Adán y el sueño profundo

SUEÑO profundo

  • (RV60) Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.

Luego que Adan fue creado por Dios,lo introdujo en una experiencia espiritual de tipo extatica para  crear a Eva de su  costilla. Asi lo entiendo yo de una lectura no literalista del texto biblico,sino espiritual.

Pero ¿hay alguna base biblica para tal afirmación,o son inventos mios?

El dicc. bib. de ed certeza dice:

Un “sueño profundo”, tardeµmaÆ, era inducido por medios sobrenaturales Gn. 2.21; 1 S. 26.12), y era equivalente casi al *“éxtasis” (Gn. 15.12), durante el que se otorgaban visiones (Job 4.13; Dn. 8.18). Su equivalente en el NT es hypnos (Hch. 20.9).

Pero las visiones sobrevenían también en el curso del sueño “ordinario” (Gn. 28.10ss; 1 S. 3.2ss).

Leamos en otras traducciones paralelas

Gen 2:21

(INTERLINEAL)

  • (JER) Entonces Yahveh Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, el cual se durmió. Y le quitó una de las costillas, rellenando el vacío con carne.
  • (KJV+) And the LORDH3068 GodH430 caused a deep sleepH8639 to fallH5307 uponH5921 Adam,H121 and he slept:H3462 and he tookH3947 oneH259 of his ribs,H4480 H6763 and closed upH5462 the fleshH1320 insteadH8478 thereof;
  • (Versión Jünemann) Y lanzó Dios éxtasis sobre Adán y durmióse; y tomó una de sus costillas y rellenó carne en lugar de ella.
  • (LBLA) Entonces el SEÑOR Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar.
  • (RV60) Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.
  • (RV95) Entonces Jehová Dios hizo caer un sueño profundo sobre Adán y, mientras este dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar.
  • (SSE) Y el SEÑOR Dios hizo caer sueño sobre el hombre, y se adormeció; entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar;

H8639


תַּרְדֵּמָה
tardemá
de H7290; letargo o (por implicación) trance:-sueño profundo.

Una buena hermeneutica nos enseña que las palabras en el original pueden tener varias acepciones, si te fijas el significado y como fue aplicada esta palabra en la versión king James y la explicacion de Strong encontraras muchs formas en que fue traducida, nuestra interpretación debe ser contextualizada al pasaje en si mismo, y lo que los traductores que sabían lo que en hebreo decía lo usaron en la acepción correspondiente, es decir no es equivalente decir que durmió profundamente en génesis, y cambiarlo por extasis en el pasaje de Gn. 15.12 o los otros pasajes que se citan con esta palabra.A veces el significado si lo intercambiamos altera el significado del pasaje, por eso debemos tener cuidado de que nuestra interpretación se apegue al sentido literal.

Al leer el contexto,vemos que sin duda fue una visitacion de Dios. Algo espiritual que pasa en la vida de Adan,mas que algo simplemente natural. Un sueño profundo,espiritual,provocado por el Señor al revelarsele a Adan.Yo creo que es mas vivencial que simplemente natural. Dios esta realizando un milagro en la vida de Adan.No creo en una clonación simplemente natural. Al leer el contexto y reflexionar sin duda,entendemos que Dios se esta revelando a Adan previo a una operacion sobrenatural inducida por el.No es una experiencia humana, ni simplemente sicologica,ni tampoco espiritualista.
No es una experiencia vacia de revelacion,ya que lo que Adan vivió,luego sin duda el Señor o se lo contó a Adan o se lo reveló de algun modo a Moises. De algun modo provisto por el Señor, el aspecto narrativo de lo sucedido llegó hasta Moises.

Se puede interpretar naturalmente, sin atribuir ningun tipo de vivencia sobrenatural o me parece a mi mas cercano a lo vivido por Adan, sobrenaturalmente.Igual son cosas que no se van a volver a repetir,porque son los origenes de la humanidad.

Muchas de las interpretaciones que le damos a la biblia, son de acuerdo a la cosmovision.La persona que esta de algun modo afectado por un enfoque natural,no vera nada espiritual.Recordemos que cada revelacion de Dios que ha habido en la biblia es de tipo sobrenatural. Todas, y no simplemente naturales. Eso no siempre esta narrado. Lo deducimos los que hemos conocido a Dios y sabemos que el se da a conocer y todas nuestras emociones y sentimientos se involucran.Se puede orar nada mas que con la mente y se puede orar con fervor tambien con el corazon. Se puede leer la biblia procurando comprender lo vivido por el personaje biblico,analizando todo lo sucedido, o solo se puede ver el aspecto frio de la escritura.Todo depende de la cosmovision del exegeta.

