Capítulo 6 – Argumento embriológico

Capítulo 6 – Argumento embriológico

Darwin entendía que la embriología daba los argumentos más sólidos a la doctrina transformista. La comparación de embriones dentro de cada grupo, al tiempo que revela semejanzas notables, da pistas sobre el parentesco y sobre la evolución adaptativa de las distintas especies.

Así, en cierta etapa del desarrollo de los embriones de tiburón, pollo y hombre se parecen mucho; moluscos y anélidos son troncos distintos, pero comparten un tipo de larva: la trocófora. Los cirrípedos (percebes) tiene forma de larva (nauplio) inconfundible de crustáceos, que permiten clasificar e interpretar correctamente algunas características anatómicas de estos animales.[0]

Copia de Romanes (1892) de los dibujos embriológicos de Haeckel

“Algunos profesores y libros de texto persisten en exponer la simplista hipótesis darwinista del siglo diecinueve de que un embrión en desarrollo resume la historia evolutiva de dicho organismo. Este punto de vista, que se designa como recapitulación, está rechazado desde hace más de medio siglo por los embriólogos académicos.

El principal promotor de la recapitulación fue el antiteísta Ernst Haeckel, que elaboró unas ilustraciones falseadas para dar apoyo a su punto de vista. Incluso en nuestros días algunos autores siguen usando irreflexivamente algunas de estas falsas ilustraciones en secciones de los libros de texto donde promulgan el evolucionismo.

Gracias a modernos estudios sobre procesos de desarrollo incluyendo los genes homeóticos, nuestra comprensión del origen de las formas de vida está sufriendo grandes cambios. El designio con una creación divina de tipos no relacionados se está convirtiendo en una opción crecientemente más viable.” [1]

“Este concepto se designa como recapitulación, porque se supone que el embrión en desarrollo «resume» o «recapitula» toda la historia de su raza. Cuando se presentan ciertas observaciones acerca del desarrollo embrionario de una forma convincente, este argumento induce a aceptar una secuencia macroevolutiva de las especies animales o vegetales. “[2]

En biología, la teoría de la recapitulación o ley biogenética es la teoría según la cual la ontogenia recapitula la filogenia. Los primeros en proponer una teoría recapitulacionista de la filogenia fueron John Hunter (1728-1793) y Carl Friedrich Kielmeyer (1795-1844), si bien fue Ernst Haeckel quien en 1866 la expuso de un modo sistemático y la difundió ampliamente. La teoría de la recapitulación cayó en el olvido con el auge de la Teoría Sintética y ha sido desacreditada en su versión literal. No obstante, las relaciones entre la ontogenia y la filogenia han vuelto a ser objeto de estudio, dando lugar a la nueva disciplina biológica popularmente conocida como “evo-devo”. [3]

Anatomía o morfología comparada: Sí los organismos se hallan de hecho relacionados entre sí, es lógico suponer que cuánto más estrecha sea la relación entre dos especies cualesquiera mayor será el número de características comunes que ellas posean.

1. Órganos homólogos (Gr. Homos: el mismo + lego: hablar): Cuando en distintos organismo encontramos estructuras que tienen igual origen estructural e idéntico origen en el desarrollo, y se hallan construidas según el mismo plan fundamental, decimos que tales órganos son homólogos, oque poseen semejanza homóloga, sin tener en cuenta que sean o no similares en su aspecto, o que desempeñen iguales funciones. La Homología es una semejanza fundamental; igualdad estructural de un órgano o parte en una clase de organismos comparada con la misma unidad de otros, que es consecuencia de comunidad de antepasados.

2. Órganos análogos (Gr. Analogía: relación): Cuando en diferentes organismos encontramos estructuras que parecen iguales y poseen funciones similares, pero difieren en su plan estructural y en su origen, decimos que duchas estructuras son análogas, o que poseen similitudes análogas. La Analogía es la semejanza de rasgos o funciones externas, pero no de plan estructural o del origen.

3. Órganos vestigiales (Lat. Vestigium: huella o resto): Son órganos pequeños o degenerados, pero que corresponden a órganos, otrora útiles, que habían estado completamente desarrollados, que han dejado de serlo, lo que es probado por el hecho de que órganos homólogos de aquellos, se encuentran aún en función en otros organismos emparentados.

La Embriología comparada: La embriología, que es el estudio de las etapas del desarrollo individual de los organismos, si bien constituye una rama especial de la biología, está íntimamente relacionada con la anatomía comparada. Los problemas abarcados y las evidencias que proporciona la embriología se dividen en 2 categorías:

1).Las semejanzas entre embriones de distintos grupos y las semejanzas entre embriones de grupos “superiores” y adultos de grupos “inferiores”. El parecido entre embriones de animales diferentes es más próximo que el parecido entre los animales adultos.

2).Algunos caracteres ancestrales son conservados en la ontogenia de los descendientes; esta persistencia puede ser una ayuda en la interpretación de las relaciones evolutivas.

La acumulación de cambios genéticos procedentes de organismos de diversa evolución modifica el patrón de desarrollo de los embriones de los vertebrados superiores.

“Los resultados de los estudios comparativos entre las distintas formas de desarrollo embrionario de los vertebrados resultó otro aval para la teoría de la evolución.

Estos patrones comunes de desarrollo son prueba del parentesco de las especies. Es decir, la posibilidad de que diferentes especies hayan descendido de un antepasado común.”[4]

Historia de la Teoría de la recapitulación

Aristóteles fue el primero en establecer una analogía entre las formas atravesadas por el embrión durante su ontogenia y las formas animales.

La historia de la biología evolutiva del desarrollo (evo-devo) se remonta a la tradición analógica que, ya en Grecia, estableció un paralelismo entre el desarrollo ontogenético y la organización de los seres vivos. La vinculación entre evolución y desarrollo no tiene lugar hasta la Teoría de la Recapitulación de Ernst Haeckel. Finalmente, la institucionalización de la evo-devo como disciplina autónoma y consolidada tendrá lugar en los años noventa del siglo XX.La idea de recapitulación hunde sus raíces en los presocráticos, para quienes una especie de membrana amniótica primordial habría envuelto al cosmos como a un feto. En Platón encontramos un recapitulacionismo descendente (por degeneración) y en Aristóteles ascendente.

La tradición analógica según la cual existe una relación entre las formas que atraviesa el embrión a lo largo de su desarrollo y las distintas formas animales se remonta a Aristóteles. En la Reproducción de los animales el estagirita concibió la ontogenia como un proceso epigenético que procedía de lo general a lo particular: las primeras etapas se definirían por una forma animal compartida por todo el reino animal que progresivamente se iría concretando para dar lugar, en cada caso, primero a los rasgos genéricos y finalmente a los rasgos propios de cada especie.

La analogía entre ontogenia y Sistema Natural se mantuvo de un modo confuso hasta la obra del preformacionista Charles Bonnet (1720-1793), quien fue el primero en establecer un amplio paralelismo entre los estadios ontogenéticos y la historia de la vida, profundamente ligado a la idea de Scala naturae.[5]

Empédocles (484-424 a. C.) estableció un paralelismo entre el desarrollo individual y el del universo.

En su obra Observaciones sobre ciertas partes de la economía animal y al comentar sus dibujos sobre el desarrollo del pollo, John Hunter esbozó de manera un tanto confusa la teoría de la recapitulación.

Partiendo de las ideas de la cadena de los seres y de la preformación, Charles Bonnet propuso un paralelismo entre el desarrollo embrionario y la jerarquía orgánica. Bonnet era fijista, pensando que todos los seres habían sido creados por Dios una sola vez. Sin embargo, pensaba que lo que constituía la esencia de las especies no era su forma actual, sino un germen interior (invisible e indestructible) que habría permanecido idéntico a lo largo de la historia, a pesar de las variaciones exteriores sufridas por las especies. Lo mismo sucede con el desarrollo embrionario: si bien el embrión es perfecto desde su concepción, las características que permiten situarlo en la escala de los seres sólo aparecen progresivamente.

Según Carl Friedrich Keilmeyer (1793) el mundo orgánico está regido por cinco fuerzas: la sensibilidad, la irritabilidad, la reproducción, la secreción y la propulsión. Kielmeyer analiza el modo en el que estas cinco fuerzas se distribuyen por la scala naturae y señala que, durante el desarrollo, aparecen en el mismo orden en el que las encontramos en la sistemática.

La ley de Meckel-Serres

Las analogías establecidas por los trascendentalistas alemanes Lorenz Oken, Friedrich Johann Meckel y K. G. Carus.

La ley del paralelismo fue fuertemente criticada por Karl Ernst von Baer, que propuso en su lugar la ley de diferenciación.

Según Gould, la aplicación de la recapitulación a la evolución fue descubierta independientemente al menos cuatro veces en la década que siguió a la publicación del origen por Fritz Müller, Haeckel y los paleontólogos Edward Drinker Cope y Alpheus Hyatt. [6]

El triple paralelismo

Algunos autores propusieron el paralelismo, no sólo entre la serie sistemática y la ontogenética, sino también la paleontológica. Esta idea fue ya apuntada por Tiedemann en 1808 (Russell 1916), pero es ahora cuando encuentra una formulación más desarrollada. Es el caso de Christian Heinrich Pander (desde el evolucionismo) y de la ley biogenética de Louis Agassiz (desde el fijismo).[7]

La teoría de Haeckel: la ontogenia recapitula la filogenia

La ontogenia, o el desarrollo de los individuos orgánicos, considerada como una secuencia de formas que cambia a lo largo de todo individuo orgánico durante su existencia individual, está inmediatamente determinada por la filogenia o el desarrollo del grupo orgánico (phylum) al que pertenece. La ontogenia es una breve y rápida recapitulación de la filogenia, determinada por la función fisiológica de la herencia (reproducción) y la adaptación (nutrición) cit en Haeckel 1866, Vol. 2, p. 300

La teoría de la recapitulación sostiene que el desarrollo embrionario de cada especie (ontogenia) repite completamente la historia evolutiva de dicha especie (filogenia). De otro modo: cada uno de los estadios que el individuo de una especie atraviesa a lo largo de su desarrollo embrionario representa una de las formas adultas que apareció en su historia evolutiva:

Conforme un organismo tan elevado y complicado como el hombre se eleva desde un simple estado celular, y conforme progresa en su diferenciación y perfeccionamiento, atraviesa la misma serie de transformaciones que han atravesado sus progenitores animales durante inmensos períodos de tiempo [...] Ciertos estadios muy tempranos e inferiores del desarrollo del hombre, y de otros animales vertebrados en general, se corresponden completamente en muchos puntos de su estructura con las condiciones que permitieron sobrevivir a los peces inferiores. La siguiente fase se nos ofrece como un cambio de un ser pez a una especie de animal anfibio. En un período más tardío del mamífero, con sus características especiales, se desarrolla a partir del anfibio, y podemos ver claramente, en los estadios sucesivos de su desarrollo posterior, una serie de pasos de progresiva transformación que evidentemente se corresponden con las diferencias de diferentes familias y órdenes animales

Haeckel 1868/1876, p. 310. Cit. en Russell 1916. trad. Wikipedia

Las objeciones de von Baer a la ley de Meckel-Serres no se aplicaron a la teoría de la recapitulación por la razón señalada por Francis Maitland Balfour (1880): ¿Por qué los animales, durante su ontogenia, adquieren rasgos no funcionales que después desaparecen? Los ancestros hipotéticos pueden ser utilizados para explicar la aparición de los arcos branquiales y notocordios en embriones mamíferos. ” [8]

Mecanismos recapitulatorios

El ajolote, una especie acuática de salamandra, es un ejemplo clásico de neotenia, pues el adulto conserva los rasgos que en otras especies de salamandra aparecen en la fase larvaria.

El ajolote, una especie acuática de salamandra, es un ejemplo clásico de neotenia, pues el adulto conserva los rasgos que en otras especies de salamandra aparecen en la fase larvaria.

El mecanismo de la recapitulación se basaba en dos leyes:

La adición terminal, resultado de la aceleración, da lugar a la progénesis

La condensación, resultado del retardo, da lugar a la neotenia.[9]

Palingénesis y cenogénesis

La palingénesis se produce cuando la recapitulación es integral; la cenogénesis abarca las excepciones a la teoría de la recapitulación, siendo consideradas adaptaciones a la vida larvaria. Las dos leyes rectoras de la recapitulación son la adición terminal, que añade nuevos rasgos al final de la ontogenia, y la condensación, que elimina estadios de desarrollo temprano que dejan lugar para la aparición de nuevos rasgos.[10]

La teoría de la recapitulación en la actualidad

La biología actual rechaza la versión literal de la teoría de Haeckel. Mientras que, por ejemplo, se acepta la filogénesis del Homo sapiens como resultado de la evolución del pez a través de los reptiles hasta los mamíferos (aunque ahora se sabe que los ‘reptiles’ son un grupo compuesto y los ancestros de los mamíferos se separaron antes de que los reptiles actuales evolucionaran), no podemos distinguir estadios definidos de “pez”, “reptil” y “mamífero” en el desarrollo embrionario humano.

El hecho de que la versión literal de la recapitulación sea rechazada por la biología actual ha sido a veces utilizado como un argumento en contra de la evolución por algunos creacionistas: “La hipótesis de Haeckel fue presentada como una evidencia a favor de la evolución; la teoría de Haeckel es falsa; luego la evolución tiene menos evidencia a su favor”. Este argumento no es sólo sobresimplificador sino falso: la biología moderna reconoce numerosas conexiones entre la ontogenia y la filogenia, pero las explica a partir de la teoría de la evolución, sin necesidad de recurrir a los puntos de vista de Haeckel, y las considera, precisamente, como evidencias de tal teoría.[11]

Aplicaciones a otras disciplinas

La teoría de la recapitulación de Haeckel tuvo un fuerte impacto en las teorías sociales y educativas de finales del siglo XIX. La teoría de la maduración de G. Stanley Hall se basaba en la premisa de que el crecimiento infantil recapitulaba los estadios evolutivos, y que había una correspondencia perfecta entre los estadios que se atraviesan a lo largo de la infancia y la historia evolutiva. Esta concepción encaja perfectamente con otros conceptos del darwinismo social, como la idea de que las sociedades “primitivas” necesitaban ser guiadas por otras sociedades más avanzadas como Europa o Norteamérica, cumbres de la evolución.[12]

Observaciones recientes

“El estudio comparativo de la embriología de diversos vertebrados muestra gran similitud con el patrón de desarrollo inicial. Como el embrión se desarrolla, existe individualizantes las características y las similitudes disminuir. Esta similitud se encuentra también en el desarrollo embrionario de todos los animales metazoos. En este caso, sin embargo, cuando varios organismos son diferentes, el período embrionario es menos común entre ellos.

La interpretación filogenética del desarrollo embrionario no habría podido producirse sin el previo desarrollo de la embriología comparada: Martin Heinrich Rathke (1793-1860), N. J. Berrill, D. T. Anderson, Karl Ernst von Baer, Martin Barry.

La obra inaugural del enfoque comparativo de la embriología es, sin duda, la de Kaspar Wolff (1734-1793), quien en su Theoria Generationis (1759) y especialmente en De Formatione Intestinorum (1768) defendió una concepción epigenética del desarrollo y fundó las bases de la futura teoría de las capas germinales.

Christian Pander (1794-1865) fue el primer naturalista en establecer un pararelismo entre el desarrollo ontogenético, la filogenia y el registro paleontológico. Para Pander, tanto el desarrollo individual como la transformación de las especies observada en el registro fósil eran manifestaciones de un mismo fenómeno: la metamorfosis de los seres orgánicos. “[13]

Generalmente, si una estructura antecede a otra estructura en términos evolutivos, entonces también aparece antes que la otra en el desarrollo embrionario. Las especies evolutivamente emparentadas comparten normalmente los estadios tempranos del desarrollo embrionario y difieren en los más tardíos.

Ejemplos:

La columna vertebral, la estructura común a todos los vertebrados como peces, reptiles y mamíferos, aparece como una de las estructuras más tempranas en todos los embriones de vertebrados.

El cerebro de los humanos se desarrolla más tarde en relación al resto de los primates.

Asimismo, si una estructura desaparece en una secuencia evolutiva, entonces podemos observar a menudo otra estructura que aparece en un estadio del desarrollo embrionario pero que después desaparece o es modificada en un estadio más tardío.

Las ballenas, que han evolucionado a partir de mamíferos terrestres, no tienen patas, pero conservan pequeños huesos de extremidades inferiores en el interior del cuerpo. Durante el desarrollo embrionario, las extremidades inferiores aparecen para retroceder en los estadios más tardíos. Del mismo modo, los embriones de ballena tienen pelo en uno de los estadios, pero más tarde lo pierden en su mayor parte.

El ancestro común de primates y humanos tenía una cola que los embriones humanos conservan todavía en cierto estadio para después receder y formar el coxis.[14]

Observaciones criticas a esta teoría:

“La teoría de la recapitulación fue criticada desde la perspectiva embriológica por Nicolaus Michael Oppel, Keibel, Mehnert, Oscar Hertwig y Vialleton, en un sentido muy similar a las críticas que Karl Ernst von Baer dirigiera a la Ley de Meckel-Serres.”[15]

Las observaciones criticas a esta teoría, que aun se enseña en los libros de biologia del secundario proviene de una autoridad cientifica en este tema, el dr. Wayne Frair Ph.D, quien comparte su testimonio al respecto de esta teoria, testimonio que considero importante citar.

“Me sentí identificado con este estudiante, porque en la primavera de 1947, cuando yo era estudiante de primer año y estudiando mi primer semestre de zoología en la Universidad de Massachusetts en Amherst, viví una experiencia similar. Mi profesor, Gilbert L. Woodside, un doctor en embriología educado en Harvard, y que entonces era pionero en esta disciplina, presentó en nuestra clase el argumento de la embriología para la evolución. En general, este concepto se designa como recapitulación, porque se supone que el embrión en desarrollo «resume» o «recapitula» toda la historia de su raza. Cuando se presentan ciertas observaciones acerca del desarrollo embrionario de una forma convincente, este argumento induce a aceptar una secuencia macroevolutiva de las especies animales o vegetales. Recuerdo que después de esta clase pensé: «¿Cómo podría nadie dudar de la realidad de la evolución cuando ha comprendido esta evidencia?»

Me surgió el deseo profundizar en el conocimiento de la biología, de modo que cambié mi especialidad de psicología a zoología, y estudié fisiología y entomología en mi segundo año. Me había convertido al cristianismo mientras estaba en la marina, antes de mi educación universitaria, pero después de dos años en la universidad, mis creencias cristianas hacían frente a unos retos ante los que resultaba difícil de resistir. Me habían propuesto el puesto de asistente de laboratorio para la clase de fisiología para el siguiente otoño, y me hubiera gustado mucho aceptar, pero cambié a un instituto cristiano de enseñanza superior (Houghton en Nueva York), donde me especialicé en zoología, con grados en Biblia y en química. Recibí una diplomatura en letras en 1950, y en el verano de 1951 una diplomatura en ciencias, también en zoología, en otro instituto superior cristiano (Wheaton, en Illinois). En este último extendí mis conocimientos en ciencia y en teología. Luego enseñé ciencias a estudiantes de secundaria durante un año en la Escuela Ben Lippen, que estaba entonces en Carolina del Norte. En 1952 volví como estudiante graduado a la Universidad de Massachusetts, donde conseguí un puesto como profesor auxiliar y auxiliar de investigación.

Sin yo preverlo, me encontré en un curso de embriología experimental con el doctor Woodside, que era ahora el Catedrático Numerario del Departamento de Zoología y decano de la Escuela de Graduados. Me sentí cautivado por el doctor Woodside y por su campo de embriología. Emprendí una investigación e hice una tesis sobre la embriología del pollo y el primer fármaco inhibidor del cáncer, la 8-azaguanina (véase Frair y Woodside, 1956).

Durante mi estudio e investigación, me decidí a sondear las profundidades de la recapitulación embrionaria, ¡pero, para mi total sorpresa aprendí por el doctor Woodside que la «ley biogenética» estaba muerta! De modo que el hombre que me había convencido de la importancia de la recapitulación en mi primer año de carrera, cinco años después me estaba convenciendo de todo lo contrario. El doctor Woodside no solo no la creía, sino que realmente la desdeñaba. La recapitulación ya no podía ser nada más que una hipótesis en el mejor de los casos, y no quería que yo tuviera nada que hacer con ella.

El profesor Woodside creía que la embriología como disciplina había sufrido un retraso debido a la recapitulación. Me contó que para mediados del siglo 20 ningún embriólogo bien informado podía aceptar el concepto de la recapitulación. Muchos investigadores habían abandonado sus proyectos, frustrados al quedar atrapados en callejones sin salida en el intento de hacer concordar sus datos embriológicos dentro de un contexto evolutivo. El profesor Woodside creía también que solo había un único Premio Nóbel en embriología (Hans Spemann) debido a que muchos otros excelentes investigadores en embriología habían estado centrándose en la evolución y fracasando.

Un ejemplo de las muchas excepciones a la hipótesis de la recapitulación es que en un esquema evolutivo la médula espinal está presente antes que el cerebro, pero en embriología el cerebro se desarrolla antes. ¿Pero acaso no es la evolución el concepto que unifica a toda la biología? Al menos, hace 50 años ya sabíamos, y seguimos sabiéndolo en la actualidad, que la recapitulación darwinista no forma parte de tal unificación (véase Bergman, 1999; Wells, 1999a).” [16]

Con frecuencia se han atribuido a Charles Darwin ideas que él promovió, incluso en el caso de que dichas ideas se hubieran originado en las mentes de otras personas. Así sucede con la recapitulación, que parece hundir sus más antiguas raíces entre los griegos de más de medio milenio antes de Cristo (véase Osborn, 1929). Durante el siglo dieciocho se expusieron algunos pensamientos tocantes a la recapitulación, pero el propularizador más famoso de la recapitulación fue el zoólogo y filósofo Ernst Haeckel (1834-1919). Él fue el partidario más destacado, dogmático y activo del evolucionismo darwinista en Alemania, pero su influencia se extendió por todo el mundo. Después de conocer a Darwin en 1866, Haeckel trató de poner no solo la ciencia, sino también la filosofía y la religión bajo un paraguas evolucionista ateo (Jenkins-Jones, 1997).

Es interesante observar que desde la década de los 1860+ se ha sabido que Haeckel había falseado sus ilustraciones empleadas para «demostrar» la recapitulación. El tratamiento más extenso de esta cuestión en inglés es el libro de Assmuth y Hull, publicado en 1915. Estos autores hacen referencia a una enorme cantidad de material que revela que los miembros de la comunidad científica habían reconocido que en su defensa de sus puntos de vista, Haeckel perpetró fraudes y falsedades de manera constante y con todo descaro. Hay denuncias claras que se remontan a 1908, a 1875, y al menos a fecha tan temprana como 1868. Muchos científicos se unieron en condenar «los métodos de Haeckel, en los ejemplos que habían quedado denunciados … por ochenta y tres personas [un grupo de 46 y otro de 37] de buena posición en diversas ramas de la ciencia y del mundo académico, además de otros que publicaron sus condenas a título individual» (Assmuth y Hull, p. 23). Véase también Rusch, 1969. Las muchas docenas de los fraudes y falsificaciones de Haeckel tenían que ver con la embriología y con otros campos científicos.

Tanto en los tiempos de Haeckel como en la actualidad los científicos han admitido que los investigadores han de tener libertad para erigir sus hipótesis y teorías sobre la base de la evidencia empírica. Pero han reconocido de manera uniforme la impropiedad de apoyar estos conceptos mediante datos imaginarios no identificados o mediante falseamientos de los datos obtenidos o presentados ante otros. Como ejemplo de las fechorías de Haeckel, véanse las Láminas I y II (Figuras 1 y 2) procedentes de Assmuth y Hull [con los textos traducidos al castellano —N. del T.].

Las actividades de Haeckel (aparte de posiblemente su investigación científica efectiva en zoología sistemática) parecen haber estado tan estrechamente unidas a su filosofía que parece imposible separar sus acciones de sus actitudes. Por ejemplo, cuando alguien presentaba objeciones a las pretensiones embriológicas de Haeckel y de sus seguidores, estos decían:

«Esta cuestión pertenece a la embriología, y por ello vosotros, que no sois embriólogos, sois incompetentes para formaros un juicio en este tema.» Incluso si su oponente resultaba ser un embriólogo, le desacreditaban si encontraban que mantenía el más mínimo vestigio de creencia en Dios, en el libre albedrío o en el alma humana. Inmediatamente lo tildaban de teólogo, de oscurantista clerical, cuyas supersticiones dualistas le privaban del libre uso de su razón. Las páginas de Haeckel están salpicadas de esta táctica de «sentencias ex-cátedra» … (Assmuth y Hull, p. 54).

Un crítico explícito de Haeckel era J. Reinke, Profesor de Botánica en la Universidad de Kiel.

En un opúsculo titulado «Lo último sobre el Haeckelismo» (Heilbronn 1908) Reinke llena siete páginas con columnas paralelas, con una que contiene «lo que dice Haeckel», y la otra, «la verdad». Da veinticuatro ejemplos de falsamientos perpetrados por Haeckel, y añade: «Estos son ejemplos tomados al azar. Sería posible multiplicarlos por muchas veces» (Assmuth y Hull, p. 31).

Pero parece que Haeckel, el divulgador, no se refrenó debido a estas denuncias, y mantuvo sus maniobras engañosas en sus años posteriores, intentando justificarse a veces afirmando que estaba siguiendo procedimientos normales en biología. Como resultado, incontables científicos y estudiantes de ciencia, incluyendo muchos autores, han sido llevados a engaño, bajo una influencia que ha ido manifestándose hasta el final del siglo veinte. Incluso a pesar de que en la actualidad muchos científicos tienden a creer que la eliminación de la «ley biogenética» fue un fenómeno que tuvo lugar entre mediados y finales del siglo veinte, incluso en 1915 ya se podía mantener la siguiente declaración, totalmente explícita:

Difícilmente se puede encontrar en la actualidad a ningún científico destacado que acepte esta ley tal como se expone. La razón de ello, totalmente convincente, es que la investigación reciente ha demostrado con claridad que las excepciones a esta ley son mucho más frecuentes que sus materializaciones. La mayor parte de las etapas por las que pasan los embriones individuales de diferentes animales no se corresponden en su mayor parte con las gradaciones que, según la teoría de la evolución, constituyen la historia del desarrollo de la vida (Assmuth y Hull, p. 98).

Probablemente, Haeckel era conocedor de estas dificultades, porque distinguió los cambios embrionarios que conducían al progreso evolutivo («palingénesis») de otras desviaciones («cenogénesis»). Pero los llamados cambios cenogenéticos son tan numerosos que no sustentan la «ley», sino que la refutan.

Como se indica al comienzo de este artículo, algunos profesores siguen presentando la «ley biogenética» en apoyo de la macroevolución, aunque ha estado moribunda durante décadas a la luz de las enseñanzas de muchos científicos pioneros incluyendo el difunto biólogo canadiense, W. R. Thompson, que en 1956 escribió una «Introducción» para una reedición de El origen de las especies de Darwin, en la que observaba:

Cuando la «convergencia» de los embriones no resultó totalmente satisfactoria, Haeckel alteró las ilustraciones de las mismas para que concordasen con su teoría. Las alteraciones eran ligeras pero significativas. La «ley biogenética» como prueba de evolución carece de todo valor (pp. xv–xvi).

Durante los últimos años, las ilustraciones de Haeckel han vuelto a estar en las noticias debido a que algunos libros de texto en favor de la evolución han estado todavía publicando el material fraudulento de Haeckel (véase Richardson, et al., 1998).[17]

Los genes que controlan el desarrollo del embrión, desde el huevo fecundado hasta el nacimiento, contienen un plan minucioso para lograr que de la unión de dos células, una del macho y otra de la hembra, aparezca un individuo completo. El gran misterio, y a la vez la gran belleza, de todo este proceso del desarrollo embrionario es que se trata de un sistema totalmente descentralizado. No existe ningún ordenador central que dirija todo el desarrollo. Como cada célula del cuerpo tiene una copia completa del genonoma, no hace falta que esperen instrucciones de la autoridad central. Cada célula del cuerpo tiene

una célula puede actuar según su propia información y la de las señales químicas que le transmiten sus vecinas. Es como un gobierno que funcionara perfectamente sin necesidad del gobierno central.

Cuando una determinada célula descubre dónde está localizada, busca su situación en la guía interior y encuentra las instrucciones que debe seguir, “desarrolla un pelo, conviértete en músculo, vete transformando poco a poco en glóbulo rojo” o algo parecido.”

Aunque esto es simplificar mucho las cosas pero, de hecho, ocurre algo similar. El plan general para formar al adulto está en los genes que posee cada célula.

Todo en el ADN del huevo fecundado obedece a una finalidad clarísima, llegar a elaborar un adulto.

Todo conspira a la formación completa del individuo bajo un plan evidentemente concebido de antemano. En el huevo se empiezan a fabricar innumerables cosas, que como el esqueleto, las extremidades, la boca, los ojos, los oídos, para nada sirven al principio, en nada emplean entonces, pero que serán necesarios más tarde y para esa última etapa de la vida se han hecho.

El embrión no es sólo el producto de las fuerzas de la naturaleza dejadas a sí mismas y combinadas al azar. Creer esto es creer el mayor de los absurdos. No, el desarrollo embrionario revela algo que se oculta a nuestra mirada humana, pero que se manifiesta por sus efectos. Se trata de la inteligencia creadora que lo diseñó todo con un propósito determinado:

No obstante, según el darwinismo clásico, el estudio comparativo del desarrollo de los embriones sería una prueba en favor de la evolución Al parecer, determinadas similitudes entre embriones de peces, aves, mamíferos y seres humanos demostrarían que todos ellos descenderían de antepasados comunes parecidos a los peces.

Darwin lo explicaba así:

“De dos o más grupos de animales, aunque difieran mucho entre sí por su conformación y costumbres en estado adulto, si pasan por fases embrionarias muy semejantes, podemos estar seguros de que todos ellos descienden de una misma forma

Madre y por consiguiente, de que tienen estrecho parentesco. Así, pues, la comunidad de estructura embrionaria revela la comunidad de origen. La embriología

aumenta mucho en interés cuando consideramos al embrión como un retrato, mas o menos borroso, del progenitor de todos los miembros de una misma gran clase” (Darwin, 1980:446-447.)

Estas ideas fueron recogidas en la llamada ley biogenética de Haeckel que afirmaba que la ontogenia o desarrollo embrionario de un organismo era una recapitulación breve de su filogenia o secuencia evolutiva de las especies antecesoras. Es decir que, durante los primeros estadios en el útero materno, los embriones pasaban por formas que recordaban las transformaciones experimentadas por sus ancestros a lo largo de la evolución. Se señalaba, por ejemplo, que en los embriones humanos igual que en los de

gallina, se podían observar arcos aórticos similares y un corazón con sólo aurícula y un ventrículo como el que poseen los peces actuales. Esto se interpretaba como una prueba embriológica de que tanto los hombres como las aves habían evolucionado a partir de sus antepasados los peces.

Comparación entre algunas fases del desarrollo embrionario de ocho especies animales: pez, salamandra, tortuga, pollo, cerdo, ternero, conejo y hombre. Sin embargo, hoy se sabe que los dibujos de Haeckel fueron retocados para que coincidieran con la teoría de la evolución. La realidad es muy distinta.

El problema de los dibujos que realizó Haeckel (fig. 26), como se pudieron comprobar años después, es que fueron maliciosamente retocados en las primeras etapas para que se parecieran entre sí. En realidad, cuando analizan los embriones tempranos de las diferentes clases de vertebrad se observa que éstos presentan notables diferencias. El de los peces posee casi un aspecto esférico. En los anfibios es más ovalado. Los reptiles se caracterizan por su alargamiento, mientras que en las aves se alcanza mayor tamaño de la cabeza. No cabe duda de que el embrión de los mamíferos es el más complejo desde el punto de vista estructural. Esto se explica con mucho detalle el biólogo norteamericano, Jonathan Wells, en su obra Icons of Evolution (fig. 27.)

PEZ

RANA

TORTUGA

GALLINA

HOMBRE

A la derecha: aspecto real de los embriones durante la primera etapa de su desarrollo y a la izquierda, dibujos realizados por Haeckel para esa misma etapa. (Modificado de Wells,2000)

Son tantos los datos de la embriología que contradicen esta ley que pronto fue abandonada por la comunidad científica. Sin embargo, a pesar de este rechazo lo cierto es que todavía continúa apareciendo en los textos escolares de secundaria como una confirmación de la teoría transformista. Un la actualidad, los embriólogos saben que los embriones de los vertebrados se diferencian progresivamente en varias direcciones, sólo para converger en apariencia a mitad del proceso y luego volver a diverger hasta formar órganos o estructuras que pueden ser parecidas entre sí, pero que se han formado a partir de células o tejidos absolutamente diferentes.

Por ejemplo, la presencia en los embriones de los mamíferos de un corazón con dos cavidades y unos arcos aórticos parecidos a los de los peces, se debe a que tales embriones sólo necesitan en las primeras etapas de su desarrollo una circulación simple, ya que están alimentados a través de la placenta materna. Pero más tarde, la circulación sanguínea se vuelve doble a fin p i|uc los pulmones permitan la respiración autónoma del bebé. De manera que la presencia de tales órganos se debe a las diferentes necesidades fisiológicas del embrión durante el desarrollo y no a su pretendido parentesco evolutivo con los peces. La forma de los órganos de los embriones viene puesta por las exigencias fisiológicas y no por su pasado filogenético.

Contra las pretensiones de la ley biogenética, finalmente ha sido la genética quien ha aportado la prueba definitiva. El ADN de cada especie está determinado únicamente para desarrollar el cuerpo de los individuos que pertenecen a dicha especie. No es capaz de volver a recrear en el desarrollo embrionario las etapas de otros organismos supuestamente anteriores y relacionados entre sí. El genoma de cada ser vivo sólo expresa aquello que corresponde a su propio género.

Como reconoce el evolucionista, Pere Alberche, del Museo de Zoología Comparada de la Universidad de Harvard:

El descubrimiento de los mecanismos genéticos dio la puntilla definitiva a las leyes de Haeckel, demostrando que la teoria de la recapitulación no puede ser justificada fisiológicamente… En resumen, la biología del desarrollo jugó un papel cada vez menor en la teoría de la evolución. Muestra de ello, […] es el insignificante papel que tuvo la embriología en la llamada “Nueva Síntesis” darwiniana de los años 40 de este siglo (Alberch,1984:410)

La ley biogenética de Haeckel no es capaz de explicar los hechos comprobados por la embriología, ni constituye tampoco un argumento sólido a favor del darwinismo, y además fue abandonada por la ciencia hace ya muchos años.[18]

Notas

0. http://es.geocities.com/soloapuntes/quinto/hc2/t12hc2.html

1. Wayne Frair Ph.D., Embriología y Evolución,http://www.sedin.org/ID/embriologiafrair.html

2. Ibid

3. Wikipedia,Teoría de la recapitulación

4. Biologia Es.6 ,pag. 321, op. cit.

5.Wikipedia, Historia de la evo-devo

6. Wikipedia,Teoría de la recapitulación

7. Ibid

8. Ibid

9. Ibid

10. Ibid

11. Ibid

12. Ibid

13. Wikipedia, Historia de la evo-devo

14. Wikipedia,Teoría de la recapitulación

15 Ibid

16. Embriología y Evolución,op. cit.

17. http://www.sedin.org/ID/embriologiafrair.html

18. Antonio Cruz,La ciencia ¿encuentra a Dios?, pag. 31-236,coleccion pensamiento cristiano.Ed.Clie,(2004)

Capitulo 5. Argumento paleontologico parte 3 Fijismo

Capitulo 5. Argumento paleontologico parte 3 Fijismo

Fijismo:

Definición: El fixismo es la teoria que ” las especies actualmente existentes han permanecido básicamente invariables desde la Creación. Las especies serían, por tanto, inmutables, tal y como fueron creadas. Los fósiles serían restos de los animales que perecieron en los diluvios bíblicos o bien caprichos de la naturaleza”[31]

Hasta el siglo xviii se consideraban los orígenes del hombre independientemente del resto de los seres que le rodeaban. Todas las especies eran invariables o fijas. Esta interpretación fixista se mantuvo más por ideas religiosas que por planteamientos científicos.

C. LINNEO (siglo xviii) autor de la primera taxonomía y G. COUVIER (siglo xviii), fundador de la Paleontología, se mantuvieron dentro del fixismo. Los fósiles hallados por COUVIER no le llevaron a abandonar la inmutabilidad de las especies, sino a la defensa de sucesivas creaciones, después de que catástrofes geológicas las hicieran desaparecer.[32]

“El fijismo describe la naturaleza en su totalidad como una realidad definitiva, inmutable y acabada” [33]

Fijismo y Biología moderna

El descubrimiento de fósiles desde la antigüedad, así como otros datos de la naturaleza, habían llevado a pensadores de muchas culturas a intuir la idea de evolución. En la Grecia clásica, Anaximandro (siglo VI a. C.) nos ha dejado constancia. Tampoco la teología cristiana ha estado indisociablemente ligada al fijismo a lo largo de su historia. Así, Tomás de Aquino y San Agustín negaron que Dios hubiera creado todas las especies en los primeros seis días. Según esta corriente teológica, Dios habría conferido un poder productor o creador a diferentes elementos de la Naturaleza y este poder sería el responsable de la creación de vida en distintos momentos de la historia de la Tierra.

El fijismo como hipótesis científica no se formalizó hasta mediados del siglo XVIII en la obra de Carlos Linneo (1707-1778); el reconocido naturalista sueco, quien asentó las bases de la taxonomía moderna, desarrolló formalmente el fijismo; mantuvo que las especies se habían creado de forma separada e independiente y negó la posibilidad del origen común de los seres vivos. Hay que decir que el objetivo fundamental de Linneo era establecer la grandeza de Dios y de su creación, con lo que era consecuente.

El zoólogo y naturalista Georges Cuvier (1769-1832), impulsor de la anatomía comparada y de la paleontología, fue otro de los científicos ilustres que se posicionaron a favor del fijismo. Ante el incesante descubrimiento de fósiles de especies desaparecidas, Cuvier fue el padre de la teoría fijista conocida como catastrofismo, formulada para explicar la diversidad de los organismos fósiles que contradecían el fijismo y algo más creíble que otras teorías, como la de la vis plastica, que proponían los fósiles como caprichos de la naturaleza.

En el siglo XIX se acumularon las evidencias científicas, especialmente los fósiles, que hacían cada vez más difícil la aceptación del fijismo. La publicación de El origen de las especies desató una polémica que, finalmente, condujo a la aceptación del hecho de la evolución por la práctica totalidad de los naturalistas, si bien la teoría evolutiva de Darwin tardaría más tiempo en ser definitivamente aceptada.[34]

Fijismo en la actualidad

Actualmente en Estados Unidos los seguidores del fijismo intentan que sea enseñado en las escuelas en igualdad de condiciones a la teoría de la evolución.

Sin embargo, desde un punto de vista científico, el fijismo no tiene hoy ninguna credencial, siendo radicalmente rechazado por todas las ciencias que aceptan la teoría de la evolución como base: la paleontología se ocupa del estudio de los fósiles y de su correlación las respectivas épocas geológicas, la biología poblacional explica la distribución geográfica de las especies atendiendo a su origen evolutivo, la anatomía comparada tiene como uno de sus objetivos fundamentales la identificación de homologías, la biología evolutiva del desarrollo ha descubierto multitud de homologías moleculares en organismos filogenéticamente lejanos y, partiendo de todas estas evidencias, el análisis filogenético se ocupa del establecimiento de las filogenias. Lo mismo sucede con disciplinas relacionadas. Así, la investigación con animales con fines médicos no tendría sentido si se negara la continuidad biológica.

El fijsimo, es la “teoría científica que sostiene que cada especie de seres vivos permanece poco más o menos invariable a lo largo de la historia en la forma en que fue creada. En una primera aproximación puede decirse que el fijismo es lo opuesto al evolucionismo o teoría de la evolución (v.). Si bien, análogamente a como existen diversas teorías o hipótesis evolucionistas, existen también diversas teorías fijistas, admitiendo unas y otras, según los autores, un mayor o menor grado de evolución o de fijeza en las especies vivientes; con lo cual la oposición entre teorías fijistas y evolucionistas se atenúa en muchos casos. Entre los biólogos modernos clásicos sostenedores de un fijsimo en mayor o menor grado y con diversos matices se distinguen Linneo (v.), Cuvier (v.), Pasteur (v.), Quatrefages y otros. En el s. XIX es cuando fundamentalmente se produjeron las más fuertes polémicas entre fijistas y evolucionistas.[35]

Carlos Linneo (1701-1778) clasificador de las especies vivientes, especialmente los vegetales. Decía que se podían numerar tantas especies como diversas formas se crearon al principio.Linneo es llamado el padre de la taxiologia.[36]

Linneo, el clasificador de las especies vivientes, especialmente de las vegetales, escribió que «tantas especies podemos numerar como diversas formas fueron creadas al inicio» (Plhilosophia botanica, 1751); casi al mismo tiempo hacía notar que nacen nuevas especies por cruce; según una carta de su hijo, Lineo pensaba que «las especies y los géneros eran obra del tiempo, pero que los órdenes naturales eran obra del Creador». [37]

Georges Cuvier (1762-1832) “estuvo muy interesado en anatomía y paleontología por esta razon es llamado el padre de la paleontologia. También decía que cada especie es una realidad fija a partir de su creación guiandose por una idea catastrofista en la cual planteo que cuando las especies morian dejaban una semilla y de ahi las mismas especies se reproducian. Estaba en desacuerdo con la evolución, porque no le gustaba nada la teoría de Lamarck.” [38]

“Cuvier (17691832), el creador de la Anatomía comparada y gran impulsor de la Paleontología, deducía de la armonía y equilibrio de la Naturaleza que cada especie es una realidad fija a partir de su creación. Cuvier observó las relaciones entre fósiles (v.) y especies vivientes, estableciendo la correlación de sus formas y fundando un método para estudiar las extinguidas. Considera al equilibrio en la Naturaleza algo fundamental y necesario desde su principio; no puede ser un simple resultado final de procesos evolutivos como decía Lamarck (v.); en la polémica triunfó Cuvier, cuya autoridad científica era muy superior. [39]

Louis Pasteur (1822-1895) “se puede considerar un fijista “evolucionado”, porque su idea era que todo ser vivo procede de otro ser vivo. Fue el creador de la microbiología. Cambió y proporcionó nuevos argumentos a los fijistas.” [40]

Pasteur, “el creador de la moderna Microbiología, con sus demostraciones experimentales de que todo ser vivo proviene de otro ser vivo, incluso los microorganismos más elementales, en contra de la antigua opinión tradicional que admitía la llamada «generación espontánea», proporcionó nuevos argumentos a los fijistas en contra de los evolucionistas. Juan Luis Armando de Quatrefages (181092) descubrió gran número de especies y realizó estudios de histología comparada pasando después a ser el iniciador de los estudios de Antropología biológica; se opuso a la teoría evolucionista de Darwin, si bien no defendió un fijismo rígido.

Ideas evolucionistas habían sido sostenidas por algunos pensadores griegos presocráticos (v.) de diversas escuelas; p. ej., Anaximandro (v.) de la Escuela de Mileto (v.), lenófanes de la Escuela de Elea (v.), Heráclito (v.), y mecanicistas atomistas como Empédocles (v.) y Demócrito (v.). Entre los latinos, Lucrecio (v.). Eran en general ideas más o menos burdas, en relación con un craso materialismo o panteísmo. Los grandes filósofos griegos, como Aristóteles y Platón, aunque a veces tendían a un cierto panteísmo, reconocían mejor la real pluralidad de los seres v de sus formas con sus diferencias específicas y profundizaron también en el estudio de la naturaleza de sus cambios y en su finalidad. Y la generalidad de los autores puede decirse que tenía una visión espontánea más o menos fijista de los diversos seres. Es decir, ni las ideas evolucionistas ni las fijistas eran nuevas en los s. XVIII y XIX; y a partir del cristianisino, ambas eran relacionables y relacionadas de diversos modos con el hecho fundamental de la creación.

