DE LA PREDESTINACIÓN DE LOS SANTOS. Por San Agustin
06 sep 2009 6 comentarios
in Doctrinas Cristianas, predestinación, Salvos por Gracia, Teología Etiquetas: Predestinación
DE LA PREDESTINACIÓN DE LOS SANTOS. Por San Agustín de Hipona,obispo de Cartago (África):
INDICE
CAPÍTULO 1: RESPONDE AGUSTÍN A LAS CARTAS DE PRÓSPERO E HILARIO
CAPÍTULO II: EL PRINCIPIO DE LA FE ES TAMBIÉN UN DON DE DIOS
CAPÍTULO III: CONFIESA AGUSTÍN SU ANTIGUO ERROR ACERCA DE LA GRACIA
CAPÍTULO IV: TODO LO HEMOS RECIBIDO DE DIOS
CAPÍTULO V: LA GRACIA DIVINA ES LA QUE DA VENTAJA A LOS BUENOS SOBRE LOS MALOS
CAPÍTULO VI: LOS CAMINOS DE DIOS SON INESCRUTABLES
CAPÍTULO VII: LA FE, FUNDAMENTO DEL EDIFICIO ESPIRITUAL
CAPÍTULO VIII: LA ENSEÑANZA DEL PADRE ES OCULTÍSIMA
CAPÍTULO IX: REIVINDIA AGUSTÍN SU DOCTRINA DEFENDIDA EN OTRO TIEMPO
CAPÍTULO X: DIFERENCIA ENTRE LA PREDESTINACIÓN Y LA GRACIA
CAPÍTULO XI: ESTABILIDAD DE LAS PROMESAS DIVINAS
CAPÍTULO XII: QUE NADIE ES JUSTIFICADO EN VIRTUD DE LOS MERITOS FUTUROS
CAPÍTULO XIII: EL BAUTISMO NO ES EFECTO DE LA PRESCIENCIA DE LOS MERITOS FUTUROS
CAPÍTULO XIV: LOS PELAGIANOS, CONDENADOS POR LA ESCRITURA Y LA TRADICIÓN
CAPÍTULO XV: JESUCRISTO, EJEMPLAR PERFECTO DE LA PREDESTINACIÓN
CAPÍTULO XVI: DOBLE VOCACIÓN DIVINA
CAPÍTULO XVII: LA VOCACIÓN PROPIA DE LOS ELEGIDOS
CAPÍTULO XVIII: DIOS NOS ESCOGIÓ PARA QUE FUERAMOS SANTOS E INMACULADOS
CAPÍTULO XIX: EL PRINCIPIO DE LA FE ES TAMBIÉN OBRA DE DIOS
CAPÍTULO XX: DIOS DISPONE Y CONVIERTE LAS VOLUNTADES HUMANAS PARA EL REINO DE LOS CIELOS Y LA VIDA ETERNA
CAPÍTULO XXI: CONCLUSIÓN
CAPÍTULO 1
RESPONDE AGUSTÍN A LAS CARTAS
DE PRÓSPERO E HILARIO
1.Yo sé que el Apóstol dijo en su Epístola a los Filipenses: A mí no me es molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro. [1] No obstante, escribiendo sobre el mismo asunto a los Gálatas, juzgando haberlos instruido ya suficientemente y cuanto le parecía necesario, por el ministerio de su palabra, les dice: De aquí en adelante nadie me cause molestias; [2] o como se lee en otros códices: Nadie me sea importuno.
Pero yo, aunque confieso que me desagrada el que no se crea lo que se asegura en tantos y tan patentes lugares de las divinas letras acerca de la gracia de Dios—la cual no es gracia sí se nos da conforme a nuestros méritos—, sin embargo, no acierto a encarecer cuánto estimo vuestra solicitud, carísimos hijos Próspero e Hilario, y esa vuestra caridad fraterna, por la cual con tanto celo deseáis que no sigan en su error los que de aquella manera piensan que, después de los numerosos libros y epístolas mías en que he tratado acerca de esta cuestión, aún me pedís que escriba más acerca de ella; y siendo tanto lo que por todo esto os estimo, no osaré afirmar que os estimo cuanto debo. Por eso he tomado la resolución de escribiros nuevamente, para exponer, no porque lo necesitéis vosotros, sino por mediación vuestra, lo que ya creía haber expuesto suficientemente.
Análisis teológico de la cosmovisión reflejada en los medios de comunicación
06 sep 2009 Comentarios desactivados
in Ciencia, Cosmovisiones, Filosofía, Teología Etiquetas: Análisis teológico, cosmovision, medios de comunicación
Análisis teológico de la cosmovisión reflejada en los medios de comunicación
Artículo escrito por: Mario Rodrigo Mejía
Ciertos valores posmodernos, pecaminosos y seculares han colmado los medios de comunicación, lo cual ha creado un mundo en el que Dios no tiene mucho que decir, que está centrado en criterios culturales occidentales, que no cree en absolutos morales, que está propenso a los intereses de los patrocinadores y donde se busca ocupar el tiempo libre de manera divertida e intrascendente. Por lo anterior, es obvio que la fe cristiana pone bajo escrutinio los mensajes y las motivaciones de aquellos que utilizan los medios de comunicación. Ante ello, ¿cómo puede influir para bien la cosmovisión cristiana? Esta pregunta tratará de ser respondida en la siguiente sección.
MINISTROS O MANIPULADORES?
06 sep 2009 6 comentarios
in Diezmo, Doctrinas Cristianas, etica ministerial, Teología
MINISTROS O MANIPULADORES?
Posted: 04 Sep 2009 10:59 PM PDT
Mateo 6:1-4
Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.
Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Cuando menos notamos nuestras buenas obras, Dios las nota más.
Él te recompensará; no como amo que da a su siervo lo que se gana, y nada más, sino como Padre que da abundantemente a su hijo lo que le sirve.
Matthew Henry
Aun que bien este texto nos enseña que cuando demos nuestra motivación no tiene que ser el que seamos vistos o reconocidos, también nos muestra una gran verdad, la ofrenda en secreto!!
Manipular: Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares.
Hay mucha pero mucha gente en los pulpitos, cadenas de televisión y radio que son manipuladores profesionales y que a través de un ataque psicológico agreden y presionan a sus oyentes para su fin y provecho.
La Manipulación en los diezmos y ofrendas
Hoy en día dentro de nuestras congregaciones multitudes de cristianos están siendo estafados y asaltados por supuestos ministros!!
La mayoría de ellos demandan grandes cantidades de dinero y no solo eso, sino aun se atreven a pedir joyas, autos, terrenos, etc. Como es el caso de la Profeta Ana Méndez, y les meten miedo de que Dios no los prosperara sino dan la ofrenda señalada!!
Jesús es claro, el nos dice que cuando demos sea en SECRETO!!!
Porque quieren hacerlo en publico estos ministros, cuando des dice Jesús que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha!!
La mayoría de estos ministros citan el antiguo testamento cuando el pueblo de Israel ofrendaba para el tabernáculo de reunión, pero esa ocasión era especial, esa ofrenda era para Dios, pero estos ministros usan los textos Bíblicos fuera de su contexto.
Que tu ofrenda sea del tamaño de tu necesidad!! DONDE DICE ESO??
Jesús nos enseña que sea en secreto!! SECRETO!!!
Y si das en Público, ¿con que motivo lo haces??
No se de donde salieron los famosos sobrecitos de los diezmos, se que muchos pastores lo hacen con un corazón limpio pues conozco a muchos, pero tristemente muchos usan los sobres para presionar a sus oyentes a dar y dar y dar y dar!!!
Nuestras ofrendas y nuestro diezmo es a Dios, solo a Dios, es cierto que ese dinero se usa para la obra de Dios, para el sostenimiento del inmueble y de los siervos que viven del ministerio pero tristemente abusamos y ponemos cargas que nuestros oyentes y aun hasta los avergonzamos!!
Conozco una Iglesia que el pastor pone en una lista a la vista de todos
quienes son los que diezman fielmente, los que están atrasados y los que no diezman!!
¿Porque hacemos esto?
Hay Templos que se han hecho muy suntuosos, muy lindos pero la Iglesia o mas bien los congregantes están mas endeudados que nunca, deben en su casa y ahora en la iglesia también.
Un amigo me decía que ya no soportaba las deudas que tenia y tratándolo de animar le dije que acudiera con su pastor pero me decía que no podía ya que la deuda era con el, y es que el pastor les exige a cada congregante a dar doscientos pesos mexicanos equivalente a 20 dólares americanos a los hombres cada semana, además de darle a las mujeres 20 platillos de comida cada sábado y al pastor no le importa si se venden o no se venden le tienen que dar el costo de los 20 platillos, a esto agréguenle sus diezmos y ofrendas por semana!!!
¿Porque hacemos esto?
La verdad ya ver los Maratones como los de la Televisora Enlace dan tristeza, piden y piden, se ponen a vender milagros al por mayor y los mas triste es que el pueblo de Dios va y deja lo poco que tiene, esperando que Dios les responda.
“Manipuladores de la verdad, distorsionan las
escrituras y ponen cargas en el pueblo que confía en ellos”
Nosotros como ministros no debemos ni tenemos que exigirles a nuestros oyentes el diezmo y las ofrendas, eso es de ellos y Dios, no condenemos a nadie, deje que Dios haga la obra, enseñe a su gente a darle a Dios, enséñenle a obedecer a Dios por amor y no por miedo, no les diga da y Dios te va a dar, nosotros damos porque Dios nos dio y por obediencia lo hacemos, no hacemos negocios con Dios!!
¿Podemos dar nuestro Diezmo sin usar el sobre? Claro que SI!!
Pero si usted se siente condenado al hacerlo tenga cuidado puede ser que este siendo MANIPULADO!!!
Algunos pastores me han dicho que ellos dan el sobre para saber si sus líderes son fieles, pero creo que la fidelidad no se mide con el sobre, pues puedo estar dando y ser un pecador empedernido pero esto nos muestra que lo único que a muchos les importa solo es la ofrenda que uno pueda dar.
Desde hace ya algún tiempo yo eh decidido no poner mi ofrenda y diezmo en un sobre, no me importa que el hombre sepa o no si diezmo y ofrendo eso es entre Dios y yo, tristemente se me a cuestionado mas de una vez por no dar, pero lo que algunos no saben Dios si lo sabe y eso es lo que me importa a mi.
¿El pastor ve con los mismos ojos al que da poco como al que da mucho? Los ministros de hoy les ponen alfombra roja y fanfarrias a los que mejores ofrendas dan, pero a los que dan poco o los que no dan son menospreciados!!!
Tenia una amiga que su padre tenia un excelente trabajo y alfombro la Iglesia y puso sillas nuevas y a mas de un pastor de su congragación le amueblo su casa, ya que era una persona muy dadivosa, inmediatamente el pastor principal le pidió que fuera parte de su mesa directiva en la iglesia pero cuando el trabajo escaseo y dejo de dar la cantidad que daba se le quito el cargo y hasta el saludo se le quito!!
La viuda que Jesús elogio seria despreciada por estos modernos ministros!!
Marco 12:41-44
Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.
Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante.
Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.
No se deje engañar, no se deje robar, por amor a Dios lea su Biblia.
Dios les bendiga.
Cristianismo Pagano. Otro libro de Frank Viola para no leer
06 sep 2009 2 comentarios
in Apologética, Teología
Cristianismo Pagano
Otro libro de Frank Viola para no leer
Desde nuestro modesto puesto de atalaya, nos parece conveniente alertar a la comunidad cristiana de un caballero llamado Frank Viola. Este señor comenzó sus primeros pasos en el mundo de la literatura cristiana cuando era uno de los discípulos favoritos de Gene Edwards, líder del ala radical del movimiento de iglesias en las casas. Edwards es el autor de varios libros que critican la iglesia institucionalizada, específicamante la evangélica. Bien se dice que si usted quiere hacerse de un nombre, lo mejor es acaudillar una causa que vaya en contra de lo que los cristianos aceptamos como tradicional. En otras palabras, rebélese contra algo, procure aparentar que es un académico y que está tratando de restaurar algo que con el paso del tiempo se perdió, y siempre habrá incautos que lo sigan. Este fue el caso de Gene Edwards. Debido a su hostilidad contra la iglesia tradicional, Edwards ha atraído a muchos que se encuentran social y psicológicamente insatisfechos con las iglesias de estilo tradicional, y también a aquellos que están descontentos cuando ven que muchas iglesias tradicionales se han alejado grandemente de lo que Cristo y sus apóstoles tenían en mente. Lamentablemente, fue peor el remedio que la enfermedad.
En las últimos años la influencia de Gene Edwards languideció significativamente, pero un discípulo suyo, Frank Viola, tomó la antorcha del ataque frontal a la iglesia moderna. El año pasado publicó un libro titulado Cristianismo Pagano, donde prácticamente reempaqueta las mismas ideas de Gene Edwards, comenzando por criticar los cultos dominicales, el orden del culto, el sermón, el edificio de la iglesia, la institución del pastorado, la vestimenta que usamos, los grupos de música, los himnarios, los coros, los salarios de los pastores, el bautismo y la Cena del Señor, la educación cristiana, etc. En el repertorio de Edwards, si mal no recuerdo, no se salvaban ni el púlpito ni las pobres bancas. Todo lo heredamos del paganismo o del catolicismo ¿podrá creer usted? El remedio para todo esto: deshacernos de estas prácticas y reunirnos en las casas.
La verdad es que yo investigué los argumentos y la información histórica dada por Frank Viola, así como por Gene Edwards unos años antes, y encontré que no son confiables en el mejor de los casos, y en el peor son falsos. Viola manipula la información y los argumentos y de esta forma have presa del cristiano nuevo o no discipulado, propiciando la decisión de muchos de no participar ya más en cosas de la iglesia. Yo encuentro increíble el hecho de que este libro, Cristianismo Pagano, esté ganando popularidad entre los creyentes de habla inglesa e hispana.
Debe quedar claro que la intención expresa del autor es que muchos cristianos se aparten de la “iglesia institucionalizada” (término usado por Viola para definir a las iglesias evangélico-protestantes) para que se unan a la “iglesia orgánica” o iglesia en las casas. El resultado de este llamado insólito es que muchos descontentos o tibios dejan la iglesia totalmente para volver a su vida anterior.
Enfocándonos ahora en el libro y con la sola intención de advertir al cristiano, digamos que no hay en Cristianismo Pagano nada que no hayamos escuchado antes. Concedemos que los creyentes sinceros tenemos muchas excusas para estar desconformes con la situación en el campo evangélico, pero también sabemos que ese no es el caso en muchas iglesias, donde la fidelidad y la sujeción a Cristo son el común denominador. Si usted, amigo lector, se siente erróneamente atraído por los argumentos del libro de Frank Viola, recuerde que existen buenas iglesias “institucionalizadas” donde usted puede crecer y servir a Cristo en un ambiente de compañerismo y sana doctrina. Lo segundo que debe tener en cuenta, es que este libro contiene serios errores y distorsiones, así como datos completamente falsos. Nos permitimos dar un ejemplo del capítulo 2 del libro:
“Llegamos ahora a una de las prácticas eclesiásticas más sacrosantas de todas: el sermón. …… ¡Pero la asombrosa realidad es que el sermón no tiene ninguna raíz en las Escrituras! Más bien, fue tomado de la cultura pagana, y criado y adoptado dentro de la fe Cristiana …. Expresado de otra manera, ni las homilías (los sermones) ni la homilética (el arte de dar un sermón) tienen un origen cristiano. Fueron tomados de los paganos. Una corriente contaminada se introdujo en la fe cristiana y envenenó sus aguas. Y esa corriente fluye tan fuerte hoy como en el cuarto siglo”.
¿Puede usted creer esta absurdidad? ¿Los sermones no son cristianos? ¿Acaso es un error llamar “Sermón del Monte” a las enseñanzas de Jesús en Mateo 5-6? ¿El apóstol Pablo quizá nunca dio homilías en las congregaciones que plantó o visitaba? ¿Las palabras de Pedro durante Pentecostés no eran predicaciones? ¡Increíble!
Todo esto no es más que una repetición de anteriores conceptos que Gene Edwards, el Frankenstein que creó a Frank Viola, expresa en su libro Más allá de lo Radical(1996), libro que yo tuve oportunidad de refutar en un extenso trabajo anterior que nunca realmente salió a luz más allá de publicarse en un conocido foro cristiano de internet. Mi amigo lector, parecería que de acuerdo a estos “revolucionarios” como Edwards y Viola, cuando el pastor un domingo a la mañana abre la Biblia y predica del texto, en realidad está tomando de las aguas envenenadas del paganismo que contaminaron el cristianismo, y no siguiendo el ejemplo de Cristo y los apóstoles. Es vergonzoso que cristianos puedan creerse esto.
Reafirmando nuestro punto un poco más, digamos que Jesucristo mismo entró en la sinagoga de Nazaret y predicó (como era su costumbre) desde el manuscrito de Isaías (en esta ocasión) (Lc. 4:16-27). ¿Le podremos llamar sermón a sus palabras? Pablo hizo lo mismo en Hechos 13:15-40. ¿Acaso Viola no ve la conexión entre el sermón cristiano y sus raíces judías? ¿Podemos llamarle “paganas” a estas raíces? ¡Claro que no! Es por eso que el autor de Cristianismo Pagano hace lo imposible para evitar la conexión. ¡Oh! Se me olvidaba. ¿No le escribió Pablo a Timoteo diciéndole que debería estar siempre pronto para predicar la Palabra? (2 Ti. 4:2)
Creo que este ejemplo es más que suficiente para inocular al lector de libros comoCristianismp Pagano, cuyo contenido es realmente un peligroso contaminante de las aguas claras y puras del Evangelio bíblico.
Pero aun hay mucho más veneno fluyendo del corazón de Frank Viola en las páginas del libro. En el capítulo 5, por ejemplo, vemos como Viola da rienda suelta a su amargura y su espíritu maligno. Imagínese usted con qué se ensaña don Frank, nada más ni nada menos que con la costumbre de muchos cristianos de vestirse bien para ir a la iglesia los domingos. Veamos una breve cita:
“Cada domingo a la mañana, más de trescientos millones de protestantes se visten con su mejor ropa para asistir al culto de iglesia.Pero nadie parece cuestionarse el porqué. Miles de pastores usan atuendos especiales que los separan de sus feligreses. Y a nadie parece importarle …. “Vestirnos de domingo” oculta un problema subyacente básico. Fomenta la ilusión exagerada de que somos de alguna forma “buenos” porque nos vestimos bien para Dios. Es un acto de simulación deshumanizador y constituye un testimonio falso ante el mundo”.
Yo creo que no existe tema más trivial para criticar. Personalmente, las palabras de Viola no me llegan. Una camisa y un pantalón es todo lo que visto los domingos. Pero criticar a mis hermanos y hermanas que se visten un poco mejor (no hablo de los casos de ostentación), sólo puede nacer de un corazón pequeño y tóxico. Llamarle al vestirse bien “un acto de simulación deshumanizador” es el colmo de la barbaridad. Deshumanizador es un vocablo que solamente se puede usar para describir la segregación racial, el tráfico humano, el holocausto nazi, la explotación, etc., pero no para describir una práctica neutral como el vestirse. No estamos frente a un problema moral. Es obvio que Frank Viola ha perdido contacto con la realidad, o de lo contrario está usando mercadotecnia para lavar el cerebro de sus lectores
Por favor, entiéndase que en su libro, Frank Viola no está criticando a algunos pastores, algunas iglesias o algunas prácticas. No, Viola dice que la institución del pastorado, la iglesia como organización y todas sus prácticas (púlpitos, coros, bancas, etc.) son paganas, contaminadas, postbíblicas, y lo que a usted se le ocurra. Es por ello que es difícil tomar a este hombre en serio.
En realidad nunca había visto a alguien gastar tanta pólvora en chimango. Con todos los problemas que confronta la iglesia de Cristo hoy en día, Frank Viola, así como sus predecesores, no encuentran nada mejor que atacar las bancas de las iglesias y las corbatas de los pastores. Risible.
Por ultimo destaquemos el capítulo 11, donde ríos de tinta se despilfarran para hacernos creer que el orden de los libros del Nuevo Testamento debe ser corregido o alterado para que aparezcan en el orden que fueron escritos. Según Frank Viola, es imposible entender la historia del NT si los libros no son ordenados cronológicamente. Esta proposición de Viola no es más que una reiteración de lo que dijo su maestro hace trece años, nada nuevo. Edwards también decía que si no ordenábamos los libros del NT era imposible entender “la trama o la historia”.
Un ejemplo típico lo cita “Seedsowers”, la publicadora de los libros de Gene Edwards, al mencionar la ilustración de Edwards de un libro que supuestamente empezara con la guerra de Vietnam, luego siguiera con la Segunda Guerra Mundial, y luego con la Guerra Civil en los EEUU. Edwards dice que el lector de tal libro estaría confundido al leerlo. De la misma manera, los cristianos nos confundimos cuando leemos las epístolas de Pablo ya que no están en orden.
La ilustración de Edwards es errónea porque ningún lector del supuesto libro tendría ningún problema para entender el material contenido en el libro. En realidad no se necesita tener un conocimiento exhaustivo de la Guerra Civil en América para poder entender la Segunda Guerra Mundial. ¿Acaso usted alguna vez usted no entendió alguna película (o documental) sobre la Segunda Guerra Mundial porque nunca vio antes una película de la primera? ¡Ridículo!
Resumiendo, el autor del libro Cristianismo Pagano propone que todos los que vinieron antes de él (y los que piensan como él), y los que no están con él, se encontraron y encuentran en el error. El pueblo de Cristo está esclavizado, según Viola, y él lo quiere liberar con este libro. Claro que también intenta liberarse a sí mismo.Cristianismo Pagano se vende a U$ 17.00 en el mundo de habla inglesa. Frank Viola se considera a sí mismo un revolucionario. Francamente, éste es un cliché favorito de los que tratan de lograr seguidores para sus causas estrafalarias.
Sobre el final del libro, Viola lanza el desafío para la persona que tuvo la paciencia de leerlo (es de esperar que el lector con discernimiento haya abandonado la lectura en el primer capítulo) para que abandone su iglesia evangélica. Viola escribe:
“Usted ha aprendido que las prácticas de la iglesia que supuso silenciosamente que eran bíblicas carecen por completo de mérito escritural. Ha descubierto el origen de esas prácticas. Sabe que no se originaron en Dios, sino en hombres, generalmente paganos. Y sabe que obstaculizan la intención final de Dios para con su iglesia. También ha tomado conciencia de que usted ha estado perdidamente dependiente de esas tradiciones tenaces. Aun ha estado atrapado por ellas. Ante esta luz asombrosa, le hago esta pregunta sucinta: ¿Abandonará usted estas tradiciones? ¿O seguirá practicando lo que usted sabe se opone a las formas de Dios? ¿Ignorará despreocupadamente lo que ha leído en este libro relacionado con sus prácticas de iglesia? ¿O será file a los haces de luz absoluta dentro de usted y hará un corte completo con la tradición del hombre …”
Ahí lo tenemos, Frank Viola le pide al lector que abandone su iglesia y siga su movimiento. Todo basado en un libro plagado de errores históricos y teológicos, falto de investigación rigurosa, lleno de retórica demagógica y sentimientos ponzoñosos donde el autor manipula las emociones del lector para llevarlo a que abandone su iglesia.
