Adán y el sueño profundo

SUEÑO profundo

  • (RV60) Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.

Luego que Adan fue creado por Dios,lo introdujo en una experiencia espiritual de tipo extatica para  crear a Eva de su  costilla. Asi lo entiendo yo de una lectura no literalista del texto biblico,sino espiritual.

Pero ¿hay alguna base biblica para tal afirmación,o son inventos mios?

El dicc. bib. de ed certeza dice:

Un “sueño profundo”, tardeµmaÆ, era inducido por medios sobrenaturales Gn. 2.21; 1 S. 26.12), y era equivalente casi al *“éxtasis” (Gn. 15.12), durante el que se otorgaban visiones (Job 4.13; Dn. 8.18). Su equivalente en el NT es hypnos (Hch. 20.9).

Pero las visiones sobrevenían también en el curso del sueño “ordinario” (Gn. 28.10ss; 1 S. 3.2ss).

Leamos en otras traducciones paralelas

Gen 2:21

(INTERLINEAL)

  • (JER) Entonces Yahveh Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, el cual se durmió. Y le quitó una de las costillas, rellenando el vacío con carne.
  • (KJV+) And the LORDH3068 GodH430 caused a deep sleepH8639 to fallH5307 uponH5921 Adam,H121 and he slept:H3462 and he tookH3947 oneH259 of his ribs,H4480 H6763 and closed upH5462 the fleshH1320 insteadH8478 thereof;
  • (Versión Jünemann) Y lanzó Dios éxtasis sobre Adán y durmióse; y tomó una de sus costillas y rellenó carne en lugar de ella.
  • (LBLA) Entonces el SEÑOR Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar.
  • (RV60) Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.
  • (RV95) Entonces Jehová Dios hizo caer un sueño profundo sobre Adán y, mientras este dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar.
  • (SSE) Y el SEÑOR Dios hizo caer sueño sobre el hombre, y se adormeció; entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar;

H8639


תַּרְדֵּמָה
tardemá
de H7290; letargo o (por implicación) trance:-sueño profundo.

Una buena hermeneutica nos enseña que las palabras en el original pueden tener varias acepciones, si te fijas el significado y como fue aplicada esta palabra en la versión king James y la explicacion de Strong encontraras muchs formas en que fue traducida, nuestra interpretación debe ser contextualizada al pasaje en si mismo, y lo que los traductores que sabían lo que en hebreo decía lo usaron en la acepción correspondiente, es decir no es equivalente decir que durmió profundamente en génesis, y cambiarlo por extasis en el pasaje de Gn. 15.12 o los otros pasajes que se citan con esta palabra.A veces el significado si lo intercambiamos altera el significado del pasaje, por eso debemos tener cuidado de que nuestra interpretación se apegue al sentido literal.

Al leer el contexto,vemos que sin duda fue una visitacion de Dios. Algo espiritual que pasa en la vida de Adan,mas que algo simplemente natural. Un sueño profundo,espiritual,provocado por el Señor al revelarsele a Adan.Yo creo que es mas vivencial que simplemente natural. Dios esta realizando un milagro en la vida de Adan.No creo en una clonación simplemente natural. Al leer el contexto y reflexionar sin duda,entendemos que Dios se esta revelando a Adan previo a una operacion sobrenatural inducida por el.No es una experiencia humana, ni simplemente sicologica,ni tampoco espiritualista.
No es una experiencia vacia de revelacion,ya que lo que Adan vivió,luego sin duda el Señor o se lo contó a Adan o se lo reveló de algun modo a Moises. De algun modo provisto por el Señor, el aspecto narrativo de lo sucedido llegó hasta Moises.

Se puede interpretar naturalmente, sin atribuir ningun tipo de vivencia sobrenatural o me parece a mi mas cercano a lo vivido por Adan, sobrenaturalmente.Igual son cosas que no se van a volver a repetir,porque son los origenes de la humanidad.

Muchas de las interpretaciones que le damos a la biblia, son de acuerdo a la cosmovision.La persona que esta de algun modo afectado por un enfoque natural,no vera nada espiritual.Recordemos que cada revelacion de Dios que ha habido en la biblia es de tipo sobrenatural. Todas, y no simplemente naturales. Eso no siempre esta narrado. Lo deducimos los que hemos conocido a Dios y sabemos que el se da a conocer y todas nuestras emociones y sentimientos se involucran.Se puede orar nada mas que con la mente y se puede orar con fervor tambien con el corazon. Se puede leer la biblia procurando comprender lo vivido por el personaje biblico,analizando todo lo sucedido, o solo se puede ver el aspecto frio de la escritura.Todo depende de la cosmovision del exegeta.

Entiendo que todo lo que Dios hace afecta tanto lo espiritual como lo natural.Cuando Dios trata con nosotros,es afectada nuestra comprension racional asi como la parte espiritual de nuestra vida.Ambas son afectadas.Oro a Dios con el entendimiento,pero tambien con el corazon,con fervor y con devocion.Cumplo sus mandamientos,pero no solo en lo externo,sino tambien en lo profundo.No adulteramos de hecho, no debemos hacerlo tampoco de pensamiento.Cuando lo hacemos, es pecado.leemos la biblia con la mente,la razon es iluminada por el Señor.
Los exegetas,al interpretar la biblia tambien son afectados por su formacion.Un teologo de tendencia racional no procurar comprender lo que viven los personajes biblicos. No le interesará.Un teologo mas espiritual, procurara un enfoque equilibrado.

La biblia se interpreta con la razon,pero tambien en el espiritu,con la mente lo entiendo,pero con mi espiritu penetro en la comprension profunda del texto.Ambas cosas tienen que ir juntas.Sino,nos tropezaremos con la letra de la Palabra,y no con el espíritu de la Palabra. Cualquier extremo es peligroso.Los anabaptistas eran misticos,muchos reformados son racionales.
Debemos respetar el sentido de las palabras originales,pero en el espiritu del exegeta Dios confirma su Palabra, La razon se involucra,pero tambien debe hacerlo el espiritu del interprete.Por eso la biblia se estudia con oracion, nos acercamos al misterio de Cristo en su revelacion,con temor,pero con la certeza de que si somos fieles y honestos al Señor ,el nos dara una exegesis equilibrada.

Quizas la pregunta que uno se hace es si el genesis ¿es literal o alegorico?
En el principio creó Dios los cielos y la tierra.» Así declara el principio majestuoso del texto bíblico (Génesis 1:1). Pero, hoy día, está en tela de juicio el relato en Génesis de la creación del mundo. La cuestión de la historicidad de los primeros once capítulos del Génesis ha sido intrigante a través de los siglos. Pero, por la llegada del alumbramiento y el ascenso del naturalismo filosófico, se ha desafiado la historicidad de cuento de la creación en Génesis en nuestros tiempos modernos más que en el pasado. Al fin y al cabo, ¡nuestro punto de vista acerca de Génesis 1 y 2 determinará nuestra actitud del resto de la Biblia! La cuestión de la historicidad de Génesis no es tema relativo a la periferia sino va al grano de nuestro entendimiento de la Biblia.

Básicamente, nos enfrentan dos alternativas relacionadas con la creación en Génesis: o sea, (1) el texto es figurativo, alegórico, mítico, a-histórico y no-descriptivo, o (2) el texto es narrativo literal, positivo, descriptivo, cronológico de una serie de eventos que pasaron exactamente como se relatan. Obviamente, hoy día muchos en la comunidad académica, presumen que el narrativo de la creación en Génesis capítulos 1-2 es figurativo y mítico, reflejando una cosmovisión «pre-científica.» Aun entre los teólogos y ministros liberalista en las iglesias, muchos alegan que la creación no aconteció de veras como es narrada en Génesis. Creen muchos que la teoría de la evolución explica mejor el origen del universo y del hombre. Sin embargo, tales pensadores con frecuencia alegan que Génesis capítulos 1 y 2 constituyen una parábola o leyenda que contiene ciertas lecciones importantes para los hombres, aunque no la historia literal.

Sin embargo, estimado oyente, aquí sostengo que esa postura liberalista es insostenible y que el escritor de Génesis, Moisés, intentó escribir un narrativo literal, histórico y cronológico. A continuación, veremos algunas razones para aceptar el punto de vista literal de Génesis.

¿Por qué creo que los capítulos tempranos en Génesis son literales e históricos? En primer lugar, porque el estilo de estos capítulos no sugiere el método alegórico o figurativo. No muestra los rasgos de ser poético. Dice, por ejemplo, «en el principio creó Dios los cielos y la tierra.» No comienza como, «un día, Dios hizo el mundo,» etc. De hecho, cuando comparamos Génesis 1-2 con los cuentos obviamente poéticos de otras partes de la Biblia, el contraste se destaca nítidamente. Por ejemplo, Salmos 104:5-7 dice: «el fundó la tierra sobre sus cimientos; no serás jamás removida. Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas. A tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron,» etc. Eso es claramente una descripción poética, igual que Job 38:1-11 y los salmos 8 y 19. El punto es que, sí, la Biblia en algunas partes habla de la creación del mundo en términos figurativos. No obstante, Génesis capítulos 1-2 no es una de esas partes, sino es literal. Eso se anota por el estilo literario.