Los que tendían a interpretar literalmente el relato de la creación divina en el libro del Génesis solían dar una explicación más fijista de la historia de las diversas especies de seres vivos y no vivos. Pero el mismo Génesis sugiere por sus formas de decir que su descripción de la creación no ha de entenderse literalmente, y de hecho muchos Padres de la Iglesia y teólogos cristianos antiguos entendieron el relato de los «seis días» como algo expresivo de que la creación divina abarca a todo lo existente (de que no hay nada fuera del poder creador de Dios) y de que hay una especial creación del hombre que se diferencia del resto de los seres. La interpretación más general y tradicional ha sido considerar que no fue todo creado a la vez, o que no aparecieron todos los seres creados al mismo tiempo. Para algunos, a partir de la única creación material se habrían originado por generación espontánea los primeros seres vivos; según otros, también habrían sido directamente creados uno o varios ejemplares vivientes, a partir de los cuales se originarían las diversas especies; el hombre, al menos en su alma, necesariamente ha sido creado de modo directo por Dios (si bien, el «barro» con el que Dios formó el cuerpo de Adán se interpreta de diversas formas). Se considera a S. Agustín como uno de los autores cristianos más antiguos que darían pie a interpretaciones favorables a teorías evolucionistas.

Estas cuestiones se radicalizaron el s. XIX porque muchos biólogos evolucionistas de esa época extrapolaron las teorías de la evolución biológica, tratando de generalizarlas de forma absoluta y de emplearlas para justificar el materialismo y el ateísmo. Naturalmente ello provocó una inmediata y legítima oposición por parte de otros muchos biólogos y por la mayoría de los filósofos y teólogos, y se radicalizaron también las teorías fijistas. Como dice el padre Wagget, en Darwin and modern science (1909): «La creación especial en su forma rígida parece haber sido un elemento reciente, incluso en la ortodoxia bíblica inglesa (anglicana). La Edad Media no sospechó que la fe religiosa pudiese prohibir la investigación del origen material de las distintas formas de vida… Y todavía mucho después, en el s. xviii, como puede deducirse no sólo de los primeros «Proceedings of the Royal Society», sino también de un autor tan sencillo y regularmente piadoso como Walton, la variación de las especies y la generación espontánea no tenían implicaciones teológicas… Fue en el s. XIX cuando tomó forma la enunciación en su modo más severo. Algo en la precisión de aquella época, en su exaltación de la ley, en su fría pasión por un universo estable y medido, debió ser la causa de esta rigidez del pensamiento religioso sobre el mundo vivo que Darwin desafió».[41]

Darwin (1809-82) no solamente aludió a que el cuerpo humano podía haber tenido un antecedente animal, sino que consideró al hombre todo como un animal muy evolucionado. Más extremosos fueron aún Haeckel (1834-1919) y Spencer (1820-1903), que incidieron en un monismo- generalizado y, por tanto, en la negación, en sí misma contradictoria, del espíritu humano y del pluralismo de la realidad, en una degradación de la ética, etc. Es decir, la extensión de las teorías evolucionistas a toda clase de ámbitos, incluido el espiritual, era un evidente a priori inadmisible, que radicalizó la polémica.

En el s. XX, los biólogos responsables en general se limitan a considerar la evolución como una hipótesis explicativa de la historia puramente biológica, reconociendo las radicales y cualitativas diferencias que presenta el espíritu humano y sus fenómenos de conocimiento intelectual y amor en libertad, que no pueden derivarse de la pura materia. Se dan a la teoría de la evolución alcances limitados, que varían según los autores. Se reconoce la dirección finalista de los procesos biológicos, como algo superior a simples procesos materiales de tipo físico-químico; se reconocen las diferentes clases de vida específicamente distintas, que no siempre pueden derivarse unas de otras. Con todo ello la polémica se ha atenuado. Si bien las diferentes teorías de la evolución biológica, con limitados o restringidos alcances, se hallan muy difundidas, no faltan tampoco razones a las teorías fijistas.

A favor de las teorías fijistas pueden aducirse diversos hechos y argumentos, como los siguientes: la imposibilidad de la generación espontánea; el no haberse logrado sintetizar en el laboratorio ningún microorganismo vivo a partir de sustancias químicas; la insuficiencia de los mecanismos de la herencia y de la influencia del medio ambiente para explicar transformaciones sustanciales en los animales que den origen a nuevas especies; la existencia de una finalidad inscrita en los diversos procesos biológicos; etc. Por otra parte los parentescos morfológicos entre los seres vivos que ponen de manifiesto la Anatomía e Histología comparadas, los diversos estadios del desarrollo de un ser vivo desde su estado de embrión al de adulto, y las colecciones de fósiles con especies desaparecidas en las que se ordenan las diversas especies vivientes en una sucesiva gradación de formas y perfecciones, si bien pueden resultar coherentes con una teoría evolutiva, también lo son en una teoría fijista.” [42]

Fue LAMARCK (J. B. DE MONET) (1744-1829) el primero que presentó una coherente de la evolución en su libro Filosofía Zoológica. Defendía un desarrollo evolutivo gradual de las especies, que se concreta en cuatro puntos principales:

1. Los organismos en medios ambientes que no les son favorables tienen un impulso interno que les lleva a adaptarse. Es el principio vital.

2. Para adaptarse a las nuevas circunstancias ambientales desarrollan nuevos órganos que les permitan satisfacer sus necesidades o atrofian los ya existentes por su inutilidad en el nuevo medio. La función crea el órgano.

3. Esta aparición o supresión se produce espontáneamente.

4. Las características adquiridas se transmiten por herencia a la generación siguiente.

Aunque gran parte de sus principios fueron rebatidos (las variaciones, al ser fenotípicas, no se transmiten a la generación siguiente; no existe la generación espontánea), se considera que contribuyó de una forma importante a presentar la evolución como un proceso de adaptación al medio.” [43]

Un documento publicado por el Servicio Evangélico de Documentación e Información (SEDIN), dice que “es necesario saber que la mejor contestación a todo el tema del evolucionismo se halla en el lugar en el que uno no lo esperaría, en la Edición del Centenario de El Origen de las Especies de Darwin (edición en inglés de la Everyman’s Library). Con una retadora introducción, el Profesor W. R. Thompson, F.R.S., anterior director del Instituto de Control Biológico de la Commonwealth, de Ottawa, Canadá, vuelve del revés el adulador veredicto que escribió Sir Arthur Keith 25 años antes acerca de Darwin y de su obra. Dice el doctor Thompson: “Como ya sabemos, existe una gran divergencia de opinión entre los biólogos, no sólo acerca de las causas de la evolución, sino incluso acerca del mismo proceso. Esta divergencia existe porque la evidencia es insatisfactoria y no permite llegar a ninguna conclusión cierta. Por ello, es justo atraer la atención del público no científico a los desacuerdos existentes acerca de la evolución. Pero algunas afirmaciones recientes por parte de algunos evolucionistas muestran que creen que esto es irrazonable. Esta situación, en la que hay científicos que se lanzan a la defensa de una doctrina que son incapaces de definir científicamente, y más incapaces aún de demostrar con rigor científico, tratando de mantener su crédito ante el público suprimiendo críticas y ocultando las dificultades, es anormal e indeseable en el campo de la ciencia.” [44]

Catastrofismo

Catastrofismo es la doctrina que postula que el comandante cambia en el resultado de la corteza de tierra de procesos catastróficos. El concepto primero fue promovido por Georges Cuvier y dominó a pensadores geológicos europeos hasta el concepto de James Hutton y Charles Lyell desarrolló los principios del uniformitarianism. Antes de la aceptación de conceptos uniformitarian, la mayoría de los geólogos creyeron que los estratos fossiliferous de la tierra eran el resultado de la inundación global bíblica de Noah.

Es indiscutible que la historia de la tierra ha sido violenta. Sin embargo, sigue habiendo y prospera la vida. El foco central de la creación contra el discusión de la evolución es más allá de si las catástrofes en la tierra eran el resultado de millones excesivos de los procesos naturales de años, o el juicio del dios según lo descrito en la biblia. Si asumimos la columna geológica fue formada durante la inundación global, después este diluvio también fue acompañado por flujos y absolutamente posiblemente bombardeos volcánicos numerosos del meteorito.”[45]

“Una de las áreas de mayor discrepancia entre el Evolucionismo y el Creacionismo es la ocurrencia del Diluvio de Noé. Los científicos evolucionistas se niegan ni siguiera a contemplar la posibilidad de la ocurrencia de un diluvio universal que pueda haber afectado a todo el globo. Por el otro lado tenemos a los Creacionistas, de los cuales yo soy uno – aunque sólo aficionado – quienes creen que, tal y como lo sostiene la Biblia y muchas otras tradiciones orales y escritos antigueos, en realidad sucedió un diluvio.

En los años pertenecientes a las últimas 5 décadas los geólogos han encontrado evidencias de fenómenos que sólo se pueden explicar si catástrofes de increíble poder hubieran sucedido. Los geólogos evolucionistas han bautizado estos fenómenos como fruto de “catastrofismo local”, sin embargo, nosotros los evolucionistas acordamos en el término “catastrofismo”, pero diferimos en la localidad de tales catástrofes. Nosotros creemos que la “catástrofe” fue total. ” [46]

TEORÍA DEL NEOCATASTROFISMO.

Introducción:

Teoría geológica que es una concepción entre el uniformitarismo y el catastrofismo. La cual afirma que el registro geológico es, por tanto, el resultado de la acción de unos y otros.

Es una teoría relativamente reciente. Ya que casi todo el siglo XIX y buena parte del XX, el uniformitarismo o actualismo fue la tesis más aceptada.

En la actualidad se considera que en el tiempo geológico actúan continuamente procesos lentos o graduales como los que operan en la vida cotidiana, a los que se superponen, sin embargo, cambios más o menos bruscos, de tipo “CATASTRÓFICO”.

Características:

Algunas de los ejemplos que utilizan para explicarlo, son éstos:

Los continentes crecen con el paso del tiempo. La Tierra va cambiando su aspecto.

Impactos meteoríticos, cambian drásticamente el paisaje.[47]

La extraña historia de la formación de la isla Surtsey

Temprano en la mañana del 14 de noviembre de 1963, la tripulación del barco pesquero Isleifur II notó un extraño olor en el aire, parecido al del azufre, pero lo consideró de poca importancia. Alrededor de una hora después, el barco, navegando cerca de la costa de Islandia, comenzó a balancearse en forma extraña. A la débil luz del amanecer, la tripulación observó hacia el sur que se elevaba humo oscuro. Pensando que se podría haber incendiado un barco, verificaron si había algún mensaje de S.O.S en la radio, pero no se oía ninguno. Por medio de sus binoculares, el capitán observó que surgían del mar unas negras columnas a aproximadamente un kilómetro de distancia. La tripulación inmediatamente sospechó que era un volcán; después de todo, debían saberlo porque provenían de Islandia, donde la actividad volcánica es casi una forma de vida. Los pescadores estaban justamente sobre la cadena volcánicamente activa del centro del Atlántico. Allí el fondo del océano está a aproximadamente 100 metros bajo el nivel del mar, de manera que la actividad de un volcán submarino se puede notar fácilmente desde la superficie.

La perturbación continuó todo el día, con piedras, destellos de luz y una columna de vapor, ceniza, y humo, que se elevaban a tres kilómetros de altura en el aire. En cinco días, donde antes sólo había mar abierto, se había formado una isla de 600 metros de largo. La isla, luego llamada “Surtsey” en honor al mitológico gigante “Surtur”, con el tiempo llegó a tener un diámetro de casi dos kilómetros. Sorprendentemente, cuando los científicos la recorrieron, tenía el aspecto de haber estado allí por mucho tiempo. En un período de unos cinco meses se habían formado una playa y un acantilado de aspecto maduros. Uno de los investigadores comentó: “Lo que en otros lugares requiere miles de años puede llevar unas pocas semanas o aún pocos días aquí. En Surtsey alcanzaron sólo unos pocos meses para crear un paisaje tan variado y maduro que era casi increíble”.

Por lo general, en nuestra tierra relativamente plácida, los cambios no ocurren muy rápidamente, pero a veces eventos como la formación de la isla Surtsey nos recuerdan que pueden ocurrir cambios catastróficos rápidos.

Catastrofismo y uniformismo

Tanto el catastrofismo como el uniformismo han jugado un papel importante en la interpretación de la historia de la tierra. El primero supone eventos geológicos mayores rápidos e inusuales, mientras que el segundo afirma el concepto contrario, de cambios lentos, pequeños y prolongados. Las largas edades requeridas para cambios lentos uniformistas demandan que se descarte el registro bíblico de una creación reciente cuando se explica la formación de inmensos estratos geológicos y de fósiles que aparecen en la superficie de la tierra. El uniformismo está más de acuerdo con una historia evolucionista prolongada y largas edades geológicas, mientras que el catastrofismo está más de acuerdo con el concepto bíblico de una creación reciente y un diluvio mundial posterior. El diluvio bíblico, que pudo haber depositado los estratos geológicos rápidamente, representa el mejor ejemplo de catastrofismo.

A través de casi toda la historia humana, el catastrofismo fue una opinión bien aceptada, figurando en la mitología antigua y en la antigüedad grecorromana. El interés disminuyó durante los tiempos medievales, aunque los árabes seguían de cerca a Aristóteles, quien creía en las catástrofes. El renacimiento vio un interés renovado en el asunto. Frecuentemente se explicaban los abundantes fósiles marinos encontrados en los Alpes como resultado del diluvio. Los siglos XVII y XVIII presenciaron intentos de armonizar la ciencia con los registros bíblicos de la creación y del diluvio. No obstante, hubo algunos detractores notables, tales como René Descartes (1596-1650), que sugirieron que la tierra se formó por un proceso de enfriamiento. Las ideas ortodoxas comenzaron a modificarse, tales como las sugerencias de que el diluvio pudo haber sido el resultado de causas naturales y que tal vez no formó todos los estratos de rocas sedimentarias. Georges Cuvier (1769-1832) propuso la idea de las catástrofes múltiples en Francia, y durante este período algunos otros intelectuales defendieron el uniformismo.

Al mismo tiempo, en Inglaterra, hubo un fuerte apoyo para el diluvio bíblico de parte de autoridades influyentes como William Buckland, Adam Sedgwick, William Conybeare y Roderick Murchison. En este ambiente apareció un libro que tendría más influencia en el pensamiento geológico que cualquier otro.

El libro “Principles of Geology” apareció por primera vez en 1830. Escrito por Charles Lyell, cambió profundamente el clima prevaleciente del pensamiento geológico del catastrofismo a los cambios estrictamente lentos del uniformismo. Hacia la mitad del siglo XIX, el uniformismo había llegado a ser un concepto dominante y el catastrofismo una opinión menguante. Varios esquemas trataron de reconciliar el registro bíblico de una creación reciente con las largas eras geológicas propuestas por el uniformismo.

El evento Bretz

En 1923 el geólogo Harlen Bretz, de opinión independiente, describió uno de los paisajes más inusuales que se encuentran en la superficie de nuestro planeta. Se trata de unos 40.000 kilómetros cuadrados en la región sudeste del estado de Washington (E.U.A.), que se caracteriza por una amplia red de enormes canales secos. A veces éstos tienen muchos kilómetros de ancho, formando un laberinto de montes aislados y cañones cortados en la dura roca volcánica. A diferencia de los valles comunes de los ríos, que generalmente tienen una amplia forma en V en corte transversal, estos canales frecuentemente muestran costados empinados y fondos planos, en forma de U. Además, se han encontrado a diferentes alturas enormes montículos de grava fluvial. La evidencia de centenares de antiguas cataratas, algunas de hasta 100 metros de altura, con grandes pozos de caída erosionados en sus bases, testifican que existió algo muy inusual.

¿Cómo se formó este terreno tan extraño?

Bretz tenía una idea, pero era lo suficientemente extravagante como para que provocara una controversia geológica que duró 40 años. En su primera publicación sobre este tema, Bretz no expresó su sospecha acerca de una gran inundación catastrófica, sino sólo indicó que se habrían requerido prodigiosas cantidades de agua. Sin embargo, más adelante el mismo año, publicó un segundo ensayo expresando su opinión de que este paisaje había sido formado por una inundación catastrófica realmente enorme, pero breve. Esta inundación había derruido el área, erosionado los canales y depositado los inmensos bancos de grava.

En ese tiempo, los geólogos se oponían a cualquier tipo de explicación asociada con catástrofes y Bretz sabía esto.

El uniformismo era el enfoque aceptado y no se les daba importancia a los volcanes y terremotos, aunque se reconocía que tenían un efecto.

El catastrofismo era anatema; estaba en la misma categoría en la que se encuentra hoy el creacionismo en muchos círculos científicos—totalmente inaceptable.

La comunidad geológica tenía que tratar con este joven advenedizo Bretz, que estaba completamente fuera de línea. Sus ideas heréticas se hallaban incómodamente cerca de la idea del diluvio bíblico que los científicos rechazaban. Estos pensaban que adoptar las teorías de Bretz significaría un retroceso hacia la “Alta Edad Media”.

Mientras Bretz, que era profesor de geología en la Universidad de Chicago, continuaba con sus investigaciones y publicaciones, algunos geólogos decidieron tratar de persuadir a su colega rebelde. En 1927, fue invitado a presentar sus puntos de vista ante la Geolgical Society of Washington, DC. Había un propósito especial detrás de esta invitación: “una verdadera falange de escépticos se habían congregado para debatir la hipótesis de la inundación”.

Después de la presentación de Bretz, cinco miembros de la prestigiosa U. S. Geological Survey presentaron sus objeciones y explicaciones alternativas tales como la glaciación y otros cambios lentos.

¡Dos de esos geólogos ni siquiera habían visitado la zona! Al contestarles, Bretz, un tanto cansado, comentó: “Sin embargo, tal vez mi actitud de finalidad dogmática resultó ser contagiosa”.Uno de los mayores problemas de la idea de Bretz quedaba sin contestar: ¿De dónde salió tanta agua de repente? Aparentemente ninguna opinión cambió en la reunión; la idea de una inundación catastrófica todavía les parecía absurda a la mayoría de los científicos.

Durante los años siguientes, la comunidad geológica se concentró en desarrollar alternativas para el modelo de Bretz. En las palabras de Bretz, la “herejía debe ser sofocada en forma suave pero firme”. No obstante, los estudios de campo continuaron produciendo datos favorables a la interpretación catastrófica, y el conflicto comenzó a moderarse. Bretz y otros encontraron una fuente para las aguas de la inundación.

El antiguo Lago Missoula una vez había albergado hacia el este 2.100 kilómetros cúbicos de agua. Cierta evidencia indicaba que el hielo había represado el lago. Una ruptura repentina del hielo habría liberado el agua necesaria para producir la evidencia de la rápida erosión observada hacia el oeste.

El mejor apoyo para esta explicación apareció posteriormente cuando los científicos encontraron ondas gigantes tanto en el Lago Missoula como en la región de los canales hacia el oeste. Probablemente algunos de ustedes estén familiarizados con las líneas de ondas paralelas que se observan frecuentemente en los lechos arenosos de los arroyos y ríos. Estas generalmente tienen unos pocos centímetros de cresta a cresta.

Pero las ondas en el lecho del Lago Missoula y hacia el oeste eran gigantescas, medían hasta 15 metros de alto, con una distancia de 150 metros de cresta a cresta. Sólo inmensas cantidades de agua moviéndose rápidamente podrían producir tal efecto. Algunos estudios más recientes se han concentrado en los detalles. Hay quienes sugieren que pudo haber habido tantos como ocho o más episodios diluviales. Uno de los estudios propuso que el agua fluía a 108 kilómetros por hora, erosionando los profundos canales en la dura roca volcánica en pocas horas o días.

Finalmente las interpretaciones maestras de Bretz basadas en el estudio cuidadoso de las rocas fueron aceptadas por la mayoría de los geólogos. En 1965 la Asociación Internacional para la Investigación del Cuaternario organizó un viaje de estudio a la región. Al cierre de la conferencia, Bretz, quien no pudo asistir, recibió un telegrama de los participantes con sus saludos. El telegrama terminaba con la siguiente oración: “Ahora todos somos catastrofistas”. En 1979 Bretz fue premiado con la Medalla Penrose, el premio geológico más prestigioso de Estados Unidos. Bretz había ganado; y el catastrofismo también. Este “Noé” de los tiempos modernos y su igualmente indeseada inundación habían sido vindicados.

Corrientes de turbidez

A mediados del siglo XX, algunos geólogos habían notado que el uniformismo estricto contradecía la información proporcionada por las rocas mismas. Bretz había hallado evidencias de acción muy rápida. Otros científicos encontraban estratos sedimentarios con ambos componentes, de aguas playas y profundas.16 ¿Cómo se podrían haber mezclado entre sí bajo condiciones tranquilas? La conclusión: catastróficas corrientes submarinas de barro, que comienzan desde aguas someras y fluyen hacia aguas profundas. Estas rápidas corrientes de barro, llamadas corrientes de turbidez, producen depósitos especiales llamados turbiditas. Las turbiditas han llegado a ser sorprendentemente comunes en todo el mundo. Unos pocos pensadores audaces han sugerido otras actividades catastróficas tales como extinciones masivas causadas por flujos de radiación cósmica de alta energía y el repentino derramamiento de agua fría del ártico sobre los océanos del mundo. Todas estas teorías indican una creciente separación del estricto uniformismo.

El golpe de gracia para el dominio de las explicaciones uniformistas no provino, sin embargo, del estudio de las rocas mismas, sino de los fósiles que contenían. ¿Por qué desaparecieron los dinosaurios cerca del fin del cretácico, y por qué son evidentes otras extinciones masivas en otros niveles del registro fósil? Debe encontrarse alguna causa razonable. Se han propuesto varias explicaciones para la extinción de los dinosaurios, desde la inanición y la ingestión de hongos venenosos hasta la fiebre del heno. No obstante, su desaparición ha sido considerada en general como un misterio. Entonces en 1980 Luis Alvarez, laureado con el premio Nóbel, de la Universidad de California en Berkeley, y otros19 sugirieron que la inusual abundancia del elemento iridio encontrado en una cantidad de lugares alrededor del mundo al final de los estratos cretácicos pudo haber provenido de un asteroide que chocó contra la tierra y mató a los dinosaurios. La idea generó una reacción mixta. Algunos la cuestionaron porque los dinosaurios y otros organismos no parecen haber desaparecido tan rápidamente según los estratos fósiles. Otros propusieron una extensa actividad volcánica e incendios mundiales, o el impacto de un cometa en vez de un asteroide.

El debate acerca de los detalles continúa, pero la puerta hacia las interpretaciones catastrofistas está abierta de par en par. La literatura científica informa hoy una amplia gama de repentinos cambios mayores.

Ideas catastróficas más recientes

Algunas de las ideas catastróficas más recientes proponen que los cometas o los asteroides podrían elevar olas marinas de hasta una altura de ocho kilómetros y mandar penachos volátiles de agua a cientos de kilómetros por sobre la superficie de la tierra. Otros efectos propuestos incluyen ráfagas de aire a 500° C viajando a 2.500 kilómetros por hora que matarían la mitad de la vida sobre la tierra, y terremotos globales acompañados de olas terrestres que llegarían a la altura de 10 metros. También se propuso la apertura de grietas que van desde 10 a 100 kilómetros y la rápida formación de montañas. Hasta hay una sugerencia de que estos impactos podrían haber iniciado la ruptura del super continente antiguo de la tierra llamado Gondwana.

El catastrofismo ha retornado en forma rápida, pero no es exactamente el catastrofismo clásico de hace dos siglos que incorporó el diluvio bíblico como un evento geológico mayor. Es interesante que algunos geólogos recientemente sugirieron que un impacto extraterrestre podría estar relacionado con el registro del diluvio por parte del Génesis. En el presente, se acepta fácilmente la idea de rápidas catástrofes mayores, pero en contraste con el diluvio bíblico, que duró sólo un año, se introduce mucho tiempo entre muchas catástrofes mayores. El término neocatastrofismo parece estar ganando aceptación, mientras que se hacen intentos por distinguir el concepto nuevo del catastrofismo antiguo. El retorno a las interpretaciones catastrofistas ha sido identificado como “un gran adelanto filosófico”, y se acepta que “se está reconociendo en forma creciente el profundo papel de grandes tormentas a través de la historia geológica”. Esta última opinión encaja bien con el modelo bíblico del diluvio como extensas series de tormentas durante el año del diluvio.

El neocatastrofismo ha estimulado la reinterpretación de muchos aspectos geológicos. Por ejemplo, muchos depósitos sedimentarios que se pensaba que se habían acumulado lentamente ahora son interpretados como el resultado de rápidas corrientes de turbidez, y un número de arrecifes de coral fósiles, de los que previamente se pensaba que se habían formado lentamente, ahora son reinterpretados como rápidas corrientes de deyecciones.

Ejemplos de acción rápida

Bajo condiciones normales y tranquilas, los cambios en la superficie terrestre son muy lentos. No obstante, hay muchos ejemplos de actividad catastrófica que sugieren cambios mayores en poco tiempo.

La erosión puede ocurrir muy rápidamente. En 1976 la recientemente construida represa “Teton” en Idaho, Estados Unidos, comenzó a perder agua de manera incontrolable y el torrente cortó a través del sedimento hasta una profundidad de 100 metros en menos de una hora. La represa estaba hecha de sedimento blando, que es erosionado fácilmente.

No obstante, se ha propuesto que los canales de Bretz, mencionados anteriormente, que están en dura roca basáltica, fueron cortados hasta una profundidad equivalente en unos pocos días. Se ha determinado que la capacidad de acarreo del agua en movimiento aumenta como la tercera a cuarta potencia de la velocidad. Esto significa que si la velocidad de la corriente aumenta diez veces, el agua puede transportar de 1.000 a 10.000 veces más de sedimentos.

Los no creacionistas a veces señalan que la columna geológica es demasiado gruesa como para haber sido depositada en el único año del diluvio.

Esto no es un argumento significativo. Mientras que la mayoría de los creacionistas excluirán la porción más baja (precámbrico), y las más altas de la columna geológica del diluvio, algunas tasas de deposición actuales son tan veloces que no habría problema para depositar la columna entera en unas pocas semanas. Las corrientes de turbidez pueden depositar su sedimento en una sola localidad en unos pocos minutos o menos, y sobre miles de kilómetros cuadrados en unas pocas horas. Turbiditas inmensas, llamadas megaturbiditas, encontradas en España tienen espesores de hasta 200 metros, junto con un inmenso volumen de 200 kilómetros cúbicos.

También hay varios métodos, además de las corrientes de turbidez, que causan la rápida deposición de los sedimentos. Un intenso diluvio durante un año podría depositar una gran cantidad de sedimentos.

Frecuentemente se supone que la acumulación de gruesos estratos de minúsculos microorganismos tales como los acantilados blancos de Dover en Inglaterra requieren largos períodos de tiempo.

Pero tal acumulación puede ocurrir rápidamente. A lo largo de la costa de Oregon, Estados Unidos, una tormenta de tres días con fuertes vientos y lluvia depositó de 10 a 15 centímetros de diatomeas microscópicas a lo largo de 32 kilómetros. He visto un ave fósil preservada y muchos peces en gruesos depósitos de diatomeas microscópicas cerca de Lompoc, California.

También se encontró una ballena en este depósito. Tal preservación requeriría un sepultamiento rápido antes de que ocurra la desarticulación del organismo.

Se descubrió que la desarticulación de las aves normalmente sucede en unos pocos días. Es evidente que algunos estratos de organismos microscópicos han sido depositados rápidamente.

Esquema de formación y distribución de los Estratos Geológicos.

La naturaleza de los estratos es muy variada. Pueden ser detríticos si están formados por fragmentos de otras rocas preexistentes. Son calizos si se originan cuando se produce la precipitación de carbonato de calcio, o salinos, si su origen es la evaporación del agua donde estaban disueltas las sales.”[48]

Depósitos sedimentarios donde se aprecian las capas de estratos, cuyas diferencias de color indican cambios del tipo de sedimentos o de la velocidad de deposición. Su orientación varía de acuerdo a la fuerza de compresión que actúa en los desplazamientos.[49]

Algunas deducciones

Podemos aprender lecciones de la historia de las interpretaciones del catastrofismo y del uniformismo. Durante milenios, fueron aceptadas las catástrofes; luego, por más de un siglo, fueron virtualmente erradicadas de todo pensamiento científico. Y ahora son aceptadas nuevamente. Esto ilustra cómo la ciencia cambia a menudo sus puntos de vista, y a veces aun acepta conceptos que había rechazado anteriormente. La Biblia, por otro lado, no cambia. Es de interés que la renovada aceptación de las catástrofes provino mayormente del estudio de las rocas mismas. Deberíamos ser cautelosos en cuanto a aceptar posturas generales, como el uniformismo, que están basadas en la opinión o en una cantidad restringida de información. Por otra parte, las interpretaciones catastrofistas más recientes, ahora vueltas a ser aceptadas por la ciencia, muestran que eventos aun mayores pueden ocurrir rápidamente. Lo cual torna al registro bíblico de los orígenes, incluyendo a la creación y el diluvio, mucho más plausibles.[50]

La columna y la cronología geologica de la historia de la tierra no tienen sentido alguno… es mas bien,un registro del poder asombroso de Dios y de su justo juicio por el pecado de la humanidad.

“Todas estas “épocas geológicas” fueron organizadas en detalle considerable mucho tiempo antes del descubrimiento de la radiactividad, así que cuando un profesor le interponga el argumento falaz de que tales escalas fueron elaboradas usando los procesos, ¡también defectuosos!, de los métodos radiactivos, hágale saber que está errado. De hecho, el sistema casi completo fue elaborado inclusive antes de que muchos de los fósiles que la misma escala contiene fueran descubiertos! Estos científicos simplemente asumieron, y tristemente debo informarles que entre ellos había científicos cristianos, que jerarquías de vida animal debieron moverse siempre de simple a complejo, por ejemplo, de ameba a hombre, y que siempre ésta sería la regla. Como consecuencia, los datos de morfología y embriología comparativas, especialmente usando teorías que ahora se han probado vergonzosamente defectuosas y hasta fruto del dolo causado por el celo científico y la falta de integridad de algunos de los participantes, como la ahora desacreditada “Teoría de la Recapitulación” de Haeckel, fueron usados para determinar la secuencia en la que los fósiles debían ser colocados, aun antes de que estos fósiles fueran encontrados en las rocas. En resumen, la popular y ampliamente usada “Columna Geológica” o “Escala de Tiempo” es esencialmente una construcción artificial y altamente especulativa basada principalmente en la suposición de que las complejidades relativas de las morfologías (la forma y estructura de un organismo o alguna de sus partes) de animales y de la asumida recapitulación evolutiva en el crecimiento de los embriones animales debe ser observada en los restos fosilizados de organismos representando las eras geológicas avanzadas en la historia de la tierra.[51]

L.Merson Davies, renombrado paleontólogo británico que se opuso a la teoría general de la evolución, comentó este fenómeno e hizo algunas observaciones importantes:

” Aquí, pues, enfrentamos una circunstancia que no puede ser ignorada al tratar este tema… es decir, la existencia de un marcado prejuicio contra la creencia en un cataclismo como el Diluvio. Debemos recordar que hasta hace cien años, no existía tal prejuicio… en forma generalizada, al menos. La creencia en el Diluvio de Noé era axiomático, no sólo en la iglesia (católica y protestante), sino también en el mundo científico.

No obstante, la Biblia firmemente sostenía la profecía de que, en lo que ella llama los “postrimeros días”, predominaría una filosofía muy distinta; una filosofía que conduciría a los hombres a desechar la creencia en el Diluvio y a considerarla refutada, declarando que “todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación” (2 Pe. 3:3-6). En otras palabras, una doctrina de Uniformidad en todas las cosas (una doctrina que el apóstol obviamente consideró falsa) reemplazaría a la creencia en cataclismos como el Diluvio.

Así, con la doctrina del uniformitarianismo, la antigua profecía de Pedro se ha cumplido ante nuestros ojos. Según los uniformitarianos, no es necesario depender de ningún evento catastrófico, excepto en menor escala. Ellos sostienen que las características geológicas y las formaciones que antes se atribuían a cataclismos geológicos, ahora pueden explicarse satisfactoriamente mediante procesos comunes que funcionaron durante largos períodos. Aunque la suposición uniformitariana parece razonable, debemos recordar que es sólo una suposición, no un hecho. ” [52]

Eras Geológicas

“La geología histórica se encuentra en una posición incómoda entre las ciencias, puesto que trata con eventos del pasado y está obligada a depender de presuposiciones que podrían o no ser verdad. La historia documentada se remonta solo hasta hace unos miles de años. Los más antiguos registros auténticos datan aproximadamente del año 3500 a.C.

Respecto a épocas previas de las cuales no hay testigos oculares, nadie puede estar seguro de lo que realmente aconteció. En consecuencia, no existe ninguna prueba directa e irrefutable del proceso o los procesos por los que se formaron las rocas de la columna geológica, ni de su edad. Cualquier determinación al respecto sería sólo indirecta, basada en suposiciones que podrían ser verdaderas o falsas.

Sin embargo, basándose en la suposición de que el uniformitarianismo y la evolución orgánica eran hechos científicos establecidos, en el siglo XIX los geólogos empezaron a compilar la columna geológica.

Ellos ordenaron los estratos de la tierra de acuerdo a los diversos tipos de fósiles que contenían, en especial los fósiles guías (por lo general éstos son invertebrados marinos que se reconocen con facilidad; se dice que existieron extensamente y que su duración cronológica fue limitada, señalando así la determinación de una edad específica para cada formación rocosa.

Los estratos con fósiles más simples (que supuestamente evolucionaron primero) fueron colocados en la base de la columna, mientras que los estratos con formas más complejas (que supuestamente evolucionaron más tarde) fueron colocados en la parte superior de la columna. De esta manera, la columna geológica se fundamentó y construyó en la suposición de que la evolución orgánica era un hecho.” [53]

Estratos geológicos.

El darwinismo es una excelente herramienta que las filosofias ateas utilizan en muchos casos para cegar las mentes y para impedir que la gente no vea la luz que lleva a la vida eterna. Yo se que es muy dificil entender esto para el que no tiene luz, pero para el que no la tiene, está mas claro que el agua.

Jesús dijo: “La luz vino al mundo y los hombres amaron mas las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas”.

El darwinismo es una excusa perfecta para no aceptar la Luz. El registro fósil no muestra evolución gradual de especies diferentes desde un antecesor común, sino que repetidamente muestra aparición abrupta, seguido de estásis (estabilidad) de todas las formas de vida.

¿Que son los estratos?

En Geología se llama estrato a cada una de las capas en que se presentan divididos los sedimentos, las rocas sedimentarias y las rocas metamórficas que derivan de ellas, cuando esas capas se deben al proceso de sedimentación. Hay que tener en cuenta que otros fenómenos geológicos distintos pueden dar origen a capas, que entonces no se llamarán estratos. Es el caso, por ejemplo, de las lajas que se forman durante el metamorfismo cuando grandes presiones afectan a las rocas, originando cortes perpendiculares a la fuerza de compresión. Las erupciones volcánicas, tanto en la forma de coladas de lava como en los depósitos piroclásticos pueden dar origen a una especie de estratos similares a los sedimentarios pero de origen y naturaleza distintos, como puede verse en la imagen del volcán Croscat. Por último, las intrusiones ígneas pueden formar diques o capas interestratificadas que aparecen como si fuera un estrato más, aunque debe de tenerse en cuenta que los diques pueden tener una forma lenticular cuando forman un manto o sill) que, cuando llegan a ser bastante abombados suelen llamarse lacolitos.[54]

“Las características de los estratos dependen de los materiales que se depositaron, de las condiciones de sedimentación y de las deformaciones a las que han sido sometidos.

Los estratos presentes en una determinada sección del terreno forman una serie estratigráfica. Cada estrato significa una interrupción en la sedimentación, un periodo de erosión o un cambio en el tipo de material depositado.”[55]

Flysch (turbidita) de los Cárpatos en Komancza (Polonia)

Estratificación

“Los estratos se forman típicamente como capas horizontales de potencia (espesor) uniforme, limitadas por superficies de estratificación, que son interfases más o menos nítidas respecto el estrato más joven (situado encima) y el más viejo (debajo). En la descripción de los estratos se usa el término base o muro para referirse a la parte más antigua (geométricamente la inferior, si no median alteraciones tectónicas de la posición) y techo para la más reciente. Los estratos son las unidades básicas de estudio de la Estratigrafía.”[56]

Estratificación cruzada en areniscas, en el Cañón del Antílope, Arizona, Estados Unidos

“Los estratos horizontales y uniformes pueden evolucionar, en presencia de fuerzas tectónicas, sufriendo cambios de posición (basculamiento, que puede llevar incluso a su inversión) y de forma (plegamiento). Además algunos estratos aparecen desde su mismo origen inclinados entre sí y de espesor desigual, como ocurre en la estratificación cruzada. La génesis de la estratificación cruzada es bastante simple en los procesos de relleno por sedimentos arrastrados por los ríos (arenas, arcillas) cuando llegan al piedemonte de una cordillera y forman conos de deyección, terrazas y otras formas menores del relieve. Estos sedimentos se disponen de acuerdo con la gravedad y el que se crucen entre sí obedece a un cambio en el curso del río que se desvía con cada crecida importante, que muchas veces son esporádicas como es típico en los climas áridos, por el simple hecho de que la crecida anterior produjo una acumulación que las aguas del río tienen que rodear por su mayor altura, depositándose ahora con buzamiento (es decir, una inclinación), sentido y espesor diferentes. Con el paso del tiempo, esas arenas o arcillas pueden consolidarse y formar rocas sedimentarias (arenisca, por ejemplo, como es el caso de la imagen del Cañón del Antílope) pero que han conservado la disposición original de las arenas que formaron dichas rocas. También puede verse una discontinuidad estratigráfica en el centro de la imagen.

En suma, estas superficies de estratificación reflejan heterogeneidades del proceso de sedimentación, con cambios bruscos en la naturaleza del sedimento o interrupciones más o menos prolongadas del proceso de depósito.” [57]

“Capa rocosa de espesor variable que constituye los terrenos sedimentarios.”

Diaclasas y fallas

“Los estratos pueden ser más o menos plásticos o rígidos y ello tiene unas consecuencias obvias sobre su resistencia a la deformación. Cuando son muy rígidos (arenisca o rocas calizas, por ejemplo), los movimientos internos de la litosfera pueden quebrar o partir esos estratos y se forman las diaclasas, que siempre son perpendiculares a la superficie de los estratos, y fallas, cuando existe un desplazamiento notorio en sentido vertical u horizontal de todos los estratos a lo largo de una línea de falla de dimensiones mucho mayores que en el caso de las diaclasas o a lo largo de un espejo de falla cuando se trata de una falla normal, es decir, cuando una parte de los estratos se eleva con respecto a los mismos estratos que quedan relativamente deprimidos en el otro lado de dicho espejo de falla.

Las diaclasas pueden presentarse también en rocas ígneas o metamórficas, como es el caso de las diaclasas poligonales de las columnatas basálticas y en rocas metamórficas como la cuarcita que aparece asociada a la cobertura sedimentaria de arenisca en el caso de los tepuyes venezolanos.” [58]

Fósiles

Estando formados por rocas sedimentarias, los estratos suelen contener fósiles, es decir, restos orgánicos de animales y plantas que sirven para datar la edad aproximada de dichos estratos. Ello se realiza a través de los llamados fósiles índice, llamados así porque sólo existieron en una determinada Era o período geológico. Evidentemente, el encontrar dicho fósil en un estrato, serviría para inferir que dicho estrato se formó durante la época en que el animal o la planta existió. La datación estratigráfica es una aplicación muy importante de la estratigrafía. En el caso de la cobertura sedimentaria de la Formación Roraima de la Guayana venezolana, que está formada por estratos de arenisca, no existen fósiles de ningún tipo, lo cual sirve para datar la misma como muy antigua precisamente por este hecho. Tiene más de 1.500 millones de años, es decir, son rocas sedimentarias anteriores a la Era Primaria, que es la Era en la que aparecieron los primeros seres vivos sobre la Tierra. En este caso, la datación de los restos fósiles necesita emplear otras técnicas.[59]

Observaciones críticas que nos hace Scott M.Huse sobre este tema:[60]

1.La única razón para colocar las formaciones rocosas en orden cronológico son los fósiles que contienen, especialmente los fósiles guías.

2.La única justificación para asignar fósiles a períodos específicos en ese orden cronológico es la supuesta progresión evolutiva de la vida. A su vez, la única base para la evolución biológica es el registro de fósiles que se ha construido. En otras palabras, se usa la suposición de la evolución para acomodar la secuencia de los fósiles, y luego esa misma secuencia se emplea como prueba de la evolución. Por tanto, ¡la evidencia primaria de la evolución es la suposición de la evolución!

3. Las formaciones rocosas reales presentan vacíos y reversiones en relación a esta secuencia ideal imaginaria. Aún en el Gran Cañón se encuentra menos de la mitad de los sistemas geológicos. Si quisiéramos ver la columna geológica en la secuencia indicada, tendríamos que viajar por todo el mundo. Por ejemplo, en el Gran Cañón deberíamos los estratos precámbrico y paleozoico; al este de Arizona encontraríamos los estratos mesozoicos; en Nuevo México podríamos observar las formaciones terciarias, y así sucesivamente.

4.En el terreno se encuentra toda contradicción imaginable respecto a la secuencia ideal de la columna geológica.

5. Hallazgo de fósiles en el orden estratigráfico incorrecto.

La explicación que dan es que los fósiles que aparecen más abajo de lo esperado en la columna geológica (es decir, antes período en que supuestamente evolucionaron), son calificados de fugas estratigráficas. Especímenes encontrados mas arriba de lo esperado, son considerados especímenes reelaborados. muchos casos hay gruesas capas de estratos sedimenten el orden estratigráfico incorrecto. Los geólogos evolucionistas recurren a suposiciones secundarias para explicar esas condiciones invertidas (estratos más antiguos sobre estratos más recientes). El argumento típico es que se debieron a la acción de una gran fuerza o impulso. Por ejemplo, en el Parque Nacional Glacier hay un bloque de piedra caliza precámbrica (supuestamente de 1,000 millones de años) encima de una formacion cretácea de esquisto (supuestamente de sólo 100 millones de años.

Los geólogos afirman que fuerzas tremendas impulsaron el bloque a lo largo de fallas y lo movieron horizontalmente dejándolo sobre la región adyacente. Pero este bloque “mal ubicado” de piedra caliza mide aproximadamente 563 kilómetros de largo, 56 kilómetros de ancho, y más de 9 kilómetros de espesor. Henry M. Morris ha demostrado de manera categórica que un deslizamiento mecánico de tales proporciones sería físicamente imposible, aun cuando la superficie estuviese lubricada. La conclusión obvia es que las rocas precámbricas fueron depositadas después que las cretáceas, y que la columna y cronología geológicas de la historia de la tierra, básicamente no tienen validez. Los creacionistas consideran que conceptos como el de deslizamientos en gran escala son maniobras para tratar de explicar las numerosas contradicciones que se encuentran en el terreno.”

El hecho de que las formaciones rocosas de la columna geológica sean ordenadas y fechadas en base a los fósiles que contienen (en especial los fósiles guías), y no mediante las técnicas radiométricas para determinar la edad, toma por sorpresa a muchas personas. Sin embargo, esta falsa interpretación se desvanece fácilmente, porque la columna geológica y las edades aproximadas de los estratos con fósiles se habían establecido mucho antes de que el cálculo radiactivo de la edad hubiese sido al menos imaginado. Las fechas determinadas mediante cálculo radiométrico para ciertas formad nes rocosas, por lo general son descartadas y nunca se usan debido a la elevada probabilidad de error inherente en esa técnica. Esto sucede en particular cuando las determinaciones no concuerdan con las fechas previamente establecidas. [61]

“En el registro de los fósiles aparecen muchos grupos sin pruebas de ancestros evolutivos. La paleontología trata de explicar este hecho diciendo que el registro de fósiles es incompleto y que pasaron millones de años entre la sedimentación de los diferentes estratos. Durante estas épocas, se supone que evolucionaron nuevas criaturas. Esta afirmación sobre un registro incompleto de fósiles es esencial para que la evolución se considere como teoría viable.

Quisiera citar al mundialmente famosísimo George Gaylord Simpson, paleontólogo evolucionista de primera fila. En su libro Tempo and Mode in Evolution (Ritmo y Método en la Evolución), afirma en la sección dedicada a Discontinuidades Principales en el Registro (Fósil) que:

“no hay ni trazas en ninguna parte del mundo de ningún fósil que cubra la discontinuidad que existe entre el Hyracotherium y su pretendida forma ancestral Condylarthra. Después sigue diciendo: «Esto es cierto de todos los treinta y dos órdenes de mamíferos… Los miembros más antiguos conocidos de cada orden ya tienen sus características ordinales básicas, y no hay, en ningún caso, una secuencia aproximadamente continua de un orden conocido a otro. En la mayoría de los casos, la rotura de conexión es tan brusca, y la discontinuidad tan grande, que el origen del orden es especulativo, y muy disputado».

