fue negada la posibilidad de dirigir el Día Nacional de la Oración en los Estados Unidos debido a que se negó a afirmar la veracidad de todas las religiones, especialmente el islam. Parker escribe,
La ofensa de Graham fue expresar su creencia que sólo los cristianos tienen el oído de Dios, que el islam es malvado, y que los indúes y musulmanes no le oran al mismo Dios suyo.”
De nuevo, es triste como se le ha permitido a las personas interpretar la Biblia a su placer, sin que hagan lo mismo con un periódico o cualquier otro libro histórico. Me pregunto como estaría el mundo si se interpretaran las leyes de la constitución de un país de esa manera. De hecho, esa es la razón por la que el mundo está así, porque se han negado a someterse a la verdad revelada por Dios en la Biblia. Y esa verdad es esta: Jesús es el único camino que lleva a Dios!
El libre examen y su armonia con las escrituras
16 abr 2010 2 comentarios
in Hermenéutica, Teología Etiquetas: concilio Vaticano 2º, Hermenéutica
El libre examen y su armonía con las escrituras
Autor:Paulo Arieu
“Y creed que la paciencia del Señor es para nuestra salud, según que nuestro amado hermano Pablo os escribió conforme a la sabiduría que a él le fue concedida. Es lo mismo que hablando de esto enseña en todas sus epístolas, en las cuales hay algunos puntos de difícil inteligencia, que hombres indoctos e inconstantes pervierten, no menos que las demás Escrituras, para su propia perdición.” (2ª Pedro 3:15-16)
“Pero El, conociendo su pensamiento, les dijo: Todo reino dividido contra si mismo será devastado, y caerá casa sobre casa.” (Lucas 11:17)
Este concepto (El libre examen), es al día de hoy, parte fundamental de la declaracion de fe de iglesias evangélicas como los bautistas, por ejemplo
“Según la definición dada en el Congreso Mundial de Fundamentalistas de principios de 1920, un fundamentalista es un creyente “nacido de nuevo” en el Señor Jesucristo que considera la Biblia como la Única Inerrante, Infalible y Verbalmente inspirada Palabra de Dios.”[0]
“El lema “Sola Scriptura” es quizás, junto con el “Sola Fide”, una de las bases principales sobre la que pretende fundarse la Reforma protestante tanto en el siglo XVI, cuando nació, como a principios de este siglo XXI. La definición de dicho lema sería la siguiente: solamente la Palabra de Dios escrita es la autoridad final en materia de fe, doctrina y moral. Únase a eso la aceptación de la teoría del libre examen, por la cual, se cree que cualquier creyente puede y debe interpretar la Biblia por sí mismo, sin más ayuda que la del Espíritu Santo. De semejante combinación, según el ideal protestante, debería de nacer el fruto de la vuelta a los orígenes del cristianismo.” [1]
El libre examen de las escrituras surge como reacción lógica y esperada contra la rigidez dogmática de la Iglesia Católica Romana, por parte de los reformadores del siglo XVI.
En la interpetación de la escritura la autoridad final no es la Iglesia, sino la propia escritura, “la escritura” sagrada es intérprete a si misma.
Esto da a entender que ningún pasaje bíblico ha de estar sometido a la servidumbre de la tradición o ser interpetrado aisladamente de modo que contradiga lo enseñado por el conjunto de la Escritura.
Lo que Dios ha querido comunicar a la humanidad, todo lo que es necesario para el ser humano en materia de fe y doctrina, lo ha hecho a través de la Biblia. Nada ni nadie tiene más autoridad que la Santa Biblia, que es la única regla infalible de fe y práctica. No hay nuevas revelaciones ni habrá.
Un teólogo católico escribió acerca de la célebre cuestión del libre examen de la Escritura. “Frente a la doctrina católica según la cual todo cristiano al leer las Sagrada Escritura debe aceptar el juicio de la Iglesia, único intérprete auténtico de la Escritura, el protestantismo sostiene que cada miembro de la Iglesia tiene facultad para examinar la Biblia sin atender a la Tradición ni a la Iglesia, creen que el Espíritu Santo les ilumina la inteligencia al leer la Escritura Sagrada. Es la idea de Lutero y Calvino según la cual el Espíritu Santo iluminaba a cada fiel; en el protestantismo ilustrado y liberal del s. XVIII y siguientes se pone el acento en el recurso a los medios de investigación científica.” [2]
Y tambien el Concilio Vaticano II dice: “El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita o transmitida ha sido confiado únicamente al Magisterio vivo de la Iglesia”.[3]
De un foro evangélico, rescato la siguiente reflexión como importante y clara refutación de lo dicho por este teólogo católico y también lo definido en el Concilio Vaticano II:
“El principio de “libre exámen” afirma que toda persona, sea quien sea, debe y puede leer las Escrituras, pues estas no son propiedad exclusiva de una élíte de hombres autodesignados sus salvaguardianes, sino que es un regalo de Dios a la humanidad perdida, por medio de la cual puede llegar a creer (Romanos 10:17). Eso es todo lo que el principio dice y lo que los reformadores defendieron. Simple, claro, entendible y para nada peligroso.
Ahora, pasando al tema de la interpretación, si bien las Escrituras pueden y deben ser leídas por toda persona, el ejercicio de esto conlleva la responsabilidad frente a Dios de entender correctamente el mensaje y obedecerlo, haciendo uso de los medios necesarios para tal fin (2 Timoteo 2:15; 2 Pedro 1:19). Siendo esto así, entonces tenemos dos opciones: la buena interpretación o la mala interpretación. La verdad tiene un fundamento racional originado en las Escrituras, por lo tanto, toda supuesta interpretación (sea buena o mala) puede y debe ser sometida a juicio (1 Corintios 14:29; 1 Juan 4:1) a la luz de la razón (2 Corintios 2:12-16) y las Escrituras (Efesios 6:17), la primera alimentada con la segunda (Colosenses 3:16).
El asunto es el siguiente: En ningún lugar de las Escrituras se condena la interpretación en sí misma, sino la mala interpretación…
Por lo tanto, reformulando el principio como debe ser correctamente entendido, ‘puedes leer el Libro, más debes saber que eres responsable frente a Dios en cuanto a como lo interpretas, por lo tanto “procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad“‘.” [4]
Conclución:
Este “libre examen” no es la facultad de interpretar la escritura como al lector le plazca o convenga. Ni tampoco debemos despreciar la sabidrua de los grandes hombres de Dios de la historia de la Cristiandad.
Pero no podemos dejar la interpretación de las escrituras esclavas a la iglesia, ya que la iglesia a lo largo de la historia, ha pasado por épocas de apostasía. Además, ninguna iglesia es infalible.
Las Escrituras no condenan la interpretación en sí misma ni la restringe a ciertos individuos exclusivos que la monopolizan incuestionablemente.
Notas:
[0] Iglesias bautistas, wikipedia
[1] http://blogs.periodistadigital.com/coradcorloquitur.php/2006/10/16/p50349
[2] http://rsanzcarrera2.wordpress.com/2007/08/20/la-biblia-y-los-no-catolicos/
[3] http://www.legiondemaria.org/el_libre_examen_o_intepretacion_de_la_biblia.htm
[4] Según los romanistas hay que dejar de leer la Biblia!, http://www.iglesia.net/
Fuente:
Jose M.Martinez, Hermenéutica Bíblica, Edit. Clie
Sola Scriptura
16 abr 2010 379 comentarios
in Doctrinas Cristianas, Hermenéutica, La Biblia, Teología, Teología Bíblica y Sistemática, Teología Dogmática Etiquetas: Biblia, LUTERO, magisterio de la iglesia católica, Palabra de Dios, Revelación, Sola Scriptura
Sola Scriptura
Autor:Paulo Arieu
Emilio, católico practicante, reflexionando me decía que:
no es forma de recibir la verdad de la Revelación, interpretando por ti mismo las Escrituras sin comunión con la Iglesia. Y además, es que es cuestión de fe: a ver si me explico: tú interpretas la Revelación no por ti mismo solo, sino también confiando en las enseñanzas de tu comunidad eclesial; al menos. Lo que nos distancia no son las imágenes, nuestras diferencias en eso son consecuencia de nuestras diferencias en algo más básico: la Iglesia. Nuestra identificación de la Iglesia. Tú confías en las enseñanzas de tu comunidad eclesial (la “sola Scriptura”, etc.), porque las ves acertadas. Yo he aceptado por la fe el Cristo de la Iglesia y la Iglesia de Cristo, como una sola pieza. No puedo separarlos, porque son un Todo, el Cristo Total: Cristo es la cabeza y la Iglesia es el Cuerpo. Eso lo he aprendido luego, pero antes de saber siquiera explicitarlo, ya había aceptado esa fe.