Si bien a primera vista Viola parece ser un portador de la verdad y un sincero reformista preocupado por la situación en las iglesias evangélicas, una investigación detallada nos revela que este hombre promueve doctrinas antibíblicas y perniciosas. Su ataque a las iglesias evangélicas históricas no tienen base lógica ni histórica, y lo peor de todo, la noción firme de que su movimiento es el único que está en la verdad, nos autoriza para calificar su pensamiento como definitivamente sectario.
Judas, el autor bíblico, nos advirtió sobre los falsos maestros como Viola. Ellos son como “nubes son agua” y “árboles otoñales sin fruto”, “doblemente muertos”, que entregan lo contrario de lo que prometen.
Lamentablemente son muchas las páginas en la red que promocionan sus escritos. Los cristianos no deberían promover ni referirse a Frank Viola en sus obras o predicaciones, ni poseer sus libros, ni en sus bibliotecas ni en las librerías, ni en suswebsites (a menos que estén ahí como parte de un propósito o ministerio que tenga que ver con discernimiento).
Comparemos las enseñanzas de Viola con las de verdaderos eruditos evangélicos en los diferentes tópicos, y veremos la falta de vida y del Espíritu Santo en las obras de Viola.
Finalmente, recordemos que Judas nos exhortó a “contender eficazmente por la fe una vez dada a los santos” (Jud. 3). <>
Pablo Santomauro
La Más Reciente Edición de la Revista de 9Marks
06 sep 2009 Comentarios desactivados
La Más Reciente Edición de la Revista de 9Marks
Posted: 02 Sep 2009 07:10 PM PDT
Recién salió publicada la más reciente edición de la revista del Ministerio 9Marks liderado por Mark Dever. En la edición de Setiembre/Octubre se trata el tema de la disciplina eclesiástica. Pueden obtener el pdf aquí.
sujetosalaroca.org
Libro: Sola Scriptura: Carismatismo y Reforma Protestante de Carlos Cruz
05 sep 2009 1 comentario
in Teología
Libro: Sola Scriptura: Carismatismo y Reforma Protestante de Carlos Cruz
Posted: 04 Sep 2009 03:07 PM PDT
Tengo mucho tiempo de no hacer revisión de algún libro que haya leído y que haya considerado de gran utilidad para nosotros los creyentes. Hace unos días adquirí este gran libro, dada la amistad que existe con Guillermo Green, pastor presbiteriano en Costa Rica, y quien es representante de la Confraternidad Latinoamericana de Iglesias Reformadas en Costa Rica.
El autor de esta obra es Carlos Cruz quien es profesor de Humanidades y Teología Sistemática en el Seminario Reformado del Caribe. Cruz hace un gran trabajo al señalar uno de los mayores y quizás más graves problemas que enfrenta el cristianismo, el rechazo a la doctrina de Sola Scriptura.
Para todos es conocido el gran problema que ha surgido a causa de los movimientos neo-pentecostales y carismáticos, muchos de los cuales han abusado en sus enseñanzas proféticas a las cuales le han dado igual o mayor importancia que la palabra de Dios.
En la introducción Cruz escribe, “Desde la muerte de los apóstoles y culminación del Nuevo Testamento, hasta el siglo 21, el cristianismo ha tenido que enfrentar los movimientos que afirman que la revelación bíblica no es suficiente. Todos se afianzaron en el Espíritu Santo, tercera persona de la Trinidad, para justificar sus ideas. Buscan dos efectos con esta insistencia, número uno, legitimar sus errores doctrinales y prácticos; número dos, intimidar a todo incauto que se atreva a juzgarlos.”
El autor divide el libro en cinco capítulos,
Capítulo 1: Biblia y Reforma Protestante
En este capítulo el autor deja muy claro que uno de los postulados más defendidos en la Reforma fue Sola Scriptura. Qué quiere decir esto? La Biblia es la única autoridad en fe y conducta. Porqué se defendió esto? Dados los abusos de la Iglesia Católico Romana y sus diversas maniobras para poder justificar sus enseñanzas antibíblicas, los reformadores reaccionaron en contra de Roma y abogaron por la Biblia como la autoridad en la vida de los creyentes. Cruz escribe,
El problema con Roma es que la Biblia no era su única autoridad y añadían a la misma la tradición, la piedad y testimonios maravillosos de las comunidades monásticas. Reliquias, revelaciones, etc., se usaban para autenticar la fe religiosa, y durante el tiempo de la Reforma era una forma de defender la legitimidad de la curia y enseñanzas romanas.”
Capítulo 2: Juan Calvino, teólogo del Espíritu
En este capítulo el autor nos describe las enseñanzas calvinistas con respecto a la persona del Espíritu Santo y la Biblia. Cruz escribe que, “la teología calvinista prácticamente de entrada establecía que el Espíritu Santo y la Escritura eran inseparables y no se podía apelar al Espíritu en desprecio de la palabra de Dios.”
Además, nos afirma que para Calvino, “el Espíritu Santo venía a glorificar a Cristo y afirmar su Palabra.” Y luego nos dice que para el ginebrino, “La labor de la tercera persona de la Trinidad es abrir el entendimiento, renovar la voluntad por medio de la Palabra-nada de nuevas revelaciones y testimonios fuera de la revelación bíblica.”
Capítulo 3: La Biblia, los Reformadores y la Reforma Radical
Interesantemente Cruz toca el problema que enfrentaron hace quinientos años los reformadores con los anabautistas radicales, entre los cuales estaban los grupos espiritualistas, entusiastas y los racionalistas. Entre estos tres grupos, como nos dice el autor, eran los espiritualistas y entusiastas los que causaron mayor problema, pues consideraron que el rechazo a las profecías por parte de los reformadores, era limitar las acciones del Espíritu Santo.
Cruz nos cuenta un poco de Muntzer, Hofmann, quienes con sus profecías habían rechazado la autoridad bíblica con la intención de legitimar sus errores doctrinales. Y es aquí, en este análisis, en donde Cruz hace un punto clave: las similitudes entre estos hombres y el carismatismo contemporáneo son indistinguibles. Cruz escribe,
los milagreros del siglo XVI fueron enemigos de la Reforma y del postulado de Sola Scriptura como en el día de hoy.”
Capítulo 4: Sectas, Carismatismo y Reforma
Creo que una de las cosas importantes que nos permite ver este libro es el efecto causado por gran parte del movimiento carismático en el mundo. Con sus profecías han rechazado los postulados paulinos con respecto a la Biblia (2 Timoteo 3: 15-17).
Ya la Biblia no es totalmente autoritaria en lo que respecta a la fe y la moral, sino que aún se le agregan las revelaciones hechas a estos hombres que dicen venir de Dios, y que deben ser aceptadas por los creyentes con tanta igualdad como la palabra de Dios.
En este capítulo Cruz nos deja ver que una de las características de los movimientos sectarios es que tienen otra fuente de autoridad a la par de las Escrituras. Los Testigos de Jehová tienen a la Watchtower en Nueva York, los mormones tienen al libro de Mormón, y los carismáticos tienen las profecías de hombres como Benny Hinn, Kenneth Hagin, David Wilkerson, etc.
Y es esto de lo que debemos cuidarnos, pues para el creyente, sólo la Biblia tiene autoridad. Dios nos habla hoy en Su palabra.
Capítulo 5: Carismatismo, Reforma, y herencia
Cruz nos dice, “estas personas están declarando con una tranquilidad pasmosa que la Biblia está incompleta, que al Dios verdadero se le olvidó unos detallitos sumamente importantes y ellos vienen en rescate de los mismos.”
Estos profetas hombres de la actualidad, dice Cruz, “creen firmemente que tienen algo nuevo en sus manos y no se dan cuenta que son imitadores electrónicos de los soñadores doctrinales del pasado.” Y comparando al carismatismo con el catolicismo romano dice, “Roma está repleta de oráculos directamente de Dios con las mismas reglas y experiencias que reclaman los carismáticos. Aún más, el carismatismo es afín con la espiritualidad histórica del Catolicismo.”
Creo que este libro es sumamente importante, pues nos provee una base apologética para defender la palabra de Dios contra los profetas y apóstoles que abundan en las iglesias latinoamericanas. Como escribe Cruz, “Sola Scriptura o volvemos a Roma.”
Pueden adquirir este libro directamente en CLIR.
sujetosalaroca.org
Las Dispensaciones
05 sep 2009 Comentarios desactivados
in Doctrinas Cristianas, Teología Etiquetas: dispensaciones
Las Dispensaciones por Lewis Sperry Chafer
A. EL SIGNIFICADO DE LAS DISPENSACIONES
En el estudio de las Escrituras es importante entender que la revelación escritural se divide en períodos bien definidos. Estos están claramente separados, y reconocer estas divisiones y sus propósitos divinos constituye uno de los factores más importantes en la verdadera interpretación de las Escrituras. Estas divisiones se conocen como «dispensaciones», y en períodos de tiempo sucesivos se pueden observar diferentes dispensaciones.
Una dispensación puede definirse como una etapa en la revelación progresiva de Dios y constituye una administración o regla de vida distinta. Aunque el concepto de una dispensación y de una época en la Biblia no es precisamente la misma, es obvio que cada período tiene su dispensación. Las épocas se mencionan a menudo en la Biblia (Ef. 2:7; 3:5, 9; He. 1:2). La Biblia también hace distinción de épocas (Jn. 1:17; cf. Mt. 5:21-22; 2 Co. 3:11; He. 7:11-12).
Es probable que el reconocimiento de las dispensaciones arroje más luz sobre el mensaje total de las Escrituras que ningún otro aspecto del estudio bíblico. Muy a menudo sucede que el hecho de tener un claro entendimiento de las, dispensaciones y de los propósitos que Dios ha revelado en ellas ha llegado a ser el principio de un valioso conocimiento de las Escrituras y de un interés personal en la Biblia misma. La relación del hombre con su Creador no es la misma en todas las edades. Ha sido necesario someter al hombre caído a ciertas pruebas. Esto es en parte el propósito de Dios a través de las edades, y el resultado de las pruebas afrontadas por el hombre ha sido en cada caso una incuestionable demostración tanto de la pecaminosidad como del absoluto fracaso espiritual y moral del género humano. Y en el día final toda boca se cerrará, porque a través de muchos siglos de experiencia se habrá comprobado la maldad o insensatez de todos los pensamientos del corazón del hombre.
Cada dispensación comienza, por lo tanto, con el hombre divinamente establecido en una nueva posición de privilegio y responsabilidad, y termina con el fracaso humano que trae como consecuencia la manifestación del justo juicio de Dios. Si bien es cierto que existen algunos hechos, tales como el carácter santo de Dios, que permanecen invariables para siempre y que de consiguiente son los mismos en cada edad, hay a la vez diferentes instrucciones y responsabilidades que se limitan en cuanto a su aplicación ha determinado período.
En relación con todo esto el estudiante de la Biblia debe reconocer la diferencia entre aplicación primaria y aplicación secundaria de la Palabra de Dios. Solamente aquellas porciones de las Escrituras que son destinadas directamente para el hijo de Dios en este tiempo de gracia deben ser objeto de una aplicación primaria o personal al cristiano. Se demanda que dichas instrucciones reciban detallado cumplimiento. Cuando se trata de aplicación secundaria debe observarse que, mientras es cierto que pueden extraerse lecciones espirituales de cada porción bíblica, esto no significa que el cristiano esté en la obligación ante Dios de cumplir aquellos principios que fueron la expresión de la voluntad divina para la gente de otras dispensaciones. El hijo de Dios en el actual período de gracia no está en la misma situación de Adán o de Abraham, o de los israelitas en el tiempo de la Ley; ni es llamado tampoco a seguir aquella manera peculiar de vida que según las Escrituras se demandará de los hombres cuando el Rey haya regresado a establecer su reino terrenal.
Siendo que el hijo de Dios depende completamente de la instrucción contenida en las páginas de la Biblia para dirigir sus pasos en la vida diaria, y siendo que los principios revelados en las diferentes dispensaciones son tan diversos y a veces tan contradictorios, es de gran importancia para él reconocer las porciones bíblicas que se aplican directamente a su propio caso, si es que va a vivir de acuerdo a la voluntad divina y para la gloria de Dios. En la consideración del testimonio total de la Biblia, es casi tan importante para el creyente que desea hacer la voluntad divina conocer lo que no le concierne directamente como aquello que tiene directa referencia a él. Es obvio que, aparte del conocimiento de la verdad dispensacional, el creyente no podrá adaptarse inteligentemente al presente propósito de Dios en el mundo. Sólo ese conocimiento le salvará de caer en aquella sujeción a la ley que caracterizó a la dispensación pasada o de querer llevar a cabo en la actualidad el programa de transformación mundial perteneciente a la dispensación por venir.
Debido a la imperfección de las traducciones, algunas verdades importantes se hallan ocultas para el que lee solamente el texto corriente de la Biblia. Por ejemplo, la palabra griega aion, que significa una «edad» o dispensación, se traduce «mundo» en unas cuarenta ocasiones. Por ejemplo, cuando se dice en Mateo 28:20 «hasta el fin del mundo», la referencia no es al fin del mundo material, lo que a su debido tiempo tomará lugar (2 P. 3:7; Ap. 20:11; Is. 66:22), sino más bien al fin de esta edad. El fin del mundo no se acerca, sino el fin de la presente edad. Según las Escrituras hay en todo siete grandes dispensaciones, y es evidente que nosotros estamos viviendo cerca del fin de la sexta de ellas. La edad del reino milenial (Ap. 20:4, 6) está todavía por venir.
Una dispensación se caracteriza más o menos por las nuevas responsabilidades que Dios le señala al hombre al principio de ella y por los juicios divinos con que la misma termina. Las siete dispensaciones son las siguientes: 1) Inocencia, 2) conciencia, 3) gobierno, 4) promesa, 5) ley, 6) gracia, 7) reino milenial.
Al estudiar las dispensaciones hay ciertos principios esenciales para entender esta enseñanza. El dispensacionalismo se deriva de una interpretación normal o literal de la Biblia. Es imposible interpretar la Biblia en su sentido normal y literal sin darse cuenta de que hay diferentes eras y diferentes dispensaciones. Un segundo principio es el de la revelación progresiva, esto es, el hecho reconocido por prácticamente todos los estudiantes de la Escritura de que la revelación es dada en etapas. Tercero, todos los expositores de la Biblia necesitarán reconocer que una revelación posterior en cierto grado sustituye a una revelación primaria con un cambio resultante en reglas de vida en las cuales pueden cambiarse o modificarse y añadirse nuevos requisitos. Por ejemplo, mientras que Dios mandó a Moisés a matar un hombre por cortar leña en un sábado (Nm. 15:32-36), ninguno aplicaría este mandamiento hoy porque vivimos en una dispensación diferente. Aunque se distinguen frecuentemente siete dispensaciones en la Escritura, tres son más importantes que las otras; ellas son: la dispensación de la ley, gobernando a Israel en el Antiguo Testamento desde el tiempo de Moisés; la dispensación de la gracia, la era presente; y la futura dispensación del reino milenial.
B. DISPENSACION DE LA INOCENCIA: ERA DE LIBERTAD
Esta dispensación comenzó con la creación del hombre (Gn. 1:26-27) y continúa hasta Génesis 3:6. En esta dispensación al hombre le fue dada la responsabilidad humana de ser fructífero, dominar la tierra, tener dominio sobre los animales, usar los vegetales para comer y cuidar del huerto del Edén (Gn. 1:28-29; 2:15). Sin embargo, fue dada una prohibición; se instruyó al hombre para que no comiese del árbol del conocimiento del bien y del mal (Gn. 2:17). Aunque al hombre se le concedió un estado bendito, un cuerpo, mente y naturaleza perfectos, y todo lo necesario para disfrutar de la vida, Eva sucumbió ante la tentación y comió el fruto prohibido y Adán se unió a ella en su acto de desobediencia (Gn. 3:1-6). Como resultado vino el juicio divino, la muerte espiritual, el conocimiento del pecado, el miedo hacia Dios y la pérdida del compañerismo.
Aun en estas circunstancias Dios introdujo el principio de la gracia con una promesa del Redentor (Gn. 3: 15) y proveyó túnicas de pieles, típica provisión de la redención (Gn. 3:21).
Ellos fueron expulsados fuera del huerto, pero se les permitió vivir sus vidas naturalmente (Gn. 3:23-24) y con el juicio de Dios sobre ellos comenzó una nueva dispensación. En la dispensación de la inocencia Dios reveló la falla del hombre, le dio la promesa de un Redentor que vendría, reveló su soberanía en juzgar a sus criaturas e introdujo el principio de gracia.
C. DISPENSACION DE LA CONCIENCIA: ERA DE LA DETERMINACION HUMANA
Esta dispensación, que comienza en Génesis 3:7 y se extiende hasta Génesis 8:19, trajo nuevas responsabilidades sobre el hombre, establecidas en el así llamado pacto con Adán y Eva. Se emitió una maldición sobre Satanás (Gn. 3:14-15), pero también cayó una maldición sobre Adán y Eva (Gn. 3:16-19). Aunque no se revela un código detallado de moral dado al hombre en este tiempo, se le exigió que viviera de acuerdo a su conciencia y guardando el conocimiento de Dios a medida que le fuera dado. Sin embargo, bajo la conciencia, el hombre continuó fallando tanto como lo había hecho siempre. La conciencia podía convencer, pero no traería victoria (Jn. 8:9; Ro. 2:15; 1 Co. 8:7; 1 Ti. 4:2). Los hijos de Adán tenían su naturaleza pecaminosa manifestada en el hecho de rehusarse a traer un sacrificio de sangre (Gn. 4:7) y el asesinato de Abel por Caín (Gn. 4:8). La civilización resultante de Caín fue pecadora (Gn. 4:16-24), y la muerte física se convirtió en algo común (Gn. 5:5-31). La maldad del corazón humano alcanzó a tal estado que otra vez el juicio fue necesario (Gn. 6:5, 11-13). El juicio se manifestó sobre Caín (Gn. 4:10-15), y en la Humanidad en general en la muerte (Gn. 5). Finalmente Dios tuvo que traer el diluvio universal sobre la tierra (Gn. 7: 21-24).
Sin embargo, en este período también fue manifestada la gracia divina, puesto que algunos fueron salvos, como Enoc (Gn. 5:24), y la familia de Noé fue salva por el Arca (Gn. 6: 8-10; He. 11:7). La dispensación terminó con el diluvio en el cual solamente la familia de Noé fue salvada.
El propósito de Dios en esta dispensación fue el de demostrar nuevamente la caída del hombre bajo la nueva situación en la cual éste se desempeñaba bajo su conciencia. Sin embargo, en este período Dios preservó la línea del futuro Redentor, demostrando su soberanía en juzgar al mundo por medio del diluvio y manifestando su gracia a Noé y su familia.
D. DISPENSACION DEL GOBIERNO HUMANO: PACTO CON NOE
Esta dispensación cubre el período desde Génesis 8:20 a 11:9. A Noé Dios le dio un pacto incondicional (Gn. 8:20-9:17), en el cual El prometió que no habría más destrucción por diluvio (Gn. 8:21; 9:11). Dios prometió que las estaciones en el curso de la naturaleza no cambiarían (Gn. 8:22) y le dio nuevamente al hombre el mandamiento de multiplicarse (Gn. 9:1) y de continuar su dominio sobre los animales (Gn. 9:2); el comer carne era permitido ahora, aunque la sangre estaba prohibida (Gn. 9:4). Lo más importante fue el establecimiento de la esencia del gobierno, en el cual se le dio al hombre el derecho de matar a los asesinos (Gn. 9:5-6).
En este pacto, así como en los otros, hay fracaso humano, como lo indica la embriaguez de Noé (Gn. 9:21) y la irreverencia de Cam (Gn. 9:22). Es un período de deterioro moral y religioso (Gn. 11:1-4). El gobierno humano, como la conciencia, fracasaron en reprimir el pecado del hombre, y el resultado fue la torre de Babel (Gn. 11:4). El juicio de Dios fue confundir su lengua (Gn. 11:5-7), y la civilización humana fue dispersada (Gn. 11:8-9).
En este período, sin embargo, la gracia fue evidente en cómo el remanente de Dios fue preservado y en la selección de Abraham (Gn. 11:10 – 12:3). También fue preservada la simiente de la mujer y Dios fue manifestado en forma soberana. La dispensación finalizó con el juicio de la Torre de Babel y los preparativos para la próxima dispensación. Es importante notar que ambos, la conciencia y el gobierno humano, continúan en dispensaciones posteriores.
Sólo Abraham y su simiente entran bajo la dispensación de la promesa. En general, la dispensación del gobierno humano reveló el fracaso del hombre bajo esta nueva regla de vida, el juicio selectivo de Dios, y se continuó manifestando la gracia divina.
E. DISPENSACION DE LA PROMESA: PACTO CON ABRAHAM
Este pacto, que comienza en Génesis 11:10, se extiende hasta Éxodo 19:2. En él la responsabilidad humana fue dada en la forma de confiar en las promesas de Dios reveladas a Abraham. El contenido de su revelación divina incluía la promesa a Abraham (Gn. 12:1-2; 13:16; 15:5; 17:6); la promesa a Israel, la simiente de Abraham, de la que saldría una gran nación y el canal para el cumplimiento de la promesa de Dios (Gn. 12:2-3; 13:16; 15:5,18-21; 17:7-8; 28:13-14; Jos. 1:2-4); y una promesa de bendición a toda la tierra a través de Abraham (Gn. 12:3), El principio fue también establecido de manera que Dios bendijera a aquellos que bendijeran a Abraham y maldijera a aquellos que maldijeran la simiente de Abraham.
El pacto abrahámico es uno de los pactos importantes de la Biblia e incluye la provisión de que Israel sería una nación para siempre, tendría el título de su tierra para siempre, sería bendecida en cosas espirituales, estaría bajo la protección divina y tendría el signo especial de la circuncisión (Gn. 17:13-14).