Entiendo que todo lo que Dios hace afecta tanto lo espiritual como lo natural.Cuando Dios trata con nosotros,es afectada nuestra comprension racional asi como la parte espiritual de nuestra vida.Ambas son afectadas.Oro a Dios con el entendimiento,pero tambien con el corazon,con fervor y con devocion.Cumplo sus mandamientos,pero no solo en lo externo,sino tambien en lo profundo.No adulteramos de hecho, no debemos hacerlo tampoco de pensamiento.Cuando lo hacemos, es pecado.leemos la biblia con la mente,la razon es iluminada por el Señor.
Los exegetas,al interpretar la biblia tambien son afectados por su formacion.Un teologo de tendencia racional no procurar comprender lo que viven los personajes biblicos. No le interesará.Un teologo mas espiritual, procurara un enfoque equilibrado.

La biblia se interpreta con la razon,pero tambien en el espiritu,con la mente lo entiendo,pero con mi espiritu penetro en la comprension profunda del texto.Ambas cosas tienen que ir juntas.Sino,nos tropezaremos con la letra de la Palabra,y no con el espíritu de la Palabra. Cualquier extremo es peligroso.Los anabaptistas eran misticos,muchos reformados son racionales.
Debemos respetar el sentido de las palabras originales,pero en el espiritu del exegeta Dios confirma su Palabra, La razon se involucra,pero tambien debe hacerlo el espiritu del interprete.Por eso la biblia se estudia con oracion, nos acercamos al misterio de Cristo en su revelacion,con temor,pero con la certeza de que si somos fieles y honestos al Señor ,el nos dara una exegesis equilibrada.

Quizas la pregunta que uno se hace es si el genesis ¿es literal o alegorico?
En el principio creó Dios los cielos y la tierra.» Así declara el principio majestuoso del texto bíblico (Génesis 1:1). Pero, hoy día, está en tela de juicio el relato en Génesis de la creación del mundo. La cuestión de la historicidad de los primeros once capítulos del Génesis ha sido intrigante a través de los siglos. Pero, por la llegada del alumbramiento y el ascenso del naturalismo filosófico, se ha desafiado la historicidad de cuento de la creación en Génesis en nuestros tiempos modernos más que en el pasado. Al fin y al cabo, ¡nuestro punto de vista acerca de Génesis 1 y 2 determinará nuestra actitud del resto de la Biblia! La cuestión de la historicidad de Génesis no es tema relativo a la periferia sino va al grano de nuestro entendimiento de la Biblia.

Básicamente, nos enfrentan dos alternativas relacionadas con la creación en Génesis: o sea, (1) el texto es figurativo, alegórico, mítico, a-histórico y no-descriptivo, o (2) el texto es narrativo literal, positivo, descriptivo, cronológico de una serie de eventos que pasaron exactamente como se relatan. Obviamente, hoy día muchos en la comunidad académica, presumen que el narrativo de la creación en Génesis capítulos 1-2 es figurativo y mítico, reflejando una cosmovisión «pre-científica.» Aun entre los teólogos y ministros liberalista en las iglesias, muchos alegan que la creación no aconteció de veras como es narrada en Génesis. Creen muchos que la teoría de la evolución explica mejor el origen del universo y del hombre. Sin embargo, tales pensadores con frecuencia alegan que Génesis capítulos 1 y 2 constituyen una parábola o leyenda que contiene ciertas lecciones importantes para los hombres, aunque no la historia literal.

Sin embargo, estimado oyente, aquí sostengo que esa postura liberalista es insostenible y que el escritor de Génesis, Moisés, intentó escribir un narrativo literal, histórico y cronológico. A continuación, veremos algunas razones para aceptar el punto de vista literal de Génesis.

¿Por qué creo que los capítulos tempranos en Génesis son literales e históricos? En primer lugar, porque el estilo de estos capítulos no sugiere el método alegórico o figurativo. No muestra los rasgos de ser poético. Dice, por ejemplo, «en el principio creó Dios los cielos y la tierra.» No comienza como, «un día, Dios hizo el mundo,» etc. De hecho, cuando comparamos Génesis 1-2 con los cuentos obviamente poéticos de otras partes de la Biblia, el contraste se destaca nítidamente. Por ejemplo, Salmos 104:5-7 dice: «el fundó la tierra sobre sus cimientos; no serás jamás removida. Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas. A tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron,» etc. Eso es claramente una descripción poética, igual que Job 38:1-11 y los salmos 8 y 19. El punto es que, sí, la Biblia en algunas partes habla de la creación del mundo en términos figurativos. No obstante, Génesis capítulos 1-2 no es una de esas partes, sino es literal. Eso se anota por el estilo literario.

