El ateo virtuoso. Actualidad de un mito (y II)
24 feb 2011 24 comentarios
in Ateismo, Filosofía, Teología
El ateo virtuoso. Actualidad de un mito (y II)
continúa de El ateo virtuoso. Actualidad de un mito (I)
4. Vida moral y conocimiento de Dios
Los ateos virtuosos de Bayle y Rousseau no son culpables de su ateísmo. No vamos a entrar aquí en la cuestión de si existe un ateísmo inculpable. Preferimos poner de relieve, únicamente, que existe el ateo culpable de su propio ateísmo y que, en tal caso, no puede calificarse de virtuoso.
Llegar a Dios no solo es posible, sino que es un deber moral. Responde a la inclinación esencial de la naturaleza humana a conocer la verdad, y en esa inclinación se funda el deber de buscarla. Dejando a un lado las influencias negativas que, desde los primeros momentos de la existencia, pueden tener sobre la persona las convicciones de los padres, educadores, etc., queremos llamar la atención sobre las causas internas por las que una persona puede no llegar al conocimiento de Dios.
Sto. Tomás explica que la culpabilidad de los que no conocen a Dios no va precedida de ignorancia, sino que más bien ocurre al contrario: la culpa engendra una ignorancia consecuente, y en ese sentido esa ignorancia tiene también razón de culpa [10]. La ignorancia de la existencia de Dios se debe, al menos en muchos casos, a que las malas disposiciones morales subjetivas impiden el recto uso de la inteligencia, que, por naturaleza, no se detiene hasta llegar a su Creador.
a) La interacción del entendimiento y la voluntad.- En la búsqueda de la verdad está implicada toda la persona; no sólo el entendimiento, sino también la voluntad, las pasiones y sentimientos, la cabeza y el corazón.
Cuando una verdad se presenta al entendimiento, entra en juego la voluntad, que puede amar esa verdad o rechazarla. Si la persona está bien dispuesta, su voluntad la acepta como conveniente, e incluso puede mandar al entendimiento que la considere más a fondo, que busque otras verdades que la corroboren, y, por último, si es necesario, ordena su conducta de acuerdo con esa verdad.
Por el contrario, si la persona está mal dispuesta, la voluntad tiene mayor dificultad para aceptar la verdad, y puede incluso rechazarla como odiosa. En efecto, una verdad particular puede resultar aborrecible cuando aceptarla impide a la persona gozar de algo que desea. «Es el caso de los que querrían no conocer la verdad de la fe para pecar libremente, a quienes el li bro de Job hace decir: “No queremos la ciencia de tus caminos» [11]. Cuando esto sucede, es fácil que la voluntad incline al entendimiento a pensar en otra cosa, o a ver los aspectos negativos de la verdad que considera.
El resultado es que la persona no «ve» la verdad porque no quiere verla. La verdad queda aprisionada por la injusticia [12]. Para entender, para «reconocer» una verdad como bien, hay que querer: «Entiendo -afirma Santo Tomás- porque quiero, y del mismo modo uso de todas las potencias y hábitos porque quiero» [13]. Esto no quiere decir que la voluntad o el deseo sean, a fin de cuentas, los creadores de la verdad, sino que se requiere la “buena voluntad”, “la limpieza de corazón”, para poder reconocer la verdad y convertirla en directora de la propia vida.
b) Las disposiciones morales y verdad sobre Dios.- En el acceso a la verdad sobre Dios, las disposiciones de la voluntad son especialmente importantes. La existencia de Dios no es una cuestión sólo especulativa: su aceptación o rechazo deciden la vida entera de la persona.
De ahí que no se pueda plantear como un problema exclusivamente teórico: «El primer planteamiento del problema religioso no aparece ante el hombre de este modo: “¿Es posible reconocer a Dios?”, sino que presenta esta otra forma: “¿Estoy dispuesto a reconocer a Dios?» [14]. Si se formula la pregunta por Dios sólo del primer modo, como a. veces se hace, puede dar lugar a interminables elucubraciones teóricas, porque en apariencia el sujeto no se implica personalmente. Es necesario adoptar la segunda perspectiva, que supone la implicación personal en la búsqueda de la verdad religiosa, si uno quiere realmente encontrarla. Entonces aparecen, ante la conciencia del que busca, los obstáculos reales que se oponen a la aceptación de la verdad, y se advierte que la dificultad no está del lado de Dios, sino del sujeto que pregunta por Él. El problema no es de la Luz, sino de la voluntad que no quiere ver.
El evangelio de San Juan presenta a Cristo, desde el primer momento, como la Luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo [15], pero esa Luz es recibida por unos, y ven; y rechazada por otros, y permanecen ciegos. La razón de tan diferentes desenlaces, la explica el mismo San Juan: «Vino la luz al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra mal odia la luz y no viene a la luz, para que sus obras no le acusen. Pero el que obra según la verdad viene a la luz, para que sus obras se pongan de manifiesto, porque han sido hechas según Dios» [16].
El problema, por tanto, no es sólo de índole intelectual, sino sobre todo moral: «Porque sus obras son malas». Las obras malas, puestas a la luz de Cristo, acusan al que las realiza. Puede suceder, y de hecho sucede, que, con la ayuda de la gracia, el pecador se enfrente a la realidad de su vida, muestre sus malas obras a la Luz, se humille y se convierta. Pero puede ocurrir también que «quiera» mantenerse en sus obras, y entonces se niega a sacarlas a la luz, para no sentirse acusado; y ante la posibilidad de ser iluminado, odia la luz, siente miedo y rehúsa incluso oír hablar de Dios. En cambio, al que obra según la verdad no le importa que sus obras se vean, porque han sido hechas según Dios. Está dispuesto a recibir la Luz, a Cristo, la Verdad [17].
