La Iglesia: El Cuerpo y La Esposa De Cristo
17 may 2010 2 comentarios
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La Iglesia: El Cuerpo y La Esposa De Cristo por Lewis Sperry Chafer
A. SIETE FIGURAS DE CRISTO Y SU IGLESIA
En las Escrituras se usan siete figuras para revelar la relación entre Cristo y su iglesia.
1. El Pastor y la oveja que aparecen anunciados en el Salmo 23 se usan en Juan 10, donde Cristo es el Pastor y los que creen son las ovejas. Según este pasaje: a) Cristo vino por la puerta, esto es, a través del linaje escogido de David; b) El es el verdadero pastor, al que siguen las ovejas; c) Cristo es también la Puerta de las ovejas, la puerta de entrada en la salvación y la puerta que da seguridad (Jn. 10:28-29); d) el Pastor da alimento y vida a las ovejas; e) en contraste, otros pastores solo son asalariados que no dan su vida por sus ovejas; f) hay comunión entre las ovejas y el Pastor; así como el Padre conoce al Hijo y el Hijo conoce al Padre, las ovejas conocen al pastor; g) aunque Israel pertenecía a un redil diferente en el Antiguo Testamento, en la era actual hay un redil y un Pastor, en el cual judíos y gentiles por igual tienen salvación (Jn. 10:16); h) como Pastor, Cristo no sólo pone su vida por sus ovejas, sino que vive para siempre para interceder por ellas y darles la vida espiritual y el alimento necesario (He. 7:25). Según el Salmo 23:1, «Jehová es mi pastor; nada me faltará».
2. Cristo es La Vid verdadera, y los creyentes son los pámpanos. Aunque Israel estaba vinculado con Dios en la figura de la vid en el Antiguo Testamento, Cristo es la Vid verdadera y los creyentes son los pámpanos, según Juan 15. La figura había de la unión con Cristo y de la comunión con Cristo. Se exhorta a los creyentes que permanezcan en una comunión inquebrantable con Cristo (15:10), y el resultado de permanecer en El es la limpieza o poda (v. 2), la oración eficaz (v. 7), gozo celestial (v. 11) y verdad eterna (v. 16). La verdad central de la vid y los pámpanos es que el creyente no puede gozar de la vida cristiana o ser fructífero en su servicio sin estar unido vitalmente con Cristo, la Vid verdadera.
3. Cristo es La Piedra del ángulo, y la iglesia comprende Las piedras del edificio. En contraste con el Antiguo Testamento, en que Israel tenía un templo (Ex. 25:8), la iglesia es un templo (Ef. 2:21). En la figura, Cristo es presentado como la principal piedra del ángulo y los creyentes como piedras del edificio (Ef. 2:19-22). El propósito presente de Dios es edificar su iglesia (Mt. 16:18). En la construcción de la iglesia como un edificio, cada piedra es una piedra viva porque participa de la naturaleza divina (1 P. 2:5); Cristo es la piedra principal del ángulo y el fundamento (1 Co. 3:11; Ef. 2:20-22; 1 Pedro. 2:6); y el edificio, como un todo, llega a ser morada de Dios en el Espíritu>> (Ef. 2:22). En la figura del edificio es evidente que cada creyente depende de Cristo como fundamento, y como piedra del ángulo, y las piedras del edificio, igualmente, revelan la interdependencia de los creyentes, siendo el edificio, como un todo, el templo de Dios en el Espíritu.
4. El Nuevo Testamento presenta a Cristo como nuestro Sumo Sacerdote, y a los creyentes como sacerdotes. Según se señaló en estudios anteriores, si creyente sacerdote tiene un sacrificio cuádruple: a) ofrece un servicio de sacrificio, presentándose a si mismo de una vez para siempre a Dios (Ro. 12: 1-2); b) ofrece un servicio de adoración, dando alabanza y acción de gracias a Dios (He. 13:15), incluyendo un servicio de intercesión u oración por sus propias necesidades y por las de los demás (Ro. 8:26-27; Col. 4:12; 1 Ti. 2:1; He. 10:19-22). Cristo, como Sumo Sacerdote nuestro, entra en si cielo por medio de su sangre derramada en si Calvario (He. 4:14-16; 9:24; 10:19-22) y ahora intercede por nosotros (Ro. 8:34; He. 7:25).
Como miembros de un real sacerdocio, es importante Señalar que los creyentes además ofrecen: c) si sacrificio de buenas obras, y d) si sacrificio de su sustancia, además de haber ofrecido sus cuerpos en sacrificio vivo (He. 13:16).
5. Cristo como la Cabeza y la iglesia como el cuerpo de Cristo revelan el propósito presente de Dios. A esta figura le daremos consideración aparte y más detallada un poco más adelante en este capítulo.
6. Cristo como el segundo Adán y la iglesia como nueva creación es una figura en que Cristo, como el resucitado, reemplaza a Adán, La cabeza del antiguo orden, y llega a ser cabeza de las nuevas criaturas en Cristo. Esta figura está basada en la certeza de la resurrección de Cristo y en la importancia de que Cristo haya establecido un nuevo orden en su resurrección. El creyente está en Cristo por el bautismo del Espíritu, en contraste con el estar en Adán. En su nueva posición en Cristo, él recibe todo lo que Cristo hizo en su favor al proporcionarle justicia y nueva vida en Cristo. Puesto que Cristo es cabeza de la nueva creación, es necesario un nuevo día conmemorativo, si primer día de la semana, en contraste con el sabbath (sábado), que pertenecía al viejo orden.
7. Cristo como el Esposo y la iglesia como La esposa es una figura profética de La relación presente y futura entre Cristo y su iglesia. En contraste con Israel, presentado en el Antiguo Testamento como una esposa infiel a Jehová, la iglesia se revela en si Nuevo Testamento como una virgen que espera la venida de su Esposo. Esto será objeto de una amplia discusión más adelante en este capítulo. Como la iglesia, cuerpo de Cristo, es la figura más importante que revela el propósito presente de Dios, así la iglesia como la esposa es la figura más importante que revela la relación futura de la Iglesia con Cristo.
B. La iglesia como el cuerpo de Cristo
La discusión del bautismo del Espíritu en un capítulo anterior sacó a la luz la revelación neotestamentaria de la iglesia unida y constituida en el cuerpo de Cristo por el bautismo del Espíritu, según la declaración de 1 Corintios 12:13: «Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo espíritu. En esta figura se presentan tres verdades de gran importancia: 1) la iglesia es un cuerpo que se desarrolla por si mismo; 2) los miembros del cuerpo reciben dones especiales y se les asignan servicios especiales; 3) si cuerpo es una unión viviente u organismo.
1. Como cuerpo que se desarrolla por si mismo, Efesios 4:11-16 presenta la iglesia como una entidad compuesta por individuos que tienen dones espirituales. De aquí que algunos sean apóstoles, otros profetas, evangelistas, pastores y maestros. La verdad central es que los creyentes no solamente reciben la exhortación de servir a Dios en sus diversas capacidades, sino que están equipados para hacer un trabajo en particular para el cual Dios los ha llamado. El creyente cumple sus propios servicios cuando cumple el rol particular que se le ha asignado en el cuerpo de Cristo y participa en el perfeccionamiento del cuerpo de Cristo (Ef. 4:13).
2. A los miembros del cuerpo de Cristo se les asigna un servicio especifico que está de acuerdo con los dones que han recibido. Así como en el cuerpo humano los diferentes miembros tienen funciones distintas, en el cuerpo de Cristo ocurre lo mismo. Es importantísimo que cada creyente se examine seriamente a fin de ver qué dones Dios le ha dado, y luego los use para la gloria de Dios. En Romanos 12:3-8 y I Corintios 12:28 se mencionan importantes dones. Cada creyente tiene algunos dones y hay creyentes que pueden tener más que otros. Los dones espirituales, aunque a veces están relacionados con habilidades naturales, no deben ser confundidos con ellas. Por ejemplo, aunque una persona tenga naturalmente el don de la enseñanza, solamente Dios puede dar el don de enseñar cosas espirituales.
Los dones espirituales no se consiguen buscándolos, sino por el Espíritu que reparte «a cada uno en particular como él quiere» (1 Co. 12:11). En la iglesia apostólica se recibieron algunos dones que han seguido hasta el presente; otros fueron dones señales que ciertamente cesaron después de la primera generación de cristianos. Sin embargo, cada don está sujeto a regulación por la Palabra de Dios y no es una base adecuada para el orgullo, siendo una gran responsabilidad por la cual cada creyente tendrá que rendir cuentas.
Aunque las iglesias locales pueden desarrollar complicadas organizaciones, la obra de Dios es realizada primariamente por medio de la iglesia como un organismo dirigido por Cristo, la Cabeza, en conformidad a las capacidades de cada miembro individual. Aunque no es raro que a un creyente en Cristo se le pida que sirva en una esfera para la cual no está especialmente dotado, obviamente su función más elevada será la de realizar la tarea para la cual fue incorporado al cuerpo de Cristo. Al presentar su cuerpo al Señor en sacrificio vivo puede conocer la perfecta voluntad dé Dios (Ro. 12:1-2).
3. El cuerpo es un organismo vivo que está eternamente unido en Cristo. La unidad del cuerpo, que comprende judíos, gentiles y personas de diversas razas y culturas, es presentada en Efesios 1:23; 2:15-16; 3:6; 4:12-16; 5:30. La iglesia como cuerpo de Cristo tiene una unidad maravillosa en la que se ignora la división entre judío y gentil, y ambos tienen los mismos privilegios y acceso a la misma gracia. El cuerpo de Cristo acusa un agudo contraste con la relación entre Dios e Israel y los gentiles en si Antiguo Testamento y es una situación única, limitada a la edad presente. Según Efesios 3, los miembros del cuerpo participan en la maravillosa verdad, que estuvo oculta para los profetas del Antiguo Testamento, pero revelada en si Nuevo, de que los gentiles son coherederos, forman el mismo .cuerpo y participan de las mismas promesas en Cristo que los judíos (Ef. 3:6). La unidad del cuerpo enfatizada en Efesios 4:4-7 es una unidad eterna que es la base de la comunión y el servicio cristiano en la edad actual y la base, para una comunión eterna en la edad venidera.
C. CRISTO COMO EL ESPOSO Y LA IGLESIA COMO LA ESPOSA
De las siete figuras de Cristo y la iglesia, solamente la figura del esposo y la esposa tiene una significación profética En contraste con Israel, que fue la esposa infiel de Jehová, la iglesia es representada en el Nuevo Testamento como la virgen pura que espera la venida de su Esposo (2-Co. 11:2). Cristo como el Esposo ya es presentado en Juan 3:29 por Juan el Bautista.
Sin embargo, la revelación más importante la da Efesios 5:25-33 para ilustrar la relación correcta que debe haber entre marido y mujer en Cristo. Aquí se revela la triple obra de Cristo: a) en su muerte, «Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella» (v., 25); b) Cristo está realizando su obra presente para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la Palabra (v. 26); c) a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino quo fuese santa y sin mancha (v. 27). Al morir en la cruz Cristo cumplió el simbolismo oriental de pagar una dote al precio necesario para tomar una esposa. En la era actual, mediante el lavamiento de agua, la aplicación de la Palabra de Dios y la santificación del creyente, Cristo está preparando y purificando a su esposa para su relación futura. Al final del siglo, en el arrebatamiento de la iglesia, el Esposo vendrá por su esposa y la llevará al cielo. Allí Ella presentará coma la iglesia que refleja su gloria, perfecta, sin mancha ni arruga, una esposa santa, digna de un Esposo santo. La fiesta de bodas quo seguirá, probablemente consumada en la comunión espiritual del reino milenial, vera reunirse a todos los demás santos para la celebración de la boda do Cristo y su iglesia. Esta fiesta de boda se anuncia en Apocalipsis 19:7-8 en si momento mismo en quo Cristo está por venir a la tierra a establecer su reino.
El amor de Cristo por su iglesia que se revela en esta figura, es una notable demostración del amor de Dios. Se pueden mencionar cinco características del amor de Dios.
1. La duración eterna del amor de Dios brota del hecho de que Dios es amor (1 Jn. 4:8). El no ha obtenido si amor por esfuerzo propio, o por cultivo do su persona, ni considera el amor coma algo separado do su personalidad quo pudiera abandonar a voluntad. El amor es una parte vital de su ser. Si El hubiera tenido principio, el amor habría comenzado cuando El empezó. Si cesara su amor, dejaría de existir una parte esencial de la persona de Dios. El es lo que es, en gran parte, porque es amor. El amor do Dios no puede cambiar. A Israel le dijo: <<Con amor eterno te he amado (Jer. 31:3); y de Cristo está escrito: Como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin» (literalmente: «sin fin»; Jn. 13:1; cf. con 15:9). El amor de Dios hacia un individuo no tiene fluctuaciones ni tiene fin.
2. El amor de Dios motiva su incesante actividad. Aunque el amor de Dios se manifestó de una vez para siempre en el sacrificio de su bienamado Hijo (Ro. 5:8; 1 Jn. 3:16), lo que se manifestó en un momento del tiempo es la revelación de la actitud eterna do Dios hacia el hombre. Si hubiésemos podido mirar el corazón de Dios antes de la creación del universo material, habríamos visto que ya había hecho la provisión del Cordero que habría de ser sacrificado por el pecado del mundo (Ap. 5:6). Si pudiésemos ahora mirar en el corazón de Dios, veríamos la misma compasión no disminuida en favor de los perdidos quo se manifestó en la muerte de su Hijo. La muerte de Cristo, ocurrida en un momento, no fue un espasmo do amor divino; es el anuncio ante un mundo perdido del hecho del amor eterno e inmutable de Dios.
3. El amor de Dios tiene una pureza transparente. Acerca de este aspecto del amor de Dios no hay palabras humanas quo puedan describirlo. No hay egoísmo en el amor divino; Dios jamás ha buscado beneficios para sí. El nada recibe; todo lo da. Pedro exhorta a los creyentes a amar de corazón puro, entrañablemente (1 P. 1:22); pero cuán pocos son los que aman a Dios por lo que El es, sin consideración de sus beneficios. ¡Qué diferente es el amor de Dios! Nuestro juicio nos lleva a pensar que El necesita nuestro dinero, nuestro servicio o nuestra influencia. El no necesita nada de nosotros; pero El nos necesita a nosotros, y solamente porque su infinito amor no puede ser satisfecho sin nosotros. El título «Amado», quo se dirige a los creyentes es altamente expresivo; porque, en su relación con Dios, su más alta función es ser amado.
4. El amor de Dios tiene una intensidad ilimitada. La cosa más costosa del mundo es la sangre de Cristo, el Hijo único de Dios; sin embargo, Dios amó de tal manera al mundo quo dio a su Hijo unigénito. El sacrificio do su Hijo por hombres que aún eran pecadores y enemigos parece alcanzar los más lejanos limites del infinito; sin embargo, se nos habla de un amor que es « mucho más» que esto. Es el amor de Dios por los que han sido reconciliados y justificados por medio do la muerte de Cristo (Ro. 5:8-10); por supuesto, nada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro (Ro. 8:39).
5. El amor do Dios tiene una benevolencia inagotable. No hay esperanza para este mundo sin el maravilloso amor que Dios tiene hacia los que aún son pecadores. Pero el amor de Dios no es pasivo. Movido en un grado infinito por su amor, Dios actuó en favor de quienes, de otro modo, hubieran tenido quo expulsar de su presencia para siempre. Dios no podía ignorar la justa condenación del pecador que su justa santidad exigía; pero él podía tomar sobre sí la maldición quo debía caer sobre el pecador: Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos (Jn. 15:13), y esto fue lo que El hizo a fin de que, sin violar su propia santidad, pudiera tener libertad para salvar de la culpa (Ro. 3:26). Estando libres por la muerte vicaria de Cristo, Dios no conoce limitaciones y no cesa de obrar hasta quo, para su propia satisfacción, pone al pecador justamente condenado en la más alta gloria celestial y conformado a la imagen do Cristo.
La gracia salvadora es más que amor; es el amor do Dios puesto en libertad de acción para imponerse sobre sus justos juicios contra el pecador. «Por gracia sois salvos par media do la fe» (Ef. 2:8; cf. can 2:4; Tit. 3:4-5).
Además, Dios tiene un perfecto odio por el pecado que, como contrapartida de su amor, lo prepara para salvar al pecador do su condenación. De igual modo, este odio por el pecado, combinado con su amor, hace de Dios un Padre que disciplina a su hijo. Yo reprendo y castigo a todos los que amo (Ap. 3:19), y «el Señor al que ama, disciplina» (He. 12:6).
Debido a esta unión viva con Cristo (1 Co. 6:17), el creyente es objeto del amor del Padre del mismo modo que el Padre ama a Cristo (Jn. 17:23), y este amor infinito nunca disminuye en la hora de la corrección a de la prueba.
Además de estas manifestaciones directas del amor de Dios, se pueden citar muchas manifestaciones indirectas. En el Nuevo Testamento hay pocas referencias al amor humano; el énfasis más bien está puesto en el amor divino quo ha sido impartido y que experimenta solamente el creyente que está lleno del Espíritu. El mensaje de Romanos 5:5 es que el amor de Dios brota del Espíritu que nos es dado. El amor divino es fruto del Espíritu (Ga. 5:22); por lo tanto, El es su fuente. El amor divino se manifiesta indirectamente pasando a través del corazón del creyente. 1 Juan pone énfasis en que si hemos nacido de Dios, amaremos como Dios ama; 1 Corintios 13 es una descripción del carácter sobrehumano del amor. No hay éxtasis en esta vida comparable a la afluencia libre y sobreabundante del amor do Dios.
Debe observarse que, no es el amor a Dios lo que estamos considerando; se trata más bien del amor quo pertenece a Dios. Debemos notar algunas cosas en cuanto a este amor:
Se experimenta como respuesta a la oración de Cristo (Jn. 17:26). Dios ama al mundo perdido (Jn. 3:16; Ef. 2:4), y así tan ciertamente aborrece al sistema mundano quo es malo (1 Jn. 2:1547). Dios ama a quienes ha redimido (Jn. 13:34-35; 15:12-14; Ro.; 5:8; Ef. 5:25; 1 Jn. 3:16; 4:12). Dios ama a la nación de Israel (Jer. 31:3). Dios ama a quienes han vagado lejos do El (Lc. 15:4, 20). El amor do Dios es eterno (Jn. 13:1). El amor de Dios es sacrificial, hasta el punto de dar a su propio Hijo (Jn. 3:16; 2 Co. 8:9; El. 5:2). En el misterio de esta compasión divinamente ordenada, el apóstol Pablo estaba dispuesto a ser apartado do Cristo por amor a sus hermanos, sus parientes según la carne (Ro. 9:1-3).
El ejercicio del amor divino es el primer mandamiento do Cristo baja la gracia (Jn. 13:34-35; 15:12-14) y debiera ser característica sobresaliente de cada cristiano (Ga. 5:13; Ef. 4:2, 15; 5:2; Cal.: 2:2; 1 Ts. 3:12; 4:9). El amor impartido par Dios no so obtiene por cultivo, ni se puede producir por esfuerzos de la carne. Es la experiencia normal de quienes, habiendo cumplido los requisitos, están llenos del Espíritu (Ga. 5:22).
D. LA ESPOSA ADORNADA Y RECOMPENSADA
Entre los diversos juicios de las Escrituras, uno de los más importantes es el juicio del tribunal de Cristo en que se juzga y recompensa a la iglesia. Con referencia al pecado, las Escrituras enseñan quo el hijo de Dios que está bajo la gracia no vendrá a juicio (Jn. 3:18; 5:24; ~6:37; Ro.5:1; 8:1; 1 Co. 11:32); en su posición delante de Dios, y sobre la base de que el castigo do todos los pecados —pasados, presentes y futuros— fue llevado por Cristo como el perfecto sustituto el creyente se encuentra no solamente fuera de toda condenación, sino que estando en Cristo es aceptado por la perfección de Cristo (1 Co. 1:30; Ef. 1:6; Col. 2:10; He. 10:14) ~ es amado de Dios como Cristo es amado (Jn. 17:23). Pero en relación a su vida cotidiana y su servicia a Dios, el cristiano debe dar cuenta ante el tribunal de Cristo (Ro. 14:10; 2 Co 5:10; Ef. 6:8), juicio que se celebrará a la venida de Cristo para recibir a los suyos (1 Co. 4:5; 2 Ti. 4:8; Ap. 22:12; cf. con Mt. 16:27; Lc. 14:14).
Cuando se presenten ante el gran trono blanco para el juicio final, los inconversos serán juzgados según sus obras (Ap. 20:11-15). El propósito de este juicio no es determinar si los que han sido presentados a él serán salvos o se perderán; su propósito es más bien determinar el grado de castigo que corresponde a los perdidos a causa de sus obras malas Del mismo modo, cuando los salvados se presentan ante el tribunal do Cristo, en su venida, son juzgados por sus obras no para determinar si se salvan a se pierden, sino para determinar la recompensa o pérdida por el servicio que se esperaba de cada creyente. Los que se presenten ante el tribunal de Cristo no solamente serán salvos y estarán seguros, sino quo ya habrán sida llevados al cielo, no sobre la base-de méritos u obras, sino por la gracia divina hecha posible por la gracia salvadora de Cristo. Bajo la gracia, la salvación no es de ningún modo condicionada por el servicio o el carácter de la vida del creyente; la vida y el servicio del creyente llegan a ser un caso separado que ha de ser juzgado por Cristo, pues a él pertenecemos y a él servimos.
Cuando todos sean reunidos ante «su trono de gloria», también se darán recompensas sobre la base del mérito de Israel y las naciones, pero esto se hará sin consideración de la cuestión de la salvación personal (Mt. 25:31-; cf. con Mt. 6:2-6; 24:45, 46; 25 1-46).
En las Escrituras se usan tres figuras importantes para revelar la naturaleza de las recompensas del creyente en el tribunal de Cristo.
1. En Romanos 14: 10-12 se presenta la firma de una mayordomía. En conexión con el juicio de los demás se hace la exhortación: « ¿Por qué a tu hermano? 0 tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Viva yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios. Do manera quo cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí».
En este pasaje se nos exhorta a que no tratemos de evaluar la calidad de las obras de otro cristiano. Esto no significa que no debamos juzgar y rechazar el pecado, sino que se refiere más bien a la calidad y el valor de la vida. Con demasiada frecuencia los cristianos se dejan llevar por el deseo de criticar a los demás a fin de que sus propias vidas parezcan un poca mejores ante sus propios ojos. En otras palabras, reducen a la nada a sus hermanos en un esfuerzo de exaltarse a sí mismos.
Este pasaje revela quo cada cristiano tendrá quo rendir cuenta a Dios. La figura es de un mayordomo o persona a la que se ha confiado algo. Todo lo que el creyente tiene en la vida —su capacidad intelectual, dones naturales, salud física, dones espirituales, a riqueza— es un don do Dios para él. Mientras más se le confía, tendrá más de qué dar cuenta. Como se afirma en 1 Corintios 6:19-20: <<No sois vuestros, habéis sido comprados por precio. Como mayordomos, tendremos que dar cuenta ante el tribunal de Cristo de todo lo que Dios nos ha dado, y no seremos responsables de lo que fue dado a los demás, pero si tendremos que responder de lo que nos fue dado a nosotros. La clave del juicio no será el éxito o el aplauso público que se haya tenido, sino la fidelidad en el uso de lo que Dios nos ha encomendado.
2. En 1 Corintios 3:9-15 La vida del creyente es considerada como un edificio levantado sobre Cristo como fundamento. Al determinar la fuerza de este pasaje, debe observarse:
a) Se tiene en vista solamente a los salvados. El pronombre personal «nosotros» y el «vosotros» incluyen a todos los salvados y excluye a todos los que no son salvos; de igual modo, la palabra «alguno» se refiere solamente a quién esté edificando sobre la Roca que es Cristo Jesús.
b) Habiendo presentado a los corintios el evangelio par el cual fueron salvados —salvación proporcionada par la Roca sobre la cual los salvados están—, el apóstol Pablo se compara con un perito arquitecto que ha puesto el fundamento o cimiento; pero, en agudo contrasto con esto, señala que cada creyente por si mismo esta levantando la superestructura sobre el fundamento único proporcionado por la gracia do Dios.
Por eso, el llamado es a que cada uno mire cómo sobreedifica. Esto no es una referencia a la así llamada <<construcción del carácter>>, que no tiene base en los pasajes dirigidos a los santos de esta dispensación; el carácter do ellos es el «fruto del Espíritu» (Ga. 5:22-23) y es realizado, no por esfuerzos carnales, sino por el andar en el Espíritu (Ga. 5:16). Se presenta al creyente levantando una superestructura de servicio, u obras, que tiene que ser probada por fuego, posiblemente por los ojos de fuego de nuestro Señor ante el cual tendrá que presentarse (Ap. 1:14).
c) La <<obra>> que el cristiano esta edificando sobre Cristo puede ser de madera, heno, hojarasca, que el fuego puedo destruir; o puede ser de oro, plata y piedras preciosas que el fuego no destruye y que, en el caso del oro y la plata, en cambio, las purifica.
d) A aquel cuya obra levantada sobre Cristo permanezca, lo será dada una recompensa; pero a aquel cuya obra sea quemada sufrirá pérdida: no de su salvación, que es asegurada por medio de la obra consumada de Cristo, sino de su recompensa. Aun cuando paso por el fuego que va a probar la obra de cada cristiano y sufra la pérdida de su recompensa, él mismo será salvo.
3. En 1 Corintios 9:16-27, y especialmente en los versículos 24-27, se usa la figura de una carrera y el ganar el premio para revelar la calidad de La vida y del servicio cristiano. Hacienda referencia a su propio servicio en la predicación del evangelio, el apóstol pregunta: « ¿Cuál, pues, es mi galardón?» La verdadera respuesta a esta pregunta depende, naturalmente, de la naturalaza y calidad del servicio rendido a Dios. Por lo tanto, el apóstol continúa haciendo un recuento de su fidelidad en la obra (versículos 18-23); nadie negará la veracidad de su informe. Luego compara el servicio cristiano o una carrera en que todos los creyentes están participando, y que, como en una carrera, uno solo recibe el premio y sólo por un esfuerzo superior.
En forma similar, el creyente debiera poner en ejercicio todas sus fuerzas en el servicio cristiano, a fin de obtener la recompensa completa, correr como si quisiera superar a los demás. Así como el atleta se abstiene de muchas cosas a fin de obtener una corona corruptible, el cristiano debe abstenerse de todo a fin de obtener la corona incorruptible. El autocontrol del apóstol se ve en el hecho de que mantenía en sujeción su propio cuerpo a fin de evitar que algún servicio indigno y no de todo corazón por los demás hiciera quo fuera reprobado. La palabra traducida aquí «eliminado» es adokimos, que es la forma negativa de dokimos; dokimos se traduce por «aprobada» (Ro. 14:18; 16:10; 1 Co. 11:19; 2 Co. 10:18; 2 Ti. 2:15),: por lo que adokimos debe traducirse «desaprobado» Puesto que no está en duda la salvación del apóstol, él no tiene miedo de ser desechado por Dios para siempre; tiene temor de ser desaprobado en la esfera de servicio.
La recompensa del cristiano a veces se menciona como un premio (1 Co. 9:24) y a veces como una corona (1 Co. 9:25; Fil. 4:1; 1 Ts. 2:19; 2 Ti. 4:8; Stg. 1:12; 1 P. 5:4; Ap. 2:10; 3:11). Estas coronas pueden ser clasificadas bajo cinco divisiones que representan cinco formas de servicio y sufrimiento cristiano, y el hijo de Dios recibe la advertencia de que tenga cuidado para que no pierda la recompensa (Col. 2:18; 2 Jn. 8; Ap. 3:11).
La doctrina de las recompensas es la contrapartida necesaria de la doctrina de la salvación por gracia. Puesto que Dios no cuenta los méritos del creyente para la salvación, ni puede hacerlo, es necesario que las buenas obras del creyente reciban el reconocimiento divino. Los salvados nada deben a Dios en paga de la salvación que les fue dada como un regalo; pero deben a Dios una vida de devoción fiel, y para esta vida de devoción se ha prometido una recompensa en los cielos.
Aunque las recompensas de los creyentes están simbolizadas por coronas, según Apocalipsis 4:10 las coronas, como símbolo de la recompensa, serán puestas a los pies del Salvador en el cielo. ¿Cuál será entonces la recompensa para el servicio fiel de parte del creyente?
La probabilidad es que el servicio fiel sobre la tierra sea recompensado con un lugar privilegiado de servicio en el cielo. Según Apocalipsis 22:3, «sus siervos le servirán». Los creyentes verán cumplidas sus mas elevadas aspiraciones do servicio de amor para el Salvador que los amó y se dio a sí mismo por ellos. En la ilustración de los talentos usada por Cristo en Mateo 25:14-30, el hombre que recibe los cinco talentos y el que recibió dos (ambos ganaron el doble sobre lo que le encomendó el Señor) fueron aprobados cuando el Señor dijo: «Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor» (Mt. 25:21, 23). Aunque parece que este juicio no tiene que ver con la iglesia, se puede aplicar el principio a todos los creyentes de todas las edades que reciben recompensa en la eternidad. La fidelidad en nuestro servicio presente tendrá como recompensa un servicio de privilegio en la eternidad.
El pasaje central sobre el tribunal do Cristo, 2 Corintio5 5:10-11, revela que el tribunal de Cristo es un lugar donde se distinguen las buenas obras de las malas, y el creyente recibe recompensa sobre la base do las buenas obras. Como se ha dicho anteriormente, no se esta juzgando el pecado, por que el creyente ya ha sido justificado. Tampoco es cuestión de santificación como se experimenta en el presente al ser disciplinado por no haber confesado el pecado (1 Co. 11:31 32; 1 Jn. 1:9), porque el creyente ya es perfecto en la presencia de Dios.
El único problema que queda, entonces, es la calidad de la vida y de las obras que Dios considera buenas en contraste con las obras que son sin valor. El hecho solemne de que todo creyente deberá presentarse un día a rendir cuenta de su vida ante Dios, debiera ser un estimulo para la fidelidad presente y para la propia evaluación de las prioridades de vida basadas en la pregunta de cómo será evaluada en la eternidad.
PREGUNTAS
1. Nombrar las siete figuras que se usan para Cristo y su iglesia.
2. ¿Cuáles son algunas de las verdades importantes enseñadas por la figura del pastor y las ovejas?
3. Explicar en qué forma habla de unión, comunión y producción de fruto la figura de Cristo come la Vid verdadera y los creyentes como los pámpanos.
4. ¿Cuál es el pensamiento principal de la figura de la iglesia como un edificio del cual Cristo es la piedra del ángulo?
5. ¿Cuáles son las principales funciones del creyente como sacerdote?
6. ¿Que verdad nos ilustra la figura de Cristo como el Segundo Adán y la iglesia como una nueva creación?
7. ¿Qué representa la figura de Cristo como el Esposo y la iglesia como una esposa profética?
