Jesús, Zoroastro, Buda, Sócrates y Mahoma


Jesús, Zoroastro, Buda, Sócrates y Mahoma
Enviado por Héctor Orellana el viernes, 14 diciembre, 2007 a las 11:34:00 PM

La vida, la muerte, y las enseñanzas de Jesús comparadas con otras figuras religiosas destacadas

por Edwin M. Yamauchi, Ph.D.

Se oyen opiniones contradictorias sobre Jesús. Los cristianos creen que es incomparable, sin par, pero frecuentemente son muy ignorantes de las vidas de los otros grandes líderes espirituales. Al contrario, algunos hablan de Jesús, Buda, Sócrates, u otros sin reconocer alguna diferencia. Walter Lippmann, por ejemplo, dice, “No hay duda de que en alguna forma u otra, Sócrates y Buda, Jesús y San Pablo, Plotino, y Espinoza, enseñaron que la buena vida es imposible sin el ascetismo…”1 Arnold Toynbee pregunta, “Pues, ¿quienes son los individuos quienes han sido los mayores benefactores de esta viviente generación de hombres? Yo diría: Confucio y Lao-tse; el Buda; los profetas de Israel y Judá; Zoroastro, Jesús, y Mahoma; y Sócrates.” 2 Se puede citar muchos movimientos sincretistas en los EEUU, Japón y otros sitios, tales como Baha’i, que tratan de combinar las enseñanzas de varios lideres religiosos.

El propósito de este ensayo es poner de relieve la vida, la muerte y las enseñanzas de Jesús comparándolas y contrastándolas con Zoroastro, Buda, Sócrates, y Mahoma. Hemos escogido estos cuatro porque mucha gente hoy en día, en su búsqueda por la verdad, confían en esos hombres y las tradiciones que han engendrado. Vamos a dividir la investigación en cinco categorías: (1) las fuentes disponibles para reconstruir las vidas de estos maestros, (2) su nacimiento y familia, (3) su vida y enseñanza, (4) su muerte y (5) su relación con la deidad. Después de clarificar todos estos detalles, podremos ver en que consiste lo único de Jesús.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Desde el punto de vista de un historiador hay disparidades serias en las fuentes disponibles para reconstruir las vidas de Zoroastro, Buda, Sócrates, Mahoma y Jesús.

Se debe distinguir plenamente entre fuentes de primera mano o casi contemporáneas y materiales legendarios y apócrifos.

Zoroastro (629-551 a.C.). Tenemos lo que parecen ser los dichos verdaderos de Zoroastro en el Gathas de la Avesta. La cantidad de textos de Zoroastro, sin embargo, se encuentran en recensiones tardes de Pahlavi (noveno siglo d.C.). Inscripciones cuneiformes contemporáneas en Perseo antiguo muestran, a lo más, solamente alusiones al zoroastorianismo temprano. Algunos autores griegos y árabes también mencionan a Zoroastro. La épica nacional persiana, el Shah Nomah por Firdausi (c. d.C. 1000), incluye tradiciones del profeta.

Buda (563-483 a.C.). Las enseñanzas de Buda, después de muchos siglos de ser transmitidas oralmente, fueron escritas por primera vez en el primer siglo a.C. en Ceylon. Los textos más tempranos que han sido preservados están en Pali, un dialecto Indio-Ariano que pudiera ser el dialecto de Buda mismo. El canon de Pali de la escuela de Hinamaya (la rama meridional del Budismo, también llamado la escuela de Teraveda) es conocido como el Tipitaka (Sánscrito Tripitaka) que significa “Tres Cestas.” Porciones de esta colección, tales como la Samyutta Nikaya, Majjhima Nikaya, Anguttara Nikaya originaron dos siglos después de la muerte de Buda, pero otras porciones originaron mucho después.

El canon Sánscrito de la escuela de Mahayana, que esparció al noreste a Tibet, China, Corea, y Japón, tiene fecha, a lo más temprano, al primer o segundo siglo d.C. Según Christmas Humphreys, “las Sutras posteriores de la escuela Mahayana, aunque puesto en la boca del Buda, son claramente la obra de mentes que vivieron de quinientos a mil quinientos años después de su muerte. 3

En los origines tardíos uno observa una exageración notable de los elementos sobrenaturales en la vida de Buda. Pero aun en las tradiciones más tempranas, separadas así como son por un siglo o dos del tiempo de Buda, no son libres de amplificaciones. Como observa M. Winternitz, “Lo que generalmente se considera uno de nuestros documentos más antiguos, los textos del Pali Tipitaka, hablan del Buda con mucha frecuencia como un ser sobrenatural y nos dicen más del hombre legendario que del Buda histórico.” 4
Sócrates (469-399 a.C.). Afortunadamente tenemos las declaraciones de dos de los discípulos de Sócrates, Platón y Xenofón, al igual que noticias coleccionadas por Diógenes Laertio (tercer siglo a.C.). No podamos aceptar estas declaraciones sin análisis critico porque es difícil saber cuántos de los diálogos platónicos son socráticos y cuantos son platónicos. Otro problema es que la Memorabilia de Xenofón y otros escritos fueron compuestos para refutar ataques de los sofistas contra Sócrates. 5

Mahoma (570-632 d.C.). En el Corán tenemos los dichos auténticos de Mahoma, los cuales primeramente fueron escritos en cuero, en hojas, en cerámica, y en el omoplato de ovejas. Poco después de la muerte del profeta, el calí Utman (644-55) coleccionó estos dichos en una edición canónica. En el Hadit tenemos numerosas tradiciones orales referentes a las palabras y hechos de Mahoma, tradiciones que contienen tales detalles como su frecuente cepillar de sus dientes. Aproximadamente dos siglos después de la muerte del profeta Al-Bukhari escudriñó 600.000 tradiciones para obtener 7.000 Hadit los cuales el consideró genuinos. La primera vida de Mahoma, basada en el Corán y el Hadit, es el Sirat ar-Rasul escrito por Ibn Hisham.

