Biografía de Karl Marx

Biografía de Karl MarxBiografía de Karl Marx

Marx nació en 1818 en la ciudad prusiana de Tréveris. Fue el segundo hijo de ocho hermanos, su padre era abogado, judío, convertido al protestantismo y su madre también era descendiente de hebreos, también convertida como su esposo.

Estudió en el liceo y luego siguió estudios de abogacía. Se casó con la hija de su mentor, el barón Ludwin Von Westphalen, cuatro años mayor que él, aún en contra de la opinión de ambas familias; y tuvo varios hijos.

En esa época nada hacía suponer que se convertiría en un revolucionario ya que tanto su entorno como sus valores eran burgueses.

Se centró en los estudios jurídicos como deseaba su padre, pero sobre todo en los filosóficos.

Desde una perspectiva filosófica, la Alemania de la época era hegeliana y Marx participaba de las ideas de los hegelianos de izquierda, críticos de la religión y de la política del gobierno prusiano.

Trabajó de periodista, tarea que lo puso al tanto de la realidad de las clases obreras sometidas a la miseria.

Luego del cierre del diario se traslada a París y allí entabla una entrañable amistad con Friedrich Engels con el cual se vincularía políticamente e intelectualmente.

En 1844 se dedica a trabajar en su obra “Manuscritos económicos y filosóficos” donde se anuncian ya los fundamentos de su doctrina.

Aparece en esa obra el concepto de “alienación” según el cual el trabajador se convierte durante el proceso de producción en una mercancía más.

Sus ideas revolucionarias provocaron su exilio a Bruselas. Marx y Engels sostenían que la verdadera revolución necesaria era la de las condiciones de vida de la clase trabajadora y desde ese entonces la revolución del proletariado se convierte en el objetivo del activismo político de Marx.

Poco después que se publicara el “Manifiesto del Partido Comunista” estallaba en la capital francesa la revolución que iba a derrocar la monarquía de Luis Felipe y a proclamar la Segunda República, en cuyo gobierno participarían los socialistas.

Marx fue expulsado de Bélgica y luego de permanecer en París decide apartarse del centro de la acción armada y se traslada a Colonia con el propósito de fundar La Nueva Gaceta. Pero nuevamente su diario es clausurado y debe exiliarse en Londres.

Marx deseaba escribir una gran obra sobre el capital, fenómeno económico decisivo para entender la lógica de la sociedad moderna, y este notable trabajo se convirtió finalmente en su mayor legado.

La obra El Capital de Marx, es uno de los libros clásicos que podría llamarse filosofía de la economía, un análisis profundo del modelo económico capitalista, de obligada lectura para todo economista.

Los últimos años de Marx su salud se malogró seriamente. La muerte de su esposa en 1881 lo sumió en una gran depresión y en 1883 muere.

Marx asumió el proyecto de crear una doctrina que modificase la dicotomía del esquema planteado por la filosofía hegeliana, convirtiéndola en una teoría económica.

La doctrina de Marx es una teoría social y económica del capitalismo, con el comunismo como sistema político y social y el materialismo histórico como filosofía.

La trayectoria intelectual de Friedrich Engels está indudablemente vinculada a la de Marx, aunque su obra personal amerite un lugar propio en la historia del pensamiento social y político moderno.

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Introducción a la Filosofía

Introducción a la Filosofía

La filosofía vuelve a ocupar al hombre moderno, porque lo inquieta la forma en que está viviendo.

Antiguamente la filosofía griega era el refugio de una elite, descontenta y desilusionada por las continuas guerras, las injusticias, los abusos del poder, la violencia y las desigualdades sociales.

Los hombres con inquietudes intelectuales, con buena educación y generalmente de familias adineradas se reunían para tratar de entender al hombre, la realidad social y el sentido de la vida.

El conocimiento de la naturaleza también era de interés común así como de las matemáticas, la anatomía y la astronomía.

Los primeros filósofos griegos, desde el siglo VI a. de C., como Tales, Anaximandro y Anaxímenes, presocráticos, trataban de descubrir el origen del universo y se arriesgaban a elaborar teorías basadas en su intuición y teniendo en cuenta al hombre como parte de la naturaleza.

Concebían el origen de todas las cosas a partir de los elementos como el agua, el aire, el fuego o la tierra; y hasta a una sustancia indefinida denominada “apeirón”, adelantándose por medio de su intuición a los descubrimientos actuales de la ciencia.

Posteriormente, Sócrates, en el siglo V a. de C., comienza una nueva era en filosofía y mediante la mayéutica, método que consistía en el cuestionamiento sobre las cosas para tratar de llegar la verdad, inaugura una etapa basada en la razón.

Platón, siglo V. a. de C., discípulo de Sócrates, se dedica a escribir su obra, realizada en forma de diálogos con su maestro.

Utilizaba como método la dialéctica y la razón, utilizando el diálogo como la forma para llegar al conocimiento.

Aristóteles, siglo IV a. de C., discípulo de Platón, que trató de superar el idealismo platónico, se preocupó en buscar las leyes para descubrir la verdad, que fue el origen de la lógica.

El hombre es materia y forma, es potencia y acto, y la forma es lo que determina la materia. Aristóteles traslada la forma de la trascendencia al hombre.

Durante la Edad Media, el pensamiento filosófico se fundamenta en el dogma, es decir, el supuesto religioso de la existencia de un creador y los filósofos más destacados de ese período fueron San Agustín y Santo Tomás de Aquino que trataron de racionalizar la fe, el primero basado en la filosofía de Platón y el segundo en Aristóteles.

Como reacción a la filosofía escolástica, y teniendo en cuenta los adelantos científicos, surgen en la filosofía dos grandes movimientos, el racionalismo y el empirismo.

Descartes, en el siglo XVII, filósofo racionalista, interesado por los descubrimientos científicos de esa época y en contra de los modelos filosóficos escolásticos, creía que el procedimiento matemático se podía llegar a extender a cualquier fenómeno natural.

Propone Descartes una nueva filosofía basada en un método que no deje lugar a dudas; y encuentra que de lo único que puede tener certeza es que está pensando.

El yo pensante para Descartes es la verdad absoluta.

Los fundadores del empirismo inglés fueron George Berkeley, siglo XVIII, John Locke y David Hume. Propone que la fuente del conocimiento es la realidad sensible, es decir, la experiencia.

Kant, Immanuel, siglo XVIII, expresión máxima del racionalismo, realiza una síntesis entre el empirismo y el racionalismo.

Según este filósofo, los conocimientos del mundo provienen de las percepciones, pero la percepción racional del hombre lo condiciona, porque la conciencia humana tiene dos formas de estructurar la realidad que son el espacio y el tiempo.

El hombre percibe los hechos como procesos, la conciencia forma la realidad y las cosas se adaptan a la conciencia, porque el hombre percibe los hechos con la razón en términos de causa y efecto.

Para Kant, nunca podremos conocer las cosas en sí mismas, sólo sabremos cómo son para nosotros.

Las guerras y la revolución industrial, a partir de fines del siglo XVIII, provoca el surgimiento de nuevos movimientos filosóficos como el idealismo de Hegel y el materialismo de Marx que transforma la filosofía de Hegel en un determinismo económico.

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Filosofía Contemporánea

Filosofía Contemporánea

Es una miscelánea la filosofía contemporánea

La filosofía contemporánea se extiende desde fines del siglo XVIII hasta nuestros días.

La revolución industrial a partir de 1789, con el descubrimiento de la máquina a vapor en Inglaterra, produce una revolución tecnológica que modifica totalmente la antigua forma manual de producir que reemplaza al hombre por las máquinas y la manufactura individual por la producción en serie.

Este hecho histórico y las guerras ponen de relieve las contradicciones de la sociedad inspirando a movimientos filosóficos, como el de Hegel.

Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831) filósofo alemán que sigue a Kant, Fichte y Schelling, marca la cúspide del idealismo y se caracteriza por un sistema racionalista absoluto.

La base de su pensamiento es el concepto de dialéctica como modo de alcanzar el conocimiento, como un proceso histórico que tiende al absoluto que se identifica con el Ser real.

La dialéctica es el método filosófico que procura definir y resolver las contradicciones del pensamiento y de la realidad histórica.

Puede considerarse a Heráclito como precursor de la dialéctica al concebir la realidad como un devenir por la fuerzas de los contrarios.

La dialéctica idealista hegeliana supone un proceso de tesis y antítesis y como superación de ambas la síntesis más alta y elaborada que a su vez se puede convertir en una nueva tesis.

La filosofía Hegeliana se considera un método y una teoría de toda la realidad.

Un aspecto de esta doctrina pone el énfasis en la historia y otro aspecto en la dialéctica y su aplicación a los problemas de la realidad cultural, política y económica de su tiempo.

El indiscutible aporte del hegelianismo es la de destacar la historicidad de los hechos y la posibilidad de racionalizarlos.

El sistema de Hegel obligó a la cultura a ocuparse de los problemas de la historia y Marx fue el encargado más relevante, de llevar el idealismo dialéctico hegeliano a la realidad material.

Karl Marx, (1808-1883), filósofo político, economista y revolucionario alemán, traslada la filosofía de Hegel a la historia y la transforma en el Materialismo Dialéctico.

En París se contacta con Fredrich Engels que fue un colaborador de toda su vida y escribe su libro más famoso, El Capital, que es una crítica al Capitalismo.

El Marxismo, ideología y teoría socioeconómica desarrollada por Kart Marx y Friedrich Engels, considerada un determinismo económico porque sostiene que en toda sociedad lo económico es lo más importante en última instancia, constituye la base fundamental del comunismo.

Según esta doctrina, toda persona tiene derecho a disfrutar del producto de su trabajo. Pero en un sistema capitalista la sociedad está dividida en dos clases, el proletariado, que vende su fuerza de trabajo sin ver su producto y los dueños de los medios de producción que no trabajan.

Este estado de alienación de la clase proletaria podrá ser superado una vez que los trabajadores recuperen los medios de producción y se termine la lucha de clases; y la revolución es la única forma de lograrlo.

Posteriormente, la teoría de Marx y Engels se transforma en el Leninismo y el Maoísmo que son llevados a la práctica en Rusia y China.

La filosofía de Hegel tuvo amplia repercusión en el pensamiento de casi todos los países, que reflejan en general un tipo de actitud idealista frente a los diversos problemas; como la dialéctica existencialista de Kierkegaard(1813-1855), en abierta oposición a Hegel, que defendía la imposibilidad de la conciliación de los contrarios.

La vida para Kierkegaard se vive como una paradoja. No existe una continuidad entre tesis y antítesis a través de la síntesis, porque la diferencia cualitativa entre los contrarios es infinita y porque el pensamiento que tiene por objeto lo universal y abstracto, se da en una existencia finita.

La unidad entre pensar y ser sólo se da en Dios. Kierkegaard es un pensador subjetivo que reconoce como único conocimiento esencial la relación del hombre con la realidad, que como totalidad le es inalcanzable.

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La ciencia argentina hace “boom”

La ciencia argentina hace “boom”

Veronica Smink
BBC Mundo, Argentina

El mundo de la ciencia argentina vivió un “boom” en 2009, con un récord de inversión.

Para muchos, 2009 fue un año marcado por una de las peores crisis económicas en la historia. Pero para una industria en Argentina el año que está por terminar marcó un verdadero hito en su crecimiento.

El mundo de la ciencia argentina vivió un “boom” en 2009, con un récord de inversión que se vio reflejado en un gran número de logros.

El impulso surgió desde el Estado a través del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), el organismo que fomenta el desarrollo científico.

Este año el Conicet no sólo tuvo el presupuesto más alto en su historia, sino que además creó el mayor número de puestos de trabajo.

El gerente de Desarrollo Científico y Tecnológico del organismo, Jorge Tezón, dijo a BBC Mundo que la inversión significó un aumento del 500% respecto a las cifras de 2003.

“Lo más importante que hicimos fue ampliar el personal, algo fundamental ya que los temas de investigación se siguen multiplicando”, afirmó.

Los más beneficiados por las nuevas políticas fueron los jóvenes, el grupo que más se había visto excluido por el tradicional sistema de llenado de vacantes.

Repatriación

Creemos que el principal desarrollo que se va a dar en el mundo es en las industrias de alto conocimiento
Tezón.
Según el biólogo molecular Alberto Kornblihtt de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, el efecto de estas políticas fue notorio.

Kornblihtt, quien ejerce la ciencia hace más de tres décadas, dijo a BBC Mundo que muchos de sus colegas más jóvenes habían decidido quedarse en el país debido a la apertura de nuevos puestos laborales.

Pero además de frenar la fuga de cerebros –un problema típico del mundo de la ciencia en Argentina- el Conicet también ha buscado revertir la tendencia.

Tezón explicó a BBC Mundo que el organismo implementó en los últimos tres años un programa de repatriación llamado “Raíces” que logró atraer nuevamente al país a unos 600 investigadores argentinos que residían en el exterior.

Objetivos

ALBERTO KORNBLIHTT

El científico asegura que muchos de sus colegas más jóvenes habían decidido quedarse en Argentina debido a la apertura de nuevos puestos laborales.
Según el funcionario, el objetivo de este impulso tecnológico es sentar las bases para que Argentina pueda convertirse, en el mediano o largo plazo, en un importante polo científico y tecnológico.

“Creemos que el principal desarrollo que se va a dar en el mundo es en las industrias de alto conocimiento”, afirmó Tezón.

La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, también ha apostado al desarrollo del país como productor de medicamentos.

Durante la grave crisis de gripe porcina que afectó duramente a Argentina, la mandataria evitó hacer acuerdos con las principales potencias para abastecerse de una vacuna, asegurando que el país estará en condiciones de crear su antivirus propio.

El Ministerio de Salud argentino también anunció recientemente un acuerdo con Brasil para fabricar una vacuna contra la fiebre amarilla.

Logros

Pero, además de los objetivos a mediano y largo plazo, ya pueden verse algunos efectos de este “boom”.

Según Tezón, ha habido un fuerte aumento en el número de investigaciones argentinas publicadas en medios científicos internacionales.

“En promedio cada investigador argentino tuvo en el último año 1,8 publicaciones, una cifra bastante alta para el estándar internacional”, señaló el gerente del Conicet.

Entre las investigaciones más exitosas del año, se cuentan avances relacionados al sistema inmunológico, a la memoria y a enfermedades como el dengue, el Parkinson y el Alzheimer.

También se logró clonar por primera vez a una vaca campeona a partir de un animal muerto y se produjo una papa resistente a un gran número de plagas.

Cuentas pendientes

Entre las investigaciones más exitosas del año, se cuentan avances relacionados al sistema inmunológico, a la memoria y a enfermedades como el dengue, el Parkinson y el Alzheimer.
A pesar de los grandes avances, Tezón acepta que aún hay mucho por hacer.

Una de las cuentas pendientes tiene que ver con la infraestructura, ya que aún no hay espacio suficiente para acompañar el crecimiento de personal científico.

Sin embargo 2010 podría resultar prometedor en ese sentido, ya que se planea el mayor crecimiento estructural de los últimos 30 años.

Lo que aún queda por mejorar, según coinciden el jefe del Conicet y Kornblihtt, es el salario inicial de los científicos, que aún es bajo en comparación a otros países de la región como Brasil, Chile y México.

http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2009/12/091223_2210_ciencia_boom_argentina_jrg.shtml

“Seremos una especie multiplanetaria”

“Seremos una especie multiplanetaria”
Redacción
BBC Mundo

De León dirigió el desarrollo del traje espacial NDX-1 para vuelos tripulados a Marte.

El ingeniero argentino Pablo de León, responsable de construir las viviendas en las que habitarán los astronautas en la luna, respondió las preguntas de los lectores de BBC Mundo.

De León ganó un concurso de la agencia espacial de Estados Unidos (NASA) para construir casas en la luna y actualmente dirige el Laboratorio de Trajes Espaciales de la Universidad de Dakota del Norte en Estados Unidos.

También es investigador asociado en el Departamento de Estudios Espaciales de esa universidad.

Trabajó para la NASA en el diseño de trajes espaciales y fue seleccionado para diseñar los vehículos que recorrerán la luna.

Las viviendas lunares, concebidas por de León, permanecerán seis meses en la superficie de la luna y consisten en un cilindro inflado de tres metros de diámetro por 10 metros de largo.

Los lectores de BBC Mundo le preguntaron sobre esas estructuras y otros temas.

Más allá de la cuna de la humanidad

¿Por qué las casas lunares son cilíndricas?
Marcelo Romo, Santiago, Chile

Esto en realidad es un plan específico para el establecimiento de una base permanente en la luna y uno de los requerimientos (de la casa) es hacerla lo más liviana posible, que ocupe la menor cantidad de volumen posible dentro de una nave espacial. De ahí surgió el concepto de estructuras inflables.

Precisamente por ser inflable, la misma estructura toma la forma cilíndrica, simplemente por una cuestión física.

Para hacer esto posible, utilizamos la tecnología de trajes especiales y la experiencia que hemos adquirido al confeccionarlos.

En el interior de estos hábitats espaciales habría una estructura metálica, que tendría su piso, su techo y su espacio para hacer divisiones internas.

¿Cómo se manejan las grandes cantidades de radiación que estas viviendas recibirán en la Luna? ¿Cómo prueban los materiales en la Tierra?
Arturo

Las casas lunares tienen una estructura que se transportará plegada y tendrá un esqueleto mecánico.

Se ha descubierto que el suelo lunar, que se denomina regolito, puede servir para aislar a los astronautas de la radiación.

Estos laboratorios inflables podrían ser tapados con aproximadamente un metro de suelo lunar y eso haría que los astronautas estuvieran protegidos de la radiación.

Con respecto a la segunda pregunta, hay diferentes métodos para probar los materiales en la tierra.

La NASA tiene un código matemático que ha desarrollado durante los años para hacer un cálculo de si la protección sería suficiente y además hay laboratorios que pueden someter diferentes muestras de materiales a radiación para conocer la protección que ofrecería ese sistema.

¿Qué tipo de materiales se podría utilizar, debido a que creo que la atmósfera selenita es muy vulnerable?
Raúl Eraso, Miami, EE.UU.

En la luna no hay atmósfera. Hay prácticamente una situación de vacío, a diferencia de otros planetas del sistema solar.

Lo que sí es muy importante es la selección de materiales, pues el polvo lunar es muy abrasivo.

¿Cuánto tiempo podremos estar habitando (en las casas lunares)? ¿Su realización afecta al medio ambiente?
Jefferson, Santiago

La NASA está planeando ir a la luna no antes del 2020 y en este momento las misiones que se están preparando lo hacen con miras a permanecer 180 días.

La base permanecería en la luna con lo cual habría una renovación de la tripulación.

De León está desarrollando el NDX-2, un prototipo de traje de exploración para ser utilizado en la luna.

En cuanto a la segunda pregunta, si hablamos del medio ambiente de la tierra, la respuesta es no, pues se trata de un sistema de hábitat lunar, y con respecto al medio ambiente de la luna, lo va a afectar un poco, como las naves espaciales de Apolo lo hicieron hasta cierto punto.

Es parte de la exploración del sistema solar y uno trata de que tenga el menor impacto posible en otro cuerpo celeste, pero, sin duda, uno está modificando ese medio ambiente.

¿Qué es lo que ha considerado como lo más complicado a la hora de diseñar una casa lunar y por qué? y ¿Cree que algún día sea posible que habitemos y procreemos en la luna?

Alex Gonzabay, Guayaquil, Ecuador

A estas casas yo las prefiero llamar hábitats porque son parte de una base lunar, donde los astronautas van a estar viviendo.

Es complejo sobrevivir a cualquier ambiente espacial, el medio espacial es muy hostil a los seres humanos. Durante millones de años, hemos evolucionado en este planeta, con lo que se hace difícil llevar un pedacito de nuestro planeta a otro cuerpo celeste.

Es complicado proveer las condiciones de confort, temperatura y todo lo que un ser humano requiere para poder vivir.

En relación a la segunda parte de la pregunta, cito lo que decía un sabio ruso, pionero de la cosmonáutica, “La tierra es la cuna de la humanidad, pero el ser humano no debe vivir toda su vida en la cuna”.