8. ¿Cuáles son las tres grandes verdades presentadas en la figura de la iglesia como cuerpo de Cristo?
9. ¿En qué forma determinan los dones espirituales el servicio particular de un individuo a Dios?
10. ¿Qué nos revela el concepto de la iglesia como un organismo vivo?
11. ¿Cuál es la triple obra de Cristo bajo la figura de un Esposo?
12. Escribir detalladamente qué es lo que Cristo está haciendo actualmente por su esposa.
13. Nombrar cinco características del amor divino revelado en el amor de Cristo por su iglesia.
14. En vista del amor de Cristo por su iglesia, ¿qué se revela acerca del amor del Padre por los creyentes?
15. En vista del amor de Dios por la iglesia, ¿qué se revela acerca de nuestro amor?
16. En conexión con el juicio del hijo do Dios, ¿por qué el creyente no será condenado por sus pecados?
17. ¿.Cuál es el propósito principal del juicio de los cristianos en el tribunal de Cristo?
18. ¿.Qué contraste hay entre el juicio de los cristianos y el juicio del gran trono blanco?
19. ¿En qué forma ilustra la naturaleza del juicio de los cristianos la figura de la mayordomía?
20. ¿Cómo se ilustra el juicio de los creyentes con la figura de un edificio levantado sobre Cristo como el fundamento?
21. ¿Cómo se relaciona la figura de ganar una carrera con el tribunal de Cristo?
22. ¿cuál es la naturaleza de la recompensa del creyente?
23. ¿Cuánta importancia tiene el tribunal de Cristo, y cómo se relaciona con la evaluación de nuestras vidas presentes?
La Iglesia: Su Organización y Ordenanzas
17 may 2010 Comentarios desactivados
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La Iglesia: Su Organización y Ordenanzas por Lewis Sperry Chafer
A. GOBIERNO DE LA IGLESIA
La iglesia, como cuerpo de Cristo, comprende a todos los cristianos que se han unido a Cristo como cabeza del cuerpo por medio del bautismo del Espíritu. La iglesia como un organismo ha sido ordenada sobre la base del mismo principio del cuerpo humano, porque cada parte se relaciona con las demás partes y todo el cuerpo se relaciona con la cabeza que dirige el cuerpo. El cuerpo de Cristo no necesita esencialmente de una organización, puesto que su relación es espiritual y sobrenatural.
Sin embargo, en la iglesia local, tanto en los tiempos bíblicos como ahora, es necesario tener cierta organización en la práctica. En la historia de la iglesia se encuentran tres formas de gobierno de la iglesia, cada una de las cuales tiene sus raíces en los tiempos apostólicos.
1. La forma episcopal de gobierno reconoce un obispo, o dirigente eclesiástico, como quiera que se le denomine, que, en virtud de su oficio, tiene poder de dirigir la iglesia local. Esto ha dado origen a la compleja organización de la Iglesia Católica Romana, o a los sistemas más sencillos de la Iglesia Episcopal y de la Iglesia Metodista, en las que se designan obispos para supervisar las actividades de las iglesias en una determinada área.
2. Una forma representativa de gobierno que reconoce la autoridad de representantes debidamente designados par Las iglesias locales, normalmente agrupadas geográficamente, cono es el caso de las iglesias reformadas y presbiterianas. Los representantes de un grupo de iglesias locales (presbiterio) a veces quedan bajo la jurisdicción de un cuerpo mayor o sínodo, el que a su vez puede quedar bajo la autoridad de un cuerpo mayor denominado asamblea general. Aunque varían las reglas y la extensión del poder, la idea es que la autoridad constituida de la iglesia la ejercen representantes debidamente elegidos.
3. La forma congregación al de gobierno es aquella que pone la autoridad en la congregación local, y los asuntos importantes son decididos por las congregaciones sin considerar la autoridad de otras iglesias u oficiales. Esta forma de gobierno se ve en las iglesias congregaciónales, las iglesias de los discípulos y en las iglesias bautistas. Aunque las iglesias locales pueden estar sometidas en algún grado a cuerpos mayores, comités u oficiales, el concepto de una iglesia congregacional es que la iglesia local determina sus propios asuntos, elige y ordena sus ministros y dirige el uso de sus ingresos.
En cierta medida se ven las tres formas de gobierno en la iglesia primitiva. Algunas de las iglesias primitivas reconocen que los apóstoles tienen la autoridad primaria. Sin embargo, esto parece haber acabado junto con la primera generación de cristianos. En el concilio de Jerusalén se ilustra el gobierno representativo. (Hch. 15), donde los apóstoles y ancianos reunidos fueron considerados como una autoridad en cuestiones doctrinales surgidas en las iglesias. Sin embargo, estrictamente hablando, ellos no habían sido elegidos ni eran representantes de la iglesia en el sentido moderno. A meda que las iglesias maduraron y ya no necesitaron la supervisión apostólica, parece que el gobierno fue pasando a las iglesias locales mismas. Esta parece ser la situación en• el caso de las siete iglesias de Asia mencionadas en Apocalipsis 2- 3, las cuales no estaban sujetas a autoridad humana aunque permanecían bajo la autoridad de Cristo mismo. Es dudoso si las Escrituras autorizan un gobierno extenso complejo como el que a veces se ve en la iglesia, moderna, y parecería necesario volver a la sencillez bíblica.
B. EL ORDEN DE LA IGLESIA
El concepto de orden eclesiástico se relaciona con quiénes tienen la autoridad en la iglesia local y proporcionan el liderazgo para ella. En el Nuevo Testamento la iglesia local incluía a las personas designadas como obispos y ancianos y que eran los líderes responsables de la iglesia local. Es probable que los obispos y ancianos fueran las mismas personas aunque los títulos eran algo diferentes en significado.
El concepto de anciano en el Nuevo Testamento derivó probablemente de los ancianos que ejercían la autoridad sobre Israel (Mt. 16:21; 26:47, 57; Hch., 4:5, 23) y señalaba a una persona madura en juicio y digna de una posición de autoridad. De aquí que un anciano fuera una persona que tenía cualidades personales que lo calificaban para el liderazgo, mientras el término «obispo» o «sobreveedor» describía el oficio o función de la persona. El obispo era siempre anciano, pero un anciano no siempre era obispo bajo ciertas circunstancias, esto es, podía tener las cualidades sin ejercer el oficio. Parece que normalmente las palabras habían sido usadas en un sentido idéntico en la iglesia primitiva (Tit. 1:5, 7).
En la era apostólica los obispos y ancianos en una iglesia local eran varios, aunque quizás algunos tenían más autoridad como líderes que otros. Los obispos y ancianos recibían la carga de ciertas responsabilidades tales como gobernar la iglesia (1 Ti. 3:4-5; 5:17), tenían que proteger la iglesia contra el error moral o teológico (Tit. 1:9) y debían dirigir o supervisar la iglesia en la forma que un pastor lo haría con su rebaño (Jn. 21:16; Hch. 20:28; He. 13:17; 1 P. 5:2). Aunque eran designados por los apóstoles, parece que a medida que las iglesias maduraban la iglesia misma era la que hacía las designaciones, y la designación era un reconocimiento de sus cualidades espirituales que los calificaban para los puestos de liderazgo (Hch. 14:23; 20:28; Tit. 1:5; 1 P. 5:2).
Además de los ancianos y obispos, otros eran designados diáconos. En la iglesia primitiva se preocupaban en el cuidado de los necesitados y en ministrar a las necesidades físicas, aunque también podían tener dones espirituales (Hch. 6:1-6; 1 Ti. 3:8-13). Como los ancianos, eran apartados para su oficio por los apóstoles (Hch. 6:6; 13:3; 2 Ti. 1:6) o podían ser nombrados por los ancianos (1 Ti. 4:14) en la iglesia primitiva. Como en el caso de ancianos y obispos, debe hacerse distinción entre el oficio de diácono y el ministerio que un diácono pudiera desarrollar. Felipe es una ilustración de una persona que tenía el oficio de diácono pero que por don espiritual era un evangelista (Hch. 6:5; 21:8).
En la iglesia de hoy algunas iglesias tienden a reconocer un solo pastor como el anciano y a los demás oficiales que le asisten en las tareas espirituales como diáconos. Sin embargo, esto parece no estar basado en una práctica bíblica.
C. ORDENANZAS DE LA IGLESIA
La mayor parte de las iglesias protestantes reconocen solamente dos ordenanzas: el bautismo y la cena del Señor. Las excepciones las constituyen ciertos cuerpos eclesiásticos que, entre las ordenanzas, incluyen el lavamiento de los pies, en la forma que Cristo lavó los pies a los discípulos (Jn. 13). La Iglesia Católica Romana agrega un cierto número de ordenanzas. Solamente el bautismo y la cena del Señor son universalmente reconocidos.
1. La ordenanza del bautismo con agua se ha visto sujeta a incontables controversias durante la historia de la iglesia y ha traído como resultado importantes divisiones en la iglesia organizada. En general, las discusiones han caído sobre dos puntos importantes: 1) si el bautismo con agua es solamente un ritual o realmente otorga algún beneficio espiritual al receptor; 2) la cuestión del modo, si el bautismo es por inmersión o si puede administrarse válidamente por efusión, refiriéndose al bautismo por rociamiento o por efusión de agua sobre el bautizado.
Los que sostienen que el bautismo con agua es un ritual, creen que representa una verdad espiritual, pero que en sí mismo no otorga ninguna gracia sobrenatural a la persona bautizada. El concepto de que’ el bautismo es un ritual es la mejor interpretación. Quienes sostienen que el bautismo con agua confiere alguna gracia especial varían ampliamente en la medida que el bautismo beneficia a la persona bautizada.
Algunos creen en la regeneración bautismal, esto es, que el agua aplicada en el bautismo afecta el nuevo nacimiento del creyente; otros sostienen que solamente provee una gracia o inclinación hacia la fe y obediencia del evangelio. Quienes se oponen a la idea del bautismo como sólo un ritual se refieren al bautismo como un bautismo real inseparablemente relacionado con el bautismo del Espíritu y el nuevo nacimiento del creyente.
El segundo problema surge en conexión con el modo del bautismo. Aquí la controversia gira en torno a la cuestión de si la palabra «bautizar» se usa en sentido primario o secundario. El significado primario de bautizar es «sumergir» o «meter en» algo, agua por ejemplo. La palabra griega que significa «zambullir» no se usa para dar la idea de bautismo con agua. Consecuentemente algunos argumentan que el bautismo se usa en el sentido secundario de iniciación según el cual uno pasa de una relación antigua a una nueva relación.
Cristo se refirió a su muerte como un bautismo (Mt. 20:22-23), y los israelitas que pasaron el mar Rojo sin que el agua los tocara son señalados como bautizados en la nube y en el mar (1 Co. 10:2). En esto se basa el argumento que dice que la inmersión física en agua no es necesaria en el bautismo bíblico.
En la historia de la iglesia surgió la práctica del derramamiento de agua sobre la persona bautizada en cumplimiento del símbolo del derramamiento del Espíritu en la salvación, o la aplicación de agua en cantidad menor, bautismo que se llama por aspersión. La historia de esta doctrina se ha caracterizado por discusiones sin fin. En algunos casos, como el ejemplo del bautismo de Cristo, las implicaciones parecen señalar que fue bautizado por inmersión. En otros casos, como en el bautismo del carcelero de Filipos (Hch. 16:33), se sostiene que es muy improbable que el carcelero y su casa pudieran haber sido sumergidos en la oscuridad de la mañana antes del amanecer, y el bautismo normalmente tendría que haber sido por rociamiento mientras aún estaban en la casa.
Como el bautismo por inmersión es reconocido por todos como un bautismo ritual, la tendencia ha sido seguir este modo en muchas iglesias evangélicas en vez de entrar en la controversia de si la efusión es el modo legítimo de bautismo. Sin duda, se ha dado excesiva importancia al modo de bautismo, ya qué la cuestión más importante es si el individuo ha nacido de nuevo y ha sido bautizado por el Espíritu Santo en el cuerpo de Cristo. En los diccionarios bíblicos se pueden encontrar argumentos en pro y en contra de las’ diversas definiciones del modo y el significado del bautismo.
Otro problema que surge en torno al bautismo como un ritual es la cuestión del bautismo infantil en oposición al ‘bautismo de creyentes. Hay relativamente poca evidencia bíblica parra el bautismo infantil. Sus adherentes normalmente consideran el bautismo infantil como la expresión contemporánea de la separación de un hijo para Dios, acto que en Israel era representado por la circuncisión. Aun cuando hubo bautismo de familias completas, como en Hechos 16, que incluían presumiblemente algunos niños, no hay un caso claro de bautismo infantil en la Biblia. Consecuentemente, la mayoría de los evangélicos prefieren un servicio de dedicación, dejando el bautismo con agua para el momento en que haya un reconocimiento de una fe verdadera en Cristo de parte de personas que tienen edad suficiente para hacer esa decisión con discernimiento.
La práctica del bautismo infantil sólo puede ser una expresión de la confianza y esperanza de los padres de que su hijo finalmente llegará a la salvación. En todo caso, el bautismo de adultos debiera seguir a la evidencia de una fe verdadera en Cristo. Aunque el modo de! bautismo no está necesariamente unido a la cuestión del bautismo infantil, los infantes, generalmente hablando, son bautizados por afusión y no por inmersión, y quienes aceptan la inmersión como el único modo de bautismo, generalmente aceptan únicamente el bautismo de personas que han puesto su fe en Cristo.
Sea cual fuere el modo del bautismo, el significado final es que el creyente es separado de lo que era sin Cristo para ser lo que es en Cristo, participando en los beneficios de la muerte y resurrección de Cristo. La iglesia primitiva observó el rito del bautismo en forma constante, y prácticamente todas las ramas de la iglesia practican el bautismo en alguna forma en el día de hoy.
2. La ordenanza de la cena del Señor fue instituida la noche antes de la crucifixión de Cristo como una representación simbólica de la participación del creyente en los beneficios de su muerte. Como tal, ha sucedido a la Pascua que los judíos han celebrado permanentemente desde su salida de Egipto.
Según la exposición dada en 1 Corintios 11:23-29, al ordenar a sus discípulos que comieran el pan, Jesús les dijo que el pan representaba su cuerpo que sería sacrificado por ellos. Debían observar este ritual durante su ausencia en memoria de Cristo. Cristo declaró que la copa de vino era el nuevo pacto en su sangre; al beber de la copa recordarían a Cristo especialmente en su muerte. Debía observar esta, celebración hasta su regreso.
La historia de la iglesia ha visto interminables controversias en torno a la cena del Señor. En general se han destacado tres puntos de vista principales. La Iglesia Católica Romana ha sostenido la doctrina de la «transubstanciación», esto es, el pan y ‘el vino se transforman en el cuerpo y la sangre de Cristo y la persona que participa en ellos está participando literalmente en el cuerpo y la sangre de Cristo, “aunque sus sentidos puedan reconocer que los elementos siguen siendo pan y vino. Un segundo punto de vista es sustentado por los luteranos y se le llama «consubstanciación», aunque la palabra no es aceptada por los luteranos. Este punto de vista sostiene que, aunque, el pan sigue siendo pan y. el vino sigue siendo vino, en ambos elementos está, la presencia del cuerpo de Cristo, y de este modo uno participa del cuerpo de Cristo al observar la cena del Señor.
Un tercer punto de vista sustentado por Zuinglio es llamado punto de vista conmemorativo y sostiene que la observancia de la cena del Señor es una «conmemoración» de su muerte sin que ocurra ningún cambio sobrenatural en los elementos. Calvino sostuvo una variante de esto según la cual Cristo estaba espiritualmente en los elementos.
Las Escrituras parecen apoyar el punto de vista conmemorativo, y los elementos que contendrían o simbolizarían la presencia de Cristo serían más bien un reconocimiento de su ausencia. En armonía con esto, la cena del Señor debe ser celebrada hasta que El venga.
Una observancia adecuada de la cena del Señor debe tener en cuenta ‘las cuidadosas instrucciones del apóstol Pablo en 1 Corintios 11:27-29. La cena del Señor debe observarse con la debida reverencia y después de un auto examen. El que participa de la cena de una manera descuidada o indigna acarrea condenación sobre sí. Pablo dice: «Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan y beba de la copa (1 Co. 11:28).
Muchos cristianos han considerado, con mucha justicia, que la cena del Señor es un momento sagrado de conmemoración de la muerte de Cristo y de todo lo que ello significa para el cristiano individual. Como Pablo lo dice, es un tiempo de examen interior, un momento de confesión de pecados y de restauración. Además, es un recordatorio de los maravillosos beneficios que han alcanzado a cada creyente por medio de la muerte de Cristo.
Así como la cena del Señor señala hacia el hecho histórico de la primera venida de Cristo y su muerte en la cruz, debe también señalar hacia su segunda venida cuando la observancia de la cena del Señor cesará. Aun cuando no se da una indicación clara de la frecuencia de la observancia, parece probable que los cristianos primitivos la practicaban con frecuencia, quizás una frecuencia de una vez a la semana cuando se reunían el primer » día para celebrar la resurrección de Cristo. En todo caso, la observancia de la cena del Señor no debiera ser distante en el tiempo, sino en obediencia respetuosa y adecuada a su mandamiento de hacerlo hasta que El venga.
PREGUNTAS
1. Hacer un contraste entre los conceptos de la iglesia como un organismo y la iglesia como una organización.
2. ¿Cuáles son las tres formas de gobierno de la iglesia que se encuentran en la historia eclesiástica?
3. ¿Cuáles son las características esenciales de la forma episcopal de gobierno?
4. ¿Cuáles son las características de la forma representativa de gobierno, y cómo se ve en algunas denominaciones del presente?
5. ¿Cuáles son las características de la forma de gobierno congregacional, y cómo está representado en las iglesias de hoy?
6. ¿En qué sentido se encuentra el gobierno episcopal en la iglesia primitiva?
7. ¿Cómo se ilustra el gobierno representativo en la Iglesia primitiva?
8. ¿En qué forma se reconoce el gobierno congregacional en la iglesia primitiva?
9. Según las Escrituras, ¿qué son los obispos y ancianos, y qué distinción hay entre ellos?
10. ¿Cuáles eran las responsabilidades de un obispo?
11. ¿Cuál era el oficio de un diácono, y qué responsabilidades se les daban?
12. ¿Cuáles son las principales ordenanzas de la iglesia?
13. ¿Qué adiciones a las acostumbradas dos ordenanzas hay en la actualidad?
14. ¿Qué se quiere decir cuando se afirma que el bautismo es considerado un ritual?
15. ¿Cuál es el sentido del bautismo cuando se sostiene que tiene beneficios espirituales reales?
16. ¿Cuáles son los diferentes puntos de vista acerca del modo del bautismo?
17. ¿En qué forma se relaciona el modo con los significados primario y secundario de la palabra «bautizar»?
18. ¿Qué ilustraciones se encuentran en el Nuevo Testamento del bautismo en sentido secundario?
19. ¿Qué ejemplo se cita en apoyo de la inmersión?
20. ¿Qué ejemplo se cita en apoyo de la afusión, ya sea el rociamiento o la aspersión?
21. ¿Qué tanta importancia tiene el modo de! bautismo?
22. ¿Por qué sostienen algunos el bautismo infantil?
23. ¿Por qué se oponen algunos al bautismo infantil como enseñanza bíblica?
24. Si se practica el bautismo infantil, ¿cuál es la limitación en su significado?
25. ¿Cuál es el significado final del bautismo sin consideración del modo?
26. ¿Cuándo fue instituida la cena del Señor?
27. ¿Qué instrucciones dio Cristo a sus discípulos acerca del significado del pan y el vino?
28. ¿Cuáles son los tres puntos de vista principales acerca de la cena del Señor?
29. ¿Qué se entiende por doctrina de la transubstanciación, y quién sostiene ese punto de vista?
30. ¿Qué punto de vista sostiene la iglesia luterana generalmente?
31. ¿Cuál es el punto de vista conmemorativo de Zuinglio, y qué variante sostuvo Calvino?
32. ¿Qué punto de vista acerca de la cena del Señor parece tener más apoyo bíblico?
33. ¿Qué preparación es necesaria para participar en la cena del Señor?
34. Describir el doble significado de la cena del Señor con referencia a la historia y la profecía.
La Iglesia: Su Culto En La Oración y La Acción De Gracias
16 may 2010 2 comentarios
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La Iglesia: Su Culto En La Oración y La Acción De Gracias por Lewis Sperry Chafer
Como vimos en Romanos 12:1-2 y Hebreos 13:15-16, el cristiano, como sacerdote creyente, está ocupado con cuatro sacrificios: 1) El sacrificio de su cuerpo (Ro. 12:1-2); 2) el sacrificio de alabanza (He. 13:15); 3) el sacrificio de buenas obras (He. 13:16); y 4) el sacrificio de la mayordomía o de la acción de dar presentada en la expresión «de la ayuda mutua no os olvidéis» (He. 13:16). Dios se agrada de tales sacrificios (He. 13:16). Hemos considerado ya el sacrificio de las buenas obras y la mayordomía de las posesiones temporales en el capítulo anterior, de modo que ahora consideraremos la obra del creyente sacerdote en la oración y la alabanza a Dios que forman la parte esencial de la adoración.
En la edad presente la adoración no es cuestión de forma o circunstancias, sino en las palabras de Cristo a la samaritana: «Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren» (Jn. 4:24). En consecuencia, la adoración no está confinada a servicios sagrados en grandes catedrales; es la adoración del corazón del cristiano al expresar la alabanza y la intercesión ante su Padre Celestial en el nombre de Cristo. La oración y la alabanza son los principales elementos de la adoración y son actos de comunión directa de los hombres con Dios. El estudio de la doctrina de la oración y la alabanza en el Antiguo y el Nuevo Testamentos muestra que hay una revelación progresiva y un privilegio creciente.
A. LA ORACION ANTES DE LA PRIMERA VENIDA DE CRISTO
Aunque la oración personal y privada ha sido una práctica de los hombres piadosos a través de todas las edades, es evidente que la oración, en lo principal, era ofrecida por el patriarca en favor de su casa (Job 1:5) y, en el período que se extiende desde Moisés hasta Cristo, era ofrecida por los sacerdotes y gobernantes en favor de su pueblo. A través de todos los siglos comprendidos en este período la base de la oración consistía en invocar los pactos de Jehová (1 R. 8:22-26; Neh. 9:32; Dn. 9:4) y su santo carácter (Gn. 18:25; Ex. 32:11-14), y debía ser después de derramar la sangre del sacrificio (He. 9:7).
B. LA ORACION EN LA EXPECTACION DEL REINO
La pretensión mesiánica de Cristo y el reinado de su parte fue rechazado por la nación de Israel; pero durante los primeros días de su predicación, y cuando el reino era ofrecido a Israel, enseñó a sus discípulos a orar por el reino que se iba a establecer en la tierra.
La conocida oración el Padrenuestro aparece en Mateo 6:9-13 e incluye la petición «venga tu reino» (Mt. 6:10). Esta oración tiene primariamente en vista la realización del reinado sobre la tierra en el milenio cuando Cristo reine como supremo soberano sobre la tierra. La doxología contenida en Mateo 6:13 concluye: «porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén». Esta doxología no se encuentra en muchos manuscritos antiguos del Evangelio de Mateo y se omite en el relato paralelo de Lucas 11:2-4. Muchos creen que fue añadida por los copistas de las Escrituras como una forma adecuada de concluir la oración. Sea que haya formado parte de Mateo originalmente o no, es un hecho que hace una afirmación correcta respecto de la doctrina del reino futuro.
Debido a que el Padrenuestro incluye además otros asuntos adecuados para todas las edades y circunstancias, tales corno la adoración del Padre, la petición del pan cotidiano y la liberación de la tentación, a menudo se ha tomado como una oración modelo. Sin embargo, es dudoso que ésa hay sido la intención de Cristo. La verdadera oración del Señor se encuentra en Juan 17, donde nuestro Señor intercedió p su iglesia en pleno reconocimiento del propósito de Di para su iglesia en la era actual.
Algunos han sostenido que el Padrenuestro se usa impropiamente en esta era, y, sin embargo, por sus muchas características que le hacen apto para todo tiempo, y su sencillez se ha hecho muy querido para muchos creyentes; aún más no es impropio que los que viven actualmente anhelen c oración la venida del reino milenial. Sin embargo, debe entenderse claramente que este reino no vendrá por esfuerzo humano antes de la segunda venida de Cristo, como algunos han enseñado, sino que espera el glorioso regreso de Cristo, que por su poder establecerá su reino sobre la tierra.
C. LA ORACION DE CRISTO
En Juan 17 se presenta la verdadera oración del Señor revela una libertad hasta lo sumo en la comunión entre Padre y el Hijo. En este capítulo Cristo ejerce su oficio de Sumo Sacerdote, y el tema de su oración es la necesidad de los creyentes sobre la tierra en la edad futura que vendría después de Pentecostés.
Mientras estuvo sobre la tierra antes de su muerte, Cristo pasó largo tiempo en oración (Mt. 14:23), aun toda la noche (Lc. 6:12), y es probable que la forma de su oración era 1a misma comunión familiar con Su Padre que se encuentra en Juan 17. La oración de Cristo no parece depender de las promesas o pactos, sino más bien descansa en su propia persona y en la obra sacerdotal del sacrificio. La oración d Cristo, especialmente en Juan 17, es, en consecuencia, un revelación de la obra intercesora de Cristo a la diestra d Dios Padre y que prosigue a través de toda la dispensación actual.
D. LA ORACION BAJO LA RELACION DE LA GRACIA
La oración no es igual a través de todas las edades, sino que, como todas las demás responsabilidades humanas, se adapta a las diversas dispensaciones. Con el gran avance de la revelación proporcionada por el Nuevo Testamento, la oración adquiere el nuevo estado de oración en el nombre de Cristo en la revelación plena de su sacrificio sobre la cruz.
Entre los siete rasgos sobresalientes de la vida del creyente bajo la gracia con Cristo mencionados en el aposento alto y en Getsemaní (Jn. 13:1 – 17:26) se incluye la oración. La enseñanza de Cristo sobre el tema vital de la oración se da en tres pasajes (Jn. 14:12-14; 15:7; 16:23-24). Según esta palabra de Cristo, la posibilidad presente de la oración bajo la gracia se eleva por sobre las limitaciones terrenales en la esfera de las relaciones infinitas que obtiene en la nueva creación. Esta forma de oración puede considerarse bajo cuatro aspectos.
1. La función de la oración incluye no solamente la alabanza sino la presentación de las necesidades del creyente en la presencia del Señor, y la intercesión por los demás. El racionalismo enseña que la oración es irrazonable porque un Dios omnisciente sabría mejor que el hombre que ora aquello que éste necesita. Sin embargo, Dios, en su soberanía, ordenó la oración como el medio para el cumplimiento de su voluntad en el mundo y ha instruido a los que creen en El para que presenten sus peticiones. La importancia de la oración se revela en Juan 14:13-14, donde Cristo prometió hacer todo lo que le pidiésemos en su nombre. Consecuentemente, Dios ha elevado la importancia de la oración al punto de que en gran parte Dios ha condicionado su acción a la oración fiel del creyente.
Esta responsabilidad es cosa establecida. Ya no es cuestión de racionalidad; es cuestión de ajuste. Es probable que no podamos comprender todo lo que hay detrás de ello, pero sabemos que en el ministerio de la oración el hijo de Dios es introducido en una asociación vital con la obra de Dios en una manera que de otro modo no podría participar. Pon cuanto el cristiano puede participar en la gloria que sigue, se le da la oportunidad de participar en el logro de ella. Esta responsabilidad en asociación no es extendida al creyente como una concesión especial; es la función normal de un persona por la cual ha sido derramada la sangre expiatoria (He. 10:19-20), y que ha sido vitalmente unido con Cristo en la nueva. Creación. No es irracional que una persona que e parte viva de Cristo (Ef. 5:30) tenga parte en su servicio en su gloria.
Cabe destacar que, en conexión con el anuncio del nuevo oficio de la oración como una sociedad en la ejecución dE plan, es que Cristo afirmó: «las obras que yo hago, él la hará también, y aun mayores las hará» (Jn. 14:12), frase que es inmediatamente seguida por la segura afirmación de que solo El emprende la tarea de responder a este ministerio de oración. Tan vital es esta unión del esfuerzo entre la oración y lo que Dios obrará en su respuesta que se dice que el creyente es el que hace las obras mayores.
2. El privilegio de orar en el nombre del Señor Jesús que bajo la gracia se extiende a todo hijo de Dios, da a la oración una característica que la eleva a un grado infinito que la eleva por sobre toda otra forma de oración que haya existido en el pasado o exista en el futuro. Asimismo, la forma presente de la oración supera todos los privilegios precedentes; porque cuando Cristo dijo: «Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre» (Jn. 16:24), y así desechó toda otra base de oración que había existido.
Podemos estar seguros de que el nombre del Señor Jesús cristo atrae la atención del Padre y que el Padre no solo oír cuando se usa ese nombre, sino que se sentirá inclinado hacer lo que se le pida por amor de su amado Hijo. El nombre de Cristo es equivalente a la persona de Cristo, y €nombre no se da a los creyentes para ser usado como un conjuro. La oración en el nombre de Cristo comprende el re conocimiento de si como una parte viva de Cristo en la nueva creación y, por lo tanto, limita los temas de oración a aquellos proyectos que están en linea directa con los propósitos y la gloria de Cristo. Es hacer una oración que Cristo podría pronunciar. Puesto que orar en el nombre de Cristo es como poner la firma de Cristo a nuestra petición, es razonable que la oración tenga esa limitación.
Habiendo señalado que a veces la pobreza espiritual si debe al hecho de que nosotros no pedimos, Santiago sigue diciendo que «pedís y no recibís, porque pedís mal, gastar en vuestros deleites» (Stg, 4:2-3). Así la oración puede llegar a ser, o una atracción para obtener las cosas del yo, o una forma de lograr las cosas de Cristo. El creyente, habiendo sido salvado del yo y estando vitalmente unido con Cristo (2 Co. 5:17-18; Cal. 3:3), ya no está preocupado del yo Esto no es decir que se abandonan los mejores intereses de creyente; es afirmar qué ahora se consideran estos intereses como que pertenecen a la nueva esfera en que Cristo es e todo en todos. Estando en Cristo, es normal que nosotros oremos en su nombre y es anormal orar solo por los deseos de yo que nada tienen que ver con la gloria de Cristo.
Puesto que la oración solo es posible sobre la base de la sangre derramada y en virtud de la unión vital del creyente con Cristo, la oración de los inconversos no puede ser aceptada por Dios.
3. El alcance de la oración bajo la gracia se afirma en la frase “todo lo que”, pero no sin que haya limitaciones razonables. Es todo lo que pidiereis en mi nombre, según e propósito y la gloria de Cristo. Antes que sea posible ofrece: la verdadera oración, el corazón debe conformarse a la mente de Cristo. “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecéis en vosotros, pedid todo lo que queréis (Jn. 15:7), esto es verdadero; porque bajo este ajuste de corazón el hijo de Dios pedirá solamente las cosas que están dentro de la esfera de la voluntad de Dios.
