Guihón

Guihón

(río, manantial).

Uno de los cuatro ríos que se ramificaba de la corriente que procedía de Edén, y del que se dice que “rodea toda la tierra de Cus”. (Gé 2:10, 13.)

En la actualidad no es posible identificarlo con certeza. Desde un punto de vista geográfico, no parece posible que la “tierra de Cus” mencionada aquí sea Etiopía, como suele ocurrir en relatos posteriores.

Más bien, podría referirse a la tierra que ocupaba Cus antes de que la humanidad se dispersara una vez que se confundieron las lenguas en Babel. (Gé 11:9.) Hay quien opina que el Guihón era el río Araxes (Araks en la actualidad), que nace en las montañas que están al NO. del lago Van y desemboca en el mar Caspio.

Por otra parte, algunos lexicógrafos relacionan la “tierra de Cus” que aparece en Génesis 2:13 con los casitas (en acadio, kassu), pueblo que habitaba la meseta del Asia Central y que aparece en antiguas inscripciones cuneiformes, pero cuya historia permanece un tanto oscura.[1]

(río, manantial).
1. Uno de los cuatro ríos del Edén. Ha sido indistintamente identificado con varios ríos, entre ellos el Nilo. Si «la tierra de Cus» es Etiopía (Gn 2.13), Gihón es el Nilo; pero es más probable que Cus se refiera a una región al este de Mesopotamia, en la que después habitaron los kasitas.
Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Uno de los cuatro ríos del Edén. Ha sido indistintamente identificado con varios ríos, entre ellos el Nilo. Si «la tierra de Cus» es Etiopía (Gn 2.13), Gihón es el Nilo; pero es más probable que Cus se refiera a una región al este de Mesopotamia, en la que después habitaron los kasitas.[2]

Para el río Ghión la identificación más probable es el Nilo, ya que “rodea toda la tierra de Etiopía”. En la antigüedad el término “Kush” (Etiopía) se utilizaba para describir lo que hoy día es el centro-norte de Sudán, justamente en la zona donde el Nilo se retuerce antes de bifurcarse y efectivamente parece “rodear” el país más que atravesarlo.

Kush no era un término desconocido ni inusual para los escribas judíos del s. VI A.C. que compilaron el Antiguo Testamento. Los que hoy llamamos “faraones negros” (la dinastía kushita) reinaron en Egipto en el s. VII, apenas 100 años antes de la redacción definitiva del Génesis. Eran un fenómeno reciente y podría asegurarse que ningún judío instruido del s.VI se confundiría al emplear ese término.

En cambio la hipótesis de asimilar “Kush” con el país casita que se mencionas no se sostiene. Ni desde un punto de vista lingüístico ni histórico. La dinastía casita, producto de una invasión bárbara de pueblos montañeses, desapareció de Babilonia en 1124 A.C. sin dejar demasiado recuerdo histórico detrás suyo. En esas fechas los judíos estaban todavía asentándose en Palestina y fundando los primeros núcleos estatales. Es muy poco probable que un habitante de Siria o Palestina los recordara 600 años después, pero si lo hiciera asociaría el nombre “casita” a una población bárbara de una época oscura, no a una étapa de prosperidad e inocencia.

Notas

1. http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090211202814AAYmR6l

2. Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Apologética

Apologética

La Apologética en teologíaliteratura consiste en la defensa sistemática de una posición o punto de vista. La palabra Apologética proviene del griego apología (απολογία), que designa la posición de defensa militar contra un ataque.

El primero en usar el término con ambas connotaciones es John Henry Newman quien intitula su autobiografía espiritualista Apología Pro Vita Sua en 1864. Pero las primeras referencias pueden ser encontradas en la Apología de Sócrates (en la cual Platón toma la defensa de Sócratesdurante su proceso), pero también algunas obras de apologistas de comienzos de la cristiandad como las dos Apologías del Mártir San Justino, dirigidas al emperador Marco Aurelio.

Actualmente el término hace referencia al método de estudio empleado en algunos casos particulares, por grupos o individuos que promueven causas sistemáticamente, justificando ortodoxias, o negando a conveniencia algunos actos e incluso crímenes. La “lógica” apologética se basa en el “blanqueamiento” de las causas que apoya, principalmente a través de la omisión de los hechos negativos (percepción selectiva) y la exageración de los argumentos y hechos positivos; ambas técnicas comunes en la retórica clásica.

Apologética en las religiones

Apologética en el Judaísmo

Apologética católica en la historia

La Iglesia primitiva

En la antigua iglesia Cristiana existieron maestros y pastores apologéticos, como lo son: Pablo (2 Corintios 10:5), Pedro (1 Pedro 3:15), Judas (Jud 1:3), etc. La defensa que todos ellos hacían era mayormente hacia los Judíos, los cuales era tropiezo para los nuevos creyentes cristianos. Otra corriente que aumentó la apologética en el Paleocritianismo fue cuando comenzó el Gnosticismo cristiano, el cual despuésIreneo de Lyon condenó como herejía en el 180 d. C.

El mejor ejemplo de defensa del primer siglo se encuentra en el Nuevo Testamento, el cual contiene que existió un hombre llamado Apolos que practicó la apologética de una manera audaz. En el libro de los Hechos se le menciona más precisamente: “Llegó entonces a Efeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras. Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor…” Hechos 18:24,25 (RV)

Y más adelante: “y llegado él allá, fue de gran provecho a los que por la gracia habían creído; porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo

Era Patrística

S. II, la literatura cristiana es sobre todo apologética. Contra judíos, paganos y emperadores. Justino Mártir muestra el cumplimiento de la profecía bíblica en el Cristianismo. En el s. III, Tertuliano continua con brillantez la apologética. En Alejandría Clemente compuso una exhortación a la conversión “El Protreptico”. Orígenes sucede a Clemente, escribe “Contra Celso”. Con estos autores la apologética alcanzó refinamiento filosófico. En el s. IV ArnobioLactancio suceden a Minucio Félix, s III, se dirigen a los romanos para su conversión. Eusebio de Cesarea en su “Preparación evangélica” responde a Porfirio. Él y Atanasio ven el derrumbamiento del paganismo en el Imperio. En el s. V Teodoreto de Ciro realiza una “Summa contra el paganismo”. En Occidente la apologética brilla con Agustín, contra los maniqueos, “La ciudad de Dios”. Su obra la continúan Orosio, Salviano; y los papas León IGregorio I.

El Medievo

S. VII, la apologética responde a los musulmanes. Juan Damasceno escribe diálogos entre cristianos y musulmanes. Escriben debates,Isidoro de SevillaPedro Damián (s. XI), Ruperto de Deutz (s. XII). Abelardo escribe un diálogo no polémico entre un filosofo, un judío y un cristiano. En el s. XIII Tomás de Aquino escribe la “Summa contra gentiles”, aborda verdades como la existencia de Dios, la inmortalidad del alma, la Trinidad y la Encarnación. S. XIII, Ramón Martini escribe contra los sarracenos. J. Torquemada, Dionisio Cartujano escriben contra los musulmanes. Desde el s. XIV escotistas y ockamistas sostienen que es posible alcanzar la fe por la sola razón. Durante el Renacimiento M. Ficino, elabora una síntesis entre la filosofía platónica y la fe cristiana. Defiende la inmortalidad del alma y la divinidad de Cristo.

Del siglo XVI al siglo XVIII

Lutero desprecia la razón para tratar de asuntos espirituales. La Revelación se ha de aceptar sobre la fe. Melanchthon usa la razón para la preparación a la fe. Juan Calvino en su obra “Instituciones de la Religión Cristiana” (1559) defiende el carácter Revelado de la Sagrada Escritura sobre argumentos de Scoto y los Nominalistas. Los católicos del s. XVI se ocupan de las disputas con protestantes. Juan Luis Vives escribe sobre “La verdad de la fe cristiana”, de la necesidad y fundamentos de la religión cristiana para la salvación. Al final aborda los asuntos de judíos y musulmanes. Moisés Amyrant escribe sobre la indiferencia religiosa. Jacques Abbadie escribe contra la critica bíblica de Spinoza. Los católicos del s. XVII acusan a los protestantes de enfatizar la razón. Pascal en sus “Pensamientos” apuesta por el corazón. Algunos católicos del s. XVII intentan demostrar casi matemáticamente el hecho de la Revelación, influidos por el racionalismo. Los apologistas anglicanos defienden la religión revelada. S. Clarke defiende la Teología Natural y que el NT concuerda con la razón. A finales del s. XVIII W. Paley reúne los argumentos contra escépticos, contra deistas e historiadores escépticos. Apologistas alemanes, protestantes y católicos defienden la historicidad de los Evangelios. En Francia, Rousseau y Voltaire fueron criticados por los católicos. Se defienden las verdades de la Teología Natural, la posibilidad y necesidad de la Revelación.

Siglo XIX

Al final del s. XVIII se reacciona contra el Racionalismo de la Ilustración. En Alemania se introduce una nueva apologética, el instinto religioso que da origen a la fe. Se defiende el monoteísmo como modelo de religión. En Francia renace el Catolicismo Romántico. El papado era esencial contra la anarquía religiosa. Para entrar en la fe es necesario aceptar la revelación. España dio dos distinguidos apologetas católicos,Jaime BalmesJuan Donoso Cortés. En Alemania G. Hermes sostenía que la razón practica demuestra que la aceptación de la fe es esencial para el imperativo moral. En Italia G. Perrone se centra en la religión revelada, replico a los críticos racionalistas de los Evangelios. En Inglaterra J. Newman investiga el camino personal hacia la fe. El cristianismo es la única religión que colma la aspiración de la fe natural. En los EEUU dos conversos del protestantismo O. Brownson y I. Hecker, reavivaron la apologética. El concilio Vaticano I (1870) enseñó que el asentimiento a la revelación cristiana esta justificado sobre dos argumentos. Apoya dos estilos de apologética: uno bíblico e histórico, y otro experimental y eclesial. La apologética protestante siguió varias tendencias. Hegel y sus seguidores intentaron demostrar la conformidad entre dogma cristiano y la evolución del mundo. Kierkegaard atacó el hegelianismo como una distorsión del cristianismo. Neokantianos intentaron manifestar los beneficios de la fe cristiana. En Inglaterra se hace una apologética más personal y afectiva. La critica bíblica y el evolucionismo biológico se aceptan, los apologistas protestantes se dividen en dos escuelas: una conservadora que rechaza los avances y otra liberal que acoge los avances de la ciencia.

Siglo XX

M. Blondel estudia el dinamismo de la voluntad (L´Action, 1893). Que solo se satisface con el don sobrenatural. La apologética debe demostrar que el cristianismo satisface el deseo sobrenatural inherente, “método de inmanencia”. En Alemania, la apologética recoge la fenomenología. Los años 30 y 40 se producen avalanchas de historias de conversos, T. MertonE. GilsonJ. MaritainT. Chardin intenta una síntesis entre ciencia y fe. Neoortodoxos, K. BarthR. Bultmann rechazan la apologética. P. Teillich responde a Barth, que la apologética es omnipresente en la Teología Sistemática. El anglicanismo dio agudos apologistas laicos como G. K. Chesterton (quién luego se convertiría al catolicismo) yC. S. Lewis. Corrientes protestantes encuentran en el Jesús histórico la norma de la fe. Pannenberg insiste que la verdad de fe debe concordar con la razón universal. En la teología posterior a 1940 hubo un resurgir de la apologética blondeliana. K. Rahner se acerca pero rechaza el voluntarismo de BlondelH. U. von Balthasar se opuso a Rahner por ser excesivamente antropocéntrico. Aunque la apologética se ha practicado desde los orígenes, tiene dudosa reputación. Muchos apologistas se han resistido al racionalismo apologético para demostrar el hecho de la Revelación cristiana. En la teología actual la apologética es inseparable de la fe y la teología.

Apologistas contemporaneos

La siguiente es una lista parcial de apologistas de diferentes denominaciones cristianas:

Enlaces externos 

Bibliografía adicional 

  • Pearce, Josep

Debate sobre la Trinidad

DEBATE SOBRE LA TRINIDAD

NORMAS DEL DEBATE SOBRE LA TRINIDAD ENTRE A. YUSUF Y D. VICENTE (26/09/04 – 3/10/04).

1) Partiendo de la base de que mi punto de vista es el católico y el tuyo el musulmán, podremos emplear la Biblia y el Corán, así como la tradición Patrística, para probar o desautorizar nuestros respectivos enfoques. Huelga decir que ni a ti te vincula todo lo que afirme la Biblia, sino sólo en tanto que es acorde al Corán, ni a mí me vincula todo lo que sostenga el Corán, sino sólo en tanto que se corresponde con la Biblia. Los argumentos filosóficos serán válidos para los dos.

2) El debate empezará el lunes próximo y terminará el viernes de la misma semana, pudiéndose prorrogar los días que convenga en caso de que fuera necesario.

3) Será un debate singular, entre tú y yo, aunque subsidiariamente se añada quien lo desee para aportar su punto de vista, que podremos tener o no en cuenta.

4) Ambos participantes dispondremos de un turno en cada ocasión. Es decir, no se podrá responder dos veces seguidas y en mensajes separados hasta que el otro contendiente no haya consumido la suya. Te cedo la entrada, si estás conforme.

5) La extensión de los escritos deberá ser razonable, en aras de la fluidez. Este principio puede sacrificarse en un momento determinado, si se estima pertinente, pero no por sistema. No estará permitida la remisión a textos ajenos, salvo citas oportunas y bien traídas a colación.

6) Las actas del debate se publicarán en lugares visibles de los foros de ambos polemistas una vez terminado aquél*1, en su integridad y sin omitir ningún contenido relevante.

*1 Como puede apreciarse, me he tomado la licencia de irlas publicando antes de su terminación.

Dirección del debate:

* * * * * *

PRIMER TURNO.

(1) ABDALLAH YUSUF

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

La Paz sea con todos ustedes. Saludos. Dice el Sagrado Corán:

“¡Oh, Gente de la Escritura! ¡No exageréis en vuestra religión! No digáis de Dios sino la verdad: que el Mesías, Jesús, hijo de María, es solamente el Enviado de Dios, Su Palabra, la cual El Ha comunicado a María, y un Espíritu que procede de El. No digáis ‘Tres’. ¡Basta ya! Será mejor para vosotros. Dios es sólo Un Dios Uno. ¡Creed, pues, en Dios y Su Mensajero! ¡Glorificado sea de tener un hijo! Suyo es cuanto hay en los cielos y en la tierra. Dios basta como Protector. El Mesías no tiene a menos ser un siervo de Dios. Tampoco los ángeles allegados lo tienen. A todos aquellos que menosprecien adorarle y sean altivos, les congregará hacia Sí (en el Infierno)”. (4:171 y 172)

“No creen, en realidad, aquellos que dicen: Dios es el Mesías, hijo de María. Dí ¿Quién podría impedir que Dios, si El quisiera, Hiciera morir al Mesías, hijo de María, a su madre y a todos los de la tierra? De Dios es el Dominio de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos existe. El crea lo que quiere. Dios es Omnipotente”. (5:17)

“No creen, en realidad, quienes declaran: Dios es el Mesías, hijo de María, siendo que el mismo Mesías ha dicho: ¡Oh, hijos de Israel! ¡Adorad a Dios, mi Señor y el vuestro! Dios veda el Jardín (del Paraíso) a quien asocia algo a Dios. Su morada será el Fuego. Los impíos no tendrán quien les auxilie”. (5:72)

“No creen, en realidad, quienes dicen: “Dios es el tercero de una trinidad. ¡No hay más Dios que Dios Unico! Si no paran de decir eso , un castigo doloroso alcanzará a quienes de ellos no crean. ¿No se tornarán hacia Dios pidiéndole perdón? Dios es Indulgentísimo, Misericordiosísimo. El Mesías, hijo de María, no es más que un Enviado que fue precedido por otros enviados. Su madre era veraz. Ambos tomaban alimentos (como cualquier mortal ). ¡Mira cómo les explicamos los Signos! ¡Y mira cómo se desvían! Dí: ¿Acaso vais a adorar en lugar de Dios a aquello que no puede dañaros ni beneficiaros? Dios es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe. Dí: ¡Oh, gente de la Escritura! No exa- geréis en vuestra religión, profesando algo diferente a la Verdad, y no sigáis las pasiones de la gente que ya antes se ha extraviado, que extravió a muchos y que se apartó del camino recto”. (5:73 a77)

“Y cuando Dios le dijo: ¡Oh, Jesús, hijo de María! ¿Acaso has sido tú quien le dijo a la gente?: ¡Tomadnos a mí y a mi madre por dioses en lugar de Dios! (Jesús) le contestó: ¡Glorificado seas! ¿Cómo voy a decir algo que no tengo por verdad? Si lo hubiera dicho, Tú lo Habrías sabido. Pues Tú conoces lo que hay en mí, más yo no conozco lo que hay en Tí. Tú eres Quien conoce perfectamente todo lo oculto. No les he dicho más que lo que me Has ordena do: ¡Adorad a Dios , mi Señor y el vuestro! Fui testigo de ellos mientras estuve con ellos. Pero cuando me llamaste hacia Tí, fuiste Tú Quien los controló. Tú eres Testigo de todas las cosas. Si les castigas, son Tus siervos. Si les perdonas, Tú eres Poderosísimo, Sabio”. (5:116 a 118)

“El (Jesús -P-) no es más que un siervo a quien Hemos agraciado y a quien Hemos puesto como ejemplo a los hijos de Israel”. (43:59)

Dios Altísimo es Veraz.

Sostengo que la doctrina de la trinidad no tiene fundamentos ni en la Revelación confirmada ni en la razón o el intelecto. Se trata de un dogma impuesto a partir de los Concilios de Nicea y Constantinopla, dogma que los cristianos son forzados a aceptar en forma ciega, sin posibilidad de razonamiento lógico ni análisis intelectual, y que contiene más de una aberración tanto desde el punto de vista del intelecto como del Mensaje de todos los Profetas (con ellos sea la Paz).

Y sostengo que la postura del Islam expuesta en forma resumida en los anteriores párrafos del Sagrado Corán es correcta desde el punto de vista racional, lógico, y desde la visión traída por todos los Profetas y las enseñanzas dejadas por ellos, incluso por el mismo Jesús (la Paz sea con él). Veamos qué tiene para decir nuestro amigo cristiano en defensa del dogma trinitario.

Dios es Amigo de los creyentes sinceros: los extrae de las tinieblas hacia la luz. Y no hay Fuerza ni Poder sino en Dios Altísimo. Que Dios Bendiga, otorgue Su Misericordia y Paz a nuestro Profeta Muhammad y a su familia, y a todos los Profetas anteriores. Que la Bendición de Dios, Su Misericordia y Paz sean con quienes buscan la verdad por la verdad misma.

Saludos.

Abdallah Yusuf de La Plata.

* * *

(1) DANIEL VICENTE

En primer lugar, hay que corregir los errores más frecuentes acerca de la Trinidad. El Dios de Israel no son tres dioses, sino uno solo, expresado en tres personas o hipóstasis distintas. Ahora bien, su expresión no depende de la polisemia del lenguaje de los hombres, pues refiere al primero de los principios ontológicos, previo a toda multiplicidad y a todo ser; ni hace alusión a la misma persona en tres estados sucesivos (como creen los modalistas), ya que las tres son coeternas; ni remite a ninguna operación aritmética de agregación o multiplicación, dado que no concierne a la cantidad.

La Trinidad, entonces, no puede concebirse humanamente, desde un prisma finito, temporal, obtuso. Ella es, en consecuencia, incomprensible, insondable, inefable, indeducible, inagotable. Es el bautizo de fuego para la fe, pero también piedra de tropiezo y roca de escándalo para la impiedad. Los cristianos creemos porque el Verbo profetizador y profetizado se hizo carne, murió y resucitó; porque su presencia subyace en la letra de las Escrituras y fue conocida por los Patriarcas, si bien en la sacra tiniebla de lo que todavía no puede soportarse; porque incluso los filósofos inspirados, fieles o paganos, dan razón de ella.

No mintáis a sabiendas al decir que la Trinidad fue un dogma conciliar, una invención de obispos, pues ningún concilio se habría celebrado si la fe de la mayoría de la Cristiandad no se hubiera visto atacada por las heréticas indagaciones de Arrio, basadas en la filosofía de Aristóteles. No afirméis insensatamente que Constantino promovió una división tal, ni olvidéis que la unidad religiosa del Imperio era uno de sus principales cometidos. No creáis, por último, que los católicos hostigaron a los arrianos por sus errores, sino más bien que aquéllos tuvieron que sufrir persecución a manos de éstos por su fidelidad al mensaje apostólico.

La humildad y la debilidad de Jesús, esgrimidas como una lacra por los enemigos de su nombre, no constituyen objeciones válidas a su condición divina. Son un misterio en la economía de nuestra salvación, que no podía llevarse a cabo por la sola gracia, endurecidos como estábamos para recibirla, sin gravísimo menoscabo del humano albedrío y del orden universal. Tan necesario era el sacrificio de Cristo, muerto por nuestros pecados, como que creyésemos que no era un mero hombre el que perecía por nosotros, sino el propio Dios creador, que descendió a vivir con los hombres a semejanza de los mismos para confirmarnos su doctrina, desvelarnos las Escrituras y abrirnos el camino a la vida eterna. El mayor de todos puede y debe servir a sus hermanos para ser el mayor en caridad. Intentad, musulmanes, entender esto y os habréis hecho con la esencia del cristianismo, que es la imitación del Cristo.

Saludos.

Daniel.

* * * * * *

SEGUNDO TURNO.

(2) ABDALLAH YUSUF

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

La Paz sea con ustedes: saludos a todos. En mi primer mensaje yo dije:

“Sostengo que la doctrina de la trinidad no tiene fundamentos ni en la Revelación confirmada ni en la razón o el intelecto. Se trata de un dogma impuesto a partir de los Concilios de Nicea y Constantinopla, dogma que los cristianos son forzados a aceptar en forma ciega, sin posibilidad de razonamiento lógico ni análisis intelectual, y que contiene más de una aberración tanto desde el punto de vista del intelecto como del Mensaje de todos los Profetas (con ellos sea la Paz)”.

Parte de mis afirmaciones ya han sido confirmadas por el amigo Daniel (irichc) en su mensaje, ya que él dice:

“La Trinidad, entonces, no puede concebirse humanamente, desde un prisma finito, temporal, obtuso. Ella es, en consecuencia, incomprensible, insondable, inefable, indeducible, inagotable”.

Es decir que es un dogma que no se puede razonar ni concebir con la lógica o el intelecto. Es irracional, una aberración desde el punto de vista del intelecto. Tal es así que no lo pueden explicar con palabras simples y directas, como hablaba Jesús y los demás Profetas (con ellos sea la Paz).

Yo dije que los cristianos son forzados a aceptar el dogma en forma ciega, sin ningún análisis racional. Daniel (irichc) acota:

“Los cristianos creemos porque el Verbo profetizador y profetizado se hizo carne, murió y resucitó…”

¿Cómo puede verificar un cristiano que realmente Dios se hizo carne, murió y resucitó?

Y si murió, ¿qué pasó con el resto de la trinidad? ¿En esos días dejaron de ser tres personas y pasaron a ser sólo dos? ¿O todo Dios murió y el Universo quedó sin Administrador? ¿O sólo fingió morir? ¿O sólo murió una parte, un tercio de Dios?

Veremos luego si tiene fundamentos en la Revelación. Pero hablemos un poco de los concilios. El concepto de la trinidad se fue desarrollando a partir de la continua influencia del paganismo grecorromano dentro del cristianismo primitivo, a pesar de que los cristianos orientales eran marcadamente unitaristas. La división entre facciones culminó en enfrentamientos sangrientos, que llevaron al Emperador Constantino, flamante cristiano, a convocar el primer Concilio General en Nicea, en el año 325, para determinar los dogmas oficiales del cristianismo. Las posturas eran la trinitaria, sostenida notoriamente por Clemente y Atanasio, y la unitarista, de Arrio, sacerdote de la Iglesia de Alejandría y discípulo de Luciano de Antioquía.

Arrio decía que “el Hijo” era de distinta naturaleza que “el Padre”, que era una criatura de Dios. Merced a la influencia política desplegada por los primeros, la asamblea de Nicea definió la doctrina de las relaciones del Padre y del Hijo, declarando que la naturaleza de éste era de la misma substancia que el Padre, es decir, consubstancial a Él. De esta manera triunfó la postura trinitaria, que cobró forma con el conocido dogma atanasiano o Credo. Esto precipitó la masacre y persecución de los “herejes” unitaristas, lo cual llevó a la muerte aproximadamente a un millón de personas (Primer genocidio cometido con el ropaje cristiano).

España por su parte fue “arriana” (es decir, monoteísta) hasta el siglo VII. Gracias a un edicto del rey Recaredo I, que creía en la Trinidad, se implantó el catolicismo y con él la Trinidad, en el año 600 y bajo pena de muerte de todo aquel que no estuviese de acuerdo. Así fue como se terminó de eliminar todo vestigio de creencia unitarista dentro de los cristianos, en especial dentro de la Iglesia.

Posteriormente otras tendencias han supuesto algo parecido a la postura de Arrio. Por ejemplo los Testigos de Jehová los cuales creen, basados en algunos versículos (como Apocalipsis 3:14), que Jesús es la primera creación de Dios y no es Dios ni es igual a El, por lo que no tendría sentido una Trinidad: Pr 8, 22; Jn 17, 5; Col 1, 15-16, Ap 3, 14 Luego de Nicea hubo otro Concilio en Constantinopla donde se refinó el texto del dogma, se dilucidó la naturaleza divina y humana a la vez de Jesús y se incorporó el Espíritu Santo a la figura de la trinidad. Es decir que hasta el año 381 DC (Concilio de Constantinopla, bajo el emperador Teodosio) no fue instituido el dogma de la trinidad.

A pesar de esto, se debieron realizar cerca de veinte o más Concilios ecuménicos hasta el Vaticano II, para los católicos, aunque los protestantes no los siguen todos, al menos desde Trento alrededor del 1500. Sin embargo, si siguen los de los primeros siglos, donde se produjeron las peores aberraciones doctrinales. Pues ambos grupos mayoritarios en el tema de la trinidad están de acuerdo.

Entre los Evangelios, es el de Juan de donde se sacan más datos que supuestamente aluden a la trinidad, aunque es Pablo, al parecer, quien primero habla de ella o, mejor dicho, de lo que entendieron más tarde que debería ser una trinidad. Y nos referimos a expresiones de las que se puede inferir este dogma, pero que no está expuesto en forma clara y explícita.

Cuando hablamos de argumentos basados en expresiones de los Evangelios, se debe tener en cuenta un punto fundamental que ya mencionamos en la primera parte de este trabajo: que no se conservan Evangelios originales ni anteriores al siglo IV, por más que los cristianos quieran esforzarse en negarlo. Lo único anterior son piezas de tamaños diminutos como el p52, de 7x5cm, supuestamente perteneciente al evangelio de Juan, que es del siglo II (en red se puede encontrar una fotografía del pedazo de papiro).

David Lyle Jeffrey dice lo siguiente : “De acuerdo a la creencia católica ortodoxa, Dios es Uno en naturaleza, en tres personas Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Ninguno de ellos precede o creó o supera en posición o poder al otro .En términos teológicos precisos, las tres personas son una en substancia, coeternas, y mutuamente iguales. Esta doctrina, es estos términos no aparece en las Escrituras …La doctrina de la trinidad fue forjada gradualmente a lo largo de un período de unos trescientos años o más… No sorprende entonces que el tema de la consustancialidad, coeternidad, e igualdad entre las personas (de la trinidad) haya permanecido como un centro de diversos debates teológicos y que fuese discutido con frecuencia en el contexto de diversas herejías…En 381 DC los Obispos se reunieron de nuevo en Constantinopla, y establecieron la forma final del dogma (tal como se conoce hoy)” Diccionario de la Tradición Bíblica en la Literatura Inglesa, David Lyle Jeffrey, p. 785

Hay mucho para hablar en este debate que recién recién comienza. Que la Bendición de Dios sea para quienes buscan la verdad por la verdad misma. Saludos. Abdallah.

* * *

(2) DANIEL VICENTE

Querido Abdallah:

Dices que ni la revelación divina ni el intelecto humano coadyuvan en la noción trinitaria de Dios. Te mostraré que sí.

La doctrina de la Trinidad sostiene que, así como Dios es eterno, su Logos procede eternamente de Él. Ahora bien, el propio Corán designa la misión universal de Jesucristo y emplea el verbo “proceder”, en boca de Dios, para referirse al Salvador:

“Lo pondremos como aleya [signo] entre los hombres y como misericordia procedente de Nos” (Azora 19:21).

También, en el siguiente pasaje, parece indicar que Jesús fue engendrado en el seno de María por el Espíritu Santo, y del mismo modo, insiste en su misión universal en la Tierra, algo que lo distinguiría de todos los profetas que le precedieron:

“Y acuérdate de aquella que conservó su virginidad. Infundimos en ella parte de nuestro Espíritu. De ella y de su Hijo hicimos una aleya [signo] ante los mundos” (Azora 21:91).

No es, en fin, menos explícito en este otro, señalando a Jesús como Palabra de Dios e intercesor ante Él:

“Acuérdate de cuando los ángeles dijeron: ‘¡Oh, María! Dios te albricia con un Verbo, emanado de Él, cuyo nombre es el Mesías, Jesús, hijo de María; será ilustre en esta vida y en la última, y estará entre los próximos a Dios…’” (Azora 3:40-45).

Pero es especialmente en el Evangelio donde encontramos sus títulos de divinidad:

1) Jesús está profetizado en Daniel como “Hijo del hombre”, en Isaías como el siervo sufriente (“Dios con nosotros”), y es reconocido por San Juan Bautista en los mismos términos: “He aquí al cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Jn. 1, 29).

2) Jesús realiza su entrada mesiánica en Jerusalén montado en un pollino, como profetizó Zacarías.

3) Dios proclama de él: “Éste es mi Hijo amado en quien me complazco: escuchadle” (Mt. 3, 17; Lc. 9, 36).

4) Jesús, como Dios, se arroga la potestad de cambiar los nombres: “Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro” (Mt. 16, 18).

5) También dice que “el Hijo de Dios es mayor que el sábat” y que ha venido para dar cumplimiento a la Ley, cosa que ningún otro profeta había osado antes, ya que sólo él estaba investido de plena autoridad divina. Él renueva los mandamientos (“Habéis oído que se dijo… Pues yo os digo…”).

6) Jesús, a quien la naturaleza obedece, calma la tempestad (cf. Mc. 4, 35-41).

7) Jesús, como el espíritu de Dios narrado en el Génesis, camina sobre las aguas (cf. Mc. 6, 45-52). Pedro lo acompañó siguiendo su mandato, y tuvo que tomar su mano para no hundirse.

8) Jesús prevé las persecuciones contra los cristianos: “y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes” (Mc. 13, 9-13), así como la división que causará su doctrina entre judíos, paganos y musulmanes: “Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra…” (Mt. 10, 35).

9) Jesús remite los pecados, para escándalo de los fariseos (cf. Mc. 2, 7). Afirma: “¡y dichoso aquel que no halle escándalo en mí!” (Mt. 11, 6).

10) Jesús da la vida eterna: “El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará” (Mc. 8, 34-35), porque es superior a la vida: “Si alguno viene donde mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío” (Lc. 14, 26-27)..

11) Jesús es eterno y omnipresente: “Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28, 20).

12) Jesús predice el momento de su propia resurrección, al tercer día (Mt. 20, 19).

13) Jesús habla de sí mismo como Maestro (“No está el discípulo por encima del maestro”) y Rey (“mi reino no es de este mundo”).

14) Jesús separará el grano de la paja en el Juicio final (cf. Mt. 25, 31-46).

15) Los discípulos de Jesús le reconocen como Dios, a lo que él asiente complacido: “Verdaderamente eres Hijo de Dios” (Mt. 14, 36); “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo” (Mt. 16, 16); “Señor mío y Dios mío” (Jn. 20, 28).

16) Jesús se declara Hijo del Hombre ante el Sanedrín, y es mandado crucificar por ello (cf. Mt. 26, 64-66).

Para finalizar por ahora, también el Antiguo Testamento ofrece múltiples testimonios de la filiación celestial de Jesús y del carácter trino de Dios. No entraré de momento a examinar las profecías. Bástenos con saber a qué estaba aludiendo Jesucristo cuando habló del “signo de Jonás” como el último y más importante de sus milagros.

La apologética musulmana adopta al respecto el punto de vista de los herejes docetas (de dokéo, parecer, y dóxa, opinión), que creían que Cristo sólo en apariencia había tenido un cuerpo y, por lo tanto, sólo en apariencia había muerto. No podían concebir que Dios, el Señor del universo, expirase en la cruz, sin reparar en que fue su carne la que murió y no su espíritu. Modalismo y docetismo, pues, se complementaban para negar las cualidades humanas de Cristo, justo al contrario de lo que sucede en el Corán. Allí se dan cita, en una amalgama contradictoria, el ebionismo (Jesús como puro hombre) y el docetismo (Jesús como espíritu inmaterial y cuerpo aparente):

“Ellos [los judíos] dicen: ‘Ciertamente, nosotros hemos matado al Mesías, Jesús, Hijo de María, Enviado de Dios’, pero no le mataron ni le crucificaron, pero a ellos se lo pareció. Quienes discuten y están en duda acerca de Jesús, no tienen conocimiento directo de él: siguen una opinión, pues, con certitud, no le mataron.

Al contrario, Dios lo elevó hacia Él, pues Dios es poderoso y sabio” (Azora 4:156-158).

¿Cómo explica el Corán que los discípulos dieran fe de su resurrección? ¿Acaso Mahoma conoció mejor su suerte, seiscientos años después? ¿Se dejaron matar los Apóstoles por una mentira que ellos mismos habían imaginado? ¿O tal vez interpretaron mal las palabras de Jesús? Porque, se dirá, que Dios pusiera a Jesús a buen recaudo para preservarlo de la muerte no obsta para que luego le permitiera mostrarse ante sus allegados, no como resurrecto, sino -si se me permite la distinción- como re-suscitado. Esto es, no como vencedor sobre la muerte, sino como superviviente de un simple coma. Aquí, afirman ellos, residiría el signo y el milagro de Jonás: en prevalecer, con la ayuda de Dios, incólume después del gran peligro.

Nos proponemos demostrar la falta de base de esta pretensión.

a) No hay nada milagroso en resucitar por medios naturales: incluso la medicina es capaz de ello en la actualidad. Además, Jonás no fue reanimado en un trance agónico, sino salvado de la muerte total, es decir, de la muerte física, ya que se encontraba en un peligro inminente, y de la espiritual, puesto que desobedeció a Dios cuando se le ordenó marchar hacia Nínive.

Pues bien, Jesús nos ofrece el signo de Jonás. ¿Qué significa? También él tuvo que afrontar dos clases de acechanzas, la física (la disposición de los fariseos para matarle) y la espiritual (el diablo tratando de vencerle mediante tentaciones). Si escapaba a los fariseos, habría sucumbido al diablo (cf. Mt. 16, 21-23: “¡Aléjate de mí, Satanás! Quieres hacerme tropezar, que no piensas como Dios, sino como los hombres”), a diferencia de Jonás. Por otro lado, si derrotaba al diablo, no debía escapar a los fariseos, como estuvo tentado en el Jardín de los Olivos. De modo que, ante la disyuntiva absoluta, debía morir y resucitar para cumplir su propia profecía (cf. Jn. 2, 19), repetida múltiples veces en el anuncio de su pasión. No valían para ello una victoria a medias ni una fuga rocambolesca, que habrían caracterizado a Cristo como mentiroso y cobarde, inferior a cualquier mártir.

b) Entonces, ¿por qué anunció Cristo su resurrección si finalmente iba a evitar la muerte? ¿Puede seguir siendo considerado un profeta cuando su principal profecía fue un fraude? En este caso, elegid: O bien no fue un verdadero profeta, y el Corán se equivoca cuando le designa así, o bien fue un auténtico profeta, lo que convertiría al Corán en mentiroso en lo tocante a la resurrección de Cristo. En ambos casos la infalibilidad del Corán queda truncada.

c) ¿Es que los musulmanes no creen en la resurrección de la carne? Sí creen. ¿Qué sentido tiene, pues, argüir tan apasionadamente en favor de resurrecciones inmateriales y rechazar la de Jesús, en cuerpo y alma? ¿Se puede inferir del aserto de que los resucitados, como los ángeles, no tienen pasiones humanas (según Jesús, cuando es preguntado por los fariseos a propósito de una cuestión escatológica) el que carezcan en absoluto de materia? ¿Cómo podrían ser dichos ángeles visibles a los hombres en ese caso? Y, sobre todo, ¿qué les haría distintos a Dios?

d) Para terminar, contra aquellos que alegan que Jesús “abrió su boca” mientras estaba siendo juzgado, a diferencia del siervo sufriente que nos profetiza Isaías, valga recordar que no la abrió en su defensa, tal y como la profecía establece:

“… como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus esquiladores, enmudeció y no abrió su boca” (Is. 53, 7).

Por consiguiente, no trató de salvarse a sí mismo con sus palabras a los fariseos y a Pilatos, sino que, por el contrario, no hizo más que confirmar su papel mesiánico con ellas.

Saludos.

Daniel.

PS: ¿Podrías acreditar históricamente alguna de las “masacres” y “genocidios” que citas?

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TERCER TURNO.

(3) ABDALLAH YUSUF

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

La Paz de Dios y Sus Bendiciones sean con todos. Saludos. Vayamos despacio y punto por punto, sin diversificarnos demasiado porque de lo contrario me llevarían varios mensajes responderte.

Para empezar, el Sagrado Corán es claro y contundente, y se explica a sí mismo. Por lo tanto, te aconsejo que no pretendas argumentar con el Corán, pues como ves las aleyas que yo expuse en mi primer mensaje son más que claras. Por otra parte, para pretender argumentar en base a una palabra o una expresión del Corán hay que usar el texto original en árabe y no las traducciones. Pero veamos unos párrafos traducidos del Corán:

“(Recordad) cuando los ángeles le dijeron: ¡Oh, María! Dios te anuncia la buena nueva de una Palabra ( un ser extraordinario) procedente de El. Su nombre es el Mesías Jesús, hijo de María. Tendrá prestigio y nobleza en este mundo y en el más allá, y será de los allegados ( o próxi mos a Dios). Hablará con la gente desde la cuna y en la madurez, y será de los justos. Ella inquirió : ¡Señor! ¿Cómo voy a tener un hijo si ningún homre me ha tocado? Le dijo: Así será, Dios crea lo que quiere. Cuando decide algo (ordenado su existencia), solo dice:¡Se! Y entonces es (inmediatamente). El (Jesús) enseñará el Libro y la sabiduría, la Torah y el Evangelio” (3: 45 a 48)

El Sagrado Corán es claro respecto de Jesús (con él sea la Paz): es uno de los grandes Profetas próximos a Dios que nació de una virgen, sin padre. No es Dios ni Hijo de Dios.

En cuanto a la Biblia y el concepto trinitario: La palabra “Trinidad” no esta en la Biblia. No figura en toda la Biblia. La única mención es el versículo de 1 Juan 5:7 : “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo: y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, y el agua, y la sangre: y estos tres concuerdan en uno.”

Este párrafo proviene de la versión de King James, de 1611, y constituía la evidencia más grande de la Doctrina de la Trinidad. Pero esta parte, “el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo: y estos tres son uno” ha sido eliminada en La Biblia de Jerusalén (versión revisada) de 1952 y l971 y en muchas otras Biblias, ya que era un comentario que se había juntado al texto griego cuando los escritores añadían notas al transcribir los originales manuscritos hebreos. Véase también la Traducción del Reino Interlinear de las Escrituras griegas.

Isaac Newton reconocía que este versículo de 1 Juan 5:7 es una adición y que comenzó a aparecer de manera estándar a partir de la versión en griego de la Biblia de Erasmo de Rotterdam, e incluso Newton puntualiza que dicha adición aparece recién en la TERCERA EDICION de dicha Biblia (1466/1536).

Y muchos eruditos investigadores concuerdan en lo mismo : que este párrafo no existe en los Códices antiguos y es considerado como un agregado posterior. Todas las versiones modernas de la Biblia, como la Revised Standard Version, la New Revised Standard Version, la New American Standard Bible, la New English Bible, y la Phillips Modern English Bible, entre otras, han quitado dicha adición ( el susodicho versículo) sin la menor ceremonia. Veamos lo que dice al respecto Benjamín Wilson en su libro “Emphatic Diaglott : “Este texto conteniendo el testimonio celestial no puede ser hallado en NINGUNO de los manuscritos griegos antiguos anteriores al SIGLO QUINCE. No es citado por ninguna de las autoridades eclesiásticas (santo Tomás, san Agustín, etc) los Padre, incluso cuando los temas discutidos (en las controversias, con unitaristas como Arrio) hubieran llevado naturalmente a su utilización (como prueba de la canonicidad de la trinidad).Por lo tanto este texto (1Juan 5:7) es notoriamente espurio”

Otros como el fallecido Dr. Herbert W. Armstrong, sostienen que dicha adición fue hecha a la Vulgata de San Jerónimo durante el clímax de polémicas con unitaristas. Cualquiera haya sido el motivo y el tiempo en que esta se haya hecho, hoy es universalmente reconocido que dicho versículo (1Juan 5:7) es una adición tardía y por lo tanto está siendo descartado como falso.

Daniel ha planteado:

“Entonces, ¿por qué anunció Cristo su resurrección si finalmente iba a evitar la muerte? ¿Puede seguir siendo considerado un profeta cuando su principal profecía fue un fraude? En este caso, elegid: O bien no fue un verdadero profeta, y el Corán se equivoca cuando le designa así, o bien fue un auténtico profeta, lo que convertiría al Corán en mentiroso en lo tocante a la resurrección de Cristo. En ambos casos la infalibilidad del Corán queda truncada”.

“c) ¿Es que los musulmanes no creen en la resurrección de la carne? Sí creen. ¿Qué sentido tiene, pues, argüir tan apasionadamente en favor de resurrecciones inmateriales y rechazar la de Jesús, en cuerpo y alma? ¿Se puede inferir del aserto de que los resucitados, como los ángeles, no tienen pasiones humanas (según Jesús, cuando es preguntado por los fariseos a propósito de una cuestión escatológica) el que carezcan en absoluto de materia? ¿Cómo podrían ser dichos ángeles visibles a los hombres en ese caso? Y, sobre todo, ¿qué les haría distintos a Dios?”.

Puntualicemos:

Los musulmanes creemos en la resurrección de la carne, sin duda alguna. Creemos que Jesús era un Profeta. No creemos que sea Dios encarnado ni que como Dios haya venido a morir en la cruz para quitar los pecados del mundo y redimir a la Humanidad. Por varias razones: primero, es inconcebible que Dios se presente como un hombre, limitado y débil. Además es inconcebible que necesite hacerlo para redimir al mundo del pecado: con dar la orden era suficiente. Además, es irracional que un acto de maldad y crueldad redima a la Humanidad del pecado. En realidad la carga con más pecado. Y si recuerdas la parábola del señor que arrienda una tierra y luego envía a sus mensajeros a cobrar la renta (luego la busco, si Dios quiere), es claro que la muerte del “hijo” del señor no redime a los arrendatarios sino que los condena definitivamente.

Veamos un poco las propias palabras de Jesús negando su condición Divina:

”Nada hago de mí mismo” (Juan 8:28);

“el Padre mayor es que yo” (Juan 14:28);

“el Señor nuestro Dios, el Señor uno es” (Marcos 12:29);

“Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero que no sea como yo quiero sino como Tú.” (Mateo 26:39) ;

“Padre, en tus manos encomiendo mí espíritu.” (Lucas 23:46).

Alguien llamó a Jesús (P) “maestro bueno” en Mateo 19:16. El contestó: “¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, ese es Dios”. Así que si Jesús (P) no quería ni siquiera que le llamaran “bueno”, no toleraría que le llamaran Dios.

Existen unos puntos clave para comenzar a analizar.

Primero: cuando los discípulos lo vieron luego de su resurrección, se postraron ante él y lo adoraron. Ya dijimos que aquí se usa la palabra griega “prosekunesan” que en realidad significa “reverenciar”, indicando que ellos se inclinaron ante él en señal de respeto, tal como los discípulos hacen ante un gran maestro. Esto no implica que Jesús (P) haya aceptado ser adorado como a Dios. Si vemos en 2 Reyes 2:15, la gente se postró delante de Eliseo en recibimiento:

“…Y vinieron a recibirle y se postraron delante de él.” (2 Reyes 2:15)

En Josué 5:13 a 15 se relata que Josué recibe la visita de una aparición, una figura con forma de hombre con una espada en la mano que viene a hablarle y se presenta como “Príncipe del ejército de Jehová”. Josué lo saluda prosternándose delante suyo:

“Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró…” (Josué 5:14)

Hay en Juan 9:35 a 38 Otra cita que también menciona “y le adoró”, aunque la consideración es la misma que la anterior.

Segundo: cuando Jesús (P) usa expresiones que podrían dar lugar a que se piense que se está refiriendo a él mismo como a Dios. Por ejemplo, en la cita anterior, en Juan 9:35 a 38, Jesús (P) dice “yo soy” (en realidad dice “el que habla contigo, él es”), y esta expresión “yo soy” los cristianos a asocian al “Yo soy” que manifiesta Dios en Exodo 3:14, de donde deriva el nombre “Yahvé” o “Jehová”. Otras expresiones similares como “El que me ha visto, ha visto al Padre” son usadas para argumentar que Jesús (P) declaró ser Dios mismo. Pero tales expresiones en realidad no son explícitas y (suponiendo que no sean agregados falsos) requieren de una interpretación, una exégesis profunda para entenderlas. Por ejemplo:

” Nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar” (Mt 11, 27). No está diciendo que él sea Dios, sino que él conoce a Dios, que él es el camino para llegar al conocimiento de Dios y fuera de él no hay puerta (“Yo soy el camino, la verdad y la vida”). Por supuesto : él es el Profeta de su época, el Mensajero y guía de parte de Dios de su tiempo. En tal sentido estas expresiones pueden ser comprendidas.

El hombre debe apegarse a las expresiones y palabras explícitas, no a las alegorías que requieren interpretación. En las palabras explícitas, Jesús (P) ha declarado no ser Dios, tal como las que antes mencionamos y otras que luego si Dios quiere expondremos. Pero no quiero usar por ahora más de dos mensajes y hacer una exposición más detallada me llevaría mucho más que eso. Así que por hoy termino con esto y seguimos mañana si Dios quiere.

Que Dios Bendiga a quienes buscan la verdad por la verdad misma. Saludos. Abdallah

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(3) DANIEL VICENTE

Contraviniendo en parte mi propia norma, contestaré todas tus objeciones escriturísticas utilizando a San Hilario de Poitiers (La Trinidad), es decir, con un texto ajeno y extenso, pero “bien traído a colación”. Espero que se me valore el esfuerzo de documentarme.