Es complejo sobrevivir a cualquier ambiente espacial, el medio espacial es muy hostil a los seres humanos
Él se refería a la posibilidad que tendrá la humanidad colonizar y de explorar el sistema solar y que la tierra deje de ser el único lugar donde existe la vida humana.

Estoy convencido de que no sólo en la luna, sino en Marte y en otros lugares, la humanidad va a poder establecerse. Quizás va a ser dentro de muchos años, nosotros no lo vamos a ver, pero efectivamente creo que salvo que haya una catástrofe de escala planetaria, vamos a conquistar no sólo la luna sino más allá.

¿En cuánto tiempo usted cree que pasará?

Es difícil decirlo porque no tiene que ver con la ciencia y la tecnología, sino con decisiones políticas de los países que cuentan con las herramientas.

Yo diría que en los próximos 100 años, nos convertiremos en una especie multiplanetaria, con lo cual la especie quedaría protegida en caso de que hubiera una catástrofe como que un asteroide golpee la tierra o cualquier desastre planetario que podría llegar a existir.

¿Qué mensaje le daría a la gente que considera que los viajes a la luna son una tontería?
Andrés Velázquez, Puerto La Cruz, Venezuela

Hay mucha gente que dice que toda exploración es una tontería. Cuando Cristóbal Colón partió de Puerto de Palos, mucha gente -incluso las personas que iban en los barcos- pensó que era una tontería.

Para el ingeniero aeroespacial construir una vivienda para la luna es el proyecto más trascendente de su carrera.

Hoy en día, no nos imaginamos el mundo sin el continente americano. En ese momento era una locura.

En el ámbito espacial, debemos estar justificando lo que se hace. Hay que tener en cuenta que el dinero que se gasta en el espacio, no se gasta en el espacio, sino en la tierra porque supone trabajo para la gente y desarrollo de nuevas tecnologías.

Actualmente, hablamos desde Estados Unidos a Europa, gracias a un satélite que es el resultado de la conquista del espacio. Los beneficios del programa espacial quedan todos en tierra.

En Estados Unidos, cada dólar que se invierte en el programa espacial, regresa convertido en US$7 a la economía estadounidense. Es más una inversión que un gasto.

¿Cree usted qué llegará un momento en el cual debido al uso indiscriminado de nuestros recursos y el daño causado por el cambio climático, debamos migrar masivamente a otros planetas o satélites como la Luna? ¿Un cuerpo como éste soportaría tal cantidad de personas?
Asdrúbal Santana, Caracas, Venezuela

Pese a que hoy en día somos más conscientes del uso de nuestros recursos naturales, (…) nuestro planeta puede llegar hasta cierto punto con el abuso que provocamos los humanos.

En Estados Unidos, cada dólar que se invierte en el programa espacial, regresa convertido en US$7 a la economía estadounidense
Estoy convencido de que los demás planetas son una alternativa (para la humanidad).

¿Qué pueden hacer científicos fuera de nuestras naciones –como usted- para impulsar la ciencia y la tecnología en nuestros países?
Arnulfo Dueñas, México

Muchas veces los proyectos que se realizan en los llamados países del Primer Mundo, países desarrollados, son muy diferentes a los que realizamos en nuestros países.

En mi caso, he tenido la suerte de reunirme con colegas argentinos para hacer diferentes proyectos que no estaban directamente relacionados con mi trabajo aquí (Universidad de Dakota), pero en los cuales yo podía aportar recursos.

Hace pocos años hicimos un satélite educativo, llamado Pehuensat, junto a una universidad en el sur de Argentina, en la Patagonia, y lo pudimos poner en órbita gracias a contactos que yo tenía con colegas en el Departamento de Estudios Espaciales.

Muchas veces, se pueden usar los contactos y la infraestructura que uno tiene para hacer proyectos conjuntos y reunirse con profesionales de nuestros países.

Muchas gracias a todos los lectores de BBC Mundo que participaron en esta entrevista interactiva. Para hablar con Pablo de León hicimos una selección de las preguntas recibidas.

http://www.bbc.co.uk/mundo/participe/2009/10/091020_pablo_de_leon_mr.shtml

Los rabinos prohíben la ornamentación navideña

Los rabinos prohíben la ornamentación navideña


Los negocios israelíes que desobedezcan sufrirán graves pérdidas económicas

Un Papá Noel intenta saludar a soldados israelíes en un puesto de control en Jerusalén Este.

EUGENIO GARCÍA GASCÓN – CORRESPONSAL – 24/12/2009 19:00

El Gran Rabinato de Israel ha publicado una “recomendación” tras la que se esconde una amenaza que insta a los lugares públicos del país a no exhibir ningún tipo de ornamentación navideña durante estas fechas para no herir la sensibilidad de los judíos.

El Gran Rabinato señala que los lugares que violen esta norma perderán el certificado kashrut que los rabinos extienden periódicamente a hoteles y restaurantes que observan las exigencias alimenticias de la religión judía.

Un grupo prepara una lista de locales con símbolos cristianos para boicotearlos

Esto supondría cuantiosas pérdidas económicas para tales establecimientos, puesto que sin el certificado kashrut se quedarían sin una parte importante de su clientela.

El diario Yediot Ahronot informó de que la noticia ha suscitado preocupación entre un número de congresistas cristianos de Estados Unidos, que se han interesado por la cuestión en la embajada de Israel en Washington. El mismo periódico señala que la decisión también “ha creado una nueva tensión” entre Israel y el Vaticano.

Ante estas críticas, el ministerio de Asuntos Exteriores de Israel se ha dirigido al Gran Rabinato para pedirle explicaciones. Su director general, Oded Winer, ha confirmado que “en los hoteles se pueden hacer celebraciones del año nuevo sin que ello afecte a la kashrut, (pero sólo) si se hacen en salas cerradas. En los lugares públicos hay que evitar en todo lo posible símbolos que pueden afectar a la gente de otras religiones”.

Varios congresistas de EEUU han pedido explicaciones a la embajada de Israel

“Gente de otras religiones” es un eufemismo que usa el Gran Rabinato para referirse en este caso a los judíos, puesto que en todas las ciudades musulmanas, incluido el sector ocupado de Jerusalén, son numerosos los lugares públicos donde se exhiben ornamentaciones navideñas. Incluso en la franja de Gaza, donde el Gobierno fundamentalista de Hamas es bastante riguroso, los hoteles y restaurantes exhiben decoraciones navideñas desde hace varios días, como suele ocurrir cada año.

“Del examen que hemos hecho de los documentos del Gran Rabinato, se deduce que los lugares públicos deben abstenerse de exhibir símbolos cristianos”, ha confirmado Oded Winer.

Cada vez menos Santa Claus
Los símbolos más comunes durante estas fechas, como los muñecos de Papá Noel o los árboles de Navidad, son cada vez menos frecuentes en Israel. Cada año el Gran Rabinato renueva sus amenazas, no sólo contra la Navidad, sino también contra la noche de fin de año, que el Gran Rabinato considera como la festividad cristiana de San Silvestre.

Un grupo denominado Lobby por los Valores Judíos ha lanzado recientemente una campaña contra los establecimientos que ostentan adornos navideños. “Estamos considerando publicar los nombres de los negocios que exhiben símbolos cristianos durante las fiestas cristianas para que sean boicoteados”, ha dicho Ofer Cohen, presidente del Lobby por los Valores Judío

Dispensacionalismo

Dispensacionalismo

  • DISPENSACION DE LA INOCENCIA
  • DISPENSACION DE LA CONCIENCIA
  • DISPENSACION DEL GOBIERNO HUMANO
  • DISPENSACION DE LA PROMESA
  • LA DISPENSACION DE LA LEY
  • DISPENSACION DE LA GRACIA
  • DISPENSACION DEL REINO
  • Dispensacionalismo

Posted: 25 Dec 2009 01:05 AM PST

EL SIGNIFICADO DE LAS DISPENSACIONES

En el estudio de las Escrituras es importante entender que la revelación escritural se divide en períodos bien definidos. Estos están claramente separados, y reconocer estas divisiones y sus propósitos divinos constituye uno de los factores más importantes en la verdadera interpretación de las Escrituras. Estas divisiones se conocen como «dispensaciones», y en períodos de tiempo sucesivos se pueden observar diferentes dispensaciones.
Una dispensación puede definirse como una etapa en la revelación progresiva de Dios y constituye una administración o regla de vida distinta. Aunque el concepto de una dispensación y de una época en la Biblia no es precisamente la misma, es obvio que cada período tiene su dispensación. Las épocas se mencionan a menudo en la Biblia (Ef. 2: 7; 3:5, 9; He. 1:2). La Biblia también hace distinción de épocas (Jn. 1:17; cf. Mt. 5:21-22; 2 Co. 3:11; He. 7:11-12).
Es probable que el reconocimiento de las dispensaciones arroje más luz sobre el mensaje total de las Escrituras que ningún otro aspecto del estudio bíblico. Muy a menudo sucede que el hecho de tener un claro entendimiento de las, dispensaciones y de los propósitos que Dios ha revelado en ellas ha llegado a ser el principio de un valioso conocimiento de las Escrituras y de un interés personal en la Biblia misma. La relación del hombre con su Creador no es la misma en todas las edades. Ha sido necesario someter al hombre caído a ciertas pruebas. Esto es en parte el propósito de Dios a través de las edades, y el resultado de las pruebas afrontadas por el hombre ha sido en cada caso una incuestionable demostración tanto de la pecaminosidad como del absoluto fracaso espiritual y moral del género humano. Y en el día final toda boca se cerrará, porque a través de muchos siglos de experiencia se habrá comprobado la maldad o insensatez de todos los pensamientos del corazón del hombre.
Cada dispensación comienza, por lo tanto, con el hombre divinamente establecido en una nueva posición de privilegio y responsabilidad, y termina con el fracaso humano que trae como consecuencia la manifestación del justo juicio de Dios. Si bien es cierto que existen algunos hechos, tales como el carácter santo de Dios, que permanecen invariables para siempre y que de consiguiente son los mismos en cada edad, haya la vez diferentes instrucciones y responsabilidades que se limitan en cuanto a su aplicación a determinado. período.
En relación con todo esto el estudiante de la Biblia debe reconocer la diferencia entre aplicación primaria y aplicación secundaria de la Palabra de Dios. Solamente aquellas porciones de las Escrituras que son destinadas directamente para el hijo de Dios en este tiempo de gracia deben ser objeto de una aplicación primaria o personal al cristiano. Se demanda que dichas instrucciones reciban detallado cumplimiento. Cuando se trata de aplicación secundaria debe observarse que, mientras es cierto que pueden extraerse lecciones espirituales de cada porción bíblica, esto no significa que el cristiano esté en la obligación ante Dios de cumplir aquellos principios que fueron la expresión de la voluntad divina para la gente de otras dispensaciones. El hijo de Dios en el actual período de gracia no está en la misma situación de Adán o de Abraham, o de los israelitas en el tiempo de la Ley; ni es llamado tampoco a seguir aquella manera peculiar de vida que según las Escrituras se demandará de los hombres cuando el Rey haya regresado a establecer su reino terrenal.
Siendo que el hijo de Dios depende completamente de la instrucción contenida en las páginas de la Biblia para dirigir sus pasos en la vida diaria, y siendo que los principos revelados en las diferentes dispensaciones son tan diversos y a veces tan contradictorios, es de gran importancia para él reconocer las porciones bíblicas que se aplican directamente a su propio caso, si es que va a vivir de acuerdo a la voluntad divina y para la gloria de Dios. En la consideración del testimonio total de la Biblia, es casi tan importante para el creyente que desea hacer la voluntad divina conocer lo que no le concierne directamente como aquello que tiene directa referencia a él. Es obvio que, aparte del conocimiento de la verdad dispensacional, el creyente no podrá adaptarse inteligentemente al presente propósito de Dios en el mundo. Sólo ese conocimiento le salvará de caer en aquella sujeción a la ley que caracterizó a la dispensación pasada o de querer llevar a cabo en la actualidad el programa de transformación mundial perteneciente a la dispensación por venir.
Debido a la imperfección de las traducciones, algunas verdades importantes se hallan ocultas para el que lee solamente el texto corriente de la Biblia. Por ejemplo, la palabra griega aion, que significa una «edad» o dispensación, se traduce «mundo» en unas cuarenta ocasiones. Por ejemplo, cuando se dice en Mateo 28:20 «hasta el fin del mundo», la referencia no es al fin del mundo material, lo que a su debido tiempo tomará lugar (2 P. 3:7; Ap. 20:11; Is. 66:22), sino más bien al fin de esta edad. El fin del mundo no se acerca, sino el fin de la presente edad. Según las Escrituras hay en todo siete grandes dispensaciones, y es evidente que nosotros estamos viviendo cerca del fin de la sexta de ellas. La edad del reino milenial (Ap. 20:4, 6) está todavía por venir.
Una dispensación se caracteriza más o menos por las nuevas responsabilidades que Dios le señala al hombre al principio de ella y por los juicios divinos con que la misma termina. Las siete dispensaciones son las siguientes: 1) Inocencia, 2) conciencia, 3) gobierno, 4) promesa, 5) ley, 6) gracia, 7) reino milenial.
Al estudiar las dispensaciones hay ciertos principios esenciales para entender esta enseñanza. El dispensacionalismo se deriva de una interpretación normal o literal de la Biblia. Es imposible interpretar la Biblia en su sentido normal y literal sin darse cuenta de que hay diferentes eras y diferentes dispensaciones. Un segundo principio es el de la revelación progresiva, esto es, el hecho reconocido por prácticamente todos los estudiantes de la Escritura de que la revelación es dada en etapas. Tercero, todos los expositores de la Biblia necesitarán reconocer que una revelación posterior en cierto grado sustituye a una revelación primaria con un cambio resultante en reglas de vida en las cuales pueden cambiarse o modificarse y añadirse nuevos requisitos. Por ejemplo, mientras que Dios mandó a Moisés a matar un hombre por cortar leña en un sábado (Nm. 15:32-36), ninguno aplicaría este mandamiento hoy porque vivimos en una dispensación diferente. Aunque se distinguen frecuentemente siete dispensaciones en la Escritura, tres son más importantes que las otras; ellas son: la dispensación de la ley, gobernando a Israel en el Antiguo Testamento desde el tiempo de Moisés; la dispensación de la gracia, la era presente; y la futura dispensación del reino milenial.

Las 7 Dipensaciones:

1. DISPENSACION DE LA INOCENCIA
2. DISPENSACION DE LA CONCIENCIA
3. DISPENSACION DEL GOBIERNO HUMANO
4. DISPENSACION DE LA PROMESA
5. LA DISPENSACION DE LA LEY
6. DISPENSACION DE LA GRACIA
7. DISPENSACION DEL REINO

DISPENSACION DE LA INOCENCIA

ERA DE LIBERTAD

Esta dispensación comenzó con la creación del hombre (Gn. 1:26-27) y continúa hasta Génesis 3:6. En esta dispensación al hombre le fue dada la responsabilidad humana de ser fructífero, dominar la tierra, tener dominio sobre los animales, usar los vegetales para comer y cuidar del huerto del Edén (Gn. 1:28-29; 2:15). Sin embargo, fue dada una prohibición; se instruyó al hombre para que no comiese del árbol del conocimiento del bien y del mal (Gn. 2:17). Aunque al hombre se le concedió un estado bendito, un cuerpo, mente y naturaleza perfectos, y todo lo necesario para disfrutar de la vida, Eva sucumbió ante la tentación y comió el fruto prohibido y Adán se unió a ella en su acto de desobediencia (Gn. 3:1-6). Como resultado vino el juicio divino, la muerte espiritual, el conocimiento del pecado, el miedo hacia Dios y la pérdida del compañerismo.
Aun en estas circunstancias Dios introdujo el principio de la gracia con una promesa del Redentor (Gn. 3: 15) y proveyó túnicas de pieles, típica provisión de la redención (Gn. 3:21).
Ellos fueron expulsados fuera del huerto, pero se les permitió vivir sus vidas naturalmente (Gn. 3:23-24) y con el juicio de Dios sobre ellos comenzó una nueva dispensación. En la dispensación de la inocencia Dios reveló la falla del hombre, le dio la promesa de un Redentor que vendría, reveló su soberanía en juzgar a sus criaturas e introdujo el principio de gracia.

DISPENSACION DE LA CONCIENCIA

ERA DE LA DETERMINACION HUMANA

Esta dispensación, que comienza en Génesis 3:7 y se extiende hasta Génesis 8: 19, trajo nuevas responsabilidades sobre el hombre, establecidas en el así llamado pacto con Adán y Eva. Se emitió una maldición sobre Satanás (Gn. 3:14-15), pero también cayó una maldición sobre Adán y Eva (Gn. 3: ) 16-19). Aunque no se revela un código detallado de moral dado al hombre en este tiempo, se le exigió que viviera de acuerdo a su conciencia y guardando el conocimiento de Dios a medida que le fuera dado. Sin embargo, bajo la conciencia, el hombre continuó fallando tanto como lo había hecho siempre. La conciencia podía convencer, pero no traería victoria (Jn. 8:9; Ro. 2:15; 1 Co. 8:7; 1 Ti. 4:2). Los hijos de Adán tenían su naturaleza pecaminosa manifestada en el hecho de rehusarse a traer un sacrificio de sangre (Gn. 4:7) y el asesinato de Abel por Caín (Gn. 4:8). La civilización resultante de Caín fue pecadora (Gn. 4:16-24), y la muerte física se convirtió en algo común (Gn. 5:5-31). La maldad del corazón humano alcanzó a tal estado que otra vez el juicio fue necesario (Gn. 6:5, 11-13). El juicio se manifestó sobre Caín (Gn. 4:10-15), y en la Humanidad en general en la muerte (Gn. 5). Finalmente Dios tuvo que traer el diluvio universal sobre la tierra (Gn. 7: 21-24).
Sin embargo, en este período también fue manifestada la gracia divina, puesto que algunos fueron salvos, como Enoc (Gn. 5:24), y la familia de Noé fue salva por el Arca (Gn. 6: 8-10; He. 11:7). La dispensación terminó con el diluvio en el cual solamente la familia de Noé fue salvada.
El propósito de Dios en esta dispensación fue el de demostrar nuevamente la caída del hombre bajo la nueva situación en la cual éste se desempeñaba bajo su conciencia. Sin embargo, en este período Dios preservó la línea del futuro Redentor, demostrando su soberanía en juzgar al mundo por medio del diluvio y manifestando su gracia a Noé y su familia.

DISPENSACION DEL GOBIERNO HUMANO

PACTO CON NOE

Esta dispensación cubre el período desde Génesis 8:20 a 11:9. A Noé Dios le dio un pacto incondicional (Gn. 8:20-9:17), en el cual El prometió que no habría más destrucción por diluvio (Gn. 8:21; 9:11). Dios prometió que las estaciones en el curso de la naturaleza no cambiarían (Gn. 8:22) y le dio nuevamente al hombre el mandamiento de multiplicarse (Gn. 9:1) y de continuar su dominio sobre los animales (Gn. 9: 2); el comer carne era permitido ahora, aunque la sangre estaba prohibida (Gn. 9:4). Lo más importante fue el establecimiento de la esencia del gobierno, en el cual se le dio al hombre el derecho de matar a los asesinos (Gn. 9:5-6).
En este pacto, así como en los otros, hay fracaso humano, como lo indica la embriaguez de Noé (Gn. 9:1) y la irreverencia de Cam (Gn. 9: 22). Es un período de deterioro moral y religioso (Gn. 11:1-4). El gobierno humano, como la conciencia, fracasaron en reprimir el pecado del hombre, y el resultado fue la torre de Babel (Gn. 11:4). El juicio de Dios fue confundir su lengua (Gn. 11:5-7), y la civilización humana fue dispersada (Gn. 11:8-9).
En este período, sin embargo, la gracia fue evidente en cómo el remanente de Dios fue preservado y en la selección de Abraham (Gn. 11:10 – 12:3). También fue preservada la simiente de la mujer y Dios fue manifestado en forma soberana. La dispensación finalizó con el juicio de la Torre de Babel y los preparativos para la próxima dispensación. Es importante notar que ambos -la conciencia y el gobierno humano- continúan en dispensaciones posteriores.
Sólo Abraham y su simiente entran bajo la dispensación de la promesa. En general, la dispensación del gobierno humano reveló el fracaso del hombre bajo esta nueva regla de vida, el juicio selectivo de Dios, y se continuó manifestando la gracia divina.

