Protestan 15 mil contra el Papa en Londres

Protestan 15 mil contra el Papa en Londres

Benedicto XVI se reunió con cinco personas agredidas por curas; en misa pública, expresó que siente “vergüenza y humillación” por los atropellos.

Londres.- Al menos 15 mil personas protagonizaron una marcha de protesta, la más numerosa hasta ahora, contra la visita de Estado del papa Benedicto XVI a este país.

Los manifestantes se dirigieron desde Hyde Park, donde el Papa celebró una vigilia de oración, hasta Downig Street, residencia del primer ministro, David Cameron, que ayer se entrevistó con el Pontífice.

“La oposición del Papa a los condones mata a la gente”, “El Papa protege a los curas pederastas” o “Si toleráis esto ahora, nuestros hijos serán los próximos” son algunas de las frases que podían leerse en las pancartas.

La marcha fue por diferentes organizaciones, entre ellas la Asociación Humanista Británica y la Sociedad Nacional Secular, y en ella participan también víctimas de abusos sexuales de sacerdotes.

El activista de derechos humanos Peter Tatchell, que se ha destacado siempre en la defensa de los derechos de los homosexuales, criticó que se conceda al Papa estatus de jefe de Estado.

Argumentó que el Vaticano no es un Estado reconocido por las Naciones Unidas (el llamado Estado de la Ciudad del Vaticano no es miembro de la ONU, pero sí observador permanente) y ese estatus “le da inmunidad y nadie debería estar por encima de la ley”.Tatchell no se dio por satisfecho con la homilía que pronunció Benedicto XVI en la catedral de Westminster y en la que expresó su “profundo dolor” por las víctimas de abusos sexuales y reconoció “la vergüenza y humillación” que sufre por esos pecados, que calificó de “crímenes atroces”.

“El Papa sigue disculpándose por los fallos de todos los demás menos los propios. No ha admitido sus propias deficiencias y sigue sin entregar a la policía de todo el mundo los documentos que tiene sobre sacerdotes pedófilos, lo cual le convierte en cómplice”, dijo Tatchell.

La británica Sue Cox que ha denunciado que sufrió este tipo de abusos con sólo diez años, afirmó por su parte que, aunque “el Papa se vuelva a Roma tranquilo, nosotros seguiremos haciendo lo posible por perseguir a los responsables de esos abusos”.

Por la tarde, Benedicto XVI ofreció una misa ante 100 mil personas, en la que denunció que los cristianos son ridiculizados por la sociedad, y mantuvo un encuentro con víctimas de curas pederastas, a las que expresó su “dolor y vergüenza”.

“Pienso en el inmenso sufrimiento causado por el abuso de menores, especialmente por los ministros de la Iglesia. Quiero manifestar mi profundo pesar a las víctimas inocentes de estos crímenes atroces, junto con mi esperanza de que el poder de la gracia de Cristo traerá la curación profunda y la paz a sus vidas”, afirmó el Pontífice en una misa en la catedral de Westminter.

El Papa agregó que reconocía “la vergüenza y la humillación que todos hemos sufrido a causa de estos pecados”.

Tras la misa y en un ambiente de discreción, el Papa se reunió en la Nunciatura de Londres con cinco víctimas británicas de curas pederastas.

“El Papa se ha conmovido escuchando las historias de las víctimas y le ha expresado su profundo dolor y vergüenza por sus sufrimientos y los de sus familias”, precisó el Vaticano.

Benedicto XVI rezó con las víctimas y les dio seguridades de que la Iglesia católica, “mientras continua poniendo en marcha” medidas para la protección de los jóvenes, “está haciendo todo lo posible para verificar las acusaciones y para colaborar con la autoridad civil y entregar a la justicia a los religioso acusados de estos graves crímenes”.

Libertad a sospechosos

Los seis hombres detenidos el viernes en Londres, sospechosos de “actos de terrorismo” en el marco de la visita del papa Benedicto XVI, fueron liberados sin que se haya presentado ningún cargo contra ellos, anunció Scotland Yard.

Los seis hombres “fueron liberados, sin que se haya retenido ninguna acusación contra ellos, la noche del sábado y esta madrugada, indica un comunicado de la policía londinense.

Los liberados, de 26 a 50 años, son empleados de la empresa Veolia Environmental Services, perteneciente al grupo francés Veolia, encargada de los servicios de limpieza por cuenta del Westminster City Council, la autoridad local del barrio londinense de Westminster.

Los seis hombres fueron arrestados ayer en Londres y quedaron detenidos en un puesto de policía del centro de la capital británica. En este barrio se halla el Parlamento británico, donde el Papa pronunció un discurso histórico.

Claves

Declaraciones

• El comediante británico Al Murray dijo que “ya está bien de que nos dé (Benedicto XVI) lecciones de moral y debería fijarse en su propia organización”.

• El presidente de la Sociedad Nacional Secular, Terry Sanderson, dijo que el Papa debería irse a casa con su religión y dejar que arreglemos nuestra sociedad”.

• Esta es la cuarta vez que Ratzinger se reúne con víctimas de abusos sexuales, como ya lo hizo durante sus viajes a Estados Unidos, Australia y Malta.

EFE y AFP
19 de septiembre de 2010

http://www.sectas.org/notas/protestaLondres.asp

EL JUEGO Y LA VIDA: SOBRE EL CAMPEONATO MUNDIAL DE FUTBOL

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El Papa no puede hacer lo que quiere

El Papa no puede hacer lo que quiere”
/ Jueves 27 de mayo de 2010

Ciudad del Vaticano (EVARED) – El papa Benedicto XVI dijo que el concepto de jerarquía en la Iglesia es malentendido en la sociedad a causa, entre otras cosas, de los “abusos de poder y carrerismo”, cuando para los católicos “en la jerarquía no hay un autócrata”.

El Pontífice dijo que “respecto del término jerarquía, en la opinión pública prevalece la interpretación jurídica, por lo que muchos ven la jerarquía como algo que se opone a la flexibilidad o al Evangelio”.

“Esto, sin embargo, es un concepto equivocado de la jerarquía, causado también por los abusos de poder y de carrerismo, una interpretación equivocada nacida de los errores de la historia”, subrayó el Papa.

Benedicto XVI recordó que, para la Iglesia Católica, “jerarquía no quiere decir dominio sagrado sino origen sagrado”.

“Es algo que no proviene de nosotros, sino de lo alto: es el sacramento del sacerdocio que pone a la persona en el misterio de Cristo, y sólo en cuanto siervo de Cristo puede gobernar”, sostuvo el Pontífice.

“En la jerarquía no hay un autócrata”, agregó, y por eso “el Papa no puede hacer lo que quiere, pues es custodio de la obediencia a Cristo y a su palabra”.

Fuente: La Nación

Valor, mesura y libertad de Hans Küng

Valor, mesura y libertad de Hans Küng

Javier Corral Jurado | 15-05-2010

Los enormes personajes de la Iglesia Católica de nuestro tiempo, han vuelto a separar sus posiciones doctrinales y reafirmar que, en la ruta que cada quien escogió, no habrá posibilidad de que los caminos se junten. Por más que así lo quiera Dios.

Joseph Ratzinger y Hans Küng, los dos teólogos más jóvenes del Concilio Ecuménico Vaticano II, de 1962 a 1965, hoy en día los de más edad y, “los únicos aún completamente en activo”, están de nuevo enfrentados sobre el futuro de la Iglesia y la manera en que la curia romana está respondiendo a esta etapa de enorme desprestigio para el catolicismo, manchado centralmente no sólo por los abominables y documentados casos de pederastia clerical, sino también por la enorme, brutal, red de complicidad y ocultamiento de esos hechos, de los que el caso Marcial Maciel es el mayor ejemplo.

Ratzinger es hoy El Papa Benedicto XVI, y Küng, un sacerdote católico, profesor emérito de teología ecuménica en la Universidad de Tubingen, en Alemania. No tienen la misma jerarquía, me dirán los detractores del segundo, pero no podrán negarme que en ellos se entraña la división doctrinal contemporánea más importante de la Iglesia Católica que se coloca en el mismo nivel. Tan es así que, la prensa vaticanóloga se dividió prácticamente en dos grandes pools de cobertura mediática cuando el cónclave del colegio cardenalicio eligió a Joseph Ratzinger como nuevo Papa de la Iglesia Católica.

Un grupo de reporteros estaba en Roma, al lado de la chimenea de la capilla Sixtina, por la que salió el humo blanco. El otro se trasladó hasta el poblado de Tubingen, donde Hans Küng, el teólogo suizo que desde 1979 se había enfrentado con el nuevo Pontífice, hasta ser incluso suspendido por él, para el ejercicio de la enseñanza católica, leía un pequeño texto en el que dio su punto de vista.

Contrario a lo que muchos pensábamos que sucedería, Küng no arremetió en contra de quien fuera su gran amigo y compañero perito de los proyectos y los debates conciliares, pero que luego con el paso del tiempo se convirtió en su más decidido perseguidor. Aunque se mostró decepcionado, Hans Küng tuvo palabras de aliento y esperanza para el nuevo jefe de la Iglesia:

“Hay que darle tiempo”, “démosle una oportunidad”, fueron las frases que se destacaron en las notas informativas complementarias al nombramiento papal.

Propuso que

“habría que conceder a los nuevos Papas 100 días, igual que se hace con los presidentes de EU”, y desde entonces marcó los retos del nuevo pontificado: “De lo que no cabe duda es de que tendrá que acometer tareas descomunales que su predecesor no ha resuelto y que llevan mucho tiempo estancadas. Entre ellas, fomentar activamente el ecumenismo de las iglesias cristianas, implantar la colegialidad entre el Papa y los obispos así como esa descentralización de la dirección de la Iglesia y garantizar la igualdad de derechos entre hombres y mujeres dentro de la Iglesia”.

Hans Küng basó su esperanza en que al ser nombrado Papa, el cardenal Ratizinger actuaría como padre, que alberga y da cobijo a todos sus hijos. “La experiencia nos enseña que ocupar el lugar de Pedro en la Iglesia católica de hoy en día supone un reto capaz de transformar a cualquiera: se puede llegar al cónclave como cardenal progresista y salir convertido en Papa conservador (Montini-Pablo VI), o bien llegar al cónclave como cardenal conservador y salir convertido en un Papa progresista (Roncalli-Juan XXIII)”, fue la explicación y la apuesta que hizo por el milagro transformador, o mejor dicho, por el milagro de devolver al cardenal Ratzinger a sus posiciones reformadoras originales.

Ese gesto comprensivo, sin duda fue lo que propicio que ambos personajes se reencontraran de nuevo, pues desde 1979 no habían vuelto a cruzar palabra personalmente, pues fue cuando a Küng se le privó del título de profesor de teología católica por discutir, entre otras cosas, la infalibilidad papal y la doctrina sexual de la Iglesia. Mediante la publicación de un libro titulado “¿Infalible?, una pregunta”, Hans Küng rechazó la infalibilidad pontificia y alzó también su voz para criticar lo que considera «falta de libertad» dentro de la Iglesia.

De esta manera Küng tocó uno de los ejes del dogmatismo católico, por virtud del cual se ejerce una disciplina que, de entrada, acepta la restricción de la libertad de pensamiento, y en ello, el principal mecanismo de control como poder eclesial.

La infalibilidad del Papa es explicada por la Iglesia Católica como efecto de una especial asistencia que Dios hace al romano pontífice cuando éste se propone, por un acto definitivo y solemne, definir y enseñar como cierta y divinamente revelada una determinada doctrina sobre la fe o la moral.

La enseñanza de la infalibilidad pontificia no sostiene que el Papa no se equivoque en cualquier materia; tampoco sostiene que el Papa sea infalible cuando da su opinión particular sobre algún asunto; ni que el Papa esté libre de tentación ni de pecado.

De este modo la Iglesia entiende que es preciso que Dios preserve a la Iglesia, y al Papa que es su Cabeza Suprema, de cometer error en materia de fe o de moral, a fin de que pueda guiar correctamente a los pastores y los fieles y de que todos tengan seguridad de que la doctrina enseñada por ella es cierta.

No sólo Hans Kung ha postulado una obediencia racional al sumo pontífice. El entonces Cardenal Ratzinger, hoy Benedicto XVI, escribió en 1968: “por encima del Papa se halla la propia conciencia, a la que hay que obedecer incluso en contra de lo que diga la autoridad eclesiástica”.

La respuesta del Vaticano sólo vino en contra de Hans Küng, en 1980, porque fue dada precisamente por Ratzinger, que en ese momento era Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, quien le prohibió seguir enseñando teología.

Pasaron treinta años para que se volvieran a encontrar. En la residencia veraniega de Castengandolfo se reunieron los dos teólogos por más de cuatro horas en septiembre de 2005. Hubo un escueto boletín que dio cuenta de un diálogo cordial y sincero, y el reinicio de sus conversaciones sobre las diferencias doctrinales en diversas posturas de la Iglesia.

Pero hace tres semanas parece haber culminado esa tregua que ambos se dieron para dialogar, y la espera que Küng recomendó a la feligresía católica, que por supuesto duró más que 100 días. Al cumplirse el quinto año del pontificado de Ratzinger, el fundador del Foro para una Nueva ética mundial, ha llamado mediante carta abierta a todos los obispos católicos a que se animen a promover la convocatoria para un nuevo Concilio, o por lo menos, un sínodo de Obispos representativo, ante lo que el advierte es “la peor crisis de credibilidad de nuestra Iglesia, desde la Reforma”.

Dice:

“Mis esperanzas, y las de tantos católicos, de que el Papa pueda encontrar su manera de promover la renovación continua de la Iglesia y la reconciliación ecuménica en el espíritu del Segundo Concilio Vaticano desgraciadamente no han sido cumplidas. Su pontificado ha dejado pasar cada vez más oportunidades de las que ha aprovechado: se perdieron las oportunidades para el acercamiento con las iglesias protestantes, para la reconciliación a largo plazo con los judíos, para un diálogo con los musulmanes en una atmósfera de confianza mutua, para la reconciliación con los pueblos indígenas colonizados de Latinoamérica y para el suministro de asistencia al pueblo de África en su lucha contra el sida. También se perdió la oportunidad de hacer del espíritu del Segundo Concilio Vaticano la brújula para toda la Iglesia Católica”.

