Guerra espiritual


Guerra espiritual


Por Mario Rodriguez Cardozo

INTRODUCCION
En el mundo evangélico surge en el año 1989 una nueva corriente teológica en la rama de la demonología denominada “La Guerra Espiritual”. Peter Wagner es seguramente el pionero y profeta de este nuevo movimiento. Él es uno de los padres de la “tercera ola”, profesor del Seminario Teológico de Fuller y el líder del movimiento mundial para el crecimiento de la iglesia (iglecrecimiento).

Como miembro del comité internacional de Lausana y coordinador del Movimiento A.D. 2000, Wagner tiene excelentes relaciones internacionales, dando conferencias por todo el mundo, para dar a conocer sus ideas sobre la “Guerra Espiritual” que él califica de “programa del Espíritu Santo para los años 90″.

Wagner cuenta que en el año 1985 conoció por primera vez la “Guerra Espiritual” por medio del pastor Argentino Omar Cabrera, y que este tema se dio a conocer a personas con posiciones claves en el ámbito evangélico mundial, por medio de cinco talleres que trataron sobre “espíritus territoriales” en el congreso Lausana II en Manila en 1989. Jack Hayford, Yonggi Cho, Omar Cabrera, Edgardo Silvoso, Tom White y también Peter Wagner entre otros trataron este tema en sus conferencias.

En 1990 en Pasadena, California, hubo una reunión de hombres y mujeres que habían tenido ya alguna experiencia con la “Guerra Espiritual”. Wagner fue el coordinador de este encuentro en el que participaron Larry Lea, John Dawson, Jack Hayford, Charles Kraft y otros más.

Un año después, C. P. Wagner fue el orador principal del primer congreso para el avivamiento y la edificación de la iglesia, en Nuremberg, donde por primera vez presentó y dio a conocer el tema a un amplio público mundial.

Gracias a organizaciones misioneras internacionales como por ejemplo “Juventud con una Misión”, “Operación Movilización”, “Campus Crusade For Christ” (Cruzada Estudiantil para Cristo), y muy en particular la asociación “Marcha para Jesús” e “Intercesores Internacionales”, la Guerra Espiritual se ha convertido en una metodología que la practican no solo en el movimiento Pentecostal, sino también entre los evangélicos no Pentecostales.

Puesto que este movimiento de la Guerra Espiritual ha tomado dimensiones extraordinarias y se ha convertido en el comentario obligado en reuniones de pastores y líderes cristianos en el hemisferio, le invito cordialmente ha examinar de cerca sus postulados y creencias. Por supuesto, la única forma correcta de análisis es comparar las enseñanzas de la Guerra Espiritual con las Sagradas Escrituras, la Biblia.

INDICE
● ¿Qué se entiende o debe entender por guerra espiritual?
● ¿Cómo se popularizo este movimiento de la guerra espiritual?
● Los postulados doctrinales de la guerra espiritual
● ¿En que se basan los postulados doctrinales de la Guerra Espiritual?
● Implicancias prácticas de las doctrinas de la Guerra espiritual
● Una palabra final

¿QUE SE ENTIENDE O DEBE ENTENDERSE POR GUERRA ESPIRITUAL?
Algunos dicen que es:
A.Un despertar espiritual
B.Un momento de Dios
C.Un avivamiento espiritual
D.La doctrina más importante para estos tiempos

¿DE DONDE VIENE EL NOMBRE DE GUERRA ESPIRITUAL?
Muchos responden: de la Biblia. Los estudiantes de las Sagradas Escrituras sabemos que constan en ella frases como las descritas a continuación:
A.”No tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra potestades…” (Efesios.6:12)
B.”Pelea la buena batalla de la fe…” (1º Timoteo.6:12)
C.”Al cual resistid firmes en la fe…” (1º Pedro.5:8-9)
Si bien la frase Guerra Espiritual no aparece como tal en la Biblia (como tampoco aparece la palabra
Trinidad, Unión Hipostática o Seguridad de Salvación) lo importante es analizar mas que nombres, las
doctrinas y enseñanzas que se esconden detrás de un título que puede ser inclusive bíblico.

¿CÓMO SE POPULARIZO ESTE MOVIMIENTO DE LA GUERRA ESPIRITUAL?
En los últimos años una gran cantidad de libros ha invadido las librerías cristianas del mundo, algunos de los cuales han alcanzado hasta tres y cuatro ediciones. A continuación veremos algunos de los autores que han escrito libros influyentes acerca de la Guerra Espiritual.

Peter Wagner: Fue uno de los primeros en asegurar que los cristianos pueden ser endemoniados. Posteriormente se dedicó a escribir libros sobre la oración, relatando en ellos experiencias ocurridas en diferentes partes del mundo, atribuyendo a la oración poderes casi divinos. Sus tres libros más conocidos sobre este tema son: Escudo de oración, Iglesias que oran y Oración de guerra.

Neil T. Anderson: Sus libros escritos sobre Guerra Espiritual han cobrado una enorme difusión. Sus dos libros más conocidos son: Rompiendo las cadenas (sobre todo su capítulo cuarto) y Una vía de escape.

Héctor Torres: Su libro titulado Derribando fortalezas, es considerado uno de los libros claves de la Guerra Espiritual. Muchos creen que en el capítulo quinto de este libro titulado: “las armas de guerra”, es una síntesis de lo que comprende el pensamiento de la Guerra Espiritual.

Dr. Ed Murphy: Autor del libro de Guerra Espiritual mas leído en el mundo. El título del mismo es Manual de guerra espiritual, libro que es considerado como la Biblia de la Guerra Espiritual, y que yo he visto bajo el brazo de algunos importantes líderes cristianos.

Gerardo y Carol Robeson: el tìtulo de su libro es La guerra espiritual (un enfoque bíblico para la lucha espiritual). Con toda sinceridad, creo que si este libro cae en manos de cristianos débiles, los puede confundir.

Otras personas influyentes en propagar el movimiento de la Guerra Espiritual son: David Bryant y sus conciertos de oración; el movimiento de oración AD 2000; Cindy Jacobs y sus generales de intercesión; Dick Eastman y el movimiento “Cada hogar para Cristo”; Steve Hawthorn y Graham Kendrick con sus énfasis en las caminatas de oración.

En síntesis la Guerra Espiritual, como una doctrina, vive y se sustenta en la publicación de los libros arriba mencionados y de otros más por supuesto.

LOS POSTULADOS DOCTRINALES DE LA GUERRA ESPIRITUAL.
1. La vulnerabilidad como consecuencia de un contacto con objetos.
Timothy Warner sugiere que “las personas que practican el ocultismo corren el riesgo de invitar a demonios a llenar un objeto con su poder, de modo que los demonios queden relacionados con ello”. Según él “los espíritus malignos utilizan tales objetos para llegar a la gente” con el fin de oprimirla. Warner menciona varios ejemplos de familias misioneras que sufrieron ataques diabólicos como consecuencia de un contacto inadvertido con una daga ceremonial, un árbol o una cumbre endemoniada.

Charles Kraft, otro misionero reconocido, señala que los “objetos que se dedican a dioses enemigos (espíritus) contienen demonios. Los turistas y el personal militar muchas veces llevan consigo imágenes o implementos de otras partes que han sido usados en ritos paganos, o dedicados a dioses o espíritus”.