Bajo la gracia, hay perfecta libertad de acción para aquel en quien Dios está obrando así el querer como el hacer, por su buena voluntad (Fil. 2:13). Asimismo, hay una libertad de petición ilimitada para el que ora dentro de la voluntad de Dios. Al creyente que está lleno del Espíritu Santo se le dice «De igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad pues qué hemos de pedir corno conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los. Santos>> (Ro. 8:26-27). La perspectiva de la oración bajo la gracia no es estrecha; es tan infinita como los intereses eternos de aquel en cuyo nombre tenemos el privilegio de orar.
4. Todo creyente fiel debiera prestar cuidadosa atención a la práctica de la oración. Es altamente importante que los creyentes observen un horario regular de oración. Debieran evitar todo usa irreverente de la oración o las repeticiones inútiles que caracterizan al mundo pagano, y debieran seguir el orden divino prescrito para la oración bajo la gracia. Esto se afirma en las siguientes palabras: «En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto as digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre os lo dará» (Jn. 16:23), y la oración será hecha en el Espíritu (Jud. 20).
Este orden no ha sido impuesto en forma arbitraria. Sin embargo, dirigir la oración a Cristo es abandonar su mediación orando a El, en lugar de orar por medio de El, sacrificando, por lo tanto, el rasgo más vital de la oración baja la gracia: la oración en su nombre. Dirigir la oración al Espíritu de Dios es orar al Espíritu, en lugar de orar por él, y ello implica que hasta ese punto estamos dependiendo de nuestra propia suficiencia.
Entonces podría concluirse que, bajo la gracia, la oración debe ser dirigida al Padre en el nombre del Hijo y en el poder del Espíritu Santo.
E. LA ORACION DE ACCION DE GRACIAS
La verdadera acción de gracias es la expresión voluntaria de una gratitud de corazón par los beneficios recibidos. Su efectividad depende de la sinceridad, así coma su intensidad depende del valor que se le dé a las beneficios recibidos (2 Co. 9:11). La acción de gracias es alga completamente personal. Hay obligaciones que nos corresponden a nosotros y que podrían asumirlas otras personas, pero nadie puede ofrecer palabras de acción de gracias en lugar nuestro (Lv. 22:29).
La acción de gracias no es de ningún modo un pago por el beneficio recibido; más bien es reconocer con gratitud el hecho de que el que ha recibido el beneficio está endeudado con el dador. Puesto que no hay pago que pueda hacerse a Dios por sus beneficias incontables e inmensurables, a través de las Escrituras se sostiene la obligación de ser agradecidos a Dios, y toda acción de gracias está estrechamente relacionada can la adoración y la alabanza.
Bajo el antiguo orden las relaciones espirituales de Dios se expresaban de una manera material. Entre éstas se hizo provisión para la ofrenda, sacrificio a acción de gracias (Lv. 7:12, 13, 15; Sal. 107:22; 116:17). En forma similar, en esta era es un privilegio del creyente hacer ofrendas y sacrificios de acción de gracias a Dios. Sin embargo, si mientras se ofrece la donación de acción de gracias el motivo incluye un pensamiento de compensación, se destruye el valor esencial de la acción de gracias.
El tema de la oración se menciona muchas veces en el Antiguo Testamento y frecuentemente en los Salmos. En el Antiguo Testamento se da dirección explicita para las ofrendas de acción de gracias (Lv. 7:12-15), y la alabanza y la acción de gracias fueron especialmente enfatizadas en el avivamiento que hubo bajo la dirección de Nehemías (Neh. 12:
24-40). Del mismo modo, el mensaje profético del Antiguo Testamento anuncia las acciones de gracias como uno de los rasgos especiales de la adoración en el reino venidero (Is. 51:3; Jer. 30:19). Del mismo modo, hay incesantes acciones de gracia en los cielos (Ap. 4:9; 7:12; 11:17).
Una característica importante de la acción de gracias en el Antiguo Testamento es la apreciación de la persona de Dios sin consideración de los beneficios recibidos de El (Sal. 30:4; 95:2; 97:12; 100:1-5; 119:62). Aunque ha sido constantemente descuidado, el tema de la acción de gracias es importantísimo y ese tipo de alabanza es razonable y adecuado. Bueno es alabarte, oh Jehová (Sal. 92:1).
En el Nuevo Testamento el tema de la acción de gracias se menciona unas cuarenta y cinco veces, y esta forma de alabanza se ofrece por las bendiciones temporales y par las espirituales. La infaltable práctica de Cristo de dar gracias por los alimentos (Mt. 15:36; 26:27; Mr. 8:6; 14:23; Lc. 22:17, 19; Jn. 6:23; 1 Co. 11:24) debiera ser un ejemplo efectivo para todos los creyentes. El apóstol Pablo también fue fiel en este sentido (Hch. 27:35; Ro. 14:6; 1 Ti. 4:3-4).
La acción de gracias de parte del apóstol Pablo es digna de atención. El usa la frase «Gracias a Dios» en relación con Cristo el «don inefable» (2 Co. 9:15), tocante a la victoria obtenida sobre el sepulcro y que fue asegurada par medio de la resurrección (1 Co. 15:57), y en conexión con el triunfo presente que es nuestro par media de Cristo (2 Co. 2:14). Su acción de gracias a Dios por los creyentes (1 Ts. 1:2; 3:9), par Tito en particular (2 Co. 8:16), y suexhortación en el sentido de que se den acciones de gracias por todos los hombres (1 Ti. 2:1) son igualmente lecciones objetivas para todos los hijos de Dios.
Cabe destacar dos importantes características de la acción de gracias según el Nuevo Testamento.
1. La acción de gracias debe ser incesante. Par cuanto la adorable persona de Dios no cambia y sus beneficios nunca cesan, y puesto que la abundante gracia de Dios redundará para gloria de Dios par la acción de gracias de muchos (2 Co. 4:15), es razonable que las acciones de gracias sean dadas a El sin cesar. De esta forma de alabanza leemos:
«Ofrezcamos siempre a Dios, por media de El, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre» (He. 13:15; compárese con Ef. 1:16; 5:20; Cal. 1:3; 4:2). Esta característica de la acción de gracias también se enfatiza en el Antiguo Testamento (Sal. 30:12; 79:13; 107:22; 116:17).
2. Las acciones de gracias deben ser ofrecidas por todo como se dice en Efesios 5:20: «Dando siempre gracias par todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.» Un mandamiento similar se encuentra en 1 Tesalonicenses 5:18: «Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotras en Cristo Jesús» (cf. con Fil. 4:6; Cal. 2:7; 3:17).
Hay mucha distancia entre dar gracias siempre par todo y el dar gracias algunas veces y par algunas cosas. Sin embargo, habiendo aceptado que a los que aman a Dios todas las cosas ayudan a bien, es correcto que se dé gracias a Dios par todas las cosas. Esta alabanza, que honra a Dios, puede ser ofrecida solamente par los que son salvos y que están llenos del Espíritu (Ef. 5:18-20). Daniel dio gracias a Dios enfrente de la sentencia de muerte (Dn. 6:10), y Jonás dio gracias a Dios desde el vientre del gran pez y desde las profundidades del mar (Jon. 2:9).
El abundante pecado de la ingratitud hacia Dios se ye ilustrado par uno de los sucesos registrado en la vida de Jesús. Cristo limpió a diez leprosos, pero solamente uno volvió para dar gracias, y éste era samaritano (Lc. 17:11-19). Aquí debemos notar que la ingratitud es un pecado, y se incluye coma uno de las pecados de las últimos días (2 Ti. 3:2).
Es probable que haya sincera gratitud de parte de muchos inconversos que tratan de ser agradecidos a Dios par los beneficios temporales; pero fallan lamentablemente al no apreciar el don de su Hijo, lo que los convierte en personas muy ingratas ante la vista de Dios.
En los Estados Unidos se estableció un día llamado de Acción de Gracias. Fue establecido por creyentes y para los creyentes reconociendo que el pecador que rechaza a Cristo no puede ofrecer una acción de gracias aceptable a Dios.
PREGUNTAS
1. ¿Cuáles son los cuatro sacrificios del creyente sacerdote?
2. ¿Qué importancia atribuye usted al hecho de que la alabanza sea uno de los cuatro sacrificios?
3. ¿En qué forma se relaciona la adoración a la forma y las circunstancias?
4. ¿Cuál era la característica de la oración antes de la primera venida de Cristo?
5. ¿Cuál era el propósito de la oración del Señor conocida coma el Padrenuestro que aparece en Mateo 6:9-13?
6. ¿En qué sentido es apropiado que oremos par la venida del Reino?
7. ¿Por qué debiera considerarse Juan 17 coma la verdadera oración del Señor?
8. ¿Qué aprendemos de las Escrituras acerca de la vida de oración de Cristo, y cómo indica Juan 17 la forma de sus peticiones?
9. ¿Por qué en la presente dispensación de gracia la función de la oración incluye la intercesión a pesar de la omnisciencia de Dios?
10. ¿Qué seguridad tiene el creyente de que Dios se hará cargo de responder a sus peticiones?
11. ¿Qué quiere decir orar en el nombre del Señor Jesucristo, y coma nos da seguridad este hecho?
12. ¿Cuáles son los dos peligros gemelos señalados par Santiago en relación a la oración?
13. ¿Cuál es la perspectiva ilimitada de la oración baja la gracia?
14. ¿Cómo está relacionado el Espíritu con nuestras oraciones?
15. ¿Cuáles son los peligros de no tener periodos regulares de oración, par una parte, y de las repeticiones inútiles, por la otra?
17.¿Por qué la acción de gracias a Dios es una cosa muy personal?
18. ¿En qué sentido es la acción de gracias un sacrificio?
19. ¿Cómo se relaciona con Dios la acción de gracias en contraste con sus obras?
20. ¿Cuáles san algunas ilustraciones notables de acción de gracias en el Nuevo Testamento?
21. ¿Cuáles son dos características importantes de la acción de gracias que se destacan en el Nuevo Testamento?
22. ¿Por qué es un pecado no expresar las acciones de gracias?
23. ¿Por qué solamente los creyentes pueden ofrecer acciones de gracias que tengan verdadero valor?
El fuego de Küng divide a la Iglesia
16 may 2010 2 comentarios
in catolicismo, catolicismo romano, Teología Etiquetas: Hans Kung
El fuego de Küng divide a la Iglesia

Hans Küng. Sergio Barrenechea
La “carta abierta” del teólogo a los obispos levanta ampollas
J. MORÁN VALENCIA Hans Küng es el teólogo suizo que habló de tú a tú con el teólogo pontífice Benedicto XVI, pero su última “Carta abierta a los obispos católicos de todo el mundo” ha generado fuerte división de opiniones. Küng, teólogo del Concilio Vaticano II, al igual que Ratzinger, pide a los mitrados que tomen las riendas de la Iglesia porque “la política de restauración de Benedicto ha fracasado”. En síntesis, les pide que le aparten del timón de barca de Pedro porque “Roma trata de exhibir una Iglesia fuerte con un “representante de Cristo” absolutista”.
La misiva es considerada por unos como “tremenda, rígida; echa fuego”, al tiempo que otros la ven “perfectamente asumible”. La carta ha sido secundada, e incluso llevada más lejos, por la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII, que expresa cómo “el pontificado de Benedicto XVI está agotado y el Papa no tiene la edad ni la mentalidad para responder a los graves y urgentes problemas que hoy tiene la Iglesia; pedimos por ello, con el debido respeto, que presente la dimisión de su cargo”.
En el lado contrario, Pier Giordano Cabra, editor de las obras de Küng, ha difundido en L’ Osservatore Romano -vespertino oficioso del Vaticano- la carta “Querido Hans”, en la que le dice al teólogo que “necesaria es la veracidad, pero más grande es la caridad”. Cabra agrega que “tal vez si tu carta hubiera respirado un poco el himno a la caridad, se habría convertido en una felicitación más elegantemente evangélica hacia tu antiguo colega” en un momento en el que la Iglesia “está sufriendo por las debilidades de sus hijos” (en referencia a los casos de pederastia).
Hans Küng expone en su carta que con este Papa “se ha desperdiciado la oportunidad de un entendimiento perdurable con los judíos; de un diálogo en confianza con los musulmanes; de la reconciliación con los pueblos nativos colonizados de Latinoamérica, o la oportunidad de ayudar a los pueblos africanos en la lucha contra la superpoblación, aprobando los métodos anticonceptivos, y en la lucha contra el sida, admitiendo el uso de preservativos”.
El teólogo rememora que “aprecié mucho que el papa Benedicto, al poco de su elección, me invitara a mí, su crítico, a una conversación de cuatro horas, que discurrió amistosamente”. El encuentro “me hizo concebir la esperanza de que Ratzinger encontrara el camino hacia una mayor renovación de la Iglesia y el entendimiento ecuménico en el espíritu del Concilio Vaticano II”. Küng lamenta que “a las muchas tendencias de crisis de la Iglesia se añaden escándalos que claman al cielo: sobre todo el abuso de miles de niños y jóvenes por clérigos ligado a una crisis de liderazgo y confianza sin precedentes”.
La Asociación Juan XXIII reclama un gesto, “la petición pública de perdón del papa por el encubrimiento y complicidad del Vaticano en los casos de abusos sexuales”.
La Iglesia: Su Servicio y Mayordomía
15 may 2010 Comentarios desactivados
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La Iglesia: Su Servicio y Mayordomía por Lewis Sperry Chafer
A. SU SERVICIO A DIOS
Servicio es cualquier trabajo realizado en beneficio de otra persona. Cuando se estudia este tema en la Biblia, se observa una serie de similitudes y contrastes entre el Antiguo Testamento y el Nuevo. Casi cada doctrina se encuentra anunciada en el Antiguo Testamento y casi cada doctrina del Antiguo Testamento es acabada hasta la perfección en el Nuevo. El tema del servicio no es excepción; se vera que su estudio será en gran parte el reconocimiento del tipo del Antiguo Testamento y su relación con el antitipo del Nuevo Testamento.
El servicio que Dios pide, ya sea en el Antiguo Testamento o en el Nuevo, es entregado primariamente a un sacerdocio divinamente preparado. En el orden del Antiguo Testamento el sacerdocio era una jerarquía que estaba sobre la nación, y servían bajo la autoridad del sumo sacerdote. En el orden del Nuevo Testamento cada creyente es un sacerdote para Dios (1 P. 2:5-9; Ap. 1:6). Toda la compañía de sacerdotes que ministran en el Nuevo Testamento están bajo la autoridad de Cristo, que es el verdadero Sumo Sacerdote, de quien todos los demás sumos sacerdotes solo eran tipos.
Por lo tanto, en conformidad con el orden del Nuevo Testamento, el servicio ha sido entregado a todos los creyentes por igual y sobre la base de su relación sacerdotal con Dios. En su ministerio sacerdotal los sacerdotes del Nuevo Testamento, al igual que los sacerdotes del Antiguo, eran designados para servir a Dios y al hombre.
Como no habla un evangelio que predicar a las naciones en el Antiguo Testamento, el servicio sacerdotal durante el período que abarca consistió solamente en la realización, en el tabernáculo o en el templo, del ritual divinamente ordenado. En contraste con esto, el ministerio sacerdotal en el Nuevo Testamento es mucho más amplio en su alcance, e incluye no solamente el servicio a Dios y a sus hermanos en la fe, sino a todos los hombres en todo lugar.
1. El servicia de sacrificio es asombrosamente similar en el Antiguo y el Nuevo Testamento. El sacerdote del Antiguo Testamento era santificado o apartado por el hecho de que había nacido en la familia sacerdotal de Leví y por el hecho de que él, tras la debida ceremonia, era investido sacerdote, oficio con carácter de continuo mientras viviera. Además, era purificado al principio de su ministerio por medio de un baño definitivo (Ex. 29:4).
En el cumplimiento del antitipo, el creyente sacerdote es purificado de una vez para siempre en el momento que recibe la salvación (Col. 2:13; Tit. 3:5) y, en virtud de su salvación, es apartado para Dios. Así también es introducido en la familia de Dios por el nuevo nacimiento. Además de esto, se exige particularmente del sacerdote del Nuevo Testamento que se dedique a Dios en forma voluntaria.
Tocante a su autodedicación, leemos: Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro racional culto” (Ro. 12:1). La frase “las misericordias de Dios” se refiere a los grandes hechos de la salvación que han sido planteados en los capítulos precedentes del libro de Romanos, misericordias a las que todo creyente ingresa en el momento de ser salvo; mientras que la presentación del cuerpo como sacrificio vivo es la autodedicación a la voluntad de Dios de todo lo que el creyente es o tiene. Lo que de esta manera se dedica a Dios, El lo acepta y lo pone donde El quiere en su campo de servicio (Ef. 2:10).
Según las Escrituras, este acto divino de aceptar y dar un lugar de servicio es la consagración. Por lo tanto, el creyente sacerdote puede dedicarse a sí mismo, pero nunca consagrarse a Dios. En conexión con el acto divino de la consagración, debiera observarse que la obra actual de Cristo como Sumo Sacerdote —recibir, dirigir y administrar el servicio de los creyentes— cumple lo que era tipificado por el ministerio del sacerdote del Antiguo Testamento en la consagración de los hijos de Leví.
Habiéndose rendido a Dios y al no conformarse más a este mundo, el creyente sacerdote experimentará la vida transformada por el poder del Espíritu que mora en él, y por aquel poder experimentará “cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Ro. 12:2).
Según el orden del Nuevo Testamento el servicio sacerdotal en el sacrificio hacia Dios es cuádruple: a) la dedicación de sí, que es, según se declara, un servicio racional (Ro. 12:1), o más literalmente un “ulto espiritual” Como Cristo mismo era el sacrificador y el sacrificio, así el creyente puede glorificar a Dios ofreciendo todo su cuerpo como un sacrificio vivo a Dios; b) el sacrificio de labios que es la voz de alabanza y debe ser ofrecido continuamente (He. 13:15); c) el sacrificio de sustancia (Fil. 4:18); d) el sacrificio de buenas obras (He. 13:16).
En cuanto a la purificación de los sacerdotes, debe notarse nuevamente que el sacerdote del Antiguo Testamento al entrar en su santo oficio fue purificado de una vez por todas por un baño completo, que fue administrado por otro (Ex. 29:4); sin embargo, aunque estaba completamente bañado, se requería que se limpiara con un lavamiento parcial en el lavacro de bronce, y esto antes de emprender cualquier servicio sacerdotal. Al cumplir el significado típico de esto, el sacerdote del Nuevo Testamento, aunque enteramente purificado y perdonado al ser salvo, tiene que cumplir con la exigencia de confesar todo pecado conocido en todo tiempo a fin de mantenerse puro y en buenas condiciones para tener comunión con Dios (1 Jn. 1:9). Así como la ordenación sacerdotal del sacerdote del Antiguo Testamento era para toda la vida, el sacerdote del Nuevo Testamento es un sacerdote de Dios para siempre.
2. El servicio de adoración, que será presentado detalladamente en un capitulo posterior, puede ser considerado aquí como parte del servicio de cada creyente sacerdote en la era actual, así como era parte de la adoración y el servicio de todo sacerdote del Antiguo Testamento. Así como en el orden del Antiguo Testamento los muebles del lugar santo simbolizaban la adoración sacerdotal y todo aspecto y utensilio de aquel lugar hablaba de Cristo, la adoración del creyente es por Cristo y solamente por medio de El.
Repetimos que en el servicio hacia Dios la adoración del creyente puede ser el ofrecimiento de si mismo a Dios (Ro. 12:1), el reconocimiento de todo corazón que la alabanza y la acción de gracias pertenecen al Señor (He. 13:15), o la presentación de ofrendas.
En conexión con la adoración de los sacerdotes del Antiguo Testamento había dos prohibiciones, y éstas también tienen un significado típico. No debían llevar incienso extraño (Ex. 30:9), lo que típicamente habla de la pura formalidad en el servicio a Dios, y no se permitía fuego extraño (Lev. 10:1), lo que simbolizaba el dejarse llevar por las emociones carnales como sustituto de la verdadera devoción a Cristo, o el amor a las cosas de menor importancia con exclusión del amor a Cristo (1 Co. 1:11-13; Col. 2:8, 16-19).
3. El servicio de intercesión, que consideraremos en un capítulo posterior, es una importante función del creyente sacerdote. Como el profeta es el representante de Dios ante el pueblo, así el sacerdote es el representante del pueblo ante Dios. Como el sacerdocio era una institución divina, siempre habla acceso a la presencia de Dios; sin embargo, ningún sacerdote de la antigua dispensación podía entrar en el lugar Santísimo salvo el sumo sacerdote, y esto, una sola vez en el año y con la sangre de un sacrificio (He. 9:7).
En esta dispensación Cristo, como sumo sacerdote, ha entrado con su propia sangre en el santuario celestial (He. 4:
14-16; 9:24; 10:19-22) y esta intercediendo por los suyos que están en el mundo (Ro. 8:34; He. 7:25). Cuando Cristo murió el velo del templo se rasgó, lo que significa que ahora está abierto el camino hacia el lugar Santísimo, no para el mundo, sino para todo aquel que acuda a Dios sobre la base de la sangre derramada por Cristo (He. 10:19-22).
Teniendo un acceso sin impedimentos a la presencia de Dios a causa de la sangre de Cristo, el sacerdote del Nuevo Testamento tiene el privilegio de ministrar en la intercesión (Ro. 8:26-27; He. 10:19-22; 1 Ti. 2:1; Col. 4:12).
B. SERVICIO AL HOMBRE
Hay un arreglo divino en el orden de la verdad como se encuentra en Romanos 12:1-8. Aquí, como en todas las Escrituras, el servicio cristiano no se menciona hasta que han sido presentadas las grandes cuestiones de la dedicación y la consagración. Inmediatamente después del mensaje acerca de estos puntos fundamentales se introduce el tema de la concesión de dones para el servicio, y en relación a esto es importante observar la amplia diferencia que hay entre el uso bíblico de la palabra “don” y el sentido que se le da en el lenguaje común. Generalmente se entiende por don alguna habilidad natural recibida por nacimiento y que lo capacita a uno para hacer cosas especiales. Según el uso bíblico de la palabra, don es un ministerio del Espíritu que mora en el creyente. Es el Espíritu que realiza un servicio y usa al creyente como un instrumento. En ningún sentido es algo que el creyente obra solo, ni siquiera algo hecho por el creyente con ayuda del Espíritu. El servicio cristiano se presenta como una “mafestación del Espíritu”(1 Co. 12:7), del mismo modo que el carácter cristiano es un fruto del Espíritu (Ga. 5:2-23).
Aunque cada creyente posee algunos dones divinamente otorgados (1 Co. 12:7; Ef. 4:7), hay una diversidad de dones (Ro. 12:6; 1 Co. 12:4-11; Ef. 4:11). Los creyentes no han sido todos designados para hacer la misma cosa. En esto hay un contraste con el oficio sacerdotal en que todos los creyentes sacrifican, adoran e interceden. Aunque algunos dones representativos que son generales han sido nombrados en las Escrituras (Ro. 12:6-8; 1 Co. 12:8-11; Ef. 4:11), y aunque algunos de éstos evidentemente han cesado (1 Co. 13:8), es probable que el ministerio del Espíritu a través de los creyentes sea variado según las circunstancias en medio de las cuales deben servir.
Los dones son otorgados para que el siervo de Dios sea para “provecho” (1 Co. 12:7), y está, por lo tanto, implícito que el servicio brindado en la fuerza de la carne no es provechoso. La manifestación del Espíritu en el ejercicio de un don es como “ríos de agua viva” (Jn. 7:37-39), y es la realización de las “buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Ef. 2:10).
Sin necesidad de exigencia alguna, los creyentes llenos del Espíritu Santo están constantemente activos en el ejercicio de sus dones. Los cristianos carnales, aunque poseen un don, no están activos en su ejercicio, ni responden a las exhortaciones humanas. Sin embargo, cuando arreglan cuentas con Dios por la confesión del pecado, la rendición de su vida y el caminar en dependencia del Espíritu que mora en ellos, inmediatamente son llenos del Espíritu y como resultado desean hacer la voluntad de Dios, y por su poder suficiente que obra en ellos llegan a ser útiles en el servicio para el que fueron ordenados por Dios. Los cristianos no son llenos del Espíritu Santo como resultado de estar activos en el servicio; la verdad es que están activos en el servicio porque están llenos del Espíritu. Asimismo, a veces es la voluntad de Dios que toda actividad cese y que el siervo fatigado descanse. Fue Cristo quien dijo: “Venid vosotros aparte… y descansad.”
C. SU MAYORDOMIA
La responsabilidad del cristiano en la mayordomía puede ser considerada bajo tres aspectos: 1) ganar dinero, 2) poseer dinero, 3) dar dinero. Puesto que el dinero obtenido por medio del trabajo es vida humana en forma concreta, y por cuanto el dinero así ganado es un factor vital en la vida espiritual y en el progreso material, el hijo de Dios debe enfrentar su responsabilidad como mayordomo que será juzgado ante el tribunal de Cristo (Ro. 14:10-12). Con demasiada frecuencia el hijo de Dios gana el dinero, lo posee o lo da sin reconocer la relación fundamental que sustenta con Dios.
1. El cristiano debe ganar el dinero de una manera que sea digna de la relación que el cristiano tiene con Dios. Como nos amonesta el mandamiento, “hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Co. 10:31). Ha sido ordenado divinamente que todos trabajen (Gn. 3:19; 2 Ts. 3:10), y el cristiano no ha sido exceptuado. Sin embargo, para el creyente espiritual e instruido el trabajo es más que sólo ganarse la vida; es hacer la voluntad de Dios. Todo empleo, por sencillo que sea, debe ser aceptado por el hijo de Dios coma una tarea específicamente asignada por Dios, y debe ser hecha para El, o no hacerse.
El hecho incidental de que a Dios le haya placido dar el pan y el vestido a sus hijos par medio del trabajo cotidiano no debe oscurecer la verdad mayor de que Dios, en su infinito amor, está preocupado del cuidado de sus hijos, y esto sin referencia a su poder de ganar dinero (Fil. 4:19; He. 13:5). No es veraz el dicho: “Dios provee solamente para los que no pueden proveer para si mismos.” El cuida de los suyos en todo tiempo, puesto que todo lo que tienen proviene de El
(1 S. 2:7).
En las relaciones entre los hombres hay que reconocer la necesidad de los contratos y salarios, porque “el obrero es digno de su salario” (Lc. 10:7); pero, en relación con su Padre, el ideal más alto del cristiano acerca de su trabajo es que, sea lo que fuere que haga, lo hace por voluntad de Dios, por amor. a El y coma expresión de su devoción a El. Del mismo modo, lo que recibe no lo ha ganado, sino que es la expresión del cuidado amoroso del Padre. Tal actitud no es sentimental ni poca práctica; es la (mica base sobre la que el creyente puede santificar todo su trabajo haciéndolo para la gloria de Dios, o puede estar en condiciones de <<estar siempre gozoso (1 Ts. 5:16) en medio de las cargas de la vida.
2. La posesión de dinero constituye una gran responsabilidad para todo cristiano sincero. En vista de la gran necesidad que se observa en todas las direcciones y del inmensurable bien que el dinero puede hacer, todo cristiano espiritual debe enfrentar la cuestión práctica relativa a la retención de sus posesiones en su poder. Sin duda, con frecuencia la voluntad de Dios es que uno conserve la propiedad; pero el cristiano rendido no da esto por concedido. Solo debe quedarse con su propiedad cuando Dios le orienta específicamente al respecto, y debiera estar sometido a su control. Los motivos que obran sobre los hombres, ricos y pobres —el deseo de ser ricos (1 Ti. 6:8-9, 17-18; Stg. 1:11; He. 1~:5; Fil. 4:11), el deseo de prevenir alga para el día de la necesidad (Mt. 6:25-34) y el deseo de proveer para los demás—, son dignos de elogio solo en la medida que cumplan la voluntad de Dios específicamente revelada a cada individuo.
3. El dar dinero que el cristiano ha ganado es un aspecto importante de cualquier servicio que el creyente brinda a Dios. El yo y el dinero son raíces de muchos males, y en el gasto del dinero, como en su adquisición y posesión, se espera que el cristiano esté en una relación de gracia con Dios. Esta relación supone que él primero se ha entregado a Dios can una dedicación sin restricciones (2 Co. 8:5); y una verdadera dedicación a Dios del yo incluye todo lo que uno es y tiene (1 Co. 6:20; 7:23; 1 P. 1:18-19) —su vida, tiempo, fuerzas, capacidades, ideales y posesiones
En lo referente a dar dinero, el principio de la gracia incluye el reconocimiento, por parte del creyente, de la autoridad soberana de Dios sobre todo lo que el creyente es y tiene, y contrasta con el sistema legal del Antiguo Testamento de los diezmos que estaban en vigor coma una parte de la ley hasta que la ley fue puesta a lado (Jn. 1:16-17; Ro. 6:14; 7:1-6; 2 Co. 3:1-18; Ga. 3:19-25; 5:18; Ef. 2:15; Col. 2:14). Aunque algunos principios de la ley han seguido y se han reafirmado bajo la gracia, coma la observancia del sabbat, el diezmo no se ha impuesto sobre el creyente de ésta dispensación. Así coma el día del Señor superó al reposo legal y se ha adaptado a los principios de la gracia de una manera que el sabbat no podía, el diezmo ha sido superado par un sistema nuevo de dar que se adapta a las enseñanzas de la gracia de una manera que el diezmo no podía hacerlo.
En 2 Corintios 8:1 – 9:15 se resume lo que es el dar baja la gracia, ilustrada par la experiencia de los santos de Corinto. En este pasaje descubrimos:
a) Cristo era su ejemplo. La forma en que el Señor se dio a sí mismo (2 Co. 8:9) es el patrón de toda dádiva baja la gracia. El no dio una décima parte; lo dio todo.
b) Su dádiva fue de su profunda pobreza. Aquí se emplea una sorprendente combinación de frases para describir lo que los corintios experimentaron en su acción de dar (2 Co. 8:2):
“en grande prueba de tribulación”, la abundancia de su gozo, “su profunda pobreza”, riquezas de su generosidad. Además, acerca de la liberalidad a pesar de la gran pobreza, debemos recordar que la ofrenda de la viuda (Lc. 21:1-4), que fue objeto de elogio de parte de nuestro Señor, no era una parte, sino todo lo que ella tenla.
c) La donación de ellos no fue par mandamiento ni por necesidad. Bajo la ley, el diezmo era un mandamiento y su pago era una necesidad; baja la gracia Dios no esta buscando el don, sino una expresión de devoción de parte del dador. Bajo la gracia no se impone ley alguna, y no se estipula ninguna proporción en el dar; y aunque es cierto que Dios obra en el corazón rendido así el querer coma el hacer par su buena voluntad (Fil. 2:13), El solamente se agrada en la ofrenda dada con alegría (2 Co. 9:7).
