Destronando al Juez

Destronando al Juez
Domingo, 04 de abril 2010

La evolución se presentó como una alternativa atea a la visión bíblica de la creación. Según la evolución, el hombre creó a Dios antes que a la inversa. La principal agenda de los evolucionistas es eliminar por completo la fe en Dios y por lo tanto prescindir de la responsabilidad moral.

La intuición sugiere una serie de preguntas a la mente humana cuando contemplamos nuestro origen: ¿Quién tiene el control del universo? ¿Hay alguien que es soberano-un Legislador? ¿Hay un juez universal? ¿Existe una norma moral trascendente para vivir? ¿Hay alguien a quien vamos a rendir cuentas? ¿Habrá una evaluación final de cómo vivimos nuestras vidas? ¿Habrá un juicio final?

Esas son las preguntas que la evolución inventó para evitar.

La evolución fue ideada para explicar al Dios de la Biblia, no porque realmente los evolucionistas creían que un Creador no era necesario para explicar cómo las cosas empezaron, sino porque no querían al Dios de las Escrituras como su Juez. Marvin L. Lubenow escribe:

El problema real en el debate de la creación/evolución no es la existencia de Dios. El problema real es la naturaleza de Dios. Pensar en la evolución como básicamente atea es no entender la singularidad de la evolución. La evolución no fue diseñada como un ataque general contra el teísmo. Fue diseñada como un ataque específico contra el Dios de la Biblia y el Dios de la Biblia se revela claramente a través de la doctrina de la creación. Obviamente, si una persona es un ateo, sería normal para él ser también un evolucionista. Pero la evolución esta tan cómoda con el teísmo como lo es con el ateísmo. Un evolucionista es perfectamente libre de elegir cualquier dios que desee, siempre y cuando no sea el Dios de la Biblia. Los dioses permitidos por la evolución son de carácter privado, subjetivo, y artificial. Ellos no molestan a nadie y no hacen exigencias éticas absolutas. Sin embargo, el Dios de la Biblia es el Creador, el Sustentador, el Salvador y el Juez. Todos son responsables ante él. Él tiene un programa que entra en conflicto con el de los seres humanos pecadores. Porque el hombre creado a la imagen de Dios es muy impresionante. Porque Dios para ser creado a imagen del hombre es muy cómodo. ( Bones of Contention: A Creationist Assessment of Human Fossils , 188-89).

En pocas palabras, la evolución fue inventada a fin de eliminar el Dios del Génesis y por lo tanto para derrocar al Legislador y destruir la inviolabilidad de Su ley. La evolución es simplemente el último medio que nuestra raza caída ha ideado con el fin de suprimir nuestro conocimiento innato y el testimonio bíblico de que hay un Dios y que somos responsables ante Él (cf. Romanos 1:28). Al abrazar la evolución, la sociedad moderna busca acabar con la moral, la responsabilidad y la culpa. La sociedad ha abrazado con tanto entusiasmo la evolución, porque la gente se imagina que elimina al Juez y los deja libres para hacer lo que quieran sin culpa y sin consecuencias.

Es importante recordar que las teorías evolucionistas (por ejemplo, la mutación favorable, millones de años) no surgen de la investigación científica honesta-la evolución es ciencia con una agenda. La evolución comenzó y continúa en la rebelión contra el Creador, haciendo caso omiso de las leyes y de destronar al Juez. Incluso su ciencia está a flote en un mar de irracionalidad, sostenida sólo por las oscuras profundidades de la contradicción y la especulación.

Muchos cristianos profesantes e influyentes están ignorando esa evidencia en estos días, es decir, los orígenes de la evolución, cuando nos animan a armonizar la teoría evolutiva con la Biblia. ¿Por qué entregar la tierra a los rebeldes ilegales? ¿Por qué el diálogo con el enemigo sobre esto? ¿Por qué darle voz al “intruso”?

Hay demasiados que afirman el nombre de Cristo, pero no están satisfechos con Su ley, no están contentos en meditar la Palabra de Dios día y noche. Más bien, se sienten intimidados por el consejo de los malvados (teoría de la evolución), se sienten atraídos por el camino de los pecadores (deseo de la pertinencia y la credibilidad académica), y tienen muchas ganas de sentarse en silla de escarnecedores (posiciones de respeto y de influencia).. Hagan lo que hagan, no destronaran al juez, sino que van a encontrar con El un día.

-John F. Macarthur

http://evangelio.wordpress.com/2010/04/21/destronano-al-juez/

Colocando a los Seres Humanos en Su Lugar

Colocando a los Seres Humanos en Su Lugar – John F. Macarthur
Martes, 20 de abril 2010

El naturalista, si es fiel a sus principios, finalmente debe concluir que la humanidad es un extraño accidente sin ningún tipo de propósito o importancia real. El naturalismo es por tanto una fórmula de inutilidad y falta de sentido, borrando la imagen de Dios de la imagen propia de nuestra raza colectiva, depreciando el valor de la vida humana, lo que socava la dignidad humana, y subvierte la moralidad.

El montón de la sociedad moderna lo demuestra. Estamos siendo testigos de un abandono de las normas morales y la pérdida del sentido del destino de la humanidad. La delincuencia rampante, el abuso de drogas, la perversión sexual, las crecientes tasas de suicidio, y la epidemia del aborto son todos síntomas de que la vida humana está siendo sistemáticamente devaluada y un sentido de inutilidad absoluta se extiende por encima de la sociedad. Estas tendencias pueden atribuirse directamente al ascenso de la teoría evolutiva.

¿Y por qué no? Si la evolución es verdad, los seres humanos son sólo una de las muchas especies que evolucionaron de antepasados comunes. No somos mejores que los animales, y no debemos pensar que lo somos. Si hemos evolucionado a partir de materia pura, ¿por qué estimar lo que es espiritual? De hecho, si todo se desarrolló de la materia, nada “espiritual” es real. Finalmente, nosotros mismos no somos mejor que o diferentes a cualquier otra especie viviente.. No somos nada más que el protoplasma de espera para convertirse en abono.

En realidad, esa es precisamente la razón detrás del movimiento moderno de derechos de los animales, un movimiento cuya razón de ser es la degradación absoluta de la raza humana. Naturalmente, todos los defensores radicales de derechos de los animales son evolucionistas. Su sistema de creencias es un subproducto inevitable de la teoría evolutiva.

Gente por el Trato Ético de los Animales (PETA) es bien conocido por su postura de que los derechos de los animales son iguales (o más importantes que) los derechos humanos. Sostienen que matar un animal para la alimentación es el equivalente moral del asesinato; comer carne es prácticamente el canibalismo, y el hombre es una especie de tirano, en detrimento de su entorno.

PETA se opone a la cría de animales domésticos y los “animales de compañía”-incluyendo a los perros guía para ciegos. Una declaración de 1988 distribuida por la organización incluye lo siguiente: “Como John Bryant ha escrito en su libro Reinos Encadenados, [los animales de compañía] son como esclavos, aunque esclavos bien guardados.”

Ingrid Newkirk, fundador controversial de PETA, dice: “No hay base racional para decir que los seres humanos tienen derechos especiales…. Una rata es un cerdo es un perro es un niño” (Citado en Katie McCabe, “Who Will Live and Who Will Die?” [¿Quién van a vivir y que va a morir?] The Washingtonian, Agosto, 1986, p. 114). Newkirk dijo a un reportero del Washington Post que las atrocidades de los nazis de Alemania palidecen en comparación con el matar animales para la alimentación: “Seis millones de Judíos murieron en campos de concentración, pero seis mil millones de pollos para asar morirán este año en los mataderos” (Citado en Chip Brown, “She’s a Portrait of Zealotry in Plastic Shoes” The Washington Post, 13 de noviembre de 1983, B-10).

Claramente, la Sra. Newkirk esta más indignada por la matanza de pollos para la alimentación de lo que esta por la masacre al por mayor de seres humanos. Uno tiene la impresión de que no necesariamente considera la extinción de la humanidad una cosa indeseable. De hecho, ella y otros defensores de los derechos de los animales a menudo suenan francamente misántropo. Ella le dijo a un reportero, “no tengo ningún respeto por la vida, sólo para las propias entidades. Prefiero ver un espacio en blanco donde estoy. Esto suena como materia de pastel de frutas de nuevo, pero al menos yo no dañaría nada” (Ibíd.).

Y la edición de verano de la revista Wild Earth [Tierra Salvaje], una revista para promover el ecologismo radical, incluido un manifiesto para la extinción de la raza humana, escrita bajo el seudónimo de “Les U. Knight.” El artículo decía: “Si usted no le ha dado antes la importancia a la extinción humana voluntaria, la idea de un mundo sin gente en el puede parecer extraña. Pero, si le das una oportunidad, creo que podría estar de acuerdo que la extinción del Homo sapiens significa la supervivencia de millones, si no miles de millones de especies que habitan la Tierra….La supresión gradual de la raza humana va a resolver todos los problemas en la tierra, sociales y ambientales”(“Voluntary Human Extinction” [Extinción Humana Voluntaria], Wild Earth, Vol. 1. , No. 2, 72).

Eso es peor que simplemente estúpido, irracional, inmoral, o humillante, es mortal.

Pero hay incluso una organización llamada La Iglesia de la Eutanasia. Su página web defiende el suicidio, el aborto, el canibalismo y la sodomía como las principales formas de reducir la población humana. Aunque la página Web contiene los elementos de la parodia deliberadamente diseñados para el valor de choque (por ejemplo, que “defienden” el canibalismo con el lema “Coma gente, no animales” para establecer el punto de que en su opinión, el acto de comer cualquier animal es la moral equivalente al canibalismo), la gente detrás de ella son muy serios en su oposición a la continuidad de la raza humana. They include detailed instructions for committing suicide. Se incluyen instrucciones detalladas para suicidarse.

Los miembros de la Iglesia de un mandamiento están obligados a obedecer “No procrearas”. Al manifestar de forma deliberada su opinión sonando tan escandaloso como sea posible, han recibido una amplia cobertura en programas de entrevistas y programas informativos tipo tabloide. Se aprovechan de esa publicidad para reclutar miembros para su causa. A pesar de su mensaje impactante, evidentemente han podido convencer a muchas personas que una de las especies en la tierra que debe ser extinguida es la humanidad. Su sitio Web se jacta de que miles de personas han pagado la cuota de membresía de $10 para convertirse en “miembros de la iglesia.”

Ese tipo de locura tiene sus raíces en la creencia de que la humanidad es simplemente el producto de la evolución-un mero animal sin ningún propósito, sin destino, y sin semejanza con el Creador. Después de todo, si llegamos a donde estamos por un proceso evolutivo natural, no puede haber toda validez a la idea de que nuestra raza lleva la imagen de Dios. En última instancia, no tienen dignidad más que la de una ameba. Y desde luego no tienen un mandato del Todopoderoso para someter al resto de la creación.

Y si un ser humano no es más que un animal en proceso de evolución, ¿Quién puede argumentar en contra del movimiento de los derechos de los animales? Incluso la posición más radical de derechos de los animales se justifica en una cosmovisión naturalista y evolutiva. Si realmente hemos evolucionado de los animales, de hecho sólo somos animales. Y si la evolución es correcta, es una pura casualidad que el hombre evolucionó de una inteligencia superior. Si las mutaciones al azar se han producido de manera diferente, los simios podrían estar funcionando el planeta y los humanoides estarían en el zoológico. ¿Qué derecho tenemos de ejercer dominio sobre otras especies que no han tenido todavía la oportunidad de evolucionar a un estado más avanzado?

De hecho, si el hombre no es más que un producto de procesos evolutivos naturales, entonces él es en última instancia, nada más que el subproducto accidental de miles de mutaciones genéticas al azar. Él es uno más de los animales que evolucionaron de la ameba, y es probable que ni siquiera la más alta forma de vida que con el tiempo irá evolucionando. ¿Que es lo que tiene  de especial él? ¿Dónde está su sentido? ¿Dónde está su dignidad? ¿Dónde está su valor? ¿Cuál es su propósito? Obviamente, él no tiene ninguno.

Es sólo cuestión de tiempo antes de que una sociedad inmersa en la creencia de naturalistas abrace plenamente ese pensamiento y lo despoje de todas las restricciones morales y espirituales. De hecho, ese proceso ha comenzado. Si usted duda de esto, considere algunos de los libertinajes televisados dirigido a la generación de MTV / Jerry Springer.

http://evangelio.wordpress.com/2010/04/21/colocando-a-los-seres-humanos-en-su-lugar/

Una promesa preciosa: el derramamiento del Espíritu de Dios

Por John Piper. Traducción por Ana Villoslada.
Una Parte de la serie The Person & Work of the Holy Spirit

Isaías 44:1-5

¿Sabe por qué es más fácil ser más amable con los demás el viernes que el lunes? ¿Acaso no es porque la esperanza es como un río que corre hacia nosotros desde un futuro prometedor, llena el embalse de nuestro gozo, desbordándose luego en amabilidad hacia los demás? El viernes, descanso y diversión están a la vuelta de la esquina, tan cerca que podemos sentirlos, y por la esperanza sentimos el poder del próximo fin de semana. El pequeño embalse de nuestro gozo comienza a llenarse. Y si el fin de semana parece bastante prometedor, nuestro embalse de gozo se llenará hasta el borde y empezará a derramarse. Este derramamiento de gozo hacia los demás se llama amor, por eso usted siempre es más simpático con los demás cuando se siente feliz pensando en el futuro. La esperanza lo llena de gozo y el gozo se derrama en sonrisas, palabras amables y obras de provecho. Esto ocurre antes de las vacaciones, de los cumpleaños, de Navidad y el viernes para muchos (¡gracias a Dios que es viernes!)

Todos los fines de semana son imperfectos

Entonces no será difícil que la gente pueda ver cómo las buenas noticias del cristianismo se ajustan perfectamente a nuestras necesidades. La mayoría de las personas no sólo anhelan gozo sino también una gran libertad para estar tan llenos en nuestro interior que podamos vivir para los demás. No hay nada que muestre la plenitud y la libertad del alma humana más que el amor. Por tanto, en su fuero interno las personas quieren amar. Puede verlo en cuánta gente admira a la madre Teresa. En lo más profundo desearíamos estar tan llenos que nuestras vidas fuesen una fuente constante de agua de vida que satisficiera las necesidades de los demás. Sin embargo, en su lugar nos confrontamos con la penosa realidad de unos corazones codiciosos y preocupados. Las personas son casi siempre obstáculos para nuestras pobres búsquedas de placer o amenazas para nuestra frágil paz mental. Rara vez nos encuentran tan completos que pueden beber de nuestro gozo desbordado.

¿Por qué? Porque todos los fines de semana tienen algún fallo: las vacaciones cuestan dinero y se terminan, los cumpleaños traen regalos… y años; el árbol de navidad se seca; no vuelves a saber de tu amigo durante otro año. El problema de todos es que la plenitud del gozo y la libertad del amor que ansiamos nunca llegará hasta que estemos absolutamente convencidos de que ya tenemos garantizado el mejor y más feliz futuro imaginable. Voy a repetirlo: hasta que podamos sentir total seguridad en un futuro garantizado de máximo gozo, nuestras vidas van a ser una secuencia continua de antojos infantiles y frustraciones egocéntricas.

El cristianismo y el anhelo de amar

Que todos podamos ser más felices y amables el viernes debería enseñarnos que sin esperanza es imposible tener gozo y amor; y que todos los fines de semana se extingan hasta el lunes debería hacernos cristianos. Puesto que el asombroso mensaje del centro del evangelio cristiano, incluso demasiado bueno para ser verdad, es que el Dios Todopoderoso que creó el cielo y la tierra ha declarado a los que confían en Él: “Porque yo sé los planes que tengo para vosotros, planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y unaesperanza” (Jeremías 29:11). El centro del evangelio es que al entregar a su único Hijo para que muriese en la cruz, Dios ha comprado y garantizado el mejor futuro posible para los que confían en Él. Pablo le dice a la iglesia en Roma: “Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?” (Romanos 8:30-32)

¿Cómo puede tener plenitud de gozo y la gloriosa libertad para ser una persona que ama si el fin de semana trae soledad, el coche se estropea durante las vacaciones y su cumpleaños le lleva inevitablemente hacia la muerte? La respuesta: sea cristiano y crea a Dios cuando dice “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito” (Romanos 8:28). “Gloriémonos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza; y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:3–5). Los cristianos creemos en un Dios soberano que nunca dice: “Ups”. Creemos que todos nuestros días (¡viernes y lunes!) son pinceladas divinas del Maestro Artista en el lienzo de nuestra vida que certifica sus habilidades, su poder y su amor en la obra maestra del Calvario. El Espíritu Santo ha sido derramado en nuestros corazones asegurándonos de que si Dios no hubiera entregado a su Hijo, entonces no se hubiera esforzado en garantizarnos el mejor y más feliz futuro. Por tanto, la esperanza no decepciona; por tanto, el gozo no se amilana a pesar del sufrimiento; por tanto, la libertad para amar es posible en este mundo terrible, es decir, posible para aquellos que siguen a Jesús en la tormenta y creen realmente que en el momento perfecto Él puede y dirá al viento y a las olas: “¡Paz! ¡Calma!”

Igual que el agua fue creada para las agallas de los peces y el viento para las alas de los pájaros, el evangelio de Cristo fue creado para el alma del hombre. Ofrece la garantía absoluta de la esperanza (Hebreos 6:11) y de ella, la plenitud del gozo (Romanos 5:2), y de ahí la libertad para amar (Colosenses 1:4–5) para que el Dios que provee sea en todo glorificado (1 Pedro 4:11). ¿Qué más se puede pedir o imaginar?

Esperanza, gozo, amor y ser llenos del Espíritu Santo

Ahora, si nos detenemos y nos preguntamos que tiene esto que ver con la obra del Espíritu Santo, la respuesta es clara: sed llenos de gozo junto al río de esperanza que se desborda en libertad para amar, todo para la gloria de Dios. Esto quiere decir el Nuevo Testamento con ser lleno del Espíritu (Efesios 5:18). Hay pasajes que explican esto de manera muy clara, por ejemplo, Romanos 15:13 dice: “Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”. ¿Cómo podemos abundar en esperanza? Respuesta: por el poder del Espíritu Santo. Cuando Pablo dice en Romanos 5:5 “y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado”, quiere decir que la obra del Espíritu Santo es abrir nuestros ojos a las asombrosas implicaciones del amor de Dios para nuestro futuro y por tanto, para llenarnos de esperanza.

Y ya que el gozo (Romanos 15:13) y el amor (Colosenses 1:4–5) fluyen de la esperanza que abunda por el poder del Espíritu Santo, entonces no es sorprendente escuchar a Pablo decir (en Gálatas 5:22) que el amor y el gozo son el fruto del Espíritu. Por tanto, existen dos maneras de describir la clave para los tesoros de la vida cristiana: una es que la clave reside en abundar en esperanza que da plenitud degozo desbordándose en la libertad de amar para la gloria de Dios, y la otro, es que la clave es ser lleno del Espíritu Santo.

¿Cómo podemos ser llenos del Espíritu Santo?

Cuando vemos esta conexión, o sea, que la plenitud de la esperanza, el gozo y el amor y que la plenitud del Espíritu Santo son una, es cuando surge una respuesta muy práctica a la pregunta caliente de nuestra iglesia Bethlehem: “¿Cómo podemos ser llenos del Espíritu Santo?” ¿Cómo podemos experimentar un derramamiento del Espíritu Santo sobre nuestra iglesia que nos llene de un gozo incontenible y que nos libere y nos dé poder para amar a los de nuestro alrededor de formas tan auténticas que los ganemos para Cristo? La respuesta: mediten día y noche en las incomparables y esperanzadoras promesas de Dios. Así fue como Pablo mantuvo su corazón lleno de esperanza, gozo y amor. Él dijo (Romanos 15:4): “Porque todo lo que fue escrito en tiempos pasados, para nuestra enseñanza se escribió, a fin de que por medio de la paciencia y del consuelo de las Escrituras tengamos esperanza”. La completa seguridad de la esperanza viene cuando meditamos en las promesas de la palabra de Dios lo cual no contradice los ocho versículos siguientes que declaran que el Espíritu Santo nos da esperanza. Hace poco aprendimos que el Espíritu Santo es el autor divino de las Escrituras por tanto, no existe contradicción con el modo en el que Él nos llena con su propia palabra de promesa. La esperanza no es solo una emoción pasajera que se aparece de la nada como un dolor de estómago. La esperanza es la confianza de que el formidable futuro que se nos prometió mediante la Palabra del Espíritu se va a hacer realidad realmente. Por tanto, la manera de estar lleno del Espíritu es estando lleno de su Palabra. El modo de tener el poder del Espíritu es creyendo en las promesas de Dios, porque la palabra de promesa es la que nos llena de esperanza, la esperanza nos llena de gozo y el gozo se derrama en el poder y en la libertad de amar a nuestro prójimo. Y esa es la plenitud del Espíritu Santo.

La promesa de Dios en Isaías 44:1–5

Pues todo lo que he dicho hasta ahora se suponía que tenía que ser una breve introducción para una larga exposición de Isaías 44:1–5, pero me he dejado llevar tanto que tendrá que servir como una larga introducción para una breve exposición.

Isaías 44:1–5 es una promesa que debería llenarnos de esperanza y del Espíritu Santo. Planteémonos dos escuetas preguntas acerca del texto:

1. ¿Para quién se ha hecho la promesa? 2. ¿Cuál es la promesa?

1. ¿Para quién se hizo la promesa?

En respuesta a la primera pregunta, la promesa no se hizo para todos los israelitas ni solamente para los israelitas. En el versículo inmediatamente anterior al capítulo 44 (43:28), Dios muestra lo que hace con el Israel impenitente: “Entregaré a Jacob al anatema y a Israel al oprobio”. Israel es castigado cuando rechaza servir al Señor pero Isaías 44:1–5 promete bendición y no castigo. Entonces Dios se dirige a Israel en el versículo 1 y 2 como “mi siervo”. “Mas ahora escucha, Jacob, siervo mío” (v. 1). “No temas, Jacob, siervo mío” (v. 2). En la medida en que Israel sirve a Dios, permanece bajo la promesa y no la maldición. Y no solo eso, el nombre Jesurún en el versículo dos (“Jesurún, a quien he escogido”) seguramente significa “el justo”. Por eso la promesa de Dios no está hecha para todo Israel sin reservas, solo para Israel como “justo”, Israel como “siervo de Dios”. La promesa no afecta a todos los israelitas.

Tampoco afecta solamente a los israelitas. El versículo 5 se refiere seguramente a los gentiles convertidos cuando dice “Este dirá: “Yo soy del Señor”, otro invocará el nombre de Jacob, y otro escribirá en su mano: “Del Señor soy” y se llamará con el nombre de Israel” (compárese con el salmo 87:4–5). La promesa no se restringirá físicamente a Israel ya que habrá muchos que acepten al Dios de Israel, que se alinearán con el pueblo de Dios y que se entregarán a Dios. Eso nos incluye a usted y a mí si pertenecemos a Cristo (Gálatas 3:29). Somos judíos verdaderos, descendientes de Abraham y herederos de su promesa.

Por lo que la respuesta a la primera pregunta es: la promesa se hizo para todo Israel en el grado en que Israel sirva a Dios y sea justo; y la promesa alcanza a los gentiles que dirán: “Yo soy del Señor” y que se someterán al Dios de Israel al que conocemos hoy como el Padre de nuestro Señor Jesucristo. La promesa es nuestra.

2. ¿Cuál es la promesa?

En segundo lugar, ¿cuál es la promesa? La promesa del versículo 3 es que Dios derramará su Espíritu: “derramaré mi Espíritu sobre tu posteridad, y mi bendición sobre tus descendientes”. En el siglo ocho antes de Cristo, Dios prometió que llegaría un día en el que llenaría a sus siervos justos de Él mismo. La idea del derramamiento es la misma que la de la abundancia. Cuando decimos: “está diluviando”, nos referimos algo más que chispeando, lloviznando o lloviendo. Nos referimos a que “si sales, te empaparás”, por lo que la lluvia torrencial de Dios se corresponde con estar empapados. En otras palabras, Dios promete un día en el que su pueblo, sus servidores, serán empapados con el Espíritu.

Podría argumentar que desde el mismo día de Pentecostés cuando esta profecía (al igual que Joel 2:28, Ezequiel 39:29 y Zacarías 12:10) se cumplió de manera inaugural, deleitarse en buscar y mantener la plenitud del Espíritu de Dios ha sido una obligación para los cristianos. Desde que Pedro afirmó en Hechos 2:16–17 que los últimos días del derramamiento habían comenzado, ninguno de los que leemos esta promesa en Isaías 44 deberíamos contentarnos hasta que estemos empapados del Espíritu Santo.

¿Qué logrará el derramamiento del Espíritu?

¿Qué significa esto según Isaías?

1. Se lleva nuestros temores

Primero, quiere decir que nuestros temores se irán. Versículo 2: “No temas, Jacob, siervo mío”. El espíritu de Dios es Dios. Cuando Él se derrama sobre ti, ¡estás a salvo! No a salvo de problemas sino de cualquier cosa que el Señor Todopoderoso sabe que no es buena para ti. Cuando somos empapados del Espíritu, nos empapamos con la seguridad de que tanto el lunes como el viernes fueron hechos en el cielo. Cualquier cosa que pueda producir temor mañana no tiene por qué producirlo si usted está lleno del Espíritu. Las relaciones en casa pueden ser tensas, la salud puede estar deteriorándose, el jefe puede estar pensando en despedirlo, mañana puede que se produzca un enfrentamiento muy amenazador… Cualquiera que sea lo que le hace estar preocupado por el mañana, abra su corazón al derramamiento del Espíritu de Dios, mire hacia Su palabra de promesa y Él lo llenará de esperanza y vencerá su temor.

2. Satisface nuestro anhelo por Dios

El versículo 3 describe el efecto del derramamiento de otro modo: “Porque derramaré agua sobre la tierra sedienta”. Me valgo de esto para decir que cuando el Espíritu Santo se derrama, no solo se lleva el temor sino que además el anhelo es satisfecho. La sed del alma por Dios es saciada o, al menos, probamos la suficiente satisfacción en Él como para saber de donde tenemos que pasar bebiendo el resto de nuestra vida.

Nuestro futuro puede parece crudo por dos razones: una es la perspectiva de que llega la tristeza; la otra, la perspectiva de que no llega la felicidad. ¿Y no está el corazón humano casi agotado por estas dos cosas: el temor a la tristeza en el futuro y la sed por la futura felicidad? Si es así, es la promesa de Isaías lo que necesitamos: cuando el Espíritu se derrame en nuestros corazones, el temor se irá y la sed será satisfecha. O para decirlo de otro modo, si el Espíritu se ha llevado lo que tememos de nuestro futuro y ha puesto lo que satisface al alma en nuestro futuro, entonces nos ha dado la completa seguridad de la esperanza. Y comenzamos a ver las antiguas raíces de Romanos 15:13: “(…) para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”.

3. Siempre floreceremos

El versículo 4 describe también otro efecto del derramamiento del Espíritu. Los que lo experimenten “brotarán entre la hierba como sauces junto a corrientes de agua”. ¿Acaso esto no implica que el derramamiento del Espíritu Santo debería ser continuo en lugar de ocasional u esporádico? Deberíamos beber del Espíritu Santo como un árbol junto a la corriente bebe agua continuamente. Puede que ahora mismo en su vida esté rodeado de desierto pero si sus raíces bajan a la corriente del Espíritu usted siempre florecerá. Si recurre a Su vida nunca tendrá sed. La seguridad de la esperanza dará lugar al florecer del gozo.

4. Rebosaremos de amor

¿Y sobre el derramamiento del amor? ¿No se prometió también en Isaías? Isaías 58:11 muestra que es así: “Y el Señor te guiará continuamente, saciará tu deseo en los lugares áridos y dará vigor a tus huesos; serás como huerto regado y como manantial cuyas aguas nunca faltan“. Aquí está. La promesa final es que seremos fuentes, no esponjas. El corazón humano no puede estar satisfecho hasta que no se convierta en una fuente de la que otros puedan beber. ¡La esperanza que tenemos que tener! ¡El gozo que tenemos que tener! Aunque el objetivo de nuestra búsqueda se alcanzará cuando nuestro gozo en Dios se derrame en amor hacia los demás para la gloria de Dios.

