22 jul 2010
by Ricardo Paulo Javier
in Creación, Creación y evolución, Creacionismo
La creación de Adán, de Miguel Ángel

DIOS A
Origen del cosmos.
Las cosas no se hacen solas; es decir, alguien tiene que hacerlas. Tanto la mesa y la casa, como el Sol, la Tierra y las estrellas han sido hechos por alguien. La mesa ha sido hecha por el carpintero, la casa ha sido hecha por el albañil.
1.- EL SOL, LA TIERRA Y LAS ESTRELLAS HAN SIDO HECHOS POR DIOS.
1,1. Si paseas por la playa un día que ha bajado la marea, conoces, por las huellas en la arena, si lo que pasó por allí antes que tú fue un hombre, un perro o un pájaro. Lo mismo vamos a hacer nosotros para averiguar la existencia de Dios.
A Dios no le podemos ver, porque es espíritu 1; y el espíritu no se ve con los ojos de la cara. «A Dios no lo ha visto nadie» 2.
Pero yo puedo conocer una cosa con el entendimiento aunque no la vea con los ojos de la cara: si veo un abrigo colgado de la pared, sé que allí hay un clavo, aunque no lo vea. Si no, el abrigo no se sostendría 3.
Vamos a conocer a Dios por las huellas que ha dejado en la creación. Dice San Pablo que Dios es cognoscible con la razón a través de las criaturas 4.
Empecemos por la huella que Dios ha dejado en el cielo.
Tú sabes que aquellas huellas en la arena no se han hecho solas.
Pues mira el cielo. ¿Puedes contar las estrellas?
El Atlas del cosmos, que ya se ha empezado a publicar, constará de veinte volúmenes, donde figurarán unos quinientos millones de estrellas. El número total de las estrellas del Universo se calcula en unos 200.000 trillones de estrellas: ¡un número de veinticuatro cifras! 5.
El Sol tiene diez planetas: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón, (descubierto en 1931 por Percival Lowell) 6, y el décimo que se acaba de descubrir. Los astrónomos Thomas van Flandern y Robert Harrison, del Observatorio Naval de los Estados Unidos, lo han confirmado con sus cálculos sobre las perturbaciones en las órbitas de Urano y Neptuno7. Unos le llaman el planeta X8. El Dr. John Murray, de la Open University, lo llama Némesis.9
El año 2004, La NASA americana descubrió un nuevo planeta en el sistema solar. Lo ha llamado Sedna, y es el más alejado del Sol. Está a 12.800 millones de kilómetros. El doble de la distancia de Putón. Es más pequeño que la Luna: como la mitad de Plutón. Por eso algunos dudan si llamarle planeta, pues a los astros más pequeños que Plutón se les llama planetoides10.
Nuestra galaxia, la Vía Láctea, tiene cien mil millones de soles11. Y galaxias como la nuestra se conocen cien mil millones12.
En nuestra galaxia hay mil millones de púlsares que son estrellas de neutrones en rotación, que dan seiscientas cincuenta vueltas por segundo, y su densidad es de mil millones de toneladas por centímetro cúbico13
Los púlsares provienen de la explosión de supernovas14. Emiten haces de radiación como un faro costero, con pulsaciones de periodicidad perfecta. Por eso, en un principio, se creyó que se debían a civilizaciones extraterrestres15.
La Nebulosa de Andrómeda consta de doscientos mil millones de estrellas.
Pues, si unos hoyos en la arena no se pueden haber hecho solos, ¿se habrán hecho solos los millones y millones de estrellas que hay en el cielo?
Alguien ha hecho las estrellas. A ese Ser, Causa Primera de todo el Universo, llamamos Dios.
La observación del cielo interesa al hombre desde tiempos remotísimos. Podríamos decir que la Historia de la Astronomía16, prescindiendo de los chinos, empezó con los babilonios, egipcios, griegos y árabes.
A los babilonios se debe la división del día en veinticuatro horas y éstas en sesenta minutos, y éstos en sesenta segundos. Los griegos dieron nombre a muchas constelaciones y planetas, que después latinizaron los romanos. Los árabes dieron nombre a muchas estrellas. Voy a dar algunos datos.
1,2. La Luna, está a 384.000 kilómetros de la Tierra. El Sol a 150.000.000 kilómetros. Plutón a 6.000.000.000 de kilómetros17. Fuera del sistema solar, Sirio, la estrella más brillante del firmamento18, a ocho años luz; Arturo a treinta y seis años luz.
La luz, a 300.000 kilómetros por segundo, en un segundo da siete vueltas a la Tierra, y recorre en un año una distancia igual a 200 millones de vueltas a la Tierra. En kilómetros son unos diez billones de kilómetros19. Para caer en la cuenta de lo que es un billón, pensemos que un billón de segundos son casi treinta y dos mil años.
La velocidad de la Luz, según las leyes de la Física, no puede superarse20. La velocidad de la luz es tope, como demostró matemáticamente Einstein; pues según la ecuación e=mc2 a esa velocidad la masa se haría infinita21.
Fuera de nuestra galaxia, la nebulosa de Andrómeda, que es la más cercana a nuestra galaxia de la Vía Láctea, está a dos millones de años-luz22.
Coma de Virgo a 200 millones de años-luz.
Y el Cúmulo de Hidra a 2.000 millones de años-luz23 .Éste es el límite de percepción de los telescopios ópticos24. Pero los radiotelescopios profundizan más.
El astro más lejano detectado es el Quásar PKS 2.000-330, está a quince mil millones de años-luz25. Los quásares son radio-estrellas que emiten ondas hertzianas. Se detectaron por vez primera en 196026.
1,3. Es posible que haya otros astros habitados, pero nada sabemos; pues Dios nada nos ha dicho, y no hemos podido conectar con ellos.
La existencia de la vida inteligente extraterrestre es algo probable que no ofrece ninguna dificultad, ni a la Ciencia ni a la Religión.
Pero, a pesar de todos los esfuerzos realizados, los científicos no han logrado captar ninguna señal clara de seres inteligentes extraterrestres.
Cuando estuve en Puerto Rico, para pronunciar conferencias en la Universidad Católica de Ponce, visité el radiotelescopio de Arecibo, que es el mayor del mundo27. Su reflector tiene trescientos cinco metros de diámetro (mil pies), y es capaz de detectar la llama de una vela sobre la Luna28. Desde él se lanzan todos los años señales al espacio buscando civilizaciones extraterrestres. Aunque estas señales se pueden detectar más allá de nuestra galaxia29, no hemos recibido respuesta30. El mensaje se ha emitido en un código binario, que es el habitual en las computadoras. En este mensaje se describen algunas características de la vida de la Tierra, de lo que es el hombre, y del radiotelescopio que emite el mensaje.
En mi visita al Observatorio de Radioastronomía de Arecibo me facilitaron una copia cifrada de este mensaje, que conservo en mi poder.
El Prof. Heinrich K. Erben de la Universidad de Bonn, reduce drásticamente la posibilidad de vida inteligente en algún otro lugar del Universo31. Después de veinticinco años de iniciado el proyecto OZMA no se ha conseguido captar rastro alguno de señales inteligentes procedentes de otros mundos32.
«No tenemos datos sobre la existencia de vida inteligente fuera del sistema solar. Pero es verdad que la opinión científica ha evolucionado en los últimos veinte años en el sentido de considerar cada vez más difícil el que se haya dado en otros lugares el conjunto de condiciones que se dieron en nuestro planeta, y que influyeron decisivamente en la habitabilidad y en el desarrollo de la vida hasta el hombre»33 . Por eso parece que no existe vida inteligente en otro lugar de nuestra galaxia34. Y desde luego no hay esperanza de encontrar vida inteligente en otro planeta del sistema solar35
Juan Oró, eminencia bioquímica mundial, Profesor de la Universidad de Houston (EE.UU.), y uno de los principales investigadores de la NASA, ha dicho: «No tenemos noticia de vida inteligente fuera de la Tierra».
«La opinión científica sobre la vida extraterrestre ha cambiado en los últimos diez o veinte años. De un optimismo que esperaba encontrar planetas habitados en todo el Universo, casi alrededor de cada estrella, a un realismo más bien pesimista. Parece difícil esperar que se hayan dado en otro sitio todas las condiciones, en el momento preciso y en la forma precisa, para que aparezca la vida y tenga la posibilidad de desarrollarse hasta donde se desarrolló aquí en la Tierra»36
«El paleontólogo Peter Ward y el astrónomo Donald Brownlee han examinado los procesos químicos por los que se pudo originar la vida en la Tierra, y los factores ambientales que protegieron este planeta y que crearon las condiciones para que esa vida evolucione a formas complejas, algo raro en el universo. (…)
«La Tierra es un planeta tan raro que no se parece a ningún otro cuerpo espacial. Condiciones para que la vida se haga más compleja: distancia adecuada al Sol para que el agua se mantenga líquida; masa adecuada del planeta para retener la atmósfera y los océanos, un vecino masivo como el planeta Júpiter que nos salva de los asteroides más peligrosos, la justa cantidad de carbono que permita el desarrollo de la vida, etc. Demasiadas casualidades para ser optimista»37
«Según el astrónomo chileno Patricio Díaz Pazos, la probabilidad de vida extraterrestre es de: 0, 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 1 «como requisito para la existencia de algún tipo de ser viviente, en las circunstancias que conocemos»38.
Repetidas veces la prensa se ha hecho eco del avistamiento de OVNIS (Objetos Voladores No Identificados), como si fueran naves extraterrestres. Pero la mayoría de las veces todo se explicó sin necesidad de acudir a su origen extraterrestre. Incluso la CIA norteamericana ha reconocido haber atribuido a los OVNIS lo que eran aviones espías39 .Otras veces la aparición de OVNIS se ha explicado después como de origen humano (globos sonda, fragmentos de satélites artificiales, etc.). Fueron famosos unos círculos enigmáticos que aparecieron al sur de Inglaterra, en la década de los ochenta, en unas plantaciones de cereales. Después, en 1991, Doug Bower y Dave Chorley, dos amigos de Southampton, se confesaron autores de la broma40.
La creación del cielo, de Miguel Ángel
“Casi fuera del cielo ancla entre dos montañas
la mitad de la luna.
Girante, errante noche, la cavadora de ojos.
A ver cuántas estrellas trizadas en la charca”.
(PABLO NERUDA)
1,4. En el cielo hay millones y millones de estrellas muchísimo mayores que la Tierra. La Tierra, que pesa seis mil trillones de toneladas41, es una bola de 40.000 Km. de perímetro (meridiano).
El Sol es un millón trescientas mil veces mayor que la Tierra.
En la estrella Antares, de la constelación de Escorpión, caben 115 millones de soles42.
Alfa de Hércules, que está a 1.200 años-luz, y es la mayor de todas las estrellas conocidas, es ocho mil billones de veces mayor que el Sol43.
Para aclarar un poco estos volúmenes descomunales, diremos que la órbita de la Luna dando vueltas alrededor de la Tierra, de ochocientos mil kilómetros de diámetro, cabe dentro del Sol; y que el radio de Antares es el diámetro de la órbita de la Tierra, es decir, de trescientos millones de kilómetros; y que el diámetro de la órbita de Plutón, que es de doce mil millones de kilómetros, es la décima parte del radio de Alfa de Hércules. Todo esto me lo ha calculado un astrónomo.
La mayor radio-estrella conocida es DA-240 que tiene el diámetro de seis millones de años-luz44. El diámetro de esta radio-estrella es sesenta veces mayor que el diámetro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, que es de cien mil años de luz.
1,5. Estas bolas gigantescas van a enormes velocidades.
La Tierra va a cien mil kilómetros por hora, es decir a treinta kilómetros por segundo45. El Sol va a trescientos kilómetros por segundo, hacia la Constelación de Hércules. La Constelación de Virgo se aleja de nosotros a mil kilómetros por segundo46. El Cúmulo de Boyero se desplaza a cien mil kilómetros por segundo47.
Por el desplazamiento hacia el rojo de las rayas del espectro se ha calculado que hay estrellas que se alejan de nosotros a 276.000 kilómetros por segundo. Es decir, al 92 % de la velocidad de la luz.
1,6. El movimiento de las estrellas es tan exacto que se puede hacer el almanaque con muchísima anticipación. El almanaque pone la salida y la puesta del Sol de cada día, los eclipses que habrá durante el año, el día que serán, a qué hora, a qué minuto, a qué segundo, cuánto durarán, qué parte del Sol o de la Luna se ocultará, desde qué punto de la Tierra será visible, etc.
El 30 de junio de 1973, España entera estuvo pendiente del eclipse parcial de Sol del cual la prensa venía hablando varios días.
El 2 de octubre de 1959, fue visible desde la islas Canarias, un eclipse total de Sol, a las 12 del mediodía, tal como se había previsto desde mucho antes. Por eso se instaló en la Punta de Jandía en Fuerteventura un puesto de observación en el que se reunieron científicos del mundo entero.
El anterior eclipse de Sol contemplado desde Canarias, fue el 30 de agosto de 1905, y se sabe «que habrá que esperar hasta pasado el siglo XXII para ver otro eclipse total de Sol dentro de nuestras fronteras»48 .
El año 2005 podremos observar un eclipse anular desde Cádiz49.
El cometa Halley (llamado así en honor del astrónomo Edmundo Halley, contemporáneo y amigo de Isaac Newton) que como se había previsto el siglo pasado, pasó junto a nosotros en el año 1910, volvió a pasar cerca de la Tierra en marzo de 1986 según se había anunciado. Todos los periódicos del mundo hablaron de él.
Halley (1656-1742) que observó el cometa en 1682 calculó su órbita y predijo que aparecería de nuevo cada setenta y seis años, y así ha sucedido50.
Volverá a verse el año 2062. Cuando pasó junto a la Tierra en 1986 fue fotografiado por la sonda europea Giotto, que se acercó al núcleo del cometa a una distancia de 500 kilómetros51 La longitud de la cola del cometa Halley es de cincuenta millones de kilómetros y está formada por gases enrarecidos52.
Cuando estuve en Santa Cruz de Tenerife con ocasión de unas conferencias que tuve en la Residencia de Paso Alto, en enero de 1991, tuve ocasión de visitar el Observatorio de Astrofísica del Teide, donde tenemos el telescopio de microondas más sensible del mundo, y donde se estudian las oscilaciones del Sol, etc. Allí hice amistad con el astrónomo inglés Mark Kidger, especialista en el estudio del cometa Halley. Me dio algunos datos que pueden ser interesantes:
El núcleo del cometa está formado por gases sólidos a 100 grados centígrados bajo cero. Sus dimensiones son de 7’50 por 8’50 por 18 kilómetros.
Aunque los chinos ya lo conocían mil años antes de Cristo y ha dado miles de vueltas alrededor del Sol, terminará por desaparecer, pues cada vez que se acerca al Sol pierde peso al volatilizarse por el calor, parte de los gases sólidos del núcleo. La cola del cometa no va hacia atrás, como la estela de un avión de reacción, sino que arrastrada por el viento solar se desplaza en el sentido opuesto al Sol, como el humo de una locomotora en marcha, que se desplaza lateralmente si hace un viento fuerte.
1,7. La precisión del movimiento de los astros sería imposible conocerlo si el orden del movimiento de los astros no fuera calculable matemáticamente.
Por eso James Jeans, ilustre matemático y Presidente de la Real Sociedad Astronómica de Inglaterra y Profesor de la Universidad de Oxford, uno de los más grandes astrónomos contemporáneos, en su libro Los misterios del Universo53 afirman que el Creador del Universo tuvo que ser un gran matemático. Y Einstein: «La Naturaleza es la realización de las ideas matemáticas de Dios»54.
Paul Dirac, Catedrático de Física Teórica de la Universidad de Cambridge y uno de los científicos más sobresalientes de nuestra generación, dijo en la revista Scientific America: «Dios es un matemático de alto nivel»55.
1,8. Todo este orden maravilloso requiere una gran inteligencia que lo dirija. ¿Qué pasaría en una plaza de mucho tránsito -como la Cibeles de Madrid- si los conductores quedaran repentinamente paralizados y los vehículos, sin inteligencia, abandonados a su propio impulso? En un momento tendríamos una horrenda catástrofe.
1,9. Cuanto más complicado y perfecto sea el orden, mayor debe ser la inteligencia ordenadora.Construir un reloj supone más inteligencia que construir una carretilla.
Si un día naufragas en alta mar, y agarrado a un madero llegas a una isla desierta, aunque allí no encuentres rastro de hombre, ni un zapato del hombre, ni un trapo de hombre, ni una lata de sardinas vacía, nada; pero si paseando por la isla desierta encuentras una cabaña, inmediatamente comprendes que en aquella isla antes que tú estuvo un hombre. Comprendes que aquella cabaña es fruto de la inteligencia de un hombre. Comprendes que aquella cabaña no se ha formado al amontonarse los palos caídos de un árbol. Comprendes que aquellas estacas clavadas en el suelo, aquellos palos en forma de techo y aquella puerta giratoria son fruto de la inteligencia de un hombre. Pues si unos palos en forma de cabaña requieren la inteligencia de un hombre, ¿no hará falta una inteligencia para ordenar los millones y millones de estrellas que se mueven en el cielo con precisión matemática?
Isaac Newton (1642-1727) y Johannes Kepler (1571-1631) formularon matemáticamente las leyes que rigen el movimiento de las estrellas del Universo; pero Newton y Kepler no hicieron esas leyes, porque las estrellas se movían según esas leyes muchísimos años antes de que nacieran Newton y Kepler. Luego hay alguien autor de esas leyes que rigen el movimiento matemático de las estrellas.
Por eso el cosmonauta Borman dijo desde la Luna:«Nosotros hemos llegado hasta aquí gracias a unas leyes que no han sido hechas por el hombre». Y Newton: «El conjunto del Universo no podía nacer sin el proyecto de un Ser inteligente»56. «Me basta -ha dicho Alberto Einstein- reflexionar sobre la maravillosa estructura del Universo, y tratar humildemente de penetrar siquiera una parte infinitesimal de la sabiduría que se manifiesta en la Naturaleza»57. Dijo también: «Dios no juega a los dados»58
La inteligencia que ordena las estrellas en el cielo y dirige con tanta perfección la máquina del Universo es la inteligencia de Dios.
Por eso dice la Biblia: «Los cielos cantan la gloria de Dios» 59.
Las criaturas son dedos que me señalan a Dios. Pero hay gente que se queda mirando el dedo y no ve más allá.
«Nada menos que André Gide dijo: “No creer en dios es mucho más difícil de lo que se piensa. Para seguir haciéndolo es necesario abstenerse de mirara la Naturaleza y de reflexionar sobre lo que vemos»60.
Resulta ridículo que Salvatore Quasimodo dijera, cuando los soviéticos lanzaron el Sputnik, en octubre de 1957: «El hombre le está haciendo la competencia a Dios en el dominio del espacio».
Puede ser interesante mi vídeo titulado: La astronomía lleva a Dios61.
1,10. No es lo mismo Astronomía que Astrología. La Astronomía es ciencia; la Astrología, en la que se basan los horóscopos, cuento. Así opinan Shawn Carlson, Físico de los Laboratorios Lawrence Berkeley (California) y Andrew Fraknoi, responsable de la Sociedad Astronómica del Pacífico62.
Recientemente doscientos cincuenta y ocho científicos del mundo entero han firmado un manifiesto a la prensa para desengañar al pueblo crédulo que se fía de la Astrología, debido a la propaganda que hacen de ella los medios de comunicación. Entre otras cosas, en este manifiesto se dice lo siguiente:
«Es simplemente un error imaginar que las fuerzas ejercidas por las estrellas y los planetas en el momento del nacimiento, pueden, de alguna forma, determinar nuestro futuro. Tampoco es verdad que la posición de los objetos celestes hagan que ciertos días o períodos de tiempo sean más favorables para emprender algún tipo de actividad, o que el signo bajo el que uno ha nacido determine la compatibilidad de su relación con otras personas…Creemos llegado el momento de rechazar vigorosamente las afirmaciones pretenciosas de los astrólogos charlatanes. Quienes continúan teniendo fe en la astrología lo hacen a pesar de que no hay ninguna base científica para sus creencias, y sí una fuerte evidencia de lo contrario»63.
La prueba de que los astros no determinan el futuro de las personas se confirma por el hecho de que dos hermanos gemelos, que nacieron con la misma estrella, uno tiene una muerte trágica de niño, y el otro tiene una vida larga, próspera y feliz.
El profesor Stanley L. Jaki de la Universidad de Seton Hall de New Jersey. (EE.UU.) manifestó que la astrología carece de fundamento científico64.
Creer en los horóscopos es pura superstición. Lo que ocurre es que cuando disminuye la fe en Dios aumenta la credulidad en las supersticiones.
Lo mismo podríamos decir de los futurólogos.
En agosto de 1999 todos los medios de comunicación se hicieron eco de la profecía de Nostradamus, según la cual el fin del mundo sería el próximo día 11. La profecía fue un fracaso. Por eso hoy seguimos vivos.
Doce personas se suicidaron por miedo a lo que iba a pasar el 11 de agosto65.
Para esa misma fecha otros anunciaron una catástrofe en París, hasta el punto de que el célebre diseñador Rabanne clausuró sus tiendas en París66. Tampoco pasó nada catastrófico.
Es curioso que ningún futurólogo avisara del tremendo acto terrorista del 11 de septiembre del año 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York, en el que murieron tres mil personas. No lo dijeron porque no lo sabían. Si lo hubieran sabido, lo hubieran dicho; y además de hacerse famosos, hubieran evitado una catástrofe.
1,11. La máquina fotográfica fue un descubrimiento trascendental para la cultura de los hombres.Antes, sólo se podía conocer lo que se veía con los propios ojos. Desde que se inventó la fotografía es posible conocer los paisajes, los monumentos, las obras de arte y los grandes personajes del mundo entero sin salir del lugar en que se ha nacido.
El invento de la máquina fotográfica supone una gran inteligencia, y los hombres han tardado muchos años en descubrirla. No se descubrió hasta el siglo pasado.
Sin embargo, mucho antes de que los hombres inventasen la máquina fotográfica -desde el principio de la humanidad- ya estaba inventado el ojo humano, maravillosa máquina fotográfica, que saca diez fotos por segundo, no es necesario pasar el carrete y además se enfoca sola gracias a la maravillosa constitución del cristalino. El inventar el ojo supone todavía más inteligencia que el inventar la máquina fotográfica.
El Catedrático de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Clermont-Ferrand y de la de París, y Presidente de la Academia de Ciencias de Francia en 1967, el Dr. Pierre-Paul Grassé, demuestra en un documentado estudio que el ojo no puede ser el resultado del azar, sino fruto de una inteligencia ordenadora67.
«El corazón late unas setenta veces por minuto. A lo largo de una vida lo ha hecho unas tres o cuatro mil millones de veces. Por cada contracción aspira y riega un decilitro de sangre, lo que supone 18.000 litros al día, cuatro millones de litros al año, y 250 millones de litros en una vida de setenta años»68.
