LA BIBLIOTECA DE CELSO EN ÉFESO
08 ago 2010 Comentarios desactivados
in Historia de la Civilización, Temas de actualidad Etiquetas: CELSO, Efeso
LA BIBLIOTECA DE CELSO EN ÉFESO
La ciudad de Éfeso fue fundada por los griegos entre los siglos X y IX a.C, alcanzando su apogeo en los siglos II a.C y III d.C, siendo entre esos siglos la ciudad más populosa de Asia Menor y una de las más importantes del Imperio Romano. De esta época data la construcción de la biblioteca de Celso, llamada así porque fue erigida en honor de Tiberio Julio Celso Polemeano, procónsul de Asia, por su hijo Gayo Julio Aquila Polemeano en el año 110 d.C.
La biblioteca fue construida encerrada entre otros edificios, siendo sólo visible al exterior la fachada, situada frente a una pequeña plaza, mostrándose desde aquí en todo su esplendor. La fachada fue levantada convexa, jugando asimismo con el tamaño variable de las columnas, de tal forma que se lograba el efecto de hacerla parecer más grande de lo que realmente era.
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Teoria de la Evolución – Capítulo 1. Consideraciones previas
08 ago 2010 Comentarios desactivados
in Ciencia, Teología, Teoría de la Evolución
Capitulo 1. Consideraciones previas
1.Una leyenda urbana sobre una supuesta conversión de Darwin a cristiano
Comenzamos este primer capítulo con una enseñanza apologética. La leyenda de la supuesta conversión de Darwin al Cristianismo, de la que no hay pruebas seguras.
a.Hay dos clases de leyendas.
1.La primera sería una historia que narra una experiencia personal que en realidad no ocurrió, que ha sido inventada.
2. La segunda clase de leyenda es la que realmente ocurrió, es decir una experiencia personal, pero que no puede ser verificada, ni tampoco puede ser desmentida.
Sucede que no hay testigos que la comprueben, ya sea personas, o material fílmico o grabado, que amerite una investigación subsiguiente.
Downhouse, la casa de Darwin, donde la señorita Esperanza se reunió con Darwin.
En el caso de la conversión de Darwin todo lo que tenemos es la palabra de una señora contra lo dicho por otros testigos más cercanos a Darwin que ella, y no existe en los testimonios ninguna evidencia interna o externa para analizar.
Desde el punto de vista apologético, que debe ser el de cualquier cristiano con discernimiento, ninguna de estas dos clases de leyendas merece ser tomada en serio. En otras palabras, no hay pruebas para respaldar la historia de esta persona, ni siquiera circunstanciales. No significa que la historia no sea verdad, sólo que no debemos perder el tiempo considerándola, porque en realidad es imposible verificarla o desmentirla.
b.Se convirtió Dawin en cristiano en el lecho de muerte?
“Lady Elizabeth Reid Hope, una evangelizadora cristiana, afirmó en 1915 que estuvo con Darwin poco antes de su muerte y que éste estaba arrepentido de sus teorías y reconocía a Jesucristo como el salvador de la humanidad, pero su familia lo negó y hoy esa afirmación es considerada una leyenda urbana. (Agencia EFE).”[1]
La leyenda urbana que circula,pero que carece de suficiente fundamento, es la que el Investigador Samuel Vila señala en su “Enciclopedia de historia eclesiástica” que según el duque de Argile, Darwin tuvo un conflicto interno durante toda su vida, el cual continuó en su vejez ya que su esposa era una ferviente cristiana que oraba por su marido, al ver cómo se usaba su teoría para fomentar la incredulidad, y el mismo Carlos Darwin se hizo cristiano en su vejez, suscribiéndose a la sociedad misionera de la Patagonia que él había visitado muchos años atrás, y ofreciendo un departamento de su propia casa para celebrar cultos.
Lady Elizabeth Reid Hope, en 1887
“La Señora Esperanza historia apareció por primera vez en un periódico americano Bautista la Watchman examinador el 15 de agosto de 1915. El autor fue identificado sólo como “mujer consagrada Inglés”, “Señora Esperanza”, pero la investigación por LG Pino, un ex editor de Burke Peerage, no encontró Señora Esperanza distintos Elizabeth Esperanza de adultos que fue en la década de 1880 y aún vivo en 1915 .
El artículo fue precedida por un informe de cuatro páginas sobre una Biblia de verano conferencia celebrada en Northfield, que este año corrió a partir del 30 de julio al 15 de agosto de 1915.
Fue una de esas gloriosas tardes de otoño, que a veces gozan en Inglaterra, cuando se me pidió que entrar y sentarse con el conocido profesor, Charles Darwin. Fue casi en cama durante algunos meses antes de morir. Solía sentir cuando vi que le comunicaba que su presencia multa sería una gran imagen de nuestra Real Academia, pero nunca me lo creo más firmemente que en esta ocasión particular.
Él estaba sentado en la cama, vestido con una bata bordada suave, en vez de un rico púrpura sombra.
Impulsadas por almohadas, fue mirando en una escena de gran estiramiento de bosques y maizales, que brillaban a la luz de uno de esos maravillosos atardeceres que son la belleza de Kent ySurrey. Su noble frente y multa características parecen estar iluminados con placer como he entrado en la habitación.
Se agitó la mano hacia la ventana, como señaló más allá de la escena, mientras que en el otro lado se celebrará una Biblia abierta, que fue siempre estudiar.
“¿Qué estás leyendo ahora?” Le pregunté a mí mismo que yo sentado junto a su cama.”Hebreos!” él respondió – “todavía Hebreos.” Real Book “Yo lo llamo. ¿No es grandioso?”
Luego, colocar el dedo en ciertos pasajes, comentó al respecto.
Hice algunas alusiones a la fuerte opiniones expresadas por muchas personas en la historia de lacreación, su grandeza y, a continuación, su tratamiento de los capítulos anteriores del libro del Génesis.
Él parecía muy afligida, twitched nerviosamente los dedos, y una mirada de angustia se apoderó de su rostro dijo: “Yo era un joven con ideas unformed. Tiré a cabo consultas, sugerencias, preguntando todo el tiempo por encima de todo, ya mi sorpresa, tomó las ideas como un reguero de pólvora. La gente hizo una religión de ellos. “
Entonces se paró, y después de un par de frases sobre “la santidad de Dios” y la “grandeza de este libro,” mirando la Biblia que fue la celebración de ternura todo el tiempo, de repente dijo: “Tengo una casa de veraneo en el jardín que tiene cerca de treinta personas. Es más de allí “, señalando a través de la ventana abierta. “Quiero mucho a hablar allí. Sé que leer la Biblia en las aldeas. Para mañana tarde me gustaría que la agente en el lugar, algunos inquilinos y algunos de los vecinos, para reunir allí. ¿Va a hablar con ellos? “
“¿Qué voy a hablar?” , Le pregunté.
“Cristo Jesús!” respondió de forma clara, rotunda voz, añadiendo en un tono menor “, y su salvación. ¿No es el mejor tema? Y luego quiero que cantar himnos con ellos. Usted plomo en su pequeño instrumento, ¿no? ” El maravilloso brillo y el aspecto de la animación en su rostro como lo ha dicho nunca voy a olvidar, porque agregó: “Si usted toma la reunión a las tres de esta ventana se abrirá, y usted sabe que estoy en unirse con el canto. “
¿Cómo desea que podría haber hecho una foto de la multa anciano y su bello entorno en que día memorable!” (wikipedia)
“Ha sido ampliamente creído entre muchos sinceros y bien intencionados cristianos que Charles Darwin en su lecho de muerte no sólo renunció a la teoria de la evolución, pero también aceptó a Jesucristo como su salvador. El relato de este lecho de muerte la conversión se ha ido transmitiendo a lo largo de los años como un hecho. Este “acontecimiento” ha sido utilizado como “prueba” que la evolución es falsa.
¿Cuál es la base de esta historia? Con la frecuencia que se repite, debe haber pruebas fidedignas de que estos eventos realmente tuvo lugar, ¿verdad? Ciertamente, la historia no hubiera continuado a pesar de los años si se tratara de una mentira? Lamentablemente, cuando se solicita la prueba, hay poco apoyo para esta historia.
Charles Darwin murió en abril de 1882 y fue enterrado en la Abadía de Westminster. A los pocos días de su muerte, los informes de una supuesta experiencia de conversión comenzó a circular. El primer informe decia que supuestamente su conversion se había producido en un sermón predicado en el Sur de Gales por un señor identificado como “Sr. Huntingdon. “Unas semanas después, apareció un informe sobre una carta enviada a John Eadie, una divinidad profesor en Glasgow, en la que decía que ” Darwin puede mirar con confianza al Calvario “. Curiosamente, cuando se examina la correspondencia de Darwin existente (son más de 14.000 cartas) no contiene ninguna comunicación entre estos dos hombres.
La mayoría de los casos citados para las pruebas de la supuesta conversión de Darwin provienen de una mujer conocida como Dama Esperanza. Esta señora nació en diciembre de 1842 y era hija del general Sir Arthur Algodón. Ella y su padre estaban activos evangelistas en Kent, muy cerca de la casa de Charles Darwin.
Mientras viajaba por los Estados Unidos en 1915 asistió a una conferencia en el Este de Northfield, Massachusetts. Ella contro ñlo que sería al parecer la historia de una visita que le realizó a Darwin antes de la muerte del científico. Ella contó esta historia durante una devoción de servicio y más tarde fue persuadido para escribir una reseña de esta visita, que fue publicado en el Watchman-Examiner, una revista nacional Bautista, el 19 de agosto de 1915.
Aquí, Señora Esperanza afirmó haber visitado Darwin en una tarde de otoño. La oradora señaló que Darwin se había cama durante varios meses antes de su muerte, y en el momento de su visita lo encontró sentado en la cama. Señora Esperanza indicó que Darwin estaba en el momento de la lectura de la Biblia, que según ella siempre estaba estudiando. Cuando se le preguntó lo que estaba leyendo, respondió, “Hebreos. . . Libro de la Real. “Darwin también, supuestamente, comentó,” yo era un joven con ideas unformed “.
Señora Esperanza afirmó además que antes de su partida, se le preguntó por Darwin para regresar y hablar con sus agentes en su veraneo. Cuando se le preguntó sobre el tema en el que ella debe hablar, Darwin se dice que respondió “Cristo Jesús!”
Lamentablemente, cuando el texto completo del informe se examina, hay muchas incoherencias que hacen la historia insostenible. Si bien es posible que la Señora Esperanza visitó la casa de Darwin a fines de 1881, esto fue casi siete meses antes de su muerte. 5 Fue ciertamente no en cama durante seis meses antes de su muerte. Además, no hay nada que indique que él siempre fue el estudio de la Biblia.
Abajo en la Casa de la propiedad, hubo un pequeño verano, pero era demasiado pequeña para dar cabida a 30 personas. No hay nada en sus escritos de Darwin para indicar que nunca pidió a nadie a hablar de “Cristo Jesús”.
Además, es fascinante lo que la Señora Esperanza historia no lo dice. No dice que renunció a la evolución de Darwin. Dice que se limita a Darwin especuló sobre los resultados de sus ideas. Nunca se apartó de la evolución. Tampoco la Señora Esperanza historia Darwin decir que en realidad se convirtió en un cristiano. La historia, aunque fuera cierto, se limita a afirmar la de Darwin fue la lectura de la Biblia e hizo una declaración acerca de Cristo. En ninguna parte hay una reivindicación de un ahorro de relación con el Salvador.
Tan pronto como esta historia se hizo pública, las negaciones de la familia de Darwin comenzó (como lo hicieron después de cada supuesta “conversión de la historia” se convirtió en conocido). En una carta a James Howe, el hijo de Francis Darwin escribió en 1915: “Él [Darwin] no se han convertido en más abierta y entusiasta cristiana sin el conocimiento de su familia, y no se produjo tal cambio.”
En una carta de fecha 28 de mayo de 1918, de nuevo Francisco escribe: “Señora de la Esperanza en la cuenta de las opiniones de mi padre en la religión es bastante falso. Me han acusado públicamente de su falsedad, pero no he visto ninguna respuesta. “
La hija de Henrietta Darwin escribió en 1922: “Yo estaba presente en su lecho de muerte. Señora Esperanza no estuvo presente durante su última enfermedad, o cualquier enfermedad. . . . Él nunca se retractó de ninguna de sus opiniones científicas, ya sea después o antes. “
Más allá de estas denegaciones, si el cuento fuera cierto, ¿por qué la esposa de Darwin Emma no se regocijan en ello? Ella fue siempre preocupado por lo que ella percibe como el carácter impío de sus opiniones. Si de hecho se arrepintió, ¿por qué ella no sabe que esta? Además, si la historia se creíble, ¿por qué la Señora Esperanza esperar 33 años antes de lo relativo, e incluso entonces, es relativa en un país al otro lado del océano?
Dado el peso de la evidencia, se debe concluir que la historia de Señora Esperanza es insoportable, incluso si lo hizo realmente visitar Darwin. Nunca se convirtió en un cristiano, y nunca renunció a la evolución. Por mucho que nos gustaría creer que murió con un ahorro del conocimiento de Jesucristo, es mucho más probable que no lo hizo. Es lamentable que la historia sigue siendo promovido por muchos sinceros las personas que usan esta en un esfuerzo por desacreditar la evolución, cuando muchos otros grandes argumentos existen, incluyendo el mayor: la Biblia.” [2]
“Charles Darwin, el autor de las especies mediante la selección natural en 1859 y el campeón de la evolución, renunció a su teoría evolutiva y se convirtió en un cristiano en su lecho de muerte. Esto fue informado por la Señora Esperanza, aristócrata que dice que Darwin visitó en su casa en Inglaterra al final de su vida. Ella lo describió como la lectura del libro de Hebreos en el Nuevo Testamento de la Biblia. También dijo que consideraba sus escritos sobre la evolución de las preguntas que la gente se hizo en una religión. Señora Esperanza dijo Darwin le preguntó para llevar a cabo una reunión fuera de una casa de veraneo de su propiedad para que pudiera escuchar el canto de los himnos.
La cuestión de si Charles Darwin aceptó y rechazó el cristianismo es una evolución emocional y una intensa. Para muchos cristianos, Darwin es un villano que articula la creación de un impío. Para otros, es una brillante héroe que condujo a la forma de una opinión ilustrada de que viene. Hay investigadores y autores que han trabajado duro para probar y refutar cualquier idea que se convirtió al cristianismo y la conclucion de TruthOrFiction.com ‘s es que no hay suficientes pruebas de que la historia es verdad. Estamos lejos de dejar de declarar que es ficción, pero no se lo considera suficientemente probada. El informe de Darwin acerca del cambio de corazón viene de la Señora Esperanza, una enérgica cristiana del siglo XIX. Muchos miembros de la familia de Darwin lo negaron absolutamente y no hay nada en sus propias declaraciones o escritos o la de amigos, colegas como para justificar la misma. Si Darwin experimentó algo tan dramática como la conversión a Jesucristo y una revisión completa de la teoría de la evolución que ha caracterizado su vida y su obra, no hay una pizca de pruebas de que fuera de las reclamaciones Dama de la Esperanza.
El libro LA LEYENDA DARWIN por James Moore es uno de los más recientes y prudente análisis sobre la historia de conversión de Darwin. Durante muchos años, los detractores de la Señora Esperanza afirmaron que o bien no existen o nunca visitó Darwin. Moore demuestra que efectivamente existen y prueba muy bien que lo visitó. También llega a la conclusión, sin embargo, que su relato de lo sucedido no es fiable.“[3]
La historia fue refutada por la hija de Darwin, Henrietta, que declaró: “Yo estuve presente en su lecho de muerte … Él nunca se retractó de su fragmento de puntos de vista práctico, ya sea antes o después”. [4]
La información nos deja con lo que en círculos apologéticos se clasifica como una leyenda.
2.Un debate contemporáneo
“La ciencia empieza a responder la cuestión de la complejidad de la vida con una línea de tiempo. Ahora sabemos que el universo tiene aproximadamente catorce mil millones de años. Hace un siglo ni siquiera sabíamos cuánto tiempo hacía que llevaba girando nuestro planeta. Pero el posterior descubrimiento de la radiactividad y de la descomposición natural de ciertos isótopos químicos ofreció un medio elegante y ciertamente preciso de determinar la edad de varias piedras en la Tierra. La base científica de este método se describe en detalle en el libro de Brent Dalrymple La edad de la Tierra, y depende de las conocidas y muy largas medias vidas (Media vida es un termino de física nuclear) por las que tres elementos químicos radiactivos se descomponen constantemente y se transforman en elementos estables y diferentes: el uranio se convierte lentamente en plomo, el potasio lentamente se convierte en argón y el más exótico estroncio se convierte en un elemento raro llamado rubidio. Al medir la cantidad de cualquiera de estos pares de elementos, podemos estimar la edad de cualquier piedra. Todos estos métodos independientes dan resultados que son sorprendentemente coincidentes, y apuntan a que la Tierra tiene una edad de 4.550 millones de años, con un error estimado de solamente un uno por ciento. Las piedras más viejas que han sido fechadas en la superficie actual de la Tierra tienen aproximadamente cuatro mil millones de años, pero casi setenta meteoritos y un número de piedras lunares han sido fechadas en cuatro mil quinientos millones de años.
Toda la evidencia actualmente disponible sugiere que la Tierra era muy inhóspita durante sus primeros quinientos millones de años. El planeta estaba constantemente a merced del devastador ataque de asteroides y meteoritos gigantes, uno de los cuales de hecho consiguió desgajar a la Luna de la Tierra. No es sorprendente, por lo tanto, que las piedras de hace cuatro mil millones de años o más no muestren evidencia alguna de formas de vida. Sólo ciento cincuenta millones de años después, sin embargo, se encuentran múltiples formas de vida microbiana. Presumiblemente, esos organismos unicelulares eran capaces de almacenar información, quizá usando ADN, y eran autorreplicantes y capaces de evolucionar hacia muchos tipos diferentes.
Recientemente, Cari Woese expuso la plausible hipótesis de que en ese momento concreto de la vida de la Tierra, el intercambio de ADN entre los organismos ya se había logrado.
Esencialmente, la biosfera consistía en un gran número de células minúsculas independientes, pero que interactuaban extensamente entre sí. Si un organismo en particular desarrollaba una proteína o una serie de proteínas, eso proporcionaba una cierta ventaja y esas nuevas características podían ser rápidamente adquiridas por sus vecinos. Quizá en ese sentido, la evolución temprana era más una actividad comunal que individual. Esta clase de «transferencia horizontal de genes» está bien documentada en las formas más antiguas de bacterias que existen ahora en el planeta (las arqueobacterias), y pueden haber ofrecido una oportunidad para que se diseminaran rápidamente nuevas propiedades.
¿Pero cómo surgieron los organismos autorreplicantes en primer lugar? Es justo decir que en el momento presente sencillamente no lo sabemos. Ninguna hipótesis actual se acerca a explicar cómo en el espacio de apenas ciento cincuenta millones de años el ambiente prebiótico que había en la Tierra dio lugar a la vida. Eso no quiere decir que no se hayan planteado hipótesis razonables, pero su probabilidad estadística de servir de explicación del desarrollo de la vida aún parece remota.
Hace cincuenta años, unos famosos experimentos realizados por Stanley Miller y Harold Urey reconstruyeron una mezcla de agua y compuestos orgánicos que podrían representar las circunstancias primigenias de la Tierra. Al aplicar una descarga eléctrica, estos investigadores fueron capaces de formar pequeñas cantidades de elementos biológicos importantes, como aminoácidos. El hallazgo de pequeñas cantidades de compuestos similares dentro de meteoritos llegados del espacio exterior también ha sido propuesto como un argumento de que pueden surgir moléculas orgánicas complejas de procesos naturales en el universo.
Más allá de este punto, sin embargo, los detalles se hacen muy imprecisos. ¿Cómo podría ensamblarse espontáneamente una molécula autorreplicante, portadora de información, a partir de esos compuestos? El ADN, con su columna vertebral de azúcar fosfatada y sus bases orgánicas, intrincadamente organizadas, perfectamente colocadas una encima de la otra, y en pares en cada uno de los peldaños de la doble hélice, parece una molécula totalmente improbable de haber surgido «por casualidad», sobre todo porque el ADN parece no poseer un medio intrínseco de copiarse a sí mismo. Más recientemente, muchos investigadores han apuntado, en cambio, hacia el ARN* como la primera forma potencial de vida, ya que el ARN puede portar información y en algunos casos también puede catalizar reacciones químicas en formas que el ADN no puede. El ADN es algo como el disco duro de una computadora: se supone que es un medio estable en el cual almacenar información, y sin embargo, y al igual que en una computadora, los errores y las meteduras de pata son siempre posibles. En contraste, el ARN se parece más a un dispositivo móvil, anda por todas partes con su programación, y es capaz de hacer cosas solo. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos sustanciales de muchos investigadores, no se ha logrado la formación de los elementos básicos del ARN en un experimento tipo Miller-Urey, ni tampoco ha sido posible diseñar un ARN (ARN: ácido ribonucleico, ADN: ácido desoxirrihonucleico.) totalmente autorreplicante.
Las profundas dificultades para dibujar un camino convincente para los orígenes de la vida han llevado a algunos científicos, entre quienes destaca Francis Crick (quien junto a James Watson descubrió la doble hélice del ADN), a proponer que las formas de vida deben de haber llegado a la Tierra del espacio exterior, ya sea en pequeñas partículas que flotaban a través del espacio interestelar y que fueron capturadas por la gravedad de la Tierra, o quizá incluso que hayan sido traídas aquí intencional (o accidentalmente) por algún antiguo viajero espacial. Si bien esto podría explicar la aparición de la vida en la Tierra, no hace nada para solucionar la pregunta final del origen de la vida misma, ya que eso sencillamente traslada a tan notable acontecimiento a otro tiempo y lugar aún más remotos.
Aquí viene al caso una objeción que con frecuencia esgrimen algunos críticos sobre cualquier posibilidad que exista de explicar el origen espontáneo de la vida en la Tierra con base en la segunda ley de la termodinámica. Esta ley especifica que en un sistema cerrado, en donde la energía no puede entrar ni salir, la cantidad de desorden (más formalmente llamado «entropía») tenderá a incrementarse con el tiempo. Como las formas de vida son altamente ordenadas, algunos han dicho que sería por tanto imposible que la vida hubiera surgido sin un creador sobrenatural. Pero esto revela una mala comprensión del verdadero significado de la segunda ley: el orden puede incrementar en ciertas partes del sistema (como sucede cada día cuando tendemos las camas o guardamos los trastos), pero eso requeriría una entrada de energía, y la cantidad total de desorden en el sistema completo no puede disminuir. En el caso del origen de la vida, el sistema cerrado es esencialmente el universo entero, la energía está disponible del sol y por lo tanto el incremento local en el orden que representaría la primera unión de macromoléculas de ninguna manera violaría dicha ley.
Dada la incapacidad de la ciencia hasta la fecha para explicar la profunda cuestión de los orígenes de la vida, algunos teístas han identificado la aparición del ARN y el ADN como una posible oportunidad para la acción creativa divina. Si la intención de Dios al crear el universo era guiar a las criaturas con las que podría tener fraternidad, es decir, los seres humanos, y si la complejidad requerida para empezar el proceso de la vida estaba más allá de la capacidad de las sustancias químicas del universo para ensamblarse a sí mismas, ¿no podría Dios haber intervenido para iniciar el proceso?
Ésta podría ser una hipótesis atractiva, dado que ningún científico serio actualmente afirmaría que existe una explicación naturalista del origen de la vida. Pero eso es verdad ahora, y podría no serlo mañana. Es necesario advertir algo cuando se inserta una acción divina específica por parte de Dios en esta o cualquier otra área donde al entendimiento científico le falte algo por el momento. Desde los eclipses solares en la antigüedad, al movimiento de los planetas en la Edad Media, a los orígenes de la vida actualmente, este enfoque de «Dios rellena los espacios en blanco» con demasiada frecuencia le ha hecho un mal servicio a la religión (y por extensión, a Dios, si eso es posible). La fe que coloca a Dios en los espacios vacíos que se abren en el entendimiento presente del mundo natural puede estar destinada a una crisis si los avances posteriores de la ciencia rellenan esas lagunas. Enfrentados con un entendimiento incompleto del mundo natural, los creyentes deben ser precavidos al invocar a la divinidad en áreas del misterio actual, a menos que construyan innecesariamente un argumento teológico que esté condenado a la destrucción posterior. Existen buenas razones para creer en Dios, incluyendo los principios matemáticos y el orden en la creación. Son razones positivas, basadas en conocimiento, en vez de supuestos por ausencia basados en una falta (temporal) de conocimiento.