Después (p. 107), Simpson afirma:

«Esta ausencia regular de formas de transición no está limitada a los mamíferos, sino que es un fenómeno casi universal, y que ha sido notado desde hace mucho tiempo por los paleontólogos. Es cierto de casi todos los órdenes de todas las clases de animales, vertebrados e invertebrados. También es cierto de las clases, de los principales Phylums y, aparentemente, también es cierto de las categorías análogas de las plantas.»

En su libro The Meaning of Evolution (El Significado de la Evolución) Simpson afirma, refiriéndose a la aparición de nuevos phylums, clases y otros grupos principales:

«El proceso por el cual ocurrieron en la evolución unos sucesos tan radicales es causa de una disputa de las más serias que quedan entre los estudiosos profesionales de la evolución. La cuestión es si tales sucesos principales tuvieron lugar instantáneamente por algún proceso diferente en esencia de los que formarían parte en un cambio evolutivo más o menos gradual, o si toda la evolución, incluyendo estos cambios principales, queda explicada por los mismos procesos y principios directivos, siendo sus resultados mayores o menores en función del tiempo implicado, de la intensidad relativa de la selección y de otras variables en cualquier situación dada.

»La posibilidad. de tal disputa existe porque las transiciones entre los principales grados de organización apenas quedan registradas por fosilización. Hay una tendencia a este respecto hacia una deficiencia sistemática en el registro de la historia de la vida. Así, es posible afirmar que tales transformaciones no están registradas porque no existieron; que los cambios no fueron por transición, sino por saltos repentinos en la evolución.» “[62]

Darwin habia afirmado en su libro sobre el origen de las especies que grupos enteros de especies parecen falsamente haberse desarrollado de forma abrupta. El dió una posible explicación de este hecho que si se probaba que eran verdaderas, sería fatal para sus teorías.

Después de siglos de investigación y examen de los fósiles hallados, muchos paleontólogos comienzan a creer que este registro ya está completo o casi completo, pues ninguno de los vacíos del registro de fósiles que existían en tiempos de Darwin ha sido llenado por estudios posteriores. Lo que se ha encontrado son variaciones dentro de la misma especie.

“Si la evolución fuera verdad, deberíamos encontrar unas pocas formas de vida simples en el nivel más bajo del estrato geológico, con una consistente progresión ascendente hacia formas de vida de una naturaleza más avanzada en el siguiente estrato ascendente, etc. Pero no encontramos nada de eso. En cambio, lo que sí hallamos es la “Explosión Cámbrica”, la existencia de muchas y variadas formas de vida encontradas juntas cerca del fondo de la columna geológica. Es bien sabido por los paleontólogos que virtualmente todos los philum de las plantas y animales (planos básicos del cuerpo) aparecen de manera súbita en las rocas de la era Cambriana.

El evolucionista Stephen J. Gould reconoce este severo problema para la evolución. Él dijo, “En cualquier área local, una especie no surge gradualmente por la transformación continua de sus ancestros; aparece de repente y ‘completamente formada’”. (5, Pág. 50) Gould está admitiendo aquí que el registro fósil no muestra evolución gradual. La columna geológica como se muestra en los libros de texto es un ejemplo de especulación artística.

Cuando se les pregunta por qué creen en la evolución, muchas personas simplemente dicen “dinosaurios”, sin haber realmente pensado bien por qué creen que los dinosaurios indican la evolución. Es importante ver a los dinosaurios por lo que fueron —parte del proceso de deterioramiento (incluyendo las extinciones) que ha estado ocurriendo desde la creación. La Biblia traza un proceso que comienza con la creación como un evento completo en el pasado, luego entonces el deterioro se inicia.

En lugar de tener un número expandido de organismos con el tiempo, como lo predice la evolución, encontramos los fósiles substancialmente presentes temprano en el registro fósil, luego un deterioro en el número de organismos con el tiempo (extinción.) La evidencia fósil encaja mejor en el modelo bíblico que en el evolutivo.” [63]

E. C. Olson anota:

“Un tercer aspecto fundamental del registro fósil es algo diferente. Repentinamente aparecen muchos grupos de plantas y animales, aparentemente sin ningún antecesor cercano. La mayoría d e los grupos de organismos –Phylums, Subhylums, y aún las mismas clases, han aparecido de esta manera… El registro fósil, que ha producido el problema, no da mucha ayuda para su solución… La mayoría de los zoólogos y la mayoría de los paleontólogos sienten que las interrupciones y bruscas apariciones de nuevos grupos pueden ser explicadas por el que el registro fósil esté incompleto. Algunos paleontólogos están en desacuerdo y creen que estos eventos cuentan una historia que contradice a la teoría, y que no se registra en los organismos vivos.”[64]

Los evolucionistas se resisten a aceptar que esa falta de formas de transición destruya su teoría. Nunca se ha encontrado una criatura con pies, alas o plumas a medio formar. Si la idea de Darwin de que todos los órganos y organismos surgieron mediante modificaciones pequeñas y lentas es correcta, deberíamos esperar que aparecieran ocasionalmente fósiles de formas en transición. Como existen esos vacíos en el registro de fósiles, se dice que estos monstruos semievolucionados vivieron, pero no se conservaron. El vacío parece ocultar su existencia.

Si el registro de fósiles está completo, lo que significa que un gran porcentaje de la vida fósil se ha conservado, entonces el registro de fósiles no apoya la evolución. Si, al contrario, el registro de fósiles es muy incompleto, lo que quiere decir que un porcentaje pequeño de formas de vida pasadas se ha conservado, ¿qué derecho tiene la ciencia para llenar esos vacíos con animales imaginarios sobre los cuales no hay ni la más mínima prueba material de su existencia?

La teoría de la evolución, como la propuso originalmente Darwin, postulaba que los organismos en estado evolutivo cambiarían progresivamente de un tipo de criatura a otro en el lapso de miles de generaciones. Esto implica que debería haber escalonamiento de formas entre las especies de padres a hijos. Un pez se transformaría gradualmente en anfibio; el reptil en pájaro. Si las especies quedaron fosilizadas y conservadas casualmente, entonces se hubieran conservado también muchas formas de transición. Si este es el caso, entonces el registro de fósiles debería reflejar este hecho.

Darwin explicó estos vacíos en el registro de los fósiles suponiendo que representan especies que saltaron al vacío y no se conservaron. La imperfección del registro de fósiles fue su explicación. No obstante, parece que más de 120 años de exploración posterior han fracasado en su intento por encontrar las formas de transición necesarias para manetenr la teoria viva.

Cual es la importancia de los fósiles

“Se denomina fósil a cualquier evidencia reconocible de vida en el pasado. Los fósiles son fragmentos de la historia de la vida que se han preservado de diferentes formas, ya sea como restos de organismos casi completos o en partes. Son también fósiles las impresiones de seres vivos en las rocas, antes o después de muertos. Huesos, huevos, dientes, troncos, hojas, huellas de pisadas, etc. Pueden llegar a nuestros días en forma de fósiles.

Hasta hace unos 500 años, los fósiles fueron considerados como objetos de oscuro origen y extrañas formas, razón por la cual era común asignarles ciertas propiedades mágicas.

Recién en la segunda mitad del siglo XV, comenzaron a surgir de la mano del artista e inventor Leonardo Da Vinci, concepciones mas acertadas respecto a la naturaleza de los fósiles. Da Vinci afirmaba que los fósiles que se encontraban en el norte de Italia correspondían a restos de antiguos caracoles marinos. Nadie se interesó por esta idea.

Cien años después, otro italiano, Nicolás Steno postulo que los fósiles eran de origen orgánico y que se habían formado conjuntamente con la roca que los contenía durante el diluvio universal.

Esta explicación de Steno logro conciliar la información que ofrece la naturaleza a través de los fósiles y aquella proveniente de las Sagradas Escrituras, por lo cual fue rápidamente aceptada. La lógica que encerraba esta explicación se basa en la creencia de que Dios creo la Tierra y todos los seres que la pueblan, pero en el diluvio universal, muchos murieron ahogados encontrándose los restos en forma de fósiles.

La teoría de Steno fue más allá. Pensó que si los fósiles podían ser considerados como restos de organismos y estos se formaban simultáneamente con las rocas donde aparecen, entonces los estratos que los albergan pueden ofrecernos una historia cronológica de la Tierra.

Steno postuló tres enunciados básicos:

1.Las rocas sedimentarias tienden a depositarse en estratos horizontales.

2.En una sucesión de estratos no deformados posteriormente, los estratos más jóvenes se asientan sobre los más viejos.

3.En el momento de su formación un estrato sedimentario tiende a formar un manto continuo que se extiende en todas direcciones.

Casi al mismo tiempo que Steno, el británico Roberto Hooke defendió la idea de la naturaleza orgánica de los fósiles y propuso:

Los fósiles pueden utilizarse para realizar comparaciones cronológicas de rocas.

Los fósiles demuestran que en el pasado, existieron formas de vida que no tienen representantes en la actualidad porque se extinguieron.

Los postulados de Hooke sentaron las bases para una sólida interpretación de la historia geológica y paleontológica de la Tierra.

A finales del siglo XVIII y principios del XIX, los fósiles comienzan a ser utilizados para trazar los primeros mapas geológicos. En estos, los diferentes estratos geológicos pueden reconocerse a través de los fósiles que contienen.

Además de la importancia practica que adquirieron los fósiles para el mapeo geológico de la corteza terrestre, se constituyeron como prueba del hecho evolutivo en base a los siguientes argumentos:

No todas las especies que vivieron en el pasado son las que actualmente vemos. Muchas se extinguieron sin dejar representantes vivos.

Los fósiles son contemporáneos con los estratos que los contienen, eso implica que los más jóvenes suprayacen a los más antiguos. Dada la similitud morfológica entre algunas especies fósiles y algunas especies actuales, se pueden establecer relaciones de parentesco entre las mismas.

La posible relación entre ellos se reinterpreto como una relación de parentesco en la cual los fósiles de los estratos superiores son descendientes de algunos de aquellos que se encuentran en los estratos inferiores.De esta forma, los fósiles nos permiten tener un panorama de los cambios que acontecieron durante la historia de la vida y son, por lo tanto, documentos inapreciables de que la evolución ocurre.” [65]

La pregunta importante que surge del estudio de los fósiles es si realmente le sirve de apoyo a la teoría de la evolución gradual de las especies. A pesar de afirmaciones como las anteriores, el registro de fósiles despliega una asombrosa falta de formas de transición. Si los vacíos del registro son reales, entonces por lo menos la formulación de la evolución hecha por Darwin es errónea. Así, la afirmación de Darwin de que estos casos son excepcionales no se ha visto comprobada por las investigaciones posteriores. Muchos teorizantes evolutivos modernos se han visto forzados a proponer que la evolución no ocurre gradualmente sino de repente. Así, una especie a un lado del vacío parecería haber producido de manera excepcionalmente rápida la especie situada al otro lado del vacío. Esto es como decir que un pez produce una salamandra.

Notas

31 Wikipedia, Fijismo

32 Ibíd.

33 Ibíd.

34 “La vis plastica es la fuerza moldeadora con la que se supuso que la naturaleza creaba los fósiles.En el siglo XIX, las teorías evolucionistas predarwinianas aportaban pruebas sólidas frente a los defensores del creacionismo y el fijismo: los fósiles. Ante esto se propusieron diversas teorías, la más elaborada tal vez el catastrofismo de Georges Cuvier.La teoría de la vis plastica es mucho más ingenua, simplemente suponía que los fósiles eran caprichos de la naturaleza (ludus naturæ), piedras que simulaban seres vivos, quimeras imposibles. La teoría no tuvo muchos defensores en el ámbito científico, pues era fácilmente refutable, aunque algunos intentaron sostenerla creando fósiles que representaban objetos modernos para demostrar el capricho de la naturaleza, patraña rápidamente puesta al descubierto.” (vis plastica, wikipedia), cit. en Ibid

35 Ibid

36 http://centros5.pntic.mec.es/ies.rodriguez.fabres/trabajosss/grupo1/fijismo.htm

37 http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=4296&cat=ciencia

38. http://centros5.pntic.mec.es/ies.rodriguez.fabres/trabajosss/grupo1/fijismo.htm

39. http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=4296&cat=ciencia

40. http://centros5.pntic.mec.es/ies.rodriguez.fabres/trabajosss/grupo1/fijismo.htm

41 http://jmjm.blogspot.es/

42 Ibid

43 Biología Es.6,pag. ,op. cit.

44 http://www.sedin.org/propesp/X0007_Bi.htm

45 creationwiki.org, catastrofismo

46 http://www.antesdelfin.com/diluvio2.html

47. http://1abvilladevallecas08.blogspot.com/2008/10/neocatastrofismo.html

48 http:/www.practiciencia.com.ar/ctierrayesp/tierra/estructura/rocasymin/rocas/sedimen/estratos/index.html

49 http://www.practiciencia.com.ar/ctierrayesp/tierra/estructura/rocasymin/rocas/sedimen/estratos/index.html

50. http://dialogue.adventist.org/articles/10_2_roth_s.htm

51. http://www.antesdelfin.com/columna.html

52. El Colapso de la Evolución,op. cit.

53. wikipedia, Estrato

54. http://www.practiciencia.com.ar/ctierrayesp/tierra/estructura/rocasymin/rocas/sedimen/estratos/index.html

55 Ibíd.

56 wikipedia,Estrato

57 Ibid

58 Ibid

59 Ibid

60 El Colapso de la Evolución,op. cit., p.31-32

61. Ingersole, Zobel, e Ingersoll, Heat conduction with Engeneering, Geological and other applications, University of Wisconsins Press, 1954, pp. 99-107, cit en Ibíd., p. 32, nº. 7

62 http://www.sedin.org/CC01RF/cc-01A.html

63 http://www.menteabierta.org/html/articulos/ar_probldarwin2.htm

64 http://www.sedin.org/CC01RF/cc-01A.html

65 http://jmjm.blogspot.es/1232888520/

Capitulo 5. Argumento paleontologico parte 3 Fijismo

Fijismo:
Definición: El fixismo es la teoria que ” las especies actualmente existentes han permanecido básicamente invariables desde la Creación. Las especies serían, por tanto, inmutables, tal y como fueron creadas. Los fósiles serían restos de los animales que perecieron en los diluvios bíblicos o bien caprichos de la naturaleza”[31]

Hasta el siglo xviii se consideraban los orígenes del hombre independientemente del resto de los seres que le rodeaban. Todas las especies eran invariables o fijas. Esta interpretación fixista se mantuvo más por ideas religiosas que por planteamientos científicos.

C. LINNEO (siglo xviii) autor de la primera taxonomía y G. COUVIER (siglo xviii), fundador de la Paleontología, se mantuvieron dentro del fixismo. Los fósiles hallados por COUVIER no le llevaron a abandonar la inmutabilidad de las especies, sino a la defensa de sucesivas creaciones, después de que catástrofes geológicas las hicieran desaparecer.[32]

“El fijismo describe la naturaleza en su totalidad como una realidad definitiva, inmutable y acabada” [33]

Fijismo y Biología moderna

El descubrimiento de fósiles desde la antigüedad, así como otros datos de la naturaleza, habían llevado a pensadores de muchas culturas a intuir la idea de evolución. En la Grecia clásica, Anaximandro (siglo VI a. C.) nos ha dejado constancia. Tampoco la teología cristiana ha estado indisociablemente ligada al fijismo a lo largo de su historia. Así, Tomás de Aquino y San Agustín negaron que Dios hubiera creado todas las especies en los primeros seis días. Según esta corriente teológica, Dios habría conferido un poder productor o creador a diferentes elementos de la Naturaleza y este poder sería el responsable de la creación de vida en distintos momentos de la historia de la Tierra.

El fijismo como hipótesis científica no se formalizó hasta mediados del siglo XVIII en la obra de Carlos Linneo (1707-1778); el reconocido naturalista sueco, quien asentó las bases de la taxonomía moderna, desarrolló formalmente el fijismo; mantuvo que las especies se habían creado de forma separada e independiente y negó la posibilidad del origen común de los seres vivos. Hay que decir que el objetivo fundamental de Linneo era establecer la grandeza de Dios y de su creación, con lo que era consecuente.

El zoólogo y naturalista Georges Cuvier (1769-1832), impulsor de la anatomía comparada y de la paleontología, fue otro de los científicos ilustres que se posicionaron a favor del fijismo. Ante el incesante descubrimiento de fósiles de especies desaparecidas, Cuvier fue el padre de la teoría fijista conocida como catastrofismo, formulada para explicar la diversidad de los organismos fósiles que contradecían el fijismo y algo más creíble que otras teorías, como la de la vis plastica, que proponían los fósiles como caprichos de la naturaleza.

En el siglo XIX se acumularon las evidencias científicas, especialmente los fósiles, que hacían cada vez más difícil la aceptación del fijismo. La publicación de El origen de las especies desató una polémica que, finalmente, condujo a la aceptación del hecho de la evolución por la práctica totalidad de los naturalistas, si bien la teoría evolutiva de Darwin tardaría más tiempo en ser definitivamente aceptada.[34]

Fijismo en la actualidad

Actualmente en Estados Unidos los seguidores del fijismo intentan que sea enseñado en las escuelas en igualdad de condiciones a la teoría de la evolución.

Sin embargo, desde un punto de vista científico, el fijismo no tiene hoy ninguna credencial, siendo radicalmente rechazado por todas las ciencias que aceptan la teoría de la evolución como base: la paleontología se ocupa del estudio de los fósiles y de su correlación las respectivas épocas geológicas, la biología poblacional explica la distribución geográfica de las especies atendiendo a su origen evolutivo, la anatomía comparada tiene como uno de sus objetivos fundamentales la identificación de homologías, la biología evolutiva del desarrollo ha descubierto multitud de homologías moleculares en organismos filogenéticamente lejanos y, partiendo de todas estas evidencias, el análisis filogenético se ocupa del establecimiento de las filogenias. Lo mismo sucede con disciplinas relacionadas. Así, la investigación con animales con fines médicos no tendría sentido si se negara la continuidad biológica.

El fijsimo, es la “teoría científica que sostiene que cada especie de seres vivos permanece poco más o menos invariable a lo largo de la historia en la forma en que fue creada. En una primera aproximación puede decirse que el fijismo es lo opuesto al evolucionismo o teoría de la evolución (v.). Si bien, análogamente a como existen diversas teorías o hipótesis evolucionistas, existen también diversas teorías fijistas, admitiendo unas y otras, según los autores, un mayor o menor grado de evolución o de fijeza en las especies vivientes; con lo cual la oposición entre teorías fijistas y evolucionistas se atenúa en muchos casos. Entre los biólogos modernos clásicos sostenedores de un fijsimo en mayor o menor grado y con diversos matices se distinguen Linneo (v.), Cuvier (v.), Pasteur (v.), Quatrefages y otros. En el s. XIX es cuando fundamentalmente se produjeron las más fuertes polémicas entre fijistas y evolucionistas.[35]

Carlos Linneo (1701-1778) clasificador de las especies vivientes, especialmente los vegetales. Decía que se podían numerar tantas especies como diversas formas se crearon al principio.Linneo es llamado el padre de la taxiologia.[36]

Linneo, el clasificador de las especies vivientes, especialmente de las vegetales, escribió que «tantas especies podemos numerar como diversas formas fueron creadas al inicio» (Plhilosophia botanica, 1751); casi al mismo tiempo hacía notar que nacen nuevas especies por cruce; según una carta de su hijo, Lineo pensaba que «las especies y los géneros eran obra del tiempo, pero que los órdenes naturales eran obra del Creador». [37]

Georges Cuvier (1762-1832) “estuvo muy interesado en anatomía y paleontología por esta razon es llamado el padre de la paleontologia. También decía que cada especie es una realidad fija a partir de su creación guiandose por una idea catastrofista en la cual planteo que cuando las especies morian dejaban una semilla y de ahi las mismas especies se reproducian. Estaba en desacuerdo con la evolución, porque no le gustaba nada la teoría de Lamarck.” [38]

“Cuvier (17691832), el creador de la Anatomía comparada y gran impulsor de la Paleontología, deducía de la armonía y equilibrio de la Naturaleza que cada especie es una realidad fija a partir de su creación. Cuvier observó las relaciones entre fósiles (v.) y especies vivientes, estableciendo la correlación de sus formas y fundando un método para estudiar las extinguidas. Considera al equilibrio en la Naturaleza algo fundamental y necesario desde su principio; no puede ser un simple resultado final de procesos evolutivos como decía Lamarck (v.); en la polémica triunfó Cuvier, cuya autoridad científica era muy superior. [39]

Louis Pasteur (1822-1895) “se puede considerar un fijista “evolucionado”, porque su idea era que todo ser vivo procede de otro ser vivo. Fue el creador de la microbiología. Cambió y proporcionó nuevos argumentos a los fijistas.” [40]

Pasteur, “el creador de la moderna Microbiología, con sus demostraciones experimentales de que todo ser vivo proviene de otro ser vivo, incluso los microorganismos más elementales, en contra de la antigua opinión tradicional que admitía la llamada «generación espontánea», proporcionó nuevos argumentos a los fijistas en contra de los evolucionistas. Juan Luis Armando de Quatrefages (181092) descubrió gran número de especies y realizó estudios de histología comparada pasando después a ser el iniciador de los estudios de Antropología biológica; se opuso a la teoría evolucionista de Darwin, si bien no defendió un fijismo rígido.

Ideas evolucionistas habían sido sostenidas por algunos pensadores griegos presocráticos (v.) de diversas escuelas; p. ej., Anaximandro (v.) de la Escuela de Mileto (v.), lenófanes de la Escuela de Elea (v.), Heráclito (v.), y mecanicistas atomistas como Empédocles (v.) y Demócrito (v.). Entre los latinos, Lucrecio (v.). Eran en general ideas más o menos burdas, en relación con un craso materialismo o panteísmo. Los grandes filósofos griegos, como Aristóteles y Platón, aunque a veces tendían a un cierto panteísmo, reconocían mejor la real pluralidad de los seres v de sus formas con sus diferencias específicas y profundizaron también en el estudio de la naturaleza de sus cambios y en su finalidad. Y la generalidad de los autores puede decirse que tenía una visión espontánea más o menos fijista de los diversos seres. Es decir, ni las ideas evolucionistas ni las fijistas eran nuevas en los s. XVIII y XIX; y a partir del cristianisino, ambas eran relacionables y relacionadas de diversos modos con el hecho fundamental de la creación.

Los que tendían a interpretar literalmente el relato de la creación divina en el libro del Génesis solían dar una explicación más fijista de la historia de las diversas especies de seres vivos y no vivos. Pero el mismo Génesis sugiere por sus formas de decir que su descripción de la creación no ha de entenderse literalmente, y de hecho muchos Padres de la Iglesia y teólogos cristianos antiguos entendieron el relato de los «seis días» como algo expresivo de que la creación divina abarca a todo lo existente (de que no hay nada fuera del poder creador de Dios) y de que hay una especial creación del hombre que se diferencia del resto de los seres. La interpretación más general y tradicional ha sido considerar que no fue todo creado a la vez, o que no aparecieron todos los seres creados al mismo tiempo. Para algunos, a partir de la única creación material se habrían originado por generación espontánea los primeros seres vivos; según otros, también habrían sido directamente creados uno o varios ejemplares vivientes, a partir de los cuales se originarían las diversas especies; el hombre, al menos en su alma, necesariamente ha sido creado de modo directo por Dios (si bien, el «barro» con el que Dios formó el cuerpo de Adán se interpreta de diversas formas). Se considera a S. Agustín como uno de los autores cristianos más antiguos que darían pie a interpretaciones favorables a teorías evolucionistas.

Estas cuestiones se radicalizaron el s. XIX porque muchos biólogos evolucionistas de esa época extrapolaron las teorías de la evolución biológica, tratando de generalizarlas de forma absoluta y de emplearlas para justificar el materialismo y el ateísmo. Naturalmente ello provocó una inmediata y legítima oposición por parte de otros muchos biólogos y por la mayoría de los filósofos y teólogos, y se radicalizaron también las teorías fijistas. Como dice el padre Wagget, en Darwin and modern science (1909): «La creación especial en su forma rígida parece haber sido un elemento reciente, incluso en la ortodoxia bíblica inglesa (anglicana). La Edad Media no sospechó que la fe religiosa pudiese prohibir la investigación del origen material de las distintas formas de vida… Y todavía mucho después, en el s. xviii, como puede deducirse no sólo de los primeros «Proceedings of the Royal Society», sino también de un autor tan sencillo y regularmente piadoso como Walton, la variación de las especies y la generación espontánea no tenían implicaciones teológicas… Fue en el s. XIX cuando tomó forma la enunciación en su modo más severo. Algo en la precisión de aquella época, en su exaltación de la ley, en su fría pasión por un universo estable y medido, debió ser la causa de esta rigidez del pensamiento religioso sobre el mundo vivo que Darwin desafió».[41]

Darwin (1809-82) no solamente aludió a que el cuerpo humano podía haber tenido un antecedente animal, sino que consideró al hombre todo como un animal muy evolucionado. Más extremosos fueron aún Haeckel (1834-1919) y Spencer (1820-1903), que incidieron en un monismo- generalizado y, por tanto, en la negación, en sí misma contradictoria, del espíritu humano y del pluralismo de la realidad, en una degradación de la ética, etc. Es decir, la extensión de las teorías evolucionistas a toda clase de ámbitos, incluido el espiritual, era un evidente a priori inadmisible, que radicalizó la polémica.

En el s. XX, los biólogos responsables en general se limitan a considerar la evolución como una hipótesis explicativa de la historia puramente biológica, reconociendo las radicales y cualitativas diferencias que presenta el espíritu humano y sus fenómenos de conocimiento intelectual y amor en libertad, que no pueden derivarse de la pura materia. Se dan a la teoría de la evolución alcances limitados, que varían según los autores. Se reconoce la dirección finalista de los procesos biológicos, como algo superior a simples procesos materiales de tipo físico-químico; se reconocen las diferentes clases de vida específicamente distintas, que no siempre pueden derivarse unas de otras. Con todo ello la polémica se ha atenuado. Si bien las diferentes teorías de la evolución biológica, con limitados o restringidos alcances, se hallan muy difundidas, no faltan tampoco razones a las teorías fijistas.

A favor de las teorías fijistas pueden aducirse diversos hechos y argumentos, como los siguientes: la imposibilidad de la generación espontánea; el no haberse logrado sintetizar en el laboratorio ningún microorganismo vivo a partir de sustancias químicas; la insuficiencia de los mecanismos de la herencia y de la influencia del medio ambiente para explicar transformaciones sustanciales en los animales que den origen a nuevas especies; la existencia de una finalidad inscrita en los diversos procesos biológicos; etc. Por otra parte los parentescos morfológicos entre los seres vivos que ponen de manifiesto la Anatomía e Histología comparadas, los diversos estadios del desarrollo de un ser vivo desde su estado de embrión al de adulto, y las colecciones de fósiles con especies desaparecidas en las que se ordenan las diversas especies vivientes en una sucesiva gradación de formas y perfecciones, si bien pueden resultar coherentes con una teoría evolutiva, también lo son en una teoría fijista.” [42]

Fue LAMARCK (J. B. DE MONET) (1744-1829) el primero que presentó una coherente de la evolución en su libro Filosofía Zoológica. Defendía un desarrollo evolutivo gradual de las especies, que se concreta en cuatro puntos principales:

1. Los organismos en medios ambientes que no les son favorables tienen un impulso interno que les lleva a adaptarse. Es el principio vital.
2. Para adaptarse a las nuevas circunstancias ambientales desarrollan nuevos órganos que les permitan satisfacer sus necesidades o atrofian los ya existentes por su inutilidad en el nuevo medio. La función crea el órgano.
3. Esta aparición o supresión se produce espontáneamente.
4. Las características adquiridas se transmiten por herencia a la generación siguiente.

Aunque gran parte de sus principios fueron rebatidos (las variaciones, al ser fenotípicas, no se transmiten a la generación siguiente; no existe la generación espontánea), se considera que contribuyó de una forma importante a presentar la evolución como un proceso de adaptación al medio.” [43]

Un documento publicado por el Servicio Evangélico de Documentación e Información (SEDIN), dice que “es necesario saber que la mejor contestación a todo el tema del evolucionismo se halla en el lugar en el que uno no lo esperaría, en la Edición del Centenario de El Origen de las Especies de Darwin (edición en inglés de la Everyman’s Library). Con una retadora introducción, el Profesor W. R. Thompson, F.R.S., anterior director del Instituto de Control Biológico de la Commonwealth, de Ottawa, Canadá, vuelve del revés el adulador veredicto que escribió Sir Arthur Keith 25 años antes acerca de Darwin y de su obra. Dice el doctor Thompson: “Como ya sabemos, existe una gran divergencia de opinión entre los biólogos, no sólo acerca de las causas de la evolución, sino incluso acerca del mismo proceso. Esta divergencia existe porque la evidencia es insatisfactoria y no permite llegar a ninguna conclusión cierta. Por ello, es justo atraer la atención del público no científico a los desacuerdos existentes acerca de la evolución. Pero algunas afirmaciones recientes por parte de algunos evolucionistas muestran que creen que esto es irrazonable. Esta situación, en la que hay científicos que se lanzan a la defensa de una doctrina que son incapaces de definir científicamente, y más incapaces aún de demostrar con rigor científico, tratando de mantener su crédito ante el público suprimiendo críticas y ocultando las dificultades, es anormal e indeseable en el campo de la ciencia.” [44]

Catastrofismo

Catastrofismo es la doctrina que postula que el comandante cambia en el resultado de la corteza de tierra de procesos catastróficos. El concepto primero fue promovido por Georges Cuvier y dominó a pensadores geológicos europeos hasta el concepto de James Hutton y Charles Lyell desarrolló los principios del uniformitarianism. Antes de la aceptación de conceptos uniformitarian, la mayoría de los geólogos creyeron que los estratos fossiliferous de la tierra eran el resultado de la inundación global bíblica de Noah.
Es indiscutible que la historia de la tierra ha sido violenta. Sin embargo, sigue habiendo y prospera la vida. El foco central de la creación contra el discusión de la evolución es más allá de si las catástrofes en la tierra eran el resultado de millones excesivos de los procesos naturales de años, o el juicio del dios según lo descrito en la biblia. Si asumimos la columna geológica fue formada durante la inundación global, después este diluvio también fue acompañado por flujos y absolutamente posiblemente bombardeos volcánicos numerosos del meteorito.”[45]

“Una de las áreas de mayor discrepancia entre el Evolucionismo y el Creacionismo es la ocurrencia del Diluvio de Noé. Los científicos evolucionistas se niegan ni siguiera a contemplar la posibilidad de la ocurrencia de un diluvio universal que pueda haber afectado a todo el globo. Por el otro lado tenemos a los Creacionistas, de los cuales yo soy uno – aunque sólo aficionado – quienes creen que, tal y como lo sostiene la Biblia y muchas otras tradiciones orales y escritos antigueos, en realidad sucedió un diluvio.

En los años pertenecientes a las últimas 5 décadas los geólogos han encontrado evidencias de fenómenos que sólo se pueden explicar si catástrofes de increíble poder hubieran sucedido. Los geólogos evolucionistas han bautizado estos fenómenos como fruto de “catastrofismo local”, sin embargo, nosotros los evolucionistas acordamos en el término “catastrofismo”, pero diferimos en la localidad de tales catástrofes. Nosotros creemos que la “catástrofe” fue total. ” [46]

TEORÍA DEL NEOCATASTROFISMO.
Introducción:
Teoría geológica que es una concepción entre el uniformitarismo y el catastrofismo. La cual afirma que el registro geológico es, por tanto, el resultado de la acción de unos y otros.
Es una teoría relativamente reciente. Ya que casi todo el siglo XIX y buena parte del XX, el uniformitarismo o actualismo fue la tesis más aceptada.
En la actualidad se considera que en el tiempo geológico actúan continuamente procesos lentos o graduales como los que operan en la vida cotidiana, a los que se superponen, sin embargo, cambios más o menos bruscos, de tipo “CATASTRÓFICO”.

Características:
Algunas de los ejemplos que utilizan para explicarlo, son éstos:
Los continentes crecen con el paso del tiempo. La Tierra va cambiando su aspecto.
Impactos meteoríticos, cambian drásticamente el paisaje.[47]

La extraña historia de la formación de la isla Surtsey

Temprano en la mañana del 14 de noviembre de 1963, la tripulación del barco pesquero Isleifur II notó un extraño olor en el aire, parecido al del azufre, pero lo consideró de poca importancia. Alrededor de una hora después, el barco, navegando cerca de la costa de Islandia, comenzó a balancearse en forma extraña. A la débil luz del amanecer, la tripulación observó hacia el sur que se elevaba humo oscuro. Pensando que se podría haber incendiado un barco, verificaron si había algún mensaje de S.O.S en la radio, pero no se oía ninguno. Por medio de sus binoculares, el capitán observó que surgían del mar unas negras columnas a aproximadamente un kilómetro de distancia. La tripulación inmediatamente sospechó que era un volcán; después de todo, debían saberlo porque provenían de Islandia, donde la actividad volcánica es casi una forma de vida. Los pescadores estaban justamente sobre la cadena volcánicamente activa del centro del Atlántico. Allí el fondo del océano está a aproximadamente 100 metros bajo el nivel del mar, de manera que la actividad de un volcán submarino se puede notar fácilmente desde la superficie.

La perturbación continuó todo el día, con piedras, destellos de luz y una columna de vapor, ceniza, y humo, que se elevaban a tres kilómetros de altura en el aire. En cinco días, donde antes sólo había mar abierto, se había formado una isla de 600 metros de largo. La isla, luego llamada “Surtsey” en honor al mitológico gigante “Surtur”, con el tiempo llegó a tener un diámetro de casi dos kilómetros. Sorprendentemente, cuando los científicos la recorrieron, tenía el aspecto de haber estado allí por mucho tiempo. En un período de unos cinco meses se habían formado una playa y un acantilado de aspecto maduros. Uno de los investigadores comentó: “Lo que en otros lugares requiere miles de años puede llevar unas pocas semanas o aún pocos días aquí. En Surtsey alcanzaron sólo unos pocos meses para crear un paisaje tan variado y maduro que era casi increíble”.
Por lo general, en nuestra tierra relativamente plácida, los cambios no ocurren muy rápidamente, pero a veces eventos como la formación de la isla Surtsey nos recuerdan que pueden ocurrir cambios catastróficos rápidos.

Catastrofismo y uniformismo
Tanto el catastrofismo como el uniformismo han jugado un papel importante en la interpretación de la historia de la tierra. El primero supone eventos geológicos mayores rápidos e inusuales, mientras que el segundo afirma el concepto contrario, de cambios lentos, pequeños y prolongados. Las largas edades requeridas para cambios lentos uniformistas demandan que se descarte el registro bíblico de una creación reciente cuando se explica la formación de inmensos estratos geológicos y de fósiles que aparecen en la superficie de la tierra. El uniformismo está más de acuerdo con una historia evolucionista prolongada y largas edades geológicas, mientras que el catastrofismo está más de acuerdo con el concepto bíblico de una creación reciente y un diluvio mundial posterior. El diluvio bíblico, que pudo haber depositado los estratos geológicos rápidamente, representa el mejor ejemplo de catastrofismo.

A través de casi toda la historia humana, el catastrofismo fue una opinión bien aceptada, figurando en la mitología antigua y en la antigüedad grecorromana. El interés disminuyó durante los tiempos medievales, aunque los árabes seguían de cerca a Aristóteles, quien creía en las catástrofes. El renacimiento vio un interés renovado en el asunto. Frecuentemente se explicaban los abundantes fósiles marinos encontrados en los Alpes como resultado del diluvio. Los siglos XVII y XVIII presenciaron intentos de armonizar la ciencia con los registros bíblicos de la creación y del diluvio. No obstante, hubo algunos detractores notables, tales como René Descartes (1596-1650), que sugirieron que la tierra se formó por un proceso de enfriamiento. Las ideas ortodoxas comenzaron a modificarse, tales como las sugerencias de que el diluvio pudo haber sido el resultado de causas naturales y que tal vez no formó todos los estratos de rocas sedimentarias. Georges Cuvier (1769-1832) propuso la idea de las catástrofes múltiples en Francia, y durante este período algunos otros intelectuales defendieron el uniformismo.

Al mismo tiempo, en Inglaterra, hubo un fuerte apoyo para el diluvio bíblico de parte de autoridades influyentes como William Buckland, Adam Sedgwick, William Conybeare y Roderick Murchison. En este ambiente apareció un libro que tendría más influencia en el pensamiento geológico que cualquier otro.

El libro “Principles of Geology” apareció por primera vez en 1830. Escrito por Charles Lyell, cambió profundamente el clima prevaleciente del pensamiento geológico del catastrofismo a los cambios estrictamente lentos del uniformismo. Hacia la mitad del siglo XIX, el uniformismo había llegado a ser un concepto dominante y el catastrofismo una opinión menguante. Varios esquemas trataron de reconciliar el registro bíblico de una creación reciente con las largas eras geológicas propuestas por el uniformismo.

El evento Bretz
En 1923 el geólogo Harlen Bretz, de opinión independiente, describió uno de los paisajes más inusuales que se encuentran en la superficie de nuestro planeta. Se trata de unos 40.000 kilómetros cuadrados en la región sudeste del estado de Washington (E.U.A.), que se caracteriza por una amplia red de enormes canales secos. A veces éstos tienen muchos kilómetros de ancho, formando un laberinto de montes aislados y cañones cortados en la dura roca volcánica. A diferencia de los valles comunes de los ríos, que generalmente tienen una amplia forma en V en corte transversal, estos canales frecuentemente muestran costados empinados y fondos planos, en forma de U. Además, se han encontrado a diferentes alturas enormes montículos de grava fluvial. La evidencia de centenares de antiguas cataratas, algunas de hasta 100 metros de altura, con grandes pozos de caída erosionados en sus bases, testifican que existió algo muy inusual.

¿Cómo se formó este terreno tan extraño?

Bretz tenía una idea, pero era lo suficientemente extravagante como para que provocara una controversia geológica que duró 40 años. En su primera publicación sobre este tema, Bretz no expresó su sospecha acerca de una gran inundación catastrófica, sino sólo indicó que se habrían requerido prodigiosas cantidades de agua. Sin embargo, más adelante el mismo año, publicó un segundo ensayo expresando su opinión de que este paisaje había sido formado por una inundación catastrófica realmente enorme, pero breve. Esta inundación había derruido el área, erosionado los canales y depositado los inmensos bancos de grava.

En ese tiempo, los geólogos se oponían a cualquier tipo de explicación asociada con catástrofes y Bretz sabía esto.

El uniformismo era el enfoque aceptado y no se les daba importancia a los volcanes y terremotos, aunque se reconocía que tenían un efecto.

El catastrofismo era anatema; estaba en la misma categoría en la que se encuentra hoy el creacionismo en muchos círculos científicos—totalmente inaceptable.

La comunidad geológica tenía que tratar con este joven advenedizo Bretz, que estaba completamente fuera de línea. Sus ideas heréticas se hallaban incómodamente cerca de la idea del diluvio bíblico que los científicos rechazaban. Estos pensaban que adoptar las teorías de Bretz significaría un retroceso hacia la “Alta Edad Media”.

Mientras Bretz, que era profesor de geología en la Universidad de Chicago, continuaba con sus investigaciones y publicaciones, algunos geólogos decidieron tratar de persuadir a su colega rebelde. En 1927, fue invitado a presentar sus puntos de vista ante la Geolgical Society of Washington, DC. Había un propósito especial detrás de esta invitación: “una verdadera falange de escépticos se habían congregado para debatir la hipótesis de la inundación”.

Después de la presentación de Bretz, cinco miembros de la prestigiosa U. S. Geological Survey presentaron sus objeciones y explicaciones alternativas tales como la glaciación y otros cambios lentos.

¡Dos de esos geólogos ni siquiera habían visitado la zona! Al contestarles, Bretz, un tanto cansado, comentó: “Sin embargo, tal vez mi actitud de finalidad dogmática resultó ser contagiosa”.Uno de los mayores problemas de la idea de Bretz quedaba sin contestar: ¿De dónde salió tanta agua de repente? Aparentemente ninguna opinión cambió en la reunión; la idea de una inundación catastrófica todavía les parecía absurda a la mayoría de los científicos.

Durante los años siguientes, la comunidad geológica se concentró en desarrollar alternativas para el modelo de Bretz. En las palabras de Bretz, la “herejía debe ser sofocada en forma suave pero firme”. No obstante, los estudios de campo continuaron produciendo datos favorables a la interpretación catastrófica, y el conflicto comenzó a moderarse. Bretz y otros encontraron una fuente para las aguas de la inundación.

El antiguo Lago Missoula una vez había albergado hacia el este 2.100 kilómetros cúbicos de agua. Cierta evidencia indicaba que el hielo había represado el lago. Una ruptura repentina del hielo habría liberado el agua necesaria para producir la evidencia de la rápida erosión observada hacia el oeste.

El mejor apoyo para esta explicación apareció posteriormente cuando los científicos encontraron ondas gigantes tanto en el Lago Missoula como en la región de los canales hacia el oeste. Probablemente algunos de ustedes estén familiarizados con las líneas de ondas paralelas que se observan frecuentemente en los lechos arenosos de los arroyos y ríos. Estas generalmente tienen unos pocos centímetros de cresta a cresta.

Pero las ondas en el lecho del Lago Missoula y hacia el oeste eran gigantescas, medían hasta 15 metros de alto, con una distancia de 150 metros de cresta a cresta. Sólo inmensas cantidades de agua moviéndose rápidamente podrían producir tal efecto. Algunos estudios más recientes se han concentrado en los detalles. Hay quienes sugieren que pudo haber habido tantos como ocho o más episodios diluviales. Uno de los estudios propuso que el agua fluía a 108 kilómetros por hora, erosionando los profundos canales en la dura roca volcánica en pocas horas o días.

Finalmente las interpretaciones maestras de Bretz basadas en el estudio cuidadoso de las rocas fueron aceptadas por la mayoría de los geólogos. En 1965 la Asociación Internacional para la Investigación del Cuaternario organizó un viaje de estudio a la región. Al cierre de la conferencia, Bretz, quien no pudo asistir, recibió un telegrama de los participantes con sus saludos. El telegrama terminaba con la siguiente oración: “Ahora todos somos catastrofistas”. En 1979 Bretz fue premiado con la Medalla Penrose, el premio geológico más prestigioso de Estados Unidos. Bretz había ganado; y el catastrofismo también. Este “Noé” de los tiempos modernos y su igualmente indeseada inundación habían sido vindicados.

Corrientes de turbidez
A mediados del siglo XX, algunos geólogos habían notado que el uniformismo estricto contradecía la información proporcionada por las rocas mismas. Bretz había hallado evidencias de acción muy rápida. Otros científicos encontraban estratos sedimentarios con ambos componentes, de aguas playas y profundas.16 ¿Cómo se podrían haber mezclado entre sí bajo condiciones tranquilas? La conclusión: catastróficas corrientes submarinas de barro, que comienzan desde aguas someras y fluyen hacia aguas profundas. Estas rápidas corrientes de barro, llamadas corrientes de turbidez, producen depósitos especiales llamados turbiditas. Las turbiditas han llegado a ser sorprendentemente comunes en todo el mundo. Unos pocos pensadores audaces han sugerido otras actividades catastróficas tales como extinciones masivas causadas por flujos de radiación cósmica de alta energía y el repentino derramamiento de agua fría del ártico sobre los océanos del mundo. Todas estas teorías indican una creciente separación del estricto uniformismo.

El golpe de gracia para el dominio de las explicaciones uniformistas no provino, sin embargo, del estudio de las rocas mismas, sino de los fósiles que contenían. ¿Por qué desaparecieron los dinosaurios cerca del fin del cretácico, y por qué son evidentes otras extinciones masivas en otros niveles del registro fósil? Debe encontrarse alguna causa razonable. Se han propuesto varias explicaciones para la extinción de los dinosaurios, desde la inanición y la ingestión de hongos venenosos hasta la fiebre del heno. No obstante, su desaparición ha sido considerada en general como un misterio. Entonces en 1980 Luis Alvarez, laureado con el premio Nóbel, de la Universidad de California en Berkeley, y otros19 sugirieron que la inusual abundancia del elemento iridio encontrado en una cantidad de lugares alrededor del mundo al final de los estratos cretácicos pudo haber provenido de un asteroide que chocó contra la tierra y mató a los dinosaurios. La idea generó una reacción mixta. Algunos la cuestionaron porque los dinosaurios y otros organismos no parecen haber desaparecido tan rápidamente según los estratos fósiles. Otros propusieron una extensa actividad volcánica e incendios mundiales, o el impacto de un cometa en vez de un asteroide.