El pacto era a la vez de gracia en principios e incondicional, por cuanto no dependía de la fidelidad humana, sino en la fidelidad de Dios. Solamente cumplidas parcialmente en el tiempo en que vivió Abraham, las bendiciones y promesas del pacto abrahámico continúan en su cumplimiento hacia el fin de la historia humana. Algunas de las bendiciones inmediatas del pacto para alguna generación particular estaban condicionadas a la obediencia, pero el pacto en sí era declarado como un pacto eterno (Gn. 17:7, 13, 19 1 Cr. 16:16-17; Sal. 105:10). El pacto con Abraham fue dirigido primeramente a Abraham y sus descendientes hasta donde estaba comprometida la responsabilidad dispensacional. El mundo como un todo continuaba bajo el gobierno humano y la conciencia como su responsabilidad primaria.
Bajo el pacto abrahámico, sin embargo, había un constante patrón de fracaso, el cual fue manifestado en la demora de ir a la Tierra Prometida (Gn. 11:31); en Abraham al ser el padre de Ismael (Gn. 16:1-16); y en descender a Egipto (Gn. 12:10 – 13:1). Es evidente, sin embargo, que Abraham creció en fe y en gracia y finalmente tenía la voluntad de sacrificar aun a su hijo Isaac en obediencia a Dios (Gn. 22). Siguiendo a Abraham, Isaac fracasó viviendo tan cerca de Egipto como era posible sin violar el mandamiento de Dios. (Gn. 26:6-16). De la misma manera, Jacob falló en no creer en la promesa hecha a su madre cuando él nació (Gn. 25:23); él fue culpable de mentira, engaño y de regatear (Gn. 27:1-29), y eventualmente se movió fuera de la tierra hacia Egipto para evitar el hambre (Gn. 46:1-4).
En Egipto, Israel también le falló a Dios en sus quejas y falta de fe (Ex. 2:23; 4:1-10; 5:21; 14:10-12; 15:24), en su deseo de volver a Egipto (Ex. 14:11-12) y en su constante murmuración (Ex. 15:24; 16:2; Nm. 14:2; 16:11, 41; Jos. 9:18). Su fracaso es evidente tanto en el momento en que fue dada la ley como posteriormente en su falla en cuanto a confiar en las promesas de Dios en Cades Barnea (Nm. 14). El fracaso bajo el período de la promesa abrahámica fue especialmente su responsabilidad y resultó en la pérdida temporal de la tierra, su esclavitud en Egipto, y en su viaje errante por el desierto antes de entrar en la tierra. Su fracaso estableció la etapa para la promulgación de la ley mosaica. En la dispensación de la promesa había mucha gracia divina ilustrada en el constante cuidado de Dios por su pueblo, su liberación de Egipto y la institución de la fiesta de la Pascua. La dispensación de la promesa termina en el momento en que fue dada la ley (Ex. 19), pero finaliza sólo en el sentido de ser el principio o prueba principal de responsabilidad. La dispensación de la promesa continúa hacia el fin de la historia, y muchas de sus promesas están aún en vigencia como un objeto de fe y esperanza. Las promesas hechas a Abraham son la base para las dispensaciones posteriores de la gracia y del reino. Hasta cierto punto las promesas nunca acaban y son cumplidas en un estado eterno. La dispensación de la promesa estableció claramente el principio de la soberanía divina, proveyó un canal de revelación divina especial para la nación de Israel, continuó la provisión de la redención y bendición divinas, reveló la gracia de Dios y prometió un testimonio para el mundo. Como las otras dispensaciones, sin embargo terminó en fracaso en lo que se refiere a la conformidad con la voluntad de Dios y preparó el terreno para la introducción de la ley como un ayo para traer a los creyentes a Cristo (Gá. 3:24).
F. LA DISPENSACION DE LA LEY
La dispensación de la ley comienza en Éxodo 19:3 y se extiende a través de todo el período hasta el día de Pentecostés en Hechos 2, aunque la ley finalizó en un sentido en la cruz. Ciertas porciones como el evangelio de Juan y algunos pasajes selectos en los otros evangelios anticiparon, sin embargo, la era presente de la gracia.
La ley mosaica fue dirigida solamente a Israel, y los gentiles no eran juzgados por sus normas. La ley contenía un detallado sistema de obras, incluidas tres principales divisiones: los mandamientos (la voluntad expresada de Dios, Ex. 20: 1-26); los juicios (la vida social y civil de Israel, Ex. 21: 1 – 24: 11); y las ordenanzas (la vida religiosa de Israel, Ex. 24: 12 – 31: 18). El sistema de sacrificios y del sacerdocio que fue incluido era tanto legal como de gracia. El gobierno en esta dispensación era una teocracia, un gobierno por medio de Dios a través de sus profetas, sacerdotes y (más tarde) reyes. El pacto mosaico fue también de carácter temporal, en vigencia sólo hasta que Cristo viniese (Gá. 3:24-25). La naturaleza de la dispensación era condicional, esto es, la bendición estaba condicionada a la obediencia.
Por primera vez en la historia la Escritura reveló un completo y detallado sistema religioso bajo la ley, proveyó el terreno para la limpieza y el perdón, la adoración, y oración, y ofreció una esperanza futura.
Bajo la ley hubo constante fracaso. Esto es evidente especialmente en el período de los jueces, pero siguió hasta después de la muerte de Salomón y la división del reino de Israel en dos reinos. Hubo períodos cuando la ley fue completamente olvidada e ignorada y la idolatría reinaba en forma suprema. El Nuevo Testamento continúa el registro de fracasos, que culmina en el rechazo y crucifixión de Cristo, quien en su vida guardó la ley en forma perfecta.
Fueron infringidos muchos juicios durante la dispensación de la ley como se describe en Deuteronomio 28:1 – 30:20. Los mayores juicios fueron el cautiverio bajo Asiria y Babilonia, de los cuales retornaron en el tiempo debido. Los juicios de Israel también vinieron después del término de la dispensación e incluyeron la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C. y la dispersión mundial de Israel. La gran tribulación, otro tiempo de angustia para Jacob, está todavía por delante (Jer. 30:1-11; Dn. 12:1; Mt. 24:22).
Bajo la ley, sin embargo, también era administrada la gracia divina en aquel sistema de sacrificios que fue provisto como una vía de restauración para el pecaminoso Israel, y el Dios paciente se manifiesta en la provisión de profetas, jueces y reyes y en la preservación de la nación. En repetidas ocasiones el arrepentimiento de Israel fue aceptado por Dios, y a través de este período fue escrito el Antiguo Testamento. La bendición coronadora fue la venida de Cristo como el Mesías de Israel, a quien la nación entera rechazó.
En un sentido la dispensación de la ley terminó en la cruz (Ro. 10:4; 2 Co. 3:11-14; Gá. 3:19, 25). Pero en otro sentido no concluyó hasta el día de Pentecostés, cuando comenzó la dispensación de la gracia. Aunque la ley finalizó como una regla específica de vida, continúa siendo una revelación de la justicia de Dios y puede ser estudiada con provecho por los cristianos para determinar el carácter santo de Dios. Los principios morales que resaltan la ley continúan, puesto que Dios no cambia; pero los creyentes hoy día no están obligados a guardar los detalles de la ley, dado que la dispensación ha cambiado y la regla de vida dada a Israel no es la regla de vida para la iglesia. A pesar de ello, pueden hacerse varias aplicaciones de la ley, aunque una interpretación estricta sólo relaciona a la ley mosaica con Israel.
El propósito de la ley era proveer una regla justa de vida y traer el pecado a condenación. La experiencia de Israel bajo la ley demostró que la ley moral, cívica y religiosa no puede salvar o santificar. La ley nunca fue propuesta para proveer la salvación para el hombre, ya sea mientras estaba en vigencia o después, y por medio de su naturaleza era débil, por cuanto no podía justificar (Ro. 3:20; Gá. 2:16); no podía santificar o perfeccionar (He. 7:18-19); estaba limitada en su vigencia y duración (Gá. 3:19); no podía regenerar (Gá. 3:21-22), y sólo podía hacer manifiesto el pecado (Ro. 7:5-9; 8:3; 1 Co. 15:56). La ley hizo posible que Dios demostrara que todos eran culpables y que toda boca calló (Ro. 3:19), e hizo evidente la necesidad de Cristo (Ro. 7:7-25; Gá.3:21-27).
G. DISPENSACION DE LA GRACIA
La dispensación de la gracia comienza justamente en Hechos 2 y continúa a través del Nuevo Testamento, culminando con el arrebatamiento de la iglesia. Algunas enseñanzas concernientes a la dispensación de la gracia fueron introducidas antes, como en Juan 13-17. Las Escrituras que se relacionan con esta dispensación se extienden desde Hechos 1 hasta Apocalipsis 3.
La dispensación de la gracia fue dirigida solamente a la iglesia, puesto que el mundo como un todo continúa bajo la conciencia y el gobierno humanos. En ella, la salvación se revela que es por la fe únicamente, lo cual fue siempre verdad, pero ahora se hace más evidente (Ro. 1:16; 3:22-28; 4:16; 5:15-19). Las altas normas de gracia elevan a esta dispensación por sobre todas las reglas de vida previas (Jn. 13:34-35; Ro. 12:1-2; Fil. 2:5; Col. 1:10-14; 3:1; 1 Ts. 5:23).
Sin embargo, bajo la gracia el fracaso fue también evidente, puesto que la gracia no produjo ni la aceptación universal de Cristo ni una iglesia triunfante. De hecho, la Escritura predijo que habría apostasía dentro de la iglesia profesante (1 Ti. 4:1-3; 2 Ti. 3:1-13; 2 P. 2-3; Jud.). Aunque Dios está cumpliendo sus propósitos en llamar a gentes para su nombre de entre los judíos y gentiles, la porción profesante pero no salva de la iglesia dejada atrás en el arrebatamiento será juzgada en el período entre el arrebatamiento y la venida de Cristo para establecer su reino (Mt. 24:1-26; Ap. 6-19). La iglesia verdadera será juzgada en el cielo en el tribunal de Cristo (2 Co. 5:10-11).
En esta edad presente la gracia divina es especialmente evidente en la venida de Cristo (Jn. 1:17), en la salvación del creyente y en nuestra posición ante Dios (Ro. 3:24; 5:1-2, 15-21; Gá. 1:1 – 2:21; Ef. 2:4-10), y en la naturaleza de la gracia como una regla de vida (Gá. 3:1 – 5:26).
La dispensación de la gracia termina con el arrebatamiento de la iglesia, el cual será seguido por el juicio de la iglesia profesante (Ap. 17:16). La era de la gracia es una dispensación diferente en lo que concierne a abarcar a creyentes judíos y gentiles. Por contraste, la ley de Israel era solamente para Israel, el gobierno humano era para el mundo entero, y la conciencia se extiende a toda la gente.
En la presente dispensación la ley mosaica está completamente cancelada en cuanto a su aplicación inmediata, pero continúa para testificar de la santidad de Dios y provee muchas lecciones espirituales para ser aplicadas. Aunque todas las dispensaciones contienen un elemento de gracia, la dispensación de la gracia es la suprema manifestación de ambas cosas, la totalidad de la salvación recibida y en cuanto a una regla de vida.
H. DISPENSACION DEL REINO
La dispensación del reino comienza con la segunda venida de Cristo (Mt. 24; Ap. 19) y es precedida por un período de tiempo en el cual se incluye la tribulación, el cual hasta cierto grado es un período transitorio. Las Escrituras que se aplican a ello son todos los pasajes del reino futuro, ya sea en el Antiguo o Nuevo Testamento (siendo las principales Sal. 72; Is. 2:1-5; 9:6-7,11; Jer. 33:14-17; Dn. 2:44-45; 7:9-14, 18, 27; Os. 3:4-5;’ Zac. 14:9; Lc. 1:31-33; Ap. 19-20). En el reino, la responsabilidad humana será obedecer al rey, quien regirá con vara de hierro (Is. 11:3-5; Ap. 19:15). El reino será teocrático, esto es, una reglamentación de parte de Dios, y habrá un sistema renovado de sacrificios y sacerdocio (Is. 66:21-23; Ez. 40-48). (Los pasajes citados no enseñan que, durante el reino milenial, el sacerdocio levítico será restaurado ni tampoco los sacrificios. ¿Cómo podría ser teniendo en cuenta lo que enseña el libro de Hebreos 7.11-12, 18-19; 8.6-13; 9.23-28? Un rasgo excepcional de este período es que Satanás será atado y los demonios permanecerán inactivos (Una vez más, la afirmación no es respaldada por el texto que se cita. El pasaje habla de Satanás, pero nada dice al respecto de los demonios durante el reino milenial. Como Pablo le dice a los Corintios “para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, 1ª Corintios 4.6) (Ap. 20:1-3, 7). El reino, sin embargo, también será un período de fracaso (Is. 65:20; Zac. 14:16-19), y habrá rebelión al final del mismo (Ap. 20:7-9).
El juicio divino que sigue incluye la destrucción de los rebeldes por medio del fuego (Ap. 20:9) y la destrucción de la antigua tierra y cielo por fuego (2 P. 3:7, 10-12).
En el reino milenial la gracia divina también se revela en el cumplimiento del nuevo pacto (Jer. 31:31-34), en cuanto a salvación (Is. 12), en prosperidad física y temporal (Is. 35), en abundancia de revelación (Jer. 31:33-34), en perdón de pecado (Jer. 31:34) y en la recolección de Israel (Is. 11:11-12; Jer. 30:1-11; Ez. 39:25-29). El reino milenial termina con la destrucción de la tierra y cielo por fuego y es seguido por el estado eterno (Ap. 21-22).
La dispensación del reino difiere de todas las dispensaciones anteriores en que es la forma final de la prueba moral. Las ventajas de la dispensación incluyen un gobierno perfecto, la presencia inmediata y gloriosa de Cristo, el conocimiento universal de Dios y el término de los tiempos de salvación, y Satanás que permanece inactivo. En muchos puntos la dispensación del reino es suprema y trae a su consumación los tratos de Dios con el hombre. En las dispensaciones Dios ha demostrado cada significado posible de los tratos con el hombre. En cada dispensación el hombre fracasa y la gracia de Dios es suficiente.
En las dispensaciones se cumple el propósito de Dios de manifestar su gloria, en el mundo natural y en la historia humana. A través de la eternidad nadie podrá levantar la pregunta de si Dios podría haber dado al hombre otra oportunidad para alcanzar la salvación o la santidad por medio de su propia habilidad. Un conocimiento de las dispensaciones es, de acuerdo a ello, la clave para el entendimiento del propósito de Dios en la historia y el despliegue de la Escritura, la cual registra los tratos de Dios con el hombre y su revelación divina concerniente a sí mismo.
PREGUNTAS
1. ¿Cuán importante es la doctrina de las dispensaciones?
2. ¿Cómo puede definirse una dispensación?
3. Contrastar una dispensación y una época en la Biblia.
4. ¿Qué caracteriza en general el comienzo y el fin de cada dispensación?
5. ¿Cómo puede distinguirse una aplicación primaria y secundaria de la Palabra de Dios?
6. ¿Cómo ofrece la interpretación dispensacional una explicación de instrucciones escriturales que parecen contradictorias?
7. ¿Qué siete dispensaciones se reconocen comúnmente en la Escritura?
8. ¿Cómo se relaciona la interpretación normal o literal al dispensacionalismo?
9. ¿Cómo se relaciona la revelación progresiva al dispensacionalismo?
10. ¿Cómo explica el dispensacionalismo los cambios en las reglas de vida?
11. ¿Cuáles dispensaciones son las más importantes?
12. ¿Cuál era el requisito para el hombre bajo la dispensación de la inocencia?
13. ¿Cómo se mostró la gracia en la dispensación de la inocencia?
14. Explique la revelación de Dios en la dispensación de la Inocencia.
15. ¿Hasta qué grado la dispensación de la conciencia revela el fracaso humano?
16. ¿Cómo se mostró la gracia en la dispensación de la conciencia?
17. ¿Cuáles fueron algunos de los resultados sobresalientes de la dispensación de la conciencia?
18. ¿Cuál era el requisito para el hombre bajo la dispensación del gobierno humano?
19. ¿Hasta qué punto el hombre fracasó bajo el gobierno humano?
20. ¿Hasta qué punto se mostró la gracia en el gobierno humano?
21. ¿Qué reveló la dispensación del gobierno humano?
22. ¿En qué sentido las dispensaciones de la conciencia y el gobierno humano continúan hoy día?
23. ¿Qué fue provisto en la dispensación de la promesa, y qué se requirió del hombre con respecto a ello?
24. Explicar cómo la dispensación de la promesa no se ex tendió a toda la raza.
25. Describir el fracaso humano bajo la dispensación de la promesa.
26. ¿Cómo se mostró la gracia divina en la dispensación de la promesa?
27. ¿Quiénes fueron colocados bajo la dispensación de la ley?
28. Nombrar las divisiones principales de la ley.
29. ¿Cuán completa era la ley como un sistema religioso detallado?
30. Describir, en general, el fracaso de Israel bajo la ley.
31. ¿Hasta qué grado se mostró la gracia bajo la ley?
32. ¿Cuándo terminó la ley?
33. Describir la extensión y la limitación del propósito de la ley.
34. ¿A quiénes fue dirigida la dispensación de la gracia?
35. Caracterizar las normas de gracia como una regla de vida.
36. ¿Hasta qué grado fue el fracaso bajo la dispensación de la gracia?
37. ¿Qué hace terminar la dispensación de la gracia?
38. Contrastar la dispensación de la gracia con la dispensación de la ley.
39. ¿Cuándo comienza la dispensación del reino?
40. Nombrar algunos de los pasajes importantes de las Escrituras que se relacionan con el reino.
41. ¿Cuáles son algunos de los rasgos excepcionales de la dispensación del reino?
42. Describir el fracaso y juicio en el final de la dispensación del reino.
43. ¿Qué se revela en el reino milenial concerniente a la gracia?
44. ¿Cómo la dispensación del reino difiere de todas las dispensaciones precedentes?
45. ¿Por qué la dispensación del reino fue un clímax adecuado al programa de Dios?
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El Reino Milenial
05 sep 2009 Comentarios desactivados
in Doctrinas Cristianas, Escatología, Teología
El Reino Milenial por Lewis Sperry Chafer
A. El Concepto Del Reino De Dios
En las Escrituras, la expresión «reino de Dios» en general se refiere a la esfera del gobierno de Dios en el universo. Puesto que Dios ha sido siempre soberano y omnipotente, hay un sentido en que el reino de Dios es eterno. Nabucodonosor, rey de Babilonia que fuera humillado por Dios, dio testimonio de esto cuando dijo: «Bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades. Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?» (Dn. 4:34-35).
Sin embargo, el gobierno universal de Dios fue desafiado en la eternidad pasada por Satanás y los seres angélicos que se unieron a él en su rebelión contra Dios. Aunque Dios demostró su soberanía juzgando a los rebeldes, la entrada del pecado en el mundo introdujo el programa divino para demostrar la soberanía de Dios en la historia humana. Esto comprende el concepto de un reino teocrático, esto es, un reino en que Dios es el gobernador supremo, aun cuando obra por medio de sus criaturas. Cuando Adán fue creado, se le dio dominio sobre toda la tierra (Gn. 1:26, 28). Sin embargo, en desobediencia a Dios, Adán y Eva comieron del fruto prohibido. En su caída en pecado Adán perdió el derecho de gobierno, y de allí en adelante la soberanía de Dios que había sido entregada al hombre fue delegada en ciertas personas escogidas a quienes Dios entregó el gobierno. Consecuentemente, se ha permitido que algunos hombres reinen a través de la historia. Por ejemplo, Daniel le recordó esto a Belsasar al referirse al hecho de que Dios había castigado a Nabucodonosor «hasta que reconoció que el Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place» (Dn. 5:21).
En el Antiguo Testamento, una demostración importante del gobierno teocrático fue el reino de Israel bajo los reyes Saúl, David y Salomón. Los gobernadores gentiles también pudieron tener una esfera de gobierno político, en el propósito soberano de Dios. Este concepto general de gobierno bajo permisión y dirección divina es mencionado en Romanos 13:1, donde Pablo escribe: «Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.»
En adición a la soberanía de Dios manifestada en los gobiernos políticos y en sus gobernadores, las Escrituras dan testimonio del gobierno espiritual, en el que Dios gobierna los corazones de los hombres. Esto ha sido así desde el comienzo de la raza humana, y el reino espiritual incluye a todos los que se sujetan voluntariamente a Dios, sean hombres o ángeles. Pablo se refería a este concepto espiritual de reino en Romanos 14:17 al decir: «Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.»
En el Evangelio de Mateo se hace una distinción entre el uso de las expresiones «reino de Dios» y «reino de los cielos». Muchos intérpretes consideran estas expresiones como sinónimas, puesto que Mateo frecuentemente usa la expresión «reino de los cielos» en versículos similares a los que en otros evangelios se usa «reino de Dios». Aunque las expresiones mismas son muy similares, el uso parece indicar que «reino de los cielos» es una expresión más amplia que «reino de Dios», e incluye la esfera de la profesión de fe, como en la parábola del trigo y la cizaña, donde el reino de los cielos aparentemente incluye la cizaña, y en la parábola de la red, donde el reino de los cielos parece incluir peces buenos y malos (cf. Mt. 13:24-30, 36-43, 47-50).
Por otra parte, el reino de Dios no se considera como una esfera de profesión, sino una esfera de verdadera situación espiritual, como se ilustra en Juan 3:5, donde Cristo dice a Nicodemo: «De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.» Sin embargo, la mayoría de los expositores prefieren el punto de vista de que no hay una diferencia esencial entre los dos reinos.
No obstante, hay una distinción más importante que radica en el contraste entre el reino en la era actual y el reino en el milenio. El reino en la era actual es un misterio, esto es, sus características principales son revelaciones que no fueron dadas en el Antiguo Testamento (cf. Mt. 13); pero el reino en su forma milenial será cumplido después de la segunda venida de Cristo y no es un misterio.
Esto también comprende la distinción entre reino invisible —el gobierno de Dios en los corazones de los creyentes en la era presente— y el reino visible y glorioso de Dios que todos veremos en la tierra después de su segunda venida. Esta distinción es completamente importante y esencial para distinguir entre la era actual como esfera de gobierno divino y el que existirá en el reino milenial.
Existen tres interpretaciones importantes en relación al concepto de reino milenial. El punto de vista premilenial interpreta las Escrituras diciendo que la segunda venida de Cristo será primero, y luego vendrá un reinado de Cristo de mil años sobre la tierra antes de que el estado eterno de un nuevo cielo y una nueva tierra sea establecido. Se llama premilenial, porque pone la venida de Cristo antes del reino milenial.
El segundo punto de vista es el amilenialismo, que niega que haya un reino milenial literal sobre la tierra. Generalmente hablando, este punto de vista sostiene que Cristo vendrá en su segunda venida e inmediatamente dará paso a los nuevos cielos y a la nueva tierra sin que haya un reinado de mil años. Este punto de vista interpreta muchos- pasajes del Antiguo y el Nuevo Testamentos que se refieren al reino milenial como predicciones que se están cumpliendo en forma no literal, ya sea en la experiencia actual de la iglesia sobre la tierra o la experiencia de la iglesia en el cielo.