En segundo lugar, la creación en Génesis es literal porque eso es el punto de vista que Jesucristo mismo sostuvo. Por eso, o aceptamos a Jesús y la exactitud literal de Génesis, o rechazamos la exactitud literal de Génesis y por lo tanto rechazamos a Jesús. No hay otra alternativa. Por ejemplo, Cristo dijo en Juan 5:46-47: «Porque se creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?» Entonces, ¿qué enseñó Cristo respecto a la creación en Génesis? En Mateo 19:4-5, Cristo afirmó, «…¿no habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.» Cristo citó Génesis 2:24. Si el cuento de la creación en estos capítulos es nada más de mítico o alegórico, ¿por qué basó su argumento sobre ese texto? Fíjese, Jesús declaró que Dios los hizo varón y hembra al principio. En cambio, la evolución exige que hubiera un tiempo cuando no existía tal distinción. En Mateo 19:4-5 Cristo declara (1) que hubo un principio; (2) que la primera pareja humana fue hecha. (Dijo, «los hizo.» Usó el verbo del tiempo aoristo, no del tiempo imperfecto. No dijo, «los hacía» como exige la evolución, sino «los hizo.»); (3) que fueron «varón y hembra» desde el principio. Entonces, Jesucristo creía en la exactitud literal de Génesis 1-2. (Escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.)

En tercer lugar, Génesis 1-2 es narrativo literal e histórico porque otros escritores inspirados en el Nuevo Testamento con frecuencia se refirieron a los eventos ahí relatados. Por ejemplo, el apóstol Pablo escribe (1) en 1 Corintios 11:8, «porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón.» Otra vez, escribe en versículo 11, «porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios.» Su doctrina de los distintos papeles del hombre y de la mujer depende de la historicidad del narrativo de Génesis capítulo dos. Dijo que la mujer es «del varón.» En el griego, «del» traduce la preposición ek, que quiere decir, «de (dentro)» o «desde.» La mujer «procede del varón.» Claro que no se refiere al proceso normal del nacimiento aquí sino a Génesis 2:21-23 donde Dios tomó una de las costillas de Adán de la cual hizo la mujer. (2) En 1 Timoteo 2:11-15 Pablo otra vez basa su argumento sobre la historicidad de Génesis capítulos dos y tres, escribiendo, «porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en trasgresión.» Si la evolución fuese verídica, tal argumento no tendría sentido. Aquí los llama por nombre, Adán y Eva. Si la evolución fuese verídica, nunca existiera tales personas históricas. (3) En Romanos 5:14 Pablo considera que Adán fue tan histórico como Moisés, escribiendo, «no obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés….» En los versículos 17-19, considera que Adán fue tan histórico como Jesucristo. (4) En 2 Corintios 11:3, Pablo respalda el narrativo de la serpiente y Eva. Pero, si Génesis es un mito, eso nunca aconteció y su argumento no tendría sentido. (5) En 1 Corintios 15:45 Pablo identifica a Cristo como «el postrer Adán.» Si el primer Adán fue un mito, ¿por qué no fue un mito el postrer Adán, Jesús? Asimismo, Pedro respalda ambos el narrativo de la creación y del diluvio en 2 Pedro 3:5-6. Para ese apóstol, fueron eventos históricos.

Toda la doctrina de la caída del hombre por el primer pecado es arrancada violentamente del contexto bíblico si negamos la historicidad o la exactitud literal de los primeros capítulos del Génesis. Pero, cuando se arranca la doctrina de la caída, se hace daño al mensaje primordial del evangelio, a saber, que Cristo vino como el postrer Adán para rectificar el problema del pecado (Romanos 5:12-21). En efecto, la evolución niega la caída y mengua la seriedad del pecado. Por eso, el cristiano no puede ser consecuente y alegar que los primeros capítulos del Génesis son una leyenda o mito. No solo eso, sino la evolución niega la dignidad y el valor del hombre que es hecho a la imagen y a la semejanza de Dios, de acuerdo con una interpretación literal del Génesis.

Es interesante que en 1932 el arqueólogo, el Dr. E. A. Speiser descubrió un sello de piedra doce millas al norte del sitio de Nínive antigua. El artefacto fue fechado al año 3.500 a.C. El sello tiene las figuras de un hombre y una mujer desnudos, caminando, y completamente deprimidos, seguidos por una serpiente. Este hallazgo antedata el Antiguo Testamento por muchos siglos y quizás reflejara el conocimiento del origen verdadero del mundo como transmitido de generación en generación desde nuestros antepasados patriarcales. El punto es que podemos confiar en la historicidad y la exactitud literal de la creación en Génesis. La evolución Darwiniana es teoría desacreditada que carece del apoyo ambos científico y bíblico. La Biblia tiene razón. Por eso, debemos de respetarla en todo que nos manda. Le exhorto a obedecer sus enseñanzas hoy día.

http://www.jesusdios.com/2010/03/es-literal-el-genesis.html

Como supo Moisés de Adán y Eva?

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Alvarez Valdés, niega a Adan y Eva

Alvarez Valdés, niega a Adan y Eva

Alvarez Valdés, destacado estudioso de la Biblia, había sido amonestado por el Vaticano y su obispo por confundir a los fieles al negar la existencia de Adán y Eva. Y no quiso retractarse. Salió a defender su actitud.

Álvarez Valdés, el sacerdote que abandonó los hábitos luego de que las autoridades eclesiásticas le pidieran retractarse de su teoría que niega la existencia histórica de Adán y Eva, sostuvo que en realidad lo que le pidieron es que no “asuste” a los fieles.

“La carta que me ha mandado mi obispo dice que a mí me suspende de toda enseñanza porque, con mis afirmaciones, causo perplejidad a la gente. Reconoce por escrito que no tengo ningún error dogmático, simplemente lo que hago es causar perplejidad” , explicó el ex cura en declaraciones a una radio porteña..

En ese sentido, se preguntó si “causar perplejidad es bueno o malo”.

“Tendríamos que suspender a la mitad de los sacerdotes del mundo porque a lo mejor con las cosas que dice causa perplejidad. Tendríamos que ‘correr’ al Papa Benedicto XVI, porque a veces con algunas cosas que hace causa perplejidad… Causar perplejidad para mí es bueno, porque es una manera de hacer reflexionar a las personas, pero evidentemente el obispo entiende que eso es malo y que causa escándalo”, señaló.

Además, sostuvo que no todos los temas pueden ser explicados por la doctrina católica.

“La Biblia no sabe cómo apareció el hombre sobre la Tierra. Sabe de dónde apareció el hombre, apareció de las manos de Dios, pero cómo apareció es una respuesta que tiene que dar los científicos. Muchos eclesiásticos no saben distinguir las dos cosas”, dijo Álvarez Valdés.

Por otra parte, remarcó que él le comunicó a las autoridades eclesiásticas de Santiago del Estero, jurisdicción a la que pertenece, que su teoría que niega la existencia histórica de Adán y Eva no está en contra de la idea del pecado original.

“El pecado original es una creencia que la Iglesia tiene pero que no tiene nada que ver con Adán y Eva. Es una reflexión posterior que ha hecho San Pablo y que está basada en la Carta de los Romanos y no en los relatos de Adán y Eva. Pero no muchos eclesiásticos saben esto, y creen que con negar la historicidad de Adán y Eva uno va a negar esta doctrina del pecado original”, explicó Álvarez Valdés.

También confesó que el obispo reconoció que lo que él plantea tiene asidero en la Iglesia.

“Cuando yo les escribí diciendo que estas cosas las dicen también casi todos los teólogos católicos, me contestaron que es cierto, que las cosas que yo digo en mis libros y en mis artículos las dicen otros teólogos católicos, pero ellos las dicen en libros técnicos, densos, de difícil acceso, y yo las digo de una manera divulgativa para todo el mundo “, reveló.

Y finalizó:

“Es triste que a mí me sancionen por divulgar, por hacer público y por poner al alcance de la gente las verdades que otras personas las dicen en libros técnicos. El temor es poner en manos de la gente sencilla esas verdades que hoy la Iglesia Católica en libros densos privados de difícil acceso las está afirmando”.

radiocristiandad.wordpress.com

El primer hombre de Dios

Una reflexión acerca del propósito que Dios tuvo con Adán.

El primer hombre de Dios

Ruth Paxson

La Escritura no dice mucho sobre la triple naturaleza del hombre, pero lo que dice es muy claro e indubitable. Nos dice cómo el hombre llegó a ser lo que es ahora. «Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fue el hombre un alma viviente» (Gén. 2:7, Versión 1909).

La Escritura nos cita las partes que componen al hombre tal como fue creado por Dios. «Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo».

En Génesis 2:7 Dios nos da el orden divino en la creación de las distintas partes que componen al hombre.

La formación del cuerpo humano. «Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra». «El primer hombre es de la tierra, terrenal». La tierra iba a ser la morada del hombre. Para que pudiera tener comunicación con el mundo exterior en el que moraría, el cuerpo del hombre fue formado de la tierra y después provisto de los cinco sentidos: vista, oído, gusto, tacto y olfato. A causa de su conexión con lo terreno, el cuerpo es la parte más baja del hombre. Sin embargo, tiene el privilegio enorme de ser el hogar del espíritu y de ser su único medio de contacto con el mundo de los sentidos. El cuerpo es la ciudad puerto de la personalidad humana.

La emanación del espíritu humano. «y alentó en su nariz soplo de vida». El alfarero divino formó la estructura humana y después alentó en ella soplo de vida. Este principio de vida, que vino como una directa emanación de Dios, vino a ser el espíritu humano. Como alguien ha dicho con propiedad: «El hombre es polvo que recibió aliento de la Deidad».

