Los Testigos de Jehová y la Resurrección de Cristo
22 jul 2009 6 comentarios
in Doctrinas Cristianas, Sectas, Teología, Testigos de Jehova Etiquetas: Resurrección de Cristo
Los Testigos de Jehová
y la Resurrección de Cristo
por Pablo Santomauro
Los Testigos de Jehová (TDJ en adelante) niegan que Jesucristo haya resucitado en forma corporal. Veamos algunas citas de su propia literatura:
· “El primogénito de los muertos fue levantado de la tumba no como una criatura humana, sino como un espíritu”. (Sea Dios veraz, p.276)
· “En su resurrección dejó de ser humano. Fue resucitado como una criatura espiritual”. (El Reino viene, p.258)
· “Jesucristo no fue levantado como humano” […] “Jesucristo … murió y fue resucitado como un espíritu”. ( Atalaya, Julio 1, 1998, pp 14, 20)
De acuerdo con la Torre del Vigía, Jesús era Miguel antes de nacer de María y después de su muerte volvió a asumir su identidad como el arcángel Miguel:
- “La evidencia muestra que el Hijo de Dios era conocido como Miguel antes de venir a la tierra y también es conocido por ese nombre desde su retorno al cielo donde reside como el espíritu glorificado del Hijo de Dios”. (Razonando de las Escrituras, 1985, p. 218)
Quizá le sorprenda todo esto, pero es bueno que lo sepa ya que por lo regular los TDJ le van a decir, “Nosotros creemos y enseñamos la resurreccción de Jesucristo?” Es en esta coyuntura cuando usted tiene que preguntarles: “¿En qué clase de resurrección? Es aquí donde los TDJ no tienen más alternativa que contestar: “Jesús no salió de la tumba con el mismo cuerpo, resucitó con un cuerpo spiritual”, y les van a citar “El rey, Cristo Jesús, fue muerto en la carne, y fue resucitado como una criatura espiritual invisible. El hombre Jesús está muerto, muerto para siempre” (Sea Dios Veraz, p.122. Edición 1946).
¿Tienen razón los TDJ? La respuesta es crucial porque si están equivocados con respecto a la resurrección de Jesús también lo están respecto a su Deidad, y si están equivocados con respecto a la Deidad de Cristo tienen un gran problema, su salvación corre un gran riesgo porque un falso Jesús no tiene poder para salvar.
¿Estarán en lo correcto? Puede parecer paradójico, pero busquemos la respuesta planteando tres preguntas básicas.
1) ¿Es posible que Jesucristo haya sido resucitado corporalmente de la muerte?
Para contestar esta pregunta debemos repasar las historias de todas las resurrecciones de la Biblia, que si bien no fueron tan gloriosas como la de Jesucristo, vamos a ver que existe entre ellas un elemento común que establece la norma.
a. El hijo de la viuda de Sarepta (1 R. 17:8-24)
b. El hijo de la sunamita (2 R. 4:18-36)
c. Un hombre que estaba a punto de ser sepultado es arrojado en el sepulcro de Eliseo y cuando toca los huesos de Eliseo, revive y se pone de pie. (2 R. 13:21)
d. Jesucristo resucita a la hija del principal de la sinagoga (Mt. 9: 18-25)
e. La resurrección de muchos santos (Mt. 27:52-53)
f. Jesucristo resucita al hijo de una viuda (Lc. 7:12-15)
g. La resurrección de Lázaro (Jn. 11:38-44)
h. Pedro resucita a Tabita (Hch. 9:40)
i. Pablo resucita a Eutico (Hch. 20:9-12)
Todas estas resurrecciones tienen algo en común, fueron corporales, físicas, materiales. Las personas resucitaron en un cuerpo de carne, sangre y huesos. En ninguna de estas instancias podemos encontrar un ejemplo de alguien levantándose de la muerte en un cuerpo espiritual etéreo, invisible, inmaterial. No hay otra forma de resurrección en la Biblia que no sea la corporal.
Tomando en cuenta la información anterior, ¿es posible que la resurrección de Cristo haya sido corporal? Respuesta: Sí, es muy posible.
2) ¿Es probable que Cristo haya resucitado corporalmente?
“Posible” significa que puede pasar como no puede pasar, en tanto que “probable” significa que es más seguro que pase a que no pase. En otras palabras, “probable” está dentro del campo de las estadísticas, los porcentajes, las probabilidades.
Basados en lo que ya vimos, o sea, que en todas las referencias bíblicas a la resurrección, son los cuerpos los que son levantados, los que recuperan la vida, ¿hay alguna indicación en la Biblia que abra la probabilidad de que la resurrección de Cristo fuera diferente a todas las demás? (Recuerden, hablo estrictamente de la forma de resurrección)
¿Podemos encontrar en la Biblia el ejemplo de alguien siendo resucitado como una criatura-espíritu? NO
¿Es acaso la resurrección de Cristo descrita o detallada en forma diferente a las demás? NO. La misma terminología usada para las otras resurrecciones, se usa también para describir la de Jesús.
¿Qué CONCLUSION LOGICA podemos presentar? Desde que todas las resurrecciones en la Escritura son de naturaleza corpórea y no existe ningún ejemplo o caso de resurrección espiritual, entonces Cristo deber haber resucitado de la muerte en forma corporal. Esta es la única conclusión a la que podemos llegar: Es altamente probable que Jesucristo haya resucitado físicamente.
3) ¿Fue Jesucristo realmente resucitado corporalmente de acuerdo con la Biblia?
La respuesta es sí. La Palabra de Dios lo confirma en varias partes. Jesús mismo dijo que él resucitaría en forma corporal, en el capítulo 2 de Juan:
Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto? Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo. (Jn. 2:18-21) (subrayado nuestro)
Esta es la única profecía de Cristo con respecto a la naturaleza de su resurrección. Ustedes deben circular la palabra “cuerpo” en sus Biblias, y anotar al lado la palabra “soma”. “Soma” no puede ser traducido de ninguna otra manera. En la Biblia siempre se refiere a cuerpo físico, palpable, tangible.
Este pasaje es ideal para que usted ponga al Testigo de Jehová a leerlo en voz alta. Recuerde, la Palabra es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. De esta forma usted plantar la semilla en el corazón del sectario.
Ilustro con una historia contada por Walter Martin. Hace ya tiempo, mientras daba un estudio sobre la Deidad de Jesucristo en una fría noche de invierno en una iglesia de Long Island, Martin relataba que a medida que avanzaba su presentación, observó que un buen número de los asistentes mostraban gestos de aprobación a sus palabras, pero casi la mitad de los asistentes estaban molestos, ofuscados, movían la cabeza en señal de desacuerdo. Más tarde se enteró que prácticamente todo el Salón del Reino de la vecindad había concurrido. Cuando llegó el período de preguntas y respuestas una mujer se puso de pie, ella era la voz cantante del grupo de TDJ. La dama lo bombardeó con preguntas como por 35 o 40 minutos. Las preguntas eran contestadas, la mujer se irritaba, yo la mandaba a sentar, narraba Walter Martin, y a los pocos segundos se levantaba de nuevo. La mujer era brillante en sus planteamientos. Luego me entero que hacía diez años que venía enseñando en la congregación de los TDJ, agrega Walter Martin.
Terminó el tiempo de las preguntas y Martin ya estaba pronto para retirarse, deseando llegar a casa y dormir, cuando en el atrio de la iglesia estaban todos los TDJ esperándolo para continuar … hasta la medianoche.
Ya cansado, contaba el Dr. Martin, el Espíritu Santo puso en su corazón hacerle una pregunta a la dama y expresó: “Ud me ha hecho preguntas toda la noche, ¿qué le parece si yo le hago una pregunta a usted? “Me parece bien”, respondió la mujer.
.—“Supongamos que en la Biblia hubiera un pasaje que dijera que Cristo resucitaría con un cuerpo inmortal, en forma corporal, ¿le creería usted a la Biblia?”
.—“Pero no existe ningún pasaje que diga eso”.
.—“Yo dije ‘supongamos’ que existe un pasaje donde Cristo mismo anunciara su resurrección en forma corporal. No dije que el pasaje existiera. ¿Le creería usted a la Biblia?”
.—“En ese caso sí le creería a la Biblia, pero sé que no existe ese pasaje”.
.—“Pero sabe usted, ese es mi problema. Yo encontré tal pasaje. ¿Puede usted Leer Juan 2: 18 al 21 en voz alta, por favor?”
Se hizo silencio y la mujer leyó:
“Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto? Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo”. (Jn. 2:18-21) (subrayado nuestro)
El doctor Martin comentaba que la mujer sobre el final del pasaje comenzó a tartamudear al llegar a la palabra “cuerpo”. Martin agregó, “Nunca ví una posición argumentativa desintegrarse tan rápido. El pasaje fue como un balde de agua fría. La dama balbuceó: ‘Bueno … tengo que revisar … estudiar… consultar esto… necesito tiempo’”.
Walter Martin cuenta que dos semanas más tarde recibió una llamada del pastor de la iglesia. La mujer había llegado hasta él en un estado de desesperación evidente, se notaba que no había dormido bien durante días. Ella confesó que el texto de Juan 2 la había mortificado al punto de pasar las noches en vela. No pudo encontrar una explicación para refutar la fuerza del pasaje. Le confesó al pastor que había llegado a la conclusión de que si la Torre del Vigía estaba equivocada en la resurrección, también se equivoca en quién es Cristo, y si es así ella estaba perdida. Finalmente, en su angustia, la mujer le preguntó al pastor, “¿Qué debo hacer para ser salva?” Allí mismo y en ese instante el pastor la condujo en oración a los pies de Cristo.
Al siguiente domingo volvió al Salón del Reino y enseñó en la verdad de Juan 2. Fue expulsada de los TDJ pero tres de sus estudiantes fueron salvos ese día. Volvió a su casa y procedió a quemar toda la literatura de la Watchtower y se dedicó a recorrer el vecindario, ahora llevando el verdadero evangelio de Cristo, no el falso evangelio de los TDJ. Walter Martin siempre dijo acerca de los TDJ: “Si por una mentira barrieron el vecindario, por la verdad barren el universo”. Vemos así que Dios también sigue salvando sectarios hoy en día cuando los cristianos estamos bien preparados para dialogar con ellos.
No le quepa la menor duda, Cristo resucitó corporalmente, y si usted es Testigo de Jehová y se ha guiado solamente por la literatura de la Watchtower, sepa que le han engañado. Examine la evidencia bíblica. <>
(Continuará …)
Comentario a Hechos de los Apóstoles 1
22 jul 2009 Comentarios desactivados
in Teología
Comentario a Hechos de los Apóstoles 1
Hechos Apostólicos es un estudio de la Edad Apostólica de la iglesia cristiana temprana. Es la continuación milagrosa de la obra de Jesús en el primer siglo, a través de la obra del Espíritu Santo y su iglesia. Presenta el ministerio de Pedro, de los doce apóstoles y de Pablo de Tarso, en su cumplimiento de la Gran Comisión desde el Día de Pentecostés hasta llevar el evangelio a Roma, el capital del mundo.
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1.
Comentario a Hechos de los Apóstoles
Introducción
Autor: Stanley M. Horton -Editorial vida- ISBN 0-8297-1305-0
El libro de los Hechos es especial. No hay ningún otro libro semejante en toda la Biblia. Ciertamente, tenemos otros libros históricos en el Antiguo Testamento. Sin embargo, estos ponen de relieve los fracasos, los pecados y la idolatría que impedían que el pueblo de Dios recibiera la plenitud de sus bendiciones.
En el libro de los Hechos, esos fallos se hallan en el pasado. Israel ha aprendido la lección, y la idolatría ya no es problema. Más importante aún es que Jesús ya ha venido. Su muerte en el Calvario ha puesto en vigencia el nuevo pacto (Hebreos 9:15). Con su resurrección les ha traído bendición y gran gozo a sus seguidores (Lucas 24:51, 52). Hay una sensación de plenitud y al mismo tiempo de entusiasmo provocado por una jubilosa esperanza que invade todo el libro.
Originalmente, el libro carecía de título. Sin embargo, desde mediados del siglo segundo D.C., ha sido conocido como Los Hechos de los Apóstoles. Es probable que este título surgiera porque en el primer capítulo se dan los nombres de los apóstoles (1:13). A pesar de esto, a medida que recorremos el libro, vemos que no se vuelve a nombrar a la mayoría de ellos, y algunos sólo son mencionados de paso. El único que sobresale en la primera parte del libro es Pedro, y el único que sobresale en la segunda es Pablo.
En realidad, el Espíritu Santo se destaca más que los apóstoles. El libro presenta la forma en que el mismo Jesús enfocó la atención sobre Él (1:4, 5). Después, es el derramamiento del Espíritu (2:4) el que pone en movimiento la acción del libro. Se menciona al Espíritu, o se hace referencia a Él un total de cincuenta y una veces. Por este motivo, muchos han sugerido que estaría más acertado un título como Los Hechos del Espíritu Santo.
No obstante. Hechos 1:1 sugiere que podríamos agrandar ese título un poco. Observe la palabra “comenzó”. El tratado anterior (el evangelio según Lucas) recogía lo que Jesús había comenzado a hacer y enseñar. Por tanto, el libro de los Hechos recoge a su vez lo que Jesús continuó haciendo y enseñando a través del Espíritu Santo en una Iglesia que crecía y se esparcía. Aunque Jesús se halla ahora en la gloria, a la derecha del trono del Padre, todavía está realizando su obra en el mundo actual. Así, muy bien podríamos ponerle al libro de los Hechos un título un poco alargado que diría: Los Hechos del Señor Resucitado por el Espíritu Santo en la Iglesia y a través de ella.
Sin embargo, debemos reconocer que así como el ibro de los Hechos no nos da detalles sobre todos los apóstoles, tampoco nos relata toda la historia del crecimiento de la Iglesia. En muchos casos sólo nos da breves resúmenes de lo acontecido. A las iglesias de Galilea y Samaria les presta muy poca atención (9:31). Hay sucesos importantes, como el crecimiento de una vigorosa iglesia en Egipto durante el siglo primero, que no son mencionados en absoluto. Por otra parte, hay algunos sucesos que son presentados en forma muy detallada. (Vea los capítulos 8, 10, 11 y 28)
Es probable que los discursos y sermones que se destacan tanto en el libro sean también resúmenes. Por ejemplo. Pablo predicaba algunas veces hasta la medianoche (20:7). También hay otras ocasiones que evidentemente requerían todo un culto en la sinagoga, y sin embargo lo que está escrito se puede leer en pocos minutos. Sin embargo, se ve claramente que estos discursos reflejan el estilo y los puntos clave de la predicación de los apóstoles, y también sus propias palabras. Los relatos condensados fueron necesarios. Debido a la cantidad limitada de espacio disponible en los antiguos libros o rollos de papiro. Si se hubiera contado toda la historia del crecimiento y el desarrollo de la Iglesia primitiva, con todos los milagros y señales relatados en sus pormenores, hubiera llenado varias series de libros del tamaño de la Enciclopedia Británica. (Compare con Juan 20:30, 31; 21:25.)
También hay otro factor más que no tiene que ver con las limitaciones de espacio. Hoy día, nadie podría escribir una narración reuniendo simplemente todo lo que aparece impreso en los diarios. El historiador debe seleccionar los sucesos que le parecen significativos, los que señalan tendencias, cambios y relaciones. Por esto Lucas sigue un tema sugerido por las palabras de Jesús: “Me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” (1:8). Los siete primeros capítulos se centran en los sucesos de Jerusalén, y describen el crecimiento y las pruebas iniciales de la Iglesia. Entre el capítulo 8 y 12 se revela cómo el Espíritu rompió barreras en Judea y Samaria. Finalmente, del 13 al 28 presentan la forma en que el Evangelio comenzó a moverse hasta lo último de la tierra. En ellos se destaca la existencia de nuevos centros para el esparcimiento del Evangelio en Antioquía, Efeso y Roma. La claridad y la progresión lógica de Lucas hacen que la mayoría de los eruditos que creen en la Biblia estén de acuerdo en que Lucas es un historiador de primera clase, no sólo por lo que incluyó en los Hechos, sino también por lo que no incluyó. (Por supuesto, los eruditos que creen en la Biblia están de acuerdo en que el Espíritu Santo dirigió la redacción de sus libros.)
Los sucesos que Lucas sí incluye fueron a la vez significativos y típicos. En el momento en que él escribió, las iglesias de los distintos lugares estaban en comunicación las unas con las otras y estaban familiarizadas con muchos de los sucesos descritos en el libro. De esta manera, las personas que leyeron primero los Hechos, no tendrían dificultad alguna en ver la relación de su propia iglesia local con la sucesión de los hechos descritos en el libro.
Aunque el libro de los Hechos no menciona el nombre de su autor, es evidente que Hechos 1:1 se refiere al mismo Teófilo que aparece en Lucas 1:1-4. Lo que encontramos en los Hechos es la continuación del evangelio según Lucas, aunque este evangelio tampoco nombre a su autor. Sin embargo, hay suficientes evidencias para poder relacionar tanto el evangelio como los Hechos, con la persona a la que Pablo llama “el médico amado” (Colosenses 4:14).
Una evidencia importante sobre la paternidad literaria de Lucas son los pasajes en “nosotros” de Hechos 16:10-17; 20:5 a 21:18 y 27:1 a 28:16. En estos pasajes el autor indica que se hallaba con Pablo en algunos momentos del segundo y el tercer viaje misionero, y también en el viaje a Roma. 4 Por tanto, hay partes del libro de los Hechos, de las cuales Lucas fue testigo ocular.
El hecho de que Lucas estuviera con Pablo en su última visita a Jerusalén y también lo acompañara en el viaje a Roma, quiere decir que Lucas se hallaba en Palestina durante los dos años que Pablo estuvo en prisión en Cesarea. Es evidente que Lucas comprobó los datos muy cuidadosamente. Aunque los títulos y la clasificación de los funcionarios romanos cambiaron con frecuencia durante el siglo primero. Lucas nunca cometió un error. La arqueología ha ayudado grandemente a confirmar lo que él dice con respecto a geografía e historia. Por tanto, no sería errado suponer que Lucas pasó esos dos años comprobando datos y hablando con los testigos oculares de los sucesos del Evangelio y de la primera parte de los Hechos.