La negación de la verdad sobre la existencia de Dios no es entonces fruto de un proceso puramente intelectual, sino de la propia mala voluntad, que tuerce continuamente la cara de la razón para que mire hacia otro lado, o para que fije su atención en todo aquello que parece contradecir la existencia de Dios: el sufrimiento de los inocentes, las catástrofes naturales, la existencia de personas creyentes cuya vida no es coherente con su fe, etc.
5. La importancia de la intención en el obrar moral
El mito del ateo virtuoso parece desarrollarse en el clima de la concepción normativa de la ética, que juzga las acciones exclusivamente desde el punto de vista externo, es decir, sin tener en cuenta la intencionalidad del sujeto agente, la dimensión interior de la acción, Desde el punto de vista del observador, es fácil llegar a otorgar el mismo valor a dos acciones materialmente iguales, de dos sujetos diferentes, sin tener en cuenta que pueden ser fruto de intencionalidades muy diversas.
Al juzgar la acción moral, no basta con tener en cuenta la acción exterior. El aspecto exterior de la acción no es suficiente para saber si la acción es buena: la intencionalidad es un elemento intrínseco de la acción.
En efecto, para actuar bien desde el punto de vista moral no basta con realizar acciones en sí mismas buenas, sino que es preciso actuar por amor al verdadero fin último. En caso contrario, la acción no puede calificarse de verdaderamente honesta.
Pues bien, Bayle hace una defensa de la honestidad del ateo, en la que a la vez demuestra -sin pretenderlo- que tal honestidad es deshonesta: «Como la ignorancia de un primer Ser Creador y Conservador del mundo no impediría a los miembros de esta sociedad (de ateos) el ser sensibles a la gloria y al vilipendio, a la recompensa y a la pena, y a todas las pasiones que se ven en los otros hombres, y no entenebrecería todas las luces de la razón, se encontrarían entre ellos personas que actuarían de buena fe en el cbmercio, que asistirían a los pobres, que se opondrían a la injusticia, que serían fieles a sus amigos, que denigrarían las injurias, que renunciarían a las voluptuosidades del cuerpo, que no engañarían a nadie, sea porque el deseo de ser alabados les empujase a todas estas bellas acciones que no dejarían de tener la aprobación pública, sea porque les lleva a eso el deseo de conseguirse amigos y protectores en caso de necesidad» [18].
Pero actuar bien por el deseo de alabanza y de conseguir amigos y protectores en el caso de necesidad constituye u na motivación muy diversa a la que requiere la honestidad cristiana y aun la honestidad natural de quien sigue la ley que Dios ha impreso en su alma [19].
6. Un punto de reflexión para creyentes y ateos
El modo de vivir de algunos cristianos ha alimentado, en ciertas ocasiones, el mito del ateo virtuoso. La falta de coherencia entre la fe y la conducta; el pietismo y el espiritualismo desencarnado; el desprecio de las realidades terrenas, como si fuesen tareas en las que el cristiano no puede mezclarse para no contaminarse; la mezcla de la verdadera fe con creencias vanas o supersticiosas; la reducción de la moral a algunos aspectos, olvidando otros asimismo importantes, etc., han servido de ocasión para pintar de atractivos colores a un personaje que, a pesar de no creer en Dios, vive como hombre honrado. Y esto debe servir de reflexión a los cristianos para tomar conciencia de la importancia de la unidad entre fe y vida.
De todas formas, cuando se piensa en la fe (y en la moral) predicada por Cristo y en aquellos que lucharon por ser coherentes con ella, incluso a costa de su vida, los santos, parece lógico deducir que los cristianos que exhiben una conducta deshonesta, viven así no a causa de profesar la fe cristiana, sino a pesar de ello. Y si se piensa en las consecuencias prácticas del ateismo militante, también parece lógico concluir que los ateos que dan muestras de vivir las virtudes humanas, viven así no a causa de negar la existencia de Dios, sino a pesar de ello.
En resumen: pienso que no puede darse un comportamiento ético en sentido pleno, una vida moral plena, con todas las condiciones que exige la palabra “moral” en cuanto al conocimiento y la voluntad algo que no coincide con lo que se entiende habitualme’nte por ser “buena persona”-, si se prescinde de la aceptación práctica de la verdad sobre Dios.
Notas
[10] Cfr. Sto. TOMÁS DE AQUINO, In Ep. ad Rom., cap. 1, lect. 7.
[11] Sto. TOMÁS DE AQUINO, Summa Theologiae, 11-11, q. 25, a. 5, ad 2.
[12] Cfr. Rm 1, 18.
[13] Sto. TOMÁS DE AQUINO, Quaestiones disputatae: De malo, q. 4, a. 1. Cfr. también Summa contra gentes, 1. 1, cap. 72.
[14] A. LANG, Teología fundamental, 1, Madrid 1966, 158.
[15] Cfr. Jn 1,9.
[16] Jn 3,19-21.
[17] Cfr. S. GREGORIO DE NISA, De vita Moysis, 11, 65.
[18] P. BAYLE, Pensées diverses sur la comete, Société des textes français modernes, Librairie E. Droz, Paris 1939, 11, 103. La cursiva es mía.
