La diferencia entre el Poder de Dios y El Poder del Mundo (II)


La diferencia entre el Poder de Dios y El Poder del Mundo (II)

II. El Poder de Dios

«La poesía hebrea celebra con singular sentimiento el poder de Dios. El verdadero poder o capacidad de ejercer verdadera Autoridad corresponde solamente a Dios (Sal 62.11). El poder de Dios se manifiesta en la creación y Dios mantiene a esta con su poder (Sal 65.5–8; 148.5). Dios concede parte de su autoridad al género humano (Gen 1.26ss; Sal 8.5–8), pero en muchas ocasiones interviene activamente en los asuntos de su pueblo Israel, por ejemplo, y lo redime mediante su acción directa (Ex 15.6; Deut 5.15ss).

La Creación de Adán de Miguel Angel

Los antiguos nombres hebreos aplicados al Dios de Israel, tales como “el Fuerte de Jacob” (Gen 49.24), “el Fuerte de Israel” (Is 1.24), “El Shadai” (Ex 6.3) y “Él” (Gen 33.20), revelan un alto concepto del poder de Dios.

En el Nuevo Testamento las palabras griegas dynamis y exouséa expresan el poder de Dios, y las doxologías celebran este poder manifestado en Cristo (por ejemplo, I Cor 1.24). Exouséa significa autoridad derivada o conferida, garantía o derecho de hacer algo (Mat 21.23–27), y en este sentido Jesús es portador de la autoridad de Dios. Dynamis expresa habilidad o energía en el creyente (Ef. 3.16), acción poderosa (Hch 2.22) o espíritu poderoso (Ro 8.38; cf. Mat 28.18). Cristo actúa por el poder que recibió de su Padre para perdonar pecados y para echar fuera demonios o espíritus malignos, y a su vez confiere este poder a sus discípulos (Mat 9.6; 10.1). A ellos dio potestad de ser hechos hijos de Dios (Jn 1.12) y cooperar en la tarea evangelizadora (Mar 3.15).

Jesús inició su ministerio en el poder (dynamis) del Espíritu (Luc 4.14; 5.17). En el Nuevo Testamento el poder de Dios se manifiesta armoniosamente en las acciones de la Trinidad (Mat 11.25; Jn 5.17). En el mensaje del apóstol Pablo la resurrección de Cristo es la prueba más sobresaliente del poder de Dios (Ro 1.4; Ef. 1.19ss; Filip 3.10).» (18)

El Pastor Alberto F. Roldán, Buenos Aires, en un documento electrónico titulado “El poder de Dios está a favor de nosotros (Ef. 1.18-23)” (28 de Julio de 2005), escribió lo siguiente: «Vivimos bajo la amenaza constante del poder del Mal. Ese poder es destructivo y devastador. En pocos instantes puede destruir miles de vidas humanas y ciudades enteras. Contrario a ese poder negativo es el poder de Dios. ¿Cómo es el poder de Dios? ¿Cómo se despliega? ¿A favor de quiénes está ese poder? » (19)

Luego, sigue comentando Roldan, sobre el contenido de los versículos de Efesios, (Ef. 1.18-23): «Hubo un himno, luego una oración en la cual Pablo pidió por sabiduría, revelación e iluminación. Ahora, en la parte final de la oración, pide que los efesios conozcan el poder de Dios. El poder de Dios se desplegó en la resurrección de Jesucristo y en la creación de la Iglesia. Ahora, ese poder está a nuestra disposición. No para hacer lo que queramos hacer ni para ocupar el lugar de Dios, porque Dios sigue siendo el único soberano. El poder de Dios es para guardarnos del peligro, ayudarnos en momentos de dificultad, fortalecer nuestra fe y nuestra esperanza y, sobre todo, para servir a los otros. Es el poder-servicio el que necesitamos en este mundo dominado por el egoísmo. » (20)

Campolo nos hace recordar que es lo que Dios hace con su poder. Esto es algo muy importante, ya que el poder de Dios no es como el poder del mundo, ni como el poder del diablo.

Con su poder, dice Campolo «Dios destruye la obra de Satanás. Con el poder destruye las obras corruptas de los seres humanos. Dios ocupa su poder para retener las fuerzas del mal. Ordena los gobiernos para que retengan el mal intrínseco de la sociedad. Su poder puede destruir las enfermedades. Puede aniquilar los virus y los cánceres. Al final destruirá todos los poderes que no se rinden. Nadie que lee los Salmos puede pasar por alto el poder de Dios. Con su poder, vencerá a los enemigos de los justos y frustrará las obras vanidosas de la gente…No obstante, [dice A. Campolo, así aclara en su libro, que él] enfatiza la tendencia creativa de Dios que se expresa en su amor. Su amor crea, sana y salva. Teilhard de Chardin, el teólogo y antropólogo francés, nota que el amor es lo que unifica o reúne las cosas. Entonces, es con amor que Dios crea el universo. Los electrones se juntan con los protones para formarse en átomos. Los átomos variados se juntan para formarse en moléculas. Las moléculas se juntan para formarse en aminoácidos. Y así sigue el proceso. Dios creó todas las cosas, y lo hizo por medio de su amor. Es el amor que unifica las cosas. Es el amor que sana. Los corazones y las mentes afligidas son restaurados por medio del amor. El cuerpo físico también es restaurado a través de su amor. Por último, el universo entero será sanado por el amor (Romanos 8:18-22). En el último día reunirá al mundo bajo su reinado (Ef. 1:10, 18-22).

Campolo comenta acertadamente que «no debemos sacar la conclusión de que el poder es esencialmente malo. Hay que acordarse de que Dios tiene poder y Dios es bueno. Sin embargo, la función principal del poder es destruir y restringir.» (21)

La Biblia nos relata en el libro de Génesis cerca de una ciudad llamada Sodoma, que «era una de las cinco ciudades de la Pentápolis, situada a orillas del Mar Muerto. El libro del Génesis menciona Sodoma a partir del capítulo 10 y la sitúa dentro del territorio poblado por los cananeos. Según el relato de la Biblia en el capítulo 18 del Génesis, Dios le reveló a Abraham que destruiría Sodoma por medio de fuego y azufre porque su pecado era muy grave. » (22)

Dios le avisó a Abraham, que era “amigo de Dios”. «Abraham, un hombre que tenía una relación íntima con Dios, fue llamado Su amigo, Él le confiaba Sus secretos y, a la vez, daba dirección a su vida. Abraham creía y actuaba de acuerdo con cada palabra dada por Dios. Cuando le dio la promesa de un hijo, creyó y la confesó en todo tiempo, a pesar de las circunstancias adversas. Cuando llegó el tiempo preestablecido, el Señor concedió a Abraham el hijo prometido. Pareciera que se entregó tanto al cuidado del niño, que Dios tuvo que intervenir para saber si ese hijo era lo más importante en su vida.»

Abraham intercedió por los justos de la ciudad, y Dios le repuso que no la destruiría si encontraba diez justos en la ciudad. Esto nos demuestra que Dios, no es malo, ni utiliza su poder, muchas veces destructor, porque si no mas. El tiene razones validas para actuar.

Abraham intercedió por su sobrino Lot y Dios tuvo misericordia de él. Según continúa el capítulo 19, en los versículos 1 a 38, dos ángeles de Dios entraron en Sodoma. Al verlos, Lot los invitó e insistió en que pasaran la noche en su casa. Pero antes de que se acostasen, los sodomitas cercaron la casa y exigieron que les entregase a sus invitados para abusar de ellos. Lot se negó y la turba intentó romper la puerta, pero los dos invitados cegaron a los asaltantes.

Después dijeron a Lot que sacara a su familia de la ciudad. Lot avisó a sus yernos, pero éstos creyeron que bromeaba, así que Lot marchó sólo con su esposa y sus hijas. Después que los ángeles sacaran de Sodoma a la familia, Dios envió una lluvia de fuego y azufre que incineró completamente la ciudad con sus habitantes, y otras ciudades de la llanura. El tío de Lot, Abraham, desde una montaña a lo lejos vio la columna de humo que se levantó sobre la destruida Sodoma.

“Y fué que cuando los hubo sacado fuera, dijo: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.” (Gén. 19:17)

“Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos.” (Gén. 19:24)

Vemos como Dios cumple si palabra “Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.” (II Pe. 2:9)

Campolo comentando acerca de nuestra relación con el Señor, él entiende correctamente que nosotros «experimentamos tanto su amor como su poder. Su amor nos salva y sana. Su amor nos hace criaturas nuevas (II Cor. 5:17). Por otro lado, su poder destruye en nosotros todo lo corrupto y sucio. Su poder nos limpia y nos deja purificados. El poder coacciona mientras el amor suplica. Y es por eso que digo que Dios nos salva por su amor. No entra en nuestras vidas a la fuerza ni coacciona nuestra sumisión. Antes bien, nos invita con su amor. Se presenta a nosotros no con el esplendor impresionante de su poder sino con su debilidad sobre una cruz. Allí nos muestra el amor en su expresión más perfecta.» (23)

“Mi amado me habló y me dijo: « ¡Levántate, amada mía; ven conmigo, mujer hermosa! ¡Mira, el invierno se ha ido, y con él han cesado y se han ido las lluvias! Ya brotan flores en los campos; ¡el tiempo de la canción ha llegado! Ya se escucha por toda nuestra tierra el arrullo de las tórtolas. La higuera ofrece ya sus primeros frutos, y las viñas en ciernes esparcen su fragancia. ¡Levántate, amada mía; ven conmigo, mujer hermosa!» Paloma mía, que te escondes en las grietas de las rocas, en las hendiduras de las montañas, muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz; pues tu voz es placentera y hermosa tu semblante. “(Cant. 2:10-14 NVI)

Realmente es como dice Campolo, «somos tontos si no respondemos a ese amor tan grande» (24) ¡Pero cuidado, no lo rechazemos!, ya que «rechazar su amor es invitarle a que utilice su poder» (25) y «con su poder viene la destrucción de todo lo que no se entrega a su amor. Esta es la naturaleza a la vez bella y espantosa de la realidad.»(26)

“Por las noches, sobre mi lecho, busco al amor de mi *vida; lo busco y no lo hallo. Me levanto, y voy por la ciudad, por sus calles y mercados, buscando al amor de mi vida. ¡Lo busco y no lo hallo! “(Cant. 3:1-2 NVI)

Sin embargo, no es la voluntad del Señor, mantenerse lejos de nuestro amor, ni él es egoísta, ni se hace rogar cuando lo necesitamos: Solo que cuando lo hallemos, cuidemos su amor.

“No bien los he dejado, cuando encuentro al amor de mi vida. Lo abrazo y, sin soltarlo, lo llevo a la casa de mi madre, a la alcoba donde ella me concibió.” “(Cant. 3:4 NVI)

Cuando comparamos a Adán y sus descendientes con el carácter de Cristo, vemos la diferencia abismal de personalidades, y de actitudes.