Jesús (5 a.C.- d.C. 30). Nuestra principal fuente de información sobre la vida de Jesús son los Evangelios canónicos de Mateo, Marcos, Lucas, y Juan. Hay algo de disputa referente la identidad de los autores, pero se piensa generalmente que Mateo, un cobrador de impuestos convertido, y Juan, un pescador, fueron dos de los apóstoles de Jesús. Marcos fue un testigo ocular ya que Jesús y sus apóstoles se reunieron en su casa, y luego él aprendió más sobre Jesús de Pedro, a quien sirvió como intérprete, según Irenaeo. Lucas era un médico quien acompañó a Pablo y utilizó testigos oculares para su Evangelio. Marcos, el Evangelio más temprano, podía haber estado escrito tan temprano como 50 d.C.; 6 Lucas probablemente fue escrito antes de 64 d.C. y Mateo fue escrito un poco después de 70 d.C. 7 Aunque ha sido la costumbre fechar el Evangelio de Juan aproximadamente en 90 d.C., algunos investigadores han favorecido una fecha en los 70 o 80. 8 Jesús habló en Arameo, pero los Evangelios están escritos en griego.

A parte de los cuatro Evangelios canónicos y algunos datos que se pueden adivinar de las epístolas de los apóstoles Pablo, Pedro y Juan., poco más es útil o fiable. Las referencias a Jesús en la literatura rabínica son veladas y hostiles. El pasaje famoso en los escritos del historiador judío, Josefo del siglo I (Antigüedades VIII: 63-64) es auténtico, pero hay interpolaciones en el texto griego actual. 9 Las referencias hechas por escritores romanos del segundo siglo como Tácito, Suetonio, y Plino el Menor, dan testimonio al hecho que el Cristianismo había extendido por todo el Emperio Romano tan temprano como el reino de Claudio. La cantidad de Evangelios apócrifos del segundo y tercer siglo son interesantes, pero sin valor histórico. Algunos investigadores creen que el recién descubierto Evangelio Cóptico de Tomás, una obra nóstica de aproximadamente 140 d.C. quizá haya preservado algunos dichos genuinos de Jesús. 10

NACIMIENTO Y FAMILIA

Zoroastro. Zoroastro (o Zaratustra) nació en el clan de Spitama, evidentemente en el noroeste de Irán aunque ministró en el noreste de Irán. Según fuentes Árabes vivió desde 628-555 a.C. lo cual acordará con la tradición de que convirtió a Histaspes, el padre de Darío que reinó en el emperio de Persia desde 522-486 a.C. (¡Las fuentes griegas se equivocaron grandemente en fechar a Zoroastro 6.000 años antes que Platón!) Zoroastro se casó tres veces y tuvo varios hijos e hijas.

Buda. Buda, también conocido como Siddharta, Gautama (su nombre de familia) y Sakyamuni (sabio del Sakyamuni) nació en Kapilavastu, ahora situada en el sur de Nepal. Su padre, Suddhodana, fue un raja del clan de Sakya. Su madre, Maya, murió pocos días después de su nacimiento. A los 19 años Gautama se casó con la bella princesa Yadodhara quien le dio un hijo, Rahula. Después de 10 años Gautama salió de su hacienda enclaustrado y según las tradiciones, vio por primera vez a un hombre viejo, un hombre enfermo, un hombre muerto y un asceta. Fue tan afectado por lo que vio que abandonó a su familia para ser un monje andante.

Sócrates. Sócrates nació en Atenas a Sofroniseo, un artesiano-escultor, y a Fenarete, una partera. No sabemos nada sobre su juventud. Alguien ha dicho, “Uno pensaría que el Maestro nació como un viejo sin niñez.” Su esposa fue la mujer de mal genio, Xantipe. Sócrates dijo que si pudiera dominar a Xantipe, fácilmente se adaptaría al resto del mundo. Pero Sócrates debiera haber prestado más atención a las necesidades de sus tres hijos.

Mahoma. Mahoma nació en Meca alrededor de 570 d.C. en la tribu de Quraish. Dado que su padre murió antes de su nacimiento y su madre falleció cuando él tenía seis años, el joven fue criado por una abuela y luego un tío. Durante su juventud trabajó en las caravanas de Khadija, una viuda rica con la cual se casó luego, aunque ella era 20 años mayor que él. Aunque los musulmanes pueden tener solamente cuatro esposas, Mahoma mismo no obedeció este límite y tuvo diez esposas y varias concubinas. Una de sus favoritas fue A’isha quien vino a Mahoma cuando ella tenía solamente nueve años , llevando consigo sus juguetes. Mahoma recibió una revelación especial (Corán 33:37) para justificar su matrimonio con la bella Zainab, la esposa de su hijo adoptado, Zaid. A pesar de estas uniones frecuentes el profeta nunca tuvo un hijo crecido, un hecho que afectó las luchas para el califato (la sucesión).

Jesús. El monje, Dionisio Exiguus(533 d.C.), quien ideó nuestro calendario moderno con su cálculo de a.C. y d.C., no calculó bien el reino de Octavio Augusto. Hay un error de por lo menos cuatro años. Dado que Herodes el Magno murió poco después de un eclipse de la luna el cual puede ser fijado en 4 a.C. y puesto que aun vivía durante el nacimiento de Jesús, Jesús debía haber nacido antes de esta fecha.