La dolencia que más irrita a Hans Küng en el presente, es la pederastia clerical: “hoy, además de estas muchas crisis, surge una serie de escándalos que claman al cielo: la revelación de que varios clérigos abusaron de miles de niños y adolescentes en todo el mundo. Para empeorar las cosas, el manejo de estos casos ha dado origen a una crisis de liderazgo sin precedentes y a un colapso de la confianza en el liderazgo de la Iglesia. Las consecuencias para la reputación de la Iglesia Católica son desastrosas. Importantes líderes de la Iglesia ya han admitido esto. Numerosos pastores y educadores inocentes y entregados a su labor están sufriendo bajo el estigma de sospecha que ahora cubre a la Iglesia”.

Luego el reto:

“Ustedes, reverendos obispos, deben hacer frente a la interrogante: ¿qué pasará con nuestra Iglesia y con sus diócesis en el futuro?”.

Lo interesante sería saber que opinan los obispos mexicanos de esta invitación.

P.D. El secuestro de Diego Fernández de Cevallos, que se dio a conocer al momento de concluir esta colaboración, consterna a la Nación completa porque, además de la cobardía y la injusticia intrínseca del plagio, señala la vulnerabilidad en la que se encuentra la sociedad en su conjunto frente a la acción del crimen organizado.

Nadie está a salvo, es el duro mensaje al país que mandan las mafias, para sembrar el terror entre la población y la confusión en el Gobierno, precisamente cuando la lucha contra el narco toca momentos cruciales. Así fue en Colombia, cuando el Estado empezó a ganar la batalla: se ensañaron en crueldad las ejecuciones, se secuestraron a personajes con un alto nivel de fama pública, y continuaron con líderes ligados a la política y a políticos en el Gobierno. Que Diego esté con vida y las autoridades puedan rescatarlo, es mi más profundo deseo.

http://www.diario.com.mx/nota.php?notaid=a1da6ff6948a0546fa4f5930066dbbc1

Culpan al Gobierno de España de pagar un alto costo por la visita del Papa

Culpan al Gobierno de España de pagar un alto costo por la visita del Papa
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps denunció que el presidente de España José Luis Rodríguez Zapatero, no fue leal hacia la Comunitat Valenciana, y de no haber trabajado como lo ha hecho con otras comunidades autónomas.
España | Lunes 12 de Abril, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).


El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, la arremetió contra el Gobierno de España, al denunciar que el presidente de este país, José Luis Rodríguez Zapatero, pagó un altísimo costo por la visita del Papa a Valencia.
Camps, culpa a Zapatero de “falta de lealtad” hacia la Comunitat Valenciana, y lo acusa de no haber trabajado como lo ha hecho con otras comunidades autónomas, y como presumiblemente hará con las visitas de Su Santidad a Barcelona, Madrid o Santiago.
“Si hubiera sido leal con la Comunitat Valenciana, no le habría costado un solo euro el viaje de Benedicto XVI en julio de 2006”, denunció Camps, quien pronunció estas declaraciones en la sesión de control de las Cortes tras la cuestión formulada por el portavoz del PSPV en la Cámara, Ángel Luna, en relación a los costes para la Generalitat y RTVV de la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia en 2006 para presidir el V Encuentro Mundial de las Familias.
Ángel Luna, criticó fuertemente la mala acción de Zapatero al asegurar que es “el ejemplo perfecto de la falta de transparencia” del Consell y el “abuso de poder” de RTVV.

Benedicto XVI afirma que el poder, la ambición y el hedonismo son tentaciones del diablo

Durante la tradicional oración dominical del Angelus en la Plaza de San Pedro
Benedicto XVI afirma que el poder, la ambición y el hedonismo son tentaciones del diablo

El papa Benedicto XVI explicó hoy durante la tradicional oración dominical del Angelus en la Plaza de San Pedro que “el poder”, “la necesidad de bienes materiales” y “la ambición” son tentaciones del diablo contra las que el hombre tiene que luchar.

El Papa dedicó su mensaje de hoy al inicio para los católicos de la Cuaresma, un periodo que definió como de “competición espiritual para vivir junto a Jesús” y para “vencer las tentaciones del maligno”.

Citando el Evangelio de Lucas, que narra como Jesús fue tentado por el demonio, Joseph Ratzinger explicó que las tentaciones de Satanás fueron tres: una sobre la necesidad de bienes materiales, cuando le propone transformar las piedras en pan; el engaño del poder, cuando el diablo le ofrece dominar la creación a cambio de un acto de adoración; y la ambición, cuando le invita a cumplir un milagro espectacular.

“También en nuestros días el hombre conoce la tentación del poder, de la ambición y del hedonismo”, añadió el papa alemán.

Ratzinger anunció que como es tradicional en la Cuaresma comenzará hoy, junto a sus colaboradores de la Curia, la semana de ejercicios espirituales. (EFE)

CIUDAD DEL VATICANO (EFE) — la cantidad de los católicos en todo el mundo aumentó un 1,7 por ciento en 2008 y llegó a los 1.166 millones, según los datos recogido en el nuevo Anuario Pontificio, presentado ayer al Papa Benedicto XVI.

En una nota del Vaticano en la que se sintetizan algunos datos del anuario, se explica que comparando estos datos con la evolución de la población mundial en el mismo periodo –que ha pasado de 6.620 a 6.700 millones– los católicos pasaron a representar del 17,33 al 17,40 por ciento.
Según los datos recogidos en las 2.945 circunscripciones eclesiásticas del planeta, el número de obispos en 2008 aumentó un 1,13% pasando de 4.946 a 5.002.
También creció el número de sacerdotes, diocesanos como religiosos, que pasaron de los 408.024 en 2007 a los 409.166 en 2008, de los que el 47,1% está en Europa, el 30% en el continente americano, el 13,2 en Asia, el 8,7 en Africa y el 1,2 en Oceanía.
Los datos del nuevo anuario revelan que el número de religiosas, a pesar de que siguen siendo el grupo católico de mayor peso numérico, desciende progresivamente.
Si en 2000 eran 801.185, en 2008 han descendido un 7,8 por ciento y ahora son 739.067, sobre todo en Europa (-17,6%) y también en América (-12,9%) y Oceanía (-14,9%), mientras que aumenta el número de monjas en Africa (16,4%) y en Asia (16,4%).
Por otra parte, según los datos del Vaticano aumentan levemente las vocaciones, un 1 por ciento, al pasar de los 115.919 candidatos al sacerdocio de 2007 a los 117.024 de 2008.
Las vocaciones crecen sobre todo en Africa (3,6%), en Asia (4,4%) y en Oceanía (6,5%), mientras que disminuyen un 4,3% en el Viejo Continente y permanecen estables en América.
La nueva Provincia, Domingo 21 de febrero de 2010

El Papa pide a los sacerdotes que prediquen sana doctrina en sus homilías

El Papa pide a los sacerdotes que prediquen sana doctrina en sus homilías

Como todos los miércoles el Papa Benedicto XVI presidió ayer la audiencia general de los miércoles en el aula Pablo VI, que en esta ocasión contó con la asistencia de unos 7.000 fieles provenientes de diversas partes del mundo.

En el marco del año sacerdotal y hablando de san Antonio, el Papa pidió a los sacerdotes y diáconos que aprendan “el arte de su predicación” acomodando las homilías a sus fieles, y les invitó a dar en ellas ”sólida y sana doctrina” y a ser “incisivos en la comunicación”. El Pontífice XVI también se refirió a la oración, como acto de amor, y exhortó a abrir el corazón a Dios y a “hablar de manera coloquial y afectuosa con él, presentarle nuestras necesidades, alabarle y darle gracias”.

radiocristiandad.wordpress.com

¿PUEDE SER QUE EL PAPA ESTE SIENDO COACCIONADO POR LA MAFIA MUNDIAL DARWINISTA?

El mundo está bajo el dominio de una dictadura intelectual materialista-darwinista. Aunque se ha demostrado científicamente la invalidez de la teoría de la evolución teoría que goza de protección oficial en alrededor del 95% de los países del mundo y a pesar de que es una hipótesis falsa que viola la razón y la lógica, sigue siendo compelida como “ideología planetaria oficial” por los que se benefician con ella. Esa gente, para asegurarse su forzada vigencia, exige de manera compulsiva que los estudiantes secundarios y universitarios se expresen en sus cursos o exámenes tomando dicho engaño como algo valedero. No se permite seguir en sus puestos o progresar en su carrera a ningún académico o científico que aunque más no sea sugiera que no cree en el darwinismo.

Es la primera vez en la historia que a una ideología se la hace obligatoria y protege en casi todos los países del mundo. Impuesta como una dictadura sobre todo el globo terráqueo, ha establecido un régimen muy represivo, al punto que hace pocos días puso en boca del Papa una serie de declaraciones acerca de la teoría de la evolución, como se puede ver en la prensa. Si el Jefe de la Iglesia Católica se vio coaccionado a verter esos criterios, quedaría en claro la magnitud de la presión aplicada por lo que se podría denominar la mafia darwinista.

Es dicha mafia la que:

• Prohíbe a los académicos decir una sola palabra en contra del evolucionismo.

• Prohíbe a los científicos anunciar los resultados de sus investigaciones que invalidan el evolucionismo.

• Se ocupa de una propaganda constante del darwinismo en los medios de comunicación haciendo uso de información amañada convenientemente.

• Fuerza a los estudiantes a aceptar la teoría de la evolución.

• Prohíbe los libros que se oponen al evolucionismo.

• Busca desgastar o desmerecer a los comprometidos en la denuncia del darwinismo, a través de calumnias y mentiras. Y parece que ahora presiona seriamente al Vaticano, el hogar espiritual de más de un mil millones de cristianos.

La manera en que la mafia darwinista, aparentemente infiltrada en la sede del Sumo Pontífice Católico, impide a éste la defensa de la verdad de los hechos, hace que la estructura eclesial termine sirviendo a los fines de los materialistas. El Vaticano sabe perfectamente que la gran lucha ideológica librada contra el darwinismo en los últimos 30 años, ha dejado plenamente al descubierto sus fraudes ideológicos, infligiéndole su peor derrota a lo largo de la historia. Los materialistas y darwinistas europeos, conscientes de la terrible catástrofe en la que se ven envueltos, piensan que pueden resucitar al darwinismo por medio de obligar al Vaticano a manifestarse favorable a ellos. Pero el darwinismo está científicamente muerto y nada lo resucitará.


Debido a que ya se ha demostrado definitiva y claramente que ni siquiera una sola proteína puede pasar a existir por casualidad, que los llamados fósiles de especies en transición no son más que falsedades o restos de especies extintas, que 100 millones de fósiles desenterrados muestran que la evolución nunca ocurrió, la mafia darwinista mundial está al borde del precipicio.  Lo que deberían hacer ahora los materialistas de toda laya es preparar los funerales del evolucionismo y disculparse ante todo el mundo por la dictadura que han ejercido durante más de 150 años.

http://us1.harunyahya.com/Detail/T/EDCRFV/productId/13095/¿PUEDE_SER_QUE_EL_PAPA_ESTE_SIENDO_COACCIONADO_POR_LA_MAFIA_MUNDIAL_DARWINISTA?

SI QUIERES PROMOVER LA PAZ, PROTEGE LA CREACIÓN

Mensaje de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Paz 2010
Viernes 1 de enero de 2010

Benedicto XVI advierte peligro de “panteísmo neopagano” que pone a la naturaleza por encima del hombre

VATICANO, 15 Dic. 09 (ACI).-En su mensaje para la 43° Jornada Mundial de la Paz que se celebrará el próximo 1 de enero de 2010, titulado “Si quieres promover la paz, protege la creación”, el Papa Benedicto XVI explicó que “una correcta concepción de la relación del hombre con el medio ambiente no lleva a absolutizar la naturaleza ni a considerarla más importante que la persona misma”.

En el texto presentado esta mañana en conferencia de prensa en la Sala Stampa de la Santa Sede, el Santo Padre explica que “el Magisterio de la Iglesia manifiesta reservas ante una concepción del mundo que nos rodea inspirada en el ecocentrismo y el biocentrismo, porque dicha concepción elimina la diferencia ontológica y axiológica entre la persona humana y los otros seres vivientes. De este modo, se anula en la práctica la identidad y el papel superior del hombre, favoreciendo una visión igualitarista de la ‘dignidad’ de todos los seres vivientes”.

“Se abre así paso –prosigue el mensaje– a un nuevo panteísmo con acentos neopaganos, que hace derivar la salvación del hombre exclusivamente de la naturaleza, entendida en sentido puramente naturalista. La Iglesia invita en cambio a plantear la cuestión de manera equilibrada, respetando la ‘gramática’ que el Creador ha inscrito en su obra, confiando al hombre el papel de guardián y administrador responsable de la creación, papel del que ciertamente no debe abusar, pero del cual tampoco puede abdicar”.

“En efecto, también la posición contraria de absolutizar la técnica y el poder humano termina por atentar gravemente, no sólo contra la naturaleza, sino también contra la misma dignidad humana”, explica el Santo Padre.

Luego de recordar que la Iglesia tiene “una responsabilidad respecto a la creación y se siente en el deber de ejercerla también en el ámbito público, para defender la tierra, el agua y el aire, dones de Dios Creador para todos, y sobre todo para proteger al hombre frente al peligro de la destrucción de sí mismo”, el Papa resalta que “la degradación de la naturaleza está estrechamente relacionada con la cultura que modela la convivencia humana, por lo que ‘cuando se respeta la ‘ecología humana’ en la sociedad, también la ecología ambiental se beneficia'”.

“No se puede pedir a los jóvenes que respeten el medio ambiente, si no se les ayuda en la familia y en la sociedad a respetarse a sí mismos: el libro de la naturaleza es único, tanto en lo que concierne al ambiente como a la ética personal, familiar y social”, añade.

Benedicto XVI asegura luego que “los deberes respecto al ambiente se derivan de los deberes para con la persona, considerada en sí misma y en su relación con los demás. Por eso, aliento de buen grado la educación de una responsabilidad ecológica que, como he dicho en la Encíclica Caritas in veritate, salvaguarde una auténtica ‘ecología humana’ y, por tanto, afirme con renovada convicción la inviolabilidad de la vida humana en cada una de sus fases, y en cualquier condición en que se encuentre, la dignidad de la persona y la insustituible misión de la familia, en la cual se educa en el amor al prójimo y el respeto por la naturaleza. Es preciso salvaguardar el patrimonio humano de la sociedad”.

