Como una cosmovisión diferente lleva a conclusiones diferentes

Como una cosmovisión diferente lleva a conclusiones diferentes

Posted: 28 Sep 2010 08:47 AM PDT

Hay un pasaje en las escrituras que ha sido muy mal entendido por muchos a través de las edades, al punto de inventar leyendas sobre el transfondo del pasaje. Me estoy refiriendo a Lucas 17:18-25. Leamos el pasaje:
Lucas 18:18-25 (Nueva Versión Internacional)
18 Cierto dirigente le preguntó:
—Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? 
19 —¿Por qué me llamas bueno? —respondió Jesús—. Nadie es bueno sino solo Dios.20 Ya sabes los mandamientos: “No cometas adulterio, no mates, no robes, no presentes falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre.” 
21 —Todo eso lo he cumplido desde que era joven —dijo el hombre. 
22 Al oír esto, Jesús añadió:
—Todavía te falta una cosa: vende todo lo que tienes y repártelo entre los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme. 
23 Cuando el hombre oyó esto, se entristeció mucho, pues era muy rico.24 Al verlo tan afligido, Jesús comentó:
—¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!25 En realidad, le resulta más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.
26 Los que lo oyeron preguntaron:
—Entonces, ¿quién podrá salvarse? 
27 —Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios —aclaró Jesús.

Esta narración del evangelio, es un texto favorito para algunos demostrar que Jesús se consideraba Dios, basándose en la pregunta que Jesús hace sobre porque el joven le llama bueno a el, si solo Dios es bueno. Pero mas bien, el joven rico, al referirse a Jesús como “bueno”, simplemente esta haciendo uso de las convenciones de interacción entre dos personas que se consideraban “buenas” para la comunidad Judía. Una recomendación, llamándole a Jesús bueno, obligaba a Jesús a decirle bueno a el joven rico como cortesía. Jesús no reitera su deidad, sino que demuestra que no se va a sujetar a las convenciones sociales que el joven rico pretende usar para justificarse.

Luego vemos que Jesús le menciona al joven rico los mandamiento que tienen que ver con el prójimo, no con Dios. El joven rico afirma haber mantenido todos esos mandamientos, “desde que era joven”. Pero veamos el argumento de Jesús mas de cerca. Aunque este hombre dijo haber cumplido los mandamientos para con los hombres desde joven, al parecer, no mantenía el primer mandamiento:
Éxodo 20:3 (Nueva Versión Internacional)
3 »No tengas otros dioses además de mí.

Al joven rico, sus riquezas se habían convertido en los dioses que competían con su fidelidad a Dios. El antídoto a esto, Jesús le dice al joven rico que de sus bienes a los pobres, para tener tesoros en los cielos. A pesar de la vida “piadosa” que este hombre había vivido desde joven, por lo visto, no le importaba tener tesoros en los cielos, donde no tendría el acceso a ellos durante esta vida.

Pero es lo que Jesús dice al final de esta historia, lo que impacta a sus oidores. Para Jesús, los ricos no podrían entrar al reino de los cielos por tener amor a sus bienes terrenales. Los presentes entendieron tal cosa, y exclamaron “Entonces, ¿quién podrá salvarse?” Pero Jesús responde correctamente, que lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.

Como mencione al principio, muchos interpretan esta narración como una forma de afirmar la deidad de Jesús, mientras que otros, como demostrando la humildad que los ricos deben de tener para poder entrar al reino de los cielos. Esta conclusión la alcanzan tomando en cuenta la historia que en Jerusalén existía una puerta llamada “La Aguja”, en la cual el día de reposo, al estar las demás puertas cerradas de Jerusalén, un camello podría entrar solamente postrándose a sus rodillas, y prácticamente arrastrándose para entrar a la ciudad, que por lo visto, representa al cielo en esta explicación de la parábola.

El problema radica que estas dos conclusiones están erradas. Primero, Jesús no esta afirmando su deidad, sino que esta preparando el camino para su nueva enseñanza, que los ricos no necesariamente tenían una bendición especial por Dios. Los Judíos tomaban la posición de que si alguien era rico, tenia por lo tanto ser una persona muy cercana a Dios, y que su salvación, estaba prácticamente garantizada. El joven rico, al mencionar delante de todos que desde muy joven el guardaba ciertos mandamientos, demostraba su vida piadosa. Los Judíos veían en personajes como Job y Abraham, que su fidelidad a Dios les traía riquezas. El joven rico, al mencionar que guardaba los mandamientos, simplemente confirmaba la expectativa cultural, que por haberlos guardado, el tenia la vida eterna segura.

Esto lo encontramos el día de hoy, en el movimiento de fe, promovido por Osteen, Meyer, Dollar, y otros. En el mundo de habla hispana, vemos a personajes como Cesar Castellanos y Guillermo Maldonado. Estos representantes de la Palabra de Fe, predican que el cristiano no puede ser pobre, pues eso mostraría una señal de una vida de escasez espiritual. Castellanos usa 2 Corintios 8:9 para demostrar como Dios se hizo pobre para darnos riquezas a nosotros. El texto, lejos de enseñar tal cosa, nos demuestra las riquezas espirituales que Jesús nos da ahora, ósea, las riquezas en los cielos que nos esperan, como menciona Jesús en este pasaje, y apela Pedro en I Pedro 1:4.

Esta errada cosmovisión, de parte de los Judíos, es corregida por Jesús. Pero la vemos tomar raíz una ves mas, y esta ves, dentro de la iglesia. Necesitamos corregir nuestra cosmovisión sobre a quien Dios bendice, y porque. No es por nada que tengamos, o hagamos, sino que es por pura gracia de Dios que tenemos y recibimos nuestra vida y posesiones.

Jesús corrigió la errada cosmovisión dando una parábola. Esta parábola habla de lo imposible de que es para un camello pasar por el ojo de una aguja. Jesús esta diciendo que para un rico, que ama tanto sus posesiones, es simplemente imposible entrar al reino de los cielos. Miremos la respuesta de los judíos, “Los que lo oyeron preguntaron:
—Entonces, ¿quién podrá salvarse?” Para los oyentes, si los ricos, quienes estaban tan cerca de Dios, no podían entrar al reino, entonces, ¿quien podía hacerlo?

La respuesta de Jesús es alentadora, “Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios —aclaró Jesús” Para los hombres, no es la cantidad de riquezas, salud, felicidad, etc., lo que garantiza la entrada al cielo, o testifica de su acercamiento a Dios, ¡pero un milagro de parte de Dios!!!!

Pero tenemos que corregir la leyenda que ha surgido tratando de explicar esta parábola. Como se menciono arriba, existe una historia sobre como el camello se tenia que postrar para entrar a Jerusalén por una puerta, y este camello representa a los ricos, mientras que Jerusalén, el cielo. Esta leyenda nació en el siglo 11, por un religioso llamado Teofilacto, quien la escribió en su comentario de Lucas. No hay evidencias históricas o arqueológicas de que tal puerta existiera en lo que existe Jerusalén.

La parábola enseña una cosa, que para el rico, es imposible entrar al cielo. Un camello, el animal de mayor tamaño en el medio oriente, no puede pasar por el ojo de una aguja. Los Judíos tenían un dicho similar, solo que usaban el elefante como ejemplo.

Vemos, entonces, como la cosmovisión que poseemos, influye mucho nuestra lectura bíblica. Si creemos que los ricos son ricos porque están mas cerca de Dios, Jesús trae abajo tal cosmovisión. Y para dejar su punto bien claro, nos da una parábola, y aun así, convertimos a la parábola como una excusa para otorgarle a los ricos otra avenida para entrar al cielo, si tan solo se humillaran. Jesús dice todo lo contrario, que solo por medio de un milagro de Dios, los ricos, y cualquier otra persona, puede entrar al cielo.

Seamos fieles a las enseñanzas de Jesús, y veremos que el no se conformaba a las erradas creencias de su día, mas bien, las corregía y daba la revelación de lo que Dios quería, y quiere, de sus seguidores.