En segundo lugar, la creación en Génesis es literal porque eso es el punto de vista que Jesucristo mismo sostuvo. Por eso, o aceptamos a Jesús y la exactitud literal de Génesis, o rechazamos la exactitud literal de Génesis y por lo tanto rechazamos a Jesús. No hay otra alternativa. Por ejemplo, Cristo dijo en Juan 5:46-47: «Porque se creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?» Entonces, ¿qué enseñó Cristo respecto a la creación en Génesis? En Mateo 19:4-5, Cristo afirmó, «…¿no habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.» Cristo citó Génesis 2:24. Si el cuento de la creación en estos capítulos es nada más de mítico o alegórico, ¿por qué basó su argumento sobre ese texto? Fíjese, Jesús declaró que Dios los hizo varón y hembra al principio. En cambio, la evolución exige que hubiera un tiempo cuando no existía tal distinción. En Mateo 19:4-5 Cristo declara (1) que hubo un principio; (2) que la primera pareja humana fue hecha. (Dijo, «los hizo.» Usó el verbo del tiempo aoristo, no del tiempo imperfecto. No dijo, «los hacía» como exige la evolución, sino «los hizo.»); (3) que fueron «varón y hembra» desde el principio. Entonces, Jesucristo creía en la exactitud literal de Génesis 1-2. (Escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.)

En tercer lugar, Génesis 1-2 es narrativo literal e histórico porque otros escritores inspirados en el Nuevo Testamento con frecuencia se refirieron a los eventos ahí relatados. Por ejemplo, el apóstol Pablo escribe (1) en 1 Corintios 11:8, «porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón.» Otra vez, escribe en versículo 11, «porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios.» Su doctrina de los distintos papeles del hombre y de la mujer depende de la historicidad del narrativo de Génesis capítulo dos. Dijo que la mujer es «del varón.» En el griego, «del» traduce la preposición ek, que quiere decir, «de (dentro)» o «desde.» La mujer «procede del varón.» Claro que no se refiere al proceso normal del nacimiento aquí sino a Génesis 2:21-23 donde Dios tomó una de las costillas de Adán de la cual hizo la mujer. (2) En 1 Timoteo 2:11-15 Pablo otra vez basa su argumento sobre la historicidad de Génesis capítulos dos y tres, escribiendo, «porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en trasgresión.» Si la evolución fuese verídica, tal argumento no tendría sentido. Aquí los llama por nombre, Adán y Eva. Si la evolución fuese verídica, nunca existiera tales personas históricas. (3) En Romanos 5:14 Pablo considera que Adán fue tan histórico como Moisés, escribiendo, «no obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés….» En los versículos 17-19, considera que Adán fue tan histórico como Jesucristo. (4) En 2 Corintios 11:3, Pablo respalda el narrativo de la serpiente y Eva. Pero, si Génesis es un mito, eso nunca aconteció y su argumento no tendría sentido. (5) En 1 Corintios 15:45 Pablo identifica a Cristo como «el postrer Adán.» Si el primer Adán fue un mito, ¿por qué no fue un mito el postrer Adán, Jesús? Asimismo, Pedro respalda ambos el narrativo de la creación y del diluvio en 2 Pedro 3:5-6. Para ese apóstol, fueron eventos históricos.

Toda la doctrina de la caída del hombre por el primer pecado es arrancada violentamente del contexto bíblico si negamos la historicidad o la exactitud literal de los primeros capítulos del Génesis. Pero, cuando se arranca la doctrina de la caída, se hace daño al mensaje primordial del evangelio, a saber, que Cristo vino como el postrer Adán para rectificar el problema del pecado (Romanos 5:12-21). En efecto, la evolución niega la caída y mengua la seriedad del pecado. Por eso, el cristiano no puede ser consecuente y alegar que los primeros capítulos del Génesis son una leyenda o mito. No solo eso, sino la evolución niega la dignidad y el valor del hombre que es hecho a la imagen y a la semejanza de Dios, de acuerdo con una interpretación literal del Génesis.

Es interesante que en 1932 el arqueólogo, el Dr. E. A. Speiser descubrió un sello de piedra doce millas al norte del sitio de Nínive antigua. El artefacto fue fechado al año 3.500 a.C. El sello tiene las figuras de un hombre y una mujer desnudos, caminando, y completamente deprimidos, seguidos por una serpiente. Este hallazgo antedata el Antiguo Testamento por muchos siglos y quizás reflejara el conocimiento del origen verdadero del mundo como transmitido de generación en generación desde nuestros antepasados patriarcales. El punto es que podemos confiar en la historicidad y la exactitud literal de la creación en Génesis. La evolución Darwiniana es teoría desacreditada que carece del apoyo ambos científico y bíblico. La Biblia tiene razón. Por eso, debemos de respetarla en todo que nos manda. Le exhorto a obedecer sus enseñanzas hoy día.

http://www.jesusdios.com/2010/03/es-literal-el-genesis.html

Como supo Moisés de Adán y Eva?

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Alvarez Valdés, niega a Adan y Eva

Alvarez Valdés, niega a Adan y Eva

Alvarez Valdés, destacado estudioso de la Biblia, había sido amonestado por el Vaticano y su obispo por confundir a los fieles al negar la existencia de Adán y Eva. Y no quiso retractarse. Salió a defender su actitud.