El Magisterio de la Iglesia no se separa de las Escrituras, Paulo, las interpreta también. Por supuesto, se pueden sacar tantas interpretaciones de las Escrituras como voluntades de interpretación haya, pero no todas son ciertas. Sin creer en la Iglesia y en su Autoridad, puede parecerte que la tuya es la acertada. Pero puedes estar equivocado. Mira lo que dice de las imágenes el Catecismo, porque yo no tengo más doctrina que la que leo en él-: [1]
Respuesta
Yo también acepto lo mismo. Pero no estoy de acuerdo con el magisterio de Roma.¿Crees que hay que ser católico romano para interpretar las escrituras?
“Todos los santos son teologos,pero no todos los teologos son santos”
Yo soy santo,porque Cristo vive en mi, el ha perdonado mis pecados y me ha sellado con su Espiritu Santo, al momento de creer en el. Yo entiendo que el magisterio de la Iglesia de Roma esta equivocado. Y porque soy santo,soy teólogo, y confio en su Palabra.
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“Toda la Escritura es ‘inspirada por Dios’ (dada por la inspiración de Dios) y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia….” (2 Tim. 3:16).
Como voy a obedecer la Palabra del Señor si no procuro leerla e interpretarla para ponerla por obra? De la lectura, surge la comprension del texto y luego la obediencia y luego viene compartir con otros lo que la biblia me enseña.
Sabemos que la Biblia es la Palabra de Dios. La Biblia se declara a sí misma ser inspirada por Dios, inerrante y autoritativa. También sabemos que Dios no cambia Su parecer o se contradice a Sí mismo. Así que, mientras la Biblia misma no pueda argüir explícitamente sobre la “Sola scriptura”, definitivamente no debe permitirse que las tradiciones contradigan su mensaje. La Sola scriptura no es tanto un argumento contra la tradición de uds. o contra la de alguna otra iglesia, como lo es contra las doctrinas no bíblicas o anti-bíblicas de cualquier iglesia o religion que hay o pueda haber en este planeta.
La única manera de saber con seguridad lo que Dios espera de nosotros es permaneciendo fieles a lo que sabemos que Él nos ha revelado – la Biblia. Ahora sabemos, más allá de cualquier sombra de duda, que la Escritura es verdadera, autoritativa y confiable. No puede decirse lo mismo de la tradición.
La Palabra de Dios es la única autoridad para la fe cristiana. Las tradiciones solo son válidas cuando están basadas en la Escritura y están en completo acuerdo con la Escritura. Las tradiciones que están en contradicción con la Biblia no son de Dios y no son un aspecto válido de la fe cristiana. La Biblia es la única manera de evitar que la opinión personal y subjetiva tenga prioridad sobre las enseñanzas de la Biblia.
La esencia de la Sola scriptura es basar tu vida espiritual en la Biblia solamente, y rechazar cualquier tradición o enseñanza que no esté de total acuerdo con la Biblia.
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2 Tim. 2:15 dice “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”
Mi conciencia y mi fe son esclavas de Jesucristo y su Palabra.No necesito estar afiliado a una institución en particular para poder leerla o interpretarla, sin oque lo hago en obediencia al mandato de Jesus, cuando dijo “Escudriñad las escrituras”
No puedo volver atras, seria negarle, seria tener por inmunda la sangre del Pacto, que el derramó por mi en la cruz. Apelo al testimonio del Señor Jesucristo,quien por mi murió
Puedo citar a Lutero, ya que tengo la misma convicción que él y me es imposible ante Dios y ante los hombres negar lo que está escrito en la Biblia.
“Por tanto, a menos que yo sea persuadido o convencido por el testimonio de la Escritura, o por el más claro razonamiento, – a menos que sea persuadido por medio de los pasajes que he citado, – y a menos que mi conciencia sea sometida de esta manera por la Palabra de Dios, no puedo retractarme y no lo haré, porque es peligroso para un cristiano el hablar en contra de su conciencia. ¡Me mantengo firme, no puedo hacer otra cosa; que Dios me ayude! ¡Amén!” [2]
Algo muy importante que aclarar es que la doctrina de La Sola scriptura
no nulifica el concepto de las tradiciones eclesiásticas, más bien nos da una base sólida en la cual basar las tradiciones de la iglesia. Hay muchas prácticas, en ambas iglesias Católica y Protestante, que son el resultado de tradiciones, y no de las explícitas enseñanzas de la Escritura. Es bueno y aún necesario que la iglesia tenga tradiciones. Las tradiciones juegan un papel importante en la clarificación de la doctrina cristiana, y la organización de las prácticas cristianas. Al mismo tiempo, para que estas tradiciones sean válidas, no deben estar en desacuerdo con la Palabra de Dios. Deben estar basadas en el sólido fundamento de la enseñanza en la Escritura. El problema con la iglesia Católica (y muchas otras iglesias Cristianas) es que sus tradiciones están basadas en tradiciones, de tradiciones, de tradiciones – frecuentemente sin que la tradición inicial esté en completa armonía con las Escrituras. Esto es por lo que los cristianos siempre deben regresar a la Sola scriptura, la autoritativa Palabra de Dios, como la única base sólida para la fe y la práctica.[3]
Esta doctrina,nos permite tener un parametro absoluto a la hora de cosniderar una doctrina o una practica cristiana.La tradicion es iluminacion y las Escrituras son revelación. Ademas, los teologos no somos infalibles.Somos hombres.
Permítame citar a modo de respuesta, lo que escribió hace algunos siglos ya un notable teólogo naturalista, Charles Hodge lo expresó en su teología sistemática:
“Los teólogos no son infalibles en la interpretación de las Escrituras. Por lo tanto, puede ocurrir en el futuro, como ocurrió en el pasado, que las interpretaciones de la Biblia, confiadamente recibidas tiempo atrás, deban ser modificadas o abandonadas, para mantener la revelación en armonía con lo que Dios enseña en sus obras. Este cambio de posición en cuanto al verdadero significado de la Biblia puede ser un proceso doloroso para la iglesia, pero no perjudica en lo más mínimo la autoridad de las Escrituras. Ellas permanecen infalibles, meramente somos convictos de haber malinterpretado su significado” [4]
Las tradiciones no son el problema. Jesucristo no prohibió tener tradiciones.Hay tradiciones sanas y tradiciones enfermas,malas,nocivas, que deben abandonarse en lo posible cuanto antes. Muchas veces son cuestiones secundarias como tipos de vestimenta,etc.
El problema son las tradiciones no bíblicas. La disponibilidad de las Escrituras a través de los siglos no es un factor determinante. Las Escrituras mismas son el factor determinante. Ahora tenemos las Escrituras disponibles y accesibles para nosotros. A través del estudio de la Palabra de Dios, es claro que muchas tradiciones eclesiásticas que se han desarrollado a través de los siglos, están de hecho en contradicción con la Palabra de Dios. Es aquí donde se aplica la Sola scriptura. Las tradiciones que están basadas en, y están de acuerdo con la Palabra de Dios pueden ser mantenidas. Las tradiciones que no están basadas o están en desacuerdo con la Palabra de Dios, deben ser rechazadas. La Sola scriptura nos lleva de regreso a lo que Dios nos ha revelado en Su Palabra. Finalmente, la Sola scriptura nos señala nuevamente al Dios que siempre habla la verdad, nunca se contradice a Sí mismo, y siempre ha comprobado ser confiable. [5]
- Mateo 15:3 Respondiendo él, les dijo: ¿qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?
Los judíos tuvieron un ambiente religioso en que honraban las opiniones de los rabís (sus maestros). Estas opiniones llegaron a ser tradiciones y con el tiempo sus interpretaciones fueron las únicas que les importaban. Sus opiniones llegaron a tener más prioridad que la mera palabra de Dios. Cuando Jesús enseñó la verdad, muchos judíos no recibieron la verdad porque Jesús no apoyaba a los rabís (los padres de ellos), ni fue apoyado por ellos. Ya al final, Jesús atacó estas tradiciones de los padres exaltadas por que detuvieron a la gente a recibir la verdad de Dios. Lo obvio de las Escrituras fue hecho confusión por las tradiciones de los fariseos.
TRADICIÓN
- paradosis ( παράδοσις, G3862) , transmisión abajo o adelante (relacionado con paradidomi, transmitir, entregar), denota tradición, y de ahí, por metonimia:
(a) las enseñanzas de los rabinos, sus interpretaciones de la ley, que por ellas quedaba virtualmente anulada (Mat 15:2,3,6; Mc 7.3,4,8,9,13; Gl 1. 14; Col 2:8);
(b) la enseñanza apostólica (1 Cor 11:2 «instrucciones», RV, RVR, VM; Besson: «enseñanzas», texto; «tradiciones», margen), de instrucciones con respecto a las reuniones de los creyentes, instrucciones de mayor alcance que las ordenanzas en un sentido limitado; en 2 Tes 2:15, de la doctrina cristiana en general, donde el empleo que hace el apóstol de la palabra constituye una negación de que lo que él predicaba se originara en sí mismo, y una afirmación de su autoridad de parte de Dios (cf. paralambano, recibir,; 15.3); en 2 Tes 3:6 se emplea de instrucciones acerca de la conducta diaria. [6]
Segun el dicc. biblico [7]
Aquello que se transmite, particularmente enseñanzas transmitidas por un maestro a sus discípulos. El concepto está presente con frecuencia aun cuando no se mencione la palabra. Las referencias principales en los evangelios aparecen en Mt. 15 y Mr. 7, y se relacionan con la tradición judía.