¿Qué máquina hecha por el hombre puede hacer esto, sin mantenimiento ni recambios?
La hoja verde es una fábrica de oxígeno. Con la luz del Sol la función clorofílica de las plantas transforma el anhídrido carbónico que exhalamos al respirar en oxígeno.
Unos científicos de la Universidad de Sevilla han logrado repetir el en laboratorio lo que hacen las plantas.
El ejército norteamericano ha conseguido una seda muy resistente para el tejido de los soldados fabricando una fibra de tela de araña sintética69.
La célula es una fábrica de productos químicos.
La cadena del ADN es el manual de instrucciones para fabricar estos productos cuando los necesita. Este manual está escrito solamente con cuatro letras (C, G, A, T) que representan cuatro bases diferentes. Las distintas combinaciones de estas bases forman los genes. Cada gen es un trozo del ADN70.
Uno de los grandes adelantos de la aviación moderna es el piloto automático con el cual un avión puede volar sin ningún hombre que lleve los mandos.
Pero los hombres no han inventado todavía ni inventarán jamás, un avión que no sólo vuele sin piloto, sino que además se busque él solo la gasolina, se haga él solo el hangar y, lo que es más, fabrique él solo otros aviones como él, que a su vez hacen otros aviones, y así indefinidamente.
Este avión maravilloso que nos parece imposible que se invente jamás, existe desde tiempos remotísimos: son los pájaros.
El pájaro es un avión que vuela solo, se busca él solo la gasolina (alimento), se hace él solo el hangar (nido), unas veces con ramajes y otras con cemento (nido de golondrinas).
¿Y cómo se fabrica este avión?
¡Con sólo calentar un huevo!
Con poner un huevo de gallina a cuarenta grados centígrados de temperatura, durante veintiún días, sale un pollito saltando y piando.
En el huevo frito que te ponen delante en la mesa, ¿me quieres decir dónde está el pico, los ojos, las plumas?
¿Cómo se forma todo esto en el pollito?
Con sólo calentar el huevo un poco.
¡Qué invento tan maravilloso es el del huevo!
¡Qué inteligencia tan grande supone inventar el huevo!
En el huevo, lo mismo que en la Naturaleza toda, hay leyes que rigen su evolución.
Pero los hombres no saben inventar un huevo artificial que poniéndolo en una incubadora saque un pollito, el cual ponga a su vez otros huevos de los que nazcan nuevos pollitos, y así sucesivamente. El hombre no lo sabe, pero lo sabe Dios que es el inventor de la Naturaleza.
El colibrí sabe volar hacia atrás: se acerca a la flor a chuparle el néctar con su largo pico, y luego retrocede. Nuestros aviones no pueden volar hacia atrás.
En 1966 estuve dando conferencias en la Sociedad Hullera Vasco-Leonesa, y me quedé asombrado al ver allí un ordenador IBM que podía realizar tres mil operaciones por segundo.
Hoy hay ordenadores que pueden realizar veintidós millones de operaciones por segundo71. Recientemente la IBM ha presentado el ordenador más rápido y potente del mundo: el Pacific Blue, capaz de calcular tres trillones de operaciones por segundo72.
Pero la calculadora no tiene inteligencia. La inteligencia está en el que la inventó.
Aunque parece una máquina inteligente, sin embargo, no progresa por sí misma, no es consciente de sus propios actos.
La máquina no sabe lo que hace, ni por qué debe hacerlo así, y no de otra manera.
La máquina sólo puede resolver mecánicamente el tipo de problemas para los que la ha preparado de antemano un ser inteligente73.
«Ninguna máquina es capaz de plantearse problemas que no le hayan sido previamente planteados»74.
El robot no puede programarse a sí mismo75.
Dice D. Salvador de Madariaga: «La máquina es un pensamiento cristalizado; jamás se vio una máquina que no fuera consecuencia de un pensamiento»76.
La máquina no piensa por sí misma, no fabrica ninguna información nueva, es incapaz de un pensamiento creador, se limita a ejecutar el programa que ha recibido.
El pensamiento creador y la iniciativa pensante están en el hombre77.
«Una máquina muy perfeccionada podría hacer muchas cosas, pero nunca podrá sustituir al hombre»78.
El cerebro tiene catorce mil millones de neuronas.
En el organismo humano hay alrededor de sesenta billones de células.
Todas estas células evolucionan según un plan determinado79.
De la fusión de dos células (el espermatozoide y el óvulo) proceden los cien billones de células que forman el ser humano. Y las especializaciones de cada célula (muscular, adiposa, cardíaca, hepática, renal, etc.) es superior a todas las especializaciones creadas por el hombre en profesiones, técnicas, artes y oficios80.
Estas células tienen un sistema inmunitario para defenderse de los enemigos exteriores: son los fagocitos (leucocitos = glóbulos blancos), que detectan al enemigo, lo analizan, lo identifican, y organizan su destrucción81
«Una máquina electrónica abarca una serie de acciones planificadas.
«La señal de comienzo de una acción depende de los resultados de la acción precedente.
«Los animales “funcionan” de acuerdo con líneas similares.
«En respuesta a un estímulo condicionado ejecutan un movimiento reflejo (…)
Las máquinas electrónicas operan de acuerdo con programas estrictos y detallados, de los cuales no pueden desviarse ni un ápice.
Una máquina lo único que puede hacer es ejecutar su propio programa.
No introduce en el proceso ningún elemento creativo»82 .
Hoy se habla impropiamente de inteligencia artificial. D. Ramón López de Mántaras, doctor en Físicas, Profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y Premio al Mejor Trabajo Europeo de Inteligencia Artificial, reconoce que «no es posible fabricar máquinas realmente inteligentes. Por eso habría que cambiar la expresión de “inteligencia artificial»83.
1,12. Los animales se mueven por instintos.
El instinto hace que el pajarillo busque palitos para hacer su nido, y que el orangután coja un palo para alcanzar la fruta del árbol.
Y estos instintos se trasmiten por generación a sus descendientes.
Los animales tienen instintos maravillosos.
Según las investigaciones del Dr. Walter Frese, del Instituto Max Planck, las palomas mensajeras se orientan en sus vuelos gracias a una especie de brújula biomagnética que tienen84.
Los tiburones se orientan durante las migraciones sirviéndose del campo magnético terrestre85
Las abejas utilizan para orientarse la polarización de la luz y ven el ultravioleta86
Los elefantes se comunican por infrasonidos. Los investigadores americanos Payne y Poole han logrado identificar más de treinta modulaciones diferentes entre las comunicaciones entre elefantes87.
La serpiente de cascabel posee un magnífico detector de rayos infrarrojos de exquisita sensibilidad para advertir la presencia de su presa en la oscuridad88.
Hay mariposas que ven con rayos ultravioleta, como nuestros científicos modernos.
Los delfines localizan los obstáculos sumergidos en el agua por medio de una sonda acústica como los barcos modernos89.
Según los investigadores Ott y Schaeffel el ojo del camaleón le permite medir con precisión la distancia de su presa, como un moderno aparato de telemetría90
Recientemente, la empresa norteamericana, AIR TASER, de Arizona, ha difundido una pistola eléctrica, de defensa personal, que deja electrocutado temporalmente al agresor. Esto es lo que hace el pez «Raya eléctrica del Pacífico», que para cazar a su presa le lanza una descarga eléctrica de 220 voltios y 20 amperios. Este pez habita en las aguas de la Baja California, y fue clasificado por Ayres en 185591.
Un murciélago sin ojos vuela sin tropezar en una habitación cruzada por cables en todas direcciones. ¿Cómo se guía? El murciélago no lo sabe, pues no tiene inteligencia; pero lo sabe Dios que es quien ha hecho el murciélago y le ha dotado de una especie de radar que emite ondas ultrasonoras, según los estudios de los norteamericanos Griffin y Galambos92. ¡Qué inteligencia tan grande tiene el inventor de la Naturaleza!
1,13. Toda la Naturaleza está llena de maravillas:
Las golondrinas en sus migraciones recorren al año quince mil kilómetros.
Las ocas rebasan el Himalaya a seis mil metros de altura.
Las arañas producen al mes tres kilómetros de hilo.
La mariposa tiene veinte mil ojos.
La abeja reina pone tres mil huevos al día.
La malva produce al año veinticinco millones de peces.
Dios es más maravilloso en lo pequeño que en lo grande.
En 1989, con ocasión de un trabajo de investigación que estaba haciendo un equipo de ingenieros sobre el Sudario de Oviedo, para confirmar la autenticidad de la Sábana Santa de Turín, estuve en el Laboratorio de Investigación de Hidroeléctrica Española, donde trabajan estos ingenieros. Allí pude contemplar en un microscopio electrónico de barrido (scanner), (que puede llegar hasta los doscientos mil aumentos), la estructura de un grano de polen, un pelo de mosca, maravillosamente contorneado, el alvéolo de un ojo de mosquito, etc. etc. ¡Algo impresionante!
No sabe uno que admirar más, si las maravillas grandes o las pequeñas.
Si las velocidades de las estrellas, o la rapidez de la mosca moviendo sus alas 480 veces por segundo.
Si el tamaño de los astros, o la maravillosa constitución del átomo compuesto de electrones, protones, neutrones y demás partículas subatómicas de existencia efímera93, en el que los electrones giran alrededor del núcleo, que representa al resto del átomo lo que una pulga a un estadio de fútbol94.
La complicación del ADN es tan grande que «requiere una inteligencia»95.
«El átomo es la porción indivisible de un elemento químico. Si lo dividimos en partículas subatómicas, deja de ser ese elemento químico. (…) Y está prácticamente vacío. Si el núcleo fuera del tamaño de una canica, los electrones estarían a una distancia de un kilómetro»96. El núcleo del átomo mide una billonésima de centímetro97.
«En el seno de los laboratorios de física, y en las profundidades de enormes aceleradores, comenzaron a descubrirse nuevos elementos y partículas, cada vez más pequeñas, hasta llegar a los «quark», que parecen ser verdaderamente los últimos componentes de la naturaleza»98.
No sabe uno qué admirar más, si la exactitud del movimiento de los astros, o el prodigioso instinto de las abejas para hacer las celditas hexagonales de su panal con la perfección con que podría calcularlas el mejor de los ingenieros: la forma hexagonal permite la máxima capacidad con el mínimo material, uniendo la resistencia al aprovechamiento del espacio intermedio. Las abejas realizan en sus colmenas un difícil problema de estereometría con más precisión que el célebre matemático König, que al hacer el cálculo se equivocó por una errata en la tabla de logaritmos99.
Los sapientísimos instintos de los animales, y las leyes todas del Universo están diciendo a voces que han sido hechos por una gran inteligencia.
Precisamente es muy reciente el nacimiento de una nueva ciencia, la Biónica, que se basa en el estudio de los seres vivos para hacer aplicaciones por los ingenieros100. El nombre de Biónica es contracción de biología y electrónica.
La Naturaleza ha conseguido cosas de técnica superior a la del hombre. El hombre no ha llegado al vuelo en zig-zag como la mosca, ni a la bioluminiscencia de algunos gusanos y peces de las profundidades abisales que emiten luz de su cuerpo.
Fuente;
A El P. Rafael Pascual es docente de Filosofía de la Ciencia en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum.http://es.catholic.net/sacerdotes/222/575/articulo.php?id=4091
Notas:
1 Evangelio de SAN JUAN, capítulo 4, versículo 24
2 Evangelio de SAN JUAN, 1:18
3 SHEED: Teología y sensatez, I, 2. Ed. Herder. Barcelona.1979.
4 SAN PABLO: Carta a los Romanos, 1:20
5 ANTONIO DÚE, S.I.: Vida y muerte del cosmos, II. Ed. FAX, Madrid
6 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, II, 15. Ed. Rialp. Madrid. 1998.
7 Diario YA del 21-IV-83, pg. 30s.
8 Diario YA del 22-VI-88, pg. 23.
9 Noticias de la Ciencia y la Tecnología en INTERNET: 15-X-1999
10 Diario LA RAZÓN del 16-III-2004, pg.60.
11 MANUEL CARREIRA, S.I.: Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.); Antropocentrismo científico y religioso. Ed. A.D.U.E. Madrid, 1983
12 MANUEL CARREIRA, S.I.: Metafísica de la materia, VIII. Universidad de Comillas. Madrid. 1993.
13 DANY P. PAGE: en INTERNET, www.astroscu.unam.mx/hipercurso/EG/PSR/pulsares.html
14 TOMÁS ALFARO: El Señor del azar, I, 5, d. Ed. San Pablo. Madrid. 1997.
15 PATRICIO DÍAZ PAZOS: Estrellas de neutrones, en INTERNET,www.civila.com/chile/astrocosmo
16 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, I,1. Ed. Rialp. Madrid. 1998.
17 BERNARD LOWELL, Director del Observatorio de Radioastronomía e Jodrell Bank: Conocimiento actual del universo, II Ed. Labor. Barcelona, 1975
18 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, III,8. Ed. Rialp. Madrid. 1998.
19 MANUEL CARREIRA, S.I.: El creyente ante la Ciencia, II, 3, Cuadernos BAC, n. 57. Madrid 1982
20 Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, n. 45 (VI-80), pg.. 78.
21 STEPHEN W. HAWKING: Historia del tiempo, II. Ed. Crítica. Barcelona, 1988
22 STEPHEN WEINBERG: Los tres primeros minutos del Universo, II. Alianza Editorial, Madrid, 19
23 FRED HOYLE: El Universo inteligente, pg. 169. Ed. Grijalbo, 1984
24 PASCUAL JORDAN: Creación y Misterio, I, 2. EUNSA. Pamplona, 1978
25 Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, n.80 (V-83), pg.. 61
26 ABC de Madrid del 14-VIII-95, pg.42
27 ISAAC ASIMOV: Diario EL DÍA de San Juan de Puerto Rico, 19-III-89, pg. 60
28 Revista BLANCO Y NEGRO del 4-X-92, pg. 71
29 NOTICIAS DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA, Vol. I, nº 91 (19-XI-1999).Manuel Montes <mmontes@ctv.es>
30 Revista IBÉRICA de actualidad científica, n. 202 (VII-79), 277
31 Diario YA de Madrid, 6-I-86, pg. 6
32 Diario YA de Madrid, 24-III-85, pg. 12
33 MANUEL CARREIRA, S.I., Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.): Metafísica de la materia,IX. Universidad de Comillas. Madrid. 1993.
34 Revista MUNDO CIENTÍFICO: 42(XII-84), 1.197.
35 Revista MUNDO CIENTÍFICO: 42(XII-84), 1.191.
36 MANUEL M. CARREIRA, S.I. Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.): Antropocentrismo científico y religioso. Ed. A.D.U.E., Madrid, 1983
37 Diario LA RAZÓN, 20-I-2000, pg.36
38 PATRICIO DÍAZ PAZOS: en INTERNET, www.civila.com/chile/astrocosmo
39 DIARIO DE CÁDIZ, 5-VIII-97, pg. 46
40 CARL SAGAN: El mundo y sus demonios, IV. Ed. Planeta. Barcelona. 1997.
41 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, II, 1. Ed. Rialp. Madrid. 1998.
42 IGNACIO PUIG, S.I.: Astronomía popular, v.6
43 Revista IBÉRICA de actualidad científica, n.371 (15-II-58), 156
44 GABRIEL LORENTE: Un espectador del progreso científico, XXIX, 3. Ed. UNED. Madrid. 2000.
45 STEPHEN WEINBERG: Los tres primeros minutos del Universo, II. Alianza Editorial. Madrid, 1980
46 STEPHEN WEINBERG: Los tres primeros minutos del Universo, III. Alianza Editorial.Madrid, 1980
47 COLIN A. ROMÁN: Secretos del Cosmos, V.2. Ed. Salvat. RTV. Madrid.
48 M. LÓPEZ ARROYO, Astrónomo del Observatorio de Madrid: Diario YA de Madrid, 26-VI-73
49 Diario YA del 11-VII-91, pg.44
50 GEORGE GAMOW: Materia, Tierra y Cielo, XVIII. Universidad de Colorado (Estados Unidos).
51 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica, n.274, (II-86)54
52 JUAN LUIS RUIZ DE LA PEÑA: Alma y cerebro. Revista COMMUNIO, III, 87, pg.223
53 JAMES JEANS: Los misterios del universo, pg.175
54 DESIDERIO PAPP: Einstein, 3º, XIII, 7. Ed. Espasa Calpe. Madrid, 1979
55 Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, V, 1.963, pg.53
56 ISAAC NEWTON: Scholium Generale de sus Philosophiae Naturalis Principia Mathematica.
57 ANTONIO DÚE, S.I. : El cosmos en la actualidad científica, I, 5. Ed. FAX. Madrid
58 MAX BORN: Ciencia y conciencia de la Era Atómica, 1º, IX. Alianza Editorial. Madrid, 1971
59 Salmo, 19:2
60VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, XIV.Ed. Planeta+Testimonio.Barcelona.2000
61 Pedidos al autor: Apartado 2546. 11080-Cádiz. Tel.: (956) 222 838. FAX: (956) 229 450
62 Diario YA del 22-VI-88, pg.23
63 ANDRÉS BRITO: Ciencia “versus” Astrología. La Gaceta de Canarias, 9-IX-90, pg.39
64 Diario YA del 3-I-92, pg.23
65 DIARIO DE CÁDIZ del 12-VIII-99, pg.9.
66 Diario ABC de Madrid del 19-V-99, pg.96.
67 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica. La evolución y el azar, n.163 (I-76), 18
68 MANUEL QUIRELL: Tras los pasos de Dios, VI. Ed. Monte Casino. Zamora. 1997.
69 Diario LA RAZÓN, 18-I-2002, pg. 52.
70 TOMÁS ALFARO: El Señor del azar, 1ª, II, 2. Ed. San Pablo. Madrid. 1997.
71 Diario ABC de Madrid, 10-V-89, pg.57
72 INTERNET: Boletín SOI, 13-XI-98
73 LUIS MIRAVITLLES: Visado para el futuro, II, 4. Libros RTV. nº3, 1969
74 YELENA SAPÁRINA: El hombre, animal cibernético, V, 11. Ed. Planeta. Barcelona, 1972
75 Revista IBÉRICA de Actualidad científica, n.160 (X-75), 349
76 SALVADOR DE MADARIAGA: Dios y los españoles, 2º, III. Ed. Planeta. Barcelona, 1975
77CLAUDE TRESMONTANT: El problema del alma, II, 5. Ed. Herder. Barcelona, 1974
78 VINTILA HORIA: Viaje a los centros de la Tierra, 2º, II, 3.Ed. Plaza y Janés. Barcelona, 1971
79 CLAUDE TRESMONTANT: El problema del alma, II, 1. f. Ed. Herder. Barcelona, 1974
80 SALVADOR BORREGO: Dogmas y crisis,III. México. 1994.
81 SALVADOR BORREGO: Dogmas y crisis,III. México. 1994.
82 YELENA SAPÁRINA: El hombre, animal cibernético, IV, 1. Ed. Planeta. Barcelona, 1972
83 Revista MUY interesante, n.113 (X-90) pg.140
84 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica: El Biomagnetismo, n.197, (II-79),66.
85 Revista MUNDO CIENTÍFICO, n.40 (X-94) 946.
86 MANUEL M. CARREIRA, S.I. Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.): El creyente ante la Ciencia. Cuadernos BAC, n.57, I, 1. Madrid, 1982.
87 Diario ABC de Madrid, 6-III-91, pg. 63.
88 Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, V-82, pg.88.
89 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica, n.36 (VI-65),219.
90 ABC cultural 173 (24-II-95) 55
91 INTERNET: http://encarta.msn.com
92 P. RIAZA, S.I.: Ciencia moderna y Filosofía, n.54. BAC. Madrid.
93 MANUEL M.CARREIRA, S.I.: Metafísica de la materia, VII, 1.Universidad de Comillas. Madrid.
94PATRICIO DÍAZ PAZOS: Las supercuerdas en INTERNET, www.civila.com/chile/astrocosmo
95 SILVANO BORROSO: El evolucionismo en apuros, 3ª, X Ed. Criterio-Libros.Madrid.2000.
96TOMÁS ALFARO: El Señor del azar, 1ª, I, 1,b. Ed. San Pablo. Madrid. 1997.
97 MANUEL QUIRELL: Tras los pasos de Dios, VII. Ed. Monte Casino. Zamora. 1977.
98RAFAEL RODRÍGUEZ DELGADO: Del Universo al ser humano, I, 2, a. Ed. McGraw-Hill.Madrid.1997
99JESÚS SIMÓN, S.I.: A Dios por la Ciencia, XIV. Ed. Codesal. Sevilla. Este interesantísimo libro, da mucha cultura sobre las maravillas de la Naturaleza, y engrandece la sabiduría de Dios, Autor de ella.
100 MIGUEL RUBIO: La Biónica. Revista IBÉRICA de Actualidad Científica, n.16 (X-63) 400-402.
09 dic 2009
by Ricardo Paulo Javier
in catolicismo, catolicismo romano, Ciencia, Creación, Creación y evolución, Creacionismo, Creador, Creador del Universo, Filosofía, Temas de actualidad, Teología, Teoría de la Evolución, Vaticano
Etiquetas: Creacionismo, Vaticano
El creacionismo gana terreno en el Vaticano
«Juan Pablo II pareció aceptar la teoría darwiniana de la evolución de las especies, cuando la definió como “algo más que una hipótesis”. Pero en el Vaticano de Benedicto XVI causan incomodidad el evolucionismo y quienes lo defienden. Como el padre jesuita George Coyne, apartado de la dirección de la Specola Vaticana (el observatorio astronómico papal) después de criticar en diversas ocasiones a las autoridades católicas que, como el cardenal Christoph Schoenborn, arzobispo de Viena, sostienen que “el darwinismo es incompatible con el credo católico” y se muestran comprensivos con el movimiento creacionista, según el cual el mundo y el hombre fueron creados exactamente como cuenta la Biblia en el Génesis.
Juan Pablo II pareció aceptar la teoría darwiniana de la evolución de las especies, cuando la definió como “algo más que una hipótesis”. Pero en el Vaticano de Benedicto XVI causan incomodidad el evolucionismo y quienes lo defienden. Como el padre jesuita George Coyne, apartado de la dirección de la Specola Vaticana (el observatorio astronómico papal) después de criticar en diversas ocasiones a las autoridades católicas.
Juan Pablo II pareció aceptar la teoría darwiniana de la evolución de las especies, cuando la definió como “algo más que una hipótesis”. Pero en el Vaticano de Benedicto XVI causan incomodidad el evolucionismo y quienes lo defienden. Como el padre jesuita George Coyne, apartado de la dirección de la Specola Vaticana (el observatorio astronómico papal) después de criticar en diversas ocasiones a las autoridades católicas que, como el cardenal Christoph Schoenborn, arzobispo de Viena, sostienen que “el darwinismo es incompatible con el credo católico” y se muestran comprensivos con el movimiento creacionista, según el cual el mundo y el hombre fueron creados exactamente como cuenta la Biblia en el Génesis.