“Este patrimonio de valores tiene su origen y está inscrito en la ley moral natural, que fundamenta el respeto de la persona humana y de la creación”, agrega.

Recordando el título del mensaje: “Si quieres promover la paz, protege la creación”, el Pontífice destaca que “la búsqueda de la paz por parte de todos los hombres de buena voluntad se verá facilitada sin duda por el reconocimiento común de la relación inseparable que existe entre Dios, los seres humanos y toda la creación”.

Ante esta tarea, prosigue, “los cristianos ofrecen su propia aportación, iluminados por la divina Revelación y siguiendo la Tradición de la Iglesia. Consideran el cosmos y sus maravillas a la luz de la obra creadora del Padre y de la redención de Cristo, que, con su muerte y resurrección, ha reconciliado con Dios ‘todos los seres: los del cielo y los de la tierra’. Cristo, crucificado y resucitado, ha entregado a la humanidad su Espíritu santificador, que guía el camino de la historia, en espera del día en que, con la vuelta gloriosa del Señor, serán inaugurados ‘un cielo nuevo y una tierra nueva’, en los que habitarán por siempre la justicia y la paz”.

Por ello, dice el Papa, “proteger el entorno natural para construir un mundo de paz es un deber de cada persona. He aquí un desafío urgente que se ha de afrontar de modo unánime con un renovado empeño; he aquí una oportunidad providencial para legar a las nuevas generaciones la perspectiva de un futuro mejor para todos. Que los responsables de las naciones sean conscientes de ello, así como los que, en todos los ámbitos, se interesan por el destino de la humanidad: la salvaguardia de la creación y la consecución de la paz son realidades íntimamente relacionadas entre sí”.

Finalmente Benedicto XVI invita a “todos los creyentes a elevar una ferviente oración a Dios, Creador todopoderoso y Padre de misericordia, para que en el corazón de cada hombre y de cada mujer resuene, se acoja y se viva el apremiante llamamiento: Si quieres promover la paz, protege la creación”.

SI QUIERES PROMOVER LA PAZ, PROTEGE LA CREACIÓN

1. Con ocasión del comienzo del Año Nuevo, quisiera dirigir mis más fervientes deseos de paz a todas las comunidades cristianas, a los responsables de las Naciones, a los hombres y mujeres de buena voluntad de todo el mundo. El tema que he elegido para esta XLIII Jornada Mundial de la Paz es: Si quieres promover la paz, protege la creación. El respeto a lo que ha sido creado tiene gran importancia, puesto que «la creación es el comienzo y el fundamento de todas las obras de Dios»,[i] y su salvaguardia se ha hecho hoy esencial para la convivencia pacífica de la humanidad. En efecto, aunque es cierto que, a causa de la crueldad del hombre con el hombre, hay muchas amenazas a la paz y al auténtico desarrollo humano integral – guerras, conflictos internacionales y regionales, atentados terroristas y violaciones de los derechos humanos–, no son menos preocupantes los peligros causados por el descuido, e incluso por el abuso que se hace de la tierra y de los bienes naturales que Dios nos ha dado. Por este motivo, es indispensable que la humanidad renueve y refuerce «esa alianza entre ser humano y medio ambiente que ha de ser reflejo del amor creador de Dios, del cual procedemos y hacia el cual caminamos».[ii]

2. En la Encíclica Caritas in veritate he subrayado que el desarrollo humano integral está estrechamente relacionado con los deberes que se derivan de la relación del hombre con el entorno natural, considerado como un don de Dios para todos, cuyo uso comporta una responsabilidad común respecto a toda la humanidad, especialmente a los pobres y a las generaciones futuras. He señalado, además, que cuando se considera a la naturaleza, y al ser humano en primer lugar, simplemente como fruto del azar o del determinismo evolutivo, se corre el riesgo de que disminuya en las personas la conciencia de la responsabilidad.[iii] En cambio, valorar la creación como un don de Dios a la humanidad nos ayuda a comprender la vocación y el valor del hombre. En efecto, podemos proclamar llenos de asombro con el Salmista: «Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder?» (Sal 8,4-5). Contemplar la belleza de la creación es un estímulo para reconocer el amor del Creador, ese amor que «mueve el sol y las demás estrellas».[iv]

3. Hace veinte años, al dedicar el Mensaje de la Jornada Mundial de la Paz al tema Paz con Dios creador, paz con toda la creación, el Papa Juan Pablo II llamó la atención sobre la relación que nosotros, como criaturas de Dios, tenemos con el universo que nos circunda. «En nuestros días aumenta cada vez más la convicción –escribía– de que la paz mundial está amenazada, también [...] por la falta del debido respeto a la naturaleza», añadiendo que la conciencia ecológica «no debe ser obstaculizada, sino más bien favorecida, de manera que se desarrolle y madure encontrando una adecuada expresión en programas e iniciativas concretas».[v] También otros Predecesores míos habían hecho referencia anteriormente a la relación entre el hombre y el medio ambiente. Pablo VI, por ejemplo, con ocasión del octogésimo aniversario de la Encíclica Rerum Novarum de León XIII, en 1971, señaló que «debido a una explotación inconsiderada de la naturaleza, [el hombre] corre el riesgo de destruirla y de ser a su vez víctima de esta degradación». Y añadió también que, en este caso, «no sólo el ambiente físico constituye una amenaza permanente: contaminaciones y desechos, nuevas enfermedades, poder destructor absoluto; es el propio consorcio humano el que el hombre no domina ya, creando de esta manera para el mañana un ambiente que podría resultarle intolerable. Problema social de envergadura que incumbe a la familia humana toda entera».[vi]

4. Sin entrar en la cuestión de soluciones técnicas específicas, la Iglesia, «experta en humanidad», se preocupa de llamar la atención con energía sobre la relación entre el Creador, el ser humano y la creación. En 1990, Juan Pablo II habló de «crisis ecológica» y, destacando que ésta tiene un carácter predominantemente ético, hizo notar «la urgente necesidad moral de una nueva solidaridad».[vii] Este llamamiento se hace hoy todavía más apremiante ante las crecientes manifestaciones de una crisis, que sería irresponsable no tomar en seria consideración. ¿Cómo permanecer indiferentes ante los problemas que se derivan de fenómenos como el cambio climático, la desertificación, el deterioro y la pérdida de productividad de amplias zonas agrícolas, la contaminación de los ríos y de las capas acuíferas, la pérdida de la biodiversidad, el aumento de sucesos naturales extremos, la deforestación de las áreas ecuatoriales y tropicales? ¿Cómo descuidar el creciente fenómeno de los llamados «prófugos ambientales», personas que deben abandonar el ambiente en que viven –y con frecuencia también sus bienes– a causa de su deterioro, para afrontar los peligros y las incógnitas de un desplazamiento forzado? ¿Cómo no reaccionar ante los conflictos actuales, y ante otros potenciales, relacionados con el acceso a los recursos naturales? Todas éstas son cuestiones que tienen una repercusión profunda en el ejercicio de los derechos humanos como, por ejemplo, el derecho a la vida, a la alimentación, a la salud y al desarrollo.

5. No obstante, se ha de tener en cuenta que no se puede valorar la crisis ecológica separándola de las cuestiones ligadas a ella, ya que está estrechamente vinculada al concepto mismo de desarrollo y a la visión del hombre y su relación con sus semejantes y la creación. Por tanto, resulta sensato hacer una revisión profunda y con visión de futuro del modelo de desarrollo, reflexionando además sobre el sentido de la economía y su finalidad, para corregir sus disfunciones y distorsiones. Lo exige el estado de salud ecológica del planeta; lo requiere también, y sobre todo, la crisis cultural y moral del hombre, cuyos síntomas son patentes desde hace tiempo en todas las partes del mundo.[viii] La humanidad necesita una profunda renovación cultural; necesita redescubrir esos valores que constituyen el fundamento sólido sobre el cual construir un futuro mejor para todos. Las situaciones de crisis por las que está actualmente atravesando –ya sean de carácter económico, alimentario, ambiental o social– son también, en el fondo, crisis morales relacionadas entre sí. Éstas obligan a replantear el camino común de los hombres. Obligan, en particular, a un modo de vivir caracterizado por la sobriedad y la solidaridad, con nuevas reglas y formas de compromiso, apoyándose con confianza y valentía en las experiencias positivas que ya se han realizado y rechazando con decisión las negativas. Sólo de este modo la crisis actual se convierte en ocasión de discernimiento y de nuevas proyecciones.

6. ¿Acaso no es cierto que en el origen de lo que, en sentido cósmico, llamamos «naturaleza», hay «un designio de amor y de verdad»? El mundo «no es producto de una necesidad cualquiera, de un destino ciego o del azar [...]. Procede de la voluntad libre de Dios que ha querido hacer participar a las criaturas de su ser, de su sabiduría y de su bondad».[ix] El Libro del Génesis nos remite en sus primeras páginas al proyecto sapiente del cosmos, fruto del pensamiento de Dios, en cuya cima se sitúan el hombre y la mujer, creados a imagen y semejanza del Creador para «llenar la tierra» y «dominarla» como «administradores» de Dios mismo (cf. Gn 1,28). La armonía entre el Creador, la humanidad y la creación que describe la Sagrada Escritura, se ha roto por el pecado de Adán y Eva, del hombre y la mujer, que pretendieron ponerse en el lugar de Dios, negándose a reconocerse criaturas suyas. La consecuencia es que se ha distorsionado también el encargo de «dominar» la tierra, de «cultivarla y guardarla», y así surgió un conflicto entre ellos y el resto de la creación (cf. Gn 3,17-19). El ser humano se ha dejado dominar por el egoísmo, perdiendo el sentido del mandato de Dios, y en su relación con la creación se ha comportado como explotador, queriendo ejercer sobre ella un dominio absoluto. Pero el verdadero sentido del mandato original de Dios, perfectamente claro en el Libro del Génesis, no consistía en una simple concesión de autoridad, sino más bien en una llamada a la responsabilidad. Por lo demás, la sabiduría de los antiguos reconocía que la naturaleza no está a nuestra disposición como si fuera un «montón de desechos esparcidos al azar»,[x] mientras que la Revelación bíblica nos ha hecho comprender que la naturaleza es un don del Creador, el cual ha inscrito en ella su orden intrínseco para que el hombre pueda descubrir en él las orientaciones necesarias para «cultivarla y guardarla» (cf. Gn 2,15).[xi] Todo lo que existe pertenece a Dios, que lo ha confiado a los hombres, pero no para que dispongan arbitrariamente de ello. Por el contrario, cuando el hombre, en vez de desempeñar su papel de colaborador de Dios, lo suplanta, termina provocando la rebelión de la naturaleza, «más bien tiranizada que gobernada por él».[xii] Así, pues, el hombre tiene el deber de ejercer un gobierno responsable sobre la creación, protegiéndola y cultivándola.[xiii]

7. Se ha de constatar por desgracia que numerosas personas, en muchos países y regiones del planeta, sufren crecientes dificultades a causa de la negligencia o el rechazo por parte de tantos a ejercer un gobierno responsable respecto al medio ambiente. El Concilio Ecuménico Vaticano II ha recordado que «Dios ha destinado la tierra y todo cuanto ella contiene para uso de todos los hombres y pueblos».[xiv] Por tanto, la herencia de la creación pertenece a la humanidad entera. En cambio, el ritmo actual de explotación pone en serio peligro la disponibilidad de algunos recursos naturales, no sólo para la presente generación, sino sobre todo para las futuras.[xv] Así, pues, se puede comprobar fácilmente que el deterioro ambiental es frecuentemente el resultado de la falta de proyectos políticos de altas miras o de la búsqueda de intereses económicos miopes, que se transforman lamentablemente en una seria amenaza para la creación. Para contrarrestar este fenómeno, teniendo en cuenta que «toda decisión económica tiene consecuencias de carácter moral»,[xvi] es también necesario que la actividad económica respete más el medio ambiente. Cuando se utilizan los recursos naturales, hay que preocuparse de su salvaguardia, previendo también sus costes –en términos ambientales y sociales–, que han de ser considerados como un capítulo esencial del costo de la misma actividad económica. Compete a la comunidad internacional y a los gobiernos nacionales dar las indicaciones oportunas para contrarrestar de manera eficaz una utilización del medio ambiente que lo perjudique. Para proteger el ambiente, para tutelar los recursos y el clima, es preciso, por un lado, actuar respetando unas normas bien definidas incluso desde el punto de vista jurídico y económico y, por otro, tener en cuenta la solidaridad debida a quienes habitan las regiones más pobres de la tierra y a las futuras generaciones.

8. En efecto, parece urgente lograr una leal solidaridad intergeneracional. Los costes que se derivan de la utilización de los recursos ambientales comunes no pueden dejarse a cargo de las generaciones futuras: «Herederos de generaciones pasadas y beneficiándonos del trabajo de nuestros contemporáneos, estamos obligados para con todos y no podemos desinteresarnos de los que vendrán a aumentar todavía más el círculo de la familia humana. La solidaridad universal, que es un hecho y beneficio para todos, es también un deber. Se trata de una responsabilidad que las generaciones presentes tienen respecto a las futuras, una responsabilidad que incumbe también a cada Estado y a la Comunidad internacional».[xvii] El uso de los recursos naturales debería hacerse de modo que las ventajas inmediatas no tengan consecuencias negativas para los seres vivientes, humanos o no, del presente y del futuro; que la tutela de la propiedad privada no entorpezca el destino universal de los bienes;[xviii] que la intervención del hombre no comprometa la fecundidad de la tierra, para ahora y para el mañana. Además de la leal solidaridad intergeneracional, se ha de reiterar la urgente necesidad moral de una renovada solidaridad intrageneracional, especialmente en las relaciones entre países en vías de desarrollo y aquellos altamente industrializados: «la comunidad internacional tiene el deber imprescindible de encontrar los modos institucionales para ordenar el aprovechamiento de los recursos no renovables, con la participación también de los países pobres, y planificar así conjuntamente el futuro».[xix] La crisis ecológica muestra la urgencia de una solidaridad que se proyecte en el espacio y el tiempo. En efecto, entre las causas de la crisis ecológica actual, es importante reconocer la responsabilidad histórica de los países industrializados. No obstante, tampoco los países menos industrializados, particularmente aquellos emergentes, están eximidos de la propia responsabilidad respecto a la creación, porque el deber de adoptar gradualmente medidas y políticas ambientales eficaces incumbe a todos. Esto podría lograrse más fácilmente si no hubiera tantos cálculos interesados en la asistencia y la transferencia de conocimientos y tecnologías más limpias.