Álvarez Valdés, el sacerdote que abandonó los hábitos luego de que las autoridades eclesiásticas le pidieran retractarse de su teoría que niega la existencia histórica de Adán y Eva, sostuvo que en realidad lo que le pidieron es que no “asuste” a los fieles.

“La carta que me ha mandado mi obispo dice que a mí me suspende de toda enseñanza porque, con mis afirmaciones, causo perplejidad a la gente. Reconoce por escrito que no tengo ningún error dogmático, simplemente lo que hago es causar perplejidad” , explicó el ex cura en declaraciones a una radio porteña..

En ese sentido, se preguntó si “causar perplejidad es bueno o malo”.

“Tendríamos que suspender a la mitad de los sacerdotes del mundo porque a lo mejor con las cosas que dice causa perplejidad. Tendríamos que ‘correr’ al Papa Benedicto XVI, porque a veces con algunas cosas que hace causa perplejidad… Causar perplejidad para mí es bueno, porque es una manera de hacer reflexionar a las personas, pero evidentemente el obispo entiende que eso es malo y que causa escándalo”, señaló.

Además, sostuvo que no todos los temas pueden ser explicados por la doctrina católica.

“La Biblia no sabe cómo apareció el hombre sobre la Tierra. Sabe de dónde apareció el hombre, apareció de las manos de Dios, pero cómo apareció es una respuesta que tiene que dar los científicos. Muchos eclesiásticos no saben distinguir las dos cosas”, dijo Álvarez Valdés.

Por otra parte, remarcó que él le comunicó a las autoridades eclesiásticas de Santiago del Estero, jurisdicción a la que pertenece, que su teoría que niega la existencia histórica de Adán y Eva no está en contra de la idea del pecado original.

“El pecado original es una creencia que la Iglesia tiene pero que no tiene nada que ver con Adán y Eva. Es una reflexión posterior que ha hecho San Pablo y que está basada en la Carta de los Romanos y no en los relatos de Adán y Eva. Pero no muchos eclesiásticos saben esto, y creen que con negar la historicidad de Adán y Eva uno va a negar esta doctrina del pecado original”, explicó Álvarez Valdés.

También confesó que el obispo reconoció que lo que él plantea tiene asidero en la Iglesia.

“Cuando yo les escribí diciendo que estas cosas las dicen también casi todos los teólogos católicos, me contestaron que es cierto, que las cosas que yo digo en mis libros y en mis artículos las dicen otros teólogos católicos, pero ellos las dicen en libros técnicos, densos, de difícil acceso, y yo las digo de una manera divulgativa para todo el mundo “, reveló.

Y finalizó:

“Es triste que a mí me sancionen por divulgar, por hacer público y por poner al alcance de la gente las verdades que otras personas las dicen en libros técnicos. El temor es poner en manos de la gente sencilla esas verdades que hoy la Iglesia Católica en libros densos privados de difícil acceso las está afirmando”.

radiocristiandad.wordpress.com

El primer hombre de Dios

Una reflexión acerca del propósito que Dios tuvo con Adán.

El primer hombre de Dios

Ruth Paxson

La Escritura no dice mucho sobre la triple naturaleza del hombre, pero lo que dice es muy claro e indubitable. Nos dice cómo el hombre llegó a ser lo que es ahora. «Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fue el hombre un alma viviente» (Gén. 2:7, Versión 1909).

La Escritura nos cita las partes que componen al hombre tal como fue creado por Dios. «Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo».

En Génesis 2:7 Dios nos da el orden divino en la creación de las distintas partes que componen al hombre.

La formación del cuerpo humano. «Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra». «El primer hombre es de la tierra, terrenal». La tierra iba a ser la morada del hombre. Para que pudiera tener comunicación con el mundo exterior en el que moraría, el cuerpo del hombre fue formado de la tierra y después provisto de los cinco sentidos: vista, oído, gusto, tacto y olfato. A causa de su conexión con lo terreno, el cuerpo es la parte más baja del hombre. Sin embargo, tiene el privilegio enorme de ser el hogar del espíritu y de ser su único medio de contacto con el mundo de los sentidos. El cuerpo es la ciudad puerto de la personalidad humana.

La emanación del espíritu humano. «y alentó en su nariz soplo de vida». El alfarero divino formó la estructura humana y después alentó en ella soplo de vida. Este principio de vida, que vino como una directa emanación de Dios, vino a ser el espíritu humano. Como alguien ha dicho con propiedad: «El hombre es polvo que recibió aliento de la Deidad».