<< Los herejes juzgan que se ha de negar que nuestro Señor Jesucristo sea Dios por naturaleza, porque dijo: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno más que el único Dios” (Mc. 10, 18). El contenido de toda respuesta se ha de sacar necesariamente de la razón de la pregunta. Así se responderá a lo que se pregunta. Y, ante todo, pregunto al falso intérprete de esta frase si piensa que el Señor se opone a que se le llame bueno y hubiera preferido que se le llamara malo, pues parece que es lo que quiere decir con esta frase: “¿Por qué me llamas bueno?”. No creo que haya nadie tan necio que quiera atribuir una confesión de maldad al que dijo: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, porque soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas, pues mi yugo es suave y mi carga ligera” (Mt. 11, 28-30). ¿Se confiesa manso y humilde, y creeremos que se irrita porque se le llama bueno? La diversidad de estas dos afirmaciones nos muestra que es contradictorio que uno que ha dado testimonio de su bondad rechace que se le llame bueno. No podemos pensar, por lo tanto, que se haya irritado porque se le haya llamado bueno. Debemos buscar, por consiguiente, a qué otra afirmación que le afecta quiere oponerse aquel que no podemos creer que haya rechazado el apelativo de “bueno”. Veamos qué dijo el que le preguntaba además de “bueno”. Dice: “Maestro bueno: ¿qué cosa buena he de hacer?” (Mt. 19, 16). Le llamó, por tanto, dos cosas; “bueno” y “maestro”. Y puesto que Jesús no se opuso a que le llamara “bueno”, es necesario que se oponga a que se le haya llamado “maestro bueno”. Pero rechaza que se le llame “maestro bueno” en un modo tal, que se opone a la fe del que le pregunta más que a los apelativos de “maestro” y “bueno”. Pues el joven se había hecho orgulloso por la observancia de la ley, desconocía el fin de la ley que es Cristo y se creía justificado por las obras; y sin entender que Jesús había venido a las ovejas perdidas de la casa de Israel y que era imposible a la ley salvar a los creyentes mediante la fe en la justificación, pregunta al Señor de la ley y Dios unigénito como a un maestro de los preceptos comunes y consignados en la ley. El Señor rechazó esta impía profesión de fe en él, porque se le preguntaba sólo como maestro de la ley, y respondió: “¿Por qué me llamas bueno?” (Mc. 10, 18). Y para dar a entender en qué sentido debía ser considerado y confesado bueno, añadió: “Nadie es bueno más que el único Dios” (Mc. 10, 18), y así no rechazó el nombre de “bueno” si se le atribuía como a Dios. …… Pero tal vez se podría oponer a esta nuestra fe ortodoxa la afirmación de tu herética incredulidad, según la cual esta confesión de incapacidad sería incompatible con la idea del Dios verdadero: “En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por sí mismo, más que lo que ha visto hacer al Padre” (Jn. 5, 19). Si no fuese porque el doble enojo de los judíos exige una doble respuesta, sería ciertamente una confesión de debilidad decir que el Hijo nada puede hacer más que lo que ha visto hacer al Padre. Pero con una sola frase se responde, a la vez, a dos acusaciones de los judíos, que le reprochan el crimen de violar el sábado y que no pueden soportar que Cristo se declare igual a Dios al confesar que Dios es su Padre (…) Pero veamos qué respondió el Señor: “Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo” (Jn. 5, 17). Por favor, hereje, muéstrame cuál es el trabajo del Padre, pues todas las cosas existen por medio del Hijo y en el Hijo, las visibles y las invisibles. Y tú que sabes más que los evangelios, tienes que haber alcanzado necesariamente el conocimiento del obrar del Padre por alguna otra doctrina misteriosa para que nos puedas mostrar al Padre que trabaja. Pues el Padre trabaja en el Hijo, de acuerdo con lo que este mismo dice: “Las palabras que os digo no las digo yo, sino que mi Padre, que permanece en mí, él mismo lleva a cabo sus obras” (Jn. 14, 10). ¿No ves qué significa “Mi Padre trabaja hasta ahora”? (Jn. 5, 17). Dijo estas palabras para que se viera que tenía el poder de la naturaleza del Padre y que había usado en las obras hechas en sábado este poder de su naturaleza, pues si el Padre trabaja en él cuando él trabaja, hace falta que él también trabaje cuando trabaja el Padre. …… El que no conoce nada de la economía de nuestra fe, no puede entender sus misterios, y el que no ha aceptado la doctrina del Evangelio, camina lejos de la esperanza del Evangelio. Se ha de creer que el Padre está en el Hijo, y el Hijo en el Padre, en virtud de la unidad de naturaleza, del poder de su fuerza, de la igualdad del honor que se les debe, de la generación del Hijo. Pero tal vez sea contrario a esta confesión nuestra el testimonio del Señor cuando dice: “El Padre es mayor que yo” (Jn. 14, 28). ¿No es, acaso, ésta, hereje, la flecha de tu impiedad? ¿Son éstas las armas de tu locura? ¿Acaso te has olvidado de que la Iglesia no conoce dos innascibles, ni tampoco confiesa dos padres? ¿Te has olvidado de la encarnación del mediador, y en ella de su nacimiento, su cuna, su crecimiento, su pasión, su cruz, su muerte? Cuando has renacido en el bautismo, ¿no has confesado al Hijo de Dios nacido de María? Y si el Hijo, al experimentar todas estas vicisitudes, dice: “El Padre es mayor que yo”, ¿crees que se ha de ignorar que esta economía de tu salvación consiste en el vaciamiento de su forma de Dios? ¿Y que el Padre ha permanecido fuera de esta asunción de las debilidades humanas, en la eternidad feliz de su naturaleza incorruptible, sin adquirir nuestra carne? (…) Y no afirmamos que el Padre está en el Hijo al modo de una penetración corporal, sino que la naturaleza engendrada por el Padre, de la misma esencia que él, tiene en ella, de modo natural, la naturaleza del que la engendra, y que aquella naturaleza que permanecía en la forma de la naturaleza que la engendró, asumió la forma de la naturaleza y de la debilidad corporal. Existía (en el Hijo encarnado) lo que es propio de la naturaleza divina, pero ya no estaba en la forma de Dios, porque al despojarse de sí había adquirido la forma de siervo. No es que hubiera desaparecido la naturaleza divina de tal manera que no existiera ya, sino que la naturaleza de Dios, continuando en el ser, había asumido la condición humilde del nacimiento terreno, y ejercitaba el poder propio de su esencia en el modo de existir de la condición humilde asumida. Y el Dios nacido de Dios, hallado como hombre en forma de siervo, obraba como Dios en sus acciones milagrosas, y no dejaba de ser Dios, al que mostraba con sus hechos, ni le faltaba el ser de hombre en cuya condición fue visto. (…) ¿O es acaso una ofensa para el Dios unigénito [= Cristo] tener como Padre al Dios que no puede nacer, cuando su nacimiento como unigénito del Dios innascible le hace subsistir como naturaleza unigénita? El Hijo no es el origen del propio ser y no ha tenido su nacimiento de la nada cuando no era, sino que existe como naturaleza viviente que procede de la naturaleza viviente, tiene en sí el poder de su naturaleza, y con la confesión del origen de esta naturaleza da testimonio de su gloria y de la gracia de su nacimiento acaecido en la gloria. Y paga al Padre esta deuda para remitir su obediencia a la voluntad del que le ha enviado, pero no para que su humildad al obedecer debilite su unidad de naturaleza; “él se hizo obediente hasta la muerte” (Flp. 2, 8), pero después de la muerte no deja de estar “sobre todo nombre” (Flp. 2, 9). (…) Ciertamente, el Padre es mayor, por ser el Padre. Pero el Hijo, por ser el Hijo, no es menor. El nacimiento del Hijo hace al Padre mayor, pero la naturaleza del que nace no tolera que el Hijo sea menor. El Padre es mayor porque se le ruega que glorifique al hombre asumido. El Hijo no es menor, porque recupera la gloria junto al Padre. Y así se lleva a cumplimiento tanto el misterio del nacimiento eterno como la economía de la encarnación. Porque el Padre, porque es Padre y glorifica ahora al Hijo del hombre, es mayor, y el Padre y el Hijo son una sola cosa, porque el Hijo nacido del Padre, después de la asunción del cuerpo terreno, es exaltado a la gloria del Padre. (…) Y aunque por el significado de las palabras se juzgue que son diferentes el que no puede nacer y el que nace, este último no es, con todo, ajeno a la naturaleza del que no puede nacer, porque no recibe de ningún otro origen su subsistencia; pues, aunque no haya recibido el ser innascible juntamente con el Padre, del Dios que no puede nacer ha recibido el ser Dios. …… Pero los herejes entienden como una negación de su naturaleza divina el que se haya dicho (…): “El día y la hora nadie los sabe, ni los ángeles en el cielo ni el Hijo, sino sólo el Padre” (Mc. 13, 32 + Mt. 24, 36). (…) Y en primer lugar, antes de hablar del sentido y la razón de estas palabras, se ha de considerar, con el juicio del sentido común, si puede creerse que ignore algo de cualquier cosa aquel que es el principio de todas ellas en lo que son y serán. Pues si todo existe por medio de Cristo y en Cristo y existe de tal modo por medio de él que todo tiene en él (Col. 1, 16) su ser, aquello que no es ajeno a él ni deja de existir por medio de él, ¿cómo no entrará también en su conocimiento, cuando muchas veces éste, por virtud de su naturaleza, que no puede ignorar nada, abarca aquello que no existe ni en él ni por él? Y aquello que no tiene su razón de ser más que a partir de él y no recibe más que en él el desarrollo hacia lo que es y será, ¿cómo quedará fuera del conocimiento que corresponde a su naturaleza, por el cual y en el cual se contiene todo aquello que se ha de hacer? (…) Pues todas las veces que Dios dice que ignora, ciertamente confiesa ignorancia, pero no se encuentra limitado por ella. Pues su no saber nada tiene que ver con la debilidad de la ignorancia, sino que se debe a que no es tiempo de hablar o a que no ha llegado la oportunidad de obrar. Dios habá así a Abraham: “El clamor de Sodoma y Gomorra ha colmado la medida y sus pecados son muy grandes. Por lo tanto, bajaré y veré si, de acuerdo con su clamor, han llegado hasta el límite; y en el caso contrario, lo sabré” (Gén. 18, 20s). Tenemos, por consiguiente, al Dios que no sabe y que, con todo, no ignora; pues, si sabe que los pecados son muy grandes y, a pesar de todo, baja para ver si han colmado la medida o para saberlo si no la han colmado, vemos que no lo ignora porque no lo sepa, sino que entonces lo sabe porque ha llegado el tiempo de obrar. El que Dios sepa, no es, por lo tanto, un cambio desde la ignorancia, sino la plenitud del tiempo. Hay que esperar todavía a que sepa. Pero no podemos pensar de él que no sepa, y, con todo, todavía espere para saber; por ello es preciso que el hecho de que no sepa sabiendo o sepa ignorando no obedezca más que al designio de hablar o de actuar. (…) En los evangelios encontramos muchas cosas que el Señor ignora conociéndolas. No conoce a los que obran la iniquidad y se glorían en muchos milagros hechos en su nombre cuando dice: “Y entonces juraré que no os conozco. Apartaos de mí todos los que obréis la iniquidad” (Mt. 7, 23). Afirma, incluso con juramento, que no conoce a aquellos a los que, con todo, no desconoce como obradores de iniquidad. No los conoce, por tanto, no por ignorancia, sino porque a causa de la iniquidad de sus obras son indignos de su conocimiento; confirma la verdad de lo que dice incluso con el vínculo del juramento. Tiene el no ignorar en el poder de su naturaleza y conserva el no saber en el misterio de su voluntad. (…) Por lo tanto, el Hijo no conoce el día, porque lo oculta. Y dice que solamente el Padre lo sabe, porque sólo él no se lo oculta a él solo. Pero, como dije, no se refiere a dificultades de su naturaleza, como si él conociera cuando ha dejado de ignorar o como si oyera cuando el Padre ha empezado a hablar. …… Los herejes, al no poder negar estas cosas explicadas por el Señor para dar a conocer el misterio de su nacimiento divino, tratan de eludirlas y de referirlas a la concordia de voluntades, de tal manera que Dios Padre y Dios Hijo no tengan una sola divinidad, sino una sola voluntad. Hablan como si el lenguaje de la enseñanza divina no tuviera recursos y como si el Señor no hubiese podido decir “Yo y el Padre queremos una sola cosa”, o como si esto fuera lo mismo que “Yo y el Padre somos una sola cosa” (Jn. 10, 30). O como si, incapaz de hablar, no hubiese podido decir: “El que ve mi voluntad, ve la voluntad de mi Padre”; o esto significara lo mismo que “El que me ve, ve también al Padre” (Jn. 14, 9). O no pudiera utilizarse en el lenguaje divino la expresión: “La voluntad de mi Padre está en mí, y mi voluntad está en mi Padre”, sino que a esta frase equivaliese: “Yo estoy en el Padre, y el Padre en mí” (Jn. 14, 10). (…) Por esta razón ha pedido que, si era posible, fuera apartado el cáliz de él; porque como para Dios nada es imposible -como él mismo dice: “Padre, todo te es posible” (Mc. 14, 36)-, con todo, es imposible para el hombre no ser vencido por el miedo del sufrimiento y además la fe sólo puede conocerse mediante la prueba. Y así, como el hombre, quiere que el cáliz se aparte de él a causa de los hombres, y su voluntad, como la de Dios que procede de Dios, se identifica con la decisión de la voluntad paterna. …… Por lo tanto, si para que pudiéramos entender que moría dijo: “Dios, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mt. 27, 46); y: “Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu” (Lc. 23, 46), ¿deberemos pensar que, al preocuparse por nuestra confesión de fe, más que eliminar nuestras dudas, declaró que él era débil? Cuando iba a resucitar a Lázaro, ruega al Padre. ¿Necesita, acaso, la oración el que dice: “Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sabía que siempre me escuchas, pero lo he dicho por la multitud, para que crean que tú me has enviado”? (Jn. 11, 41s.). Pidió, por tanto, por nosotros para que no ignorásemos que era el Hijo. Y puesto que a él no le aprovechaban las palabras de su petición, hablaba para provecho de nuestra fe. Él no estaba necesitado de auxilio, pero nosotros estábamos necesitados de su enseñanza. También pidió ser glorificado, y al instante se oyó desde el cielo la voz del Padre que le glorificaba. Y ante la admiración que suscitó la voz que se había oído, dijo: “Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros” (Jn. 12, 30). Por nosotros pide al Padre, por nosotros habla el Padre. Todo se hace para conseguir nuestra confesión de fe. Y si la respuesta de Dios que le glorifica no se concede por escuchar su petición, sino a causa de la ignorancia de los oyentes, ¿cómo el lamento de su pasión, en la mayor alegría del sufrimiento, no se habrá de interpretar como dirigido a la instrucción de nuestra fe? (…) Y si Cristo, conservando la seguridad que le daba su divinidad, mostró que moría con toda confianza para mostrar su real asunción de la humanidad, ¿por qué la confesión que el Hijo de Dios nos hace de sí mismo de que se ha hecho hijo del hombre y ha muerto por nosotros, ha de servir, sobre todo, para negar su divinidad? >>.

Saludos.

Daniel.

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CUARTO TURNO.

(4) ABDALLAH YUSUF

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

Que la Paz y las Bendiciones del Altísimo sean con quienes buscan la verdad por la verdad misma. Saludos a todos. Homosapiens: aquí debatimos sobre la trinidad, nada más. Y lo hacemos aquí por propuesta de Daniel que eligió este foro para el debate. Si quieres, abro en esta misma lista otra cadena de mensajes y debatimos sobre la existencia de Dios.

Daniel: tengo que leer atentamente el largo texto que expusiste, aunque por lo que vi son explicaciones bastante dogmáticas y no muy convincentes desde lo racional. Luego lo puntualizamos si Dios quiere. Te mando ahora otro texto para tí

Argumentos referidos a la Divinidad de Jesús (P):

- Jesús es Dios porque está lleno del Espíritu Santo.

Sin embargo, otros personajes mencionados en la Biblia también estaban llenos del Espíritu Santo:”Porque era (Barnabás) varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe: y mucha compañía fue agregada al Señor.” (Hechos 11:24) “Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que lo obedecen”(Hechos 5:32). Ver también Hechos 6:5; 11 Pedro 1:21; 11 Timoteo 1:14; 1 Corintios 2:16; Lucas 1:41.

- Pero Jesús ya estaba lleno del Espíritu Santo en el vientre de su madre.

Lo mismo pasó con Juan el Bautista : “Mas el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te parirá un hijo, y llamarás su nombre Juan. …. Porque será grande delante de Dios, …. y será lleno del Espíritu Santo, aún desde el seno de su madre.” (Lucas 1:13-15)

- Jesús podía hacer milagros : Dio de comer a cinco mil personas con sólo cinco panes y dos peces.

Lo mismo fue hecho por Elíseo y Elías. Elíseo dio de comer a cien personas con veinte panes de centeno y algunas espigas de trigo : “Entonces él lo puso delante de ellos, y cernieron, y sobró, conforme a la palabra de Jehová.” (II Reyes 4:44) Elíseo aumentó el aceite de una viuda y le dijo : “Ve, y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tu y tus hijos vive de lo que quede.” (II Reyes 4:7) Puede consultarse también : I Reyes 17:16: “la tinaja de la harina no escaseó, ni menguó la botija del aceite, conforme a la palabra de Jehová que había dicho por Elías”. I Reyes 17:6: “Y los cuervos le traían (a Elías) pan y carne por la mañana, y pan y carne a la tarde, y bebía del arroyo.”

- Jesús podía curar la lepra.

Y también Elíseo le dijo a Naaman el leproso que se lavara en el Jordán: “Él entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios(Elías): y su carne se volvió como la carne de un niño, y fue limpio.” (II Reyes 5:14)

- Jesús podía hacer que un ciego viera de nuevo.

También lo hizo Elíseo: “Y oró Elíseo, y dijo: Te Ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del joven, y miró.” (II Reyes 6:17) “y así que llegaron a Samaria, dijo Elíseo: Jehová, abre los ojos de éstos, para que vean. Y Jehová abrió sus ojos, y miraron, y se hallaron en medio de Samaría.” (II Reyes 6:20)

Elíseo también fue ordenado a que cegara : “y luego que descendieron a él, oró Elíseo a Jehová, y dijo: Te ruego que hieras a esta gente con ceguedad, Y los hirió con ceguedad, conforme al dicho de Elíseo.” (II Reyes 6:18)

- Pero Jesús podía resucitar a los muertos.

También Elías lo hizo : “Y Jehová oyó la voz de Ellas: y el alma del niño volvió a sus entrañas, y revivió.” (I Reyes 17:22) Y también Elíseo : “Después subió, y se echó (Elíseo) sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas; así se tendió sobre él, y se calentó la carne del joven.” (II Reyes 4:34)

Incluso los huesos de Elíseo podían devolver un cadáver a la vida con sólo tocarlo : “Y aconteció que mientras algunas personas estaban enterrando a un hombre, he aquí que vieron una guerrilla; con lo cual echaron al hombre dentro del sepulcro de Elíseo; y el hombre fue rodando hasta tocar con los huesos de Elíseo, cuando revivió y se levantó sobre sus pies.” (II Reyes 13:21).

También Pedro resucitó a un muerto (ver Hechos 9:40)

- Pero Elías y Elíseo hicieron maravillas rezando al Señor.

Jesús (P) también hizo milagros con la gracia de Dios, como él mismo reconoció : “No puedo yo de mi mismo hacer nada”(Juan 5:30) “Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a ustedes.” (Lucas 11:20)

Todos los milagros hechos por Jesús (P) habían sido hechos por Profetas anteriores, discípulos e incluso infieles. Por otra parte, Jesús (P) no podía hacer nada donde no había fe: “Y no pudo hacer allí alguna maravilla; solamente sanó unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba maravillado de la incredulidad de ellos. Y rodeaba las aldeas de alrededor, enseñando.” (Marcos 6:5-6)

Y en más de una ocasión atribuyó el milagro a la fe de la persona : “Tu fe te ha salvado”. Incluso dijo que cualquier persona con un poco de fe podía realizar portentos asombrosos : “De cierto os digo que si tuvierais fe como un grano de mostaza diríais a este monte : Pásate de aquí allá, y se pasará ; y nada os será imposible” (Mateo 17:20)

Vemos en Hechos que los discípulos como Pedro y también el mismo Pablo (que entre otras cosas sana a un paralítico : Hechos 14:10) realizaban milagros y portentos maravillosos. Pero siempre se deja en claro que son milagros de Dios por intermedio de estas personas (ver Hechos 19:11 y Hechos 14:15).

- Jesús caminó sobre las aguas.

También Pedro lo acompañó en esa famosa caminata. Y recordemos que Moisés alzó sus brazos sobre el mar y dividió las aguas : “Entonces los hijos de Israel entraron por medio de la mar en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.” (Éxodo 14:22)

- Jesús podía expulsar demonios.

El mismo Jesús (P) admitió que otra gente podía hacerlo “Y si yo en unión con Beelzebú echo fuera los demonios, ¿sus hijos, en unión con quién los echan fuera? Por tanto, ellos serán sus jueces.” (Mateo 12:27 y Lucas 11: 19)

Y los discípulos podían expulsar demonios e incluso producir curaciones milagrosas. Es más : en Marcos 16:17 se señala la capacidad de expulsar demonios como uno de los signos de los que creen en Jesús (P), es decir de los cristianos creyentes.

Incluso los falsos profetas pueden hacer maravillas, tal y como lo dijo el mismo Jesús : “Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y darán señales grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aún a los escogidos.” (Mateo 24:24) “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” (Mateo 7:22)

- Pero Jesús fue resucitado tres días después de morir.

Jesús (P) no es el único en volver a la vida. Quizás alguien pueda alegar que a diferencia de Lázaro y otros resucitados, Jesús (P) supuestamente resucitó sin la intervención de nadie al respecto. Pero si leemos en Mateo 27 dice describiendo el momento en que ocurrió la supuesta muerte de Jesús en la cruz :

“Y se abrieron los sepulcros y muchos cuerpos de santos que habían dormido se levantaron ; y salieron de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad y aparecieron a muchos.” (Mateo 27:52 y 53)

Sobre la doctrina de la resurrección de Jesús (P) luego haremos un somero comentario de la visión islámica al respecto. Sólo diremos brevemente que era un dogma de Pablo, que nunca vio a Jesús vivo : “Acuérdate que Jesucristo, el cual fue de la simiente de David, resucitó de los muertos conforme a mi evangelio.” (11 Timoteo 2:8). Es Pablo quien insiste con este dogma luego de su conversión, incluso predicando sin haber recibido ninguna enseñanza directa de Jesús (P) ni haber tomado ninguna instrucción de Pedro ni de otros apóstoles. El predica conforme a sus propios pensamientos e insiste continuamente en la importancia de la muerte de Jesús (P) en la cruz y su posterior resurrección.

El dogma de la resurrección en Marcos 16:9-20 ha sido eliminado en muchas Biblias. Si no es eliminado se imprime en letra pequeña o entre paréntesis y con un comentario. Véase la Versión Común Revisada, la Nueva Biblia Americana, la Traducción del Nuevo Mundo de la Escritura de los Testigos de Jehová y la Traducción del Reino Interlinear de las Escrituras griegas.

De cualquier manera, el hecho de que haya muerto y resucitado no es una prueba de su Divinidad. Primero, porque ya otros fueron vueltos a la vida, como Lázaro. Incluso otro de los Profetas fue resucitado luego de estar muerto muchos años, según el Corán. O el caso de Enoc, que desapareció “porque se lo llevó Dios” (Génesis 5:24). O Elías que “subió al cielo en un torbellino” (2 Reyes 2:11).

Sobre el punto concreto de la resurrección de Jesús (P) hablaremos un poco después si Dios quiere. Lo importante a remarcar aquí es que no es un argumento válido para considerarlo Dios, puesto que Dios es el Viviente Eterno que nunca muere.

Saludos. Abdallah

* * *

(4) DANIEL VICENTE

Querido Abdallah,

Yo no he afirmado que Jesús fuera Dios por estar lleno del Espíritu Santo, multiplicar los panes y los peces, curar la lepra y la ceguera, resucitar muertos, etc. Los pasajes escriturísticos que aduje fueron muy otros, y no los has contestado aún. Pero para que todo no se reduzca a un intercambio hermenéutico, te presento un argumento que tú y algunos de los asiduos de esta comunidad ya conoceréis.

Baso mi noción de la Trinidad en tres axiomas:

1) No hay pensamiento sin sujeto pensante, y viceversa, no hay sujeto pensante sin pensamiento.

2) Nadie puede ser su propio pensamiento, ya que ello conllevaría una contradicción entre el sujeto y el objeto. El sujeto debe ser siempre mayor que el objeto para comprenderlo.

3) Nada es sin una actividad.

E infiero lo siguiente:

a) “La verdad es la verdad” es la primera verdad.

b) No puede existir sin una actividad, de modo que debe ser pensada por alguien.

c) Es pensada por el Padre, y dicha verdad es el Hijo.

d) El Padre es mayor que el Hijo. Sin embargo, son la misma realidad, puesto que no hay pensamiento sin sujeto pensante ni sujeto pensante sin pensamiento.

e) El acto mismo de pensar (distinto a lo pensado y al que piensa) es el Espíritu Santo.

f) Luego entiendo la Trinidad como “El sujeto pensante (Padre) en el acto de pensar (Espíritu Santo) el pensamiento (Hijo)”.

……

Este argumento puede complementarse con la siguiente explicación:

I.
“‘La verdad es la verdad’ es verdad” forma parte del conjunto de verdades, en tanto que es verdad, pero sólo de un modo tangencial, en tanto que no necesita ninguna otra verdad como fundamento y existe necesariamente.

Toda verdad debe cumplir tres propiedades: 1) no contradecirse consigo misma, 2) no contradecirse con las demás verdades y 3) inferirse de las demás verdades. Dios sólo cumple 1) y 2). De ahí que esté y no esté en el conjunto de las verdades.

Me inclino a pensar que Dios carece de fundamento. Si Dios tuviera un fundamento, habría algo lógicamente previo a Dios, más simple que él, más básico, y por consiguiente, mayor. La verdad es abstractiva, es decir, negativa. Lo más compuesto coincide con lo más contingente, con lo innecesario o superfluo.
II.
La Trinidad resuelve el problema de cómo es posible la “creatio ex nihilo” de lo material desde la plenitud divina, inmaterial.

Los gnósticos proponían una prolación o degradación de Dios hacia lo material. Antes de ésta, se habrían dado un Silencio y un Abismo insalvables entre el Creador y la criatura.

La ortodoxia católica objeta a esa concepción la coeternidad de la Palabra, engendrada de la misma substancia de Dios antes de todo tiempo. El Verbo divino es, antes de su encarnación,la Imagen invisible del Creador, pero también es la imagen invisible o racional de todas las criaturas. Ejerce de mediador entre ambas realidades.

La verdad sería inactiva y no podría crear si no fuese, al mismo tiempo, expansiva. La verdad autosuficiente, pues, también implica lo verdadero. En resumen, la Trinidad puede condensarse en el siguiente aserto: “Que la verdad (Padre) es la verdad (Hijo) es verdad (Espíritu Santo)”. No existe una forma más simple de expresar la primera de las proposiciones verdaderas, fundamento infundado del resto.

Si el Islam niega que esa proposición sea cierta, entonces el Islam se equivoca e incurre en falsedad, lo cual sólo puede atribuirse a doctrinas de hombres, no a Dios. Si el Islam cree que hay un modo más simple de expresar esa primera proposición verdadera, muéstrelo sin demora.

III.

1) Dios no creó el mundo arbitrariamente, sino conforme a ideas sustentadas en la Verdad.

2) Dios Padre, sin embargo, no se identifica plenamente con las ideas coeternas, ya que éstas presuponen un fin creador y un orden vinculante. Pero el fin de la Creación es accidental con respecto a la potencia eterna de Dios, inengendrada y autosubsistente.

Asimismo, la providencia creadora de Dios depende de su voluntad, no su voluntad de la providencia.

Por último, las ideas son por naturaleza concebibles, mientras que Dios es absolutamente inconcebible.

3) Cristo es la suma de todas las ideas que tienden a la Creación, y es también su fundamento engendrado: el Bien, la Verdad, la Vida.

Dios, empero, es el fundamento de Cristo.

4) Dios, potencia totalmente indeterminada, engendra la Verdad, potencia absolutamente determinada. Ésta, a su vez, engendra al Espíritu, que es el acto infinito absolutamente determinado, en tanto es conforme con la Verdad.
Saludos.

Daniel.

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QUINTO TURNO.

(5) ABDALLAH YUSUF

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

La Bendición de Dios sea con quienes buscan la verdad por la verdad misma. Y la Paz sea con todos. Saludos.

Homosapiens: tus planteos son de lo más acertados y precisos. Muestran con poquisimas palabras la incoherencia del dogma trinitario, incoherencia que Daniel nos muestra con sus mensajes y explicaciones irracionales. Daniel primero nos dijo:

“La Trinidad, entonces, no puede concebirse humanamente”.

Luego trata de explicar lo inconcebible y claro: su explicación es inconcebible. Así Daniel nos dice:

“Baso mi noción de la Trinidad en tres axiomas: (…)”.

Esta explicación es similar a la que brinda el texto que él mismo expuso de San Hilario de Poitiers sobre la trinidad, aunque trataba sobre otros puntos. Me refiero a que son explicaciones retorcidas, irracionales, que giran y dan vueltas las palabras hasta acomodarlas a su gusto. Porque Jesús dijo “Sólo Dios es Bueno” y ellos leen: “Y como yo soy bueno, yo soy Dios”. Y Jesús dijo “El Padre es mayor que yo” y ellos leen que Jesús es el hijo coeterno y cosubstancial.

Todas estas cosas no hacen más que confirmar lo que dije en un primer momento: la doctrina de la trinidad es un dogma irracional que debe ser aceptado ciegamente, sin ninguna posibilidad de análisis o razonamiento lógico.

Daniel: ¿Quieres que conteste a los pasajes escriturísticos? Primero trae una Escritura original inalterada y confiable, no un texto al que le han metido mano durante siglos para adaptarlo al dogma. Y luego intenta explicar con tus palabras este dogma irracional. E intenta explicarnos por qué Dios necesitó encarnarse para librarnos del pecado, por qué necesitó morir para purificar el mundo del pecado, y fundamentalmente por qué el pecado sigue existiendo en el mundo a pesar de este sacrificio extremo. ¿Acaso Dios no podía simplemente ordenar que el pecado fuese removido? ¿Necesitaba encarnar y morir? ¿Y cómo es que el pecado sigue existiendo? Y ya que mencionaste la “prueba de Jonás” que eran 3 días y 3 noches, ¿cómo es que la cuenta no da, pues murió el viernes de día y el domingo a la mañana ya estaba resucitado? ¿No falta al menos una noche? ¿O también es otro misterio inconcebible por el cual 3 días y 3 noches entran en un día y medio?

Desarrollo del dogma trinitario.

Durante los primeros siglos de la era cristiana, la Iglesia formula su dogma trinitario rechazando los conceptos monoteístas a los que califica de “herejías”. Esta fue la obra de los Concilios antiguos, ayudados por el trabajo teológico de los Padres de la Iglesia. Para la formulación del dogma de la trinidad, la Iglesia debió crear una terminología propia con ayuda de nociones de origen filosófico: “substancia”, “persona” o “hipóstasis”, “relación”, etc. Al hacer esto, no sometía la fe a una sabiduría humana, una razón o lógica, sino que daba un sentido nuevo, sorprendente, a estos términos. En adelante, ellos definirían la fe como un “misterio” más allá de la razón y de la capacidad humana.

En el año 325, la Iglesia establece en el primer Concilio Ecuménico de Nicea que el Hijo es “consubstancial” al Padre, es decir, un solo Dios con él. El segundo Concilio Ecuménico, reunido en Constantinopla en el año 381, conservó esta expresión en su formulación del Credo de Nicea y estableció que Jesús era Hijo Unico de Dios, engendrado del Padre antes de todos los siglos, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado no creado, consubstancial al Padre”.

La fe apostólica relativa al Espíritu fue establecida recién por el segundo Concilio Ecuménico en el año 381 en Constantinopla. Igual que con Jesús, el Espíritu Santo es definido como procedente del Padre (y del Hijo: de ambos), de la misma substancial y naturaleza, coeterno con ambos.

Intentar comprender estas definiciones resulta imposible. ¿Cómo puede “proceder de” o “ser engendrado por” y a la vez ser coeterno? Es una simple contradicción de términos a la cual denominan “misterio”.

Figura en la Nueva Enciclopedia Católica : “…Es difícil en la segunda mitad del siglo veinte ofrecer un claro, objetivo y directo ‘racconto’ de la revelación, evolución doctrinal y elaboración teológica del Misterio de la trinidad. En la discusión trinitaria, la Iglesia Católica tanto como otras presenta una silueta de algún modo inconstante (o no firme). Han sucedido dos cosas. Existe un reconocimiento por parte de los exegetas y los teólogos bíblicos, incluyendo un número creciente de católicos apostólicos romanos, de que uno no debería hablar del trinitarismo en el Nuevo Testamento sin estar seria y adecuadamente calificado. Existe también el paralelo cercano del reconocimiento de los historiadores del dogma y los teólogos sistemáticos que cuando uno habla del trinitarismo, debe moverse desde período de los orígenes del cristianismo a digamos, el último lustro de la cuarta centuria. Es solo entonces cuando el que puede llamarse el dogma trinitario definitivo “Un Dios, tres personas” es intensivamente asimilado dentro de la vida y pensamiento cristiano…fue el producto de tres siglos de evolución doctrinal…” ( Nueva Enciclopedia Católica, Volumen XIV, p. 295.)

Es digno destacar que este texto posee el Nihil Obstat e Imprimatur, lo cual significa que su contenido se halla fuera de cualquier error moral o doctrinal. Como vemos, claramente reconoce que el dogma trinitario no se establece en la Biblia sino que es el producto de tres siglos de “evolución doctrinal”…

Un intento por explicar el dogma.

Los cristianos dicen (extraído de foros de internet):

“La Trinidad es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas: “la Trinidad consubstancial”. Las personas divinas no se reparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios: “El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo, es decir, un solo Dios por naturaleza”.”Cada una de las tres personas es esta realidad, es decir, la substancia, la esencia o la naturaleza divina”.

Las personas divinas son realmente distintas entre sí. “Dios es único pero no solitario”. “Padre”, “Hijo”, “Espíritu Santo” no son simplemente nombres que designan modalidades del ser divino, pues son realmente distintos entre sí: “El que es el Hijo no es el Padre, y el que es el Padre no es el Hijo, ni el Espíritu Santo el que es el Padre o el Hijo”. Son distintos entre sí por sus relaciones de origen: “El Padre es quien engendra, el Hijo quien es engendrado, y el Espíritu Santo es quien procede”. La Unidad divina es Trina. Las personas divinas son relativas unas a otras. La distinción real de las personas entre sí, puesto que no divide la unidad divina, reside únicamente en las relaciones que las refieren unas a otras: “En los nombres relativos de las personas, el Padre es referido al Hijo, el Hijo lo es al Padre, el Espíritu Santo lo es a los dos; sin embargo, cuando se habla de estas tres personas considerando las relaciones se cree en una sola naturaleza o substancia”. En efecto, “todo es uno (en ellos) donde no existe oposición de relación”.

“A causa de esta unidad, el Padre está todo en el Hijo, todo en el Espíritu Santo; el Hijo está todo en el Padre, todo en el Espíritu Santo; el Espíritu Santo está todo en el Padre, todo en el Hijo”.

Comentario: como podemos ver, les resulta difícil explicar este asunto sin basarse en la fe en algo incomprensible, un misterio inexplicable en el cual hay que creer pero no se puede conocer. Para decir esto, son capaces de llenar libros y libros con palabras y frases como las expuestas que no nos dejan más que confusión. Pues la mayor parte de las afirmaciones se contradicen entre sí y carecen de todo asidero lógico. Además, para justificarse, siempre utilizan algunas partes de la Biblia que en general son las más alegóricas, dejando de lado otras más explícitas. Frases oscuras y alegóricas que a veces descubrimos que son agregados espurios, tal como ya mencionamos en la primera parte de este trabajo.

Cualquier intento por obtener una explicación clara sobre el dogma y la creencia trinitaria caerá siempre en algo similar a lo expuesto.
El concepto de “La Trinidad” de “Dios” no nace en el Antiguo Testamento. El pensamiento del Antiguo Testamento no se aparta del repetidísimo mensaje de que “Hay un solo Dios”. Lo establece muy claramente desde el Primer Mandamiento de la Ley

Sin embargo “los Padres de la Iglesia” llegaron a la conclusión de que “Dios” es una TRINIDAD formada por el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. ¿De dónde sacaron esa fórmula? San Valentín (100-180 d. C.) “padre de la iglesia” y autor de “Sobre Las Tres Naturalezas” (que fue el manuscrito precursor de la doctrina trinitaria) usa terminología “platónica” al describir las tres personalidades de “Dios”. Y, aunque los eruditos cristianos lo nieguen, existe también un fuerte componente del gnosticismo en las enseñanzas cristianas originales.

El gnosticismo fue una corriente muy combatida y perseguida por la Iglesia, que entre otras cosas decía que el conocimiento era un asunto reservado para unos pocos elegidos, en tanto que el común de la gente no accedía al mismo, no lo podía comprender ni captar. Así tenemos que el concepto trinitario está más cercano a las enseñanzas gnósticas que a las bíblicas. Y para quienes digan que el gnosticismo es del siglo II o III DC podemos decirles que el dogma trinitario es del siglo III o IV DC.

La formulación de la trinidad por parte de Athanasius, un diácono egipcio de Alejandría, fue aceptada por el Concilio de Nicea en el 325 D.C., es decir más de tres siglos después de la partida de Jesús (P).

No hay duda de que el paganismo romano influyó sobre esta doctrina, el dios trino; el Sabbath (Sábado) fue desplazado al domingo; el 25 de diciembre, que era el cumpleaños de su dios solar ‘Mitra”, fue adaptado como fecha de nacimiento de Jesús. La Biblia sin embargo prohíbe la adoración de ídolos e imágenes como las que acostumbran a llevar los cristianos. Veamos en Jeremías 10:2-5:

‘No aprendan las costumbres de los paganos, ni se espanten de las señales del cielo, de las cuales los paganos se espantan: porque las practicas de los pueblos son vanidad. Pues se corta un árbol del bosque; se labra con herramientas, se labra por mano del artífice; con plata y oro lo adornan; con clavos y martillos le afianzan para que no se tambalee. Son como una palmera, de obra torneada ; mas no hablan: han de ser llevados, porque no pueden dar un paso. No tengan temor de ellos; porque ni pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder.”

En Isaías 43:9 a 20 se detalla la insensatez de la idolatría con palabras como estas : “Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, prepara un asado y se sacia ; después se calienta y dice : ¡Oh! Me he calentado, he visto el fuego ; y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo ; se postra delante de él, lo adora y le ruega diciendo : Líbrame, porque mi dios eres tú.” (Isaías 43:16 y 17)

Sin embargo, los cristianos se abocaron a la adoración de imágenes, la fabricación de ídolos y el culto a innumerables “santos” los que se adoran como si fueran dioses (más allá del tema de la intercesión cuya doctrina original es correcta).

La trinidad y los símbolos asociados.

El concepto de la trinidad cristiana fue una creencia adoptada de religiones paganas anteriores al cristianismo. Podríamos continuar mencionando otras creencias, símbolos y costumbres paganas que la iglesia cristiana adoptó. Por ejemplo “La Cruz”. Es bien sabido que el primer símbolo de la cristiandad fue un pez. En las copas sacramentales, sellos y lámparas, el Espíritu Santo era simbolizado por una paloma y a Cristo por un pez. La cruz no fue adoptada sino hasta mucho después de la partida de Jesús. Una de las razones principales de esto es el hecho de que Jesús, quien murió en la cruz (según los cristianos) es considerado maldecido por Dios (Galatas 3:13) El actual conocimiento histórico reconoce el hecho de que la cruz era considerada como un símbolo religioso mucho antes del advenimiento de Jesús. Era adorada en la India como el símbolo del dios hindu AGNI,”la luz del mundo” Era colocada en las manos de Siva, Brahma, Vishnu, Krishna, Tvashtri y Jama. La cruz era también conocida entre los budistas de los tiempos antiguos de los seguidores del Lama del Tibet. Los antiguos egipcios también adoptaron la cruz como un símbolo religioso de sus dioses paganos. Innumerables dibujos egipcios los muestran representándose a ellos mismos sosteniendo cruces en sus manos. Entre ellos, el salvador egipcio Horus es representado sosteniendo una cruz en su mano. El también es representado como un infante sentado en la rodilla de su madre con una cruz sobre el asiento que ellos ocupan. La mas común de las cruces usada por estos paganos egipcios, la CRUX ANSATA, fue después adoptada por los cristianos. El Salvador egipcio Osiris, el dios egipcio de la muerte y del inframundo, es a veces representado alargando esta cruz a los mortales significando que ellos han descartado la mortalidad por la vida por venir.

Otras similitudes que encontramos con el paganismo es en lo referente a los relatos de las vidas de estos dioses paganos. Por ejemplo, ATIS, este dios pagano era hijo de la virgen Nana. Fue el “salvador” y “único hijo engendrado” Su sangre se cree ha renovado la fertilidad de la tierra, por lo que se le consideraba un símbolo de inmortalidad. Se cree que murió el 24 de Marzo y resucitó poco después. Comidas sacramentales y bautismo de sangre eran características de su iglesia. Otro dios pagano, ADONIS o TAMUZ, este dios nació de un virgen y fue el “salvador” de Siria. Murió en redención de la humanidad y resucitó después en primavera. DIONISIO o BACO, fue el “único hijo engendrado” de Júpiter, el rey de los dioses de los romanos y el señor de la vida y la muerte(para los griegos su padre fue el todopoderoso Zeus) Dionisio fue nombrado el dios del vino y la juerga. Dioniso murió a manos de los Titanes, quienes lo desmembraron, rostizaron las piezas y comenzaron a comérselas. Pero Zeus intervino antes de que acabaran, y salvó algunas de las piezas, y encargó a Apolo enterrarlas en Delfos. Según dice la mitología, Dionisio se levantó de la muerte y dijo a la humanidad: “YO SOY QUIEN LOS GUIA; SOY YO QUIEN LOS PROTEJE Y QUIEN LOS SALVA, YO SOY ALFA Y OMEGA”. El fue muerto para redimir a la humanidad y fue llamado “el asesinado”, “el cargador de pecado”, “el redentor”… En celebración a su festival sus adoradores observaban el SPARAGMOS, el desmembramiento de un animal vivo, el comer de su carne y el beber de su sangre. Los participantes creían que ellos estaban realmente tomando parte de el cuerpo y sangre del dios. El vino tenía un lugar central en sus festivales.

Si analizamos estos rituales y creencias paganas, vamos a encontrar puntos de coincidencias y aspectos muy familiares con las creencias y rituales cristianos. Pero esto no debe ser considerado como algo imposible y sumamente extraño.

En el proceso de Evangelización, algunos portadores del cristianismo, creyeron que era bueno aceptar algunas creencias propias del lugar donde estaban evangelizando y tomarlas para lograr más adeptos. Por ejemplo, cuando vinieron a América Central y del Sur, tomaron algunas tradiciones indígenas, fiestas y celebraciones y las adjuntaron a la evangelización para que los recién conquistados acepten mas fácilmente la nueva religión. Lo mismo ocurrió en los orígenes de la Iglesia cristiana, cuando tuvieron que llevar el mensaje del Evangelio a las ciudades de Roma, cuyos habitantes no estaban acostumbrados ni al pensamiento ni a las prácticas semíticas. Vemos en Hechos cómo esto derivó en el Primer concilio de Jerusalem donde claramente se establece la abrogación de los mandatos que Jesús (P) ordenó respetar y dijo que perdurarían en tanto duren los cielos y la tierra. Así se abrogó la circuncisión, las distintas prohibiciones alimenticias, las diversas normas de higiene y purificación, etc. No es difícil comprender después de observar tales modificaciones que también hayan adoptado las creencias y costumbres paganas impregnando con ellas el nuevo dogma a seguirse ciegamente, incuestionablemente.

La doctrina trinitaria no tiene base en las Sagradas Escrituras.

La Biblia dice claramente :

“Oye, Israel; Jehová nuestro Dios, Jehová Uno es”.( Deutoronomio.6:4 )
Y este Primer Mandamiento fue designado por Jesús (P) como el Gran Mandamiento, el mayor de todos, el más importante (Mateo 22:34 a 40 y Marcos 12:28 a 34).

La palabra “Trinidad” no esta en la Biblia. No figura en toda la Biblia. La única mención es el versículo de 1 Juan 5:7 : “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo: y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, y el agua, y la sangre: y estos tres concuerdan en uno.”

Este párrafo proviene de la versión de King James, de 1611, y constituía la evidencia más grande de la Doctrina de la Trinidad. Pero esta parte, “el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo: y estos tres son uno” ha sido eliminada en La Biblia de Jerusalén (versión revisada) de 1952 y l971 y en muchas otras Biblias, ya que era un comentario que se había juntado al texto griego cuando los escritores añadían notas al transcribir los originales manuscritos hebreos. Véase también la Traducción del Reino Interlinear de las Escrituras griegas.

Isaac Newton reconocía que este versículo de 1 Juan 5:7 es una adición y que comenzó a aparecer de manera estándar a partir de la versión en griego de la Biblia de Erasmo de Rotterdam, e incluso Newton puntualiza que dicha adición aparece recién en la TERCERA EDICION de dicha Biblia (1466/1536).

Y muchos eruditos investigadores concuerdan en lo mismo : que este párrafo no existe en los Códices antiguos y es considerado como un agregado posterior. Todas las versiones modernas de la Biblia, como la Revised Standard Version, la New Revised Standard Version, la New American Standard Bible, la New English Bible, y la Phillips Modern English Bible, entre otras, han quitado dicha adición ( el susodicho versículo) sin la menor ceremonia. Veamos lo que dice al respecto Benjamín Wilson en su libro “Emphatic Diaglott : “Este texto conteniendo el testimonio celestial no puede ser hallado en NINGUNO de los manuscritos griegos antiguos anteriores al SIGLO QUINCE. No es citado por ninguna de las autoridades eclesiásticas (santo Tomás, san Agustín, etc) los Padre, incluso cuando los temas discutidos (en las controversias, con unitaristas como Arrio) hubieran llevado naturalmente a su utilización (como prueba de la canonicidad de la trinidad).Por lo tanto este texto (1Juan 5:7) es notoriamente espurio”

Otros como el fallecido Dr. Herbert W. Armstrong, sostienen que dicha adición fue hecha a la Vulgata de San Jerónimo durante el clímax de polémicas con unitaristas. Cualquiera haya sido el motivo y el tiempo en que esta se haya hecho, hoy es universalmente reconocido que dicho versículo (1Juan 5:7) es una adición tardía y por lo tanto está siendo descartado como falso.

La Trinidad no es bíblica. La palabra Trinidad no está ni tan siquiera en la Biblia o en los diccionarios bíblicos, no fue nunca enseñada por Jesús (P) ni mencionada por él. No hay base o prueba alguna en la Biblia para aceptar la Trinidad. La única mención del Dios “trino” es esta de 1 Juan 5:7, reconocida como una adición. Siendo así que la Biblia no contiene versículos que validen la doctrina trinitaria, siglos después de la partida de Jesús, Dios “inspiró” a algún escriba anónimo para insertar este versículo, para así “clarificar” la “verdadera” naturaleza de Dios, como parte de una “trinidad” (o triuno, para ser más precisos).

En cuanto a : «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.» (Mateo 3:16-17) Tal versículo no se halla en esta forma ni en los escritos de los Padres, como Clemente de Alejandría o Justino Martir, ni en el Códice Bezae, la Latina Antigua, ni en los escritos de San Agustin y otras autoridades cristianas. Así que, si las palabras de los Padres y las versiones antiguas no concuerdan con las posteriores, estas últimas no pueden ser tomadas como prueba de nada. La Encyclopaedia Britannica dice: “La fórmula bautismal trinitaria no se remonta al propio Jesús, esto es evidente y ha sido reconocido por todos los críticos independientes.” Y esto tiene su correlato en 1 Juan 5:7.

En Mateo 28:19 todavía encontramos: “bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.” Estos párrafos también cuestionados no han sido eliminados todavía de la Biblia (aunque deberían al menos ser puestos entre paréntesis). ¿Son ellos una prueba de la trinidad? No. En primer lugar, es necesario cuestionar esta declaración de extender en forma universal el mensaje del Evangelio, contraria a las palabras del propio Jesús (P) de haber sido enviado sólo a las ovejas perdidas de Israel (Mateo 15:24). En segundo lugar, es necesario tener muy en consideración las pruebas y evidencias sobre que estos párrafos en realidad son agregados posteriores al establecimiento del credo.

La doctrina trinitaria como ya mencionamos fue introducida por el sínodo Católico Romano a principio del siglo IV en el Concilio de Nicea en el año 325 D.C. Luego el credo Atanaciano hizo de la trinidad un Dogma fundamental. El triunfo de los que sostenían tal dogma (que fue un triunfo en lo político, no en el debate intelectual) llevó a los unitaristas a ser catalogados de herejes y ser masacrados. De ahí que sólo permanecieron quienes sostenían el dogma trinitario. No obstante, el dogma no se encuentra anunciado como tal en el texto de la Biblia. Sólo podemos encontrar algunos párrafos confusos que hablan de una supuesta divinidad de Jesús (P) los cuales se contradicen que otros que niegan rotundamente tal posibilidad, como luego veremos si Dios quiere.