Si existiera una ley que determinara el monto que debe darse, indudablemente habría quienes tratarían de cumplir con el pago aun contra sus propios deseos. Así la ofrenda de ellos sería hecha “con tristeza” y “por necesidad”. Si se dice que para sostener la obra del evangelio debe tenerse dinero sin importar Si fue dado con alegría a can tristeza, podemos responder que lo que cumple con el propósito deseado no es la cantidad dada, sino la bendición divina sobre la ofrenda.
Cristo dio de comer a cinco mil personas con cinco panes y dos peces. Hay evidencias abundantes como para demostrar que, dondequiera que los hijos de Dios han cumplido su privilegio de dar baja la gracia, su liberalidad ha dado coma resultado tener “siempre en todas las cosas todo lo suficiente”, lo que ha hecho que los creyentes abunden en buenas obras, porque Dios es poderoso para hacer qué aun la gracia de dar “abunde en cada creyente (2 Co. 9:8).
d) Los cristianos primitivos “a sí mismos” se dieron primeramente. La ofrenda aceptable es precedida de una completa entrega de si mismo (2 Co. 8:5). Esto sugiere la importante verdad de que el dar baja la gracia, al igual que el dar bajo la ley, está limitado a una cierta clase de personas. El diezmo jamás fue impuesto por Dios a otra nación fuera de Israel. Así la ofrenda cristiana está limitada a los creyentes y es más aceptable cuando es dada por creyentes que han ofrendado sus vidas al Señor.
e) Además, los cristianos de la iglesia primitiva daban sistemáticamente. Al igual que con los diezmos, se sugiere una regularidad sistemática en el dar bajo la gracia. “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado”(1 Co. 16:2). Esta orden ha sido dirigida a “cada uno” (cada cristiano), y esto no excusa a nadie; el dar debe ser de lo que se ha apartado para ello.
f) Dios sostiene al dador. Dios sostendrá la ofrenda de gracia con sus ilimitados recursos temporales (2 Co. 9:8-10; Lc. 6:38). En esta conexión se puede ver que los que dan tanto como la décima parte, normalmente prosperan en las cosas temporales; pero coma el creyente no puede tener relación con la ley (Ga. 5:1), es evidente que esta prosperidad es el cumplimiento de la promesa baja la gracia, y no el cumplimiento de promesas baja la ley. Así ninguna bendición es dependiente de un diezmar con exactitud.
Las bendiciones son atorgadas porque el corazón se ha expresado a través de la ofrenda. Es clara que no habrá ofrenda hecha a Dios de corazón que El en su -gracia no reconozca. En esto no hay oportunidad para que personas astutas se hagan ricos. La ofrenda debe ser de corazón, y la respuesta de Dios será según su perfecta voluntad hacia su hijo. El puede responder concediendo riquezas materiales, o por medio de bendiciones temporales según El lo estime conveniente.
g) Las verdaderas riquezas son de Dios. Los cristianos corintios fueron enriquecidos can posesiones celestiales. Se puede ser rico en posesiones de este mundo y no ser rico para con Dios (Lc. 12:21). A tales personas se extiende la invitación de que compren del Señor oro que es refinado en fuego (Ap. 3:18). Por media de la absoluta pobreza de Cristo en su muerte, todos pueden ser enriquecidos (2 Co. 8:9); Es posible ser rico en fe (Stg. 2:5) y rico en buenas abras (1 Ti. 6:18); pero en Cristo Jesús el creyente recibe las “riquezas de su gracia (Ef. 1:7) y las riquezas de su gloria” (Ef. 3:16).
PREGUNTAS
1. ¿A quién se ha entregada primariamente el servicio divino?
2. Hacer un contraste entre los sacerdocios del Antiguo y del Nuevo Testamento en el carácter de su servicio.
3. ¿En qué sentido era similar el servicio de los sacrificios en ambos Testamentos?
4. ¿En qué forma en particular se espera que el sacerdote del Nuevo Testamento se dedique a sí mismo a Dios en forma voluntaria?
5. ¿Qué diferencia hay entre dedicación y consagración?
6. ¿Qué puede experimentar el sacerdote creyente en el Nuevo Testamento si se rinde a Dios?
7. Nombrar los cuatro sacrificios del sacerdote del Nuevo Testamento.
8. Hacer un contraste entre la ceremonia del baño del sacerdote del Antiguo Testamento y el lavado parcial en el lavacro de bronce.
9. ¿En qué forma la purificación del sacerdote del Antigua Testamento anuncia la purificación del sacerdote del Nuevo?
10. ¿En qué forma está relacionado el sacerdote con la adoración?
11. ¿Qué prohibiciones fueron dadas acerca de la adoración en el Antiguo Testamento, y coma se aplican al sacerdote del Nuevo Testamento?
12. Comparar la obra del sacerdote del Antiguo Testamento con la de los otros sacerdotes.
13., Comparar la obra de Cristo coma nuestro sumo sacerdote y nuestra obra coma sacerdotes.
14. ¿Cómo se relaciona la diversidad de dones con el servicio del sacerdote del Nuevo Testamento?
15. ¿.Cómo afecta la carnalidad al ejercicio de un don espiritual?
16. ¿Cuá1es son las tres fases de la mayordomía del cristiano?
17. ¿Cómo se relaciona la obtención del dinero con el caminar can Dios del cristiano?
18. ¿En qué sentido la posesión del dinero se convierte en una responsabilidad de todo cristiano sincero?
19. ¿En qué sentida el dar dinero refleja la relación de gracia del cristiano con Dios?
20. ¿En qué sentido es Cristo nuestro modela en el dar?
21. ¿Qué relación hay entre el dar y la pobreza?
22. ¿Cómo se relaciona el dan con el mandamiento y la necesidad?
23. ¿Cómo se relaciona el dar con el darse a si mismo primeramente?
24. ¿Que es dar sistemáticamente?
25. ¿Cómo sostiene Dios al dador?
26. Establecer un contraste entre las riquezas terrenales y las riquezas celestiales.
La parte más pequeña de la eternidad
14 may 2010 Comentarios desactivados
in Ciencia, Temas de actualidad Etiquetas: Eternidad
La parte más pequeña de la eternidad
¿Un pestañeo? ¿El batir de alas de un colibrí? ¿Un latido? Es muchísimo más rápido que eso. Científicos alemanes han logrado romper la barrera del tiempo y han conseguido capturar por primera vez un intervalo de tiempo ínfimo.
FUENTE | ABC Periódico Electrónico S.A. 14/05/2010
Con un complejo láser de alta energía como cronómetro, los investigadores han generado un pulso de luz que ha durado 12 attosegundos. Se trata de un récord mundial y un fragmento de eternidad que difícilmente podemos imaginar, ya que un attosegundo equivale nada menos que a la trillonésima parte de un segundo.
La fragmentación del tiempo que nos parece natural -siglos, años, meses, semanas, días, horas, minutos y segundos- fue superada en los años 60 cuando aparecieron las primeras máquinas de rayos láser. La tecnología permitió medir fenómenos que ocurren en menos de un segundo, y apareció el milisegundo (milésima parte de un segundo, 10-3 segundos), microsegundo (millonésima parte de segundo), nanosegundo (milmillonésima parte), picosegundo (billonésima parte), femtosegundo (milbillonésima parte y como comparar un segundo con 100 millones de años) y attosegundo (trillonésima parte).
CONTROLAR EL TIEMPO
Fueron unos científicos canadienses los primeros que consiguieron controlar el tiempo en su unidad más mínima al medir un pulso de luz de 650 attosegundos. Después, el límite se bajó a los cien. Ahora, los investigadores alemanes del Max Born Institute for Nonliner Optics and Short Time Spectroscopy (MBI) han logrado superar el récord y medir empíricamente sólo 12 attosegundos, una fracción increíblemente corta de tiempo. Su investigación ha sido publicada en la revista Nature Photonics. Para el ser humano es casi imposible imaginar un intervalo tan breve -ni siquiera un suspiro es comparable-, y mucho menos aplicarlo a nuestra vida cotidiana, pero el descubrimiento puede permitir importantes avances en la investigación sobre los procesos más rápidos de la naturaleza. También puede ser útil en la femtoquímica, un disciplina que explora los sucesos moleculares elementales involucrados en la reacciones químicas, como por ejemplo la formación de enlaces químicos, que se produce a altísima velocidad.
El tiempo vuela, y esta vez de verdad.
Autor: Judith de Jorge
toda la vida procede de un único ancestro común
14 may 2010 Comentarios desactivados
in Antropología, Ciencia, Temas de actualidad, Teoría de la Evolución
Confirmado: toda la vida procede de un único ancestro común
Hace más de 150 años, Charles Darwin propuso una teoría que entonces pareció descabellada: todos los seres vivos comparten la herencia genética de un único y remoto antepasado común (UCA, por sus siglas en inglés). Una idea que constituye uno de los pilares sobre los que el genial científico edificó su teoría de la evolución.
FUENTE | ABC Periódico Electrónico S.A. 14/05/2010
A partir de ese único organismo ancestral, la vida se diversificó después en la multitud de formas que hoy pueblan nuestro mundo. Ahora, un bioquímico de la Universidad de Brandeis en Boston, Massachusetts, ha publicado en Nature el primer estudio estadístico a gran escala que se realiza para poner a prueba la verosimilitud de la teoría.
Y los resultados del estudio confirman que Darwin tenía razón. En su «Origen de las especies», el naturalista británico proponía que «todos los seres orgánicos que alguna vez han vivido en la Tierra han descendido de una forma primordial». Desde entonces, las evidencias que confirman la teoría se han multiplicado, bajo la forma de un número creciente de criaturas «de transición» entre unas y otras especies en el registro fósil, pero también de una abrumadora cantidad de similitudes biológicas a nivel molecular.
Sin embargo, muchos biólogos se preguntan en la actualidad si las relaciones evolutivas entre los organismos vivientes se describen mejor con un único «árbol familiar» o, por el contrario, con una red de múltiples árboles evolutivos conectados entre sí, como en una telaraña. En cuyo caso, la vida habría podido expandirse de forma independiente a partir de un número indeterminado de ancestros, y no de uno solo.
Sin embargo, según el bioquímico Douglas Theobald, autor principal del estudio, eso es algo que en realidad no tiene demasiada importancia. «Déjeles decir que la vida surgió de forma independiente en múltiples ocasiones. Es algo que la idea de UCA permite. Y si fue así, la teoría sostiene que se produjo un cuello de botella en la evolución, en el que sólo sobrevivieron hasta el presente los descendientes de uno de los organismos independientes originales.
También es posible que efectivamente emergieran poblaciones separadas, pero por medio del intercambio de genes a lo largo del tiempo se habrían convertido en una única especie que fue el ancestro de todos nosotros. En ambos casos, todo lo que está vivo sigue estando relacionado genéticamente».
Por medio de potentes ordenadores y aplicando rigurosas fórmulas estadísticas, Theobald estudió los varios modelos diferentes de ancestros que existen. Y sus resultados inclinan abrumadoramente la balanza en favor de la hipótesis de UCA, un único antepasado común. De hecho, UCA es por lo menos 102.860 veces más probable que tener múltiples ancestros.
UNA ESPECIE DE ESPUMA
Para realizar su análisis, Theobald seleccionó 23 proteínas comunes a todo el espectro taxonómico, pero cuyas estructuras difieren de unas especies a otras. Buscó esas proteínas en doce especies diferentes, cuatro por cada uno de los tres diferentes dominios de la vida (Bacteria Archaea y Eucaryota). El paso siguiente fue preparar simulaciones informáticas para valorar las probabilidades de los diferentes escenarios evolutivos para producir ese rango de proteínas.
Y fue ahí donde Theobald se dio cuenta de que los escenarios evolutivos que partían de un único antepasado común superaban con mucho a los que se basaban en ancestros múltiples. «Simplemente -explica el científico- los modelos con un único antepasado común explicaban mejor los datos, y además eran los más simples, por lo que ganaban en todos los recuentos». Ahora bien, ¿qué aspecto debe tener ese antepasado común y dónde vivió? El estudio de Theobald no puede responder esas preguntas, aunque el científico sí que se permite especular: «para nosotros, debió parecerse a una especie de espuma, viviendo quizá en los bordes del océano, o quizá en las profundidades, al abrigo de chimeneas geotermales. Aunque a nivel molecular, estoy seguro de que debió tener un aspecto tan complejo y bello como el de la vida moderna».
Autor: José Manuel Nieves
http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=43949&origen=notiweb
De que María Fue Altamente Favorecida pero No Llena de Gracia…
14 may 2010 Comentarios desactivados
in catolicismo, catolicismo romano, María, mariología, Teología Etiquetas: María
De que María Fue Altamente Favorecida pero No Llena de Gracia…
Uno de los argumentos más repetidos por los marianos católicos para defender que María -al igual que el Señor Jesús- permaneció sin pecado toda su vida es Lucas 1:28.
Y llegando a ella le dijo “Dios te salve María, llena eres de Gracia. El Señor es contigo…
El movimiento mariano sostiene que el don de María como inmaculada está implícito en la frase LLena eres de Gracia.
Ahá, no acabo de ver la relación pero hey, esos son sus argumentos, no los míos…
- Leer mas aca
Salvados por Gracia, Justificados por Fe ¿ también lo merecemos por obras… ?
14 may 2010 Comentarios desactivados
in catolicismo, catolicismo romano, Doctrinas Cristianas, Reforma Protestante, Teología Etiquetas: Justificados por Fe, Salvados por Gracia
| DOCTRINAS CATÓLICAS Y SU CORRESPONDENCIA BÍBLICA
Salvados por Gracia, Justificados por Fe ¿ también lo merecemos por obras… ? por Daniel Sapia (Los textos del Catecismo Católico se escribirán en AZUL, los textos Bíblicos en ROJO) |
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| Definamos primero qué es SALVACIÓN:
1. En el principio, Dios creó al hombre, a Su imagen y semejanza y en perfecta comunión con Él. 2. A causa de su desobediencia, el hombre se alejó de Dios, eligiendo tomar su propio camino. 3. Este pecado condenó al hombre a vivir eternamente fuera de la Presencia Divina, en el Infierno, en el lago de fuego y azufre que arde por los siglos. 4. Pero Dios Padre, en Su infinito amor, dio a Su creación el medio para reconciliarse con Él. Ofreció (y ofrece) un medio para que SALVE su alma de la condenación. La sangre de Su HijoJESUCRISTO, nuestro bendito Cordero de expiación. ¿Es esta SALVACIÓN un REGALO INMERECIDO (Gracia) o un PAGO MERECIDO? Es lo que trataremos de responder.
-”¿Dónde piensas que irás cuando mueras…?” -”Y…yo soy una buena persona, siempre lo he sido, creo en Dios, cumplo los mandamientos ya que nunca maté a nadie ni robé, de vez en cuando voy a la iglesia, y encima… mira que hermosa cruz llevo colgada. Además, como si fuera poco, cuando era bebé me bautizaron. No creo equivocarme si digo que mi relación con Dios es buena, así que… YO IRÉ AL CIELO.” -”Pero… ¿has tenido un ENCUENTRO PERSONAL con Jesucristo? -”Si, claro..! ¿ No te dije que voy a la iglesia? Si esta conversación fuera real, no tendría buenas noticias para mi amigo. Y aunque no guardo demasiadas expectativas de que mi opinión le importe mucho, al menos trataría de que le importara la opinión de Dios. ¿Cómo obtenemos la Salvación… …según lo expresado por Dios en las Sagradas Escrituras? 1. La Salvación es un REGALO (Gracia) DE DIOS. “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)” (Efesios 2:4-5) “…siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre” (Romanos 3:24-25) “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra“ (Romanos 11:6) “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres…” (Tito 2:11) 2. La Salvación NO SE MERECE por algo que hagamos, no se merece por obras. “Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.” (Hechos 8:20) “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8-9) “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.” (Galatas 2:16) “Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia.” (Tito 3:4-5) “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley“ (Romanos 3:28) 3. Solo la FE EN JESUCRISTO nos da la Salvación. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.“ (Juan 3:16) “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.”(Romanos 5:1) “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6) “Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” (Hechos 4:12) “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.” (Hechos 16:31) “Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, ycreyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” (Romanos 10:8-9) “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación” (Romanos 5:10-11) “No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.” (Romanos 5:14-15) “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.” (Romanos 5:8-9) “Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo.”(1° Juan 4:14) “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.” (Juan 1:11-13) Qué afirma la fe Católicorromana Si bien claramente La Biblia nos dice que la Salvación no reconoce méritos humanos, o dicho de otra forma, es un regalo de Dios Padre a aquellos que reconocen a Jesús como El Cristo y le entregan su vida, vemos como la doctrina Católica enseña la necesidad de determinadas obras para “merecer” o para “conservar” este regalo. “Esta revelación no fue interrumpida por el pecado de nuestros primeros padres. Dios, en efecto, “después de su caída alentó en ellos la esperanza de la salvación con la promesa de la redención, y tuvo incesante cuidado del género humano, para dar la vida eterna a todos los que buscan la salvación con la perseverancia en las buenas obras” (DV 3). CIC #55 « En toda circunstancia, cada uno debe esperar, con la gracia de Dios, “perseverar hasta el fin” yobtener el gozo del cielo, como eterna recompensa de Dios por las buenas obras realizadas con la gracia de Cristo…» CIC #1821 « Los hijos de nuestra madre la Santa Iglesia esperan justamente la gracia de la perseverancia final y de la recompensa de Dios, su Padre, por las obras buenas realizadas con su gracia… » CIC#2016 «El Concilio de Trento enseña que los diez mandamientos obligan a los cristianos y que el hombre justificado está también obligado a observarlos (cf DS 1569-70). Y el Concilio Vaticano II lo afirma: “Los obispos, como sucesores de los apóstoles, reciben del Señor…la misión de enseñar a todos los pueblos y de predicar el Evangelio a todo el mundo para que todos los hombres, por la fe, el bautismo y el cumplimiento de los mandamientos, consigan la salvación” (LG 24).» CIC #2068 “Los padres tuvieron razón en llamar a la penitencia “un bautismo laborioso” (San Gregorio Nac., or. 39.17). Para los que han caído después del Bautismo, es necesario para la Salvación este sacramento de la Penitencia, como lo es el Bautismo para quienes aún no han sido regenerados (Cc. de Trento: DS 1672).” CIC #980 Aquí, San Gregorio claramente dice que con la Penitencia obtenemos lo mismo que con el Bautismo, o sea la Salvación. La diferencia es que mientras uno “da trabajo” (la laboriosa penitencia), el otro no. “La Iglesia afirma que para los creyentes, los Sacramentos de la Nueva Alianza son necesarios para la Salvación (Cf. Cc. de Trento: DS 1604).” CIC #1129 “Los Sacramentos son signos eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia por los cuales nos es dispensada la vida divina. Los ritos visibles bajo los cuales los sacramentos son celebrados significan y realizan las gracias propias de cada sacramento.” CIC#1131 “La Iglesia pide a Dios que, por medio de su Hijo, el poder del Espíritu Santo descienda sobre esta agua, a fin de que los que sean bautizados con ella “nazcan del agua y del Espíritu”. Sigue entonces el rito esencial del sacramento: el Bautismo propiamente dicho, que significa yrealiza la muerte al pecado y la entrada en la vida de la Santísima Trinidad a través de la configuración con el misterio pascual de Cristo. El Bautismo es realizado de la manera mas significativa mediante la triple inmersión en el agua bautismal. Pero desde la antigüedad puede ser también conferido derramando tres veces agua sobre la cabeza del candidato.” CIC # 1238 y 1239 Aquí claramente se nota que cuando la Iglesia Católica menciona el “Bautismo”, no habla del bautismo del Espíritu Santo producto de la profesión de fe, sino que se refiere al rito de inmersión o aspersión, acto realizado por un ministro eclesiástico. Entraremos en mas detalles cuando se desarrolle el tema específico. “Para el Católico, la Salvación no viene mediante recibir a Cristo como Salvador personal, sino que es un extenso proceso que comienza con el bautismo, y de ahí en adelante depende de la relación continua de la persona con la Iglesia. La Salvación viene mediante la participación en los sacramentos, penitencias, buenas obras, sufriendo por los pecados personales, y los pecados de otros, aquí o en el purgatorio, indulgencias para reducir el tiempo en el purgatorio, y cantidades casi interminables de misas y rosarios dichos en favor del feligrés, aún después de la muerte. El “evangelismo” católico es por obras, la antítesis propiamente dicha de “el evangelio de la gracia de Dios.” (Dave Hunt – “A Woman Rides the Beast” – Pag.10) Testimonio gráfico (en video)
Existe un libro publicado por el sacerdote Jorge Loring, titulado “Para Salvarte“. Según se afirma en el sitio oficial que promociona el libro, se han vendido sólo en España más de 1.200.000ejemplares, “…sin contar las ediciones que se que se han hecho en Méjico, Ecuador, Perú y Chile. También se han hecho traducciones al inglés en Los Ángeles (California), al árabe en El Cairo, al hebreo en Jerusalén y al gujerati en la India. Hoy se está haciendo la traducción al ruso en Moscú.” Se supone que con esta cantidad, los términos y afirmaciones allí publicados no son ajenos a la Jerarquía eclesial romana ni a sus organismos de censura doctrinal (Congregación para la Doctrina de la Fe). Lo cierto es que, sin medias tintas, el Presbítero Jorge Loring dice en su libro: «Dios ha querido darnos el cielo como recompensa a nuestras buenas obras. Sin ellas es imposible, para el adulto, conseguir la salvación eterna…» http://www.spiritusmedia.org/para_salvarte/41-445.htm http://www.encuentra.com/includes/documento.php?IdDoc=1534&IdSec=64 Más claro, imposible… Catolicismo, Biblia y “buenas obras”. En muchas conversaciones apologéticas en las cuales se conversó sobre este tema, los exponentes católicos argumentan que en la misma Palabra de Dios existe documentación canónica que sustenta la necesidad de las “Buenas Obras” para poder merecer la Salvación. Para tal motivo, hacen referencia a 2 textos de las Escrituras: Santiago 2:14-26 y Mateo 25:31-46. Santiago 2:14-26 La carta o Epístola Universal de Santiago aparece dirigida “a las doce tribus de Israel esparcidas por todo el mundo.” Con esta expresión, tomada del judaísmo de la época, se designa la totalidad de las iglesias cristianas. Tal característica dio origen a que esta carta, junto con las dos de Pedro, las tres deJuan y la de Judas, fueran llamadas cartas “católicas”, generales o universales. Posiblemente el autor tiene en cuenta a algunos que, entendiendo mal la enseñanza de Pablo, pensaban que para ser cristiano bastaba una fe teórica, el aceptar solo con la mente las verdades recibidas. Santiago insiste en que la fe debe mostrarse con los hechos, en todos los aspectos de la vida del cristiano. Veamos a continuación que significa esto. “14Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? 15Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 16y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas queson necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? 17Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.18Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. 19Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. 20¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? 21¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? 23Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. 24Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. 25Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? 26Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.”(Santiago:2:14-26) vv.14 Si la Escritura enseña que los hijos de Dios han sido creados PARA buenas obras, las cuales su Padre las preparó DE ANTEMANO, entonces es imposible que a alguien aproveche no contar con ese “buen obrar” patrimonio de TODO hijo de Dios a causa de su nuevo nacimiento, por gracia por medio de la Fe, como enseña Efesios 2:9-10 vv.17 Una “fe” que carece de obras, no es la Fe salvífica que nace del corazón de Dios. Pablo no deja dudas acerca de que las obras del Cristiano fueron preparadas de antemano por Dios, para que anduvieran en ellas. Si no se anda “en ellas”, entonces la fe no es genuina. Es una fe muerta. vv.18 Contundente declaración: “te mostraré mi fe por mis obras”. Parafreseando a Santiago: “te mostraré la calidad de mi Fe, producto de andar en las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduvieran Sus hijos…” En las propias palabras de Santiago, las buenas obras son consecuencia del resultado del ya obrado nuevo nacimiento espiritual, por gracia, por medio de la Fe (Efesios 2:8) vv.19 ¿Alcanza la “fe” de los demonios para que sean salvos? Por supuesto que no, pues no es una fe “salvífica”, portadora del buen obrar preparado de antemano por Dios. A pesar de que poseen fe (creen que Dios es uno, no son “ateos”), su fe es muerta. vv.20-23 La Fe genuina de Abraham se manifestó a través de (actuó juntamente con) sus obras. vv.24 Reafirma que la mera fe no justifica de por si, sino sólo una fe genuina, obradora de bien. vv.26 La fe sin obras no es Fe salvífica. Esta Fe, genuina, produce que el hijo de Dios “abunde para toda buena obra” (2 Cor 9:8) Por fe somos hechos hijos de Dios, nueva criatura, redimidos por la sangre de Cristo, salvos. Pero esa fe debe ser -permítaseme el término- “fe salvífica“, NO cualquier fe, NO sencillamente un “..si, creo..“. Si esa fe es “sincera” a los ojos del Señor, produce un “sacudón” en nuestro espíritu. Para los que la hemos vivido, sabemos lo que significa entonces tener “un encuentro personal con Jesucristo”. Esta “FE SALVÍFICA” es la fe verdadera. Esa fe verdadera es una fe renovadora, que cambia nuestro corazón de piedra en un corazón de carne, que late al ritmo del amor del Señor, derramado en nosotros. Por tal motivo, las “buenas obras” para el cristiano no son un medio para merecer la salvación sino unaconsecuencia del nuevo nacimiento, obrado en su ser a causa del bautismo en el Espíritu Santo. No son una imposición o penitencia, sino que son parte de la naturaleza de todo hijo de Dios. No son un “impuesto cotidiano” para seguir “mereciendo” la salvación una vez recibida. Efesios 2:10 dice: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús PARA buenas obras..” Efesios 2:10 NO dice: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús POR buenas obras..” 2° Corintios 9:8 dice: “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis PARA toda buena obra...” 2° Corintios 9:8 NO dice: “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia,DEBIDO A QUE,…ABUNDASTEIS EN toda buena obra...” Repito: Por tal motivo, las “buenas obras” para el cristiano no son un medio para merecer la salvación sino una consecuencia del nuevo nacimiento. Dicho de otra manera, si un cristiano no es obrador de bien, entonces nunca experimentó la verdadera conversión de su corazón de piedra, y por lo tanto su salvación se encuentra seriamente cuestionada. Analicemos el tema desde las 4 opciones posibles: 1. Tengo Fe y tengo OBRAS: Es el caso del verdadero cristiano, nuevo hombre, regenerado en Cristo Jesús, y agradable a los ojos de Dios Padre. 2. Tengo FE y NO tengo OBRAS: Es el caso de una fe defectuosa. Esta clase de fe no es suficiente para ser agradable a Dios. Tiene peligrosa cercanía con la opción 4 de esta serie. 3. NO tengo FE y tengo OBRAS: De esta opción podemos decir 2 cosas. a) Sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:5) y b) tengo varios amigos ateos que son buenas personas y viven haciendo el bien. Solo con el punto a) nos alcanza para afirmar que con esta actitud no somos agradables ante los ojos de Dios. 4. NO tengo FE y NO tengo OBRAS: Enemistad y lejanía de Dios. Desagradable a Sus ojos. El apóstol Pablo, lejos de contradecir a Santiago, dice: “8Porque por gracia sois salvos por medio de la fe (no dice “de la fe Y las obras”); y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras (lo aclara expresamente), para que nadie se gloríe.10Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras (NO POR buenas obras), las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas (NO por HABER ANDADO en ellas).” (Efesios 2:8-10) Aquí también, mas claro imposible. para reflexionar
Sobre Mateo 25:31-46 (texto frecuentemente utilizado por los defensores de la salvación por obras) “31Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 32y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 34Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 35Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 37Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. 41Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 44Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 45Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 46E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna“ (Mateo 25:31-46) Aquí parecería decir que Jesucristo está “premiando” las obras hechas por cada uno, especialmente en los versículos 34 al 36. Sin embargo, existe una palabra en todo el texto que nos da la perfecta clave de la correcta interpretación de la parábola del Maestro. Y la palabra es: « JUSTOS ». Cuando Jesús se refiere a “las ovejas”, no le está hablando a cualquier obrador de bien, a cualquiera que realizó buenas obras. Se está dirigiendo a “los justos” (vv.37 y 46). Y como bien dice la Escritura.. ¿Mediante QUE COSA somos hechos justos, somos justificados…? “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo..” (Romanos 5:1) “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.” (Gálatas 2:16) “De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús..” (Gálatas 3:24-26) En definitiva, ¿quiénes irán a la vida eterna (vv.46)? Una pobre y recurrente opinión romanista … cuando pretenden exponer lo “inviable” de la doctrina de la Salvación por la “Sola Fe”.