I. Tradición judaica
La palabra tradición no aparece en el Antiguo Testamento, pero entre los dos testamentos hubo muchas enseñanzas para explicar el Antiguo Testamento que fueron agregadas por los rabinos. La tradición se perpetúa pasando del maestro al alumno, y ya en la época de Jesús había adquirido su ubicación al lado de las Escrituras. La igualación del comentario humano con la revelación divina fue condenada por el Señor. Con la tradición se “transgrede” la Palabra de Dios, se la “quebranta”, se la “invalida”, se la hace a un lado, se la rechaza (Mt. 15.3, 6; Mr. 7.8-9, 13). Las doctrinas impartidas por la tradición son “mandamientos de hombres” (Mt. 15.9; Mr. 7.6-7).
II. La tradición cristiana
Jesús consideraba que su propia enseñanza, entregada a sus discípulos en forma de comentario, estaba al mismo nivel que la Palabra de Dios. Así, en el Sermón del monte Jesús citó partes de la Ley, pero puso al lado de la misma sus propias palabras, “pero yo os digo …” (Mt. 5.22, 28, 32, 34, 39, 44; cf. 6.25). El justificativo para proceder de ese modo lo encontramos en su propia persona. Como Mesías ungido por el Espíritu, Palabra de Dios hecha carne, sólo él podía ofrecer un comentario válido y autorizado sobre esa Palabra inspirada por el Espíritu. Del mismo modo las epístolas realzan la persona de Cristo en contraste con la tradición. En Col. 2.8 Pablo advierte contra el peligro de ser presa de “filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres … y no según Cristo”. Así, en Gá. 1.14, 16 Pablo abandonó la tradición de los ancianos cuando Dios le reveló a su Hijo; Cristo no sólo dio origen a la verdadera tradición sino que la constituye él mismo.
La tradición cristiana en el Nuevo Testamento tiene tres elementos:
(a) los hechos de Cristo (1 Co. 11.23; 15.3; Lc. 1.2, donde “enseñaron” es traducción de paredosan);
(b) la interpretación teológica de dichos hechos; véase, p. ej., todo el argumento de 1 Co. 15;
(c) el modo de vida que surge de ellos (1 Co. 11.2; 2 Ts. 2.15; 3.6-7). En Jud. 3 la “fe que ha sido una vez dada” abarca estos tres elementos (cf. Ro. 6.17).
Cristo fue dado a conocer por el testimonio apostólico; por lo tanto, los apóstoles afirman que la tradición trasmitida por ellos debía ser recibida como autorizada (1 Co. 11.2; 2 Ts. 2.15; 3.6). Véase también Ef. 4.20-21, donde los lectores no habían oído a Cristo en la carne, pero en cambio habían oído el testimonio apostólico acerca de él. Cristo mandó a los apóstoles que dieran testimonio de él porque ellos habían estado con él desde el principio; también les prometió el don del Espíritu que había de guiarlos a toda verdad (Jn. 13.26-27; 16.13). Esta combinación de testimonio ocular y testimonio guiado por el Espíritu produjo una “tradición” verdadera y válida como complemento del Antiguo Testamento. Así, 1 Ti. 5.18 y 2 P. 3.16 colocan la tradición apostólica a la par de las Escrituras y la describen como tal.
Una influyente escuela teológica de crítica de las formas cuestiona la validez histórica de la tradición neotestamentaria, afirmando que en dicha tradición los cristianos querían proclamar al Cristo de la fe más bien que transmitir hechos históricos. Este interés a su vez los llevó a colorear el relato con sus creencias, y por lo tanto la tarea del erudito bíblico consiste en identificar aquello que originalmente pertenecía a Cristo, y aquello que ha sido agregado por los cristianos primitivos. B. Gerhardsson cuestiona la validez de este presupuesto de la crítica de las formas. Señala que los métodos sumamente rigurosos de transmisión de la tradición en las escuelas rabínicas tardías pueden remontarse a los tiempos del Nuevo Testamento. Métodos tales como el de aprender de memoria, aprendiendo al pie de la letra las palabras mismas dichas por el maestro, el de condensar el material en textos breves, y el uso de libretas para anotaciones eran todos comunes en los días de Cristo. Los apóstoles y la iglesia primitiva también tomaban con toda seriedad la transmisión fidedigna de una tradición válida acerca de Cristo, y no les satisfacía la transmisión inconsciente de una tradición diluida por la predicación. Cuando se tiene en cuenta, también, el carácter único de Jesús a los ojos de la iglesia primitiva, resulta claro que la posibilidad de que se hayan hecho agregados al relato se vuelve aun más remota.
La obra de Gerhardsson provocó una reacción muy fuerte que cuestionaba la validez de retrotraer al período de la iglesia primitiva los métodos de las escuelas rabínicas posteriores, y señalaba el carácter distintivo de la enseñanza cristiana en comparación con la enseñanza judía contemporánea. Si bien Gerhardsson puede haber exagerado su punto de vista, ha demostrado que el ambiente en que fueron escritos los evangelios exigía la transmisión correcta de la tradición, mientras que no interesaba en la misma medida el completar los hechos con mejoras imaginarias, como han creído algunos entendidos. Las exhortaciones de Pablo relativas a la “tradición” adquieren mayor significación en este contexto. El oficio apostólico estaba limitado a los testigos oculares y, como únicamente los testigos oculares podían dar un testimonio fiel de Cristo en su vida, muerte y resurrección, la verdadera tradición también tiene que ser apostólica. Esto lo reconoció la iglesia en años posteriores, cuando se elaboró finalmente el canon del Nuevo Testamento sobre la base del carácter apostólico de los libros a incluir. La tradición apostólica fue oral en un momento, pero para nosotros está cristalizada en los escritos apostólicos que contienen el testimonio de que Cristo es Dios, según testimoniaron movidos por el Espíritu. Otras enseñanzas, si bien pueden ser instructivas y útiles, como también dignas de nuestra seria consideración, no pueden aspirar a ser colocadas a la par del Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento como autorizadas, sin que al hacerlo se pongan de manifiesto los mismos defectos por los que la tradición judía mereció la condenación de nuestro Señor.
Objeciones a la Sola Scriptura
En el sentido práctico, una frecuente objeción al concepto de la Sola scriptura es el hecho de que el canon de la Biblia no fue acordado oficialmente por al menos 250 años después de la fundación de la iglesia. Más aún, las Escrituras no fueron permitidas en la misa por más de 1500 años después de que la iglesia fue fundada. ¿Cómo entonces, utilizarían los primeros cristianos la Sola scriptura, cuando ellos ni siquiera tenían el total de las Escrituras? ¿Cómo entonces, podrían los cristianos que vivieron antes de la invención de la imprenta, basar su fe y práctica en la Escritura solamente, si no había manera de que ellos tuvieran una copia completa de las Escrituras? Este desacuerdo es luego reforzado por los más altos índices de analfabetismo a través de la historia. ¿Cómo maneja la Sola scriptura estos problemas?
El problema con este argumento es que esencialmente está diciendo que la autoridad de las Escrituras está basada en su disponibilidad. Este no es el caso. La autoridad de las Escrituras es universal, porque es la Palabra de Dios y Su autoridad. De hecho, de que la Escritura no estuviera accesiblemente disponible, o aún el hecho de que la gente no pudiera leer, no cambia el hecho de que la Escritura es la Palabra de Dios. Más aún, en vez de que este sea un argumento en contra de la Sola scriptura, es en realidad un argumento para lo que la iglesia debía haber hecho, en lugar de lo que hizo. La iglesia primitiva debía haber hecho su máxima prioridad, el copiar la Escritura. Mientras que era irreal que cada cristiano poseyera una copia completa de la Biblia, si era posible que cada iglesia tuviera algo, la mayor parte, o todas las Escrituras disponibles. Cada líder de la iglesia debía haber estudiado las Escrituras como su más alta prioridad, para que ellos pudieran a su vez enseñarla correctamente. Aún si las Escrituras no estaban disponibles en las misas, por lo menos los líderes de la iglesia podrían haberse entrenado bien en la Palabra de Dios. En lugar de construir tradiciones sobre tradiciones, y pasarlas de generación en generación – la iglesia debió haber copiado y enseñado las Escrituras (2 Tim. 4:2). [8]
La autoridad sin prejuicios de la Biblia.