Los que buscan la verdad con sinceridad, lo comprenden todo. Dios facilita el camino de la comprensión y abre las puertas al entendimiento. Dios es Amigo de los creyentes: los extrae de las tinieblas de la ignorancia hacia la luz del conocimiento, la fe y la buena guía. Y hay suficiente luz para aquel que quiera ver. Pueden seguir haciendo la de los tres monos sabios o pueden abrir los ojos y ver. Que Dios Bendiga a quienes buscan la verdad por la verdad misma. Que la Paz sea con todos ustedes. Saludos. Abdallah

* * *

(5) DANIEL VICENTE

Estimado Abdallah:

Dije, por descontado, que la Trinidad no es humanamente concebible, así como no lo es Dios. Eso no equivale a afirmar que es totalmente oscura, incognoscible o incluso, como tú pretendes, absurda y aberrante. El amigo H. se ha retirado de la conversación sin definir qué entendía por “perfecto”. ¿Por qué no lo haces tú por él?

Pero, ya que cuestionas sin razón ni autoridad lo legítimo de nuestras Escrituras, deja que yo haga lo propio, más atinadamente, con las vuestras. Me serviré del testimonio de San Juan Damasceno, último Padre de oriente, al que cito a continuación (traduciendo del francés):

<< Queda aún la religión de los ismaelitas, que prevalece aún en la actualidad, extravía a los pueblos, y anuncia la llegada del Anticristo. (…) Así pues, en tiempos de Heraclio, practicaban abiertamente el culto idolátrico. A partir de esa época y hasta nuestros días un falso profeta, llamado Mohammed, se ha alzado entre ellos, el cual, después de haber tomado conocimiento, por azar, del Antiguo y el Nuevo Testamento, y de haber frecuentado a su vez con toda probabilidad a un monje arriano, ha fundado su propia herejía. Después de ganarse el favor del pueblo simulando piedad, insinúa que una Escritura venida del cielo le ha sido revelada por Dios. Habiendo redactado en su libro ciertas doctrinas risibles, les transmite esta forma de adorar a Dios. (…) Muchos otros absurdos dignos de la risa se encuentran en este Libro [el Corán]. Pero les respondemos: ¿Quién atestigua que Dios le ha dado una Escritura, o quién, entre los profetas, ha anunciado que un tal profeta debía venir? Los ponemos en aprietos cuando les decimos: Moisés recibió la Ley en el Sinaí, a la vista de todo el pueblo, cuando Dios apareció entre la multitud, el fuego, las tinieblas y la tempestad; y todos los profetas, después de Moisés, han anunciado una y otra vez que el Cristo vendrá, que el Cristo es Dios y el que el hijo de Dios llegará revestido de carne, será crucificado, que morirá y resucitará, y que él es el que juzgará a vivos y a muertos. Y cuando decimos: ¿Por qué vuestro profeta no ha venido del mismo modo, con otros para ofrecer de él testimonio, y por qué Dios, que ha dado la Ley a Moisés a los ojos de todo el pueblo, sobre una montaña humeante, no le ha transmitido igualmente la Escritura de la que habláis, en vuestra presencia, para lograr vuestra total certidumbre? Responden que Dios actúa como le place. Esto, decimos nosotros, no lo sabemos menos bien, pero os preguntamos cómo la Escritura ha sido revelada a vuestro profeta. Ellos contestan que ha sido durante el sueño cuando la Escritura ha descendido sobre él. Para burlarnos de ellos les decimos: Puesto que ha recibido la Escritura durante el sueño, sin darse cuenta de dicha actividad, el adagio popular le conviene perfectamente ["Me cargas con sueños"]. Les volvemos a inquirir: Puesto que él mismo os ha ordenado, en vuestra Escritura, no hacer nada o no recibir nada sin testigos, ¿por qué no le habéis pedido vosotros: tú primero, prueba con la ayuda de testigos que eres profeta y enviado de Dios; y que la Escritura testimonia en tu favor. Entonces, vergonzosamente, guardan silencio. Con razón les insistimos: puesto que no os está permitido desposar a una mujer, ni comprar ni adquirir sin testigos, y que no admitís poseer ni siquiera asnos o ganado, sin un testigo, en ese caso no tomáis mujeres, bienes, asnos ni nada sino ante testigos; ¡sólo, pues, la fe y la Escritura las aceptáis sin testigos! Ya que aquel que os ha transmitido dicha Escritura no posee garantías por parte de nadie, ni conoce a quien testimonie en su favor en el pasado. ¡Mucho mejor que eso, la ha recibido durante el sueño! >>.

Con respecto a la doctrina de la Trinidad, dime: ¿No es tu pensamiento uno contigo mismo, ya que es imposible que existas sin pensar, consciente o inconscientemente? ¿Y no procede de ti tu pensamiento? Ahora bien, ¿dirías que tú eres tu pensamiento, esto es, tu entendimiento, o quizá algo más? ¿Acaso careces de voluntad o de consciencia (visión interna)?

Retomo el texto del Damasceno:

<< Nos llaman “asociadores”, porque, dicen, introducimos cabe Dios un asociado en tanto que decimos que el Cristo es hijo de Dios y Dios. Nosotros les contestamos: eso es lo que los profetas y la Escritura nos han transmitido. Vosotros también, puesto que lo afirmáis, aceptáis los profetas. Y si nosotros nos equivocamos al decir que Cristo es el hijo de Dios, son ellos los que nos lo han enseñado y transmitido. Algunos de ellos dicen que hemos injertado esa doctrina en los profetas, interpretándolos de manera alegórica, y otros que los hebreos, por odio, nos han extraviado atribuyendo estos textos a los profetas, para perdernos. De nuevo les decimos: Vosotros, que sostenéis [en vuestra Escritura] que el Cristo es Verbo y Espíritu de Dios, ¿por qué nos injuriáis como “asociadores”? Pues el Verbo y el Espíritu son cosas inseparables de aquel en el que se encuentran naturalmente. Si, pues, está en Dios como Verbo de Dios, evidentemente también será Dios. Pero, si está fuera de Dios, Dios está según vosotros sin Verbo y sin Espíritu. Así, al evitar asociar uno a Dios, lo mutiláis. Sería mejor para vosotros, en efecto, decir que tiene un asociado, antes que mutilarlo y convertirlo en algo semejante a una piedra, a un bosque, o a cualquier objeto inanimado. Éste es el motivo por el que, al llamarnos “asociadores”, mentís; nosotros, a cambio, os llamamos “mutiladores” de Dios >>.

¿Y a santo de qué, por cierto, te empeñas en cargar las tintas sobre la evolución dogmática del concepto de Trinidad? ¿Es que el hombre ha de tener un conocimiento perfecto de las realidades divinas en todo momento, sin que pueda experimentar cambio en su percepción de las mismas? ¿Con qué derecho aceptas la inspiración de los profetas, tan vacilante a veces, y desconfías de la de los Padres? Fue el propio Jesús quien proclamó, refiriéndose al Espíritu que habría de venir en el Pentecostés y asistiría a la Iglesia en toda tribulación futura:

“Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar” (Jn. 16, 12).

Ahora bien, para vosotros el Espíritu Santo no actúa sobre toda la humanidad, sino que se ha encarnado en un solo elegido, el Consolador o Paráclito, que identificáis con Mahoma. Algo propio de herejes, que pretenden arrogarse una comprensión exclusiva para justificar su alejamiento de la tradición, pues también los maniqueos lo identificaban con Mani y los montanistas con Montano.

Pasemos a la “absorción cristiana” del paganismo. Es recurrente en las páginas ateas, siempre tan bien documentadas, aludir a los “orígenes egipcios” del “mito de Jesús”. Sin entrar en detalles farragosos propios de eruditos o pseudoeruditos, y obviando la problemática de inserir el fenómeno mesiánico, el monoteísmo y la iconoclastia hebreas en un contexto pagano, reduzcamos el problema a dos casos con dos hipótesis:

Casos:

1) Los historiadores de las religiones han hallado claros paralelismos entre relatos egipcios y la Vida de Jesús.

2) Los teólogos cristianos han hallado claras referencias en la Ley y en los profetas a la Vida de Jesús, así como a su doctrina.

Hipótesis:

1) Resulta muy sencillo relacionar la Vida de Jesús con la Biblia, dada la vaguedad de ambos escritos y la posibilidad de forzar la interpretación. Pero, en ese caso, también debería ser un juego de niños el relacionarla con los relatos egipcios. E incluso con algún cuento chino, si buscamos bien.

2) Los paralelismos entre los Evangelios y los relatos egipcios son sorprendentes, de modo que podemos excluir la hipótesis de que se trate de una mera coincidencia textual. Sin embargo, en ese caso, también deberíamos descartar que la relación de la Vida de Jesús con las profecías del Antiguo Testamento fuera producto de la manipulación, y habríamos de reconocer a Aquel como el Hijo de Dios anunciado.

O es fácil manipular los textos o no lo es en absoluto. Si es fácil, la correlación de historias que presentan los estudiosos resulta superflua, y Cristo existió realmente y en los términos divinos que el Evangelio señala. Pero si es difícil, entonces no podemos considerar las coincidencias entre Antiguo y Nuevo Testamento como simples invenciones de teólogos, expertos en la Ley, y habremos de deducir que en ambos casos se trata de escritos inspirados. Tertium non datur.

Tanto en un extremo como en el otro, el musulmán, como el ateo y el escéptico, quedan cogidos en sus propias palabras.

En fin, como veo que repites argumentos pasados, tal vez porque no encuentras más ni mejores, me limitaré a recordarte lo que ya antes les opuse:

1) Que Dios sea declarado uno no obsta para que sea trino. La Trinidad no es una tríada. Ahora bien, si citas a Moisés, cita también a David:

“Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, En tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies” (Sal. 110, 1).

2) La universalidad de la misión de Jesucristo la reconoce el Corán, por ejemplo, cuando dice:

“Y acuérdate de aquella que conservó su virginidad. Infundimos en ella parte de nuestro Espíritu. De ella y de su Hijo hicimos una aleya [signo] ante los mundos” (Azora 21:91).

E insisto: olvidas, o más bien omites deliberadamente, este pasaje tan significativo del Evangelio, a propósito de la fe de la cananea:

“‘Sí, Señor -repuso ella-, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos’. Entonces Jesús le respondió: ‘Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas’” (Mt. 15, 27-28).

3) ¿Dónde están tus testimonios históricos de las masacres católicas contra los arrianos? Yo puedo mostrarte, entre otros documentos, la crónica de Sulpicio Severo, que ya conocerás, en la que se narra la opresión de los católicos por los arrianos. ¿Qué, si no, iba a mover a un obispo como San Hilario -tantas veces exiliado- a escribir un panfleto durísimo contra nada menos que el emperador Constancio?

Contestaré al resto de tus preguntas (a saber: necesidad de la economía en la salvación de los hombres, prefiguración veterotestamentaria de Cristo) en los mensajes sucesivos. Tu turno.

Saludos.

Daniel.

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SEXTO TURNO.

(6) ABDALLAH YUSUF

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

La Paz sea con ustedes. Saludos. No, Daniel, no: el debate es sobre TRINIDAD, no sobre Islam. Para debatir sobre Islam abrimos otro foro. La propuesta era sólo para debatir sobre la trinidad. Apegate a lo acordado.

Tú dices que uno tiene pensamientos que proceden de uno y son independientes de uno. También tiene sentimientos y deseos. En consecuencia, quizás se pueda alegar que Dios no necesariamente tiene “tres personas” sino que puede tener más que no conozcamos. Puede tener 4, 10, 99 o infinitas personas. Si es humanamente inconcebible, ¿por qué limitarlo a 3? Tu argumento no me demuestra la existencia vde la trinidad. Es, como todo lo que exponen sobre este tema, una explicación rebuscada más para tratar de explicar algo que no tiene explicación.

¿Por qué digo que no tiene explicación? Simple: Porque es hijo de… o es Dios mismo. Es coeterno o procede de… Son cosas contradictorias en sí mismas. Luego seguimos si Dios quiere. Saludos y que Dios bendiga a quien busca la verdad por la verdad misma. Hay suficiente luz para aquel que quiere ver. Abdallah.

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(6) DANIEL VICENTE

Querido Abdallah:

Has sido tú quien ha criticado la revelación cristiana, alegando que fue manipulada por la tradición a lo largo de los siglos. Yo, sin aceptarte eso, te contesto que vuestra Escritura sí está viciada, pero además “ab initio”, y todo ello sin salirnos del tema de la Trinidad.

Recuerdo, por cierto, que introdujiste la cuestión de los iconos en un mensaje anterior. Aunque la pasé por alto, para no desviarme de nuestro principal cometido, puedes abrir un hilo donde se trate este problema y lo discutiré con mucho gusto.

Volviendo a la Trinidad, comentas:

“Tú dices que uno tiene pensamientos que proceden de uno y son independientes de uno. También tiene sentimientos y deseos. En consecuencia, quizás se pueda alegar que Dios no necesariamente tiene “tres personas” sino que puede tener más que no conozcamos. Puede tener 4, 10, 99 o infinitas personas. Si es humanamente inconcebible, ¿por qué limitarlo a 3?”

No tienes en cuenta que con mi ejemplo no intentaba parangonar la mente humana con la divina, sino sólo mostrarte que es posible que la procedencia implique, al menos, dos manifestaciones distintas en un mismo ser. Siendo este ser infinito, también lo serán sus formas de manifestarse, esto es, su acción y el producto de la misma: sujeto, predicado y objeto; gerundio, infinitivo y participio. Ahora bien, sin entrar en el detalle de que los “sentimientos” que mencionas son pasiones y no puede haber pasión en Dios, mientras que los “deseos” se identifican con su voluntad pura, te contesto del siguiente modo, valiéndome de Ramón Llull (Libro de los secretos de la Santísima Trinidad y de la encarnación):

“Si alguien dijera que hay en Dios más de tres personas e intentase probarlo afirmando que hay en Dios más de tres dignidades: unidad, magnitud, eternidad, poder, sabiduría, y otras; a éste le podemos responder que en Dios cualquiera de estas dignidades es la otra. Así pues, el unificante, el bonificante, el magnificante, el eternizante, el potenciante, y lo que sigue, son una única persona, que es Dios Padre; el unificado, el bonificado, el magnificado, el eternizado, el potenciado, y lo que sigue, son una única persona, que es Dios Hijo; y unificar, bonificar, magnificar, eternizar, potenciar son una única persona, que es Dios Espíritu Santo. Es necesario que esto sea así para que una dignidad de Dios pueda ser igual a otra”.

Y no podemos concebir que Dios y su acción o el producto de su acción sean la misma persona, porque incurriríamos en el absurdo de afirmar que Dios se actúa o se engendra a sí mismo desde la pura nada.

Añade Santo Tomás de Aquino (Compendio de teología):

“Además, como Dios lo abarca todo en una sola mirada de su Inteligencia, y su amor se extiende a todo por un solo acto de su Voluntad, es imposible que en Dios haya muchos verbos o muchos amores; por tanto, si el Hijo procede como Verbo y el Espíritu Santo como Amor, está claro que no puede haber en Dios muchos hijos o muchos espíritus santos.

Más aún, se dice que algo es perfecto cuando es único (en su género). Lo que admite fuera de sí alguna cosa del mismo género no es absolutamente perfecto y, por esta razón, las cosas que son absolutamente perfectas en su naturaleza no se multiplican en número…”.

Puedes acusarme de confiar demasiado en la filosofía, dependiente de la razón natural, y muy poco en la revelación. Termino, pues, este turno reseñando una parte significativa de la justificación veterotestamentaria de la Trinidad que hace Novaciano, autor un siglo anterior al Concilio de Nicea:

<< Moisés escribió además que Dios se apareció a Abrahán “junto a la encina de Mambré, cuando él estaba a mediodía sentado a la puerta de su tienda” (Gen. 18,1), y a pesar de haber visto a tres hombres, llamó a uno de ellos Señor. Después de haberles lavado los pies, les ofrece panes, cocidos al rescoldo, con mantequilla y abundante leche e insiste a los huéspedes, sin dejarles marchar, a que coman. Después de esto, oye que será padre y escucha que Sara su esposa habrá de darle a luz a un hijo suyo y es informado de la destrucción de los habitantes de Sodoma -cosa que merecían padecer-, y se entera de que Dios había descendido a causa del clamor de los sodomitas. Si los herejes pretenden ver en este pasaje que el Padre fue recibido como huésped con dos ángeles, entonces han considerado que el Padre es visible; si por el contrario lo consideran un ángel, dado que sólo uno de los tres ángeles es llamado Señor ¿por qué contrariamente a lo habitual se llama Dios a un ángel? La explicación podría consistir en que para poder atribuir a Dios Padre su propia invisibilidad y poder dejar al ángel su propia inferioridad, hay que creer que quien se apareció a Abrahán y fue recibido como huésped no fue otro que el Hijo de Dios que también es Dios. Hecho huésped de Abrahán prefiguraba simbólicamente lo que había de suceder, que estaría entre los hijos de Abrahán, a cuyos hijos [los apóstoles] les lavó los pies como prueba de que él era el mismo al devolver en los hijos el derecho de hospitalidad, que en otro tiempo le había prestado su padre. (…) Y sin embargo, a pesar de todo esto la misma Escritura divina con razón no cesa de llamar ángel a Dios y de proclamar Dios a un ángel. En efecto, cuando este mismo Jacob iba a bendecir a Manasés y Efraín, los hijos de José, teniendo las manos cruzadas sobre las cabezas de los muchachos, dijo: “Dios que es mi pastor desde mi juventud hasta este día, el ángel que me libró de todos los males, bendiga a estos muchachos” (Gen 48,15-16). Tan es así que al mismo que había llamado Dios lo llama ángel, que al final de la frase puso en singular la persona de la que estaba hablando, cuando dijo: “Bendiga a estos muchachos”. Por el contrario, si hubiese querido que se tuviese al ángel por otro ser distinto, habría abarcado las dos personas con el número plural. Ahora bien, en lo referente a la bendición empleó el número singular de una única persona, con lo que quiso dar a entender que Dios y el ángel eran la misma persona. Pero Dios Padre no puede ser considerado Dios y ángel [enviado], mientras que Cristo sí puede serlo. Fue a éste a quien Jacob indicó como autor de esta bendición al poner sus manos entrecruzadas sobre los muchachos, como si Cristo fuese el padre de ellos, mostrando con la colocación de las manos la figura y la forma futura de la pasión. Por tanto, como nadie duda en llamar ángel a Cristo, que nadie titubee en proclamarlo también Dios, al comprender que éste mismo en el momento de la bendición de estos muchachos, mediante el misterio de su pasión simbolizado en la figura de las manos, era invocado como Dios y como ángel >>.

Me han quedado cosas en el tintero para la próxima ocasión, pero más te van quedando a ti. Espero tus objeciones sobre la totalidad de los puntos tratados.

Saludos.

Daniel.

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SÉPTIMO TURNO.

(7) ABDALLAH YUSUF

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

La Paz sea con todos ustedes. Saludos: Daniel, tu ejemplo del pensamiento no es aplicable, pues ¿qué es el pensamiento? ¿Tiene una existencia independiente luego de pasar a existir? Digamos, yo pienso en un objeto: ¿Ese pensamiento pasa a tener una existencia independiente? ¿Es algo aparte del ser que piensa?

Quizás sea yo quien no capte la lógica de este mensaje tuyo. Pero francamente no alcanzo a seguir la línea de pensamiento y razonamiento hasta llegar a la trinidad.

En cuanto a los tres visitantes de Abraham (con él sea la Paz), es otro argumento que una vez escuché y también me pareció ridículo y absurdo. No merece mayor comentario: se cae por sí mismo.

No ví tu respuesta sobre cómo la prueba de Jonás, los 3 días y 3 noches, pueden entrar en un día y medio…

La doctrina de la trinidad

Un dogma de fe.

El misterio de la doctrina de la trinidad es para los cristianos, precisamente la raíz de sus creencias. Va mas allá de lo que puede ser una aseveración filosófica. Es un dogma de fe que afecta toda sus creencias, prácticas y modo de vida en general. Y como tal, suelen tener dificultad para explicarlo.

Veamos algunos argumentos planteados por los propios cristianos en defensa de su dogma (extraído de otros foros de internet) :

“El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es, pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina. Es la enseñanza más fundamental y esencial en la ‘jerarquía de las verdades de fe’. Toda la historia de la salvación no es otra cosa que la historia del camino y los medios por los cuales el Dios verdadero y único, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela, reconcilia consigo a los hombres, apartados por el pecado, y se une con ellos”.

“Los cristianos son bautizados ‘en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo’ (Mt 28, 19). Antes responden ‘Creo’ a la triple pregunta que les pide confesar su fe en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu: ‘Fides omnium christianorum in Trinitate consistit’ (“La fe de todos los cristianos se cementa en la Santísima Trinidad”).

Los cristianos son bautizados en ‘el nombre’ del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y no en ‘los nombres’ de estos, pues no hay más que un solo Dios, el Padre todopoderoso y su Hijo único y el Espíritu Santo: la Santísima Trinidad.

“La Trinidad es un misterio de fe en sentido estricto, uno de los ‘misterios escondidos en Dios, que no pueden ser conocidos si no son revelados desde lo alto’. Dios, ciertamente, ha dejado huellas de su ser trinitario en su obra creadora y en su Revelación a lo largo del Antiguo Testamento. Pero la intimidad de su Ser como Trinidad Santa constituye un misterio inaccesible a la sola razón e incluso a la fe de Israel antes de la Encarnación del Hijo de Dios y el envío del Espíritu Santo”.

Comentario : como vemos, tal como nos ha demostrado Daniel en este foro, los cristianos intentan explicar el dogma de la trinidad expresando un sinnúmero de palabras y frases complicadas que giran entorno a un asunto: la trinidad es un misterio más allá de la razón, incluso inaccesible a la creencia de la Humanidad antes de Jesús (P). Dicen que hay pruebas de la trinidad en la creación y en los textos bíblicos, pero sin embargo no explican cómo los hombres antes de Jesús (P) no alcanzaban a comprender este concepto. Tampoco se explica cómo hoy no se puede comprender el concepto a no ser que se reciba “una revelación desde lo alto”.

Es decir que, como hemos dicho, se trata de un dogma de fe que el creyente debe aceptar sin cuestionar y sin buscarle explicaciones. Si no alcanza a comprenderlo, deberá pedirle a Dios que lo ilumine y le permita aceptar este dogma, o caerá inevitablemente en el abismo de la perdición. Bajo tal presión, al cristiano no le queda otra salida más que aceptar y repetir una y otra vez estos argumentos dogmáticos inentendibles y tan difíciles de explicar en simples palabras.

Argumentos que además son aberrantes al intelecto. ¿Por qué insisto con esto? Porque decir que Dios tuvo que encarnarse para purificar al mundo del pecado y que murió en una forma cruel e inhumana, y este acto salvaje sirvió para salvar a la Humanidad, es una completa aberración sin ningún sentido lógico ni racional. ¿Cómo lo Eterno, Infinito y Absoluto va a encarnarse en una criatura material, limitada y débil? ¿Cómo el resto del mundo puede soportar la Presencia directa de la Divinidad? ¿Cómo es que finalmente muere? ¿Cómo es que necesita de esto para librar al mundo del pecado? ¿Cómo es que un acto salvaje, cruel e inhumano sirve para la redención de la Humanidad mientras que el hombre es que ejecuta el acto con su mano y no quien lo padece con paciencia? ¿Cómo es que finalmente el pecado sigue entre nosotros y la maldad sigue reinando en el mundo? ¿Sería, entonces, necesario que Dios vuelva a encarnarse, vuelva a aparecer entre nosotros para que lo volvamos a matar con crueldad y saña, a fin de librarnos de los pecados que hemos acumulado en los últimos 20 siglos?

[sigue la repetición del apartado "La trinidad y los símbolos asociados" (vid. quinto turno), a la que se añaden los párrafos que reproducimos acto seguido].

¿Con qué fin? En primer lugar, para facilitar que la gente acepte la nueva religión, pues contiene conceptos similares a sus creencias paganas aberrantes. En segundo lugar, con el fin de afianzar el poder de la clase sacerdotal. Pues este Dios encarnado que se sacrifica para redimir el pecado y salvar a la Humanidad, es quien deja como representante Suyo a la Iglesia, la cual llevará adelante la “voz de Dios” en la tierra (especialmente en Europa) como interprete de Su Voluntad, custodio de los Libros Revelados (guardados celosamente por la Iglesia que no dejó que fuesen conocidos durante muchos siglos) y administradora de los rituales de salvación en forma exclusiva. Así, quien desee la salvación deberá recurrir a la Iglesia, aceptar lo que le digan, someterse sumisamente a su poder y conformarse con lo que le brinden de conocimiento sobre religión. La Iglesia les garantiza a los fieles el Paraíso eterno y la felicidad. Sólo les pide una pequeña cosita a cambio: el mundo.

Que la Bendición de Dios sea con quienes buscan la verdad por la verdad misma. Hay suficiente luz para aquel que quiere ver, y quienes buscan la verdad con sinceridad lo comprenden todo. Dios es Amigo de los creyentes sinceros: los extrae de las tinieblas de la confusión y la ignorancia hacia la luz del conocimiento y la buena guía. Que la Paz sea con todos ustedes. Saludos. Abdallah

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(7) DANIEL VICENTE

Estimado Abdallah:

Planteas varias cuestiones difíciles de resolver. La primera es si la encarnación repugna a la naturaleza de Dios. Es decir, te preguntas si Dios omnipotente puede encarnarse sin dejar de ser Dios omnipotente. En segundo lugar, si debe encarnarse para librarnos de nuestros pecados. Te contestaré a lo primero con San Gregorio de Nisa (Gran Catequesis [traducido del catalán]) y a lo segundo con San Ireneo de Lyon (Contra los herejes). Escribe el Capadocio:

<< Dicen que el nacimiento y la muerte son cosa propia de la naturaleza carnal. También yo lo digo. Pero lo que precedió al nacimiento y lo que siguió a la muerte está fuera de nuestra naturaleza. Porque, si contemplamos ambos extremos de nuestra vida, sabemos desde dónde empezamos y hacia qué fin nos dirigimos. En efecto, el hombre empieza a existir a partir de una pasión, y con una pasión se consuma. En cambio, en aquel caso, ni el nacimiento [de Cristo] tuvo lugar a partir de una pasión, ni la muerte terminó en una pasión, ya que ni el placer dominó en su nacimiento, ni la corrupción sucedió a la muerte. ¿No crees en ese milagro? Me alegra tu incredulidad, porque reconoces plenamente que los milagros están por encima de la naturaleza por las mismas razones que hacen que consideres por encima de la fe las cosas que te he dicho. El hecho de que nuestra predicación no vaya por la vía de lo que es natural debería ser para ti un argumento en favor de la manifestación de la divinidad. En efecto, si lo que creemos sobre Cristo cayese dentro de los límites de la naturaleza, ¿dónde estaría su divinidad? Pero, si lo que se relata supera a la naturaleza, aquello que te merece desconfianza indica precisamente que es a Dios a quien predicamos. El hombre nace, efectivamente, a partir de un ayuntamiento y, tras la muerte, entra en la corrupción. Si nuestra predicación se limitara a esto, de ningún modo ibas a creer que es Dios aquel del que testimoniamos haber poseído los atributos de nuestra naturaleza. Pero, si escuchas decir que, pese a que nació, devino fuera de lo común tanto en el modo de su nacimiento como en el hecho de no estar sujeto a la alteración de la corrupción, lo mejor, en buena lógica, sería que enfocases tu incredulidad hacia otra dirección y que pensaras que Él no es un hombre como los que vemos según la naturaleza. (…) ¿Cuál es, pues, la razón -dicen- para que la divinidad haya descendido a una condición tal en que la misma fe pueda dudar de que Dios -realidad inconmensurable, incomprensible e inexpresable, superior a toda gloria y a toda grandeza- se mezcle con la inmundicia de la naturaleza humana, hasta el punto de que con esta mezcla con la bajeza se envilezcan sus acciones soberanas? (…) Examinemos, entonces, en primer lugar, qué es lo contrario de la virtud, cosa que en cierto modo ya hemos investigado en lo que precede. Así como la oscuridad se opone a la luz y la muerte a la vida, así aparece claro que el vicio -y sólo él- se opone a la virtud. De la multitud de cosas que podemos considerar en la creación no hay nada que se oponga a la luz o a la vida salvo aquello que se considera como su propio contrario: no una piedra, un madero, el agua, el hombre ni cualquier otro de los seres, sino la oscuridad y la muerte. Lo mismo sucede con la virtud: nadie dirá que se considere como su contrario ninguna otra criatura salvo el concepto de vicio. Si nuestra doctrina anunciase que la divinidad ha nacido en el vicio, el adversario tendría oportunidad de atacar nuestra fe acusándonos de mantener doctrinas incoherentes e inverosímiles con relación a la naturaleza divina. Efectivamente, sería sacrílego afirmar que la sabiduría misma, la bondad, la incorruptibilidad, o cualquier otro sublime atributo o apelación, ha experimentado un cambio cayendo en su contrario. Ahora bien, si la verdadera virtud es Dios; si ninguna naturaleza se opone a la virtud excepto el vicio; si Dios nace, no en el vicio, sino en una naturaleza humana; si no hay en ello nada indigno o vergonzoso y se es ajeno a la pasión del vicio, en la cual Dios ni nació ni podía nacer según su naturaleza, ¿cómo es que se avergüenzan al confesar que Dios se ha amparado de una naturaleza humana, siendo así que, en la condición humana, no se descubre ninguna oposición con el concepto de virtud? Porque, efectivamente, ni la facultad de razonar, ni la inteligencia, ni la ciencia, ni nada parecido en las propiedades del ser humano es contrario al concepto de virtud. Ahora bien, dicen que la misma transformación que se da en nuestro cuerpo es una pasión. Pero Dios es impasible. Por consiguiente, tienen una concepción extraña de Dios los que determinan que Aquel que es impasible por naturaleza entra en comunión con la pasión. Contra estas objeciones utilizaremos de nuevo el mismo argumento: el término “pasión” se emplea en un sentido propio y en un sentido impropio. Lo que se hace voluntariamente provocando un cambio desde la virtud hacia el vicio es verdaderamente una pasión. En cambio, lo que se observa en la naturaleza, cuando progresa por etapas según una secuencia que le es propia, debería llamarse con mayor exactitud acción antes que pasión. Así, por ejemplo, el nacimiento, el desarrollo, la permanencia del sujeto en la absorción y la evacuación de la comida, la coalición de elementos que forman el cuerpo y la disolución, de nuevo, de este compuesto, con el movimiento de dichos elementos hacia aquello que les es afín. Así pues, ¿con qué se puso en contacto la divinidad según nuestro misterio? ¿Con la pasión en sentido propio -es decir, con el vicio- o con el movimiento según la naturaleza? Porque, si nuestra doctrina asegurase que la divinidad nació sujeta a algo perverso, habría que rechazar el absurdo de esta doctrina, la cual no formularía nada sensato sobre la naturaleza divina. Pero, si se dice que la divinidad asumió nuestra naturaleza, que desde un principio había recibido de ella el nacimiento y la subsistencia, ¿cómo puede decirse que nuestra predicación se aparta de la idea que conviene tener de Dios, puesto que no instamos a entrar a formar parte de la fe a ningún concepto de Dios que suponga una condición pasional? Porque no decimos en absoluto que un médico se convierte en enfermo cuando se dispone a curar al enfermo, sino que, al contrario, tan pronto entra en contacto con la enfermedad, el médico permanece libre del mal >>.

Con respecto a la segunda cuestión, leemos en San Ireneo:

<< Este oráculo ["Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza"] quedó manifiesto cuando el Logos de Dios se hizo hombre, asemejándose al hombre y asemejando el hombre a Sí para que mediante la similitud con el hijo se haga el hombre digno de estimación ante el Padre. En los tiempos pasados decíase del hombre que había sido hecho a imagen de Dios, mas no se echaba de ver, invisible como era aún el Verbo a cuya imagen había sido hecho el hombre. De ahí también que perdiera fácilmente la similitud. Mas al hacerse carne el Logos de Dios, autentificó ambas cosas: demostró la verdad de la imagen, hecho en persona lo que era su imagen, y fijó establemente la similitud, asemejando juntamente el hombre al Padre invisible por medio del Verbo visible. No sólo por lo dicho significó el Señor al Padre y a Sí. Los dio también a conocer por la Pasión. En efecto, para deshacer la inobediencia del hombre ocurrida al principio en el árbol, “hízose obediente hasta la muerte y muerte de cruz” (Phil. 2, 8), y sanó con la obediencia ocurrida en el árbol la transgresión habida en el árbol. Mensajero (…) Economía de tal naturaleza no la llevaba a cabo por medio de ajenas creaciones, sino de las suyas propias; ni por frutos de ignorancia o penuria, sino por sustancias provenientes de la sabiduría y poder del Padre. (…) Salta a la vista, según eso, que el Señor vino a su casa, y su propia creación, sostenida por él, le llevó a cuestas. Recapituló la desobediencia que tuvo lugar en el árbol, mediante la obediencia también en el árbol; y la seducción en que incurrió con mal engaño la virgen Eva, destinada ya al marido, la deshizo la verdad con que recibió el buen mensaje del ángel la Virgen María, ya bajo marido. En efecto, así como aquella fue seducida con el discurso del ángel para que huyese de Dios faltando a su palabra, así ésta fue evangelizada con el discurso del ángel para que, obediente a su palabra, llevase a Dios; y si aquélla fue seducida a fin de no obedecer a Dios, ésta movióse por sí a la obediencia de Dios; por donde la Virgen María vino a ser abogada de la virgen Eva; y así como el humano linaje quedó obligado a la muerte por una virgen, fue desligado por otra; he ahí compensada la desobediencia de una virgen por la obediencia de otra. Más aún, el pecado del protoplasto se corrigió con el castigo del primogénito, y la astucia de la serpiente quedó vencida con la simplicidad de la paloma (cf. Mt. 10, 16), rotos los lazos con que habíamos sido atados a la muerte >>.

Sólo me queda aclararte, por el momento, que Cristo derrotó al pecado, pero no lo exterminó. Ello habría supuesto acabar también con nuestro libre albedrío.

Sobre los tres días y las tres noches de Jonás, en relación a la profecía de Cristo, escribe San Agustín de Hipona (Concordancia de los evangelistas):

<< Pues tampoco el mismo triduo de la muerte y resurrección del Señor puede entenderse rectamente a no ser desde este modo de hablar que emplea la parte por el todo. El mismo Mateo dice: “Como Jonás estuvo en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará también el Hijo del hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra.” Si se computa el tiempo, sea desde que entregó su espíritu, sea desde que fue sepultado, no se halla íntegro más que el día del medio; es decir, tomemos el día del sábado entero, esto es, con su noche; en cambio, respecto a los días que le dejan en el medio, es decir, la preparación de la Pascua y el primer día de la semana, al que llamamos domingo, entendamos el todo por la parte. ¿Qué ayuda el que algunos, coartados por estas estrecheces y desconocedores de que este modo de expresión, es decir, el todo por la parte, es de gran valor a la hora de solucionar los problemas de las santas Escrituras, quisieron contar como noche aquellas tres horas, de la sexta a la nona, en que se oscureció el sol, y como día las otras tres horas en que de nuevo fue devuelto a la tierra, es decir, desde la nona hasta su ocaso? Pues sigue la noche del sábado inmediato, que, computada con su respectivo día, harán ya dos noches y dos días; pero, además, después del sábado sigue la noche del primer día de la semana, es decir, del domingo incipiente en la que el Señor resucitó. Habrá, pues, dos noches, dos días y una noche, aunque se pudiera entender entera y no mostrásemos que aquel amanecer es su parte última; por lo cual, ni enumeradas aquellas seis horas, en tres de las cuales se oscureció el sol y en tres de las cuales brilló, se hallará justificación para hablar de tres días y tres noches. Sólo queda, pues, que, mediante aquel modo frecuentísimo de hablar de las Escrituras por el que se entiende el todo por la parte, hallemos como día inicial el tiempo de la preparación de la Pascua en que el Señor fue crucificado y sepultado, y por esa su última parte tomemos el día entero que ya había transcurrido; el día del medio, en cambio, es decir, el sábado, lo tomamos no por una parte, sino en su totalidad; el tercero, a su vez, por su parte primera, es decir, por la noche con su tiempo de día. Así resultará el triduo. Es lo mismo que se dio en los ocho días tras los cuales subió a la montaña. Refiriéndose a ellos, Mateo y Marcos, mirando a los días del medio, íntegros, dijeron “después de seis días” donde Lucas había dicho “después de ocho días” >>.

Espero que esto resuelva tus dudas.

Saludos.

Daniel.

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OCTAVO TURNO.

(8) ABDALLAH YUSUF

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

La Bendición de Dios y Su Misericordia cubran a quienes buscan la verdad por la verdad misma. La Paz sea con todos ustedes. Saludos. Daniel: tus mensajes no dejan de demostrar la incoherencia del aberrante dogma cristiano, una aberración que contradice la razón, la lógica y el mismo mensaje de los Profetas. Tú dices que Dios es Todopoderoso y por eso podía encarnarse. No es así. Dios es Todopoderoso, sin duda, pero no puede hacer algo que va contra Su propia naturaleza. No puede dejar de existir, pasar a ser limitado, dejar de ser Dios. No podemos argumentar apoyándonos en el Poder Absoluto de Dios para decir que puede hacer algo que va contra Su propio Ser. Pero además ustedes dicen que Dios necesitó encarnarse para redimir a la Humanidad y vencer al pecado, especialmente al pecado original. ¿Por qué Dios necesita hacer esto así? ¿Acaso Dios se equivocó y para enmendar su error se autocastiga encarnando para sufrir una muerte dolorosa? ¿Y cómo un acto cruel, salvaje e inhumano sirve de redención para la Humanidad, si no es un ser humano el que se sacrifica sino Dios Mismo?

Pero cuando uno medita usando la razón en este asunto, surgen otras cuestiones aberrantes que claramente muestran la falsedad del dogma inventado. Porque si Dios tuvo que encarnarse para morir en la cruz a través de un acto de completa maldad y así pudo vencer al pecado, triunfar sobre el mal, redimir a la Humanidad y salvarla, ¿los que cometieron tal acto salvaje y malvado estaban predestinados a realizarlo? ¿Qué hubiera pasado si todo el pueblo judío hubiese aceptado unánimemente a Jesús y no lo hubiesen condenado a muerte? En tal caso, un acto de obediencia, sumisión y piedad hubiera traído el fracaso de la Misión de Jesús como Dios encarnado, mientras que el éxito lo logra gracias a la desobediencia, la rebeldía y el rechazo de un grupo que llevó a tal extremo su negación que lo condenó a una muerte violenta y cruel. Entonces, la obediencia lleva al fracaso mientras que la desobediencia con malicia perversa lleva al éxito (y cuanto más maldad y violencia, mejor). ¿Acaso no es una doctrina aberrante, incoherente, irracional, ilógica y hasta perversa, diría yo?

Es más: leyendo objetivamente los Evangelios, vemos que el modo en general en que Jesús (P) trataba a la gente y a sus discípulos era usando expresiones fuertes y duras (“hombres de poca fe”), muy terminantes cuando se trataban de los enemigos de la verdad (“generación de víboras”, “hipócritas”, etc.) y con mucha firmeza a la hora de actuar (como cuando expulsa a los mercaderes del templo : Mateo 21:12, Marcos 11:15, Lucas 19:45 y Juan 2:13), todo lo que resulta contrario a la creencia cristiana sobre el amor y la función salvadora de Jesús (P) a través de su autosacrificio. Pues si todo esto fuera así, no habría razón para hablarles de ese modo y tratarlos de tal manera brusca. En cambio, si pensamos que su trato tenía la intención de despertarlos, hacerlos tomar conciencia y motivarlos a la búsqueda de la salvación a través del sacrificio, el esfuerzo por la purificación propia, etc., entonces tiene lógica y sentido. En tal caso, su trato responde al amor por ellos, ya que haciéndolos tomar conciencia puede guiarlos hacia la salvación, la cual tendrá lugar de acuerdo al sacrificio que cada uno realice de sí mismo, no al sacrificio de Jesús por ellos. A menos, claro está, que pensemos que Jesús los trataba de esa manera para provocarlos a fin de que ellos cayeran en la rebeldía y el odio hacia él al punto que lo terminaran matando con crueldad, con el objetivo de cumplir su Misión como Dios encarnado, morir a manos de ellos y redimir a la Humanidad venciendo al pecado. No obstante, tal descripción es aberrante al intelecto y al corazón. Por lo tanto, sólo puedo concluir que Jesús los trataba de hacer tomar conciencia y llamarlos a la obediencia a Dios, la sumisión y el camino del bien. Si él los convocaba con buena intención, si ellos hubieran obedecido y no lo hubieran matado, ¿qué hubiera ocurrido? ¿Habría fracasado Dios en su intento de redimir a la Humanidad y vencer sobre el pecado?

Los musulmanes no creemos ni aceptamos el “pecado original”. No creemos que cada ser humano nazca cargando la falta cometida por su ancestro primero, Adán (P). Si bien creemos en Adán (P) y en su historia, el Islam tiene al respecto una visión particular, diferente a la del Cristianismo, y no aceptamos que el error de Adán (P) se haya transmitido a toda la Humanidad, cargando a cada ser humano con un pecado desde su nacimiento. Para el Islam, cada ser humano nace en la pureza, en un estado libre de toda mancha o corrupción o pecado. Y cada alma es responsable sólo por lo que hace, sin cargar con lo que hayan hecho sus antepasados o sus contemporáneos. Dice el Corán :

“Dios no es injusto en absoluto con los hombres, sino que son los hombres los injustos consigo mismos”. (10:44)

Para el Islam, todo ser humano nace puro e inocente, en un estado llamado “fitrah”, su naturaleza primigenia, que es pura y buena. Luego al crecer, a través de su libertad de acción y voluntad elige una de las posibilidades que tiene delante suyo : hacer el bien o hacer el mal. Así va juntando méritos o faltas, y el Día del Juicio será juzgado por esto, recibiendo su remuneración : el premio del Paraíso o el castigo del Infierno.

Como podemos advertir, el Islam posee profundas diferencias de conceptos con respecto al Cristianismo, la religión más conocida en Occidente. Por ejemplo, este mundo, en la visión islámica, es un lugar de prueba. No es un lugar de castigo del hombre por la falta de su padre Adán (P), ni es un sitio de residencia permanente, más allá del cual no hay nada. Es un lugar de paso donde es sometido a una prueba por parte de Dios. Y como es un lugar de paso, tarde o temprano las criaturas tienen que abandonar este mundo para ir a la Morada Permanente. Por lo tanto, la muerte es una necesidad, es una puerta de paso hacia otro estado y no un castigo.

Las condiciones del mundo son las óptimas para que cada ser humano supere con éxito su prueba y alcance el éxito en la Morada Permanente : el Paraíso. Cada ser humano nace en el sitio y la época que son las más propicias para que supere su prueba y logre un buen resultado final. Como las condiciones de cada individuo son diferentes a las de los demás, existe entonces una gran diversidad de estados, cada uno con su grado de responsabilidad y todos con las mismas oportunidades ante Dios.

Todas los seres humanos tienen la misma posibilidad de superar la prueba y obtener la Gracia de la Recompensa Divina en el otro mundo. Dios es Sabio, Justo, Generosísimo y Misericordiosísimo. Otorga a cada individuo una posibilidad igual a la de otros y toma en cuenta todas las consideraciones.

Para los musulmanes, Jesús (P) es un Profeta, uno de los más grandes Mensajeros, el Mesías prometido al pueblo de Israel. Pero no es “hijo de Dios” ni “Dios encarnado” o “Dios Hijo” como parte de la trinidad. Los musulmanes rechazamos por completo el concepto de trinidad y de divinidad de Jesús (P). Para el Islam Jesús (P) es un ser humano tal como lo eran los demás Profetas. A pesar de aceptar que haya nacido de una virgen, sin un padre biológico, no se considera a Jesús como hijo de Dios ni como algo más que un ser humano. Así como Dios hizo a Adán (P) sin padre ni madre, hizo a Jesús (P) sin la intervención de un padre, como parte de los signos milagrosos que lo individualizaban como el Mesías esperado. Por otra parte, el Mensaje de Jesús (P) no fue universal, sino que era limitado y restringido para el pueblo de Israel. Y no vino a modificar la Ley de Moisés (P) sino a cumplirla y hacerla cumplir entre los judíos. La universalidad del Mensaje de Dios tiene lugar con el Profeta Muhammad (BPD), quien trajo un Mensaje, el Islam, y un Libro Sagrado, el Corán, para todos los pueblos de todas las épocas hasta el fin de los tiempos.

Saludos a todos y que Dios Bendiga al sincero buscador de la verdad. Abdallah

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(8) DANIEL VICENTE

Abdallah:

Tu versión tendenciosa y superficial del sacrificio de Cristo patentiza que no lo comprendes. La piedad que él tuvo contigo se la pagas tú con malicia y desaire fariseo.

1) No va contra el ser de Dios el encarnarse. La encarnación es un milagro del más alto orden y, como tal, escapa a la comprensión de los hombres, así como a la de los ángeles. No se sustrae a ella, añado, por atentar contra la razón o el sentido moral de las criaturas, sino porque los supera infinitamente. He aquí el prodigio: Cristo mantuvo su naturaleza divina y, sin renunciar a ella, haciéndose maldición, se revistió de la naturaleza humana. Puede resultar chocante a alguien ajeno a nuestros misterios que Dios, que es inmutable, progrese y evolucione (como nos cuenta Lucas al narrar la infancia de Jesús), sienta hambre y sed, pueda ser tentado, experimente pasión en el patíbulo, etc. Los cristianos afirmamos -con contradicción aparente- que Dios Hijo sufrió, pero no así Dios Padre, y que no obstante ambos son un mismo Dios. Ahora bien, ello se explica por la doble naturaleza de Cristo, divina y humana, unidas en una sola persona (en la llamada “comunicación de idiomas”) y, sin embargo, inmiscibles. Así, pues, Jesucristo padeció por su filiación con la estirpe de David, no por su origen divino. Dios no descendió a la carne, sino que la carne ascendió a Dios, santificándose por Él. Se resuelven de este modo todas las aporías teológicas que esbozas y que los Padres no ignoraron. Escribe San Cirilo de Alejandría (¿Por qué Cristo es uno):

<< ¿Quién sería tan insensato e ignorante como para pensar que la naturaleza divina del Verbo pueda convertirse en algo que no era o para imaginar que la carne, transformándose, haya llegado a ser de la misma naturaleza que el Verbo mismo? Eso es imposible. Lo que nosotros decimos es que hay un solo Hijo y que una sola es la naturaleza del Hijo, aunque se admita que ha asumido carne dotada de alma intelectual. Según dije, hizo suyo lo humano y en ese sentido, y no en ningún otro, lo confesamos nosotros Dios y hombre al mismo tiempo >>.

Más adelante:

<< ¿No decimos acaso que el hombre, entendido en el sentido que lo somos nosotros, es uno y que una es su naturaleza, a pesar de que no es homogéneo, sino compuesto de dos elementos, el alma y el cuerpo? (…) Y si alguien tomase aparte la carne, separándola del alma que le está unida, ¿no dividiría en dos hombres al que es uno, destruyendo así lo que le es característico? >>.

Prosigue:

<< También el sapientísimo Pablo escribe “Aun cuando nuestro hombre exterior se va desmoronando, el hombre interior se va renovando de día en día” (2 Co. 4, 16). (…) Él conocía a la perfección las partes que componen este único ser y establece entre ellas una diferencia que es sólo metafórica. Por hombre interior entiende el alma y por hombre exterior, el cuerpo. Está recordando el uso de las Sagradas Escrituras, que a veces mencionan una parte para referirse a la totalidad del hombre vivo, como cuando Dios dice: “Derramaré mi espíritu en toda carne” (Jl. 3, 1). Y también cuando Moisés se dirige a los israelitas: “Cuando tus padres bajaron de Egipto eran setenta y cinco almas” (Dt. 10, 22). Y otro tanto habremos de encontrar a propósito del Emmanuel. Después de la unión, de la unión con la carne, aunque se le llama Unigénito y Dios de Dios, no se ha de entender que sea sin la carne, que no sea hombre. Y aunque se le llama hombre no se quiere negar que sea Dios y Señor >>.