Dios define el espíritu humano en estas palabras: «Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón» (Proverbios 20:27). El espíritu es la parte principal del ser humano. Es la obra maestra de la creación de Dios. Es la parte del hombre que tiene relaciones con el mundo invisible y espiritual, y comunión con Dios. Por mediación del espíritu el hombre percibe, ama y adora a Dios. A. T. Pierson dice: «El espíritu recibe las impresiones del mundo exterior y material a través del alma y del cuerpo, pero pertenece a un nivel y reino más altos, y es capaz de un conocimiento directo de Dios por la relación con sus sentidos y facultades superiores. En un estado no caído, era como un altísimo observatorio con la visual hacia el firmamento celestial». El espíritu es la ciudad capital de la personalidad humana.

La creación del alma humana. «Y fue el hombre un alma viviente». Superior al cuerpo e inferior al espíritu está el alma, el médium entre las dos. Se ha dicho que en sus relaciones con el cuerpo y sentidos corporales puede compararse a una cámara oscura fotográfica. Las impresiones del mundo exterior recibidas por los sentidos son recogidas y llevadas a esta cámara oscura donde se revelan en expresiones distintas de pensamiento, emociones y voluntad.

En sus relaciones con el espíritu y con el mundo espiritual puede asemejarse a un estrado judicial. La evidencia con respecto a Dios y a las realidades espirituales que encuentra el espíritu en su búsqueda por el reino espiritual es puesta ante el alma y allí se acepta o se rechaza.

El hombre, pues, es una trinidad. Espíritu, alma y cuerpo son las partes integrantes de su trino ser. En la constitución del primer hombre de Dios se usaron dos elementos independientes, el corporal y el espiritual, el material y el inmaterial. Cada uno de ellos era esencial porque el hombre tenía que estar relacionado con dos mundos, el visible y el invisible, el material y el espiritual. Él fue hecho principalmente para Dios; y para tener contacto con Dios debía tener un espíritu capaz de comunicación y relación con el Espíritu Divino. Pero el hombre tenía que ser colocado en el universo material de Dios para tener relaciones tangibles con el mundo exterior, personas y cosas. Por lo tanto, debía tener un cuerpo capaz de tales contactos y comunicaciones. El hombre tenía que estar en íntimo y continuo contacto con los cielos y con la tierra, con lo externo y lo temporal, con lo espiritual y con lo material.

Cuando Dios colocó el espíritu dentro del cuerpo, como su morada en la tierra, produjo la unión de estas dos partes una tercera, y el hombre fue un alma viviente. El alma uniendo el espíritu con el cuerpo dio al hombre la individualidad, y fue la causa de su existencia como un ser distinto. El alma, con las facultades de la inteligencia, emoción y voluntad, fue la parte central, el asiento, como si dijéramos, del ser del hombre.

El alma actúa como el intermediario entre el espíritu y el cuerpo; fue el lazo que los unió y el canal por el que actúa el uno sobre el otro. El alma está situada en la mitad del camino de los dos mundos: mediante el cuerpo se une con lo visible, material y terrenal, por el espíritu se une con lo invisible, espiritual y celestial. A ella le fue dado el poder para determinar cuál mundo dominaría al hombre.

La grandísima importancia de este tema en sus relaciones con las sucesivas lecciones y el intenso deseo de que cada lector tenga un claro conocimiento de ello me lleva a citar extensamente del libro de Andrew Murray, The Spirit of Christ (El Espíritu de Cristo):

«El espíritu, al vivificar el cuerpo, hizo del hombre un alma viviente, una persona viva con conciencia de sí misma. El alma fue el lugar de reunión, el punto de unión entre el alma y el espíritu. Por el cuerpo, el hombre –el alma viviente– estaba relacionado con el mundo exterior de los sentidos, pudiendo influir en él o ser influenciado de él. Por el espíritu estaba relacionado con el mundo espiritual y con el Espíritu de Dios, de donde tuvo su origen, pudiendo ser el recipiente y el ministro de su vida y de su poder. Estando a mitad del camino de estos dos mundos y perteneciendo a ambos, el alma tenía el poder de determinarse por sí misma, de elegir o de rehusar los objetos de que estaba rodeada y con los que estaba relacionada.

«En la constitución de estas tres partes de la naturaleza del hombre, el espíritu, que le une con lo Divino, era la más alta; el cuerpo, conectándole con lo sensible y con lo animal, era la más baja; el estado intermedio era el alma, partícipe de la naturaleza de las otras partes, el lazo que las unía y por la que podían actuar la una sobre la otra. Su obra, como poder central, era mantenerlas en su debida relación; mantener el cuerpo, como lo más bajo, en sujeción al espíritu, recibir, por el espíritu como lo más alto, del Espíritu Divino lo que faltaba para su perfección, y después pasarlo al cuerpo, para que por ello pudiera ser partícipe de la perfección del espíritu y llegara a ser un cuerpo espiritual.

«Los maravillosos dones con los que el alma fue dotada, especialmente los de conciencia y autodeterminación, o sea la mente y la voluntad, fueron el molde o vaso en el que la vida del espíritu, la verdadera sustancia y verdad de la vida divina, tenía que ser recibida y asimilada. Fueron la capacidad dada por Dios para hacer propios el conocimiento y la voluntad de Dios. Haciendo esto, la vida personal del alma llega a llenarse y posesionarse de la vida del Espíritu y todo el hombre se convierte en espiritual.

«Resumiendo lo dicho, el espíritu es el lugar de nuestra conciencia de Dios, el alma, de nuestra propia conciencia, y el cuerpo, de nuestra conciencia del mundo. En el espíritu mora Dios, en el alma el yo y en el cuerpo el sentido».

Claramente vemos que la intención original de Dios fue que el espíritu humano, por el que solamente el hombre puede relacionarse con Dios y con el mundo espiritual, fuera el elemento dominante en la personalidad humana. El espíritu había de ser el soberano, y mientras permanecía así todo el ser se conservaría espiritual.

Pero aunque el espíritu humano había de ser el soberano en el reino de la personalidad humana, con el alma y el cuerpo entregados a su dominio, sin embargo debía él estar sujeto a un poder más alto. El Dr. A T. Pierson dice: «Una lección obvia en esta psicología bíblica es que Dios designó evidentemente que el espíritu humano, habitado y gobernado por el Espíritu Santo, guardara al hombre en continuo contacto con él mismo y mantuviera en todas las cosas su propia preeminencia, gobernando el alma y el cuerpo.»

Vemos, pues, que el espíritu humano había de ser un soberano bajo otro Soberano. Había de ser también el intermediario entre lo eterno y lo temporal, lo visible y lo invisible, lo divino y lo humano, lo celestial y lo terrenal. El espíritu tenía sus ventanas abiertas hacia el cielo y hacia Dios, y por su percepción, intuición y visión espiritual estaba constantemente recibiendo impresiones espirituales que eran transmitidas al alma y al cuerpo. El espíritu, por una comunión inquebrantable con el Espíritu Santo, había de ser el canal por el cual todo el ser del primer hombre de Dios estaría unido a la vida de Dios y así hecho y mantenido espiritual.

Este breve estudio de la triple naturaleza del primer hombre de Dios, Adán, nos muestra que la personalidad humana fue constituida así para que pudiera pensar, amar y querer dentro del círculo de la voluntad de Dios. Podía elegir la vida bajo la autoridad de su divino Soberano. Nada había en él que impidiera la perfecta obediencia a la voluntad de Dios.

Queda otra pregunta que contestar. ¿Había algún impedimento fuera de él? ¿Fue el ambiente de Adán conducente a una completa y continua obediencia a la voluntad de Dios?

Dios colocó a su hombre perfecto en un ambiente perfecto. El cuadro que nos presenta el Génesis del jardín del Edén es el de un lugar donde había satisfacción y suficiencia para toda necesidad del espíritu, alma y cuerpo del hombre. El Creador se había hecho responsable de suplir abundantemente las necesidades de su criatura. El breve relato de la vida de Adán en el Edén revela la perfecta armonía con el ambiente. La justicia gobernaba y por tanto resultaba la paz. Nada había en su ambiente que impidiera la obediencia a la voluntad de Dios.

No solamente colocó Dios a este perfecto hombre en un ambiente perfecto sino que sus propias relaciones con Adán fueron perfectas. Era una relación de comunión y cooperación.

Adán tenía comunión con Dios. El hombre fue hecho para Dios. Hay en las Escrituras autoridad amplia para esta exposición en los versículos de Isaías 43:7, 21; Col. 1:16; Apoc. 4:11. El hecho de que el hombre fue formado a imagen de Dios en su vida intelectual, moral y volitiva muestra que Dios deseó la comunión con él y le hizo con capacidad para tal comunión, la cual no fue dada a ninguna otra de sus criaturas. Las bellas palabras de Génesis 3:8: «Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba por el huerto, al aire del día» revelan que Dios tomó la iniciativa en buscar la comunión y camaradería con Adán y Eva. El primer hombre de Dios anduvo y habló con Dios, como amigo con amigo. Él pudo conocer y gozar de Dios. Por la semejanza de sus naturalezas estaba en interna y espiritual armonía con Dios.

El primer hombre de Dios tuvo también cooperación con Dios en sus actividades de gobierno. Adán era el vicegerente de Dios, por así decirlo, sobre todas sus obras; él fue el instrumento ejecutivo por designación divina para llevar a cabo el divino propósito. Dios hizo de Adán su representante como el monarca visible de todos los seres vivientes (Gén. 1:28). Dentro de su propia esfera él fue un soberano subordinado únicamente a Dios.