DISPENSACION DE LA PROMESA

PACTO CON ABRAHAM

Este pacto, que comienza en Génesis 11: 10, se extiende hasta Éxodo 19:2. En él la responsabilidad humana fue dada en la forma de confiar en las promesas de Dios reveladas a Abraham. El contenido de su revelación divina incluía la promesa a Abraham (Gn. 12:1-2; 13:16; 15:5; 17:6); la promesa a Israel, la simiente de Abraham, de la que saldría una gran nación y el canal para el cumplimiento de la promesa de Dios (Gn. 12:2-3; 13:16; 15:5,18-21; 17:7-8; 28:13-14; Jos. 1:2-4); y una promesa de bendición a toda la tierra a través de Abraham (Gn. 12:3), El principio fue también establecido de manera que Dios bendijera a aquellos que bendijeran a Abraham y maldijera a aquellos que maldijeran la simiente de Abraham.
El pacto abrahámico es uno de los pactos importantes de la Biblia e incluye la provisión de que Israel sería una nación para siempre, tendría el título de su tierra para siempre, sería bendecida en cosas espirituales, estaría bajo la protección divina y tendría el signo especial de la circuncisión (Gn. 17:13-14).
El pacto era a la vez de gracia en principios e incondicional, por cuanto no dependía de la fidelidad humana, sino en la fidelidad de Dios. Solamente cumplidas parcialmente en el tiempo en que vivió Abraham, las bendiciones y promesas del pacto abrahámico continúan en su cumplimiento hacia el fin de la historia humana. Algunas de las bendiciones inmediatas del pacto para alguna generación particular estaban condicionadas a la obediencia, pero el pacto en sí era declarado como un pacto eterno (Gn. 17:7, 13, 19 1 Cr. 16: 16-17; Sal. 105: 10). El pacto con Abraham fue dirigido primeramente a Abraham y sus descendientes hasta donde estaba comprometida la responsabilidad dispensacional. El mundo como un todo continuaba bajo el gobierno humano y la conciencia como su responsabilidad primaria.
Bajo el pacto abrahámico, sin embargo, había un constante patrón de fracaso, el cual fue manifestado en la demora de ir a la Tierra Prometida (Gn. 11:31); en Abraham al ser el padre de Ismael (Gn. 16:1-16); y en descender a Egipto (Gn. 12:10 – 13:1). Es evidente, sin embargo, que Abraham creció en fe y en gracia y finalmente tenía la voluntad de sacrificar aun a su hijo Isaac en obediencia a Dios (Gn. 22). Siguiendo a Abraham, Isaac fracasó viviendo tan cerca de Egipto como era posible sin violar el mandamiento de Dios . (Gn. 26:6-16). De la misma manera, Jacob falló en no creer en la promesa hecha a su madre cuando él nació (Gn. 25:23; J 28:13-15, 20); él fue culpable de mentira, engaño y de regatear (Gn. 27:1-29), y eventualmente se movió fuera de la tierra hacia Egipto para evitar el hambre (Gn. 46:1-4).
En Egipto, Israel también le falló a Dios en sus quejas y falta de fe (Ex. 2:23; 4:1-.10; 5:21; 14:10-12; 15:24), en su deseo de volver a Egipto (Ex. 14:11-12) y en su constante murmuración (Ex. 15:24; 16:2; Nm. 14:2; 16:11, 41; Jos. 9:18). Su fracaso es evidente tanto en el momento en que fue dada la ley como posteriormente en su falla en cuanto a confiar en las promesas de Dios en Cades Barnea (Nm. 14). El fracaso bajo el período cuando la promesa abrahámica era especialmente su responsabilidad resultó en la pérdida temporal de la tierra, su esclavitud en Egipto, y en su viaje errante por el desierto antes de entrar en la tierra. Su fracaso estableció la etapa para la promulgación de la ley mosaica. En la dispensación de la promesa había mucha gracia divina ilustrada en el constante cuidado de Dios por su pueblo, su liberación de Egipto y la institución de la fiesta de la Pascua. La dispensación de la promesa termina en el momento en que fue dada la ley (Ex. 19), pero finaliza sólo en el sentido de ser el principio o prueba principal de responsabilidad. La dispensación de la promesa continúa hacia el fin de la historia, y muchas de sus promesas están aún en vigencia como un objeto de fe y esperanza. Las promesas hechas a Abraham son la base para las dispensaciones posteriores de la gracia y del reino. Hasta cierto punto las promesas nunca acaban y son cumplidas en un estado eterno. La dispensación de la promesa estableció claramente el principio de la soberanía divina, proveyó un canal de revelación divina especial para la nación de Israel, continuó la provisión de la redención y bendición divinas, reveló la gracia de Dios y prometió un testimonio para el mundo. Como las otras dispensaciones, sin embargo terminó en fracaso en lo que se refiere a la conformidad con la voluntad de Dios y preparó el terreno para la introducción de la ley como un ayo para traer a los creyentes a Cristo (Gá. 3:24).

LA DISPENSACION DE LA LEY

La dispensación de la ley comienza en Exodo 19:3 y se extiende a través de todo el período hasta el día de Pentecostés en Hechos 2, aunque la ley finalizó en un sentido en la cruz. Ciertas porciones como el evangelio de Juan y algunos pasajes selectos en los otros evangelios anticiparon, sin embargo, la era presente de la gracia.

La ley mosaica fue dirigida solamente a Israel, y los gentiles no eran juzgados por sus normas. La ley contenía un detallado sistema de obras, incluidas tres principales divisiones: los mandamientos (la voluntad expresada de Dios, Ex. 20: 1-26); los juicios (la vida social y civil de Israel, Ex. 21: 1 – 24: 11); y las ordenanzas (la vida religiosa de Israel, Ex. 24: 12 – 31: 18). El sistema de sacrificios y del sacerdocio que fue incluido era tanto legal como de gracia. El gobierno en esta dispensación era una teocracia, un gobierno por medio de Dios a través de sus profetas, sacerdotes y (más tarde) reyes. El pacto mosaico fue también de carácter temporal, en vigencia sólo hasta que Cristo viniese (Gá. 3:24-25). La naturaleza de la dispensación era condicional, esto es, la bendición estaba condicionada a la obediencia.
Por primera vez en la historia la Escritura reveló un completo y detallado sistema religioso bajo la ley, proveyó el terreno para la limpieza y el perdón, la adoración, y oración, y ofreció una esperanza futura.
Bajo la ley hubo constante fracaso. Esto es evidente especialmente en el período de los jueces, pero siguió hasta después de la muerte de Salomón y la división del reino de Israel en dos reinos. Hubo períodos cuando la ley fue completamente olvidada e ignorada y la idolatría reinaba en forma suprema. El Nuevo Testamento continúa el registro de fracasos, que culmina en el rechazo y crucifixión de Cristo, quien en su vida guardó la ley en forma perfecta.
Fueron infringidos muchos juicios durante la dispensación de la ley como se describe en Deuteronomio 28:1 – 30:20. Los mayores juicios fueron el cautiverio bajo Asiria y Babilonia, de los cuales retornaron en el tiempo debido. Los juicios de Israel también vinieron después del término de la dispensación e incluyeron la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C. y la dispersión mundial de Israel. La gran tribulación, otro tiempo de angustia para Jacob, está todavía por delante (Jer. 30:1-11; Dn. 12:1; Mt. 24:22).
Bajo la ley, sin embargo, también era administrada la gracia divina en aquel sistema de sacrificios que fue provisto como una vía de restauración para el pecaminoso Israel, y el Dios paciente se manifiesta en la provisión de profetas, jueces y reyes y en la preservación de la nación. En repetidas ocasiones el arrepentimiento de Israel fue aceptado por Dios, y a través de este período fue escrito el Antiguo Testamento. La bendición coronadora fue la venida de Cristo como el Mesías de Israel, a quien la nación entera rechazó.
En un sentido la dispensación de la ley terminó en la cruz (Ro. 10:4; 2 Co. 3:11-14; Gá. 3:19, 25). Pero en otro sentido no concluyó hasta el día de Pentecostés, cuando comenzó la dispensación de la gracia. Aunque la ley finalizó como una regla específica de vida, continúa siendo una revelación de la justicia de Dios y puede ser estudiada con provecho por los cristianos para determinar el carácter santo de Dios. Los principios morales que resaltan la ley continúan, puesto que Dios no cambia; pero los creyentes hoy día no están obligados a guardar los detalles de la ley, dado que la dispensación ha cambiado y la regla de vida dada a Israel no es la regla de vida para la iglesia. A pesar de ello, pueden hacerse varias aplicaciones de la ley, aunque una interpretación estricta sólo relaciona a la ley mosaica con Israel.
El propósito de la leyera proveer una regla justa de vida y traer el pecado a condenación. La experiencia de Israel bajo la ley demostró que la ley moral, cívica y religiosa no puede salvar o santificar. La ley nunca fue propuesta para proveer la salvación para el hombre, ya sea mientras estaba en vigencia o después, y por medio de su naturaleza era débil, por cuanto no podía justificar (Ro. 3:20; Gá. 2:16); no podía santificar o perfeccionar (He. 7: 18-19); estaba limitada en su vigencia y duración (Gá. 3:19); no podía regenerar
(Gá. 3:21-22), y sólo podía hacer manifiesto el pecado (Ro. 7: 5-9; 8:3; 1 Co. 15:56). La ley hizo posible que Dios demostrara que todos eran culpables y que toda boca calló (Ro. 3:19), e hizo evidente la necesidad de Cristo (Ro. 7:7-25; Gá.3:21-27).

DISPENSACION DE LA GRACIA

La dispensación de la gracia comienza justamente en Hechos 2 y continúa a través del Nuevo Testamento, culminando con el arrebatamiento de la iglesia. Algunas enseñanzas concernientes a la dispensación de la gracia fueron introducidas antes, como en Juan 13-17. Las Escrituras que se relacionan con esta dispensación se extienden desde Hechos 1 hasta Apocalipsis 3.

La dispensación de la gracia fue dirigida solamente a la iglesia, puesto que el mundo como un todo continúa bajo la conciencia y el gobierno humanos. En ella, la salvación se revela que es por la fe únicamente, lo cual fue siempre verdad, pero ahora se hace más evidente (Ro. 1:16; 3:22-28; 4:16; 5:15-19). Las altas normas de gracia elevan a esta dispensación por sobre todas las reglas de vida previas (Jn. 13:34-35; Ro. 12:1-2; Fil. 2:5; Col. 1:10-14; 3:1; 1 Ts. 5:23).
Sin embargo, bajo la gracia el fracaso fue también evidente, puesto que la gracia no produjo ni la aceptación universal de Cristo ni una iglesia triunfante. De hecho, la Escritura predijo que habría apostasía dentro de la iglesia profesante (1 Ti. 4:1-3; 2 Ti. 3:1-13; 2 P. 2-3; Jud.). Aunque Dios está cumpliendo sus propósitos en llamar a gentes para su nombre de entre los judíos y gentiles, la porción profesan te pero no salva de la iglesia dejada atrás en el arrebatamiento será juzgada en el período entre el arrebatamiento y la venida de Cristo para establecer su reino (Mt. 24:1-26; Ap. 6-19). La iglesia verdadera será juzgada en el cielo en el tribunal de Cristo (2 Co. 5:10-11).
En esta edad presente la gracia divina es especialmente evidente en la venida de Cristo (Jn. 1:17), en la salvación del creyente y en nuestra posición ante Dios (Ro. 3:24; 5:1-2, 15-21; Gá. 1:1 – 2:21; Ef. 2:4-10), y en la naturaleza de la gracia como una regla de vida (Gá. 3:1 – 5:26).
La dispensación de la gracia termina con el arrebatamiento de la iglesia, el cual será seguido por el juicio de la iglesia profesante (Ap. 17:16). La era de la gracia es una dispensación, diferente en lo que concierne a abarcar a creyentes judíos y gentiles. Por contraste, la ley de Israel era solamente para Israel, el gobierno humano era para el mundo entero, y la conciencia se extiende a toda la gente.
En la presente dispensación la ley mosaica está completamente cancelada en cuanto a su aplicación inmediata, pero continúa para testificar de la santidad de Dios y provee muchas lecciones espirituales para ser aplicadas. Aunque todas las dispensaciones contienen un elemento de gracia, la dispensación de la gracia es la suprema manifestación de ambas cosas, la totalidad de la salvación recibida y en cuanto a una regla de vida.

DISPENSACION DEL REINO

La dispensación del reino comienza con la segunda venida de Cristo (Mt. 24; Ap. 19) y es precedida por un período de tiempo en el cual se incluye la tribulación, el cual hasta cierto grado es un período transitorio. Las Escrituras que se aplican a ello son todos los pasajes del reino futuro, ya . sea en el Antiguo o Nuevo Testamento (siendo las principales Sal. 72; Is. 2:1-5; 9:6-7,11; Jer. 33:14-17; Dn. 2:44-45; 7:9-14, 18, 27; Os. 3:4-5;’ Zac. 14:9; Lc. 1:31-33; Ap. 19-20). En el reino, la responsabilidad humana será obedecer al rey, quien regirá con vara de hierro (Is. 11:3-5; Ap. 19:15). El reino será teocrático, esto es, una reglamentación de parte de Dios, y habrá un sistema renovado de sacrificios y sacerdocio (Is. 66:21-23; Ez. 40-48). Un rasgo excepcional de este período es que Satanás será atado y los demonios permanecerán inactivos (Ap. 20:1-3, 7). El reino, sin embargo, también será un período de fracaso (Is. 65:20; Zac. 14:16-19), y habrá rebelión al final del mismo (Ap. 20:7-9).

El juicio divino que sigue incluye la destrucción de los rebeldes por medio del fuego (Ap. 20:9) y la destrucción de la antigua tierra y cielo por fuego (2 P. 3: 7, 10-12).
En el reino milenial la gracia divina también se revela en el cumplimiento del nuevo pacto (Jer. 31:31-34), en cuanto a salvación (Is. 12), en prosperidad física y temporal (Is. 35), en abundancia de revelación (Jer. 31: 33-34), en perdón de pecado (Jer. 31:34) y en la recolección de Israel (Is. 11:11-12; Jer. 30:1-11; Ez. 39:25-29). El reino milenial termina con la destrucción de la tierra y cielo por fuego y es seguido por el estado eterno (Ap. 21-22).
La dispensación del reino difiere de todas las dispensaciones anteriores en que es la forma final de la prueba moral. Las ventajas de la dispensación incluyen un gobierno perfecto, la presencia inmediata y gloriosa de Cristo, el conocimiento universal de Dios y el término de los tiempos de salvación, y Satanás que permanece inactivo. En muchos puntos la dispensación del reino es suprema y trae a su consumación los tratos de Dios con el hombre. En las dispensaciones Dios ha demostrado cada significado posible de los tratos con el hombre. En cada dispensación el hombre fracasa y la gracia de Dios es suficiente.
En las dispensaciones se cumple el propósito de Dios de manifestar su gloria, en el mundo natural y en la historia humana. A través de la eternidad nadie podrá levantar la pregunta de si Dios podría haber dado al hombre otra oportunidad para alcanzar la salvación o la santidad por medio de su propia habilidad. Un conocimiento de las dispensaciones es, de acuerdo a ello, la clave para el entendimiento del propósito de Dios en la historia y el despliegue de la Escritura, la cual registra los tratos de Dios con el hombre y su revelación divina concerniente a sí mismo.

http://www.jesusdios.com/2009/12/dispensacionalismo.html?

Búsqueda de esperanza

Búsqueda de esperanza

Cuando el comunismo ateo era un poder que amenazaba al mundo, proclamaba que no hay Dios y que la fe en cualquier vida futura era una ilusión engañosa. Leonidas Brezhnev había sido el dictador soviético, la personificación de la incredulidad marxista, pero algo sucedió en su funeral que contradijo al ateísmo. George H.W. Bush, entonces vicepresidente de los Estados Unidos, fue el representante oficial de dicho país en esa ceremonia solemne y formal.

Él informó que, mientras el ataúd seguía abierto, la viuda de Brezhnev miraba inmóvil el cuerpo de su esposo. Luego, justo antes de que los soldados cerraran la tapa, se inclinó e hizo la señal de la cruz sobre el pecho del difunto. ¡Qué gesto tan desesperado y significativo! Evidentemente, la viuda esperaba que lo que su esposo había negado con tanta vehemencia pudiera de alguna manera ser cierto.

¡Gracias a Dios, podemos tener esperanza más allá de esta vida terrenal! Todo lo que necesitamos hacer es aceptar por fe el mensaje salvador de la cruz: Jesús murió por nuestros pecados y resucitó para que pudiéramos vivir eternamente con Él. ¿Crees esto? Entonces, únete al apóstol Pablo en su afirmación de que «esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen» (1 Timoteo 4:10).

Por cortesía de Nuestro Pan Diario 2009

La soledad, amiga indeseable

Jorge Canto
Pastor de la iglesia La Nueva Jerusalén de Mérida, México y maestro internacional del ISUM (Instituto de Superación Ministerial) de las Asambleas de Dios. Ha colaborado como escritor en diferentes proyectos educacionales de la editorial ECCAD.