Luis Alberto Jovel

“¿Cuál es el punto de vista cristiano sobre el mundo?”

“¿Cuál es el punto de vista cristiano sobre el mundo?”

Respuesta: El punto de vista se refiere a una concepción comprensiva del mundo desde una perspectiva determinada. El punto de vista cristiano del mundo es, entonces, una concepción comprensiva del mundo desde la perspectiva cristiana. El punto de vista del mundo de un individuo en su “concepto global” es la armonía de todas sus creencias acerca del mundo. Es su manera de entender la realidad. La visión que tengamos del mundo es la base para la toma de decisiones diarias y por lo tanto resulta extremadamente importante.

Una manzana colocada sobre una mesa es vista por mucha gente. Al mirarla un botánico, la clasifica. Un artista la ve como aún viva y la dibuja. Un abarrotero la ve como un bien disponible y la registra en su inventario. Un niño ve en ella su almuerzo y se la come. La manera en que veamos cualquier situación está influenciada por la forma en que veamos al mundo en general. Cada punto de vista del mundo, cristiano o no cristiano, incluye al menos estas tres preguntas:

1) ¿De dónde venimos? (y ¿por qué estamos aquí?)

2) ¿Qué le sucede al mundo?

3) ¿Cómo podemos componerlo?

En la actualidad, el enfoque más común sobre el mundo, es el naturalismo, que responde así a estas tres preguntas. (1) Somos el producto de una serie de circunstancias impersonales de la naturaleza, sin ningún propósito real. (2) No respetamos la naturaleza como deberíamos. (3) Podemos salvar al mundo a través de la ecología y la conservación. El punto de vista naturalista genera muchas filosofías interrelacionadas tales como una moral relativista, el existencialismo, el pragmatismo y filosofías utópicas.

Por otro lado, el punto de vista del mundo desde la perspectiva cristiana, responde estad tres preguntas bíblicamente: (1) Somos una creación de Dios, designados para gobernar al mundo y tener compañerismo con Él (Génesis 1:27-28; 2:15). (2) Pecamos contra Dios y sujetamos todo el mundo a maldición (Génesis 3). (3) Dios Mismo ha redimido al mundo a través del sacrificio de Su Hijo Jesucristo (Génesis 3:15; Lucas 19:10), y un día restaurará la creación a su estado perfecto. (Isaías 65:17-25). El punto de vista del mundo desde la perspectiva cristiana nos lleva a creer en una moral única y absoluta, en milagros, en la dignidad humana, y en la posibilidad de redención.

Es importante recordar que en punto de vista del mundo es comprensivo. Ello afecta cada área de la vida, desde el dinero hasta la moral, desde la política hasta el arte. El verdadero cristianismo es más que una serie de ideas utilizadas en la iglesia. El cristianismo como se enseña en la Biblia, es en sí mismo un punto de vista del mundo. La Biblia nunca distingue entre una vida “religiosa” y una “secular” ; la vida cristiana es la única vida que existe. Jesús se proclamó a Sí mismo “el camino, y la verdad y la vida.” (Juan 14:6) y al hacerlo, se convirtió en nuestra visión del mundo.

¿Tiene preguntas? Preguntas de la Biblia contestadas
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¿Tiene mil millones de años como dicen los datos científicos, o son miles de años, como dicen los datos bíblicos?

¿Tiene mil millones de años como dicen los datos científicos, o son miles de años, como dicen los datos bíblicos?