El cese del padre Coyne, de 73 años, director del observatorio vaticano desde 1979, ha tenido una razón inmediata: sufre un cáncer de colon, está recibiendo quimioterapia y ha pedido la baja por razones de salud. Pero fuentes vaticanas citadas ayer por el Corriere della Sera reconocieron que la marcha de Coyne era deseada, para acabar con sus declaraciones “polémicas”. El sucesor de Coyne, el padre José Gabriel Funés, de 43 años, argentino, jesuita, declaró al mismo diario italiano que, como director del observatorio, debía hablar “de estrellas y planetas, y sólo de eso”.
La incomodidad vaticana con el padre Coyne, que asesoró a Juan Pablo II en el proceso de rehabilitación de Galileo Galilei y en el reconocimiento del error cometido con él por la Iglesia católica, está relacionada con las dificultades suscitadas por el debate entre evolucionistas y creacionistas. No porque el catolicismo sea incapaz de convivir con las teorías de Darwin: el propio cardenal Schoenborn se desdijo el jueves y declaró en la reunión anual de Comunión y Liberación que la “escala de Darwin” describía “un proceso evolutivo horizontal”, compatible con lo que llamó “la escala de Jacob”, que según Schoenborn aseguraba el control divino de la evolución. El problema con Darwin no es teológico, sino estratégico, y procede de Estados Unidos.
El creacionismo es cada vez más vigoroso entre los protestantes estadounidenses y empieza a calar hondo en la comunidad católica. Para no enajenar a los católicos creacionistas, el Vaticano se ve obligado a realizar equilibrios. El año pasado, en un artículo publicado por The New York Times, el cardenal Schoenborn pareció abrazarcreacionismo bíblico. Luego matizó, pero el jueves, tras proclamar la compatibilidad, criticó sin citarlo al padre Coyne -”No comprendo cómo un científico con formación teológica el puede defender el darwinismo”, dijo- y criticó la teoría de la evolución.
El titular de la crónica publicada ayer por el diario vaticano, L’Osservatore Romano, era significativo: “Laicismo y evolucionismo, peligros siempre presentes”.
09 dic 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Ciencia, Creación, Creación y evolución, Creacionismo, Creador, Creador del Universo, dinosaurios, Temas de actualidad
Etiquetas: dinosuarios, extinción de los dinosaurios, impacto que acabó con los dinosaurios
La Tierra fue cocinada y no quemada en el impacto que acabó con los dinosaurios
El impacto asteroidal que terminó con la era de los dinosaurios hace 65 millones de años, no incineró la vida de la superficie de nuestro planeta, sólo la coció, según sugiere un nuevo estudio. Este trabajo resuelve problemas que surgen de una teoría en la que se produjeron salvajes incendios globales, pero que también plantea nuevos interrogantes sobre que fue lo que llevó a la extinción de fines del período Cretáceo.
El impacto de un asteroide de una decena kilómetros es el responsable de la extinción de los dinosaurios y muchas otras especies en el planeta. Los modelos iniciales por computadora mostraban que más de la mitad de la eyecta de esta colisión que fue arrojada al espacio cayó a la atmósfera ocho horas después.
Los modelos decían que la lluvia de eyecta súpercalentada radiaría calor de manera tan intensa como un horno preparado para “asar” (260 °C) durante al -20 minutos, y quizá un par de horas. El intenso calor provocaría que la madera ardiese, provocando incendios globales.
Representación artística del impacto sucedido hace 65 millones de años
Al explicar esta discrepancia, Tamara Goldin de la Universidad de Viena y Jay Melosh de la Universidad de Purdue en in Indiana, estudiaron cómo la caída de eyecta a través de la atmósfera podría afectar la transferencia de calor desde la alta atmósfera hasta el suelo. Los modelos anteriores consideraban únicamente como los gases de efecto invernadero absorberían el calor.
El estudio revela que la primeraeyecta en reentrar en la atmósfera tan sólo unos minutos después del impacto o ayudó a proteger a la superficie de las eyectasque le siguieron. “La propia eyecta se interpuso en el camino de la radiación térmica [en la atmósfera] haciendo de escudo para la Tierra”, explicó Goldin.
El resultado fue que la superficie sintió todo el calor del cielo únicamente unos minutos. Mientras más partículas iban cayendo bloqueaban cada vez más el calor encima, evitando que los bosques ardiesen. ”Con el corto pulso [de intenso calor], es realmente difícil llegar al punto de ignición lejos del lugar de impacto”, explica Goldin.
La vida superficial habría sido cocinada, pero no quemada. Los animales que pudieron refugiarse bajo tierra o en el agua consiguieron probablemente sobrevivir el corto periodo de intenso calor, lo que explicaría por qué no murió toda la vida.
“Ahora tenemos modelos y datos que se ajustan”, comenta Claire Belcher del University College, de Dublin, que no tomó parte en el estudio.
Wendy Wolbach de la Universidad DePaul en Chicago, que propuso en 1985 que el hollín encontrado a finales del cretáceo, está de acuerdo. El efecto de escudo de calor “tiene sentido”, comentó.
Sin incendios globales, serían necesario otros mecanismos para explicar la extinción masiva, comenta Belcher. Estos incluirían la idea de que el polvo en la atmósfera bloqueó la luz solar para producir un “invierno de impacto” qué duro durante años antes de que las emisiones liberadas provocararan un calentamiento global.
La lluvia ácida que siguió al impacto un puede haber desempeñado un papel en la extinción, al igual que un estrés adicional producido por erupciones volcánicas masivas que sucedieron hace 65 millones de años en la región india de Decan.
Fuente original
Publicado en Odisea cósmica
01 dic 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Ciencia, Cosmos, Cosmovisiones, Creación, Creación y evolución, Creacionismo, Doctrinas Cristianas, Filosofía, Génesis, La Biblia, Temas de actualidad, Teología, Teoría de la Evolución
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¿Tiene mil millones de años como dicen los datos científicos, o son miles de años, como dicen los datos bíblicos?
por Dr. Gerald Schroeder
Una de las aparentes contradicciones entre la Torá y la ciencia es la edad del universo. ¿Tiene mil millones de años como dicen los datos científicos, o son miles de años, como dicen los datos bíblicos? De acuerdo con la tradición de la Torá, no llegamos a tener ni 5800 años, a pesar de que los datos del telescopio Hubble o del telescopio en Hawai, indican un número de 15 mil millones de años.
Intentando resolver esta contradicción aparente, es interesante mirar históricamente las tendencias del conocimiento, ya que como es sabido nunca hay pruebas absolutas. Podemos observar cómo la ciencia ha cambiado su visión del mundo, no siendo esta una opción de la Torá, puesto que la Torá no tiene la opción de cambiar. (Yo intentaré no usar los comentarios bíblicos modernos, porque ellos ya conocen a la ciencia moderna, y están siempre influenciados por ella).
Los únicos datos que usaré están basados en los comentarios antiguos. Esto incluye el texto de la Torá (de hace más de 3300 años) con la traducción de la Torá al Arameo del sabio Onkelos (siglo I), el Talmud (redactado en el siglo V), y los tres principales comentaristas de la Torá. Hay muchos comentaristas, pero por sobre todo hay tres que son aceptados por todos: Rashi (siglo XI, Francia), quien trae la comprensión simple del texto, Maimónides (siglo XII, Egipto), que maneja los conceptos filosóficos, y Najmánides (siglo XIII, España), uno de los primeros cabalistas.
Estos antiguos comentarios fueron concluidos hace cientos o miles de años atrás, mucho antes de que Hubble fuera un destello en los ojos de su tatarabuelo. Así que no hay ninguna posibilidad de que la información de Hubble u otros científicos haya influenciado sobre ellos. Este es un componente importante en mi tentativa de mantener la siguiente discusión con un alto grado de objetividad.
Un Universo con un Comienzo
En 1959, fueron encuestados los principales científicos americanos. Entre todas las preguntas formuladas estaba la siguiente: “¿Cuál es su concepto de la edad del universo?”. En 1959, la astronomía era popular, pero la cosmología – el entendimiento del universo a través de la física – estaba recién empezando a desarrollarse. Los resultados de esa encuesta fueron publicados en la revista “El Científico Americano” – la revista de ciencias más leída en el mundo. Dos tercios de los científicos dieron la misma respuesta. La respuesta que dos tercios – una mayoría abrumadora – de los científicos dio fue:
“¿Comienzo? No hubo un comienzo. Aristóteles y Platón nos enseñaron hace 2400 años que el universo es eterno. ¡Oh!, nosotros sabemos que la Biblia dice: ‘En el comienzo’; eso es una linda historia que ayuda a los niños a irse a la cama por las noches, pero nosotros los científicos sabemos más cosas: no hubo un comienzo”.
Eso fue en el año 1959.
En 1965, Penzia y Wilson descubrieron el eco del Big Bang en la oscuridad del cielo en la noche, y el paradigma del mundo cambió de un universo que era eterno a un universo que tiene un comienzo. La ciencia hizo un enorme cambio en su entendimiento sobre el mundo. ¿Entienden el impacto? ¡La ciencia dijo que nuestro universo tuvo un comienzo! ¡Que las primeras palabras de la Torá son correctas! La evolución, el hombre de las cavernas, y muchos otros temas más, pasaron a ser problemas triviales comparados al hecho de que ahora “entendemos” que tuvimos un comienzo.
Por supuesto, que el hecho de que hubo un comienzo no prueba que hubo un Iniciador. Si la segunda parte de Génesis 1:1 es correcta o no, no lo sabemos desde un punto de vista secular. La primera parte es: “En el comienzo…”; la segunda parte es: “…Dios creó los cielos y la tierra”. La física admite la posibilidad de un comienzo sin un Iniciador. Yo no voy a entrar en este tema por ahora, pero en mi nuevo libro, “The Science of God”, examinaré el tema en detalle.
La pregunta en la que nos habíamos quedado es: ¿Hace cuánto tiempo ocurrió ese “comienzo”? ¿Fue como dice la Torá, hace un poco más de 5700 años, o hace 15 mil millones de años como es afirmado por la comunidad científica?
Todo Comenzó en Rosh HaShaná
Lo primero que tenemos que entender es el origen del calendario judío. En nuestro calendario, la cuenta de los años comienza a partir del día de la creación de Adam, el primer hombre. Pero además, hubo seis días anteriores a la creación de Adam y estos seis días son también significativos. Por supuesto, la pregunta sería: ¿desde cuándo contamos el día cero?
En Rosh Hashaná, el comienzo del año judío, tocamos el shofar tres veces durante el servicio de musaf (en la mañana). Inmediatamente después de tocar el shofar decimos la siguiente oración:
“Haiom harat olam” – “Hoy fue creado el mundo”.
Esta oración puede implicar que Rosh Hashaná conmemora la creación del universo. Pero no es así. Rosh Hashaná sí conmemora una creación, pero no la creación del universo. Tocamos el shofar tres veces para conmemorar tres creaciones que tuvieron lugar en los seis días del génesis. Primero fue la creación de todo el universo y sus leyes naturales. Luego, en el día quinto, fue creada la vida animal. Finalmente, al final del sexto día, fue creada la vida humana, y justo aquí aparece Rosh Hashaná. Esto significa que nosotros comenzamos a contar nuestros casi 5800 años desde la creación de Adam, el primer hombre, en el sexto día de la creación del mundo.
Nosotros tenemos un reloj que comienza con Adam, y los seis días de la creación están separados de este reloj. Esto nos indica que la Biblia tiene dos relojes.
Esto puede parecer una moderna racionalización si no fuese por el hecho de que los comentarios talmúdicos de más de 1500 años de antigüedad, ya nos habían hablado de estos conceptos. En el Midrash (Vaikrá Rabá 29:1) encontramos que todos los Sabios están de acuerdo en que Rosh Hashaná conmemora la creación de Adam y que los seis días del génesis están separados de nuestro sistema de “contar el tiempo”.
Cuando esta información fue registrada por primera vez, 1500 años atrás, no fue porque uno de los Sabios estaba hablando con su hijo de 10 años que le dijo: “Papi, ¡no lo vas a creer! ¡Fuimos hoy al museo y aprendimos todo sobre un mundo de mil millones de años!”, a lo que el padre le contestó: “Oh, entonces más vale que cambie la Biblia y en mi calendario contaré por separado los primeros seis días”.
Esto no fue lo que pasó. Tú tienes que situarte 1500 años atrás, cuando las personas viajaban en burro y no había electricidad.
¿Por qué los primeros seis días fueron sacados del calendario? En ese tiempo no había necesidad de separarlos.
La razón por la cual fueron separados es porque el tiempo es diferente en esos seis días del génesis. “Fue la noche y la mañana; día uno, segundo día, tercer día, etc.”, es una manera exótica y rara para describir el tiempo.
A partir de Adam, el curso del tiempo es descrito totalmente en términos humanos. Adam vivió 930 años, Set vivió 912 años, etc. Desde Adam en adelante, el curso del tiempo es totalmente humano. Pero antes de Adam, el tiempo es un concepto abstracto: “noche y mañana”. Es como si estuvieras observando los hechos desde un punto de vista en el que no estás íntimamente relacionado con ellos.
Mirando Más Profundamente el Texto
Tratando de entender el curso del tiempo, tenemos que recordar que los primeros seis días de la creación están descriptos en sólo 31 versículos. Los seis días del génesis, los cuales provocaron a mucha gente dolores de cabeza tratando de entender a la ciencia como una oposición de la Biblia, ¡están encerrados en estas 31 oraciones!
En el MIT, en la biblioteca de Hayden, tenemos 50.000 libros que tratan el tema del desarrollo del universo: cosmología, química, termodinámica, paleontología, arqueología y las físicas de alta energía de la creación. En Harvard, en la biblioteca Weiger, hay probablemente 200.000 libros que hablan de estos mismos temas. Pero la Biblia sólo nos ofrece 31 oraciones acerca del tema, y no pienses que con una simple leída sabrás cada detalle que aparece dentro del texto, pues es obvio que tenemos que profundizar en su entendimiento para obtener la información que buscamos.
La idea de tener que profundizar en el texto no es una racionalización. El Talmud (Jagiga Cáp. 2) nos dice que desde la primera oración de la Biblia hasta el comienzo del segundo capítulo, el texto está escrito en forma de parábola – un poema con un texto y un subtexto. Ahora, sitúate 1500 años atrás, en los tiempos del Talmud. ¿Por qué el Talmud piensa que fue una parábola? ¿Piensas que 1500 años atrás, las personas pensaban que Dios no podía hacer el universo solamente en seis días?
Nosotros tenemos el problema hoy en día con la cosmología y los datos científicos. Pero 1500 años atrás, ¿cuál era el problema que había con los primeros seis días? Ninguno. No había problema.
Entonces cuando los Sabios excluyen a los primeros seis días de nuestro calendario y dicen que todo el texto es una parábola, no es porque tratan de justificar lo que vieron en el museo local. No había museos en aquellos tiempos. Nadie estaba excavando para encontrar fósiles. El hecho es que una leída profunda del texto pone en claro que hay mucha información oculta plegada en capas por debajo de la superficie.
La idea de buscar un significado más profundo en la Torá no difiere de la idea de buscar un significado más profundo en la ciencia. Si te levantas temprano en la mañana, verás al Sol saliendo por el este. Espera algunas horas y el Sol se pondrá por el oeste. La “lectura” simple es: “el Sol está girando alrededor de la Tierra”. Pero hay mucho más que eso. ¿Y la Tierra girando en su eje? ¿Y si te olvidas del resto del universo y sólo tomas el sistema solar-terrestre? No es el Sol quien se está moviendo, a pesar de que eso es todo lo que se recibe a través de la percepción humana.
En el sistema solar-terrestre es el Sol quien está parado y la Tierra es la que está trasladándose y rotando en su eje. Esto significa que en este momento nos estamos moviendo a 1600 Km. por hora. “Allí van las nubes, ¡mira como pasan zumbando!”. No, eso no es lo que está pasando, porque todos nos estamos moviendo juntos. Nosotros no lo sentimos porque es un movimiento de inercia, no hay aceleración. Es por eso que nos sentimos como si estuviésemos parados. Pero de hecho nos estamos moviendo a aproximadamente 1670 Km. por hora cuando rotamos para obtener un día y una noche en un ciclo de 24 horas.
Nuestra Tierra se mueve alrededor del Sol a 30 Km. por hora aproximadamente y todo el sistema solar se mueve alrededor del centro de nuestra galaxia a 250 Km. por segundo aproximadamente. Pero ¿sentimos algo? No. Es por eso que cuando Galileo discutió y proclamó que la Tierra no estaba quieta, fue arrestado.
Así como miramos profundamente en la ciencia, también necesitamos mirar profundamente en el texto bíblico. Miles de años atrás aprendimos que en el texto hay entrelíneas que expanden la idea que hay detrás de él. Son estas entrelíneas las que yo quiero ver ahora.
La Historia de la Naturaleza y la Historia Humana
Hay fuentes judías tempranas que nos dicen que el calendario está dividido en dos partes (aún precediendo al Midrash Vaikrá Rabá, que tiene más de 1500 años y lo dice explícitamente). En el último discurso que Moshé le dio al pueblo, él les dice que para ver las huellas de Dios en el universo, “consideren los días de antaño, entiendan los años de las generaciones” (Deuteronomio 32:7). Najmánides, en nombre de la Cábala, pregunta: “¿Por qué Moshé quiebra el calendario en dos partes: ‘Los días de antaño’ – por un lado, y ‘los años de las generaciones’ – por el otro? Porque ‘consideren los días de antaño’ se refiere a los seis días del génesis, mientras que ‘entiendan los años de las generaciones’ se refiere a todo el tiempo que se cuenta desde Adam en adelante”.
Moshé dice que podemos ver el “sello” de Dios en el universo de una o de dos maneras. Mirando los fenómenos de los seis días y el desarrollo de un universo que es increíble, y si eso no te impresiona, entonces puedes considerar a la sociedad desde Adam en adelante – el fenómeno de la historia humana. De cualquiera de las dos maneras podrás encontrar el “sello” de Dios.
Recientemente me encontré en Jerusalem con el Profesor León Lederman, Premio Nobel en física. Estábamos hablando de ciencia, obviamente, y en la conversación le dije: “¿Qué piensas sobre la espiritualidad, León?”. Él me contestó: “Shroeder, yo puedo hablar de ciencia contigo, pero sobre espiritualidad habla con las personas que están del otro lado de la calle, los teólogos”. Él continuó: “Pero sí encuentro increíble el retorno del pueblo judío a su tierra”.
Interesante. La primera parte de la declaración de Moshé, “consideren los días de antaño” – sobre los seis días del génesis – no impresionó al Prof. Lederman. Pero “entiendan los años de las generaciones” – la historia humana – sí lo impresionó. El Prof. Lederman no encontró nada asombroso en que los esquimales coman peces en el Ártico y no encontró nada grandioso en que los griegos coman musaka en Atenas. Pero él sí encuentra algo realmente increíble el que los judíos coman falafel en la calle Yaffo porque no tendría que haber pasado. Históricamente, no tiene ninguna lógica ni sentido que los judíos hayan vuelto a la Tierra de Israel. Sin embargo, eso es lo que pasó.
Y esa es una de las funciones del pueblo judío en el mundo: actuar como una prueba y una demostración. Nosotros sólo queremos que la gente entienda que hay algo en la historia que hace que ésta no sea en absoluto casualidad. Que hay una dirección en el curso de la historia. El mundo ya lo ha visto a través nuestro. No es casualidad que Israel está en la primera página del New York Time más que cualquier otra nación.
¿Qué es un “día”?
Volvamos a los seis días del génesis. Ya aprendimos que cuando el calendario judío marca cinco mil setecientos y tantos años, nosotros debemos agregarle a esa cantidad “otros seis días”.
Hace unos años adquirí el fósil de un dinosaurio que estaba fechado (por dos cadenas radioactivas de desintegración) en 150 millones de años. (Si ustedes vienen a visitarme en Jerusalem, con mucho placer les mostraré el fósil – la vértebra de un plesiosaurio). Mi hija de siete años dijo: “¡Aba! ¿¡Dinosaurios!? ¿Cómo pueden existir dinosaurios de 150 millones de años cuando mi maestro de Biblia dice que el mundo aún no tiene 6000 años?”. Entonces le dije a mi hija que mire en el libro de Salmos 90:4. Allí podrás encontrar algo bastante increíble. El Rey David dice: “1000 años a Tus ojos (Dios), son como un día que pasa y una fracción de la noche”. Quizás el tiempo es diferente desde la perspectiva del Rey David de lo que lo es desde la perspectiva del Creador. Quizás el tiempo es diferente…
El Talmud, tratando de entender las entrelíneas de la Torá, analiza la palabra “jóshej” – que generalmente traducimos como oscuridad. Cuando la palabra “jóshej” aparece en Génesis 1:2, el Talmud explica que significa “un fuego negro” – una energía negra, una clase de energía que es tan poderosa que no se puede ver. Dos versículos después, en Génesis 1:4, el Talmud explica que la misma palabra – “jóshej”- significa “oscuridad”, la ausencia de luz.
Otras palabras, tampoco son entendidas por su definición común. Por ejemplo, “máim” – generalmente significa “agua”, pero Maimónides dice que en el estado original de la creación, la palabra “máim” también significa “los bloques de la construcción del universo”.
Otro ejemplo podemos encontrar en Génesis 1:5, donde dice: “Fue la noche y la mañana – día uno”. Esta es la primera vez que un día está cuantificado: noche y mañana. Najmánides habla sobre el significado de la noche y la mañana. ¿Esto quiere decir: “puesta del sol y salida del sol”? Ciertamente parecería eso.
Pero Najmánides recalca un problema. El texto dice “fue la noche y la mañana – día uno”, “fue la noche y la mañana – segundo día”, “fue la noche y la mañana – tercer día”, pero sólo recién en el cuarto día el sol es creado. Najmánides dice que cualquier lector inteligente puede ver un problema obvio en esto. ¿Cómo tenemos un concepto de “noche y mañana” en los tres primeros días si el sol sólo es mencionado en el cuarto día?
Nosotros sabemos que el autor de la Biblia – aún si piensas que fue un grupo de beduinos sentados alrededor de una fogata en la noche – fue inteligente. Él, ella o eso produjo un Best Seller por miles de años, así que no puedes decir que se equivocó al escribir que el sol apareció recién en el cuarto día. La verdadera intención del autor es enseñarnos que a medida que pasa el tiempo y las personas entienden más sobre el universo, se puede penetrar más profundo dentro del texto.
