capitulo 3. La problemática de la evolución del hombre desde la antropologia filosófica y la ciencia parte 2
15 ago 2010 Comentarios desactivados
in Ciencia, Teología, Teoría de la Evolución
capitulo 3. La problemática de la evolución del hombre desde la antropologia filosófica y la ciencia parte 2
HOMO HABILIS
Como ya hemos indicado, la taxonomia del Homo Habilis tuvo su nacimiento ilegítimo con el Zinjanthropus que Louis Leaky consideró ser el “hombre hábil” responsable de las herramientas de piedra que había encontrado enterradas. Tras la degradación de Zinj a la simple categoría de Australopithecine, Louis Leaky y sus colaboradores registraron cuatro nuevas muestras fósiles encontradas en 1964 en Olduvai Gorge. Según ellos estos fósiles mostraban cráneos más grandes que el australopithechines y por tanto merecían pasar a ser clasificados como Homo Habilis. Todos ellos eran cráneos y mandibulas fuertemente machacados.
En su libro LUCY, Johanson dijo:
“siempre con la obsesión de encontrar fósiles humanos, él (Leakey) insistió en que estos pertenecían al genero Homo y que deberían ser denominados así”.
La medida de la capacidad craneal de estos fragmentos fósiles era muy difícil si no imposible, pero se sacó la conclusión que su promedio era nada menos que de 642 cc., es decir, 200 cc. mayores que los del australopithecines y que ello era suficiente para convertirlos en humanos. También hicieron notar que sus Homo habilis tenían molares y pre-molares con similar forma que la de los humanos. Pero sin embargo, no todo el mundo era igualmente entusiasta hacia estos nuevos candidatos a ocupar el puesto de “hombres hábiles”. Wilfred LeGros Clark dijo:
“El Homo habilis ha recibido una buena cantidad de publicidad desde su súbita aparición, si consideramos el escaso material que se ha publicado, uno debería esperar que desaparecerá tan rápidamente como el llegó” (LUCY).
C. Loring Brace parece estar de acuerdo con esta valoración:
“El Homo Habilis es un grupo taxonómico vacío que se ha propuesto inadecuadamente y que debería formalmente desaparecer”.
Nuevos soplos de vida le llegaron al Homo Habilis gracias al hijo de Louis Leakey, Richard, que trabajó en el área de Lago Rudolf en Kenia. Richard solicitó y consiguió ayuda financiera a la National Geographic Society con el propósito de encontrar antepasados humanos. Leakey halló numerosas herramientas de piedra y 40 muestras de Australopithecus. Poco después, en 1972 hizo un descubrimiento que hizo tambalear los fundamentos de la paleoantropología, porque encontró al constructor de herramientas, aquel al que su anciano padre había estado buscando en vano. Halló varios fragmentos óseos fosilizados de cráneo que su mujer Meave cuidadosamente ensambló para lograr un casi completo cráneo, excepto la mandíbula inferior. A este cráneo le dieron el nombre poco imaginativo de KNMER 1470 por haber sido registrado en el Kenya National Museum de East Rudolf.
La capacidad craneal del 1470 fue difícil de estimar debido a las condiciones de la muestra pero se calculó que serían unos 800 cc. (más tarde se dejaron en 750 cc.), mucho mayor que el de la mayoría de los hombre-monos. Tenía únicamente pequeñas protuberancias en las cejas, sin cresta y con abombamiento craneal típico de los humanos. En realidad, este parecía ser un cráneo humano. El profesor A. Cave, un anatomista que fue el primero en demostrar que el hombre de Neanderthal fue un Homo Sapiens, examinó en Londres a KNMER 1470 y concluyó que: “hasta lo que yo puedo ver, este cráneo es típicamente humano”. Además de esto, Leaky encontró dos fémures completos, una parte de un tercer fémur y partes de una tibia y fíbula, todo ello cerca del cráneo, que según dijo: “no puedo realmente distinguir del Homo sapiens”.
LA DATACION “ABSOLUTA” DE KNMER 1470.
D2280
D2282
D2700
KNM ER 1813
KNM ER 1470
KNM ER 3733
KNM-ER 3883
Broken Hill
La Chapelle-aux-Saints
La Ferrassie 1
¿ Qué edad tiene KNMER 1470 ?.
En julio de 1969 fueron enviadas a Cambridge muestras del material KBS de justo encima del estrato en que se había encontrado a 1470 para la datación mediante argón-potasio. Tres dataciones dieron una edad media de entre 220 y 7 millones de años !. Esto se consideró inaceptable para este estrato dado su contenido fósil y así el “argón extraño” fue rechazado. En las muestras de descalcificación se hicieron tests que dieron fechas de entre 2,37 y 3,02 millones de años que fueron consideradas “alentadoras”. Posteriores tests fueron haciéndose, y finalmente se le asignó una edad de 2,61 millones de años que era “la estimación mejor y más aceptable” (Fitch & Miller, 1970, Nature 226:226-228).
Puesto que KNMER 1470 procedía de la capa de material KBS, finalmente se decidió que tenía 2,9 millones de años. Un cráneo esencialmente humano de 2,9 millones de años ! . En la revista del National Geographic de junio de 1973, Richard Leacky dijo:
“O bien rechazamos este cráneo, o bien rechazamos todas nuestras teorías del hombre antiguo”. “El cráneo simplemente no concuerda con los modelos previos de los comienzos humanos”. “1470 arruina la noción de que todos los antiguos fósiles pueden ser colocados en una secuencia ordenada de cambios evolutivos”.
El problema era que 1470 fue claramente contemporáneo con el Australopithecus, si no más antiguo, y aún parecía un hombre mucho más moderno !. Esto desmontaba la creencia de los Australopithecines como los antecesores del hombre. Increíblemente, cuando Richard Leaky habló en el Webster College de St Louis, en febrero de 1984, el no mencionó casi nada de 1470 e insistió en que la única razón para que 1470 tuviera tanta publicidad de los medios informativos era que “el mundo era plano en 1972?, aparentemente sugiriendo que no había otras noticias más interesantes en el mundo de aquel tiempo !. Uno está tentado a concluir que 1470 simplemente demostró que era demasiado difícil de tratar y se le barrió debajo de la alfombra.
La aparición en forma humana de 1470 acompañado de su edad de 2,9 millones de años fue un gran problema para Johanson que consideraba a su A. afarensis como la única conexión entre los simios y el hombre. Con una muchisima más forma humana del 1470 y siendo contemporáneo del afarensis, o incluso más antiguo, ahora era improbable que sus fósiles fueran antepasados humanos. Así que Johanson decidió que había que volver a datar al 1470. Lucy misma había sido datada por varios métodos radiométricos y sus resultados variaban desde 2,5 a 3,7 millones de años, de donde se había elegido la cantidad de 2,9 como su “edad absoluta”. Johanson pidió ayuda a Basil Cooke que clama haber confecionado una secuencia detallada del linage fósil de los cerdos que según él es consistente en una amplia area geográfica. Este increíble esquema está basado en la suposición de la existencia de un constante ratio de crecimiento del tercer molar de ciertos cerdos fósiles encontrados en el sur de Etiopía. Este “índice de los cerdos” se utilizó para volver a datar al 1470 de Leaky, y se obtuvo un resultado inferior a los 2 millones de años, lo cual lo colocaba en el lugar humano deseado. Para hacer las cosas más confortables para Lucy, Johanson decidió volverla a datar en un esfuerzo para conseguir hacerla un poco más vieja.
En su libro LUCY, Johanson dijo:
“Esto significaba volver a Basil Cooke y sus secuencias de los cerdos. Esta había ya enderezado el puzzle de la datación de Lago Turkana y había empujado al cráneo de Homo habilis 1470 de Richard Leakey desde los 2,9 a los menos de 2,0 millones de años. Quizás también podría hacerlo con Lucy, pero en este caso estirando su edad, no encogiéndola.”
No es necesario decir, que Cooke cumplió aquellas expectativas y dijo que la secuencia de cerdos mostraba:
“una edad de 3,0 – 3,4 mega-años. se ajustarían mejor a la edad de Lucy que los 2,9 mega-años. estimados anteriormente”. (p. 206-207)
Así es mucha de la objetividad científica en la paleoantropología y las técnicas radiométricas de datación “absoluta”. Para convertir todo este asunto en más confuso aún, Garnis Curtis en Berkeley ha utilizado argón-potasio para datar el material KBS con lo que obtuvo incluso fechas más recientes que la de los cerdos. Su primer serie de pruebas mostraban una edad de 1,8 mega-años, mientras que la segunda serie mostró 1,6 mega-años, Y para añadir caos a la confusión, recientes estudios de rastros de circonio del material de KBS indican para este estrato una edad de 3 mega-años !.
Aproximadamente 8 de 10 muestras se descartan para la datación radiométrica en los laboratorios debido a que se encuentran fuera del rango de la edad que “debieran tener” en una fuente dada en la columna geológica. En su libro POTASSIUM ARGON DATING, PRINCIPLES, TECHNIQUES AND APPLICATIONS TO GEOCHRONOLOGY, Dalrymple y Lanphere describen el proceso completo de la datación radiometrica:
“Si la edad argón-potasio de un grupo de rocas concuerda con la secuencia estratigráfica determinada en la base de relaciones físicas de evidencias fósiles, entonces hay una buena probabilidad que las edades radiometricas sean reales …” (pag 197)
Una cosa está aquí clara, cuando los datos radiométricos aparecen en desacuerdo con la edad asignada por los fósiles basados en las suposiciones del evolucionismo, la supuesta edad evolutiva siempre tiene precedencia sobre las fechas radiométricas “absolutas”. Y todavía, los evolucionistas continúan insistiendo en que sus métodos de datación son tan precisos y reales que las fechas siempre salen las mismas cuando se utilizan varios diferentes métodos de datación sobre una misma muestra.
HOMO ERECTUS
La historia del Homo erectus es indudablemente la más débil conexión del escenario evolutivo. Todo ello comenzó poco después de la publicación del ORIGIN OF SPECIES de Darwin, con un médico holandés de nombre Eugene Dubois, que ardía en deseos de encontrar el “eslabón perdido” entre los simios y el hombre. Dubois había sido un alumno de Ernst Haeckel en la Universidad de Jena. Haeckel es bien conocido por su “ley biogenética” que mantiene que cada embrión durante su desarrollo pasa secuencialmente a través de las etapas evolutivas de sus antepasados. Hoy es bien conocido que Haeckel falsificó deliberadamente los datos que utilizó para soportar esa tesis sin sentido.
Archaic: Homo erectus, Zhoukoudian Skull
Jane Oppenheimer en su libro ESSAYS IN THE HISTORY OF EMBRYOLOGY AND BIOLOGY (p.50) dijo:
“el trabajo de Haeckel fué la culminación de los extremos de la exageración que siguieron a Darwin”. “Las doctrinas de Haeckel fueron aceptadas ciegamente y sin ninguna crítica”.
Haeckel había inventado un simiesco hombre llamado Pithecanthropus alalus (hombre mono sin habla) y sugirió que se le podría encontrar en algún lugar del sur de Asia o Africa. Haeckel incluso encargó una pintura de su hombre-mono que apareció con su mujer y su hijo.