En resumen, mientras la cuestión del origen de la vida es fascinante, y la incapacidad de la ciencia moderna de desarrollar un mecanismo estadísticamente resulta intrigante, éste no es el lugar para que una persona reflexiva se juegue su fe.”
“… un niño de 6 años que se acercó a su madre y le preguntó: “mami ¿de dónde venimos nosotros?” y ella lo atrajo hacia sí y le dijo: “venimos de Adán y Eva, los primeros humanos…” No conforme con la respuesta, le formuló la misma pregunta a su padre quien casualmente había dejado este libro sobre la mesa y reflexionaba sobre todo lo leído… y pausadamente le respondió con toda seriedad: que en realidad descendemos de los monos. Entonces el niño regresó con su mamá y le contó lo que le había dicho su papá y ella lo miró y le dijo “pero hijo mío, tu padre se está refiriendo a su familia, no a la nuestra”. [5]
Creo que este sencillo relato ilustra de manera práctica los debates que han estado en nuestra sociedad desde hace ya 150 años.
¿Que podemos decir de Charles Darwin, uno de los “actores” principales de este drama social que se ha vivido en occidente en los últimos años?
Sin duda, y al decir de muchos, “el científico evolucionista más importante del siglo XIX fue Charles Darwin (1809-1882). Estudiante de las universidades de Edimburgo y Cambridge en Inglaterra, terminó sus estudios de teología a la edad de 22 años. Preparado para ser ministro protestante de la Iglesia, sin embargo, el mayor interés de Darwin estaba en el mundo natural. “[6]
Antes de abordar este polémico tema, realizaré algunas de las observaciones, enunciadas por el reconocido teólogo español Francisco La Cueva.
A) La Biblia no es un texto de Astronomía, de Física, de Biología, etc., sino una Historia de la Salvación, escrita en estilo popular, según la mentalidad de aquéllos a quienes iba dirigida en primer lugar. Se adapta, por tanto, al modo que los antiguos semitas tenían de concebir el mundo.
B) La literatura semita, a la que pertenece la Biblia en cuanto que fue redactada por autores humanos, huye de la abstracción y de los conceptos filosóficos; es concreta, llena de plasticidad y abundante en símbolos, alegorías e imágenes literarias.
C) Desconocer los géneros literarios de los orientales, y en particular de los semitas, es desconocer el marco en que se nos revela la Historia de la Salvación en la Biblia. [7]
Esto que dice LaCueva, está muy bien y es muy útil a la hora de leer los textos sagradas en lo que respecta a los temas relacionados con la ciencia, pero debemos comprender que si bien es cierto que la Biblia no es un libro de ciencia, no por eso debemos creer que la Biblia se equivoca o miente respecto de estos temas. Creer esto destruiría por cierto la inspiración divina de las escrituras y la Biblia pasaría a ser tan solo un libro sagrado más, en este caso el del cristianismo. Y ya el cristianismo perdería todo derecho al reclamo de ser llamado la religio vera.
F. LaCueva mantiene una posición que bien podríamos llamar “moderada” en muchos de los temas teológicos. Quizás su trasfondo católico romano (el era un ex sacerdote católico de nacionalidad español), lo condicione a la hora de reflexionar sobre estas doctrinas.
Este científico, propulsor de la teoría la evolución, abrió un debate en nuestra sociedad que aún continúa. Al decir del siquiatra Roberto Balaguer, “una herida narcisista que aun sangra”. Darwin creyó descubrir que no es un ser único, creado a imagen y semejanza de Dios, sino que uno mas en la escala de la evolución. Y para colmo nos dice que descendemos del mono.
Aunque la creación divina milagrosa no era uno de los «fundamentos», también es claramente enseñada en la Biblia y creída por la mayoría de los cristianos. Una encuesta Gallup relativamente reciente (1982) mostraba que el 44 por ciento de todos los americanos creen que «Dios creó al hombre en una forma muy como la actual en algún tiempo dentro de los últimos 10.000 años»
Otro 38 por ciento creen que Dios condujo el proceso de la evolución, y sólo un 9 por ciento creen que Dios no tuvo una parte activa en el proceso.
La doctrina de la evolución ha servido de base a todas las concepciones que justifican la irresponsabilidad última del individuo, sin Dios ante quien dar cuenta de sus actos, y la lucha y la contienda y la discordia social como pretendido motor de progreso. Y esta doctrina es la que ahora está desviando a toda la nueva generación y apartándola de todo conocimiento de y obediencia a Dios, con todos los amargos frutos de derrumbamiento personal individual de personas sin rumbo. Un rumbo que no debieran haber perdido. Verdaderamente, por sus frutos es conocido el árbol. “El que turba su casa heredará viento” (Prov. 11:29).[8]
a)El debate en si trata de dos teorias que se contraponen:
Una,la Teoría de la Evolución (expresada por el científico inglés Charles Darwin a finales del siglo XIX), basada en sus observaciones naturalsuitas, dice que “El ser humano actual es el resultado de un proceso evolutivo. El hombre se va diferenciando poco a poco del resto de miembros del orden de los primates como el gorila o el chimpancé.”[9]
Y la otra,la Teoría de la creación o creacionismo, dice que “El ser humano es producto de una acción creadora de Dios. Es la doctrina basada en el estudio de la naturaleza humana por parte de las ciencias humanas, principalmente la filosofía y la teología.”[10] Dios crea al hombre del barro, en una teofanía producida en un lugar llamado el huerto del Edén, y lo hace por amor y no por necesidad u obligación alguna.
Detrás de este duro debate, está también de alguna manera, la rebelión del hombre racional a aceptar que la creación es un acto divino que se entiende y se acepta por medio de la fe.
“Ayn Rand (Alissa Zinovievna Rosenbaum, San Petersburgo, Rusia, 2 de febrero de 1905 – Nueva York, Estados Unidos, 6 de marzo de 1982), filósofa y escritora estadounidense de origen ruso, ampliamente conocida por haber escrito los bestsellers The Fountainhead y Atlas Shrugged, y por haber desarrollado un sistema filosófico al que denominó Objetivismo. Rand defendía el egoísmo racional, el individualismo, y el capitalismo laissez-faire, argumentando que es el único sistema económico que le permite al ser humano vivir como ser humano, es decir, haciendo uso de su facultad de razonar. En consecuencia, rechazaba absolutamente el socialismo, el altruismo y la religión. Por otra parte, sostenía que el hombre debe elegir sus valores y sus acciones mediante la razón, que cada individuo tiene derecho a existir por sí mismo, sin sacrificarse por los demás ni sacrificando a otros para sí, y que nadie tiene derecho a buscar valores de otros ni a imponerles ideas mediante la fuerza física.A Ayn Rand no se la puede confundir con una anarquista, pudiendo en cambio ser considerada como una liberal y minarquista, pese a que ella nunca aplicó este último término para referirse a sí misma.”[11]
Esta escritora dijo “Cuando alguien acepta algo como la creación del universo por fe, esta destruyendo su confianza y la validez de su propia mente”"Yo estoy en contra de dios porque no quiero destruir la razón” [12]
Si buscamos informacion en la biblia, encontramos que en Hechos 17, Pablo predicaba a los griegos, personas que NO creían la Biblia. Primero les predicó del Creador, de Su creación y la formación de todas las naciones de “una sangre”. Luego les predicó la salvación en Cristo y hubo conversiones.
Vivimos hoy en una sociedad totalmente saturada con las ideas de la evolución, millones de años y que “la Biblia no es verdad”. Esto es lo mas trágico de todo. Que se niega la inspiración divina de la Biblia.
Nos damos cuenta que el hombre de hoy,ya no cree en la biblia. La encontrará muy primitiva quizas para su gusto.Pero la palabra de Dios no cambia. “Cielo y tierra pasarán,pero la palabra de Dios permanecerá” (Lc. 21,29-33)
La palabra de Jesús, es Palabra de Dios, Palabra verdadera, Palabra que jamás fallará, todo puede acabar, pero su Palabra permanecerá eternamente. Esta Palabra,no es comparable a la nuestra, con todos lo principios y verdades que queramos enunciar, por muchas hipótesis racionalistas y naturalistas que intentemos demostrar. Porque nunca han sido perfectas las leyes de los hombres, muchas verdades científicas han caído, muchas verdades filosóficas dichas han quedado sepultadas.Sin embargo, la Palabra de Jesucristo, como Palabra de Dios, es toda y una sola verdad, y la verdad no muere, vive por siempre, permanece en ella. Si nosotros, nos fundamentamos en las Palabras de Jesús, permaneceremos en la verdad, su Palabra de Maestro es la que enseña sin equívocos y es cierta. El Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, ha permanecido y permanece como verdad por los tiempos. La palabra del Señor tiene vida eterna. Creo que la historia se repite,solo cambian los escenarios.
b)El juicio de Scopes
El “Juicio a Scopes” (Scopes contra el Estado, 152 Tenn. 424, 278 S.W. 57 (Tenn. 1925), a menudo llamado en inglés “Scopes Monkey Trial”) fue un sonado caso legal en Estados Unidos que puso a prueba el Butler Act, que establecía que era ilegal en todo establecimiento educativo del estado de Tennessee, “la enseñanza de cualquier teoría que niegue la historia de la Divina Creación del hombre tal como se encuentra explicada en la Biblia, y reemplazarla por la enseñanza de que el hombre desciende de un orden de animales inferiores.”
El caso se constituyó en un punto crítico en la controversia sobre la evolución y la creación en los Estados Unidos.
John Scopes, un profesor de escuela secundaria, fue acusado el 5 de mayo de 1925 de enseñar la evolución utilizando un capítulo de un libro de textos que estaba basado en ideas inspiradas en el libro de Charles Darwin El Origen de las Especies. El juicio enfrentó dos de los abogados más brillantes de la época. Por una parte William Jennings Bryan, miembro del congreso, ex Secretario de Estado, y tres veces candidato presidencial estuvo a cargo de la fiscalía y acusación, mientras que el destacado abogado de litigaciones Clarence Darrow dirigió la defensa. Este juicio famoso alcanzó amplia difusión mediante la obra de teatro Inherit the Wind de 1955 inspirada en el juicio, la película de 1960 y versiones de películas para la televisión de 1965, 1988 y 1999.
La American Civil Liberties Union (ACLU) indicó que defendería a toda persona que fuera acusada de enseñar la teoría de la evolución desafiando la Butler Act. George Rappleyea, que era propietario de varias minas en la región, convenció a un grupo de empresarios de Dayton, Tennessee, que entonces era un pueblo con 1756 habitantes, que la atención pública que generaría tal juicio aportaría publicidad para Dayton. Con el apoyo de ellos, convocó a su amigo John Scopes que tenía 24 años de edad, quien era el entrenador del equipo de football de la escuela secundaria del Condado de Clark y le pidió que reemplazara al director Ferguson en una clase de ciencias. Rappleyea le pidió a Scopes que enseñara la teoría de la evolución.
Rappleyea hizo notar que mientras que la Butler Act prohibía la enseñanza de la teoría de la evolución, por su parte el estado exigía que los profesores utilizaran el libro de texto—Biología Cívica (1914) de George Hunter—que explícitamente describía y adhería a la teoría de la evolución, y que por lo tanto se les estaba pidiendo de hecho a los profesores que cometieran un acto ilegal. En realidad Scopes no recordaba si en efecto había desarrollado la sección sobre evolución en el libro de Hunter, pero les dijo, “Si ustedes pueden demostrar que yo he enseñado evolución y que yo califico según los criterios de la ACLU, entonces estoy dispuesto a ir a juicio.”
Scopes se fue transformando en un participante cada vez más convencido, llegando al extremo de auto incriminarse y alentando a los estudiantes a testificar en su contra. Fue enjuiciado el 24 de abril, luego de que tres estudiantes testificaran en su contra frente al gran jurado, a instancias de Scopes. De acuerdo a Edward J. Larson, el juez John T. Raulston aceleró las deliberaciones del gran jurado y “…prácticamente los instruyó a que declararan culpable a Scopes, a pesar de la pobre evidencia en su contra y la abundancia de dudas sobre si el acusado en efecto había enseñado la evolución alguna vez en su clase.”
Scopes fue acusado de haber enseñado el capítulo sobre evolución a una clase de la escuela secundaria el 7 de mayo de 1925, violando la Butler Act. Su fianza de 500 dólares fue pagada por Paul Patterson, quien era el propietario del Baltimore Sun. [13]
“John Thomas Scopes fue sometido a juicio por violar una ley del Estado de Tennessee. La grave ofensa que se imputaba a Scopes era enseñar la teoría de la evolución, de Darwin, a un grupo de estudiantes de escuela secundaria.
Habían pasado casi setenta años desde la publicación de El origen de las especies, de Darwin, y el descubrimiento casi simultáneo del hombre de Neanderthal. Fueron años llenos de acontecimientos para los antropólogos. Primero salió a luz el Pithecanthropus y después la mandíbula de Heidelberg, junto con muchos esqueletos de Neanderthal, e incluso los restos fosilizados del Homo sapiens primitivo. Ese mismo año, 1925, vio el descubrimiento del Australopithecus “Infante Taung”…
La mayor parte de los enemigos de Darwin habían arrojado la toalla hacía mucho tiempo. Por supuesto, hubo mucha oposición feroz inmediatamente después de la publicación de El origen de las especies. Un antidarwinista muy vocinglero era Samuel Wilberforce, obispo de Oxford. El obispo Wilberforce era un orador persuasivo, resbaladizo, cuyas dotes retóricas le habían valido el apodo poco halagüeño de “Sam el Jabonoso”. Cuando apareció el libro, él encabezó la oposición por su cuenta.
Se organizó un debate que se efectuaría en Oxford el 30 de junio de 1860, seis meses después de la publicación de El origen de las especies. El obispo Wilberforce iba a encabezar el ataque. Thomas Henry Huxley, el amigo de Darwin y vigoroso proponente de la teoría de la evolución, haría la defensa.
El obispo Wilberforce se levantó para hablar ante una sala tensa, abarrotada, después de que oradores preliminares menos brillantes, habían aburrido al público durante algunas horas. Wilberforce desató su ofensiva de un modo jovial y confiado. “El principio de la selección natural”, dijo, “es incompatible por completo con la palabra de Dios”. Es una “visión ignominiosa de la Naturaleza”. “Contradice los relatos revelados de la Creación”. Flageló inmisericordemente las ideas de Darwin, quien no asistió por su mala salud. Por último, Wilberforce se volvió hacia Huxley y sonriendo de manera sarcástica le suplicó que le dijese “si era a través de su abuelo o de su abuela, de quien declaraba descender de un mono”.
La audiencia rió y luego estalló en aplausos, mientras Wilberforce tomaba asiento.
Huxley ofreció su defensa serena y solemnemente. Explicó las ideas de Darwin y demostró que Wilberforce no había dicho nada que las contradijera. Expuso la ignorancia científica de Sam el Jabonoso con frases firmes y severas. Entonces, por último, Huxley dijo que no estaría avergonzado en absoluto de tener a un mono por antepasado, pero sí se sentiría “avergonzado de descender de un hombre que emplea su conocimiento y su elocuencia para oscurecer la verdad”.
Wilberforce se retiró de la escena, con el ridículo que creó, vuelto contra él. No obstante, los ataques contra Darwin no terminaron allí. Un clérigo llamó al darwinismo “un intento para destronar a Dios”. Otro dijo que la obra de Darwin “hace violencia abierta a todo lo que el mismo Creador nos ha dicho en las Escrituras”. De la Iglesia episcopal de Norteamérica salió la declaración de que si la teoría de Darwin fuera cierta “la Biblia es una invención insoportable… los cristianos han sido engañados con una mentira monstruosa durante cerca de dos mil años.”
En 1864, el elocuente Benjamín Disraeli, que pronto sería primer ministro, expresó su opinión, hablando de Oxford: “¿Cuál es la pregunta hecha ahora a la sociedad con una seguridad y una ligereza tan asombrosa?”, preguntó. “La pregunta es ésta… “¿Es el hombre un mono o un ángel? Señor mío, estoy de parte de los ángeles”.
Fueron palabras famosas, pero no tenían ninguna relación con el caso. La descendencia del hombre, el libro de Darwin publicado en 1871, ponía bien en claro que no había llamado al hombre mono ni descendiente de un mono. Todo lo que afirmaba era que el hombre, los monos y los cuadrumanos estaban relacionados y podían ser investigados en busca de un antepasado común.
Los ataques continuaron, pero con fuerza menguante. La procesión interminable de nuevos testimonios fósiles detuvo a todos los antidarwinistas, excepto a los más fanáticos. Los clérigos comenzaron a transar con la teoría. Empezaron a expresar la creencia de que la Biblia debía ser interpretada simbólica y no literalmente. Incluso señalaron pasajes de la Biblia que podía decirse que coincidían, sin contradicciones serias, con las enseñanzas de Darwin.
Andrew D. White, el primer presidente de la Universidad de Cornell, publicó en 1896 un libro célebre titulado Historia de la guerra de la ciencia contra la Teología, en el cual trazó el prolongado conflicto entre la religión dogmática y la ciencia. El doctor White revisó las objeciones a la teoría de Darwin y pudo afirmar: “Toda esta oposición puede ser considerada entre las últimas convulsiones agónicas de la vieja teoría teológica. Hasta de la nueva Universidad Católica de Washington ha venido un pronunciamiento en favor de la nueva doctrina, y en otras universidades del Viejo y Nuevo Mundo, la doctrina de la evolución por selección natural ha reclamado su derecho a una consideración completa y honesta”.
El doctor White fue demasiado optimista. No contaba con el movimiento religioso norteamericano conocido como fundamentalismo…”[14]
La teoría del naturalista Charles Darwin, sobre la evolución del hombre “fue groseramente malinterpretada y encontró mucha oposición. Darwin no pensaba que el hombre descendiese del mono, sino que el hombre y otros primates descendían todos de antepasados comunes.”[15]
John Scopes en 1925. El famoso juicio Scopes de 1925, que enfrentó a William Jennings Bryan contra Clarence Darrow en un clásico enfrentamiento acerca de la enseñanza de la evolución o de la creación en las escuelas públicas.
Notas
1. http://razonatea.blogspot.com/2009/02/darwin-200-anos.html
2. Elizabeth Reid, Señora Esperanza (de soltera Cotton, 9 diciembre 1842-8 marzo 1922) fue un británico evangelista que se cree ser la señora Hope quien afirmó en 1915 que había visitado el naturalista británico Charles Darwin poco antes de su muerte en 1882. Hope sostuvo que Darwin había retractado de su teoría de la evolución en su lecho de muerte y aceptado a Jesús Cristo como su salvador.
Elizabeth Cotton nació en 1842 en Tasmania, Australia, la hija de un general británico, el General Sir Arthur Cotton. De 35 años, se casó con un viudo, jubilado Almirante Sir James Hope, que fue de 34 años mayor que ella, en 1877 con la esperanza de convertirse en la Señora de Carriden. Sir James murió sólo cuatro años más tarde.
Ella y su padre fueron parte de la evangelista templanza movimiento, que viven en Beckenham, Kent, cerca de 6 millas de Downe (Charles Darwin, donde falleció el 19 de abril de 1882) durante los primeros años 1880.
Espero nupcias en 1893 para AT Denny, un hombre de negocios irlandés unos 24 años mayor que ella. Se siguió utilizando el nombre de”Señora Esperanza” en lugar de “la señora Denny”. Denny murió en 1909. Viajó a la esperanza de Estados Unidos en 1913. Fue allí en 1915, 33 años después de la muerte de Darwin, en Northfield, Massachusetts, que la historia apareció por primera vez.
Espero que falleció en 1922 en Sidney, Australia, del cáncer y está enterrado allí.
La Señora Esperanza historia apareció por primera vez en un periódico americano Bautista la Watchman examinador el 15 de agosto de 1915. El autor fue identificado sólo como “mujer consagrada Inglés”, “Señora Esperanza”, pero la investigación por LG Pino, un ex editor de Burke Peerage, no encontró Señora Esperanza distintos Elizabeth Esperanza de adultos que fue en la década de 1880 y aún vivo en 1915 .
El artículo fue precedida por un informe de cuatro páginas sobre una Biblia de verano conferencia celebrada en Northfield, que este año corrió a partir del 30 de julio al 15 de agosto de 1915.
La familia de Darwin todos negaron la historia y la campaña en contra de ella. Darwin, hijo de Francisco escribió en una carta el 28 de mayo de 1918:
Señora de la Esperanza en la cuenta de las opiniones de mi padre en la religión es bastante falso. Me han acusado públicamente de su falsedad, pero no han visto ninguna respuesta. Mi padre agnóstico punto de vista se da en mi Vida y Cartas de Charles Darwin, vol. I, pp.304-317. Usted está en libertad de publicar la declaración anterior. De hecho, se alegra si se quiere hacerlo. “
Después de la historia se había reactivado en 1922, la hija de Darwin, Henrietta Litchfield declaró en The Christian para el 23 de febrero de 1922 en un artículo titulado: La muerte de Charles Darwin camas: Historia de Conversión denegado por la Sra. Litchfield PO:
Estuve presente en su lecho de muerte, Señora Esperanza no estuvo presente durante su última enfermedad, o cualquier enfermedad.Creo que nunca vi, pero en cualquier caso, ella no tenía ninguna influencia sobre él en cualquier departamento de pensamiento o de creencias. Él nunca se retractó de ninguna de sus opiniones científicas, ya sea después o antes. Creemos que la historia de su conversión fue fabricado en los EE.UU. … … La historia no tiene fundamento lo que tan nunca. “
En 1958 La autobiografía de Charles Darwin fue editado por Darwin a publicar la nieta de Nora Barlow, que restauró varios pasajes editado por Francis Darwin en la edición original de 1887.
Señora Esperanza le dio algo diferente propia cuenta en una carta fechada en torno a 1919 – 1920 recibió por Bole SJ, autor de Campo de Batalla de la Fe (1940). El texto figura en el Dr. Paul Marston del artículo.
Difundir la historia y se convirtió en una leyenda popular urbana. Las reclamaciones fueron lo más tarde a publicar en octubre de 1955 en la Reforma y en la revisión mensual del Registro de la Iglesia Libre de Escocia en febrero de 1957.
Se ha producido posterior investigación académica en la historia. Ronald W. Clark ‘s La supervivencia de Charles Darwin explicó la historia, pero no entrar en mucho detalle. En 1994 la Universidad Abierta y biógrafo profesor James Moore, Darwin publicó The Legend, que alegó que la esperanza de Darwin había visitado en algún momento entre el 28 de septiembre y 2 de octubre de 1881, cuando Francisco y Henrietta estuvieron ausentes y Charles esposa Emma estuvo presente, pero que posteriormente embellecido la Esperanza historia. Moore presenta su evaluación en Darwin – Un ‘Capellán del Diablo “? De 2005. [1] El Dr. Paul Marston del artículo ofrece un análisis diferente, pero en general apoya esta conclusión. Él llama la atención sobre las discrepancias entre el 1915 y el artículo de la Señora Esperanza carta posterior, más plausible que Darwin ha tendido en un sofá en lugar de ser en la cama, y no incluye la sugerencia de que Darwin era “siempre el estudio de” la Biblia.
La reclamación ha seguido siendo utilizada por los modernos creacionistas, incluyendo Bonifacio Adoyo, el Presidente de la Alianza Evangélica de Kenia.
Falsas historias de lecho de muerte retractaciones de otras personas son comunes. De hecho, en 1879 su biografía de su abuelo, Charles Darwin contó cómo él mismo la historia que había comenzado su abuelo Erasmus Darwin había pedido a Jesús en su lecho de muerte en 1802, y concluyó afirmando que “Tal fue la situación de cristianos en este sentimiento país a principios de este siglo … es posible que al menos la esperanza de que nada de la especie prevalece ahora “.