Jorge CantoLa soledad, amiga indeseable
Diciembre 26, 2009 by Jorge Canto

Alguien contó la siguiente historia:
Un amigo mío trabajaba en una farmacia mientras estudiaba en la Universidad de Texas. Su trabajo consistía en hacer entregas en algunos hogares de ancianos en la zona de Austin. Una tarea adicional era un breve viaje a una puerta vecina.
Cada cuatro días se echaba al hombro una gran botella de agua y la llevaba más o menos cincuenta pasos a un edificio detrás de la farmacia. El cliente era una anciana de unos setenta años que vivía sola en una habitación oscura, con escasos muebles y falta de aseo. Del cielo raso colgaba una bombilla. El empapelado estaba manchado y roto. Las cortinas cerradas, y la habitación se veía lúgubre. Steve dejaba el agua, recibía el pago, daba gracias a la señora y salía. Con el transcurso del tiempo comenzó a sentirse extrañado por esa compra. Supo que la mujer no tenía otra fuente de agua. Dependía de su entrega para lavar, bañarse y beber durante cuatro días. Extraña elección. El agua municipal era más barata. La ciudad le hubiera facturado de doce a quince dólares mensuales; sin embargo, su pedido en la farmacia alcanzaba cincuenta dólares al mes. ¿Por qué no eligió el aprovisionamiento más barato?
La respuesta estaba en el sistema de entrega. Sí, el agua municipal costaba menos. Pero la ciudad enviaba solamente el agua; no enviaba una persona. Ella prefería pagar más y ver un ser humano que pagar menos y no ver a nadie.
¿Cómo puede alguien estar tan solo?
Para algunos la soledad no siempre representa una situación de angustia, de hecho, existen momentos en las que se desea estar apartados de todos para buscar espacio de reflexión o comunión con Dios, momentos que se disfrutan de verdad. Sin embargo para mucha gente sentirse abandonado les causa una terrorífica sensación o desequilibro emocional que culmina en depresiones severas y desadaptaciones que no les permiten hacer frente de manera saludable a lo que ellos consideran un grave conflicto.
Mucho sabemos que nuestro mundo está superpoblado hoy, que tanta explosión demográfica conlleva graves consecuencias para el pobre planeta que se va deteriorando día a día. Sin embargo, aun que nuestro planeta está tan lleno de gente la soledad está marcando con duras cicatrices las almas y corazones de muchas personas, que abrumadas por un desierto interno y anemia de amistad se deprimen y manifiestan actitudes que van de la autoconmiseración hasta el suicidio.
En su Canto General, Pablo Neruda narra en la estrofa Recuerdo la Soledad del Estrecho el siguiente verso:
La larga noche, el pino, vienen a donde voy.
Y se trastorna el ácido sordo, la fatiga,
la tapa del tonel, cuanto tengo en la vida.
Una gota de nieve llora y llora en mi puerta
mostrando su vestido claro y desvencijado
de pequeño cometa que me busca y solloza.
Nadie mira la ráfaga, la extensión, el aullido del aire en las praderas.
Se estudia hasta el cansancio las consecuencias que la soledad puede provocar en una persona. Los sociólogos, psicólogos, antropólogos y una pléyade de científicos más hurgan en el alma o mente del hombre para encontrar la razón del por qué ese terrible sentimiento de vacuidad infecta a la humanidad precisamente en la cúspide de su súper población contemporánea. Si acaso encontraran alguna causa física que se remediare con algún medicamento, poción o tratamiento; medicina que permitiera arrancar el vacío del alma y convertirlo instantáneamente en un gozo perenne y contagiante que ahuyentara de una vez y para siempre los sórdidos susurros del eco vacío de la mente e interior humana. Pero aunque por allí algún laboratorio produce mágicas píldoras que al ingerirlas recrean una cierta sensación de alivio, todo es inútil, solo son paliativos que no remedian mucho y que al otro día esa profunda soledad que lastima a tantas y tantas personas regresa como hombre armado. Tanta soledad en individuos que irónicamente, viven en el planeta de las comunicaciones. Algunos llegan a la casa y encienden el televisor, solo para escuchar voces en el cuarto, y al dormir lo hacen con el aparato todavía encendido, ya que apagarlo les causaría una sensación de horrible vacío, e incluso, el miedo pudiera terminar por apoderarse de ellos.
Amando Martin-Zurro en su libro: Atención Primaria dice que la soledad se debe considerar como un factor de riesgo y que afecta más a las mujeres . He encontrado en mi labor pastoral que la sensación de no tener a nadie, o no sentir el apoyo de alguien junto a uno es una idea realmente perniciosa y destructiva. Los pensamientos que la persona tiene son negativos y van en aumento conforme se pasa más tiempo en esta depresión. La persona que se siente de esta manera puede incluso crear sentimientos de rencor en contra de aquellos que, aparentemente, son más dichosos que uno e incluso ese odio puede llegar hacia la misma figura de Dios, haciéndole a Él culpable de toda la desdicha que inunda el alma. J. C. Maxwell, en su libro Las 17 Leyes Incuestionables del Trabajo en Equipo cuenta la siguiente anécdota:
A medida que aumentaba la participación en la guerra de Vietnam, también crecía el número de soldados estadounidenses capturados. Finalmente cayeron en manos enemigas 591 militares, la mayoría pilotos.
La mayoría de los prisioneros fueron a parar a la prisión Hao Lo, a la cual los hombres llamaban el Hanoi Hilton. Allí sufrieron torturas atroces y condiciones inhumanas. La mayoría se consumió. No era extraño que alguien de un metro ochenta de alto llegara a pesar cincuenta y cinco kilos. Sin embargo, lo peor para la mayoría de hombres era la soledad obligada. El ex prisionero Ron Bliss explicó: «Usted queda aislado. Allí es cuando comienza el problema. Usted tiene que comunicarse prácticamente a cualquier costo. Quizás lo atrapen y lo torturen por algún tiempo, pero de todos modos lo hace».
Los captores norvietnamitas y el Hanoi Hilton intentaron acabar con los prisioneros golpeándolos físicamente, abatiéndoles el espíritu y aislándolos. Un hombre renuncia a la esperanza cuando piensa que es un individuo abandonado.
Sin tener a nadie en quién apoyarse un individuo se reduce en sus esperanzas y el horizonte humano se ve devastado. Se deprimen en solo pensar en ello, pero la realidad les rodea y es evidente que son cada vez más personas que se abandonan a la soledad. Tienen a familiares lejos, han perdido un ser querido, los despidieron en el trabajo, son víctima de chismes que ahuyentaron a sus amigos, tienen una enfermedad que los aísla, algún defecto físico que le impide relacionarse o simplemente su carácter o personalidad les hunde en un hoyo desértico y estéril. Todos ellos claman ayuda y desean tener amigos, tener una interrelación personal y no sentirse así: solos.
Lo extraño de todo es que aun en las iglesias cristianas existen hombres y mujeres que están siendo arrastrados por la soledad. Día a día aumentan los que tienen que tomar antidepresivos y medicamentos similares, algo que apague ese grito, esa necesidad de sus corazones hambrientos de felicidad, de compañerismo, de amor. ¿Dónde está Dios en estos momentos?, se preguntan muchos. ¿Acaso alguien que cree en el Señor podrá alguna vez sentirse solo?, preguntan otros, sin embargo veamos lo que la Biblia dice al respecto:
¿Qué fue lo primero malo que hubo en el Huerto del Edén? No fue el pecado de Adán, el comer del fruto prohibido. La Biblia nos dice qué fue lo primero que Dios llamó “malo” en el huerto: Gen 2:18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Dios consideró que la soledad era mala, produciría al final un desastre o algún tipo de problema, por ello el Creador le dio una compañera al varón, para así, juntos, enfrentaran la vida tomados de la mano.
En la historia bíblica podemos ver a hombres llenos del poder de Dios quejarse de soledad, uno de ellos dijo: “El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida”. 1R. 19:14 . La soledad de Elías parecía justificada y le había causado una profunda depresión. Terminó dentro de una cueva, solo. ¿Nos identificamos? Elías era un tremendo servidor de Dios, con dones que muchos desearíamos. Venía de una gran victoria contra los profetas de Baal, incluso su ministración logró que el pueblo se volviera a Jehová, y sin embargo se sentía solo, creía que nadie más le podía comprender. Se metió a una cueva oscura porque la sensación de soledad le deprimió. ¿Cuál fue el remedio? La intervención de Dios por supuesto, porque aunque Elías no podía mirar a Dios el Señor le mostró que siempre estuvo con él, aunque sea en un silbido suave y apacible, donde no siempre le podemos notar, pero donde estará junto a nosotros.
Aun el mismo Jesús se sintió solo. En el huerto estaba tan apesadumbrado en su solitaria misión que tuvo que venir un ángel para confortarle (Luc. 22:43) y ya en el Calvario exclamó una frase por demás angustiante: y a esa hora Jesús gritó con voz potente: “Eloí, Eloí, lammá sabactani”, que quiere decir: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” Mt 15:34 (Biblia de las Américas). Si alguien de verdad sabe lo que es sentirse solo, es Jesús quien llevó nuestras culpas en esa horrible cruz, él sabe lo que siente la solitaria humanidad, y sabe confortar al que está en un yermo seco, por eso es el Buen Pastor.
¿COMO SALIR DE LA SOLEDAD?
Primero que nada entendamos que las relaciones interpersonales como la amistad, el noviazgo, el matrimonio, la iglesia tienen un riesgo intrínseco, podemos salir lastimados, e incluso, podemos salir lastimando a otros. Ese es un factor que no nos debe amedrentar, por lo contrario, como gente madura debemos asumir el riesgo de dar nuestro cariño y amor a otros, sabiendo que cuando suceda la herida, el amor y la madurez solventaran con eficiencia el error y permitirán continuar con una relación sana, si bien con algunos tropiezos, pero bella y edificante.
Segundo, perdone toda ofensa. Muchas veces miramos a los demás como culpables antes de conocerlos, y todo porque alguien nos lastimó, menospreció o traicionó cruelmente en el pasado. Asumimos que los demás que se crucen en el camino tarde o temprano nos ofenderán, así que “a crédito” sacamos de nuestro círculo de seguridad toda probable fuente de heridas. Ya no más. Al perdonar asumimos lo contrario, que podemos tener nuevos amigos o relaciones sanas en el futuro, que si bien pudieran contener alguna herida, se podrán sanar con el poder del perdón.
Tercero: Llénese de textos bíblicos que hablen de la situación, del origen y de la solución, como los siguientes:
Mírame, y ten misericordia de mí, Porque estoy solo y afligido. Salmo 25.16.
Me he consumido a fuerza de gemir; Todas las noches inundo de llanto mi lecho. Riego mi cama con mis lágrimas. Mis ojos están gastados de sufrir; se han envejecido. Salmo 6.6, 7.
Y positivos como estos:
«No te dejaré» (Génesis 28.15).
¿Qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos? (Deuteronomio 4.7).
«Jehová tu Dios … no te dejará, ni te desamparará» (Deuteronomio 31.6)
«No dejaré a mi pueblo» (1 Reyes 6.13).
«No abandonará Jehová a su pueblo» (Salmo 94.14).
«No está lejos de cada uno de nosotros» (Hechos 17.27).
Particularmente el Salmo del Pastor, es decir, el Salmo 23 es excelente para estos casos. Nos infunde una confianza en los momentos que estamos lejos de la familia, o cuando simplemente nos sentimos solos. Pero existe un pasaje muy especial que es bueno leer con toda disposición, porque muestra a nuestro Dios con un amor especial que edifica después de la tormenta:
Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo. Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias. Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor. Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.
Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré. Tus ventanas pondré de piedras preciosas, tus puertas de piedras de carbunclo, y toda tu muralla de piedras preciosas. Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos.
Con justicia serás adornada; estarás lejos de opresión, porque no temerás, y de temor, porque no se acercará a ti. Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá. (Is. 54: 6-15)
Cuarto: Reprenda en el nombre de Jesús todo pensamiento destructivo y de autoconmiseración. Dios le ha creado a Usted a su imagen y semejanza, con un propósito magnífico, y no para vivir en esa deprimente soledad. “¿Qué haces aquí, Elías?” (1R 19:9) le preguntó Dios al Profeta de Fuego cuando se lamentaba oculto en una cueva, lo mismo nos pregunta el Señor ahora, ¿qué haces allí? Sal fuera, levántate y completa la vida que Dios quiere darte. La Biblia dice: “Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos”. (Sal 138:8). Entienda que su vida tiene un propósito, si creemos que nuestro existir no tiene sentido para nadie, ni para Dios nunca saldremos del hoyo, Dios le dijo a Elías que “largo camino te resta” (1 R 19:7) es decir, “todavía sirves para algo, y me servirás todavía mucho tiempo más”
Quinto: De nuevo Elías nos da la clave para salir de la soledad: comer y caminar. Dios le dio a Elías pan y agua y luego lo mandó caminando a una misión bastante lejana. Salió publicado en el 2007 un libro científico llamado Hormonas, Estado de Ánimo y Función Cognitiva escrito por Sonia Martínez Sanchi y Mercedes Almela Zamorano en donde señalan que han encontrado que en situaciones de estrés o de depresión una enzima cerebral llamada alopregnalona es particularmente escasa en esos momentos . Una buena manera de aliviar las necesidades que el cuerpo y el cerebro requieren está en descansar correctamente, alimentarse y hacer ejercicio, actividades que el que se deprime realiza deficientemente.
“Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios” (1 R 19:5-8)
Nunca mire a la vida como su enemiga, es la vida, el tiempo y su existir elementos que combinados en las preciosas manos de Dios traerán bendiciones tanto para nuestra propia persona como para otros. Cuando nos sentimos solos el diablo nos susurrará palabras que en otras circunstancias ni atenderíamos siquiera, pero en la depresión, con las defensas bajas, sí escuchamos, y lo que es peor, creemos en esas malignas frases. Algunos han dicho que en fechas como las de Navidad existen más deprimidos y gentes solitarias que nunca.
Cuando sabemos que el Salvador del mundo culminó en solitario su misión, que nadie le ayudó a cargar tan pesada responsabilidad y que padeció sufrimientos indecibles entonces nos preguntamos ¿por qué lo hizo?, ¿qué le dio las fuerzas para continuar?, y la respuesta es que él nos miraba en el futuro, sabía que muchos estarían perdidos, sin esperanza, sin salida. Jesús tomó la copa amarga del juicio contra el pecado y lo hizo por amor. Aunque en algún momento estuvo solo el recuerdo de nuestra existencia, el saber que nos otorgaba una llama de esperanza a la humanidad lo mantuvo firme, y hoy debemos decirle a todos, incluso a nuestro propio corazón la frase más hermosa que un hombre o mujer invadidos por la soledad pueden escuchar:
“No voy a dejarlos solos; volveré a estar con ustedes.” (Biblia en Lenguaje Sencillo) Jn 14:18

La Gran Muralla de Sloan: ¿la estructura más grande conocida?

La Gran Muralla de Sloan: ¿la estructura más grande conocida?

¿Cuál es la estructura más grande conocida?

La respuesta podría depender de cómo definamos “estructura”. La agrupación de galaxias conocida como la Gran Muralla Sloan fue descubierta durante el Reconocimiento Digital del Cielo Sloan y es una de las principales candidatas. La Gran Murallla Sloan puede verse en este mapa de galaxias recompuesto de contorno digital parte del reconocimiento de galaxias Two Degree Field (Campo de dos grados).

Se muestran galaxias lejanas hasta mil millones de años luz y un corrimiento al rojo de alrededor de 0,1. La etiquetada como Gran Muralla Sloan se extiende por más de mil millones de años luz, más grande que cualquier otra estructura medida jamás.

Los críticos argumentan que la propia Gran Muralla Sloan no debería caracterizarse como una estructura coherente debido a que no está actualmente no está unida gravitatoriamente y que algunas de sus partes podría no volver a estar ligadas por gravedad. En cualquier caso, la belleza del universo local de galaxias es evidente en la imagen donde también se pueden ver varios enormes supercúmulos de galaxias (cúmulos de cúmulos de galaxias ). Entre ellos se incluyen el Supercúmulo Shapley (de galaxias), parte del Supercúmulo Piscis-Cetus y parte del Superclúster Horologium-Reticulum. (Traducción: Observatorio)

http://fadd.corank.com/tech/story/ap071107.html

En el principio era el Verbo

Vía Láctea

Impresionante vista de la Vía Láctea desde California, Estados Unidos. Foto tomada por Tony Hallas (víaAPOD)

“En el principio era el Verbo” – es el Verbo que me hace comprender que era Dios y que es eterno.

“En el principio era el Verbo . ¿Quién lo dice?. Juan el pescador. No lo dice, sin embargo, como simple pescador, sino por así decir como pescador de los sentimientos humanos, porque ya no debía coger pescados sino vivificar a los hombres. Lo que dice no es sólo una enseñanza suya, sino una enseñanza de quien le ha dado el poder de vivificar. El pescador era más silencioso que los peces que cogía antes y mudo acerca de los misterios divinos porque no conocía al autor de su voz. Pero cuando fue vivificado por Cristo oyó la voz en Juan y reconoció la palabra en Cristo. Por eso lleno del Espíritu Santo, Juan sabía que el principio no entra en el tiempo, sino que está sobre el tiempo: dejó los siglos y subiendo con el espíritu más allá de todo principio, dijo: En el principio era el Verbo [...].

Y el Verbo estaba junto a Dios. Esto significa que cuanto había dicho antes se debe entender en el sentido de que el Verbo era como era el Padre, porque de siempre era con el Padre, en el Padre y junto al Padre. [...] Es propio del Verbo estar junto al Padre, como es propio del Padre estar junto al Verbo, ya que leemos que el Verbo estaba junto a Dios. Si por tanto, según tu opinión, era un tiempo en el que no era, según tu opinión en el principio tampoco era aquel junto al que estaba el Verbo. Es el Verbo el que me lo dice, es el Verbo el que me hace comprender que era Dios. Si creo, como creo, que el Verbo es eterno, no puedo dudar de la eternidad del Padre, cuyo Hijo es eterno.”

S. Ambrosio, De Incarnationes dominicae sacramento (III, 15-18)

En el Principio fue el Verbo. Palabra versus Signo

(al principio: la paradoja del tiempo)

“Al principio Creó Dios los cielos y la tierra. La tierra estaba confusa y vacía y las tinieblas cubrían la haz del abismo, pero el espíritu de Dios se cernía sobre la superficie de las aguas.” [i]

Al principio… es decir: hubo principio. He aquí un viejo debate filosófico que la ciencia moderna no ha dejado de retomar una y otra vez: ¿Hubo alguna vez un primer principio antes del cual no había nada?[ii]

Se trata de la eterna paradoja del tiempo: desde que pensamos el tiempo, la experiencia como encadenada en un devenir, tendemos a acotarlo entre un principio y un fin y a la vez, inevitablemente nos preguntamos qué hubo antes del principio y qué puede haber después del final.

Se trata de un problema, sin duda, pero sólo para esa especie que se plantea problemas, es decir, la especie humana. Sólo para ella existe el tiempo, sencillamente porque lo inventa. Y porque lo hace, se pregunta por él. Y ésta es la paradoja de la respuesta: que siempre abre una nueva pregunta. De manera que la interrogación permanece siempre abierta.

(lo real es)

Pero nada de esto tiene que ver con lo real. Lo real está ahí, es. Con independencia de toda conciencia que pretenda pensarlo.

Se diferencia netamente, por eso, de esa otra cosa que llamamos la realidad: el mundo en tanto ordenado, pensable, inteligible para esa especie, la nuestra, que se obceca en pensarlo.

Lo real es. Seguramente es ésta la definición más precisa, aunque también la más difícil, de lo real. En ella, el verbo ser, debe escucharse en su modalidad puramente intransitiva, es decir, aquella que rechaza cualquier predicado. Lo real, entonces, como aquello que es refractario a toda predicación, a toda explicación y a toda inteligibilidad.

(lo real es lo incognoscible)

Podemos decir también: lo real es incognoscible —es, pues, lo incognoscible. Esta segunda es una definición menos precisa, ya que hace transitivo un verbo que aquí no debiera serlo y, así, dota de un atributo a algo que no puede tener ninguno. Pero, precisamente por eso, nos resulta algo más fácil de manejar.

Lo real aparece, ahora, como algo negativo, desde luego, pero con respecto a cierta positividad: la nuestra, la de nuestro yo en tanto conoce y predica esa negatividad. Lo real, entonces, como algo que es posible localizar fuera, en cierta exterioridad con respecto a aquel que lo piensa. La aparentemente más fácil comprensión de esta segunda definición depende del presupuesto antropomórfico que la regula. Yo, en tanto entiendo, en tanto me entiendo, localizo, fuera de mí, algo que, en el plano del entendimiento, se me niega, se me resiste.

Sin embargo, en esa misma medida, dificulta la aproximación a aquello de lo que se trata en lo real. Pues dado que mi Yo cree poder recubrir todo mi ser, tiende a ignorar que lo real también me habita. Que soy un cuerpo real en extremo resistente, refractario, opaco a mi Yo —a esa imagen en la que me pienso, me reconozco, me entiendo.

(lo real y la realidad: Kant)

En todo caso, la diferencia conceptual entre lo real y la realidad que proponemos puede encontrar así sus credenciales en la teoría del conocimiento de Kant, llamada crítica de la razón pura[iii], y que fue precisamente eso: una crítica, es decir, una definición de los límites del entendimiento mismo.

El que fue uno de los más grandes forjadores de la modernidad —nadie tan decisivo, después de Descartes, en la creación de las condiciones epistemológicas para la cristalización del discurso de la ciencia— formuló a esa misma Modernidad una advertencia que ésta, sin embargo, tiende constantemente a ignorar. La de que el conocimiento posee un límite más allá del cual se abre el ámbito, no por ello menos real, de lo incognoscible. Lo llamó la cosa en sí.

La primera consecuencia de este enunciado kantiano es el carácter antropomórfico del conocimiento humano: lo que conocemos es la cosa para mí, es decir, la cosa en tanto percibida y pensada a través de los aprioris que configuran el conocimiento mismo.

(semiótica: a priori)

Tanto desde el punto de vista semiótico, como desde aquel otro, tan próximo a él, que es el de la filosofía analítica —después de todo, ambas disciplinas reconocen su objeto en el lenguaje— la noción de apriori cobra un significado mucho más concreto y operativo del que pudo alcanzar en Kant. Pues los aprioris de nuestro conocimiento no son otros que los determinados por las características estructurales de nuestros lenguajes. —Después de todo, conocer algo es tratarlo, procesarlo a través de determinados códigos. Y de hecho eso son las ciencias que han hecho posible la Modernidad: códigos más precisos, más rigurosos, más capaces de procesar. Así, en Saussure[iv] y en Wittgenstein[v], casi simultáneamente, cristalizó la idea que descubre, en el lenguaje, la condición y la estructura de todo entendimiento.