Para terminar:

<< Si piensan que, por no ser nada ante la naturaleza divina, la naturaleza humana desaparece y, según dicen ellos, se dispersa, habremos de responderles: “Os equivocáis y no conocéis ni las Escrituras ni el poder de Dios” (Mt. 22, 29). Pues, en efecto, no resulta imposible a la bondad de Dios hacerse capaz de soportar los límites de la humanidad. Eso es lo que, para empezar, quiso significar Moisés, de modo misterioso, cuando, figuradamente aún, describió el misterio de la Encarnación. Dios se manifestó en el desierto en una zarza, bajo la forma de una llama de fuego que ardía en la zarza sin que ésta se consumiera, hecho ante el cual Moisés quedó estupefacto ¿Cómo existían simultáneamente el fuego y la leña? Algo tan fácil de quemarse soportó la violencia de la llama. Era sólo, como ya he indicado, un símbolo del misterio venidero y significaba que la naturaleza divina del Verbo habría de soportar, por decisión propia, los límites de la naturaleza humana. Pues para Dios nada hay imposible >>.

Como expresé al final de mi primer turno, para ser el mayor también hay que ser el mayor en caridad. Caridad es amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. El dios de los musulmanes, Allah, que no engendra, que no ofrece a su Hijo para la salvación de la humanidad (la cual, lejos de ser su prójimo, es la grey de sus esclavos), ése no es un dios caritativo, porque, si fuera verdadermente Dios, podría y debería hacerlo; pero no lo hace, ni lo ha hecho, ni lo va a hacer. Cualquiera, entonces, puede ser más caritativo que Allah. Cualquier mártir de Allah que se deje matar por su causa y ore por la salvación de sus verdugos es más caritativo con Allah de lo que Allah lo fue con ellos y con él mismo. ¿Admites que la caridad es una virtud? De contestar afirmativamente, se siguen las consecuencias que muestro. Y, si se niega y se la asimila entre los vicios o las acciones indiferentes, ¿no habrá que decir que el Islam es una doctrina aberrante y deshumanizadora?

2) Dios no se equivocó en nada al crearnos, fuimos nosotros los que pecamos (y lo hacemos constantemente cuando olvidamos a Dios) a causa de un uso ilegítimo de nuestro albedrío. Quizá los partidarios del hado y la fatalidad (“fatum mahometanum”) no podáis entender esto sin ver en ello un absurdo, pero no lo hay. Absurdo es negar el libre albedrío y atribuir el mal moral a Dios.

3) Dios, por último, no vino a que le mataran, pero sabía que le matarían. Vino a traer la salvación, tanto si se aceptaba como si no. También Moisés tuvo que imponerse a un pueblo rebelde, y no por ello promovió la desobediencia ni ella era parte de su misión: más bien su presupuesto. O, para expresarme filosóficamente, la muerte de Jesús iba a suceder así (era el único hecho composible), aunque no era necesario que sucediera así (no era el único hecho posible). ¿Acaso no pudo Dios hacer de Mahoma un idólatra? Pero ésta, me dirás, es una posibilidad no actualizable. Muy bien, te contesto en tus mismos términos: aplícalo a la crucifixión.

Un comentario más. Como musulmán dices que te resulta escandaloso que alguien muera por ti a causa de tu falta, falta que, por si fuera poco, afirmas que no te afecta. Pues bien, leo en un foro afín a tu religión el siguiente titular:

“Italia es humillada por un héroe musulmán” ( )

Se refiere a la noticia sobre un inmigrante nigeriano que perdió su vida por salvar la de un hombre que iba a ahogarse. La falta la cometió dicho hombre, tanto si fue más allá de su capacidad por imprudencia, como si, aún sin concurrir su voluntad, quedó atrapado por un cambio súbito del oleaje (en este caso diríamos que, aunque no cometiera la falta en sentido propio, quedó afectado por ella). Y es heroico que se le salvara y que se perdiera la vida por intentarlo. ¿Ves por dónde voy? Cristo murió no por un solo hombre, sino por toda la humanidad. Cristo no improvisó nada en un momento desesperado, sino que cumplió aquello para lo que había nacido. Cristo no humilló sólo a Italia, mejor dicho, a la Roma pagana, sino que acabó con la pujanza de los démones. ¿Y sigues creyendo que no le debéis homenaje por eso y sí por ser el precursor de vuestro Mahoma?

Dejo para más adelante el examen pormenorizado del pecado original, subtema digno de otro hilo, aunque por razón de coherencia lo trataré en éste.

Saludos.

Daniel.

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NOVENO TURNO.

(9) ABDALLAH YUSUF

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

La Bendición de Dios y Su Misericordia cubran a quienes buscan la verdad por la verdad misma. La Paz sea con todos ustedes. Saludos.

Las respuestas brindadas por Daniel dejan en claro que el dogma trinitario no tiene coherencia ni base racional lógica que se pueda razonar intelectualmente. La explicación de los 3 visitantes que tuvo Abraham (la Paz sea con él) es un claro ejemplo de esto, pretendiendo ver una representación de la trinidad en ese hecho. Otro ejemplo lo tenemos en el intento de explicar cómo 3 días y 3 noches, es decir 72 horas, pueden caber en un período de poco más de un día y medio, que cuanto mucho fueron 40 horas o un poco más. Pues Jesús (la Paz sea con él) dijo que iba a dar la “prueba de Jonás” y estar desaparecido 3 días y 3 noches. Si falleció a lo sumo el viernes al mediodía y ya en la madrugada del domingo había resucitado, por más que pretendamos que los días duras 2 o 3 horas, sigue faltando por lo menos una noche. Sin embargo, si empezamos a contar desde el momento en que supuestamente Jesús es capturado, la madrugada del jueves, desde ese momento a la madrugada del domingo sí hay 3 días y 3 noches, es decir 72 horas completas. Podríamos deducir que en ese momento el verdadero Jesús desapareció y fue capturado otro en su lugar, por lo que el crucificado fue otro y no Jesús, tal como sostiene el Sagrado Corán. Claro que esto tira abajo todo el dogma cristiano, pues si Jesús no murió en la cruz, no vino con el objetivo de ser sacrificado, entonces no vino a redimir a la Humanidad del pecado original, sino que vino por otra razón.

En cuanto al intento de explicar cómo no va contra el ser de Dios el encarnarse, no es más que otro intento fallido por explicar lo inexplicable, lo irracional, lo ilógico. Sólo confirma lo que dijimos desde el primer momento.

Pero quizás la cumbre de la incoherencia llega al confundir a Dios con el Hijo de Dios. Porque si Dios encarnó, no sacrificó a Su hijo sino que se sacrificó a Si Mismo. Luego, Jesús ¿era Hijo de Dios o Dios Mismo encarnado?

Vamos a explayarnos un poco sobre el tema del pecado original y el sentido de la muerte de Jesús (la pasión), pero antes quisiera exponer también otros argumentos que muestran usando la lógica y los propios textos bíblicos, que el dogma trinitario es un invento irracional e insostenible. Para esto voy a tener que usar varios mensajes, disculpándome de antemano por lo extenso del material. Voy a publicar una parte hoy y si Dios quiere la otra mañana, para que tengan tiempo de analizarlo y reflexionarlo. Les pido que se tomen la molestia de leerlo con atención y luego pueden cuestionarlo si lo desean. Y no se preocupen por un recalentamiento del debate, pues lo pactado era concluir el debate este mismo fin de semana. Y no creo que valga la pena prolongarlo más.

Saludos a todos y que Dios Bendiga al sincero buscador de la verdad. Abdallah

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

La Bendición de Dios y Su Misericordia cubran a quienes buscan la verdad por la verdad misma. La Paz sea con todos ustedes. Saludos. Hemos dicho más de una vez que el dogma de la trinidad es ilógico, irracional, incomprensible, inaceptable por el intelecto sano y pensante. Ahora veremos si realmente concuerda con las palabras de Jesús y sus enseñanzas.

[repetición de fragmentos del turno segundo].

El punto es que, como casi toda la teología y las creencias cristianas, estas no tienen basamento alguno en la Biblia. Los dogmas fundamentales fueron creados por hombres, a los que se les atribuyó para esto una supuesta guía e infalibilidad otorgada por el Espíritu Santo. La pregunta que surge es la siguiente: si Dios hubiera querido explicar Su Naturaleza como de un Dios en tres personas o “Dios trino”, ¿por qué no mencionó esto explícitamente en la Biblia? De ser así, no se hubiera necesitado ningún Concilio para que aclarase el punto y fijase el dogma, y mucho menos, escribas mentirosos para que alteraran las Escrituras para que cuadraran con sus decisiones.

[...]

Es importante tener en cuenta que la doctrina de la trinidad no se deja ver en el Antiguo Testamento y tampoco en el Nuevo Testamento. Lo que se encuentra en el Nuevo Testamento sobre la trinidad (y lo que se quiera ver en el Antiguo Testamento) no son más que expresiones que se asimilan al Dios trinitario y que son la base para las definiciones de fe trinitaria, como se entiende ahora. Tales definiciones tuvieron lugar y tomaron forma después de Jesús (P) y de los apóstoles. La mayoría de estas expresiones han sido identificadas y reconocidas como agregados posteriores, y en otra parte es claro que han sido alteradas para coincidir con el dogma. Como por ejemplo, el versículo de la Epístola 1 de Juan, 5:7, única mención al “Dios trino” en toda la Biblia, reconocida como un agregado espurio.

[...]

La “primera persona” de la trinidad.

En el Sagrado Corán vemos el uso de la palabra “Señor” para referirse a Dios, en el sentido de Creador y Educador, Aquel que administra los asuntos de las criaturas favoreciendo su desarrollo y guiándolas para que alcancen su plenitud. Y dice claramente :

“Jamás Ha engendrado ni Ha sido engendrado, y nunca nadie se Le asemeja.” (112:3 y 4)

En consecuencia, Dios no es “padre” ni “hijo” en el sentido que no engendra ni ha sido engendrado. No surge de El, Exaltado y Glorificado sea, ningún semejante por ningún proceso de engendramiento. Esto es muy claro en las enseñanzas coránicas.

En cambio en la Biblia vemos el uso del término “Padre” referido a Dios en lugar del término “Señor”.

La invocación de Dios como “Padre” es conocida en muchas religiones. La divinidad es con frecuencia considerada como “padre de los dioses y de los hombres”. Es una concepción común entre paganos. Los idólatras consideran que algunos de sus ídolos o “dioses” son “Dios padre”, otros “Dios madre” y otros “Dios hijo”.

Al designar a Dios con el nombre de “Padre”, se indica principalmente dos aspectos: que Dios es origen primero de todo y autoridad trascendente y que es al mismo tiempo “bondad y solicitud amorosa” para todos sus hijos. El lenguaje usado se sirve así de la experiencia humana de los padres que son en cierta manera los primeros representantes de Dios para el hombre. Pero esta experiencia dice también que los padres humanos son falibles y que pueden desfigurar la imagen de la paternidad y de la maternidad. He aquí la primera falla del uso de tal terminología : el montar una imagen antropomórfica de Dios para terminar atribuyéndole los vicios y defectos humanos. Muchos versículos de la Biblia dejan ver esta falla :

“Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo y reposó…” (Génesis 2:2)

“Y oyeron la voz de Jehová que se paseaba en el huerto al aire del día…” (Génesis 3:8)

“Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra y le dolió en su corazón” (Génesis 6:6)

“Y dijo Jehová en su corazón : No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre…” (Génesis 8:21)

Esta concepción antropomórfica domina toda la creencia cristiana.

La segunda falla de tal atribución es aún más notoria y peligrosa : implica el considerar a Dios como Padre en relación a una entidad exclusiva, la cual llevará el epíteto de “Hijo”. En efecto : el uso de tal terminología, que en un principio parece una simple consideración nominal, ha servido para dar lugar a las complejas consideraciones trinitarias. Pues a partir de tales términos se cayó en la necesidad de definir la naturaleza del “Padre” y del “Hijo”y la relación entre ambos, desembocando en el Concilio de Nicea. Toda una ironía que hayan cometido un error que el mismo Pablo en su Epístola a los Romanos advierte :

“Y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible” (Romanos 1:23)

El problema se subsana al definir correctamente los términos : Dios es Señor de todas las criaturas y de los Universos, Creador y Administrador de todas las cosas, Compasivo y Misericordiosísimo, pero no “Padre” de ninguna criatura en particular en el sentido de haber engendrado algún semejante.

Algunos párrafos de los Evangelios señalan esto con claridad :

En Juan 20:17 dice “Jesús le dijo: “Suéltame, pues aún no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre, que es vuestro Padre; a mi Dios, que es vuestro Dios.”

En Mateo 23:9 Jesús dice : “No llaméis padre vuestro a nadie en la tierra ; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos”

En Juan 8:39 a 47 vemos que los eruditos judíos le plantean a Jesús que ellos tenían un padre que era Dios. Jesús (P) no declara que esto es imposible, pues él es el único hijo de Dios, sino que dice : “Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais ; porque yo de Dios he salido y he venido ; pues no he venido de mí mismo, sino que El me envió.”

Jesús (P), en las palabras que nos llegan de los propios evangelios, no niega que determinadas personas puedan ser llamadas o consideradas “hijos de Dios”, lo cual no implica que El los haya engendrado. Tal como figura en el sermón de la montaña : “Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mateo 5:9)

[...]

El hombre debe apegarse a las expresiones y palabras explícitas, no a las alegorías que requieren interpretación. En las palabras explícitas, Jesús (P) ha declarado no ser Dios, tal como veremos a continuación.

Pruebas que evidencian que Jesús no es Dios.

Vamos a revisar algunos argumentos desde el ‘Nuevo Testamento’ para comprobar a partir de los mismos Evangelios que Jesús no es Dios, y que sólo era un Profeta:

Jesús no conoce lo oculto:

“Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo ni el hijo, sino el padre” (Marcos 13:32)

Es decir, solamente Dios conoce lo oculto (y lo aparente) de todas las cosas, y El le otorga tal conocimiento a quien El quiere. Gracias a esto, Jesús (P) tenía determinados conocimientos ocultos, tal como lo tuvieron todos los Profetas. Pero es algo que Dios Mismo le otorga, y él sin esto no puede acceder a tal conocimiento.

Jesús tampoco conoce mucho de lo manifiesto:

“Al día siguiente, cuando salieron de Betania tuvo hambre, y viendo de lejos una higuera que tenia hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero, cuando llegó a ella nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos” (Marcos 11:12-13)

¿Es posible considerar que el Creador y Administrador no conozca la estación de las frutas? Pero veamos otro ejemplo : En Mateo 9:18 a 26, Marcos 5:21 a 43 y Lucas 8:40 a 56 se relata uno de los milagros donde una mujer logra curarse de su dolencia tocando el manto de Jesús (P) por detrás, sin que él lo supiese. Jesús (P) se da cuenta que algo había ocurrido y preguntó con insistencia : ¿Quién ha tocado mi manto?” Si fuese Dios, ¿necesitaría preguntar?

Jesús no es igual a Dios:

“Porque el Padre mayor es que yo”. (Juan 14: 28)

Esta declaración clara y explícita además de echar por tierra el dogma de la consubstancialidad diferencia claramente a Dios, el Señor y Dueño absoluto, del siervo, una criatura siempre menor.

Jesús no es Poderoso:

“No puedo hacer nada por mí mismo”. (Juan 5: 30)

¿Qué quiso decir con ‘nada por mí mismo’? Lo que cualquier Profeta anterior a él dijo: Todo se hace en nombre de Dios, nuestro Creador y no porque un ser humano pueda hacer nada por su propia cuenta.

En Mateo 20:23 y Marcos 10:40 vemos que ante una petición concreta de Santiago y Juan, Jesús (P) responde : “El sentaros a mi derecha y a mi izquierda no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.” Es decir que admite no poder otorgar una petición a dos de sus discípulos más cercanos e íntimos, pues esto que le pedían no dependía de él sino del Padre, de Dios.

Por otra parte, el realizar milagros asombrosos no lo convierte en Dios, pues otros Profetas e incluso personas comunes los hacían. En Hechos 14:8 a 17 vemos que Pablo y Bernabé son tomados por dioses porque realizaban milagros, y ellos rechazan, porque es Dios Quien realiza estos portentos. “Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo” (Hechos 19:11)

Jesús no acepta que lo llamen “bueno”:

“Entonces vino uno y le dijo: maestro bueno: ¿Qué bien haré para tener la vida eterna? Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino uno: Dios”. (Mateo 19:16-17)

¿Han visto que Jesús no acepta que le llamen bueno? Y no acepta que le llamen Dios, porque él solo era Profeta de Dios, no Dios Mismo.

Jesús es tentado por Satanás:

“Y luego el espíritu le impulso al desierto y estuvo allí en el desierto cuarenta días y era tentado por Satanás” (Marcos 1:12-13)

Esto contradice el dicho de la Biblia que dice: “porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie” (Santiago 1:13)

Quizás alguno pueda alegar que en definitiva Satanás no logró doblegar a Jesús (P) con su tentación y no hay contradicción con las palabras de Santiago. No obstante, ¿puede ser tentado Dios? Es decir, si Jesús fuese Dios, no hubiera sido llevado al desierto, ni hubiera sido tentado. Porque Satanás en cualquier caso, es inferior a Dios y por supuesto a Jesús. Y si afirmamos que pudo tentar a Dios, entonces es como un oponente de Dios capaz de tentarlo, lo cual carece de lógica y fundamento.

También alguien puede argumentar que el mismo Jesús (P) como respuesta a Satanás le dice : “No tentarás al Señor tu Dios” (Mateo 4:7). No obstante, si se lee completo el párrafo de Mateo 4:1 a 11 se entiende claramente que no se está refiriendo a él mismo como a Dios. Veamos esto por partes :

Primero en Mateo 4:1 a 4, Satanás tienta a Jesús que está ayunando diciéndole que convierta las piedras en pan para comer, y la respuesta de Jesús es “No sólo de pan vive el hombre”. Es decir que está afirmando su propia condición humana. Luego, en Mateo 4:5 a 8, Satanás lo lleva al pináculo del templo y le dice que se tire desde allí, pues Dios seguramente mandará a los ángeles para impedir que caiga, y Jesús responde “No tentarás al Señor tu Dios”. Es decir que él afirma que no va a tentar a Dios, no va a poner él a prueba a Dios. Finalmente, en Mateo 4:9 a 11, Satanás le ofrece todo el mundo a Jesús si él acepta adorarlo. Y Jesús responde : “Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y a El sólo servirás”. Es decir que Jesús sostiene que sólo va a adorar y servir a Dios, con lo cual queda claro que él no es Dios.

Jesús no es enviado para toda la Humanidad:

“Él respondiendo, dijo: no soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mateo 15:24).

Tal como antes vimos, la Misión de Jesús (P) no abarca toda la Humanidad sino a las tribus de Israel.

Jesús tuvo hambre y sed:

“Por la mañana, volviendo a la ciudad tuvo hambre” (21:18) “dijo: tengo sed” (Juan 19:28)

Jesús duerme:

“Mientras navegaban, él se durmió entonces Jesús, cansado del camino se sentó así junto al pozo” (Juan 4:6)

Comer, beber y dormir forman parte de las necesidades de las criaturas, las cuales son limitadas, débiles, dependientes. Tales cualidades no son compartidas por Dios en absoluto. Jesús (P) dormía mientras que Dios nunca duerme : “He aquí, no se adormecerá ni dormirá Él que guarda a Israel.” (Salmos 121:4)

Jesús se estremece y se conmueve:

“Se estremeció en espíritu y se conmovió” (Juan 11:33)

Jesús llora:

“Jesús lloró” (Juan 11:35) “comenzó a entristecerse y a angustiarse” (Mateo 26:37) “Entonces Jesús les dijo: mi alma está muy triste hasta la muerte” (Mateo 26:38)

Llorar, conmoverse, estremecerse, todo forma parte de las cualidades humanas, no del Ser Perfecto, Inmutable y Absoluto que es Dios.

Jesús es débil:

“… y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle” (Lucas 22:43)

Si Jesús hubiese sido Dios, como afirman los cristianos, no hubiera necesitado que un ángel (que es creación de Dios) y le hubiera tenido que fortalecer puesto que sabemos que Dios es más Poderoso que ningún otro ser, que Dios es Omnipotente y No Necesita del auxilio de nada ni nadie.

Incluso en Mateo 9:35 a 38 vemos que Jesús (P) advierte que el trabajo que tiene con los discípulos es mucho para ellos y dice “Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies”.

Jesús se esconde:

“Así que, desde aquel día acordaron matarle, por tanto, Jesús ya no andaba abiertamente entre los judíos’ (Juan 11:53-54) ‘uno de los alguaciles, que estaba allí, le dio una bofetada… le respondió: ¿Por qué me golpeas?” (Juan 18:22-23)

Incluso en algunas oportunidades les pidió a aquellos a quienes benefició con algún milagro, que no le dijeran nada a la gente sobre sus portentos y que siguieran los mandatos de la ley de Moisés (ver Mateo 8:1 a 4). Y resulta muy claro en Getsemaní que él no quería afrontar la prueba que se aguardaba : “Padre mío: si es posible, pase de mí esta copa ; pero que no sea como yo quiero sino como Tú quieres”. (Mateo 26:39)

Jesús oraba por las noche, postrado y al aire libre:

“… Yendo un poco adelante (Jesús) se postró sobre su rostro orando” (Mateo 26: 39)

“… Yéndose un poco adelante (Jesús) se postró en tierra, y oró” (Marcos 14: 35)

Al margen de considerar la forma de oración y rezo que Jesús y los Profetas (P) enseñaron, que es la forma que se sigue en el Islam y que los cristianos nunca adoptaron, el punto es que adora y expresa devoción a Dios, lo cual deja a las claras que es siervo de Dios, no Dios Mismo.

Hemos visto algunos argumentos que evidencian a través de los mismos Evangelios que Jesús (P) no es Dios. A continuación expondremos los argumentos usados para sostener la Divinidad de Jesús y los rebatiremos todos usando los mismos textos bíblicos tal como hoy se encuentran.

Argumentos referidos a la filiación Divina de Jesús.

¿Jesús es el Hijo de Dios?

El Concilio de Trento (1545-1563) define que el sentido del dogma es: La persona que subsiste en la naturaleza humana, (de Cristo) es el Hijo natural de Dios. La filiación es propiedad de la persona, no de la naturaleza. En Cristo no hay más que una persona que procede del Padre por generación eterna, por lo mismo en Cristo no puede haber más que una filiación de Dios: la natural.

Si bien resulta difícil armonizar esta afirmación con la consubstanciación y coeternidad de Jesús, como ya dijimos antes: todo el credo es difícil de explicar y entender. Veamos qué dice la misma Biblia:

En el bautismo de Jesús por Juan el Bautista en Mateo 3:17: “Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo consentimiento.”

Pero no se debe aceptar la palabra Hijo literalmente, porque muchos Profetas y la gente común son también llamados hijos de Dios en la Biblia :

“Y (Moisés) dirás al Faraón; Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito.” (Éxodo 4:22)

“Él [Salomón] edificará una casa a mi nombre, y él será mi hijo, y yo seré su padre; y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre.” II Samuel 7:13-14 6 I Crónicas (Paralipómenos) 22:10.

“Soy para Israel un padre, y Efraín es mi primogénito.” (Jeremías 31:9)

Esto al margen de que en Exodo 4:22 se acaba de llamar a Israel primogénito también. ¿Cuál es el primogénito, Israel o Efraín?

La gente común también pueden ser hijos de Dios :

“Ustedes son los hijos del Señor Dios” (Deuteronomio 14:1).

“Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios” (Mateo 5:9)

“Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra ; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.” (Mateo 23:9)

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos de Dios… Amados, ahora somos hijos de Dios.” (1Juan 3:1 y 2)

Incluso la gente común también pueden ser llamados primogénitos :

“Porque a los que antes conoció, Él (Dios) también predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, que el también sea el primogénito entre muchos hermanos.” (Romanos 8:29)

En cuanto a que es el Hijo Unigénito de Dios, mucho antes de que naciera Jesús, Dios dijo a David : “Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy.” (Salmos 2:7) Así que David también es el hijo unigénito de Dios. Y si leemos el párrafo, vemos que se está refiriendo a David (P), no a Jesús (P) como interpreta Pablo en Hechos 13:33.

El significado de “hijo de Dios” no es literal sino metafórico. Puede referirse a cualquiera que tenga el amor de Dios. Jesús también dijo que Dios no era sólo su Padre sino también Padre de todas las personas en general : “Para que sean hijos de nuestro Padre”; y “Sean, pues, perfectos, como nuestro Padre que está en los cielos es perfecto.” (Mateo 5:45-48).

Así que en muchos pasajes de la Biblia “Hijo de Dios” se usa con el significado de amor y afecto, proximidad a Dios, aplicado no sólo a Jesús. Verás hijos e hijas de Dios (II Corintios 6:18): “Y seré a vosotros Padre, Y vosotros seréis mis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.” A la vista de estos y otros pasajes de la Biblia, no hay razón alguna para considerar a Jesús el Hijo de Dios en un sentido literal o exclusivo.

Si alguien argumenta que como Jesús no tuvo padre, entonces es “hijo de Dios”, ¿por qué no considera así pues a Adán también el Hijo de Dios? No tenía padre ni madre, y también es llamado Hijo de Dios en Lucas 3:38: “Seth, que fue de Adán, que fue [hijo] de Dios.”

En Hebreos 7:3. dice : “Sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, más hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote continuamente.”

¿Quién es él? La respuesta está en Hebreos 7:1: “Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el cual salió a recibir a Abraham”. Él es más único que Jesús o Adán. ¿Por qué no es preferido como hijo de Dios o Dios mismo?

La metáfora se usa abundantemente en la Biblia, a veces exageradamente; (Exodo 3:8): “a tierra que fluye leche y miel”. También en Deuteronomio 1:28: “las ciudades son grandes y encastilladas hasta el cielo”. Y en Deuteronomio 9:1: “para entrar a poseer naciones más numerosas y más fuertes que tú, ciudades grandes y encastilladas hasta el cielo.”

Si sabemos que la Biblia habla en metáforas y exageraciones, podemos entender fácilmente que incluso la expresión Hijo de Dios no tiene el significado literal que tiene para nosotros el ser hijos de nuestros padres.

Ya vimos que la expresión Hijo de Dios es abundantemente aplicada en la Biblia a otras figuras aparte de Jesús (P). (Mateo 5:9): “Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios.” (1 Juan 5:2): ” …. En esto conocemos que queremos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.” (Romanos 8:14): “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.” (Filipenses 2:14-15): “Hagan todo sin murmuraciones ni contiendas, Para que sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios.”

Las palabras “hijos de Dios” han sido usadas por todos los israelitas en el Deuteronomio 14:1 y 32:19, Isaías 63:8 y 16 y en Oseas 1:10. Véase también Job 38:7 y Génesis 6:2-4. La expresión “tu padre” ha sido utilizada cuando Dios se dirige a los discípulos y otros (Mateo 5:45): “Para que sean hijos de nuestro Padre”. Véase también Mateo 5:16 y 48, Lucas 12:30 y 11:2. A veces las palabras “padre” e “hijo” se usan para acentuar y remarcar su asociación con otras cosas como en la expresión “padre de la mentira”, “hijos del infierno” e “hijos de Jerusalén” utilizadas por Cristo (P) para con los judíos en Mateo 23. De la misma manera, “hijos de Dios” e “hijos del Día del Juicio” ;se refieren a la residencia del Paraíso. Hijo de Dios significa nada menos que una persona piadosa querida de Dios. Lo contrario es “hijo del Diablo” que fue usado por Jesús (P) cuando discutió con los judíos (Juan 8:44): “Ustedes de su padre el diablo son.” Es obvio que ni Dios ni el diablo pueden ser padres de alguien en el sentido estricto de la palabra. Es por tanto necesario entender estas palabras en un sentido metafórico.

Jesús (P) niega las falsas doctrinas respecto a él.

En Lucas 4:41 figura : “Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres Cristo el Hijo de Dios. Más riñéndolos no les dejaba hablar; porque sabían que él era el Cristo.”

Está claro aquí que rehusaba ser llamado Hijo de Dios. Rehúsa de nuevo en Lucas 9:20-21, e incluso les acusó de ello:

“Y [Jesús] les dijo [a los apóstoles]: ¿Y ustedes, quién dicen que soy? Entonces respondiendo Simón (Pedro), dijo: El Cristo de Dios. Más él, conminándolos, mandó que a nadie dijese esto”.

Incluso vemos que reitera la expresión “Hijo del Hombre” para referirse a sí mismo, remarcando su naturaleza humana. Hoy en las Biblias vemos esta expresión marcada con mayúsculas, pero tengamos en cuenta que las lenguas semíticas como el hebreo, el arameo y el mismo árabe carecen de mayúsculas.

Jesús (P), era el Mesías esperado, un Profeta, el Mensajero de Dios y Su siervo obediente. El remarcó esto en sus palabras. Por ejemplo : “De cierto, de cierto os digo : El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió” (Juan 13:16)

Sin embargo, fue “ascendido” por los propios hombres de “maestro” a “Hijo de Dios”, “Señor” y finalmente “Dios mismo”. Veamos en Juan 3:2: “Éste vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabbi (maestro en el lenguaje hebreo), sabemos que eres un maestro que viene de Dios…” (Juan 6:14): “Aquellos hombres entonces, como vieron el milagro que Jesús había hecho, decían: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.” Jesús es llamado también profeta en Juan 7:40, Mateo 21:1 1, Lucas 7:16 y 24:19. Pero luego vemos en Hechos 9:20: “Y luego en las sinagogas el [Pablo] predicaba a Cristo, diciendo que éste era el Hijo de Dios.” Se puede deducir de aquí también que los primeros cristianos todavía utilizaban las sinagogas, pero que más adelante cuando el cristianismo se desvió de la enseñanza original de Jesús, se establecieron iglesias. Pablo, Bernabé y los gentiles fueron expulsados de las sinagogas, acusados de blasfemia y contaminación. Véase Hechos 13:50, 17:18 y 21:28.

En Lucas 2:1 1 vemos: “Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.” Luego en Juan 1:1: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” Así tenemos este paso paulatino de una categoría a otra en la consideración de la figura de Jesús (P).

Ya vimos antes que algunos de los versículos considerados esenciales para sostener hoy el dogma trinitario son en realidad agregados posteriores al texto bíblico, como la mención del triuno en 1Juan 5:7. Esto resulta inconcebible para el modo de pensar de un musulmán y no porque su mente no pueda captar las realidades sutiles o los misterios metafísicos, sino por no poder aceptar que alguien base su fe en algo semejante. Porque, según este criterio, cualquiera, en cualquier tiempo y lugar, puede ser atreverse a poner en boca de Jesús palabras JAMAS pronunciadas por él, ni por sus discípulos e incluso Dios Mismo para clarificar los Escrituras, siglos después de la partida de Jesús (¿es que acaso, siendo Dios encarnado, cometió el “error” de no dejar en claro su naturaleza o su pertenencia a la sustancia de Dios?).

Fijémonos en lo que hicieron con las Biblias el Arzobispo de Canterbury, Lanfranc y el cardenal Nicolás, bibliotecario del Vaticano, durante los siglos XI y XII : las “corrigieron” secundum Ortodoxam fidem. Sin embargo los Códices antiguos, descubiertos relativamente en tiempos recientes, carecen mayormente de esas “correcciones” y así no encontramos trazos de la trinidad ni de la supuesta “divinidad” de Jesús en ellos. En cuanto a la expresión “hijo de Dios”, como ya señalamos, hay incontables párrafos tanto del Nuevo como del Antiguo Testamento, así como de los propios Rollos del mar Muerto en donde se llama “hijo de Dios” a muchos otros a parte de Jesús. Así que debe ser entendido el término como referido a criaturas creadas por un Padre y no como hijo de Dios en forma literal.

La “tercera persona” de la trinidad : el Espíritu Santo.

Dicen los cristianos (extraído de foros de internet):

“Antes de su Pascua, Jesús anuncia el envío de ‘otro Paráclito’ (Defensor), el Espíritu Santo. Este, que actuó ya en la Creación y “por los profetas” (Credo de Nicea-Constantinopla), estará ahora junto a los discípulos y en ellos, para enseñarles y conducirlos “hasta la verdad completa” (Jn 16, 13). El Espíritu Santo es revelado así como otra persona divina con relación a Jesús y al Padre.

El origen eterno del Espíritu se revela en su misión temporal. El Espíritu Santo es enviado a los apóstoles y a la Iglesia tanto por el Padre en nombre del Hijo, como por el Hijo en persona, una vez que vuelve junto al Padre. El envío de la persona del Espíritu tras la glorificación de Jesús, revela en plenitud el misterio de la Santísima Trinidad.

La fe apostólica relativa al Espíritu fue confesada por el segundo Concilio Ecuménico en el año 381 en Constantinopla: ‘Creemos en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre’. La Iglesia reconoce así al Padre como ‘la fuente y el origen de toda la divinidad’. Sin embargo, el origen eterno del Espíritu Santo está en conexión con el del Hijo: ‘El Espíritu Santo, que es la tercera persona de la Trinidad, es Dios, uno e igual al Padre y al Hijo, de la misma substancia y también de la misma naturaleza. Por eso, no se dice que es sólo el Espíritu del Padre, sino a la vez el Espíritu del Padre y del Hijo’.

El Credo del Concilio de Constantinopla (año 381) confiesa: ‘Con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria’”

Cuando leemos textos como el que acabamos de exponer, lo que nos queda más en claro es que no se puede explicar ni entender la naturaleza trinitaria. Sólo hay que aceptarla tal como se la define : como dogma. En el Concilio de Nicea no se habló del Espíritu Santo como una de las personas de la trinidad. Recién en el Concilio de Constantinopla es donde tal figura es introducida al círculo del dogma.

¿Qué bases bíblicas hay para esto? : las ya mencionadas y comprobadas adiciones espurias : el versículo de 1Juan 5:7 (única mención del Dios trino) y la fórmula bautismal.

Aparte de esto, la mención del Consolador o “Paraclito” del Evangelio de Juan. Al respecto si Dios quiere en la siguiente parte vamos a realizar un análisis en detalle. Para empezar, es necesario investigar si este “Consolador” es el Espíritu Santo u otro ser. Lo más factible es que se refiera a otro ser, pues el Espíritu Santo ya se encontraba entre ellos y había aparecido en reiteradas ocasiones (por ejemplo, ver Lucas 1:67: “Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo…” Y también en Lucas 3:22: “Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma…”). En definitiva, no tiene sentido prometer el envío de algo que ya estaba entre ellos. Y en caso de aceptarse que se refiere al Espíritu Santo, hay que ver cómo se interpreta esto como la mención de la “tercera persona” de la trinidad. Pues en realidad sólo es el anuncio de algo que va a llegar en el futuro.

A continuación vamos a brindar un análisis racional de la doctrina cristiana, usando la lógica y algunas partes de la misma Biblia. Por supuesto que el amigo Daniel tendrá luego la posibilidad de desmentir lo que aquí afirmamos y explicarlo desde su óptica cristiana. Luego, cada uno es libre de razonar y ver dónde se encuentra la verdad. Hay suficiente luz para aquel que quiere ver.

El esquema de creencias cristianas.

Vamos a tratar de presentar a grandes rasgos el esquema de lo que se en resumen la creencia cristiana para luego rebatir unos puntos y exponer finalmente lo que es la creencia islámica.

Según la creencia cristiana, Adán pecó y, por su pecado, toda la Humanidad resultó condenada a cargar ese “pecado original”. Pasado un tiempo, Dios envía a Su Hijo (o dicho de otra manera, Dios encarna en el Hijo, o Dios Hijo aparece en el mundo) con el fin de redimir a la Humanidad del pecado, muriendo en la cruz de una manera salvaje e injusta. Tres días después (o al tercer día, para ser más precisos), Jesús resucita y encomienda a los discípulos el bautismo, rito con el cual a partir de ahí el hombre puede librarse del pecado original y entrar en la salvación. De esta manera, Dios se reconcilia con el hombre.

Existe un sinnúmero de planteos contra esta creencia tal como es expuesta. Enumeraremos sólo algunos :

1.- ¿Por qué toda la Humanidad debe cargar con el pecado original y llevar la carga de la falta de un hombre?

2.- ¿Qué ocurrió para que Dios decidiese redimir a la Humanidad de tal carga?

3.- ¿Por qué para concretar tal redención Dios necesita encarnar (o enviar a Su Hijo) y venir al mundo a morir en la cruz? ¿Por qué no puede simplemente decretar la redención?

4.- ¿Cómo es que un acto de tremenda injusticia como es la muerte inmisericorde de un inocente puede servir de redención? ¿Cómo puede servir de redención un acto donde el ser humano no se sacrifica, sino que es quien ejecuta el mal, mientras que el sacrificado es Dios Mismo? ¿Acaso puede imaginarse un acto peor que matar al propio Dios? ¿Cómo puede ser que el peor de los actos jamás imaginados puede servir para librar a la Humanidad del pecado?

5.- Si la redención ocurrió con la muerte de Jesús en la cruz, ¿por qué se sigue requiriendo de un rito como el bautismo para librarse del pecado original?

6.- ¿Qué pasó con los justos obedientes a la ley de Moisés (esa ley que Jesús ordenó seguir y respetar) que nacieron antes de Jesús? ¿Para qué les pidió Dios que respeten la ley si esto no les servía de redención?

7.- ¿Qué pasa con aquellos que no atienden los mandatos de la ley luego de Jesús? ¿Acaso sólo por haber nacido después y haber recibido el bautismo están a salvo, sin ningún esfuerzo ni mérito de su parte?

8.- Si Jesús es el “cordero que nos libra de los pecados”, ¿por qué el mundo no es un lugar mejor luego de su sacrificio? ¿Por que las condiciones del mundo y de la vida misma de la gente no ha cambiado sino que, por el contrario, han empeorado?

9.- Si los contemporáneos de Jesús se hubiesen comportado correctamente y lo hubiesen seguido y obedecido, sin condenarlo a muerte ni crucificarlo, ¿qué habría pasado? ¿Habría fracasado la Misión de Jesús al no poder morir en la cruz?

10.- Si el pecado ingresó por la desobediencia de Adán, ¿cómo puede redimirse con otro acto de desobediencia mayor que el anterior, que encima es cruel, malvado y perverso? ¿Acaso la obediencia y sumisión no da ningún resultado?

Estos son algunos de los planteos más evidentes que surgen del dogma cristiano y que hacen que muchas personas en occidente se hayan apartado de la religión por la incoherencia y completa ausencia de justicia en el esquema así expuesto.

El esquema ha sido montado a modo de “castillo de naipes”, con piezas sueltas que se sostienen mutuamente. Quitar una de estas piezas hace que todo este castillo dogmático se derrumbe. Por ejemplo, si el pecado original no existe, ya el resto del dogma no tiene razón de ser. O si Jesús no es Dios ni Hijo de Dios, por ejemplo, o si su misión no era morir en la cruz, o si hubiera muerto de otra manera, etc. Cualquier cambio en el esquema hace que el dogma se derrumbe por completo como un “efecto dominó”.

Lo primero que un creyente debería plantearse es si el esquema de creencias se encuentra en el Libro Revelado. Lo segundo es si todo el edificio doctrinario tiene fundamentos lógicos aceptables, basados en la razón y la ciencia. Ninguna de estas cuestiones existe en cuanto a los puntos esenciales del esquema de creencias cristiano.

El pecado original.

Según el dogma, Adán (P) cometió un pecado tan grave que condenó a toda la Humanidad a cargar la culpa. Por tal razón, los recién nacidos llevan el pecado original y requieren del bautismo para que dicho pecado les sea removido. No obstante, la misma Biblia contradice esto al decir claramente :

“El hijo no llevará el pecado del padre” (Ezequiel 18:20)

Algunos cristianos argumentan que la “carga” que la Humanidad sobrelleva por el pecado de Adán (P) es tener que soportar este mundo con sus condiciones, llevar esta vida de esfuerzos y sacrificios para terminar con la muerte. Dicen que antes del pecado, Adán (P) vivía en el Paraíso con todas las comodidades a su alcance, todas las necesidades cubiertas y sin ningún problema ni contratiempo, y al pecar fue condenado a vivir en este mundo al cual todos nacemos llorando, con el dolor de nuestras madres, y en el cual debemos soportar un sinnúmero de dificultades. No obstante, esto no es lo establecido como parte del dogma católico en el concilio de Trento, en el cual se establece claramente que el pecado original es innato, no adquirido.

Pero más allá de contradecir lo establecido en el concilio de Trento, este planteo tiene varias objeciones. En primer lugar, el hombre fue creado para vivir en la tierra :

“Entonces dijo Dios : Hagamos al hombre a nuestra imagen… y señoree… en toda la tierra” (Génesis 1:26)

“Y los bendijo Dios y les dijo : Fructificad y multiplicaos ; llenad la tierra y sojuzgadla y señoread…” (Génesis 1:28).

En segundo lugar, si la carga del pecado original es vivir en este mundo y sobrellevar esta vida, tal carga no se ha redimido ni con la muerte de Jesús (P) ni se quita con el bautismo. Si fuera así, deberíamos haber vuelto a la vida del Edén luego de la crucifixión y resurrección de Jesús (P), cosa que no ocurrió. Y el bautismo debería quitar a los cristianos el peso de vivir en este mundo y sufrir sus condiciones, cosa que no ocurre. Los bautizados sufren y padecen las condiciones del mundo como cualquier otra persona : padecen hambre, dolores, enfermedades, cansancio, agotamiento, decaimiento y finalmente mueren como todos los demás. Entonces es evidente que esta no es la “carga del pecado original”. Luego, si esta carga es una culpa por la cual debemos rendir cuentas el Día del Juicio, ya dijimos que tal opción es rechazada por la misma Biblia :

“El hijo no llevará el pecado del padre” (Ezequiel 18:20)

Y también :

“Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad” (Salmos 32:2)

“Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado” (Romanos 4:7)

“¡Cuán preciosa, oh, Dios, es tu Misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas” (Salmos 36:7)

“El mal perseguirá a los pecadores, mas los justos serán premiados con el bien.” (Proverbios 13:21)

“Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos. ¡Ay del impío! Mal le irá, porque según las obras de sus manos le será pagado” (Isaías 3: 10 y 11)

La lectura tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento deja en claro que el ser humano recogerá el Día del Juicio el fruto de sus propias acciones, aquello que sembró en el mundo con sus propias manos. Y no se menciona el “pecado original” en las palabras de ninguno de los Profetas de la Biblia, ni siquiera en las propias palabras de Jesús (P), quien continuamente en sus parábolas menciona el esfuerzo del ser humano en obtener a través de sus acciones la salvación. Es Pablo quien establece el asunto (Romanos 5:12 a 21), mencionando a la muerte como la carga del pecado original :

“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.” (Romanos 5:12)

En la visión islámica no existe un concepto similar al pecado original. Adán (P) cometió una falta, es cierto, pero fue perdonado. Sus hijos no cargan con ninguna culpa. Para el Islam, todo ser humano nace puro e inocente, en un estado llamado “fitrah”, su naturaleza primigenia, que es pura y buena. Luego al crecer, a través de su libertad de acción y voluntad elige una de las posibilidades que tiene delante suyo : hacer el bien o hacer el mal. Así va juntando méritos o faltas, y el Día del Juicio será juzgado por esto, recibiendo su remuneración : el premio del Paraíso o el castigo del Infierno.

Este mundo, en la visión islámica, es un lugar de prueba. No es un lugar de castigo del hombre por la falta de su padre Adán (P), ni es un sitio de residencia permanente, más allá del cual no hay nada. Es un lugar de paso donde es sometido a una prueba por parte de Dios. Y como es un lugar de paso, tarde o temprano las criaturas tienen que abandonar este mundo para ir a la Morada Permanente. Por lo tanto, la muerte es una necesidad, es una puerta de paso hacia otro estado y no un castigo.

Las condiciones del mundo son las óptimas para que cada ser humano supere con éxito su prueba y alcance el éxito en la Morada Permanente : el Paraíso. Cada ser humano nace en el sitio y la época que son las más propicias para que supere su prueba y logre un buen resultado final. Como las condiciones de cada individuo son diferentes a las de los demás, existe entonces una gran diversidad de estados, cada uno con su grado de responsabilidad y todos con las mismas oportunidades ante Dios.

Todas los seres humanos tienen la misma posibilidad de superar la prueba y obtener la Gracia de la Recompensa Divina en el otro mundo. Dios es Sabio, Justo, Generosísimo y Misericordiosísimo. Otorga a cada individuo una posibilidad igual a la de otros y toma en cuenta todas las consideraciones.

No queremos explayarnos extensamente en este punto pues no es este el lugar adecuado. Con lo expuesto sobre la visión islámica es suficiente. Pasaremos al siguiente punto que consiste en analizar las consecuencias del dogma del pecado original.

La Misión de Jesús (P) : un cuestionamiento fundamental contra el dogma.

Como antes dijimos, el dogma cristiano se encuentra montado de tal manera que al quitar una pieza, las demás se caen solas. Pues todo el sentido de la Misión de Jesús (P) es la remoción del pecado original de los hombros de la Humanidad. Ahora bien : si cuestionamos el pecado original argumentando que no se encuentra en las enseñanzas de ninguno de los Profetas (P) ni lo acepta la razón ni la lógica, sino todo lo contrario, ¿cuál sería entonces la Misión de Jesús (P)?

Si el pecado original no existe, entonces ya no hay razón para que Dios “encarne” en la figura de Jesús (o “mande a Su Hijo” que no es lo mismo, pero como parte del “misterio” del dogma se ha transformado en lo mismo) ni muera en la cruz para luego resucitar. Todo esto ya no tiene razón de ser desde el momento en que rechazamos el concepto de pecado original.

¿Pero cuál fue entonces la Misión de Jesús (P)?

Podemos establecer dos objetivos concretos de lo que podría ser la Misión de Jesús (P) que surgen de la lectura de los mismos Evangelios.

1.- La corrección de los desvíos introducidos entre los israelíes del Mensaje de Moisés (P) y de los demás Profetas llegados a ellos.

2.- El anuncio de la próxima llegada de un “Consolador” y un “Reino de
los Cielos”, lo cual puede interpretarse de diferentes maneras. Para nosotros, los musulmanes, la interpretación correcta es el anuncio de la llegada del Profeta Muhammad (BPD) y el Islam.

Estos dos objetivos son claros en las palabras de Jesús (P), pero no resulta claro que él anunciara haber venido a redimir a la Humanidad del pecado original.

Existe entre las parábolas dichas por Jesús (P) una que resulta muy significativa al respecto de este asunto : la parábola de los labradores malvados (Mateo 21:33, Marcos 12:1 y Lucas 20:9). Según ella, un padre de familia plantó una viña, la cercó, labró, edificó y luego la arrendó a unos labradores. Tiempo después envió a sus siervos a los labradores para recoger sus frutos, pero ellos maltrataron a los siervos y hasta los mataron. Entonces el señor envió a su hijo, pensando que a él lo respetarían. Sin embargo, los labradores mataron al hijo para apoderarse de su herencia. Entonces Jesús (P) plantea : ¿Qué hará el señor con esos labradores? La respuesta es contundente : los destruirá matándolos sin piedad y les dará la viña a otros.

Más allá de lo que uno pueda interpretar de estas palabras, resulta claro que se opone al dogma de la redención del pecado original por el sacrificio del “Hijo de Dios”, pues de ser así el final de la parábola debería haber sido que el señor libera a los labradores de pagarles su renta. Pero no es esto lo que Jesús (P) nos está diciendo. Y si leemos las palabras de Juan el Bautista en Lucas 3:17, nos dice claramente que quien vendría después de él “recogerá el trigo en su granero y quemará la paja en un fuego que nunca se apagará”. Tampoco alude a la redención de la Humanidad.

Si leemos atentamente “Hechos de los apóstoles” encontraremos que es Pablo quien, tras su conversión a partir de una visión, comienza a predicar (sin haber recibido ninguna instrucción por parte de quienes estuvieron junto a Jesús -P-) las ideas del dogma:
“Enseguida predicaba a Cristo en las sinagogas diciendo que éste era el Hijo de Dios” (Hechos 9:20)

Pablo hace de la crucifixión de Jesús (P) y su resurrección posterior el eje de su prédica :

“Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio ; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo.” (1Corintios 1:17)

“Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado” (1Corintios 1:23)

“Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo y a éste crucificado.” (1Corintios 2:1 y 2)

“Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana también es vuestra fe”. (1Corintios 15:14)

Sin embargo, si consideramos que el pecado original no existe como tal, entonces la muerte y resurrección de Jesús (P) deja de tener sentido fundamental como redención y pasa a ser sólo un signo más de la veracidad de Jesús, una prueba más de su autenticidad, tal como puede serlo su nacimiento de una virgen o los otros milagros y portentos que realizó. La forma en la que haya muerto no cambia el hecho que su Misión haya presentado los dos objetivos primordiales que antes expusimos.