Charles Darwin en los puntos de vista de la religión son complejas y varían a lo largo de su vida. Si bien trató de evitar una controversia, que tiende hacia el agnosticismo o deism, y rechazado el cristianismo en su vida posterior. De hecho, algunos de sus puntos de vista sobre el cristianismo era tan crítica que su hijo, Francis Darwin, decidió suprimir de la autobiografía de su padre antes de su publicación. Ellos sólo fueron restaurados en 1958 por la nieta de Charles Darwin Nora Barlow. En uno de estos pasajes de Darwin escribió:
Por más que lo que refleja la prueba más clara sería necesaria para que cualquier hombre sensato cree en los milagros por los que el cristianismo es el apoyo, – y que cuanto más sabemos de la fija las leyes de la naturaleza de la más increíble se hacen milagros, – que los hombres en ese momento eran ignorantes y crédulos, hasta cierto punto, casi incomprensible por nosotros, – que el Evangelio no se puede probar que ha sido escrito simultáneamente con los hechos, – que difieren en muchos detalles importantes, demasiado importantes, ya que me parecía admitidos como los habituales errores de testigos oculares – por esas reflexiones como estas, que no doy como la novedad o menos valor, sino que influyó en mí, poco a poco llegaron a creer en el cristianismo como una revelación divina. El hecho de que muchas religiones falsas se han extendido en grandes porciones de la tierra como un reguero de pólvora había algún peso conmigo. Pero yo estaba muy dispuesto a renunciar a mis convicciones; estoy seguro de ello, por lo que recuerdo con frecuencia y, a menudo, inventando un día de sueños antiguos romanos distinguen entre cartas, manuscritos y ser descubiertos en Pompeya o en cualquier otro lugar, que confirmó en el más llamativo de manera que todos los que estaban escritas en los Evangelios. Pero me pareció más y más difícil, con el alcance dado a la libre mi imaginación, inventar pruebas que sería suficiente para convencer a mí. Así pues, la incredulidad sobre mí deslizado a un ritmo muy lento, pero por fin se completa. El tipo era tan lento que me sentía sin peligro, y nunca han puesto en duda incluso por un solo segundo que mi conclusión era correcta. (WIkipedia,Elizabeth Hope,http://en.wikipedia.org/wiki/Elizabeth_Hope)
2.http://www.answersingenesis.org/articles/2009/03/31/darwins-deathbed-conversion-legend
3. http://www.truthorfiction.com/rumors/d/darwin.htm
4. http://www.columbuswcw.org/es/charles-darwin.html/
5. dr. Enrique Guillermo Suárez ,Vivir sin miedo, el autor, Bahía Blanca, 2006. 6.http://www.redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/act_permanentes/historia/histdeltiempo/mundo/prehis/t_teoesp.htm
7. F. La Cueva, El hombre, su grandeza y su miseria, p. 26, ed. Clie.
8. http://www.sedin.org/propesp/X0070_07.htm
9.http://www.irabia.org/web/sociales1eso/821origenhombre.htm
10.http://www.irabia.org/web/sociales1eso/821origenhombre.htm
11. Wikipedia, Ayn Rand
12. http://ateosyagnosticos.foroes.net/anuncios-generales-del-foro-f15/bienvenidos-a-los-nuevos-t1461.htm#14340
13. Wikipedia, Juicio de Hopes
14. http://presencias.net/indpdm.html?http://presencias.net/miscel/ht4058.html
15. http://www.irabia.org/web/sociales1eso/821origenhombre.htm
Choques de poder en Éfeso
08 ago 2010 Comentarios desactivados
in Ocultismo, San Pablo Etiquetas: Efesios, Efeso
Choques de poder en Éfeso
Hechos 19
El ministerio de Pablo en Éfeso (Hechos 19.11–20) incluyó por lo menos tres choques de poder, los cuales se produjeron probablemente en un corto período de tiempo y hacia el final de los dos años de trabajo del apóstol en esa ciudad (v. 10). El primero de ellos dio como resultado al segundo (vv. 11–13), y éste a su vez el tercero (vv. 14–17). El último de los tres llevó multitudes a Cristo (vv. 17–20) y causó una grave revuelta en la ciudad que hubiera podido conducir a la muerte de Pablo (vv. 21–41). Un poco de conocimiento del ambiente cultural de Éfeso nos ayudará a comprender mejor la situación a la cual se enfrentó el apóstol allí.
El ambiente social y religioso de Éfeso
Durante el primer siglo de la era cristiana Éfeso constituía uno de los centros principales de prácticas mágicas en todo el Asia Menor. Cuando hablamos de magia en el mundo occidental, por lo general, pensamos en el ilusionismo o la prestidigitación. Los magos de nuestra cultura afirman continuamente que «la mano es más rápida que el ojo». Es posible que sea esta la definición de magia más corriente en la cultural occidental.
La magia que menciona la Escritura era algo totalmente distinto: implicaba el uso de medios, tales como encantamientos y hechizos, que se creía contaban con un poder sobrenatural capaz de subyugar a las fuerzas de la naturaleza. Esta es la clase de magia que predominaba en el mundo bíblico durante el tiempo tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.
Clinton Arnold, profesor adjunto de Nuevo Testamento en la Universidad Biola y la Escuela Teológica Talbot, ha escrito un estudio magistral sobre Efesios desde el punto de vista de la guerra espiritual llamado Ephesians, Power and Magic [Efesios: poder y magia], el cual nos sirve de fundamento para nuestro examen del clima espiritual que había en aquella ciudad durante el tiempo de Pablo. Arnold cita diversas descripciones que hacen los eruditos de dicha ciudad.
B. M. Metzger afirma: «De todas las ciudades grecorromanas de la antigüedad, la tercera mayor del imperio era con mucho la más acogedora de magos, hechiceros y charlatanes de todas clases». O. Meinardus concuerda con esto diciendo: «Tal vez, incluso más que Antioquía de Pisidia, Corinto y Antioquía sobre el Orontes, la ciudad de los comerciantes y marineros, de las prostitutas y las calaveras, plagada de adivinos y de proveedores de amuletos».
Arnold expresa que la reputación de Éfeso como centro mágico se derivaba en parte de la fama de las «Cartas Efesias» o Ephésia Grámmata. Las cartas en cuestión, cuya primera mención data de una época tan temprana como el siglo IV a.C. en ciertas tablillas descubiertas en la isla de Creta, se centran en el uso de seis términos mágicos: áskion, katáskion, líz, tétraa, damnauenuéz y aisía.
Se utilizaban para mantener alejados a los demonios y podían escribirse en amuletos o pronunciarse en hechizos. Al principio se creía que el portador o el usuario de las grámmata tenía acceso personal a poderes sobrenaturales; pronto, sin embargo, se transformó el concepto de aquellas en el de «unos seres activos y poderosos» o espíritus, incluso demonios, para hacer bien a sus poseedores y mal a otras personas.
Aunque está claro que las grammata efesias no se originaron en esa ciudad, llegaron a estar relacionadas con ella debido a su íntima asociación con Artemisa (vv. 23–35). Arnold señala que:
[ … ] las Cartas Efesias no son la única evidencia de la práctica de la magia en Éfeso y en el oeste de Asia Menor. En Pérgamo se ha descubierto todo un conjunto de instrumentos mágicos … En el área circundante de Éfeso se encontró un amuleto mágico de características judías.
Al parecer se descubrieron más amuletos entre Esmirna y Éfeso también con características hebreas. Resulta igualmente interesante observar que el único uso de la palabra mageía que hace Ignacio es en su carta a la congregación de Éfeso (Ign., Ef. 19.3): con la venida de Cristo «toda magia se desvaneció».
Los nuevos descubrimientos de materiales mágicos en el mundo grecorromano han aumentado mucho nuestro conocimiento de cómo se creía que actuaba esta magia y lo extendidas que estaban las prácticas mágicas en los pueblos bíblicos. Una muestra es la orden que dio Augusto César de que se quemaran dos mil rollos mágicos en el año 13 a.C. Para aquella época, la decreciente importancia de los dioses del Olimpo estaba siendo sustituida por la magia, los cultos de misterios y un rápido ascenso de la creencia en la astrología, y sin duda el gobierno romano no quería que el poder de la magia socavara el suyo propio.
F. F. Bruce habla también de Éfeso como centro de la magia y de las grammata en su excelente libro Paul: Apostle of the Heart Set Free [Pablo: apóstol de la libertad].
La expresión «escritos efesios» (Ephésia Grámmata) se empleaba corrientemente en la antigüedad para aquellos documentos que contenían hechizos y fórmulas como los extensos papiros mágicos de las colecciones de Londres, París y Leiden o los pequeños amuletos (como los versos de los bombones sorpresa de Navidad) que se enrollaban y colocaban en cilindros o medallones para colgarse alrededor del cuello o en alguna otra parte del cuerpo de la persona.
El sincretismo de esos tiempos era sencillamente increíble. A los espíritus se les ponían nombres judíos, egipcios y griegos, y el mundo grecorromano en su totalidad no era sino una mezcla de todo lo que parecía atrayente y poderoso fuera cualquiera su origen espiritual. Magia y religión se fundían en un mundo de espíritus, dioses, magos, sacerdotes, templos, amuletos e imágenes.
Resumiendo todo esto, Arnold dice: «Los papiros mágicos son por tanto sumamente valiosos, ya que reflejan el lenguaje y las creencias de una gran cantidad de gente corriente dentro del mundo helenístico».
Luego afirma que ahora podemos comprender por qué en su epístola a los Efesios Pablo nos da un estudio tan profundo y completo de los poderes espirituales que actúan en nuestro universo, y sobre la tierra, en contra del pueblo de Dios, y sigue diciendo:
La epístola se escribió a una zona geográfica afamada por ser el centro de las prácticas mágicas en la parte occidental del Asia Menor; presumiblemente (y según nos cuenta Lucas), muchos convertidos se integraron a la iglesia abandonando el ambiente del ocultismo. Por tanto, es bastante concebible que la epístola tuviera el propósito de tratar ciertos temas que surgían en la comunidad relacionados con la práctica anterior (o quizá todavía actual) de la magia por parte de algunos de los conversos.
Dicho de otro modo, en Efesios Pablo destacó la guerra espiritual porque sus convertidos necesitaban ayuda sobre ese particular. A esto se le llama contextualización. El hecho de que el apóstol no repitiera la misma enseñanza en otras epístolas no significa que no se aplica a todos los creyentes. Esta fue probablemente una carta circular dirigida a todos los cristianos de la ciudad de Éfeso y del Asia Menor en general. Aunque la magia espiritual se concentraba en Éfeso, todas las iglesias del mundo gentil grecorromano habían sido fundadas en ciudades donde el poder mágico relacionado con los espíritus o demonios formaba parte del contexto religioso.
Por último, aunque los choques de poder en Éfeso parecen únicos, pudieron darse también en otras ciudades del mundo grecorromano en las cuales el apóstol fundó congregaciones. En realidad, Pablo mismo hace referencia en varias de sus epístolas a demostraciones de poder que tuvieron lugar durante su ministerio. En 2 Corintios 12.12, el apóstol expresa: «Con todo, las señales de un verdadero apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros». Y también escribe a los romanos acerca de su ministerio «con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo» (Romanos 15.19). Pablo consideraba aquellas manifestaciones del Espíritu de Dios no sólo como sus credenciales de apóstol (2 Corintios 12.12), sino también como algo necesario para fundar iglesias en ciudades donde había oposición de fuerzas espirituales de maldad. La evangelización de choque de poder era la norma en su ministerio, parte de su trabajo para «llenarlo todo del evangelio» (Romanos 15.19). ¿Son diferentes las ciudades de hoy en día?
¿Milagros o magia?
Hemos visto que Lucas, el escritor de Hechos, era al igual que Pablo un crítico de la magia espiritual. Sin embargo, en el pasaje de Hechos 19.11, 12 relata que «se llevaban a los enfermos los paños o delantales [utilizados por Pablo como bandas para el sudor y mandiles respectivamente, dicen Vine y F. F. Bruce] de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían» (v. 12). Lucas parece tan sorprendido por aquel fenómeno que comienza su relato diciendo: «Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo» (v. 11).
¿Por qué escribe de esa manera? Otra vez tenemos que decir que no podemos estar seguros ya que no nos lo dice. ¿Cómo se efectuaba aquel ministerio extraordinario de sanidad y liberación por medio de objetos físicos relacionados con el cuerpo del apóstol? Tampoco lo sabemos por la misma razón.
Parece haber sólo dos enfoques posibles de este controvertido asunto: el primero, que se trataba de una actividad la cual Pablo hacía a conciencia, el apóstol permitía o incluso alentaba la práctica de llevar aquellas bandas para el sudor y los mandiles de trabajo que habían estado en contacto con su cuerpo a los enfermos y endemoniados para que fuesen sanados. El segundo, que dicha actividad no era desarrollada por Pablo de un modo consciente, e incluso que ni siquiera sabía que se estaba produciendo, lo único que el apóstol descubría era que diariamente le faltaban sus bandas para el sudor y sus mandiles, hasta que no tardó en enterarse de que otros se los estaban llevando a los enfermos y endemoniados con los resultados que registra Lucas.
¿Cuál de los dos enfoques es el correcto? Nuevamente, no podemos saberlo ya que Lucas no lo menciona. En vista de la enseñanza antimágica del apóstol, me inclinaría hacia la segunda posición como la más probable. Pablo mismo no creía que los objetos asociados con su cuerpo físico poseyeran por ello algún poder divino para sanar o romper las ataduras demoníacas. Eso hubiera sido magia espiritual, y también algo contrario a toda la enseñanza bíblica sobre cómo actúa el poder de Dios: no es el cuerpo de la persona revestida de poder lo que distribuye el mismo, sino Dios, que mora en dicha persona.
R. J. Knowling dice que Pablo estaba evidentemente realizando un amplio ministerio de sanidad y liberación unido a su labor de predicación y fundación de iglesias en Éfeso y sus alrededores. Y escribe que «aquellos que no podían ser alcanzados por las manos del apóstol» lo eran y resultaban sanados por los objetos personales «que habían estado en contacto con el cuerpo de Pablo».
En el griego, el versículo 11 es literalmente «y Dios hacía por mano de Pablo hechos poderosos, no de los ordinarios». «Por mano de» es una expresión idiomática que significa únicamente que el apóstol era el canal a través del cual fluían los poderes sanadores de Dios. De modo que Lucas no está afirmando que Pablo imponía sus manos en aquellos objetos, aunque puede ser otra posibilidad, especialmente si uno adopta la posición de que el apóstol estaba participando consciente de todo el proceso.
En cualquier caso, Lucas destaca que ni las manos de Pablo ni los artículos en cuestión tenían en sí ningún poder, ni tampoco eran mágicos. Se trataba del misericordioso poder divino sanando y liberando. Dado el lugar que ocupaba lo mágico en aquella cultura, podemos interpretar esto como la condescendencia de Dios adaptándose a las expectativas de determinado pueblo, en un momento y un sitio específicos, sobre cómo debía expresar su poder.
R. J. Knowling sugiere que «tal vez podemos considerarlo como un llamamiento al pueblo para que reconocieran que los encantamientos y amuletos en los que tanto confiaban no tenían la misma potencia que los paños y los delantales del apóstol».
Lo mismo había ocurrido con Jesús (Lucas 8.43–48) y con Pedro (Hechos 5.15, 16). Dios es Dios, y lo que hace, lo hace. ¿Quiénes somos nosotros para oponernos a Él? Si en su gran amor para con las personas atadas por la religión demoníaca y la magia de los espíritus, se adapta por algún tiempo a la concepción que ellas tienen de cómo actúa el poder espiritual (como en este ejemplo de objetos físicos asociados con la persona revestida de poder), ¿quiénes somos nosotros para luchar contra Él? Sin embargo, no debemos profanar el aspecto extraordinario de estos milagros divinos intentando reproducirlos a petición, desafiando así la soberanía de Dios y comercializando su poder como hacen algunos hoy en día.
Se precisan algunas palabras para explicar por qué considero estos «hechos poderosos no de los ordinarios» como una forma de choque espiritual. En el mundo del Nuevo Testamento a menudo se veía la enfermedad como algo procedente de los espíritus. Aunque la gente era consciente de que las dolencias físicas estaban causadas por disfunciones orgánicas, accidentes y enfermedad, también sabían que muchas de ellas tenían que ver con espíritus malos. Por lo tanto, si podían encontrar a un curandero o exorcista cuyos espíritus familiares fuesen más poderosos que aquellos que los afligían, tenían la posibilidad de ser sanados. Y lo mismo sucedía en los casos de demonización: había que buscar a un exorcista con poder superior al de los espíritus que causaban el padecimiento, así de sencillo.
Con este antecedente podemos comprender por qué las sanidades y las liberaciones efectuadas por medio de las bandas para el sudor y los mandiles de Pablo constituyeron choques de poder, en especial a los ojos de las personas. Esa es la clave. ¿Qué vio el público en aquellos sucesos?
En un principio, quizás consideraron a Pablo como un obrador de milagros cuyo espíritu, «Jesús», era más poderoso que aquellos a quienes ellos temían. Pero a medida que oían predicar al apóstol (cf. vv. 18, 20), muchos iban comprendiendo que Jesús no era un espíritu al cual Pablo manipulaba para que le obedeciese, sino el único Hijo del Dios verdadero, al cual se sujetan todos los demás espíritus. Pablo, por consiguiente, no era sino el frágil canal humano a través del cual el exaltado Señor Jesucristo revelaba su poder, y esos hechos poderosos no daban como resultado la exaltación del apóstol sino aquella del nombre del Señor (v. 17).
Pablo y los hijos de Esceva
Lo que Lucas trata de ilustrar para nosotros en el segundo choque de poder, la confrontación con los siete hijos de Esceva (Hechos 19.13–17), es que el resto de los obradores de milagros de la ciudad habían interpretado mal el poder de Pablo. Esto era consecuencia de «los hechos poderosos no de los ordinarios» que hemos estado considerando y los cuales no deberían separarse de su contexto inmediato. Otros exorcistas oyeron hablar de este poder asociado con Pablo y con su espíritu, Jesús (v. 13), y anotaron cuidadosamente la fórmula de poder del apóstol: «En el nombre del Señor Jesús» (v. 13). Es obvio que había más individuos que estaban siendo liberados por Pablo en el nombre de Jesús de los que se nos relatan, situaciones semejantes en algunos aspectos a aquella de la chica esclava de Filipos. Esta información selectiva está muy de acuerdo con el estilo de Lucas.
Exorcismo y magia judía helenística
El grupo más destacado de exorcistas que intentaron utilizar el poder espiritual de Pablo fueron los judíos (v. 13). ¿Por qué se los menciona en lugar de los asiáticos? Las respuestas de Arnold proporcionan unas ideas pertinentes en cuanto al sincretismo judío que ya descubrimos en Samaria (Hechos 8) y en Chipre (Hechos 13):
Numerosas pistas indican que el judaísmo del período helenístico había sido profundamente impregnado por las creencias mágicas de la época. H. D. Betz encuentra tal cantidad de pruebas que puede afirmar: «La magia judía era famosa en la antigüedad».
M. Simon, seguido de Goodenough y Charlesworth, descubrió tres rasgos característicos de la magia judía: (1) un gran respeto por las expresiones hebreas que algunos judíos consideraban revestidas de poder mágico; (2) una persecución del poder eficaz del nombre; y (3) un respeto abrumador por los ángeles y los demonios.
F. F. Bruce también se refiere a la popularidad de los exorcistas judíos en el mundo grecorromano y expresa:
Entre los practicantes de la magia en los tiempos antiguos, los judíos gozaban de gran respeto, ya que, según se creía, tenían conjuros muy eficaces a su servicio. Particularmente, el hecho de que el nombre del Dios de Israel no debía ser pronunciado por labios vulgares era algo en general conocido entre los paganos, e interpretado erróneamente por éstos según los principios mágicos ordinarios.
Comentando sobre el versículo 13, Bruce señala que el nombre de Jesús demostró ser tan potente en el exorcismo que los exorcistas judíos empezaron también a utilizarlo, y este uso llegó a extenderse tanto que fue más tarde denunciado con vigor en los escritos rabínicos.
Al grupo de exorcistas hebreos escogido por Lucas se les identifica como los siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes. Bruce dice acerca de esto que posiblemente no se trata de un jefe de los sacerdotes, sino que:
[ … ] lo más probable es que él se designara a sí mismo como «Jefe de los Sacerdotes» en algún rótulo y que Lucas lo habría puesto entre comillas si éstas se hubieran ya inventado en su tiempo. Un jefe de sacerdotes judío gozaría de gran prestigio en los círculos de la magia, ya que se trataba de la clase de persona con más probabilidad de conocer la verdadera pronunciación del Nombre Inefable. Sin embargo, no fue el Nombre Inefable, sino el nombre de Jesús, lo que sus siete hijos utilizaron en su intento por imitar el exorcismo de Pablo.
Choque de poder entre los no dioses
El choque de poder que se narra en este pasaje es único en el Nuevo Testamento y quizá en todo el relato bíblico, ya que no tuvo lugar entre Dios y los «no dioses», como suele ser el caso. Se trata de un enfrentamiento entre «no dioses», los demonios en la persona demonizada atacaron físicamente a los endemoniados exorcistas judíos. Si alguien objeta mi descripción de los siete hijos de Esceva como demonizados es que no conoce el mundo espiritual. Todos los que se dedican de esta manera al mundo de los espíritus están en alguna medida demonizados. Así es como obtienen sus poderes.
Según palabras de Jesús los judíos tenían sus propios exorcistas (Mateo 12.27). Orígenes y Justino Mártir nos relatan que los hebreos sólo conseguían éxito en este ministerio cuando echaban fuera a los demonios en el nombre del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, y fracasaban al conjurarlos en el de los reyes, los profetas o los patriarcas.
Sin embargo, los hombres de esta historia no eran exorcistas judíos legítimos, sino magos, practicantes del ocultismo, casualmente de raza judía. Iban a la caza de nombres con poder, vinieran éstos de donde viniesen. Su éxito en el exorcismo, y debían tenerlo para poder mantenerse en su oficio, procedía de los poderes demoníacos asociados con su propia vida.
En este caso, los demonios que residen en la persona libran batalla con los demonizados ocultistas: los golpean, los despojan de sus ropas y los hacen huir de la casa «desnudos y heridos» (v. 16).
¿Satanás contra Satanás? ¿Demonios contra demonios?
«Pero esto es imposible», dirán algunos. «Significaría que Satanás está dividido contra sí mismo (Mateo 12.2, 26). Los demonios no pelearían con sus congéneres». ¿Y quién dice que no? Llevan siglos haciéndolo. En Mateo 12.25, 26 Jesús no está afirmando que el reino de Satanás sea unificado; lo único que dice es que no podría, como «Beelzebú, príncipe de los demonios» (vv. 24, 27), emprender un ministerio de destrucción de su propio reino. Satanás no se va a suicidar. El Señor explica que el reino del diablo está siendo sistemáticamente destruido por el poder del Espíritu de Dios a través de su ministerio de liberación (vv. 28, 29).
Deducir de esta doctrina que los demonios jamás se van a volver unos contra otros o a echar fuera a sus congéneres es erróneo. En realidad contradice las palabras pronunciadas por el mismo Jesús un poco antes en ese evangelio (Mateo 7.21–23). Los demonios echarán fuera a los demonios para aumentar el poder demoníaco. Los espíritus malos en los exorcistas demonizados expulsarán a los demonios de otras personas para incrementar el control del exorcista sobre ellas. Lo harán por la fuerza bruta y con un odio absoluto hacia los demás espíritus malos. Este principio de unos demonios que echan fuera a otros para aumentar su control se observa continuamente en las sociedades animistas. El reino entero de Satanás entre la gente animista, politeísta, idólatra y ocultista se basa en esta dualidad.