Campolo comenta al respecto que «el estilo dominante de Adán y sus herederos es contrarío al carácter y al comportamiento de Cristo.» (27)

Y así les fue a nuestros primeros padres, que fueron echados del Paraíso, por no obedecer al Señor. Campolo hace la pregunta a modo de reflexión y también da la respuesta « ¿Cuál fue el pecado original, si no fue envidia del poder de Dios? ¿Qué hizo que la pareja original perdiera el Edén, si no fue el deseo de ser como dioses? ¿Cuál acción trajo la primera maldición, si no fue la ambición de poder? El primer Adán buscó el poder y abandonó el amor. El segundo Adán, Jesucristo, voluntariamente abandonó el po der (Filip. 2) y asumió los riesgos esenciales por amor.» (28)

“No hagáis nada por rivalidad o vanagloria; antes bien, sed humildes, y cada uno considere a los demás como mejores que él mismo. Que nadie se preocupe únicamente por sus propios intereses, sino también por los de los demás. Sean vuestros sentimientos los mismos que tuvo también Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no trató de aferrarse al hecho de ser igual a Dios, sino que se vació de sí mismo y se redujo a la condición de un esclavo haciéndose igual a los hombres. Y en su calidad humanase humilló todavía más, pues se hizo obediente hasta la muerte, la ignominiosa muerte en la cruz. Por eso, Dios lo exaltó a lo sumo y le dio un nombre superior a todo otro, para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra, y para que toda lengua glorifique a Dios Padre confesando que Jesucristo es el Señor.” (Fil. 2:3-11)

Tomas de Aquino, escribió que «después de haber estudiado la ciencia y la voluntad divina y todo lo relacionado con ella, falta por analizar el poder de Dios. Esta cuestión plantea y exige respuesta a seis problemas» (29) que en su Tratado de Teología (Suma Teológica), nos explicará (30)

Artículo 1 – ¿Hay o no hay poder en Dios?

Objeciones por las que parece que en Dios no hay poder:

1. Como la materia prima se relaciona con la potencia, así Dios, como primer agente, se relaciona con el acto. Pero la materia prima en sí misma está fuera de todo acto. Luego el primer agente, que es Dios, no tiene potencia.

2. Según el Filósofo en IX Metaphys., mejor que cualquier potencia es un acto; pues la forma es mejor que la materia; y la acción, mejor que la potencia activa, ya que es su fin. Pero nada es mejor a lo que está en Dios, ya que es Dios, como se demostró anteriormente (q.3 a.3). Luego en Dios no hay ningún tipo de potencia.

3. La potencia es principio de operación. Pero la operación de Dios es su esencia, pues en Dios no hay accidente alguno. Y la esencia divina no tiene principio alguno. Luego la razón de potencia no le corresponde a Dios.

4. Se demostró anteriormente (q.14 a.8; q.19 a.4) que la ciencia de Dios y su voluntad son causa de las cosas. Causa y principio son lo mismo. Luego no hay por qué asignarle a Dios ninguna potencia, sino sólo ciencia y voluntad.

Contra esto: está lo que se dice en el Sal 88,9: Señor, tú eres poderoso, y tu verdad te rodea.

Respondo: Hay un doble tipo de potencia: la pasiva, que no se da de ninguna forma en Dios; y la activa, que en grado sumo hay que ponerla en Dios. Es evidente que cada uno, en cuanto está en acto, es perfecto, ya que es principio activo de algo. En cuanto deficiente e imperfecto, es sujeto pasivo. Pero ya se demostró anteriormente (q.3 a.l; q.4 a.l y 2) que Dios es acto puro, absoluta y universalmente perfecto; y ninguna imperfección tiene cabida en El. Por lo tanto, en grado sumo le corresponde ser principio activo, y de ninguna manera ser sujeto pasivo. Y la razón de principio activo le corresponde a la potencia activa. Pues la potencia activa es principio de acción en otro; y la potencia pasiva es principio de sufrir la acción de otro, tal como dice el Filósofo en V Metaphys. Hay que concluir, por lo tanto, que en Dios hay potencia activa en grado sumo.

A las objeciones:

1. La potencia activa no se opone al acto, sino que se fundamenta en él, pues cada uno actúa en cuanto que está en acto. Por otra parte, la potencia pasiva se opone al acto, pues cada uno sufre la acción de otro en cuanto que está en potencia. Por eso, esta potencia es la que hay que excluir de Dios, no la activa.

2. Cuando un acto se distingue de la potencia es necesario que el acto sea más noble que la potencia. Pero la acción de Dios no se distingue de su potencia, pues ambos son esencia divina, porque no hay diferencia entre su ser y su esencia. Por lo tanto, no es necesario que haya algo más noble que la potencia de Dios.

3. En las cosas creadas, la potencia no es sólo principio de acción sino también efecto. De este modo, en Dios se salva la razón de potencia en cuanto principio del efecto, no en cuanto principio de acción, ya que esto lo es su esencia. A no ser que se explicase según nuestro modo de entender y en el sentido que la esencia divina, que incluye, de modo simple, toda la perfección existente en las criaturas, sea concebida bajo la razón de potencia y bajo la de acción; lo mismo que es entendida bajo la razón de supuesto natural y bajo la razón de naturaleza.

4. No se dice que en Dios hay potencia como algo diferente, de hecho, de la ciencia y de la voluntad, sino con diferencia de razón. Es decir, en cuanto que la potencia conlleva razón del principio que ejecuta lo ordenado por la voluntad, y a lo que orienta la ciencia. Y en Dios estas tres cosas son lo mismo. También puede decirse que la misma ciencia y voluntad divina, en cuanto principio efecto, tiene razón de potencia. Por eso, considerar en Dios la ciencia y la voluntad precede a la consideración de la potencia, como la causa precede la operación y el efecto.

ARTíCULO 2 – El poder de Dios, ¿es o no es infinito?

Objeciones por las que parece que el poder de Dios no es infinito:

1. Según el Filósofo en III Physic. I todo lo infinito es imperfecto. Pero el poder de Dios no es imperfecto. Luego no es infinito.

2. Todo poder se manifiesta en el efecto. De lo contrario, sería inútil. Por lo tanto, si el poder de Dios fuese infinito, sus efectos serían infinitos. Esto es imposible.

3. En VIII Physic., el Filósofo demuestra que si el poder de algún cuerpo fuese infinito, movería inmediatamente. Pero Dios no mueve inmediatamente, sino que mueve a la criatura espiritual en el tiempo; y a la corporal en el tiempo y en el espacio, según dice Agustín en VIII Super Genesim ad litteram . Luego su poder no es infinito.

Contra esto: está lo que dice Hilario en el VIII De Trin. : Dios es viviente, poderoso, de inmensa fortaleza. Todo lo inmenso es infinito. Luego el poder divino es infinito.

Respondo: ya se dijo (a.1) que en Dios se encuentra la potencia activa en cuanto El mismo es acto. Y su ser es infinito en cuanto que no está limitado por ningún recipiente, como dijimos anteriormente al tratar la infinidad de la esencia divina (q.7 a.1). Por lo tanto, es necesario que la potencia activa de Dios sea infinita. En todos los agentes se observa que cuanto mejor participa de la forma con que obran, tanto mayor es su poder para obrar. Lo mismo que cuanto más caliente es un cuerpo, tanto mayor poder tiene para calentar; y lo tendría infinito si infinito fuera su calor. Por lo tanto, como la esencia divina por la que Dios obra es infinita, como ya se demostró (q.7 a.l), su poder es infinito.

A las objeciones:

1. El Filósofo está hablando de lo infinito por parte de la materia no determinada por la forma. Es la infinitud que le corresponde a la cantidad. Pero, como se demostró (q.7 a.l), no es ésta la infinitud de la esencia divina. Por lo tanto, tampoco la de su poder. Y no puede concluirse que sea imperfecto.

2. El poder de un agente unívoco queda totalmente manifestado en su efecto. El poder generativo del hombre no puede engendrar más que al hombre. Pero el poder del agente no unívoco no se manifiesta totalmente en la producción de su efecto. El poder del sol no se manifiesta totalmente en un animal que surge de algo putrefacto. Es evidente que Dios no es agente unívoco; pues ningún otro ser conviene con El en especie o género, como ya se demostró (q.3 a.5). Por eso, su efecto es siempre inferior a su poder. Y no es necesario que el poder de Dios se manifieste produciendo efectos infinitos. Sin embargo, aun cuando no produjera ningún efecto infinito, no por eso se frustraría el poder de Dios. Porque algo queda frustrado cuando no alcanza el fin al que está ordenado. Pero el poder de Dios no está ordenado a un efecto como fin, sino que, más bien, el mismo poder es el fin de su efecto.

3. En VIII Physic., el Filósofo demuestra que si algún cuerpo tuviera poder infinito, movería al margen del tiempo. Sin embargo, demuestra también que el poder del motor del cielo es infinito, porque puede mover por tiempo infinito. Hay que concluir, pues, que su pensamiento establece que el poder de un cuerpo, si fuera infinito, movería sin emplear tiempo. No sucedería lo mismo con un motor incorpóreo. La razón está en que un cuerpo que mueve a otro, es agente unívoco. Por eso es necesario que todo el poder del agente se manifieste en el movimiento. Porque cuanto mayor es el poder del cuerpo que mueve, más veloz es el movimiento. Es necesario, por lo tanto, que, de ser infinito, mueva incomparablemente más rápido; y esto es mover al margen del tiempo. Pero el motor incorpóreo es agente no unívoco. Por eso es necesario que todo su poder se manifieste en el movimiento de tal forma que mueva al margen del tiempo. Y, sobre todo, porque mueve según lo que disponga su voluntad.

ARTíCULO 3 – Dios, ¿es o no es omnipotente?

Objeciones por las que parece que Dios no es omnipotente:

1. Ser movido y sufrir alguna acción es propio de todos los seres. Pero no es así en Dios, ya que es inmutable, como se dijo (q.2 a.3; q.9 a.1). Por lo tanto, no es omnipotente.

2. Pecar es hacer algo. Pero Dios no puede pecar ni renunciar a sí mismo, como se dice en 2 Tim 2,13. Luego Dios no es omnipotente.

3. Se dice que Dios manifiesta en grado sumo su omnipotencia perdonando y apiadándose. Por lo tanto, lo máximo que puede hacer el poder divino es perdonar y apiadarse. Pero hay algo mucho mayor que perdonar y apiadarse, como crear otro mundo o algo parecido. Luego Dios no es omnipotente.

4. Sobre aquello de 1 Cor 1,20: Dios convirtió en necedad la sabiduría de este mundo, dice la Glosa : Dios convirtió en necedad la sabiduría de este mundo, manifestando como posible lo que ella juzgaba como imposible. Así, pues, parece que de lo posible o imposible no se debe juzgar por las causas segundas, como hace la sabiduría de este mundo, sino por el poder divino. Por lo tanto, si Dios es omnipotente, todo será posible. Y nada imposible. Anulado lo imposible, desaparece lo necesario, pues lo que es necesario que sea, es imposible que no sea. Por lo tanto, nada sería necesario en las cosas si Dios es omnipotente. Pero esto es imposible. Luego Dios no es omnipotente.