Según Lucas y Mateo, Jesús fue concebido por una virgen llamada María mientras que ella fue legalmente comprometida pero no casada con José de Nazaret. Ambos fueron judíos en el linaje real del Rey David, de donde el Mesías profetizado en el Antiguo Testamento vendría. Cuando estaba al punto de dar a luz, María viajó aproximadamente 70 millas al sur de su hogar ancestral de Belén porque el emperador Augusto había mandado un censo en todo el imperio (Lucas 2:1). Por eso Jesús nació en Belén cumpliendo una profecía escrita desde hace siete siglos (Miqueas 5:2). José y María eran muy pobres, lo cual es ejemplificado por sus ofrendas en el Templo (Lucas 2:24 y Lev. 12:28).

Los Evangelios canónicos cuentan que María y José volvieron a Nazaret y tuvieron otros hijos. Estos hermanos y hermanas no creyeron en la misión de Jesús (Marcos 3:31-35; Mateo 13:55-56).Sin embargo, más tarde su hermano, Santiago, jugó un papel importante en la iglesia. Santiago, y otro hermano, Judas, escribieron epístolas que son incluidas en el Nuevo Testamento.

Los Evangelios canónicos relatan solo un incidente en la niñez de Jesús. Cuando tenía 12 años él impresionó a los rabinos en Jerusalén con sus preguntas y respuestas (Lucas 2: 41-52). En contraste, los Evangelios apócrifos de la infancia de Jesús (que son del segundo siglo en adelante) atribuyen todo tipo de milagros absurdos al joven Jesús. Por ejemplo, lo representan como uno que hace palomas vivas del barro y petulantemente mata algunos de sus compañeros de juego. 11

Aunque el casamiento fue considerado un deber religioso por la mayoría de los Judíos (los Hesenos fueron la excepción), Jesús nunca se casó.

VIDA Y ENSEÑANZAS

Zoroastro. Zoroastro sirvió como sacerdote de la religión politeísta Iraniana antes de convertirse a la edad de 30 años a la única adoración de Ahura Mazda. Tuvo éxito en convertir algunos de sus compañeros y también Histaspes, un rey, del noreste de Irán. Cuando sus nuevas enseñanzas recibieron fuerte oposición, respondió por pronunciar maldiciones sobre sus opositores. Zoroastro también denunció el culto intoxicante de la planta haoma y exhibió gran preocupación por el cuido del ganado. En la opinión de Zoroastro la prosperidad material y la santidad iban uno con el otro, un rasgo quizás reflejado hoy en la prosperidad notable de los Pareceos (zoroastrianos modernos) en Bombay, la India.

Buda. Después de seis años buscando la paz por medio del ascetismo, Gautama vino al pueblo de Uruvela en el noreste de la India. Allí se sentó debajo del árbol Bodhi (una higuera gigante) y determinó quedarse allí hasta que recibiera la Iluminación. 49 días después él fue iluminado, llegando a ser el Buda, que significa “El Iluminado.” Buda predicó su primer sermón en Benares cuando tenía 35 años. Él tuvo éxito en convertir a sus compañeros ascéticos, luego sus padres y su esposa, y últimamente el Rey Bimbisara.

Se puede resumir las enseñanzas de Buda en las Cuatro Verdades Nobles y el Sendero de Ocho Pasos.. Las Cuatro Verdades Nobles son (1) el sufrimiento existe, (2) el sufrimiento tiene una causa, (3) se puede eliminar el sufrimiento, (4) modos de eliminar el sufrimiento. Buda enseñó que todo lo que existe es impermanente y que no se puede encontrar la felicidad duradera en la samsara, el mundo temporal de cambio. El camino a la Nirvana es eliminar el deseo, lo cual es la causa del sufrimiento. El deseo no es eliminado ni por satisfacción ni por la mortificación, sino por el Camino Mediano del Sendero de Ocho Pasos que incluye (1) perspectiva recta, (2) aspiración, (3) discurso, (4) conducta, (5) subsistencia, (6) esfuerzo, (7) atención y (8) contemplación.

Las leyendas atribuyen todo tipo de milagro a Buda: lavarse las manos sobre la semilla de un mango maduro, hizo que un árbol subiera hasta una altura de 50 manos. Una vez voló en el cielo con fuego y agua que corría de varias partes de su cuerpo. El hizo estos milagros, según el relato Jataka, para eliminar las dudas de los dioses sobre su misión.

Sócrates. Un relato del Oráculo Délfico proclamó que Sócrates era el hombre más sabio del mundo. Creyendo que esto no podía ser la verdad, Sócrates fue impelido a una vida de constante inquirir a muchas personas para encontrar a alguien que fuera verdaderamente sabio. Mientras interrogaba ciudadanos en las calles e gimnasios de Atenas, atrajo a si mismo un grupo de hombres jóvenes de buenas familias. Desafortunadamente algunos de sus discípulos llegaron a ser tan pícaros que este factor jugó un papel en su condenación. 12

En vez de enseñar una serie de doctrinas, Sócrates quiso que los hombres pensaran por si mismos. Los filósofos que lo precedieron se habían enfocado en la naturaleza del universo, pero Sócrates recurrió su atención al hombre y el comportamiento del hombre. Aristóteles y Cicerón le dieron crédito por haber fundado la ética. Su enseñanza principal, a lo más que podemos determinar de sus intérpretes, fue que se puede reducir todos los valores a una virtud singular, el conocimiento. La virtud, pues, puede ser enseñada. La maldad es ceguera. Nadie hace maldad de propósito. Él que sabe la verdad la hará.