El chamán frente al hechicero
Entre los animistas siempre hay un tipo de curandero bueno y otro malo. El bueno, al que se le llama chamán, médico brujo, sanador, mago, hombre medicina <%1>o cosas semejantes actúa por medio de poder<%1>es demoníacos generalmente residentes en él o en ella. Al curandero malo se le define como hechicero, médico brujo u ocultista experto en la magia negra. Puede tratarse de un hechicero formal, cuyo <%1>papel está reconocido de antemano o informal; estar dedicado únicamente a determin<%1>ado tipo de brujería<%1> o practicarla en general. Se trata de un complejo fenómeno social.
El curandero bueno es recibido con agrado en la comunidad, pero no sucede lo mismo con el malo. La colectividad teme e incluso odia al ocultista que practica la brujería y la magia negra en medio de ella; sin embargo, cuando quiere maldecir a sus enemigos busca a menudo al hechicero. Repito que se trata de un fenómeno social complicado.
Cuando en una comunidad se da la magia negra o la brujería, por lo general en manifestaciones tales como enfermedades desacostumbradas, pérdida de las cosechas u otros sucesos negativos, el chamán debe descubrir su origen y romper ese poder espiritual maligno. Dicho poder se libera por medio del hechicero, y si los espíritus del chamán son más fuertes que los de aquél el mal se despejará. Entonces los espíritus que han ocasionado la desgracia se verán obligados a someterse a la autoridad de aquellos otros que operan a través del chamán. Por el contrario, si los espíritus del hechicero son más poderosos, puede suceder lo opuesto. La consecuencia es una batalla entre espíritus susceptible de durar varios días y cuyo resultado nunca es seguro.
Recuerdo haber escuchado el relato de un misionero que se hallaba presente en cierto poblado durante una de esas batallas espirituales. Un respetado jefe de aldea había sido endemoniado mediante brujería, por lo que se llamó al chamán y éste empezó a hacer su exorcismo. Cuando toda la ceremonia, la magia y los encantamientos habían terminado sin beneficio alguno para la víctima, el chamán hizo algo asombroso: se acostó en la tierra al lado del endemoniado y poco después entró en un trance. De repente, los espíritus que habitaban en el chamán empezaron a hablar en voz alta contra los que tenía el hombre endemoniado y éstos a contestarles. La discusión duró largo rato y fue la siguiente:
—¿Qué estás haciendo aquí— preguntó el espíritu del chamán.
—Me han ordenado venir y aquí pienso quedarme — replicó el otro.
—Yo no quiero que te quedes. Quiero que salgas de él y no vuelvas.
—No, no me iré, y tú no puedes obligarme. Soy más fuerte que tú y no podrás echarme.
—Sí que puedo … Y quiero. Haces daño a mi gente estando en ese hombre. Es el jefe de esta aldea y lo necesitamos. Sal y no vuelvas.
La conversación siguió hasta que después de varias horas los espíritus del hombre endemoniado comenzaron a debilitarse y se fueron de un modo repentino.
Aunque esto pueda parecernos extraño, no lo es ni para los espíritus ni para la gente que vive en esta clase de mundo. Repito que los occidentales tenemos aquí un problema de cosmovisión.
El chamán o exorcista vencedor salió de aquella lucha con un puesto seguro de control sobre la sociedad, más fuerte que nunca antes. De modo que el control de los demonios se ve aumentado ya sea por espíritus malos que colaboran o, como en esta historia, porque los más fuertes echan fuera a los más débiles.
Esto puede suceder incluso cuando los demonios no cooperan voluntariamente sino sólo mediante el empleo de la fuerza bruta por parte de los espíritus malos superiores. En el capítulo 8 conté la historia de Thadius. Al preguntarle a aquel demonio si estaba triste porque el espíritu más poderoso, o demonio jefe, Mentiroso, había sido expulsado de la víctima, dijo arrogantemente: «No, porque ahora soy yo quien manda».
Si Thadius hubiese estado en una posición de más fuerza, quizás habría expulsado o dominado al mismo Mentiroso para poder convertirse en el «jefe». Esta clase de guerra civil es corriente entre los demonios.
El reino de Satanás está dividido
Volviendo a Hechos 19, vemos que el choque de poder que aparece en los versículos 15 y 16 se produjo dentro del mismo reino maligno. La soberbia, la actitud desafiante y el odio de los demonios se volvieron contra sus congéneres, o al menos contra los seres humanos que estaban sirviendo al reino de Satanás. En ese sentido, el reino del diablo está dividido y su casa no permanecerá. Cuando ejercemos el ministerio de liberación podemos contar con esa división interna del reino de las tinieblas y utilizarla para contribuir al avance del reino de Dios.
En el caso de los exorcistas judíos, los demonios revelaron su estupidez. Para expresarlo con un dicho corriente, «tiraron piedras contra su propio tejado». Si simplemente hubieran cerrado su arrogante boca y cooperado con sus colegas que obraban a través de los hijos de Esceva, habrían dañado la causa del evangelio en Éfeso. Pero, en vez de ello, se hicieron responsables directos de que la guerra espiritual en la ciudad diese un giro a favor del reino de Dios. Aquel choque de poder tuvo como resultado la derrota más destructiva para el reino de Satanás en toda la historia de Éfeso y fue provocada por los mismos demonios estúpidos (vv. 17–20).
Otro choque de poder: el movimiento popular
En Éfeso multitudes enteras renunciaron públicamente a los espíritus y a los «no dioses» confesando su antigua esclavitud a ellos y desafiándolos al quemar todos sus objetos mágicos. Cualquier cosa que los había atado al servicio de los «no dioses» fue destruida. Lucas hace especial hincapié en sus libros de magia, que incluían probablemente textos ocultos, conjuros, fórmulas, rituales de protección, maldiciones, encantamientos y otros símbolos escritos de poder mágico. Aquel fue un movimiento popular hacia Cristo que supone un choque de poder tal vez jamás igualado en el relato bíblico. Como tampoco tiene parangón la inclusión de esos grandes números de antiguos practicantes de magia y ocultismo (v. 18).
Marshall comenta que:
[ … ] aquella historia y presumiblemente otras semejantes llegaron al conocimiento tanto de los judíos como de los griegos de aquella zona, y el efecto que causó entre la gente supersticiosa fue al mismo tiempo de miedo y de alabanza del nombre de Jesús.
En unas circunstancias en las cuales la gente estaba dominada por la superstición, tal vez la única forma que había de que el cristianismo se extendiese era demostrando que el poder de Jesús superaba al de los demonios, incluso si aquellos que llegaban a creer en Cristo eran tentados a pensar acerca de su poder y su persona de formas aun condicionadas por sus primitivas categorías de pensamiento.
El uso que hace Marshall del término «superstición» resulta inadecuado; sin embargo, sus observaciones son esencialmente correctas. F. F. Bruce también escribe que:
[ … ] estos magos convertidos renunciaron a su supuesto poder haciendo inoperantes sus encantamientos. Muchos de ellos también reunieron sus papiros y pergaminos mágicos e hicieron con ellos una hoguera … En esta ocasión se convirtieron en humo documentos de aquellos por valor de cincuenta mil piezas de plata. (El quemar libros públicamente como un repudio abierto de su contenido puede encontrar su paralelismo tanto en la antigüedad como en los tiempos modernos.) Los poderes de las tinieblas estaban derrotados, pero el evangelio se extendía y triunfaba.
Lo que se describe en los versículos 17 al 20 probablemente sucedió a lo largo de cierto período de tiempo y las mayores muestras de desafío de los espíritus habrían tenido lugar de modo repentino.
Los versículos 21 y 22 revelan el efecto que causó en el apóstol Pablo aquel movimiento popular mediante el choque de poder. La iglesia estaba ahora tan vigorosa con sus propios líderes que Pablo piensa que puede cumplir un deseo que alberga desde hace mucho tiempo: ir a Roma y de allí a España (Romanos 15.22–24). Sin embargo, aún debe registrarse otro incidente más de importancia.
El papel del culto a Artemisa en Éfeso
Este enfrentamiento condujo a una rápida extensión de la Palabra del Señor entre el pueblo (v. 20) e influyó de manera importante en la vida religiosa de la ciudad y en la economía de la misma. Entonces Demetrio, el platero (v. 24s), reunió «a los miembros de la federación de empresarios (por decirlo de alguna manera) para organizar una manifestación de protesta», dice I. Howard Marshall. La razón era, afirma Marshall, que «en toda Éfeso y sus alrededores muchos devotos de Artemisa se estaban haciendo cristianos y ya no creían en los ídolos hechos por manos humanas».
Esto representaba un grave peligro para el negocio de los plateros. La gente convertida en un choque de poder como el que describe Lucas no suele comprar ídolos. Demetrio lo sabía y decidió apelar al singular papel que desempeñaban los artífices en el culto de Artemisa (vv. 26, 27). Marshall dice al respecto que:
[ … ] puede que a la gente ordinaria no le preocupase demasiado que Demetrio tuviera que cerrar su negocio, pero era muy posible que tomaran a pecho la posibilidad de que el templo de Diana (o Artemisa) perdiera la estima popular y todavía más, si cabe, que la diosa asociada con Efeso, pero que atraía adoradores de todas partes del mundo, pudiera ser destronada de su posición.
Esto nos introduce en el centro mismo del contexto de poder, religión, magia y paganismo de la vida efesia: la presencia del gran templo de Artemisa y el culto internacional a la gran diosa en aquella su ciudad custodia (vv. 27, 36).
En el excelente estudio que hace Clinton Arnold de Artemisa, descubrimos lo siguiente:
1. El templo de la diosa en Éfeso era una de las siete maravillas del mundo antiguo.
2. Había más individuos que adoraban a la Artemisa o Diana efesia que a ninguna otra deidad conocida en la región de Asia.
3. A la propagación del culto a la diosa coadyuvaban una perspectiva misionera de parte de sus devotos y el mes de festejos anual que se celebraba en su honor.
4. El templo ejercía un tremendo poder como centro bancario y financiero.
5. El culto también obtenía unos ingresos considerables de la gran cantidad de propiedades con que contaba en los alrededores de Éfeso. De modo que debido a su influencia económica la religión de Artemisa constituía un factor crucial en la vida diaria de la gente.
6. Se atribuía a la diosa un poder cósmico insuperable. Para aquellos que la invocaban Artemisa era Salvador, Señor y Reina del Cosmos.
7. Como deidad con poder supremo, Artemisa podía ejercer dicho poder en beneficio de sus devotos frente a otras «potestades» y demás espíritus adversarios.
8. Artemisa era también una diosa de los infiernos y por lo tanto poseía autoridad y control sobre la multiplicidad de demonios existentes, tanto de los muertos como de la naturaleza y de la vida cotidiana.
Arnold concluye su disquisición sobre el lugar que ocupaba Artemisa en la vida de Éfeso diciendo que:
[ … ] pocos eruditos del Nuevo Testamento se han referido al culto de Artemisa como pertinente a los antecedentes de Efesios, y muchos menos aun relacionándolo con la enseñanza acerca de las «potestades» hostiles. La mayoría de los expertos descartan que haya ninguna referencia al culto de Artemisa en dicha epístola, ya que no se mencionan ni el nombre ni ningún detalle singular de dicho culto. Esta suposición puede revelarse sin embargo equivocada. Yo sugeriría provisionalmente que una comprensión del culto en cuestión es capaz de arrojar también algo de luz sobre el porqué el autor de Efesios hizo hincapié en las «potestades». Dicha comprensión podría asimismo resultar útil para entender uno de los términos con que se designa a las «potestades» hostiles.
El término que Arnold tiene en mente es kosmokrátor, traducido por «gobernadores[ … ] de este siglo» en Efesios 6.12 (véase el capítulo 51). Las palabras de Clinton Arnold proporcionan un buen antecedente a nuestro estudio de la guerra espiritual en Efesios.
El relato del espectacular ministerio de Pablo en Éfeso comienza sólo en Hechos 19. Aunque sería interesante examinar el incidente con Demetrio y los disturbios que siguieron al mismo (vv. 23ss.), dicho incidente no aporta nada nuevo a nuestro conocimiento de la guerra con el mundo de los espíritus, salvo un caso más de hombres que utilizan la religión para su provecho personal.
Murphy, Dr. Ed, Manual de Guerra Espiritual, (Nashville, TN: Editorial Caribe Inc.) 2000, © 1994.
EFESIOS: EL LLAMAMIENTO A LOS SANTOS
08 ago 2010 Comentarios desactivados
in San Pablo Etiquetas: Efesios
EFESIOS: EL LLAMAMIENTO A LOS SANTOS
por Ray C. Stedman
La Epístola a los Efesios es, en muchos sentidos, la gloria que corona el Nuevo Testamento, pero tal vez no debiera llamarse a esta epístola “Efesios porque no sabemos en realidad a quien fue escrita.
No hay duda de que los cristianos que se encontraban en Efeso estaban entre los receptores de esta epístola, pero debió de haber además otros. En muchos de los manuscritos griegos originales hay un espacio en blanco donde la traducción inglesa del Rey Jaime ha colocado la palabra “en Efeso, sencillamente una línea donde aparentemente se podía rellenar los nombres de otros receptores. Por eso es por lo que la versión “Revised Standard Version en inglés no dice: “a los santos de Efeso sino sencillamente “a los santos que también son fieles en Cristo Jesús…
En la epístola de Pablo a los Colosenses se hace referencia a una epístola que les escribió a los laodicenses. Nuestra Biblia no incluye esa epístola llamada “Una Epístola a los Laodicenses, pero muchos tienen la impresión de que es la misma que llamamos “La Epístola a los Efesios. El motivo es que el Apocalipsis de Juan (el último libro de la Biblia) comienza con cartas escritas a las siete iglesias de Asia, siendo la primera la de Efeso y la última la de Laodicea.
Estas ciudades se encontraban agrupadas mas o menos en una especie de círculo en Asia Menor y es evidente que era la costumbre que cualquiera que escribiese a una de las iglesias hiciese que la epístola se enviase al mismo tiempo a las otras y en orden, continuando el círculo hasta que llegaba por fin a la iglesia de Laodicea. Esto puede explicar lo que de lo contrario podría parecer una epístola perdida del apóstol Pablo a los laodicenses. Sea como fuere, esta epístola expone, de una manera maravillosa, lo que ningún otro libro del Nuevo Testamento describe de un modo tan completo, la naturaleza del cuerpo de Cristo, la verdadera Iglesia.
Las primeras cuatro epístolas del Nuevo Testamento: Romanos, Primera y Segunda de Corintios y Gálatas, son el desarrollo de la frase “Cristo en vosotros, enseñándonos lo que la vida de Cristo morando en nosotros tenía el propósito de llevar a cabo. Pero comenzando por la epístola a la iglesia de Efeso, debemos de aprender y entender lo que significa para nosotros estar en Cristo y compartir la vida del cuerpo del Señor Jesucristo, “vosotros en Cristo. He aquí el gran tema de esta epístola, el creyente en Cristo o la naturaleza de la Iglesia. El versículo tres del primer capítulo es, en muchos sentidos, el tema de la epístola, siendo la clave: en Cristo:
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales.”
Hay muchos que interpretan la frase “los lugares celestiales, que aparece varias veces en esta epístola, como una referencia al cielo después de morir, pero si hacemos eso, nos perderemos todo el significado de la epístola de Pablo. Aunque es cierto que habla acerca de ir un día al cielo, se refiere principalmente a la vida que vivimos actualmente porque los lugares celestiales no están en algún lugar distante del espacio, en algún planeta o estrella, sino que pertenece al ámbito de la realidad invisible en el que vive actualmente el cristiano, en contacto con Dios y en conflicto con el demonio en el que nos vemos envueltos a diario.
Los lugares celestiales son el lugar que ocupa el poder y de la gloria de Cristo. En el capítulo dos, versículo seis se nos dice:
“Y juntamente con Cristo Jesús nos resucitó [Dios] y nos hizo sentar en los lugares celestiales.”
Pero en el capítulo tres nos enteramos de que también está ahí la central de los principados y potestades del mal:
“…para que por medio de la iglesia la inconmensurable sabiduría de Dios pueda darse a conocer a los principados y poderes en los lugares celestiales.”
El conflicto que se desencadena se menciona en el capítulo seis:
“Porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernadores de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales.”
Así que, como vemos, ésta no es ni mucho menos una referencia al cielo, sino a la tierra. Es el ámbito invisible de la tierra, no se refiere, pues, a lo que podemos ver, oír, probar o sentir, sino a ese reino espiritual que nos rodea por todas partes, y que nos afecta e influencia constantemente, ya sea para bien o para mal, dependiendo de nuestra decisión voluntaria y de nuestra relación con estos poderes invisibles. Esos son los lugares celestiales. En este ámbito, en el que vivimos todos nosotros, el apóstol declara que Dios ya nos ha bendecido con toda bendición espiritual. Es decir, ya nos ha dado todo cuanto precisamos para vivir nuestras circunstancias y relaciones actuales. Pedro dice lo mismo en su segunda epístola: “su divino poder nos ha concedido todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad…. (2ª Ped. 1:3)
Eso quiere decir que cuando usted recibe a Jesucristo como su Señor, ya ha recibido usted todo lo que Dios tenía la intención de darle. ¿No es eso asombroso? El más débil de los creyentes tiene en su poder todo lo que posee el más poderoso de los santos de Dios. Ya lo tenemos todo, porque tenemos a Cristo, y en él se hallan cada una de las bendiciones espirituales y todo lo relacionado con la vida y la santidad. Por lo tanto, tenemos todo lo que precisamos para vivir la vida tal y como Dios se propuso que fuese. Teniendo este hecho en cuenta, cualquier fracaso no es debido a que carezcamos de nada, sino a que no nos hemos apropiado de lo que ya es nuestro.
Esto elimina, como es lógico, cualquier fundamento en cuanto a la noción de una “segunda bendición o una tercera o cuarta. Todo está aquí ahora. Habrá bendición tras bendición al recibirla usted, una por una y momento tras momento. Ese es el significado del himno “Jesús descanso, descanso en ti recibiendo cada momento de él todo cuanto él es, descansando en su poder y su vida.
El apóstol desarrolla el tema de esta epístola valiéndose de seis maravillosos tropos de dicción, mediante los cuales aprendemos que la Iglesia es todo el cuerpo de Cristo, pero me encuentro con que al enfocar el tema desde ese ángulo, a las personas les resulta difícil captar el significado de la verdad de esta epístola. Todos tenemos tendencia a considerarnos un tanto alejados de la Iglesia y de vez en cuando me viene alguien a decirme: “La Iglesia debería hacer tal o cual cosa. A lo que les respondo: “Usted es la Iglesia, hágalo. El hecho de que sean la Iglesia parece dejarles bastante sorprendidos. Alguien me comentó no hace mucho: “La Iglesia debería ser más amistosa y le respondí: “está bien, usted y yo somos la Iglesia, seamos más amigables.
La Iglesia es las personas y cada uno de los creyentes es un miembro del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, por lo que yo preferiría estudiar esta epístola no usando la palabra “iglesia, sino “cristiano porque cada creyente es una pequeña réplica de toda la Iglesia. Si entendemos que Dios vive en la Iglesia veremos que también vive dentro de cada uno de los creyentes. Cada uno de nosotros, como creyentes en Jesucristo, somos un microcosmo de todo un cuerpo y, por lo tanto, podemos estudiar toda esta epístola relacionando lo que dice Pablo no a la Iglesia, sino a cada uno de nosotros, como creyentes a nivel individual.
En el primer tropo, el apóstol se refiere a la Iglesia como un cuerpo:
“Aun todas las cosas las sometió Dios bajo sus pies y le puso a él por cabeza sobre todas las cosas para la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que todo lo llena en todo. (1:22-23) El primer capítulo trata por entero acerca de la maravilla y lo asombroso de que nosotros que somos seres humanos normales y corrientes, poseídos por el pecado, hayamos sido llamados por Dios de una manera totalmente asombrosa, incluso antes de la fundación del mundo, para ser miembros de ese cuerpo y esta es una tremenda declaración. El apóstol Pablo no llegó nunca a superar el asombro que sentía por el hecho de que él, un hombre patizambo, calvo y despreciado por muchos, hasta considerado con desdén en muchos círculos era, sin embargo, miembro del Cuerpo de Jesucristo y había sido llamado por Dios antes de la fundación del mundo, habiendo recibido tremendas bendiciones que le permitieron estar capacitado para afrontar cualquier cosa que le exigiese la vida y eso es, precisamente, lo que significa pertenecer al Cuerpo de Cristo.
¿Pero cuál es el propósito del Cuerpo? Es ser “la plenitud de aquel que todo lo llena en todo. En otras palabras, es la expresión de la cabeza y para eso sirve su cuerpo, ya que su propósito es expresar y llevar a cabo los deseos de la cabeza. La única ocasión en que un cuerpo humano sano no lo hace es cuando algún centro nervioso secundario recibe un estímulo artificial.
Por ejemplo, usted sabe que si se golpea la rodilla con un martillo en el lugar indicado, su pierna saltará en el aire sin que usted ni siquiera lo desee. Aunque usted decida no dar una patada en el aire, su pierna seguirá reaccionando. Yo me pregunto en ocasiones si una parte de la actividad de la Iglesia puede atribuirse a una especie de movimiento reflejo, haciendo que el cuerpo actúe por sí solo sin ser dirigido por la cabeza. Sea como fuere, la función del cuerpo es expresar “la plenitud de aquel que todo lo llena en todo. ¡Qué frase tan impresionante! ¿Piensa usted alguna vez acerca de sí mismo en ese sentido? ¿Se atreve usted a considerarse de la misma manera que Dios piensa en usted, como un cuerpo que ha de llenarse por completo y que ha de inundarse con la presencia de Dios mismo?
Pablo se refiere a continuación a la Iglesia como un templo:
“En él todo el edificio, bien ensamblado, va creciendo hasta ser el templo santo en el Señor. En él también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.” (2:21, 22)
Aquí tenemos un templo santo. Una de las cosas más impresionantes que están sucediendo hoy en día en el mundo es el crecimiento de este edificio que Dios ha estado erigiendo a lo largo de los siglos. Cuando todos los productos inservibles de la empresa humana se hayan desmoronado, convirtiéndose en polvo, cuando todas las instituciones y organizaciones que creamos haga mucho que han quedado olvidadas, el templo que está edificando Dios se convertirá en el punto central de la atención a lo largo de la eternidad y es exactamente lo que da a entender este pasaje. Además, él lo está edificando ahora, usando bloques de construcción humanos, dándoles forma, creando los bordes, lijándolos y preparándolos tal y como él desea, poniendo a seres humanos en este templo donde quiere que estén.
¿Por qué? ¿Cuál es el propósito para usted y para todo el templo? Es tal y como dice Pablo, ser la residencia de Dios, su morada. Eso prevé e incluye todo cuanto entendemos por la palabra “hogar. Cuando mi familia y yo regresamos de un largo viaje, tan pronto como llegamos a casa, nos quitamos los abrigos, nos estiramos y nos ponemos cómodos y todos comentamos lo a gusto que se está en casa.
¿Pero qué es lo que hay en nuestra casa que hace que nos sintamos de ese modo? ¿No es el hecho de que al estar en casa podemos relajarnos y comportarnos tal y como somos? Eso tampoco quiere decir que cuando no estamos en casa somos otra cosa que no sea nosotros mismos, pero sí es cierto que nos vemos un tanto limitados, mientras que en casa podemos ser lo que queramos, relajándonos y actuar con naturalidad. Para eso es para lo que Dios está edificando la Iglesia, para que sea un lugar donde podamos ser lo que él quiere ser en cada uno de nosotros, completamente relajados y todo cuanto él es en usted y en mi. Es por eso por lo que él le está llamando y edificándole.