Parafreseando al autor de esta pobre declaración: “todo lo que se debe hacer es un acto muy simple…y asunto acabado“ El decir que poder DISCERNIR la condición de extrema suciedad del propio corazón reconociéndose pecador, imperiosamente necesitado de un Salvador, HUMILLARSE ante el Dios Altísimo rogando Su misericordia, entregándole su corazón, su persona, su vida, su mente, DISCERNIR la necesidad de convertirse de su camino con destino de muerte y depositando TODA su fe en la sangre preciosa del Cordero de Dios, que murió para quitar SU PROPIO Y PERSONAL PECADO… es apenas un “acto muy simple”, es debido, cuanto menos, a NO HABER EXPERIMENTADO aquello de lo que se habla. Ese “acto muy simple” que menciona el sacerdote, es sólo la “punta del iceberg” bajo la cual se sumerge el ENORME bloque espiritual que debe moverse para que ocurra el milagro del Nuevo Nacimiento. Escrito está: “Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo…” (Romanos 10:9) Decir que « Jesús es el Señor » puede ser un acto muy simple. Pero CONFESARLO, puede hacerlo solo aquél que recibe revelación de lo Alto. Quién lo haya experimentado, me entenderá sin más explicaciones. Quién no lo haya vivido, lamentablemente no podrá ver en esa actitud más que “un acto muy simple..”Y respecto a la suposición de que el Cristiano “confiesa con su boca” y luego dice “..a pecar mi vida..”, no hace más que confirmar que se habla de lo que no se ha vivido. ¿Podría alguien comprender lo que significa SER HECHO NUEVA CRIATURA y las consecuencias que de ello resultan, cuando jamás ha experimentado el RENACIMIENTO ESPIRITUAL? ¿Cuánta autoridad podrían tener sus opiniones respecto de las de aquellas personas que SI han sido REGENERADOS por la gracia de Dios? Escrito está: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia…”(Romanos 6:1-14) No obstante… Sorpresa Anteriormente citamos el texto de Gálatas 2:16 de la versión Reina-Valera 1960. Transcribo a continuación la traducción católica del mismo versículo, tomado de la “Biblia de Jerusalén“edición 1975, donde, (sorprendentemente) dice que somos salvos SOLO por la fe… (en concordancia con el “Sola Fide” de la Reforma Protestante) “,..conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la ley, sino sólo por la fe en Jesucristo…” (Gálatas 2:16) Ahora bien, (curiosamente) en una página de apologética católica, se afirma que: “Fue Martin Luther quien, en una deliberadamente incorrecta traducción de la Escritura, insertó la palabra “sola” en Romanos 3,28 y Gálatas 2,16...” fuente .Tal vez el Luteranismo se haya infiltrado en el CELAM. - Recomiendo la lectura de: http://www.vidaeterna.org/esp/preguntas/la_salvacion.htm Resumiendo:
“No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.” (Gálatas 2:21) Dice la Iglesia Católica romana «…para dar la vida eterna a todos los que buscan la salvación con la perseverancia en las buenas obras.» (CIC N° 55) « En toda circunstancia, cada uno debe esperar, con la gracia de Dios, “perseverar hasta el fin” y obtener el gozo del cielo, como eterna recompensa de Dios por las buenas obras realizadas con la gracia de Cristo.» (CIC N° 1821) « Los hijos de nuestra madre la Santa Iglesia esperan justamente la gracia…de la recompensa de Dios, su Padre, por las obras buenas realizadas con su gracia..»(CIC Nº 2016) « Dios ha querido darnos el cielo como recompensa a nuestras buenas obras. Sin ellas es imposible, para el adulto, conseguir la salvación eterna » Dice la Palabra de Dios “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; (Efesios 2:8-9) “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.” (Romanos 11:6) (Los dos cimientos – Lucas 6:46-49) Que Dios te bendiga Daniel Sapia Temas relacionados: |
http://www.conocereislaverdad.org/lasalvacionporfe.htm
Clemente Romano y el “Sola Fide”
14 may 2010 Comentarios desactivados
in Reforma Protestante, Teología Etiquetas: Clemente Romano, Sola Fide
Clemente Romano y el “Sola Fide”
por Daniel Sapia
(Los textos Bíblicos se escribirán en ROJO)
Introducción
Es sabido que la doctrina del Sola Fide (o “sólo por la Fe”) es una de las columnas de la Reforma Protestante del siglo XVI, junto con el Sola Gracia, Sola Escritura, Sólo Cristo y Sólo gloria a Dios.
Esta doctrina enseña que no existe mérito alguno que haga al hombre pecador “merecedor” de la salvación de su alma, sino que la misma es consecuencia de la infinita misericordia de Dios, recibida por Gracia (regalo) por medio de la Fe en el sacrificio vicario y expiatorio de Jesucristo en la cruz del Calvario. Ya el apóstol San Pablo declara que somos salvos por Gracia por medio de la Fe… “no por obras para que nadie se gloríe” (para que nadie diga que se lo ha merecido), enseñando en consecuencia que la Justificación ante Dios Padre del hombre pecador se realiza SOLO POR LA FE (“Sola Fide”)
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras [1], las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas…” (Efesios 2:8-10)
Ahora bien, esta doctrina (Sola Fe-”Sola Fide”) atenta de manera directa contra la base misma de los argumentos esgrimidos por la Iglesia Católica Romana para sustentar su poder temporal: el pretendido establecimiento sobre ella de “todos los medios de salvación” [2]. Porque si la Salvación fuera realmente “Sólo por Fe”, su jerarquía se queda sin argumentos para pregonar la necesidad de subordinarse a ella [3]. Es por ello que la Iglesia Católica rechaza de plano esta doctrina, al punto de declarar anatema (maldito – excomulgado) a quien ose profesarla.
Concilio de Trento
Ya en el Concilio de Trento [4] la Iglesia Católica Romana deja bien en claro qué es lo que piensa sobre el tema controversial de “SOLA FE”:
«Si alguno dijere, que el pecador se justifica con sola la fe, entendiendo que no se requiere otra cosa alguna que coopere a conseguir la gracia [5] de la justificación; y que de ningún modo es necesario que se prepare y disponga con el movimiento de su voluntad; sea excomulgado.» (Canon IX)
Clemente Romano
Presentada la base de lo que aquí se expone, veamos a continuación un escrito de Clemente Romano, que fuera dirigido a modo de carta a los habitantes de Corinto en el año 96 dC. Esta carta contiene 2 particularidades que hacen a la causa de su exposición en este artículo:
1. Que en su texto se distingue claramente la Doctrina de la SOLA FE (“Sola Fide”).
2. Que quien escribió dicha carta (Clemente) ha sido considerado por la Iglesia Católica Apostólica Romana como su cuarto Sumo Pontífice (90-99), luego de Pedro (33-64), Lino (64-76) y Anacleto (76-90) [6].
Lo que hace particular al tema es que alguien considerado Padre de la Iglesia y ADEMÁS Sumo Pontífice o Papa, predicara una doctrina anatematizada en el concilio de Trento (Enero de 1547).
Epístola a los Corintios
(Clemente Romano)
Como señalamos, esta epístola fue escrita en el año 96 dC. y dirigida a la iglesia de Corinto a causa de algunas cuestiones disciplinarias que se habían suscitado y que necesitaban ser observadas. Puede ser leída completa aquí [7].
A continuación, reproducimos el punto XXXII de la carta, el cual da motivo a este artículo:
“Si alguno los considera uno por uno con sinceridad, comprenderá la magnificencia de los dones que Él nos concede. Porque de Jacob son todos los sacerdotes y levitas que ministran en el altar de Dios; de él es el Señor Jesús con respecto a la carne; de él son reyes y gobernantes y soberanos de la línea de Judá; sí, y el resto de las tribus son tenidas en un honor no pequeño, siendo así que Dios prometió diciendo: Tu simiente será como las estrellas del cielo. Todos ellos fueron, pues, glorificados y engrandecidos, no por causa de ellos mismos o de sus obras, o sus actos de justicia que hicieron, sino por medio de su voluntad. Y así nosotros, habiendo sido llamados por su voluntad en Cristo Jesús, no nos justificamos a nosotros mismos, o por medio de nuestra propia sabiduría o entendimiento o piedad u obras que hayamos hecho en santidad de corazón, sino por medio de la fe, por la cual el Dios Todopoderoso justifica a todos los hombres que han sido desde el principio; al cual sea la gloria para siempre jamás. Amén.” (Carta a los Corintios XXXII)
Actualización Septiembre 2005
En algún lugar de la www, y comentando las expresiones del párrafo precedente, el católico Sr. José Miguel Arráiz ha modo de rechazo ha manifestado: “Clemente Romano NUNCA DIJO por medio de la “Sola” Fe, sino por medio de la fe…” En lo personal creo que no hace falta demasiado esfuerzo para notar que el “solo por medio de la fe” se encuentra implícito en la afirmación citada. De hecho, hablando de la Justificación de Dios, Clemente descarta “la sabiduría”, descarta “el entendimiento”, descarta “la piedad (caridad)” y descarta “LAS OBRAS”… pregunto entonces, si descartamos todo eso ¿que otra cosa queda para suponer que el “… por medio de la fe” no significa “sólo por medio de la fe”. Si no es ni por obras ni por caridad ni por sabiduría ni por entendimiento.. ¿será por dinero, tal vez? ¿Qué es lo que ha quedado afuera de la expresión de Clemente para no concluir, entonces, que la Justificación ante Dios es sólo por medio de la fe?
Mención a Clemente y al «Sola Fe»
Sitio web CRISTIANISMO PRIMITIVO:
«Los teólogos protestantes podrán encontrar a su vez en esta preciosa epístola, aún de tiempos apostólicos, una confirmación de la doctrina de la justificación por la sola fe en la gracia salvadora de Dios: “De igual modo nosotros, por Su voluntad llamados en Cristo Jesús, nos santificamos no por nuestros méritos, sabiduría, inteligencia, piedad o cualquier otra obra que hacemos en santidad de corazón, sino por la fe, por la cual Dios Todopoderoso ha santificado a todos desde el principio” (Clemente a los Corintios 32:4)
Tan respetada fue esta carta que incluso se incluyó tras la Biblia en el códice Alejandrino del siglo V que ahora se guarda en el Museo Británico.»
http://www.cristianismo-primitivo.org/siglo_II/clemente.htm
Sitio web MERCABA: (católico)
«Se proclama el principio paulino de la salvación por la fe y no por los méritos propios, pero al mismo tiempo se insiste en la necesidad de practicar obras de santidad y de obedecer a los mandamientos de Dios, con formulas de corte veterotestamentario. Los capítulos finales reproducen las formas de oración que se usaban en aquellas comunidades, sin duda calcadas en buena parte sobre las que se usaban en la sinagoga. Es curiosa la oración por los gobernantes. (J. VIVES)»
http://www.mercaba.org/Tesoro/c-romano.htm
Curiosidad
Nótese el versículo 16 del capítulo 2 de la Carta del apóstol san Pablo a los Gálatas, reproducida en un SITIO WEB CATOLICO ROMANO [8], que la traducción afirma que “el hombre no se justifica por las obras de la ley sino sólo por la fe en Jesucristo” (Gal 2:16)
16. conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la ley sino sólo por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús a fin de conseguir la justificación por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley, pues por las obras de la ley nadie será justificado.
http://www.ziplink.net/cgi-bin/cgiwrap/kerygma/b.pl?k=Ga+2
Actualización Septiembre 2005
En algún lugar de la web, y comentando el párrafo precedente, el católico Sr. José Miguel Arráiz manifiesta “…Sapia en el intento de apoyar su doctrina de la Sola Fe cita como un sitio católico coloca un pasaje bíblico donde aparece que el hombre se justifica solo por la fe..”. A modo de aclaración de esta errada opinión, manifiesto que en el comentario inserto en el párrafo anterior jamás pretendí apoyar doctrina alguna, como equivocadamente sugiere el Sr. Arráiz. Lo que hice, como claramente el sub-título anuncia, fue mencionar un hecho CURIOSO, como es la mención del “sola Fe” en una traducción católica-romana, cuando precisamente dicha doctrina goza de un enconado rechazo por parte de la iglesia de Roma (al punto de haber merecido un “anatema” en el Concilio de Trento, Sesión VI, Canon IX).
El Sr. Arráiz concluye diciendo: “Lo que sapia Quizá ignora, es que lo que sucede es que el sitio católico que el comenta está utilizando la traducción de la Biblia de Jerusalén de 1976, error que está corregido en la actualización.”. Pues, para el conocimiento del Sr. Arráiz, de ninguna manera ignoraba que dicha cita correspondía a la traducción de la Biblia de Jerusalén, de la cual no sólo poseo un ejemplar en español (Edición Pastoral del CELAM, D.de Bouver, 1984), sino también una en su versión original en idioma francés (La Sainte Bible, Les Editions Du Cerf, 1956). De hecho, nótese la cantidad de años que transcurrieron portando la curiosidad mencionada, desde 1956 hasta 1984, o sea 28 años como mínimo, ya que si bien el Sr. Arráiz menciona que el error “está corregido”, no aclara en qué año fue. De allí la curiosidad que el Sr. Arráiz evidentemente no comprendió, a saber, de que un ANATEMA romanista se predique en una traducción católica… y por más de 28 años!, con “Nihil Obstat”, “Imprimi Potest” e “Imprimatur” incluidos…
“.. l’homme n’est pas justifié par la practique de la loi, mas seulement par la foi en Jésus-Christ,…” (Epitre aux Galates 2:16, La Sainte Bible, 1956, pp. 1.538)
“..conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la ley sino sólo por la fe en Jesucristo..” (Gálatas 2:16, Biblia de Jerusalén, 1984, pp. 1.764)
Creo que ha quedado demostrada la inexactitud de las expresiones del Sr. Arráiz cuando manifiesta: “Lo que si realmente es curioso es que un protestante tenga que recurrir a lo que el sabe es la única traducción católica para dar un poco de validez a una doctrina anti-bíblica..” En consecuencia, encuentro por demás lógico que, partiendo de una premisa errónea, el Sr. Arráiz termine viendo actitudes “realmente curiosas” en mis afirmaciones.
Conclusión
Volviendo al tema central de este artículo nos preguntamos: ¿Creía Clemente (supuesto 4to. Papa) en la Doctrina de la Justificación como es enseñada por la Iglesia Católica Romana? ¿o, más bien, creía que el hombre es justificado (sólo) por la Fe y no por obras hechas en santidad de corazón?
« Porque por gracia sois salvos por medio de la fe… no por obras [9]… Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. [10] »
Bendiciones en Cristo
Daniel Sapia
[1] Nótese cuán diáfama es la declaración del apóstol san Pablo. Primeramente aclara que somos salvos “por gracia por medio de la fe… NO por obras”. Y después, aclarando el papel de nuestras buenas obras, dice que fueron preparadas de antemano por Dios para que “anduviéramos en ellas”. O sea, somos salvos PARA (andar en) Buenas Obras, NO que somos salvos POR andar en ellas. Las Buenas Obras en el cristiano no son el medio para conseguir o merecer la salvación SINO que son el obrar consecuente por haberla recibido. Por ende, la Fe no puede ser “salvífica” (permítaseme el término) si no es “obradora de bien” (como refiere el apóstol Santiago en su epístola).
[2] (Resaltados agregados) «”La única Iglesia de Cristo…, Nuestro Salvador, después de su resurrección, la entregó a Pedro para que la pastoreara. Le encargó a él y a los demás apóstoles que la extendieran y la gobernaran… Esta Iglesia, constituida y ordenada en este mundo como una sociedad, subsiste en ["subsistit in"] la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con él” (LG 8). El decreto sobre Ecumenismo del Concilio Vaticano II explicita: “Solamente por medio de la Iglesia católica de Cristo, que es auxilio general de salvación, puede alcanzarse la plenitud total de los medios de salvación. Creemos que el Señor confió todos los bienes de la Nueva Alianza a un único colegio apostólico presidido por Pedro, para constituir un solo Cuerpo de Cristo en la tierra, al cual deben incorporarse plenamente los que de algún modo pertenecen ya al Pueblo de Dios” (UR 3).» Catecismo Nº 816
«…En la Iglesia es en donde está depositada “la plenitud total de los medios de salvación” (UR 3).» Catecismo Nº 824
«.. La Iglesia es católica: Anuncia la totalidad de la fe; lleva en sí y administra la plenitud de los medios de salvación..» Catecismo Nº 868
«..”Están plenamente incorporados a la sociedad que es la Iglesia aquellos que, teniendo el Espíritu de Cristo, aceptan íntegramente su constitución y todos los medios de salvación establecidos en ella y están unidos, dentro de su estructura visible, a Cristo, que la rige por medio del Sumo Pontífice y de los obispos, mediante los lazos de la profesión de la fe, de los sacramentos, del gobierno eclesiástico y de la comunión.» Catecismo Nº 937
[3] «El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene de Cristo cuando define dogmas, es decir, cuando propone, de una forma que obliga al pueblo cristiano a una adhesión irrevocable de fe, verdades contenidas en la Revelación divina o también cuando propone de manera definitiva verdades que tienen con ellas un vínculo necesario.» Catecismo Nº 88.
«.. no podrían salvarse los que sabiendo que Dios fundó, por medio de Jesucristo, la Iglesia católica como necesaria para la salvación, sin embargo, no hubiesen querido entrar o perseverar en ella (LG 14).» Catecismo Nº 846.
[4] «DECRETO SOBRE LA JUSTIFICACIÓN», SESION VI, celebrada el 13 de enero de 1547.
[5] Existe una incongruencia en la expresión: “…que coopere a conseguir la gracia”. Porque si la la palabra “gracia” significa REGALO, pues, un regalo ni se consigue ni se merece, un regalo SE RECIBE, sin que haya nada que podamos hacer para cooperar en su obtención.
[6] Estas fechas de pontificados romanos deben ser consideradas sólo como “orientativas”, ya que curiosamente (y sorprendentemente también, por tratarse de parte de la tan pregonada Sucesión Apostólica que otorga autoridad a todos los Papas, hasta el día de hoy) no existe una versión única.
[7] También en http://escrituras.tripod.com/Textos/EpClemente1.htm
[8] “El Arca de Noe – El Portal Católico en Internet” http://www.elarcadenoe.org/
[9] Efesios 2:8
[10] Romanos 11:6
Teorías Defectuosas del Movimiento de Iglecrecimiento – Rick Warren, Robert Schuller, Donald McGavran, y C. Peter Wagner Engañan a la Iglesia.
14 may 2010 Comentarios desactivados
in Apologética, Apostasía, Eclesiología, Iglesia, Iglesia cristiana evangélica, Teología
Teorías Defectuosas del Movimiento de Iglecrecimiento – Rick Warren, Robert Schuller, Donald McGavran, y C. Peter Wagner Engañan a la Iglesia.
POSTED BY ARMANDO VALDEZ ON 26 DE ENERO DE 2010
Teorías Defectuosas del Movimiento de Iglecrecimiento
Rick Warren, Robert Schuller, Donald McGavran, y C. Peter Wagner Engañan a la Iglesia,
por Bob DeWaay
“Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.” (1 Juan 4:5, 6)
“Es mi profunda convicción de que cualqueira puede ser ganado para Cristo, si usted descubre la clave de su corazón. . . . . . . Puede tomar algún tiempo identificarlo. Pero el lugar más probable para comenzar es con las necesidades de la persona.”[1] (Rick Warren)
Si se compara lo que el apóstol Juan dijo con lo que dice un defensor famoso de Crecimiento de la Iglesia[2], nos encontramos con un problema. Juan dice que el mundo no va a escuchar un mensaje cristiano verdadero e inmaculado. Rick Warren dice que cualquiera puede ser ganado para Cristo, si se descubre un mensaje que les interese a través de la promesa de satisfacer sus necesidades. Estos conceptos son contradictorios. La idea bíblica es que debemos hablar el mensaje inmutable de Dios del Evangelio, ya sea si el mundo nos odie o no: “Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece” (Juan 15:19). La idea del Igle-crecimiento es que debemos estudiar al hombre (con las últimas perspectivas sociológicas, psicológicas y antropológicas) para determinar cómo crear una iglesia que crecerá y un mensaje que va a ser popular a través de apelar a un público objetivo. Alguien esta equivocado y yo no creo lo esté el inspirado Apóstol Juan.
El Movimiento Moderno de Igle-Crecimiento
Desde la aparición del movimiento de Igle-crecimiento que data de la década de 1950, los pastores y las iglesias locales han estado bajo una gran presión para hacer algo para facilitar el crecimiento de la iglesia. El movimiento fue fundado principalmente por dos personas, de forma independiente. Esas personas son Donald McGavran y Robert Schuller. Donald McGavran escribió Los Puentes de Dios en 1955. C. Peter Wagner afirma que este libro, “lanzó el movimiento de Igle-crecimiento.”[3] Rick Warren cita a este libro de McGavran como siendo influyente a principios de su ministerio.[4] Acerca de la misma época Robert Schuller comenzó su ministerio en California que se convirtió en la Catedral de Cristal. Más tarde, en 1970, Schuller fundó el Instituto de Robert Schuller para Successful Church Leadership [Líderes Exitosos de la Iglesia], donde se ha entrenado a muchos líderes clave en el movimiento de Igle-crecimiento como Bill Hybels y Rick Warren.[5] Es preciso decir que McGavran es el fundador intelectual del movimiento y Schuller el divulgador más visible del movimiento.
El movimiento ha dado lugar a algunos “éxitos” muy visibles como la Iglesia Willow Creek y la Iglesia Saddleback.. Sin embargo, a pesar de cincuenta años de entrenamiento a miles de pastores, la asistencia a la iglesia semanalmente en los Estados Unidos no ha aumentado en términos del porcentaje de la población.[6] Los defensores del Igle-crecimiento citan con frecuencia la idea de que el 80% de las iglesias están disminuyendo o se encuentran en un estado de la meseta. Los seminarios utilizan esa cifra para apoyar la necesidad de aprender los principios de crecimiento de la iglesia.. Dado que el movimiento no ha logrado revertir la tendencia, otra manera de interpretar estas cifras es saber que si usted acepta las definiciones del movimiento de Igle-crecimiento, el 80% de todos los que van al ministerio están fallando. La Enseñanza en Igle-crecimiento en lo seminarios todavía no logra revertir la tendencia.
Cualquier otra cosa que el movimiento de Igle-crecimiento ha hecho, ha convencido a la mayoría de los líderes de la iglesia que si su organización local no está crecimiento, esa es una señal segura de que son “malsanos” y han fracasado. Rick Warren dice, “Olvídate del crecimiento de la iglesia, la Iglesia sana es la clave del crecimiento de la iglesia. Todos los seres vivos crecen si están saludables. Usted no tiene que hacerla crecer – Es algo natural para los organismos vivos.”[7] Así, según este pensamiento, fallar en crecer es una señal de padecimiento o de enfermedad. Después de haber convencido a pastores y líderes de la iglesia de que están fracasando, Warren y otros los dejan desesperados por una solución. El siguiente correo electrónico que recibí de un lector de CIC refleja esto:
Estamos pasando por una reestructuración donde se han planteado cuestiones acerca de lo que es la “visión”, de quien es la “visión”, y si debemos todos unirnos a esa “visión” o si cada debe recibir una parte de esa “visión”. Las respuestas proporcionadas en mi iglesia son ambiguas… El problema es que nuestra iglesia es pequeña, realmente pequeña – no más de 20 miembros regulares presentes en cualquier momento. Apenas es capaz de sostenerse a sí misma (por ejemplo, pagar el pastor). La respuesta obvia es el Igle-crecimiento. . . . . . . La creencia predominante en esta comunidad es que una iglesia crezca si se propororcioan los programas que las personas consideren necesarios, porque eso es lo que parece atraerlos por aquí. Una vez que entran, podemos demostrarles amor y luego empezar a compartir el Evangelio con ellos. Si esto no es correcto, entonces ¿Cuál es la manera correcta bíblicamente para que una iglesia crezca? Por favor, responda en términos prácticos, porque nuestra iglesia ha estado predicando el evangelio y permanceciendo pequeña (menos de 20) durante casi 10 años.
Muchas iglesias sienten el tipo de presión que se refleja en este correo electrónico. Hay razones locales de porque la predicación del evangelio no siempre hace crecer a una iglesia determinada. El problema es que los líderes de la iglesia terminan sintiéndose como si ALGO tuviese que cambiar.
Para cumplir con este desafío los líderes suelen crear un plan de su propia creación ó comprar el de alguien más que prometa dar el atractivo de la congregación en la comunidad. El plan, cualquiera que sea, se convierte en la “visión” para la iglesia. Los líderes presentan una declaración de misión son vertidos en esta visión, entonces todos los recursos restantes de la congregación, financieros y humanos, se canalizan en la visión. Ya sea que el plan funcione, la iglesia está seriamente dañada, o crece. Pase lo que pase, la nueva visión no se centrará en la predicación del evangelio. La predicación del Evangelio a menudo ya se ha determinado que ha fracasado y es ofensiva para la mente inconversa de todos modos (1 Corintios 1:22-24).
El movimiento de Igle-crecimiento ofrece una solución moderna y científica al problema. Siempre a la vanguardia de la teoría la teoría del crecimiento, investigación y desarrollo de Crecimiento de la Iglesia está la Escuela Fuller de Misión Mundial y el Instituto de Crecimiento de la Iglesia fundada por Donald McGavran y desarrollado por C. Peter Wagner.[8] Las ideas que han surgido de este movimiento incluyen el concepto de “movimientos de personas” que sugiere una versión de grupo más orientado de ser cristiano que el arrepentimiento y la fe en particular, la importancia de las “unidades homogéneas”[9], que afirma que la gente será más probable atraída a una iglesia que está compuesta solamente de personas como ellos racial y culturalmente, y la idea de una versión de gobierno de la iglesia con una figura de autoridad de ‘el pastor es el amor’.[10] ¿Por qué? Peter Wagner escribe: “La cuestión ética es de pragmatismo.”[11] Mucho antes de que lo“basado en los resultados” se convirtiera una frase de moda, McGavran, Wagner y otros, decidieron basar sus movimientos por lo que estaba demostrado que funcionara. Por eso, las ideas como “unidades homogéneas” se convirtieron en parte de su movimiento. Los estudios científicos demostraron que funcionaban.
A fin de aclarar los problemas del movimiento de Igle-crecimiento, voy a examinar algunas de sus premisas fundamentales y compararlas con la Biblia. Vamos a ver que varios de los supuestos básicos que subyacen en este movimiento son falsos.
Premisa Falsa # 1: Que la Voluntad de Dios para Cada Congregación Local es el Crecimiento Numérico
Los líderes de Igle-crecimiento creen que es evidente que Cristo quiere que Su iglesia crezca. Aquí cito algunos pasajes que los líderes de Crecimiento de la Iglesia utilizar para mostrar esto:
“Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.” (Isaías 9:7).
“Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.” (Mateo 13:31, 32).
“También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor” (Juan 10:16).
Donald McGavran continuamente hace hincapié en la necesidad de encontrar a las “oveja perdida”[12]. Escribe: “Jesucristo, nuestro Señor, vino a buscar y a salvar a los perdidos. Los perdidos son siempre personas. Ellos siempre tienen organismos cuantificables.”[13] Su conclusión es que la búsqueda o la predicación debe ser juzgada por los resultados numéricos, no en la fidelidad en el acto de la búsqueda y la predicación. McGavran escribió: “Para Dios, como así se ha revelado a sí mismo, la proclamación no es lo principal. La proclamación del Evangelio es un medio. No debe confundirse con el fin, el cual es que los hombres y las mujeres –multitudes de ellos–, sean reconciliados con Dios en Cristo.”[14] McGavran juzga los esfuerzos misioneros por sus resultados en términos de números y resultados. El no acepta excusas diversas, por ejemplo, que las personas están endurecidas. C. Peter Wagner escribió en la década de 1990 hacia adelante a la Comprensión del Crecimiento de la Iglesia: “McGavran exigió más responsabilidad en la mayordomía cristiana. Quería que los esfuerzos se evaluaran por sus resultados.”[15] He aquí las palabras de McGavran:
En vista de todo esto y mucha más evidencia, ¿no deberíamos considerar la misión sobre la intención de un gran hallazgo útil? ¿Es posible sostener bíblicamente que sólo la “búsqueda” es el punto, los motivos son lo que importan, y el hallazgo de multitud de personas es algo muy pobremente mecánico y de “éxito montado”? ¿Podemos creerlo teológicamente insostenible estar interesados en los números de los redimidos? [16]
Los resultados en términos de números son la línea de fondo para McGavran. El quería que los esfuerzos misioneros fuesen juzgados en consecuencia.
Estoy de acuerdo en que Jesucristo quiere que su evangelio sea predicado a todos los pueblos. También estoy de acuerdo que su reino se aumentará en toda la era de la iglesia. Además estoy de acuerdo que la gente siendo rescatada de su condición perdida y discipulado de acuerdo a los términos de Mateo 28:19, 20 es la misión de la iglesia. Yo incluso provisionalmente estoy de acuerdo en que si algunas personas continuamente rechazan el evangelio después de escucharlo, y que el predicador se justifica plenamente en ir a otra gente como Jesús dijo a sus discípulos que hicieran (Marcos 6:11) y como lo hizo Pablo (Hechos 18: 6).
Pero hay un error de categoría subalterno aquí. El aumento contínuo de personas que entran en el reino de Dios y por lo tanto el aumento en los números de la Iglesia militante, así como la iglesia universal y triunfante, también es cierto. Estas cifras aumentan cada vez que un pecador se arrepiente y cree el evangelio. Sin embargo, el movimiento de crecimiento de la Iglesia no es discutir estas cuestiones. Más bien se centra en el tamaño relativo de las congregaciones locales o el éxito relativo de los diversos esfuerzos misioneros juzgados en términos de números (ya sea en términos individuales de los convertidos o el número de congregaciones iniciadas). Las estadísticas que citan para justificar la necesidad para sus principios y prácticas tienen que ver con las congregaciones locales y la asistencia a la iglesia. Los textos de prueba tienen que ver con el conjunto de la iglesia de Cristo, no el tamaño de las comunidades locales. La iglesia está creciendo en todo el mundo continuamente, alma por el alma, Dios las salva por medio del evangelio. Los pasajes citados demuestran que Jesús está edificando Su iglesia. El tamaño de varias congregaciones y si están creciendo o disminuyendo es una cuestión totalmente diferente. Del mismo modo, los misioneros que tienen sólo unos pocos convertidos se han añadido al crecimiento de la Iglesia como se describe en los pasajes citados, aunque gente como McGavran han juzgado esa fallas misioneras y no merecedoras de apoyo.[17]
Supongamos, por ejemplo, que existe una pequeña iglesia en una pequeña comunidad. La congregación local se compone de personas que han creído el evangelio y toman conseriedad el crecimiento en la gracia y el conocimiento del Señor. También son fieles en la proclamación del evangelio y su testimonio cristiano.¿Están fallandole a Dios, si pocos o ningún otro en esa comunidad creen en el evangelio? ¿Están fallando a Dios si más creyentes de su ciudad se mueven a otros lugares debido a los cambios de empleo de su ciudad? ¿Están fallando a Dios, si el resto de los residentes siguen rechazando el evangelio? ¿Estas circunstancias demuestran que están enfermos, moribundos, o que necesitan una nueva visión? Si aceptamos normas como esta, entonces las congregaciones que no están en un lugar con una afluencia constante de nuevas personas probablemente no serían capaces de conseguir a nadie que los tome en cuenta por temor a “fallar”.
Ralph Elliot describe justo este fenómeno:
La teología de Igle-crecimiento también es peligrosoa en condenar a la ciudad a la desesperanza. El fuerte énfasis en la elección de las poblaciones objetivo, según el criterio de éxito lleva a la gente de igle-crecimiento al abandono de la ciudad con su movilidad económica, sus barrios y cambiar la mezcla racial. La preferencia es por los suburbios y por cada círculo suburbano exitoso de movilidad y economía establecida. Un barrio envejece, por lo que el énfasis pasa a la siguiente porque es ahí donde están las mejores posibilidades [18].
Estoy de acuerdo con Elliot. El enfoque basado en los resultados que juzga los resultados por el número asegura que las iglesias se van a donde hay unidades homogéneas (es decir, personas como nosotros), donde hay muchas de esas personas de esta unidad en movimiento (es decir, suburbios en crecimiento) y, en definitiva, donde no es probable que “fallen” por los criterios de los expertos del Igle-Crecimiento.
Cuando Pablo predicó en Antioquía de Pisidia (Hechos 13:14-51), dijo: “Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.”(Hechos 13:48). ¿No deberían ser por lo tanto los que fueron “ordenados” ser atendidos en una congregación local? Dado que el resto ha rechazado el evangelio, ¿cómo es exactamente que esta nueva iglesia debe crecer? Los defensores de Igle-crecimiento establecen normas que exigen a los pastores conseguir intorducir gente en sus iglesias, aunque hayan rechazado el evangelio. Esto provoca la búsqueda de algún mensaje nuevo y un nuevo método que haga atraiga a la mente de la gente no regenerada.