Contra esto: está lo que se dice en Lc 1,37: Para Dios no hay palabra imposible de cumplir.

Respondo: Por regla general todos confiesan que Dios es omnipotente. Pero parece difícil determinar la razón de omnipotencia. Pues cabe la duda en la afirmación: Dios todo lo puede. Pero, pensándolo correctamente, como el poder se refiere a lo posible, al decir que Dios todo lo puede, lo más correcto es entender que puede todo lo que es posible, y por eso es llamado omnipotente.

Según el Filósofo en V Metaphys., posible puede decirse de algo de dos maneras: 1) Una, con respecto a algún poder. Así, lo que cae bajo el poder del hombre se llama humanamente posible. En este sentido no se puede decir que Dios sea omnipotente porque puede todo lo que pueden las criaturas naturales, pues su poder llega más lejos. Y si se dice que Dios es omnipotente porque puede todo lo que puede, esto no sería más que dar vueltas dentro de la omnipotencia. Pues no sería más que decir que Dios puede todo lo que puede.

Por lo tanto, hay que decir que Dios es llamado omnipotente porque puede absolutamente todo lo posible, que es 2) la otra manera de entender lo posible.

Se dice que algo es absolutamente posible o imposible por la relación de términos. Algo es posible porque el predicado no contradice al sujeto. Ejemplo: Sócrates está sentado. Algo es imposible absolutamente porque el predicado contradice al sujeto. Ejemplo: El hombre es asno.

Hay que tener presente que como todo agente produce algo semejante a él, a cada potencia activa le corresponde como objeto propio lo posible según la razón de acto en que se fundamenta cada potencia activa. Ejemplo: La potencia de calentar va referida a lo que puede ser calentado, y esto es su objeto propio. El ser divino, sobre el que se fundamenta la razón del poder divino, es el ser infinito no limitado por ningún género de ser, sino que contiene de antemano la perfección de todo ser. Por eso, todo lo que puede tener razón de ser cabe entre los posibles absolutos, con respecto a los que decimos que Dios es omnipotente. Y nada se opone a la razón de ser más que el no-ser. Por lo tanto, lo único que contradice a la razón de absolutamente posible, sometido a la potencia divina, es aquello que en sí mismo y simultáneamente contiene el ser y el no-ser. Así, pues, esto es lo que no está sometido a la omnipotencia, y no por defecto del poder divino, sino porque no tiene razón ni de factible ni de posible. Por lo tanto, todo lo que no implica contradicción cabe dentro de los posibles respecto a los que Dios es llamado omnipotente. Por otra parte, lo que implica tal contradicción no está sometido a la omnipotencia divina, porque no puede tener razón de posible. Por lo tanto, es más correcto decir: No puede ser hecho, que decir: Dios no puede hacerlo.

Tampoco esto va contra lo dicho por el ángel (Luc 1,37): Para Dios no hay palabra imposible de cumplir. Pues lo que implica contradicción no puede ser palabra; porque ningún entendimiento la puede concebir.

A las objeciones:

1. Se dice que Dios es omnipotente por razón de la potencia activa, no de la pasiva, como ya se indicó. Por eso, no contradice la omnipotencia lo que no puede ser movido ni sufrir una acción.

2. Pecar es no poder alcanzar una acción. Por lo tanta, poder pecar es poder ser deficiente actuando. Esto contradice la omnipotencia. Por eso, porque es omnipotente, Dios no puede pecar. Aun cuando el Filósofo diga en IV Topic. que Dios y el estudioso pueden hacer cosas malas. Pero esto hay que entenderlo bajo una condición cuyo antecedente es imposible, como que Dios puede hacer el mal si quiere; pues nada impide que una condicional, cuyo antecedente y consecuente es imposible, sea verdadera. Ejemplo: Si el hombre es asno, tiene cuatro patas. O también puede entenderse que Dios puede hacer algo que ahora se estima como malo; y que, sin embargo, si lo hiciera sería bueno. O, también, pensar que habla acomodándose al pensar de los paganos, que pensaban que los hombres se transforman en dioses como Júpiter o Mercurio.

3. La omnipotencia de Dios se manifiesta en grado sumo perdonando y apiadándose, porque la manera de demostrar que Dios tiene el poder supremo es perdonando libremente los pecados, ya que quien está sometido a la ley de un superior no es libre para perdonar los pecados. O también porque perdonando y apiadándose los conduce a la participación del bien infinito, que es el máximo efecto del poder divino. O porque, como se dijo anteriormente (q.21 a.4), el efecto de la misericordia divina es el fundamento de todas las obras divinas, ya que nada se debe a ningún ser más que por razón de lo que Dios le da sin debérselo. En esto se manifiesta en grado sumo la omnipotencia divina, que a ella misma le pertenece la primera institución de todos los bienes.

4. Lo absolutamente posible no lo es por las causas superiores ni por las inferiores, sino por sí mismo. Lo que es llamado posible para algún poder concreto, es llamado posible por la causa próxima. Por eso, lo que puede ser hecho inmediatamente sólo por Dios, como crear, justificar y similares, es llamado posible según la causa superior. Y lo que puede ser hecho por las causas inferiores es llamado posible según las causas inferiores. Pues según la condición de la causa próxima se dice que el efecto es necesario o contingente, como ya se indicó (q.14 a. 13 ad 1). La necesidad de la sabiduría de este mundo consiste en pensar que lo imposible para la naturaleza es igualmente imposible para Dios. Resulta evidente que la omnipotencia de Dios no excluye la imposibilidad o necesidad de las cosas.

También mantiene que «es posible predicar con verdad de Dios únicamente el poder que es potencia activa.

Ésta puede describirse como un principio que no es mero inicio, que se funda en el acto, y que se dirige a un objeto distinto del mismo poder. Dios posee este poder de tres modos análogos entre sí: es principio de sus efectos exteriores, posee potencia generativa y espirativa, y es principio de sus mismas acciones; sin embargo, sólo los dos primeros son poderes reales, puesto que sólo ellos principian algo realmente distinto de sí mismos.

El fundamento más radical del poder divino es el ser de Dios. En cambio, el objeto no funda el poder realmente, sino sólo nuestro conocimiento del mismo. Esto supone que el poder pertenece a Dios aunque Él no principie de hecho ningún efecto. Ese objeto del poder divino en cuento principio de sus efectos exteriores es ente, no contradictorio, es fruto de un hacer, y es no necesario. El defiende que la omnipotencia es un rasgo característico del poder de Dios en cuento capacidad natural, y la definición que mejor se adecua al conjunto del pensamiento de Tomás de Aquino sobre este asunto es “Dios puede todo ente”. Las limitaciones que el poder de Dios parece entrañar, y que se reflejan en esa definición de omnipotencia, no son realmente tales, puesto que aquello que Dios no puede (y aquello que no cabe bajo esa definición de omnipotencia) es precisamente lo que no es objeto de poder: por tanto, se demuestra que Dios es ciertamente omnipotente, y que aquella definición de omnipotencia es adecuada. » (31)

«La insuficiencia de la humanidad ha sido descrita de la siguiente manera: “Con nosotros sucede como con el pequeño bebé, que está aprendiendo a caminar, el cual se puede poner de pie solamente cuando alguien lo sostiene de la mano; o como con los que están aprendiendo a nadar, los cuales se hunden, tan pronto como se les deja solos. Si no fuera porque Dios nos sostiene, desmayaríamos y fracasaríamos completamente”. No somos todopoderosos. No somos autosuficientes. Mientras no admitamos este hecho, jamás podremos ver la necesidad que tenemos, del Dios Todopoderoso. Debemos reconocer, así como Pablo, que cuando estamos enfrentados a la extrema debilidad, el poder de Dios es sin par.

En II Cor. 12:10, esto fue lo que dijo: “Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.

En Ef. 3.20–21, se registra una maravillosa verdad para todos los que han sido confrontados con las limitaciones de la mortalidad: “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén”.

Estas palabras siguen a la serie de peticiones hechas, que aparecen en los versículos 16 al 19. Tales peticiones son de gran trascendencia y son humanamente imposibles. Pero Pablo quiso subrayar la realidad que esas peticiones cobraban, si eran vistas a la luz del poder de Dios. Dios podía conceder tales peticiones. ¡No solamente podía hacer grandes cosas, sino que también podía superar mucho más abundantemente tales cosas! Tal divino poder es demasiado maravilloso para comprenderlo. Son tantos los que tienen este recurso a mano y no lo aprovechan. Son muchos los que se rehúsan a buscar esta gran ayuda porque viven echando mano del poder de lo mortal para resolver el problema, y lo que logran es tan sólo que sean gravados con una carga, cada vez más pesada. El poder de Dios está al alcance, pero no atinamos a utilizar tal recurso en los problemas de la vida.

Dios nos insta a esperar más de lo que normalmente esperamos en oración y fe. Él está a la espera de responder a oraciones nuestras en que se pida lo “imposible” para nosotros, pero no para él, gracias a su poder (Mat. 19:26; Luc. 6:38). He aquí un gran desafío para su fe. ¿Iremos a creer en este poder de Jehová el cual es mucho más abundante de lo que pedimos o entendemos? (Mat. 9.28).

Los profetas del Antiguo Testamento nos proveen con los hechos necesarios, para darle sustento a nuestra fe (Ro. 15.4). Esto es cierto, especialmente, cuando damos comienzo al estudio del maravilloso poder de Dios. Las páginas del Antiguo Testamento catalogan caso tras caso, en los cuales el poder de Dios fue mucho más abundante de lo que necesitaba su pueblo. Échele una mirada a algunos casos, y deje que éstos le hablen acerca de tal poder de Dios. »(32)

Cash Luna nos habla del poder de Dios en su experiencia: El cuenta que «cuando se derrama el poder en un lugar y no se administra, se puede quedar solo allí, pero cuando se orienta para lo que Dios lo dejó, produce crecimiento. Pablo decía: “Yo no vine a ustedes con palabras persuasivas ni humana sabiduría, sino con demostración”. Showtime, esa palabra es demostración en el diccionario en griego. Y eso era lo que Pablo quería decir en Corintios cuando yo la leí, que la demostración de espíritu en esa palabra “demostración” quiere decir “show, enseñar, mostrar” a la gente algo. A veces yo estoy orando en mi cuarto, en el hotel o donde esté, antes de las Noches de Gloria y la unción preciosa inunda el dormitorio. Y yo siento que no me da el cuerpo, que me voy a morir literalmente y me siento hinchado del poder de Dios, aunque usted no crea me hincho algunas veces. Y cuando empiezo ya a ver los milagros y ver lo que va a ocurrir y a tener visiones, yo le digo al Señor: “showtime”. Y no estoy hablando del show que Ricky Martin quisiera ver. Dios tiene su show, fue Dios cuando hizo lo cielos, las estrellas, los colores… Eso es un show y el mundo ha tratado de copiar eso…” (33)

Veamos ahora que dice la Biblia acerca del Poder de Dios:

1 – El poder de Dios para crear

El que hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con su sabiduría. (Jer. 10:12)