Derrame la Palabra en su corazón y en su mente

No es casual que en el salmo 1, el árbol plantado junto a corrientes de agua que da fruto para los demás sea una ilustración de la persona que medita en la Palabra de Dios día y noche mientras que el árbol plantado junto a corrientes de agua en Isaías 44 sea un ejemplo de una persona que ha experimentado el derramamiento del Espíritu Santo. No es casualidad puesto que el Espíritu de Dios no produce esperanza fuera de la Palabra de Dios y la Palabra de Dios no produce esperanza fuera del Espíritu de Dios, pero el Espíritu por medio de la Palabra y la Palabra por medio del Espíritu se lleva el temor, alimenta la esperanza, llena de gozo, se derrama en amor y glorifica a Dios; esto es lo que significa ser lleno del Espíritu. Por tanto, el modo de experimentar el derramamiento del Espíritu es derramando cada día la Palabra del Espíritu en su mente y en su corazón y creyéndolo.

Os exhorto en el nombre de Jesucristo a que os entreguéis día y noche a la lectura de su Palabra si anheláis el toque del Espíritu de Dios en vuestra vida.

http://es.gospeltranslations.org/wiki/Una_promesa_preciosa:_el_derramamiento_del_Espíritu_de_Dios

Que Significa La Inspiracion Divina de Las Escrituras

View this document on Scribd

En África subsahariana hay dos cristianos por cada musulmán, y se llevan bien

En África subsahariana hay dos cristianos por cada musulmán, y se llevan bien

La Razón

Un estudio del Centro de Investigación Pew a partir de 25.000 entrevistas en África, citado por la agencia Fides, calcula que en el África subsahariana el número de cristianos de las distintas confesiones dobla al de musulmanes. En estos países, según el estudio, los adherentes de cada religión tienen buena opinión de los de la otra, registran poca hostilidad mutua y lamentan el poco conocimiento que unos tienen de otros. Muchos africanos ven con peligro el extremismo religioso. En Ghana, Sudáfrica, Uganda y Zambia, hay más personas preocupadas por el «extremismo cristiano» que por el musulmán. En Uganda se refieren, sobre todo, a la guerrilla del «Ejército de Resistencia del Señor», una mezcla sincrética de brujería y violencia con un barniz de lenguaje cristiano.

“Más de 300 millones de personas en el mundo sufren persecución y discriminación a causa de su fe”

“Más de 300 millones de personas en el mundo sufren persecución y discriminación a causa de su fe”

Forumlibertas.com

Javier Fariñas, director de comunicación de Ayuda a la Iglesia Necesitada, aborda desde su propia experiencia la persecución de cristianos en el mundo

“La persecución silenciosa es la más peligrosa”. Así se manifiesta Javier Fariñas Martín (Madrid, 1972), un espectador asiduo de las penurias por las que tienen que pasar numerosas personas en el mundo por su condición de cristianos.

Arabia Saudí, China, India, Paquistán, Egipto o Argelia, la lista de países que discriminan a las comunidades católicas simplemente por querer ejercer su fe es interminable. Fariñas lo tiene claro: “hay que denunciar una y otra vez, sin descanso, la vulneración sistemática de derechos que nuestros hermanos sufren tan solo por creer en Dios”.

Este doctor en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid concilia su labor como profesor de Escritura para los Medios de Comunicación en la Universidad San Pablo-CEU con la responsabilidad de comunicar las iniciativas de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España desde enero de 2003.

Fariñas es el padre de una familia de dos hijos y ha concedido esta entrevista a ForumLibertas.com en el mes en el que el Papa Benedicto XVI ha dedicado la intención misionera a los cristianos perseguidos.

¿Por qué cree que el Papa ha decidido dedicarle especial atención a este triste fenómeno de la persecución de cristianos que se da en más de 40 países del mundo?

Las intenciones del Santo Padre para abril están haciendo posible que durante este mes en todo el mundo se rece por los cristianos perseguidos. Sin embargo, este hecho no debe silenciar la preocupación que dentro de la Iglesia, y a lo largo de la Historia, existe por nuestros hermanos que, con valentía, testimonian a Cristo en medio de las dificultades. No tiene que producirse un agravamiento de la persecución para que recemos por los perseguidos. Sin embargo, para los que confiamos en el poder de la oración, este mes es una gran oportunidad para reafirmarnos en esta obligación que tenemos como cristianos.

“Si nuestros hijos no pudieran estudiar porque somos católicos, ¿proclamaríamos abiertamente nuestra fe?”

Usted es director de comunicación de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España, por su responsabilidad en AIN, ha viajado por algunos de estos países y ha podido ser testigo directo de estos episodios de violencia contra los cristianos. ¿Qué puede decirnos al respecto?

La reflexión sería compleja. Los testimonios que conocemos en países donde la fe está perseguida ponen ante nuestros ojos, de forma nítida, el testimonio casi heroico (y a veces heroico hasta el martirio), de aquellos que con su vida hacen presente a Jesús en sociedades hostiles. Son vidas sin miedo a proclamar un ‘creo en Dios’ rotundo, sin rodeos, sin tener en cuenta las consecuencias. Aquí, incluso en nuestra vida cotidiana, tendemos a medir demasiado las consecuencias de nuestros actos, de nuestras palabras, incluso de nuestras omisiones.

Si nuestros hijos no pudieran estudiar porque somos católicos, ¿proclamaríamos abiertamente nuestra fe? Si tuviéramos dificultades para acceder a un empleo público, ¿iríamos a misa todos los domingos? Si nos racionaran los alimentos por seguir a Jesús, ¿pasaríamos hambre por ello? Los católicos en Palestina son discriminados y hostigados por ser católicos y por ser árabes. A pesar de ello, quieren seguir viviendo su fe allí, en el lugar en el que Jesús se entregó por todos nosotros.

¿Cuál es la labor que realiza específicamente AIN en las denuncias que recibe de cristianos que son perseguidos por su credo en sus propios hogares?

La labor que realiza una institución como la nuestra con los católicos perseguidos a causa de su fe se centra, en primer lugar, en el acompañamiento, la escucha y la cercanía que podemos ofrecer a aquellos que sufren a causa de su fe. A partir de ahí, debemos aportar lo que somos y lo que hacemos para reparar (anímica, espiritual y, también, físicamente) aquello que ha quedado dañado por la persecución. Y, desde luego, dárselo a conocer a la opinión pública. Una de las formas que tenemos es la edición bienal del Informe sobre Libertad Religiosa, que editamos desde hace casi una década, y que publicaremos en otoño de este año. En este informe, apoyándonos en la información difundida en medios de comunicación de todo el mundo, analizamos país por país cómo evoluciona la libertad religiosa en el mundo. Los datos, desde luego, son elocuentes, ya que más de 300 millones de personas en el mundo sufren persecución, discriminación u hostigamiento a causa de su fe. Es, probablemente, el colectivo más numeroso en todo el mundo que se ve atacado por querer mantener su identidad.

“En cualquier lugar del planeta la Iglesia Católica promueve los derechos humanos, la justicia, la igualdad, la dignidad de la mujer y el valor de la vida”

¿Cuáles cree que son las razones por las que los cristianos sufren la violencia fundamentalista y extremista?

Es muy difícil generalizar, porque los fundamentalismos y extremismos evolucionan de distinta forma y, sobre todo, surgen por motivaciones diferentes. En algunos casos el origen del extremismo es político, en otros, cultural. Hay ocasiones en las que la propia situación económica o determinados conflictos bélicos son capaces de provocar un recrudecimiento de la hostilidad hacia los cristianos. Sin embargo, hay un nexo común a todos ellos: en cualquier lugar del planeta la Iglesia Católica promueve los derechos humanos, la justicia, la igualdad, la dignidad de la mujer, el valor de la vida… Y esa defensa implacable de la dignidad del hombre contrasta con los deseos de aquellos que ostentan el poder.

¿Cómo cree que se podría revertir esta situación de violencia y desprotección que viven los cristianos en numerosos países del mundo?

El trabajo de Ayuda a la Iglesia Necesitada se sustenta sobre un triple pilar: la oración, la caridad y la información. Las tres son igual de importantes. En lo que respecta a mi responsabilidad en el Departamento de Comunicación de la institución, estamos convencidos de que hay que denunciar una y otra vez, sin descanso, la vulneración sistemática de derechos que nuestros hermanos sufren, repito de nuevo, tan solo por creer en Dios.

“Allí donde no hay libertad, en el sentido amplio de la palabra, allí se persigue o dificulta la vida espiritual de los ciudadanos”

¿Qué tanto tienen que ver los gobiernos de los países que albergan estos episodios de intolerancia sobre las comunidades católicas?

La intolerancia religiosa no es un fenómeno aislado. En aquellos países en los que hay persecución religiosa, contra cristianos o contra fieles de otras confesiones, se suelen vulnerar o conculcar otros derechos, como la libertad de expresión. Allí donde no hay libertad, en el sentido amplio de la palabra, allí se persigue o dificulta la vida espiritual de los ciudadanos. ¿Qué responsabilidad tienen los gobiernos? En ninguna constitución aparece indicación alguna que “invite” a perseguir a alguien a causa de su fe. Al contrario, garantizan la libertad religiosa de los individuos que viven en su país. Ésa es la teoría. La práctica, en demasiadas ocasiones, desmiente lo que las palabras reflejan sobre el papel. En este sentido habría que pedir que las autoridades locales utilicen los instrumentos legales para garantizar que cada individuo pueda desarrollar su vida de fe en libertad y sin presiones.

¿Cree que existe una violencia solamente física o que existen otras formas de persecución?

Las formas de persecución no se limitan a la violencia física. Incluso, me atrevo a indicar que la persecución silenciosa es la más peligrosa por eso mismo, por no trascender a la opinión pública. La persecución religiosa, poco a poco, va entrando en la agenda de los medios de comunicación. Comienza a ser habitual a grandes medios hacerse eco de ataques contra determinados colectivos religiosos. Sin embargo, la discriminación, el insulto o el desprecio no merecen titulares, ni fotos, ni espacio en los medios de comunicación. Todavía hoy hay niños a los que los profesores obligan, en medio de la clase, a reírse de sus compañeros tan solo por ser católicos.

A continuación valore, por favor, los casos que considera de especial relevancia por el tipo de persecución que se está dando con los cristianos.

En la última actualización del Informe sobre Libertad Religiosa aparecen trece países donde la persecución a los cristianos es especialmente dura. Aquí aparecen naciones como Arabia Saudí, China, India, Paquistán, Egipto o Argelia. De estos países, la situación que durante un año largo ha vivido India –en especial en el Estado de Orissa- ha sido, posiblemente, la que ha tenido mayor repercusión mediática. Sin embargo, todavía hoy, buena parte de la comunidad católica sufre, sin el foco de los medios, las consecuencias de aquello. Gente que todavía vive en la selva, gente que no tiene hogar; personas que siguen teniendo miedo pero que no reniegan de su derecho a vivir la fe en su tierra.

La Iglesia católica cubana pide cambios para superar la crisis

La Iglesia católica cubana pide cambios para superar la crisis

EL MUNDO

La Iglesia católica exhortó al Gobierno de Raúl Castro a realizar los «cambios necesarios» en el socialismo isleño y calificó como «penosos» los actos de repudio ejecutados contra las Damas de Blanco por ser una manifestación de intolerancia verbal y física que no es característica del pueblo cubano.

El cardenal Jaime Ortega, en sus declaraciones publicadas en el último número de la revista Palabra Nueva, señaló que la Iglesia católica está a favor de sostener un necesario equilibrio social, ya que «no es momento de atizar las pasiones» porque el país vive una situación muy difícil, «seguramente la más difícil que hemos vivido en este siglo XXI», afirmó. Y para evitar el brote de un escenario de caos convocó al Gobierno cubano a emprender «los cambios necesarios con prontitud para remediar esa situación».

«Yo creo que esta opinión alcanza una especie de consenso nacional y su aplazamiento produce impaciencia y malestar en el pueblo», añadió el cardenal Ortega tomando como referencia los criterios de académicos, economistas y artistas que en los últimos meses han manifestado la necesidad de reformar a fondo el vigente modelo de socialismo de propiedad estatal monopólica y enfermo de corrupción.

Pero Raúl Castro, que anunció la necesidad de cambios cuando asumió el mando hace ya cuatro años, dijo hace apenas dos semanas que aunque muchos «se desesperen, deseando cambios inmediatos», dicho proceso será lento para evitar «apresuramiento o improvisación».

El cardenal Ortega, con postura conciliadora, solicitó a Guillermo Fariñas abandonar la huelga de hambre y a la vez calificó de «penosos» los actos de repudio contra las Damas de Blanco. El purpurado alegó que «son pocos quienes escenifican estos actos que no indican el sentir de la mayoría». También recordó que sobre los presos por causas políticas, «la Iglesia ha hecho históricamente todo lo posible porque sean puestos en libertad».

A juicio de Ortega, el primer paso «para romper el círculo crítico» en que se encuentra sería concretar «un diálogo Cuba-Estados Unidos». Pero el cardenal no manifestó optimismo sobre esa posibilidad. Según su opinión, el Gobierno del presidente de EEUU, Barack Obama, ha repetido el viejo esquema de gobiernos anteriores con respecto a Cuba. También criticó que la «campaña mediática» internacional desatada a partir de la muerte por huelga de hambre del preso Orlando Zapata -el 23 de febrero pasado- sólo «contribuye a exacerbar aún más la crisis».

Ateos que confiesan su fracaso

Ateos que confiesan su fracaso

La Razón / Cardenal Ricardo Mª Carles

En los años finales de los ochenta, V. Garadja, director del Instituto de Ateísmo Científico de la URSS, es decir, el «cerebro gris» del ateísmo ruso, se expresaba así:

«Yo compararía la situación actual del ateísmo a la de un navío que afronta un  temporal: el viento alcanza la fuerza 9. El barco se tambalea de un costado a otro, pero su tripulación no se puede decidir a tomar bajo su propia responsabilidad cualquier medida para el salvamento».

Para él, el trabajo del ateísmo se  revela no solamente ineficaz, sino cargado de serias insuficiencias morales, espirituales y políticas. En reconocerlo no ve nada de vergonzoso o extraño.

«Para un sabio es peor obstinarse en el error, manteniéndose al margen de la vida».

Y sostiene que las verdaderas causas de la pasividad y de los males sociales

«no encuentran de ningún modo del lado de la psicología retrógrada de los creyentes o de los prejuicios religiosos (subraya estas dos frases), sino de la deformación de años de culto a la personalidad, del período de estancamiento, de enormes masas del pueblo privadas de una conciencia de tener un trabajo útil a la sociedad».

«Esta alienación ha ocasionado pérdidas gigantescas, inconmensurables en la moralidad, en el aliento espiritual del pueblo. Ahí se encuentran también las raíces de la embriaguez masiva, de la apatía social y de la droga».

Es trágico que la lucha contra el «culto a Dios», que tantas persecuciones y muertes ha costado a los fieles, abocara al «culto a la personalidad» de los dirigentes, que  produjo también muertes y sufrimientos. Una vez más demuestra la historia que no se puede atacar a Dios sin ser, a la vez, inmisericorde con los hombres.

HISTORIA ECLESIÁSTICA Eusebio de Cesarea Libro 3

HISTORIA ECLESIÁSTICA

Eusebio de Cesarea

Libro 3

Lugares en los que los apóstoles predicaron a Cristo

1. Así, pues, se hallaban los judíos cuando los santos apóstoles de nuestro Salvador y los discípulos fueron esparcidos por toda la tierra. Tomás, según sostiene la tradición, recibió Partia; Andrés, Escitia, y Juan, Asia, y allí vivió hasta morir en Éfeso.

2. Pedro parece que predicó en el Ponto, en Galacia, en Bitinia, en Capadocia y en Asia a los judíos en la dispersión y, finalmente, cuando llegó a Roma, fue crucificado invertido, como él mismo había creído conveniente padecer.

3. ¿Qué diremos de Pablo, el cual, partiendo de Jerusalén y hasta el Ilírico, llevó a término el evangelio de Cristo y al final fue martirizado en Roma durante el reinado de Nerón? Estos detalles los cuenta Orígenes literalmente en el tomo III de sus Comentarios al Génesis.

Quién fue el primero en dirigir la iglesia de Roma

II 1.Lino fue el primero en ser elegido para el episcopado de la iglesia de Roma después del martirio de Pablo y de Pedro. Esto lo recuerda Pablo al escribir a Timoteo desde Roma, en la salutación al final de la espístola.

Acerca de las epístolas de los apóstoles

III 1. Sólo se reconoce una Epístola de Pedro. Ésta la usaban los antiguos ancianos como irrefutable en sus propias obras, pero la que llaman Segunda Epístola no ha sido aceptada como testamentaria. No obstante, ya que muchos la han considerado útil, ha sido respetada junto con las otras Escrituras.

2. Referente a los Hechos que llevan su nombre, al Evangelio llamado con su nombre, a la predicación que dice ser suya y al escrito que llaman Apocalipsis, nos consta que no aparece en absoluto en los escritos apostólicos, porque ningún escritor eclesiástico, antiguo o contemporáneo, se ha servido jamás de testimonios procedentes de ellos.

3. Más adelante en esta historia haré a propósito que, con las sucesiones, se muestren también los escritos eclesiásticos que en cada época utilizaron los libros que se han discutido, cuáles usaron y qué dicen con relación a los libros testamentarios admitidos y acerca de los que no lo son.

4. No obstante, las obras que se llaman de Pedro, de las que sólo una epístola se conoce como auténtica y admitida entre los antiguos ancianos, son las ya mencionadas.

5. Pero las catorce Epístolas son claras y evidentemente de Pablo, aunque no sería justo olvidar que algunos no han aceptado la Epístola a los Hebreosarguyendo que la iglesia de Roma niega que sea de Pablo. En el momento conveniente explicaré lo que comentaron acerca de esta epístola los autores anteriores a nosotros. De ningún modo he recibido entre los discutidos a losHechos que dicen ser de él.

6. Ya que el mismo apóstol, en su salutación final de la Epístola a los Romanos, hace mención, junto con otros, de Hermas (de quien, según dicen, es el libro del Pastor),es preciso ser consciente de que mientras unos lo rechazan y por su causa no lo incluye entre los aceptados, otros lo han considerado en extremo necesario, muy especialmente para aquellos que necesitan una introducción inicial. Por ello, nos consta que se ha utilizado públicamente en las iglesias y entendemos que ya lo usaron los más antiguos escritores.

7. Todo esto sea suficiente a modo de exposición de las Escrituras de Dios indiscutidas de las que no todos aceptan.

Acerca de la primera sucesión apostólica

IV 1. Ciertamente, que Pablo predicó a los gentiles y estableció los fundamentos de las iglesias, desde Jerusalén avanzando hasta el Ilírico, es evidente por sus propias palabras y por lo que relata Lucas en los Hechos.

2. De lo que dice Pedro en su Epístola (la que ya mencionamos y que es aceptada) que escribe a los hebreos de la dispersión en el Ponto, en Galacia, en Capadocia, en Asia y en Bitinia, se aprecia con plena certidumbre en qué regiones predicó él mismo a Cristo y dio a conocer la Palabra del Nuevo Testamento a los de la circuncisión.

3. Pero no es fácil dar el número y el nombre de los convertidos en hombres esforzados y sinceros que fueron estimados como capacitados para apacentar las iglesias que fundaron los apóstoles, si no es por lo que se recoge de las palabras de Pablo.

4. De hecho hubo muchísimos colaboradores suyos y, como él mismo los llama, compañeros de milicia. A los más de ellos los tiene por dignos de recuerdos indestructibles, incluyendo extensamente su testimonio en su propia Epístola; y, además, también Lucas en los Hechos enumera los discípulos de Pablo, indicando su nombre.

5. Así pues, explica que Timoteo fue el primer escogido para el episcopado de la religión en Éfeso, y que Tito lo fue en las iglesias de Creta.

6. Lucas, procedente de una familia de Antioquía, y siendo médico, acompañó a Pablo la mayor parte del tiempo. No obstante, su contacto con los restantes apóstoles no fue accidental; de ellos asimiló la terapéutica de las almas, de la que nos ha transmitido algunas muestras en los libros divinamente inspirados: en el Evangelio, del cual da testimonio que lo compuso de acuerdo con lo que le entregaron los que desde el principio presenciaron los hechos y se convirtieron en servidores de la Palabra, y a todos ellos dice que siguió atentamente desde el primer momento; y en los Hechos de los Apóstoles, que redactó, ya no siguiendo de oídas, sino con los detalles que recogió con sus propios ojos.

7. Además, se dice que habitualmente Pablo mencionaba este Evangelio como si fuera suyo propio cada vez que escribía: «conforme a mi Evangelio».

8. De los demás seguidores de Pablo, hay testimonios de que Crescente fue enviado por él a las Galias, y Lino, el que menciona que está con él en Roma en la Segunda Epístola a Timoteo, vimos claramente que fue el primero en recibir el episcopado de la iglesia en Roma después de Pedro.

9. Pero Pablo también da testimonio de que Clemente (el cual, a su vez, fue establecido tercer obispo de la iglesia de Roma) fue su colaborador y compañero de combate.

10. A todo esto cabe añadir aquel areopagita llamado Dionisio, del cual Lucas escribió en los Hechos, que fue el primer creyente después del discurso de Pablo a los atenienses en el Areópago. Además, otro antiguo Dionisio, pastor de la región de Corinto, dice que este areopagita fue el primer obispo de Atenas.

11. Ahora bien, ya iremos mencionando a su tiempo todo lo concerniente a la sucesión de los apóstoles según avancemos en el camino. Ahora sigamos el curso de la narración.

Acerca de los últimos tormentos de los judíos después de Cristo

1. Tras ostentar Nerón el poder durante trece años, y habiendo tenido lugar los reinados de Galba y de Otón en el espacio de un año y seis meses, Vespasiano, que había sido notable en los ataques a los judíos, fue designado emperador en Judea una vez que se le nombró públicamente como jefe supremo del ejército que le había acompañado a aquel lugar. Inmediatamente salió para Roma y confió la guerra contra los judíos en manos de su hijo Tito.

2. Ahora bien, los judíos, después de la ascensión de nuestro Salvador, culminaron su crimen contra él con la concepción de innumerables maquinaciones contra sus apóstoles. El primero fue Esteban, al cual aniquilaron con piedras; luego Jacobo, hijo de Zebedeo y hermano de Juan, que fue decapitado; y finalmente Jacobo, el que fue escogido en primer lugar para el trono episcopal de Jerusalén, después de la Ascensión de nuestro Salvador, y que murió del modo mencionado. Todos los demás apóstoles fueron amenazados de muerte con innumerables maquinaciones, y fueron expulsados de Judea y se dirigieron a todas las naciones para la enseñanza del mensaje con el poder de Cristo, que les había dicho: «Id, y haced discípulos a todas las naciones».

3. Además de éstos, también el pueblo de la iglesia de Jerusalén recibió el mandato de cambiar de ciudad antes de la guerra y de vivir en otra ciudad de Perea (la que llaman Pella), por un cráculo transmitido por revelación a los notables de aquel lugar. Así pues, habiendo emigrado a ella desde Jerusalén los que creían en Cristo, como si los hombres santos hubiesen dejado enteramente la metrópoli real de los judíos y toda Judea, la justicia de Dios vino sobre los judíos por el ultraje al que sometieron a Cristo y a sus apóstoles, e hizo desaparecer totalmente de entre los hombres aquella generación impía.

4. En los relatos que escribió Josefo se describen con toda exactitud los males que en ese momento sobrevinieron a todo el pueblo judío en todo lugar; cómo principalmente los habitantes de Judea fueron agobiados hasta el extremo de las desgracias; cuántos miles de jóvenes y de mujeres, juntamente con sus niños, cayeron a espada, por hambre y por muchos otros tipos de muerte; cuántos y cuáles ciudades de Judea fueron sitiadas; cuán grandes desgracias, y más que desgracias, presenciaron los que fueron en su huida a Jerusalén, ya que era la metrópoli más fuerte; el desarrolllo de la guerra y lo que tuvo lugar en ella en cada momento; y, finalmente, cómo la abominación desoladora que proclamaron los profetas se asentó en el mismo templo de Dios, en gran manera notable antiguamente; y entonces sufrió todo tipo de destrucción hasta su desaparición final por el fuego.

5. Merece la pena señalar que el mismo autor afinuia que los que, procedentes de toda Judea, se apiñaron en los días de la fiesta de la Pascua, en Jerusalén, como en una prisión, usando sus propias palabras, fueron alrededor de tres millones.

6. Era preciso, pues, en los mismos días en los que habían llevados cabo la Pasión del Cristo de Dios, bienhechor y Salvador de todos, que, como encerrados en una prisión, recibieran el azote que les daba alcance viniendo de la justicia Divina.

7. Así pues, dejando aparte los acontecimientos que les sobrevinieron y cuántas veces fueron entregados a espada o de diversos modos, sólo me ha parecido oportuno mostrar las desgracias originadas por el hombre, a fin de que los que obtengan este escrito vean, parcialmente, cómo les daba alcance al poco tiempo el castigo procedente de Dios por causa de su crimen cometido en contra del Cristo de Dios.

Acerca del hambre que angustió a los judíos

VI 1. Toma, pues, entre tus manos el libro V de de las Guerras de los judíos de Josefo y lee la tragedia que sucedió entonces: «Para los ricos, quedarse significaba la perdición, pues con la excusa de deserción mataban a cualquiera por causa de sus bienes. Con el hambre crecía también la demencia de los rebeldes y cada día ambas se enardecían terriblemente.

2. »El trigo no era visible en lugar alguno, pero ellos se lanzaban dentro de las casas y las registraban. Cuando lo encontraban los maltrataban por haber negado, pero si no lo hallaban, los atormentaban por haberlo escondido con tanta precaución. La evidencia de tener o no tener eran los cuerpos de los desafortunados: los que todavía se mantenían en pie daban la impresión de poseer gran cantidad de alimentos; sin embargo, los que ya estaban consumidos, los dejaban, pues creían que no era lógico matar a los que estaban a punto de morirse de necesidad.

3. »Muchos cambiaban furtivamente sus posesiones por una medida de trigo, los más ricos; o de cebada, los más pobres. Luego, encerrándose en lo más recondito de sus casas, y debido al escozor de la necesidad, algunos comían el grano crudo y otros lo cocían a medida que lo requería la necesidad y el temor. Tampoco se ponía la mesa.

4. »Pues sacando del fuego los alimentos aún crudos, se los tragaban. La comida era miserable ala visión conmovedora; los más fuertes abusando, los más débiles quejándose.

5. »El hambre supera todo sufrimiento, pero nada destruye tanto como el honor, pues aquello que de otro modo se aceptaría como digno de consideración, en esta situación se menosprecia. Las mujeres por ejemplo, quitaban la comida de la boca de sus maridos, los hijos de la de los pobres, y lo más deplorable, las madres de Las de sus niñitos, y a pesar de que los seres más queridos se iban acabando entre sus manos, ningún tropiezo existía para llevar las últimas gotas de vida.

6. »Y aunque comían de este modo, no pasaban desapercibidos y los rebeldes en todo lugar se cansaban sobre estas presas. En el momento que observaban una casa cerrada, era indicio de que los que se hallaban en el interior estaban provistos de alimentos, y en seguida, cargándose las puertas, arremetían hacia dentro, y únicamente les quedaba aferrarse a las gargantas para sacarles el bocado.

7. »Azotaban a los ancianos que retenían los alimentos, y a las mujeres que ocultaban entre sus manos lo que les quedaba, les arrancaban la cabellera. No existía la compasión ni para los ancianos ni para los niños, sino que, alzando a los niños que no soltaban su bocado, los lanzaban contra el suelo. Pero aun eran mas inhumanos con aquellos que anticipaban su llegada y se habían tragado lo que ellos les iban a arrebatar, pues se consideraban agraviados.

8. »Ideaban terribles métodos de tortura para encontrar los alimentos. Cerraban la uretra de los desafortunados con granos de legumbres y les atravesaban el recto con palos afilados. Se sufrían tormentos aterradores para el oído simplemente hasta conseguir la confesión de un solo pan o para revelar un solo puñado de harina.