Najmánides responde que el texto usa las palabras “vaiehí érev” – pero no quiere decir realmente “fue la noche”. Él explica que las letras hebreas ain, reish, bet – que forman la raíz de la palabra “érev” – encierran la idea de desorden, mezcla, y a la noche se la llama “érev”, porque cuando el sol baja, la visión se hace confusa. El significado literal de “vaiehí érev” es entonces: “hubo desorden”. Por otro lado – dice Najmánides – la palabra de la Torá para “mañana” – “bóker” – es el opuesto absoluto a “érev”. Cuando el sol sale, hay “bikoret”, el mundo se hace ordenado pues hay luz y tenemos nuevamente la posibilidad de discernir.
Es por eso que no fue necesario nombrar al sol hasta el cuarto día. Porque desde la noche hasta la mañana hay un camino desde el desorden al orden, del caos al cosmos. Esto es algo que cualquier científico va a testificar que nunca pudo haber ocurrido en un sistema sin una guía. El orden nunca surge del desorden espontáneamente. Debe haber una guía para el sistema. Esto es una declaración inequívoca. El orden no puede surgir del desorden por reacciones casuales (en la teoría puede, pero en las probabilidades el número es tan infinitamente pequeño, que los físicos ven las probabilidades como cero).
Las leyes de la naturaleza guían el desarrollo del mundo y hay una cantidad monumental de información sobre el desarrollo que está codificada en los primeros seis días de la creación. Pero no está incluida explícitamente en el texto, de lo contrario ¡tendríamos creaciones en cada oración!
La Torá quiere que te asombres con el curso del orden, comenzando de un plasma caótico y terminando en una sinfonía de vida. Día a día el mundo progresa hasta niveles más y más altos. Orden que surge del desorden… es pura termodinámica… y está dicha en terminología de hace 3000 años atrás.
La Creación del Tiempo
Cada día de la creación está numerado, aún así hay discontinuidad en la manera en que los días están numerados. El versículo dice: “fue la noche y la mañana; día uno”. Pero en el segundo día no dice “fue la noche y la mañana; día dos”, sino que dice: “fue la noche y la mañana; segundo día”, y la Torá continúa con esta forma: “fue la noche y la mañana; tercer día… cuarto día… quinto día… el sexto día”.
Sólo en el primer día, el texto usa una forma diferente: no es el “primer día”, sino el “día uno” (iom ejad). Hay muchas traducciones que cometen el error de escribir “primer día”. Esto es porque los editores quieren que las cosas se vean lindas y consistentes. ¡Pero de esa manera anulan el mensaje verdadero del texto! Ya que hay una diferencia cualitativa, como nos dice Najmánides, entre “uno” y “primero”: uno es absoluto; primero es comparativo.
Najmánides explica que en el día uno, el tiempo fue creado. Esto es una visión fenomenal. El tiempo fue creado. Yo puedo entender crear materia, inclusive espacio. ¿Pero tiempo? ¿Cómo se crea el tiempo? No puedes agarrar el tiempo. No puedes siquiera verlo. Tú puedes ver espacio y materia, sentir energía, ver energía eléctrica. Yo entiendo una creación en esos campos. ¿Pero la creación del tiempo? Hace 800 años atrás, Najmánides llegó a este entendimiento porque la Torá usa la frase “día uno”. Y eso es exactamente lo que Einstein enseñó en la Teoría de la Relatividad: que hubo una creación, no sólo de espacio y materia, sino también de tiempo.
La Ley de la Relatividad de Einstein
Miramos al universo y decimos: “¿Cuán viejo es el universo? Mirando atrás en el tiempo, el universo tiene 15 mil millones de años aproximadamente”. Esta es nuestra visión del tiempo. Pero ¿cuál es la visión del tiempo según la Biblia? ¿Cómo ve ella el tiempo? Quizás ve el tiempo de manera diferente. Y eso hace una gran diferencia.
Albert Einstein nos enseño que la cosmología del Big Bang no sólo trae en existencia espacio y materia, sino que también el tiempo es parte de esta cuestión. El tiempo es una dimensión. El tiempo está afectado por tu visión del tiempo. “Cómo lo ves” depende de “desde dónde lo estás mirando”. Un minuto en la luna va más rápido que un minuto en la Tierra. Un minuto en el sol va más despacio. El tiempo en el sol está realmente estirado de tal manera que si podríamos poner un reloj en el sol, correría más despacio. Es una diferencia pequeña pero es mensurable y medida.
Si pusiéramos una naranja allí a madurar, tomaría más tiempo que madure. ¿Por qué? Porque el tiempo corre más despacio. ¿Lo sentiríamos correr más despacio? No. Porque nuestra biología sería parte del sistema. Si estuviésemos viviendo en el Sol, los latidos de nuestro corazón serían más lentos. Donde sea que estemos, nuestra biología está sincronizada con el tiempo local.
Si pudiéramos mirar de un sistema a otro, veríamos el tiempo de manera muy diferente, porque dependiendo de factores como la gravedad y la velocidad, percibiríamos el tiempo de manera muy diferente. El flujo del tiempo varía de un lugar a otro. De ahí el término: Relatividad.
Por ejemplo: una noche estábamos sentados en la mesa cenando, cuando mi hija de 11 años preguntó: “¿Cómo tu puedes tener dinosaurios? ¿Cómo puedes tener mil millones de años científicamente, y miles de años bíblicamente al mismo tiempo?”. Entonces le dije que imagine un planeta donde el tiempo está tan estirado que mientras nosotros vivimos dos años en la Tierra, sólo tres minutos pasaron en el planeta. Esos lugares realmente existen y son observados desde la tierra. Sería difícil vivir allí con las condiciones locales y no podríamos llegar allí tampoco, pero haciendo experimentos mentales podemos lograrlo. Dos años van a pasar en la Tierra y tres minutos van a pasar en el planeta. Entonces mi hija dijo: “¡Grandioso! Mándame al planeta. Yo estaré tres minutos allí. Haré dos años de tareas escolares por adelantado. Volveré a casa y no habrá tareas por dos años”.
Buen intento. Asumiendo que su edad era de 11 años cuando parte y de sus amigas también, ella pasa tres minutos en el planeta y luego vuelve a casa (el tiempo de viaje no lleva tiempo), ¿qué edad tiene ella cuando vuelve? Once años y tres minutos. Pero sus amigas tienen 13 años porque ella vivió tres minutos mientras que nosotros vivimos dos años. Sus amigas crecieron de 11 a 13 años, mientras ella sólo 3 días.
Si ella hubiese mirado hacia nuestro planeta, su percepción del tiempo en la Tierra hubiese sido que todo se estaba moviendo muy rápidamente. Ya que al pasar un minuto suyo, habrían pasado miles de los nuestros. Y si nosotros miráramos para arriba, veríamos que ella se está moviendo muy despacio.
¿Cuál es el tiempo correcto? ¿Tres años o tres minutos? La respuesta es: ambos. Los dos pasan al mismo tiempo. Esa es la herencia de Albert Einstein. Literalmente hay billones de lugares en el universo, donde si pondríamos un reloj en esa lugar, éste correría tan despacio que desde nuestra perspectiva (si pudiéramos llegar hasta tan lejos) pasarían 15 mil millones de años… pero el reloj en esa remota localidad marcaría seis días y nadie discute estos datos.
El Viaje en el Tiempo y el Big Bang
¿Pero cómo ayuda esto a explicar la Torá? Porque de todas maneras el Talmud y los comentaristas parecen decir que los seis días del génesis fueron períodos regulares de 24 horas.
Miremos un poco más profundamente. Las fuentes clásicas judías dicen que antes del comienzo nosotros no sabemos realmente que hubo; no podemos decir lo que antecedió al universo. El Midrash pregunta: ¿Por qué la Torá comienza con la letra Bet? Porque la Bet está cerrada en todas las direcciones, hacia arriba, hacia abajo y hacia la derecha; y sólo está abierta en su lado izquierdo, en dirección de la continuación del texto. Es por eso que no podemos saber lo que viene antes – sólo lo que viene después.
Najmánides complementa la afirmación. Él dice que a pesar de que los días tienen 24 horas, ellos contienen “kol iemot haolam” – todas las edades y todos los secretos del mundo.
Najmánides dice que antes del universo no hubo nada… pero repentinamente toda la creación apareció como un grano minúsculo. Él da la dimensión del grano: algo muy pequeño, como el tamaño de un grano de mostaza; y dice que es la única creación física. No hubo otra creación física; todas las otras creaciones fueron espirituales. El nefesh (el alma de los animales) y la neshamá (el alma del ser humano) son creaciones espirituales. Hay una sola creación física y esa creación fue un pequeño grano. El grano fue todo lo que había. Cualquier otra cosa era Dios. En ese grano estaba toda la materia prima que sería usada para hacer todo lo demás. Najmánides describe a la sustancia como “dak meod, ein bo mamash” – algo muy pequeño, que no hay sustancia en él. Y cuando este grano se expandió, esta sustancia – tan delgada que no tiene esencia – se transformó en materia, como ya sabemos.
Más adelante Najmánides escribe: “misheiesh, itfos bo zman” – desde el momento que toda la materia se formó a partir de esta sustancia insustancial, el tiempo se relacionó con ella. No hubo un “comienzo”. El tiempo fue creado al comienzo. Cuando la materia se condensa, se congela, fuera de esta sustancia tan delgada que no tiene esencia – ahí es donde el reloj bíblico comienza.
La ciencia ha mostrado que hay una sola “sustancia insustancial” que puede transformarse en materia y es la energía. La famosa ecuación de Einstein: E=MC², nos dice que la energía puede transformarse en materia… y una vez que se transformó en materia, el tiempo toma lugar.
Najmánides ha hecho una afirmación increíble. Yo no sé si él conocía las leyes de la Relatividad pero nosotros sí las conocemos. Sabemos que la energía (ondas radiales, rayos gama, rayos x, rayos de luz) viajan a la velocidad de la luz que es 300 millones de metros por segundo. A esa velocidad el tiempo no transcurre. El universo se fue avejentando pero el tiempo sólo tuvo lugar cuando la materia se hizo presente. Este momento del tiempo, antes de que el reloj bíblico comience, duró 1/100.000 de un segundo aproximadamente. Un tiempo ínfimo. Pero en ese tiempo el universo se expandió de ser un grano pequeño hasta el tamaño del Sistema Solar. Desde aquel momento en adelante tenemos materia y el tiempo corre. El reloj comienza aquí.
Ahora, el hecho de que la Torá nos dice que hay “noche y mañana, día uno”, nos viene a enseñar el tiempo desde una perspectiva Bíblica.
Einstein comprobó que el tiempo varía de un lugar a otro en el universo, y que el tiempo varía de una perspectiva a otra perspectiva en el universo. La Torá dice que hay “noche y mañana, día uno”.
Si la Torá nos hubiese hablado del tiempo en los días de Moshé y el Monte Sinai – bastante después de Adam – el texto no hubiese dicho “día uno”, porque cuando estuvimos en el Sinai, millones de días ya habían pasado desde la creación y como había una gran cantidad de tiempo con el cual comparar al día uno, hubiese dicho “primer día”. En el segundo día del génesis, la Torá dice “segundo día”, porque ya había un primer día con el cual compararlo. Podíamos decir en el segundo día “lo que pasó en el primer día”, pero no podíamos decir en el primer día “lo que pasó en el primer día”, porque “primero” implica comparación, una serie existente, y todavía no había una serie existente. Un día era todo lo que había.
Aún si la Torá hubiese visto el tiempo desde Adam, hubiese dicho “primer día”, porque para su propia afirmación habían seis días. Pero la Torá dice “día uno” porque la Torá está mirando hacia adelante no desde Adam sino desde el comienzo, y dice: ¿cuántos años tiene el universo? Seis días (hasta Adam).
Mirando hacía atrás en el tiempo, decimos que el universo tiene 15 mil millones de años. Pero todo científico sabe que cuando decimos que tiene 15 mil millones de años, hay una parte de esta oración que nunca se dice. La otra parte de la oración es: El universo tiene 15 mil millones de años visto desde las coordenadas del tiempo-espacio que utilizamos donde nosotros estamos. Esa es la visión de la relatividad de Einstein.
La clave es que la Torá mira hacia adelante en el tiempo, desde coordenadas de tiempo-espacio muy diferentes, cuando el universo era pequeño. Pero desde entonces el universo se ha expandido. El espacio se expande, y esa expansión del espacio cambia totalmente la percepción del tiempo.
Imagínate volviendo atrás miles de millones de años hasta el comienzo del tiempo. Ahora haz de cuenta, en el comienzo del tiempo, que hay una comunidad inteligente (esto es totalmente ficticio). Imagina que la comunidad inteligente tiene un láser y está por disparar una onda de luz, y cada segundo sale un pulso. Cada segundo…un pulso. Pulso. Pulso. Disparan la luz y luego, millones de años más tarde, más allá de la línea del tiempo, nosotros aquí en la tierra tenemos un gran satélite y recibimos ese pulso de luz. En ese pulso de luz está impreso (el imprimir información en la luz es llamado fibras ópticas) “Yo les estoy enviando un pulso cada segundo”. Luego un segundo pasa y el próximo pulso es enviado.
Ahora, la luz viaja a 300 millones de metros por segundo, así que los dos pulsos de luz están separados por 300 millones de metros. Ellos viajan a través del espacio por miles de millones de años y llegarán a la tierra miles de millones de años más tarde. Pero… ¡un momento! ¿El universo está estático? No. El universo se está expandiendo. Esa es la cosmología del universo. Y eso quiere decir que se está expandiendo dentro de un espacio vacío afuera del universo. Existe sólo el universo. No hay espacio afuera del universo. El universo se expande mediante la expansión del espacio. Es así que estos pulsos viajan a través de miles de millones de años y el universo se expande y el espacio se expande. ¿Qué sucede entonces con estos pulsos? El espacio entre ellos también se expande. Los pulsos realmente se alejan más y más.
Miles de millones de años más tarde, cuando el primer pulso llega, nosotros decimos: “Oh, ¡un pulso!”. Y en él está escrito: “Yo les estoy enviando un pulso cada segundo”. Tú llamas a todos tus amigos y esperas el siguiente pulso. ¿Llega el pulso un segundo más tarde? ¡No! ¿Un año más tarde quizás? No. Quizás miles de millones de años más tarde. Porque dependiendo de cuánto tiempo este pulso de luz ha viajado a través del espacio, se determinará la expansión que ha sufrido. Esto es cosmología estándar.
¿15 Mil Millones de Años o Seis Días?
Hoy en día nosotros miramos al tiempo hacia atrás y vemos 15 mil millones de años. Mirando hacia adelante, desde un universo muy pequeño – miles de millones de veces más pequeño – la Torá nos dice: “seis días”. Verdaderamente, los dos datos pueden ser correctos.
Lo que es excitante en los últimos años en la cosmología, es que ahora nosotros hemos cuantificado los datos para saber la relación entre la “visión del tiempo” desde el comienzo, y la “visión del tiempo” hoy en día. No es ciencia ficción. Cualquiera de una docena de libros de física trae el mismo número. La relación general entre el tiempo cerca del comienzo y el tiempo hoy en día es un millón de millones. Eso es 1 con 12 ceros detrás de él. Entonces, cuando una visión desde el comienzo mirando hacia adelante dice “yo les estoy enviando un pulso por segundo”, ¿lo veremos cada segundo? No. Lo veremos cada millón de millones de segundos. Porque eso es el efecto de expansión de la extensión del universo.
La Torá no dice cada segundo. Dice “seis días”. ¿Cómo veríamos esos seis días? Si la Torá dice: estamos enviando información por seis días, ¿recibiríamos esa información como seis días? No. Recibiríamos esa información como seis millones de millones de días. Porque la perspectiva de la Torá es desde el comienzo en adelante.
Seis millones de millones de días es un número muy interesante. ¿Cuánto sería en años? Dividido por 365, viene a ser algo así como 16 mil millones de años. Esencialmente la edad estimada del universo. ¡Una buena estimación para 3000 años atrás!
La manera en que estas dos cantidades se igualan es extraordinaria. No estoy hablando como un teólogo; Estoy haciendo una afirmación científica. Yo no saqué estos números de un sombrero. Es por eso que me extendí en mi explicación, para que ustedes puedan seguirla paso a paso.
Ahora podemos seguir adelante. Miremos el desarrollo del tiempo día a día, basado en la expansión. Cada vez que el universo se duplica, la percepción del tiempo se divide al medio. Cuando el universo era pequeño, se doblaba rápidamente. Pero a medida que el universo se hace más grande, tarda más tiempo en duplicarse. Este ritmo de crecimiento de la expansión está citado en “Los Principios de la Cosmología Física”, un texto que es usado en todo el mundo.
Los cálculos resultan de la siguiente manera:
El primero de los días bíblicos duró 24 horas, visto desde “la perspectiva del comienzo del tiempo”. Pero la duración desde nuestra perspectiva es de 8 mil millones de años.
El segundo día, desde la perspectiva de la Torá, duró 24 horas. Desde nuestra perspectiva duró la mitad del día anterior, 4 mil millones de años.
El tercer día también duró la mitad del día anterior, 2 mil millones de años.
El cuarto día – mil millones de años.
El quinto día – quinientos millones de años.
El sexto día – doscientos cincuenta millones de años. Cuando sumamos los seis días, obtenemos como resultado que la edad del universo es de 15 y 3/4 mil millones de años. Igual que lo que dice la cosmología moderna. ¿Es casualidad?
Pero hay más aún. La Torá nos cuenta qué pasó en cada uno de esos días. Ahora puedes tomar la cosmología, la paleontología, la arqueología, leer sobre la historia del mundo y verificar si se asemejan o no día por día. Te doy un adelanto, se asemejan tanto que te dará escalofrío en todo el cuerpo cuando lo leas.
http://www.aishlatino.com/a/cym/48419797.html
31 oct 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Astronomía, Benedicto XVI, catolicismo romano, Creación, Creación y evolución, Creacionismo, Creador, Creador del Universo, Vaticano
Etiquetas: Benedicto XVI, Bing Bang, Bing Bounce, Creación, Creador
Benedicto XVI: Descubrir al Creador a través de la creación
Audiencia con motivo de un encuentro organizado por la “Specola Vaticana”
CIUDAD DEL VATICANO, viernes 30 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el discurso que Benedicto XVI dirigió este viernes a un grupo de astrónomos de todo el mundo, que participan en un encuentro promovido por el Observatorio Astronómico Vaticano con motivo del Año Internacional de la Astronomía.
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Eminencia,
Señoras y Señores,
Me complace saludar a esta asamblea de astrónomos distinguidos de todo el mundo, reunidos en el Vaticano para la celebración del Año Internacional de la Astronomía, y doy las gracias al cardenal Giovanni Lajolo por sus amables palabras de introducción. Esta celebración, que conmemora el cuarto centenario de las primeras observaciones de Galileo Galilei del cielo con telescopio, nos invita a considerar los grandes progresos del conocimiento científico en la edad moderna y, de modo particular, a dirigir la mirada nuevamente a los cielos con un espíritu de asombro, contemplación y compromiso con la búsqueda de la verdad, dondequiera que se encuentre.
Esta reunión coincide también con la inauguración de las nuevas instalaciones del Observatorio Vaticano en Castel Gandolfo. Como ustedes saben, la historia del Observatorio está vinculada de una forma muy real a la figura de Galileo, a las controversias que rodearon su investigación, y al intento de la Iglesia por lograr una comprensión correcta y fructífera de la relación entre ciencia y religión. Aprovecho esta ocasión para expresar mi gratitud no sólo por los cuidadosos estudios que han aclarado el contexto histórico preciso de la condena de Galileo, sino también por los esfuerzos de todos aquellos comprometidos con el diálogo permanente y la reflexión sobre la complementariedad de la fe y la razón, al servicio de la una comprensión integral del hombre y de su lugar en el universo. Estoy especialmente agradecido al personal del Observatorio, y al Grupo de Amigos y Benefactores de la Fundación Observatorio del Vaticano, por sus esfuerzos para promover la investigación, las oportunidades de educación y el diálogo entre la Iglesia y el mundo de la ciencia.
El Año Internacional de la Astronomía pretende nada menos que recuperar para las personas en todo el mundo la maravilla y el asombro extraordinario que caracterizaron la gran época de los descubrimientos, en el siglo XVI. Pienso, por ejemplo, en la alegría que sintieron los científicos del Colegio Romano, que a pocos pasos de aquí desarrolló las observaciones y los cálculos que llevaron a la adopción a nivel mundial del calendario gregoriano. Nuestra propia época, situada en el umbral descubrimientos científicos que quizá tienen un alcance aún mayor, podría beneficiarse de la misma sensación de admiración y el deseo de alcanzar una síntesis verdaderamente humanista del conocimiento, que inspiró a los padres de la ciencia moderna. ¿Quién puede negar que la responsabilidad del futuro de la humanidad, e incluso el respeto por la naturaleza y el mundo que nos rodea, demanda – hoy más que nunca – la observación cuidadosa, el juicio crítico, la paciencia que son esenciales al método científico moderno? Al mismo tiempo, los grandes científicos de la era de los descubrimientos también nos recuerdan que el verdadero conocimiento se dirige siempre a la sabiduría, y, en lugar de restringir los ojos de la mente, nos invita a levantar nuestra mirada hacia el reino superior del espíritu .
El conocimiento, en una palabra, debe ser entendido y aplicado en toda su amplitud liberadora. Ciertamente puede reducirse al cálculo y la experimentación, pero si aspira a ser sabiduría, capaz de dirigir al hombre a la luz de sus primeros inicios y sus fines últimos, debe estar comprometida con la búsqueda de esa verdad última que, aunque esté más allá de nuestro completo alcance, sin embargo, es nada menos que la clave de nuestra auténtica felicidad y libertad (cf. Jn 8,32), la medida de nuestra verdadera humanidad, y el criterio para una relación justa con el mundo físico y con nuestros hermanos y hermanas en la gran familia humana.
Queridos amigos, la cosmología moderna nos ha demostrado que ni nosotros, ni la tierra que pisamos, es el centro de nuestro universo, compuesto por miles de millones de galaxias, cada una de ellas con miríadas de estrellas y planetas. Sin embargo, al tratar de responder al reto de este año -el de levantar los ojos al cielo para redescubrir nuestro lugar en el universo – ¿cómo no podemos quedar atrapados en la maravilla expresada por el salmista hace tanto tiempo? Contemplando el cielo estrellado, exclamó con admiración al Señor: “Al ver tu cielo, hechura de tus dedos, la luna y las estrellas que fijaste tú, ¿qué es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán para que de él te cuides? ” (Salmo 8,4-5). Mi esperanza es que el asombro y exaltación que están destinados a ser los frutos de este Año Internacional de la Astronomía lleve más allá de la contemplación de las maravillas de la creación a la contemplación del Creador, y del amor, que es el motivo subyacente de la creación – el amor que, en las palabras de Dante Alighieri, “mueve el sol y las estrellas” (Paraíso XXXIII, 145). El Apocalipsis nos dice que, en la plenitud de los tiempos, la Palabra por quien todo fue hecho vino a habitar entre nosotros. En Cristo, el nuevo Adán, reconocemos el verdadero centro del universo y de toda la historia, y en él, el Logos encarnado, podemos ver la mayor medida de nuestra grandeza como seres humanos, dotados de razón y llamados a un destino eterno.