9. Es indudable que uno de los principales problemas que ha de afrontar la comunidad internacional es el de los recursos energéticos, buscando estrategias compartidas y sostenibles para satisfacer las necesidades de energía de esta generación y de las futuras. Para ello, es necesario que las sociedades tecnológicamente avanzadas estén dispuestas a favorecer comportamientos caracterizados por la sobriedad, disminuyendo el propio consumo de energía y mejorando las condiciones de su uso. Al mismo tiempo, se ha de promover la búsqueda y las aplicaciones de energías con menor impacto ambiental, así como la «redistribución planetaria de los recursos energéticos, de manera que también los países que no los tienen puedan acceder a ellos».[xx] La crisis ecológica, pues, brinda una oportunidad histórica para elaborar una respuesta colectiva orientada a cambiar el modelo de desarrollo global siguiendo una dirección más respetuosa con la creación y de un desarrollo humano integral, inspirado en los valores propios de la caridad en la verdad. Por tanto, desearía que se adoptara un modelo de desarrollo basado en el papel central del ser humano, en la promoción y participación en el bien común, en la responsabilidad, en la toma de conciencia de la necesidad de cambiar el estilo de vida y en la prudencia, virtud que indica lo que se ha de hacer hoy, en previsión de lo que puede ocurrir mañana.[xxi]

10. Para llevar a la humanidad hacia una gestión del medio ambiente y los recursos del planeta que sea sostenible en su conjunto, el hombre está llamado a emplear su inteligencia en el campo de la investigación científica y tecnológica y en la aplicación de los descubrimientos que se derivan de ella. La «nueva solidaridad» propuesta por Juan Pablo II en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1990,[xxii] y la «solidaridad global», que he mencionado en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2009,[xxiii] son actitudes esenciales para orientar el compromiso de tutelar la creación, mediante un sistema de gestión de los recursos de la tierra mejor coordinado en el ámbito internacional, sobre todo en un momento en el que va apareciendo cada vez de manera más clara la estrecha interrelación que hay entre la lucha contra el deterioro ambiental y la promoción del desarrollo humano integral. Se trata de una dinámica imprescindible, en cuanto «el desarrollo integral del hombre no puede darse sin el desarrollo solidario de la humanidad».[xxiv] Hoy son muchas las oportunidades científicas y las potenciales vías innovadoras, gracias a las cuales se pueden obtener soluciones satisfactorias y armoniosas para la relación entre el hombre y el medio ambiente. Por ejemplo, es preciso favorecer la investigación orientada a determinar el modo más eficaz para aprovechar la gran potencialidad de la energía solar. También merece atención la cuestión, que se ha hecho planetaria, del agua y el sistema hidrogeológico global, cuyo ciclo tiene una importancia de primer orden para la vida en la tierra, y cuya estabilidad puede verse amenazada gravemente por los cambios climáticos. Se han de explorar, además, estrategias apropiadas de desarrollo rural centradas en los pequeños agricultores y sus familias, así como es preciso preparar políticas idóneas para la gestión de los bosques, para el tratamiento de los desperdicios y para la valorización de las sinergias que se dan entre los intentos de contrarrestar los cambios climáticos y la lucha contra la pobreza. Hacen falta políticas nacionales ambiciosas, completadas por un necesario compromiso internacional que aporte beneficios importantes, sobre todo a medio y largo plazo. En definitiva, es necesario superar la lógica del mero consumo para promover formas de producción agrícola e industrial que respeten el orden de la creación y satisfagan las necesidades primarias de todos. La cuestión ecológica no se ha de afrontar sólo por las perspectivas escalofriantes que se perfilan en el horizonte a causa del deterioro ambiental; el motivo ha de ser sobre todo la búsqueda de una auténtica solidaridad de alcance mundial, inspirada en los valores de la caridad, la justicia y el bien común. Por otro lado, como ya he tenido ocasión de recordar, «la técnica nunca es sólo técnica. Manifiesta quién es el hombre y cuáles son sus aspiraciones de desarrollo, expresa la tensión del ánimo humano hacia la superación gradual de ciertos condicionamientos materiales. La técnica, por lo tanto, se inserta en el mandato de cultivar y guardar la tierra (cf. Gn 2,15), que Dios ha confiado al hombre, y se orienta a reforzar esa alianza entre ser humano y medio ambiente que debe reflejar el amor creador de Dios».[xxv]

11. Cada vez se ve con mayor claridad que el tema del deterioro ambiental cuestiona los comportamientos de cada uno de nosotros, los estilos de vida y los modelos de consumo y producción actualmente dominantes, con frecuencia insostenibles desde el punto de vista social, ambiental e incluso económico. Ha llegado el momento en que resulta indispensable un cambio de mentalidad efectivo, que lleve a todos a adoptar nuevos estilos de vida, «a tenor de los cuales, la búsqueda de la verdad, de la belleza y del bien, así como la comunión con los demás hombres para un desarrollo común, sean los elementos que determinen las opciones del consumo, de los ahorros y de las inversiones».[xxvi] Se ha de educar cada vez más para construir la paz a partir de opciones de gran calado en el ámbito personal, familiar, comunitario y político. Todos somos responsables de la protección y el cuidado de la creación. Esta responsabilidad no tiene fronteras. Según el principio de subsidiaridad, es importante que todos se comprometan en el ámbito que les corresponda, trabajando para superar el predominio de los intereses particulares. Un papel de sensibilización y formación corresponde particularmente a los diversos sujetos de la sociedad civil y las Organizaciones no gubernativas, que se mueven con generosidad y determinación en favor de una responsabilidad ecológica, que debería estar cada vez más enraizada en el respeto de la «ecología humana». Además, se ha de requerir la responsabilidad de los medios de comunicación social en este campo, con el fin de proponer modelos positivos en los que inspirarse. Por tanto, ocuparse del medio ambiente exige una visión amplia y global del mundo; un esfuerzo común y responsable para pasar de una lógica centrada en el interés nacionalista egoísta a una perspectiva que abarque siempre las necesidades de todos los pueblos. No se puede permanecer indiferentes ante lo que ocurre en nuestro entorno, porque la degradación de cualquier parte del planeta afectaría a todos. Las relaciones entre las personas, los grupos sociales y los Estados, al igual que los lazos entre el hombre y el medio ambiente, están llamadas a asumir el estilo del respeto y de la «caridad en la verdad». En este contexto tan amplio, es deseable más que nunca que los esfuerzos de la comunidad internacional por lograr un desarme progresivo y un mundo sin armas nucleares, que sólo con su mera existencia amenazan la vida del planeta, así como por un proceso de desarrollo integral de la humanidad de hoy y del mañana, sean de verdad eficaces y correspondidos adecuadamente.

12. La Iglesia tiene una responsabilidad respecto a la creación y se siente en el deber de ejercerla también en el ámbito público, para defender la tierra, el agua y el aire, dones de Dios Creador para todos, y sobre todo para proteger al hombre frente al peligro de la destrucción de sí mismo. En efecto, la degradación de la naturaleza está estrechamente relacionada con la cultura que modela la convivencia humana, por lo que «cuando se respeta la “ecología humana” en la sociedad, también la ecología ambiental se beneficia».[xxvii] No se puede pedir a los jóvenes que respeten el medio ambiente, si no se les ayuda en la familia y en la sociedad a respetarse a sí mismos: el libro de la naturaleza es único, tanto en lo que concierne al ambiente como a la ética personal, familiar y social.[xxviii] Los deberes respecto al ambiente se derivan de los deberes para con la persona, considerada en sí misma y en su relación con los demás. Por eso, aliento de buen grado la educación de una responsabilidad ecológica que, como he dicho en la Encíclica Caritas in veritate, salvaguarde una auténtica «ecología humana» y, por tanto, afirme con renovada convicción la inviolabilidad de la vida humana en cada una de sus fases, y en cualquier condición en que se encuentre, la dignidad de la persona y la insustituible misión de la familia, en la cual se educa en el amor al prójimo y el respeto por la naturaleza.[xxix] Es preciso salvaguardar el patrimonio humano de la sociedad. Este patrimonio de valores tiene su origen y está inscrito en la ley moral natural, que fundamenta el respeto de la persona humana y de la creación.

13. Tampoco se ha de olvidar el hecho, sumamente elocuente, de que muchos encuentran tranquilidad y paz, se sienten renovados y fortalecidos, al estar en contacto con la belleza y la armonía de la naturaleza. Así, pues, hay una cierta forma de reciprocidad: al cuidar la creación, vemos que Dios, a través de ella, cuida de nosotros. Por otro lado, una correcta concepción de la relación del hombre con el medio ambiente no lleva a absolutizar la naturaleza ni a considerarla más importante que la persona misma. El Magisterio de la Iglesia manifiesta reservas ante una concepción del mundo que nos rodea inspirada en el ecocentrismo y el biocentrismo, porque dicha concepción elimina la diferencia ontológica y axiológica entre la persona humana y los otros seres vivientes. De este modo, se anula en la práctica la identidad y el papel superior del hombre, favoreciendo una visión igualitarista de la «dignidad» de todos los seres vivientes. Se abre así paso a un nuevo panteísmo con acentos neopaganos, que hace derivar la salvación del hombre exclusivamente de la naturaleza, entendida en sentido puramente naturalista. La Iglesia invita en cambio a plantear la cuestión de manera equilibrada, respetando la «gramática» que el Creador ha inscrito en su obra, confiando al hombre el papel de guardián y administrador responsable de la creación, papel del que ciertamente no debe abusar, pero del cual tampoco puede abdicar. En efecto, también la posición contraria de absolutizar la técnica y el poder humano termina por atentar gravemente, no sólo contra la naturaleza, sino también contra la misma dignidad humana.[xxx]

14. Si quieres promover la paz, protege la creación. La búsqueda de la paz por parte de todos los hombres de buena voluntad se verá facilitada sin duda por el reconocimiento común de la relación inseparable que existe entre Dios, los seres humanos y toda la creación. Los cristianos ofrecen su propia aportación, iluminados por la divina Revelación y siguiendo la Tradición de la Iglesia. Consideran el cosmos y sus maravillas a la luz de la obra creadora del Padre y de la redención de Cristo, que, con su muerte y resurrección, ha reconciliado con Dios «todos los seres: los del cielo y los de la tierra» (Col 1,20). Cristo, crucificado y resucitado, ha entregado a la humanidad su Espíritu santificador, que guía el camino de la historia, en espera del día en que, con la vuelta gloriosa del Señor, serán inaugurados «un cielo nuevo y una tierra nueva» (2 P 3,13), en los que habitarán por siempre la justicia y la paz. Por tanto, proteger el entorno natural para construir un mundo de paz es un deber de cada persona. He aquí un desafío urgente que se ha de afrontar de modo unánime con un renovado empeño; he aquí una oportunidad providencial para legar a las nuevas generaciones la perspectiva de un futuro mejor para todos. Que los responsables de las naciones sean conscientes de ello, así como los que, en todos los ámbitos, se interesan por el destino de la humanidad: la salvaguardia de la creación y la consecución de la paz son realidades íntimamente relacionadas entre sí. Por eso, invito a todos los creyentes a elevar una ferviente oración a Dios, Creador todopoderoso y Padre de misericordia, para que en el corazón de cada hombre y de cada mujer resuene, se acoja y se viva el apremiante llamamiento: Si quieres promover la paz, protege la creación.

Vaticano, 8 de diciembre de 2009

BENEDICTUS PP XVI

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[i] Catecismo de la Iglesia Católica , 198.

[ii] Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2008, 7.

[iii] Cf. n. 48.

[iv] Dante Alighieri, Divina Comedia, Paraíso, XXXIII, 145.

[v] Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1990, 1.

[vi] Carta ap. Octogesima adveniens, 21.

[vii] Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1990, 10.

[viii] Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 32.

[ix] Catecismo de la Iglesia Católica , 295.

[x] Heráclito de Éfeso ( 535 a .C. ca. – 475 a .C. ca.), Fragmento 22B124, en H. Diels-W. Kranz, Die Fragmente der Vorsokratiker, Weidmann, Berlín 19526.

[xi] Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 48.

[xii] Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 37.

[xiii] Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 50.

[xiv] Const. past. Gaudium et spes, 69.

[xv] Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Sollicitudo rei socialis, 34.

[xvi] Carta enc. Caritas in veritate, 37.

[xvii] Pontificio Consejo «Justicia y Paz», Compendio de la Doctrina social de la Iglesia, 467; cf. Pablo VI, Carta enc. Populorum progressio, 17.

[xviii] Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 30-31.43.

[xix] Carta enc. Caritas in veritate, 49.

[xx] Ibíd.

[xxi] Cf. Santo Tomás de Aquino, S. Th., II-II, q. 49, 5.

[xxii] Cf. n. 9.

[xxiii] Cf. n. 8.

[xxiv] Pablo VI, Carta enc. Populorum progressio, 43.

[xxv] Carta enc. Caritas in veritate, 69.

[xxvi] Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 36.

[xxvii] Carta enc. Caritas in veritate, 51.

[xxviii] Cf. ibíd., 15.51.

[xxix] Cf. ibíd., 28.51.61; Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 38.39.

[xxx] Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 70.

SIGUE LA MUELA DOLIENDO

SIGUE LA MUELA DOLIENDO

Posted: 06 Dec 2009 07:32 PM PST

No solo las palabras del Papa llenan de estupor por ser un manifiesto pro derechos humanos y con léxico más de la ONU que de el Vicario de Cristo. Además, sigue insistiendo con la mentira del “calentamiento global”. ¿No era que desde lo de Mons. Williamson se iba a preocupar de leer un poco más de Internet?

