Martín Lutero – La libertad del cristiano

View this document on Scribd
Martín Lutero – La cautividad babilónica de la Iglesia
View this document on Scribd
Martín Lutero – Exhortación a la paz
View this document on Scribd

Qué Hace El Hombre En Su Salvación?

A muchas personas que ignoran las doctrinas reformadas les encanta representar equivocadamente la doctrina de la salvación calvinista. Ellos argumentan-y así enseñan a otros- que el calvinismo hace del hombre un robot. Es decir, dicen que el calvinismo pinta al hombre como una máquina sin sentimientos ni emociones, a la cual Dios toma y lo salva por la fuerza. Inclusive afirman que el calvinismo niega que el hombre tenga una voluntad propia.

Sin embargo, debemos afirmar que esta no es, ni ha sido, la posición reformada con respecto al hombre y a su salvación. El calvinismo afirma que el hombre es un ser con una voluntad propia la cual ejerce libremente. La diferencia con la posición sinergista de la salvación es que el calvinismo afirma que esa voluntad humana depende de la naturaleza del hombre. Creo que fue Jonathan Edwards quien ilustró este concepto muy claramente: “Si colocamos dos platos frente a un león, uno con pasto y otro con carne, por lógica sabemos que el animal escogerá la carne. El león no tomará el pasto porque su naturaleza es carnívora no herbívora.” Lo que Jonathan Edwards quería mostrar es que filosóficamente argumentar que la voluntad del hombre era libre era una falacia. Porqué? Porque la voluntad del hombre está sujeta a la naturaleza de cada individuo (Freedom of the Will). La voluntad del hombre, argumentaba Edwards, está determinada por los deseos de su corazón o de su mente.

Entonces, el calvinismo afirma que el hombre sí tiene una voluntad, sin embargo esa voluntad está determinada por la naturaleza del hombre. Y a diferencia de los no-reformados, quienes afirman que el hombre es un pecador pero que su condición no es tan grave y que por lo tanto aún puede desear hacer el bien, los reformados vemos en las Escrituras que el hombre está muerto espiritualmente. El calvinismo afirma que el hombre es un pecador por naturaleza, lo cual implica que es un esclavo del pecado. Todos los hombres pecan, como escribió Salomón (1 Reyes 8:46), y esa es la más clara evidencia de que el pecado es su amo. Tenemos en las Escrituras pasajes como los siguientes,

1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por hijos de ira, lo mismo que los demás.” Efesios 2: 1-3

9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. 10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;  No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno” Romanos 3: 9-12

1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien. 2 Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios. 3 Todos se desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno” Salmo 14: 1-3

Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.” Juan 8: 34

Noten el lenguaje utilizado por Jesús en la última cita. El Señor habla de esclavitud, argumentando que los hombres tienen un amo que es el pecado. Imagínense que pensaría la audiencia original al escuchar estas palabras! Jesús está hablando de esclavitud, en tiempos en donde no era nada bueno ser esclavo de alguien. Los esclavos no tenían derechos. Ellos no podían hacer nada que sus amos no les permitieran. Sus vidas dependían de lo que sus amos hicieran con ellos. Y Cristo afirma que el hombre tiene un amo…el pecado. Y este amo es cruel y no le permitirá al hombre hacer otra cosa que no sea pecar.

Pero, no sólo el pecado domina al hombre, sino que él mismo tiene un corazón tan duro que lo único que desea es pecar. Ese es su mayor deleite. El hombre natural no quiere someterse a Dios, sino que desea regir su vida por los deseos de su corazón. Y esto es lo que vemos en las palabras de Pablo y en el Salmo 14. Es por ello que la Biblia habla del corazón del hombre como una piedra, para decir que está muerto. Como no hay vida en una piedra, el corazón del hombre natural está desprovisto de vida espiritual (Ef 2:1-3).

Cuando el calvinismo habla del hombre, no lo hace refiriéndose a él como un robot, sino lo hace como el de un ser cuya voluntad está determinada por su naturaleza, la cual determina además las prioridades y deseos de un hombre. Es la naturaleza la que determina los deseos, y son los deseos los que mueven la voluntad de un hombre. Entonces, si la naturaleza del hombre natural es pecaminosa, es decir que está esclavizada al pecado, esa naturaleza determinará sus deseos. Y esto fue lo que afirmó el Señor! Si uno es esclavo del pecado, lo que deseará es pecar (Juan 8:34). Su naturaleza lo llevará a deleitarse pecando y a que su voluntad se mueva a favor del pecado.

Ahora, si alguien quiere afirmar, como muchos no reformados, que esa es la verdadera condición del hombre natural, pero que aún queda en él esa capacidad para elegir hacer el bien, como si un esclavo por un momento pudiera hacer algo fuera de lo que su amo le ordenara a hacer, la Biblia se encarga de aplastar sus argumentos. Pablo, especialmente, afirma que esa naturaleza pecaminosa es tan perversa que no le permite al hombre obedecer a Dios, pero además se une al deseo del hombre natural de no obedecer los mandamientos de Dios (Romanos 8: 7-8). Entonces, no sólo es un esclavo, sino que su esclavitud es en parte voluntaria. El hombre alegremente se somete a la esclavitud del pecado. Prefiere esto a someterse a Dios y a Sus leyes. Y es por eso que el mismo apóstol llama al hombre natural, un muerto espiritual.

Qué puede hacer un muerto? Absolutamente nada. Como decía Machen, “Así como un muerto físico no puede hacer nada físico precisamente porque está muerto; entonces, el muerto espiritual no puede hacer nada que sea espiritual” (What is Faith).

Si ese es el estado o la condición del hombre natural, entonces qué puede hacer el hombre para salvarse? Y la respuesta es obvia: El hombre natural no puede hacer nada para ser salvo…ni lo quiere. El hombre natural no cree que necesita ser salvo. Él está ciego espiritualmente y por lo tanto no puede ver la precaria condición en la que se encuentra. Qué debe ocurrir para que un hombre en esas condiciones pueda ser salvo? Debe ocurrir un cambio en él. A este cambio la Biblia lo llama el nuevo nacimiento o la regeneración.

Jesús tuvo una conversación con un fariseo al respecto. En Juan 3 vemos al Señor conversando con Nicodemo sobre el nuevo nacimiento, requisito para poder entrar en el reino de los cielos. En esta conversación queda claro que el Señor utiliza la metáfora del nacimiento para ilustrar algo con respecto al reino. Así como nadie puede nacer por sus propia voluntad, tampoco puede nacer de nuevo un hombre por su propia voluntad. Ningún hombre ha tenido parte en la decisión de ser concebido, o de escoger su sexo, o sus padres, o de escoger el día de su nacimiento. Eso depende de Dios, el Rey soberano. De la misma manera el nuevo nacimiento no depende de la voluntad del hombre, sino de Dios. Es lo mismo que escribió el apóstol Juan,

12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.“

Cómo ocurre este nuevo nacimiento? De pasajes como EzequielJeremías, y Juan, notamos que este es un acto soberano de Dios. Y Dios lo lleva a cabo primero llamando a un pecador por medio del evangelio. Esto es lo que escribió Santiago en su epístola, “17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.18 El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas” (Santiago 1: 17-18). Es Dios quien de Su voluntad hace nacer de nuevo a un pecador, pero lo hace por medio de la predicación del evangelio.

Cuando la predicación de la palabra de Dios llega a un hombre al que Dios ha determinado hacer nacer de nuevo, el Espíritu Santo cambia su corazón de piedra por uno de carne. La Biblia describe este cambio de varias formas también, por ejemplo, como abrir los ojos, o los oídos, o abrir el entendimiento. Por ejemplo, en el libro de Hechos tenemos este relato,

Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.” Hechos 16: 14

En ese nuevo corazón Dios escribe Su ley, pero además le da al pecador a Su Espíritu Santo para que éste pueda obedecer esa Ley. Además, le otorga la fe (Ef 2:8) y el arrepentimiento (2 Timoteo 2:25) como parte de los frutos iniciales de ese nuevo nacimiento para que creyendo en Jesucristo pueda ser justificado, reconciliado y así poder ser adoptado por Dios. A todo esto se le denomina la regeneración o el nuevo nacimiento. Qué hace el hombre en este proceso? Nada!

El hombre es el receptor de las acciones soberanas divinas. Pero, a diferencia de lo que dicen de la teología reformada, el calvinismo afirma que el hombre ejerce ciertas acciones en este nuevo nacimiento. Con este nuevo corazón, el cual ya no es de piedra, sino que está vivo, el hombre puede responder a la fe y al arrepentimiento que Dios le ha otorgado al pecador. Con el corazón antiguo lo único que podría hacer es rechazar ese regalo divino (Rom 8: 7-8), porque está muerto espiritualmente y no puede discernir las cosas espirituales (1 Corintios 2:14). Dios cambia el corazón y le da al Espíritu Santo precisamente para que pueda obedecerle y responder a estos regalos. Con ese nuevo corazón el hombre puede afirmar a viva voz: “Jesucristo es el Señor.” Pero esto es consecuencia de lo que Dios ya hizo, no es lo que origina el nuevo nacimiento. Noten como lo describe Juan,

Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, ha nacido de Dios [esta es una traducción literal del griego]; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.” 1 Juan 5:1

La fe que es declarada por un pecador en Jesucristo demuestra que Dios lo ha regenerado antes. Esa declaración no es lo que hace que Dios lo regenera, sino que es la evidencia que Dios ha hecho algo en el corazón de un pecador.

La fe, entonces, no precede al nuevo nacimiento, sino que para que un hombre pueda tener fe debe haber nacido de nuevo. Y esto es algo que sólo Dios puede hacer. Y es por ello que la verdad de la doctrina de la perseverancia de los santos [doctrina que afirma que un hombre que ha nacido de nuevo no puede perder su salvación] es tan clara. Si Dios ha decidido hacer nacer de nuevo a un hombre para salvarlo, este propósito no puede ser roto.

Si Dios regenera a un hombre con el propósito de que éste vaya a Cristo, entonces ese pecador no puede perderse nunca. Esto es lo que enseñó el Señor mismo,

37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. 38Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. 39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. 40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. 41 Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo. 42 Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo, pues, dice éste: Del cielo he descendido? 43 Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros. 44 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.” Juan 6: 37-44

Si Dios lleva a un hombre a Cristo, regenerándolo, y dándole al Espíritu Santo para que éste pueda obedecer sus mandamientos y ser santificado, entonces ese hombre no puede perderse. Es más Cristo dice en este pasaje que todos esos hombres que el Padre le entrea en sus manos no se perderán jamás, sino que serán resucitados en el día postrero.

Qué hace el hombre en su nuevo nacimiento? Nada! El hombre responde a las acciones de Dios. La fe viene luego de que el corazón de un hombre ha sido cambiado con el fin de que pueda ser aceptada y experimentada. Sin embargo, en su vida luego de haber sido regenerado, el hombre tiene una participación, luchando contra el pecado, vigilando su salvación con temor y temblor. Y todo esto, “porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:13). El hombre regenerado hace buenas obras porque estas han sido preparadas, “de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10). La salvación es de Jehová! Pero una vez regenerado ese hombre actúa en relación a lo que Dios le ha dado.

Termino citando las palabras de J. Gresham Machen,

…el nuevo nacimiento o (como lo llama Pablo) la nueva creación. En ese acto no hay contribución del hombre que ha nacido de nuevo. Y no era de esperarse! Un hombre que está muerto-ya sea físicamente o “en sus delitos y pecados”-no puede hacer nada, por lo menos en la esfera en la que está muerto. Si pudiera hacer algo en esa esfera, entonces no estaría muerto…Pero el nacimiento está seguido de vida; y a pesar de que el hombre no es activo en su nacimiento, él es activo en la vida que sigue. Así mismo ocurre en el reino espiritual.” What is Faith? Página 208

sujetosalaroca.org

LA EPÍSTOLA DEL APOSTOL PABLO A LOS ROMANOS

View this document on Scribd

Galatas Comentario

View this document on Scribd

Predestinación

UNA ADVERTENCIA CONTRA LA ESPECULACIÓN INDEBIDA

En este punto haremos algunas advertencias en cuanto a la especulación y la curiosidad indebidas al tratar esta doctrina elevada de la predestinación. Quizá la mejor manera de hacerlo sea citando las palabras de Calvino que aparecen en la primera sección de su presentación de este tema: “La discusión de la predestinación—un tema algo intrincado en sí—es enmarañada de manera peligrosa por la curiosidad de los hombres. Y no hay barrera que logre que dicha curiosidad no se extravíe por laberintos prohibidos, o que se eleve más allá de su esfera propia, y es como si estuviera determinada a no dejar secreto de Dios sin explorar o escudriñar…. Lo primero que debemos recordar es que cuando se inquiere sobre la predestinación, se penetra en el santuario de la sabiduría divina, en el cual todo el que entre osadamente no logrará satisfacer su curiosidad…. Porque sabemos que cuando hayamos excedido los límites de la Palabra, estaremos entrando en camino tortuoso y tedioso, en el cual no podremos hacer otra cosa que errar, resbalar y tropezar a cada paso. Tengamos presente, pues, que no es menos locura desear tener mayor conocimiento de la predestinación que el que no es revelado en la Palabra de Dios, que el desear andar por caminos intransitables, o el querer ver en medio de las tinieblas. Y no nos avergoncemos de ignorar algo, si en ello hay una ignorancia docta”.

Cabe señalar que no estamos en la obligación de “explicar” estas verdades, sino sólo de declarar lo que Dios ha revelado en su Palabra, y de vindicar estas doctrinas de interpretaciones incorrectas y de objeciones hasta donde nos sea posible. En la misma naturaleza del caso, todo lo que podremos conocer de estas profundas verdades es lo que el Espíritu ha tenido a bien revelarnos, sabiendo, sin embargo, que todo lo que Dios ha revelado es verdad, y , por tanto, debe creerse, aunque no sea posible sondearlo en sus profundidades con nuestra razón limitada.

Debido a nuestra falta de entendimiento en cuanto a los propósitos divinos, jamás podremos constituirnos en consejeros de Dios. El salmista dijo, “Tus juicios son grande abismo”, con lo que da a entender que el intentar penetrar los juicios de Dios es así como el intentar cruzar el inmenso mar a nado. La verdad del caso es que el hombre no conoce lo suficiente como para justificársele en sus intentos de explicar los misterios del gobierno de Dios.

La importancia del tema discutido debiera inducirnos a proceder con la más profunda reverencia y precaución. Sin embargo, aunque es cierto que los misterios de Dios han de ser tratados con sumo cuidado, y que las especulaciones desautorizadas y presuntuosas, en cuanto a las cosa; divinas, han de evitarse, no obstante, si hemos de presentar el evangelio de su pureza y plenitud debemos también tener cuidado de no privar a los creyentes de todo lo que las Escrituras enseñan sobre la predestinación. No debe extrañarnos, sin embargo, si algunas de estas verdades son pervertidas y tergiversadas por los impíos. No importa cuan claramente las Escrituras presenten algún tema como, por ejemplo, el que un Dios exista en tres Personas, o el que Dios conozca de antemano todo el curso de los acontecimientos mundiales, o el que su plan incluya el destino de cada persona, la mente entenebrecida siempre considerará absurdas dichas verdades.

Sin embargo, aunque no podremos conocer más de lo que a Dios le ha placido revelarnos ¿cerca de la predestinación, es importante que lleguemos a conocer lo que nos ha sido revelado, ya que si no hubiese sido la voluntad de Dios el que llegásemos a conocer dichas verdades, él hubiese podido optar por no revelárnoslas. Por tanto, donde las Escrituras nos guíen podemos proseguir con confianza.

http://cebei.wordpress.com/2010/05/29/la-predestinacion-doctrina-parte-9-una-advertencia-contra-la-especulacion-indebida-loraine-boettner/

Encuesta: Hispanos jóvenes menos propensos al catolicismo

Encuesta: Hispanos jóvenes menos propensos al catolicismo

Associated Press
Tuesday, August 10, 2010

WASHINGTON – Los nombres como María o José han dejado de ser indicativos de que la persona que los lleva asistirá a templos católicos el domingo.

Una encuesta de Associated Press-Univision descubre que los latinos jóvenes, así como los que hablan más inglés que español, son mucho menos propensos a identificarse como católicos que los hispanos mayores, que hablan principalmente inglés.

El sondeo entre 1.500 latinos adultos reveló también divisiones considerables en dilemas sociales como las uniones entre personas del mismo sexo y el aborto, junto con aspectos de edad, idioma y religión para identificarse como católico o protestante.

Ha pasado más de un año desde que Melissa Solís fue a misa. Ahora asistente de ejecutiva en una firma financiera de Nueva York, Solís fue criada por una piadosa madre católica pero se describe como “no practicante”.

“Para mí hay paz en la casa de Dios, pero también hay paz interna”, explicó Solís, de 35 años. “Yo sí creo que hay un Dios, y que me ha ayudado en momentos difíciles. Pero uno puede practicar su religión en su casa, y no necesariamente tener que ir a un lugar catalogado como la casa de Dios”.

62% de los hispanos se identifican como católicos

En términos generales, el 62% de los hispanos se identifican como católicos, pero ese universo incluye solamente un 55% de adultos jóvenes de 18 a 29 años.

El catolicismo es la religión inicial en los países de origen de los latinos en Estados Unidos. Los misioneros españoles llevaron el credo a lo que ahora es Florida y al suroeste estadounidense hace más de 400 años. Pero en los Estados Unidos de estos días, el sentimiento religioso parece más intenso entre los latinos protestantes que entre sus contrapartes católicos.

Los protestantes tienen dos veces más de probabilidades de asistir a los servicios religiosos semanales, de acuerdo con la encuesta, auspiciada también por la organización The Nielsen Company y la Universidad de Stanford. Muchos asisten a cultos en templos evangélicos o pentecostales, y tienden a ser más conservadores que los católicos en asuntos como la doctrina religiosa y la moralidad social.

El 70% de los hispanos protestantes dijo que la Biblia es la verdadera palabra de Dios, que ha de aceptarse literalmente, en comparación con el 46% de los hispanos católicos. Sólo el 26% de los protestantes dijo que el aborto debe ser legal en la mayor parte de sus aspectos, contra el 41% de los católicos. Y el 59% de los protestantes consideró que debería prohibirse el matrimonio a las parejas del mismo sexo, frente al 29% de los católicos.

El estudio AP-Univision fue realizado del 11 de marzo al 3 de junio por el grupo National Opinion Research Center de la Universidad de Chicago. Con una muestra de familias provista por The Nielsen Company, un total de 1.521 hispanos fueron entrevistados en inglés y español, principalmente por correo pero también por teléfono e internet. El margen de la muestra es de más o menos 3,5 puntos porcentuales.

Arminio Se Revuelca En Su Tumba!

Se han preguntado porqué el evangelicalismo actual se encuentra en el estado en el que se encuentra? Todo sistema filosófico o teológico-cualquier forma de  pensamiento-depende de la teoría o de la doctrina en la que se basa. Esa doctrina es la que moldea todo el sistema y le da sus características propias que lo distinguen de los otros sistemas filosóficos o teológicos.

El evangelicalismo, como sistema doctrinal, está sujeto al mismo principio. Pudo haber comenzado con ciertas características propias de las raíces doctrinales que lo hicieron crecer, pero de pronto, por la entrada y aceptación de otras teorías fue moldeado en lo que vemos en nuestros días. Michael Horton escribió en la década de los noventa un gran artículo en la revista Modern Reformation afirmando que el término evangelicalismo debía ser desechado para el sistema teológico protestante que conocemos hoy en día y que es tan popular (ver enlaces traducidos aquí,aquíaquí).

Todo el argumento de Horton era que el evangelicalismo contemporáneo se había apartado del verdadero sentido evangélico que caracterizó al sistema teológico de la antigüedad. Y Horton tenía razón. Cuando hablamos con aquellos creyentes que no tienen convicciones reformadas vemos un sistema teológico bastante aberrante. Muchos de ellos se definen como arminianos, pero la realidad es otra.

Ciertamente los creyentes que mantenemos una teología reformada somos los menos, pero cuando consideramos a los creyentes que mantienen una posición arminiana clásica, podemos notar que no son tampoco la mayoría. Cuál es el sistema teológico, entonces que domina en lo que conocemos hoy con el nombre de evangelicalismo? Tristemente es el mismo sistema doctrinal que el de Roma.

Han habido muchos reformados que han atacado al arminianismo tratándolo como el complemento católico romano, sin embargo creo que esto es algo injusto. Honestamente creo que el sistema teológico arminiano es inconsistente. Tienen una visión inadecuada del hombre-por lo menos en la práctica; tiene una visión inadecuada de la obra de Cristo; tiene una visión inadecuada del Espíritu Santo; tiene una visión inadecuada de la soberanía de Dios, entre otras cosas. Pero no creo que podamos compararlo con la teología que ha salido del Vaticano. Los arminianos del siglo XVII se identificaban plenamente con el protestantismo, a pesar de no estar de acuerdo con el sistema reformado que fue el que diferenció al evangelicalismo del romanismo.

Tristemente el evangelicalismo contemporáneo no cumple ni siquiera con los postulados arminianos. Por lo menos no se basa en las afirmaciones clásicas expuestas por Jacobo Arminio. El evangelicalismo moderno no es arminiano, sino semi-pelagiano. Y deseo usar este término, ya que he visto muchos casos que ni siquiera podríamos usar este término, pues son claramente pelagianos. Y ya voy a hablar un poco más sobre estos términos.

Pelagianismo

Este es un sistema teológico que lleva su nombre porque se basa en las enseñanzas de un monje inglés que vivió en el siglo IV llamado Pelagio. Este monje fue el mayor oponente de Agustín y sus enseñanzas. Prácticamente no contamos con escritos de Pelagio. Lo que sabemos lo conocemos por los escritos de Agustín en contra de las enseñanzas pelagianas.

Agustín estaba enseñando en el sigo IV que el hombre en su estado natural era un pecador. Es más, afirmaba que toda la humanidad era una masa de pecado. Decía que al estar el hombre natural unido a Adán por descendencia, heredaba el pecado suyo. Agustín estaba enseñando la doctrina del pecado original como era promulgada por la iglesia.

El estado espiritual del hombre natural, enseñaba Agustín, era el de un muerto. Cuando Pelagio supo de las enseñanzas de Agustín, se encolerizó y con más energía empezó a enseñar lo contrario. Para Pelagio el pecado original era una farsa. Enseñaba que, “El pecado de Adán perjudicó sólo a Adán, y no a la raza humana; y que los infantes al nacer se encuentran en el mismo estado de Adán antes de la transgresión.

Este es el pensamiento secular. El hombre natural no cree en el pecado original. Ellos saben que hay algo malo en el mundo, sin embargo no pueden, ni quieren reconocer que es causa del pecado original. Pero, a cuántos creyentes hemos escuchado afirmar que un bebé es una criatura inocente y sin pecado? Me imagino que a bastantes! Este pensamiento es totalmente pelagiano. No es cristiano!

Debido a que Pelagio no creía en el pecado original, el hombre, decía él, aprendía a hacer el mal y el bien. Su estado espiritual era neutral. Era el medio ambiente en el que el hombre se desenvolvía, u otros hombres, los que le enseñaban a un niño a hacer el mal. Por lo tanto, en cuanto a la salvación, la gracia no era necesaria. Cuando Pelagio leyó las Confesiones de Agustín, se encolerizó al leer lo siguiente,

No hay esperanza para mí excepto en tu gran misericordia. Dame la gracia para hacer lo que tu ordenas, y ordena que yo haga tu voluntad.” Confesiones. Libro x. xxix

Para Pelagio no había necesidad para la gracia de Dios, pues el hombre era capaz de obedecer a Dios y de hacer lo que le era requerido por Dios. Y si el hombre tenía esa capacidad, entonces no era necesario ningún regalo de parte de Dios. El hombre era capaz de reconciliarse con el Señor por sus propios medios.

Para Pelagio el hombre no estaba muerto espiritualmente, sólo enfermo, y por lo tanto ningún hombre necesitaba nacer de nuevo o ser regenerado, ya que no había porque hacerlo, si el hombre natural era en sí mismo bueno. El pecado era algo que el hombre natural había aprendido a hacer y por lo tanto, algo que podía dejar si así lo quisiera. Podía sanarse a sí mismo. En el sistema pelagiano lo único que necesita el hombre para ser salvo es el llamado de Dios por medio del evangelio. Sólo eso! Después, el hombre tiene la capacidad moral de responder a ese llamado sin la necesidad de la gracia de Dios.

Por supuesto que la iglesia reaccionó y condenó las enseñanzas de Pelagio como herejías en el segundo concilio de Orange en el año 529 d.C.

Semi-Pelagianismo

Este sistema surge con la idea de hacer menos extremas las posiciones de Agustín y de Pelagio con respecto a la doctrina de la salvación, y llegar así a un punto intermedio. No niega por lo tanto la doctrina del pecado original como sí lo hizo el pelagianismo, sin embargo tampoco mantiene la doctrina de la depravación del hombre que surge de los escritos agustinianos.

Para este sistema el hombre es un pecador por naturaleza al ser descendientes de Adán. Sin embargo, tampoco está totalmente corrompido por el pecado como era afirmado por Agustín o los reformadores. El hombre, en este sistema, continúa siendo un mero enfermo, y no un muerto espiritual.

En lo que se refiere a la salvación afirma que el hombre natural tiene la capacidad de buscar a Dios y producir la fe necesaria en Jesucristo. Una vez que esto ha ocurrido, por el libre albedrío que supuestamente le es inherente al hombre, Dios aumenta y protege esa fe completando el proceso de la salvación. La fe precede a la regeneración. Es decir, un hombre natural es capaz de producir fe en Jesucristo y arrepentimiento no habiendo nacido de nuevo aún. Es a causa de esos supuestos actos voluntarios del hombre que hacen a Dios regenerar al pecador.

A esto se le llama sinergismo, es decir, que la salvación es una obra de cooperación entre el hombre y Dios. Dios llama a los hombres por medio del evangelio, el hombre inicia su salvación produciendo fe y buscando a Dios, y es Dios quien entonces sigue el proceso aumentando esa fe y asegurando la salvación de ese pecadro que quiso, por su propia voluntad, ser salvo.

Este es, además, el sistema soteriológico del catolicismo romano. Noten lo que dice el catecismo en cuanto a la libertad humana, “Nuestra libertad se halla debilitada a causa del pecado original. El debilitamiento se agrava aún más por los pecados sucesivos” [CIC 366]. Para el romanismo, entonces, el pecado solamente debilita al hombre natural, quien tiene la capacidad de responder por sí mismo al llamado de Dios.

El semipelagianismo admite que el hombre necesita ser salvo, sin embargo el hombre inicia este proceso y Dios es quien continúa la salvación. El hombre y Dios cooperan o trabajan juntos en su salvación.