9. »Pero los torturadores no sufrían el hambre (pues su crueldad sería menor si se encontraban en necesidad), porque practicando su demencia iban procurándose de antemano provisiones para los días que tenían que llegar.

10. »Iban al encuentro de los que durante la noche salían arrastrándose hasta la avanzada romana para reunir legumbres silvestres y hierbas. Y cuando ya creían que habían burlado a los enemigos, entonces les arrebataban lo que llevaban, y por mucho que suplicaran invocando por el sagrado nombre de Dios para que les dieran alguna porción de lo que habían traído, estando en tan grande peligro, ni así se lo daban, y podían contentarse si no parecían además de ser despojados».

11. Además de otros detalles, añade lo siguiente: «A los judíos les truncaron, junto con las salidas, toda esperanza de salvación, y el hambre, descendiendo por cada casa y en cada familia, consumía al pueblo. Las estancias se llenaban de mujeres y de niños de pecho que habían perecido, y los callejones de ancianos muertos.

12. »Los niños y los jóvenes, hinchados como sombras, pasaban por las plazas y caían donde les sobrevenía el dolor. Los enfermos eran incapaces de sepultar a sus familiares, y los que podían se negaban por la gran cantidad de cadáveres y su propio destino dudoso. Muchos, pues, caían sin vida al lado de los que acababan de enterrar, mientras que otros muchos se dirigían a sus sepulcros antes que la necesidad lo prescribiera.

13. »En todas estas desgracias no había canto fúnebre ni lamento. En su lugar, el hambre censuraba al sufrimiento, y los que morían observaban con ojos secos a los que les habían precedido en la muerte. Un profundo silencio y una noche colmada de muerte encerraba la ciudad.

14. »Pero lo más terrible eran los ladrones. Pues, entrando en las casas, a modo de saqueadores de tumbas, despojaban a los cadáveres y, tras retirar las cubiertas de los cuerpos, salían riéndose. También probaban el filo de sus espadas con los cadáveres y, con su prueba del hierro, atravesaron a algunos que, aunque habían caído, estaban vivos.

»No obstante, si alguien les suplicaba que hicieran uso de sus espadas y de su fuerza en él, lo abandonaban al hambre, ignorándole. Y todos los que expiraban fijaban su mirada en el templo dejando vivos a los rebeldes.

15. »Los propios rebeldes primero ordenaban sepultar a los muertos, a cargo del tesoro público, porque no aguantaban el hedor. Pero, posteriormente, cuando ya no se daba abasto, los lanzaban por encima de las murallas a los precipicios. Tito, cuando los vio llenos de cadáveres y el espeso líquido que fluía de los cuerpos en putrefacción, se lamentó, y alzadas sus manos tomó a Dios por testigo de que no era obra suya.»

16. Al cabo de otras cosas acaba diciendo: «No podría retenerme de mencionar lo que me indican mis sentimientos. Es mi opinión que si los romanos se hubieran retardado en su ataque contra los ofensores, una sima hubiera abatido la ciudad, o hubiera sido inundada, o los rayos de Sodoma le hubieran dado alcance, porque esa generación era mucho más impía de lo que fueron los que llevaron estos castigos. De este modo, por causa de la demencia de ellos, todo el pueblo pereció con ellos.»

17. En el libro VI también escribe como sigue: «De los que murieron por el hambre en la ciudad el número era ilimitado, y los sufrimientos que tuvieron lugar, indescriptibles. En toda casa, si en algún lugar se vislumbraba una mera sombra de comida, se entablaba una guerra y llegaban a las manos los que más se querían, con el fin de arrancarse el misersable recurso de vida. La necesidad no tenía confianza ni siquiera en los moribundos.

18. »Los ladrones inspeccionaban también a los que estaban por morirse, por si se diera el caso de que mantenían algún alimento escondido entre los pliegues de su vestido pretendiendo estar muertos. Algunos, boquiabiertos por la falta de alimento, semejantes a perros rabiosos, iban tropezando y, desencajados, arremetían contra las puertas a modo de borrachos y, en su debilidad, penetraban en las mismas casas dos y hasta tres veces en una hora.

19. »Por la indigencia se ponían cualquier cosa en la boca, y si lograban reunir algo indigno, incluso para los animales irracionales más inmundos, se lo llevaban para comérselo. De este modo, al final ya no se retenían ante sus cinturones ni zapatos, y sacando las pieles de sus escudos, las devoraban. Algunos se alimentaban también con pedazos de hierba vieja, mientras que otros, recogiendo fibras de plantas, vendían una ínfima parte por cuatro dracmas áticos.

20. » ¿Y qué diremos de la desvergüenza de la gente desalentada por el hambre? Porque estoy a punto de poner de manifiesto unos actos que no se hallan registrados ni entre los griegos ni entre los bárbaros, escalofriantes para contarlos e increíbles para escucharlos. Por mi parte, para que no considerasen que estoy inventando para el futuro, con mucho gusto ignoraría tal desgracia si no se diera el caso de que dispongo de innumerables testigos contemporáneos. Y, por otro lado, concedería a mi patria un favor estéril si dejara en silencio sus sufrimientos reales.

21. »Así pues, una mujer residente en el otro lado del Jordán, de nombre María, hija de Eleazar, de la aldea de Batezor (que quiere decir «casa de Hisopo»), distinguida por su familia y su riqueza, se refugió en Jerusalén con la restante multitud y con ellos sufría el asedio.

22. »Los tiranos le robaron todas las otras posesiones que ella había aprovisionado y transportado desde Perea hasta la ciudad. El resto de sus bienes y algo de comida que vieron los hombres armados que entraba cada día, se lo fueron quitando. La indignación de aquella mujer era terrible, y a menudo vituperaba y maldecía a los bandidos con el único resultado de excitarlos contra su persona.

23. »Y como fuere que nadie la mataba (exasperados o compadecidos), y fatigada de buscar alimentos para otros, pues de todos modos ya era imposible buscar, oprimiéndole el hambre las entrañas y la médula y más enfurecida que hambrienta, se hizo de la ira y de la necesidad como consejeros, apresuró contra la naturaleza y, agarrando a su hijo de pecho, dijo:

24. »”¡Desventurada criatura! En la guerra, en el hambre y en la revuelta, ¿para quién te cuidaré? Si llegamos a parar vivos en las manos de los romanos, la esclavitud. Pero el hambre llega antes que la esclavitud y los rebeldes son más terribles que ambas opciones. ¡Venga, pues! Sé mi alimento, la maldición de los rebeldes y un mito para el mundo; ¡lo único que faltaba a la desgracia de los judíos!”

25. »Mientras decía esto mató a su hijo. Luego lo asó y se comió una mitad, pero el resto lo ocultó. Al punto acudieron los rebeldes y notaron el hedor del malvado sacrificio, la amenazaron con degollarla inmediatamente sino les indicaba lo que había preparado. Ella, respondiéndoles que para ellos guardaba una bella porción, les descubrió lo que había quedado de su hijo.

26. »Un escalofrío y un gran estupor se apoderó de ellos en aquel mismo momento y se quedaron clavados ante aquella visión. Pero ella les dijo: “Es mi hijo, mi obra. Comed, pues yo también me he alimentado. No seáis más débiles que una mujer ni más compasivos que una madre. Pero si vosotros sois piadosos y no aceptáis mi sacrificio, yo ya comí en vuestro lugar, el resto quede también para mí.”

27. »Después de estos acontecimientos, ellos salieron temblando; fue la única vez que tuvieron miedo y que, de mala gana, dejaron para la madre semejante alimento. Inmediatamente, la ciudad fue llena de repugnancia y cada cual se estremecía cuando se imaginaban como suyo aquel crimen.

28. »Los hambrientos tenían deseo de morirse y celebraban a los que se habían anticipado en la muerte, antes de oír y presenciar tan grandes males.»

Acerca de las profecías de Cristo

VII 1. Éste fue el castigo que recibieron los judíos por su delito y su impiedad para con el Cristo de Dios. Pero merece la pena afladir la verdadera profecía de nuestro Salvador, con la que manifestaba los mismos acontecimientos, cuando profetizaba como sigue: «Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo; porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.»

2. Sumando el número de todos los muertos, dice el mismo escritor que por el hambre y por la espada cayeron un millón cien mil personas, y el resto de rebeldes y de ladrones, denunciándose unos a otros tras ser tomada la ciudad, fueron ejecutados; los jóvenes más altos y notables por su belleza corporal los guardaban para la ceremonia del «triunfo», y del resto de la multitud, —los mayores de diecisiete años—, unos cuantos fueron enviados cautivos a los trabajos forzados de Egipto y la mayoría fueron distribuidos entre las regiones para morir en el teatro, por el hierro o por las fieras; pero los menores de dicisiete años fueron llevados como presos de guerra para ser vendidos. Estos solos ya sumaban unos noventa mil hombres.

3. Todo esto tuvo lugar así en el segundo alio del reinado de Vespasiano, coincidiendo con las profecías de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, el cual, gracias a su divino poder, ya lo vio de antemano como si fueran presentes, y lloró y se lamentó de acuerdo con la Escritura de los santos evangelistas, que también aportan las palabras que dijo refiriéndose a Jerusalén:

4. «¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto a tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, yte sitiarán, y por todas partes te estrecharán, y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti».

5. También cuando se refería al pueblo: «Porque habrá gran calamidad en la tierra, e ira sobre este pueblo. Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.» Y de nuevo: «Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejérritos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.»

6. Quien compare las palabras de nuestro Salvador y las otras descripciones del autor sobre toda la guerra, ¿cómo no ha de maravillarse y de admitir que la presciencia y la profecía de nues1ro Salvador son verdaderamente Divinas y sobrenaturalmente extraordinarias?

7. Por ello, sobre lo que sobrevino a toda la nación después de la Pasión del Salvador y de aquellas voces con las que el pueblo judío requería que fuera librado de la muerte el ladrón y homicida y que se aniquilara al autor de la vida, nada cabe añadir a la narración.

8. A pesar de ello, sería justo añadir cuanto se refiere al amor para con los hombres de la entera Providencia, que aplazó la ruina de los malvados durante cuarenta años después de su audacia contra Cristo. Y a lo largo de estos cuarenta años muchos apóstoles y discípulos, y el propio Jacobo (primer obispo del lugar, llamado hermano del Señor), que todavía vivían y habitaban en la misma ciudad de Jerusalén dando sus discursos, permanecían en el lugar como muro fortificado.

9. La visitación de Dios, hasta el momento, ejercía su larga paciencia por si pudieran arrepentirse de sus hechos y alcanzar con ello el perdón y la salvación.

Además de esta paciencia extraordinaria, les concedía extrañas señales divinas de lo que les acontecería de no arrepentirse. El autor que hemos citado también estimó dignas de recuerdo estas señales. Nada más oportuno que referirlas a los que leen este texto.

Acerca de las señales anteriores a la guerra

VIII 1. Lee, pues, lo que Josefo expone en el libro VI de su Guerras de los judíos con las siguientes palabras: «Precisamente entonces los engañadores y los falsos acusadores de Dios seducían al pueblo infeliz, por lo que no prestaban atención ni daban crédito a los manifiestos prodigios que indicaban la cercana desolación, sino que, como pasmados como un rayo y como desprovistos de ojos y de alma, menospreciaban los mensajes de Dios.

2. »Sirvan como ejemplo un astro que se paró sobre la ciudad y muy parecido a una espada, y un cometa que fue prolongándose hasta un año. En otra ocasión cuando, antes de la revuelta de los tumultos anteriores a la guerra, habiéndose congregado el pueblo para la fiesta de los ácimos, a la hora novena de la noche del octavo día de Jantico resplandeció una luz tan fuerte sobre el altar y en el templo que pareció ser de día, y este fenómeno se prolongó durante media hora. A los inexpertos les pareció buen presagio, pero los escribas lo entendieron correctamente antes de que aconteciera.

3. »Y durante la misma fiesta, una vaca que el sumo sacerdote llevaba para el sacrificio, parió un cordero en medio del templo.

4. »Además, la puerta inferior de oriente, a pesar de ser de bronce macizo, de haber sido cerrada después de la tarde por veinte hombres con mucho esfuerzo, de estar reforzada con cerrojos fijados con hierro y de tener unos goznes bien sujetos, se vio cómo se abría por sí sola durante la noche a la hora sexta.

5. »Pocos días después de la fiesta, el veintiuno del mes de Artemisio, apareció un fantasma demoníaco increíblemente enorme. Pero lo que vamos a explicar parecería un extraño prodigio si no lo explicaran los que lo presenciaron y si el sufrimiento que siguió no fuera digno de tales indicios. Así pues, antes de ponerse el sol, se pudieron ver carros y escuadrones armados en el aire por toda la región que se movían entre las nubes circundando las ciudades.

6. »Y durante la noche de la fiesta llamada de Pentecostés, cuando los sacerdotes entraban en el templo (como de costumbre) con el fin de llevar a cabo su servicio, dicen que en primer lugar oyeron tumultos y ruidos de golpes, y después una voz compacta: “¡Vayámonos de aquí!”

7. »Pero lo que es más espantoso: un hombre llamado Jesús de Anamías, un particular de oficio campesino, pues había la costambre de que todos montaran una tienda para Dios, fue a la fiesta cuatro años antes de la guerra, cuando la ciudad se hallaba en la mayor paz y esplendor. De pronto empezó a dar voces en el templo: “¡Voz de oriente! ¡Voz de los cuatro vientos! ¡Voz sobre Jerusalén y el templo! ¡Voz sobre recién desposados! ¡Voz sobre todo el pueblo!” Y fue vociferando por todo el pueblo y callejones día y noche.

8. »Pero ciertos ciudadanos ilustres, enojados por el mal agüero, agarrando a ese hombre, le atormentaron, causándole numerosas heridas. Él, no obstante, como no hablaba para sí ni de lo suyo propio, siguió gritando a los presentes con las mismas palabras de antes.

9. »Luego los magistrados, creyendo (como era en realidad) que la agitación de aquel hombre era demoníaca, le llevaron a presencia del procurador romano. Allí, y a pesar de ser azotado y con heridas hasta los huesos, no hizo ninguna súplica ni derramó una sola lágrima, sino que en lo posible tomó su voz en lamento, respondiendo a cada golpe: “¡Ay, ay, de Jerusalén!”».

10. Josefo también cuenta otro hecho más extraño que todo esto, cuando dice que en las Sagradas Escrituras se halla un oráculo que afirma que en aquel tiempo alguien de aquella región gobernaría el mundo. Él llegó a la conclusión de que se cumplía con Vespasiano.

11. No obstante, Vespasiano no gobernó todo el mundo, únicamente lo que estaba bajo el mando romano. Sería más apropiado referirlo a Cristo, a quien el Padre dijo: «Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra»; y por ese tiempo «por toda la tierra salió la voz (de los santos apóstoles) y hasta el extremo del mundo sus palabras».

Acerca de Josefo y de sus escritos

IX 1. A todo esto cabe añadir algo acerca de Josefo (que tanto ha aportado a esta obra que tienes en las manos), su país y su familia. De nuevo es él quien nos lo refiere: «Josefo, hijo de Matías, sacerdote de Jerusalén, que en un principio luchó contra los romanos y finalmente fue dejado en manos de los sucesos posteriores debido a la necesidad.»

2. Fue el hombre más famosos de los judíos de su época, y no sólo entre los de su misma raza sino incluso entre los romanos. Hasta tal grado fue su reconocimiento, que se le honró con la erección de una estatua en Roma, y sus obras fueron veneradas como dignas de una biblioteca.

3. Redactó todas sus Antigüedades de los judíos en veinte libros completos;Las guerras de los judíos de su época, en siete, los cuales, según su propio testimonio, los compuso no sólo en griego sino también en su lengua materna. Ciertamente, por todo lo demás, es digno de confianza.

4. Hay aún otros dos libros suyos dignos de consideración: Sobre las Antigüedades de los judíos, en los que se halla su respuesta al gramático Apión, que acababa de componer un tratado contra los judíos, e incluso contra otros que por su parte también habían intentado desacreditar las costumbres patrias del pueblo judío.

5. En el primero de estos dos libros determina el número de los escritos que pertenecen al llamado Antiguo Testamento, explicando cuáles son los indiscutibles entre los hebreos por pertenecer a una larga tradición, con las siguientes palabras:

Cómo cita Josefo los libros divinos

1. «Entre nosotros no hay millares de libros discordantes y contradictorios entre sí, sino que existen sólo veintidós que poseen el registro de todo tiempo y que se tienen por divinos con justicia.

2. »De éstos, cinco son de Moisés, y contienen las leyes y la tradición de la creación hasta la muerte de Moisés. Comprende un período de casi tres mil años.

3. »Los profetas posteriores a Moisés escribieron en trece libros cuanto acaeció en sus épocas, abarcando desde la muerte de Moisés hasta la de Artajerjes (rey de los persas sucesor de Jerjes). Los cuatro restantes contienen himnos a Dios y consejos de vida para los hombres.

4. »A partir de Artajerjes y hasta nuestros días, también se ha escrito todo; pero, al no darse con exactitud la sucesión de los profetas, no es digno de la misma confianza que merece lo anterior.

5. »Porque en la práctica se demuestra cómo nos acercamos a nuestras propias Escrituras. Pues al cabo de tanto tiempo ya nadie ha osado añadir, sacar o cambiar nada de ellas, sino que a todos los judíos, ya desde su nacimiento, les resulta natural creer que estas Escrituras son decretos de Dios y perseverar en ellas hasta, si es preciso, morir de buen grado por ellas».

6. Las palabras del autor expuestas de este modo tendrán su utilidad. Josefo también trabajó en otra obra no exenta de importancia Sobre la supremacía de la razón, la que algunos titularon Macabeos porque contiene las luchas que los hebreos sostuvieron con gran valor por la piedad a Dios y que se hallan en los escritos llamados De los Macabeos.

7. También al final del libro XX de sus Antigüedades, indica que ha de escribir en cuatro libros, siguiendo las creencias patrias de los judíos, acerca de Dios, de su esencia y de las leyes, puesto que, según ellas, ciertas cosas se pueden hacer y otras resultan prohibidas. Él mismo, en otros trabajos, menciona otras obras suyas.

8. Para terminar vale la pena exponer también las palabras suyas que aparecen al final de sus Antigüedades, a fin de dar una garantía a los testimonios que he tomado. Así pues, en su acusación contra Justo de Tiberíades (que como él mismo, había intentado redactar los sucesos de aquella época) diciendo que no escribía la verdad, tras considerar otros muchos argumentos, añade las siguientes palabras:

9. «Yo no tengo temor como tú acerca de mis escritos, porque entregué mis libros a los emperadores cuando los hechos todavía eran casi visibles, pues sabía a ciencia cierta que conservaba la tradición de la verdad, y no estaba equivocado cuando esperaba conseguir su testimonio.

10. »Asimismo, presenté mi narración a muchos otros; algunos incluso resulté que habían estado en la guerra, como por ejemplo el rey Agripa y algunos de su misma familia.

11. »También el emperador Tito quiso que la información de estos hechos se diera al pueblo solamente a través de estos escritos, de modo que incluso firmó con su propia mano la orden de publicación. El rey Agripa escribió sesenta y dos cartas con el fin de dar testimonio de la veracidad de estos libros». Josefo también cita dos de estas cartas. De todos modos, lo mencionado acerca de él es ya suficiente. Prosigamos, pues, con nuestra obra.

Cómo Simeón dirige la iglesia de Jerusalén después de Jacobo

XI Tras el martirio de Jacobo y la inmediata toma de Jerusalén, cuenta la tradición que, viniendo de diversos sitios, se reunieron en un mismo lugar los apóstoles y los discípulos del Señor que todavía se hallaban con vida, y juntos con ellos también los que eran de la familia del Señor según la carne (pues muchos aún estaban vivos). Todos ellos deliberaron acerca de quién había de ser juzgado digno de la sucesión de Jacobo, y por unanimidad todos pensaron que Simeon, el hijo de Clopás (a quien también menciona el texto del Evangelio), merecía el trono de aquella región, por ser, según se dice, primo del Salvador, pues Hegesipo cuenta que Clopás era hermano de José.

Cómo Vespasiano manda buscar a los descendientes de David

XII Además de todo esto, Vespasiano, una vez que Jerusalén hubo sido tomada, ordenó que se buscara a todos los de la familia de David, para que entre los judíos no fuera dejado nadie de la familia real. Por esta razón se emprendió otra gran persecución contra los judíos.

Cómo Anacleto fue el segundo obispo de Roma

XIII Al cabo de diez años de su reinado, Vespasiano es sucedido como emperador por su hijo Tito. En el segundo año del reinado de este segundo, Lino, obispo de la iglesia de Roma, después de sostener el ministerio durante doce años, se lo entrega a Anacleto. Domiciano sucedió a su hermano Tito, que había reinado dos años y dos meses.

Cómo Abilio fue el segundo en dirigir a los alejandrinos

XIV Abilio sucede a Aniano, primer obispo de la región de Alejandría, tras completar veintidós años y morir el cuarto año del reinado de Domiciano.

Cómo Clemente fue el tercer obispo de Roma después de Anacleto

XV Clemente fue obispo de la iglesia de Roma durante doce años. Este Clemente —enseña el apóstol Pablo en su Epístola a los Filipenses— era su colaborador. Lo expresa como sigue: «Con Clemente también y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida.»

Acerca de la carta de Clemente

XVI Hay una carta de Clemente que es admitida, extensa y asombrosa la escribió a la iglesia de los corintios en nombre de la iglesia en Roma, cuando había una revuelta en Corinto. Tenemos constancia de que esta carta se usa públicamente en la congregación en la mayoría de las iglesias, no sólo en la antigüedad sino también en nuestros días. Hegesipo es un testigo de que en aquel tiempo hubo una revuelta en Corinto.

Acerca de la persecución en tiempos de Domiciano

XVII Domiciano demostró ser en gran manera cruel para con muchos, y no a pocos nobles y a hombres insignes asesinó sin siquiera un juicio lógico. También castigó a millares de hombres ilustres con el destierro fuera de las fronteras y confiscación de bienes sin razón. Finalmente se constituyó a sí mismo sucesor de Nerón en su enemistad y lucha contra Dios. En realidad fue el segundo que instigó la persecución contra nosotros, aunque su padre, Vespasiano, no había concebido nada insólito contra nosotros.

Acerca del apóstol Juan y del Apocalipsis

XVIII 1. Por aquel tiempo, según la tradición, el apóstol y evangelista Juan (todavía vivo) fue condenado a residir en la isla de Patmos por su testimonio del Verbo Divino.

2. Ireneo, escribiendo sobre el número del nombre que designa al anticristo en el llamado Apocalipsis, de Juan, menciona las siguientes palabras en el libro V, Contra las herejías, acerca de Juan:

3. «Pero si hubiese sido preciso anunciar explícitamente su nombre, se hubiera comunicado por medio de aquel que también vio el Apocalipsis; pero hace poco que se vio, casi en nuestra generación, al final del imperio de Domiciano».

4. Por aquel entonces la señal de nuestra fe, resplandeció de tal modo que incluso los escritores fuera de nuestra tradición no dudaron en exponer en sus narraciones la persecución de los mártires que tuvo lugar en ella. También indicaron el tiempo con precisión, cuando cuentan que en el año decimoquinto de Domiciano, Flavia Domitila, hija de una hermana de Flavio Clemente, cónsul de Roma por aquel entonces, juntamente con muchos otros, fue sentenciada al destierro en la isla de Pontia por el testimonio de Cristo.

Cómo Domiciano manda dar muerte a los de la familia de David

XIX Domiciano también ordenó aniquilar a los de la familia de David, y, según una antigua tradición, ciertos herejes acusaban a los descendientes de Judas (el cual era hermano, según la carne, del Salvador) por ser de la familia de David y estar emparentados con el mismo Cristo. Esto expone Hegesipo con las siguientes palabras:

Acerca de la familia de nuestro Salvador

XX 1. «Todavía se hallaban con vida, de la familia del Señor, los nietos de Judas (llamado su hermano según la carne). A éstos delataron porque eran de la familia de David. El evocato los llevó ante el césar Domiciano, pues, como Herodes, también tenía miedo de la venida de Cristo.

2. »Les preguntó si eran descendientes de David y ellos lo confesaron. Luego les preguntó acerca del número de sus bienes o cuánto dinero poseían, pero ellos dijeron que entre ambos sólo sumaban nueve mil denarios, la mitad cada uno; y persistían en decir que ni siquiera esto tenían en metálico, sino que se trataba de la tasación de sólo treinta y nueve pletros de tierra, por la que pagaban impuestos y la trabajaban ellos mismos para su subsistencia».

3. A continuación mostraron sus manos, y ofrecieron como testimonio de su trabajo personal su fortaleza física y los callos que les habían salido en sus propias manos por la obra ininterrumpida.

4. Interrogados sobre Cristo y su reino, qué tipo de reino era, dónde y cuándo aparecería, explicaron que no se trataba de un reino de este mundo o de esta tierra, sino celestial y angélico y que ha de tener lugar en el final de los tiempos. Porque viniendo en gloria juzgará a vivos y muertos y pagará a cada uno según sus obras.

5. Observando todo esto, Domiciano nada les reproché, sino que incluso los menospreció como a gente vulgar y, dejándolos en libertad, puso fin a la persecución de la iglesia mediante un decreto.

6. Los que habían sido liberados dirigieron las iglesias por haber testificado y por pertenecer a la familia del Señor, y habiendo llegado la paz, vivieron hasta Trajano.

7. Esto, según Hegesipo, pero Tertuliano también hace una mención parecida de Domiciano: «También Domiciano intentó en cierta ocasión llevar a cabo lo mismo que aquél, pero su crueldad sólo fue una parte de la de Nerón. Porque, según creo, tenía cierto conocimiento y apresuradamente cesó la persecución, incluso haciendo llamar a los desterrados»

8. Al cabo de quince años de reinar Dom iciano, y tras sucederle Neiva en el poder, el Senado romano votó que los honores de Domiciano fueran eliminados y que volvieran a su casa los desterrados injustamente, y al mismo tiempo tomaran de nuevo sus posesiones. Estos hechos los cuentan los que han transmitido por escrito los acontecimientos de entonces.

9. Así pues, entonces, según una antigua tradición nuestra, el apóstol Juan, viniendo del destierro en la isla, pasé a vivir a Éfeso.

Cómo Cerdón fue el tercero en dirigir la iglesia de Alejandría

XXI Tras reinar poco más de un año, Neiva fue sucedido por Trajano, y en el primer año de este último, Cerdón sucedió a Abilio, que había dirigido la congregación de Alejandría durante trece años. De este modo, Cerdón vino a ser el tercero que ocupó el cargo después de Aniano, que fue el primero. Entonces Clemente todavía dirigía a los romanos, siendo él también el tercer obispo de aquel lugar, después de Pablo y de Pedro. Lino fue el primero y tras él Anacleto.

Cómo Ignacio fue el segundo en dirigir la iglesia de Antioquía

XXII En Antioquía, después de Evodio, el primero en ser nombrado, era muy conocido también en aquella época el segundo:
Ignacio. Del mismo modo, por aquel entonces, Simeón, segundo después del hermano de nuestro Salvador, tenía este ministerio en Jerusalén.

Relato acerca del apóstol Juan

XXIII 1. Por entonces, el apóstol y evangelista Juan, aquel a quien Jesús amaba, todavía estaba con vista en Asia y continuaba allí cuidando de la iglesia tras volver del destierro de la isla, una vez que hubo muerto Domiciano.

2. Bastarán los testigos para garantizar que entonces Juan todavía vivía, pues ambos son fidedignos y reconocidos en la ortodoxia de la iglesia. Se trata de Ireneo y de Clemente de Alejandría.

3. El primero, en algún punto del libro II de Contra las herejías, escribe lo siguiente: «Y todos los ancianos de Asia que mantienen contactos con Juan, el discípulo del Señor, dan testimonio de que lo transmite Juan, pues permaneció con ellos hasta los tiempos de Trajano».

4. También el libro III de la misma obra expone así: «Pero incluso la iglesia de Éfeso, puesto que la fundó Pablo y que Juan permaneció en ella hasta los tiempos de Trajano, es un testimonio verdadero de la tradición de los apóstoles».