1) ANGELUS DE BENEDICTO XVI – 06 DIC 2009

Respetar las leyes de Dios sobre la naturaleza y promover un desarrollo solidario e integral basado en la dignidad íntegra de la persona

Tras el rezo mariano del Ángelus y el responso por los fieles difuntos, el Santo Padre ha recordado que mañana da inicio en Copenhague la Conferencia de la ONU sobre el cambio climático, con la que la comunidad internacional quiere contrastar el fenómeno del calentamiento global

Precisamente en esta conferencia participará una delegación de la Santa Sede, de ahí que Benedicto XVI haya expresado su deseo de que los trabajos “ayuden a individuar acciones respetuosas con la creación y promotoras de un desarrollo solidario, fundado en la dignidad de la persona humana y orientado al bien común”.

“La salvaguardia de lo creado postula la adopción de estilos de vida sobrios y responsables, sobre todo hacia los pobres y las generaciones futuras. Bajo esta perspectiva, para garantizar el pleno éxito de la conferencia, invito a todas las personas de buena voluntad a respetar las leyes establecidas por Dios en la naturaleza y a redescubrir la dimensión moral de la vida humana”.Y como es tradicional el Papa ha finalizado saludando a todos los presentes en varios idiomas deteniéndose en particular a agradecer la presencia de la asociación italiana de familias numerosas. En este sentido el Pontífice ha solicitado que se desarrollen en todo el mundo, “políticas de apoyo a las familias, especialmente a aquellas con más hijos”.

2) UN ESCÁNDALO MAYÚSCULO…

ipcc-2LOS EMAIL DE LA CÚPULA DEL IPCC

El Watergate climático: la farsa del calentamiento global, al descubierto

Un hacker desvela documentos y correos electrónicos de la elite científica vinculada al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC). Los calentólogos  admiten que manipulan datos, destruyen pruebas, ejercen fuertes presiones para acallar a los científicos escépticos…

D. R. Herrera / M. Llamas (Visto en lo del Artillero Augusto Padilla)

Algunos ya lo califican como el mayor escándalo científico del siglo. Este fin de semana la red se ha convertido en un auténtico hervidero tras la publicación de toda una serie de documentos comprometedores pertenecientes a la cúpula científica del calentamiento global antropogénico (causado por el hombre).

Acuerdos para manipular datos, destrucción de pruebas, conspiraciones para evitar que los escépticos publiquen en revistas científicas, dudas privadas sobre sus propias aportaciones a la teoría del calentamiento global que no se reconocen en público, ocultamiento del “Periodo Cálido Medieval“, alegría por la muerte de un escéptico…

Todo ello forma parte de una serie de documentos y correos electrónicos privados que han sido desvelados bien por un hacker externo o bien por una fuente anónima interna de uno de los templos de la calentología. Pueden encontrarse ya en las redes P2P, buscando en Google “FOI2009.zip”, y ya existe incluso un buscador.

Se trata de la Unidad de Investigación del Clima (CRU, por sus siglas en inglés), perteneciente a la británica Universidad de East Anglia, uno de los centros de investigación más activos en sus esfuerzos por demostrar la teoría del calentamiento global de origen antropogénico. En septiembre se vio envuelto en una polémica con el think tank norteamericano Competitive Enterprise Institute por destruir datos originales de toma de temperaturas por “falta de espacio”.

Sus datos han sido empleados en muchos estudios alarmistas, pero son datos “cocinados”, y el problema es que ya no es posible saber si esa “cocina” ha sido hecha correctamente tras la destrucción de los originales.

¿Y qué dicen esos correos?

Lo principal que se extrae de la lectura de estos correos electrónicos es, en palabras del blogger norteamericano John Hinderaker, una mentalidad de bunker asediado por los enemigos, esto es, los escépticos. Estos científicos creen sinceramente en la teoría del calentamiento global, de un modo tan fanático que les lleva a alegrarse de la muerte en 2004 del escéptico John Daly o desear “darle una paliza” al también escéptico Patrick Michaels.

Pero, sin duda, lo más importante es que parecen plenamente dispuestos a maquillar sus datos para que se ajusten a la teoría. Así, en un correo del pasado 28 de septiembre, uno de estos científicos anuncia su intención de bajar 0,15 grados la temperatura registrada del océano para que se ajuste a sus modelos climáticos.

Otro científico, David Parker, discute en otro email la posibilidad de cambiar el período de referencia para elaborar el índice de temperatura global. Se opone afirmando que tal cambio podría confundir al público y, sobre todo, reflejaría que el actual período es menos cálido de lo que pretenden hacer creer.

Tim Osborn describe cómo algunos datos son manipulados para ocultar que los resultados de un estudio muestran una aparente tendencia al enframiento de la temperatura del planeta. El propio Michael Mann, uno de los climatólogos del cabecera del IPCC de la ONU, afirma en otro correo que sería bueno “contener” la temperatura del “Período Cálido Medieval “.

Manipulación de informes

Por su parte, Tom Wigley le comenta a otro colega que el calentamiento en la superficie terrestre desde 1980 ha sido casi el doble que en los océanos, un dato que no se debe salir a la luz, ya que podría ser utilizado por los científicos escépticos como prueba de que los centros urbanos constituyen auténticas islas de calor, sin que esto nada tenga que ver con el calentamiento global.

También existe otro de 1999 en el que un científico reconoce haber usado el “truco de Mike” (Michael Mann, el del Palo de Hockey)en Nature para “ocultar el descenso” de temperaturas. El “truco” en cuestión consiste en ocultar la divergencia entre las temperaturas de 1960 en adelante y los registros de los anillos de los árboles empleados para reconstruir el clima pasado. ¿Cómo? Eliminando esos registros en los resultados durante los años problemáticos, es decir, aquellos que no se ajustaban al modelo.

También se observa la paranoia del propio Mann, uno de los artífices de los informes del IPCC. Así, en un correo reciente, este gurú del calentamiento global protesta por la “máquina de ataque pagada por las multinacionales”, pese a que fluyen muchos, muchos más fondos hacia los científicos que defienden el cambio climático causado por el hombre que hacia los escépticos.

De hecho, en otro de los correos un climatólogo británico se queja de un artículo cuestionando la teoría del calentamiento porque es justo “lo que no necesita” en sus esfuerzos para sacarle dinero a Siemens. Un correo reconoce que están negociando con Esso, una de las subsidiarias de ExxonY uno de los documentos muestra que el director del CRU ha recaudado 13,7 millones de libras desde 1990.

Ocultación de datos

También existe algo más grave. Las leyes británicas obligan a desvelar todos los archivos de las investigaciones financiadas con dinero público, como son las del CRU. Un correo pide a varios científicos de diversas universidades que borren ciertos mensajes, lo que ha sido interpretado como un posible intento de evitar verse obligados a desvelar contenidos “incómodos” para la teoría del calentamiento ante una posible petición bajo las leyes británicas.

Uno de los correos, de hecho, reconoce que de verse obligado a dar los datos de las estaciones de temperatura del CRU preferiría borrarlos, lo cual podría estar relacionado con esa “falta de espacio” que adujo en septiembre para no revelarlos.

Conspiración para no dejar publicar a los escépticos

Uno de los más repetidos mantras de los climatólogos creyentes consiste en que los escépticos no publican en revistas científicas respetables, las llamadas peer-reviewed, y ellos sí. Pero parece que en parte esto sucede por un esfuerzo concertado para que así sea. Uno de los intercambios de correos desvelado se indigna ante la publicación de un par de papers científicos de los escépticos en la revista Climate Research y promueve un boicot contra la misma.

Ese intento de acallar las publicaciones científicas escépticas alcanza al IPCC, el macroinforme de la ONU que se supone contiene toda la información relevante sobre la ciencia del clima. Pues bien, otro de los correos muestra a estos científicos indicando queharán todo lo que puedan para evitar que un estudio contrario a sus teorías llegue al IPCC, incluso aunque sea a costa de “redefinir lo que significa un estudio peer-reviewed“.

Phil Jones escribe a la Universidad de Hull para intentar detener a su colega escéptica Sonia Boehmer Christiansen; Michael Mann explica cómo destruir una revista que ha publicado documentos científicos sobre el clima elaborados por escépticos; en otro correo, el propio Mann dice que se pondrá en contacto con la cadena británica BBC para averiguar por qué permitió la publicación de un artículo vagamente escéptico; otro correo desvela que una carta de calentólogos enviada a The Times fue redactada con la inestimable ayuda de Greenpeace…

Siempre se ha alegado desde el campo escéptico que no es necesaria ninguna conspiración para explicar el elevado número de científicos que apoyan la teoría del calentamiento global. Existen suficientes intereses académicos, ideológicos y hasta pecuniarios que permiten explicar acciones de distintas personas en la misma dirección. Pero eso no significa que no puedan existir conspiraciones como ésta, con la intención de acallar a algunos críticos, que pueden haber logrado algún éxito.

El material tardará en ser examinado, pues incluye cientos de correos, documentos científicos, datos contables sobre los fondos recibidos para la investigación y hasta el código empleado para las reconstrucciones del clima pasado, ése que siempre se han negado a enviar a los escépticos para su examen y ha tenido que ser reconstruido por los estadísticos McIntyre y McKitrick.

No existe una seguridad al 100% de que todos los correos electrónicos y documentos publicados sean ciertos, pues son demasiados como para que se haya podido verificar, por el momento, uno a uno. Sin embargo, la propia Universidad ha reconocido la veracidad de su origen y ha cambiado los claves de acceso de su personal para evitar más filtraciones. De hecho, algunos afectados han reconocido la autoría de algunos de los correos más sorprendentes del lote.

Tras saltar a la red, el escándalo ya ha sido recogido por algunos medios, tales como New York TimesWashington Post o el alemán Die Welt.

radiocristiandad.wordpress.com

La cultura relativista manipula las conciencias, advierte el Papa

La cultura relativista manipula las conciencias, advierte el Papa

En un mensaje a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos

CIUDAD DEL VATICANO, lunes 16 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El Papa advirtió que la cultura relativista contamina la familia, la educación y otros ámbitos de la sociedad, manipulando las conciencias.

Lo hizo en un mensaje dirigido al prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el cardenal Ivan Dias, con motivo de la asamblea plenaria de la Congregación, que comenzó este lunes en la Universidad Urbaniana de Roma con el tema “San Pablo y los nuevos aerópagos”.

El Santo Padre destacó que, como San Pablo anunció el Evangelio en Atenas usando un lenguaje inculturado, la Iglesia debe proclamar hoy el Evangelio en los nuevos ambientes, afirmó el Papa.

“El anhelo del cristiano es que toda la familia humana pueda invocar a Dios como Padre Nuestro”, explicó en el mensaje, publicado este lunes por la Oficina de Información de la Santa Sede.

Pero “no se trata sólo de predicar el Evangelio, sino de “alcanzar y casi sacudir con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la Palabra de Dios y con el designio de salvación”, dijo, citando a Pablo VI.

“La actividad misionera de la Iglesia debe por tanto orientarse hacia estos centros neurálgicos de la sociedad del tercer milenio”, continuó.

Sobre las necesidades particulares de la sociedad actual por evangelizar, el Papa indicó que “no debe infravalorarse la influencia de una difundida cultura relativista, la mayoría de las veces carente de valores, que entra en el santuario de la familia, se infiltra en el ámbito de la educación y en otros ámbitos de la sociedad y los contamina, manipulando las conciencias, especialmente las juveniles”.

Para Benedicto XVI, “como en otras épocas de cambios, la prioridad pastoral es mostrar el verdadero rostro de Cristo”, lo cual “exige que cada comunidad cristiana y la Iglesia en su conjunto ofrezcan un testimonio de fidelidad a Cristo”.

Y ello “construyendo pacientemente esa unidad querida por Él” porque “la unidad de los cristianos hará, de hecho, más fácil la evangelización y la confrontación con los desafíos culturales, sociales y religiosos de nuestro tiempo”.

“En esta empresa misionera podemos mirar al apóstol Pablo, imitar el “estilo” de vida y el mismo “espíritu” apostólico centrado totalmente en Cristo”, propuso.

Y seguidamente aseguró: “Con esta completa adhesión al Señor, los cristianos podrán más fácilmente transmitir a las futuras generaciones la herencia de la fe, capaz de transformar también las dificultades en posibilidades de evangelización”.

En el mensaje, el Santo Padre dedicó palabras de “aprecio y de gratitud” al cardenal Dias y a toda la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, “por el servicio que hacéis a la Iglesia en el ámbito de la misión ad gentes”.

También consideró la asamblea que están celebrando como una “invitación apremiante a saber valorar los “areópagos” de hoy, donde se afrontan los grandes desafíos de la evangelización”.

“Queréis analizar este tema con realismo, teniendo en cuenta los muchos cambios sociales ocurridos -reconoció-. Un realismo apoyado por el espíritu de fe, que ve la historia a la luz del Evangelio, y con la certeza que tenía Pablo de la presencia de Cristo resucitado”.

Y aseguró que, ante esa misión de la Iglesia, a pesar de los problemas, “el Espíritu Santo está siempre en acción”.

Benedicto XVI afirmó que en la actualidad “se abren de hecho nuevas puertas al Evangelio y se va extendiendo en el mundo en anhelo de una auténtica renovación espiritual y apostólica”.

Y refiriéndose a la encíclica “Caritas in veritate”, destacó que el desarrollo económico y social de la sociedad contemporánea necesita recuperar la atención a la vida espiritual”.

Recuperar también, añadió, una “seria consideración de las experiencias de confianza en Dios, de fraternidad espiritual en Cristo, de confianza en la Providencia y en la Misericordia divinas, de amor y de perdón, de renuncia a sí mismos, de acogida al prójimo, de justicia y de paz”.

zenit.org

Benedicto XVI: Descubrir al Creador a través de la creación

Benedicto XVI: Descubrir al Creador a través de la creación

Audiencia con motivo de un encuentro organizado por la “Specola Vaticana”

CIUDAD DEL VATICANO, viernes 30 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el discurso que Benedicto XVI dirigió este viernes a un grupo de astrónomos de todo el mundo, que participan en un encuentro promovido por el Observatorio Astronómico Vaticano con motivo del Año Internacional de la Astronomía.