Dios define el espíritu humano en estas palabras: «Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón» (Proverbios 20:27). El espíritu es la parte principal del ser humano. Es la obra maestra de la creación de Dios. Es la parte del hombre que tiene relaciones con el mundo invisible y espiritual, y comunión con Dios. Por mediación del espíritu el hombre percibe, ama y adora a Dios. A. T. Pierson dice: «El espíritu recibe las impresiones del mundo exterior y material a través del alma y del cuerpo, pero pertenece a un nivel y reino más altos, y es capaz de un conocimiento directo de Dios por la relación con sus sentidos y facultades superiores. En un estado no caído, era como un altísimo observatorio con la visual hacia el firmamento celestial». El espíritu es la ciudad capital de la personalidad humana.

La creación del alma humana. «Y fue el hombre un alma viviente». Superior al cuerpo e inferior al espíritu está el alma, el médium entre las dos. Se ha dicho que en sus relaciones con el cuerpo y sentidos corporales puede compararse a una cámara oscura fotográfica. Las impresiones del mundo exterior recibidas por los sentidos son recogidas y llevadas a esta cámara oscura donde se revelan en expresiones distintas de pensamiento, emociones y voluntad.

En sus relaciones con el espíritu y con el mundo espiritual puede asemejarse a un estrado judicial. La evidencia con respecto a Dios y a las realidades espirituales que encuentra el espíritu en su búsqueda por el reino espiritual es puesta ante el alma y allí se acepta o se rechaza.

El hombre, pues, es una trinidad. Espíritu, alma y cuerpo son las partes integrantes de su trino ser. En la constitución del primer hombre de Dios se usaron dos elementos independientes, el corporal y el espiritual, el material y el inmaterial. Cada uno de ellos era esencial porque el hombre tenía que estar relacionado con dos mundos, el visible y el invisible, el material y el espiritual. Él fue hecho principalmente para Dios; y para tener contacto con Dios debía tener un espíritu capaz de comunicación y relación con el Espíritu Divino. Pero el hombre tenía que ser colocado en el universo material de Dios para tener relaciones tangibles con el mundo exterior, personas y cosas. Por lo tanto, debía tener un cuerpo capaz de tales contactos y comunicaciones. El hombre tenía que estar en íntimo y continuo contacto con los cielos y con la tierra, con lo externo y lo temporal, con lo espiritual y con lo material.

Cuando Dios colocó el espíritu dentro del cuerpo, como su morada en la tierra, produjo la unión de estas dos partes una tercera, y el hombre fue un alma viviente. El alma uniendo el espíritu con el cuerpo dio al hombre la individualidad, y fue la causa de su existencia como un ser distinto. El alma, con las facultades de la inteligencia, emoción y voluntad, fue la parte central, el asiento, como si dijéramos, del ser del hombre.

El alma actúa como el intermediario entre el espíritu y el cuerpo; fue el lazo que los unió y el canal por el que actúa el uno sobre el otro. El alma está situada en la mitad del camino de los dos mundos: mediante el cuerpo se une con lo visible, material y terrenal, por el espíritu se une con lo invisible, espiritual y celestial. A ella le fue dado el poder para determinar cuál mundo dominaría al hombre.

La grandísima importancia de este tema en sus relaciones con las sucesivas lecciones y el intenso deseo de que cada lector tenga un claro conocimiento de ello me lleva a citar extensamente del libro de Andrew Murray, The Spirit of Christ (El Espíritu de Cristo):

«El espíritu, al vivificar el cuerpo, hizo del hombre un alma viviente, una persona viva con conciencia de sí misma. El alma fue el lugar de reunión, el punto de unión entre el alma y el espíritu. Por el cuerpo, el hombre –el alma viviente– estaba relacionado con el mundo exterior de los sentidos, pudiendo influir en él o ser influenciado de él. Por el espíritu estaba relacionado con el mundo espiritual y con el Espíritu de Dios, de donde tuvo su origen, pudiendo ser el recipiente y el ministro de su vida y de su poder. Estando a mitad del camino de estos dos mundos y perteneciendo a ambos, el alma tenía el poder de determinarse por sí misma, de elegir o de rehusar los objetos de que estaba rodeada y con los que estaba relacionada.

«En la constitución de estas tres partes de la naturaleza del hombre, el espíritu, que le une con lo Divino, era la más alta; el cuerpo, conectándole con lo sensible y con lo animal, era la más baja; el estado intermedio era el alma, partícipe de la naturaleza de las otras partes, el lazo que las unía y por la que podían actuar la una sobre la otra. Su obra, como poder central, era mantenerlas en su debida relación; mantener el cuerpo, como lo más bajo, en sujeción al espíritu, recibir, por el espíritu como lo más alto, del Espíritu Divino lo que faltaba para su perfección, y después pasarlo al cuerpo, para que por ello pudiera ser partícipe de la perfección del espíritu y llegara a ser un cuerpo espiritual.