[19] Cfr. T. ALVIRA, Pierre Bayle, cit., 142.
fuente: http://www.conoze.com/doc.php?doc=9168





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feb 24, 2011 @ 15:57:21
El ateo virtuoso. Actualidad de un mito (y II)
continúa de El ateo virtuoso. Actualidad de un mito (I)
4. Vida moral y conocimiento de Dios
Los ateos virtuosos de Bayle y Rousseau no son culpables de su ateísmo. No vamos a entrar aquí en la cuestión de si existe un ateísmo inculpable. Preferimos poner de relieve, únicamente, que existe el ateo culpable de su propio ateísmo y que, en tal caso, no puede calificarse de virtuoso.
R: ¿Por qué el ateísmo implicaría algo culposo? Al decir que el ateo es culpable de su ateísmo, tácitamente estaría indicando que el ateísmo es algo malvado.
Llegar a Dios no solo es posible, sino que es un deber moral.
R: Llegar a “Dios” es seguir sus instrucciones, por ejemplo matar a las “brujas”, a los homosexuales, etc. Seguir o llegar a un dios que ordena matar a las “brujas” – tanto los católicos como Lutero mandaron a asesinar a miles de brujas – , a los homosexuales es absolutamente inmoral.
Ver: La Biblia, un libro diabólico
Responde a la inclinación esencial de la naturaleza humana a conocer la verdad, y en esa inclinación se funda el deber de buscarla.
R. En las religiones no se encuentra la verdad, ninguna.
Ver: Solo la ciencia lleva al verdadero conocimiento
Dejando a un lado las influencias negativas que, desde los primeros momentos de la existencia, pueden tener sobre la persona las convicciones de los padres, educadores, etc., queremos llamar la atención sobre las causas internas por las que una persona puede no llegar al conocimiento de Dios.
R: xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Sto. Tomás explica que la culpabilidad de los que no conocen a Dios no va precedida de ignorancia, sino que más bien ocurre al contrario: la culpa engendra una ignorancia consecuente, y en ese sentido esa ignorancia tiene también razón de culpa [10]. La ignorancia de la existencia de Dios se debe, al menos en muchos casos, a que las malas disposiciones morales subjetivas impiden el recto uso de la inteligencia, que, por naturaleza, no se detiene hasta llegar a su Creador.
R: La inmoralidad está anidada en la biblia, (Ver link arriba)
a) La interacción del entendimiento y la voluntad.- En la búsqueda de la verdad está implicada toda la persona; no sólo el entendimiento, sino también la voluntad, las pasiones y sentimientos, la cabeza y el corazón.
Cuando una verdad se presenta al entendimiento, entra en juego la voluntad, que puede amar esa verdad o rechazarla. Si la persona está bien dispuesta, su voluntad la acepta como conveniente, e incluso puede mandar al entendimiento que la considere más a fondo, que busque otras verdades que la corroboren, y, por último, si es necesario, ordena su conducta de acuerdo con esa verdad.
R: No existe una verdad absoluta. Las verdades son reveladas por los conocimientos científicos
Por el contrario, si la persona está mal dispuesta, la voluntad tiene mayor dificultad para aceptar la verdad, y puede incluso rechazarla como odiosa.
R: Las únicas verdades son las científicas, el que las rechaza queda como ignorante
En efecto, una verdad particular puede resultar aborrecible cuando aceptarla impide a la persona gozar de algo que desea. «Es el caso de los que querrían no conocer la verdad de la fe para pecar libremente, a quienes el li bro de Job hace decir: “No queremos la ciencia de tus caminos» [11]. Cuando esto sucede, es fácil que la voluntad incline al entendimiento a pensar en otra cosa, o a ver los aspectos negativos de la verdad que considera.
El resultado es que la persona no «ve» la verdad porque no quiere verla. La verdad queda aprisionada por la injusticia [12]. Para entender, para «reconocer» una verdad como bien, hay que querer: «Entiendo -afirma Santo Tomás- porque quiero, y del mismo modo uso de todas las potencias y hábitos porque quiero» [13]. Esto no quiere decir que la voluntad o el deseo sean, a fin de cuentas, los creadores de la verdad, sino que se requiere la “buena voluntad”, “la limpieza de corazón”, para poder reconocer la verdad y convertirla en directora de la propia vida.
R: Las religiones siempre se han opuesto a la ciencia, ya que esta destruye mitos y falsas doctrinas y dogmas absurdos
b) Las disposiciones morales y verdad sobre Dios.- En el acceso a la verdad sobre Dios, las disposiciones de la voluntad son especialmente importantes. La existencia de Dios no es una cuestión sólo especulativa: su aceptación o rechazo deciden la vida entera de la persona.
R: En parte esto es cierto, la historias nos ha mostrado como se comportan las personas cuando son religiosamente fanáticos, este fanatismo religiosos le ha costado la vida a millones de personas.
De ahí que no se pueda plantear como un problema exclusivamente teórico: «El primer planteamiento del problema religioso no aparece ante el hombre de este modo: “¿Es posible reconocer a Dios?”, sino que presenta esta otra forma: “¿Estoy dispuesto a reconocer a Dios?» [14]. Si se formula la pregunta por Dios sólo del primer modo, como a. veces se hace, puede dar lugar a interminables elucubraciones teóricas, porque en apariencia el sujeto no se implica personalmente. Es necesario adoptar la segunda perspectiva, que supone la implicación personal en la búsqueda de la verdad religiosa, si uno quiere realmente encontrarla. Entonces aparecen, ante la conciencia del que busca, los obstáculos reales que se oponen a la aceptación de la verdad, y se advierte que la dificultad no está del lado de Dios, sino del sujeto que pregunta por Él. El problema no es de la Luz, sino de la voluntad que no quiere ver.