Por ejemplo, vemos que en su evangelio. Lucas narra la historia del nacimiento de Jesús desde el punto de vista de María, mientras que Mateo presenta el punto de vista de José. Lo más probable es que José hubiera muerto antes de llegar Lucas a Jerusalén, pero María vivía aún. Lucas dice que María guardaba los sucesos que rodearon al nacimiento de Cristo en su corazón (Lucas 2:51). Esto quiere decir que los recordaba con cuidado. También dice que María se hallaba presente en el Aposento Alto en el día de Pentecostés. Pablo confirmó que muchos de los que habían visto al Cristo resucitado todavía vivían cuando él escribió (1 Corintios 15:6). De esta manera. Lucas pudo confirmar los sucesos que incluyó en los Hechos, bajo la orientación y la inspiración del Espíritu. 5
El hecho de que Pablo lo llame “el médico amado” también concuerda con lo que hallamos en su evangelio y en los Hechos. Lucas presta una atención especial a las sanidades y con frecuencia da detalles adicionales o hace un diagnóstico más específico. Cuando Jesús dijo que era más fácil que un camello pasara por el ojo de una aguja, que un rico entrara al reino de los cielos, los otros evangelios usan la palabra corriente que identifica a una aguja de coser, pero Lucas usa una palabra griega más clásica que se utilizaba para designar a la aguja del cirujano. Algunos han tratado de ir más allá encontrando términos médicos en el Evangelio de Lucas y en los Hechos. Sin embargo, ha sido demostrado que los médicos de los tiempos neotestamentarios usaban el lenguaje corriente. No existía ningún “lenguaje médico”. No obstante, prácticamente todos los eruditos bíblicos de hoy reconocen a Lucas como el autor de su evangelio y de los Hechos.
Puesto que los Hechos nos llevan hasta la primera prisión de Pablo en Roma, en los años 60 y 61 d.C., esta es la fecha más temprana en que el libro pudo ser escrito. En el año 64 d.C., tuvo lugar el incendio de Roma y Nerón comenzó a perseguir a los cristianos. Esto obró un cambio completo en las relaciones entre los cristianos y el Imperio. Por este motivo, la fecha más tardía en que pueden haber sido escritos los Hechos, es alrededor del 63 d.C. Tenemos en este libro un relato sobre la primera generación de creyentes, los primeros treinta años de crecimiento de la Iglesia que comenzó en Pentecostés.
A partir de Pentecostés, se le da gran importancia al crecimiento de la Iglesia. Los ciento veinte se convierten de inmediato en tres mil; poco después leemos que son cinco mil. A continuación se habla de grupos de sacerdotes y hasta de fariseos, a medida que el Señor seguía añadiendo creyentes a la Iglesia. A medida que la Iglesia se esparce, surgen nuevos centros y nuevas multitudes. En todo esto hay una clara evidencia de la orientación del Espíritu y de un crecimiento que es tanto espiritual como numérico. Aunque surgieron problemas, el Espíritu Santo supo resolver todas las situaciones.
Lucas le presta atención también a la forma en que el Espíritu promovía la unidad del Cuerpo a medida que iba creciendo. Observe con cuánta frecuencia los creyentes permanecían unánimes. Más de una vez, la Iglesia estuvo en peligro de dividirse, pero el Espíritu la mantuvo unida. El mundo tiende a romper, dividir y construir barreras. El Espíritu Santo derrumbaba esas barreras a medida que la Iglesia oraba unánime, trabajaba unida y sufría también unida. La naturaleza tiende a dispersar, separar y destrozar. Se necesita más energía para unir, más sabiduría y poder para construir que para derrumbar. Por esto, uno de los temas importantes de Los Hechos del Señor Resucitado a través del Espíritu Santo es la edificación de la Iglesia.
Con toda claridad vemos que el libro de los Hechos es un libro de la Iglesia, que nos da importantes enseñanzas sobre su naturaleza, crecimiento, vida y razón de ser. Hoy en día algunos niegan que los Hechos tengan nada que enseñarnos. Afirman que debemos ir a las epístolas en busca de doctrina, porque los Hechos sólo son historia y no enseñanza doctrinal. No obstante, pasan por alto el hecho de que la Biblia no nos presenta la historia para satisfacer nuestra curiosidad histórica, sino más bien para enseñarnos verdades. Hasta las mismas epístolas hacen referencia a la historia del Antiguo Testamento y del Nuevo para enseñarnos su doctrina. Cuando Pablo quiso explicar la justificación por la fe en el capítulo 4 de Romanos, regresó a la historia de Abraham, en el Génesis. Cuando quiso mostrarnos lo que puede hacer la gracia de Dios, regresó a la historia de David. Los Hechos hacen más que darnos una simple transición o “cambio de velocidades” entre los evangelios y las epístolas. Nos proporcionan el ambiente de las Epístolas, y son necesarios para comprender mejor cada una de las verdades que ellas enseñan.
Jesús es la figura central del libro de los Hechos, como lo es también en los evangelios y las epístolas. Los libros se complementan mutuamente y lo exaltan a Él. Hechos muestra que toda la vida de la Iglesia continuaba girando en torno al Cristo viviente, el que había resucitado, ascendido y se había sentado a la derecha del Padre para interceder. Pablo en los capítulos 12 a 14 de la Primera Corintios, dice algo importante sobre el Espíritu Santo, pero en el capítulo 15 vuelve a centrar la atención en el Cristo resucitado. Igualmente, aunque Hechos da enseñanza sobre la obra del Espíritu, y nos enseña buena parte de ella, en primer lugar centra su atención en Jesús. El es el Príncipe de la Vida, el que vino, el que se halla presente por medio del Espíritu, y el que ha de regresar. La vida y el poder de su resurrección fluyen por todo el libro. Los evangelios, los Hechos, las epístolas y el Apocalipsis son toda la misma revelación de la Palabra de Dios. ¡Qué trágico sería darle poca importancia a alguna de sus partes!
Algo más que debemos tener en cuenta. A diferencia de muchos otros libros del Nuevo Testamento, el libro de los Hechos no tiene una conclusión formal. Simplemente se termina sin más. Algunos suponen que esto sucedió porque Lucas fue martirizado poco después que el apóstol Pablo. Sin embargo, hay varias tradiciones antiguas que afirman que vivió más tiempo. Más bien parece que el abrupto final es algo intencional. El libro tenía que llegar a su fin, como también aquella primera generación había llegado al suyo. Pero los Hechos del Señor Resucitado a través del Espíritu Santo no terminarían entonces. Continuarían en el siglo segundo y en el tercero con los mismos dones y las mismas manifestaciones sobrenaturales. Más aún: continúan hoy mismo dondequiera que el pueblo de Dios se reúna unánime con el ardiente anhelo de escudriñar su Palabra, buscar sus dones y realizar su obra.
Autor: Stanley M. Horton -Editorial vida- ISBN 0-8297-1305-0
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2.
Comentario a Hechos de los Apóstoles
Capítulo 1
¿Tendría Lucas pensado escribir un tercer volumen? Algunos afirman que la forma abrupta en que termina el libro de los Hechos así lo exige. Es posible que Lucas haya pensado en esto. Sin embargo, también puede ser que su ministerio haya sido detenido por el martirio, como afirma Gregorio Nacianceno. Al menos, permaneció junto a Pablo durante su segunda prisión mientras que otros lo abandonaron para salvar su propia vida. Pero la palabra “primero” no implica necesariamente que sea otro volumen. Lo que tenemos en el evangelio de Lucas y el contenido del libro de los Hechos se complementan de manera perfecta. El evangelio de Lucas nos da las buenas nuevas de la vida, muerte y resurrección de Jesús. Los Hechos nos muestran la continuación de la obra del Evangelio en la primera generación de la Iglesia. Esta obra del Espíritu Santo nunca llegaría a término durante esta época.
Teófilo «”amante de Dios; amado por Dios”» fue el que primero recibió este libro, como lo fue también con el Evangelio de Lucas. La Biblia no nos dice prácticamente nada sobre él, por lo que ha estado sujeto a mucha especulación. ¿Era el abogado que debía atender el caso de Pablo en Roma? No parece que sea así. En todos sus juicios anteriores, Pablo se había levantado para hacer su propia defensa. ¿Era un noble griego convertido bajo el ministerio de Lucas? ¿Era un filósofo en busca de la verdad? ¿Era Teófilo un título, o un nombre de persona? No sabemos nada con seguridad, aunque este nombre era muy corriente. Lo más probable es que fuera un amigo personal en quien Lucas podía confiar, porque leería el libro, haría copias y las haría circular.
Las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar (1:1)
“En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar”.
El hecho de que el evangelio de Lucas tratara sobre lo que Jesús “comenzó a hacer y a enseñar” nos muestra dos cosas. La primera, que la Iglesia tuvo sus comienzos en el Evangelio. El evangelio de Lucas termina con un grupo de creyentes convencidos. Jesús “les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras” (Lucas 24:25). Ya no era un grupo de discípulos fácil de dispersar, sino un cuerpo unido de adoradores que habían recibido un mandato y se hallaban esperando a ser investidos con poder de lo alto (Lucas 24:46-53). En otras palabras, ya eran la Iglesia. Como afirma con claridad Hebreos 9:15-17, la muerte y el derramamiento de la sangre de Cristo fueron los que hicieron efectivo el Nuevo Pacto. De esta manera, los creyentes que se hallaban a diario en el templo, especialmente en las horas de oración (Hechos 3:1), bendiciendo (dándole gracias) a Dios, ya eran el Cuerpo del Nuevo Pacto.
Lo segundo que nos muestra es que la obra de Jesús no terminó cuando Él ascendió. Como ya se ha hecho notar, el libro de los Hechos nos presenta las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar por el Espíritu Santo a través de la Iglesia.
Las instrucciones finales (1:2, 3)
“… hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido; a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios”
Se ve con claridad también que Jesús no ascendió hasta haberles dado mandamientos (mandatos, instrucciones) por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido (los escogidos para Él, para que siguieran adelante con su obra). Aquí la palabra “apóstoles” podría no estar limitada a los Doce, sino incluir también a otros “enviados”, comisionados por Jesús (como lo fueron los setenta en Lucas 10:1). Es evidente que incluye a aquellos a quienes Jesús se mostró (se presentó) a sí mismo (en formas definidas y en momentos determinados) después de sus sufrimientos, dándoles muchas pruebas infalibles (pruebas positivas, señales seguras, evidencia inequívoca y convincente) de que estaba vivo.
En estas apariciones demostró con claridad que no era un espíritu, ni un fantasma. Ellos lo tocaron. Les enseñó sus manos y sus pies diciéndoles: “Yo mismo soy” (Lucas 24:28-43). Durante un período de cuarenta días, estuvo con ellos una y otra vez. No fueron visiones. Fueron apariciones personales, reales y objetivas de Jesús. Ellos lo reconocieron y aprendieron de El con una comprensión real las verdades relacionadas con el Reino (Gobierno, poder real y autoridad) de Dios. Ahora entendían por qué tanto la cruz como la resurrección eran necesarias para nuestra salvación. Ambas eran revelaciones del grandioso poder y el amor de Dios.
Algunos eruditos bíblicos ven un paralelo entre estos cuarenta días y los cuarenta días durante los cuales Dios estuvo con Moisés en el monte Sinaí, entregándole la Ley. Ciertamente que la enseñanza de Jesús era una “ley” mejor (torah, instrucción). Pero ahora la enseñanza era para todos, no en un lugar restringido como el monte Sinaí, sino en muchos lugares, y hasta a quinientos a la vez (1 Corintios 15:6). Hasta en el día de la resurrección, había otras personas con los apóstoles en el aposento alto (Lucas 24:33) y recibieron su instrucción. Poco después vemos que había ciento veinte presentes (Hechos 1:15). Por tanto, las instrucciones definitivas de Jesús nunca estuvieron limitadas a los once apóstoles.
La promesa del padre (1:4, 5)
“Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.”
El evangelio de Lucas condensa los cuarenta días posteriores a la resurrección y salta hasta la exhortación final a los ciento veinte para que se quedaran (esperaran, se sentaran) en Jerusalén hasta recibir la promesa del Padre, que Jesús mismo les había hecho (Lucas 24:49; Juan 14:16; 15:26; 16:7, 13).
En Hechos 1:4, Lucas va de nuevo al tiempo inmediatamente anterior a la ascensión. Jesús los había reunido. El griego indica que estaba compartiendo una comida con ellos. 3 En aquel momento, repitió el mandato, insistiéndoles en que no debían salir de Jerusalén. Esto era muy importante. El día de Pentecostés hubiera tenido poco efecto si sólo dos o tres de ellos se hubieran quedado en la ciudad.
No existe conflicto aquí entre este mandato y el dado el día de la resurrección de marcharse a Galilea (Mateo 28:10; Marcos 16:7). Al comparar los evangelios podemos ver que inicialmente. Jesús les ordenó a las mujeres que les dijeran a los discípulos que se fueran a Galilea. Debido a que no habían creído en realidad, Pedro y Juan fueron a la tumba. Dos de los otros discípulos (no de los Doce) decidieron irse a su casa en Emaús, mientras que los demás se quedaron donde estaban. Jesús se les apareció por la noche aquel mismo día y les echó en cara su incredulidad. Tomás no estaba presente cuando Jesús se les apareció, sin embargo, y se negó a creer el relato de su aparición. Jesús se les apareció de nuevo a la semana siguiente y llamó a Tomás para que creyera en El. Después los discípulos, junto con Pedro, se encontraron con Jesús en Galilea. Hubo una demora, pero Jesús necesitaba tratar con Pedro. Todavía cargaba con la culpa de haber negado a Jesús y le hacían falta una humillación especial y una nueva comisión también especial (Juan 21). Es probable que hubiera otras apariciones en Galilea (entre las cuales se hallaría la de los quinientos), ya que Jesús había pasado mucho tiempo allí durante su ministerio. Entonces, casi al final de los cuarenta días, los apóstoles y los demás regresaron a Jerusalén, donde Jesús les dio su enseñanza final.
(Lucas no menciona la visita a Galilea, posiblemente porque ya estaba descrita en otro lugar y su propósito era centrar la atención en el día de Pentecostés que se acercaba.)
Es especialmente significativo sobre la Promesa del Padre que Jesús les diera sus instrucciones por el Espíritu Santo (Hechos 1:2). El Jesús resucitado estaba lleno del Espíritu todavía, como lo había estado durante todo su ministerio anterior. Así como el Padre dio testimonio de su Hijo cuando el Espíritu descendió sobre El (y entró en El) de una manera especial, también el Padre dio testimonio de la fe de los creyentes derramando el Espíritu Santo prometido que les dio poder para servir.
El que se llame “la promesa del Padre” al don del Espíritu, lo relaciona también a las promesas del Antiguo Testamento. La idea de la promesa es uno de los lazos que unen al Antiguo Testamento con el Nuevo. La promesa hecha a Abraham no era sólo una bendición personal y nacional, sino que en él y en su simiente todas las familias de la tierra serían bendecidas (Génesis 12:3). Cuando Abraham creyó (confió) en la promesa de Dios, su fe quedó asentada como crédito a favor suyo en la cuenta de su justicia (Génesis 15:6).
La historia de las relaciones de Dios con su pueblo es una revelación gradual, hecha paso a paso. Primeramente promete la derrota de la serpiente antigua, el diablo, por medio de la simiente de la mujer (Génesis 3:15). Después les hace su promesa a los descendientes de Abraham, de Isaac, de Jacob, de Judá y de David. Finalmente, Jesús aparece como el Hijo más insigne de David, el David o Amado de Dios. (David significa “amado”.)
Jesús les había prometido ya este poderoso derramamiento del Espíritu a sus seguidores (Juan 7:38, 39; y especialmente desde el capítulo 14 hasta el 16). También lo había hecho Juan el Bautista, cuyo bautismo se limitaba a bautizar en agua. Ahora Jesús, el prometido por Juan, los bautizaría en el Espíritu Santo (Marcos 1:8). Además, Jesús prometería también que “ocurriría pocos días después” (después de no muchos días). 5
Los tiempos y las sazones (1:6, 7)
“Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad.”
En los Hechos y en las epístolas encontramos mucho más acerca del Espíritu Santo y de la Iglesia, que acerca del Reino. Pero el Reino fue parte importante de la enseñanza de Jesús. En Marcos 10:32-35 se habla de los sufrimientos de Jesús, y de la solicitud de Jacobo y Juan de sentarse a su mano derecha y a su izquierda en el Reino. Esto nos muestra que la cruz lleva consigo la promesa del Reino.
En Lucas 12:32 también les aseguró a los discípulos que al Padre le había placido darles el Reino. En el Nuevo Testamento, la palabra “reino” hace referencia en primer lugar al poder y el gobierno del Rey. La justicia, la paz y el gozo en el Espíritu Santo son evidencias de que Dios es quien gobierna en nuestra vida, y de que estamos en su reino (Romanos 14:17). Pero esto no elimina la existencia de un reino futuro.
Los discípulos estaban pensando en el gobierno futuro cuando interrogaron a Jesús sobre la restauración del reino a Israel. Conocían la profecía de Ezequiel 36:24-27. También sabían que la promesa de Dios a Abraham no incluía solamente a su simiente y la bendición sobre todas las naciones, sino también la tierra. A través de todo el Antiguo Testamento, la esperanza de la promesa de Dios a Israel está relacionada con la tierra prometida. Ezequiel, en los capítulos 36 y 37, vio que Dios restauraría a Israel en la tierra, no porque lo mereciera, sino para revelar su propio nombre santo y su personalidad. Puesto que Ezequiel vio también al Espíritu de Dios derramado sobre un Israel restaurado y renovado, la promesa del Espíritu les haría recordar esto también.
Por tanto, no era una simple curiosidad la que había causado que los discípulos le hicieran preguntas a Jesús sobre aquella parte de la promesa divina.
Jesús no negó que seguía formando parte del plan de Dios la restauración del Reino (el gobierno de Dios, la teocracia) a Israel. Pero aquí en la tierra, ellos nunca conocerían los tiempos (momentos específicos) y las estaciones (ocasiones propicias) de esa restauración. El Padre los había puesto bajo su propia autoridad. El es el único que sabe todas las cosas y tiene la sabiduría necesaria para tenerlas todas en cuenta. Por tanto, los tiempos y las estaciones son un asunto de El, y no nuestro.
En los tiempos del Antiguo Testamento, Dios no reveló el tiempo que transcurriría entre la primera venida de Cristo y la segunda. Algunas veces, hasta los profetas saltan de una a la otra y regresan de nuevo casi en la misma declaración. Note cómo Jesús se detuvo en medio de Isaías 61:2 cuando lo estaba leyendo en Nazaret (Lucas 4:19). Juan el Bautista no reconoció esta diferencia de tiempos tampoco. Como Jesús no trajo consigo los juicios que él había previsto, se preguntaba si Jesús sería el Mesías, o si sería otro predecesor como él mismo (Mateo 11:3). Pero Jesús hizo las obras del Mesías y sus discípulos aceptaron la revelación de que El es el Cristo (el Mesías), el Hijo del Dios viviente (Mateo 16:16-20).
De vez en cuando. Jesús les advertía a los discípulos que nadie conoce el día ni la hora de su regreso (Marcos 13:32-35, por ejemplo).
Después, cuando sus propios discípulos, durante aquella última ida a Jerusalén, suponían que el reino de Dios aparecería de inmediato. Jesús les relató una parábola para señalarles que pasaría largo tiempo antes de que El regresara con poderes reales a gobernar (Lucas 19:11, 12). En ella. Jesús habla de un noble que se marcha a un país lejano, con lo que está hablando de un largo tiempo. Aun así, es evidente que a los discípulos les costó mucho entender esto, no querían aceptar la realidad de que los momentos y las fechas no eran asunto de ellos.