por Dr. Gerald Schroeder
Una de las aparentes contradicciones entre la Torá y la ciencia es la edad del universo. ¿Tiene mil millones de años como dicen los datos científicos, o son miles de años, como dicen los datos bíblicos? De acuerdo con la tradición de la Torá, no llegamos a tener ni 5800 años, a pesar de que los datos del telescopio Hubble o del telescopio en Hawai, indican un número de 15 mil millones de años.
Intentando resolver esta contradicción aparente, es interesante mirar históricamente las tendencias del conocimiento, ya que como es sabido nunca hay pruebas absolutas. Podemos observar cómo la ciencia ha cambiado su visión del mundo, no siendo esta una opción de la Torá, puesto que la Torá no tiene la opción de cambiar. (Yo intentaré no usar los comentarios bíblicos modernos, porque ellos ya conocen a la ciencia moderna, y están siempre influenciados por ella).
Los únicos datos que usaré están basados en los comentarios antiguos. Esto incluye el texto de la Torá (de hace más de 3300 años) con la traducción de la Torá al Arameo del sabio Onkelos (siglo I), el Talmud (redactado en el siglo V), y los tres principales comentaristas de la Torá. Hay muchos comentaristas, pero por sobre todo hay tres que son aceptados por todos: Rashi (siglo XI, Francia), quien trae la comprensión simple del texto, Maimónides (siglo XII, Egipto), que maneja los conceptos filosóficos, y Najmánides (siglo XIII, España), uno de los primeros cabalistas.
Estos antiguos comentarios fueron concluidos hace cientos o miles de años atrás, mucho antes de que Hubble fuera un destello en los ojos de su tatarabuelo. Así que no hay ninguna posibilidad de que la información de Hubble u otros científicos haya influenciado sobre ellos. Este es un componente importante en mi tentativa de mantener la siguiente discusión con un alto grado de objetividad.
Un Universo con un Comienzo
En 1959, fueron encuestados los principales científicos americanos. Entre todas las preguntas formuladas estaba la siguiente: “¿Cuál es su concepto de la edad del universo?”. En 1959, la astronomía era popular, pero la cosmología – el entendimiento del universo a través de la física – estaba recién empezando a desarrollarse. Los resultados de esa encuesta fueron publicados en la revista “El Científico Americano” – la revista de ciencias más leída en el mundo. Dos tercios de los científicos dieron la misma respuesta. La respuesta que dos tercios – una mayoría abrumadora – de los científicos dio fue:
“¿Comienzo? No hubo un comienzo. Aristóteles y Platón nos enseñaron hace 2400 años que el universo es eterno. ¡Oh!, nosotros sabemos que la Biblia dice: ‘En el comienzo'; eso es una linda historia que ayuda a los niños a irse a la cama por las noches, pero nosotros los científicos sabemos más cosas: no hubo un comienzo”.
Eso fue en el año 1959.
En 1965, Penzia y Wilson descubrieron el eco del Big Bang en la oscuridad del cielo en la noche, y el paradigma del mundo cambió de un universo que era eterno a un universo que tiene un comienzo. La ciencia hizo un enorme cambio en su entendimiento sobre el mundo. ¿Entienden el impacto? ¡La ciencia dijo que nuestro universo tuvo un comienzo! ¡Que las primeras palabras de la Torá son correctas! La evolución, el hombre de las cavernas, y muchos otros temas más, pasaron a ser problemas triviales comparados al hecho de que ahora “entendemos” que tuvimos un comienzo.
Por supuesto, que el hecho de que hubo un comienzo no prueba que hubo un Iniciador. Si la segunda parte de Génesis 1:1 es correcta o no, no lo sabemos desde un punto de vista secular. La primera parte es: “En el comienzo…”; la segunda parte es: “…Dios creó los cielos y la tierra”. La física admite la posibilidad de un comienzo sin un Iniciador. Yo no voy a entrar en este tema por ahora, pero en mi nuevo libro, “The Science of God”, examinaré el tema en detalle.
La pregunta en la que nos habíamos quedado es: ¿Hace cuánto tiempo ocurrió ese “comienzo”? ¿Fue como dice la Torá, hace un poco más de 5700 años, o hace 15 mil millones de años como es afirmado por la comunidad científica?
Todo Comenzó en Rosh HaShaná
Lo primero que tenemos que entender es el origen del calendario judío. En nuestro calendario, la cuenta de los años comienza a partir del día de la creación de Adam, el primer hombre. Pero además, hubo seis días anteriores a la creación de Adam y estos seis días son también significativos. Por supuesto, la pregunta sería: ¿desde cuándo contamos el día cero?
En Rosh Hashaná, el comienzo del año judío, tocamos el shofar tres veces durante el servicio de musaf (en la mañana). Inmediatamente después de tocar el shofar decimos la siguiente oración:
“Haiom harat olam” – “Hoy fue creado el mundo”.
Esta oración puede implicar que Rosh Hashaná conmemora la creación del universo. Pero no es así. Rosh Hashaná sí conmemora una creación, pero no la creación del universo. Tocamos el shofar tres veces para conmemorar tres creaciones que tuvieron lugar en los seis días del génesis. Primero fue la creación de todo el universo y sus leyes naturales. Luego, en el día quinto, fue creada la vida animal. Finalmente, al final del sexto día, fue creada la vida humana, y justo aquí aparece Rosh Hashaná. Esto significa que nosotros comenzamos a contar nuestros casi 5800 años desde la creación de Adam, el primer hombre, en el sexto día de la creación del mundo.
Nosotros tenemos un reloj que comienza con Adam, y los seis días de la creación están separados de este reloj. Esto nos indica que la Biblia tiene dos relojes.
Esto puede parecer una moderna racionalización si no fuese por el hecho de que los comentarios talmúdicos de más de 1500 años de antigüedad, ya nos habían hablado de estos conceptos. En el Midrash (Vaikrá Rabá 29:1) encontramos que todos los Sabios están de acuerdo en que Rosh Hashaná conmemora la creación de Adam y que los seis días del génesis están separados de nuestro sistema de “contar el tiempo”.
Cuando esta información fue registrada por primera vez, 1500 años atrás, no fue porque uno de los Sabios estaba hablando con su hijo de 10 años que le dijo: “Papi, ¡no lo vas a creer! ¡Fuimos hoy al museo y aprendimos todo sobre un mundo de mil millones de años!”, a lo que el padre le contestó: “Oh, entonces más vale que cambie la Biblia y en mi calendario contaré por separado los primeros seis días”.
Esto no fue lo que pasó. Tú tienes que situarte 1500 años atrás, cuando las personas viajaban en burro y no había electricidad.
¿Por qué los primeros seis días fueron sacados del calendario? En ese tiempo no había necesidad de separarlos.
La razón por la cual fueron separados es porque el tiempo es diferente en esos seis días del génesis. “Fue la noche y la mañana; día uno, segundo día, tercer día, etc.”, es una manera exótica y rara para describir el tiempo.
A partir de Adam, el curso del tiempo es descrito totalmente en términos humanos. Adam vivió 930 años, Set vivió 912 años, etc. Desde Adam en adelante, el curso del tiempo es totalmente humano. Pero antes de Adam, el tiempo es un concepto abstracto: “noche y mañana”. Es como si estuvieras observando los hechos desde un punto de vista en el que no estás íntimamente relacionado con ellos.
Mirando Más Profundamente el Texto
Tratando de entender el curso del tiempo, tenemos que recordar que los primeros seis días de la creación están descriptos en sólo 31 versículos. Los seis días del génesis, los cuales provocaron a mucha gente dolores de cabeza tratando de entender a la ciencia como una oposición de la Biblia, ¡están encerrados en estas 31 oraciones!
En el MIT, en la biblioteca de Hayden, tenemos 50.000 libros que tratan el tema del desarrollo del universo: cosmología, química, termodinámica, paleontología, arqueología y las físicas de alta energía de la creación. En Harvard, en la biblioteca Weiger, hay probablemente 200.000 libros que hablan de estos mismos temas. Pero la Biblia sólo nos ofrece 31 oraciones acerca del tema, y no pienses que con una simple leída sabrás cada detalle que aparece dentro del texto, pues es obvio que tenemos que profundizar en su entendimiento para obtener la información que buscamos.
La idea de tener que profundizar en el texto no es una racionalización. El Talmud (Jagiga Cáp. 2) nos dice que desde la primera oración de la Biblia hasta el comienzo del segundo capítulo, el texto está escrito en forma de parábola – un poema con un texto y un subtexto. Ahora, sitúate 1500 años atrás, en los tiempos del Talmud. ¿Por qué el Talmud piensa que fue una parábola? ¿Piensas que 1500 años atrás, las personas pensaban que Dios no podía hacer el universo solamente en seis días?
Nosotros tenemos el problema hoy en día con la cosmología y los datos científicos. Pero 1500 años atrás, ¿cuál era el problema que había con los primeros seis días? Ninguno. No había problema.
Entonces cuando los Sabios excluyen a los primeros seis días de nuestro calendario y dicen que todo el texto es una parábola, no es porque tratan de justificar lo que vieron en el museo local. No había museos en aquellos tiempos. Nadie estaba excavando para encontrar fósiles. El hecho es que una leída profunda del texto pone en claro que hay mucha información oculta plegada en capas por debajo de la superficie.
La idea de buscar un significado más profundo en la Torá no difiere de la idea de buscar un significado más profundo en la ciencia. Si te levantas temprano en la mañana, verás al Sol saliendo por el este. Espera algunas horas y el Sol se pondrá por el oeste. La “lectura” simple es: “el Sol está girando alrededor de la Tierra”. Pero hay mucho más que eso. ¿Y la Tierra girando en su eje? ¿Y si te olvidas del resto del universo y sólo tomas el sistema solar-terrestre? No es el Sol quien se está moviendo, a pesar de que eso es todo lo que se recibe a través de la percepción humana.
En el sistema solar-terrestre es el Sol quien está parado y la Tierra es la que está trasladándose y rotando en su eje. Esto significa que en este momento nos estamos moviendo a 1600 Km. por hora. “Allí van las nubes, ¡mira como pasan zumbando!”. No, eso no es lo que está pasando, porque todos nos estamos moviendo juntos. Nosotros no lo sentimos porque es un movimiento de inercia, no hay aceleración. Es por eso que nos sentimos como si estuviésemos parados. Pero de hecho nos estamos moviendo a aproximadamente 1670 Km. por hora cuando rotamos para obtener un día y una noche en un ciclo de 24 horas.
Nuestra Tierra se mueve alrededor del Sol a 30 Km. por hora  aproximadamente y todo el sistema solar se mueve alrededor del centro de nuestra galaxia a 250 Km. por segundo aproximadamente. Pero ¿sentimos algo? No. Es por eso que cuando Galileo discutió y proclamó que la Tierra no estaba quieta, fue arrestado.
Así como miramos profundamente en la ciencia, también necesitamos mirar profundamente en el texto bíblico. Miles de años atrás aprendimos que en el texto hay entrelíneas que expanden la idea que hay detrás de él. Son estas entrelíneas las que yo quiero ver ahora.
La Historia de la Naturaleza y la Historia Humana
Hay fuentes judías tempranas que nos dicen que el calendario está dividido en dos partes (aún precediendo al Midrash Vaikrá Rabá, que tiene más de 1500 años y lo dice explícitamente). En el último discurso que Moshé le dio al pueblo, él les dice que para ver las huellas de Dios en el universo, “consideren los días de antaño, entiendan los años de las generaciones” (Deuteronomio 32:7). Najmánides, en nombre de la Cábala, pregunta: “¿Por qué Moshé quiebra el calendario en dos partes: ‘Los días de antaño’ – por un lado, y ‘los años de las generaciones’ – por el otro? Porque ‘consideren los días de antaño’ se refiere a los seis días del génesis, mientras que ‘entiendan los años de las generaciones’ se refiere a todo el tiempo que se cuenta desde Adam en adelante”.