Por un lado, Kraft parece enfatizar el peligro de traer objetos de afuera; pero, por otro lado, puntualiza que las cosas están cambiando en los Estados Unidos, de modo que uno puede “recibir demonios” en muchos lugares vinculados con el ocultismo o la nueva era. Nos advierte, por ejemplo, “que tantas tiendas de biosalud quedan contagiadas que hacemos bien en pedir la protección divina cada vez que entramos a una”. El dice que los demonios también pueden conectarse con objetos a causa de una muerte o actos
inmorales asociados con esos objetos. Él da la siguiente ilustración:
“Un demonio que eche de una mujer reclamó el derecho de habitar en ella porque vivía en una casa cuyo dueño anterior había cometido adulterio… He tenido que ver con otros demonios que reclamaban derechos sobre casas porque allí se había realizado una actividad oculta o había habido una muerte allí, y en una ocasión con un demonio que reclamaba su derecho sobre una iglesia por un adulterio cometido en ella.”

Kraft nos informa “que un edificio puede ser habitado por espíritus malignos. En tal caso que hay que pasar habitación por habitación, rompiendo cualquier poder malévolo, botando los espíritus e invitando al Espíritu Santo a tomar el control.” Es también posible endemoniar animales, a fin de darlos como mascotas a personas que uno quiere “contagiar”. Kraft relata como echó un demonio de un gato, y cuenta de una mujer “que sospechaba que su lorito tenía un demonio y, a fin de comprobarlo, le mandó hacer un truco que nunca había aprendido. El lorito lo hizo de inmediato, y más tarde se le expulsó un demonio.”

Peter Wagner sugiere que hasta las artesanías turísticas o las estatuillas religiosas pueden estar endemoniadas. Cuenta cómo los demonios contagiaron su propia casa y fue a causa de objetos decorativos que había traído de Bolivia. Sugiere que los “demonios pueden ligarse a objetos, casas u otros edificios, animales y personas” y sostiene que “cualquier cristiano perceptivo que ya ha vivido en una cultura animista no duda de esto.” Según él, existe la posibilidad de que los cristianos tengan que echar demonios de sus casas porque cogieron demonios por medio de objetos contagiados, o simplemente por haber visitado un templo pagano donde el demonio se ligó a ellos.

Ed Murphy, otro misionólogo, también apoya esta doctrina. Él escribe acerca de encantos y otros objetos relacionados con los espíritus. Afirma que tales cosas, al ser dedicadas a los espíritus malos en el momento de su fabricación, muchas veces quedan asociadas con los demonios. Estos objetos pueden ser pinturas, obras de arte, esculturas, imágenes, encantos, fetiches, libros y aun formas extremas de la música rock.

Respuesta Bíblica:
Kraft sostiene que Dios confiere su poder a lugares y a cosas y da como ejemplos el arca del pacto (1° Samuel 4:7), el vestido de Jesús (Mateo 9:20-21) y los paños y delantales de Pablo (Hechos 19:11-12). La lista podría extenderse más: la vara de Moisés (Éxodo 7:19-20), el manto de Elías (2° Reyes 2:8), etc. En el animismo y la magia, el poder se liga al objeto o al lugar mismo, mientras que en la Biblia reside en las manos de Dios y los objetos o lugares sirven solo como símbolos para comunicarle a la gente la
procedencia del poder.

Kraft afirma que el arca era un objeto con poder que les hizo mucho mal a los filisteos (1° Samuel 5:1-7).
Pero la Biblia indica que no fue el arca en sí la que turbó a los filisteos, sino Dios mismo (1° Samuel 5:7 y 9).
Igual sucedió cuando los israelitas le faltaron el respeto a Dios y miraron dentro del arca. No fue una fuerza conectada al arca la que los mató, sino Dios mismo (1° Samuel 6: 19-20).
Pero, ¿Qué del uso demoníaco de objetos? Kraft sostiene “que los artefactos que han sido dedicados a dioses ajenos (espíritus) contienen demonios”. Esta anterior afirmación contradice lo expuesto en las sagradas Escrituras. El apóstol Pablo declara que podemos comer carne que fue dedicada a dioses
paganos sin peligro alguno ( 1° Corintios 10:25-27), siempre y cuando nuestro proceder no sea motivo de tropiezo a otro que no tenga la misma convicción (1° Corintios 8:7-13) y que no participemos en ritos paganos, cosa que provocaría a nuestro Dios (1° Corintios 10:14-22).
Entonces, Pablo niega que un objeto dedicado a un ídolo pueda en sí transmitir una influencia nociva, aun si se ingiere. Los misionólogos de la Guerra Espiritual, en cambio enseñan que el contacto con tales objetos
conlleva el peligro de la opresión demoníaca.