Poder para ser testigos (1:8)
“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.
Entonces, ¿qué tendrían que hacer ellos? El versículo 8 tiene la respuesta. Recibirían poder después de que el Espíritu Santo descendiera sobre ellos (habiendo descendido el Espíritu Santo sobre ellos), y deberían ser sus testigos, diciendo lo que habían visto, oído y experimentado (1 Juan 1:1). A partir de Jerusalén, llevarían su testimonio a través de Judea y de Samaria, y hasta los confines de la tierra. Este programa de testimonio nos da también una verdadera tabla de contenido del libro de los Hechos. 7
Dios siempre quiso que los suyos fueran testigos. En Isaías 44:8 exhorta a Israel a dejar de sentirse temeroso. Aunque había una encomienda de ser testigos suyos, el temor lo impedía. De esta forma, la nación de Israel en su totalidad fracasó en cuanto al testimonio que Dios quería realmente que diera.
Los cristianos no tenemos por qué fallarle. El bautismo en el Espíritu está a nuestra disposición como experiencia que llena de poder. “Recibiréis poder” (en griego, dynamis, gran poder). Aquí de nuevo se relaciona el poder con la promesa hecha a Abraham de que todas las familias de la tierra serían bendecidas. Jesús, en Mateo 24, insiste en que no podían esperar a que hubiera condiciones ideales antes de esparcir el Evangelio entre las naciones. Esta época estaría caracterizada por guerras, rumores de guerras, hambres y terremotos. Los seguidores de Jesús deben salir a esparcir el Evangelio a todas las naciones en medio de todas estas calamidades naturales y todos los trastornos políticos. ¿Cómo sería esto posible? Recibirían poder como consecuencia de haber sido llenos del Espíritu. Este sería el secreto de su éxito en la época de la Iglesia, hasta su consumación final, cuando Jesús regrese. Por supuesto, esto pone la gran responsabilidad de ser testigos de Cristo sobre todos los que están llenos del Espíritu.
Este mismo Jesús (1:9-11)
“Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, ” los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo”.
El momento cumbre del evangelio de Lucas es la ascensión de Cristo. Lucas 24:50 señala que Jesús llevó a sus seguidores hasta el monte de los Olivos, frente a Betania. Mientras los bendecía, fue levantado al cielo (esto es, tomado gradualmente, no arrebatado). Hechos añade que esto sucedió “viéndolo ellos”. No estaban soñando; lo vieron irse realmente. Entonces, una nube —no una nube ordinaria, sino sin duda una nube de gloria como lashekínah del Antiguo Testamento— le recibió. El texto griego podría significar que la nube fue a colocarse debajo de Él, y Él subió sobre ella hasta que quedó fuera de vista. Pero no sólo dejó la superficie de la tierra, sino que ascendió a la mano derecha del Padre, y aún está presente en el cielo en forma corporal. Esteban lo vio allí (Hechos 7:55).
Después de desaparecer Jesús, los discípulos seguían de pie en aquel lugar llenos de asombro, con la vista fija en el lugar de los cielos al cual se había ido. De pronto, dos hombres aparecieron junto a ellos con ropas blancas. El blanco es símbolo de pureza. Aunque aquí no se les llama ángeles, la suposición general es que lo eran. Los ángeles son espíritus, pero por lo general aparecen en la Biblia como hombres. Las ropas blancas nos recuerdan también a los ángeles que aparecieron en la tumba en el día de la resurrección. Lucas los llama “varones” (Lucas 24:4), mientras que Juan se refiere a ellos llamándolos ángeles (Juan 20:12).
Los ángeles preguntaron por qué estos discípulos, hombres de Galilea (sólo Judas era de Judea) estaban allí mirando al cielo. Esto quiere decir que estaban aguzando la vista, como si esperaran ver en el cielo dónde había ido Jesús. La primera venida de Cristo se había consumado; su obra de redención estaba completa. Pasaría largo tiempo antes de que volviera, pero estaría con ellos tan realmente como lo había estado anteriormente (Mateo 28:20). Ahora, les había dejado un encargo; una labor que realizar. Les había dado órdenes de esperar en Jerusalén la promesa del Padre y el poder para ser testigos. Deberían obedecer con la seguridad de que Él regresaría.
La promesa de su regreso no podía ser más enfática. Este mismo Jesús… así vendrá (de la misma manera) como le habéis visto ir. Él ya les había dicho que regresaría en las nubes (Marcos 13:26). Durante su juicio, se identificó a sí mismo con el Hijo de hombre de Daniel 7:13, 14, de quien Daniel dice que viene con las nubes. No es de extrañar que su segunda venida siga siendo una de las motivaciones más importantes de la vida cristiana. (Vea 1 Juan 3:2, 3)
El Aposento Alto (1:12-14)
“Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo. Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos”.
El evangelio de Lucas describe que el regreso de los seguidores de Jesús a Jerusalén se realizó “con gran gozo” (Lucas 24:53). Sólo había el camino de un sabbath (unos novecientos metros) desde el monte de los Olivos hasta la ciudad. (Compare con Éxodo 16:29 y Números 35:5.) Allí, en un espacioso aposento alto, estaban parando los doce apóstoles. Este puede haber sido el mismo aposento alto de la Ultima Cena, y de las apariciones del resucitado. Algunos creen que era el hogar de María, la madre de Juan Marcos, que es mencionado en Hechos 12:12, pero no hay prueba alguna de ello.
Aquí Lucas nos llama la atención sobre cinco cosas.
1. Los Once estaban unánimes.Se nota un gran contraste con el celo exhibido antes de la crucifixión, cuando cada uno quería ser el mayor (Mateo 20:24).
Como se mencionó anteriormente. Jesús trató con ellos todos después de la resurrección, y en especial con Pedro (Juan 21). Ahora, todos habían sido restaurados, y habían recibido un nuevo cometido; ya no albergaban conflictos ni celos. Todos tenían una sola mente y estaban unánimes. La expresión “unánimes” traduce la palabra griega homothumadón, una de las palabras favoritas de Lucas. La unanimidad es sin duda aún hoy una clave importante para lograr la realización de la obra de Dios.
2. Todos perseveraban en oración y ruego. Dentro de esto quedaba incluida la fidelidad a la asistencia al templo por la mañana y por la tarde en las horas de oración, y también la perseverancia en el aposento alto, que era su lugar central. Se mantenían en una atmósfera de oración, y, tal como lo muestra Lucas 24:53, durante aquellos días, la oración y la alabanza fueron su ocupación principal.
3. Las mujeres se les unieron en oración con la misma perseverancia. En realidad, aquellas mujeres estuvieron presentes todo el tiempo. En aquellos días, si había un solo hombre presente, se usaba el pronombre masculino para hablarle a todo el grupo. Aun cuando Pedro los llama hermanos (versículo 16), está incluyendo a las mujeres. Todos los judíos comprendían esto. Pero Lucas quiere que los gentiles sepan que las mujeres estaban presentes y orando, por lo que las menciona de forma específica. Entre ellas estaban María Magdalena, Salomé, Juana, María y Marta de Betania, la madre de Juan Marcos, y otras.
4. Se hace mención especial de María, la madre de Jesús. Ella se hallaba presente porque Juan estaba cumpliendo con la petición de Jesús de que la tomara a su cargo. No estaba como dirigente, sino que simplemente se había unido a los demás para orar y esperar la promesa del Padre. Podemos estar seguros de que recibió el Espíritu, aunque sea ésta la última vez que es mencionada en los Hechos. Algunas tradiciones afirman que murió en Jerusalén. Otras dicen que fue con Juan a Efeso y murió allí.
5. Los hermanos de Jesús se hallaban presentes, aunque antes de la crucifixión no habían creído en Él (Juan 7:5). A pesar de esto. Jesús se apareció especialmente a Jacobo, el mayor de sus hermanos (1 Corintios 15:7). Posteriormente, tanto Jacobo como Judas se convertirían en dirigentes de la iglesia de Jerusalén. (Vea Hechos 12:17; 15:13; 21:18; Calatas 2:9; Santiago 1:1; Judas 1.) Ahora estos hermanos se hallaban unánimes con los demás y esperando como ellos.
La elección de Matías (1:15-26)
“En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo: Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir. Campo de sangre. Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio.
Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías. Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.”
Es evidente que no todos los quinientos o más que vieron a Jesús en Galilea lo siguieron de vuelta a Jerusalén. De manera que unos ciento veinte entre hombres y mujeres regresaron después de la ascención y estaban unidos en esta atmósfera de oración. Pero hacían algo más que orar. También les prestaban atención a las Escrituras.
Lo que Pedro vio en las Escrituras hizo que se pusiera en pie y les hiciera ver que se había cumplido la profecía de David hablada por el Espíritu, con respecto a Judas, que les hizo de guía a los que arrestaron a Jesús. Pedro reconoció que el Espíritu Santo es el verdadero autor de la Palabra de Dios y que lo que decía David sobre sus enemigos se aplicaba a los enemigos de Jesús, puesto que David es un tipo que señala hacia Jesús.
Lo trágico era que Judas había sido enumerado entre los apóstoles, como uno de los Doce. Había recibido su parte en el ministerio de ellos. Había sido enviado por Jesús con autoridad para echar fuera espíritus inmundos y sanar toda clase de dolencias y enfermedades (Mateo 10:1). Además, se hallaba presente cuando Jesús les prometió a los discípulos que se sentarían en doce tronos para juzgar (gobernar) a las doce tribus de Israel (Lucas 22:29, 30). En esta situación, Pedro (o Lucas) añade una nota explicativa sobre la muerte de Judas, que difiere de la descripción de los evangelios. Mateo 27:5 dice que Judas se fue y se colgó. Puesto que Lucas había investigado todo lo que se había escrito, él lo sabía, y obviamente, no vio que hubiera contradicción.
La crucifixión y el empalamiento en una estaca de punta aguda eran los dos métodos corrientes de colgar a las personas. Por supuesto que Judas no podía crucificarse a sí mismo. Pero podía levantar una estaca puntiaguda y tirarse sobre ella. No obstante, Pedro no pone tanto interés en lo que hizo Judas, como en el juicio de Dios. Por esto llama la atención a la forma en que su cuerpo se reventó y sus entrañas se derramaron.
Había dos razones claras por las cuales el campo comenzó a ser conocido como Acéldama, el campo de sangre. Mateo 27:6-8 dice que los sacerdotes compraron el campo. Como fue comprado con el dinero que le habían dado a Judas, sin duda alguna lo compraron a nombre de él. Lo llamaron Acéldama, porque las treinta piezas de plata eran precio de sangre, esto es, de la muerte de Cristo. También lo llamaron campo de sangre, por la muerte violenta de Judas en él, ya que la sangre en el Antiguo Testamento hace referencia por lo general a la muerte violenta.
Sin embargo, la atención de Pedro se dirigió sobre todo a los salmos 69:25 y 109:8, especialmente a este último. “Tome otro su oficio.” Los Doce habían sido escogidos como testigos fundamentales de la enseñanza de Jesús. También tendrían puestos de autoridad en el reino por venir (Lucas 22:29, 30; Mateo 19:28). Necesitaban alguien para reemplazar a Judas. Tenía que ser alguien que hubiera estado con ellos todo el tiempo, desde el bautismo de Jesús hasta su ascensión. Así sería, junto con ellos, un testigo directo de la resurrección de Jesús.
Pedro señaló las condiciones, pero todos hicieron la selección. Había dos hombres que las cumplían a cabalidad. Uno de ellos era José, llamado Barsabás (“hijo del sabbath”, nacido en un día de reposo), que como muchos judíos, tenía un nombre romano, lustus. (Nuestra Biblia lo traduce a su equivalente castellano “Justo”) El otro era Matías. Eusebio, el historiador eclesiástico del siglo tercero, dice que era uno de los setenta enviados por Jesús en Lucas 10:1.
Para decidir entre ambos, los apóstoles oraron primero, reconociendo que el Señor (Jesús) sabía cuál era el que quería para que fuera el duodécimo apóstol. Él es el que “conoce los corazones” (Juan 2:24, 25). También reconocieron que Judas había caído por decisión propia y había ido al lugar escogido por él mismo, esto es, al lugar de castigo.
A continuación, usaron el método del Antiguo Testamento para distribuir suertes, probablemente siguiendo el precedente de Proverbios 16:33. Creyeron que Dios dominaría por encima de las leyes del azar y mostraría su decisión por este medio. Sin embargo, el libro de los Hechos nunca vuelve a mencionar el uso de este medio. Después de Pentecostés, confiaban en la orientación del Espíritu Santo.
Algunos escritores modernos ponen en duda si Pedro y los demás estarían actuando correctamente, y dicen que se debía haber escogido a Pablo. Pero él fue el apóstol de los gentiles, y nunca esperó llegar a gobernar una de las tribus de Israel. Era apóstol, igual en llamamiento y autoridad a los otros, pero nunca se incluyó a sí mismo en el grupo de los Doce (1 Corintios 15:7, 8).
Lo cierto es que la Biblia presenta, sin comentario adverso alguno, que Matías fue contado con los once apóstoles. En Hechos 6:2, todavía está incluido en el número de los Doce. Aunque no se vuelve a mencionar su nombre, lo mismo sucede con la mayoría de los demás apóstoles.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que el hecho de que Judas se convirtiera en un alma perdida hizo necesario que fuera reemplazado. Cuando Jacobo, el hermano de Juan, fue martirizado, no se escogió a nadie para ocupar su lugar (Hechos 12:2). Jacobo resucitaría para reinar con los Doce en el reino por venir.
Autor: Stanley M. Horton -Editorial Vida- ISBN 0-8297-1305-0
Evangelios Gnósticos,Constantino y el Canon de la Scriptura
21 jul 2009 2 comentarios
in Biblia, Historia del Cristianismo, Teología Etiquetas: canon, Constantino, gnosticos
Evangelios Gnósticos,Constantino y el Canon de la Scriptura
Autor:Pablo Santomauro
Preguntas recibidas
1) ¿Por qué lo Evangelios Gnósticos no fueron incluidos en el Canon bíblico?
2) ¿Supervisó Constantino la formación y el contenido de la Biblia?
Existen decenas de evangelios apócrifos, incluyendo los evangelios gnósticos, que fueron escritos muchas décadas y hasta siglos después de los hechos, , cuando todos los testigos de la vida y ministerio de Jesús ya eran prácticamente fósiles.
¿Que creían los gnósticos? La palabra griega gnosis significa “entendimiento”. En el contexto del gnosticismo, “entendimiento” se refiere al entendimiento esotérico dado por revelación divina. Aunque hay variaciones entre las mitologías gnósticas, ellas tienen muchos elementos básicos en común. Por ejemplo, en estas mitologías se explica que la chispa divina empieza con la existencia del dios incognoscible e inefable. De la esencia o ser de este dios emanaron o se originaron otros dioses. Estos dioses menores se llaman eones, y junto con el dios incognoscible constituyen el ámbito de la plenitud divina, el pleroma. Estos seres divinos consisten sólo de espíritu, no poseen materia. La materia, de acuerdo a estas creencias, es mala y sólo lo que es espíritu es bueno. Los gnósticos “cristianos” creían que Jesús era un mensajero celestial, un eón que fue enviado desde el Padre, el dios incognoscible, para dar a los escogidos una experiencia y entendimiento místico. Este entendimiento causaba un gran despertar que les ayudaba a avanzar a su destino espiritual.
Muchos piensan que los escritos gnósticos fueron aceptados por la iglesia primitiva, pero no son parte del Canon del Nuevo Testamento porque a la iglesia católica (o al emperador Constantino, según qué versión) no le convino incluirlos. ¿Es ésta la verdadera razón por la cual no tenemos el Evangelio de Tomás y otros evangelios gnósticos en nuestra Biblia? ¡No! Eruditos del Nuevo Testamento explican que hubo tres requisitos que la iglesia primitiva decidió exigir para determinar cuáles libros eran divinamente inspirados y debían ser incluidos en el Canon de las Sagradas Escrituras. Cito ahora del Dr. Miguel Endara:
1. Autoridad apostólica – el libro tuvo que haber sido escrito por un apóstol o por un discípulo de los apóstoles.
2. Regla de fe – las enseñanzas del libro tendrían que ser coherentes con lo que dice el Antiguo Testamento y con la tradición oral de Jesús y de sus discípulos.
3. Aceptación y uso universal, o casi universal en las iglesias – el libro tenía que ser reconocido como inspirado por las iglesias primitivas y por esta razón debería tener uso continuo y universal, o casi universal.
Veamos si los libros gnósticos cuentan con estos requisitos:
1. Autoridad apostólica – los libros gnósticos no fueron escritos hasta después de la mitad del segundo siglo. Esto quiere decir que fueron escritos por lo menos cien años después de la muerte y resurrección de Jesús, cuando los apóstoles y sus discípulos ya habían muerto. En este caso es imposible tener autoridad apostólica.
2. Regla de fe – las enseñanzas gnósticas no eran coherentes con las enseñanzas del Antiguo Testamento, ni con la tradición oral de las enseñanzas de Jesús y sus discípulos.
3. Aceptación y uso universal, o casi universal en las iglesias – no hay escritos ni ninguna evidencia de que los libros gnósticos fueron aceptados en una manera continua, universal, o casi universal en las iglesias. Al contrario, estos libros fueron casi universalmente rechazados por todas la iglesias primitivas. (Miguel Endara, El Código Da Vinci y el Cristianismo, Apología Cristiana, Mayo-Agosto 2006, Centro de Investigaciones Religiosas, Montebello, EEUU)
Como vemos, las razones por las cuales estos evangelios nunca fueron aceptados son bien claras, y ni los cristianos ni ninguna iglesia trataron jamás de ocultarlas. A lo sumo se conocen alrededor de 50 evangelios no canónicos atribuidos a otros apóstoles pero todos carecen de la histórica “cadena de evidencia” legítima y/o reclamaban algo completamente contrario a lo que los evangelios ya aceptados postulaban. Esto es algo conocido por los eruditos cristianos ortodoxos, liberales y sin ninguna inclinación religiosa. Cuando algo es aceptado universalmente tanto por los académicos cristianos como los que niegan la inspiración divina de la Biblia, la experiencia determina que es verdad.