Moshé dice que podemos ver el “sello” de Dios en el universo de una o de dos maneras. Mirando los fenómenos de los seis días y el desarrollo de un universo que es increíble, y si eso no te impresiona, entonces puedes considerar a la sociedad desde Adam en adelante – el fenómeno de la historia humana. De cualquiera de las dos maneras podrás encontrar el “sello” de Dios.
Recientemente me encontré en Jerusalem con el Profesor León Lederman, Premio Nobel en física. Estábamos hablando de ciencia, obviamente, y en la conversación le dije: “¿Qué piensas sobre la espiritualidad, León?”. Él me contestó: “Shroeder, yo puedo hablar de ciencia contigo, pero sobre espiritualidad habla con las personas que están del otro lado de la calle, los teólogos”. Él continuó: “Pero sí encuentro increíble el retorno del pueblo judío a su tierra”.
Interesante. La primera parte de la declaración de Moshé, “consideren los días de antaño” – sobre los seis días del génesis – no impresionó al Prof. Lederman. Pero “entiendan los años de las generaciones” – la historia humana – sí lo impresionó. El Prof. Lederman no encontró nada asombroso en que los esquimales coman peces en el Ártico y no encontró nada grandioso en que los griegos coman musaka en Atenas. Pero él sí encuentra algo realmente increíble el que los judíos coman falafel en la calle Yaffo porque no tendría que haber pasado. Históricamente, no tiene ninguna lógica ni sentido que los judíos hayan vuelto a la Tierra de Israel. Sin embargo, eso es lo que pasó.
Y esa es una de las funciones del pueblo judío en el mundo: actuar como una prueba y una demostración. Nosotros sólo queremos que la gente entienda que hay algo en la historia que hace que ésta no sea en absoluto casualidad. Que hay una dirección en el curso de la historia. El mundo ya lo ha visto a través nuestro. No es casualidad que Israel está en la primera página del New York Time más que cualquier otra nación.
¿Qué es un “día”?
Volvamos a los seis días del génesis. Ya aprendimos que cuando el calendario judío marca cinco mil setecientos y tantos años, nosotros debemos agregarle a esa cantidad “otros seis días”.
Hace unos años adquirí el fósil de un dinosaurio que estaba fechado (por dos cadenas radioactivas de desintegración) en 150 millones de años. (Si ustedes vienen a visitarme en Jerusalem, con mucho placer les mostraré el fósil – la vértebra de un plesiosaurio). Mi hija de siete años dijo: “¡Aba! ¿¡Dinosaurios!? ¿Cómo pueden existir dinosaurios de 150 millones de años cuando mi maestro de Biblia dice que el mundo aún no tiene 6000 años?”. Entonces le dije a mi hija que mire en el libro de Salmos 90:4. Allí podrás encontrar algo bastante increíble. El Rey David dice: “1000 años a Tus ojos (Dios), son como un día que pasa y una fracción de la noche”. Quizás el tiempo es diferente desde la perspectiva del Rey David de lo que lo es desde la perspectiva del Creador. Quizás el tiempo es diferente…
El Talmud, tratando de entender las entrelíneas de la Torá, analiza la palabra “jóshej” – que generalmente traducimos como oscuridad. Cuando la palabra “jóshej” aparece en Génesis 1:2, el Talmud explica que significa “un fuego negro” – una energía negra, una clase de energía que es tan poderosa que no se puede ver. Dos versículos después, en Génesis 1:4, el Talmud explica que la misma palabra – “jóshej”- significa “oscuridad”, la ausencia de luz.
Otras palabras, tampoco son entendidas por su definición común. Por ejemplo, “máim” – generalmente significa “agua”, pero Maimónides dice que en el estado original de la creación, la palabra “máim” también significa “los bloques de la construcción del universo”.
Otro ejemplo podemos encontrar en Génesis 1:5, donde dice: “Fue la noche y la mañana – día uno”. Esta es la primera vez que un día está cuantificado: noche y mañana. Najmánides habla sobre el significado de la noche y la mañana. ¿Esto quiere decir: “puesta del sol y salida del sol”? Ciertamente parecería eso.
Pero Najmánides recalca un problema. El texto dice “fue la noche y la mañana – día uno”, “fue la noche y la mañana – segundo día”, “fue la noche y la mañana – tercer día”, pero sólo recién en el cuarto día el sol es creado. Najmánides dice que cualquier lector inteligente puede ver un problema obvio en esto. ¿Cómo tenemos un concepto de “noche y mañana” en los tres primeros días si el sol sólo es mencionado en el cuarto día?
Nosotros sabemos que el autor de la Biblia – aún si piensas que fue un grupo de beduinos sentados alrededor de una fogata en la noche – fue inteligente. Él, ella o eso produjo un Best Seller por miles de años, así que no puedes decir que se equivocó al escribir que el sol apareció recién en el cuarto día. La verdadera intención del autor es enseñarnos que a medida que pasa el tiempo y las personas entienden más sobre el universo, se puede penetrar más profundo dentro del texto.
Najmánides responde que el texto usa las palabras “vaiehí érev” – pero no quiere decir realmente “fue la noche”. Él explica que las letras hebreas ain, reish, bet – que forman la raíz de la palabra “érev” – encierran la idea de desorden, mezcla, y a la noche se la llama “érev”, porque cuando el sol baja, la visión se hace confusa. El significado literal de “vaiehí érev” es entonces: “hubo desorden”. Por otro lado – dice Najmánides – la palabra de la Torá para “mañana” – “bóker” – es el opuesto absoluto a “érev”. Cuando el sol sale, hay “bikoret”, el mundo se hace ordenado pues hay luz y tenemos nuevamente la posibilidad de discernir.
Es por eso que no fue necesario nombrar al sol hasta el cuarto día. Porque desde la noche hasta la mañana hay un camino desde el desorden al orden, del caos al cosmos. Esto es algo que cualquier científico va a testificar que nunca pudo haber ocurrido en un sistema sin una guía. El orden nunca surge del desorden espontáneamente. Debe haber una guía para el sistema. Esto es una declaración inequívoca. El orden no puede surgir del desorden por reacciones casuales (en la teoría puede, pero en las probabilidades el número es tan infinitamente pequeño, que los físicos ven las probabilidades como cero).
Las leyes de la naturaleza guían el desarrollo del mundo y hay una cantidad monumental de información sobre el desarrollo que está codificada en los primeros seis días de la creación. Pero no está incluida explícitamente en el texto, de lo contrario ¡tendríamos creaciones en cada oración!
La Torá quiere que te asombres con el curso del orden, comenzando de un plasma caótico y terminando en una sinfonía de vida. Día a día el mundo progresa hasta niveles más y más altos. Orden que surge del desorden… es pura termodinámica… y está dicha en terminología de hace 3000 años atrás.
La Creación del Tiempo
Cada día de la creación está numerado, aún así hay discontinuidad en la manera en que los días están numerados. El versículo dice: “fue la noche y la mañana; día uno”. Pero en el segundo día no dice “fue la noche y la mañana; día dos”, sino que dice: “fue la noche y la mañana; segundo día”, y la Torá continúa con esta forma: “fue la noche y la mañana; tercer día… cuarto día… quinto día… el sexto día”.
Sólo en el primer día, el texto usa una forma diferente: no es el “primer día”, sino el “día uno” (iom ejad). Hay muchas traducciones que cometen el error de escribir “primer día”. Esto es porque los editores quieren que las cosas se vean lindas y consistentes. ¡Pero de esa manera anulan el mensaje verdadero del texto! Ya que hay una diferencia cualitativa, como nos dice Najmánides, entre “uno” y “primero”: uno es absoluto; primero es comparativo.
Najmánides explica que en el día uno, el tiempo fue creado. Esto es una visión fenomenal. El tiempo fue creado. Yo puedo entender crear materia, inclusive espacio. ¿Pero tiempo? ¿Cómo se crea el tiempo? No puedes agarrar el tiempo. No puedes siquiera verlo. Tú puedes ver espacio y materia, sentir energía, ver energía eléctrica. Yo entiendo una creación en esos campos. ¿Pero la creación del tiempo? Hace 800 años atrás, Najmánides llegó a este entendimiento porque la Torá usa la frase “día uno”. Y eso es exactamente lo que Einstein enseñó en la Teoría de la Relatividad: que hubo una creación, no sólo de espacio y materia, sino también de tiempo.
La Ley de la Relatividad de Einstein
Miramos al universo y decimos: “¿Cuán viejo es el universo? Mirando atrás en el tiempo, el universo tiene 15 mil millones de años aproximadamente”. Esta es nuestra visión del tiempo. Pero ¿cuál es la visión del tiempo según la Biblia? ¿Cómo ve ella el tiempo? Quizás ve el tiempo de manera diferente. Y eso hace una gran diferencia.
Albert Einstein nos enseño que la cosmología del Big Bang no sólo trae en existencia espacio y materia, sino que también el tiempo es parte de esta cuestión. El tiempo es una dimensión. El tiempo está afectado por tu visión del tiempo. “Cómo lo ves” depende de “desde dónde lo estás mirando”. Un minuto en la luna va más rápido que un minuto en la Tierra. Un minuto en el sol va más despacio. El tiempo en el sol está realmente estirado de tal manera que si podríamos poner un reloj en el sol, correría más despacio. Es una diferencia pequeña pero es mensurable y medida.
Si pusiéramos una naranja allí a madurar, tomaría más tiempo que madure. ¿Por qué? Porque el tiempo corre más despacio. ¿Lo sentiríamos correr más despacio? No. Porque nuestra biología sería parte del sistema. Si estuviésemos viviendo en el Sol, los latidos de nuestro corazón serían más lentos. Donde sea que estemos, nuestra biología está sincronizada con el tiempo local.
Si pudiéramos mirar de un sistema a otro, veríamos el tiempo de manera muy diferente, porque dependiendo de factores como la gravedad y la velocidad, percibiríamos el tiempo de manera muy diferente. El flujo del tiempo varía de un lugar a otro. De ahí el término: Relatividad.
Por ejemplo: una noche estábamos sentados en la mesa cenando, cuando mi hija de 11 años preguntó: “¿Cómo tu puedes tener dinosaurios? ¿Cómo puedes tener mil millones de años científicamente, y miles de años bíblicamente al mismo tiempo?”. Entonces le dije que imagine un planeta donde el tiempo está tan estirado que mientras nosotros vivimos dos años en la Tierra, sólo tres minutos pasaron en el planeta. Esos lugares realmente existen y son observados desde la tierra. Sería difícil vivir allí con las condiciones locales y no podríamos llegar allí tampoco, pero haciendo experimentos mentales podemos lograrlo. Dos años van a pasar en la Tierra y tres minutos van a pasar en el planeta. Entonces mi hija dijo: “¡Grandioso! Mándame al planeta. Yo estaré tres minutos allí. Haré dos años de tareas escolares por adelantado. Volveré a casa y no habrá tareas por dos años”.
Buen intento. Asumiendo que su edad era de 11 años cuando parte y de sus amigas también, ella pasa tres minutos en el planeta y luego vuelve a casa (el tiempo de viaje no lleva tiempo), ¿qué edad tiene ella cuando vuelve? Once años y tres minutos. Pero sus amigas tienen 13 años porque ella vivió tres minutos mientras que nosotros vivimos dos años. Sus amigas crecieron de 11 a 13 años, mientras ella sólo 3 días.