5. Por otro lado, Clemente indica el mismo tiempo, y añadió un relato, indispensable para aquellos que gustan de oir cosas hermosas y de algún provecho, a la obra que tituló ¿Quién es el rico que se salva? Así pues, tómala y lee lo que allí se halla escrito:

6. «Oye este rumor, que no es un rumor, sino una tradición sobre el apóstol Juan, transmitida y conservada en la memoria. Así pues, cuando murió el tirano, Juan pasó de la isla de Patmos a Éfeso. De allí salía, cuando se lo pedían, a las regiones vecinas de los gentiles, ya fuera para establecer obispo, para dirigir iglesias enteras o para designar algún sacerdote de los que habían sido elegidos por el Espíritu.

7. »Fue, pues, a una ciudad cercana (cuyo nombre incluso algunos mencionan) y, tras traer alivio a los hermanos en las otras cosas, mirando fijamente al obispo establecido por todos y habiendo visto a un joven alto, de aspecto agradable y de ánimo encendido, dijo: “Te entrego a éste con toda diligencia ante la iglesia y con Cristo de testigo” Y, a pesar de que el obispo lo aceptó comprometiéndose en todo, Juan de nuevo decía lo mismo y lo afirmaba con los mismos testigos.

8. »Entonces se fue a Éfeso, y aquel obispo recibió en casa al joven que le había sido entregado y lo hospedó, lo mantuvo, lo cuidó y finalmente lo bautizó. Luego moderó algo el gran cuidado y protección, porque creía que lo había provisto de la perfecta protección: el sello del Señor.

9. »Pero siendo su libertad prematura y tomándole algunos ociosos de su misma edad habituados al mal, lo pervirtieron. Primero se lo atrajeron con pródigos festines, luego se lo llevaban con ellos incluso cuando iban a robar de noche, y finalmente le reclamaban mayor colaboración.

10. »El fue adhiriéndose a ellos paulatinamente y, por su fortaleza física, se extravió del camino recto como caballo desbocado y robusto, cayendo al abismo con gran velocidad.

11. »Al final renunció a la salvación que hay en Dios y ya no proyectaba pequeñeces, antes bien, habiendo llevado a cabo graves crímenes, y ya que estaba perdido para siempre, merecía sufrir como los demás. De este modo, tomando a estos otros jóvenes y reuniendo una banda de ladrones, él era su resuelto jefe, el más violento, el más asesino y el más aterrador.

12. »Pasando el tiempo, hubo alguna necesidad y llamaron a Juan. Él tras solucionar los asuntos que le habían llevado allí, dijo: “Venga, pues, obispo, devuélveme el depósito que yo y Cristo te entregamos ante la iglesia que tú diriges y es testigo.”

13. »El obispo, primero se sorprendió pensando que se le acusaba acerca de algún dinero que él no había recibido, y tampoco podía creer en lo que no tenía ni desconfiar de Juan. Pero cuando Juan dijo: “El joven es a quien te reclamo y el alma del hermano”, el anciano se echó a llorar y, con muchas lágrimas, dijo: “Está muerto.” ¿Cómo? ¿De qué muerte? “Muerto para Dios, porque se fue malvado, perdido y, lo que es más, ladrón, y ahora se ha apoderado del monte que hay al frente de la iglesia, con una banda como él.”

14. »El apóstol, rasgando sus vestidos y golpeándose la cabeza con grandes gemidos, dijo: “¡Buen cuidador dejé del alma del hermano! Pero traigan un caballo y alguien me indique el camino.” Y desde allí, tal como estaba, emprendió su marcha desde la iglesia.

15. »Cuando llegó al lugar, le tomaron los guardias de los bandidos, pero él ni se escondía ni hacía súplicas, sino que decía gritando: Para esto vine, conducidme a vuestro jefe.

16. »Éste, mientras esto ocurría, esperaba armado, pero al reconocer que era Juan el que se acercaba, escapó avergonzado. Él le seguía con toda su fuerza y descuidando su propia edad.

17. »Le gritaba: “¿Por qué huyes de mí, hijó, de tu padre indefenso y viejo? Ten piedad de mí, hijo, no tengas temor. Todavía tienes esperanza de vida. Yo daré cuenta de ti ante Cristo. Si es preciso, soportaré la muerte por ti de buen grado, del mismo modo que el Señor la sufrió por nuestra causa. Cambiaré tu alma por la mía propia. Detente, me ha enviado Cristo.”

18. »El joven, cuando oyó estas cosas, primero se detuvo, bajando su rostro; después tiré sus armas, y luego, temblando, lloró amargamente. Al llegar el anciano lo abrazó, presentando, en lo posible, sus lamentos a modo de defensa y sus lágrimas como segundo bautismo. Únicamente escondía la diestra.

19. »Pero él, que era su fiador, jurando que había hallado perdón del Salvador para él y suplicando, se postró de rodillas y besó su diestra purificada por el arrepentimiento. Lo llevó de nuevo a la iglesia, oró con abundantes súplicas, lo acompañó compartiendo sus ayunos y fue cautivando su corazón con los multiformes lazos de sus palabras. Según dicen, no se alejó de allí hasta que lo hubo establecido en la iglesia, habiendo dado grandes muestras de un arrepentimiento verdadero y grandes señales de regeneración a modo de trofeo de una resurrección visible».

Acerca del orden de los Evangelios

XXIV 1. Sea, pues, esta cita de Clemente no sólo un relato sino también sirva de provecho para aquellos que lo lean. Pero mencionemos a continuación los escritos indiscutibles del apóstol.

2. En primer lugar hay que aceptar como auténtico su Evangelio, que se lee en todas las iglesias bajo el cielo. Pero la razón por la que entre los antiguos se colocara en cuarto lugar, después de los otros tres, tal vez se aclara con la siguiente explicación:

3. Estos hombres eran inspirados, y en realidad notables para con Dios (me refiero a los apóstoles de Cristo), y tenían purificadas sus vidas sobremanera y ornamentadas sus almas por toda virtud. No obstante, hacían uso del lenguaje sencillo. Ciertamente ellos eran animados por el poder divino y obrador de milagros recibidos del Salvador, pero no sabían ni tampoco buscaban ser embajadores del conocimiento de la enseñanza por medio de la persecución y del arte de la oratoria. Sino que anunciaban a toda la tierra el reino de los cielos sin demasiado esfuerzo para ponerlo por escrito, utilizando solamente la demostración del Espíritu Divino que les auxiliaba y el poder de Cristo que obraba milagros por medio de ellos.

4. Y esto lo hacían de este modo porque servían a un ministerio más alto y superior al hombre. Por eso Pablo, de todos el más hábil para preparar discursos y el de pensamiento más poderoso, no nos dejó por escrito más que brevísimas cartas, a pesar de poder explicar cosas infinitas e inefables, porque llegó a la contemplación del tercer cielo, y arrebatado al mismo paraíso, fue hecho digno de oír las inefables palabras de aquel lugar.

5. Pero tampoco los otros seguidores de nuestro Salvador carecían de experiencias similares. Me refiero a los doce apóstoles, a los setenta discípulos y a millares más. Mas, a pesar de ello, de todos éstos únicamente Mateo y Juan nos han dejado un recuerdo de las plácticas del Señor, e incluso ellos, según la tradición, se pusieron a escribir obligados.

6. Por su parte, Mateo, que en primer lugar predicó a los hebreos cuando ya estaba por dedicarse también a otros, expuso por escrito su Evangelio en su lengua materna, sustituyendo de este modo por escrito la falta de su presencia en medio de aquellos de los que se alejaba.

7. Y, a su vez, Marcos y Lucas ya habían procedido a la entrega de sus respectivos Evangelios cuando se dice que Juan seguía haciendo uso de la predicación oral, y que finalmente se dedicó a escribirlo por causa de la siguiente razón:

Habiendo sido ya divulgados los tres Evangelios escritos con anterioridad, llegando también a sus manos, dicen que los aceptó e incluso dio testimonio de su veracidad, pero que el relato carecía de los hechos que llevó a cabo Cristo en el principio y también en el comienzo de su predicación.

8. La explicación es verdadera. Se puede ver cómo los tres evangelistas únicamente refieren por escrito los hechos del Salvador ocurridos un año después del encarcelamiento de Juan el Bautista. Y ellos mismos lo indican al principio de sus relatos.

9. Por ejemplo, tras el ayuno de cuarenta días y de la subsiguiente tentación, Mateo pone de manifiesto el tiempo de su propio escrito cuando dice: «Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió de Judea a Galilea».

10. Del mismo modo, Marcos dice: «Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea». Y Lucas también, antes de empezar a redactar los hechos de Jesús, menciona algo semejante, cuando dice que Herodes añadió, a sus anteriores crímenes, el siguiente: «Encerró a Juan en la cúrcel».

11. Por esta causa dicen que se rogó a Juan para que expusiera en suEvangelio el tiempo no mencionado y los hechos del Salvador durante este período (es decir, antes del encarcelamiento del Bautista). Esto también lo menciona cuando dice: «Este principio de señales hizo Jesús», y cuando habla sobre el Bautista, entre los hechos de Jesús, diciendo que todavía bautizaba en Ainón, cerca de Salem. Esto lo expone claramente como sigue: «Porque Juan no había sido aún encarcelado».

12. Así pues, Juan expone en su Evangelio escrito las obras anteriores al encarcelamiento del Bautista, pero los tres evangelistas restantes mencionan las que llevó a cabo después de que él fuera encarcelado.

13. Quien considere estos factores ya no podrá creer que los Evangelios difieren entre sí, sino que el de Juan abarca los primeros hechos de Cristo y los otros relatos el final. Del mismo modo, debe haber silenciado la genealogía según la carne de nuestro Salvador porque Mateo y Lucas ya la habían escrito y debe haber empezado con su divinidad como si el Espíritu divino se lo hubiera guardado por ser más poderoso.

14. Todo lo mencionado acerca de la escritura del Evangelio según San Juanes ya suficiente, y cuál fue la causa del Evangelio según San Marcos ya quedó explicado anteriormente.

15. Por lo que se refiere a Lucas, él también explica de antemano la razón de la composición del Evangelio al principio de su narración. Puesto que muchos otros ya se habían dedicado precipitadmnente a componer un relato de aquellas cosas sobre las cuales estaba ciertísimo, le pareció necesario alejarnos de las inciertas suposiciones de los demás y en su Evangelio nos ha transmitido la narración exacta de aquellas cosas cuya verdad ha obtenido con suficiencia de datos, por causa de su convivencia y su relación con Pablo junto con la reunión de los demás apóstoles.

16. Esto es lo que poseemos sobre este punto. No obstante, en un momento más oportuno, intentaremos exponer, usando citas de los antiguos, lo que otros han afirmado acerca de este tema.

17. Además del Evangelio, de los escritos de Juan también se conoce, sin duda alguna, tanto antiguamente como ahora, su primera Epístola.

18. Sin embargo, se discuten las dos restantes. Sobre el Apocalipsis, la opinión de muchos sigue dividida entre ambas posturas. También a su debido tiempo éste escrito recibirá el juicio basado en el testimonio de los antiguos.

Acerca de las divinas Escrituras admitidas y de las que no lo son

XXV 1. Habiendo llegado hasta este punto, ya es hora de dar una lista de los escritos del «Nuevo Testamento» mencionados. Primero se ha de situar la santa tétrada de los Evangelios, seguidos por Los Hechos de los Apóstoles.

2. A continuación hay que disponer las Epístolas de Pablo, después se ha de decretar como cierta la I Epístola de Juan, así como la de Pedro. Luego, si se desea, el Apocalipsis de Juan, sobre el que a su tiempo manifestaremos lo que se cree de él. Estos son los reconocidos.

3. Los escritos discutidos, a pesar de ser conocidos por la mayoría, son las llamadas Epístolas de Santiago, la de Judas y la II de Pedro, y las que llamanIIIII de Juan, tanto si son del evangelista como si son de alguien con el mismo nombre.

4. Hay que considerar como espurios los siguientes: Los Hechos de Pablo, el llamado Pastor, el Apocalipsis de Pedro, la que dicen que es Epístola de Bernabe, el escrito llamado Enseñanza de los Apóstoles y, como dije, si se desea, el Apocalipsis de Juan. Este escrito es rechazado por algunos y considerado entre los reconocidos por otros.

5. Algunos incluyen en esta lista el Evangelio a los Hebreos. por el que gozan en gran manera los hebreos que han recibido a Cristo. No obstante, todos estos escritos son discutidos.

6. Así pues, nos hemos visto obligados a hacer la lista también de los discutidos, separando los escritos que, según la tradición eclesiástica, son verdaderos, originales y admitidos, de los restantes, que, a pesar de no ser testamentarios, sino discutidos, son conocidos por la mayoría de los autores eclesiásticos. De este modo podemos ver estos escritos y también aquellos que, bajo el nombre de los apóstoles, han diseminado los herejes, como si contuvieran los Evangelios de Pedro, de Tomás, de Matías o de cualquier otro, así como los Hechos de Andrés, de Juan o de otros apóstoles. De todos éstos, ninguno fue considerado jamás como digno de ser citado por los escritores de la sucesión eclesiástica.

7. Hay que añadir que incluso el tipo de frase cambia con respecto a los apóstoles, y que el concepto y el plan que en ellos se hallan, armonizan menos con la verdadera ortodoxia, hasta tal punto que viene a ser evidente que fueron forjados por hombres herejes. Por eso no hay que situarlos entre los espurios, sino que, como totalmente ilógicos e impíos, deben de ser rechazados.

Acerca del mago Menandro

XXVI 1. Continuemos, pues, nuestro relato. Menandro fue el sucesor del mago Simón, y por su modo de actuar demostró ser un arma diabólica no inferior a la primera.

También era samaritano, y no fue inferior a su maestro en su avance hacia la cumbre de la hechicería, sino que sobreabundó en adivinaciones aúnmayores. Y decía, como si lo fuera, que él era el salvador enviado para salvación de los hombres, de algún lugar en las alturas, desde lugares invisibles.

2. Enseñaba que a nadie le era posible superar a los mismísimos ángeles hacedores del mundo si primero no era guiado a través de la experiencia mágica impartida por él y por su bautismo. Los que han sido juzgados dignos de este bautismo ya tienen parte en la vida presente de la inmortalidad imperecedera, y no morirán, sino que han de permanecer para siempre, sin envejecer y siendo inmortales. Todo esto se conoce fácilmente por Ireneo.

3. Justino, cuando menciona a Simón, por el mismo hecho añade también este comentario sobre el otro: «Tenemos noticias además de que un tal Menandro, también samaritano, de la aldea de Caparatea, habiendo sido discípulo de Simón y aguijoneado por los demonios, vino a Antioquía y engañó a muchos con su arte mágica. Convenció a sus seguidores de que no morirán, y aún hay algunos de los suyos que lo confiesan».

4. Se trataba de la obra diabólica que, por medio de estos magos disfrazados con nombres cristianos, se esforzaba en desacreditar, con su magia, el gran misterio de la piedad y en ridiculizar, por medio de ellos, los dogmas de la Iglesia referentes a la inmortalidad del alma y la resurrección de los muertos.

A pesar de ello, cuantos han tomado a éstos por salvadores, han caído de la verdadera esperanza.

Acerca de la herejía de los ebionitas

XXVII 1. A otros el maligno demonio, no pudiendo arrebatarles de su dedicación para con el Cristo de Dios, se los hizo suyos al encontrarles algún otro punto débil. Los primeros fueron llamados Ebionitas acertadamente, pues consideraban a Cristo de un modo pobre y bajo.

2. Creían que era un hombre simple y común, que iba justificándose a medida que crecía en su carácter, y que nació como fruto de la unión de un hombre y de María. Les parecía indispensable cumplir la Ley, como si no pudieran salvarse con la sola fe en Cristo y una vida conforme a ella.

3. Además de éstos, existieron otros con el mismo nombre que estaban libres de las cosas absurdas de los anteriores. No rechazaban el hecho de que el Señor naciera de una virgen y del Espíritu Santo, pero, del mismo modo que aquéllos, no confesaban que ya preexistía puesto que era él mismo Dios, el Verbo y la Sabiduría. También volvían a la impiedad de los primeros, principalmente cuando, como ellos, se afanaban en honrar el culto a la Ley escrita

4. También creían que se habían de rechazar definitivamente las Epístolas del apóstol Pablo, al que llamaron apóstata de la Ley, pero hacían uso exclusivo del llamado «Evangelio a los Hebreos», ignorando los demás.

5. Guardaban el sábado (como los primeros) y toda la conducta judaica, pero el domingo observaban prácticas parecidas a las nuestras en memoria de la resurrección del Salvador.

6. Por esta causa de estos hechos llevan esta denominación, porque el apelativo Ebionita expresa la pobreza de su mentalidad. Pues los hebreos llaman con este nombre al pobre.

Acerca del heresiarca Cerinto

XVIII 1. Por ese tiempo Cerinto se hizo jefe de otra herejía. Cayo, al cual citamos antes, escribe sobre él lo siguiente en la investigación que se le atribuye:

2. «También Cerinto introduce ciertos milagros por unas revelaciones que afirma fueron escritas por un gran apóstol, y dice falsamente que le fueron enseñadas por ministerio de ángeles, que, tras la resurrección, el reino de Cristo será terrenal y que la carne que estuvo en Jerusalén será esclava de nuevo de pasiones y placeres. Siendo como es un enemigo de las Escrituras de Dios, y deseando engañar, asegura que tendrá lugar una fiesta nupcial de mil años».

3. Dionisio, que recibió el episcopado de la región de Alejandría durante mucho tiempo, también menciona a este mismo hombre en el libro II de susPromesas, cuando dice que ciertos aspectos del Apocalipsis de Juan fueron recibidos de una tradición ya desde antiguo. Escribe así:

4. «Asimismo Cerinto, el que formé la herejía que lleva su nombre, la herejía cerintiana, y que deseó acreditar su ficción con un nombre digno de fe. El fundamento de su enseñanza es éste: que el reino de Cristo será terrenal.

5. »Y puesto que él mismo era un amador del cuerpo y totalmente carnal, anhelaba que sería como él soñaba: con saciedad del vientre y debajo del vientre, es decir con alimentos, con bebidas y con uniones camales, y con todo aquello con lo que creía se proporcionaría todos estos placeres del modo más elogioso: fiestas, sacrificios e inmolaciones sagradas».

6. Esto, según Dionisio. E Ireneo, tras explicar, en el libro I de su tratadoContra las herejías, alguna de las más vergonzosas creencias falsas de Cerinto, también expone por escrito, en el libro III, un relato no digno de olvido, según parece procedente de la tradición de Policarpo. Asegura que, en cierta ocasión, entrando el apóstol Juan en unos baños con la intención de lavarse, y notando la presencia de Cerinto en el interior, se apartó del lugar y huyó en dirección a la puerta, pues no podía aguantar el permanecer en el mismo techo que aquél. Además exhortaba con las siguientes palabras, a los que con él se hallaban, que le imitasen: «Huyamos, no vaya a ser que los baños se desmoronen porque está dentro Cerinto, el enemigo de la verdad».

Acerca de Nicolás y de los que se denominan con su nombre

XXIX 1. Por aquel entonces se consolidó también la herejía de los nicolaítas, pero duró muy poco tiempo. Ésta también se menciona en elApocalipsis de Juan. Ellos afirmaban que Nicolás era uno de los diáconos que, junto con Esteban, habían sido encargados por los apóstoles del cuidado de los pobres. Clemente de Alejandría relata lo siguiente en el libro III de susStromateis:

2. «Dicen que tenía una mujer encantadora y que, después de la ascensión del Salvador, acusándole los apóstoles de ser celoso, la puso en medio y le concedió unirse con quien lo quisiera. Pues dicen que aquel hecho estaba de acuerdo con este dicho: “Es preciso abusar de la carne.” Así, siguiendo lo que tuvo lugar y lo que se dijo con simpleza y sin previo examen razonado, se prostituyen sin ningún pudor los que participan de esta herejía.

3. »No obstante, me consta que Nicolás no tuvo relación íntima con ninguna mujer con la excepción de con la que se había casado, y además de sus hijos, las hijas envejecieron vírgenes y el hijo se conservó puro.

»De esta forma su acción de poner a su esposa de la que estaba celoso en el medio de los apóstoles fue una expulsión de la pasión, y la continencia de los placeres más perseguidos enseñaba a “abusar de la carne”. Porque creo que, de acuerdo con la insstrucción del Salvador, “no quería servir a dos señores”: el placer y el Señor.

4. »Dicen que también Matías enseñaba lo mismo, es decir, luchar contra la carne y abusar de ella sin concederle nada de placer, y hacer crecer el alma con la fe y el conocimiento». Sea, pues, esto suficiente acerca de los que, a pesar de encargarse de pervertir la verdad, lo hacen con más rapidez de lo que se tarda en decirlo.

Acerca de los apóstoles cuyo matrimonio se ha demostrado

XXX 1. Clemente, a quien acabamos de citar, después de esto continúa con una lista de los apóstoles cuyo matrimonio está demostrado para los que niegan el matrimonio. Dice así: «¿Acaso también rechazaron a los apóstoles? Pedro y Felipe tuvieron hijos; Felipe incluso entregó a sus hijas en matrimonio, y Pablo no duda, en alguna de sus cartas, en nombrar a su cónyuge, la cual no le acompañaba, para una mayor flexibilidad en su servicio».

2. Ya que hemos hecho estos detalles, no estará de más referir otro relato suyo digno de ser narrado. Lo escribe en el libro VII de los Stromateis del siguiente modo: «Dicen que el bienaventurado Pedro, al ver que su misma esposa era llevada a muerte, se gozó gracias a su llamado y su vuelta a casa, y alzó su voz en gran manera a fm de estimularla y de consolarla, dirigiéndose a ella por su propio nombre: “Oh, tú, recuerda al Señor.” Así era el matrimonio de los dichosos y la índole de los más amados». Aquí convenía citar este texto por su relación con nuestro tema.

Acerca de la muerte de Juan y de Felipe

XXXI 1. Acerca de Pablo y de Pedro ya hemos mencionado la fecha de su muerte y el modo y el lugar en que se depositaron sus restos ma vez que partieron de esta vida.

2. Pero de Juan sólo mencionamos el tiempo. En cuanto al lugar de sus restos, se manifiesta en la carta de Policrates (obispo de la región de Éfeso), la cual escribió a Víctor, obispo de Roma. Menciona, junto con Juan, al apóstol Felipe y a sus hijas, como sigue:

3. «Pues también en Asia reposan gandes personalidades, las cuales resucitarán el último día de la venida del Señor, en la que vendrá de los cielos con gloria para buscar a todos los santos. Entre ellos, Felipe; uno de los doce apóstoles, que reposa en Hierápolis, dos de sus hijas que envejecieron vírgenes y otra hija suya que, tras vivir en el Espíritu Santo, duerme en Éfeso. También descansa en Éfeso Juan, el que se reclinó sobre el pecho del Señor y que fue sacerdote portador del petalón, mánir y maestro».

4. Todo esto se refiere a la muerte de ellos. Pero igualmente en el Diálogo de Cayo, que citamos poco ha, Proclo (contra el cual se dirige la investigación) dice lo siguiente, de acuerdo con lo que hemos relatado acerca de la muerte de Felipe y de sus hijas: «Después de Felipe, hubo en Hierápolis (la de Asia) cuatro profetisas que eran hijas de éste. Su sepulcro y el de su padre se hallan en aquel lugar».

5. Esto es lo que dice Próculo. También Lucas menciona en los Hechos de los Apóstoles a las hijas de Felipe, que en aquella ocasión vivían en Cesarea de Judea con su padre, y que habían recibido el don de la profecía. Dice lo siguiente:

«Fuimos a Cesarea y, entrando en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete, pasamos con él. Éste tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban»?

6. Puesto que ya hemos referido cuanto ha llegado a nuestro conocimiento acerca de los apóstoles, de sus tiempos y de las Sagradas Escrituras que nos han dejado, incluyendo también los que han de ser discutidos y que muchos leen públicamente en la mayoría de las iglesias, aunque son totalmente espurios o alejados de la ortodoxia apostólica, prosigamos con nuestra exposición.

Cómo fue martirizado Simeón, el obispo de Jerusalén

XXXII 1. Una tradición sostiene que, en el tiempo del emperador cuya época estamos estudiando, después de Nerón y Domiciano, resurgió en ciertas partes y en las ciudades una nueva persecución contra nosotros por causa de las revueltas del pueblo. En ésta, Simeón, el hijo de Clopás, el cual ya indicamos que fue el segundo en ser instituido obispo de la iglesia de Jerusalén, nos hemos enterado que murió martirizado.

2. De esto es testigo aquel Hegesipo que ya hemos citado en diversas ocasiones. Añade que, claramente en ese mismo tiempo, Simeón sufrió una acusación y que fue atormentado por muchos días, y de muchos modos diferentes, hasta que, dejando consternado al mismo juez y a los suyos, alcanzó una muerte parecida a la Pasión del Señor.

3. Pero no hay nada como escuchar al propio autor, que refiere textualmente lo que sigue: «Por esto, claramente algunos herejes acusan a Simón, hijo de Clopás, a causa de ser descendientes de David y cristiano, y de este modo sufre el martirio a los ciento veinte años de edad, en tiempos del emperador Trajano y del gobernador Ático».

4. Hegesipo dice que sucedió que sus acusadores, cuando se investigaba acerca de la tribu real de los judíos, fueron apresados porque ellos también pertenecían a ella.

Calculando un poco se puede decir que Simón vio y oyó en persona al Señor, tomando como prueba su larga edad y la referencia, en los Evangelios, a María de Clopás, el cual, como ya demostramos, era su padre.

5. Este mismo escritor dice que otros descendientes de uno de los que llaman hermano del Señor, de nombre Judas, también vivieron hasta este reinado tras dar testimonio de la fe en Cristo en época de Domiciano, como ya relatamos anteriormente, y escribe como sigue:

6. «Así pues, llegan y se ponen a la cabeza de toda iglesia por ser mártires y de la familia del Señor. Y una vez que hubo una profunda paz en la Iglesia aún permanecen hasta el emperador Trajano, hasta que el hijo del tío del Señor, al que llamamos antes Simón, hijo de Clopás, fue del mismo modo denunciado y acusado por las sectas. También él, por la misma causa, bajo el gobernador Ático, por muchos días dio testimonio mientras lo torturaban, de manera que todos se maravillaban en extremo, incluso el gobernador, de cómo lo aguantaba, siendo ya de ciento veinte años de edad. Finalmente ordenaron que fuera crucificado».

7. El mismo escritor añade, exponiendo lo sucedido en los tiempos mencionados, que tras estos acontecimientos la iglesia se conservaba, hasta entonces, virgen, pura y sin corrupción, como si hasta entonces los que pretendían corromper las buenas leyes de la predicación del Salvador, si es que existían, se hallaran escondidos en inciertas tinieblas.

8. Pero cuando el santo grupo de los apóstoles fue llegando de diversos modos al final de su vida y se extinguió aquella generación de los que fueron tenidos por dignos de ofr con sus propios oídos la Sabiduría divina, empezó entonces la formación del errar contrario a Dios a través de la estratagema de maestros de otras enseñanzas. Éstos, como que no quedaba ninguno de los apóstoles, a partir de entonces, con la cabeza ya descubierta, han pretendido contraponer a la predicación de la verdad la predicación de la falsamente llamada ciencia.

Cómo Trajano prohibió buscar a los cristianos

XXXIII 1. Ciertamente fue tan fuerte la persecución que entonces nos oprimía en todo lugar, que Plinio segundo, muy destacado entre los gobernadores, impulsado por la gran cantidad de mártires, comunica al emperador la abundancia excesiva de aniquilados por causa de su fe. En la misma carta menciona que no se les ha tomado en ningún acto impío ni contrario a las leyes, con la excepción de levantarse al despuntar el día para cantar himnos a Cristo como a un Dios, y que a ellos también les está prohibido adulterar, asesinar y cometer delitos semejantes, y que en todas las cosas actúan de acuerdo con las leyes.

2. Trajano reaccionó a todo esto con la promulgación de un decreto que incluye lo siguiente: no buscar a la tribu de los cristianos, pero castigar a quien caiga.