La mayoría de estos evangelios son sólo conocidos por su nombre, no existiendo ningún manuscrito o fragmento de manuscrito en la actualidad. Se les conoce porque algunos de sus pasajes fueron citados aisladamente por ciertos escritores cristianos de la antigüedad. Nunca fueron aceptados por la iglesia y nunca fueron ocultados por ninguna logia secreta. La mayoría de estos textos ni siquiera armonizan con el período histórico de la vida de Jesús. Si un evangelio narrara que los discípulos de Jesús descendieron al pueblo a buscar alimentos y regresaron con la especial de 12 piezas del Pollo Loco y 2 botellas de Coca Cola grande, inmediatamente el lector se percataría del fraude de la descripción. El Evangelio de Bernabé, por ejemplo, contiene anacronismos tales como la referencia a 1) cascos de vino de madera en lugar de odres (una costumbre que comenzó siglos más adelante), 2) una descripción de un procedimiento legal en un tribunal de leyes medieval y 3) una referencia a un jubileo cada 100 años en lugar de 50, algo que la iglesia católica promulgó en 1343 durante el papado de Bonifacio. Es obvio que el Evangelio de Bernabé no fue escrito antes del siglo 14.
El Evangelio de los Ebionitas dice que Juan el Bautista no comía miel y langostas, sino solamente miel. Los ebionitas eran vegetarianos y por supuesto no iban a permitir que la verdad interfiriera con sus hábitos alimenticios. El Evangelio de Pedro culpa a los judíos solamente por la muerte de Jesús y exonera completamente a los romanos. ¡Caramba! Parece que Pedro desarrolló un saludable antisemitismo en pocos años. En el Evangelio de Tomás, de corte gnóstico, Jesús dice en el versículo 114, hablando de María de Magdala, que él la hará “un espíritu viviente que se parezca a vosotros, varones. Porque cada mujer que se haga a sí misma varón entrará en el reino de los cielos”. Esto está en directa oposición a las enseñanzas de Jesús. ¡Qué pena! Parece que los gnósticos eran machistas.
Ahora ya sabemos por qué los evangelios gnósticos, y otros, no se consideration inspirados por Dios y por ende no fueron incluidos en la Biblia.
¿Supervisó Constantino la formación y el contenido de la Biblia?
Según algunos críticos, fue el emperador Constantino quien impuso cuáles libros deberían ser incluidos en la Biblia durante y a partir del Concilio de Nicea (325 d.C.), y en ese proceso se eliminaron los evangelios gnósticos. Esta idea no tiene ninguna base histórica ya que el Concilio nunca trató con el tema del Canon. El Concilio fue convocado para tratar la propuesta de Arrio de Alejandría, quien enseñaba que Jesús era un ser creado inferior a Dios – la documentación que poseemos en la actualidad sobre el Concilio de Nicea es aplastante al respecto, el Canon bíblico nunca fue discutido. ¿Por qué no? Porque el Canon ya había sido prácticamente grabado en piedra cientos de años antes.
Los cuatro Evangelios ya habían sido aceptados por los cristianos 200 años antes como lo documentan Justino Mártir e Ireneo en la mitad del segundo siglo. Las cartas de Pablo ya circulaban en todas las iglesias durante vida de éste y eran consideradas autoritativas como Palabra de Dios (2 P. 3:16; 1 Co. 14:37; 1 Ts. 2:13). Pedro reconoce las cartas de Pablo como autoritativas, y recordemos que Pablo escribió virtualmente la mitad del Nuevo Testamento. Por otra parte, el Evangelio de Lucas fue escrito sólo tres años antes que la Primera Carta de Pablo a Timoteo (Lucas fue escrito ca. 60 d.C. y 1 Timoteo ca. 63 d.C.), sin embargo, Pablo no vacila en colocar el Evangelio de Lucas en el mismo nivel de autoridad que el libro de Deuteronomio (del Antiguo Testamento). Para que el lector visualize la fuerza impactante de esto último consideramos propio citar las palabras de Pablo:
“Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario ”. (1 Timoteo 5:18).
La referencia al “buey que trilla” es tomada de Dt. 25:4. Deuteronomio era considerado autoritativo por los judíos y cristianos (parte del Canon). La referencia al obrero “digno de su salario” es citada por Pablo del Evangelio de Lucas, 10:7. Se encuentra también en Mateo 10:10.
En el primer siglo no era nada fuera de lo normal que un pasaje del Antiguo Testamento fuera llamado “Escritura”, pero que un pasaje de un evangelio fuera llamado “Escritura”, eso nos dice mucho acerca de que Pablo consideraba esos libros del Nuevo Testamento con autoridad divina. Esto es suficiente para mostrar que los evangelios canónicos ya eran considerados normativos o parte del Canon bíblico 260 años antes del Concilio de Nicea. Como ya hemos visto, uno de los requisitos para determinar cuáles libros son inspirados por Dios y por ende parte del Canon, es la confirmación de que los libros fueran aceptados y leídos por las iglesias como la Palabra de Dios, y por cierto que los cuatro evangelios llenaban esas condición.
El proceso de canonización del Nuevo Testamento no fue caprichoso, sino el resultado de selecciones cuidadosamente estudiadas durante el paso del tiempo por eruditos brillantes de la historia, quienes tomaron como norma los requisitos ya explicados anteriormente. Algunos cristianos lo ponen en forma sucinta: “El Canon fue fijado por Dios (referencia a la inspiración divina de los libros) y reconocido por los cristianos”. Sucesivas votaciones en los cónclaves de la iglesia no hicieron más que ratificar el consenso universal. Aclaramos que hoy en día, cuando hablamos del Canon de la Escritura, los cristianos nos referimos a todos los libros que colectivamente constituyen la Palabra de Dios. Se exceptúan, por supuesto, ,los libros apócrifos agregados al Antiguo Testamento por la iglesia católica a partir del siglo 16.
Es cierto que algunos libros demoraron más que otros en ser reconocidos como de inspiración divina, pero luego de ser sometidos a exámenes rigurosos fueron finalmente confirmados en el Canon. Los libros que fueron en principio puestos en duda fueron: Hebreos, Santiago, 2 Pedro, 2 y 3 de Juan, Judas y Apocalipsis. El Dr. Ron Rhodes explica brevemente cómo estos libros zanjaron en última instancia las dudas planteadas respecto a ellos:
Hebreos fue puesto en duda porque se desconocía el autor. Eventualmente, llego a ser reconocido con autoridad apostólica. Uno de los exámenes que se le imponía a los libros era confirmación de que había sido escrito por un hombre de Dios, profeta o apóstol.
Santiago fue puesto en duda por el conflicto aparente con los escritos de Pablo sobre salvación por fe solamente. El conflicto fue resuelto cuando se llegó a reconocer que las obras de las que hablaba Santiago eran una referencia al resultado o consecuencia inevitable de la fe genuina.
2 de Pedro se cuestionó porque el estilo difiere de 1 Pedro. Se vio luego de que Pedro usa un escriba para escribir 1 Pedro (ver 1 Pe.5:12). La diferencia de estilos no es problema.
2 y 3 de Pedro fueron puestos en tela de juicio porque el autor de estos libros se llama a si mismo “anciano” y no “apóstol”. Sin embargo, luego se vio que Pedro (un apóstol) también se llama a sí mismo “anciano” en 1 Pe. 5:1 — Es claro entonces que una misma persona puede ser un anciano y un apóstol al mismo tiempo, en aquella época por supuesto.
Judas fue puesto en duda porque tiene referencias a 2 libros que no eran canónicos — El libro de Enoc y La Asunción de Moises —- Esta objeción fue salvada porque se notó que aun Pablo citaba a poetas paganos (ver Hechos 17:28 y Tito 1:12). Sumado a esto, el libro de Judas tuvo aceptación entre los creyentes de la iglesia primitiva (otro examen o “test” que la iglesia usó para canonizar los libros — reconocimiento entre la gente de Dios).
Apocalipsis fue dudado porque enseña un reinado de Cristo de mil años. En la época existía una secta que enseñaba lo mismo, por eso se concluyó que Apocalipsis no era Escritura. Sin embargo, debido a que muchos padres de la Iglesia creían en un reinado de un milenio, esta objeción fue finalmente retirada. (Ron Rhodes, The Complete Book of Bible Answers, pp. 29-30)
Conclusión: Afirmar que Constantino tuvo algo que ver con el establecimiento del Canon es una proposición intelectualmente deshonesta. <>
Mitos y mitología
21 jul 2009 Comentarios desactivados
in Filosofía, Teología Etiquetas: mitología, mitos
Mitos y mitología
La palabra mito -discurso o narración entre los griegos antiguos- se emplea en la Historia de las religiones en general, y también en Filosofía, Antropología, Sociología y Política, etc.; debido a esa aplicación y empleo tan universal que se da al término, resulta algo difícil de definir. Por Mitología se entiende el estudio o ciencia de los mitos, y también un conjunto de ellos relativos a un determinado tema (p. ej., Mitología astral, mitos sobre los astros; Mitología de los orígenes, mitos sobre el principio del mundo y de los hombres; etc.) o pertenecientes a una determinada cultura o religión o a una determinada región (p. ej., Mitología griega, Mitología hindú, etc.) .
Sentidos y evolución del término mito.
Si se acude a la historia de la palabra, se observa que el mito ha sido enjuiciado de diversas formas: tan pronto ha recibido una altísima valoración, como un profundo desprecio. De ahí que lo primero que se impone es tratar de aclarar las acepciones del vocablo.
El Dictionnaire grec-francais de A. Bailly (16 ed. París 1950) recoge dos series de significados: En primer lugar, mito como palabra expresada; discurso; relato, rumor; diálogo, conversación, discusión filosófica, etc.; algo muy relacionado con logos . En segundo lugar significa algo opuesto a logos: fábula, leyenda, relato no histórico, relato fabuloso, cuento, apólogo. Es muy significativo que las dos acepciones se encuentran ya en Homero. El Diccionario de la Lengua Española (19 ed. Madrid 1970) recoge sólo la segunda acepción: «Fábula, ficción alegórica, especialmente en materia religiosa».
Desde el punto de vista histórico, considerando que la historia puede ser verdadera o falsa o que no se sabe, mito viene a significar la historia que se cuenta y a la que no se presta fe. Así surgen géneros literarios como la tradición antigua, la saga , la leyenda , etc. Como última derivación se divide en fábula cuando se refiere a animales o a la naturaleza y mito en sentido propio cuando se refiere a dioses o semidioses; en este sentido podría darse la siguiente descripción de mito: «Relato, trasmitido por una tradición de antigüedad remota, que refiere y hace presentes, en estrecha relación con el culto y en un lenguaje imaginativo, las acciones de dioses y personajes sobrehumanos que instauraron en un tiempo originario el mundo, el hombre y el orden en que ambos viven». Esto no es una definición, ya que al ser el mito objeto de interés y reflexión para diversas ciencias: etnología, psicología, sociología, historia, ciencias de la religión, antropología filosófica, teología y exégesis bíblica, dar una definición válida en todas ellas es tarea casi imposible.
Dentro de la complejidad que el tema entraña, puede decirse que la noción de mito depende de los siguientes factores:
- de la valoración, positiva o negativa, que se haga del mito;
- del concepto que se tenga de historia, e histórico;
- de la valoración de lo religioso y sus relaciones con el mito y con la historia y
- de caer en la cuenta de la diferencia existente entre el mito vivido en el que se cree y el mito estudiado en el que es posible que ya no se crea.
Según esto, se pueden encontrar cuatro sentidos de mito:
- Mito como visión general, visión de conjunto que se tiene del mundo interno y externo del hombre en una determinada época de la historia. En buena parte así pensaba Platón al utilizar los mitos a modo de parábolas filosóficas. Se puede notar que esta concepción aprecia el mito como un valor que incluso puede servir para expresar verdades.
- Mito como símbolo ; no es un signo que apunta a otra cosa sino una unidad de contenido y forma. Esta concepción suele ir unida a la interpretación alegórica de los mitos, en la que se prescinde de las categorías de realidad e historicidad en base a las cuales se suele entender el mito, para caracterizarlo como un lenguaje tan válido como la poesía, el arte, etc.; sólo que en lugar de expresar la belleza, se dirige a lo trascendente y absoluto, inscribiéndose dentro del ámbito de la dimensión religiosa del hombre.
- Mito como lo no histórico y que, sin embargo, tiene un mensaje religioso real. En esta concepción se renuncia a lo histórico como valor religioso, siendo el mito la expresión del sentimiento religioso de un individuo, o de una sociedad, o de las instituciones de una sociedad. El valor del mito viene medido por las ideas religiosas a las que da forma; el mito se entiende así como opuesto a lo histórico pero no a lo real.
- Mito como lo opuesto tanto a lo histórico como a lo real. Es lo que se entiende más comúnmente por mito, equiparándolo a la ficción histórica y a la fábula. Según esta concepción el mito carece de valor desde el punto de vista religioso e incluso filosófico; sólo podría tener, en su caso, un mero valor literario.
Eustacio de Tesalónica, arzobispo de Constantinopla (segunda mitad del s. xii), en un comentario a Homero dice: «El poeta (Homero) por palabra (logos) usa siempre mythos; fue más tardíamente cuando este vocablo adquirió el sentido de palabra no verdadera (una historia inventada)» (ed. crítica de G. Stallbaum, Leipzig 1827-30, t. 1, cap. 26, n. 20 ss.). De aquella primitiva equivalencia se pasó a una cierta oposición. Así, a mito como historiafabulosa o maravillosa se opone el logos como narración digna de crédito; a la representación en forma de mito de una idea filosófica se opone el logos como tratamiento ordenado y racional de esa idea; y, por fin, del mito popular se distingue el logos que es, en este caso, el sentido profundo (el núcleo de verdad) que hay que captar en el mito.
Mito, religión e historia.
K. Th. Preuss (1869-1939) opinaba que el mito es una realidad vivida antes que una explicación, y por ello, al enjuiciar las relaciones entre mito y culto no compartía la opinión de E. Cassirer (1874-1945) según la cual el mito no había derivado del culto como una explicación narrada de éste, sino que el culto había derivado del mito como representación dramática del mismo. Pero no parece correcta esta alternativa; hay que acudir a un tercer elemento anterior al culto y al mito: la experiencia y reflexión religiosa fundamental, natural al hombre . Esta reflexión y experiencia se configura bien como acto ritual en donde se refleja de forma plástica la acción de lo divino (culto), o bien como narración en que se cuenta cómo es el ser divino y su acción (mito). Esta última manifestación está íntimamente unida a la poesía. Cuando el mito perdió su valor religioso (desmitización) aún conservó su heroica grandeza como manifestación cultural de épocas pasadas. También en las religiones mistéricas o de misterios fue usado el mito como medio principal para expresar experiencias e ideas que no podían ser comunicados racionalmente.
La relación entre mito y verdad sigue parecida evolución a la del mito y logos . Al principio, antes del periodo clásico, no existía en Grecia una clara distinción; posteriormente, al evolucionar el concepto de mito, la relación vino a ser de oposición; en el mejor de los casos, como en Platón, la verdad era presentada bajo la apariencia de mito. Desde entonces, se distinguirá claramente entre la verdad que se descubre y el mito que se inventa. Con relación a la historia , la situación es algo más compleja. Todavía Polibio (s. II a. C.) emplea los términos mythos e istoria como dos formas dentro del género histórico. Posteriormente se dio un mayor distanciamiento, pero se puede decir que, en la cultura griega, hubo mutuas injerencias e influencias de uno en otro. Y así, al lado de una historización del mito, se da una mitización de la historia.
Para explicar en qué consiste la historización del mito, conviene tener en cuenta que el mito se inscribe en un tiempo cíclico y no lineal. Salustio, refiriéndose al mito de Attis, decía: «Esto nunca ha acaecido, pero existe siempre»; existe siempre por la repetición anual de los misterios de Attis, que nunca han acaecido porque nunca se dieron en la realidad concreta y datable. Si abandonando el esquema cíclico del tiempo , se inscribe este suceso en un esquema en el que los hechos ocurren una sola vez y los acontecimientos, en su faciticidad, son estrictamente irrepetibles, entonces el mito se ha historizado. La mitización de la historia es el proceso inverso. Un suceso realmente acaecido, p. ej., las victorias de Alejandro en Oriente sobre los reyes enemigos, es presentado con el tiempo como la lucha entre el dios-rey contra las potencias infernales.
Adelantémonos a decir que el pensamiento cristiano, ya desde el principio, distinguió de modo patente y rotundo entre historia y mito . La observación de Clemente de Alejandría (Paedagogus, 3,11,3) es un ejemplo muy significativo: «El hombre griego piensa en forma de mito, el cristiano se guarda de pensar de modo mítico ya que para 61 lo importante en sentido religioso es el acontecimiento real».
Valoración e interpretaciones del mito.
a. En la Antigüedad clásica.
El mito, en cuanto mito en sentido propio, fue juzgado de diversas maneras, de acuerdo con los puntos de vista y los criterios de valor con que se le examine: aceptación en la poesía y en gran medida en la religión popular, profunda penetración en las religiones de misterios y en Platón, explicación alegórica en la filosofía de la naturaleza y en los estoicos (con sacrificio del significado propio del mito ya perdido en gran parte), desprecio por parte de algunos literatos (Eurípides, Aristófanes) y filósofos (sofistas, epicúreos), crítica y rechazo por motivos éticos (el contenido de algunos mitos era de una moralidad reprobable) por parte de algunos escritores.
Sócrates no fue ni creador de mitos, ni tampoco destructor como lo fueron los sofistas . Platón los utiliza por ser figuras del mundo del más allá; así junto al logos, guía de la dialéctica platónica, está el mythos, su representación plástica; la unión de ambos en Platón proviene de que su filosofía es al mismo tiempo una visión del mundo y una doctrina de redención moral. La postura de Aristóteles podemos calificarla de «moderado racionalismo». Por un lado, considera los mitos útiles a la filosofía: «el filósofo es, hasta cierto punto, un hombre aficionado a los mitos, porque el mito se construye sobre asuntos maravillosos» (Metafísica, 1,2); no hay que olvidar que la admiración es el comienzo del filosofar para Aristóteles, en cuyo sentido los contenidos del mito pueden ser un buen comienzo. Más adelante expone una idea que, apreciando los mitos, será a la vez el comienzo de su demolición; después se usará muchas veces esta idea, quizá sin saber que ya la había dicho Aristóteles: «la forma mítica ha sido escogida teniendo en cuenta la capacidad de comprensión de la muchedumbre, para su formación religiosa y moral» (Metafísica, 12,8). En definitiva mito significa, para Aristóteles, una concepción primitiva de las cosas, una protofilosofía; de ahí surgirá la idea tan extendida de que la filosofía sólo puede aparecer cuando el mito empieza a declinar.
En la Antigüedad, pues, se pueden adoptar muchas actitudes respecto al mito, que pueden resumirse en tres:
- plena aceptación del mito tal como viene expresado;
- rechazo total; y
- someterlo a una interpretación.