Una cosa más queda por decir acerca del primer hombre de Dios. Adán no fue solamente un ser individual, sino la cabeza federal de la raza humana. Dios hizo de su primer hombre la cabeza y representación del hombre. El obispo H. C. G. Moule en su «Outlines of Christian Doctrine» dice: «Adán fue un ser tan verdaderamente individual como lo fue Abel. Pero él fue también, a diferencia de su hijo, lo que un solo Otro ser ha sido, la cabeza moral e inteligente de una raza moral e inteligente; no solamente el primer ejemplar de una naturaleza nuevamente creada, sino, en cierto sentido, el origen de esta naturaleza en sus descendientes, de forma que en él no solamente el individuo sino toda la raza, y en algunos aspectos muy importantes, podría ser tratada.» Adán fue, por designio de Dios, la fuente de la vida humana de toda la humanidad: la cabeza de la familia humana. Él fue, ante Dios, el primer hombre representativo. Por medio de él estableció Dios una unión con toda la raza humana, en la creación. Después mandó a Adán que creciera y se multiplicara.

Luego, el primer hombre de Dios fue perfecto, fue colocado en un ambiente perfecto y tuvo perfecta comunión con Dios. La armonía reinaba dentro de él, en todas sus relaciones, con los seres inferiores a él como igualmente con el Soberano Creador. Todas las cosas dentro y fuera de su vida alentaban la sumisión completa a la soberanía de Dios y a la obediencia perfecta a su voluntad. ¿Estaría él satisfecho con permanecer como un soberano bajo otro Soberano? ¿Elegiría vivir continuamente dentro del círculo de la voluntad de Dios? ¿Guardaría toda su personalidad bajo el dominio del Espíritu Divino, manteniendo así su vida en el plano espiritual? Siendo así hecho a su imagen y semejanza y controlado por su Espíritu Divino, por medio de este primer hombre Dios poblaría la tierra con seres que llevarían su semejanza, se entregarían a su soberanía, le servirían con fruto y vivirían juntos en justicia y paz.

G. Campbell Morgan en «The crises of the Christ» expone la posición de Adán ante Dios en el siguiente párrafo: «La voluntad finita tenía que ser probada, y se mantendría o caería según se sometiera o se rebelara contra la Voluntad Infinita del Infinito Dios. El hombre antes de la caída era un ser creado a la imagen de Dios, viviendo en unión con Dios, cooperando en sus actividades, con las limitaciones de su ser marcadas por disposiciones sencillas y determinados mandatos. Promesas de gracia le atraían, por un lado, a lo más alto, mientras que por otro, una solemne sentencia le ahuyentaba de lo más bajo. Él era un soberano bajo otro Soberano, independiente, pero dependiente. Tenía el derecho de su voluntad, pero solamente podía ejercitarla en perpetua sumisión a la más alta voluntad de Dios». «Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: … mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás.» (Gén. 2:16-17).

Aquí tenemos la voluntad de Dios expresada en forma concreta. Por medio de este mandamiento Dios puso a prueba a su primer hombre. Adán tenía derecho a ejercer su voluntad y tenía poder para ejercitarla hacia Dios.

***

Tomado de “Cómo vivir hasta lo sumo” (Fragmento).

http://www.aguasvivas.cl/revistas/37/legado2.htm

El Verbo descendió en Adán, antes de los siglos, dice Clemente de Alejandría.

El Verbo descendió en Adán, antes de los siglos, dice Clemente de Alejandría.

Capítulo IX

En qué consiste el Descenso del entendimiento o un ontologismo aceptable

Artículo 1.º

PRELIMINARES

Prólogo. -En el principio era el Verbo. -Y el Verbo era con Dios. -Y el Verbo era Dios. -Todas las cosas fueron hechas por Él; y nada se hizo sin Él. -Y todo lo que ha sido hecho, era vida en Él. -Tránsito de las criaturas desde el Verbo a fuera del Verbo.

PRÓLOGO

Vamos a ver en este Capítulo cómo las cosas que son «vida en Dios», por ser su esencia misma, al bajar a la realidad fuera del supremo Ser, influyen en el conocimiento humano, y cómo, a la vez, este conocimiento se completa por medio de Dios mismo, que pasó las cosas desde la vida en Dios a la vida por Dios o de Dios.
Partiremos del Evangelio de San Juan, explicado con la sublime transparencia de Rosmini y otros.
Y en el Capítulo siguiente veremos cómo en esta Teoría del Descenso luliano del entendimiento no hay ontologismo, ni innatismo, ni panteísmo.

Erudito asegura: Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.

S I N T E S I S – C U L T U R A L
Erudito asegura:
Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro.  El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro.  El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice.  El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus.  El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria.  Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).
Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí.  Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.
Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar.  Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.
Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.
Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica.  “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén.  Los ríos no suben en el desierto”, dijo.
“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía.  Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.
Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro.  El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro.  El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice.  El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus.  El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria.  Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).
Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí.  Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.
Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar.  Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.
Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.
Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica.  “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén.  Los ríos no suben en el desierto”, dijo.
“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía.  Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.
Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.

S I N T E S I S – C U L T U R A L

Erudito asegura: Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.

Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.

Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.

La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro.  El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro.  El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice.  El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus.  El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria.  Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).

Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.

Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí.  Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.

Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar.  Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.

Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.

Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica.  “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén.  Los ríos no suben en el desierto”, dijo.

“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía.  Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.

Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.

Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.

Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.

Fuente:

http://74.125.47.132/search?q=cache:http://www.cristoesturuta.cl/galeria/sintesis/el_eden.htm

Lo que le Faltaba a Adán

Lo que le Faltaba a Adán

Posted: 24 Feb 2009 02:58 PM PST

Este es una excelente entrada de Tony Reinke, quien es el administrador de uno de mis blogs favoritos. En esta entrada Reinke reflexiona acerca de algo de lo que carecía Adán. El autor escribe:

“Antes de que el pecado se deslizara silenciosamente a través de la puerta abierta, el Jardín del Edén era perfecto. Adán tenía su propia vida impecable, un jardín sin mancha, y la responsabilidad para someter y cultivar su espacioso, y bien irrigado, escenario rural.

Adán poseía mucho. Tenía un gran trabajo. Gozaba de un matrimonio perfecto. Tenía paz con toda la creación- sin tornados, sin sequías, sin contaminación, sin muerte, sin enfermedad, sin lágrimas. Entonces qué podría faltar?

Desde el principio, la pureza del jardín, la paz entre los animales, su relación con su esposa-aún la propia vida de Adán-estaban condicionadas, condicionadas a su fidelidad a la voluntad de Dios. La voluntad de Dios no era demandante, o sí? Ahí, para el disfrute de la pareja estaba un pequeño bosque de árboles frutales, que producían máqs fruto que lo que podía probablemente ser consumido. Sólo un árbol era prohibido y nada en esta única condición disminuía el gozo en ninguna forma.

Pero esta condición representa algo grande debido a que apunta a la única cosa que Adán no poseía en el Jardín del Edén-certeza.

La condición significaba que el matrimonio de Adán era delicado, el clima del jardín perfecto era un clima frágil, el futuro de Adán en el jardín era incierto, y hasta la duración de su ahora perfecto y potenciaqlmente eterno cuerpo era cuestionable. Cada pieza de su situación podría quebrarse por una únicaq decisión divergente de la voluntad de Dios. Y sabemos que en por un único bocado esta fragilidad entró en el jardín para robarse la inocencia. Mientras la mandíbula de un hombre perfecto mascaba el fruto que representaba la desobediencia humana, el pecado clavó la daga en el mundo idílico del hombre, y la creación cayó en un caos de dolor, el inicio de dolores del desorden que es la matriz en la que vivimos y respiramos.

Pero, he aquí el hecho sorprendente.

Lo que distingue al Adán pre-caída en el jardín perfecto de mí, un pecador post-caída redimido por la sangre de Cristo, es tan amplio como la distinción entre la incertidumbre y la certeza. Certeza es el regalo de Dios que da a Sus hijos en Cristo. Cierto, carecemos del paraíso ahora, pero no carecemos de la certeza. Aquellos que han puesto su fe en Cristo están seguros y tienen la certeza del poder protectos de Cristo, inmunes a todas las amenazas enla vida que nunca podrán movernos de la vida eterna con nuestro Padre (cf. Juan 10: 22-30, Rom 8: 38-39).

Cómo puede ser esto? Cómo puede un hombre sin pecado vivir con una incertidumbre temporal y un hombre pecador vivir con certeza eterna? Simple. Cristo es nuestra obediencia. Era nuestra incertidumbre la que fue puesta a prueba en las tentaciones en el desierto, estaba nuestra certeza a prueba cuando Cristo fue tentado en cada manera a través de su vida de 33 años. Fue en cada momento, en cada pensamiento, obra, y deseo que nuestra certeza fue probada. Cristo no tenía pecado. Era el perfecto Salvador! Y Él podía decir las palabras que Adán jamás pudo: Consumado es.

Y debido a que estamos unidos a Cristo, porque Él vivió sin pecado, porque vivió una vida bajo la ley a la perfección, Él se convierte en nuestra certeza. La vida perfecta y muerte de Cristo representa el cumplimiento de una vida perfecta-no acciones pecaminosas, no pensamientos pecaminosos, no decisiones pecaminosas. Una vez completada, una vida de perfección trae consigo perfecta certeza.

Cualesquiera que sean los sueños espectaculares que tenemos de Edén-y ciertamente fue un paraíso más allá de cualquier cosa que podríamos experimentar en esta vida- nosotros poseemos en el evangelio algo extraño a la experiencia de Adán pre-caída. Agradezcamos a nuestro Salvador por este precioso regalo de certeza eterna, la única cosa que inclusive un jardín sin pecado y perfecto no podía prometer.”

sujetosalaroca.org

El huerto del Edén

Edén

wikipedia |

El jard�n del Edén", de Hieronymus Bosch  

El jardín del Edén”, de Hieronymus Bosch

Descargar ( Eden.pdf )

El Edén (en hebreo עדן) es, según el relato bíblico del libro del Génesis, el lugar donde habría puesto Dios al hombre después de haberlo creado a partir del polvo de la tierra.