El carácter humano de los autores de la Biblia , carece de prejuicios en favor del hombre. La Biblia registra y señala, sin vacilar, el pecado y la debilidad de los mejores hombres, y advierte gráficamente a aquellos que confían en sus propias virtudes de su condenación final. Aunque escrito por humanos, es un mensaje de Dios hacia el hombre, más bien que un mensaje del hombre para el hombre. Aunque algunas veces habla de cosas terrenales y de experiencias humanas, también describe con claridad y autoridad cosas tanto de los cielos como de la tierra, visibles o invisibles; revelando hechos acerca de Dios, de los ángeles, los hombres, del tiempo y de la eternidad; de la vida y la muerte, del pecado y la salvación, del cielo y del infierno. Semejante libro no podría haber sido escrito por el hombre -si hubiese tenido que elegir hacerlo, y aun de haber podido, nunca habría querido hacerlo- al margen de la divina dirección. Por tanto, la Biblia , aunque escrita por hombres, es un mensaje que procede de Dios, con la certeza, la seguridad y la paz que sólo Dios puede proporcionar. [9]
El carácter supremo de la Biblia.
Por encima de todo lo dicho anteriormente, la Biblia es un libro sobrenatural que revela la persona y la gloria de Dios manifestada en Su Hijo. Tal persona, Jesucristo, jamás pudo haber sido la invención de un hombre mortal, ya que Sus perfecciones nunca podrían haber sido comprendidas ni por los hombres más sabios y santos de esta tierra. El supremo carácter de la Biblia está apoyado por su revelación del carácter supremo en la persona de Jesucristo.
Como consecuencia de la combinación de las cualidades sobrenaturales y procedentes del hombre que entran en la composición de la Biblia , puede observarse una similitud entre la Biblia como la Palabra escrita y el Señor Jesucristo como el Verbo viviente. Ambas son sobrenaturales en origen, presentando una mezcla inescrutable y perfecta de lo que es divino y de lo que es humano. Ambas también ejercen un poder de transformación sobre aquellos que creen, e igualmente permitido por Dios como algo negativo y rechazado por los que no creen. Las perfecciones divinas, impolutas y en toda su grandeza que no sufre la menor disminución, están inmersas en ambos aspectos. Las revelaciones que muestra son igualmente tan simples como la capacidad mental de un niño, y tan complejas como los infinitos tesoros de la divina sabiduría y el divino conocimiento, sostenidas por el Dios que las ha revelado. [10]
La Biblia es La Autoridad Final, y Punto.
Jhon McArthur,el conocido y respetado teólogo conservador norteamericano, explica el concepto de la autoridad de las Escrituras.
Cualquier que fielmente y correctamente proclame la Palabra de Dios hablará con autoridad.
No es nuestra propia autoridad. No es ni siquiera la autoridad eclesiástica adscrita a la oficina de un pastor o maestro en la iglesia. Se trata de una autoridad aún mayor que eso. En la medida en que nuestra enseñanza refleje con exactitud la verdad de la Escritura, tendrá todo el peso de la autoridad de Dios detrás de ella. Esa es una idea sorprendente, pero es precisamente cómo 1 Pedro 4:11 nos enseña a manejar la verdad bíblica: “El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios”.
Por supuesto que es una profunda amenaza a la tolerancia de una sociedad que ama su pecado y piensa en el compromiso como algo bueno. Hablar con audacia y declarar que Dios ha hablado con finalidad no es ni elegante ni políticamente correcto. Pero si de verdad creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, ¿cómo podemos manejarla en otra manera?
Muchos evangélicos modernos y atemorizados por la demanda post-modernista para el latitudinarismo, afirman que creen en las Escrituras, pero luego evitan proclamarla con toda autoridad. Están dispuestos a dar servicio de labios a la verdad de las Escrituras, pero en la práctica la despojan de su autoridad, tratándola como otra opinión más en la gran mezcla de las ideas post-modernas.
Ni la Escritura ni el sentido común permite una perspectiva de este tipo. Si la Biblia es verdadera, entonces también es autoritativa. Como verdad divinamente revelada, lleva todo el peso de la autoridad de Dios. Si usted afirma creer en la Biblia totalmente, usted finalmente debe someterse a su autoridad. Eso significa hacerla el árbitro final de la verdad – la regla por la cual se evalúa cualquier opinión.
La Biblia no es sólo otra idea para ser lanzado en el debate público y para la aceptación o el rechazo según el individuo crea conveniente. Es la Palabra de Dios, y exige ser recibida como tal, para exclusión de todas las demás opiniones.
- Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. (I Pe. 4:11)
Lutero y la Palabra de Dios
Esta última aseveración se basa en los primeros versículos del Evangelio de Juan,donde se dice que “al principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios”. Las Escrituras nos dicen entonces que, en el sentido estricto, la Palabra de Dios es Dios mismo, la segunda persona de la Trinidad, el Verbo que se hizo carne y habitó entre nosotros. Luego, cuando Dios habla, lo que sucede no es sencillamente que se nos comunica cierta información, sino también y sobre todo que Dios actúa. Esto puede verse también en el libro de Génesis, donde la Palabra de Dios es la fuerza creadora., “dijo Dios… “,
Luego, cuando Dios habla Dios crea lo que pronuncia. Su Palabra, además de decimos algo, hace algo en nosotros y en toda la creación.Esa Palabra se encarnó en Jesucristo, quien es a la vez la máxima revelación deDios y su máxima acción. En Jesús, Dios se nos dio a conocer. Pero también en El venció a los poderes del maligno que nos tenían sujetos. La revelación de Dios es también la victoria de Dios.La Biblia es entonces Palabra de Dios, no porque sea infalible, o porque sea un manual de verdades que los teólogos puedan utilizar en sus debates entre sí.
La Biblia es Palabra de Dios porque en ella Jesucristo se llega a nosotros. Quien lee la Biblia y no encuentra en ella a Jesucristo, no ha leído la Palabra de Dios. Por esto Lutero, al mismo tiempo que insistía en la autoridad de las Escrituras, podía hacercomentarios peyorativos acerca de ciertas partes de ellas.
La epístola de Santiago,por ejemplo, le parecía ser “pura paja”, porque en ella no se trata del evangelio, sino de una serie de reglas de conducta. También el Apocalipsis le causaba dificultades.Aunque no estaba dispuesto a quitar tales libros del canon, Lutero confesaba abiertamente que se le hacía difícil ver a Jesucristo en ellos, y que por tanto tenían escaso valor para él. Esta idea de la Palabra de Dios como Jesucristo era la base dela respuesta de Lutero a uno de los principales argumentos de los católicos.
Estos argüían que, puesto que era la iglesia quien había determinado qué libros debían formar parte del canon bíblico, la iglesia tenía autoridad sobre las Escrituras. La respuesta de Lutero era que, ni la iglesia había creado la Biblia, ni la Biblia había creado a la iglesia, sino que el evangelio las había creado a ambas. La autoridad final no radica en la Biblia ni en la iglesia, sino en el evangelio, en el mensaje de Jesucristo, quien es la Palabra de Dios encarnada.
Puesto que la Biblia da un testimonio más fidedigno de ese evangelio que la iglesia corrompida del papa, y que las tradiciones medievales, la Biblia tiene autoridad por encima de esa iglesia y esas tradiciones, aun cuando sea cierto que, en los primeros siglos, fue la iglesia la que reconoció el evangelio en ciertos libros, y no en otros, y determinó así el contenido del canon bíblico.[12]
Notas
[2] http://www.gotquestions.org/espanol/sola-scriptura.html
[3] Ibid
[4] cit. en Charles Hodge,systematic teology,3 vols. (1873;reimpr. Grand Rapids,MichEerdmands), cit. en W.Dembsky, Diseño Inteligente, p.182,ed. Vida
[5] http://www.gotquestions.org/espanol/sola-scriptura.html
[6] Diccionario Bíblico Expositor Vine NT+
[7] Diciconario Bíblico Ed. Certeza , Tradicion
[8] http://www.gotquestions.org/espanol/sola-scriptura.html
[9]http://www.seminarioabierto.com/doctrina101.htm
[10] Ibid
[11] Grace To You,http://evangelio.wordpress.com/2009/10/14/la-autoridad-final-y-punto/
[12] Justo L. Gonzalez, Historia del Cristianismo II, p. 45-46, ed. unilit
Un Excelente Recurso
07 abr 2010 1 comentario
in Hermenéutica, Teología Etiquetas: Griego
Para todos aquellos estudiantes de griego, éste es un excelente recurso en sus estudio de la Biblia. Se trata de Great Treasures (Grandes Tesoros), un sitio en internet en donde el estudiante ya sea principiante, intermedio o avanzado puede realizar estudios de palabras para la traducción del texto del Nuevo Testamento. Además, se encuentra disponible repasos de la Gramática del griego. Espero que este recurso sea de bendición para ustedes.