Si ella hubiese mirado hacia nuestro planeta, su percepción del tiempo en la Tierra hubiese sido que todo se estaba moviendo muy rápidamente. Ya que al pasar un minuto suyo, habrían pasado miles de los nuestros. Y si nosotros miráramos para arriba, veríamos que ella se está moviendo muy despacio.
¿Cuál es el tiempo correcto? ¿Tres años o tres minutos? La respuesta es: ambos. Los dos pasan al mismo tiempo. Esa es la herencia de Albert Einstein. Literalmente hay billones de lugares en el universo, donde si pondríamos un reloj en esa lugar, éste correría tan despacio que desde nuestra perspectiva (si pudiéramos llegar hasta tan lejos) pasarían 15 mil millones de años… pero el reloj en esa remota localidad marcaría seis días y nadie discute estos datos.
El Viaje en el Tiempo y el Big Bang
¿Pero cómo ayuda esto a explicar la Torá? Porque de todas maneras el Talmud y los comentaristas parecen decir que los seis días del génesis fueron períodos regulares de 24 horas.
Miremos un poco más profundamente. Las fuentes clásicas judías dicen que antes del comienzo nosotros no sabemos realmente que hubo; no podemos decir lo que antecedió al universo. El Midrash pregunta: ¿Por qué la Torá comienza con la letra Bet? Porque la Bet está cerrada en todas las direcciones, hacia arriba, hacia abajo y hacia la derecha; y sólo está abierta en su lado izquierdo, en dirección de la continuación del texto. Es por eso que no podemos saber lo que viene antes – sólo lo que viene después.
Najmánides complementa la afirmación. Él dice que a pesar de que los días tienen 24 horas, ellos contienen “kol iemot haolam” – todas las edades y todos los secretos del mundo.
Najmánides dice que antes del universo no hubo nada… pero repentinamente toda la creación apareció como un grano minúsculo. Él da la dimensión del grano: algo muy pequeño, como el tamaño de un grano de mostaza; y dice que es la única creación física. No hubo otra creación física; todas las otras creaciones fueron espirituales. El nefesh (el alma de los animales) y la neshamá (el alma del ser humano) son creaciones espirituales. Hay una sola creación física y esa creación fue un pequeño grano. El grano fue todo lo que había. Cualquier otra cosa era Dios. En ese grano estaba toda la materia prima que sería usada para hacer todo lo demás. Najmánides describe a la sustancia como “dak meod, ein bo mamash” – algo muy pequeño, que no hay sustancia en él. Y cuando este grano se expandió, esta sustancia – tan delgada que no tiene esencia – se transformó en materia, como ya sabemos.
Más adelante Najmánides escribe: “misheiesh, itfos bo zman” – desde el momento que toda la materia se formó a partir de esta sustancia insustancial, el tiempo se relacionó con ella. No hubo un “comienzo”. El tiempo fue creado al comienzo. Cuando la materia se condensa, se congela, fuera de esta sustancia tan delgada que no tiene esencia – ahí es donde el reloj bíblico comienza.
La ciencia ha mostrado que hay una sola “sustancia insustancial” que puede transformarse en materia y es la energía. La famosa ecuación de Einstein: E=MC², nos dice que la energía puede transformarse en materia… y una vez que se transformó en materia, el tiempo toma lugar.
Najmánides ha hecho una afirmación increíble. Yo no sé si él conocía las leyes de la Relatividad pero nosotros sí las conocemos. Sabemos que la energía (ondas radiales, rayos gama, rayos x, rayos de luz) viajan a la velocidad de la luz que es 300 millones de metros por segundo. A esa velocidad el tiempo no transcurre. El universo se fue avejentando pero el tiempo sólo tuvo lugar cuando la materia se hizo presente. Este momento del tiempo, antes de que el reloj bíblico comience, duró 1/100.000 de un segundo aproximadamente. Un tiempo ínfimo. Pero en ese tiempo el universo se expandió de ser un grano pequeño hasta el tamaño del Sistema Solar. Desde aquel momento en adelante tenemos materia y el tiempo corre. El reloj comienza aquí.
Ahora, el hecho de que la Torá nos dice que hay “noche y mañana, día uno”, nos viene a enseñar el tiempo desde una perspectiva Bíblica.
Einstein comprobó que el tiempo varía de un lugar a otro en el universo, y que el tiempo varía de una perspectiva a otra perspectiva en el universo. La Torá dice que hay “noche y mañana, día uno”.
Si la Torá nos hubiese hablado del tiempo en los días de Moshé y el Monte Sinai – bastante después de Adam – el texto no hubiese dicho “día uno”, porque cuando estuvimos en el Sinai, millones de días ya habían pasado desde la creación y como había una gran cantidad de tiempo con el cual comparar al día uno, hubiese dicho “primer día”. En el segundo día del génesis, la Torá dice “segundo día”, porque ya había un primer día con el cual compararlo. Podíamos decir en el segundo día “lo que pasó en el primer día”, pero no podíamos decir en el primer día “lo que pasó en el primer día”, porque “primero” implica comparación, una serie existente, y todavía no había una serie existente. Un día era todo lo que había.
Aún si la Torá hubiese visto el tiempo desde Adam, hubiese dicho “primer día”, porque para su propia afirmación habían seis días. Pero la Torá dice “día uno” porque la Torá está mirando hacia adelante no desde Adam sino desde el comienzo, y dice: ¿cuántos años tiene el universo? Seis días (hasta Adam).
Mirando hacía atrás en el tiempo, decimos que el universo tiene 15 mil millones de años. Pero todo científico sabe que cuando decimos que tiene 15 mil millones de años, hay una parte de esta oración que nunca se dice. La otra parte de la oración es: El universo tiene 15 mil millones de años visto desde las coordenadas del tiempo-espacio que utilizamos donde nosotros estamos. Esa es la visión de la relatividad de Einstein.
La clave es que la Torá mira hacia adelante en el tiempo, desde coordenadas de tiempo-espacio muy diferentes, cuando el universo era pequeño. Pero desde entonces el universo se ha expandido. El espacio se expande, y esa expansión del espacio cambia totalmente la percepción del tiempo.
Imagínate volviendo atrás miles de millones de años hasta el comienzo del tiempo. Ahora haz de cuenta, en el comienzo del tiempo, que hay una comunidad inteligente (esto es totalmente ficticio). Imagina que la comunidad inteligente tiene un láser y está por disparar una onda de luz, y cada segundo sale un pulso. Cada segundo…un pulso. Pulso. Pulso. Disparan la luz y luego, millones de años más tarde, más allá de la línea del tiempo, nosotros aquí en la tierra tenemos un gran satélite y recibimos ese pulso de luz. En ese pulso de luz está impreso (el imprimir información en la luz es llamado fibras ópticas) “Yo les estoy enviando un pulso cada segundo”. Luego un segundo pasa y el próximo pulso es enviado.
Ahora, la luz viaja a 300 millones de metros por segundo, así que los dos pulsos de luz están separados por 300 millones de metros. Ellos viajan a través del espacio por miles de millones de años y llegarán a la tierra miles de millones de años más tarde. Pero… ¡un momento! ¿El universo está estático? No. El universo se está expandiendo. Esa es la cosmología del universo. Y eso quiere decir que se está expandiendo dentro de un espacio vacío afuera del universo. Existe sólo el universo. No hay espacio afuera del universo. El universo se expande mediante la expansión del espacio. Es así que estos pulsos viajan a través de miles de millones de años y el universo se expande y el espacio se expande. ¿Qué sucede entonces con estos pulsos? El espacio entre ellos también se expande. Los pulsos realmente se alejan más y más.
Miles de millones de años más tarde, cuando el primer pulso llega, nosotros decimos: “Oh, ¡un pulso!”. Y en él está escrito: “Yo les estoy enviando un pulso cada segundo”. Tú llamas a todos tus amigos y esperas el siguiente pulso. ¿Llega el pulso un segundo más tarde? ¡No! ¿Un año más tarde quizás? No. Quizás miles de millones de años más tarde. Porque dependiendo de cuánto tiempo este pulso de luz ha viajado a través del espacio, se determinará la expansión que ha sufrido. Esto es cosmología estándar.
¿15 Mil Millones de Años o Seis Días?
Hoy en día nosotros miramos al tiempo hacia atrás y vemos 15 mil millones de años. Mirando hacia adelante, desde un universo muy pequeño – miles de millones de veces más pequeño – la Torá nos dice: “seis días”. Verdaderamente, los dos datos pueden ser correctos.
Lo que es excitante en los últimos años en la cosmología, es que ahora nosotros hemos cuantificado los datos para saber la relación entre la “visión del tiempo” desde el comienzo, y la “visión del tiempo” hoy en día. No es ciencia ficción. Cualquiera de una docena de libros de física trae el mismo número. La relación general entre el tiempo cerca del comienzo y el tiempo hoy en día es un millón de millones. Eso es 1 con 12 ceros detrás de él. Entonces, cuando una visión desde el comienzo mirando hacia adelante dice “yo les estoy enviando un pulso por segundo”, ¿lo veremos cada segundo? No. Lo veremos cada millón de millones de segundos. Porque eso es el efecto de expansión de la extensión del universo.
La Torá no dice cada segundo. Dice “seis días”. ¿Cómo veríamos esos seis días? Si la Torá dice: estamos enviando información por seis días, ¿recibiríamos esa información como seis días? No. Recibiríamos esa información como seis millones de millones de días. Porque la perspectiva de la Torá es desde el comienzo en adelante.
Seis millones de millones de días es un número muy interesante. ¿Cuánto sería en años? Dividido por 365, viene a ser algo así como 16 mil millones de años. Esencialmente la edad estimada del universo. ¡Una buena estimación para 3000 años atrás!
La manera en que estas dos cantidades se igualan es extraordinaria. No estoy hablando como un teólogo; Estoy haciendo una afirmación científica. Yo no saqué estos números de un sombrero. Es por eso que me extendí en mi explicación, para que ustedes puedan seguirla paso a paso.
Ahora podemos seguir adelante. Miremos el desarrollo del tiempo día a día, basado en la expansión. Cada vez que el universo se duplica, la percepción del tiempo se divide al medio. Cuando el universo era pequeño, se doblaba rápidamente. Pero a medida que el universo se hace más grande, tarda más tiempo en duplicarse. Este ritmo de crecimiento de la expansión está citado en “Los Principios de la Cosmología Física”, un texto que es usado en todo el mundo.
Los cálculos resultan de la siguiente manera:
El primero de los días bíblicos duró 24 horas, visto desde “la perspectiva del comienzo del tiempo”. Pero la duración desde nuestra perspectiva es de 8 mil millones de años.
El segundo día, desde la perspectiva de la Torá, duró 24 horas. Desde nuestra perspectiva duró la mitad del día anterior, 4 mil millones de años.
El tercer día también duró la mitad del día anterior, 2 mil millones de años.
El cuarto día – mil millones de años.
El quinto día – quinientos millones de años.
El sexto día – doscientos cincuenta millones de años. Cuando sumamos los seis días, obtenemos como resultado que la edad del universo es de 15 y 3/4 mil millones de años. Igual que lo que dice la cosmología moderna. ¿Es casualidad?
Pero hay más aún. La Torá nos cuenta qué pasó en cada uno de esos días. Ahora puedes tomar la cosmología, la paleontología, la arqueología, leer sobre la historia del mundo y verificar si se asemejan o no día por día. Te doy un adelanto, se asemejan tanto que te dará escalofrío en todo el cuerpo cuando lo leas.