Visión islámica de la crucifixión.

Como ya dijimos, para el Islam no existe el pecado original. Si bien Adán (P) cometió una falta, la misma fue perdonada por Dios, aunque igualmente fuese enviado a la tierra, que era el lugar donde debía venir. Porque Dios había creado al hombre no para su permanencia eterna en el Edén, sino para su paso por el mundo.

Adán (P) estaba en el Edén como un bebé en el vientre de su madre : poseyendo una vida placentera y cómoda, pero destinado a salir de ahí para venir a este mundo donde debe desarrollar una etapa de su existencia, que es la etapa de prueba. Y como ésta es una etapa transitoria, finalmente tendrá que morir para pasar así a la siguiente etapa, concluyendo en un estado permanente cuyas condiciones dependen de las acciones desarrolladas en este mundo.

Entonces, no hay un “pecado original” heredado desde el nacimiento. El ser humano nace limpio y puro, sin manchas, libre por completo de todo pecado. Nace en un estado tal que el mismo Jesús (P) elogia y alaba diciendo : “De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” (Mateo 18:3)

En ningún momento Jesús ni los Profetas anteriores a él hablaron de un “pecado original” que era necesario remover con un ritual como el bautismo. Juan el Bautista (P) bautizaba, y nunca dijo estar removiendo el pecado original. Es posible que alguien alegue que el propio Juan el Bautista (P) aclaró que aquel que vendría después de él traería un bautismo diferente, “de fuego” (Lucas 3:16). No obstante, el bautismo de los apóstoles y el que hoy usan los cristianos de distintas ramas es igual al bautismo de Juan el Bautista (P) : con agua.

Para los musulmanes, no hay pecado original, por lo que no es necesario realizar un rito para removerlo del alma humana. El hombre nace puro. Luego, cuando crece y adquiere conciencia y voluntad, va llenando con sus acciones el libro donde ellas son registradas para su posterior evaluación el Día del Juicio. El ritual realizado sobre un recién nacido (el bautismo católico) no tiene incidencia en el registro de sus acciones ni tiene ninguna repercusión en él para el Día del Juicio.

Por lo tanto, para los musulmanes Jesús (P) no vino para morir en la cruz. Jesús (P) fue un Profeta, no Dios encarnado ni Hijo de Dios. Como Profeta tenía una Misión que era la de transmitir un Mensaje. La forma como muriese no afectaba al Mensaje. Para tal fin, era lo mismo que muriese de esa forma o de otra, sea combatiendo a los enemigos o por alguna enfermedad luego de una larga vida.

Es más : si nos remitimos al Sagrado Corán, Jesús (P) no fue crucificado.

En efecto, según el Corán, Dios salvó a Jesús (P) de las intrigas de sus enemigos y lo rescató de morir en la cruz. Según el Corán, el hecho de la crucifixión existió, por lo cual el pueblo de Israel lleva la carga de tal crimen. Pero no fue Jesús el crucificado, sino otro en su lugar.

¿Es posible encontrar pistas de esta versión en la misma Biblia? Sí, es posible. Y vamos a enumerar algunas :

1.- La negación de Pedro (P) : Es muy conocida la negación de Pedro cuando capturan a Jesús (P). Pero, ¿estaba Pedro negando conocer a Jesús o estaba diciendo que esa persona que habían capturado no era Jesús (P)? Por lo general la gente toma este hecho como una enseñanza sobre la debilidad y cobardía del ser humano que en un momento difícil es dominado por el miedo y llevado a mentir, a negar la verdad, a ocultarse. En efecto : la gente acepta esto como algo natural porque piensa en lo que ella misma haría en tal circunstancia. Sin embargo es imposible que Pedro, quien era el sucesor designado de Jesús (P) y por ende la cabeza de los creyentes de su época, fuese dominado por el miedo a la muerte. Pedro, quien caminó sobre el agua junto a Jesús (P), quien presenció milagros asombrosos, que acompañó a Jesús en toda su Misión, ¿podría acaso tener miedo a morir?

Descartando de pleno tal posibilidad, nos quedan dos alternativas : estaba disimulando, ocultando su fe (es decir, haciendo lo que en el Islam se llama “taqiiah”) o estaba tratando de comunicar otra cosa. Siendo este suceso un hecho tan notorio que quedó registrado en los 4 Evangelios canónicos, consideramos que no pudo tratarse de un acto de “taqiiah”, pues el líder y jefe de los creyentes de esa época no le cabría aplicar la “taqiiah” en tal circunstancia. De haber sido así, debería haber dado luego varias explicaciones detalladas de su accionar justificándolo para sus seguidores. Pero sin embargo nada dijo al respecto. Consideramos por lo tanto que en realidad nos estaba dejando un dato sobre un hecho puntual : aquel a quien acusaban no era Jesús (P).

2.- La prueba de Jonás : Dijo Jesús (P) : “La generación mala y adúltera demanda señal ; pero señal no le será dada sino la señal del Profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.”

Estas palabras son consideradas como un anuncio de su muerte y resurrección, y es así que los cristianos siempre remarcan que “al tercer día resucitó”. No obstante, él dice bien claro que va a estar desaparecido “tres días y tres noches”. Si tenemos en cuenta que la crucifixión tuvo lugar el día viernes a la mañana, ocurriendo la muerte después de la hora novena (Mateo 27:46 ; Marcos 15:34 ; Lucas 23:44). Si tenemos en cuenta que el domingo a la madrugada María Magdalena se presenta ante el sepulcro, “muy temprano a la mañana” (Marcos 16:2 Lucas 24:1) “siendo aún oscuro” (Juan 20:1) y ya había ocurrido la resurrección. Si contamos viernes, sábado y domingo, tenemos los 3 días. Pero si contamos los días y las noches, tenemos el día del viernes, la noche del viernes, el día del sábado, la noche del sábado y ya el domingo resucitó muy temprano, antes de que se hiciera de día. Sólo son dos días y dos noches. Pero si contamos a partir del momento en que ocurre la captura de Jesús (P), jueves a la madrugada, tenemos el día del jueves, la noche del jueves, el día del viernes, la noche del viernes, el día del sábado y la noche del sábado : tres días y tres noches. El tiempo que él dijo que iba a estar ausente.

3.- El cambio de actitud de Jesús tras la captura : Se trata de un detalle que también debe ser considerado. La figura de Jesús (P) antes de ser capturado se muestra siempre firme, segura, con gran elocuencia, con mucha fuerza en sus discursos y actitudes. Sin embargo, al ser capturado cambia por completo su forma de ser y se convierte en callado, sumiso, sin respuesta a nada ni ante nadie. No responde ante Herodes, no responde ante Pilatos, tampoco ante Caifás y el concilio de sacerdotes. Incluso en el momento de la crucifixión llega a decir “Padre : ¿Por qué me has abandonado?” (Mateo 27:46 y Marcos 15:34). Si bien la explicación de estas palabras según algunos intérpretes es que estaba recitando un Salmo, ya que coinciden con el Salmo 22:1, cabe también la pregunta de por qué eligió precisamente este Salmo y no otro, por qué precisamente estas palabras que exhiben una queja a Dios y no otras de alabanza, confianza en El y sumisión a Su Voluntad.

En síntesis, el Jesús que se nos presenta en los Evangelios desde su captura a su muerte es muy distinto al descrito antes de su captura e incluso al que se menciona después de su resurrección. No hay una concordancia entre las personalidades de uno y otro. Y no hay ninguna justificación para el silencio de Jesús en un momento en que no corresponde el silencio sino la denuncia ante la injusticia.

Más allá de estos elementos señalados, los musulmanes tenemos al Sagrado Corán que declara que Jesús (P) no fue crucificado sino que esto es algo que a los judíos les pareció que fue así. Nosotros no necesitamos más pruebas que esta, a pesar de lo cual hemos expuesto esta serie de detalles con pistas de los propios Evangelios que avalan esta versión.

Bueno: ahora el amigo Daniel puede exponer sus respuestas y explicaciones a lo que yo expuse, y cada uno de los presentes puede ver dónde se encuentra la luz de la verdad y dónde están las sombras de la confusión y la mentira. Hay suficiente luz para aquel que quiere ver. Y el corazón sincero encuentra el simple camino recto a la verdad. Claro que puede usar todos los mensajes que considere necesario para una respuesta satisfactoria y bien aclaratoria.

Por mi parte considero que este debate no necesita prolongarse más y puede concluir de acuerdo a lo pactado, este fin de semana. No deseo molestar a los miembros de esta lista con un tema que quizás no sea de su interés. Si Dios quiere, si no hay otras cuestiones que responder, mañana expongo mis conclusiones y reflexiones finales sobre este debate y por mi parte lo doy por terminado, a menos que Daniel quiera seguirlo. Por mi parte no tengo inconvenientes en seguir el debate, pero no quiero molestar ni incomodar a los miembros de esta lista, cuyo objetivo no es el análisis de estos temas.

Saludos a todos y que Dios Bendiga al sincero buscador de la verdad. Abdallah

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

Conclusiones y reflexiones finales sobre el debate sobre el dogma trinitario.

Saludos y que la Paz sea sobre todos ustedes.

Hemos transitado un poco a través de los argumentos sobre el dogma trinitario, tanto a favor como en contra del mismo. Durante esta semana cada uno de nosotros ha podido exponer sus puntos de vista, sus objeciones, sus argumentos y pruebas. Por mi parte, he mostrado la debilidad argumental del dogma, su irracionalidad, su tremenda falta de lógica y razón. Daniel por su parte nos ha brindado sus argumentos y explicaciones, las cuales pueden convencer a algunos y a otros no.

Particularmente no veo en todo lo que él expuso absolutamente nada que pueda convencer o satisfacer a nadie, excepto a quien de antemano cree y sostiene el dogma cristiano con toda la fuerza de la sinrazón. Es decir que los argumentos de Daniel como todos los argumentos que brindan los cristianos sobre la trinidad sólo le sirven a quienes de antemano creen que tal dogma es verdadero y lo aceptan antes de debatirlo o razonarlo. Pero ninguno de esos argumentos puede convencer a quien no tiene una postura tomada antes de la exposición y análisis.

Por esta razón es que considero que tales debates en definitiva no tienen mayor utilidad. Por eso no quise darle lugar en la lista donde estoy exponiendo un Curso trimestral de Islam (para los interesados, la lista está aquí http://groups.msn.com/CursodeIslam y pueden solicitar el ingreso ya mismo, aunque el curso se reinicia si Dios quiere en un mes y medio por lo que la solicitud quedará pendiente hasta ese momento), porque tenía que perder una semana y desviarme de la línea trazada por el curso. Así que le propuse al amigo Daniel que desarrolláramos el debate en otra lista de su elección, y él escogió esta lista de ateos, por lo cual los hemos molestado estos días. Pero no se preocupen, pues por mi parte no los voy a seguir molestando, a menos que me pidan explicaciones sobre algún tema referente al Islam o a las religiones en general, o que me pidan que me quede para debatir otro asunto. No rechazo ningún debate y no le doy la espalda a ningún intercambio, pero no quiero molestar donde no me llamaron. Si alguien quiere tomar algún punto de lo expuesto en el debate y pedir que lo desarrollemos más o que lo respondamos (ya que han quedado varios puntos sueltos), puede escribirme en esta lista o en privado (abdallahdlp@hotpop.com)

Yo quisiera darle a Daniel y a todos los amigos cristianos que pudieran haber seguido este debate un mensaje.

El Islam no es vuestro enemigo. No tienen que vernos como adversarios o competidores o como una amenaza contra vuestra fe. El Islam es una religión de la cual pueden aprender mucho, si pueden superar los prejuicios y el fanatismo. Contiene conocimientos sobre la historia de los Profetas que no figuran en la Biblia y que ustedes pueden aprovechar. Contiene enseñanzas sobre Dios y reflexiones que los pueden beneficiar espiritualmente. No se encierren en los prejuicios. Sepan abrir sus mentes y sus corazones, y verán las enseñanzas de Jesús (con él sea la Paz) en el Corán y en la figura del Profeta Muhammad (con él sean la Bendición y la Paz, y con su Descendencia).

Por supuesto que en el Corán van a encontrar palabras de fuertes amonestaciones que apuntan a reprocharlos y hacerles tomar conciencia. Efectivamente es así. También las encuentran en la Biblia cuando el propio Jesús llama a sus discípulos “hombres de poca fe” y los critica duramente a fin de que tomen conciencia. Deben ver las palabras del Corán como un sacudón que Dios les da a fin de que despierten y tomen conciencia de la realidad.

Vamos a ver a continuación algunas de las expresiones del Corán dirigidas a los cristianos:

Y dicen: «Nadie entrará en el Jardín sino los judíos o los cristianos.» Ésos son sus anhelos. Di: «¡Aportad vuestra prueba, si es verdad lo que decís!» (2:111)

Ni los judíos ni los cristianos estarán satisfechos de ti mientras no sigas su religión. Di: «La dirección de Dios es la Dirección». Ciertamente, si sigues sus pasiones después e haber sabido tú lo que has sabido, no tendrás amigo ni auxiliar frente a Dios. (2:120)

Los judíos dicen: «Los cristianos carecen de base», y los cristianos dicen: «Los judíos carecen de base», siendo así que leen la Escritura. Lo mismo dicen quienes no saben. Dios decidirá entre ellos el día de la Resurrección sobre aquello en que discrepaban. (2:113)

Dicen: «Si sois judíos o cristianos, estáis en la vía recta». Di: «No, antes bien la religión de Abraham, que fue monoteísta y no asociador». (2:135)

Un grupo de la gente de la Escritura desearía extraviaros; pero no extravían a nadie sino a sí mismos y no se dan cuenta. ¡Gente de la Escritura ! ¿Porqué no creéis en los signos de Dios, siendo, como sois, testigos de ellos? (3:69 y 70)

Di: «¡Gente de la Escritura !¿Por qué no creéis en los signos de Dios? Dios es testigo de lo que hacéis». Di: «¡Gente de la Escritura !¿Por qué desviáis a quien cree del camino de Dios, deseando que sea tortuoso, siendo así que sois testigos? Dios está atento a lo que hacéis». (3:98 y 99)

Si la gente de la Escritura creyera, les iría mejor. Hay entre ellos creyentes, pero la mayoría son perversos. (3:110)

No todos son iguales. Entre la gente de la Escritura hay una comunidad honrada: durante la noche, recitan las aleyas de Dios y se prosternan. (3:113)

Los judíos y los cristianos dicen: «Somos los hijos de Dios y Sus predilectos». Di: «¿Por qué, pues, os castiga por vuestros pecados? No, sino que sois mortales, de Sus criaturas. Perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere». De Dios es el dominio de los cielos y de la tierra y de lo que entre ellos está. Es Él el fin de todo. (5:18)

¡Gente de la Escritura ! Nuestro Enviado ha venido a vosotros, aclarándoos mucho de lo que de la Escritura habíais ocultado y revocando mucho también. Os ha venido de Dios una Luz, una Escritura clara. (5:15)

¡Gente de la Escritura ! Nuestro Enviado ha venido a vosotros para instruiros, después de una interrupción de enviados, no sea que dijerais: «No ha venido a nosotros ningún nuncio de buenas nuevas, ni monitor alguno». Así, pues, sí que ha venido a vosotros un nuncio de buenas nuevas y un monitor. Dios es Omnipotente. (5:19)

Si la gente de la Escritura creyera y temiera a Dios, les borraríamos sus malas obras y les introduciríamos en los jardines de la Delicia. (5:65)

Di: «¡Gente de la Escritura ! No hacéis nada de fundamento mientras no observéis la Tora. el Evangelio y la Revelación que habéis recibido de vuestro Señor». Pero la Revelación que tú has recibido de tu Señor acrecentará en muchos de ellos su rebelión e incredulidad. ¡No te aflijas, pues, por el pueblo infiel! (5:68)

“¡Oh, Gente de la Escritura! ¡No exageréis en vuestra religión! No digáis de Dios sino la verdad: que el Mesías, Jesús, hijo de María, es solamente el Enviado de Dios, Su Palabra, la cual El Ha comunicado a María, y un Espíritu que procede de El. No digáis ‘Tres’. ¡Basta ya! Será mejor para vosotros. Dios es sólo Un Dios Uno. ¡Creed, pues, en Dios y Su Mensajero! ¡Glorificado sea de tener un hijo! Suyo es cuanto hay en los cielos y en la tierra. Dios basta como Protector. El Mesías no tiene a menos ser un siervo de Dios. Tampoco los ángeles allegados lo tienen. A todos aquellos que menosprecien adorarle y sean altivos, les congregará hacia Sí (en el Infierno)”. (4:171 y 172)

Di: «¡Gente de la Escritura ! No exageréis en vuestra religión profesando algo diferente de la Verdad y no sigáis las pasiones de una gente que ya antes se extravió, extravió a muchos y se apartó del recto camino». (5:77)

“Los judíos dicen: Ezra es el hijo de Dios. Y los cristianos dicen: El Mesías es el hijo de Dios. Eso es lo que sostienen con sus bocas, imitando lo que ya antes habían dicho los incrédulos. ¡Que Dios combata contra ellos! ¡Cómo pueden ser tan desviados! Han tomado a sus doctores (rabinos) y a sus monjes (obispos) así como al Mesías, hijo de María, como señores en lugar de tomar a Dios, cuando las órdenes que habían recibido no eran sino las de adorar a Un Dios Uno. ¡No hay divino excepto él! Glorificado Sea. Está por encima de lo que le asocian”. (9:30 y 31)

“No creen, en realidad, aquellos que dicen: Dios es el Mesías, hijo de María. Di ¿Quién podría impedir que Dios, si El quisiera, Hiciera morir al Mesías, hijo de María, a su madre y a todos los de la tierra? De Dios es el Dominio de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos existe. El crea lo que quiere. Dios es Omnipotente”. (5:17)

“No creen, en realidad, quienes declaran: Dios es el Mesías, hijo de María, siendo que el mismo Mesías ha dicho: ¡Oh, hijos de Israel! ¡Adorad a Dios, mi Señor y el vuestro! Dios veda el Jardín (del Paraíso) a quien asocia algo a Dios. Su morada será el Fuego. Los impíos no tendrán quien les auxilie”. (5:72)

“No creen, en realidad, quienes dicen: “Dios es el tercero de una trinidad. ¡No hay más Dios que Dios Unico! Si no paran de decir eso, un castigo doloroso alcanzará a quienes de ellos no crean. ¿No se tornarán hacia Dios pidiéndole perdón? Dios es Indulgentísimo, Misericordiosísimo. El Mesías, hijo de María, no es más que un Enviado que fue precedido por otros enviados. Su madre era veraz. Ambos tomaban alimentos (como cualquier mortal). ¡Mira cómo les explicamos los Signos! ¡Y mira cómo se desvían! Di: ¿Acaso vais a adorar en lugar de Dios a aquello que no puede dañaros ni beneficiaros? Dios es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe. Di: ¡Oh, gente de la Escritura! No exageréis en vuestra religión, profesando algo diferente a la Verdad, y no sigáis las pasiones de la gente que ya antes se ha extraviado, que extravió a muchos y que se apartó del camino recto”. (5:73 a 77)

“Aquellos a quienes les dimos las escrituras [judíos y cristianos] lo conocen [a Muhammad (BPD)] igual como conocen a sus hijos. Ciertamente, una parte de ellos ocultan la verdad [las cualidades de Muhammad (BPD) escritas en el Torah y el Evangelio], y ellos lo saben.” (2:146)

“Entre la gente de las escrituras [Judíos y cristianos] hay quienes creen en Dios y en lo que te fue revelado [A Muhammad (BPD)] y en lo que se les reveló. Humildes ante Dios, no venden los versículos de Dios por algo de poco precio. Esos tendrán su recompensa junto a su Señor…” (3:199)

“Por cierto que aquellos que creen ( en el Profeta del Islam ), los judíos, los cristianos y los sabeos ( seguidores de Juan el Bautista ), en tanto crean en Dios y en el Ultimo Día y obren el bien, tendrán sus recompensas ante su Señor y no habrá ningún temor sobre ellos ni estarán tristes.” (2:62)

“Cuando ellos (que se llaman Cristianos entre ellos mismos) oyen lo que se hizo descender al Enviado (Muhammad), ves a sus ojos derramar lágrimas porque saben la verdad. Dicen: Señor nuestro, creemos; inscríbenos como testigos. ¿Por qué no hemos de creer en Dios y en la verdad que nos ha enviado si ansiamos que nuestro Señor nos haga entrar en el Paraíso junto a la compañía de los justos?” (5:83 y 84)

“Di: ¡Oh, gente de la Escritura! Convengamos en una fórmula aceptable para nosotros y vosotros, según la cual no adoraremos más que a Dios, no Le asociaremos nada y no tomaremos a ninguno de nosotros como señor aparte de Dios. Y si vuelven la espalda, di: Sed testigos de que somos musulmanes”. (3:64)

El día de la Resurrección, Dios fallará acerca de los creyentes, los judíos, los sabeos, los cristianos, los zoroastrianos y los asociadores. Dios es testigo de todo. (22:17)

Dios Altísimo es Veraz.

[siguen más citas del Corán sobre María]

Amigos cristianos: Les aconsejo con la mejor de las intenciones que no vean en el Islam un enemigo al cual combatir o un oponente con quien hay que competir para lograr el mayor número de seguidores. Dejemos de lado las cuestiones de doctrina teórica, las cuales han de resolverse finalmente el Día del Encuentro con Dios. Miremos un poco el mundo que hoy tenemos ante nosotros, el cual puede mejorar simplemente si los cristianos siguen las enseñanzas de Jesús y los musulmanes las enseñanzas de Muhammad (con ambos sea la Bendición y la Paz). Si los seguidores de religiones simplemente se esforzaran por seguir las enseñanzas claras y sencillas de cada religión, el mundo entero cambiaría para transformarse en un lugar de paz, armonía, buena convivencia, bienestar y prosperidad para todos.

Los seguidores de distintas religiones debemos saber que nuestro enemigo, el enemigo de la Humanidad, es el grupo de tiranos opresores que explotan a la mayoría de los pueblos para quedarse con la mayor parte de las riquezas posible. Ellos promueven el odio y la división entre los pueblos a fin de mantenernos entretenidos con peleas internas mientras en la confusión y el caos ellos siempre terminan ganando. Nuestro mensaje debe ser claro y contundente.

¿Eres cristiano? Sigue las simples y claras enseñanzas de Jesús (con él sea la Paz) en cuanto al amor al prójimo, la caridad, la consideración hacia los demás, el seguir el camino del bien, el no mirar la paja en el ojo ajeno, el ofrecer la otra mejilla, el respetar los 10 Mandamientos, etc.

¿Eres musulmán? Entonces sigue las simples y claras enseñanzas del Profeta Muhammad (BPD) en cuanto al amor al prójimo, el respeto por la vida y los derechos, el apego a la verdad y la justicia, la caridad, el seguir el camino del bien, la buena convivencia con todo el mundo, etc…

No hay diferencia en la esencia del mensaje y las enseñanzas de Jesús y las de Muhammad (con ambos sean la Bendición y la Paz). Las diferencias se dan en las cuestiones de la doctrina, la teología y las prácticas rituales de devoción, pero no en las enseñanzas morales y en lo que debería ser la conducta del cristiano y del musulmán.

Si la mitad de la Humanidad hoy se reparte entre estas dos grandes religiones, ¿por qué el mundo no es un lugar de paz, armonía, amor fraternal, buena convivencia, justicia y piedad? Porque ni cristianos ni musulmanes siguen las enseñanzas de sus respectivas religiones. Entonces, la cuestión no es cómo vencer al seguidor de otra religión, como derrotarlo en un debate o convencerlo para que cambie de religión. La cuestión más importante es cómo podemos ser cada día mejor, cómo podemos ser mejores cristianos o mejores musulmanes. Cada uno en su propia religión debe comenzar por respetar y seguir las enseñanzas de su propia religión y apegarse al mensaje simple de Jesús o Muhammad (con ambos sean la Bendición y la Paz), sea cristiano o musulmán.

Y no hay Fuerza ni Poder sino en Dios Altísimo.

A los ateos que han seguido el debate quiero decirles una cosa: si son ateos por ser libre pensadores, por haber visto la conducta lamentable que en la historia han tenido las jerarquías religiosas como la Iglesia y los curas entre los católicos, los pastores evangelistas o muchos que llevan títulos de sheijes entre los musulmanes, y han terminado en el rechazo sistemático de toda religión, les aconsejo que presten mucha atención y sepan distinguir entre las enseñanzas de una religión y lo que hacen sus seguidores. Nosotros siempre decimos “el Islam es perfecto, los musulmanes no lo son”. Si van a juzgar las religiones por la conducta de los hombres, lógicamente que van a ser siempre ateos. Pero si son sinceros y su rechazo no busca sólo promover la corrupción y el libertinaje, les recomiendo que traten de estudiar las enseñanzas fundamentales de las religiones haciendo abstracción de la conducta desviada, corrupta y pecaminosa de la mayoría de quienes dicen ser sus seguidores. Y tal como les dije a los cristianos, no vean al Islam como un enemigo, sino como una fuente muy rica de conocimiento, enseñanzas y reflexiones muy útiles para la vida misma, para el crecimiento del ser humano y el bienestar del mundo entero. Claro que quienes toman el ateísmo como un medio para extender la corrupción y la inmoralidad sólo verán en el Islam una fuerte amenaza contra sus anhelos de libertinaje. Pero hacia ellos no está dirigido mi mensaje.

A quienes les interese conocer el Islam, pueden acercarse a nuestra lista UNIDAD ISLAMICA (http://groups.msn.com/UnidadIslamica) y ver el material o preguntar lo que quieran (como está dedicada a difundir temas del Islam, no se admite la difusión de otras creencias o religiones). También pueden buscar el CURSO TRIMESTRAL DE ISLAM que brindamos en este sitio http://groups.msn.com/CursodeIslam con la aclaración de que si hoy solicitan el ingreso, el mismo quedará pendiente durante poco más de un mes, hasta que el curso se reinicie.

Si desean, pueden contactarse conmigo en privado (abdallahdlp@hotpop.com) o pueden preguntar en esta misma lista. Pero a menos que quede alguna cuestión que precise aclaración, por ahora este debate queda concluido y mi participación ya no será con la misma continuidad.

Y no hay Fuerza ni Poder sino en Dios Altísimo. Que la Bendición, la Misericordia y la Paz sean con todos los Profetas y Mensajeros que Dios ha mandado para guiar al hombre hacia el camino del bien. Que Dios bendiga a quienes buscan la verdad con sinceridad y sin prejuicios, por amor a la verdad misma. Que la Paz sea con todos ustedes. Saludos. Abdallah Yusuf de La Plata (co administrador de Unidad Islámica http://groups.msn.com/UnidadIslamica )

* * *

(9) DANIEL VICENTE

Abdallah:

Dices -después de decenas de mensajes de catequesis- que lo importante no es ser cristiano o musulmán por la doctrina teológica, sino por la práctica. ¡Como si pudieran disociarse tan fácilmente!. ¿Y qué hay de la salvación, de la pureza de la fe? ¿Se reduce todo a ser pacífico y cortés? ¡Entonces no deberíamos haber abandonado el paganismo, que a bien seguro consideraba también estas virtudes!.

En lo sucesivo voy a responderte a todo lo que me has planteado en tus alegatos precedentes. Para ello, dividiré mi exposición en 4 puntos:

1) Justificación histórica de la Trinidad

2) Justificación racional de la Trinidad

3) Justificación soteriológica de la Trinidad

4) Justificación escriturística de la Trinidad

Ruego a los participantes que, mientras no diga haber terminado, no interrumpan mi turno con nuevas intervenciones, del mismo modo que yo no lo he hecho ni lo he visto hacer con mi oponente.

En las próximas horas perfilaré los apartados por concluir, de los que por el momento ofrezco sólo el primero. En el transcurso del domingo entregaré los demás, hasta llegar al cuarto.

Dejo a sabiendas tres temas fuera de discusión, que por ser demasiado amplios iban a perjudicar el tratamiento del presente. Son: a) El culto de las divinas imágenes o iconos en el catolicismo; b) La validez de la Ley en relación al reino de Dios y c) La plausibilidad de la identificación de Mahoma con el Paráclito. Una vez finalizado el debate, si se tercia, podemos polemizar sobre ellos en discusiones separadas.

Esto es todo, saludos.

Daniel.

I. Justificación histórica de la Trinidad.

Empiezo mi noveno y último turno con una pequeña aclaración histórica. El arrianismo, que fue la herejía que desató el primer concilio del catolicismo, a propósito de la divinidad del Hijo, no era el sentir común del pueblo contra el que los pérfidos obispos nicenos se confabularon, sino el golpe de timón de una elite subalterna que, en base a la Escritura y a la filosofía, pretendía demostrar que el Padre y el Hijo no podían ser iguales en substancia (“homousios”). Así pues, despojando a Jesús de su divinidad y ajustándolo a una estricta relación Creador-creado, se cortaba el nudo gordiano de los misterios y se cerraba el paso a la salvación perfecta, por más que se diera al Mesías el título honorífico de “primera entre las criaturas”. Vino a ser, en definitiva, un intento de politizar prematuramente la fe cristiana para convertirla en un monoteísmo casi indiferenciado del judaico que redundase en un césaro-papismo, en detrimento de los derechos de la Iglesia. A una jugada política (la perversión del dogma y el flirteo con el poder) siguió otra jugada política (la celebración del concilio y la anatemización del arrianismo); a un ataque filosófico (el logicismo aristotélico aplicado a la revelación) siguió una defensa filosófica (el idealismo platónico adoptado por los Padres). Ahora bien, cuando los arrianos ganaron influencia con Constancio, los católicos se convirtieron en “herejes” y empezaron a sufrir persecuciones tan crueles como las de Decio y Diocleciano. Nos recuerda San Atanasio (Apología por su huida [traduciendo del francés]):

<< ¿A quiénes han buscado y hallado sin tratarlos indignamente y como les plugo? ¿A quiénes han buscado y hallado sin reducirlos a una muerte miserable o a una invalidez completa? En efecto, lo que parece ser obra de jueces, es promovido por ellos; o más bien los jueces se ponen al servicio de sus designios y de su perversidad. ¿Se encontrará algún lugar que no conserve un monumento de su malicia? ¿Un adversario que no haya sido víctima de sus maquinaciones y acusaciones inventadas al modo de Jezabel? ¿Una iglesia que hoy no esté de luto a causa de las conjuras urdidas contra su obispo? Antioquía por Eustacio, confesor y campeón de la ortodoxia, Balanea por el admirable Eufratión, Paltos y Antarados por Quimacio y Carterio, Adrianópolis por Eutropio, el amigo de Cristo, por su sucesor Lucio, con una fe para ellos cargada de cadenas y una muerte entre las fieras, Ancira por Marcelo, Berea por Quiros, Gaza por Asclepas? Todos estos hombres copiosamente maltratados de antemano se han visto exiliados por los actos de esos bribones. En cuanto a Teódulo y Olimpios, obispos de Tracia, en cuanto a nosotros mismos y a nuestros sacerdotes, ordenaron que nos acosasen, resueltos, si nos encontraban, a vengarse sobre nuestras cabezas. Lo cual habría supuesto nuestra muerte segura si, contra sus esperanzas, no nos hubiéramos escapado aún una vez más >>.

No sólo los obispos, sino también el pueblo sufrió las consecuencias del complot arriano:

<< En la hora octava del santo día del Pentecostés, el pueblo, ocupado en el ayuno, salió para rogar cerca del cementerio, ya que rechazaban la comunión con [el obispo arriano] Jorge. Aquel lamentable individuo tuvo noticia del asunto. Excitó el celo del general Sebastián, que era maniqueo. Ése mismo, entonces, con una tropa de soldados armados, portando sus espadas desnudas, sus arcos y sus flechas, en día de domingo, se lanzó contra el pueblo. Encontró a varias personas en oración -la mayoría se marchaban ya, pues era hora avanzada- y fueron sus actos de la altura que cabía esperar de un hombre de su devoción. Hizo encender algo de leña, se llevó a las vírgenes cabe al fuego, y quiso hacerlas decir que pertenecían a la fe de Arrio. Pero a la vista de su resistencia victoriosa, de su indiferencia a las llamas, las forzó a quitarse sus vestidos y mandó que las golpearan en el rostro hasta dejarlas, al poco, irreconocibles. En cuanto a los hombres, logró prender a cuarenta y ordenó azotarlos según un método poco común: con ramos de palmeras acabados de cortar -erizadas de espinas- se determinó cruelmente desgarrarles la espalda. Muchos de ellos necesitaron la intervención reiterada de un cirujano a causa de las espinas hundidas en la carne; otros, a su vez, no pudieron soportarlo y murieron. A continuación, todos aquellos que habían sido prendidos, en bloque, junto con las vírgenes, se vieron relegados en el Gran Oasis. Los cuerpos de las víctimas no fueron mientrastanto devueltos de inmediato a las familias, sino que los verdugos los tomaron a su agrado y se vieron arrojados sin sepultura con la ilusión de poder camuflar su ignominiosa crueldad >>.

Os excuso de seguir leyendo el relato de hechos tan escalofriantes, que nos narra amargamente desde su exilio el obispo Atanasio, perseguido y vituperado. ¿Eran estas las persecuciones de las que hablabas, Abdallah? ¡A fe mía que existieron! Pero por parte del bando que tú defiendes, es decir, por parte de los herejes, de los insurrectos.

Sin embargo, hay quien, ignorante del dolor y de la devoción del pueblo, afirma que la Trinidad fue sólo eso, la traducción doctrinal de la voluntad de la Iglesia de no ser ninguneada por los emperadores. Es decir, si Cristo era Dios, entonces era Rey de todo el orbe, y su obra terrenal, la Iglesia, su justa heredera. Pero semejante tesis cae por su propio peso, porque en ese caso la persona del Espíritu iba a resultar totalmente superflua: bastaría, en efecto, con hablar de una biunidad para lograr ese propósito. Eso respecto a los tiempos teocéntricos. En lo tocante a los actuales, también habría que suponer, con los materialistas, que, al darse la separación entre Iglesia y Estado, el dogma de la Trinidad iba a perder su sentido práctico. ¿Por qué, entonces, no se deshicieron de ella o la tomaron como una alegoría en lugar de como una realidad viviente?

Si el cristianismo ortodoxo hubiera querido vender su Mesías a los paganos a cualquier precio, añado, lo habrían emparejado con María Magdalena y habrían hecho de ellos dos divinidades más en el panteón: ése sería el modo de obrar propio de los farsantes. Para ser unos oportunistas, con todo, los cristianos tuvieron muy poco tacto al deshonrar a los dioses de sus jerarcas: los llamaban ídolos de madera, hechos por manos de hombres, sede de los “démones malos”, etc. Si la Trinidad, en fin, no fuese más que una superestructura de la conveniencia política del clero, no se habría mantenido estable antes y después de las persecuciones pagana y arriana, sino que habría cambiado con ellas. Por ejemplo, el trinitarismo debía haberse atenuado en épocas de hostigamiento anticatólico y marginación de esa fe, cuando fue más bien al contrario: no sólo no se derivó hacia el subordinacionismo ecléctico y conciliador (Eusebio de Cesarea), sino que se vio la urgencia de exaltar y fijar la divinidad del Hijo (San Atanasio, San Hilario de Poitiers, San Basilio Magno, San Gregorio de Nisa, etc.). Y es que a algunos les molesta reconocer que los católicos no cedieron en nada. Al menos no doctrinalmente, que otra cosa sería hablar de la disciplina. Por descontado que hubo una mezcla de culturas, pero no se trató de un batiburrillo arbitrario, sino de una aleación de materiales bien conjuntados, de una coalición de fuerzas coherentes entre sí: filosofía y revelación, acrisoladas en la teología; esoterismo y evangelio, fundidos en la cristología, etc.

Observa que el cristianismo no reúne todos los requisitos para ser considerado una ideología: no se adapta en la substancia, sino a lo sumo en la forma; ha variado tan poco que aún podemos leer sus textos fundacionales y a sus primeros apologistas sin sentir extrañeza. Compárese a guisa de paralelismo con la diferencia, producida en sólo dos siglos, entre el ideario jacobino (igualdad radical ante la ley, mística de la propiedad privada, separación total entre poderes) y las democracias contemporáneas, caracterizadas por la revisión y corrección profundas de sus presupuestos. La burguesía en el poder, con tal de mantenerlo, modificó su concepción de la legalidad, de la función social de la propiedad o de la interrelación entre legislativo y ejecutivo. Los que se mantuvieron fieles a su ideario (anarquistas) se radicalizaron y quedaron en minoría. Otro tanto sucedió con el trotskismo en la URSS. Pero en la Iglesia los fieles fueron siempre mayoritarios, y no se requirieron versiones descafeinadas del dogma una vez obtenida la hegemonía. Puede alegarse que la Iglesia renunció al milenarismo con San Agustín, pero, en tanto que éste no es integrante del dogma cristiano, sino que es uno de sus modos de interpretación, no nos afecta para el caso. La Trinidad, pues, es esencial al cristianismo desde el principio hasta el fin.

II. Justificación racional de la Trinidad.

La distinción entre conocimiento filosófico y conocimiento revelado no es una argucia cristiana para encubrir sus dogmas. Los musulmanes también la contemplan, y así, Mollâ Sadrâ, uno de sus máximos comentaristas, escribe [subrayado mío]:

<< El conocimiento por inspiración (ilhâm, el conocimiento de los nabîs, de los awliyâ) no se diferencia del que es adquirido por el esfuerzo (iktisâb, el conocimiento de los filósofos) ni en la realidad en sí del conocer, ni en su sede (el corazón), ni en su causa (el Ángel, el Cálamo, Gabriel, el Espíritu Santo, la Inteligencia agente), pero se diferencia de él en cuanto a la cesación del velo, sin que esto dependa de la decisión del hombre. Igualmente, la comunicación divina al Profeta (wahy) no se distingue de la inspiración (ilhâm) por nada de todo eso, sino únicamente por la visión del Ángel que confiere el conocimiento. Pues los conocimientos no son actualizados por Dios en nuestros corazones más que por la mediación de los ángeles, como lo dice este versículo qoránico: “No le es dado al hombre que Dios le hable, sino por una comunicación desde detrás de un velo, o bien envía a un ángel” (42/50-51) >>.

¿Quién sino Jesús, el Unigénito, rasgó el velo del Templo tras su muerte, es decir, desveló las Escrituras a todo el que, después de él, y jamás sin él, quisiera penetrarlas? ¿Quién sino Jesús es el ángel (mensajero) de la Buena Nueva y de las bienaventuranzas? El Evangelio no nos habla, como el Corán, de terceras personas que inspiren al portador de la Palabra: sólo está Cristo. El misterio de la Trinidad, pues, se muestra como una verdad revelada, no como un sofisma. Es algo con lo que debéis transigir si queréis mantener íntegra la parte sana de vuestro texto sagrado, ya que de lo contrario os veréis obligados a desfigurarlo por completo, como hacéis con la Biblia.

Pero hasta el Islam retiene en su imamología una imagen, aunque distorsionada, de la encarnación. Dice el “Imam eterno”:

<< Los profetas pasan y cambian. Nosotros somos Hombres eternos… He conocido a Dios antes de que fuesen creados los cielos y la tierra… La luz que emana de la lámpara no es la propia lámpara; pero si no estuviera esa luz, ¿cómo se sabría qué es la lámpara? ¿cómo se sabría que hay una lámpara o dónde se encuentra ésta? … Los Hombres de Dios no son el propio Dios; ein embargo, no son separables de Dios >>.

No sólo de la encarnación. También, como veremos, de la eucaristía:

<< El Imam ha dicho: estoy con mis amigos en todas partes donde me buscan, en la montaña, en el llano y en el desierto. Aquel a quien he revelado mi Esencia, es decir, el conocimiento místico de mí mismo, no tiene necesidad de una proximidad física. Y ésa es la Gran Resurrección >>.

Después del examen de las huellas de la Verdad en el Islam, se me disculpará la larga cita de San Buenaventura sobre este tan controvertido tema, el de la racionalidad y conveniencia del dogma trinitario (Cuestiones disputadas sobre el misterio de la Santísima Trinidad):

<< A lo que se objeta que ninguno está obligado a lo que no puede, hase de decir que, aunque el hombre no lo pueda por sí solo [creer en la Trinidad], lo puede, no obstante, ayudado del divino auxilio, que siempre está a su alcance cuando hace lo que puede. Y puesto que en su mano tiene el poner las condiciones previas a la fe, se le considera capaz de poder, y a ello se le debe obligar, principalmente cuando no falta la inspiración, tanto interior como exterior; lo que acontece en el tiempo de la gracia revelada. (…) Y si objetas que no debería ser obligatorio [creer en la Trinidad], porque la ley de gracia debe ser de fácil cumplimiento, hase de decir que como el amor al enemigo no es fácil a todos, sino a los que tienen la caridad, así creer en Dios trino, aunque parezca difícil al infiel, es, no obstante, fácil al que goza de la fe. (…) A lo que se objeta que, si estuviéramos obligados a creer este misterio, sería por ser verdadero o por ser una verdad preceptuada, hase de decir que estamos obligados porque su verdad cae bajo precepto. Y si preguntas: bajo qué precepto, respondo que bajo el primero, en el cual se dice: “Escucha, ¡oh Israel!: el Señor Dios nuestro es el solo y único Señor. Al Señor Dios tuyo temerás y a él solo servirás”. Por este precepto estamos obligados expresamente a creer que Dios es uno, y, además, implícitamente se nos manda creer que Dios es trino. Esto se demuestra así: por este precepto quedamos obligados a dar a Dios culto de latría, que allí se denomina servidumbre. Mas la expresión dar culto, aplicada a las cosas espirituales, está tomada de las materiales; en lo material, cultivar los campos es sacar a luz los gérmenes que nacen de la tierra. De la misma manera, dar culto a Dios es confesar con el corazón, con la boca y las obras que Él es el principio, de tal manera que no es perfecto culto si no confesamos que Él es el principio, por quien todo principia, no tan sólo como causa eficiente en la creación, sino también como causa reficiente en la redención y perficiente en la glorificación; tampoco se le da perfecto culto si se cree que es principio en el tiempo, a no ser que se crea a la vez que es principio por quien todo principia desde la eternidad; tampoco se le da perfecto culto si no se cree que Él es el principio que desde toda la eternidad da origen a otro principio; todo esto creemos cuando creemos que el Padre engendra al Hijo eternamente, que espira con el mismo Espíritu Santo, para que eternamente haya en Dios un principio que procede de otro principio, y un principio que no tiene principio. (…) De lo dicho se deduce claramente por qué agradaron a Dios los sacrificios en tiempo de la ley escrita, ordenados al culto divino; a saber: porque eran figuras que anunciaban y prefiguraban la reparación humana realizada por la oblación del cordero inmaculado y el derramamiento de la sangre de Jesucristo. Es evidente asimismo la razón por la que en el estado de la ley de gracia no se ofrece sacrificio figurativo, sino al mismo Jesucristo en su carne y sangre; a saber: porque es el tiempo de dar a Dios culto verdadero y perfecto; conviene, por tanto, que se ofrezca un verdadero y perfectísimo sacrificio, que sea verdaderamente el único y solo sacrificio, Jesucristo. Es asimismo evidente por qué se condenan los infieles. Porque si el que ofende gravemente a un rey de la tierra, arrebatándole una porción pequeña de su reino, se hace merecedor de ser expulsado del mismo, con mayor razón el que niega que Dios es principio de quien todas las cosas proceden en el tiempo, o que es principio “ad intra” desde toda la eternidad, gravemente deshonra a la majestad divina, y se hace merecedor no sólo de ser arrojado del reino de Dios, sino también de ser precipitado en el suplicio del infierno en compañía del demonio y de sus ángeles. Es asimismo evidente por qué damos culto a Dios por medio de la fe. Porque pensando de Dios como la fe cristiana piensa, pensamos que Él es principio altísimo y piísimo, y, por tanto, que ha de ser temido y a la vez amado; temor y amor que apartan al hombre del mal y lo enardecen en el bien; ésta es la perfecta justicia, que hace a quien la posee digno de la bienaventuranza eterna >>.

Y Ramón Llull, en sentido análogo (Vida Coetánea):

<< Todo ente perfectamente bueno es tan perfecto en sí mismo, que no necesita hacer ni mendigar el bien fuera de sí. Tú dices que Dios es perfectamente bueno desde siempre y para siempre. Luego no necesita mendigar ni hacer el bien fuera de sí, porque si fuera así no sería perfectamente bueno sin más. Y porque tú [musulmán] niegas la Santísima Trinidad, suponiendo que no existiera, Dios no sería perfectamente bueno desde siempre hasta que produjo el mundo en el tiempo. Y tú crees en la creación del mundo. Y por esto, Dios fue más perfecto cuando creó el mundo en el tiempo, que antes; ya que la bondad es mejor cuando se difunde que cuando existe ociosa. Esto lo digo en cuanto a ti. Pero en cuanto a mí, digo que la bondad desde siempre es difusiva. Y esto pertenece a la razón de bien que es difusivo de sí, y así Dios Padre bueno, de su bondad engendra al Hijo bueno y de ambos es inspirado el Espíritu Santo bueno >>.

Al hecho de que el sacrificio de Cristo no haya traído la felicidad eterna al mundo se contesta como sigue: por él podemos ingresar, mediante nuestra fe y nuestras obras en esta vida, en el reino de los cielos después de la misma.

III. Justificación soteriológica de la Trinidad.

Para entender el pecado original, distingamos antes entre vicio y pecado:

Defino el vicio como una inclinación natural a obrar irracionalmente.

a) Una inclinación, puesto que se da reiteradamente.

b) Natural, ya que excluye la preformación del deseo en la conciencia. Podríamos hablar, en cambio, de posformación o racionalización.

c) Manifestada mediante signos exteriores y visibles, dado que nos empuja a obrar.

d) Irracional, desde el instante en que no queremos los fines de ese acto, por lo que asentimos a él padeciéndolo.

Según este punto de vista, el sexo es siempre un vicio, a no ser que o bien nazca del amor consciente hacia el otro, o bien se oriente a la procreación, o se den ambos casos.
El vicio, pues, se caracteriza por no tener fin, por tomarse como fin en sí mismo. Expresémoslo en un silogismo:

La mera búsqueda del placer es común a animales y hombres. Los animales son irracionales. Luego, la mera búsqueda del placer no puede ser racional.

Consecuencias del sexo vicioso (que, recordémoslo, es un fin en sí para los que lo practican): concepciones no deseadas, embarazos no deseados, hijos no deseados, matrimonios no deseados…

Así que el peor vicio es el que más se ajusta a la definición que he formulado más arriba, a saber: el que es movido por una pasión más poderosa y el que produce consecuencias menos racionales, esto es, accesorias al vicio y no queridas por sí mismas, buscadas en tanto que complemento o medio para la perduración del vicio como fin en sí.

Ahora bien, una inclinación natural no es mala per se, sino en la medida en que subordina la racionalidad y extravía sus fines. Por ejemplo, la inclinación de comer o la de hacer el amor no deben considerarse necesariamente malas: son malas cuando rompen el cerco de la conciencia y se apoderan de ella.

Yendo un poco más allá: el vicio nos acerca al pecado, y el pecado nos aleja de Dios. O lo que es lo mismo: puede haber vicio sin pecado y pecado sin vicio. Sin embargo, todo pecado es irracional, porque conlleva la condenación eterna, que es un fin no deseado. Ahí entramos en la esfera de la creencia. También podríamos decir que, a pesar de nuestro albedrío, estamos naturalmente inclinados a pecar a causa de nuestro desconocimiento de Dios, pues en eso consiste la primera falta.

Luego, bien mirado, pecado y vicio no serían tan distintos: el primero parte del desconocimiento teórico, el segundo de la indolencia práctica.

En resumen, se peca por desconocer a Dios, pero el desconocerlo (o, mejor dicho, el olvidarlo, ya que su absoluta ignorancia resulta imposible) no es en sí un pecado. Más bien es el origen necesario de todo pecado, su compendio o germen, y por consiguiente, el pecado original.