SURGIMIENTO Y DESARROLLO DEL “MITO” COMO CATEGORÍA HERMENÉUTICA Y SU APLICACIÓN BÍBLICA
28 mar 2010 15 comentarios
in Ciencia, Creación, Filosofía, Génesis, Hermenéutica, Teología
ASUNTOS HERMENÉUTICOS EN LA CARTA A LOS ROMANOS
14 mar 2010 Comentarios desactivados
in epístola a los Romanos, Hermenéutica, La Biblia, San Pablo, Teología Etiquetas: Gracia, ley, Romanos, San Pablo
ASUNTOS HERMENÉUTICOS EN LA CARTA A LOS ROMANOS
JUAN DAVID GÓMEZ
SANDRO GUTÍERREZ
ABEL LÓPEZ
JOHAN LUQUE
Docente: Dr. DAVID FORD
FUNDACIÓN UNIVERSITARIA SEMINARIO BÍBLICO DE COLOMBIA
FACULTAD DE TEOLOGÍA
AREA DE HERMENÉUTICA
MEDELLÍN
2006
2. EL ESTILO ARGUMENTATIVO EN EL LIBRO DE ROMANOS
2.3 LAS APARÉNTES CONTRADICCIONES
2.4 LA SECUENCIA LÓGICA DE IDEAS
2.5 LA IMPORTANCIA DE CIERTAS CONJUNCIONES
4. EL ANTIGUO TESTAMENTO EN ROMANOS
INTRODUCCIÓN
A continuación se trabajaran 5 asuntos hermenéuticos que se consideran importantes para el entendimiento de la carta a los romanos.
1. El CONTEXTO CULTURAL
Para una correcta comprensión del libro es importante entender quien era Pablo, los judíos, los gentiles y la iglesia en Roma.
1.1 PABLO
Pablo fue el escritor de esta carta. “De la tribu de Benjamín, y miembro celoso del partido de los fariseos (Ro. 11.1; Fil. 3.5; Hch. 23.6), había nacido en Tarso como ciudadano romano (Hch. 16.37; 21.39; 22.25ss). Perseguidor de la iglesia (Hch 26:10), poseía dos nombres; uno Judío “Saulo” y el helenista ” Pablo” (Hch. 13:9) [1] , es llamado por revelación en Damasco (Hch. 9:1-19) donde inicia su ministerio. Discípulo de Gamaliel, buen conocedor del A.T. y de las enseñanzas rabínicas. Pablo puede beneficiarse de la cultura griega en el sentido de poder citar a autores clásicos (Hch. 17:28; 1Co. 15:33) y de elaborar argumentos en diatriba, Cínico – Estoico[2] . Esto permite entender que se identifique como judío y que conozca acerca de los gentiles.
1.2 LA IGLESIA EN ROMA.
Roma era una ciudad portuaria y capital del imperio Romano. En la época del NT Roma se encontraba en pleno apogeo de su crecimiento con una población de más de un millón de personas procedentes de todas partes.
No se sabe como inicio la iglesia en Roma, ni cuales eran sus características [3] . Aunque parece que muchos de los fundadores de la iglesia en Roma eran judíos Cristianos (Hch. 2:10). En el tiempo de Pablo, estaba formada por judíos y gentiles. La expulsión de los judíos de Roma (que seguramente había incluido a judíos cristianos, Lc.18:2) muestra que ser cristiano en Roma significaba persecución y luchar con la idea de una liberación del yugo de los romanos. Al respecto Pablo habla en 13:1-7 de la importancia de someterse a las autoridades ya que ellas han sido establecidas por Dios en un contexto de que esa es la voluntad de Dios (12:2b) y que se debe hacer lo bueno delante de los hombres (12:17b).
1.3 JUDÍOS Y GENTILES
Las tensiones que se presentaban entre judíos y gentiles son una de las razones por las cuales esta carta fue escrita.
· Judíos. (VIoudai/oj aparece 11 veces en Romanos): Pablo se refiere a los judíos como grupo étnico al cual ha sido revelada la Palabra de Dios (Rom. 2:17-20), los presenta como la primicia histórica (1:16-17) por medio de los cuales llega a todo hombre la acción salvadora de Dios en el Evangelio, testificado por las Escrituras (3:1-8 y Cap. 9-11). Pertenecientes al pueblo de Israel, ahora con iguales derechos que los gentiles.
· Gentiles (e;qnosj, aparece 26 veces en Romanos: pueblo, nación, gentiles). Los gentiles son considerados por Pablo como todos aquellos hombres que no hacen parte del pueblo Judío.
Pablo usa estos términos en un sentido universal, para conciliar las diferencias que se estaban dando en la iglesia en Roma; dejando claro que ya no hay diferencia entre judíos y gentiles (10:12)
- Leer mas en Recursos Teológicos
LEYES DE INTERPRETACION DE LAS ESCRITURAS
19 ene 2010 Comentarios desactivados
in Hermenéutica, La Biblia, Teología
LEYES DE INTERPRETACION DE LAS ESCRITURAS
Cualquier libro escrito tiene palabras, ideas u oraciones que necesitan explicación. ¡Cuánto más la Biblia! Es un libro escrito con temas que abarcan el cielo y la tierra, el tiempo y la eternidad, lo visible y lo invisible, lo material y lo espiritual; un libro que fue escrito por personas de varias naturalezas y en épocas remotas, en países distantes entre sí y en medio de gentes de costumbres diferentes y más que eso, en un idioma que no es el nuestro. Es cierto que todos los hombres tienen derecho de leer e interpretar las Sagradas Escrituras, pero no caprichosamente; lo que ha traído por consecuencia tantos errores y tantas herejías, sino ciñendose a las leyes de interpretación. El estudio de las leyes de interpretación de las Escrituras se le llama Hermenéutica. En seguida se encuentran algunas leyes de interpretación.
1. La misma Biblia es el mejor intérprete de la Biblia.
Esta es la regla fundamental, el principio básico para entender o interpretar la Palabra de Dios. Sin peligro de poder añadir o quitar lo que sabemos que es condenado por el mismo libro. (Apoc. 22:18-19) Un pasaje aclara otro, o da la interpretación correcta. Es Dios mismo interpretando SU PALABRA. Por lo tanto, esta interpretación debe ser preferida y respetada por encima de todas las que el hombre quiere formular. Ninguna persona está tan autorizada para interpretar su documento como su propio autor; por lo cual Dios, que es el autor de la Biblia, es el mejor que puede explicarla. (Sal. 22:18 y Mat. 27:35, Juan 16:16 y 16:19).
2.Un pasaje debe entenderse literalmente, a menos que el contexto o las condiciones del caso hagan que tal interpretación sea imposible o poco probable.
En la Biblia, como en cualquier libro, hay dos maneras de expresión: literal o figurada. Es literal la expresión: literal o figurada. Es literal la expresión donde las palabras se usan en un sentido o significado recto y absoluto. Ejemplo: “y lloró Jesús”, “ycerca de la cuarta vigilia de la noche, vino a ellos andando sobre el mar”. Ahí no hay nada que interpretar. Cuando dice que “lloró”, significa que lloró como lo hacen todas las personas y cuando dice que “andaba sobre las aguas:, quiere decir que andaba sobre ellas como anda uno de nosotros sobre la tierra. Es lenguaje figurado aquel en el cual las palabras no conservan su propio significado.
Por ejemplo: “Toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”. Las palabras “carne” y “camino” están usadas en sentido figurado; “carne” está usada en lugar de “persona” y “camino” en sentido de “costumbre, modo de proceder o religión”. El versículo quiere decir: Toda persona había corrumpido sus costumbres, modo de proceder a su religión. En muchas ocasiones se ha abusado de esto y se ha creído que todo es figurado.
Algunas al interpretar el Sal. 8:7-8 en forma figurado han dicho que los bueyes y las ovejas allí mencionadas se refieren a los creyentes y las aves y los peces se refieren a los inconversos; formulando de esto la doctrina de que todos los hombres, quieren o no, estan en las manos del Señor. Todo el error se debe a que el pasaje no es figurado sino literal.
Por lo tanto se establece esta ley de interpretar la Biblia literalmente hasta donde las circunstancias lo permitan. Hay pasajes que al solo verlos se sabe si son literales o figurados. En otros casos debemos estudiar el contexto y los pasajes paralelos para saber como hemos de tomas las palabras para una recta interpretación.
3. Entre dos interpretaciones igualmente posibles debe escogerse la más natural y evidente.
Esto no merece discutirse. Hay pasajes que cuando se estudian a fondo, ofrecen dos o tres posibles soluciones. Entre ellas el intérprete de la Biblia debe escoger la más natural y la más evidente, tratando en todo de conocer el propósito del Espíritu Santo al hablar en tal o cual forma.
4. Claves para la interpretación correcta de una palabra o frase obscura.
Tanto en la Biblia, como en cualquier otro libro, hay palabras y frases cuyo significado varía mucho, según el sentido de la oración o argumento en que se emplean. Para determinar cual es el pensamiento que se propone expresar el autor se necesita, en estos casos, un cuidadoso estudio.