***

Eminencia,

Señoras y Señores,

Me complace saludar a esta asamblea de astrónomos distinguidos de todo el mundo, reunidos en el Vaticano para la celebración del Año Internacional de la Astronomía, y doy las gracias al cardenal Giovanni Lajolo por sus amables palabras de introducción. Esta celebración, que conmemora el cuarto centenario de las primeras observaciones de Galileo Galilei del cielo con telescopio, nos invita a considerar los grandes progresos del conocimiento científico en la edad moderna y, de modo particular, a dirigir la mirada nuevamente a los cielos con un espíritu de asombro, contemplación y compromiso con la búsqueda de la verdad, dondequiera que se encuentre.

Esta reunión coincide también con la inauguración de las nuevas instalaciones del Observatorio Vaticano en Castel Gandolfo. Como ustedes saben, la historia del Observatorio está vinculada de una forma muy real a la figura de Galileo, a las controversias que rodearon su investigación, y al intento de la Iglesia por lograr una comprensión correcta y fructífera de la relación entre ciencia y religión. Aprovecho esta ocasión para expresar mi gratitud no sólo por los cuidadosos estudios que han aclarado el contexto histórico preciso de la condena de Galileo, sino también por los esfuerzos de todos aquellos comprometidos con el diálogo permanente y la reflexión sobre la complementariedad de la fe y la razón, al servicio de la una comprensión integral del hombre y de su lugar en el universo. Estoy especialmente agradecido al personal del Observatorio, y al Grupo de Amigos y Benefactores de la Fundación Observatorio del Vaticano, por sus esfuerzos para promover la investigación, las oportunidades de educación y el diálogo entre la Iglesia y el mundo de la ciencia.

El Año Internacional de la Astronomía pretende nada menos que recuperar para las personas en todo el mundo la maravilla y el asombro extraordinario que caracterizaron la gran época de los descubrimientos, en el siglo XVI. Pienso, por ejemplo, en la alegría que sintieron los científicos del Colegio Romano, que a pocos pasos de aquí desarrolló las observaciones y los cálculos que llevaron a la adopción a nivel mundial del calendario gregoriano. Nuestra propia época, situada en el umbral descubrimientos científicos que quizá tienen un alcance aún mayor, podría beneficiarse de la misma sensación de admiración y el deseo de alcanzar una síntesis verdaderamente humanista del conocimiento, que inspiró a los padres de la ciencia moderna. ¿Quién puede negar que la responsabilidad del futuro de la humanidad, e incluso el respeto por la naturaleza y el mundo que nos rodea, demanda – hoy más que nunca – la observación cuidadosa, el juicio crítico, la paciencia que son esenciales al método científico moderno? Al mismo tiempo, los grandes científicos de la era de los descubrimientos también nos recuerdan que el verdadero conocimiento se dirige siempre a la sabiduría, y, en lugar de restringir los ojos de la mente, nos invita a levantar nuestra mirada hacia el reino superior del espíritu .

El conocimiento, en una palabra, debe ser entendido y aplicado en toda su amplitud liberadora. Ciertamente puede reducirse al cálculo y la experimentación, pero si aspira a ser sabiduría, capaz de dirigir al hombre a la luz de sus primeros inicios y sus fines últimos, debe estar comprometida con la búsqueda de esa verdad última que, aunque esté más allá de nuestro completo alcance, sin embargo, es nada menos que la clave de nuestra auténtica felicidad y libertad (cf. Jn 8,32), la medida de nuestra verdadera humanidad, y el criterio para una relación justa con el mundo físico y con nuestros hermanos y hermanas en la gran familia humana.

Queridos amigos, la cosmología moderna nos ha demostrado que ni nosotros, ni la tierra que pisamos, es el centro de nuestro universo, compuesto por miles de millones de galaxias, cada una de ellas con miríadas de estrellas y planetas. Sin embargo, al tratar de responder al reto de este año -el de levantar los ojos al cielo para redescubrir nuestro lugar en el universo – ¿cómo no podemos quedar atrapados en la maravilla expresada por el salmista hace tanto tiempo? Contemplando el cielo estrellado, exclamó con admiración al Señor: “Al ver tu cielo, hechura de tus dedos, la luna y las estrellas que fijaste tú, ¿qué es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán para que de él te cuides? ” (Salmo 8,4-5). Mi esperanza es que el asombro y exaltación que están destinados a ser los frutos de este Año Internacional de la Astronomía lleve más allá de la contemplación de las maravillas de la creación a la contemplación del Creador, y del amor, que es el motivo subyacente de la creación – el amor que, en las palabras de Dante Alighieri, “mueve el sol y las estrellas” (Paraíso XXXIII, 145). El Apocalipsis nos dice que, en la plenitud de los tiempos, la Palabra por quien todo fue hecho vino a habitar entre nosotros. En Cristo, el nuevo Adán, reconocemos el verdadero centro del universo y de toda la historia, y en él, el Logos encarnado, podemos ver la mayor medida de nuestra grandeza como seres humanos, dotados de razón y llamados a un destino eterno.

Con estas reflexiones, queridos amigos, les saludo a todos ustedes con respeto y estima, y les ofrezco mis oraciones de buenos deseos por su investigación y enseñanza. Sobre ustedes, sus familias y sus seres queridos, invoco de corazón las bendiciones del Dios Todopoderoso de sabiduría, el gozo y la paz.

[Traducción del original inglés por Inma Álvarez

©Libreria Editrice Vaticana]

Benedicto XVI presenta una nueva relación fe-ciencia

Benedicto XVI presenta una nueva relación fe-ciencia
Da por superada la polémica sobre Galileo

CIUDAD DEL VATICANO, viernes 30 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI propuso este viernes una nueva relación de colaboración entre fe y ciencia, en particular la astronomía, superando así la polémica que durante siglos ha provocado el caso de Galileo Galilei.

Según el Papa, la astronomía ha permitido y sigue permitiendo con sus descubrimientos comprender mejor el universo; por otra parte, la fe, permite también al científico descubrir las maravillas de la creación.

A esta conclusión llegó al recibir este viernes a un grupo de astrónomos de todo el mundo, que participan en un encuentro promovido por el Observatorio Astronómico Vaticano con motivo del Año Internacional de la Astronomía.

Este Año Internacional ha sido convocado por la UNESCO con motivo de la invención, hace cuatrocientos años, del telescopio de Galileo.

La reunión coincide con la inauguración de las nuevas instalaciones del Observatorio Vaticano, dirigido por el astrónomo y sacerdote jesuita argentino, José Gabriel Funes, en Castel Gandolfo, a unos 30 kilómetros de Roma.

“Como ustedes saben, la historia del Observatorio está vinculada de una forma muy real a la figura de Galileo, a las controversias que rodearon su investigación, y al intento de la Iglesia por lograr una comprensión correcta y fructífera de la relación entre ciencia y religión”, reconoció el Papa en su discurso pronunciado en inglés.

Por este motivo, aprovechó el encuentro para expresar su gratitud “no sólo por los cuidadosos estudios que han aclarado el contexto histórico preciso de la condena de Galileo, sino también por los esfuerzos de todos aquellos comprometidos con el diálogo permanente y la reflexión sobre la complementariedad de la fe y la razón, al servicio de la una comprensión integral del hombre y de su lugar en el universo”.

El caso de Galileo ha podido ser aclarado gracias a la comisión de estudio, que creó Juan Pablo II desde el 3 de julio de 1981 hasta el 31 de octubre de 1992, año del 350° aniversario de la muerte de Galileo.

El cardenal Paul Poupard, presidente emérito del Consejo Pontificio para la Cultura, coordinó las investigaciones desde el principio hasta el final, descubriendo cómo hubo errores evidentes en el proceso, pero al mismo tiempo constató que se ha manipulado en muchos libros de historia para dar una imagen de la Iglesia como “enemiga de la ciencia”, según aclaró recientemente el mismo purpurado francés a ZENIT (Cf.“Galileo y el Vaticano: Un caso nunca archivado”).

Benedicto XVI constató ante los astrónomos que “la cosmología moderna nos ha demostrado que ni nosotros, ni la tierra que pisamos, es el centro de nuestro universo, compuesto por miles de millones de galaxias, cada una de ellas con miríadas de estrellas y planetas”.

“Sin embargo, al tratar de responder al reto de este año –el de levantar los ojos al cielo para redescubrir nuestro lugar en el universo– ¿cómo no podemos quedar atrapados en la maravilla expresada por el salmista hace tanto tiempo?”, cuando se preguntaba “Al ver tu cielo, hechura de tus dedos, la luna y las estrellas que fijaste tú, ¿qué es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán para que de él te cuides?” (Salmo 8,4-5).

El pontífice confesó su esperanza en que “el asombro y exaltación que están destinados a ser los frutos de este Año Internacional de la Astronomía lleven más allá de la contemplación de las maravillas de la creación a la contemplación del Creador, y del amor, que es el motivo subyacente de la creación”.

Las celebraciones del Año Internacional de la Astronomía están teniendo lugar entre el 30 y el 31 de octubre. Las celebraciones incluyen una conferencia del profesor John Huchra del Centro Harvard-Smithsonian para Astrofísica y presidente de la Sociedad Astronómica Estadounidense.

El programa incluye un una visita a la Torre de los Vientos, en el Vaticano, construida en 1582, uno de los primeros observatorios astronómicos de historia, realizado con motivo de la reforma del Calendario Gregoriano, en 1582.

Los astrónomos puede visitar también los Archivos Secretos Vaticanos, y la exposición “Astrum 2009″, en los Museos Vaticanos, que presenta 130 piezas históricas, incluidos manuscritos originales de Galileo.

zenit.org

Discurso del Papa sobre la justificación gusta a los luteranos.

discurso del Papa sobre la justificación gusta a los luteranos.

Holger Milkau, jefe de la Iglesia Evangélica Luterana ha alabado oficialmente en nombre de su comunidad el discurso del miércoles pasado sobre la justificación que profirió Benito XVI y en el que el papa alemán analizaba la teología de Martín Lutero. El obispo de Roma dejó claro su protestantismo al afirmar que:
«Cristo nos hace justos. Ser justo quiere simplemente decir estar con Cristo y en Cristo. Esto basta. No hacen falta otras observancias»

Nada añadió de las obras. En vez de eso, completó su discurso manteniendo que la expresión «sola fidei» del hereje es correcta dado que «no excluye la caridad y el amor».

El jefe luterano italiano ya se ha dispuesto a añadir que «las palabras del Papa podrían también significar que para estar en Cristo no hace falta pertenecer a la misma iglesia» y esto porque Benito XVI describió la Eucaristía como el ágape de comunión con Cristo.

Según completó el lider luterano, lo que ha llevado al Papa a compartir el análisis luterano —según el secuaz de Lutero, que sólo la fe salva es ya patrimonio dogmático de toda la cristiandad— es lo mismo que le llevó a Pablo de Tarso: su lucha contra el «libertinaje» que se vincula a las obras.

Benedicto XVI en Alemania

Católicos alemanes en misa Según Benito XVI, en un «ágape de comunión con Cristo»

La relación entre las obras humanas y la «razón natural» tradicional en el catolicismo habría llevado al papa alemán a refugiarse en la subjetividad y en la sola fe una vez que está obsesionado con el racionalismo, el laicismo, el ateismo, la ilustración y la modernidad y ve en todo ello el inicio de los grandes males que afectan a nuestro mundo.

Para ello no ve mejor opción que coaligarse con protestantes y mahometanos contra los ateos y materialistas a la espera que la gracia le acompañe. El tradicional lema católico «a Dios rogando y con el mazo dando» se ha quedado en un desnutrido «a Dios rogando y la gracia esperando». A buen seguro, no faltará quien esté dispuesto a recoger el mazo que otros han abandonado.

Fuente: El Revolucionario.

El hombre que atentó contra Juan Pablo II quiere bautizarse en la plaza de San Pedro de Roma

El hombre que atentó contra Juan Pablo II quiere bautizarse en la plaza de San Pedro de Roma

El hombre que atentó contra Juan Pablo II quiere bautizarse en la plaza de San Pedro de Roma

EP | ROMA Publicado Miércoles, 13-05-09 a las 14:11 | http://www.abc.es

Mehmet Alí Agca, el hombre de nacionalidad turca que atentó contra Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981, asegura ahora que se quiere convertir al catolicismo y ser bautizado en la plaza San Pedro del Vaticano, justo el lugar donde disparó al Papa.

Agca hizo estas declaraciones a través de su abogado, Haci Ali Ozhan, que concedió una entrevista al diario italiano ‘La Repubblica’, publicada hoy, justo el día en que se cumplen 28 años exactos del atentado.

“Quiero ser católico, bautizarme en la plaza San Pedro y proclamar mi nueva fe ante los medios de todo el mundo”, reveló el sicario arrepentido, que todavía se halla encarcelado en Turquía por delitos cometidos en su país.

Agca, que ha intentado tramitar la cuestión con algunos miembros de la Curia, aseguró que ha “reflexionado mucho”. “Mi recorrido interior es largo. Querría acercarme a la religión católica. Yo creo en un Dios único”. “En un mundo dominado por el odio y la violencia, se necesita que una institución global como la Iglesia católica predique paz, amor y fraternidad entre los pueblos”, afirmó.

En cuanto a su opinión sobre el Papa polaco, le recordó como “el ser humano más respetable y de buen corazón del siglo XXI”. “Quiero rendirle homenaje ante su tumba”, añadió. Además, Agca está dando “pasos” hacia delante para conseguir la ciudadanía portuguesa y poder irse a vivir a este país, donde se encuentra el Santuario de Fátima, que era “tan querido por Woytila”.
“El Papa Benedicto XVI ha explicado que el atentado que cometí constituía el tercer secreto (de Fátima). Por esta razón he elegido ir a Portugal”, detalló. Preguntado sobre quién le mandó asesinar al Papa Woytila, Agca se negó a responder. “No puedo decir nada”, señaló. La cuestión sobre quién estuvo detrás del atentado sigue siendo un misterio hoy en día.

Mehmet Alí Agca, que ahora tiene 51 años, fue el autor material del atentado en el que Juan Pablo II resultó gravemente herido. Años más tarde, el Papa le visitó en la cárcel y le perdonó. Después de cumplir su pena en Italia, que finalmente le concedió el indulto, Agca fue extraditado a Turquía, donde debía cumplir condena por delitos cometidos cuando militaba en la organización de extrema derecha Lobos Grises.