Llevando esa comprensión hasta sus últimas consecuencias, Wittgenstein retomó a su manera la distinción kantiana: frente al mundo del lenguaje —el de la cosa para mí—, fuera de sus limites y escapando por ello a todo entendimiento, habría de situarse lo místico —el territorio de la cosa en sí. Es decir: más allá de la realidad —la del mundo que nuestros lenguajes configuran—, el territorio, ininteligible, de lo real.

Y así, la paradoja de los límites del tiempo —antes y después, principio y fin— retornaba en su forma espacial —dentro y fuera, más acá y más allá. Nada, en ello mismo, nuevo con respecto a Kant, quien ya lo había formulado expresamente en su primera antinomia, según la cual, a la razón le era imposible decidir entre dos tesis es sí mismas igualmente razonables y sin embargo contradictorias: la que demostraba la necesidad de un principio y un fin en el tiempo y en el espacio y la que, en cambio, demostraba su imposibilidad. Con la salvedad de que, esta vez, quedaba localizada la causa misma de la paradoja: ésta era explícitamente percibida como efecto del lenguaje en su intento de pensar la experiencia humana.

Es sabido el dictado con el que Wittgenstein cerró su Tractattus: de aquello, lo místico, por que escapaba a los limites del lenguaje que eran a la vez, necesariamente, los límites del mundo, nada podía y nada debía decirse.

(corregir a Wittgenstein)

Creemos, sin embargo, que Wittgenstein, quien tan bien supo aislar el origen del que toda paradoja procede —a la vez que nos ofreció su expresión quintaesenciada en forma de la paradoja de los límites del mundo del lenguaje—, al insistir en su negatividad —ese límite donde lo inteligible cesa—, fue incapaz de comprender su otra cara, digámoslo así, positiva. Y cometió por eso el error de decir que de eso, de lo que escapaba a los límites del lenguaje, nada podía ser dicho, cuando lo que debía haber dicho es que eso no podía ser entendido.

Su misma paradoja, como toda buena paradoja, es eso precisamente lo que hace: decir sobre lo real. Pues lo real aparece precisamente en ese filo de sinsentido que se encuentra en el punto de inflexión de toda paradoja: allí donde se cortan sin articulación posible dos cadenas discursivas en sí mismas perfectamente coherentes y articuladas.

Por el contrario: las paradojas —y no hay otras paradojas que las del lenguaje— deben ser tomadas muy en serio: no son juegos gratuitos del lenguaje; todo lo contrario, son las vías por las que el ser hablante, es decir, el ser configurado por el lenguaje, se aproxima a lo que está más allá de éste, es decir, a lo otro del lenguaje, a lo real.

(ensimismarse en la paradoja)

Pues es un hecho que cuando uno se ensimisma en una paradoja experimenta ese punto de sinsentido, ese vacío de significado donde cesa toda inteligibilidad.

Entonces sabe que hay algo que no puede entender. Llamemos la atención sobre la diferencia conceptual que así se traza: no lo entiende, pero lo sabe. Sabe, precisamente, que no lo entiende. Y hay un sabor para eso: el sinsentido se siente. Y es más: duele.

Ahí, en ese que es el punto de ignición de la paradoja, el sujeto sabe de lo real. Y en esa misma medida, propiamente, se ensimisma: sabe en ese punto en el que, porque no entiende, se quema —¿por qué no pensarlo con la metáfora del cortocircuito del fluido eléctrico, de ese fluido eléctrico que es el del lenguaje?—, sabe, en ese punto, de lo que de real hay en él.

(el tiempo)

El tiempo es pues una de las dimensiones a través de las que los hombres tratan de ceñir lo real, para poder vivirlo. Se trata por eso —Kant supo explicarlo con toda claridad— de un apriori de la razón. Es decir, si traducimos a Kant en términos semióticos, de un apriori del lenguaje.

Pues el tiempo es precisamente eso que la narratividad introduce en tanto una de las principales dimensiones configuradoras del lenguaje. Nace, por eso, de las series: antes / ahora / después, pasado / presente / futuro.

El tiempo, la duración, es una de las propiedades de la conciencia humana en tanto ésta, por estar configurada por el lenguaje, se sustantiva y se diferencia del mero sentir animal. —Pues sin duda el animal siente tanto como nosotros, incluso recuerda, pero no tiene conciencia de esos recuerdos como memoria, es decir, como algo perteneciente al pasado. Y es que seguramente, digámoslo de paso, la vivencia de la duración sólo nace con la estructura sintáctica del lenguaje, de los enunciados que lo conforman.

(principio primero)

Y bien, establecido el apriori del tiempo, este desencadena sus paradojas: si nada puede ser pensado fuera de la duración, todo debe tener un principio y un final, pero también debe haber un antes del principio y un después del final.

¿Es posible, entonces, hablar de un principio primero, absoluto?

Agotemos la paradoja: sin duda lo es y, sin embargo, siempre hay un antes del principio.

Un antes del principio absoluto es, necesariamente, un antes del comienzo del tiempo. Pero eso, a la luz de lo que acabamos de señalar, es un antes de que la conciencia comenzara a existir. Pues bien: en ese antes estaba lo real. O para ser más exactos: en ese antes estaba ya lo real.

Ahora bien, la conciencia, desde que existe, porque existe, trata de colonizar ese antes en que el tiempo no existía. Y vive Dios que lo hace: el tiempo se proyecta hacia atrás, por obra de la física y, especialmente, de la astrofísica.

Evidentemente, la paradoja no queda con ello suprimida, sino, tan sólo, proyectada hacia el pasado. Naciendo así esa bella mitología que es la del Big Bang. El momento inicial del universo astrofísico.

Pero la paradoja no puede cesar nunca, porque está inscrita en el apriori temporal mismo: antes del Big Bang, entonces ¿qué? Pues bien, digámoslo de nuevo: lo real.

Pero en todo caso porque, desde luego, la conciencia comenzó a existir en un momento dado, hubo un principio absoluto, independientemente de que antes estuviera ya lo real.

(lo real, la realidad, construcción)

Desde luego, la noción de lo real se nos resiste, no podría ser de otra manera: pues lo real es precisamente la resistencia del mundo a ser entendido. Sencillamente porque el mundo no ha sido hecho para ser pensado. Y por eso —he aquí una tercera definición— lo real es lo que se deduce de este mismo hecho: de que el mundo no está hecho para nosotros —es decir, entre otras cosas, para que nosotros lo pensemos.

Aceptar esa resistencia es precisamente aprender a usar la noción de lo real. Negarla, y negar con ella la noción misma de lo real, no es después de todo otra cosa que un gesto narcisista que hoy ya sólo pervive donde pervive el positivismo: en las ciencias humanas. Porque las otras, las duras, hace ya casi un siglo que renunciaron al positivismo y a su reconciliado mundo de la determinación absoluta: el principio de Indeterminación, la crítica de la causalidad y su sustitución por algo tan inquietante como la mera probabilidad, las nociones de entropía, caos, antimateria y agujero negro, delimitan el lugar de lo real con una decisión que debería abochornar a unas ciencias humanas todavía aferradas a la apacible inercia de los usos positivistas.

(delirio de la modernidad)

Ahora bien, es evidente que ese gesto narcisista constituye la cristalización de cierto delirio de la modernidad: el delirio de un mundo totalmente inteligible, es decir, totalmente dominable, absolutamente racionalizado. El delirio, en suma, de una realidad vuelta de espaldas a lo real, al modo de esos gestos del narcisismo infantil por los que el niño, sin más, niega lo que le desagrada.

Se trata, por lo demás, del delirio narcisista de la conciencia: delirarse en el centro de un mundo configurado para ella. Conviene anotar que es éste un delirio esencialmente nuevo: sólo ha podido cristalizar una vez que, en los textos de Occidente, ha desaparecido el lugar de lo sagrado. Pues una sociedad que concibe lo sagrado es una sociedad que asigna un lugar a lo incomprensible, a lo real.

Sólo el poder imaginario del delirio impide ver lo evidente: que hacemos lo que podemos para entender el mundo, pero que el mundo no está hecho para eso.

He aquí la principal virtud de la noción de lo real: que sólo a partir de ella, y por oposición a ella, la noción de realidad, es decir, de realidad humana, alcanza su justo valor. Pues la realidad es, precisamente, el resultado dinámico del costoso trabajo humano de construcción del mundo con esa herramienta de las herramientas que es el lenguaje:

Y es precisamente de ese proceso de construcción, de creación de la realidad por el lenguaje de lo que nos habla, con asombrosa precisión, el Génesis.

(Dios: acto de decir-crear)

Y bien:

“Al principio Creó Dios los cielos y la tierra. La tierra estaba confusa y vacía y las tinieblas cubrían la haz del abismo, pero el espíritu de Dios se cernía sobre la superficie de las aguas.”

¿Qué hay al principio? El Génesis lo dice así: Al principio Creó Dios los cielos y la tierra.

Obsérvese que no se dice que al principio estuviera alguien llamado Dios y que, necesariamente luego, ese alguien se pusiera a crear cosas. No: lo que se dice es que el principio fue un acto de creación. De manera que parece más sensato pensar que Dios es el nombre mismo de ese acto.

Pues, ¿cómo crea Dios? A eso nos contesta el segundo párrafo del Génesis:

“Dijo Dios: «Haya luz»; y hubo luz. Y vio Dios ser buena la luz y la separó de las tinieblas; y a la luz llamó día, y a las tinieblas noche, y hubo tarde y mañana, día primero.”

Dios crea, por tanto, diciendo: sólo porque Dios dijo «Haya luz» hubo, hay luz.

O bien, y no es ésta más que una manera más precisa de decirlo: ese acto de decir es localizado, nombrado en el texto bíblico con ese operador textual que es la palabra Dios.

(enunciación: Verbo)

De manera que, tomado al pie de la letra, el Génesis nos presenta la creación del mundo como un acto lingüístico, en su más pura expresión performativa (esa en la que, como Austin[vi] dijera, se hacen cosas con las palabras).

Así pues, el acto definitorio de Dios, en tanto creador de todo, pantocrator, es, muy exactamente, un acto de enunciación. Un acto de enunciación que crea el mundo enunciado. De manera que sólo hay mundo —enunciado— porque hay enunciación.

Es éste por cierto un tema que será retomado y reformulado con absoluta exactitud en el Prólogo del Evangelio de San Juan[vii]:

“Al principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios.

“El estaba al principio en Dios.

“todas las cosas fueron hechas por él,

y sin El no se hizo nada de cuanto ha sido hecho.”

Lo que debería ser escuchado al pie de la letra:

“todas las cosas fueron hechas por él, y sin El no se hizo nada de cuanto ha sido hecho”: el Verbo era Dios.

Es decir, El, Dios, era el Verbo.

(verbo: palabra-enunciación)

El Verbo, es decir, la palabra. Pero la palabra nombrada en su dimensión más activa: en esa dimensión de la acción —diríamos también de la praxis— que es la del verbo. Y bien: la acción por antonomasia del lenguaje es el decir y, en el decir, el nombrar, como ese movimiento fundador por el que el lenguaje recubre lo real configurando el mundo.

El Verbo es pues la palabra en su movimiento mismo de decir, de nombrar; en el movimiento, pues, de enunciación.

De manera que El Dios del Génesis es identificado como la palabra-enunciación, es decir, como la palabra que crea el mundo diciéndolo, nombrándolo, enunciándolo.

El Principio presupone pues el Verbo, pero no tanto temporal como lógicamente: sólo porque hay verbo hay principio. De manera que el principio es, necesariamente, el nacimiento del Verbo. Pues el principio nace con el primer acto de enunciación, con la primera palabra enunciada.

En tal contexto debemos leer el primer enunciado del Génesis: Al principio Creó Dios los cielos y la tierra.

(la palabra nace diferenciándose de lo real)

La palabra, en tanto nace, nace diferenciándose de lo real: es decir, nace afirmándose en su ser específico, en su diferencia con respecto a lo otro, a lo real.

O en otros términos: nace —el acto de enunciación— confrontándose a lo Real, como lo Otro.

Eso es, entonces, el Dios del Génesis: la palabra originaria, que por eso sólo se nombra a sí misma, diferenciándose de lo Otro: diferenciándose de eso otro que en el Génesis es designado como los cielos y la tierra.

(lo confuso: el caos, las tinieblas y el abismo)

Conviene que nos demos cuenta de cómo era eso:

La tierra estaba confusa y vacía y las tinieblas cubrían la haz del abismo, pero el espíritu de Dios se cernía sobre la superficie de las aguas.”

Eso, lo real, es lo confuso, es decir, aquello donde todo se confunde, aquello, por tanto, donde nada se distingue. Lo que puede, también, ser dicho así: lo confuso es, sencillamente, lo no cognoscible, pues conocer es dejar de confundir, poder diferenciar, discriminar y —pero sólo entonces— relacionar.

O dicho todavía de otra manera: lo real es el caos, el ámbito donde todo se da y sin embargo nada es consistente, pues nada garantiza la constancia, la presencia necesaria.

Es notable, por tanto, la caracterización que el Génesis traza de lo real: lo confuso, el caos, las tinieblas que cubrían la haz del abismo.

(la primera palabra: grito consciente de sí)

Frente a eso, frente a esas tinieblas que cubrían la haz del abismo, se hiergue, se enuncia la primera palabra.

¿Acaso es posible concebir esa primera palabra de otra manera que como un deíctico radical que designa, casi en forma de grito, esas tinieblas del abismo de lo real que la rodean? —pero, por primera vez, se trata de un grito consciente de sí, al modo de una interrogación radical del ser confrontado a lo real.

(Marx)

Karl Marx[viii] decía que era necesario invertir, poner sobre sus pies la dialéctica hegeliana. Y bien, si ésta concebía la materia como un momento del espíritu, la inversión radical de ese primer enunciado hegeliano exige concebir al espíritu como un momento de la materia, es decir, de lo real.

Lo que podría ser formulado así: en un momento dado surgió en el cosmos, por no se sabe qué golpe de azar, cierto espacio de conciencia. Pero desde el momento mismo en que surgió, surgió como algo dotado de cierta, desde luego frágil, autonomía.

Y ese momento, por dialéctico, abrió un movimiento; precisamente: el de la palabra en su dimensión creadora de conciencia y, en esa misma medida, de realidad.

(primera palabra, primer acto de conciencia diferenciado)

La primera palabra supone por tanto, necesariamente, el primer acto de conciencia diferenciado, consciente de sí: consciencia de una palabra que, por ser tal, es decir, por ser consciente de sí, se sabe diferente de aquello frente a lo que nace y con respecto a lo cual enuncia su interrogación radical.

Queda así trazado el primer significante o, más exactamente, la primera barra significante y, con ella, la primera articulación: la que separa a la primera palabra de lo real a lo que se confronta.

(la palabra crea el mundo: separa, nombra)

Y en el proceso que a partir de ello se desencadena, la palabra, literalmente, crea el mundo, la realidad humana, separando —es decir: introduciendo la barra significante en lo real— y nombrando:

“Dijo luego Dios: «Haya firmamento en medio de las aguas, que separe unas de otras»; y así fue. E hizo Dios el firmamento, separando aguas de aguas, las que estaban debajo del firmamento de las que estaban sobre el firmamento. Y vio Dios ser bueno. Llamó Dios al firmamento cielo, y hubo tarde y mañana, segundo día.”

Dios nombra y separa, separa y nombra. Separa para que haya cosas y les pone nombre, o bien —es después de todo lo mismo— pone nombre para que haya cosas separadas.

Es imprescindible, para comprender el génesis del mundo, de la realidad humana, prestar atención a lo que en ella introduce la palabra desde el momento mismo en que, naciendo en —de— lo real, se diferencia de ello: el significante.

(significante: sobrenatural, meta-físico)

Y por cierto que al significante, por ese su ser inmaterial que le reconociera Saussure, le corresponde bien uno de los que se consideran los atributos de Dios: el ser sobrenatural. Y, en esa misma medida, trascendente. Pues con su aparición creadora nace, diferenciándose del magma de lo real, ese espacio que es el de la realidad humana. El significante es por eso sobrenatural y, dando a la palabra su sentido primero, literal, metafísico. Y es que del significante, tal y como Saussure lo describe minuciosamente, debemos deducir que, por ser inmaterial, pura diferencialidad sin sustancia material, es, propia, literalmente meta-físico. Es decir: constituye una dimensión otra que la de lo físico. Precisamente: la dimensión del lenguaje.

Pues bien, es así como el significante, una vez introducido en lo real, opera: separando aguas de aguas, la luz de las tinieblas. Separando y, a la vez, necesariamente, nombrando —”Llamó Dios al firmamento cielo”.

Y por eso, porque el significante fue trazado sobre lo real, porque la palabra comenzó la labor de crear el mundo nombrándolo, enunciándolo, por eso y sólo por eso “hubo tarde y mañana, segundo día”. Y todos los otros días que, a éste, siguieron.

Y porque el significante actúa separando, porque los nombres se multiplican, nace una realidad ordenada, reconocible, donde las aguas se oponen a lo seco y donde todo ser queda bien clasificado según su especie.

(actualidad del Génesis hebraico)

Conviene, por tanto, atender a la actualidad del Génesis hebraico: en él se halla ya cristalizada la conciencia de ese poder racional de la palabra que se manifiesta tanto en la insistencia en el ordenamiento por especies, repetida a lo largo de todo el proceso de creación de las plantas y los animales, como en el rigor de su secuencia lógica —de lo más simple a lo más complejo— y narrativa —seis días sucesivos.

(conciencia de sí: el hombre —Díjose)

Ahora bien: la creación de la conciencia del mundo no puede dejar de ser, simultáneamente, la creación de la conciencia de sí. Por eso el sexto día, nace el hombre.

Y por cierto que el texto bíblico anota de dos maneras ese movimiento reflexivo que es el de la emergente conciencia de sí. En primer lugar, por el dato notable de que si para la creación de todo lo que no es el hombre, el enunciado que describe la acción del verbo divino es el de “dijo Dios…”, cuando de la creación del hombre se trata se hace bien patente la inflexión reflexiva: “Díjose entonces Dios…”

(a imagen y semejanza)

Pero ese movimiento reflexivo de la conciencia de sí se anota aún con mayor intensidad en lo que, entonces, díjose Dios:

“Díjose entonces Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza.”

No se trata, evidentemente, de que la imagen del cuerpo del hombre, su configuración física, esté modelada sobre la imagen de Dios, por la sencilla razón de que, como todo el mundo sabe, no existe tal cosa. Pues el Dios hebraico, conviene recordarlo ahora, carece de rostro: es, propiamente, invisible.

De nuevo nos sorprende, por tanto, la novedad, la actualidad del Génesis: en él puede leerse con toda precisión el hecho de que lo que hace al hombre hombre, más allá de su configuración corporal, es decir, animal, lo que lo diferencia de cualquier otra cosa, objeto o especie, es algo que está fuera del orden de las imágenes, ya que se trata de la palabra, de la dimensión misma del lenguaje.

Pues el hombre nace a imagen y semejanza de un Dios que carece de imagen, es decir, de un Dios que no es otra cosa que la palabra misma en el movimiento de su enunciación.

(reflexión de la luz de la palabra)

Pero no por ello debe ser considerada como gratuita la apelación a la temática de la imagen y la semejanza. Pues si en ella late sin duda la metáfora del espejo —en los espejos se construyen imágenes semejantes a las de aquello que ante ellos se encuentra colocado—, dado que no es posible postular isomorfismo visual alguno entre el hombre y el Dios hebraico, resulta obligado atender a ese mecanismo esencial que caracteriza a la construcción de la imagen especular. Es decir: el proceso de reflexión de la luz. —Y recuérdese que en toda la Biblia, pero especialmente en el Evangelio de San Juan, la luz es siempre la de la palabra.

Así escuchada, la metáfora especular resulta en extremo precisa: el hombre, es decir, la conciencia humana, nace como espacio de reflexión de la palabra. Es decir: como conciencia de sí de la palabra que construye la realidad humana. De manera que, a decir del Génesis, el hombre nace como efecto de la reflexión de la palabra en el acto mismo de la enunciación. Es decir, como sujeto de la enunciación.

(la tarea)

La mejor prueba de ello se encuentra en lo que hizo Dios el lunes siguiente a ese domingo en que descansó: como se sabe, creó el jardín del Edén y puso

“en el medio del jardín el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal.”