Un tercer punto de vista es el postmilenialismo. Esta interpretación cree que en la edad actual se verá el triunfo del evangelio en el mundo y así se introducirá una edad de oro cuando hasta cierto punto se cumplirán la justicia y la paz profetizadas para el reino milenial. Es llamado postmilenialismo porque considera que la segunda venida de Cristo será el clímax de la edad de oro, y pondrá fin al milenio. El postmilenialismo conservador representa un reinado supremo de Cristo sobre los corazones de los hombres por un período literal de mil años. El postmilenialismo más liberal es similar a los puntos de vista de la evolución y considera un avance gradual en el progreso del mundo que culmina en una edad dorada. Debido a todas las tendencias de la historia del siglo xx, ha habido poca base para creer que la causa de Dios será prosperada en el mundo por medios humanos, y la mayoría de los intérpretes de la actualidad son amilenialistas o premilenialistas.
Aunque se han presentado muchos argumentos en pro y en contra del concepto de un milenio literal, la solución está determinada por el punto hasta el cual las profecías de las Escrituras se interpretan literalmente. En esta discusión se supondrá que la profecía debe ser interpretada literalmente en el mismo sentido que cualquier otro tema de la revelación divina. Consecuentemente, muchas predicciones del Antiguo Testamento, así como el capítulo clásico de Apocalipsis 20 en el Nuevo Testamento, se interpretan literalmente como que quieren decir lo que dicen: que habrá un reinado literal de Cristo sobre la tierra después de su segunda venida y antes que sean creados los nuevos cielos y la nueva tierra. El libro de Walvoord The Millennial Kingdom (El reino milenial) presenta argumentos detallados acerca de los diversos puntos de vista sobre el milenio, y es una discusión detallada de esta cuestión.
B. El Reino Milenial, Un Reinado De Dios Sobre La Tierra
En contraste con el punto de vista amilenial, que considera el reino de Dios primariamente como un reinado espiritual en los corazones de los hombres, muchos pasajes apoyan la conclusión de que el reino es un reino literal sobre la tierra, en el cual Cristo será realmente el gobernador político supremo y el líder espiritual y objeto de culto. Este concepto se presenta en forma amplia en el Antiguo Testamento y en el Nuevo.
En el Salmo 2, donde se anuncia la rebelión de la nación contra Dios, se le da la siguiente orden al Hijo de Dios: «Pideme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra» (y. 8). Este no es un gobierno espiritual, sino Un gobierno político real, como se ve en el versículo siguiente: «Los quebrantarás con vara de hierro, como vasija de alfarero los desmenuzarás» (y. 9). Evidentemente esto no puede referirse a la iglesia o a un reinado espiritual en el cielo, sino más bien representa a un monarca absoluto que abatirá a los inicuos y los pondrá bajo sujeción.
Otro pasaje importante que enfatiza el carácter terrenal del reino es Isaías 11, donde Jesús, como descendiente de David, es presentado como que trae un justo juicio sobre la tierra y castiga a los impíos. Isaías 11:4 afirma: «Juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la espada de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío.» En este pasaje se menciona frecuentemente la tierra (como en Is. 11:9), y se describen los tratos de Dios con las naciones a fin de recoger a Israel de entre todas las naciones.
Una cantidad casi innumerable de otros versículos afirman o implican que el reino será sobre la tierra (cf. Is. 42:4; Jer. 23:3-6; Dn. 2:35-45; Zac. 14:1-9). La descripción en estos pasajes del reinado de Cristo sobre la tierra en el reino milenial evidentemente no describe la edad presente ni describe el cielo. Cualquier cumplimiento razonable requeriría de un reinado literal sobre la tierra a continuación de la segunda venida de Cristo.
C. Cristo Como Rey De Reyes En El Milenio
Muchos pasajes del Antiguo y del Nuevo Testamentos combinan su testimonio de que Cristo será gobernador supremo sobre la tierra. Cristo, como hijo de David, se sentará sobre el trono de David (2 S. 7:16; Sal. 89:20-37; Is. 11; Jer. 33: 19-21). Cuando Cristo nació, vino como rey, según fuera anunciado por el ángel Gabriel a María (Lc. 1:32-33). Como Rey fue rechazado (Mr. 15:12, 13; Lc. 19:14). Cuando fue crucificado murió como Rey de los judíos (Mt. 27:37). En su segunda venida es descrito como «REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES» (Ap. 19:16). Literalmente centenares de versículos en el Antiguo Testamento declaran o implican, por lo menos, que Cristo reinará sobre la tierra. Algunos de los textos más importantes son especialmente claros (Is. 2:1-4; 9:6-7; 11:1-10; 16:5; 24:23; 32:1; 40:1-11; 42:1-4; 52:7-15; 55:4; Dn. 2:44; 7:27; Mi. 4:1-8; 5:2-5; Zac. 9:9; 14:16-17).
Una de las características del reino milenial es que David será resucitado y reinará como príncipe bajo el mando de Cristo (Jer. 30:9; 33:15-17; Ez. 34:23-24; 37:24-25; Os. 3:5). Ciertamente esta situación no se ve en la iglesia presente y exige que ocurran la venida de Cristo y la resurrección de los santos del Antiguo Testamento antes que pueda cumplir-se la profecía.
D. Características Principales Del Gobierno Del Milenio
Como lo dejan ver los pasajes que hablan acerca del reino futuro, hay por lo menos tres aspectos importantes en el gobierno de Cristo durante su reinado milenial.
1. Muchos pasajes testifican que el gobierno de Cristo será sobre toda la tierra, más allá de los límites de cualquier otro reino terrenal anterior y del reino de David mismo. Al establecer el gobierno mundial, Dios cumplió su propósito de que el hombre debía gobernar sobre la tierra. Aunque Adán fue descalificado, Cristo, como el segundo Adán, puede cumplir esta meta como se menciona en Salmo 2:6-9. Según Daniel 7:14, al Hijo del Hombre «le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará y su reino uno que no será destruido». El mismo pensamiento se menciona en Daniel 2:44; 4:34; 7:27. La universalidad del gobierno de Cristo sobre la tierra también se menciona en Salmo 72:8; Miqueas 4:1-2; Zacarías 9:10.
2. El gobierno de Cristo será de autoridad y poder absolutos. Cristo regirá «con vara de hierro» (Sal. 2:9; Ap. 19:15).
Todos los que se oponen serán castigados con la destrucción (Sal. 2:9; 72:9-11; Is. 11:4). Un gobierno tan absoluto no es la característica del gobierno de Cristo sobre su iglesia o sobre el mundo en la actual dispensación y sólo podría cumplirse si Cristo tiene un reinado literal sobre la tierra después de su segunda venida.
3. El gobierno de Cristo en el milenio será de justicia y paz. Esto se desprende de pasajes clásicos como Isaías 11 y Salmo 72.
Estas características poco usuales del reino sólo son posibles gracias a los juicios introductorios de Israel y los gentiles (discutidos en el capítulo anterior) y por el hecho de que Satanás está encadenado y ha sido dejado fuera de acción. La única fuente de mal en el mundo será la naturaleza pecaminosa de los hombres que están todavía en su carne humana. La separación del trigo de la cizaña (Mt. 13: 24-30) y la separación de los peces buenos de los malos (Mt. 13: 47-50) son preparativos necesarios para el reinado de Cristo. El milenio comenzará con todos los adultos convertidos como verdaderos creyentes en Cristo. Los hijos que nazcan durante el milenio serán sujetos al reinado justo de Cristo y serán castigados hasta el punto de la muerte física si se rebelan contra su Rey (Is. 65:17-20; Zac. 14:16-19). El pecado abierto será castigado y nadie podrá rebelarse contra el Rey en el reino milenial.
E. El Lugar Especial De Israel En El Reino Milenial
Durante el período del reino milenial Israel gozará de un lugar de privilegio y de bendición especial. En contraste con la edad actual de la iglesia, en que judíos y gentiles están en un mismo plano y tienen los mismos privilegios, el pueblo de Israel en el milenio heredará la tierra prometida y será objeto del favor especial de Dios. Será el tiempo de la reunión de Israel, su restablecimiento como nación y la renovación del reino davídico. Al fin Israel poseerá la tierra permanentemente y en forma completa.
Muchos pasajes tratan de este asunto. En el milenio los israelitas serán reunidos y restaurados a su antigua tierra (Jer. 30:3; 31:8-9; Ez. 39:25-29; Am. 9:11-15). Habiendo sido conducidos de regreso a su tierra, Israel estará formado por los súbditos del reino davídico revivido (Is. 9:6-7; 33:17, 22; 44:6; Jer. 23:5; Dn. 4:3; 7:14, 22, 27; Mi. 4:2-3, 7). Los reinos divididos de Israel y Judá volverán a unirse nuevamente (Jer. 3:18; 33:14; Ez. 20:40; 37:15-22; 39:25; Os. 1:11). Israel, como la esposa de Jehová (Is. 54; 62:2-5; Os. 2:14-23), estará en una posición de privilegio sobre los creyentes gentiles (Is. 14:1-2; 49:22, 23; 60:14-17; 61:6-7). Muchos pasajes también hablan del hecho de que Israel revivirá espiritualmente (Is. 2:3; 44:22-24; 45:17; Jer. 23:3-6; 50:20; Ez. 36:25-26; Zac. 13:9; Mal. 3:2-3). Muchos otros pasajes dan información adicional acerca del estado bienaventurado de Israel, su avivamiento espiritual y su goce de la comunión con su Dios.
Aunque los gentiles no tendrán título en la tierra prometida, también tendrán bendiciones abundantes, como se puede deducir de varios pasajes del Antiguo Testamento (Is. 2:2-4; 19:24-25; 49:6, 22; 60:1-3; 62:2; 66:18-19; Jer. 3:17; 16:19). La gloria del reino para Israel y para los gentiles sobrepasará en mucho cualquier cosa que el mundo haya experimentado antes.
F. Bendiciones Espirituales En El Milenio
Aunque el milenio se describe correctamente como el gobierno político de Cristo sobre la tierra, las características del reino proveerán un contexto para una vida espiritual abundante en tal grado que ninguna dispensación anterior había podido lograrlo. Por cierto, esto se debe al hecho de que Satanás está encadenado, el pecado es juzgado de inmediato y se logra el conocimiento universal del Señor. Según Isaías 11:9: «La tierra será llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el mar.»
Se dan muchas promesas de bendiciones espirituales interiores que provienen del nuevo pacto. Jeremías 31:33, 34 declara: «Este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.» Será un período de justicia (Sal. 72:7; Is. 2:4). Las condiciones espirituales también harán posible un gozo y una bendición no acostumbrados para el pueblo de Dios (Is. 12:3, 4; 61:3, 7).
Aunque no hay evidencias de que el Espíritu de Dios vaya a bautizar creyentes en una nueva unidad espiritual como ocurre en la iglesia actual, habrá, sin embargo, el poder y presencia interior en los creyentes durante el milenio (Is. 32:15; 44:3; Ez. 39:29; Ji. 2:28-29). Debido a la situación especial, indudablemente habrá una mayor bendición espiritual en todo el mundo durante el milenio que en cualquier otra dispensación anterior.
Como un centro para la adoración, se describe un templo milenial en Ezequiel 40-46. En este templo se ofrecen sacrificios que difieren algo de los sacrificios mosaicos. Los intérpretes han diferido en cuanto a si deben ser tomados literalmente o deben recibir otro tipo de explicación. No hay razones sólidas para no aceptar el templo y el sistema sacrificial como una profecía literal.
Aunque la muerte de Cristo ha puesto fin a la ley mosaica y al sistema de sacrificios, los mencionados por Ezequiel parecen tener un carácter conmemorativo, mirando hacia atrás, hacia la cruz, así como los sacrificios del Antiguo Testamento miraban hacia adelante al sacrificio de la cruz.
En el milenio, con su extraordinaria bendición espiritual, lo terrible del pecado y la necesidad del sacrificio de Cristo serán más difíciles de comprender que en las dispensaciones anteriores. En consecuencia, parece que el sistema de sacrificios se introduce como un recordatorio de la necesidad que hubo del sacrificio de Cristo, único que puede quitar el pecado. Si los sacrificios del Antiguo Testamento eran un anuncio adecuado de la muerte de Cristo, un medio similar podría emplearse en el milenio como un modo de conmemorarlo.
En todo caso, hay claras evidencias de que el milenio será un tiempo de bendiciones espirituales mayores que lo acostumbrado, período en que la tierra estará caracterizada por la justicia, el gozo y la paz.
La abundancia de las bendiciones espirituales traerá importantes progresos sociales y económicos que superarán a todo lo conocido en dispensaciones previas. El hecho de que todos tendrán justicia y que los mansos serán protegidos asegurará la equidad en asuntos económicos y sociales. Probablemente la mayoría de las personas conocerán al Señor. La tierra misma se verá liberada de la maldición que hay sobre su productividad (Is. 35:1-2), y habrá lluvias abundantes (Is. 30:23; 35:7). En general, habrá prosperidad, salud y bendiciones físicas y espirituales como nunca antes el mundo había conocido.
La situación milenial también incluirá importantes cambios en la tierra, algunos de ellos producidos por las grandes catástrofes de la Gran Tribulación y otros relacionados con la segunda venida de Cristo. Donde ahora está el Monte de los Olivos en Jerusalén, se extenderá un gran valle de este a oeste (Zac. 14:4). Otro rasgo especial del período es que Jerusalén será exaltada por sobre el territorio que la rodea (Zac. 14:10). Como un todo, la tierra prometida será una vez más el jardín del mundo, el centro del reino de Dios en la tierra y el lugar de bendiciones especiales. En muchos respectos, el reino milenial será una edad de oro, el climax de la historia de la tierra y el cumplimiento del propósito de Dios de establecer a su Hijo como el supremo gobernador del universo.
Preguntas
1. En general, ¿cuál es el significado del reino de Dios?
2. ¿En qué sentido es el reino de Dios eterno y universal?
3. ¿En qué forma la entrada del pecado sirvió para introducir el concepto de reino teocrático?
4. ¿En qué sentido la caída de Adán dio como resultado el que Dios entregara a ciertos hombres el derecho de reinar?
5. ¿En qué sentido fue el reino de Israel una demostración especial del principio teocrático?
6. ¿En qué sentido es el reino de Dios en el corazón dif e— rente de su reino teocrático?
7. ¿Qué distinciones han hecho algunos entre las expresiones «reino de los cielos» y «reino de Dios»?
8. ¿Qué distinciones importantes debieran hacerse entre la forma presente del reino y la forma futura del reino en el milenio?
9. ¿Qué se quiere decir por interpretación premilenial de las Escrituras?
10. ¿Qué se quiere decir por interpretación amilenial de las Escrituras?
11. ¿Qué se quiere decir por interpretación postmilenial de las Escrituras?
12. ¿Cuál es el principio de interpretación comprometido en estos diversos puntos de vista?
13. ¿Cuál es la contribución del Salmo 2 a la idea de un reino literal sobre la tierra?
14. ¿Qué se revela en Isaías 11 acerca del reino terrenal?
15. ¿Por qué es irrazonable hacer que la palabra «tierra» represente al cielo en estos pasajes?
16. ¿Qué revela el Antiguo Testamento acerca de Cristo como el supremo gobernador sobre la tierra como Hijo de David?
17. ¿Qué pasaje apoya el concepto de que David será resucitado y gobernará como príncipe bajo el mandato de Cristo en el reino milenial, y por qué exige esto un reino futuro sobre la tierra?
18. Comprobar por las Escrituras que Cristo reinará sobre toda la tierra, sobrepasando en mucho los límites del reino davídico del Antiguo Testamento.
19. ¿Qué evidencia se puede presentar para demostrar que el gobierno de Cristo será de poder y autoridad absolutos?
20. ¿Qué evidencia se encuentra en las Escrituras de que el reino sobre la tierra será de justicia y paz?
21. ¿En qué forma preparan el camino para un reinado justo los juicios sobre Israel, los gentiles y Satanás que se realizan al principio del milenio?
22. ¿Qué lugar especial se da a Israel en el reino milenial, y cuáles serán las características de las bendiciones conferidas?
23. ¿Qué bendiciones especiales serán dadas a los gentiles en el reino milenial?
24. ¿Qué evidencia hay de bendiciones espirituales poco usuales para todos en el reino milenial?
25-. ¿Qué ministerio del Espíritu se hallará en el milenio?
26. ¿Qué se enseña acerca de un templo milenial y un sistema de sacrificios en el milenio?
27. En vista del hecho de que Cristo murió en la cruz, ¿cómo pueden explicarse esos sacrificios?
2& ¿Qué avances sociales y económicos de importancia se verán en el milenio?
29. ¿En qué sentido cambiará la productividad de la tierra en el milenio?
30. ¿Qué cambios topográficos de importancia ocurrirán en la tierra en el milenio?
31. Hacer un resumen de las bendiciones extraordinarias que caracterizarán el reino milenial.
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LA IMPORTANCIA DE LA SEGUNDA VENIDA
05 sep 2009 Comentarios desactivados
in Doctrinas Cristianas, Escatología, Teología
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La Segunda Venida De Cristo por Lewis Sperry Chafer
A. LA IMPORTANCIA DE LA SEGUNDA VENIDA
En estudios anteriores al de la segunda venida ya han sido presentados los hechos principales acerca del arrebatamiento, la venida del Hijo de Dios por sus santos (capítulo 12) y la venida de Cristo con sus santos (capítulo 13). Aquí, la segunda venida de Cristo para establecer su reino será considerada en su lugar como un suceso importante en el programa profético. Los capítulos que siguen están íntimamente ligados con este estudio y tratan los importantes temas de las resurrecciones, los juicios de Dios sobre Israel y las naciones, y el reino milenial. Estos grandes temas se combinan para proporcionar la meta bíblica de la historia, que en gran medida determina la interpretación de toda la Biblia. En el Antiguo y el Nuevo Testamentos se presenta en muchos pasajes la importancia de la venida de Cristo a establecer su reino. La doctrina, en la forma que ha sido revelada, es mucho más que el solo fin de la historia humana. Es más bien el gran clímax que conduce el programa de Dios a su punto más elevado. Por esta razón, todos los sistemas de teología que tienden a ignorar o a minimizar la doctrina de la segunda venida de Cristo y el gran volumen de pasajes bíblicos que tratan del reinado de Cristo sobre la tierra son inadecuados y sólo pueden ser justificados negando el significado claro y literal de muchas profecías e ignorando extensas porciones de la revelación. La segunda venida de Cristo, con el reino que lo sigue, es el corazón mismo del progreso de las Escrituras y es el tema más importante de la profecía del Antiguo Testamento. Los grandes pactos de la Escritura se relacionan con el programa de Dios, especialmente los pactos con Abraham, Israel, David y el nuevo pacto. Gran parte de la revelación de los Salmos y de los profetas mayores y menores giran en torno a este gran tema. Los grandes libros proféticos como Daniel, Zacarías y Apocalipsis centran su atención en el tema de la segunda venida de Cristo y la consumación de la historia y el reino. Por esta razón, la doctrina de la segunda venida en gran medida determina el total de la teología del intérprete de la Biblia y justifica el intento de ordenar detalladamente los sucesos proféticos que aún están por cumplirse a fin de ser fiel a toda la revelación bíblica.
B. PROFECIAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO ACERCA DE LA SEGUNDA VENIDA
Mientras el arrebatamiento es una doctrina del Nuevo Testamento que jamás se menciona en el Antiguo Testamento (porque la iglesia como tal era un misterio no revelado en el Antiguo Testamento), la segunda venida está firmemente asentada en el Antiguo Testamento. Probablemente la primera de las profecías claras acerca de la segunda venida de Cristo está en Deuteronomio 30:1-3. En esta profecía acerca de la reunión de Israel en su tierra nuevamente, se predica que Israel se convertirá al Señor espiritualmente y que entonces el Señor «hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios» (v. 3). La expresión «hará volver» indica un acto de intervención de Dios en la situación, y a la luz de las Escrituras posteriores se relaciona claramente con la venida del Señor mismo. Los Salmos, aunque constituyen el libro de adoración del Antiguo Testamento, frecuentemente se refieren a la segúnda venida de Cristo. Después de una introducción descriptiva del justo, en contraste con el malvado en el Salmo 1, el Salmo 2 inmediatamente describe la gran contienda de Dios con las naciones. Aunque los príncipes del mundo desean rechazar a Dios y su gobierno sobre ellos, Dios declara su propósito: Pero yo he puesto mi rey sobre Sión, mi monte santo» (2:6).El salmo sigue anunciando que este rey, al enfrentarse con los malos, «los quebrantarás con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzarás» (y. 9). La trilogía formada por los Salmos 22, 23 y 24 presenta a Cristo como el buen Pastor que daría su vida por sus ovejas (Jn. 10:11); el Gran Pastor, que vive siempre para interceder por los suyos (He. 13:20); y el Príncipe de los Pastores que viene como el Rey de gloria para recompensar a los pastores fieles (1 P. 5:4). El Salmo 24 describe la situación milenial: «De Jehová es la tierra» (y. 1). Se exhorta a las puertas de Jerusalén que se levanten para dar paso al Rey de Gloria (24:7-10). En el Salmo 50:2 se menciona el reinado de Cristo desde Sión. Como se verá más tarde en el estudio del Milenio, el Salmo 72 describe a Cristo que ha venido a la tierra para reinar sobre las naciones. El Salmo 89:36 habla del establecimiento del trono de Cristo en cumplimiento del pacto con David inmediatamente después de su segunda venida. El Salmo 96, después de describir el honor y la gloria de Dios, exhorta a los cielos y la tierra a que se regocijen «delante de Jehová que vino; porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con verdad» (v. 13). La posición actual de Cristo a la diestra de Dios es descrita en el Salmo 110, pero también se predice que vendrá el día cuando El reinará sobre sus enemigos y su poder saldrá de Sión (vv. 2, 6). De estas diversas profecías se desprende claramente que la verdad acerca de la segunda venida de Cristo y su reino es una revelación de gran importancia en el Antiguo Testamento y no una de importancia secundaria. Esto es confirmado como un tema principal entre los profetas mayores y menores. En la gran declaración profética de Isaías 9:6, 7 Cristo es descrito como un niño que ha nacido y al mismo tiempo es Dios todopoderoso. Describe su reinado sobre el trono de David como un reinado que no de los resultados de la segunda venida de Cristo y del establecimiento de su reino. Este pasaje será discutido más ampliamente en el estudio del reino milenial. Sin embargo, la introducción del reino depende de la doctrina de una venida literal de Cristo a la tierra y de la demostración del poder divino para juzgar a los malvados. También se menciona esta escena en Isaías 63:1-6, donde se describe gráficamente el juicio de Cristo sobre la tierra en su segunda venida. En las profecías de Daniel que tienen relación con los tiempos de los gentiles y el programa de Dios para la nación de Israel, se relaciona la consumación de ambos con la venida del Hijo del Hombre desde el cielo (Dn. 7:13-14). Este pasaje da una clara descripción de la segunda venida: «Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.» Daniel había anunciado la misma verdad al interpretar la visión de Nabucodonosor y había predicho en Daniel 2:44 «un reino que no será jamás destruido». Igualmente, la mayor parte de los profetas menores tocan este tema, y en forma especial lo hace el libro de Zacarías. Según Zacarías 2:10-11, el Señor declara: «Canta y alégrate, hija de Sión; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, ha dicho Jehová. Y se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti.» Esta es una clara referencia al milenio terrenal y al reinado de Cristo que sigue a su segunda venida. Aún más específico es Zacarías 8:3-8: «Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sión, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad» (y. 3). Los versículos 4-8 describen las calles de Jerusalén llenas de muchachos y muchachas que juegan y a los hijos de Israel que son traídos de todo el mundo y habitan en Jerusalén. Zacarías 14:1-4 describe en forma dramática la segunda venida de Cristo mismo, que viene en la culminación de la guerra mundial que ha sobrevenido en el Medio Oriente y en la ciudad de Jerusalén. Zacarías dice: «Y se afirmarán SUS pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está enfrente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur» (v. 4). La descripción gráfica de la división del Monte de los Olivos en el momento de la segunda venida de Cristo deja en claro que ningún suceso del pasado puede compararse con SU segunda venida. La ridícula interpretación de que la segunda venida se realizó en el día de Pentecostés o en la destrucción de Jerusalén del año 70 no sólo la contradicen las últimas profecías que presentan la segunda venida como un acontecimiento todavía futuro (como en el libro de Apocalipsis), sino que tiene en contra el hecho de que el Monte de los Olivos permanece sin haber sufrido cambio alguno. Cuando los pies de Cristo se posen sobre el mismo Monte de los Olivos que fue testigo de su ascensión en Hechos 1, ello será la señal para que se produzca un cambio en la topografía de toda la zona que rodea a Jerusalén, en preparación para el reino que se establecerá. Consecuentemente, la segunda venida de Cristo en el Antiguo Testamento no se puede negar con explicaciones en el sentido de que algún suceso pasado o alguna experiencia espiritual contemporánea, por ejemplo, que la venida de Cristo por sus santos ocurre cuando uno muere, o con cualquier otra explicación que es totalmente inadecuada para explicar la revelación bíblica. En cambio, en el Antiguo Testamento la segunda venida de Cristo es la gran consumación de la historia mundial, en la que el Hijo de Dios viene a reclamar el mundo por el cual dio su vida y para ejercer su poder o autoridad sobre el mundo que no quería que Cristo reinase.
C. LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO EN EL NUEVO TESTAMENTO
En la revelación del Nuevo Testamento acerca de la segunda venida de Cristo se introduce un nuevo factor con la revelación del arrebatamiento de la iglesia. En el Antiguo Testamento las predicciones de la primera y segunda venida de Cristo se mezclaban con frecuencia y los profetas tenían dificultades para distinguirlas. Cumplidas las profecías acerca de la primera venida, ya no hay problemas para distinguir entre las profecías relacionadas con sus sufrimientos y aquellas que tienen que ver con su gloria. Sin embargo, en el Nuevo Testamento, debido a la terminología similar para describir la venida de Cristo por sus santos y la venida de Cristo con sus santos, no siempre es claro cuál acontecimiento se tiene en vista; en cada caso se debe llegar a una decisión sobre la base del contexto. El tema de la venida futura de Cristo es un tema de gran importancia en el Nuevo Testamento, y se estima que uno de cada veinticinco versículos se refiere a ella de uno u otro modo. Se pueden seleccionar por lo menos veinte pasajes extensos que contribuyen con los elementos de mayor importancia de la revelación del Nuevo Testamento (Mt. 19:28; 23:39; 24:3-25:46; Mr. 13:24-37; Lc. 12:35-48; 17:22-37; 18:8; 21:25-28; Hch. 1:10-11; 15:16-18; Ro. 11:25-27; 1 Co. 11:26; 2 Ts. 1:7-10; 2 P. 3:3-4; Jud. 14-15; Ap. 1:7-8; 2:25-28; 16:15; 19:11-21; 22:20). Además de los hechos notados en el estudio previo de Mateo 13, debemos destacar importantes puntos de énfasis. 1. La segunda venida de Cristo es postribulacional y premilenial. La interpretación literal de las profecías acerca de la segunda venida de Cristo no sólo aclaran que es el preludio del acontecimiento que establece el reino de Cristo sobre la tierra por mil años, sino que además sirve para distinguirla del arrebatamiento de la iglesia, esto es, Cristo que viene por sus santos. De parte de los que espiritualizan las profecías acerca del reino futuro sobre la tierra, la tendencia ha sido mezclar las profecías acerca del arrebatamiento y las profecías sobre la segunda venida de Cristo y considerarlas como un solo suceso, que ocurre de una sola vez, considerando así el arrebatamiento como un suceso postribulacional. La misma interpretación literal de la segunda venida, que lleva a la conclusión de que será seguida por el reino milenial sobre la tierra, sirve para distinguirla del arrebatamiento de la iglesia. Los sucesos son claramente diferentes en su propósito, carácter y contexto. En el libro The Rapture Question (La cuestion del arrebatamiento), por John F. Walvoord, se dan cincuenta razones para sostener que el arrebatamiento es pretribulacional y la segunda venida para establecer el reino es postribulacional. Igualmente, en el libro The Millennial Kingdom (El reino milenial), por Walvoord, se presentan argumentos teológicos e históricos acerca del establecimiento de un reino literal sobre la tierra. Mientras los teólogos siguen en desacuerdo sobre este tema, el problema queda determinado en gran parte por los principios de interpretación que se use. Los que interpretan la profecía literalmente, y que uniformemente toman en consideración los detalles de la profecía, pueden apoyar adecuadamente la conclusión de que la segunda venida de Cristo es postribulacional y premilenial. 2. Las descripciones de la segunda venida de Cristo en todos los pasajes importantes relacionados con ella enseñan claramente que su venida es personal. Desde luego, esto es apoyado por la revelación de los ángeles en Hechos 1:11, que informaron a los discípulos que estaban mirando hacia el cielo: «Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.» Esto se refiere a la segunda venida de Cristo a la tierra, y no al arrebatamiento. Así como El se fue personalmente al cielo, también volverá personalmente. Desde luego, esto es apoyado por otros pasajes importantes como Mateo 24:27-31 y Apocalipsis 19:11-16. 3. Los mismos pasajes que indican que su venida será personal, enseñan que será una venida corporal. Aunque la deidad de Cristo es omnipresente y puede estar en el cielo y en la tierra al mismo tiempo, el cuerpo de Cristo es siempre local y ahora está a la diestra de Dios Padre. En su segunda venida Cristo volverá corporalmente, así como ascendió corporalmente. Esto es apoyado por Zacarías 14:4: «Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos.» También lo apoya el pasaje de Hechos 1, que afirma que su venida será del mismo modo que su ascensión. 4. En contraste con el arrebatamiento, en que no hay evidencia de que el mundo como un todo verá la gloria de Cristo, la segunda venida de Cristo será visible y gloriosa. Cristo mismo describió su venida como un relámpago que resplandece desde el oriente hasta el occidente (Mt. 24:27). Así como la ascensión en Hechos 1:11 es visible, su segunda venida será visible, y Cristo «vendrá como le habéis visto ir al cielo». Cristo dijo en Mateo 24:30: «Verán al Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria». El principal argumento del libro de Apocalipsis es que Cristo será revelado al mundo en su segunda venida y en el reino subsecuente. Según Apocalipsis 1:7: «He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él.» Verán a Cristo, no como el humilde nazareno que sufre y muere, o en su cuerpo de resurrección en el cual su gloria estaba algo velada mientras Cristo estaba aún sobre la tierra. La segunda venida de Cristo pondrá en exhibición la gloria del Hijo de Dios, como se reveló antes a Juan en Apocalipsis 1:12-18 y se describe en detalle en Apocalipsis 19:11-16. En consecuencia, la segunda venida será uno de los acontecimientos más dramáticos de todos los tiempos y será el clímax de todo el programa de Dios que comienza en Edén cuando Adán pecó y perdió el derecho de reinar. 5. La segunda venida de Cristo está también íntimamente relacionada a la tierra y no es un encuentro en el espacio como el arrebatamiento de la iglesia. Muchos pasajes hablan de Cristo que reina en Sión, viene a Sión y sale de Sión, todas ellas referencias a la ciudad literal de Jerusalén (Sal.14:7; 20:2; 53:6; 110:2; 128:5; 134:3; 135:21; Is. 2:3; Jl 3:16; Am. 1:2; Zac. 14:1-4; Ro. 11:26). Según las Escrituras, no solamente su pie tocará el Monte de los Olivos, sino que su venida es en conexión con la destrucción de los ejércitos que tratarán de conquistar Jerusalén (Zac. 14:1-3). 6. La segunda venida de Cristo será presenciada por todos los santos ángeles y por todos los santos de todos los tiempos que están en el cielo. Es la venida con sus santos y no la venida por sus santos. Aunque un propósito importante de la venida de Cristo es libertar a los santos afligidos que aún viven en la tierra, la descripción del suceso en Mateo 25:31 afirma que todos los ángeles estarán con El. Apocalipsis 19:11-21 es aún más explícito y presenta a los ejércitos celestiales que le siguen. Estos indudablemente incluyen a los santos ángeles y a los santos que están en el cielo. La segunda venida será un tiempo de reunión de todos los elegidos, los resucitados, los trasladados y aun los que estaban en sus cuerpos naturales sobre la tierra. Todos participan, de un modo u otro, en este dramático suceso relacionado con la segunda venida. 7. El propósito declarado de la segunda venida es juzgar la tierra (Sal. 96:13). Esto será considerado en los próximos estudios de los juicios de Israel, de las naciones y el juicio de Satanás y de los ángeles caídos. En Mateo 19:28 Cristo les dijo a los doce apóstoles se unirían a El para juzgar las doce tribus de Israel. Mateo 25:31-46 describe el juicio de los gentiles sobre la tierra en el momento de la segunda venida. Ezequiel 20:35-38 predice el juicio de Israel en el momento de la segunda venida. Los que mueran durante el tiempo de persecución que precederá a la segunda venida serán resucitados y juzgados según Apocalipsis 20:4. La misma verdad es presentada en las diversas parábolas que tratan del tiempo del fin en los evangelios, y en las Escrituras se encuentra una mención frecuente de esta verdad (Lc. 12:37, 45-47; 17:29, 30; 2 Ts. 1:7-9; 2:8; Jud. 15; Ap. 2:27; 19:15-21). La tierra, que actualmente manifiesta toda su pecaminosidad e incredulidad y que en su mayor parte vive como si Dios no existiese, caerá bajo el justo juicio de Dios. Sin embargo, a pesar de lo extenso que es el juicio, no destruirá la tierra en forma completa. El juicio por fuego descrito en 2 Pedro 3:10 no ocurrirá hasta el fin del milenio, cuando la tierra y los cielos que ahora existen sean destruidos y sean creados un nuevo cielo y una nueva tierra. El día de Jehová, que comienza con el arrebatamiento e incluye en su introducción los juicios que preceden y siguen inmediatamente la segunda venida, concluye al final del milenio con la destrucción final de la tierra y los cielos que ahora existen. El triunfo del pecado en nuestro mundo moderno es temporal. El triunfo de la justicia de Dios es cierto. 8. El propósito importante de la venida de Cristo es librar a quienes han sobrevivido al martirio durante la tribulación, sean judíos o gentiles. Según Mateo 24:22, si la venida de Cristo fuera demorada indefinidamente, los juicios catastróficos derramados sobre la tierra destruirían toda la raza. La tribulación es cortada por la venida de Cristo para librar a los escogidos de ese destino. En Romanos 11:26-27 se describe a Israel como salvado y libertado. Esto recibe el apoyo de Lucas 21:28, donde se habla de la segunda venida de Cristo y es denominada «tu redención». En el Antiguo Testamento hay pasajes como Zacarías 14:4 también describen en esta liberación. 9. Sin embargo, la segunda venida de Cristo no solamente trae el juicio sobre los malvados y liberación para los justos, sino que introduce un nuevo estado espiritual que será considerado en el estudio del milenio. El mismo acontecimiento que trajo juicio sobre los impíos produce un nuevo avivamiento espiritual a quienes han confiado en el Señor. Esto es apoyado por Romanos 11:26-27 y está incorporado en el nuevo pacto de Jeremías 31:31-34. 10. La segunda venida de Cristo tiene también el propósito central de establecer el reino davídico. En la discusión de la relación de la iglesia con los gentiles en el concilio de Jerusalén (Hch. 15) se argumenta que las profecías anteriores de Amós 9:11-15 predecían el orden de la bendición de los gentiles primero, seguida por la restauración del tabernáculo de David. Esto iba a coincidir con la reunión de Israel restaurado en su tierra, estableciéndose en ella para no volver a ser dispersado (Am. 9:14-15; véase también Ez. 39: 25-29). El regreso físico de Israel, el restablecimiento del reino davídico y el derramamiento del Espíritu de Dios sobre la casa de Israel (Ez. 39:29) se combinan para preparar a Israel y el mundo para las glorias del mundo que seguirá. Según Ezequiel 37:24, los santos del Antiguo Testamento participarán en el reino, siendo David elevado a la categoría de príncipe sobre Israel bajo Cristo. El propósito de Dios era, según fuera anunciado a la virgen María en Lucas 1:31-33, que Cristo vendría a reinar sobre la casa de Israel para siempre. Tomada como un todo, la segunda venida de Cristo es Un acontecimiento maravilloso que ocurre al final de la Gran Tribulación e introduce el reino milenial. Será una venida personal y corporal que será visible en todo el mundo, y será la manifestación de la gloria de Dios. Estará relacionada con la tierra más que con el cielo y especialmente con Jerusalén en el Monte de los Olivos. Cristo, en su venida, estará acompañado por los santos ángeles y los santos. Su propósito en su venida es juzgar al mundo, librar a quienes han confiado en El, sean judíos o gentiles, traer un avivamiento en Israel y en el mundo, restablecer el reino de David e introducir la dispensación final de su reino sobre la tierra por mil años. En el contexto de este acontecimiento podrían considerarse ahora la doctrina de la resurrección y la de los juicios relacionados con la segunda venida.
PREGUNTAS
1. ¿Cuáles son algunos de los grandes temas relacionados con la doctrina de la segunda venida? 2. ¿Con cuánta extensión se trata la doctrina de la segunda venida en el Antiguo Testamento? 3. ¿Con qué contribuye Deuteronomio 30:1-3 a la doctrina de la segunda venida? 4. ¿En qué forma trata la segunda venida el Salmo 2? 5. ¿Qué grandes temas son desarrollados en los Salmos 22, 23 y 24? 6. Hacer un resumen de la verdad acerca de la segunda venida y el reino milenial según se presenta en los Salmos 50, 72, 89, 96 y 110. 7. ¿Cuál es la contribución de Isaías 9:6-7? 8. ¿Cómo describe Daniel 7 la segunda venida? 9. ¿Cuáles son las contribuciones de Zacarías 2, 8 y 14 a la doctrina de la segunda venida? 10. ¿En qué forma refuta Zacarías la idea de que Cristo ya ha cumplido la promesa de su segunda venida? 11. ¿Qué dificultad tenían los profetas del Antiguo Testamento para distinguir la primera y segunda venidas de Cristo? 12. ¿Qué dificultad correspondiente se encuentra en el Nuevo Testamento para distinguir entre el arrebatamiento y la segunda venida de Cristo para establecer su reino? 13. Hacer un resumen de la evidencia de que la segunda venida de Cristo a la tierra para establecer su reino es postribulacional y premilenial. 14. ¿Cómo es que el premilenialismo depende de los principios de interpretación de las Escrituras? 15. Demostrar que la segunda venida de Cristo es personal. 16. ¿Qué evidencia apoya la conclusión de que Cristo regresará corporalmente en su segunda venida? 17. Hacer un contraste entre la extensión en que Cristo será visible para el mundo en el arrebatamiento y en su segunda venida a establecer su reino. 18. ¿En qué sentido están íntimamente relacionadas la segunda venida y la tierra en contraste con el arrebatamiento? 19. ¿Quién acompañará a Cristo en su segunda venida a la tierra desde el cielo? 20. Hacer un resumen de la enseñanza acerca de que Cristo juzgará la tierra en su segunda venida. 21. Distinguir los juicios que ocurrirán antes del milenio, de los que ocurrirán al finalizar el milenio. 22. ¿En qué forma se relaciona la segunda venida de Cristo con la liberación de los salvados en la Gran Tribulación? 23. ¿En qué sentido es que la segunda venida inaugura un nuevo estado espiritual? 24. ¿Cómo se relaciona la venida de Cristo con el restablecimiento del reino davídico? 25. Hacer un resumen de los principales hechos relacionados con la venida de Cristo como un evento importante. seminarioabierto.com |
La Gran Tribulación por Lewis Sperry Chafer
05 sep 2009 Comentarios desactivados
in Doctrinas Cristianas, Escatología, Temas de actualidad, Teología
La Gran Tribulación por Lewis Sperry Chafer
A. La gran tribulación en contraste con la tribulación en general.
Ha habido mucha confusión en torno a la doctrina de la Gran Tribulación porque algunos no han hecho la distinción entre las tribulaciones y sufrimientos generales del pueblo de Dios y el período específico de la Gran Tribulación descrito en el Antiguo y el Nuevo Testamentos. El concepto de tribulación supone un tiempo de presiones, aflicciones, angustias de corazón y perturbaciones en general. En consecuencia, una situación de tribulación es una experiencia común de la raza humana que resulta de su pecado y rebelión contra Dios y del conflicto entre Dios y Satanás en el mundo.
Según Job 5:7: «Como las chispas nacen para volar por el aire, así el hombre nace para la aflicción.» Cristo aseguró a sus discípulos en Juan 16:33: «en el mundo tendréis aflicción». Los sufrimientos de Job en el Antiguo Testamento y los problemas de Pablo con su aguijón en la carne en el Nuevo Testamento son sintomáticos de una raza humana que constantemente está en tribulación y soportando muchos tipos de aflicciones. Estas han caracterizado a la raza humana desde Adán y seguirán en alguna medida hasta que la historia humana haya terminado su carrera, aunque se verá grandemente aliviado durante el reino milenial.
En contraste con estas intimaciones generales de pruebas y sufrimientos que afligen a la raza, las Escrituras hablan de un tiempo especial de tribulación al fin de la era, un tiempo específico de gran tribulación que durará cuarenta y dos meses y desembocará en la segunda venida de Cristo.
B. Doctrina veterotestamentaria de la gran tribulación.
Ya en Deuteronomio 4:29-30 se advirtió a Israel a fin de que se volviera al Señor cuando se viera en el período de tribulación de los últimos días. Este tiempo específico es objeto de especial atención por el profeta Jeremías. En Jeremías 30:1-10 predice que el tiempo de tribulación será precedido por un regreso parcial de los hijos de Israel a su tierra:
«Porque he aquí que vienen días, dice Jehová, en que haré volver a los cautivos de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Jehová, y los traeré a la tierra que di a sus padres, y la disfrutarán» (v. 3).
Inmediatamente después, en los versículos 4-7 se describe el período de tribulación que vendrá sobre ellos después de haber regresado a la tierra. Israel estará con dolores como de una mujer que está de parto. El tiempo de tribulación se describe específicamente en Jeremías 30:7: « ¡Ah, cuán grande es aquel día!; tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado.»
A Israel se le da la promesa de que aunque tenga que pasar por este tiempo de gran tribulación, Dios quebrantará el yugo de su cautiverio y ya no servirá más a los gentiles. En cambio, según el versículo 9, «servirán a Jehová su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré». Esto anuncia el reino milenial, cuando David será resucitado y con Cristo reinará sobre la casa de Israel. De acuerdo con esto, a Israel se le da ánimo para que no desmaye; es el propósito de Dios que a su tiempo «Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo y no habrá quien espante» (y. 10).
El tiempo de la angustia de Jacob, o gran tribulación, está considerado en Daniel 9:27 después del quebrantamiento del pacto. Aquí se revela específicamente que será la mitad del período de siete años, esto es, tres años y medio. «El príncipe que ha de venir» (Dn. 9:26) «por otra semana confirmará el pacto con muchos» (y. 27), esto es, hará un pacto de siete años. Quebrantará el pacto en la mitad de la semana, esto es, después de tres años y medio, y «hará cesar el sacrificio y la ofrenda» y producirá la abominación del templo.
Daniel 12:11 añade la información: «Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días.» Esto es aproximadamente tres años y medio y algunos días, y el período incluye la segunda venida de Cristo y los primeros juicios que se realizarán. La bendición descrita en Daniel 12:12, que vendrá después de 1335 días, incluye no solamente el tiempo de la Gran Tribulación, la segunda venida de Cristo y los juicios, sino también el establecimiento del bienaventurado reino milenial sobre la tierra. Consecuentemente, el período de la Gran Tribulación se especifica como de cuarenta y dos meses o tres años y medio.
La Gran Tribulación terminará con la segunda venida de Cristo. Según Daniel 7:13-14, el período concluye con la venida del Hijo del Hombre del cielo, quedando todas las naciones bajo su dominio. El rey impío y el gobierno que preceden a la segunda venida de Cristo serán destruidos (Dn. 7:26), y el reino eterno comenzará y será caracterizado primero por el reino milenial y luego por el gobierno de Dios en los nuevos cielos y la nueva tierra. La doctrina del Antiguo Testamento es relativamente completa, pero a esto se puede agregar la revelación del Nuevo Testamento.
Según Daniel 11:36-39, el tiempo del fin será caracterizado religiosamente por una religión atea encabezada por el gobernador mundial. En estos versículos es descrito como un gobernante absoluto que descarta todos los dioses anteriores y se magnifica a sí mismo por sobre Dios. Honra solamente al dios de la fuerza, esto es, al dios de la guerra. Es materialista y ateo. Su reino termina en la guerra gigantesca descrita en los versículos 40-45. Los ejércitos del sur, del norte y del oriente lo presionan. Aunque aparentemente es capaz de resistir por un tiempo, en el momento de la venida de Cristo aún está la batalla en todo su vigor, con lo que termina la Gran Tribulación.
C. La doctrina de la Gran Tribulación en el Nuevo Testamento.
Cuando los discípulos le preguntaron acerca del tiempo de su segunda venida y del fin del siglo, Jesús les dio en primer lugar una serie de señales que para nosotros ya se han cumplido en su mayor parte, acontecimientos y situaciones que caracterizan la era que se extiende entre la primera y la segunda venidas de Cristo (Mt. 24:3-14).