Arminio

Pero, podríamos decir que el arminianismo es idéntico al semi-pelagianismo? Creo que esto no sería justo. Noten lo que afirmaba Arminio con respecto al estado del hombre natural y su capacidad,

Pero en su estado pecaminoso y caído, el hombre no es capaz, por sí ni de él mismo, tanto pensar, desear, o hacer aquello que es verdaderamente bueno; sino que es necesario que sea regenerado y renovado en su intelecto, afecciones o voluntad, y en todos sus poderes, por Dios en Cristo por medio del Espíritu Santo, para que esté calificado para comprender correctamente, valorar, considerar, desear, y hacer aquello que es bueno. Cuando es hecho partícipe de esta regeneración o renovación, considero que, debido a que ha sido libertado del pecado, es capaz de pensar, desear, y hacer lo que es bueno, pero no sin la continua asistencia de la Gracia Divina.” Obras de Jacobo Arminio. Volumen 1.5.iii

Suena un poco reformado, cierto? Pero, no hay duda que Arminio no creía lo que los semi-pelagianos y pelagianos del pasado creían con respecto al hombre y su salvación. Ciertamente su sistema teológico estaba plagado de inconsistencias, pero debemos afirmar que su antropología era bíblica-por lo menos en la teoría.

Evangelicalismo Contemporáneo

Sin embargo, no podemos decir lo mismo del evangelicalismo de nuestros días. Cuando discutimos con creyentes no reformados se pueden notar claramente las diferencias con los puntos propuestos por Arminio. Muchos se identifican con el arminianismo, pero cuando analizamos sus postulados notamos claramente el semi-pelagianismo.

La mayoría de evangélicos creen que los niños son inocentes. Y esto es, como vimos, claramente pelagiano. Y en cuanto a la salvación, creen que a pesar de que el hombre es un pecador por ser descendiente de Adán, y de afirmar que es un esclavo del pecado, no está tan esclavizado, ni tan muerto, ya que tiene la capacidad de mover su voluntad para hacer la voluntad de Dios, aparte de la gracia y de la regeneración.

Entonces, contrario a lo que enseñó Arminio, ellos creen lo que los católicos romanos creen, haciéndolos semi-pelagianos. Y esto me quedó muy claro en una reciente discusión en un foro enFacebook. Argumentando en contra de la posición reformada un hombre comentando sobre el pasaje de Mateo 12: 46-50 dijo lo siguiente,

¿Sabes que le ocurría a María y al resto de la familia humana de Jesús?, no habían decidido todavía someter su voluntad y esto es una decisión personal.”

El punto era que los hermanastros rechazaban a Cristo por su propia voluntad, pero que iban a someterse a Él de sus propias fuerzas o por su propia voluntad. No hay necesidad de gracia, sino que en su estado natural tenían la capacidad de obedecer a Cristo y someterse a Él con fe y arrepentimiento.

El problema del evangelicalismo actual es que ha intentado con todas sus fuerzas de defender el libre albedrío del hombre, y se ha negado a soemterse a la verdad bíblica de la depravación del hombre a causa del pecado. Y por ese fin se han introducido enseñanzas totalmente pelagianas como las que he expuesto con respecto a la salvación. Quién es el causante de este declive doctrinal? La mayor culpa la tiene Charles Finney, un hombre que a principios del siglo XX negó la doctrina del pecado original, argumentando que la depravación no era un atributo de la naturaleza humana. El hombre no heredaba el pecado de Adán.

Con ello introdujo toda una serie de doctrinas que atentaban contra la doctrina bíblica de la salvación, la redención, la justificación, la expiación, etc. Para este hereje, la salvación era iniciada por el hombre y luego era continuada por Dios. La fe precedía a la regenración. Es más, en un artículo sobre las condiciones para ser salvo escribió,

No digas o no pienses que no puedes hacer lo que Dios requiere. Al contrario, piensa siempre que puedes hacerlo. Si partes de la base que no puedes, esta misma suposición será fatal para tu salvación.”

Y más adelante escribe,

Dios, sin duda ha hecho todo lo que tiene que hacer para tu salvación. Todo lo que en la naturaleza del caso le corresponde hacer a El, o bien ya lo ha hecho, o está dispuesto a hacerlo tan pronto como tu posición y actitud sea tal que se lo permita hacerlo. Mucho antes de que nacieras ya vio de antemano todas tus necesidades como pecador, y empezó a hacer provisión para ellas. Dio a su Hijo para que muriera por ti, haciendo con ello todo lo que hay que hacer con miras a la expiación. Él dispuso que fuera preparada su Palabra y que el Espíritu estuviera a tu disposición. En realidad, te ha dado las mayores evidencias posibles de su energía y prontitud en hacer su parte, pues tiene interés en tu salvación. Tú lo sabes bien. ¿Qué pecador teme que Dios haya sido descuidado en hacer su parte en la salvación ? Ninguno. No, muchos están más bien contrariados de que Dios trabaje con tanto interés para asegurar su salvación. Y ahora, ¿puedes en buena conciencia decir que estás esperando a que Dios haga su parte en este cumplimiento tuyo del deber?

El hecho es que hay cosas que tú tienes que hacer que Él no puede hacer por ti. Las cosas que te ha mandado y revelado como condiciones de tu salvación Él no puede hacerlas por ti, y no las hará. Si Él pudiera hacerlas no te pediría que las hicieras. Todo pecador tiene que considerar esto. Dios requiere tu arrepentimiento y fe porque es imposible que otro los ponga por ti. Son cosas personales, tuyas propias, el ejercicio voluntario de tu propia mente; y no hay otro ser en el cielo, tierra o infierno que pueda hacer estas cosas en tu lugar. En tanto que la substitución era posible, Dios ya lo hizo, como en el caso de la expiación.

Si tienes intención de ser salvo, no tienes que esperar a que Dios haga nada. No hay nada que tengas que esperar. Dios ha hecho de su parte todo lo que tenía que hacer y no le queda nada. Está dispuesto y esperando en este momento para hacer su deber e impartirte la gracia necesaria.”

Noten las palabras subrayadas: “Dios requiere tu arrepentimiento y fe porque es imposible que otro los ponga por ti. Son cosas personales, tuyas propias, el ejercicio voluntario de tu propia mente.” Para Finney, la fe y el arrepentimiento eran algo que podía ser producido por el hombre natural por la voluntad de su propia mente. No era necesaria la regeneración previa. No es esto lo que creen la gran mayoría de creyentes hoy en día? Como Finney muchos argumentan que la fe y el arrepentimiento preceden a la regeneración, a que el hombre no está muerto espiritualmente, y por lo tanto es capaz de ejercer su libre albedrío para hacer tanto el mal como el bien (Pueden leer este artículo que sirve de ejemplo).

Entonces, antes de afirmar que un creyente no reformado es arminiano, detengámonos y examinemos cuidadosamente sus creencias, pues puede ser posible que estemos tildando de arminiano a alguien que es semi-pelagiano, y creo que eso verdaderamente haría revolcarse en su tumba a Arminio.

Pero antes de terminar deseo que veamos lo que realmente dice la palabra de Dios,

9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. 10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” Romanos 3: 9-12

7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.” Romanos 8: 7-8

Por lo tanto si ese es el estado espiritual del hombre natural, es necesario para su salvación que sea regenerado antes, o sea que su corazón sea cambiado para poder obedecer y desear obedecer a Dios, especialmente con respecto al mandato de creer en Su Hijo y arrepentirse. Qué dice la Biblia con respecto a esto?

22 Por tanto, di a la casa de Israel: Así ha dicho Jehová el Señor: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las naciones adonde habéis llegado. 23 Y santificaré mi grande nombre, profanado entre las naciones, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, dice Jehová el Señor, cuando sea santificado en vosotros delante de sus ojos. 24 Y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país. 25 Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. 26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; yquitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27 Ypondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. 28 Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios. 29 Y os guardaré de todas vuestras inmundicias; y llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré hambre. 30 Multiplicaré asimismo el fruto de los árboles, y el fruto de los campos, para que nunca más recibáis oprobio de hambre entre las naciones. 31 Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones. 32 No lo hago por vosotros, dice Jehová el Señor, sabedlo bien; avergonzaos y cubríos de confusión por vuestras iniquidades, casa de Israel.” Ezequiel 36: 22-32

Pueden encontrar en ese texto algo que indique que el hombre colabora en algo en su salvación? Pueden encontrar algún indicio de sinergismo? Pueden encontrar alguna pista que indique que Dios responde a las acciones del hombre natural? Jamás! Porqué? Porque la salvación es de Jehová (Jonás 2:9). De principio a fin Dios es quien decide salvar a un pecador. Simplemente no hay escapatoria con respecto a esta doctrina. El hombre es simplemente el receptor de la gracia de Dios por medio de la cual Él lo salva de sus pecados y lo reconcilia consigo mismo.

Efesios parte 3

La doxologia

En estos versículos encontramos en griego 202 palabras que componen una declaración ininterrumpida sin puntos y aparte.  En ella, el apostol Pablo analizará la proyección en el tiempo de la bendición espiritual que Dios nos da (pasado,presente y futuro). Luego explica que Dios nos ha garantizado estas bendiciones por su Santo Espíritu

A. Las Bendiciones dadas en el Pasado v 3-4: (la primera)

a. Escogidos;(gr. eklegomai: e voz media es elegir para uno)  La elección no es por respuesta Humana sino para que haya respuesta. Mat. 13:27, Ef.1:4,5,9,y 11, Col 3:12, 1aPedro 1:1-2.

(1) Dios en Ef. 1:4 escoge un pueblo en 1a P. 2:9.

(2) Dios en Isaías 45:4 escoge una Nación.

(3) Dios en 1a P 1:2 a cada uno de nosotros.

b. El Propósito de la elección, 4: “que fuésemos santos y sin mancha”,

(1) Agios: santo, separado.

(2) Amómous: sin defecto, sin mancha”, la perfección moral para estar “delante de El”.

c. El Tiempo: antes de la creación del mundo v.4, antes de la fundación del mudo, es
pretemporal, también antes de la fundación del mundo: nos amó Jn.17:24; nos conoció 1a Pe- 1:20; nos dio a Cristo Ap.13:8. cp. Mt.13:35 y 25:34; Lc. 11:50; 1a Co.2:7 y He.4:3

Homer A. Kent Jr. explica que

Se da, en el versículo 4, una declaración más específica sobre la acción del Padre. Fue El quien inició el plan de redención, escogiendo a los creyentes en conexión con Cristo, antes de la fundación del mundo. Este acto soberano de Dios separó a algunos para experimentar las bendiciones de la salvación. Las razones o el criterio de su elección no se nos han dicho, excepto que lo hizo según el beneplácito de su voluntad (1:9). La verdad de un grupo escogido era bien conocida por los judíos del Antiguo Testamento (Dt. 4:37; 7:6-8; Is. 41:8), pero ahora se revela que la elección de Dios en la Iglesia incluye a los gentiles también.

Esta elección de Dios fue «en él» (esto es, en Cristo). Dios hallaba en Cristo los méritos todosuficientes para redimir a los hombres, sin violar Su justicia. Su propósito fue escoger a personas cuyas vidas demostraran el poder de Dios para vencer el pecado. Su elección fue hecha en amor, y engendra amor en los creyentes. Pero uno se pregunta si, en la última parte del versículo 4, se contempla la justificación o la santificación. Debido a que Pablo usa las mismas palabras griegas referentes a la santificación en 5:27 (trad. «santa y sin mancha»), no parece aconsejable pasar por alto el aspecto ético.

Pablo contempla, tanto lo judicial como lo experimental, en el propósito de Dios para la elección. (Es posible que la frase «en amor» sea parte del versículo 5: «en amor habiéndonos predestinado». Sin embargo, la costumbre usual de Pablo es de colocar una frase semejante después de las palabras que califica, en vez de antes de las mismas.)

El método de la elección de Dios consta en el versículo 5. Las palabras «habiéndonos predestinado», probablemente son modales más que temporales. Pablo está explicando la manera en que la elección fue efectuada. Fue consumada al señalar Dios a algunos para la salvación, aun antes de su existencia personal. Esta predestinación fue la selección de Dios de algunos, para recibir la adopción como hijos suyos.

En el fondo de la ilustración parece estar la costumbre romana, ya que no existía una costumbre judía comparable. Según esta usanza, niños de otras familias podían ser legalmente adoptados y serles otorgados derechos y responsabilidades plenos. Esto es precisamente lo que hizo Dios cuando escogió a hombres que, a causa del pecado, no poseían vida espiritual. Por la elección de Dios, El los hizo hijos Suyos. Desde luego, la verdad espiritual supera en mucho la ilustración humana, porque, por la regeneración, Dios realmente les hace hijos Suyos, por naturaleza, mediante el nuevo nacimiento. (Ver Gá. 4:1-7 para una ilustración similar de Pablo.)

No se deja lugar al orgullo humano, pues la elección de Dios en ninguna manera depende del hombre. Se llevó a cabo «por medio de Jesucristo», y se puede explicar solamente por el «beneplácito de su voluntad». La elección de Dios no obedeció a nada bueno o atractivo en el hombre, ni a nada fuera de Dios mismo. Fue un acto de Su propia bondad, y no podemos ir más lejos.

Uno debe cuidarse mucho de sacar conclusiones falsas de esta sublime verdad. Pablo no está afirmando una doctrina dura y fatalista, en que Dios arbitraria¬mente selecciona a algunos para el cielo, sin importar lo malas que sean sus vidas, y manda a los demás al infierno, a pesar de los sinceros deseos que tengan de hacer la voluntad de Dios. Al contrario, la Biblia en­seña que todos los hombres están muertos en pecado, y ninguno sería salvo si Dios no interviniera. Además, la Escritura nunca habla de que los hombres sean pre­destinados para el infierno. La predestinación, en la Bi­blia, siempre tiene referencia a los creyentes. El plan inigualable de Dios proveyó, tanto el medio como el fin. Sigue siendo verdad que «todo aquel que quiera puede venir». Y se debe a la gracia de Dios que algunos res­pondan con fe y vengan a Dios por medio de Cristo. [1]

B. Las Bendiciones en el Presente v.5-8:

EL MEDIO: “en El”
Las consecuencias actuales de la elección pasada:

a La Adopción:

(1) Una posición mayor a la que teníamos antes de la caída, cp. Gal.4:4-7 y Ro.8:14-17.

(2) El amor es el móvil v.5, cp.1a Jn.3.1

(3) Adopción: gr: uiothesía, nos coloca legalmente en la posición de hijo adulto con sus derechos y obligaciones.

(4) Tenían los adoptados el derecho llamado de “sacra privata” el de poder adorar los
dioses de sus padres adoptivos.

b. Predestinados: gr: proorízo, de allí deriva la palabra horizonte, también aparece en 1a. Cor. 2:7 y Rom. 8;29. En el v.11 aparece otra palabra traducida igual y es la palabra gr. prothesis: una posición anterior.

(1) Por su voluntad, v.5   una motivo inapelable: En amor, según el puro afecto, lit. el
beneplácito (eudokíá), nos habla de deseo y gusto.

(2) Para redimir es necesario:

a. Un pariente cercano.

b.Los medios para la compra (el dinero).

c. La voluntad de hacerlo.

c. La Aceptación, es en el Amado, deriva del gr. charitóo: colmar, enriquecer. B.A. “gratuitamente impartió”, N.V.I. “que nos concedió”, en Lc.1:28: muy favorecida; teniendo un fin o propósito: “para alabanza de su gloria” v.6

d. La Redención gr. apolútrosin: poner en libertad mediante una paga, el rescate  de un prisionero de guerra o un esclavo y también a la liberación de la pena de muerte. Dios utiliza 2 palabras griegas más para redención agorazo Ap. 5:9 (comprar especialmente un esclavo) y exagorazo Gal. 3:13 y 4:5 ( comprar y liberar o sacar afuera, del alcance de la ley) con la redención obtenemos:

(1) Un sustituto que murió por nosotros, Mr. 10:45.

(2) Un pago eterno a través de un sacrificio eterno, Heb.9:22 y 26-28.

(3) La seguridad de no mas reclamos anteriores, Rom. 8:1.

Homer A. Kent Jr. explica que

La redención se describe, primeramente, en cuanto a su naturaleza (v. 7). Consiste en la liberación de la esclavitud por medio de la paga de un rescate. Aunque sea cierto que, a veces, la palabra se usa más generalmente por liberación, aquí la inclusión de «por su sangre» claramente nombra el precio de rescate. Los pecadores que fueron esclavizados por el pecado y desesperadamente endeudados a la justicia de Dios, fueron redimidos por la sangre de Cristo. No fue meramente Su muerte, sino la naturaleza vicaria de aquella muerte, como significa la referencia a la sangre.

La redención logró el perdón de nuestras transgresiones. (Ver Col. 1:14, para una declaración paralela.) La redención se consiguió en el Calvario cuando fue pagado el precio. El perdón queda experimentado cuando cada hombre en particular responde con fe al evangelio. La idea básica del perdón es remisión —quitar la culpa. Los apóstoles fueron instruidos a «remitir» los pecados por medio de la proclamación del evangelio (Jn. 20:23; Hch. 10:42-43). Cuanto más alto sea el concepto que uno tenga de la santidad de Dios, y cuanto más profundo su sentido del pecado humano, tanto mayor será su discernimiento de las riquezas de gracia que fueron necesarias para proveer semejante redención.

El alcance de la redención se expone en los versículos 8-10. A los creyentes se ha revelado ser de una expansión estupenda. En Cristo, Dios hizo que nos abundara su gracia en el ámbito de toda sabiduría e inteligencia. Aunque algunos refieren los términos sabiduría v prudencia a Dios, parece mejor entenderlos como referencias a características humanas que Dios, en Su abundante gracia, ha provisto al pecador, por medio de las cuales puede comprender y aceptar lo que Dios ha hecho (cp. Col. 1:9). La sabiduría de que habla Pablo, es el término general que se usa para el discernimiento intelectual que comprende la verdad espiritual. Tal sabiduría procede de arriba (Stgo. 1:5; 3:15, 17). La prudencia, o la inteligencia, es el uso práctico de la sabiduría. Es la gracia abundante de Dios, que le hace po­sible al hombre percibir intelectualmente, y aceptar y poner por obra las provisiones del plan redentor de Dios.[2]

e. El Perdón, una manifestación de la gracia de Dios v.7 y 8.

(1) El pago fue la sangre porque Lv.17:11 sin sangre no hay remisión   (aphesin, liberar,
despedir) de pecados (paraptomaton: lit. caída), siendo inevitable para la adopción , que nos da el derecho de recibir las riquezas de su gracia.

(2) Para el perdón es necesario el derramamiento de la sangre v.7, y es dado por su gracia, “conforme su gracia” si fuera según nuestra gracia seria pequeña pero   la suya es ilimitada, igual su perdón.

f. El Enriquecimiento: al “sobreabundar” esta gracia es dado en sabiduría (gr. sophía) y discernimiento v.8 (gr. pronései: para algunos prudencia), Cristo es poder y sabiduría de Dios según 1a .Cor. 1:24 ,al tener a Cristo tenemos la sabiduría del cielo.

g. La revelación: Nos las reveló_por su buena voluntad v.9

h. El Misterio v.10, en la Biblia, es algo que Dios nos revela y que de otra forma no podríamos conocer.

Homer A. Kent Jr. cita que

Dios multiplicó Su gracia a los hombres creyentes, revelándoles el misterio de Su voluntad, ciertos aspectos de la cual no habían sido antes declarados. («Misterio», en el Nuevo Testamento, no significa algo misterioso, sino una verdad previamente escondida y ahora dada a conocer). Lo que se reveló fue Su voluntad de proveer en Cristo el punto focal de la redención, para que todas las cosas pudieran ser introducidas en una gran unidad (cp. Col. 1:16-20). [3]

i. La Dispensación: gr. oikonomían: administración, período de tiempo en que Dios se manifiesta de una determinada manera, v.10.

j. La Dispensación del cumplimiento de los tiempos, es el tiempo apropiado que comenzó con la venida de Cristo Gal.4:4 y termina con el reino futuro cuando el Sr. en su regreso en gloria, ejecute el propósito de Dios (1a. Cor.15: 24-25)

k. La Reunión: anaquephalaiosasthai, recapitular, viene de kephalión: resumen.

C. Las Bendiciones del futuro.Disfrutaremos en el futuro en su plenitud (ya las tenemos potencialmente y podemos ahora comenzar a disfrutar), cap. 1: 9-12:

La herencia adquirida v.11, ya fue preparada en el principio así como también nosotros predestinados a ella:

a) Siendo Cristo el heredero universal Heb. 1:1-3

b) Y nosotros coherederos con El y herederos de Dios Rom. 8: 27

c) Tenemos una herencia inalterable 1a. Pe. 1:4

d) Siendo nosotros a su vez “la herencia de Dios” v.14

Curtis Vaughan explica que

Pablo enseña aquí que la gracia de Dios no sólo ha traído redención y perdón, sino que ha sobreabundado en los dones adicionales de “sabiduría e inteligencia” (v. B)

Al dar estos dones, Cristo capacita a los creyentes para comprender algo del propósito que tiene Dios para el universo. Pablo se refiere a este propósito como “el misterio de su voluntad [de Dios]” (v. 9). Los antiguos empleaban la palabra misterio para dar a entender cualquier cosa escondida o secreta, pero en el Nuevo Testamento tiene un significado especial. Significa una variedad divina que ahora ha sido plenamente manifiesta o Meincida en el evangelio.

La palabra ocurre seis veces en Efesios (1:9; 3:3, 4, 9: 5:32; 6:19) y veintiuna veces en otras partes del Nuevo Testamento. Pablo, en cuyos escritos está la gran mayoría de las veces que aparece la palabra, la usa aplicándola a los pensamientos y a los planes de Dios. Estos están ocultos a la razón y comprensión humanas y deben ser divinamente revelados si es que han de ser conocidos del todo. La paráfrasis La Biblia al Día la traduce “secreto motivo”. Tal vez la palabra “secreto” exprese mejor el significado. Sin embargo, es un secreto que ha sido hecho revelado en el evangelio. En Efesios 3:3, 4, 9, “misterio” parece tener una referencia especial al propósito eterno de Dios de incluir tanto a los gentiles como a los judios en el ámbito del benéfico reino de Cristo. En 5:32 habla de Ia unión espiritual de Cristo y su Iglesia. En 6:19, el “misterio” es prácticamente igualado con el evangelio. Aquí (v. 9) tiene que ver con el secreto del trato de Dios con el mundo.

El versículo 10 explica que el misterio (o secreto) que se les ha confiado a los cristianos es nada menos que la verdad acerca del destino final del universo: “.. .reunir todas las cosas en Cristo.” Compárese con la versión Moderna que dice: “.. .resumir todas las cosas en Cristo.” En resumen, el propósito de Dios es “el establecimiento de un nuevo orden, una nueva creación, cuya cabeza reconocida será Cristo”,14 Cristo ya es “cabeza sobre todas las cosas a la iglesia” (1:22); este pasaje declara que es la intención de Dios que Cristo sea la cabeza de un universo reconstituido y reorganizado.

“.. .reunir todas las cosas” (v. 10) se traduce de una sola palabra en griego, que literalmente significa “encabezar”, “resu¬mir” o “unir”. La Versión Reina-Valera de 1977 lo interpreta como “restaurar” todas las cosas en Cristo. La palabra se usaba a veces en la oratoria para llevar todos los puntos de un discurso a una conclusión unificada. Se usaba también en asuntos militares para describir la reconcentración de las tropas dispersas bajo el liderazgo de su comandante. Summers ve esta última imagen en el presente pasaje: “Pablo parece imaginarse que todas … las posesiones de Dios han sido esparcidas en el conflicto con las fuerzas del mal. Y lo que El se ha propuesto es reunir todas estas posesiones dispersas para ponerlas bajo un capitán supremo, Cristo Jesús.”15

La expresión “todas las cosas” (v. 10) es casi una frase técnica equivalente a la totalidad de la creación, o sea, el universo. Más adelante se define el pensamiento con las frases inclusivas “las cosas tanto las que están en los cielos, como las que están en la tierra” (v. 10). Estas palabras no significan que finalmente todos van a ser salvos. Esa interpretación es contraria a muchas claras enseñanzas de otras partes de la Biblia. Lo que Pablo quiere decir es que un día el universo de Dios, en el cual el pecado ha traído desorden y confusión, será restaurado a la armonía y unidad bajo el señorío de Jesucristo. Al final se hará que todas las cosas en existencia sirvan al propósito soberano de Dios. La frase “en Cristo” (v. 10) señala la verdad de que en esta restauración la persona principal es Jesucristo. El destino final del universo descansa ahora en las manos que una vez fueron clavadas en la cruz.18

La primera parte del versículo 10 (“en la dispensación del cumplimiento de los tiempos”) habla del tiempo en que se cumplirá plenamente el propósito de Dios. La palabra griega correspondiente a nuestra palabra dispensación (v. 10) se interpreta de diferentes maneras. Literalmente, significa la “administración de un hogar”. Tiempo después se llegó a emplearla con respecto a cualquier clase de “administración” (o “gobierno”) o la ejecución de un “plan”. “El cumplimiento de los tiempos” (compárese con Calatas 4:4) sugiere un punto específico en tiempo que completa un largo período anterior. La “dispensación del cumplimiento de los tiempos” habla de la ejecución (administración) del propósito de Dios a su debido tiempo. “) [4]

D. Las Bendiciones garantizadas por la presencia de su Espíritu, asegurando nuestra
posición y las bendiciones permanentes en Cristo.1: 13-14

a. En 1° lugar remarca el proceso de salvación v.13:  Oír-creer-ser sellado

b. El sello es la marca de autoridad, y lo hace marcando la imagen de Cristo en nosotros por
el Espíritu , siendo propiedad de Cristo 1a Cor. 1:23.

c. La redención final garantizada 4:30.

d. Las arras de la herencia v.14 (la  mujer que  perdió la dracma,(Lc.   15) estaba
desesperada porque era una de las 10 que llevaba el collar matrimonial)

e. También arras se llamaba al adelanto, prima o prenda que se daba como  señala
comprar algo, ( gr. arrhabón)

John Stott explica que

… la seguridad de que Dios está activo en las vidas de sus hijos la proporciona el Espíritu Santo, quien en los versículos 13 y 14 recibe Iré» designaciones: “promesa”, “sello” y “arras” o garantía. Primero es (literalmente) “el Espíritu Santo de la promesa” porque Dios prometió por medio de los profetas del Antiguo Testamento y por medio de Jesús enviarlo (lo que hizo en el día de Pentecostés). Dios promete enviarlo hoy a todos los que se arrepienten y creen (tarea que él provoca).38[5]

En segundo lugar, el Espíritu Santo no es sólo la “promesa” de Dios sino también su “sello”. Un sello es una marca de posesión y de autenticidad. El ganado y aun los esclavos se marcaban con el sello de sus dueños a fin de mostrar a quién pertenecían. Pero esos sellos eran externos, mientras que Dios sella el corazón. Pone su Espíritu dentro de su pueblo a fin de marcarlos como su pertenencia.39[6]

En tercer lugar, el Espíritu Santo es las “arras” de Dios, su prenda por la que se compromete a llevar a su pueblo, con toda seguridad, hasta su herencia final. “Arras” aquí es arrabon, una palabra de origen hebreo que parece haber adquirido un uso griego a través de los comerciantes fenicios. En griego moderno se utiliza para designar el anillo de compromiso. Pero en las primeras transacciones comerciales significaba una “primera cuota, depósito, pago, prenda, que cubre una parte del precio de compra por adelantado, y por lo tanto asegura un reclamo legal sobre el artículo en cuestión o hace válido el contrato” (AG). En este caso la garantía no es algo separado de lo que se garantiza, sino su primera parte. Un anillo de compromiso promete casamiento pero no es en sí mismo una parte del casamiento. Un depósito sobre una casa o en un contrato de locación, sin embargo, es más que una garantía de pago: es la primera cuota del precio de compra. Lo mismo sucede con el Espíritu Santo. Al dárnoslo, Dios no sólo está prometiendo nuestra herencia final sino que ya nos está dando un primer atisbo que es, sin embargo, “sólo una pequeña fracción de la dote futura” 40 [7]

f. Todas las bendiciones dadas, la posición obtenida, como la garantía  otorgada son para alabanza de su gloria.