R: Esto también es válido, por ejemplo, en el islam.
El evangelio de San Juan presenta a Cristo, desde el primer momento, como la Luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo [15], pero esa Luz es recibida por unos, y ven; y rechazada por otros, y permanecen ciegos. La razón de tan diferentes desenlaces, la explica el mismo San Juan: «Vino la luz al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra mal odia la luz y no viene a la luz, para que sus obras no le acusen. Pero el que obra según la verdad viene a la luz, para que sus obras se pongan de manifiesto, porque han sido hechas según Dios» [16].
R: Las citas bíblicas son irrelevantes
El problema, por tanto, no es sólo de índole intelectual, sino sobre todo moral: «Porque sus obras son malas». Las obras malas, puestas a la luz de Cristo, acusan al que las realiza. Puede suceder, y de hecho sucede, que, con la ayuda de la gracia, el pecador se enfrente a la realidad de su vida, muestre sus malas obras a la Luz, se humille y se convierta. Pero puede ocurrir también que «quiera» mantenerse en sus obras, y entonces se niega a sacarlas a la luz, para no sentirse acusado; y ante la posibilidad de ser iluminado, odia la luz, siente miedo y rehúsa incluso oír hablar de Dios. En cambio, al que obra según la verdad no le importa que sus obras se vean, porque han sido hechas según Dios. Está dispuesto a recibir la Luz, a Cristo, la Verdad [17].
R: Las religiones no son dueñas de la moral ni garantes de ella. La moral no tiene apellidos.
La negación de la verdad sobre la existencia de Dios no es entonces fruto de un proceso puramente intelectual, sino de la propia mala voluntad, que tuerce continuamente la cara de la razón para que mire hacia otro lado, o para que fije su atención en todo aquello que parece contradecir la existencia de Dios: el sufrimiento de los inocentes, las catástrofes naturales, la existencia de personas creyentes cuya vida no es coherente con su fe, etc.
R: Los que negamos a existencia de divinidades, ángeles, gnomos, hadas, lo hacemos justamente por razones intelectuales, por razones lógicas, los dioses no existen por no ser necesarios.
5. La importancia de la intención en el obrar moral
El mito del ateo virtuoso parece desarrollarse en el clima de la concepción normativa de la ética, que juzga las acciones exclusivamente desde el punto de vista externo, es decir, sin tener en cuenta la intencionalidad del sujeto agente, la dimensión interior de la acción, Desde el punto de vista del observador, es fácil llegar a otorgar el mismo valor a dos acciones materialmente iguales, de dos sujetos diferentes, sin tener en cuenta que pueden ser fruto de intencionalidades muy diversas.
Al juzgar la acción moral, no basta con tener en cuenta la acción exterior. El aspecto exterior de la acción no es suficiente para saber si la acción es buena: la intencionalidad es un elemento intrínseco de la acción.
En efecto, para actuar bien desde el punto de vista moral no basta con realizar acciones en sí mismas buenas, sino que es preciso actuar por amor al verdadero fin último. En caso contrario, la acción no puede calificarse de verdaderamente honesta.
Pues bien, Bayle hace una defensa de la honestidad del ateo, en la que a la vez demuestra -sin pretenderlo- que tal honestidad es deshonesta: «Como la ignorancia de un primer Ser Creador y Conservador del mundo no impediría a los miembros de esta sociedad (de ateos) el ser sensibles a la gloria y al vilipendio, a la recompensa y a la pena, y a todas las pasiones que se ven en los otros hombres, y no entenebrecería todas las luces de la razón, se encontrarían entre ellos personas que actuarían de buena fe en el cbmercio, que asistirían a los pobres, que se opondrían a la injusticia, que serían fieles a sus amigos, que denigrarían las injurias, que renunciarían a las voluptuosidades del cuerpo, que no engañarían a nadie, sea porque el deseo de ser alabados les empujase a todas estas bellas acciones que no dejarían de tener la aprobación pública, sea porque les lleva a eso el deseo de conseguirse amigos y protectores en caso de necesidad» [18].
Pero actuar bien por el deseo de alabanza y de conseguir amigos y protectores en el caso de necesidad constituye u na motivación muy diversa a la que requiere la honestidad cristiana y aun la honestidad natural de quien sigue la ley que Dios ha impreso en su alma [19].
6. Un punto de reflexión para creyentes y ateos
El modo de vivir de algunos cristianos ha alimentado, en ciertas ocasiones, el mito del ateo virtuoso. La falta de coherencia entre la fe y la conducta; el pietismo y el espiritualismo desencarnado; el desprecio de las realidades terrenas, como si fuesen tareas en las que el cristiano no puede mezclarse para no contaminarse; la mezcla de la verdadera fe con creencias vanas o supersticiosas; la reducción de la moral a algunos aspectos, olvidando otros asimismo importantes, etc., han servido de ocasión para pintar de atractivos colores a un personaje que, a pesar de no creer en Dios, vive como hombre honrado. Y esto debe servir de reflexión a los cristianos para tomar conciencia de la importancia de la unidad entre fe y vida.