Modern: Homo sapien, Liujiang Skull
Dubois estaba convencido que podía encontrar al Pithecantropus en Sumatra, y como le falló su intento de conseguir financiación económica del gobierno holandés para su búsqueda se enroló como cirujano en la Armada Real Holandesa con el objetivo de ser destinado a Sumatra. Cuando se encontraba allí, oyó decir que se había encontrado un cráneo fósil en la cercana isla de Java. Dubois consiguió hacerse con ese cráneo y además encontró otro en el mismo lugar, pero desafortunadamente estos cráneos fosilizados parecían hombres demasiado modernos para ser de interés en la búsqueda de un hombre-mono. En setiembre de 1891 descubrió un gran diente molar en una cueva en los bancos del río Silver. El siguiente mes descubrió otro diente molar. Un mes más tarde halló la parte superior de un cráneo de simio. Al año siguiente halló un fémur humano a 46 pies de distancia de donde encontró el trozo de cráneo. A pesar de que al principio Dubois consideró al trozo de cráneo como perteneciente a un chimpancé, tras la correspondencia con Ernst Haeckel, cambió de opinión y declaró que su colección de trozo de cráneo, fémur y dos molares pertenecían a una misma criatura que describió como “admirablemente parecido al prototipo del eslabón perdido”.
Aquél eslabón perdido llegó justa a tiempo, cuando la teoría de Darwin estaba bajo el fuego de la crítica debido a la ausencia de formas transitorias entre las clases de animales mayores y especialmente entre el simio y el hombre. Juntando un cráneo de simio con un fémur esencialmente de hombre moderno, e insistiendo que su conglomerado representaba un espécimen, Dubois logró crear un “hombre-mono” al que llamó Pithecanthropus erectus (hombre-mono erguído). Originalmente aseguró que el estrato en el que estaba trabajado era del plioceno (1 mega-año) pero tras encontrar su “hombre-mono” decidió que realmente era terciario (10 mega-años). Evidentemente esto sucedía antes de la existencia de los métodos de datación “absoluta”.
Cuando Dubois exhibió su Pithecanthropus en Berlín, el distinguido anatomista Rudolph Virchow rehusó incluso presidir el encuentro. Virchow señaló las características típicamente de simio en el cráneo y además comentó que “el hueso del muslo no tiene la más ligera conexión con el cráneo”. Pero nada de ello, hizo disminuir el interés del público por el Pithecanthropus y numerosas e imaginativos dibujos artísticos de este “antepasado” del hombre se publicaron para el beneficio de los laicos. G. K. Chesterton comentó:
“La gente hablaba del Pithecanthropus como de Pitt o Fox o Napoleón. Los reportajes populares publicaban retratos de ello como si fueran retratos de Charles I o George IV. Un dibujo detallado fue reproducido cuidadosamente mostrando hasta el último pelo de su cabeza. Ninguna persona desinformada, mirando ese cuidadoso retrato podría imaginar por un momento, que era el retrato de un pequeño hueso de un cráneo, unos pocos dientes y un fémur”.
Cuando a Dubois le empezaron a incrementar los ataques él comenzó a mantener en secreto todo lo relativo a sus hallazgos fósiles. Se llevó fuera sus fósiles e incluso llegó a esconder alguno bajo el suelo de su comedor. No fue hasta 40 años más tarde cuando reveló el paradero de otros dos cráneos fosilizados humanos que había encontrado en el mismo estrato que el Pithecanthropus. Unos años después, ántes de su muerte en 1940, Dubois mismo admitió que en su opinión el cráneo de Pithecanthropus era en realidad de un mono gibón grande. Su reconocimiento, sin embargo, no fue aceptado por los evolucionistas y en esta fecha el Pithecanthropus todavía es considerado el “Homo erectus”.
El otro fósil en el grupo del Homo erectus es incluso más enigmático –el hombre de Pekin–. En 1929, una casi completa parte superior de un cráneo se encontró en una cueva inundada de lodo en Choukoutien, cerca de Pekin. Este cráneo era muy similar al hombre de Java. La cueva fué continuamente excavada hasta el comienzo de la segunda guerra mundial, y fueron encontrados fragmentos de 14 cráneos, 12 mandíbulas inferiores y 147 dientes. Varios esqueletos de hombres modernos se encontraron en un nivel más alto. Una vez más los fragmentos de huesos de varios lugares fueron juntados para formar un cráneo completo. La mandíbula inferior, por ejemplo, procedía de un nivel 85 pies más alto que el resto de huesos de la cara. Luego se contrató a un escultor para modelar con facciones de mujer al personaje, el resultado fue llamado “Nellie”, un personaje que aparece en muchos libros de texto. Desafortunadamente el cráneo se perdió durante la ocupación japonesa de China en la segunda guerra mundial.
Una vez más como en muchas de las otros presuntos hallazgos de homínidos fósiles, fueron hallados numerosas herramientas y evidencias de carnicería y fuego. Científicos chinos han investigado intensamente Choukoutien, y han encontrado más de mil fragmentos de herramientas de piedra, cráneos fragmentados de más de 100 animales, así como fragmentos de cráneos de 6 Homo erectus. Los cráneos muestras signos claros de haber sido rotos. Los científicos chinos asumen que el Homo erectus hizo las herramientas y fuegos debido a que no tienen confianza de que existieran Homo sapiens entre 500.000 y 1.000.000 de años !.
Otra vez más, Richar Leaky y sus colaboradores han añadido un capítulo de confusión a la historia. En julio de 1984, un esqueleto fosilizado casi completo de un chico de 12 años, obviamente humano, se descubrió en Lago Turkana en Kenia. El esqueleto de este muchacho era como el de un humano moderno en todo excepto en algunos pequeños detalles del cráneo, tenía una frente baja y unas unas protuberancias ciliares notables, algo que tampoco es extraño en algunas razas humanas actuales. Richard Leacky dijo que este muchacho pasaría inadvertido entre una muchedumbre de hoy día. Como este esqueleto humano se encontró en un estrato “datado” en 1,6 mega-años, se le clasificó de acuerdo sólo con el dato de la edad y se le consideró como otro representante de ese enigmático grupo de Homo erectus !.
EL HOMBRE DE NEANDERTHAL
“El hombre de Neanderthal, o Neandertal, es un típico representante de lo que se conoce vulgarmente como hombre de las cavernas. Perteneciente a género Homo, es posible asociarlo con la imiagen de cavernícola más tradicional, pero ¿cuánto sabemos de los representantes de esa especie? ¿Eran más parecidos a nosotros de lo que podamos creer, o bien eran quizás más simiescos de lo que se supone?
Se cree que con una probabilidad grande, los hombres de Neandertal (hombres y mujeres, claro) vivieron en Europa y Asia occidental hará más o menos unos 350.000 años, y que su extinción fue gradual desde hará aproximadamente 50.000 años hasta poco más de hace 30.000, fechas en las que se supone que fueron desapareciendo progresivamemte de Asia y luego, de Europa. Está bastante esclarecido que los Homo neanderthalienses convivieron quizás por espacio de 15.000 años con los Homo sapiens. Como veis, utilizo mucho “quizás” y “probablemente”, pero es lo que cabe debio a la cantidad enorme de suposiciones hechas a partir de un registro fósil que se muestra claramente insuficiente.
Dos grupos independientes de investigadores han logrado analizar y comparar los ADN de un ejemplar de neandertal y de sapiens, y han concluido que las similitudes llegan a alcanzar el 99,5%, mucho más que las similitudes de nuestros amigos los chimpancés y nosotros. Esto arroja luz a la supuesta humanidad de los neandertales, ya que la diferencia de unos 3 millones de pares de bases de códico genético es una miseria comoparado con los más de 3.000 millones que conforman nuestro ADN. Tengamos en cuenta que las diferencias entre humanos y chimpancés se cifran en torno a los 30-50 millones de pares de bases.
Las diferencias anatómicas entre sapiens y neandertales son claras, en cualquier página en la que se estudien los mismos podemos consultarlas (ojo, se avisa en el artículo al que os hago referencia con respecto a su neutralidad). Cráneo más grueso y con mayor capacidad que la del sapiens, el característico arco superciliar, huesos fuertes y robustos y una gran masa muscular, adecuada para sobrevivir en las condiciones que se supone lo hicieron. Sin embargo, esas diferencias que tanto podríamos pensar que nos apartan de ellos en la escala evolutiva no lo son tanto desde el punto de vista genético. No es nada, en realidad, lo que nos separa de aquellos seres.
El tema de los registros fósiles y de las conclusiones que se saca a partir del análisis y la observación de los restos es muy complicado. El número de muestras de que se dispone en la actualidad en todo el mundo es extremadamente pequeño. No hay prácticamente nada a lo que aferrarse para poder llegar a una conclusión segura y cerrada, y es más el arte de la interpretación y de la imaginación la que nos ofrece las noticias que leemos sin parar acerca de nuestros ancestros. Es más, influye muchísimo en lo que leemos la educación de los investigadores, sus propias creencias y anhelos, y un especialista puede decir blanco con la misma tranquilidad y seguridad que otro puede decir negro.” http://www.genciencia.com/paleontologia/la-humanidad-del-neanderthal
Un articulo publicado por infobae (16-11-06),comenta que “La ciencia sigue abriéndose camino en las fronteras del conocimiento. Especialistas concluyeron que al menos el 99,5% del genoma del hombre moderno y del de Neanderthal son idénticos. Los intentos por aclarar todas las preguntas sobre nuestro antepasado”
Este artículo artículo continúa dicendo que “los científicos del Energy Joint Genome Institute en Walnut Creek, en el estado norteamericano de California, y del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en la ciudad alemana de Leipzig “vieron salir el sol de la genética en la investigación del hombre de Neanderthal”.
Según informó la agencia DPA, en la revista científica estadounidense “Science”, Edward Rubin y sus colegas estadounidenses informaron sobre sus avances en el análisis del genoma de nuestros parientes extintos.
Svante Pääbo del Instituto Max Planck presentó en la revista británica “Nature” comparaciones de determinados genes del hombre del Neanderthal con el hombre y el chimpancé, nuestro antepasado vivo más cercano.
Los paleontólogos estadounidenses calcularon que el último antepasado común del Homo neanderthalensis y Homo sapiens vivía hace unos 706.000 años. Hace 370.000 años la separación de ambas especies estaba terminada. No obstante, al menos el 99,5 por ciento del genoma del hombre moderno y del de Neanderthal son idénticos.
A un resultado similar llegó el grupo internacional encabezado por Pääbo: el hombre de Neanderthal y el hombre moderno se separaron hace alrededor de 516.000 años. Estos científicos reconstruyeron más de un millón de pares de bases de ADN, aplicando una nueva técnica desarrollada por Michael Ronan para la empresa 454 Life Sciences en Branford (Connecticut). En comparación, el genoma humano consta de más de 3.000 millones de pares de bases.
Ambos estudios son contradictorios respecto de una posible cruza del hombre moderno y del de Neanderthal, un tema que es discutido con controversia en la comunidad científica. Mientras los resultados de Pääbo hablan a favor de una cruza, Rubin no halla pruebas para ello.
Sin embargo, David Lambert y Craig Millar de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda, destacaron en un comentario en “Nature” la coincidencia general de ambos estudios, pese a que utilizaron métodos diferentes.
Estos avances son indicio de un apasionante desarrollo del desciframiento de la totalidad del genoma del hombre de Neanderthal. En dos años, Pääbo y sus colegas esperan poder presentar la secuencia completa del genoma del hombre de Neanderthal.
Así se podrían determinar con exactitud las diferencias entre el hombre moderno y su pariente que se extinguió hace unos 30.000 años, subrayaron Lambert y Millar.
La arqueóloga Bärbel Auffermann, vicedirectora del Museo Neanderthal en la ciudad alemana Mettmann, calificó de “sensacional” el hecho de que Pääbo y sus colegas hayan podido reconstruir en un breve tiempo grandes partes del genoma.