Notas

[1] Homer A. Kent Jr. “Efesios – La Gloria de la Iglesia“, pag. 22-24,ed. Portavoz

[2] Ibid, pag. 25-26

[3] ibid, pag. 26

[4] Curtis Vaughan, Efesios Comentario Biblico, pag. 29-31,ed. Vida

[5] John Stott, La  Nueva Humanidad – El mensaje de Efesios, pag. 45-46,Ed. Certeza

[6] Ibid

[7] Ibid

Maurice Wiles – Del Evangelio Al Dogma

View this document on Scribd

Luis Palau – Predicacion Manos a La Obra

View this document on Scribd

Aprendiendo a decir NO

Aprendiendo a decir NO
Publicado por Malena el 10 de Agosto de 2010

El monje benedictino alemán, Anselm Grün, doctor en Teología, autor de más de doscientos libros espirituales que han sido traducidos a 28 idiomas; viaja por todo el mundo llevando su mensaje sobre el tema de la falta de límites y de los problemas de salud que provoca no poder decir no.

Este dilema que tiene mucha gente, se presenta generalmente cuando se desea contentar a todos y se siente la obligación de no negarse a satisfacer las necesidades de otro, aunque no se pueda.

Es algo más común de lo que creemos, porque a miles de personas les interesan las conferencias del monje Grün en todo el mundo y acuden a ellas deseosos de enterarse de lo que tiene que decir al respecto.

Muchos no respetan sus propios límites, superan con su conducta cualquier frontera y transgreden todas las normas.

Sin embargo los límites son necesarios, le dan sentido a la vida, permiten sentirse contenidos y conocerse más a si mismos.

En su libro “Límites sanadores” Grün se dirige a todos aquellos que no son capaces de negarse nada a si mismos, ni decirle que no a los demás, porque está convencido que el que no sabe decir que no y vive pendiente de las expectativas de otros puede llegar a enfermarse seriamente, y esa exigencia le hará darse cuenta dolorosamente de sus propios límites.

La vida se encarga de mostrarnos que somos seres limitados y tenemos que aprender a aceptarlo, porque nadie es perfecto.

No sólo tenemos que vivir reconociendo nuestras limitaciones sino que también tenemos que preservar nuestra intimidad poniéndole límites a los demás y al mismo tiempo ser capaces de respetar sus límites para no invadir su privacidad e individualidad.

La edad es un límite que hay que respetar, así como también el límite de la propia finitud.

Ninguno de nosotros puede estar siempre en forma incondicional dispuesto a atender las necesidades eventuales de otros, porque tenemos nuestras limitaciones o porque somos incapaces de hacerlo; porque así como aquellos que nos necesitan, nosotros también tenemos que enfrentar nuestras propias necesidades.

El límite es un indicador de medida que nos obliga a actuar moderadamente y a no presionarnos con exigencias más allá de nuestras posibilidades.

En esta época, es la falta de medida y los excesos lo que trastorna la vida del hombre hasta llegar a enfermarlo; incluso la depresión es una cuestión relacionada con la falta de límites.

Es la falta de marcos de referencia lo que nos lleva a sentir una sensación de inseguridad que nos llena de miedos.

La gente suele trabajar más de lo que puede, presionada por aparentes necesidades circunstanciales, apetencias desmedidas y deseos de hacer lo que hacen otros, para aventajarlos o destacarse.

Las leyes, las reglas, los estatutos son límites que nos protegen y respetarlos nos hace sentir más seguros.

El respeto de los límites favorece nuestras relaciones, nos ofrece mayores posibilidades de éxito, nos permite darnos cuenta de nuestras posibilidades y capacidades y apreciar lo que más nos conviene.

En el ámbito privado debe existir la intimidad personal, un sector propio destinado a vivirlo en soledad que no debería ser violentado por nadie con ninguna excusa.

Somos seres limitados, sin embargo somos capaces de enfermarnos con tal de no renunciar a nuestra imagen y hacer algo aunque no podamos

Conocerse a uno mismo es lo más importante para mantener el equilibrio, aprovechando el potencial que tenemos para enfrentar aquellos desafíos de lo que sí somos capaces, y seguir creciendo.

Excedemos nuestros límites por miedo a no ser amados, por temor de herir a los demás, porque somos perfeccionistas porque pretendemos ser mejor que los demás. Pero si estamos centrados y actuamos con convicción y firmeza, los límites no ofenden.

Ser solidario no significa hacer más de lo que podemos y si no estamos en condiciones de ayudar, tampoco necesitamos justificarnos demasiado ni dar muchas explicaciones por lo que el otro pueda pensar, porque el otro siempre es libre de pensar lo que quiera.

Darse tiempo y ocuparse de uno mismo no es egoísmo, es salud mental y sólo requiere carácter firme.

Fuente: “Límites Sanadores”, Anselm Gün.

http://psicologia.laguia2000.com/la-personalidad/aprendiendo-a-decir-no

La contrarreforma católica

La contrarreforma católica

A la reacción del catolicismo romano a la reforma protestante suele llamarse Contrarreforma Católica; sin embargo, lo cierto es que, antes de que Lutero clavara sus 95 tesis el 31 de octubre de 1517 en la puerta de la Iglesia del Castillo en Wittemberg, en España había comenzado a soplar vientos reformadores durante el reinado de Isabel la católica.

Lamentablemente, el foco de atención de este movimiento reformador fue mayormente moral, dejando de lado la corrupción doctrinal en la que la Iglesia de Roma se sumergió durante la Edad Media. Para colmo de males, al surgir la reforma en Alemania, en vez de ir a la Biblia para examinar sus fundamentos, la Iglesia católica reaccionó fortaleciendo aún más las doctrinas distintivas que la diferenciaban del protestantismo.

En esta lección, veremos en qué consistió esta reacción católica a la que llamamos Contrarreforma, comenzando unos años antes de Lutero, durante el reinado de Isabel de Castilla, cuya descendencia jugaría un papel tan importante durante la Reforma.

La reforma católica

En una clase anterior vimos todas las peripecias que tuvo que pasar Isabel para llegar a ser reina de Castilla. Una vez en el trono, la reina se dedicó de lleno a la reforma del clero, que se encontraba en una situación muy lamentable. El alto clero estaba más envuelto en la guerra y en hacer fortuna que en pastorear las almas. Y en el bajo clero la situación no era mejor. La mayoría de los sacerdotes eran ignorantes y estaban sumidos en la pobreza; el celibato tampoco era practicado, de manera que muchos obispos tenían hijos bastardos y algunos curas vivían públicamente con sus concubinas.

Para llevar a cabo el proceso de reforma, los Reyes Católicos pidieron al Papa el derecho de nombrar los oficiales de la Iglesia, petición que les fue concedida. Para Fernando, esta era una medida política “pues la corona no podía ser fuerte en tanto no contase con el apoyo y la lealtad de los prelados.” Para Isabel, aunque estaba de acuerdo con su esposo en este punto, veía la medida como necesaria para reformar la Iglesia dentro de sus dominios.

Uno de los nombramientos más importantes que hizo Isabel fue el de Francisco Jiménez de Cisneros como arzobispo de Toledo. Cisneros encajaba perfectamente en el proyecto reformador de la reina, por cuanto combinaba la erudición de un humanista con la austeridad de un franciscano. Este llegó a ser uno de los consejeros de más confianza de la reina Isabel. Ambos se dedicaron de lleno en la reforma de los conventos y monasterios, haciéndoles respetar las reglas de su orden.

De igual modo, fomentaron el estudio. La reina misma era una erudita y a ella le debe España “el haber echado las bases del Siglo de Oro.” En cuanto a Cisneros, sus dos contribuciones más importantes en ese sentido fueron la Universidad de Alcalá (donde estudiaron hombres de la talla de Miguel de Cervantes, Ignacio de Loyola y Juan de Valdés) y la Biblia políglota Complutense. Este nombre se deriva de la forma latina de Alcalá, Complutum, donde fue preparada esta obra que contaba con seis volúmenes: los primeros cuatro comprendiendo el Antiguo Testamento – en tres columnas paralelas con el texto hebreo en el exterior, luego el texto de la Vulgata en el medio y en el interior el de la Septuaginta; el quinto volumen contiene el Nuevo en dos líneas paralelas conteniendo el texto griego y la Vulgata; y el sexto volumen contiene una gramática hebrea, caldea y griega.

La reina Isabel, que murió en 1504, no pudo disfrutar de ninguno de estos logros ya que la Universidad de Alcalá se terminó de construir en 1508, y la políglota Complutense fue publicada oficialmente en 1520.

Sin embargo, a pesar de la erudición y de las ansias reformadoras de Isabel y de Cisneros, ambos sostenían al mismo tiempo posturas muy radicales en cuanto al catolicismo romano. Aún antes de ascender al trono, Isabel había prometido en su juventud a Tomás de Torquemada, uno de los inquisidores más crueles que tendría España, que si llegaba a ser reina, dedicaría su vida a extirpar la herejía para honra de Dios y glorificación de la iglesia Católica.

Para tales fines, la inquisición se instauró en España en 1478, es decir, cuatro años después de la coronación de Isabel con el fin de eliminar todo vestigio de judaísmo, mahometanismo y cualquier tipo de herejía. Aunque la inquisición ya funcionaba en Europa, en España tuvo la característica de estar bajo el poder de la corona y no bajo la supervisión del Papa.

Al surgir la reforma protestante, el proceso de reforma dentro del catolicismo tomó otro rumbo, abiertamente hostil hacia las enseñanzas de los reformadores. Eso radicalizó las posturas dentro de la Iglesia Católica, dejando en mala posición a los humanistas que clamaban por un entendimiento con los protestantes. Entre estos humanistas podemos mencionar a Erasmo de Rótterdam, Gasparo Contarini, Jacobo Sadoleto y Jorge Witzel, los cuales clamaban por un retorno a la sencillez del evangelio y a las condiciones imperantes en la iglesia primitiva. Pero este movimiento reformador no satisfizo ni a católicos ni a protestantes.

“Ambos sentían que los humanistas estaban buscando un modo de evadir los problemas de importancia en lugar de resolverlos. Respecto de la cuestión central sobre la gracia divina y la forma en que ella operaba, había una división básica que no podía ser superada e ignorada. Declaraciones doctrinales ambiguas y concesiones moderadas de los católicos en cuanto al celibato, la misa y la estructura de la Iglesia no podían curar una herida que llegaba hasta el corazón”.

El concilio de Trento

Así las cosas, muchos comenzaron a clamar por la celebración de un concilio universal. Pero los papas de ese período sentían una fuerte aversión hacia los concilios por temor a que resucitara el movimiento conciliar poniendo en juego la autoridad del papado.

Pero la presión llegó un punto tal que, finalmente, el sucesor de Clemente VII, Pablo III (1534-1549) accedió a la petición y el 2 de junio de 1536 convocó un concilio que debía celebrarse al año siguiente en la ciudad de Mantua. Éste concilio no pudo llevarse a cabo debido, entre otras cosas, a las guerras entre Carlos V y Francisco I de Francia. Se hizo otra convocatoria para celebrar el concilio en la ciudad de Vicenza, pero por la misma razón de los conflictos entre Carlos V y Francisco I la asistencia fue mínima y tuvo que ser pospuesto otra vez.

La situación se fue volviendo cada vez más precaria para la Iglesia católica por el avance de la Reforma Protestante, de tal manera que Pablo III, y todos sus sucesores, decidieron responder con medidas de represión, antes que ceder a las voces que clamaban por una reforma católica. Uno de los instrumentos de contraataque fue el Concilio de Trento, convocado en 1545. Este Concilio se llevó a cabo en tres sesiones: la primera, del 1545 al 1549; la segunda, de 1551 a 1552; y la tercera, de 1559 a 1563. Las resoluciones que se tomaron en este concilio marcaron el rumbo del catolicismo romano hasta el día de hoy.

En cuanto a la autoridad de la Escritura,

“Trento afirmó una autoridad igual para la Escritura y la tradición, y que ambas sólo podían ser interpretadas por la madre Iglesia.”

En cuanto a la justificación por la fe, Trento enseñó que

“la salvación no es una obra completamente divina, si no que requiere la cooperación del hombre con Dios. No hay seguridad de salvación, porque nadie puede saber con certeza de fe… que ha obtenido la gracia de Dios. La gracia salvadora debe venir por medio de los sacramentos administrados por la Iglesia católico romana, porque toda verdadera justificación comienza por medio de los sacramentos, o una vez comenzada, crece por medio de ellos, o cuando se pierden, se recuperan a través de ellos.”

He aquí algunas de las declaraciones más importantes del concilio en lo que respecta a la justificación por la fe:

Canon 9: “Si alguno dijere que el impío se justifica por la sola fe, de modo que entienda no requerirse nada más con que coopere a conseguir la gracia de la justificación y que por parte alguna es necesario que se prepare y disponga por el movimiento de su voluntad, sea anatema.”

Canon 11: “Si alguno dijere que los hombres se justifican o por sola imputación de la justicia de Cristo o por la sola remisión de los pecados, excluida la gracia y la caridad que se difunde en sus corazones por el Espíritu Santo y les queda inherente; o también que la gracia, por la que nos justificamos, es sólo el favor de Dios, sea anatema.”

Canon 12: “Si alguno dijere que la fe justificante no es otra cosa que la confianza en la divina misericordia que perdona los pecados por causa de Cristo, o que esa confianza es lo único con que nos justificamos, sea anatema.”

Trento también

“reafirmó los siete sacramentos, declarando que cualquiera que niegue alguno de estos sacramentos debe ser ‘anatema’.”

A la luz de estas declaraciones conciliares viene a ser obvio que cualquier intento de reconciliación con el catolicismo romano no podría llevarse a cabo sin echar por tierra algunas doctrinas cardinales del evangelio.

Eso fue tristemente evidenciado en el famoso documento Evangelicals and Catholics Together (ECT), un documento de 26 páginas que fue hecho público en la primavera de 1994 y firmado por representantes católicos y protestantes (entre estos últimos encontramos nombres muy prominentes como los de J. I. Packer, Bill Bright, Os Guinness, Charles Colson, Mark Noll y Pat Robertson). El documento es introducido con estas palabras:

“Somos Protestantes Evangélicos y Católicos Romanos que a través de la oración, el estudio y la discusión hemos sido guiados a convicciones comunes acerca de la fe y misión cristianas… En esta declaración afirmamos lo que hemos descubierto tanto acerca de nuestra unidad como acerca de nuestras diferencias. Estamos conscientes de que nuestra experiencia reflejan las circunstancias y oportunidades distintivas de los Evangélicos y Católicos viviendo juntos en Norteamérica. Al mismo tiempo, creemos que lo que nosotros hemos descubierto y resuelto es pertinente a la relación entre Evangélicos y Católicos en otras partes del mundo. Por lo tanto, recomendamos esta declaración para vuestra consideración en oración”.

Y más adelante añade:

“Así como Cristo es uno, la misión cristiana es una. Esa misión única puede y debería ser promovida de diversas formas. Sin embargo, la diversidad legítima no debería ser confundida con las divisiones existentes entre cristianos que oscurecen al Cristo único y obstaculizan la única misión. Hay una conexión necesaria entre la unidad visible de los cristianos y la misión del Cristo único. Oramos en conjunto por el cumplimiento de la oración de Nuestro Señor: “para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (Juan 17)”.

¿Cómo resuelven ellos la diferencia fundamental entre la doctrina protestante de la justificación por la fe y la que fue declarada en Trento por el catolicismo romano? A través de un planteamiento que pueda ser potable para ambos grupos:

“Nosotros afirmamos juntos que somos justificados por gracia a través de la fe debido a Cristo. La fe viviente es activa en amor que no es nada menos que el amor de Cristo” (p.5).

Como bien señala R. C. Sproul, esta declaración en nada difiere de lo que la Iglesia Católica ha enseñado siempre sobre la justificación.

“La Iglesia Católica romana siempre ha insistido en que la justificación es por gracia… desde el sínodo de Cartago, en su condenación de la herejía de Pelagio, hasta el Concilio de Trento, Roma ha sido clara en este punto… Lo mismo puede ser dicho de la siguiente afirmación: “somos justificados… a través de la fe”. Una vez más, Roma siempre ha insistido en que la fe es una condición necesaria para la justificación. Lo que ellos históricamente han negado es que ésta sea una condición suficiente…”

En cuanto a la declaración del documento de que “somos justificados… por causa de Cristo”, sigue diciendo Sproul:

“Que Cristo es de alguna manera la causa de la justificación no fue motivo de discusión alguna durante la Reforma. Roma nunca enseñó que la justificación fuese sin Cristo o aparte de él… Tampoco considera innecesarios los méritos de Cristo. El punto en discusión era cómo la obra objetiva de redención de Cristo era subjetivamente apropiada por el pecador. Así también fue crucial en la controversia la base objetiva de justificación. Los reformadores insistían en que la justicia de Cristo es la única base de nuestra justificación. Para Martín Lutero justificación por la fe sola significa que la justificación es por la sola justicia de Cristo, y su justicia es apropiada por la fe sola”.

El replanteo de la justificación por parte de los protestantes que firmaron el ECT pone en juego el corazón mismo del evangelio. Aquí es pertinente recordar la advertencia de Calvino de que la ambigüedad estudiada es el escondite de los herejes.

Ignacio de Loyola y la compañía de Jesús

Ignacio de Loyola nació en el seno de una familia aristocrática española en algún punto entre el 1491 y 1495 (murió en Roma el 31 de Julio de 1556). Aunque su familia era lealmente católica, y uno de sus hermanos era sacerdote, Ignacio fue destinado a la vida militar.

Pero su vida dio un giro dramático al ser gravemente herido en una pierna en 1521, mientras defendía la ciudad de Pamplona contra una invasión francesa. A pesar de que fue sometido a varias operaciones, este incidente lo marcó de por vida. En ese reposo obligatorio, Ignacio trataba de sobrellevar el tedio y la monotonía leyendo libros de devoción. Ocupado en esto, una noche tuvo una visión que él mismo cuenta en su autobiografía escrita en tercera persona:

“Estando una noche despierto, vio claramente una imagen de nuestra Señora con el santo Niño Jesús, con cuya vista por espacio notable recibió consolación muy excesiva, y quedó con tanto asco de toda la vida pasada, y especialmente de cosas de carne, que le parecía habérsele quitado del alma todas las especies que antes tenía en ella pintadas”.

Luego de esa experiencia, hizo una peregrinación a la ermita de Monserrate, al oeste de Barcelona, donde decidió entregarse por entero a la virgen. De allí marchó al pueblo de Manresa para dedicarse a una vida ascética.

Sin embargo, a pesar de sus prácticas religiosas, continuaba experimentando una intensa angustia espiritual por causa de sus tentaciones. Incluso fue tentado muchas veces a suicidarse. Pero finalmente, Ignacio de Loyola afirma haber encontrado la paz de su alma, no como Lutero, al entender la doctrina de la justificación por la fe, sino

“por medio de visiones, arrebatos y éxtasis que lo conservaron dentro de la iglesia de su nacimiento y que cimentaron su ardiente lealtad a la misma.”

Luego de pasar un año en su retiro en Manresa, donde comenzó a escribir su famosa obra Ejercicios Espirituales, partió hacia Palestina en peregrinación con la esperanza de convertirse en misionero entre los turcos. Pero los franciscanos, que ya se encontraban allí, no le permitieron llevar a cabo su deseo.

Como hijo obediente de la iglesia, Ignacio decidió regresar a España y prepararse mejor teológicamente. A pesar de que para ese tiempo tenía unos 30 años de edad, se dedicó a los estudios. Estudió en Barcelona, en la recién fundada Universidad de Alcalá, en Salamanca, y en París donde permaneció siete años desde 1528 hasta 1535, y recibió el título de maestro en artes.

Durante su estadía en París un grupo de jóvenes, tanto de estudiantes como de profesores, comenzaron a congregarse en torno a él para ser ayudados a alcanzar una completa dedicación a Cristo, de modo que para 1534 tenía seis seguidores (entre ellos se encontraba Francisco Javier, un jesuita que llegaría a ser considerado uno de los más grandes misioneros católicos). Como una nota al margen, unos meses antes, en noviembre de 1533, fue que ocurrió el incidente que estudiamos en la lección 6 cuando el rector de la Universidad de París, Nicolás Cop, pronunció aquel famoso discurso que lo obligó a salir huyendo de la ciudad junto con Juan Calvino.

En 1535, Ignacio de Loyola se separó del pequeño grupo que ya había jurado “servir a nuestro Señor dejando todas las cosas del mundo”, pues tuvo que regresar a España por un período de tiempo para tratar algunas afecciones de salud. Pero se reunieron de nuevo en 1537 y decidieron dirigirse a Roma para ponerse al servicio del Papa.

Después de muchas demoras, el papa Pablo III accedió a darles el permiso de que se constituyeran en una orden en 1540. Así nació la Sociedad de Jesús, una organización religiosa que funcionaba como un regimiento militar al servicio del Papa.

“La Sociedad de Jesús tuvo un desarrollo extraordinario. A su muerte, sólo 16 años después de la bula que autorizó la institución de la Sociedad, Ignacio la había visto crecer hasta tener mil miembros. Estaban éstos en Italia, Portugal, España y Francia, trabajando en pro de la reforma espiritual y moral en las poblaciones nominalmente católicas romanas. Estaban en Alemania, donde combatían al protestantismo, y en Irlanda, tratando de fortalecer a la Iglesia de Roma. Afirmaron la espina dorsal del reformista concilio de Trento en su intransigencia hacia los protestantes y en su acatamiento de la dirección papal. Francisco Javier la había implantado en la India, Malaca, las Indias Orientales y el Japón, y había muerto tratando de entrar en China”.

De igual manera se dedicaron a la enseñanza.

“Procuraron producir un fuerte carácter moral y enseñar al estudiante a pensar independientemente. Por un tiempo los jesuitas fueron los maestros de escuela más progresistas de Europa.” También compiten con los franciscanos en cuanto a la obra misionera. “Sus miembros fueron los agentes principales para repeler los avances del protestantismo y para recobrar algunas áreas, de manera notable Bohemia, Moravia y Polonia, para la Iglesia Católica Romana.”

“Como respuesta al protestantismo, la Sociedad de Jesús fue un arma poderosa. Su organización cuasimilitar, y su obediencia absoluta al papa, le permitían responder rápida y eficientemente a cualquier reto. Además, pronto los jesuitas se distinguieron por sus conocimientos, y muchos de ellos se mostraron dignos contrincantes de los mejores polemistas protestantes”.

© Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2010/08/la-contrarreforma-catolica.html

Un ateo asegura que sería “patético” aceptar a Cristo en su lecho de muerte

Un ateo asegura que sería “patético” aceptar a Cristo en su lecho de muerte

Hitchens, es el autor de “Dios no es grande: Cómo la religión envenena todo”. Un libro de longitud crítica de la religión que se publicó en el Reino Unido como “Dios no es grande: el caso contra la religión”.
Estados Unidos | Martes 10 de Agosto, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).

Casi dos meses después de ser diagnosticado con cáncer y sometido a quimioterapia, el famoso ateo Christopher Hitchens ha perdido gran parte de su pelo, pero su incredulidad se mantiene intacta.
En su primera entrevista en televisión esta semana Hitchens, le dijo Anderson Cooper de CNN, que la única vez que única forma de reconocer su fe en Cristo, sería estar muy enfermo, medio loco y no tener control sobre lo que dice.

Pero que ni en su lecho de muerte reconocería a Jesucristo como su salvador porque sería “una cosa tan patética”.
En junio, Hitchens despertó para darse cuenta que se estaba muriendo. “La cueva entera de mi pecho y el tórax parece haber sido vaciada y llenado con cemento de secado lento”, describió que en la revista Vanity Fair.
“No mucha gente tiene cáncer de esófago y vive para contarlo por mucho tiempo”, dijo Hitchens a CNN, a quien le ocurre la misma enfermedad que mató a su padre.
Hitchens, es el autor de “Dios no es grande: Cómo la religión envenena todo”. Un libro de longitud crítica de la religión que se publicó en el Reino Unido como “Dios no es grande: el caso contra la religión”.
En uno de sus tantos capítulos Hitchens en capítulo 10 titula: “La vulgaridad de lo milagroso y la disminución del Infierno”. En este apartado el escritor ateo “que no se producen milagros sobrenaturales, ni se han producido en la historia sino que la evidencia de los milagros se fabrica, se basa en el testimonio de personas poco confiables que son erróneas o sesgadas”.
Hitchens, dice él desconfía de todo lo que contradice la ciencia o la razón y que no cree en el cielo o el infierno y que tampoco que no ora para curarse de su cáncer. Aún así muchas personas están orando por él para Hitchens haga las paces con Dios y se salve. Y él no quiere detenerlos. De hecho más que la solución de la medicina solo un milagro podrá salvar y romper toda ideología atea en Hitchens.
F: Christian Today

Un asteroide amenaza la Tierra para el año 2182

Un asteroide amenaza la Tierra para el año 2182
MADRID, ADN.es, El Mundo. Edición ProtestanteDigital.com
La probabilidad es de una entre mil, muy alta para este tipo de proyectiles. Los cálculos realizados advierten de que puede ser necesario realizar una intervención tecnológica para desviar su trayectoria antes del año 2060. Lo advierte un estudio internacional publicado en la revista Icarus.

Los científicos han calculado y monitorizado los posibles impactos para este asteroide, llamado ´(101955) 1999 RQ36´ hasta el año 2200 mediante dos modelos matemáticos, y «lo que más sorprende es que más de la mitad de esta probabilidad (0,00054) corresponde al año 2182», explica María Eugenia Sansaturio, coautora del estudio e investigadora de la Universidad de Valladolid, a la agencia SINC.

Así, han buscado los llamados Impactores Virtuales, o sea, subconjuntos de incertidumbre estadística que conducen a colisiones con la Tierra en distintas fechas del siglo XXII. Conocer este dato puede ayudar a diseñar con antelación mecanismos para desviar la trayectoria del asteroide.

El ´(101955) 1999 RQ36´ forma parte de los asteroides potencialmente peligrosos (PHA, por sus siglas en inglés: Potentially Hazardous Asteroid), objetos con riesgo de colisionar con la Tierra por la proximidad de sus órbitas y que pueden causar daños. Este PHA se descubrió en 1999 y tiene unos 560 metros de diámetro.

En principio su órbita está bien determinada gracias a 290 observaciones ópticas y 13 medidas radar, pero existe una incertidumbre orbital significativa porque, además de la gravedad, su trayectoria se ve influenciada por el efecto Yarkovsky, una perturbación que modifica ligeramente las órbitas de los objetos pequeños del Sistema Solar como consecuencia de que al rotar la radiación solar absorbida por éstos se emite de una manera desigual a través de su superficie.

