La guerra de los arqueólogos


La guerra de los arqueólogos

Por Walter Laqueur, director del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos de Washington Traducción: José María Puig de la Bellacasa (LA VANGUARDIA, 07/02/10):

Los arqueólogos e historiadores del mundo antiguo han estado riñendo durante mucho tiempo. La suya, después de todo, no es una ciencia exacta, sino un oficio. Indios y pakistaníes, por ejemplo, han mantenido discusiones encarnizadas sobre la civilización del valle del Indo. Durante treinta años ha habido asimismo una guerra encarnizada entre el arqueólogo bíblico y sus críticos. Era costumbre, hasta hace escasas generaciones, utilizar el Antiguo Testamento como una guía para excavar en Tierra Santa, aunque los escépticos han abundado durante mucho tiempo.
La escuela de los minimalistas (también llamada la de Copenhague-Sheffield) sostuvo que la Biblia podría ser indudablemente una gran obra literaria y teológica pero que como guía para la antigua Palestina es inútil e incluso susceptible de inducir a error. El rey David, probablemente, nunca existió y el rey Salomón probablemente nunca llegó a construir un grande y espléndido templo.
Los dignatarios religiosos árabes palestinos fueron aún más lejos y afirmaron que no había pruebas de que los judíos hubieran vivido en Palestina; probablemente llegaron en fecha bastante reciente de algún lugar del sur de Rusia. Así, las disputas llegaron a tener una carga notablemente emocional. Un conocido arqueólogo, el profesor estadounidense Albert E. Glock, incluso fue asesinado en circunstancias no del todo aclaradas hoy, un tema para una novela de suspense de Agatha Christie. Las discusiones no siempre siguieron derroteros de naturaleza étnica y política. Respetados arqueólogos israelíes se adscribieron también a la escuela minimalista… Y hubo quienes lamentaron la politización de la arqueología. Porque, si los sionistas decidieron volver a Palestina hace más de cien años, no fue por los reyes David y Salomón, sino porque temían que los judíos europeos fueran asesinados.
Es cierto que ha habido pequeñas comunidades en Palestina desde tiempos inmemoriales y una de las plegarias principales rezaba El año que viene en Jerusalén,pero en último término la remigración (retorno) se produjo por el antisemitismo y por Hitler, no por el rey David.
Sea como fuere, las recientes excavaciones en un lugar intermedio entre Tel Aviv y Jerusalén llamado Kirbet Qeijafa (o She´arayim) están arrojando nueva luz sobre este antiguo debate. Muchos consideran que podría tratarse del descubrimiento arqueológico más importante desde hace décadas. She´arayim, que se menciona en la Biblia (el nombre significa ´casa o pueblo de dos puertas´), es de interés para los arqueólogos porque ninguna otra ciudad poseía dos puertas en aquel tiempo.
No está claro el motivo por el que esta localidad se pasó por alto en las excavaciones de los siglos XIX y XX. Mayor importancia reviste el hallazgo de un ostracon (fragmento de cerámica) en una excavación en el 2008/ 2009 con una inscripción de cinco líneas en una lengua posiblemente protocananea o protohebrea. Como este asentamiento se remonta al siglo X antes de Cristo, se trataría con mucho de la inscripción más antigua; hasta ahora, la inscripción más antigua en hebreo hallada en Palestina databa del siglo VII antes de Cristo. De ser así, esto tendría grandes consecuencias en la arqueología de Oriente Medio y en la datación bíblica y, por supuesto, en la disputa entre los minimalistas y sus adversarios. El profesor Garfinkel, que dirigió las excavaciones, ha subrayado que no es un político y que su especialización profesional fue la muy anterior edad de piedra, en la que no había políticos… She´arayim pertenece a otra época, la temprana edad de hierro. Ahora bien, ¿podría un solo descubrimiento revolucionar nuestra forma de pensar acerca de una cuestión que es objeto de tan encarnizada disputa? Probablemente, no. Sin embargo, tres años antes, el arqueólogo Abraham Biran había encontrado en Tel Dan, en el norte de Palestina, en un fragmento de piedra otra inscripción que se remontaba al siglo IX en la que se mencionaba la “casa de David”, la única que se ha encontrado de tales características. Los arqueólogos minimalistas no estaban convencidos: ¿tal vez podía ser otro David y otra casa? Pero en la medida en que aparezcan más pruebas, aumenta la probabilidad de que los israelitas hubieran vivido en esta parte del mundo.
Pero eso aún no significa que el texto del Antiguo Testamento deba tomarse excesivamente al pie de la letra. Los orígenes de cada pueblo o nación se encuentran en la mitología y no en la historia como ciencia, pero generalmente suele haber un núcleo basado en datos objetivos… Esto no significa que David y Salomón fueran grandes reyes gobernantes de grandes imperios. Lo más probable es que fueran jefes locales. Pero esto significaría que las historias bien conocidas por la humanidad a lo largo de los últimos dos milenios no son sólo invenciones literarias.
Las excavaciones en She´arayim-Qeijafa se reanudarán en junio. No solucionarán el conflicto palestino-israelí. Ni siquiera, tal vez, la polémica entre minimalistas y sus críticos. En este campo siempre cabe encontrar razones para dudar. Sin embargo, las excavaciones se seguirán con gran interés mucho más allá de los confines de la arqueología bíblica.

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20100207/53886204086.html

3 comentarios (+add yours?)