De todas formas, cuando se piensa en la fe (y en la moral) predicada por Cristo y en aquellos que lucharon por ser coherentes con ella, incluso a costa de su vida, los santos, parece lógico deducir que los cristianos que exhiben una conducta deshonesta, viven así no a causa de profesar la fe cristiana, sino a pesar de ello. Y si se piensa en las consecuencias prácticas del ateismo militante, también parece lógico concluir que los ateos que dan muestras de vivir las virtudes humanas, viven así no a causa de negar la existencia de Dios, sino a pesar de ello.
En resumen: pienso que no puede darse un comportamiento ético en sentido pleno, una vida moral plena, con todas las condiciones que exige la palabra “moral” en cuanto al conocimiento y la voluntad algo que no coincide con lo que se entiende habitualme’nte por ser “buena persona”-, si se prescinde de la aceptación práctica de la verdad sobre Dios.
R: No me voy a referir en detalle sobre la moral. Las religiones a través de la historia han de mostrado cual es la moral de ellas. Han dejado una estela de sangre que recorre toda la historia de la humanidad y si alguien quiere afirmar que las religiones aportaron algo a la moral, entonces este debe reescribir y falsificar toda la historia.
feb 24, 2011 @ 20:07:15
No hay tal cosa de que, un ateo, sea virtuoso. En mi entrada de ayer decía yo que, “es una contradicción ser ateo y virtuoso a la misma vez y en el mismo lugar”. En su regla #2 del pensamiento, Aristóteles nos dice: “una cosa no puede ser otra cosa al mismo tiempo y en el mismo lugar”. Y, la tercera regla lo recalca, “el término medio queda excluido”. O se es frio o se es caliente, la tibieza existe para diferenciar el grado de calor de los elementos que sufren violencia (fricción), o que son sacados de su estado natural (ionización). En el caso de los seres humanos, todos nacemos con la idea de que, hay un ser, con atributos fuera de la condición humana. La idea de Dios en la naturaleza humana es intrínseca; entonces, el ateo no nace se hace ateo por decisión personal. En la etapa de los 4 a los 18 años, no existe duda de la existencia de Dios; puede haber rencor, decepción, mala concepción del ser supremo pero, Dios está allí, dentro de la mente y de la esencia de uno mismo. Es el individuo que, por razones que hemos mencionado (caprichos no cumplidos, rencor por no ser virtuoso como otros, etc.…), se decide a no creer. La virtud más grande es creer en Dios y aceptar su VOLUNTAD, cual esta sea. Ateo, se le puede reducir a una definición: ego-decisión. Porque si digo que Dios no existe ¿Por qué soy ateo? Decía G.K. Chesterton: “si Dios no existiera no hubiera ateos”. ¿El ser ateo será una virtud? Yo Lo dudo completamente.
feb 24, 2011 @ 20:59:54
Hola Rodolfo,
Muy buena reflexión. Nunca lo había pensado pero es tan cierto lo que dices.
“Si Dios no existiera, no hubiera ateos”. Muy bueno.
Saludos
feb 25, 2011 @ 00:14:04
Albert:
Al decir que el ateo es culpable de su ateísmo, tácitamente estaría indicando que el ateísmo es algo malvado.
Quien es ateo, permanece en su pecado, pues no tiene a nadie que pague su pecado en su lugar.
Albert:
Seguir o llegar a un dios que ordena matar a las “brujas” – tanto los católicos como Lutero mandaron a asesinar a miles de brujas – , a los homosexuales es absolutamente inmoral.
En qué parte del Nuevo Testamento leemos que podemos ejercer violencia -de palabra o acto- sobre alguien?
No encontrarás nada, más bien al contrario, ya sabes, ofrece la otra mejilla.
Que haya hipócritas dispuestos a ofrecer su puño es un punto en contra de ellos, no de Dios.
Amén!
feb 25, 2011 @ 03:23:38
La patraña utilizada por los Liberales (cristianos), es la misma de siempre: “pon la otra mejilla”. Pero se les olvida lo que Cristo le dijo al rey judío cuando lo abofeteó: ¿“si no he hecho nada por qué me pegas”? a nuestros enemigos personales hay que perdonarlos, esa es la prédica del evangelio; pero, a los enemigos de la Fe, hay que combatirlos con la Verdad. Porque, sin la Verdad no puede haber Caridad. Ser cristiano y hablar en contra de los evangelios de Cristo es una contradicción. Los pecados anti-naturales claman al cielo por venganza, la homosexualidad es un pecado anti-natural. Entonces hay que decirle al homosexual la Verdad: que su debilidad carnal lo lleva al infierno, este es el verdadero Amor; porque si no le digo lo que ciertamente le pasara, si no se arrepiente, soy un cómplice de su ruina eterna, y de esto yo soy responsable ante Dios. Se sigue entonces que, el Amor, va acompañado de la Verdad. Si por decir la Verdad me golpean mi mejilla, ciertamente les preguntare, como le pregunto mi Señor al rey, ¿”por qué me pegas”?
feb 25, 2011 @ 03:25:16
Albrecht Gundelach: No se puede ofender a nadie, menos a Dios. La proxima te vas del blog definitivamente,(Seras expulsado)
Esta vez solo borré la linea de tu comentario.La proxima te vas,ok?
feb 25, 2011 @ 11:14:34
bendiciones hasta q se llenen las mentes, los cuerpos y espìritus de la luz de Dios. Es verdad hasta cierto punto, q el ateìsmo es responsabilidad (la mayorìa de las veces) de los mayores responsables de la crianza y formaciòn de los niños; pero convengamos q al llegar a la edad del razocinio los ùnicos responsables de “tomar conciencia o no” acerca de la Verdad en cuanto a la existencia de Dios. Ademàs, la fe es un don que no es exclusivo de los creyentes cristianos.
feb 25, 2011 @ 11:24:30
perdòn, pero quise decir en el comentario anterior, que muchas veces los “ùnicos responsables de tomar conciencia o no” acerca de la existencia de Dios, somos nosotros mismos.
feb 25, 2011 @ 12:44:20
Rodolfo:
Si por decir la Verdad me golpean mi mejilla, ciertamente les preguntare, como le pregunto mi Señor al rey, ¿”por qué me pegas”?