El tercer capítulo introduce el tercer tropo. En él aprendemos que la Iglesia es un misterio, un secreto sagrado:
“A mí, que soy menos que el menor de todos los santos, me ha sido conferida esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo y para aclarar a todos cuál es la administración del misterio que desde la eternidad había estado escondido en Dios, quien creó todas las cosas. Todo esto es para que ahora sea dada a conocer, por medio de la iglesia, la multiforme sabiduría de Dios a los principados y las autoridades en los lugares celestiales.” (3:8-10)
Estas son maravillosas insinuaciones, en el sentido de que Dios ha tenido algunos planes secretos que ha estado poniendo en práctica a lo largo de los siglos, que nunca ha revelado a nadie, pero tiene una gran meta y un propósito en mente que tiene la intención de cumplir y el instrumento del cual se está valiendo para hacerlo es la Iglesia. Esto es algo que nunca podremos entender totalmente, pero implica la enseñanza de todo el universo. Pablo está diciendo que por medio de la Iglesia la multiforme sabiduría de Dios, los muy diversos aspectos y facetas de su sabiduría, serán ahora dadas a conocer a todos los principados y autoridades que habitan en los lugares celestiales, el ámbito invisible de la realidad de cualquier y de todas partes, a lo largo de todos los tiempos, siendo la enseñanza del universo el propósito del misterio.
En el capítulo cuatro, el apóstol usa otro tropo más:
“y vestios del nuevo hombre, que ha sido creado a semejanza de Dios en justicia y santidad de verdad.” (4:24)
La Iglesia es el nuevo hombre porque cada cristiano es un nuevo hombre y esto enlaza con las palabras de Pablo en 2ª Corintios:
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas.” (2ª Cor. 5:17)
La creación actual, que empezó al principio de los cielos y la tierra, hace ya mucho que han quedado anticuadas y están a punto de pasar. El mundo con toda su riqueza y su sabiduría pertenece a lo que está pasando, pero gradualmente, durante el curso de los siglos, Dios ha estado creando una nueva generación, una nueva raza de personas, una nueva clase de hombre que el mundo no ha visto nunca antes, mejor que Adán. En Romanos se nos dice que ¡todo cuanto perdimos en Adán lo hemos recuperado en Cristo con creces! (Rom. 5:17) y aquí se nos revela una raza de personas como las que el mundo jamás ha soñado.
El apóstol Pablo nos dice además en Romanos que toda la creación está de puntillas (ese es el significado literal), estirando el cuello para ver la manifestación de los hijos de Dios, el día en que será quitado el velo y contemplaremos la nueva creación (Rom. 8:19) Pero recuerde, esa nueva creación está siendo creada ahora mismo y a usted le está siendo extendida la invitación de revestirse de ese nuevo hombre, momento tras momento, día tras día, a fin de que pueda usted enfrentarse con las presiones y los problemas de la vida en el mundo actual.
Por eso es por lo que está aquí la Iglesia, que es un nuevo hombre y el propósito del nuevo hombre es llevar a cabo un nuevo ministerio. En este mismo capítulo de Efesios leemos:
“Sin embargo, a cada uno de nosotros le ha sido conferida la gracia conforme a la medida de la dádiva de Cristo.” (Efe. 4:7)
A este nuevo hombre, en cada uno de nosotros, le ha sido conferida una dádiva que nunca tuvimos antes de ser cristianos. Nuestra labor, el motivo de nuestra existencia, la razón por la que Jesucristo nos colocó aquí en la tierra y nos dejó aquí, es para que pudiésemos descubrir y poner en práctica ese don y yo no sé de nada más importante que esto. El motivo por el que la Iglesia se ha debilitado y ha tropezado, ha fracasado y ha perdido, es que los cristianos han perdido esta gran verdad que cada uno de nosotros recibe directamente del Señor. Eso nos incluye a todos los que conocemos a Jesucristo, desde el más pequeño hasta el más anciano. El Señor resucitado le ha concedido un don a usted, de la misma manera que el hombre de la parábola dio los talentos a cada uno de sus siervos, confiándoles su propiedad hasta su regreso. Y cuando él vuelva, su juicio se basará en lo que hizo usted con el don que él le dio a usted, que es el ejercicio del nuevo hombre.
El capítulo cinco presenta otro tropo más acerca de la Iglesia y nos enteramos en él de que la Iglesia es la esposa:
“Esposos, amad a vuestras esposas, así como también Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, a fin de santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua con la palabra, para presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa que no tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que sea santa y sin falta.” (5:25-27)
Y a continuación cita las palabras de Dios en Génesis:
“Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne. Grande es este misterio, pero lo digo respecto de Cristo y de la iglesia.” (5:31-32)
La Iglesia es una esposa y ha de ser una esposa para el gozo del esposo. Pablo dice que la intención que tiene Cristo al preparar a la Iglesia como una esposa es presentársela a sí mismo. ¿No es eso lo que desea todo esposo, que la esposa le pertenezca? Puede que durante la primera época del noviazgo ella salga con otros hombres, pero cuando se hacen novios ella está prometida, comprometiéndose a ser suya y los dos están esperando el día cuando eso se pueda convertir en una realidad. Por fin llega el día cuando se encuentran ante el altar para contraer matrimonio y se prometen amor, honor y cuidado el uno al otro hasta que la muerte les separe. Desde ese momento se pertenecen el uno al otro, ella le pertenece a él y él le pertenece a ella, para el gozo mutuo durante toda la vida juntos. Esa es una imagen tanto de la Iglesia como del cristiano. El cristiano ha de ser la esposa de Cristo, para el gozo del Señor. ¿Se considera usted alguna vez de ese modo? Ese concepto me ayudó a revolucionar mi propia vida devocional cuando me di cuenta, de repente, de que el Señor Jesús esperaba con anhelo el tiempo en que habríamos de estar juntos y que si me lo perdía, él se sentiría decepcionado. Fui consciente de que no solo estaba yo recibiendo de él, sino que él estaba recibiendo de mi, y que él me deseaba y me anhelaba. Cuando me reuní con el Señor a partir de entonces fue con un nuevo sentido de su amor y de que se deleitaba en el tiempo que pasábamos juntos en comunión.
La última imagen de la Iglesia en esta epístola es la de un soldado:
“Por esta causa, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y después de haberlo logrado todo, quedar firmes.” (6:13)
¿Cuál es el cometido de un soldado? El luchar en las batallas y es precisamente lo que está haciendo Dios en nosotros en estos momentos. Nos ha concedido el gran privilegio de ser el campo de batalla en el que se ganan sus grandes victorias.
Esa es la esencia de la historia de Job. Ese hombre tan extraordinario fue abatido, por una serie de tragedias. En un solo día perdió sus posesiones una por una. Finalmente perdió a toda su familia, excepto a su esposa. No podía entender lo que estaba pasando, pero Dios había escogido a Job para ser el campo de batalla en el que tuvo lugar el conflicto con Satanás.
Dios permitió a Satanás llegar al límite máximo, afligiendo a Job incluso en su cuerpo físico, permitiendo además que su mente estuviese angustiada, sin poder entender lo que estaba sucediendo, pero cuando hubo concluido la batalla Dios bendijo grandemente a Job y le ha usado con poder, para enseñar al pueblo de Dios a lo largo de los siglos que las pruebas y las dificultades no son solo para la persona que las padece, sino que son un medio del cual se vale Dios para obtener poderosas victorias contra los poderes invisibles y nosotros hemos sido llamado a ser soldados, que hemos aprendido cómo luchar.
Juan escribe en su primera epístola a sus jóvenes amigos cristianos diciendo:
“Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.” (Iª Juan 2:14)
Es decir, habéis aprendido cómo luchar, cómo seguir adelante, cómo deshaceros de las confusas limitaciones del mundo, cómo no dejaros arrastrar por la época en la que vivís y a ir contra la corriente, en contra de ella incluso, glorificando grandemente a Dios al hacerlo.
A mi me encanta la historia de Daniel que, siendo adolescente, se encontró prisionero en un país extranjero. Se vio expuesto a un ambiente pagano y tuvo que luchar la batalla día tras día, reconociendo una vez tras otra la fidelidad de Dios para guardarle cuando todo se ponía en su contra. Las presiones que ejercieron sobre él fueron casi increíbles, pero Daniel y sus amigos se enfrentaron repetidamente con las pruebas y obtuvieron la victoria sobre las batallas en las que se vieron envueltos.
Hacia el final del libro le fue enviado a Daniel un visitante, el ángel Miguel, que le contó algunas cosas impresionantes. A Daniel se le permitió ver a lo lejos, saltando por encima de los siglos, hasta nuestros días. Pero a pesar de ello, cuando se le apareció el ángel, Daniel se sintió grandemente turbado, cayendo sobre su rostro, temblándole las rodillas, atemorizado y asustado de aquel visitante celestial. Pero el ángel le dijo: “Daniel, hombre muy amado…no temas. (Dan. 10:11-12) ¿Por qué era amado? Por ser un fiel soldado. Este es el privilegio al que Dios nos está llamando a nosotros en este día de inquietud y de aflicción mundial. Dios nos está llamando a que seamos soldados, a que sigamos en los pasos de aquellos que han salido victoriosos de la batalla antes de nosotros, habiendo sido fieles, de ser necesario, hasta la muerte. Ese es el privilegio de aquellos que son llamados y capacitados con toda bendición espiritual, para que haya un cuerpo, un templo, un misterio, un nuevo hombre, una esposa y un soldado para Jesucristo. ¡Ese es todo un llamamiento!
Por lo tanto, la exhortación de esta epístola aparece en un solo versículo, en el que Pablo dice:
“Por eso yo, prisionero en el Señor [escribiendo esta epístola desde la cárcel] os exhorto a que andéis como es digno del llamamiento con que fuisteis llamados.” (4:1)
No pierda usted de vista lo que está haciendo Dios. El mundo no lo puede ver y no tiene ni idea de lo que está sucediendo, pero usted lo sabe y lo está viendo, así que no se desanime.
Oración
Padre nuestro, te damos gracias por este recordatorio, escrito de mano de tu fiel apóstol, acerca del carácter del mundo en el que vivimos y la naturaleza de la batalla que luchamos, así como la gloria del llamamiento que tenemos. Te pedimos que tú nos hagas ser fieles, que nos hagas fieles hasta el fin, si hace falta hasta la muerte, y que todas las presiones las afrontemos con el poder del propio Jesucristo, el Hijo de Dios, que habita en nosotros y que hace su morada en nuestros corazones. ¡Qué maravillosa comunión es esta! En el nombre de Cristo, amen.
Brian Chapell – Cómo Usar Ilustraciones Para Predicar con Poder
08 ago 2010 4 comentarios
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Comentario Exegetico y Explicativo de La Biblia – 1 Tomos. a-t
08 ago 2010 1 comentario
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J Oswald Sanders – Madurez Espiritual
08 ago 2010 1 comentario
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BIOGRAFÍAS DE GRANDES CRISTIANOS (1)
08 ago 2010 Comentarios desactivados
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Bernardo Stamateas – Juegos Sucios (v. 2.0)
08 ago 2010 1 comentario
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Santo Tomás de Aquino – Los Mandamientos
08 ago 2010 Comentarios desactivados
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John Stott – Imagenes Del Predicador en El Nt
08 ago 2010 1 comentario
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Talibanes matan a 6 cristianos por predicar a Jesús
08 ago 2010 Comentarios desactivados
in Persecución
Talibanes matan a 6 cristianos por predicar a Jesús
By Mundo Cristiano
Saturday, August 07, 2010

Combatientes talibanes emboscaron y asesinaron a 10 miembros de un equipo médico, mientras regresaban de un viaje a un área remota para proveer tratamientos oculares a habitantes rurales, según informó su organización y oficiales locales el sábado.
Los 10 trabajadores humanitarios, incluían a 6 estadounidenses, 2 afganos, un alemán y un inglés. Los 10 fueron hallados muertos en una zona boscosa de la provincia de Badakhshan, reportó la policía provincial y el grupo, basado en Kabul, la Misión Internacional de Asistencia.
El movimiento Talibán reivindicó los asesinatos, diciendo que se trataba de espías y predicadores del cristianismo.
El ataque es uno de los golpes más mortales contra trabajadores humanitarios en lo que va de la guerra de Afganistán. También representa el saldo de muertos más grande en un sólo episodio contra civiles estadounidenses que trabajan en Afganistán desde diciembre.
La Misión Internacional de Asistencia, que trabaja en ese país desde 1966, se describe a sí misma como una organización humanitaria cristiana sin fines de lucro. Uno de sus principales proyectos es una cadena de hospitales y clínicas oftalmológicas.
En una declaración publicada en su sitio web, el grupo condenó “estos crueles asesinatos de gente que no han hecho nada más que servir a los pobres”.
Carta a los Efesios – Parte 1
08 ago 2010 4 comentarios
in San Pablo Etiquetas: Carta a los Efesios, Efesios, Efeso
Carta a los Efesios
Autor:Paulo Arieu
Última fecha de Actualización: 8 de agosto 2010
Mapas Viajes apostólicos San Pablo
Mapa Éfeso
Epistolas Paulinas
INTRODUCCION
Pablo Escribió 13 cartas, en este probable orden:
En su Segundo Viaje Misionero: Hch.15:36 – 18:22
1a TESALONICENSES: Escrita probablemente en el año 52, desde Corinto, donde permaneció una año y medio.
2a TESALONICENSES: Escrita poco tiempo después de la 1a, fin del año 52 o principios del 53, también desde Corinto.
Tema: aclaraciones escatológicas y en cuanto al desenvolvimiento de una iglesia resiente.
En su Tercer Viaje Misionero: Hch.18:23 – 20:38
1a CORINTIOS: Escrita probablemente en la primavera del año 57, desde Éfeso. En 5:9, hace referencia a una carta que no llego hasta nosotros.
2a CORINTIOS: Escrita probablemente en el otoño del año 57, desde Éfeso.
GALATAS: No se conoce exactamente la fecha o es escrita a los galos en sentido étnico, (a las iglesias de Pésimo, Ancira, Tavía, etc.) en el año 58, o si es la primera carta escrita a las iglesias la provincia romana de Galacia (Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, Derbe) al fin de su primer viaje en una fecha cercana al año 50.
ROMANOS: Escrita entre los años 57 y 58, desde Corinto.
En su Primera Prisión: Custodiado en una casa, Hch.28:14 – 31
EFESIOS: Probablemente una carta circular para las iglesias de Asia. Escrita durante su encarcelamiento en Cesárea (Hch.24:27, entre los años 58 – 60) o lo que es mas probable en Roma, en el año 60 o 61(Hch.28:30). Algunos dicen que es la carta a los de Laodicea (Col.4:16).
COLOSENSES: Escrita junto con la de Éfeso y la de Filemón.
FILEMÓN: Ligada a la cara escrita a Colosas, (Col.4:10-17, cf. Flm. 2,23 y 24).
FILIPENSES: Desde Roma, después de las de Éfeso y Colosas por las referencias que hace sobre su liberación (1:19-26). Entre los años 62 o 63.
HISTORIA DE LA CIUDAD
Estaba ubicada en la actual Turquía. Era una ciudad comercial, principalmente por su puerto cíe mar; y aunque era la ciudad más importante, la capital de la provincia romana de Asia era Pérgamo. Sin embargo por su importancia comercial y religiosa, era sede de los tribunales y el lugar de residencia del Procónsul Romano (Hch. 19:38).
Su importancia religiosa, se debía al templo dé Artemisa (griegos) o Diana (romanos), de 120 por 70 metros, siendo una de las 7 maravillas del mundo antiguo la ciudad era considerada guardiana del templo de la diosa (Hch. 19:35); sus sacerdotes castrados, vivían en el templo en medio de gran riqueza pues se realizaban allí operaciones de intercambio bancario y sus sacerdotisas se dedicaban a la prostitución religiosa, realizando ritos que terminaban en verdaderas orgías. Fue fundada en el siglo XII a. C. y en el año 133 a. C. pasó a manos romanas. Pablo se detuvo en su 2° viaje allí junto a Priscila y Aquila (Hch. 18: 19-21) luego de estar en Corinto y regresó en su 3°. viaje permaneciendo por espacio de 3 años (Hch. 19).[1]
HISTORIA DE LA CARTA:
Una de las cartas escritas por Pablo en prisión, junto a Filipenses, Colosenses y Filemón. Escritas probablemente en Roma en una casa alquilada pero custodiado por un soldado romano (Hch. 28: 16), por eso se llama a si mismo prisionero (3:1 y4:1) así como también embajador en cadenas (6:20). Algunos dicen que las escribió en Cesárea mientras estaba encarcelado allí, ver Hch.24:27 (cp. 22:30). Tíquico fue quién llevo la carta junto con la de Colosenses, escritas alrededor del año 60 o 61 d. C. o 58-59 d.C. si fue en Cesárea.
Marco Histórico
La Epístola a los Efesios es, en muchos sentidos, la gloria que corona el Nuevo Testamento, pero tal vez no debiera llamarse a esta epístola “Efesios porque no sabemos en realidad a quien fue escrita.
Tradicionalmente la iglesia ha aceptado que la carta se escribió en un inicio para la iglesia de Éfeso. De los escritores de los primeros siglos solo Marción, Orígenes y Basileo daban cabida a otra tradición; a saber, que la carta era la mencionada en Col 4.16, «la de Laodicea», o bien que no tenía destinatarios fijos. Y es cierto que las palabras «en Éfeso» no se hallan en los tres manuscritos griegos más importantes (aunque en su lugar se deja un espacio en blanco), y que en el contexto de Efesios 1.1 causan problemas gramaticales. Además, la evidencia interna (la falta total de saludos personales, por ejemplo) pareciera negar que se escribiera a una iglesia con la que Pablo convivió casi tres años (Ef 1.15; 3.2; 4.21; cf. Hch 19; 20.31).
La mayoría de los eruditos concluyen que debiera encontrarse otra explicación. Se han sugerido las siguientes:
1. La epístola se envió a Laodicea, una iglesia que Pablo no conocía personalmente.
2. Se envió como carta circular a varias iglesias a través de Tíquico (Ef 6.21; Col 4.7s). Esta teoría presupone que el nombre de las iglesias destinatarias no aparecía en el manuscrito original, sino que se añadía en cada caso cuando la epístola llegaba a ellas.
3. Tenía como propósito ser el mensaje póstumo del anciano apóstol a la iglesia universal. Así se explican las diferentes referencias a personas y la amplitud de la visión cósmica (1.10, 14, 20–23; 2.14–16; 3.14–21; etc.).
4. Se envió para impedir que se extendiese la herejía combatida en la Epístola a los Colosenses.
No se puede, pues, precisar con seguridad ni los destinatarios ni el propósito original de la carta, pero es posible sugerir que se escribió inmediatamente después de Colosenses. Constituye una meditación sobre la grandeza del misterio de Cristo (1.9; 3.4s) y la responsabilidad de la Iglesia en Él (2.10; 4.17ss), temas ya analizados en Colosenses, y se envió a varias iglesias, quizás al mismo tiempo que Colosenses (61–62 d.C., durante la cautividad del apóstol en Roma).[2]
No hay duda de que los cristianos que se encontraban en Éfeso estaban entre los receptores de esta epístola, pero debió de haber además otros. En muchos de los manuscritos griegos originales hay un espacio en blanco donde la traducción inglesa del Rey Jaime ha colocado la palabra “en Éfeso, sencillamente una línea donde aparentemente se podía rellenar los nombres de otros receptores. Por eso es por lo que la versión “Revised Standard Versión en inglés no dice: “a los santos de Éfeso sino sencillamente “a los santos que también son fieles en Cristo Jesús…
En la epístola de Pablo a los Colosenses se hace referencia a una epístola que les escribió a los laodicenses. Nuestra Biblia no incluye esa epístola llamada “Una Epístola a los Laodicenses, pero muchos tienen la impresión de que es la misma que llamamos “La Epístola a los Efesios. El motivo es que el Apocalipsis de Juan (el último libro de la Biblia) comienza con cartas escritas a las siete iglesias de Asia, siendo la primera la de Éfeso y la última la de Laodicea.
Estas ciudades se encontraban agrupadas mas o menos en una especie de círculo en Asia Menor y es evidente que era la costumbre que cualquiera que escribiese a una de las iglesias hiciese que la epístola se enviase al mismo tiempo a las otras y en orden, continuando el círculo hasta que llegaba por fin a la iglesia de Laodicea. Esto puede explicar lo que de lo contrario podría parecer una epístola perdida del apóstol Pablo a los laodicenses. Sea como fuere, esta epístola expone, de una manera maravillosa, lo que ningún otro libro del Nuevo Testamento describe de un modo tan completo, la naturaleza del cuerpo de Cristo, la verdadera Iglesia. [3]
TEMA DE LA CARTA:
No es corregir un problema específico porque es una carta impersonal, lo que si, es sumamente doctrinal y ética. Algunos dicen que era una carta circular.
Siendo el tema central es la unidad de todos los creyentes en Cristo, como propósito primordial y eterno de Dios, siendo necesario para ello que Dios genere una nueva vida, con sus consecuencias, una nueva forma de pensar, obrar, etc.
La palabra Amor, que la encontramos 19 de las 107 veces que Pablo la usa en sus escritos
BOSQUEJO DE LA CARTA: para un estudio apropiado podemos dividirlo de varias maneras pero vamos a utilizar la que usa J. Stott en su libro sobre Efesios:
- I. El Portavoz del mensaje. v. 1:1-2
- II. El Poder de Dios: Nueva Vida. v. 1:3-2:10
- III. El Pueblo Nuevo de Dios. v. 2:11 – 3:21
- IV. El Propósito para su pueblo: Nuevos Valores. v. 4:1 – 5:21
- V. Las Posibilidades para su pueblo: Nuevas Relaciones. v. 5:22 – 6:9
- VI. Los Peligros de su pueblo. v. 6:10-20
- VILLa Palabra de Despedida. v. 6:21-24
I.EL PORTAVOZ DEL MENSAJE . cap. 1:1-2
A. Apóstol: quiere decir enviado, Pablo se define de esta manera y en Hch. 9:15 que lo fue especialmente a los gentiles y Gal. 1:16;
cf. II Cor. 1:1; Ef.1:1 ;Col. 1:1; I Tim. 1:1; II Tim. 1:1;
Pedro fue a los judíos (I Pe. 1:1 ; II Pe. 1:1)
B. Por voluntad de Dios, cf. I Cor. 12:11, donde narra que no fue Pablo quien se propuso ser Apostol sino que fue el mismo Dios quien lo llamó y escogió para esa función.(cf. Ro.1:1 y I Cor. 1:1)
Esto nos muestra la soberanía de Dios. Dios es el que llama al ministerio y no el hombre el que entra al ministerio.
C. “Don de Dios” 4:11, al ser escogido fue capacitado y dotado para realizar la tarea.
D. Siendo reconocido su don y misión ( Gal. 2:7-9) Gal. 1:1; II Tim.1:1
Destinatarios: Santos y fieles “en” Cristo.
Gracia (viene de Dios al conocerlo como Salvador) y Paz (viene al conocerlo como Señor).
Recordemos que somos edificados sobre el fundamento de los Apostoles y Profetas (Ef. 2:20)
Fuente bibliográfica
Mapa viajes Pablo
- http://scriptures.lds.org/es/biblemaps/13
[1] Efeso
Situada al lado de la costa del Egeo en Asia Menor, justo donde desembocaba el Caístros y actualmente próxima a la moderna ciudad de Selçuk, era antiguamente la ciudad más importante de la costa occidental del Asia Menor y contaba con el puerto mayor de la zona, en estos momentos el puerto ha desaparecido debido a los aluviones que trajo el río y el mar se ha retirado 8 Km. hacia el Oeste. Topográficamente la antigua cuidada de Efeso fue construida en un punto rodeado por tres colinas: La primera al Noreste Ayasuluk (85m), la segunda en el centro Monte Pion (140 m) y la tercera al Sudoeste monte Koresos (370 m).
Se piensa que los primeros habitantes de Efeso eran de origen asiático y adoraban a la diosa madre de Anatolia. Al principio del primer milenio a.C. los colonos griegos ocuparon la región y asimilaron a la diosa madre llamándola Artemisa, cuyo templo fue construido al pie de la colina de Ayasuluk al borde del mar. Hacia mediados del siglo VI a.C. Creso, rey lidio, conquisto la ciudad pero al ser vencido por Ciro en el año 547 a.C. Efeso paso a pertenecer a los persas, el templo de Artemisa, que había sido hecho por los lidios, fue victima de un incendio en el año 356 a.C., según la tradición en aquel momento la diosa había abandonado su templo para ayudar a la madre de Alejandro Magno en su parto, por esta razón cuando
Alejandro pasa por Efeso en el 334 a.C. quiso restaurarlo propuesta que fue rechazada por los efesios que se ocuparon personalmente de levantar de nuevo el templo de su gran diosa acabándolo hacia mediados del siglo III a.C., este edificio fue considerado una de las siete maravillas del mundo. Los romanos llegaron a Efeso en el 133a.C. y a partir de ese momento la ciudad se coloca a la cabeza de la historia, comenzando su decadencia en la época bizantina; los Selyucidas llegan ahí en el año 1090 y en el 1375 d.C. construyen la mezquita de Isa Bey en la ladera Oeste de la colina de Ayasuluk, los Otomanos reemplazan a los Selyucidas en el 1426 y aparece la ciudad actual con el nombre de Selguk.