¿A qué, pues, haréis semejante a Dios? … El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar…. ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo, Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.(Is. 40:18a, 22, 25, y 26)

¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti. (Jer. 32:17)

Dios…en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo. (Heb. 1:1a, 2)

2 – Satanás no puede crear un planeta y ponerlo en el espacio

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios…. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho…. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir… (Jn. 1:1 y 3; 10:10)

Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. (Luc.10:18)

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar (I Pe. 5:8)

Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. (Hch. 17:29)

… no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios (I Cor. 10:20b)

Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida (Jn. 8:12)

3 – El poder de Dios en infinito

“Una vez habló Dios; Dos veces he oído esto: Que de Dios es el poder” (Sal. 62:11)

“Nuestro Dios está en los cielos; Todo lo que quiso ha hecho” (Sal. 115:3)

“Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre…” (Is. 43:13)

“Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos. Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder….” (I Cró. 29:11, 12)

“Señor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza, y tu mano poderosa; porque ¿qué dios hay en el cielo ni en la tierra que haga obras y proezas como las tuyas? “ (Deut. 3:24)

Porque nada hay imposible para Dios. (Luc. 1:37)

4 – La grandeza del infinito poder de Dios

Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti. Enviaste tu ira; los consumió como a hojarasca. (Éx. 15:7)

Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; Y su entendimiento es infinito (Sal. 147:5)

Pero él los salvó por amor de su nombre. (Sal. 106:8)

Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran. (Neh. 9:6)

Bendice, alma mía, a Jehová. Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido; Te has vestido de gloria y de magnificencia. (Sal. 104:1)

Cada día te bendeciré, Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre, Grande es Jehová y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable. (Sal. 145:2, 3)

5 – El poder de Dios es eterno

“Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.” (II Pe. 1:11)

“Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.” (Is. 26:4)

“Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tu eres Dios.” (Sal. 90:2)

“Mas Jehová es el Dios verdadero; él es Dios vivo y Rey eterno; a su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación.” (Jer. 10:10)

“… y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.” (Ap. 11:15b)

El Poder De Satanás será Destruido

“Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. (Ap. 20:10)

6 – El poder de Dios para que Israel cruce el mar Rojo, al escapar de Egipto.

El cruce del Mar Rojo y del río Jordán

El que los Israelitas cruzaran el Mar Rojo, y luego el río Jordán, constituye dos eventos que los críticos radicales han tratado de desacreditar por siglos. Pero tales eventos siguen en pie como hechos históricamente ciertos. En Éxodo 14.21–22, 29, leemos que la nación de Israel estaba atrapada. No se veía que hubiera escape posible. Fue como muchos lo han hecho notar, la nación estaba “entre el diablo y la profundidad azul del mar”. El Faraón y su ejército se asomaban por el horizonte. El vasto Mar Rojo se extendía en frente de ellos. ¿Qué podían hacer? La situación era de desesperanza.

Muchos de los israelitas sugirieron la rendición, el volver a la esclavitud, y atenerse a que el Faraón les tuviera misericordia. Había algunos, los cuales pedían la cabeza de Moisés servida en un plato, pues lo culpaban del predicamento en el que se encontraban. Luego, sucedió algo que estaba más allá de lo que pudieran haber pedido o pensado: Dios hizo que el Mar Rojo se partiera y sus aguas se erigieran como muros. Israel caminó a través del cristalino pasaje hacia la seguridad. Pero póngale atención cuidadosa a Éxodo 14.22. Si yo hubiera sido parte del campamento israelita, con gusto habría vadeado con el barro hasta la rodilla con el fin de escapar de los egipcios. El barro hubiera sido mejor que la ira de ellos. Pero, note que Dios, ¡incluso secó el barro que se encontraba en el fondo del mar! La nación de Israel no pidió que el barro se secara; ni siquiera consideró la posibilidad. ¡Pero el poder de Dios lo proveyó! Esto le arroja una nueva luz al significado de Efesios 3.20.

Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda…. Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería. Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar. Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno…. Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó… (Éx. 14:21, 22, 26-28, 30, 31a)

7 – Para Dios no hay milagro demasiado grande

Alimentó un millón de personas durante 40 Años

… Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios. Y venida la tarde, subieron codornices que cubrieron el campamento; y por la mañana descendió rocío en derredor del campamento. Y cuando el rocío cesó de descender, he aquí sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una encarcha sobre la tierra. Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto? porque no sabían qué era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que Jehová os da para comer…. Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada… (Éx. 16:12b-15 y 35a)

Proveyó agua en el desierto para un millón de personas

He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. (Ex. 17:6a)

Detuvo el río torrentoso para que crucen los sacerdotes con el arca del pacto

Una situación similar a la que sucedió al escapar de Egipto, ocurrió cuando Israel llegó al vado del río Jordán (Josué 3), con el fin de entrar a Canaán. Después de vagar por el desierto durante cuarenta años, llegaron a reclamar la promesa hecha a Abraham muchos años antes. Pero el río estaba inundado, y sólo alguien falto de razón se hubiera aventurado a cruzar las iracundas olas. ¿Qué podían hacer? La tierra prometida estaba a la vista, pero no tenían recursos (por lo menos eso pensaban). Cuando la mañana aclaró, el llamado se dio que Israel formara sus grupos de marcha. Imagine la perplejidad de la gente. ¿Para dónde iban? Luego una orden inimaginada le fue dada a los sacerdotes que cargaban el arca: ¡Ellos habían de llevar el arca y guiar a Israel hacia la rugiente inundación! Cuando lo hicieron, algo increíble sucedió: “… cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua… las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón…” (Josué 3.15–16). ¡El mucho más abundante poder de Dios se hizo evidente! Esto es lo que el versículo 17, dice: “… los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en tierra seco, firmes en medio del Jordán…”. ¡Nuevamente Dios secó el lodoso fondo hasta dejarlo llano!

Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán…. (Jos. 3:17a)

La toma de Jericó

Después de que la nación de Israel se hubo recuperado de haber cruzado el Jordán, fue confrontada con otra “imposibilidad”. Cualquiera que entrara a Canaán tenía que pasar por Jericó. Por esta causa, la ciudad era una poderosa fortaleza. Cualquier ejército invasor se desanimaría de pensar en la toma de la amurallada ciudad. Cuando Josué pensó en la invasión tal vez se hubiera conformado con un hoyo en el muro, a través del cual algunos hombres pudieran correr hasta la entrada y abrirla para que entrara el resto. Eso era sólo un sueño, pues Dios le ofreció a las tropas de Josué algo más grande que un hoyo en el muro. Le dijo a Josué que ¡el muro entero iba a caer! De hecho, lo que Dios le dijo a Josué era que Jericó ya era posesión suya (Jos.6.2). El plan de batalla fue increíble. El muro caería después de que ellos hubieran marchado alrededor de la ciudad durante siete días y hubieran sonado las trompetas (Jos. 6.4–5). Israel siguió el plan con exactitud, y ¡el muro cayó exactamente como Dios lo había prometido! El plan de Dios fue más allá de las expectativas de Israel. Sucedió conforme al poder de Dios, el cual es mucho más abundante de lo que esperamos.

La gran confrontación entre Dios y Baal

Relieve de la confrontación de Elias con los profetas de Baal

La confrontación sobre el Monte Carmelo Mucho tiempo después, en la historia del Antiguo Testamento, el gran profeta Elías es ahora el portavoz de Dios. El escenario nos transporta a la gran confrontación entre Dios y Baal. Los sacrificios habían sido preparados por Elías y los profetas de Baal. Los profetas de Baal montaron un espectáculo ese día, el cual mostró la completa impotencia de la idolatría (I Re. 18.26ff.). El fracaso de ellos fue evidente. Como el agua destilaba del sacrificio y además había un foso alrededor del altar reparado, Elías parecía destinado al fracaso también. ¿Se ha preguntado usted, alguna vez, por qué hizo Elías su parte de la contienda tan difícil? Él no tenía por qué hacerlo. Podía haberse apegado a lo acordado originalmente. Quiero creer que fue por causa de su fe en el poder de Dios. Él sabía que si Dios podía iniciar un fuego con madera seca, también podía hacerlo con madera mojada. ¡Y estaba en lo correcto! El poder de Dios fue magnificado ese día cuando éste quemó la madera mojada, los bueyes, las piedras del altar, el agua e incluso, el suelo (I Re. 18:38) ¡Son grandiosas las cosas que suceden cuando nos enfocamos en el mucho más abundante poder de Dios!

8 – ¡Dios, es el gran libertador!

Ahora somos impresionados con el maravilloso poder de nuestro gran Dios. Unámonos a los tres jóvenes hebreos, los cuales, cuando enfrentaban el llameante horno de fuego, expresaron llenos de confianza: “Nuestro Dios… puede” (Dan. 3.17)

Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo. Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego…. Y se juntaron los sátrapas, los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey, para mirar a estos varones, cómo el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego tenían. (Dan. 3:21, 22 y 27)

Sadrac, Mesac, y Abednego obedecieron los mandamientos de Dios y rehusaron adorar a otro dios. A Nabucodonosor, rey de Babilonioa, no le agradó su fidelidad a Dios, y ordenó que los lanzaran a un horno de fuego.

Y también al profeta Daniel:
Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre…. Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre. Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo. (Dan. 6:16 y 21, 22)

Representación ideada de Daniel en la fosa de los leones

9 – El poder de la palabra de Dios

¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra? (Jer. 23:29)

Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. (Ef. 6:17)

¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. (Sal. 119:9)

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. (Heb. 4:12)

Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. (Jn. 15:3)

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. (Jn 17:17)

Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos. (Jn 8:31)

Asidos de la palabra de vida… (Fil. 2:16a)

La revista digital chilena aguasvivas, nos habla de la diferencia entre “la sabiduría humana v/s el poder de Dios “

«¿Cómo un hombre puede llegar a hablar las palabras de Dios? ¿Será por su conocimiento de la teología, por sus dotes intelectuales, por su elocuencia, o bien por la aplicación de la cruz? Pablo nos da una certera enseñanza al respecto, y nos dice que es por el Espíritu y por el poder de Dios, cuando el alma está debidamente restringida por la cruz. El apóstol Pablo nos entrega una extraordinaria descripción del alto ministerio al que Dios ha llamado a todos aquellos que ministran su palabra. Al respecto, en 1Co. 2:13 nos dice que debemos hablar “no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con la que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual”. Este es un asunto muy importante; una lección que todos necesitamos aprender si lo que buscamos es ser ministros útiles en la edificación de la casa de Dios. Nuestras palabras no pueden ser de cualquier clase, ni tener su origen en nuestras propias ideas o conceptos, sino en el Espíritu de Dios. No obstante, para que esto sea posible, se requiere en nosotros la obra transformadora de la cruz. A continuación intentaremos profundizar un poco más en este asunto.» (34)

10 – Jesucristo es Dios encarnado

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. (Col. 2:9)

He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros. Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús. (Mat. 1:23-25)

Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios. (Jn. 5:17, 18)

Que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos (Ro. 1:4)

La Sangre De Cristo Es La Sangre De Dios

Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. (Hch 20:28)

11 – Jesucristo es todopoderoso

Y de Jesucristo…. Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. (Ap. 1:5a y 8)

El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. (Col. 1:13-16)

Que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén. (I Tim. 6:14-16)

12 – Cristo es supremo como el Padre

Y el que me ve, ve al que me envió. (Jn. 12:45)

El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. (Heb. 1:3)

Y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies…. (Ef. 1:19-22a)

Yo y el Padre uno somos…. Más si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre. (Jn 10:30 y 38)

Y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre. (Jn 5:27)

13 – El poder todopoderoso del Espíritu Santo

Él es Todopoderoso en la Deidad

Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. (I Jn 5:7)

Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. (Hch 5:3-5)

Creyentes llenos del Espíritu Santo y del poder de Dios

Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios. (Hch. 4:31)

El es poderoso para motivar el amor divino

Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. (Ro. 5:5)

14 – El poder de Dios

“Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares, aunque bramen y se agiten las aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo.

Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del altísimo. Dios está en medio de ella, no será sacudida; Dios la ayudará al romper el alba. Bramaron las naciones, se tambalearon los reinos: Dio El su voz y la tierra se derritió. El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob. Venid, contemplad las obras del señor, que ha hecho asolamientos en la tierra; que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra; quiebra el arco, parte de lanza, y quema los carros de fuego. Estad quietos, y sabed que yo soy Dios; exaltado seré entre las naciones, exaltando seré en la tierra. El señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob” (Sal. 46).

“Pues contigo aplastaré ejércitos, con mi Dios escalaré montañas, el adiestra mis manos para la batalla, y mis brazos para tensar el arco de bronce” (II Sam. 22:30, 35).

Porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. (Luc. 3:8b)

Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. (Heb. 7:25)

Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría. (Jud. 24)

Abraham…. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido. (Ro. 4:16c y 20, 21)

…porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día. (II Tim. 1:12b)

Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra. (II Cor. 9:8)

Con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. (Fil. 3:21b)

Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia. (Dan. 4:37)

He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará…. Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiendo, y dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid…. Y…cómo el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado… y ni siquiera olor de fuego tenían. (Dan. 3:17 y 26a, 27b)

Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.(Heb.2:18)

Poder Sobre La Muerte

Pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos. (Heb. 11:19a)

Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. (II Tim. 3:15)

¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. (Ro. 14:4)

Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. (Ef. 3:20, 21)

Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, la cual es poderosa para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. (Hch. 20:32)

Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar. (Ro. 11:1 y 23)

15 – El poder de Cristo para perdonar pecados

JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado. (Sal. 130:3, 4)

Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. II Cró. 7:14)

¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios…. (Mar 2:9-12a)

A todo aquel que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado. (Luc. 12:10)

16 – El poder de Cristo para sanar el alma

El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. (Jn. 10:10)

Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. (Heb. 5:9)

Para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro. (Ro. 5:21)

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. (II Cor. 5:17)

Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? (Jn 11:26)

Pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio. (II Tim. 1:10)

Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. (II Cor. 4:11)

17 – El poder de Cristo para sanar el cuerpo

Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sanar. (Luc. 5:17)

Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre. (Luc. 8:43, 44)

Y dondequiera que entraba, en aldeas, ciudades o campos, ponían en las calles a los que estaban enfermos, y le rogaban que les dejase tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos (Mar. 6:56)

Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias. (Mat. 8:16, 17)

Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció. (Mat. 8:3)

Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. (Luc. 13:13)

En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. (Luc. 7:21)

Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos…Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. (Luc. 17:12 y 14)

Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía. (Mat. 8:14, 15)

Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, le sanó. (Luc. 22:50, 51)

Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho. Y los ojos de ellos fueron abiertos…. (Mat. 9:28-30a)

Entonces dijo a aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y le fue restaurada sana como la otra. (Mat. 12:13)

Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré. Entonces Jesús dijo al centurión: Vé, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora. (Mat. 8:5-7 y 13)

Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día. (Jn. 5:5 y 8, 9)

¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia… Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará…. (Stgo. 5:14a, 15a)

Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. (Mat. 4:23)

… y para ser sanados de sus enfermedades; y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos eran sanados. Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos. (Luc. 6:17b-19)

Y le rogaban que les dejase tocar solamente el borde de su manto; y todos los que lo tocaron, quedaron sanos. (Mat. 14:36)

Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó. (Mat. 15:30)

Y le siguieron grandes multitudes, y los sanó allí. (Mat. 19:2)

18 – El poder de Cristo para echar fuera demonios

Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora. (Mat. 17:18)

También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo. (Luc. 4:41)

Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino. Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo? Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos. Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos. El les dijo: Id…. (Mat. 8:28-32a)

Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba. (Mat. 12:22)

19 – El poder de Cristo para levantar a los muertos

Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. (Luc. 7:14, 15)

Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero. Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá…. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir. (Jn 11:23-25 y 43, 44)

Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa del principal de la sinagoga a decirle: Tu hija ha muerto; no molestes más al Maestro…. Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate. Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó… Y sus padres estaban atónitos…. (Luc. 8:49 y 54, 55a, 56a)

20 – Las promesas de Dios sobre la resurrección

De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. (Jn 5:25)

Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. (Jn 6:40)

No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno…. (Jn 5:28, 29a)

Teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos. (Hch. 24:15)

Sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros. (II Cor. 4:14)

Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. (I Tes. 4:16)

21 – El poder ilimitado de Cristo

Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. (Mat. 28:18)

Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa (Ro. 1:20)

Quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades (I Pe 3:22)

El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos. (Jn 3:31)

… esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre. (Ap. 3:7b)

… todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia. (II Pe. 1:3b)

Para saber todas las cosas

Sin embargo, para no ofenderles, ve al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti. (Mat. 17:27)

Y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre. (Jn. 2:25)

En el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio. (Ro. 2:16)

Para alimentar milagrosamente 5.000 personas

Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces. El les dijo: Traédmelos acá. Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud. Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños. (Mat. 14:17-21)

Para andar sobre el agua

Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. (Mat. 14:25)

Para parar la lluvia

Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía, y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran. (Ap. 11:6)

Para calmar la tormenta y el mar

El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. (Mat. 8:26)

Para atravesar una pared

Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. (Jn. 20:26)

Para sostener el mundo junto

… todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten. (Col. 1:16b, 17)

Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. (Ro. 6:9)

Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. (Ro. 8:11)

Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra. Cantad la gloria de su nombre; Poned gloria en su alabanza. Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos. Toda la tierra te adorará, Y cantará a ti; Cantarán a tu nombre. Selah (Sal. 66:1-4)

Y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos. (Apoc. 1:18a)

Poder en su reino

Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder. (I Cor. 4:20)

Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes…. (Ap. 17:14a)

Sobre toda vida

Como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todas los que le diste. (Jn 17:2)

El mundo tembló cuando el murió

Más Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu… y la tierra tembló. (Mat. 27:50 y 51b)

Otra Vez

Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. (Jn. 10:17, 18)

Para Radiar Gloria Celestial

Y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. (Mat. 17:2)

Para Retornar En Poder Y Gloria

Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. (Mat. 26:64)

Para Perdonar Pecados

Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa. (Mat. 9:6)

Para Dar Vida Eterna

Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna…. (Jn. 10:27, 28a)

Para Redimir A Cualquiera

Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. (Luc. 24:47)

Para Purificar Almas

… en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo…. (I Pe. 1:2b)

Para Hacer A Uno Un Vencedor

Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial…. (II Tim. 4:18ª)

Para Guardar A Uno En La Fe

Para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. (I Cor. 2:5)

22 – El poder de Dios se desplegó en la resurrección de Cristo

El Pastor Roldan comenta al respecto: «El Padre levantó a su Hijo Jesucristo de entre los muertos. Así lo interpreta Pedro en Pentecostés.»(35)

La resurrección de Cristo fue un hecho histórico constatable.

Roldan también comenta que «ese acontecimiento demostró el maravilloso e incomparable poder de Dios que venció a la muerte y al sepulcro. La vida fue más poderosa que la muerte. El poder de Dios operó en el cadáver de Jesús transformándolo en cuerpo resucitado y ya no más expuesto a la muerte, porque él resucitó para no morir nunca más.» (36)

Roldan cita al teólogo inglés J.Stott quien comentó que: “esta fue la primera parte de la demostración pública del poder de Dios. Levantó a Jesús de la muerte a una nueva dimensión de experiencia humana. La tumba vacía y las apariciones de la resurrección fueron las evidencias.» (37)

A esa resurrección siguió la entronización de Cristo

“se sentó a la derecha de Dios Padre”.

Al Resucitado se le dio todo poder sobre gobiernos, autoridades, potestades, poderes, dominios.

Roldan comenta que «Jesucristo es el Señor. Eso significa que es dueño y soberano sobre toda la realidad y todos los seres. Es creador de todo y sustenta todas las cosas con la palabra de su poder. Una vez resucitado y entronizado en los cielos, gobierna desde allí. Su poder es ejercido para el bien de la Iglesia y de la creación. Pero antes de vincular ese poder del Resucitado con la Iglesia, reflexionemos un poco sobre el poder y su ejercicio. » (38)

A modo de ilustración, Roldán cita «un breve texto de Leonardo Boff titulado “Sobre el ejercicio del poder”, que dice que “el poder no se define, se ejerce. Con una visión realista podemos distinguir tres formas de ejercicio del poder:

a. El poder del puño. Es el poder autoritario, concentrado en una sola mano, cerrada, y por eso mismo, no participativo y excluyente. Pone bajo censura las opiniones divergentes, castiga las contestaciones, desafía de los ciudadanos, gobierna infundiendo miedo. La única relación que admite es la adhesión acrítica y el servilismo. Los regímenes dictatoriales y los empresarios-coroneles corporifican el poder del puño.

b. El poder de manos abiertas. Es el poder paternalista. Quien posee el poder lo delega a otros con la condición de mantener el control y la hegemonía. [...]

c. El poder de manos entrelazadas. Es el poder participativo y solidario, representado por las manos que se entrelazan para reforzarse entre sí y asumir juntas la responsabilidad social. El proyecto, su implementación y sus resultados son asumidos por todos. [...] Es el poder-servicio, instrumento de las transformaciones necesarias.”» (39)

22 – El poder del nombre de Cristo

Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos…. (Fil. 2:9, 10a)

Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre. (Jn 20:31)

Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía. Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí. (Mar. 9:38b, 39)

Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré…. (Jn. 14:13a)

Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos. (Hch. 3:6, 7)

23 – El poder de la sangre divina de Cristo

En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia. (Ef. 1:7)

… Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. (Luc. 22:20b)

Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos. (Ap. 12:11a)

Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. (Heb. 13:20, 21)

…Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. (Ap. 7:14b)

Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. (I Jn. 1:7)

24 – ¡Alabando a Dios por su poder!