Rodolfo, dices esto por lo que dije?
Una cosa no tiene nada que ver con la otra, que tengamos que readgüir toda falsedad, y dar razón de la esperanza que hay en nosotros, no significa que podamos devolver mal por mal, o insulto por insulto, cierto?
Por tanto, tenemos todo el derecho de preguntar, Si te digo la Verdad, por qué me pegas?, pero nada de agresividades, insultos ni devolver mal por mal, espero que estemos de acuerdo en algo tan básico.
feb 25, 2011 @ 19:11:08
Sin comentarios pero, para aclarar un poco más mi posición, es menester que los invite a leer “la Guerra Justa”. Esta teoría la desarrolló San Agustín en la primera mitad de la cuarta centuria, como respuesta al acoso de los enemigos de la iglesia de no “devolver violencia con violencia”. Y esta misma teoría se puede aplicar a nivel personal. Que Dios los bendiga en Cristo Jesús, amen.
feb 25, 2011 @ 23:20:28
Rodolfo, podrías hablarme sobre el concepto de Guerra Justa desarrollado por San Agustín, y explicar de qué modo podría aplicar a nivel personal?
feb 25, 2011 @ 23:38:16
Guerra justa es un concepto teológico – político desarrollado fundamentalmente por teólogos y juristas católicos y cuya definición ha constituido un esfuerzo serio para regular el derecho a la guerra, en la guerra y después de la guerra.
Hoy, este concepto es parte importante del Derecho Internacional y entorno a él se configura el Ius ad bellum versión secular del pensamiento cristiano medieval sobre la guerra justa, el Ius in bello que concierne la justicia sobre el comportamiento de los participantes en el conflicto y el Ius post bellum que concierne a la fase terminal y los acuerdos de paz.
http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_justa
Vergonzoso…
14 Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.
[...]
17 No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.
18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.
19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
20 Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.
21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
Romanos 12
8 En fin, vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes.
9 No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto; más bien, bendigan, porque para esto fueron llamados, para heredar una bendición.
1 Pedro 3
51 Uno de los que estaban con Jesús sacó su espada e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja.
52 Jesús le dijo, Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere.
Mateo 26
Ejemplos los hay a patadas…
feb 26, 2011 @ 16:01:36
Lo que se aplica a nivel común se puede aplicar a nivel personal.
feb 26, 2011 @ 16:09:03
Rodolfo:
Lo que se aplica a nivel común se puede aplicar a nivel personal.
Entonces según tú, puedo atacar a quien me ataca?
feb 26, 2011 @ 18:22:37
La teoría de la “Guerra Justa “, de San Agustín, se puede aplicar a nivel personal. Mi integridad física, por derecho natural, debo protegerla de cualquier agresión que ponga en peligro mi privilegio de vivir. Este privilegio me ha sido dado por Dios, y nadie puede transgredirlo. Así como se me ha mandado no atentar contra mi vida (suicidio=matar), del mismo modo se me ha mandado protegerla de cualquier agresión porque, soy imagen y semejanza de la Santísima Trinidad. Yo reflejo a Dios pero, Dios no me refleja a mí; (fue aclaración de la diferencia que existe entre la esencia de Dios y de la esencia del hombre).Se sigue que, mi integridad física y la de los que me rodean, mi familia, mis hijos, mi esposa, los débiles (“no hay amor más grande que el de aquel que da su vida por un amigo”), es mi deber protegerla aun ante el peligro de muerte.
feb 26, 2011 @ 18:37:16
Oh cierto, podemos defendernos, pero el concepto de Guerra Justa vas mucho más allá de lo que planteas,
… escribe también San Agustín en el libro Quaest: «Suelen llamarse guerras justas las que vengan las injurias; por ejemplo, si ha habido lugar para castigar al pueblo o a la ciudad que descuida castigar el atropello cometido por los suyos o restituir lo que ha sido injustamente robado»
[...]
Según Francisco de Vitoria, la única causa justa de guerra, respetando el principio de proporcionalidad de los medios, es la injuria recibida.
Funda su afirmación en la definición de guerra justa que da San Agustín: “Las guerras justas suelen definirse diciendo que son aquellas en que se toma satisfacción de las injurias, si ha de castigarse a una ciudad o a una nación que no se ocupa en reparar el daño causado por sus súbditos ni de devolver lo quitado injustamente.[
http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_justa
feb 26, 2011 @ 19:44:13
Para los que dicen que no vamos a ir al cielo:
2 Corintios 5:1-2
“Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Y por eso también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial”.
Hebreos 10:34
“Porque de los presos también os compadecistéis, y el despojo de vuestros bienes sufristéis con gozo, sabiendo que teneís en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos”.
1Pedro 1:4
” para una herencia incorruptible, incontaminada, e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros”.