Los vestigios de la antigua de Efeso se cuentan entre los más impresionantes del mundo entero, esta ciudad típicamente romana se haya construida sobre un plano con tres avenidas principales:
1. La Avenida Arcadiana: Esta avenida con 575 m de largo y 12 de ancho, unía el puerto con el teatro y fue construida -durante el reinado del emperador Arcadio de quien toma el nombre (395-408 d.C.)
2. La Avenida de Mármol. En otra época esta avenida comenzaba en el templo de Artemisa y cruzándose con la Avenida Arcadiana delante del teatro acababa en la biblioteca de Celso. Actual mente el tramo entre el teatro y la biblioteca esta restaurado.
3. La calle de los Curetes: Uniendo el centro con la parte administrativa de la ciudad y terminaba en la puerta de Hércules.
La zona administrativa de Efeso era una zona peatonal donde se encontraban el ayuntamiento, el ágora del estado y el bouletarion.
Si comenzamos a andar desde el puerto, se recorre primero la Avenida Arcadiana viendo en su parte Norte unos baños y un gran gimnasio, al lado de estos edificios vemos las ruinas de una enorme basílica, construida a principios del siglo IV que tenia al lado la residencia del obispo, esta iglesia llamada la Iglesia de la Virgen Maria, fue la sede del Concilio de Efeso en el año 431 d.C. en el que María fue proclamada “Theotokos” (Madre de Dios).
El monumento principal de la ciudad es su gran teatro adosado a la ladera Oeste del monte Pion, comenzó a realizarse en el siglo II a.C., agrandado por el emperador Claudio (41-45d.C.) fue acabado bajo Trajano (98-117 d.C.) conserva el plan greco-romano (su foso y la cavea sobrepasan el semicírculo), con su capacidad de 24000 personas es él más grande de los teatros llegados hasta nuestros días, fue aquí donde se vivió el problema entre Pablo y los orfebres fabricantes de estatuas de Artemisa. (Hech 19, 29)
El ágora comercial se sitúa cerca del teatro al lado de la Avenida de Mármol, fue construida en el periodo Helenístico y ensanchada en la época romana, su forma es la de un cuadrado perfecto de 120 m de lado, estaba rodeada de columnas y de pórticos decorados con estatuas.
Al Sur del ágora vemos la biblioteca de Celso, obra del 110 d.C. construida en honor del procónsul Julio Celso por su hijo Alquila.
A la salida de la biblioteca vemos la calle que nos conduce a la zona administrativa es la conocida con el nombre de calle de los Curetes, en ella podemos ver el templo de Adriano, las termas de Escolástica, la fuente de Trajano y la puerta de Hércules.
Fuera de la ciudad vemos el lugar del emplazamiento del templo de Artemisa, la edificación más grande del mundo helenístico (123 m x 60 m), poseía 127 columnas de 18 m de altura.
La tradición paleocristiana nos explica que el apóstol San Juan vivió y murió en Efeso, de hecho hay una basílica en la colina de Ayasuluk que le ha sido dedicada, edificio de la época de Justiniano (siglo VI) conserva en su cripta funeraria la tumba del apóstol.
La tradición paleocristiana defiende también que la Virgen vino a Efeso puesto que ella le había sido confiada al discípulo amado (Jn 19:26). Así vemos que a 10 Km. de la ciudad en lo alto de una colina en el año 1891, se han descubierto restos de una casa que se le atribuye a la Virgen porque en ella se han encontrados objetos pertenecientes al siglo I. Actualmente es un lugar de peregrinación que fue visitado por el Papa Pablo VI en el 1967, algunos pretenden incluso que la Dormición de la Virgen tuvo lugar aquí.
Efeso represento un papel determinante en la historia y propagación de la Cristiandad. Durante su tercer viaje misional Pablo vivió en la ciudad por un periodo de tres años (Hch. 19 y Hch 20:31) y más tarde dedica a los efesios una epístola como sabemos por el Nuevo Testamento, se cree que en realidad esta epístola estaba dirigida a todas las iglesias de la provincia de Asia.
Pablo al regreso de su ultimo viaje camino de Jerusalén, se para en Mileto, a unos 70 Km. de Efeso (Hch 20:15) y llama a sus presbíteros con el fin de despedirse de ellos. (Hch 20:17-18; 20:35)
También recordaremos que la primera carta del Apocalipsis de San Juan fue dirigida a Éfeso (Ap 2, 1-7) (cf. http://rsanzcarrera2.wordpress.com/2008/02/23/efeso/)
[2] Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
Bibliografia
Notas del Instituto biblico Jorge Muller
Se abandona el Big Bang en un nuevo modelo del universo
07 ago 2010 Comentarios desactivados
in Ciencia, Creación, Creacionismo, Filosofía, Temas de actualidad, Teología Etiquetas: big bang
Se abandona el Big Bang en un nuevo modelo del universo
Etiqueta: Ciencia y Tecnología
Technology Review
Traducido por Kanijo para Ciencia Kanija
28/07/10

Una nueva cosmología explica con éxito la expansión acelerada del universo sin energía oscura; pero sólo si el universo no tuvo un inicio ni tendrá un final.
Como uno de los pocos eventos astrofísico que es familiar a la mayor parte de la gente, el Big Bang tiene un lugar especial en nuestra cultura. Y aunque existe un consenso científico sobre que es la mejor explicación para el origen del universo, el debate está lejos de cerrarse. No obstante, es difícil encontrar modelos alternativos del universo sin un inicio que sean verdaderamente sólidos.
Esto podía cambiar ahora con el fascinante trabajo de Wun-Yi Shu de la Universidad Nacional Tsing Hua en Taiwan. Shu ha desarrollado una innovadora nueva descripción del universo en la que los papeles de espacio, tiempo y masa se relacionan en un nuevo tipo de relatividad.
La idea de Shu es que el espacio y el tiempo no son entidades independientes sino que pueden convertirse la una en la otra. En su formulación de la geometría del espacio-tiempo, la velocidad de la luz es simplemente el factor de conversión entre ambas. De forma similar, la masa y la longitud son intercambiables en una relación en la que el factor de conversión depende tanto de la constante gravitatoria G como de la velocidad de la luz, y ninguna de las dos tiene por qué ser constante.
Por lo que conforme el universo se expande, masa y tiempo se convierten en longitud y espacio, y al contrario cuando se contrae.
Este universo no tiene inicio ni fin, simplemente alterna periodos de expansión y contracción. De hecho, Shu demuestra que las singularidades no pueden existir en este cosmos.
Es fácil descartar la idea como otro divertido y poco realista modelo soñado por uno de esos cosmólogos chiflados.
Hasta que miras las predicciones que realiza. Durante un periodo de expansión, un observador de este universo vería un extraño tipo de cambio en el desplazamiento al rojo de objetos brillantes tales como supernovas de Tipo 1a, como una aceleración que las aleja. Resulta, dice Shu, que sus datos encajan perfectamente con las observaciones realizadas por los astrónomos en la Tierra.
>Este tipo de aceleración es una característica común del universo de Shu.
Esto es un claro contraste con los distintos modelos del universo basados en el Big Bang. Desde que se descubrió la expansión acelerada del universo, los cosmólogos han estado haciendo preocupantes contorsiones con las leyes de la física para que sus modelos funcionen.
La idea más comúnmente debatida es que el universo está repleto de una energía oscura que fuerza a que el universo se expanda a un ritmo acelerado. Para que este modelo funcione, la energía oscura deber ser el 75 por ciento de toda la masa-energía del universo y debe incrementarse a un ritmo fantástico.
Pero hay un alto precio a pagar por esta idea: la ley de la conservación de la energía. La vergonzosa verdad es que los cosmólogos de todo el mundo han barrido convenientemente bajo la alfombra una de las leyes fundamentales de la física en un intento de cuadrar este círculo.
Esto pone a las ideas de Shu en una perspectiva distinta. No hay necesidad de abandonar la conservación de la energía para hacer que funcione su teoría.
Esto no significa que la teoría de Shu sea perfecta. Está lejos de ello. Uno de los principales problemas a los que se enfrenta es explicar la existencia del fondo de microondas cósmico, algo que muchos astrofísicos creen que es la evidencia más sólida de que el Big Bang realmente tuvo lugar. El CMB, dicen, es el eco del Big bang.
Cómo podría surgir en la cosmología de Shu aún no está claro, pero imagino que está trabajando en ello.
Incluso si encuentra una forma, será necesario un incómodo replanteamiento antes de que sus ideas logren agarre. Su aproximación puede explicar bien las observaciones en supernovas de Tipo 1a sin abandonar la conservación de la energía, pero nos pide que abandonemos la idea del Big Bang, la constancia de la velocidad de la luz y aceptar un vasto nuevo conjunto de potenciales fenómenos relacionados con las relaciones intercambiables entre masa, espacio y tiempo.
Acertado o equivocado, este es un cambio que muchos encontrarán difícil de aceptar. Esperemos que Shu se aferre a sus armas, aunque sólo sea por el amor al debate a la vieja usanza.
Teoría de la Evolución – Capítulo 0 – Introducción
07 ago 2010 Comentarios desactivados
in Ciencia, Creación, Creacionismo, Filosofía, Temas de actualidad, Teología, Teoría de la Evolución
Capitulo 0 – Introducción
- “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (I Pe. 3:15 RV 1960)
Realizar este trabajo y llegara a concluciones finales es dificil. Por un lado, tenemos la Palabra de Dios, que nos desafia a ver la vida con una cosmovisión teísta,sobrenatural. Por otro lado está la ciencia,el prestigio que esta tiene,pero que lamentablemente, se ha puesto tan racionalista,que nos desafía con su propuesta naturalista, y esa postura agnostica-atea, ya que se desligó de Dios, dando un salto al vacío del ateísmo.No permitiendo que el concepto de inteligencia pueda ser considerado como válido.
Detrás de este debate actual, de esta guerra ideológica, se encuentra el debate fe vs. naturalismo científico, dos cosmovisiones que estan en pugna y obivamente se anulan una a otra por ser incompatibles.
Es una batalla espiritual pero a nivel de la mente, del conocimiento intelectual.
Pero también esta por otro lado el radicalismo dentro del cristianismo evangélico, que abusa del método de interpretación bíblica al negarse a considerar las evidencias de la ciencia ni tampoco respeta los límites de la teología como diciplina del conocimiento.
Otro tema además a considerar es que debemos procurar dar respuestas razonables a los que nos demandan razón de nuestra fe,pero esto no significa respuestas fanáticas.
Por tal motivo, no solo hemos de testificar de nuestra fe diciendo:”Yo creo en esto”,sino que tenemos el deber de dar razón del porque lo creemos.Puede que nuestras razones no logren convencer a muchos de los ateos escépticos que nos rodean,pero cuando menos podemos conseguir dos cosas:
1.Ganar su respeto en cuanto a la fe que profesamos,para que no nos consideren unos crédulos ignorantes,incapaces de explicar el porque de nuestra actitud y profesión cristianas.
2.Podemos y debemos levantar dudas en el corazón de nuestros interlocutores escépticos acerca de su confianza en la incredulidad. Después de todo,la incredulidad es también una fe,una opinión,una hipótesis:Una fe en que no hay Dios,como nosotros tenemos fe en lo que hay. [1]
Me es imposible agradar a todos los lectores con este trabajo. No es un documento de autosuperación personal o de éxito financiero, temas de interés actual. Es un trabajo de filosofía científica,rama de la teologia a la que no estamos acostumbrados a tratar.
Ademas, se relaciona con la historia del cristianismo evangelico de inglaterra y los Estados Unidos del siglo XIX y XX. Tambien el tema del literalismo bíblico, como metodo de interpretación de la Palabra de Dios y su inferencia actual.
El tema de los fraudes cientificos en el tema de los restos fosiles que le quita credibilidad a la seriedad de esta teoria.Ademas de la aflatde claridad con la antiguedad del planeta, lo que le permite a la Teoria mantenerse viva.
La Teoría ha tomado fuerza de dogma, de tal manera que “nada tiene sentido en biología fuera de la evolución”, como dijo el cristiano ortodoxo oriental Dotzky
Ademas de las dificultades a la hora de conseguir bibliografia actualizda en nuestros paises latinos.
Tambien esta el tema del pecado original, y el tema de los alcances geográficos del “diluvio universal”
Charles Robert Darwin murió en 1882. El primer Premio Nobel fue otorgado en 1901.
Moviéndome entre diferentes foros y blogs de ciencia y evolución me he encontrado con una constante: la opinión más extendida es lo cansino que resulta debatir con creacionistas, indicándose como principales características comunes:
- (i) la falta de pruebas aportados por éstos
- (ii) lo reiterativo del mensaje
- (iii) las toneladas de versículos bíblicos (aunque alegan que la Biblia no es un libro de ciencias)
- (iv) la facilidad para ignorar cualquier prueba científica mostrada, a pesar de ser ellos quienes la demandan
- (v) y sobre todo la cantidad de cosas absurdas que llegan a plantear con el fin de defender sus planteamientos.
Uno de los padres de la Iglesia hace una defensa del absurdo. Esta persona fue Tertuliano de Cartago y vivió en el siglo II de nuestra era. En esta defensa del absurdo se pretendía que la fe pura no se contaminase por la razón, sus dudas, sus prejuicios o su metodología. Tertuliano afirmó “Creo porque es absurdo” (credo quia absurdum), lo que debe entenderse como la aceptación de que la fe sólo se puede ejercer sobre lo “no racional”,que es absurdo, y por tanto no puede ser racionalizado sino, precisamente, creído.
Anselmo de Aosta también lo sintetiza de una forma muy personal: “No busco entender para creer sino que creo para entender”, primero la fe y luego la razón.
Esa es la jerarquía de pensamiento que imponen los creacionistas. Bien, que la apliquen en sus parroquias y ante sus acólitos, pero no en clase de ciencias. La ciencia es razón, y este tipo de planteamiento no tiene cabida en ella.
Ningun fundamentalista serio, temeroso de Dios ve con buenos ojos la figura de Charles Darwin. Es mas, es un tema yo diria tabú, hasta uno corre el riesgo de ser llamado Anatema.
Sin embargo casi todos los científicos ven a Darwin como uno de los grandes de todos los tiempos.
Como esta historia muestra, la evolución todavía es un asunto caliente en el Cinturón Bíblico, donde es a veces conocida como “Evilution” y por lo general considerada trabajo del Diablo. Los creyentes religiosos más sofisticados —especialmente los europeos, entre otros el Papa— descubrieron hace mucho tiempo que la evolución no plantea ninguna amenaza a la religión: es simplemente la manera en que Dios hace las cosas, en este caso, la fabricación de criaturas vivientes. Pero los del Cinturón Bíblico, a su manera fundamentalista no-sofisticada, reconocen una amenaza, y tienen razón. La sofisticada reconciliación de la evolución con Dios es un compromiso flojo, una deserción. ¿Por qué? Porque la evolución hace un enorme agujero en lo que de otro modo podría ser el mejor argumento jamás diseñado para convencer a las personas de la existencia de Dios, y es el ‘argumento desde el diseño’.
El universo es impresionante en su tamaño, asombroso en su complejidad. Cada parte de él ajusta prolijamente con cada otra parte. Considere una hormiga, un oso hormiguero, un antirrhinum. Cada uno es perfectamente adecuado para su rol (o ‘propósito’). La hormiga existe para ser comida por los osos hormigueros, el oso hormiguero existe para comer hormigas, y el antirrhinum… bien, a las abejas les gusta, y eso es bueno. Cada organismo muestra claras evidencias del ‘diseño’, como si hubiera sido hecho específicamente para llevar a cabo algún propósito. Las hormigas son exactamente del tamaño correcto para que las succionen las lenguas de los osos hormigueros, los osos hormigueros tienen las lenguas largas para meterlas en los nidos de las hormigas. Los antirrhinums tienen exactamente la forma para ser polinizadas por las abejas. Y si observamos el diseño, entonces seguramente no puede estar lejos un diseñador.
Muchas personas encuentran convincente este argumento, especialmente cuando es desarrollado extensamente y en detalle, y le dan al ‘Diseñador’ una ‘D’ mayúscula. Pero la ‘idea peligrosa’ de Darwin, como Daniel Dennett la caracterizó en su libro con ese título, pone una traba muy grande en la rueda del diseño cósmico. Suministra un proceso alternativo, muy verosímil, y en apariencia sencillo, donde no hay ningún rol para el diseño y ninguna necesidad de un diseñador. Darwin llamó ‘selección natural’ a ese proceso; en la actualidad lo llamamos ‘evolución’.
Hay muchos aspectos de la evolución que los científicos aún no comprenden. Los detalles detrás de la teoría de Darwin todavía están disponibles, y cada año trae nuevos cambios de opinión mientras los científicos tratan de mejorar su comprensión. Los del Cinturón Bíblico comprenden aun menos sobre la evolución, y típicamente la distorsionan en una caricatura: ‘la elección ciega’. No tienen el menor interés en mejorar su conocimiento.
Pero comprenden, mucho mejor que los decadentes europeos, que la teoría de la evolución constituye un ataque muy peligroso a la psicología de la fe religiosa. No en su esencia (porque cualquier cosa que la ciencia descubra puede ser atribuido a la Deidad y vista como su mecanismo para provocar los eventos asociados), sino sobre su actitud.
En cuanto Dios es quitado de la diaria operación del planeta, e instalado en algún lugar detrás de la bioquímica del ADN y de la Segunda Ley de la Termodinámica, ya no es tan obvio que Él deba ser fundamental en la vida cotidiana de las personas. En particular, no hay razón especial para creer que Él afecta esas vidas de alguna manera, o que desee hacerlo, de modo que los predicadores fundamentalistas bien podrían quedarse sin trabajo. Lo cual mostraría por qué la falta de un Nobel para Darwin puede convertirse en un punto de debate en una radio local estadounidense. Es también la línea general a lo largo de la cual evolucionó el propio pensamiento de Darwin —empezó su vida adulta como estudiante de teología y la terminó como un agnóstico algo atormentado.
Visto desde afuera, y aun más desde adentro, el proceso de investigación científica es desordenado y confuso. Es tentador deducir que los mismos científicos son desordenados y confundidos. En cierto modo, lo son —es lo que involucra una investigación. Si usted supiera qué está haciendo no sería una investigación. Pero ésa es apenas una disculpa, y hay mejores razones para esperar esa clase de confusión, efectivamente, para evaluar. La mejor razón es que ésa es una manera sumamente eficaz de comprender el mundo, y tener un justo nivel de confianza en esa comprensión.
En su libro, Defendiendo la Ciencia-Razón, la filósofa Susan Haack esclarece los desórdenes de la ciencia con una simple metáfora, el crucigrama. Los entusiastas saben que resolver un crucigrama es un asunto desordenado. Uno no resuelve las pistas en orden numérico y las escribe en su lugar correcto, convergiendo de una manera ordenada a una correcta solución, a menos que quizás se trate de un crucigrama rápido y uno sea un experto. En cambio, uno ataca las pistas un poco al azar, guiado por la vaga sensación de cuáles parecen más fáciles de resolver (algunas personas encuentran anagramas con facilidad, otras los odian). Verifica las respuestas propuestas con las que se cruzan, para asegurarse de que todo encaje. Detecta los errores, los borra, anota las rectificaciones.
Podría sonar como un proceso no racional, pero el resultado final es completamente racional, y los controles y balances son estrictos —¿se ajustan las respuestas a las pistas, caben todas las letras? Todavía podrían quedar algunos errores, donde las palabras alternativas responden tanto a la pista y también se ajustan a las palabras que la cruzan, pero tales errores son infrecuentes (y no son realmente errores, sólo ambigüedades por parte del compilador).
El proceso de investigación científica, dice Haack, se parece bastante a resolver un crucigrama. Las soluciones a los acertijos de la naturaleza llegan erráticamente y por etapas. Cuando su respuesta es verificada contra las de otros acertijos, a veces la no encaja, y entonces algo tiene que cambiar. Las teorías que alguna vez se pensaron correctas resultan ser tonterías y son descartadas. Hace algunos años, la mejor explicación del origen de las estrellas tenía una pequeña falla: implicaba que las estrellas eran más viejas que el universo que las contenía. En un momento determinado, algunas de las respuestas de la ciencia parecen ser muy sólidas, algunas un poco menos, algunas son dudosas… y algunas están completamente erradas.
Otra vez, no suena como un proceso racional, pero conduce a un resultado racional. Efectivamente, todo ese entrecruzamiento, retroceso y revisión incrementa nuestra confianza en el resultado. Recordando, siempre, que nada es demostrado por completo, nada es final.
Los críticos usan a menudo este confuso y enredado proceso de descubrimiento como un motivo para desacreditar a la ciencia. Esos científicos estúpidos ni siquiera pueden ponerse de acuerdo entre ellos, cambian de opinión todo el tiempo, todo lo que dicen es provisorio… ¿por qué debería alguien creer en tal confusión? Distorsionan por lo tanto una de las mayores fortalezas de la ciencia, retratándola como un defecto. Un pensador racional siempre debe estar preparado a cambiar de opinión si las pruebas lo requieren. En la ciencia, no hay ningún lugar para el dogma. Por supuesto, muchos científicos individuales se quedan cortos en este ideal; son sólo humanos. Escuelas enteras de pensamiento científico pueden quedar atrapadas en un callejón sin salida intelectual y entrar en la negación. En general, sin embargo, los errores son eventualmente sacados a la luz… por otros científicos.
La ciencia no es la única área del pensamiento humano que se desarrolla de esta manera flexible. Las humanidades hacen cosas similares, a su propia manera. Pero la ciencia se impone esta clase de disciplina de manera más enérgica, sistemática, y eficaz, que prácticamente cualquier otro estilo de pensamiento. Y usa los experimentos como un control de realidad.
Las religiones, los cultos, y los movimientos seudo-científicos no se comportan de ese modo. Es sumamente infrecuente que los líderes religiosos cambien de opinión sobre algo que ya está en su Libro Sagrado. Si consideran que sus creencias son la verdad revelada, directa desde la boca de Dios, es difícil admitir errores. Aun más crédito para los católicos, entonces, por admitir que en la época de Galileo estaban equivocados en que la Tierra era el centro del universo, y hasta hace poco estaban equivocados sobre la evolución.
Las religiones, los cultos y los movimientos seudo-científicos tienen un diferente programa de ciencia. La ciencia, como mucho, mantiene abiertas las líneas de investigación. Siempre está buscando nuevas maneras de probar las viejas teorías, incluso cuando parecen estar bien establecidas. No sólo mira la geología del Gran Cañón y se asienta en la creencia de que la Tierra tiene cientos de millones de años de edad, o más. Hace una verificación cruzada tomando en cuenta los nuevos descubrimientos. Después de que descubrieron la radiactividad, se volvió posible obtener fechas más exactas de los eventos geológicos, y compararlas con el registro aparente de la sedimentación en las rocas. Muchas fechas fueron entonces revisadas. Cuando la deriva continental entró desde el campo izquierdo, arribaron maneras completamente nuevas de encontrar esas fechas, y fueron usadas rápidamente. Más fechas fueron revisadas.
Los científicos —colectivamente— quieren encontrar sus errores, para poder deshacerse de ellos.