¿Es una organización con este nuevo mensaje y un nuevo método, la “iglesia” tal y como se describe en la Biblia? Una vez más, Elliot astutamente ve este problema:
Los peligros inherentes en el movimiento de crecimiento de la iglesia son muchos, y la cuestión crucial en la evaluación de los peligros es si estamos hablando de ser cristianos o sobre la creación de membresía institucional. El mayor peligro en el movimiento puede ser que, evidentemente, tiene éxito. Si uno adapta a la iglesia para identificarse con su cultura y se involucra en el pseudo-evangelio de “pensamiento de potencialidad,” prometiendo aliviar la culpa con un mínimo de dolor y conectando esa promesa con técnicas de mercadotecnia, habrá éxito. La cuestión es si el resultado será tendrá alguna similitud con la iglesia.[19]
La iglesia consta de los “llamados”, no aquellos que disfrutan de tener una experiencia religiosa con las personas que son como ellos.
Cuando Dios une a las personas a Sí mismo a través del Evangelio, añade números a la iglesia. En cualquier situación local habrá gente, los que se añaden a la iglesia se reúnen para la comunión. La verdadera comunión no es la reunión de los consumidores religiosos con “necesidades” similares, sino es la comunión en torno a la persona y obra de Cristo. Considere lo que Juan escribió:
lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo… Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. (1 Juan 1:3, 6, 7)
Sin la expiación por la sangre, no hay comunión con Dios o con cualquier otro. La “Iglesia” que se compone de personas de una comunidad que tienen necesidades y deseos similares, que se sienten cómodos unos con otros por razones sociales, y que tienen ciertas aspiraciones religiosas, no es una comunidad como se describe en 1 Juan 1. Es otra cosa.
Yo afirmo que la predicación fiel de la Palabra de Dios es ordenada, incluso si se rechaza. Además afirmo que cuando Dios ha establecido una congregación que cumple con la definición bíblica de una iglesia local, tal congregación debe ser cuidada por liderazgo piadoso, incluso si por alguna razón no está creciendo. ¿Por qué abandonar al pueblo de Dios a los lobos porque las perspectivas de ganar prestigio ministerial son mayores en otros lugares debido a las consideraciones demográficas?
Mediante los estándares de Igle-Crecimiento los fracasos más grandes de todos los tiempos serían Noé y Jeremías. Noé predicó (véase 2 Pedro 2:5) durante cien años y nadie le creyó. El mensaje de Jeremías fue totalmente rechazado. Los acontecimientos de la historia le dieron la razón durante su vida, pero aun así los que se quedaron en Jerusalén, todavía no le esucharían y se lo llevaron a Egipto (Jeremías 43:1-6). Por el contrario, Jonás, si es juzgado por las normas de Igle-crecimiento, sería un éxito fantástico. La Biblia no lo ve de esa manera.
Otra prueba de la falsedad de la premisa de Igle-crecimiento de que el crecimiento numérico de una congregación local es siempre la voluntad de Dios se encuentra en un estudio de las iglesias en Apocalipsis. He escrito más extensamente sobre este asunto recientemente.[20] Las dos iglesias que fueron elogiadas sin reproche fueron Esmirna y Filadelfia. Ambas eran pequeñas, pobres, y carecían de influencia, pero eran fieles en su confesión. No hay ninguna indicación de que estas iglesias estaban creciendo. Ya que habían existido durante algún tiempo, y aún eran pequeñas, ambas no podrían haber sido casos exitosos de Igle-crecimiento. Sin embargo, otra iglesia que fue muy exitosa fue Laodicea –la cual fue reprendida. La comprensión de Jesús de lo que es importante y la comprnesión de los tecnócratas de Igle-crecimiento modernos es muy diferente. ¿Quién cree usted que esté en lo correcto?
Premisa falsa # 2: Que Las Necesidades y Sensibilidades de los Inconversos Deben Determinar la Estrategia de la Iglesia
Volvamos a la declaración citada de Rick Warren al comienzo de este artículo: “Es mi profunda convicción de que cualquiera puede ser ganado para Cristo, si descubre la clave de su corazón. . . . . . . Puede tomar algún tiempo para identificarlo. Pero el lugar más probable para comenzar es con las necesidades de la persona.”[21] Este principio de “necesidades” es la piedra angular de los principios de Igle-crecimiento. Se relaciona con la idea de “relevancia” y “satisfacer al cliente” es uno de los principios más antiguos de la mercadotecnia. Si una persona siente una necesidad y está convencido de que su producto satisface esa necesidad, estarán satisfechos si compran el producto y funciona tal como se esperaba. A menudo, sin embargo, la comercialización es más difícil. El cliente potencial no siente la necesidad de su producto y usted tiene que convencerles de que tienen una necesidad.
Lo que el pensamiento de Igle-crecimiento hace es tomar el enfoque más sencillo. En lugar de convencer a las personas que tienen una necesidad, comienzan con las necesidades que la gente ya se siente. Después de haber determinado cuales son, ellos diseñan una iglesia que responda a esas necesidades. Si la iglesia tiene éxito en satisfacer adecuadamente las necesidades, tendrá más clientes satisfechos. Los clientes satisfechos son la mejor publicidad para los futuros clientes potenciales. Si los clientes provienen de una “unidad homogénea” es probable que disfruten el proceso corporativamente. Lo ideal sería que esto lleve a un “movimiento de personas” (otro de los conceptos de McGavran [22] ).
Analicemos esto Bíblicamente. La mayor necesidad que todas las personas tienen, debido a que son hijos de Adán (la unidad homogénea que más importa) y están bajo la ira de Dios contra el pecado, es de la expiación por la sangre que sólo Cristo ofrece. Los inconversos no sienten esto como una necesidad a menos que ya estén bajo la convicción del Espíritu Santo (Juan 16:8), que sucede a través de la predicación de la Ley y el Evangelio. El no regenerado en cualquier vecindario no va a decir que sienten la necesidad de la sangre de Jesús para lavar sus pecados. Esta es una necesidad que deben estar convencidos de que la tienen, y no se dejarán convencer a menos que el Espíritu Santo haga una obra de gracia en sus corazones.
Además, si se sigue el programa de necesidades, la iglesia, inevitablemente, tendrá que quitar recursos y atención de la predicación del evangelio y la enseñanza de la Biblia a fin de crear programas para satisfacer estas necesidades. Cuando a la gente se le pregunta si son “buenas personas” y si piensan que irán al cielo al morir, la respuesta es casi siempre “sí”. Ellos no sienten la necesidad de conversión. Así que esuchar la predicación del evangelio no será una de sus necesidades. Por lo tanto las necesidades del no regenerado determinarán que la Iglesia coloque la proclamación del evangelio en un segundo plano, si es que sus propias necesidades percibidas son el punto de partida para la estrategia de crecimiento de la iglesia. Así, esas necesidades devoran el tiempo y el dinero de la Iglesia y dejan a un lado lo que en realidad es mucho más importante.
“Sí, ellos necesitan el evangelio”, dicen los expertos de Igle-crecimiento, “pero hay que llevarlos a la iglesia y ponerlos cómodos con la iglesia antes de que vayan a escuchar acerca de la necesidad de salvación.” Esto no es cierto. Pedro predicó a los inconversos, aquellos que se arrepintieron y creyeneron el evangelio, “fueron añadidos a la iglesia” (vea Hechos 2:38-42). Esa gente no veía la necesidad de un Mesías crucificado antes de que Pedro predicara, eran los que le habían rechazado y le habían crucificado. Peter los acusa de esto: “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.” (Hechos 2:36). Si las personas están dispuestas a venir porque usted está ofreciendo satisfacción a aquellas necesidades que los pecadores tienden a estan conscientes, no hay razón para esperar que pronto verán la necesidad de la expiación de la sangre. Si van a rechazar el evangelio si es predicado con franqueza, ¿por qué habrían de aceptarlo si les es llevado tímidamente por la puerta trasera después de que todos han llegado por otras razones?
La afirmación de Warren de que cualquiera puede ser ganado para Cristo si descubrirmos cierta clave es falsa. No hay justificación Bíblica alguna a esta afirmación, y existen muchos pasajes que la refutan. El pasaje en Mateo 7, acerca de la puerta estrecha, la refuta. El concepto del remanente salvado en Romanos 9 y en otros lugares la refuta. El hecho de que el mismo Jesús, que como Dios conoce los corazones, perdió Judas el “hijo de perdición” lo refuta. La doctrina bíblica enseñada en docenas de pasajes (como Romanos 8:28-33) la refuta.
La idea de que es posible ganar a cualquiera para Cristo, aprendiendo información acerca de su corazón es absurda y peligrosa. Si realmente creemos eso, nos pasaremos el tiempo estudiando al hombre para descubrir lo que está en su corazón en vez de proclamar fielmente los términos del evangelio a todas las personas y confiar en Dios el único que conoce el corazón para convertir a los que se salvarán. De hecho, eso es exactamente lo que el movimiento de Igle-crecimiento está haciendo. Han inventado un curso de estudio llamado “misionología.” Los aspectos prácticos de la misionología tienen que ver con el estudio del hombre. Esto es de un sitio web que promueve la misionología: “Como los misiologistas reflexionan sobre la marcha global de la Iglesia, ellos utilizan las herramientas de las ciencias sociales para comprender las diversas dinámicas. El entendimiento proviene de la antropología cultural, la etnología, la sociología, la geografía y las ciencias políticas.”[23] Misionología vincula la misión de la iglesia al estudio científico del hombre con la esperanza de cumplir de una manera más adecuada la Gran Comisión.
La mala teología que subyace enel pensamiento del Igle-crecimiento está centrado en el hombre. No toma en serio la depravación de la humanidad caída. Aparentemente se supone que la gente tiene el poder y la inclinación de ser cristiano sin un trabajo previo de la gracia sobrenatural.[24] Este es el caso, sus prácticas tratan de atraer a las personas con programas para satisfacer las necesidades, halagarlos con sabiduría humana, o atraerlos con señales y prodigios sobrenaturales. Lo que se ofrece debe ser atractivo para el hombre natural. Pero Pablo rechaza este tipo de razonamiento del todo:
Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. (1 Corintios 2:12-14).
El mundo de Corinto de los viajes sofistas tenía una relación muy elevada por la sabiduría humana. El mensaje de Pablo de un Mesías crucificado era una locura para ellos. Sin embargo, Pablo se negó a darles lo que querían (sabiduría humana). Por el contrario, aquí es SOLO lo que Pablo les daría: “Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado” (1 Corintios 2:2). Se negó a que su apetito por la sabiduría humana cambiara su mensaje del Cristo crucificado.
Puesto que Pablo se acercó a su ministerio de este modo, era dependiente de la obra del Espíritu Santo y no de la sabiduría del hombre. La obra del Espíritu Santo era cambiar a pecadores hostiles en fieles adoradores a través del evangelio:
Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. (1 Corintios 1:22-24)
Irónicamente, en el movimiento de Igle-crecimiento C. Peter Wagner ofrece señales y Rick Warren ofrece sabiduría, pero ¿quién va a proclamar públicamente el evangelio? El Espíritu Santo trabaja poderosamente a través de la Palabra que El inspiró, no a través de señales cuestionables y sabiduría humana.
En mi opinión, 1 Corintios capítulos 1 y 2 en sí deberían ser todo lo que los cristianos creyentes de la Biblia necesiten para ver la falacia de la premisa de las “necesidades” del movimiento de Igle-crecimiento. Pero por alguna razón, este movimiento es más grande y más influyente de lo que ha sido siempre, especialmente teniendo en cuenta el impacto sensacional de Rick Warren. La respuesta a por qué este es el caso, es un tanto complejo. Sin embargo, una simple respuesta de que es evidente es que hemos permitido que los tecnócratas del Igle-crecimiento definan tanto nuestra misión, y los téerminosdel éxito y el fracaso. Después de haber concedido erróneamente estos, ahora nos encontramos teniendo que comprar sus servicios, a fin de evitar el fracaso. Ellos han creado ingeniosamente una “necesidad” en los pastores evangélicos y ahora los expertos están experimentando un crecimiento récord de ventas de sus productos que prometen satisfacer esta necesidad.
Premisa Defectuosa # 3 Que la falta de un Adecuado Crecimiento de la Iglesia Mundial Demuestra la Necesidad de una Nueva Reforma
En 1982, Robert Schuller, hizo un llamado a una nueva reforma en su libro Autoestima: La Nueva Reforma [25]. Desde 1982, al menos tres otras convocatorias de nuevas reformas se han propuesto. El siguiente, por orden cronológico, se produjo en 1993 en una conferencia de “Re-imaginar”, en Minneapolis, Minnesota. Esta conferencia llamaba a re-imaginar a Dios de acuerdo a los ideales feministas. Luego, en 1999, en su libro Churchquake, C. Peter Wagner, anunció una Nueva Reforma Apostólica. Ahora Rick Warren está llamando también a una nueva reforma también, esta vez sobre la base de su plan PEACE [paz] para acabar con los problemas más grandes del mundo. En mayo de 2005, Warren reclutó a miles de pastores procedentes de 49 países y 200 denominaciones a unirse a su plan PEACE [26]. Un artículo publicado en su página web dice: “En la conferencia, Warren dio a conocer un nuevo modelo de catalizador del ministerio para la Iglesia con Propósito diseñada para atraer a las iglesias en la próxima reforma. Luego pidió a las iglesias a comprometerse a adoptar el paradigma, a cada vez ser más impulsadas con propósito, ayudar a otras congregaciones a utilizar el paradigma, y a desplegar grupos pequeños a través del Plan PEACE”[27]..
Parece confuso que tengamos cuatro “reformas” en la mesa. Una va a dar a la gente más autoestima, otra va hacer al cristianismo más femenino, otra nos va a dar los apóstoles y profetas los últimos días, y otra va a acabar con el hambre y otros problemas con un paradigma Dirigido con Propósito. Me referiré brevemente a examinar cada uno de estos para ver si tienen algo en común.
Schuller escribió: “Cuando la Reforma del siglo XVI, volvió nuestro enfoque a la Sagrada Escritura como la única regla infalible de fe y práctica ¡la nueva reforma volverá nuestro enfoque sobre el sagrado derecho de toda persona a la autoestima! El hecho es que la Iglesia no tendrá éxito hasta que satisfaga el hambre del ser humano por la valía propia”.[28] Observe que la motivación para la iglesia es “tener éxito”. Continúa diciendo: “Los prospectos será un mensaje que promete éxito a la iglesia. Y eso es una buena noticia, porque la alternativa es el fracaso.”[29] Su razonamiento es que dado que todos los seres humanos tienen hambre de valía propia (recordemos el concepto de las necesidades), la Iglesia debe alimentar su apetito por esto si va a tener éxito. What will this success look like? ¿Cómo será este éxito? Schuler, explica:
¿Por qué debemos precindir de nada para compartir la buena noticia de la valía de cada persona? Una vez más, porque queremos que toda la familia humana se convierta en una hermandad y así vivir para estar orgullosos de nosotros mismos. Entonces, y sólo entonces el Padre será glorificado [30].
Schuller quiere hacer el mensaje cristiano algo que creará un mundo amplio, religioso, fraternal de personas que se sienten bien consigo mismos.
La reforma propuesta feminista es un poco radical, pero comparte un objetivo similar. Tengo un artículo del periódico de 1993 cuando se celebró la conferencia aquí en Minneapolis pidiendo una reforma. El artículo dice: “Muchas de las mujeres que están trabajando para cambiar el cristianismo se reúnen esta semana en Minneapolis para celebrar lo que llaman ‘la segunda Reforma’.”[31] El artículo describe el trabajo y las ideas de los que proponen esta nueva reforma: “Ellos están explorando el lado sensual y sexual de lo divino, hurgando en la interacción y la introspección contemplativa con Dios, y hablando acerca de las experiencias diarias de las mujeres de lo divino en todas las culturas como central a la teología del día de hoy.”[32] Esto es lo que una de las personas clave de esa conferencia tenía que decir: “Virginia Ramey Mollenkott, uno de los mejor conocidas evangélicas teólogas feministas del país, dijo: “Esta segunda Reforma que estamos trabajando es mucho más fundamental e importante para la salud de la humanidad. . . . . . .La primera fue la Reforma acerca de la autoridad. 34 Esta lo es también, pero ésta dice que la autoridad es una relación correcta con la creación y todas las personas”. [33] Mollenkott es una lesbiana sin vergüenza, y participa activamente en el apoyo a los grupos cristianos de gays y lesbianas [34].
La Nueva Reforma Apostólica se basa en la idea de que los apóstoles y profetas como fundamento de la Iglesia no estaban destinados a ser los únicos en la Biblia, sino que las personas que viven deben ocupar estos cargos hasta que se perfeccione la iglesia.[35] Wagner sostiene que la Iglesia ha hecho progresos notables durante siglos, sin apóstoles y profetas, pero que mucho más va a pasar con ellos presentes. Él usa la analogía de la conducción de un vehículo en sentido inverso. Él dice que es posible hacer un viaje de esa manera, pero cuánto mejor es conducir hacia adelante. Wagner escribe: “Al comenzar este siglo XXI, creo que sería mejor cambiar a la Iglesia en marcha hacia delante, e incluso ¡a toda marcha! Solo piense. Si Dios, a través de una Iglesia que había tenido las cosas al revés podría evangelizar a prácticamente todo el mundo, ¡imaginen lo que está reservado para nosotros ahora que estamos haciendo las cosas en orden!”[36] Wagner hace una distinción errónea entre las palabras grigas logos y rema, afirmando que la primera está contenida en el canon de las Escrituras y la posterior consta de las revelaciones de hoy.[37] Los que están privados de las nuevas revelaciones del último día son apóstoles: “Los Apóstoles, que reciben la palabra del Señor la traducen en una visión concreta y anuncian a sus seguidores de que es lo que el Espíritu dice a las iglesias en este tiempo y lugar, abriendo así el camino para un ministerio de gran alcance.”[38]
El mismo Wagner afirma ser el destinatario de este tipo de revelación apostólica. Afirma que se le han dado órdenes de marcha para que la iglesia se concentre en la ventana 40/70 (misionólogos utilizar este término para la parte del mundo con el mayor número de no cristianos). Afirma además que él sabe que un principado de las tinieblas llamado “La Reina del Cielo” es responsable de “neutralizar la fuerza del cristianismo en esa zona.”[39] Concretamente es que la liberación del poder apostólico a traves de los apóstoles y profetas de los últimos días con nuevas revelaciones para la iglesia traerá el éxito y el triunfo del cristianismo en el mundo.
La Reforma de Rick Warren es también acerca de cambiar el mundo a través de la acción cristiana. Afirma que él movilizará a las iglesias y a los cristianos para acabar con los “5 gigantes.” Aquí está su declaración en la celebración del 25 aniversario de su iglesia: “Nuestro objetivo será conseguir ‘un billón de soldados a pie para el Reino de Dios’, que definitivamente van a cambiar la cara de las misiones internacionales a tomar en estos cinco ‘gigantes globales’ para que la iglesia pueda convertirse en la distribución final y agente de cambio para superar el vacío espiritual, el Liderazgo egoísta, la pobreza, la enfermedad y la ignorancia (o el analfabetismo),” [40]
Todas estas reformas propuestas esperan crear un nuevo cristianismo que es más popular y aceptado en todo el mundo. Todos ellos cambian el mensaje de la Iglesia de manera muy significativa. La autoestima no es el mensaje del evangelio. Una teología feminista, que está conectada a la creación y evita la moral bíblica no es el mensaje del evangelio. Las nuevas revelaciones de los apóstoles del último día acerca de la identidad de los principados y potestades que supuestamente obstaculizan la cristianización del mundo no son el mensaje del evangelio. La movilización de las iglesias y líderes de la iglesia para adoptar el paradigma Dirigido con Propósito y energizar a un billón de cristianos para erradicar la pobreza y la enfermedad no es el mensaje del evangelio. Lo único que estas reformas diversas tienen en común son las ideas que pueden ser comercializados en el mundo. El evangelio ofende al mundo, no la sabiduría de los posibles iniciadores de la Reforma.
La Reforma verdadera no se inició como un plan de marketing en la mente de Martín Lutero. No anunció una “reforma” que predicó la justificación por la fe, la autoridad de las Escrituras, y el sacerdocio de cada creyente. Los problemas que llevaron a la Reforma no tuvieron nada que ver con el crecimiento de la iglesia o con hacer la iglesia más popular del mundo. La Iglesia Católica simplemente estaba haciendo el hallazgo en el mundo. La Reforma real fue acerca del mismo Evangelio y de su integridad.
Rick Warren dice que la Reforma fue acerca de lo que la Iglesia enseña en oposición a su reforma de lo que hace la Iglesia. Esta es una descripción errónea de la Reforma. Las 95 tesis de Lutero estaban en contra de la venta de indulgencias (lo que hace la Iglesia). La autoridad de la Escritura impactó lo que la Iglesia hizo en docenas de maneras muy significativas, incluyendo entregando personas de las autoridades abusivas de la iglesia. C. Peter Wagner, dándonos autoridades humanas con revelaciones autoritativas de Dios es refutar un principio clave de la reforma real. Schuller, mediante la devaluación de la idea de la ira de Dios contra el pecado, hace superfluo el concepto de la justificación que era tan importante para Lutero. Mollonkott y la reforma feminista muestran una alarmante falta de respeto a la autoridad de las Escrituras, apartándose de la definición bíblica de Dios y apartádose de las normas morales bíblicas. La variedad confusa de reformas empujándonos debe ser rechazada y aquellos que las promueven no deben darles credibilidad. Estamos mucho mejor con las “solas” de la Reforma verdadera.
La falta de popularidad del cristianismo no prueba la necesidad de una nueva reforma. Esto demuestra que Jesús tenía toda la razón cuando dijo que Su camino era estrecho y que pocos andarían por el. El movimiento de Igle-crecimiento ha mostrado su voluntad de dejar de lado las claras enseñanzas de las Escrituras con el fin de encontrar el éxito en este mundo. Las “reformas” de este movimiento son “deformaciones” y deberían ser totalmente rechazadas.
Conclusión
Una vez que uno comienza con una premisa falsa, no osbtante sus pasos lógicos desde ese punto puedan ser, siempre va a terminar en error. Las tres premisas defectuosas mencionados en este artículo son de una falsedad de base: que la iglesia y sus enseñanzas deben ser populares en el mundo con el fin de alcanzar el éxito. Jesús dijo a sus discípulos que el mundo los odiaría. El libro del Apocalipsis describe el mundo hostil y sus poderes persiguiendo y martirizando a los creyentes. Las iglesias en Apocalipsis que fueron elogiados eran pequeñas y perseguidas. La idea de una Iglesia mundial masiva que es tan atractiva y existosa que el mundo de buen agrado la acepta es una descripción de la iglesia de Laodicea en el mejor de los casos y la iglesia del Anticristo y el falso profeta en el peor de los casos, y no la iglesia descrita por Jesús y sus apóstoles.
Insto a los pastores y líderes de la iglesia a rechazar las falsas premisas del movimiento de Igle-crecimiento y comprometerse a la predicación del evangelio y la enseñanza de la Biblia sin mancha. Que el Señor nos de la fuerza y la gracia para permanecer fieles hasta el final, incluso si el mundo y los mundanos críticos dentro de la iglesia nos llaman “fracasos”. El Señor es al Unico a quien necesitamos agradar.
Adición
Quiero dejar claro que no estoy afirmando que el movimiento de Igle-crecimiento no tiene nada útil que decir. Pablo escribió: “no seaís motivo de tropiezo ni a judíos, ni a griegos, ni a la iglesia de Dios” (1 Corintios 10:32). No podemos cambiar el hecho de que el evangelio es ofensivo, pero siempre debemos evitar ofensas innecesarias. Entender la cultura de las personas a las que estamos tratando de alcanzar es útil en ese sentido. Es importante que no permitamos que nuestras preferencias personales se conviertan en ley de Dios. Cuando me convertí en cristiano, la iglesia que por primera asistí, tenían leyes creadas propias. Por ejemplo tenían una ley en la que uno no podía asistir al cine a ver una película, ni siquiera para ver los Diez Mandamientos. Esta y otras rarezas (ninguno de los cuales fueron requeridos por la Biblia) los hacía parecer muy excéntricos a la gente en la ciudad. Esto tuvo el efecto de limitar su oportunidad de compartir el evangelio.
La ley moral de Dios revelada en la Biblia, protege la integridad del evangelio y el bienestar espiritual de aquellos que creen. Las leyes hechas por el hombre que muchos piensan que los hacen parecer más piadosos sólo protegen la identidad cultural de quienes las hacen. Estas leyes dan una ofensa innecesaria y deben ser evitadas. Si aquellos de nosotros que se oponen al movimiento buscador levantan obstáculos innecesarios como la posición de ‘solo la versión de King James’, estamos empujando a la gente a las iglesias sensibles al buscador. Los dadores de leyes humanas son tanto una amenaza para el evangelio como los conciliadores.
Otra cuestión que se plantea en esta discusión son los diferentes grados de talento que tienen las personas. Tener una falta de talento no es un pecado. No utilizar los talentos si lo es. El movimiento de Igle-crecimiento tiende a desalentar a las personas que no tienen el talento para crear programas que atraigan a grandes multitudes. Incluso en las cosas necesarias como la predicación de la Palabra de Dios, la gente viene con diferentes talentos. Un orador talentoso puede atraer a un público más amplio o ser contratado por una iglesia en una ciudad más grande. Alguien menos dotado, no obstante, tienes palabras de vida y honra a Dios utilizando sus dones en un círculo menor. El movimiento de Igle-crecimiento tiende a desalentar a los menos dotados hasta el punto de que incluso podría abandonar el ministerio. O puede comprar un programa de paquetes de uno de los líderes de gran talento de Igle-crecimiento y ejecutar ese programa en lugar de predicar la Palabra de Dios. Ambos resultados son inaceptables. El ministerio debería ser juzgado en términos de fidelidad, no en términos de números.
Número 89 – Julio / agosto de 2005
Notas finales
[1] Rick Warren, The Purpose Driven Church , (Grand Rapids: Zondervan, 1995) 219.
[2] Sin embargo, Rick Warren dice ahora que no le gusta el término «Igle-Crecimiento»: http://www.christianitytoday.com/bcl/areas/leadership/articles/062905.html Afirma que dejó de usar el término en 1986, pero el término “crecimiento” está en la portada de su libro y “crecimiento de la iglesia” se encuentra a menudo en La Iglesia con Propósito, véase, por ejemplo las páginas 48. Muchas de las anotaciones incluidas en el cazaclientes del libro es un libro de “Igle-Crecimiento.
[3] Donald McGavran, Understanding Church Growth ; (Grand Rapids: Eerdmans, 1970, 3 rd edition, 1990) Revised and edited by C. Peter Wagner, ix.
[4] Rick Warren, The Purpose Driven Church , 29.
[5] http://www.crystalcathedral.org/rhsi/rhsi.about.html Schuller dice en este sitio web: “Piensen en ello – en 1970, ¿donde un pastor podía ir a aprender los principios para el éxito personal, alimento espiritual y el crecimiento de la iglesia? No había una sola fuente, excepto la ruta a veces engorrosa a través de “la denominación.” Nuestro Instituto ha establecido un nuevo precedente y respetado…. Los alumnos incluyen a Bill Hybels, John Maxwell, el obispo Charles Blake, Rick Warren, Walt Kallestad, Kirbyjon Caldwell, y muchos, muchos otros que encontraron los principios fundamentales del éxito en nuestras sesiones ….y el resto es historia de la iglesia!”
[6] http://www.theamericanchurch.org/ Según David T. Olson, el porcentaje de personas que asistieron a la iglesia ortodoxa (en contraposición a una secta falsa) se redujo de 1990 a 2000, con sólo el 18,7% asistiendo a la iglesia en un fin de semana dado. http://www.theamericanchurch.org/facts/5.htm
[7] http://www.purposedriven.com/en-US/AboutUs/WhatIsPD/PD_Articles/Church_Health.htm Hay un problema evidente con la analogía de Warren. Los organismos vivos sólo crecen hasta que alcanzan la madurez. Los seres humanos y otros seres vivos pueden vivir vidas saludables después de dejar de crecer.
[8] McGavran, Understanding , C. Peter Wagner’s introduction, xi.
[9] McGavran, Understanding , 165.
[10] Ralph Elliot, Dangers of the Church Growth Movement , http://www.religion-online.org/showarticle.asp?title=1723
[11] McGavran, Understanding , C. Peter Wagner’s introduction, xi
[12] McGavran, Understanding , 27, 28.
[13] Ibid. 28.
[14] Ibid. 29.
[15] Ibid. IX y X.
[16] Ibid. 29.
[17] vea Donald A. McGavran and Winfield C. Arn, Ten Steps for Church Growth (San Francisco: Harper and Row, 1977) McGavran condena el “pensamiento defensivo, las racionalizaciones y las excusas” por la falta de crecimiento de la iglesia.
[18] Elliot, Dangers
[19] Ibid.
[20] Vea el NUMERO 86 – “Church Health Award” From Rick Warren or Jesus Christ? A Study of the Seven Churches in Revelation ; Critical Issues Commentary; January/February 2005 http://www.twincityfellowship.com/cic/articles/issue86.htm
[21] Rick Warren, The Purpose Driven Church , 219.
[22] McGavran, Understanding , 221-249.
[23] http://home.snu.edu/~hculbert/missiolo.htm Esto es de la Southern Nazarene University.
[24] Algunos negarían esto teológicamente, no obstante, procede como si fuera verdad. Si realmente creyeran en la necesidad de un trabajo previo de gracia, ya que proporcionaría los medios para que esa orba de gracia. Estudiando las necesidades de las personas con el fin de crear un servicio de iglesia que prometa satisfacer esas necesidades es atractivo para las necesidades humanas y los deseos, no mostrando su condición totalmente perdida y la necesidad de una obra de gracia.
[25] Robert Schuller, Self-Esteem the New Reformation , (Waco: Word, 1982).
[26] http://www.purposedriven.com/en-US/AboutUs/PDintheNews/Pastors_commit_to_new_Reformation.htm
[27] Ibid. Ibid.
[28] Robert Schuller, Self-Esteem , 38.
[29] Ibid. 39.
[30] Ibid. 141.
[31] Martha Sawyer Allen, The Divine Redefined – From female theologians come the stirrings of a new Reformation; en Minneapolis Star Tribune, 3 de noviembre de 1993.
[32] Ibid.
[33] Ibid.
[34] http://www.geocities.com/vrmollenkott/ esto es de su propio sitio web.
[35] C. Peter Wagner, Apostles and Prophets and The Foundation of the Church , (Regal: Ventura, 2000) 6-8.
[36] Ibid. 9.
[37] Ibid. 34.
[38] Ibid.
[39] Ibid. 36.
[40] http://www.assistnews.net/stories/s05040087.htm
TRADUCIDO CON PERMISO POR Armando Valdez 2010®
Publicado por Twin City Fellowship
Critical Issues Commentary
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¿Destruirá Dios a Roma, que según algunos es la Gran Ramera?