2. La vulnerabilidad como consecuencia de las maldiciones.
Según esta segunda enseñanza novedosa, la maldición lo deja a uno especialmente susceptible al poder demoníaco. Como se acepta que los objetos pueden servir en la transmisión de demonios, se cree que las
palabras pueden hacer lo mismo.
Kraft argumenta que “el poder satánico puede residir tanto en palabras como en objetos”. Después elaboró esta teoría como sigue: “Los demonios pueden entrar a causa de una maldición… y el poder de una maldición puede reforzarse a través de un rito.” Kraft continúa su argumento:
“Parece que los demonios pueden engancharse en las maldiciones echadas sobre los antepasados de una persona. Un destacado líder cristiano de ascendencia judía me describió como se sintió totalmente
renovado al ser liberado de un demonio que lo afligía a raíz de la maldición que vino sobre los judíos en ocasión de la crucifixión de Jesús. Trabajamos una vez con una mujer cuya ascendencia contaba con siete generaciones de mujeres impedidas físicamente. Después de romper esta maldición, la mujer fue liberada de un demonio y dio a luz una bebecita sana”.
Ed Murphy reconoce también que las maldiciones de los satanistas o de aquellos que se han metido en el ocultismo son eficaces. Él relata que una vez, unos satanistas ayunaron, oraron y maldijeron a ciertos líderes cristianos. Tiempo después, esos líderes cristianos cayeron en la inmoralidad y fueron sacados del ministerio. Murphy afirma que debemos movilizar a los creyentes a una lucha de oración para romper estas maldiciones demoníacas.
Timothy Warner concuerda en el hecho de que las maldiciones llevan un poder oculto. Relata cómo se maldijo el edificio de una iglesia y cómo se hizo necesario levantar dicha maldición.
Peter Wagner también apoya la idea de que los creyentes pueden quedar bajo ataduras demoníacas como resultado de maldiciones lanzadas contra ellos por individuos o grupos. Cindy Jacobs da advertencias parecidas en cuanto a la eficacia de las maldiciones.
Respuesta Bíblica:
Cindy Jacobs declara que “los espíritus territoriales de una ciudad o región son grandemente fortalecidos por los encantos ocultos, las maldiciones, los ritos y los fetiches que usan los brujos y los satanistas”. Kraft, refiriéndose al poder que se puede atribuir a objetos y edificios, sostiene que “el poder dado a las palabras es fundamental en este campo. En muchos casos las palabras sirven de vehículo para el poder que se transmite a otras cosas”. Estas palabras dan la impresión de fundarse en dos supuestos que son ajenos al
espíritu de la Biblia:
● Que las palabras pueden tener un poder que es independiente de la voluntad de Dios, de los hombres o de los demonios. En este contexto, Cindy Jacobs cita Proverbios 18:21, pero este texto no dice que el poder está en la palabra, sino en la lengua; o sea que el poder de la palabra no es
independiente de la voluntad de la persona que la pronuncia.
● Que el poder para dañar es demoníaco, pero que los ritos y los conjuros humanos lo aumentan. Tal idea es básica para la magia y el animismo, pero no figura en la Biblia.
● Que el poder para dañar es demoníaco, pero que los ritos y los conjuros humanos lo aumentan. Tal idea es básica para la magia y el animismo, pero no figura en la Biblia.
3. La vulnerabilidad a través de la transmisión genealógica.
La guerra Espiritual propone que los demonios pueden transmitirse por herencia genealógica, como consecuencia de una maldición echada sobre la familia o por razones naturales. Un niño, por ejemplo,puede adquirir un demonio de sus padres, quizá en el mismo momento de concepción.
Timothy Warner sugiere que los demonios pueden tener derechos especiales sobre las personas si los antepasados de éstas llevaron una vida licenciosa o si se involucraron en actividades ocultistas.
Kraft opina que cuando alguien dedica su prole a un espíritu o aun dios, o si se vale de un poder mágico para quedar embarazada, o si simplemente se deja involucrar en un rito pagano, o se consulta a un adivino, entonces, en muchos casos, su niño estará endemoniado desde el momento de su concepción. El hecho de que pueda heredarse demonios -afirma él- es una ley del universo. Además Kraft sugiere que:
“Existen espíritus generacionales o de consanguinidad que han ganado entrada a la vida de una persona a través de la dedicación o la maldición de un antepasado de ésta. Los espíritus generacionales tienden a
provocar los mismos problemas de una generación a otra. En un caso descubrimos que tres generaciones sucesivas de mujeres necesitaron histerectomías casi a la misma edad. Eso no probó la existencia de un
espíritu generacional, pero sí nos advirtió acerca de su posible presencia, y en verdad lo encontramos”.
Ed Murphy también apoya la idea de transferencias diabólicas generacionales. Puesto que los padres adoptivos pocas veces saben la ascendencia completa de los hijos que adoptan, Murphy recomienda a
estos padres, como cosa de rutina, hacer pasar a los hijos adoptivos por un proceso de liberación.
Neil Anderson también cree que los hijos adoptivos son muy vulnerables a las influencias demoníacas y que: “Vienen a sus padres adoptivos cargados de problemas espirituales. Si piensa adoptar a un niño, recomendamos que esté presente en el momento del nacimiento, porque usted debe dedicar el niño al
Señor de inmediato, a fin de cancelar cualquier influencia demoníaca que pueda haber.”
Respuesta Bíblica:
Los defensores de la Guerra Espiritual intentan basar sus creencias en los textos que dicen que Dios visita “la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”
(Exodo 20:5 y 34:7). Varios de los misionólogos citados arriba declaran que dicha transmisión de maldad ocurre porque los demonios se ligan a los padres, y transmiten la maldad por herencia. Pero los textos en Exodo no dicen nada acerca de demonios, ni aún de una herencia. La interpretación natural de estos textos es que los valores morales se transmiten en el seno de la familia.
4. La vulnerabilidad por ubicación geográfica.
Esto parece realmente novedoso y novelesco. La idea es que ciertos espíritus, en especial aquellos de alto rango, tienen su base geográfica y ejercen su poder dentro de esos confines establecidos. Encontrarse dentro de esos límites lo hace a uno especialmente vulnerable al poder demoníaco. La presencia de estos espíritus poderosos explica porqué ciertas regiones en particular son resistentes al evangelio. La estrategia misionera debe, entonces, enfocarse en la guerra espiritual, a fin de quitar o “atar” a tales espíritus.
Una historia, que se ha repetido mucho, trata de un misionero que repartió folletos evangelísticos en un pueblo cuya calle principal demarcaba la frontera entre Brasil y Uruguay. Según el relato, la gente del lado
uruguayo no quería aceptar los tratados, pero los del lado brasileño sí. Además, algunas personas que habían rechazado los folletos estando del lado uruguayo, los aceptaron al cruzar al lado brasileño. Se dedujo que un poderoso espíritu territorial operaba en el lado uruguayo, mientras que el espíritu correspondiente del lado brasileño se había “atado”. Timothy Warner fue el primer misionólogo reconocido en proponer el concepto de espíritus territoriales. Él sostiene que Satanás asigna “un demonio, o un cuerpo
de ellos, a cada unidad geopolítica del mundo” y que debemos confrontar a los demonios relacionados con sitios específicos o unidades geopolíticas. Kraft propone que “espíritus de rango cósmico ejercen campos de fuerza sobre territorios, edificios y naciones y que Satanás puede contrarrestar el campo de fuerza de Dios, pero, a su vez, este campo de fuerza diabólica puede anularse por medio de la guerra espiritual a nivel cósmico, que conduce a impresionantes conversiones y a estadísticas de crecimiento de la iglesia. Es
asombroso, apunta Kraft, cuan libremente circula el evangelio cuando primero se ha limpiado el lugar de espíritus malos y se les ha hecho salir en el nombre de Jesucristo. Peter Wagner se ha destacado en su apoyo a esta doctrina, como redactor de publicaciones al respecto y por sus propios escritos. El también propone que se han asignado “espíritus malignos de alto rango” a ciertas regiones a fin de “encubrir el evangelio” dentro de su región e “impedir que se glorifique a Dios en su territorio. Concluye diciendo que “si
aprendiéramos a romper su control por medio del poder de Dios, la resistencia de los pueblos cambiaría de la noche a la mañana”. O sea, que si se hiciera un mapa de estos espíritus territoriales y se les venciera primero en guerra espiritual, entonces veríamos un tremendo incremento en el fruto de nuestros esfuerzos evangelísticos. Wagner identifica George Otis como “máxima autoridad” en el campo de preparar mapas de los lugares donde operan los espíritus territoriales. Juntamente con Wagner, Otis es el coordinador del programa de oración unida del movimiento AD 2000, y dirige el departamento de Cartografía Espiritual, dedicado a delinear las disposiciones enemigas en el mundo que incluyen los espíritus territoriales y sus cuarteles. El fin es movilizar a los cristianos a la oración que se basa en esta información para “atar al hombre fuerte”.
Respuesta Bíblica
El nuevo testamento no habla acerca de espíritus territoriales y los únicos textos en el Antiguo Testamento que podrían usarse para apoyar tal idea se encuentra en Daniel 10:12-14 y 20. Al término de tres semanas de ayuno y oración, un ángel se le aparece a Daniel y le comunica que su oración se oyó desde el primer día, pero que “el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días”. No se dice que este príncipe del reino de Persia era un espíritu territorial. Según la evidencia arqueológica disponible, el rey Ciro,
quien dio permiso para la reconstrucción del templo en Jerusalén, nombró a su hijo Cambiases como virrey de la región de Babilonia, que incluía el territorio de Israel. Se sabe que Cambiases no compartía la actitud
liberal de su padre hacia las religiones extranjeras. Por eso, una posible interpretación de este pasaje es que el ángel tuvo que luchar por tres semanas contra Cambiases para hacerle cambiar de idea, y permitir que los judíos continuaran con su obra de reconstrucción. Al fin Miguel, otro ángel más poderoso, le ayudó al primer ángel en su trabajo de persuasión. Siguiendo la misma interpretación, el ángel tuvo que regresar para luchar más contra este “príncipe de Persia” y entonces apareció un “príncipe de Grecia” (Daniel 10:20).