Esta última actitud no trata de eliminarlo sino de darle un sentido aceptable. Un modo característico de hacerlo es la regla que da Orígenes (Contra Celsum, 4,39) respecto a cómo han de interpretarse los mitos de Platón: «el mismo autor (Platón) invita a descubrir en el mito el contenido de verdad que ha puesto allí quien ha plasmado el mito». Otro modo consistirá en buscar un sentido que el autor del mito ni intentó ni sospechó: es la interpretación alegórica; en muchos casos este modo de proceder aparecía como la única salida ante lo ilógico y lo inmoral que el mito presentaba. Los representantes más característicos en esta línea, son los estoicos . Esta actitud, llena de buena intención, proviene de una cierta incredulidad respecto a los mitos y representa a la vez el comienzo de la demolición y el rechazo de ellos, salvando a veces lo esencial y real del hecho religioso.
b. En los siglos XIX y XX
La interpretación y valoración del mito depende en gran parte de la filosofía desde la cual se le juzgue; la gnoseología y la antropología filosófica son las que influyen de un modo decisivo a la hora de tortlar posición respecto al mito. En estrecha conexión con el modo que se responda a preguntas como: ¿qué es elhombre? ¿si y cómo conoce el hombre la realidad? ¿qué ha de entenderse por realidad?, se tendrá una u otra valoración del mito. De la gnoseología y la antropología filosófica dependen el modo de entender qué es la historia y qué valor hay que dar a la religión (dimensión humana o contenido objetivo). De tomar uno u otro de estos factores como regla hermenéutica del mito, provendrá que unos consideren que nada tiene que ver ni con la filosofía, ni con la religión, ni con la historia. Otros tratarán de incluirlo en cualquiera de los niveles anteriormente citados, o lo considerarán como un valor distinto e incluso superior a los anteriores. En este último supuesto se intenta mostrar que el mito da a conocer lo que es el hombre en su profundidad, e incluso se verá en el mito una vía de acceso natural para conocer a Dios .
Actitudes opuestas.
- Racionalismo : al adoptar el razonamiento riguroso, el conocimiento claro y distinto, como único modelo válido, se seguía como consecuencia el considerar el mito como un relato en oposición con la verdad, o también un estadio imperfecto del pensamiento que la ciencia había superado. Dentro de esta línea podemos citar a W. Wundt (1832-1920) que influye en W. Nestlé (1865-1959) quien en su libro Mythos und Logos (Stuttgart 1940) se expresa así: «Mythos y logos, así designamos los dos polos entre los que oscila la vida del espíritu humano. Representación mítica y pensamiento lógico se oponen. Aquélla es imaginativa y, sin querer, crea y produce a partir de lo inconsciente. Ésta es conceptual, distingue y une conscientemente. La victoria progresiva del logos sobre el mito, la eliminación de la magia es un proceso inevitable en los pueblos de alta cultura, tan necesario como en la vida de un hombre, éste ha de superar las representaciones infantiles cuando llega a la madurez». Nestlé influye en Bultmann (n. 1884; v.); a este propósito dice J. Henninger: «Bultmann permanece fundamentalmente en la línea de la concepción racionalista del s. XIX, y esto por mediación de Nestlé. Bultmann se sitúa en la línea de un desprecio radical del mito pero, a diferencia de los racionalistas, no trata de eliminarlo, sino de interpretarlo existencialmente» (DB, Suppl., V1,232).
- Positivismo : ya A. Comte (1798-1857; v.) situaba los mitos en el estadio «teológico», que habría sido superado por el estadio «metafísico» y éste a su vez lo habría sido por el «positivo», según su ingenua teoría de los tres estadios. Tomando como modelo únicamente el conocimiento científico-positivo, los mitos no tenían ya ningún lugar, aunque lo tuvieran en su momento. De parecido punto de vista parte L. Lévy-Bruhl (1857-1939; v.), que para explicar los mitos se apoya en su teoría de la mentalidad prelógica del hombre primitivo, que él consideraba completamente distinta a la mentalidad moderna, hasta postular no sólo una diferencia de estado (que es admisible), sino incluso una diferencia de naturaleza; en su última época parece que reconoció no haber diferencia esencial entre la mentalidad primitiva y la moderna. En la medida que el estructuralismo depende del positivismo, aunque aplicado al lenguaje humano, su concepción del mito viene a ser casi la misma.
Actitudes favorables.
- La tradición romántica: a causa de su actitud decididamente anti-intelectualista, el Romanticismo apreciaba en el mito un contenido inasequible a la razón, y por ello de más valor. Comenzó F. G. Schelling (1775-1854; v.), postulando en 1830 que no se juzgase al mito desde fuera, sino dejar que se interprete a sí mismo. J. J. Bachofen (1815-77) opinaba que el mito es un modo de expresión tan válido o más que la expresión racional. Todas las explicaciones que se hagan del mito desde la razón, o la física, o la psicología, etc., carecen de fundamento. Esta rehabilitación de mito ha conducido en autores como Kereny (n. 1897) y B. Malinowski (1884-1942) a hacer del mito un absoluto, incluso una teología.
- Mito como medio de conocimiento: L. Walk (18851949) hace de él una filosofía natural, siguiendo en esto a W. Schmidt (1868-1954; v.) quien sostuvo de modo convincente que el pensar mítico no fue el origen de la religión, sino algo posterior y utilizado por algunas religiones que decayeron del monoteísmo primitivo. En esta misma línea podemos situar a R. Otto (1869-1937) quien concede al mito una dignidad que supera a la ciencia; esta conoce el mundo, pero el mito es el instrumento para conocer la conciencia religiosa.
- Interpretaciones simbólicas: para C. G. Jung (18751961; v.) el mito es un arquetipo pero no del inconsciente individual sino del colectivo; es una interpretación en clave psicoanalítica. Más interesante son las ideas de M. Eliade (n. 1907) y P. Tillich (1886-1965; v.); ambos lo sitúan en un nivel sagrado, absoluto, unido a la religión. Los mitos revelan una estructura real inaccesible a la aprehensión empírico-racional. «Los símbolos y los mitos, dice M, Eliade, vienen de muy lejos: son una parte del ser humano, y es imposible no encontrarlos en cualquier situación existencial del hombre en el cosmos» (Images et symboles, París 1952, 12 y 30-31). Para Tillich el mito es la vía de acceso a lo Absoluto y por eso, toda religión ha de servirse de mitos, aunque no ha de dejarse dominar por ellos.
Conclusión.
En todas las interpretaciones, tanto favorables como contrarias al mito, se pueden encontrar como rasgos comunes que:
- el mito no es una explicación racional,
- la razón humana parece incapaz de trascender lo fenoménico.
Cuando se considera la explicación racional como la única válida, se desprecia el mito; y cuando se comprueba que el hombre no se agota ni se satisface con las explicaciones racionales, lo mítico se revaloriza de una u otra forma. Falta considerar el mito partiendo, como efectivamente es, del hecho de que la razón humana puede alcanzar algo más allá de lo fenoménico, de que puede llegarse a un cierto conocimiento racional de la esencia de las cosas y de sus causas primeras y últimas . Entonces puede hacerse una equilibrada y acertada valoración de los mitos, descubriendo en ellos su sustrato racional común, un núcleo de elementos fundamentales correspondientes a la experiencia y reflexión metafísica y religiosa natural al hombre; un núcleo de verdades naturales que se revisten en el mito, con la imaginación y con las diversas experiencias históricas de los pueblos, de elementos y escenificaciones más o menos fantásticas y más o menos deformadoras del sustrato esencial. Pero nos parece que tal tarea de confrontación, decantación y valoración de los mitos, partiendo del hecho del alcance real y de los límites de la razón humana, está aún por desarrollar.
Mito y Sagrada Escritura.
¿Hay mitos en la Biblia? Sin más se puede responder que no, aunque para contestar con exactitud habría que precisar qué se entiende por mito. Ya desde sus orígenes algunos pretendieron acusar al cristianismo de ser portador y vehículo de mitos. Pero también desde el principio, el cristianismo tuvo conciencia de la profunda diferencia entre los mitos y los hechos reales salvíficos que predicaba (cfr. el testimonio de Clemente Alejandrino, citado antes: v. 2), y se advertía, como veremos, a los cristianos del peligro del mito. Comonorma para averiguar si el mito, en alguno de los sentidos anteriormente expuestos , se encuentra en la Biblia, hay que tener en cuenta:(1) En todas las religiones antiguas, los mitos están en estrecha relación con el politeísmo . Cuentan la historia de los «dioses» ocurrida en el «tiempo primordial», arquetipo sagrado de cuanto ocurre aquí en la Tierra, sea en los ciclos del cosmos, sea en las sociedades humanas. Es evidente que la revelación bíblica , por su estricto monoteísmo, elimina de modo radical estas creencias. No hay «historias divinas» que se desarrollan en los «ciclos del cosmos», sino «historia sagrada»,. la del plan de salvación que se desenvuelve en la misma historia humana. (2) Como dice R. Marle (DB, Suppl., VI,262): «la crítica de origen racionalista tratará de explicar por el mito, por la leyenda o por la imaginación creadora de la comunidad, todo lo que la ciencia no parece admitir como histórico y en particular todo lo que exigiría tomar en consideración un elemento de orden propiamente sobrenatural» .
a. Mito y Antiguo Testamento.
Ya L. de Wette (1780-1849) inició una comparación de partes del A. T. con los mitos clásicos presentados por Homero; para ello tuvo que suponer que los libros sagrados habían sido redactados en fechas más tardías de las que realmente se ha comprobado fueron compuestos, y al mismo tiempo explicaba como idealización legendaria o mito, todo lo milagroso. En 1892 publicaba H. E. Ryle su obra The early Narratives of Génesis, en donde afirmaba que las narraciones de los orígenes contenidas en los primeros capítulos del Génesis eran mitos asirio-babilónicos corregidos de acuerdo con el monoteísmo. Esta interpretación influyó de manera decisiva y se intentó aplicar a todas las partes históricas del A. T. parecidos criterios. Después la clave hermenéutica fue evolucionando al ritmo de los descubrimientos de las diferentes culturas antiguas.
Como principio general ha de aplicarse el que Pío XII enuncia así: «Mas si los antiguos hagiógrafos tomaron algo de las tradiciones populares -lo cual puede ciertamente concederse-, nunca hay que olvidar que ellos obraron así ayudados por el soplo de la divina inspiración, la cual los hacía inmunes de todo error al elegir y juzgar aquellos documentos. Pero, lo que se insertó en la Sagrada Escritura sacándolo de las narraciones populares, en modo alguno debe compararse con las mitologías u otras narraciones de tal género, las cuales más proceden de una ilimitada imaginación que del amor a la simplicidad y a la verdad que tanto resplandece aún en los libros del Antiguo Testamento, hasta tal punto que nuestros hagiógrafos deben ser tenidos en este punto como claramente superiores a los antiguos escritores profanos» (enc. Humani generis, en DB, 618). Y más en concreto refiriéndose a las hipótesis de los cultivadores de la Historia de las Religiones (Gunkel, etc.), la Pont. Comisión Bíblica el 30 jun. 1909 respondió negativamente a la opinión que decía: «los tres primeros capítulos del Génesis no contienen narraciones de cosas realmente sucedidas que respondan a la realidad objetiva y a la verdad histórica, sino más bien cosas fabulosas tomadas de las mitologías y cosmogonías de los pueblos antiguos y acomodados por el autor sagrado a la doctrina monoteísta, con exclusión de todo error politeísta» (EB, 325).
b. Mito y Nuevo Testamento.
La realidad y sus testimonios.
Varios textos bíblicos se refieren expresamente a los mitos y los condenan de forma radical por razones religiosas e históricas de fidelidad a la verdad objetiva: Tim 4,3-4: «Pues llegará un tiempo en que no sufrirán la sana doctrina; antes, por el prurito de oír, se amontonarán maestros conforme a sus pasiones y apartarán los oídos de la verdad para volverlos a los mitos». De este texto conviene destacar algunos rasgos: los mitos eran bien conocidos por los cristianos pues vienen sin especificar; hay oposición entre verdad y mito; y finalmente oposición entre la «sana doctrina de los Apóstoles» y los «maestros de mitos».
- 1 Tim 4,6-7: «Si enseñas esto a los hermanos, serás buen ministro de Cristo nutrido en las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido. Cuanto a los mitos profanos y a los cuentos de viejas, deséchalos». De nuevo hay aquí una oposición entre «las palabras de la fe» y la «buena doctrina» por un lado, y por otro los «mitos profanos», inmorales, procedentes del paganismo y las «fábulas de viejas», historias inocuas pero carentes de realidad.
- 1 Tim 1,3-4: «Te rogué, al partir para Macedonia que te quedaras en Éfeso para que requirieses a algunos que no enseñaran doctrinas extrañas ni se ocupen en mitos y genealogías inacabables, más a propósito para engendrar disputas que para servir al designio de Dios fundado en la fe». En este texto son señalables dos puntos: se trata aquí de algunos entre los cristianos que se iban aficionando a los mitos, y se resalta la inutilidad de los mitos ya que el designio de Dios no se basa en ellos sino en la fe.
- Tit 1,14: «Por tanto, repréndelos severamente, para que se mantengan sanos en la fe, que no den oídos a las fábulas judaicas y a los preceptos de los hombres que reniegan de la verdad». En los anteriores textos se hacía referencia a los de origen helénico, aquí se pone en guardia contra una cierta gnosis de origen judaico.
Sin duda el pasaje más importante es 2 Pe 1:16: «No fue siguiendo mitos bien tramados como os hemos enunciado el poder y la venida de Nuestro Señor Jesucristo, sino como quienes han sido testigos oculares de su majestad». El autor pone como base y fundamento de la predicación apostólica y de la esperanza cristiana hechos reales trasmitidos por testigos oculares y rechaza abiertamente las especulaciones fantásticas de propia invención.
Algo que ha caracterizado siempre a la Iglesia desde sus primeros tiempos ha sido la intransigencia en no admitir nada nuevo, nada distinto o extraño, a lo recibido por la Revelación que culmina en Jesucristo . Sólo lo que ha sido «visto y oído» y vivido con Jesucristo se ha de anunciar y creer («no podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído»: Act 4:20); los predicadores del Evangelio son «testigos» de todos los hechos y doctrina de Cristo (Lc 1,2; lo 15,27; Act 1,8; 1,22; 10,39 s.) y de su resurrección (v.; Lc 24,48; Mt 28; Mc 16; lo 20-21; Act 2,32; 3,15; etc.; 1 Cor 15,1 ss.; etc.). Todo ello, entre otras cosas, se pone de manifiesto en la acuñación de la expresión «depósito de la fe» , para indicar ese conjunto de historia verdadera y doctrina recibida por medio de ella, del que la comunidad cristiana no es creadora sino depositaria y propagadora. De ahí su responsabilidad, su actitud vigilante, con la asistencia del Espíritu Santo , su intransigencia, para que ni los hechos ni la doctrina se desfiguren ni se tergiversen.
Diversas teorías.
A pesar de la evidencia de los hechos, de la claridad de los textos, y de la conciencia siempre viva de la Iglesia de apoyarse en hechos y sucesos reales , claramente diferentes de los mitos, ha habido varios autores que, aligual que se intentó interpretar como mitos partes del A. T., han pretendido encontrar contenidos míticos en el N. T. En 1835 D. F. Strauss afirmaba que gran parte de los hechos contenidos en los Evangelios era el producto espontáneo de la fe de la Iglesia primitiva que cristalizó sus preocupaciones y creencias en múltiples relatos, que primero fueron trasmitidos por vía oral y después fueron consignados de buena fe por los evangelistas. Admite un fondo histórico, pero califica de mito todo lo que no se puede explicar naturalmente. A principios de siglo H. Gunkel y W. Bousset han tratado de aplicar al N. T. el método comparativo de la Historia de las Religiones: el judaísmo y el sincretismo religioso propio de la cultura helenística explicarían lo que el N. T. nos dice de Jesús y su doctrina.
La noción de mito de R. Bultmann es de origen racionalista; lo entiende como un concepto no científico según el cual lo divino es presentado bajo rasgos humanos y en función de categorías humanas. Al aplicar al N. T. su programa de «desmitización» o «desmitologización» , quiere distinguir el verdadero mensaje neotestamentario y la presentación mítica de este mensaje. Los fines que persigue son: en cuanto exegeta, un objetivo científico, encontrar el sentido de los textos, libre de todo antropomorfismo; en cuanto creyente, una finalidad religiosa, hacer inteligible el cristianismo a los hombres del s. xx. Entiende Bultmann que los hombres de hoy tienen dos exigencias: una científica, por la que les es difícil admitir por la fe lo que no esté conforme con la ciencia, y otra existencial, según la cual la verdad sólo puede ser aceptada si reviste un valor subjetivo. Para hacer una valoración crítica de la postura de Bultmann hay que partir de sus presupuestos, que son similares a aquellos de los que partía cuando en 1919 proponía el Método de la Historia de las Formas como interpretación del origen de los Evangelios.
Inconsistencia de dichas teorías.
La Instr. Sancta Mater Ecclesia de la Pont. Comisión Bíblica (21 abr. 1964) advertía que al usar este método (de la historia de las formas) había que hacerlo «con cautela, pues con frecuencia el mencionado método está implicado con principios filosóficos y teológicos inadmisibles… De hecho algunos fautores de este método, movidos por prejuicios racionalistas, rehúsan reconocer la existencia del orden sobrenatural y la intervención de un Dios personal en el mundo, realizada mediante la Revelación propiamente dicha, y asimismo la posibilidad de los milagros y profecías. Otros parten de una falsa noción de fe, como si ésta no cuidase de las verdades históricas o fuera con ellas incompatible. Todas estas cosas no sólo son contrarias a la doctrina católica, sino que también carecen de fundamento científico y se apartan de los rectos principios del método histórico» (AAS 56, 1964, 713 ss.).
Poco tiempo después, una Carta colectiva de los obispos alemanes de 22 sept. 1967 («Osservatore Romano» 15-17 dic. 1967) hablaba de «una corriente teológica actual que atribuye a la visión moderna del cosmos la importancia de un criterio…, colocando esta concepción filosófica del mundo como fundamento de la comprensión del mensaje bíblico por medio de una tarea desmitizadora». Más adelante subraya «el espíritu exclusiva y parcialmente existencialista que anima a este intento… que parte de una discutible credulidad en la ciencia y de ideas preconcebidas del pensamiento existencialista moderno». Señala después que «el proceso de ‘desmitización’ llevado a sus últimas consecuencias, termina claramente por privar Ia la fe cristiana del dogma central de la Encarnación… así como también del fin de la Encarnación: la Redención del hombre». Finalmente concluye: «A este intento, no del todo nuevo en la historia del cristianismo, y a este peligro de salir del camino mediante una interpretación presuntuosa elaborada por el intelecto ante la imposibilidad de conocer perfectamente los misterios de la fe, la predicación cristiana ha opuesto siempre el realismo de la Encarnación de Dios y el hecho histórico de nuestra Redención a través de la muerte y resurrección del Hijo eterno de Dios».