El estado anterior al pecado original, pues, tiene una doble simbología: la del hombre sumamente imperfecto, incapaz de resistir a sus pulsiones bestiales (la serpiente-diablo); y, a su vez, la del hombre sumamente perfecto, próximo a Dios y aspirante a la inmortalidad, de la que toma consciencia en el mismo instante en que asume su mortalidad (los animales carecen de ambos tipos de conocimiento).

Al respecto del peliagudo asunto escribe San Agustín de Hipona (Revisiones):

<< La realización plena del bien consiste en que ni siquiera exista en el hombre la concupiscencia del pecado. Cuando vive santamente, la voluntad no da su asentimiento a esta concupiscencia, no obstante, el bien no se da en plenitud, porque (el hombre) aún vive dentro de la concupiscencia, aunque su voluntad le oponga resistencia. El bautismo aniquila lo que de culpa tiene tal concupiscencia, pero permanece la debilidad, contra la que lucha con el máximo esfuerzo todo bautizado que progresa en el bien, hasta que sea curado. “El pecado” que “no reside en lugar alguno, sino en la voluntad” ha de entenderse ante todo del que es resultado de una justa condena -tal pecado, en efecto, “entró en el mundo por un solo hombre”-, aunque incluso el pecado por el que se consiente a la concupiscencia del pecado no se comete sino por la voluntad. Por eso dije también en otro lugar: “Pues no se peca sino voluntariamente”. (…) Así, la voluntad fue, conforme a nuestra definición, “un movimiento del alma, exento de toda coacción, dirigido a no perder o a conseguir algo”. A nadie se le ha considerado coaccionado a hacer algo que no hubiese hecho si no hubiese querido. Lo hizo, pues, porque quiso, aunque, no obstante haber obrado voluntariamente, no pecó al no saber que era pecado lo que hacía. Por tanto, ni siquiera tal pecado pudo existir sin voluntad, aunque se trata de la voluntad referida al hecho, no al pecado; hecho que, sin embargo, era pecado, en cuanto que se hizo algo que no debía haberse hecho. En cambio, quien peca a sabiendas, si puede ofrecer resistencia, sin pecar, a quien le fuerza al pecado y no la ofrece, peca en verdad voluntariamente, porque quien puede resistir no se ve forzado a ceder. Por el contrario, cuando alguien no puede resistir voluntariamente a la apetencia que le coacciona y, en consecuencia, obra contra los preceptos de la justicia, nos hallamos ya ante un pecado que es, además, castigo del pecado. En conclusión, es totalmente verdadero que no puede haber pecado sin voluntad. De igual manera definí el pecado con estas palabras: “Pecado es la voluntad de retener o conseguir algo que la justicia prohíbe y de lo que hay libertad para abstenerse”. La definición es verdadera porque se refiere únicamente a lo que es pecado, excluyendo el castigo del pecado. En efecto, cuando el pecado se entiende en sentido doble, en cuanto pecado propiamente y en cuanto pena del pecado, ¿cuál es el poder de la voluntad sometida a la apetencia que la domina, si no suplica ayuda, en el caso de que sea piadosa? Es libre en la medida en que está liberada, y en esa misma medida se le llama voluntad. En caso contrario, se le ha de llamar con mayor propiedad a toda ella apetencia antes que voluntad. Apetencia que no es, como piensan los insensatos maniqueos, una adición proveniente de una naturaleza extraña, sino un vicio de la nuestra, que sólo lo sana la gracia del Salvador. Si alguien dice que la misma apetencia no es otra cosa que la voluntad, aunque viciosa y al servicio del pecado, no hay que replicarle ni hemos de hacer un problema de palabras, cuando la realidad está clara. Queda mostrado también, pues, que no hay pecado sin voluntad, ya en el momento de la obra, ya en su origen. Escribí también: “Ya podía haber investigado si el género de almas malas había tenido alguna voluntad mala antes de su mezcla con el género de las almas buenas. Si no la tenía se hallaba sin pecado y era inocente y, en consecuencia, no era mala”. Preguntan (los pelagianos): “¿Por qué, pues, afirmáis el pecado en los niños, cuya voluntad no consideráis culpable?” Les respondemos que ellos no son culpables por efecto de su voluntad, sino en virtud de su origen. Considerado en su origen, ¿qué es todo hombre terreno sino Adán? Y Adán poseía ciertamente voluntad, y al haber pecado mediante esa voluntad, “el pecado entró en el mundo”. Dije igualmente: “Las almas en ningún modo pueden ser malas por naturaleza”. Si alguien me pregunta cómo entiendo las palabras del Apóstol: “También nosotros fuimos por naturaleza hijos de la ira como los demás”, le respondo que al hablar de naturaleza quise que se entendiera aquella a la que se le da el nombre con propiedad, es decir, aquella en que fuimos creados sin vicio alguno. A ésta la llamamos naturaleza en atención a su origen, origen que ciertamente tiene un vicio que es contra la naturaleza. Dije también: “Considerar a alguien como culpable de pecado porque no hizo lo que no pudo hacer es la cima de la maldad y de la locura”. Preguntan (los pelagianos): “¿Por qué entonces se considera culpables a los niños?” Les respondo: En virtud de su origen están atados por la culpabilidad de quien no hizo lo que pudo hacer, es decir, cumplir el mandato de Dios >>.

Y, desde un enfoque distinto, aunque complementario, apunta el contemporáneo Pío Moa:

<< Un profesor de filosofía, muy anticlerical, que hace años solía ir por el Ateneo, probaba el absurdo del cristianismo recurriendo a la idea del pecado original: “¿Cómo puede tener pecado un recién nacido que todavía no ha hecho nada, bueno ni malo? ¿Puede imaginarse algo más fuera de razón? Es el típico embaucamiento para justificar el oficio y sobre todo el beneficio de los curas”. Sin embargo se trata probablemente de la intuición más profunda de la condición humana: ésta, separándose de la condición animal, entraña la tendencia al mal (y al bien), y en esa tendencia inevitable se encuentra la raíz del pecado. La religión sitúa el bien y el mal en la persona misma, en el individuo, al margen de las circunstancias exteriores. Asimismo, acepta, como queda claro en el libro de Job, el carácter misterioso de esa condición y de la relación entre el bien y el mal, y entre la recompensa y el castigo que en la tierra puedan tener uno y otro, pues, en definitiva el ser humano sería, como el resto de la creación, obra de Dios, cuyos designios sólo en pequeña medida resultarían penetrables a la razón humana. La inclinación al mal lleva consigo la culpa, sentimiento insoportable que tratamos de proyectar fuera de nosotros por medio de incesantes racionalizaciones. Como explica Paul Diel, buena parte de la actividad psíquica consiste en una rumia de agravios, justificaciones sobrecargadas de emotividad y ofrecidas a uno mismo, etc., cuyo objetivo es en buena medida proyectar la culpa sobre el prójimo, o sobre las circunstancias: rechazarla de una u otra manera. Esto se percibe fácilmente en las conversaciones, cuyo tema frecuente es el ataque emocional, injurioso o burlón, al prójimo, se trate de conocidos o incluso de amigos, o de entes más lejanos, como personajes públicos, o abstractos como diversas instituciones o “la sociedad”. De ahí lo fácil que suele ser la solidaridad en el ataque a un tercero, y lo peligroso de aludir a actos o actitudes que pongan en evidencia al interlocutor: “Di las verdades y perderás las amistades”, asegura el refrán. Esta proyección de la culpa tiene un carácter casi incontrolable, apenas consciente y apenas racional. Puede decirse que una diferencia básica entre la religión y la ideología consiste en la actitud ante el mal. La religión sostiene que el mal, y por consiguiente la culpa, es intrínseco al individuo, y que atenuarlo o, en casos ya muy difíciles, superarlo por completo, exige un combate interno y permanente. La ideología niega tal cosa, y considera el mal un hecho accidental, nacido de la ignorancia, la miseria u otras limitaciones. Superando esas limitaciones mediante mecanismos sociales (desde la revolución comunista a la “ingeniería social”, pasando por el adoctrinamiento desde la infancia), el mal desaparecerá. La lucha interna del individuo queda descartada así como un absurdo, generador de obsesiones e histerias (y como a veces así ocurre, buena parte de la crítica de las ideologías a la religión se basa en la absolutización de esos casos). El hombre es naturalmente bueno, y en ese sentido la ideología ofrece una liberación radical de la culpa. De ahí su atractivo sobre mucha gente. Pero en la práctica, la ideología choca con una multitud de hechos y tendencias que impiden a la esencial bondad humana manifestarse con plenitud. En consecuencia racionaliza que, por un mecanismo más o menos claro, aquella bondad no impide el surgimiento de fuerzas sociales opuestas al bien. Ese mal, por fortuna, no es esencial, sino externo, histórico y superable, puede y debe ser combatido. La tarea de los justos aunque no se llamen así consiste precisamente en aniquilar esas exteriores fuerzas del mal, y de ahí la engañosa similitud de las conductas ideológicas con las religiosas, especialmente las de tinte mesiánico. Pero, al revés que la religión, la ideología puede definirse como una formidable máquina de proyección y socialización de la culpa, de efectos bien palpables en las matanzas del siglo XX: en los enemigos de la causa se concentra toda la culpa, y por tanto no debe tenerse consideración alguna con ellos >>.

En resumidas cuentas, el pecado original es la desobediencia a Dios. La pena por ese pecado es la muerte, y no el mundo. Además, se admite que nadie es bueno, sino Dios (cf. Mc. 10, 17)). Y, por el mismo motivo, que todos nacemos ateos y sólo dejamos de serlo gracias a la revelación sobrenatural.

Si Cristo es Dios, la comisión de pecados por parte del hombre pasa a ser plena responsabilidad suya, ya que ha tenido un Maestro perfecto en la doctrina de la salvación. De lo que se sigue que, si el hombre no se salva, es, ahora sí, por su culpa exclusiva, por el mal uso que ha hecho de su libre albedrío, una vez que se le ha ofrecido la posibilidad en la historia de redimirse del pecado original.

IV. Justificación escriturística de la Trinidad.

Tu argumentación principal en este punto, Abdallah, ha rotado sobre dos ejes:

1) Que el Corán niega taxativamente la Trinidad en varios pasajes, cosa que a mí, como cristiano, no me vincula en lo más mínimo.

y:

2) Que la Biblia no afirma la Trinidad, lo que se ha probado falso mediante el examen del Nuevo Testamento, que completaremos ahora, y se tendrá ya por falsísimo tras proceder al escrudriñamiento de las Escrituras en su conjunto. Porque, si estas mienten, o bien los discípulos de Cristo fueron mentirosos en su totalidad (lo cual es inverosímil, dada la coherencia de su predicación, reflejada en cientos de papiros, a pesar de que la misma se difundió por todo el orbe) o que las siguientes generaciones de cristianos fueron prevaricadoras con la tradición recibida. Ahora bien, de ser esto cierto, ¿por qué San Juan redactó su evangelio contra los ebionitas, que negaban la divinidad de Cristo? ¿No se opuso con este modo de actuar a lo que veía como una falsificación evidente de la misión de Jesús?

Pero todavía objetas contra la Palabra de Dios su palabra misma, al tomar las enseñanzas en el sentido que te interesa. Que éste no es el único posible, ni el más apropiado desde una visión global, ni el seguido por los autores católicos, se verá acto seguido. La parábola de la viña y los obradores, como la de la higuera seca, dispensacionalista, dirigida sólo al pueblo judío renegado (cf. Mt. 21, 45), nos viene ilustrada por San Ambrosio de Milán (Comentario al Evangelio de Lucas):

<< “Un hombre plantó una viña”. Muchas son, según los autores, las interpretaciones que se pueden dar a esta palabra de la viña, pero Isaías ha explicado con toda claridad que la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel (Is. 5, 7). Y ¿quién sino Dios es el que ha creado esta viña? (…) Y continúa diciendo que el Señor de la viña va a venir porque la majestad del Padre reside también y en el mismo grado en el Hijo, o porque en los últimos tiempos su presencia se hará sentir más en los corazones de los hombres. Así, ellos mismos pronunciarán su propia sentencia condenatoria, es decir, perecerán los malos y la viña pasará a manos de otros colonos >>.

Sobre la prefiguración del Hijo recogemos los testimonios de Tertuliano (Contra Práxeas [traducido del catalán]):

<< Pero en las anteriores obras de la creación del mundo, ¿qué hallamos escrito? En primer lugar, cuando aún no existía el Hijo: “Dijo Dios: ‘Haya luz’, y hubo luz” (Gn. 1, 3), y al momento fue hecha la Palabra, “luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo” (Jn. 1, 9) y mediante ella también apareció la luz en todo el mundo. Después, con la asistencia y la ayuda de la palabra, que es Cristo, Dios quiso crear y creó: “Dijo Dios: ‘Haya un firmamento…’. E hizo Dios el firmamento” (Gn. 1, 6-7). (…) Y el mismo que hizo las realidades primeras, o sea, la Palabra de Dios, hizo todas las demás: “Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe” (Jn. 1, 3). Y si la Palabra es Dios, tal y como dice Juan: “la Palabra era Dios” (Jn. 1, 1), tienes que son dos, uno que dice que exista la luz, otro que la trae a la existencia. Cómo debes entender a este segundo, ya te lo he dicho, con el nombre de persona, no de substancia, para marcar la distinción, no la división. Por otro lado, siempre y en todo lugar confieso una sola substancia en tres bien unidos; sin embargo, para aclarar el sentido de esto, he de decir que son dos: uno que manda y otro que realiza. Porque no mandaría, si obrase él mismo; en cambio, manda si hay alguien a quien encarga la realización; ni sería preciso que se lo mandase a sí mismo, si fuera uno solo, porque lo haría ya sin mandamiento alguno, y no esperaría que nadie se lo mandara >>.

Así como de San Hilario de Poitiers (Tratado de los misterios):

<< Por otra parte, la embriaguez de Noé causada por el fruto de la viña que él mismo plantó, es figura de la pasión. El Señor trasladó una viña de Egipto y la plantó (Cf. Sal. 79, 9). Y en otra ocasión: “La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel” (Is. 5, 7). En efecto, su pasión fue causada por las obras del pueblo que Él trasladó y plantó. Si, tal vez, alguno piensa que la embriaguez de Noé no tiene relación con la prefiguración de la muerte del Señor, se convencerá por los acontecimientos que siguieron, porque, en los Evangelios, el cáliz bebido por el Señor manifiesta la muerte que había de padecer. Como eran tres hijos, la desnudez del padre sirve de burla a uno, mientras que los otros dos la esconden, pero, aunque los dos, de acuerdo, lo han cubierto, tras la maldición del tercero, la bendición es distinta para cada uno de los otros dos a pesar de que habían realizado una misma obra. Bajo la imagen de estos tres hijos se manifiesta la humanidad entera, es decir, los que viven bajo la Ley, los que viven bajo la gracia y los gentiles. De éstos, los gentiles se burlan de la muerte del Señor y del cuerpo desnudo de Dios, pero en los que ocultan la desnudez se contiene la prefiguración de la Ley y la gracia >>.

Entre muchos otros.

Y, para concluir, los que aporta Joaquín de Fiore (A los hebreos [traducido del italiano]):

<< “Yo seguía contemplando en las visiones de la noche: Y he aquí que en las nubes del cielo venía Como un Hijo de hombre. Se dirigió hacia el Anciano Y fue llevado a su presencia. A él se le dio imperio, Honor y reino, Y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, Que nunca pasará, Y su reino no será destruido jamás” (Dn. 7, 13-14). (…) ¿Quién es éste tan grande y sublime, que llegó hasta el “Anciano”, si no es Cristo que viene para cumplir el juicio en la gloria del Padre? Todos deberán render honores al Hijo como al Padre, en cuanto a él le es dado llegar hasta el Anciano, en presencia de aquellos que le despreciaron hasta que fue elevado a la grandeza de la gloria del Padre >>.

De los cuales omito las múltiples referencias a Isaías, por todos conocidas.

Sobre la “cruci-ficción” islámica:

Has insinuado sin pudor alguno que Cristo es un asesino por omisión y un vil cobarde, siendo Pedro su cómplice. Pero, para ello, este último también debería ser un mentiroso, ya que su exposición de la fe concuerda con el resto de apóstoles, Pablo entre ellos, que creían y predicaban la muerte y resurrección de Jesús.

Ahora bien, Pedro se arrepintió de negar a su maestro. Dices que una debilidad así es “inconcebible” en Pedro, a pesar de que Cristo la predijo. ¿Por qué consideras, entonces, concebible la vergonzosa debilidad del Jesús coránico al renunciar a la cruz que él mismo había anunciado?

Y, como postrer apunte, Jesús sí responde al Sanedrín y a Pilatos, aunque no en su defensa, sino confirmando su asunción del papel de Mesías por el que se le juzgaba. Su mansedumbre y sumisión no son ominosas, puesto que están profetizadas en Isaías y en Juan el Bautista bajo la figura del Cordero de Dios.

Sobre el Espíritu Santo nos hablan Dídimo el Ciego (Tratado sobre el Espíritu Santo):

<< El Salvador afirma que el Espíritu Santo es enviado por el Padre en su nombre. Ahora bien, propiamente el nombre del Salvador es Hijo, porque con este término se indica la comunidad de naturaleza y, por decirlo así, la propiedad de las personas. Y por el hecho de que el Espíritu Santo es enviado por el Padre en el nombre del Hijo, hay que reconocerlo no como siervo, ni como un ser extraño, ni separado del Hijo. Y como el Hijo viene en nombre del Padre cuando dice: “Yo he venido en el nombre de mi Padre” (Jn. 5, 43), -en efecto, es exclusivo del Hijo el venir en nombre del Padre manteniendo a salvo la propiedad del Hijo respecto al Padre y la del Padre respecto al Hijo-, así, por el contrario, ningún otro viene en el nombre del Padre, sino que viene, por ejemplo, en el nombre del Señor o de Dios o del Omnipotente. Es cosa que podrás observar claramente leyendo con serenidad a los profetas. En efecto, Moisés, el gran siervo y amigo de Dios, vino en el nombre de “Aquel que es” y en el nombre del “Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob”, cuando Dios se dirige a él: “Así dirás a los hijos de Israel: ‘El que es’ me ha enviado a vosotros”, y enseña enseguida después: “Les dirás: El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob me ha enviado a vosotros” (Ex 3, 14-15). La misión de siervos ciertamente justos, cuales eran los profetas, de los cuales dijo: “Ordenaré a mis siervos, los profetas, por medio de mi Espíritu” (Za 1, 6), tuvo lugar en nombre de Dios. Y puesto que se mostraron dignos de Dios, son reconocidos como venidos en el nombre de Dios. Y progresando en la perfección y permaneciendo bajo el mando del único Dios, vinieron por orden del Dios omnipotente. Y pues los hijos de Israel mientras estaban en Egipto aprendiendo a adorar “a aquellos que no son”, considerándolos como dioses y tributándoles honores divinos como a creadores del mundo, fue necesario que Moisés fuera enviado a ellos por el que es indicado con el nombre de ‘El que es’, para que liberándolos de los falsos dioses, los guiase al verdadero Dios y al Señor de los patriarcas Abrahán, Isaac y Jacob. Por tanto, como los siervos que vienen en el nombre del Señor, por el hecho mismo de que le están sujetos y le sirven, revelan al Señor reflejando sus cualidades: pues son siervos del Señor; así también el Hijo, que viene en el nombre del Padre, trae consigo la propiedad y el nombre del Padre y, por esto, se le llama unigénito Hijo de Dios. Y como el Espíritu Santo es enviado por el Padre, en el nombre del Hijo, teniendo la propiedad del Hijo, en cuanto que éste es Dios, pero no la filiación, como para ser hijo suyo, esto indica que está ligado al Hijo en la unidad. Por esto es llamado Espíritu del Hijo, porque hace hijos de adopción a los que lo quieran acoger. Dice: “Y puesto que sois hijos de Dios ha enviado el Padre a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que grita: ¡Abba, Padre!” (Ga 4, 6) >>.

Y, por otro lado, San Ambrosio de Milán (El Espíritu Santo):

<< Por tanto, la unidad es inseparable, porque donde, según el testimonio de la Escritura, se indica el Padre, Cristo, o el Espíritu, allí está toda la plenitud de la Trinidad. Pero también el mismo Pedro, en el ejemplo que propusimos, primeramente dijo “Espíritu Santo” y luego dijo “Espíritu del Señor”. He aquí el texto: “Ananías, ¿por qué Satanás ha llenado tu corazón para mentir al Espíritu Santo, engañando acerca del precio del campo? ¿Acaso cuando lo tenías no permanecía tuyo y vendido no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste en tu corazón este delito? No has mentido a los hombres, sino a Dios” (Hch. 5, 3-4). Y más abajo dice a su mujer: “¿Por qué os habéis puesto de acuerdo para tentar al Espíritu del Señor?” (Hch. 5, 9). En primer lugar, entendemos que llamó “Espíritu del Señor” al Espíritu Santo. Después, habiendo dicho antes “Espíritu Santo” y añadido: “No has mentido a los hombres, sino a Dios”, es necesario que en la expresión “Espíritu Santo” entiendas o bien la unidad de la divinidad, porque cuando es tentado el Espíritu, se engaña a Dios, o bien, si pretendes excluir la unidad de la divinidad, sin duda que tú mismo, según las palabras de la Escritura, confiesas que el Espíritu es Dios >>.

Y agrego que si el Espíritu Santo no fuera Dios, la misión salvífica de Cristo se vería constreñida en el tiempo y en el espacio, pasando a depender de las obras terrenas y no de Dios. En pocas palabras, simplificando el misterio al máximo: Dios Padre está fuera del tiempo, Dios Espíritu está en el tiempo, Dios Hijo está en el espacio y en el tiempo (en la encarnación y en la eucaristía).

¿Qué duda cabe ya de que la Trinidad tiene un sólido fundamento escriturístico? El Dios cristiano no es antropomorfo, sino que es Jesús, el Cristo, quien es deiforme por su virtud. Por eso puede afirmar: “En verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán fuese, yo soy” (Jn. 8, 58). En él “todo se ha cumplido ya”, como indica Jaime Pérez de Valencia (Tratado contra los judíos):

<< Por tanto, hay que advertir, de acuerdo con todos los Profetas, que Cristo, el Mesías prometido en la Ley, había de realizar principalmente siete funciones buenas, entre otras muchas. Primero, había de venir al Segundo Templo. Segundo, había de entregar una Ley Nueva, perfecta, universal y común a todos los pueblos y naciones. Tercero, había de morir por todos y con su muerte liberar a todos del pecado. Cuarto, había de resucitar, y tras su resurrección, había de reinar universalmente en el cielo, en la tierra y en el infierno. Quinto, había de enviar por todo el orbe a sus discípulos, convertidos del judaísmo, quienes debían someter todo el pueblo gentil a Cristo, destruir los ídolos y expulsar al diablo de este mundo. Sexto, debía dispersar al incrédulo y obstinado pueblo judío y destinarlo y someterlo a una cautividad perpetua. Séptimo, había de glorificar y hacer dichosos en cuerpo y alma a sus fieles, al final del mundo, cuando tenga lugar su segunda venida y el juicio final >>.

Con esto ha quedado probada la Trinidad históricamente, racionalmente, soteriológicamente y escriturísticamente.

Saludos.

Daniel.

http://www.miscelaneateologica.tk

http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/041003231435.html

Misterios Bíblicos

Misterios Bíblicos

La Biblia, no siempre da todas las pistas que uno quisiera o con la claridad y orden, que uno esperaría, sin embargo son las suficientes para que con estudio, perseverancia y la voluntad de Dios, se muestren las evidencias ante nuestros ojos de los eventos descritos en Su Palabra.

¿? ¿Es tan cierto esto del Libre Albedrio?
Este punto doctrinal que todavía evoca debates acalorados entre el pueblo de Dios: ¿puede una persona perdida tomar la decisión de arrepentirse de sus pecados y “aceptar” a Jesucristo? ( Lea el artículo aquí )
Exodo Decodificado
“Exodus decoded” (“El Éxodo descifrado”) es el título de este documental que trata, desde la búsqueda de las evidencias de la existencia de José y el pueblo judío en Egipto, hasta las plagas y el Éxodo judío. ( Lea el artículo y vea los videos aquí )
La Gran Pirámide de Giza
El constructor conocía todas las dimensiones de la tierra y tenía el conocimiento de la ingeniería, astronomía y las matemáticas. Si esta persona no tenía ninguna capacidad sobrenatural, entonces fue asistido por Alguien que sí la tenía.
Lea el artículo aquí )
Propósito de la Tribulación
Todos nos sentimos algo asustados con el estudio de la profecía, pero nuestro Señor nos advierte a quienes leemos Su palabra profética que la entienda y que los eventos que llevan al final de la era no deberían tomar desprevenidos a los creyentes.
Lea el artículo aquí )
La causa para el castigo eterno
“Todo lo que hice fue no creer que Jesús murió por mi. En todo lo demás yo traté de vivir una vida buena y ayudé a muchas personas en el camino. ¿Qué he hecho para merecer el castigo eterno?”
Lea el artículo aquí )
La maldición de Eva
Dios no maldijo a la humanidad femenina con los dolores del parto, entonces, ¿por qué tantas mujeres experimentan ese dolor? Extrañamente, la medicina moderna ha sido sugerida como la culpable.
Lea el artículo aquí )
La vida en el Huerto del Edén
Los eruditos especulan por cuánto tiempo Adán y Eva disfrutaron la vida en el Huerto. Fue el tiempo suficiente como para que ellos tuvieran una perspectiva clara de las diferencias que experimentarían después de la caída.
Lea el artículo aquí )
¿Qué hizo Dios en el día octavo?
No hay ningún día octavo de la creación. Así como Dios nunca más retomó la obra de la creación, y Jesús nunca más retomó la obra de la redención, usted nunca más tendrá que retomar la obra de la salvación.
Lea el artículo aquí )
El misterio de los Dinosaurios y la Biblia
Para muchos de nosotros los cristianos, cuando se nos hace la pregunta: ¿Qué dice la Biblia acerca de los Dinosaurios?, es como si se nos mencionara algo prohibido. Sin embargo, eso no podría estar más alejado de la verdad.
Lea el artículo aquí )
Arca de Noé
En el año de 1959, el piloto de un avión Turco tomo fotografias aereas de un objeto con la forma de un barco en los Montes Ararat. Con 4400 años de antiguedad la madera tendría que estar petrificada, pero no encontraron anillos de crecimiento. Precisamente ese era el detalle. ( Lea el artículo aquí )
Cruce del Mar Rojo
Tradicionalmente se cree que la travesía del Mar Rojo ocurrió en el Golfo de Suez. Sin embargo, ahí no hay montañas. El área es totalmente plana, y no concuerda con la descripción Bíblica. Después que se revisa que el Monte Sinaí está en Arabia según Gálatas 4:25 entonces… ( Lea el artículo aquí )
Arca del Pacto
Sin ningun aviso, la mano izquierda de Ron Wyatt señaló a un sitio que era utilizado como depósito de basura y dijo, “Ahi esta la Gruta de Jeremías y el Arca del Pacto está ahí adentro.” Aunque estas palabras habían salido de su boca y su propia mano lo había señalado, no lo había hecho conscientemente. ( Lea el artículo aquí )
Monte Sinaí
En Gálatas 4:25 el Apóstol Pablo en alución a cristianos que volvían a los viejas costumbres judías, indica: “porque Agar es el monte Sinaí en Arabia” Esto de pronto puso en duda que el Monte Sinaí fuera el de la península por todos conocido.
Lea el artículo aquí )
Sodoma y Gomorra
Ya nadie duda la evidencia histórica de la existencia de ellas. Solo se proponen teorías para justificar un accidente natural y no la mano de Dios. La margen occidental del Mar Muerto tiene mucho que decir. ( Lea el artículo aquí )
Los Reyes Magos
¿Cómo podrían ellos saber algo acerca del nacimiento inminente del Mesías judío? Si vamos casi 33 años después, vemos a Jesús llorar por el pueblo de Israel, condenándolos: “[estos horribles juicios vendrán sobre ti] por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.” ( Lea el artículo aquí )

Además puedes ver lugares bíblicos desde el espacio con Google Earth y con fotografías de visitantes del lugar provistas por Panoramio.com, en este enlace.

Esperamos que sea bendecido y fortalecido con estos artículos. Si tiene dudas, consultas o inquietudes no dude en contactarse con nosotros a waldemarp@gmail.com.

http://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios.htm

La Naturaleza Literal e Histórica de Génesis 1-11

La Naturaleza Literal e Histórica de Génesis 1-11

por Bert Thompson, Ph.D.

INTRODUCCIÓN
“Si la evolución es aceptada, ¡Adán y Eva desaparecen! Esa historia, esa fábula de la Biblia, es mitología interesante pero no representa el verdadero panorama del origen del hombre”. Esta fue la aseveración de Woolsey Teller, segundo presidente de la Asociación Americana por el Avance del Ateísmo, cuando debatía con James Bales de la Universidad de Harding sobre la existencia de Dios (vea Bales, 1947, p. 54, énfasis añadido). Igualmente ásperos son estos comentarios de Dorsey Hager concernientes a aquellos que aceptan el relato del Génesis como literal e histórico:

La responsabilidad más importante del geólogo involucra el efecto de sus conclusiones sobre las vidas espirituales y mentales de la humanidad. Los geólogos antiguos lucharon por liberar a la gente de los mitos de la creación Bíblica. Muchos millones todavía viven en esclavitud mental controlados por charlatanes ignorantes que aceptan la Biblia como la última palabra en ciencia, y aceptan la reclamación del Arzobispo Ussher de que la tierra fue creada en el 4004 a.C…. El surgimiento del hombre de formas simples de vida, incluso hoy en día, causa mucha controversia entre los “fundamentalistas” quienes se aferran a una creencia literal en la Biblia (1957, p. 12, énfasis añadido).

La idea presentada por estos dos hombres es que el relato de Génesis de la creación debe ser considerado como nada más que “mitología interesante”. No es sorprendente que tal actitud sea expresada por ateos como Teller y Hager. Sin embargo, lo que es sorprendente es el hecho de que algunos que profesan ser creyentes en la Biblia estén de acuerdo con este punto de vista. Por ejemplo, los editores del popular Diccionario de la Biblia Westminster escribieron: “El recital de los hechos de la creación no es obviamente un registro literal e histórico” (1944, p. 119). La edición de marzo 9 de 1961 de The United Church Herald (El Heraldo de la Iglesia Unida), atrevidamente declaró: “Los mitos bíblicos con los cuales los cristianos tratan son familiares: la historia del Paraíso, Adán y Eva, la Caída, el Diluvio, la Torre de Babel, los milagros, la resurrección, y la ascensión. Estos son mitos que deben ser resueltos ya que un mito es una combinación de símbolos que apuntan a un interés último” (p. 15, énfasis añadido). John L. McKenzie, en su artículo, “Myth and the Old Testament” (“Mito y el Antiguo Testamento”), en The Catholic Biblical Quartely (La Revista Trimestral Bíblica Católica), escribió: “No es un punto de vista sostenible que Dios al revelarse a Sí mismo también reveló directamente y en detalle la verdad acerca de tales cosas como la creación y la caída del hombre; la misma presencia de tantos elementos míticos en sus tradiciones es suficiente para eliminar tal punto de vista” (1959, 21:281).

En 1981, Neal Buffaloe (en ese entonces profesor de biología en la Universidad de Arkansas Central en Conway, Arkansas) y N. Patrick Murray (párroco de la Iglesia Episcopal de Todos los Santos, Russellville, Arkansas), co-escribieron un pequeño volumen titulado Creationism and Evolution (Creacionismo y Evolución). En ese libro, ellos declararon concerniente al relato de la creación del Génesis:

En otras palabras, los poemas del Génesis no son significativos porque nos dicen como fueron las cosas, o la manera como pasaron las cosas hace mucho tiempo. Mejor dicho, estos hablan acerca de la situación del hombre ahora—la importancia eterna de la relación del hombre con Dios, y la interrupción primordial de ese compañerismo que yace en la raíz de la naturaleza humana y la historia. Cuando leemos el antiguo relato hebreo de la creación—Adán y Eva, el Huerto del Edén, la “caída” del hombre por escuchar a las palabras seductoras de la serpiente, y el reposo Sabático de Dios—debemos entender…que “estas cosas nunca fueron, pero siempre son… Las historias son narradas y re-narradas, grabadas y leídas y re-leídas no por sus fueron sino por sus son” (1981, p. 8, énfasis en original).

¿Qué más claro pudo ser declarado? Los primeros capítulos del Génesis son acerca de cosas que “nunca fueron”. No son literales o históricos, sino poemas, alegorías, y mitos.

En Éxodo 20:11, Moisés escribió: “Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día…”. Sin embargo, en su publicación, Does God Exist? (¿Existe Dios?), John N. Clayton de South Bend, Indiana, declaró que la aceptación de Éxodo 20:11 como una historia literal es “una conclusión muy superficial”, la cual es “inconsistente con el registro del Génesis como también con otras partes de la Biblia” (1976, p. 5). Clayton también ha sido registrado al declarar que “Éxodo 20:11 es una cita de Génesis 2 y Génesis 2 no es un relato histórico” (1979, p. 3, énfasis añadido).

¿Debe ser el material de Génesis 1-11 aceptado en valor nominal como historia literal? O, ¿están los enunciados tales como los anteriores en lo correcto al sugerir que la información contenida en esos capítulos es mitológica en naturaleza?

¿ES GÉNESIS 1-11 LITERAL E HISTÓRICO?
Génesis 1-11 debería ser aceptado como un relato literal e histórico—en vez de ser relegado al estatus de un mito o “poema”—por las siguientes razones.

(1) El estilo de estos primeros capítulos del Génesis no sugiere un enfoque mitológico, alegórico, o poético. El celebre erudito Edward J. Young declaró:

Génesis uno no es poesía o saga o mito, sino historia sincera y confiable, y, puesto que es una revelación divina, registra exactamente aquellos asuntos de los cuales habla. La historicidad de Génesis puede ser vista de estas consideraciones: (1) Sostiene una relación intima con el resto del libro. El resto del libro (i.e., las generaciones) presupone el Relato de la Creación, y el Relato de la Creación prepara para lo que sigue. Las dos partes del Génesis son partes integrales del libro y complemento el uno del otro. (2) Las características de la poesía hebrea son carentes. Existen relatos poéticos de la creación y estos forman un contraste llamativo con Génesis uno (1975, p. 105).

El lector prudente será completamente incapaz de detectar diferencias en estilo y sintaxis entre Génesis 1-11 y Génesis 12-50. No hay diferencia notable entre el tipo de literatura o estilo de escritura entre estas dos secciones del libro. La misma clase narrativa es encontrada tanto en Génesis 1-11 como en Génesis 12-50. Como Thomas H. Horne declaró en su clásica Introducción a las Escrituras: “El estilo de estos capítulos, como efectivamente, de todo lo del libro de Génesis, es estrictamente histórico, y no revela vestigio en absoluto de descripción alegórica o figurativa; esto es evidente para cualquiera que lea con atención, tanto que no necesita prueba” (1970, 2:205).

(2) La narración del Génesis debe ser aceptada como historia literal ya que ese es el punto de vista abrigado por el Señor. Henry Morris observó:

Es especialmente significativo el hecho de que el mismo Señor Jesucristo frecuentemente citó del Génesis. En una ocasión Él usó una referencia de tanto Génesis 1 y Génesis 2 (Mateo 19:4-6), sellando por ende estos capítulos como tanto históricamente reales y divinamente inspirados. Por consiguiente, uno no puede cuestionar legítimamente la historicidad del registro de la creación sin cuestionar el juicio o veracidad de los Apóstoles y de Cristo mismo. Y esto, desde luego, es una opción que no está abierta a cualquier cristiano consistente (1967, p. 57).

John Whitcomb propuso:

…Es el privilegio de estos hombres desechar a un Adán histórico si ellos así lo desean. Pero no tienen al mismo tiempo el privilegio de clamar que Jesucristo habló la verdad. Adán y Jesucristo están de pie o caen juntos, ya que Jesús dijo: “Porque si creyeseis a Moisés, me creerías a mí. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?” (Juan 5:46,47). Nuestro Señor también insistió que “hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley (y esto incluye a Génesis), hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5:18). Si Génesis no es dependiente históricamente, entonces Jesús no es una guía de confianza para toda la verdad, y nosotros quedamos sin ningún Salvador (1972, p. 111, paréntesis en original).

Cristo se refirió a los eventos históricos y literales de Génesis 1-11 en más de una ocasión. Por ejemplo, Jesús habló del Diluvio de Noé como un evento histórico real (Mateo 24:37 et.seq.). Él se refirió de Abel como un personaje histórico y real (Mateo 23:35). Habló de la verdad sobre el matrimonio y el divorcio en Mateo 19 (cf. Marcos 10), usando un mandamiento de Dios de Génesis 2:24 como un mandamiento real e histórico. Jesús llamó a Satanás el “padre de mentira” (Juan 8:44), refiriéndose al relato histórico de Génesis 3:4. Otros ejemplos similares pueden ser dados, pero estos deberían ser suficientes para probar el respaldo de Jesús de la naturaleza histórica de Génesis. Como Morris ha declarado: “[...]negar la validez histórica del relato de la Creación también socava la autoridad del Nuevo Testamento y de Cristo mismo” (1966, p. 92).

(3) La narración del Génesis debe ser aceptada como literal e histórica porque los escritores inspirados del Nuevo Testamento no solamente se refirieron a menudo al relato, sino hicieron argumentos doctrinales que dependen en la validez histórica del registro del Génesis. Todo escritor del Nuevo Testamento hizo alusión al, o citó del, libro de Génesis. De hecho, todos los libros del Nuevo Testamento, excepto Filemón, 2 Juan, y 3 Juan contienen alusiones al Génesis. De los 50 capítulos del Génesis, solamente 7 (20, 24,34,36,40,43,44) no son aludidos o citados en el Nuevo Testamento. Cada uno de los once primeros capítulos del Génesis es aludido o citado; ninguno es omitido. Hay 200 referencias al Génesis usadas por los escritores del Nuevo Testamento, de los cuales más de la mitad son de los primeros once capítulos. Sesenta y tres de esas referencias son de los tres primeros capítulos de Génesis, mientras que catorce son de la historia del Diluvio (6-8), y cincuenta y ocho están relacionados a Abraham (11).

Pablo declaró que la mujer es del (ek—una preposición griega que significa “sacar de”) hombre (1 Corintios 11:8,12). Él llamó a Adán y Eva por nombre (1 Timoteo 2:13), y consideró a Adán tan histórico como Moisés (Romanos 5:14) y Cristo (1 Corintios 15:45-47). Él calificó a Adán como el primer hombre (1 Corintios 15:45). También declaró que “la serpiente con su astucia engañó a Eva” (2 Corintios 11:3). Pedro usó el Diluvio para hacer una analogía de nuestra salvación (1 Pedro 3), e hizo referencia a la Tierra creada y sumergida como algo que había realmente pasado (2 Pedro 3:5b). Otros ejemplos son muy numerosos para enunciarlos aquí. Morris comentó:

Mucha gente ha tratado de justificar el registro de este capítulo llamándole alegoría, o himno, o mito. Pero esto es imposible sin simultáneamente socavar la integridad de todo el resto de la Biblia. Este capítulo de Génesis calza perfectamente en el registro histórico del resto del libro de Génesis, que a su vez es fundamental para la Biblia entera (1967, pp. 56-57).

(4) La narración del Génesis debe ser aceptada como literal e histórica a causa de su relación a la redención de la humanidad. Ed Wharton, en su libro, Redemption is Planned, Needed, Provided (La Redención es Planeada, Necesitada, Provista), correctamente señaló:

Un rechazo del registro bíblico de los hechos de la caída del hombre y de la redención de Dios tiene implicaciones severas relacionadas a la necesidad y a la fiabilidad del cristianismo redentor. Cuando el Antiguo Testamento no es visto como una historia fiable, el Nuevo Testamento cae naturalmente en sospecha. Porque si el relato de Génesis sobre la caída del hombre no es aceptado como una realidad, ¿qué puede hacer a la redención a través de Cristo una necesidad? Si la humanidad realmente no cayó a través del pecado, ¿de qué necesitaría ser salva? El Antiguo Testamento presenta el origen del hombre, su caída, y su incapacidad de rehabilitarse a sí mismo y así educarlo a su necesidad de salvación. El Nuevo Testamento presenta a Cristo como la satisfacción de esa necesidad. Por consiguiente ambos testamentos forman una unidad de narración y de propósito. Sus relatos están tan interrelacionados que no pueden ser separados y al mismo tiempo sostener que esa redención es una necesidad humana…. Por tanto, si Génesis no es una verdad literal, entonces Jesús, como presentado en el evangelio, simplemente no es necesario (1972, pp. 10-11).

Whitcomb estuvo de acuerdo cuando escribió que “la completa historicidad del relato del Génesis de Adán y Eva es absolutamente crucial para la revelación completa del plan de salvación de Dios” (1972, p. 111).

(5) La narración del Génesis debe ser aceptada como literal e histórica a causa de la importancia que juega presentando y trazando el linaje Mesiánico a través de la historia.

Si el relato del Génesis de nuestro origen y caída es visto como mítico, entonces la humanidad no puede ser vista como caída y en necesidad de salvación. Entonces, ¿por qué sentiría Dios la necesidad de preservar el linaje Mesiánico desde Adán a través de su descendencia, Noé, Abraham, David, etc., como la Biblia dice que lo hizo? ¿Por cuál propósito necesitaría ser preservado? No obstante, si la salvación del pecado es esencial para el hombre entonces en un punto de la historia, él debe haber en realidad pecado. Génesis registra ese pecado y luego provee un relato verdadero de la promesa de redención de Dios a través de la simiente de la humanidad (Génesis 3:1-15). El resto del Antiguo Testamento revela la preservación del linaje desde la extinción y su dirección a Cristo… Cuando nuestra caída a través de Adán como revelada en Génesis es considerada como factual y verdadera, entonces el linaje Mesiánico como prometido en Génesis 3:15 muy naturalmente y esencialmente debe ser históricamente trazable desde Adán hasta Cristo. Esto está en la naturaleza del asunto…Una disminución de los primeros capítulos de Génesis como históricamente verdaderos debe finalmente guiar a una disminución del Cristo sobrenatural y de la salvación que él logró sobrenaturalmente por nosotros a través de su muerte y su resurrección. Cualquier punto de vista de esos capítulos en Génesis diferente a la historia auténtica, considerará necesariamente a las genealogías y al trazo del linaje Mesiánico como no histórico ni importante. Esto carcomerá la confianza en la palabra de Dios y causará que el fuego de la fe se apague (Wharton, 1972, pp. 11-13, énfasis en original).

CONCLUSIÓN
Thomas Whitelaw, escribiendo sobre “Génesis” en la serie de tomos Pulpit Commentary (Comentario del Pulpito), remarcó:

Si escuchamos a muchos expositores de “autoridad excelente”, vamos a creer que, lo que parece tan claramente definido en Génesis—como si se hubiese tomado molestias muy grandes para que no haya ninguna posibilidad de equivocarse—no es el significado del texto en absoluto…. Una persona que no es un erudito en hebreo solamente puede pararse a un lado y admirar la maravillosa flexibilidad de un lenguaje que admite tales interpretaciones diversas (s.d., 1:4 comillas añadidas).

En otras palabras, ¿cómo es posible tener tanta evidencia, en un lenguaje tan específico como el hebreo, y todavía tener gente que clama que “no significa lo que dice”? Si no estamos dispuestos a aceptar Génesis 1-11 como histórico, entonces, ¿cómo aceptaremos; (a) algún concepto bíblico del origen del hombre; (b) el concepto unido del Antiguo tanto como del Nuevo Testamento (i.e., la necesidad de un Redentor venidero); (c) el plan de salvación diseñado personalmente por Dios; (d) El Hijato de Cristo; (e) la veracidad de los escritores del Antiguo y Nuevo Testamento; o (f) la autoridad total de las Escrituras como la Palabra inspirada de Dios? [NOTA: Para un análisis a fondo de estos y otros argumentos que sostengan la naturaleza histórica y literal de Génesis 1-11, vea Thompson, 2000, pp. 133-161].

G. Richard Culp observó correctamente: “Uno quien duda del relato de Génesis no será el mismo hombre que una vez fue, porque su actitud hacia las Santas Escrituras ha sido corroída por falsas enseñanzas. Génesis es repetidamente referida en el Nuevo Testamento, y no puede ser separado del mensaje cristiano completo” (1975, pp. 160-161). Las palabras de John Whitcomb forman una conclusión apropiada para este estudio:

Ciertamente las palabras de reprensión dadas por el Señor a los dos en el camino a Emaús deben ser aplicadas a muchos cristianos hoy en día: “¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!” (Lucas 24:25). Nuestro problema básico hoy en día en el asunto de los orígenes no es tanto que seamos ignorantes de las teorías y especulaciones de los hombres. Nuestro problema muy a menudo es que ni conocemos las Escrituras ni el poder de Dios, y por tanto erramos profundamente en comunicar el mensaje de Dios al hombre moderno (1972, p. 111).

REFERENCIAS
Bales, James D. and Woolsey Teller (1947), The Existence of God —A Debate (Shreveport, LA: Lambert).

Buffaloe, Neal D. and N. Patrick Murray (1981), Creationism and Evolution (Little Rock, AR: The Bookmark).

Clayton, John N. (1976), “ ‘Flat Earth’ Bible Study Techniques,” Does God Exist?, pp. 2-7, October.

Clayton, John N. (1979), “Letter to the Editor,” Rocky Mountain Christian, 7[4]:3, March.

Culp, G. Richard (1975), Remember Thy Creator (Grand Rap ids, MI: Baker).

Hager, Dorsey (1957), “Fifty Years of Progress in Geology,” Geo times, August.

Horne, Thomas H. (1970 reprint), An Introduction to the Critical Study and Knowledge of the Holy Scriptures (Grand Rapids, MI: Baker).

McKenzie, John L. (1959), “Myth and the Old Testament,” The Catholic Biblical Quarterly.

Morris, Henry M. (1966), Studies in the Bible and Science (Grand Rapids, MI: Baker).

Morris, Henry M. (1967), Evolution and the Modern Christian (Grand Rapids, MI: Baker).

Thompson, Bert (2000), Creation Compromises (Montgomery, AL: Apologetics Press), second edition.

(The) United Church Herald (1961), March 9.

Westminster Dictionary of the Bible (1944), (Philadelphia, PA: Westminster Press).

Wharton, Ed (1972), Redemption is Planned, Needed, Provided (West Monroe, LA: Howard).

Whitcomb, John C. (1972), The Early Earth (Grand Rapids, MI: Baker).

Whitelaw, Thomas (sine data), “Genesis,” The Pulpit Commentary (Grand Rapids, MI: Eerdmans).

Young, Edward J. (1975), Studies in Genesis One (Grand Rap ids, MI: Baker).

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La Biblia del ateo

La Biblia del ateo

La Biblia del ateo; edición de Joan Konner, Editorial Seix Barral, Avenida Diagonal 662-664, 08034-Barcelona 2008. Número de páginas: 204.

El conflicto ideológico entre creyentes y ateos es tan antiguo como la existencia de Eva y el diablo. La creencia y la increencia nacieron en el huerto de Edén, vigilado y protegido por Dios.

Desde entonces, el ateísmo ha sido compañero de la fe en los avatares de la humanidad. Han vivido y convivido juntos. Si recorremos la Historia hacia atrás unos tres mil años y llegamos hasta el Salmo 14 nos encontramos con lo que Spurgeon llamó ateísmo práctico: “Dice el necio en su corazón: No hay Dios”. En el siglo XVIII, con la Ilustración, el lado ateo estuvo representado por hombres como Diderot, Helvétius, D´Olbach, La Mettrie y otros. Hay quienes incluyen a Voltaire, pero yo me opongo.

En su libro LA CRISIS RELIGIOSA DE NUESTRO TIEMPO, el filósofo francés A. Desqueyrat dice que el ateísmo moderno se ha radicalizado y practica una militancia agresiva, utilizando medios públicos para combatir la fe.

Esto se ha visto recientemente en la llamada guerra de los autobuses, que han estado circulando por el Reino Unido y por ciudades españolas como Barcelona y Madrid.