La investigación predice qué podría suceder en los próximos años teniendo en cuenta el efecto Yarkovsky. Hasta 2060 la divergencia de las órbitas que impactan es moderada, entre los años 2060 y 2080 crece en cuatro órdenes de magnitud porque el asteroide se aproxima a la Tierra en esas fechas y vuelve a crecer moderadamente hasta otro acercamiento en 2162. Tras decrecer, 2182 aparece como el año más probable para la colisión.

«La consecuencia de esta compleja dinámica no es únicamente una probabilidad de impacto comparativamente grande, sino también que un procedimiento realista de deflexión (desviación de la trayectoria) sólo se podría realizar antes del encuentro en 2080, y más fácilmente antes de 2060», concluye Sansaturio.

Levitico – C.H.Mackintosh

View this document on Scribd

Exodo – C.H.mackintosh

View this document on Scribd

Adán Cristo y la Justificación, Parte 1

Adán Cristo y la Justificación, Parte 1
Aug 10, 2010 01:27 am
Por John Piper (Desiring God)
Libros y Sermones Bíblicos

  • Romanos 5:12-21

Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron; 13 pues antes de la ley había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputa cuando no hay ley. 14 Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no habían pecado con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir. 15 Pero no sucede con la dádiva como con la transgresión. Porque si por la transgresión de uno murieron los muchos, mucho más, la gracia de Dios y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo, abundaron para los muchos. 16 Tampoco sucede con el don como con lo que vino por medio de aquel que pecó; porque ciertamente el juicio surgió a causa de una transgresión, resultando en condenación; pero la dádiva surgió a causa de muchas transgresiones resultando en justificación. 17 Porque si por la transgresión de uno, por éste reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. 18 Así pues, tal como por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres, así también por un acto de justicia resultó la justificación de vida para todos los hombres. 19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos. 20 Y la ley se introdujo para que abundara la transgresión, pero donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia, 21 para que así como el pecado reinó en la muerte, así también la gracia reine por medio de la justicia para vida eterna, mediante Jesucristo nuestro Señor.

Una Implicación para los Hombres
Este no es el sermón del día de los Padres. Pero con un ligero giro del marcador pudiera serlo. Lo que Pablo hace en este párrafo es comparar y contrastar a Adán, el primer hombre y padre de la humanidad, con Jesucristo, el segundo Adán y padre de la nueva humanidad. El pasaje comienza en el verso 12: “Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre [Adán], y la muerte por el pecado… ”

Lo que esto implica para los padres, aunque no es el punto principal de Pablo aquí, ni tampoco será el mío, es que Adán, el primer hombre, tenía una carga insustituible de responsabilidad para liderar cuando fue creado, carga que Eva no tenía. La razón por la que digo esto -aunque Génesis muestra que a Eva fue a quien Satanás escogió tentar, y en un sentido fue ella quien primero quebró el mandamiento específico de no comer del fruto del árbol; (esto no hace la diferencia para Dios o para Pablo, para ellos el hombre es responsable)-; la razón por la que digo esto, es que cuando Dios llamó a cuentas a la pareja, Génesis 3:9 dice: “Y el Señor Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás?”. Y cuando Pablo habla acerca de cómo el pecado entró al mundo y cómo es que ahora todos somos pecadores debido a aquel primer pecado, él mira directamente a Adán como la cabeza y responsable, no hacia Eva.

Nada de esto es por casualidad, está entretejido a través de toda la Biblia. El mensaje no es que las mujeres no son responsables, o no tienen una relación directa con Dios. El mensaje es que Dios responsabiliza al hombre con un papel exclusivo de liderazgo y provisión. Por tanto, hombres y jóvenes (quienes serán hombres); Dios les ha diseñado para llevar esta carga y responsabilidad. Este es su llamado, y si lo cumplen con un amor humilde y sacrificado, será también la gloria de ustedes.

Pero ese no es el punto fundamental del texto, es una implicación subordinada.

Cristo Es Mucho Mayor Que Adán
El punto principal del texto es que lo que Cristo ha hecho por todos los que están en él es mucho más grande que lo que Adán hizo por todos los que estaban en él.

La obediencia de Cristo es paralela, pero inmensamente superior, a la desobediencia de Adán.
La justicia imputada a aquellos que están en Cristo es paralela, pero inmensamente superior, al pecado que es imputado a aquellos que están en Adán por su desobediencia.
La vida que viene a los que estamos en Cristo por medio de esa justicia imputada es paralela, pero inmensamente superior, a la muerte que viene a aquellos que están en Adán por medio de ese pecado imputado.
El punto principal del párrafo es que la obediencia de Cristo, la obediencia hasta la muerte, como dice Pablo en Filipenses 2:8 –es el fundamento de la doctrina de la justicia imputada de Cristo en el acto de la justificación. En otras palabras, el abarcador tema de la carta de los Romanos según el verso 1:17 y siguientes, ha sido la justificación con Dios, no sobre la base de nuestra justicia heredada, sino sobre la base de la justicia de Cristo, que recibimos solo por fe. Y ahora, en este párrafo, Pablo dirige esta misma enseñanza hacia un clímax al explicarla más completamente a través de la comparación y el contraste entre el efecto de la obediencia de Cristo y el efecto de la desobediencia de Adán.

¿Por qué haría esto? ¿Para qué involucrarse a sí mismo en un argumento tan complejo como el que encontramos en este párrafo?

Adán es una Figura (Símbolo)
Antes de tratar de responder esto, estemos seguros de que ustedes vean por sí mismos que Pablo está tratando de representar un paralelo entre Adán y Cristo. Miren conmigo el verso 14, no se preocupen por ahora en el contexto, trabajaremos en eso la semana entrante. Solo quiero obtener el punto preliminar y crucial en el verso 14: “Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no habían pecado con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir”. Ahora, esa última frase es la que quiero que todos ustedes vean. Es el eje a partir del que gira todo el párrafo. Adán es “figura” de aquel que está por venir. Adán es figura de Cristo.

¿Qué significa “figura”? La NIV1 dice “pattern.”2 Adán fue un patrón de Cristo quien había de venir. Él era un ejemplo, o un presagio, o una prefiguración de Cristo. Déjenme ver si puedo decirlo de manera que los niños puedan entenderlo. Algunas veces cuando queremos entender mejor algo, lo comparamos con algo parecido, pero no completamente igual. Por ejemplo, si ustedes vienen a mi casa y yo digo: “Miren a mi perra, Sable, y díganme qué ven”. Pudieran decir: “Es negra con patas blancas y ojos carmelitas, y una cola como un bastón”, y pudiera ser una descripción bastante buena. Pero entonces voy y tomo la perra del pastor Livingston, Lady, y la pongo junto a la mía y digo: “¿Cómo es de diferente mi perra? ¿Qué notan que no habían visto antes?”. Entonces ustedes pudieran decir: “Bien, Sable es más grande, y Lady parece ser más vivaracha, y Sable parece más introvertida, Y la cola de Lady parece colgarle y la de Sable se curva hacia arriba. Y Lady tiene el pelo largo, y Sable tiene el pelo corto. Y la nariz de Lady es más delgada”. ¿Pueden darse cuenta de lo que sucede? Se percatan de otras cosas acerca de Sable cuando la comparan con otra perra que es diferente –el tamaño, el temperamento, la curvatura de la cola, el largo del pelo, la finura de la nariz. Por tanto, una mejor forma de ver algo es poniéndolo junto a algo que es similar pero diferente.

Eso es lo que Pablo está haciendo en este párrafo. En el verso 14 dice que verá a Cristo en comparación y contraste con Adán. Esto convierte a Adán en una figura o patrón. Y la idea es poder ver más clara, completa y profundamente la obra de Cristo, y ver mejor cómo él se convierte en la base de nuestra justificación.

Ahora, ¿por qué? ¿Por qué usar este método? Probablemente existen otras maneras en que Pablo podría haber explicado la justificación de manera más completa y profunda. ¿Por qué mencionar a Adán, el primer hombre, y hablar acerca de su pecado y cómo afectó a toda la raza humana, y luego compararlo con Cristo y su justicia y con su efecto sobre aquellos que están en él? ¿Por qué utilizar este método?

Adán Es El Padre De Todas Las Personas
Hay más de una razón. Y todas están interrelacionadas. Permítanme mencionarles una y ustedes verán otras que están relacionadas con esta. Pablo explica la obediencia de Cristo como el remedio por el daño hecho por la desobediencia de Adán, porque quiere que veamos que la doctrina de la justificación por gracia a través de la fe no está limitada a ninguna persona o grupo o lugar o tiempo específicos, o período de la historia, sino que es relevante y esencial para todas las personas en todos los tiempos y lugares. Dondequiera que hayan descendientes de Adán, hay una necesidad por la verdad y por la justificación por fe. El daño hecho por el pecado de Adán afecta a cada ser humano en cada lugar y en todos los tiempos. Y ahora vemos por esta comparación en Romanos 5:12-21 que la obediencia de Jesucristo y la imputación de esa obediencia a todo aquel que cree es el remedio para el daño hecho a cada ser humano en todo lugar. No hay otro remedio, no hay otra salvación para el daño fatal hecho por medio de Adán a todos los seres humanos.

Las implicaciones que esto tiene son asombrosas. Una es que Jesucristo es muy grande y digno de nuestra mayor estimación, confianza, amor y alabanza. Grande es el Señor y debe ser enormemente alabado y su grandeza es inescrutable. Él y solo él ha vivido y muerto de manera que pueda remediar el problema más profundo del pecado en cada humano en cualquier lugar que confíe en él.

Otra implicación de esta comparación entre Cristo y Adán es que Jesucristo no es una deidad tribal. El significado que esto tiene para las misiones y el evangelismo es inmenso. Jesucristo no es un Dios cristiano similar al dios musulmán o a los dioses hindúes y el Dios judío. Él es el Señor universal y Salvador, y no hay otro salvador. La idea de la comparación con Adán es mostrar que hay un problema fundamental en la raza humana que comienza con Adán en el principio: el pecado. Y la carga de este texto, expresada una y otra vez, es que el problema con la humanidad no está enraizado en nuestros pecados individuales que pudieran necesitar remedios individuales; nuestro problema es la relación que todos tenemos con el pecado de Adán.

  • Verso 15: “Porque si por la transgresión de uno [Adán] murieron los muchos”
  • Verso 16: “el juicio surgió a causa de una transgresión, resultando en condenación ”
  • Verso 17: “por la transgresión de uno, por éste reinó la muerte”
  • Verso 18: “por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres”
  • Verso 19: “por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres”

Así que el problema con la raza humana nos es fundamentalmente que todos cometen algunos tipos de pecados –esos pecados son reales, son inmensos y suficientes para condenarnos, Pablo está muy preocupado por ellos. Sin embargo, el problema más profundo es que detrás de nuestra depravación y de toda nuestra culpa y todo nuestro pecado, hay una profunda y misteriosa conexión con Adán, cuyo pecado se convierte en el nuestro y cuyo juicio es el nuestro. Y el Salvador de esta condición y de este daño es uno, quien sustituye a Adán como una especie de segundo Adán (o “último Adán”, 1ra a los Corintios 15:45). Y en una gran vida y muerte en obediencia él deshace lo que Adán hizo. En Adán todos los hombres fueron constituidos pecadores (verso 19), pero todos los que están en Cristo son constituidos justos. En Adán todos recibimos condenación (verso 18), en Cristo todos recibimos justificación.

Llevemos ahora todo esto a nuestra iglesia para nuestros misioneros y todo nuestro evangelismo local. No piense que la doctrina de la justificación por gracia, basada en la imputación de la obediencia de Cristo por medio de la fe aparte de las obras, es una simple mezcolanza de ideas europeas que salió de la consciencia culpable de un monje llamado Martín Lutero. Eso no es cierto. No puede ser cierto, porque es el remedio histórico en la persona de Jesucristo por el daño histórico del ancestro de todos los hombres.

La doctrina de la justificación por gracia por medio de la fe no puede ser reemplazada por una analogía redentora. Si Pablo hubiera dicho, por ejemplo: “El pecado es como ahogarse en el océano, y la salvación es como ser sacado del agua a un bote por un hombre fuerte”; entonces ustedes pudieran ir a un grupo de personas lejos del océano y los botes y decirles: “el pecado es como hundirse en las arenas movedizas y la salvación es como ser sacados a una roca firme por un hombre fuerte”. Está bien, no se puede hacer lo mismo con esta doctrina de la justificación –no ahora, no después de Romanos 5:12-21.

¿Por qué no? Porque ahora Pablo lo ha relacionado con Adán. Y Adán es el antecesor histórico de todo grupo de personas sobre la faz de la tierra. Esto no es un mito; no es una analogía, no es una ilustración, es un hecho histórico. Adán, el primer ser humano, pecó y en él pecó todo ser humano, y todos murieron y todos están condenados. Y el remedio para esto es otro personaje histórico –el hombre-Dios, Jesucristo, quien vino en el espacio-tiempo y deshizo lo que Adán hizo. Él confió y obedeció a Dios perfectamente, de manera que a todos los que están en él por la fe les ha sido imputada la obediencia y han sido hecho justos ante Dios.

La Justicia De Jesús Es Importante Para Cada Hijo De Adán
Esta verdad histórica es relevante y aplicable para cada grupo de personas sobre la faz de la tierra y para cada persona que ustedes conocen en los Estados Unidos de América. Alguien pudiera decir: “Pero ¿qué sucedería si usted viene a un grupo de personas que no tiene formas de pensamientos o modelos para entender este tipo de cosas –que no tiene una conexión colectiva entre la humanidad y sus ancestros, o la posibilidad de entender lo que es pecar por el pecado de otro, o ser constituidos justos con la justicia de otro? ¿Sabes qué? Somos ese grupo de personas. No tenemos ningún ejemplo del modelo de Adán en esta Norteamérica moderna. Muchas personas del Tercer Mundo tendrán muchísima menos dificultad para entender esto que nosotros.

Espero que antes de que haya terminado con esta serie de tres partes sobre este párrafo algunos de ustedes puedan decir –o sentir que dicen- ¡de ninguna manera! No podemos pecar en Adán. No podemos ser identificados con él, es en su culpa y condenación. Otra persona no puede obedecer en mi lugar para justificarme con Dios. No podemos tener la justicia de alguien en nosotros.

Así que la última cosa que quiero decir esta mañana es esta: Es la tarea de cada misionero –y de cada pastor y evangelista- no solo acomodar la enseñanza bíblica a las figuras culturales en donde sea posible y útil; es también nuestra tarea crear ejemplos bíblicos para llevarla a donde nadie más llevará fielmente la verdad bíblica. Así que, muy personalmente, algunos de ustedes han escuchado esta mañana:

Que la Biblia dice que nuestro problema más profundo es nuestra conexión con el pecado de Adán y su condenación- que todos compartimos como parte de la raza humana.
Y que el único remedio en todo el universo para esta condenación es la justificación que viene por la obra de Jesucristo quien fue perfectamente obediente hasta la muerte.
Y que la fe en Cristo es el único camino para estar unidos a él, justificados y aceptados ante Dios.
Pero usted dice: “No lo comprendo, no pienso de esa manera. No tengo ningún modelo en mi cerebro para comprenderlo”. Haga esto por favor, recíbalo como lo ve; y dígale a Dios que acepta su camino de salvación en Cristo; y pregúntele con confianza de que le dará la comprensión más completa que necesita. Dios se deleita salvando a los pecadores humildes. Usted no tiene que entender completamente la sustitución para beneficiarse de toda ella.

Una última petición para los padres y para todos los hombres. Queremos orar por ustedes en esta mañana. Si toman seriamente la carga de su responsabilidad como líderes espirituales en sus familias e iglesias, entonces tienen cargas que pueden aligerar por la oración. Vengan y permítanme orar por ustedes después del servicio. Una especie de regalo por el Día de los Padres.

1Se refiere a la NIV en inglés, la NVI en español traduce “figura” al igual que la Biblia en las Américas. Nota del Traductor.

2Patrón. Nota del Traductor.

Teoria de la Evolucion – Capítulo 7. El argumento de la similitud estructural que hay entre el hombre y los animales superiores parte 1

Capítulo 7. El argumento de la similitud estructural que hay entre el hombre y los animales superiores parte 1

Anatomía o morfología comparada:

Sí los organismos se hallan de hecho relacionados entre sí, es lógico suponer que cuánto más estrecha sea la relación entre dos especies cualesquiera mayor será el número de características comunes que ellas posean.

1. Órganos homólogos (Gr. Homos: el mismo + lego: hablar): Cuando en distintos organismo encontramos estructuras que tienen igual origen estructural e idéntico origen en el desarrollo, y se hallan construidas según el mismo plan fundamental, decimos que tales órganos son homólogos, oque poseen semejanza homóloga, sin tener en cuenta que sean o no similares en su aspecto, o que desempeñen iguales funciones. La Homología es una semejanza fundamental; igualdad estructural de un órgano o parte en una clase de organismos comparada con la misma unidad de otros, que es consecuencia de comunidad de antepasados.

2. Órganos análogos (Gr. Analogía: relación): Cuando en diferentes organismos encontramos estructuras que parecen iguales y poseen funciones similares, pero difieren en su plan estructural y en su origen, decimos que duchas estructuras son análogas, o que poseen similitudes análogas. La Analogía es la semejanza de rasgos o funciones externas, pero no de plan estructural o del origen.

3. Órganos vestigiales (Lat. Vestigium: huella o resto): Son órganos pequeños o degenerados, pero que corresponden a órganos, otrora útiles, que habían estado completamente desarrollados, que han dejado de serlo, lo que es probado por el hecho de que órganos homólogos de aquellos, se encuentran aún en función en otros organismos emparentados.

Anatomía comparada

Francis Collins escribe su opinión acerca de este tema:

“Pocas personas asegurarían que un delfín y una vaca son parientes cercanos. Sin embargo, al analizar los esqueletos de sus extremidades anteriores, se observa que hay una cantidad de piezas muy similares entre sí. Este dato permitiría inferir orígenes comunes en los seres y determinar lejanías entre ellos.

La correspondencia entre las extremidades delanteras de los vertebrados, como también la de otros órganos, se denomina homología. Algunas estructuras pueden ser muy diferentes entre sí, como la pata de una vaca y la aleta de un delfín. Sin embargo su origen es el mismo. Se denominan estructuras homologas aquellas que, aunque tienen los mismos orígenes, intervienen en actividades diferentes.

El plan estructural de las extremidades de los vertebrados se interpreta como la secuencia del mismo origen y de un desarrollo común, al menos durante cierto período de tiempo. Desde esta interpretación, las homologías son evidencias importantes a favor de una teoría del parentesco entre especies.

Una golondrina y una mosca tienen alas, pero entre ellas no hay parentesco. Las alas de estos organismos tienen idéntica fundón, pero su origen y estructura son muy distinta. Se denominan estructuras análogas las que participan en actividades similares, pero tienen orígenes distintos.

En ciertos organismos quedan restos de estructuras que en sus antecesores pudieron haber intervenido en alguna actividad, los órganos vestigiales. Por ejemplo, los científicos han encontrado restos de patas en las ballenas. Con este dato pudieron concluir que estos animales derivan de grandes organismos aeroterrestres con patas.”[1]

Empecemos un análisis del ser humano:

“A muchos de nosotros siempre nos han enseñado, desde niños que el ser humano es diferente a los animales. entre esas cosas puedo resaltar:

Los seres humanos tenemos piernas y pies, Los animales tienen patas.

Los seres humanos tenemos almas inmortales, Los animales no.

El ser humano tiene inteligencia, Los animales no.

Pero con los años, y ya después de analizar las evidencias de la teoría de la evolución humana, es razonable que ya uno empiece a plantear hasta que punto es tan firme la división que separa al hombre del los animales. ¿No se trata sólo de una soberbia muy propia de nuestra especie?.

Entonces, para demostrar que el ser humano no pertenece a la categoría de los animales, será necesario encontrar al menos una propiedad que sea muy única y propia del ser humano, en otras palabras debemos encontrar una diferencia cualitiva y no meramente cuantitativa.

El ser humano necesita alimentos [y los evacua] de la misma forma que el resto de los animales. Esto no nos diferencia

El ser humano nace y muere como el resto de los animales.

tenemos huesos, musculos y sangre como muchos animales.

Nuestros sentidos (vista, olfato, gusto, tacto y oído) no sólo se encuentran presentes en los demás animales. sino que frecuentemente encontramos especies que nos aventajan en cualquiera de ellos.

Nuestra estructura de detalle (el código genético) está increíblemente emparentado con el de los animales. No es algo nuevo, sino una variante más.

El lenguaje nuestro es mucho más evolucionado, pero muchas especies de animales se comunican gestualmente o con sonidos. O sea que el hecho de pasar información entre individuos no es una característica sólo humana.

Quien puede negar que los perros o los monos, poseen conductas inteligentes?. Por supuesto, en menor grado que nosotros. No dudo que somos más inteligentes que los perros. Pero no somos los únicos seres inteligentes.

etc, etc, etc

En resumen yo no he sido capaz de encontrar muchas diferencias cualitivas que nos permitan diferenciarnos netamente de los animales “[2]

“Siguiendo el razonamiento que ha utilizado la ciencia de la Zoología, los simios compartirían con el hombre patrones de comportamiento complejo, el que revelaría un mayor desarrollo cerebral de ambos grupos, aunque el cerebro del hombre, al ser más grande, le daría ese valor agregado como especie, con una mayor inteligencia, memoria, etc. Por ello se ha postulado al tamaño del cerebro como un aspecto diferenciador entre simios y humanos. Sin embargo esto ha probado no ser adecuado, por cuanto se han encontrado fósiles de un homínido que habría vivido hace unos veinte mil años, denominado Homo floresiensis, el que pese a tener un cerebro pequeño como el de un chimpancé, tenía funciones cognitivas avanzadas, algunas de ellas similares a las del Homo sapiens (Este Homo floresiensis, como veremos, podría haber correspondido a una raza pequeña de la especie humana, como los pigmeos).

Se ha dicho también que el genoma humano sería similar hasta en un 98% al del chimpancé, lo que avalaría su relación parental. Sin embargo, este argumento es más bien especulativo por cuanto los estudios realizados, han demostrado enormes variaciones respecto al número de genes de la especies humana. En un trabajo publicado el 2004 en la prestigiosa revista científica Nature (I.H.G.S.C., 2004), se redujo el número de genes de entre 20.000 a 25.000, en contraste con un trabajo publicado en 2001 donde se señalaba que tendría hasta 40.000 genes. Un año antes, en 2000, se publicaba que el número de genes humanos estaba entre 60.000 y 100.000. Es decir, en sólo 4 años, se rebajó de 100.000 a 20.000 el número de genes humanos. Con esta enorme variabilidad de datos, no es posible hacer comparaciones serias entre especies.

Siguiendo este razonamiento de similitud entre especies a nivel molecular, bien se podría también afirmar que nuestro antepasado directo no es un mono sino las plantas verdes, porque compartimos moléculas altamente complejas y similares entre animales y vegetales, de una utilidad biológica tal que ni unos ni otros podrían vivir sin ellas. Los vegetales tienen un tipo de moléculas denominadas genéricamente como clorofila, con distintas variedades, pero básicamente, tienen la grandiosa propiedad de convertir energía luminosa en energía química, es decir, son máquinas que fabrican alimento, el cual sostiene finalmente a casi todos los seres vivientes del planeta. ¿Tenemos clorofila los humanos y animales? No, pero sería extraordinario si así fuese porque ya no tendríamos que ir al supermercado a comprar alimento, dado que lo fabricaríamos a partir de la luz solar. Sin embargo tenemos una molécula casi igual a la clorofila (II) y se denomina hemoglobina, ubicada dentro de los glóbulos rojos. Es la que le da el color rojo a nuestra sangre y tiene la vital tarea de transportar el oxígeno desde los pulmones a todas las células del cuerpo y traer de vuelta el dióxido de carbono para ser eliminado en la respiración.

Si se analiza la estructura básica de una molécula de Clorofila II, se descubre que se trata de una porfirina, compuesta de 136 átomos de hidrógeno, carbono, oxígeno y nitrógeno, perfectamente ordenados en una exacta y compleja relación, alrededor de un anillo central. En el centro de esta intrincada estructura, existe un único átomo de magnesio. Si este átomo de magnesio es reemplazado por un átomo de hierro, ubicándolo en el mismo lugar, entonces se tiene una molécula ya no de clorofila II sino de hemoglobina (Annie Dillard 1974). Esta es la única diferencia esencial entre la clorofila II y la hemoglobina. En porcentaje, diríamos que son similares en un 99%, pero su función es radicalmente diferente y en organismos altamente disímiles (vegetales y animales). ¿Prueba esto necesariamente que los animales están muy emparentados con los vegetales o que la similitud de ADN entre humanos y chimpancés hace que unos desciendan de otros? No, no lo prueba.

Lo evidente es que los seres vivos están hechos bajo un patrón estructural y funcional similar, diseñados para vivir alimentarse y reproducirse en un mundo con variables que actúan de manera similar para todos; gravedad, luz, oscuridad, oxígeno atmosférico, dióxido de carbono, agua en estado líquido, etc. Por ello es que los organismos clasificados por la zoología como vertebrados, compartimos un esqueleto óseo para resistir a la fuerza de gravedad, pulmones que intercambian oxígeno y dióxido de carbono, un sistema sanguíneo que transporta estos gases a todas las células del cuerpo, sistema nervioso y endocrino que responde a ciclos diarios de luz y oscuridad, y que integran funciones corporales, etc.

El diseño estructural y funcional de los seres vivos es básicamente el mismo, pero pequeñas diferencias moleculares pueden llegar a producir grandes diferencias en forma y función en los seres vivos. Dos por ciento sería la diferencia del ADN entre humanos y chimpancé, sin embargo estos simios y los demás primates tienen 24 pares de cromosomas en sus células, mientras que los humanos tenemos sólo 23 pares. Por tanto es un cromosoma completo de diferencia, además del supuesto dos por ciento. A pesar de ello, cierto porcentaje de científicos insiste en el origen humano a partir de monos, teniendo como base filosófica el evolucionismo. ¿Qué hay de verdad en el árbol genealógico evolutivo de los primates, que pone al hombre como especie ubicada en la copa de ese árbol?

Los antropólogos paleontólogos y genéticos moleculares se encuentran trenzados en un debate acerca de la evolución humana (Investigación y ciencia 1993). A partir de registros fósiles, en algunos casos con esqueletos más o menos completos y en otros sólo contando con un hueso, se nominan especies antecesoras humanas, habiéndose postulado ya más de una decena de ellas. Pero ¿qué criterios se usan para nombrar una especie nueva?

Uno de los problemas en la ciencia de la biología es su ambigüedad respecto a ciertas definiciones fundamentales y su posterior aplicación. En este caso, nos topamos con el concepto de especie. ¿Qué se entiende por especie en biología? Existen varias definiciones, pero la que más resultado ha dado es el concepto biológico de especie. Este concepto establece que una especie está conformada por individuos similares entre sí, que se pueden reproducir, y que su descendencia sea viable, es decir, que las generaciones descendientes se puedan continuar reproduciendo. Veámoslo con un ejemplo. Los caballos y los asnos son similares entre sí, se pueden llegar a reproducir, pero la descendencia resultante (la mula) ya no se puede reproducir, es inviable reproductivamente. Por tanto los caballos y los asnos forman dos especies distintas.