La buena coincidencia que tienen los nuevos datos genéticos con las investigaciones arqueológicas realizadas hasta ahora respaldan los esfuerzos de ambas disciplinas, subrayó Auffermann. Porque también los arqueólogos datan la separación del hombre del de Neanderal en unos 500.000 años.
Pese a ello, Auffermann no quiere sobrevalorar las nuevas publicaciones sobre la investigación del hombre de Neanderatal.
El análisis del genoma solo no es suficiente para aclarar las preguntas más candentes sobre el hombre primitivo.
Por ejemplo, para determinar el momento exacto de su extinción es necesaria ante todo una mejor datación de los hallazgos óseos disponibles y una comparación con los datos climáticos de esa época.
Solamente todas las disciplinas científicas afectadas juntas estarán en condiciones de componer el mosaico del hombre de Neanderthal, indicó la experta. [10]
A pesar de que el hombre de Neanderthal es el último que analizaamos aquí, éste fué el primer “hombre-mono” que se ha descubierto. Ya hemos visto cómo los paleoantropólogos han intentado convertir a monos en hombres, ahora veremos cómo también intentaron convertir a hombres en monos. La historia comenzó en el valle Neander de Alemania, cuando un maestro de escuela descubrió en 1856 una base de cráneo, dos fémures, dos humeros y otros fragmentos de huesos. Una descripción anatómica cuidadosa llevada a cabo por el profesor Schaafhaunsen determinó que se trataban de restos humanos normales. Dos años más tarde se encontraron unos cráneos similares en Belgica. Y sucesivamente se fueron hallando porciones de esqueletos tipo Neanderthal en China, norte y centro de Africa, región checoslovaca, Hungría, Grecia y el noroeste de Europa. Al principio no se dio mucha importancia a estos hallazgos, pero con la publicación del ORIGEN OF SPECIES de Charles Darwin, la búsqueda de antepasados simiescos del hombre estaba abierta. Los darwinistas estuvieron clamando que el hombre de Neanderthal era un hombre con forma de simio, mientras que muchos críticos de la tesis de Darwin, como Virchow, argumentaban que estos individuos eran completamente humanos pero que algo les había hecho sufrir de raquitismo o artritis. Esta raza de hombres se caracterizaba por arcos ciliares prominentes, frente baja, cráneo estrecho y alargado, mandíbula inferior sobresaliente con mentón corto. También tenían un torso profundo con unos huesos de las piernas muy pesados y curvados con amplias junturas.
En 1908 se encontraron varios esqueletos de Neanderthal en el pueblo de LeMoustier y en La Chapelle-aux-Saints. Todos ellos fueron estudiados por el profesor Boule del Instituto de Paleontología Humana de Paris. Boule dijo que el grupo de Neanderthal era un tipo inferior mucho más cercano a los monos que a cualquier otro grupo humano. Boule también pensaba que los Neanderthal eran intelectualmente muy primitivos, y dedujo de ciertas vértebras cervicales que tenían la postura encorvada típica de los monos, además sugirió que sus pies eran de “tipo garra” como los de los gorilas y chimpancés. Finalmente concluyó que el Neanderthal no podía andar erguido y que andaban de manera torpe. La visión de Boles fue la que prevaleció y fue ampliada por muchos otros evolucionistas hasta la mitad de los años 1950.
Un embarazoso hecho sobre el hombre de Neanderthal era que su capacidad cerebral superaba a la del hombre moderno (1600 cc para La Chapelle-aux-Saints). Boule y otros o ignoraron esto o despreciaron la significación de los 200 cc extra. Uno se pregunta si se habría ignorado esto en el caso de que el cerebro del Neanderthal hubiera sido 200 cc. inferior al del hombre moderno…
En 1957 los anatomistas Strauss y Cave examinaron La Chapelle-Aux-Saints y determinaron que el individuo en cuestión sufría de artritis severa, que afectaba a sus vértebras y encorvaba su postura. La mandíbula también se había visto afectada. El dedo gordo del pie definitivamente no era prensil como Boule clamaba, y la pelvis no era de forma de la de simio. En sus conclusiones comentaron:
“si él pudiera ser reencarnado y colocado en un calle de New York, adecuadamente bañado, afeitado y vestido con ropa moderna, es muy dudoso que atrajese la atención más que algunos de los otros moradores de la ciudad”.
Hoy día el hombre de Neanderthal está clasificado como Homo sapiens. Pero incluso en el presente ha habido una gran reticencia para permitir al hombre de Neanderthal ser completamente humano. En la revista Smithsonian publicada en 1975, por ejemplo:
“Por un instante pareció que el hombre de Neanderthal había sido rehabilitado, y se había deslizado hacia la rama principal de la evolución humana, pero la situación aún está candente”.
En una conferencia en la Universidad de Washington en mayo de 1984, pareció arrepentirse de que se hubiera clasificado al hombre de Neanderthal como Homo Sapiens e insistió en que este “hombre” era demasiado primitivo para que se le clasificara así. Olvidandose en esto la irresistible prueba que disponemos de la en cierto modo sofisticada cultura del hombre de Neanderthal. Sabemos que enterraba a sus muertos, que hizo una variedad de herramientas de piedra, que trabajó las pieles y la lana, y hay evidencias que indican que desarrolló una forma de farmacia, odontología y cirugía.
En un artículo en Science (Octubre 1981) fue admitido que el estatus humano del Neanderthal había sido durante mucho tiempo calumniado. El artículo trataba de un escultor, Jay Matterens que se especializó en encarnar cráneos para pruebas forenses. Con la ayuda de anatomístas, Matterens, había recubierto de “carne” el cráneo de un hombre de Neanderthal y su resultado obviamente humano había escandalizado a los evolucionistas. Matterens admitió que tuvo que luchar contra sus convicciones a la hora de dibujar lo que las medidas indicaban.
El artículo acababa con la conclusión de que:
“en la perspectiva de muchos paleoantropólogos, la historia de la evolución humana ha sido fantaseada para adecuarse a necesidades distintas al rigor científico”.
“Yo mismo, sin ser investigador ni querer aparentarlo, puedo opinar que los neandertales son claramente humanos, y claramente podrían ser genéticamente hermanos nuestros. La variedad genética entre todos los habitantes actuales del mundo es mínima, ridícula desde el punto de vista evolutivo, y por eso una variedad del 0,5% podría suponer una gran diferencia para nosotros. Pero sin embargo aceptamos hay quien acepta que venimos del chimpancé, cuando el número de bases diferentes en nuestros ADN es diez veces mayor que con el neandertal..” [11]
CONCLUSION
Parece no existir un fin a la especulación sobre los antepasados bestiales del hombre, y parece que todo el cuidado científico ha sido arrojar estas especulaciones al viento. En 1976 por ejemplo, Dr. Geoffry Bourne, Director del Yerkes Regional Primate Research Center en Emory University declaró que los simios y los simios son en realidad los descendientes del hombre !. El Dr. Bourne basó su opinión en que los fósiles del hombre son anteriores a sus supuestos simiescos ascendientes (Australopithecus y Homo erectus) y que el feto humano guarda cierto parecido al del simio.
En su libro BEYOND THE IVORY TOWER (1970) el anatomista Sir Solly Zuckerman hizo un “ranking” de los varios campos de la ciencia en orden decreciente a su validez científica. Su orden fue: física, química, biología, ciencia social:
“Nos movemos en sentido contrario al de registrar la verdad objetiva en aquellos campos de la presunta ciencia biológica, como la ESP o la interpretación de la historia de los fósiles del hombre, donde es posible tener una completa fe a cualquier cosa, y donde el creyente ardiente a veces es capaz de creer varias cosas contradictorias al mismo tiempo”.
Dr. David Pilbeam un antropólogo de Harvard parece haber llegado a unas conclusiones similares. En una revisión del libro de Richard Leakey ORIGINS en American Scientist (66:379 May June 1978) dijo que era “un ejemplo claro de nuestro corriente consensuada vista de la evolución humana es la curiosa forma de hacer las dataciones”. Y concluyó con los siguientes pensamientos:
“Mis reservas no son tanto con respecto a este libro como al asunto entero de la metodología de la paleoantropología. Pese a que la revisión de un libro no es el lugar más adecuado para explicar que quizás generaciones de estudiantes de evolución humana, incluyéndome a mí mismo, han sido empujadas hacia la oscuridad: que nuestra base de datos es demasiado escasa, demasiado escurridiza, para permitirnos moldear nuestras teorías. Más bien las teorías son meros disertaciones sobre nuestra ideología que sobre el pasado. La paleoantropología revela más acerca de cómo los humanos se ven a sí mismos que acerca de cómo los humanos vinimos aquí. Pero esto es herejía”.
A pesar de toda esta debilidad y a menudo carácter acientífico, la evolución humana continuará indudablemente siendo el cuento más popular en toda la leyenda de la evolución de las especies. Cuando Richard Leaky habló sobre evolución humana en el Webster College de St. Louis hace algunos años, docenas de autobuses escolares llevando muchachos en diversos grados escolares llegaron casi una hora antes del comienzo de la charla. Cientos de personas que no pudieron encontrar sitio en el auditorio se arremolinaron en el vestíbulo para escuchar la charla en un sistema PA. Como es tan corriente en el caso de este tipo de charlas sobre la evolución, Mr. Leaky no perdió esta oportunidad para proselitizar las implicaciones políticas, religiosas y sociales del evolucionismo y del origen aimal de los hombres. La familia de simios que se consideren los antepasados del hombre irán continuamente cambiando, como ha sido en el pasado, pero esto no es tan importante para el evolucionismo como lo es el “dogma” central y sus profundas implicaciones — el hombre es un animal–.” [12]
“Si bien es posible que existan seres semejantes a nosotros en otros lugares del universo, por el momento no es incorrecto afirmar que los seres humanos razonamos, tratamos de comprender la realidad que nos rodea, intentamos arribar a algunas verdades y creamos características. Estas y otras características nos permiten decir que el ser es un ser muy peculiar y muy distinto de los demás seres vivos habitan este mundo. Ahora bien, ¿hay algo esencial que nos difiere las otras especies animales o somos simplemente animales más clonados? ¿Qué es lo específicamente humano? ¿Hay alguna propiedad que exista exclusivamente de los demás animales y que permita distinguirlo esencialmente de los demás animales? ¿O las diferencias son duales?
Desde los comienzos de la filosofía (hace más de 2.500 años) podemos observar esta preocupación por definir al hombre, por hallar su diferencia específica, es decir, aquello que lo hace ser humano y que lo distingue de los demás seres que habitan la Tierra. A la rama de la que se ocupa de esta cuestión se la llama antropología filosófica. Actualmente existe también Ia antropología científica se plantea el problema del origen, la evolución y las cualidades de la especie humana. Se ocupa tanto de la dimensión lógica como de la dimensión cultural.
Por eso a la antropología científica se la puede dividir en dos grandes disciplinas: la antropología biológica o física, que trata de reconstruir el curso de la evolución humana mediante el estudio de los restos fósiles y la antropología cultural que se ocupa de la descripción y análisis de las culturas del pasado y del presente.
Mientras que la antropología biológica se ocupa de las características físicas de los hombres, la antropología cultural estudia las características de las sociedades humanas: relaciones familiares, estructuras de poder, costumbres, tradiciones, lenguaje.
La antropología filosófica, por su parte, atiende a un campo más amplio. Se sirve de los datos proporcionados por los estudios antropológicos no filosóficos para buscar la “esencia” del hombre, para determinar en que consiste la especificidad del ser humano en un mundo que comparte otros seres vivientes y que el ser humano transforma y modifica.
Para algunos filósofos, las diferencias entre los seres humanos y animales son de grado y no de esencia. La comunicación, la construcción de instrumentos, la organización en formas sociales, se encuentran presentes también en otros animales aunque de un modo menos evolucionado.