Luego, en Mateo 24:15-29, Cristo responde a la pregunta sobre señales específicas describiendo la Gran Tribulación misma. Dice que comenzará cuando los hombres vean en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (y. 15), refiriéndose a la profanación del templo y a la ocupación del lugar de Dios en el templo por el gobernante del Mediterráneo. Avisa a los hijos de Israel que cuando esto ocurra, y será identificado por algún acontecimiento específico en un día determinado, deben huir a las montañas para salvar la vida.
Cristo declara en Mateo 24:21-22: «Porque habrá entonces gran tribulación, cual no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.» Aquí Cristo identifica claramente el período de gran tribulación, en contraste con todos los demás períodos de tribulación. Va a ser tan grande en su extensión, que eclipsará toda otra experiencia previa del mundo en cuanto a sufrimientos.
La tribulación será tan grave que, a menos que sea acortada (literalmente, terminada), ningún ser humano quedaría vivo sobre la tierra. Esto no implica, como algunos han interpretado la palabra «acortados», que terminará antes de los cuarenta y dos meses. Significa simplemente que si no fuera terminada por la segunda venida, la Gran Tribulación exterminaría toda la raza humana. «Por causa de los escogidos»
—ya sea que se refiera a los salvados de Israel, a los salvados de los gentiles o a ambos— el regreso de Cristo, aunque será un tiempo de juicio para el mundo, será un tiempo de liberación para los salvados.
En los versículos que siguen, nuestro Señor describe algunas de las características de este período. Habrá falsos profetas y falsos cristos (Mt. 24:23-24). Habrá falsos informes de que Cristo habrá venido secretamente (y. 26). Avisa sus discípulos que ninguno debe ser engañado en aquel tempo, porque la segunda venida de Cristo será un acontecimiento público como el relámpago que alumbra desde el ‘riente hasta el occidente (y. 27). La tribulación misma también se describe en el versículo 29 como el tiempo cuando el sol será oscurecido, y la luna no dará su luz, y las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos serán «conmovidas». Esto será seguido por la venida de Cristo. La descripción de la Gran Tribulación dada por Cristo en respuesta a la pregunta de los discípulos es confirmada por la información adicional en Apocalipsis 6 – 18. En el capítulo 6 e abre el rollo de los siete sellos descrito en Apocalipsis 5:1. A medida que se rompe cada sello comienzan a sobrevenir grandes catástrofes sobre el mundo. Esto empieza con el primer sello, que describe un gobierno mundial (Ap. 6:1-2). Esto es seguido por guerras (vv. 3-4), hambres (vv. 5-6) y la muerte de la cuarta parte de la tierra (vv. 7-8). El quinto ello representa a los mártires que mueren en aquel período vv. 9-11), y grandes disturbios en los cielos, incluyendo las estrellas que caen del cielo y un gran terremoto sobre la tierra, y el sol que se pone negro y la luna como sangre vv. 12-14). El impresionante despliegue de poder divino en 1 mundo inspira temor a los incrédulos, que piden a las montañas que caigan sobre ellos y los salven del gran día de u ira (vv. 15-17).
Cuando se rompe el séptimo sello (8:1) sale de él otra serie de siete, llamada las siete trompetas de los ángeles Ap. 8:2 – 9:21; 11:15-19). Estos grandes juicios en su mayor arte son catástrofes sobre el mundo natural que tienen como resultado la pérdida de muchas vidas, en que la tercera parte de la tierra es consumida por el fuego, una tercera parte el océano se convierte en sangre, destruyendo un tercio de las criaturas del mar, las estrellas del cielo caen sobre una tercera parte de los ríos (8:7-11). La cuarta trompeta concierne a las estrellas; una tercera parte del sol, la luna y las estrellas se oscurecen, y se da la predicción de terribles desastres que sobrevendrán con las tres trompetas siguientes.
La quinta trompeta (9:1-12) presenta a los inconversos atormentados por demonios durante cinco meses de terrible agonía, pero incapaces de quitarse la vida. La sexta trompeta (9:13-21) se relaciona con el gran ejército que viene del oriente y cruza el río Eufrates para participar en la gran guerra del fin del período de la tribulación. La séptima trompeta (11:15) está cerca del fin del período y anuncia la venida de Cristo y el establecimiento de su reino.
Sin embargo, la séptima trompeta introduce otra serie de siete juicios que aparecen en rápida sucesión, y que se denominan las copas de la ira de Dios en Apocalipsis 16. Cada uno de éstos es más destructivo que las trompetas del juicio y constituyen un derramamiento final de la ira de Dios sobre la tierra, preparatorio de la segunda venida de Cristo mismo.
La sexta copa está relacionada con la preparación de la gran batalla de Dios que se centra en un lugar llamado Armagedón, por lo que esta batalla recibe el nombre de batalla de Armagedón. Aquí los reyes de la tierra y sus ejércitos se han reunido para la batalla según Apocalipsis 16:14. La aparente contradicción de Satanás que inspira a los reyes de la tierra a fin de que se rebelen contra el gobernante que Satanás mismo ha puesto sobre el trono del gobierno mundial, aparece solucionada por este hecho: Satanás reúne sus fuerzas bajo la ilusión de que están peleando por el poder mundial, pero realmente están guiados por Satanás a fin de oponerse a los ejércitos que acompañarán a Cristo cuando El vuelva a la tierra (Ap. 19:14).
La copa final, descrita en Apocalipsis 16:17-21, consiste de un gran terremoto que destruye las grandes ciudades del mundo, trae juicio contra Babilonia y hace desaparecer las islas y montañas. El clímax es una gran tormenta de granizos, con granizos de un talento de peso, esto es, unos 46 Kilos, que destruyen lo que había quedado. El mundo está en estado de caos y destrucción y en guerra en el momento de la segunda venida de Cristo.
¡Qué sueño más falso han tenido algunos teólogos que imaginan que el mundo irá mejorando poco a poco hasta que gradualmente queda sometido al evangelio, y de este modo es conducido a la obediencia a Cristo! Más bien las Escrituras describen el mundo en un horroroso clímax de maldad y rebelión contra Dios, encabezado por un gobernante mundial ateo, blasfemo y perseguidor de todos los que se identifican con Dios.
El reino de justicia de Dios sobre la tierra será introducido por la segunda venida de Cristo y no por esfuerzos humanos, y será un juicio dramático sobre la maldad del mundo, al mismo tiempo que será una maravillosa liberación para quienes han puesto su confianza en Cristo en esos trágicos días.
El hecho de que la Gran Tribulación sea tan terrible, destinada para el incrédulo y para el blasfemo más que para el hijo de Dios, es otra razón por la que muchos creen que el arrebatamiento de la iglesia ocurrirá antes de este terrible tiempo de sufrimientos. Es significativo que la iglesia jamás se nombra en los pasajes relacionados con la Gran Tribulación; aunque habrá hombres que vendrán a Cristo y son llamados santos, jamás se usan las expresiones específicas que los relacionarían con la iglesia. En cambio, son judíos salvados y gentiles salvados, muchos de ellos sometidos a martirio, y son muy pocos los que sobreviven en el período.
Tomada como un todo, la Gran Tribulación es un preludio de la segunda venida de Cristo, haciendo claro cuán necesaria es la intervención divina en el escenario mundial, tanto para juzgar a los malos como para liberar a los santos, y proporcionando un agudo contraste entre la tenebrosa hora de la tribulación y la gloria del reino que la sucederá.
PREGUNTAS
1. Distinguir entre tribulación en general y Gran Tribulación.
2. ¿Cuál es la primera referencia al tiempo futuro de la Gran Tribulación en las Escrituras?
3. Según Jeremías 30:1-10, ¿cuál es el orden de los sucesos al final de la era?
4. ¿Cómo se relaciona la profecía de Daniel 9:27 con la Gran Tribulación?
5. ¿Qué suceso señala el quebrantamiento del pacto y el comienzo de la Gran Tribulación?
6. ¿Qué caracterizará a la religión de la Gran Tribulación?
7. Describir la guerra al final de la Gran Tribulación, según Daniel.
8. ¿Qué suceso pondrá término a la Gran Tribulación, según Daniel?
9. Según Cristo, ¿qué suceso pone en marcha la Gran Tribulación?
10. Según Cristo, ¿qué va a hacer Israel en el período de la Gran Tribulación?
11. ¿Qué ocurriría, según Cristo, si la Gran Tribulación no fuera terminada por su segunda venida?
12. ¿Cuáles son algunos sucesos y situaciones que preceden inmediatamente a la venida de Cristo, según Mateo 24?
13. ¿Cómo se describe la venida de Cristo misma en Mateo 24?
14. Según Apocalipsis 6:1 – 8:1, ¿qué sucesos están relacionados con la ruptura de los siete sellos?
15. Según Apocalipsis 8:2 – 9:21, ¿qué sucesos están relacionados con el toque de las siete trompetas?
16. ¿Cuál es la situación descrita por el derramamiento de las siete copas de la ira de Dios en Apocalipsis 16?
17. Describir en detalle los resultados del derramamiento de la séptima copa sobre la tierra.
18. ¿Cómo demuestra la descripción de los sellos, trompetas y copas que el punto de vista postmilenial de que el mundo mejorará gradualmente no tiene apoyo bíblico?
19. ¿Cómo se realizará el reinado justo de Dios en el mundo?
20. ¿En qué forma apoyan los juicios gráficos de Dios durante la Gran Tribulación la doctrina del arrebatamiento como un suceso que la precede y por ello da gran consuelo e inspiración a los cristianos?
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La Gran Tribulación por Lewis Sperry Chafer
05 sep 2009 Comentarios desactivados
in Escatología, Teología
La Gran Tribulación por Lewis Sperry Chafer
A. La gran tribulación en contraste con la tribulación en general.
Ha habido mucha confusión en torno a la doctrina de la Gran Tribulación porque algunos no han hecho la distinción entre las tribulaciones y sufrimientos generales del pueblo de Dios y el período específico de la Gran Tribulación descrito en el Antiguo y el Nuevo Testamentos. El concepto de tribulación supone un tiempo de presiones, aflicciones, angustias de corazón y perturbaciones en general. En consecuencia, una situación de tribulación es una experiencia común de la raza humana que resulta de su pecado y rebelión contra Dios y del conflicto entre Dios y Satanás en el mundo.
Según Job 5:7: «Como las chispas nacen para volar por el aire, así el hombre nace para la aflicción.» Cristo aseguró a sus discípulos en Juan 16:33: «en el mundo tendréis aflicción». Los sufrimientos de Job en el Antiguo Testamento y los problemas de Pablo con su aguijón en la carne en el Nuevo Testamento son sintomáticos de una raza humana que constantemente está en tribulación y soportando muchos tipos de aflicciones. Estas han caracterizado a la raza humana desde Adán y seguirán en alguna medida hasta que la historia humana haya terminado su carrera, aunque se verá grandemente aliviado durante el reino milenial.
En contraste con estas intimaciones generales de pruebas y sufrimientos que afligen a la raza, las Escrituras hablan de un tiempo especial de tribulación al fin de la era, un tiempo específico de gran tribulación que durará cuarenta y dos meses y desembocará en la segunda venida de Cristo.
B. Doctrina veterotestamentaria de la gran tribulación.
Ya en Deuteronomio 4:29-30 se advirtió a Israel a fin de que se volviera al Señor cuando se viera en el período de tribulación de los últimos días. Este tiempo específico es objeto de especial atención por el profeta Jeremías. En Jeremías 30:1-10 predice que el tiempo de tribulación será precedido por un regreso parcial de los hijos de Israel a su tierra:
«Porque he aquí que vienen días, dice Jehová, en que haré volver a los cautivos de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Jehová, y los traeré a la tierra que di a sus padres, y la disfrutarán» (v. 3).
Inmediatamente después, en los versículos 4-7 se describe el período de tribulación que vendrá sobre ellos después de haber regresado a la tierra. Israel estará con dolores como de una mujer que está de parto. El tiempo de tribulación se describe específicamente en Jeremías 30:7: « ¡Ah, cuán grande es aquel día!; tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado.»
A Israel se le da la promesa de que aunque tenga que pasar por este tiempo de gran tribulación, Dios quebrantará el yugo de su cautiverio y ya no servirá más a los gentiles. En cambio, según el versículo 9, «servirán a Jehová su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré». Esto anuncia el reino milenial, cuando David será resucitado y con Cristo reinará sobre la casa de Israel. De acuerdo con esto, a Israel se le da ánimo para que no desmaye; es el propósito de Dios que a su tiempo «Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo y no habrá quien espante» (y. 10).
El tiempo de la angustia de Jacob, o gran tribulación, está considerado en Daniel 9:27 después del quebrantamiento del pacto. Aquí se revela específicamente que será la mitad del período de siete años, esto es, tres años y medio. «El príncipe que ha de venir» (Dn. 9:26) «por otra semana confirmará el pacto con muchos» (y. 27), esto es, hará un pacto de siete años. Quebrantará el pacto en la mitad de la semana, esto es, después de tres años y medio, y «hará cesar el sacrificio y la ofrenda» y producirá la abominación del templo.
Daniel 12:11 añade la información: «Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días.» Esto es aproximadamente tres años y medio y algunos días, y el período incluye la segunda venida de Cristo y los primeros juicios que se realizarán. La bendición descrita en Daniel 12:12, que vendrá después de 1335 días, incluye no solamente el tiempo de la Gran Tribulación, la segunda venida de Cristo y los juicios, sino también el establecimiento del bienaventurado reino milenial sobre la tierra. Consecuentemente, el período de la Gran Tribulación se especifica como de cuarenta y dos meses o tres años y medio.
La Gran Tribulación terminará con la segunda venida de Cristo. Según Daniel 7:13-14, el período concluye con la venida del Hijo del Hombre del cielo, quedando todas las naciones bajo su dominio. El rey impío y el gobierno que preceden a la segunda venida de Cristo serán destruidos (Dn. 7:26), y el reino eterno comenzará y será caracterizado primero por el reino milenial y luego por el gobierno de Dios en los nuevos cielos y la nueva tierra. La doctrina del Antiguo Testamento es relativamente completa, pero a esto se puede agregar la revelación del Nuevo Testamento.
Según Daniel 11:36-39, el tiempo del fin será caracterizado religiosamente por una religión atea encabezada por el gobernador mundial. En estos versículos es descrito como un gobernante absoluto que descarta todos los dioses anteriores y se magnifica a sí mismo por sobre Dios. Honra solamente al dios de la fuerza, esto es, al dios de la guerra. Es materialista y ateo. Su reino termina en la guerra gigantesca descrita en los versículos 40-45. Los ejércitos del sur, del norte y del oriente lo presionan. Aunque aparentemente es capaz de resistir por un tiempo, en el momento de la venida de Cristo aún está la batalla en todo su vigor, con lo que termina la Gran Tribulación.
C. La doctrina de la Gran Tribulación en el Nuevo Testamento.
Cuando los discípulos le preguntaron acerca del tiempo de su segunda venida y del fin del siglo, Jesús les dio en primer lugar una serie de señales que para nosotros ya se han cumplido en su mayor parte, acontecimientos y situaciones que caracterizan la era que se extiende entre la primera y la segunda venidas de Cristo (Mt. 24:3-14).
Luego, en Mateo 24:15-29, Cristo responde a la pregunta sobre señales específicas describiendo la Gran Tribulación misma. Dice que comenzará cuando los hombres vean en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (y. 15), refiriéndose a la profanación del templo y a la ocupación del lugar de Dios en el templo por el gobernante del Mediterráneo. Avisa a los hijos de Israel que cuando esto ocurra, y será identificado por algún acontecimiento específico en un día determinado, deben huir a las montañas para salvar la vida.
Cristo declara en Mateo 24:21-22: «Porque habrá entonces gran tribulación, cual no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.» Aquí Cristo identifica claramente el período de gran tribulación, en contraste con todos los demás períodos de tribulación. Va a ser tan grande en su extensión, que eclipsará toda otra experiencia previa del mundo en cuanto a sufrimientos.
La tribulación será tan grave que, a menos que sea acortada (literalmente, terminada), ningún ser humano quedaría vivo sobre la tierra. Esto no implica, como algunos han interpretado la palabra «acortados», que terminará antes de los cuarenta y dos meses. Significa simplemente que si no fuera terminada por la segunda venida, la Gran Tribulación exterminaría toda la raza humana. «Por causa de los escogidos»
—ya sea que se refiera a los salvados de Israel, a los salvados de los gentiles o a ambos— el regreso de Cristo, aunque será un tiempo de juicio para el mundo, será un tiempo de liberación para los salvados.
En los versículos que siguen, nuestro Señor describe algunas de las características de este período. Habrá falsos profetas y falsos cristos (Mt. 24:23-24). Habrá falsos informes de que Cristo habrá venido secretamente (y. 26). Avisa sus discípulos que ninguno debe ser engañado en aquel tempo, porque la segunda venida de Cristo será un acontecimiento público como el relámpago que alumbra desde el ‘riente hasta el occidente (y. 27). La tribulación misma también se describe en el versículo 29 como el tiempo cuando el sol será oscurecido, y la luna no dará su luz, y las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos serán «conmovidas». Esto será seguido por la venida de Cristo. La descripción de la Gran Tribulación dada por Cristo en respuesta a la pregunta de los discípulos es confirmada por la información adicional en Apocalipsis 6 – 18. En el capítulo 6 e abre el rollo de los siete sellos descrito en Apocalipsis 5:1. A medida que se rompe cada sello comienzan a sobrevenir grandes catástrofes sobre el mundo. Esto empieza con el primer sello, que describe un gobierno mundial (Ap. 6:1-2). Esto es seguido por guerras (vv. 3-4), hambres (vv. 5-6) y la muerte de la cuarta parte de la tierra (vv. 7-8). El quinto ello representa a los mártires que mueren en aquel período vv. 9-11), y grandes disturbios en los cielos, incluyendo las estrellas que caen del cielo y un gran terremoto sobre la tierra, y el sol que se pone negro y la luna como sangre vv. 12-14). El impresionante despliegue de poder divino en 1 mundo inspira temor a los incrédulos, que piden a las montañas que caigan sobre ellos y los salven del gran día de u ira (vv. 15-17).
Cuando se rompe el séptimo sello (8:1) sale de él otra serie de siete, llamada las siete trompetas de los ángeles Ap. 8:2 – 9:21; 11:15-19). Estos grandes juicios en su mayor arte son catástrofes sobre el mundo natural que tienen como resultado la pérdida de muchas vidas, en que la tercera parte de la tierra es consumida por el fuego, una tercera parte el océano se convierte en sangre, destruyendo un tercio de las criaturas del mar, las estrellas del cielo caen sobre una tercera parte de los ríos (8:7-11). La cuarta trompeta concierne a las estrellas; una tercera parte del sol, la luna y las estrellas se oscurecen, y se da la predicción de terribles desastres que sobrevendrán con las tres trompetas siguientes.
La quinta trompeta (9:1-12) presenta a los inconversos atormentados por demonios durante cinco meses de terrible agonía, pero incapaces de quitarse la vida. La sexta trompeta (9:13-21) se relaciona con el gran ejército que viene del oriente y cruza el río Eufrates para participar en la gran guerra del fin del período de la tribulación. La séptima trompeta (11:15) está cerca del fin del período y anuncia la venida de Cristo y el establecimiento de su reino.
Sin embargo, la séptima trompeta introduce otra serie de siete juicios que aparecen en rápida sucesión, y que se denominan las copas de la ira de Dios en Apocalipsis 16. Cada uno de éstos es más destructivo que las trompetas del juicio y constituyen un derramamiento final de la ira de Dios sobre la tierra, preparatorio de la segunda venida de Cristo mismo.
La sexta copa está relacionada con la preparación de la gran batalla de Dios que se centra en un lugar llamado Armagedón, por lo que esta batalla recibe el nombre de batalla de Armagedón. Aquí los reyes de la tierra y sus ejércitos se han reunido para la batalla según Apocalipsis 16:14. La aparente contradicción de Satanás que inspira a los reyes de la tierra a fin de que se rebelen contra el gobernante que Satanás mismo ha puesto sobre el trono del gobierno mundial, aparece solucionada por este hecho: Satanás reúne sus fuerzas bajo la ilusión de que están peleando por el poder mundial, pero realmente están guiados por Satanás a fin de oponerse a los ejércitos que acompañarán a Cristo cuando El vuelva a la tierra (Ap. 19:14).
La copa final, descrita en Apocalipsis 16:17-21, consiste de un gran terremoto que destruye las grandes ciudades del mundo, trae juicio contra Babilonia y hace desaparecer las islas y montañas. El clímax es una gran tormenta de granizos, con granizos de un talento de peso, esto es, unos 46 Kilos, que destruyen lo que había quedado. El mundo está en estado de caos y destrucción y en guerra en el momento de la segunda venida de Cristo.
¡Qué sueño más falso han tenido algunos teólogos que imaginan que el mundo irá mejorando poco a poco hasta que gradualmente queda sometido al evangelio, y de este modo es conducido a la obediencia a Cristo! Más bien las Escrituras describen el mundo en un horroroso clímax de maldad y rebelión contra Dios, encabezado por un gobernante mundial ateo, blasfemo y perseguidor de todos los que se identifican con Dios.
El reino de justicia de Dios sobre la tierra será introducido por la segunda venida de Cristo y no por esfuerzos humanos, y será un juicio dramático sobre la maldad del mundo, al mismo tiempo que será una maravillosa liberación para quienes han puesto su confianza en Cristo en esos trágicos días.
El hecho de que la Gran Tribulación sea tan terrible, destinada para el incrédulo y para el blasfemo más que para el hijo de Dios, es otra razón por la que muchos creen que el arrebatamiento de la iglesia ocurrirá antes de este terrible tiempo de sufrimientos. Es significativo que la iglesia jamás se nombra en los pasajes relacionados con la Gran Tribulación; aunque habrá hombres que vendrán a Cristo y son llamados santos, jamás se usan las expresiones específicas que los relacionarían con la iglesia. En cambio, son judíos salvados y gentiles salvados, muchos de ellos sometidos a martirio, y son muy pocos los que sobreviven en el período.
Tomada como un todo, la Gran Tribulación es un preludio de la segunda venida de Cristo, haciendo claro cuán necesaria es la intervención divina en el escenario mundial, tanto para juzgar a los malos como para liberar a los santos, y proporcionando un agudo contraste entre la tenebrosa hora de la tribulación y la gloria del reino que la sucederá.
PREGUNTAS
1. Distinguir entre tribulación en general y Gran Tribulación.
2. ¿Cuál es la primera referencia al tiempo futuro de la Gran Tribulación en las Escrituras?
3. Según Jeremías 30:1-10, ¿cuál es el orden de los sucesos al final de la era?
4. ¿Cómo se relaciona la profecía de Daniel 9:27 con la Gran Tribulación?