El plan de Dios para los hombres es muy complejo. Parte del tiempo vamos a vivir en la tierra y parte en el cielo. Nadie sabe aún con seguridad todos los detalles. Por eso vemos pasajes bíblicos que hablan de las dos cosas.
Dios ha planeado muchas cosas maravillosas para Sus hijos. Bienaventurado (feliz), el que haya nacido de nuevo y pasado a ser miembro de la familia de Dios, porque gozará de todos los beneficios de Dios, nuestro Padre, el cual es Señor y Dueño de todo.
feb 26, 2011 @ 19:50:07
El plan de salvación de Dios es claro en la Biblia.
1. Hay que nacer de nuevo por la gracia de Dios por medio de la fe en el sacrificio de Cristo a nuestro favor. Nosotros no podemos guardar la ley a la perfección, por lo que el que lo intente va a fallar y está bajo maldición porque no puede hacerlo. Ignora el plan de Dios e intenta establecer el cuyo propio, que es ganarse la salvación guardando la ley. Esto es lo que hacían los judíos fariseos.
2. ¿Quiere esto decir que no tengamos que obedecer a Dios y que podamos vivir como queramos? En absoluto, todo lo contrario, debemos obedecer mejor que nadie. Esto es lo que se llama santificación.
Entonces ¿cómo se hace esto?
1. Reconociendo humildemente ante Dios que somos incapaces de cumplir con los requisitos de la ley y que hemos fallado en todos los mandamientos. Somos culpables de romper la ley de Dios y nos merecemos el infierno. Necesitamos una nueva naturaleza que nos dé el poder de obedecer a Dios. Hasta entonces es por demás que intentemos justificarnos ante Dios intentando obedecer la ley.
Pero Dios que es muy misericordioso y justo, se ofreció a Si mismo para cumplir la ley en nuestro lugar, y tomó el lugar que nos corresponde a nosotros en la cruz muriendo por nosotros para satisfacer los requerimientos de la ley de Dios.
Nuestro pecado y castigo cayó sobre él, y su justicia es aplicada a nosotros en el momento que creemos y aceptamos a Cristo como nuestro único y suficientes Salvador. Por eso la Biblia dice que la vida eterna es un regalo de Dios.
Romanos 6:23
“Porque la paga del pecado es la muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna, en Cristo Jesús, Señor nuestro”.
Todo el que reconozca su incapacidad de cumplir con la ley de Dios y acepte el regalo de la salvación en Cristo por fe, nace de nuevo y entra en la familia de Dios.
Santiago 2:10
“Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos”.
Romanos 10:1-4
“Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia.
Porque IGNORANDO la justicia de Dios, y procurando ESTABLECER LA SUYA PROPIA, no se han sujetado A LA JUSTICIA DE DIOS;
“porque el fin de LA LEY es CRISTO, para justicia A TODO AQUEL QUE CREE”.
Una vez hallamos hecho esto, ENTONCES es cuando estamos capacitados a empezar a guardar la ley, porque Cristo viene a vivir en nosotros y nos dá el poder para hacerlo. Las sectas y religiones falsas tienen el orden invertido. Creen que pueden obedecer la ley pero es imposible.
Hoy en día una secta se define por tener un fundador, y seguir a un hombre o mujer el cual se convierte en alguién más importante que Jesus, el Salvador del mundo. No entiende la palabra de Dios, y siempre pone su enfasis en las obras para salvación. No tienen a Cristo como Señor.
Inicialmente, al principio del Cristianismo, éste fue llamado secta por los que no eran creyentes. Era normal, ellos eran ignorantes de las cosas de Dios.
Hoy en día la palabra “secta” tiene otro significado, por lo que no se pueden usar pasajes bíblicos para excusar a las que realmente son solo sectas, como ha intentado hacer Andrés.
Saludos
feb 27, 2011 @ 06:54:47
Verdades científicas ¿cuales? no saben que hubo antes del big bang, no saben que ocurre dentro de un agujero negro, no saben como se produce la evolución si es que esta sucede, si por equilibrio puntuado o por cambios genéticos los cuales sería la mutacion, no saben como lograr que la energía nuclear deje de contaminar, no saben como abaratar los medicamentos o mejor dicho, usan la verdad científica para lucrar mas que cualquier iglesia en el mundo, no saben como parar de construir armamentos empleando ciencia y tecnologia, se cansaron de asesinar con gas, bacterias, armas nucleares, etc, que surgio de las verdades cientificas…, todavia quedan algunos que defienden al ateismo como si fuera una gran cosa…
Mas de la virtuosidad atea, asesinaron mas que cualquier cruzada, inquisicion o guerra santa en la historia de la humanidad, no solo mataron enemigos sino que, a igual que cualquier religioso fanatico, se la pasaron matando gente de su propio pueblo, grandes ateos fueron asesinos masivos, como pol pot, stalin, mao, donde hay ateismo se pierde la libertad, la democracia, los derechos humano,sino, viajen a cuba, a corea del norte o a china…
Sigo? no para que, ni se molesten en responder a un Ateo, es mas fanatico que un religioso…
feb 27, 2011 @ 06:59:50
Claro, siempre aparece alguien que remarca, MATARON BRUJAS, PERSIGUEN HOMOSEXUALES, si si, claro, como si los ateos comunistas NO ASESINARON HOMOSEXUALES NI QUEMARON BRUJAS, dado que son propensos a no creer en nada, durante la epoca de la guerra fría, se la pasaron persiguiendo homosexuales, de hecho, fueron pioneros en inventar metodos para cambiar la tendencia sexual, aparte de eso, dado que mataron la mayoría de las brujas o brujos por considerarlos poco menos que farsantes, con el tiempo se adhirieron a la practica de la parapsicología donde descollaron varios farsantes como la famosa Kulagina y otros, naaa, si los ateos son el CUMULO de bondades…, como puede haber gente tan caradura, que se dedica a defender el ateismo…, me hago cargo de lo que digo porque, a esta altura de la vida, de las circunstancias y del conocimiento que poseemos el fanatismo ateo esta fuera de lugar.