Que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. (Ap. 5:12)

Entonces las naciones temerán el nombre de Jehová, Y todos los reyes de la tierra tu gloria… Y el pueblo que está por nacer alabará a Jah. (Sal. 102:15 y 18b)

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. (I Pe. 2:9)

Cantad a Jehová, que habita en Sión: Publicad entre los pueblos sus obras. (Sal. 9:11)

Los que teméis a Jehová, alabadle…. (Sal. 22:23a)

Te alaben los pueblos, oh Dios; Todas los pueblos te alaben. La tierra dará su fruto; Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro. Bendíganos Dios, Y témanlo todos los términos de la tierra. (Sal. 67:5-7)

25 – Cristo, el único poder para salvación

El documento electrónico titulado “El poder de Dios”,de John Kachelman, explica correctamente que «Una de las más grandes ilustraciones del poder de Dios se encuentra en el Nuevo Testamento. ¡Dios puede salvar pecadores! El hombre rebelde, que lucha por hallar paz y sentido para su vida, estaba sin esperanza y sin rumbo. Los hombres habían rechazado a Dios y habían puesto su confianza en lo mortal, y las consecuencias resultaron en una magnificada ruina (Ro.1.18.). Los hombres están perdidos, condenados a estar separados de Dios por toda la eternidad. Son esclavos de su propio egoísmo y rebeldes en contra de todo lo que es bueno y puro. Pero lo que parecía un caso sin esperanza, llegó a llenarse de esperanza, a causa del poder de Dios (Jn 3.16.). De su propia iniciativa, Dios había tomado medidas para redimir a los hombres errantes. Fue debido al amor divino por la humanidad descarriada, que Dios formuló un plan, el cual pudiera lograr lo imposible (Ro. 5.6–9). Nuevamente, Dios fue más allá de lo que el hombre errante esperaba, al ofrecer a éste un pleno perdón de gracia. No se estipuló una expiación que hubiera que ganar. No se requerían obras cumplidas las cuales tuvieran que ofrecerse, con el fin de balancear los platillos de la balanza (Ef. 2.8–9). ¡La salvación era un regalo gratuito, el cual era extendido por Aquel que tiene poder mucho más abundante de lo que entendemos o pedimos! La belleza de esta oferta se describe en Ro. 6. Dada esta provisión de gracia, todos los hombres deberían estar dispuestos a volverse del servicio al pecado, al servicio a la fidelidad a Dios. Esto se obtiene solamente por medio de una fe obediente en Cristo. Esto no es algo que se obtiene por las buenas obras, sino por una fe obediente, la cual se cumple en el momento de la conversión y el bautismo por inmersión. Esta obediencia al bautismo por inmersión nos faculta para que lleguemos a ser una parte del cuerpo espiritual de Cristo (v. 3), para andar en vida nueva (v. 4), para destruir el viejo hombre de pecado (v. 6), para asirnos de la esperanza de la resurrección (vv. 5,9–11). Los que han sido sumergidos en Cristo, para perdón de los pecados (Hch.22:16), son santificados para Dios (vv. 12–18). Una vez que somos santificados de esa manera, somos libres del pecado y podemos regocijarnos en la promesa de la vida eterna (vv. 21–23).Los hombres no hubieran podido, jamás, modelar tan maravillosa oferta de vida eterna. No hubiéramos podido, jamás, concebir las bendiciones de un completo perdón. El Todopoderoso. Dios es el único que pudo extender la esperanza del perdón y de la reconciliación al hombre que, sin éxito, vivía intentándolo por sus propios medios.» (40)

“… Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? El le dijo… Más si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás, a tu prójimo, como a ti mismo. El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. “ (Mat. 19:16b, 17a y 17c-21)

Arrepentir, Creer, Recibir

…Jesús vino…diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. (Mar. 1:14b, 15)

En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció…Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. (Jn. 1:10,12)

Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan. (Heb. 9:24-28)

Su Poder Para Llevar Al Cielo

John Kachelman dice que «también, somos impresionados con las recompensas que están en el cielo, las cuales son mucho más abundantes de lo que entendemos. El cielo será muchísimo más grandioso de lo que podemos imaginar (Is. 66.18, 20–23). Los vocablos que se refieren a cosas de la tierra, son insuficientes para describir el esplendor del cielo. El cielo va a ser más valioso que el oro fino. ¡Cuán maravilloso don es el que Dios ofrece a sus hijos en la promesa de la gloria del cielo! » (41)
“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. (Hch 4:12)

Su Poder Para Echar Al Infierno

John Kachelman exclama que «¡Como nos horroriza pensar en los terrores del infierno! Si la gloria del cielo va a exceder en medida extra, las glorias de la tierra, entonces la agonía del infierno va a exceder el dolor terrenal (Is. 66.24). La angustia del infierno va a trascender hasta los más violentos dolores de la tierra.» (42)
… temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. (Mat. 10:28b)

Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. (II Pe. 1:10)

Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. (Jn. 4:14)

Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención pues es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia…. (Ro. 3:24, 25a)

Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. (I Tim. 1:15)

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree…. (Ro. 1:16a)

He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. (Luc.10:19)

26 – Cristo es el camino, la verdad y la vida

Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. (Jn. 1:17)

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (Jn. 14:6)

Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo. (Jn. 5:26)

Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. (Mat. 7:13, 14)

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. (Jn. 1:4)

Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre…. (Jn. 6:51a)

¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. (I Jn. 2:22)

27 – El Poder De Dios En Los Verdaderos Creyentes

En un articulo (adaptado de un artículo titulado “El Poder de Dios”, del pastor Lauro A. Roybal) titulado el Poder de Dios, nos dice que «La palabra de Dios habla de un poder sobrenatural, una fuerza espiritual que Dios pone a disposición de sus verdaderos siervos y creyentes obedientes. Este poder les permite resistir el lado oscuro de la maldad, y las atracciones negativas de nuestro ser egoísta y naturaleza egocéntrica. Esta fuerza real de Dios es el Espíritu Santo.» (43)

Jesucristo dijo, en sus últimas instrucciones a sus discípulos, “Pero recibiréis poder, cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me serán testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hch. 1:8)

El pastor Lauro A. Roybal, también comenta que los apóstoles iban a estar conectados directamente a este poder prometido «para que pudieran hacer su obra de testificar acerca de Jesucristo por todo el mundo, comenzando desde Jerusalén. El libro de los Hechos registra los primeros años de esos esfuerzos, incluyendo los milagros dramáticos de los apóstoles. Jesucristo dejó claro que el Espíritu Santo estaría conectado con ese poder. La palabra griega que se traduce al español como “Poder” en La Biblia es “dunamis”. También se traduce como “fuerza, obras poderosas, milagro, poder, y virtud”. Es la misma raíz de donde se derivan las palabras como “dínamo” y “dinamita”. Todos estos términos se relacionan con poder, fuerza y energía, no con personas.» (44)

El pastor Lauro A. Roybal, también comenta que «al escribirle Pablo a su compañero en el ministerio Timoteo, describe el efecto que deberá tener el Espíritu Santo en las vidas de los seguidores de Jesucristo » (45)

“Por lo cual te aconsejo que despiertes el don de Dios, que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.” (II Tim. 1:6-7).

El pastor Lauro A. Roybal, comenta que «El Espíritu Santo, es la fuente de poder—de actividad, energía, dinamismo—y un espíritu de amor profundo de Dios y de una mente sana, racional y auto-controlada. Es quien elimina la ceguera espiritual que cautiva y aprisiona nuestras mentes carnales. Este Espíritu nos permite ser como Jesucristo, tener el mismo poder disponible que El tuvo dentro de si. Luc. 4:14-15 describe ese poder trabajando dentro de su ministerio.» (46)
“Y Jesús volvió en virtud del Espíritu (dunamis) á Galilea, y salió la fama de él por toda la tierra de alrededor, Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado de todos.”

En Hch. 10:38 Pedro resume el ministerio de Jesús mostrando que Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder (dunamis)

“Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él.” Hch. 10:38

El pastor Lauro A. Roybal, comenta que «aquí vemos que el Espíritu Santo fue quien le permitió a Jesús ejecutar sus asombrosos milagros y hacer el bien y sanar durante su ministerio terrenal. Este Espíritu Santo es la misma presencia de Dios, activamente trabajando dentro de sus siervos (Ef. 2:22; Fil. 2:13). El Espíritu Santo de Dios también juega un papel vital en nuestras vidas, permitiéndonos tener una transformación milagrosa dentro de nosotros. Dios nos dice que nosotros también, podemos recibir ese poder y fuerza invisible.» (47)

“Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hch. 2:38).

El pastor Lauro A. Roybal, nos dice que «Dios ahora está mandando a todos los hombres en todas partes a que se arrepientan. (Hch. 17:30) para que puedan recibir el Espíritu Santo de Dios; quien actuará poderosamente en nuestras vidas.» (48)

“Pero Dios, que a este respecto toleró la ignorancia humana en el pasado, ahora nos ordena a todos, sea cual sea el lugar donde cada cual habite, que nos volvamos a él y que a él sólo adoremos.” (Hch. 17:30 CST)

El poder de Dios es para una vida santificada

El pastor Lauro A. Roybal, nos dice que «sólo el poder del Espíritu Santo nos capacita para agradar a Dios y andar en sus caminos. Para experimentar una vida de transformación que llegará a ser semejante a Jesucristo. » (49)

Amor en lugar de miedo

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. (I Tim. 1:7)

En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor…. (I Jn. 4:18a)

Amor en lugar de odio

“Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama Dios, ame también a su hermano.” (I Jn. 4:20, 21)

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.” (Gál. 5:22, 23)

Fe En Lugar De Duda

“¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” (Ro. 8:35,37)

El Cuida Con Amor

“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.” (Heb. 13:5)

Paz En Lugar De Tormento

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” (Jn. 14:27)

“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Ro. 5:1)

“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.” (Ro. 8:6)

Verdaderas Riquezas, Sin Codicias

“Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” (Luc. 12:15)

“Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? “(Stgo. 2:5)

Seguridad sin incertidumbre

“Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. “ (I Jn. 5:13)

Pureza en lugar de Perversión

“Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida.” (I Tim. 1:5)

“Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro.” (I Pe. 1:22)

Gozo divino en lugar de tristeza

“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer…. “ (Ro. 15:13a)

“Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. “ (Jn 15:11)

“También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo “(Jn. 16:22)

Fuerza En Lugar De Debilidad

“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.” (Ef. 6:10)

Esperanza En Lugar De Pesimismo

“Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.” (Tito 2:13)

“Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo.” (Heb. 6:18, 19)

Honestidad En Lugar De Engaño

“Manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. “ (I Pe. 2:12)

Verdad En Lugar De Mentira

“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Jn. 8:32)

Victoria En Lugar De Derrota

“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. “ (I Jn. 5:4)

“Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. “ (Ap. 15:2)

Crecimiento En Lugar De Infancia

“Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de a fe en Dios.” (Heb. 6:1)

“Desead, como niños recién nacidos, le leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.” (I Pe. 2:2)

“Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.” (Ef. 4:15)

Produce Semejanza A Cristo

“El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.” (I Jn. 2:6)

Fuerza En El Hombre Interior

“Para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu.” (Ef. 3:16)

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Fil. 4:13)

No Depende De La Sabiduría Del Hombre

“Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder.” (I Cor. 2:4)