5. ¿Qué suceso señala el quebrantamiento del pacto y el comienzo de la Gran Tribulación?
6. ¿Qué caracterizará a la religión de la Gran Tribulación?
7. Describir la guerra al final de la Gran Tribulación, según Daniel.
8. ¿Qué suceso pondrá término a la Gran Tribulación, según Daniel?
9. Según Cristo, ¿qué suceso pone en marcha la Gran Tribulación?
10. Según Cristo, ¿qué va a hacer Israel en el período de la Gran Tribulación?
11. ¿Qué ocurriría, según Cristo, si la Gran Tribulación no fuera terminada por su segunda venida?
12. ¿Cuáles son algunos sucesos y situaciones que preceden inmediatamente a la venida de Cristo, según Mateo 24?
13. ¿Cómo se describe la venida de Cristo misma en Mateo 24?
14. Según Apocalipsis 6:1 – 8:1, ¿qué sucesos están relacionados con la ruptura de los siete sellos?
15. Según Apocalipsis 8:2 – 9:21, ¿qué sucesos están relacionados con el toque de las siete trompetas?
16. ¿Cuál es la situación descrita por el derramamiento de las siete copas de la ira de Dios en Apocalipsis 16?
17. Describir en detalle los resultados del derramamiento de la séptima copa sobre la tierra.
18. ¿Cómo demuestra la descripción de los sellos, trompetas y copas que el punto de vista postmilenial de que el mundo mejorará gradualmente no tiene apoyo bíblico?
19. ¿Cómo se realizará el reinado justo de Dios en el mundo?
20. ¿En qué forma apoyan los juicios gráficos de Dios durante la Gran Tribulación la doctrina del arrebatamiento como un suceso que la precede y por ello da gran consuelo e inspiración a los cristianos?
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Hechos Que Preceden La Segunda Venida De Cristo
05 sep 2009 3 comentarios
in Doctrinas Cristianas, Escatología, Teología
Hechos Que Preceden La Segunda Venida De Cristo por Lewis Sperry Chafer
A. ACONTECIMIENTOS IMPORTANTES DE LA ERA ACTUAL
Muchas profecías se van cumpliendo a medida que avanza esta era. El carácter general de la era está presentado en siete parábolas en Mateo 13. En la parábola del sembrador, que es de naturaleza introductoria, se describe la variada recepción de la verdad. A veces cae sobre el terreno duro y apisonado, donde queda a merced de las aves que la comen. Otras cae sobre un terreno que es muy superficial y pedregoso, y cuando aún está comenzando a brotar, muere por falta de raíces. Otras veces cae en buena tierra pero es ahogada por las espinas que la rodean. Sólo una porción de la semilla cae en buena tierra y produce fruto de a ciento por uno, sesenta por uno o treinta por uno (Mt. 13:1-9, 18-23).
La parábola de la cizaña sembrada junto al trigo indica el peligro de la falsa profesión que no será juzgada hasta el tiempo de la siega (vv. 24-30, 36-43). La parábola de la semilla de mostaza indica el rápido crecimiento del cristianismo desde un pequeño comienzo a un gran movimiento (vv. 31-32). La parábola de la levadura habla del mezclado con la buena masa hasta que todo queda leudado (vv. 33-35). El tesoro escondido de Mateo 13:44 probablemente se refiere a Israel escondido en cuanto a su entidad nacional en la era actual, pero que, sin embargo, fue comprado por Cristo en su muerte. La perla de gran precio (vv. 45-46) parece hablar de la iglesia como aquella por la cual Cristo murió, un rasgo importante de la edad actual durante el período en que la identidad nacional de Israel está escondida. La parábola final de la red (vv. 47-51) ilustra la separación de los salvados de los inconversos al final del siglo.
En general, Mateo 13 habla de todo el período entre la primera y la segunda venida de Cristo sin referencia al arrebatamiento o a los detalles de la iglesia como cuerpo de Cristo. Describe la esfera de la profesión de fe y el cuadro mixto del bien y del mal. El desarrollo dual del bien y del mal durante la era caracteriza este período, llegando a su clímax en el juicio y la separación. No hay justificación para el postmilenialismo, con sus conceptos de que el reino de Dios finalmente triunfará por medio de la predicación del evangelio y por el esfuerzo humano. Por otra parte, no hay lugar para el pesimismo, porque Dios cumplirá su propósito. Alguna semilla caerá en buena tierra y producirá fruto. Habrá trigo en medio de la cizaña y buenos peces entre los malos. Los mil novecientos años transcurridos desde Pentecostés han demostrado la exactitud de la gran profecía de Mateo 13.
Un cuadro similar de la edad actual, con su foco puesto en el fin de la edad, se encuentra en Mateo 24. Allí, en los versículos 4-14 se dan nueve señales del fin: 1) falsos cristos (y. 5), 2) guerras y rumores de guerras (y. 6), 3) hambres (y. 7), 4) pestilencias (y. 7), 5) terremotos (y. 7), 6) mártires (vv. 9-10), 7) falsos profetas (y. 11), 8) iniquidad abundante y Un enfriamiento del fervor por Cristo (y. 12), 9) el evangelio del reino es predicado en todo el mundo (y. 14).
Otro rasgo de la edad presente será la creciente apostasía de parte de los inconversos que hay dentro de la iglesia profesante. 2 Pedro 2 – 3 resume esta progresión en cuatro categorías: 1) la negación de la persona y la deidad de Cristo (2:1), 2) negación de la obra de Cristo que nos compró cuando murió en la cruz (2:1), 3) apostasía moral al apartarse de las normas morales (2:2-22), 4) apartamiento de la doctrina de la segunda venida de Cristo y de los juicios relacionados con ella (3:1-13). Otros pasajes contribuyen a la doctrina de la apostasía en el Nuevo Testamento (1 Ti. 4:1-3; 2 Ti. 3:1-9; Jud. 3-19). Todas estas profecías de apostasía en gran escala en la iglesia se están cumpliendo a partir del primer siglo y hasta el presente. La apostasía final ocurrirá después que la iglesia sea arrebatada y quede en el mundo sólo la porción inconversa de la iglesia profesante.
La edad presente, en lo que se refiere al propósito de Dios al llamar a su iglesia, llegará bruscamente a su fin en el arrebatamiento. Este suceso, que no tiene fecha en las profecías del Antiguo Testamento, describe la retirada de la iglesia del mundo cuando los muertos en Cristo sean resucitados y los cristianos que estén vivos sean llevados al cielo sin morir (1 Co. 15:51-58; 1 Ts. 4:13-18). Este suceso llevará a su término el propósito de Dios en lo que respecta a la iglesia como una comunidad separada de santos, y la partida de la iglesia dejará preparado el escenario para los importantes sucesos que conducirán hacia la segunda venida de Cristo a la tierra para establecer su reino milenial. Se pueden observar tres grandes períodos entre el arrebatamiento y la segunda venida: 1) el período de preparación, 2) el período de paz, 3) el período de persecución.
B. EL PERIODO DE PREPARACION QUE SIGUE AL ARREBATAMIENTO
El arrebatamiento, al sacar de la tierra a toda persona salvada, será una intervención dramática en la historia humana. Señalará el comienzo de una serie de sucesos que rápidamente se moverán hacia un gran clímax en la segunda venida de Cristo. Obviamente, la salida de todos los cristianos de la tierra tendrá un efecto sobre la historia del mundo como un todo y permitirá la demostración del mal en el mundo y el cumplimiento del propósito satánico de una manera que antes no fue posible.
La primera fase después del arrebatamiento será un período de preparación para los grandes acontecimientos que seguirán. Estos sucesos estarán relacionados con las tres grandes áreas de la profecía, que conciernen a la iglesia, Israel y los gentiles.
1. La iglesia profesante quedará en la tierra después del arrebatamiento. Aunque la cuestión de si la iglesia pasa por la tribulación ha sido objeto de controversias, muchos expositores creen que la iglesia como cuerpo de Cristo será llevada en el arrebatamiento, dejando solamente a la iglesia profesante —compuesta enteramente de personas no salvadas— sobre la tierra para cumplir las profecías acerca del cristianismo.
La iglesia profesante después del arrebatamiento está simbolizada por la ramera de Apocalipsis 17, descrita cabalgando sobre la bestia escarlata que representa el poder político de ese tiempo. Su dominio es sobre todo el mundo, simbolizado por las muchas aguas (Ap. 17:1, 15). Por la descripción hecha parece claro que la iglesia mundial, que ahora está en su forma más primitiva, se ve aquí en su etapa de completa apostasía, puesto que cada cristiano verdadero ha sido quitado. Religiosamente hablando, el período posterior al rapto, en consecuencia, será un movimiento hacia la integración de la iglesia mundial y hacia la religión única mundial, desprovista de los rasgos redentores de la verdadera doctrina cristiana.
2. Para Israel el período de preparación será un tiempo de avivamiento. Según Romanos 11:25, la ceguera actual de Israel será quitada y muchos en Israel abrirán sus ojos al hecho de que Jesús es ciertamente su Mesías y Salvador. En los días que vendrán inmediatamente después del arrebatamiento, probablemente millares de judíos se volverán a Cristo, haciendo uso de ejemplares de las Escrituras y libros de doctrina dejados por los cristianos, y de obras acerca de los pasajes bíblicos que hablan sobre la esperanza de un Mesías que muchos judíos ya poseen. Indudablemente tendrán una curiosidad insaciable por saber qué pasó con los cristianos que desaparecieron. Esta búsqueda será recompensada y muchos se convertirán. Como en el primer siglo de la iglesia, los judíos inmediatamente se convertirán en embajadores del evangelio, ganando a su propio pueblo y a los gentiles para Cristo. La renovada obra de evangelismo será emprendida a través de todo el mundo. El hecho de que ya los judíos estén esparcidos por todo el mundo, sabiendo muchos de los idiomas del mundo, los señalan como misioneros naturales al pueblo en donde viven, así que indudablemente muchos serán llevados por ellos al conocimiento de Cristo. Sin embargo, como en el primer siglo, no todos los judíos se volverán a Cristo y la salvación será solamente para aquellos que creerán.
3. Políticamente en relación con los gentiles, el tiempo de preparación supone la resurrección del antiguo imperio romano. Como se dijo en una discusión previa, aún no se han cumplido las etapas que corresponden a los pies de Daniel 2 y la etapa de los diez cuernos de las cuatro bestias de Daniel 7:7. Esta profecía, con la nueva luz dada por Apocalipsis 13, indica que el imperio romano será revivido en la forma de diez naciones que se unen en una confederación. El Mercado Común Europeo podría bien ser un precursor de esto, pero el centro del poder político parecería estar en el Mediterráneo y no en Europa y probablemente incluirá las naciones más importantes de Africa del norte, Asia occidental y sur de Europa.
Una vez más el Mediterráneo será un «lago romano». Cuando estas diez naciones se hayan unido, surgirá un príncipe descrito como el «cuerno pequeño» en Daniel 7:8, que será un dictador que primero obtendrá el control de tres y luego de las diez naciones. Políticamente será el hombre fuerte del Oriente Medio y trabajará con la iglesia mundial a fin de obtener el poder mundial. Una vez que se haya establecido firmemente, estará preparado el escenario para el segundo gran período, el período del pacto.
C. EL PERIODO DE PAZ
Según Daniel 9:27, cuando el dictador del Oriente Medio surja como el «Príncipe que ha de venir» (Dn. 9:26), hará un pacto con Israel por un período de siete años. Los detalles de este pacto no se nos dan en las Escrituras, pero todo hace suponer que se trata de un pacto de protección. Es claro que el dictador desea poner fin a la controversia entre Israel y las naciones circundantes; usa la artimaña de establecer un protectorado para Israel y por este medio traer una cierta medida de paz y tranquilidad a la situación política en el Medio Oriente. Aunque no hay indicación de que éste será un período de completa paz, Israel está seguro, relativamente hablando, y se le conceden privilegios en comercio y una libertad en cuanto a tensión que no ha caracterizado a la nación desde que fue formada en 1948. Indudablemente el cambio inspirará a muchos judíos a regresar a su antigua tierra, e Israel prosperará financieramente.
También durante este período la iglesia seguirá aumentando su poderío, trabajando con el gobernador del área del Mediterráneo a fin de lograr el dominio religioso mundial. De igual modo, seguirá la evangelización de Israel y muchos se volverán a Cristo. Por otro lado, muchos también volverán al judaísmo ortodoxo. En este período será reconstruido el templo en Jerusalén y los judíos ortodoxos renovarán el sistema mosaico de sacrificios, los que no se habían ofrecido desde que el templo fue destruido en el año 70 d.C. Esto está sobreentendido en Daniel 9:27, donde se predice que cesará el sacrificio, hecho apoyado por Daniel 12:11, que habla de la finalización de los sacrificios diarios. Obviamente los sacrificios no podían cesar sin haber sido reiniciados, y la reiniciación de los sacrificios requiere de un templo en Jerusalén. Nadie sabe exactamente en qué momento será reedificado el templo, pero es claro que estará en funcionamiento cuando comience este período de paz.
Sin embargo, la tranquilidad del Medio Oriente será destruida por un hecho dramático descrito en Ezequiel 38 – 39, un ataque a Israel por parte de Rusia y sus aliados. Los intérpretes de las Escrituras han discrepado en sus análisis de este suceso y su ubicación en la cronología. Según Ezequiel 38, ocurre en un tiempo en que Israel está en paz y reposo, período que corresponde a la situación que se da después de hecho el pacto con el príncipe romano. Aún más, el ataque es más que un asalto sobre Israel porque desafía todo el pacto de relaciones entre el príncipe e Israel y es, en efecto, un intento ruso de tomar el control político y comercial del Medio Oriente. Sin embargo, debido a que se trata de un ataque sorpresivo, no hay un registro de ejércitos que se levanten contra los invasores. En cambio, Dios interviene sobrenaturalmente para salvar a su pueblo y acaba con las fuerzas invasoras en una serie de catástrofes descritas en Ezequiel 38:18-23. Esta guerra destruye el período de paz y prepara el camino para el nuevo período final.
D. PERIODO DE PERSECUCION
La destrucción del ejército romano no solamente acaba con la paz del período precedente, sino que también introduce una situación mundial dramáticamente cambiada. En aquel tiempo hay un equilibrio en poderío entre: 1) el gobernador del Medio Oriente y las naciones con él alineadas, y 2) Rusia y las naciones alineadas con ella. Destruido temporalmente el ejército ruso, el gobernador del Medio Oriente aprovecha la situación para proclamarse dictador mundial. En una noche se apodera del control político, económico y religioso del mundo. Se proclama a sí mismo gobernador sobre toda raza, lengua y nación (Ap. 13:7), y Daniel predice que devorará toda la tierra, la «trillará y despedazará» (Dn. 7:23). Igualmente se apodera del poder económico de todo el mundo y nadie puede comprar o vender sin su autorización (Ap. 13:16-17).
Para Israel es un brusco retroceso, ya que el príncipe quebrantará el pacto y de la noche a la mañana se convertirá en su perseguidor. Esto introduce lo que Jeremías denomina como el tiempo de la angustia de Jacob. En otros lugares este período es descrito como la Gran Tribulación (Dn. 12:1; Mt. 24:21; Ap. 7:14). Las tribulaciones de Israel comienzan con la repentina cesación de sus sacrificios (Dn. 9:27; 12:11; Mt. 24:15). Consecuente con esto, Cristo aconseja a Israel que huya inmediatamente a las montañas (Mt. 24:16-20). Será un tiempo de angustia sin precedentes para Israel, y millares de judíos serán masacrados (Zac. 13:8). El templo mismo será profanado y pondrán un ídolo del gobernador mundial en él (Ap. 13:15), y a veces el mismo gobernador se sentará en el templo para ser adorado (2 Ts. 2:4). Esta es la abominación de desolación descrita en conexión con la cesación de los sacrificios. El gobernador mundial también se presentará a sí mismo como un dios y exigirá que todos le tributen adoración so pena de muerte (Ap. 13:8, 15).
Este período final comenzará a mediados de los siete años originalmente pactados y, en consecuencia, durará cuarenta y dos meses (Ap. 11:2; 13:5; véase Dn. 7:25; 9:27; 12:11-12).
Debido a su actitud completamente blasfema y por las persecuciones lanzadas contra judíos y cristianos, el gobernador mundial que tiene su asiento en el Mediterráneo, presentado a menudo con el nombre de Anticristo y descrito en Daniel 9:26 como el «príncipe que ha de venir», será objeto de un terrible juicio divino. Todo esto está descrito en Apocalipsis capítulos 6 a 19. En la ruptura de los siete sellos se presentan detalles de estos hechos (Ap. 6:1 – 8:1), en el toque de las siete trompetas (Ap. 8:2-21; 11:15-19) y el derramamiento de las siete copas de la ira de Dios (Ap. 16).
En la tierra se producirán juicios sin precedentes. En Mateo 24:21-22 Cristo los describió como un período tan terrible que si no fuera detenido por la segunda venida de Cristo habría resultado en el exterminio de toda la raza. La mayor parte de la población del mundo es destruida por las guerras, pestilencias, hambrunas, estrellas que caen del cielo, terremotos, posesión demoníaca y una grave interrupción del orden de las fuerzas naturales en el mundo.
El desorden resultante de estos desastres crea oposición al gobernador mundial en el Medio Oriente. Es incapaz de cumplir sus promesas de paz y abundancia. Como resultado se producen revoluciones de carácter mundial y grandes porciones del mundo se rebelan contra su autoridad. Esto acaba en una gran guerra descrita en Daniel 11:40-45 y en Apocalipsis 9:13-21; 16:13-21. Las naciones del mundo se traban en una lucha, en una batalla pendular de avances y retrocesos con grandes ejércitos del sur, grandes ejércitos del norte y un gigantesco ejército del oriente que descienden hacia la Tierra Santa a fin de ofrecer batalla. En la cúspide de este conflicto, Jesús regresa en poder y gloria para dejar caer su juicio contra los hombres malvados reunidos en esta lucha y para establecer su reinado milenial.
En conjunto, los hechos que desembocan en la segunda venida de Cristo se describen con considerable detalle en el Antiguo Testamento y en el Nuevo. El período es una dramática secuencia de acontecimientos terribles que no tienen igual en ningún otro período de la historia o la profecía. Las muchas indicaciones de que el mundo se está moviendo en dirección a ese clímax hacen altamente pertinentes las enseñanzas bíblicas acerca de la inminencia de la venida del Señor por los suyos en el arrebatamiento.
PREGUNTAS
1. ¿Qué enseña la parábola de la cizaña acerca del carácter general del período que queda entre la primera y la segunda venidas de Cristo?
2. Nombrar las otras seis parábolas de Mateo 13, e indicar su enseñanza general.
3. Tomado como un todo, ¿qué enseña el capítulo 13 de Mateo acerca de todo el período que queda entre las dos venidas de Cristo?
4. ¿Da Mateo 13 alguna justificación para las enseñanzas del postmilenialismo?
5. ¿Cuáles son las nueve señales del fin del siglo que se hallan en Mateo 24:3-14?
6. ¿Cuáles son los aspectos más importantes de la apostasía predicha en 2 Pedro 2 – 3?
7. Después que ocurra el arrebatamiento, ¿cuáles son los tres períodos que siguen y que conducen a la segunda venida de Cristo para establecer su reino?
8. ¿Cuál será la situación de la iglesia, de Israel y de los gentiles en el período de preparación que sigue al arrebatamiento?
9. ¿En qué sentido podemos decir que la iglesia estará en la tierra después del arrebatamiento?
10. ¿En qué consistirá el importante papel de Israel en el período de preparación?
11. ¿Qué importantes sucesos políticos ocurrirán en el período de la preparación?
12. Describir la situación de Israel y la iglesia mundial durante el período de paz que seguirá a la promulgación del pacto con Israel.
13. ¿Qué hecho destruirá la tranquilidad en el Medio Oriente al final del período de paz?
14. Describir el cambio repentino al comenzar el período de persecución, en relación con Israel, el mundo y la iglesia mundial.
15. ¿Qué juicios derramará Dios sobre el mundo durante el período de persecución?
16. Describir la gigantesca guerra mundial final.
17. A la luz de la preparación del mundo para estos sucesos, ¿qué se indica acerca de la inminencia del arrebatamiento?
seminarioabierto.com
Respuesta a Xavier Carrera
04 sep 2009 31 comentarios
in Doctrinas Cristianas, Teología
Un joven lector del blog,me escribió un mail, donde me comaprte su reflexion filosófica y me pregunta mi opinión.Este joven se llama Xavier Carrera.Por razones de tiempo, le respondió mi buen amigo Marcelo Abel Pesaresi.
Xavier me autorizó a publicar el texto del mail.
El texto dice asi:
>Me han gustado esos articulos, y me doy cuenta de que tengo ciertas dudas,
> pero sobre la transmisión humana y el lenguaje.
>
> Me rindo sin dudarlo ante Dios, pero si bien me acerco a los maestros (sean
> o no cristianos) encuentro que en la comunicación con las palabras y el
> tiempo hay un problema.
>
> Me cuesta describir esto.
>
> Me refiero a la interpretación de la Soberanía Divina a los acontecimientos
> del espacio-tiempo, a la cultura humana, y a la limitación de nuestra
> capacidad de comprensión.
>
> Hay cierta resistencia a aceptar incluso la Biblia o cualquier testimonio
> sobre la voluntad de Dios.
>
> No dudo de que la voluntad de Dios está en todo, pero cuando alguién escribe
> o afirma – esto es la voluntad de Dios me pongo suspicaz.
>
> Ya te dije que soy filo-budista, pero no por su pretendido ateismo, si no
> por el silencio acerca de Dios y la afirmación del poder del Amor.
>
> Creo más en el Amor que en ningun dios o buda, y siento que es dificil
> entender ese Amor o dejar que se manifieste – siempre delata mi propio
> egoismo.
>
> Creo que vamos a necesitar varios mensajes para aclarar esto – dime qué
> entiendes de lo que explico, y te diré si me he hecho entender.
>
> Dime si estás de acuerdo en esta “formula” –> ¿Voluntad de Dios = Amor?
Por razones de tiempo, le respondió Marcelo Abel Pesaresi:
Me rindo sin dudarlo ante Dios, pero si bien me acerco a los maestros (sean o no cristianos) encuentro que en la comunicación con las palabras y el tiempo hay un problema.
Me refiero a la interpretación de la Soberanía Divina a los acontecimientos del espacio-tiempo, a la cultura humana, y a la limitación de nuestra capacidad de comprensión.