  1. Ricardo Paulo Javier
    mar 10, 2010 @ 13:50:09

    ¿Quién mató a Dr. Glock?
    “La arqueología no es una ciencia, es una venganza.” Geoffrey Wheatcroft sobre el asesinato de un estadounidense que fue atrapado en las disputas por tierras de Oriente Medio Geoffrey Wheatcroft

    Publicado el 06 de agosto 2001

    Twilight Palestina: el asesinato del Dr. Albert Glock y la arqueología de la Tierra Santa Edward Fox, Harper Collins, 283pp, £ 19.99 ISBN 0002556073

    Uno de los libros de nuestro tiempo esperando a ser escritos que se podría llamar los usos y abusos de la Historia. Así que muchos libros, de los más groseros potboilers a las obras aparentemente académicas, zumbido con matices y escondido temas políticos, tanto la “historia” es la propaganda nacionalista en no muy pesado disfraz. El ejemplo favorito de Eric Hobsbawm es un libro que llegó a través de llamadas Cinco Mil Años de Pakistán – el de un país que no había nacido hace 60 años o soñado, de 20 de antes. El mío es el libro que los irlandeses nacionalistas Sra. Stopford Verde publicado en 1925 bajo el título Una historia magníficamente absurdo del Estado irlandés de 1014. Incluso ahora, cualquier historiador sabe bien lo que es un negocio peligroso que es escribir sobre el Ulster o Bosnia.

    O la Tierra Santa, para el caso, y lo que se aplica a la historia no se aplica con más fuerza a la arqueología. Albert Glock aprendido que la manera difícil. Él era un americano, un misionero luterano que había renunciado a ese llamado para la arqueología, y de Palestina. Había pasado 17 años trabajando en Jerusalén y en la Ribera Occidental, donde fue el director del Instituto de Arqueología de Palestina en la Universidad de Birzeit. Un domingo de enero de 1992, a la edad de 67 años, fue muerto a tiros por asesinos desconocidos cerca de su campus.

    En el momento de la muerte, Edward Fox nunca había oído hablar de Glock. Fox es un periodista estadounidense y autor que vive en Londres, que ocurrió dos años después del asesinato, a leer un artículo sobre “Arqueología como Cultural Survival” en el Journal of Palestine Studies. En una nota sorprendente, escrito con la pretensión poco de desprendimiento de académicos, Fox leer que Glock había sido fusilado “por un hombre enmascarado utilizando un arma del ejército israelí que fue conducido en un coche con matrícula israelí”. La primera reacción de Fox fue, “¿Por qué alguien querría matar a un arqueólogo?” Que la consulta le pida este libro, una novela policíaca de la vida real.

    En busca de una respuesta, se fue a la Ribera Occidental y se matriculó en la universidad. Todo lo que descubrió sobre la vida propia de Glock y el carácter, su pregunta asombrado no era tan desconcertante como podría parecer. Todo el mundo cita a Sir Mortimer Wheeler, quien dijo que la arqueología no es una ciencia, es una venganza, pero se habla solamente de disputas feroces y celosías métier du entre los profesionales sin las profundas diferencias ideológicas. En Tierra Santa (que de nueva expresión conveniente, lo que evita la petición de principio de “Israel” o “Palestina”), las venganzas son más amarga aún porque van al corazón de cuyas tierras se trata. Allí, la “arqueología” ha sido realmente una continuación de la lucha religiosa y comunal por otros medios, tal vez desde la emperatriz Elena se embarcó en su búsqueda de la Vera Cruz.

    Desde sus propios comienzos, el movimiento sionista incluidos los aficionados que le dio “excavar en busca de la victoria” un nuevo significado, a través de la investigación destinada a establecer el origen judío de la tierra, mucho superpone posterior conquista y colonización. Varios políticos israelíes han sido los arqueólogos interesados, y cualquiera que haya visitado el fuerte remate de Masada, por ejemplo, se han dado cuenta de que es tanto político como de la declaración como monumento antiguo. Luego, más recientemente, ha habido lo que Fox llama a una revolución copernicana en el tema, con el mundo familiar de la arqueología bíblica al revés por un esfuerzo consciente para eliminar los prejuicios religiosos.

    En su vida, el trabajo de Glock había todo tipo de implicaciones políticas. No menos importante, que creía que los organismos locales que son reliquias del imperio – la Escuela Británica de Arqueología y de la Escuela Bíblica – y se debe disminuir en importancia en comparación con la Home-Grown instituciones, a pesar de ellas, la Universidad Hebrea de Jerusalén y de su propia universidad, inevitablemente se considera flagbearers académico de sus nacionalismos respectivos. Al mismo tiempo, y para todos sus simpatías palestino, Glock quería ser un hombre honesto. Él no pudo haber sido un académico de renombre mundial (sus enemigos de Israel le denigraba señalando lo poco que había publicado), pero sí sabía la diferencia entre la erudición y la propaganda, y pensó que la arqueología palestina limita a las glorias de la época islámica, como algunos de sus estudiantes quería, no era mejor que la interpretación sionista-bíblica.

    En otras palabras, hubo una variedad de grupos con rencor contra él. Y después de su muerte se convirtió en un juego político. Prensa israelí citó “fuentes palestinas”, que sospechaban que Glock fue asesinado por terroristas de Hamas tratando de descarrilar el proceso de paz, mientras que la OLP denunció el asesinato de un hombre que había “contribuido con su investigación técnica para la refutación de las pretensiones sionistas de Palestina” , y vio en el asesinato de “nueva prueba de los intentos de Israel para manchar la reputación del pueblo palestino en la opinión pública norteamericana e internacional”. Pero la política no es toda la historia: como con todas las mejores novelas de suspenso, el libro también tiene un interés amoroso. Glock había desarrollado un enamoramiento profundo con Al-Farabi Maya, inteligente, conciencia política palestina, celoso y rebelde, que se había convertido en “su santo grial personal de Palestina y la arqueología de Palestina”. Él educó a sus académicamente, nutrido de ella, la tomó como su asistente, preparado como su sucesor. Y todo el tiempo, como escribió en su diario: “Casi no puedo negar que yo estoy profundamente enamorado de ella.”