Mahoma. Después de que Mahoma recibió su revelación inicial cuando tenía más o menos 40 años, empezó a predicar un monoteísmo sin compromiso, lo cual enfureció tanto a los paganos de Meca que le hicieron huir a Medina en la famosa Hijrs de 622 d.C. Después que los Judíos de Medina rechazaron sus propuestas, él cambió la qibla, o dirección de la oración, para volverse a Meca en vez de Jerusalén. Las fuerzas de Mahoma lucharon contra varios oponentes y mataron muchos, incluso cientos de judíos. El Profeta, quién no luchó en persona, mostró misericordia a los cautivos después de la derrota de Meca.

El Corán no dice que Mahoma hizo ningún milagro. Pero hay tradiciones que atribuyen numerosas maravillas a él: La mantequilla, una parte de la cual Mahoma había comido, incrementó continuamente. “Un árbol movió de su lugar de su propio esfuerzo y sombreó a Mahoma mientras que él dormía.” “Un lobo habló y convirtió a un judío.” Según Francesco Gabrielli, “Para la tradición y piedad posterior su carácter pareció ser como la suma de todas las virtudes morales…a fuerza del añadir a los testimonios genuinos de la vida y carácter del Profeta las fantasías de los apologéticos.” 13

Los cinco pilares del Islam son (1) el Shahada, o creencia, que afirma, “No hay ningún dios sino Alá, y Mahoma es su profeta,” (2) Salat, oración cinco veces al día mirando hacia Meca, (3) Zakat, o limosnas, (4) ayuno durante Ramadan, el noveno mes lunar que consiste de una abstinencia estricta de comida y bebida durante la luz del día, y (5) para los que puedan hacerlo, el Hajj, un peregrinaje a Meca. Cuando el peregrino está en Meca, él debe caminar alrededor del edificio Kaaba y besar la piedra negra de meteoro encerrada en sus paredes.

Puesto que los seguidores de Mahoma no lo adoran, no deben de ser llamados “mahamutenses”. Deben de ser llamados “Musulmanes,” de la palabra “Islam” que connota su sumisión a Allá.

Jesús. Hasta que tenía 13 años Jesús se quedó en Nazaret, supuestamente trabajando como un carpintero. (Lucas 3:23). Luego empezó su ministerio sometiéndose al bautismo de Juan el Bautista. Jesús, quien no tuvo entrenamiento formal como rabino, no habló como los rabinos de su tiempo; ellos citaron sus predecesores como sus autoridades mientras Jesús habló por su propia autoridad (Mateo 5:27-28, 7:28-29).

Puesto que sabemos que Jesús apareció a tres o cuatro fiestas de Pascua, su ministerio público debe haber durado de tres años a tres años y medio. Durante este período él entrenó a un grupo de doce apóstoles y muchos otros discípulos. Él iba de un lugar a otro enseñando, sanando a los enfermos y resucitando a los muertos (por ejemplo, Juan 11). Las fuentes judías rabínicas no niegan estos milagros sino que los atribuyen a la magia de demonios. Al hablar de los milagros atribuidos a Cristo en los Evangelios canónicos, F.F. Bruce comenta, “En general, son normales, lo que quiere decir que son el tipo de obras que uno esperaría de una Persona tal como los Evangelios lo representan.” 14

Como su antecesor, Juan el Bautista, Jesús predicó que los hombres deben arrepentirse de sus pecados (Lucas 13:3-5) o sea, el hombre debe reconocer el juicio de Dios contra su maldad y buscar su perdón y lavamiento. Él enseñó que el hombre debe buscar la voluntad de Dios y su reino, en vez de otro reino mundial o meta temporal (Mateo). Él insistió que el hombre deba amar no solamente a sus prójimos sino aun a sus enemigos (Mateo 5:44).

Sobre todo, Jesús enseñó que Dios ama al hombre tanto que ha mandado a su único hijo, Jesús mismo, para tomar la forma de hombre (Juan1:1,14) para morir en su lugar para que no perezcan eternalmente sino que recibirán la vida eterna (Juan 3:16); Mateo 20:28). Para que un hombre reciba la vida eternal debe “nacer de Nuevo” (Juan 3:3) por entregar su vida a Jesús (Juan 1:12; cf. Apocalipsis 3:20).

La indiferencia que Jesús mostró ante las regulaciones menudas de los Fariseos (por ejemplo, prohibir el saneamiento los sábados) despertó oposición de ellos, quienes eran los líderes más respetados entre los Judíos. Jesús denunció fuertemente la hipocresía de estos antagonistas. Aun en la época de su mayor popularidad Jesús dijo a sus discípulos que él sería condenado a muerte, crucificado y resucitado (Marcos 8:31; 9:31; 10:33-34

LA MUERTE

Zoroastro. Según el Al-Biruni (DIC. 973-1048) Zoroastro fue matado por los invasores Turcos. El Shah Namah (ca. d.C. 1000) describe el evento:

Y todos ante el Fuego los turcos  mataron y a esa secta arrastró. El Fuego, que
anteriormente Zardusht (Zoroastro) había encendido, de su Sangre murieron;
Quien mató a ese sacerdote yo no sé.

Buda. A la edad de 80 años mientras que viajaba cerca de Benares, se enfermó mortalmente después de una cena de puerco, quizá por disentería. Según el Mahaparanibbana Sutta sus últimas palabras a un discípulo fueron las siguientes:

He alcanzado mi suma de días….. Es solamente, O Ananda, cuando la Tatagata [Un título de Buda] cesa de atender a las cosas exteriores, o experimentar cualquiera sensación, llega a ser sumergido en la meditación devota del corazón que se concierne con ningún objeto material–es cuando, luego, que el cuerpo de Tatagata está tranquilo.

En otra parte de esta “sutta” se dice que el Buda añadió,” Mas, O Ananda, sé lámparas a si mismo. Sé un refugio a si mismo. No huya a ningún refugio externo. Agarra la verdad como una lámpara,” Después de su muerte el Buda fue incinerado y las cenizas fueron distribuidas entre ocho ciudades. Sus supuestos restos son venerados en varios stupas, o capillas por toda Asia.