«Los maravillosos dones con los que el alma fue dotada, especialmente los de conciencia y autodeterminación, o sea la mente y la voluntad, fueron el molde o vaso en el que la vida del espíritu, la verdadera sustancia y verdad de la vida divina, tenía que ser recibida y asimilada. Fueron la capacidad dada por Dios para hacer propios el conocimiento y la voluntad de Dios. Haciendo esto, la vida personal del alma llega a llenarse y posesionarse de la vida del Espíritu y todo el hombre se convierte en espiritual.

«Resumiendo lo dicho, el espíritu es el lugar de nuestra conciencia de Dios, el alma, de nuestra propia conciencia, y el cuerpo, de nuestra conciencia del mundo. En el espíritu mora Dios, en el alma el yo y en el cuerpo el sentido».

Claramente vemos que la intención original de Dios fue que el espíritu humano, por el que solamente el hombre puede relacionarse con Dios y con el mundo espiritual, fuera el elemento dominante en la personalidad humana. El espíritu había de ser el soberano, y mientras permanecía así todo el ser se conservaría espiritual.

Pero aunque el espíritu humano había de ser el soberano en el reino de la personalidad humana, con el alma y el cuerpo entregados a su dominio, sin embargo debía él estar sujeto a un poder más alto. El Dr. A T. Pierson dice: «Una lección obvia en esta psicología bíblica es que Dios designó evidentemente que el espíritu humano, habitado y gobernado por el Espíritu Santo, guardara al hombre en continuo contacto con él mismo y mantuviera en todas las cosas su propia preeminencia, gobernando el alma y el cuerpo.»

Vemos, pues, que el espíritu humano había de ser un soberano bajo otro Soberano. Había de ser también el intermediario entre lo eterno y lo temporal, lo visible y lo invisible, lo divino y lo humano, lo celestial y lo terrenal. El espíritu tenía sus ventanas abiertas hacia el cielo y hacia Dios, y por su percepción, intuición y visión espiritual estaba constantemente recibiendo impresiones espirituales que eran transmitidas al alma y al cuerpo. El espíritu, por una comunión inquebrantable con el Espíritu Santo, había de ser el canal por el cual todo el ser del primer hombre de Dios estaría unido a la vida de Dios y así hecho y mantenido espiritual.

Este breve estudio de la triple naturaleza del primer hombre de Dios, Adán, nos muestra que la personalidad humana fue constituida así para que pudiera pensar, amar y querer dentro del círculo de la voluntad de Dios. Podía elegir la vida bajo la autoridad de su divino Soberano. Nada había en él que impidiera la perfecta obediencia a la voluntad de Dios.

Queda otra pregunta que contestar. ¿Había algún impedimento fuera de él? ¿Fue el ambiente de Adán conducente a una completa y continua obediencia a la voluntad de Dios?

Dios colocó a su hombre perfecto en un ambiente perfecto. El cuadro que nos presenta el Génesis del jardín del Edén es el de un lugar donde había satisfacción y suficiencia para toda necesidad del espíritu, alma y cuerpo del hombre. El Creador se había hecho responsable de suplir abundantemente las necesidades de su criatura. El breve relato de la vida de Adán en el Edén revela la perfecta armonía con el ambiente. La justicia gobernaba y por tanto resultaba la paz. Nada había en su ambiente que impidiera la obediencia a la voluntad de Dios.

No solamente colocó Dios a este perfecto hombre en un ambiente perfecto sino que sus propias relaciones con Adán fueron perfectas. Era una relación de comunión y cooperación.

Adán tenía comunión con Dios. El hombre fue hecho para Dios. Hay en las Escrituras autoridad amplia para esta exposición en los versículos de Isaías 43:7, 21; Col. 1:16; Apoc. 4:11. El hecho de que el hombre fue formado a imagen de Dios en su vida intelectual, moral y volitiva muestra que Dios deseó la comunión con él y le hizo con capacidad para tal comunión, la cual no fue dada a ninguna otra de sus criaturas. Las bellas palabras de Génesis 3:8: «Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba por el huerto, al aire del día» revelan que Dios tomó la iniciativa en buscar la comunión y camaradería con Adán y Eva. El primer hombre de Dios anduvo y habló con Dios, como amigo con amigo. Él pudo conocer y gozar de Dios. Por la semejanza de sus naturalezas estaba en interna y espiritual armonía con Dios.

El primer hombre de Dios tuvo también cooperación con Dios en sus actividades de gobierno. Adán era el vicegerente de Dios, por así decirlo, sobre todas sus obras; él fue el instrumento ejecutivo por designación divina para llevar a cabo el divino propósito. Dios hizo de Adán su representante como el monarca visible de todos los seres vivientes (Gén. 1:28). Dentro de su propia esfera él fue un soberano subordinado únicamente a Dios.