    Así novela policíaca? Puntillas Fox en torno a la cuestión de manera inteligente y reflexiva. Su libro es agradablemente escrito, y si el estilo es a veces seco, hasta el punto de desecación, que es mejor que la espeluznante attitudinising el tema se han sacado de algunos escritores uno puede pensar. El detective le lleva a la policía israelí, a la CIA, lo que confirma que Glock no era un espía, y en la organización de derechos humanos Al-Haq, que ofrece lo que es a menudo la única vía legal disponible para los palestinos, como “ley y el orden era prácticamente inexistente en la Ribera Occidental y Gaza “. Los israelíes estaban reticente, y los árabes continuaron toque oscuro que Glock fue asesinado como “una advertencia a los estadounidenses no venir aquí para ayudar a los palestinos”.

    Una teoría alternativa que fue liquidado por los palestinos descontentos había cierta verosimilitud, pero fue desestimada por las razones que nada halagüeña de que le habían disparado tan bien, mientras que “anti-colaboracionista” asesinatos en la Ribera Occidental tiende a ser mucho más desordenado. Luego hubo mayas, y un informe del cónsul estadounidense en Jerusalén a Washington que decía: “No ha sido la especulación que algunos de los miembros de la familia de la asistente de investigación se vio obligado a defender el honor familiar”. Al final, Fox ofrece un desenlace de todo tipo, pero no hay ninguna conclusión absoluta, porque “en el caso del asesinato Glock, como en la arqueología, no hay respuesta nunca será definitiva”. Si el que hace de este libro fascinante incompleta como una historia de detectives, sigue siendo un aspecto secundario de absorción, y muy triste, sobre los conflictos más amargos difíciles del mundo.

    El Geoffrey Wheatcroft de Controversia de Sión (Sinclair Stevenson, £ 17.99) ganó el Premio Nacional de EE.UU. 1996 del Libro Judío

    http://en.wikipedia.org/wiki/Albert_Glock

  2. Ricardo Paulo Javier
    mar 10, 2010 @ 13:53:36

    La misteriosa muerte del Dr. Glock

    Cuando un arqueólogo estadounidense fue muerto a tiros por un pistolero enmascarado en la Ribera Occidental en 1992, a ambos lados del conflicto Israel-Palestina cayó bajo sospecha. Fue a los palestinos tratando de detener el proceso de paz entonces en curso, o fue a los israelíes, irritados por sus hallazgos arqueológicos potencialmente explosiva? Por otra parte, que sólo podría haber sido el resultado trágico de una disputa entre colegas … Los informes de Edward Fox
    Edward Fox

    The Guardian, el sábado 2 de junio 2001

    No muchas personas lo han leído, aparte de los adictos de la historia y política del conflicto Israel-Palestina, pero en la primavera de 1994 de una revista académica estadounidense llamado la Journal of Palestine Studies, apareció un artículo titulado Arqueología como Cultural Survival : El futuro del pasado palestino. Su autor fue un arqueólogo estadounidense poco conocido, el Dr. Albert E Glock, que se identificó como el director del Instituto de Arqueología de Palestina en la Universidad de Birzeit, la principal universidad palestina en la ocupada Cisjordania.

    Artículo Glock argumentó que el pueblo palestino ha sido mal atendido por la arqueología realizados en su país desde que comenzaron las excavaciones en el medio del siglo 19. Dado que su país era también la tierra en la que las historias de la Biblia se establecen, Glock escribió, los arqueólogos se han interesado exclusivamente en desenterrar las pruebas materiales de la época bíblica, a la exclusión de todos los otros períodos, en particular los siglos de dominación islámica son de interés mucho mayor para la población árabe. La arqueología de la Tierra Santa, sostuvo Glock, ha escrito a los palestinos de la historia de su propio país en favor de una historia del antiguo Israel – al ser este último, por supuesto, de mayor interés para los cristianos y al pueblo de Israel moderno .

    Glock, una sola vez pastor luterano de Illinois, había comenzado su carrera arqueológica en la región con las excavaciones en Tell Ta’anach, un sitio bíblico en el norte de Cisjordania, pero en el curso de una de 20 años de odisea personal en el Tierra Santa se había dado se transformó de un arqueólogo bíblico tradicional en un defensor de una arqueología alternativa de la Tierra Santa, que trató de corregir este desequilibrio en favor de una arqueología de los palestinos. Su artículo es una contribución poderosa a la política cultural del conflicto palestino-israelí desde el lado palestino, pero no era inusual, ya que coloca un tema habría pensado que no el derecho político en el corazón del conflicto. Glock estaba convencido de que la lucha por la historia de Palestina según lo revelado por la arqueología está en el centro de la lucha entre los dos pueblos.