Este segundo príncipe sería el conquistador Felipe de Macedonia, que derrotó al imperio persa y se apoderó de Israel. El tampoco tuvo una actitud muy favorable hacia los judíos. En la misma forma, “el rey del sur” de
Daniel 11:15 sería el general de Felipe que, después de la muerte de éste, se hizo rey de Egipto.
La interpretación más común del pasaje es que el “príncipe de Persia” fuera un demonio que influía en el gobierno de Babilonia en contra de los intereses de los judíos. Aún así no se trataría de un espíritu territorial en el sentido moderno, porque sería asignado a un gobierno a fin de influenciar a personas. Según la teoría moderna, los espíritus territoriales ejercen su poder sobre una región así como un imán tiene su campo magnético dentro de un espacio. No hay necesidad entonces, de postular la existencia de espíritus territoriales para dar una explicación adecuada de los versículos mencionados. Además, cuesta creer que el Dios de la Biblia permita que los espíritus territoriales se le opongan. Pablo motiva el derecho de comer carne sacrificada a los ídolos (1º Corintios.10:25-26) con la siguiente cita: “porque del Señor es la tierra y su plenitud” (Salmo 24:1). Si la tierra y su plenitud son del Señor, entonces, los espíritus territoriales no caben.
¿EN QUE SE BASAN LOS POSTULADOS DOCTRINALES DE LA GUERRA ESPIRITUAL?
Tradicionalmente los evangélicos basaban sus creencias doctrinales exclusivamente en la Biblia. Se creía que otras fuentes (como las religiones no cristianas, el racionalismo humano, el ocultismo y cualquier otro contacto con demonios) no proporcionaban datos confiables. Es verdad que los defensores de la Guerra Espiritual citan la Biblia, pero es igualmente cierto que se apoyan, en por lo menos, seis fuentes extrabíblicas:
1. Información recibida de los demonios.
Una y otra vez, Murphy cuenta cómo los demonios confirman las ideas que él propone. Afirma: “he aprendido a impedir que los demonios me mientan”. A menudo comienza sus historias con una declaración como: “Lo obligué (al demonio) a revelar toda la jerarquía demoníaca que trabajaba en esta mujer y en su familia entera”. Después de contarnos de varios maneras cómo personas pueden “agarrar” demonios, Murphy termina diciendo: “como los demonios mismos confiesan”. También declara: “en varios casos de posesión demoníaca desde la infancia, los demonios han declarado su presencia en la ascendencia familiar.
No hay razón para dudar de lo que están afirmando”. Murphy reconoce que los demonios a veces mienten, pero tiene la confianza de que él “los puede obligar a decir la verdad”.
Kraft dice que en muchas iglesias, hasta la tercera parte de los miembros están endemoniados. Da listas largas de “nombres funcionales” de demonios: muerte, oscuridad, autorechazo, nerviosismo, violación, religiosidad, lesbianismo, coerción, bulimia, cafeína y zahorismo. Parece demorar sus exorcismos a fin de aprovechar primero la información que los demonios le pueden brindar, y afirma:
“Es valioso ordenarle al demonio que nos informe acerca del siguiente problema a resolver en la curación de una persona… Cuando tenemos toda su información, los mandamos a los pies de Jesús para que él disponga de ellos”.
Kraft ha escrito un capítulo algo raro intitulado “Cómo conseguir información de parte de los demonios”.
Entre otras cosas, él sugiere que, si el demonio vacila en dar la información necesaria por temor a represalias de demonios más poderosos, uno puede “poner un cerco de protección alrededor del demonio para salvarlo de cualquier venganza”. “Bajo tal protección, el demonio testificará libremente”. Peter Wagner también reconoce la posibilidad de conseguir información de parte de los demonios para la cartografía espiritual, aunque admite que: “los demonios son mentirosos y que uno no sabe hasta qué punto se puede
confiar en ellos”. Con todo Wagner mantiene que ciertos exorcistas “saben exactamente cuando los demonios mienten”.
Respuesta:
La realidad es que la Biblia nos dice claramente que Satanás es un mentiroso consumado (Juan.8:44), que no hay que prestar atención a los espíritus (Isaías.8:19) y que debemos alejarnos de cualquier doctrina que se base en información demoníaca (1° Timoteo.4:1). El hecho de que Cristo una vez le pidiera a un demonio que revelara su nombre (Marcos.5:9 y Lucas.8:30), no puede usarse como justificación para las prácticas mencionadas arriba, porque Cristo no buscaba información que no pudiera haber conseguido de otra manera. En otras ocasiones Cristo mandó a los demonios que se callaran (Marcos.1:34).
2. Información dada por practicantes de otras religiones.
Wagner sugiere que entre “los animistas, los nombres de espíritus territoriales son bien conocidos”. En su afán de promover la cartografía espiritual, nos cuenta de un nigeriano llamado Friday Thomas Ajah, que
antes de su conversión era:
“Un líder de alto rango en el ocultismo. Ajah informa que Satanás le había asignado el control de doce espíritus, cada uno de los cuales manejaba a unos 600 demonios, y que de esta manera él estaba en contacto con todos los espíritus que controlaban las ciudades y pueblos nigerianos.”
Wagner también sugiere que los dioses paganos del Antiguo Testamento, como Bel, son espíritus territoriales, así como Enlil, el dios de los sumerios, que conocemos gracias a la arqueología. Charles H. Kraft escribe en uno de sus libros “se nos acusa de creer que los animistas entienden cómo funciona el
mundo espiritual. Tengo que reconocer que esta acusación es cierta. Nosotros en occidente tenemos que aprender mucho de ellos”.
Kraft también expresa “tampoco aceptamos que los principios que creemos descubrir nos vienen por revelación satánica. Vienen de Dios, a través de seres humanos o de demonios a quienes obligamos, en el nombre de Dios, a decir la verdad.” Este mismo autor dice más adelante “Así como los científicos
occidentales han podido descubrir muchos principios del mundo natural, los animistas en otras partes del mundo han descubierto principios del mundo espiritual. No debemos desviarnos de las declaraciones bíblicas; pero sí creo que en este campo podemos ir mas allá de lo que la Biblia explícitamente afirma.” Los exponentes de la Guerra Espiritual hablan acerca de formar una ciencia del oculto mundo satánico a través del aporte de las diferentes culturas y religiones orientales sumado a las confesiones de los mismos
demonios y las experiencias personales iluminantes de ciertos misionólogos. Personalmente creo que, pretender que todo lo anterior pueda resultar en una ciencia espiritual, es negar o repudiar el distintivo de la reforma protestante “solo la Biblia y nada mas que la Biblia”. Pensar que muchos reformadores prefirieron morir martirizados antes que aceptar doctrinas o postulados extra-bíblicos.
Hablando del mundo espiritual, y en concreto, del mundo de los demonios, ¿cómo se puede pretender hacer de ello una ciencia? ¿Cómo es que pretenden encontrar “leyes” de un mundo que, según la Biblia, se mueve a base de mentira, pues Satanás es padre de ella? (S. Juan.8:44). Y todavía cuando teólogos pretenden arrancarles a los demonios ciertas “verdades”, dicen que esto lo hacen protegiéndolos del castigo que les darán otros demonios.
El mundo de las ideas es muy amplio y siempre dinámico. Todo pensador merece respeto. Pero al entrar en terrenos como los mencionados, una poderosa alarma suena y una luz roja se prende, para advertirnos que
estamos pisando terrenos demasiados peligrosos como para decir que son parte de la fe y práctica cristianas, no importa si quienes lo dicen son simples creyentes de una iglesia o reconocidos doctores de teología.
Es bueno recordar que todos los seres humanos nos podemos equivocar en el afán de buscar lo mejor. Los teólogos muchas veces muchas veces se han equivocado. Ejemplos en la historia de iglesia sobran: Martín Lutero dudaba de la autoría apostólica de Apocalipsis, Hebreos y Santiago. Calvino comentó todos los libros de la Biblia con excepción del Apocalipsis puesto que no lo consideraba inspirado. Todos los reformadores creían que la gran comisión ya se había cumplido en el primer siglo. Algunos de los reformadores aceptaban el bautismo de infantes y la unión de la iglesia con el estado. Por ello los cristianos estamos llamados a seguir el buen de los bereanos, quienes a pesar de que les hablaba el mismísimo apóstol Pablo, escudriñaban “cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos.17:10-11).
3. El uso de relatos.
Peter Wagner cree, en cuanto a temas que no se tratan directamente en la Biblia (como, por ejemplo, la posibilidad, según él, de que un creyente esté endemoniado) que es legítimo aprender de experiencias observables. Así como aceptamos testimonios acerca de la salvación, Wagner sugiere que recibamos testimonios sobre otros temas:
“Supongamos que una persona de confianza me dice que sus dientes tenían caries y que, después de orar, Dios los llenó. ¿Sería razonable en tal caso exigir pruebas médicas? A menos que haya razones para desconfiar, mi posición actual es aceptar sin reservas los testimonios de personas sinceras. No quiero ser crédulo, pero el apóstol Pablo nos exhorta a creer “todo” (1° Corintios.13:7) y, en tales casos, es mejor ser un creyente que un escéptico.”
Respuesta:
Es cierto que debemos tratar a la gente con respeto y amor, pero la posición de Wagner conlleva tres problemas:
1. Estas historias sirven como base de enseñanzas a otros y, en tal caso, la
Biblia exige que sean sometidas a un examen crítico (1° Tesalonicenses.5:21 y 1° Timoteo.4:7).
2. La experiencia puede ser genuina, pero esto no garantiza que la interpretación sea correcta.
3. Algunos de los relatos presentados por estos misionólogos no están bien
documentados, ni bien interpretados. Por ejemplo Wagner da la impresión de
que la repartición de tratados en los lados uruguayos y brasileños de la
frontera a que se hace mención en anteriores páginas, ocurrió
recientemente. En realidad, el evento tuvo lugar en 1947 y el misionero
involucrado, el reverendo Edward Millar, no pudo recordar ni el nombre del
pueblo ni el numero de las personas afectadas. Además, la interpretación es
dudosa. El mismo Wagner afirma que el 70% de los brasileños están
metidos en el espiritismo, algo que no parece concordar con la idea de que
los espíritus territoriales estaban atados del lado brasileño.