Las religiones, los cultos, y los movimientos seudo-científicos quieren cerrar las líneas de investigación. Quieren que sus seguidores dejen de hacer preguntas y acepten el sistema de creencias. La diferencia es notoria. Suponga, por ejemplo, que los científicos se convencieran de que hay algo digno de tomar en serio en las teorías de Erich von Daniken, que las antiguas ruinas y estructuras debían haber sido el trabajo de visitantes alienígenas. Entonces empezarían a hacerse preguntas. ¿De dónde vinieron los alienígenas? ¿Qué clase de naves espaciales tenían? ¿Por qué vinieron aquí? Las inscripciones antiguas, ¿sugieren un tipo de alienígena o muchos? ¿Cuál es el patrón de las visitas? En tanto que los creyentes en las teorías de von Daniken están satisfechos con unos alienígenas genéricos, y no preguntan más. Los alienígenas explican las ruinas y las estructuras… problema resuelto.
De forma similar, para los primeros defensores del diseño divino y sus modernas reencarnaciones en el creacionismo y el ‘diseño inteligente’ —la más reciente moda cuasi-religiosa—, en cuanto sabemos que unas criaturas vivientes fueron creadas (por Dios, por un alienígena, o por un no especificado diseñador inteligente) entonces el problema se soluciona y no necesitamos buscar más. No somos alentados a buscar evidencias que podrían refutar nuestras creencias. Sólo cosas que las confirmen. Acepte lo que le decimos, no haga preguntas.
Ah, sí, pero la ciencia también desalienta las preguntas, dicen los cultos y las religiones. Ustedes no toman nuestras opiniones seriamente, no admiten este tipo de pregunta. Ustedes tratan de evitar poner nuestras opiniones en las lecciones de ciencia de la escuela como alternativas a su cosmovisión.
Hasta cierto punto, eso es verdad —especialmente la parte sobre las lecciones de ciencia. Pero son lecciones de ciencia así que deben enseñar ciencia. Mientras que las afirmaciones de los cultos, los creacionistas y los cerrados deístas que adhieren al diseño inteligente no son ciencia. El creacionismo es simplemente un sistema de fe deísta y no ofrece ninguna prueba científica creíble además de sus creencias. Las evidencias de visitas alienígenas son débiles, incoherentes, y la mayor parte de ellas son fácilmente explicadas por aspectos completamente corrientes de la antigua cultura humana. El diseño inteligente reclama pruebas de su visión, pero esos reclamos fracasan incluso ante un escrutinio científico informal, como se documenta en los libros del 2004, Por Qué Falla el Diseño Inteligente, editado por Matt Young y Taner Edis, y Debatiendo el Diseño, editado por William Dembski y Michael Ruse. Y cuando unas personas (ninguna de las anteriores, nos apresuramos a señalar) afirman que el Gran Cañón es evidencia de la inundación de Noé —un notable incidente reciente— no es muy difícil demostrar que se equivocan.
El principio de la libertad de expresión implica que estas opiniones no deben ser suprimidas, pero no implica que deban ser importadas en las lecciones de ciencia, no más que las alternativas científicas para Dios deban ser importados en el sermón dominical del vicario. Si usted quiere colocar su cosmovisión en la lección de ciencia, tiene que establecer sus credenciales científicas. Pero porque los cultos, las religiones y los sistemas de creencia alternativos evitan que las personas hagan preguntas inoportunas, no hay manera en que alguna vez puedan conseguir esa clase de evidencia. No sólo el azar es ciego.
La visión científica del planeta que es actualmente nuestra única casa, y de las criaturas con las que lo compartimos y el universo a su alrededor, ha logrado su forma actual a lo largo de miles de años. El desarrollo de la ciencia es mayormente un proceso incremental, un lago de conocimientos llenado por la constante acumulación de diminutas e innumerables gotas de lluvia. Como el agua en un lago, el charco del conocimiento también puede evaporarse otra vez —porque lo que creemos que comprendemos hoy puede ser expuesto mañana como una tontería, exactamente como lo que creíamos que comprendíamos ayer es expuesto hoy como una tontería. Usamos la palabra ‘comprensión’ en lugar de ‘conocimiento’ porque la ciencia es más que, y menos que, una colección de hechos inmutables. Es más, en cuanto abarca los principios organizadores que explican lo que nos gusta pensar que son hechos: las extrañas trayectorias de los planetas en el cielo tienen perfecto sentido en cuanto se comprende que los planetas son movidos por fuerzas gravitatorias, y que estas fuerzas obedecen a reglas matemáticas. Es menos, porque lo que hoy podría parecer un hecho, mañana puede resultar una interpretación equivocada de otra cosa. En Mundodisco, donde las cosas obvias tienden a ser verdaderas, un Sol diminuto e insignificante efectivamente gira alrededor del importante y grandioso mundo de las personas. Solíamos pensar que nuestro mundo era así también: por siglos, fue un ‘hecho’, y uno obvio, que el Sol giraba alrededor de la Tierra.
Los grandes principios organizadores de la ciencia son las teorías, sistemas coherentes de pensamiento que explican enormes cantidades de hechos de otra manera aislados, que han sobrevivido a extenuantes pruebas deliberadamente diseñadas para quebrarlas si no concuerdan con la realidad. No han sido simplemente aceptadas como algún acto de fe científica: en cambio, las personas han tratado de falsificarlas —para probar que estaban equivocadas— pero hasta ahora han fallado. Estos fracasos no prueban que la teoría sea verdadera, porque siempre hay nuevas fuentes potenciales de discordia. La teoría de la gravitación de Isaac Newton, en conjunción con sus leyes del movimiento, era —y todavía lo es— bastante buena para explicar los movimientos de los planetas, los asteroides y otros cuerpos del sistema solar al detalle, con gran exactitud. Pero en algunos contextos, como en los agujeros negros, ahora ha sido reemplazada por la teoría de la relatividad general de Albert Einstein.
Espere algunas décadas, y seguramente otra cosa la reemplazará. Hay abundantes señales de que no todo está bien en las fronteras de la física.
Cuando los cosmólogos tienen que postular la extraña ‘materia oscura’ para explicar por qué las galaxias no obedecen a las conocidas leyes de la gravedad, y luego incluir la aun más extraña ‘energía oscura’ para explicar por qué las galaxias se alejan a velocidad creciente, y cuando las evidencias independientes de estos dos poderes de la oscuridad son casi inexistentes, se puede olfatear el venidero paradigma.
La mayor parte de la ciencia es incremental, pero alguna es más radical. La teoría de Newton fue una de las grandes rupturas de la ciencia —no una llovizna que agitó la superficie del lago, sino una tormenta intelectual que desencadenó un torrente violento. El Reloj de Darwin es otra tormenta intelectual: la teoría de la evolución. Darwin hizo a la biología lo que Newton había hecho a la física, pero de una manera muy diferente. Newton desarrolló ecuaciones matemáticas que permitieron a los físicos calcular números y probarlos con muchos decimales; fue una teoría cuantitativa. La idea de Darwin está expresada en palabras, no en ecuaciones, y describe un proceso cualitativo, no números. A pesar de eso, su influencia ha sido por lo menos tan grande como la de Newton, posiblemente aun más grande. El torrente de Darwin hoy todavía ruge.
La evolución, entonces, es una teoría, una de las teorías más influyentes, de más alcance e importancia jamás ideada. En este contexto, vale la pena señalar que la palabra ‘teoría’ es usada a menudo en un sentido muy diferente, para significar una idea propuesta para ser probada. En rigor, la palabra que debería usarse aquí es ‘hipótesis’, pero es una palabra rebuscada y pedante que las personas tienden a evitar. Incluso los científicos, que deberían conocerla mejor. ‘Tengo una teoría’, dicen. No, usted tiene una hipótesis. Se necesitarán muchos años, posiblemente siglos, de severas pruebas, para convertirla en una teoría.
La teoría de la evolución fue una vez una hipótesis. Ahora es una teoría. Los detractores se ajustan a la palabra y olvidan su doble uso. ‘Sólo una teoría’, dicen con desdén. Pero una teoría verdadera no puede ser desestimada tan fácilmente, porque ha sobrevivido a muchas pruebas rigurosas. Al respecto, hay muchas más razones para considerar seriamente la teoría de la evolución, que a cualquier explicación de la vida que dependa, por decir, de la fe religiosa, porque la falsificación no está muy valorada en el programa religioso. Las teorías, en ese sentido, son las partes mejor establecidas y más creíbles de la ciencia. Son, en general, considerablemente más creíbles que la mayoría de los otros productos de la mente humana. De modo que lo que estas personas están pensando cuando cantan su desdeñoso lema, en realidad debería ser ‘Sólo una hipótesis’.
Ésa fue una posición justificable en los primeros días de la teoría de la evolución, pero hoy es simplemente ignorante. Si algo puede ser un hecho, la evolución lo es. Es posible que tenga que ser inferida de las pistas depositadas en las rocas, y más recientemente comparando los códigos de ADN de criaturas diferentes, más que vista directamente a simple vista en tiempo real, pero no se necesita de un testimonio de los hechos para hacer deducciones lógicas de las evidencias. Las evidencias, de varias fuentes independientes (como los fósiles y el ADN), son abrumadoras. La evolución ha sido establecida tan firmemente que nuestro planeta no tiene sentido en absoluto sin ella. Las criaturas vivientes pueden cambiar, y lo hacen, con el tiempo. El registro fósil muestra que han cambiado sustancialmente durante largos períodos de tiempo, hasta el punto de surgir especies completamente nuevas. Hoy pueden observarse cambios más pequeños, durante períodos tan breves como un año, o simples días en bacterias.
La evolución ocurre.
Lo que queda abierto a la disputa, especialmente entre los científicos, es cómo sucede la evolución. Las mismas teorías científicas evolucionan, adaptándose a las nuevas observaciones, a los nuevos descubrimientos, y a las nuevas interpretaciones de viejos descubrimientos. Las teorías no son talladas en tabletas de piedra. La mayor fortaleza de la ciencia es que cuando se enfrenta con pruebas suficientes, los científicos cambian de opinión. No todos ellos, ya que los científicos son humanos y tienen los mismos defectos que el resto de nosotros, pero una cantidad suficiente para permitir que la ciencia mejore.
Incluso hoy hay intransigentes —no son una mayoría, a pesar del ruido que hacen, sino una minoría significativa— que niegan que esa evolución haya ocurrido alguna vez. La mayoría de ellos son norteamericanos, porque una rareza de la historia (unida con algunos derechos tributarios idiosincrásicos) ha hecho de la evolución un asunto educativo muy importante en los Estados Unidos. Allí, la batalla entre los seguidores de Darwin y sus adversarios no sólo sucede en el elevado terreno intelectual. Se trata de dólares y centavos, y se trata de quién influye en los corazones y las mentes de la siguiente generación. La pelea se enmascara como religiosa y científica, pero su esencia es política.
En los 20, cuatro estados estadounidenses (Arkansas, Mississippi, Oklahoma, y Tennessee) declararon ilegal enseñar la evolución a los niños en las escuelas públicas. Esta ley quedó en vigencia casi medio siglo: fue finalmente prohibida por la Corte Suprema en 1968. Esto no ha detenido a los defensores de la ‘ciencia de la creación’ de tratar de encontrarle la vuelta a esa decisión, o aun revertirla. La mayor parte, sin embargo, ha fallado, y una razón es que la ‘ciencia de la creación’ no es ciencia; carece de rigor intelectual, carece de pruebas objetivas, y a veces está totalmente chalada.
Es posible sostener que Dios creó la Tierra, y nadie puede demostrar que está equivocado. En ese sentido, es algo justificable en qué creer. Los científicos podrían sentir que esta ‘explicación’ no nos ayuda enormemente a comprender nada, pero ése es su problema; para todo lo que cualquiera puede demostrar, podría haber ocurrido de esa manera. Pero no es sensato seguir la cronología bíblica del prelado anglo-irlandés James Ussher y sostener que el acto de la creación ocurrió en 4.004 a.C., porque hay pruebas abrumadoras de que nuestro planeta es mucho más viejo —4,5 mil millones años en lugar de 6.000. O Dios deliberadamente trata de engañarnos (que es concebible, pero no concuerda bien con los mensajes religiosos habituales, y bien podría ser herético) o estamos parados en un terrón de roca muy viejo. Presuntamente, el 50% de los estadounidenses cree que la tierra fue creada hace menos de 10.000 años, que si es verdad dice algo bastante triste del sistema de educación más costoso en el mundo.
América está librando una batalla, desde el principio otra vez, que fue librada y terminada en Europa un siglo atrás. El resultado europeo fue un acuerdo: el Papa Pío XII aceptó la verdad de la evolución en una encíclica de 1950, pero no fue una victoria total para la ciencia. En 1981 un sucesor, Juan Pablo II, suavemente señaló que ‘la Biblia… no desea enseñar cómo fueron hechos los cielos, sino cómo uno va al cielo’. La ciencia fue reivindicada, la teoría de la evolución fue aceptada en general, pero las personas religiosas eran libres de interpretar ese proceso como la manera de Dios de hacer criaturas vivientes. Y es una muy buena manera, como Darwin comprendió, de modo que todos pueden ser felices y dejar de discutir. Los creacionistas, al contrario, parecen no haber apreciado que si clavan sus creencias religiosas en un planeta de 6.000 años de edad, no se están haciendo ningún favor y tampoco se dejan una real salida.
El Reloj de Darwin trata de una sociedad victoriana que nunca ocurrió —bien, en cuanto los magos interfirieron, dejó de haber ocurrido. No es la sociedad que los creacionistas están intentando organizar todavía, que sería mucho más ‘fundamentalista’, llena de personas rectas diciéndoles a todos los demás qué hacer y sofocando cualquier creatividad verdadera. La verdadera era victoriana fue una paradoja: una sociedad con una base religiosa muy fuerte pero bastante flexible, donde se daba por sentado que Dios existía, pero que dio a luz a toda una serie de revoluciones intelectuales muy importantes que condujeron, bastante directamente, a la sociedad occidental secular de hoy.
No olvidemos que en los EE.UU. hay incluso una separación constitucional del estado y la iglesia. (Extrañamente, el Reino Unido, que en la práctica es uno de los países más seculares en el mundo —casi nadie asiste a la iglesia, excepto para bautizos, bodas y funerales— tiene su propia religión estatal, y un monarca que afirma ser nombrado por Dios.) De todos modos, los verdaderos victorianos eran una raza temerosa de Dios, pero su sociedad alentaba a los inconformistas como Darwin a pensar fuera del círculo cerrado, con trascendentales consecuencias.
El hilo de los relojes corre directo a través del paisaje metafórico de la ciencia. La visión de Newton de un sistema solar funcionando de acuerdo con ‘leyes’ matemáticas precisas es frecuentemente referida como un ‘universo de relojería’. No es una mala imagen, y el planetario —un modelo de sistema solar, cuyas ruedas dentadas hacen girar a los planetas diminutos con alguna apariencia de realidad— se ve como un mecanismo de relojería. Los relojes estaban entre las máquinas más complejas de los siglos XVII y XVIII, y eran probablemente los más confiables. Incluso hoy, decimos que algo funciona ‘como un reloj’; todavía tenemos que cambiarlo a ‘exactitud atómica’.
En la era victoriana, el arquetipo de los artefactos seguros se había convertido en un reloj de bolsillo. Las ideas de Darwin están íntimamente vinculadas con un reloj, que nuevamente juega el rol metafórico de la intrincada perfección mecánica. El reloj en cuestión fue introducido por el clérigo William Paley, que murió tres años después de que naciera Darwin. Aparece en el párrafo inicial del grandioso trabajo de Paley, Teología Natural, publicado por primera vez en 1802.
La mejor manera de ganar una sensibilidad especial para su línea de pensamiento es usar sus propias palabras:
Al cruzar un brezal, suponga que golpeo mi pie contra una piedra, y que preguntemos cómo llegó la piedra a estar ahí; posiblemente podría responder, ya que no conozco nada en contrario, que ha estado allí desde siempre: tampoco sería muy fácil tal vez demostrar el disparate de esta respuesta. Pero suponga que he encontrado un reloj sobre el suelo, y debería averiguar cómo fue que el reloj estaba en ese lugar; apenas debería pensar en la respuesta que antes había dado, que, según lo que sabía, el reloj podría haber estado ahí desde siempre. Sin embargo, ¿por qué esta respuesta no sirve para el reloj como para la piedra? ¿Por qué no es tan admisible en el segundo caso, como en el primero? Por esta razón, y no por otra, a saber: que cuando observamos el reloj percibimos (que no podemos descubrir en la piedra) que sus varias partes están formuladas y colocadas para un propósito, por ejemplo, que están tan bien formadas y ajustadas para producir movimiento, y que ese movimiento es tan regular que puede señalar la hora del día; que si las diferentes partes hubieran tenido formas diferentes de las que tienen, tamaños diferentes de los que tienen, o ubicadas de cualquier otra manera, o en cualquier otro orden que el que tienen, ningún movimiento en absoluto podría haber sido llevado a cabo en la máquina, o ninguno habría dado respuesta al uso para el que ahora sirve.
Paley continúa elaborando los componentes de un reloj, conduciendo al quid de su argumento:
Al observar este mecanismo… pensamos que la inferencia es inevitable; que el reloj debe haber tenido un fabricante; que debe haber existido, en algún momento, y en algún lugar u otro, un artesano o artesanos, que lo formaron para el propósito que actualmente responde; alguien que comprendía su construcción, y diseñó su uso.
Luego allí sigue a una larga serie de párrafos numerados en los que Paley puntualiza su argumento más cuidadosamente, lo extiende a casos donde, por ejemplo, faltan algunas partes del reloj, y descarta algunas objeciones de su razonamiento. El segundo capítulo retoma la historia describiendo un hipotético ‘reloj’ que puede producir copias de sí mismo —una extraordinaria anticipación del concepto del siglo XX de una máquina de Von Neumann. Todavía habrá una buena razón, dice Paley, para deducir la existencia de un ‘ideador’; a decir verdad, en todo caso, se produciría el efecto de aumentar la propia admiración por la destreza del ideador. Además, el observador inteligente reflexionaría, que aunque el reloj enfrente de él era, en cierto sentido, el hacedor del reloj que fue fabricado en el transcurso de sus movimientos, lo era en un sentido muy diferente al del carpintero, por ejemplo, que fabrica una silla.
Continúa desarrollando esta idea, y se deshace de una posible sugerencia: que, así como una piedra podría haber existido desde siempre, según lo que sabe, un reloj podría haber existido desde siempre. Es decir, podría haber una cadena de relojes, cada uno hecho por su predecesor, remontándose infinitamente hacia el pasado, de modo que nunca hubo ningún primer reloj. Sin embargo, nos dice, un reloj es muy diferente de una piedra: es ideado. Quizás las piedras podrían haber existido desde siempre: ¿quién lo sabe? Pero no los relojes. De otra manera tendríamos ‘ideas’ pero ningún ideador; pruebas del diseño, pero ningún diseñador.
Rechazando esta sugerencia sobre varios aspectos metafísicos, Paley establece:
La conclusión que sugiere el primer examen del reloj, de su trabajo, construcción y movimiento, es que debe haber tenido, como causa y autor de esa construcción, un artesano, que comprendió su mecanismo, y diseñó su uso. Esta conclusión es invencible. Un segundo examen nos presenta con un nuevo descubrimiento. Se encuentra que el reloj, en el curso de sus movimientos, produce otro reloj, similar a sí mismo: y no sólo eso, sino que lo percibimos en un sistema u organización, calculado separadamente para ese propósito. ¿Qué efecto tendría este descubrimiento, o debería tener, sobre nuestra última deducción? ¡Qué otra cosa, como ya se ha dicho, sino incrementar, más allá de toda medida, nuestra admiración por la destreza que fue empleada en la formación de una máquina así!
Bien, todos podemos ver hacia dónde va el buen reverendo, y llega a su objetivo en el tercer capítulo. En lugar de un reloj, considere un ojo. No está perdido en un brezal, sino en un animal, que tal vez está tendido en un brezal. Lo que él dice es: compare el ojo con un telescopio. Hay tantas semejanzas que nos vemos forzados a deducir que el ojo fue ‘hecho para la visión’, exactamente como el telescopio. Aproximadamente treinta páginas de descripción anatómica refuerzan la opinión de que el ojo debe haber sido diseñado para el propósito de ver. Y el ojo es sólo un ejemplo: considere un ave, un pez, un gusano de seda, o una araña.
Ahora, finalmente, Paley establece explícitamente lo que todos sus lectores sabían que venía desde la página uno:
Si no hubiera ningún ejemplo en el mundo de un invento excepto el del ojo, él solo sería suficiente para respaldar la conclusión que sacamos: la necesidad de un Creador inteligente.
Allí lo tenemos, en pocas palabras. Las criaturas vivientes son tan intrincadas, y funcionan tan eficazmente, y ajustan tan perfectamente, que sólo pueden haber surgido de un diseño. Pero diseño implica un diseñador. Ergo: Dios existe, y Él creó el magnífico despliegue de vida en la Tierra. ¿Qué más hay para decir? La prueba está completa.[2]
Estadísticas en España
El biólogo británico Charles Darwin, de quien este año se celebra el 150 aniversario de la publicación de su obra ‘El origen de las especies’, es muy conocido en el planeta (un 70% ha oído hablar de él en alguna ocasión). No obstante, en algunos sitios se sabe más de él que en otros, y son mayoría quienes piensan que su teoría de la evolución de las especies por la selección natural es compatible con la la creencia en un Dios.
Una encuesta, realizada en 10 países de todo el planeta a más de 10.000 adultos por el British Council, el organismo internacional de Gran Bretaña para asuntos culturales, señala que un 45% de los españoles comparte esta afirmación, un porcentaje que en India llega al 85%, en Argentina al 63% y en China al 39%.
El estudio refleja situaciones que no dejan de ser curiosas. En Estados Unidos, por ejemplo, más de ocho de cada 10 tienen buen conocimiento de las teorías de Darwin, pero un 42% es escéptico respecto a su evidencia científica. De hecho, ese mismo porcentaje cree que la vida, incluida la humana, ha existido siempre en su forma actual.
En España, China, México, Rusia o Gran Bretaña son más los que saben que ha evolucionado, aunque algunos dicen que bajo la batuta de un Dios y otros aluden a la selección natural. De hecho, en esos países es donde más se ha oído hablar de Charles Darwin, mientras que en Egipto y Sudáfrica es un gran desconocido.
El responsable del programa ‘Darwin Now’ del British Council señalaba que “el aspecto más esperanzador de la muestra es que, si bien existen diversas opiniones sobre la teoría darwiniana de la evolución, parece haber una amplia aceptación de que la ciencia y la fe no tiene por qué estar enfrentadas”.
Aún así, reconocía que queda mucho por hacer para dar a conocer las evidencias de la teoría de la evolución a un público más amplio”. [3]
Esta fotografía fue tomada a las puertas de un congreso de la sociedad americana de geofísica. Creo es autoexplicativa. La Tierra ha sido creada en 7 días. Geofísicos, iros al infierno[4]
Kenia se opone a la Teoría de la Evolucion
Obispo Bonifacio Adoyo
Esta es una vieja protesta, realizada en Septiembre del año 2006.
Ya van 150 años y aun ni noticias del salto evolutivo; el salto mas largo de la historia de la humanidad o bestialidad. El Museo Nacional de Kenia (NMK), que tiene 75 años y se encuentra cerrado hasta junio de 2007 por remodelación, aloja una exposición titulada “Los orígenes del hombre”.
Un grupo de cristianos conservadores lanzó una campaña contra una de las colecciones de fósiles más importantes del mundo, situada en Kenia, a la que calificaron de “afrenta contra su fe”, relanzando en este país el debate entre científicos y religiosos sobre el origen del hombre.
“El Museo Nacional de Kenia (NMK), que tiene 75 años y aloja la exposición titulada “Los orígenes del hombre”. En ella se presentan importantes descubrimientos prehistóricos realizados principalmente en la región del Valle del Rift, considerado como la cuna de la humanidad. Entre estos descubrimientos figuran fósiles de homínidos que datan de entre 1,2 y 1,7 millones de años, entre ellos un esqueleto casi completo de un joven, descubierto cerca del lago Turkana (norte de Kenia), y que tiene 1,7 millones de años de antigüedad. Numerosos fósiles presentados en la exposición fueron descubiertos en Africa del este por los reconocidos paleontólogos Louis y Marie Leakey.
Algunos grupos de cristianos conservadores de Kenia dirigen actualmente una campaña que busca la supresión de la exposición, que juzgan escandalosa porque promueve la teoría de la evolución de Charles Darwin.