Sócrates. Sócrates fue llevado a la corte en 399 a.C. con cargos de “ateísmo” y de corromper a la juventud de Atenas. Esta instrucción de cargos tuvo, por lo menos, dos causas inmediatas: una reacción política que ocurrió en Atenas después de una larga guerra con Sparta y las piezas satíricas del escritor cómico Aristopaneo. Aunque Sócrates se defendió elocuentemente (la defensa está apuntada en la Apología de Platón) el jurado votó 281 a 220 a condenarle a la muerte.

Sócrates podía haber huido de Atenas antes del proceso, pero decidió quedarse.. Él no tenía miedo de la muerte porque le daría o la aniquilación o una oportunidad agradable de tener compañerismo con los que ya se habían muerto. En el tiempo elegido Sócrates bebió animosamente la cicuta. Según el Faedo sus últimas palabras fueron, “Le debo un gallo a Asclepius (el dios del saneamiento); no olviden pagárselo.

Mahoma. En el año 632 Mahoma se enfermó con fuertes dolores de cabeza y fiebre. Antes de morir el profeta exhortó a los Árabes que mantuvieran su unidad, él proclamó los deberes de los casados y abolió la usura y la contienda sangrienta. Cuando él anunció que si le debiera a alguien alguna cosa aquella persona podía reclamarla, un silencio cayó sobre la muchedumbre. Un hombre vino hacia el frente para reclamar algunas monedas. Mahoma finalmente sucumbió y fue enterrado en la casa de su esposa, A’isha, quien le había cuidado durante sus últimos días. La tumba del profeta está en Medina, el sitio más venerado por los Musulmanes después de Meca.

Jesús. Cuando Jesús fue dado un bienvenido tumultuoso dentro de Jerusalén el Domingo de Ramos, los principales sacerdotes y otros líderes religiosos do los judíos conspiraron con Judas Iscariote, uno de los discípulos de Jesús, para arrestarle. Finalmente fue arrestado jueves en la noche (temprano en la mañana del viernes de cálculo judío) en un jardín donde estaba orando con sus discípulos. Después de interrogatorios preliminares durante la noche por Anás el principal sacerdote [emérito] (Juan 18), por Caifás el principal sacerdote (Marcos 14; Mateo 26; y Lucas 22) y por parte del concilio (la asamblea de los judíos que gobernaba), Jesús fue llevado de madrugada al gobernador Poncio Pilato y acusado de guiar por mal camino la nación judía, prohibiendo el pago de impuestos a Roma y afirmando ser un Rey (Lucas 23:2). 15

Aunque encontró inocente a Jesús, Pilato mandó azotarlo y crucificarlo para pacificar una turba que fue acogido y agitado por los líderes judíos (Mateo 27:20, Marcos 15:11). Aunque Jesús padeció humillación y dolor inmenso en la cruz, el rogó que Dios perdonara a los responsables (Lucas 23:24). Este “Viernes Santo,” mientras aproximaba el sábado, 16 los soldados romanos apresuraron las muertes de los criminales con quienes Jesús estaba crucificado, rompiéndoles las piernas. Los soldados aseguraron que Jesús estaba muerto metiéndole una lanza en la costilla..

El cuerpo de Jesús fue enterrado por José de Arimatea en un sepulcro nuevo que había labrado en la peña. Se hizo rodar una gran piedra en frente de la entrada, y soldados romanos aseguraron el sepulcro (Mateo 27:62 – 66). Cuando algunas mujeres discípulos vinieron a la tumba temprano en la mañana el día domingo para completar el ungimiento del cuerpo de Jesús, ellas descubrieron que los soldados se habían ido, la piedra quitada y la tumba vacía. Al tener noticias de esto, Juan y Pedro corrieron a la tumba (Juan 20) y descubrieron que todo que quedaba dentro de la tumba era la ropa de entierro de Jesús, aseadamente en su lugar (evidencia, de paso, que habla en contra de un robo de tumba.)

No fue solo la tumba vacía que convenció a los discípulos que Jesús estaba vivo, sino que Jesús apareció a sus discípulos por lo menos diez veces después de esto. Todas estas apariencias están escritos en el Nuevo Testamento; haremos mención de solo cuatro de ellos.

Jesús apareció primero a María Magdalena el domingo por la mañana cerca de la tumba. Los otros discípulos no creyeron su reporte (Juan 20:18, Marcos 16:11). Luego esa noche en Jerusalén, Jesús apareció repentinamente en medio de los discípulos, quienes se habían hecho fuerte detrás de puertas cerradas. Después de permitir que estos hombres aterrizados le tocaran y examinaran sus heridas para probar que él no era aparición, él comió una comida con ellos (Juan 20:19; Lucas 24:39, 43). Jesús también apareció a una multitud de sus discípulos en una montaña en Galilea (Mateo 28:16 – 18) y en Jerusalén antes de su ascensión (Lucas 24:44 – 49; Hechos 1).