Las transformaciones evolutivas de la especie humana se producen en dos ámbitos: en el ambito del organismo (biología) y en el ámbito de las formas de vida cultura). Él proceso de hominización consiste en los ambios anatómicos y fisiológicos que se incorporan al patrimonio genético de la especie humana. El proceso e humanización, en cambio, stá constituido por el desarrollo de vida (cultura). Se sabe que hace miles de años que la cultura humana viene desarrollándose sin el registro de importantes variaciones biológicas. Por tal razón, algunos investigadores han sostenido que primero tuvo lugar la hominización y, una vez constituida la especie humana, se fue desarrollando el proceso cultural. Sin embargo, puede afirmarse que la influencia es recíproca. Algunos logros técnicos dan lugar a mutaciones genéticas. Por ejemplo, la tecnología agrícola ha provocado la multiplicación del mosquito transmisor del paludismo, que afecta la frecuencia de los genes. O la explosión de la central nuclear de Chernobyl, (1986), que produjo defectos genéticos en personas expuestas a la radiación y las hicieron proclives a contraer cáncer tiroideo.”[13]
El origen de las especies.
“La teoría de la evolución que postuló Darwin tuvo un enorme impacto en el pensamiento europeo de la segunda mitad del siglo XIX. Los principales argumentos de El origen de las especies, que se publicó en 1859 son:
1. Los tipos biológicos o especies no tienen una existencia fija ni estática sino que se encuentran en cambio constante.
2. La vida se manifiesta como una lucha constante por la existencia y la supervivencia.
3. La lucha por la supervivencia provoca que los organismos que menos se adaptan a un medio natural específico desaparezcan y permite que los mejores adaptados se reproduzcan, a este proceso se le llama “selección natural”.
4. La selección natural, el desarrollo y la evolución requieren de un enorme período de tiempo, tan largo que en una vida humana no se pueden apreciar estos fenómenos.
5. Las variaciones genéticas que producen el incremento de probabilidades de supervivencia son azarosas y no son provocadas ni por Dios (como pensaban los religiosos) ni por la tendencia de los organismos a buscar la perfección (como proponía Lamarck).
Además de este libro, Darwin escribió dos más: Variaciones en plantas y animales domesticados (1868) y La descendencia del hombre y la selección en relación al sexo (1871).
La obra de Charles Darwin sentó las bases de la biología evolutiva moderna. Y aunque actualmente se sabe que las especies han evolucionado a lo largo del tiempo, aún no está muy claro cómo ha sucedido esto.” [14]
EL DEFENSOR
Thomas Henry Huxley PC, F.R.S. (Ealing, Londres, 4 de mayo de 1825 – Eastbourne,Inglaterra, 29 de junio de 1895) fue un biólogo británico, conocido como el Bulldog de Darwin por su defensa de la teoría de la evolución de Charles Darwin.
“Su famoso debate en 1860 con el Señor Obispo de Oxford, Samuel Wilberforce, fue un momento clave en la aceptación más amplia de la evolución, y para su propia carrera. Allí deslizó su mordaz frase “prefiero descender de un simio antes que de un obtuso como usted”. Wilberforce fue entrenado por Richard Owen, con quien Huxley había debatido sobre si el hombre estaba estrechamente relacionado con los monos. Huxley aceptó lentamente algunas ideas de Darwin, como la del gradualismo, y no estaba muy decidido sobre la selección natural, pero, a pesar de esto apoyó públicamente con todo su esfuerzo a Darwin. Fue instrumental en el desarrollo de la educación científica en Gran Bretaña, y peleó en contra de las versiones más extremas de la tradición religiosa.
Huxley usó el término ‘agnóstico’ para describir su propia visión de la religión, un término cuyo uso ha sido continuado hasta el día presente, y que trae luz en su demanda de criterio para evidencia en la ciencia.
Huxley tuvo poca educación, y se enseñó él mismo casi todo de lo que sabía. Brillantemente, se convirtió en quizás el mejor anatomista comparativo de la segunda mitad del siglo XIX. Trabajó primero con invertebrados, clarificando las relaciones entre grupos que previamente se les conocía poco. Más tarde, trabajó con vertebrados, especialmente en la relación entre hombre y los monos. Otra de sus conclusiones importantes fue que las aves evolucionaron de losdinosaurios, mayormente, los carnívoros pequeños (Theropoda). Esta idea es apoyada ampliamente hoy en día.
Su trabajo en la anatomía ha sido opacado por su apoyo controvertido a favor de la evolución, y por su extenso trabajo público en la educación científica, ambos han tenido un efecto significante en la sociedad británica y alrededor del mundo.”[15]
TOMAS HENRY HUXLEY, en una impresa de Lock & Whitfield, Londres 1880 o antes.
Por el apoyo a ultranza de las tesis de su mentor, el londinense Thomas Henry Huxley (1825-1895) mereció el apodo de buldog de Darwin. Famosa fue su intervención en un debate sobre el libro El origen de las especies en 1860. Después se dedicó a probar el parentesco del hombre con el mono.
EL ENEMIGO
“El 24 de noviembre de 1859, la aparición de El origen de las especies levantó una enorme polvareda. Gran parte de las críticas destructivas fueron producto de una deficiente comprensión, y las más llegaron por parte de aquellos que veían peligrar sus creencias religiosas. Entre los más vociferantes estaba Samuel Wilberforce, el obispo anglicano de Oxford. En un artículo publicado anónimamente en la revista London Quarterly Review en julio de 1860, Wilberforce denunció la obra como “absolutamente incompatible con la Palabra de Dios”.
La fecha que pasará a la historia es el sábado 30 de junio de 1860. En la reunión anual de la Asociación Británica para el Progreso de la Ciencia celebrada en Oxford se debatió públicamente sobre el controvertido libro, sin estar el autor presente. En su lugar se encontraba Thomas Henry Huxley, que más tarde recibiría el sobrenombre de bulldog de Darwin.
Entonces tomó la palabra el obispo. Tras exponer con elocuencia sus ideas se volvió hacia Huxley y le preguntó con tono condescendiente: “¿Se considera usted descendiente del mono por parte de padre o de madre?”. Cuentan que el aludido susurró a su vecino de asiento, Benjamin Brodie, presidente de la prestigiosa Royal Society: “El Señor lo ha puesto en mis manos”. Con parsimonia se levantó, hizo una no menos lúcida defensa de las tesis de Darwin, miró a Wilberforce a los ojos y respondió: “Si tuviera que elegir por antepasado entre un pobre mono y un hombre magníficamente dotado por la naturaleza y de gran influencia, que utiliza esos dones para desacreditar a quienes humildemente buscan la verdad, no dudaría ni un instante. El impacto de sus palabras fue tal que una señora se desmayó en medio de la conmoción general. Darwin, con gran ironía, escribió a Huxley: “¿Es que no tienes respeto por los obispos? ¡Por Júpiter, no lo has hecho nada mal!”.”[16]
Un comic. Wilberforce durante el debate Huxley-Wilberforce que fue publicado en Vanity Fair.[17]
Samuel Wilberforce, el Obispo Anglicano de Oxford hijo de William Wilberforce, el político famoso por abogar en contra de la esclavitud. Samuel Brillaba en los debates. No solo era teólogo, sino también un naturalista de primera. Había ganado un sobresaliente en matemáticas en sus días de postgrado en Oxford. Tenía la distinción insólita de ser Profesor de Teología y también Profesor de Matemáticas en dicha Universidad. Conocía la teoría de Darwin a fondo. Incluso había escrito una evaluación del libro que fue publicado en la revista Quarterly Review. Al leer esta evaluación, el propio Darwin comentó: “Es extraordinariamente hábil; saca con pericia todas las partes conjeturales, y nota con destreza todas las dificultades”.
Se organizó un debate en Oxford el 30 de junio de 1860, seis meses después de la publicación del libro. Darwin no pudo asistir, pues estaba enfermo, pero Thomas Henry Huxley, amigo de Darwin y vigoroso defensor de la teoría de la evolución fue el encargado de defenderlo. Imaginad si era acérrimo defensor que se dice que cuando leyó el libro se reprochaba a sí mismo su estupidez por no haber pensado él mismo en ello. Decidió que Darwin, jamás dispuesto a defenderse, necesitaba que le protegieran. Se le llegó a llamar el “perro bulldog de Darwin”.
Por fin llegó el día. En el debate público, el obispo Wilberforce se levantó para hablar ante una sala tensa, abarrotada, después de que oradores preliminares habían aburrido al público durante algunas horas, Wilberforce desató su ofensiva: “El principio de la selección natural es incompatible por completo con la palabra de Dios”. “Es una visión ignominiosa de la Naturaleza”. “Contradice los relatos revelados de la Creación”.
Mirando directamente a Huxley finalizó diciendo:
- Por favor, profesor Huxley, contésteme: ¿Se considera usted descendiente de mono por parte de abuelo o de abuela?
El auditorio prorrumpió en aplausos. Se dice que Huxley murmuró: “El Señor lo ha puesto en mis manos”.
Después de una argumentada defensa miró a Wilberforce a los ojos y respondió:
- Si tuviera que elegir como antepasado entre un pobre mono y un hombre magníficamente dotado por la Naturaleza y de gran influencia, que utiliza esos dones para desacreditar a quienes humildemente buscan la verdad, no dudaría ni un instante en inclinarme por el mono.
Las carcajadas fueron largas y sonoras. La esposa del físico David Brewster (famoso por el ángulo de Brewster en óptica), que estaba entre los presentes se desmayó. A la mujer del obispo de Worcester se le oyó decir mientras el auditorio abandonaba la sala: “Confiemos en que [la teoría de la evolución] no sea cierta . Pero si lo es, confiemos que no llegue a ser de conocimiento general”.
Más tarde, al enterarse Darwin le escribió una carta: “¿Es que no tienes respeto por los obispos? ¡Por Júpiter, no lo has hecho nada mal!”[18]
El ser humano es más orangután que chimpancé
“Los seres humanos comparten un ancestro común con los orangutanes, en vez de con los chimpancés, como se pensaba hasta ahora, de acuerdo a la investigación de la Universidad de Pittsburgh y el Museo de la Ciencia de Buffalo.
Según los informes presentados en la revista ‘Biogeography’, los investigadores señalan como “problemática” la creencia, basada en el análisis del ADN, de que los seres humanos son los más estrechamente relacionados con los chimpancés, que no se mantiene con pruebas fósiles.
El profesor de antropología en la Escuela de las Artes y las Ciencias de Pittsburgh y presidente de la Academia Mundial de Arte y Ciencia, Jeffrey H. Schwartz, y el director de ciencia en el Museo de Buffalo, John Grehan, llevaron a cabo un análisis detallado de las características físicas de la vida y los fósiles de los simios y sugirieron que los seres humanos y los orangutanes pertenecen a un grupo separado de los chimpancés y los gorilas.
Luego construyeron un escenario de cómo el antepasado común de humanos y orangutanes emigró desde el sureste de Asia -de donde son los orangutanes modernos- hacia otras partes del mundo y se convirtió en una raza de monos ahora extinta y en los primeros seres humanos. El estudio proporciona una prueba más de la relación humanos-orangután que Schwartz propuso por primera vez en su libro ‘The Red Ape: Orangutans and Human Origins’ (‘El simio rojo: los orígenes de orangutanes y humanos’).