http://www.aishlatino.com/a/cym/48419797.html

¿Fue Adán un individuo histórico real?

¿Fue Adán un individuo histórico real?
Luego continuamos con escatologia.Aprovecho este post para colocar un articulo muy interesante,sobre Adan, el de la biblia, el que los evolucionistas no creen que existio,ya que ellos creen que provenimos de un antecesor comun,alguna especie de mono.

Posted: 23 Sep 2009 02:58 PM PDT

Dr. James Anderson

Dr. James Anderson

El 12 de septiembre, la Wilberforce Fellowship publicó un video del Dr. Tremper Longman III llamado “¿Existe un Adán histórico?” En este video Longman expresó sus dudas sobre la existencia de Adán como un personaje histórico, sugestión que va contra la interpretación histórica del evangelicalismo y que trajo algunas respuestas de teólogos consevadores. Una de estas respuestas fue escrita por el Dr. James Andreson, profesor de teología y filosofía en el Reformed Theological Seminary en Charlotte, Estados Unidos, en su blog. A continuación está mi traducción del artículo del Dr. Anderson.

En un video clip que sin duda traerá discusión en la blogósfera evangélica, el Profesor Tremper Longman III expresó dudas acerca de si los primeros capítulos de Génesis nos deben llevar a pensar que Adán fue un individuo histórico real (en el mismo sentido que Jesús, dice, fue un individuo histórico real). No voy a comentar aquí la visión particular de Longman o sus razones para su afirmación, sólo voy a ofrecer doce razones preliminares del porque la visión evangélica de la Biblia nos obliga a creer en la existencia de Adán como un individuo histórico real.