4. La evidencia de los resultados.
Los misionólogos citados creen que su forma de conducir la guerra espiritual aumenta en forma significativa los resultados evangelísticos obtenidos. Pero, en esta materia, las apariencias no son confiables.
Aparentemente, la predicación de Cristo en Galilea tuvo un éxito tremendo, hasta el extremo de que la gente quería hacerlo su rey (Juan.6:14-15). Pero cuando el Señor les explicó el costo del discipulado, relativamente pocos quedaron (Juan.6:66). Los verdaderos frutos evangelísticos deben medirse por los que quedan, no por los que, al principio, responden con entusiasmo.
Peter Wagner no se empacha de contar los “buenos” resultados logrados por la guerra espiritual. Unos de sus relatos preferidos es el caso dramático de exorcismo practicado por Lester Sumrall, un evangelista de las Asambleas de Dios, a Clarita Villanueva, una muchacha de 17 años, que fue mordida por demonios. El narra lo siguiente:
“Ya habían pasado cinco meses de predicación y solo se habían convertido cinco personas… pero a partir de la liberación de Clarita Villanueva (un gran milagro) 150.000 personas se salvaron y desde aquel día las Filipinas experimentaron un gran avivamiento. No puedo determinar si en ese tiempo se rompió el poder de uno o más espíritus territoriales. Pero la iglesia en las Filipinas ha crecido mucho en los últimos tiempos.”
Wagner se ha referido a esta historia varias veces para ilustrar su enseñanza acerca de los espíritus territoriales. La fuente que usó es un artículo que Sumrall escribió en 1986, pero el evento mencionado ocurrió en Mayo de 1953. En 1954, Sumrall dio a sus donantes un informe muy diferente del caso. Según este primer informe, 40 personas asistieron a su primer culto, 50 al segundo, 70 al tercero y 90 al cuarto, cuando cuatro pecadores pasaron adelante para recibir a Cristo. En 1955 Sumrall escribió otro artículo que
atribuía este éxito evangelístico a la amplia publicidad que recibieron en la prensa filipina la posesión demoníaca y la liberación subsiguiente de Clarita Villanueva:
“Nuestro trabajo se hizo conocer en toda las Filipinas de un momento a otro. Mi foto apareció en las primeras páginas de los periódicos y las revistas, de modo que la gente me reconocía en las calles. Nuestra obra recibió un reconocimiento que de otra manera hubiera costado años ganar”.
En ninguno de sus informes Sumrall menciona a los espíritus territoriales. Esto es, entonces, una conjetura que añadió Wagner.
5. Un “contador geiger” interno.
Los contadores geiger se utilizan para detectar campos invisibles de radiación. En una forma algo similar, Otis sugiere que los cristianos tienen “sentidos espirituales” con los cuales detectar la presencia de espíritus
territoriales. Otis llega a la siguiente conclusión: “mientras que ciertos individuos atribuyen esos sentimientos negativos a factores subjetivos, más y más cristianos están relacionando tales experiencias con la presencia
e influencia de espíritus territoriales” Otis también cree que tales sentimientos pueden ayudar en la cartografía espiritual.
Dawson declara que en Belo Horizonte, Brasil, “se puede sentir la victoria en los lugares celestiales”, mientras que en Manaus “uno queda oprimido por un espíritu dominante y contencioso, que tiene otros espíritus bajo su cargo”. Cindy Jacobs cuenta como pudo discernir “cuatro espíritus territoriales reinantes” sobre Mar del Plata, en Argentina. En forma similar, Sterk informa que “en un pueblo animista donde vivía en el sur de México, la dominación ominosa de la región era tan opresiva que una la podía sentir realmente”.
Una vez, un misionero pasó la noche en un pueblo de los aguarunas, una de las tribus amazónicas del Perú. Él preguntó si había cristianos en el pueblo y recibió la respuesta de que no sólo no había, sino que se había exigido que todo cristiano saliera de sus terrenos. El misionero pasó una mala noche y después relató que podía “sentir” la presencia del maligno allí. Al escuchar esta historia, otro misionero señaló que ese pueblo tenía una iglesia activa, y le preguntó al primer misionero: “¿qué palabra usó usted para cristiano?”
Al recibir la respuesta, el segundo misionero continuó: “La palabra que usted ocupó se reserva entre los aguarunas para los conquistadores españoles. Si usted hubiera preguntado por una iglesia, o creyentes, o una Biblia, hubiera recibido una respuesta muy diferente.
Esta historia verídica ilustra cuán fácilmente podemos confundirnos cuando se trata de sentimientos. Por eso, no podemos estar de acuerdo con estos misionólogos de la Guerra Espiritual, en cuanto a la confiabilidad de los sentimientos para medir la presencia de demonios.
Respuesta:
¿Se encuentra en la Biblia algún apoyo para la idea de que podemos “sentir” la presencia demoníaca? Por supuesto que no. La Biblia dice que los creyentes pueden y deben probar los espíritus por lo que dicen acerca de Jesucristo (1° Corintios 12:1-3 y 1° Juan 4: 1-3), y ver si concuerda con el testimonio apostólico (1° Juan 4: 5-6).
6. Revelaciones que vienen de Dios.
Kraft sostiene que Dios sigue dando “palabras de conocimiento” en cuanto a situaciones que nos confrontan:
“Las palabras de conocimiento me llegan mayormente como intuiciones. Otras personas las reciben de otra manera. A veces, un dolor en cierta parte del cuerpo les hace entender que deben orar por tal dolor en otra persona. A veces una palabra de conocimiento les vendrá en forma de un cuadro de la parte de un cuerpo que necesita oración”.
Kraft reconoce ” que comete errores” en este campo, pero sostiene ” que la gran mayoría de estas intuiciones resultan ser ciertas”. Peter Wagner sostiene que tales revelaciones personales ” nos permiten entender mejor lo que está haciendo el Padre” en situaciones específicas como las de enfermedad.
Respuesta:
Si Kraft y Wagner se atreven a explicar a otros lo que Dios está haciendo, entonces se están metiendo en el campo de la profecía, y deben entonces someterse a las normas bíblicas establecidas para ello. O sea, que no debe permitirse errores (Deuteronomio 18:22), ni desviaciones de la revelación que tenemos en la Palabra de Dios (Isaías 8:20).