Otro concepto de especie, menos preciso, es el concepto morfológico o tipológico, es decir, si la forma o tipo de dos especies es muy distinta entre sí, entonces se estaría en presencia de dos especies. Este concepto de especie ha sido desechado por la mayoría de los biólogos, no obstante se ha seguido utilizando a conveniencia. La incongruencia de esta definición es que a organismos similares morfológicamente, se les puede considerar de la misma especie no siéndolo (caso de caballos y asnos), y organismos morfológicamente distintos entre sí (un perro de raza San Bernardo y otro de raza chihuahua, por ejemplo) se les debiera clasificar como pertenecientes a dos especies (dado que son tan diferentes), cuando en verdad se trata de una sola.

Este no es un problema menor en Zoología por cuanto existen muchos ejemplos de especies clasificadas como distintas, pero en realidad debieran ser solo una, si se le aplica el concepto biológico de especie. Es el caso del perro doméstico, el lobo y el dingo australiano. Desde el punto de vista Zoológico están clasificadas como tres especies distintas, sin embargo son una sola especie. Existen variados antecedentes de cruza de dingos con perros comunes en Australia, cuya descendencia ha sido viable y lo mismo ha ocurrido en el apareamiento y posterior descendencia viable entre lobos y perros. Esto ocurre en otros animales también y existe un extraordinario ejemplo de apareamiento entre felinos ocurrido hace poco tiempo en un circo chileno. Se trata de una cruza entre león y tigre en que resultaron cachorros con mezcla de ambos tipos biológicos y posteriormente éstos han podido reproducirse, lo cual los constituye como razas, variedades o subespecies, pero dentro de una sola especie, si se tiene en cuenta el concepto biológico de especie, que es más exigente que el concepto morfológico o tipológico de especie.

Si este difícil problema, el definir qué es una especie aún estando con los organismos a la vista, lo trasladamos a la paleoantropología (ciencia que estudia los fósiles humanos), la que debe definir especies eventualmente antecesoras de humanos, a partir de un solo hueso, o de un puñado de ellos, el problema se multiplica varias veces.

De acuerdo a la teoría evolutiva gradualista darviniana, los seres humanos descenderíamos de animales similares a los monos, o habría un antepasado común entre monos y humanos (tesis mantenida, a pesar que al presente no existen evidencias concretas que demuestren una relación de ascendencia cierta entre humanos y simios). Ello explica el gran empeño que se ha puesto en descubrir en el registro fósil algunos huesos que estén en un camino intermedio entre hombres y monos. Ha habido interpretaciones de fósiles mal intencionadas, manipulación de información y hasta intentos fraudulentos, como el llamado hombre de Piltdown, en donde unos «hábiles» seudo científicos combinaron una mandíbula de orangután con un cráneo humano para persuadir a la comunidad científica que se trataba de un cráneo de transición entre monos y humanos. Así todo, a pesar que aún no hay evidencias claras de los eventuales antepasados del hombre, existe un gran número de «especies antecesoras del humano moderno» que la ciencia ha ido aceptando. Pero ¿cómo opera este nombramiento de especies?

Los cuatro hermanos de la familia que no pueden caminar erguidos. (Foto: BBC)

Cuadrúpedos humanos en Turquía. Así titulan el artículo de Massimo Piatelli para el Corriere della Sera y El Mundo a propósito de la descripción de un defecto congénito padecido por ciertos miembros de una misma familia turca que les obliga a andar “a cuatro patas”. Al parecer esta pobre gente tiene una ataxia cerebral que les afecta el sentido del equilibrio y la coordinación motriz (un par de ellos pueden andar erectos por cortos períodos de tiempo).

Uno de los cuadrúpedos, en su aldea. (Foto: Nicholas Humphrey)

En un ejercicio imaginativo, supongamos que en algunos miles de años más, algunos antropólogos seguidores de la teoría evolutiva darviniana siguen empeñados en reconstruir la línea filogenética humana. En uno de sus hallazgos podrían encontrarse con los esqueletos de los cinco hermanos kurdos o los tres hermanos chilenos de San Vicente, que actualmente sufren el síndrome de Uner Tan; personas con deficiencia mental que caminan con las manos (Algunos están rápidamente interpretando estos casos como un cierto tipo de evolución humana, retroalimentando a la teoría de especulación una vez más).

(Foto: BBC)

Esta marcha cuadrúpeda en personas que llevan alrededor de 50 años en esa posición, les ha deformado la columna vertebral y parte del esqueleto de sus manos y brazos. La hipótesis de nuestros investigadores del futuro bien pudiera ser que se trata de osamentas que se asemejan bastante a un humano, pero que a juzgar por la disposición de los huesos de su columna y manos, debieran corresponder a una especie antecesora de los humanos bípedos, dado que aquellos, a todas luces, caminaban de manera cuadrúpeda.

Un probable nombre científico para esta «nueva especie» pudiera ser Homo cuadrupedus, dado su similitud con el humano moderno, exceptuando el tipo de desplazamiento. Supongamos que no contento con ello, estos antropólogos del futuro viajan al polo norte, y al excavar hallan calaveras similares a las humanas (las que corresponderían a la actual raza de esquimales). Pero los huesos malares y las mandíbulas de estas calaveras son demasiado grandes, además, algunas de ellas presentan una cresta ósea en la zona frontal superior. Concluyen que las características de estas calaveras son morfológicamente más similares a la de los gorilas, con grandes mandíbulas y también con una cresta ósea en la zona frontal. Debiera tratarse, por tanto, de un eslabón intermedio entre gorilas y humanos, por lo que habría de ser considerada como una nueva especie en la línea evolutiva de los homínidos. Su nombre científico, cuidando las reglas de nomenclatura taxonómica, sería algo así como: Homo goriliensis.

En ambos casos hipotéticos, se usó el concepto morfológico de especie (el menos adecuado) para establecer las relaciones de parentesco y la posterior clasificación. Sin embargo el lector podrá respirar tranquilo, concluyendo que nuestros imaginativos y eventuales parientes antecesores de la especie humana (Homo cuadrupedus y Homo goriliensis) son sólo parte de un caso ficticio. No obstante, este tipo de clasificación zoológica es la que se ha hecho y la que se sigue haciendo, cada vez que aparece un nuevo hueso antiguo, con características similares a las de un esqueleto humano.[3]

Retomando el caso de la similitud craneana entre humanos y gorilas, desde hace muchas décadas se sabe que la mayoría de los cambios esqueléticos y musculares del cráneo son producto de hábitos alimentarios (Wallis 1931). Los esquimales son un grupo de humanos que han vivido en condiciones bastante extremas y primitivas. Suelen alimentarse de carne sin cocinar, y por lo tanto con elevado grado de dureza, usando generalmente los dientes para extraerla del hueso. Esta masticación vigorosa fortalece los músculos faciales, los cuales requieren reforzar su anclaje en los huesos del rostro, produciendo tensiones que inevitablemente deformarán el cráneo, sobre todo si este tipo de alimentación comienza a edad temprana. Las anchas y fuertes mandíbulas, junto a la cresta ósea (debido al fuerte anclaje de los músculos de la mandíbula) es parte del proceso de cambio, en una sola generación.

Dentro de los fósiles elevados a la categoría de especie (usando el impreciso concepto morfológico de especie), que habrían sido «ancestros» de los humanos modernos y por tanto clasificados en el Género Homo, se encuentran en orden temporal al menos seis: H. erectus, H. antecesor, H. heidelbergensis, H. neanderthalensis, H. floresiensis y H. sapiens. Considerando la forma inadecuada en que se han nominado estas especies, unida a la gran variabilidad que puede presentar en vida la estructura esquelética de un organismo, es perfectamente factible concluir que todas estas «especies», ubicadas taxonómicamente en el Género Homo, podrían corresponder perfectamente a variedades o razas dentro de la misma especie humana, y «las diferencias entre ellas no son mayores que las que podemos encontrar entre razas humanas actuales» (Leakey, 1981). Por tanto, estas 6 especies, debieran corresponder a una sola.

Anterior al Género Homo, habría existido el Género Australopithecus, a la que correspondería «Lucy», el fósil homínido más antiguo encontrado. Sin embargo, existen varias investigaciones científicas (Oxnard, 1975; Spoor et al. 1994; Gilbert, 2004), las cuales señalan lo equivocados que están quienes han considerado como ancestros humanos a Australopithecus y Homo habilis, porque estas especies corresponderían a fósiles de simios, altamente similares a los actuales. Los fósiles de Australopithecus presentan dedos pulgares de los pies oponibles, estrechez de tórax y costillas macizas, al igual que chimpancés y orangutanes, lo que implica una vida arborícola y no una locomoción terrestre bípeda. En el caso de Homo habilis, estos estudios concluyen que considerando los rasgos morfológicos de los restos óseos encontrados, habría mezclas de huesos, en donde algunos se corresponden con el esqueleto humano actual, mientras que otros se corresponden con el Género de rasgos simiescos, el Australopithecus. Las evidencias apuntan a que debieran ser eliminados como eventuales especies antecesoras del Género Homo. Además, habría antecedentes que tanto el Australopithecus, como el confuso Homo habilis y el Homo erectus habrían existido contemporáneamente (Gish 1995). En consecuencia, no pudo haber sido uno antepasado del otro, pues la propia teoría evolutiva apela a grandes espacios de tiempo para que una especie origine a otra. Por otro lado, los artefactos construidos por el hombre suelen ser encontrados en un nivel estratigráfico más bajo que estas osamentas y, por lo tanto, serían más antiguos que estos supuestos antepasados humanos (una incongruencia convenientemente no considerada).

Que el ser humano corresponde a una creación distinta y no es producto de evolución alguna, ya lo sabemos largamente por Génesis 1:26, «Entonces dijo Dios, hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza….».

Luego de lo revisado previamente, se hace evidente que en tanto seres biológicos, creados bajo un plan estructural y funcional similar, los seres humanos compartimos en mayor o menor grado características con otros seres vivos, como ya se dio cuenta Salomón en la antigüedad. ¿Dónde está entonces la diferencia entre humanos y bestias? La verdadera esencia de la especie humana no la hemos de buscar en similitudes biológicas con otros animales, porque de hecho las hay, sino en aquello que nos distancia definitivamente de los animales y que no es biológico.

Existe un caso extraordinario en la Biblia que nos da luces sobre ello, en donde un hombre fue trastornado en una bestia y luego volvió a ser un hombre. Se trata de Nabucodonosor, quien fuera una persona con habilidades y capacidades altas, que lo facultaron para llegar a ser rey en Babilonia, pero su soberbia conspiró en su contra, haciendo que Dios le castigase, dejando de ser humano, y fuera degradado a bestia (posiblemente por 7 años). Lo que cambió en Nabucodonosor lo encontramos en la sentencia dada por Dios en Daniel 4:16; «Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos». Es en el corazón en donde está la esencia de la especie humana. No en el órgano cardiaco propiamente tal, sino en lo que éste representa; el asiento de las emociones, de los sentimientos, de la capacidad de razonar, de la conciencia, la que nos lleva a reflexionar sobre lo bueno y lo malo, es lo que corresponde en definitiva al alma del hombre, distinta al alma de los animales, que no poseen las cualidades descritas. Constantemente en la Escritura Bíblica se confirma esto y es respaldado por el Señor a sus discípulos, cuando les señala que no se les “turbe el corazón” (Juan 14:1), que del “corazón del hombre proceden los malos pensamientos y toda forma de maldad”(Marcos 7:21), y el apóstol Pablo le escribe a los romanos que la aceptación del evangelio tiene que ser en “el corazón” (Romanos 10:9). Los hombres llevan el sello de Dios en el alma, ateos o creyentes, sienten la necesidad de Dios, aunque expresada de distintas formas. Esto no está en ningún animal. Sólo en el hombre existe el sentido de trascendencia, el anhelo de eternidad, porque Dios lo puso en el corazón del hombre (Eclesiastés 3:11).

Por tanto, no es en la biología humana donde hay que buscar la diferencia, porque ésta es corruptible, y los huesos, la musculatura, las células, el ADN, y todo lo que comprende el cuerpo biológico animal se degradará a sustancias inorgánicas, agua y sales minerales, siendo éstas últimas las que permanecen por más tiempo (Génesis 3:19). El hombre fue creado para tener una relación especial con Dios en tanto fue hecho a su imagen, privilegio no otorgado a ninguna otra especie animal. Lo que importa en definitiva no es mirar hacia atrás tratando de buscar qué relación tiene el hombre con el resto de las criaturas, porque esta pregunta no la podremos responder en su totalidad, dado que se inserta en un acto único de Creación Divina. Lo que realmente importa es mirar hacia arriba y reflexionar respecto a qué relación podemos establecer con nuestro Creador, en tanto personas hechas a imagen de Dios, y lo que podemos llegar a ser, si tomamos como modelo al Hombre perfecto, como lo es la persona de Jesús glorificado, que se encuentra a la diestra de Dios.” [4]

Todos estos rasgos del cráneo están íntimamente relacionados entre sí de modo que apenas puede cambiar uno de ellos sin que el cambio se refleje en los demás, con algunos razgos reflejando naturalmente el cambio de forma mas inmediata y marcada que otros. Si suponemos que ha habido cambios en la dieta humana y en su forma de preparar los alimentos, poseemos un índice para la mayor parte de los cambios craneanos a condición de que el cambio en dieta haya sido desde alimentos sin cocinar o poco cocinados a alimentos mejor cocinados y de una dieta mas astringente a otra menos astringente. El desarrollo de músculos mas poderosos dedicados a la masticación introducirá la clase de cambios que encontramos al ir remontando la historia humana mas y mas al pasado remoto.

“Hay enfermedades que producen cambios notables en la forma humana.Entre los desórdenes que producen algunos cambios notables en la forma humana.

Entre los desórdenes que operan comunmente para efectuar una modficación de la estructura osea, los relacionados con perturbaciones glandulares son las mas comunes.

Maurice Tillet

Maurice Tillet, el personaje que sirvió de inspiración al personaje de Shrek. El ogro verde de la película le lleva la ventaja de que se transforma en un príncipe, mientras el pobre Tillet no podía hacer ese truco.

Resulta que el ogro de la película Shrek está inspirado en una figura de la vida real.

Este personaje,el secreto de su extraordinaria apariencia neandertal residia en un agrandamiento muy infrecuente de la glandula pituitaria.

Que el personaje de la película cómica que tanto disfrutan niños y adultos, es un retrato de Maurice Tillet, (1903-1954) un luchador profesional que nació en Francia, que era considerado muy inteligente y que podía hablar 14 idiomas.

Maurice Tillet (1903-1954), popular luchador francés profesional de principios del siglo XX, desarrolló ya pasada su adolescencia la enfermedad conocida como acromegalia, que se caracteriza por un crecimiento anormal de los huesos que convierte a estas personas en autenticos gigantes de carne y hueso. Sin embargo, al mismo tiempo la enfermedad deforma sus facciones y cuerpo dandoles a veces una apariencia grotestca.

Repudiado por sus contemporáneos y objeto de burlas tuvo que abandonar su hogar natal y buscar una nueva vida en las américas donde consiguió establecerse como luchador profesional gracias a su físico y se hizo muy popular. A pesar de su apariencia era un hombre muy inteligente que disfrutaba mucho jugando al ajedrez y llegó a hablar 14 idiomas. Tillet murió de una afección cardiaca a los 51 años de edad.

A los 20 años comenzó a desarrollar una extraña enfermedad conocida como acromegalia que le provocaban un creciento rápido y descontrolado de sus huesos.

Debido a ello en su pueblo lo llamaban con diferentes apodos, lo que llevaron a Tillet a huir de su lugar de origen, para tratar de tener una nueva identidad.

Tillet huyó a América en donde se convirtió en un luchado profesional, y fue nombrado como el “freak ogre of the ring”. Su personaje (”El Angel Francés”) fue un éxito rotundo en la fanaticada de la lucha.

Murió en 1954 a la edad de 51 años. Se establece por ello que el personaje de ogro de la popular película no salió de la imaginación de los productores, sino de la conmovedora historia de Tillet.

Maurice Tillet, el personaje que sirvió de inspiración al personaje de Shrek. El ogro verde de la película le lleva la ventaja de que se transforma en un príncipe, mientras el pobre Tillet no podía hacer ese truco.

Shrek es una historia de ficción bastante popular en la cual un ogro de gran corazón es constantemente prejuzgado por su aspecto físico. Sin embargo, hay parte de esta historia que no es ficción, ya que le personaje principal fue basado en la personalidad y forma física de un hombre realy de carne y hueso.

Maurice Tillet, nacido en Francia en 1910 Tillet vería su vida dar un vuelco trágico al desarrollar Acromegalia, una enfermedad endocrinológica que altera en exceso la producción de hormona del crecimiento llevando a una desproporción en las extremidades y la cabeza. Además de las deformidades físicas, la misma causa una muerte prematura y una vida de dolores físicos, al derivar en artritis, migrañas, hipertensión, diabetes y problemas cardiacos así como renales. No obatante, a pesar de sus problemas físicos Tillet continuaría estudiando durante sus siguientes 25 años de vida, llegando a hablar 14 idiomas y convirtiéndose en un poeta.

Sus problemas físicos, sin embargo, le impedirían concretar su sueño de ser actor, y ante la hostilidad recibida en su país natal escaparía a Estados Unidos buscando una nueva vida. Alli no encontraría otro trabajo más que el de luchador profesional, siendo conocido por su nombre de escena, primero como “el ogro del cuadrilatero” y luego como “el Angel Francés” y ganando una gran cantidad de seguidores.

Si bien famoso entre sus fans su vida continuaría siendo solitaria, solo acompañado por unos pocos amigos. En 1955, en su lecho de muerte, acosado por los problemas cardiacos de su enfermedad, se realizarían tres moldes de la cara del mismo.” [5]

Cráneos que tienen dudosa explicación científica.

“En el Museo Arqueológico de Lima, Perú, hay una vitrina que muestra una colección de cráneos de muy extrañas formas. También se puede encontrar más material de este tipo expuesto en el Museo de Ica, Perú, y otros museos arqueológicos de Sudamérica. Generalmente están rotulados como “cráneos

Lo cierto es que cualquiera que sea el método que se aplique, el proceso lleva a cambiar la forma pero nunca el volumen, ya que la deformación, debiéndose a una compresión, jamás podría aumentar la capacidad craneana.

Los cráneos deformados por estos métodos rituales mantienen la capacidad en centímetros cúbicos que se conoce en los humanos, mostrando deformaciones por presión en la frente, laterales y hasta la nuca. En cambio los cráneos de este estudio, con forma de cono por lo general, aunque hay otras clases de deformidades, no se parecen en nada a los resultantes de las maneras usuales de deformar los cráneos, un hecho que los antropólogos han aceptado.

Las proporciones de este cráneo son “imposibles” biológicamente tal y como conocemos a la raza humana, su capacidad craneal es desproporcionada y sus ojos son visiblemente más grandes que los normales.

El tipo “J” presenta otros interrogantes. Es equivalente a un cráneo moderno casi en todos los aspectos, pero hay varios factores fuera de proporción. El tamaño de las órbitas de los ojos es más o menos un 15 % mayor al de la población moderna, aunque no es una deformidad muy importante. La diferencia más significativa es la enorme cúpula craneana, cuya capacidad estimada está entre los 2600 a 3200 cc. Nuevamente, la antigüedad del espécimen es desconocida.

El cráneo de tipo “M” es incompleto lo que dificulta aun más su estudio.

La capacidad de la bóveda craneana (y en consecuencia la masa cerebral) y la inteligencia no están en relación directa. El individuo que figura en los registros como el que tenía el cráneo más grande (mencionado antes) era un retrasado mental, mientras que Anatole France, cuyo cráneo sólo medía 1100 cc, fue un brillante escritor.

Algunas deformaciones intencionales durante el Neolítico y la Edad de Bronce

En las imágenes se observan algunas deformaciones consideradas “extremas” por los antropólogos, aunque ni se acercan a la deformidad de los cráneos de Sudamérica, además como se puede observar se mantienen las proporciones de mandíbulas y cavidad ocular así como la capacidad craneal.

cabeza extremadamente grande sin oidos, ojos, y boca totalmente diferentes a un humano normal.

correspondiente a un ser de edad mediana por la calcificación de sus huesos y dientes de adulto, este especimen no tiene explicación ni origen esta guardado en el Museo de Historia Natural Wilson Estevanovic.

Sin duda alguna estos seres vivieron hace miles de años.”[6]

Tres explicaciones respecto a los cráneos:

1. Diferencias debidas a la alimentación y al clima.

2. Diferencias debido a enfermedades

3. Existe la posibilidad de que algunos cráenos pertenezcan a simios extintos. Recordemos que la apariencia de Adan debió ser muy semejante a la nuestra.

PSEUDOARQUEOLOGÍA. EXTRATERRESTRES Y CRÁNEOS PERFORADOS [7]

Yeti

Si bien la “fanta-arqueología”, “pseudoarqueología” o arqueología fantástica no pertenece al ámbito científico, es menos racional cuando se imbrica con la llamada “Nueva Era”: pirámides, continentes desaparecidos, control mental, levitación, astrología, reencarnación, curaciones psíquicas, talismanes y cristales mágicos, Cristo, Buda, Krishna, cábala, sufismo, misticismo, espiritismo, canalización, ángeles, meditación trascendental, archivos akáshicos, mantras, yoga, etc. La Biblia junto al calefón. Un poco de aquí, un poco de allá. Tomo este fragmento y le agrego este. Un sincretismo que cada consumidor arma a su gusto. Una espiritualidad para clase media, media alta y alta.

Como no me canso de reiterar: conozco bien al monstruo porque estuve en sus entrañas.

Shirley Mac Laine en el Museo de Perú

Un ejemplo de la fusión entre “Nueva Era” y arqueología fantástica se presenta en algunos textos de Shirley MacLaine.

La gran actriz, una de las grandes defensoras de la Nueva Era”, es autora de unos cuantos libros autobiográficos: “No vaya montaña abajo”; Puedes entenderlo desde aquí”; “Lo que sé de mi”; “Bailando en la luz”; “Todo está en el juego” y “Dentro de mí”. En ellos narra sus experiencias sobre diversos tópicos: sus “vidas anteriores”, cirugía psíquica, levitación, viajes astrales, poder de curación de los cristales, curaciones milagrosas, cómo ser feliz, conversaciones con sus guías, etc. También, volcó al celuloide su “mundo ego-biográfico”, en 1987, en la miniserie “En la cuerda floja”.

Justamente, en “Bailando en la luz” (1985) cuenta que Chris Griscom una “acupunturista con gran experiencia en terapia psíquica” (8) le practicó un tratamiento curativo al introducir tres finas agujas de oro en el “Tercer Ojo”, “Ojo de Shiva” u “Ojo de la Sabiduría”, que se ubica —según la tradición oriental— entre los ojos. La blonda actriz recuerda que mientras visitaba un museo inca en Lima, Perú, pasó junto a una vitrina que contenía unos cráneos, cada uno de los cuales tenía una perforación en el centro de la frente. Expresa con asombro: “Mientras yo contemplaba aquellos cráneos, horrorizada, recordé extrañamente lo que era. El guía del museo no tuvo que decirme siquiera que los altos sacerdotes de los incas habían cincelado agujeros en el centro de la frente para abrir paso a la energía psíquica del ‘Tercer Ojo’. Una zona especialmente sensible para la conciencia espiritual. Se cree que la capacidad de clarividencia, los niveles perceptivos del discernimiento están centrados en ese lugar. Es el ojo que ‘ve’ más allá de la dimensión terrenal”. (9)

Es probable que la ganadora del Oscar por su actuación en “La fuerza del cariño” (1984) haya recordado una de las obras de Cyril Henry Hoskin, más conocido como Lobsang Rampa, quien en su novela “El tercer ojo”, Capítulo V, cuenta que su maestro espiritual Mingyar Dondup le dice: “Tendremos que hacerte una pequeña operación en la cabeza para forzar tu clarividencia y luego vamos a acelerar hipnóticamente tus estudios”.

Es una pena que Shirley no dejara hablar al guía del museo incaico. Tal vez, la hubiese desasnado.

Lobsang Rampa, la novela y los “gorilas” vernáculos

Una digresión. Quiero recordar que Rampa no fue ni budista, ni tuvo maestro espiritual alguno, ni jamás estuvo en el Tibet. Fue un novelista de mucho éxito.

Es importante destacar, ya que mucha gente ha leído sus obras y creyó que narra vivencias reales, que no es así: son novelas, ficción. Tan es así, que cuando lleva los originales de “El tercer ojo”, sus editores no confían demasiado en el autotitulado lama, por lo que entregan la obra a una veintena de expertos para su evaluación. El dictamen resultó negativo. El informe del antropólogo Agehananada Bharat es terminante y se edita en la publicación especializada: “Tibet Society Bulletin” (volumen 7,1974): “Las primeras dos páginas me convencieron de que el autor no era tibetano, las siguientes diez de que jamás había estado ni en Tíbet ni en India, y de que no tenía absolutamente ni idea de la menor noción de budismo en cualquiera de sus variantes”. También, Hugh Richardson —miembro del gobierno colonial indio residente en Lhasa—; Marco Pallis —autor de “Cumbres y lamas”, “Espectro luminoso del budismo” y de “El camino y la montaña”, excelentes trabajos sobre la Tradición Tibetana—; Heinrich Harrer —autor de “Siete años en Tibet”— y el detective Clifford Burgess, coinciden en que El tercer ojo se trata de un fraude. ¡SÍ, UN FRAUDE! (Ver mi informe subjetivo en Tribuna de Periodistas: “El fraude Lobsang Rampa: ni lama, ni tibetano, ni budista” publicado el 14 de diciembre de 2003).

El semiólogo italiano Humberto Eco reivindica la novela como género. Ante las discusiones que ocasionó la obra de Dan Brown, fundamenta: “’El código da Vinci’ es una novela, y como tal tiene el derecho a inventar lo que quiera (…) tampoco es grave que el autor nos diga al comienzo de la obra que lo que cuenta es la verdad histórica. Como pueden comprender, la persona que lee de forma habitual ya está acostumbrada a estas llamadas narrativas a la verdad, forman parte del juego de la ficción. El problema comienza cuando vemos que muchísimos lectores ocasionales han creído realmente en esta afirmación (…) que todo este material contenía una sarta de patrañas se ha dicho y demostrado desde hace tiempo”. (10)

Coincido con el autor de “Apocalípticos e integrados”, en especial cuando sostiene que los lectores ocasionales pueden llegar a creerse la ficción. En el caso de la obra de Rampa, la totalidad de los lectores fueron estafados en su buena fe. Los editores deberían dejar bien en claro que es una ficción, una especulación del autor.

A pesar de que este no es el lugar apropiado, no puedo obviar la novela histórica.