Poder Para Testificar

“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. “(Hch. 1:8)

“Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.” (Hch. 5:32)

“Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.” (Hch. 4:33)

28 – Poder de Dios para preservar

“No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.” (Jn. 17:15)

“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. “ (Fil. 4:7)

“Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones.” (Ap. 2:26)

“Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra “ (Ap. 3:10)

“… fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. “(Ef. 6:10b, 11)

“Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.” (Luc. 10:18, 19)

29 – Las promesas de Dios garantizadas

Por Medio De Fe, Solo Dios Puede Cumplirlas

“Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.” (Mat. 21:22)

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” (Mat. 7:7, 8)

“De Cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.” (Jn. 14:12-14)

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”. (Jn. 15:7)

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” (I Jn. 5:14, 15)

“Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará”. (Sal. 37:4, 5)

“Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.” (Luc. 17:6)

“Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” (I Jn. 3:21, 22)

“Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” (Jn. 16:24)

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” (Fil. 4:19)

“Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible”. (Mar. 9:23)

“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” (Mar. 11:2)

“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén “(Ef. 3.20–21)

30 – Poder para evangelizar

En el documento electrónico”Breve introducción a la Biblia”, ( ministerio de evangelización católico Pan de Vida inc.” pagina 15, ítem “Introducción a los evangelios Estamos llamados a evangelizar”), su autor escribe analizando acerca del pasaje de Jesús “Me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la tierra…”, reflexiona sobre la evangelización:
«a. Jesús siendo uno con el Padre (Jn 14:6-9), tiene autoridad sobre la Iglesia que se adhiere a él en un mismo espíritu, y en su autoridad, nos invita a evangelizar no solamente como un mandato por obligación, si no qué, con su propia experiencia, enseñándonos a llevar una vida recta, para por medio de nuestras vidas, podamos de la misma manera dar ejemplo de seres que viven a plenitud la experiencia de haber sido evangelizados. Ese mismo poder, Jesús nos lo da a nosotros, los que creemos verdaderamente en él y que nos dejamos envolver de su amor. Recordemos que su autoridad es obtenida por su relación con el Padre y su deseo absoluto de llevar la Buena Nueva a la humanidad, sacrificando su vida por amor al Padre y a cada uno de nosotros. Ese es su poder. El poder de amar como el Padre nos ama, demostrándonos que si lo hacemos por amor y confiamos plenamente en su poder, obtendremos victoria. Su poder no es autoritativo, aunque él pudiese hacerlo así. Bien pudiera Jesús haber tomado un látigo y a latigazo limpio, obligar a los apóstoles a evangelizar, infundiendo el miedo en sus corazones, para que ellos a su vez infundieran el miedo a los que iban a ser evangelizados, pero como nos dice la Escritura: “y sabrán todas estas gentes que Yahvé no necesita espada o lanza para dar la victoria, porque la suerte de la batalla está en sus manos.” (I Sam 17:47)

b. La segunda frase dice: “Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”
En la primera Jesús nos dice quien es él y su autoridad tanto en el Cielo como en la tierra, expresando su concordancia con lo que él mismo nos enseñó el Padre nuestro, “haciendo la voluntad de su Padre tanto en el Cielo como en la tierra” (Mat 6:10)

En la siguiente parte, nos da su mandato, de hacer que “todos los pueblos” sean sus discípulos.» (50)
31 -El poder de Dios creó la Iglesia

El Pastor Alberto F. Roldán, afirma que «Jesucristo es Señor de todo, pero
ejerce su poder a favor de la Iglesia».(51) Luego cita a J.Stott: «Jesucristo ya
era cabeza de todo el universo. Y ahora el Padre lo dio a la Iglesia como cabeza de ella. “Por lo tanto, el universo y la Iglesia tienen ambos la misma cabeza que es Jesucristo». (52)
La Iglesia es el cuerpo de Cristo

Roldan comenta que «esta es la metáfora predilecta de Pablo para hablar de la Iglesia. Aquí sólo la afirma. En 1 Corintios 12 desarrolla ampliamente la figura hablando del cuerpo y de los miembros. Es a través de la Iglesia que Cristo se expresa. Somos las manos de Cristo, los pies de Cristo, los brazos de Cristo.» (53)

San Pablo compara la Iglesia -Cuerpo de cristo- con el cuerpo humano, que es uno solo con miembros diferentes. En el cuerpo de la Iglesia la cabeza es Jesucristo, y los miembros, los cristianos: los de la tierra, los del purgatorio y los del cielo. Esta realidad singular de la Iglesia se conoce como Cuerpo Místico de Cristo.
La Iglesia es la plenitud de Cristo

Roldan pregunta y también responde respecto a este ítem «¿En qué sentido? En el sentido de que Cristo llena la Iglesia, la completa con su presencia.» (54) «Es a partir de estas declaraciones de Pablo respecto a la Iglesia como cuerpo de Cristo y plenitud de Cristo, que Bonhoeffer puede afirmar que “La Iglesia es Cristo tomando forma en la sociedad”. “La Iglesia es el Cristo presente, y la presencia de Dios sobre la tierra es Cristo”.» (55) «Tenemos el privilegio de representar a Cristo. Cristo actúa a través de nosotros como su cuerpo. Es una realidad que escapa a nuestra comprensión y, también, un privilegio que no podemos dimensionar.» (56)

32 – El poder de aceptar la perfecta voluntad de Dios.

El Pastor Valentín Solórzano, en un artículo titulado “EL PODER DE ACEPTAR LA PERFECTA VOLUNTAD DE DIOS”, dice «Fil. 4:13 dice “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, sin embargo existe un único limite al poder que de conformidad con el conocimiento del evangelio se nos ha dado, ese poder amado hermano, es la soberanía de Dios.

Vivimos bajo la dispensación de un pacto de fe en el cual la única forma de lograr reinar en vida, es creyendo, por eso dice que “el evangelio es poder de Dios para todo aquel que cree.” (Ro. 1:16). Quiere decir que para manifestar en nuestras vidas el poder de Dios que es el evangelio, tenemos que creer, en Dios, en el Evangelio, y en nosotros mismos como bendecidos y perfectos.

Creer en Dios significa creer en su soberanía, si nosotros consideramos que podemos hacer lo que nos da la gana, estamos cayendo en una tremenda soberbia, pues Dios es soberano, y hace como el quiere, no podemos mas que someternos a su voluntad, porque es perfecta, mientras que la nuestra está llena de temores…

Heb. 4:3: “aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo” ¿Cuándo dice que estaban acabadas las obras de Dios? ¡Desde la fundación del mundo¡ quiere decir que Dios está en un eterno reposo, y vive en un eterno presente, y que todo ha ido ocurriendo conforme el lo ha estipulado

En Ef. 1:8.10 dice “Que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,” esto solo puede darse mediante la renovación de nuestra mente cuando conocemos la perfecta voluntad de Dios a través del conocimiento del evangelio cuando se conoce el evangelio, se conoce la voluntad de El y entonces se tiene sabiduría e inteligencia y es cuando se está capacitado para poderlo todo en Cristo que nos fortalece pues tenemos su mente, y su sabiduría…

a. El v. 9 dice “Dándonos a conocer el misterio de su voluntad según su beneplácito, el cual se había propuesto en si mismo” dos cosas, una, que la mente de Cristo la conocemos a través de conocer el misterio de la voluntad de Dios, sin conocer la voluntad de El no se puedes creer en uno porque no sabemos quien se es en Cristo.

b. Dios es soberano, el hace como quiere. El v. 10 dice “de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.”

c. Col.:19 dice que Dios creó todo y reposó para siempre de sus obras. …esto, es que el reposó de sus obras para que en la dispensación del cumplimiento de todo, fuésemos nosotros quienes nos ocupe de todo en la tierra, el tiene el poder soberano sobre todo, y somos nosotros ahora quienes tiene ese poder mediante la sabiduría y la inteligencia que Dios hizo sobreabundar en nosotros mediante el conocimiento de su evangelio; en esto consiste el poder de Dios, no se puede manifestar el poder de Dios si no se conoce su perfecta y soberana voluntad.

d. Ro. 12:2 “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Ef. 1:3-5 dice “Bendito sea el Dios y padre de nuestro señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en el antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos y sin mancha delante de el, en amor, habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.”

Sigue mostrándonos su voluntad soberana Dios es quien hizo como quiso, su voluntad se ha manifestado toda la vida sobre la creación entera, no hay nada que el no haya hecho perfecto y a nosotros también en Cristo.

e. Col. 2:8-10 dice “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo y no según Cristo Porque en el habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en el que es la cabeza de todo principado y potestad.” Quiere decir que la inteligencia y sabiduría que hizo sobreabundar sobre nosotros, no es simplemente nuestra inteligencia y nuestra sabiduría….

f. La voluntad de Dios solo puede conocerse mediante el conocimiento de la verdad, que es el Evangelio el cual es Poder de Dios para todo aquel que cree.

g. La fe consiste en someterse a la agradable, perfecta y soberana, voluntad de Dios, si no se está sometido a esa voluntad, no se está capacitado para vivir por la fe. Someterse a la voluntad de Dios, es creer lo que el dice de uno, y el dice que somos perfectos, santos y justo. Además dice que eso no dependió de nosotros, sino de el. II Tim. 1:9 dice “Quien nos salvó, y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.”

Esto nos enseña dos cosas:

a. Que no depende de nosotros la salvación, sino que nos fue dada conforme a su perfecta voluntad, conforme a lo que el quiso, conforme a la gracia que a el le plació darnos antes de los tiempos de los siglos, y no cuando tu aceptaste a Cristo o te confirmaste en la fe. Esos eventos sucedieron porque el también así lo quiso, no se cae la hoja de un árbol sin que el se de cuenta,

b. Si nos sometemos a su voluntad perfecta mediante la cual fuimos hechos bendecidos, perfectos, completos y justos, entonces podemos decir amen al apóstol Pablo, “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Por eso alguien que conoce el evangelio, automáticamente deja de seguir hombres, porque su mente es la de Cristo, por eso dice Heb. 3:1 “Por tanto hermanos santos participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús.”

h. Los problemas son oportunidades, un cristiano neotestamentario, busca soluciones, no se asusta, no se preocupa, se ocupa, el somete a la obediencia a Cristo con el poder que le ha sido dado por el conocimiento del evangelio, El es lo suficientemente humilde para saber pedir ayuda, sabiendo que hay ángeles a su servicio, y estos con cuerpo humano, o con cuerpo celeste. Siempre habrá quien nos ayude a someter todo problema, toda enfermedad a la obediencia a Cristo.

i. Someter la naturaleza a la obediencia a Cristo, implica, que no siempre nos va a gustar lo que suceda cuando esta se somete a la obediencia a Cristo, pero recuerda que todo ocurre para bien de los que aman a Dios (Ro. 8:28), así que puede ocurrir que al someter la naturaleza a la obediencia a Cristo, en lugar de vivir, se puede uno morir, y en lugar de ser próspero puede que quiebre el negocio, pero estaremos capacitado para todo, y si es la muerte, no tendremos miedo porque sabemos quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos, si es la quiebra, estaremos capacitados para triunfar en el próximo, pero debemos reposar pues todo está bien.