1. Para comenzar, el género literario básico de Génesis 1-4 es el de narrativa histórica (opuesta de, por ejemplo, poesía, código legal o apocalíptico). Esto no quiere decir que aquellos capítulos no pueden contener lenguaje figurado; muchos estudiosos conservadores del AT afirmaría que de hecho lo contiene. Pero esto implica que aquellos capítulos (como el resto de Génesis) fueron escritos por el autor con la intención de reportar eventos importantes en el espacio-tiempo histórico. Como tal, debería haber la fuerte presunción de que el Adán de los capítulos 1-4 no es menos una figura histórica real que el Abraham de los capítulos 12-25.

2. Los primeros cinco versículos de Génesis 5 no sólo describen eventos en la vida de Adán, ellos contienen datos numéricos específicos de esos eventos. Lo que sería extraño si el autor no considerara a Adán como una figura histórica real. (¡Este punto se aplica igualmente para el autor humano como el divino!) Por ejemplo, se nos dice que Adán vivió 930 años. ¿Por qué alguien podría hacer una afirmación de un hecho tan preciso acerca de la vida de cierto individuo si el individuo en cuestión nunca vivió realmente? (Ref. Gén. 25:17; 50:26; Num. 33:39; Deut. 34:7; Jos. 24:29; etc.)

3. El autor de Génesis presenta el libro como una descripción histórica perfectamente integrada. No existen pasos obvios entre una narrativa no histórica a una narrativa histórica. Es más, somos enfrentados con una serie de secciones narrativas, todas introducidas con alguna variante de la fórmula “Estas son las generaciones de…” (Gén. 2:4; 5:1; 6:9; 10:1; 11:10; 11:27; 25:12; 25:19; 36:1, 9; 37:2). La implicación es que Adán y Eva no son menos figuras históricas que Noé, Sem, Abraham, Ismael, Isaac, Esaú y Jacob.

4. Adán es mencionado en la genealogía de 1 Crónicas 1. La presunción es que Adán es tan individuo histórico como la demás gente que aparece en la genealogía. Una cosa a conceder (como muchos estudiosos conservadores del AT harían) es que existen espacios en las genealogías del AT; las palabras hebreas para ‘padre’ e ‘hijo’ ciertamente permiten aquello. Lejano a eso es sugerir que estas genealogías se deslizan imperceptiblemente entre no históricas e históricas.

5. La interpretación de Oseas 6:7 está en disputa, pero un buen caso puede ser ofrecido al tomar a ‘Adán’ como una referencia al primer ser humano, en lugar del nombre de un lugar o como ‘humanidad’, lo que toma sentido en el contexto. (Las notas en la Biblia de Estudio ESV resumen la racionalidad de esta lectura.) Sería tonto descansar sobre este versículo; pero por otro lado, no puede ser menospreciado. Si esta es de hecho la lectura correcta, presta un gran apoyo al caso preliminar sobre el Adán histórico.

6. La genealogía de Jesucristo dada en Lucas 3:23-38 traza todo El camino de vuelta a Adán. Aunque parece que la genealogía no está completa (ni pretende estarlo), es difícil creer que Lucas podría haber aceptado la idea que su lista mesclara lo histórico con lo no histórico. ¿Si Adán no fuera un individuo histórico, no minaría el punto de Lucas, a saber, que Jesús es la segura esperanza para todo ser humano, tanto judíos como gentiles? ¿Cómo podría una genealogía parcialmente ficticia llevar a un punto teológico verdadero?

7. En Mateo 19:3-9, como respuesta a la pregunta acerca del divorcio, Jesús refiere a los fariseos de vuelta al relato de la creación de Adán y Eva en Génesis 1-2. Jesús toma como garantizado que el relato de Génesis describe un evento e individuos históricos reales. ¿Si la pareja de esposos paradigmática nunca existió no dejaría sin sentido el argumento de Jesús?

8. En Romanos 5:12-21, Pablo bosqueja su famoso paralelo entre Adán y Jesús. La transgresión de ‘un hombre’ (Adán) trajo juicio y muerte, pero la obediencia de ‘un hombre’ (Jesús) trae justicia y vida. Si Adán no existió realmente, el paralelo de Pablo – sobre el cual depende su argumento teológico – se caería.

9. En el mismo pasaje, Pablo afirma que “reinó la muerte desde Adán hasta Moisés” (versículo 14). Pablo claramente se refiere a un periodo específico de la historia de la humanidad; pero si Adán no fuera una figura histórica real, entonces no existe tal periodo, en cual caso la afirmación de Pablo falla en su referencia (y por lo tanto falla en expresar una verdad).

10. El paralelo de Pablo entre Adán y Cristo reaparece en 1 Corintios 15:21-22 (también en el versículo 45). La misma consideración de Romanos 5:12-21 se aplica aquí. Si el pecado de Adán no es un evento histórico, el argumento de Pablo falla.

11. En 1 Timoteo 2:12-14, Pablo se refiere a detalles específicos acerca de la creación y caída de Adán y Eva para apoyar su instrucción acerca de la enseñanza de la mujer en la iglesia. La coherencia del argumento paulino depende crucialmente de la historicidad del evento al cual apela.

12. Judas 14 alude a “Enoc, séptimo desde Adán”; es una presunción razonable que el autor de Judas veía tanto a Enoc como a Adán como individuos históricos. Sí, entiendo que surgen complicaciones con el uso de Judas del libro pseudoepigráfico 1 Enoc, y yo no podría querer poner más peso en este punto que el de la interpretación de Oseas 6:7, pero los evangélicos deberíamos mantener en la mente tres simples puntos: (1) toda la Escritura es verbalmente inspirada; (2) Judas es escritura; y (3) el autor de Judas no estaba obligado a mencionar que Enoc era el “séptimo desde Adán”.

Tomados juntos, estos doce puntos añaden un fuerte caso preliminar para la visión cristiana tradicional de que Adán fue un individuo histórico real. Cualquier erudito que sostenga la autoridad e inerrancia de la Escritura, pero niegue estos puntos, tendrá un montón de cosas por explicar. Si todos tenemos que lidiar con los primeros capítulos de Génesis, apelar a género y otras consideraciones literarias puede proveer suficiente agitación. Pero las doce observaciones de arriba indican que la historicidad de Adán es un cordón permanente en la historia, teología y ética bíblica. Tira ese cordón y, tarde o temprano, todo el tejido se desarmará.

Reformado reformándome

Análisis teológico de la cosmovisión reflejada en los medios de comunicación

Análisis teológico de la cosmovisión reflejada en los medios de comunicación

Artículo escrito por: Mario Rodrigo Mejía

Ciertos valores posmodernos, pecaminosos y seculares han colmado los medios de comunicación, lo cual ha creado un mundo en el que Dios no tiene mucho que decir, que está centrado en criterios culturales occidentales, que no cree en absolutos morales, que está propenso a los intereses de los patrocinadores y donde se busca ocupar el tiempo libre de manera divertida e intrascendente. Por lo anterior, es obvio que la fe cristiana pone bajo escrutinio los mensajes y las motivaciones de aquellos que utilizan los medios de comunicación. Ante ello, ¿cómo puede influir para bien la cosmovisión cristiana? Esta pregunta tratará de ser respondida en la siguiente sección.

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¿Cuáles son los elementos importantes en una cosmovisión cristiana?

Cosmovisión bíblica- enero 2009
¿Cuáles son los elementos importantes en una cosmovisión cristiana?


Para escuchar este artículo en formato mp3, favor de ir a este enlace.



 

Artículo escrito por: Matt Slick

Estimado(a) Lector/a:

 

La lista abajo es un conjunto de ideas para ayudarle a establecer una cosmovisión cristiana. La lista no es exhaustiva, pero da un buen repaso de los principios bíblicos más importantes para poder desarrollar una cosmovisión bíblica.  Mientras esté estudiando esta lista, hay que pensar en cómo estos principios bíblicos influyen en sus propias creencias y acciones acerca de varios temas como Dios, iglesia, evangelismo, creación, adoración, familia, homosexualidad, pecado, aborto, salvación, etc.