Por lo demás, y resumiendo con palabras de L. Bouyer: «Un filósofo como Jaspers ha hecho notar que por su concepción, completamente negativa, del mito y por su concepción de una visión del mundo perfectamente unificada en un sentido radicalmente determinista por la ciencia, Bultmann pertenece de hecho a un estadio del pensamiento típicamente decimonónico e insostenible ya para la ciencia del siglo xx. A esto hay que añadir que la ciencia de las religiones comparadas pone en evidencia el hecho de que lo que Bultmann considera como típicamente mítico en el Nuevo Testamento: la intervención en este mundo de un Dios radicalmente trascendente al mundo, es por el contrario, una idea lo más alejada posible de los mitos antiguos, y la que los ha destruido. Los grandes mitos cósmicos de las religiones del helenismo, como los de las religiones del Oriente, son en efecto, una simple proyección imaginada de los fenómenos cósmicos, en su perpetua alternancia. La afirmación cristiana de un Dios que sobrepasa al mundo e interviene de una vez para siempre para producir en él una alteración definitiva de la realidad, lejos de tener que ser descartada como mítica, representa en sí misma la superación tanto del mito como de un racionalismo estrechamente determinista. Será, pues, con un buen uso de la analogía, en el sentido definido por Santo Tomás, como se podrá explicar el verdadero alcance de las afirmaciones cristianas y del elemento simbólico que contienen, y con una imposible eliminación de este mismo elemento» (Diccionario de Teología, Barcelona 1968, p. 207-208).
Ya Pío IX había señalado como terminantemente rechazable la opinión que se expresaba así: «las profecías y los milagros expuestos y referidos en las Escrituras Santas son ficciones de poetas; y los misterios de la fe cristiana, un resultado de investigaciones filosóficas; en los libros de uno y otro Testamento se contienen invenciones míticas, y el mismo Jesucristo es una ficción mítica» (Aloc. Maxima quidem, 9 jun. 1862, Denz. 2907). Y unos años más tarde el Conc. Vaticano I había salido al paso de estas afirmaciones erróneas con palabras terminantes: «Si alguno dijere que no puede haber milagros y que, por consiguiente, las narraciones que sobre ellos se contienen en la Sagrada Escritura deben ser relegadas a la categoría de fábulas o mitos… sea anatema» (Sess. III, 24 abr. 1870, Denz. 3034).
c. Conclusiones.
A la pregunta ¿hay mitos en la Biblia? hemos de responder de modo general que: (1) no se dan como medio de comunicación de verdades religiosas, pues en la Biblia se habla de hechos reales trasmitidos por testigos; (2) que sería abusivo identificar como mitos todas las figuras del lenguaje, parábolas, etc., que Dios, en su condescendencia, ha usado al hablar a los hombres por medio de otros hombres; (3) ni se dan tampoco como símbolo, representación gráfica de una verdad eterna, ya que toda la Revelación se enraíza en la historia, en hechos realmente acaecidos.
Si por mito quiere entenderse algo valioso, la expresión de algo trascendente que la pura razón científica por sí misma no puede alcanzar, ¿podría caber en la Biblia? No habría inconveniente, si no va en contra de la verdad y santidad de la Sagrada Escritura; aún así, se ofrecen dos dificultades: una que el vocablo está cargado de una precisa significación y daría lugar a continuos malentendidos, y otra que sin querer se originaría un cierto desprecio por la historia empírica y terrena, al oponer mito, como historia trascendente de Dios, a historia empírica.
H. Schlier (o. c. en bibl.) dice que Jesucristo es no sólo el fin de la Ley sino que también lo es del mito; pero no hay que olvidar, añade, que también el mito ha quedado, por medio de Jesucristo, desprovisto de su carácter mítico y purgado en sus enunciados. A esta hipótesis habría que oponer dos reparos: (1) no es igual la situación de la Ley, que provenía de una voluntad de Dios y estaba orientada hacia Cristo, y la del mito; (2) que está por demostrar que el mito provenga de una Revelación primitiva que se ha mezclado con elementos extraños (en cuyo caso quizá podría admitirse). Parece más bien que hay que situar el mito en la línea de los intentos del hombre por dirigirse a Dios, pero dentro del orden natural, y es arriesgado o equívoco decir, sin más, que lo sobrenatural es la plenitud de lo natural. Las delicadas relaciones entre lo natural y lo sobrenatural , aparecen de nuevo al hablar de mito y revelación.
Dice S. Tomás (y la frase es citada en la enc. Divino Afflante Spiritu): «En la Sagrada Escritura se nos presenta lo divino según el modo que suelen usar los hombres» (Comm. ad Haebr. 1,4). Se podría decir, con Schlier, que una de las muchas maneras que suele usar el lenguaje humano es el del mito, y de igual forma que el N. T. habla una lengua griega pecular, la koiné, igualmente podía utilizar el lenguaje y el pensamiento mítico de la época. Esto puede admitirse, siempre teniendo en cuenta que los Apóstoles no tomaron estos elementos míticos de los mitos propiamente dichos, sino del lenguaje popular. Y aun en este caso hay que distinguir estos elementos míticos de las figuras del lenguaje, antropomorfismos, parábolas, etc., de los diferentes géneros literarios y del modo análogo propio de todo lenguaje humano acerca de Dios. Confundirlo todo, sería ver elementos míticos donde realmente no los hay, oscureciendo la historia clara y evidente e introduciendo elementos deformadores de la nítida doctrina de Cristo.
Bibliografía
M. LEPIN, Mythique (sens), en DB, IV,1375-1424; E. BUEss, Die Geschichte des mythischen Erkennes, Munich 1953; L. MALEVEZ, Le Message chrétien et le mythe,dans la théologie de R. Bultmann, Bruselas-Brujas-París 1954; R. HOSTIE, Del mito a la religión (La psicología analítica de C. G. Jung), 2 ed., Buenos Aires 1971; H. CAZELLEs, Le mythe et l’Ancient Testament, DB (Suppl.) V1,246-261; J. HENNIGER, Le mythe en ethnologie, DB (Suppl.) VI,225-246; R. MARLE, Le mythe et le Nouveau Testament, DB(Suppl.) VI,261-268; F. MUSSNER, Desmitologización del Nuevo Testamento, análisis interno y crítica, en Enc. Bibl., 11,877-880; G. V. TAVARD, Desmitologización del NT, en Enc. Bibl., 11,874-876; P. GRELOT, Mítico, sentido, en Enc. Bibl., 212-217; J. HENNIGER, Mito, en Enc. Bibl., V,217-221; A. VBGTLE, Revelación y Mito, Barcelona 1965; J. DANIELOU, Mitos paganos y misterio cristiano, Andorra 1967; R. MARLE, Mito, en Conceptos fundamentales de la Teología, III, Madrid 1967, 108-117; L. CENCILLO, Mito, Semántica y realidad, Madrid 1970; H. SCHLIER, El Nuevo Testamento y el Mito, en Problemas exegéticos fundamentales del Nuevo Testamento, Madrid 1970, 89-107; VARIOS, Revelación y pensar mítico, en XXVII Semana bíblica española, Madrid 1970; A. PINTOR-RAMOS, El mito, Hermeneútica y Filosofía, «Naturaleza y Gracia» 17 (1970) 301-350; y la citada en el texto.
Por L. Alonso Martín
Arzobispo peruano anuncia medidas preventivas contra epidemia de gripe
21 jul 2009 Comentarios desactivados
in catolicismo romano, Perú, salud, Temas de actualidad Etiquetas: Gripe
Arzobispo peruano anuncia medidas preventivas contra epidemia de gripe
LIMA, 20 Jul. 09 (ACI).- El Arzobispo de Trujillo, Mons. Miguel Cabrejos Vidarte, solicitó a los presbíteros y religiosos de esta ciudad del norte del Perú que “la distribución de la Eucaristía se haga en la mano”; y que el saludo de la paz sea reemplazado por otro gesto, ante la epidemia de la gripe AH1N1.
El Prelado hizo estas recomendaciones en una misiva a todos los sacerdotes y religiosos de la Arquidiócesis de Trujillo; con el fin de “unirnos como Iglesia para evitar el contagio de la influenza que se está extendiendo rápidamente”.
Mons. Cabrejos señaló además la necesidad de catequizar a los fieles sobre la distribución de la Eucaristía en la mano, según lo señalado en “el numeral 92 de la Instrucción Redemptoris Sacramentum” que señala que cuando una persona recibe de esta manera la comunión ha de ponerse “especial cuidado en que el comulgante consuma inmediatamente la hostia, delante del ministro, y ninguno se aleje teniendo en la mano las especies eucarísticas. Si existe peligro de profanación, no se distribuya a los fieles la Comunión en la mano”.
Asimismo, el también Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana recomendó que “en el momento de los avisos parroquiales, difundan las medidas de prevención proporcionadas por el Ministerio de Salud”.
El Prelado agradeció de antemano “el cumplimiento de los acuerdos a nivel de las parroquias y así lograr detener la extensión del virus gripal que está avanzando considerablemente”.
De otro lado, fuentes de la oficina de prensa de la Conferencia Episcopal Peruana señalaron a ACI Prensa que “aún no hay un pronunciamiento” de este organismo al respecto; y no se sabe todavía si habrá uno más adelante.
Ejército israelí adiestra a soldados con texto que vincula al Vaticano con Hezbollah
21 jul 2009 1 comentario
in Israel, Temas de actualidad, Vaticano Etiquetas: Ejército israelí, Hezbollah, Vaticano
Ejército israelí adiestra a soldados con texto que vincula al Vaticano con Hezbollah
ROMA, 21 Jul. 09 / 03:43 am (ACI)
Un insólito texto que presenta como real la historia de un complot en el que el Vaticano organiza un viaje para miembros del movimiento terrorista Hezbollah a Auschwitz para que aprendan a asesinar judíos a gran escala, forma parte del material de formación de los soldados judíos según informa el diario israelí Haaretz.
Haaretz, una de las publicaciones más confiables de Israel, denunció el uso de este texto titulado “Los dos lados de la frontera”, como parte de la formación ideológica de los militares israelíes.
El panfleto recoge la supuesta confesión de un ex miembro del grupo armado shía, identificado como Avi, que dice haberse convertido al judaísmo y que asevera que el propio líder de ese partido, Hassan Nasrallah, participó en el tour por el ex campo de concentración alemán.
Avi sostiene que el Vaticano se identifica con la lucha de Hezbollah, y acusa a políticos y periodistas europeos de aceptar sobornos para promover opiniones contrarias a Israel.
“El libro se presenta como una historia real. Toda una compañía de soldados adultos me dijeron: lee esto y sabrás quiénes son los árabes”, declaró a Haaretz un militar israelí.
Ante la denuncia del diario, el ejército anunció que ya retiró de circulación el texto, apadrinado por una asociación fundamentalista de judíos norteamericanos y Shmuel Eliyahu, rabino de la ciudad de Safed, en el norte de Israel, conocido como uno de los clérigos más radicales del país.
Más CO2 atmosférico hoy que 2,1 millones de años atrás
21 jul 2009 Comentarios desactivados
in Ciencia, geología, Temas de actualidad Etiquetas: CO2 atmosférico
Más CO2 atmosférico hoy que 2,1 millones de años atrás(NC&T) Los resultados de este estudio, respaldando las conclusiones de otras investigaciones, descartan la caída de los niveles de CO2 como la causa de que las edades de hielo de nuestro planeta se hicieran más largas e intensas hace unos 850.000 años. Pero también confirman la sospecha de muchos expertos de que los niveles más altos del dióxido de carbono coincidieron con los intervalos más calurosos durante el período analizado. Los autores del nuevo estudio muestran que los niveles máximos del CO2 en los últimos 2,1 millones de años sólo promediaron 280 ppm (partes por millón). Hoy, sin embargo, el CO2 alcanza las 385 ppm, un valor un 38 por ciento superior. Este hallazgo significa que los científicos tendrán que buscar aún más atrás en el tiempo para encontrar un caso análogo al cambio climático de nuestros días, si es que existe. En el estudio, Bärbel Hönisch, geoquímica del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty, y sus colegas, reconstruyeron los niveles de CO2 mediante un análisis de la porción externa de organismos microscópicos que formaron parte del plancton y cuyos restos yacen hoy sepultados bajo el Océano Atlántico, concretamente ante las costas de África en el caso de los analizados para este estudio. Estimando la edad de los restos y midiendo su proporción de isótopos de boro, los autores del estudio han logrado estimar cuánto CO2 había en el aire cuando el plancton estaba vivo. Este método les ha permitido escrutar el pasado más atrás que lo permitido por los registros conservados en los núcleos de hielo polar que se remontan a sólo 800.000 años.
El planeta ha sufrido eras glaciales cíclicas desde millones de años atrás, pero hace aproximadamente 850.000 años, los ciclos glaciales se tornaron más largos e intensos, un cambio que algunos científicos han atribuido a niveles de CO2 menguantes. Sin embargo, en el estudio se ha encontrado que el CO2 se mantuvo estable durante esta transición, y, por tanto, parece poco probable que ocasionase el cambio. |
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Medio millón de años de historia climática en un registro sedimentario oceánico
21 jul 2009 Comentarios desactivados
in Ciencia, geología, Temas de actualidad
Medio millón de años de historia climática en un registro sedimentario oceánico(NC&T) Los expertos han estado tratando de capturar un registro climático extenso de esta parte del océano durante casi medio siglo. Los registros climáticos obtenidos de los núcleos de hielo pueden alcanzar resoluciones muy grandes, con capas anuales individuales, mientras que los registros de núcleos de sedimentos oceánicos están comprimidos en gran medida, con resoluciones a menudo no mejores que un milenio. Cuando los investigadores compararon sus registros del clima pasado del Atlántico Norte con registros similares tomados de un núcleo de hielo extraído en la Antártida, encontraron que la información básica que albergan es muy similar, de modo que la ausencia de contradicciones avala la fiabilidad de ambos registros.
Los investigadores también fueron capaces de estimar la extensión de la antigua Capa de Hielo de Lauréntida que cubrió gran parte de Norteamérica durante los últimos 130.000 años. Durante el último ciclo glacial, la Capa de Hielo de Lauréntida tuvo más de un kilómetro de espesor, y se extendió hasta varios kilómetros al norte del estado de Ohio. |
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Los descendientes de los “marranos” retornan al judaísmo
21 jul 2009 Comentarios desactivados
in Israel, Temas de actualidad Etiquetas: marranos
Los descendientes de los “marranos” retornan al judaísmo

Se habían convertido al cristianismo para escapar a la Inquisición. Una historia que busca volver a las raíces.
Ana Cárdenas (EFE)
Cinco siglos después de que sus antepasados se convirtieran al cristianismo para escapar a la Inquisición, descendientes de los “marranos” hacen el camino de regreso y retornan al judaísmo.
El alma tiene memoria, defienden los herederos de aquellos conversos que, generaciones y generaciones después, han optado por seguir el llamado de su espíritu y volver a la religión judía.
Muchos de ellos no tenían conciencia de ser judíos, pese a haber sido siempre conscientes de que su familia era “diferente” y tenía “peculiaridades” que les llevaron a investigar sobre sus orígenes y descubrir su procedencia.
“Son muchos años de búsqueda de nuestras raíces y de tratar de recuperar la identidad que nos fue robada” explica Yosef Hernández, que estudian en el Instituto Miriam de Jerusalén para convertirse al judaísmo y considera que “es necesario conocer tu origen para saber hacia donde dirigirte”.
Este valenciano habla de “la insatisfacción que hay en el alma de un judío que no está viviendo su fe” y asegura que, aunque reconfortante, “el retorno no es un camino fácil” porque son muchas las cosas que se han perdido en los quinientos años transcurridos desde que los judíos fueran expulsados de España por los Reyes Católicos en 1492.
Según él, la conversión forzosa que sufrieron sus antepasados no impidió que “la semilla de la fe judía permaneciese en la familia” y que quedasen en sus costumbres más íntimas “destellos de judaísmo”.
La expulsión de los judíos de E.Sala
Su esposa, Batya, asegura ser también descendiente de “marranos”, a los que prefiere llamar “benei anusim” (en hebreo, “los hijos de los forzados”), y narra cómo su abuela “tenía dos vajillas, una para carne y otra para leche”, tal como estipula la ortodoxia judía, y como en su familia “siempre se cambiaban las sábanas y limpiaba la casa en viernes, para no trabajar el shabat”.
Estas costumbre se han mantenido con el paso de los siglos al tiempo que se perdía su origen y su familia dejaba de ser consciente de su procedencia judía.
“Al preguntar por los motivos de algunas costumbres típicamente judías en casa, como las de la comida, me decían simplemente que éramos muy escrupulosos”, explica Batya.
Según Renana Birnbaum, directora del Instituto Miriam, los usos judíos se trasmitieron junto con el miedo a ser descubiertos y la necesidad imperiosa de mantenerlas en secreto, por lo que algunos ocultaron su origen a sus propios descendientes.
En otros casos los “benei anusim” si conocen su procedencia, pero sienten la necesidad de ocultarla, explica Birnbaum, que resalta el caso de “una chica de Málaga que cuenta como en su casa, a día de hoy, se guardan los libros judíos en la caja fuerte y todos los viernes apagan las luces, cierran la puerta con llave y se sientan con velas a estudiar judaísmo”.
“Es un miedo que se ha transmitido de generación en generación y no se puede quitar”, agrega.
El temor estaría justificado, según Batya, para quien “desde el momento en que descubres que eres judío tienes muchos problemas”, ya que “tanto en España como en el resto de Europa continúa existiendo un sentimiento antisemita”.
Tras descubrir sus orígenes y apostar por regresar a la religión de sus antepasados, Batya y Yousef han decidido iniciar una nueva vida que, para ellos, “no puede desarrollarse en otro lugar que en el Estado de Israel que es la casa de todo judío, el hogar nacional”.
Ella lo tuvo claro nada más bajar del avión: “Sentí el olor de la tierra de Israel y le dije a mi esposo: ‘esta es mi casa desde siempre”.
Sin embargo, no todos los que descubren sus raíces judías deciden convertirse o vivir en Israel; hay quienes continúan de forma normal con su vida, aunque muchos tratan de aprender más sobre judaísmo y sobre su identidad, explica Michael Freund, presidente de la organización Shavei Israel, de la que depende el Instituto Mariam y que organiza seminarios en la península para los anusim.
Según él, “hay mucho deseo entre ellos de regresar al seno del pueblo judío”, y su centro de conversiones recibe un centenar de estudiantes al año procedentes de España y Portugal.
Freund afirma que varios estudios científicos aseguran que “el 15 por ciento de los varones españoles tienen material genético que demuestra que tuvieron antepasados judíos” y calcula que hay en la península “cientos de miles de anusim”.
Su papel, señala, puede ser clave para Israel, “un país pequeño y sin muchos amigos”.

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Zelaya se desinfla y acepta encabezar un Gobierno de concentración como propone Arias
21 jul 2009 Comentarios desactivados
in Política, Temas de actualidad Etiquetas: Honduras, Manuel Zelaya
Zelaya se desinfla y acepta encabezar un Gobierno de concentración como propone Arias
19.07.09 | 22:59
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, ha anunciado su próximo regreso a Honduras tras haber aceptado la propuesta del presidente de Costa Rica, Óscar Arias, para solucionar la grave crisis institucional que atraviesa el país centroamericano.