A. Si se trata de una palabra cuyo significado no es claro, debe tomarse en consideración la frase en que aparece; si es una frase dudosa, debe tomarse en cuenta la oración completa. Pudiéramos decir que éste es el primer tribunal donde se juzga la palabra o frase dudosa para encontrar su recta interpretación. Por ejemplo: La palabra FE, ordinariamente significa confianza, pero tiene también otras acepciones. Leemos de Pablo, por ejemplo: “Ahora anuncio la fe que en otros tiempos destruía”. Del conjutno de esta frase vemos claramente que la fe aquí significa creencia o sea, la doctrina del Evangelio. Al decir los judíos: “Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos” usaron la palabra sangre en sentido de la culpa y sus consecuencias por haber dado muerte al inocente Hijo de Dios.
B. En muchos casos la frase o la oración no dan la luz suficiente para interpretar correctamente, entonces se apela al contexto o sea a la porción que está antes y después del texto incluyendo así todos los versículos que tengan que ver con el texto. Por ejemplo: Al decir Pablo, “Podéis entender cual sea mi inteligencia en el misterio de Cristo: quedamos un poco dudosos en relación con la palabra misterio. Pero leyendo los versículos que están antes y después de éste nos damos cuenta que la palabra misterio aquí empleada se aplica a la participación de los gentiles en los beneficios del Evangelio.
C. Cuando los recursos anteriores fallan para poder interpretar correctamente una palabra o frase, debemos de tratar de explicarla a la luz del objeto y designio donde se encuentra. El propósito del libro se entiende leyendo el libro. En algunos casos el mismo libro dice claramente cual es su propósito. Por ejemplo: El propósito de toda la Biblia se encuentra en Rom. 15:4 y II Tim. 3:16-17; el propósito de los Evangleios está claro en Juan 20:31 y el de la segunda Epístola de San Pedro en II Ped. 3:2. Otro ejemplo: Las epístolas de Pablo parecen estar en contradicción con la de Santiago porque una dice lo contrario de las otras. Pablo afirma que el hombre se justifica por la fe solamente, sin necesidad de las obras, (Rom. 2:23), mientras que Santiago afirma que si alguno tiene fe y no tiene obras, su fe es muerta. (Sant. 2:14, 17,20).
La presente contradicción que hay aquí desaparece cuando se toman en consideración los designios de ambos libros. Pablo escribe para refutar el error de los que confiaban en las obras de la ley Mosaica para su justificación delante de Dios y hace bien claro que el hombre delante de Dios se justifica solamente por fe; mientras que Santiago no está hablando de la justificación delante de Dios sino delante de los hombres. Como los hombres no pueden ver la fe, tenemos que mostrársela por medio de buenas obras, que son el fruto de la justificación que hemos alcanzado delante de Dios.
Sobre todo en las epístolas es muy necesario conocer el propósito inicial con que fueron escritas para una recta y fácil interpretación de ellas.
D. La última cosa que debemos tomar en consideración para la recta interpretación es que la Biblia es un sólo libro inspirado por una sola mente, por cuya razón sus enseñanzas tienen que armonizar sin contradicciones. Por eso, no se puede formular una doctrina basada en un versículo independientemente de los demás que hablan sobre el mismo asunto. El que quiere conocer las enseñanzas de las Escrituras, libre de prejuicios y de previas interpretaciones, ha de comparar los pasajes que hablan sobre el asunto y entonces, a la luz de todos ellos formular la sana interpretación. Este es lo que se llama “analogía de la Fe.”.
5. Figuras Retóricas
Hemos establecido ya la regla de que un pasaje debe ser interpretado literalmente a menos que por medio del contexto estemos seguros de que se trata de lenguaje figurado. El lenguaje figurado consta de formas poéticas o figuras retóricas de algunas de las cuales vamos a ocuparnos a continuación.
A. Metáfota – Alguien ha dicho que metáfora es una comparación implicada. O, como dice otro autor, es “una relación de semejanza”. En el discurso del Señor, en Juan 15:5, tenemos un claro ejemplo cuando dice, “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos”. La comparación clara sería: “Yo soy como la vid, vosotros como los pámpanos”, o para tener la misma fuerza de la semejanza: “Yo soy para vosotros como la vid es para los pámpanos”. Otros ejemplo son: “Yo soy la Puerta”, “Yo soy la luz” etc.
B. Símil – Esta figura distingue de la metáfora en que la comparación se establece claramente por el adverbio “como”, por la expresión semejante a, o cualquiera otra frase adverbial de comparación. Cuando el Señor pronuncia Su profecía contra Jerusalén usa esta figura: “Jerusalem, Jerusalem, cuántas veces quise juntar tus hijos como la gallina junta sus pollos debajo de sus alas”. (Mat. 23:37).
Otros ejemplos: “Como el relámpago, que sale del Oriente”, (Luc. 17:24). “El reino de los cielos es semejante a la levadura”, (Mat. 13:33).
C. Sinécdoque – Hacese uso de esta figura donde la parte se toma por el todo o el todo por la parte. Por ejemplo: El salmista pone la parte por el todo al decir: “Mi carne reposará segura”, queriendo decir: mi ser, mi todo, reposará seguro. Cuando Pablo exhorta que presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, está tomando la parte por el todo, queriendo decir que debemos presentar toda nuestra vida y nuestro ser entero en sacrificio vivo.
D. Metonimia – Cuando se emplea la causa por el efecto o el símbolo por la realidad. Por ejemplo: Cuando Abraham dice al rico: “A Moisés y a los profetas tienen”, se refiere a los libros de Moisés y de los profetas usando a Moisés, que es la causa, por sus libros que son el efecto. Cuando Juan dice: “La sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado”, está tomando el símbolo por la realidad queriendo decir: La muerte expiatoria es la única cosa eficaz para satisfacer por el pecado y para limpiar al hombre mismo.
E. Hipérbole – Cuando una cosa es presentada mucho más grande o más pequeña de lo que realmente es apra presentarla más viva a la imaginación, entonces, se ha usado la hipérbole. Tal fue el lenguaje que usaron los espías a su regreso de la tierra prometida: “Vimos allí gigantes – y eramos nosotros a nuestro parecer, como langostas…las ciudades son grandes y amuralladas hasta el cielo”. Ese lenguaje es el que usamos nosotros en la conversación diaria al decir, por ejemplo: “Te lo he dicho mil vece,” o “Ya todo el mundo lo sabe”; expresiones en las que se aumenta la cantidad para dar fuerza a la expresión. También se dice: “Espérame un segundo”, queriendo decir un rato. Aquí se habla de la cosa disminuyendo su valor con el mismo propósito.
F. Alegoría – Esta consta de varias metáforas unidas, representando cada una de ellas realidades correspondientes. Por ejemplo: Jesús hace una expresión alegórica al decir: “Yo soy el pan vivo que ha descendido del cielo”. Si alguno comiere de este pan vivirá para siempre y el pan que yo daré es mi carne. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna… La expresión de esta alegoría que empieza en Juan 6:50 y termina en el versículo 65 tiene su explicación en el mismo pasaje y especialmente en los versículos 47, 63-65 y 68.
G. Fábula – Es una figura retórica en la cual se presenta un hecho mediante la personificación de animales o cosas. Por ejemplo: En II Reyes 14:9, dice: “El cardillo que está en el Líbano envió a decir al cedro que está en el Líbano: da tu hija por mujer a mi hijo.” Aquí aparecen hablando estos dos árboles tomando el sitio o representando a los dos reyes de Israel y Judá. Otra fábula nos presenta Jotham en Jueces 9:8-15 relatando como los árboles eligieron al escaramjo por rey sobre todos; con cuya fábula hace comprender a los que habían elegido por rey a Abimelec las consecuencias funestas que les vendrían.
H. Parábola – Es una historia o relato terrenal con un significado celestial o espiritual. Este fue un método favorito usado por el Señor para presentar las grandes verdades del Evangelio. En algunos casos en el mismo pasaje está explicada la parábola. Para interpretar una parábola debe buscarse el objeto o el incidente que la motivó, esto puede ser la clave para entenderla. Al hacerse la interpretación deben tomarse en cuenta los rasgos principales solamente, pues, los rasgos de menos importancia son adornos para completar el cuadro.
I. Hebraísmos – Se entiende por hebraísmos aquellas características peculiares del idioma hebreo en que fue escrito el Antigüo Testamento.
1. Era la costumbre de los hebreos llamar a la persona hijo de la cosa que más le caracterizaba, de modo que al pacífico y bien dispuesto se le llamaba Hijo de Paz al iluminado o entendido, Hijo de Luz; a los desobedientes, Hijos de Desobediencia.
2. Las palabras “amar” y “aborrecer” se usaban para expresar preferencia de una cosa a otra, por ejemplo: “A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí” debe entenderse: “Preferí a Jacob en lugar de Esaú”.