Además, Schwartz y Grehan analizaron cientos de características físicas citadas como prueba de las relaciones evolutivas entre los seres humanos y otros grandes simios-chimpancés, gorilas y orangutanes. De estas características, el análisis encontró que los seres humanos comparten 28 únicas características físicas con los orangutanes, en comparación con sólo dos características con los chimpancés, siete con los gorilas, y siete con los tres simios (chimpancés, gorilas y orangutanes). Los gorilas y los chimpancés comparten 11 características únicas.” [9]
Conclucion:
Comenta el pastor Antonio Cruz,de nacionalidad española,en un articulo publicado en la revista protestante protestantedigital, que “después de todo este tiempo transcurrido, el ser humano continúa planteándose la misma cuestión. La extensa gama de respuestas que se han dado a lo largo de la historia no parecen, ni mucho menos, haber agotado el tema.
Hoy, los hombres y las mujeres, seguimos siendo tanto o más problemáticos que en el pasado. Sabemos amar pero no hemos olvidado todavía el odio. Somos capaces de realizar magníficas empresas altruistas y, a la vez, estamos dispuestos a devorarnos como los lobos. Prolongamos nuestra existencia amándonos, reproduciéndonos y apostando por la vida, sabiendo de antemano que estamos destinados a desaparecer de este mundo.
¿Dónde está el secreto de nuestra complejidad? ¿Por qué es tan difícil entender la ambivalencia humana? ¿Será quizás que el hombre es incapaz de conocerse a sí mismo y ser objeto de su propio estudio?
Tal ha sido siempre el reto de la antropología, en sentido general, llegar a conocer la esencia fundamental del ser humano. Sin embargo, lo cierto es que no existe consenso. Hay todavía numerosas concepciones de lo que es el hombre.
Las diversas soluciones antropológicas configuran un amplio abanico que va desde la más pura animalidad hasta las nociones míticas del superhombre, el hombre-semidiós, pasando por las ideas del hombre-objeto y hombre-máquina.
¿Es el ser humano una cosa más en el mundo de los objetos o, por el contrario, estamos frente a una realidad subjetiva, ante un ser personal? ¿Somos una especie zoológica como las otras, del pretendido árbol evolutivo, o existen realmente diferencias cualitativas que nos distinguen de los demás seres vivos? ¿Puede equipararse la mente humana al órgano del cerebro o lo mental supera con creces lo cerebral?.
Las respuestas que se den a todas estas cuestiones configurarán modelos bioéticos distintos y contrapuestos. De ahí la necesidad de transparencia en las ideas previas que debe exigírsele a todo planteamiento ético de la vida.
Los pensadores griegos fueron los primeros en maravillarse ante la realidad del hombre aunque éste fuera finito y, por tanto, inferior a las múltiples divinidades que ellos concebían.
Sócrates, por ejemplo, afirmaba que el núcleo principal donde radica el ser humano era, ante todo, su psyché, su alma, conciencia y capacidad para reaccionar. Sin llegar a ser como los dioses podía, sin embargo, relacionarse con ellos ya que poseía inteligencia, habilidad, experiencia y conocimiento. Tal noción de psyché se gestó en un ambiente religioso-mistérico propio del mundo griego arcaico y tenía ya, por tanto, matices de lo divino.
Más tarde fue Platón quien teorizó acerca de la relación alma-cuerpo, señalando que ésta era el centro inmaterial responsable de la facultad para conocer que posee el ser humano. De manera que el hombre se empezó a entender como una realidad dualista. De una parte el cuerpo físico, material y perecedero; de otra, un alma etérea e inmortal.
Estas concepciones antropológicas se fusionaron después con doctrinas cristianas y gnósticas, haciendo que muchos religiosos entendieran el cuerpo como auténtica “cárcel del alma”.
Aristóteles retomó esta misma relación alma-cuerpo para empezar a hablar del hombre como persona, como ser personal. Sus ideas al respecto tuvieron una enorme influencia en la evolución del pensamiento occidental.” [19]
El pastor Antonio Cruz,biólogo,escritor y profesor español, cree correctamente “que hay suficientes motivos lógicos para concluir que los hechos observados apoyan el diseño inteligente de la creación y no su aparición mediante procesos naturalistas ciegos o carentes de intención.” [15]
Muchos intelectuales han dicho que el siglo XIX, fue el siglo de la muerte de Dios, haciéndose eco de las palabras del filosofo Nietzche y del movimiento filosofico “la muerte de Dios” Para otros, Darwin, consciente de ello o no, “había matado a Dios. Es posible que hasta el día de hoy muchos estén convencidos de tal afirmación. ” [20]
Yo me pregunto,como matar al Dador de la Vida. Es verdad que los romanos, a isntancias de los judíos del siglo I de neustra era,dieron muerte al Cristo, pero ¡Dios lo resucito de entre los muertos y asdcendido a lso cielos, esta sentado en autoridad cosmica sustentando los designios del Universo!
Como matar a aquel que es el Alfa y la omega, el principio y el fin de todas las cosas? ¡Absurdo!, grita mi alma a todas voces.
“Dios continúa siendo la explicación final al enigma del universo y la vida, como confirma la ciencia actual libre de prejuicios. Dios no ha muerto, el que murió fue Darwin y aunque sus teorías han llegado hasta nuestros días, lo cierto es que pronto asistiremos también al funeral de las mismas.”[21], dice Antonio Cruz. O al menos a una posible variedad de cosmovisiones. Seguro que la concepcion materialista del mundo continuara por un buien timpo mas, no sabemos hasta cuando. Pero creo que las investigaciones se bifurcarán hacia alguna forma de evolución dirigida e inteligente, dada la imposibilidad de explicar el paso de bestia a persona por parte de la ciencia sin atribuirlo a alguna forma de inteligencia superior.Deuda que tienen pendiente con la sociedad desde hace 150 años, luego de haber proclamado a los 4 vientos que la teoria de la evolucion era un hecho comprobable,lo cierto es que sin atibuir los cambios a una mente todopoderosa, se hace totalmente imposible.
Ya hay muchos cientificos que hablan de una recociliacion entre la ciencia y la fe. Entre ellos Francisco Ayala, Francis Collins y otros.
También continúa vivo Richard Dawkins,conocido cientifico evolucionista, filosofo y ateologo combativo,procurando biologizar nuestra sociedad, enseñando formas de racionalismo extremo a los niños de los ateos.
Sabemos, como bien dice Antonio Cruz, que cada persona “tiene su propia versión del mundo y su propia filosofía de vida, incluso aunque a veces no sea consciente de ello. El ser humano, desde los días de Job, siempre se ha preocupado por descubrir la verdad y vivir de acuerdo a ella. Las distintas visiones que existen del mundo, se pueden analizar y criticar según cómo respondan a las preguntas básicas del ser humano.” [22]
Antonio Cruz cita al conocido escritor norteamericano Charles Colson, quien es su inspiradora obra, Y ahora… ¿cómo viviremos?, reduce esta preguntas a cuatro:
“La primera tiene que ver ante todo con la identidad, ¿de dónde venimos y quiénes somos?
La segunda se interesa por la historia, ¿qué es lo que ha sucedido en el mundo?
La tercera tiene que ver con las posibilidades de modificar las cosas, ¿qué podemos hacer para solucionarlo?
Y la última se refiere al comportamiento, ¿cómo debemos vivir?” [23]
“El mayor desafío al que estamos asistiendo hoy los cristianos es el conflicto entre dos visiones opuestas del mundo: por un lado el teísmo, por otro el naturalismo. El teísmo es creer que hay un Dios trascendente que creó el universo, mientras que el naturalismo afirma que las causas naturales, por sí solas, son suficientes para explicar todo lo que existe.
El naturalismo,es la visión del mundo que predomina hoy en nuestra sociedad occidental,dice Antonio Cruz, “en base al cual se ha forjado una cultura poscristiana, posmoderna y posmoralista. Una cultura cuyos principios fundamentales se basan en que Dios no existe, sólo existe la naturaleza que podemos ver. No hay Revelación que valga, cada cual debe buscar su propia verdad. La vida no tiene propósito pues sólo somos “accidentes cósmicos surgidos del barro”. Estas ideas conducen al relativismo moral: Si Dios no ha hablado, que cada cuál se construya su propia moral y viva como quiera pues todo es relativo. Lo correcto no es lo que diga la Biblia, sino lo que funcione mejor (el llamado utilitarismo). Aquello que resulte útil al ser humano es siempre lo bueno; lo que sea inútil, lo que no sirva para nada, puede abandonarse o desecharse. ” [24]
Estas cuatro preguntas que hemos citado,son como bien explcia Antonio Cruz, “como un bisturí que nos permite diseccionar todas las filosofías e ideologías de este mundo. Desde los libros de texto de las escuelas y universidades, hasta el pensamiento que hay detrás de ciertos programas de la televisión. Cualquier tema que analicemos, desde la familia a la educación, desde la política a los asuntos científicos, del arte a la cultura popular, la sociología, la bioética, todo está empapado por la solución que se dé a tales incógnitas.” [25]
Todo está impregnado de esta filosofía evolucionista, el llamado evolucionismo social, que insiste en afirmar dogmaticamente que el hombre es una bestia o que por que provenimos de un antecesor común, las conductas de la naturaleza consideradas como normales para los animales, pueden o deben ser imitadas por los humanos.
Antonio Cruz, nos da un analisis a estas cuatro preguntas principales que contraponen los principios naturalistas a los del cristianismo.
Uno de los más populares predicadores del naturalismo, el ya fallecido Carl Sagan, desde su famosa serie Cosmos, se apresuró a responder que: “Somos hijos del cosmos [...] porque el cosmos es todo lo que existe, existió o existirá jamás”. Según él, el universo sería el producto de fuerzas ciegas sin un fin determinado. ¿Puede llamarse a esto ciencia? ¿Cómo es posible demostrar tal afirmación? El naturalismo puede presentarse como ciencia, mediante cifras y datos, pero es una religión que se está enseñando por todas partes, a los niños y a los adultos. El debate no es entre la Biblia y la ciencia, sino entre religión y religión, entre naturalismo y cristianismo. Por una parte la visión naturalista nos dice que el universo es el producto de la casualidad. Por la otra, la visión cristiana afirma que fuimos creados por un Dios que nos ama y tiene un propósito para nosotros.
El naturalismo afirmaba hasta hace poco que la materia del universo era eterna, que no se podía crear ni destruir, y que, por lo tanto el cosmos no había sido creado. Esa materia empezó a cambiar al azar, en algún momento indeterminado, y originó por evolución todas las galaxias, estrellas y planetas del universo, así como a todos los seres vivos de la Tierra, incluido el hombre. Más tarde, Darwin vistió esa idea con su teoría de la selección natural de las especies biológicas. Un proceso ciego, sin meta u objetivo final, pero capaz de originar por casualidad, la inmensa diversidad de seres del universo.
El cristianismo, basado en la Revelación bíblica, afirma por el contrario que la materia no es eterna, sino que fue creada por Dios, igual que el tiempo y el espacio. Dios creó el universo con un propósito inteligente, con un objetivo final, y calculó con suma precisión cada ley natural y cada detalle importante para vida.