14 may 2010 Comentarios desactivados
in Apocalipsis, Apostasía, catolicismo, catolicismo romano, Escatología Etiquetas: La Gran Babilonia, la Gran Ramera, Roma
| ¿Destruirá Dios a Roma, que según algunos es la Gran Ramera?
Autor: Lic. Dawlin A. Ureña |
| Una de las profecías más fascinantes de la Palabra de Dios es aquella que trata sobre la destrucción futura de La Gran La Biblia claramente habla de la “Gran Babilonia” en tres términos:
Pero la siguiente escritura creemos que se debe tomar de manera literal: “Después de esto vi otro ángel que descendía En nuestra opinión aquí se habla de la Babilonia Espiritual, la religiosa. Note a esta Babilonia se define en términos religiosos. Se nos dice que esta Babilonia se ha convertido en “habitación de demonios”, lo cual implica que tal vez al principio no lo era y si no era “habitación de demonios”, pues antes de cambiar debió ser, “habitación de los santos” (La Iglesia). Además se nos dice que esta ciudad o institución es “guarida de todo espíritu inmundo” y se nos agrega que “los reyes o gobernantes de la tierra han fornicado con ella”. La palabra fornicación se refiere a haber tenido relaciones, que en la opinión de Dios, han sido contrarias a su Hoy leí un artículo que ya mañana será historia y nadie pondrá atención a él. Sin embargo, cuando suceda la que se promete en este artículo (si es que sucede), todo el mundo recordará que un día pasado alguien publicó este artículo, sin embargo, nadie la puso atención. Pues nosotros sí le pusimos mucha atención, porque tenemos los planes de Dios en nuestra mente y es a través de los planes proféticos de Dios que filtramos todas las noticias que recibimos. A continuación les transcribo el artículo íntegro:
Si este artículo no hubiera sido publicado en un medio tan respetable como este, no habría escrito este artículo. Hacía ya tiempo que quería hacerlo, pero necesitaba un artículo publicado en medio reputable como es elmundo.es para poder dar el peso que se merece a mi publicación. Nótese que no se amenaza con destruír a Italia, sino a Roma. Al Qeada se complace en golpear a sus enemigos en el corazón (de acuerdo con las instrucciones coránicas): New York, Madrid y Londres. Esta amenaza agrega a Roma, la capital italiana. Hace algunos meses, poco antes de iniciar la liberación de Irak, escribí un artículo que titulé, “Irak divide al mundo”. En él explicaba cómo Dios había usado este conflicto para dividir al mundo en 4 bandos, a saber:
Estos son los jugadores clave de Armagedón. ¿¡Curioso!? Pues ahora todos sabemos que los Islámicos Terroristas de al Qeada han respondido y han atacado a por lo menos dos de los aliados de Estados Unidos en esta liberación y se han frustrado planes que evidencian la intención de esta organización terrorista de atacar a otros aliados de Estados Unidos.
Si usted leyó el artículo que citamos arriba del periódico ElMundo.es, no le queda otra alternativa que comenzar a mirar lo que está pasando de manera muy atenta. Dios podría usar un eventual ataque contra Roma para hacer cumplir la profecía de Apocalipsis 18:8 “Cuanto ella se ha glorificado (La Gran Babilonia) Si colocamos cuatro puntos clave juntos, podríamos llegar a la conclusión siguiente (¡sin tener que estirar demasiado nuestras imaginaciones proféticas!)
¿Ya sabe por dónde ando? La ciudad de Roma es una ciudad inmensa. Con más de un millón de habitantes. La Biblia dice que Dios la juzgará. Al Qeada dice que la juzgará. La Biblia dice que será destruida en “una hora” y al Qeada promete, casi como si fuera profético que “destruirá a Roma” y agrega que quien la destruirá “ya está ya preparando sus espadas”. La amenaza nos dice que “Roma no será conquistada con la palabra sino con la fuerza y las armas” del Islam. ¿Será posible que una ciudad de un millón de habitantes pueda ser destruida en una hora? La verdad es que hace apenas dos años, en una entrevista con el periodista pakistaní más respetable, Bin Laden dijo que Al Qeada contaba con varias bombas nucleares de maletín. Una o dos de estas bombas colocadas estratégicamente en Roma podrían causar, “con fuego” y “en una hora” el cumplimiento de la profecía de Apocalipsis 18:8. (A propósito, los lídres islámicos han apoyado la poseción de estas armas de destrucción masiva.) En artículos subsecuentes hablaré más sobre otras profecías relacionadas con esta a que ahora aludimos y en ellos veremos cómo los gobernantes “que fornicaron” con la Iglesia de Roma se “lamentarán” sobre ella. Hermanos, estamos viviendo en tiempos verdaderamente emocionantes. Es un honor ver suceder lo que los profetas mismos que expresaron estas profecías no podían ni soñar siquiera en verlas materializarse. Es hora de santificar nuestras vidas, es hora de huir de la Gran Ramera y es hora de buscar de Dios. No afirmamos (¿Cómo osar hacerlo?) que Dios usará el odio vengativo islámico para acarrear este oráculo contra Roma. Lo que sí creemos es que Dios lo hará de alguna forma y esta podría ser una forma en que podría hacerlo.
Pastor Dawlin A. Ureña |
La Iglesia: Su Propósito y Comisión
14 may 2010 Comentarios desactivados
in Eclesiología, Ekklesia, Iglesia, Teología Etiquetas: Chafer, Comisión, La Iglesia, Lewis Sperry Chafer, Propósito
La Iglesia: Su Propósito y Comisión por Lewis Sperry Chafer
En la era actual Dios está dando a conocer su sabiduría y está manifestando su gracia ante las huestes angélicas por medio de la iglesia (Ef. 3:10). En el cielo, la iglesia será por toda la eternidad la ilustración de lo que la gracia de Dios puede hacer (Ef. 2:7). Sin embargo, estrictamente hablando, la comisión divina de la iglesia se entrega más bien a individuos que a un grupo corporativo. Cristo, como cabeza de la iglesia, puede dirigir a cada creyente en los senderos de la voluntad de Dios en armonía con sus dones personales y el plan de Dios para la vida individual. Sin embargo, todo esto está en armonía con el propósito general de Dios para la iglesia en el tiempo actual. En la iglesia como cuerpo, Dios está cumpliendo un propósito divino presente que se está revelando exactamente como fue profetizado en las Escrituras.
A. El Actual Propósito Divino En El Mundo.
El actual propósito divino para esta era no es la conversión del mundo, sino el llamamiento a todos los que creerán en Cristo, a fin de que salgan del mundo y formen el cuerpo de Cristo que es la iglesia. Es cierto que el mundo se convertirá y que habrá un reino de justicia en la tierra; pero, según la Biblia, el día de una tierra transformada, lejos de ser el resultado del servicio cristiano, no precederá a la venida de Cristo, sino que vendrá después, y solo será posible por su presencia y poder inmediatos.
Es después de ser cortada la Piedra —símbolo del regreso de Cristo— que Dios establece un reino eterno en la tierra (Dn. 2:44-45). Es después del regreso del Señor y de la toma de posesión del trono de su gloria que El dice a las ovejas de su mano derecha que entren en el reino terrenal preparado para ellas (Mt. 25:31-34). Del mismo modo, es después que se le ve descender del cielo que Cristo reina mil años sobre la tierra (Ap. 19:11-20:9; cf. con Hch. 15:13-19; 1 Co. 15: 20-25).
Al anunciar los rasgos peculiares de esta era (Mt. 13:1-50), el Señor hace mención de tres características principales:
1) El lugar de Israel en el mundo sería como el de un tesoro escondido en el campo (Mt. 13:44); 2) el mal continuaría hasta el final de la era (Mt. 13:4, 25, 33, 48); y 3) serán reunidos los hijos del reino, comparados con el trigo, la perla de gran precio y los buenos peces (Mt. 13:30, 45, 46, 48).
De estas tres características de la era se desprende que el propósito supremo de Dios para esta edad es la reunión de los hijos del reino. De acuerdo con esto, se afirma en Romanos 11:25 que la ceguera actual de Israel durará hasta que sea completada la iglesia (nótese Ef. 1:22-23), hasta el fin de la era de especial bendición para los gentiles.
De igual modo, el misterio de iniquidad, el mal, seguirá obrando durante la era actual, aunque restringido, hasta que el que lo detiene, el Espíritu de Dios, sea quitado de en medio (2 Ts. 2:7). Como el Espíritu se ira solamente cuando haya completado el llamamiento de la iglesia, el propósito inmediato de Dios no es la corrección del mal en el mundo, sino el llamamiento de todo el que crea. Aún falta cumplir los pactos de Israel (Ro. 11:27), y el mal será desterrado de la tierra (Ap. 21:1); pero el propósito actual de Dios, y todo evidentemente espera esto, es terminar de completar la iglesia.
En Hechos 15:13-19 se da la sustancia del discurso de Santiago al concluir el primer concilio de la iglesia en Jerusalén. La ocasión de este concilio fue la necesidad de determinar la cuestión del propósito actual de Dios. La Iglesia primitiva estaba compuesta mayormente por judíos, y éstos estaban confundidos en cuanto a su propia posición nacional a la luz del hecho de que el nuevo evangelio estaba fluyendo hacia los gentiles. Jacobo sostiene que, según la experiencia de Pedro en la casa de Cornelio el gentil, Dios está visitando a los gentiles para tomar de ellos pueblo para su nombre. “Después de esto”, dice Jacobo, el Señor regresará y entonces cumplirá sus propósitos para con Israel y los gentiles.
La implicación práctica de todo esto en relación con el tema de este estudio es que, en la era actual, el creyente individual (y mucho menos la iglesia) no ha sido puesto para la realización de un programa de mejoramiento mundial; en cambio, el creyente es llamado a ser testigo de Cristo y de su gracia salvadora en todo el mundo, y por medio de este ministerio de predicación el Espíritu de Dios cumplirá el propósito divino supremo de la era.
B. La Formación De La Iglesia
Cristo profetizó que El edificarla su iglesia (Mt. 16:18), y el apóstol Pablo comparó la iglesia con una estructura de piedras vivas que crecen para formar un templo vivo en el Señor y son edificados para morada de Dios en el Espíritu (Ef. 2:21-22). Del mismo modo, el ministerio del creyente de ganar almas y edificar el cuerpo de Cristo no continua para siempre, sino “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Ef. 4:13). La “estatura de la plenitud de Cristo no se refiere al desarrollo de hombres semejantes a Cristo, sino más bien al desarrollo del cuerpo de Cristo hasta su completa formación (Ef. 1:22-23). El mismo aspecto de la verdad vuelve a ser anunciado en Efesios 4:16, donde los miembros del cuerpo, como las células vivas del cuerpo humano, se presentan como Si estuvieran en una actividad incesante para ganar almas y, por lo tanto, están haciendo crecer el cuerpo.
C. La Comisión Del Creyente
Cristo predijo que la siembra que iba a caracterizar a la presente dispensación daría como resultado que una cuarta parte llegaría a ser trigo (Mt. 13:1-23). Sin embargo, aunque predicación del evangelio se relaciona con la vida y con la muerte (2 Co. 2:16), el hijo de Dios es comisionado para instar a tiempo y fuera de tiempo en sus esfuerzos por ganar los perdidos. Ha sido designado para ir por todo el mundo predicar el evangelio a toda criatura (Mr. 16:15), sabiendo que la fe viene por el oír y el oír por la Palabra de Dios Ro. 10:17). También se afirma en 2 Corintios 5:19 que Dios, que estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, nos ha entregado la palabra de la reconciliación. “Así que somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconliaos con Dios” (2 Co. 5:20).
Este ministerio está sobre cada creyente y puede ser ejercido de muchas maneras.
1. El evangelio puede ser presentado a los inconversos, por medio de ofrendas. Evidentemente, hay muchos creyentes sinceros que no han despertado a la efectividad de la acción de dar de su sustancia con este objeto. El mensajero no puede ir a menos que sea enviado, pero el que lo envía un coparticipe en el servicio y ha invertido su dinero en bonos que pagarán dividendos eternos.
2. El evangelio puede ser presentado a los inconversos en respuesta a las oraciones. El que dijo: “Si algo pidiereis en mi nombre yo lo haré” (Jn. 14:14), ciertamente enviará obreros a la mies en contestación a las oraciones. Se prueba fácilmente que no hay ministerio más fructífero para el hijo de Dios que el de la oración; sin embargo, cuán pocos parecen comprender que las almas se salvan por medio de ese servicio.
3. El evangelio puede ser presentado a los inconversos por medio de la palabra hablada. Puesto que todos han sido comisionados para la realización de esta tarea, es necesario observar ciertas condiciones imperativas: a) el mensajero debe estar deseoso de ser puesto donde el Espíritu lo desee; b) el mensajero debiera ser instruido en cuanto a las verdades precisas que constituyen el evangelio de la gracia que tiene la misión de declarar; c) el mensajero debe estar lleno del Espíritu Santo, o le faltará la pasión propulsora por los perdidos, que es lo único que lo lleva a uno a un servicio de ganar almas valiente e infatigablemente. “Cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo —dijo Cristo—, me seréis testigos…” (Hch. 1:8). Sin esta plenitud no habrá disposición para testificar. Pero estando llenos, nada puede impedir el flujo de la compasión divina (Hch. 4:20).
4. El evangelio puede ser presentado por diversos medios mecánicos tales como la literatura, la radio, La televisión y la música sagrada. Sin consideración del medio usado, la verdad debe ser presentada de tal modo que el Espíritu Santo pueda usarla.
5. Indudablemente el Espíritu Santo usa muchos otros medios en la difusión del evangelio, por ejemplo, instituciones educacionales donde se preparan predicadores, La aviación misionera que sirve para transportar a los hombres que llevan el evangelio, y la página impresa. Aunque no todos los cristianos estén igualmente dotados para predicar directamente el evangelio, cada cristiano tiene parte en la responsabilidad de hacer que el evangelio sea predicado a toda criatura.
PREGUNTAS
1. ¿Qué papel juega la iglesia en la manifestación de la gracia de Dios?
2. ¿Quién dirige a cada creyente en el camino de la voluntad de Dios?
3. Hacer un contraste entre el propósito de Dios en la edad actual y su propósito en el reino milenial.
4. ¿Qué es necesario antes de que se convierta el mundo?
5. Nombrar las tres características principales que constituyen los rasgos peculiares de esta era según Mateo 13.
6. ¿Cuáles serán algunos de los resultados inmediatos para Israel y el mundo cuando el actual propósito de Dios para la iglesia sea completado en el arrebatamiento?
7. Según Hechos 15, ¿cuál es el orden del programa de Dios para bendecir a los gentiles y bendecir a los judíos?
8. Describir el propósito presente de Dios en la edificación de su iglesia.
9. ¿Cuál es la comisión actual del creyente?
10. Nombrar diversos métodos por los cuales el creyente pueda ejercer su privilegio de extender el evangelio por el mundo.
11. ¿Cuáles son algunas de las condiciones básicas para ser un mensajero efectivo de Dios?
12. ¿En qué sentido es cada cristiano responsable de la predicación del evangelio a toda criatura?
Hans Küng: teología en libertad
14 may 2010 Comentarios desactivados
in catolicismo, catolicismo romano, Teología Etiquetas: Hans Kung, teología en libertad
Hans Küng: teología en libertad
“Solo me cabe esperar que en el éxito y en el fracaso me pueda siempre mantener una cosa: esa absoluta confianza en Dios que precisamente supone la fe cristiana.” Hans Küng
Hans Küng nació el 19 de marzo de 1928 en Sursee (Cantón Lucerna, Suiza). En 1951 se licencia en filosofía por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma con un trabajo sobre el humanismo ateo de Jean Paul Sartre, y en 1955 se licencia en teología por la misma universidad con un trabajo de licenciatura sobre la doctrina de la justificación del teólogo evangélico Karl Barth. En 1957 consigue su doctorado en teología por la Universidad Sorbona de París con la tesis Justificación. La doctrina de Karl Barth y una reflexión católica, que aparecen simultáneamente tanto en francés como en alemán. Sin embargo, el departamento del Indice del Santo Oficio del Vaticano incluye el “Dosier Küng” (nº de protocolo 399/57/i) con la intención de censurar su libro sobre la “justificación”, pero ésta finalmente no se produce.
En 1959, participa en la conferencia “Ecclesia semper reformada” en la Universidad de Basilea y a propuesta de Karl Barth. Escribe y publica Concilio y unión de los cristianos con grandes reparos del profesor Volk y del cardenal Döpfner. Entre 1960 y 1962, participa en numerosas conferencias preparatorias del Concilio Vaticano II, en Alemania, Austria, Suiza, Holanda e Inglaterra sobre los temas: ¿Llega el concilio demasiado pronto?, ¿Qué esperan los cristianos del concilio?
En 1962 es nombrado oficialmente por el papa Juan XXIII consultor (perito) teológico del Concilio Vaticano II, realizando numerosas conferencias a grupos de obispos de distintos continentes y a miembros de la prensa internacional sobre programa, realidad y esencia del Concilio. Un año después inicia una gira como conferenciante por los Estados Unidos e Inglaterra. Sin embargo, la Catholic University of America de Washington le prohibe que imparta clases allí. A finales del año 1963, tiene lugar el proceso del Santo Oficio contra su libro Estructuras de la Iglesia. Se le interroga en Roma bajo la presidencia del cardenal Bea y en la presencia de los obispos de Basilea y Rotemburgo. Sigue publicando nuevas obras, entre ellas La Iglesia e Iglesia en Libertad.
En 1965 recibe la amonestación del Santo Oficio a través del cardenal Ottaviani a causa de un informe negativo sobre el Concilio y de la conferencia sobre el mismo con el título Veracidad de la Iglesia. Pero en 1967, por decreto del Santo Oficio, cambiado ya su nombre por el de Congregación para la Doctrina de la Fe, queda prohibido difundir y traducir el libro La Iglesia mientras no tenga lugar un coloquio en Roma.
En mayo de 1970, como resultado del artículo Aufruf zur Selbsthilfe sobre el tema de los matrimonios mixtos, provoca la primera censura pública de la Conferencia Episcopal Alemana. En el mes de julio, la publicación del libro ¿Infalible? Un Interrogante desencadena un debate a escala mundial.
En 1971, en Stuttgart, tiene lugar un interrogatorio por parte de los obispos H. Volk (Maguncia) y F. Wetter (Spira) y los profesores J. Ratzinger y H. Schlier de la comisión para la Fe de la Conferencia Alemana en relación a su libro ¿Infalible? La Conferencia Episcopal Alemana se declara contra el libro, así como la Comisión de la Fe de la Conferencia Italiana y distintos teólogos. Sin embargo, en agosto de ese mismo año, 300 teólogos católicos y protestantes de lengua alemana e inglesa escriben una Declaración de solidaridad con Hans Küng. En 1974 publica el libro Ser Cristiano y se recogen en Suiza 20.000 firmas contra el proceso por los libros La Iglesia e ¿Infalible? Finalmente en 1975 se anula el juicio.
Entre los años 1975 y 1977 se producen tres declaraciones de la Conferencia Episcopal Alemana en contra de Ser Cristiano. Finalmente, en 1979, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano le revocó su facultad para la enseñanza como católico. La polémica fue menor debido a que se llegó a un acuerdo para que pudiera seguir enseñando desde una posición secular. Es el mismo año en que se publica su interesante libro ¿Existe Dios?
Algo de su pensamiento
“La norma suprema de mi comportamiento y actuación no puede ser una autoridad o disciplina terrena, mundana o eclesiástica del tipo que sea, sino solamente la voluntad de Dios. Después, el cristocentrismo, es decir, el ir centrándome progresivamente en la persona de Jesucristo, en la que yo descubro en concreto la voluntad de Dios; esta orientación que se ha visto reforzada por la teología de Barth y el contínuo estudio del Nuevo Testamento. Finalmente, lo que concierne a la vida en el mundo y la sociedad actual: la “indiferencia activa” en todas las cosas humanas, que son importantes, pero no decisivas…indiferencia …frente a todas las cosas del mundo, frente a todo aquello que no es Dios. Así, pues, desde el dinero, los bienes y el prestigio hasta las relaciones humanas.
Hans Küng y Karl Barth, autor de ’Carta a los Romanos’, Basilea 1966.
“Esto es lo que de contínuo me ha movido… no el afán de sobresalir y el engreimiento… He criticado a la Iglesia no por haberme distanciado de ella, sino por haberme compromentido con ella. La iglesia ha sido y sigue siendo importante para mí, pero nunca ha sido la instancia suprema, ni lo será en el futuro. La Iglesia solo tiene sentido en el servicio al hombre y, en definitiva, al mismo Dios. Y la iglesia cristiana solo tiene sentido cuando no se ordena según leyes y dogmas autofabricados, sino según la norma del evangelio de Cristo Jesús. “Karl Barth me ha dado acceso a la teología evangélica. Y por encima de todo, ha desatado mi entusiamo por la teología en general… Desde mi primera visita pude entenderme con él mucho mejor que con casi todos los demás con quienes me he encontrado en mi vida. Le he considerado siempre como un amigo paternal… Barth me dijo repetidas veces: ‘¡Cuánto me gustaría ahora volver a ser tan joven como usted; otra vez volvería a saltar a las barricadas!’. Y no lo dudo: si Barth volviera ahora, con mi edad, a saltar a las barricadas, lo haría otra vez de forma muy distinta – bajo la censura de sus maestros y colegas mayores-, como de forma muy distinta lo hizo también en 1919 con su Carta a los Romanos.
“Ahora, como siempre, estoy en contra de una interpretación subjetivista de la Escritura y nunca dejo de tomar postura contra tal peligro de la exégesis y sistemática protestantes… De la Escritura no trato de ofrecer una opinión personal, sino de poner de relieve el consenso de los estudiosos… No se puede suponer como cosa obvia que todo concilio está de antemano de acuerdo con el testimonio cristiano, más en concreto con el mismo Cristo Jesús. Y él es para mí la norma irrevocable. Cristo Jesús, tal como está atestiguado en los documentos originales del Nuevo Testamento, es la “norma normans”, la norma normativa, que no solo vale para el teólogo particular sino también para toda la comunidad eclesial y sus representantes y concilios… En suma, Cristo Jesús es la norma primaria; la iglesia, sus autoridades y documentos son solo norma secundaria.
“Es posible que no agrade a los actuales jerarcas y teólogos oír que Jesús no estuvo al lado de la jerarquía, sino que fue liquidado por ella en colaboración con los poderes políticos. Sin embargo, tal aserto representa una verdad histórica que nadie niega hoy y de la que podrían sacarse consecuencias prácticas. Que uno tenga a Jesús de su lado en determinados casos no es razón de disculpa, sino más bien de compromiso… el Jesús de la historia presentado en Ser Cristiano tiene tras de sí, en sus rasgos principales, el consenso de los exejetas neotestamentarios.
“La Iglesia necesita un criterio para saber lo que en la iglesia cristiana debe ser verdadero: el mensaje cristiano como consta en el Nuevo Testamento; en último término, Jesucristo mismo.” Hans Hüng, Itinerario y Obra. Cristiandad, 1978.
“La Iglesia puede y debe ser a todos los niveles una comunidad de hombres libres. Si quiere servir a la causa de Jesús, nunca puede ser una institución de poder o una Santa Inquisición. Sus miembros han de estar liberados para la libertad: liberados de la esclavitud a la letra de la Ley, del peso de la culpa, del miedo a la muerte, liberados para la vida, el servicio y el amor. Hombres que no tienen que estar sometidos más que a Dios, y no a poderes anónimos ni a otros hombres.
“Donde no hay libertad, no está el Espíritu del Señor… Nadie en la Iglesia tiene derecho a manipular, reprimir o suprimir, abierta o solapadamente, la libertad fundamental de los hijos de Dios y establecer la soberanía del hombre sobre el hombre, en lugar de la soberanía de Dios. En la Iglesia debe manifestarse esa libertad en la libertad de palabra (franqueza) y en la libertad de acción y renuncia (libertad de movimientos y liberalidad en el sentido más amplio de la palabra)… la misma iglesia debe ser a la par ámbito de libertad y abogado de la libertad en el mundo. Ser Cristiano. Trotta, 1996.
José Gómez Caffarena, profesor de metafísica en la Universidad Comillas de Madrid, escribió:
“La teología de Hans Küng da sin duda prevalencia a los orígenes cristianos. En segundo lugar, a la actualidad que vive el creyente de hoy; solo en tercer lugar a la tradición doctrinal.”
La vasta erudición teológica y filosófica de Hans Küng se percibe cuando el lector se familiariza con sus escritos. Aunque es verdad que algunos de sus planteamientos podrían ser objeto de discusión, él mismo defiende la necesidad de que el teólogo pueda realizar su labor de investigación libre de ataduras dogmáticas cuando escribe:
“El teólogo no debe permitir que nadie le frene en su trabajo. Ni siquiera la dirección de su Iglesia, a la que se siente lealmente ligado. El teólogo debe -tal es su gozoso deber y obligación- buscar mediante el estudio serio y sin jactancia respuestas sinceras de las que pueda responder ante la Iglesia y la sociedad… Así se interesará cada vez más por la causa de la teología, sin reivindicar jamás para sí mismo la infalibilidad.” ¿Existe Dios?, pág. 462.
Esteban López
Enero 2000
Hans Küng: “Una Iglesia camino de convertirse en secta”
14 may 2010 1 comentario
in catolicismo, catolicismo romano, Teología Etiquetas: Hans Kung
Hans Küng: “Una Iglesia camino de convertirse en secta”
Atrio

Hace unos días publicábamos la coincidencia de dos teólogos alemanes, especialmente cercanos al teólogo alemán que hoy se sienta en el trono de Pedro, en pedir su dimisión como un servicio. Alguien insinuó que ATRIO degeneraba al ponerse al servicio de tales ridículas campañas. Pues no. Es todo más serio de lo que creen. Y es más fuerte y arraigada que nunca nuestra convicción , la de quienes promovemos este Foro.
La Iglesia, dirigida por un octogenario que se cree la “mente teológica mejor amueblada” en la Iglesia de hoy, está refugiándose en el gueto (lo decía ya Rahner) o camino de convertirse en Secta, como dice hoy Hans Küng en Le Monde. No solidarizamos con lo que dicen, no porque lo diga ellos, sino porque lo pensamos por nosotros mismos, desde nuestro más profundo deseo de llegar a ser discípulos de Jesús.
La Iglesia corre el riesgo de convertirse en una secta
Entrevista a HANS KÜNG. Le Monde, 25.02.09
Larga silueta con cara tersa y pelo rebelde, Hans Küng, considerado como el mayor teólogo contestatario católico vivo, nos recibe en su casa de Tubinga con las paredes llenas de libros. Los suyos, innumerables y traducidos en todas las lenguas, destacan en su despacho personal. Vuelve de nuevo en esta ocasión sobre la tormenta desencadenada por la mano tendida del papa Benedicto XVI a los integristas católicos.
¿Cómo analiza la decisión de Benedicto XVI de levantar la excomunión de cuatro obispos de la corriente integrista de Mons. Lefebvre, de los que uno es Richard Williamson, un negacionista recalcitrante?
No me ha sorprendido. A partir de 1977, en una entrevista a un diario italiano, Mons. Lefebvre indicaba que “cuatro cardenales sostienen su corriente” y que “el nuevo cardenal Ratzinger prometió intervenir ante el papa para encontrarle una solución“. Lo que pone de manifiesto que este asunto no es ni un nuevo problema ni una sorpresa. Benedicto XVI siempre ha hablado mucho con estas personas. Hoy levanta su excomunión, ya que juzga que ha llegado el tiempo. Él ha pensado que podría encontrar una fórmula para reinstalar a los cismáticos, quienes, conservando al mismo tiempo sus convicciones, podrían aparentar que están de acuerdo con el concilio Vaticano II. Él se equivoca de plano.
¿Cómo explica que el papa no haya medido el clamor de indignación que su decisión iba a suscitar, más allá incluso de las causadas por las declaraciones negacionistas de Richard Williamson?
El levantamiento de las excomuniones no es un fallo de comunicación o de táctica, sino que constituye un error de Gobierno del Vaticano. Aunque el papa no tenía conocimiento de las declaraciones negacionistas de Mons. Williamson y aunque él mismo no sea antisemita, todos saben que los cuatro obispos en cuestión son antisemitas. En este asunto, el problema fundamental, es la oposición al Vaticano II, y, en particular, el rechazo a una nueva relación con el judaísmo.
Un papa alemán habría debido considerar eso como un punto central y manifestar sin ambigüedad su posición sobre el Holocausto. Él no ha medido el peligro. Contrariamente a la cancellera Angela Merkel, que reaccionó rápidamente.
Benedicto XVI siempre ha vivido en un medio clerical. Ha viajado muy poco. Ha permanecido encerrado en el Vaticano -que es como el Kremlin de antes-, donde está al resguardo de las críticas. Del golpe, él no es capaz de darse cuenta del impacto de tal decisión en el mundo.
El secretario de Estado, Tarcisio Bertone, que podría ser un contrapeso, era su subordinado en la Congregación para la doctrina de la fe; es un hombre de doctrina, absolutamente sumiso a Benedicto XVI. Estamos ante un problema de estructura.
No hay ningún elemento democrático en este sistema, ningún correctivo. Los conservadores eligieron al papa, y hoy es él quien nombra a los conservadores.
¿En qué medida se puede decir que el papa es aún fiel a las enseñanzas de Vaticano II?
Es fiel al concilio, a su manera. Hace hincapié siempre, como Juan Pablo II, en la continuidad con la “tradición“. Para él, esta tradición se remonta al período medieval y helenista. No quiere sobre todo admitir que el Vaticano II produjo una ruptura, por ejemplo, con el reconocimiento de la libertad religiosa, combatida por todos los papas previos al concilio.
La concepción profunda de Benedicto XVI es que es necesario acoger el concilio, pero que hay que interpretarlo; quizá no a la manera de los lefebvristes, pero en cualquier caso en el respeto a la tradición y de manera restrictiva. Por ejemplo, todavía sigue siendo crítico sobre la liturgia del Vaticano II.
Básicamente, Benedicto XVI tiene una posición ambigua sobre los textos del concilio, ya que él no está cómodo con la modernidad y la reforma. Ahora bien Vaticano II representó la integración del paradigma de la reforma y de la modernidad en la Iglesia Católica.
Mons. Lefebvre no lo ha aceptado nunca y sus amigos d la Curie tampoco. En esto Benedicto XVI tiene una cierta simpatía hacia Mons. Lefebvre.
Por otra parte, encuentro escandaloso que para el quincuagésimo aniversario del anuncio del concilio por Juan XXIII (en enero de 1959), el papa no haya hecho un elogio de su antecesor, sino que haya elegido levantar la excomunión a las personas opuestas a este concilio.
¿Qué Iglesia está legando a sus sucesores el papa Benedicto XVI?