El “Misterio” de Cristo. Un secreto revelado

El “Misterio” de Cristo. Un secreto revelado

Autor: Pedro García Misionero Claretiano.

El Papa Benedicto XVI estableció el Año del Apóstol San Pablo, comprendido entre las fechas 28 de Junio del 2008 al 29 de Junio del año 2009, para conmemorar el Bimilenario del nacimiento de Pablo, el hombre más providencial que Dios regaló a la Iglesia naciente.

En las meditaciones de los lunes y miércoles realizaremos un modesto programa que pretende dar a conocer la vida del Apóstol y exponer en forma sencilla la doctrina cristiana de sus cartas inmortales, las catorce clásicas, incluida la de los Hebreos, la cual contiene claramente de principio a fin el pensamiento paulino, y encontrar por nosotros mismos las enseñanzas que Pablo nos transmite a todos. Pedro García Misionero Claretiano.

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Hay una palabra en el Nuevo Testamento que es casi exclusiva de San Pablo. Es la palabra “Misterio”, empleada especialmente en la carta a los Efesios, en la cual desarrolla lo que él quiere decir con esta palabra tan sugestiva. Es posible que hoy repitamos cosas ya dichas anteriormente, pero no importa. Tratándose de Jesucristo, siempre resultan nuevas…

¿Y a qué se refiere Pablo?

Empecemos por leer este pasaje célebre, escrito en la prisión de Roma, aunque suprimiendo bastantes palabras para seguir mejor el pensamiento del Apóstol.

  • “Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio, del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder. A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor” (Ef 3:1-11 RV 1960)

¿Qué quiere decirnos Pablo con palabras tan solemnes? Quiere enseñarnos una verdad tan grandiosa como las palabras que usa.

“Misterio” no quiere decir algo que no se entiende. Pablo pretende expresar un “secreto” que Dios se guardaba escondido, sin que lo conociera nadie, para manifestarlo cuando llegara el momento propicio.

Pero, ¿qué era lo que se callaba Dios? Se trataba de lo que iba a realizar con Cristo,especialmente con Cristo Crucificado.

No convenía que lo supiera nadie, y menos el demonio. Pero, una vez realizado todo, y Jesús ya resucitado de entre los muertos, Dios lo daba a conocer y quería que su Iglesia lo publicara en el mundo entero.

El “misterio” significaba:

  • que con Cristo Crucificado se había saldado la deuda contraída por la Humanidad ante Dios con el pecado;
  • que con Cristo había vuelto la santidad al mundo;
  • que con Cristo podría la humanidad entera -tanto los judíos como los paganos- entrar en la Gloria, el verdadero paraíso perdido.

Es interesante seguir el proceso con el que Dios desarrolló su plan, según el pensamiento de Pablo.

Nosotros podemos describirlo de esta manera:

  • Dios había creado al hombre en santidad y lo había destinado a la Gloria.
  • Pero el hombre, instigado por Satanás, estropeó en el paraíso todo el plan de Dios.
  • La humanidad entera con Adán se convertía en pecadora.
  • Dios, ofendido, exigía justicia, y el hombre no podía pagar la enorme deuda contraída.
  • No había más remedio que una condenación eterna para todos.
  • Pero, ¿qué sacaba Dios con ello? Hablando a nuestro modo, Dios tenía que aguantar un fracaso total, y dar a Satanás una victoria completa.
  • No podía consentir esto la gloria de Dios, y tampoco lo soportaba su amor.
  • Entonces, Dios se decidió desde toda la eternidad, cuando previó este su fracaso, y se preguntó: ¿Por qué no salvo al hombre?…
  • Las Tres divinas Personas -como el Alto Mando en una guerra- tuvieron consejo, que debía quedar secreto al enemigo.

Y se decidió en estos puntos:

  • Como el hombre no puede pagar en justicia a Dios, el que pague tiene que ser Dios;
  • entonces, el Hijo que se haga hombre, que cargue con el pecado de todos los hombres, y que pague por todos sus hermanos;
  • La justicia quedará satisfecha, porque un Dios Hombre, inocente, habrá pagado la enorme deuda del hombre pecador;
  • Ante tanto amor del Hijo, obediente hasta la muerte de cruz, Dios se rendirá y devolverá al hombre todo lo que había perdido instigado por el demonio;
  • El Hijo, el Crucificado, resucitará, porque siendo Dios no puede estar bajo el dominio de la muerte;
  • Como el Hijo hecho Hombre unirá en Sí a todos los hombres, todos resucitarán después con Él y podrán entrar en la misma Gloria del Hijo.

De este modo.

  • Dios, en su justicia, habrá quedado plenamente satisfecho y habrá triunfado su amor.
  • El Hijo hecho Hombre será el centro de toda la creación.
  • El hombre, salvado, recobrará todos los bienes para los que fue creado.
  • Y Satanás quedará burlado con una derrota total.
  • El plan de Dios se ejecutó en el momento previsto, “cuando llegó la plenitud de los tiempos, y el Hijo se hizo Hombre, nacido de una mujer” (Gal 4,4)
  • La Mujer, elegida por Dios desde toda la eternidad como segunda Eva, era María. Dios la predestinaba con el mismo decreto con el que determinaba la encarnación de su Hijo.

Pablo, que pensaba todo esto, escribirá orgullosamente ante el triunfo de Dios y de su Cristo:

  • “Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia” (Ro 5:20)

Y acabará con un párrafo grandioso escrito a los Efesios:

  • “para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.” (Ef 3:17-19)

¡Cristo Jesús!

He aquí el mayor secreto de Dios, guardado celosamente desde toda la eternidad, y anunciado y publicado después como la noticia más sensacional y de mayor resonancia.

¿Quién tan conocido como Cristo Jesús? Nadie…
¿Quién más amado como Cristo? Nadie…

¿Quién con más influencia que Cristo en el mundo? Nadie…

El Padre le dijo desde toda la eternidad: Hijo mío, vete y salva al mundo.

El Espíritu Santo, lo tomó por su cuenta:Yo lo haré Hombre nacido de una mujer.

El Hijo respondió: -¡Aquí estoy!…

Este es el drama ideado y realizado por Dios.

Y los hombres, los grandes beneficiarios, nos limitamos a decir: -¡Gracias, Señor Dios nuestro! ¡Qué bien sabes hacer las cosas!…

Fuente: Catholic.net

Hans Küng: “La Iglesia Católica ha vuelto a la Edad Media”

Hans Küng: “La Iglesia Católica ha vuelto a la Edad Media”

Entrevista a Hans Küng, teólogo crítico con la jerarquía eclesiástica

Entrevistas – 15/04/2009 9:30 – Autor: Euronews – Fuente: 

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Hans Küng, teólogo.
Tubinga, en el sur de Alemania. Aquí se cruzaron las vidas de dos figuras de la Iglesia católica en los años 60. Es la ciudad donde el teólogo Hans Küng propuso a Josef Ratzinger -el Papa Benedicto XVI- que diera clases en la Universidad Católica.

Pero la evolución de ambos fue muy diferente. Mientras que Ratzinger conmocionado por la revuelta estudiantil del 68 adoptaba postulados más conservadores, Hans Küng, “super-estrella” de la teología europea, se transformaba en crítico de la jerarquía eclesiástica y abogaba por el fin del celibato y se posicionaba a favor de los métodos anticonceptivos.

Los dos participaron en el Concilio Vaticano II, un acontecimiento mayor para la Iglesia Católica, que marcó su apertura al mundo moderno y al diálogo interconfesional.

Varias décadas más tarde, esto es lo que piensa el “alter ego” de Jospeh Ratzinger sobre el Papa

euronews: “El intento del Papa Benedicto XVI de reinsertar a los integristas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en la Iglesia católica ha desencadenado una oleada de indignación. ¿Puede alguien que pone en duda el holocausto ser miembro de la Iglesia católica?”.

Hans Küng: “No. Yo creo que alguien que pone en duda el holocausto no puede permanecer en la Iglesia católica. El extermino judío ha sido el mayor crimen en la historia de la humanidad. Murieron seis millones de personas.

Y recuerdo que durante el Concilio Vaticano II ya defendí que el antisemitismo de los nazis tenía su origen en el antijudaísmo plurisecular de las iglesias cristianas.

Empezando por el luteranismo. Lutero era de todo menos amigo de los judíos.

Y de esa forma, las iglesias cristianas y nosotros, como cristianos, acarreamos una enorme culpabilidad con respecto a los judíos.

Pero como quiero ser justo, me gustaría añadir que también los judíos tienen que acatar el principio de tolerancia. El Estado de Israel, que se define como un Estado judío, debe probar su tolerancia con los árabes. Y debe aceptar que los palestinos construyan finalmente su propio Estado”.

euronews: “Los obispos se jubilan a los 75 años, para los cardenales la edad límite son los 80. El Papa, sin embargo, cumplirá pronto 82 años. ¿Cree que debería jubilarse?”.

Hans Küng: “Yo no le recomendaría que dimitiese. Es más bien todo el sistema de la jerarquía católica el que ya no funciona. El Papa ni siquiera tiene un gabinete. El Papa hace y decide todo solo. Esa no es forma de gobernar en pleno siglo XXI. Me doy cuenta de que desgraciadamente todo depende del Papa. Estamos aún en un sistema absolutista comparable a la época de Luis XIV”.

euronews: “¿Debemos deducir que las relaciones entre el catolicismo por una parte y el judaísmo por otra han sufrido un daño irreparable?”

Hans Küng: “Yo no hablaría de daño irreparable. Sin embargo, sí que se constata un daño duradero. Mantengo un estrecho contacto con un rabino de Berlín que me dice: “Los daños no se pueden reparar de un día para otro”.

La gente ya no confía en el Papa. Es lo que sucede también entre los musulmanes. Cabezas visibles de la comunidad islámica y otras personalidades religiosas destacadas comienzan a desconfiar del Papa y dicen que no es un interlocutor fiable”.

euronews: “Usted fue uno de los artífices del Concilio Vaticano II, de hecho participó en él. ¿Cree que, hoy por hoy, en 2009, la historia de la Iglesia retrocede hacia la Edad Media? ¿Cree que se están poniendo en tela de juicio las reformas del Concilio Vaticano II?”

Hans Küng: “Sí, totalmente. La Iglesia Católica ha dado marcha atrás y vuelve a la Edad Media, a la contrareforma y al antimodernismo”.

euronews: “En su opinión, ¿Por qué ese Concilio Vaticano II sigue siendo tan importante en 2009? ¿Qué debemos salvar de él?”

Hans Küng: “Antes de aquel concilio, estábamos estancados en la Edad Media católico-romana. Luchábamos contra la reforma. Y organizamos una contrareforma. Nosotros, la Iglesia Católica, luchamos contra los tiempos modernos. En ese contexto, el Concilio Vaticano II es muy importante. Fue un verdadero combate para implantar la libertad de religión, la libertad de cociencia.

Fue extremadamente apasionante. Y en esa época, Josef Ratzinger y yo mismo compartíamos las mismas ideas y pensamientos.

Las consecuencias de todo aquello fueron enormes, históricas: Concretamente, la Iglesia Católica se abrió al diálogo con el judaismo, porque antes las relaciones estaban envenenadas.

Se produjo también una apertura hacia el Islam y otras grandes religiones. Y hacia las ciencias modernas, hacia la cultura moderna, de la democracia, de los derechos humanos. Como vé son muchas cosas. Si anulásemos todo eso, la Iglesia se transformaría en un castillo fortificado. Y eso llevaría al éxodo de quienes no quieren esa vuelta atrás”.

euronews: “El Papa acaba de estar en África. Si lee las portadas de la prensa internacional, sobre todo alemana y francesa, se vierten críticas bastante duras por las declaraciones del Benedicto XVI sobre la lucha contra el sida y la contracepción. ¿Cuál es el balance de ese viaje?”

Hans Küng: “El Papa es sin duda un personaje que encarna la esperanza en la lucha contra los regímenes corruptos y contra los dictadores. Por eso me entristece que no haya sabido aprovechar esta oportunidad para decirle a la gente que una planificación familiar razonable y una contracepción razonada son justificables”.

euronews: “¿Y cómo cree que debería gestionar las relaciones entre la cristiandad y el Islam?”

Hans Küng: “Hace muchos años, el Papa Benedicto cometió un error; su discurso en Ratisbona. Ese día acusó al Islam de ser una religión violenta. Sin embargo, corrigió sus palabras, aceptó la invitación para viajar a Turquía y dio su visto bueno a la redacción común de un documento cristiano-musulmán. Creo que entonces dió un paso en la dirección adecuada”.

euronews: “Desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia Católica acepta, por simplificar un poco, el principio de separación entre la Iglesia y el Estado. Ese no es siempre el caso en la religión musulmana. ¿Cree que eso supone un problema?”.

Hans Küng: “La Iglesia Católica no aceptó las ideas de los derechos humanos y la tolerancia hasta la época de Juan XXIII y del Concilio Vaticano II.

La Iglesia católica tardó mucho tiempo en llegar a ese punto. Por eso, deberíamos comprender que también los musulmanes necesiten tiempo.

Pero actualmente hay signos positivos, por ejemplo en Turquía.

Es muy importante que el Islam construya un modelo nuevo para redefinir la relación entre la religión por una parte y el Estado por otra”.

Fuente: webislam

Hans Küng: El gran azote de Benedicto XVI

Hans Küng: El gran azote de Benedicto XVI

Sigue luchando “por la falta de democracia que existe en el seno de la institución”

09/05/2009 8:59 – Autor: Fermina Núñez – Fuente: 

Hans Küng, teólogo.
Lo han apodado el “Guillermo Tell del catolicismo” y el anti-Papa… Este teólogo, considerado uno de los cien intelectuales más influyentes del mundo, fue el principal crítico del pontificado de Juan Pablo II y lo es ahora de su ex compañero de universidad, Benedicto XVI, como vuelve a quedar de manifiesto en su nuevo volumen de memorias, “Verdad controvertida” (Trotta).