El debate acerca de los detalles continúa, pero la puerta hacia las interpretaciones catastrofistas está abierta de par en par. La literatura científica informa hoy una amplia gama de repentinos cambios mayores.

Ideas catastróficas más recientes
Algunas de las ideas catastróficas más recientes proponen que los cometas o los asteroides podrían elevar olas marinas de hasta una altura de ocho kilómetros y mandar penachos volátiles de agua a cientos de kilómetros por sobre la superficie de la tierra. Otros efectos propuestos incluyen ráfagas de aire a 500° C viajando a 2.500 kilómetros por hora que matarían la mitad de la vida sobre la tierra, y terremotos globales acompañados de olas terrestres que llegarían a la altura de 10 metros. También se propuso la apertura de grietas que van desde 10 a 100 kilómetros y la rápida formación de montañas. Hasta hay una sugerencia de que estos impactos podrían haber iniciado la ruptura del super continente antiguo de la tierra llamado Gondwana.

El catastrofismo ha retornado en forma rápida, pero no es exactamente el catastrofismo clásico de hace dos siglos que incorporó el diluvio bíblico como un evento geológico mayor. Es interesante que algunos geólogos recientemente sugirieron que un impacto extraterrestre podría estar relacionado con el registro del diluvio por parte del Génesis. En el presente, se acepta fácilmente la idea de rápidas catástrofes mayores, pero en contraste con el diluvio bíblico, que duró sólo un año, se introduce mucho tiempo entre muchas catástrofes mayores. El término neocatastrofismo parece estar ganando aceptación, mientras que se hacen intentos por distinguir el concepto nuevo del catastrofismo antiguo. El retorno a las interpretaciones catastrofistas ha sido identificado como “un gran adelanto filosófico”, y se acepta que “se está reconociendo en forma creciente el profundo papel de grandes tormentas a través de la historia geológica”. Esta última opinión encaja bien con el modelo bíblico del diluvio como extensas series de tormentas durante el año del diluvio.

El neocatastrofismo ha estimulado la reinterpretación de muchos aspectos geológicos. Por ejemplo, muchos depósitos sedimentarios que se pensaba que se habían acumulado lentamente ahora son interpretados como el resultado de rápidas corrientes de turbidez, y un número de arrecifes de coral fósiles, de los que previamente se pensaba que se habían formado lentamente, ahora son reinterpretados como rápidas corrientes de deyecciones.

Ejemplos de acción rápida
Bajo condiciones normales y tranquilas, los cambios en la superficie terrestre son muy lentos. No obstante, hay muchos ejemplos de actividad catastrófica que sugieren cambios mayores en poco tiempo.

La erosión puede ocurrir muy rápidamente. En 1976 la recientemente construida represa “Teton” en Idaho, Estados Unidos, comenzó a perder agua de manera incontrolable y el torrente cortó a través del sedimento hasta una profundidad de 100 metros en menos de una hora. La represa estaba hecha de sedimento blando, que es erosionado fácilmente.

No obstante, se ha propuesto que los canales de Bretz, mencionados anteriormente, que están en dura roca basáltica, fueron cortados hasta una profundidad equivalente en unos pocos días. Se ha determinado que la capacidad de acarreo del agua en movimiento aumenta como la tercera a cuarta potencia de la velocidad. Esto significa que si la velocidad de la corriente aumenta diez veces, el agua puede transportar de 1.000 a 10.000 veces más de sedimentos.

Los no creacionistas a veces señalan que la columna geológica es demasiado gruesa como para haber sido depositada en el único año del diluvio.

Esto no es un argumento significativo. Mientras que la mayoría de los creacionistas excluirán la porción más baja (precámbrico), y las más altas de la columna geológica del diluvio, algunas tasas de deposición actuales son tan veloces que no habría problema para depositar la columna entera en unas pocas semanas. Las corrientes de turbidez pueden depositar su sedimento en una sola localidad en unos pocos minutos o menos, y sobre miles de kilómetros cuadrados en unas pocas horas. Turbiditas inmensas, llamadas megaturbiditas, encontradas en España tienen espesores de hasta 200 metros, junto con un inmenso volumen de 200 kilómetros cúbicos.

También hay varios métodos, además de las corrientes de turbidez, que causan la rápida deposición de los sedimentos. Un intenso diluvio durante un año podría depositar una gran cantidad de sedimentos.

Frecuentemente se supone que la acumulación de gruesos estratos de minúsculos microorganismos tales como los acantilados blancos de Dover en Inglaterra requieren largos períodos de tiempo.

Pero tal acumulación puede ocurrir rápidamente. A lo largo de la costa de Oregon, Estados Unidos, una tormenta de tres días con fuertes vientos y lluvia depositó de 10 a 15 centímetros de diatomeas microscópicas a lo largo de 32 kilómetros. He visto un ave fósil preservada y muchos peces en gruesos depósitos de diatomeas microscópicas cerca de Lompoc, California.

También se encontró una ballena en este depósito. Tal preservación requeriría un sepultamiento rápido antes de que ocurra la desarticulación del organismo.

Se descubrió que la desarticulación de las aves normalmente sucede en unos pocos días. Es evidente que algunos estratos de organismos microscópicos han sido depositados rápidamente.

Esquema de formación y distribución de los Estratos Geológicos.

La naturaleza de los estratos es muy variada. Pueden ser detríticos si están formados por fragmentos de otras rocas preexistentes. Son calizos si se originan cuando se produce la precipitación de carbonato de calcio, o salinos, si su origen es la evaporación del agua donde estaban disueltas las sales.”[48]

Depósitos sedimentarios donde se aprecian las capas de estratos, cuyas diferencias de color indican cambios del tipo de sedimentos o de la velocidad de deposición. Su orientación varía de acuerdo a la fuerza de compresión que actúa en los desplazamientos.[49]

Algunas deducciones
Podemos aprender lecciones de la historia de las interpretaciones del catastrofismo y del uniformismo. Durante milenios, fueron aceptadas las catástrofes; luego, por más de un siglo, fueron virtualmente erradicadas de todo pensamiento científico. Y ahora son aceptadas nuevamente. Esto ilustra cómo la ciencia cambia a menudo sus puntos de vista, y a veces aun acepta conceptos que había rechazado anteriormente. La Biblia, por otro lado, no cambia. Es de interés que la renovada aceptación de las catástrofes provino mayormente del estudio de las rocas mismas. Deberíamos ser cautelosos en cuanto a aceptar posturas generales, como el uniformismo, que están basadas en la opinión o en una cantidad restringida de información. Por otra parte, las interpretaciones catastrofistas más recientes, ahora vueltas a ser aceptadas por la ciencia, muestran que eventos aun mayores pueden ocurrir rápidamente. Lo cual torna al registro bíblico de los orígenes, incluyendo a la creación y el diluvio, mucho más plausibles.[50]

La columna y la cronología geologica de la historia de la tierra no tienen sentido alguno… es mas bien,un registro del poder asombroso de Dios y de su justo juicio por el pecado de la humanidad.

“Todas estas “épocas geológicas” fueron organizadas en detalle considerable mucho tiempo antes del descubrimiento de la radiactividad, así que cuando un profesor le interponga el argumento falaz de que tales escalas fueron elaboradas usando los procesos, ¡también defectuosos!, de los métodos radiactivos, hágale saber que está errado. De hecho, el sistema casi completo fue elaborado inclusive antes de que muchos de los fósiles que la misma escala contiene fueran descubiertos! Estos científicos simplemente asumieron, y tristemente debo informarles que entre ellos había científicos cristianos, que jerarquías de vida animal debieron moverse siempre de simple a complejo, por ejemplo, de ameba a hombre, y que siempre ésta sería la regla. Como consecuencia, los datos de morfología y embriología comparativas, especialmente usando teorías que ahora se han probado vergonzosamente defectuosas y hasta fruto del dolo causado por el celo científico y la falta de integridad de algunos de los participantes, como la ahora desacreditada “Teoría de la Recapitulación” de Haeckel, fueron usados para determinar la secuencia en la que los fósiles debían ser colocados, aun antes de que estos fósiles fueran encontrados en las rocas. En resumen, la popular y ampliamente usada “Columna Geológica” o “Escala de Tiempo” es esencialmente una construcción artificial y altamente especulativa basada principalmente en la suposición de que las complejidades relativas de las morfologías (la forma y estructura de un organismo o alguna de sus partes) de animales y de la asumida recapitulación evolutiva en el crecimiento de los embriones animales debe ser observada en los restos fosilizados de organismos representando las eras geológicas avanzadas en la historia de la tierra.[51]

L.Merson Davies, renombrado paleontólogo británico que se opuso a la teoría general de la evolución, comentó este fenómeno e hizo algunas observaciones importantes:

” Aquí, pues, enfrentamos una circunstancia que no puede ser ignorada al tratar este tema… es decir, la existencia de un marcado prejuicio contra la creencia en un cataclismo como el Diluvio. Debemos recordar que hasta hace cien años, no existía tal prejuicio… en forma generalizada, al menos. La creencia en el Diluvio de Noé era axiomático, no sólo en la iglesia (católica y protestante), sino también en el mundo científico.

No obstante, la Biblia firmemente sostenía la profecía de que, en lo que ella llama los “postrimeros días”, predominaría una filosofía muy distinta; una filosofía que conduciría a los hombres a desechar la creencia en el Diluvio y a considerarla refutada, declarando que “todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación” (2 Pe. 3:3-6). En otras palabras, una doctrina de Uniformidad en todas las cosas (una doctrina que el apóstol obviamente consideró falsa) reemplazaría a la creencia en cataclismos como el Diluvio.

Así, con la doctrina del uniformitarianismo, la antigua profecía de Pedro se ha cumplido ante nuestros ojos. Según los uniformitarianos, no es necesario depender de ningún evento catastrófico, excepto en menor escala. Ellos sostienen que las características geológicas y las formaciones que antes se atribuían a cataclismos geológicos, ahora pueden explicarse satisfactoriamente mediante procesos comunes que funcionaron durante largos períodos. Aunque la suposición uniformitariana parece razonable, debemos recordar que es sólo una suposición, no un hecho. ” [52]

Eras Geológicas

“La geología histórica se encuentra en una posición incómoda entre las ciencias, puesto que trata con eventos del pasado y está obligada a depender de presuposiciones que podrían o no ser verdad. La historia documentada se remonta solo hasta hace unos miles de años. Los más antiguos registros auténticos datan aproximadamente del año 3500 a.C.

Respecto a épocas previas de las cuales no hay testigos oculares, nadie puede estar seguro de lo que realmente aconteció. En consecuencia, no existe ninguna prueba directa e irrefutable del proceso o los procesos por los que se formaron las rocas de la columna geológica, ni de su edad. Cualquier determinación al respecto sería sólo indirecta, basada en suposiciones que podrían ser verdaderas o falsas.

Sin embargo, basándose en la suposición de que el uniformitarianismo y la evolución orgánica eran hechos científicos establecidos, en el siglo XIX los geólogos empezaron a compilar la columna geológica.

Ellos ordenaron los estratos de la tierra de acuerdo a los diversos tipos de fósiles que contenían, en especial los fósiles guías (por lo general éstos son invertebrados marinos que se reconocen con facilidad; se dice que existieron extensamente y que su duración cronológica fue limitada, señalando así la determinación de una edad específica para cada formación rocosa.

Los estratos con fósiles más simples (que supuestamente evolucionaron primero) fueron colocados en la base de la columna, mientras que los estratos con formas más complejas (que supuestamente evolucionaron más tarde) fueron colocados en la parte superior de la columna. De esta manera, la columna geológica se fundamentó y construyó en la suposición de que la evolución orgánica era un hecho.” [53]

Estratos geológicos.

El darwinismo es una excelente herramienta que las filosofias ateas utilizan en muchos casos para cegar las mentes y para impedir que la gente no vea la luz que lleva a la vida eterna. Yo se que es muy dificil entender esto para el que no tiene luz, pero para el que no la tiene, está mas claro que el agua.

Jesús dijo: “La luz vino al mundo y los hombres amaron mas las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas”.

El darwinismo es una excusa perfecta para no aceptar la Luz. El registro fósil no muestra evolución gradual de especies diferentes desde un antecesor común, sino que repetidamente muestra aparición abrupta, seguido de estásis (estabilidad) de todas las formas de vida.

¿Que son los estratos?

En Geología se llama estrato a cada una de las capas en que se presentan divididos los sedimentos, las rocas sedimentarias y las rocas metamórficas que derivan de ellas, cuando esas capas se deben al proceso de sedimentación. Hay que tener en cuenta que otros fenómenos geológicos distintos pueden dar origen a capas, que entonces no se llamarán estratos. Es el caso, por ejemplo, de las lajas que se forman durante el metamorfismo cuando grandes presiones afectan a las rocas, originando cortes perpendiculares a la fuerza de compresión. Las erupciones volcánicas, tanto en la forma de coladas de lava como en los depósitos piroclásticos pueden dar origen a una especie de estratos similares a los sedimentarios pero de origen y naturaleza distintos, como puede verse en la imagen del volcán Croscat. Por último, las intrusiones ígneas pueden formar diques o capas interestratificadas que aparecen como si fuera un estrato más, aunque debe de tenerse en cuenta que los diques pueden tener una forma lenticular cuando forman un manto o sill) que, cuando llegan a ser bastante abombados suelen llamarse lacolitos.[54]

“Las características de los estratos dependen de los materiales que se depositaron, de las condiciones de sedimentación y de las deformaciones a las que han sido sometidos.
Los estratos presentes en una determinada sección del terreno forman una serie estratigráfica. Cada estrato significa una interrupción en la sedimentación, un periodo de erosión o un cambio en el tipo de material depositado.”[55]

Flysch (turbidita) de los Cárpatos en Komancza (Polonia)

Estratificación

“Los estratos se forman típicamente como capas horizontales de potencia (espesor) uniforme, limitadas por superficies de estratificación, que son interfases más o menos nítidas respecto el estrato más joven (situado encima) y el más viejo (debajo). En la descripción de los estratos se usa el término base o muro para referirse a la parte más antigua (geométricamente la inferior, si no median alteraciones tectónicas de la posición) y techo para la más reciente. Los estratos son las unidades básicas de estudio de la Estratigrafía.”[56]

Estratificación cruzada en areniscas, en el Cañón del Antílope, Arizona, Estados Unidos

“Los estratos horizontales y uniformes pueden evolucionar, en presencia de fuerzas tectónicas, sufriendo cambios de posición (basculamiento, que puede llevar incluso a su inversión) y de forma (plegamiento). Además algunos estratos aparecen desde su mismo origen inclinados entre sí y de espesor desigual, como ocurre en la estratificación cruzada. La génesis de la estratificación cruzada es bastante simple en los procesos de relleno por sedimentos arrastrados por los ríos (arenas, arcillas) cuando llegan al piedemonte de una cordillera y forman conos de deyección, terrazas y otras formas menores del relieve. Estos sedimentos se disponen de acuerdo con la gravedad y el que se crucen entre sí obedece a un cambio en el curso del río que se desvía con cada crecida importante, que muchas veces son esporádicas como es típico en los climas áridos, por el simple hecho de que la crecida anterior produjo una acumulación que las aguas del río tienen que rodear por su mayor altura, depositándose ahora con buzamiento (es decir, una inclinación), sentido y espesor diferentes. Con el paso del tiempo, esas arenas o arcillas pueden consolidarse y formar rocas sedimentarias (arenisca, por ejemplo, como es el caso de la imagen del Cañón del Antílope) pero que han conservado la disposición original de las arenas que formaron dichas rocas. También puede verse una discontinuidad estratigráfica en el centro de la imagen.
En suma, estas superficies de estratificación reflejan heterogeneidades del proceso de sedimentación, con cambios bruscos en la naturaleza del sedimento o interrupciones más o menos prolongadas del proceso de depósito.” [57]

“Capa rocosa de espesor variable que constituye los terrenos sedimentarios.”

Diaclasas y fallas

“Los estratos pueden ser más o menos plásticos o rígidos y ello tiene unas consecuencias obvias sobre su resistencia a la deformación. Cuando son muy rígidos (arenisca o rocas calizas, por ejemplo), los movimientos internos de la litosfera pueden quebrar o partir esos estratos y se forman las diaclasas, que siempre son perpendiculares a la superficie de los estratos, y fallas, cuando existe un desplazamiento notorio en sentido vertical u horizontal de todos los estratos a lo largo de una línea de falla de dimensiones mucho mayores que en el caso de las diaclasas o a lo largo de un espejo de falla cuando se trata de una falla normal, es decir, cuando una parte de los estratos se eleva con respecto a los mismos estratos que quedan relativamente deprimidos en el otro lado de dicho espejo de falla.
Las diaclasas pueden presentarse también en rocas ígneas o metamórficas, como es el caso de las diaclasas poligonales de las columnatas basálticas y en rocas metamórficas como la cuarcita que aparece asociada a la cobertura sedimentaria de arenisca en el caso de los tepuyes venezolanos.” [58]

Fósiles
Estando formados por rocas sedimentarias, los estratos suelen contener fósiles, es decir, restos orgánicos de animales y plantas que sirven para datar la edad aproximada de dichos estratos. Ello se realiza a través de los llamados fósiles índice, llamados así porque sólo existieron en una determinada Era o período geológico. Evidentemente, el encontrar dicho fósil en un estrato, serviría para inferir que dicho estrato se formó durante la época en que el animal o la planta existió. La datación estratigráfica es una aplicación muy importante de la estratigrafía. En el caso de la cobertura sedimentaria de la Formación Roraima de la Guayana venezolana, que está formada por estratos de arenisca, no existen fósiles de ningún tipo, lo cual sirve para datar la misma como muy antigua precisamente por este hecho. Tiene más de 1.500 millones de años, es decir, son rocas sedimentarias anteriores a la Era Primaria, que es la Era en la que aparecieron los primeros seres vivos sobre la Tierra. En este caso, la datación de los restos fósiles necesita emplear otras técnicas.[59]

Observaciones críticas que nos hace Scott M.Huse sobre este tema:[60]

1.La única razón para colocar las formaciones rocosas en orden cronológico son los fósiles que contienen, especialmente los fósiles guías.

2.La única justificación para asignar fósiles a períodos específicos en ese orden cronológico es la supuesta progresión evolutiva de la vida. A su vez, la única base para la evolución biológica es el registro de fósiles que se ha construido. En otras palabras, se usa la suposición de la evolución para acomodar la secuencia de los fósiles, y luego esa misma secuencia se emplea como prueba de la evolución. Por tanto, ¡la evidencia primaria de la evolución es la suposición de la evolución!

3. Las formaciones rocosas reales presentan vacíos y reversiones en relación a esta secuencia ideal imaginaria. Aún en el Gran Cañón se encuentra menos de la mitad de los sistemas geológicos. Si quisiéramos ver la columna geológica en la secuencia indicada, tendríamos que viajar por todo el mundo. Por ejemplo, en el Gran Cañón deberíamos los estratos precámbrico y paleozoico; al este de Arizona encontraríamos los estratos mesozoicos; en Nuevo México podríamos observar las formaciones terciarias, y así sucesivamente.

4.En el terreno se encuentra toda contradicción imaginable respecto a la secuencia ideal de la columna geológica.

5. Hallazgo de fósiles en el orden estratigráfico incorrecto.

La explicación que dan es que los fósiles que aparecen más abajo de lo esperado en la columna geológica (es decir, antes período en que supuestamente evolucionaron), son calificados de fugas estratigráficas. Especímenes encontrados mas arriba de lo esperado, son considerados especímenes reelaborados. muchos casos hay gruesas capas de estratos sedimenten el orden estratigráfico incorrecto. Los geólogos evolucionistas recurren a suposiciones secundarias para explicar esas condiciones invertidas (estratos más antiguos sobre estratos más recientes). El argumento típico es que se debieron a la acción de una gran fuerza o impulso. Por ejemplo, en el Parque Nacional Glacier hay un bloque de piedra caliza precámbrica (supuestamente de 1,000 millones de años) encima de una formacion cretácea de esquisto (supuestamente de sólo 100 millones de años.

Los geólogos afirman que fuerzas tremendas impulsaron el bloque a lo largo de fallas y lo movieron horizontalmente dejándolo sobre la región adyacente. Pero este bloque “mal ubicado” de piedra caliza mide aproximadamente 563 kilómetros de largo, 56 kilómetros de ancho, y más de 9 kilómetros de espesor. Henry M. Morris ha demostrado de manera categórica que un deslizamiento mecánico de tales proporciones sería físicamente imposible, aun cuando la superficie estuviese lubricada. La conclusión obvia es que las rocas precámbricas fueron depositadas después que las cretáceas, y que la columna y cronología geológicas de la historia de la tierra, básicamente no tienen validez. Los creacionistas consideran que conceptos como el de deslizamientos en gran escala son maniobras para tratar de explicar las numerosas contradicciones que se encuentran en el terreno.”

El hecho de que las formaciones rocosas de la columna geológica sean ordenadas y fechadas en base a los fósiles que contienen (en especial los fósiles guías), y no mediante las técnicas radiométricas para determinar la edad, toma por sorpresa a muchas personas. Sin embargo, esta falsa interpretación se desvanece fácilmente, porque la columna geológica y las edades aproximadas de los estratos con fósiles se habían establecido mucho antes de que el cálculo radiactivo de la edad hubiese sido al menos imaginado. Las fechas determinadas mediante cálculo radiométrico para ciertas formad nes rocosas, por lo general son descartadas y nunca se usan debido a la elevada probabilidad de error inherente en esa técnica. Esto sucede en particular cuando las determinaciones no concuerdan con las fechas previamente establecidas. [61]

“En el registro de los fósiles aparecen muchos grupos sin pruebas de ancestros evolutivos. La paleontología trata de explicar este hecho diciendo que el registro de fósiles es incompleto y que pasaron millones de años entre la sedimentación de los diferentes estratos. Durante estas épocas, se supone que evolucionaron nuevas criaturas. Esta afirmación sobre un registro incompleto de fósiles es esencial para que la evolución se considere como teoría viable.

Quisiera citar al mundialmente famosísimo George Gaylord Simpson, paleontólogo evolucionista de primera fila. En su libro Tempo and Mode in Evolution (Ritmo y Método en la Evolución), afirma en la sección dedicada a Discontinuidades Principales en el Registro (Fósil) que:

“no hay ni trazas en ninguna parte del mundo de ningún fósil que cubra la discontinuidad que existe entre el Hyracotherium y su pretendida forma ancestral Condylarthra. Después sigue diciendo: «Esto es cierto de todos los treinta y dos órdenes de mamíferos… Los miembros más antiguos conocidos de cada orden ya tienen sus características ordinales básicas, y no hay, en ningún caso, una secuencia aproximadamente continua de un orden conocido a otro. En la mayoría de los casos, la rotura de conexión es tan brusca, y la discontinuidad tan grande, que el origen del orden es especulativo, y muy disputado».

Después (p. 107), Simpson afirma:

«Esta ausencia regular de formas de transición no está limitada a los mamíferos, sino que es un fenómeno casi universal, y que ha sido notado desde hace mucho tiempo por los paleontólogos. Es cierto de casi todos los órdenes de todas las clases de animales, vertebrados e invertebrados. También es cierto de las clases, de los principales Phylums y, aparentemente, también es cierto de las categorías análogas de las plantas.»

En su libro The Meaning of Evolution (El Significado de la Evolución) Simpson afirma, refiriéndose a la aparición de nuevos phylums, clases y otros grupos principales:

«El proceso por el cual ocurrieron en la evolución unos sucesos tan radicales es causa de una disputa de las más serias que quedan entre los estudiosos profesionales de la evolución. La cuestión es si tales sucesos principales tuvieron lugar instantáneamente por algún proceso diferente en esencia de los que formarían parte en un cambio evolutivo más o menos gradual, o si toda la evolución, incluyendo estos cambios principales, queda explicada por los mismos procesos y principios directivos, siendo sus resultados mayores o menores en función del tiempo implicado, de la intensidad relativa de la selección y de otras variables en cualquier situación dada.

»La posibilidad. de tal disputa existe porque las transiciones entre los principales grados de organización apenas quedan registradas por fosilización. Hay una tendencia a este respecto hacia una deficiencia sistemática en el registro de la historia de la vida. Así, es posible afirmar que tales transformaciones no están registradas porque no existieron; que los cambios no fueron por transición, sino por saltos repentinos en la evolución.» “[62]

Darwin habia afirmado en su libro sobre el origen de las especies que grupos enteros de especies parecen falsamente haberse desarrollado de forma abrupta. El dió una posible explicación de este hecho que si se probaba que eran verdaderas, sería fatal para sus teorías.

Después de siglos de investigación y examen de los fósiles hallados, muchos paleontólogos comienzan a creer que este registro ya está completo o casi completo, pues ninguno de los vacíos del registro de fósiles que existían en tiempos de Darwin ha sido llenado por estudios posteriores. Lo que se ha encontrado son variaciones dentro de la misma especie.

“Si la evolución fuera verdad, deberíamos encontrar unas pocas formas de vida simples en el nivel más bajo del estrato geológico, con una consistente progresión ascendente hacia formas de vida de una naturaleza más avanzada en el siguiente estrato ascendente, etc. Pero no encontramos nada de eso. En cambio, lo que sí hallamos es la “Explosión Cámbrica”, la existencia de muchas y variadas formas de vida encontradas juntas cerca del fondo de la columna geológica. Es bien sabido por los paleontólogos que virtualmente todos los philum de las plantas y animales (planos básicos del cuerpo) aparecen de manera súbita en las rocas de la era Cambriana.

El evolucionista Stephen J. Gould reconoce este severo problema para la evolución. Él dijo, “En cualquier área local, una especie no surge gradualmente por la transformación continua de sus ancestros; aparece de repente y ‘completamente formada’”. (5, Pág. 50) Gould está admitiendo aquí que el registro fósil no muestra evolución gradual. La columna geológica como se muestra en los libros de texto es un ejemplo de especulación artística.

Cuando se les pregunta por qué creen en la evolución, muchas personas simplemente dicen “dinosaurios”, sin haber realmente pensado bien por qué creen que los dinosaurios indican la evolución. Es importante ver a los dinosaurios por lo que fueron —parte del proceso de deterioramiento (incluyendo las extinciones) que ha estado ocurriendo desde la creación. La Biblia traza un proceso que comienza con la creación como un evento completo en el pasado, luego entonces el deterioro se inicia.

En lugar de tener un número expandido de organismos con el tiempo, como lo predice la evolución, encontramos los fósiles substancialmente presentes temprano en el registro fósil, luego un deterioro en el número de organismos con el tiempo (extinción.) La evidencia fósil encaja mejor en el modelo bíblico que en el evolutivo.” [63]

E. C. Olson anota:
“Un tercer aspecto fundamental del registro fósil es algo diferente. Repentinamente aparecen muchos grupos de plantas y animales, aparentemente sin ningún antecesor cercano. La mayoría d e los grupos de organismos –Phylums, Subhylums, y aún las mismas clases, han aparecido de esta manera… El registro fósil, que ha producido el problema, no da mucha ayuda para su solución… La mayoría de los zoólogos y la mayoría de los paleontólogos sienten que las interrupciones y bruscas apariciones de nuevos grupos pueden ser explicadas por el que el registro fósil esté incompleto. Algunos paleontólogos están en desacuerdo y creen que estos eventos cuentan una historia que contradice a la teoría, y que no se registra en los organismos vivos.”[64]

Los evolucionistas se resisten a aceptar que esa falta de formas de transición destruya su teoría. Nunca se ha encontrado una criatura con pies, alas o plumas a medio formar. Si la idea de Darwin de que todos los órganos y organismos surgieron mediante modificaciones pequeñas y lentas es correcta, deberíamos esperar que aparecieran ocasionalmente fósiles de formas en transición. Como existen esos vacíos en el registro de fósiles, se dice que estos monstruos semievolucionados vivieron, pero no se conservaron. El vacío parece ocultar su existencia.

Si el registro de fósiles está completo, lo que significa que un gran porcentaje de la vida fósil se ha conservado, entonces el registro de fósiles no apoya la evolución. Si, al contrario, el registro de fósiles es muy incompleto, lo que quiere decir que un porcentaje pequeño de formas de vida pasadas se ha conservado, ¿qué derecho tiene la ciencia para llenar esos vacíos con animales imaginarios sobre los cuales no hay ni la más mínima prueba material de su existencia?

La teoría de la evolución, como la propuso originalmente Darwin, postulaba que los organismos en estado evolutivo cambiarían progresivamente de un tipo de criatura a otro en el lapso de miles de generaciones. Esto implica que debería haber escalonamiento de formas entre las especies de padres a hijos. Un pez se transformaría gradualmente en anfibio; el reptil en pájaro. Si las especies quedaron fosilizadas y conservadas casualmente, entonces se hubieran conservado también muchas formas de transición. Si este es el caso, entonces el registro de fósiles debería reflejar este hecho.

Darwin explicó estos vacíos en el registro de los fósiles suponiendo que representan especies que saltaron al vacío y no se conservaron. La imperfección del registro de fósiles fue su explicación. No obstante, parece que más de 120 años de exploración posterior han fracasado en su intento por encontrar las formas de transición necesarias para manetenr la teoria viva.

Cual es la importancia de los fósiles

“Se denomina fósil a cualquier evidencia reconocible de vida en el pasado. Los fósiles son fragmentos de la historia de la vida que se han preservado de diferentes formas, ya sea como restos de organismos casi completos o en partes. Son también fósiles las impresiones de seres vivos en las rocas, antes o después de muertos. Huesos, huevos, dientes, troncos, hojas, huellas de pisadas, etc. Pueden llegar a nuestros días en forma de fósiles.
Hasta hace unos 500 años, los fósiles fueron considerados como objetos de oscuro origen y extrañas formas, razón por la cual era común asignarles ciertas propiedades mágicas.
Recién en la segunda mitad del siglo XV, comenzaron a surgir de la mano del artista e inventor Leonardo Da Vinci, concepciones mas acertadas respecto a la naturaleza de los fósiles. Da Vinci afirmaba que los fósiles que se encontraban en el norte de Italia correspondían a restos de antiguos caracoles marinos. Nadie se interesó por esta idea.
Cien años después, otro italiano, Nicolás Steno postulo que los fósiles eran de origen orgánico y que se habían formado conjuntamente con la roca que los contenía durante el diluvio universal.
Esta explicación de Steno logro conciliar la información que ofrece la naturaleza a través de los fósiles y aquella proveniente de las Sagradas Escrituras, por lo cual fue rápidamente aceptada. La lógica que encerraba esta explicación se basa en la creencia de que Dios creo la Tierra y todos los seres que la pueblan, pero en el diluvio universal, muchos murieron ahogados encontrándose los restos en forma de fósiles.
La teoría de Steno fue más allá. Pensó que si los fósiles podían ser considerados como restos de organismos y estos se formaban simultáneamente con las rocas donde aparecen, entonces los estratos que los albergan pueden ofrecernos una historia cronológica de la Tierra.

Steno postuló tres enunciados básicos:
1.Las rocas sedimentarias tienden a depositarse en estratos horizontales.
2.En una sucesión de estratos no deformados posteriormente, los estratos más jóvenes se asientan sobre los más viejos.
3.En el momento de su formación un estrato sedimentario tiende a formar un manto continuo que se extiende en todas direcciones.

Casi al mismo tiempo que Steno, el británico Roberto Hooke defendió la idea de la naturaleza orgánica de los fósiles y propuso:
Los fósiles pueden utilizarse para realizar comparaciones cronológicas de rocas.
Los fósiles demuestran que en el pasado, existieron formas de vida que no tienen representantes en la actualidad porque se extinguieron.
Los postulados de Hooke sentaron las bases para una sólida interpretación de la historia geológica y paleontológica de la Tierra.
A finales del siglo XVIII y principios del XIX, los fósiles comienzan a ser utilizados para trazar los primeros mapas geológicos. En estos, los diferentes estratos geológicos pueden reconocerse a través de los fósiles que contienen.
Además de la importancia practica que adquirieron los fósiles para el mapeo geológico de la corteza terrestre, se constituyeron como prueba del hecho evolutivo en base a los siguientes argumentos:
No todas las especies que vivieron en el pasado son las que actualmente vemos. Muchas se extinguieron sin dejar representantes vivos.
Los fósiles son contemporáneos con los estratos que los contienen, eso implica que los más jóvenes suprayacen a los más antiguos. Dada la similitud morfológica entre algunas especies fósiles y algunas especies actuales, se pueden establecer relaciones de parentesco entre las mismas.
La posible relación entre ellos se reinterpreto como una relación de parentesco en la cual los fósiles de los estratos superiores son descendientes de algunos de aquellos que se encuentran en los estratos inferiores.De esta forma, los fósiles nos permiten tener un panorama de los cambios que acontecieron durante la historia de la vida y son, por lo tanto, documentos inapreciables de que la evolución ocurre.” [65]

La pregunta importante que surge del estudio de los fósiles es si realmente le sirve de apoyo a la teoría de la evolución gradual de las especies. A pesar de afirmaciones como las anteriores, el registro de fósiles despliega una asombrosa falta de formas de transición. Si los vacíos del registro son reales, entonces por lo menos la formulación de la evolución hecha por Darwin es errónea. Así, la afirmación de Darwin de que estos casos son excepcionales no se ha visto comprobada por las investigaciones posteriores. Muchos teorizantes evolutivos modernos se han visto forzados a proponer que la evolución no ocurre gradualmente sino de repente. Así, una especie a un lado del vacío parecería haber producido de manera excepcionalmente rápida la especie situada al otro lado del vacío. Esto es como decir que un pez produce una salamandra.

Notas

31 Wikipedia, Fijismo
32 Ibíd.
33 Ibíd.
34 “La vis plastica es la fuerza moldeadora con la que se supuso que la naturaleza creaba los fósiles.En el siglo XIX, las teorías evolucionistas predarwinianas aportaban pruebas sólidas frente a los defensores del creacionismo y el fijismo: los fósiles. Ante esto se propusieron diversas teorías, la más elaborada tal vez el catastrofismo de Georges Cuvier.La teoría de la vis plastica es mucho más ingenua, simplemente suponía que los fósiles eran caprichos de la naturaleza (ludus naturæ), piedras que simulaban seres vivos, quimeras imposibles. La teoría no tuvo muchos defensores en el ámbito científico, pues era fácilmente refutable, aunque algunos intentaron sostenerla creando fósiles que representaban objetos modernos para demostrar el capricho de la naturaleza, patraña rápidamente puesta al descubierto.” (vis plastica, wikipedia), cit. en Ibid
35 Ibid
36 http://centros5.pntic.mec.es/ies.rodriguez.fabres/trabajosss/grupo1/fijismo.htm
37 http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=4296&cat=ciencia
38. http://centros5.pntic.mec.es/ies.rodriguez.fabres/trabajosss/grupo1/fijismo.htm
39. http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=4296&cat=ciencia
40. http://centros5.pntic.mec.es/ies.rodriguez.fabres/trabajosss/grupo1/fijismo.htm
41 http://jmjm.blogspot.es/
42 Ibid
43 Biología Es.6,pag. ,op. cit.
44 http://www.sedin.org/propesp/X0007_Bi.htm
45 creationwiki.org, catastrofismo
46 http://www.antesdelfin.com/diluvio2.html
47. http://1abvilladevallecas08.blogspot.com/2008/10/neocatastrofismo.html
48 http:/www.practiciencia.com.ar/ctierrayesp/tierra/estructura/rocasymin/rocas/sedimen/estratos/index.html
49 http://www.practiciencia.com.ar/ctierrayesp/tierra/estructura/rocasymin/rocas/sedimen/estratos/index.html
50. http://dialogue.adventist.org/articles/10_2_roth_s.htm
51. http://www.antesdelfin.com/columna.html
52. El Colapso de la Evolución,op. cit.
53. wikipedia, Estrato
54. http://www.practiciencia.com.ar/ctierrayesp/tierra/estructura/rocasymin/rocas/sedimen/estratos/index.html
55 Ibíd.
56 wikipedia,Estrato
57 Ibid
58 Ibid
59 Ibid
60 El Colapso de la Evolución,op. cit., p.31-32
61. Ingersole, Zobel, e Ingersoll, Heat conduction with Engeneering, Geological and other applications, University of Wisconsins Press, 1954, pp. 99-107, cit en Ibíd., p. 32, nº. 7
62 http://www.sedin.org/CC01RF/cc-01A.html
63 http://www.menteabierta.org/html/articulos/ar_probldarwin2.htm
64 http://www.sedin.org/CC01RF/cc-01A.html
65 http://jmjm.blogspot.es/1232888520/

Capítulo 5.Argumento paleontologico parte 2

Capítulo 5.Argumento paleontologico parte 2

Paleontología

Definición: “Es la disciplina científica que se ocupa del estudio de la vida pasada, y tiene en los fósiles su principal objeto de análisis.” [13]

Los evolucionsitas enseñan que “Los fósiles son restos o huellas de animales y plantas ya desaparecidos. Existen grupos, con Formas Transicionales, como, entre las plantas, las Progimnospermas y Pteridospermas (formas transitorias entre las Pteridofitas y las Gimnospermas), Las Benettitales, Pentoxylales y Caytoniales (con formas que relacionan a las Gimnospermas y a las Angiospermas); entre los animales, los Crosopterigios y los Ichthyostégidos (con formas transitorias entre los peces y los anfibios), los Antracosaurios y Seymouriamorfos (formas intermedias entre anfibios y reptiles), los Therapsidos (que son los llamados “reptiles mamiferoides”, por razones obvias), los Maniraptores y las Arqueornitas (que presentan una clara transición Reptil-Ave), etc…

En lo que toca a las formas persistentes o pancrónicas (los “fósiles vivientes”), según B. Melendez (1977), en primer lugar, sí han variado, aunque poco, y en ellos la velocidad de la evolución ha sido menor que en otros organismos. En segundo lugar, evolucionaron muy rápidamente, antes de llegar al estado en que se encuentran. La realidad es que la evolución no es constante para los diversos grupos sistemáticos, ni para uno mismo en el transcurso del tiempo.”[14]

Geología

Definición: “Es una ciencia histórica que investiga el origen y la evolución de la tierra.”[15]

“Ciencia que tiene por objeto la descripción de los materiales que forman el globo terrestre, el estudio de las transformaciones que ha sufrido la Tierra en el transcurso de los tiempos y el estudio de los fósiles.”[16]

“Ciencia que estudia la Tierra, los materiales por los que está formada, los procesos que los forman y la historia del planeta y de sus formas de vida desde su origen. Dos aspectos importantes que hay que tener en cuenta en el estudio de la Tierra es la gran magnitud de ésta y que la mayor parte de nuestro planeta escapa a la observación directa, ya que apenas es posible penetrar unos pocos kilómetros en la “piel” (corteza terrestre) del planeta. Asimismo, los fenómenos geológicos son difícilmente reproducibles en laboratorio, pues requieren una enorme energía, masa y tiempo para su desarrollo; por lo que no se suele contar con datos experimentales acerca de los mismos. Por otro lado, también hay que considerar que la geología es una ciencia histórica que investiga el origen, composición, estructura y evolución de la Tierra en relación con otros sistemas del Universo; se trata de una ciencia compleja y multidisciplinar, interrelacionada con otras ciencias tales como biología, física o química. Sin embargo, aunque los fenómenos geológicos pueden descomponerse en aspectos puramente físicos y químicos, el carácter histórico intrínseco de la geología y la complejidad de la propia naturaleza, un sistema multicomponente sujeto a múltiples variables, hace que el estudio de nuestro planeta no pueda sujetarse a simples leyes físicas y/o químicas.”[17]

“Antes del siglo XIX, la vasta mayoría de científicos interpretaba la historia de la tierra en términos de la creación y el catastrofismo bíblico (Diluvio); en consecuencia, creían que la tierra era relativamente joven. Sin embargo, la aceptación más reciente del principio conocido como uniformitarianismo ha difundido la idea de que la tierra es más antigua. El uniformitarianismo es la creencia de que el rigen y el desarrollo de todas las cosas puede explicarse, exclusivamente, en términos de las mismas leyes y procesos atúrales que operan hoy. Según este dogma, la naturaleza puede explicarse satisfactoriamente de acuerdo a causas naturales; por tanto, “el presente es la llave al pasado”. “[18]

Existían dos tendencias sobre el origen de la tierra:

Neptunistas: decían que todas las rocas de la superficie se habrían formado en el agua del mar.

Plutonistas: decían que las rocas se habrían formado por unas rocas calientes que se habrían enfriado en el exterior.

Otras tendencias de discusión eran:

Actualistas: eran aquellos que pensaban que la tierra se comportaba siempre de la misma manera, los procesos geológicos eran muy lentos.

Catastrofistas: eran aquellos que pensaban que a lo largo de la historia de la tierra había habido una serie de catástrofes.

Hoy en día se ha llegado al neocatastrofismo o método actual.

Dicen que puede haber catástrofes cada cierto tiempo y que también tiene que haber procesos graduales (1970).

Otra polémica es la edad de la tierra, hay distintas versiones:

1.Aplicación de conocimientos bíblicos

2.Observar una capa rocosa, tasar las distintas capas de rocas y sumar las edades.

3.Medir la temperatura de la tierra y viendo la velocidad con la que se enfrían las rocas sacar una edad, este calor procede del calor de formación más el de radiación.

4.La edad de la tierra se estima en unos 4600 millones de años.

La última gran polémica fue entre:

1.Fijistas: fueron los que dominaron al principio y decían que los continentes estaban estáticos.

2. Movilistas: decían que los continentes se movían en horizontal.

El principal movilista fue Wegener, que habla de la deriva continental, decía que el sial se desplaza por el sima. Aportaba como pruebas rocas de uno y otro continente (África y América del Sur). En 1970 se enunciaba la teoría de las placas, con la invención del sonar se pudo observar el fondo de los océanos (dorsales). Con esta teoría se pueden explicar la formación de montañas,…

En geología no se pueden aplicar leyes estrictamente científicas para explicar procesos, como puede ser la formación de acantilados.[19]

“La geología histórica se basa en la suposición de la biología evolucionista. De esta manera, la evidencia primaria de la evolución es la suposición de la evolución. Este es un caso evidente de razonamiento circular que no tiene validez.”[20]

EL REGISTRO FÓSIL:

Primer fósil de anomalocaris encontrado en Burgess Shale, custodiado en el Royal Ontario Museum de Toronto, Canadá.

“Los fósiles constituyen una “ventana” a traves de la cual se pueden “observar” organismos, comportamientos, ambientes y relaciones de un pasado muy lejano; tienen un importante valor desde el punto de vista visual: no dejan de sorprender a quienes los observan en un museo. Mas allá de eso, son una de las mas fuertes evidencias de la evolución biológica y geológica. Permiten estudiar formas de vida del pasado, las caracteristicas del medio donde habitaban y determinar condiciones y cambios ambientales pretéritos.

Hace ya mucho tiempo que el hallazgo de fósiles o evidencias de formas vida que existieron en épocas pasadas ha despertado el interés de la humanidad y puesto en discución la diversidad biológica. Sin embargo, los fósiles no siempre fueron considerados pruebas de la evolución. Para los antiguos griegos eran piedras con formas animales o vegetales “impresas”. Simplemente eran producto de caprichos o juegos de la naturaleza (ludus naturae).

Durante el siglo XVIII, los científicos comenzaron a comprender que los fósiles pertenecieron a formas de vida pasadas, pero creyeron que éstas pertenecían a gigantes,unicornios, cíclopes y dragones.”[21]

Aunque científicos tanto aficionados como profesionales han descubierto fósiles durante siglos, estos descubrimientos han llegado a una fase especialmente intensa en los últimos veinte años. Muchos de los huecos previos en el entendimiento de la historia de la vida en la Tierra ahora están siendo llenados con el descubrimiento de especies extintas. Más aún, su edad está siendo estimada con base en los mismos procesos de descomposición radiactiva que ayudaron a determinar la edad de la Tierra.

La gran mayoría de los organismos que alguna vez han vivido sobre la Tierra no han dejado ningún rastro de su existencia, ya que los fósiles surgen en condiciones altamente inusuales. (Por ejemplo, una criatura tiene que quedar atrapada en cierto tipo de lodo o piedra, sin que la devore un depredador; la mayoría de los huesos se pudren y se deshacen; la mayoría de las criaturas se descomponen.) Dada la realidad, es más bien sorprendente que tengamos tanta riqueza de información sobre los organismos que habitaron este planeta.