Una cosa más queda por decir acerca del primer hombre de Dios. Adán no fue solamente un ser individual, sino la cabeza federal de la raza humana. Dios hizo de su primer hombre la cabeza y representación del hombre. El obispo H. C. G. Moule en su «Outlines of Christian Doctrine» dice: «Adán fue un ser tan verdaderamente individual como lo fue Abel. Pero él fue también, a diferencia de su hijo, lo que un solo Otro ser ha sido, la cabeza moral e inteligente de una raza moral e inteligente; no solamente el primer ejemplar de una naturaleza nuevamente creada, sino, en cierto sentido, el origen de esta naturaleza en sus descendientes, de forma que en él no solamente el individuo sino toda la raza, y en algunos aspectos muy importantes, podría ser tratada.» Adán fue, por designio de Dios, la fuente de la vida humana de toda la humanidad: la cabeza de la familia humana. Él fue, ante Dios, el primer hombre representativo. Por medio de él estableció Dios una unión con toda la raza humana, en la creación. Después mandó a Adán que creciera y se multiplicara.

Luego, el primer hombre de Dios fue perfecto, fue colocado en un ambiente perfecto y tuvo perfecta comunión con Dios. La armonía reinaba dentro de él, en todas sus relaciones, con los seres inferiores a él como igualmente con el Soberano Creador. Todas las cosas dentro y fuera de su vida alentaban la sumisión completa a la soberanía de Dios y a la obediencia perfecta a su voluntad. ¿Estaría él satisfecho con permanecer como un soberano bajo otro Soberano? ¿Elegiría vivir continuamente dentro del círculo de la voluntad de Dios? ¿Guardaría toda su personalidad bajo el dominio del Espíritu Divino, manteniendo así su vida en el plano espiritual? Siendo así hecho a su imagen y semejanza y controlado por su Espíritu Divino, por medio de este primer hombre Dios poblaría la tierra con seres que llevarían su semejanza, se entregarían a su soberanía, le servirían con fruto y vivirían juntos en justicia y paz.

G. Campbell Morgan en «The crises of the Christ» expone la posición de Adán ante Dios en el siguiente párrafo: «La voluntad finita tenía que ser probada, y se mantendría o caería según se sometiera o se rebelara contra la Voluntad Infinita del Infinito Dios. El hombre antes de la caída era un ser creado a la imagen de Dios, viviendo en unión con Dios, cooperando en sus actividades, con las limitaciones de su ser marcadas por disposiciones sencillas y determinados mandatos. Promesas de gracia le atraían, por un lado, a lo más alto, mientras que por otro, una solemne sentencia le ahuyentaba de lo más bajo. Él era un soberano bajo otro Soberano, independiente, pero dependiente. Tenía el derecho de su voluntad, pero solamente podía ejercitarla en perpetua sumisión a la más alta voluntad de Dios». «Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: … mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás.» (Gén. 2:16-17).

Aquí tenemos la voluntad de Dios expresada en forma concreta. Por medio de este mandamiento Dios puso a prueba a su primer hombre. Adán tenía derecho a ejercer su voluntad y tenía poder para ejercitarla hacia Dios.

***

Tomado de “Cómo vivir hasta lo sumo” (Fragmento).

http://www.aguasvivas.cl/revistas/37/legado2.htm

El Verbo descendió en Adán, antes de los siglos, dice Clemente de Alejandría.

El Verbo descendió en Adán, antes de los siglos, dice Clemente de Alejandría.

Capítulo IX

En qué consiste el Descenso del entendimiento o un ontologismo aceptable

Artículo 1.º

PRELIMINARES

Prólogo. -En el principio era el Verbo. -Y el Verbo era con Dios. -Y el Verbo era Dios. -Todas las cosas fueron hechas por Él; y nada se hizo sin Él. -Y todo lo que ha sido hecho, era vida en Él. -Tránsito de las criaturas desde el Verbo a fuera del Verbo.

PRÓLOGO

Vamos a ver en este Capítulo cómo las cosas que son «vida en Dios», por ser su esencia misma, al bajar a la realidad fuera del supremo Ser, influyen en el conocimiento humano, y cómo, a la vez, este conocimiento se completa por medio de Dios mismo, que pasó las cosas desde la vida en Dios a la vida por Dios o de Dios.
Partiremos del Evangelio de San Juan, explicado con la sublime transparencia de Rosmini y otros.
Y en el Capítulo siguiente veremos cómo en esta Teoría del Descenso luliano del entendimiento no hay ontologismo, ni innatismo, ni panteísmo.

Erudito asegura: Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.

S I N T E S I S – C U L T U R A L
Erudito asegura:
Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro.  El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro.  El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice.  El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus.  El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria.  Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).
Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí.  Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.
Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar.  Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.
Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.
Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica.  “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén.  Los ríos no suben en el desierto”, dijo.
“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía.  Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.
Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro.  El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro.  El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice.  El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus.  El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria.  Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).
Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí.  Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.
Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar.  Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.
Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.
Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica.  “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén.  Los ríos no suben en el desierto”, dijo.
“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía.  Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.
Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.