Por esta causa la persecución, que mostraba la amenaza de oprimirnos terriblemente, se calmó en cierto modo, pero no obstante no faltaban excusas para quienes deseaban dañamos. En unas ocasiones eran los pueblos, en otras el gobernador local, quienes disponían maquinaciones contra nosotros, de modo que, a pesar de no haber persecuciones declaradas, algunas se encendían en ciertas partes según cada región, y muchos creyentes lucharon con diversos martirios.

3. Esta información ha sido tomada de la Apología latina de Tertuliano, la cual ya indicamos antes. Su traducción es la siguiente: «Sea como fuere, encontramos que está prohibido incluso que nos busquen. Pues Plinio segundo, gobernador de una provincia, habiendo ya sentenciado a algunos cristianos, y tras rebajarlos en sus cargos, confuso por la gran cantidad de ellos y sin saber qué quedaba por hacer, consultó al emperador Trajano diciéndole que, fuera de que se negaban a adorar a los ídolos, nada impío encontraba en ellos. También le indicaba esto: Que los cristianos se levantaban al despuntar el día y cantaban himnos a Cristo como a un Dios, y que para conservar su saber se les había prohibido dar muerte, adulterar, codiciar, disfrutar y cualquier cosa semejante. A esto Trajano respondió por escrito que no se buscara a la tribu de los cristianos, pero que se castigara al que hubiere caído». Todo esto también tuvo lugar en este tiempo.

Cómo Evaristo fue el cuarto en dirigir la iglesia de Roma

XXXIV De los obispos de Roma, en el tercer año del mando del emperador ya mencionado, Clemente entregó a Evaristo su ministerioy murió tras haber estado nueve años al frente de la enseñanza de la palabra divina.

Cómo Justo fue el tercero en dirigir la iglesia de Jerusalén

XXXV Pero, al morir Simeón del modo ya referido, le sucedió en el trono del episcopado de Jerusalén un judío llamado Justo, el cual era uno de los muchos que, siendo de la circuncisión, entonces ya creían en Cristo.

Acerca de Ignacio y de sus cartas

XXXVI 1. Por aquel entonces en Asia se distinguía Policarpo, discípulo de los apóstoles, quien recibió el episcopado de la iglesia de Esmirna de manos de los testigos oculares y servidores del Señor.

2. Entonces empezaron a ser notorios Papías, también el obispo de la región de Hierápolis, e Ignacio, el más ilustre entre la mayoría todavía ahora. Éste fue el segundo en ser escogido para la sucesión de Pedro en el episcopado de Antioquía.

3. Según una tradición, Ignacio fue enviado desde Siria a Roma a fin de ser pasto de las fieras por causa del testimonio de Cristo.

4. Cuando volvía de Asia, custodiado por una guardia muy cuidadosa, fortalecía con sus palabras y exhortaciones a las congregaciones en cada ciudad donde paraban. Primero los exhortaba a que antes de todo se cuidaran de las herejías, que justamente entonces, por primera vez eran predominantes, y los persuadía para que se mantuvieran aferrados a la tradición de los apóstoles, la cual le parecía necesario poner por escnto para su mayor seguridad, porque estaba para sufrir el martirio.

5. Así, estando en Esmirna, donde se encontraba Policarpo, escri.bió una carta a la iglesia de Éfeso, mencionando a su pastor Onésimo. Otra carta la escribió a la iglesia de Magnesia, la que está por encima de Meandro, haciendo mención también del obispo Damas, y otra a la iglesia de Trales, diciendo que su dirigente era por entonces Polibio.

6. A ésta cabe añadir la que escribió a la iglesia de Roma, en la que expone su petición de que no intercedan por él para que no le despojen de su deseada esperanza: el martirio. Merece la pena aportar algunas citas, por muy breves que sean, para demostrar lo expuesto. Escribe como sigue, textualmente:

7. «Desde Siria hasta Roma estoy combatiendo contra fieras por tierra y por mar de noche y de día, atado junto a diez leopardos, es decir, un cuerpo de soldados que se tornan peores con hacerles el bien; no obstante, con sus ofensas más instruido soy. Pero no por eso estoy justificado.

8. »¡Que pueda gozar de las fieras dispuestas para mí! Ruego encontrarlas listas para mi; incluso las halagaré para que me devoren rápidamente, no suceda como con algunos que por cobardía no les dañaron, y si no lo hacen de buen grado, yo mismo las obligaré.

9. »Excusadme. Conozco lo que me conviene. Ahora empiezo a ser discípulo. Ninguna cosa visible o invisible tenga celos de mí porque yo dé alcance a Jesucristo.

»Fuego, cruz, manadas de fieras, dispersión de huesos, destrucción de los miembros, trituración del cuerpo entero y azotes del diablo me agobien; todo ello para que dé alcance a Jesucristo».

10. Esto lo redactaba desde la ciudad indicada a las iglesias ya enumeradas. Pero cuando yo estaba más allá de Esmirna, desde Tróades también se pone en contacto por escrito con la de Filadelfia, con la iglesia de Esmirna y privadamente con Policarpo que la dirigía, y, reconociéndole verdaderamente como varón apostólico y siendo él mismo pastor sincero y bueno, le hace entrega de su rebaño de Antioquía y le pide que cuide de él con gran esmero.

11. Cuando escribe a los esmirniotas, tomando cita de no sé dónde, se refiere a Cristo del siguiente modo: «Por mí sé y creo que incluso después de su resurrección sigue en carne, y cuando vino a los compañeros de Pedro les dijo: “Tomad, tocadme y ved que no soy un Espíritu sin cuerpo.” Y en seguida le tocaron y creyeron».

12. Ireneo también está informado de su martirio y lo menciona en sus canas como sigue: «Como dijo alguno de los nuestros condenado a las fieras por el testimonio de Dios, “porque soy trigo de Dios y soy molido por los dientes de las fieras”, a fin de ser hallado como pan puro».

13. Y Policarpo menciona lo mismo en la carta, que dice ser de él, a los filipenses. Dice así: «Por ello os invito a todos vosotros para que seáis obedientes y practiquéis toda paciencia, la que pudisteis ver con vuestros ojos, no únicamente en los dichosos Ignacio, Rufo y Zósimo, sino también en otros de los vuestros, en el propio Pablo y en los restantes apóstoles, confiando en que todos ellos no corrieron en vano, antes bien en la fe y en la justicia, y confiando también que están en su debido lugar al lado del Señor, con el que también sufrieron. Pues no amaron a este siglo sino a aquel que murió por nosotros y que Dios resucitó por nosotros». A continuación añade:

14. «Vosotros me escribisteis y también Ignacio, a fin de que si alguien fuera a Siria, llevara asimismo nuestros escritos. Yo haré lo mismo si doy con una oportunidad favorable, ya sea personalmente, ya sea por medio de alguien que envíe y que también servirá como embajador de vuestra parte.

15. »Las cartas de Ignacio que él nos envió y las otras que ya teníamos, os las enviamos, como nos lo encargasteis. Las incluyo en esta carta. Podéis conseguir un gran provecho de ellas, porque contienen la fe, la paciencia y toda edificación relacionada con nuestro Salvador». Hasta aquí lo referente a Ignacio. Heros le sucedió en el episcopado de Antioquía.

Acerca de los evangelistas que entonces todavía se distinguían

XXXVII 1. Dentro de los ilustres de este tiempo, también se hallaba Cuadrato. Según una tradición de éste, junto con las hijas de Felipe, era notable por el don de la profecía. Además de éstos, también fueron famosos, por aquel tiempo, muchos más que ocuparon el puesto principal de la sucesión de los apóstoles. Estos, por ser maravillosos discípulos de tan grandes varones, edificaron sobre los fundamentos de las iglesias establecidas con anterioridad por los apóstoles, extendían cada vez más la predicación y la semilla salvadora del reino de los cielos y la sembraban por toda la superficie de la tierra habitada.

2. Así, gran número de los discípulos de aquel tiempo, heridos en sus almas por la palabra divina con un amor tremendo por la filosofía, en primer lugar llevaban a cabo la exhortación salvadora repartiendo sus posesiones entre los necesitados, y luego haciendo viajes realizaban la obra de evangelista, afanándose en predicar a los que todavía no habían escuchado la palabra de la fe y en transmitir el texto de los divinos evangelios.

3. Ellos sólo establecían los fundamentos en algunos lugares extranjeros e instituían a otros como pastores, confiando en sus manos el cultivo de los recién aceptados. Luego marchaban de nuevo a otros pueblos con la gracia y la ayuda de Dios, ya que todavía entonces se lievaban a cabo muchos y prodigiosos poderes del Espíritu divino por medio de ellos, de modo que, desde el primer momento de escucharlos, multitudes de hombres a una aceptaban de buen grado en sus almas la piedad del hacedor del Universo.

4. Pero como que no nos es posible enumerar por su nombre a cuantos, en la primera sucesión de los apóstoles y en la iglesia de toda la tierra, fueron pastores, o también los evangelistas, es lógico hacer mención escrita por sus nombres únicamente de los que todavía hasta ahora se conserva su transmisión, por sus recuerdos de la enseñanza apostólica.

Acerca de la carta de Clemente y de los textos que se le atribuyen falsamente

XXXVIII 1. Sin duda, de este modo son Ignacio, en las cartas que ya hemos enumerado, y Clemente, en la carta que todos admiten, la cual redactó en representación de la iglesia de Roma a la de Corinto. En esta carta expone muchos conceptos de la Epístola a los Hebreos y hasta hace uso de citas textuales, demostrando con ello claramente que se trata de un escrito reciente.

2. Por esta causa pareció lógico catalogarlo junto con los otros escritos del apóstol. Pues Pablo tuvo contacto por escrito con los hebreos por medio de su lengua patria. Unos afirman que este texto lo tradujo el evangelista Lucas, mientras que otros dicen que fue el mismo Clemente.

3. Esto último tal vez fuere más cierto, ya que la Carta de Clemente y laEpístola a los Hebreos mantienen un estilo parecido, y que los conceptos que exponen ambos escritos no se alejan mucho uno de los otros.

4. Sabemos que existe una segunda carta llamada de Clemente, pero, como la primera, no creemos que sea conocida, pues ni siquiera los antiguos, por lo que conocemos, hacían uso de ella.

5. Algunos muy recientemente han expuesto, como pertenecientes a Clemente, otros escritos elocuentes y largos que contienen los diálogos de Pedro y de Apión. Entre los antiguos no aparece mención alguna de estos textos ni mantienen puro el carácter de la ortodoxia apostólica. Por lo tanto, ya queda manifiesto cuál sea el escrito admitido de Clemente, y también nos hemos referido a los de Ignacio y Policarpo.

Acerca de los escritos de Papías

XXXIX 1. Dicen que existen cinco escritos de Papías con el título deExplicaciones de la palabra del Señor. Ireneo los menciona como los únicos escritos por Papías, cuando dice lo siguiente: «De esto también da testimonio escrito Papías, oyente de Juan, compañero de Policarpo y varón de los antiguos, en su cuarto libro. Porque él compuso cinco libros».

2. Esto según Ireneo. Pero Papías en ningún modo explica que él fuera oyente ni testigo ocular de los santos apóstoles, sino que enseña que acogió los asuntos de la fe de manos de los que lo conocieron; dice como sigue:

3. «No dudaré en añadir todo cuanto aprendí muy bien de los ancianos y que recuerdo perfectamente en mis explicaciones, pues sé con toda certidumbre que es verdad. Porque no me contentaba con lo que dicen muchos, como ocurre con la mayoría, sino con los que enseñan la verdad; tampoco con los que repiten mandamientos de otros, sino con los que recuerdan aquellos mandamientos que fueron dados a la fe procedentes del Señor y que tienen su origen en la verdad.

4. »Y si alguna vez llegaba alguien que había seguido a los ancianos, yo observaba las palabras de los ancianos, que era lo dicho por Andrés, o Pedro, o Felipe, o Tomás, o Jacobo, o Juan, o Mateo, o por cualquiera de los otros discípulos del Señor, e incluso lo que decían Aristión y el anciano Juan, discípulos del Señor, pues creí que no obtendría el mismo provecho de lo que aprendiera de los libros como lo aprendía por medio de una voz viva y perdurable».

5. Merece la pena indicar que menciona dos veces el nombre de Juan. El primero lo adjunta a la lista de Pedro, de Jacobo, de Mateo y de los restantes apóstoles (claramente refiriéndose al evangelista); el segundo, una vez concluido el discurso, lo pone junto con otros, separado de los apóstoles y precedido por Aristión, llamándole más claramente anciano.

6. De este modo queda demostrada la veracidad del relato de los que afirman que hubo varones con este mismo nombre en Asia, y en Éfeso dos tumbas que todavía ahora ambos dicen que son de Juan. Es preciso detenerse en esos detalles porque seguramente el segundo, si no se quiere primero, fue quien vio la revelación que lleva el nombre de Juan.

7. Así pues, Papías, de quien nos estamos ocupando ahora, reconoce que las palabras de los apóstoles las recibió de los que siguieron estando con ellos, pero dice que él escuchó personalmente a Aristión y a Juan el anciano; según esto, hace mención de ellos a menudo en sus escritos y también expone sus tradiciones.

8. Nadie diga que todo esto no nos sirve para nada. No obstante, merece la pena agregar a las palabras de Papías ya referidas otras que narran hechos extraños y otros puntos que, según él, le llegaron por la tradición.

9. Que el apóstol Felipe vivió en Hierápolis junto con sus hijas ya se expuso anteriormente, pero ahora hemos de señalar cómo Papías, que vivía por aquel tiempo, menciona que recibió de ellas una narración sorprendente. Cuenta que en su tiempo tuvo lugar la resurrección de un muerto y, aún más, otro portento acerca de Justo, de sobrenombre Barsabás, el cual bebió un preparado mortal pero, por la gracia del Señor, ningún mal sufrió.

10. Después de la ascensión del Señor, los santos apóstoles colocaron a este Justo con Matías y oraron con el fin de que por la suerte se completara su número en vez del traidor Judas. El texto de los Hechos que lo relata es el siguiente: «Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías. Y orando, dijeron.»

11. Papías relata otros hechos que le llegaron por tradición oral, algunas parábolas extrañas del Salvador y de su enseñanza y otras aún más legendarias.

12. Una de ellas dice que después de la resurrección de los muertos habrá un milenio, cuando se establecerá corporalmente el reino dc Cristo sobre esta misma tierra. Me parece que él cree estas cosas porque ha malinterpretado la exposición de los apóstoles, pues no comprendió que ellos lo dijeron en figura y simbólicamente.

13. Ciertamente, por lo que se puede ver en sus escritos, se trata de un hombre simple. No obstante, él fue el responsable de que tantos autores eclesiásticos asumieran su misma creencia, besándose en la antigüedad de este varón, como, por ejemplo, Ireneo y quienquiera que muestre ideas semejantes.

14. En sus escritos, Papías expone otras explicaciones de las palabras del Señor procedentes de Aristión (ya mencionado) y otras tradiciones de Juan el anciano. Todos éstos se los recomendamos a cuantos deseen instruirse. Ahora debemos añadir a sus palabras ya citadas una tradición referente a Marcos, el que escribió el evangelio. Se expresa así:

15. «y el anciano decía lo siguiente: Marcos, que fue intérprete de Pedro, escribió con exactitud todo lo que recordaba, pero no en orden de lo que el Señor dijo e hizo. Porque él no oyó ni siguió personalmente al Señor, sino, como dije, después a Pedro. Éste llevaba a cabo sus enseñanzas de acuerdo con las necesidades, pero no como quien va ordenando las palabras del Señor, más de modo que Marcos no se equivocó en absoluto cuando escribía ciertas cosas como las tenía en su memoria. Porque todo su empeño lo puso en no olvidar nada de lo que escuchó y en no escribir nada falso».

16. Esto relata Papías referente a Marcos. Sobre Mateo dice así: «Mateo compuso su discurso en hebreo y cada cual lo fue traduciendo como pudo».

17. El mismo autor hace uso de testimonios de la I Epístola de Juan y también de la de Pedro. Refiere otro relato sobre una mujer expuesta ante el Señor con muchos pecados, el cual se halla en el Evangelio de los Hebreos. Es necesario tener esto en cuenta, además de lo que ya hemos expuesto.

Fuente: Historia Eclesiástica, de Eusebio de Cesarea, tomo I. Editorial CLIEwww.clie.es

Extraido de:

http://escrituras.tripod.com/Textos/HistEcl03.htm

martin lutero y el comienzo de la reforma

View this document on Scribd

HISTORIA ECLESIÁSTICA Eusebio de Cesarea Libro 2

HISTORIA ECLESIÁSTICA

Eusebio de Cesarea

Libro 2

Hemos compuesto nuestro libro a partir de los de Clemente, Tertuliano, Josefo y Filón.

Prefacio

1. En el primer libro hemos expuesto con breves pruebas todos los detalles necesarios para el prefacio de la Historia Eclesiástica: la divinidad del Verbo Salvador, la antigüedad de las afirmaciones de nuestra enseñanza y cómo la conducta evangélica de los cristianos es la más antigua; y, además, todo cuanto se refiere a la reciente aparición de Cristo, a su ministerio antes de la Pasión y a la elección de los apóstoles.

2. En el presente centraremos nuestra atención en los hechos posteriores a su Ascensión. Algunos los citamos de las divinas Escrituras, pero otros de fuentes exteriores, de documentos que mencionaremos a su debido tiempo.

Sobre la vida de los apóstolesdespués de la ascensión de Cristo

1. Así pues, el primero que fue elegido, por suerte para el apostolado, en lugar del traidor Judas, fue Matías, el cual, como ya demostramos, había sido discípulo del Señor. También los apóstoles por la oración y la imposición de manos instituyeron a siete varones acreditados para el ministerio debido al servicio común; se trataba de Esteban y sus compañeros.

Éste fue el primero, después del Señor y casi simultáneamente con la imposición de manos (como si fuera elevado para este mismo servicio), en ser llevado a muerte apedreado por los que mataron al Señor, y de este modo también fue el primero en llevar la corona (a la que se refiere su nombre) de los mártires de Cristo, dignos de la victoria.

2. Luego, estaba también Santiago, al que llamaban hermano del Señor,porque fue llamado hijo de José. Sin embargo, el padre de Cristo era José y con él estaba desposada la Virgen; pero «antes que se juntasen se halló que había concebido del Espíritu Santo», como enseña la Santa Escritura de los Evangelios. Así pues, este Santiago, al que los antiguos pusieron el sobrenombre de Justo por la excelencia de su virtud, se da cuenta que fue el primero en recibir el trono episcopal de la iglesia de Jerusalén.

3. Clemente, en el libro VI de las Hypotyposeis, sostiene lo siguiente: «Dicen que Pedro, Jacobo y Juan, después de la ascensión del Salvador, no consideraron para ellos mismos este honor, aunque eran los más estimados por el Salvador, sino que ordenaron obispo de Jerusalén a Santiago el Justo».

4. En el libro VII de la misma obra, el autor añade lo siguiente acerca de Santiago: «El Señor, después de su ascensión, entregó el conocimiento a Santiago el Justo, a Juan y a Pedro; éstos a su vez lo entregaron a los otros apóstoles y a los setenta; entre ellos se hallaba Bernabé.»

5. En efecto, había dos Santiagos: uno, el Justo, que fue lanzado desde el pináculo del templo y azotado hasta morir con un garrote batanero, y el otro, que fue decapitado. Igualmente Pablo menciona a Santiago el Justo cuando dice por escrito: «Pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor».

6. Entonces también fue llevada a cabo la promesa de nuestro Salvador, hecha al rey Osroene. Según esto, Tomás, impulsado por Dios, envió a Tadeo a Edesa como predicador y evangelista de la enseñanza de Cristo al mundo que hemos demostrado hace poco en documentos escritos encontrados allí.

7. Tadeo, tras detenerse en aquel lugar, sana a Abgaro por la palabra de Cristo y deja maravillados a todos los presentes por sus asombrosos milagros. Y cuando los hubo dispuesto convenientemente con sus obras, guardándolos luego hacia la veneración del poder de Cristo, los hizo discípulos de la enseñanza del Salvador. Desde aquel momento hasta nuestros días toda la ciudad de Edesa está consagrada al nombre de Cristo; de este modo dan un singular ejemplo de nuestro Salvador y de sus buenas obras para con ellos.

8. No obstante, sea suficiente lo dicho citando antiguas versiones y vengamos de nuevo a la Divina Escritura. Así pues, con el martirio de Esteban comenzó la primera y gran persecución de la iglesia de Jerusalén por medio de los propios judíos. Entonces todos los discípulos, con la sola excepción de los doce, se esparcieron por Judea y Samaria. Algunos, de acuerdo con la Divina Escritura, cuando llegaron a Fenicia, Chipre y Antioquía, faltándoles todavía coraje para compartir la palabra de la fe con los gentiles, sólo la anunciaban a los judíos.

9. Entonces Pablo todavía «asolaba la iglesia, y entrando casa por casa arrastraba a hombres y mujeres, y los entregaba en la cárcel».

10. No obstante, Felipe, que se hallaba entre los escogidos juntamente con Esteban para el diaconado, siendo también uno de los esparcidos, descendió a Samaria, y, lleno del poder de Dios, fue el primero en anunciar la palabra a los habitantes de aquel lugar, y era tal la divina gracia que actuaba en él, que con sus palabras persuadió a Simón el mago y a una gran multitud.

11. En aquel momento Simón era escuchado por los ilusos de su tiempo debido al poder de su magia, hasta el punto de creerse él mismo que era el gran poder de Dios. Pero entonces también él, maravillándose ante las sorprendentes proezas que Felipe realizaba por el poder de Dios, se introdujo sigilosamente y simuló su fe en Cristo hasta el bautismo.

12. También cabe admirar lo que todavía hoy sobreviene a los que participan en su herejía extremadamente infame. Ellos, de acuerdo con el método de su precursor, se introducen sigilosamente en la Iglesia, a modo de enfermedad pestilencial y sarnosa, y corrompen en sumo grado a los que logran inocular el virus terrible y sin remedio que llevan escondido. Pero la mayoría ya fueron rechazados cuando se les sorprendió en semejante maldad, del mismo modo que lo fue Simón cuando le descubrió Pedro y le hizo pagar el justo castigo.

13. Sin embargo, la predicación de la salvación iba avanzando satisfactoriamente y a diario. Entonces una orden llevó fuera de Etiopía a un funcionario de la reina. (Este país todavía hoy, siguiendo una costumbre ancestral, es gobernado por una mujer.) Éste fue el primer gentil que participó en los misterios de la Palabra de Dios (habiéndosele aparecido Felipe) y las primicias de los creyentes en toda la tierra; además, según sostiene un documento, una vez vuelto a la tierra patria, también fue el primero en anunciar el conocimiento del Dios del Universo y la presencia vivificadora entre los hombres de nuestro Salvador. De este modo se cumplía, gracias a él, la profecía que dice: «Etiopía se apresurará a extender sus manos hacia Dios.»

14. A éstos hay que añadir a Pablo, el instrumento escogido no de hombres ni por hombres. Este fue designado apóstol por la revelación del propio Jesucristo y de Dios el Padre que lo resucitó de los muertos; fue considerado digno de la llamada por una visión y por una voz del cielo durante la revelación.

Cómo se turbó Tiberio cuando Pilato le refirió acerca de Cristo

II 1. La noticia de la maravillosa resurrección de nuestro Salvador y de su ascensión a los cielos era conocida ya por la mayoría. Ahora bien, antiguamente los gobernadores de las naciones tenían la obligación de comunicar al rey todo cuanto ocurría fuera de lo común, a fin de que nada escapara a su conocimiento. Por esta razón Pilato notificó a Tiberio los rumores que corrían por toda Palestina acerca de la resurrección de entre los muertos de nuestro Salvador Jesús.

2. Señaló también otros prodigios suyos y que ya muchos creían: que el era Dios porque, una vez muerto, resucitó de los muertos. Se cuenta que Tiberio lo expuso al Senado, pero éste lo denegó, según parece, porque no había sido sometido a prueba primero (una ley antigua ordenaba que nadie fuese divinizado en Roma sin voto y decreto del Senado). Pero la verdad es que la enseñanza salvadora de la predicación de Dios no precisa confirmación ni aprobación humanas.

3. De este modo, el Senado romano rehusó la notificación presentada acerca de nuestro Salvador. Pero Tiberio mantuvo firmemente su primera intención y nada extraño ideó en contra de las enseñanzas de Cristo.

4. En su Apología por los cristianos, Tertuliano, que conocía con exactitud las leyes romanas, famoso por diversos hechos y muy notable en Roma, redacta estas cosas escribiendo en el idioma de Roma, pero traducido al griego. A continuación cito textualmente sus palabras:

5. «Pero a fin de poder discutir tomando como nuestra base el origen de estas leyes, había una antigua orden según la cual nadie debía ser consagrado como Dios por el rey antes de ser examinado por el Senado. De este modo procedió Marco Emilio con cierto ídolo llamado Alburno. Este hecho también corrobora nuestro mensaje: que entre vosotros se otorga la divinidad por decisión humana. Cuando un Dios es desagradable a los hombres, no llega a ser Dios. Según esto es preciso que el hombre sea fávorable a Dios.

6. Así pues, Tiberio, en tiempos del cual entró en el mundo el nombre de cristianos, en el momento en que le fue anunciada esta doctrina que venía de Palestina —pues allí empezó—, se la comunicó al Senado, mostrándoles que a él le agradaba esta doctrina. No obstante, el Senado la rehusó por no haberla aprobado antes. Pero Tiberio persistió en su decisión anterior y amenazó con la muerte a los acusadores de los cristianos».

La providencia celestial, según su propio plan, puso esto en el pensamiento de Tiberio, para que la palabra del Evangelio, sin obstáculos, recorriera todos los rincones de la tierra.

Cómo la palabra de Cristo recorrió todos los rincones del mundo en breve tiempo

III 1. De este modo la palabra salvadora iluminó de una vez toda la tierra, a manera de un rayo de sol, por un poder y un socorro del cielo. En ese mismo instante, de acuerdo con las Divinas Escrituras: «Por toda la tierra ha salido la voz» de sus evangelistas inspirados y apóstoles, «y hasta los fines de la tierra sus palabras».

2. Así pues, en toda ciudad y aldea, como en una era repleta, se formaban, simultáneamente, iglesias con muchísimos asistentes, aquellos que por sucesión hereditaria y por el extravío original tenían sus almas encadenadas a la antigua epidemia de la superstición idolátrica, y gracias al poder de Cristo, y por medio de la enseñanza y los milagros de sus discípulos, abandonaron los ídolos como si se tratara de amos terribles, habiéndose ya liberado de sus amargas prisiones; además desecharon definitivamente todo politeísmo demoníaco y confesaron la existencia de un solo Dios, el Creador de todas las cosas. A este Dios veneraban con los ritos de la piedad verdadera, siguiendo un culto divino e inteligente: el que nuestro Salvador había engendrado en la vida de los hombres.

3. Así pues, la gracia divina ya se esparcía por todos los pueblos y especialmente en Cesarea de Palestina, donde primero Cornelio con toda su casa recibió la fe en Cristo gracias a una aparición divina y al servicio de Pedro. En Antioquía también recibieron la palabra gran número de griegos, a los cuales habían predicado los que fueron esparcidos en el tiempo de la persecución contra Esteban. Por aquel entonces, cuando la iglesia de Antioquía florecía y aumentaba, hallándose allí muchos profetas de Jerusalén, y juntamente con ellos Bernabé, Pablo y otros muchos hermanos, surgió por primera vez el nombre de «cristiano», brotando de esa iglesia como si se tratara de un manantial vivo y fecundo.

4. También Ágabo se encontraba entre estos profetas y profetizaba de un hambre que había de tener lugar en poco tiempo, y por esto Pablo y Bernabé fueron envialos para cuidarse del servicio de los hermanos.

Cómo, después de Tiberio, Cayo nombró rey de los judíos a Agripa y castigó a Herodes con el destierro perpetuo

IV 1. Tiberio, después de haber reinado unos veintidós años, murió. Cayo le sucedió en el mando e inmediatamente impuso a Agripa la diadema del gobierno de los judíos y le hizo rey sobre las tetrarquías de Felipe y Lisanias, añadiendo poco después la de Herodes (éste era el Herodes del tiempo de la Pasión del Salvador), el cual, juntamente con su mujer, Herodías, fue castigado al destierro perpetuo por la gran cantidad de sus delitos. Josefo también da testimonio de estos detalles.