La hoja de ruta trazada por Arias establece la formación de un Gobierno de concentración nacional encabezado precisamente por Zelaya hasta 2010, cuando se cumple el mandato para el que fue elegido en las urnas.
“Estamos de acuerdo, pero siempre y cuando todos los poderes del Estado estén integrados en el nuevo Gobierno”, ha dicho Zelaya en declaraciones a Radio Globo, añadiendo que su regreso a Honduras es cuestión de horas y podría ser mañana mismo, lo que supone un claro desafío a las advertencias del Gobierno interino encabezado por Micheletti de detenerlo y enviarlo a la cárcel en cuanto pise suelo hondureño.
Las dos partes reanudan hoy domingo las negociaciones con la mediación del presidente costarricense Oscar Arias. Durante las conversaciones de ayer, que se prolongaron por más de diez horas, Arias expuso la restitución en el poder del presidente depuesto, Manuel Zelaya, precisamente el tema más polémico de la discusión.
La respuesta de la delegación enviado por Micheletti fue pedir más tiempo para realizar consultas a Teguciglpa, aunque poco después se rechazaban la posibilidad del retorno de Zelaya.
Por su parte, la ex ministra de Energía de Zelaya, Rixi Moncada, destacó que esta delegación aceptó en un principio la propuesta de Arias, resaltando que ésta incluye el regreso de Zelaya al poder a partir del próximo 24 de julio.
Sin embargo, Carlos López, actual canciller hondureño y líder del grupo que representa a Micheletti, fue enfático en que aún no se ha llegado a ningún acuerdo definitivo y que es necesario “un examen profundo” para analizar la legalidad de las medidas sugeridas por el mediador.
Los otros seis puntos de la propuesta formulada por Arias incluyen “la conformación de un gobierno de unidad y reconciliación nacional compuesto por representantes de los principales partidos políticos”. También una amnistía general para los delitos políticos y la “renuncia expresa” de Zelaya a realizar cualquier consulta popular no autorizada por la Constitución de su país, desencadenante del golpe de Estado,
La siguiente condición planteada es el adelanto de las elecciones del 29 de noviembre al último domingo de octubre y el consiguiente adelanto de la campaña electoral. Además, las Fuerzas Armadas deben ser trasladas al Tribunal Supremo Electoral para garantizar la transparencia de las elecciones nacionales.
El cumplimiento de estos acuerdos estaría garantizado por representantes de la comunidad internacional y de la Organización de los Estados Americanos (OEA). “Estos son los siete acuerdos que piden más de 7 millones de hondureños.
Si se llegan a alcanzar, mi Gobierno se compromete a emplear todas las vías diplomáticas para gestionar el retorno inmediato de Honduras a la OEA y el levantamiento de las sanciones impuestas por gobiernos y organismos internacionales”, explica Arias en un comunicado recogido por el diario hondureño El Heraldo.
http://blogs.periodistadigital.com/
EL PRESIDENTE QUE UNA VEZ FUERA PERFECTO
21 jul 2009 1 comentario
in Ciencia
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Nació en Granada, Nicaragua, en 1955. Se dio a conocer a nivel nacional cuando lanzó por su equipo de béisbol Prego Júnior en el Campeonato Juvenil de 1971, ganando 1-0 al permitir un solo hit e impulsando él mismo la única carrera de su equipo con un cuadrangular. En 1972, a los diecisiete años de edad, ganó once juegos para los Tiburones, incluso el partido en que se coronaron campeones frente al equipo de León. Posteriormente jugó como abridor frente a Cuba en el Torneo de la Amistad celebrado en la República Dominicana, y se destacó lanzando por Nicaragua tanto en el Mundial de ese año como en el de 1973. En 1976, José Dennis Martínez Ortiz debutó con los Orioles de Baltimore como el primer pelotero nicaragüense en llegar a las Grandes Ligas. A lo largo de veintitrés temporadas como abridor derecho, Dennis Martínez, que llegaría a conocerse con el mote de El Presidente, jugó diez años con los Orioles de Baltimore, siete años con los Expos de Montreal, dos años con los Indios de Cleveland, y un año con los Marineros de Seattle y los Bravos de Atlanta respectivamente. Ganó 245 partidos, más de cien en cada liga, hasta la fecha más que ningún otro lanzador hispanoamericano y más que ningún otro pítcher que no hubiera ganado veinte partidos en ninguna temporada. Ponchó a 2.149 bateadores en casi 4.000 entradas, permitió un promedio de 3.70 carreras ganadas por partido, y jugó en cuatro Partidos de las Estrellas y en dos Series Mundiales. Con razón que ingresó al Salón de la Fama del deporte nicaragüense en 1994, y que en el año 2001 se le nombró Atleta del Siglo en Nicaragua. En treinta de los 122 juegos completos que lanzó en las Ligas Mayores, El Presidente no permitió una sola carrera. El 28 de julio de 1991, jugando por los Expos contra los Dodgers en Los Ángeles, lanzó un juego perfecto, retirando a los veintisiete bateadores contrarios en orden consecutivo. Fue el primer lanzador latinoamericano en lograr esa hazaña, y sólo el decimotercero en más de 150.000 juegos en la historia del béisbol.1 En 1983, al cabo de diez años entregado a la bebida, festejando cada triunfo con licor, Dennis había sido arrestado por conducir en estado de embriaguez, lo cual había mermado notablemente su rendimiento profesional. Sus excusas para beber habían sido el estar alejado de su familia, las barreras del idioma, la soledad, los largos viajes y la guerra en Nicaragua.2 En una entrevista que concedió en el decimoprimer aniversario de aquel inolvidable juego perfecto que lanzó ocho años después del arresto, Martínez dijo: «[Ese juego] me permitió entender que Dios tenía un propósito para mi vida. [Él] me había sacado de mis dificultades con el alcohol, y ahora me daba un premio a los cambios que como persona, como padre, amigo y compañero, había hecho en mí…. Hasta hace unos tres o cuatro años recibía cartas de mucha gente que me agradecía el que yo hablara de cómo Dios nos puede cambiar la vida; y en el caso mío, de cómo Dios te puede ayudar a dejar de tomar. Algunas de las cartas hablaban de personas que ya tenían dos, tres o cuatro años de no tomar, y eso me alegró muchísimo. Pienso que ese fue el mejor logro que me dejó el Perfecto.»3 |
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“Tendremos el próximo viaje tripulado en 2020, así como la primera mujer en la Luna”
21 jul 2009 Comentarios desactivados
in Ciencia, Temas de actualidad Etiquetas: primera mujer en la Luna
“Tendremos el próximo viaje tripulado en 2020, así como la primera mujer en la Luna”
Recreación de la SMART-1 en su viaje hacia la Luna. (Imagen: ESA)
El hombre pisó la Luna el 20 de julio de 1969, desde entonces, otras seis misiones Apollo volvieron al suelo lunar, con el único fallo del Apollo 13, cuyo tanque de oxígeno líquido explotó, aunque su tripulación pudo regresar a salvo a la Tierra. La última misión tripulada a la Luna fue la del Apollo 17, el 7 de diciembre de 1972, desde entonces no se ha vuelto al satélite.
Treinta y siete años después de esa última misión, la Luna parece volver a centrar el interés del mundo y comienza una nueva carrera espacial. A esta competición se han sumado 23 países y algunas iniciativas privadas, principalmente estadounidenses. EE UU y China son de momento los favoritos a la hora de lograr este objetivo.
EE UU y China a la cabeza
EE UU tiene previsto volver a poner en órbita una misión tripulada en 2020 y empezar a construir una base lunar a partir de 2025. Los cohetes Saturno V del programa Apollo dejaron de fabricarse en 1972, por lo que la NASA está desarrollando una nueva generación de cohetes en el marco del programa Constellation. Pero este programa ha empezado a sufrir retrasos y sobrecostes, por lo que el presidente Obama evalúa si se recortará.
El objetivo final es establecer colonias humanas en el Sistema Solar
Michael Griffin, ex director de la NASA y uno de los artífices del proyecto Constellation declaró al Congreso estadounidense en la presentación del Constellation que “el objetivo final es establecer colonias humanas en el Sistema Solar”. El senador demócrata y ex astronauta Bill Nelson , apuntó en la primera sesión de la comisión designada por Obama que “la NASA no puede simplemente llevar a cabo los objetivos de volver a la Luna en 2020″ con el presupuesto que tiene (6.000 millones de dólares en 2009).
Por su parte, China se convirtió en octubre de 2003 en el tercer país del mundo capaz de poner a un ser humano en órbita. Contemplan su llegada a la Luna en 2020 y la construcción de una base habitada en el satélite para 2030. El principal interés de los chinos es el de explotar helio 3, un isótopo escaso en la Tierra pero abundante en la superficie lunar, que podría emplearse como combustible nuclear.
China contempla su llegada al satélite en 2020
Sin embargo, hay expertos que dudan de que los chinos alcancen sus objetivos tan rápido. Luis Ruiz de Gopegui, ex responsable de las actividades de la NASA en España, asegura que “a China le faltan unos 20 o 30 años para llevar hombres a la Luna”, y lo argumenta en que “su tecnología aún es muy primitiva”.
Los 18 estados miembros de la Agencia Espacial Europea (ESA) –entre ellos España–, no se plantean ir solos a la Luna pero sí en el marco de un programa de cooperación internacional. Rusia ha anunciado la construcción de un nuevo cohete lo bastante potente para enviar misiones tripuladas al satélite. Rusia y Japón ya cooperan con la NASA y con la ESA en la Estación Espacial Internacional y podrían unirse a los planes de una futura Base Lunar Internacional. En cuanto a India, de momento se desconoce la viabilidad de sus planes de exploración lunar.
Regreso a la Luna
El científico y periodista David Whitehouse apunta en su libro La Luna. Una biografía que “un regreso a la Luna es la única forma de que el gran público vuelva a entusiasmarse por el espacio otra vez”.
No veo tan necesaria una tripulación humana si no es para hacer una estación fija
Por su parte, Manuel Cornide, profesor titular del Departamento de Astrofísica de la UCM, consultado por 20minutos.es, señaló que es “escéptico” acerca del envío de sondas tripuladas por seres humanos, “creo que no es necesario que vayan tripuladas ya que se corren riesgos, es mucho más caro y hay que asegurar su subsistencia. Lo que haga una persona lo pueden hacer muchas máquinas”.
“La tripulación humana no la veo tan necesaria si no es para hacer algo concreto como una estación concreta fija en la Luna”, añade Cornide, “enviar personas a vivir en una estación fija con observaciones a largo plazo crearía problemas de subsistencia, como el no depender de una nave que lleve alimentos. Para que sea factible tendría que haber agua en la Luna, por lo que a muy largo plazo es un deseo muy complicado”.
Entrevista a Bernard Foing.
Principal científico para la SMART-1 de la ESA
¿Qué aportó la llegada del hombre a la Luna?
No era un programa creado por razones científicas pero ha dado unos resultados que han cambiado nuestra visión de la Luna y la Tierra. Las muestras de materiales y rocas han permitido estudiar el origen de la Luna y comprender cómo fue su evolución. Ahora pensamos que es una especie de hija de la Tierra, y que nació de una colisión de un cuerpo celeste con nuestro planeta. El programa Apollo es un proyecto a largo plazo en el que han trabajado miles de personas, pero que ha inspirado a millones más en todo el mundo.
¿Cuál es el futuro de las misiones a la Luna?
Por culpa de la recesión se ha vuelto más difícil invertir en innovación e investigación, aunque ahora lo que se quiere es la construcción de una base lunar internacional. El programa Apollo, que era más político que científico, era un programa puntual pero no sostenible, por eso se acabó, porque no existía el concepto de poner una instalación permanente en la Luna. El desarrollo tecnológico ha servido para potenciar otros programas que han permitido la exploración del sistema solar, como el programa Voyager, y estos sí, para aplicaciones científicas.
¿Qué diferencia habrá entre esta y las anteriores misiones?
Es el momento de viajar de forma más efectiva y con más personal. La idea de la SMART-1 es la de poner una base robótica estable para medir los recursos del suelo lunar y los minerales, y ver si se podrían utilizar estos recursos para vivir del suelo aprovechando el material lunar. Las próximas investigaciones van encaminadas a saber cómo se pueden aprovechar unas condiciones tan duras como la alta radiación o el vacío lunar.
¿Cuándo y cómo volverá el hombre a la Luna?
Tendremos el próximo viaje tripulado en 2020, así como la primera mujer en llegar a la Luna. Estamos pensando en un sistema con una base avanzada con la posibilidad de quedarse unos meses con la rotación de esta tripulación para tener un permanencia humana en la Luna. Podremos investigar así aspectos importantes de nuestra civilización, aspectos tecnológicos y humanos. Para mantener a esta tripulación habría que convertir esta base avanzada en algo aún mas grande, un pueblo con humanos de varios países y ciudades. La idea es tener un pueblo robótico en 2015.
¿Qué aportará?
Nuevos datos científicos para entender mejor la fundación de la Luna e historia de la Tierra; cómo se puede llevar vida terrestre y crearla en la Luna; desarrollar nuevas tecnologías gracias a la cooperación internacional pacífica; y la oportunidad de llevar nuevos negocios a través de misiones privadas a la Luna.
¿Qué papel juega España?
Europa -y dentro de ella, España- con la misión SMART-1 ha mostrado que tiene su lugar en la investigación del cosmos. Cada europeo aporta un cuarto de euro para llevar a Europa a la Luna. España es un país que apoya activamente la exploración del sistema solar, hay además mucho apoyo e interés del público español.
DIA DEL AMIGO 20 DE JULIO
21 jul 2009 Comentarios desactivados
in Temas de actualidad Etiquetas: DIA DEL AMIGO
DIA DEL AMIGO 20 DE JULIO
Posted: 20 Jul 2009 07:08 AM PDT
El Día del Amigo es un día propuesto para celebrar la amistad. Se instauró en Paraguay el 30 de julio de 1958, mientras que en Argentina y Uruguay se propuso el día en que el hombre llegó a la Luna, (20 de julio de 1969). Es festejado en otros países iberoamericanos como en Chile el primer viernes de octubre.
Paraguay
El Día del Amigo tuvo un antecedente histórico llamado Cruzada mundial de la amistad que fue una campaña en favor de dar valor y realce a la Amistad entre los Seres Humanos, de forma que permita fomentar la Cultura de la Paz. Fue ideada por el Doctor Ramón Artemio Bracho en Puerto Pinasco, Paraguay en 1958. A partir de dicha idea, se fijó el 30 de julio como Día de la Amistad y se celebra en varios países de Sudamérica. En Paraguay se celebra el 30 de julio. Las vísperas del 30 de julio son aprovechadas para comprar regalos a los amigos cercanos y a las parejas, son muy comunes las fiestas en los bares, discotecas o una cena entre amigos íntimos. También se considera tradicional el juego del “Amigo Invisible” donde en pequeños papeles se reparten los nombres de todos los miembros de un grupo y al que sale elegido (en forma secreta) se le regala un presente el día 30. Esta costumbre es muy practicada en Asunción y otras ciudades paraguayas en las escuelas y lugares de trabajo.
Argentina
En Argentina se creó una fecha similar, una década después como “Día Internacional del Amigo” con otro origen. Su creador fue Enrique Ernesto Febbraro, oriundo de la ciudad argentina de Lomas de Zamora, partido bonaerense, que en mérito a su iniciativa y por decreto municipal, es la Capital Provincial de la Amistad, y ademas fundó allí también la Asociación Mundial para el Entendimiento. Febbraro es profesor de psicología, filosofía, historia, músico y odontólogo, socio fundador del Rotary Club del barrio San Cristóbal y del barrio Once (Buenos Aires). Cuando alunizó el Apolo XI el 20 de julio de 1969, Febbraro vio que por una vez en la vida todo el mundo estaba unido, por lo que envió mil cartas a cien países de las cuales recibió 700 respuestas, a partir de este momento fundó el Día del Amigo, aunque esta iniciativa ha sufrido severas críticas y contrapropuestas por ser considerada totalmente opuesta al espíritu de la verdadera amistad.
A partir de la muerte del humorista gráfico y escritor argentino Roberto Fontanarrosa ocurrida el 19 de julio de 2007, apareció una propuesta, difundida por una cadena de correo electrónico, de cambiar la fecha. Este cambio llevaría el Día del Amigo en Argentina al 19 de julio, aniversario de la muerte del famoso humorista. La justificación del cambio que consta en dicho mensaje considera que el motivo de festejarlo el 20 es una “historia ajena” y que celebrarlo el 19 sería un homenajear a un personaje que “hizo pasar momentos felices, emocionar, reír y reflexionar” a muchas personas.
Otra cadena electrónica impugnó severamente los motivos para el 20 de julio aduciendo que la llegada a la Luna y otros pretextos sólo representan una especie de concordia humana abstracta que está muy lejos de los valores propios de la verdadera amistad entre amigos, y propuso el 24 de julio como Día Del Amigo, por ser el día del nacimiento de Alejandro Dumas, creador de la novela de tradición y fama internacional Los Tres Mosqueteros cuyo tema central es la amistad. Dicen que el dia del amigo se festeja simplemente porque en Argentina se dio la muerte de un famoso escritor que siempre escribia sobre la amistad . Sus relatos fueron encontrados en una cabaña cerca de un rio. Alli fue donde se encontro el cuerpo de este hombre y eso fue un 19 de julio. Entonces a traves de muchos acuerdos se impuso el Dia del amigo.
Perú
Por iniciativa de un grupo de peruanos que viajaron a Argentina en el 2004 y vieron los festejos del Día del Amigo en dicho país y buscando fomentar los valores peruanos de la amistad verdadera se gestó a comienzos de Abril del 2009 un movimiento social a favor de institucionalizar “El Día del Amigo” en el Perú. El día del Amigo se celebra en el Perú a partir del 2009 el primer sábado de julio.
En otros países
En Estados Unidos, el primer domingo de agosto se celebra el Día Internacional de la Amistad (International Friendship Day en inglés).
En Chile se celebra el primer viernes de octubre, fecha cercana al día de san Francisco de Asis, uno de los patronos de la paz y de la amistad.
En Brasil, el 20 de julio se celebra el dia del amigo.
FUENTE: DIA DEL AMIGO (WIKIPEDIA)
VIDEO: NICE DREAM – RADIOHEAD
fuente: Andercismo
UN MILLON DE DOLARES PARA CELEBRAR UN ANIVERSARIO!!
21 jul 2009 2 comentarios
in Teología, Teología de la prosperidad
UN MILLON DE DOLARES PARA CELEBRAR UN ANIVERSARIO!!
Digo cada quien es libre de gastar su dinero en lo que uno quiero, pero al ver este video no solo a mi me hizo pensar sino a los que estaban entrevistando a CREFO DOLLAR el cual dono un millón de Dólares a Keneth Copeland, bastante dinero para celebrar sus 40 años de misterio, para mi opinión es mucho pero me reí mas cuando le preguntan si cree que Jesús si estuviera hoy en la tierra andaría en un ROLLS ROYCE y el cree que SI!!!!