Y Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Génesis 2:8

Tomó, pues, Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase. Génesis 2:15

Etimología de la palabra Edén:

La palabra Edén suele ser utillizado como sinónimo de Paraíso, sin embargo la palabra Paraíso originalmente se refiere a un bello jardín extenso; mientras que Edén, es una palabra de origén acadio (un pueblo de estirpe semita), cuyo significado se refiere a un lugar puro y natural. Así, Edén se refiere más bien a una región geográfica, mientras que el Paraíso se refiere a un lugar más específico (un huerto o jardín situado en la parte oriental de dicha región).

Descripción e historia

En la Biblia se indica que el Edén es un huerto o jardín que habría existido (al oriente), indicando su existencia en una región que se hallaría en el Oriente Medio. Igualmente se dice que de él salía un río que se dividía en cuatro, llamados: río Pisón, que se dice, rodeó toda la tierra de Havila; el río Gihón, que habría rodeado toda la tierra de Cus; el río Hidekel (río Tigris); que iría al oriente de Asiria; y el río Éufrates.

En el jardín del edén Dios habría colocado dos árboles especiales, llamados el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida; y, además, en este huerto, Dios habría colocado a Adán y Eva, para que vivieran.

En este lugar, Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada.

Aquí también Adán y Eva desobedecieron a Dios y comieron la fruta del Árbol de la ciencia del bien y del mal. Fueron maldecidos por su desobediencia: él trabajaría con el sudor de su frente, ella daría a luz con dolor y la culebra reptaría.

Luego fueron expulsados para evitar que el hombre alcanzara la vida eterna, pues ya tenía conocimiento del bien y mal al igual que la mujer provocó al hombre para que comiera del fruto del conocimiento. Esto está bien explicado en el Génesis 3:22 y 3:24.(Génesis 3:22-24).

El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre. Génesis 3:22

Por esa razón Adán y Eva serían echados del jardín de Edén. Génesis 3:24

Para la protección del Edén y el camino hacia del árbol de la vida, La Biblia dice que Dios puso unos querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada ardiente.

(Para más información sobre Adán y Eva, ver sus artículos principales).

Debate sobre la existencia del huerto del Edén

Cuando en la Biblia se lo define como huerto, algunos grupos de personas y eruditos creen que se estaría aludiendo posiblemente a un lugar real, y no a una simple alegoría; ya que también se menciona un lugar geográfico, donde habría existido (al oriente), indicando una región que se hallaría en Oriente Medio, al este del actual Israel, situándose de este modo en algún lugar de Mesopotamia o de Arabia. Sin embargo hay que tener en cuenta que a nivel científico e histórico, no existen pruebas que indiquen que haya existido realmente el Edén en esa zona geográfica, por lo menos, tal como esta descrito en el génesis. Por otra parte resulta contradictorio que, estando el Eden ubicado hacia el Oriente, sea precisamente en la puerta oriental de éste donde Dios pusiese un querubín guardían, lo que alimenta las tesis de que el jardín del Edén bien pudiera ser una adopción semita del mito del Jardín de las Hespérides, situado al Occidente y donde una serpiente, Ladón (de evidente homofonía con Eden), actua de guardiana del árbol de la inmortalidad el robo de cuyos frutos también es considerado sacrilegio por Hera.

Véase también

Enlaces externos

La Caida y sus consecuencias

La Caida y sus consecuencias:

El cap. 2 de Génesis nos presenta un cuadro hermoso de la vida del hombre en el Edén. Todo era bueno; sin embargo la escena cambia radicalmente en el capítulo cuatro, pues al mi los hombres conocen la envidia, el odio y la violencia. ¿Comí comenzó la maldad y todo el sufrimiento en el mundo? La única respuesta satisfactoria del origen del mal se encuentra en capítulo 3 del Génesis. Relata como entró el pecado en el mundo y cómo ha producido consecuencias trágicas y universales.

El tentado y la tentación: 3:1-6: Aunque Moisés no diga aquí que el tentador era Satanás, se lo indica en el Nuevo Testamento (Juan 8:44; Apoc. 12:9; 20:2). La actual forma repulsiva de la serpiente y su veneno la hace un buen símbolo del enemigo del hombre. También sus movimientos sinuosos sugieren las insinuaciones insidiosas que el maligno empleó para tentar a la mujer. Parece que Satanás tomó posesión de la serpiente y habló por medio de ella, realizando un milagro diabólico. Generalmente, él opera por medio de otros (Mat. 16:22-23), y es más) peligroso cuando aparece como ángel de luz (2 Cor. 11:14). La tentación siguió el proceso siguiente:

a) Comenzó con la insinuación de que Dios era demasiado severo “conque” (3:1) es una palabra que indica sorpresa ante el hecho de que un Dios solícito les prohibiera disfrutar del producto de cualquiera de los árboles en el huerto.

b) Luego, Satanás la llevó al terreno de la incredulidad, negando llanamente que hubiera peligro mortal en comerlo. Cuando uno duda de que la desobediencia produce consecuencias funestas, ya está en camino de la derrota.

c) Finalmente, el tentador acusó a Dios de motivos egoístas. Insinuó que Dios los privaba de algo bueno, es decir, de ser sabios como él. Así calumnió al Señor. Mientras que Eva no dudaba de la Palabra de Dios y su bondad, no sentía fascinación por lo prohibido. Fue la incredulidad lo que quitó sus defensas. Entonces vio que “el árbol era bueno . . . agradable . . . codiciable”, y “comió”.

2. Las consecuencias del primer pecado: 3:7-24. Siguieron al pecado, resultados desastrosos, como un río impetuoso. ¿No eran desproporcionalmente severos en comparación con el delito? Evidentemente Dios había provisto todo para el bien del hombre y había prohibido una sola cosa. Al ceder a la voz de Satanás, el hombre welegía agradarse a si mismo, desobedeciendo deliberadamente a Dios. Era un acto de egoísmo y rebelión inexcusable. En efecto, era atribuirse el lugar de Dios. Las consecuencias teológicas de la caída son las siguientes:

a) Adán y Eva conocieron personalmente el mal: sus ojos “fueron abiertos”. Las mentiras de Satanás estaban entrelazadas con un hilo de verdad. Adán y Eva llegaron a parecerse a Dios, distinguiendo entre el bien y el mal, pero su conocimiento se diferencia del que tiene Dios en que el conocimiento de ellos fue el de la experiencia pecaminosa y contaminada.Dios, en cambio, conoce el mal como un médico conoce el II pero el hombre caído conoce el mal como el paciente su enfermedad. La conciencia de ellos se despertó a un sentimiento de culpabilidad y vergüenza.

b) Se cortó la comunión con Dios, y entonces huyeron de su presencia. El pecado siempre despoja al alma de la pureza y el gozo de la comunión con Dios. Esa es la muerte espiritual y cumple, en el sentido más profundo, la advertencia de que el hombre moriría el día que comiera del fruto prohibido

c) La naturaleza humana se corrompió y el hombre adquirtío la tendencia de pecar. Ya no era inocente como un niño, sino que su mente se había ensuciado y tenía vergüenza de su cuerpo. Otra prueba fue que echó la culpa a otros; pues Adán aun insinuó que Dios era el culpable: “La mujer que me diste… me dio.” Este es el pecado original, o la naturaleza caida del hombre.

d) Dios castigó el pecado con dolor, sujeción y sufrimientos. Un Dios santo no puede pasar por alto la rebelión de sus Daturas. La mujer sufriría dolores en el parto y estaría nieta a su marido. Pero ¿estar sujeta a su esposo es una maldición? ¿No debe tener la familia una cabeza? Además ¿no es licito una figura de la relación entre Cristo y la Iglesia? (Efe. 1:22, 23). El mal consiste en que la naturaleza caída del varón ya lo hace propenso a abusar de su autoridad sobre la mujer, del mismo modo que la autoridad del marido sobre la mujer puede traer sufrimientos, el deseo femenino respecto de su esposo puede ser motivo de angustia. El deseo de la mujer no se limita a la esfera física, sino que abarca todas sus aspiraciones, de esposa, madre y ama de casa. Si el matrimonio falla, la mujer queda desolada. Toda la raza y la naturaleza misma sigue aún sufriendo como consecuencia del juicio pronunciado sobre el primer pecado. El apóstol Pablo habla poéticamente de una creación que “gime a una, y a una que está con dolores de parto hasta ahora” (Rom. 8:22). Surge la pregunta ¿era inmortal el hombre antes de caer? La Biblia no dice esto, pero parece insinuar que el hombre habría recibido vida eterna si hubiera pasado la prueba exitosamente. El “árbol de la vida” era un árbol literal, pero posiblemente, era también un símbolo visible de la recompensa por la obediencia. Reaparece en Apocalipsis 2:7 y 22:2, y su fruto es para los que vencen el mal. Simboliza a Cristo, el único que da vida eterna.

Obtenido de:

Pablo Hoff, El Pentateuco, pp. 31-32,edit Vida

Existió realmente Adán o es una alegoría

Existió realmente Adán o es una alegoría?