2. Por entonces Filón cobraba gran fama entre muchos, y era sobresaliente, no sólo entre los nuestros, sino también entre los que disponían de una instrucción pagana.

Y, a pesar de su origen hebreo, en nada fue inferior a los que en Antioquía eran ilustres por su madurez.

3. En su obra se aprecia claramente la extensión y la calidad del trabajo que dedicó a sus estudios divinos patrios; tampoco se puede decir nada acerca de su instrucción filosófica y liberal de los paganos, puesto que, según se cuenta, superaba a todos sus contemporáneos, principalmente en su gran celo por el estudio de Platón y de Pitágoras.

Cómo Filón hizo una embajada a Cayo en favor de los judíos

1.Este Filón relata en cinco libros todo lo acontecido a los judíos en tiempos de Cayo, refiriendo además la locura de Cayo cuando se autodenominó Dios y cometió innumerables ultrajes estando en el gobierno.

También añade las desgracias de los judíos durante su mandato, y la embajada que Filón mismo llevó a cabo, enviado desde Roma, en favor de sus hermanos de raza en Alejandría. Cuenta cómo se personó ante Cayo para defender las leyes patrias, pero únicamente obtuvo burlas y sarcasmos y poco le faltó para perder la vida en esta empresa.

2. Josefo también hace referencia a estos hechos en el libro XVIII de susAntigüedades. Textualmente dice: «Y como tuviera lugar una querella en Alejandría entre los judíos que vivían allí y los griegos, eligieron tres embajadores de cada partido para acudir a la presencia de Cayo.

3. «Entre los embajadores alejandrinos se hallaba Apión, el cual maldecía en gran manera a los judíos, argumentando, entre otros detalles, que le desdeñaban el culto al César porque todos los que estaban bajo el imperio romano construían altares y templos a Cayo y lo consideraban en todo aspecto como a los dioses; sin embargo, los judíos eran los únicos en pensar que era indigno honrarle con estatuas y hacer juramento por su nombre.

4. »Apión pronunció muchas y severas palabras evidentemente con la esperanza de provocar a Cayo; pero Filón, el principal de la embajada de los judíos (varón célebre en todas las cosas, y hermano del albarca Alejandro y conocedor de la filosofía), era capaz de responder en su defensa en estas ocasiones.

5. »No obstante, Cayo le interrumpió y le mandó alejarse. Estaba muy irritado y era manifiesto que iba a acarrearles algún mal. Filón salió afrentado y dijo a los judíos que le acompañaban, que era necesario cobrar fuerzas, pues Cayo, aunque se había irritado con ellos, de hecho estaba marchando en contra de Dios».

6. Hasta aquí Josefo. El mismo Filón, en su obra Embajada, también nos muestra en detalle y con exactitud lo que él hizo entonces. Dejaré la mayoría de los hechos, y presentaré únicamente aquellos que pueden demostrar todo cuanto sobrevino, de una vez y en corto espacio de tiempo, a los judíos debido a su crimen en contra de Cristo.

7. Primeramente cuenta que en tiempo de Tiberio, y en la ciudad de Roma, Sejano, con una gran influencia por entonces sobre el emperador, decidió celosamente destruir toda la raza, y que también en Judea, Pilato, bajo quien se llevó a cabo el crimen contra el Salvador, realizando alguna intentona acerca del templo, que se hallaba todavía en Jerusalén, en contra de todo lo que era lícito a los judíos, los perturbó en extremo.

Acerca de los males que desembocaron sobre los judíos después de su crimen contra Cristo

VI 1. Después de muerto Tiberio, Cayo tomó el mando y llevó a cabo innumerables afrentas contra muchos, pero muy especialmente para dañar sobremanera a toda la raza judía. No obstante, será mejor escuchar las palabras de Filón, las cuales cito brevemente:

2. «Así el carácter de Cayo era para con todos muy caprichoso, pero en mayor grado para con el pueblo judío, a quienes odiaba profundamente. Empezando en Alejandría, y siguiendo en otras ciudades, les usurpé las sinagogas, llenándolas de imágenes y de estatuas con su propia figura (pues quien a otros permitía colocarlas, él mismo se las construía con su poder), pero en la Ciudad Santa, el templo, intacto hasta entonces porque lo hablan tenido por signo de toda inviolabilidad, lo cambió y lo transformó en un templo de su propiedad para que fuera llamado “Templo de Cayo, Nuevo Zeus Epífano”.»

3. Filón también refiere otras incontables e indescriptibles desgracias que agobiaron a los judíos en Alejandría por aquel entonces, en su segundo libro titulado Sobre las virtudes. Josefo corrobora sus palabras cuando señala, del mismo modo, que las desgracias de todo el pueblo empezaron en los tiempos de Pilato y de los crímenes contra el Salvador.

4. Escucha, pues, lo que expone literalmente en el libro II de su Guerras de los judíos: «Pilato, que había sido enviado por Tiberio a Judea como gobernador, introdujo en Jerusalén, durante la noche y a escondidas, las efigies del César llamadas enseñas. Al día siguiente, este acto provocó gran confusión entre los judíos. Pues ellos quedaron fuera de sí al ver cómo habían sido pisoteadas sus leyes, porque no permiten en absoluto que se erijan imágenes en la ciudad».

5. Asimismo, si comparas todos estos detalles con las Escritaras de los Evangelios, notarás que pronto fueron alcanzados por el grito que pronunciaron ante el propio Pilato, con el que clamaban que no tenían a otro rey que César.

6. A continuación el mismo autor narra otra desgracia que sobrevino a los judíos, del siguiente modo: «Luego inició otro desorden al gastar todo el tesoro sagrado, llamado corbán, para traer agua desde la distancia de trescientos estadios. Esto provocó la irritación del pueblo.

7. »Y, cuando Pilato llegó a Jerusalén, le rodearon gritando todos a un mismo tiempo. Pero él ya presentía este alboroto, por lo que hizo mezclar entre el pueblo a varios soldados armados disfrazados con ropa de paisano, ordenándoles que no usaran sus espadas, pero que debían golpear con palos a los que vociferaban. Desde su estrado dio la señal convenida. Entonces muchos judíos heridos murieron, unos por los golpes, y otros al ser aplastados por los suyos en la huida. La multitud, consternada por la desgracia de los que perecieron, guardó silencio.»

8. El mismo autor nos informa de muchas otras sublevaciones suscitadas en Jerusalén, además de las que ya hemos mencionado, e incluso declara que desde entonces ya nunca faltaron, ni en la ciudad ni en toda Judea, revueltas, guerras y maquinaciones de unos contra otros, hasta el momento final en que le sobrevino el asedio de Vespasiano.

De este modo, pues, la justicia de Dios perseguía a los judíos por sus crímenes contra Cristo.

Cómo también Pilato se suicidó

VII No debemos pasar por alto la tradición según la cual el mismo Pilato de los tiempos del Salvador se vio arrojado en tan grandes desgracias cuando Cayo estaba en el poder (cuya época tratamos anteriormente), que no encontró otra salida fuera de suicidarse y convertirse en ese modo en vengador de sí mismo.

Por lo visto, la justicia divina lo alcanzó en poco tiempo; esto lo relatan también los griegos en las olimpíadas, junto con los acontecimientos de cada época.

Acerca del hambre en tiempos de Claudio

VIII 1. Cayo no había cumplido el cuarto año en el poder cuando le sucedió como emperador Claudio. Durante el reinado de éste el hambre cayó sobre el mundo. (Esto también lo presentan en sus relatos los escritores más lejanos a nuestra doctrina.) De este modo se cumplió finalmente la predicación del profeta Agabo, el cual, según los Hechos de los Apóstoles, anunciaba que pronto tendría lugar en todo el mundo una gran hambre.

2. El hambre de los tiempos de Claudio la menciona Lucas en Los Hechos, y cuenta que los hermanos de Antioquía enviaron ayuda, cada uno de acuerdo con sus posibilidades, a los que estaban en Judea, por mediación de Pablo y Bernabé. Asimismo, añade lo siguiente:

Martirio del apóstol Santiago

IX 1. «En aquel mismo tiempo (evidentemente el de Claudio), el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.»

2. Ahora bien, acerca de este Jacobo, Clemente, en el libro VII de susHypotyposeis, ofrece un relato digno de mención, según parece a partir de una tradición anterior a él mismo. Dice que el que le había denunciado, emocionándose al presenciar su testimonio, confesó que «él también era cristiano».

3. Y sigue: «Así pues, ambos fueron llevados juntos; y por el camino, el que le entregaba pidió perdón a Jacobo, y él, tras observarle un momento, le dijo: “La paz sea contigo”, y le besó. De este modo ambos fueron decapitados juntos.»

4. Entonces, como dice la Divina Escritura, al ver Herodes que el acto de asesinar a Jacobo agradó a los judíos, intentó rematarlo con Pedro; lo hizo prisionero, y hubiera llevado a cabo el asesinato, de no haber sido por una manifestación divina, en la que un ángel se le apareció durante la noche y le sacó de las prisiones milagmsamente, libertándolo para el ministerio de la predicación. Así fue el plan divino para Pedro.

Cómo Agripa, llamado también Herodes, tras perseguir a los apóstoles,inmediatamente sufrió el castigo de Dios

1. Pero la ejecución del rey contra los apóstoles no llegaba con dilación alguna, y muy pronto el ministro vengador de la justicia divina le dio alcance. Al punto, poco después de su maquinación contra los apóstoles, de acuerdo con los Hechos, se encaminó a Cesarea, el último día de la fiesta, y habló ante los asistentes, elevado en una plataforma. Todo el pueblo le aplaudió por su discurso como si se tratara de la Palabra de Dios y no de un hombre, pero justo entonces (cuenta la Escritura) un ángel del Señor le hirió, y, convirtiéndose en pasto de gusanos, murió.

2. Es admirable el hecho de que la Escritura Divina y la obra de Josefo coincidan en este relato. Es evidente que da un testimonio verdadero en el libro XIX de sus Antigüedades; en este punto narra este maravilloso suceso con las siguientes palabras:

3. «Había terminado el tercer alio de su reinado sobre toda Judea y estaba en Cesarea, que anteriormente se llamaba torre de Estrabón. Allí celebraba los certámenes en honor del César, sabiendo él que esa fiesta se llevaba a cabo a la salud de aquél, y a ella acudía una multitud de personas que ocupaban cargos públicos y de dignatarios de la región.

4. »El segundo día de los certámenes, vestido con ropas de plata (era un tejido maravilloso), entró en el teatro al empezar el día. Entonces la plata, iluminada por los primeros rayos del sol, refulgía maravillosamente y brillaba de tal modo que infundía terror y estremecimiento a los que miraban atentamente.

5. »Inmediatamente los aduladores (sin ningún tipo de unanimidad) levantaron sus voces, totalmente inútiles para él, llamándole Dios, y añadiendo: “¡Sé propicio! Hasta este momento te hemos tenido como hombre, pero ahora te confesamos superior a la naturaleza mortal.”

6. »El rey no se inmuté por ellos ni rehusó la impía adulación. Poco después levantando los ojos vio a un ángel que revoloteaba por encima de su cabeza. Inmediatamente se dio cuenta que éste era el origen de sus males, el que en otra ocasión lo había sido de sus bienes. Una profunda tristeza inundó su corazón.

7. »Entonces un dolor repentino le nació en el vientre, empezando ya con una gran intensidad. Fijando sus ojos en sus amigos, dijo: Yo, vuestro Dios, acabo de recibir la orden de entregar mi vida. El hado ha rechazado rápidamente las falsas palabras que habéis usado acerca de mi persona. A quien vosotros mismos habéis llamado inmortal, ahora ya está descendiendo hacia la muerte; aceptemos, pues, el destino que Dios ha decidido. Pues no he vivido necesitado, sino en un largo bienestar.”

8. »Pero a medida que iba hablando, el dolor seguía atormentándole; rápidamente fue introducido en el palacio, y el rumor de que estaba por morir llegó a todos en muy poco tiempo. Entonces la multitud, incluyendo las mujeres y los niños, se sentó sobre sacos, siguiendo las costumbres patrias, para suplicar a Dios por su rey. Todo resonaba lleno de gemidos y lamentos. Por su parte, el rey, acostado en el dormitorio alto, no pudo retener sus lágrimas al ver a toda la multitud inclinada y postrada.

9. »Finalmente entregó su vida, atormentado por un dolor (en el vientre) de cinco días, a la edad de cincuenta y cuatro años y en el séptimo de su reinado. Reinó cuatro años bajo el César Cayo, ostenté el cargo de la tetrarquía de Felipe durante tres y en el cuarto tomó la de Herodes. Siguió reinando tres años más bajo el imperio del César Claudio».

10. Estoy en gran manera sorprendido de ver cómo Josefo se corresponde con las Divinas Escrituras en este y en otros asuntos. Y a pesar de que algunos piensen que no coinciden en el nombre del rey, el tiempo y los hechos indican una misma persona. La discrepancia del nombre se debe a un error gráfico o a la posibilidad de que él tuviera dos nombres, como muchos otros.

Acerca del impostor Teudas

XI 1. Como sea que Lucas, en los Hechos, presenta a Gamaliel, el cual, hallándose en la discusión acerca de los apóstoles, dijo que en el tiempo indicado se levantó Teudas diciendo que era alguien, pero que cuando él fue derribado también los que habían sido convertidos por él se esparcieron, merece la pena que lo comparemos con los escritos de Josefo, pues en la obra que acabamos de mencionar refiere los mismos hechos del siguiente modo:

2. «En tiempos de Fado, procurador de Judea, un impostor, llamado Teudas convenció a una gran muchedumbre para que, tras tomar sus posesiones, le siguieran hasta el río Jordán, porque él afirmaba ser profeta y que separaría el río (con sólo ordenarlo) para hacerles un paso fácil. Hablando de este modo embarcó a muchos.

3. »Pero Fado no permitió que gozaran de su locura, sino que les envió un escuadrón de caballería que, cayendo sobre ellos sin previo aviso, a muchos matamn y a otros tomaron vivos, mientras que al propio Teudas, tras atraparlo vivo, le cortaron la cabeza y la llevaron a Jerusalén.» Josefo se refiere también acerca del hambre de los tiempos de Cayo con las siguientes palabras:

Acerca de Elena, reina de Adiabene

XII 1. «Por aquel tiempo sucedió que en Judea había una gran hambre, y durante ella la reina Elena gastó mucho dinero para comprar trigo de Egipto, el cual repartía a los pobres.»

2. Notarás que todo esto concuerda con el relato de los Hechos de los Apóstoles, en el cual se halla que los discípulos en Antioquía decidieron enviar alguna ayuda (cada uno dentro de sus posibilidades) a los que vivían en Judea, y lo llevaron a cabo enviándolo a los ancianos por mediación de Bernabé y de Pablo.

3. En los suburbios de Elia, aun ahora se encuentran grandes columnas de esta Elena que el autor ha mencionado. Se dice que era reina de Adiabene.

Acerca de Simón el mago

XIII 1. No obstante, como fuera que la fe en nuestro Salvador y Señor Jesucristo se divulgaba ya entre todos los hombres, el Enemigo de la salvación de los hombres condujo a Simón (al que ya mencionamos anteriormente) a la ciudad imperial, con la intención de apresarle de antemano. Y de este modo, apoyando a ese hombre en sus hábiles encantamientos, consiguió apoderarse para el extravío de muchos habitantes de Roma.

2. Justino, que fue persona notable de nuestra doctrina poco después de los apóstoles, también muestra este hecho. A este autor lo iremos citando cuando sea preciso. En su primera Apología, dirigida a Antonio, escribe lo siguiente en defensa de nuestras creencias:

3. «Después de la ascensión del Señor al cielo, los demonios compelían a algunos hombres a llamarse a sí mismos dioses, y a éstos no sólo no perseguiste sino que han sido tenidos por dignos de veneración. Cierto Simón, samaritano, de la aldea llamada Gibón, realizaba, en tiempos del césar Claudio, milagros mágicos por arte de los demonios que operaban en él; fue considerado dios en Roma, nuestra ciudad real, y como tal fue honrado entre vosotros con una estatua en el río Tíber entre los dos puentes, con la siguiente inscripcién en latín: “SIMONI DEO SANCTO”, lo que significa: A Simón, el dios santo.

4. »Y casi todos los samaritanos, e incluso algunos de otros pueblos, le reconocen y adoran como el primer Dios. También decían que una tal Elena, que por entonces iba con él, aunque anteriormente había estado en un prostíbulo —en Tiro de Fenicia— era el Primer Pensamiento producido por él».

5. Esto es lo que expone Justino, y con él está de acuerdo Ireneo en su primer libro Contra las herejías, donde describe a este hombre junto con su enseñanza sacrílega y malvada. Sería excesivo referirla en la presente obra, cuando todos los interesados en el origen, las vidas y los falsos principios de los heresiarcas que le siguieron, juntamente con sus formas de actuar, pueden encontrarlos en el libro de Ireneo que ya hemos mencionado.

6. Así pues, la tradición ha llegado hasta nosotros según la cual Simón fue el primer iniciador de toda herejía. Y desde él mismo hasta nuestros días, cuantos toman parte en sus herejías y fingen la filosofía de los cristianos, sensata y conocida por todos por su máxima pureza de vida, no se aferran menos que antes a la superstición idolátrica de la que se creían libres; pues se inclinan ante escritos e imágenes de Simón y de la mencionada Elena que andaba con él; además se dedican a prestarles culto con incienso, sacrificios y libaciones.

7. En cuanto a sus obras más secretas, se dice que quien las escucha por primera vez queda horrorizado; y, según un escrito que corre entre ellos, ciertamente están repletas de espanto, de extravío mental y locura y tan terribles son, que no sólo no es posible consignarlas por escrito, sino que un hombre sobrio no puede mencionarlas con sus propios labios, debido a su exagerada obscenidad y sus perversas obras.

8. De modo que cualquier cosa vergonzosa e infame que se pueda imaginar es claramente superada por la repugnante herejía que profesan estos hombres, que abusan de mujeres dignas de misericordia y ciertamente oprimidas por todo tipo de males.

Acerca de la predicación del apóstol Pedro en Roma

XIV 1. En aquel tiempo el malvado Poder que odia el bien y es enemigo de la salvación de los hombres, alzó a Simón, el padre y creador de estos grandes males, como el gran rival de los grandes y divinos apóstoles de nuestro Salvador.

2. A pesar de ello, la gracia divina y celestial acudió a ayudar a sus siervos y apagó la llama del maligno con la manifestación y la presencia de ellos, y por su mediación humilló y abatió «toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios».

3. Por esta razón ninguna urdimbre, ni de Simón ni de cualquier otro que por aquel tiempo las producían, consiguió sostenerse en aquellos días apostólicos, pues todo lo vencía y dominaba el resplandor de la verdad y el mismo verbo Divino, el cual justamente entonces, viniendo de Dios, había brillado sobre los hombres, floreciendo en la tierra y habitando con sus apóstoles.

4. Inmediatamente, el encantador que hemos mencionado, como herido en los ojos del entendimiento por su destello divino y su entendimiento cuando ya habían sido descubiertas por el apóstol Pedro sus maquinaciones en Judea, emprendió un viaje muy largo al otro lado del mar y fue huyendo de Oriente a Occidente, con la certidumbre de que únicamente allí podría seguir viviendo de acuerdo con sus ideas.

5. Entonces llegó a la ciudad de Roma, y allí, secundado por el gran poder estatal en aquel lugar, en muy poco tiempo consiguió un éxito total, e incluso se le honró dedicándosele una estatua como a un dios.

6. A pesar de ello, no progresó por mucho tiempo, pues, siguiendo sus pasos y durante el mismo reinado de Claudio, la providencia universal, perfectamente buena y amante en extremo de los hombres, guiaba la mano hacia Roma, como contra un tan grave agente destructor de la vida, del animoso y gran apóstol Pedro, el cual es el portavoz de todos los demás, gracias a su virtud. Él, como valeroso capitán de Dios y bien provisto de las armas divinas, llevaba de Oriente a los habitantes de Occidente la preciosa mercancía de la luz espiritual, predicando la luz y la Palabra salvadora de almas: la proclamación del reino de los cielos.

Acerca del Evangelio de Marcos

XV 1. De este modo, pronto desapareció y fue exterminado el poder de Simón, y él mismo, porque la Palabra de Dios moraba entre aquellos hombres. Pero la luz de la religión de Pedro resplandeció de tal modo en la mente de sus oyentes, que no se contentaban con escucharle una sola vez, ni con la enseñanza oral de la predicación divina, sino que suplicaban de todas maneras posibles a Marcos (quien se cree que escribió el Evangelio y era compañero de Pedro), e insistían para que por escrito les dejara un recuerdo de la enseñanza que habían recibido de palabra, y no le dejaron tranquilo hasta que hubo terminado; por ello vinieron a ser los responsables del texto llamado «Evangelio según Marcos».

2. Se dice que también este apóstol, cuando por revelación del Espíritu tuvo consciencia de lo que había llevado a cabo, comprendió el ardor de ellos y estableció el texto para el uso en las iglesias. Clemente, en el libro VI de susHypotyposeis, refiere este hecho, y el obispo de Hierápolis, llamado Papías, lo confirma con su testimonio. Pedro menciona a Marcos en la primera Epístola, la cual dicen que fue escrita en Roma; y el mismo Pedro lo indica cuando la llama metafóricamente Babilonia, como sigue: «La iglesia que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y Marcos mi hijo, os saludan.»

Cómo Marcos fue el primero en predicar el conocimiento de Cristo a los egipcios

XVI 1. Este Marcos se dice que fue el primero en ir enviado a Egipto y en anunciar el Evangelio que previamente había escrito, y que establecía iglesias, siendo la primera la de Alejandría.

2. Es más, fue tal la multitud de hombres y mujeres que creyeron en aquel lugar, ya desde el mismo principio, y con un ejercicio tan enormemente filosófico, que Filón pensó que merecía la pena mencionar por escrito sus ocupaciones, sus reuniones, sus banquetes en común y toda su manera de vivir.

Los hechos que Filón narra acerca de los ascetas en Egipto

XVII 1. Se dice que Filón fue a Roma en tiempos de Claudio para encontrarse con Pedro, que entonces se hallaba predicando a los habitantes de aquella ciudad. Y esto no es en absoluto improbable, pues la obra que mencioné antes (la que llevó a cabo posteriormente, después de largo tiempo) claramente contiene las ordenanzas de la Iglesia que han sido observadas hasta nosotros.

2. Y cuando relata con tanta exactitud la vida de nuestros ascetas, aparece manifiestamente que no sólo conocía, sino que incluso admitía, reverenciándoles y honrándoles, a los hombres apostólicos de aquel tiempo, hebreos, según parece, y que por esta razón seguían conservando la gran mayoría de las costumbres de los judíos.

3. Primeramente anuncia Filón decididamente en el libro titulado De la vida contemplativa Suplicantes, que no tiene intención de añadir a su relato nada fuera de la verdad ni de su propia invención. Dice que a aquellos varones se les llamaba «terapeutas», y a las mujeres que se hallaban con ellos «terapeutisas»; además añade las siguientes razones de este apelativo: o bien porque a modo de médicos libraban de la enfermedad del mal a las almas de los que a aquellos acudían, sanándolos y cuidándolos, o bien debido a su limpio y puro servicio y culto a la Divinidad.

4. Así pues, no es preciso extenderse para decidir si este nombre lo estableció Filón mismo de acuerdo con el comportamiento de ellos, o si ya desde un principio se les llamó así, puesto que aún no se había usado en todo lugar el nombre de cristianos.

5. De todos modos, el testimonio de cómo ellos en primer lugar se alejan de las riquezas, asegurando que, cuando se inician en este modo de pensar, hacen entrega de los bienes a sus parientes, entonces, exentos de toda inquietud por la vida y saliendo fuera de las murallas, viven en campos solitarios y en huertos, porque son conscientes del carácter inútil y perjudicial del trato con las personas de diferente opinión. Parece ser que los que entonces actuaban así, se afanaban por imitar la vida de los profetas en su fe animosa y ardiente.

6. Pues también en los Hechos de los Apóstoles (que es un libro reconocido) se expone que todos los seguidores de los apóstoles, vendiendo sus bienes y sus posesiones, los distribuían entre todos a cada uno según su necesidad, de modo que no hubiera entre ellos ningún pobre. De este modo, según dicen los Hechos, porque todos poseían heredades o cosas, las vendían y traían el precio de lo vendido y lo ponían a los pies de los apóstoles, para que se repartiera a cada uno según su necesidad».

7. Pero Filón, tras dar testimonio de obras semejantes a las mencionadas, añade lo que sigue textualmente: «Así pues, este tipo de personas se encuentra en muchos puntos de la tierra, porque era preciso que tanto griegos como bárbaros, tuvieran parte en el bien perfecto. No obstante, son muy numerosos en Egipto en cada “nomos”, y principalmente en Alejandría.

8. »Los más importantes en todo lugar, eran enviados como colonia a una región en extremo favorable, como si fuera a una tierra de terapeutas. Esta región se halla junto al lago Mareya, que yace sobre una pequeña colina, y en gran manera apta gracias a la estabihdad y templanza del aire.» Prosigue describiendo sus hogares, y dice lo siguiente acerca de las iglesias de aquella región:

9. «En cada casa hay una habitación sagrada, la cual se llama oratorio privado y monasterio, y allí a solas se llevan a cabo los misterios de la vida santa. En esta dependencia no introducen ni bebidas ni alimentos ni cosa alguna indispensable para el cuerpo, sino leyes, revelaciones anunciadas por los profetas, himnos, y todo cuanto es útil para el crecimiento y la perfección del conocimiento y de la religión». Después de otros detalles dice:

10. «Dedican todo el tiempo, desde el alba hasta la puesta de sol, a estos ejercicios. Reflexionan sobre las Santas Escrituras, estudian y explican la filosofía patria con alegorías, porque creen que la expresión oral es figura de la naturaleza encubierta, que es inteligible por medio de alegorías.»

11. Tienen también en su poder los escritos de antiguos varones que establecieron la secta y dejaron numerosos documentos de sus enseñanzas en forma alegórica. Ellos los usan a modo de ejemplo y los imitan en su forma de pensar.

12. Con estas palabras parece describirlo el hombre que escuchó su exposición de la Santa Escritura. Pero quizás los escritos de los antiguos, de los que dicen que disponían, fueran los Evangelios, los escritos de los apóstoles y algunos comentarios de los profetas, como los que se encuentran en la «Espístola a los Hebreos» y en otras cartas de Pablo.

13. A continuación Filón relata cómo escribían nuevos salmos: «De tal manera que no se limitan a la simple comtemplación, sino que incluso componen canciones e himnos a Dios, usando todo tipo de metros y melodías, pero figurándolos forzosamente con números graves».

14. En esta obra se explican muchos más detalles acerca de este asunto, pero me ha parecido oportuno referir sólo puntos concernientes a las características de la vida de la Iglesia.

15. Sin embargo, si alguien cree que la conducta que hemos expuesto no es apropiada a la vida según el Evangelio, y que en cambio corresponde también a otros fuera de los ya mencionados, se persuadirá con las siguientes palabras de Filón, en las que, si es honrado, apreciará un testimonio innegable sobre este tema; escribe como sigue:

16. «En primer lugar, toman el dominio propio como fundamento del alma y las otras virtudes las sobreedifican. Ninguno tomaría bebida ni comida antes de la puesta del sol, porque creen que la reflexión es digna de la luz, pero en cambio las necesidades del cuerpo lo son de las tinieblas. Por ello reservan el día para aquel ejercicio y una breve fracción de la noche para éstas.

17. »Algunos llegan al extremo de olvidar su alimentación durante tres días; en éstos las ansias de conocimiento se hallan mucho más establecidas; pero otros, hasta tal punto se regocijan y se gozan en la comida intelectual que les provee doctrina con gran riqueza y opulencia, que, por las costumbres, persisten doble tiempo y Iras seis días apenas gustan el alimento necesario». Creemos que estas palabras de Filón conciernen cierta e indudablemente a los nuestros.

18. Sin embargo, si alguien, tras considerar todo esto, todavía se obstinara en oponerse, sea él también liberado de su incredulidad convenciéndose con pruebas más evidentes, las cuales no se encuentran en todas partes, sino únicamente en el culto cristiano según el Evangelio.