3. Con frecuencia usaban los judíos el nombre de los padres para designar a los descendientes. Decían: “Maldito sea Canaán”, por decir, “Malditos sean los descendientes de Canaán”.
4. La palabra hijo se usaba como en otros idiomas, para designar un descendiente más o menos remoto. Así es que los sacerdotes, por ejemplo, se llamaban Hijos de Leví.
fuente: http://www.jesusdios.com/2010/01/leyes-de-interpretacion-de-las.html
Hans-Georg Gadamer
06 ene 2010 Comentarios desactivados
in Filosofía, Hermenéutica, La Biblia, Teología
Hans-Georg Gadamer (Marburgo 11 de febrero de 1900 – Heidelberg 13 de marzo de 2002) fue un filósofo alemán especialmente conocido por su obra Verdad y método (Wahrheit und Methode) y por su renovación de la Hermenéutica.
Vida
Placa conmemorativa a Gadamer en Wroclaw
El padre de Gadamer era químico farmacéutico, posteriormente también fue rector de la universidad de Marburgo. Pese a los deseos de su padre, Gadamer hizo caso omiso a sus recomendaciones que le instaban a estudiar ciencias naturales y optó por las humanidades. Así que realizó estudios en Breslau bajo los auspicios de Hönigswald, pero pronto volvió a Marburg para estudiar con los filósofos neokantianos Paul Natorp y Nicolai Hartmann, bajo cuya dirección se doctoró en el año 1922 con un trabajo sobre Platón.
Poco después Gadamer visitó Friburgo de Brisgovia y comenzó a estudiar con Martin Heidegger, quien aún no era profesor titular pero sí un brillante profesor asistente. A través de Heidegger se insertó en un grupo de estudiantes que luego destacarían intelectualmente, entre ellos se encontraban: Leo Strauss, Karl Löwith y Hannah Arendt. La amistad entre Gadamer y Heidegger se hizo tan estrecha que cuando Heidegger recibió una plaza en Marburg Gadamer optó por seguirle hasta allí. Es posiblemente la fuerte influencia de Heidegger lo que ha hecho del pensamiento de Gadamer algo particularmente característico y lo que, en gran medida, ha moldeado su pensar, además, la influencia de Heidegger fue la que separó a Gadamer de las corrientes neokantianas en las que, tiempo atrás, se había formado.
Gadamer hizo su habilitación académica en el año 1929, y comenzó a enseñar en Marburg durante los primeros años de la década de los 30. A diferencia de Heidegger, Gadamer siempre rechazó visceralmente el Nazismo, de tal forma que se le puede considerar abiertamente anti-nazi. Jamás recibió un puesto remunerado durante los años de gobierno nazi y jamás entró a formar parte del partido; tan solo hacia el final de la guerra recibió un puesto en Leipzig. En 1946, tras la guerra, fue considerado «no corrompido» por el régimen nazi y pudo ocupar su puesto de rector de la universidad de Leipzig. Gadamer no sólo mostró oposición al nazismo sino que, con el nacimiento de la República Democrática Alemana, también mostró su férrea oposición al comunismo. Esto le hizo trasladarse hacia la República Federal Alemana, aceptando primero una posición en Frankfurt am Main y después el puesto en sustitución de Karl Jaspers en Heidelberg en 1949. Ésta sería la posición que ocuparía el resto de su vida, hasta su muerte en el año 2002.
A lo largo de esta etapa completó su gran obra Verdad y método, publicada en 1960 y ampliada con un segundo volumen en 1986, y se comprometió en el famoso debate que mantuvo con Jürgen Habermas acerca de la posibilidad de trascendencia histórica y cultural en busca de una situación social moldeada por el pensamiento crítico. El debate jamás concluyó pero marcó el comienzo de una calurosa amistad entre Gadamer y Habermas, incluso Gadamer facilitó la posibilidad de entrada de Habermas en el mundo académico ayudándole a lograr una plaza de profesor en Heidelberg. Otro intento similar de debate fue intentado con Jacques Derrida pero éste fue menos instructivo porque ambos pensadores tenían pensamiento con muy pocos puntos en común. Derrida consideró su error al no buscar un fondo común con Gadamer la mayor debacle de su vida intelectual y, en el obituario que dedicó a Gadamer, expresa su admiración y su respeto filosófico por el pensador alemán.
Obra
Es el fundador de la Escuela Hermenéutica. Sostenía que la interpretación debe evitar la arbitrariedad y las limitaciones surgidas de los hábitos mentales, centrando su mirada en las cosas mismas, en los textos. Afirma que siempre que nos acercamos a un texto lo hacemos desde un proyecto, con alguna idea de lo que allí se dice. A medida que profundizamos la lectura, este proyecto va variando y se va reformulando según la lectura nos vaya confirmando o alterando nuestra precomprensión. Como este proceso puede prolongarse al infinito, nunca podemos afirmar que hemos dado la interpretación última y definitiva.
El proyecto filosófico gadameriano, tal como queda definido en Verdad y método, fue elaborado en relación directa con la hermenéutica filosófica. El logro de Gadamer residiría en descubrir y mostrar la naturaleza de la comprensión humana a nivel teórico-metodológico: la verdad está íntimamente ligada al método y no puede considerarse una sin la otra. Gadamer fue muy crítico con los dos enfoques metodológicos que se emplean en las ciencias humanas (Geisteswissenchaften). Por un lado, fue crítico con los enfoques modernos que buscan modelar el método de las ciencias humanas en base al método científico. Por otro lado, también es crítico con el método tradicional de las humanidades cuyo enfoque se hace explícito en la obra de Wilhelm Dilthey, quien creía que para lograr una interpretación correcta de un texto era necesario desentrañar la intención original que manejaba el autor cuando lo escribió.
En contraste con estas dos posiciones Gadamer sostiene que la gente tiene una conciencia históricamente moldeada, esto es, que la conciencia es un efecto de la historia y que estamos insertos plenamente en la cultura e historia de nuestro tiempo y lugar y, por ello, plenamente formados por ellas. Así interpretó que un texto comprende una «fusión de horizontes» donde el estudioso encuentra la vía que la historia del texto articula en relación con nuestro propio trasfondo cultural e histórico. Al contrario que muchas de las obras canónicas de la hermenéutica filosófica, la obra de Gadamer, Verdad y método, no pretende ser una declaración programática de un nuevo método hermenéutico de interpretación de textos. Verdad y método pretende ser una descripción de lo que hacemos permanentemente cuando interpretamos cosas, incluso desconociendo que dicho proceso de interpretación se está produciendo.
Tanto la versión original de la obra en idioma alemán titulada Wahrheit und Methode como la versión inglesa Truth and Method han sido revisadas por el propio autor y se consideran igualmente válidas. La edición alemana de la obra contiene un compendio de trabajos posteriores donde Gadamer elabora algunos de sus argumentos y discute las ideas centrales de Verdad y método. Finalmente, un ensayo de Gadamer sobre Paul Celan, titulado ¿Quién soy yo, quién eres tú?, es considerado por muchos autores, incluido Heidegger y Gadamer, como el segundo volumen y continuación de los argumentos esbozados en Verdad y método.
Gadamer no sólo es conocido por sus estudios acerca de hermenéutica sino que también se dedicó con intensidad a estudios relacionados con la cultura de la Grecia clásica. Sus inicios intelectuales están íntimamente ligados al estudio de la obra de los clásicos griegos, entre ellos, destaca con particular intensidad su labor dedicada a la obra de Platón. Dicha ocupación por la filosofía griega fue interrumpida en 1933 por “prudencia política”, pues tales estudios iban referidos a la teoría sofística y platónica del Estado: Gadamer no quería tener ningún tipo de enredo con las autoridades nazis por trabajos explícitamente de carácter político. Así, se publicaron sólo aspectos parciales bajo el nombre de Plato und die Dichter (Platón y los poetas) (1943) y Platos Staat der Erziehung (El Estado como educador en Platón) (1942). Estos trabajos son considerados por algunos de mayor importancia que sus incursiones en el campo de la hermenéutica.
Los prejuicios como realidad histórica del ser
Todo individuo pertenece a una sociedad y por lo tanto está inmerso dentro de una tradición, esta tradición a la vez configura en él una serie de prejuicios que le permiten entenderse en su contexto y su momento histórico, de allí que el individuo tenga su realidad histórica en sus prejuicios.
Para Gadamer todo acercamiento a un texto significa ir al encuentro de otro de un TÚ, y este encuentro debe ser un momento de apertura para poder entrar en diálogo en el que tanto el YO como el TÚ entran en relación. Frente al texto no cabe neutralidad ni autocancelación, “sino que incluye una matizada incorporación de las propias opiniones previas y prejuicios”.