Y tras hacerle al hombre la advertencia de que de éste no comiera, porque entonces moriría

“Yahvé Dios trajo ante el hombre todos y cuantos animales del campo y cuantas aves del cielo formó de la tierra, para que viese cómo les llamaría, y fuese el nombre de todos los vivientes el que él les diere. Y dio el hombre nombre a todos los ganados, y a todas las aves del cielo…”

Párrafo éste que concreta el sentido de aquel otro, anterior a la creación del Paraíso, que hablaba del sexto día en el que dijo Dios aquello de

“Procread y multiplicaos, y henchid la tierra; sometedla y dominar sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra”.

Tal fue la tarea que el hombre recibió: este dominar del que aquí se habla encuentra su más plena dimensión en el nombrar, es decir, en el acto de mantener viva la presencia de la palabra en el mundo. —Lo que es en sí mismo un buen motivo de que, en español, se parezcan tanto las palabras hombre y nombre. Someter y dominar la tierra es participar de su creación prolongándola, perpetuándola como Dios ha enseñado, es decir, a golpe de palabra.

Para que el mundo, la realidad humana se sostenga y crezca, debe ser reenunciada, enunciada de nuevo cada vez, en cada nueva generación.

(emergencia de la conciencia: dimensión simbólica)

Estamos hablando de la emergencia de la conciencia, es decir, de la dimensión del ser que se sabe confrontado a aquello mismo de lo que se diferencia —de lo real. Pues bien, a esa dimensión que así nace, por obra de la palabra, desencadenada por el acto mismo de la enunciación, corresponde bien el nombre de dimensión simbólica —una dimensión del Lenguaje, en todo caso, diferente a su dimensión semiótica, tal y como la concebimos desde Saussure[ix].

(teoría general del lenguaje)

Pues Saussure dejó muy claro que la lingüística no era la teoría general del lenguaje, sino la teoría de lo que en él había de social, sistémico, convencional: la lengua.

Y por eso la semiología, la semiótica que él mismo esbozó no debía ser entendida como la teoría general del lenguaje, sino tan sólo como la teoría general de lo que en los lenguajes hay configurado sobre el modelo de la lengua, es decir, los sistemas de signos[x].

(teoría del habla: dimensión simbólica)

Resta, por tanto, para que una Teoría General del Lenguaje sea realmente posible, una teoría del habla.

Si ésta no ha terminado de nacer, ello ha sido debido tan sólo a una confusión en la lectura de Saussure, que ha conducido a pensar que el habla no sería después de todo otra cosa que la realización —la actuación, la puesta en práctica— de la lengua. De manera que de la comprensión del sistema de la lengua se deduciría totalmente la comprensión del habla.

Pues si eso es así, si el habla es la actuación de la lengua, lo es tan sólo desde el punto de vista de la lengua que es muy precisamente, como Saussure estableció, el punto de vista sistémico, estructural, sincrónico —es decir, después de todo: el propiamente semiótico.

Creemos llegado el momento de afirmar que, sin embargo, una Teoría General del Lenguaje no puede ignorar el punto de vista diacrónico, que es propiamente —también fue Saussure quien lo dijo— el del habla.

O en otros términos: la dimensión del habla aguarda a ser reivindicada. Pues esa dimensión, necesariamente diacrónica, se nos descubre ahora como la dimensión simbólica. Y también, por ello mismo, como la dimensión de la enunciación.

(la dimensión del habla: enunciación)

El límite, la paradoja de la problemática de la enunciación que Emil Benveniste[xi] introdujo en la lingüística moderna estriba en que fue formulada desde el interior de la semiótica y, por tanto, en términos sincrónicos.

Fue sin duda ésta una paradoja inevitable, pues resultaba de la introducción en la reflexión semiótica la cuestión de la subjetividad, cuando, como el propio Saussure había advertido, esa era una cuestión que pertenecía al ámbito del habla, pero en ningún caso al de la lengua —es decir, al de la semiótica.[xii]

(la enunciación y el límite de la estructura)

El punto de ignición de esta paradoja, la de la teoría semiótica de la enunciación, estriba en tratar de pensar como estructura sincrónica algo, el acto mismo de enunciación, que constituye, en sí mismo, una dimensión diacrónica y, por ello mismo, procesal y energética.

Tal es la paradoja: hablamos de estructura de la enunciación cuando lo que en el acto de enunciación se manifiesta es precisamente lo que, en el lenguaje, escapa a toda estructura —nos referimos al único acto de enunciación real que existe: el de cada cuerpo que, en un momento real del espacio y del tiempo, en un momento, por tanto, absolutamente singular, sin duda atravesado por el lenguaje —pero deberíamos añadir: contradictoriamente atravesado por él— genera una acto de enunciación y, al hacerlo, articula una palabra.

(dimensión semiótica / dimensión simbólica)

Pues bien, si la dimensión semiótica es la dimensión sincrónica, sistémica y objetivada del lenguaje, conformada por el sistema estructurado de signos independiente de la voluntad y de la subjetividad de los hablantes, la dimensión simbólica es, en cambio, la dimensión del habla, a la vez subjetiva y diacrónica. Es decir: es la dimensión misma de la palabra.

Y es que una palabra no es un signo: pues el signo es una entidad objetiva —obtiene su objetividad de la sanción intersubjetiva que le concede el formar parte de un código—, independiente del hablante, un hecho de significación convencional, dotado de significado objetivado.

La palabra, en cambio, es signo enunciado, pronunciado, proferido en un instante singular, real, del espacio y el tiempo por un cuerpo, por un sujeto no menos singular y real. Y por eso la dimensión de la palabra, la dimensión simbólica, es aquella en la que debe plantearse la cuestión del sentido —que, a diferencia del objetivado y codificado significado del signo, se halla enfocado a la experiencia, siempre singular, de un sujeto que afronta lo real.

(sentido)

Pues sólo hay sentido cuando los signos del lenguaje se encarnan en el acto de habla, en un cuerpo real, es decir, en el cuerpo real de un sujeto: sólo entonces algo puede ser sentido y, por eso, tener sentido.

Quisiéramos llamar la atención del lector sobre la trascendencia teórica de esta diferencia. Pues el redimensionamiento de lo que se juega en el habla —en la dimensión simbólica del lenguaje— obliga a reintroducir una cuestión capital de la que tanto la semiótica como su homóloga anglosajona, la filosofía analítica del lenguaje, se habían desprendido: la cuestión de la verdad.

Pues si en el orden lógico, sintáctico, sistémico del lenguaje sólo tiene sentido hablar de congruencia, de coherencia —la verdad reducida a tautología de Wittgenstein—,si en el orden de la realidad concebida tan sólo en su dimensión objetiva, empírica, sólo es dado hablar de objetividad, la cuestión de la verdad se nos descubre ahora como una cuestión que sólo encuentra su sentido en el ámbito del habla. Es decir: en el acto de enunciación: en el campo de la palabra.

Y, allí, lo encuentra, aunque de ello, demasiadas veces, los profesionales de la teoría no quieran saber nada.

Allí: en ese campo en el que cada uno de nosotros, sujetos, en el momento de hablar, sabemos que nos jugamos el acertar y decir la verdad  —y entonces sabemos que decimos algo que merece la pena— o fallar. Y entonces mentir.

Lo que quisiéramos mostrar en el cierre de este texto es que, porque existe la verdad —en ese campo que es el suyo: en el de los efectos simbólicos de la palabra, en los actos de habla—, mentir supone siempre, inevitablemente, destruir un trozo del mundo.

(dimensión narrativa del lenguaje)

La dimensión del habla, la dimensión simbólica, es la dimensión diacrónica, es decir, la dimensión genética, genésica, del lenguaje.

Es decir, todavía: su dimensión narrativa.

Pero aquí, una vez más, una inversión de acento se hace imprescindible: si la semiótica narrativa lleva un par de décadas en punto muerto es precisamente a causa de sus indiscutibles avances: pues ha sabido hacer ver todo lo que en ella hay de estructura sincrónica, pero ha permanecido, en esa misma medida, incapaz de prestar atención a su dimensión diacrónica.

Y ha olvidado, así, algo esencial: que el relato, desde el momento en que nace —y ese momento no es otro que aquel en el que la conciencia del mundo se convierte en conciencia de sí, es decir, en sujeto— forja el tiempo en lo real.

El Génesis se nos descubre, así, como la crónica de la acción de la palabra que, por ser verbo, es esencialmente narrativa: forjadora en lo real, en un siempre duro, incesante combate.

(los dos árboles)

No podía ser de otra manera, pues los dos árboles que Dios puso “en el medio del jardín del Edén“, “el árbol de la vida y el árbol de la sabiduría del bien y del mal”, designan lo real.

El árbol de la vida, en su incesante metamorfosis sin sentido  —quien lo dude que vea alguno de los admirables y desazonantes documentales que emite la 2 en las sobremesas— y el árbol de la sabiduría, del saber de ese punto donde el bien y el mal se confunden en el fondo de lo real.

(la manzana)

Por eso fue necesario dotarle al hombre de una compañera. Multitud de representaciones icónicas nos muestran así la conciencia escindida ante las dos figuras de lo humano, el hombre y la mujer, Adán y Eva, cada uno a uno y otro lado de ese árbol de la vida que es el árbol cuyo sabor —el de su manzana, esa misma que la mujer tiende hacia la boca del hombre— es el sabor de la confusión de lo real.

(supervivencia de la palabra)

La supervivencia de la palabra: esa es la cuestión que el Génesis plantea finalmente  a modo de un relato que se desplegará a lo largo de la Biblia entera: el de la repetición del pacto entre Dios y los hombres —es decir, el pacto de los hombres en Dios, en su (la) palabra— cada vez que la entropía de lo real amenaza con disolverlo todo.

Y es también, por eso, la cadena narrativa forjada por los que, en cada generación, repiten, es decir, enuncian la palabra ya enunciada y, así, la reencarnan. La cadena, en suma, de los que repiten el nombre de Dios. La de los que repiten la alianza simbólica con/en la palabra.

(palabras que se ahuecan en signos)

Pues las palabras, si no son reenunciadas, si no se reencarnan, si no se resubjetivizan, se ahuecan, se vuelven signos tan objetivos —codificados—como vacíos.

Pensémoslo a través de un ejemplo bien próximo: el del ahuecamiento de la palabra democracia en éste nuestro país de países, España, que a su vez se quiere país de ese país más grande que podría llegar a ser Europa: a pesar de que tan sólo hace veinte años era vivida como una palabra densa, cargada de deseo, sentida verdadera —es decir, justa, necesaria, hasta el punto de que valía la pena la pena que causaba enunciarla—, hoy, tan poco tiempo después, es vivida por muchos no más que como un signo que no tiene otro significado que el que le concede cierta retórica del juego del poder.

(una cuestión fundamental)

Quizás la cuestión fundamental sea ésta: que sólo hay relato cuando se paga el precio de decir, de enunciar las palabras verdaderas.

¿Cuáles son las palabras verdaderas? —precisamente esas que mantienen vivo un relato que merezca la pena.

Y puede que en eso estribe lo más esencialmente humano: en la obcecación de los hombres en sostener su palabra frente a lo real.

Porque si esas palabras no se reencarnan, la realidad, nuestra realidad humana pierde sus más fuertes puntos de anclaje para quedar ya tan sólo tejida por los frágiles hilos de los signos. Y expuesta entonces, por carecer de toda densidad simbólica, a estallar en mil pedazos.

¿Acaso no es la de la Biblia la historia de sus profetas? Pues bien, esto son los profetas: los que repiten la palabra Dios y acto seguido, la introducen en lo real. Dicen: esto deberá realizarse.

Y así, a veces, desde luego no siempre, eso, finalmente, sucede. Es, en cierto modo, una cuestión de obcecación. —Es decir: es una cuestión de obcecación el que podamos tener un mundo, una realidad que pueda merecer la pena.


[i] Esta y todas las otras citas del Génesis que la seguirán proceden de la Sagrada Biblia, versión directa de las lenguas orientales, por Eloino Nacar Fuster y Alberto Colunga Cueto, O.P., Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1973

[ii] El origen de este texto se encuentra en una ponencia presentada en las VIII Jornadas Internacionales de Semiótica: Los relatos de los orígenes, Bilbao, 13/12/96.

[iii] Kant: Crítica de la razón pura, Losada, México.

[iv] Ferdinad de Saussure: Curso de lingüística general, Akal, Madrid, 1980.

[v] Wittgenstein: Tractatus logico-philosophicus, Alianza Universidad, Madrid, 1995.

[vi] John L. Austin: Ensayos filosóficos, Alianza, Madrid, 1989.

[vii] Sagrada Biblia, op. cit.

[viii] Karl Marx, 1867, El capital, Siglo XXI, Madrid, 1975.

[ix] lo que diferencia a las palabras de los signos. Y por cierto que no me refiero a la diferencia que va de la lingüística a la semiótica, de acuerdo con la cual las palabras serían un tipo de signos —los lingüísticos— entre muchos otros posibles.

Para evitar esa posible confusión, reformularé así la cuestión: lo que quiero es  llamarles la atención sobre lo que diferencia a la palabra del signo lingüístico.

[x] Jesús González Requena: “El texto: tres registros y una dimensión, en Trama&Fondo, nº 1, Madrid, 1996.

[xi] Emile Benveniste, 1966, Problemas de lingüística general.  II vols., Siglo XXI  México, 1971.

[xii] Se trata, por lo demás, de una paradoja muy próxima a la que presidió el Congreso en el que este trabajo fue expuesto: pues es sin duda notable que la semiótica, una disciplina que nació de la postulación de una inteligibilidad sincrónica, estructural, y que por ello recusó como improductiva la pregunta por los orígenes, se haya visto abocada a dedicar un congreso a Los relatos de los orígenes.

fuentes: http://www.vatican.va/spirit/documents/spirit_20001215_ambrogio_sp.html

Jesús González Requena,www.tramayfondo.com/numeros_revista/5/​0501jesus.doc


Navidad – Este niño …” Lucas 2:33

Navidad –

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“Este niño está destinado a causar la caída y el levantamiento de muchos, y a crear mucha oposición, a fin de que se manifiesten las intenciones de muchos corazones” Lucas 2: 33

Faltan poquito para que todo el pueblo cristiano celebre el nacimiento de Emmanuel, Dios con nosotros, Jesucristo se hizo hombre para morir como tal y traernos salvación, por eso es una ocasión de gran conmemoración.

Al hacer memoria sobre mis navidades pasadas, mi corazón se conmueve agradecido, porque no son los regalos que recibí lo más importante en mi memoria, ni siquiera la mesa adornada de mamá, el recuerdo más trascendental, Sino los himnos y villancicos que cantábamos con mis hermanos alrededor de la mesa, las oraciones de amor dando gracias por el Salvador o la celebración en la Iglesia con el coro y el compartir con nuestra familia espiritual lo que más amo y recuerdo con mucha gratitud.

Hoy seguimos participando con la Iglesia en la que pastoreamos, estos lindos tiempos de amor, pero como ya no soy una niña estoy más dispuesta a reconocer cuántos creyentes se sienten con expectativa de celebrar a Cristo, ellos, están con el ánimo levantado, la sonrisa de paz y gozo por el Salvador, pero también hay otros que están caídos, quizá no tengan todo lo que esperaban: el pavo de 10 kilos, el panetón más caro o los regalos soñados, entonces una vez más se cumple la Palabra, este niño esta destinado a causar la caída de algunos pero el levantamiento de otros.

Cristo Jesús vino para levantar a aquellos que creen en él, pero es una piedra de tropiezo para los que se olvidan de creer en Dios y piensan sólo en ellos y sus deseos personales.

La Navidad puede ser tropiezo no sólo a los incrédulos, también acarrea infelicidad a los creyentes que olvidan el verdadero sentido espiritual de esta fiesta y cayendo en el río caudaloso del mundo, se dejan llevar mareados por el alboroto de mirar y desear todo lo regio, olvidándose de lo primero que el Señor nos enseñó: dar.

Las deudas apresuradas ocurren en estas fechas porque algunos presionados creen que son necesarias para “pasar una buena navidadâ€, no son más que malas intenciones, que nos llevan aún teniéndolo todo, a la insatisfacción y hasta depresión.

¿Qué es entonces una buena navidad? Es gozarte en Cristo, en su nacimiento, el niño Jesús no ha venido a traer tu desplome, él ha venido a levantarte y darte vida.

Piensa en la gran venida al mundo del Dios hecho Hombre, piensa en el amor que tuvo y tiene por nosotros para dejar la Gloria y venir a darnos perdón y vida.

Si meditas en su Gracia Incalculable dejarás de pensar en ti mismo, en tus compras, en tus afanes, tus anhelos, empezarás a pensar más en ser agradecido, comenzando con el Señor que te salvó, y seguirás dando amor a la Iglesia que te edifica, a tu familia que necesita tener paz y no regalos en cantidad.

Esta fiesta se debe celebrar primero con humildad y verdadera gratitud, luego debes pensar en los demás para darles palabras de aliento y el evangelio de salvación, debes pensar en bendecir a la Iglesia donde te congregas y no esperar que ella te agasaje a ti. No lo olvides es el Nacimiento de Jesús el que celebramos, no la oportunidad para tener lo que el mundo exige como valioso

¿Han visto tus ojos la salvación? Eso es suficiente para dar gracias. Feliz Navidad.

Martha Bardales, http://devocionalescristianos.org

Reflexiones Cristianas – La Palabra Navidad

Un profesor de psicología le dio a sus estudiantes un examen de asociación de palabras.

Les dijo que escribieran lo primero que les viniera a la mente tan pronto como él dijera cada palabra. Por ejemplo, si decía «conversación», podían escribir «teléfono» o «diálogo».

Una de las palabras de ese día causó diversas reacciones y asociaciones sumamente interesantes. La palabra era «Navidad».

Estas fueron algunas de las palabras que asociaron con la Navidad: cohetes, fiesta, lechón asado, baile, licor, regalos, árbol y luces. Entre todas las asociaciones no hubo ninguna referencia a Jesucristo, ni siquiera a su nacimiento.

La verdad es que muy poco de lo que hacemos hoy día se asocia con lo espiritual. Muy pocas de nuestras actividades tienen alguna relación con lo divino.

Muy pocos de nuestros pensamientos abordan lo religioso.

Hablamos con vehemencia en contra del materialismo.

Nos sorprendemos cuando alguien afirma que es ateo.

Nos enojamos cuando alguna persona ridiculiza las cosas religiosas. Sin embargo, guardamos muy poca relación con lo espiritual. Claro que de cuando en cuando vamos a la iglesia, quizás una vez al mes o hasta una vez a la semana. Pero muchas veces lo hacemos para salir de una exigencia social.

Desde luego que buscamos a Dios en los momentos de tragedia, pero esto también viene a ser un acto de último recurso, cuando no nos queda otra esperanza en la vida. Mientras tenemos buena salud y disfrutamos de popularidad, mientras nuestros amigos nos acogen y todo nos va bien, no buscamos seriamente a Dios.

Así que aquellas asociaciones con la palabra «Navidad» revelan algo que se expresa en todas las facetas de nuestra vida.

Si aquel profesor les hubiera dicho la palabra que pusimos como ejemplo, «conversación», habría escogido una de las palabras que más debiéramos asociar con la Navidad. Porque a los ojos de Dios, lejos de representar cohetes, fiestas, lechón asado, baile, licor, regalos, árbol y luces, la Navidad fue el principio de un nuevo diálogo que entabló Él con nosotros.

Esa primera Nochebuena, Dios el Padre, mediante el nacimiento de su Hijo Jesucristo, reparó la línea de comunicación con nosotros que se había cortado a fin de que pudiéramos restablecer con Él la comunión que habíamos perdido. De modo que ahora todos podemos tener comunión íntima y constante con Dios.

Él está esperando que respondamos a la llamada celestial que nos hizo por medio de su Hijo. Pues es mediante esa conversación que restablecemos la conexión y mostramos que comprendemos el verdadero sentido de la Navidad.

Carlos Rey.
Fuente:conciencia.net

Este día es una oportunidad para reflexionar sobre el más grande amor demostrado hacia la humanidad. El amor eterno de Dios.