Estos principios bíblicos son como una fuente de donde nuestras creencias y acciones brotan.  Cuando una persona acepta estas creencias bíblicas, va a ser más fácil cumplir la comisión de nuestro Señor y Salvador de hacer discípulos a todas las naciones, glorificarle y entender su creación.

1.  Dios existe. (Isaías 43:10-11; 44:6 y 8; 45:5)

2.   La Trinidad Cristiana es el único Dios verdadero. (Génesis 1:26; Zacarías 12:10; 2 Corintios 13:14; Juan 1:1)

3.  Dios se ha revelado en tres formas: en la creación, en la Biblia y a través de Jesucristo (Romanos 1:18-20; 1 Corintios 15:3; Juan 5:39; Hechos 10:43; Hebreos 1:1-3; Juan 14:9).

4.  Dios creó el universo y todo lo que en ella hay con su orden y diseño- el universo no es un “accidente”.  (Génesis 1; Isaías 44:24; 45:18; Jeremías 27:5; Nehemías 9:6).

5.  Todo lo que tiene vida y se encuentra en la tierra fue creado por Dios con un diseño y propósito- la vida no evolucionó.  (Génesis 1:11-12, 21, 24-25; 1 Corintios 15:38-39).

6.  El mundo sobrenatural que no se ve existe igual como el mundo físico que se ve.  (Efesios 6:12; Job 1:6; Marcos 5:2; Mateo 12:22).

7.  Dios hizo al hombre a su imagen y distinto de los animales- el hombre no evolucionó.  (Génesis 1:26-27; 2:7; 1 Corintios 11:7).

8.  El hombre, desde su concepción, es humano y posee dignidad por ser creado a la imagen de Dios. (Job 31:15; Salmos 22:10; 139:13; Oseas 12:3; Lucas 1:41-44).

9.  Los primeros humanos se llamaban Adán y Eva (Génesis 2; Romanos 5:14; 1 Corintios 15:22,45; 1 Timoteo 2:13).

10. Adán y Eva formaron la primera familia (hombre y mujer) de acuerdo al propósito de Dios para procrear y glorificarle. – la homosexualidad, entonces, no es natural (Génesis 1:28; 2:21-25).

11. El hombre es responsable moralmente y tiene que rendir cuentas a Dios (Éxodo 15:26; 1 Reyes 11:38; Romanos 2:16; Salmos 50:6; 82:8; Santiago 1:21).

12. Dios dio Adán y Eva, y sus descendientes, el dominio sobre la tierra. (Génesis 1:28; Tito 1:7).

13. El hombre es el mayordomo de la creación de Dios y debe subyugar al mundo en forma consistente con la revelación bíblica.  (Génesis 1-2; 2 Timoteo 3:16-17).

14. El pecado entró al mundo a través de Adán y Eva (Génesis 3:1-6; Romanos 5;12-14).

15. Cada persona en el mundo ha pecado y necesitan ser salvos (Romanos 3:23).

16. Solamente Dios puede salvarnos. No hay forma en que el hombre pueda salvarse por sí mismo. (Mateo 19:25-26).

17. Jesucristo provee el único camino para escapar al juicio de Dios (Hechos 4:12; Juan 14:6).

18. El mensaje del evangelio es la llave para que otros se conviertan en cristianos verdaderos (1 Corintios 15:1-4; Marcos 8:35; Marcos 13:10; Romanos 1:16).

19. La Biblia es la revelación inspirada por Dios.  Es sin error y tiene autoridad en todo lo que dice.  (2 Timoteo 3:16-17; Hechos 17:11; Amos 3:7).

20. La Biblia refleja el verdadero carácter moral de Dios. Entonces, la verdad y los valores morales se pueden conocer y son absolutos, no relativos. (Éxodo 20:1-17).

21. Los gobiernos son instituidos por Dios y son la provisión de Dios para proveer orden y seguridad en la sociedad. (Romanos 13:1-7; Juan 9:11).

22. Los cristianos deben seguir las leyes puestas por los gobiernos humanos, excepto si las mismas contradicen lo que Dios dice en la Biblia.  (Hechos 5:29; Hechos 4:19).

23. Los cristianos tienen las responsabilidad de evangelizar a la gente en todo el mundo (Mateo 28:18-19; Salmos 22:17).

24. Todos los aspecto de la vida deben de ser sujetos al control de Dios y deben ser guiados por principios bíblicos: asuntos personales, públicos, políticos, la medicina, ciencia, arte, literatura, educación, tecnología, familia, asuntos económicos, etc. (Génesis 1:28; Mateo 28:19-20).

25. Todos los campos de conocimiento proveen una oportunidad para compartir a Cristo con otros: la política, medicina, ciencia, arte, literatura, educación, tecnología, familia, economía, etc. (Génesis 1:28; Mateo 28:19-20).

Traducido y tomado de la página web carm.org.

Usado con permiso.

 

Seamos fieles teniendo principios bíblicos,

 

Scott Yingling

Director General de ObreroFiel.com



Para más recursos sobre este y otros temas, visítenos en: www.ObreroFiel.com
Si tiene alguna duda o comentario, favor de escribirnos a: info@ObreroFiel.com

Cosmovisiones

COSMOVISIóN. Artículos relacionados

Una cosmovisión es el conjunto de opiniones y creencias que conforman la imagen o concepto general del mundo que tiene una persona, época o cultura, a partir del cual interpreta su propia naturaleza y la de todo lo existente. Una cosmovisión define nociones comunes que se aplican a todos los campos de la vida, desde la política, la economía o la ciencia hasta la religión, la moral o la filosofía.

El término “cosmovisión” es una adaptación del alemán Weltanschauung (Welt, “mundo”, y anschauen, “observar”), una expresión introducida por el filósofo Wilhelm Dilthey en su obra Einleitung in die Geisteswissenschaften (“Introducción a las Ciencias de la Cultura”, 1914). Dilthey, un miembro de la escuela hermenéutica, sostenía que la experiencia vital estaba fundada —no sólo intelectual, sino también emocional y moralmente— en el conjunto de principios de la sociedad y de la cultura en la que se había formado. Las relaciones, sensaciones y emociones producidas por la experiencia peculiar del mundo en el seno de un ambiente determinado contribuirían a conformar una cosmovisión individual. Todos los productos culturales o artísticos serían a su vez expresiones de la cosmovisión que los crease; la tarea hermenéutica consistiría en recrear el mundo del autor en la mente del lector. El término fue rápidamente adoptado en las ciencias sociales y en la filosofía, donde se emplea tanto traducido como en la forma alemana original.

Una cosmovisión no sería una teoría particular acerca del funcionamiento de alguna entidad particular, sino una serie de principios comunes que inspirarían teorías o modelos en todos los niveles: una idea de la estructura del mundo, que crea el marco o paradigma para las restantes ideas. De este modo, pertenece al ámbito de la filosofía tradicionalmente llamado metafísica (aunque doctrinas tradicionalmente antimetafísicas, como el positivismo o el marxismo puedan constituir una cosmovisión para sus adherentes). Sin embargo, una cosmovisión no es una elaboración filosófica explícita ni depende de una; puede ser más o menos rigurosa, acabada e intelectualmente coherente.

Los sistemas filosóficos, religiones o sistemas políticos pueden constituir cosmovisiones, puesto que proveen un marco interpretativo a partir del cual sus adherentes y seguidores elaboran doctrinas intelectuales y éticas. Ejemplos son el judaísmo, el cristianismo, el islam, el socialismo, el marxismo, el cientificismo, el humanismo, el nacionalismo o el capitalismo. Las cosmovisiones son complejas y resistentes al cambio; pueden, por lo tanto, integrar elementos divergentes y aún contradictorios. La afirmación intransigente y autoritaria de la propia cosmovisión es el fundamentalismo.

Wikipedia

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