    Se adjunta a la primera página del artículo fue una nota biográfica extraordinaria. Decía lo siguiente:

    Albert Glock, un arqueólogo y educador estadounidense que fue asesinado por un pistolero no identificado en Bir-Zeit, en Cisjordania, el 19 de enero de 1992, escribió este ensayo en 1990 … Dr. Glock había pasado 17 años en Jerusalén y la Ribera Occidental, primero como director del Instituto Albright de Arqueología y luego como jefe del departamento de arqueología de la Universidad de Birzeit, donde ayudó a fundar el Instituto de Arqueología. Una breve revisión de los hechos relacionados con el asesinato sin resolver está en orden. Dr. Glock recibió tres disparos a corta distancia (dos veces en la parte posterior de la cabeza y el cuello, y una vez en el corazón de la parte delantera) por un hombre enmascarado utilizando un arma del ejército israelí que fue expulsado en un coche con matrícula israelí. Le tomó a las autoridades israelíes, que estaban cerca, a tres horas para llegar a la escena. Aparte de una declaración de 10 minutos, viuda del Dr. Glock nunca se le preguntó sobre sus actividades, las entradas en su diario, sus posibles enemigos, y así sucesivamente. La falta de investigación israelí sobre el asesinato de un ciudadano estadounidense es quizás la característica más inusual del caso … Las perspectivas para resolver el caso por tanto, parecen remotas.

    La forma en que la nota fue escrita – en un tono de indignación silenciado – Glock sugirió que había sido asesinado por una especie de escuadrón de la muerte israelíes (el arma, la matrícula, la falta de investigación). Pero, ¿Por qué un escuadrón de la muerte israelíes quieren matar a un arqueólogo? ¿Por qué un escuadrón de la muerte israelíes quieren matar a un arqueólogo americano, incluso uno con evidentes simpatías palestino? ¿Por qué alguien querría matar a un arqueólogo?

    El día en que fue asesinado, Glock estaba trabajando en su oficina en el Instituto de Arqueología. Era un domingo, y esa mañana había asistido a servicios religiosos en la Iglesia del Redentor en la Ciudad Vieja de Jerusalén, uno de los número de las instituciones religiosas agrupadas apretadamente alrededor del Santo Sepulcro, el templo cristiano lúgubre y claustrofóbico que tradicionalmente se creía para contener la tumba de Jesús Cristo y el lugar de su crucifixión.

    Conducía su VW van desde cerca de la Puerta de Damasco hacia el norte, a través de Ramallah, para su oficina en la localidad de Bir-Zeit, de 30 minutos de trayecto. Glock trabajaba solo ese día. Los estantes de su taller se llenaron de piso a techo con las cajas de cartón, perfectamente marcada, que contenía el material de excavación de sus excavaciones. Las mesas de trabajo en la habitación estaban cubiertas con cientos de fragmentos de cerámica ennegrecido quemado, dispuestas en un estado entre orden y caos. Glock estaba trabajando con su ayudante y un técnico del personal en el negocio de poner laborioso ya que muchos de los fragmentos de lo posible, volver junto a sus formas originales, como vasijas de cerámica doméstica.

    Algún tiempo antes de las 3pm, Glock cerró la oficina y giró la llave en la VW. Era su plan para una breve parada en la casa del asistente de enseñanza en el pueblo para dejar un mensaje. La casa fue construida en una pendiente, por debajo del nivel de la carretera. Se estacionó y bajó por la rampa de hormigón a la puerta principal. Como Glock caminó hacia la puerta principal, un joven con el rostro envuelto en un kaffiyeh, un negro y blanco pañuelo de algodón a cuadros, y vestido con una chaqueta oscura, pantalones vaqueros y zapatillas blancas, en silencio saltó de la pared de piedra construido en contra de el borde de la carretera. Cuando tenía alrededor de un metro de distancia, le disparó tres veces Glock. Uno de los de la familia dentro de la casa miraba por la ventana justo a tiempo para ver una figura de desaparecer en un auto.

    Glock fue asesinado a las 3.15 pm en una tarde lluviosa, un sombrío, en un día frío de invierno que había sido uno de los más fríos a nadie en la Ribera Occidental podía recordar. Ha habido mucha nieve, que se quedó congelada en el suelo durante días. La nieve derribó las líneas telefónicas y cables eléctricos, cortando la electricidad y teléfonos, y el hielo causaron las tuberías de agua a punto de estallar. Ese mes, enero de 1992, fue el comienzo del quinto año de la intifada, el levantamiento palestino contra la ocupación israelí de Cisjordania y Gaza. A principios de 1992, la Intifada fue mucho más allá de su pico, sus dirigentes fueron languideciendo en cárceles israelíes, y el idealismo original y las esperanzas de la sublevación había dado paso a una fase más oscura y violenta que palestinos llaman “la intifada rojo”.

    Fue una época terrible y peligrosa que viven en la Ribera Occidental, pero Albert Glock había vivido demasiado tiempo para pensar en irse, aunque él tenía 67 años y atrasados para la jubilación. Un año antes, durante la guerra del Golfo, él y su esposa Lois se había quedado en la Ribera Occidental, mientras que la mayoría de los extranjeros residentes han huido a otros lugares más seguros. Su objetivo era ser aceptado en la sociedad palestina: no creo que fue derecho a salir cuando las cosas se ponían difíciles. Los palestinos, después de todo (que escribió en las cartas a los amigos), no podía salir, cuando habría sido más cómodo para ellos para hacerlo. Glock era un terco, rock-luterana de crucería del Medio Oeste. Él no iba a ser amedrentados por obra de su vida, la arqueología de Palestina, ya sea por las rocas de los palestinos o las balas de los israelíes.

    Su muerte dejó en Jerusalén el día siguiente Post. La historia incluye la especulación sobre quién podría haber sido responsable. “Fuentes palestinas”, informó el diario “, dijo anoche que sospechaban Glock fue asesinado por terroristas de Hamas tratando de detener el proceso de paz”. Las conversaciones de paz israelo-árabe, que terminaría en el acuerdo de Oslo en septiembre de 1993, estaban llevando a cabo en Washington, y el partido islámico Hamas ha declarado su oposición a las negociaciones, que considera una capitulación ante el enemigo israelí.