“De tal manera amó Dios a este mundo, que envió a su único Hijo, Jesucristo, para que todo aquel que en él crea no se pierda, más tenga vida eterna” Juan 3:16.


En general, la Navidad toma la encarnación del Verbo de Dios en la parte más descomprometida e infantil. Es un niño quien ha nacido. Y un niño no dice cosas serias. Este Niño Dios no ha dicho todavía “Sed perfectos”, ni “sepulcros blanqueados”, ni “vende tus bienes y sígueme” ni “Yo soy la Verdad y la Luz”. Todavía está callado este niño. Y nos aprovechamos de su silencio para comprarle el Amor barato, a precio de villancicos y panderetas.

En el día de la Encarnación todos vuelven la vista hacia Belén, como en día de sol radiante se refugian todos a la sombra del alero. Los más complicados Góngoras hacen versillos de claveles y auroras, con melodía pastoril. Los más escolásticos y abstractos Calderones, escriben para la fiesta diálogos de Mengas y Pascuales. San Juan de la Cruz, que ha volcado hasta los umbrales del divino desposorio, en una Nochebuena sale de su celda como un loquillo de atar, meciendo al Niño en sus brazos, bailando y cantando una cancioncilla de amores aldeanos:

“Si amores me han de matar ¡agora tienen lugar!”

En esa Nochebuena no intuimos el tremendo compromiso que adquirimos los humanos. Como es un Niño el que nos ha nacido, no percibimos la Ley y el Compromiso serio, que nos trae debajo de su débil brazo. En torno a un niño todo parece ser cosa de juego y de algarabía. ¿También con el Niño Dios?

No; no puede ser la Navidad subterfugio y evasiva de la Encarnación. No es la fiesta de un derretimiento pueril y pasajero. Es la fiesta de un exigente amor varonil y total.

Vienen ya de camino Magos de Oriente que le van a quitar al portal todo el aspecto de fiesta de familia. Los magos no son ya pastores con cantarcillos, con requesón, manteca y vino. Son sabios y poderosos y científicos y extranjeros que vienen aleccionados por la astronomía. No vienen a pactar una noche de tregua de trinchera a trinchera: vienen a exigir las últimas consecuencias de la Paz prometida a todos los hombres. Vienen a hacer de Belén, la aldea de la Encarnación, la primera ciudad plenamente internacional del planeta. Vienen a ver si realmente ha nacido un rey que traiga la verdadera paz, la justicia auténtica y el amor sin componendas.

¿Hemos entendido esto del todo?…¿A qué nos compromete la Encarnación del Hijo de Dios? ¿Qué nos quiere decir a nosotros hoy la Encarnación?

  • ¿Entenderemos todos lo que allí, en Belén, se juega? ¿Nació en cada uno de nosotros, ese Niño Dios?Navidad no son las luces de colores, ni las guirnaldas que adornan las puertas y ventanas de las casas, ni las avenidas engalanadas, ni los árboles decorados con cintas y bolas brillantes, ni la pólvora que ilumina y truena.

    Navidad no son los almacenes en oferta. Navidad no son los regalos que demos y recibimos, ni las tarjetas que enviamos a los amigos, ni las fiestas que celebramos. Navidad no son Papá Noel, ni santa Claus, ni los Reyes Magos que traen regalos. Navidad no son las comidas especiales. Navidad no es ni siquiera el pesebre que construimos, ni la novena que rezamos, ni los villancicos que cantamos alegres.

    Navidad es Dios que se hace hombre como nosotros porque nos ama y nos pide un rincón de nuestro corazón para nacer. Por eso, ser hombre es tremendamente importante, pues Dios quiso hacerse hombre. Y hay que llevar nuestra dignidad humana como la llevó el Hijo de Dios Encarnado. Por eso, Navidad es tremendamente exigente porque Dios pide a gritos un hueco limpio en nuestra alma para nacer un año más. ¿Se lo daremos?

    Navidad es una joven virgen que da a luz al Hijo de Dios. Por eso, dar a luz es tremendamente importante a la luz de la Encarnación, porque Dios quiso que una mujer del género humano le diese a luz en una gruta de Belén. Tener un hijo es tremendamente comprometedor, pues Jesús fue dado a luz por María. No es lo mismo tener o tener un hijo; no es lo mismo querer tenerlo o no tenerlo. Navidad invita al don de la vida, no a impedir la vida.

    Navidad es un niño pequeño recostado en un pesebre. Por eso es tan tremendamente importante ser niño, y niño inocente, al que debemos educar, cuidar, tener cariño, darle buen ejemplo, alimentarle en el cuerpo y en el almacomo hizo María. Y no explotar al niño, y no escandalizar a los niños, y no abofetear a los niños, y no insultar a los niños.

    Navidad son ángeles que cantan y traen la paz de los cielos a la tierra. Por eso, es tremendamente importante hacer caso a los ángeles, no jugar con ellos a supersticiones y malabarismos mágicos, sino encomendarles nuestra vida para que nos ayuden en el camino hacia el cielo y hacerles caso a sus inspiraciones. Por eso es tremendamente importante ser constructores de paz y no fautores de guerras.

    Navidad son pastores que se acercan desde su humildad, limpieza y sencillez. Por eso, es tremendamente importante que no hagamos discriminaciones a nadie, y que si tenemos que dar preferencia a alguien que sean a los pobres, humildes, ignorantes. Quien se toma en serio la Encarnación del Hijo de Dios tiene que dar cabida en su corazón a los más desvalidos de la sociedad, pues de ellos es el Reino de los cielos.

    Navidad es esa estrella en mi camino que luce y me invita a seguirla, aunque tenga que caminar por desiertos polvorientos, por caminos de dudas cuando desaparece esa estrella. La Encarnación me compromete tremendamente a hacer caso a todos esos signos que Dios me envía para que me encamine hacia Belén, siguiendo el claroscuro de la fe.

    Navidad es anticipo de la cena del Señor, porque allí, en Belén, hay sacrificio y ¡cuán costoso!, y banquete de luz y virtudes, y ¡cuán surtidas las virtudes de Jesús que nos sirve desde el pesebre: humildad, obediencia, pureza, silencio, pobreza; y las de María: pureza, fe, generosidady las de José: fe, confianza y silencio!, y Belén es, finalmente, presencia que consuela, que anima y que sonríe. Belén es Eucaristía anticipada y en germen. Belén es tierra del pan y ese pan tierno de Jesús necesitaba cocerse durante esos años de vida oculta y pública, hasta llegar al horno del Cenáculo y Calvario. Y hasta nosotros llega ese pan de Belén en cada misa. Y lo estamos celebrando en este año dedicado a la Eucaristía.

    Navidad es ternura, bondad, sencillez, humildad. Por eso, meterse en Belén es tremendamente comprometedor, pues Dios Encarnado sólo bendice y sonríe al humilde y sencillo de corazón.

    Navidad es una luz en medio de la oscuridad. Por eso, la Encarnación es misterio tremendo que nos ciega por tanta luz y disipa toda nuestras zonas oscuras. Meterse en el portal de Belén es comprometerse a dejarse iluminar por esa luz tremenda y purificadora.

    Navidad es esperanza para los que no tienen esperanza. Por eso, la Encarnación es misterio tremendo que nos lanza a la esperanza en ese Dios Encarnado que nos viene a dar el sentido último de nuestra vida humana.

    Navidad es entrega, don, generosidad. Dios Padre nos da a su Hijo. Podemos pensar en el dolor de María, quien nos ofreció en cierta forma, a su hijo Jesús,el Hijo de Dios. Por eso, quien medita en la Encarnación no puede tener actitudes tacañas.

    Navidad es alegría para los tristes, es fe para los que tienen miedo de creer, es solidaridad con los pobres y débiles, es reconciliación, es misericordia y perdón, es amor para todos. ¿Entendemos el tremendo compromiso, si entramos en Belén?

    Ya desde el pesebre pende la cruz. Es más, el pesebre de Belén y la cruz del Calvario están íntimamente relacionados, profundamente unidos entre sí. El pesebre anuncia la cruz y la cruz es resultado y producto, fruto y consecuencia del pesebre. Jesús nace en el pesebre de Belén para morir en la cruz del Calvario. El niño débil e indefenso del pesebre de Belén, es el hombre débil e indefenso que muere clavado en la cruz.

    El niño que nace en el pesebre de Belén, en medio de la más absoluta pobreza, en el silencio y la soledad del campo, en la humildad de un sitio destinado para los animales, es el hombre que muere crucificado como un blasfemo, como un criminal, en la cruz destinada para los esclavos, acompañado por dos malhechores.

    En su nacimiento, Jesús acepta de una vez y para siempre la voluntad de Dios, y en el Calvario consuma y realiza plenamente ese proyecto del Padre.

    ¡Qué unidos están Belén y Calvario!

    El pesebre es humildad; la cruz es humillación. El pesebre es pobreza; la cruz es desprendimiento de todo, vaciamiento de sí mismo. El pesebre es aceptación de la voluntad del Padre; la cruz es abandono en las manos del Padre. El pesebre es silencio y soledad; la cruz es silencio de Dios, soledad interior, abandono de los amigos. El pesebre es fragilidad, pequeñez, desamparo; la cruz es sacrificio, don de sí mismo, entrega, dolor y sufrimiento.

    Ahora sí hemos vislumbrado un poco más el misterio de Belén, el misterio de la Navidad, el misterio de este Dios Encarnado.

    ¿Castañuelas, panderetas y zambombas? ¡Bien! Pero no olvidemos el compromiso serio de este Dios Encarnadopues en cuanto comience a hablar nos va a pedir: “Niégate a ti mismo, toma tu cruz y sígueme”. Entonces nos darán ganas de tirar a una esquina la pandereta, las castañuelas y comenzar a escuchar a ese Dios Encarnado que por amor a nosotros toma la iniciativa de venir a este mundo, para enseñarnos el camino del bien, del amor, de la paz y de la verdadera justicia.

    Catholic.net

    Una de las críticas que se levanta contra la validez histórica de Jesús, Su crucifixión, y resurrección, es que posteriormente a la época de Jesús, la leyenda, de alguna forma, se infiltró en las historias acerca de Él y corrompieron los registros verdaderos de Su vida. Si esto es así, y si podemos encontrar información más temprana relacionada a los eventos fundamentales de la crucifixión de Cristo, entonces, menos probable serían el error y la leyenda evitando su filtración dentro de la historia y haciendo estos eventos más creíbles.
    1ª Corintios 15:3-5 es considerada por muchos eruditos como un credo extremadamente reciente de la iglesia Cristiana primitiva. Un credo es una declaración de creencia y en éste, vemos que el apóstol Pablo dice que él ha recibido esta información:
    “Por que yo les entregué a ustedes primeramente lo que yo también recibí, de que Cristo murió por nuestros pecados de acuerdo a las Escrituras,4 y de que Él fue enterrado, y de que Él fue levantado al tercer día de acuerdo a las Escrituras, 5y de que se le apareció a Cefas, después a los doce.” (1ª Corintios 15:3-5, NASB).
    Si la Crucifixión fue en el año 30 D.C., la conversión de Pablo fue tan temprana como en el 34 D.C.,  y su primera reunión en Jerusalén fue alrededor del año 37 D.C. Podemos ver entonces que el tiempo entre el evento de la crucifixión de Cristo y el de Pablo recibiendo la información acerca de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo (en Jerusalén) sería dentro de un período de siete años (de cinco si usamos las fechas más tempranas). Este es un período muy corto de tiempo y no es lo suficientemente largo como para que una leyenda se filtrara y corrompiera la historia. Esto es especialmente importante debido a que los apóstoles estaban vivos, hablaron con Pablo y fueron ellos los testigos oculares de la muerte, sepultura y posteriores apariciones de Cristo resucitado. Pablo mismo había visto al Señor Jesús antes de Su muerte y después de Su resurrección (Hechos 9). El registro de Pablo coincide con el registro de los otros Apóstoles siendo escrito por Pablo en 1ª Corintios 15 alrededor del año 54.
    Así que debido a que 1ª Corintios fue escrita temprano—como en el año 54 D.C. —esto significaría que desde el evento (muerte, sepultura y resurrección de Cristo) hasta el momento de ser escrito, paso un período de tiempo muy corto: 24 años. Recuerde además que para la época había muchos Cristianos alrededor que pudieron haber corregido los escritos de Pablo si él hubiera estado en un error. Pero no tenemos registro de nadie que haya hecho algún tipo de corrección o retos en cuanto a la muerte, sepultura y resurrección de Cristo: ni de Romanos, Judíos u otros Cristianos.
    Debemos anotar aquí que algunos críticos de la Biblia claman que no existe evidencia extra bíblica de la existencia de Cristo (lo cual no es verdad), y que por lo tanto, Él no existió. Pero la espada corta en ambos sentidos. Si ellos pueden decir que los eventos de Jesús no son reales debido a que no existe evidencia extra bíblica que los mencione, entonces podemos también decir que como no existen registros extra bíblicos refutando la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, entonces, estos eventos tienen que ser verdaderos. En otras palabras: la falta de escritos extra bíblicos no prueba de que Cristo no vivió y claro está, que tampoco murió. Aún más, Pablo corrobora los registros de los evangelios (Él escribió antes que los evangelios fueran escritos) y verificó muchas cosas:
    Jesús nació como Judío (Gálatas 4:4), Jesús fue traicionado (1ª Corintios 11:23) y Jesús fue crucificado (Gálatas 3:1; 1ª Corintios 2:2; Filipenses 2:8), Jesús fue sepultado y levantado nuevamente (1ª Corintios 15:4; Romanos 6:4).
    Pablo, obviamente consideró a Jesús como una figura histórica no como una leyenda o un mito. Pablo fue además, un hombre de gran integridad el cual sufrió mucho por su fe. Él no era la clase de persona que simplemente creía en historias o leyendas. Él era después de todo, un Judío devoto (un Fariseo) y un gran perseguidor de la Iglesia. Algo muy profundo tuvo que haberle sucedido para que cambiara su posición, abandonando la fe y tradición Judía, para sufrir posteriormente persecuciones, palizas, prisiones, etc. El acontecimiento que más probablemente encaja en todo esto es el de que Jesús murió, fue sepultado y se levantó de entre la muerte y se le apareció a Pablo exactamente de la forma como Lucas lo describe en Hechos 9. [39]
  • Una de las críticas que se levanta contra la validez histórica de Jesús, Su crucifixión, y resurrección, es que posteriormente a la época de Jesús, la leyenda, de alguna forma, se infiltró en las historias acerca de Él y corrompieron los registros verdaderos de Su vida. Si esto es así, y si podemos encontrar información más temprana relacionada a los eventos fundamentales de la crucifixión de Cristo, entonces, menos probable serían el error y la leyenda evitando su filtración dentro de la historia y haciendo estos eventos más creíbles.1ª Corintios 15:3-5 es considerada por muchos eruditos como un credo extremadamente reciente de la iglesia Cristiana primitiva. Un credo es una declaración de creencia y en éste, vemos que el apóstol Pablo dice que él ha recibido esta información:“Por que yo les entregué a ustedes primeramente lo que yo también recibí, de que Cristo murió por nuestros pecados de acuerdo a las Escrituras,4 y de que Él fue enterrado, y de que Él fue levantado al tercer día de acuerdo a las Escrituras, 5y de que se le apareció a Cefas, después a los doce.” (1ª Corintios 15:3-5, NASB).
    Si la Crucifixión fue en el año 30 D.C., la conversión de Pablo fue tan temprana como en el 34 D.C.,  y su primera reunión en Jerusalén fue alrededor del año 37 D.C. Podemos ver entonces que el tiempo entre el evento de la crucifixión de Cristo y el de Pablo recibiendo la información acerca de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo (en Jerusalén) sería dentro de un período de siete años (de cinco si usamos las fechas más tempranas). Este es un período muy corto de tiempo y no es lo suficientemente largo como para que una leyenda se filtrara y corrompiera la historia. Esto es especialmente importante debido a que los apóstoles estaban vivos, hablaron con Pablo y fueron ellos los testigos oculares de la muerte, sepultura y posteriores apariciones de Cristo resucitado. Pablo mismo había visto al Señor Jesús antes de Su muerte y después de Su resurrección (Hechos 9). El registro de Pablo coincide con el registro de los otros Apóstoles siendo escrito por Pablo en 1ª Corintios 15 alrededor del año 54.
    Así que debido a que 1ª Corintios fue escrita temprano—como en el año 54 D.C. —esto significaría que desde el evento (muerte, sepultura y resurrección de Cristo) hasta el momento de ser escrito, paso un período de tiempo muy corto: 24 años. Recuerde además que para la época había muchos Cristianos alrededor que pudieron haber corregido los escritos de Pablo si él hubiera estado en un error. Pero no tenemos registro de nadie que haya hecho algún tipo de corrección o retos en cuanto a la muerte, sepultura y resurrección de Cristo: ni de Romanos, Judíos u otros Cristianos.
    Debemos anotar aquí que algunos críticos de la Biblia claman que no existe evidencia extra bíblica de la existencia de Cristo (lo cual no es verdad), y que por lo tanto, Él no existió. Pero la espada corta en ambos sentidos. Si ellos pueden decir que los eventos de Jesús no son reales debido a que no existe evidencia extra bíblica que los mencione, entonces podemos también decir que como no existen registros extra bíblicos refutando la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, entonces, estos eventos tienen que ser verdaderos. En otras palabras: la falta de escritos extra bíblicos no prueba de que Cristo no vivió y claro está, que tampoco murió. Aún más, Pablo corrobora los registros de los evangelios (Él escribió antes que los evangelios fueran escritos) y verificó muchas cosas:
    Jesús nació como Judío (Gálatas 4:4), Jesús fue traicionado (1ª Corintios 11:23) y Jesús fue crucificado (Gálatas 3:1; 1ª Corintios 2:2; Filipenses 2:8), Jesús fue sepultado y levantado nuevamente (1ª Corintios 15:4; Romanos 6:4).
    Pablo, obviamente consideró a Jesús como una figura histórica no como una leyenda o un mito. Pablo fue además, un hombre de gran integridad el cual sufrió mucho por su fe. Él no era la clase de persona que simplemente creía en historias o leyendas. Él era después de todo, un Judío devoto (un Fariseo) y un gran perseguidor de la Iglesia. Algo muy profundo tuvo que haberle sucedido para que cambiara su posición, abandonando la fe y tradición Judía, para sufrir posteriormente persecuciones, palizas, prisiones, etc. El acontecimiento que más probablemente encaja en todo esto es el de que Jesús murió, fue sepultado y se levantó de entre la muerte y se le apareció a Pablo exactamente de la forma como Lucas lo describe en Hechos 9.
  • Fuente:
  • http://www.miapic.com/1-Corintios-15-3-4-un-credo-temprano
  • El Árbol de Navidad.

    María… dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Lucas 2:7.

    He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apocalipsis 3:20.

    El Árbol de Navidad

    Desde hace varios años, en Navidad se «planta» un abeto de cerca de veinte metros de altura en la esquina de la plaza Kléber en Estrasburgo (Francia). Ese árbol causa la admiración de numerosos transeúntes.

    Sin embargo, por más hermoso que sea, presenta una diferencia fundamental con todos sus semejantes que pueblan los bosques de los alrededores. En efecto, este abeto no tiene raíces. Sencillamente fue cortado y «plantado» en medio de los adoquines. Durante unos días, dará la impresión de estar vivo.

    Muchas personas se parecen a este árbol: Tienen una apariencia de vida religiosa. Con una sólida cultura cristiana frecuentan oficios y participan de obras caritativas, pero sin tener una verdadera relación con Dios.

    Después de las fiestas se quitará el árbol y el hueco será nuevamente tapado. Pero, ¿qué se hará con el majestuoso árbol de Navidad? ¡Se convertirá en leña para calefacción o en algunas tablas! Los demás abetos, en cambio, seguirán creciendo y viviendo.

    Si nuestra fe se resume en pertenecer a una religión, somos como ese árbol. Nuestra vida cristiana sólo es apariencia. Quizá fuimos bautizados o casados en una iglesia. Dicho de otro modo, somos cristianos de circunstancia. Pero si conocemos a Cristo como nuestro Salvador personal, nuestra vida espiritual está enraizada en él. ¿Tenemos esta relación viva con Dios?