Con estas reflexiones, queridos amigos, les saludo a todos ustedes con respeto y estima, y les ofrezco mis oraciones de buenos deseos por su investigación y enseñanza. Sobre ustedes, sus familias y sus seres queridos, invoco de corazón las bendiciones del Dios Todopoderoso de sabiduría, el gozo y la paz.
[Traducción del original inglés por Inma Álvarez
©Libreria Editrice Vaticana]
24 sep 2009
by Ricardo Paulo Javier
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Etiquetas: Adán
¿Fue Adán un individuo histórico real?
Luego continuamos con escatologia.Aprovecho este post para colocar un articulo muy interesante,sobre Adan, el de la biblia, el que los evolucionistas no creen que existio,ya que ellos creen que provenimos de un antecesor comun,alguna especie de mono.
Posted: 23 Sep 2009 02:58 PM PDT
Dr. James Anderson
El 12 de septiembre, la Wilberforce Fellowship publicó un video del Dr. Tremper Longman III llamado “¿Existe un Adán histórico?” En este video Longman expresó sus dudas sobre la existencia de Adán como un personaje histórico, sugestión que va contra la interpretación histórica del evangelicalismo y que trajo algunas respuestas de teólogos consevadores. Una de estas respuestas fue escrita por el Dr. James Andreson, profesor de teología y filosofía en el Reformed Theological Seminary en Charlotte, Estados Unidos, en su blog. A continuación está mi traducción del artículo del Dr. Anderson.
En un video clip que sin duda traerá discusión en la blogósfera evangélica, el Profesor Tremper Longman III expresó dudas acerca de si los primeros capítulos de Génesis nos deben llevar a pensar que Adán fue un individuo histórico real (en el mismo sentido que Jesús, dice, fue un individuo histórico real). No voy a comentar aquí la visión particular de Longman o sus razones para su afirmación, sólo voy a ofrecer doce razones preliminares del porque la visión evangélica de la Biblia nos obliga a creer en la existencia de Adán como un individuo histórico real.
1. Para comenzar, el género literario básico de Génesis 1-4 es el de narrativa histórica (opuesta de, por ejemplo, poesía, código legal o apocalíptico). Esto no quiere decir que aquellos capítulos no pueden contener lenguaje figurado; muchos estudiosos conservadores del AT afirmaría que de hecho lo contiene. Pero esto implica que aquellos capítulos (como el resto de Génesis) fueron escritos por el autor con la intención de reportar eventos importantes en el espacio-tiempo histórico. Como tal, debería haber la fuerte presunción de que el Adán de los capítulos 1-4 no es menos una figura histórica real que el Abraham de los capítulos 12-25.
2. Los primeros cinco versículos de Génesis 5 no sólo describen eventos en la vida de Adán, ellos contienen datos numéricos específicos de esos eventos. Lo que sería extraño si el autor no considerara a Adán como una figura histórica real. (¡Este punto se aplica igualmente para el autor humano como el divino!) Por ejemplo, se nos dice que Adán vivió 930 años. ¿Por qué alguien podría hacer una afirmación de un hecho tan preciso acerca de la vida de cierto individuo si el individuo en cuestión nunca vivió realmente? (Ref. Gén. 25:17; 50:26; Num. 33:39; Deut. 34:7; Jos. 24:29; etc.)
3. El autor de Génesis presenta el libro como una descripción histórica perfectamente integrada. No existen pasos obvios entre una narrativa no histórica a una narrativa histórica. Es más, somos enfrentados con una serie de secciones narrativas, todas introducidas con alguna variante de la fórmula “Estas son las generaciones de…” (Gén. 2:4; 5:1; 6:9; 10:1; 11:10; 11:27; 25:12; 25:19; 36:1, 9; 37:2). La implicación es que Adán y Eva no son menos figuras históricas que Noé, Sem, Abraham, Ismael, Isaac, Esaú y Jacob.
4. Adán es mencionado en la genealogía de 1 Crónicas 1. La presunción es que Adán es tan individuo histórico como la demás gente que aparece en la genealogía. Una cosa a conceder (como muchos estudiosos conservadores del AT harían) es que existen espacios en las genealogías del AT; las palabras hebreas para ‘padre’ e ‘hijo’ ciertamente permiten aquello. Lejano a eso es sugerir que estas genealogías se deslizan imperceptiblemente entre no históricas e históricas.
5. La interpretación de Oseas 6:7 está en disputa, pero un buen caso puede ser ofrecido al tomar a ‘Adán’ como una referencia al primer ser humano, en lugar del nombre de un lugar o como ‘humanidad’, lo que toma sentido en el contexto. (Las notas en la Biblia de Estudio ESV resumen la racionalidad de esta lectura.) Sería tonto descansar sobre este versículo; pero por otro lado, no puede ser menospreciado. Si esta es de hecho la lectura correcta, presta un gran apoyo al caso preliminar sobre el Adán histórico.
6. La genealogía de Jesucristo dada en Lucas 3:23-38 traza todo El camino de vuelta a Adán. Aunque parece que la genealogía no está completa (ni pretende estarlo), es difícil creer que Lucas podría haber aceptado la idea que su lista mesclara lo histórico con lo no histórico. ¿Si Adán no fuera un individuo histórico, no minaría el punto de Lucas, a saber, que Jesús es la segura esperanza para todo ser humano, tanto judíos como gentiles? ¿Cómo podría una genealogía parcialmente ficticia llevar a un punto teológico verdadero?
7. En Mateo 19:3-9, como respuesta a la pregunta acerca del divorcio, Jesús refiere a los fariseos de vuelta al relato de la creación de Adán y Eva en Génesis 1-2. Jesús toma como garantizado que el relato de Génesis describe un evento e individuos históricos reales. ¿Si la pareja de esposos paradigmática nunca existió no dejaría sin sentido el argumento de Jesús?
8. En Romanos 5:12-21, Pablo bosqueja su famoso paralelo entre Adán y Jesús. La transgresión de ‘un hombre’ (Adán) trajo juicio y muerte, pero la obediencia de ‘un hombre’ (Jesús) trae justicia y vida. Si Adán no existió realmente, el paralelo de Pablo – sobre el cual depende su argumento teológico – se caería.
9. En el mismo pasaje, Pablo afirma que “reinó la muerte desde Adán hasta Moisés” (versículo 14). Pablo claramente se refiere a un periodo específico de la historia de la humanidad; pero si Adán no fuera una figura histórica real, entonces no existe tal periodo, en cual caso la afirmación de Pablo falla en su referencia (y por lo tanto falla en expresar una verdad).
10. El paralelo de Pablo entre Adán y Cristo reaparece en 1 Corintios 15:21-22 (también en el versículo 45). La misma consideración de Romanos 5:12-21 se aplica aquí. Si el pecado de Adán no es un evento histórico, el argumento de Pablo falla.
11. En 1 Timoteo 2:12-14, Pablo se refiere a detalles específicos acerca de la creación y caída de Adán y Eva para apoyar su instrucción acerca de la enseñanza de la mujer en la iglesia. La coherencia del argumento paulino depende crucialmente de la historicidad del evento al cual apela.
12. Judas 14 alude a “Enoc, séptimo desde Adán”; es una presunción razonable que el autor de Judas veía tanto a Enoc como a Adán como individuos históricos. Sí, entiendo que surgen complicaciones con el uso de Judas del libro pseudoepigráfico 1 Enoc, y yo no podría querer poner más peso en este punto que el de la interpretación de Oseas 6:7, pero los evangélicos deberíamos mantener en la mente tres simples puntos: (1) toda la Escritura es verbalmente inspirada; (2) Judas es escritura; y (3) el autor de Judas no estaba obligado a mencionar que Enoc era el “séptimo desde Adán”.
Tomados juntos, estos doce puntos añaden un fuerte caso preliminar para la visión cristiana tradicional de que Adán fue un individuo histórico real. Cualquier erudito que sostenga la autoridad e inerrancia de la Escritura, pero niegue estos puntos, tendrá un montón de cosas por explicar. Si todos tenemos que lidiar con los primeros capítulos de Génesis, apelar a género y otras consideraciones literarias puede proveer suficiente agitación. Pero las doce observaciones de arriba indican que la historicidad de Adán es un cordón permanente en la historia, teología y ética bíblica. Tira ese cordón y, tarde o temprano, todo el tejido se desarmará.
Reformado reformándome
23 may 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Adán, Arqueología Bíblica, Creación, Creación y evolución, Creacionismo, Génesis, Teología
Etiquetas: Adán y Eva, Huerto del Edén, Jardín del Edén, Mar Muerto, Paraíso, Sodoma y Gomorra, Turquia
S I N T E S I S – C U L T U R A L
Erudito asegura:
Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro. El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro. El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice. El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus. El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria. Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).
Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí. Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.
Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar. Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.
Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.
Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica. “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén. Los ríos no suben en el desierto”, dijo.
“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía. Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.
Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro. El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro. El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice. El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus. El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria. Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).
Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí. Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.
Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar. Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.
Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.
Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica. “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén. Los ríos no suben en el desierto”, dijo.
“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía. Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.
Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.
S I N T E S I S – C U L T U R A L
Erudito asegura: Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro. El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro. El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice. El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus. El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria. Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).
Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí. Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.
Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar. Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.
Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.
Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica. “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén. Los ríos no suben en el desierto”, dijo.
“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía. Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.
Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
Fuente:
http://74.125.47.132/search?q=cache:http://www.cristoesturuta.cl/galeria/sintesis/el_eden.htm
25 feb 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Ciencia, Creación, Creación y evolución, Creacionismo, Diseño inteligente, Teología, Teoría Creacionista, Teoría de la Evolución
Etiquetas: Antony Flew, Ben Stein, Charles Haddon Spurgeon, Eugenie Scott, Francis Collins, Galileo Galilei, Isaac Newton, Johannes Kepler, Julian Huxley, Nicolás Copérnico, Spurgeon
“Esta es la verdadera esencia de la verdadera religión-personalmente vivir con un Salvador personal, personalmente confiar en un Redentor personal, personalmente llorar a un Intercesor personal, y recibir respuestas personales de una Persona que nos ama, y que se manifiesta a nosotros.” C. H. Spurgeon [0]
Diseño inteligente vs. Darwinismo
Autor: Paulo Arieu
Descargar Aquí

En un artículo publicado por la revista GoodNews, bajo el titulo “Nuevos descubrimientos desafían la engañosa teoría de Darwin”, se pone en duda la teoría de la Evolución una vez mas, a expensas de la Teoria científica no aceptada por la Ciencia actual del Diseño Inteligente (D.I.), ya que la ciencia actual experimental alega que El D.I. es religión y no ciencia.
El Creacionismo científico hoy en dia esta en bancarrota intelectual ya que esta teoría llamada también Creacionismo de Tierra Joven (C.T.J.) no pudo demostrar sus argumentos cientificos-biblistas con aportes experimentales.
Es imposible probar los argumentos que proponen los C.T.J. contra los argumentos evolucionistas.
El Dr. Carmona publicó un artículo titulado El modelo creacionista a examen , donde invita a la refutación de la Teoria Creacionista, luego de exponer de manera resumida los arguementos de C.T.J.
Lo que nos es imposible negar a los cristianos es que Dios creó los cielos y la tierra y lo que hay en ella,de acuerdo a lo dicho en Génesis 1.1, pero es una creencia a la que se asume por medio de la fe.(Heb 11:3)
La ciencia no encuentra a Dios en ningun lugar,lo sé, pero eso no niega su existencia tampoco. Creo que la biblia es humilde en su pretensión, solamente asume que el Triuno Dios es creador de todas las cosas.
Y ahora,luego de sus declaraciones bíblicas, le toca el turno a la astrofísica. Creo que es muy humilde nuestro Dios!!!
Y además, le da trabajo de sobra a los astrofísicos para que se puedan ganar la vida rompiéndose la cabeza con sus enormes fórmulas y ecuaciones matemáticas que dejan perplejos a nosotros, simples mortales que carecemos de esos grosos cables que los cientificos disponen en sus crerebros para poder pensar tanto sin que colapsen sus cerebros (ver Descubren claves de las mentes geniales), y encima el Señor no se queja nunca de que los hombres investiguen.
Se cumple la palabra dada a Adán, te ganarás el pan con el sudor (la materia gris debe sudar de tanto razonamiento) de la frente (justo mas o menos de donde salen las ideas de estos genios, como Einstein y compañía) (Gen. 3:19)
En un artículo publicado en el portal godandscience.org, publican una serie de pasajes bíblicos que explicarían desde las escrituras la creación como realizada por nuestro Dios.Yo copié solo algunos pasajes bíblicos[1]
“¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?” (Job 38:33).
“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”. (Heb.11:3).
“En el principio Dios creó los cielos y la tierra (Gn. 1:1).
Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos” (Gn. 2:4).
“Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan”(Is. 42:5).
“Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé” (Is. 45:12).
“Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó:Yo soy Jehová, y no hay otro” (Is. 45:18).
“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Col. 1:16).
“Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas“(Ap. 4:11).
“…la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos” (2 Ti. 1:9).
“En la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos” (Tito 1:2).
“Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria” (1 Cor.2:7).
“Al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén” (Jud. 1:25).
“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Ro. 8:38-39).
“El solo extendió los cielos, Y anda sobre las olas del mar” (Job. 9:8).
“El que se cubre de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina” (Sal. 104:2).
“El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar” (Is. 40:22).
“Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan” (Is. 42:5).
“Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo” (Is. 44:24).
“Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé” (Isaías 45:12).
“Mi mano fundó también la tierra, y mi mano derecha midió los cielos con el palmo; al llamarlos yo, comparecieron juntamente” (Isaías 48:13).
“Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; y todo el día temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir. ¿Pero en dónde está el furor del que aflige?” (Isaías 51:13).
“El que hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con su sabiduría“ (Jeremías 10:12).
“El es el que hizo la tierra con su poder, el que afirmó el mundo con su sabiduría, y extendió los cielos con su inteligencia“(Jeremías 51:15).
“Profecía de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho” (Zacarías 12:1).
“Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación. Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos” (Génesis 2:3-4).
“Desde el principio tú fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permanecerás; y todos ellos como una vestidura se envejecerán; Como un vestido los mudarás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, Y tus años no se acabarán” (Salmos 102:25-27).
“Porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios”(Romanos 8:21).
“Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria” (1 Cor. 15:41).
“¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión?” (Job 38:31).
NOTA: Todos las demás grupos de estrellas visibles al ojo desnudo están desatadas, con la excepción posible de Híades.
“El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar” (Is. 40:22).
“Puso límite a la superficie de las aguas, Hasta el fin de la luz y las tinieblas” (Job 26:10).
“El extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada”(Job 26:7).
“Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así” (Gn. 1:2, 9).
“Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas. a tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron; subieron los montes, descendieron los valles, al lugar que tú les fundaste. Les pusiste término, el cual no traspasarán, Ni volverán a cubrir la tierra” (Sal. 104:6-9).
“Jehová con sabiduría fundó la tierra; afirmó los cielos con inteligencia” (Prov. 3:19).
“Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo; cuando afirmaba los cielos arriba, cuando afirmaba las fuentes del abismo; cuando ponía al mar su estatuto, para que las aguas no traspasasen su mandamiento; cuando establecía los fundamentos de la tierra” (Prov. 8:27-29).
“¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba saliéndose de su seno?” (Job38:4, 8).
“Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste” (2 Pe. 3:5).
“Entonces aparecieron los torrentes de las aguas, Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo; a la reprensión de Jehová” (2 Sam. 22:16).
“¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo?” (Job 38:16).
Primero descubierto en los años 70’s.
Ver Explorando el fondo del océano profundo: Las aguas termales y las criaturas extrañas.
“… y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del mar” (Sal. 8:8).
“Al dar peso al viento, y poner las aguas por medida” (Job 28:25).
“El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo” (Ecl. 1:6).
“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Gn. 2:7).
“Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás“ (Gn.3:19).
Esto nos permite darnos cuenta cuan firme ha sido la convicción de que Dios es el Creador y de que la Naturaleza obedece a nuestro Señor quien es Soberano, en la gran mayoría de los autores biblicos (hagiógrafos)
El Creacionismo Tierra Joven y su colpaso intelectual
Francis Collins, director del proyecto Genoma, afirma en uno de sus libros que
“el Creacionismo de la Tierra Joven, ha llegado al punto de su bancarrota intelectual,tanto en su ciencia como en su teología” [2]
La Teoria de la Evolución y la verdad:
Pero en el artículo que publica la revista GoodNews, se pone en duda este tema, con la siguiente interrogante:
«¿Se nos está diciendo toda la verdad con respecto a la evolución y la creación? Si la teoría de la evolución de Darwin es verdaderamente científica, ¿por qué están tan renuentes los evolucionistas a que se ponga en tela de juicio?»[3]
Pregunta terrible,no es cierto?
Aca les expongo el resto del artículo:[4]

Expulsado: inteligencia no permitidas
«¡Qué increíble vuelco de los acontecimientos! Justo cuando parecía que el movimiento del diseño inteligente estaba perdiendo vigencia, apareció el extraordinario documental fílmico Expelled: No Intelligence Allowed (“Expulsado: No se permite la inteligencia”). Es fascinante observar cómo una celebridad de Hollywood, el escritor y ex profesor de derecho Ben Stein [5], viajó por el mundo y entrevistó a muchos de los principales defensores del diseño inteligente y de la evolución.
La película da una perspectiva equilibrada de la controversia que rodea el diseño inteligente enfrentado a la evolución, y muestra cómo los científicos, catedráticos y profesores que han apoyado el diseño inteligente han sido implacablemente perseguidos por sus colegas, sólo por haber puesto el darwinismo en tela de juicio.
¿Qué es lo que está sucediendo? Es tiempo de formular algunas preguntas difíciles acerca de este controvertido tema que afecta los cimientos sociales, morales, científicos y religiosos de nuestro mundo.
Una rosa es una rosa, sin importar su nombre
¿Qué es la evolución?
Es una pregunta muy sencilla, pero para la cual hay decenas de respuestas. El primer problema surgido del debate sobre la evolución y el diseño inteligente tiene que ver con el significado de los términos usados y cómo llegar a un acuerdo al respecto.
La evolución puede significar algo tan sencillo como “cambios a través del tiempo”, o puede ser una explicación que abarque la totalidad del universo, como Sir Julian Huxley afirmó en una ocasión: “La tierra no fue creada, sino que evolucionó. Y lo mismo ocurrió con todos los animales y plantas que habitan en ella, incluyéndonos a los seres humanos, con nuestras mentes, almas, cerebros y cuerpos. Lo mismo sucedió con la religión” (The Humanist Frame [“El marco humanista”], 1961, p. 18).
Como se puede apreciar a primera vista, las implicaciones de lo que él dijo en nuestra perspectiva acerca del mundo y nuestras creencias son enormes. Por ello es tan importante establecer las definiciones correctas en cuanto a este tema. Uno de los engaños usados por muchos defensores de la evolución consiste en comenzar con una definición muy simple y libre de controversia en la que todos están de acuerdo, pero que más tarde es cambiada para que signifique algo muy distinto.
Por ejemplo, Eugenie Scott, directora del Centro Nacional para la Educación Científica (organización cuyo fin es promover la enseñanza de la evolución), reconocida atea y humanista, parece utilizar diferentes definiciones en distintas situaciones. Ella aconseja así a los maestros de biología: “Defina la evolución como un asunto relativo a la historia del planeta, como la manera en que tratamos de comprender el cambio a través del tiempo. El presente difiere del pasado. La evolución sucedió; en el mundo científico no hay duda de que sucedió, etc., etc. . . . Yo he usado este enfoque a nivel universitario” (Dealing with Anti-Evolutionism [“Cómo hacer frente al antievolucionismo”], 2001, p. 8).
No obstante, en este mismo artículo ella explica lo que en realidad desea que el estudiante acepte: “¿Qué es lo que queremos que conozcan los estudiantes acerca de la evolución orgánica? La ‘Gran Idea’ es que los seres vivos (las especies) están interrelacionados mediante ancestros comunes derivados de formas de vida primitivas distintas a ellas [en otras palabras, la teoría de la ameba-al-hombre]. Darwin llamó a esto ‘descendencia con modificaciones’, y es hasta hoy la mejor definición de la evolución que podemos usar, especialmente con miembros del público en general y con estudiantes jóvenes” (p. 5).
Por lo tanto, podemos ver cómo las definiciones pueden cambiar de acuerdo con el público al que van dirigidas. Casi nadie discute que ciertos “cambios a través del tiempo” hayan ocurrido en la biología. La herencia se encarga de ello —somos distintos de nuestros padres y abuelos— pero la teoría de la evolución no se trata de eso. Va mucho, mucho más allá, intentando explicar cómo en el transcurso del tiempo los microorganismos, insectos, peces, tigres, osos y seres humanos llegaron a ser lo que son mediante cambios reproductivos graduales de un organismo o ser vivo a otro.
La evolución darwiniana —lo que se enseña en las aulas— se basa en tres suposiciones:
1) todos los seres vivos descienden de un ancestro común;
2) los mecanismos principales que permitieron los cambios que dieron origen a nuevas especies son la mutación y la selección natural o “supervivencia del más apto”;
3) estos procesos son espontáneos y naturales.
Una vez que vemos claramente lo que los defensores de la evolución pretenden que creamos, podemos continuar para ver de qué se trata la teoría del diseño inteligente.
Diseño inteligente y creacionismo
Primero, es importante entender que la teoría del diseño inteligente no surgió por iniciativa de personas religiosas. Esta versión moderna fue propuesta hace unos 30 años por algunos científicos que no pudieron reconciliar las complejidades de la célula con las explicaciones evolucionistas. Más tarde, y cuando se lograron más descubrimientos científicos que favorecían la teoría del diseño inteligente, ésta fue ampliada para incluir no sólo la biología, sino también la cosmología y la física.
¿Qué es el diseño inteligente? Esta es una definición fundamental: “La teoría del diseño inteligente sostiene que ciertas características del universo y de los seres vivos se pueden explicar más satisfactoriamente como el resultado de una causa inteligente, no de un proceso carente de dirección como el de la selección natural” (www.intelligentdesign.org).
El concepto del diseño inteligente presenta una mortal amenaza a la teoría darwiniana, ya que sus argumentos plantean que el universo y los seres vivos fueron diseñados por una inteligencia superior y no son el simple resultado de las fuerzas ciegas de la naturaleza. Sin embargo, la evolución moderna no quiere incluir como causa nada que no sea parte del ámbito natural observable y mensurable. Limita las posibilidades a las fuerzas naturales y al azar como si fueran los creadores, idea que se conoce como “naturalismo” o “materialismo” (o “materialismo naturalista”).