    The Jerusalem Post entró en más detalle en la historia que publicó el día siguiente, que se amplió el ámbito de la sospecha, pero puso de lleno en el lado palestino: “Dos motivos por los que la delincuencia se están discutiendo en todo el campus. La primera, por ejemplo árabe fuentes, es que Glock fue asesinado, ya sea por Hamas o del Frente Popular [para la Liberación de Palestina, una facción marxista de la OLP] activistas con el fin de perturbar el proceso de paz. También vinculan la oportunidad de este asesinato con el hecho de que era ciudadano de los EE.UU. y es el aniversario de la guerra del Golfo. La segunda versión es que el asesinato fue parte de una lucha de poder entre los profesores de arqueología, uno de los cuales fue despedido recientemente. Birzeit presidente Gabi Baramki lo niega enfáticamente. ”

    Entre los propios palestinos, sin embargo, un rumor comenzó a extenderse de que, en el momento de su muerte, Albert Glock estaba trabajando en una excavación arqueológica cerca de Naplusa, y que él había hecho un descubrimiento que podría socavar todo reclamo histórico de Israel a Jerusalén. Así que los israelíes lo mataron para impedir que revele su descubrimiento. La historia es confusa: Glock nunca excavado cerca de Naplusa. Pero una sospecha similar fue expresada en una declaración difundida por la OLP en su estación de radio de Argel, la Voz de Palestina. Esta declaración establece el asesinato, en la primera línea del conflicto entre Israel y Palestina, e hizo la simple, la ecuación obvio que Glock fue víctima de un asesinato político, debido a la potencia política de su trabajo arqueológico, y que Israel era responsable de ella.

    Glock, primero llegaron a Palestina en 1962, para excavar Tell Ta’anach, una antigua colina en el norte de Cisjordania, cerca de Jenin. Ta’anach fue uno de los estados que la ciudad cananea, la Biblia se refiere, fueron conquistados por el comandante israelita Josué. Con un grupo de arqueólogos bíblicos de un seminario luterano en Illinois, Glock excavado durante tres temporadas antes y después de 1967 la guerra árabe-israelí. Pero después, cuando comenzó a enseñar en Bir-Zeit, Glock tomó la decisión radical de volver a Ta’anach, o más bien el pueblo palestino en la base de la llamada Ti’innik digo, para no excavar las partes del sitio que en relación con la historia bíblica, pero sigue siendo el más reciente de los 400 años de dominio otomano en Palestina, que terminó en 1918. Su objetivo no era descubrir las glorias de la Biblia, pero la historia más modestos de la vida ordinaria de cómo se vivía en este antiguo lugar, que había sido ocupado, dentro y fuera, de 5.000 años. Los aldeanos le pareció extraño que Glock y su equipo no estaban interesados en excavar el montículo, como arqueólogos anterior había hecho, pero en la excavación de las latas de sardinas en sus vertederos de basura. Pensaban que los arqueólogos deben ser los israelíes.

    El rumor acerca de Glock descubrir algo cerca de Naplusa, por lo tanto tenía alguna relación vaga a la verdad: como Ti’innik, Naplusa se encuentra en el norte de Cisjordania, y Glock ha sido efectivamente excavar algo relacionado con la historia de los palestinos en Palestina, y que no tenía nada que ver con los israelíes modernos o los antiguos israelitas. Glock se opuso a la vista, celebrada por la derecha israelíes, que los relatos bíblicos de la promesa de Dios de la tierra de Palestina a los israelitas, y su posterior conquista por Josué, no son sólo verdad histórica, sino una justificación de la conquista y la incautación del de la tierra de Palestina por sus sucesores contemporáneos, los israelíes modernos. Racionalismo simple argumenta en contra de ella, que creía. Sin embargo, una visión de la historia de Palestina que no toma la Biblia literalmente es necesariamente política: en disidentes de la historia bíblica tradicional, Glock se oponía al proyecto sionista de reclamar a Palestina, y el uso de la tradición bíblica para legitimar ella. Y luego le dispararon.

    Cada lado cree que el otro era culpable de asesinato Glock, tal vez no menos importante, ya que, en el Israel interminable conflicto palestino-, se había convertido en un hábito de pensamiento a culpar al otro lado de forma automática para todo lo que salió mal. Pero la muerte de Albert Glock fue velado en la ambigüedad. Como todos los reporteros de la policía sabe, la mayoría de los asesinatos son personales, y son cometidos por alguien conocido de la víctima. La mayoría de los asesinatos tienen lugar dentro de la familia – el infanticidio es la forma más común de muerte – y la mayoría de los asesinatos son por lo tanto fácil de resolver. Matando a Glock, sin embargo, no era nada como esto, así que fue evidentemente un asesinato: la muerte de alguien por lo que representan, por alguien que la víctima no conocía personalmente. Los asesinatos políticos son bastante comunes en la tierra de la Biblia, y ellos son generalmente fáciles de interpretar. Yigal Amir, el joven que mató a primer ministro Yitzhak Rabin, por ejemplo, había una razón inteligible, por lo que hizo: como un derechista de Israel, se estaba castigando a Rabin para hacer la paz con la OLP. Pero era difícil saber quién se benefició de la muerte de Glock, que recogió el cheque. Ninguna facción política palestina, como Fatah o Hamas, habían “se atribuyó la responsabilidad”, ya que, por ejemplo, de hecho, Hamas ni siquiera se tomaron la molestia de negar el informe del Jerusalem Post que estaba detrás del asesinato.