ETIMOLOGiA Y USO DE LA PALABRA

Hay divergencia de opinión entre los expertos en semítico cuando intentan explicar el significado de la palabra hebrea Adán que con toda probabilidad se uso originalmente como nombre común y no como nombre propio), y ninguna teoría parece satisfactoria hasta ahora. La causa de esta inseguridad en el tema se debe a que la raíz de la palabra Adán, con significado de ‘hombre’ o ‘humanidad’ no es común en todas las lenguas semíticas, aunque por supuesto el nombre es utilizado en las traducciones del Antiguo Testamento. Con la significación original anterior, se lo se da en la lengua fenicia y en la sabea, y probablemente también en la asiria. En Gn 2, 7 el nombre parece estar relacionado con la palabra a-Adanah (‘la tierra’) en su caso el valor del término estaría en que representa al hombre (ratione materia) como nacido de la tierra, similar al latón, donde se supone que la palabra homo viene humus. (sucesivamente: de materia racional, hombre y tierra. N. del. T.). Es un hecho reconocido en general que las etimologías propuestas para las narraciones del Libro de Génesis son a menudo divergentes y no siempre correctas filológicamente, y aunque la teoría (fundada en Gn 2, 7) que relaciona Adán con Adanah es defendida por algunos especialistas, hoy esta interpretación est á desprestigiada. Otros explican el término con el sentido de ‘ser rojo’, un significado enraizado en varios pasajes del Antiguo Testamento (p.e. Gn 25, 50), como en árabe y en etíope. En esta hipótesis el nombre parece que es utilizado originalmente indistintamente para la raza roja o rojo. En este sentido Gesenius (Thesaurus, s.v., p. 25) comenta que en los monumentos antiguos de Egipto las figuras humanas que representan a los egipcios constantemente están pintadas de rojo, mientras que las que representan otras razas lo estén de negros o de algún otro color. Algo anólogo a esta explicación se deduce de la expresión asiria çalmât, qaqqadi ‘cabezas negras’ que se usa a menudo para denominar a los hombres en general. (Cf. Delitsch, Assyr. Handw Arterbuch, Leipzig, 1896, pág., 25.) Algunos escritores combinan esta explicación con la precedente, y asignan a la palabra Adán la doble significación de ‘tierra roja’ y añaden así a la noción del material que da origen al hombre la nota del color de la tierra de la que fue formado. Una tercera teoría que en la actualidad parece ser la que prevalece (cf. Pinches, El Antiguo Testamento a la Luz de los Archivos Históricos y de las Leyendas de Asiria y Babilonia, 1903, pp. 78, 793), explican la raíz de Adán con el significado de ‘para hacer’, ‘para producir’, conectándolo con el Adanu Asirio, cuyo probable significado es ‘para construir’, ‘para levantar’, de ahí Adán significarían ‘hombre’ en el sentido pasivo, como hecho, construído, creado, o en el sentido activo, como el que labora.

En el Antiguo Testamento la palabra se usa tanto por nombre común, como por nombre propio, y en la primera acepción tiene significados diferentes. Así en Gn 2, 5, se emplea para señlar a un ser humano, hombre o mujer; y con menos frecuencia, como en Gn 2, 22, significa hombre como contrario a mujer y, por último, a veces aparece señalando a la humanidad en su conjunto, como en Gn 2, 26. El uso del término, tanto como nombre común o como nombre propio, es compartido por las fuentes señaladas en círculos críticos como P y J. Así en la primera narrativa de la Creación (P) la palabra se utiliza en referencia a la creación de la humanidad, y ambos sexos, pero en Gn 5, 14, texto de la misma fuente se utiliza como nombre propio. Del mismo modo en el segundo relato de la creación (J) se habla de ‘el hombre’ (a-Adan), pero después (Gn 4, 25) el mismo documento lo utiliza como nombre propio sin el artículo.

ADAN EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

Toda la información del Antiguo Testamento acerca de Adán y del comienzo de la especie humana esta contenida en los primeros capítulos del Génesis. Hasta que punto estos capítulos deben ser considerados estrictamente histórico es tema de fuerte debate, que no está dentro del alcance del presente artículo. Sin embargo llama la atención, el hecho de que la historia de la Creación se cuenta dos veces, en el primer capítulo y en el segundo, y a pesar de que hay un acuerdo sustancial entre los dos relatos, no obstante hay, una divergencia considerable en el escenario de la narración y en los detalles. Es habitual que los escritores renuentes, a reconocer la presencia de fuentes o documentos independientes en el Pentateuco, expliquen el hecho de esta doble narrativa diciendo que el escritor, que ha diferenciado las sucesivas fases de la Creación en el primer capítulo, en el segundo vuelva al mismo tema para agregar algunos detalles, especialmente extensos, respecto al origen de hombre. Sin embargo, muy pocos especialistas hoy en día, incluso católicos, están satisfechos con esta explicación, y entre los críitcos de cualquier escuela existe la opinión muy fuerte de reconocer el hecho de estar en presencia de un fenómeno bastante común en los relatos históricos Orientales, la combinación o yuxtaposición de dos o más documentos independientes unidos más estrechamente por el escritor de la historia que entre los semitas es esencialmente un recopilador. (Ver Guidi, L’historiographie chez les Semites en la Revista Bíblica de, octubre, 1906.) Las razones en las que se basa este punto de vista, así como los argumentos contrarios, puede encontrarse en la obra del Dr. Gigot Introducción Especial de al Estudio del Antiguo Testamento, Pt. I. Baste mencionar que una repetición similar de los principales sucesos narrados es claramente visible a lo largo de todas las partes históricas del Pentateuco, e incluso en los libros más tardíos, como Samuel y Reyes, y que la consecuencia dibujada por este fenómeno esta confirmada no sólo por los diferentes estilos y punto de vista característicos de las narrativas dobles, sino también por las divergencias y antinomias que por lo general exhiben. Sea lo que sea, es pertinente al propósito del presente artículo examinar los rasgos principales de la doble narrativa de la Creación con referencia especial al origen de hombre.

En el primer relato (Gn 1; 2, 4a) Elohim se presenta creando diferentes clases de seres en días sucesivos. Así el reino vegetal se crea el tercer día, y, coloca al sol y luna en el firmamento el cuarto, crea Dios el quinto día los seres vivientes del agua y las aves del cielo que recibe una bendición especial, la orden de crecer y multiplicarse. El sexto día Elohim crea, primero, todas las criaturas vivas y bestias de la tierra; y después, con las palabras del texto sagrado:

Y dijo Dios: ‘Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra: y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra. Creó, pues Dios al ser humano a imagen suya: a imagen de Dios le creó: macho y hembra los creó.

Entonces sigue la bendición junto con la orden de aumentar y llenar la tierra, y finalmente se les asigna el reino vegetal por comida. Considerada aislada, esta narrativa de la Creación hace dudar de si la palabra Adan, ‘hombre’, aquí empleada es entendida por el escritor para designar al individuo o a la especie. Habría algunas indicaciones favorables a la última, p. e. en el contexto, de las creaciones anteriormente escuchadas estas se refieren sin duda a la creación de números inmensos de individuos que pertenecen a las diversas especies, y no a la creación de un individuo o de una pareja. Para el hombre, más adelante, se podría llegar a la misma conclusión de la expresión, ‘macho y hembra los creó’. Sin embargo, en otro pasaje (Gn 5, 15), que pertenece a la misma fuente del primer relato -donde se repite y es en parte complementada la información de la narrativa anterior – se atreve a dar su interpretación. Este pasaje contiene la referencia básica del documento así mismo llamado sacerdotal de Adán, en él leemos que Dios

Los creó varón y hembra. . . y los llamó ‘Hombre’, en el día de su creación.

Y el escritor continúa:

Tenía Adán ciento treinta años, cuando engendró a un hijo a su semejanza, según su imagen, a quien puso por nombre Set. Fueron los días de Adán, después de engendrar a Set, ochocientos años y engendró hijos e hijas. El total de los días de la vida de Adán fue de novecientos treinta años, y murió.

Aquí evidentemente el Adán o hombre del relato de la Creación se identifican con un individuo particular, y por consiguiente las formas plurales que podrían hacer dudar en otras partes se entenderían con referencia a la primera pareja de seres humanos.

En Gn 2, 4b-25 nos encontramos con lo que al parecer es un nuevo e independiente relato de la Creación, no una ampliación simple de la narrativa ya dada. Sin que parezca presuponer algo previamente relatado De hecho el escritor se remonta al tiempo en que todavía no había ni lluvia, ni planta ni bestia del campo; y, mientras la tierra aún era un erial sin vida, el hombre es formado del polvo por Yahveh que le hace vivir soplando en los orificios de su nariz el aliento de vida. Para conocer si estos textos deben ser interpretados, literalmente o en modo figurado, y si la creación del primer hombre fue directa o indirecta, ver GÉNESIS, CREACIÓN, HOMBRE. Aquí la creación del hombre, en lugar de ocupar el último lugar, ocupa la primera posición en orden ascendente, esta puesta antes de la creación de las plantas y animales, y estos se relatan como que han sido creados a continuación para satisfacer las necesidades del hombre. Al hombre no se le encomienda dominar la tierra entera, como en el primer relato, pero se le encarga cuidar del Jardín del Edén con permiso para comer su fruta, salvo del árbol del conocimiento del bien y del mal, y la creación de la mujer es narrada como una idea posterior de Yahveh, para ayuda del hombre, al reconocer la incapacidad del hombre de encontrar compañíaa adecuada en la creación original. En el relato anterior, después de cada paso ‘ Vio Dios que era bueno’, pero aquí Yahveh ve, como así era, que no es bueno para el hombre estar solo, y procede arreglar la deficiencia formando a la mujer Eva de la costilla del hombre mientras duerme profundamente. Según la misma narrativa, viven en una inocencia de niño hasta que Eva es tentada por la serpiente, y los dos comen la fruta prohibida. Entonces se dan cuenta de su pecado, provocan el disgusto de Yahveh, y para que no puedan comer del árbol de vida y así volverse inmortales, son arrojados del jardín del Edén. De aquí en adelante su herencia es el dolor y la fatiga, y el hombre es condenado a la tarea penosa de ganar su sustento de una tierra que por su culpa ha sido hecha estéril. El mismo documento nos da algunos detalles relativos a nuestros primeros padres después de la Caída: el nacimiento de Caín y de Abel el fratricida, y el nacimiento de Set. La otra versión que parece no conocer a Caín o Abel menciona Set como si fuera el primer hijo (Gn. 5, 3), y agrega que durante los ochocientos años que siguen al nacimiento de Set, Adán engendró hijos e hijas.