No es novedoso que en la Argentina, muchos escritores utilicen este género para inventar o deformar hechos de la vida del personaje tratado en ella. Se baja línea en forma subrepticia y el lector cree que se le da información neutra y objetiva. Tenemos muchos ejemplos de personajes maltratados: Facundo Quiroga, Juan Manuel de Rosas, José de San Martín, Eva Duarte de Perón, entre otros. Sobre esta última, se escribió una novela —de gran repercusión comercial— que no tiene nada de “santa” y que desde un básico análisis del discurso se nota, denota y connota un resentimiento contra la protagonista y contra el peronismo. Este “neogorilismo” tiene nuevos cultores. La idea es pegarle a Perón a través de Evita. Desde un discurso pretendidamente inocente, se introduce en el imaginario social que sin Evita, Perón no hubiera existido como líder: una novísima vertiente de peronismo sin Perón. Y hoy, la moda es investigar los últimos días de Evita y mostrar cómo se le ocultó la enfermedad que padecía…

Las extravagancias de Wilhelm Selhus

En una nota-investigación anterior, expuse algunos aspectos de “Pero estuvieron aquí. Pruebas científicas de la presencia extraterrestre” del “profesor” Wilhelm Selhus. Un disparatado librodedicado a la arqueología fantástica, centrado en los extraterrestres. (Ver “Las manipulaciones genéticas de Wilhem Selhus”, publicado el 14 de febrero de 2008).

Selhus brinda su aporte a las trepanaciones craneanas.

Dice en su libro, que aún se puede comprar en las tiendas virtuales de Internet, que “para el Estado debió de ser muy valioso que todos los conocimientos aprendidos le pertenecieran. Por ello, el cerebro de los grandes estadistas, a su muerte, debía ser entregado a la entidad oficial encargada de utilizar el extracto de esta órgano, así como ponerlo al abrigo de cualquier robo. Entre funcionarios de significación cósmica, era muy difícil encontrar diplomáticos adecuados. Si uno de estos funcionarios no alcanzaba el nivel astral exigido, le practicaban unas finas perforaciones en el cráneo, en las zonas adecuadas, y de allí, los frenólogos estatales le inyectaban extracto cerebral de grandes ministros del universo. En la lámina VI se ve una ‘operación de perfeccionamiento’ realizada en el cerebro de un funcionario estatal. El frenólogo interviene en el cráneo para inyectarle el extracto que guarda el recuerdo y las experiencias de épocas anteriores. Ya que las leyes eran muy severas, se puede suponer que los robos de extracto o su posesión ilegal, serían implacablemente castigados con la muerte.

Con los jóvenes príncipes se hacía una excepción. Para aumentar su nivel intelectual, se les inyectaba extracto constantemente. En una interesante cerámica (fig. 29) vemos un principito con un embudo sujeto a la cabeza, a través del cual se le introducía la sabiduría «digerida». Ante el pueblo, naturalmente, se mantenía secreto este método de «la inyección de la sabiduría». Seguramente, porque existía un gran temor a que estadistas, sacerdotes y sabios fueran asesinados para robarles el cerebro. Los funcionarios del Estado que lucían agujeros en la cabeza (para inyectarles los extractos o aplicarles estimulación eléctrica) eran tenidos en gran estima y muy respetados. Se les reconocía por sus sombreros especiales, que les protegían de infecciones las heridas. Las manipulaciones en el cerebro dieron lugar a una moda de sombreros muy variada. Así, podemos ver (lámina IV) a un hombre paticorto, manipulado, con una especie de sombrero de copa de ala estrecha; a una distinguida dama que lleva una especie de colmena —a la última moda— y a unos nobles participantes en una cacería, con los sombreros reservados a la aristocracia (lámina V). Uno de los cazadores lleva el bombín, que aún hoy es un símbolo de clase para políticos, comerciantes distinguidos, agentes de Bolsa, y mafiosos (fig. 30). Existía también otro método para realizar manipulaciones en el cerebro, menos peligroso y al alcance de la baja aristocracia: la deformación del cráneo. Cuando el niño era apenas un recién nacido, se le entablillaba la cabeza, todavía elástica, y así se forzaba su desarrollo alargado. Se creía firmemente que este procedimiento aumentaba la inteligencia. Pero se trataba también de un símbolo social. Además de la cabeza alargada en su parte posterior, se forzaba también el alargamiento hacia arriba, dando origen a una cabeza en forma de huevo, característica —ya entonces— de las mentes preclaras (fig. 31). Como ya hemos comentado anteriormente, las clases altas de la cultura maya llevaban gigantescas narices falsas para demostrar que descendían directamente de los nobles astronautas (fig. 32). Recordemos que las narices de éstos se habían alargado, adaptándose al medio, para conseguir el precalentamiento del aire durante el proceso respiratorio. Pero en el caso de los mayas, no se trataba de una necesidad de adaptación, sino de un símbolo de clase. El que llevaba una nariz ostiza daba a entender, claramente, que no pertenecía a la clase de los trabajadores; algo semejante a lo que ocurría con nuestros antepasados y sus pelucas, o con las largas uñas postizas en la antigua China. Recapitulando lo dicho hasta ahora, podemos concluir, pues, que los visitantes extraterrestres, embajadores de otras culturas, poseían altos coeficientes de inteligencia. Que a su llegada a la Tierra se encontraron con hombres elementales, de bajo nivel mental, pero cuya capacidad intelectual lograron aumentar por medio de las manipulaciones genéticas anteriormente descritas. Su valiosa herencia genética la conservaron pura, estableciendo los matrimonios entre hermanos. Existían varias castas: las más brillantes, intelectualmente, debían su alto nivel a factores hereditarios y también a las manipulaciones genéticas, tratamientos eléctricos o inyecciones de extractos de memoria y sabiduría. El control del sexo en los nacimientos, cuya finalidad era obtener una mayoría de varones, como lo deseaban el ejército y el Estado, se consiguió con las hondas de semen”. (11)

Cuesta entender que alguien pueda tomarse este texto en serio.

Algunas explicaciones coherentes

La verdad científica la da el arqueólogo Fernad Schwarz. Al estudiar las civilizaciones andinas, menciona la cultura de Paracas, Perú, que floreció a lo largo del primer milenio de nuestra era. Expone sobre las perforaciones halladas en los cráneos: “En la cabeza deformada de los difuntos se puede observar la práctica de la trepanación. Sin duda, esa práctica surgió a causa de la guerra. El cirujano empezaba por eliminar la carne alrededor de la herida y apartar el cuero cabelludo hacia el exterior, con objeto de dejar al desnudo el hueso golpeado. La anestesia debía de desempeñar en este estadio un papel importante. La operación era muy delicada, ya que el menor desliz del cuchillo de obsidiana podía causar un daño irreparable en la masa cerebral, incluso podía provocar la muerte. Pero la mano firme del cirujano manejaba con habilidad el cuchillo, con el que conseguía penetrar en la masa ósea sin tocar el encéfalo. Una vez hechos los dos primeros cortes, se efectuaban otros dos, paralelos entre sí y perpendiculares a los primeros; de esta manera se conseguía la separación de la parte dañada. Después, sirviéndose siempre del cuchillo y manejándolo a modo de palanca, se hacía saltar la tapa ósea en mal estado, de tal manera que esa parte del cerebro quedaba al descubierto, iluminada por primera vez por el sol. A continuación, se cerraba la cavidad con una placa de metal. Después, teniendo siempre cuidado de evitar la infección, se cerraba v suturaba la herida, y el cuero cabelludo volvía a su lugar. Así terminaba la intervención quirúrgica. Conocemos la habilidad quirúrgica con que se realizaba esta operación prodigiosa gracias a que «se ha encontrado en una caverna un paquete conteniendo cuchillos de obsidiana, con sus mangos respectivos y manchados de sangre, además de un cuchillito o palillo de dientes de hueso de cachalote, trozos tic algodón para proteger las heridas, compresas, vendas e hilos». La práctica de la trepanación estaba más extendida y más perfeccionada en Paracas que en ningún otro lugar del mundo. Su gran mérito reside en el hecho de que se llevaba a cabo «en vivo», es decir, sobre un hombre viviente, y no post rnortem, sobre un cadáver. Pero, lo más importante de la trepanación de Paracas consiste en que el operado sobrevivía a la intervención. Se puede comprobar mediante el «callo óseo» descubierto en los cráneos, callo que se forma solamente con los años y nunca después de la muerte. Se trata de una soldadura entre las paredes de los huesos cortados o perforados y la placa de metal que, gracias a las secreciones óseas de calcio, se queda inmóvil y bien ajustada. ¡Maravilla de la antigüedad peruana, que tenía por autor al cirujano indio…!”. (12)

En el Perú, esta práctica data de tiempos muy antiguos; aunque la cultura de Paracas es la más conocida en lo que se refiere a este tipo de intervención quirúrgica.

Schwarz, al referirse a las deformaciones de los cráneos, afirma que “los cráneos deformados artificialmente (los primeros ejemplares datan de alrededores del 6000 a. de C.) presentan un aspecto común en los cadáveres de la época de las cavernas. Se aplanaba la nariz y la frente de la manera que muestra la figura. No se conoce el origen de esta antigua práctica de deformación. Se cree que estaba inspirada en un principio mágico-religioso, que se convirtió más tarde en un hábito estético”. (13)

O sea, que esta práctica no es exclusiva de la cultura de Paracas. Asimismo, la podemos hallar en África y entre los esquimales. (14)

Final para cerebros sin perforar

No es difícil para una mente inquisidora saber quién está más cerca de la verdad. Una buena ayuda para saber qué autor actúa con sinceridad es seguir su cuenta bancaria. Pero, sobretodo, comprender la frase fulminante del paleontólogo y biólogo Stephen Jay Gould, “la ignorancia del contexto es la señal más clara del farsante”.

Notas

1.F.Collins,

2. http://www.forosdz.com/foro/tematica-libre/280620-discusion-es-el-ser-humano-un-animal-que-nos-separa-de-los-animales.html

3. Para los científicos españoles, el origen de bipedalismo humano no puede ser tan simple como se presenta en el trabajo del turco Uner Tan o del británico Nicholas Humphrey.

El paleontólogo José María Bermúdez de Castro, uno de los codirectores de las excavaciones en Atapuerca (Burgos), recordaba que caminar sobre dos pies «requiere muchos cambios anatómicos» entre un humano y un simio. «Supone una modificación estructural que no puede deberse a un gen determinado debido a su extrema complejidad. Cambia la pelvis, el foramen magnun (el agujero que tenemos bajo el cráneo y que los cuadrúpedos tienen lateral) e incluso la musculatura es diferente», argumenta.

Para este paleoantropólogo, el caso de esta familia «puede ser un defecto genómico», pero no una mutación regresiva, mucho más compleja de determinar porque realmente se desconoce cómo se produjeron en nuestros ancestros.

Asi se expresaba al respecto la paleontóloga Dolores Garralda, profesora de Antropología Biológica en la Universidad Complutense. «Poder caminar sobre dos pies supuso unos cambios genéticos enormes, que no tiene que ver con el caso de esta familia. Parte de sus miembros sufren un defecto genético,un problema patológico que les obliga a andar con pies y manos, pero tienen la pelvis como nosotros y la morfología de sus rodillas y de sus pies es también igual a la nuestra, no es como la de los Australopithecus que, sin embargo, ya caminaban sobre dos pies», explica Garralda. La profesora recuerda que en algunos psiquiátricos se ven personas con unas patologías muy extrañas. «Yo en algunos países he visto personas que carecen de pies o niños que no podían andar de ningún modo, pero en el caso de nuestra especie se trató de un proceso lento en el que se fueron produciendo cambios acumulativos», señala. Aún más crítico, Manuel Toharia, director del Museo de las Artes y de las Ciencias de Valencia, declaraba ayer a la Cadena Ser que el presunto descubrimiento científico sólo puede encuadrarse en el «amarillismo», y comparó el hecho de que los cinco hermanos no puedan caminar erguidos por un problema genético con fenómenos similares, como puede ser el de las personas que nacen con dos cabezas. Toharia comentó que no entendía dónde está la relación entre una malformación genética que impide andar sólo con los pies y la cadena de la evolución humana. (extr. de http://www.elmundo.es/elmundo/2006/03/09/ciencia/1141892802.html)

4. http://www.aguasvivas.cl/revistas/44/apologetica.htm

5. http://lasteologias.wordpress.com/2009/07/02/maurice-tillet/

6. http://www.portalnet.cl/comunidad/showthread.php?t=230204

7. Néstor Genta, OTRA VEZ LA PSEUDOARQUEOLOGÍA

EXTRATERRESTRES Y CRÁNEOS PERFORADOS, http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=3619

8. Maclaine Shirley. Bailando en la luz. Biblioteca Fundamental Año Cero. Editorial América Ibérica. 1994. p.291.

9. Ibid. p.304.

10. Eco Humberto. A paso de cangrejo. Artículos, reflexiones y decepciones, 2000-2006. Edit. Sudamericana. República Argentina. 2007. pp.310/1.

11. Selhus Wilhelm. Pero estuvieron aquí. Pruebas científicas de la presencia extraterrestre. Librería Editorial Argos. Barcelona. 1976. pp.85/9.

12.13. Schwarz Fernand. El enigma precolombino. Tradiciones, mitos y símbolos de la América antigua. Ediciones Martínez Roca. Barcelona. 1988.pp.152/4.

14. http://axxon.com.ar/axxon.htm

Efesios cap. 3 – John Stott

Efesios cap. 3

1. La revelación divina a Pablo o el misterio que se le ha dado a conocer (vv.1-6)

En este corto pasaje Pablo utiliza tres veces la palabra “misterio”: por revelación me fue declarado el misterio (v.3) .. . podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo (v.4) . . . aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio (v.9). Es una palabra clave para nuestra comprensión del apóstol Pablo. Necesitamos entender que las palabras castellana y griega no tienen el mismo significado. En castellano un ‘misterio’ es algo oscuro, secreto, enigmático. Lo “misterioso” es inexplicable, hasta incomprensible.

La palabra griega mysterion, sin embargo, es diferente. Aunque aun es un “secreto” ya no está celosamente guardado sino a la vista. Originalmente, la palabra griega se refería a una verdad en la que alguien había sido iniciado. Más aun, llegó a usarse para referirse a las enseñanzas secretas de las religiones paganas misteriosas, enseñanzas que estaban restringidas para los iniciados. Pero en el cristianismo no hay “misterios” esotéricos reservados para una élite espiritual. Por el contrario, los “misterios” cristianos son verdades que, aunque están más allá del descubrimiento humano, han sido reveladas por Dios, y por lo tanto pertenecen abiertamente a toda la Iglesia. Más sencillamente, mysterion es una verdad escondida del conocimiento o comprensión humana, pero descubierta por la revelación de Dios.

Si ése es el significado general de “misterio” en el Nuevo Testamento, cuál es el singular secreto que fue destapado o verdad revelada, que no se dio a conocer a los hijos de los hombres pero ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu (v.5) y en forma especial a él, añade Pablo, ya que por revelación me fue declarado el misterio (v.3)

En el versículo 4 y en Colosenses 4:3 lo llama el misterio de Cristo. Así que, evidentemente, es una verdad especialmente revelada de la cual “Cristo es a la vez la fuente y la substancia”.6 Pablo declara su naturaleza exacta con fuerza y claridad en el versículo 6. Es que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y junto, el misterio concierne a Cristo y su único pueblo judeo-gentil.

A fin de definirlo más precisamente, Pablo reúne (y en un caso inventa) tres expresiones paralelas y compuestas. Cada una tiene el mismo prefijo syn, “junto con” e indica que los creyentes gentiles ahora tienen compañerismo con los creyentes judíos.

¿Qué es esto? Los gentiles son “coherederos” (synkléronoma), “cocorporales” (syssoma) y “copartícipes” (symmetocha) de la promesa. Pero estas tres palabras griegas poco usuales necesitan ser aclaradas. Lo que Pablo está declarando es que juntos los cristianos judíos y gentiles son ahora coherederos de la misma bendición, miembros del mismo cuerpo y copartícipes de la misma promesa. Y este privilegio compartido es tanto en Cristo Jesús (porque lo disfrutan por igual todos los creyentes, sean judíos o gentiles, si están en unión con Cristo) como por medio del evangelio (porque la proclamación del evangelio incluye esta unidad y por lo tinto la pone al alcance de aquellos que creen).

Para resumir, podemos decir que “el misterio de Cristo” es la unión Completa de judíos y gentiles unos con otros a través de la unión de ambos con Cristo. Era esta unión doble, con Cristo y de uno con el Otro, la sustancia del “misterio”. Dios se lo había revelado especialmente a Pablo, según lo expresa brevemente (v.3) en el capítulo anterior. Pero también les fue dado a conocer a los santos apóstoles y profetas por el Espíritu (v.5), y a través de ellos “a sus santos” (Co. 1:26)7 Ahora era, por lo tanto, la posesión común de la Iglesia universal.

Era una revelación nueva. Porque en otras generaciones no se dio a conocer (v.5) sino que estaba escondido desde los siglos (v.9). Estas afirmaciones han dejado perplejos a los lectores de la Biblia, porque el Antiguo Testamento ya revelaba que Dios tenía un propósito para los gentiles. Prometía, por ejemplo, que todas las familias de la tierra Herían benditas por medio de la prosperidad de Abraham; que el Mesías recibiría a las naciones como su herencia; que Israel sería dada como luz a las naciones; y que un día las naciones harían una peregrinación Jerusalén y aun “correrían” hacia ella como un río ancho.8

Jesús también habló de la inclusión de los gentiles y comisionó a sus seguidores para que fueran y los hicieran sus discípulos. Pero lo que no reveló ni el Antiguo Testamento ni Jesús, fue la naturaleza radical plan de Dios, que la teocracia (la nación judía bajo el gobierno de Dios) llegaría a su fin y sería reemplazada por una nueva comunidad internacional, la Iglesia; que esta Iglesia sería “el cuerpo de Cristo”, unida orgánicamente a él; y que judíos y gentiles serían incorporados a Cristo y su Iglesia en términos de igualdad sin distinciones. Esta unión completa de judíos, gentiles y Cristo, era lo radicalmente nuevo y Dios se lo reveló a Pablo, venciendo su arraigado prejuicio judío.9

Fuente:

John Stott, La Nueva Humanidad. El mensaje de Efesios, ed. Certeza ,pag.112-114

Capítulo 3. La problemática de la evolución del hombre desde la antropologia filosófica y la ciencia Parte 1

Capítulo 3. La problemática de la evolución del hombre desde la antropologia filosófica y la ciencia Parte 1

¿Que es el hombre?, reflexionaba el famoso rey David,rey de Israel, seguramente en algún momento de soledad en que se ponía a mirar el cielo y no podía evitar ponerse a pensar.

“Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? “(Sal. 8:4-5)

Sin duda,la naturaleza ejerece un atractivo y un especial interés al ser humano. Es muy dificil escapar a la invitación que ella nos tiende a soñar,reflexionar e inquirir en los porqués de las cosas.No creo que el rey David haya sido un soñador, no me lo imagino asi.Tampco creo que seamos simplemente idealistas por el mero hecho de preguntarnos las razones de la creación, los misterios de la naturaleza. ¿Acaso el apostol Pablo no nos dice que el hombre no tiene excusas para no creer en Dios luego de reflexionar y observar la hermosura de la creación? No ees esto una invitación a examinar la hermosura de la creacion,para glorificar a Dios

Berkhof, conocido teologo protestante ,nos dice que “El hombre no es solamente corona de la creación, sino también el objeto del cuidado especial de Dios.”

No siendo la Biblia un texto de ciencia, vano sería intentar descubrir en sus páginas una antropología, una biología o una sicología. La Biblia no da, pues, una definición del hombre, sino que lo caracteriza existencialmente a la luz de su relación con Dios.

La relación del hombre con Dios se hace evidente desde la creación misma del hombre, Gn 1 y 2 afirma que Dios creó al hombre del polvo de la tierra. Por consiguiente, como criatura, es parte de la creación. Sin embargo, el hombre no es dios, como han pretendido los diversos humanismos. Está limitado en su poder (Mt 19.26; Jn 3.27; Ro 6.19), en su sabiduría (1 Co 1.25; 2.13; 3.18-20) y en su libertad (Ro 7.14-24) y es un ser mortal (Gn 3.19; Ro 5-12; 1 Co 15.21).

Pertenece a la tierra (1 Co 15.47a) y está sujeto a las contingencias de los demás elementos de la creación. Es innegable su semejanza física con los animales e incluso en el libro de Génesis, se afirma que el hombre fue creado en un mismo día con ellos (1.25-27). Es íntima su dependencia de la tierra, y su mortalidad apunta a un destino común con las especies inferiores.

No obstante su íntima relación con la naturaleza y los seres inferiores, el hombre no es una bestia. La Biblia destaca su noble dignidad (Sal 8.5: “Le has hecho poco menor que los ángeles”. El original dice: Elohim, es decir: los dioses o la divinidad). Dios lo creó a su imagen (Gn 1.27).

Asimismo, al hombre se le dio autoridad sobre la naturaleza (Gn 1.28; Sal 8.58) para dominarla según la voluntad del Creador (Stg 3.7). Ningún hombre, por tanto, es despreciable (Hch 10.28), pues es “linaje de Dios” (Hch 17.28), y Él ha hecho de una sola sangre todo el linaje de los hombres. Toda discriminación racial, social, sexual, cultural, atenta contra el propósito creador divino (Gal 3.28). En beneficio del hombre, criatura suprema de la creación, Dios ha legislado contra el crimen y el ultraje entre humanos (Éx 20.13), y ha establecido el amor como el vínculo de relación entre los hombres (Mt 7.12; 22.36-40; Ro 13.10). [0]

Robert Jastrow, astrónomo, dijo que “Cuando contemplo la naturaleza del hombre, la aparición de este ser extraordinario a partir de sustancias químicas disueltas en una charca de aguas templadas parece tan milagrosa como el relato bíblico de su origen.”

Thomas Henry Huxley, biólogo británico. dijo una vez “Estoy más convencido que nadie del profundo abismo que existe entre [...] el hombre y las bestias [...] porque sólo él posee el don del habla racional e inteligible [y] [...] que nos eleva muy por encima del nivel de nuestros humildes semejantes”.

Vemos lo que nos explica el Diccionario

hombre
(Del lat. homo, -inis).
1. m. Ser animado racional, varón o mujer.
2. m. varón ( ser humano del sexo masculino).
3. m. Varón que ha llegado a la edad adulta.
4. m. Grupo determinado del género humano. El hombre del Renacimiento El hombre europeo
5. m. Individuo que tiene las cualidades consideradas varoniles por excelencia, como el valor y la firmeza. ¡Ese sí que es un hombre!
Básicamente, estas son las más importantes definiciones que nos da el Diccionario [1]

El hecho de que el hombre se entienda a si mismo como creación de Dios o bien como un mono que ha tenido éxito, establecerá una clara diferencia con relación a hechos reales. También en ambos casos se oirán muy distintos tipos de mandatos dentro de uno mismo. A.Gehlen.

El hombre es un ser libre. Tiene el poder de determinación propia. Puede influírsele, pero no forzársele… Mira hacia delante y se mueve deliberadamente en la dirección que él elige para seguir. [2]

¿Cómo creó Dios al hombre?

La respuesta que se da a esta pregunta el Catecismo Menor de las iglesias presbiteriana es como sigue: “Dios creó al hombre varón y hembra, a imagen suya en cuanto a conocimiento, justicia y santidad, con dominio sobre las creaturas.

La Confesión de Fe de Westminster formula w forma algo más explícita un aspecto que está implícito en el Catecismo Menor cuando dice que Dios creó al hombre “con alma racional e inmortal.”

No cabe duda de que la Biblia habla de dos principios o sustancias distintas en el hombre como el cuerpo y el alma.

Esto aparece con toda claridad en el primer libro de la Biblia, en el que, al relatar la creación del hombre, se dice: “Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su mal aliento de vida y fue el hombre un ser viviente.

Pero esta idea forma parte tan íntima de toda Biblia que citar pasajes concretos para demostrarlo parecería casi superfluo. Cuando Jesús distingue entre alma y cuerpo con las solemnes palabras, “Y no temáis a los que matan el cuerpo mas el alma no pueden matar; temed más bien aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno,” no hace más que expresar en forma explícita lo que en realidad constituye parte esencial de toda la enseñanza de la Palabra de Dios. [3]

“El desarrollo de la forma de los organismos vivos sigue desafiando a la investigación biológica. El concepto de información biológica codificada en el programa genético que controla ese desarrollo constituye una parte principal de la metáfora semiótica en biología.

El carácter teleonómico de los sistemas vivos sigue enfrentado las concepciones dominantes en biología. No bastaron las veces en que las explicaciones vitalista y finalista fueron derrotadas con energía en la evolución de la biología experimental para que desaparecieran del todo, incluso entre biólogos profesionales. Más bien reaparecen bajo nuevas formas en cada generación. En la historia de la ciencia que ya lleva siglos, pocas veces, si alguna, este tipo de controversia acabó con el triunfo inequívoco de uno de los bandos. Sin embargo, en las primeras décadas posteriores a la síntesis neo-darwinista de 1940, la mayoría de los biólogos consideraba esta cuestión definitivamente resuelta.

El carácter predeterminado de los organismos vivos se vio como una consecuencia necesaria de la evolución explicada por el mecanismo de la selección natural que favorece la dispersión de mutaciones causal y gradualmente adaptadas a las poblaciones. Sin embargo, aquel provisorio cese del fuego, terminó en 1970 con una severa crítica desarrollada en áreas que van desde la paleontología a la embriología y a la biología molecular, exitosas promotoras de un renovado debate teórico sobre el papel de la selección natural en la evolución y, así, sobre el carácter gradual y adaptable de este proceso (Gould 1982, 1985, Vrba y Eldredge, 1984, Webster y Goodwin 1982, Goodwin 1984, L’ovtrup 1987, Ho y Saunders 1979, Dover 1982). “[4]

“Los evolucionistas intentaron e intentan engañar a la gente de distintas maneras. Por ejemplo, hace muchos años que dicen, como parte de la fábula de la transición de reptil a ave, que el Arqueoptérix es una evidencia de ello. Afirman que éste –con una antigüedad de 150 millones de años– poseía algunos rasgos de reptil y por lo tanto era un “eslabón perdido” entre los reptiles y las aves. Sin embargo, todos los recientes estudios científicos que exhiben que era un ave voladora, invalidan esos supuestos. Por otra parte, los dinosaurios terópodos –llamados antecesores de las aves– son mucho más jóvenes que el Arqueoptérix. Es otra realidad que los evolucionistas intentan pasar por alto.” [5]

“A lo largo del siglo XIX, diversas teorías postularon lo que muchos denominaron transmutación de unas especies en otras: según estos científicos, las especies no eran inmutables, sino que las similitudes entre unas y otras se debían a antecesores comunes. Muy diversas versiones de estas ideas fueron apareciendo,en medio de un clima hostil que había, por aquel entonces, hacia esas teorías, utilizando un ejemplo: el de Robert Chambers y su Vestigios de la Historia Natural de la Creación.

Chambers era miembro de la Geological Society de Londres, y sus estudios de geología, junto con lo que había leído sobre la transmutación de especies, le habían llevado a la conclusión de que todo lo que hoy vemos era el resultado del cambio a partir de formas anteriores más primitivas: se trataba de una teoría evolutiva, pero no sólo biológica, sinocósmica. Combinaba la teoría nebular de la formación del Sistema Solar con aspectos de geología, botánica, zoología…, y todo giraba alrededor del cambio hacia la perfección (que, dado el momento y lugar de la concepción de la teoría, era el hombre blanco europeo, pero bueno, ya se sabe, todos siempre somos los mejores).