Este video lo vi en un Blog Guardián de la Fe
verdadyluzhoy.blogspot.com
Rendiremos cuentas…
21 jul 2009 6 comentarios
in Doctrinas Cristianas, Escatología, Teología Etiquetas: galardón
Rendiremos cuentas…
En Lucas 19:11-24 leemos:
“…un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo…aconteció que vuelto él…mandó llamar…a aquellos siervos…vino el primero diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades. Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo que tomas lo que no pusiste y siegas lo que no sembraste. Entonces él del dijo: mal siervo, por tu propia boca te juzgo… ¿Por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses? Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina y dadla al que tiene las diez minas…Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará”
¿Por qué el Señor fue tan severo con el que no reprodujo el dinero? Porque tenía una responsabilidad que cumplir y al no multiplicarlo, no cumplió con ella. Tenía un trabajo por hacer y se esperaba que lo hiciera concienzudamente, y al no hacerlo…pagó las consecuencias.
En 1 Corintios 4:2 y 1 Pedro 4:10 leemos:
“Ahora pues, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel”
“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”
Es importante darle buen uso a lo que el Señor nos encarga que desarrollemos. Pero además, hay otros elementos que nos deben impulsar a hacerlo de la mejor manera posible
“Así, pues téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios” (1 Corintios 4:1)
“Por tanto, nosotros tambien, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia,y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante” (Hebreos 12:1)
Otras personas nos ven y saben que representamos a Dios. Por lo tanto, nuestras acciones deben estar orientadas a no dejar mal parado Su Nombre y a divulgar lo que El es.
Recordemos: Se nos reclamará de acuerdo a lo que se nos haya encomendado.
TBS
tbs@daresperanza.com.ar
Mail: info@daresperanza.com.ar
Teléfono: (Exterior) 54-11-4464-4583
Teléfono: (Argentina) (011) 4464-4583
www.daresperanza.com.ar
¿Qué tanto posees en esa dirección?
21 jul 2009 Comentarios desactivados
Julio 21, 2009
¿Qué tanto posees en esa dirección?
- “No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar.”1
A nosotros los australianos nos encanta contar bromas sanas acerca de los texanos. En una ocasión yo estaba predicaba en una iglesia Bautista en el área de Los Ángeles. Ese domingo en particular había bastantes visitantes de Tejas en la iglesia. ¡Así que con gran gusto les dejé saber que había un rancho ganadero en Australia que era más grande que el estado entero de Tejas!
Antes del servicio de la tarde uno de los miembros vino a mí y me dijo, “comprobé en una enciclopedia su historia sobre el rancho ganadero en Australia para ver si era verdad y si lo es. ¡Sin embargo, usted estará interesado en saber que ese rancho es de un tejano!”
Según Alan Smith, “George Washington Truett fue predicador en Dallas, Tejas, por 47 años. En una ocasión él visitó a un opulento ranchero del oeste de Tejas y cenó en el enorme hogar del ranchero. Después de cenar, el ranchero llevó al Dr. Truett a la terraza de la casa, y encendido un gran cigarro. El sol estaba cayendo y si usted ha estado en Tejas alguna vez, sabe que usted puede ver a gran distancia. El hombre señaló al sur hacia algunos pozos petroleros y dijo, ‘Yo poseo todo en esa dirección hasta donde usted puede ver.’ Él señaló al este hacia algunos campos del algodón y dijo, ‘y también es mío todo en esa dirección.’ Él señaló al norte hacia un enorme manada de ganados y se jactó, ‘y, pastor, también poseo todo lo que usted puede ver en esa dirección.’ Él dio vuelta al oeste, y dijo, “y poseo todo que usted puede ver en esa dirección, excepto el sol, por supuesto.”
“EL Dr. Truett volteo hacia el hombre y señalando al cielo dijo, ‘¿y qué tanto posees en esa dirección.’”2
Buena pregunta tanto para el rico como para el pobre.
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, por favor dame la sabiduría para mantener mi corazón mirando al cielo y crear tesoros allá en vez de aquí en la tierra. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.”
1. Mateo 6:19-20 (NIV).
2. Como fue relatado por Alan Smith, http://www.tftd-online.com/
¡Todos vamos a morir!
20 jul 2009 1 comentario
in Temas de actualidad Etiquetas: gripe A
¡Todos vamos a morir!
Julio 20, 2009 by Roberto Haskell
Roberto Haskell
Director del ministerio de capacitaciónSenderis.

Roberto Haskell
Hace unas semanas estuve en México y el tema de la gripa era universal. Si estornudabas algún bromista proclamaba “¡Es la gripa!” Y la verdad, aunque de vez en cuando tuve ganas de toser en algún lugar público, siempre resistí – no porque tenía la gripa, solo para que la gente a mi alrededor no se asuste.
En una conferencia que atendí anunciaron que “los coreanos” no venían este año para hacer su conferencia normal ¿Por qué? El pastor explicó que por su falta de fe (solo doy el informe). Cancelaron por la gripa. Luego las zonas turísticas se habían vaciado. Nadie quiere irse de vacación permanente.
Personalmente, creo que el gobierno mexicano ha hecho una labor tremenda. Ha respondido rápidamente y efectivamente. En cada aeropuerto hay información, jabón para la varase las manos, gente con máscaras, y hasta en algunos hoteles tienen también un stand para concientización del público.
Pero creo que en los medios masivos se ha exagerado la amenaza. Vi un titular en la página principal de Yahoo.com que preguntaba: Swine flu, Could this be the Big One? (gripa porcina, ¿Será La Grande?). Y uno se pregunta de qué nos servirá la prensa si algún día sucede una tragedia de proporciones globales. Ya veo lo titulares “¡Todos vamos a morir!” mientras el artículo describe en detalle los síntomas espantosos que lentamente te llevarán a la tumba. Aquí en los EE.UU. cada cual conoce a alguien que conoce a alguien que tiene la N1H1. Seguro, ¡Lo confirmó el doctor! Luego uno se entera que en toda la zona no hay ni un caso confirmado. Cuán fácilmente el ser humano se deja llevar por la paranoia.
Recuerdo una conversación en particular con un hermano. Él estaba preocupado porque quizás esta epidemia era una de las señales del fin. No era solo por el mero hecho de la gripa, sino también por la reacción internacional en contra los mejicanos. El mundo se estaba poniendo duro y discriminatorio, y realmente sin buena razón. La cumbre: En algún país en Europa no dejaron que en equipo mejicano juegue su partido. ¡Imagináte! Esa sí es una de las señales del fin. El querido hermano parecía querer entrar en una de esas especulaciones apocalípticas en las que nosotros los evangélicos solemos meternos. Yo siempre las resisto. La hermenéutica de este tipo de análisis contemporáneo parece siempre ser que cualquier cosa mala que ocurre en la sociedad o en el mundo tiene alguna relación, aún si fuera extremadamente delgada, a los grandes eventos de apocalipsis. Todo es basado en la convicción absoluta de que el mundo está empeorando y que estamos navegando a velocidad máxima hacia un muro indestructible.
Y quizás sea así.
Pero me preocupa cuan fácilmente nos dejamos llevar por esa misma paranoia social. Nos olvidamos de la ética cristiana en estas situaciones, e inmediatamente ocultamos nuestra responsabilidad hacia nuestros semejantes detrás de teorías proféticas. Cuan fácilmente reemplazamos compasión con especulación apocalíptica. Pero ¿qué si al fin y al cabo no era el fin del mundo y nos la pasamos en proyecciones fascinantes en vez de trabajando? Después de todo, muchas cosas malas han ocurrido en la historia del mundo que no fueron el final. Estadísticamente, la probabilidad de que te toque a ti estar vivo en ese momento final es menor. Y además de eso, ¿qué es nuestra responsabilidad mientras esperamos el regreso de nuestro señor? Pues nada más que vivir la vida cristiana con un compromiso total cada día de nuestras vidas.
Algunos eruditos se han preocupado con la cuestión del crecimiento de la iglesia en los primeros siglos. ¿Por qué, preguntan, creció tan rápidamente? Una de las respuestas es que la iglesia se comportó como iglesia cuando hubo tragedia a niveles masivos. Hubo dos grandes plagas en el imperio romano en esos siglos y la tendencia de la población en general fue salir de las ciudades y escapar al campo, o encerarse en sus villas o casas y apartarse por completo de los enfermos. El efecto de esto fue que muchas personas murieron solo por falta de cuidado, pues cierto porcentaje siempre sobrevive. Pero los cristianos no hicieron esto. Ellos se quedaron en las ciudades, cuidaron de sus familias, de sus hermanos y hermanas en Cristo, y también de personas que no eran parte de la iglesia. Para los cristianos de aquel entonces quedarse en la ciudad para ayudar a los enfermos era el mismo tipo de sacrificio que el martirio. Ellos estaban disponibles a servir y a sufrir.
Estos hábitos cristianos tuvieron un resultado práctico. Primero, más cristianos que paganos sobrevivieron las plagas por el mero hecho de que experimentaron mejor cuidado médico básico. Entonces al fin y al cabo había más cristianos proporcionalmente que antes. Segundo, como los cristianos también ayudaron a personas no cristianas esto fue un testimonio tremendo, y muchos se sumaron a la iglesia. Finalmente, después de la plaga la iglesia era una de las instituciones sociales más fuertes porque había continuado y se había fortalecido a través de la tragedia. Entonces, yo me pregunto ¿Qué está haciendo la iglesia hoy para ayudar con la lucha contra la H1N1? La verdad, no he visto mucho. La iglesia parece estar sentada en el estadio mirando un partido que poco tiene que ver con ella.
El libro de apocalipsis fue escrito para animarnos a ser testigos fieles a Jesucristo aún en circunstancias extremas (como por ejemplo, el fin del mundo), no para que podamos construir un esquema cronológico de la tribulación.
¿Estamos listos para servir?
biblia.com
Pastor evangélico muere asesinado a balazos
20 jul 2009 Comentarios desactivados
in Argentina, Temas de actualidad Etiquetas: Darío Ochoa, pastor evangélico
Pastor evangélico muere asesinado a balazos
Lunes 20 de Julio de 2009
Policial
Argentina
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Un pastor evangélico, de 37 años, fue atacado a balazos en la madrugada de este sábado en el barrio Huarpes III, de Luján de Cuyo. Murió en el barrio La Gloria, de Godoy Cruz, debido a que con un tiro en su espalda alcanzó a conducir hasta la comisaría de este conglomerado. Frente a la seccional, falleció. Allí, en la fría noche, familiares de la y también fieles de la iglesia mostraban su dolor entre llantos y abrazos (al final de la nota, un video de ese momento).
Darío Ochoa era un pastor evangélico que vivía en el barrio Metalúrgicos, de Godoy Cruz. Desde allí comenzaron a llegar de a uno sus conocidos alrededor de las 3, una hora después que murieran frente a la dependencia. Luego, llegó su familia que era contenida por los integrantes de la iglesia como podían mientras la Policía Científica examinaba el cuerpo de la víctima, el cual yacía en el duro asfalto.
El religioso murió en el interior del coche, un Audi A, dominio CCK-797. Debieron sacarlo del habitáculo y desvestirlo, para verificar cuántos impactos lo alcanzaron, ya que el auto tenía cuatro tiros.
El disparo mortal, el único, entró por la espalda de Darío Ochoa y salió por el pecho. Al parecer los agresores fueron dos. Fuentes policiales y judiciales confirmaron que en el lugar del ataque, frente a la manzana A del barrio Huarpes III había 9 vainas servidas, seis de una pistola nueve milímetros y tres de una calibre 11,25.
Ese proyectil que alcanzó al pastor no lo mató de inmediato.
Ochoa había estado jugando un partido de fútbol con un grupo de conocidos. Luego del encuentro y algunas charlas, habría lleva a algunas personas a sus casas. Eso estaba haciendo cuando le dispararon.
Él manejaba y a su lado iba un amigo, un integrante de la iglesia evangélica. En el Huarpes se encontró con la muerte. Los disparos fueron efectuados de frente, pero aparentemente Ochoa aceleró y le siguieron tirando; los impactos estaban en todo el auto.
Pero una de esas balas entró por la ventanilla de la puerta trasera y le dio en la espalda. Aunque el proyectil le había salido por el pecho, el pastor continuó conduciendo.
En el camino, se pudo saber por fuentes policiales, Ochoa se desvanecía y su amigo tomó el volante aunque era el acompañante. Así lograron llegar hasta la comisaría 52 del La Gloria.
Cuando frenaron, el religioso murió. Quedó en el auto mientras que su compañero estaba en la seccional muy conmovido. También estaba siendo protegido, se trata del único testigo del crimen.
Al lugar llegó el ayudante fiscal Juan Manuel Bancalari de la Oficina Fiscal Nº11, de Luján de Cuyo. Consultado sobre el móvil del homicidio, manifestó que recién se inicia la investigación y no puede aventurar una hipótesis.
Sucede que la cantidad de disparos contra Ochoa “son demasiados para un asalto”, expresó uno de los policías a cargo del procedimiento. Además, el pastor tenía en su auto una notebook y llevaba dinero encima, nada le fue sustraído.
Quizá los criminales querían hacerse del lujoso Audi de la víctima que por esos barrios humildes no circulan seguido, pero no la seguidilla de disparos, sobre todo cuando Ochoa se alejaba y no podían conseguir el botín, produce confusión. Esa hipotética escena hace pensar, inicialmente a los pesquisas, que aunque no le robaran nada querían matar al pastor, y por ello le dispararon incluso por la espada cuando huía.
Apolo 11, 40 años desde que llegamos a la Luna
20 jul 2009 Comentarios desactivados
in Ciencia Etiquetas: Apolo 11, Astronautas, Luna
Apolo 11, 40 años desde que llegamos a la Luna
Posted: 20 Jul 2009 12:40 AM PDT
Hoy se cumplen 40 años desde que Neil Armstrong y Buzz Aldrin pusieran el pie en la Luna, nuestro único satélite natural, cumpliendo con el pronóstico de John F. Kennedy y adelantándose a la URSS en la carrera espacial.
El 20 de julio del año 1969, la NASA conseguía colocar al hombre en la Luna, para muchos el mayor hito que ha logrado la humanidad en toda su historia. Para mí, desde luego, a pesar de los millones de escépticos que no se creen la historia. Yo sí creo que el hombre llegó a la Luna. ¿Cuántas veces hemos mirado a nuestro compañero celeste imaginándonos que estamos allí? Me niego a creer que todo fue una mentira. No. El hombre llegó a la Luna, y el 20 de julio de 1969 estará marcado para siempre en la historia de la humanidad.
Tras 10 misiones Apolo, entre las que hubo incidentes fatídicos, los chicos del Apolo 11, Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins, consiguieron llegar y alunizar en nuestro satélite, aunque el último no pudo bajar en el módulo y se quedó dando vueltas durante las 21 horas que Buzz y Neil estuvieron dando saltos y recogiendo muestras. La gente no se acuerda de Michael Collins, por lo que desde aquí queremos nombrarle para que no nos olvidemos de quien más envidia tuvo que sentir de los dos héroes.
Neil Armstrong fue el primero en poner el pie en la luna, a la par que decía la famosa frase de “un pequeño paso para un hombre, un gran paso para la humanidad”. En inglés, “That´s one small step for (a) man, one giant leap for mankind”, la frase no ha estado exenta de polémica, ya que muchos aseguran que ese (a) no fue dicho por Neil Armstrong y se confundió al bajar. Él lo niega y lo achaca a un fallo en la grabación.
De todos modos, es la polémica más suave a la que se han enfrentado. Incluso Buzz Aldrin propinó un puñetazo a un periodista que le dijo que nunca llegaron a la Luna. Perdió los nervios.
Pero volvamos a la carrera espacial. John F. Kennedy era el presidente que dijo que antes de los 70 el hombre pisaría la Luna. No pudo verlo, pero lo vaticinó de forma extraordinaria. Los rusos vieron como los americanos, sus enemigos, subían una placa de Yuri Gagarin, primer hombre en estar en el espacio, en la Luna. Como siempre, el mundo científico logra unir lo que no consiguen las fuerzas políticas.
“Una magnífica desolación”, dijo Buzz Aldrin, quien luego contemplaría desde su casa como otros compañeros han llegado a la Luna, y después, tras el fin del programa Apolo, nadie más volvió a nuestro satélite. Dentro de 20 años el ser humano volverá, y todos podremos disfrutar en directo de este hito histórico. Por mi parte, aun me faltaban 17 años para nacer cuando el hombre llegó por primera vez.
A la vuelta de la Luna, los héroes tuvieron que estar tres semanas en aislamiento por si se habían traído alguna enfermedad extaterrestre con ellos.
fuente:Espacio Ciencia
No me lo digas – muéstramelo
20 jul 2009 1 comentario
Julio 20, 2009
No me lo digas – muéstramelo
- “Y entonces Jesús les dijo, ‘Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura.’”1
A menudo siento que la mayoría de mi educación me enseñó cómo ganar dinero pero no cómo vivir. Eso lo tuve que aprender de manera difícil… y aun estoy aprendiendo cómo hacerlo.
No obstante, aprendí muchas lecciones valiosas. Una que nunca he olvidado fue de mi profesor de periodismo. Repetidamente en letras rojas resaltadas él escribiría en mis papeles escritos, “demuéstrame. ¡No me lo digas! “
Él quiso decir que me aplicara en mis escritos al ilustrando puntos importantes dentro de las historias, que, por supuesto, era la manera en la que Jesús enseñó a menudo. (“Él les habló en parábolas y el pueblo lo oyó con placer.”)
Me gusta aplicar las enseñanzas del “demuéstrame. ¡No me lo digas!” no sólo a mi escritura, pero también a mi vida, a mi enseñanza, y especialmente a mi vida de familia y a mi testimonio para Cristo. Es decir una de las maneras más grandes en las que podemos enseñar y ser testigos para Cristo es modelar el cristianismo verdadero y lo qué estamos intentando enseñar a los demás. Hasta que hagamos esto, nuestras palabras no llevarán mucho peso.
Como lo dijo San Francisco de Asís dijo, “siempre prediquen el evangelio. Y en caso de ser necesario usen sus palabras.”
Y como alguien más lo dijo:
“La verdad viva deseo ver,
no puedo vivir en lo qué era antes,
así que cierra tu biblia y muéstrame como
vive ahora el Cristo del que me hablas.”
Recuerden también que, “para ganar algo necesitamos tener las ganas de hacerlo.”
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, por favor ayúdame a vivir la vida de Cristo para que otros, al verte en mi y lo que has hecho por mí, desearan que tu estés en ellos. Permite que mi vida sea un reflejo de tu amor y un vivo testimonio de ti. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.”
1. Marcos 16:15 (NLT).
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