A pesar de las diferencias y las notables discrepancias de las dos versiones del origen de la humanidad, los relatos están de acuerdo en lo sustancial, y la opinión de la mayoría de expertos se concilian y se explican fácilmente si son consideradas como representantes de dos variantes de las tradiciones hebreas – tradiciones que incluyen los mismos hechos históricos centrales de forma diferente, junto con una presentación más o menos simbólica de ciertas verdades morales y religiosas. Así en ambos relatos el hombre es claramente predilecto, y dependiente de Dios el Creador; todavía entra en contacto directo con Él a través de la acción que le crea, excluyendo de ella a cualquier otro ser intermediario o semidioses tal y como se encuentra en otras mitologías. Este hombre, más que todas las demás criaturas, comparte la perfección que Dios se pone de manifiesto en el primer relato, donde es creado a imagen de Dios y se corresponde en el otro relato porque el hombre es quien recibe la vida del soplo de Yahveh. Por otro lado, el hombre tiene algo en común con los animales, esta implícito por su creación en el mismo día, y en además por el esfuerzo ineficaz, de encontrar un compañero apropiado entre ellos. Él es el dueño y la corona de la creación, como se relata claramente en la primera versión, donde la creación de hombre es la cima de los trabajos de Dios, y donde su supremacía se declara explícitamente, y que con la misma claridad esta implícito en la segunda narración. Aunque su importancia esta destacada porque la creación del hombre es puesta antes de la de los animales y plantas, la creación posterior de animales y plantas estaría simplemente para su utilidad y provecho. La mujer aparece como secundaria y subordinada al hombre, aunque idéntica a él en naturaleza, y la creación de una sola mujer para un solo hombre implica la doctrina de la monogamia. Además, el hombre es creado inocente y bueno; el pecado vino a él de fuera, y fue seguido de un severo castigo que no sólo afecta a la pareja culpable, sino a sus descendientes y también a otros seres. (Cf. Bennett en Hastings, Dic. de la Biblia, s.v.) Por consiguiente, las dos narraciones son prácticamente una con respecto a su propósito didáctico e ilustrativo, y es indudable que esta característica la debemos considerar de principal importancia. Es muy necesario remarcar de paso la altura de las verdades doctrinales y éticas de la narración bíblica que está muy por encima de las extravagantes historias de Creación narradas entre los pueblos paganos de la antigüedad, aunque algunos, particularmente el babilonio, tienen un parecido más o menos llamativo en la forma. A la luz de su excelencia doctrinal y moral, el problema del carácter histórico estricto de la narrativa, tanto en lo relativo a la estructura y sus detalles, se vuelve menos importante, sobre todo cuando nosotros recordamos que en historia como lo entienden otros expertos bíblicos, así como expertos en escritos semíticos, la presentación y orden de los hechos, de modo habitual, -incluso su principal papel- se hace subordinándolos a las exigencias de la preocupación didáctica.

Con relación a las fuentes extra bíblicas que arrojan luz a la narrativa del Antiguo Testamento, es bien sabido que el relato hebreo de la Creación encuentra un paralelo en la tradición babilónica como lo revelan las escrituras cuneiformes. Está más allá del alcance del artículo presente discutir las relaciones de dependencia histórica admitidas que puedan existir entre las dos cosmogonías. Baste decir que en la “Creación Épica”, con respecto al origen de hombre, el fragmento que se supone lo debiera contener no se ha encontrado. Sin embargo hay buenas razones de eruditos independientes para asumir que originalmente perteneció a la tradición incluida en el poema, y que debió ocupar el último lugar, después del relato de la creación de las plantas y los animales, como en el primer capítulo de Génesis. Entre las razones para esta hipótesis están:

  • Las advertencias divinas se dirigen a los hombres después de su creación, hacia el final del poema;
  • El relato de Berosus que menciona la creación de hombre por uno de los dioses que mezcló con arcilla la sangre que fluyó de la cabeza cortada de Tiamat;
  • Un relato traducido por Pinches, no semítico (o presemítico), de un texto bilingüe, en el que se dice que Marduk ha hecho la humanidad, con la cooperación de la diosa Aruru.

(Cf. Enciclopedia Bíblica, art. “Creación”, también Davis, Génesis y Tradición Semítica, pp. 36-47.) En cuanto a la creación de Eva, nada paralelo se ha descubierto hasta ahora entre los archivos fragmentarios de la historia de creación babilónica. El relato, como aparece en el Génesis, no debe ser tomado literalmente como descriptivo de un hecho histórico de acuerdo con la opinión de Origen, de Cajetan, y tambien es defendida ahora por expertos como Hoberg (Die Genesis, Freiburg, 1899, pág., 36) y von Hummelauer (Comm. in Genesim, pp. 149 ss.). Éstos y otros escritores ven en esta narrativa el relato de una visión simbólica del futuro, análoga al sueño de Abraham (Gn 15, 12), y al de San Pedro en Joppe (Hch 10, 10 ss.). (Ver Gigot, Introducción Especial al Estudio del Antiguo Testamento, pt. I, pág., 165, ss.)

Más adelante, en los libros del Antiguo Testamentos son muy pocas las referencias a Adán como individuo, y no agregan nada a la información contenida en el Génesis. Así su nombre, sin comentarios, aparece en la cabeza de las genealogías del libro I de las Crónicas; se menciona igualmente en Tobías 7, 8; Oseas 6, 7; etc., La palabra hebrea Adán aparece en otros pasajes, pero en el sentido de hombre o humanidad. La mención de Adán en Zacarias 13, 5, según la versión de Douay y la Vulgata, se debe a un error de traducción del original.

ADÁN EN EL NUEVO TESTAMENTO

Las referencias a Adán en el Nuevo del Testamento como un personaje histórico sólo ocurren en un pasaje. En el tercer capítulo del Evangelio de Lucas la genealogía del Salvador se remonta a “Adán que era por Dios”. Esta prolongación del linaje terrenal de Jesús más allá de Abraham define el enfoque del Evangelio de San Mateo y se debe sin duda a un espíritu más universalista y a la predilección característica de nuestro tercer evangelista que escribe para la instrucción de los catecúmenos gentiles de la Cristiandad y no tanto desde el punto de vista de la profecía y la esperanza judía. Otra mención del padre histórico de la especie se encuentra en la Epístola de Judas (versículo 14), donde se hace una cita del Libro apócrifo de Henoc, el patriarca antediluviano, donde se cita, “Henoc, el séptimo después de Adán”. Pero las referencias más importantes de Adán se encuentran en las Epístolas de San Pablo. Así en 1 Tm 2, 11-14, el Apóstol, después de establecer ciertas reglas prácticas referentes a la conducta de las mujeres, particularmente relativas al adorno, e inculcando el deber de subordinación al otro sexo, hace descansar la fuerza de sus argumentos más en los mode de pensar del momento que en su valor intrínseco como lo valoraría hoy la mentalidad moderna. Dice:

Porque Adán fue formado primero y Eva en segundo lugar. Y el engañado no fue Adán, sino la mujer que seducida, incurrió en la transgresión.

Una línea similar de argumento se sigue en 1 Cr 11, 8-9. Más importante es la doctrina teológica formulada por San Pablo en la Epístola a los Romanos, 5, 12-20, y en 1 Cr 15, 22-45. En el último pasaje Jesucristo es llamado por analogía y contrasta el nuevo y “último Adán.” Esto debe ser entendido en el sentido que como el Adán original era la cabeza de toda la humanidad, el padre de todos según la carne, también Jesucristo es constituido principio y cabeza de la familia espiritual para el elegido, y potencialmente de toda la humanidad, ya que todos están invitados a compartir su salvación. Así el primer Adán es imagen del segundo, pero mientras el anterior transmite a su descendencia un legado de muerte, el último, al contrario, se vuelve el principio vivificante de la restauración. Cristo es el “último Adán” “Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres, por el que nosotros debamos salvarnos” (Hch 4, 12); ningún otro jefe o padre de la especie deben ser esperados. El primero y el segundo Adán ocupan la posición de cabeza con respecto a la humanidad, pero considerando que por la desobediencia del primero quedó viciada, el y toda la estirpe, dejando a su posteridad una herencia de muerte, pecado, y miseria, el otro a través de su obediencia gana para todos aquéllos que se hacen discípulos suyos una nueva vida de santidad y el premio eterno. Puede decirse que el contraste así formulado expresa el principio fundamental de la religión cristiana y encierra el núcleo de la propia doctrina de la economía de salvación. Es principalmente en éstos y otros pasajes de similar importancia (p.e. Mt 18, 11) donde se basa la doctrina fundamental, nuestros primeros padres fueron creados por el Creador en un estado original de inocencia, la restauración de ésta era el objeto de la Encarnación. Apenas es necesario decir que el hecho de esta restauración no se deduce claramente del relato aislado del Antiguo Testamento.