Resulta que en las últimas décadas, la ciencia ha cambiado su manera de entender el origen del universo, acercándose más a los planteamientos de la Biblia. Después de haber sostenido durante siglos que el universo y la materia eran eternos y que, por lo tanto, no necesitaban de un Creador, hoy se ha encontrado evidencia de que tuvieron un principio en un tiempo finito, justo como decía la Biblia. La idea de la creación ya no es sólo una cuestión de fe religiosa. Como confiesa el físico agnóstico, Paul Davies: “El Big Bang es el lugar en el universo donde hay espacio para que aún el materialista más tenaz, admita a Dios”. (Davies, 1988b)
Pero no sólo se cree que hubo un gran comienzo, sino que además la ciencia está reconociendo últimamente, que la estructura física del universo ofrece asombrosa evidencia de propósito y designio. Se ha propuesto el llamado principio antrópico, que afirma que la estructura del cosmos es exactamente la que debe ser para que haya vida y vida inteligente. La asombrosa cantidad de coincidencias cósmicas que hacen posible la vida en la Tierra (como su órbita precisa, la temperatura adecuada, su distancia al Sol, la estructura del átomo de hidrógeno, la forma molecular del agua, etc.), ¿se deben al azar o a un designio inteligente? Esto preocupa hoy a físicos y astrónomos porque comienza a parecer que las leyes de la física fueron calibradas exquisitamente desde el comienzo para la creación de la vida humana. La ciencia abre hoy la puerta a la fe en el Dios Creador.[26]
¿Qué podemos decir del origen de la vida y de su evolución posterior según propone el darwinismo?
“Al dia de hoy, ni se ha creado vida en el laboratorio, ni se conoce cuál podría ser el motor de la evolución, si es que ésta se ha producido. Las mutaciones y la selección natural al azar no crean nada nuevo. La inmensa mayoría de tales mutaciones son letales o perjudiciales para los individuos que las presentan. Las especies biológicas cambian hasta un cierto límite que no pueden cruzar. Hay una gran diferencia entre microevolución y macroevolución. Los órganos y funciones “irreductiblemente complejos” no permiten interpretar su origen por medio del darwinismo. La realidad de las lagunas fósiles y la debilidad de las teorías que pretenden explicarlas se ha puesto de manifiesto.
De todo esto puede deducirse que la teoría de Darwin no es ciencia, sino filosofía naturalista disfrazada de ciencia. Desde ningún rincón de la verdadera ciencia actual, se puede descartar o negar que la naturaleza sea el producto de la mente creativa de un Dios inteligente. La doctrina bíblica de la creación sigue siendo el primer elemento de la visión cristiana del mundo, el fundamento sobre el cual se edifica todo lo demás.
La pregunta más difícil de responder por parte de los cristianos es la del origen del mal en el mundo. Si Dios es sabio, bueno y todopoderoso, ¿por qué permite el mal, el sufrimiento y la injusticia? ¿Por qué a la gente buena le pasan cosas malas? La Biblia dice que Dios nos amó tanto que nos otorgó la dignidad singular de ser agentes morales libres, criaturas con capacidad de tomar decisiones, de elegir entre lo bueno y lo malo. Sin embargo, pero el ser humano eligió mal, prefirió su autonomía moral antes que su dependencia de Dios. Y mediante tal elección, mediante tal rechazo del camino divino, el mundo quedó abierto a la muerte y a la maldad. Esta catástrofe moral es lo que la Biblia llama caída.
Es decir, que parte de la responsabilidad del mal recae directamente sobre la raza humana. No todo el mal es culpa del hombre. Antes de él ya existía un mal que el Génesis simboliza en la serpiente. Pero, desde luego, el ser humano es responsable desde el instante en que le da la espalda a Dios y pretende ser autosuficiente. El problema de esta explicación no es que sea difícil de entender, sino que a la gente no le gusta. Porque implica a cada ser humano. La idea de pecado parece dura y hasta degradante para la dignidad humana. Por eso muchos pensadores, a lo largo de la historia, la han desechado.
En el siglo XVIII, Rousseau, elaboró su mito de la sociedad culpable, afirmando que en estado natural la naturaleza humana es buena, pero las personas se vuelven malvadas sólo cuando las corrompe la sociedad. Mas tarde, en el s. XIX, el padre de la psicología, Sigmund Freud, diría también que el ser humano no era malo, simplemente se comportaba con arreglo a los impulsos primitivos que le proporcionaba esa parte del cerebro, más antigua y animal, que aún le quedaba de cuando era todavía un primate. Pero que ya evolucionaría y mejoraría moralmente. Ideas como éstas han llevado, por ejemplo, a ver a los criminales como impotentes víctimas de las circunstancias.
Hoy es frecuente oír decir a sociólogos y educadores que la culpa de la delincuencia la tiene la pobreza y otros males sociales, que la responsabilidad del crimen está fuera del criminal o que las personas no están en la cárcel porque lo merezcan. Es evidente que el ambiente que rodea a muchos delincuentes influye negativamente sobre ellos, pero no todos los que viven en ese ambiente delinquen. El hombre es hombre precisamente porque puede hacer elecciones moralmente significativas. Pero negando el pecado y la responsabilidad moral no se va a mejorar la sociedad, sino que se le resta significado a las decisiones y acciones humanas. Se roba dignidad a las personas y no se solucionan los problemas humanos.” [27]
“La aparición de «El origen…» provocó una durísima contestación por parte de comunidades científicas y religiosas. Las sátiras y caricaturas empezaron a menudear en los periódicos y revistas de la época. El teólogo Charles Hodge acusó a Darwin de negar la existencia de Dios al definir a los humanos como el resultado de un proceso natural en lugar de una creación de Dios. Hasta Henslow, que le recomendó para el «Beagle», renegó de su antiguo alumno y amigo. El año pasado, la Iglesia anglicana dio un giro: «Charles Darwin: 200 años después de tu nacimiento, la Iglesia de Inglaterra te debe una disculpa por malinterpretarte y por haber animado a otros a no comprenderte. Tratamos de practicar la antigua virtud de «fe buscando la comprensión» y confiamos en que esto suponga una reparación». Sin embargo, un sondeo reciente publicado por «The Daily Telegraph» revela que más de la mitad de los británicos cree que la teoría darwiniana no puede explicar la complejidad de la vida en la Tierra y tiene que haber intervenido un «diseñador» inteligente. El pulso entre el creacionismo y la evolución sigue vigente. Y probablemente no concluya hasta el fin de los tiempos.” [28]
EXPLICACIÓN DEL HECHO EVOLUTIVO DESDE LA ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA
La explicación del origen del hombre, meramente descriptiva, dada desde la antropología biológica, no pretende ir más lejos que dar cuenta de los pasos evolutivos y cómo se han ido sucediendo. Si pensamos el hecho evolutivo en conjunto e intentamos encontrar la respuesta al porqué del mismo, ya estamos dentro del campo del saber filosófico. Nos preguntamos por el todo y insumos su último fundamento o su sentido último.
Espiral cronológica del curso de la historia de la Tierra La escala del tiempo viene dada en millones de años (Según J. Bogen.)
Desde esta perspectiva también el científico como hombre se plantea problemas que van más allá del mero dato, respondiendo al ¿por qué? y ¿para que? de esta complejidad creciente en la historia de la vida, que ha terminado en la existencia humana.
Fundamentalmente existen dos tipos de hipótesis que, respetando los hilos de las ciencias positivas, responden a ambas preguntas: hipótesis del azar o hipótesis teleonómicas
La Hipótesis del azar
Cuando se utiliza la palabra azar es necesario distinguir dos tipos de sucesos que solemos atribuir al mismo: azar estadístico y azar filosófico.
1. Azar estadístico: Se denomina así al suceso producido por una interferencia de causas, cuyo encuentro hemos provocado nosotros, pero que nos resulta imposible medir como actúa cada una de ellas en la aparición del misino. Únicamente podemos calcular la probabilidad de que se produzca ese suceso. Este tipo de azar se da en los juegos de dados, cartas, etc.
2. Azar filosófico: Cuando un suceso acontece por una interferencia de causas que nadie ha provocado, su encuentro se atribuye a la «casualidad». Al no tener explicación y ser imposible su medición, decimos que se ha producido una forma azarosa o casual. Este es propiamente el verdadero azar. Así, por ejemplo, la teja que se cae «casualmente» sobre la cabeza de la persona que en ese momento pasa por la calle.
Jacques Monod.
El proceso de la mutación es atribuido a este tipo de azar. Cualquier radiación o agente mutágeno al incidir en la esquema del ADN de un ser vivo, provoca una alteración en el mismo que hace imprevisibles sus resultados. Los científicos están de acuerdo en afirmar que la variabilidad en ese individuo no tiene nada que ver con su futura adaptabilidad al ambiente.
Hipótesis teleonómicas
Se dice que un proceso es teleonómico cuando presenta una aparente intencionalidad, esto es, cuando se da evidencia de un diseño o aparece dirigido a ciertos fines.
La teleonomía puede ser interna, cuando resulta de un proceso natural. Los biólogos que defienden esta explicación se basan en el poder directivo de la selección natural, que actúa escogiendo entre la variabilidad de las poblacio¬nes. Su acción es continuada y ciega, pero consigue que las poblaciones vayan estando sucesivamente mejor adaptadas al seleccionar los individuos más favorables para esa situación concreta.
La mutación carece de teleonomía, pero la selección natural posee una teleonomía interna, ya que no es impuesta desde fuera del sistema.
Para el materialismo dialéctico —dentro de la teleonomía interna— la materia es concebida activamente y originadora del espíritu (hombre), que, su vez propicia una transformación de la sociedad hacia la sociedad sin clases (materialismo histórico.)
La teleonomía externa es aquella que resulta de la actuación intencionada de un agente determinado. Esta hipótesis conocida también con el nombre de finalismo se fundamenta en que el hecho evolutivo aparece (cfr. leyes de la evolución y cuadro sobre la evolución cronológica de las especies) como un proceso ordenado, congruente, irreversible, que va de lo menos perfecto a lo más perfecto. Todo ello parece indicar la existencia de una inteligencia capar de dar explicación al mismo.
En el proceso evolutivo la única inteligencia aparece al final, el hombre, lo que hace imposible que pueda dar razón de k precedente. De ahí la necesidad de un agente exterior al proceso habiendo dado la información necesaria a la materia y energía primeras (creacionismo), permitiese que siguiendo unas leyes se llegase evolutivamente a la aparición del ser humano.
La exposición de las diferentes hipótesis replantea el problema de las opciones filosóficas. La racionalidad de las diferentes respuestas, por supuesto no sometidas al criterio de la verificabilidad, es lo que explica que en torno de las cuestiones que plantea el hecho evolutivo existan desde el punto de vista filosófico defensores de hipótesis finalistas y no finalistas. Como en otros problemas que aparecerán en el temario, cada hombre, en función de las razones que adopte, tendrá que realizar su propia opción.
Por tanto, sabemos que las mutaciones se producen azarosamente, pero, por qué en este animal y no en otro; o por qué unas prosperan y otras no; o por qué en el conjunto se va dando un avance; son preguntas que quedan sin respuesta.
Una variante de esta hipótesis del azar, sería el situarlo al principio del universo. Este mundo es una de las posibles combinaciones de los átomos y desde el comienzo se formó casualmente la que posibilitó un universo en continuo avance. Dada la combinación inicial, ya todo acontece mecánicamente.”[29]
Proyecto Garn Simio [30]
«Nos avergonzaremos del trato a los primates como lo hacemos de la esclavitud»
Pedro Pozas, con el chimpancé Kika /P.P.
Proyectos en África
El Proyecto Gran Simio mantiene distintas iniciativas en las selvas donde habitan los grandes primates. En el Congo, los socios realizan programas de protección y sensibilización. Cerca del Parque Nacional de Borunga, hábitat natural de los gorilas de montaña, promueven las briquetas, unas máquinas prensadoras hechas de material reciclable como papel o ramas que fabrica combustible compacto. De esta forma, dice Pedro Pozas, «no sólo evitamos la destrucción de las selvas de los gorilas, sino también que niños y mujeres tengan que desplazarse kilómetros para recoger leña, al tiempo que creamos puestos de trabajo».