    Sin embargo, desde el punto de vista palestino no había bastante evidencia circunstancial para sospechar de una mano de Israel en la matanza. Glock fue tiroteado alrededor de las 3.15 pm. El ejército no llegar a la escena hasta algún tiempo después de las 6pm. Sin embargo, cuando, a petición de la familia Glock, la Policía Nacional de Israel dio una lista concisa de las respuestas oficiales sobre el incidente al consulado de Estados Unidos un año después, alegaron que la patrulla de las FDI llegó a 4.05pm, una diferencia de dos horas.

    Tampoco el ejército imponer un toque de queda a pesar de que, en el mes anterior a la muerte de Glock, dos toques de queda se había impuesto severas en la zona de Bir-Zeit, en respuesta a incidentes en los que las armas habían sido utilizadas por los palestinos contra los israelíes. El primer incidente fue el 1 de diciembre de 1991, cuando los colonos israelíes de Ofra, cerca de Ramallah, fueron asesinados a través del parabrisas de su coche mientras se dirigían a la ciudad vecina de al-Bireh. Uno de los colonos fue baleado en la cabeza y murió posteriormente en el hospital, y su pasajera fue alcanzado por una bala, pero no fatalmente. La responsabilidad del ataque fue asumida por el Frente Popular para la Liberación de Palestina. La respuesta de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) fue inmediata y grave: todo el distrito estaba cerrado, las barricadas fueron desplegados, y el ejército llevó a cabo la casa completa a registros domiciliarios, detuvo a 150 personas e interrogaron a muchos más que eso. Un toque de queda se impuso pesados, que duró seis semanas. Del mismo modo, cinco días antes del asesinato del Dr. Glock, un autobús que transportaba colonos israelíes atacaron con piedras y armas de fuego fuera de Ain Siniya, un pueblo de unos cinco kilómetros al norte de Bir-Zeit, ya que conducía por la carretera principal entre Ramallah y Naplusa, en torno a un 6 p.m. tarde. Nadie resultó herido, y mucho menos muertos, pero el ataque provocó una respuesta militar masiva, con helicópteros y casa por casa.

    Sin embargo, cuando, cinco días después, un tiroteo tuvo lugar en una aldea palestina, y la víctima murió, no había toque de queda en absoluto – el oficial del ejército en el lugar dijo que no valía la pena. Para Gabi Baramki, el Presidente interino de Bir-Zeit, esta respuesta fue suficiente para confirmar la sospecha de la responsabilidad israelí. El retraso de dos horas no fue un accidente, pensó. La intención era dar tiempo a los asaltantes para escapar. En cuanto a los efectos de la matanza, dijo, “Los israelíes siempre como para matar a 100 pájaros de un tiro”. Es decir, el asesinato fue la intención de crear temor entre la población palestina; para dañar la reputación de Bir-Zeit, para crear una excusa para la administración militar de la Ribera Occidental para cerrar la universidad de forma permanente, si así lo quisiera, para asustar al resto de profesorado extranjero en Bir-Zeit en salir, para propagar la discordia y la desconfianza, para debilitar la moral palestina, y, sobre todo, para librar al país de un intelectual incómodo que fue literalmente desenterrar hechos embarazosos. Este sigue siendo el punto de vista palestino en general. Sin embargo, Baramki tomó el trabajo de contacto con la sede de la OLP en Túnez, para ver si sabían algo acerca de la muerte: que pudieron haber recibido alguna información si había sido obra de una de las facciones radicales de la OLP. En el evento, no sólo se sede de la OLP negar cualquier conocimiento o participación, ordenó Baramki a una comisión de investigación sobre el asesinato.

    La mayoría de los trabajos de la investigación fue llevada a cabo por un periodista palestino local, Nabhan Khreishah. El objeto de su informe, dijo, fue para que líder de la OLP, Yasser Arafat, podría haber algo en el maletín que podía mostrar a la gente, algo que aclaró los palestinos, para que pudiera decir que la OLP estaba tomando en serio el asesinato Glock, mientras que los israelíes no se . Khreishah entrevistado a tanta gente como pudo en la universidad, y su informe se centró en un asunto que el Jerusalem Post había tocado en uno de los artículos que publicó en los días inmediatamente después del asesinato. Un asistente de enseñanza de la llamada Glock Hamdan Taha Glock había querido darle un trabajo en el Instituto, algo que Glock se negó obstinadamente a hacer hasta que por fin, después de una discusión ruido en el sindicato de profesores y el consejo de estudiantes de la Universidad de Bir-Zeit, Glock ha dado a regañadientes pulg Durante muchos años, Glock había sostenido la opinión severa e inflexible que el trabajo de Taha fue inferior a la norma que quería para el selecto grupo de arqueólogos palestino que estaba tratando de crear, lo hizo a pesar de que la mayoría de los profesores de Birzeit pensamiento Taha fue un elemento positivo a la universidad, y le imploró a dar el asistente de una oportunidad. Es mal juicio por parte de Glock para oponerse a la contratación de un palestino en un momento tan políticamente cargado. Khreishah tenía que investigar la posibilidad, por tanto, que podría Glock – irónicamente, dada la longitud de tiempo que había vivido aquí, y su devoción a la causa palestina – se han visto como un enemigo del pueblo palestino como resultado de su negativa a dar un palestino, un puesto de trabajo cualificado. Pero la disputa se resolvió un mes antes del asesinato.