    Para El Señor…

    Para El Señor…

    “Cuando doy, me doy a mí mismo” (Walt Whitman)

    El Nacimiento de Jesús está lleno de significado y lecciones para aplicar en nuestro andar y decisiones personales. Su vida entera fue un reflejo de aquellos primeros días y de la consagración sin reservas de José y María…

    “Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre JESÚS, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido” (Lucas 2:21)


    La circuncisión fue establecida en días de Abraham como una señal del pacto con Dios y un distintivo de la Nación de Israel a lo largo de los siglos. Aunque primeramente se trataba de un beneficio sanitario, su simbolismo tenía que ver con la necesidad de cortar el pecado y en consecuencia ser purificados de la corrupción humana…

    Esta es otras de las manifestaciones de la humillación de Cristo por nosotros. El mismo le dijo a Juan en referencia a su bautismo: “así conviene que cumplamos toda justicia” (Mateo 3:15)

    De esta manera, al cumplir el rito legal el Señor pudo alcanzar lo que era imposible para el ser humano…

    “Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliera en nosotros…” (Romanos 8:3-4)
    Un acto repetido y común en las familias israelitas se transformó en una manifestación más de la Gracia de Dios a nuestro favor porque…

    “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo… Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo” (Hebreos 2:14, 17)
    Dice Lucas que “cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos”, es decir, María y el niño, “le trajeron a Jerusalén para presentarlo al Señor” (Lucas 2:22). Además de la circuncisión era necesario cumplir con otro rito que implicaba pagar un rescate por el primer hijo de la familia, por lo tanto, el mismo Jesús fue “redimido”. Los cinco siclos requeridos, según Levítico 27:6, no son mencionados por Lucas, por lo cual es posible que los sacerdotes consideraran su pobreza y solamente aceptaran la ofrenda de la purificación…

    “…y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas, o dos palominos” (Lucas 2:24)
    El precio de la purificación era alto porque podía implicar al equivalente a diez días de trabajo, pero existía una opción para los más pobres según Levítico 12:8… “Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos…”

    “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros ser hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” (2 Corintios 8:9)
    El vivió Su Humillación desde el día en que nació para ser nuestro Suficiente Salvador…

    Recordemos: Cristo se hizo pobre para enriquecer nuestras vidas…

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    ¿Cuántos microbios viven en la Tierra?

    ¿Cuántos microbios viven en la Tierra?

    BBC
    23/12/09

    Científicos en Estados Unidos y Alemania presentaron el primer tomo de la Enciclopedia Genómica de Bacterias y Arqueas o GEBA, en sus siglas en inglés, que reúne a todos los micoorganismos que viven en la Tierra.

    Se espera que la publicación -cuyos detalles aparecen en la revista Nature- ayude a los investigadores a entender mejor los diversos roles que desempeñan los microorganismos del planeta.

    Se calcula que en la Tierra hay cerca de un nonillón (un 1 seguido de 30 ceros) de microbios y a pesar de que ya se descifrió el genoma de unos 2.000 microorganismos, todavía queda un vasto número sin explorar.

    La Enciclopedia está siendo compilada por el Instituto Conjunto del Genoma que depende del Departamento de Energía de Estados Unidos y la Colección Alemana de Microorganismos y Cultivos Celulares.

    Sólo los unicelulares

    “Ésta es una rica muestra de la diversidad de los genomas microbianos” afirma el profesor Jonathan Eisen, principal autor de la investigación.

    “Contar con un mejor muestreo de todo el árbol de la vida nos da un mejor punto de referencia para predecir las funciones de los genes” agrega.

    La enciclopedia incluye a todos los organismos procariotas del planeta, es decir los organismos unicelulares.

    A diferencia de los organismos eucariotas, como la gente, la levadura y los hongos, las células de los procariotas no tienen una membrana cubriendo su ADN.

    Estos organismos están divididos en dos grandes grupos:

    a.las bacterias, que incluyen a la pequeña minoría de patógenos que enferman a la gente, y

    b. las arqueas, que son organismos que pueden sobrevivir en ambientes extremos como las aguas termales.

    Hasta ahora han sido secuenciados cerca de mil genomas procariotas. Casi todos son organismos que causan enfermedades.

    Según el profesor Eisen “ha sido como trazar un mapa del mundo e incluir a solo tres ciudades”.

    Ahora, la nueva enciclopedia analiza a los principales representantes de las grandes ramas del árbol familiar de procariotas y el estudio recién publicado presenta a 56 genomas de este grupo.

    Tal como explican los científicos, aunque se sabe que los microbios pueden intercambiar genes con otras especies (un proceso llamado transferencia lateral) su posición en el árbol familiar, la llamada filogenia, es más importante cuando se trata de determinar dónde aparecen los nuevos genes y cómo se extienden.

    El inicio

    “Los microbios son mediadores en casi todos los procesos biológicos conocidos del planeta” afirma el profesor Eddy Rubin, director del proyecto.

    “Y la secuenciación de su genoma ha revolucionado nuestro entendimiento de los diversos roles que desempeñan”.

    La información que se ha obtenido con este primer grupo de 56 organismos, agrega el científico, podrá ayudar a los investigadores a mejorar procesos como la producción de biocombustibles, la biorremediación (para “limpiar” ambientes contaminados), y la forma como el carbono es capturado en el medio ambiente.

    Según los investigadores, éste es solo el inicio del proyecto y se espera poder secuenciar toda la diversidad de microorganismos de la Tierra, incluidos los cientos o quizás miles de genomas de microbios que hasta ahora son desconocidos.

    “La diversidad filogenética conocida de bacterias y arqueas es inmensa, con cientos de grandes linajes y probablemente millones o cientos de millones de especies” afirma el profesor Eisen.

    “Este proyecto enciclopédico está comenzando en la cima -con los grandes grupos filogenéticos- con 100 genomas de todo el árbol.

    “Pero apenas estamos arañando la superficie en la caracterización de la diversidad del planeta” agrega el científico.

    http://senalesdelostiempos.blogspot.com/2009/12/cuantos-microbios-viven-en-la-tierra.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email

    Hace 367 años nació el genio de genios, ¿sabes quién fue?

    Hace 367 años nació el genio de genios, ¿sabes quién fue?
    Escrito por: Editorial
    Un día como hoy hace 367 años (1642) nació el físico y matemático inglés Isaac Newton, un hombre crucial en la Historia de la Humanidad y en nuestra comprensión de las leyes universales. Sus estudios y hallazgos cubrieron varias áreas: matemáticas, óptica, física, astronomía, alquimia y teología. Con un simple prisma, demostró que la luz blanca está compuesta de muchos colores. Dedujo las tres leyes del movimiento, fundamentales en la mecánica. Describió el efecto de la gravedad, demostrando que los cuerpos celestes estaban también sujetos a las mismas leyes que los cuerpos “corruptibles” aquí en la Tierra, rompiendo para siempre con los postulados de Aristóteles. Diseñó el cálculo infinitesimal, una herramienta avanzada de las matemáticas. Frase célebre: “Puedo calcular el movimiento de los cuerpos celestes, pero no la locura de las personas”

    http://www.astronomos.org/

    La Singularidad del Nacimiento Virginal

    La Singularidad del Nacimiento Virginal

    Por John F. Macarthur

    En Julio de 1978, una pequeña niña llamada Louise Brown nació en Inglaterra. Con 5 libras y 12 onzas, Louise era una pequeña bebé, pero lo que hacía de su nacimiento verdaderamente extraordinario era que ella era la primer bebe nacida que era concebida fuera del cuerpo humano. La pequeña Louise Brown era la primera “bebé de probeta”.

    Desde entonces, muchos otros niños han sido concebidos por fertilización in Vitro. Es asombroso –inimaginable solo algunos años atrás – pero no es milagroso. La concepción ocurre mediante una semilla masculina fertilizando a un óvulo femenino. El nacimiento ocurre normalmente. La única diferencia es el lugar de la concepción.

    Los científicos están experimentando con otras técnicas asombrosas para capacitar la concepción y nacimiento por otros medios naturales. Por ejemplo, el esperma y el óvulo pueden ser congelados y descongelados para concebir un feto in Vitro, incluso después de años de inactividad. Por años los científicos han experimentado con partenogénesis. El nombre viene de dos palabras griegas, parthenos¸ que significa “virgen”, y genesis, que significa “comienzo”, ó “nacimiento”. Literalmente entonces, partenogénesis es la ciencia del nacimiento virginal. Los experimentos de laboratorio han revelado que en algunos casos la vida partenogenética puede ser generada en algunos animales. Entre los cuales abejas, por ejemplo, los huevos no fertilizados desarrollas naturalmente en zánganos. La partenogénesis artificial ha sido utilizada para producir gusanos de seda desde 1888. Muchas formas de invertebrados y plantas pueden ser reproducidas muy fácilmente a través de la partenogénesis. En años recientes, las ranas y los conejos han sido reproducidos mediante partenogénesis en los experimentos de laboratorio.

    Pero la partenogénesis solo puede reproducir genéticamente especies idénticas. Huevos de ranas, por ejemplo, pueden ser estimulados para desarrollar mediante partenogénesis a ranas vivientes, pero todas ellas serán genéticamente hembras idénticas a la madre que puso los huevos. También, la partenogénesis, clonando, y otras formas de experimentos de reproducción han demostrado ser imposibles en el nivel humano.

    Incluso en cara a la ciencia moderna, la concepción de Cristo permanece única. La ciencia nunca ha podido explicar como una mujer virgen quien nunca tuvo relaciones sexuales con un hombre, pudo dar a luz a un hijo varón. Fue un milagro de Dios, el más grande milagro de la concepción que el mundo haya conocido.

    Los chimpancés preparan la comida

    Los chimpancés preparan la comida

    Matt Walker

    BBC

    Chimpancé en GuineaLos primates del monte Nimba, en Guinea, África Occidental, utilizan hachas de madera y piedra.

    Por primera vez, científicos han comprobado como algunos chimpancés utilizan herramientas para reducir el tamaño de los alimentos para hacerlos más comestibles.

    Al parecer, los primates del monte Nimba, en Guinea, África Occidental, utilizan hachas de madera y piedra, así como yunques de piedra para procesar los frutos de la Treculia.

    Según los investigadores, los chimpancés cortan los frutos en porciones más fáciles de ingerir.

    La estudiante de doctorado Kathelijne Koops y el profesor William McGrew, del Centro Leverhulme de Estudios sobre la Evolución Humana de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, observaron a un grupo de chimpancés que viven en libertad en los bosques del monte Nimba.

    La investigación de Koops está centrada en el uso de tecnología rudimentaria por parte de estos animales.

    “En los chimpancés africanos varia mucho el tipo de herramientas que utilizan para obtener comida. Algunos grupos utilizan piedras como martillos y yunques para romper las cáscaras de las nueces, mientras otros utilizan ramas para atrapar termitas”, explica Koops.

    Sorprendente

    Kathelijne KoopsLa investigación de Koops está centrada en el uso de tecnología rudimentaria por parte de chimpancés.

    El uso de estas herramientas por parte de chimpancés resulta sorprendente.

    “Por ejemplo, para romper la cáscara de las nueces los chimpancés de Bossou utilizan martillos y yunques móviles, e incluso a veces usan pesas para nivelar el yunque y hacer que sea más eficiente”, cuenta la estudiante de doctorado.

    “Para atrapar termitas en algunas comunidades en la Republica del Congo utilizan un juego de herramientas”, explica Koops.

    Pero ahora, con el profesor McGrew y el profesor Tetsuro Matsuzawa, de la Universidad japonesa de Kyoto, Koops ha descubierto un uso de herramientas por parte de chimpacés que no había sido observado antes.

    Durante una inspección mensual de una comunidad de chimpancés que vive los bosques del monte Nimba, Koops encontró piedras y rocas que habían sido claramente utilizadas para procesar los frutos de la Treculia.

    Estos frutos pueden tener el tamaño de una pelota de voleibol y pueden llegar a pesar 8,5 kilogramos.

    Pese a no contar con un exterior duro, son demasiado grandes como para que un chimpancé pueda hincarles la dentadura para comerlos.

    Así que utilizan una serie de herramientas para reducirlos a porciones más pequeñas.

    Aprendizaje cultural

    Herramientas utilizadas por chimpancésKoops encontró hachas de madera y piedra, así como yunques de piedra usados para desmenuzar los frutos.

    Koops encontró hachas de madera y piedra, así como yunques de piedra usados para desmenuzar los frutos.

    Las hachas fueron claramente utilizadas para machacar el alimento.

    Mientras, los yunques estaban hechos de afloramientos rocosos inamovibles.

    Esta es la primera vez que se constata que los chimpancés utilizan herramientas para reducir el tamaño de alimentos para que sean más fáciles de ingerir, según le dijo Koops a la BBC.

    “Y es la primera vez que se ha visto como chimpancés salvajes utilizan dos tipos distintos de tecnología de percusión: hachas móviles versus yunques inamovibles para obtener un mismo resultado.

    Sorprendentemente, los chimpancés que viven en la vecina región de Seringbara no procesan los alimentos de esta manera, lo que refuerza la idea de que el uso de las herramientas entre lo simios se aprende culturalmente.

    http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2009/12/091224_0254_chimpances_jg.shtml

    Formas de nutrición de las bacterias

    Si consideramos la nutrición de los procariotas, encontramos todas las posibilidades presentes en los seres vivos. No en vano las bacterias son los primeros organismos presentes en la Tierra y en los miles de millones de años que llevan evolucionando se han adaptado a todos los medios y formas de nutrición posibles.

    Heterótrofos

    La mayoría de las células procariotas son heterótrofas. Es decir, consiguen su alimento incorporando materia orgánica formada por otros seres vivos. De ellas, la mayor parte son saprobios, lo que significa  que se alimentan de materia orgánica muerta y  de esta forma contribuyen a reciclar la materia en los ecosistemas.

    Pueden realizar tanto catabolismos aeróbicos —con la utilización del oxígeno— como anaeróbicos, mediante fermentaciones, muchas de las cuales son úti­les para nuestras industrias.

    Hay bacterias heterótrofas que viven asociadas a otros organismos, con provecho mutuo, serían por lo tanto simbióticas. Un ejemplo claro es Escherichia coli, E coli bacteria que vive en el tracto intestinal humano. Muchos herbívoros pueden aprovechar la celulosa gracias a la flora microbiana de sus tubos digestivos que contienen la enzima celulasa.  Otra simbiosis es la de algunas plantas con bacterias fijadoras del nitrógeno atmosférico (Rhizobium) en que la planta aprovecha parte del nitrógeno fijado por la bacteria que, a su vez, aprovecha parte de los azúcares de la planta.

    Otras muchas son parásitas, se aprovechan de materia orgánica de ese otro ser vivo causándole un perjuicio; es el caso de todas las bacterias patógenas que causan enfermedades. Algunas patógenas (clamidias, ricketsias y algunos micoplasmas) han simplificado su estructura y sólo pueden reproducirse dentro de otra célula: son parásitos obligados.

    Dentro del exótico grupo de las mixobacterias, un tipo de bacterias deslizantes que tienen la capacidad de agregarse varias células para formar estructuras que les permiten migrar, se incluyen algunas que son depredadoras de otras bacte­rias.

    Autótrofos quimiosintéticos.

    La quimiosíntesis es la formación de materia orgánica a partir de materia inorgánica utilizando la energía producida en reacciones químicas. Las rutas metabólicas son semejantes a las de la fotosíntesis.

    En este grupo se incluyen bacterias fundamentales en la ecología de los ciclos biogeoquímicos del nitrógeno, del azufre y del hierro. Un grupo especial son los procariotas metanógenos que viven en ambientes anaerobios, como los sedimentos de fondos acuáticos, y los termófílos extremos (arqueobacterias), que son el primer nivel trófico de los ecosistemas asociados a los materiales que escapan del interior de la Tierra en las dorsales oceánicas.

    Autótrofos fotosintéticos.

    Tienen unos colores característicos debidos a los pigmentos con los que captan la luz. Hay dos grandes grupos:

    Las más abundantes son las cianobacterias,Cianobacterias células aeróbicas con el mismo tipo de clorofila que los cloroplastos de las plantas superiores. Fueron los primeros seres que pro­dujeron oxígeno en la Tierra. de hecho el oxígenos atmosférico se debe a su actividad incesante ya hace muchos millones de años: la actual atmósfera es producto de la vida. Algunos pueden fijar el nitrógeno atmosférico, por lo que es probable que fueran los primeros colonizadores del medio terrestre.

    Las llamadas bacterias verdes y las púrpuras contienen otro pigmento dife­rente, la bacterioclorofíla, con la que aprovechan la energía luminosa. En ambos grupos, las llamadas sulfúreas utilizan compuestos de azufre reducido como donadores de electrones para los procesos biosintéticos. En ambos grupos tam­bién, las llamadas no sulfúreas son fotoheterótrofos anaerobios que viven en sedimentos ricos en materia orgánica y que necesitan un compuesto orgánico como donador de electrones para las reacciones fotosintéticas. Los halófilos extremos (arqueobacterias) viven en ambientes de elevada salini­dad. Poseen otro pigmento diferente, la bacteriorrodopsina (proteína con retinal), y utilizan diferentes rutas metabólicas en su anabolismo para la síntesis de la glucosa a partir del dióxido de carbono. Normalmente son organismos heterótrofos y sólo realizan la fotosíntesis cuando los niveles de oxígeno en el medio son bajos.

    http://biologia.laguia2000.com/monera/formas-de-nutricin-de-las-bacterias

    Partes de la célula procariota

    Partes de la célula procariota
    Publicado por Javier García Calleja el 24 de Diciembre de 2009


    La parte más externa de las células procariotas es su pared celular, y en su caso la cápsula o glicocálix. Gracias a ella podemos distinguir dos grandes grupos de bacterias: Gram+ y Gram-.

    A continuación encontramos la membrana celular, que excepto en el caso de las arqueobacterias, es como la de las células eucarióticas, una bicapa (doble capa) de lípidos con proteínas, pero más fluida y permeable por no tener colesterol. Para adaptarse a los cambios de temperatura del medio, las bacterias varían la longitud y el grado de saturación de las cadenas apolares de los lípidos de la bicapa con el fin de mantener la fluidez.

    Asociadas a la membrana se encuentran muchas enzimas, como las que intervienen en los procesos de utilización del oxígeno. Cuando las bacterias realizan la respiración celular necesitan aumentar la superficie de su membrana, por lo que presentan invaginaciones (pliegues) hacia el interior, los mesosomas. En las células procarióticas fotosintéticas hay mesosomas asociadas a la presencia de las moléculas que aprovechan la luz en los procesos de fotosíntesis.

    Algunas bacterias tienen uno o más flagelos bacterianos que sirven para el movimiento de la célula. Su disposición es característica en cada especie y resulta útil para identificarlas. Su estructura y modo de actuar son muy diferentes a los de los flagelos de las células eucarióticas. No están rodeados por la membrana celular, sino que constan de una sola estructura alargada, formada por la proteína flagelina, anclada median te anillos en la membrana. Mueven la célula girando, como si fueran las hélices de un motor.

    Muchas especies tienen también fimbrias o pelos (pili), proteínas filamentosas cortas que se proyectan por fuera de la pared celular. Algunos pili ayudan a las bacterias a adherirse a superficies; otros facilitan la unión a otras bacterias para que se pueda producir la conjugación, esto es, una transmisión de genes entre ellas.

    En el interior celular, dispersos en el plasma, se encuentran una gran cantidad de ribosomas, un poco más pequeños que los ribosomas eucarióticos (70S en lugar de 80S), pero con la misma configuración general. El nucleoide o zona en que está situa do el cromosoma bacteriano está formado por una única molécula de ADN circular de doble cadena, asociada con unas pocas proteínas no histónicas. Esta molécula per manece anclada en un punto de la membrana plasmática. Las bacterias pueden tener uno o más plásmidos, pequeños círculos autorreplicantes de ADN que tienen unos pocos genes. Ciertos plásmidos pueden entrar y salir del cromosoma bacteriano; cuan do están incorporados se llaman episomas.

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