La línea de tiempo revelada por el registro fósil es lamentablemente incompleta, pero sigue siendo muy útil. Por ejemplo, solamente aparecen organismos unicelulares en sedimentos anteriores a “quinientos cincuenta millones de años”, si bien es posible que existieran organismos más complicados antes de esa fecha. De pronto, aproximadamente hace quinientos cincuenta millones de años, aparece un gran número de diversas huellas de cuerpos invertebrados en el registro fósil.

A esto con frecuencia se lo llama «la explosión cámbrica», y está relatada de manera muy amena por Stephen Jay Gould, el escritor más apasionado y lírico sobre evolución de su generación, en su libro Wonderful Life (Vida maravillosa). Gould mismo cuestionó cómo la evolución podría ser responsable de la notable diversidad de huellas de cuerpos que aparecieron en un periodo tan corto de tiempo. (Otros expertos se han visto mucho menos impresionados con la afirmación de que el periodo cámbrico representa una discontinuidad en la complejidad de la vida, pero sus obras han sido menos distribuidas entre el público en general.) La llamada explosión cámbrica podría reflejar, quizá, un cambio en las condiciones que permitieron la fosilización de un gran número de especies que en realidad llevarían millones de años existiendo.

Si bien ciertos teístas han intentado argumentar que la explosión cámbrica es evidencia de la intervención de alguna fuerza sobrenatural, un cuidadoso examen de los hechos no parece garantizar esto. Este es otro argumento tipo «Dios rellena los espacios en blanco», y nuevamente los creyentes no serían sabios si hicieran descansar su fe en tales hipótesis.

La evidencia actual sugiere que el planeta permaneció estéril hasta hace casi cuatrocientos millones de años, momento en el que las plantas aparecieron en tierra firme, derivadas de formas de vida acuáticas. Apenas treinta millones de años después, los animales también llegaron a tierra. En un momento, este paso apuntó hacia otro hueco que rellenar en nuestro conocimiento: parece que hubo muy pocas formas transicionales de vida entre criaturas marinas y tetrápodos habitantes de la tierra en el registro fósil. Sin embargo, descubrimientos recientes han documentado convincentes ejemplos de esta clase exacta de transición.

Empezando hace casi 230 millones de años, los dinosaurios dominaban la tierra. Ahora existe la aceptación general de que su reinado llegó a un fin repentino y catastrófico hace aproximadamente sesenta y cinco millones de años, en el momento del impacto de un gran asteroide con la Tierra que cayó en las proximidades de lo que hoy conocemos como la península de Yucatán. En todo el mundo se ha identificado una fina ceniza levantada por la horrenda colisión, y los catastróficos cambios climáticos que ocurrieron por esta inmensa cantidad de polvo en la atmósfera aparentemente fueron demasiados para la dominante especie de los dinosaurios, lo que llevó a su extinción y a la posterior aparición de los mamíferos.

La antigua colisión del asteroide es un suceso tentador. Pudiera haber sido la única forma posible de que los dinosaurios se extinguieran y de que los mamíferos lograran florecer. Probablemente nosotros no estaríamos aquí si el asteroide no hubiera caído en México. La mayoría de nosotros tenemos un particular interés en el registro fósil de los humanos, y aquí también los descubrimientos de las últimas décadas han sido profundamente reveladores. Se han descubierto los huesos de más de una docena de diferentes especies de homínidos en África, con capacidad craneal consistentemente creciente. El primer espécimen que reconocemos como Homo sapiens data de hace unos 195.000 años. Otras ramas de desarrollo homínido parecen haber terminado en callejones sin salida: los nean-dertales que existieron en Europa hasta hace treinta mil años, y los recién descubiertos «hobbits», pequeñas personas con pequeños cerebros que vivieron en la isla de Flores en Indonesia hasta que se extinguieron hace apenas trece mil años.

Existen muchas imperfecciones en el registro fósil, y quedan aún muchos misterios por resolver.

“Georges Léopold Chrétien Frédéric Dagobert Cuvier, barón de Cuvier, (Montbéliard, 23 de agosto 1769 – París, 13 de mayo 1832) fue un naturalista francés.Fue el primer gran promotor de la anatomía comparada y de la paleontología. Ocupó diferentes puestos de importancia en la educación nacional francesa en la época de Napoleón y tras la restauración de los Borbones. Fue nombrado profesor de anatomía comparada del Museo Nacional de Historia Natural de Francia, en París.” [22]

“El gran salto conceptual sobre la procedencia de los fósiles lo dio George Cuvier (1769-1832), conocido como el “padre de la paleontología”.Entre sus estudios, analizó restos de un organismo encontrado en el actual territorio de la Argentina, especificamente en el rio Arrecifes, en Buenos Aires, al que denominó Megatheríurn y relacionó con los actuales perezosos. ” [23]

“Cuvier fue el primer naturalista en clasificar el reino animal desde el punto de vista estructural o morfológico que, no obstante, estaba completamente subordinado a la función.

Partiendo de su concepción funcional del organismo, Cuvier investigó la permanencia de las grandes funciones fisiológicas en la diversidad de las especies. Este “principio de correlación” actuaba como hilo conductor tanto de la anatomía comparada como de la paleontología. Así, -señalaba Cuvier- la predación implica un cierto tipo de dentición, un tubo digestivo capaz de asimilar la carne y miembros que permitan una locomoción adaptada a esa dieta.

Su obra más importante fue el Regne animal distribué d’après son organisation (“Reino animal distribuido a partir de su organización”) que apareció en cuatro volúmenes en su primera edición en 1817 y en cinco a partir de la segunda edición (1829-1830).

Cuvier defendió el principio según el cual, teniendo en cuenta los datos proporcionados por la anatomía comparada, los animales debían ser agrupados en cuatro planes estructurales de organización (embranchements): vertebrados, moluscos, articulados y radiados. Cada uno de estos grupos se definía por una disposición particular de los sistemas esenciales entre los cuales se encontraban, fundamentalmente, los núcleos vitales, a saber, el cerebro y el aparato circulatorio. El resto de los órganos puede variar dentro de cada plan corporal, siempre respetando el principio de correlación.

Cuvier se oponía radicalmente al gradualismo, por lo que estos planes eran considerados irreductibles entre sí. Tanto su funcionalismo como su defensa de esta irreductibilidad le condujeron a una célebre polémica con Geoffroy Saint-Hilaire.

Cuvier jugó un papel crucial en el desarrollo de la paleontología. Gracias a su principio de correlación fue capaz de reconstruir los esqueletos completos de animales fósiles.

Partiendo de sus observaciones paleontológicas, Cuvier elaboró una historia de la Tierra fundamentada en el fijismo y el catastrofismo. Así, concibió la historia geológica como una historia puntuada por revoluciones o catástrofes. En tales períodos se habría producido la extinción de las especies hasta entonces existentes y su sustitución por otras. Estas nuevas especies procederían de otras regiones del planeta que se habrían salvado de la catástrofe. Así explicaba Cuvier los vacíos estratigráficos del registro fósil, que no parecían permitir la inferencia de una continuidad de las formas orgánicas.

Desde la perspectiva del catastrofismo, la edad de la Tierra no necesitaba ser excesivamente prolongada. De ahí que Cuvier abogara por sólo 6.000 años de antigüedad, lo que le enfrentó a Charles Lyell, cuyo gradualismo requería millones de años.

Esta defensa de la constancia de las especies y su oposición al gradualismo enfrentaron a Cuvier con la corriente transformista iniciada por Buffon y desarrollada ampliamente por Lamarck.” [24]

Georges Léopold Chrétien Frédéric Dagobert Cuvier, barón de Cuvier

El uniformitarianismo

Scott M.Huse explica que “Este concepto fue introducido por James Hutton y popularizado por sir Charles Lyell, e influyó grandemente en el pensamiento y en las obras de Carlos Darwin.

El uniformitarianismo ha sido el fundamento de la moderna geología histórica, y a él se debe la difundida idea de que la tierra tiene aproximadamente 4.600 millones de años. De este modo, la tierra que tenía sólo miles e años, en poco más de un siglo ha envejecido y tiene casi 5.000 millones de años! “[25]

Fósiles en Argentina

Los fósiles son muy diferentes y variados. Generalmente, lo único que se conserva de los organismos son sus partes duras. Sin embargo, las partes blandas también pueden quedar registradas y constituir fósiles.

Prácticamente no hay regiones en nuestro país (Argentina) en la que no se hayan encontrado fósiles de gran interés científico.

Algunos de estos lugares son:[26]

Huellas de dinosaurios fosilizadas a orillas del lago el Chocónrío Limay,Neuquen,R.Arg.

-Valle de los dinosaurios, Neuquén: se hallaron grandes dinosaurios del período Cretácico.

D. Hernández, L. Salgado (Paleontólogo), R. Carolini y R. Coria (Paleontólogo), en momentos de encontrar la mandíbula del Giganotosaurus Carolinii

-Villa El Chocen, Neuquén: se encontraron restos del dinosaurio carnívoro más grande conocido hasta el momento, el GigantosauruscaroUnii, y huellas de otros representantes de este grupo de reptiles.

Ischigualasto – Valle de la Luna

- Ischigualasto o Valle de la Luna, San Juan: se descubrieron fósiles de plantas y animales que vivieron antes de la aparición de los dinosaurios.

Los Paredones del Talampaya, La Rioja

- Talampaya, La Rioja: se hallaron dinosaurios.

Sierra de las Quijadas

- Sierra de las Quijadas, San Luis: se encontraron fósiles de plantas y uno muy particular de una araña gigante.

Los procesos que llevan a los organismos a su fosilización pueden ser de diferentes tipos:[27]

a.Conservación de la materia original: las partes blandas se descompusieron y quedaron solo las duras o calcáreas, como los huesos, las valvas, el caparazón y los dientes

b.Sustitución del material original: se descompusieron las partes blandas y las moléculas constituyentes de las partes duras fueron reemplazadas por moléculas de minerales del sedimento que cubre al organismo, como el sílice. Por ejemplo, los troncos “petrificados”

c. Reemplazo de las moléculas de hidrógeno y de oxígeno por carbono: es común en fósiles de vegetales y artrópodos;

d. Relleno de las partes porosas por un mineral: es la más común en los dinosaurios por la porosidad de sus huesos. En este caso, después de la descomposición de las partes blandas, los huesos fueron cubiertos por sedimentos y los poros se rellenaron con sus minerales;

e. Fósiles incluidos en ámbar: en algunas ocasiones, la resina de las coníferas cayó sobre insectos, arañas o pequeños anfibios y reptiles, que quedaron atrapados y preservados con sus partes blandas.

f. Disolución de restos orgánicos en un sedimento consolidado: por ejemplo, se descompusieron las partes blandas de un mejillón y sus valvas, que caen en el fondo de un cuerpo de agua, se degradan y dejan una marca en el sedimento. También puede ocurrir que el lado interno de la valva se rellene de sedimentos y quede como molde.

g.Icnitas: son los rastros de la actividad de algún organismo, por ejemplo, las huellas de dinosaurios, anidaciones, túneles dejados por gusanos, coprolitos o materia fecal fosilizada, y los grastrolitos o piedras del estómago de algún animal, pulidas por los jugos gástricos.

Para reconstruir la historia de un ambiente a partir de los fósiles, es fundamental conocer la antigüedad del mismo. Esto se le llama datacion radiométrica.

La datación, nombre que recibe la técnica, puede ser relativa o absoluta.

1.La datación relativa se calcula por la profundidad en que se encuentran los restos. Los fósiles de formas más antiguas se encuentran a mayor profundidad que los restos de tas más recientes. A pesar de no ser muy rigurosa, los paleontólogos, usan frecuentemente esta técnica de datación.

2. La datación absoluta es un procedimiento más complejo que brinda una información bastante precisa de la antigüedad del fósil. El más conocido y usado es el del carbono-14 (14C), que sirve para estimar la antigüedad de restos.

En 1947, el químico estadounidense Willard Frank Libby descubrió que una pequeña proporción del carbono de la atmósfera , contenido en las moléculas del gas dióxido de carbono (C02), es un isótopo radiactivo, el carbono-14 (14C). Con el tiempo, estos átomos se desintegran y se vuelven no radiactivos.

El C02 que las plantas utilizan para la síntesis de glucosa, también es incorporado por los organismos heterótrofos cuando se alimentan de ellas. Por lo tanto, todos los organismos contienen una proporción de carbono radiactivo en su cuerpo.

Cuando un organismo muere, ya no hay incorporación de estos átomos y aquellos que constituyen su cuerpo, comienzan a desintegrarse.

En cualquier organismo, se estima que por cada 1015 átomos de carbono activos hay 1000 radiactivos.Entonces, si mediante técnicas específicas se establece que cierto fósil contiene 500 átomos radiactivos por cada 1015 no radiactivos, se calcula que su antigüedad es de 5700 años. Si, en cambio, la cantidad de átomos radiactivos es de 60 por cada 1015 entonces la edad del fósil es de 22800 años.

Cuando la cantidad de átomos de carbono-14 en un fósil es inferior al 1%, el margen de error aumenta y ya no se considera fiable la técnica. Por esto la datación con 14C sirve para medir solo hasta 50000 años de antigüedad.

Para edades superiores se usan técnicas de datación absoluta que también la desintegración de materiales radiactivos. Ciertos materiales radiactivos se transoforman en otros en un período conocido, al que se denomina vida media. Por ejemplo, el isótopo uranio-235 (235U) se transforma en plomo-207 (207Pb) en 713 millones de años. El potasio-40 (40K), en cambio, se transforma en argón-40 (40Ar) en 1300 millones de años.

Si se mide la cantidad de 235U o de 40K que tiene un fósil o una roca, es posible estimar su antigüedad.”[27]

Willard Frank Libby

Formas intermedias

antonio cruz explica que “desde los días de Darwin una gran laguna venía anegando su teoría de la evolución de las especies. Si los seres vivos procedían unos de otros mediante transformaciones graduales, ¿dónde estaban las formas intermedias?

¿En qué lugar permanecían enterrados sus esqueletos fosilizados? Esos miles de eslabones perdidos que debían ser mitad pez y mitad salamandra, los reptiles con plumas o los verdaderos hombres-mono, se mostraban tímidos después de tanta expedición paleontológica. Si la evolución se ha producido, ¿cómo es posible que los animales y plantas del presente puedan ser clasificados en grupos bien definidos y la naturaleza no sea un caos de formas en confusión?

Darwin achacó este problema a la imperfección del registro fósil, sin embargo sus sucesores cien años después reconocieron que la inmensa mayoría de las especies fósiles aparecen en los estratos rocosos completamente formados, estables y no como eslabones intermedios.

Ante la realidad de estos hechos, a principios de los setenta se hizo pública otra idea que pretendía dar una explicación satisfactoria. Se trataba de la teoría del equilibrio puntuado de Niles Eldredge y Stephen Jay Gould. Estos autores evolucionistas reconocían que las especies eran por lo general estables, excepto en determinados momentos puntuales en los que podían experimentar grandes cambios. La evolución se comparaba con la vida de un soldado, largos períodos de aburrimiento interrumpidos por breves instantes de terror. Los cambios habrían sido bruscos y breves disminuyendo así las posibilidades de fosilización. De manera que los fósiles intermedios existieron realmente pero no tuvieron suficiente tiempo para fosilizar y por eso no aparecen en el registro fósil. Las nuevas especies no surgieron por transformación lenta y gradual de una especie en otra distinta, como decía el darwinismo, sino por especiación rápida (alopátrica) a partir de poblaciones pequeñas que pudieron quedar aisladas del resto.

Al principio, la teoría del equilibrio puntuado aceptaba la acción de la selección natural que proponía el darwinismo, aunque actuando más rápidamente en esos períodos críticos. Sin embargo, poco a poco Gould fue cambiando de idea hasta descartar la selección natural y llegar a la conclusión de que se necesitaba otro mecanismo mucho más rápido que pudiera explicar la especiación. Lo que se requería era un cambio tan brusco que fuera capaz de convertir una especie en otra completamente distinta. Y se le ocurrió lo siguiente: una pequeña mutación genética en el embrión podría afectar por completo al adulto. Dicho en otras palabras, un día cierta hembra de lagarto debió poner un huevo y cuando éste eclosionó apareció un ratón. Esto actualizaba la antigua teoría genética del monstruo viable propuesta por el denostado genetista alemán, Richard Goldschmidt.

Ni que decir tiene que nadie ha demostrado jamás un solo caso de aparición de una nueva especie ocurrido de esta manera (o de ninguna otra).

El origen de las especies continúa siendo un misterio para el evolucionismo ya que no existen ejemplos concretos de especiación. La teoría del equilibrio puntuado choca con los mismos inconvenientes que la simbiosis de Margulis. Lo que ambas proponen son acontecimientos circunstanciales absolutamente imposibles de verificar. En realidad, se trata de intentos naturalistas que pretenden fundamentar la creencia en el “hecho” universal de la evolución.

Pero la misma crítica que tradicionalmente se hace a los partidarios de la creación especial, se puede aplicar también a los evolucionistas. Los acontecimientos únicos e irrepetibles no pueden ser analizados por la ciencia.

Por tanto la cuestión sigue abierta. Aunque, en realidad, los últimos descubrimientos de las distintas disciplinas de las ciencias naturales apuntan no precisamente al azar inicial y la evolución ciega, como hasta ahora se pensaba, sino al orden inteligente, al diseño y la creación. [28]

Scott M.Huse explica que “es importante saber que la columna geológica no existe en ningún lugar del mundo. Esta sólo existe en la mente de los geólogos evolucionistas. Es simplemente una idea, una serie ideal de sistemas geológicos, y no una columna de rocas que pueda ser observada en un lugar específico. ” [29]

EL PEZ COELACANTO

Algunos animales y plantas han permanecido sin cambio durante literalmente millones de años. Estos “fósiles vivientes” pueden ser más embarazosos para los evolucionistas de lo que suelen admitir. Una criatura en particular, el coelacanto, es muy aleccionador. El primer coelacanto vivo se encontró frente a la costa de Madagascar en 1938. Se creía que los coelacantos habían estado extintos durante 100 millones de años. Pero la mayoría de los evolucionistas consideró que este descubrimiento era una gran oportunidad para estudiar el funcionamiento de un ancestro del tetrapodo.

Pez coelacanto

Los coelacantos se parecen a los ancestros propuestos para los anfibios. Se esperaba que algunas pistas podrían derivarse del moderno coelacanto, con relación a exactamente cómo un pez se volvió preadaptado a la vida terrestre, porque no solo había un esqueleto completo sino todo un conjunto de órganos internos por añadidura. Los resultados del estudio fueron muy desalentadores. El moderno coelacanto no mostró ninguna evidencia de órganos internos preadaptados para el uso en un entorno terrestre. El coelacanto es un pez; ni más, ni menos. Sus aletas huesudas se usan excepcionalmente como remos bien diseñados para cambiar de dirección en un entorno de mar profundo, y no son las protoextremidades de futuros anfibios.[30]

Notas

13. Ibid, p.30

14. http://arkano-nephilim.blogspot.com/2009/03/contra-las-mentiras-creacionistas.html

15 http://www.paleontologia.co.uk/paleopag/sections_frame.php?area=gbas

16. Ibid

17. Ibid

18. El Colapso de la Evolución,pag. 23, op. cit.

19 http://html.rincondelvago.com/geologia_2.html

20.El Colapso de la Evolución,op. cit., p.30

21. Biología ES.6, Gabriela Caro, La Plata: Dirección general de Cultura y educación de la prov. de Buenos Aires. Programa textos Escolares para Todos Diagonal 73 Nº 1910, La Plata pcia. Bs.As. Argentina, 1º ed. Julio del 2007, ISBN 978-987-1417-07-0,pag 318

22.Wikipedia, Georges Cuvier

23. Biología Es.6,pag. 318,op. cit.

24.Wikipedia, Georges Cuvier

25 El Colapso de la Evolución,op. cit., p. 23

26 Biología Es.6,pag. 319,op. cit.

27. Biología Es.6,pag. 318-320,op. cit

28 Antonio Cruz, http://www.protestantedigital.com/new/leernoticiaDom.php?12904

29. El Colapso de la Evolución,pag. 31,op. cit.

30Dr. Ray Bohlin,Las cinco crisis de la teoría evolucionista,Ministerios Probe , http://www.ministeriosprobe.org/docs/cinco-crisis.html

Hay muchos problemas con la teoria de la evolución.

Primero, está el problema de que la vida haya surgido espontáneamente “de la nada”. Para que la vida surgiese por azar (ver la página 000 sobre la improbabilidad matemática de que esto ocurriese) se hubiese requerido una increíble cantidad de tiempo y una increíble cantidad de combinaciones de moléculas. Auqnue muchos científicos dicen que ambas condiciones se dieron en la tierra, esto es matemáticamente hablando, virtualmente imposible. Discutiremos esto luego.
En segundo lugar, está el problema de la formación continuada de nuevo material genético. El desarrollo de nuevo material genético dentro de los organismos es también un problema muy serio. La molécula de ADN es tan compleja que es básicamente imposible que una aparezca por azar.
[Nota del Traductor: El ADN o ácido desoxirribonucleico es la molécula fundamental del código genético. Se organiza en genes, muchos de los cuales codifican proteínas; los genes se organizan en cromosomas en las especies que poseen núcleo celular (eucariotas). El ADN está formado por nucleótidos, que son compuestos de una base cíclica o nucleósido, un azúcar (desoxirribosa, de ahí el nombre "ADN") y un residuo fosfato. Los nucleótidos se disponen lado a lado formando una cadena de miles o millones de ellos. En el ADN hay solamente cuatro nucleótidos, a saber: adenosina, citosina, guanina y timidina. En realidad el ADN consta de dos cadenas que forman una hélice. En ella, la adenosina de una de las cadenas siempre se liga con una timidina de la otra, y la guanina siempre se liga con una citosina de la otra. Por tanto, se dice que las cadenas son complementarias, ya que conociendo la estructura de una cadena se puede reconstruir la otra (hecho fundamental en la reproducción de la célula). Desde el punto de vista formal, el ADN posee un lenguaje con sus propias palabras, gramática y reglas de puntuación. Un grupo de tres nucleótidos o codón especifica un aminoácido determinado. Los aminoácidos son los compuestos que forman las proteínas. Una secuencia de codones puede, por tanto, especificar la cadena de aminoácidos de una proteína. Existen 64 codones posibles; 61 codifican aminoácidos y los restantes sirven como signos de puntuación. En el ADN presente en una célula, se encuentra la información necesaria para la construcción de todas las proteínas propias de la especie a la cual la célula pertenece. Es como una gran biblioteca de referencia, la cual es selectivamente leída y copiada (como ARN o ácido ribonucleico) para producir las proteínas que determinan la estructura y función celular. El conjunto de genes de una especie se denomina genoma. El genoma humano, por ejemplo, consta de cerca de tres mil millones de pares de bases. ]
En tercer lugar, está el problema de la línea ancestral de la especie humana, la cual está llena de lagunas. La evidencia histórica acerca de la línea de los ancestros de los seres humanos (o linaje de los homínidos) puede clasificarse en tres categorías: simio puro, hombre puro, y fraudes. Esto significa que el linaje evolutivo del hombre en realidad no existe. Hay enormes huecos. Usted ha oído la expresión “el eslabón perdido”. Lo que no ha oído seguramente es el “eslabón descubierto” o el “eslabón hallado.” Esto es porque hasta ahora sigue sin ser hallado.
En cuarto lugar, está el problema de los eslabones perdidos de todas las otras especies. Ninguno de los linajes evolutivos de cualquier animal terrestre, ave o pez , ni de los vegetales, ha sido establecido. Todos aparecen repentinamente. Es por esta razón que se propuso una teoría llamada de equilibrio interrumpido. Afirma que la razón de que no haya fósiles de los eslabones evolutivos entre las especies es que la evolución tuvo lugar en grandes saltos, con incrementos cada 100 mil a 300 mil años durante diferentes períodos de la historia terrestre. Esto es revelador porque implica la admisión por parte de los científicos de que el registro fósil es tan incompleto que era necesario formular una teoría que explicase los grandes paréntesis que regularmente aparecen.
Entonces, pues, ¿dónde está toda la evidencia que demuestra que la evolución es un hecho? Veremos esto en breve.
Fuente original AQUI

¿Neuronas o memes? –

Proclamar el señorío de Jesucristo sobre todos los aspectos de la cultura
JUEVES 19 DE AGOSTO DE 2010

¿Neuronas o memes?


Uno de los problemas más serios que enfrenta el naturalismo es que no puede explicar cómo la materia, en este caso las neuronas cerebrales, producen pensamiento y razonamiento y cómo esos pensamientos y razonamientos encajan con la realidad fuera de nosotros.

Algunos naturalistas dicen que tal conexión es incomprensible. Otros, como Francis Crick, han llegado a la conclusión de que es una ilusión causada por nuestras neuronas.

Y aún otros, como Richard Dawkins, han extendido la evolución al reino de las ideas al inventar el concepto de los “memes”. Esta palabra viene del griego menme que significa “memoria”; Dawkins la usó por primera vez en su libro “El Gen Egoísta”.

Los memes son ideas que se propagan como los genes y que supuestamente poseen la propiedad de evolucionar por vía de la selección natural, en una manera muy similar a la evolución biológica propuesta por Darwin. Por ejemplo, mientras una idea puede extinguirse, otras sobrevivirán, se propagarán e incluso mutarán – para bien o para mal – a través de modificaciones.

“Un meme es una idea o conducta que es imitada y traspasada. Los memes incluyen todas las palabras de nuestro vocabulario, los juegos que jugamos, las teorías que creemos, las canciones que cantamos, los hábitos que tenemos, y así sucesivamente. Los memes, lo mismo que los genes, son reproducidos al ser copiados” (J. Byl; The Divine Chalenge; pg. 103).

El problema es que si Francis Crick tiene razón, entonces su propia teoría no es más que una ilusión de sus neuronas; y si Dawkins tiene razón, su teoría misma no es más que otro meme. Tanto en un caso como en el otro no tenemos razón alguna para confiar en ninguna de las dos como verdaderas.

Como bien señala Philip Johnson:

“Los memes no se propagan porque sean verdaderos sino porque el cerebro tiene la capacidad de copiarlos, en la misma manera en que copia los jingles comerciales o los chistes” (John Byl; The Divine Chalenge; 105).

El filósofo americano Richard Taylor presenta esta misma dificultad, pero desde otra perspectiva. Supongamos que al llegar a cierto lugar los pasajeros de un tren descubren al pie de una colina un conjunto de piedras ordenadas de tal manera que forman las siguientes palabras:

LA COMPAÑÍA DE TRENES BRITANICA LE DA LA BIENVENIDA A GALES

Esa formación rocosa tiene dos explicaciones: podemos pensar que es el producto de un arreglo casual, formado por el viento, la lluvia y otros elementos naturales que arrastraron estas piedras a alinearse de esta manera; o podemos pensar en un arreglo intencional llevado a cabo por un ser o varios seres inteligentes.

Ahora, supongamos que, basados en esa formación rocosa los pasajeros infieren que ciertamente se encuentran en Gales, sería inconsistente para ellos asumir que esas piedras están allí accidentalmente.

La conclusión no puede ser otra que la de que fueron posicionadas por alguien para transmitir un mensaje inteligible, porque hay una correspondencia verdadera entre las ideas que las palabras comunican y la realidad externa a ellas.

Sería irracional que alguien suponga que realmente ha llegado a Gales, y al mismo tiempo piense que el arreglo de esas piedras fue accidental, el resultado de la interacción ordinaria de fuerzas naturales o físicas.

Si algún pasajero supusiera que esas piedras cayeron de la colina accidentalmente, como producto de un terremoto, por ejemplo, lo cual es una remota posibilidad, entonces esas piedras no constituirían ninguna evidencia de que realmente está entrando en Gales.

El problema del naturalista es que aunque él presupone que sus sentidos son el producto de la casualidad, de fuerzas naturales que guiaron la materia a evolucionar sin propósito, al mismo tiempo depende de sus sentidos para la información que él tiene del mundo y que asume como verdadera.

Ronald Nash hace la siguiente observación al respecto:

“Los naturalistas parecen estar atrapados en una trampa. Si son consistentes con sus presuposiciones naturalistas, ellos deben asumir que nuestras facultades cognoscitivas son el producto de la casualidad, de fuerzas sin propósitos. Pero si esto es así, los naturalistas se muestran inconsistentes cuando colocan tanta confianza en esas facultades. Pero como los pasajeros del tren, si ellos asumen que sus facultades cognoscitivas son confiables y que proveen información precisa acerca del mundo, ellos parecen estar compelidos a abandonar una de las presuposiciones cardinales de la metafísica naturalista y concluir que sus facultades cognoscitivas fueron formadas como el resultado de la actividad de algún agente intencionado e inteligente” (R. Nash; Life’s Ultimate Questions; pg. 56-57).

Como bien hace notar Richard Purtill, el naturalismo

“destruye nuestra confianza en la validez de cualquier razonamiento – incluyendo el razonamiento que pudiera llevarnos a adoptar las teorías [naturalistas]. Así que [las teorías naturalistas] son auto destructivas, como el hombre que corta la rama en la que está sentado” (cit. por Nash; pg. 57).

© Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2010/08/neuronas-o-memes.html

La evolución parte 1.

La evolución es la teoría de que la vida se desarrolló por azar a partir de materia inorgánica y luego creció en complejidad y variedad, lo suficiente como para llenar la tierra con todas las especies que hoy existen. Las fuerzas que impulsan la evolución son la mutación y la selección natural. Las mutaciones proveen nueva información genética y la selección natural (predación, condiciones ambientales, etc) quita o impide que las mutaciones no beneficiosas se propaguen. Aquellos organismos que sobreviven pasan la nueva información genética “mejorada” a sus descendientes quienes, si sobreviven, la pasarán a los suyos y así sucesivamente.
La evolución se hizo inicialmente popular a partir del libro de Charles Darwin, El Origen de las Especies. En él, Darwin describió la teoría de la evolución, de lo simple desarrollándose en lo más complejo, y buscó sustanciar su teoría con el registro de los fósiles. No hace falta decir que su teoría causó mucha controversia. Hoy, la ciencia la ha aceptado en gran medida: “La evolución del mundo animal y vegetal es considerada por todos aquellos calificados para juzgar como un hecho que no requiere pruebas adicionales … Todos los otros puntos de vista diferentes de los conceptos básicos de Darwin han sido completamente desacreditados.” [Goldschmidt, Richard B.:Evolution, as Viewed By One Geneticist (La evolución vista por un genetista). American Scientist,Vol. 40 No. 1, enero de 1952, p.84.]
Sin embargo, aunque muchos científicos respetados dicen que la teoría es un hecho, otros científicos no menos respetados disienten: “Esta teoría puede llamarse la ‘Teoría General de la Evolución’ y la evidencia que la apoya no es suficientemente firme como para permitirnos considerarla como algo más que una hipótesis de trabajo.” [Kerkut, G. A.: Implications of Evolution (Implicaciones de la Evolución), New York, Pergamon Press, 1960 p.157.]
Otro científico dice: “La evolución es un cuento de hadas para adultos. Esta teoría no ha ayudado en nada al progreso de la ciencia. Es inútil.” [Profesor Louis Bouroune, citado en ‘The Advocate’, 8 de marzo de 1984, p. 17. Él fue Presidente de la Sociedad Biológica de Estrasburgo y Director del Museo Zoológico de Estrasburgo, y luego Director de Investigación en el Centro Nacional de Investigación Científica francés].
En lugar de encontrar el desarrollo gradual de la vida, lo que los geólogos del tiempo de Darwin, y hasta el día de hoy, en realidad hallan es un registro fósil muy desigual o por saltos; es decir que las especies aparecen muy repentinamente en la secuencia, muestran escaso cambio o ninguno durante su período de existencia, y luego abruptamente desaparecen. Y no siempre resulta claro –de hecho, rara vez resulta claro- que los descendientes estuviesen mejor adaptados que sus predecesores. En otras palabras, el mejoramiento biológico es difícil de hallar.” [Dr. David Raup (Curador, Museo Field de Historia Natural, Chicago), ‘Conflicts between Darwin and paleontology’(Conflictos entre Darwin y la paleontología). Field Museum of Natural History Bulletin, vol. 50 (1), 1979, pp. 22-29.]
Fuente original AQUI.

Capitulo 4. La teoría evolutiva

Capitulo 4. La teoría evolutiva

¿Que es la Teoria de la Evolucion?

En palabras sencillas, la teoria de la evolucion es al momento de hoy,la mejor teoría científica aceptada por la gran mayoría de los científicos del mundo,como la mejor explicación que existe acerca del origen de la biodiversidad de especies.La evolución biológica es un hecho comprobado y ampliamente documentado desde ya hace 150 años aproximadamente y la teoria es la demostración científica de esta ley biológica de las especies.

El gran filósofo evolucionista Michael Ruse, un ateo irredimible, declaró hace unos meses a este diario: ‘La evolución sigue siendo promulgada como una ideología, como una religión secular. Los evolucionistas contemporáneos con más presencia pública, como Richard Dawkins, usan el darwinismo como un esqueleto del que cuelgan toda clase de principios éticos y otras directrices, y ven en él una especie de cimiento metafísico, al igual que el arzobispo de Canterbury utiliza el cristianismo como un cimiento metafísico para sus doctrinas. Yo no creo que el darwinismo deba ser tratado como una religión -la verdad, no abandoné el cristianismo para sustituirlo por otra fe-, pero creo que eso es exactamente lo que está pasando, y nos hacemos un flaco favor si nos empeñamos en negar o ignorar ese hecho’. http://www.fcen.uba.ar/prensa/noticias/2002/noticias_24may_2002_04.html

La entrada de Downe House, Bromley, al sureste de Londres.

Stephen Jay Gould, un conocido paleontólogo y científico estadounidense, dijo “Bien, la evolución es una teoría. También es un hecho. Y hechos y teorías son cosas diferentes, no peldaños en una jerarquía de certeza creciente. Los hechos son los datos del mundo. Las teorías son estructuras de ideas que explican e interpretan los hechos. Los hechos no se marchan cuando los científicos debaten teorías rivales para explicarlos. La teoría de gravitación de Einstein reemplazó a la de Newton en este siglo, pero las manzanas no se quedaron suspendidas en el aire esperando el resultado. Y los humanos evolucionaron de ancestros tipo monos ya sea que lo hicieron mediante el mecanismo propuesto por Darwin o por algún otro no descubierto aún” [1]

La placa en la entrada.

El científico británico Charles Darwin (1809-1882), figura capital del evolucionismo y del pensamiento moderno, representa como pocos el antagonismo entre religión y ciencia, pues no sólo se dio en sus obras sino en su propia vida.

Popularmente Darwin es conocido como el científico que descubrió que el hombre desciende del mono, en contraposición a la versión bíblica que dice que Dios lo hizo a su imagen y semejanza a partir de un puñado de arcilla.

Darwin creía que toda la vida en la Tierra evolucionó durante millones de años a partir de unos pocos ancestros comunes y que mediante un mecanismo de selección natural se llegó a las especies que hoy pueblan el planeta.

El cuarto de trabajo de Charles Darwin.

Darwin se vió inicialmente impresionado por el argumento del reloj de William Paley,teólogo inglés, y vio el diseño en la naturaleza como prueba de una fuente divina, sus puntos de vista empezaron a cambiar cuando viajó en el HMS Beagle de 1831 a 1836.Del axioma del teólogo inglés William Paley es que los teóricos del “Diseño Inteligente” (ID) han basado sus investigaciones.

Darwin recorrió con el Beagle,La Patagonia Argentina en Sudamérica, y las islas Galápagos, en donde examinó los restos fosilizados de antiguos organismos y observó la diversidad de formas de vida en ambientes aislados.

A partir de esas observaciones, y con base en un trabajo adicional de más de veinte años, Darwin desarrolló la teoría de la evolución por selección natural. En 1859, enfrentado con la posibilidad de que se le adelantara Alfred Russel Wallace, finalmente escribió y publicó sus ideas en un libro profundamente influyente: El origen de las especies.

El escritorio.

Reconociendo que los argumentos de su libro podrían tener repercusiones muy amplias, Darwin modestamente comentó casi al final del libro: «Cuando las concepciones propuestas por mí y por el Sr. Wallace en este volumen, o cuando visiones análogas sobre el origen de las especies sean admitidas en general, habrá una considerable revolución en la historia natural».

Darwin propuso que todas las especies vivas descienden de un pequeño grupo de ancestros comunes, quizá uno solo. Sostenía que la variación dentro de las especies ocurre aleatoriamente, y que la supervivencia o extinción de cada organismo depende de su capacidad de adaptarse al ambiente. A eso lo llamó selección natural. Reconociendo la naturaleza potencialmente explosiva del argumento, sugirió que ese mismo proceso podría aplicarse a la humanidad y desarrolló esto más a fondo en un siguiente libro: El origen del hombre.

La mesa de billar con un esqueleto de ave. Los biólogos (y sus parientes) – conocen este fenómeno – nunca tienen suficiente espacio para sus hallazgos.

El origen de las especies engendró una controversia inmediata e intensa, si bien la reacción de las autoridades religiosas no fue tan universalmente negativa como a menudo se señala ahora. De hecho, el importante teólogo conservador protestante Benjamín Warfield de Princeton aceptó la evolución como «una teoría sobre el método de la divina providencia», aclarando a la vez que la evolución misma debía tener un autor sobrenatural.

Warfield señala que “Calvino prefería reservar el término “creación ‘ al acto inicial de Dios por el que hizo las cosas de la nada, y evitaba emplear dicha palabra para designar los actos posteriores de Dios que se mencionan en conexión con los seis días del primer capítulo de Génesis. Esos actos subsiguientes parecería pues que Calvino los consideró como acciones creadoras en el sentido estricto. (…) En este punto al menos — es decir, en cuanto al origen del hombre — Calvino, como el Dr Warfield señala, vio una obra creadora en el sentido más estricto de la palabra; y creo que el lector atento de la Biblia que acepte el relato bíblico como verdadero debe estar de acuerdo con él. El origen del hombre, según la Biblia, no se debió tan solo a la acción providencial de Dios, gobierno por parte de Dios del curso de la naturaleza ya creado, sino que se debió a un acto de Dios que fue verdaderamente sobrenatural. Dios no ordenó el curso de la naturaleza de modo que se produjera el hombre, sino que El mismo lo creó.” [2]

Fachada oeste de la abadía de Westminster.

La abadía de noche.En la abadía de Westmister también han sido enterradas algunas de las grandes personalidades del Reino Unido. En el llamado Poet’s corner están enterrados algunos de los principales literator ingleses; además, también se han enterrado a científicos, exploradores, políticos, militares, pintores, músicos e incluso actores de renombre internacional.

Empleados de la abadía de Westminster, ante la tumba de Darwin. Foto: AFP / CARL DE SOUZA

Existen muchos mitos sobre la reacción del público ante Darwin. Por ejemplo, si bien hubo un famoso debate entre Thomas H. Huxley, ardiente promotor de la evolución, y el obispo Samuel Wilberforce, Huxley probablemente no dijo, como dice la leyenda, que no le daba pena tener por ancestro un mono, y que solamente se avergonzaría de estar relacionado con cualquiera que ocultara la verdad. Más aún, lejos de ser condenado al ostracismo por la comunidad religiosa, Darwin fue enterrado en la abadía de Westminster.

Darwin mismo estaba profundamente preocupado por el efecto de su teoría en la creencia religiosa, a pesar de que en El origen de las especies se esforzó mucho para señalar una posible interpretación armoniosa: «No veo ninguna buena razón por la que las opiniones expresadas en este libro pudieran afectar los sentimientos religiosos de nadie… Un celebrado clérigo y autor me ha escrito que “gradualmente he llegado a comprender que es una concepción igualmente noble de la deidad creer que él creó unas cuantas formas originales capaces de autodesarrollarse en otras y necesarias formas que creer que requería nuevos actos de creación para suplir los vacíos causados por la acción de sus leyes”».

Darwin incluso concluye El origen de las espedes con la siguiente frase: «Existe grandeza en esta concepción de la vida, con sus varios poderes, insuflada originalmente por el Creador en unas cuantas o en una sola forma; y mientras este planeta ha ido girando de acuerdo con las leyes fijas de la gravedad, desde un inicio tan sencillo infinitas formas, maravillosas y bellísimas, han estado y están evolucionando».

Las creencias personales de Darwin siguen siendo ambiguas y parecen variar a lo largo de los últimos años de su vida. En un momento dado dijo: «Agnóstico sería la descripción más correcta de mi estado mental». En otro momento escribió que se sentía considerablemente desafiado por «la extrema dificultad, o más bien imposibilidad de concebir este inmenso y maravilloso universo, incluyendo al hombre con su capacidad para ver muy hacia atrás y muy hacia el futuro, como el resultado de la pura casualidad o de la necesidad. Cuando al reflexionar así me siento impelido a buscar una Primera Causa que tenga una mente inteligente, en cierto modo análoga a la del hombre, merezco ser llamado teísta».”[3]

Les resulta dificil a los biólogos dudar de la validez actual de esta teoría al precio de no ser considerados cientificos serios:

“Ningún biólogo serio actual duda de la teoría de la evolución como explicación de la maravillosa complejidad y diversidad de la vida. De hecho, lo relacionado de todas las especies a través del mecanismo de la evolución es un fundamento tan profundo para el entendimiento de la biología que es difícil imaginar cómo se podría estudiar la vida sin ella. Sin embargo, ¿qué otra área de la investigación científica ha generado tanta fricción con las creencias religiosas como la revolucionaria visión de Darwin? Desde los circenses juicios contra Scopes en 1925, hasta los actuales debates en los Estados Unidos sobre la enseñanza de la evolución en las escuelas, esta batalla no muestra signos de terminar. “[4]

Es mas, actualmente muchos cientificos se acusan de ser creacionistas,lo que vendría a ser como una especie de insulto a la etica del cientifico. ¡Que increible!

“Kenneth R Miller, el azote permanente de los proponentes del Diseño Inteligente ha sido acusado a su vez de creacionista por otro darwinista más fanático: Jerry Coyne. Al Robespierre-Miller le ha llegado la hora de encaminarse hacia la guillotina. Estas acusaciones contra fervorosos ortodoxos no son nada nuevo, hace años que Daniel Dennett acusaba a Gould de tener un programa oculto, cuando al paleontólogo se le cae la baba con solo recordar a Darwin, y se proclama permanentemente darwinista. Creo que esto irá en aumento, se miran unos a otros con el rabillo del ojo y se escudriñan mutuamente para ver si hay infiltrados.” [5]

Sin duda, las investigaciones naturalsitas de Darwin y la muerte porematura d euna de sus niñas, lo llevo a padcer teribles dudas sobre su fe.

“Para medir las angustias metafísicas de Charles Darwin respecto a la religión, lo mejor es releer sus Recuerdos —su referencia concreta en artículos anteriores— en los que lo advierte: “Yo estaba poco dispuesto a abandonar mis creencias; de eso estoy bien seguro… pero, a pesar de mi imaginación, encontré cada vez más difícil inventar pruebas suficientes para convencerme… Poco a poco, y finalmente por completo, me sobrecogió la incredulidad…”.[6]

Esta es una de las razones por las que aún hoy en día, los norteamericanos se resisten tanto a aceptar las teorías de este hombre.

El estadounidense Stuart Kauffman, una de las voces más autorizadas de la biología evolutiva y uno de los gurús de la llamada teoría de la complejidad, profesor de la Universidad de Calgary (Canadá), cuando le entrevistaron, y le preguntaron por qué las tesis de los creacionistas no están llegando a Europa,como si lo sucede en los Estados Unidos,respondió diciendo que:

“América es el más religioso de los países del primer mundo, mientras que Europa es más secular. El debate está creciendo en los EE UU. Allí hay gente que se cree la Biblia literalmente. Y la evolución contradice lo relatado en el Génesis. En realidad, no hay debate científico sobre el creacionismo: los científicos creen que el creacionismo es una estupidez. A veces el fundamentalismo consigue en Estados Unidos un espacio público que no es en ningún caso proporcional a su relevancia.”[7]

Kauffman quien estuvo recientemente en San Sebastián invitado por el grupo de Filosofía de la Biología de la Universidad del País Vasco, califica al creacionismo de aburdo, no cree en la existencia de Dios,pero esta considerando como viables las ideas de Gordon Kaufman, un teologo de la Harvard Divinity School, que lleva 20 años afirmando que el único sentido entendible de Dios es la creatividad en el universo, y no el de un Dios supernatural. pero aboga por reinventar el concepto de sagrado.