En el Parque Nacional de Tai, en Costa de Márfil, la organización realiza con ayuda de ciudadanos nativos un censo de la población de chimpancés. Aquí se han descubierto los monos «cascanueces», que utilizan un par de piedras para abrir las nueces, «como lo hacían los hombres primitivos».
El Proyecto Gran Simio está respaldado por entidades y particulares de treinta paíes, entre ellos científicos como la primatóloga inglesa Jane Goodall o su compatriota el etólogo Richard Dawkins, autor del libro «El gen egoísta». En España, el grupo tiene 450 socios.
El Proyecto Gran Simio (PGS) es una organización de ámbito internacional que lucha para que determinados «derechos morales fundamentales» que hoy en día son exclusivos de los seres humanos se extiendan también al resto de grandes simios: los chimpancés, los gorilas, los bonobos y los orangutanes. Se trata de crear una «comunidad de iguales», en la que todos sus miembros disfruten del derecho a la vida, la libertad individual y la prohibición de tortura. La propuesta de esta asociación de crear una ley de protección de grandes simios, que causó un gran revuelo en su día al equiparar, según sus detractores, al Hombre con el mono, fue admitida a trámite por la comisión de Medio Ambiente del Parlamento español el pasado año, pero aún sigue aparcada. Mientras espera una resolución, Pedro Pozas, director ejecutivo del PGS en España, continúa con su campaña en favor de unos seres «que son homínidos, pertenecen a nuestra misma familia».
-¿Cómo justifican su propuesta de una comunidad de iguales?
-Hay numerosas investigaciones científicas que admiten que los grandes simios tienen conciencia de sí mismos. Se reconocen en los espejos, son capaces de aprender un lenguaje de signos, pueden sentirse tristes por la pérdida de un amigo, experimentar la soledad… Saben mentir como los seres humanos y tienen sentido de la planificación.
-¿Hacen planes de futuro?
-Sí. El chimpancé Coco del antiguo zoo de Valencia planificó su huida. Se mantuvo sin comer fuera de su habitáculo hasta que los cuidadores abrieron las puertas, algo que sabía que hacían cada día, y se escapó, aunque al final fue abatido por la Policía. Hay otro caso en un zoo de Estocolmo en el que un chimpancé se dedica a recoger piedras por la mañana para luego tirárselas a los visitantes por la tarde. Se sabe de otros ejemplares que roban herramientas, como por ejemplo alicates, y las usan a escondidas. Está demostrado que tienen la capacidad intelectual de un niño de tres o cuatro años.
-Perdone, pero yo tengo una sobrina de esa edad y no acabo de ver el parecido…
-Eso es porque no has estado cerca de un chimpancé. El día que llevé a mi hija pequeña a ver una cría de mono fue increíble. Se cogían de la mano, jugaban, corrían juntas… Cuanto más pequeños sean los bebés humanos y los chimpancés más cercanos se sienten. Conectan perfectamente.
-Pero, ¿de verdad cree que un gorila tiene la misma importancia moral que un ser humano?
-A ver… También tienen su importancia moral. Si en África encontráramos un neanderthal, ¿qué haríamos? ¿Lo expondríamos en un zoo? Eso pasa exactamente con los grandes simios. La diferencia es que unos son fósiles y los otros están vivos. Con mayor motivo necesitan protección.
-Sin embargo, experimentamos con monos, los cazamos para hacer ceniceros con sus manos…
-Tanto el tráfico de especies como la experimentación son una barbaridad. Hay formas más baratas, seguras y eficaces para experimentar. Ahí está el tejido humano y los métodos informáticos. El último caso conocido es el de 42 chimpancés que han sido abandonados en Austria después de servir durante años como cobayas para pruebas de hepatitis y sida. Se les debería dar una vida digna.
-Tampoco están de acuerdo con los zoológicos.
-Tampoco. El 80% de los zoos españoles que acogen chimpancés están en pésimas condiciones: suelos de cemento, barrotes, jaulas de cristal…. Allí no deberían procrear, porque lo hacen en esclavitud. Son meros objetos económicos. Algunos ejemplares se venden a otros zoos aunque con ello se rompan sus lazos familiares, que los tienen. Además, luego es imposible reintroducirlos en las selvas tropicales. Nosotros estamos a favor de crear en España santuarios para primates, áreas donde puedan vivir en buenas condiciones. Hoy día está más protegido un perro que un chimpancé.
-¿Cree que algún día nos avergonzaremos del trato dado a los primates como lo hacemos de la esclavitud?
-Por supuesto, exactamente igual. Cuando ya hayan desaparecido los primates, nos preguntaremos: ¿qué estábamos haciendo? Las nuevas generaciones pensarán que estábamos ciegos, que no hemos sido capaces de protegerlos.
En una entrevista con Daniel Turbón, catedrático de Antropología Física de la Universidad de Barcelona, profesor de Evolución Humana en la Facultad de Biología durante veinticinco años, se le realizaron las siguientes preguntas:
Pregunta: ¿Cuál es el estado actual del debate en torno al origen del hombre?
Daniel Turbón: La polémica actual tiene lugar sobre todo en Estados Unidos, donde hay estados que rechazan cualquier explicación evolutiva del origen del ser humano, no es más que un grito de “basta ya”, de evitar el adoctrinamiento escolar de los hijos. Y hasta cierto punto no les falta razón, porque cuando se enseña evolución no se distingue “evolucionismo”, que es sinónimo de ideología, de “evolución” que en sí misma es una ciencia de la naturaleza.
P: ¿Cómo se define entonces de manera rigurosa la evolución?
DT: La evolución no es otra cosa que el cambio en el tiempo de los organismos. Nosotros mismos evolucionamos a lo largo de nuestra vida, pero a eso lo llamamos crecimiento, desarrollo, y en la última etapa, senectud. En este punto todo el mundo está de acuerdo. La polémica se produce porque lo que se ha dado en llamar “diseño inteligente” también es una ideología, puede ser filosofía de la naturaleza pero no es en ningún caso una ciencia experimental, una ciencia de la naturaleza, conclusión a la que se llegó tras un juicio que tuvo lugar no hace mucho en EE.UU. en el que intervinieron muchos científicos, y cuyo dictamen final se pronunciaba sobre si la DI se podía o no definir como ciencia. Sus partidarios no pudieron presentar ni una sola revista científica.
P: ¿Por qué el DI no se puede definir como una teoría científica?
DT: Porque no sigue el método científico, que consiste en inducir y deducir fenómenos de la naturaleza que se pueden verificar en repetidas ocasiones y por observadores distintos. Aunque los que apoyan la postura totalmente contraria a la del DI tampoco han explicado demasiado bien el método científico, porque han tomado la parte por el todo. Como ya dijo Karl Popper, el método científico es excesivamente reduccionista y se limita a los experimentos que uno puede hacer. Yo no puedo afirmar científicamente que todos los cuervos son negros porque tendría que haberlos visto todos, pero sí puedo afirmar que, muy probablemente, la mayoría de los cuervos son negros. Esto es lo que no respeta el mundo de la biología o al menos ciertos biólogos, algunos de ellos muy contrarios al pensamiento religioso y que terminan por dejar de un lado la ciencia para enredarse en posturas ideológicas.
En resumen, un error, como es la postura del DI, trata de combatir otro error, el del ultra-evolucionismo. En descargo del DI se puede decir que es un movimiento defensivo mientras que el otro es un ataque exacerbado e intencionado que desea justificar una manera de vivir pero ya no es ciencia, sino ideología.
P: La idea de que alguien rellenara los huecos inexplicables de la evolución termina por ser pueril si posteriormente se encuentra una explicación científica. ¿No es la DI una manera de echar más leña al fuego de un debate estéril?
DT: La gente necesita redondear aquello en lo que cree o aquello en lo que trabaja, necesita saberlo todo, y si no lo sabe lo falsea hasta terminar creyendo que realmente es verdad.
P: En su libro ¿Cómo habla Dios?, Francis S. Collins señala que el 45 % de los americanos cree en el DI.
DT: Para una persona que no ha estudiado biología o filosofía de la naturaleza es lógico que pueda creer en el DI. El cerebro humano ve lo que se denomina tipología, por ejemplo, en lo que se refiere a los seres humanos ve que hay unos nórdicos, unos alpinos y otros mediterráneos, es lo que el cerebro llega a ver pero cuando uno utiliza herramientas más sofisticadas de conocimiento como la estadística multivariante con la que, partiendo de una población, se puede elaborar un universo de doscientas dimensiones y después reducirlo a dos y visualizarlo, ese caldo concentrado que hemos hecho nos da una información totalmente distinta a la que veíamos con nuestros propios ojos. Esto es lo que hizo superar la tipología. Las personas normales se guían por lo que ven habitualmente, ven como se traslada el diseño de un tiburón a los automóviles para dar la sensación de agresividad y elegancia, o el equivalente en los aviones de la aerodinámica de las aves, etc.
P: El hombre ha aprendido mucho de la naturaleza…
DT: Es la escuela alemana del siglo XIX. Algunos geólogos elaboran así sus pautas y dicen que se ha evolucionado mediante puntuaciones, macro-mutaciones y periodos de éxtasis; y que de ello da lugar la tipología, un diseño que se mantiene en el tiempo. Pero se les podía reprochar que ¿a cuántos millones de años corresponde una de sus puntuaciones? Si en el laboratorio no se puede reproducir lo que dicen entonces no podemos estar de acuerdo con ellos, por lo menso en esta generación, las generaciones siguientes quizá sí.
P: Entonces, ¿el debate se encuentra en un momento en que las dos posturas extremas se encuentran en pugna?
DT: En la calle se percibe de ese modo porque la gente piensa que aquello sobre lo que se debate es pura ideología y entran en juego por tanto los estados emocionales donde, sin dejar de ser persona, no se razona correctamente.
P: En algunos ámbitos se ve con cierto temor la teoría de Darwin.
DT: La ventaja de nuestra generación es que tenemos una perspectiva de siglo y medio, lo que permite que la podamos comprender mucho mejor que en aquel momento o al menos sin apasionamiento. Existe un Darwin real que es el que estamos intentando da a conocer en una biografía en la que estamos trabajando en la actualidad. Ese Darwin es el que importa. Después está el Darwin de su tiempo, cómo fue entendido, por qué lo que dice tiene la repercusión que tiene y quienes ayudan a que tenga connotaciones negativas y, en definitiva, en qué contexto se desarrolla su discurso, dentro de un debate previo que ya está teniendo lugar. Darwin fue un mensajero de cuál se nos ha dado una imagen falsa, demonizada. ¿Por qué demonizada? Porque dijo que todas las especies fueron creadas desde un ser inferior, al contrario de lo que dice el génesis (de éste se interpreta que las especies fueron creadas como una foto fija en estado adulto y a partir de ahí fueron evolucionando), así termina su libro sobre el origen del hombre.
Cuando Darwin dice que el hombre desciende del mono, parafraseando a Kant, aquello fue interpretado como una profanación porque el hombre era imagen de Dios, con lo que pensaron que Darwin no respetaba ni lo más sagrado. Hasta tal punto fue conocido el debate que las botellas de Anís del Mono se ilustraron con un mono que tenía la cara de Darwin y una leyenda que decía: “es verdad, la ciencia lo dijo”. Así se llega al cientificismo del siglo XIX.
P: Se dice que Darwin fue creyente pero que en algún momento perdió su fe.