Dice Deuteronomio 29:29: “Las cosas secretas pertenecen á Jehová nuestro Dios: mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos por siempre”. Existen cosas que ahora no sabemos, más, a futuro, entenderemos. Esto es promesa y Pablo lo atestigua en 1 Corintios 10: 10-13 “mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. 11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. 12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
En la antigüedad los espejos eran de bronce pulido los cuales daban una imagen borrosa, no como los de ahora, que reflejan muy bien la realidad de nuestro físico. En aquellos días el espejo distorsionaba y Pablo lo utiliza como metáfora del desconocimiento del hombre de las cosas de Dios. Pero el da consuelo afirmando que, al venir lo Perfecto, o sea Cristo, todas las dudas serán disipadas. Por otra parte, si todas las dudas hoy fueran resueltas, la fe no tendría razón de ser, de ahí que, el misterio, en este caso obra para que todos los hombres sientan curiosidad por Dios y lo busquen. Sugiere además que morigeren las ansias que provoca el desconocimiento con el ejercicio del amor que cubre multitud de causas y conflictos.
La soberanía de Dios no implica un menoscabo de la soberanía del hombre. El ha querido que, hechos a su imagen y semejanza y a diferencia de los animales, el hombre posea esa chispa de divinidad interna que le permite pensar y reflexionar en abstracto. Dios le ha dado al hombre la capacidad de optar por el bien y por el mal. Esto no implica menoscabo de la soberanía de Dios porque precisamente, en ejercicio de esa soberanía ha permitido al hombre ser dueño de su destino mientras respire bajo el Sol.
Nuestra limitación a comprender los misterios de Dios es consecuencia de vivir separados de Dios. Esto no es algo que El haya querido sino que, en ejercicio de capacidad para evaluar pasos a seguir, el hombre cometió fatales imprudencias que llevo a Dios alejar su presencia de entre los hombres. Tengamos en cuenta que, en su santidad, Dios en la actualidad no podría transitar de modo visible por la Tierra sin vulnerar la soberanía del hombre. Dios es un caballero que respeta las reglas. El hombre por lo general no y por eso, muchas veces pedimos ver a Dios aun a sabiendas que no podemos precisamente, por estar opuesto a su voluntad.
Hay cierta resistencia a aceptar incluso la Biblia o cualquier testimonio sobre la voluntad de Dios.
No te preocupes. Les pasa a todos, incluso a los cristianos más devotos. Cada uno de nosotros tuvo una penosa y larga lucha contra las dudas y las resistencias. En la Biblia se encuentra un magnífico pasaje donde se ilustra esta pelea interna. Te invito a leer la Parábola del Sembrador, que se narra en Mateo capítulo 13. Todos tenemos resistencia, aun siendo cristianos, muchas veces nos obligamos a orar, a pensar en Dios. Es algo que a todos nos pasa y sucederá. Cada prueba de fe que nos sobreviene, nos pone en un caldero donde las dudas procuran hervir nuestras ideas.
No dudo de que la voluntad de Dios esté en todo, pero cuando alguien escribe o afirma – esto es la voluntad de Dios me pongo suspicaz.
Haces bien: La Palabra dice en 1 Juan 4:1 que es nuestra obligación probar los espíritus a ver si vienen o no de Dios. De modo que la suspicacia, lejos de ser motivo de conciencia de pecado, es mas bien, una herramienta útil para discernir si, el que esta enfrente es o no, o un enviado de Dios o un mentiroso falaz. Probar los espíritus no es exorcizar sino también, mirar con detenimiento a la persona que te habla de Dios para estar atento a posibles mensajes fraudulentos. Sabemos que una persona no viene de Dios cuando, al predicar, busca gloria para si mismo y no para Jesús.
Ya te dije que soy filo-budista, pero no por su pretendido ateismo, si no por el silencio acerca de Dios y la afirmación del poder del Amor.
Dios no esta ausente, pero si silencioso si entendemos silencio por falta de voz. De todos modos no nos engañemos. El silencio de los hombres es no hablar, no ejercitar el lenguaje, pero en Dios hablar no siempre requiere sonidos.
El habla a través de imágenes, versículos bíblicos, acciones de personas, hay un sinfín de formas que Dios emplea para comunicarse. Lamentablemente no todos tiene los sentidos afilados como para darse cuenta que Dios se esta comunicando porque pensamos que esto solo puede darse a través de la palabra.
El amor tiene poder, es cierto, para dar vida y también para quitarla. Quienes hemos perdido grandes amores sean hijos, padres o parejas, sabemos lo que duele el amor, pero además cada hijo que nos nace, cada padre que nos ama y cada pareja que nos atesora, nos entrega la otra cara del amor. Que el amor es una fuerza poderosa, aparece en la Biblia. Cristo por amor, se entrego en la Cruz, y por amor a SI mismo, el diablo es lo que ahora es. De querubín paso a ser un opositor destinado a la perdición. Es responsabilidad del hombre dominar la fuerza del amor para que este logre grandes beneficios no solo el mismo sino asimismo a su entorno.
Creo más en el Amor que en ningún dios o buda, yo creo que es difícil entender ese Amor o dejar que se manifieste – siempre delata mi propio egoísmo.
Por supuesto, porque como dice Pablo en Romanos 7:15 “Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago”. El nos habla aquí de la natural tendencia del hombre a inclinarse por lo malo en detrimento de lo bueno. Por eso nosotros decimos que para ser cristiano auténtico, hay que nacer de nuevo. Solo así podemos batallar contra la carne del hombre viejo. Es una lucha que Pablo identifica como una buena carrera con muchos obstáculos rumbo a una meta. La perfección en el Reino de Dios junto a Cristo.
Creo que vamos a necesitar varios mensajes para aclarar esto – dime qué entiendes de lo que explico, y te diré si me he hecho entender. Dime si estás de acuerdo en esta “formula” –> ¿Voluntad de Dios = Amor?
Por supuesto, porque para amar hay que decidir primero en tu mente si vas o no abrir tu corazón. Cuando decides por medio de tu voluntad entregar el amor, este se va a manifestar y con el paso del tiempo, el amor crecerá y se fortalecerá. Dios en su voluntad decidió amar al hombre y en este ejercicio de buenos sentimientos, decreto que el hombre tenga un lugar a su lado en la Eternidad.
–
Marcelo Abel Pesaresi
Dios y el Mundo
02 sep 2009 28 comentarios
in Dios, Doctrinas Cristianas, Teología
Dios y el Mundo
- Descargar (Dios y el Mundo.pdf)
Si hay un Dios de poder y conocimientos absolutos, entonces debe haber una clase de relación peculiar entre él y todo lo demás que existe.
1. Dios creó el mundo.
La Biblia explica el origen del mundo atribuyéndolo al acto creador de Dios. Ella coloca a Dios detrás del mundo. El mundo, todo el universo material, es obra del poder creador de Dios (Gen. 1:1; Col. 1:16; Heb. 11: 3). Evidentemente, el pensamiento del escritor fue el de que el mundo vino a existir porque tal fue la voluntad de Dios. Después de que Dios deseó que el universo material tuviera existencia, hay un proceso de desarrollo en el cual las formas superiores del ser y de la vida del proceso. Cada paso en el proceso de desarrollo, tanto como el primer acto creador, son atribuidos a Dios. Es una equivocación empeñarse por encontrar en este relato una descripción científica del origen y del desarrollo del mundo. Han sido innecesarias las dificultades ocasionadas por el empeño de encontrar aquí un relato científico o no científico. La narración está escrita desde el punto de vista religioso. Es una explicación religiosa en cuanto a que ella tiene en vista el entendimiento religioso del mundo y los intereses de la vida religiosa. Pero debemos insistir en que desde el punto de vista religioso la narración es válida. Se sienta la premisa de que el mundo tuvo origen en un acto creador de Dios. El desarrollo del mundo con sus diferentes órdenes de vida es atribuido al poder creador y director de Dios.
2. Dios preserva al mundo.
Al pensar acerca de la relación del mundo con Dios, nuestro interés se concreta no solamente al origen del mundo sino también a su continuidad. Al no hacer reflexión alguna, pudiéramos pensar que todo lo que Dios hizo fue crear el mundo abandonándolo a que continuase existiendo por sí solo. Siendo que ya estaba en existencia, el mundo seguiría existiendo, a menos que Dios, por un acto especial de su voluntad, lo borrara totalmente del cuadro. Pero un poco de pensamiento corregirá esta impresión. Exactamente así como el mundo no podía existir por sí solo en el principio, tampoco podía continuar existiendo por su propia voluntad. Esta es la opinión de los escritores bíblicos. Ellos representan la conservación del universo como una de las funciones específicas de Dios en relación con el mundo (Véanse Col. 1:17; Heb. 1:3). El sentido de dependencia del hombre refuerza esta enseñanza. Y así como la doctrina de la creación es necesaria a la interpretación religiosa del mundo, así también lo es la doctrina de la preservación. Dios no podía llevar adelante un programa redentor en un mundo que se bastara a sí mismo, y que por lo tanto fuera independiente de él. La noción cristiana del mundo, de consiguiente, como la esfera en la cual Dios está trabajando por el establecimiento de su reino de redención, necesita de la doctrina de su preservación del mundo como también de la doctrina de que Dios lo creó.
3. Dios trasciende al mundo, y, sin embargo, es inmanente en él.
La creación y la preservación implican dos cosas con referencia a la relación de Dios con el mundo: una es su distinción del mundo y su trascendencia sobre él; la otra es su inmanencia en él. Si Dios crea y preserva al mundo, entonces Dios es distinto del mundo y lo trasciende. Dios trasciende al mundo, no en el sentido de que él sea una realidad espacial más grande que el mundo, sino en el sentido de que él, como una Persona perfecta, es más grande que el mundo e independiente de él. No debe identificarse a Dios con el mundo. El no debe ser envuelto en su propia creación. Esta es la gran falta del panteísmo. Pero si Dios es idéntico con las fuerzas y con los procesos de la naturaleza, entonces él deja de ser Dios. Un Dios que no fuera distinto del mundo y que no trascendiera al orden natural, en nada superaría a la naturaleza. Si él no hace nada más de lo que la naturaleza puede hacer, entonces él no es distinto de la naturaleza. Y en nada mejora la situación llamando a la naturaleza Dios, o escribiendo Naturaleza con N mayúscula. El nombre no cambia el hecho.
Pero tambien es una gran equivocación sacar a Dios del mundo y hacerlo exclusivamente trascendente. Este fue el error del deísmo. Se admite que el mundo fuera creado, pero luego se le dejó correr en virtud de ciertas fuerzas inherentes. Se miró al mundo como una clase de maquina automotriz. Dios existía arriba y alejado del mundo. Si algo tuvo que hacer él con el mundo, fue por medio de una intervención violenta. El no tenía nada que ver con el proceso ordinario de la naturaleza. El teísmo cristiano evita los dos errores. Con el panteísmo se adhiere a la inmanencia de Dios y con el deísmo se adhiere a la trascendencia de Dios. Dios es inmanente en el mundo. El mundo depende de él. Dios no puede conservar y guiar al mundo a menos que él sea inmanente en él. El no puede actuar donde él no está. Por otra parte, la creación y la preservación no significan nada a menos que Dios sea trascendente. El no crea ni preserva al mundo a menos que él sea distinto del mundo.
En cuanto a los resultados prácticos, el panteísmo y el deísmo llegan al mismo lugar sobre este punto. Si a Dios se le aprisiona en el mundo o si se le expulsa del mundo, el resultado práctico es que nosotros no tendremos otro Dios más que el mundo. Eso sería tener un mundo sin Dios.
Afirmamos entonces lo siguiente:
- (1) Que Dios creó el mundo;
- (2) que Dios preserva al mundo; y
- (3) que Dios es, por consiguiente, distinto del mundo y trasciende al mundo, pero es inmanente en él, ejecutando su propósito de redención.
Fuente: W.T Conner, Doctrina Cristiana,pag. 121-124,CBP.
¿Es bíblico el dispensacionalismo?”
02 sep 2009 27 comentarios
in Doctrinas Cristianas, Teología Etiquetas: Dispensacionalismo, dispensaciones, Pactos, premilenarismo
Pregunta: “¿Es bíblico el dispensacionalismo?”
Autor:Paulo Arieu
Estaremos viendo el tema teológico del dispensacionalismo. Estoy cursando la materia pactos y dispensaciones en el instituto teologico Muller, por lo tanto,durante los proximos dias estare compartiendo de este tema con uds. Aprecio sus aportes,ya que no tengo una posicion formada en firme,si bien me inclino por el milenarismo de la teologia reformada de Berkhof.
Bendiciones
Respuesta: El dispensacionalismo es un sistema de teología que tiene dos características principales.
(1) Una consistente interpretación literal de la Escritura, especialmente de la profecía bíblica.
(2) Una distinción entre Israel y la iglesia dentro del programa de Dios.
(1) Los dispensacionalistas sostienen que su principio de hermenéutica es el de la interpretación literal. “Interpretación Literal” significa dar a cada palabra el significado que comúnmente tendría en el uso cotidiano. Los símbolos, figuras del lenguaje y tipos son todos interpretados sencillamente bajo este método, y no son en manera alguna contrarios a la interpretación literal. Aún los simbolismos y figuras del lenguaje tienen interpretaciones literales contenidas en ellas.
Hay por lo menos tres razones por las que esta es la mejor manera de ver la Escritura.
(1)Primero, filosóficamente, el propósito del lenguaje en sí parece requerir que lo interpretemos literalmente. El lenguaje fue dado por Dios con el propósito de poder comunicarse con el hombre. La segunda razón es bíblica. Cada profesía acerca de Jesucristo en el Antiguo Testamento, fue cumplida literalmente. El nacimiento de Jesús, Su ministerio, Su muerte y Su resurrección, todas ocurrieron exacta y literalmente como fueron predichas en el Antiguo Testamento. No hay ningún cumplimiento no literal de estas profecías en el Nuevo Testamento. Este es un fuerte argumento a favor del método literal. Si no se utiliza la interpretación literal en el estudio de las Escrituras, entonces no hay un denominador común por el cual se pueda entender la Biblia. Cada y toda persona podría interpretar la Biblia como le acomodara. La interpretación bíblica denigraría en “lo que este pasaje me dice a mí….” en vez de “la Biblia dice…” Tristemente, este es ya el caso en lo que actualmente se conoce como interpretación bíblica.
(2) La dispensacion Teológica cree que hay dos clases del pueblo de Dios: Israel y la Iglesia. Los dispensacionalistas creen que la salvación siempre ha sido por fe (En Dios en el Antiguo Testamento, y específicamente en Dios Hijo en el Nuevo Testamento). Los dispensacionalistas sostienen que la Iglesia no ha remplazado a Israel en el programa de Dios y las promesas a Israel en el Antiguo Testamento no han sido transferidas a la Iglesia. Ellos creen que las promesas que Dios hizo a Israel (de la tierra, muchos descendientes y bendiciones) en el Antiguo Testamento serán finalmente cumplidas en el período del milenio del que se habla en Apocalipsis 20. Creen que así como Dios en la época actual enfoca Su atención en la Iglesia, Él nuevamente en el futuro, enfocará Su atención en Israel (Romanos 9:11).
(3). Usando este sistema como base, los dispensacionalistas entienden que la Biblia está organizada en siete dispensaciones:
- Inocencia (Génesis 1:1 – 3:7),
- Conciencia (Génesis 3:8 – 8:22),
- Gobierno Humano (Génesis 9:11 – 11:32),
- Promesa (Génesis 12:1 – Éxodo 19:25),
- Ley (Exodo 20:1 – Hechos 2:4),
- Gracia (Hechos 2:4 – Apocalipsis 20:3),
- y el Reino Milenial (Apocalipsis 20:4 – 20:6).
Nuevamente, estas dispensaciones no son medios para la salvación, sino maneras en las que Dios se relaciona con el hombre. El dispensacionalismo como un sistema, resulta en una interpetación premilenial de la Segunda Venida de Cristo, y usualmente una interpretación pretribulacional del Arrebatamiento.
Algunas observaciones interesantes en contra de esta forma teológica de interpretar las escrituras es la expresada por el misionólogo David Stoll,en un artículo publicado titulado “Dispensacionalismo nuclear“[2]
El texto de este misionero americano, un estudioso del iglecrecimiento evangélico en America Latina, dice asi:
Los premilenaristas siempre han mirado al fin del mundo con cierto anhelo. Los últimos días no solo serán catastróficos, sino que los premilenaristas realmente dedicados están haciendo todo lo posible para acelerar su llegada. En la década de 1980, más y más personas se estaban convirtiendo en activistas en este sentido, como si el Señor necesitara su ayuda para llevar a cabo su plan. Al cumplir personalmente ésta o aquella profecía, esperaban inclinar la decisión del Señor. Tal vez el esfuerzo más popular, y el menos amenazador, era completar el evangelismo del mundo, basado en Mateo 24:14, que «será predicado este evangelio del reino en todo el orbe, para que su testimonio llegue a todos los pueblos; y entonces vendrá el fin.» {1}
Otros intentos por cumplir profecías eran más alarmantes. Pongamos como ejemplo la campaña para reconstruir el Templo en Jerusalén. Debido a que para esto se debía demoler un santuario musulmán que se encontraba en el mismo lugar, esto podría hacer estallar la guerra santa que los premilenaristas predecían.{2} Luego, existía el dispensacionalismo nuclear. Al interpretar la Biblia a la luz de sus preocupaciones geopolíticas, algunos premilenaristas aclamaban a las armas nucleares como instrumentos divinamente ordenados. Tal vez el inminente resplandor atómico era el amanecer del Reino milenario. Ya sea que detone la acción final de la historia o que simplemente defienda a la Iglesia en contra del ateísmo mundial, el dispensacionalismo nuclear captó la imaginación de la derecha religiosa. «El desarrollo de las armas nucleares era parte del plan de Dios», exclamó Ed McAteer, director de la Mesa Redonda Religiosa. «La guerra nuclear podría ser el cumplimiento de la profecía. Necesitamos estar preparados. Antes de que nosotros nos vayamos, ellos se van. Puedo decir aquello con toda la conciencia de un buen cristiano.»{3}
Como lo sugiere esta clase de pensamiento, el premilenarismo era una doctrina ortodoxa, la cual, al ser llevada lo suficientemente lejos, trastornaba al cristianismo en todo sentido. La creencia en el regreso del Señor podía degenerar en un entusiasmo por nuevos sistemas de destrucción masiva, oposición a las negociaciones con la Unión Soviética, e incluso en la resignación frente al holocausto nuclear. «Aquellos que se suscriben a este fatalismo del último día», escribió Tom Sine, «concluyen que nada se puede hacer para alterar la plaga creciente de la pobreza mundial, cambiar las injustas estructuras económicas, o promover al Reino de Dios aquí en la tierra… Algunos parecen sentir satisfacción frente a los desastres globales que confirmarían sus escenarios del fin de los tiempos… Estoy convencido de que los poderes de la oscuridad han llevado a cabo una estratagema asombrosa».{4}
Cuando la simpatía de Ronald Reagan con el dispensacionalismo nuclear se convirtió en un tema electoral de 1984, los evangélicos moderados lo desaprobaron.{5} Hasta la derecha religiosa comenzó a dudar de la eficacia de sus entusiastas profecías del Juicio Final; las imágenes del desastre apocalíptico no eran la mejor forma para atraer a los correligionarios hacia la arena política. Ahora que los Estados Unidos regresaban {6} hacia la grandeza bajo la administración de Reagan, los discursos sobre el inminente colapso nacional parecían inapropiados. Una cosa era segura: la derecha religiosa estaba cansada del retraso político de sus correligionarios. «Confío en que sepas que nuestro destino es el gobernar las naciones», exclamó un pastor en una asamblea en Sacramento, California. «Nuestro gran problema es que nosotros no podemos encontrar cristianos que gobiernen su propio vecindario, no se diga una ciudad, un condado, o un estado.»{7}
notas:
{1} Barbara y Michael Ledeen, «The Temple Mount Plot», The New Republic, 18 de junio de 1984, pp. 20-23.
{2} Tom Sine, «Bringing Down the Final Curtain», Sojourners, junio-julio 1984, pp. 10-14.
{3} Ibid.
{4} «Critics Fear That Reagan is Swayed by… a ‘Nuclear Armageddon’», Christianity Today, 14 de diciembre de 1984, pp. 50-51.
{5} Dennis Peacocke, California Alliance, Capitol Christian Center, Sacramento, 21 de septiembre de 1985.
1. http://www.gotquestions.org/Espanol/dispensacionalismo.html
Nuevos Videos # 2
02 sep 2009 1 comentario
in Teología
Nuevos Videos # 2
Pablo Santomauro
- http://www.youtube.com/watch?v=Bh4UEfsLRFI&feature=channel
- http://www.youtube.com/watch?v=dszjh2XMfX4&feature=channel
- http://www.youtube.com/watch?v=9EbU-M2twQA&feature=channel
- http://www.youtube.com/watch?v=5UwpiKEfstI&feature=channel_page
- http://www.youtube.com/watch?v=fzYlxSK4bZo&feature=channel_page
Hombre post moderno es un hombre sin Dios, afirma Arzobispo peruano
01 sep 2009 1 comentario
in Ateismo, Filosofía, Posmodernidad, Temas de actualidad
Hombre post moderno es un hombre sin Dios, afirma Arzobispo peruano
AREQUIPA, 30 Ago. 09 (ACI).- En la presentación del libro “Para mí la vida es Cristo” del doctor peruano en teología, Gustavo Sánchez Rojas, Mons. Javier del Río alba, Arzobispo de Arequipa, señaló que su aporte teológico se centra en la contraposición de los valores del Apóstol de las Gentes con el hombre contemporáneo, el cual “es un hombre sin Dios”.
En la presentación del libro realizada en la Universidad Católica de San Pablo (Arequipa), Mons. Del Rio contrapuso los valores de humildad y fidelidad a Jesús del Apóstol al ideal del hombre moderno actual, que trata de negar la existencia de Dios; y exhortó a los presentes a “recuperar la primacía de la gracia, ya que el hombre post moderno se ha dejado influenciar por la tecnología.”.
“Este libro nos pone ante la esencia del cristianismo, el cual no se limita a la adhesión a una doctrina, sino que este comienza con un acontecimiento, que es el encuentro con Cristo, como le ocurrió en Damasco a Pablo”, agregó.
Mons. Del Río agradeció al doctor Gustavo Sánchez por la contribución a la evangelización de la cultura; y al rector de la Universidad Católica de san Pablo, Dr. Alonso Quintanilla Pérez-Wicht por “continuar con el espíritu del Año Jubilar de San Pablo hace poco finalizado”.
Gustavo Sánchez Rojas es doctor en Sagrada Teología. Se desempeña como profesor en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima, y es director de la Escuela de Postgrado de la misma. Asimismo, es docente en la Universidad Particular Marcelino Champagnat; profesor asociado de la Universidad Católica San Pablo de Arequipa; y profesor en el Centro Carmelita de Espiritualidad en Lima.
www.aciprensa.com







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