El biólogo Richard Lewontin reconoció abiertamente: “Nosotros tomamos el partido de la ciencia a pesar de la obvia irracionalidad de algunos de sus postulados . . . porque hemos hecho un compromiso previo, un compromiso con el materialismo . . . no podemos permitir que un pie divino se introduzca por la puerta” (“Billions and Billions of Demons” [“Miles de millones de demonios”], 9 de enero de 1997, énfasis agregado en todo este artículo).
“Aun si toda la información apunta hacia un diseñador inteligente —se jactó en una ocasión el doctor en inmunología Scott Todd—, tal hipótesis es excluida de la ciencia porque no es naturalista” (revista Nature [“Naturaleza”], 30 de septiembre de 1999, p. 423).
Finalmente, otro término que puede estar cargado de prejuicios es “creacionismo”. Puede significar simplemente la creencia de que un Creador formó el universo (cosa que cree muchísima gente), o limitarse a una perspectiva más estrecha que sólo acepta una tierra y un universo recientemente formados, de acuerdo con una interpretación particular del relato de la creación que aparece en el libro bíblico del Génesis. Cabe mencionar que la Biblia permite suponer que la tierra es mucho más antigua que lo que proponen los creacionistas defensores de una tierra joven.
El Diccionario General Ilustrado de la Lengua Española (Vox) da un significado mucho más amplio del creacionismo: “Doctrina filosófica opuesta al evolucionismo, según la cual las especies de seres vivos fueron creadas por Dios y no provienen una de otra por evolución”. Según esta definición, muchísimas personas son creacionistas.
Los eslabones perdidos . . . siguen perdidos
Ya que hemos logrado establecer las definiciones, podemos avanzar hasta el siguiente engaño de la evolución: la falta de exactitud en cuanto al registro fósil.
Por lo general, los evolucionistas alegan que el registro fósil es la prueba principal de la evolución darwiniana. Por ejemplo, un artículo del Centro Nacional de la Educación Científica, gran promotor de la evolución, afirma: “El hecho de que la evolución ocurrió es evidente al observar el registro fósil, el cual es un largo registro de modificaciones en las características de animales y plantas, de lo más simple hasta lo más complejo, en el transcurso de cientos de millones de años” (Gary Bennett, “A Review of Of Pandas and People as a Textbook Supplement” [“Crítica a De pandas y personas como suplemento de libro de texto”], noviembre de 2000, edición de Internet).
Sin embargo, ¿qué tan sólida es la prueba de los fósiles? Si todos los seres vivos han descendido de antepasados comunes, entonces deberíamos encontrar millones de eslabones intermedios en el registro fósil. Hasta Charles Darwin reconoció: “El número de eslabones intermedios y de transición entre todas las especies vivas y extintas tiene que haber sido inconcebiblemente grande. Sin ninguna duda, y si esta teoría es cierta, tales especies en transición tienen que haber vivido en la tierra” (The Origin of Species [“El origen de las especies”], 1958, p. 289).
No obstante, y como Darwin mismo reconoció, tales eslabones brillaban por su ausencia. Él preguntó: “¿Por qué entonces no está cada formación geológica y cada estrato lleno de esos eslabones intermedios? La geología definitivamente no revela en absoluto tal cadena orgánica tan finamente graduada; y esto, quizá, sea la más obvia y grave objeción a mi teoría” (p. 287).
Él suponía que tarde o temprano se encontraría ese número “inconcebiblemente grande” de eslabones de transición para apoyar su teoría. Pero ¿se han encontrado en realidad?
El paleontólogo David Raup dio este resumen de lo que había sido descubierto hasta 1979: “Bien, aquí estamos, 120 años después de Darwin, y el conocimiento sobre el registro fósil se ha incrementado enormemente. Ahora contamos con un cuarto de millón de especies fosilizadas, pero la situación no ha cambiado mucho. La historia de la evolución es todavía asombrosamente inestable, e irónicamente, tenemos aún menos ejemplos de la transición evolutiva que en tiempos de Darwin . . .
”Así que el problema de Darwin no ha disminuido en los últimos 120 años y todavía tenemos un registro que sí muestra cambios, pero que difícilmente puede ser considerado como la consecuencia más razonable de la selección natural” (Field Museum of Natural History Bulletin [“Boletín del Museo Field de Historia Natural”], 1979, p. 25).
Ahora, unos 30 años más tarde (150 años después de Darwin), el registro fósil todavía no muestra ninguna prueba de transición evolutiva mediante cambios graduales.
En resumen, el registro fósil ha decepcionado a los darwinistas porque los innumerables eslabones entre las especies más importantes siguen ausentes.
Evaluación inteligente
Y ¿qué se puede decir del registro fósil desde el punto de vista del diseño inteligente? ¿Tiene esto más sentido?
Sí, lo tiene, de acuerdo con el geofísico Stephen Meyer. Al comienzo del registro fósil existe lo que se ha llamado “la explosión cámbrica”, una confusa variedad de formas de vida complejas que no encajan en el modelo evolucionista darwiniano, que va de lo simple a lo complejo.
El Dr. Meyer explica: “Los fósiles de la explosión cámbrica no pueden de ninguna manera ser explicados por la teoría darwiniana y ni siquiera por el concepto llamado ‘equilibrio puntuado’, que fue específicamente formulado en un esfuerzo por disculparse ante el vergonzoso registro fósil. Cuando se examina este tema desde la perspectiva de la información biológica, la mejor explicación es que cierta inteligencia fue responsable de este fenómeno, ya que de otro modo sería inexplicable.
”Así que cuando uno se enfrenta a la explosión cámbrica, con su descomunal y repentina aparición de criaturas radicalmente nuevas, se da cuenta de que se necesita muchísima información biológica nueva. Parte de esta información provendría del ADN, aunque la manera en que eso ocurre es todavía un problema insalvable para el darwinismo. Pero además de ello, ¿de dónde viene la información nueva que no es atribuible al ADN? ¿Cómo se desarrolla la disposición jerárquica de las células, tejidos, órganos y planes corporales? Los darwinistas no tienen respuesta. Ni siquiera aparece en su radar” (citado por Lee Strobel, The Case for a Creator (“El caso del Creador”), 2004, pp. 238-239).
Un ateo renuncia a sus creencias

No hace mucho tiempo Sir Antony Flew, famoso filósofo y uno de los grandes defensores del ateísmo en el mundo, renunció a sus creencias y aceptó el creacionismo. ¿Por qué? Él dijo que básicamente era debido a las implicaciones de la información contenida en el ADN. Su conversión fue un fortísimo golpe al ateísmo.
¿Qué lo hizo cambiar de manera de pensar, después de una vida entera de oponerse al creacionismo?
El profesor Flew explica que el argumento decisivo fue la cantidad y la complejidad de información contenida en una molécula de ADN. Este es otro de los temas que los evolucionistas no están tratando honestamente. Siguen engañando a las masas diciendo que la intrincada información del ADN puede explicarse por medio de las fuerzas evolutivas que actúan sobre las células.
En cuanto a si los recientes descubrimientos relacionados con el origen de la vida apuntan hacia la acción de una inteligencia creativa, el profesor Flew afirma: “Sí, yo ahora creo que así es . . . principalmente como resultado de las investigaciones del ADN. Yo creo que lo que el material de ADN ha hecho es mostrar, por la casi increíble complejidad del planeamiento que se requiere para producir [vida], y que para que esos procesos extraordinariamente diversos funcionen como una unidad, que tiene que haber existido la inteligencia.
”Es la enorme complejidad del número de elementos en juego y la inmensa sutileza de la manera en que funcionan juntos. La posibilidad de que estas dos partes se reúnan al momento apropiado sólo por azar es simplemente mínima. Todo este asunto se reduce a la enorme complejidad por la que se consiguieron estos resultados, lo que a mí me pareció que era obra de la inteligencia” (There Is a God [“Existe un Dios”], 2007, p. 75)
Es interesante saber que hubo también otros factores que lo persuadieron a aceptar a un Creador como el gran diseñador del universo y de la vida.
“Ahora estoy convencido de que el universo llegó a existir por una infinita Inteligencia”, afirma. “Creo que las intrincadas leyes de este universo manifiestan lo que los científicos han llamado la Mente de Dios. Creo que la vida y la reproducción se originan en una Fuente divina.
”¿Por qué creo esto, considerando que expuse y defendí el ateísmo durante más de medio siglo? La respuesta resumida es ésta: según lo que yo veo, este es el cuadro mundial que ha emergido de la ciencia moderna. La ciencia destaca tres dimensiones de la naturaleza que apuntan hacia Dios:
- La primera es el hecho que la naturaleza obedece ciertas leyes.
- La segunda es la dimensión de la vida, de la inteligencia organizada y de seres motivados por un propósito, que surgieron de la materia.
- La tercera es la existencia misma de la naturaleza” (pp. 88-89).
Tendencias profetizadas
Aunque la controversia sobre la evolución y el diseño inteligente pudiera parecer algo muy moderno, en tiempos del apóstol Pablo, en el siglo primero, existía ya una variación de ella. Pablo conocía bien el pensamiento griego y algunas de sus escuelas filosóficas que negaban la existencia de un Creador y creían que la naturaleza era suficiente para explicar la creación y el desarrollo de los seres vivos.
La explicación que da Pablo parece ser asombrosamente pertinente y moderna. Sus argumentos también revelan las implicaciones morales y espirituales para muchos de los que siguen la teoría de la evolución hasta sus últimas consecuencias.
En Romanos 1:18-25 escribió: “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.
Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia [mental, cuya consecuencia son los estilos de vida inmorales], en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual bendito es por los siglos. Amen”.
Por lo tanto, y como dice también la Biblia, “nada hay nuevo debajo del sol” (Eclesiastés 1:9). No se deje engañar por los falsos argumentos de la evolución. Por el contrario, ¡mantenga firme su creencia en un Diseñador supremamente sabio e inteligente, y en el verdadero creacionismo bíblico! »
Conclución:
Creo que este debate durara largo tiempo aún, ya que la teoría de Darwin sobre la evolución y la selección natural continúa encendiendo ásperos debates.
«Una de las sociedades más polarizadas es la estadounidense, dividida entre los que piensan que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, tal y como cuenta la Biblia, y los que apuestan por la evolución a lo largo de los siglos.» [6]
«Que toda la vida esté relacionada a través de un ancestro común, y que las poblaciones cambien de forma con el tiempo, son los trazos gruesos y las finas pinceladas de la evolución. »[7]
«En la brecha: el diseño inteligente. No estoy diciendo que el Darwinismo dio lugar al creacionismo, aunque los “ismos” implican equivalencia. Pero el término “Darwiniano” construyó un escenario en el que “inteligente” podría compartir el centro de atención.
Charles Darwin no inventó un sistema de creencias. Tenía una idea, no una ideología. La idea dio lugar a una disciplina, y no a discípulos. Pasó más de 20 años acumulando y evaluando las evidencias y las implicaciones de criaturas similares, pero diferentes, separadas en el tiempo (fósiles) o en el espacio (islas). Eso es ciencia.» [8]
«En 1859, la percepción de Darwin y las evidencias se convirtieron en “Sobre el origen de las especies mediante la selección natural o la preservación de las razas favorecidas en su lucha por la vida.” Pocos se dan cuenta que publicó 8 libros antes y 10 libros después de “Origen”. Escribió libros seminales sobre orquídeas, los insectos, los percebes y los corales. Explicó como se forman los atolones, y por qué son tropicales.
Demos crédito a Darwin por su enorme genio. Ninguna mente corrió tan libremente, de forma tan amplia o tan fresca sobre las colinas y valles de la existencia. Pero hay un límite a la cantidad razonable de crédito. Estacionar la evolución en Charles Darwin, es perder de vista los límites de su tiempo y todos los subsecuentes progresos.» [9]
Yo creo que ambos tienen parte de razón. Creo que el D.I intenta demostrar que hay un creador, y por las implicaciones actual de la ciencia experimental que no acepta mas que las mejores repesuestas materiales, se ve obligada a demostrar cientificamente lo que la gran mayoría de las religiones del mundo, afirman de diversas maneras, a traves de distintos mitos o relatos cosmogónicos, que hubo un principio y que segurmente habrá un fin (obviamente), y que en el principio de todas las cosas, Dios estaba presente, creando de manera inteligente todas las cosas, de acuerdo a un plan prediseñado desde antes del comienzo de los tiempos (I Cor. 2:7;2 Tim. 1:9; Tito 1:2)
Como lograrán ponerse a demostrarlo,bueno, ahí está la sabiduría de los científicos. Deberán ponerse a experimentar hasta que logren de alguna manera poder probar que es una creencia eterna y universal el saber de que Dios creó los cielos,la tierra y el hombre, porque tenía un propósito eterno con toda su Gran Obra Maestra.
Creo que el C.T.J. es el mismo tipo de error que cometio la Iglesia Católica, pero esta vez lo hiceron los evangélicos conservadores.
«La Biblia es a menudo descrita como un libro que incluye muchas ideas que son científicamente inexactas. La verdad es que muchos Cristianos (y no Cristianos) han interpretado mal la Biblia de tal manera que la han hecho parecer estar en conflicto con la realidad de nuestro mundo. Por ejemplo, la Iglesia Católica Romana promovió el geocentrismo (la idea de que la tierra es el centro del universo) por largos años. Este concepto no es hallado en la Biblia, pero resulta de la idea de que los humanos son el centro de la atención de Dios, que el lugar donde viven debe ser el centro del universo de Dios. Ésta no es ni una inferencia lógica ni bíblica. De hecho, la Biblia manifiesta que los cielos “fijan sus ordenanzas sobre la tierra,” demostrando que los cielos controlan la tierra y no al revés. Los primeros proponentes (Nicolás Copérnico, Johannes Kepler, Galileo Galilei) del heliocentrismo (la tierra gira alrededor del Sol) fueron todos Cristianos… De hecho, Isaac Newton, en su famosa obra científica, Principia, indica, “el más bello sistema del sol, los planetas, y los cometas, sólo podrían provenir del consejo y el dominio de un Ser inteligente y poderoso”.
Por supuesto, la Biblia no fue escrita como una obra de ciencia ni fue su propósito describir los funcionamientos del mundo físico. Fue escrita para explicar principios espirituales – la naturaleza de la humanidad, la naturaleza de Dios, y cómo pueden las personas tener una relación personal con Dios. »[9]
Asi se expresa Francis Collins en su libro al respecto C.T.J.:
«Su persistencia es uno de los grandes misterios y tragedias de nuestros tiempos. Al atacar los fundamentos de virtualmente cada rama de la ciencia, agranda el abismo que existe entre las concepciones científica y espiritual del mundo, justo en el momento en que se necesita con desesperación un camino hacia la armonía. Al enviar a los jóvenes el mensaje de que la ciencia es peligrosa, y que dedicarse a la ciencia bien podría significar rechazar la fe religiosa, el Creacionismo de la Tierra Joven podría estar privando a la ciencia de sus más prometedores talentos futuros. Pero no es la ciencia quien más sufre aquí; el Creacionismo de la Tierra Joven inflinge más daño a la fe, al exigir que para creer en Dios sea necesario aprobar afirmaciones fundamentalmente falsas sobre el mundo natural. La gente joven educada en hogares e iglesias que insisten en el creacionismo tarde o temprano encuentran la abrumadora evidencia científica a favor de un universo antiguo y la relación de todos los seres vivos a través del proceso de la evolución y la selección natural. ¡Qué terrible e innecesaria elección a la que entonces deben hacer frente! Para adherirse a la fe de su infancia, se requiere que rechacen un cuerpo amplio y riguroso de datos científicos, lo que equivale a cometer suicidio intelectual efectivamente. Sin alternativas al creacionismo, ¿es de sorprender que muchos de estos jóvenes se alejen de la fe, concluyendo que sencillamente no pueden creer en un Dios que les pida rechazar lo que la ciencia nos ha enseñado de manera tan convincente sobre el mundo natural? »[10]
Espero que todos encontremos el anhelado camino hacia la armonización Ciencia y Fe. ¿Lo lograrán los defensores del D.I. o seguirán cayendo en las mismas falacias que sus predecesores, los C.T.J.? Esto sin duda, por lo que aun se ve, tardara aún algunos años mas, sin lugar a dudas, ya que por el momento, esta anhelada reconciliación no llega,aunque como citó un forista en oldearth.wordpress.com,
«los planteamientos de Michael Behe y su “Complejidad Irreductible” o Irreducible o Especifica .., son algo más serios que estos”.»[11] refiriendose al C.T.J., obviamente.
El dr. Carmona, realiza esta interesante crítica al D.I en su blog:
«La mayor crítica que yo le hago al DI es que de momento es una filosofía, ya que no usa las herramientas de la ciencia para justificar la biodiversidad. Como mucho usa la estadística para decir que algo es improbable, y eso tiene más de principio antrópico que de ciencia. Es significativo que haya en ese movimiento más matemáticos y juristas que biólogos cuando de lo que se habla es de biología
y luego, en otro post del mismo artículo ,mas abajo, el explica por que opina asi:
«Mi comparación del DI con la filosofía se debe al tipo de preguntas que se hace, son aquellas que el método científico no trata, pero la metafísica sí.
Nos podemos preguntar cómo se produce la evolución y buscar respuestas estructurales y moleculares. Encontraremos estructuras muy complejas y preguntas sin respuesta por el momento. Cuando esto sucede la ciencia dice “no lo sé” y no pasa nada. El DI se saca del manga un comodín: “ha sido creado por una inteligencia superior”.
También podemos preguntarnos si la evolución nos lleva a alguna parte. Ante eso la ciencia puede estudiar si hay incremento o disminución de complejidad molecular, y vemos que ambas se dan. Hay incremento en la evolución desde esponajas a mamíferos, pero también vemos disminución en el paso de bacteria a endosimbiontes de insectos (por ejemplo Buchnera. No parece que haya una “senda” a seguir. Teólogos como T. de Chardin opinaban que la evolución nos lleva a Dios, pero eso de nuevo es un concepto filosófico.
Y otra pregunta que nos podemos hacer es ¿por qué estamos aquí?. Eso no lo puede contestar la ciencia,. entra dentro del campo de la filosofía, en concreto de la metafísica, terreno que invade el DI al buscar ese tipo de respuesta con la introducción de un elemento “creador”»[12]
Dios te bendiga.
Paulo Arieu
Notas
0. La Ilusión de Dios?: Malos Ejemplos
1. http://www.godandscience.org/apologetics/sciencebible-es.html
2. Francis Collins, ¿Como habla Dios? p.192,edit. Ediciones Temas de Hoy s.a,Madrid, 2008
3. http://www.lasbuenasnoticias.org/archivos/2008/bn052008/darwin.htm
4. Ibid
5.Stein y su critica al Evolucionismo
6.El creacionismo divide a Estados Unidos
7. El Darwinismo debe morir para que la Evolución viva
8. Ibid
9. http://www.godandscience.org/apologetics/sciencebible-es.html
10. ¿Como habla Dios?,loc. cit,p. 192-193
11. Aporte del Forista junamu, 6. jumanu – Febrero 25, 2009,citado en El modelo creacionista a examen
12.http://oldearth.wordpress.com/2009/02/25/el-modelo-creacionista-a-examen/
22 ene 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Creación, Creación y evolución, Creacionismo, Creador, Dios, Diseño inteligente, Temas de actualidad, Teología
Etiquetas: conferencia en Barcelona., Thomas Woodward
Darwin no tuvo en cuenta a Dios
Los creacionistas se presentan en España para rechazar la teoría sobre la evolución de las especies establecida en el siglo XIX | Uno de sus representantes califica de “charlatanería” la ciencia evolutiva actual
Thomas Woodward muestra una reproducción de aminoácidos en cadena durante su conferencia en Barcelona.
Ainhoa Gomà
Se han presentado en España sin estruendos. Sus teorías: la humanidad no puede ser producto de la evolución de las especies, del tiempo y de la casualidad, como demostró el biólogo británico Charles Darwin en el siglo XIX.
Thomas Woodward, doctorado en Filosofía por la Universidad del Sur de Florida (EEUU), acompañado por el doctor Antonio Martínez, ha desglosado sus teorías sobre las supuestas carencias de la evolución en una conferencia en la Fira de Barcelona, ante un aforo de un centenar depersonas.
Pese a presentarse con voluntad didáctica, Woodward, autor de Darwin contraataca, se ha enfrascado en una extensa explicación sobre las evoluciones de la polilla moteada del abedul y de los pinzones de Galápagos, estudiados por Darwin, junto a supuestas pruebas de algún tipo de inteligencia, como los rostros del Viejo de la Montaña, la silueta que parece dibujarse en una cima de New Hamsphire (EEUU).
Woodward ha sostenido que, lejos de tratarse de una evolución de las especies, el hombre y las otras formas de vida aparecieron “abruptamente”. Fósiles como Lucy, el homínido descubierto en Etiopía en 1974, son, según Woodward “simios”, no relacionados con el hombre.
En los últimos días han sido canceladas las conferencias antidarwinistas previstas en la Universidad de Vigo y León, tras las quejas de la AsociaciónEspañola de Biología Evolutiva (SESBE), por la falta de rigor científico de los actos. Para el oftalmólogo Antonio Martínez se trata de un “intento de inquisición por parte de quién detenta el poder científico”.
Las conferencias se mantienen para el día 19 en el Hotel Puerta Málaga, el 21 en el Centro de Convenciones Mapfre de Madrid y el 25 en el Centro Social Caixanova de Vigo.
Implicaciones metafísicas
Pese a “no ser el objeto de las conferencias”, tanto Woodward como Martínez ha admitido implicaciones metafísicas en sus teorías. El primero ha señalado en el turno de preguntas que “aceptaba” el diluvio y el arca de Noé y el segundo ha afirmado que “la evolución no es la respuesta porque el azar no puede explicar lo que existe” sino “una inteligencia superior”.
Martínez ha explicado, además, que las teorías antidarwinistas no están vinculadas “a la ultraderecha protestante en EEUU”, país donde existe un fuerte debate sobre cómo enseñar la evolución en las escuelas.
Las alternativas presentadas al darwinismo han sido numerosas. Las corrientes con más adeptos, ligan la aparición del hombre al diseño inteligente, algún tipo de panteísmo o simplemente a la creación de Dios. La más variopinta, presentada también por el profesor Woodward, la presencia de extraterrestres en el proceso de aparición de la humanidad, aunque se trate de “la posibilidad estadísticamente más improbable.”
http://iesblasinfante.foro.ws/5_Bachillerato_303913/Darwin_es_el_enemigo_416.html
02 ene 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Creación y evolución, Creacionismo, Darwin, Temas de actualidad, Teoría Creacionista, Teoría de la Evolución
Etiquetas: Biología evolutiva, Darwin
Biología evolutiva
“La idea más poderosa en el quehacer científico”, ha llamado Scientific American a la conclusión alcanzada en “Sobre el origen de las especies”, por Charles Darwin, un naturalista empírico que a los 26 años cambió para siempre el curso de la ciencia
Por Glenys Alvarez / El Caribe
Miercoles 31 de diciembre del 2008 actualizado a las 1:52 AM
El 2009 es el año de Darwin

Cuando Charles Darwin embarcó hacia las islas Galápagos en el hoy famoso barco “HMS Beagle”, jamás imaginó que sus ideas cambiarían para siempre el mundo de la ciencia. Hoy, después de 150 años desde que el naturalista produjera el concepto más espectacular sobre la vida en el planeta, la evolución está más robusta que nunca.