Luego Saulo de Tarso, en su paso de Jerusalén a Damasco para perseguir a los cristianos allí, encontró al Jesús resucitado (Hechos 9). Esto transformó a Saulo, un perseguidor fanático de la cristiandad, a Pablo, un ferviente propagador de la cristiandad. 17
RELACION A LA DIEDAD

Zoroastro. Parece que Zoroastro predicó la alabanza monoteísta de Ahura Mazda, quien fue el creador de dos otros espíritus — uno bueno y el otro malo. 18 El Zoroastrianismo dualístico clásico, que puso Ahura Mazda contra el malévolo Ahriman, desarrolló en el período Sassianiano (d.C. 226-652). Luego el Zoroastrismo también desarrolló una doctrina de un Saoshyan (Salvador) quien resucitaría a los muertos. Según Jacques Duchesne-Guillemin:

Zoroastro no se presentó como el redentor. Cuando sus oraciones llaman al redentor que va a renovar la existencia, se refiere al príncipe que aceptará a su doctrina y realizará el Dominio de la Justicia y la Buena Mente. Él hasta permite que el papel de redentor lo juega cualquier hombre, con tal que practique la justicia. 19

Buda. Aunque no es correcto hablar del Budismo como una religión “ateísta,” es una religión cuya mayor enfoque está en el hombre más que en algún dios. El Annual Budista de Ceylón define el Budismo como “aquella religión que, sin comenzar con Dios, dirige al hombre a un nivel donde el sostén de Dios no es necesario.” Buda mismo, que vino de un ambiente de Hinduismo politeísta parece haberle tratado a aun Brahmán, uno de los dioses más altos, con un desdén frío. Junjiro Takakusu de la Universidad de Tokyo explica que, “el Buda no negó la existencia de dioses (Devas), pero él los consideró solamente como un nivel más alto de seres humanos que también serían enseñados por él.” 20

Está claro que a través de los siglos el concepto original de Buda como un hombre iluminado fue radicalmente cambiado así que “él ya no era un maestro ordinario de valores morales sino un Mahapurisa {un superhombre}, mayor que los dioses mismos. 21 Las transformaciones en el arte Budista revelan esta evolución en la doctrina. Del tercer siglo hasta el primer siglo antes de Cristo, Buda fue representado en el arte de India simplemente por un símbolo, tal como su huella, paraguas, o trono. 22 De allí en adelante el Buda mismo es representado. Según Mortimer Wheeler, “No fue menos apropiado representar al Buda deificado que incluir las divinidades tradicionales del panteón Hindú.” 23

En el segundo o tercer siglo después de Cristo el Budismo de Mahayana había producido una doctrina de Boddhisatvas, innumerables Budas perfeccionados y distribuidos por el espacio y el tiempo que ayudan al hombre por sus méritos. Según el Lotus del Amor Verdadero el Buda fue un ser eterno y sublime que apareció en forma humana como el salvador del hombre.

Sócrates. Aunque Sócrates no suscribió completamente a las deidades antropomórficos Homéricos, él fue profundamente devoto en su propia manera. Él fue escrupulosamente obediente a su daimonion, un espíritu guiador personal. En la Apología de Xenofón afirma, “Para mi, lo he descrito así como fue: tan religioso que no hizo nada sin consejo de los dioses…”

Mahoma. El Corán enfatiza fuertemente la unión de Divinidad, no solamente para negar el politeísmo sino también para refutar la Trinidad Cristiana. En el Corán 112:1-4 leemos:

Diga: Él es Allá, el Único! Allá, el eternalmente Buscado de todos! No engendra ni fue engendrado. Y no hay nadie comparable a Él.

Mahoma mismo no pretendió ser nada más que un mensajero mortal (Corán 7:188; 17:95). En una ocasión se narra que dijo: “O, Dios, yo soy solo un hombre. Si he lastimado a alguna persona en cualquiera manera entonces perdóname y no me castigues.” Se ve su debilidad en el Corán, sura 80, donde Allá lo regaña por desviarse de un ciego.

Tampoco pretendió Mahoma tener el poder de salvar a otros. Según una tradición mencionada por Athar Husain, Mahoma dijo:

O Pueblo de Quraish sean preparados para la vida venidera.
No puedo salvarlos del castigo de Dios, O
Bani Abd Manaf… no puedo
protegerlos tampoco, O Safia, tía del Profeta,
No puedo ayudarlos; O Fátima, hija de Mahoma, aun no
puedo salvarte a ti. 24

Cuando murió Mahoma, Abu Bakr, que fue uno de los califas que lo sucedieron anunció, “O, Hombres, quienquiera que adoró a Mahoma, sepan que está muerto; cualquiera persona que adoró el Dios de Mahoma, sepan que Él es vivo e inmortal.”

Jesús. En distinción a los otros lideres espirituales quienes estamos investigando, Jesús vino de una cultura monoteísta. El concepto de “dioses” en la religión es muy antropomórfico; no hay una diferencia fija entre hombres y tales dioses. 25 En el monoteísmo judaico la distinción entre Dios como ser trascendente e infinito y el hombre como ser finito es casi absoluto.

Por lo tanto, es muy notable que Jesús declaró ser uno con el Padre (Juan 10:30), una blasfemia por lo cual los Judíos lo querían apedrear (Juan 10:31, 33: Juan 5:17-18). Este anuncio de ser uno con Dios fue expresado en la declaración de Jesús de ser libre del pecado (Juan 8: 46), ser el único camino al Padre (Juan 14:6), tener autoridad para perdonar los pecados (Mateo 9: 5-6) y tener el derecho de demandar lealtad completa (Lucas 14:26). Él aceptó adoración (Juan 20:28; Mateo 28:9; Lucas 24:52; como contraste tenemos el rehúso de aceptar cualquier adoración por parte de Pedro, Hechos 3:12; 10: 25-26; y Bernabé y Pablo, Hechos 14: 14-15), y él creyó que mereció igual honor con Dios Padre (Juan 5:23). Jesús osó dirigirse a Dios como Abba, un término íntimo Arameo para “padre,” el cual ninguno de los rabinos usó. Como ha notado Joachim Jeremias, “… este Abba implica afirmar una revelación única y una autoridad única.” 26

A veces se sugiere que la deidad de Jesús sea una doctrina tardía, importada a la Cristiandad por conversos del paganismo. 27 Este tesis no puede ser sostenido en vista de las declaraciones del apóstol Pablo, un Judío farisaico convertido. 28
CONCLUSIONES

Al repasar esta información, vemos que estos hombres importantes si comparten algunas características.