Stuart Kauffman, durante su reciente estancia en San Sebastián.- JESÚS URIARTE

“Nuestros valores están dominados por la sociedad de consumo. En el mundo secular hemos perdido el sentido de los valores. Si pudiéramos encontrar un concepto de Dios que se pudiera compartir, un espacio común de lo sagrado, podría ayudar a que nuestras tradiciones coevolucionen. Gordon Kaufman, teólogoIndependientemente, llegué a la misma conclusión que él. Creo que he encontrado los fundamentos científicos de lo que él afirma. Piense en el Dios creador. Lo que digo es que no necesitamos al creador, sino su creatividad. Esa carencia parcial de leyes en la evolución de la biosfera deja un espacio en el que las creencias de todos, judíos, musulmanes y cristianos, pueden convivir pacíficamente.” [8]

Preocupante son las ideas de este notable cientifico, quien además de esto, mantiene la convicción firme de que en los proximos años se podrá crear vida artificial en los laboratorios.

¿Que es la evolucion biologica?

“La evolución biológica es el proceso continuo de transformación de las especies a través de cambios producidos en sucesivas generaciones, y que se ve reflejado en el cambio de las frecuencias alélicas de una población.” [9]

Según lo afirman muchos de los cientifcos actuales, el concepto de Evolución es un pilar de la Biología y está bien fundamentado.

La evolución es un concepto unificador de la Biología: La Teoría de la Evolución (Lat. Evolvo: desenrollar o desplegar), nos capacita para comprender la inmensa variedad de formas de vida que existen en el planeta. La Evolución es el cambio acumulativo en las características de poblaciones u organismos, que aparece en el transcurso de generaciones sucesivas relacionadas por descendencia.

La Teoría de la Evolución trata del origen de todas las formas de organismos que ahora existen y se opone al mito religioso de la Creación Especial, que dice que cada “tipo” (Baramin) de organismo fue creado sobrenaturalmente como tal y no está, por lo tanto, relacionado por descendencia con cualquier otro. Se establece una diferencia entre los conceptos antiguos de la evolución y el estudio científico, relativamente moderno, de los mecanismos de la evolución (Gradualismo, Saltacionismo y Neutralismo).

Aunque este tema parece moderno, en realidad no lo es. Desde epocas muy antiguas los hombre han reflexionado sobre las características de animalidad que hay en el ser humano,muchos de ellos siendo además consciente que hay algo en él que lo diferencia de los animales irracionales o bestias.

Por ejemplo, el rey Salomón “mucho antes de nuestra era, reflexionó sobre las diferencias y similitudes entre humanos y bestias, preguntándose si el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba y si el espíritu del animal desciende abajo a la tierra

“Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba, y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra?” (Ecl. 3:21 RV 1960).” [10]

Previamente, al considerar lo corporal o biológico concluye:

“Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros, y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad. Todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo” (Ecl. 3:19-20).

Posteriormente ya entrado el siglo XVIII, es que se profundiza aún más el interés por la animalidad humana, llegando a forjarse la idea de parentesco entre el hombre y animales aparentemente similares en forma, como los monos. Nace en aquel tiempo una enorme curiosidad por los «eslabones perdidos», luego que hiciese su aparición en la escena filosófica la teoría evolutiva darviniana. Falsas bestias humanas eran exhibidas entonces en los circos europeos, avivando el fuego de la pasión filosófica y científica de la época.

Dos siglos después cabe preguntarse ¿cuánto se ha avanzado en este ámbito?

Francisco Ayala, un prestigioso cientifico de nacionaldiad española,quien fue ordenado sacerdote dominico en 1960, le gusta repetir que el gran descubrimiento de Darwin fue “explicar el diseño de los seres vivos sin necesidad de un diseñador”. Y también que la revolución de Copérnico fue el inicio de la ciencia moderna. “Y Darwin completó la revolución copernicana”, porque si Copérnico descubrió que los planetas giraban alrededor del Sol y que la Tierra no era el centro del universo, Darwin extendió a la biología la noción de naturaleza y con la selección natural de las especies demostró que la especie humana no era el centro de la vida. También le gusta subrayar que, mientras “el creacionismo no es compatible con la creencia cristiana en un Dios omnipotente y benévolo, la teoría de la evolución sí lo es”.[11]

En una entrevista que le hicieron en España a Ayala, quien ahora vive en Estados Unidos, le preguntaron en que estaba el tema del cambio de bestia a humano ( la conversión del cerebro en mente, y el paso del homínido a humano),¿hemos progresado en su conocimiento?, el respondió asi:

“Se está avanzando mucho, entendemos ya bastante de cómo se comunican las neuronas. En colaboración con Camilo José Cela Conde, he publicado hace poco un artículo en Procedings of the National Academy of Sciences, sobre cómo funciona el cerebro en los hombres y las mujeres ante la apreciación de la belleza, que ha tenido mucho impacto. Hasta el punto de que los editores de la revista nos han ofrecido publicar el próximo artículo gratis y dándonos toda clase de facilidades, porque en las revistas científicas hay que pagar un importe por página… Esto es un avance pequeñísimo para saber cómo funciona el cerebro. La neurobiología está avanzando a pasos agigantados, pero aún no hemos cruzado esa barrera de saber cómo las señales físicas y químicas se convierten en ideas, de cómo emerge la función de la persona como individuo. Respecto al paso de mono a hombre, ya tenemos, desde 2005, el genoma del chimpancé, y ahora lo están comparando con el humano. Sabemos que las diferencias con el chimpancé de las partes del genoma que codifican las proteínas y las enzimas son del 1,5%, pero todavía no entendemos bien cómo eso se transforma en seres humanos tan diferentes de los chimpancés. Es sólo un 1,5% de diferencia del ADN, pero las disparidades son tremendas.”[12]

Theodosius Dobzhansky

Están tan convencidos los cientificos en general , que Theodosius Dobzhansky, acuño la frase “Nada tiene sentido en Biología si no es a la luz de la Evolución” [13]

“Esta frase, acuñada por el genetista de origen ruso Theodosius Dobzhansky, define al día de hoy el eje fundamental de las explicaciones de la evolución biológica. La frase es comúnmente utilizada en el ámbito de la biología, pero pocos conocen cuáles fueron sus razones de fondo para hablar de la evolución como una luz que guía nuestra forma de entender el mundo biológico y cuáles fueron sus motivos para acuñarla.

Dobzhansky (1900-1975), fue uno de los más importantes biólogos evolutivos del siglo XX, en especial por sus aportaciones a la genética, gracias a sus estudios con moscas (Drosophila melanogaster) y por el papel decisivo que jugó en la construcción de la teoría moderna de la evolución, también conocida como Síntesis Evolutiva, ya que fue su obra Genética y el origen de las especies, 1937, con la que empezó la formalización y establecimiento de las bases teóricas de la teoría evolutiva moderna. Su importancia en la divulgación de la teoría de la evolución es ampliamente reconocida, y uno de los mejores ejemplos de ello es su conocida frase Nothing in Biology Makes Sense Except in the Light of Evolution, que define en buena medida el papel protagónico de la evolución, como el eje fundamental de las explicaciones en biología.”

Para poder entender mejor el origen de tan emblemática frase para la biología, que pese a lo que se puede pensar, es poco conocido e incluso distante de lo que uno esperaría, conviene conocer algunos datos biográficos de Dobzhansky:

“nacido en la Unión Soviética, en 1937, emigró a los Estados Unidos para estudiar (posteriormente obtuvo su nacionalización como estadounidense). Fue educado desde sus primeros años para dedicarse a la ciencia, pero también lo hizo en una familia con profundas convicciones religiosas, convicciones que mantuvo hasta el final de sus días, como miembro de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Por ello, no es de extrañar que sus escritos y frases estén salpicados de dos puntos básicos para él, la evolución y Dios.

La primera mención de su frase la hizo en un artículo llamado Biology, Molecular and Organismic (1964), publicado en la revista American Zoologist, artículo en que plantea diversos puntos sobre el avance de la biología molecular en esa época, junto al valor de otras disciplinas biológicas, en una clara discusión entre dos visiones muy comunes en la biología, el reduccionismo y el holismo. La propuesta de Dobzhansky en este artículo, en la búsqueda de unificar formas de explicación en la biología, es mediante la evolución, teoría con la que se busca dar cohesión a todas esas explicaciones surgidas de diferentes áreas de la biología, en concreto, la biología molecular y la organísmica.

Esta frase la retomaría en un artículo mucho más conocido, dado que lleva por título esta frase, publicado en la revista American Teacher, en 1973, cuyo objetivo fundamental era argumentar a favor de la enseñanza de la teoría evolutiva en los cursos de ciencia, en contra del avance de las posiciones creacionistas, y es en la parte final del artículo donde aclara cuál fue su inspiración para tal frase, líneas escritas por el sacerdote jesuita y paleoantropólogo francés Pierre Teilhard de Chardin: “La Evolución, ¿una teoría, un sistema, una hipótesis? De ninguna manera, es mucho más que esto: una condición general a la cual deben doblegarse para ser posibles y verdaderas, todas las teorías, todas las hipótesis, todos los sistemas. Una luz que esclarece todos los hechos, una curvatura a la cual deben amoldarse todos los rasgos: he aquí lo que es la Evolución”. Estas líneas son el corolario de la obra más importante de Teilhard de Chardin, El fenómeno humano, 1955, que era un planteamiento in extenso de la evolución del Universo, y ante todo era una búsqueda por conciliar la teoría de la evolución con las creencias cristianas.

Dobzhansky deja ver la misma intención, al considerar a la evolución no sólo un proceso o un mecanismo, sino un todo, capaz de explicar por completo lo que nos rodea. La parte final del artículo deja clara su simpatía por las ideas de Teilhard, comentando que pese a que muchas de sus ideas no eran aceptadas por muchos filósofos, teólogos, y científicos, había que destacar la manera armoniosa en que Teilhard había conjugado en su visión del mundo la ciencia con sus creencias, reconociendo que fue un creacionista, pero uno que entendió que la Creación se realiza en este mundo por medio de la evolución.

La idea de Dobzhansky siempre fue buscar el diálogo armónico entre la ciencia y la religión, y un ejemplo de ello lo podemos encontrar en ese mismo artículo de 1973, en el que tras una fuerte crítica hacia el fundamentalismo de los anti-evolucionistas, para definir su postura, dice: “Soy un creacionista y un evolucionista. La evolución es el método de creación de Dios o de la naturaleza. La Creación no es un evento que sucedió en 4004 a. C.; es un proceso que inició hace unos 10,000 millones de años y que aun sigue sucediendo…”.” [14]

Lo mismo opina Richard Dawkins, científico británico,“Entre todas las cosas que conoce la ciencia, la evolución es tan cierta como cualquier cosa que sepamos”, ateologo famoso por la cuestion de los buses ateos” Entrevista 2004, Bill Moyers et al, 2004. “Now with Bill Moyers.” PBS.

¿Que es la evolución?

“Generalmente se denomina evolución a cualquier proceso de cambio en el tiempo. En el contexto de las Ciencias de la vida, la evolución es un cambio en el perfil genético de una población de individuos, que puede llevar a la aparición de nuevas especies, a la adaptación a distintos ambientes o a la aparición de novedades evolutivas.

A menudo existe cierta confusión entre hecho evolutivo y teoría de la evolución. Se denomina hecho evolutivo al hecho científico de que los seres vivos están emparentados entre sí y han ido transformándose a lo largo del tiempo. La teoría de la evolución es el modelo científico que describe la transformación y diversificación evolutivas y explica sus causas.

Charles Darwin y Alfred Russel Wallace propusieron la selección natural como principal mecanismo de la evolución. Actualmente, la teoría de la evolución combina las propuestas de Darwin y Wallace con las leyes de Mendel y otros avances genéticos posteriores; por eso es llamada Síntesis Moderna o Teoría Sintética. En el seno de esta teoría, la evolución se define como un cambio en la frecuencia de los alelos en una población a lo largo de las generaciones. Este cambio puede ser causado por una cantidad de mecanismos diferentes:selección natural, deriva genética, mutación, migración (flujo genético). La Teoría Sintética recibe una aceptación general en la comunidad científica, aunque también ciertas críticas. Ha sido enriquecida desde su formulación, en torno a 1940, por avances en otras disciplinas relacionadas, como la biología molecular, la genética del desarrollo o la paleontología.” [15]

¿Qué es esa cosa llamada darwinismo?

Juan J. Morrone,explica que “Pocos años después de la publicación de El origen de las especies, Thomas H. Huxley y Alfred R. Wallace acuñaron el término “darwinismo”. Pese a lo común que resulta este término, no hay evidencias de que su uso sea consistente entre los diferentes autores que lo emplean. Ernst Mayr, uno de los autores que ha explorado y discutido las diversas acepciones que posee el término, considera que existirían al menos nueve significados diferentes.” [16]

Luego cita 9 puntos donde explica que es el darwinismo [17]

1. Darwinismo como la teoría de la evolución de Darwin.

Si bien éste sería el primer uso histórico del término, realmente Darwin no propuso una única teoría evolutiva, sino un conjunto de teorías entrelazadas. Estas teorías son: origen común, diversificación, transformismo, selección natural, leyes de crecimiento, pangénesis, gradualismo y centros de origen. Si bien Darwin consideró al conjunto de estas teorías como un todo coherente, ninguno de sus seguidores aceptó todas a la vez. Por ejemplo, Huxley y Lyell no aceptaban la selección natural ni el gradualismo.

2. Darwinismo como evolucionismo.

Podríamos emplear el término darwinismo en un sentido más amplio, para referirnos al evolucionismo, es decir, a la concepción histórica de la vida. Sin embargo, varios autores anteriores a Darwin, como Buffon, Lamarck, Geoffroy y Chambers, deberían entonces ser darwinistas, lo cual carecería de sentido. Sin embargo, si bien Darwin no fue el padre del evolucionismo, fue quien logró que éste se implantara definitivamente.

3. Darwinismo como anticreacionismo.

Probablemente éste haya sido el uso más frecuente entre los primeros seguidores de Darwin. En El origen de las especies, la necesidad de recurrir a un Creador desapareció radicalmente, por lo que tanto el rechazo a la creación especial como la adopción de la mutabilidad de las especies aglutinaron a los anticreacionistas. Sin embargo, existirían diferencias sustanciales entre ellos mismos. Por ejemplo, algunos darwinistas deístas mantenían la creencia en Dios, pero como un legislador remoto, que no interfería en los acontecimientos concretos y sus leyes naturales, mientras que los darwinistas agnósticos explicaban todos los fenómenos naturales sin invocar agente sobrenatural alguno.

4. Darwinismo como antifinalismo.

Se entiende por finalismo a la creencia en una tendencia inherente en los seres vivos hacia un propósito final preestablecido, para alcanzar cierto estado de perfección. Un aspecto fundamental de la revolución darwiniana es que a partir de ella se eliminaron todos los aspectos finalistas de la evolución orgánica, interpretándosela entonces a ésta como un proceso histórico sujeto a contingencias temporales y fenómenos azarosos.

5. Darwinismo como seleccionismo.

Para muchos biólogos de la segunda mitad del siglo pasado, darwinismo significa la creencia que la selección natural desempeña el papel preponderante en la evolución biológica.

6. Darwinismo como evolución variacional.

Uno de los componentes más revolucionarios de la evolución darwiniana es la idea que los integrantes de una especie manifiestan diferencias apreciables entre sí. Esto hace del darwinismo una teoría completamente diferente a las teorías de Lamarck y otros autores.

7. Darwinismo como la creencia de los darwinistas.

Dado que para algunos historiadores y filósofos resulta imposible definir satisfactoriamente al darwinismo, han optado por considerarlo como la “creencia de los darwinistas”, es decir la comunidad científica que apoyó inicialmente las ideas de Darwin. Sin embargo, aunque el grupo de darwinistas iniciales aparentemente estaba bien cohesionado, en sentido estricto sólo podría incluirse en él a Lyell, Huxley y Hooker, ya que Asa Gray se encontraba en los Estados Unidos, Alfred R. Wallace en el archipiélago Malayo, Fritz Müller en Brasil y Ernst Häckel en Alemania. Por otra parte, aparentemente no existiría creencia común alguna a todos los darwinistas, por ejemplo Huxley y Lyell nunca creyeron en la selección natural ni suscribieron el gradualismo, mientras que Wallace no aceptaba que la especie humana fuera una especie animal más. Sin embargo, todos los darwinistas coincidirían en la idea que la diversidad biológica es resultado de procesos naturales.

8. Darwinismo como una nueva visión del mundo.

El sufijo “ismo” debería aplicarse a ideologías y nunca a teorías científicas. Sin embargo, algunos conceptos darwinianos se han convertido en pilares ideológicos y filosóficos de nuestra cultura, por ejemplo, la selección natural, la evolución variacional, la ausencia de agentes evolutivos sobrenaturales y la posición del hombre en el reino Animal, entre otros. El darwinismo significó la destrucción de la visión del mundo predominante en Occidente hasta mediados del siglo XIX. Contribuyeron a esta visión, de modo más o menos independiente, Spencer, Darwin, Wallace y Huxley.

9. Darwinismo como nueva metodología.

No hay acuerdo entre diferentes autores acerca de cuál fue el método científico de Darwin. ¿Fue inductivo o hipotético-deductivo? Teniendo en cuenta la masiva presentación de pruebas de su teoría evolutiva por parte de Darwin, algunos han sostenido que su enfoque fue inductista. Sin embargo, Darwin se refirió claramente a la preeminencia de las teorías. La razón por la cual diferentes autores han sacado conclusiones distintas es que en realidad Darwin no usó un único método, sino que en algunas argumentaciones siguió un esquema hipotético-deductivo y en otras actuó inductivamente. Darwin observaba fenómenos y trataba de comprender cómo ocurrían. Cuando algo no encajaba, hacía una conjetura y luego intentaba comprobarla con nuevas observaciones. Esto podía conducir a refutar o a reforzar la hipótesis inicial. Si bien su aplicación consistente de este “método” es sin duda parte de su éxito, esto no nos permitiría hablar de un “darwinismo metodológico.

De los significados posibles para el término darwinismo, ¿con cuál nos quedaremos? Aparentemente, el considerar al darwinismo como seleccionismo o evolución variacional sería lo menos controversial. En lo personal, prefiero el considerar al darwinismo como evolucionismo. Sin embargo, ninguno de los otros significados sería totalmente erróneo.

III. Conclusión:

La gran mayoría de los biólogos, serios, aceptan la teoría de Darwin-Wallace como la mejor explicación general de la evolución. Discrepan, principalmente, debido a la mejor comprensión de algunos procesos biológicos esenciales, desconocidos en su época, pero descubiertos por las investigaciones recientes, como ser el Neutralismo y el Saltacionismo, pero no del hecho evolutivo en sí.

Por más que los Creacionistas se esfuercen en decir lo contrario, las expresiones Evolución y Darwinismo NO son necesariamente sinónimas, aunque a menudo se las emplee como tales; muchos biólogos reservan la segunda para la explicación que dio Darwin de las causas de la evolución.

Las falacias lógicas del Universo bien afinado, la Complejidad Bioquímica Irreductible de Michael J. Behe (1993) y la Información Compleja Específica de William A. Dembski, ya han sido ampliamente refutadas, al menos momentáneamente, por científicos como Ken Miller y Francisco J. Ayala, entre muchos otros.

Los partidiarios del Creacionismo cientifico en Estados Unidos, primero quisieron prohibir la Teoría de la Evolución, luego dijeron que el Creacionismo es una Ciencia, después admitieron que es una religión, pero aduciendo que la Evolución es una Religión del “Dogma Ateo-materialista”, y finalmente apareció en Estaods Undios, de la mano del bioquimico Michel Behe “la teoria del Diseño Inteligente”, que no logró su objetivo,aunque por cierto es mas cientifica que el Creacionismo científico.

Cositas fundamentales que la ciencia ha comprendido desde entonces:

1 – Existe un sistema molecular de herencia de caracteres y esta basado en la molecula de ADN.

2- El ADN de una célula a traves de ciclos de división va acumulando cambios en su secuencia, algunos de ellos producidos por errores de replicación que son inevitables, y otros producidos por el ambiente celular.

3- La identidad del ADN que es reponsable de la herencia de caracteres es el ADN que se encuentra EXCLUSIVAMENTE en los tejidos reproductivos en aquellas especies que se reproducen sexualmente.

4- Un mismo genotipo es capaz de generar distintos fenotipos dependiendo de las condiciones ambientales en las que se enuentra un organismo, este fenomeno es conocido como plasticidad fenotipica.

5- La mayoria de los cambios menores de ADN en el genoma no resultan en cambios fenotipicos. Estos son conocidos como cambios o mutaciones neutrales.

6- Los genes que codifican proteinas encargadas de funciones esenciales en la celula tienen secuencias tremendamente similares en distintas especies. Estas similitudes son mantenidas de manera “activa” de una generacion a la siguiente porque si no lo fueran el simple coeficiente de error de replicacion exigiria matematicamente una aparicion muchisimo mayor de diferencias en secuencia entre especies.

7- Son capaces de transplantar la secuencia de un gen especifico de una especie a otra y ese gen lleva a cabo la misma función que llevaba a cabo en el organismo origen.

Porque es que estas cositas y muchisimas otras en un sinfin de campos en biologia se han descubierto despues de la muerte de Darwin y se han descubierto por el trabajo incesante de miles de biologos de todo el mundo. La biologia evolutiva de hoy es patrimonio universal y parte del legado de Darwin, pero equiparar a ambos es tanto un desprecio al trabajo de miles de personas de todo el mundo como a la genial capacidad intuitiva y de observacion de su fundador. [18]

Con expresiones como las de Dobzhansky,Ayala,Chardin u otros como ésta, nos deja en claro que aún dentro de las comunidades científicas hay una gran diversidad de opiniones y cosmovisiones, aun teniendo todos como base la ciencia misma, y no cierra las puertas a búsquedas como la de Dobzhansky y Teilhard, quienes desde la ciencia, y sobre todo, desde la evolución como eje, buscaron siempre un complemento para sus respectivas visiones del mundo, encontrándolo en una convicción personal, en este caso, una inquietud que va más allá del mundo biológico, del universo y de la propia existencia, un ámbito en el que se suele llegar a buscar explicaciones en causas primeras, en Dios.

“La visión de Dobzhansky se caracterizó por ir mucho más allá de un marco estrictamente científico, ya que uno de sus intereses primarios fue entender al ser humano, no sólo como ente biológico, sino en su conjunto, como lo refleja su obra Mankind evolving, 1962, que de acuerdo a su alumno más destacado, Francisco José Ayala, es una obra que refleja su visión general del mundo y del ser humano en todos sus aspectos desde la genética, la teoría evolutiva, la antropología hasta la sociología” [19]

Sin embargo, el debate continúa.

El escritorio del científico británico en la que fue su casa, en el condado de Kent, Gran Bretaña Foto: EFE

“El 24 de noviembre de 1859 apareció en las librerías de Londres (1,250 ejemplares) la edición famosa: On the Origin of Species by means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life. En la primera edición, en español, la portada fue así: Del origen de las especies por medio de la selección natural o la Conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida. Aquel mismo día se vendieron todos los ejemplares. Una inmediata edición de 3 mil tuvo la misma suerte. El libro se transformó en una gran polémica. “Desde el principio —Darwin dixit— tuvo un éxito extraordinario. Fue traducido a los principales idiomas europeos y también al japonés y, añade, al hebreo”. Incitante tema bíblico.

Entre los lectores hubo uno especial, el industrial alemán (era socio, por su padre, de una fábrica textil en Inglaterra) Federico Engels que tendría, en la vida de Karl Marx, un papel decisivo. Rico, políglota y enterado de los problemas de la industrialización y la proletarización derivada de la Revolución Industrial (tuvo como compañera ¡en aquellos tiempos! a una obrera irlandesa de su fábrica) lúcido y generoso (sin él la familia Marx difícilmente hubiera sobrevivido) y de notable curiosidad intelectual, leyó inmediatamente el libro de Darwin. Maravillado habló a Marx de El origen de las especies porque, según él, confirmaba, por otra vía, la del materialismo histórico. No voy a entrar en el tema porque necesitaría amplio espacio. Sí advierto que en el área de Marx se produjo una idea: que el científico prologara El capital. En 1859 coincidiendo, pues, con El origen de las especies, Marx publicó, en Berlín, su Crítica de la economía política. Por vías distintas corrientes políticas o científicas se vertebraban.

Marx vivía en Londres, con su familia, desde 1849 —fue expulsado de Francia y no se le admitió en ningún país salvo en Inglaterra, donde el régimen parlamentario no tuvo inconvenientes en recibirle y vivió allí hasta su muerte en 1883— y nunca, Darwin y Marx, se conocieron. Lo que sí sabemos es el envío a Darwin de un ejemplar de El capital para que lo prologara. Darwin contestó: “Bastantes problemas tengo ya con la Iglesia para añadir otro más”. A su muerte se encontró, en su biblioteca, el libro de Marx a medio abrir. A los interesados en el tema me permito citarles la obra de Yves Christen, La grand affrontement Marx et Darwin (Albin Miel, Colección Sciences d’aujourd’hui, 1981).

La polémica que suscitó el libro de Darwin —todavía en varios estados norteamericanos está prohibido leerlo en las escuelas— ha llegado hasta nuestros días y ello le vincula al caso Galileo en 1633. El juicio contra el libro de Darwin, en 1925, en Dayton (Tennessee) es testimonio de esa reacción inquisitorial. Los científicos estadounidenses, en mayoría, estuvieron a favor del profesor Scopes, llevado a juicio, por enseñar la Teoría de la Evolución. A los interesados en ello les remito a la lectura del discurso del papa Juan Pablo II ante la Academia Pontificia, el 31 de octubre de 1992. Entre otras cosas, dice que los teólogos deben tener en cuenta la ciencia. Léase ese texto, pero entero. No siempre ha sido así. Darwin murió el 19 de abril de 1882. Fue enterrado, solemnemente, en la Abadía de Westminster. ” [20]

LA ABADIA DE WESTMINSTER.GALERIA AL INTERIOR DE LA ABADIA. CONECTA CON UNA ENTRADA LATERAL DE LA IGLESIA. EL NOMBRE EXACTO DE LA ABADIA ES “THE COLLEGIATE CHURCH OF SAINT PETER, WESTMINSTER”.

Un aporte que cambió la ciencia y la cultura. El legado de Darwin, según expertos locales argentinos

“La teoría de Charles Darwin es una de las más revolucionarias del pensamiento occidental: hasta la aparición de sus postulados, la visión que prevalecía era la de un mundo estático, esencialmente idéntico a la perfecta creación divina. Su aporte fue demostrar cómo causas materiales pueden explicar los fenómenos naturales, a pesar de su aparente diseño y propósito”, afirma Esteban Hasson, biólogo, profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA e investigador del Conicet.

“La obra de Darwin marcó un profundo cambio en la visión antropocéntrica del ser humano en torno a la evolución -agrega al profesor Leonardo S. Filippi, paleontólogo del Museo Municipal Carmen Funes, de Plaza Huincul, Neuquén-. Su teoría nos situó en el mismo nivel que el resto de los seres vivos que viven o vivieron sobre el planeta y logró una explicación lógica sobre la diversidad de la vida, debido a una serie de modificaciones evolutivas acumuladas a lo largo de sucesivas generaciones.”

Hasson puntualiza que al unir el concepto de variación al azar y el de selección natural, Darwin “pergeñó un mecanismo causal para explicar las adaptaciones de los organismos: las plagas, por ejemplo, dejaron de constituir un castigo divino, sino que aquellas variantes que se adaptaron a obtener nutrientes a partir de la producción humana pudieron sobrevivir y reproducirse mejor.”[21]

Conclución:

La evolución es un fenómeno, y consiste en la variación de las especies a lo largo del tiempo. Muchos naturalistas vieron esto antes de Darwin, pero muchos no se atrevieron a contarlo por miedo a las reacciones religiosas.

Otro concepto es la TE, y ésta consiste en dar una explicación a la variación de los organismos. Por así decirlo es el mecanismo.

Lamarck expuso la primera teoría para explicar el transformismo, y posteriormente Darwin, Wallace y Tremoux describieron el concepto de la selección natural como motor evolutivo. La idea del ancestro común era anterior a Darwin, Linneo ya la apuntó para las plantas.

La selección natural no es más que un filtro, un tamiz. Son las condiciones ambientes. Aquellos que están bien adaptados a las condiciones ambientales que imperan cuando nace un individuo puede pasar sus genes a la descendencia. Aquellos organismos que están adaptados a muchas condiciones ambientales distintas tienen éxito para sobrevivir. Claro que lo contrario dice, que aquellos que no están preparados para esas condiciones ambientes fallecen. Eso es terrible y triste, pero la naturaleza funciona así. El león para vivir devora un antílope y no por ello lo llamamos asesino. Estos son los mecanismos por los que opera la naturaleza y los naturalista del siglo XIX (entre ellos Darwin) así la describieron.

Los humanos ya hemos escapado a la selección natural, gracias a nuestra civilización, a haber desarrollado medios para evitar que ésta opere sobre nosotros. El problema vino por parte de aquellos que tomaron el concepto de selección natural para su propio interés. Así un grupo de aristócratas y racistas ingleses (Galton a la cabeza) inventó el concepto de eugenesia para la mejora de la raza humana, al igual que ya se hacía con el ganado. La idea era descartar (esterilizar) a los “débiles”. Esta corriente filosófica caló en posteriores dictadores del siglo XX. Pero no sólo en ellos. El propio W.Churchill escribió a favor de la eugenesia.Tambien Malthus escribió que los recursos del planeta son limitados. Si una población mantiene un gran crecimiento y los recursos son finitos, llegará el momento en el que no habrá recursos para todos. En ese momento se inicia una competencia por los recursos. Aquellos que estén mejor preparados para la competencia serán los que accedan a los recursos, el resto sucumbirá. Esta idea economista fue la que llevó a Darwin a pensar en la selección natural. Cuando la tasa de reproducción es elevada y los recursos escasos habrá competencia. Dado que ningún organismo es igual a otro, sino que existe variabilidad, aquellos que mejor accedan a los recursos podrán pasar sus genes a la siguiente generación.

Pero culpar de esto a Darwin es tan deshonesto como culpar a los padres de la estructura atómica de la materia de la bomba atómica. En malas manos cualquiere descubrimiento científico puede ser mal utilizado. ¿Podcemos culpar al que inventó el fuego de todos los incendios que ha habido?.

El concepto de base es:

(i) No entender que los científicos estamos para describir la naturaleza. A algunos esto no les gusta, porque creen que cada descubrimiento les quita un trozo de parcela. Para mí eso implica que estas personas no saben lo que es Dios.

(ii) No asumir los beneficios que la ciencia supone para la sociedad y sólo prestan atención a los aspectos nocivos que también pueden derivarse de ellos.

(iii) Los científicos somos personas, algunos hacen desarrollos que son útiles para la humanidad; otros desarrollan aplicaciones criminales. Son muchos los científicos que forman parte de cómites de ética y organizaciones contra el uso militar de los descubrimientos.

Notas

1. http://es.wikiquote.org/wiki/Evolución_biológica

2. J.Gresham Machen, Visión Cristiana del hombre,p.115,ed. El Estandarte

3. F.Collins,¿Como habla Dios?,p. 108-111

4. http://evolucion-y-darwinismo.blogspot.com/2009/03/darwinismo-todos-son-

sospechosos.html

5. Ibid

6. http://www.eluniversal.com.mx/columnas/76669.html

7. KARIM ASRY – San Sebastián – 17/06/2009,http://www.elpais.com/articulo/futuro/podamos/crear/vida/sabremos/evolucionara/elpepusocfut/20090617elpepifut_1/Tes

8. http://www.elpais.com/articulo/futuro/podamos/crear/vida/sabremos/evolucionara/elpepusocfut/20090617elpepifut_1/Tes

9. http://www.docencia.unt.edu.ar/biologiageneral/…/EVOLUCION.pdf

10. http://www.aguasvivas.cl/revistas/44/apologetica.htm

11. Junio 21, 2009, El País Digital

12. Ibid

13. http://blog-evolucion.unam.mx/2009/05/04/dobzhansky-y-la-luz-de-la-evolucion/

14. Ibid

15.Wikipedia,Evolución Biológica , http://es.wikipedia.org/wiki/Evolución_biológica

16.http://blog-evolucion.unam.mx/2009/04/13/¿que-es-esa-cosa-llamada-darwinismo/

17.Ibid

18.http://evolucionarios.blogalia.com/historias/61885,comentario #6, Ana,2009-02-11 16:59

19. http://blog-evolucion.unam.mx/2009/05/04/dobzhansky-y-la-luz-de-la-evolucion/

20. http://www.eluniversal.com.mx/columnas/76669.html

21. Jueves 12 de febrero de 2009,ww.lanacion.com

Lejos de extinguirse, un estudio confirma el auge de las religiones

Lejos de extinguirse, un estudio confirma el auge de las religiones
En 2050, el cristianismo pasará los 3.000 millones de fieles y seguirá siendo la primera comunidad religiosa mundial. Pero el Islam -que llegará a los 2.229 millones- será el que, proporcionalmente, más crecerá. Además, se profundizarán los cambios en las prácticas. Un panorama del nuevo Atlas de las Religiones.

Sergio Rubin | Clarín SOCIEDAD

Contra los que pronosticaban hace algunas décadas que el progreso científico y tecnológico en un mundo materialmente cada vez más desarrollado provocaría una paulatina extinción de las religiones -acaso remedando a Friedrich Nietzsche, que hablaba de su muerte-, las creencias siguen vivitas y coleando y, al parecer, con un futuro venturoso. Un enjundioso estudio independiente elaborado por el grupo La Vie y el diario Le Monde, de Francia –y que acaba de ser editado en castellano por Le Monde Diplomatique edición Cono Sur- lo confirma con sólidos datos y serios argumentos compendiados en el Atlas de las Religiones, que se presentó hace poco en el país.

Acaso el aspecto más revelador del vigor del fenómeno sea la proyección que se hace del crecimiento de las principales religiones hacia 2050. El Atlas estima que el cristianismo pasará de los 1.747 millones de 1990 (hoy suman unos 2,000) a 3.052 millones, confirmando que seguirá siendo la primera religión. Pero los musulmanes, que eran 962 millones (hoy son 1.200 millones), serán los que, en proporción, más crecerán y alcanzarán los 2.229 millones. Moderado será el crecimiento de los hindúes, que, de 686 millones en 1990, llegarán a los 1.175, en tanto que los budistas apenas pasarán de 323 millones a 425. Y los judíos, de 13 a 17 millones.

Pero la vigencia del hecho religioso no quiere decir que el modo de practicar las religiones, sobre todo el cristianismo, siga siendo lo que fue. Henri Tincq –el especialista en religiones de Le Monde- es severo en ese sentido. “Como sistema de creencias dogmáticas y normativas la religión cristiana se desmoronó, pero sigue captando las búsquedas espirituales que se expresan, más o menos confusamente, en una suerte de intento desesperado por ‘reencantar’ al mundo”. Si bien dice que los vertiginosos cambios, aún en el opulento Primer Mundo, ofrecen nuevas oportunidades a los cultos, “las prácticas religiosas dejaron de ser regulares; las normas morales de las Iglesias se cumplen y admiten cada vez menos”.

El Atlas patentiza el cambio del cristianismo en el mapa mundial. En particular, su desplazamiento hacia el sur. Europa -durante siglos su gran base- hoy no concentra más de un 25 % de sus fieles (280 millones de católicos, o sea, el 40 % de la población; unos 100 millones de protestantes, y 150 millones de ortodoxos, en su mayoría rusos). Los católicos europeos -que suman alrededor del 25 % del catolicismo mundial- no serán más del 16 % en 2050.

La inmensa mayoría de los cristianos está situada en el Nuevo Mundo, con aproximadamente 275 millones en América del Norte y 530 millones en la parte latina. El catolicismo -mayoritario- cuenta en América con la mitad de sus fieles. Y si bien alcanza a la cuarta parte de los estadounidenses, podría llegar a ser la primera debido a la inmigración hispana. Pero el protestantismo evangélico vive “un crecimiento espectacular” y ya suma 65 millones.

¿Qué pasa con el cristianismo en África? Es el continente donde, tomando en cuenta a todas las confesiones, crece con mayor rapidez: suma 300 millones de fieles sobre una población de 800 millones. En India y China sigue siendo muy minoritario, pero se afirma más, tiene una gran convocatoria, pese a un entorno político difícil. Y, de nuevo, las Iglesias evangélicas muestran su vigor aquí y allá. Pero el cristianismo -paradójicamente- tiende a desaparecer en su cuna: Tierra Santa.

Por otra parte, la razón por la cual el Islam es la comunidad religiosa que, proporcionalmente, más se expande debe buscarse en un argumento común a las religiones: el crecimiento demográfico. En eso, marcha a la cabeza. Además, el experto Oliver Roy apunta que en el mundo musulmán se produjo un cambio geopolítico, porque considera que “ya no es percibido como un territorio cuyas fronteras hay que defender, sino como una comunidad mundial”.

Pero, contrariamente a una idea muy difundida –dice el Atlas-, la mayoría de los musulmanes no vive en Medio Oriente, sino en Asia: dos tercios. Cuatro países reúnen cerca de la mitad de los islámicos: Indonesia (el mayor país musulmán), Pakistán, India y Bangladesh. En África, cerca de uno de cada tres habitantes le reza a Alá. Son el 46 % de la población de África Occidental, el 30 % de África Oriental y apenas el 1 y 2 % del África Central y Austral. En Europa viven 16 millones de musulmanes, mientras que en los Estados Unidos 4 millones.

Con cerca ya de mil millones, el hinduismo constituye la religión de la sexta parte de la humanidad. Es ampliamente mayoritario en la India, donde unos 900 millones -el 83 % de la población- lo abraza. En Nepal es también la religión mayoritaria. Además, configura una minoría importante en Pakistán, Bangladesh y Sri Lanka. Si bien hay diásporas en varias latitudes, su presencia no parece crecer más allá de estos países.

El budismo es un raro caso en el que algunas de sus prácticas –o ciertas prácticas que se le atribuyen- ganaron espacio en el mundo en las últimas décadas, pero eso no significa que haya ganado fieles. Para la doctora Fabrice Midal, “la violencia del nihilismo”, que reduce a la persona a mero productor eficaz, llevó a que “en cierto sentido Occidente se vuelva budista sin saberlo y sin que se exprese en conversiones”. Pero la meditación con la que tanto se vincula al budismo “jamás es practicada por la mayoría de los budistas”.

Con apenas 14 millones de fieles, el judaísmo tiene problemas para crecer. Qué no sea una religión “proselitista” no quiere decir que no haya preocupación. Como la ley judía dice que para que un niño sea considerado judío debe nacer de madre judía, la suba de los matrimonios mixtos es inquietante, dice la doctora Regine Azria. “Como se trata de una tendencia poco susceptible de revertirse –añade-, las respuestas que se proponen ilustran la diversidad del mundo judío: unos se pronuncian por el repliegue comunitario; otros preconizan la flexibilidad de las modalidades de conversión y otros la ampliación de la transmisión a la filiación paterna”.

El presidente del Instituto Europeo de Ciencias de las Religiones, Dominique Borne, subraya que el colapso del socialismo real y la desaparición del ateísmo oficial y militante, reveló que “lo religioso, que se creía desaparecido, siempre estuvo allí”. Rusia y Vietnam -en esta última se vive una explosión de religiosidad- son demostrativas. Y el creciente diálogo entre las religiones está llamado a hacer un gran aporte a la paz. Dios no murió, ni siquiera agoniza.

http://www.valoresreligiosos.com.ar

http://www.entremujeres.com/actualidad/espiritualidad/espiritualidad-encuesta-religiones_0_232176811.html

Maurice Wiles – Del Evangelio Al Dogma

View this document on Scribd

Aprendiendo a decir NO

Aprendiendo a decir NO
Publicado por Malena el 10 de Agosto de 2010

El monje benedictino alemán, Anselm Grün, doctor en Teología, autor de más de doscientos libros espirituales que han sido traducidos a 28 idiomas; viaja por todo el mundo llevando su mensaje sobre el tema de la falta de límites y de los problemas de salud que provoca no poder decir no.

Este dilema que tiene mucha gente, se presenta generalmente cuando se desea contentar a todos y se siente la obligación de no negarse a satisfacer las necesidades de otro, aunque no se pueda.

Es algo más común de lo que creemos, porque a miles de personas les interesan las conferencias del monje Grün en todo el mundo y acuden a ellas deseosos de enterarse de lo que tiene que decir al respecto.

Muchos no respetan sus propios límites, superan con su conducta cualquier frontera y transgreden todas las normas.

Sin embargo los límites son necesarios, le dan sentido a la vida, permiten sentirse contenidos y conocerse más a si mismos.

En su libro “Límites sanadores” Grün se dirige a todos aquellos que no son capaces de negarse nada a si mismos, ni decirle que no a los demás, porque está convencido que el que no sabe decir que no y vive pendiente de las expectativas de otros puede llegar a enfermarse seriamente, y esa exigencia le hará darse cuenta dolorosamente de sus propios límites.

La vida se encarga de mostrarnos que somos seres limitados y tenemos que aprender a aceptarlo, porque nadie es perfecto.

No sólo tenemos que vivir reconociendo nuestras limitaciones sino que también tenemos que preservar nuestra intimidad poniéndole límites a los demás y al mismo tiempo ser capaces de respetar sus límites para no invadir su privacidad e individualidad.

La edad es un límite que hay que respetar, así como también el límite de la propia finitud.

Ninguno de nosotros puede estar siempre en forma incondicional dispuesto a atender las necesidades eventuales de otros, porque tenemos nuestras limitaciones o porque somos incapaces de hacerlo; porque así como aquellos que nos necesitan, nosotros también tenemos que enfrentar nuestras propias necesidades.

El límite es un indicador de medida que nos obliga a actuar moderadamente y a no presionarnos con exigencias más allá de nuestras posibilidades.

En esta época, es la falta de medida y los excesos lo que trastorna la vida del hombre hasta llegar a enfermarlo; incluso la depresión es una cuestión relacionada con la falta de límites.

Es la falta de marcos de referencia lo que nos lleva a sentir una sensación de inseguridad que nos llena de miedos.

La gente suele trabajar más de lo que puede, presionada por aparentes necesidades circunstanciales, apetencias desmedidas y deseos de hacer lo que hacen otros, para aventajarlos o destacarse.

Las leyes, las reglas, los estatutos son límites que nos protegen y respetarlos nos hace sentir más seguros.

El respeto de los límites favorece nuestras relaciones, nos ofrece mayores posibilidades de éxito, nos permite darnos cuenta de nuestras posibilidades y capacidades y apreciar lo que más nos conviene.

En el ámbito privado debe existir la intimidad personal, un sector propio destinado a vivirlo en soledad que no debería ser violentado por nadie con ninguna excusa.

Somos seres limitados, sin embargo somos capaces de enfermarnos con tal de no renunciar a nuestra imagen y hacer algo aunque no podamos

Conocerse a uno mismo es lo más importante para mantener el equilibrio, aprovechando el potencial que tenemos para enfrentar aquellos desafíos de lo que sí somos capaces, y seguir creciendo.

Excedemos nuestros límites por miedo a no ser amados, por temor de herir a los demás, porque somos perfeccionistas porque pretendemos ser mejor que los demás. Pero si estamos centrados y actuamos con convicción y firmeza, los límites no ofenden.

Ser solidario no significa hacer más de lo que podemos y si no estamos en condiciones de ayudar, tampoco necesitamos justificarnos demasiado ni dar muchas explicaciones por lo que el otro pueda pensar, porque el otro siempre es libre de pensar lo que quiera.

Darse tiempo y ocuparse de uno mismo no es egoísmo, es salud mental y sólo requiere carácter firme.

Fuente: “Límites Sanadores”, Anselm Gün.

http://psicologia.laguia2000.com/la-personalidad/aprendiendo-a-decir-no

Un ateo asegura que sería “patético” aceptar a Cristo en su lecho de muerte

Un ateo asegura que sería “patético” aceptar a Cristo en su lecho de muerte

Hitchens, es el autor de “Dios no es grande: Cómo la religión envenena todo”. Un libro de longitud crítica de la religión que se publicó en el Reino Unido como “Dios no es grande: el caso contra la religión”.
Estados Unidos | Martes 10 de Agosto, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).

Casi dos meses después de ser diagnosticado con cáncer y sometido a quimioterapia, el famoso ateo Christopher Hitchens ha perdido gran parte de su pelo, pero su incredulidad se mantiene intacta.
En su primera entrevista en televisión esta semana Hitchens, le dijo Anderson Cooper de CNN, que la única vez que única forma de reconocer su fe en Cristo, sería estar muy enfermo, medio loco y no tener control sobre lo que dice.