Gracias a los avances en la genética, la observación de Darwin sobre el mundo natural, es hoy un hecho comprobado, confirmado por distintas ramas científicas, y aceptado por la ciencia como la idea más valiosa de todo el conocimiento humano.
Un siglo y medio más tarde, la evolución ha evolucionado, valga la intencional redundancia; se ha mezclado con la genética y la biología para brindarnos las más majestuosas explicaciones del desarrollo de las especies sobre el planeta.
Su observación del mundo natural en las islas Galápagos continúa hoy añadiendo conocimientos nuevos sobre el progreso de la vida terrestre.
De hecho, las islas son en la actualidad el más grande laboratorio natural jamás usado por los científicos y, desde la década de los setenta, investigadores como Peter R. Grant y Rosemary Grant, ambos de la Universidad de Princeton, han realizado detalladas observaciones que continúan enriqueciendo el legado de Darwin.
De sus estudios, se han construido teorías sobre el clima, específicamente el fenómeno de El Niño, y crónicas de nuevas especies que han comenzado a emerger en esos territorios.
Pero ha sido la evolución la que ha cambiado de cara desde los tiempos de Darwin. Aquellos simples clichés, como el de la supervivencia del más fuerte, han encontrado respuestas más complejas ya que no sólo el más fuerte sobrevive sino también el más listo.
Más aún, la naturaleza provee con soluciones para aquellos animales con pocas facilidades de adaptación. También la evolución humana se ha transformado con el tiempo.

Nuestro recorrido por el planeta no ha sido lineal sino que pertenece
mos a un complejo árbol donde distintos primates pueblan sus ramas y, gracias a los fósiles hasta hoy estudiados, sabemos un poco más sobre nuestros ancestros.
Pero han sido la biología y la genética las que han venido a confirmar la teoría de Darwin (en ciencia, las teorías son hechos validados, se trata de un conjunto de hechos que ya han sido confirmados por la ciencia, como la teoría de la relatividad).
El estudio de los genomas sobre el planeta provee a la ciencia con un mapa de vínculos que expresan claramente la complejidad de la evolución y lo espectacular de su progreso durante miles de millones de años.
Los pinzones de Charles
La observación es la madre de la ciencia. Fue precisamente lo que hizo Darwin. Sus estudios avanzaron gracias a sus análisis de un grupo de aves que él mismo confundió.
De hecho, no fue hasta su regreso de las islas que un ornitólogo lo sacó de su desliz e identificó a las aves como pinzones; hoy, son los pinzones de Darwin.
En esta sección hemos publicado varios estudios, realizados por los Grant, donde han observado la evolución en acción.
“Los picos de los pinzones en las islas han cambiado con el tiempo y no ha tomado millones de años para que ocurra.
Estos animales se van adaptando al medio en un proceso que hemos visto de forma gradual, el tamaño de sus picos se ha transformado, siguiendo el cambio en las semillas que les sirven de alimento.
La evolución no necesariamente toma mucho tiempo.
Bicentenario del nacimiento de un genio
El año 2009 también honra a Darwin en los doscientos años de su nacimiento.
Charles Darwin es el Einstein de la biología, y en sus ideas se basan todos los principios biológicos y genéticos del progreso de la vida sobre el planeta.
“Sobre el origen de las especies”, es considerado una obra maestra que presenta con claridad la lucha por la vida.
Curiosamente, la vida del naturalista se parece mucho a la de Albert Einstein, no mostró ninguna señal de su genialidad en los primeros años, sin embargo, sus ideas cambiaron para siempre el mundo.
Por supuesto, Charles Darwin no fue el primero en imaginar que la vida había evolucionado progresivamente, de hecho, su padre compartía esta opinión.
Publicar esta revolucionaria idea en el siglo XIX era una verdadera osadía.
Hoy, la evolución ha sobrevivido ataques de casi dos siglos y la ciencia confirma cada día, el legado de este genio.
11 dic 2008
by Ricardo Paulo Javier
in Ciencia, Ciencia vs Fe, Creación, Creación y evolución, Creacionismo, Newton, teología Natural, Teoría Creacionista, Teoría de la Evolución
Etiquetas: Isaac Newton
Isaac Newton: Hombre de Ciencia y Teólogo, Verdadero Creacionista y Adventista
Autor: Ruy Carlos de Camargo Vieira
En él la profesión de la ciencia y la práctica de la fe armonizaban y se equilibraban perfectamente.
Contenido
Era una persona insólita: distraído y generoso, sensible a la crítica y modesto. Afrontó varias crisis psicológicas y tenía dificultad en mantener buenas relaciones sociales. Sin embargo, fue uno de los extraordinarios gigantes de la historia: un físico brillante, un astrónomo y matemático eminente, y un filósofo natural.
Cuando Isaac Newton, este genio y caballero inglés murió en 1727 a la edad de 85 años, dejó una marca indeleble en cada actividad en la que participó. Conocemos sus leyes del movimiento y la teoría de la gravitación universal. Y lo conocemos a él por su contribución a la comprensión del universo. Pero raramente oímos hablar acerca de sus contribuciones a la teología cristiana. Después de un estudio minucioso de sus escritos, he llegado a la conclusión de que Newton no sólo fue un gran hombre de ciencia, sino también un gran teólogo, un verdadero creacionista y adventista.1
Mi recorrido hacia la comprensión de Newton como teólogo comenzó hace unos 45 años cuando yo mismo llegué a ser adventista, después de asistir a una serie evangelizadora sobre las fascinantes profecías bíblicas de Daniel y el Apocalipsis. En ese entonces yo estudiaba la carrera de Ingeniería en la Escuela Politécnica de la Universidad de San Pablo, Brasil.
El ambiente universitario de ningún modo favorecía al desarrollo de mi fe. Me sentía bombardeado de todas direcciones. El materialismo, las preocupaciones humanistas y una concepción científica del mundo convergían para cuestionar mi fe recién descubierta. Yo necesitaba algo para defender lo que creía que era verdadero y quería que mi defensa fuera sólida y lógica.
En mi búsqueda de publicaciones apropiadas, encontré una versión portuguesa del libro Observations Upon the Prophecies of Daniel and the Apocalypse, no en la biblioteca de la Universidad ni en una librería, sino en una venta callejera de libros. Me llevé una agradable sorpresa al encontrar que el mismo Isaac Newton a quien, como estudiante de ingeniería había encontrado en los estudios sobre óptica, mecánica, cálculo diferencial e integral y gravedad, ¡había dedicado bastante tiempo y esfuerzo a la cronología bíblica y a la interpretación de las profecías! En realidad, laEnciclopedia Británica incluye su Enmienda de la cronología de los reyes antiguos y Observaciones sobre las profecías de Daniel y el Apocalipsis de S. Juan entre las cinco obras más importantes de Newton; las otras sonPhilosophia Naturalis Principia Matematica, Opticks, y Arithmetica Universalis.
Mi descubrimiento y estudio de un Newton erudito y cristiano me condujo a entenderlo como creacionista, adventista e intérprete de las profecías.
Robert Boyle, un pionero en los experimentos con gases y sólido promotor del cristianismo, que había abogado por el estudio científico de la naturaleza como un deber religioso, había muerto en 1691. Su testamento disponía que se realizara una serie anual de conferencias con la intención de defender el cristianismo contra la incredulidad. Richard Bentley, clérigo y distinguido erudito de los clásicos, pronunció la primera serie de conferencias en 1692.
En preparación para sus conferencias, Bentley pidió la ayuda de Newton, quien ya era famoso por sus Principia (1687). Bentley esperaba demostrar que, de acuerdo con las leyes físicas que gobiernan el mundo natural, debiera haber sido imposible que los cuerpos celestes aparecieran sin la intervención de un agente divino.
De allí en adelante, Bentley y Newton intercambiaron una correspondencia ”casi teológica”. En su primera carta a Bentley, Newton declaró: “Cuando escribí mi tratado sobre nuestro sistema, tuve mis ojos fijos en los principios que pudieron actuar considerando la creencia de la humanidad en una divinidad, y nada me resulta más gratificador que ver que resultó ser útil para este objetivo”.2
Más tarde Newton escribió: “Los momentos que los planetas tienen hoy no pudieron originarse de causas naturales aisladas, sino que les fueron impuestos por un agente inteligente”.3
Otros escritos afirman la firme creencia de Newton en un Creador, a quien él se refiere a menudo como el “Pantokrator”, el Todopoderoso “que tiene autoridad sobre todas las cosas existentes, sobre la forma del mundo natural y el curso de la historia humana
Newton fue muy claro en afirmar sus convicciones: “Debemos creer que hay sólo un Dios o monarca supremo a quien debemos temer, guardar sus leyes y darle honor y gloria. Debemos creer que él es el padre de quien provienen todas las cosas, y que ama a su pueblo como su padre. Debemos creer que él es el ‘Pantokrator’, Señor de todo, con poder y dominio irresistibles e ilimitados, del cual no tenemos esperanza de escapar si nos rebelamos y seguimos a otros dioses, o si transgredimos las leyes de su soberanía, y de quien podemos esperar grandes recompensas si hacemos su voluntad. Debemos creer que él es el Dios de los judíos, quien creó los cielos y la tierra y todo lo que en ellos existe, como lo expresan los Diez Mandamientos, de modo que podamos agradecerle por nuestra existencia y por todas las bendiciones de esta vida, y evitar el uso de su nombre en vano o adorar imágenes u otros dioses
A Newton también le preocupaba la restauración de la Iglesia Cristiana a su pureza apostólica. Su estudio de las profecías lo llevó a concluir que, en última instancia, la iglesia triunfará a pesar de sus fallas actuales. William Whiston, quien sucedió a Newton como profesor de Matemáticas en Cambridge y escribió The Accomplishment of Scripture Prophecies, declaró después de la muerte de Newton que “él y Samuel Clarke habían dejado de luchar por la restauración de la iglesia hacia las normas de los tiempos apostólicos primitivos porque la interpretación de Newton de las profecías los había llevado a esperar una larga era de corrupción antes de que pudiera ser efectiva”.5
Newton creía en un remanente fiel que sería testigo del fin de los tiempos. Uno de sus biógrafos escribió: “En la iglesia verdadera, a la cual señalan las profecías, Newton no quería incluir a todos los que se llaman cristianos, sino a un remanente, unas pocas personas dispersas, elegidas por Dios, personas que no son movidas por ningún interés, instrucción o poder de autoridades humanas, que son capaces de dedicarse sincera y diligentemente a la búsqueda de la verdad”. “Newton estaba lejos de identificar lo que lo rodeaba como el cristianismo apostólico verdadero. Su cronología interna había puesto el día de la trompeta final dos siglos más adelante”.6
En Daniel 2 Newton veía el desarrollo de la historia de la humanidad hasta el fin del tiempo, cuando Cristo establecería su reino. Escribió: “Y una piedra cortada no con mano, que cayó sobre los pies de la imagen, y rompió los cuatro metales en pedazos, y llegó a ser un gran monte, y llenó toda la tierra; representa que se levantará un nuevo reino, después de los cuatro, y conquistará a todas aquellas naciones, y crecerá hasta ser muy grande, y durará hasta el fin de todos los tiempos”.7
Al considerar las demás visiones de Daniel, Newton aclara que después del cuarto reino sobre la tierra vendría la segunda venida de Cristo y el establecimiento de su reino eterno: “La profecía del Hijo del hombre que viene en las nubes de los cielos se relaciona con la segunda venida de Cristo”.8
Newton no estaba satisfecho con la interpretación de las profecías de su época. Sostenía que los intérpretes no “tenían métodos previos… Distorsionaban parte de las profecías, sacándolas de su orden natural según sus propias conveniencias
En armonía con su enfoque de los problemas científicos, Newton estableció normas para la interpretación profética, con una codificación del lenguaje profético que tenía como intención eliminar la posibilidad de distorsiones “a la conveniencia de uno”, y adoptó el criterio de permitir que la Escritura revele y explique la Escritura.
De este modo, la interpretación de Newton difería de la interpretación de la mayoría de sus contemporáneos. El no estaba interesado en el uso de la profecía para explicar la historia política de Inglaterra, como lo hacían otros, sino más bien se centraba en el estudio del comienzo de la gran apostasía que ocurrió en la iglesia y en la restauración final de la iglesia a su pureza original.
Este interés en la restauración de la iglesia a su pureza apostólica llevó a Newton a estudiar la segunda venida de Cristo. Su preocupación por el futuro lo condujo a las 70 semanas de Daniel 9. Él, como muchos dispensacionalistas de hoy, asignaba la última semana a un futuro indeterminado cuando comenzaría el regreso de los judíos y la reconstrucción de Jerusalén, y que culminaría con la gloriosa segunda venida de Cristo.
Esta interpretación, por supuesto, es contraria a las creencias de los adventistas. Sin embargo, algunos de los principios de interpretación de Newton están en armonía con los nuestros. Por ejemplo, considera la interpretación que daba Newton a los símbolos:
“Los vientos tempestuosos, o el movimiento de las nubes [representa] guerras;… La lluvia, si no es inmoderada, y el rocío, y el agua corriente [representan] las gracias y las doctrinas del Espíritu; y la falta de lluvia, la esterilidad espiritual. En la tierra, la tierra seca y las aguas congregadas, como un mar, un río, una inundación, están en lugar de la gente de diversas regiones, naciones, y dominios… Y varios animales como un león, un oso, un leopardo, y un macho cabrío, de acuerdo con sus características, están en lugar de varios reinos y cuerpos políticos… Un gobernante está representado por alguien que cabalga en una bestia; un guerrero o un conquistador, por una espada y un arco; un hombre poderoso, por su estatura gigantesca; un juez, por una balanza y pesas;… honor y gloria, por una vestimenta espléndida; dignidad real, por ropaje de púrpura o escarlata, o por una corona; la justicia, por vestimentas blancas y limpias; la maldad, por ropa lo manchada y sucia
En la interpretación de las profecías relacionadas con el tiempo, Newton sostenía que “los días de Daniel son anos”.” El aplicó este principio a las 70 semanas12 y a los “tres tiempos y medio” de apostasía. Newton aclara que el “día profético” es “un año solar”, y que un “tiempo” en la profecía también es equivalente a un año solar. “Y los tiempos y las leyes fueron desde entonces dados en su mano por un tiempo, tiempos y el medio de un tiempo, o tres tiempos y medio; es decir, por 1260 años solares, considerando un tiempo como un ano calendario de 360 días, y un día por un año solar”. 13
Newton fue extremadamente cauto en sus creencias religiosas. Esto puede explicar, en parte, por qué no publicó sus obras teológicas durante su vida. Tal vez, consciente del ambiente religioso inglés, no quería ser acusado de herejía, sino que buscó con afán la verdad como la encontraba en la Biblia. Afortunadamente, sus obras teológicas fueron publicadas después de su muerte.
Como adventistas, podremos no estar de acuerdo con Newton en todas sus interpretaciones de la profecía bíblica, pero podemos beneficiamos con sus obras teológicas y su metodología cuidadosa a fin de mantenernos firmes en la fe, aun cuando sigamos estudios científicos. El fue un verdadero gigante de la ciencia que no se avergonzaba de su fe, sino que, por el contrario, dedicó tiempo para entender la Palabra de Dios, tanto cuando predice los movimientos de la historia, como cuando proporciona orientación para ordenar la vida personal de cada uno.
Ruy Carlos de Camargo Vieira (Ph.D., Universidad de Sao Paulo) es ingeniero mecánico y eléctrico; actualmente es miembro del Consejo Superior de la Agencia Espacial Brasileña. En 1971, el Dr. Vieira fundó la Sociedad Creacionista Brasileña, y comenzó la publicación de Folha Creacionista, una revista bianual en portugués.
Su dirección es: Caixa Postal 08743; 70312-970, Brasilia, D.F.; Brasil. Fax: 55-61-577-3892.
Ver mi Sir Isaac Newton: Adventista?, un librito publicado por la Sociedade Criacionista Brasileira.
Richard S. Westfall, The Life of Isaac Newton (Cambridge: University Preso. 1993), p. 204.
Bernard Cohen, Isaac Newton: Papers & Letters on Natural Philosophy (Cambridge: Harvard University Preso, 1958), p. 284.
Westfall, p. 301.
Id., p. 300.
Id.,p. 128.
Isaac Newton, Observations Upon the Prophecies of Daniel and the Apocalypse of St. John, PP. 25,26.
Id., p, 128.
Westfall. pp. 128, 129.
Newton, Observations, p. 18-22.
Id., p. 122.
Id., p. 130.
Id., pp. 113,114
Fuente: http://www.tagnet.org/jae/multimedia/lectura/newton.htm
11 dic 2008
by Ricardo Paulo Javier
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Etiquetas: LA ESPECIE, MECANISMOS DE AISLAMIENTO REPRODUCTIVO
LA ESPECIE Y LOS MECANISMOS DE AISLAMIENTO REPRODUCTIVO.
Aunque las especies son identificadas en la vida cotidiana por su apariencia, hay algo fundamental a tener en cuenta para su distinción: los individuos de una misma especie son capaces de cruzarse entre sí, pero no con individuos de otras especies diferentes.
Aunque el aislamiento reproductivo es un criterio claro para decidir si dos individuos pertenecen a la misma especie, se dan ambigüedades en la práctica por dos razones. La primera, es que veces no se sabe si individuos que viven en distintas regiones pertenecen a la misma especie, porque se desconoce si podrían cruzarse. La segunda razón se relaciona con el criterio de la evolución gradual: el origen de nuevas especies ocurre cuando dos poblaciones que antes pertenecían a la misma especie, divergen una de la otras y se convierten en dos especies diferentes; pero el proceso es gradual, y no hay un momento exacto en que se pueda decir que ambas poblaciones son ya dos especies diferentes. De este modo, se dan situaciones intermedias de divergencia.
El origen de una nueva especie implica la evolución de mecanismos o barreras biológicas que impidan el entrecruzamiento con individuos de otras especies. Las propiedades biológicas que impiden el apareamiento se llaman mecanismos de aislamiento reproductivo, y se pueden clasificar en dos grupos:
precigóticos, aquellos que impiden la fecundación del óvulo, y que pueden ser ecológicos, estacionales, conductuales, mecánicos y gaméticos;
postcigóticos, los que interfieren en el desarrollo del individuo o lo hacen estéril, de manera que no pueda dejar descendencia, pudiendo ser la inviabilidad y la esterilidad de los híbridos.
1. Aislamiento ecológico. A veces, individuos que ocupan el mismo territorio viven en diferentes hábitats y, por tanto, no tienen oportunidad de cruzarse. Por ejemplo, varias especies morfológicamente indistinguibles del mosquito Anopheles, que están aisladas por sus diferentes hábitats (aguas salobres, dulces y estancadas).
2. Aislamiento estacional. Los organismos pueden madurar sexualmente en diferentes estaciones o horas del día.
3. Aislamiento conductual. La atracción entre machos y hembras, o entre gametos masculinos y femeninos, en el caso de plantas y organismos acuáticos, es necesaria para que se produzca la unión sexual.

Entre los animales es, quizá, el más poderoso. Por ejemplo, existen tres especies gemelas de Drosophila, casi indistinguibles morfológicamente (D. serrata, D. birchii y D. dominicana),nativas de Australia, Nueva Guinea y Nueva Bretaña, que en muchas regiones coexisten geográficamente. A pesar de su semejanza genética y proximidad evolutiva, no existen híbridos en la naturaleza.
La fuerza del aislamiento ecológico entre las especies gemelas ha sido comprobada en el laboratorio agrupando machos y hembras de diferentes especies.
4. Aislamiento mecánico. La cópula es a veces imposible entre individuos de diferentes especies, ya sea por el tamaño incompatible de sus genitales, o por variaciones en la estructura floral.
5. Aislamiento gamético. En los animales con fecundación interna los espermatozoides son inviables en los conductos sexuales de las hembras de diferentes especies. En las plantas, los granos de polen de una especie generalmente no pueden germinar en el estigma de otra.
6. Aislamiento postcigótico. Los MAR que actúan tras la formación del cigoto pueden ser clasificados en diferentes categorías: inviabilidad, esterilidad y reducción de ambas. Por ejemplo, los embriones de borrego y vaca mueren en estados incipientes de desarrollo. La inviabilidad de los híbridos es común en plantas, cuyas semillas híbridas no germinan.
MODELOS DE ESPECIACIÓN.
Una especie está formada por grupos de organismos (poblaciones) que están reproductivamente aislados de individuos de otras especies. Por tanto, la cuestión del origen de las especies se centra en determinar cómo se genera el aislamiento reproductivo. Para ello, se han propuesto dos teorías:
La teoría incidental considera que dos poblaciones que están separadas divergen genéticamente como consecuencia de su adaptación al entorno local.
La teoría selectiva considera el aislamiento reproductivo como un producto directo de la selección. En el caso de que dos poblaciones estén ya genéticamente un tanto diferenciadas, los híbridos estarán menos adaptados que los no híbridos.
Las dos teoría anteriores no son necesariamente incompatibles. El aislamiento reproductivo puede aparecer como subproducto accidental de las barreras geográficas y de la adaptación a los medios diferentes. En otras ocasiones se requiere de una explicación por ambas teorías. El aislamiento reproductivos se inicia como consecuencia de la divergencia genética que tiene lugar en poblaciones geográficamente separadas; pero es completado por la selección natural una vez que surge de nuevo la oportunidad de apareamiento, cuando los híbridos tienen baja eficacia biológica.
La ausencia de flujo genético hace posible que las dos poblaciones se diferencien genéticamente como consecuencia de la adaptación y de la deriva genética.
El patrón más común de especiación se conoce como especiación geográfica o especiación alopátrica . La primera etapa se inicia como resultado de la separación geográfica de poblaciones. Si la separación continúa durante algún tiempo, aparecerán mecanismos de aislamiento reproductivo postcigóticos, como resultado de la divergencia genética entre las dos poblaciones.
La segunda etapa comienza cuando se presenta la oportunidad para el cruzamiento debido a un cese del aislamiento geográfico. Si la eficacia de los híbridos es suficientemente reducida, la selección natural promoverá el desarrollo de mecanismos de aislamiento reproductivo precigóticos y las dos poblaciones pueden evolucionar hasta convertirse en especies diferentes.
11 dic 2008
by Ricardo Paulo Javier
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Etiquetas: El ojo humano
¿Diseño implacable?