Todos predicaron contra la corrupción de la religión de su día.
Todos percibieron agudamente las necesidades de sus compatriotas.
Todos fueron tan captados por convicciones personales que intentaron transmitir a otros lo que creían ser verdad, aunque el intentarlo despertó oposición y los ocasionó sufrimiento.
Los hechos y palabras de cada hombre han atraído admiradores y seguidores que han extendido su impacto sobre muchos continentes y por muchos siglos.
Sin embargo, decir que cada uno de estos líderes son equivalentes, no es argüir de la tolerancia sino de la ignorancia. Cada uno tuvo su propio mensaje y misión distinta. Y al comparar Jesús con Zoroastro, Buda, Sócrates y Mahoma, descubrimos un número de características únicas en la vida y ministerio de Jesús.

Primero, solamente Jesús vino de una cultura que ya fue monoteísta.

Segundo, su muerte por crucifixión es única. George Bernard Shaw dijo una vez muy cínicamente: “Esta gente refinada alaba a Jesús y comparativamente no tienen en cuenta ni Sócrates ni Mahoma, por ninguna razón discernible excepto que Jesús fue horriblemente torturado, y Sócrates fue humanitariamente drogado, mientras Mahoma murió sin renombre en su cama.” 29

Al contrario, Jean-Jacques Rousseau en “Profesión de fe del Vicar Savoyard, Emile escribió:

Que prejuicios, que ceguera se necesita para comparar al hijo de Sofroniscus con el hijo de María! Que distancia entre los dos! Sócrates, muriendo sin dolor, sin deshonra, fácilmente mantuvo su carácter hasta el fin… La muerte de Sócrates, filosoficando tranquilamente con sus amigos, es la más dulce que uno podía imaginar; la de Jesús expirando bajo torturas, injuriado, ridiculizado, maldicho por su pueblo entero, es lo más horrible que uno podía temer… De veras, si la vida y muerte de Sócrates son los de un sabio, entonces la vida y muerte de Jesús son los de un dios.

Pero la muerte de Jesús en la cruz es única no solo en su forma sino también en su alegado significado redentora. Ni Zoroastro, Buda, Sócrates ni Mahoma declaran que su muerte salvaría a los hombres de sus pecados.

Tercero, si excluimos cuentos legendarios y apologéticos tardíos, nos damos cuenta que estos cuentos tempranos atribuyen milagros solamente a Jesús.

Cuarto, solamente Jesús habló de su propia autoridad indudable. Zoroastro y Mahoma actuaron como mensajeros para Dios, mientras Sócrates y Buda rogaron que cada hombre consultara a su propia conciencia.

Quinto, solamente Jesús predicó que resucitaría después de su muerte, y solamente sus seguidores colocan su fe en tal evento.

Sexto, solamente Jesús hizo afirmación de igualdad con un deidad supremo y único. Según E.O. Jones, una autoridad en las religiones contemporáneas, “No se ha afirmado en ningún otro lugar que un fundador histórico de cualquiera religión fuera la única deidad suprema.” 30

Ahora uno puede sostener que Jesús fue un engañador, pero pocos han hecho esa crítica. O uno puede querer creer con G. Bernard Shaw que Cristo fue sincero pero engañado:

Si usted cree con los evangelistas que Cristo podía haberse rescatado por un milagro, o, como un Secularista moderno, afirmar que se podía haberse defendido eficazmente, el hecho queda que según todas las narrativas no lo hizo…El consenso en este punto es importante porque comprueba la sinceridad absoluta de la declaración de Jesús que él fue un dios. Ningún impostor habría aceptado tales consecuencias espantosas sin hacer el esfuerzo de salvarse. Ningún impostor habría tenido el valor de aguantarlas por la convicción de que él resucitaría de la tumba y vivirá de nuevo después de tres días. 31

C.S. Lewis dice que la declaración de Jesús de ser igual con deidad nos deja solamente una otra opción:

Un hombre que fue meramente un hombre y dijo tales cosas como las que dijo Jesús, no sería un gran maestro. Él sería o un loco — en la misma categoría del hombre que afirma ser un huevo sancochado — o sería el Diablo del Infierno. Usted debe hacer su decisión. O este hombre fue, y es, el Hijo de Dios: o, al contrario, es un loco o algo peor. Usted puede callarlo como un tonto, usted puede escupirlo y matarlo como un demonio; o usted puede humillarse a sus pies y llamarlo Señor y Dios. Pero no vengamos con ninguna tontería altiva de que Él es un gran maestro humano. Él no nos ha dejado esa puerta abierta a nosotros. Nunca fue su intención. 32

Traducción por Holly Bekius y Mike Sullivan

NOTAS

1 Walter Lippman, A Preface to Morals [Un prefacio a morales] (1929), p. 155.

2 Arnold J. Toynbee, Civilization on Trial [Civilización en juicio] (1948), p. 156.

3 Christmas Humphreys, Buddhism [Budismo] (1955), p. 14.

4 M. Winternitz, “Gotama the Buddha, What Do We Know of Him and His Teaching?” [Gotama el Buda, ¿Qué sabemos de él y su enseñanza?] Archiv Orientalni, I (1929), 235.

5 Cf. Anton-Hermann Chroust, Socrates Man and Myth [Sócrates hombre y mito] (1957).

6 Jose O’Callaghan, Biblica, 53 (1972), 91-100 ha identificado un fragmento griego de cueva VII en Qumran como manuscrito de Marcos con fecha de c. d.C. 50 aunque la mayoría de eruditos han dudado sus interpretaciones y rechazado su identificación.