Pero que ni en su lecho de muerte reconocería a Jesucristo como su salvador porque sería “una cosa tan patética”.
En junio, Hitchens despertó para darse cuenta que se estaba muriendo. “La cueva entera de mi pecho y el tórax parece haber sido vaciada y llenado con cemento de secado lento”, describió que en la revista Vanity Fair.
“No mucha gente tiene cáncer de esófago y vive para contarlo por mucho tiempo”, dijo Hitchens a CNN, a quien le ocurre la misma enfermedad que mató a su padre.
Hitchens, es el autor de “Dios no es grande: Cómo la religión envenena todo”. Un libro de longitud crítica de la religión que se publicó en el Reino Unido como “Dios no es grande: el caso contra la religión”.
En uno de sus tantos capítulos Hitchens en capítulo 10 titula: “La vulgaridad de lo milagroso y la disminución del Infierno”. En este apartado el escritor ateo “que no se producen milagros sobrenaturales, ni se han producido en la historia sino que la evidencia de los milagros se fabrica, se basa en el testimonio de personas poco confiables que son erróneas o sesgadas”.
Hitchens, dice él desconfía de todo lo que contradice la ciencia o la razón y que no cree en el cielo o el infierno y que tampoco que no ora para curarse de su cáncer. Aún así muchas personas están orando por él para Hitchens haga las paces con Dios y se salve. Y él no quiere detenerlos. De hecho más que la solución de la medicina solo un milagro podrá salvar y romper toda ideología atea en Hitchens.
F: Christian Today

Teoria de la Evolucion – Capítulo 7. El argumento de la similitud estructural que hay entre el hombre y los animales superiores parte 1

Capítulo 7. El argumento de la similitud estructural que hay entre el hombre y los animales superiores parte 1

Anatomía o morfología comparada:

Sí los organismos se hallan de hecho relacionados entre sí, es lógico suponer que cuánto más estrecha sea la relación entre dos especies cualesquiera mayor será el número de características comunes que ellas posean.

1. Órganos homólogos (Gr. Homos: el mismo + lego: hablar): Cuando en distintos organismo encontramos estructuras que tienen igual origen estructural e idéntico origen en el desarrollo, y se hallan construidas según el mismo plan fundamental, decimos que tales órganos son homólogos, oque poseen semejanza homóloga, sin tener en cuenta que sean o no similares en su aspecto, o que desempeñen iguales funciones. La Homología es una semejanza fundamental; igualdad estructural de un órgano o parte en una clase de organismos comparada con la misma unidad de otros, que es consecuencia de comunidad de antepasados.

2. Órganos análogos (Gr. Analogía: relación): Cuando en diferentes organismos encontramos estructuras que parecen iguales y poseen funciones similares, pero difieren en su plan estructural y en su origen, decimos que duchas estructuras son análogas, o que poseen similitudes análogas. La Analogía es la semejanza de rasgos o funciones externas, pero no de plan estructural o del origen.

3. Órganos vestigiales (Lat. Vestigium: huella o resto): Son órganos pequeños o degenerados, pero que corresponden a órganos, otrora útiles, que habían estado completamente desarrollados, que han dejado de serlo, lo que es probado por el hecho de que órganos homólogos de aquellos, se encuentran aún en función en otros organismos emparentados.

Anatomía comparada

Francis Collins escribe su opinión acerca de este tema:

“Pocas personas asegurarían que un delfín y una vaca son parientes cercanos. Sin embargo, al analizar los esqueletos de sus extremidades anteriores, se observa que hay una cantidad de piezas muy similares entre sí. Este dato permitiría inferir orígenes comunes en los seres y determinar lejanías entre ellos.

La correspondencia entre las extremidades delanteras de los vertebrados, como también la de otros órganos, se denomina homología. Algunas estructuras pueden ser muy diferentes entre sí, como la pata de una vaca y la aleta de un delfín. Sin embargo su origen es el mismo. Se denominan estructuras homologas aquellas que, aunque tienen los mismos orígenes, intervienen en actividades diferentes.

El plan estructural de las extremidades de los vertebrados se interpreta como la secuencia del mismo origen y de un desarrollo común, al menos durante cierto período de tiempo. Desde esta interpretación, las homologías son evidencias importantes a favor de una teoría del parentesco entre especies.

Una golondrina y una mosca tienen alas, pero entre ellas no hay parentesco. Las alas de estos organismos tienen idéntica fundón, pero su origen y estructura son muy distinta. Se denominan estructuras análogas las que participan en actividades similares, pero tienen orígenes distintos.

En ciertos organismos quedan restos de estructuras que en sus antecesores pudieron haber intervenido en alguna actividad, los órganos vestigiales. Por ejemplo, los científicos han encontrado restos de patas en las ballenas. Con este dato pudieron concluir que estos animales derivan de grandes organismos aeroterrestres con patas.”[1]

Empecemos un análisis del ser humano:

“A muchos de nosotros siempre nos han enseñado, desde niños que el ser humano es diferente a los animales. entre esas cosas puedo resaltar:

Los seres humanos tenemos piernas y pies, Los animales tienen patas.

Los seres humanos tenemos almas inmortales, Los animales no.

El ser humano tiene inteligencia, Los animales no.

Pero con los años, y ya después de analizar las evidencias de la teoría de la evolución humana, es razonable que ya uno empiece a plantear hasta que punto es tan firme la división que separa al hombre del los animales. ¿No se trata sólo de una soberbia muy propia de nuestra especie?.

Entonces, para demostrar que el ser humano no pertenece a la categoría de los animales, será necesario encontrar al menos una propiedad que sea muy única y propia del ser humano, en otras palabras debemos encontrar una diferencia cualitiva y no meramente cuantitativa.

El ser humano necesita alimentos [y los evacua] de la misma forma que el resto de los animales. Esto no nos diferencia

El ser humano nace y muere como el resto de los animales.

tenemos huesos, musculos y sangre como muchos animales.

Nuestros sentidos (vista, olfato, gusto, tacto y oído) no sólo se encuentran presentes en los demás animales. sino que frecuentemente encontramos especies que nos aventajan en cualquiera de ellos.

Nuestra estructura de detalle (el código genético) está increíblemente emparentado con el de los animales. No es algo nuevo, sino una variante más.

El lenguaje nuestro es mucho más evolucionado, pero muchas especies de animales se comunican gestualmente o con sonidos. O sea que el hecho de pasar información entre individuos no es una característica sólo humana.

Quien puede negar que los perros o los monos, poseen conductas inteligentes?. Por supuesto, en menor grado que nosotros. No dudo que somos más inteligentes que los perros. Pero no somos los únicos seres inteligentes.

etc, etc, etc

En resumen yo no he sido capaz de encontrar muchas diferencias cualitivas que nos permitan diferenciarnos netamente de los animales “[2]

“Siguiendo el razonamiento que ha utilizado la ciencia de la Zoología, los simios compartirían con el hombre patrones de comportamiento complejo, el que revelaría un mayor desarrollo cerebral de ambos grupos, aunque el cerebro del hombre, al ser más grande, le daría ese valor agregado como especie, con una mayor inteligencia, memoria, etc. Por ello se ha postulado al tamaño del cerebro como un aspecto diferenciador entre simios y humanos. Sin embargo esto ha probado no ser adecuado, por cuanto se han encontrado fósiles de un homínido que habría vivido hace unos veinte mil años, denominado Homo floresiensis, el que pese a tener un cerebro pequeño como el de un chimpancé, tenía funciones cognitivas avanzadas, algunas de ellas similares a las del Homo sapiens (Este Homo floresiensis, como veremos, podría haber correspondido a una raza pequeña de la especie humana, como los pigmeos).

Se ha dicho también que el genoma humano sería similar hasta en un 98% al del chimpancé, lo que avalaría su relación parental. Sin embargo, este argumento es más bien especulativo por cuanto los estudios realizados, han demostrado enormes variaciones respecto al número de genes de la especies humana. En un trabajo publicado el 2004 en la prestigiosa revista científica Nature (I.H.G.S.C., 2004), se redujo el número de genes de entre 20.000 a 25.000, en contraste con un trabajo publicado en 2001 donde se señalaba que tendría hasta 40.000 genes. Un año antes, en 2000, se publicaba que el número de genes humanos estaba entre 60.000 y 100.000. Es decir, en sólo 4 años, se rebajó de 100.000 a 20.000 el número de genes humanos. Con esta enorme variabilidad de datos, no es posible hacer comparaciones serias entre especies.

Siguiendo este razonamiento de similitud entre especies a nivel molecular, bien se podría también afirmar que nuestro antepasado directo no es un mono sino las plantas verdes, porque compartimos moléculas altamente complejas y similares entre animales y vegetales, de una utilidad biológica tal que ni unos ni otros podrían vivir sin ellas. Los vegetales tienen un tipo de moléculas denominadas genéricamente como clorofila, con distintas variedades, pero básicamente, tienen la grandiosa propiedad de convertir energía luminosa en energía química, es decir, son máquinas que fabrican alimento, el cual sostiene finalmente a casi todos los seres vivientes del planeta. ¿Tenemos clorofila los humanos y animales? No, pero sería extraordinario si así fuese porque ya no tendríamos que ir al supermercado a comprar alimento, dado que lo fabricaríamos a partir de la luz solar. Sin embargo tenemos una molécula casi igual a la clorofila (II) y se denomina hemoglobina, ubicada dentro de los glóbulos rojos. Es la que le da el color rojo a nuestra sangre y tiene la vital tarea de transportar el oxígeno desde los pulmones a todas las células del cuerpo y traer de vuelta el dióxido de carbono para ser eliminado en la respiración.

Si se analiza la estructura básica de una molécula de Clorofila II, se descubre que se trata de una porfirina, compuesta de 136 átomos de hidrógeno, carbono, oxígeno y nitrógeno, perfectamente ordenados en una exacta y compleja relación, alrededor de un anillo central. En el centro de esta intrincada estructura, existe un único átomo de magnesio. Si este átomo de magnesio es reemplazado por un átomo de hierro, ubicándolo en el mismo lugar, entonces se tiene una molécula ya no de clorofila II sino de hemoglobina (Annie Dillard 1974). Esta es la única diferencia esencial entre la clorofila II y la hemoglobina. En porcentaje, diríamos que son similares en un 99%, pero su función es radicalmente diferente y en organismos altamente disímiles (vegetales y animales). ¿Prueba esto necesariamente que los animales están muy emparentados con los vegetales o que la similitud de ADN entre humanos y chimpancés hace que unos desciendan de otros? No, no lo prueba.

Lo evidente es que los seres vivos están hechos bajo un patrón estructural y funcional similar, diseñados para vivir alimentarse y reproducirse en un mundo con variables que actúan de manera similar para todos; gravedad, luz, oscuridad, oxígeno atmosférico, dióxido de carbono, agua en estado líquido, etc. Por ello es que los organismos clasificados por la zoología como vertebrados, compartimos un esqueleto óseo para resistir a la fuerza de gravedad, pulmones que intercambian oxígeno y dióxido de carbono, un sistema sanguíneo que transporta estos gases a todas las células del cuerpo, sistema nervioso y endocrino que responde a ciclos diarios de luz y oscuridad, y que integran funciones corporales, etc.

El diseño estructural y funcional de los seres vivos es básicamente el mismo, pero pequeñas diferencias moleculares pueden llegar a producir grandes diferencias en forma y función en los seres vivos. Dos por ciento sería la diferencia del ADN entre humanos y chimpancé, sin embargo estos simios y los demás primates tienen 24 pares de cromosomas en sus células, mientras que los humanos tenemos sólo 23 pares. Por tanto es un cromosoma completo de diferencia, además del supuesto dos por ciento. A pesar de ello, cierto porcentaje de científicos insiste en el origen humano a partir de monos, teniendo como base filosófica el evolucionismo. ¿Qué hay de verdad en el árbol genealógico evolutivo de los primates, que pone al hombre como especie ubicada en la copa de ese árbol?

Los antropólogos paleontólogos y genéticos moleculares se encuentran trenzados en un debate acerca de la evolución humana (Investigación y ciencia 1993). A partir de registros fósiles, en algunos casos con esqueletos más o menos completos y en otros sólo contando con un hueso, se nominan especies antecesoras humanas, habiéndose postulado ya más de una decena de ellas. Pero ¿qué criterios se usan para nombrar una especie nueva?

Uno de los problemas en la ciencia de la biología es su ambigüedad respecto a ciertas definiciones fundamentales y su posterior aplicación. En este caso, nos topamos con el concepto de especie. ¿Qué se entiende por especie en biología? Existen varias definiciones, pero la que más resultado ha dado es el concepto biológico de especie. Este concepto establece que una especie está conformada por individuos similares entre sí, que se pueden reproducir, y que su descendencia sea viable, es decir, que las generaciones descendientes se puedan continuar reproduciendo. Veámoslo con un ejemplo. Los caballos y los asnos son similares entre sí, se pueden llegar a reproducir, pero la descendencia resultante (la mula) ya no se puede reproducir, es inviable reproductivamente. Por tanto los caballos y los asnos forman dos especies distintas.

Otro concepto de especie, menos preciso, es el concepto morfológico o tipológico, es decir, si la forma o tipo de dos especies es muy distinta entre sí, entonces se estaría en presencia de dos especies. Este concepto de especie ha sido desechado por la mayoría de los biólogos, no obstante se ha seguido utilizando a conveniencia. La incongruencia de esta definición es que a organismos similares morfológicamente, se les puede considerar de la misma especie no siéndolo (caso de caballos y asnos), y organismos morfológicamente distintos entre sí (un perro de raza San Bernardo y otro de raza chihuahua, por ejemplo) se les debiera clasificar como pertenecientes a dos especies (dado que son tan diferentes), cuando en verdad se trata de una sola.

Este no es un problema menor en Zoología por cuanto existen muchos ejemplos de especies clasificadas como distintas, pero en realidad debieran ser solo una, si se le aplica el concepto biológico de especie. Es el caso del perro doméstico, el lobo y el dingo australiano. Desde el punto de vista Zoológico están clasificadas como tres especies distintas, sin embargo son una sola especie. Existen variados antecedentes de cruza de dingos con perros comunes en Australia, cuya descendencia ha sido viable y lo mismo ha ocurrido en el apareamiento y posterior descendencia viable entre lobos y perros. Esto ocurre en otros animales también y existe un extraordinario ejemplo de apareamiento entre felinos ocurrido hace poco tiempo en un circo chileno. Se trata de una cruza entre león y tigre en que resultaron cachorros con mezcla de ambos tipos biológicos y posteriormente éstos han podido reproducirse, lo cual los constituye como razas, variedades o subespecies, pero dentro de una sola especie, si se tiene en cuenta el concepto biológico de especie, que es más exigente que el concepto morfológico o tipológico de especie.

Si este difícil problema, el definir qué es una especie aún estando con los organismos a la vista, lo trasladamos a la paleoantropología (ciencia que estudia los fósiles humanos), la que debe definir especies eventualmente antecesoras de humanos, a partir de un solo hueso, o de un puñado de ellos, el problema se multiplica varias veces.

De acuerdo a la teoría evolutiva gradualista darviniana, los seres humanos descenderíamos de animales similares a los monos, o habría un antepasado común entre monos y humanos (tesis mantenida, a pesar que al presente no existen evidencias concretas que demuestren una relación de ascendencia cierta entre humanos y simios). Ello explica el gran empeño que se ha puesto en descubrir en el registro fósil algunos huesos que estén en un camino intermedio entre hombres y monos. Ha habido interpretaciones de fósiles mal intencionadas, manipulación de información y hasta intentos fraudulentos, como el llamado hombre de Piltdown, en donde unos «hábiles» seudo científicos combinaron una mandíbula de orangután con un cráneo humano para persuadir a la comunidad científica que se trataba de un cráneo de transición entre monos y humanos. Así todo, a pesar que aún no hay evidencias claras de los eventuales antepasados del hombre, existe un gran número de «especies antecesoras del humano moderno» que la ciencia ha ido aceptando. Pero ¿cómo opera este nombramiento de especies?

Los cuatro hermanos de la familia que no pueden caminar erguidos. (Foto: BBC)

Cuadrúpedos humanos en Turquía. Así titulan el artículo de Massimo Piatelli para el Corriere della Sera y El Mundo a propósito de la descripción de un defecto congénito padecido por ciertos miembros de una misma familia turca que les obliga a andar “a cuatro patas”. Al parecer esta pobre gente tiene una ataxia cerebral que les afecta el sentido del equilibrio y la coordinación motriz (un par de ellos pueden andar erectos por cortos períodos de tiempo).

Uno de los cuadrúpedos, en su aldea. (Foto: Nicholas Humphrey)

En un ejercicio imaginativo, supongamos que en algunos miles de años más, algunos antropólogos seguidores de la teoría evolutiva darviniana siguen empeñados en reconstruir la línea filogenética humana. En uno de sus hallazgos podrían encontrarse con los esqueletos de los cinco hermanos kurdos o los tres hermanos chilenos de San Vicente, que actualmente sufren el síndrome de Uner Tan; personas con deficiencia mental que caminan con las manos (Algunos están rápidamente interpretando estos casos como un cierto tipo de evolución humana, retroalimentando a la teoría de especulación una vez más).

(Foto: BBC)

Esta marcha cuadrúpeda en personas que llevan alrededor de 50 años en esa posición, les ha deformado la columna vertebral y parte del esqueleto de sus manos y brazos. La hipótesis de nuestros investigadores del futuro bien pudiera ser que se trata de osamentas que se asemejan bastante a un humano, pero que a juzgar por la disposición de los huesos de su columna y manos, debieran corresponder a una especie antecesora de los humanos bípedos, dado que aquellos, a todas luces, caminaban de manera cuadrúpeda.

Un probable nombre científico para esta «nueva especie» pudiera ser Homo cuadrupedus, dado su similitud con el humano moderno, exceptuando el tipo de desplazamiento. Supongamos que no contento con ello, estos antropólogos del futuro viajan al polo norte, y al excavar hallan calaveras similares a las humanas (las que corresponderían a la actual raza de esquimales). Pero los huesos malares y las mandíbulas de estas calaveras son demasiado grandes, además, algunas de ellas presentan una cresta ósea en la zona frontal superior. Concluyen que las características de estas calaveras son morfológicamente más similares a la de los gorilas, con grandes mandíbulas y también con una cresta ósea en la zona frontal. Debiera tratarse, por tanto, de un eslabón intermedio entre gorilas y humanos, por lo que habría de ser considerada como una nueva especie en la línea evolutiva de los homínidos. Su nombre científico, cuidando las reglas de nomenclatura taxonómica, sería algo así como: Homo goriliensis.

En ambos casos hipotéticos, se usó el concepto morfológico de especie (el menos adecuado) para establecer las relaciones de parentesco y la posterior clasificación. Sin embargo el lector podrá respirar tranquilo, concluyendo que nuestros imaginativos y eventuales parientes antecesores de la especie humana (Homo cuadrupedus y Homo goriliensis) son sólo parte de un caso ficticio. No obstante, este tipo de clasificación zoológica es la que se ha hecho y la que se sigue haciendo, cada vez que aparece un nuevo hueso antiguo, con características similares a las de un esqueleto humano.[3]

Retomando el caso de la similitud craneana entre humanos y gorilas, desde hace muchas décadas se sabe que la mayoría de los cambios esqueléticos y musculares del cráneo son producto de hábitos alimentarios (Wallis 1931). Los esquimales son un grupo de humanos que han vivido en condiciones bastante extremas y primitivas. Suelen alimentarse de carne sin cocinar, y por lo tanto con elevado grado de dureza, usando generalmente los dientes para extraerla del hueso. Esta masticación vigorosa fortalece los músculos faciales, los cuales requieren reforzar su anclaje en los huesos del rostro, produciendo tensiones que inevitablemente deformarán el cráneo, sobre todo si este tipo de alimentación comienza a edad temprana. Las anchas y fuertes mandíbulas, junto a la cresta ósea (debido al fuerte anclaje de los músculos de la mandíbula) es parte del proceso de cambio, en una sola generación.

Dentro de los fósiles elevados a la categoría de especie (usando el impreciso concepto morfológico de especie), que habrían sido «ancestros» de los humanos modernos y por tanto clasificados en el Género Homo, se encuentran en orden temporal al menos seis: H. erectus, H. antecesor, H. heidelbergensis, H. neanderthalensis, H. floresiensis y H. sapiens. Considerando la forma inadecuada en que se han nominado estas especies, unida a la gran variabilidad que puede presentar en vida la estructura esquelética de un organismo, es perfectamente factible concluir que todas estas «especies», ubicadas taxonómicamente en el Género Homo, podrían corresponder perfectamente a variedades o razas dentro de la misma especie humana, y «las diferencias entre ellas no son mayores que las que podemos encontrar entre razas humanas actuales» (Leakey, 1981). Por tanto, estas 6 especies, debieran corresponder a una sola.

Anterior al Género Homo, habría existido el Género Australopithecus, a la que correspondería «Lucy», el fósil homínido más antiguo encontrado. Sin embargo, existen varias investigaciones científicas (Oxnard, 1975; Spoor et al. 1994; Gilbert, 2004), las cuales señalan lo equivocados que están quienes han considerado como ancestros humanos a Australopithecus y Homo habilis, porque estas especies corresponderían a fósiles de simios, altamente similares a los actuales. Los fósiles de Australopithecus presentan dedos pulgares de los pies oponibles, estrechez de tórax y costillas macizas, al igual que chimpancés y orangutanes, lo que implica una vida arborícola y no una locomoción terrestre bípeda. En el caso de Homo habilis, estos estudios concluyen que considerando los rasgos morfológicos de los restos óseos encontrados, habría mezclas de huesos, en donde algunos se corresponden con el esqueleto humano actual, mientras que otros se corresponden con el Género de rasgos simiescos, el Australopithecus. Las evidencias apuntan a que debieran ser eliminados como eventuales especies antecesoras del Género Homo. Además, habría antecedentes que tanto el Australopithecus, como el confuso Homo habilis y el Homo erectus habrían existido contemporáneamente (Gish 1995). En consecuencia, no pudo haber sido uno antepasado del otro, pues la propia teoría evolutiva apela a grandes espacios de tiempo para que una especie origine a otra. Por otro lado, los artefactos construidos por el hombre suelen ser encontrados en un nivel estratigráfico más bajo que estas osamentas y, por lo tanto, serían más antiguos que estos supuestos antepasados humanos (una incongruencia convenientemente no considerada).

Que el ser humano corresponde a una creación distinta y no es producto de evolución alguna, ya lo sabemos largamente por Génesis 1:26, «Entonces dijo Dios, hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza….».

Luego de lo revisado previamente, se hace evidente que en tanto seres biológicos, creados bajo un plan estructural y funcional similar, los seres humanos compartimos en mayor o menor grado características con otros seres vivos, como ya se dio cuenta Salomón en la antigüedad. ¿Dónde está entonces la diferencia entre humanos y bestias? La verdadera esencia de la especie humana no la hemos de buscar en similitudes biológicas con otros animales, porque de hecho las hay, sino en aquello que nos distancia definitivamente de los animales y que no es biológico.

Existe un caso extraordinario en la Biblia que nos da luces sobre ello, en donde un hombre fue trastornado en una bestia y luego volvió a ser un hombre. Se trata de Nabucodonosor, quien fuera una persona con habilidades y capacidades altas, que lo facultaron para llegar a ser rey en Babilonia, pero su soberbia conspiró en su contra, haciendo que Dios le castigase, dejando de ser humano, y fuera degradado a bestia (posiblemente por 7 años). Lo que cambió en Nabucodonosor lo encontramos en la sentencia dada por Dios en Daniel 4:16; «Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos». Es en el corazón en donde está la esencia de la especie humana. No en el órgano cardiaco propiamente tal, sino en lo que éste representa; el asiento de las emociones, de los sentimientos, de la capacidad de razonar, de la conciencia, la que nos lleva a reflexionar sobre lo bueno y lo malo, es lo que corresponde en definitiva al alma del hombre, distinta al alma de los animales, que no poseen las cualidades descritas. Constantemente en la Escritura Bíblica se confirma esto y es respaldado por el Señor a sus discípulos, cuando les señala que no se les “turbe el corazón” (Juan 14:1), que del “corazón del hombre proceden los malos pensamientos y toda forma de maldad”(Marcos 7:21), y el apóstol Pablo le escribe a los romanos que la aceptación del evangelio tiene que ser en “el corazón” (Romanos 10:9). Los hombres llevan el sello de Dios en el alma, ateos o creyentes, sienten la necesidad de Dios, aunque expresada de distintas formas. Esto no está en ningún animal. Sólo en el hombre existe el sentido de trascendencia, el anhelo de eternidad, porque Dios lo puso en el corazón del hombre (Eclesiastés 3:11).

Por tanto, no es en la biología humana donde hay que buscar la diferencia, porque ésta es corruptible, y los huesos, la musculatura, las células, el ADN, y todo lo que comprende el cuerpo biológico animal se degradará a sustancias inorgánicas, agua y sales minerales, siendo éstas últimas las que permanecen por más tiempo (Génesis 3:19). El hombre fue creado para tener una relación especial con Dios en tanto fue hecho a su imagen, privilegio no otorgado a ninguna otra especie animal. Lo que importa en definitiva no es mirar hacia atrás tratando de buscar qué relación tiene el hombre con el resto de las criaturas, porque esta pregunta no la podremos responder en su totalidad, dado que se inserta en un acto único de Creación Divina. Lo que realmente importa es mirar hacia arriba y reflexionar respecto a qué relación podemos establecer con nuestro Creador, en tanto personas hechas a imagen de Dios, y lo que podemos llegar a ser, si tomamos como modelo al Hombre perfecto, como lo es la persona de Jesús glorificado, que se encuentra a la diestra de Dios.” [4]

Todos estos rasgos del cráneo están íntimamente relacionados entre sí de modo que apenas puede cambiar uno de ellos sin que el cambio se refleje en los demás, con algunos razgos reflejando naturalmente el cambio de forma mas inmediata y marcada que otros. Si suponemos que ha habido cambios en la dieta humana y en su forma de preparar los alimentos, poseemos un índice para la mayor parte de los cambios craneanos a condición de que el cambio en dieta haya sido desde alimentos sin cocinar o poco cocinados a alimentos mejor cocinados y de una dieta mas astringente a otra menos astringente. El desarrollo de músculos mas poderosos dedicados a la masticación introducirá la clase de cambios que encontramos al ir remontando la historia humana mas y mas al pasado remoto.

“Hay enfermedades que producen cambios notables en la forma humana.Entre los desórdenes que producen algunos cambios notables en la forma humana.

Entre los desórdenes que operan comunmente para efectuar una modficación de la estructura osea, los relacionados con perturbaciones glandulares son las mas comunes.

Maurice Tillet

Maurice Tillet, el personaje que sirvió de inspiración al personaje de Shrek. El ogro verde de la película le lleva la ventaja de que se transforma en un príncipe, mientras el pobre Tillet no podía hacer ese truco.

Resulta que el ogro de la película Shrek está inspirado en una figura de la vida real.

Este personaje,el secreto de su extraordinaria apariencia neandertal residia en un agrandamiento muy infrecuente de la glandula pituitaria.

Que el personaje de la película cómica que tanto disfrutan niños y adultos, es un retrato de Maurice Tillet, (1903-1954) un luchador profesional que nació en Francia, que era considerado muy inteligente y que podía hablar 14 idiomas.

Maurice Tillet (1903-1954), popular luchador francés profesional de principios del siglo XX, desarrolló ya pasada su adolescencia la enfermedad conocida como acromegalia, que se caracteriza por un crecimiento anormal de los huesos que convierte a estas personas en autenticos gigantes de carne y hueso. Sin embargo, al mismo tiempo la enfermedad deforma sus facciones y cuerpo dandoles a veces una apariencia grotestca.

Repudiado por sus contemporáneos y objeto de burlas tuvo que abandonar su hogar natal y buscar una nueva vida en las américas donde consiguió establecerse como luchador profesional gracias a su físico y se hizo muy popular. A pesar de su apariencia era un hombre muy inteligente que disfrutaba mucho jugando al ajedrez y llegó a hablar 14 idiomas. Tillet murió de una afección cardiaca a los 51 años de edad.

A los 20 años comenzó a desarrollar una extraña enfermedad conocida como acromegalia que le provocaban un creciento rápido y descontrolado de sus huesos.

Debido a ello en su pueblo lo llamaban con diferentes apodos, lo que llevaron a Tillet a huir de su lugar de origen, para tratar de tener una nueva identidad.

Tillet huyó a América en donde se convirtió en un luchado profesional, y fue nombrado como el “freak ogre of the ring”. Su personaje (”El Angel Francés”) fue un éxito rotundo en la fanaticada de la lucha.

Murió en 1954 a la edad de 51 años. Se establece por ello que el personaje de ogro de la popular película no salió de la imaginación de los productores, sino de la conmovedora historia de Tillet.

Maurice Tillet, el personaje que sirvió de inspiración al personaje de Shrek. El ogro verde de la película le lleva la ventaja de que se transforma en un príncipe, mientras el pobre Tillet no podía hacer ese truco.

Shrek es una historia de ficción bastante popular en la cual un ogro de gran corazón es constantemente prejuzgado por su aspecto físico. Sin embargo, hay parte de esta historia que no es ficción, ya que le personaje principal fue basado en la personalidad y forma física de un hombre realy de carne y hueso.

Maurice Tillet, nacido en Francia en 1910 Tillet vería su vida dar un vuelco trágico al desarrollar Acromegalia, una enfermedad endocrinológica que altera en exceso la producción de hormona del crecimiento llevando a una desproporción en las extremidades y la cabeza. Además de las deformidades físicas, la misma causa una muerte prematura y una vida de dolores físicos, al derivar en artritis, migrañas, hipertensión, diabetes y problemas cardiacos así como renales. No obatante, a pesar de sus problemas físicos Tillet continuaría estudiando durante sus siguientes 25 años de vida, llegando a hablar 14 idiomas y convirtiéndose en un poeta.

Sus problemas físicos, sin embargo, le impedirían concretar su sueño de ser actor, y ante la hostilidad recibida en su país natal escaparía a Estados Unidos buscando una nueva vida. Alli no encontraría otro trabajo más que el de luchador profesional, siendo conocido por su nombre de escena, primero como “el ogro del cuadrilatero” y luego como “el Angel Francés” y ganando una gran cantidad de seguidores.

Si bien famoso entre sus fans su vida continuaría siendo solitaria, solo acompañado por unos pocos amigos. En 1955, en su lecho de muerte, acosado por los problemas cardiacos de su enfermedad, se realizarían tres moldes de la cara del mismo.” [5]

Cráneos que tienen dudosa explicación científica.

“En el Museo Arqueológico de Lima, Perú, hay una vitrina que muestra una colección de cráneos de muy extrañas formas. También se puede encontrar más material de este tipo expuesto en el Museo de Ica, Perú, y otros museos arqueológicos de Sudamérica. Generalmente están rotulados como “cráneos

Lo cierto es que cualquiera que sea el método que se aplique, el proceso lleva a cambiar la forma pero nunca el volumen, ya que la deformación, debiéndose a una compresión, jamás podría aumentar la capacidad craneana.

Los cráneos deformados por estos métodos rituales mantienen la capacidad en centímetros cúbicos que se conoce en los humanos, mostrando deformaciones por presión en la frente, laterales y hasta la nuca. En cambio los cráneos de este estudio, con forma de cono por lo general, aunque hay otras clases de deformidades, no se parecen en nada a los resultantes de las maneras usuales de deformar los cráneos, un hecho que los antropólogos han aceptado.

Las proporciones de este cráneo son “imposibles” biológicamente tal y como conocemos a la raza humana, su capacidad craneal es desproporcionada y sus ojos son visiblemente más grandes que los normales.

El tipo “J” presenta otros interrogantes. Es equivalente a un cráneo moderno casi en todos los aspectos, pero hay varios factores fuera de proporción. El tamaño de las órbitas de los ojos es más o menos un 15 % mayor al de la población moderna, aunque no es una deformidad muy importante. La diferencia más significativa es la enorme cúpula craneana, cuya capacidad estimada está entre los 2600 a 3200 cc. Nuevamente, la antigüedad del espécimen es desconocida.

El cráneo de tipo “M” es incompleto lo que dificulta aun más su estudio.

La capacidad de la bóveda craneana (y en consecuencia la masa cerebral) y la inteligencia no están en relación directa. El individuo que figura en los registros como el que tenía el cráneo más grande (mencionado antes) era un retrasado mental, mientras que Anatole France, cuyo cráneo sólo medía 1100 cc, fue un brillante escritor.

Algunas deformaciones intencionales durante el Neolítico y la Edad de Bronce

En las imágenes se observan algunas deformaciones consideradas “extremas” por los antropólogos, aunque ni se acercan a la deformidad de los cráneos de Sudamérica, además como se puede observar se mantienen las proporciones de mandíbulas y cavidad ocular así como la capacidad craneal.

cabeza extremadamente grande sin oidos, ojos, y boca totalmente diferentes a un humano normal.

correspondiente a un ser de edad mediana por la calcificación de sus huesos y dientes de adulto, este especimen no tiene explicación ni origen esta guardado en el Museo de Historia Natural Wilson Estevanovic.

Sin duda alguna estos seres vivieron hace miles de años.”[6]

Tres explicaciones respecto a los cráneos:

1. Diferencias debidas a la alimentación y al clima.

2. Diferencias debido a enfermedades

3. Existe la posibilidad de que algunos cráenos pertenezcan a simios extintos. Recordemos que la apariencia de Adan debió ser muy semejante a la nuestra.

PSEUDOARQUEOLOGÍA. EXTRATERRESTRES Y CRÁNEOS PERFORADOS [7]

Yeti

Si bien la “fanta-arqueología”, “pseudoarqueología” o arqueología fantástica no pertenece al ámbito científico, es menos racional cuando se imbrica con la llamada “Nueva Era”: pirámides, continentes desaparecidos, control mental, levitación, astrología, reencarnación, curaciones psíquicas, talismanes y cristales mágicos, Cristo, Buda, Krishna, cábala, sufismo, misticismo, espiritismo, canalización, ángeles, meditación trascendental, archivos akáshicos, mantras, yoga, etc. La Biblia junto al calefón. Un poco de aquí, un poco de allá. Tomo este fragmento y le agrego este. Un sincretismo que cada consumidor arma a su gusto. Una espiritualidad para clase media, media alta y alta.

Como no me canso de reiterar: conozco bien al monstruo porque estuve en sus entrañas.

Shirley Mac Laine en el Museo de Perú

Un ejemplo de la fusión entre “Nueva Era” y arqueología fantástica se presenta en algunos textos de Shirley MacLaine.

La gran actriz, una de las grandes defensoras de la Nueva Era”, es autora de unos cuantos libros autobiográficos: “No vaya montaña abajo”; Puedes entenderlo desde aquí”; “Lo que sé de mi”; “Bailando en la luz”; “Todo está en el juego” y “Dentro de mí”. En ellos narra sus experiencias sobre diversos tópicos: sus “vidas anteriores”, cirugía psíquica, levitación, viajes astrales, poder de curación de los cristales, curaciones milagrosas, cómo ser feliz, conversaciones con sus guías, etc. También, volcó al celuloide su “mundo ego-biográfico”, en 1987, en la miniserie “En la cuerda floja”.

Justamente, en “Bailando en la luz” (1985) cuenta que Chris Griscom una “acupunturista con gran experiencia en terapia psíquica” (8) le practicó un tratamiento curativo al introducir tres finas agujas de oro en el “Tercer Ojo”, “Ojo de Shiva” u “Ojo de la Sabiduría”, que se ubica —según la tradición oriental— entre los ojos. La blonda actriz recuerda que mientras visitaba un museo inca en Lima, Perú, pasó junto a una vitrina que contenía unos cráneos, cada uno de los cuales tenía una perforación en el centro de la frente. Expresa con asombro: “Mientras yo contemplaba aquellos cráneos, horrorizada, recordé extrañamente lo que era. El guía del museo no tuvo que decirme siquiera que los altos sacerdotes de los incas habían cincelado agujeros en el centro de la frente para abrir paso a la energía psíquica del ‘Tercer Ojo’. Una zona especialmente sensible para la conciencia espiritual. Se cree que la capacidad de clarividencia, los niveles perceptivos del discernimiento están centrados en ese lugar. Es el ojo que ‘ve’ más allá de la dimensión terrenal”. (9)

Es probable que la ganadora del Oscar por su actuación en “La fuerza del cariño” (1984) haya recordado una de las obras de Cyril Henry Hoskin, más conocido como Lobsang Rampa, quien en su novela “El tercer ojo”, Capítulo V, cuenta que su maestro espiritual Mingyar Dondup le dice: “Tendremos que hacerte una pequeña operación en la cabeza para forzar tu clarividencia y luego vamos a acelerar hipnóticamente tus estudios”.

Es una pena que Shirley no dejara hablar al guía del museo incaico. Tal vez, la hubiese desasnado.

Lobsang Rampa, la novela y los “gorilas” vernáculos

Una digresión. Quiero recordar que Rampa no fue ni budista, ni tuvo maestro espiritual alguno, ni jamás estuvo en el Tibet. Fue un novelista de mucho éxito.

Es importante destacar, ya que mucha gente ha leído sus obras y creyó que narra vivencias reales, que no es así: son novelas, ficción. Tan es así, que cuando lleva los originales de “El tercer ojo”, sus editores no confían demasiado en el autotitulado lama, por lo que entregan la obra a una veintena de expertos para su evaluación. El dictamen resultó negativo. El informe del antropólogo Agehananada Bharat es terminante y se edita en la publicación especializada: “Tibet Society Bulletin” (volumen 7,1974): “Las primeras dos páginas me convencieron de que el autor no era tibetano, las siguientes diez de que jamás había estado ni en Tíbet ni en India, y de que no tenía absolutamente ni idea de la menor noción de budismo en cualquiera de sus variantes”. También, Hugh Richardson —miembro del gobierno colonial indio residente en Lhasa—; Marco Pallis —autor de “Cumbres y lamas”, “Espectro luminoso del budismo” y de “El camino y la montaña”, excelentes trabajos sobre la Tradición Tibetana—; Heinrich Harrer —autor de “Siete años en Tibet”— y el detective Clifford Burgess, coinciden en que El tercer ojo se trata de un fraude. ¡SÍ, UN FRAUDE! (Ver mi informe subjetivo en Tribuna de Periodistas: “El fraude Lobsang Rampa: ni lama, ni tibetano, ni budista” publicado el 14 de diciembre de 2003).

El semiólogo italiano Humberto Eco reivindica la novela como género. Ante las discusiones que ocasionó la obra de Dan Brown, fundamenta: “’El código da Vinci’ es una novela, y como tal tiene el derecho a inventar lo que quiera (…) tampoco es grave que el autor nos diga al comienzo de la obra que lo que cuenta es la verdad histórica. Como pueden comprender, la persona que lee de forma habitual ya está acostumbrada a estas llamadas narrativas a la verdad, forman parte del juego de la ficción. El problema comienza cuando vemos que muchísimos lectores ocasionales han creído realmente en esta afirmación (…) que todo este material contenía una sarta de patrañas se ha dicho y demostrado desde hace tiempo”. (10)

Coincido con el autor de “Apocalípticos e integrados”, en especial cuando sostiene que los lectores ocasionales pueden llegar a creerse la ficción. En el caso de la obra de Rampa, la totalidad de los lectores fueron estafados en su buena fe. Los editores deberían dejar bien en claro que es una ficción, una especulación del autor.

A pesar de que este no es el lugar apropiado, no puedo obviar la novela histórica.

No es novedoso que en la Argentina, muchos escritores utilicen este género para inventar o deformar hechos de la vida del personaje tratado en ella. Se baja línea en forma subrepticia y el lector cree que se le da información neutra y objetiva. Tenemos muchos ejemplos de personajes maltratados: Facundo Quiroga, Juan Manuel de Rosas, José de San Martín, Eva Duarte de Perón, entre otros. Sobre esta última, se escribió una novela —de gran repercusión comercial— que no tiene nada de “santa” y que desde un básico análisis del discurso se nota, denota y connota un resentimiento contra la protagonista y contra el peronismo. Este “neogorilismo” tiene nuevos cultores. La idea es pegarle a Perón a través de Evita. Desde un discurso pretendidamente inocente, se introduce en el imaginario social que sin Evita, Perón no hubiera existido como líder: una novísima vertiente de peronismo sin Perón. Y hoy, la moda es investigar los últimos días de Evita y mostrar cómo se le ocultó la enfermedad que padecía…

Las extravagancias de Wilhelm Selhus

En una nota-investigación anterior, expuse algunos aspectos de “Pero estuvieron aquí. Pruebas científicas de la presencia extraterrestre” del “profesor” Wilhelm Selhus. Un disparatado librodedicado a la arqueología fantástica, centrado en los extraterrestres. (Ver “Las manipulaciones genéticas de Wilhem Selhus”, publicado el 14 de febrero de 2008).

Selhus brinda su aporte a las trepanaciones craneanas.

Dice en su libro, que aún se puede comprar en las tiendas virtuales de Internet, que “para el Estado debió de ser muy valioso que todos los conocimientos aprendidos le pertenecieran. Por ello, el cerebro de los grandes estadistas, a su muerte, debía ser entregado a la entidad oficial encargada de utilizar el extracto de esta órgano, así como ponerlo al abrigo de cualquier robo. Entre funcionarios de significación cósmica, era muy difícil encontrar diplomáticos adecuados. Si uno de estos funcionarios no alcanzaba el nivel astral exigido, le practicaban unas finas perforaciones en el cráneo, en las zonas adecuadas, y de allí, los frenólogos estatales le inyectaban extracto cerebral de grandes ministros del universo. En la lámina VI se ve una ‘operación de perfeccionamiento’ realizada en el cerebro de un funcionario estatal. El frenólogo interviene en el cráneo para inyectarle el extracto que guarda el recuerdo y las experiencias de épocas anteriores. Ya que las leyes eran muy severas, se puede suponer que los robos de extracto o su posesión ilegal, serían implacablemente castigados con la muerte.

Con los jóvenes príncipes se hacía una excepción. Para aumentar su nivel intelectual, se les inyectaba extracto constantemente. En una interesante cerámica (fig. 29) vemos un principito con un embudo sujeto a la cabeza, a través del cual se le introducía la sabiduría «digerida». Ante el pueblo, naturalmente, se mantenía secreto este método de «la inyección de la sabiduría». Seguramente, porque existía un gran temor a que estadistas, sacerdotes y sabios fueran asesinados para robarles el cerebro. Los funcionarios del Estado que lucían agujeros en la cabeza (para inyectarles los extractos o aplicarles estimulación eléctrica) eran tenidos en gran estima y muy respetados. Se les reconocía por sus sombreros especiales, que les protegían de infecciones las heridas. Las manipulaciones en el cerebro dieron lugar a una moda de sombreros muy variada. Así, podemos ver (lámina IV) a un hombre paticorto, manipulado, con una especie de sombrero de copa de ala estrecha; a una distinguida dama que lleva una especie de colmena —a la última moda— y a unos nobles participantes en una cacería, con los sombreros reservados a la aristocracia (lámina V). Uno de los cazadores lleva el bombín, que aún hoy es un símbolo de clase para políticos, comerciantes distinguidos, agentes de Bolsa, y mafiosos (fig. 30). Existía también otro método para realizar manipulaciones en el cerebro, menos peligroso y al alcance de la baja aristocracia: la deformación del cráneo. Cuando el niño era apenas un recién nacido, se le entablillaba la cabeza, todavía elástica, y así se forzaba su desarrollo alargado. Se creía firmemente que este procedimiento aumentaba la inteligencia. Pero se trataba también de un símbolo social. Además de la cabeza alargada en su parte posterior, se forzaba también el alargamiento hacia arriba, dando origen a una cabeza en forma de huevo, característica —ya entonces— de las mentes preclaras (fig. 31). Como ya hemos comentado anteriormente, las clases altas de la cultura maya llevaban gigantescas narices falsas para demostrar que descendían directamente de los nobles astronautas (fig. 32). Recordemos que las narices de éstos se habían alargado, adaptándose al medio, para conseguir el precalentamiento del aire durante el proceso respiratorio. Pero en el caso de los mayas, no se trataba de una necesidad de adaptación, sino de un símbolo de clase. El que llevaba una nariz ostiza daba a entender, claramente, que no pertenecía a la clase de los trabajadores; algo semejante a lo que ocurría con nuestros antepasados y sus pelucas, o con las largas uñas postizas en la antigua China. Recapitulando lo dicho hasta ahora, podemos concluir, pues, que los visitantes extraterrestres, embajadores de otras culturas, poseían altos coeficientes de inteligencia. Que a su llegada a la Tierra se encontraron con hombres elementales, de bajo nivel mental, pero cuya capacidad intelectual lograron aumentar por medio de las manipulaciones genéticas anteriormente descritas. Su valiosa herencia genética la conservaron pura, estableciendo los matrimonios entre hermanos. Existían varias castas: las más brillantes, intelectualmente, debían su alto nivel a factores hereditarios y también a las manipulaciones genéticas, tratamientos eléctricos o inyecciones de extractos de memoria y sabiduría. El control del sexo en los nacimientos, cuya finalidad era obtener una mayoría de varones, como lo deseaban el ejército y el Estado, se consiguió con las hondas de semen”. (11)

Cuesta entender que alguien pueda tomarse este texto en serio.