IMPLICANCIAS PRACTICAS DE LAS DOCTRINAS DE LA GUERRA ESPIRITUAL.
1. En las relaciones sociales y familiares.
Jim, un misionero recién llegado, y Pilak, un autóctono, se hicieron buenos amigos. En señal de amistad, Pilak le regaló a Jim una muñeca típica de su país. Cuando Jim le mostró la muñeca a la familia misionera donde estaba alojado, ellos se asustaron y le advirtieron que la muñeca podría transmitir influencias demoníacas. De inmediato le pusieron un cerco de oración a Jim, a su esposa y a su bebé y les suplicaron que destrozaran la muñeca de inmediato. Después de unos días Jim y Pilak se encontraron de nuevo y
Pilak le preguntó a Jim si a su esposa le había gustado la muñeca. Pilak le explicó que la muñeca era valiosa y que sus vestidos se relacionaban con tradiciones antiguas de su país. Con desesperación, Jim tuvo que inventar cualquier excusa para posponer la invitación ya hecha a Pilak para que visitara su casa y se fue a las tiendas a buscar una muñeca igual. Por fin encontró una idéntica y la compró, aunque era muy cara, pues así pudo salvar su amistad con Pilak.
Alrededor del mundo, muchos misioneros se han dejado influenciar, en mayor o menor grado, por las culturas a las que han ido. Misioneros occidentales que en su tierra natal no eran afectados en su vida
cotidiana por la brujería y la veneración a espíritus de los muertos; hoy si son afectados y perturbados en los países donde la cultura oriental atribuye a los espíritus una influencia diaria en la vida de los seres humanos. Últimamente se ha desarrollado entre varios misionólogos un nuevo modo de entender el poder el poder satánico y las creencias indígenas, que afecta hasta la interpretación de las Sagradas Escrituras. Los misioneros que aceptan los postulados de la guerra espiritual están temiendo un posible contagio
demoníaco y se ven cohibidos para relacionarse espontáneamente con aquellos a quienes quieren alcanzar.
Por otra parte, los padres adoptivos temen contagiarse de los niños a los cuales van a adoptar, esto afectará su relación con ellos. Además, ¿cómo se sentirían los niños adoptados si, por rutina, tuvieran que ser sometidos a un exorcismo?
2. En cuanto al sentido de seguridad en Cristo.
Las doctrinas de la Guerra Espiritual tiene en común la idea de que un creyente puede ser vulnerable a demonios por razones que no tienen que ver con su conducta moral. Wagner manifiesta que “aun creyentes que viven en santidad” son vulnerables a maldiciones. Kraft describe cómo pudo echar 19 demonios de una mujer en una tarde y, dos días después, uno más. El resultado fue que ella “aunque ya era una cristiana dedicada, llena del Espíritu y con un ministerio activo, pudo experimentar una libertad que jamás había
conocido antes”. También escribe que “cuando la gente resulta estar endemoniada por herencia, es muy anticristiano sugerir que sea por su culpa. Son, más bien, víctimas y, de acuerdo con alguna ley del universo, quedan endemoniadas”.
Los evangélicos han creído tradicionalmente que deben cuidarse de la  influencia doctrinal, moral y espiritual de Satanás. Pero las doctrinas proclamadas por las Guerra Espiritual indican que, además de esto, los
creyentes están expuestos a ataques satánicos a través de regalos recibidos, de las casas que habitan, de regiones donde se vive y maldiciones de las cuales no tienen conocimiento. Así, inevitablemente, se aparta la atención de una vida santa y se enfatiza la necesidad de un conocimiento especial con el cual descifrar las claves que nos ponen en peligro.
La Guerra Espiritual con su filosofía va echando por tierra importantes verdades bíblicas:
a. La posición del creyente en Cristo.
En el primer capítulo de Efesios encontramos verdades fundamentales que ningún hijo de Dios debe ignorar.
* Dios nos bendijo con toda bendición espiritual (vs. 3).
* Estamos viviendo en lugares celestiales en Cristo (vs.3).
* Fuimos escogidos antes de la fundación del mundo para ser santos (vs.4).
* Fuimos predestinados para ser adoptados como hijos de Dios (vs.5).
* Fuimos predestinados para alabanza de la gloria de su gracia (vs.6).
* Somos aceptos en el amado (vs.6).
* Somos redimidos y perdonados (vs.7).
* Tenemos herencia en El (vs.11).
* Somos la alabanza de su gloria (vs.12).
* Somos sellados por Espíritu Santo (vs.13).
* Tenemos un anticipo de gloria futura (arras) en el Espíritu Santo que habita en nosotros (vs.14).
* Somos herederos de riquezas gloriosas (vs.18).
* Poseemos en nuestro interior el poder majestuoso de Dios, el mismo que resucitó a Jesús y le sentó a la diestra de Dios (vs.19-21).
La Guerra Espiritual pretende hacernos pensar que alguien bendecido con toda bendición espiritual, alguien que vive en lugares celestiales, alguien que fue escogido antes de la fundación del mundo para ser santo, alguien que fue predestinado para ser hijo de Dios, alguien que es la alabanza de la gloria de Dios, alguien que es aceptado por Dios, alguien que es redimido y perdonado, alguien que es el heredero de Dios, alguien que es sellado por el Espíritu de Dios, alguien que ya está viviendo anticipadamente la gloria futura, alguien que es heredero de las riquezas de Dios, alguien que tiene en su interior el mismo poder que levantó a Jesús de los muertos y le puso a la diestra de Dios… PUEDA SER POSEÍDO Y MOLESTADO A PLACER POR LOS DEMONIOS. Otros pasajes ignorados por quienes propugnan las ideas de la Guerra
Espiritual son:
S. Juan.10:27-30 donde se nos indica que estamos en el interior de las manos de Jesús y de Dios Padre y nadie quede sacarnos de aquel lugar seguro.
1° Juan.4:4 donde dice que el que vive en nuestro interior es mucho mayor que el que está en este mundo.
1° Juan.5:18-19 encontramos que si permanecemos en Cristo, el Diablo no puede tocarnos, aunque siempre estará lanzando sus sugerencias como dardos de fuego (Efesios.6:16).
b. Los resultados de la obra de Cristo.
La Guerra Espiritual pasa por alto los resultados de la obra expiatoria y redentora de Cristo.
Colosenses.1:13 “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”. Este versículo dice que “nos ha librado” (griego tiempo aoristo) para siempre de la potestad de las tinieblas y ahora estamos en reino de su amado Hijo”.
Hebreos.2:14 “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo”.
Romanos.8:31 “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
Romanos.8:38-39 “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”.
3. Regresión al temor.
La llamada Guerra espiritual, es el tema conversado en casi toda reunión de pastores y líderes del día de hoy; también es el tema de una gran cantidad de canciones cristianas y conferencias en los púlpitos de muchas iglesias. Al pueblo de Dios constantemente se lo está convocando a sesiones especiales de oración con lemas como “guerra santa”, “guerra espiritual”, “batallas sin fronteras”, “esto es guerra”, “preparándonos para la batalla final”, “atando al hombre fuerte”, y otros semejantes. Cuando los cristianos se encuentran y
se saludan, es común que uno le diga al otro: “Hermano, estoy haciéndole la vida imposible al diablo”, o “hay que meterle candela al diablo”. Estas muletillas se han pegado en los labios de muchos creyentes, se repiten en los púlpitos de las iglesias y en los programas radiales y televisivos”. Pero la realidad nos muestra que muchos cristianos que andan al son de los tambores de la Guerra Espiritual ahora “ven ” y “perciben” demonios en todo lugar y circunstancia. El efecto ampliamente visible es que, aunque dicen que
“están declarando victoria”, viven en un estado mental de temor constante a las fuerzas del mal. Muchos creyentes viven en una ansiosa preocupación y temor por la presencia y acción demoníaca en todas las cosas que hacen y en las esferas en que se mueven. En situaciones tan simples y normales como un ave que vuela de noche, el sonido del timbre del teléfono en la madrugada o de repente se apaga las luces por el corte del suministro eléctrico y los cristianos se sobresaltan. Algunas veces alzan la voz y dicen: “la
sangre de Cristo”, o “Satanás te reprendo”. Los niños ya no saben con cual juguete pueden jugar por temor a que los espíritus malos les afecte. Asimismo adultos preguntando y rehusando tocar esto o aquello, y llenándose de temores porque no saben qué hacer con muchos objetos.
El asunto va más lejos aún. Porque los cristianos,, al igual que las demás personas, vivimos tocando objetos de toda clase, cuyo origen desconocemos. Y desconocemos quienes y con qué motivos hicieron o fabricaron las cosas. Es común hoy escuchar de marcas de ropa, de empresas dedicadas a la alimentación, de obras de arte, de música y otras cosas, cuyos dueños o autores están vinculados con movimientos satánicos, con la Nueva Era, que practican ritos extraños y orgiásticos o que son miembros de una agrupación esotérica. A menudo se dan en las congregaciones algo que ya es un rito: “limpiar” el templo de espíritus malos porque, si no, el culto no sirve y no llega la bendición. La aparición de toda esta moda llamada “guerra espiritual” ha traído a muchos un sentimiento de temor que invade su persona. Esto tiene gran semejanza con los efectos que producen las religiones animistas. La Guerra espiritual está produciendo un fenómeno del tipo psicológico que se está expandiendo rápidamente, que en vez de traer paz y victoria (como se presume), hace que el temor tome lugar. Muchos creyentes ahora parecen no
sentirse seguros si andan solos o si están en un lugar que no sea la iglesia, pues es en ésta donde, mediante cantos y pronunciamiento de consignas, se sientes protegidos.
Estudiando los postulados de la Guerra Espiritual y evaluando su afectación en la experiencia de la vida cristiana, nos surgen algunas preguntas. ¿En que queda, entonces, la libertad con que Cristo nos ha hecho libres? (Gálatas.5:1, Juan.8:32, 36). ¿En qué queda el hecho de haber sido trasladados del reino o poder de las tinieblas, al reino victorioso del Hijo de Dios, el cual “nos ha librado de la potestad de las tinieblas?”

