¿Por qué tantos terremotos?


Aún está fresca la noticia del terremoto en Haití, mientras escucho en el noticiero que en Japón había habido un terremoto. Al día siguiente al levantarme el día 27 de febrero de 2010, escucho una nueva trágica noticia, un terremoto de magnitud 8.3 afectó a Chile, donde sus principales ciudades vieron temblar sus edificios, algunos de los cuales se derrumbaron, las calles se abrieron, puentes destruidos, y decenas de personas murieron como consecuencia.

En medio de estos acontecimientos he escuchado en diferentes medios que: “la madre tierra está enojada.” Pero esto no es lo que está sucediendo, y los cristianos debemos corregir a los incrédulos, e incluso a los mismos cristianos que ignoran las Escrituras y aún no saben que quien controla la naturaleza es el Señor Dios Todopoderoso, y que quien anunció que habría de haber antes de su regreso “terremotos en muchos lugares” (Marcos 1:8), tal como está aconteciendo en nuestros días, fue Jesucristo, nuestro Señor.

La llamada “madre Tierra”, es en realidad nuestra “hermana” en el sentido de que procede del mismo Creador, la cual será testigo del poder del Dios Santo que por medio del apóstol Pedro anunció que:
“el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.” (2 Pedro 3:10).
La tierra y las obras que “en ella hay serán quemadas”, ¿por qué? ¿Porque la ecología no es respetada? No, sino porque “la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. “ (Romanos 8:20-21).

La creación de Dios fue puesta en la condición corruptible que conocemos por causa de Dios mismo, no de una “Madre Tierra” que puede auto conservarse de la actividad del hombre. Esto último es lo que creen los ecologistas, los pensadores de la new age y similares. Pero el discípulo de Cristo, sabe que todas estas cosas son el preludio del regreso del Señor Jesús en persona. Estas cosas son la llamada de atención para que los hombres busquen a Dios, ya que es cuando la tierra tiembla, y el terror hace presa de las almas, cuando éstas levantan los ojos al cielo y consideran a Aquel que dijo: “…aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.” (Lucas 13:4-5)

De la misma manera que cuando un hombre que llama a nuestra puerta y no es atendido intensifica los golpes para que escuchemos su llamado, lo que a la vista del mundo son grandes desgracias, pueden constituirse en las grandes oportunidades finales para que aquellos que viviendo plácidamente no consideran el llamado al arrepentimiento anunciado por el Hijo de Dios.
Hoy, en medio de estas tribulaciones que golpean en distintos lugares, así como en cualquier tragedia, Dios espera que acudamos a Él, así como el ladrón junto a la cruz que viéndose próximo a la muerte rogó al Señor diciendo: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.” Y a quien asimismo “Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.” (Lucas 23:42-43).

El paraíso es la esperanza, la respuesta a esas palabras que leímos en Romanos en donde se nos dice que el mal que vemos hoy en medio de la creación presente, tiene lugar “por causa del que la sujetó en esperanza”, a fin de que pasemos de “la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios”. Y esto está tan disponible a todos, como lo estuvo para el condenado ladrón junto a la cruz del Señor.

Por lo tanto, la voluntad de Dios es que los hombres del mundo despierten de su ilusoria seguridad y su no arrepentimiento con respecto a su manera de considerar la eternidad y las palabras de Jesucristo. Porque para quienes las tragedias son ajenas, se cumplirá la palabra que dice: “Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.” (Mateo 24:38-39).

Por eso, hoy como ayer, las palabras del Señor llaman a la puerta de los corazones “diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.” (Mateo 3:2).

Para quienes se arrepienten hay promesa de vida eterna, y un paraíso feliz, pero para quienes permanecen en su dureza de corazón, sin considerar la voluntad revelada de Dios solo queda: “una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.” (Hebreos 10:27). Los adversarios del Cristo verdadero, sus palabras y su reino.

Es por eso la imperiosa necesidad de que en estos días en que el reino del nuestro Señor Jesucristo está a las puertas, consideremos en su palabra profética que anunció que: “será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:14), el llamado a que nos esforcemos por
decirle a los hombres y mujeres de este mundo sufriente, que no se trata de la ecología, de la “madre tierra”, de las religiones orientales, ni de cualquier otra creencia, lo que está en juego, sino sus propias almas, a las cuales, no las marcará el vivir cómodos y felices en este mundo, o el sufrir en medio de tragedias, sino la respuesta profunda, de corazón sincero y sin fingimiento que le den al Evangelio de la salvación en Cristo Jesús, “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” Hechos 4:12), el cual nos dice que “de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” (Juan 3:16-18).