El iniciador de esta campaña fue el escritor ateo, bastante conocido en Europa, Richard Dawkins. “Los ateos son mucho más numerosos, sobre todo entre la élite educada, de lo que muchos creen”, dijo Dawkins. Y acto seguido se dedicó a recaudar dinero para poner en los costados de los autobuses el lema: “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”. Dawkins se propuso recaudar el equivalente a 6.500 euros para el anuncio de un mes. Lo consiguió sólo en dos horas. Un mes después ya había recibido donativos por un total de 143.200 euros. Ahora mismo hay 800 autobuses en el Reino Unido que predican por las calles las malas nuevas del ateísmo. También los hay en Barcelona y Madrid.

La literatura atea está en pleno auge. En Estados Unidos se publica DIOS NO ES BUENO, de Christopher Hitchens y EL FINAL DE LA FE, de W.W. Norton. Este autor ataca sin piedad y por igual al Cristianismo, al Judaísmo y al Islam. En Francia, uno de los libros más vendidos en 2005 fue TRATADO DE ATEOLOGÍA, escrito por Michael Onfray, y en Italia el matemático Piegorgio Odifreddi colocó en pocos meses 200.000 ejemplares de su obra ¿POR QUÉ NO PODEMOS SER CRISTIANOS?. Todos estos libros han sido publicados en España por diferentes editoriales.

En uno de mis viajes al otro lado del Atlántico compré en el aeropuerto de Houston, Texas, el libro THE ATHEIST´S BIBLE. El año pasado lo vi traducido y publicado en español por la Editorial Seix Barral con el mismo título: LA BIBLIA DEL ATEO.

Se trata de una colección de pensamientos que la periodista de televisión y prensa Joan Konner, norteamericana, ha extraído y seleccionado de obras escritas por autores ateos. Por las páginas desfilan hombres como Mark Twain, Bertrand Russell, George Santillana, Thomas Paine, Robert G. Ingersoll, Woody Allen, Elbert Hubbard, Friedrich Nietzsche, Ambase Bierce y otros grandes escritores que militaron en las filas del ateísmo.

A la vista de estos autores puede suponerse el contenido de LA BIBLIA DEL ATEO.

Aún cuando sea irreverente y un atentado contra todo lo sagrado, reproduzco algunos pensamientos para dar al lector una idea del libro
- Génesis: Si te crees que hay un Dios, un Dios que hizo tu cuerpo y aún así piensas que puedes hacer algo sucio con ese cuerpo, entonces el problema es del fabricante” (Lenny Bruce).
- Dios: “Si hay un Dios, un Dios providente, entonces hemos de deducir que se tomó un enorme trabajo en hacer un mundo de lo más cruel” (Christopher Marlowe).
- Ateismo: “A los ateos a menudo se les acusa de blasfemos, pero ése es un delito que no pueden cometer. Cuando un ateo analiza, denuncia o satiriza a los dioses, no se refiere a personas, sino a ideas. Un ateo es incapaz de insultar a Dios, porque él no admite la existencia de semejante ser” (G.W. Foote). Y otra: “Si no fuera ateo, creería en un Dios que decidiera salvar a la gente basándose en la totalidad de sus vidas y no en sus palabras. Creo que Dios preferiría un ateo honrado y recto a un telepredicador que tiene todo el rato en su boca la palabra Dios, Dios, Dios, y cuyos únicos hechos son locuras, locuras, locuras”. (Isaac Asimov)

En fin, para qué continuar. Las 204 páginas del libro están plagadas de pensamientos semejantes. Demasiado a menudo, en el curso de la polémica entre creyentes y ateos, sus disputas se han asemejado a un debate político o a aquella discusión típica de adolescentes que Ingmar Bergmam retrató en la película FRESAS SALVAJES: “¡Existe un Dios!”. “¡Dios no existe!”. “¡Dios también existe!”.

Es al ateo a quien toca resolver el misterio. El creyente ya lo tiene resuelto a través de la fe.

En el articulo ATEOS que figura en el primero de los 18 tomos de la Enciclopedia de la Revolución Francesa, una joya que tengo en mi biblioteca, Voltaire llega a estas conclusiones: “Incluso si no pudiésemos demostrar la posibilidad del Ser soberanamente perfecto, estaríamos en nuestro derecho a preguntar al ateo las pruebas de lo contrario, puesto que, persuadidos, con razón, de que esta idea no encierra contradicción, le corresponde a él probarnos lo contrario; quien niega tiene el deber de aducir sus razones. Así, todo el peso del trabajo cae sobre el ateo, y quien admite un Dios puede, con toda tranquilidad, dar su asentimiento, dejando a su antagonista el cometido de demostrar la contradicción. Ahora bien, añadimos nosotros, esto es lo que nunca conseguirá”.

Juan Antonio Monroy es escritor y conferenciante internacional.

© J.A. Monroy, ProtestanteDigital.com (España, 2009).

La existencia de Dios enfrenta a Dawkins y Lennox

La existencia de Dios enfrenta a Dawkins y Lennox

Un nuevo debate entre ateísmo y religiosidad confirma que son irreconciliables

Dos pensadores, uno ateo y otro cristiano, se enfrentaron recientemente en un debate desarrollado en la universidad de Birmingham-Alabama para discutir la existencia de Dios. Los protagonistas fueron Richard Dawkins, autor de El Espejismo de Dios, y John Lennox, del Whitefield Institute de Oxford. Sin llegar a ningún acuerdo final, uno y otro defendieron sus posturas sobre Dios y su necesidad o, en el caso de Dawkins, sobre Dios como falsa ilusión. Seguido por cientos de personas y varios medios de comunicación, el debate reflejó dos líneas paralelas de pensamiento que no parecen destinadas a cruzarse nunca. Por Olga Castro-Perea.

Artículos relacionados

A principios del mes de octubre, dos conocidos pensadores contemporáneos establecieron un amistoso debate en la Universidad de Alabama-Birmingham (Estados Unidos), para exponer sus argumentos acerca de la existencia o no de Dios.

Los protagonistas fueron Richard Dawkins, conocido defensor del ateísmo y autor de El gen egoísta o El Espejismo de Dios, y el capellán, filósofo y matemático John Lennox, del Whitefield Institute de Oxford. El encuentro estuvo patrocinado por la Fundación cristiana Fixed Point

Lennox comenzó su comentario señalando que nadie desea basar su vida en una falsa ilusión pero, se preguntaba, ¿cuál es la falsa ilusión en realidad, el cristianismo o el ateísmo? 

La argumentación de Dawkins, por el contrario, comenzó en la línea del cientificismo ateo que ya ha reflejado en sus obras: la fe es ciega, pero la ciencia está basada en evidencias, que son utilizadas para conocer el universo y la realidad. La fe, según él, nos exige conformarnos con el desconocimiento, informa al respecto The Christian Post .

Falsa ilusión

Por otro lado, Dawkins defendió que la religión proporciona una respuesta demasiado sencilla a las cuestiones existenciales, puesto que atribuye la existencia del cosmos a un hacedor, un impulso del que la ciencia se ha emancipado.

Lennox, por su parte, argumentó que algunas creencias religiosas sí son ciegas, pero no todas: se refirió a la fe en ídolos o dioses falsos, una fe que la misma Biblia condena. Para Lennox, su fe en Dios y en Cristo como Hijo de Dios se deriva, sin embargo, del raciocinio y está basada en evidencias objetivas (procedentes de la ciencia y de la historia) y subjetivas, derivadas de su propia experiencia.

En cuanto al Creador o hacedor, Dawkins afirmaba que la ciencia no tiene una respuesta definitiva al origen del universo, aunque el darwinismo sí que explica cómo la vida se ha ido desarrollando. De cualquier forma, un Creador no puede ser una explicación satisfactoria, según él, porque ¿quién habría creado entonces a ese Creador? Siempre quedaría pendiente una pregunta anterior que ni la religión ni la ciencia podrían contestar.

Para Lennox la cuestión sin embargo está tan clara: a Dios no se le ha creado porque Él es eterno. Según él, ni judíos ni musulmanes ni cristianos podrían creer en un Dios creado porque un dios así sería, por definición, una decepción.

Terreno social

En el terreno social, los pensadores hablaron acerca de la influencia del ateísmo en la sociedad y, especialmente, en la educación. Los ateos suelen creer que enseñar cualquier tipo de fe a los niños podría entrañar el peligro del extremismo o del desarrollo de actitudes fanáticas en la edad adulta.

Según Dawkins, enseñar a los niños que la fe es una virtud significaría enseñarles que no tienen por qué justificar lo que hacen en nombre de ella y que, de hecho, la fe ha servido siempre para justificar actos terribles.

A esto Lennox añadiría que estaba de acuerdo en lo que se refiere al peligro de no enseñar a los jóvenes a cuestionar sus propios actos, pero que también es cierto que ateos como Stalin o Mao Zedong han hecho barbaridades.

En defensa del ateísmo, Dawkins argumentó que dichas barbaridades, aunque estuvieran perpetradas por ateos, no se hicieron en el nombre del ateísmo y que, por el contrario, en nombre de la religión sí se han cometido atrocidades.

Según él, la promesa del cielo o del paraíso, de una vida mejor después de la muerte, puede incitar a cualquier cosa. Lennox señaló que, de cualquier manera, el ateísmo también es un tipo de fe, lo que Dawkins negó.

¿Sólo existe lo demostrable?

Por otro lado, en cuanto a la moral, según Dawkins, las personas son capaces de discernir entre lo que está bien o lo que está mal sin necesidad de acudir a la Biblia. Para Lennox, la especie humana comparte un sentido común de la moralidad porque somos seres morales, a imagen de Dios.

El ponente cristiano, asimismo, rebatió la negación científica de la existencia de Dios en base a su imposibilidad de demostración, dirigiéndose directamente a Dawkins con una referencia personal: Dawkins creía que su esposa le amaba, a pesar de que ese hecho no estuviera probado científicamente ni se pudiera llegar a probar.

Por otra parte, Lennox señaló que la ciencia no ha conseguido explicar una cosa: el origen de la vida, cuestión a la que no ha dado respuesta la teoría darviniana. Para él, de hecho se debe creer en una inteligencia racional originaria en el universo antes de poder hacer algún tipo de ciencia.

Este debate fue seguido por el canal Fox News, la BBC, y la National Public Radio, y desarrollado ante un público de más de 1.000 personas, según informa la revista The Birmingham News. El debate reflejó dos líneas paralelas de pensamiento que no parecen destinadas a cruzarse nunca.

Jueves 01 Noviembre 2007
Olga Castro-Perea

fuente: http://www.tendencias21.net/La-existencia-de-Dios-enfrenta-a-Dawkins-y-Lennox_a1875.html

Río Éufrates

Río Éufrates

(copioso).

“El río más largo e importante del sudoeste asiático, llamado Firat Nehri en turco, nombre muy parecido al término hebreo Peráth y al persa antiguo Ufratu. Este río se menciona por primera vez en Génesis 2:14 como uno de los cuatro ríos que nacían en Edén.”[1]

(copioso). Río importante del Asia occidental, cuyas dos fuentes se hallan una cerca al Ararat y la otra cerca de Erzerum. Su recorrido hasta el golfo Pérsico, donde desemboca unido al Tigris con el nombre de Shatt-el-Arab, lo hace a través de Armenia, Siria e Irak, este último que lo aprovecha para fines económicos, entre otros, para la navegación desde el golfo hasta la importante ciudad de Basora.
Su largo total es de unos dos mil setecientos kilómetros. Atraviesa regiones montañosas, pero mayormente llanuras. Esto influye para que su corriente y su anchura sean muy variables.
En la historia se menciona junto al Tigris, pues ambos limitaban la fértil Mesopotamia. El Éufrates bañaba toda la región occidental de esta zona.
Cuando la Escritura describe la hidrografía del Edén, señala al Éufrates como uno de los «cuatro brazos» en los que se repartía el río que regaba el huerto (Gn 2.10, 14). Más adelante, cuando el Señor habla a Moisés respecto a la tierra prometida, se designa al Éufrates como el límite oriental (Éx 23.31). Aun cuando nos parezca raro que la extensión ofrecida llegara hasta tan lejos por el lado oriental, debemos recordar que el llamado de Abram fue desde esta región, que desde el principio fue asiento de pujantes reinos.
Se supone que los egipcios, bajo el faraón Necao, llegaron a conquistar hasta las márgenes occidentales del Éufrates (2 Cr 35.20). Poco después los persas someterían esta dinastía. En la actualidad, en sus márgenes se conservan algunas poblaciones importantes y sus aguas las surcan modernas embarcaciones que contrastan con las extrañas balsas construidas con pieles de chivos en épocas remotas.
Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

“Río importante del Asia occidental, cuyas dos fuentes se hallan una cerca al Ararat y la otra cerca de Erzerum. Su recorrido hasta el golfo Pérsico, donde desemboca unido al Tigris con el nombre de Shatt-el-Arab, lo hace a través de Armenia, Siria e Irak, este último que lo aprovecha para fines económicos, entre otros, para la navegación desde el golfo hasta la importante ciudad de Basora.

Su largo total es de unos dos mil setecientos kilómetros. Atraviesa regiones montañosas, pero mayormente llanuras. Esto influye para que su corriente y su anchura sean muy variables.

En la historia se menciona junto al Tigris, pues ambos limitaban la fértil Mesopotamia. El Éufrates bañaba toda la región occidental de esta zona.

Cuando la Escritura describe la hidrografía del Edén, señala al Éufrates como uno de los «cuatro brazos» en los que se repartía el río que regaba el huerto (Gn 2.10, 14). Más adelante, cuando el Señor habla a Moisés respecto a la tierra prometida, se designa al Éufrates como el límite oriental (Éx 23.31). Aun cuando nos parezca raro que la extensión ofrecida llegara hasta tan lejos por el lado oriental, debemos recordar que el llamado de Abram fue desde esta región, que desde el principio fue asiento de pujantes reinos.

Se supone que los egipcios, bajo el faraón Necao, llegaron a conquistar hasta las márgenes occidentales del Éufrates (2 Cr 35.20). Poco después los persas someterían esta dinastía. En la actualidad, en sus márgenes se conservan algunas poblaciones importantes y sus aguas las surcan modernas embarcaciones que contrastan con las extrañas balsas construidas con pieles de chivos en épocas remotas.”[2]

Éufrates

Barca navegando en el Shatt al-Arab, formado por la confluencia del Éufrates y el Tigris.
Longitud 2.780 km
Altitud de la fuente 4.500 msnm
Altitud de la desembocadura n/d msnm
Caudal medio 830 m³/s
Superficie de la cuenca 765.831 km²
C. Hidrográfica n/d
País que atraviesa Turquía
Bandera de Siria Siria
Bandera de Iraq Iraq
Nacimiento Montes Cáucasos
Desembocadura Golfo Pérsico
Ancho de la desembocadura n/d

El Éufrates (del griego Ευφράτης; en árabe الفرات, Al-Furat; turcoFırat) es el río occidental de los dos grandes ríos que definen la Mesopotamia, junto con el Tigris. Nace en Armenia, fluye por las montañas de Anatolia hacia Siria y posteriormente Iraq. El río confluye con el Tigris para formar el Shatt al-Arab, que a su vez desemboca en el Golfo Pérsico. Tiene una longitud de 2.780 km. En la Biblia es conocido como “el río” y es el que atravesaba Babilonia.

Su caudal no es abundante en relación al tamaño de su cuenca, ya que discurre por zonas áridas y desérticas donde se da un importante aprovechamiento hídrico, con multitud de presas en su curso, sobre todo en Turquía, y la irrigación en Mesopotamia que tiene más de 3000 años de historia. Esta escasez de agua en el Oriente Medio deja a Iraq con el temor permanente de que Siria y Turquía vayan a utilizar la mayor parte del agua antes de que llegue a ellos. El caudal medio es de 830 m³/s cuando entra en Siria, pero oscila entre los 300 m³/s del periodo de estiaje y los 5.200 m³/s en sus máximos fluviales que causan inundaciones. [3]

“El río más grande de Asia occidental y, en consecuencia, mencionado generalmente como hannaµhaµr, ‘el río’, en el ATAT Antiguo Testamento (p. ej.p. ej. por ejemplo Dt. 11.24). A veces se lo menciona por su nombre, sin embargo. La forma heb.heb. hebreo es pƒraµt_ (p. ej.p. ej. por ejemplo Gn. 2.14; 15.18), derivada del ac.ac. acádico, acadio purattu, que representa al sumerio buranun, y la forma neotestamentaria Eufrateµs (Ap. 9.14; 16.12). El Éufrates tiene como fuentes dos afluentes principales en el EE este (punto cardinal); elohísta de Turquía, el Murad-Su, que nace cerca del lago Van, y el Kara-Su, que nace cerca de Erzerum, y corre, uniéndosele únicamente el Habur (* Habor), hacia el golfo Pérsico con un recorrido de 2000 kmkm kilómetro(s). Con poca agua en septiembre, va subiendo gradualmente a lo largo del invierno hasta llegar a subir 3 mm metro(s) en mayo, y luego baja nuevamente hasta septiembre, por lo cual tiene un régimen más suave que el *Tigris. En la llanura aluvial de Babilonia (* Mesopotamia) su curso se ha desviado hacia el OO oeste después de los tiempos antiguos, cuando la mayoría de las ciudades importantes, que ahora se encuentran a varios kmkm kilómetro(s) al EE este (punto cardinal); elohísta del mismo, se encontraban en sus riberas o cerca de ellas. Esto lo ilustra el hecho de que los sumerios escribían el nombre ideográficamente como “río de Sipar”, ciudad cuyas ruinas se encuentran hoy unos 6 kmkm kilómetro(s) al EE este (punto cardinal); elohísta (* Sefarvaim). Además de las muchas ciudades importantes, incluida Babilonia, que se encontraban en sus márgenes en la llanura meridional, la ciudad de Mari se encontraba en su curso medio, no lejos de la unión con el Habur, y el cruce estratégico desde el NN norte de Mesopotamia al NN norte de Siria era vigilado por la ciudad fortaleza de *Carquemis.” [4]


NOTAS

1. http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090211202814AAYmR6l

2. Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

3. EUFRATES,WIKIPEDIA

4. Bibliografía. G. E. Wright, °AHWB°AHWB G. E. Wright, F. V. Filson, A. W. Albright, Atlas histórico Westminster de la Biblia, trad. del ing. por I. Villarello Vélez, O. S. D. de Lerín y A. Lerín, 1971 (2ª eds. rev., 1979); S. Moscati, Las antiguas civilizaciones semíticas, 1960. S. A. Pallis, The Antiquity of Iraq, 1956, pp.pp. página(s) 4–7. T.C.M.T.C.M. T.C. Mitchell, M.A., SubDirector del Departamento de Antigüedades Asiáticas Occidentales, Museo Británico, Londres, Inglaterra., Cit. EN Diccionario Biblico Ed.Certeza

Río Tigris

Río Tigris

Uno de los cuatro ríos en los que se dividía la corriente de agua que procedía de Edén. (Gé 2:10-14.) Al Hidequel se le conocía en persa antiguo como el Tigra, de donde provino el nombre griego para el río Tigris. En árabe se le conoce como el Shat Dijla. Algunos le llaman el río gemelo del Éufrates, y junto con este río riega las llanuras de Mesopotamia.[1]

Tigris

Río Tigris en Iraq.
Longitud 1.900 km
Altitud de la fuente n/d msnm
Altitud de la desembocadura n/d msnm
Caudal medio 1.500 m³/s
Superficie de la cuenca 258.000 km²
C. Hidrográfica n/d
País que atraviesa Turquía
Bandera de Siria Siria
Bandera de Iraq Iraq
Nacimiento turquía
Desembocadura río Éufrates
Ancho de la desembocadura n/d

El Tigris (Diçle en idioma turco) es el río oriental de los dos grandes ríos que definenMesopotamia, junto con el Éufrates, que fluye desde las montañas de Anatolia a través deIrak. De hecho, el nombre “Mesopotamia” quiere decir “tierra entre los ríos”.

El primer nombre conocido del río en sumerio era IdignaIdigina, que puede ser interpretado como el río rápidoel río que fluye, en contraste con su vecino el Eufrates, cuyo caudal más lento provocaba que se depositaran más sedimentos y construyera un lecho más alto que el Tigris. En pahlavitigr significa flecha (de la misma familia que el persa antiguo tigra-, y el persa moderno têzagudo). Sin embargo, no parece que este fuera el nombre original del río, sino más bien parece que fue acuñado (de forma similar que en las lenguas semíticas) como imitación del nombre local sumerio. Es también posible que el nombre Tigris sea derivado del idioma kurdo, en el que tij significa agudo, refiriéndose al Tigris como un río agudo y rápido. Dado que no existe un equivalente a la letra j en griego, se utilizó la letra g, derivando posiblemente en tig a partir de tij.

Otro nombre dado a este río, utilizado desde el tiempo del Imperio Persa, es Arvand, que tiene el mismo significado. Actualmente, el nombre Arvand se refiere a la parte baja del Tigris en el idioma persa.

En lengua árabe este río se llama Dijla (pronúnciese la j como “je” en francés) (دجلة).

El Tigris a las afueras de Diyarbakır, Turquía.

Mapa del Tigris-Eufrates.


Descripción

El Tigris tiene una longitud de unos 1.900 km. Nace en los Montes Tauros deTurquía oriental y fluye en general hacia el sureste. Recorre 400 km en Turquía, 32 en la frontera con Siria y 1.418 en territorio iraquí, hasta que se une al Éufrates cerca deAl Qurna en el sur de Iraq. Los dos ríos forman el canal de Shatt al-Arab, que desemboca en el Golfo Pérsico. A este río llegan muchos afluentes, como el ríoDiyala, el Gran Zab y el Pequeño Zab.

Bagdad, la capital de Iraq, se halla en la orilla oeste del Tigris, mientras que la ciudad portuaria de Basora está junto al Shatt al-Arab. En la Antigüedad, muchas de las grandes ciudades de Mesopotamia se hallaban junto a alguno de los dos ríos, o al menos cerca de ellos, aprovechando sus aguas para irrigar la civilización sumeria. Entre las ciudades más importantes del Tigris se encontraban NíniveCtesifonte ySeleucia del Tigris, mientras que la ciudad de Lagash estaba irrigada por agua del Tigris a través de un canal construido hacia el año 2400 a. C. La ciudad natal deSadam HuseinTikrit, también se encuentra junto al río, y además su nombre está basado en el del propio río.

El Tigris ha sido una ruta de transporte importante durante mucho tiempo a través de un territorio mayormente desértico. Es navegable hasta Bagdad por botes de poco calado, pero se requiere de balsas para el transporte hasta Mosul. El comercio a través del río ha decaído a través del siglo XX debido a que las vías ferroviarias y carreteras entre Basora, Bagdad y Mosul han sustituido una gran parte del tráfico por la zona.

El cauce del río se encuentra interrumpido por numerables represas, tanto en Iraq como en Turquía, para proporcionar agua necesaria para la irrigación de regiones áridas y semidesérticas en el valle atravesado por el mismo. Las represas también han ayudado a controlar inundaciones en Iraq, en donde históricamente el río ha crecido notablemente luego del deshielo en las montañas de Turquía alrededor del mes de abril. Recientemente, la creación de represas sobre el río en Turquía ha sido motivo de controversia, tanto por los efectos ambientales que esto ha tenido en Turquía como por el potencial de reducir el volumen de agua río abajote

Administración y calidad del agua

El Tigris es un río muy represado, tanto en Iraq como en Turquía, para suministrar agua para el riego a regiones áridas o semidesérticas que bordean el río. Las presas han sido asimismo importantes para controlar las inundaciones en Iraq, de las que el Tifris ha sido históricamente propenso después del deshielo en las montañas turcas en abril. Las últimas presas turcas en el río han estado sujetas a cierta controversia, tanto por los efectos medioambientales en Turquía como por su potencial para reducir el caudal aguas abajo.

Las fuerzas de la coalición dirigidas por EEUU destruyeron las plantas de tratamiento de aguas durante la Guerra del Golfo en 1990, afectando a la calidad de agua del Tigris.

Desde la invasión de Iraq de 2003, la coalición de EEUU declara que la calidad del agua del Tigris ha mejorado en Iraq gracias a sus esfuerzos en la rehabilitación y expansión de las plantas de tratamiento de aguas. No existen verificaciones independientes debido a la falta de seguridad.

Obras hidráulicas de la cuenca Tigris-Eufrates.

Caudal anual
Affluent Superficie de la cuenca
en miles de km²
Caudal
en millardos de m³
Tigre
(en la frontera de Turquía)
155 21
Gran Zab 26 entre 10 y 13,5
Zab entre 21,5 y 31 7,2
Adhaim 13 0,8
Diyala 32,9 entre 5,4 y 5,7
Total 258 entre 44,4 y 48,2

Obras hidráulicas iraquíes.

Afluentes

Notas
1. http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090211202814AAYmR6l

fuentes.

wikipedia,Tigris

http://mx.answers.yahoo.com/

Rio Pisón

Rio Pisón

Pisón es el nombre de un río, que se menciona en el Génesis, como uno de cuatro ríos que se ramifican a partir de un solo río dentro del Edén. Es un río que salía del Edén y regaba la tierra de Havila.  [0]

  • “El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro; Gen.2:11 RV 1960

Descripción

El río Pisón se describe como cercando “la tierra entera de Havila” (zona no identificada), siendo uno de los ríos no identificados al igual que elrío Gihón. Así, los únicos dos ríos identificados de las cuatro son el río Hidekel (río Tigris) y el río Éufrates.

Posibles ubicaciones. Se han postulado  diversas teorías sobre su posible existencia:

1.Muchas y diversas identificaciones se han sugerido para el Pisón, incluyendo el río Fasis (Riono) que nace en el monte Ararat.[1]

2. Josefo sugirió, según la concepción del mundo de sus días, el río Karun de Persia y el Indo. Sin embargo, el Pisón no se ha identificado con certeza.[2]

3. Una de ellas es que estos ríos ahora no se levantan en el mismo lugar y que la topografía del área ha cambiado, mientras otros indican que las nociones geográficas de los escritos del génesis son inexactas.

4. Sin embargo, algunos eruditos también han cuestionado las traducciones de la Biblia, indicando que traducciones mejoradas serían más flexibles en su descripción. Esta interpretación permitiría indicar que la confluencia señalada para estos cuatro ríos estaba en otra parte. Igualmente, en la tradición bíblica de las naciones de los hijos de NoéHavila se asocia a Arabia. Así, si los dos pueden ser comparados, se cree que el río Pisón puede corresponder a un seco y antiguo río que terminada en el Golfo Pérsico. La evidencia tentativa de este río sería visible en fotos satélitales; observándose un posible antiguo delta en abanico, a través de los depósitos de la grava en la vieja boca de río.

5. Otra teoría postulada por David Rohl ha relacionado al río Pisón con el río Uizhun, ubicando a Havila al noreste de Mesopotamia. El Uizhun se conoce localmente como el río de oro. Levantándose cerca del Mt. Sahand, y serpenteando entre antiguas minas de oro y vetas de Lapizlázuli, antes de alimentar el caspio. Tales recursos naturales corresponden a los que está asociados a la tierra de Havila en la descripción del génesis (2: 11).

6.También ciertos grupos cristianos más fundamentalistas, indican a veces al diluvio universal, como causa para explicar la desaparición del río de Pisón y el cambio supuesto en los cursos superiores del Tigris y del Éufrates.[3]

Uno de los cuatro ríos que se bifurcaban del “río que procedía de Edén”. El río Pisón rodeaba toda la tierra de Havilá, donde se dice que había oro, bedelio y ónice. (Gé 2:10-12.) Todas las identificaciones del río Pisón, que van desde ciertos ríos de Armenia hasta el Ganges, en la India, son simples conjeturas.Es muy posible de que el diluvio universal hubiera borrado las pruebas que nos permitirían identificar con certeza los ríos Pisón y Guihón en la actualidad. No obstante, este hecho no elimina la posibilidad de que estos ríos existieran y se conocieran en los días de Moisés, cuando se escribió el libro de Génesis.[4]

7. Josefo nos dice en “Antigüedades de los Judíos”:[5]

And Phison, which denotes a multitude, running into India, makes its exit into the sea, and is by the Greeks called Ganges. Euphrates also, as well as Tigris, goes down into the Red Sea. (4) Now the name Euphrates, or Phrath, denotes either a dispersion, or a flower: by Tiris, or Diglath, is signified what is swift, with narrowness; and Geon runs through Egypt, and denotes what arises from the east, which the Greeks call Nile.

Y Pisón, que denota una multitud, fluyendo hasta India, hace su salida hacia el mar, y es llamado Ganges por los griegos. Eufrates también, así como Tigris, baja al mar Rojo. (4) Ahora se nombre Eufrates o Frat, denota ya sea una dispersión o una flor: Por Tiris o DDiglah, se significa que es rápido, con estrechez; y Geón corre por Egipto, y denota lo que se levanta del Este, al cuál los griegos llaman Nilo.

Identificación del río Pisón

La identificación del río Pisón es bastante más problemática. Se podría aceptar la ubicación en Arabia que se propones si no fuera por un pequeño problema: En Arabia no hay ríos (al menos no de un caudal apreciable o remotamente comparable al Tigris, Eufrates o Nilo). En este caso (y con todas las reservas) sería también posible asimilarlo al Indo, que también encajaría con la descripción de una región rica en oro, resinas y piedras preciosas.

Notas

0. Pisón,Wikipedia

1. Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

2. Ibid

3. Pisón,Wikipedia

4. http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090211202814AAYmR6l

5. http://www.testigosdejehova.com/index.php?showtopic=4294&mode=threaded&pid=61796

Fuentes:

  • Wikipedia
  • Pisón, Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
  • http://mx.answers.yahoo.com/
  • http://www.testigosdejehova.com/

Brother Wilkerson ¡Guárdese sus visiones, por favor!

Brother Wilkerson  ¡Guárdese sus visiones, por favor!

por Pablo Santomauro

David Wilkerson es un líder y autor evangélico cuya influencia se extiende al mundo hispano. Varias páginas de internet en español publican sus mensajes y lo ven como un titán de Dios para los últimos tiempos. Lo que vamos a decir a continuación no se inclina en su favor y créame, lidié mucho antes de escribirlo ya que tanto en la trayectoria como en el material de Wilkerson hay cosas muy buenas. Sin embargo, es nuestra obligación examinar a los líderes a la luz del estándar bíblico. Nuestro compromiso es con la verdad de Dios, no con hermanos evangélicos que admiramos . Ya en el pasado reciente vi que los líderes que respetamos pasan a ser vacas sagradas y los evangélicos tenemos tendencia a encubrir sus cosas malas. Caso típico: Hank Hanegraaff. Hace poco sacamos a relucir algunos trapos sucios de su accionar en un artículo sobre la Iglesia Local de Witness Lee. Como algunas páginas contienen mucho y muy buen material de Hank denunciando el Movimiento de Fe y el Carismatismo, se detuvieron de publicar mi artículo. Reitero, nuestro compromiso es con la verdad, no con el hombre. Cuando practicamos el culto a la personalidad, muchas veces somos cegados para no ver los errores de la figura que hemos exaltado. Dios juzgue.

David Wilkerson ha dicho al comienzo de este año (2009):

He sido obligado por el Espíritu Santo a enviar este mensaje urgente a todos en nuestra lista de correo, amigos y obispos que conocemos en todo el mundo. UNA CALAMIDAD QUE SACUDIRÁ AL MUNDO ENTERO ESTÁ PRONTA A SUCEDER. SERÁ TAN ATERRADORA, QUE TODOS VAMOS A TEMBLAR – AÚN LOS MÁS DEVOTOS ENTRE NOSOTROS.

Una vez que ya nos hizo esconder debajo de la cama, Wilkerson agrega:

Por diez años yo he estado advirtiendo que mil fuegos arderán en la ciudad de Nueva York. Engullirá a toda el área, incluyendo a Nueva Jersey y Connecticut. Las ciudades principales en toda América experimentarán disturbios e incendios – como vimos que sucedió en Watts, Los Ángeles, años atrás. Habrá disturbios y fuegos en ciudades en todo el mundo. Habrá saqueos – incluyendo a Times Square, y la ciudad de Nueva York. Lo que estamos experimentando ahora no es una recesión, ni siquiera una depresión económica. Estamos bajo la ira de Dios.

¿Cuál es el problema con esta visión? El problema reside en las visiones anteriores. Aparentemente, Wilkerson sufre del síndrome de piromanía reprimido y tiene la costumbre de anunciar cosas que nunca ocurren. En el libro “La Visión” (1973) anunció que los EEUU sufrirían serias calamidades en un futuro cercano. En varias partes del libro afirma que sus visiones serían realidad en el correr del siguiente decenio. He aquí algunas de sus predicciones que la página Rapture Ready y otras ponen a nuestra disposición (me tomé la libertad de agregar algunos comentarios entre paréntesis):

La marihuana sería legalizada (le erró por unos cuantos años).
La danza nudista sería cosa común en las iglesias (a juzgar por la escasa asistencia a las iglesias, esto aun no ha ocurrido).
Evangelistas de Satanás saldrían a las calles a testificar a la gente (no hay necesidad de esto, la televisión, el cine y la industria de la música están haciendo muy buen trabajo).
Pandillas de homosexuales circularían por las calles violando gente a voluntad (o haciéndose violar más que nada).
Una nueva droga sería inventada para que los adolescentes fueran más sexualmente activos (como si se necesitara).
El movimiento ecológico caería bajo severa crítica (ésta sí es para reírse).
Tormentas con grandes piedras de granizo matarían miles de gente y causarían pérdidas masivas (no pasó).
El dólar colapsaría (no pasó).
Una gran hambruna vendría sobre América (no pasó).
(http://www.raptureready.com/nm/240.html)

Este es un récord perfecto, de 9 erró 9. Durante los siguientes dos decenios, Wilkerson continuó enviando mensajes a sus suscriptores anunciando mil y un cataclismos y desdichas a ocurrir prontamente (es como un trabajo para él). En Septiembre 7 de 1992 Wilkerson se despachó con este presagio:

“He tenido visiones recurrentes de más de 1,000 incendios a la vez en Nueva York. ¡Estoy convencido de que disturbios raciales estallarán pronto! Nueva York es un barril de pólvora a punto de explosionar … los cortes de asistencia social van a ser la chispa que enciende la mecha … 100.000 hombres furiosos se lanzarán a las calles … la Guardia Nacional tendrá que intervenir para restaurar el orden. Nueva York verá tanques de guerra en sus calles … Las iglesias cerrarán sus puertas por un tiempo porque salir a la calle será muy peligroso. Incendios arderán por todos lados”.

¿La fecha dada por Wilkerson para el cumplimiento de esta profecía? 1993. Ahora parece que la ha reciclado para el futuro cercano. Típica estratagema de los que se llaman profetas. No solamente sus profecías no se han cumplido en el lapso de tiempo que él vaticinó, sino que muchas de sus predicciones son tan ambiguas y generales que hasta yo las puedo hacer. Ejemplos de su libro en 1973, tomados de http://asterisktom.xanga.com/696645834/answering-objections-to-my-wilkerson-articles/ Algunos comentarios son nuestros:

1) “Una recesión mundial causada por una confusión económica.”

La verdad es que desde 1973 he visto múltiples recesiones y las ha habido desde antes. Hasta un estudiante de economía de primer año puede vaticinar algo así – no se necesita un profeta. ¿Confusión económica? Definición, pastor Wilkerson, por favor.

2) “Se dará un paso fundamental hacia un sistema monetario mundial unificado”. Hace 100 años que se trata de hacer esto. Recién ahora, 36 años después del libro de Wilkerson se ven pasos más decididos. ¡Vaya profecía! La veían hasta los ciegos.

3) “Habrá grandes terremotos” – “Habrá una gran hambruna”.

Esta es la clase de profecía que hace ver a los cristianos como grandes tarados. Yo no tengo problemas con alguien que hable de estas cosas relacionándolas con las palabras de Cristo en Mateo 24, pero tratar de llevarse el crédito anunciando esto como profecía propia es el colmo.

4) “Una avalancha de inmundicia y un bautismo de suciedad en América”. “El sexo y lo oculto se mezclarán”.

¡Chocolate por la noticia! No veo nada extraordinario en esto. Sabemos que el mundo irá de mal en peor, cualquiera puede citar decenas de versos bíblicos que lo anuncian. ¿Sexo y ocultismo? Una simple revisación de la Biblia y un estudio de las religiones paganas no arrojan ninguna sorpresa en el tema, ambos pecados siempre van de la mano. Hermano Wilkerson, disculpe, pero le falta originalidad. ¿Desde cuándo América, o cualquier otro país, fueron castos?

5) “Rebelión en los hogares” – Aristóteles ya hablaba de esto.

6) “Una persecución fiera contra los cristianos verdaderamente llenos del Espíritu que aman a Cristo”. “Surgirá una iglesia mundial consistente de la union entre protestantes liberales y el catolicismo romano, y usarán a Cristo de nombre solamente.”- Otra vez la burra al trigo, como dice el mexicano. Estas tendencias ya están profetizadas en la Biblia. Es de esperar que usted no necesite que le den los versos bíblicos.

Todo este tipo de profecías y visiones fallidas traen desprestigio sobre los evangélicos. Yo sé que esta clase de artículo traerá muchos comentarios negativos, sobre todo porque estoy criticando a un hombre cuyos sermones tienen muy buenos puntos. Lamentablemente, es nuestro mandato bíblico denunciar el error, sobre todo aquel error que trae vergüenza sobre el nombre de Cristo.

Enseñanzas

En cuanto a las enseñanzas de Wilkerson diremos que son esencialmente ortodoxas, eventualmente salpicadas por excentricidades preocupantes como las siguientes.

Dos Pentecosteses

“La iglesia de Dios de los últimos tiempos … será aun mayor que ésa (la iglesia del primer siglo) … más grande, poderosa, y aun una revelación más grande de Jesús. Una unción mayor del Espíritu, como nunca, aun más grande que en Pentecostés … como lo veo, ¡el evangelio de Jesucristo no ha sido plenamente predicado en esta generación!” (God’s Vision for the Last Day Church 5-23-94)

¿No es esto extraño? La Biblia no anuncia eso. Por el contrario, si algo dice de los últimos días es que la confusión y la apostasía reinarán. Estos ilusos que predican y esperan un gran avivamiento serán defraudados cuando la realidad les abofetee.

El Evangelio de la Angustia

En un reciente video que reproduce parte de un sermón de Wilkerson, titulado “Un llamado a la angustia”, escuchamos expresiones como: ¿Qué ha pasado con la angustia en la casa de Dios? – Angustia es extremo dolor y aflicción – profundo dolor—profundo pesar – Todas las verdaderas pasiones nacen de la angustia – Todas las verdaderas pasiones por Cristo vienen de un bautismo de angustia, y muchas más por el estilo. (http://www.youtube.com/watch?v=kVX0GtLxRjE)

Esta obsesión por la angustia es más que alarmante. Si bien hay un lugar y tiempo para angustiarse en la vida de todo cristiano, una fijación con el tema como la de Wilkerson no es sana. Este es un tema difícil de enfocar porque tiene mucho de subjetivo, pero su obsesión con llanto, dolor, pesar, angustia, agonía y aflicción tiene un gran parecido con el “arrepentimiento verdadero” de los encuentros del G12, donde los participantes deben diluírse en lágrimas para que su arrepentimiento sea válido frente a Dios. Esta campaña agobiante de Wilkerson promoviendo la angustia, si bien es anunciada en el contexto del arrepentimiento por nuestros pecados y la situación de la iglesia y el mundo de hoy, llevada al extremo tiene el potencial de eliminar el gozo de la vida cristiana. Al mismo tiempo está conectada con lo que hace muchos años Wilkerson expresó en su libro Hambriento por más de Jesús. Wilkerson escribió que el sufrimiento personal y la purificación es el camino “para ganar su Amor eterno” y “ganar su corazón” (Hungry for More of Jesus, –David Wilkerson. Chosen Books, Copy 1992 ISBN 0-8007-9200-9, pp. 30-31). Si usted estaba buscando algo radicalmente antibíblico, no vaya más lejos, aquí lo tiene.

Un llamado a la cordura

Wilkerson, a pesar de haberse distanciado en el pasado de Brownsville y la Bendición de Toronto (o la bendición que ‘ataranta’), al igual que de otros carismáticos trastornados, conserva vestigios de sus chifladuras. La influencia de Kathryn Kuhlman y Hannah Hurnard que permanece aun subyacente en su teología, la doctrina de los cinco ministerios, su teología “Kingdom Now”, sus inclinaciones visionarias y los reportes alarmantes que surgen de su Escuela de Ministerio Sion, deberían ser suficientes para tener cuidado con mucho de su parloteo.

Mi recomendación es que aquellas páginas de internet, aun aquellas que dicen poner énfasis en la apologética y la sana doctrina, se abstengan de promocionar sus escritos, sermones y videos por el peligro latente en ciertas enseñanzas que pueden confundir al pueblo de Cristo. Hay mucha cizaña en la bolsa de trigo.<>

DILUVIO UNIVERSAL

DILUVIO UNIVERSAL

Historia Bíblica

diluvio

istoria Bíblica
Una vez que el pecado entró en la humanidad, la maldad se multiplicó a medida que los hombres se multiplicaron. Con dolor, Dios decidió aniquilar gran parte de la creación, pero no sin antes señalar un plan de salvación. Noé, quien fue la excepción en medio de la generación corrupta, llegó a ser el personaje redentor en este juicio divino (Gn 6.1–8; Lc 17.27).
Dios le da instrucciones a Noé para construir una enorme embarcación de ciento treinta y siete metros de largo, veintitrés de ancho y catorce de alto aproximadamente (® Codo), que para acabarla necesitó cien años. A la vez que trabajaba como constructor, Noé predicaba un mensaje urgente de arrepentimiento (1 P 3.20), que lamentablemente nadie creyó en aquella ocasión.
Concluido su trabajo, y según la orden divina, Noé metió en el arca ejemplares de todo animal de la tierra: siete parejas de cada uno de los animales limpios y una de los inmundos. Entraron también Noé, su esposa, sus tres hijos y las esposas de estos, y luego «fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas» (Gn 7.11).
Al cabo de ciento cincuenta días la lluvia cesó (Gn 8.2) y Dios se acordó de Noé. El patriarca se salvó por gracia y en muestra de gratitud ofreció a Dios un sacrificio sobre un altar (Gn 8.20). Dios prometió, entonces, que nunca más destruiría la tierra con agua y como señal de esta promesa puso su arco en el cielo (Gn 8.20–22; 9.12–17; ® Arco iris).
Aunque la historia bíblica no es un relato propiamente científico según nuestro moderno entendimiento, de sus detalles algunos creen entender que el diluvio fue algo más que una magna inundación. Las edades de los hombres cambiaron una vez pasado el diluvio, tal vez por un cambio en la órbita del mundo; Génesis 7.11 parece implicar un fenómeno cósmico, y la afirmación de que «las aguas crecieron» y luego permanecieron sobre la tierra (Gn 7.24; 8.11) parece recordar el mundo primitivo completamente líquido (Gn 1.2, 9).
Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Una vez que el pecado entró en la humanidad, la maldad se multiplicó a medida que los hombres se multiplicaron. Con dolor, Dios decidió aniquilar gran parte de la creación, pero no sin antes señalar un plan de salvación. Noé, quien fue la excepción en medio de la generación corrupta, llegó a ser el personaje redentor en este juicio divino (Gn 6.1–8; Lc 17.27).

Dios le da instrucciones a Noé para construir una enorme embarcación de ciento treinta y siete metros de largo, veintitrés de ancho y catorce de alto aproximadamente, que para acabarla necesitó cien años. A la vez que trabajaba como constructor, Noé predicaba un mensaje urgente de arrepentimiento (1 P 3.20), que lamentablemente nadie creyó en aquella ocasión.

Concluido su trabajo, y según la orden divina, Noé metió en el arca ejemplares de todo animal de la tierra: siete parejas de cada uno de los animales limpios y una de los inmundos. Entraron también Noé, su esposa, sus tres hijos y las esposas de estos, y luego «fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas» (Gn 7.11).

Al cabo de ciento cincuenta días la lluvia cesó (Gn 8.2) y Dios se acordó de Noé. El patriarca se salvó por gracia y en muestra de gratitud ofreció a Dios un sacrificio sobre un altar (Gn 8.20). Dios prometió, entonces, que nunca más destruiría la tierra con agua y como señal de esta promesa puso su arco en el cielo (Gn 8.20–22; 9.12–17).

Aunque la historia bíblica no es un relato propiamente científico según nuestro moderno entendimiento, de sus detalles algunos creen entender que el diluvio fue algo más que una magna inundación. Las edades de los hombres cambiaron una vez pasado el diluvio, tal vez por un cambio en la órbita del mundo; Génesis 7.11 parece implicar un fenómeno cósmico, y la afirmación de que «las aguas crecieron» y luego permanecieron sobre la tierra (Gn 7.24; 8.11) parece recordar el mundo primitivo completamente líquido (Gn 1.2, 9).

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

La Arqueología Y El Diluvio

Wooley descubrió en Ur un depósito de arena de tres metros de profundidad en el nivel que corresponde al 4000 a.C., y se han encontrado depósitos semejantes en Kis, Fara y Nínive, pero debido a que las edades de estos hallazgos no concuerdan entre sí, no pueden considerarse como pruebas del diluvio de Noé.

En Mesopotamia se han encontrado versiones del diluvio tales como las epopeyas del Gilgamés, Atrahasis y Ziusudra, pero las diferencias entre estas y la historia bíblica son mayores que las semejanzas. El diluvio mismo, por ejemplo, es resultado del capricho de los dioses, los cuales son numerosos “como las moscas”. De esta manera, en vez de pensar que el autor bíblico copió de la tradición mesopotámica, sería mejor postular un origen común que se refleja más correctamente en la Biblia.

La Antropología Y El Diluvio
Además de las historias antiguas de los sumerios y los babilonios, existen en muchas partes del mundo leyendas acerca de un diluvio: 13 en Asia, 4 en Europa, 9 en Australia y Polinesia, y 37 en las Américas. Las cuentan entre los esquimales, en Tierra del Fuego, en el Perú, Brasil y América Central; en Grecia, India, Tíbet y China. Se cree que debido a las proporciones de esta catástrofe no se ha podido borrar de la memoria de la humanidad y que a medida que la humanidad ha aumentado, esta historia se ha difundido.

DIVISIÓN DEL AÑO EN EL RELATO DEL DILUVIO
Días
Llueve 40 días (7.21)                                                                      40
Aguas crecen y prevalecen (24)                                               110
Bahan hasta encallarse el arca (8.5)                                         74
Noé espera 40 días, suelta el cuervo (6)                                40
Espera una semana, suelta la paloma (10)                              7
Suelta la paloma por segunda ves (10)                                     7
Esta vez la paloma no vuelve (12)                                              7
Noé quita la cubierta del arca (13)                                          29
Desembarcan (14)                                                                          57
Total de días en el arca                                                              371

Dificultades En El Relato Del Diluvio

No es de extrañar que haya dificultades textuales. Cuando se compara la historia bíblica con la babilónica, o con las otras, no se puede menos que admirar el alto tono moral y espiritual de aquella y la claridad de los detalles del relato acerca de Noé.

Muchos conjeturan un texto compuesto de dos tradiciones (J y P), pues hay muchas repeticiones y algunas discrepancias. Sin embargo, esta explicación enfrenta muchas dificultades

La aparente discrepancia en los datos cronológicos del diluvio desaparecen si entendemos que el final del cap. 7 de Génesis resume los resultados de los cuarenta días de lluvia mencionando los ciento cincuenta días, y el cap. 8 empieza inmediatamente después de los cuarenta días, mencionando de nuevo los ciento cincuenta días. Así, el año (meses de treinta días) y diez días se divide según se indica en la tabla al pie de esta página.

Diferentes opiniones se contraponen en cuanto al alcance del diluvio y muchos factores científicos hacen difícil pensar en un diluvio universal. La superficie de la tierra no aguantaría tanta agua, hay falta de evidencia geológica, muchos fósiles humanos antiguos se han hallado muy esparcidos, y algunas especies de animales solo se han encontrado en áreas remotas como Australia. Además, el lenguaje bíblico bien puede interpretarse en sentido relativo indicando un diluvio local o limitado.