(Colosenses.1:13). ¿En que terreno quedan la verdad y el hecho de que ahora en Cristo no hemos “recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor?” (Romanos.8:15). Vemos en las Escrituras que el resultado de la obra de Cristo fue hacernos libres de la culpa, libres del poder del pecado, libres de la fuerza del mundo, y libres del temor y del poder de Satanás. Como conclusión podemos decir, que los planteamientos teóricos que esgrimen los que proclaman la Guerra Espiritual, no están basados en las Escrituras sino en experiencias personales (misionología) y en cuestiones antropológicas.

4. Regresión al misterioso pasado personal.
Existe una gran cantidad de cristianos que ahora están afanadísimos en el estudio de su árbol genealógico, investigando si existió entre sus padres, abuelos, bisabuelos y generaciones más antiguas algún tipo de maldición con la finalidad de “romperla”. Me imagino que a muy corto plazo habrá quienes, en dicho afán, se someterán a la hipnosis. No está lejos el día en que aparezcan pastores dedicados a hipnotizar cristianos para ayudarles a recordar los problemas, fracasos o traumas de sus ancestros (cosa que se conoce como la “memoria recobrada”).
En cambio, la Biblia dice que quien se arrepiente de sus pecados y cree en Jesucristo como salvador, no solo tiene vida nueva y eterna, sino que es nacido de nuevo. Es engendrado de la voluntad de Dios (S.Juan.1:13; 3:5-8). Quiere decir que el nuevo nacimiento implica, entre otras cosas, una ruptura con el pasado desconocido. Pero dentro de todo este nuevo modo de pensar (filosofía), lo que se dá es claramente una forma de regresión. Y aún pero, porque es una regresión a campos de oscuridad y misterio, que no sólo es
prácticamente imposible sondear, sino que no tiene asidero en ninguna página de la Biblia. ¿Quién puede saber con certeza cuáles y cuantas maldiciones pesan sobre los antepasados? ¿Quién puede saber las cosas que se hicieron o se dijeron en lo oculto 25, 50, 75, 100 o más años atrás? Y si se pudieron saber algunas cosas, ¿se puede tener la certeza de que ya se conocen todas? Por esto este tipo de regresión, además de no tener ninguna enseñanza bíblica que la sustente, nos hace entrar en un tipo de juego
sumamente engañoso y peligroso.
Respecto de quienes están tratando de recordar lo acaecido en generaciones pasadas, los especialistas no cristianos ya están llamando la atención, por un lado, al grave peligro que encierra el asunto de la “memoria recobrada”, que está sirviendo para traer disturbios personales y hogareños a miles, pues muchos de los supuestos recuerdos que se logran, jamás fueron reales. A esto ya se le conoce como el “síndrome de la falsa memoria”, respecto de lo cual ya se han formado organismos en los Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda, Canadá, Australia y Nueva Zelandia para combatirla por su falsedad demostrada (La Nación 29/10/95). Por otro lado, se debe señalar el peligro de la hipnosis que se emplea, supuestamente, para recordar el pasado ancestral. La hipnosis no neutral, pues la persona en dicho estado puede verse influenciada por quien la lleva al trance.
Es muy interesante que quienes hoy están promoviendo tipos de experiencias semejantes son los que, jugando con la “memoria ancestral”, están “descubriendo” que ellos vivieron en otras épocas remotas y que lo que hoy son, es una experiencia de reencarnación. Los cristianos no creemos tal cosa. Eso no es demostrable. Y mucho menos bíblico. Lo que sí se concluye de esto es que la memoria y las experiencias hipnóticas son algo muy peligroso como para darle la importancia que está tomando en el mundo
evangélico. Lo que no debemos olvidar es que a partir de la conversión, el apóstol Pablo nos propone el siguiente ejemplo: “una cosa hago, olvidando ciertamente lo que queda atrás me extiendo hacia delante”. (Filipenses.3:13-14; 1º Corintios.9:24).
5. La transferencia de responsabilidad.
Otro aspecto que ha venido relacionado con todo el énfasis en lo demoníaco es la transferencia de responsabilidad del cristiano a Satanás por sus pecados o faltas. Algunos aducen que pecan porque se trata de un problema generacional, o de una maldición de sus ancestros que los tiene “atados” y los lleva a caer, o porque el poderoso y maligno enemigo los engaña constantemente. En Proverbios.28:13 encontramos lo siguiente: “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se apartará alcanzará misericordia.”
1º Juan.1:7 dice: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.
En todo el Salmo 51 podemos apreciar las consecuencias de no asumir la responsabilidad por nuestros pecados. El rey David experimento tristeza, depresión y amargura. Que triste desenlace espera a aquellos que justifican sus pecados en los postulados de la Guerra Espiritual.
6. Modalidad de guerra en la practica del evangelismo y las misiones.
La lucha contra los llamados espíritus territoriales ha conducido a líderes a tomar acciones como la de tirar aceite desde un avión sobre ciudades y regiones con la finalidad de echar de su terreno al demonio que tiene allí su señorío. La mentalidad de la Guerra Espiritual a llevado a algunos a tirar sal. Otros ya practican poner sangre en el dintel de la puerta de la casa. Sabemos que la Biblia enseña que se puede ungir a los enfermos con aceite y orar para su sanidad (Marcos.6:13, Santiago.5:14). Pero, ¿dónde se enseña en la
Biblia que hay que rociar aceite sobre ciudades para desalojar al enemigo?
Muchas de las historias que cuentan algunos hermanos acerca de los territorios que gobiernan determinados demonios son muy inconsistentes en sus datos. A menudo ciertos predicadores relatan unas hazañas tan extraordinarias que dan la impresión de que toda autoridad demoníaca ha cesado en ciertos sitios, que la clase política ha cambiado radicalmente, que los espíritus que controlan los territorios de las mafias de narcotraficantes se han atado, y que ese miserable negocio está a punto de desaparecer. Pero la
realidad se presenta muy diferente de dichos relatos. Porque las cosas siguen igual o van empeorando.
Es triste decirlo, pero algunos evangelistas, pastores, profetas y misioneros, algunos ávidos de publicidad y de abrirse espacio en el mundo, cuentan cosas que no resisten una prueba. Por ello la necesidad de cuestionar estas cosas, con honestidad, seriedad y sobre todo a luz de las Sagradas Escrituras.