DT: Hay dos momentos en la vida de Darwin por los que se puede comprender mejor su forma de pensar. El primero es un viaje que hace a Latinoamérica donde tiene algunas experiencias propias de la sociedad esclavista de la época que le parecieron incompatibles con la fe cristiana; el segundo es el fallecimiento de su hija Enma que le lleva a decir que es agnóstico, pero no creo que fuera así porque se ha silenciado que en la sexta edición de El origen de las especies menciona en al menos seis ocasiones la figura de un creador. Allí dice que él no tiene ningún inconveniente en reconocer que un creador actúa valiéndose de causas segundas. Lo único en lo que no da su brazo a torcer es que todos venimos de un ser inferior, es decir, que la vida ha ido de menor a mayor complejidad.
P: Eso es quizá lo menos comprensible para las personas que tienen fe…
DT: Los cristianos no han prestado toda la atención que debieran al tema de la evolución. Los papas han sido muy cautos y no han dicho nada, por eso los teólogos están muy desorientados. Ha pasado un siglo y medio desde que se formuló la teoría de Darwin y eso, en una sociedad científica y tecnológica es mucho tiempo. Espero que en los próximos veinte años podamos tener una orientación clara de a docencia pontificia.
Además hay un señal con respecto a Darwin que los impulsores del darwinismo no quieren divulgar, ni el decimonónico ni el actual, y que molesta mucho a algunos: que fuera enterrado en la abadía de Westminster, donde se entierra a los ingleses importantes que son creyentes. Es el caso, por ejemplo, de Newton. ¿Cómo se puede enterrar a un descreído en un lugar sagrado? Se puede saber hasta quién portaba su féretro en el momento del entierro.
P: Hábleme del creacionismo
DT: El creacionismo es sencillamente absurdo, es la interpretación literal de la Biblia que surge con el protestantismo. Sabemos que el Génesis no se puede interpretar literalmente, es más, la exégesis demuestra que está deliberadamente hecho para que una sociedad científica y tecnológica comprenda que el texto no pretende ser científico. Por ejemplo, el hecho de que el primer día haya luz y que después aparezcan el sol, la luna y las estrellas, y el día antes la hierba verde, en terminología de la Vulgata.
No hay una evolución creadora sino una creación evolutiva. En el catecismo no se menciona ni una vez la palabra “monogenismo” y, por lo tanto, decir que el hombre no proviene de una única pareja no se opone a la doctrina de la Iglesia. La unidad moral de la humanidad es lo que cuenta y promulga el concilio. Lo fundamental del Génesis es la imposición de un orden en un caos.
Me he encontrado a muchos creyentes que me dicen que lo que yo defiendo cambia aquello en lo que han creído durante toda su vida y yo les respondo que un creyente en lo que tiene que creer es en el Credo y no necesariamente en Adán y Eva.
P: ¿Qué opina del concepto de “BióLogos” acuñado por Francis S. Collins con el que sintetiza que “Dios, quién no está limitado ni por el espacio ni por el tiempo, creó el universo y estableció leyes naturales que lo gobiernan. Asimismo, al tratar de poblar con seres vivos este universo, Dios eligió el mecanismo de la evolución”?
DT: Yo le diría que leyera a Teilhard de Chardin (1881-1955), reconocido paleontólogo jesuita, que ideó en su día el término “Noosfera”. Fue muy conocido en los años 68 -70. Participó en muchas excavaciones históricas del hombre fósil, sobre todo el de China, lo que entonces se llamaba Sinanthropus pekinensis, que es homo erectus pekinensis. Hubo en España un gran entusiasta de Chardin que fue el catedrático de Paleontología de Sabadell, Oviedo y Barcelona, Miquel Crusafont, farmacéutico que luego se hizo geólogo. Hizo su tesis sobre los jiráfidos de hace quince millones de años, fue en definitiva un gran pionero enamorado de Teilhard de Chardin. Todo el que quiera saber sobre evolución debe leer el libro El fenómeno humano de Teilhard de Chardin.
P: Se exige a la postura creyente una condición de aprobación y que respete la libertad de pensamiento o las reglas de la ciencia, pero desde el ámbito cientifista no se admite lo que algunos científicos creyentes formulan de que si Dios es Dios es imposible demostrar su existencia solo con los medios de la ciencia.
DT: L a figura de Francis S. Collins es muy interesante en este sentido y tengo previsto invitarlo a venir a España para que pueda venir a hablar de estos temas. El Vaticano organiza el año que viene un congreso sobre el origen del hombre porque es el bicentenario de Darwin, probablemente será en marzo. Se cumplirán doscientos años del nacimiento de Darwin y ciento cincuenta de la publicación de El origen de las especies. Será un buen momento para aclarar algunas cuestiones.
P: ¿Qué opinas de la polémica surgida en torno a las declaraciones del Cardenal Schoborn en 2007?
DT: Schoborn venía a decir que por la declaración de Juan Pablo II de 1995 no se debía entender que el neodarwinismo fuese una nueva ideología sino una actualización de aspectos científicos. El neodarwinismo es una teoría biológica de la evolución en que intervienen estos mecanismos y punto, nada de doctrina o ideología, es pura biología. ¿Por qué? Porque está la selección natural. Muchas personas entienden que el neodarwinismo es el retorno de un Darwin malvado, y no es así.
Hay tres Darwins, el Darwin real, la persona; el Darwin del darwinismo, creado con su colaboración, aunque está fuera pasiva y algunos de su seguidores fueran más allá del o que él quiso haber dicho y prueba de ello es la alusión a un creador en la sexta edición de su obra y que está enterrado en Westminster; y el Darwin de hoy; con lo que hay que evitar que a uno le vendan solamente el Darwin del darwinismo.
Comentario:
El dr. Manuel Carmona, biólogo y cientifico español, realiza este breve comentario en aclaración desde su posición, a la nota que se le realizó a este profesor:
(i) Comparto con él que el evolucionismo, es una ideología, una corriente filosófica. Precisamente de eso hablaré en este blog en los próximos días.
(ii) curioso lo que dice de la evolución a lo largo de la vida de una persona. Precisamente ayer leí un artículo de epigenética que sugería que el genoma de un individuo variaba a lo largo de la vida de éste, y no sólo por simple mutación azarosa, sino también motivada por presiones ambientales. Están estudiando ahora. si esos cambios pueden pasar a las células germinales y estableciendo protocolos para validar esa hipótesis (no es fácil, ya que hay que tomar un individuo muy joven y secuenciar su genoma varias veces a lo largo de su vida). Suerte que ahora se secuencian genomas completos en poco tiempo (un mes para el genoma humano).
(iii) Muy cierto lo que dice acerca de la mención del creador en la obra de Darwin. En la última versión de “El origen de las especies” Darwin dedica un capítulo a responder todas las críticas que habían hecho a su obra, ahí se muestra como el creyente que era. Esto es completamente silenciado por los creacionistas protestantes.
(iv) Discrepo del Dr. Turbon, el DI no es un acto defensivo sino ofensivo (en el sentido de beligerante). Es una estrategia para introducir el creacionismo en clase de biología y de ciencias en general, para terminar arriconando e incluso haciendo desaparecer todo aquello que niegue su visión particular del Génesis. En varios artículos de este blog está muy bien explicado por diversos miembros de la Academia de Ciencias de EEUU.
En síntesis comenta el Dr. Manuel Carmona, “este señor, que es un profesor que enseña evolución (lo sé de buena tinta porque conozco muy bien la Universidad de Barcelona) dice es que no hay que confundir la teoría de la evolución (como una teoría biológica) con el evolucionismo que es una corriente filosófica (y que considera una ideología).”
El Dr. Manuel Carmona, es de nacionalidad español y especialista en Microbiología (http://oldearth.wordpress.com)
entrevista aparecida en el número 117 mayo-junio la “Nueva Revista, de cultura, política y arte”.
La Teoría De La Evolución Es El Mayor Fraude Científico De Toda La Historia
Esto ha sido corroborado por numerosos científicos, filósofos, médicos, etc. etc.
Uno de ellos, el Dr. Colin Paterson, director jefe de Paleontología del Museo Británico de Historia Natural, al dirigirse a los asistentes de un congreso en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, dijo lo siguiente:
“Una mañana al despertar, de repente caí en la cuenta que había estado trabajando en este tema de la evolución durante veinte años y no sabía nada sobre ello de lo que pudiera estar seguro. Fue una verdadera revelación darme cuenta que alguien pudiera estar engañado durante tanto tiempo. Les hice una simple pregunta a varios “expertos” de la evolución:
“¿Puede decirme algo que sepa con seguridad sobre el tema que llevamos tanto tiempo estudiando, cualquier cosa que sepa con certeza?” Les hice esta pregunta a los miembros del Seminario Evolucionista Morfológico de la Universidad de Chicago, así como a mis colegas del Museo de Historia Natural. Por un buen rato nadie respondió, hasta que al final uno dijo:
“Yo sí sé una cosa: Que no debe enseñarse en el Bachiller.”
El profesor Louis Bounoure, director del Centro de Nacional de Investigación, dijo:
“La evolución es el cuento de hadas de los adultos. Esta teoría no ha aportado nada al avance de la ciencia. Es inútil.
El Dr. T. N. Tahmisian, del Atomic Energy Comisión, declaró:
“Los científicos que se dedican a enseñar que la evolución es un hecho, son grandes farsantes y las historias que cuentan podrían convertirse en el engaño más grande de toda la historia.”
Esto es debido a la falta de ética que invade toda la sociedad y a los intereses creados.
La Biblia nos lleva advirtiendo de estas cosas desde el principio.
Efesios 4:14
“para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagemas de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error.”
Colosenses 2:2-3
“A fin de conocer el misterio de Dios y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento.
Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas.”
¿De donde viene este engaño?
Apocalipsis 12:9
“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, EL CUAL ENGAÑA AL MUNDO ENTERO.”
Así que ya lo saben. El engaño procede del enemigo de Dios, Satanás, pero usa a los hombres que están ciegos espiritualmente, para engañar a los demas ciegos. De todas formas, la Biblia dice en Romanos 1:20:
“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.”
Notas
0. Dicc. Nelson (e-sword)
1. D.R.A.E.
2. W.t.conner, p.67, cit en f.ureta, el. De teol.cr. p,111-112
3. J. Gresham Machen, Visión cristiana del hombre, p. 124, ed. El estandarte de la verdad
4. http://www.autopoiesis.cl/?a=6
5.www.harunyahya.es/…/el_atlas/el_atlas_07.php
6. Filosofia. Gustavo Schujman, Aique grupo editor,2006.
7.www.harunyahya.org/…/evoluc08.html
8. www.harunyahya.org/…/evoluc08.html
9. www.sindioses.org/…/mentiras/mentiras05.html
10. Télam, http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=286813&IdxSeccion=
11. http://www.genciencia.com/paleontologia/la-humanidad-del-neanderthal
12. http://www.conoze.com/doc.php?doc=489
13. http://www.redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/act_permanentes/historia/histdeltiempo/mundo/prehis/t_teoesp.htm
14. WIkipedia, Thomas Henry Huxley
15.Ibid
16. http://cniescamposytorozos.110mb.com/1bach/EL%20PADRE%20DE%20LA%20EVOLUCI%D3N.doc.
17. http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=39862
18.http://www.historiasdelaciencia.com/?p=81
19. http://www.protestantedigital.com/new/nowleernoticiaDom.php?r=229&n=13947
20 http://www.protestantedigital.com/new/nowleernoticiaDom.php?r=282&n=13247
21. Ibid
22. Ibid
23. Ibid
24. Ibid
25. Ibid
26. Ibid
27. Ibid
28. http://www.abc.es/hemeroteca/historico-08-02-2009/abc/Nacional/darwin-viaje-a-la-luz-de-la-evolucion_912982819150.html
29. Libro de Filosofia
30. JUDITH DE JORGE | MADRID Actualizado Lunes, 06-07-09 a las 17:18





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