    Hamdan Taha es ahora director del Departamento de Antigüedades de la Autoridad Palestina, una rama del ministerio de la Autoridad Palestina del turismo. Desde su oficina en Ramallah, que supervisa la restauración y protección de sitios arqueológicos y la arquitectura tradicional en las zonas de la Ribera Occidental bajo control de la AP. En un extraordinario ejemplo de transcultural malentendido, el FBI norteamericano considera Taha, el principal sospechoso en el crimen, porque se consideró que se han beneficiado de la muerte de Glock. Ciertamente, si miramos el asunto desde el extremo equivocado de un telescopio, que apenas puede discernir Taha prosperar después de la muerte de Glock, pero Taha tiene un doctorado en arqueología de la Universidad de Heidelberg, tiene una esposa y familia, y sabe más acerca de Hierro entierros Edad de cómo organizar un asesinato profesional. Él no es un sospechoso creíble.

    Entonces, ¿quién lo hizo? Considere la posibilidad de que los sospechosos en el lado israelí. Es el punto de vista, por ejemplo, de la sede en Ramallah de derechos humanos Al-Haq grupo que matar Glock fue el trabajo de una unidad secreta de las FDI, por todas las razones expresadas por Gabi Baramki. Estos equipos son pequeños secretos, bien entrenado unidades militares acusados de matar a quemarropa a los activistas más violentos de la Intifada, los señalados por la inteligencia israelí, como la extracción de sangre en sus manos. Llegaron a existir cerca de un año después de la Intifada comenzó, y por el momento de la muerte de Glock su actividad estaba en su apogeo. A finales de 1992, por ejemplo, las unidades secretas habían matado a más de 120 palestinos, la mitad de ellos sólo en ese año. Y, si la muerte Glock fueron obra de un equipo de las FDI, también podría explicar el retraso en la llegada de la policía y el ejército. Pero la teoría tiene sus puntos débiles. Una explicación más probable de la demora en la llegada de las fuerzas de seguridad era que las investigaciones de asesinato es la responsabilidad de la Policía Nacional de Israel, que nunca entró en las zonas palestinas sin escolta de las FDI. Y porque no se trataba de un brote de violencia anti-israelí, que habría sido más grave, el INP y las FDI había ninguna necesidad de acometer a la escena. En segundo lugar, si el gobierno israelí Glock visto como una molestia, todo lo que tendría que hacer para mantenerlo fuera del país no sería para renovar su visa. Glock vivió en la Ribera Occidental con una visa de turista israelí que tuvo que renovar cada tres meses por la salida del país y regresar de nuevo. No había necesidad de matarlo, y así poner en peligro las relaciones con los EE.UU.. En tercer lugar, las unidades de las FDI siempre hizo su aparición en las zonas palestinas con una copia de seguridad del vehículo y una ambulancia, pero no de estos vehículos fueron vistos en el pueblo el día de la muerte de Glock. Por último, la falta del INP de éxito en la investigación del asesinato, probablemente se debe más a sus propias deficiencias institucionales que a una conspiración. El papel de la policía en los territorios ocupados no era preservar a la sociedad civil y el Estado de Derecho. Se trataba de “prevenir la actividad hostil a la administración”, en palabras de un informe de INP.

    Otra teoría era que Glock fue asesinado por militantes de los colonos israelíes en la Ribera Occidental. Un disparador racimo feliz en el mejor de los casos, varios de ellos habían atacado a un destacado activista palestino y profesor de Birzeit, Riad Malki, pocas semanas antes del asesinato de Glock, mientras que soldados de las FDI observaba sin intervenir. Los colonos de la zona de Ramallah habían estado recientemente en el alboroto de la ciudad en represalia por los disparos de un colono en Al-Bireh. Killing Glock podría haber sido su forma de enviar una advertencia a todos los extranjeros simpatizantes en Birzeit ir a casa. Es una indicación del miedo a estos colonos extremistas inspirados en la mente de Palestina que esta hipótesis tenía una moneda a todos, aunque es poco probable que alguna de ellas había oído hablar de Albert Glock.

    En el lado palestino, mientras tanto, hubo algunas especulaciones de que la muerte de Glock había sido un asesinato contra el colaborador, provocado por su impopularidad como consecuencia de la disputa de la Taha Hamdan. En enero de 1992, con la intifada en una espiral de la violencia entre palestinos, los grupos de vigilantes jóvenes, gobernado por la dirección clandestina de la intifada, se había ganado un alto perfil de varios ataques violentos contra los palestinos que se creía que estaban colaborando con la administración israelí. Fueron especialmente activos en las ollas de presión doble de la Intifada, Gaza y Naplusa, y se dieron nombres de miedo, como los Leones y las Panteras de Velo Negro.

    Pero la muerte de Glock no había sido como la mayoría de los asesinatos contra colaborador. Como los palestinos investigador Nabhan Khreishah dice, “Anti-colaborador de los asesinatos son sucios. Cuando un palestino dispara a alguien, sólo los puntos de la pistola y va bang bang bang bang. Y las balas son preciosas y caras para un palestino a conseguir. Si un palestino quería matar a un estadounidense, ¿por qué iba a querer matar a Albert Glock, que había estado aquí durante casi 20 años, cuando hay un montón de otro azul de ojos de personas en todo?

    La línea oficial del gobierno israelí sigue siendo que el asesinato fue obra de una célula de Hamas, encabezado por un activista llamado Adel Awadallah.