UNA PALABRA FINAL
El peligro mayor que enfrentan muchos cristianos en Latinoamérica, es no investigar a fondo los postulados doctrinales de los nuevos movimientos evangélicos. Estamos acostumbrados a hacer juicios de valor a priori en vez de escudriñar cuidadosamente y revisar cada detalle. Somos rápidos en pronunciar un veredicto sin antes haber analizado cuidadosamente toda la evidencia que disponemos. ¿Que pensaría usted de un Juez que emite un criterio sobre un caso solo por haber estudiado una parte del prontuario? La historia de la humanidad está repleta de casos bien documentados de errores cometidos por la justicia, al haber enviado a la cárcel a personas inocentes. Creo que ello se debe a la ausencia de una investigación seria e imparcial.
He tenido la oportunidad de conversar con muchas personas que andan al son de los tambores de la Guerra Espiritual y me he dado cuenta después de algunas preguntas específicas que ellos no están del todo de acuerdo con los postulados sostenidos por la Guerra Espiritual. Algunos no creen que los cristianos puedan ser poseídos por demonios (esta es la columna vertebral del movimiento), otros dudan del poder de las maldiciones o de la transmisión genealógica de demonios. Es decir, muchos manifiestan por un lado estar de acuerdo con la Guerra Espiritual pero al mismo tiempo rechazan de plano parte de lo que es su Doctrina fundamental (el Credo del movimiento).
Esto me recuerda el tiempo de mis estudios en la secundaria cuando mis compañeros incrédulos bailaban bajo el ritmo de una música extranjera cuya letra no entendían. Yo les preguntaba ¿entiendes lo que dice la canción? Ellos me respondían: ¡NO! ¡Que importa la letra, lo importante es el buen ritmo!!! Creo sinceramente que muchos verdaderos cristianos están moviéndose al ritmo contagiante de la Guerra Espiritual sin comprender a fondo sus doctrinas… ¿pero se siente bien verdad?
Muy por el contrario, los hermanos de Berea nos dejan un hermoso ejemplo de lo que debemos hacer como hijos de Dios ante cualquier novedad teológica de nuestros tiempos, ellos escudriñaban “cada día las
Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos.17:10-11).

Fuente: Por Pr Mario Rodriguez Cardozo Ministerio “La Biblia Dice” www.labibliadice.org

BIBLIOGRAFIA
* Dawson, John (1989) Taking our cities for god: how to break spiritual strongholds. Creation House.
* Jacobs, Cindy (1991) Possessing the gates of the enemy, Chosen.
* Kraft, Charles (1989) Christianity with power: your worldview and your experience of the supernatural.
Servant
* Kraft, Charles (1992) Defeating dark angels: breaking demonic oppression in the believer’s life. Servant.
* Kraft, Charles (1993) Deep wounds deep healing.
* Murphy, Ed (1992) Handbook for spiritual warfare, Nelson.
* Otis, George (1991) The last of the giants, Chosen.
* Otis, George (1993) An overview of spiritual mapping, Wagner (1993).
* Sterk, Vernon (1991) Territorial spirits and evangelization in hostile environments.
* Wagner C. Peter (1987) Signs and wonders Today, Creation House (Trad: Señales y prodigios hoy, (1985)
Vida).
* Warner, Timothy (1991) Spiritual warfare, Crossway
* Wimber John (1986) Power in evangelism, Harper and Row.
* Poder y Misión (debate sobre la Guerra espiritual en América Latina) Indef.

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2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Ramiro
    sep 15, 2009 @ 02:10:30

    Bendiciones, mi nombre es Ramiro, he tenido el gusto de poder encontrar su blog, y me ha sido de mucha bendicion para mi mente y espiritu.Le cuento como he llagado hasta aqui ( su blog )…
    Soy de nacionalidad Argentina y vivo actualmente en la ciudad de Buenos Aires ( Capital ), en una zona muy cercana a lo que es capital, existe un lugar llamado ¨Isla Maciel¨ es una villa de emergencia, ( barrio pobrisimo en gran manera ),el asunto es que estoy predicando en ese lugar hace ya unos 6 años,ha coemnzado en estos ultimos años a llegar gente con sed de la presencia de Dios, el Señor me ha revelado a traves a de su Palabra que estas personas necesitan ser ministradas, mis dudas vienen a partir de que en la iglesia en donde congrego no preparan lideres con estas caracterizticas ( ministrar liberacion, sanidad, etc) y yo la verdad que necesito informacion de estos temas.Si usted podria facilitarme algun tipo de informacion, enormemente se lo agradeceria.
    Muchas bendiciones!!!

  2. MARCELO
    sep 15, 2009 @ 13:53:33

    Hola Ramiro

    PArece ser que su problema es parecido al mio. Mire, yo encontre alguna ayuda en la siguiente página

    http://www.carlosannacondia.org/

    Espero que le sea de utilidad.

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