feb 27, 2011 @ 07:02:53
Es indignante que en nombre del ateismo, se acuse a las religiones de maldad, cuando ellos mismos chorrean sangre como un toro despues del rodeo…, no puede ser que tengamos que seguir soportando tanta ignorancia…, el ateismo es lo mas asesino, retrogrado, esclavizante que se ha inventado y cuando va de la mano del poder politico es una amenaza para el mundo…, ademas cada vez que los ateos tuvieron el poder de cambiar el mundo, nunca lo pudieron lograr, fracasaron en toda la linea, quedaron derrotados, sumergidos en la miseria mas espantosa y como si eso no fuera poco, donde perdieron e ingreso la democracia, al poco tiempo hubo millones de religiosos, ateos, a lavarse la boca antes de hablar mal de Dios
feb 27, 2011 @ 07:11:00
No hay nada mas fuera de contexto, que un ateo hablando de Dios. Es algo contradictorio, sino se cree en Dios ¿para que pierde el tiempo tratando de convencer lo contrario? lo hacen porque se creen misioneros de una parte de la verdad, lo hacen porque sienten el llamado de convertir a otros al ateismo, lo hacen porque tratan de imponer el laicismo para erradicar a Dios de sus vidas, porque les molesta que Dios los observe en sus muchas fechorias, se valen de la falacia del argumento contra el hombre para criticar, sin mirar los TABLONES que tapian sus propios ojos, tiran piedras aca y alla contra los hijos de Dios, porque se presumen LIBRE DE PECADOS, porque cauterizaron su conciencia para que esta no los acuse de estar llenos de inmundicias como cualquiera que se arrodilla y clama por perdon en nombre de Jesus, se presentan como portadores del conocimiento cientifico cuando este conocimiento es temporal, mutable, cambiante, que no provoca saciedad ni satisfaccion dado que siempre esta o siendo refutado, o cambiando, o retrocediendo, o avanzando, POR ESO NO HAY CERTEZA EN EL ATEISMO, mas nosotros los CRistianos tenemos la certeza de la salvacion y la vida eterna en Cristo y todavia esta gente nos viene a decir a los hijos de Dios salvo por la sangre de Jesus en la Cruz que lo que creemos esta mal…, si ustedes quieren tener paciencia con estos, tenganlan, a mi ya me hartaron y con los ateos que me vienen a decir siempre lo mismo, sin importarles las miels de respuestas, buenas respuestas, que les hemos dados a cada una de sus preguntas, yo le respondo con la firmeza de un cristiano, recordando que las perlas no son para los cerdos …, si mañana el ateismo fuera dueño del mundo, nos matarian con todo placer, pero saben que? lo lamento mucho señores ateos, Cristo fundo su iglesia y las puertas del infierno no van a prevalecer, y aunque habra un tiempo en el futuro como si nunca hubiera habido cristianos, lo real es que, al regreso de Jesus, cada cual dara cuenta a Dios de lo que hablo en su arrogancia de hombre.
feb 27, 2011 @ 14:00:22
Marc:
Sigo? no para que, ni se molesten en responder a un Ateo, es mas fanatico que un religioso…
É vero!
Marc:
No hay nada mas fuera de contexto, que un ateo hablando de Dios. Es algo contradictorio, sino se cree en Dios ¿para que pierde el tiempo tratando de convencer lo contrario? lo hacen po[...]mo si nunca hubiera habido cristianos, lo real es que, al regreso de Jesus, cada cual dara cuenta a Dios de lo que hablo en su arrogancia de hombre.
Wow, estoy aplaudiendo tu último comentario hasta con las orejas!
Aaaaaaaamén!
:]
feb 27, 2011 @ 14:12:55
Marc,
Amen hermano, muy bien dicho. Has hablado con sabiduría y me has inspirado mucho. ¡Que bueno que hayas hablado tan claro!
Por favor no te canses de declarar la verdad de nuestro Señor Jesucristo, nuestro Salvador, aqui y en todo lugar, porque no hay muchos como tú que sean valientes y no se cohiban. Te necesitamos mucho y espero que tus palabras inspiren a muchos otros a salir a dar testimonio de nuestro Señor y de su fe. En la unión está la fuerza. Miren lo que está pasando en los países árabes. No dejes de aportar aqui y en otros blogs, tal como el mio:
http://logos77.wordpress.com/
Que el Señor te bendiga grandemente, y te dé cada día más sabiduría para proclamar y defender Su nombre y Su palabra.
Invito a tantos otros lectores que vienen aqui día tras día pero no comentan. Necesitamos su apoyo y participación, no teman no conocer tanto de la palabra de Dios, sino participen porque de esta forma nos ayudamos unos a otros. Todo lo que dicen otros creyentes es importante. El Espíritu de Dios está con todos nosotros los que creeemos en Jesús y le amamos.
Bendiciones a todos y hoy en particular a nuestro hermano Paulo, del que no oímos mucho últimamente. Espero que estés bien.