19. Así pues, dice que también viven mujeres con aquellos hombres que ha mencionado, y que de ellas, la mayoría llegan vfrgenes a la edad avanzada, sin mantener su castidad por imposición, como ocurre con algunas sacerdotisas griegas, sino más bien por decisión voluntaria, por su celo y su anhelo de sabiduría, con la que se dedican a vivir despreocupadas de los placeres corporales y deseosas de conseguir hijos inmortales (no mortales), los cuales sólo puede engendrar por sí misma el alma que ama a Dios.

20. Poco después presenta más claramente lo siguiente: «No obstante, la exégesis de las Santas Escrituras y sus símbolos los reciben con alegría. Pues estos hombres creen que toda ley es como un ser vivo: su cuerpo es la disposición específica, su alma el sentido invisible que se encuentra en las palabras. Este sentido lo empezó a considerar sobre todo esta secta viendo, como en un espejo de palabras, la maravillosa belleza en los pensamientos».

21. ¿Para qué añadiremos sus reuniones en un mismo lugar, la ocupación que llevaban separadas los hombres y las mujeres en un mismo lugar, y las prácticas que todavía nosotros realizamos por costumbre, principalmente las que llevamos a cabo en las fiestas de la Pasión del Salvador: ayuno, vigilias nocturnas y dedicación a la Palabra de Dios?

22. Estas cosas nos la ha conservado, con gran exactitud, el varón mencionado en sus propios escritos, del mismo modo en que sólo entre nosotros se ha ido observando hasta ahora. Refiere las noches enteras de la gran fiesta, las prácticas que se realizaban en ellas y los himnos que habitualmente leemos, y cómo, al mismo tiempo que uno solo va salmodiando con ritmo y en orden, los restantes escuchan los himnos guardando silencio y le acompañaban en el verso final.

También cuenta cómo en los días especificados se acuestan en camas de paja, y no gustan vino en modo alguno (así lo escribe textualmente), ni tampoco carne, sino que el agua constituye su única bebida, y sal e hisopo como condimento del pan.

23. A todo ello añade el modo de la precedencia de los que sostienen los cargos eclesiásticos, el ministerio de las presidencias del episcopado, las cuales son las más elevadas de todas. Ahora bien, quien ansíe tener un conocimiento exacto de todo esto lo hallará en el mencionado relato del autor aludido.

24. El hecho de que Filón escribiera estas cosas habiendo de antemano recibido a los primeros heraldos de la enseñanza del Evangelio y de las costumbres transmitidas desde el comienzo por los apóstoles, es evidente para todos.

Obras de Filón que han sido conservadas hasta nosotros

XVIII 1. Bien conocedor de la lengua, de mente despierta, magnífico y elevado en la contemplación de las Divinas Escrituras, Filón compuso un comentario hábil y multiforme de las Santas Palabras. En primer lugar trató, en orden consecutivo, los problemas del Génesis, en los libros que titulóAlegorías de las leyes Sagradas,y luego, hasta cierto punto, distinguió, hizo concordar y anuló capítulos dudosos de las Escrituras en las obras que titulóProblemas y soluciones sobre el Génesis y sobre el Éxodo,respectivamente.

2. Además tiene otros tratados sobre algunos problemas estudiados individualmente; por ejemplo: dos Obras sobre la agricultura, y otras dosSobre la embriaguez, y otras con varios títulos apropiados, como: Sobre las cosas que el sobrio entendimiento desea y repudia, Sobre la confusión de las lenguas, Sobre la fuga y la invención, Sobre la agrupación para la instrucción, Sobre quién es el heredero de las cosas divinas, Sobre la división en partes iguales y opuestas Sobre las tres virtudes que Moisés describió junto con otras.

3. Hay que añadir Sobre los cambios de nombre y el porqué de esos cambios,en la que se dice que había integrado los libros 1 y II de Sobre los testamentos.

4. También es autor de la obra Sobre la migración y la vida del sabio perfecto de acuerdo con la justicia, Sobre las leyes no escritas.

También Sobre los gigantes Sobre la inmortalidad de Dios,y los libros I al IV de Acerca de cómo, según Moisés, Dios envía los sueños. Así pues, éstas son las obras de Filón sobre el Génesis que han llegado hasta nosotros.

5. No obstante, sobre el Éxodo conocemos las siguientes: Problemas y soluciones, I y V de Sobre el tabernáculo, Sobre los diez mandamientos,Sobre las leyes que especialmente se refieren a los principales capítulos de los diez mandamientos, I y V de Sobre los animales: de los sacrificios y tipos de sacrificios, Sobre la recompensa de los buenos, y los castigos y maldiciones de los malvados que se encuentran en la ley.

6. Además de estas obras se cree que son suyas otras referidas a un solo libro como: Sobre la providencia. La obra que escribió Sobre los judíos, El político,Alejandro o Sobre la razón que tienen los animales irracionales, y tambiénDe cómo es esclavo todo hombre maligno, al que le sigue De cómo es libre todo hombre bueno.

7. Posteriormente compuso Sobre la vida contemplativa Suplicantes, la cual hemos citado cuando describíamos la vida de los hombres apostólicos; y también se creen suyas las Interpretaciones de los nombres hebreos que se encuentran en la ley y los profetas.

8. Así pues, Filón llegó a Roma en tiempos de Cayo, y se cuenta que su obra La tenaz teofobia de Cayo, a la que por su habitual ironía tituló Sobre las virtudes, la leyó a todo el Senado romano, en tiempo de Claudio, de modo que sus obras fueron admiradas, hasta el punto de ser consideradas dignas de aparecer en las bibliotecas.

9. Por esas fechas, mientras Pablo se hallaba en su viaje desde Jerusalén, y alrededores hasta el Ilírico, Claudio expulsó a los judíos fuera de Roma, y Aquila y Priscila, junto con los demás judíos, descendieron a Asia, donde vivían con el apóstol Pablo, que fortalecía las iglesias de aquel lugar, las cuales él mismo había fundado recientemente. Esto nos lo enseñan también las Santas Escrituras.

Sufrimientos que sobrevinieron a los judíos de Jerusalén el día de la Pascua

XIX 1. Cuando aún ostentaba el mando Claudio, sucedió, en la fiesta de la Pascua, que surgió en Jerusalén una revuelta y un tumulto tan exagerado, que sólo de los judíos apiñados violentamente en las salidas del templo, murieron tres mil, pisoteados unos por otros, y la fiesta se convirtió en luto público para todo el pueblo y en dolor para cada familia.

2. Luego, Claudio nombró como rey de los judíos a Agripa, hijo de Herodes, y envió a Félix como gobernador de toda la región de Samaria, de Galilea e incluso de la llamada Perea. Al cabo de trece años y ocho meses de gobernar el imperio, murió Claudio y dejó a Nerón como sucesor en el mando.

Acerca de lo que sucedió en Jerusalén en tiempos de Nerón

XX 1. En tiempos de Nerón, siendo Félix gobernador de Judea, cuenta Josefo, en el libro XX de sus Antigüedades, que los sacerdotes se alzaron unos contra otros. Dice textualmente:

2. «Pero se encendió una revuelta entre los sumos sacerdotes por un lado y los sacerdotes y dirigentes del pueblo de Jerusalén por el otro, y cada uno de ellos formé una tropa de hombres de los más audaces y revolucionarios para sí mismo, y él era su jefe. Cuando se oponían, se injuriaban unos a otros y lanzaban piedras. No había absolutamente nadie para reprimirlo, sino que todo esto se realizaba libremente, como en una ciudad sin gobierno.

3. »Y la desvergüenza y el valor de los sumos sacerdotes llegó hasta tal extremo que se atrevieron a enviar esclavos a las eras para recoger los diezmos debidos a los sacerdotes. Incluso sucedió que se podía ver a los pobres sacerdotes muriendo de necesidad. De este modo la violencia de los revolucionarios dominaba toda justicia.»

4. De nuevo el mismo escritor cuenta que por aquel tiempo apareció en Jerusalén un cierto tipo de bandidos que, según afirma, en pleno día y en el centro de la ciudad asesinaban a cualquier persona que encontraban.

5. Principalmente en los días de fiesta, mezclásdose entre la multitud y llevando pequeñas dagas ocultas entre sus ropas, herían a sus adversarios. Cuando éstos caían, los propios asesinos formaban parte de los que se indignaban; y debido a su apariencia de honradez manifiesta a todos, no los podían descubrir.

6. El primer asesinado por ellos fue el sumo sacerdote Jonatán, y trás él fueron matando a muchos más a diario. Con todo esto, el temor vino a ser más terrible que la desgracia, porque, como en la guerra, todos esperaban la muerte a cada instante.

Acerca del egipcio también mencionado en los Hechos de los Apóstoles

XXI 1. Después de lo anterior añade la siguiente información: «El pseudoprofeta egipcio acarreó a los judíos mayores males que éstos con una gran plaga. Efectivamente, se presentó en aquella tierra como hechicero y se procuró la confianza de un profeta. Entonces reunió cerca de treinta mil personas engañadas y las condujo desde el desierto hasta el monte llamado de los Olivos, desde donde atacaría a Jerusalén y tomaría lá guardia romana y el pueblo, usando, como un tirano, el grupo armado que se había unido a él.

2. »No obstante, Félix anticipó su asalto oponiéndosele con los soldados romanos, y todo el pueblo colaboré en la defensa, de suerte que cuando se entabló el combate, el egipcio huyó con algunos pocos, pero la mayoría de los que le habían seguido murieron o fueron capturados».

3. Esto se halla en el libro II de las Guerras de Josefo. Sin embargo, merece la pena conocer lo que se dice allí y también lo que se menciona en los Hechos de los Apóstoles acerca del egipcio en el pasaje en el que, en tiempos de Félix, el tribunal preguntó a Pablo en Jerusalén (cuando una multitud de judíos se había alzado contra él): «¿No eres tú aquel egipcio que levantó una sedición antes de estos días, y sacó al desierto los cuatro mil sicarios?» Todo esto tuvo lugar en tiempos de Félix.

Cómo Pablo fue enviado cautivo desde Judea a Roma y, tras defenderse, fue absuelto de toda culpa

XXII 1. Nerón envió como sucesor de Félix a Festo, y bajo su mandato Pablo, tras sostener su causa, fue conducido cautivo a Roma. Estaba con él Aristarco, al que con razón en algún punto de su Epístola llama compañero de prisiones. También Lucas, quien consignó por escrito los Hechos de los Apóstoles, termina su relato con estos sucesos, mostrando que Pablo estuvo dos años enteros en Roma sin opresión y allí predicaba la Palabra de Dios libremente.

2. Según la tradición, el apóstol expuso entonces su defensa y de nuevo partió para seguir en su ministerio de la predicación, pero cuando por segunda vez llegó a Roma, murió martirizado en tiempo del mismo emperador. Estando esta vez en sus prisiones compuso la Segunda Epístola a Timoteo, en la que hace mención de su defensa y de su muy pronta muerte.

3. Considera su propio testimonio acerca de todo esto: «En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león».

4. Con esto manifiesta claramente que la primera vez, para que fuese cumplida su predicación, fue librado de la boca del león, haciendo alusión, según parece, a Nerón y su crueldad. Sin embargo, no añade a continuación nada semejante a «me librará de la boca del león», pues sentia en su corazón que su muerte estaba cercana.

5. Por ello, a «fui librado de la boca del león» añade: «El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial», aludiendo así a su propio martirio. Y este hecho lo especiflca un poco antes, cuando dice: «Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano».

6. Ahora bien, en su Segunda Epístola a Timoteo dice que cuando la escribía se hallaba con él Lucas, pero que en su primera defensa ni siquiera éste. De ello entendemos que Lucas acabó de escribir los Hechos de los Apóstoles por aquel tiempo, contando lo que pasé cuando estuvo Pablo.

7. Esto lo decimos para demostrar que el fin de Pablo no se llevó a cabo en su primera estancia en Roma, descrita por Lucas.

8. Quizás Nerón fuera más benévolo en el principio, de modo que era más fácil que aceptara la defensa de Pablo en favor de sus creencias; pero al progresar en sus atrevimientos criminales, arremetió contra los apóstoles como contra todos los demás.

Acerca del martirio de Jacobo, el llamado hermano del Señor

XXIII 1. Los judíos, cuando vieron perdida la esperanza que les animé a tramar un complot contra Pablo (pues éste, al apelar al César, fue enviado por Festo a Roma), se dirigieron contra Jacobo (Santiago), el hermano del Señor, a quien los apóstoles entregaron el trono del episcopado de Jenisalén. Del modo siguiente osaron actuar contra él:

2. Lo colocaron en el medio e intentaron hacerle negar la fe en Cristo ante todo el pueblo. Pero él, para sorpresa de todos, con una voz libre empezó a hablar con mayor seguridad de lo previsto y confesaba que nuestro Salvador y Señor Jesús es el hijo de Dios. Ya no pudieron soportar el testimonio de un hombre tan grande, el cual era considerado el más justo de todos por la altura de sabiduría y piedad que había alcanzado a lo largo de toda su vida, y lo asesinaron, aprovechando la anarquía debida a que, muerto por aquel tiempo Festo en Judea, la dirección del país quedó sin gobernar y sin control.

3. En una cita de Clemente mencionada anteriormente, se ha expuesto con claridad cómo se llevó a cabo la muerte de Jacobo; en ella relata que fue lanzado desde el pináculo del templo y le golpearon con palos hasta la muerte. Sin embargo, es Hegesipo (miembro de la sucesión de los apóstoles) quien expone más exactamente su vida; en el libro V de sus Memorias se refiere lo siguiente:

4. «Jacobo, el hermano del Señor, es el sucesor, con los apóstoles, del gobierno de la iglesia. A éste todos le llaman “Justo” ya desde el tiempo del Señor y hasta nosotros, porque muchos se llamaban Jacobo.

5. »No obstante, sólo él fue santo desde el vientre de su madre; no bebió vino ni bebida fermentada; ni tocó carne; no pasó navaja alguna sobre su cabeza ni fue ungido con aceite; y tampoco usó del baño.

6. »Sólo él tenía permitido introducirse en el santuario, porque su atuendo no era de lana, sino de lino. Asimismo, únicamente él entraba en el templo, donde se hallaba arrodillado y rogando por el perdón de su pueblo, de manera que se encallecían sus rodillas como las de un camello, porque siempre estaba prosternado sobre sus rodillas humillándose ante Dios y rogando por el perdón de su pueblo.

7. »Por la exageración de su justicia le llamaban “Justo” y “Oblías , que en griego significa protección del pueblo y justicia, del mismo modo que los profetas dan a entender acerca de él.

8. »Algunas de las siete sectas del pueblo, las que ya mencioné antes (en lasMemorias), procuraban aprender de él acerca de la puertade Jesús, y él les decía que se trataba del Salvador.

9. »Unos cuantos de ellos creyeron que Jesús era el Cristo. Pero las sectas, a las que hemos aludido, no creyeron en la resurrección ni en su inminente regreso para pagar a cada uno según sus obras; no obstante, todos los que creyeron lo hicieron por medio de Jacobo.

10. »Muchos fueron los convertidos, incluso entre los principales, y por ello hubo alboroto entre los judíos, los escribas y los fariseos, y decían que el pueblo peligraba aguardando al Cristo. Reuniéndose entonces ante Jacobo le decían: “Te lo rogamos: sujeta al pueblo, pues se encuentran engañados acerca de Jesús y creen que él es el Cristo.

Te rogamos que aconsejes, acerca de Jesús, a cuantos acudan el día de la Pascua, pues todos te obedecemos. Porque nosotros y todo el pueblo damos testimonio de que tú eres justo y no haces acepción de personas.

11. »”Así pues, persuade a la multitud para que no yerre acerca de Cristo. Pues todo el pueblo y nosotros te obedecemos. Mantente en pie sobre el pináculo del templo, para que desde esa altura todo el pueblo te vea y oiga tus palabras. Ya que por la Pascua se unen todas la tribus, incluyendo a los gentiles.”

12. »De este modo los aludidos escribas y fariseos colocaron a Jacobo sobre el pináculo del templo, y estallaron a gritos diciendo: “¡Tú, el Justo!, al que todos nosotros debemos obedecer, explícanos cuál es la puerta de Jesús, pues todo el pueblo está engañado, siguiendo a Jesús el Crucificado.”

13. »Entonces él contestó con voz potente: “¿Por qué me interrogáis acerca del hijo del hombre? ¡El está sentado a la diestra del gran poder, y pronto vendrá sobre las nubes del cielo!”

14. »Y muchos creyeron de corazón y, por el testimonio de Jacobo, alabaron diciendo: “¡Hosanna al hijo de David!”; pero entonces, de nuevo los mismos escribas y fariseos comentaban: “Hemos actuado erróneamente al procurar un testimonio tan grande en contra de Jesús, pero subamos y arrojemos a éste, para que se confundan y no crean en él.”

15. »Así, gritaban diciendo: “¡Oh!, ¡oh! también el Justo anda en error”, y con este acto cumplieron la escritura en Isaías: “(Saquemos al Justo, porque nos es embarazoso.) Entonces comerán los frutos de sus obras”

16. »Entonces subieron y lanzaron abajo al Justo. Luego comentaban: “Apedreemos a Jacobo el Justo , y empezaron a apedrearlo, pues no había muerto al ser arrojado. Pero él, volviéndose, hincó las rodillas diciendo: “Señor, Dios Padre, te lo suplico: perdónalos, porque no saben lo que hacen.”

17. »Mientras lo apedreaban, un sacerdote de los hijos de Recab, hijo de Recabín, de los que el profeta Jeremías dio testimonio, rompió a gritar diciendo: “Deteneos, ¿qué hacéis? El Justo pide por nosotros.”

18. »Y cierto hombre entre ellos, un batanero, golpeó al Justo en la cabeza con el mazo que usaba para batir las prendas, y de éste modo fue martirizado Jacobo.

»Y allí le enterraron al lado del templo, y su columna todavía permanece cerca del templo. Fue un testigo verdadero para los judíos y griegos de que Jesús es el Cristo. E inmediatamente Vespasiano asedió Jerusalén.»

19. Ésta es la amplia exposición de Hegesipo, que coincide con Clemente. Jacobo fue tan maravilloso y su justicia era conocida por todos los demás de tal modo, que hasta los judíos prudentes creían que éste era el motivo del asedio a Jerusalén (que tuvo lugar en el mismo momento en que le martirizaron) y que les sobrevino únicamente debido al sacrilegio perpetrado contra él.

20. Naturalmente, Josefo no se abstuvo de dar testimonio escrito de estos hechos con las siguientes palabras: «Esto vino sobre los judíos como venganza de Jacobo el Justo, quien era hermano de Jesús, llamado el Cristo, porque a pesar de ser un varón extremadamente justo le dieron muerte».

21. El mismo Josefo relata su muerte en el libro XX de sus Antigüedades como sigue: «El césar, cuando supo la muerte de Festo, envió a Albino como gobernador de Judea. Mas Ananos el Joven, el cual, como ya mencionamos, recibió el sumo sacerdocio, era extraordinariamente audaz y valeroso y también pertenecía a la secta de los saduceos, los cuales son en los juicios los más severos de todos los judíos, de acuerdo con lo indicado con anterioridad.

22. »Debido a su carácter, Ananos pensó tener una buena oportunidad cuando, habiendo muerto Festo, Albino aún estaba en camino, y, así, convocó una asamblea de jueces y, tras llevar a ella a Jacobo el hermano de Jesús, el llamado Cristo, y a unos pocos más, les acusó de infringir la ley y los entregó con el propósito de que fueran apedreados.

23. »Sin embargo, cuantos eran conocidos por ser los ciudadanos más honrados y los que con mayor exactitud observaban las leyes, se apresuraron por estos hechos y se pusieron en contacto secretamente con el rey, rogándole que escribiera a Ananos para que no llevara a cabo su propósito; pues no se había comportado rectamente ya desde el mismo principio. Algunos llegaron al extremo de ir al encuentro de Albino, que se hallaba en su viaje desde Alejandría, para comunicarle que Ananos no tenía ningún derecho a convocar ninguna asamblea sin su aprobación.

24. »Albino se convenció de estas palabras, y escribió enojado a Ananos amenazándole con hacer justicia. Por ello el rey Agripa le cesó en el sumo sacerdocio, que hacía tres meses que ostentaba, y estableció en su lugar a Jesús, hijo de Dameo.» Todo esto es lo que se cuenta acerca de Jacobo (o sea, Santiago), de quien se dice ser la primera de las epístolas llamadas universales.

25. Pero es necesario conocer que muchos de los antiguos no hacen mención de ella, ni tampoco de la llamada de Judas, que también pertenece a las siete llamadas universales. Pero, a pesar de ello, me consta que tanto éstas como las otras se usan en público en la mayoría de las iglesias.

Cómo Aniano fue el primer obispo nombrado, después de Marcos, en la iglesia de Alejandría

XXIV En el octavo año del reinado de Nerón, Aniano fue el primero en tomar por sucesión, después de Marcos el evangelista, el gobierno de la iglesia de Alejandría.

Acerca de la persecución, bajo Nerón, con la que Pablo y Pedro se adornaron con el martirio por la religión

XXV 1. Cuando el poder de Nerón estuvo bien afianzado, y habiendo llevado a cabo actos profanos, se armó contra la mismísima religión del Dios del universo. No obstante, está fuera de los objetivos de la presente obra el relatar los extremos de su perversidad.

2. Porque, gracias a que muchos lo han relatado con gran precisión, quien lo desee podrá examinar perfectamente en sus escritos la extremadamente funesta locura de este singular hombre, el cual, dirigido por ella, causó la destrucción a muchos sin razón alguna, y a tal punto llegó su sed de asesinato que no se detuvo ni ante los parientes más cercanos y amados, sino que hizo sufrir con distintos tipos de muerte a su madre, a sus hermanos y a su esposa junto, con muchos otros familiares, como si se tratara de adversarios y enemigos.

3. Pero a todos estos detalles falta añadir acerca de él, que es el primer emperador en proclamarse enemigo del culto a Dios.

4. A él de nuevo lo menciona el autor latino Tertuliano cuando dice lo siguiente: Rrevisad vuestras memorias históricas. Allí observaréis que Nerón fue el primero en perseguir esta creencia, especialmente cuando hubo sometido todo el oriente, y era inhumano con todos.

»Para nosotros es un gozo tener a este causante de nuestro castigo, pues la persona que le conozca sabrá que nada que no fuera un gran bien podía ser condenado por Nerón».

5. Según todo esto, el proclamado primer luchador en contra de Dios, entre muchos más, se ocupó en dar muerte a los apóstoles. Pues se cuenta que Pablo fue decapitado en la misma Roma, y Pedro, a su vez, fue crucificado bajo su mando. Y este relato viene secundado por la denominación de «Pedro y Pablo» para los cementerios, que se mantiene todavía hoy en aquel lugar.

6. También lo afirma, y no con menor certidumbre, un varón eclesiástico llamado Cayo, que vivió durante el obispado en Roma de Ceferino. Este Cayo, en una disputa escrita con Proclo, jefe de la secta de los Catafrigios, habla acerca de los lugares donde se hallan los santos restos de los apóstoles que hemos mencionado, y dice lo siguiente:

7. «Pero yo puedo mostrar los trofeos de los apóstoles. Pues si deseas ir al Vaticano o al camino de Ostia, verás los trofeos de aquellos que fundaron esta iglesia».

8. El obispo de Corinto, Dionisio, en su correspondencia con los romanos, confirma el hecho de que ambos (Pablo y Pedro) fueron martirizados al mismo tiempo, como sigue: «Vosotros también habéis unido, mediante esta advertencia, la obra plantada por Pedro y la que plantó Pablo, la de los romanos y la de los corintios. Pues ambos, una vez que plantaron en nuestra Corinto, los dos nos instruyeron, y, tras enseñar en Italia en el mismo lugar, ambos fueron martirizados a la vez.» Sea esto también una confirmación de lo que hemos mencionado.

Cómo los judíos sufrieron muchísimos males, y cómo suscitaron su última guerra contra los romanos

XXVI 1. Josefo, cuando refiere con gran cantidad de detalles las desgracias que sobrevinieron a todo el pueblo judío, dice, junto con muchas otras cosas, que los más ilustres judíos, tras ser atormentados con los azotes, fueron crucificados por Floro en la propia Jerusalén. Añade también que Floro era gobernador de Judea cuando se inició nuevo de la guerra en el duodécimo año del imperio de Nerón.

2. A continuación dice que, después de la revuelta de los judíos, una terrible confusión agobió a toda Siria. Todos los de esta raza eran ultrajados cruelmente por doquier por los mismos ciudadanos, como si fueran enemigos, de modo que se veían las ciudades llenas de cadáveres sin sepultura. Cuerpos de ancianos muertos se hallaban lanzados junto con los niños, y de mujeres con sus vergüenzas descubiertas, y la provincia entera estaba repleta de desgracias inexplicables. No obstante, la fuerza de lo que se estaba forjando era peor que los crímenes del momento. Hasta aquí Josefo.

Ésta era la situación en que se encontraban los judíos.

Fuente: Historia Eclesiástica, de Eusebio de Cesarea, tomo I. Editorial CLIEwww.clie.es

Extraido de:

http://escrituras.tripod.com/Textos/HistEcl02.htm

Artículo: C. S. Lewis y Sigmund Freud: dos gigantes frente a frente

Artículo: C. S. Lewis y Sigmund Freud: dos gigantes frente a frente
Publicado por eafcatolica2 November, 2009

Forumlibertas.-

El libro de Armand Nicholi, La cuestión de Dios, confronta a ambos autores: el padre de la psicología moderna y el gran difusor del “mero cristianismo”. (Publicado el 13 de julio de 2005).


En conocimiento del alma y la psique humana, C.S. Lewis no le iba a la zaga a Sigmund Freud. Tanto en teoría como en experiencia práctica.
Famosísimo desde los años 50 en el mundo anglosajón, C. S. Lewis dio el salto a la fama en España en las Navidades de 2005 con la primera película basada en sus cuentos de Crónicas de Narnia. Padres y maestros tendrán que conocerlo, como conocen a J.K. Rowling por suHarry Potter y a J.R.R. Tolkien por El Señor de los Anillos. Pero Lewis se diferencia de estos autores en que ya hace años que circulan con éxito en España sus libros de apologética y de reflexión cultural y literaria. Creemos no equivocarnos al augurar que muy pronto puede ser tan popular en España como en el mundo anglosajón, donde tiene talla de gigante… y donde nadie se escandaliza de que se le ponga en contraste con el mismísimo Sigmund Freud.
Un encuentro improbable
¿Se encontraron alguna vez C. S. Lewis y Freud? El psiquiatra vienés vivió 15 meses en Inglaterra, y quizá pudieron haberse encontrado en 1939. Para entonces, Lewis tenía 40 años y hacía unos 10 que era cristiano, la mayor parte de sus obras más populares aún no estaban publicadas. En cambio, Freud ya tendría 82 años y su fama y obra estaban consolidadas.
Pero si este encuentro no sucedió en vida, Armand Nicholi lo llevó a cabo en el papel, en su libro La cuestión de Dios (en España editado por Rialp), en la que contrapone a Lewis y Freud y sus visiones de la moralidad, la verdad, el amor, el sexo, Dios… Nicholi enseñó sobre Freud unos 30 años en la Universidad de Harvard, y su curso contrastando a Freud y Lewis ha sido siempre muy bien valorado por los estudiantes.