Algunas explicaciones coherentes

La verdad científica la da el arqueólogo Fernad Schwarz. Al estudiar las civilizaciones andinas, menciona la cultura de Paracas, Perú, que floreció a lo largo del primer milenio de nuestra era. Expone sobre las perforaciones halladas en los cráneos: “En la cabeza deformada de los difuntos se puede observar la práctica de la trepanación. Sin duda, esa práctica surgió a causa de la guerra. El cirujano empezaba por eliminar la carne alrededor de la herida y apartar el cuero cabelludo hacia el exterior, con objeto de dejar al desnudo el hueso golpeado. La anestesia debía de desempeñar en este estadio un papel importante. La operación era muy delicada, ya que el menor desliz del cuchillo de obsidiana podía causar un daño irreparable en la masa cerebral, incluso podía provocar la muerte. Pero la mano firme del cirujano manejaba con habilidad el cuchillo, con el que conseguía penetrar en la masa ósea sin tocar el encéfalo. Una vez hechos los dos primeros cortes, se efectuaban otros dos, paralelos entre sí y perpendiculares a los primeros; de esta manera se conseguía la separación de la parte dañada. Después, sirviéndose siempre del cuchillo y manejándolo a modo de palanca, se hacía saltar la tapa ósea en mal estado, de tal manera que esa parte del cerebro quedaba al descubierto, iluminada por primera vez por el sol. A continuación, se cerraba la cavidad con una placa de metal. Después, teniendo siempre cuidado de evitar la infección, se cerraba v suturaba la herida, y el cuero cabelludo volvía a su lugar. Así terminaba la intervención quirúrgica. Conocemos la habilidad quirúrgica con que se realizaba esta operación prodigiosa gracias a que «se ha encontrado en una caverna un paquete conteniendo cuchillos de obsidiana, con sus mangos respectivos y manchados de sangre, además de un cuchillito o palillo de dientes de hueso de cachalote, trozos tic algodón para proteger las heridas, compresas, vendas e hilos». La práctica de la trepanación estaba más extendida y más perfeccionada en Paracas que en ningún otro lugar del mundo. Su gran mérito reside en el hecho de que se llevaba a cabo «en vivo», es decir, sobre un hombre viviente, y no post rnortem, sobre un cadáver. Pero, lo más importante de la trepanación de Paracas consiste en que el operado sobrevivía a la intervención. Se puede comprobar mediante el «callo óseo» descubierto en los cráneos, callo que se forma solamente con los años y nunca después de la muerte. Se trata de una soldadura entre las paredes de los huesos cortados o perforados y la placa de metal que, gracias a las secreciones óseas de calcio, se queda inmóvil y bien ajustada. ¡Maravilla de la antigüedad peruana, que tenía por autor al cirujano indio…!”. (12)

En el Perú, esta práctica data de tiempos muy antiguos; aunque la cultura de Paracas es la más conocida en lo que se refiere a este tipo de intervención quirúrgica.

Schwarz, al referirse a las deformaciones de los cráneos, afirma que “los cráneos deformados artificialmente (los primeros ejemplares datan de alrededores del 6000 a. de C.) presentan un aspecto común en los cadáveres de la época de las cavernas. Se aplanaba la nariz y la frente de la manera que muestra la figura. No se conoce el origen de esta antigua práctica de deformación. Se cree que estaba inspirada en un principio mágico-religioso, que se convirtió más tarde en un hábito estético”. (13)

O sea, que esta práctica no es exclusiva de la cultura de Paracas. Asimismo, la podemos hallar en África y entre los esquimales. (14)

Final para cerebros sin perforar

No es difícil para una mente inquisidora saber quién está más cerca de la verdad. Una buena ayuda para saber qué autor actúa con sinceridad es seguir su cuenta bancaria. Pero, sobretodo, comprender la frase fulminante del paleontólogo y biólogo Stephen Jay Gould, “la ignorancia del contexto es la señal más clara del farsante”.

Notas

1.F.Collins,

2. http://www.forosdz.com/foro/tematica-libre/280620-discusion-es-el-ser-humano-un-animal-que-nos-separa-de-los-animales.html

3. Para los científicos españoles, el origen de bipedalismo humano no puede ser tan simple como se presenta en el trabajo del turco Uner Tan o del británico Nicholas Humphrey.

El paleontólogo José María Bermúdez de Castro, uno de los codirectores de las excavaciones en Atapuerca (Burgos), recordaba que caminar sobre dos pies «requiere muchos cambios anatómicos» entre un humano y un simio. «Supone una modificación estructural que no puede deberse a un gen determinado debido a su extrema complejidad. Cambia la pelvis, el foramen magnun (el agujero que tenemos bajo el cráneo y que los cuadrúpedos tienen lateral) e incluso la musculatura es diferente», argumenta.

Para este paleoantropólogo, el caso de esta familia «puede ser un defecto genómico», pero no una mutación regresiva, mucho más compleja de determinar porque realmente se desconoce cómo se produjeron en nuestros ancestros.

Asi se expresaba al respecto la paleontóloga Dolores Garralda, profesora de Antropología Biológica en la Universidad Complutense. «Poder caminar sobre dos pies supuso unos cambios genéticos enormes, que no tiene que ver con el caso de esta familia. Parte de sus miembros sufren un defecto genético,un problema patológico que les obliga a andar con pies y manos, pero tienen la pelvis como nosotros y la morfología de sus rodillas y de sus pies es también igual a la nuestra, no es como la de los Australopithecus que, sin embargo, ya caminaban sobre dos pies», explica Garralda. La profesora recuerda que en algunos psiquiátricos se ven personas con unas patologías muy extrañas. «Yo en algunos países he visto personas que carecen de pies o niños que no podían andar de ningún modo, pero en el caso de nuestra especie se trató de un proceso lento en el que se fueron produciendo cambios acumulativos», señala. Aún más crítico, Manuel Toharia, director del Museo de las Artes y de las Ciencias de Valencia, declaraba ayer a la Cadena Ser que el presunto descubrimiento científico sólo puede encuadrarse en el «amarillismo», y comparó el hecho de que los cinco hermanos no puedan caminar erguidos por un problema genético con fenómenos similares, como puede ser el de las personas que nacen con dos cabezas. Toharia comentó que no entendía dónde está la relación entre una malformación genética que impide andar sólo con los pies y la cadena de la evolución humana. (extr. de http://www.elmundo.es/elmundo/2006/03/09/ciencia/1141892802.html)

4. http://www.aguasvivas.cl/revistas/44/apologetica.htm

5. http://lasteologias.wordpress.com/2009/07/02/maurice-tillet/

6. http://www.portalnet.cl/comunidad/showthread.php?t=230204

7. Néstor Genta, OTRA VEZ LA PSEUDOARQUEOLOGÍA

EXTRATERRESTRES Y CRÁNEOS PERFORADOS, http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=3619

8. Maclaine Shirley. Bailando en la luz. Biblioteca Fundamental Año Cero. Editorial América Ibérica. 1994. p.291.

9. Ibid. p.304.

10. Eco Humberto. A paso de cangrejo. Artículos, reflexiones y decepciones, 2000-2006. Edit. Sudamericana. República Argentina. 2007. pp.310/1.

11. Selhus Wilhelm. Pero estuvieron aquí. Pruebas científicas de la presencia extraterrestre. Librería Editorial Argos. Barcelona. 1976. pp.85/9.

12.13. Schwarz Fernand. El enigma precolombino. Tradiciones, mitos y símbolos de la América antigua. Ediciones Martínez Roca. Barcelona. 1988.pp.152/4.

14. http://axxon.com.ar/axxon.htm

La invocación de los líderes a Dios

La invocación de los líderes a Dios

EL MUNDO

TRES MILLONES de dólares para fundar una institución donde colaboren científicos africanos, tres millones más para dotar un premio internacional destinado a científicos que contribuyan a «mejorar la vida humana» y unos 60.000 millones de euros para sí mismo y su corrupta familia. Para los habitantes de su país, abonados a la miseria -pese a la riqueza petrolífera que les rodea-, asolados por enfermedades y oprimidos por la dictadura, nada. Así es la filantropía de Teodoro Obiang Nguema; enorme, pero selectiva. El mundo entero se indignó al conocer que la Unesco aceptó, semanas atrás, la propuesta del tirano de Guinea Ecuatorial para patrocinar el Premio Unesco-Obiang, de carácter científico, y con la dotación económica mencionada. Ante la oleada de protestas, la organización de Naciones Unidas para la educación decidió aplazar la decisión de dar vía libre al Premio. Sin embargo, la decisión será difícil de anular.

Aun más difícil sería subvertir la monstruosa autocomplacencia de Obiang, que se ha declarado apoyado por Dios y «en contacto permanente con el Todopoderoso», según un reportaje reciente de la radio estatal de Guinea Ecuatorial. «Tiene el derecho de matar», según el mismo reportaje, «sin temor a castigo ni en esta vida ni en la próxima, ya que es Dios quien le confiere su poder».

Que los gobernantes buscaran la legitimidad divina era absolutamente normal en todo el mundo hasta fechas relativamente recientes, por no mencionar, claro, a todos los líderes de la Antigüedad y la Edad Media, que carecían de otras fórmulas legitimadoras para ejercer su poder. Pero el presidente Obiang se declara un demócrata -elegido por el 95% de sus conciudadanos-. Claro que nadie se cree que lo sea, como tampoco cuela que cuente con la aprobación divina. Parece curioso que un político ajeno a cualquier concepto auténticamente religioso, un tirano cuyo poder se fundamenta en la fuerza bestial, un monstruo humano que respira un paganismo salvaje y que hasta se enorgullece por «devorar», literalmente, a sus enemigos, en actos de supuesto canibalismo, sea tan atento a Dios.

Obiang es uno de los peores dirigentes del mundo actual. Pero no es el único que invoca permanentemente a Dios. George W. Bush insistía en que, a pesar de su adicción juvenil al alcohol y a las drogas -e implícitamente a pesar de su reconocida estupidez-, había «vuelto a nacer» por la gracia divina que le hizo digno de ser presidente de Estados Unidos. Por su parte, el ex primer ministro británicoTony Blair ofendía a sus partidarios seculares por invocar repetidamente a Dios; ahora dirige a una fundación supuestamente dedicada a fomentar la cooperación entre distintas tradiciones religiosas.

En Irán y Arabia Saudí sus constituciones definen al jefe de Estado como el representante de Dios. Vladimir Putin, primer ministro ruso, a quien hasta hace poco nadie suponía creyente, hace el signo de la cruz cada vez que visita una iglesia o un lugar religioso y dice que «todo lo que nos da Dios» -sin excluir, por supuesto, a su propio régimen- «es bueno». Silvio Berlusconi, un tipo cuyo comportamiento no parece alinearse con los mandatos divinos, ha pedido al pueblo italiano que rece «por la ayuda de Dios» para salir de la crisis económica. Nicolas Sarkozy provocó justo antes del verano un debate en Francia -Estado definido por su laicismo- por citar a Dios en un discurso «no sólo», según un diputado socialista, «en cada página, sino en cada párrafo». Y la canciller Angela Merkel fue firme partidaria de que Dios se hubiese nombrado en el fallido Tratado de Constitución para la Unión Europea. El reino de Dios no es de este mundo, pero a muchos de los reinantes aquí abajo no les basta, por lo visto, ni la democracia ni el secularismo.

Por lo que sabemos, las sociedades humanas son las únicas que necesitan buscar formas para legitimar a sus dirigentes. Entre las culturas de otros primates prevalece una única forma de seleccionar a los líderes: el poder se confía al más fuerte, el varón alpha. Suponemos que entre nuestros antepasados homínidos sucedía lo mismo. Pero hace no sabemos cuánto tiempo -tal vez unos 200.000 años-, los humanos empezaron a experimentar sistemas de poder: el liderazgo del patriarca, la gerontocracia, la elección por supuesta sabiduría o carisma, el mando del chamán, el mando colectivo de élites, de oligarcas o del pueblo entero. El sistema que más éxito tuvo fue el de privilegiar a ciertos miembros de la comunidad por sus cualidades supuestamente heredadas. Este sistema se apoyaba en dos aspectos: la experiencia -ya que es y era evidente que varias características importantes, tanto físicas como intelectuales, pueden transmitirse por herencia- y la garantía de paz, al evitar conflictos en la sucesión, si ésta recaía de forma preestablecida en el hijo del jefe.

Pero todos esos sistemas, y todos los que se han añadido a través de los siglos, llevan la misma dificultad: el varón alpha puede intervenir. Por eso, tal vez, se recurrió al concepto de legitimación por Dios o por los dioses. Paradójicamente, para desafiar a los chamanes y sacerdotes, los reyes seculares necesitaban a Dios. A cambio de favores, las autoridades religiosas les ofrecían su bendición. La alianza entre poder secular y legitimación divina se concretó en la tradición occidental por la negligencia de la iglesia primitiva. Cristo y los apóstoles esperaban ávidamente el fin del mundo y no se preocupaban por la política. San Pablo declaró que «todos los poderes de este mundo proceden de Dios», aunque pareciesen diabólicos. Luego, cuando el fin del mundo parecía que se había desvanecido por razones ignoradas, la Iglesia explotó su papel legitimador entre los reyes del mundo para intentar calmar su cólera, refrenar su agresión y templar su crueldad.

La tradición, por lo visto, es fuerte, ya que sigue vigente hasta el día de hoy. Lo que sorprende, empero, es que siga teniendo eficacia, alcanzando respeto y afectando a las realidades políticas en un mundo que, en otros aspectos, parece confiar exclusivamente en soluciones seculares, prácticas, materialistas y supuestamente científicas. Lo más probable, por ejemplo, es que el Premio Unesco-Obiang, si logra establecerse, se entregue a alguien que experimente con células embrionarias, o por lo menos a un investigador que no cree en milagros.

El mero hecho de que la Unesco haya contemplado aceptar el dinero de Obiang es una prueba de que Dios no tiene nada que ver con el asunto. Si el tirano realmente necesitara la aprobación divina, se le hubiera destituido hace tiempo. Pero la retórica religiosa sigue manteniendo su influencia, o por lo menos su presencia en la vida política, a pesar de que la realidad religiosa no cuenta casi nada.

La explicación superficial -que los creyentes son numerosos y los políticos invocan a Dios para conseguir sus votos- no me convence. Para un creyente, el uso del nombre de Dios por políticos egoístas es un abuso clarividente. Bush y Blair abusaban de sus creencias cristianas para justificar sus guerras. Un cristiano sincero hubiera preferido optar, como Cristo, por la paz. Ningún votante devoto perdonará tampoco a Putin sus excesos antidemocráticos por el hecho de que abuse, desvergonzadamente, del signo de la cruz.

Y todos los votantes católicos y musulmanes de Francia e Italia saben perfectamente que Sarkozy y Berlusconi son tipos laicos; puede que les voten si es que aprueban sus políticas, pero no lo harán por pensar que unas frasecillas empapadas de agua bendita santifiquen sus conductas corruptas e inmorales. No hay quien admita que las matanzas de Obiang tengan una inspiración divina -ni lo piensa, supongo, el mismo Obiang, cuyos crímenes, por ahora, no se absuelvan por motivos de locura-.

La presencia de Dios en las autojustificaciones de los políticos actuales tiene que explicarse por razones más sutiles. Se sitúa entre las otras corrientes contradictorias de la modernidad: la coexistencia de ciencia y ciencia-ficción; de realismo y magia; de medicina y homeopatía; de futurólogos y astrólogos; de tecnología y fantasía; de extremos opuestos de escepticismo y fundamentalismo; del supuesto progreso y los nuevos problemas que trae consigo.

En el fondo del corazón sabemos que no tenemos soluciones para todos nuestros problemas, que nuestra civilización es frágil, que es probable que la naturaleza nos acabará venciendo, y que los humanos, si estamos solos en el universo, fracasaremos por falta de ayuda de alguien más sabio y mejor preparado. Los políticos no se refieren a Dios para conseguir votos, sino por satisfacer a sus propias necesidades psicológicas. Y las invocaciones por los ateos y mundanos suben al cielo con las oraciones de los creyentes.

No es que Obiang, Putin, Sarkozy y todos los que se les parecen no sean creyentes: es que son creyentes insinceros. Y la creencia insincera, por paradójico que resulte, sí existe.

Felipe Fernández-Armesto es historiador y ocupa desde 2005 la cátedra Príncipe de Asturias de la Tufts University en Boston (Massachusetts, EEUU).

Las escuelas de la teoría de la evolución

View this document on Scribd

El Mito Griego de la Creación del Hombre

El Mito Griego de la Creación del Hombre

De los males de este mundo fue la hora cuando se abrió la caja de Pandora

En tiempos muy remotos, sobre la tierra sólo existían dioses inmortales.

Zeus, Dios supremo del Olimpo griego, que fue hijo y sucesor de Cronos, a quien le usurpó el liderazgo después de sucesivas victorias; representaba al poder y al orden cósmico, aunque sin embargo estaba sujeto al Hado, su propio hijo, que fue salvado por su madre Rea de ser devorado por su padre.

Hado constituye el símbolo del destino y la fatalidad, y para los filósofos antiguos representa la serie y orden de causas encadenadas unas con otras que necesariamente producen un efecto.

En ese mundo de sólo divinidades inmortales, los dioses desearon crear seres para poblar la tierra.

Una vez decidida tal idea, Zeus encargó a los hijos del titán Jápeto, que dotaran de gracias y fuerzas a las criaturas terrenales.

Fue Epimeteo, quien rogó a su hermano Prometeo, que le permitiera repartir los dones entre los seres terrenales.

Epimeteo dio a cada animal un don, la belleza a uno, a otro la potencia, a otro la velocidad, a otro la corpulencia, a otro la sagacidad, etc., según su criterio de conveniencia.

Careciendo de la sabiduría de su hermano Prometeo dio todos los dones a los animales dejando al hombre para lo último, quedando de esta forma el ser humano desnudo, indefenso y desarmado.

Fue entonces cuando Prometeo, el amigo del hombre, viendo la injusticia que se había cometido, tratando de corregir el error y robándole la sabiduría a la diosa Atenea, concedió al hombre la lógica.

Prometeo tomó al género humano bajo su protección y robó el fuego a Hefesto regalándoselo al hombre para que se calentara y pudiera vivir mejor, y le enseñó todo lo que sabía.

Pero Zeus, al enterarse de los dones otorgados al hombre que le permitían parecerse a los dioses, lleno de ira, arrojó rayos y relámpagos y castigó a Prometeo duramente encadenándolo en el monte Cáucaso, en los límites del Universo.

Allí todas las mañanas un águila le roía el hígado, que durante la noche le volvía a crecer para volver a ser devorado nuevamente al día siguiente.

Treinta años más tarde, Hércules liberó a Prometeo de tal cruel sufrimiento.

Hefesto, dios del fuego, modeló en su taller a la primera mujer, que fue inicialmente una estatua de metal.

Como era muy bella, Zeus resolvió darle vida y uno de los dioses le agradeció con los dones de la belleza, la gracia, la inteligencia, la habilidad y el poder de persuasión.

Pero también Hermes la dotó de astucia y falsedad y Hera de curiosidad, inquietud que no le daría paz a la mujer un solo instante.

Zeus le envió a Epimeteo a Pandora como regalo, quien hechizado por su belleza decidió unirse a ella de inmediato.

Como regalo le ofreció a ambos una bellísima caja adornada con piedras preciosas y oro.

La caja estaba cerrada, pero al darle Zeus la llave a Pandora le advirtió que si querían vivir felices no la abrieran nunca.

Epimeteo y Pandora vivieron felices muchos años una vida idílica y tanto ellos como sus descendientes ajenos a todo tipo de problemas, felices como los dioses, sin penas, sin preocupaciones ni vejez que los amenazara.

Permanecían siempre jóvenes, se divertían en forma permanente y vivían de las frutas de la tierra sin matar a ninguna criatura viviente para subsistir.

No existían ni robos ni crímenes y cuando se cansaban de tanto vivir se tendían bajo un árbol y allí se dormían eternamente.

Entonces, una suave brisa los transportaba a un lugar aún más tranquilo y mágico.

Pero un día, la curiosidad pudo más y Hara abrió la caja y fue así como surgieron las desdichas y los males de este mundo, como las enfermedades, las amarguras, los dolores y otras desgracias.

La esperanza fue lo último en salir en forma de un pequeño pájaro y como símbolo del consuelo para la humanidad.

Como se puede apreciar, el mito griego de la creación del hombre se asemeja notablemente al mito de Adán y Eva del antiguo testamento.

Todas estas historias,se pueden considerar como mitos o leyendas urbanas;pero la historia biblica de Adan y Eva es
completamente veridica… Tiene bases biblicas y compagina con los demas libros, desde Genesis hasta Apocalipsis o Revelacion;en donde se pone de manifiesto el origen de la humanidad y como será el fin de esta….

Las historias biblicas, no son mitos o leyendas, son historias fidedignas en las que se puede confiar y mejor aún,aprender de ellas y sobretodo beneficiarnos del mas presiado regalo que nos a dejado nuestro amoroso Creador,con el fin de instruirnos y ser herederos del venidero nuevo mundo¡¡¡¡¡..

http://filosofia.laguia2000.com/mitologia/el-mito-griego-de-la-creacion-del-hombre

Se abandona el Big Bang en un nuevo modelo del universo

Se abandona el Big Bang en un nuevo modelo del universo
Etiqueta: Ciencia y Tecnología
Technology Review
Traducido por Kanijo para Ciencia Kanija
28/07/10

Una nueva cosmología explica con éxito la expansión acelerada del universo sin energía oscura; pero sólo si el universo no tuvo un inicio ni tendrá un final.

Como uno de los pocos eventos astrofísico que es familiar a la mayor parte de la gente, el Big Bang tiene un lugar especial en nuestra cultura. Y aunque existe un consenso científico sobre que es la mejor explicación para el origen del universo, el debate está lejos de cerrarse. No obstante, es difícil encontrar modelos alternativos del universo sin un inicio que sean verdaderamente sólidos.

Esto podía cambiar ahora con el fascinante trabajo de Wun-Yi Shu de la Universidad Nacional Tsing Hua en Taiwan. Shu ha desarrollado una innovadora nueva descripción del universo en la que los papeles de espacio, tiempo y masa se relacionan en un nuevo tipo de relatividad.

La idea de Shu es que el espacio y el tiempo no son entidades independientes sino que pueden convertirse la una en la otra. En su formulación de la geometría del espacio-tiempo, la velocidad de la luz es simplemente el factor de conversión entre ambas. De forma similar, la masa y la longitud son intercambiables en una relación en la que el factor de conversión depende tanto de la constante gravitatoria G como de la velocidad de la luz, y ninguna de las dos tiene por qué ser constante.

Por lo que conforme el universo se expande, masa y tiempo se convierten en longitud y espacio, y al contrario cuando se contrae.

Este universo no tiene inicio ni fin, simplemente alterna periodos de expansión y contracción. De hecho, Shu demuestra que las singularidades no pueden existir en este cosmos.

Es fácil descartar la idea como otro divertido y poco realista modelo soñado por uno de esos cosmólogos chiflados.

Hasta que miras las predicciones que realiza. Durante un periodo de expansión, un observador de este universo vería un extraño tipo de cambio en el desplazamiento al rojo de objetos brillantes tales como supernovas de Tipo 1a, como una aceleración que las aleja. Resulta, dice Shu, que sus datos encajan perfectamente con las observaciones realizadas por los astrónomos en la Tierra.

>Este tipo de aceleración es una característica común del universo de Shu.

Esto es un claro contraste con los distintos modelos del universo basados en el Big Bang. Desde que se descubrió la expansión acelerada del universo, los cosmólogos han estado haciendo preocupantes contorsiones con las leyes de la física para que sus modelos funcionen.

La idea más comúnmente debatida es que el universo está repleto de una energía oscura que fuerza a que el universo se expanda a un ritmo acelerado. Para que este modelo funcione, la energía oscura deber ser el 75 por ciento de toda la masa-energía del universo y debe incrementarse a un ritmo fantástico.

Pero hay un alto precio a pagar por esta idea: la ley de la conservación de la energía. La vergonzosa verdad es que los cosmólogos de todo el mundo han barrido convenientemente bajo la alfombra una de las leyes fundamentales de la física en un intento de cuadrar este círculo.

Esto pone a las ideas de Shu en una perspectiva distinta. No hay necesidad de abandonar la conservación de la energía para hacer que funcione su teoría.

Esto no significa que la teoría de Shu sea perfecta. Está lejos de ello. Uno de los principales problemas a los que se enfrenta es explicar la existencia del fondo de microondas cósmico, algo que muchos astrofísicos creen que es la evidencia más sólida de que el Big Bang realmente tuvo lugar. El CMB, dicen, es el eco del Big bang.

Cómo podría surgir en la cosmología de Shu aún no está claro, pero imagino que está trabajando en ello.

Incluso si encuentra una forma, será necesario un incómodo replanteamiento antes de que sus ideas logren agarre. Su aproximación puede explicar bien las observaciones en supernovas de Tipo 1a sin abandonar la conservación de la energía, pero nos pide que abandonemos la idea del Big Bang, la constancia de la velocidad de la luz y aceptar un vasto nuevo conjunto de potenciales fenómenos relacionados con las relaciones intercambiables entre masa, espacio y tiempo.

Acertado o equivocado, este es un cambio que muchos encontrarán difícil de aceptar. Esperemos que Shu se aferre a sus armas, aunque sólo sea por el amor al debate a la vieja usanza.

Una investigación profundiza en la relación entre inteligencia y religiosidad

Una investigación profundiza en la relación entre inteligencia y religiosidad
Etiqueta: Ciencia y Tecnología
28/07/10
Tendencias 21

Los niveles de religiosidad varían en ambos extremos del espectro de la inteligencia humana, pero no en los puntos intermediosUn estudio realizado por investigadores de la Universidad de Pittsburgh y de la Cleveland State University ha revelado que, aunque puede establecerse una relación entre la ausencia de religiosidad y la inteligencia (algunos estudios han sugerido que los coeficientes de inteligencia más altos se corresponden con una religiosidad menor, en términos estadísticos), esta relación sólo se daría en los extremos del espectro de la inteligencia humana. En lo que se refiere a los términos medios, no se han constatado diferencias en la religiosidad de los individuos, al menos en un grupo analizado de características muy específicas y en lo que se refiere a tres variables religiosas concretas (sectarismo, fe en las Escrituras y cuestionamiento de las convicciones religiosas). Por Yaiza Martínez.

En el año 2008, Helmuth Nyborg, científico especializado en el estudio de la inteligencia de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, realizó una investigación sobre la relación entre inteligencia y religiosidad, que arrojó resultados cuanto menos polémicos.

Por un lado, el estudio reveló que la media del coeficiente intelectual (CI) inteligencia de los países era directamente proporcional al porcentaje de ateísmo en ellos, según se desprendió del análisis de un total de 137 naciones.

Asimismo, Nyborg y sus colaboradores afirmaron que el coeficiente intelectual o CI de los ateos era de 1,95 puntos más que el de los agnósticos, y hasta de 5,89 puntos más que el de los creyentes.

Richard Lynn, otro de los autores de dicho estudio y profesor de psicología de la Universidad de Ulster, declaraba ese mismo año en The Daily Telegraph que el origen de estas diferencias podría estar en el hecho de que los estudiantes universitarios y académicos, de coeficiente intelectual normalmente más alto, son en general menos propicios a creer en Dios que el resto de la población.

Otros aspectos

En esta misma línea de investigación, la revista Intelligence ha publicado recientemente los resultados de otro estudio, en este caso realizado por los investigadores Sharon Bertsch, de la Universidad de Pittsburgh, y Bryan Pesta, de la Cleveland State University, de Estados Unidos.

Bertsch y Pesta pretendían averiguar si la relación entre religión e inteligencia es lineal o, por el contrario, las creencias religiosas se ven condicionadas por la inteligencia sólo en los dos extremos del espectro de ésta.

En otras palabras, según publica la revista Epiphenom, los investigadores querían saber si los niveles medios y más comunes de inteligencia estaban relacionados con los niveles de religiosidad o de no religiosidad o, por el contrario, no tenían nada que ver con ellos.

Por otra parte, los investigadores quisieron averiguar si había una relación no sólo entre la religiosidad y la capacidad de razonamiento abstracto (CI), sino también entre las creencias religiosas y las habilidades de procesamiento de información.

Diversas pruebas realizadas

Los científicos realizaron varias pruebas destinadas a medir dichas habilidades, como evaluaciones de la capacidad para juzgar con rapidez las diferentes longitudes de unas líneas o para seleccionar una carta en medio de otras muchas.

Asimismo, examinaron la propensión de los participantes a hacer “afirmaciones exageradas”, en una prueba que consistió en presentarles ciertos elementos (como el nombre de una personas famosa o un concepto científico), para después pedirles que establecieran hasta qué punto estaban familiarizados con ellos.

Algunos de estos elementos presentados eran falsos. La aplicación de un procedimiento inteligente permitió a los científicos dilucidar hasta qué punto los participantes estaban exagerando su familiaridad con los elementos reales.

En la investigación participó un grupo de estudiantes universitarios, por lo que cabría esperar que el coeficiente intelectual del grupo fuera algo más alto que la media y que ninguno de los participantes se encontrase en la parte más baja del espectro de inteligencia humana.

No hay diferencia en niveles intermedios

Los investigadores relacionaron los resultados de estas pruebas con tres aspectos de la religiosidad: el sectarismo, considerado éste como la creencia de que la religión que uno profesa es la única religión verdadera; la aceptación de las Escrituras (la consideración de que las Sagradas Escrituras son literalmente verdad) y el cuestionamiento religioso (la disposición a cuestionarse las convicciones religiosas).

Los resultados obtenidos en todos los análisis demostraron, en general, que el cuartil más bajo (cuarta parte de los participantes que puntuó más bajo en las pruebas realizadas) era también el más religioso, mientras que el cuartil más alto (participantes con puntuaciones más altas) eran los menos religiosos.

Sin embargo, en lo que se refiere a los cuartiles intermedios, no hubo mucha diferencia en los niveles de religiosidad de ambos grupos.

En otras palabras, podría decirse que la capacidad de procesamiento de información tendría relación con la religiosidad sólo en los extremos, pero no en los términos medios, en donde no se encuentra ninguna relación entre inteligencia y ausencia de religiosidad.

Aquellos participantes que se encontraban en el cuartil más bajo fueron especialmente propicios al sectarismo, es decir, a considerar que su religión era la única verdadera, tal y como se puede observar en el cuadro. La aceptación de las Escrituras y el cuestionamiento religioso, en cambio, obtuvieron resultados similares.

Limitaciones del estudio

Combinando los datos del CI de los participantes y los de sus capacidades en el procesamiento de información para generar un modelo estadístico, los científicos descubrieron, por último, que la habilidad para procesar información es un pronosticador más potente que el coeficiente intelectual de la religiosidad de los individuos.

¿Pero qué relación pueden tener las afirmaciones sobre la familiaridad de un rostro o el establecimiento de la longitud de unas líneas con el grado de religiosidad?

Según los investigadores, las puntuaciones en estas pruebas indican la eficiencia del procesamiento neuronal de los participantes, eficiencia que sería la base para el desarrollo de una cognición más compleja y del propio pensamiento racional.

Éste es uno de los pocos estudios sobre inteligencia y religión realizado realmente en laboratorio, y no basado en un análisis retrospectivo de datos recogidos por otras razones.

Sin embargo, quedaría por establecer si los resultados obtenidos podrían aplicarse a cualquier conjunto humano, y no sólo a un grupo tan definido como el de este caso: estudiantes universitarios, principalmente cristianos.

http://senalesdelostiempos.blogspot.com/2010/07/una-investigacion-profundiza-en-la.html

La Ultima Palabra

La Ultima Palabra

por Armando Valdez

Domingo, 01 de agosto 2010

Entre los muchos temas discutidos en esta serie de la creación, surge como central –la autoridad máxima de la Palabra de Dios. No sólo la Palabra de Dios es suficiente para responder a nuestras preguntas más difíciles acerca de los orígenes, es superior a cualquier otra explicación. Cuando la Escritura habla, habla con todo el peso de la autoridad divina. La ciencia, la arqueología, y cualquier otro sistema de estudio deben arrodillarse.

El relato de Génesis sencillamente no tendrá en cuenta supuestos naturalistas y una hermenéutica personalizada. El texto bíblico debe ser el punto de partida para el intérprete no, la última parada. Este dicho vale la pena repetirlo: la ciencia hace un gran servidor pero un pobre amo. La Palabra de Dios debe ser central en nuestra búsqueda para entender el universo.

Al leer la última palabra de John en la serie de creación, hágase estas preguntas: ¿Tengo un alto concepto de la Escritura? ¿Debo poner más acciones en las reivindicaciones inmutables de la Palabra de Dios, o en las constantes as teorías-siempre-en-necesidad-de-revisión de la ciencia? ¿Cuál es su última palabra para responder a las preguntas de los orígenes? Your approach to the first three chapters of Genesis will betray your answer. Su acercamiento a los tres primeros capítulos del Génesis traicionará su respuesta.

La Biblia da una descripción clara y convincente de los orígenes del cosmos y la humanidad. No hay absolutamente ninguna razón para que una mente inteligente se resista a aceptarla como un relato literal del origen de nuestro universo. Aunque los enfrentamientos del relato bíblico en muchos puntos con hipótesis naturalistas y evolutivas, no está en conflicto con un hecho científico único. De hecho, las condiciones de los datos geológicos, astronómicos y científicos pueden ser difíciles de conciliar con el relato bíblico. El conflicto no es entre la ciencia y la Escritura, sino entre la fe que confía en la Biblia y el escepticismo doloso del naturalista.

Para muchos, después de haber sido adoctrinados en las escuelas donde la línea entre la hipótesis y la realidad es sistemática y deliberadamente borrosa, eso puede parecer ingenuo o poco sofisticado, pero sin embargo es un hecho. Una vez más, la ciencia nunca ha refutado una sola palabra de la Escritura, y nunca lo hará. Por otra parte, la teoría de la evolución siempre ha estado en conflicto con la Escritura y siempre lo será. Pero la idea de que el universo evolucionó a través de una serie de procesos naturales sigue siendo una hipótesis no probada y no verificable, y por lo tanto no es “ciencia”. No hay prueba alguna de que el universo evolucionó de forma natural. La evolución es una mera teoría y cuestionable, en constante evolución al respecto. En última instancia, si se aceptan en absoluto, hay que tener una gran fe.

¡Es mucho mejor basar nuestra fe en el sólido fundamento de la Palabra de Dios! No hay fundamento del conocimiento igual o superior a la Escritura. A diferencia de la teoría científica, es eternamente inmutable. A diferencia de las opiniones del hombre, la verdad es revelada por el Creador mismo! No esta, como muchos suponen, en desacuerdo con la ciencia. La verdadera ciencia siempre ha afirmado la enseñanza de la Escritura. La Arqueología, por ejemplo, ha demostrado la veracidad del registro Bíblico una y otra vez. Siempre que el registro de las Escrituras de la historia pueda ser examinado y probado o también desmentido por la evidencia arqueológica o pruebas fiables documentales independientes, el registro bíblico siempre ha sido verificado. No hay razón válida alguna para dudar o desconfiar del registro bíblico de la creación, y ciertamente no hay necesidad de ajustar el relato bíblico para tratar de hacer encajar las últimas tendencias en la teoría evolutiva.

Una comprensión bíblica de la creación y la caída de la humanidad establece las bases necesarias para la cosmovisión cristiana. Todo lo que la Escritura enseña acerca del pecado y la redención asume la verdad literal de los tres primeros capítulos del Génesis. Si tambaleamos en cualquier grado sobre la verdad de este pasaje, estamos socavando los fundamentos mismos de nuestra fe.

Si Génesis 1-3 no nos dice la verdad, ¿por qué habríamos de creer cualquier otra cosa en la Biblia? Sin una correcta comprensión de nuestro origen, no tenemos manera de entender nada de nuestra existencia espiritual. No podemos conocer nuestro propósito, y no podemos estar seguros de nuestro destino. Después de todo, si Dios no es el Creador, entonces tal vez Él no es el Redentor tampoco. Si no podemos creer los primeros capítulos de la Escritura, ¿cómo podemos estar seguros de cualquier cosa que diga la Biblia?

Mucho depende, por tanto, de una comprensión adecuada de estos primeros capítulos del Génesis. Estos capítulos son demasiado a menudo maltratados por personas cuyo objetivo real es no entender lo que el texto en realidad enseña, pero que desean ajustarlo para que encaje en una teoría científica. El enfoque es todo un error. Ya que la creación no puede ser observada o reproducirse en un laboratorio, la ciencia no es un lugar de confianza para buscar respuestas sobre el origen y la caída de la humanidad. Finalmente, la única fuente confiable de la verdad sobre nuestro origen es lo que ha sido revelado por el mismo Creador. Eso significa que el texto bíblico debe ser nuestro punto de partida.

Estoy convencido de la correcta interpretación del Génesis 1-3 es la que viene naturalmente a partir de la simple lectura del texto. Nos enseña que el universo es relativamente joven, aunque con una apariencia de edad y madurez, y que toda la creación se llevó a cabo en el lapso de seis días literales.

A los que inevitablemente se quejan de que esa opinión es crédula y poco sofisticada, mi respuesta es que es ciertamente superior a la idea irracional de que un universo ordenado y incomprensiblemente complejo surgido por accidente de la nada y surgió por azar a la maravilla que es.

La Escritura ofrece las únicas explicaciones precisas que se pueden encontrar en cualquier lugar acerca de cómo nuestra raza comenzó, donde se originó nuestro sentido moral, el por qué parece que no podemos hacer lo que nuestra conciencia nos dice que es correcto, y cómo podemos ser redimidos de esta situación desesperada.

La Escritura no es sólo la mejor de varias explicaciones posibles. Es la Palabra de Dios.

http://evangelio.wordpress.com/2010/08/04/la-ultima-palabra/

El Senado Romano

El Senado Romano
Publicado por Hilda el 2 de Agosto de 2010


El Senado romano o en latín “Senatus” surgió en la Monarquía, supuestamente con su primer rey, Rómulo, con funciones consultivas, aunque sin poder vinculante, formado por 100 jefes de familia, patricios.

En esta época también cumplían la función de elegir entre ellos al “interrex” que ocuparía el lugar del rey, si éste moría sin haber designado sucesor, y hasta el nombramiento del nuevo rey. Cada “interrex” cumplía su función por cinco días y luego era designado otro, hasta que se nombraba al rey sucesor por el comicio, requiriéndose la “auctoritas patrum” o aprobación senatorial. Brindaba también aprobación a todas las demás resoluciones comiciales o leyes.

En un principio los senadores fueron 100, con Tarquino el Antiguo se elevó el número a 200, y con Servio Tulio, a 300.

En la República, los senadores de 300, elevaron su número a 600 por una Ley Sempronia en el año 123 a. C., durante el tribunado de Cayo Sempronio Graco. Con Julio César pasaron a ser 900; y con Marco Antonio, 1300. Es la época donde tiene su mayor prestigio, pues en el Imperio será un instrumento del emperador.

Hasta la Ley Ovinia del año 312 a. C, fueron los cónsules quienes nombraban a los senadores. A partir de dicha ley esa actividad les correspondió a los censores, debiendo elegirlos entre los más dignos de los magistrados que habían ejercido su cargo en el último lustro. También los plebeyos pudieron a aprtir de sta fecha integrar el Senado. Salvo que con estos no alcanzaran, no podían designarse senadores a otros ciudadanos, que en caso de resultar electos tenían una dignidad inferior que los ex magistrados, conformando la categoría de los pedarii. Los cargos eran vitalicios, salvo que demostraran mal conducta, en cuyo caso los censores podían removerlos.

El senador que encabezaba la lista confeccionada por los censores, recibía el nombre de prínceps senatus, y era costumbre que fuera el primero en ser consultado.

El Senado se reunía en la Curia Hostilia, luego en la Curia Iulia o en un templo, convocada por un magistrado que la presidía, siendo las sesiones públicas por hacerse a puertas abiertas. No había días fijos, aunque se preferían los días festivos, el de las calendas, las nonas o los idus.

La sesión se anunciaba por “edictum” o heraldo, y las resoluciones se tomaban entre la salida y la puesta del sol, previa consulta de los auspicios y ofrenda de un sacrificio.

Las decisiones del Senado recibían el nombre de senadoconsultos, aún en esta etapa sin fuerza de ley.

Sus funciones judiciales los facultaban para castigar a los magistrados, pudiendo separarlos de sus cargos. Entendían en las causas en que fueran acusados los ciudadanos por conjura contra el Estado o envenenamiento.

Podían otorgar a los cónsules en caso de peligro, amplios poderes, a través del “senadoconsultum ultimum”, para nombrar un dictador, por un lapso que no podía sobrepasar los seis meses. Tenían también a su cargo las relaciones exteriores.

En el Imperio, Augusto redujo el número de senadores a 600, nombrados por el emperador. Sus decisiones (senadoconsultos) adquirieron fuerza de ley, con gran influencia del Emperador. El Emperador se adjudicó el carácter de “prínceps senatum”. Quedaron a cargo del Senado algunas provincias carentes de tropas en las cuales el Senado nombraba gobernadores. Las otras eran provincias imperiales. Perdió en esta etapa el manejo de las relaciones exteriores, ahora a cargo del Emperador.http://derecho.laguia2000.com/derecho-romano/el-senado-romano

El 90% de los checos afirma que conoce el contenido de la Biblia a pesar de ser ateos

El 90% de los checos afirma que conoce el contenido de la Biblia a pesar de ser ateos
A pesar de que la mayoría de los checos son ateos y reconocen que nunca han leído la Biblia, el 90% de ellos afirma que conoce lo que ella contiene.

República Checa | Viernes 15 de Enero, 2010 | Por Khelly Ramos de Vaca.

(NoticiaCristiana.com).

Como consecuecia de vivir más de 40 años de comunismo en el país, los checos se encuentran entre las personas más ateas de Europa, sin embargo, reconocen de forma positiva la influencia de la Biblia.

Para ellos, la Biblia aunque no es tomada como un libro con fines religiosos, si lo toman en cuenta porque reconocen que su contenido es altamente moral y digno de seguir como ejemplo porque ayudan a la ciudadanía a comportarse de manera adecuada en cualquier lugar donde se encuentren.

Muchos han conocido el contenido de la Biblia a través de películas, historias en la radio, por la prensa escrita, han leido historias en libros parecidos a cuentos, y con frecuencia reflexionan acerca de temas morales, de fe, buenas costumbres, los ideales del ser humano, la conciencia, y todos esos temas son bien contenidos en la Biblia.

Así como muchas naciones europas, los checos también poseen profundas raíces cristianas en sus antepasados, y afirma el sociólogo Oldřich Zajíc que las Sagradas Escrituras son concebidas como una parte esencial en la cultura nacional.

Realizaron una encuesta a 18.000 checos y ante la pregunta si saben de qué trata la Biblia, el 20 por ciento de los encuestados respondió que sí y el 70 por ciento dijo que conoce algunas de sus historias. Quiere decir que el 90 por ciento de los checos sabe qué es la Biblia, aunque son muy pocos los que realmente han leído sus páginas.

El año pasado se puso a la venta una versión de la Biblia en vocabulario actual, La Biblia, traducción del Siglo XXI, la cual consiguó ventas de unos 70.000 ejemplares, las últimas cifras parecidas se habían conseguido con la venta de las saga de Harry Potter que alcanzó una venta de 200.000 ejemplares desde noviembre de 1989, si embargo, las cifras alcanzadas por esta traducción libre de la Biblia se ha alcanzado en tan sólo un año.

Se ha calificado todo un éxito cuando a uno de cada 100 habitantes le ha interesado comprar La Biblia, Traducción del Siglo XXI, entendiendo que en dicho país, se publican unos 18.000 anuales.

Esta situación llama a reflexión: ¿Será que se está valorando la Biblia más como un libro de moral que como la Palabra viva de Dios? ¿Qué tanto conocen los cristianos el contenido de la Biblia?

Fuente: Radio.cz

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.994 seguidores