    Poco menos de un año después de la muerte de Glock, la policía israelí arrestó a un 40-año-palestina-estadounidense llamado Muhammad Salah cuando entraba en la Franja de Gaza. El INP encontró que había volado hacia el aeropuerto de Ben Gurion de Israel desde su casa en Chicago con un maletín que contenía 97.000 dólares en efectivo. Salah fue acusado de ser un alto funcionario de Hamas, y fue recluido en la cárcel en Israel durante nueve meses en espera de juicio. En la cárcel, fue sometido a interrogatorio por los Servicios de Seguridad General, la seguridad interna y la agencia de inteligencia más conocida por sus iniciales en hebreo, el Shin Bet. Salah se describe la forma de su interrogatorio tomó en una declaración jurada. Estuvo recluido en una celda pequeña, sin embargo la cama, y le impidieron dormir durante 48 horas a la vez. (La falta de sueño como un medio de romper la resistencia de un prisionero que eufemísticamente se denomina “de espera” en el léxico de Seguridad.) Fue desvelado por estar atado durante mucho tiempo en una posición de sentado en la silla de un niño, una postura antinatural, que rápidamente se vuelve extremadamente dolorosa. En otras ocasiones, fue esposado a una silla con un saco sobre su cabeza, y por la noche en su celda fue volado con música a alto volumen. Sobre todo, la tortura psicológica. Fue obligado a desnudarse y permanecer de pie desnudo, con un interrogador amenaza a la fotografía en ese estado si no cooperan. Fue amenazado con la violencia contra sí mismo, contra su familia fuera, y con pena de prisión de largo. Tales métodos han sido prohibidas por el Tribunal Supremo israelí.

    Interrogatorio de Salah producido abundante material sobre las operaciones de Hamas en la Ribera Occidental y Gaza. Nunca antes se había cosechado los israelíes como un lance rico de información sobre una organización que fue en este momento en la historia aún vagamente conocidos, y los israelíes no ocultaron sobre el premio que había caído en sus manos, a pesar de que la información obtenida debe ser tratados con precaución, ya que se obtuvo mediante la tortura. Entre la información proporcionada Salah fue un comentario vago que parecía referirse al asesinato de Glock. Salah describe las conversaciones que había mantenido con el activista de Hamas Adel Awadallah. Salah se encontraba de viaje alrededor de los territorios ocupados audiencia de informes sobre la marcha de las células de Hamas y el desembolso de dinero para las operaciones futuras. El gobierno israelí sostiene que, en el transcurso de la presentación de informes a Salah, Awadallah le dijo que su celda había sido responsable de “la operación del médico en Bir-Zeit”, pero no entrar en detalles o dar una razón para ello, excepto la explicación que ocultar “maldita musulmanes”. Adel Awadallah más tarde fue responsable de la organización de una serie de atentados de Hamas en Israel, incluyendo el atentado de septiembre de 1997 en el mercado de la calle Ben Yehuda en Jerusalén.

    Si es verdad, lo que esto significa es que, lejos de ser una bien organizada, operación paramilitar clandestina, como Hamas es generalmente percibida como, en los años 90 una célula de Hamas como la pista uno por Awadallah podría funcionar prácticamente autónoma, y que Awadallah puede dirigir a las personas para llevar a cabo una matanza sin hacer referencia a los altos mandos del movimiento. De hecho, como avergonzada por la muerte, ocho días después de la muerte de Glock, la sede de Hamas emitió un desmentido público de que era responsable.

    Incluso si uno está convencido de la hipótesis de que Hamas llevó a cabo el asesinato, todavía sólo puede especular acerca de su motivo. Adel Awadallah se basaba suficientemente cerca de Bir-Zeit haber oído la historia sobre el profesor estadounidense que habían bloqueado el nombramiento de un palestino cualificada, y por lo tanto un enemigo exterior, un colaborador, y también haber conocido los simpatizantes de Hamas – estudiantes, tal vez – que tenía conocimiento local suficiente para llevar a cabo el rodaje. Una célula de Hamas, ya sea dirigido por Awadallah o sólo disponen de él, pueda haberse comprometido a matar a Glock como una operación independiente independiente, algo que los círculos más altos del movimiento intentado distanciarse de porque era tan inútil para la causa palestina.

    Hoy en día, Adel Awadallah no está disponible para hacer comentarios, sin embargo. El 10 de septiembre de 1998, Adel y su hermano Imad, por esta vez de Israel y la mayor parte de la Autoridad Palestina hombres buscados, fueron emboscados en una granja cerca de Hebrón por una unidad especial de la Policía Nacional de Israel. Ambos fueron muertos a tiros. La investigación de la INP en el asesinato de Albert Glock sigue abierta.

    Sólo Dios es omnisciente

    Extraído de TWILIGHT PALESTINA: EL ASESINATO DEL DR GLOCK Y LA ARQUEOLOGIA DE LA TIERRA SANTA por Edward Fox, publicado por Harper Collins el 18 de junio de £ 19.99. © 2001 Edward Fox

    guardian.co.uk © Guardian News and Media Limited 2010
    http://www.guardian.co.uk/education/2001/jun/02/highereducation.uk

  3. Ricardo Paulo Javier
    mar 10, 2010 @ 13:55:51

    “Geografía sagrada”; Edward Fox; 320 páginas; US$25; editada por Harper Collins.

    El autor investiga el caso de un asesinato no resuelto ocurrido en 1992 de un arqueólogo norteamericano, Albert Glock, que realiza excavaciones en la margen occidental del río Jordán, territorio ocupado por Israel. Es una obra que va más allá de la historia de un crimen, porque a partir del personaje aborda el conflicto árabe-israelita y el debate de quién controla la historia bíblica de la Tierra Santa.
    http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={122c4250-4ac8-444b-93e7-c8b725093b8d}

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