Freud fue al comportamiento humano lo que Darwin a la biología y Marx a la economía, un padre de la sospecha y un gurú del materialismo. Para Nicholi, sin embargo, C. S. Lewis resulta un pensador capaz de contrarrestar los argumentos freudianos. “Cuando Lewis era ateo leyó las obras de Freud y usó sus obras filosóficas como una defensa de su ateísmo; tras su conversión, muchos de los argumentos que respondió eran aquellos mismos que Freud había formulado y que el mismo Lewis había usado como ateo”, explica Nicholi.
Se trata de personas y de sus experiencias
Una clave de este libro es que no trata de argumentos, sino de personas. Como psiquiatra, Nicholi se pregunta por el itinerario, las experiencias vitales que moldearon a ambos pensadores. Sigismund Schlomo Freud fue un niño judío ortodoxo criado por un aya católica, cariñosa, que le fue arrebatada a tierna edad. A los 10 años vio lo que el antisemitismo hacía sufrira su padre, a quien empezó a ver como un cobarde. Siendo adolescente leyó a Feuerbach y su argumento de que “la religión es simplemente la proyección de una necesidad humana, el cumplimiento de deseos profundamente asentados”. Según Nicholi, pasó el resto de su vida enlazando las heridas emocionales de su relación con su padre con las implicaciones de la idea de Feuerbach.
A su vez, “Jack” Lewis era un irlandés del norte, avergonzado por los sermones llorosos y emocionales de su padre. A los 9 años, cuando murió su madre, Lewis y su hermano fueron enviados por el padre, ya siempre triste, a un internado dirigido por un sádico. Siendo joven vio los horrores de las trincheras en la Primera Guerra Mundial y allí perdió su mejor amigo. Su infancia dura lo alejó de Dios y en su adolescencia adoptó un ateísmo beligerante. Intelectual, introspectivo, crítico con los demás, tendiente a la depresión, pesimista y hostil a la autoridad, el Lewis pre-cristiano se parecía mucho a Freud.

Pero al pasar de los años encontramos un Lewis creyente y feliz, sin necesidad de méritos humanos (rechazó la Orden del Imperio Británico, condecoración que aceptó, por ejemplo, su amigo Tolkien… pese a ser igual de crítico con el Imperio). Mientras tanto, el Freud anciano es un hombre agrio, que ve a sus antiguos discípulos como enemigos, y molesto porque no recibe condecoraciones como el Premio Nobel, que cree merecer.

El escritor de fantasías, un realista
Los argumentos sobre el significado del sexo, el amor, el sufrimiento y la vida, siempre tienen que ver con nuestra propia experiencia. Freud, que luchaba contra la religión que le parecía una ilusión, aparece en el libro como un buscador de sentido y aceptación, pero siempre cegado y distraído. Lewis, autor de cuentos para niños y fantasías, aparece como un hombre realista, con gran capacidad para analizarse y entenderse a sí mismo.
Resulta curiosa su relación con el sexo. Freud, el “padre de la liberación sexual”, no se casó hasta los 30 años y vivió una perfecta abstinencia durante todo un noviazgo de 4 años. Ya casado, fue siempre fiel a su mujer y había temporadas en que el matrimonio Freud se abstenía de mantener relaciones. Por el contrario, Lewis insistirá como cristiano siempre en la necesidad de controlar los apetitos; ya antes de su conversión era consciente de dejarse llevar por la lujuria y la ira y en “Sorprendido por la alegría” explica que cometió todos los pecados menos la homosexualidad y el juego, por los que nunca se sintió tentado. Su conversión le aportó serenidad y se casó a los 50; el matrimonio fue tremendamente romántico y emotivo, también en lo sexual. “Parecíamos una pareja de luna de miel con 20 años”, escribiría muy contenta su mujer.
El trabajo y la felicidad
Ambos fueron muy trabajadores y escritores prolíficos. Freud siempre quiso ser famoso, y ya con 17 años dijo a un amigo que guardase las cartas que Freud escribía, que algún día serían cartas de una persona importante. El joven Lewis también escribía pensando en llegar a la fama, pero tras su conversión le parecía que querer ser famoso como escritor era una falta grave. Descubrió que si se concentraba en escribir despreciando el reconocimiento obtenía buenos escritos y, sin esforzarse, también reconocimientos inesperados. Por otra parte, nunca dudó en poner su fama al servicio de otros amigos. Así, El Señor de los Anillos de Tolkien se benefició de las buenas críticas y recomendaciones públicas de Lewis que ayudaron a las ventas de la nueva, gorda y extraña novela de su amigo de Oxford.

En cuanto a vivir la felicidad, los contrastes entre ambos son grandes. El joven Freud, en sus años veinte, afrontaba depresiones consumiendo cocaína. Relacionó siempre felicidad con placer y placer con gratificación instantánea. Como ésta siempre es limitada, dedujo que no es propio del ser humano vivir feliz, aunque no fue infeliz con su matrimonio y sus hijos. Lewis, por su parte, tras una juventud pesimista y desesperanzada, cambió con su conversión. Toda su autobiografía se centra en su descubrimiento de la “alegría”, del “gozo”. Dijo que la mitad de su felicidad venía de sus amigos (muchos, a los que atendía, perseguía y reunía en grupos literarios como los Inklings). La otra mitad consistía en disfrutar con placeres sencillos (pasear, leer, desayunar, charlar) a partir de su renovada relación de agradecimiento con el Creador.
Sin duda, la ciencia de Freud y sus discípulos ha cambiado nuestro siglo XX y también parte del XXI, pero sólo ahora, en el mundo anglosajón y también en el hispano, estamos viendo cuál va a ser la influencia a medio y largo plazo del legado y pensamiento de C.S. Lewis… y las películas y novelas de las Crónicas de Narnia no vana ser el menor. La cuestión de Dios, de Armand Nicholi, ahora que ya circula en español, también aportará su (gran) granito de arena.

http://padrenuestro.net/blogs_cristianos/?p=50187

Bernardo Herráez, el hombre del dinero episcopal

Bernardo Herráez, el hombre del dinero episcopal

El país

“Justo reparto según necesidades, y aportaciones según posibilidades”. Este fue el criterio con que Bernardo Herráez Rubio gestionó las cuentas del catolicismo español desde 1975, primero como gerente y dos años más tarde como vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal, hasta 2005.

“Justo reparto según necesidades, y aportaciones según posibilidades”. Este fue el criterio con que Bernardo Herráez Rubio gestionó las cuentas del catolicismo español desde 1975, primero como gerente y dos años más tarde como vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal, hasta 2005. Fue, además, el hombre fuerte de la cadena Cope, una red de emisoras parroquiales sin influencia nacional hasta que cayó en sus manos y empezó a fichar a figuras como Luis del Olmo, Antonio Herrero, Encarna Sánchez, Federico Jiménez Losantos o José María García.

Tratado por los obispos, casi sin excepción, como “Don Bernardo”, su socarronería y paciencia era proverbial. Había nacido en Gamonal de la Sierra (Ávila) en 1930, se ordenó sacerdote con 23 años y era, además, licenciado en Ciencias Biológicas. Falleció el domingo, 18 de abril, a los 80 años, en la clínica madrileña de la Zarzuela, donde llevaba semanas ingresado por problemas renales. La capilla ardiente está instalada en la parroquia de San Juan Crisóstomo, de Madrid, donde hoy tendrá lugar, a las diez, una misa funeral presidida por el cardenal Rouco. Será enterrado en la Sacramental de San Justo.

“Mis obispos piden dinero, pero nunca saben de cuentas”, se quejaba Don Bernardo. Puede decirse que fue él quien les ha librado del hambre, si hacemos caso al sentimiento de orfandad y los temores de muchos prelados a la muerte del dictador Franco, con quien habían disfrutado de todas las complacencias a cambio de bendiciones y sumisión. Fue monseñor Herráez quien, de la mano del cardenal Tarancón, primero, y de los arzobispos Elías Yanes y Fernando Sebastián, ahora eméritos de las archidiócesis de Zaragoza y Navarra, respectivamente, negoció con los Gobiernos de Adolfo Suárez y Felipe González una nueva regulación de la situación económica de la Iglesia romana en España, así como el desarrollo de los acuerdos firmados entre el Estado y la Santa Sede en 1979, que sustituyeron al nacionalcatólico Concordato de 1953.

Entre otras regalías para una Conferencia Episcopal que casi acababa de nacer y que no tenía recursos propios, los prelados lograron en esas negociaciones una financiación pública suficiente para salarios de obispos y sacerdotes, más el acogimiento del clero por la Seguridad Social. En premio, el Papa distinguió a Herráez con el título honorífico de monseñor.

Habilidad de Herráez fue el dejar a todas las diócesis conformes con el reparto de fondos y, sobre todo, templar las críticas de muchos obispos contra algunas figuras de la cadena Cope, que aquel dirigió con autoridad plena entre 1975 y 2006.

RESUMEN DIARIO DE PRENSA

Arzobispado de Pamplona

20 de abril de 2010

El universo da la razón a Einstein

El universo da la razón a Einstein
Los cúmulos con cientos de galaxias, objetos que se cuentan entre los más grandes que componen el universo, obedecen a la perfección a la teoría de la relatividad, según acaban de confirmar las mediciones de la sonda espacial Chandra de la NASA.

FUENTE | Público 20/04/2010

Los trabajos aportan una de las comprobaciones de la teoría de Albert Einstein a mayor escala, ya que abarcan conjuntos de hasta 1.000 galaxias que están entrelazadas por las fuerzas de la gravedad. La propuesta de Einstein para explicar la expansión del universo funciona muy bien dentro del Sistema Solar, donde se ha podido probar con mediciones reales. Pero su comportamiento en lugares más lejanos del cosmos es un misterio, especialmente desde que se descubrió que la velocidad a la que crece el universo es cada vez más rápida.

La explicación más aceptada para compatibilizar este fenómeno con la relatividad es el que predice la existencia de la energía oscura, que compondría el 74% del universo, y de la materia oscura, que formaría el 22%.

OTRAS TEORÍAS

El gran problema es que nadie ha conseguido aún observar directamente ninguno de esos dos ingredientes. Eso ha favorecido teorías alternativas, como la de la gravedad modificada. El modelo dice que la fuerza de la gravedad es distinta en diferentes puntos del espacio y que eso hace posible que el universo crezca cada vez más rápido sin necesidad de materia ni energía oscura.

Aunque ninguno de los dos nuevos estudios han conseguido detectar los esquivos ingredientes, sí confirman que los conjuntos de galaxias crecen de forma compatible con ellos. El primero, realizado por investigadores del Instituto de Tecnología de California, ha analizado la masa real de 49 cúmulos y la ha comparado con las predicciones teóricas. El estudio ha permitido analizar el universo en escalas de 130 millones de años luz. No ha encontrado en los cúmulos ninguna prueba de que la fuerza de la gravedad no sea constante. El trabajo se ha publicado en Physics Review D. El segundo trabajo ha analizado 238 cúmulos de galaxias observados por la sonda Chandra y el telescopio alemán Rosat, que funcionó hasta 1999. Los expertos compararon cuánto han crecido esos cúmulos con la talla que deberían tener según la teoría de la relatividad. La coincidencia es completa.

“La teoría de Einstein ha vuelto a acertar, esta vez calculando cuántos cúmulos se han formado debido al efecto de la gravedad durante los últimos 5.000 millones de años”, explica David Rapetti, investigador de la Universidad de Stanford (EE.UU.) y coautor del estudio, que se publicará en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Desde su lanzamiento en 1999, la sonda Chandra ha aportado importantes detalles sobre cómo se comporta la materia en el universo. Sus detectores de rayos X han permitido analizar con un detalle inusitado la aparición y muerte de estrellas, el movimiento de agujeros negros o la asimilación de una galaxia por otra más grande.

César Vidal: «La maldad humana ha tenido consecuencias cósmicas que afectan la naturaleza»

César Vidal: «La maldad humana ha tenido consecuencias cósmicas que afectan la naturaleza»
MADRID, emision.net. Edición ProtestanteDigital.com
El historiador y escritor César Vidal tendrá una ponencia sobre «El problema del mal» en el próximo encuentro del Fórum de apologética, que se celebrará del 7 al 9 de mayo en El Escorial, en la Comunidad de Madrid. Para Vidal, es necesario tener una concepción correcta de Dios, del ser humano y de la sociedad para poder responder a una pregunta que la filosofía, la ciencia, la antropología y la teología han abordado a lo largo de la historia.

En la entrevista concedida a emision.net, César Vidal, reconocido conferenciante y escritor, analiza las causas del mal en el hombre y en el mundo, y también responde a las filosofías que culpan a los «factores externos» de este problema que va más allá de la moral; adelantando algunas de las tesis que sostendrá en la plenaria a su cargo en el Fórum de Apologética.

Para César Vidal, el ser humano tiene «una composición que está entrelazada con el mal, consecuencia de la caída». Una caída de la que parte toda la antropología bíblica, que en opinión de Vidal, no es «simpática o agradable, pero sí muy exacta» al señalar el problema enraizado en el hombre. «Es imposible y utópico pensar en un ser humano exento al mal o una sociedad que esté exenta totalmente del mal», afirma, y cuando se ha intentado eliminar el mal «se ha producido un mal aún mayor que el que se quería evitar».

Este mal primigenio o natural es algo «que alcanza a todos», y es algo que se ve reflejado en la enseñanza de Jesús. «El hombre es como una oveja que se ha perdido y que no tiene forma de volver al redil si no va a buscarla el buen pastor, la coloca sobre los hombros y la trae», explica Vidal. Aunque este mal no se muestra igual en todas las personas, ya que «puede haber una agravación en el mal, y esa marca que deriva de la caída en algunas personas puede ser más acusada que en otras». Sin embargo, es «absurdo» pensar en «una minoría de seres humanos que son impolutos y desprovistos de cualquier marca de pecado».

De hecho, uno de los problemas para algunos es no ser capaces de reconocer ese mal propio. «La persona que tiene una gran enfermedad, y va al médico, tiene más posibilidades de curarse que aquel que puede que esté menos afectado, pero no va», analiza Vidal.

EL MITO DEL HOMBRE BUENO
Una de las teorías con más respaldo durante años ha sido aquella que culpa a la sociedad, a las estructuras, del mal del hombre, siendo este un «buen salvaje». Apunta Vidal a esta teoría que nació con Rosseau, un hombre de una vida «disoluta e irregular», algo que también se refleja en su forma de ver el mundo. Vidal apunta a que es un error, ya que «las sociedades siempre tienen un efecto de civilización» y «la vida fuera de la sociedad es muchísimo peor que la vida en el seno de cualquier sociedad».

Citando otra vez la Biblia, Vidal recuerda que «en Romanos 13 Pablo enseña que la autoridad lleva la espada; y que esto es algo positivo». Un concepto quizá «poco agradable» pero cierto, ya que «la ley de la jungla no encuentra buenos salvajes, sino salvajes a secas, mucho más terribles que cuando existe algo de autoridad».

Para Vidal, esta teoría tiene éxito porque «desculpabiliza mucho», ya que «uno se coloca fuera y juzga, como si hablase de algo ajeno». Sin embargo, «la sociedad que tenemos tiene una serie de responsabilidades morales que están repartidas entre sus miembros», que pueden contribuir «al empeoramiento» de ésta.

EL MAL DE LA NATURALEZA
Una de las cuestiones que se intentan contestar desde tiempos inmemoriales es el por qué del sufrimiento, si es que existe un Dios bondadoso. Las tragedias, las enfermedades, las dolencias genéticas, piden una respuesta. Vidal cree que la Biblia también responde señalando que «el mal no es algo limitado al ser humano, sino que ha tenido una consecuencia cósmica». Por eso «Pablo explica que la creación está gimiendo, esperando el momento en que se producirá la libertad de los hijos de Dios y la naturaleza será restaurada a su estado primigenio». Por tanto, «la naturaleza se comporta como la sociedad humana».

Por otra parte, Vidal considera que muchos de los que preguntan por Dios ante el sufrimiento «llevan toda su vida apartándolo de ellos, una conducta que no acabo de captar porque es una incoherencia absoluta». Argumenta que «si alguien considera que Dios es el gran aguafiestas, que hasta considera que quizá no existe, y ha decidido deliberadamente expulsarlo de su vida, ¿por qué se queja si luego suceden una serie de cosas que en teoría Dios podría evitar?».

LA SOLUCIÓN AL MAL
El único caso que Vidal señala como excepción a esa humanidad caída es el de Jesús. «Nos muestra un ser humano que no tuvo maldad de ningún tipo. Y nos muestra como nosotros no somos así», agrega el historiador.

Muchos han sido los que han intentado resolver esta cuestión. Así, Vidal recuerda cómo Sócrates señalaba «a la ignorancia» como la culpable del mal, algo que «ha quedado desmentido» en la historia de la humanidad. Así que «el único que puede enfrentarse a todo mal es Jesús, y lo hizo muriendo por nosotros, cargando con todo ese mal de la humanidad. La única forma de salir de esa situación es para el que ha aceptado a Jesús, y aferrado a su mano, intenta irse desnudando del hombre viejo y vistiéndose del hombre nuevo».

Vidal agrega que el problema del mal «se puede explicar en términos globales» pero en términos individuales «no es tan fácil de explicar». Por eso considera que está el libro de Job en la Biblia. Un libro que tiene «dos grandes lecciones: Primero, que la desgracia y el mal que cae sobre un ser concreto siempre tiene una explicación y una razón, pero el ser humano por lo general la desconoce». Y la otra es que «mucha gente, la práctica totalidad del ser humano, no llegará a entender totalmente su vida en el curso de esta existencia. Hay una explicación, pero lo que es más importante es que hay una redención que está en Jesús», concluye.

MÁS INFORMACIÓN
Entrevista en audio de Esperanza Suárez a César Vidal sobre “El problema del mal”.

Fórum de apologética

Israel celebra su 62 aniversario

Israel celebra su 62 aniversario

Daniel Rajmil / Especial Atenea Digital en Israel

martes, 20 de abril de 2010
Estos días, los preparativos de fiesta inundan todas las calles de Tel Aviv y del país, banderas gigantes cuelgan de rascacielos e balcones, y canciones folklóricas se escuchan por todas las radios y televisiones. Una verdadera fiebre nacionalista ha inundado la ciudad para la festividad, el próximo martes, del Yom Hazmaut (Día de la Independencia), es decir, la celebración de la fundación del Estado de Israel. Y es que este próximo martes, Israel celebra su 62 aniversario, recordando el 14 de Mayo de 1948 cuando, al término del mandato británico, David Ben Gurion con el apoyo de las Naciones Unidas, declaró la fundación del estado hebreo.

No obstante, tan solo pocas horas después de que los judíos salieran a la calle a celebrar su nuevo estado, empezaba el primero de los conflictos armados que amenazarían hasta hoy día la existencia del Estado de Israel, la primera guerra árabe-israelí, conocida por los israelíes como Guerra de Independencia de Israel.

Pero ese mismo día, también se conmemora de otro aniversario. Y es que con el nacimiento del estado hebreo, el sueño de otro pueblo se desvanecía, lo que para unos es conocido como el día de la independencia, para los palestinos es conocido como Nakba, o día de la catástrofe. Así empezaba uno de los conflictos modernos más complejos y difíciles de resolver que ha trazado las relaciones internacionales de Oriente Próximo hasta hoy en día.

A pesar de todos los conflictos y guerras, Israel sigue siendo, a día de hoy, un pequeño país de más de siete millones de habitantes que a más de ser una de las potencias de Oriente Próximo es capaz de tener un PIB comparable al de lo países europeos. No obstante, su fuerte economía no ha conseguido parar todas las amenazas internacionales que el país encara y no han permitido a Israel despegar su verdadero potencial mundial como economía de desarrollo e investigación.

El conflicto con los palestinos, sigue a fecha de hoy, enclavado en negociaciones indirectas y sin ningún avance concreto. Y es más, la política de asentamientos y la subida al poder en 2007 de Hamas en la Franja de Gaza no dejan entrever suspiros de esperanza y acuerdos duraderos.

Por otro lado, su conflicto latente con el Líbano sigue, país con el que, a pesar de su retirada en el año 2000, Israel no ha conseguido evitar una segunda guerra en el verano de 2006. En donde también, la creciente influencia de Hezbollah y sus fuertes lazos con Siria, con el que sigue en disputa permanente por los altos del Golán capturados por Israel desde 1967, hacen preveer pocos cambios en sus relaciones con sus dos vecinos.

Sin embargo, la creciente amenaza nuclear iraní, ha conseguido sin duda, convertirse en la preocupación numero uno de la administración hebrea, creando una situación de inestabilidad en Oriente Medio y pasando a ser objetivo clave de las relaciones diplomáticas israelíes.

La negación del Holocausto y un discurso agresivo de eliminación de Israel del mapa, no presentan buenos augurios para este nuevo año de vida de Israel. Un país pequeño, complejo y con verdaderos retos y amenazas, un país con una política difícil y con mucho a criticar, pero que, sin embargo, en un creciente clima de hostilidad internacional hacia su existencia, otro año de vida de este pequeño país, merece como bien dicen y hacen sus habitantes, todo un día de celebración.

http://www.ateneadigital.es/RevistaAtenea/REVISTA/articulos/GestionNoticias_1977_ESP.asp

¿Hay algo en el Universo que se mueva más rápido que la luz? Lee más en: ¿Hay algo en el Universo que se mueva más rápido que la luz?

Más rápido que la luz

Si, hay cosas que se mueven más deprisa que la luz, pero no comportan materia, energía ni información. Por ejemplo, si apuntas unas tijeras al cielo y las abres deprisa, los puntos matemáticos apuntados por las líneas formadas por las dos ramas de las tijeras se mueven más rápidamente que la luz a una distancia de varios millones de kilómetros de las tijeras. La mecánica cuántica y el principio de indeterminación de Heisenberg permiten que las partículas se desplacen momentáneamente más rápido que la luz, pero cualquier observación de este fenómeno está oculta a la vista, y no se puede utilizar para transmitir información. La expansión del Universo hizo que la separación entre las galaxias se incrementara a razón de centenares de veces la velocidad de la luz, cuando el Universo tenía solamente unos segundos de edad. Algunos quásares distantes parecen moverse a más velocidad que la luz cuando se calculan las distancias aparentes recorridas en un intervalo de tiempo. En todos esos casos, sin embargo, no hay información, ni energía ni masa que se mueva a esas velocidades.

http://www.pulsodigital.net/2010/04/hay-algo-en-el-universo-que-se-mueva.html?

Perfil del Pastor que se convirtió en referente espiritual de ricos y famosos


Perfil del Pastor que se convirtió en referente espiritual de ricos y famosos

Viernes 19 de Septiembre de 2008
Política

Argentina

Lo leen la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su controvertido vice, Julio Cobos. En la biblioteca de Cecilia Pando sus libros comparten estante con Horacio Verbitsky.
Lo leen la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su controvertido vice, Julio Cobos. En la biblioteca de Cecilia Pando sus libros comparten estante con Horacio Verbitsky. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le organizó conferencias en el Teatro General San Martín. En otras charlas lo escucharon miembros de la Federación Argentina de Jóvenes Empresarios y en el Sheraton Pilar convocó a lo más granado de los countries de la zona. La farándula en pleno, desde Susana Giménez, lo tiene como consejero de cabecera.

En mayo de este año, los afiches de su último libro, Gente tóxica, cubrieron la ciudad. Con ocho ediciones y 64 mil ejemplares vendidos, es uno de los best sellers del mercado argentino. El éxito de Bernardo Stamateas es tan sorpresivo como meteórico. Hace cinco años, meses más o menos, publicitaba grupos de autoayuda en las tandas del programa de Jorge Rial. Sus libros se leían en nichos de mercado específicos: religión, autoayuda y negocios, en su aspecto más trivial: cómo alcanzar el éxito o el máximo potencial.

Algunos programas de televisión lo convocaban para que hablara de esos temas. Pero un día de inicios de 2007 una magnífica operación de marketing lo llevó a la pantalla más caliente del país: su libro Resultados extraordinarios ingresó a la casa de Gran Hermano y se convirtió en la herramienta preferida de los participantes para elaborar las estrategias que les permitieran ganar el juego. De allí en más, su nombre fue referencia obligada a la hora de hablar de liderazgo y triunfo, sobre todo en los ámbitos donde el poder se codea con la popularidad. Y aunque también lo leen anónimos y humildes, Bernardo Stamateas es, hoy, el nuevo ‘gurú’ del poder.

Es psicólogo, pastor evangélico del Ministerio Presencia de Dios y sexólogo clínico. Tal como el otrora mediático matrimonio de Irma y el pastor Giménez, Stamateas sube al escenario del templo de Beauchef al 800 con su esposa, Alejandra, también pastora y autora de libros que aconsejan a mujeres, como Mi cuerpo, mi cárcel, otro éxito editorial.

Sin embargo, Bernardo niega que haya una cuestión de mimetismo y dice sentirse muy lejos de lo que califica como “estereotipo” de la misión pastoral evangélica. Es que su ‘fama’ obedece antes a la trascendencia de sus lectores que a la transmisión de mensajes de Dios en reuniones multitudinarias. Y también, o antes aún, a una aceitada campaña de prensa que no deja pasar oportunidades.

En la página web que el pastor mantiene bajo el nombre Presencia de Dios, pudo verse hasta el 9 de este mes el video de CQC que muestra a Cristina Fernández de Kirchner con Gente tóxica en sus manos. Sin embargo, todo fue una gran ¿casualidad? Así lo cuenta Stamateas: “La Presidenta inauguraba una fábrica, creo que de electrodomésticos, alguien le regaló el libro y le preguntó si podía sacarle una foto. Ella accedió y justo la cámara de CQC registró la secuencia. Después me contaban que no se habían dado cuenta de las cámaras. Fue increíble, porque hasta posó”.

Seguramente, dejarse retratar con la obra no fue imprudencia de la Presidenta; el apellido del autor le es conocido: Stamateas trabajó durante ocho meses y ad honorem en el área de documentación presidencial cuando Néstor regía los destinos del país. Bajo la dirección de Elizabeth Miriam Quiroga trabajan allí más de cuarenta personas que reconocen una “carga emocional muy negativa”, producto de leer y responder las más de 300 cartas que llegan por día con pedidos de ayuda. “Resultados extraordinarios llegó a las manos de la directora, le gustó y me invitó a dar una charla, no me acuerdo si fue sobre duelo o suicidio; después me invitaron a otra y luego surgió la posibilidad de ir una o dos veces por semana a dar coaching, o entrenamiento.

Tratábamos las emociones que surgían a partir de contestar las cartas y solucionar las crisis de las personas. Fue una experiencia muy linda, me fui cuando sentí que se había cumplido un ciclo”, recuerda el pastor, quien asegura que a pesar de contar con esa posición de privilegio, no conoció al matrimonio Kirchner.

Conoce, en cambio, a otras personalidades de la política local que apoyan las actividades de difusión que realizan tanto él como su esposa. Por ejemplo, la pastora Alejandra compartió una conferencia con la vicegobernadora de Misiones, Sandra Jiménez, en la que anunciaron las jornadas donde se hablará de “cómo lograr lo que se desea”. Y también fueron fotografiados, libro en mano, Julio Cobos y el gobernador de Misiones, Maurice Cross. A Bernardo, la gente de Mauricio Macri que comanda la Subsecretaría de Gestión y Administración Financiera le organizó una conferencia sobre “Relaciones Interpersonales” en el Teatro General San Martín.

El pastor presentó su último libro junto a los intendentes de La Plata, Pablo Bruera, y de Esteban Echeverría, Fernando Gray, quien después de leerlo comentó: “Es muy interesante la manera en la que explica las diversas posturas que deben tomar las personas ante situaciones hostiles. Como intendente, al estar siempre en situaciones adversas, como poseer un escaso presupuesto para un municipio tan grande, me resultó muy ilustrativo y positivo”, expresó.


Como discernir la verdad.

Como discernir la verdad.

Miguel Nuñez.
Es de sumo gozo para mi publicar esta serie de predicaciones que tiene que ver con discernir la verdad. Estos sermones son parte de la serie expositiva de 1 de Juan que se está impartiendo en la Iglesia Bautista Internacional. En éstos días donde cualquier doctrina ¨cristiana¨ nueva se considera y es tolerada, necesitamos escudriñar las Escrituras y ver en verdad qué dice de estas personas que vienen en nombre de Cristo para pervertir el Evangelio y engañan a muchos. Aprendamos de las palabra severas del Apóstol Juan y apartémonos de éstas enseñanzas que corrompen. Las preguntas que hay que formular son las siguientes: Es la enseñanza que escucho constantemente en mi iglesia y circulo social comformada realmente a las Escrituras? De verdad importa las doctrinas que he aprendido y cómo afectan mi destino eterno? Cuáles son las doctrinas sanas que me acercarán a Dios y a conocerlo más como El se ha revelado en Su Palabra? Quiero que los que la escuchen, mediten en las verdades que están contenidas y la compartan con los demás.

Oir los Audios (aca)

Respuestas a Mis Amigos Catolicos

View this document on Scribd

Previous Older Entries Next Newer Entries

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 1.114 seguidores