Entonces, el mensaje que los que somos de Cristo debemos anunciar vehementemente a este mundo confundido por las cosas que están sucediendo, es el que hace dos mil años se viene anunciando en obediencia a nuestro Señor: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” (Marcos 16:15-16). Por eso está escrito que no hay que avergonzarse del evangelio, “porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree” (Ro. 1:16).

Alentamos a los hermanos en Cristo y familiares que están en Chile, así como todos aquellos que padecen en este mundo, que tomen aliento para anunciar la salvación eterna, la verdadera salvación, porque aun cuando todo vaya bien en esta vida, sin Cristo los hombres están “sin esperanza y sin Dios en el mundo.” (Efesios 2:12), esta es la verdadera desgracia por la que debemos recordar siempre que “el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración.” “Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.” (Lucas 21:35-37)

“Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.” (Marcos 8:35-38)

Hermanos, anunciemos el evangelio sin avergonzarnos de “la locura de la predicación” porque esta es la forma en que agradó a Dios salvar al mundo, por lo tanto, las palabras de nuestro Señor deben ser el mensaje por el cual todos nosotros debemos abogar a tiempo y fuera de tiempo, porque “Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.” (Hechos 17:30-31).

Sí, cuando la tierra tiemble bajo los pies de las gentes, recordemos primeramente lo más importante, mirar hacia Aquel que nos llama diciendo: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.”.

Amén.

Nicolás

2 comentarios (+add yours?)

  1. JAIME BARBOZA SALAS
    feb 27, 2010 @ 18:11:55

    Esos terremotos no son nada a comparacion de los TERREMOTOS QUE HACEN LOS SERES HUMANOS y destruyen toda la humanidad.

    El hombre con su razonamineto a destruido a mucha gente e inventado religiones

    COMPAREMOS ESTE GRAN TERREMOTO CUANDO VINO EL SEÑOR JESUS Y VIO AL PUEBLO JUDIO. LA RELIGION LA HABIA DESTRUIDO.

    ESTE TERREMOTO CAUSA UNA GRAN DESTRUCCION EN EL PUEBLO JUDIO

    MATEO 4: 23 Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en LAS SINAGOGAS DE ELLOS, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el
    pueblo.

    MATEO 23: 13 Mas !!ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

    PERO EL SEÑOR JESUS DIO UNA REVELACION DE COMO DEBERIA FUNCIONAR SU IGLESIA PARA EVITAR LOS TERREMOTOS, PERO HASTA EL DIA DE HOY NADIE LA CUMPLE.

    1 CORINTIOS 1:
    2 a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:

    3 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

    CUAL ES LA DIEFERENCIA EN ESTOS PASAJES.

    EN LA ANTIGUEDAD LOS TEMPLOS O SUPUESTAMENTE IGLESIAS ERAN DE LOS HOMBRES COMO AHORA Y LAS JERARQUIAS TAMBIEN. MATEO 4: 23 DE ALLI VIENE ESE GRAN TERREMOTO EN LA IGLESIA DE DIOS.

    EL TERREMOTO HABIA DESTRUIDO TODO HASTA QUE SE HABIA HECHO OPOSITOR DE DIOS. MATEO 23: 13

    LA REVELACION LO DEMUESTRA EN UN ESCRITO DEL APOSTOL PABLO AL PUEBLO DE CORINTIOS LEAMOS 1 CORINTIOS 1: 2-3

    ACA DICE A LA IGLESIA DE DIOS QUE ESTA EN CORINTIOS HABLA DE UNA IGLESIA EN UNA CIUDAD.

    QUIEN NOS LLEVO A FORMAS LAS RELIGIONES

    PERDONE PERO ES LA UNICA MANERA DE EXPRESAR MI TEMA.

    USTED VE SI LO TOMA O LO DEJA.

    LOS TERREMOTOS SIEMPRE HABRAN, PERO LO QUE NO DEBE HABER ES LA RELIGIONES Y ESO SI ESTA AL ALCANCE DE NUESTRAS MANOS.

    GRACIA Y PAZ

  2. jonathan
    mar 01, 2010 @ 01:23:58

    Hola hermano soy de Chile y espero sus oraciones para este pueblo pidiendo antes que todo la voluntad de Dios y tambien su misericordia. Estamos todos muy tristes. Aunque conocemos el motivo y el fin de estas cosas no deja de dar mucha pena la situacion de mi gente. Sea Dios cumpliendo su palabra
    Muchas bendiciones

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