En 1844, Chambers publica sus teorías en un libro, Vestiges of the Natural History of Creation (Vestigios de la Historia Natural de la Creación); sin embargo, como todos sus contemporáneos con ideas parecidas, es perfectamente consciente de que hacer sus ideas públicas conllevaría el ostracismo, los constantes ataques de las figuras de autoridad científicas y religiosas (en muchos casos, las mismas personas) y, en general, multitud de problemas para sí mismo y su familia.

Como digo, quiero emplear este ejemplo para que te des cuenta de hasta dónde la discusión sobre la evolución no era en aquel entonces algo libre.

En primer lugar, Chambers publica su libro de forma anónima. No sólo eso: para que el editor del libro en Londres no pudiera saber que Chambers era el autor por su letra manuscrita (Chambers era ya un autor conocido), una vez hubo escrito el libro se lo dio a su mujer para que ella lo transcribiera de su propio puño y letra. A continuación, los Chambers enviaron el manuscrito desde Escocia, donde vivían, a un amigo que vivía en Manchester, Alexander Ireland. Éste, a su vez, envió el manuscrito al editor de Londres: de este modo el sello mostraría que la carta provenía de Manchester, haciendo aún más difícil trazar el origen de la obra hasta Chambers.

Naturalmente, la correspondencia durante el período de corrección previo a la publicación del libro se hizo siempre a través de Ireland: éste recibía las cartas de Londres y las enviaba a los Chambers y viceversa. Sólo cuatro personas conocían la verdadera identidad del autor de Vestigios de la Historia Natural de la Creación además de Chambers, y su autoría sólo se hizo pública en 1884 (cuarenta años después de su publicación), cuando el propio Alexander Ireland publicó una edición que mostraba, por fin, el nombre de Robert Chambers como autor.

Digo esto para que valores aún más el coraje de Huxley y sus correligionarios cuando se enfrentaron a las autoridades científicas y religiosas de la época en el debate que describiré después: había que tener lo que había que tener para alzar la voz a favor de una teoría evolutiva; Chambers, por ejemplo, no lo tenía, de modo que publicó anónimamente, pero es difícil culparlo, pues actuar de otro modo podría haber supuesto que perdiese todo su prestigio y que su familia –sobre todo, si era religiosa– se preguntase cómo podía haber caído tan bajo.

El problema más grave de las teorías de este tipo (y hubo muchas antes y después de Chambers, incluida la más famosa de todas, la de Charles Darwin) era que ponían en peligro la justificación divina del orden establecido; de ahí que, en general, los conservadores se opusieran con uñas y dientes a ellas, mientras que los liberales las aceptaran. Es una simplificación muy común decir que la Iglesia Anglicana se opuso a las teorías de la transmutación o, como se denominaron después, evolución: muchos sacerdotes anglicanos las aceptaron de buen grado y no consideraron que significasen la negación de un Creador. Otros, desde luego, consideraban que se trataba de blasfemias de la peor clase — una vez más, el ala más liberal de la Iglesia Anglicana tendía a aceptar las teorías de Chambers y compañía, mientras que el ala más conservadora las rechazaba.

La cuestión era, por supuesto, que la mayor parte de las autoridades científicas y religiosas en la Inglaterra victoriana eran fuertemente conservadoras, con lo que la reacción a cualquier teoría que oliese a “evolución” era realmente agresiva: de ahí las precauciones de Chambers. Podríamos pensar hoy que el geólogo se pasaba de paranoico, pero la verdad es que al libro le cayeron palos desde todas partes, y hubo incluso una cierta “caza de brujas” tratando de descubrir quién era el malnacido que lo había escrito. De hecho, el nombre de Chambers apareció entre muchos otros como sospechoso, pero afortunadamente para él no fue descubierto. Sin embargo, date cuenta de lo terrible que es lo que estoy diciendo: fue un sospechoso, y trataba de descubrirse al culpable de haber escrito el libro.

Robert Chambers

Una de las figuras más notables que se opusieron al libro de Chambers fue el obispo Samuel Wilberforce (sí, uno de los nombres del debate, pero a eso llegaremos luego). Sí, Wilberforce era sacerdote, pero una vez más, muchas de las ideas modernas sobre estos debates nos hacen pensar que se trató de ignorantes religiosos contra educados ateos y agnósticos, algo que no es cierto. Se trataba en este caso de una persona con una buena educación científica: de hecho, era miembro de la Royal Society y tomaba parte a menudo en discusiones y debates de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia (que, por cierto, sigue existiendo hoy). Además, el obispo Wilberforce era un orador excepcional, algo muy valorado en la Inglaterra de la época, en la que los debates públicos eran muy comunes. Wilberforce tenía armas oratorias muy eficaces, y era capaz de retorcer un argumento hasta convencer a la gente de su postura de maneras muy sinuosas: no en vano lo llamaban Soapy Sam (Sam el Jabonoso), en parte por su hábito de frotarse las manos mientras hablaba, y en parte por lo resbaloso que era al debatir. Benjamin Disraeli lo describió como“untuoso, oleaginoso, saponáceo”.

En 1847, en un sermón ante una congregación de científicos (se trataba de una misa durante uno de los encuentros de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia), Wilberforce atacó ferozmente al libro de Chambers –sin saber, por supuesto, que se trataba de él–. Wilberforce utilizó argumentos racionales y emocionales para desacreditar las ideas de“Vestigios…” (que tenía, por cierto, agujeros bastante notables que el propio Darwin criticó en sus obras), y la gente quedó realmente impresionada por lo sólido y cortante de su discurso. Aunque no tenemos, por supuesto, una transcripción de su sermón, la impresión general parece haber sido que Wilberforce propinó un mazazo considerable a las teorías de la transmutación natural.

“Sam el Jabonoso”, Samuel Wilberforce (1805-1873).

Richard Owen (1804-1892).

Desgraciadamente para él y quienes lo apoyaban, la cosa no había terminado ahí. Unos años después, en 1859, se publica Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida, de Charles Darwin. Las teorías de Darwin son de una solidez y contienen una cantidad de evidencias científicas que convierten al libro de Chambers en una broma, pero desde luego tienen cosas en común — como la idea de que el ser humano y los monos tienen ancestros comunes. Naturalmente, los altos estamentos de la Ciencia y la Iglesia inglesas atacan las teorías de Darwin sin dilación, y las facciones más liberales de ambas defienden la teoría apasionadamente. Darwin, que sufre de mala salud, no toma parte en discusiones ni debates, aunque lee con interés las críticas a su obra y los relatos de debates posteriores.

Uno de los críticos más feroces de “Sobre el origen…” es Richard Owen, eminente biólogo y paleontólogo (el creador del término dinosaurio). Owen escribe una crítica anónima en el Edinburgh Review en la que se opone de una manera realmente agresiva a las teorías de Darwin. No sólo eso — además, se pone en contacto con Wilberforce y lo azuza y lo informa para que éste escriba otra crítica negativa en el Quarterly Review, ya que los poderes de persuasión de Wilberforce superan con mucho a los del propio Owen. Según él, existen diferencias anatómicas tan evidentes entre, por ejemplo, el cerebro de un gorila y el de un hombre (pues el del gorila no tiene hipocampo, además de otras estructuras, y el del hombre sí) que es imposible aceptar que ambos tienen un ancestro común — el hombre es único y diferente de todos los animales. Wilberforce está, desde luego, de acuerdo con él. Por cierto, si sabes de anatomía y te has echado las manos a la cabeza porque el cerebro del gorila sí tiene hipocampo, espera unos cuantos párrafos

Charles Darwin, el “núcleo ausente” del debate (1809-1882).

Como puedes ver, la situación es hasta cierto punto simétrica: las dos “figuras pensantes” son Owen y Darwin, que representan las posturas encontradas de la ciencia de la época. Sin embargo, ni uno ni otro son grandes oradores, y ambos se convierten en mentores de sus paladines, Wilberforce y Huxley, que son quienes se enfrentan a la luz pública. Sin embargo, Owen (que era bastante más malévolo que Darwin) atacaría luego a Huxley directamente de varias maneras, y éste respondería expeditivamente. Pero no nos adelantemos a los acontecimientos.

El 28 de Junio de 1860 tanto Wilberforce como Huxley formaban parte de una reunión de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia en la que un autor, Charles Daubeny, leyó uno de sus artículos en los que se mencionaba la teoría de Darwin. Huxley, Owen y otros se enzarzaron en una breve discusión acerca de la evolución, pero la cosa quedó en agua de borrajas; Huxley decidió contestar a los argumentos de Owen por escrito con pruebas científicas, y se negó a seguir discutiendo. Sin emabrgo, el obispo Wilberforce –que parece no haber estado presente ese día– decidió dirigirse a los miembros de la Asociación dos días después, el sábado 30 de Junio, para explicar por qué la teoría de Darwin no se sostenía.

El “bulldog de Darwin”, Thomas Henry Huxley (1825-1895).

Al principio parece que Huxley no tenía demasiadas ganas de entrar en un debate con Wilberforce, pero otros partidarios de Darwin lo convencieron. Uno de ellos fue, irónicamente, Robert Chambers, que todavía no había tenido lo que hay que tener para revelarse como el autor de “Vestigios…” pero al mismo tiempo azuzaba a otros para que defendieran públicamente la evolución. El caso es que, al final, Huxley accedió a salir a la palestra el sábado y discutir con Wilberforce, a pesar de la gran reputación de éste último: prácticamente todo el mundo esperaba un nuevo mazazo a la evolución como el que había propinado el obispo de Oxford trece años antes en su sermón contra la obra de Chambers.

Es difícil saber con exactitud lo que sucedió durante esos días, porque todo lo que conocemos es a través de los escritos posteriores de los participantes, y como te puedes imaginar no se trata de relatos imparciales. Sin embargo, parece ser que ambas partes eran conscientes de la importancia del debate del sábado: Owen se reunió con Wilberforce la noche anterior para aleccionarlo, y Huxley discutió con Joseph Dalton Hooker y otros allegados a Darwin cómo defender sus teorías.

Otros clérigos de la época, por el contrario, apoyan a Darwin. Charles Kingsley, por ejemplo, afirma que se trata de “una concepción igualmente noble de Dios”, al considerar que un Creador que pone en marcha el proceso evolutivo es tan aceptable para el Anglicanismo como uno que crea las especies tal y como son hoy. Otros sacerdotes, como Baden Powell, van incluso más allá: según ellos creer en milagros es una forma de ateísmo, pues suponen la ruptura de las leyes divinas, mientras que la evolución no lo hace. Como puedes ver, tanto dentro de la comunidad científica como de la religiosa –y ambas se encontraban íntimamente entrelazadas– la cosa despertaba pasiones.

Desgraciadamente, Darwin no podía defender sus ideas: además de su delicada salud, su temperamento no se prestaba a ello. Afortunadamente para él había otros que simpatizaban con sus teorías y sí tenían la salud y la disposición necesarias para convertirse en los “paladines de la evolución”. El más famoso de ellos era el primer nombre del debate, el conocido como “bulldog de Darwin”: Thomas Henry Huxley. La vida y las ideas de Huxley son realmente interesantes y hablaremos más en profundidad de ellas en la serie, pero en lo que nos afecta hoy, se trataba de un individuo que combinaba varias cualidades que lo hacían el defensor perfecto de Darwin. En primer lugar, se trataba de alguien con una gran formación científica, especialmente en anatomía y fisiología. En segundo lugar, era alguien muy cercano a Darwin y que estaba realmente convencido de que sus teorías eran la mejor explicación de lo que podemos observar (algo que no había sucedido con las de Chambers ni Lamarck, a las que Huxley se había opuesto ferozmente por falta de solidez). Finalmente, se trataba de un orador inteligente y persuasivo, aunque no era considerado ni de lejos rival para Sam el Jabonoso, desde luego, y tenía la suficiente valentía como para mostrarse públicamente a favor de la teoría de Darwin (algo que Chambers nunca hubiera podido hacer).

Owen –quien, como he dicho antes, era bastante malicioso– hizo que el presidente de la sesión del sábado fuera John Stevens Henslow, antiguo mentor de Darwin (fue él quien le presentó al capitán del HMS Beagle en el que haría su famoso viaje), quien ahora se oponía a las ideas de “Sobre el origen…”. De ese modo parece que Owen pretendía que el golpe a Darwin y Huxley fuera aún más estrepitoso. En cualquier caso, ambas partes se presentaron en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford listos para el debate — curiosamente, el objetivo oficial de la reunión era escuchar la lectura del artículo de John William Draper “Sobre el desarrollo intelectual de Europa, considerado como referencia de las ideas del Sr. Darwin y otros de que la progresión de los organismos viene determinada por una ley” , pero todo el mundo sabía que cuando acabase la lectura se desenvainarían las espadas retóricas.

En efecto, parece ser que Draper hizo una lectura larga y aburrida de su artículo y, por fin, empezó la verdadera discusión. Tras breves intervenciones de figuras menos importantes, el reverendo Wilberforce tomó la palabra y bordó una de sus emotivas y jabonosas diatribas, cuidadosamente preparada con anterioridad. Por los relatos de los presentes, parece ser que se trató de un discurso eficaz pero que, al ser muy difícil descartar la teoría de Darwin con la misma facilidad que podía hacerse con otras menos sólidas empíricamente (como la de Chambers), se centraba en marear la perdiz, en acusaciones personales y en la lisa y llana manipulación de las emociones para tratar de llevarse el público a su lado sin argumentos racionales.

Al parecer, en el conato de debate entre Huxley y Owen de unos días antes, Huxley había afirmado algo del estilo de quelo importante eran la verdad y los hechos, y que para él no significaría nada personalmente conocer que uno de sus ancestros había sido, por ejemplo, un gorila. De manera que Wilberforce terminó su discurso el sábado haciendo una broma al respecto, para convertir a Huxley en objeto de burla (las bromas sobre los evolucionistas y los monos eran muy frecuentes entonces), haciendo una pregunta a Huxley que pasaría a la posteridad y que Wilberforce probablemente lamentaría más adelante: ¿Preferiría entonces el Sr. Huxley descender de un mono por parte de padre o por parte de madre?

La chanza fue probablemente no planeada, y algo torpe: francamente, impropia de un orador como Wilberforce. La cuestión es que, en la época, muchos debates se ganaban o perdían, no por la solidez de los argumentos, sino por la habilidad de manipular las emociones del público a uno u otro lado, y parece que el obispo de Oxford no pudo evitar terminar su discurso con un intento de lograr precisamente eso. Sin embargo, como digo, fue una torpeza, y Huxley lo sabía. Parece ser que, según Wilberforce soltaba su pregunta bromista y el público rompía en carcajadas, Huxley susurró a Benjamin Brodie (el Presidente de la Royal Society), que estaba sentado a su lado: “El Señor me lo acaba de poner en las manos”.

La respuesta de Huxley, aunque también es retórica y trata de crear emociones, es de una calidad muy superior, en este caso, a la del afamado orador Wilberforce. Lo mejor es que leas el relato de una de las personas que se encontraban allí, escrito menos de un mes tras su celebración. Se trata de las palabras del zoólogo y ornitólogo Alfred Newton (énfasis mío):

Caricatura de Darwin como un mono, algo habitual en la época.

En la Sección de Historia Natural tuvimos otro apasionado debate darwiniano [...] Tras [largos preliminares] Henslow pidió a Huxley que expusiera sus ideas con más extensión, y esto hizo que hablase el obispo de Oxford [...] Refiriéndose a lo que Huxley había dicho dos días antes, sobre que al fin y al cabo no le importaría saber si descendía de un gorila o no, el obispo se mofó de él y le preguntó si tenía preferencia por descender de él por parte de padre o de madre. Esto dio a Huxley la oportunidad de decir que antes preferiría ser familia de un simio que de un hombre como el propio obispo, que utilizaba tan vilmente sus habilidades oratorias para tratar de destruir, mediante una muestra de autoridad, una discusión libre sobre lo que era o no verdad, y le recordó que en lo que se refiere a las ciencias físicas la “autoridad” siempre había acabado siendo destronada por la investigación, como podía verse en los casos de la astronomía y la geología. A continuación atacó los argumentos del obispo y mostró cómo no se correspondían con los hechos, y cómo el obispo no sabía nada de lo que había estado hablando. Mucha gente habló después [...] La impresión de los asistentes fue muy contraria al obispo.

La cortante respuesta de Huxley impresionó tanto al público que, de acuerdo con algunos testimonios, Lady Brewster se desmayó literalmente. Los partidarios de Darwin, incluidos los pastores anglicanos liberales, jalearon el discurso de Huxley con pasión (el reverendo Baden Powell no estaba allí pues, desgraciadamente, había muerto unos días antes). Las emociones del público habían sido, efectivamente, dirigidas con habilidad… pero no por Wilberforce, sino por Huxley, que había quedado como un honrado investigador insultado por el ruin Wilberforce (sí, algo hasta cierto punto cierto, pero utilizado con astucia por Huxley).

La sede del debate, el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford (wikipedia)

No ayudó demasiado al bando conservador del debate el hecho de que el siguiente en hablar fuese Robert FitzRoy, el capitán del HMS Beagle, el navío en el que Darwin había realizado su famoso viaje. FitzRoy hizo un breve y burdo discurso en el que levantó una gran Biblia frente al público, pidiéndoles que creyesen a Dios antes que al Hombre. Una petición que tal vez hubiera funcionado en otro entorno, pero prácticamente todos allí eran científicos (fueran clérigos o no), con lo que la impresión general fue ahora la de la intolerancia e ignorancia del bando de Wilberforce frente al del conocimiento y el racionalismo de Huxley.

El último en hablar fue otro partidario de Darwin, Hooker; no sabemos bien lo que dijo, pero en su propio testimonio de la reunión, Hooker afirma que fue él y no Huxley quien hizo callar a Wilberforce y quien, en resumidas cuentas, ganó el debate. Es difícil saberlo, pero teniendo en cuenta que es él mismo quien lo dice, no me parece un testimonio demasiado fiable, más aún cuando tantos otros ponen a Huxley como el ganador de la discusión.

Tras el debate se muestra la calidad humana de cada uno de los participantes y asistentes: Huxley y Wilberforce, aunque en desacuerdo, mantienen una relación cordial e incluso trabajan juntos en alguna ocasión. Desde luego, Wilberforce sigue pensando que es un orador sin parangón y que ha ganado el debate. Sin embargo, Owen no perdona a Huxley el haber “derrotado” a su paladín, y le guarda un gran rencor. Lo ataca de diversas maneras, diciendo que es “el defensor del origen del hombre en un mono transmutado” y afirmando una vez más que algunas estructuras del cerebro humano no se encuentran en los simios, con lo que las teorías de Darwin no se sostienen.

Huxley muestra, una vez más, su modo de hacer las cosas: en varias ocasiones realiza, junto con otros científicos, disecciones del sistema nervioso de varios simios (incluido el gorila), y allí está claro y meridiano el hipocampo que se suponía sólo existía en el hombre, junto con las otras estructuras que menciona Owen. No se trata ya de una diferencia de opinión ni de una confusión: Owen ha mentido, y Huxley lo muestra al mundo, destruyendo en buena medida el prestigio de su sibilino rival. Cuando Huxley entra a formar parte, un año después, del Zoological Society Council, Owen abandona la institución. Posteriormente, Huxley actúa para evitar que Owen entre en el Royal Society Council. Con el tiempo quien gana en esta rivalidad es, indudablemente, Huxley (y, con él, Darwin), pero el rencor entre ambas partes nunca desaparecería.

Como sabes, las cosas siempre se exageran con el tiempo, y no creo que este debate haya creado un antes y un después en la aceptación de las ideas de Darwin y sus partidarios; sin embargo sí parece haber sido un punto de inflexión, y en él aparece la tendencia inevitable de la ciencia en su propia evolución hacia su forma moderna — el rechazo al principio de autoridad, la primacía de la experimentación y los hechos, el desligamiento de la religión… No sólo eso, también se observa en él las diferentes reacciones desde la religión ante los avances científicos: algunos los aceptan de buen grado, mientras que otros consideran sus textos sagrados como una verdad última y literal que ninguna observación de la realidad puede cambiar. Y todo ello aderezado con una buena dosis de demagogia por ambas partes –más, todo hay que decirlo, por la de Owen–. ¡Quién hubiera podido estar allí!

Además se observa otra diferencia entre ambas partes: aunque tanto los seguidores de Owen como los de Darwin eran apasionados, la mayor parte de los de Owen no consideran la posibilidad de que Darwin tenga razón; es más, les produce verdaderos escalofríos sólo pensarlo. Sin embargo, el propio Huxley duda muchas veces de algunos aspectos de las teorías de Darwin, y a menudo le pide pruebas empíricas que Darwin no puede proporcionarle. De hecho, Huxley no está convencido de que la teoría de Darwin sea la verdad última — simplemente se trata de la mejor explicación de las que dispone en ese momento para describir los hechos observados. Huxley es, más aún para su época, un científico de verdad — y su vida y sus ideas son realmente interesantes. “[6]

“Una de las creencias fundamentales del evolucionismo es que el hombre evolucionó a partir de otros animales a través del tiempo, gracias al azar y a la selección natural. Algunos insisten en que el evolucionismo no enseña que el hombre evolucionó de los simios sino más bien de los antecesores “semi-simios”. Este argumento es engañosos pues virtualmente cualquiera de los “ascendentes homínidos” conocidos si estuvieran viviendo actualmente serían clasificados como simios. Se define a un “simio” como a un mono que carece de cola. La investigación que se viene llevando a cabo para determinar si el hombre procede del simio siempre comenzó asumiendo que esto ha sido así. No se ha permitido nunca realizar interpretaciones que cuestionen esta suposición “a priori”. Entonces lo único que ha sido buscado en paleoantropología (el estudio de los fósiles humanos y “prehumanos”) han sido las etapas transitorias entre animales semi-simios y el hombre. Sin embargo, las formas transitorias se han mostrado aquí elusivas, no sólo en el caso humano, sino en cualquier otra especie de animal o planta. Los eslabones perdidos permanecen perdidos.
Uno podría pensar que los paleoantropólogos dispondrían de alguna clase de rasgos estructurales que puedan ser asumidos como comprobantes de que un simio se está transformando en hombre. Puesto que principalmente son los cráneos, y en especial los dientes, podríamos esperar razonablemente que el criterio para juzgar las formas transitorias se encuentre basado en estos. Lo que realmente nos estamos preguntando es ¿qué cosa es un homínido ?. Un homínido se define como un primate que camina erguido y que sea un antepasado “conocido” del hombre, pariente colateral del hombre o hombre verdadero. Obviamente el hombre es el único homínido conocido.
La prueba señalada más a menudo para mostrar que un simio está en proceso de evolución hacia el hombre es la forma y capacidad craneal. La media para los humanos es de 1.350 cc para una mujer y 1.500 cc para un hombre. El rango en el que se mueven es desde 830 cc. (aborígenes australianos) hasta el cráneo mayor registrado, de unos 2.800 cc. Virtualmente no hay una relación conocida entre la inteligencia y el tamaño del cerebro entre los humanos que se encuentran dentro de este rango. Para comparación, los simios modernos tienen una capacidad cerebral de 500 cc.

CARACTERISTICAS DIFERENCIADORAS EL CRANEO HUMANO COMPARADO AL DEL SIMIO.
Protuberancias frontales en forma de pequeñas bóvedas en las cuencas de los ojos y relativamente muy distanciados arcos dentales — parabólicos para el hombre y en forma de U para los simios–, la morfología de los dientes, pequeños incisivos y caninos comparados a los molares, la posición y forma de las mandíbulas, los ángulos de los dientes caninos y el maxilar.
¿ Tienen los paleoantropólogos una base consistente para determinar si una criatura semi-símia está cerca del hombre o convirtiéndose en hombre ?. La respuesta es muy simple: NO !. En su libro LUCY, Donald Johanson dijo:
“Puede parecer ridículo para la ciencia haber estado hablando de humanos, prehumanos y protohumanos durante más de un siglo sin siquiera comprender qué era un humano. Ridículo o no, incluso hoy mismo, no tenemos una definición aceptable de lo que es un humano, no disponemos de un conjunto de especificaciones que capaciten a cualquier antropólogo decir inmediatamente y con confianza lo que es y lo que no es un humano”.
El distinguido anatomista británico Sir Solly Zuckerman ha señalado exactamente lo mismo en un trabajo titulado “Correlation of Change in the Evolution of Higher Primates” (in EVOLUTION AS A PROCESS, A.C. Hardy, and E.B. Ford, eds., 1954):
” Las consideraciones en filogenia no son nada más que deducciones, confeccionadas a la luz de la escala de tiempos geológica… Las deducciones a veces son basadas de forma muy insegura debido a las pruebas inadecuadas”. “La ausencia de un criterio aceptado por el que juzgar la naturaleza homínida, o si no, los rasgos de la línea de separación en los huesos, hace muy difícil la posición entera”.
Aun así eso no es lo más difícil para afirmar que un cráneo sea humano, el problema viene con la idea de un simio en vías de transformación a hombre. ¿ Exactamente qué debería uno buscar en un simio para probar que está en evolución hacia hombre ?, o viceversa ¿ qué rasgos debería uno buscar en un hombre que indicarán que se encuentra más relacionado a los simios que a los otros hombres ?. Finalmente no debemos pasar por alto el problema del rango de variación que es normal para una especie primate dado el dimorfísmo sexual que a menudo es muy extremo en los primates no humanos.
Antes que comencemos nuestro análisis del conjunto de personajes que han sido propuestos como antepasados del hombre, deberíamos familiarizarnos con ciertos términos utilizados por paleoantropólogos para denominar a sus pretendidos homínidos. El término “phitecus” significa “simio”, “anthro” significa “hombre”, y “homo” significa “hombre moderno”. Así el nombre “Pithecanthropus” significa literalmente “hombre simio”.

EQUIVOCACIONES DEL PASADO.
EL HOMBRE DE PILTDOWN

— Eanthropus dawsoni (hombre de Dawn). En 1812, Charles Dawson un doctor en medicina y un paleontólogo aficionado descubrieron una mandíbula y parte de un cráneo en una fosa de gravilla cerca de Piltdown (Inglaterra).

El hueso de la mandíbula tenía forma de simio pero mostraba dientes con forma semejante a la humana. El cráneo tenía clara forma humana. Las dos muestras fueron combinadas para formar el “hombre de Dawn”, que fue estimado que tenía 500.000 años de antigüedad.

La cosa completa resultó ser un elaborado engaño. El cráneo era humano (de hace unos 500 años) mientras que la mandíbula era de un simio moderno cuyos dientes habían sido limados para que asemejaran a los humanos.

El engaño que duró más de 50 años, a pesar de la cuidadosa exploración de las mejores autoridades del mundo en la materia, hizo que Sir Solly Zuckerman declarase:
“Es muy dudoso que haya algo de ciencia en la búsqueda de antepasados fósiles del hombre.”