7 F.F. Bruce, The New Testament Documents: Are They Reliable? Los documentos neotestamentarios, ¿son confiables?] (1960), p. 12.

8 W.F. Albright, New Horizons in Biblical Research [Nuevos horizontes en investigaciones bíblicas] (1966), p. 46; Leon Morris, Commentary on the Gospel of John [Comentario sobre el Evangelio de San Juan] (1971), pp. 34-35.

9 Cf. P. Winter, “Josephus on Jesus,” [Josefo sobre Jesús] Journal of Historical Studies, I [Jornal de estudio históricos] (1968), 289-302. En el 1971 el Profesor Shlomo Pines de la Universidad Hebrea en Jerusalén, tradujo un manuscrito árabe del décimo siglo d.C. que contiene una versión de un pasaje de Josefo que el cree representa el texto original y no interpolado. El texto árabe lee en parte: “En este entonces había un hombre sabio llamado Jesús. Su conducta fue bueno, y fue conocido como virtuoso. Y muchas personas de entre los judíos y las otras naciones se hicieron sus discípulos. … Ellos [sus discípulos] reportaron que el les había aparecido tres días después de su crucifixión y que estaba vivo; de acuerdo, fue el tal vez el Mesías de quien los profetas han contado maravillas.” S. Pines, An Arabic Version of the Testimonium Flavianum and Its Implications [Una versión árabe del Testimonium Flavianum y sus implicaciones] (1971), pp. 9-10.

10 Cf. A. Helmbold, The Nag Hammadi Gnostic Texts and the Bible [Los Nag Hammadi textos gnósticos y la Biblia] (1967).

11 Cf. M.R. James, The Apocryphal New Testament [El Nuevo Testamento apócrifo] (1924).

12 Un punto que no debe ser ni dado demasiado énfasis, ni ignorado es el hecho de que el amor socrático, como discutido en el Simposium por Plato, fue un tipo de pederastia o amor homosexual en que un hombre mayor buscó instruir e inspirar un hombre joven. Cf. H.I. Marrou, A History of Education in Antiquity [Historia de educación en la antigüedad] (1964), pp. 50-59.

13 Francesco Gabrielli, Muhammad and the Conquests of Islam [Mahoma y las conquistas de Islam] (1968), p. 11.

14 Bruce, p. 62.

15 Cf. Edwin Yamauchi, “Historical Notes on the Trial and Crucifixion of Jesus Christ,” [Notas históricas sobre el juicio y la crucifixión de Jesucristo] Christianity Today, XV (April 9, 1971), 6-11.

16 Los judíos consideraron que el comienzo del séptico día era desde el atardecer el viernes.

17 Para discusión adicional de las evidencias vea, J.N.D. Anderson, The Evidence for the Resurrection [La evidencia para la resurrección] (1965); Frank Morison, Who Moved the Stone? [¿Quien movió la piedra?] (1930).

18 Cf. R. C. Zaehner, The Dawn and Twilight of Zoroastrianism [La alba y el crepúsculo del Zoroastrismo] (1961).

19 Jacques Duchesne-Guillemin, The Hymns of Zoroaster [Himnos de Zoroastro] (1963), p. 19.

20 Cited in F.H. Hilliard, The Buddha, the Prophet and the Christ [El Buda, el profeta y el Cristo] (1956), p. 60.

21 B.G. Gokhale, “The Theravada-Buddhist View of History,” [Historia del punto de vista Teravada-Budista] Journal of the American Oriental Society, LXXXV (1965), 359-60.

22 Tamara T. Rice, Ancient Arts of Central Asia [Artes antiguas de Asia central] (1965), p. 150.

23 Mortimer Wheeler, Flames over Persepolis [Llamas sobre Persepolis] (1968), p. 163.

24 Athar Husain, Prophet Muhammad and His Mission [El profeta Mahoma y su misión] (1967), p. 128.

25 Cf. Edwin Yamauchi, “Anthropomorphism in Ancient Religions,” [Antropomorfismo en religiones antiguas] Bibliotheca Sacra, CXXV (1968), 29-44.

26 Joachim Jeremias, The Central Message of the New Testament [El mensaje central del Nuevo Testamento] (1965), pp. 29ff.

27 Por ejemplo, H.J. Schonfield, The Passover Plot [El Complot de la Pascua] (1966), pp. 21, 200. Vea en comparasion, la resena por el escritor en The Gordon Review, X (1967), 150-60; también reimpreso en Journal of the American Scientific Affiliation, [Jornal de la afiliación científica Americana] XXI (1969), 27-32.

28 H.J. Schoeps, Paul: The Theology of the Apostle in the Light of Jewish Religious History [Pablo: la teología del apóstol a luz de la historia religiosa Judea] (1961), pp. 152, 158.

29 G. Bernard Shaw, Everybody’s Political What’s What [El que es que político para todos] (1944), p. 129.

30 E.O. James, Christianity and Other Religions [Cristianismo y otras religiones] (1968), p. 170.

31 G. Bernard Shaw, Androcles and the Lion [Androcles y el león] (1951), p. 50. First published 1913.

32 C.S. Lewis, Mere Christianity [Mero cristianismo] (1955), pp. 52-53.

Derechos reservados © 1971 Edwin M. Yamauchi. Usado y traducido con permiso. El autor, Edwin M. Yamauchi, es profesor de historia en la Universidad Miami, Oxford, Ohio. Este articulo fue publicado originalmente como “Historical Notes on the (In)comparable Christ,” [Notas historicas sobre el Cristo (In)comparable] en Christianity Today, October 22, 1971, pp. 7-11.

http://fefundamental.bligoo.com/content/view/105697/Jesus-Zoroastro-Buda-Socrates-y-Mahoma.html

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