j. Tengamos la seguridad que como todo es para nuestro bien, es para formarnos y por eso dice que la tribulación produce paciencia, la paciencia prueba y la prueba esperanza, y la esperanza no avergüenza porque el poder de Dios esta en nosotros. Ro. 5:3-5» (57)

33 Para poner límites al poder del pecado y del demonio:

“¿De dónde vienen las enemistades y las peleas que se dan entre vosotros, si no es de ese ansia de placeres que lucha en vuestro propio interior? Codiciáis, pero nada conseguís; asesináis y os devora la envidia, pero no alcanzáis lo que queréis; lucháis y peleáis por algo, pero no lo obtenéis porque no lo pedís debidamente. Y cuando pedís, Dios no os contesta, porque solo pedís para satisfacer vuestros apetitos. Sois como una esposa adúltera, infiel a su marido, y no comprendéis que trabar amistad con los placeres del mundo es atraerse la enemistad de Dios. ¿No sabéis que entregarse a los deleites de este mundo es hacerse enemigo de Dios? ¿O quizá pensáis que las Escrituras hablan en vano cuando dicen que Dios ama celosamente al espíritu que hizo habitar en nosotros? Por eso nos da su ayuda, como también dicen las Escrituras: Dios se opone a los soberbios y da gracia a los humildes. Así pues, someteos a Dios y resistid al diablo, el cual huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y los de corazón inconstante, purificadlo para que se vuelva fiel. ¡Afligíos, lamentad y llorad los pecados cometidos! ¡Que la risa se os convierta en llanto y el gozo en tristeza! ¡Humillaos delante del Señor, y él os exaltará! Hermanos, no vayáis por ahí murmurando los unos de los otros, porque el que murmura de su hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley de Dios y juzga a esa ley, que ordena amar al prójimo. Nuestro deber no es ser los jueces de la ley, sino obedecerla. Sólo el Señor es quien ha dictado la ley, de manera que sólo es él quien tiene autoridad para salvar y para condenar. Pero tú, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo? “(Stgo 4:1-12)

En un artículo publicado Sobre el ejercicio del poder, 2004-02-06 Leonardo Boff dice «Para imponer límites al demonio que habita el poder (que siempre quiere más poder) se hacen imprescindibles algunas medidas sanadoras. Destaco las principales. Todo poder debe estar sujeto a un control, normalmente regido por el ordenamiento jurídico, con vistas al bien común. Debe venir por delegación, es decir, debe pasar por procedimientos de elección de los dirigentes que representan a la sociedad. Debe haber división de poderes, para que uno limite al otro. Debe haber rotación en los puestos de poder para evitar el nepotismo y el mandarinismo. El poder debe aceptar la crítica externa, someterse a un rendimiento de cuentas y a la evaluación del desempeño de quienes lo ejercen. El poder vigente debe reconocer y convivir con un contrapoder que le obliga a ser transparente o a verse sustituido por él. El poder tiene sus símbolos, pero deben evitarse títulos que oculten su carácter de delegación y de servicio. El poder debe ser magnánimo, por eso no hay que ensañarse sobre quien fue derrotado, sino valorar cada señal positiva de poder emergente. El poder verdadero es el que refuerza el poder de la sociedad y así propicia la participación de todos. Los portadores de poder nunca deben olvidar el carácter simbólico de su cargo. Los ciudadanos depositan en él sus ideales de justicia, equidad e integridad ética. Por eso deben vivir privada y públicamente los valores que representan para todos. Cuando no existe esa coherencia, la sociedad se siente traicionada y engañada. » (58)

Al finalizar este artículo, Leonardo Boff hace el siguiente comentario: «Quien ambiciona excesivamente el poder es el menos indicado para ejercerlo. Bien decía san Gregorio Magno, papa y alcalde de Roma: “Usa sabiamente el poder quien sabe gestionarlo y al mismo tiempo sabe resistírsele”. » (59)

34 – Conclusión

John Kachelman, en el artículo “El poder de Dios (Efesios 3:20-21), concluye diciendo: «El poder de Dios, el cual es mucho más abundante de lo que entendemos, es maravilloso. Esto es especialmente cierto, cuando se compara con la debilidad del hombre (Mar. 10:37). Nuestro Dios puede, no importa la situación que enfrentemos. Sin embargo, a menudo enfrentamos cierta debilidad cuando ponemos en práctica esta certeza de fe. Así como Moisés lo hacía, cuando él se sentía abrumado por las tribulaciones, nosotros también dudamos del poder de Dios (Núm. 11.21–23). Es el más grande de los alientos el que se obtiene, cuando recordamos la confianza de todos los que se atuvieron al poder de Dios. Una mujer, una vez, le dio a un profeta una torta cocida, era el último alimento que ella tenía en un tiempo de hambruna. Sin embargo, como retribución, ella recibió una amplia provisión de alimento, la cual le duró hasta que la hambruna pasó (I Re. 17:8–16). Una viuda echó dos blancas en el arca de las ofrendas para Dios, y ganó fama inmortal (Luc. 21:1–4). Imite a estos santos, quienes depositaron su confianza en el poder de Dios, a la vez que usted cultiva una similar confianza en su vida.Nada es demasiado difícil para Dios Su poder extiende a todos una promesa de esperanza y fortaleza (Sal. 81:10). Él puede suplir las respuestas a nuestras necesidades.» (60)

“Dios tan solo puede ser el creador de el ser humano por entero, del universo por entero, y de toda la Realidad y la existencia, o no es el creador de nada. Si Dios es tan solamente el creador de una platónica división de la existencia que conlleva a una tensión entre el alma y el cuerpo; el mundo real y el mundo espiritual, si Dios es el creador de tan solo una pequeña realidad experimentada en un “Alabado sea el Señor”, entonces El no es un gran Señor.” (61)

«Dios no es un Dios conceptuable, definible, cognoscible en su real dimensión infinita. Lo que tenemos y podemos conocer de Dios es sólo lo que a El le ha placido darnos a conocer y en este punto comprendemos a través de los atributos que se le infiernen a Su Deidad, Dios no puede ser contenido dentro de un concepto.

[…] Pablo llegó a Éfeso y les presentó a los estoicos y filósofos a aquel “dios no-conocido” a quien él si conocía. De hecho, la congnocibilidad de Dios no tiene límites ni en ésta tierra ni en la venidera. De la misma manera el Apóstol Pablo nos habla de la multiforme-gracia de Dios. Un Dios que manifiesta Su gracia de maneras tan infinitas como lo es El. […] La grandeza de Dios es indescriptible. Los cielos cuentan Su gloria y ¡cuán glorioso es! si nuestros ojos pueden contemplar cerca de 5.000 estrellas y la cantidad visible a telescopios supera los 70000000000000000000000 de estrellas.(eso es más que todos los granos de arena de nuestro planeta). Algunas son más pequeñas que el sol de nuestra vía láctea y otras superando innumerablemente su tamaño. Y ni toda la grandeza del universo lo puede contener ¿Habrá algo que sí? » (62)

Verdaderamente, Dios es realmente poderoso. Conocer a Dios es conocer el Poder de Dios. Conocer a Jesús es conocer a Dios.

Notas:

18 Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

19 Pastor Alberto F. Roldán, Buenos Aires, “El poder de Dios está a favor de nosotros Ef. 1.18-23, 28 -07-2005) ,www.recristo.com.ar/articulos/efesios_1b_alberto.doc

20 Ibíd.

21 Suma Teológica Tomas de Aquino, Artículo 1, Artículo 2, Artículo 3

http://hjg.com.ar/sumat/a/c25.html

22 Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

23 Dr Anthony Campolo, Jr., El Engaño del Poder , Pág. , Ed. Unilit»

24 Ibíd., Pág.

25 Ibíd. Pág.

26 Ibíd., Pág.

27 Ibíd.

28 Ibíd.

29 Tomás de Aquino, Suma Teológica, “CUESTIÓN 25 Sobre el poder de Dios”, http://hjg.com.ar/sumat/a/c25.html

30 Ibíd.

31 Universidad de Navarra, España, Tesis doctorales defendidas en el curso 2004-05, Fernández de la Mora Millán, María, “El poder de Dios según Tomás de Aquino.” http://www.unav.es/fyl/tesismfdelamora.htm

32 http://www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_199902_13.pdf

33 http://www.cashluna.org/index.cfm?get=view&id=1066

34 Revista digital chilena aguasvivas, “La sabiduría humana v/s el poder de Dios”, Nº 11 · Septiembre – Octubre 2001, Rodrigo Abarca, http://www.aguasvivas.cl/revistas/11/09.htm

35 Pastor Alberto F. Roldán, Buenos Aires, “El poder de Dios está a favor de nosotros Ef. 1.18-23, 28 -07-2005) ,www.recristo.com.ar/articulos/efesios_1b_alberto.doc

36 Ibíd.

37 Ibíd., (John Stott, La nueva humanidad, p. 58)

38 Ibíd.

39 Ibíd., Leonardo Boff, “Sobre el ejercicio del poder”,

http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=050

40 biblecourses.com, El Poder de Dios, por John Kachelman,

http://www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_199902_13.pdf

41 biblecourses.com, El poder de Dios, John Kachelman, http://www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_199902_13.pdf

42 Ibíd.

43 Tomado y adaptado de El Poder de Dios, Pastor Lauro A. Roybal, citado en

Temática cristiana, “El Poder de Dios”, http://tematicacristiana.blogspot.com/2008/03/el-poder-de-dios_18.html

44 Ibíd.

45 Ibíd.

46 Ibíd.

47 Ibíd.

48 Ibíd.

49 Ibíd.

50 Documento electrónico”Breve introducción a la Biblia”,(ministerio de evangelización católico Pan de Vida inc.”, Pág. 15, “Introducción a los evangelios Estamos llamados a evangelizar”),

http://www.elpoderdedios.org/libos.pdf/breveintroduccionalabiblia.pdf

51 Pastor Alberto F. Roldán, op. Cit.

52 Ibíd. , Stott, op. Cit., p. 60.

53 Ibíd.

54 Ibíd.

55 Ibíd, D. Bonhoeffer, Creer y vivir, p. 48.

56 Ibíd.

57 Pastor Valentín Solórzano, “EL PODER DE ACEPTAR LA PERFECTA VOLUNTAD DE DIOS”, http://www.iglesiareformada.com/Solorzano_Poder_Aceptar_Voluntad.html

58 servicioskoinonia.org, Leonardo Boff, 2004-02-06, Sobre el ejercicio del poder, http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=050

59 Ibíd.

60 John Kachelman, “El poder de Dios (Efesios 3:20-21), conclusión,

http://www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_199902_13.pdf

61Extraído de “Addicted to Mediocrity” por Francis Schaeffer V Pág. 27 http://www.foroekklesia.com/showthread.php?page=3&t=2695

62 http://blogs.cristianos.com/category/teologia/

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