Pienso que defiende la idea del “pequeño rebaño”. Ésta es un poco la línea de los integristas, que consideran que, aunque la Iglesia pierda a muchos de sus fieles, habrá al final una Iglesia elitista, formada por “verdaderos” católicos. Es una ilusión pensar que se puede seguir así, sin sacerdotes, sin vocaciones.
Esta evolución es un movimiento claramente de restauración. Eso se manifiesta en la liturgia y también en actos o gestos, por ejemplo cuando dice a los protestantes que la Iglesia Católica es la única verdadera Iglesia.
¿Está la Iglesia Católica en peligro?
La Iglesia corre el riesgo de convertirse en una secta. Muchos católicos ya no esperan nada de este papa. Y es muy doloroso.
Usted ha escirto: “¿Cómo un teórico tan dotado, amable y abierto como Joseph Ratzinger ja podido cambiar en este punto y convertirse en el Gran Inquisidor romano?” Pues ¿cómo?
Pienso que el impacto de los movimientos de protesta de 1968 resucitó su pasado. Ratzinger era conservador. Durante el concilio, él se abrió, aunque ya entonces era escéptico. Con el 68, volvió de nuevo a posiciones muy conservadoras, que ha guardado hasta hoy.
¿Puede el papa actual corregir aún esta deriva?
Cuando él me recibió en 2005, hizo un acto de valentía y yo creí de verdad que encontraría el camino para reformar, aunque lentamente. Pero, en cuatro años, ha demostrado lo contrario. Hoy, me pregunto si va a ser capaz de un gesto valiente. Para empezar, sería necesario reconocer que la Iglesia Católica atraviesa una crisis profunda.
A continuación, podría muy fácilmente hacer un gesto a favor de los divorciados y declarar que, en algunas condiciones pueden acceder a la comunión. Podría corregir la encíclica Humanae Vitae (que condenó todas las formas de contracepción en 1968) diciendo que en algunos casos la píldora es aceptable.
Podría corregir su teología, que data del concilio de Nicea (en 325). Podría decir mañana: “Queda suprimida la ley del celibato para los sacerdotes“. ¡Él es mucho más poderoso que el Presidente de los Estados Unidos! ¡No tiene que dar cuentaa a un Tribunal supremo! Podría también convocar a un nuevo concilio.
¿Un Vaticano III?
Eso podría ayudar. Tal reunión permitiría regular cuestiones a las que el Vaticano II no respondió, como el celibato de los sacerdotes o el control de natalidad. Sería necesario también prever un nuevo método para la elección de los obispos, en que el pueblo tendría una palabra que decir.
La crisis actual ha suscitado un movimiento de resistencia. Muchos fieles se niegan a volver de nuevo al antiguo sistema. Incluso algunos obispos se han visto obligados a criticar la política del Vaticano. La jerarquía no lo puede ignorar.
¿Su rehabilitación podría formar parte de estos fuertes gestos?
¡Sería en cualquier caso más fácil que la reintegración de los cismáticos! Pero yo no creo en ella, ya que Benedicto XVI se siente más cerca de los integristas que de la gente como yo, que trabajó y aceptó el concilio.
[Manifestaciones recogidas por Nicolas Bourcier y Estefanía Le Bars. Traducción de ATRIO]
“Hans Küng no es teólogo católico”
14 may 2010 5 comentarios
in Apologética, catolicismo, catolicismo romano, Teología Etiquetas: Hans Kung, teólogo católico
“Hans Küng no es teólogo católico”
El autor defiende que un teólogo debe ser obediente al magisterio de su Iglesia y que Küng no lo es. Sacerdote católico, Hans Küng fue asesor del Vaticano II por invitación de Juan XXIII.
Rafael Termes
29.12.03 El País

Crítico con Juan Pablo II y el cardenal Ratzinger
Así de simple. Y para que nadie se deje engañar. Hans Küng no es, por definición, teólogo católico. Un teólogo católico es aquel que gozando, al igual que los cultivadores de otras ciencias, de la legítima libertad científica, investiga sobre el contenido de la Revelación –escritura y tradición– para penetrarlo y enseñarlo, haciéndolo más asequible al pueblo fiel; dentro de los límites marcados por la fidelidad al magisterio de la Iglesia, a quien compete en exclusiva el deber de custodiar el depósito de la fe –doctrina y costumbres– recibido de los apóstoles. Y es evidente que Hans Küng, cuya formación teórica no se discute, ha rebasado los límites, enseñando opiniones suyas que contradicen, en el dogma y en la moral, la doctrina de la Iglesia, obligando a la Congregación para la Doctrina de la Fe a declarar que no puede ser considerado como teólogo católico y que no puede ejercer como tal el oficio de enseñar.
Para entender esto, que tanto ha “escandalizado” a los que apoyan al profesor Küng, no es necesario ser un experto en eclesiología; basta con tener sentido común. Todo el mundo reconoce que para jugar como futbolista profesional es necesario aceptar y cumplir las instrucciones del entrenador o del capitán del equipo. Küng achaca lo que le sucede al papa Juan Pablo II, a quien califica de retrógrado autoritario, acusándole de “cerrar las ventanas de la Iglesia” y de oponerse al diálogo, causando grandes males a la Iglesia. Y culpa también al que llama “gran inquisidor”, el cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Pero el desacuerdo de Küng con el Magisterio viene de mucho antes de que Juan Pablo II accediera al solio pontificio y de que Ratzinger fuera nombrado prefecto para la Doctrina de la Fe. Veamos.
Primeras manifestaciones en discordia Hans Küng nació en Suiza en 1928. En 1951 se licenció en filosofía por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. En 1954 fue ordenado sacerdote. En 1957, tras intimar con el teólogo protestante Karl Barth, se doctora en teología por la Sorbona de París, con una tesis sobre la Justificación que, bajo el pontificado de Juan XXIII, ya suscita reservas sobre su ortodoxia. En 1962, Juan XXIII le nombra consultor del Concilio Vaticano II (1962-1965) y se dedica a dar conferencias, en diversos lugares, sobre la esencia del Concilio, pero la Catholic University of America de Washington ya le prohíbe que imparta clases en sus aulas. En 1963, en pleno Concilio Vaticano II, se incoa un proceso contra su libro Estructura de la Iglesia, y en 1965 es amonestado a causa de un informe negativo sobre el Concilio, en el que hoy tan insistentemente dice apoyarse.
Parece esconderse Tras numerosos incidentes, a consecuencia de diversos libros que sigue publicando, en especial La Iglesia e ¿Infalible?, una pregunta, en 1975 la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, de la que era prefecto el cardenal Francisco Seper, publica una Declaración en la que puede verse que el tratamiento que la Congregación ha dado al problema no tiene nada que ver con la acusación de régimen inquisitorial que Küng y sus corifeos propinan a la Curia vaticana. En efecto, después de someter a examen las dos obras citadas, en cartas de 6 de mayo y 12 de julio de 1971, la Congregación hizo saber al autor las dificultades que encontró en las mismas, invitándole a que expusiera por escrito en qué modo sus opiniones no contradecían la doctrina católica. Ante la falta de respuesta, la Congregación, en carta de 4 de julio de 1973, ofreció al profesor Küng una nueva oportunidad de explicarse, mediante un coloquio. Küng no aceptó el ofrecimiento, pero en su respuesta no probó que sus opiniones no contradecían la doctrina católica.
Algunos errores en concreto
En vista de ello, a fin de evitar la confusión de los fieles, la Congregación declaró que en las antedichas obras del profesor Küng se contienen opiniones que en diverso grado se oponen a la doctrina de la Iglesia católica, señalando los tres errores de mayor importancia, suspendiendo, de momento, el juicio sobre otras opiniones que el profesor Küng defiende. Primer error: La opinión del profesor Küng que, por lo menos, “pone en duda el dogma de la infalibilidad” de la Iglesia en materia de fe y costumbres, “contradice la doctrina definida en el Concilio Vaticano I y confirmada en el Concilio Vaticano II”. Segundo error: Las opiniones del profesor Küng contradicen la doctrina según la cual los obispos en la Iglesia son “doctores auténticos, dotados de la autoridad de Cristo, que predican al pueblo a ellos confiado la fe que se ha de creer y aplicar a las costumbres”. Tercer error: La opinión del profesor Küng en su libro La Iglesia, según la cual la Santa Misa “puede ser válidamente celebrada, al menos en caso de necesidad, por bautizados carentes del orden sacerdotal”, contradice la doctrina de los concilios Lateranense IV y Vaticano II. Sin embargo, a pesar de la gravedad de tales errores, en aquel entonces, 15 de febrero de 1975, la Sagrada Congregación, por mandato del Sumo Pontífice Pablo VI, decidió, “por ahora”, advertir al profesor Küng que no podía continuar enseñando tales opiniones, recordándole “que la autoridad de la Iglesia le concedió la licencia de enseñar Sagrada Teología en el espíritu de la doctrina de la Iglesia y no las opiniones que subvierten esta doctrina o la ponen en duda”.
http://www.unav.es/capellania/fluvium/textos/documentacion/igl188.htm
Violando el texto Bíblico
13 may 2010 6 comentarios
in Hermenéutica, Teología
En las clases de Hermenéutica que he estado impartiendo en la IBRL hemos visto algunos de los principales problemas con la interpretación bíblica. La Biblia es muy clara con respecto a muchísimas doctrinas y es especialmente clara en cuanto a la exclusividad del cristianismo como el camino para llegar a Dios. Para muchos teólogos y creyentes de tendencia liberal esta interpretación es equivocada.
Cuando Cristo dice en Juan 14: 6, “Yo soy el camino, la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí,” muchos de estos liberales contextualizan el mensaje y, en palabras de José Martínez, “violan el texto bíblico,“ pues interpretan a Cristo diciendo lo siguiente, “Yo soy un camino, una verdad, y una vida. Unos van al Padre por mí.“
Pero, es este tipo de interpretación válida? La respuesta es no! Toda la Biblia afirma que la única manera de que una persona sea reconciliada con el Dios al que ha ofendido es por medio de la fe exclusivamente en Jesucristo. No hay otra manera. No hay otro camino. No hay otra verdad. Y la prueba de que esto es así está en un hecho ocurrido hace más de dos mil años: la resurrección de Jesucristo. Ese fue el evento que confirmó que todo lo que la Biblia dice es verdad. Ninguna otra religión es valida desde la perspectiva bíblica. Todas las demás religiones fuera del cristianismo son invenciones humanas (Romanos 1: 18-25).
Y lo que quiero mostrarles es un artículo publicado en el Washington Post titulado, “La búsqueda por dilucidar religiones competitivas y comparables.” Kathleen Parker, la autora escribe el artículo con respecto a Franklin Graham, a quien le fue negada la posibilidad de dirigir el Día Nacional de la Oración en los Estados Unidos debido a que se negó a afirmar la veracidad de todas las religiones, especialmente el islam. Parker escribe,
La ofensa de Graham fue expresar su creencia que sólo los cristianos tienen el oído de Dios, que el islam es malvado, y que los indúes y musulmanes no le oran al mismo Dios suyo.”
De nuevo, es triste como se le ha permitido a las personas interpretar la Biblia a su placer, sin que hagan lo mismo con un periódico o cualquier otro libro histórico. Me pregunto como estaría el mundo si se interpretaran las leyes de la constitución de un país de esa manera. De hecho, esa es la razón por la que el mundo está así, porque se han negado a someterse a la verdad revelada por Dios en la Biblia. Y esa verdad es esta: Jesús es el único camino que lleva a Dios!
La Iglesia: Sus Miembros
13 may 2010 Comentarios desactivados
in Eclesiología, Ekklesia, Iglesia, Teología Etiquetas: La Iglesia, Miembros
La Iglesia: Sus Miembros por Lewis Sperry Chafer
A. La iglesia como el propósito presente de Dios.
En el Nuevo Testamento se revela que la iglesia es el propósito central de Dios en la edad actual. En contraste con el propósito de Dios para con individuos y naciones del Antiguo Testamento y el propósito mayor para la nación de Israel, se revela que la iglesia es la compañía de creyentes formada por judíos y gentiles que son llamados a salir del mundo y se juntan en una unión viva por el bautismo del Espíritu.
En general, el concepto de iglesia se divide en dos grandes categorías. El énfasis principal en el Nuevo Testamento está en la iglesia como organismo, la unión viva de todos los verdaderos creyentes en Cristo. Esta es la verdad distintiva que se presenta a partir del día de Pentecostés, con el advenimiento del Espíritu, y que acaba con la venida de Cristo por su iglesia, en la cual la iglesia será arrebatada fuera del mundo y llevada al cielo.
Sin embargo, otro concepto es el de iglesia local o iglesia organizada. Es el cuerpo de los creyentes que profesan ser cristianos y se reúnen en una localidad o un grupo de tales asambleas locales (1 Co. 1:2; Ga. 1:2; Fil. 1:1).
La palabra “iglesia” es una traducción de una palabra griega: “ekklesia”, y frecuentemente se usa para designar cualquier asamblea o congregación de personas reunidas con fines religiosos o políticos. La palabra realmente significa “llamados fuera”. En la Grecia antigua las ciudades se gobernaban por un sistema puramente democrático en que todos los ciudadanos del pueblo se reunían para decidir sobre los asuntos de interés mutuo. Como eran “llamados fuera” de sus ocupaciones ordinarias a una asamblea en la cual podrían votar, la palabra llegó a significar el resultado de aquellas convocatorias, esto es, designó a aquellos que se reunían.
Esta palabra se encuentra con frecuencia en la Septuaginta, versión griega del Antiguo Testamento, y designa a las diversas asambleas del Antiguo Testamento. Se usa en un sentido similar en pasajes tales como Hechos 7:38 y 19:32, donde la palabra se usa sencillamente para una multitud reunida. Sin embargo, cuando se usa para la iglesia como cuerpo de Cristo se convierte en una palabra técnica que se refiere a los que han sido llamados fuera del mundo para reunirse en una unión viva con Cristo. Este concepto no se encuentra en el Antiguo Testamento, aun cuando Israel a veces se reunía con propósitos religiosos. La palabra, cuando se usa para los salvados, se aplica específicamente a la compañía de los salvados durante la presente era y que se encuentran en el cielo y en la tierra.
B. La iglesia: Una revelación del Nuevo Testamento.
Por cuanto no se encuentra en el Antiguo Testamento el concepto de una iglesia formada por judíos y gentiles que son salvados y reunidos para la vida eterna, solo el Nuevo Testamento da la revelación divina sobre este importante tema. En el plan de Dios era necesario que Cristo viniera primero para morir en la cruz, fuera resucitado de entre los muertos y ascendiera a los cielos. Con la venida del Espíritu Santo en el día de Pentecostés, sin embargo fue posible que Dios cumpliera su propósito de tener una compañía especial de creyentes sin tener en cuenta la distinción entre Israel y los gentiles y cada uno de ellos con su propio lugar en el propósito eterno de Dios.
Según Hechos 2, confirmado por la experiencia de Cornelio en Hechos 10, los creyentes en Cristo fueron bautizados por el Espíritu (1 CO. 12:13) y llegaron a ser miembros los unos de los otros con el advenimiento del Espíritu Santo. Desde Pentecostés-es hacia adelante cada creyente que llegó a la salvación fue hecho miembro del cuerpo de Cristo, como vimos previamente en la doctrina del bautismo del Espíritu Santo. Una vez que la iglesia esté completa y sea arrebatada en el rapto al cielo, el propósito divino volverá a hacer la distinción normal entre judíos y gentiles que sean salvos durante el período de prueba que seguirá al arrepentimiento y en el reino milenial.
C. El judío, el gentil y la iglesia de Dios.
En la era actual, la Biblia reconoce tres grandes divisiones en la familia humana: el judío, el gentil y la iglesia de Dios (1 Co. 10:32). La observancia de estas distinciones es de gran importancia para comprender el propósito presente de Dios.
1. Los judíos o hijos de Israel son la nación que surgió de Abraham siguiendo la línea de Isaac y Jacob, y que, según el propósito y la promesa divina, son el pueblo terrenal escogido por Dios. Esta nación ha sido milagrosamente preservada hasta el tiempo actual y, según las profecías, todavía será el pueblo dominante y glorificado de la tierra en la edad del reino venidero (Is. 62:1-12).
Las promesas eternas de Jehová a su pueblo no pueden ser alteradas. Estas promesas incluyen una entidad nacional (Jer. 31:36), una tierra (Gn. 13:15), un trono (2 S. 7:13), un rey (Jer. 33:20-21) y un reino (2 S. 7:16). En la fidelidad de Dios, sus promesas, que son primariamente terrenales en carácter, han sido cumplidas hasta el momento presente y serán cumplidas por toda la eternidad; porque se dice que cada uno de estos pactos es eterno en duración.
Cuatro palabras describen la operación del propósito divino en este pueblo: “escogidos”, “dispersos”, “reunidos”, “benditos”. Es obvio que fueron escogidos y que ahora están dispersos entre las naciones de la tierra. Todavía falta que sean reunidos y bendecidos. El ministerio peculiar de este pueblo se encuentra en Romanos 9:4-5 (cf. con Gn. 12:3).
2. Los gentiles son La vasta multitud incontable, excluidos Los israelitas, que han vivido en la tierra desde Adán hasta ahora. Aparte de ciertos individuos, no hay noticias de que, en el período desde Adán hasta Cristo, Dios haya tenido alguna relación especial, o haya extendido alguna promesa inmediata a los gentiles. Sin embargo, las profecías del Antiguo Testamento predicen grandes bendiciones terrenales que vendrían sobre los gentiles en el reino venidero sobre la tierra, y en la era actual participarían al igual que los judíos en los privilegios del evangelio.
3. La iglesia de Dios no se refiere a la membresía de iglesias organizadas, sino a toda la compañía de los redimidos que habrán sido salvos durante La era actual. Son un pueblo distinto porque: a) todos los individuos que la forman han nacido de nuevo, entran en el reino de Dios (Jn. 3:5) y han sido destinados a ser conformados a la imagen de Cristo (Ro. 8:29); b) ya no están en Adán participando de la ruina de la vieja creación (2 Co. 5:17), sino que están en Cristo participando de la nueva creación, de todo lo que Cristo es en la vida y gloria de su resurrección (Ef. 1:3; Col. 2:10); c) a la vista de Dios es cambiada su nacionalidad, porque están sobre una nueva base en la que no hay judío ni gentil, sino que Cristo es el todo en todos (Col. 3:11); d) ahora son ciudadanos del cielo (Fil. 3:20; Col. 3:3) y todas sus promesas, sus posesiones y su posición son celestiales (2 Co. 5: 17-18). De este modo este pueblo celestial se distingue de todos los demás pueblos de la tierra.
D. La iglesia formada por judíos y gentiles.
Ya han sido señaladas las respectivas posiciones terrenales de judíos y gentiles. A esto debe añadirse que durante la era actual, y para los propósitos de la gracia, Dios ha colocado a judíos y gentiles sobre una base común (Ro. 3:9). Se dice que ambos están “bajo pecado”, lo que significa que ahora están limitados a la salvación por gracia solamente.
El cambio en el programa divino, en la muerte de Cristo, del reconocimiento de una nación favorecida a un llamamiento de individuos tanto judíos como gentiles fue algo dificilísimo de entender para los judíos. El judío no comprendió que sus pactos habían sido puestos a un lado por un tiempo, pero que no habían sido abrogados. Las luchas de la nación con este problema están en el libro de los Hechos.
El judío se encuentra desajustado hasta el día de hoy en relación con este programa, y se ha predicho de él que permanecerá cegado en parte hasta que la iglesia sea llevada de este mundo (Ro. 11:25), después de lo cual el Libertador vendrá a Sión y quitará la impiedad de Jacob. Se afirma que éste es el pacto de Dios con ellos, cuando El quite sus pecados (Ro. 11:26-27). Sin embargo, por la predicación del evangelio, tanto judíos como gentiles están siendo salvados ahora y la iglesia está siendo edificada. El apóstol dio instrucciones de que el evangelio sea predicado primeramente al judío (Ro. 1:16), y su propio ministerio fue ordenado de acuerdo con ese programa (Hch. 17:1-3).
Como se ha sugerido, al apóstol Pablo le fueron dadas dos revelaciones: una, el evangelio de la gracia de Dios, probablemente cuando estaba en Arabia al comienzo de su ministerio (Ga. 1:11-12), y la otra, de la iglesia como cuerpo de Cristo, probablemente mientras estuvo en la cárcel (Ef. 3: 3-6). El rasgo vital de la segunda revelación es que de las dos fuentes —judíos y gentiles— Dios está formando un nuevo cuerpo (Ef. 2:15). Este era un misterio, esto es, un secreto divino aún no revelado. No es secreto que Dios tenía propósitos para Israel o para los gentiles, puesto que éste es el tema del Antiguo Testamento en las profecías; pero el secrete escondido en Dios era la creación de un nuevo orden celestial de seres escogidos de judíos y gentiles.
E. Membresia de la iglesia.
La respuesta a la pregunta “¿Puede una persona ser salva y no ser miembro de la iglesia? depende del significado que se le dé a la palabra “iglesia”. Es obvio que una persona puede ser cristiana y no ser miembro de una iglesia local. En realidad todos debieran ser salvos antes de hacerse miembros de una iglesia; y si se es salvo, es normal que un individuo busque la comunión del pueblo de Dios en una u otra forma.
Por otra parte, es imposible ser salvo y no ser miembro le la iglesia de las cual Cristo es la cabeza; porque una parte de la obra divina en la salvación es la unión del salvado con Cristo por el bautismo con el Espíritu Santo (1 Co. 12:13). Cuando se usa en conexión con la obra del Espíritu, “bautizar” es una palabra de significado discriminatorio y traspasa los limites de la ordenanza exterior del bautismo con agua y representa el ministerio del Espíritu en favor del creyente que tiene los efectos de mayor alcance que cualquier otra empresa divina en la salvación. No es sorprendente que Satanás haya tratado de distorsionar el significado claro del bautismo con el Espíritu y el ministerio divino que él representa; porque solamente sobre la base de este ministerio podemos comprender las riquezas de la gracia divina o entrar en el gozo celestial, con su impulso a una vida santa que estas riquezas imparten.
En la tierra la iglesia se ve como una banda peregrina de testigos. No son de este mundo, así como Cristo no es de este mundo (Jn. 17:16), y como el Padre ha enviado al Hijo al mundo, el Hijo ha enviado a estos testigos por el mundo. “Aún no se ha manifestado” (véase Col. 3:4; 1 Jn. 3:2) lo que ellos son por las riquezas de la gracia. Por ser el pueblo celestial en contraste con Israel el pueblo terrenal, la iglesia—glorificada en la realización de su propósito divino— aparece en los cielos como la esposa del Cordero, reinando juntamente con el Rey, y participando para siempre en la gloria del eterno Hijo de Dios.
PREGUNTAS
1. ¿Cuál es el contraste entre los propósitos de Dios para la iglesia y los propósitos de Dios para individuos y naciones en el Antiguo Testamento?
2. ¿Cuáles son las dos categorías principales en el concepto de Iglesia?
3. ¿Cuál es el significado original de la palabra “iglesia”?
4. ¿Qué uso se le da a la palabra “iglesia” en el Antiguo Testamento, y cuál es la diferencia en el uso para referirse a la iglesia que es el cuerpo de Cristo?
5. ¿Qué era necesario cumplir en el plan de Dios antes del advenimiento del Espíritu en el día de Pentecostés?
7. Nombrar las tres grandes divisiones de la familia humana en la era actual y definirlas.
8. ¿Cuáles son algunas de las promesas eternas que Dios ha dado a Israel?
9. ¿Qué promesas ha dado Dios a los gentiles?
10. ¿En qué sentido es la iglesia una compañía distinta de personas?
11. ¿Sobre qué base común ha puesto Dios al judío y al gentil en la era actual?
12. ¿Qué sucedió con los pactos de Israel en la era actual?
13. ¿Cómo se caracteriza a Israel durante la era actual, según Romanos 11:25?
14. ¿Que sucederá a Israel después del arrebatamiento de la iglesia?
15. Nombrar y definir las dos grandes revelaciones dadas al apóstol Pablo.
16. ¿Qué relación hay entre la salvación de un individuo y su membresía de la iglesia?
17. ¿Es posible ser salvo sin ser miembro de la iglesia como cuerpo de Cristo?
18. ¿Cuá1 es el destino de la iglesia después de la era actual?
La Kabbalah como fuente de sabiduría
13 may 2010 2 comentarios
in Filosofía, Judaísmo, Temas de actualidad, Teología Etiquetas: fuente de sabiduría, Kabbalah
La Kabbalah como fuente de sabiduría
Publicado por Malena el 12 de Mayo de 2010

La kabbalah es una doctrina muy antigua proveniente de las tradiciones hebreas que aún guarda muchos misterios.
No es una religión, representa una interpretación esotérica de los libros sagrados judíos, una forma de ver el mundo, una explicación posible sobre todo lo que existe, quienes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.
El objetivo de su práctica y estudio es comprender la realidad y el propósito de la existencia.
La Kabbalah busca encontrar el sentido oculto que tienen las palabras.
La palabra kabbalah proviene de lekabel, que quiere decir recibir pero que también significa dar algo de uno para poder entenderla.
Tiene origen judío pero es para todos, porque brinda la oportunidad de investigar el plan divino a través del Tanaj de la Biblia.
El momento ideal en la vida para estudiar la Kabbalah es la madurez, cuando se es capaz de salir de si mismo y descubrir al otro.
Una condición de la madurez y para el estudio de esta doctrina es comprender la sexualidad como una forma de trascendencia.
Otra condición es la pareja, ya que simboliza la posibilidad de establecer una relación con otro diferente.
Finalmente, se necesita un maestro, que es el que representa el encuentro con los otros.
La Kabbalah es un ritual sagrado con el objetivo de comprender la realidad y poder atraer las cosas que queremos hacia nosotros y hacer posible el cumplimiento de los objetivos.
Utiliza el valor simbólico de las letras, y los números, que son a la vez letras, y que tienen un poder de protección.
Darle valor simbólico y poder a las letras y a los números, implica el reconocimiento de que existe algo más allá de la razón, que no es precisamente irracional, sino que se puede analizar racionalmente.
El estudio de la Kabbalah interesó a muchos hombres de ciencia con inquietudes espirituales y con el afán de descubrir las verdades últimas y entender los curiosos y sorprendentes eventos de la vida.
La Kabbalah se ha puesto de moda, porque la gente está buscando respuestas a sus temores y necesita protección porque se siente aislada y sola en medio de la multitud indiferente, y expuesta a los avatares de la existencia, sin saber que tiene el poder de cambiar todo a su alrededor, salir del pesimismo y transformarse a si mismo.
La vida es como un juego, una serie de movimientos certeros y precisos que dan el resultado esperado, si se conoce bien el juego y sus reglas.
El tablero es el plan, luego hay que conocer las reglas del juego, o sea las actitudes necesarias en la vida, confiar, no tener miedo ni inseguridad, aprender a ver, descubrir la verdad y celebrar.
Los números y las letras nos revelan el significado profundo de la realidad porque cada número y cada palabra es un símbolo que se puede descubrir.
No se trata de inventar sino de reconocer lo que realmente existe, poder verlo con los ojos del espíritu.
El objetivo del estudio de la Kabbalah es el conocimiento, la búsqueda de la sabiduría que puede hacernos más felices, el intento de descubrir el misterio de la realidad. Es misticismo y esoterismo, en el sentido que se trata de una ciencia oculta que cierra secretos a veces indecifrables.
Es una forma de interpretar los libros sagrados a la luz de lecturas apócrifas que guardan enseñanzas sobre el origen del universo, la creación, el cosmos, el creador, de los primeros hombres y del Árbol de la Vida”, o sea el proceso que todos tenemos que transitar.
En el verbo está la explicación de todo y en la búsqueda está la respuesta.
En la práctica, la Kabbalah contiene mantras, el tarot guemátrico, la guematría personal, la quiromancia y otras. La guematría es la simbología numérica hebrea o numerología.
Según la Kabbalah, el idioma hebreo es además un instrumento capaz de provocar o evitar fenómenos, poder que se refiere a cambiar el orden de la Creación.
Fuente: Entrevista a Rubén Kanalenstein, Baruj Plavnick, Beatriz Borovich y Ruth Percowicz, Revista Uno Mismo, Edición Gie S.A., Buenos Aires, diciembre 2009 y enero 2010
Las misteriosas ondas de radio de M82
13 may 2010 Comentarios desactivados
in Astrofísica, Astronomía, Ciencia, Temas de actualidad
Las misteriosas ondas de radio de M82
De nuevo la comunidad científica se ha visto desbordada por el descubrimiento de un nuevo fenómeno astronómico sin precedentes: un objeto desconocido en la galaxia M82 ha comenzado a enviar ondas de radio, y la emisión no se parece a nada que se haya visto antes en el Universo, dejando atónitos a los astrofísicos la red MERLIN de telescopios de radio en el Reino Unido.
“No sabemos lo que es”, dijo el co-descubridor Tom Muxlow del Jodrell Bank Centre for Astrophysics cerca de Macclesfield, Reino Unido.
Aunque continuamente recibimos ondas de radio procedentes del espacio exterior originadas por fenómenos naturales, lo cierto es que el patrón de ondas de la galaxia M82 es totalmente desconocido. Apenas ha cambiado en intensidad durante un año y el espectro es estacionario.
¿Podría este objeto ser un agujero negro? No está en el medio del M82, donde los astrónomos esperarían encontrar este tipo de agujeros negros centrales supermasivos que la mayor parte del resto de galaxias tienen. Lo que nos deja la posibilidad de que pudiese ser un “microquasar”.
Un microquasar está formado a partir de una estrella muy masiva que explota, dejando tras de sí un agujero negro de unas 10 ó 12 veces la masa del sol, que posteriormente empieza a alimentarse de gas de una estrella superviviente cercana. Los microquásares emiten ondas de radio -pero ninguno ha sido visto en nuestra galaxia tan brillante como el de la nueva fuente en el M82. Los microquásares también producen muchos rayos X, pero de momento no se han encontrado rayos X procedentes del misterioso objeto.
El extraño objeto se encuentra a 12 millones de años luz de la Vía Láctea. Y por si fuera poco, su velocidad aparente multiplica por cuatro a la velocidad de la luz. Esas velocidades supralumínicas ahora sólo habían sido observadas en los chorros de materia que emiten algunos de los mayores agujeros negros del Universo.
Acabamos de empezar a procesar los datos de la región central de M82 procedentes de 20 radiotelescopios de todo el mundo
asegura Muxlow. Esas imágenes nos permitirán examinar la estructura de esta nueva radiofuente con más detalle. De todas formas, procesar una cantidad tan grande de datos será un trabajo arduo y penoso. Y sólo después podremos decir si efectivamente se trata de una rara forma de microquasar’. O de algo nuevo y completamente desconocido hasta el momento.
Vía | Ciencia traducida
Más información | New Scientist
http://www.genciencia.com/astronomia/las-misteriosas-ondas-de-radio-de-m82





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