ADÁN EN LA TRADICIÓN JUDÍA Y CRISTIANA

Es un hecho muy conocido que a las demasiado escuetas narraciones bíblicas se han agregado detalles, en parte por un deseo de satisfacer la curiosidad piadosa, y en parte por enfatizar la enseñanza ética, lo añadidos posteriores judíos, en los primeros tiempos del cristianismo y de la tradición mahometana recogen una cosecha exuberante de erudición legendaria alrededor de los nombres de todos los personajes importantes del Antiguo Testamento. Era por consiguiente natural que la historia de Adán y Eva debiera recibir una atención especial y en consecuencia desarrollarse con este proceso de embellecimiento. Estos añadidos algunos de ellos extravagantes y pueriles son principalmente imaginarios, y en el mejor caso se basan en una interpretación novelada de algún pequeño detalle de la narrativa sagrada. Es innecesario decir que estos relatos no incluyen información histórica real, y su utilidad principal es aportar un ejemplo de la creencia popular piadosa de entonces así como añadir algo de valor a las citadas tradiciones judías cuando se invocan como argumento en un análisis crítico. Hay muchas leyendas rabínicas que hablan de nuestros primeros padres en el Talmud, y muchas están recogidas en el Libro apócrifo de Adán, hoy perdido, pero de la que algunos extractos han llegado a nosotros en otras obras de carácter similar (ver el HOMBRE). La más importante de estas leyendas que no esta dentro del alcance del artículo presente, puede encontrarse en la Enciclopedia judía, I, art. “Adán”, y en lo relativo a leyendas cristianas, en Smith y Wace, el Diccionario de Biografía Cristiana.

Para las referencias del Nuevo Testamento, vea comentarios PALIS en VIG., Dict. de la Biblia, s.v.; BENNETT y ADENEY en HAST., Dict.la Biblia, s.v.; Para el Antiguo Testamento, GIGOT, Introducción Especial al Estudio del Antiguo Testamento, I, 4; VON HUMMELAUER, Comm. al Génesis.

JAMES F. DRISCOLL
Traducido por Félix Carbo Alonso

The Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur +John Cardinal Farley, Archbishop of New York

 

http://www.enciclopediacatolica.com/a/adan.htm

La caída de la humanidad

La caída de la humanidad

En el jardín nuevo y hermoso, donde habitaban Adán y Eva, Satanás, como una serpiente, se le apareció a Eva.

Serpiente. Copyrighted.

Esta serpiente era más astuta que otros animales creados por el Señor Dios. Y la serpiente dijo a la mujer: “¿Es cierto que Dios les dijo a ustedes que no deberían comer de ninguno de los árboles del jardín?”

La mujer contestó: “Nosotros podemos comer la fruta de todos los árboles del jardín, sólo del fruto del árbol en medio del jardín no podemos comer. Acerca de él Dios nos dijo: ‘Ustedes no deben comer de ese árbol. Si lo hacen, morirán.’”

Entonces la serpiente le dijo a la mujer: “Ustedes no morirán; Dios sabe que el día en que ustedes comán este fruto, sus ojos se abrirán y ustedes serán como dioses, conociendo el bien y el mal.”

Desobediencia. Copyrighted. Eva tomó del fruto, comió, y se lo ofreció a su esposo, Adán, quien estaba junto a ella. Él también comió.

La Biblia dice que Satanás es el Padre de Mentiras, y naturalmente–él trató de engañar a la mujer–y le mintió acerca de Dios.

Cuando la mujer juzgó que los frutos del árbol eran buenos para comerse, que se veían bien y, sobre todo, que también podían darle sabiduría, tomó uno de sus frutos y comío y también le dio a su marido, el cual también comió.

Inmediatamente, sus ojos fueron abiertos y sus espíritus murieron. Ellos vieron que estaban desnudos, y cosieron hojas de higuera juntas para vestirse.

Entonces, cuando oyeron la voz del Señor que se paseaba en el huerto durante la hora fresca del día, Adán y su esposa se escondieron de la presencia de Dios entre los árboles del huerto. Porque ellos confiaron en su propio razonamiento en lugar de las palabras de Dios, murierón espiritualmente y perdieron la comunión con Dios.

Adam wearing fig leaves. Copyrighted.
Adán y Eva vieron que estaban desnudos, así que se cosieron unos delantares de hojas de higuera.

Entonces el Señor Dios llamó a Adán diciendo: “¿Dónde estás?”

Adán respondío: “Oí Tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.”

Entonces Dios le preguntó: “Quién te hizo saber que estabas desnudo? ¿Has comido del único árbol del cual te mandé que no comieras?” Adán respondió: “La mujer que Tú me diste, me dio de esa fruta y yo la comí.”

Y el Señor le dijo a la mujer: “¿Qué es lo que has hecho?” La mujer repondió: “La serpiente me engañó, y yo comí de esa fruta.”

Serpent. Copyrighted.

Entonces el Señor dijo a la serpiente: “Por haber hecho ésto, maldita serás entre todos los animales; sobre tu vientre andarás, y comerás polvo todos los días de tu vida: Y yo pondré enemistad entre ti y la mujer y su descendiente te aplastará la cabeza.”

Eve talking with the Lord. Copyrighted

Esta maldición contra Satanás es donde primero se menciona en el libro de Dios que un dia Él enviaría un Salvador, nacido de una mujer, para vencer a Satanás.

Weeds. Copyrighted.
La tierra te producirá espinos y cardos, y con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra.

A la mujer Dios le dijo: “Yo aumentaré en gran manera tus pesares. El dar a luz te causará dolor; y tu marido te gobernará.”

Y dijo a Adán: “Por cuanto obedeciste a tu esposa y comiste del árbol prohibido, la tierra queda maldita. Desde ahora, todos los días de tu vida, sólo con dificultad podrás obtener de ella tu alimento.

Ella producirá espinas y cardos, y con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra. Te hice del polvo y al polvo regresarás.”

Animal skin coverings. Copyrighted. Dios hizo ropa de pieles de animales para cubrir a Adán y Eva.

Las hojas de higuera no cubrierón la desnudez de Adán Y Eva, así que el Señor Dios hizo vestidos de pieles para cubrir a Adán Y a su mujer. Dios tuvo que matar un animal para darles abrigo a ellos dos. Así pues, el pecado y la muerte entraron al mundo, a través de Adán.

Este método–de cubrir la desobediencia de la humanidad con la muerte de un inocente, fue el plan de Dios, aun antes que Él creara al mundo. Él sabía que la humanidad rechazaría Su dirección y fracazariá al tratar de ser dios de sus propias vidas. Dios le llama a este rechazo “pecado.”

Pero, por el amor de Dios para toda la humanidad, El planificó enviar a un Salvador que moriría para proveer el perdón por los pecados de toda la gente.

Cherubim. Copyrighted.

Así que, el Señor expulsó a Adán y Eva del huerto de Edén, y colocó ángeles, llamados querubines, al oriente del jardín, y una espada de fuego girando en todas direcciones, impidiendo el acceso al Árbol de la Vida.

En el momento que Adán pecó, toda la humanidad estuvo sentenciada a morir. Pero en el plan de Dios, aún hay esperanza.

La familia destruída de Caín y Abel

La Ofrenda de Abel. Copyrighted.

Cuando Eva, la mujer de Adán concibió, tuvo un hijo. Y Eva dijo, “He recibído un varón del Señor.” Y le llamó Caín.

Ella tuvo otro hijo, al que llamó Abel. Este decidió ser un pastor de ovejas, y Caín fue un agricultor. En el tiempo establecido por Dios, Caín trajo, de los frutos de su cosecha, una ofrenda al Señor, pero Abel trajo un cordero. Y al Señor le agradó la ofrenda de Abel, pero el Señor no aceptó a Caín y su ofrenda.

La Ofrenda de Ca�n. Copyrighted.

Caín estaba furioso, y Dios le preguntó, “Caín, ¿por qué estás enojado?” Dios le recordó a Caín que para el sacrificio se requiere la muerte de un animal. Así como las hojas de higuera no cubrierón el pecado de Adán y Eva, una ofrenda sin sangre, de plantas y vegetales, nunca cubriría los pecados.

Dios dijo que el rechazo del sacrificio de un animal demostró la rebelión de Caín, porque no estaba adorando a Dios en la forma que Él había mandado. La Biblia dice que el sacrificio de Abel mostró confianza en las palabras de Dios, pero el sacrificio de Caín, no. En todas las Escrituras Dios nos da a conocer que sin derramamiento de sangre no se obtiene perdón de pecados.

Ca�n matando a Abel. Copyrighted.

Pero Caín aún así se negó a obedecer a Dios y no trajo un animal para sacrificarlo. En cambio, culpó a Abel, su hermano, por el problema y cuando estaban los dos en el campo, Caín atacó a Abel y lo mató.

Ca�n maldito. Copyrighted.
Dios maldijo a Caín por haber matado a su hermano, y Caín se fue de la presencia del Señor.

Entonces el Señor le pregunto a Caín: “¿Dónde está Abel, tu hermano.”

Caín le respondió: “Yo no sé. ¿O es que soy yo el guardián de mi hermano?”

Dios le dijo: “¿Qué es lo que has hecho? Yo oigo la voz de la sange de tu hermano, clamando a Mí, desde la tierra. Desde ahora, maldito serás sobre esa tierra que bebió la sangre de tu hermano que tú mismo derramaste con tus manos.”

Caín se fue de la presencia del Señor. Su rebelión contra Dios fue la causa del primer asesinato y la primera destrucción de familia.

Pero, Dios bendijo a Adán y Eva, y tuvieron muchos otros hijos e hijas.

Fuente:

http://www.proyectosalonhogar.com/Diversos_Temas/La_creacion_de_Dios2.htm

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