Abril 20th, 2008

El ojo humano se utiliza a menudo para ‘argumentar’ a favor del diseño de Dios y en contra de la posibilidad de que estructuras tan complejas como la que controla la visión humana sean el producto de procesos evolutivos naturales. Darwin mismo tenía problemas para entender cómo algo tan complejo y maravilloso como el ojo humano podía haber evolucionado por medio de lentos y pequeños pasos evolutivos. Y aunque el hecho de no tener una explicación a ciertas cosas no debería ser razón suficiente como para introducir a Dios en nuestros argumentos científicos, esto es sin embargo lo que se hace a menudo de una forma o de otra.
No me importa que algunos cristianos quieran encontrar en el ojo humano un motivo para alabar a Dios. Tampoco me importa que incluso se lancen a especular que el ojo humano sirve de evidencia en contra de la evolución (aunque por supuesto, eso no sea verdad). Ni siquiera me quita el sueño que algunos cristianos quieran creer que Dios creó el ojo humano de una pieza, así tal y como lo tenemos hoy, sin ningún paso intermedio, sin ninguna mínima evolución entre estructuras intermedias; no me importa que crean que en el ojo humano tenemos el ejemplo perfecto del mejor diseño posible, el ejemplo perfecto del trabajo de un diseñador increíble, implacable, infalible, el mejor diseñador que podamos imaginar, un diseño sin ningún problema, sin ningún error.
Nada de esto me importa, aunque no lo comparto. Lo cierto es que el diseño del ojo humano no es perfecto, ni mucho menos. De hecho, si un ingeniero humano y falible hubiera diseñado un sistema de recepción de la luz como el ojo humano, sería probablemente despedido de la empresa (a menos que fuera el hijo del jefe, claro). El punto ciego es un ejemplo de error de diseño: las células que perciben la luz y la transforman en corriente eléctrica dentro de la retina están puestas ‘al revés’, mirando en dirección contraria a la luz. A su vez los nervios que han de conectar con ellas tienen que entrar al interior de la retina interponiéndose entre la entrada de la luz y la parte a donde tiene que llegar.
Además, para entrar al interior de la retina estos nervios tienen que atravesarla a través de un pequeño orificio que por tanto no puede contener detectores de luz. Y ahí se encuentra nuestro punto ciego, que todos podemos detectar con un poco de práctica (bastante interesante y entretenida, por cierto).
Nuestro cerebro se encarga de ‘interpretar’ el hueco que deja el punto ciego inventando lo que ‘debería’ aparecer en ese punto, y por eso no nos damos cuenta de que lo que estamos viendo es, en parte, realidad artificial. Cierto es que en la naturaleza existen animales que no tienen este problema en sus aparatos visuales (evolucionados por otros medios, claro).
Pero el nuestro sí lo tiene, y este problema es más fácilmente explicable por medio del ‘diseño’ (por llamarlo de alguna forma) propio de los procesos evolutivos (que no pueden planear con adelanto fallos como esos) que por medio del diseño de un diseñador perfecto e infalible.
Como digo, no me importa que muchos cristianos quieran creer lo que quieran, aunque no tengan ninguna razón para ello (aunque me importara, parece que ante las ideas de algunos muy poco se puede hacer).
Lo que sí me importa, y me preocupa, es que aquellos que han decidido creer, por ejemplo, que el ojo humano es un ejemplo de la existencia de un diseñador divino nos hagan creer que esa creencia es más espiritual y más cercana a la Verdad que la que tienen personas como yo, que aceptan y defienden la ‘creación’ por medio de procesos evolutivos.
Dentro del Cristianismo hay muchas formas de pensar, muchas interpretaciones, muchas experiencias, y todas ellas tienen un lugar. No hay nada dentro de la Biblia que nos diga que tenemos que creer que Dios creó el ojo humano de una pieza.
Si esa fuera una parte fundamental de la fe cristiana, tanto que uno no pudiera ser cristiano (con todas las letras) a menos que creyera eso, muchos de los científicos que se consideran a sí mismos cristianos tendrían que dejar de serlo.
Pero la triste realidad, aunque me cueste aceptarlo y entenderlo, es que muchos cristianos preferirían perder a la mitad de sus hermanos en la fe si es que esos hermanos no estuvieran dispuestos a interpretar la fe tal y como ellos lo hacen. Es triste, sin duda.
Fuente:
lupaprotestante.com
09 dic 2008
by Ricardo Paulo Javier
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Etiquetas: Macro-evolución
Macro-evolución
Los evolucionistas tienen este concepto en mente cuando usan el termino: “evolución”.
Macro-evolución es un proceso donde una especie se convierte en organismos completamente distintos, estructuralmente más complejos y avanzados. Generalmente se entiende que es un cambio de gran escala que resulta en la formación de nuevos grupos taxonómicos. Por ejemplo, los evolucionistas sostienen que los mamiferos son descendientes de los reptiles, los reptiles son descendientes de los amfibios, los amfibios son descendientes de los peces, etc. y a esta progresión le llaman “El Arbol de la Vida”.
Este tipo de especiación no se puede demostrar en un laboratorio ya que la escala de tiempo perceptible es muy amplia, excede la vida del hombre y no puede ser confirmada por un experimento en control. Los evolucionistas infieren que la macro-evolución ocurre durante las edades geológicas en término de millones de años.
Existen dos modelos que intentan explicar el proceso de macro-evolución:
* Por medio de una serie de micro-evoluciones, o pequeños cambios que se acumulan en una población con el pasar del tiempo.
* Por medio de sucesiones rápidas e inesperadas de mutaciones en los organismos, seguidas por largo tiempo donde existen muy pocos cambios. Este modelo se llama “equilibrio puntuado” y se usa para tratar de explicar las apariciones repentinas de nuevas especies que se observan en un tiempo geológico relativamente corto en el registro de fósiles.
Fuente: Macro-evolución
09 dic 2008
by Ricardo Paulo Javier
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Etiquetas: Micro evolución
Micro-evolución
La micro evolución describe menores cambios que ocurren en la frecuencia de ciertos genes dentro de una especie en relativamente pocas generaciones.
Los genes contienen información del individuo como el color de la piel, color del cabello, la altura, longevidad, etc. Ninguno de estos cambios aumenta la complejidad del organismo, desarrolla un nuevo órgano o introduce una nueva especie. Simplemente es la acentuación de algunas características que ya estaban presentes en un organismo.
Por ejemplo:
* Los microbios desarrollan una resistencia o inmunidad química a los medicamentos como lo es en el caso del SIDA, la quimioterapia del cáncer, la tuberculosis, los pesticidas y los herbicidas.
* Los criadores o productores de animales de raza vigilan las características de sus animales para poder criarlos selectivamente y mejorar rasgos específicos para producir descendientes más provechosos en el ganado, en los perros, en los caballos, etc.
* El cambio del color de los ojos de una población, ya que los ojos cafés son dominantes y los ojos azules son recesivos.
* La esperanza de vida de las personas ha incrementado en el último siglo.
En todos estos ejemplos, el perro sigue siendo perro, el caballo sigue siendo caballo y el hombre sigue siendo hombre.
La Biblia dice que hay un límite en la cantidad de cambios que pueden acontecer en un organismo:
“Produzca la tierra seres vivientes según su género.” Génesis 1:24
“…y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie.” Génesis 1:25
Por ejemplo, al cruzar una yegua con un burro tenemos una mula, pero la mula es estéril, es decir que ya alcanzó su límite de “micro evolución”.
La Biblia habla de varios casos de micro-evolución en el ser humano.
* En Génesis capítulos 5 y 11 podemos observar que el hombre podía vivir hasta 969 años y Dios decide cambiar el gen de la longevidad del hombre en el capítulo 6:
“No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.” Génesis 6:3.
Con el pasar del tiempo, llegamos al capitulo 23 donde Sara, la esposa de Abraham, muere a los 127 años. En sólo 10 generaciones, desde Noé hasta Abraham, la esperanza de vida disminuyó a un poco más de 120 años.
* Antes del diluvio, en Génesis 6:4 se habla de variaciones genéticas como la estatura de los hombres:
“Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.” Génesis 6:4
* Después del diluvio, la Biblia dice que el hombre aun hablaba un solo idioma. En Génesis 11:5-9 se registra el juicio de Dios al confundir las lenguas, forzando una división y esparsión de la población en grupos más pequeños sobre la faz de la tierra y es asi como comienza la formación de las distintas razas humanas.
Fuente: Micro-evolución
09 dic 2008
by Ricardo Paulo Javier
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Etiquetas: CHARLES DARWIN, Evolución Biológica
La Teoría de la Evolución Biológica
En 1859, Charles Darwin escribió en el libro, “El Origen de las Especies”, sus siguientes ideas generales:
* Todos los seres vivientes son el producto de variaciones genéticas al azar y selección natural
* La selección natural requiere un período de tiempo extremadamente largo
* Todos los organismos tienen ancestros comunes
* Todas las especies se encuentran en cambio constante
* La evolución no tiene un proposito específico.
* La evolución no tiene dirección o meta específica. No resulta inevitablemente en organismos más complejos o en un ser humano.
* Adaptaciones no siempre proveen obvias ventajas selectivas.
Esta teoría es relativamente simple. Declara que hay cambios cumulativos que ocurren en una población de organismos con el pasar del tiempo, principalmente como un resultado de selección natural, donde sus descendientes son físicamente o funcionalmente distintos a sus ancestros.
Estos cambios ocurren por casualidad durante la reproducción de los organismos y algunas veces estas variaciones brindan a sus descendientes una ventaja reproductiva o supervivencia en su ambiente local.
Las características beneficiarias tienen la tendencia de ocurrir frecuentemente en la población, las características no beneficiarias disminuyen, generalmente resultando en la extinción del organismo. El proceso que elije a los organismos que sobreviven se llama “selección natural”.
La evolución biológica tiene los siguientes requerimientos:
* Ambiente Local (sistema ecológico)
* Población (organismos, vida)
* Tiempo (muchas generaciones)
* Adaptación (lucha por sobrevivir)
* Variación Hereditable (cambios genéticos al azar)
* Reproducción (transferencia de cambios genéticos)
* Selección (supervivencia)
Cambios que ocurren durante la vida del organismo que no pueden ser heredados por sus descendientes no se considera como evolución biológica (por ejemplo, la gordura o la musculatura causada por el tipo de dieta o ejercicio, la fractura de un hueso, cicatrices causadas por un accidente, etc).
En una evolución biológica, los organismos individuales no son los que evolucionan, sino que son poblaciones las que evolucionan. La función de los organismos individuales es el de sobrevivir y reproducirse.
Estrictamente hablando, la teoría de la evolución biológica aplica solamente si la vida ya existe. El origen de la vida no es relevante a la evolución y por eso no intenta probar la existencia o la ausencia de una deidad. Los naturalistas usan esta teoría para declarar no solamente que la existencia de Dios es innecesaria sino que también es imposible.
Fuente: La Teoría de la Evolución Biológica
09 dic 2008
by Ricardo Paulo Javier
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Evolución
Muchas personas tienen un concepto incompleto de lo que es evolución. Para muchas personas, “evolución” es como una palabra obscena que inmediatamente incita conflictos, disputas y disensiones al instante de ser escuchada. Para otras, es un proceso completamente natural no alarmante, pero ara poder debatir efectivamente este tema, es necesario entender claramente su significado, sus tipos, sus dependencias y sus implicaciones.
Según el diccionario de la Real Academia Española, “evolución” es:
“El desarrollo de las cosas o de los organismos por medio del cual pasan gradualmente de un estado a otro”.
Este primer concepto no está lleno de controversia alguna. Simplemente declara que las cosas cambian con el tiempo. Por ejemplo, la vida cristiana requiere la “evolución” del individuo:
“…el que no naciere de nuevo…”
“…el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará…”
“…No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo…”, etc.
Todas estas referencias indican que no debemos permanecer estancados en nuestro estado actual.
Ahora, en la ciencia y tecnología al igual que otros campos de estudio, frecuentemente este término se usa para referirse al avance de cosas con relación al tiempo. Entonces, ¿Adónde comienza la controversia?
09 dic 2008
by Ricardo Paulo Javier
in Creación y evolución, Creacionismo, Teología
Paley, el reloj y la piedra

Hoy, una joven que esta realizando un trabajo de investigación sobre el Creacionismo y la Teoría de la Evolución, me preguntó sobre la teoría de Paley, en que había quedado, y si la habian refutado
En un blog de ciencia que siempre visito, por sus profundos temas científicos, escribieron un artículo al respecto, donde alguien comentó con cierta alegría que todos estos temas ya han sido refutados. Aunque desde mi punto de vista,creo que la ciencia no tiene respuesta para explicar un diseño inteligente en la creación. Creo que los únicos que tienen la respuesta son los cristianos, pero solo es una respuesta desde la fe en la Palabra de Dios, y no desde la ciencia, ya que la Biblia dice que
“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía” Hebreos 11:3
En este blog de ciencia (oldearth), escribieron el siguiente y breve artículo:
William Paley fue un teólogo británico autor de la Teología Natural. En esa obra Paley presentó un nuevo concepto. Paley invitó a sus lectores a que imaginar una piedra y un reloj. Uno puede preguntarse cómo han llegado hasta allí, así como su origen. Una conclusión apropiada para la piedra es que siempre ha estado ahí, pero para el reloj, argumentaba Paley, ese pensamiento no es correcto. Eso es debido a las complejas características del reloj, cada pieza del reloj es necesaria para que éste funcione correctamente, por lo que se sugiere la existencia de un diseño que necesita de un diseñador. Aplicando el mismo razonamiento a humanos y otros seres vivos, Paley argumentó que se necesitaba de un diseñador: Dios.
Este argumento es uno de los principales de los seguidores del Diseño Inteligente. También se agarran a él los literalistas bíblicos de la Tierra joven (YECs), como hacen con todo argumento que les suene anti-evolucionista, aunque no acaben de entender del todo su significado. En este escrito Paley, en su afán de enseñarnos algo bien diseñado nos mostró una obra humana: el reloj, y para mostrarnos algo no diseñado, algo natural empleó una simple piedra. Grave error.
Paley empleó aquí el más profundo pensamiento antrópico: sólo aquello que a primera vista parece diseñado debe de haber sido diseño. Y deja de lado una “simple piedra”. Esa simple piedra ha sufrido procesos de extrema complejidad. Un análisis detallado de esa piedra nos revelará datos acerca de su pasado. En primer lugar su composición: lo normal es que aparezcan átomos de hierro, calcio, silicio, oxígeno e incluso, dependiendo de la roca, podía algunos más pesados como cobre o incluso plomo. Esos átomos no estaban presenten en el universo primigenio, con elevada probabilidad proceden de una “evolución del universo”. Una vez formado esos átomos tuvieron que constituirse para formar parte nuestro planeta, y ahí no acaba todo. Esas rocas pueden haberse formado muchísimo después como fruto de procesos de meteorización, sedimentación o actividad volcánica. Una vez depositada en la superficie, queda a merced de procesos geológicos y climáticos, que le darán el aspecto con el que no lo encontramos.
¿Podemos asumir todo esos procesos naturales para que una serie de átomos simples se conviertan en una roca de la corteza y no podemos asumir que otros puedan dar lugar a moléculas con capacidad replicativa?.
¿Por qué creo que Dios es el Creador?
Primero. Creo que Dios es el Creador porque sólo la vida engendra vida.3
No aceptar a Dios como el Creado implica aceptar que en algún momento en el remoto pasado la vida brotó de lo que no tenia vida; es decir de la materia inerte. El concepto de que lo vivo puede surgir de lo no vivo, o abiogénesis, fue propuesto desde hace mucho tiempo por el filósofo griego Anaximandro (c. 610- 547 a.C.) y condujo, con el paso de los siglos a la creencia en la generación espontánea de la vida.
La teoría evolutiva descansa, en última instancia, sobre la validez de la generación espontánea. Porque si Dios no creó la primera manifestación de la vida, ésta tuvo que generarse a sí misma, espontáneamente. El gran problema es que la generación espontánea ya ha sido derrotada. Recibió su golpe de muerte con los experimentos meticulosos realizados por el gran benefactor de la humanidad, el químico y biólogo francés Luis Pasteur (1822-1895). No existe la generación espontánea de la vida, no importa que las apariencias derivadas de la observación común parezcan decirnos lo contrario. Las primeras formas de vida, vegetal, animal, y humana, tuvieron su origen en la fuente de la vida, que es Dios (Génesis 1:11, 20, 24, 26-27). Por eso creo que él es el Creador.
Segundo Creo que Dios es el Creador porque de ello da testimonio su Palabra, la Biblia: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Génesis 1:1). Admito que la creación no puede ser comprobada según el método científico, dentro del ambiente controlado del laboratorio. Pero tampoco puede serlo la creencia alternativa más popular, la evolución, ni ninguna otra cosmogonía (teoría sobre el origen del cosmos). Todas requieren que, en última instancia, ejerzamos fe. Ya lo habían afirmado los autores inspirados de la Biblia. El apóstol san Pablo escribe:‘Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía” (Hebreos 11:3).
Prefiero y elijo creer en la segura Palabra profética (2 Pedro 1:19) la cual es confiable porque Dios no miente (Tito 1:1-2). No puede hacerlo sin negar su propia esencia. Los actores en el escenario de la creación (Juan 1:1-3; Génesis 1:2), quienes a su vez mencionan testigos oculares (Job 38:3-7), han dado y registrado su testimonio en la Biblia y yo lo acepto como verdadero. Por eso creo que Dios es el Creador.
Tercero. Creo que Dios es el Creador porque la creación, con su maravillosa adaptación de los medios a los fines, da evidencia de diseño. Y todo diseño presupone la existencia de un diseñador. El azar y la casualidad no son buenos diseñadores. Un buen diseño presupone la intervención de una inteligencia.
¿Cuántas son las probabilidades de que a usted se le caigan diez lápices y que éstos al chocar contra el piso formen una estrella, arreglándose en una figura sencilla como la que sigue?
Las probabilidades son tan mínimas, o tan nulas, que los lápices no a formarán por sí solos, así pasen miles o aun millones de años, a menos que una mente inteligente intervenga para diseñar tal figura simétrica.
El punto es que las obras de la creación y los seres vivos están llenos de diseños casi infinitamente más complejos que la estrella de la ilustración. Tómese como ejemplo algo tan pequeño como un copo de nieve. La naturaleza proclama, silenciosamente y a gritos, que una Inteligencia superior, la mente divina, lo creó.
Los diseños de la naturaleza son hermosos. Hablan del buen gusto de su Diseñador; de su amor por lo bello. Los animales generalmente despliegan una alegría y un retozar que sería eliminada por la selección natural que demanda una lucha destructiva de la que tan sólo sobrevive el más apto.
Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmo 19:1). “Porque las cosas invisibles de él Dios], su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa (Romanos 1:20, ver los versículos siguientes). Por eso creo que Dios es el Creador.
Cuarto. Creo que Dios es el Creador al observar el carácter moral y auto consciente del ser humano. Como humanos no somos materia. Poseemos una naturaleza espiritual y un carácter moral que no existiría si el hombre descendiera de las bestias. El ser humano evidencia una conciencia desconocida en el mundo animal; a tal punto que existe una clara discontinuidad, no una continuidad, entre los animales y los seres humanos. Nosotros estamos orientados hacia arriba. Por eso creo que Dios es el Creador.
Quinto. Creo que Dios es el Creador porque no hay evidencia realmente empírica de evolución. Es decir, la evolución orgánica de la vida mediante la cual formas de vida surgen de otras de especie diferente, no puede ser demostrada en el laboratorio. Tampoco lo demuestra la observación común. Lo que sí podemos observar es que los animales siguen siendo animales y los hombres siguen siendo hombres. Así ocurre con todas las especies.
Todas las especies de animales existen simultáneamente. Ninguna ha desaparecido porque haya dado lugar a otra por evolución. La desaparición de algunas especies se ha debido más bien a la lamentable extinción ocasionada por el hombre. Los monos nacen, crecen, se reproducen y mueren como monos, y los seres humanos nacen, se desarrollan, se reproducen y mueren como humanos.
La creación da evidencia observable e incontrovertible de que todos sus procesos ocurren de la manera establecida por Dios en la semana de la creación. Así lo registra inicialmente el libro de Génesis y lo sustentan los otros libros de las Sagradas Escrituras que constituyen la Palabra revelada e inspirada de Dios. Por eso creo que Dios es el Creador.

Conclución
Importancia para nuestras vidas.
Reconocer a Dios como Creador es importante para nuestras vidas por muchas razones.
Primera: Tal reconocimiento nos ayuda a aceptar la elevada dignidad de nuestro origen. Nos ayuda a aceptarnos como hijos del Monarca supremo del universo. No somos descendientes de los brutos, es decir, de formas de vida inferiores a la nuestra. Nuestro origen es sublime. Afirma el libro de los orígenes, el Génesis: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Génesis 1:1, 26-27).
Segunda: El reconocimiento de que Dios es el Creador da sentido de propósito a nuestra vida presente. Viviremos como lo que somos, los hijos de un Rey. Esto incidirá en nuestro desarrollo integral: físico, mental, espiritual y social. Creceremos como creció Jesucristo: “Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres” (Lucas 2:52)
Tercera: Reconocer a Dios como el Creador del mundo y de la vida humana confiere a nuestra vida un destino glorioso.
Si no fuimos creados, nuestro destino final será el mismo de las bestias. Pero Dios no obra sin propósito. Si Él nos creó, lo hizo para que desarrollemos nuestro máximo de nuestro potencial y para que finalmente, estemos con él para siempre (Juan 14:3; 17:24), disfrutando de la vida plena y abundante que sólo él puede otorgar (Juan 10:10); esto es, vida eterna (Juan 3:16).
Habiendo reconocido la importancia y, por ende, la trascendencia del tema, el lector está ahora en mejor condición como para que el autor exponga las razones por las cuales acepta a Dios como Originador, y también Sustentador, de todo cuanto existe.
Estimado lector:
Dios nos dice: “Interroga a los animales, y ellos te darán una lección; pregunta a las aves del cielo, y ellas te lo contarán; habla con la tierra y ella enseñará; con los peces del mar, y te lo harán saber. ¿Quién de todos ellos no entiende que la mano del Señor ha hecho todo esto? En sus manos está la vida de todo ser vivo y el hálito que anima a todo ser humano (Job 12:7-10). Al analizar la obra de sus manos, lo comprenderá mejor y se sentirá inspirado a aceptarlo como su Creador.
Le invito a aceptar a Dios como Creador y, por lo tanto, como supremo Señor del universo y de su vida. La recompensa será grandiosa. “Sométete a Dios; ponte en paz con él y volverá a ti la prosperidad (Job 22:21).
Referencias
El autor de este artículo Marco Terreros ,Ph.D. en Teología Sistemática, es autor de La evolución teísta y sus implicaciones teológicas (1996) y Teología sistemática concisa (2000). Actualmente es director de la Escuela de Teología de la Universidad Adventista de Colombia (LINAC) y coordinador para Colombia del SETAI (Seminario Teológico Adventista Interamericano).
Tomado de PRIORIDADES PARA HOY JUNIO 2005. Págs12-14. Inter-American Division Publishing Association.
Fuentes:
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