“Un muy conocido médico y también paleoantropólogo aficionado, Charles Dawson, se presentó afirmando que había encontrado un hueso de quijada y un fragmento de cráneo en una cueva de Piltdown, Inglaterra, en 1912. Aunque el hueso de la quijada se parecía más al de un mono, los dientes y el cráneo se parecían más a los de un ser humano. Se supuso que esas muestras que fueron etiquetadas “Hombre de Piltdown” tenían 500 mil años de antigüedad. Fueron exhibidas en distintos museos como una prueba absoluta de la evolución humana. Durante más de 40 años se escribieron muchos artículos científicos sobre el “Hombre de Piltdown”, se dibujaron muchas interpretaciones del mismo y el fósil fue presentado como una evidencia importante de la evolución humana. Se escribieron no menos de 500 tesis doctorales sobre la materia. El conocido paleontólogo norteamericano Henry Fairfield Osborn dijo: “…tenemos que recordar permanentemente que la Naturaleza está llena de paradojas y este es un asombroso hallazgo referido al hombre primitivo…” cuando estaba visitando el Museo Británico en 1935.

En 1949, Kenneth Oakley del Departamento de Paleoantropología del Museo Británico, quizo experimentar el método llamado “prueba del flúor”, un nuevo ensayo para determinar la época de algunos fósiles antiguos. El experimento se realizó con el fósil del Hombre de Piltdown. La conclusión fue sorprendente. Durante el análisis se comprobó que el hueso maxilar no contenía flúor. Esto indicaba que estuvo enterrado solamente unos pocos años. Asimismo el cráneo, que contenía una pequeña cantidad de flúor, demostró tener unos pocos centenares de años.

Se determinó que los dientes en las mandíbulas pertenecían a un orangután y habían sido injertados allí, que las herramientas “primitivas” descubiertas con los fósiles eran simples imitaciones torneadas con implementos de acero. Esta falsificación fue revelada al público en 1953 con el análisis pormenorizado completado por Weiner. ¡El cráneo pertenecía a un hombre de hacía 500 años y la quijada a un mono que había muerto hacía poco! Los dientes fueron arreglados en un orden determinado y puestos allí. Los puntos de unión fueron rellenados para que se asemejen a los de un ser humano. Todas esas piezas fueron teñidas con dicromato de potasio para darle una apariencia antigua. Las tinturas empezaron a desaparecer cuando las piezas se sumergieron en ácido. Le Gros Clark, miembro del equipo que descubrió la falsificación, no pudo ocultar su sorpresa ante eso y dijo que “las evidencias de la abrasión artificial surgieron a la vista de inmediato. En realidad, bien podemos preguntar, ¿cómo es posible que algo tan obvio haya dejado de ser advertido antes?”(58). Inmediatamente después de esto el “Hombre de Piltdown” fue sacado de prisa del Museo Británico, donde había estado en exhibición durante más de 40 años.[7]

EL HOMBRE DE NEBRASKA —-Hesperopithecus haroldcookii—. En 1922, Henry Faifield Osborn, entonces director del American Museum of natural History, recibió un diente que Mr. Cook dijo haber encontrado en los depósitos del Plioceno que se hallan en Nebraska. Osborn aseguraba que ese diente tenía características de hombre y simio, y por tanto supuso que era de un antepasado del hombre. Otros distinguidos científicos apoyaron la tesis de Osborn. Unos dibujos del hombre de Nebraska y de su mujer se publicaron en el Illustrated London Daily News. Este diente se utilizó en el debate “Monkey” en 1925 como una prueba irrefutable de la ascendencia animal del hombre.

Como William Jennings Bryan vivía en el estado de Nebraska, Osborn le criticó en la prensa por dudar del hombre de Nebaska:
“la tierra habla a Bryan desde su propio estado de Nebraska. El diente del Hesperopithecus es como un susurro, como una pequeña voz. Suena, pero no es fácil de oír. Este pequeño diente nos dice volúmenes enteros de verdad, en los que se muestran pruebas de que los hombres descendemos del mono”.
En 1927 se encontraron otras partes del esqueleto de ese “hombre”, entonces quedó claro que la “pequeña voz del susurro” no era más que el diente de una especie ya extinta de cerdo (peccary).

“El director del Museo Americano de Historia Natural, Henry Fairfield Osborn, declaró en 1922 que había encontrado un molar fósil en Nebraska occidental, cerca de Snake Brook, correspondiente al Período del Plioceno. Dicho diente, supuestamente, tenía características comunes al hombre y al mono. Se empezaron a verter profundos argumentos científicos, algunos de los cuales interpretaron que se trataba de un diente del Pitecantropo erectus, mientras que otros sostenían que era más cercano al ser humano. Este diente fósil que provocó un gran debate, fue llamado “Hombre de Nebraska” e inmediatamente se le dio un nombre científico: Hesperopithecus haroldcooki.
Muchas autoridades en la materia apoyaron a Osborn. Basándose en ese solo diente se hicieron dibujos de la cabeza y del cuerpo del “Hombre de Nebraska”. Además, éste fue representado incluso con la esposa e hijos, como toda una familia en un ambiente natural.

Todos estos escenarios fueron desarrollados a partir de solamente un diente. Los círculos científicos acreditaron a este “hombre fantasma” en un grado tan alto, que cuando el investigador William Bryan se opuso a las decisiones tendenciosas que se apoyaban en un solo diente, fue criticado duramente.

En 1927 se encontraron otras partes del esqueleto, según las cuales el diente del caso no pertenecía a un hombre y tampoco a un mono. Se comprobó que pertenecía a una especie extinta de cerdo norteamericano llamado prosthennops. “Hesperopithecus: Aparentemente No Es Un Mono Ni Un Hombre” fue el título que puso Wiiliam Gregory a un artículo publicado en la revista “Sciencie”, en el que denunciaba el error(59). Después de eso todos los dibujos del “Hombre de Nebraska” y “su familia” fueron retirados de inmediato de la literatura “[8]

“El hombre de Nebraska es uno de los “caballitos de batalla” favoritos de los creacionistas. El folleto creacionista de CHICK PUBLICATIONS, dice al respecto:

“Formado científicamente en base a un diente; más tarde se comprobó que era el diente de un cerdo extinto”.
En realidad el hombre de Nebraska o Hesperopithecus haroldcookii (como se llamó en su momento) resultó ser un error. La historia de esta peculiar especie empezó en 1922 cuando Harold J. Cook, un geólogo consultor encontró un diente fósil en los depósitos del Plioceno medio de Snake Crek al occidente de Nebraska. Este diente fue luego estudiado por Henry Fairfield Osborne, quien por aquel entonces se desempeñaba como director del Museo Norteamericano de Historia Natural.

Osborne determinó que el diente erosionado perteneció a un primate antropoide. Esta determinación animó a Osborne, ya que su hallazgo se constituiría en el primer registro fósil de primates antropoideos en Norteamérica. Osborne decidió bautizar la nueva especie con el nombre de Hesperopithecus haroldcookii, que significa “Simio del mundo occidental”. Sin embargo, tras un análisis posterior, el diente resultó ser de un pecarí extinguido del género Prosthenops.

Los creacionistas han tomado partido de este asunto y dicen con frecuencia “¿Cómo creerles a unas personas que no pueden distinguir un cerdo de un simio?” Sin embargo, cabe mencionar que los molares y premolares de cerdos y humanos son muy parecidos y este problema fue el error de Osborne.

Cabe mencionar que fue el espíritu crítico de la ciencia, lo que llevó al examen juicioso de la evidencia, y la posterior rectificación. Tal aspecto nunca es mencionado, ni mucho menos puesto es práctica por los creacionistas.”[9]

RAMAPITHECUS

Durante mucho tiempo se creyó que este animal representaba la primera rama de la línea de los simios que había evolucionado hacia el hombre –hace 14 millones de años–. En un artículo sobre el Ramapithecus en Scientific American (May 1977) el doctor Elwyn Simons dijo:
“este primate extinto es el más antiguo homínido o con forma distintivamente humana, miembro del árbol familiar del hombre. El hallazgo de muchas nuevas muestras de él ha clarificado su lugar en la evolución humana”.
Simons concluyó de manera confidencial que:
“Ahora puede trazarse sin temor de contradicción la trayectoria de los homínidos generalizados hasta el genero Homo”.
La importancia crucial del Ramapithecus como un antepasado de los homínidos es evidente en este comentario que hizo Simons en la revista Time (7 Nov. 1977):
“El Ramapithecus se encuentra estructurado idealmente como un antecedente de los homínidos. Si él no hubiera existido entonces no tendríamos algo como esto”.
La confianza de Simon en la ascendencia humana u homínida del Ramapithecus es sorprendente en vista del estudio llevado a cabo por el Dr Robert Eckhardt aparecido en Scientific American (226: 94, 1972). Eckhardt había realizado 24 diferentes medidas de los dientes de dos especies de Dryopithecus (un simio fósil) y una especie de Ramaphitecus. Comparó el rango de variación de estas medidas con medidas similares de una población de chimpancés modernos, y encontró que había había una mayor variación en los dientes de de los chimpancés actuales que la que había entre el Dryopithecus y el Ramapithecus. Esto es muy significativo puesto que el Ramapithecus había sido considerado como un homínido temprano principalmente en base a sus dientes.

Eckhardt concluyó:
“No hay una prueba persuasiva para la existencia de alguna especie homínida en el intervalo del Plioceno, a no ser que el término homínido signifique simplemente algún individuo, simio, que casualmente posea unos dientes pequeños y una correspondiente cara pequeña”.
Richard Leaky (American Scientist 64:174, 1976) está de acuerdo aparentemente con Eckhardt:
“el caso del Ramapithecus como un homínido no tiene sentido, y los fragmentos de material fósil dejan abiertas muchas cuestiones”.
¿ Y que hay del asunto del arco dental del Ramapithecus ?. En 1961, Elwyn Simons publicó un dibujo reproduciendo el arco dental del Ramapitecus basado en un fragmento (YPM 13799), el cual supuestamente mostraba una casi parabólica forma con los dientes caninos posteriores fuertemente divergiendo hacia fuera. Esta reconstrucción ha sido aceptada y reproducida por numerosos autores. Sin embargo, en 1969, Genet-Varcin utilizando el mismo fragmento maxilar mostró que es posible una completamente diferente reconstrucción mostrando el arco dental con forma de U típica de los simios. Es más, hay animales vivientes con características dentales muy similares a las del Ramapithecus. Un babuino de altitud que vive en Etiopía (Theropithecus galada) tiene incisivos y caninos que son muy poco comunes con los que poseen otros simios vivientes, además también posee la cara corta y similar a la humana, al igual que los tipos Ramapithecus y Australopithecus. Claramente los dientes reflejan un hábitat y dieta específicos, y no evolución.
Algunos investigadores han sugerido que el Ramapithecus no es más que una hembra de Dryopithecus, que todo el mundo está de acuerdo en que fue un simio, otros han apuntado que algunas muestras recientes de Ramapithecus muestran una evidente carencia de caninos pero que esto es a menudo ignorado por los autores que desean enfatizar a toda costa su estatus homínido.
Se han hecho muchos dibujos de Ramapithecus caminando erguidos, pero Zihlman y Lowenstein han señalado:
“Se han reconstruido a Ramapithecus andando erguidos, y se ha hecho partiendo únicamente de mandíbulas y dientes. En 1961 estaban desesperados por tener un antepasado humano. El príncipe de los simios se hizo con esa posición por sus dientes, y ha estado colgado en ella desde entonces, su legitimidad santificada por millones de libros de texto y Time-Life volúmenes sobre la evolución humana”.
El Ramapithecus puede no estar tan bien colgado después de todo, en un reciente ejemplar de Science 82 (April p. 6-7), aparece un articulo titulado “Los Humanos pierden un temprano antecesor” que dice:
“Un grupo de criaturas que se creían representar nuestros antepasados más remotos pueden haber sido eliminados de un golpe de nuestro árbol familiar humano, de acuerdo al paleontólogo de la universidad de Harvard, David Pilbeam. “Muchos paleontólogos han mantenido que los “ramamorphs” son nuestros más viejos antepasados, evolucionando después de que dimos el salto desde los monos africanos”. “Pero las conclusiones la hemos extraído de poco más que que unos pocos huesos de mandíbula y algunos dientes”. “la pesada mandíbula y los delgados esmaltados dientes se asemejan a los de antepasados tempranos del hombre, dice Pilbeam, pero en aspectos más significativos, tales como la forma de su paladar y el conjunto cerrado de las cuencas oculares que son más altas que anchas, y la forma de la juntura de la mandíbula que parece más a la de un antepasado de orangután”.

AUSTRALOPITHECINES

En su libro LUCY, Donal Johanson se refiere al “australopithecines mess” y en realidad como veremos en seguida, no es más que eso, un “mono del sur”, tal como literalmente el nombre Australopithecus indica. Este nombre se le dio cuando los primeros fósiles fueron hallados en las canteras de caliza de Sudafrica (en Taungs). En 1924 un fósil de la cara, mandíbula inferior y un vaciado de carneo de un mono joven fueron encontrados en un cerro junto a los restos de otros animales; todos ellos mostraban marcas de golpes. El fósil se lo enviaron al Dr Raymond Dart, profesor de Anatomía en la universidad Witwatersrand de Johannesburgo.
Dart estaba convencido que ciertos aspectos del cráneo de Taungs y particularmente los dientes tenían forma humana así concluyó que el fósil representaba una especie intermedia entre los simios y hombres. Inmediatamente se apresuró a dar la noticia a la publicación “Nature”, en un artículo titulado “Australophitecus; el hombre-mono de Sudafrica”. Sus opiniones en esta materia fueron ampliamente despreciados por los científicos de su tiempo quienes consideraban que el fósil era de una clase de chimpancé. El cráneo fue pronto conocido como “Dart”s baby”, sin embargo Dart y Dr Robert Broom, un físico, pasaron el resto de sus vidas intentando ganar aceptación para el Australopithecus.
Muy poco después del descubrimiento del “niño de Taungs” como se le conoce hoy, Dart y Broom encontraron otros Australophitecus en Kromdraii, Swartkrans y en Makapansgat. Los monos parecían mostrar dos líneas paralelas de desarrollo, una siendo pequeña “grácil” y la otra grande “robusta”. Ha habido mucha controversia respecto a estos dos tipos y algunos investigadores, incluyendo Richard Leakey, han concluido que ellos representan únicamente macho y hembra de la misma especie, mientras que otros dicen que la forma grácil, que se considera más antigua, evolucionó hacia la forma robusta. Hoy estos animales son conocidos como el Australopithecus Africanus y el Australopithecus Robustus respectivamente. Este último es claramente más pesado, tiene mandíbulas más masivas y una pronunciada cresta sagital –todos estos aspectos son típicos del dimorfismo sexual en los simios machos. El australopithecines normalmente ha sido hallado en asociación con otros animales tales como babuinos, y estos a menudo muestran evidencias de golpes en los cráneos. También fueron halladas herramientas de hueso en forma de porras, cuchillos y pequeñas hachas, así como evidencias de fuego. Podria ser muy atractivo asumir que los Australopithecines habían sido los cazadores y carniceros, sin embargo algunos de sus cráneos tenían evidencias de haber sido reventados también. ¿ Fueron entonces ellos los cazadores o los cazados ?. Un periodista americano se encontró en una ocasión con Dart quien le convenció que los Australopithecines se cazaban unos a los otros. El periodista, Robert Andrey escribió un libro, AFRICAN GENESIS, que popularizó la visión del “mono cazador”.
En 1959, Mary Leaky descubrió un cráneo malamente fragmentado (100 piezas) en Olduvai Gorge en el Este de Africa. Cuando se lo mostró a su marido Lewis, está escrito que dijo “Pero qué, si no es más que un maldito Australopithecine”. Louis rapidamente rectificó de su rechazo inicial cuando encontró en el mismo estrato una gran variedad de herramientas así como huesos fosilizados de animales. Los huesos de muchos de estos animales revelaban que habían sido mordidos y rotos deliberadamente para extraer su interior. Leakey en base a estas pruebas decidió que su fósil había sido el artífice de ls herramientas y el carnívoro, de esta manera lo llamó “Homo Habilis”. La mayoría de los demás investigadores no se sentían cómodos con la idea de que tal extremadamente primitiva bestia fuera un constructor de herramientas. Al igual que el Australopithecus Robustus, el “Homo Habilis” de Leakey tenía unos enormes e inhumanos molares, un cerebro muy pequeño y una gran cresta sagital ósea en la cúspide del cráneo. Más tarde, Leacky pensó mejor toda la idea del “Homo Habilis” como constructor de herramientas y le degradó en la clasificación a la categoría de Zinjanthopus, que significa “hombre de Africa del Este”. A pesar de que Mary Leacky fue la descubridora del Zinjanthopus, o “Zinj” como ella le solía llamar, lo que le hizo famosa a Louis Leakey fue la publicidad obtenida a través de las publicaciones y reportajes de la National Geographic Society. Precisamente fue esta sociedad la que financió todo el trabajo de Leaky. Toda esa publicidad de Leakey y “Zinj”, convirtieron nuevamente a la Paleoantropología en popular y respetable, después de un largo periodo de descrédito que siguió al engaño de Piltdown. Hoy, el Zijanthropus es considerado por todo el mundo otro Australopithecus Robustus, exactamente como Lewis Leaky había exclamado la primera vez que lo vio.
Hay muchos que consideran a los Australopithecus como homínidos porque creen que fueron bípedos y así con forma de andar erguida. Dart y Broom, por ejemplo, no habían tenido ningún problema en determinar que sus Australopithecus fueron homínidos que andaban erguidos, sin embargo ellos no poseían ningún fósil postcraneal !. Hasta la década de 1970, la postura bípeda erguida estaba basada en la posición del “foramen magnum” y hallazgos muy fragmentados de pelvis, costillas y huesos del pie. Entonces Richar Leakey encontró varios restos más casi completos que arrojaron una considerable duda a la idea de la postura erguida. En Science News de 1971 (100:357) Leakey comentó lo siguiente:
“Los Australopithecines tenían brazos largos, piernas cortas y se apoyaban en los nudillos, de forma similar a los monos de Africa”.
Quizás nadie ha estudiado tan intensamente al Australopithecus como Sir Solly Zuckerman, y sin embargo el rechaza la idea que sea clasificado como un homínido en lugar de como un simio (en EVOLUTION AS A PROCESS, 1954):
“En realidad, no hay ninguna duda sobre lo que se parece el cráneo Australopithecino cuando lo situamos frente con frente con una muestra de cráneo humano y otra de cráneo de simio. Se asemeja tanto al del simio, que únicamente un detallado escrutinio puede revelar alguna pequeña diferencia entre ellos”.
Y con respecto a su supuesta postura bípeda, Zuckerman dice:
“En una palabra, la prueba para una postura erguida, tal como derivada del estudio de pequeños restos de huesos, parece cualquier cosa, pero no una prueba cierta”.
Además de esto, el anatomista Dr. Charles Oxnard de la Universidada de Chicago asegura:
“ahora hay disponibles estudios multivariados de varias regiones, hombros, pelvis, tobillo, pie, codo y mano para el Australopithecus, todos estos sugieren que la visión común de que estos fósiles tengan algo de similar al hombre moderno es muy incorrecta. La mayoría de los fragmentos fósiles en realidad son completamente diferentes tanto al hombre como a los genéticamente relacionados, el chimpancé y el gorila”. (Nature 258:389).
Ninguno de los investigadores, que han pasado gran parte de su carrera profesional estudiando los Australopithecines, creen ahora que ellos fueran bípedos y andaran erguidos. La mayor parte de evolucionistas consideran al Australopithecus Africanus y al Robustus como muertos para el asunto de la evolución. Aquí incluso podríamos haber omitido enteramente toda esta historia del Australopithecus si no fuera por una historia de amor sobre un Australopithecine llamado “Lucy”.

AUSTRALOPITHECUS AFARENSIS

Australopithecus afarensis compared to Homo erectus. Credit: Laszlo Meszoly, Harvard U.

En 1974 mientras estaban buscando huesos de antepasados humanos tempranos en Hadar, un desierto al nordeste de Etiopía, el paleoantropólogo Donal Johanson y el geólogo francés Maurice Taieb, descubrieron un esqueleto casi medio-completo que ellos estimaron tenía 3 millones de años de antigüedad. A este espécimen de una hembra diminuta lo llamaron “Lucy” debido a la canción “Lucy in the Sky With Diamonds”. Un año más tarde, fueron hallados porciones de 13 fosilizados animales similares. Sin embargo, la mandíbula de Lucy en forma de V era muy diferente de la de los otros y se decidió llamar a este fósil “Australopithicines” . Con respecto a los cráneos , la mayoría era marcadamente más similar al de los simios que los de los propios Australopithecus africanus o robustus, de esta manera decidieron llamarlos Australopithecus Aferensis. Johanson también decidió incluir algunos Australopithicines descubiertos por Mary Leaky a más de 1000 millas de Laetoli dentro de la misma especie. Mary Leaky puso objeciones a esta decisión diciendo que el trabajo de Johanson “no era muy científico”, a lo que Johanson respondió que Mary Leaky “realmente muestra una apreciación muy pobre de todo lo que es la evolución”.
Lucy tiene una altura de unos 3,5 pies (1,25 m) y tiene una cavidad cerebral extremadamente pequeña incluso para simios estándar. En su libro LUCY, THE BEGINNINGS OF HUMAN KIND, Johanson dijo:
“con LUCY yo no tengo ningún problema. Ella era tan extraña que no merece la pena cuestionar si era un ser humano. Simplemente no lo era. Era tan pequeña, con un cerebro tan pequeño, con una mandíbula en forma incorrecta. Sus dientes se apartaban de la condición humana y tenían la forma de la de los simios, y las mandíbulas tenían algo de estos aspectos primitivos”.
Sin embargo, basándose en la juntura de los huesos de la pelvis y de la rodilla, Johanson creía que Lucy caminaba a la manera bípeda erguida. Así creía que Lucy representa un antepasado tanto del hombre como del Australopithecus africanus. Lo que raramente se menciona es que en realidad la juntura de la rodilla se había encontrado a más de una milla de distancia del esqueleto y en un estrato 2oo pies más abajo !.
Nota al lector: “A menudo, la juntura de la rodilla (1973) se menciona en el mismo contexto que el esqueleto de Lucy. Esta juntura de la rodilla, sin embargo, se encontró a más de una milla y en un estrato inferior en 200 pies al del esqueleto de Lucy (1974) — un punto que no siempre se ha dejado claro por aquellos que discuten la prueba del bipedalismo del Australopithecus afarensis en general, o de Lucy en particular. Johanson nunca ha asegurado que la rodilla de 1973 pertenezca a Lucy, pero está convencido que esa rodilla pertenece a la misma especie que Lucy (Australopithecus afarensis) por su “similitud anatómica”.
Como ya hemos visto, Johanson es muy propenso a incorporar fósiles de otras personas en su clasificación. No sólo incorporó los fósiles de Mary Leaky como Australopithecus afarensis, en contra de sus opiniones, sino que también clamó que el Australopithecus afarensis fue el autor de las huellas que ella había descubierto en los estratos de ceniza volcánica en Laetoli. Mary Leaky había descubierto un rastro de varios metros de huellas consistente en 20 pisadas de un individuo del tamaño y forma de un humano moderno de 10 años, y 27 pisadas de una persona más pequeña. El paleoantropólogo Timothy White que en ese tiempo estaba trabajando con Leakey dijo:
“No hay confusión posible sobre esto, éstas son como huellas humanas modernas. Si uno estuviera en una playa actual de California, y se preguntara a un chico de cuatro años sobre lo que era eso, él contestaría inmediatamente que alguien ha andado por allí. No podría distinguir entre esas y las cientos de otras huellas de la playa, ni ustedes tampoco podrían hacerlo. La morfología externa es la misma. Está presente un bien formado talón moderno con un fuerte arco y delante una buena protuberancia del pie. El dedo gordo está dirigido linealmente. No se arquea hacia afuera como los de los simios” (Lucy p. 250, Johanson & Edey)
Louis Robins de la Universidad de Carolina tras analizar las huellas de las pisadas dijo:
“el arco está elevado, el individuo más pequeño tenía un arco más elevado que el que tengo yo — los dedos tocan el suelo como lo hacen los de los humanos. Esto no lo puedes ver en otras formas animales”. (Science News 115:196-197, 1979).

En una conferencia en St Louis, Mary Leaky apuntó un fundamental aspecto de esas pisadas que corrientemente uno no ve mencionado en la literatura; todas las pisadas de los pies grandes tenían una huella de pie pequeña sobrepuesta sobre ellas ! Mary Leaky misma reconoció que esto parecía como si un niño estuviera intencionadamente alargando su zancada para alcanzar los pasos de las huellas de los pies mayores !. No es necesario enfatizar que ésta es una conducta más sofisticada que lo que uno puede esperar de los simios. Además había miles de trazas de una amplia variedad de animales que son similares a los que están hoy viviendo en ese mismo área, incluyendo antílopes, liebres, jirafas, rinocerontes, hienas, caballos, cerdos y dos clases de elefantes. Incluso allí mismo se hallaron varios huevos de pájaros la mayoría de los cuales se puede relacionar con huevos de especies actuales.
Mary Leaky asume que las pisadas las hicieron homínidos pero no “Homo Sapiens” porque el estrato en que fueron encontradas las huellas tiene una antigüedad estimada en 3,5 millones de años. Casualmente esa es la hoy presunta edad del A. aferensis, y así es que Johanson insiste en que esas huellas simplemente las podrían haber dejado sus A. aferensis:
“las huellas de pisadas serían de A. aferensis. Lo cual sustenta nuestra idea que el bipedísmo comenzó muy temprano, y nuestra disputa en que el cerebro era demasiado pequeño como para manejar herramientas”.
Mary Leaky no está de acuerdo con Johanson en que el A. aferensis haya producido esas huellas. Pero Mary Leaky no es la única que le cuestiona. En un articulo aparecido en Science News 122:116 con el titulo “¿ Fue Lucy un trepador ?” dos grupos de científicos trabajando independientemente defienden la tesis de que Lucy había abandonado completamente los árboles y andaba completamente erguida sobre el suelo. El antropólogo Russel Tuttle de la Universidad de Chicago dijo que las pisadas de Laetoli que Leaky descubrió en Tanzania fueron hechas por otra especie humana de hombre-mono que coexistió con el A. aferensis hace alrededor de 3,7 millones de años, el cual era un hominido desconocido que representaba el antepasado directo del hombre. Después de un cuidadoso examen de las huellas de Laetoli y de los huesos del A. afarensis de Hadar, Russel concluyó que “el pie de Hadar tiene la forma del de un simio, con dedos curvados” mientras que las huellas de los pies dejados en Laetoli son “virtualmente humanos”.
Susman y Stern de la Univesity of New York de Stony Brook, han concluido que el A. afarensis así como era capaz de andar erguído pasaba considerable tiempo en los árboles. Esta conclusión la basan en el examen de los huesos del pie, mano y escápula de Lucy, que según ellos muestra “una inconfundibles marcas de trepar”. También creen que las proporciones de las extremidades de Lucy no permiten una forma de caminar erguida.
Finalmente, para hacer el asunto más confuso aún, algunos antropólogos claman que el A. afarensis es realmente el mismo animal que el A. africanus. En una conferencia en la Universidad de Washington en St Louis(Mayo, 1984), el antropólogo de Harvard Dr. David Pilbean mantuvo que el A. aferensis era virtualmente indistinguible del A. africanus. Por otra parte, Pilbeam dijo que el creía que el A. africanus era directamente antepasado del hombre pero reconoció que en el registro fósil de los homínidos, un organismo “podía ser sustituido por otro”.

Previous Older Entries Next Newer Entries

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 1.114 seguidores