“Cuando los museos anuncian que el hombre desciende del mono, se enfrentan en el plano ideológico a muchas personas que son cristianas y que creen que Dios nos ha creado”, dijo el obispo Bonifacio Adoyo, quien encabeza la campaña.
“Cuando los niños van al museo, comienzan a creer que el hombre proviene del mono (…) No es verdad”, afirma Adoyo, director de la Alianza evangélica de Kenia, y que afirma representar a Iglesias de 35 confesiones y a 9 millones de fieles.
“Los fósiles confirmaron el papel de Kenia como cuna de la humanidad y han atraído a muchos visitantes”, dijo el museo en un comunicado emitido luego del inicio de la campaña de Adoyo.
Richard Leakey, un keniata hijo de Louis y Marie e igualmente paleontólogo, se mostró confundido por esta campaña.
“La Iglesia se comporta de manera ridícula”. “Los dirigentes de la Iglesia están desfasados. Deberían concentrarse en su fe y dejar a los científicos concentrarse en su trabajo”.
“La teoría de la evolución es aceptada en todo el mundo”, señaló Leakey. “Es parte de la historia científica y Kenia posee las pruebas más importantes de la historia de la evolución”, argumentó.[5]
Surgirán nuevas protestas? Quizás si, quizás no. Todo depende de los cientificos que descubran los mecanismos exactos por los que los hombres pasaron de bestia a persona y logren comunicarlo a la sociedad lo mas rápido posible y de la manera mas exacta y comprobable posible. Y si no tienen la menor idea de como sucedió, pues creo que lo correecto es que dejen de decir que somos monos que hemos tenido exito y que reconozcan que Dios creó al hombre, como lo enseña el relato del Génesis.
Supongo que el orgullo científico impide reconocer que se equivocaron y rectificar el rumbo. Pero asi lo único que ganan es lograr el desprestigio intelectual de los cientificos. Quiera Dios que los cientificos se comporten como personas y no como bestias. Sino, realmente creeré que tienen razon al decir que somos bestias que tuvieron exito al evolucionar.
El obispo Bonifacio Adoyo es una” viva encarnación ” de Samuel Wilberforce, obispo de Oxford.
Habían pasado casi setenta años desde la publicación de El origen de las especies, de Darwin, y el descubrimiento casi simultáneo del hombre de Neanderthal. Fueron años llenos de acontecimientos para los antropólogos. Primero salió a luz el Pithecanthropus y después la mandíbula de Heidelberg, junto con muchos esqueletos de Neanderthal, e incluso los restos fosilizados del Homo sapiens primitivo. Ese mismo año, 1925, vio el descubrimiento del Australopithecus “Infante Taung”.
Al parecer en Tennessee no eran suficientes setenta años de investigacionjes, enseñanzas y debates. Y así fue escenificado el extraño drama de Dayton, ante un mundo asombrado. La historia fue llevada al cine “Heredarás el viento” dirigida por S. KRAMER en 1960.
En Oxford el 30 de junio de 1860, seis meses después de la publicación de El origen de las especies el obispo habló ante una sala tensa, abarrotada, después de que oradores preliminares menos brillantes, habían aburrido al público durante algunas horas. Wilberforce desató su ofensiva de un modo jovial y confiado. “El principio de la selección natural”, dijo, “es incompatible por completo con la palabra de Dios”. Es una “visión ignominiosa de la Naturaleza”. “Contradice los relatos revelados de la Creación”. Flageló inmisercordemente las ideas de Darwin, quien no asistió por su mala salud. Por último, Wilberforce se volvió hacia Huxley y sonriendo de manera sarcástica le suplicó que le dijese “si era a través de su abuelo o de su abuela, de quien declaraba descender de un mono”. La audiencia rió y luego estalló en aplausos, mientras Wilberforce tomaba asiento.
Huxley ofreció su defensa serena y solemnemente. Explicó las ideas de Darwin y demostró que Wilberforce no había dicho nada que las contradijera. Expuso la ignorancia científica de Sam el Jabonoso con frases firmes y severas. Entonces, por último, Huxley dijo que no estaría avergonzado en absoluto de tener a un mono por antepasado, pero sí se sentiría “avergonzado de descender de un hombre que emplea su conocimiento y su elocuencia para oscurecer la verdad”.
Notas
- 1. Samuel Vila, Manual de Teologia Apologetica ,p.9-10
- 2. http://vocessusurrosrumorygritos.blogia.com/2007/110101-el-reloj-de-darwin.php
- 3.El Mundo Digital,Julio 6, 2009
- 4. http://www.flickr.com/photos/volcanojw/2633192511
- 5. http://www.kenyanewsnetwork.com/artman/publish/article_964.shtml
Una investigación profundiza en la relación entre inteligencia y religiosidad
07 ago 2010 Comentarios desactivados
in Ciencia, Filosofía, Temas de actualidad, Teología
Una investigación profundiza en la relación entre inteligencia y religiosidad
Etiqueta: Ciencia y Tecnología
28/07/10
Tendencias 21
Los niveles de religiosidad varían en ambos extremos del espectro de la inteligencia humana, pero no en los puntos intermediosUn estudio realizado por investigadores de la Universidad de Pittsburgh y de la Cleveland State University ha revelado que, aunque puede establecerse una relación entre la ausencia de religiosidad y la inteligencia (algunos estudios han sugerido que los coeficientes de inteligencia más altos se corresponden con una religiosidad menor, en términos estadísticos), esta relación sólo se daría en los extremos del espectro de la inteligencia humana. En lo que se refiere a los términos medios, no se han constatado diferencias en la religiosidad de los individuos, al menos en un grupo analizado de características muy específicas y en lo que se refiere a tres variables religiosas concretas (sectarismo, fe en las Escrituras y cuestionamiento de las convicciones religiosas). Por Yaiza Martínez.
En el año 2008, Helmuth Nyborg, científico especializado en el estudio de la inteligencia de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, realizó una investigación sobre la relación entre inteligencia y religiosidad, que arrojó resultados cuanto menos polémicos.
Por un lado, el estudio reveló que la media del coeficiente intelectual (CI) inteligencia de los países era directamente proporcional al porcentaje de ateísmo en ellos, según se desprendió del análisis de un total de 137 naciones.
Asimismo, Nyborg y sus colaboradores afirmaron que el coeficiente intelectual o CI de los ateos era de 1,95 puntos más que el de los agnósticos, y hasta de 5,89 puntos más que el de los creyentes.
Richard Lynn, otro de los autores de dicho estudio y profesor de psicología de la Universidad de Ulster, declaraba ese mismo año en The Daily Telegraph que el origen de estas diferencias podría estar en el hecho de que los estudiantes universitarios y académicos, de coeficiente intelectual normalmente más alto, son en general menos propicios a creer en Dios que el resto de la población.
Otros aspectos
En esta misma línea de investigación, la revista Intelligence ha publicado recientemente los resultados de otro estudio, en este caso realizado por los investigadores Sharon Bertsch, de la Universidad de Pittsburgh, y Bryan Pesta, de la Cleveland State University, de Estados Unidos.
Bertsch y Pesta pretendían averiguar si la relación entre religión e inteligencia es lineal o, por el contrario, las creencias religiosas se ven condicionadas por la inteligencia sólo en los dos extremos del espectro de ésta.
En otras palabras, según publica la revista Epiphenom, los investigadores querían saber si los niveles medios y más comunes de inteligencia estaban relacionados con los niveles de religiosidad o de no religiosidad o, por el contrario, no tenían nada que ver con ellos.
Por otra parte, los investigadores quisieron averiguar si había una relación no sólo entre la religiosidad y la capacidad de razonamiento abstracto (CI), sino también entre las creencias religiosas y las habilidades de procesamiento de información.
Diversas pruebas realizadas
Los científicos realizaron varias pruebas destinadas a medir dichas habilidades, como evaluaciones de la capacidad para juzgar con rapidez las diferentes longitudes de unas líneas o para seleccionar una carta en medio de otras muchas.
Asimismo, examinaron la propensión de los participantes a hacer “afirmaciones exageradas”, en una prueba que consistió en presentarles ciertos elementos (como el nombre de una personas famosa o un concepto científico), para después pedirles que establecieran hasta qué punto estaban familiarizados con ellos.
Algunos de estos elementos presentados eran falsos. La aplicación de un procedimiento inteligente permitió a los científicos dilucidar hasta qué punto los participantes estaban exagerando su familiaridad con los elementos reales.
En la investigación participó un grupo de estudiantes universitarios, por lo que cabría esperar que el coeficiente intelectual del grupo fuera algo más alto que la media y que ninguno de los participantes se encontrase en la parte más baja del espectro de inteligencia humana.
No hay diferencia en niveles intermedios
Los investigadores relacionaron los resultados de estas pruebas con tres aspectos de la religiosidad: el sectarismo, considerado éste como la creencia de que la religión que uno profesa es la única religión verdadera; la aceptación de las Escrituras (la consideración de que las Sagradas Escrituras son literalmente verdad) y el cuestionamiento religioso (la disposición a cuestionarse las convicciones religiosas).
Los resultados obtenidos en todos los análisis demostraron, en general, que el cuartil más bajo (cuarta parte de los participantes que puntuó más bajo en las pruebas realizadas) era también el más religioso, mientras que el cuartil más alto (participantes con puntuaciones más altas) eran los menos religiosos.
Sin embargo, en lo que se refiere a los cuartiles intermedios, no hubo mucha diferencia en los niveles de religiosidad de ambos grupos.
En otras palabras, podría decirse que la capacidad de procesamiento de información tendría relación con la religiosidad sólo en los extremos, pero no en los términos medios, en donde no se encuentra ninguna relación entre inteligencia y ausencia de religiosidad.
Aquellos participantes que se encontraban en el cuartil más bajo fueron especialmente propicios al sectarismo, es decir, a considerar que su religión era la única verdadera, tal y como se puede observar en el cuadro. La aceptación de las Escrituras y el cuestionamiento religioso, en cambio, obtuvieron resultados similares.
Limitaciones del estudio
Combinando los datos del CI de los participantes y los de sus capacidades en el procesamiento de información para generar un modelo estadístico, los científicos descubrieron, por último, que la habilidad para procesar información es un pronosticador más potente que el coeficiente intelectual de la religiosidad de los individuos.
¿Pero qué relación pueden tener las afirmaciones sobre la familiaridad de un rostro o el establecimiento de la longitud de unas líneas con el grado de religiosidad?
Según los investigadores, las puntuaciones en estas pruebas indican la eficiencia del procesamiento neuronal de los participantes, eficiencia que sería la base para el desarrollo de una cognición más compleja y del propio pensamiento racional.
Éste es uno de los pocos estudios sobre inteligencia y religión realizado realmente en laboratorio, y no basado en un análisis retrospectivo de datos recogidos por otras razones.
Sin embargo, quedaría por establecer si los resultados obtenidos podrían aplicarse a cualquier conjunto humano, y no sólo a un grupo tan definido como el de este caso: estudiantes universitarios, principalmente cristianos.
http://senalesdelostiempos.blogspot.com/2010/07/una-investigacion-profundiza-en-la.html
¿Qué es el hombre?
07 ago 2010 Comentarios desactivados
in Antropología, Teología
| Julio/Agosto 2010 |
¿Qué es el hombre?
«¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,
Y el hijo del hombre, para que lo visites?
Le has hecho poco menor que los ángeles,
Y lo coronaste de gloria y de honra.
Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos;
Todo lo pusiste debajo de sus pies.»
(Salmo 8:4-6)
La pregunta «¿Qué es el hombre?» también se podría formular de la siguiente manera: «¿Quién soy yo?». Es importante saber quiénes somos. Si no sabemos qué o quiénes somos, tampoco podemos saber para qué existimos. ¿Cuál es el sentido de nuestra vida? ¿Qué significado tiene nuestra existencia? Muchos filósofos y psicólogos han intentando buscar respuestas a estas preguntas y muchas personas hoy en día, después de tantos años buscando, aún no han encontrado la respuesta. Quizás no están buscando en el lugar adecuado. ¿Dónde mejor buscar la respuesta que en la Biblia? ¿Quién podrá darnos una explicación más acertada que el propio Creador del hombre?
Vamos a hacer un viaje por la Biblia, desde el principio hasta el final, como el vuelo de un águila que lo observa todo desde lo alto. Y podemos encontrar tres momentos clave y muy significativos que analizaremos seguidamente.
La creación
En la primera página de la Biblia encontramos la historia de la creación (Gn. 1). Es tan conocida que muchas veces perdemos de vista la importancia y lo maravilloso de la creación. Dios creó todo con un objetivo muy claro. Y para llegar a ese objetivo todo fue creado en un cierto orden. En seis días lo creó todo, y cada día añadía algo para llegar finalmente a la culminación en el sexto día: la creación del hombre. ¿Cómo es este orden?
1º día: La luz (Gn. 1:3-5)
2º día: El cielo (Gn. 1:6-8)
3º día: Los mares y la tierra seca, plantas y árboles (Gn. 1:9-13)
4º día: El sol, la luna y las estrellas (Gn. 1:14-19)
5º día: Los peces y las aves (Gn. 1:20-23)
6º día: Los animales en la tierra, y finalmente el hombre (Gn. 1:24-31)
Al final del sexto día todo estaba preparado para el último paso: la creación del hombre. El hombre no fue creado el primer día. Si hubiese sido creado el primer día, no habría tenido luz para ver, no habría tenido tierra seca para caminar, no habría tenido frutos de los árboles para comer y no habría tenido animales para hacerle compañía. Hoy en día se llama animales de compañía solamente a algunos animales domésticos en contraste con los animales salvajes. Pero en el principio no existía tal diferenciación, así que todos los animales (elefantes, cocodrilos, tigres, leones e incluso serpientes, etc.) eran animales de compañía para el primer hombre.
Dios preparó toda la creación para poder recibir al hombre. De esta manera cualquiernecesidad que pudiera tener el ser humano ya podía suplirse. Esto demuestra que todo lo creado anteriormente fue creado para servir al hombre, para su bien y disfrute. El hombre es la corona de la creación y todo aquello tan maravillosamente creado, que era bueno en gran manera (Gn. 1:31), lo creó Dios para nosotros.
Y después Dios reposó el día séptimo (Gn. 2:2). ¿Por qué descansó Dios al acabar su obra de creación? ¿Acaso estaba cansado? No, Dios no reposó porque estuviera cansado, sino porque la obra era completa. No faltaba nada a la creación. Ya nunca más Dios tuvo que crear cosa alguna, la creación era auto-sostenible.
Un ejemplo nos ayuda a entenderlo. El hombre podía comer del fruto de los árboles. Dios no creó solamente un árbol para dar de comer al hombre. Si así hubiese sido, una vez consumido el fruto de ese árbol, Dios hubiese tenido que crear un árbol nuevo. Pero no fue así. Había muchos árboles, con muchos frutos diferentes, con sabores diferentes para que el hombre pudiera disfrutarlos. Y además, Dios creó los árboles con la semilla que estaba en ellos (Gn. 1:12), que les daba la capacidad para reproducirse. De esta manera Dios proveyó comida continua. Es en este sentido que la creación era completa, ya no era necesario crear nada nuevo, y por eso Dios pudo reposar.
¿Nosotros habríamos sido capaces de pensar en una creación tan maravillosa y auto-sostenible? Esto nos debería llenar de admiración hacia la grandiosa sabiduría de Dios, y de gratitud a Él por su inmenso amor hacia nosotros.
Una nueva creación
Pero el hombre pecó (Gn. 3) y estropeó lo bueno que Dios había creado. Por eso, Jesús, en su conversación con el fariseo Nicodemo, dijo que «nos es necesario nacer de nuevo» (Jn. 3:7). Nicodemo no lo entendía y le preguntó: «¿Cómo puede hacerse esto?» (Jn. 3:9). No es un nuevo nacimiento literal, físico, no es una reencarnación o algo por el estilo, sino que es un nuevo nacimiento espiritual. Nuestro ser consiste de espíritu, alma y cuerpo (1 Ts. 5:23), y es nuestro espíritu el que tiene que nacer de nuevo.
En el conocido versículo Juan 3:16 encontramos la clave de este «nuevo nacimiento»: creer en Jesucristo, lo cual obra la salvación. Jesucristo es nuestro Salvador, y «si confesamos con la boca que Jesús es el Señor, y creemos en el corazón que Dios le levantó de los muertos, seremos salvos» (Ro. 10:9). Así se produce el milagro de la nueva creación. «De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es» (2 Co. 5:17).
De nuevo vemos el amor de Dios hacia nosotros. La salvación no la podemos conseguir por nuestras obras, «por cuanto todos pecaron» (Ro. 5:12) y «la paga del pecado es la muerte» (Ro. 6:23). La única manera de recibir la salvación es reconocer que somos pecadores y que merecemos la muerte, pero «por gracia somos salvos por medio de la fe; y esto no de nosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe» (Ef. 2:8-9). Dios nos ha ofrecido su gracia mediante el sacrificio de Jesucristo en la cruz, y nosotros tenemos que responder en fe aceptando esta salvación.
Esto es el evangelio, la buena nueva. ¡Así de sencillo y así de profundo! Si tuviéramos que conseguir la salvación por nuestras obras, nunca la conseguiríamos. En todas las otras religiones cuentan las obras de los hombres para conseguir la salvación. En el cristianismo cuenta la obra de Dios y su hijo Jesucristo, que nos ofrece la salvación como un regalo que debemos aceptar.
Y así como la primera creación en Génesis fue completa, de tal modo que Dios pudo reposar el séptimo día, también la nueva creación en Jesucristo es completa. Si nosotros somos hechos una nueva creación, entonces también somos completos. No es que seamos completos o perfectos en nuestro físico (cuerpo y alma). Sino que, al ser el nuevo nacimiento en nuestro espíritu, es en el espíritu que somos «hechos perfectos» (Ro. 12:23). «Somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre» (Heb. 10:10), y «con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados» (Heb. 10:14).
Tenemos que aprender que en nuestro espíritu somos perfectos y que Dios ya hasuplido todas nuestras necesidades mediante el sacrificio de Jesucristo en la cruz. «Todas las cosas que pertenecen a la vida y la piedad nos han sido dadas» (2 P. 1:3). Si dice «todas las cosas», entonces quiere decir «todas las cosas», no falta nada. Además dice que «nos han sido dadas» y no dice «nos serán dadas». En el siguiente versículo añade que «nos ha dado preciosas y grandísimas promesas» (2 P. 1:4). ¡Qué palabras tan hermosas y qué «salvación tan grande» (Heb. 2:3)! Es una lástima que muchas veces no somos conscientes de lo que ya nos ha sido dado, y no hemos aprendido a aceptar y recibir todas las bendiciones de tener a Dios como nuestro Padre celestial, y a Jesucristo como nuestro Salvador.
El nuevo nacimiento nos capacita para vivir en «amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza», porque es «el fruto del Espíritu» (Gá. 5:22-23). Si no tenemos amor, no sabemos «de qué manera amó Dios al mundo» (Jn. 3:16). Si no tenemos gozo, no sabemos que nuestro espíritu «está siempre gozoso» (1 Ts. 5:16). Si no tenemos paz, no conocemos «la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento» (Fil. 4:7).
Todas estas cosas nos han sido dadas con el nuevo nacimiento y están en nuestro espíritu. No están en nuestro cuerpo, ni en nuestra alma. ¿Cómo podemos entonces conocer nuestro espíritu? No podemos ver, oír, tocar, oler o saborear nuestro espíritu. Con nuestros cinco sentidos no podemos percibirlo, pero podemos conocerlo a través de la Biblia. «Las palabras que Jesús nos ha hablado son espíritu y son vida» (Jn. 6:63). Debemos leer la Biblia para descubrir las preciosas y grandísimas promesas y apropiárnoslas.
Cielos nuevos y tierra nueva
Al pecar el hombre, toda la tierra cayó en pecado y destrucción. «Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia» (2 P. 3:13). «El primer cielo y la primera tierra pasarán» (Ap. 21:1). La Biblia deja claro que habrá un fin a la vida tal como la conocemos y que los creyentes tenemos «vida eterna» (Jn. 3:16).
Jesús se fue a la casa de su Padre, donde hay muchas moradas, para preparar lugar para nosotros. Y cuando venga otra vez nos tomará a sí mismo, para que estemos donde Él está (Jn. 14:2-3). Tenemos una morada celestial esperándonos, y estaremos eternamente con Él. ¡Qué privilegio!
Pero, ¿cómo será esta vida eterna en el cielo nuevo y en la tierra nueva? La Biblia nos proporciona unas pinceladas básicas de este gran cuadro, pero los detalles quedan fuera del alcance de nuestro saber. Ello es así, porque simplemente no podemos, con nuestra mente humana y limitada, captar lo maravilloso y grandioso de nuestra vida futura. Estar siempre en presencia de Dios será maravilloso, donde «Dios el Señor nos iluminará» (Ap. 22:5), donde «la calle de la ciudad será de oro puro» (Ap. 21:21) y donde «Dios mismo enjugará toda lágrima de los ojos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron» (Ap. 21:4). Ni nos lo podemos imaginar.
Cuando hayamos disfrutado un millón de años de la vida eterna, podremos mirar atrás a la vida terrenal y nos daremos cuenta de que todas las dificultades y todos los problemas de nuestra vida aquí fueron solamente una «leve tribulación momentánea» (2 Co. 4:17).
Este futuro glorioso nos tiene que llenar de humildad y de adoración a Dios. Él nos consideró de tanto valor que fuimos, y somos, objeto de su amor infinito. «Él no quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento» (2 P. 3:9) y que estemos con Él eternamente.
¿Qué es el hombre? Creación de Dios, y por medio de la fe una nueva creación en Cristo Jesús, con un futuro glorioso en los cielos nuevos y la tierra nueva.
«¡Oh Jehová, Señor nuestro, cuán grande es tu nombre en toda la tierra!»
(Salmo 8:9)
Job ‘t Hart
Ande en La Luz en la Luz de la Palabra
07 ago 2010 Comentarios desactivados
in La Biblia
Ande en La Luz en la Luz de la Palabra
Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.– Salmo 119:105
Mientras viva por la Palabra de Dios, nunca más tendrá que estar en la oscuridad. Nunca tendrá que sentirse confundido en cuanto a que trayectoria tomar. Nunca tendrá que caminar a ciegas, luchando por encontrar su propio camino.
¿No es eso magnífico? ¿No se emociona al saber que la Palabra de Dios le dará toda la luz que necesita cada día de su vida, si se lo permite?
Edifique su fe en esa Palabra y renueve su devoción a ella mientras hace la siguiente confesión:
“Padre, en el nombre de Jesús, me comprometo a andar en tu Palabra. Reconozco que tu Palabra es la integridad misma: firme, segura y eterna; y confío mi vida a tus provisiones”.
“Tú has enviado tu Palabra a mi corazón. Dejo que more en mí ricamente en toda sabiduría. No se aparta de mi boca; medito en ella de día y de noche para que pueda actuar diligentemente en ella. Tu Palabra es una semilla incorruptible que reside en mi espíritu, y crece poderosa¬mente en mí ahora, produciendo tu naturaleza, tu vida”.
“Te agradezco, Padre, que tu Palabra es mi consejera, mi escudo, mi adarga, mi arma poderosa en batalla. Es una lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino. Endereza mi camino delante de mí, y nunca tropiezo o caigo pues mis pasos son ordenados por tu Palabra”.
“Reconozco las estrategias y los engaños de Satanás y les pongo un alto al declarar con mi boca tu Palabra en fe”.
“Estoy seguro, Padre, que Tú produces en mí tanto el querer como el hacer por tu buena voluntad. Exalto Tu Palabra. La tengo en mucha estima y le doy el primer lugar en mi vida. Con seguridad y confianza declaro que mi corazón está firme y establecido en el fundamento sólido, la Palabra viva de Dios. ¡Amén!”
Escritua Devocional para leer : Salmo 119:89-105
Martín Lutero – Las 95 tesis
07 ago 2010 1 comentario
in Reforma Protestante, Teología Etiquetas: 95 tesis, Martín Lutero









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