Para la Ilustración, todo prejuicio significa un juicio sin fundamento alguno. La Ilustración propone el uso de la razón para poder liberarnos de la tiranía de la autoridad, hay que atreverse a pensar por sí mismo. La Ilustración busca decirlo todo desde la razón. La tradición se convierte entonces para la Ilustración lo que para la ciencia son los sentidos, causa de error al momento de comprender las cosas tal cual son. La Ilustración tiene un prejuicio y es “el prejuicio contra todo prejuicio y con ello la desvirtuación de toda tradición” . En la Ilustración alemana los únicos prejuicios que se aceptan son los de la tradición cristiana.
Gadamer recupera el sentido constructivo del término prejuicio y lo coloca como parte importante de todo el armazón cognitivo del individuo, para él “prejuicio quiere decir un juicio que se forma antes de la convalidación definitiva de todos los momentos que son objetivamente determinantes”.
“La ciencia histórica del siglo XIX es el fruto más soberbio de la Ilustración y por ello supone una ruptura con la continuidad de sentido de la tradición”, pero debemos buscar entender el proceso histórico sobreponiéndonos incluso al prejuicio de la Ilustración y así comprender la finitud de nuestro ser y de nuestra conciencia histórica. Para Gadamer la razón es real e histórica, está dada no de manera espontánea sino que aparece “siempre referida a lo dado en lo cual se ejerce”, todo individuo se desenvuelve dentro de la historia a la cual pertenece y de la cual no puede escarpar debido a las relaciones de configuración de su ser en función a ella. El individuo es un ser histórico-espacio-temporal.
Este individuo histórico por tanto no puede entenderse desde el paradigma de la ilustración, ente él actúa también la autoridad que es aceptada en un acto racional y de libertad. La autoridad es legítima en cuanto el individuo acepta su limitado ser y confía en un TÚ que conoce mejor y más que él. Una forma de autoridad que subyace y se manifiesta anónimamente es la tradición, que determina en gran medida nuestras acciones y comportamiento. Esta se recibe en el proceso educativo y llegada la madurez se unifica con los propios criterios y decisiones. Esta autoridad, la de la tradición, se hace acción en las costumbres, las cuales se adoptan libremente y “determinan ampliamente nuestras instituciones y comportamientos”.
De este modo el individuo que pertenece a cualquier forma institucional, esta delimitado en su comportamiento por una tradición, la cual confiere a éste un conjunto de prejuicios con los cuales entiende y se entiende a sí mismo dentro del proceso histórico que vive, los prejuicios son componentes a la realidad histórica de todo individuo y le confieren categorías a priori para comprender, este comprender es una integración del pasado y del presente que se expresa en muchas formas culturales y que son indesligables del proceso histórico, de este modo los prejuicios, en el individuo, son la realidad histórica de su ser.
Significado hermenéutico de la fusión de horizonte
Para entender un texto no tratamos de entrar en la constitución psíquica del autor, sino que lo que intentamos hacer es trasladarnos hacia la “perspectiva bajo la cual el otro ha ganado su opinión” . El ideal propio de las ciencias naturales lleva a renunciar a la concreción de la conciencia histórica dentro de la hermenéutica llevando así a Schleiermacher a concluir con su “teoría del acto adivinatorio, mediante el cual el interprete entra de lleno en el autor y resuelve lo extraño y extrañante del texto” . Por otro lado, Heidegger considera que la comprensión del texto se encuentra determinada por precomprensión de manera anticipada, “el círculo del todo y las partes no se anulan en la comprensión total, sino que alcanza en ella su realización más auténtica” . Esta precomprensión se realiza desde la realidad histórica del individuo, en cada momento histórico los textos se producen de manera diferente y haciendo uso de la historia efectual de ese momento; de esta manera el verdadero sentido del texto está referido al momento del autor, pero también y en gran medida, de la situación histórica del interprete . La historia efectual es lo que determina a priori la manera en que vamos a entender un texto. El individuo está en el mundo con una determinada historia efectual que le confiere a su vez una manera de entender el mundo, así se hace expresa su finitud y evidencia sus límites, los cuales determinan su horizonte, que “es el ámbito de visión que abarca y encierra todo lo que es visible desde un determinado punto” . Dicho horizonte tiene la posibilidad de ser ampliado y a la vez la conciencia puede encontrar nuevos horizontes. La tarea de la comprensión histórica se resuelve en la consecución de un horizonte histórico para comprender lo que uno quiere sin que eso signifique que el interprete adquiera el horizonte del autor, el horizonte histórico se gana moviéndose a una situación histórica, esto significa reconocer al otro y comprenderlo. Por tanto, la comprensión se realiza en el momento en que el horizonte del interprete, al relacionarse con el del autor, se ve ampliado y a la vez incorpora al otro; formando un nuevo horizonte “comprender es siempre el proceso de fusión de estos presuntos horizontes para sí mismos” . Desde la hermenéutica esto significa que la comprensión se da en un horizonte comprensivo en el presente que es la superación del horizonte histórico.
Traducciones al castellano
Verdad y Método I. Fundamentos de una hermenéutica filosófica, Salamanca, Sígueme, 1977. Tr.: Ana Agud Aparicio y Rafael de Agapito.
Verdad y Método II, Salamanca, Sígueme, 2002. Tr.: Manuel Olasagasti.
La dialéctica de Hegel. Cinco ensayos hermenéuticos, Madrid, Cátedra, 1988. Tr.: Manuel Garrido.
Los caminos de Heidegger, Herder, Barcelona, 2002. Tr. y ed.: Angela Ackermann Pilári.
El giro hermenéutico, Madrid, Cátedra, 1990.
Antología, Salamanca, Sígueme, 2001. Prólogo del editor Jean Grondin. Tr. Constantino Ruiz-Garrido y Manuel Olasagasti.
Mis años de aprendizaje, Barcelona, Herder, 1996. Tr.: Rafael Fernández de Maruri Duque.
El estado oculto de la salud, Barcelona, Gedisa, 1996. Tr.: Nélida Machain.
¿Quién soy yo y quién eres tú?. Comentario a Cristal de aliento de Paul Celan, Barcelona, Herder, 1999. Tr.: Adan Kovacsis.
La actualidad de lo bello, Barcelona, Paidós, 2002. Tr.: Antonio Gómez Ramos.
El inicio de la sabiduría, Barcelona, Paidós, 2001. Tr.: Antonio Gómez Ramos.
La educación es educarse, Barcelona, Paidós, 2000. Tr.: Francesc Pereña Blasi.
Mito y Razón, Barcelona, Paidós, 1997. Tr.: José Francisco Zúñiga García.
Arte y verdad de la palabra, Barcelona, Paidós, 1998. Tr.: José Francisco Zúñiga y Francisco Oncina.
El inicio de la filosofía occidental, Barcelona, Paidós, 1995. Tr.: Joan Josep Musarra.
Elogio de la teoría, Barcelona, Península, 2000. Tr.: Anna Poca.
Acotaciones hermenéuticas, Madrid, Trotta, 2002. Tr.: Ana Agud y Rafael de Agapito.
El problema de la conciencia histórica, Madrid, Tecnos, 2003. Tr.: Agustín Domingo.
La herencia de Europa, Barcelona, Península, 2000; prologado por Emilio Lledó. Tr. Pilar Giralt.
Historia y hermenéutica, Barcelona, Paidós, 2002, con R. Koselleck. Tr.: Ana Agud y Rafael de Agapito.
Poema y diálogo, Barcelona, Gedisa, 1993. Tr.: Daniel Najmías y Juan Navarro.
Estética y hermenéutica, Madrid, Tecnos, 2006. Tr.: Antonio Gómez Ramos.
Entrevistas
Hermenéutica de la modernidad: conversaciones con Silvio Vietta, Madrid, Trotta, 2004.
‘Las promesas del arte’ (conversación con Ger Groot), en Adelante, ¡contradígame!, Madrid, Sequitur, 2008.
‘Entrevista con H.-G. Gadamer’, en M. Jalón y F. Colina, Pasado y presente. Diálogos, Valladolid, Cuatro. ediciones, 1996.
Véase también [editar]
Martin Heidegger
Wilhelm Dilthey
Hermenéutica
Enlaces externos
[1]. Anotaciones filosóficas.
Hans-Georg Gadamer Homepage (en alemán)
Hans-Georg Gadamer en español
Gadamer, Derrida y la política del sentido por Horacio Potel
Breve biografía
Entrevista a H. G. Gadamer sobre ética en el libro “La ética en la encrucijada”
“On Hermeneutical Ethics and Education”, un artículo de Miguel Ángel Quintana Paz sobre la importancia de la hermenéutica de Gadamer para nuestra comprensión de la música, la ética y la educación en ambas (en inglés)
“Gadamer y la noción de autoridad”, un artículo de Miguel Ángel Quintana Paz.
Hans-Georg Gadamer: Arte y Verdad de la Palabra
Julián Marías se refiere a Gadamer
Heidegger’s Early Years – 4:49 (vídeo, en inglés)
fuente:
wikipedia





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