S I N T E S I S – C U L T U R A L

Erudito asegura: Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.

Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.

Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.

La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro.  El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro.  El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice.  El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus.  El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria.  Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).

Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.

Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí.  Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.

Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar.  Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.

Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.

Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica.  “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén.  Los ríos no suben en el desierto”, dijo.

“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía.  Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.

Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.

Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.

Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica  y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.

Fuente:

http://74.125.47.132/search?q=cache:http://www.cristoesturuta.cl/galeria/sintesis/el_eden.htm

Lo que le Faltaba a Adán

Lo que le Faltaba a Adán

Posted: 24 Feb 2009 02:58 PM PST

Este es una excelente entrada de Tony Reinke, quien es el administrador de uno de mis blogs favoritos. En esta entrada Reinke reflexiona acerca de algo de lo que carecía Adán. El autor escribe:

“Antes de que el pecado se deslizara silenciosamente a través de la puerta abierta, el Jardín del Edén era perfecto. Adán tenía su propia vida impecable, un jardín sin mancha, y la responsabilidad para someter y cultivar su espacioso, y bien irrigado, escenario rural.

Adán poseía mucho. Tenía un gran trabajo. Gozaba de un matrimonio perfecto. Tenía paz con toda la creación- sin tornados, sin sequías, sin contaminación, sin muerte, sin enfermedad, sin lágrimas. Entonces qué podría faltar?

Desde el principio, la pureza del jardín, la paz entre los animales, su relación con su esposa-aún la propia vida de Adán-estaban condicionadas, condicionadas a su fidelidad a la voluntad de Dios. La voluntad de Dios no era demandante, o sí? Ahí, para el disfrute de la pareja estaba un pequeño bosque de árboles frutales, que producían máqs fruto que lo que podía probablemente ser consumido. Sólo un árbol era prohibido y nada en esta única condición disminuía el gozo en ninguna forma.

Pero esta condición representa algo grande debido a que apunta a la única cosa que Adán no poseía en el Jardín del Edén-certeza.

La condición significaba que el matrimonio de Adán era delicado, el clima del jardín perfecto era un clima frágil, el futuro de Adán en el jardín era incierto, y hasta la duración de su ahora perfecto y potenciaqlmente eterno cuerpo era cuestionable. Cada pieza de su situación podría quebrarse por una únicaq decisión divergente de la voluntad de Dios. Y sabemos que en por un único bocado esta fragilidad entró en el jardín para robarse la inocencia. Mientras la mandíbula de un hombre perfecto mascaba el fruto que representaba la desobediencia humana, el pecado clavó la daga en el mundo idílico del hombre, y la creación cayó en un caos de dolor, el inicio de dolores del desorden que es la matriz en la que vivimos y respiramos.

Pero, he aquí el hecho sorprendente.

Lo que distingue al Adán pre-caída en el jardín perfecto de mí, un pecador post-caída redimido por la sangre de Cristo, es tan amplio como la distinción entre la incertidumbre y la certeza. Certeza es el regalo de Dios que da a Sus hijos en Cristo. Cierto, carecemos del paraíso ahora, pero no carecemos de la certeza. Aquellos que han puesto su fe en Cristo están seguros y tienen la certeza del poder protectos de Cristo, inmunes a todas las amenazas enla vida que nunca podrán movernos de la vida eterna con nuestro Padre (cf. Juan 10: 22-30, Rom 8: 38-39).

Cómo puede ser esto? Cómo puede un hombre sin pecado vivir con una incertidumbre temporal y un hombre pecador vivir con certeza eterna? Simple. Cristo es nuestra obediencia. Era nuestra incertidumbre la que fue puesta a prueba en las tentaciones en el desierto, estaba nuestra certeza a prueba cuando Cristo fue tentado en cada manera a través de su vida de 33 años. Fue en cada momento, en cada pensamiento, obra, y deseo que nuestra certeza fue probada. Cristo no tenía pecado. Era el perfecto Salvador! Y Él podía decir las palabras que Adán jamás pudo: Consumado es.

Y debido a que estamos unidos a Cristo, porque Él vivió sin pecado, porque vivió una vida bajo la ley a la perfección, Él se convierte en nuestra certeza. La vida perfecta y muerte de Cristo representa el cumplimiento de una vida perfecta-no acciones pecaminosas, no pensamientos pecaminosos, no decisiones pecaminosas. Una vez completada, una vida de perfección trae consigo perfecta certeza.

Cualesquiera que sean los sueños espectaculares que tenemos de Edén-y ciertamente fue un paraíso más allá de cualquier cosa que podríamos experimentar en esta vida- nosotros poseemos en el evangelio algo extraño a la experiencia de Adán pre-caída. Agradezcamos a nuestro Salvador por este precioso regalo de certeza eterna, la única cosa que inclusive un jardín sin pecado y perfecto no podía prometer.”

sujetosalaroca.org

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