Nadie diría que el octogenario de serena madurez, con un traje bruno de inmejorable corte y que me habla en correcto castellano, encarnara una suerte de “bestia negra” de la disidencia teológica durante el pontificado de Juan Pablo II. Su presencia, muy al contrario, sugiere al maduro Cary Grant de Con la muerte en los talones, con su larga y nervuda silueta y el terso cutis capaz de ofender a cualquier mujer de su quinta. Durante nuestra charla se mesará la rebelde y encrespada mata de pelo mientras pondera sus respuestas de entre el abanico de lenguas vivas y muertas que domina. Lleva un sonotone en la oreja izquierda, por lo que me repite que le “hable alto y despacio para procesar su oxidado castellano”, que no es tal.

Trae bajo el brazo su segundo tomo de memorias, Verdad controvertida, que ha supuesto una nueva brunete mediática, no sólo en los ámbitos católicos, sino también en la esfera laico-social de medio mundo, y eso que el Papa Ratzinger no había lanzado su última soflama contra el uso de preservativos en Sudáfrica… Aunque sí había hecho gala del conservadurismo más cavernario al levantar la excomunión a cuatro obispos declaradamente antisemitas, pertenecientes a la corriente integrista de Lefebvre. Uno de ellos, Richard Williamson, negacionista declarado. Sin atisbo de sorpresa, Küng valora esta decisión papal como: “un error de Gobierno del Vaticano, que supone un paso hacia atrás en el entendimiento entre las tres religiones abrahamistas”. Nada nuevo en labios de este teólogo heterodoxo que lleva años repitiendo que “no habrá paz entre las naciones sin paz entre las religiones. Ni habrá paz entre las religiones sin diálogo entre las religiones”.

“El pontificado del Papa ha decepcionado una vez más a muchos católicos”, repite Küng con su bronca voz apesadumbrada. “Mucho me temo que de Benedicto XVI se recuerden, sobre todo, sus graves errores”. De hecho, hasta el momento, sólo ha buscado reconciliarse con grupos disidentes cismáticos, anticonciliares, antiecuménicos y antimodernos de extrema derecha. “¿Por qué no se reconcilia con la teología de la liberación latinoamericana?” –pregunta de forma retórica-.

Pero… ¿Quién es Hans Küng para permitirse semejantes dardos contra el sucesor de San Pedro? ¿Desde qué autoridad moral o intelectual critica las decisiones de Benedicto XVI? A decir de los más reaccionarios, se trata de un topo eclesiástico, un quintacolumnista católico… Para los expertos objetivos, su nombre está ya impreso en la historia del siglo XX como la conciencia crítica más lúcida del fundamentalismo instalado en la cúpula vaticana.

Como líneas paralelas

Su historia está irremediablemente vinculada a la del Sumo Pontífice. La eterna discrepancia entre ambos data de los tiempos en que eran profesores en la Universidad de Tubinga. Se trata de un auténtico duelo de titanes intelectuales.

Aunque los dos leían a Bernanos y Dostoievski, a Guardini y a Pieper, Küng se adentraba en lecturas marxistas, jungianas y sartreanas. Cuando el suizo indagaba en cada pasaje del evangelio, el actual Papa se aferraba al dogma. El sacerdote se decantaba por el ecumenismo y el actual obispo de Roma ya apuntaba pocas maneras en materia interreligiosa. Mientras el de Lucerna apostaba por la democracia y la iglesia “desde abajo”, Benedicto XVI fue durante años la cabeza visible de la actual Inquisición… Uno ha vivido con la excomunión en los talones y el otro lleva hoy el cetro de San Pedro. No obstante, cuarenta años después, Küng se reafirma en su decisión: “Si hubiera entrado al servicio del sistema romano, habría vendido mi alma al diablo por el poder de la Iglesia”.

El teólogo y sacerdote suizo pagó el precio de su “osadía”, pero la purga de la Curia significó su pasaporte para convertirse en un intelectual de primer orden que lleva toda la vida buscando “la unidad de la iglesia y la paz entre las religiones”. De todo esto habla en Verdad controvertida, donde “pretendía contar la segunda mitad de mi vida, pero se me reveló tan compleja e interesante que decidí hacer un corte en 1980”.

Un sacerdote prometedor

Las cosas podrían haber sido de otra forma para este hijo de vendedor de zapatos nacido en Sursee, en el cantón de Lucerna, hace ahora 81 años. Sus comienzos auguraban una carrera eclesiástica de primer orden: su formación en la elitista institución romana del Collegium Germanicum –una honra que le fue denegada a Wojtyla, por ejemplo-, su ordenación sacerdotal en Roma, la sonada tesis en la Sorbona, que le abrió las puertas de la Universidad de Tubinga en una precoz cátedra de teología fundamental a los 32 años, y, finalmente, su intervención como perito en el concilio Vaticano II…. Pero la elección vital y ética de Hans Küng fue otra. Prefirió el compromiso con la verdad, al sometimiento Vaticano. Pero ¿cuál es la cronología de la divergencia ente los dos teólogos más importantes del momento?

La tesis de Küng titulada La Justificación, que versaba sobre el teólogo protestante Karl Barth, fue una auténtica bomba. Escrita en 1957, fue elogiada por los sectores más progresistas pero le valió un dossier en el archivo de inquisición del Vaticano. No obstante, el entonces catedrático de Teología Católica Joseph Alois Ratzinger, compañero de la Universidad de Tubinga, lo felicitó por su tratado. Durante el tiempo que ambos impartieron clase en aquel Campus, mantuvieron una relación amistosa a pesar de sus diferencias de carácter.

Corría el año 1962 cuando ambos fueron llamados por Juan XXIII para convertirse en los consultores más jóvenes en las sesiones del Concilio Vaticano II, que removería las entrañas de la Iglesia. Pero las posturas que defendían eran divergentes. Aquel aggiornamento -o puesta al día aperturista de la Iglesia- fue una experiencia determinante para Küng, mientras que el actual Papa “todavía sigue siendo crítico sobre la liturgia del Vaticano II”. Las luchas entre bastidores de aquel hito eclesiástico, son narradas con agudeza analítica en la primera parte de las memorias de Küng, Libertad conquistada.

A raíz de los acontecimientos de mayo de 1968, ambos teólogos se separaron, no sólo geográficamente. Ratzinger, crispado por el nuevo ambiente estudiantil, aceptó la cátedra de dogmática en Ratisbona. Küng no accedió a la propuesta de ingresar en la curia romana. Por el contrario, respondió tachando al Vaticano de “Kremlin” y condenando el papado de manera muy semejante a como lo hiciera su admirado Lutero. Se limitó a su cátedra y siguió publicando verdades “dolorosas” en libros como ¿Existe Dios? o Credo.

Mientras Ratzinger escalaba con buen pulso el ochomil del roquedal Vaticano, para Kung, 1970, representó un parteaguas en su vida. Su libro: ¿Infalible?: Una pregunta ponía en duda el dogma de la infalibilidad de la máxima figura de la iglesia. Ese volumen, junto con el posterior Ser cristiano, donde intenta explicar la doctrina de Jesucristo en un idioma moderno, le valieron una condena que condujo a la prohibición de cátedra en 1979. Sucedía sólo unos meses después de instalarse Juan Pablo II en Roma –y con Ratzinger a punto de convertirse en Prefecto para la Congregación para la Doctrina de la Fe-: el nuevo Papa le retiró la licencia canónica para enseñar la llamada “missio canonica” (teología católica). El suizo no retiró sus afirmaciones y se produjo la definitiva “bifurcación de caminos”.

Küng repite que la raíz de sus desavenencias intelectuales reside en cuál ha de ser la norma a aplicar: ¿la Biblia o el dogma? “Para mí es el mensaje bíblico; para Ratzinger, es el dogma”.

De ángel a rebelde con causa

Muchos se preguntan por qué no abandona la ICAR –Iglesia católica Apostólica Romana-… “¿Por qué debo irme? –se sorprende el sacerdote, que sigue impartiendo clases de Teología Ecuménica-. Otros están más en la periferia de la Iglesia que yo”. Desde luego, la tarjeta roja que le impuso el Vaticano no logró silenciarle. Muy al contrario, ha seguido luchando “por la falta de democracia que existe en el seno de la institución”, así como por otros motivos medulares como la abolición del celibato, el consumo de anticonceptivos, el sacerdocio para las mujeres, la eutanasia, la homosexualidad, el aborto o la comunión para los divorciados. “Por no hablar del escándalo que supone que la Iglesia, que habla en nombre de Jesucristo, siga efectuando procesos de inquisición en el Siglo XX”.

Nunca se dio un diálogo entre Küng y Juan Pablo II y no sería hasta después de la muerte de Wojtyla que el teólogo suizo volvería a pisar suelo vaticano, en el 2005.

Encuentro entre dos titanes

Küng no ocultó su sorpresa cuando, poco después del cambio papal, recibió una invitación de su antiguo colega de Tubinga. La prensa alemana describió el evento como “la caída del muro católico”. Sin embargo, nada cambió tras la cordial entrevista de cuatro largas horas, mantenida entre ambos en Castelgandolfo.

Reconoce las cosas buenas que, a su juicio, está haciendo Benedicto XVI, como “que no sea un Papa del espectáculo”. Pero las discrepancias persisten: “La Iglesia, dirigida por un octogenario que se cree la mente teológica mejor amueblada, está refugiándose en un gueto y lleva camino de convertirse en Secta. Se debe a que Ratzinger siempre ha viajado poco, siempre encerrado en el Vaticano, donde está resguardado de críticas”. Una le pregunta tímidamente si, entre todos los doctores que tiene la Iglesia, no habrá nadie que le asesore: “este Papa corre el riesgo de acostumbrarse a que le den la razón y le hagan muchos besamanos”. Si se le pregunta por el legado que dejará Benedicto XVI, Küng, sin acritud pero con vehemencia, afirma: “defiende la idea del “pequeño rebaño”, que es la línea de los integristas que prefieren que la Iglesia pierda fieles para quedar un núcleo elitista formado por “verdaderos católicos”.

Ahora, en el quincuagésimo aniversario del Concilio Vaticano II, Küng continúa dedicando todas sus fuerzas al diálogo interreligioso. ¿Teólogo contestatario? ¿Progresista? ¿Disidente? “No diga eso: soy crítico con la iglesia, pero leal”, asevera a modo de despedida mientras estrecha con fuerza mi mano. Esboza una media sonrisa mientras señala el horrendo grano que me ha brotado en el cuello: “eso por preguntarme si el Papa peca de soberbia”, me reconviene. Mientras me firma su libro y vislumbro su ausencia de tonsura, pienso: qué hubiera sido de la Iglesia si este sacerdote se hubiera convertido en Papa… Imposible saberlo. Al menos, sostiene una llama de esperanza, en este gélido invierno por el que atraviesa la institución.

Fuente: webislam

El Papa: un símbolo (tanto si se está o no de acuerdo con él)

Aunque los hay para quienes sólo cabe estar de acuerdo

El Papa: un símbolo (tanto si se está o no de acuerdo con él)

DAMIÁN RUIZ

Benedicto XVI

Vaya por delante que la mojigatería puritana me parece soporífera y alienante, especialmente cuando es pura formalidad. También pienso que el preservativo sí ayuda a combatir el sida, que en determinados y puntuales casos el aborto puede ser lícito y que, más allá de estar o no de acuerdo con el matrimonio homosexual, considero que cada cual en su casa puede acostarse con quien le dé la realísima gana, siempre que el otro sea un adulto y lo haga bajo su pleno consentimiento.

Dicho esto, pienso que, en esta época histórica, hay que volver a reivindicar la figura del Papa.
El Papa representa en estos momentos el único simbolismo que aglutina a toda una civilización  más allá de las fronteras, y más allá de los continentes. El Papa es uno de los arquetipos más poderosos que existen sobre la tierra, y en él confluye la historia de una civilización, no solamente de aquella que se origina con la llegada de Jesús y que enraíza con el judaísmo sino también la que transforma el paganismo sin que éste desaparezca. Por tanto el Papa, en sí mismo, encarna la tradición, nuestra tradición y, en estos momentos de grave peligro para nuestra cultura: “invasiones bárbaras” (por aludir a la extraordinaria película realizada en 2003 por el canadiense Denys Arcand), decadencia social y líderes de medio pelo, es una figura importante y necesariamente reverencial.
Benedicto XVI es un hombre de una extraordinaria calidad humana, una persona sensible y exquisita, un prestigioso intelectual, un extraordinario teólogo, y sobre todo es nuestro único referente. Quizás porque no domina los medios de comunicación o porque su autoridad se manifiesta con cierto grado de vulnerabilidad, quizás y especialmente por ello, es importante reforzarlo desde las bases.
Ya no se trata de ser católico, o de ser cristiano, ni siquiera de pertenecer a una de las iglesias surgidas de la ruptura con Roma; es más, incluso no importa si uno es agnóstico o ateo: de lo que se trata, hoy, es de si queremos prevalecer o desaparecer como sociedad. Ésa es la disyuntiva en la que nos movemos en la actualidad.
Nuestros esquemas de orden y nuestros principios fenecen en manos de los cínicos, de los relativistas y de los multiculturalistas, y eso facilita que el terreno quede libre, abierto y sin defensas. En España los gobernantes actuales planean su gran asalto final para derrumbar lo poco que queda de nuestra tradición y de nuestro espíritu, se preparan leyes que minaran toda posibilidad de mantener una conciencia colectiva de pertenencia, y todo ello en aras de la libertad y la convivencia.
Y para que nadie me malinterprete debo incidir en el hecho de que el Papado es universal y no excluye ninguna raza ni nacionalidad. Pero sí hace incidencia en la defensa no sólo de un orden moral, sino también de un orden social que es el que ha formado esta civilización, “la” civilización.
Quiero incidir en el primer párrafo de este artículo y afirmar que no comulgo con todos los postulados del catolicismo pero que, más allá de esa posición, creo imprescindible posicionarse sin ambigüedad al lado de esa figura menuda vestida de blanco que muy pronto será lo único que nos quede.
Nuestros cínicos seguirán riéndose de él, y los demás lo soportaremos estoicamente con la debida sensatez, como siempre, y veremos con qué alegría fomentan la diversidad religiosa, a ver si consiguen acabar de una vez con lo que construyeron nuestros ancestros
Fuentehttp://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=3120

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