Por otro lado, algunos creen que la existencia de mastodontes congelados en los hielos de Siberia y Alaska comprueba que hubo una inundación repentina con un trastorno catastrófico del clima. Ven la posibilidad de un diluvio universal en la edad posglacial cuaternaria o aun en las edades glaciales. Además, las universales tradiciones del diluvio tienen en común la destrucción total de la humanidad y el reinicio de la cultura. Esta idea se puede asociar con un diluvio local si la humanidad no se había extendido, o si la edad del hielo reconcentró a la población en un área. Sin embargo, no existen suficientes datos para asumir una actitud dogmática sobre el alcance geográfico del diluvio.

DILUVIO
Inundación con agua provocada por Dios en la época de Noé para destruir toda la humanidad, salvo unos cuantos miembros elegidos, de sobre la tierra (Gn. 6–8). La palabra que se usa en el ATAT Antiguo Testamento para describir el fenómeno es mabbuÆl, vocablo de derivación desconocida, y como la única otra ocasión en que se lo usa fuera del relato de Gn. 6–11 es en el Sal. 29.10, se debe interpretar que su significado es el de un diluvio cataclísmico tal como el que se describe en Génesis. En la LXXLXX Septuaginta (vs. gr. del AT) mabbuÆl se traduce kataclysmos, y esta es la palabra que se emplea en el NTNT Nuevo Testamento (Mt. 24.38–39; Lc. 17.27; 2 P. 2.5) para describir el mismo acontecimiento.

a. La razón del Diluvio

Cuando Dios vio que el hombre vivía constantemente planeando y haciendo el mal (Gn. 6.5), con toda justicia resolvió destruirlo (6.1–7). Pero *Noé era hombre justo, de modo que él y su familia inmediata habían de escapar para iniciar un nuevo comienzo.

b. La preparación

Gn. 6.3 y 1 P. 3.20 indican que por la longanimidad de Dios habría 120 años de plazo antes de la llegada del diluvio. Durante ese período Dios mandó a Noé que construyera un *arca, y le dio instrucciones precisas para su construcción. También anunció que haría un pacto con Noé (6.18; véase g, inf.inf. infra (lat.), abajo).

c. Los ocupantes del arca

Ocho personas, Noé, sus tres hijos, Sem, Cam, y Jafet, y sus cuatro mujeres, fueron preservadas en el arca (Gn. 6.18; 7.7, 13; 2 P. 2.5). También entraron al arca dos miembros, macho y hembra, de cada división (según su género, méÆn, no necesariamente “especie”; * Creación, II.d) del reino animal, incluyendo aves (6.19–20; 7.8–9, 14–15), y además de estos hubo doce animales adicionales, seis machos y seis hembras, de cada especie limpia, presumiblemente para alimento y sacrificio (7.2–3; algunos comentaristas interpretan las cifras como siete, más bien que catorce en total de cada una). También se almacenó a bordo alimento vegetal para todos estos ocupantes del arca. No se hace mención alguna de seres marinos, pero pueden estar incluidos en la frase “de todo lo que vive, de toda carne” (6.19), y pueden haber sido acomodados fuera del arca.

d. El diluvio

Cuando Noé y sus acompañantes hubieron entrado en el arca Dios lo cerro tras ellos (7.16) y soltó las aguas. El diluvio ocurrió en forrna de lluvia (7.4, 12), y de tal fuerza que dice la Biblia que “las cataratas de los cielos fueron abiertas” (7.11), metáfora sumamente descriptiva por cierto. El nivel de las aguas también se elevó desde abajo, “fueron rotas todas las fuentes del grande abismo (tƒhoÆm)” (7.11), pero esto podría ser una declaración metafórica, como lo sugiere el uso de la palabra tƒhoÆm, que generalmente aparece en pasajes poéticos, de modo que no resulta provechoso buscar referencias a fenómenos geológicos aquí.

e. La cronología del diluvio

Noé entró en el arca el 17º día del 2º mes de su 600º año (7.11), y la tierra se secó el día 27 del 2º mes de su 601º año, de manera que, contando 30 días por mes, el diluvio duró 371 días. La lluvia cayó durante 40 días (7.12), y las aguas siguieron subiendo durante 110 días más (7.24) = 150; luego las aguas decrecieron durante 74 días (8.5) = 224; 40 días más tarde Noé despachó el cuervo (8.6–7) = 264; 7 días después despachó la paloma (8.8, con el significado de “otros siete días” en 8.10) = 271; la mandó nuevamente 7 días más tarde (8.10) = 278; y por tercera vez 7 días después (8.12) = 285; Noé retiró la cubierta del arca 29 días más tarde (8.13 con 7.11) = 314; y la tierra se secó finalmente 57 días después (8.14) = 371 días en total.

f. La amplitud del diluvio

Se declara claramente que todo (6.17), incluyendo el hombre (6.7; 7.21) y las bestias (6.7, 13, 17; 7.21–22), debía ser arrasado por el diluvio, pero se puede argumentar que estas categorías están limitadas por las referencias locales: sobre la tierra (<‡d_aµmaÆ; 7.4, 23). <‡d_aµmaÆ estaría determinada por las dos palabras anteriores; de modo que es posible que un diluvio de severidad sin precedentes pudiera satisfacer dichas condiciones sin llegar a cubrir toda la superficie del globo. El argumento de que un diluvio así haría innecesaria la preservación de animales podría resolverse mediante la sugestión de que si estaba comprendida toda la zona ambiental con su propia fauna individual, una medida como la mencionada sería efectivamente necesaria. La afirmación de que todas las altas montañas (har) bajo todos los cielos fueron cubiertas (7.19–20), y de que cerca del final del diluvio se comenzaron a ver nuevamente (8.5), se interpreta en este esquema como un fenómeno debido a la nubosidad y la niebla que deben haber acompañado al cataclismo. Esta interpretación favorece la idea de un diluvio limitado, pero el texto también permite interpretarlo como un diluvio universal, y el dogmatismo no resulta razonable en ninguno de los dos casos. La enseñanza teológica de la Biblia se ha interpretado tradicionalmente en el sentido de que todos los hombres excepto Noé y su familia fueron destruidos.

g. El final del diluvio

Dios se acordó de Noé, e hizo que las aguas decrecieran constantemente hasta que el arca vino a descansar en las montañas de Urartu (* Ararat). A fin de determinar si era conveniente desembarcar Noé despachó primeramente un cuervo, el que probablemente podía alimentarse de carroña, y posarse en el techo del arca (8.7), y luego una paloma, la que en el segundo intento volvió con una hoja de olivo, lo cual tal vez indicaba que las aguas habían decrecido lo suficiente como para que las estribaciones de las montañas, donde crece e olivo, se secaran, y que por lo tanto hubiera alimento suficiente para los animales (8.8–11). La tercera vez que la mandó la paloma ya no volvió (8.12), de modo que Noé consideró que había llegado el momento de salir del arca, y esto fue lo que Dios le mandó que hiciese. Entonces Noé ofreció sacrificios valiéndose de todos los animales y aves limpios (véase c, sup.sup. supra (lat.), arriba), y Dios juró que no volvería a mandar un diluvio sobre la tierra 8.21–22; Is. 54.9), bendijo a Noé y sus hijos (9.1), y confirmó su decision mediante un pacto (9.11), cuyo símbolo fue el arco iris en las nubes (9.13–17)

h. Paralelos cuneiformes

Entre los documentos cuneiformes excavados en el Cercano Oriente se han encontrado relatos acerca de un diluvio. Una tablilla sumeria de Nippur en el SS sur de Babilonia relata que el rey Ziusudra fue advertido del hecho de que los dioses habían decretado un diluvio para destruir la humanidad, y que se le dijo que construyese un gran barco en que pudiese escapar. Esta tablilla fue escrita ca.ca. circa (lat.), aproximadamente, alrededor de del 1600 a.C.a.C. antes de Cristo, pero el relato probablemente ya era conocido en la Mesopotamia muchos siglos antes. El hecho de que hubo una inundación devastadora constituye parte de la tradición histórica y literaria de Sumer. Copias incompletas de la Épica de Atrabhasis hechas ca.ca. circa (lat.), aproximadamente, alrededor de 1630 a.C.a.C. antes de Cristo y que circularon ampliamente durante siglos posteriores, contenían un relato acadio (era conocido en *Ugarit). Este relato describe un diluvio enviado por los dioses para destruir al hombre luego de que intentos anteriores de controlarlo fracasaran. El piadoso Atrahasis fue advertido por el dios-creador Enki (o Ea) a fin de que construyese un barco y escapase con su familia, sus bienes, y sus animales. Después de siete días de diluvio el barco quedó varado. Atrahasis ofreció un sacrificio a los dioses que se reunieron como moscas alrededor del mismo. Los dioses se arrepintieron de lo que habían hecho, y reinstituyeron la sociedad humana imponiendo la condición de la culpa y el castigo individuales. La famosa Historia del diluvio de origen babilónico, que forma parte de la tablilla XI de la más extensa Épica de Gilgamés, proviene principalmente de esta obra. Es una copia de la misma, que fuera excavada en Nínive unos 20 años antes, la que fue identificada en el MBMB Museo Británico en 1872 por George Smith. En esta versión el héroe, llamado Uta-napistim, y una vez Atrahasis, le describe a Gilgamés cómo adquirió inmortalidad después de sobrevivir al diluvio. Cuenta la misma historia que la Épica de Atrahasis, con algunos detalles que no han sido conservados en este último relato. Notable entre ellos es el hecho de que el barco descansó sobre el mte.mte. monte Nisir (en el NONO noroeste de Persia), y el envío, sucesivamente, de una paloma, una golondrina, y un cuervo, y el que los ocupantes del barco desembarcaron cuando el cuervo no volvió. Estos relatos cuneiformes evidencian semejanzas con Gn. 6–9, hecho que se explica posiblemente por ser referencias comunes a un acontecimiento histórico verídico. La gran cantidad de elementos toscos en las versiones cuneiformes sugieren que las mismas son menos fidedignas que la versión bíblica.

i. Fuentes

Muchos eruditos consideran que el relato del diluvio en Gn. 6–9 se compone de dos fuentes, JJ yahvista (Yahvista) y PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly) (Sacerdotal), entretejidos por un redactor tardío, que realizó su tarea después del retorno del exilio. Según esta teoría, las tradiciones orales primitivas fueron reunidas y luego escritas en el “documento” denominado JJ yahvista en el curso de unos cuantos siglos, comenzando en la época de la monarquía antigua. La otra fuente (PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly)) fue el resultado de varios siglos de tradiciones de los sacerdotes pertenecientes a la época de David, que fueron escritas entre, quizá, el año 500 a.C.a.C. antes de Cristo y la época de Esdras, valiéndose, en el caso de secciones tales como la que trata del diluvio, de las tradiciones babilónicas tal como fueron aprendidas durante el exilio. Se consideran pruebas a favor de las dos fuentes, criterios tales como el uso de dos nombres para la divinidad, yhwh en JJ yahvista y

Sin embargo, estos asuntos son susceptibles de otras explicaciones, y la unidad del relato del diluvio surge de las declaraciones coincidentes en cuanto a la causa del mismo (Gn. 6.5–7, JJ yahvista, 11–13, P), el propósito del mismo (Gn. 6.7, JJ yahvista, 13, 17, PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly); 7.4, JJ yahvista, 21, PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly), 22–23, JJ yahvista; 8.21, JJ yahvista), y la salvación de un remanente representativo (Gn. 6.8, JJ yahvista, 18–20, PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly); 7.1–3, 7–9, JJ yahvista, 13–16a, PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly), 16b, JJ yahvista; 8.16–19, P).

j. La arqueología y el diluvio

Las excavaciones en Ur, Kis, Warka, y Fara en el SS sur de la Mesopotamia han puesto al descubierto indicios de la existencia de inundaciones serias. Los excavadores de los dos primeros sitios, Sir Leonard Woolley y S. H. Langdon, creían que dichos vestigios estaban relacionados con el diluvio bíblico. Esto no es probable, empero, puesto que los niveles de las inundaciones en los cuatro sitios no datan todos de la misma época, y en cada caso se explican más fácilmente como debidas a la inundación de ríos en medida inusual. Más todavía, la más antigua, la de Ur, no es probable que haya ocurrido mucho antes del 4000 a.C.a.C. antes de Cristo, fecha que aparece ya bastante avanzada la secuencia continua de culturas prehistóricas en el Cercano Oriente, y para la que no existen señales de interrupción en otras partes. Si se considera que un diluvio local serio en la llanura mesopotámica es todo lo que se quiere dar a entender en el relato bíblico, alguno de los depósitos diluviales que se encuentran en los sitios mencionados puede considerarse como prueba de la misma; pero si, como parece ser probable, lo que se registra en Génesis es un acontecimiento mucho más serio, las pruebas existentes en la Mesopotamia tienen que considerarse como inaplicables.

k. La geología y el diluvio

No se conocen pruebas geológicas indudables del diluvio bíblico. Muchos fenómenos se han mencionado, sin embargo, en el pasado, y particularmente en el ss.ss. siglo(s) XIX, como pruebas de una inundación seria. La mayoría de los mismos se explican en la actualidad más fácilmente como vestigios de la acción glacial de la era glacial cuaternaria. No obstante, con la era glacial estaban asociados ciertos cambios, tales como variaciones del nivel del mar debidos al encierro y a la liberación de agua en los glaciares, y el hundimiento y surgimiento de masas de tierra en concordancia con el aumento y la reducción del peso del hielo sobre las mismas, que bien pueden haber producido efectos tales como los que describe el relato bíblico. La finalización efectiva de la última glaciación puede fecharse alrededor del año 10.000 a.C.a.C. antes de Cristo, de modo que podría ser que a Noé y sus contemporáneos corresponda asignarles una antigüedad de esta magnitud.

No hay pruebas seguras, empero, y cualquier esquema destinado a ubicar los acontecimientos descriptos en Génesis en su marco histórico real no puede menos que ser provisional.

Bibliografía. °A. Parrot, El diluvio y el arca de Noé, 1962; A. Pacios, “Diluvio”, °EBDM°EBDM Enciclopedia de la Biblia (en 6 t(t).), dirigida por A. Díez-Macho y S. Bartina, 1965, t(t).t(t). tomo(s) II, col. 927–938; J. B. Pritchard, La arqueología y el Antiguo Testamento, 1962, pp.pp. página(s) 194–243; S. N. Kramer, La historia empieza en Sumer, 1974, pp.pp. página(s) 218–224; W. F. Albright, De la edad de piedra al cristianismo, 1959, pp.pp. página(s) 1445; C. F. Peiffer, “Gilgamesh, Epopeya de’, °DBA°DBA C. F. Pfeiffer, Diccionario bíblico arqueológico, eds. J. T. Poe, trad. del ing. por R. Gama, 1982, pp.pp. página(s) 317–320; G. von Rad, Teología del Antiguo Testamento, 1976, t(t).t(t). tomo(s) I, pp.pp. página(s) 206–217; id.id. idem (lat.), el mismo autor, El libro de Génesis, 1977, pp.pp. página(s) I50-156; S. Muñoz-Iglesias, Introducción a la lectura del Antiguo Testamento, 1965, pp.pp. página(s) 93–122; W. Keller, Y la Biblia tenía razón, 1956, pp.pp. página(s) 38–54; D. Kidner, Génesis, 1985, pp.pp. página(s) 113–120.

General: A. Parrot, The Flood and Noah’s Ark, 1955; A. Heidel, The Gilgamesh Epic and Old Testament Parallels², 1949, cap(s).cap(s). capítulo(s) IV. Sección h: J. C. Whitcomb y H. M. Morris (eds.eds. edición, editor(es), editado), The Genesis Flood, 1961; W. G. Lambert y A. R. Millard, AtrahÉasé÷s. The Babilonian Story of the Flood, 1969; ANETANET J. B. Pritchard, Ancient Near Eastern Texts, 1950; ² 1965; ³ 1969, pp.pp. página(s) 72–99, 104–106; DOTTDOTT D. W. Thomas (eds.), Documents of Old Testament Times, 1958, pp.pp. página(s) 17–26. Sección i: O. T. Allis, The Five Books of Moses, 1943, pp.pp. página(s) 95–99; G. Ch. Aalders, A Short Introduction to the Pentateuch, 1949, pp.pp. página(s) 45–47. Sección j: M. E. L. Mallowan, Iraq 26, 1964, pp.pp. página(s) 62–82; R. L. Raikes, Iraq 28, 1966, pp.pp. página(s) 52–63. Sección k: J. K. Charlesworth, The Quaternary Era, 2, 1957, pp.pp. página(s) 614–619.

T.C.M.T.C.M. T.C. Mitchell, M.A., SubDirector del Departamento de Antigüedades Asiáticas Occidentales, Museo Británico, Londres, Inglaterra.

Conclusión
Las lecciones espirituales no dependen de pruebas científicas. La historia del diluvio sirve como prototipo del juicio final del mundo y la aparición de un nuevo mundo (2 P 3.5-7). Lo ineludible y repentino del juicio, lo duradero de la fe, la solidaridad familiar, la obediencia, la paciencia de Dios y la acción de gracias se ven gráficamente ilustrados en la historia del diluvio.
La única mención del término diluvio en el Antiguo Testamento, aparte de Gn 6-11, se encuentra en Sal 29.10 (cf. Is 54.9). Sin embargo, las referencias al diluvio son numerosas en el Nuevo Testamento: Mt 24.37s; Lc 17.26s; Heb 11.7; 1 P 3.20; 2 P 2.5.

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Edén

Edén

Introducción:

Como buen Padre amoroso que es nuestro Dios,luego de haber creado a Adán, le preparó como habitación del homre, el huerto del Edén,un hermoso jardín. Encargado de la admistración del huerto, se le confió el disfrute completo de todas las cosas que Dios había provisto abundantemente. Pero el hombre había sio puesto en un estado de prueba, y solo había una restricción puesta por el Señor a fin de manetener su estado de inocencia: el hombre no debía comer del árbol del conocimiento del bien y del mal.

“Había tanta paz y armonía en el Huerto en Edén. Cada necesidad era satisfecha, cada deseo del corazón era cumplido. Los eruditos especulan por cuánto tiempo Adán y Eva disfrutaron la vida en el Huerto, pero en realidad nadie lo sabe con certeza. Yo creo que fue el tiempo suficiente como para que ellos tuvieran una perspectiva clara de las diferencias que experimentarían después de la caída. La vida en el Huerto quedó tan profundamente grabada en la memoria del hombre que ha servido de material para la mitología y ha sido el objeto de muchos libros que se han escrito desde entonces.”[0]

Una lectura alternativa del Genesis y el jardín del Eden…

…Una emanación luminosa, cual un vasto río, manaba de la esfera sensible para la vivificación del cerco organizado; partíase allí y aparecía al exterior según la potencia cuaternaria
multiplicadora, bajo cuatro principios (ríos..)

El nombre del primero de estos principios emanantes, fué Phishon; es decir, la realidad física, el ser aparente; circundaba completamente la tierra de Hawilah, la energía virtual, origen del oro. Y el oro de aquella tierra, emblema del reflejo luminoso, era bueno. Era también patria del Bdellio, división misteriosa, y de la piedra Shôham, sublimación universal.

El nombre del segundo de estos principios era Gihon, el movimiento formativo; rodeaba completamente la tierra de Choush, el principio ígneo…

El nombre del tercero de dichos principios que manaban, era Hiddekel, el rápido propagador sirviendo de vehículo al principio de la felicidad. El cuarto, en fin, recibió el nombre de Eufrates, a causa de la fecundidad de que era fuente.[1]

Definiciones

Segun el Diccionario de la Real Academia Española:

Edén: (Del hebr. `eden, delicia). 1. m. Paraíso terrenal, morada del primer hombre antes de su desobediencia.2. m. Lugar muy ameno y delicioso.[2]

Región o territorio dentro del cual Yahveh plantó un “huerto” de árboles (Gn 2.8) para morada de (Ver  ADÁN y  Eva)

No se sabe el significado de la palabra hebrea, pero su pronunciación sugiere otra parecida que significa “delicia”, “abundancia”, “gozo”. Esto explica la traducción (Ver  Paraíso en Gn 2.8ss de la LXX (donde el hebreo gan significa “huerto”), y en Is 51.3 de la RV (donde el original reza “Edén”)). Sin embargo, hoy muchos comentaristas niegan que Edén sea nombre propio; lo derivan más bien del sumerio “estepa” y afirman que el huerto estaba ubicado en medio de un llano. La historia posterior del vocablo, no obstante, indica una identificación geográfica precisa. Por su situación en Edén, al huerto real que Dios plantó se le dió el nombre de “huerto de Edén” (Gn 2.15; 3.23s; Ez 36.35; Jl. 2.3). También se le ha llamado “huerto de Dios” (Ez 28.13; 31.8s) y “huerto de Jehová” (Is 51.3).

Aunque parece que Gn 2.10-14 procede de una tradición diferente de la de su contexto, la descripción de cuatro ríos que se originan en una sola fuente que brota del Edén no discrepa de los demás detalles del capítulo. Resulta difícil identificar con precisión dos de los ríos (Ver PISÓN; GIHÓN), aunque es evidente que el autor considera el huerto de Edén como un lugar real, determinado (además de un estado o condición de vida), que se encuentra sobre esta tierra. No hay duda que el tercer río, (Ver  HIDEKEL, designa al Tigris; el cuarto,(Ver ÉUFRATES), es bien conocido.

Los territorios (Ver  HAVILA; CUS; ASIRIA) regados por estos ríos sugieren que Edén estaba ubicado o en el sur de Mesopotamia (Calvino, Delitzch) o en la región de Armenia.

Otras teorías presuponen que el autor tenía nociones vagas e incorrectas de la geografía. Pero, en realidad, es muy difícil interpretar con exactitud lo que dice el autor.Por ejemplo, ¿qué quiere decir “al oriente” (Gn 2.8)?

Algunos entienden que el huerto se plantó en la parte oriental de Edén; otros le atribuyen a la expresión un sentido temporal (por ejemplo, Jerónimo: “al principio”); pero la mayoría sostiene que Edén se hallaba al oriente con respecto al escritor. Sin embargo, Gn 3.24 parece indicar que Edén estaba al occidente (Dios pone la guardia al lado oriental). En fin, lo esencial no es el sitio preciso; el huerto fue una región que abundaba en luz y agua, la mejor parte del mundo y su centro ideal eternamente atractivo al hombre.

En el huerto, lleno de árboles hermosos y fructíferos (Gn 2.9), el hombre debía trabajar (2.15, contrástese 3.17ss). También había ganado, aves y animales domésticos (2.19s; 3.1). Había en medio del huerto dos árboles misteriosos: el de la “vida” y el de “ciencia del bien y del mal”. Al hombre se le prohibió el segundo. Cuando este desacató la prohibición, perdió también el derecho al primero, así como al resto del huerto (3.22ss). Edén simboliza el compañerismo entre Dios y el hombre, interrumpido por la desobediencia cuyo castigo es la mortalidad.[3]

El jard�n del Edén", de Hieronymus BoschEl jardín del Edén”, de Hieronymus Bosch

El Edén (en hebreo עדן) es, según el relato bíblico del libro del Génesis, el lugar donde habría puesto Dios al hombre después de haberlo creado a partir del polvo de la tierra.

  • Y Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Gén. 2:8
  • Tomó, pues, Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase.Gén. 2:15

Etimología de la palabra Edén:

La palabra Edén suele ser utillizado como sinónimo de Paraíso, sin embargo la palabra Paraíso originalmente se refiere a un bello jardín extenso; mientras que Edén, es una palabra de origén acadio (un pueblo de estirpe semita), cuyo significado se refiere a un lugar puro y natural. Así, Edén se refiere más bien a una región geográfica, mientras que el Paraíso se refiere a un lugar más específico (un huerto o jardín situado en la parte oriental de dicha región).

Descripción e historia

En la Biblia se indica que el Edén es un huerto o jardín que habría existido (al oriente), indicando su existencia en una región que se hallaría en el Oriente Medio. Igualmente se dice que de él salía un río que se dividía en cuatro, llamados: río Pisón, que se dice, rodeó toda la tierra de Havila; el río Gihón, que habría rodeado toda la tierra de Cus; el río Hidekel (río Tigris); que iría al oriente de Asiria; y el río Éufrates.

En el jardín del edén Dios habría colocado dos árboles especiales, llamados el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida; y, además, en este huerto, Dios habría colocado a Adán y Eva, para que vivieran.

En este lugar, Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada.

Aquí también Adán y Eva desobedecieron a Dios y comieron la fruta del Árbol de la ciencia del bien y del mal. Fueron maldecidos por su desobediencia: él trabajaría con el sudor de su frente, ella daría a luz con dolor y la culebra reptaría.

Luego fueron expulsados para evitar que el hombre alcanzara la vida eterna, pues ya tenía conocimiento del bien y mal al igual que la mujer provocó al hombre para que comiera del fruto del conocimiento. Esto está bien explicado en Gén. 3:22-24

  • “El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre.” Gén. 3:22

Por esa razón Adán y Eva serían echados del jardín de Edén.

  • Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.” Gén. 3:24 RV 1960

Para la protección del Edén y el camino hacia del árbol de la vida, La Biblia dice que Dios puso unos querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada ardiente.

El Eden tiene que haber existido.En varios pasajes biblicos se lo nombra. El HUERTO DEL Edén, es el lugar que preparó Dios para que viviera Adán, y del cual fueron expulsados Adán y Eva después de la caída.

I. El nombre

El TMTM texto masorético dice que Dios plantó un huerto en Edén (gan-bƒ>eµd_en; Gn. 2.8), lo que prueba que el huerto no era coextensivo con el Edén, sino que debe de haber sido un espacio dentro del mismo.

La LXXLXX Septuaginta (vs. gr. del AT), la Vg.Vg. Vulgata latina, y comentaristas posteriores han hecho notar que a una persona de habla hebrea el nombre >eµd_en le sugeriría la raíz homófona que significa “deleite”; pero muchos eruditos opinan actualmente que Edén no es nombre propio, sino un nombre común derivado del sumerio edin, ‘planicie, estepa’, tomado quizás directamente del sumerio, o a través del acádico (edinu), lo que indicaría una planicie o región llana como ubicación del huerto.

Por su ubicación en el Edén llegó a llamársele “huerto de Edén” (gan->eµd_en; Gn. 2.15; 3.23–24; Ez. 36.35; Jl. 2.3), pero también se lo denominó “huerto de Dios” (gan-ƒloµhéÆm, Ez. 28.13; 31.9) y “huerto de Jehova” (gan-yhwh, Is. 51.3). En Gn. 2.8ss la palabra gan, ‘jardín, huerto’, y en Is. 51.3 >eµd_en mismo, se traducen paradeisos en la LXXLXX Septuaginta (vs. gr. del AT), que es una voz tomada del antiguo persa (avéstico) pairidaeµza, ‘cercado’, que vino a significar “parque, recreo”, y de este uso proviene el  castellano “paraíso” para el huerto de Edén.

II. Los ríos

Los ríos del Eden son:

1. Río Guihón
2. Rio Pisón
3.Río Tigris
4.Río Eúfrates

El teólogo y traductor bíblico alemán Hans Bruns ofrece esta interesante observación: “Los ríos sirven para indicar que no se trata de un cuento de hadas, sino más bien de algo que efectivamente tuvo lugar aquí en la Tierra.”[4]

Un río salía del Edén, o la planicie, y regaba el huerto, y desde allí se dividía en cuatro brazos (raµ<sûéÆm, Gn. 2.10; avav Authorized Version (King James’), Versión autorizada inglesa de 1611 “cabeceras”). Los eruditos interpretan de diferentes maneras la palabra roµ<sû ‘cabeza, parte superior, principio, como el comienzo de un brazo, como en un delta, que corre aguas abajo, o el nacimiento o empalme de un tributario que va aguas arriba. Cualquiera de las dos interpretaciones es posible, aunque la última es quizás la más probable. Los nombres de los cuatro tributarios o desembocaduras, que evidentemente estaban fuera del huerto, se dan como péÆsûoÆn (Gn. 2.11), géÆhn (2.13), h(2.14), y pƒraµt_ (2.14). Los dos últimos han sido unánimemente equiparados con el *Tigris y el *eyfrates respectivamente, pero las equiparaciones para el Pisón y el Gihón son casí tan diversas como numerosas, desde el Nilo y el Indio hasta tributarios del Tigris en Mesopotamia. No existe un número suficiente de datos que posibilite la identificación precisa de estos dos ríos.

Gn. 2.6 afirma que “subía de la tierra un vapor ((<eµd_,)   el cual regaba toda la faz de la tierra”. Es posible que <eµd_ corresponda al ac.ac. acádico, acadio eduÆ, que a su vez es una palabra tomada del sumerio id, ‘río’, que indica que un río subía o inundaba la zona y proporcionaba irrigación natural. Sería razonable entenderlo como referencia al huerto mismo.

La Biblia dice con respecto a la ubicacion de Eden: [5]

  • “Y del Eden salia un rio para regar el huerto, y de alli se dividia y se convertia en otros cuatro rios.” -Genesis 2:10

Dos de estos se llaman rios Hiddekel y Perath. (Vea: Gen. 2:10-14)
Por ello muchos Cristianos han asumido que el jardin original se localizó en alguna parte de la región de Mesopotamia (en los alrededores del Irak actual) donde fluyen los rios Tigris y el Eúfrates.
Sin embargo, la Biblia registra un devastador Diluvio mundial, muchos siglos después que Adán y Eva fueron echados del Jardín. Los estratos sedimentarios, algunos de kilómetros de espesor, llevan el testimonio mudo de esta convulsión acuosa masiva, que desgarró y enterró el mundo prediluviano para siempre.
Despues del Diluvio, los sobrevivientes (la familia de Noe) se movilizaron a la llanura de Sinar (Sumeria/Babilonia) que es donde encontramos los rios hoy llamados Tigris y Eufrates. Estos por consiguiente no son los mismos rios. Ellos corren encima de las capas depositadas por el Diluvio; sedimentos de piedra que contienen billones de cosas muertas (muertas por el Diluvio). El nombre estos ríos probablemente se tomaron de los rios pre-diluvianos originales, de la misma manera como los colonos de las Islas Británicas aplicaron nombres familiares a muchos lugares en su “nuevo mundo” en América y sud Asia.
Nótese también que la Biblia habla de un río que irrumpe en cuatro. Esto no es lo que se encuentra en el Medio Oriente hoy.
El Jardín fue destruído por el Diluvio. Su ubicación real en el globo terráqueo nunca podrá establecerse. ”

ver

Interpetaciones contemporáneas talmúdicas rabínicas (Cábala), les dan un sentido mistico y alegórico a estos ríos,pero que se alejan totalmente del sentido literal e histórico.

“En el comentario de este autor al pasaje 2:10 y ss, del Gé­nesis, sobre los cuatro ríos que brotaban del Edén, es decir, del Paraíso, la antigua anécdota talmúdica de los cuatro sabios experimenta una variación. El uno, se cuenta aquí, entró en el río Pisón, cuyo nombre se interpreta como pi Soné halajot, que quiere decir ‘una boca que enseña el sentido exacto de la Halajá’. Pisón representa aquí el sentido literal. El segundo entró en el río Guihón, cuyo nombre se refiere a la alegoría. El tercero entró en el yidéquel, nombre que se interpreta como un compuesto de las dos palabras had y cal ‘agudo’ y ‘ágil’, con lo que se quiere indicar la agudeza y la agilidad de la inter­pretación talmúdica del tipo derasa. El cuarto entró en e! río Eúfrates, que es puesto en relación con lo más interno del núcleo, la médula de donde brota el germen de la vida, el que —en otras palabras— está siempre descubriendo y desarrollando nuevos misterios. Ben-Zomá y Ben-’Azay llegaron sólo hasta la cáscara y las envolturas internas de la Torá, allí se enredaron y únicamente sacaron prejuicios en aquellos sectores.Solo Aqiba penetró hasta la médula de la Torah,entró sano, y salio sano.”[6]

III. El contenido del huerto

Si tomamos la declaración de Gn. 2.5–6 como indicación de lo que posteriormehte sucedió dentro del huerto, podemos interpretar que se trataba de una extensión de tierra cultivable (sŒaµd_eh, ‘campo’) que Adán debía labrar. Allí debían crecer plantas (sŒéƇh) y hierbas (>eµsŒeb_), lo que quizás deberíamos interpretar como arbustos y cereales, respectivamente.

También había árboles de todas clases, tanto deliciosos a la vista como buenos para comer (Gn. 2.9), y dos en particular en medio del huerto: el árbol de la vida, cuyos frutos harían que el hombre viviese para siempre (Gn. 3.22), y el árbol de la ciencia (Versión moderna (hecha por H. B. Pratt), eds. rev. 1929 “conocimiento”) del bien y el mal, del cual se le había prohibido concretamente al hombre que comiera (Gn. 2.17; 3.3).

Hay muchos puntos de vista sobre el significado de “la ciencia del bien y el mal” en este contexto.

Uno de los más comunes considera que se trata del conocimiento de lo bueno lo malo, pero es difícil suponer que Adán no lo tenía ya, y que si así no hubiese sido, se le habría prohibido adquirirlo. Otros lo relacionan con el conocimiento terrenal que el hombre adquiere con la madurez, y que puede aplicarse tanto al bien como al mal.

Según otro punto de vista la expresión “bien y mal” es un ejemplo de una figura de lenguaje en la que un par autonímico significa totalidad, y por lo tanto, quiere decir “todo”, y en este contexto conocimiento universal. Contra PelagContra Pelag Jerónimo, Contra Pelagium esta teoría está el hecho de que Adán no adquirió conocimiento universal después de comer el fruto prohibido.

Otro punto de vista sostiene que se trataba de un árbol común seleccionado por Dios para poner a prueba la capacidad ética del hombre, que “alcanzaría un conocimiento experimental del bien y el mal, según que obedeciera la prohibición divina o cayera en la desobediencia” (NBC F. Davidson (eds.), The New Bible Commentary, 1953, pp.pp. página(s) 78s) .

Derek Kidner comenta que

“Sobre los muchos árboles mencionados en 9a, véanse arriba las observaciones introductorias de la sección (versículos 8-17).
En 9b cabe el interrogante si los árboles son dos o uno; o si son figurados o literales. Las palabras podrían referirse a un solo árbol, si se tradujera “árbol de vida. . . del conocimiento. . .” como algunos han sugerido. Pero si esto conviene a la expresión de Eva “en medio del huerto” en 3:3 (cf. 2:9 sobre el árbol de la vida), crea un problema insoluble en 3:22. La traducción familiar es correcta: se trata de dos árboles.

Los árboles podrían considerarse metáforas de los respectivos medios (tales como la sabiduría, Pr. 3:18, o la curiosidad desen­frenada, Judas 8) para obtener o la vida o el conocimiento prohi­bido; véase más adelante la discusión acerca del conocimiento del bien y del mal. Sin embargo, por muchos motivos es preferible el sentido literal, por ingenuo que parezca. No son árboles mágicos (porque en el Antiguo Testamento no hay lugar para las fuerzas ciegas, sólo para los actos de Dios), sino sacramentales, en el sentido amplio del término, al ser los medios físicos de una acción espiritual. El fruto, no por sí mismo, sino cumpliendo una función y portando una palabra de Dios, confronta al hom­bre con la voluntad de Dios, particular y explícita, y le da al hombre un decisivo sí o no para expresar con todo su ser.

La ciencia del bien y del mal tal vez se entienda mejor en este contexto  vivo.  Aisladamente   puede   significar  una  cantidad de cosas, muchas de ellas con apoyo bíblico. La frase puede representar el discernimiento moral o estético (p. ej. 1 R. 3:9; Is. 7:15); pero Adán y Eva son considerados como seres moralmente responsables (2:16, 17) y generalmente perceptivos (3:6) ya antes que tocaran el árbol.36 Podría ser un hebraísmo para “todo” (es decir, el hombre no ha de codiciar la omnisciencia); pero en 3:22 no puede significar esto. A menudo se lo ha consi­derado como el despertar sexual, a la luz de 3:7; recientemente R. Gordis sugirió que este árbol ofrece en consecuencia una inmortalidad opuesta a la del árbol de la vida, en la procreación de una familia y una posteridad.

Esto también está expuesto a varias objeciones, incluyendo el hecho de que 3:22a es incom­patible con ello (tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testa­mento el cielo es asexuado), y que Dios instituyó el matrimonio después de prohibir el uso del árbol que se dice lo simboliza. En el contexto, sin embargo, el énfasis cae sobre la prohi­bición más bien que sobre las propiedades del árbol. Se nos muestra como prohibido. Es ocioso preguntar qué podría significar en sí; este fue el error de Eva. Tal como estaba, prohibido, presentaba la alternativa al discipulado: hacerse por uno mismo, luchar por adquirir conocimiento, satisfacciones y valores del mundo creado, desafiando al Creador (cf. 3:6). Más instructivo aún es el resultado del experimento; véase el comentario sobre I 3:7. En todo esto el árbol desempeña su papel por la oportunidad que ofrece, más bien que por las cualidades que posee, como una puerta cuyo nombre anuncia sólo lo que hay más allá de ella. 10-14.” [7]

También había animales en el huerto, ganado (bƒheµmaÆ,  Bestia), y bestias del campo (Gn. 2.19–20), que quizás pueda entenderse como aquellos animales que podían domesticarse. También había pájaros.

IV. Los territorios adyacentes

Tres territorios se mencionan en relación con los ríos. Se dice que el Tigris “va al oriente de Asiria” (qid_mat

V. La ubicación del huerto del Edén

Existen numerosas teorías sobre la ubicación del huerto del Edén. La más común, adoptada por Calvino, p. ej.p. ej. por ejemplo, y en épocas más recientes por F. Delitzsch y otros, considera que el huerto se encontraba en algún lugar del SS sur de la Mesopotamia, y que el Pisón y el Gihón eran canales que conectaban al Tigris y al Éufrates, o tributanos que los unían; o, según otra teoría, el Pisón era el curso de agua entre el golfo Pérsico y el mar Rojo, que circundaba la península arábiga. Estas teorías consideran que los cuatro “brazos” (avav Authorized Version (King James’), Versión autorizada inglesa de 1611 “cabeceras”) de Gn. 2.10 son tributarios que se unían en un caudal principal, que luego desembocaba en el golfo Pérsico; pero según otro grupo de teorías eran brazos que salían de una supuesta fuente común y tratan de ubicar al huerto en la región de Armenia, donde nacen el Eufrates y el Tigris. El Pisón y el Gihón, entonces, se vinculan a varios ríos más pequeños de Armenia y la Transcaucasia, y en algunas teorías por extensión, suponiendo que el autor desconocía la verdadera geografía, con otros ríos como el Indo, y aun el Ganges.

La expresión “en Edén, al oriente” (Gn. 2.8), literalmente “en Edén desde el frente”, podría significar que el huerto se encontraba en la parte oriental del Edén, o que el Edén estaba en el EE este (punto cardinal); elohísta desde el punto de vista del narrador, y algunos comentaristas la consideran como “en Eden en tiempos antiguos”, pero en cualquiera de los casos, al no haber seguridad sobre el significado de las otras indicaciones de ubicación, esta información no puede agregar mayor precisión.

En vista de la posibilidad de que, si el diluvio fue universal (Diluvio), las características geográficas que podrían haber ayudado a verificar el lugar donde estuvo el Edén han sido modificadas, la ubicación sigue siendo desconocida.

Para ubicar el Edén no hay demasiados problemas. Los nombres de los ríos nos indican una vasta área que abarca todo el Próximo Oriente, la cuna de todas las civilizaciones conocidas en la época. Pero ¿y el huerto?

El erudito biblico Dereck Kidner comenta que:

“La frase un huerto en el Edén, al oriente aclara que aquí Edén es una localidad, no un símbolo, aunque la misma forma  hebrea ‘edén significa adecuadamente “deleite”. El nombre pare­ce    relacionado con el sumerio edin(na) (llano, estepa), y los versículos 10-14 entran en detalles para presentarlo como un lugar real, no alegórico o mítico. El huerto (LXX paradeisos, ”pradera”; de ahí el término paraíso) constituía sólo una parte de él; en el comentario sobre 10-14, más adelante, se discute hasta dónde es posible identificar la región.”[8]

Por una parte hay un grupo de hipótesis que lo sitúan al sur de Mesopotamia o en Arabia. Pero no parecería una propuesta afortunada.

Por dos motivos:

a) contradice la fuente bíblica que lo sitúa en la cabecera de los ríos.

b) lo sitúa en zonas desérticas o semidesérticas cuya habitablidad depende de la canalización artificial de los ríos.

Pero parece poco adecuado para un jardín.

Por otra parte hay otro grupo de propuestas que lo sitúa en la antigua Armenia (en lo que hoy es el Kurdistán) o en algún lugar cercano de la Alta Mesopotamia. A mi modo de ver esas propuestas se acoplan mejor con las fuentes, y además permiten una hipótesis añadida muy sugerente relacionada con los inicios de la colonización agraria en Mesopotamia, y es que Urartu (Armenia) está localizada en el Creciente Fértil “real”.

Lo del Creciente Fértil necesita una explicación. Hoy día instintivamente asociamos esas palabras con Mesopotamia y la costa Palestina. Pero el Creciente Fértil realmente se refiere a un arco geográfico situado algo más al norte, en el reborde montañoso donde el cereal silvestre crecía ya en abundancia sin necesidad de cultivo. Es ahí donde aparecen las primeras aldeas y donde tiene lugar la primera revolución neolítica. La colonización de la llanura aluvial mesopotámica es bastante posterior, y siempre en sentido Norte-Sur (con la única excepción de los sumerios, procedentes del Este).

En ese contexto la descripción bíblica bien pudiera ser un recuerdo lejano de ese proceso. El recuerdo de un lugar arbolado donde el cereal crecía solo y no había que canalizar los ríos. Al menos, la hipótesis es bastante sugerente.

Respecto a los rios, Derek Kidenr comenta

“El río, aunque sería un hermoso símbolo de la vita­lidad que mana de suelo sagrado (cf. Sal. 36:8, 9; Ez. 47:1-12;Ap. 22:1, 2), se presenta muy literalmente, con dos de sus cuatro brazos (10), los bien conocidos Tigris (Hiddekel, cf. Dn. 10:4) y Eufrates (14). Estando enumerados estos dos como si se leyera de este a oeste, parecería implícito que los desconocidos Pi­són (11) y Gihón (13) estaban aun más al este, lo cual es con­secuente con el nombre Cus (13), entendido como el territorio cusita al este del Tigris, no como la remota Etiopía (como figura en algunas versiones) que es otra Cus. Havila (11; ¿tierra are­nosa?) está vinculada con Cus en Génesis 10:7, y Cus con Babilonia(10:8, 10) que los cusitas invadieron en un tiempo.40 El área, pues, puede ser una región relativamente compacta, sobre el Golfo Pérsico en el cual desaguan, entre otros, los ríos Tigris y Eufrates. Este golfo, cuyas mareas, según P. Buringh,41 determi­nan “una irrigación y drenaje naturales” de la región del estuario, que lo adecúan para la “vegetación” y “árboles frutales” ya en épocas primitivas, podría ser el “río” del versículo 10 —pues un antiguo nombre del golfo era ñor marratum, río amargo- y los “cuatro brazos” serían las cuatro bocas desde los cuales se trazan aquí los cuatro ríos, aguas arriba, como en una exploración. “[9]

VI. Dilmún

Entre los textos literarios sumerios que se descubrieron a principios de este siglo en Nippur al SS sur de Babilonia se encontró uno que describe un lugar llamado Dilmún, un lugar agradable, en el que no se conocían ni la enfermedad ni la muerte. Al principio no tenía agua potable, pero Enki, el dios del agua, ordenó al dios del sol que remediara esta situación, y cuando así se hizo se produjeron otros hechos, en el curso de los cuales se menciona a la diosa Ninti (Eva). Posteriormente los babilonios adoptaron el nombre y la idea de Dilmún, llamándolo “tierra de los vivientes”, morada de sus inmortales.

Hay ciertas semejanzas entre esta noción sumeria de un paraíso terrenal y el Edén bíblico, y por ello algunos eruditos llegan a la conclusión de que la narración del Génesis depende de la sumeria. Pero una explicación igualmente factible es que ambas se refieren a un lugar real, y que los sumerios le habrían agregado elementos mitólogicos reunidos durante su transmisión.

Se hace un poco dificil  admitir la conexión entre Dilmún y el mito del Edén bíblico. Dilmún era un centro comercial mesopótamico importante del segundo milenio AC en las proximidades de lo que hoy es Bahrein, en pleno Golfo Pérsico. Un puesto de avanzada para las naves comerciales que hacían la ruta entre Sumeria y la civilización del Indo. Es lugar geográficamente localizable que queda bastante lejos de la cosmogonía hebraica, tanto en el mapa como en la mitología subyacente .

VII. El debate  actual sobre la existencia del huerto del Edén

Cuando en la Biblia se lo define como huerto, algunos grupos de personas y eruditos creen que se estaría aludiendo posiblemente a un lugar real, y no a una simple alegoría; ya que también se menciona un lugar geográfico, donde habría existido (al oriente), indicando una región que se hallaría en Oriente Medio, al este del actual Israel, situándose de este modo en algún lugar de Mesopotamia o de Arabia. Sin embargo hay que tener en cuenta que a nivel científico e histórico, no existen pruebas que indiquen que haya existido realmente el Edén en esa zona geográfica, por lo menos, tal como esta descrito en el génesis. Por otra parte resulta contradictorio que, estando el Eden ubicado hacia el Oriente, sea precisamente en la puerta oriental de éste donde Dios pusiese un querubín guardían, lo que alimenta las tesis de que el jardín del Edén bien pudiera ser una adopción semita del mito del Jardín de las Hespérides, situado al Occidente y donde una serpiente, Ladón (de evidente homofonía con Eden), actua de guardiana del árbol de la inmortalidad el robo de cuyos frutos también es considerado sacrilegio por Hera. [10]

Y por último nos quedaría otro pequeño detalle que ha llenado de consternación a los estudiosos de la biblia durante muchos siglos. Y es que los cuatro ríos que menciona la biblia en realidad nunca se juntan.

La explicación más obvia es que los escribas no tenían ni idea de Geografía. Pero cualquier judío de cualquier época sabría que el Nilo y el Tigris no se juntan. Son ríos demasiado grandes y demasiado cercanos a su mundo. Están en direcciones opuestas y corren en sentido opuesto.

Otra explicación podría ser que los autores estaban pensando en una geografía imaginaria, pero eso también chocaría con la elección de nombres reales y paísajes reales para esos ríos.

Una opción posible sería  darle una interpretación alegórica. Todos los grandes ríos conocidos del Próximo Oriente tenían su origen en el huerto del Edén porque allí estaba el origen (alegórico) de la creación. A esto, todo el mundo lo podría entender como una metáfora; sin embargo este aspecto es dudoso por el caracter narrativo del libro de Génesis que nada nos alienta a interpretarlo de esta manera alegórica.

4 aspectos importantes nos comenta sobre el paraíso terrenal Derek Kidner, erudito bíblico quien fue director del centro de imvestigación bíblica Tyndale House, en Cambridge,Inglaterra.[11]

a.La provisión que hace el Señor es un modelo de cuidado paternal. El novato es abrigado pero no sofoca­do: por todas partes le esperan descubrimientos y encuentros que suscitarán sus poderes de discernimiento y decisión, y sus apetitos estético, físico y espiritual están ampliamente provistos (como lo muestra sólo el versículo 9); además, tiene delante de sí un trabajo propio de un hombre para el cuerpo y la mente (15,19).

b. Para su despertar espiritual, puesto que está hecho a imagen de Dios, se le da una palabra divina, de doble filo, por la cual vivir: podrás comer. . . no comerás (16, 17). Los animales, que no tienen tal capacidad ni tal mandamiento, se contentan con ser esclavos de su medio ambiente, y conducirse de acuerdo con [ sus urgencias innatas y del momento. El hombre está llamado a establecer un curso y seguirlo; al admitir o rechazar deliberada­mente las presiones que se ejercen sobre él se muestra libre. Dios le proporcionó a Adán una guía mejor que reglas, o aun que un principio moral, al darle una simple palabra por la cual guiarse, porque ello significaba que su sí o su no podrían ser motivados por el amor, en pura lealtad filial, no por la soberbia de la inde­pendencia. Si hay un elemento de costo en el solitario "no" que recibió Adán, Hebreos 5¿8, 9 muestra claramente que el creci­miento hasta la estatura cabal lo exige.

c. Hay una insinuación del desarrollo cultural deseado para el hombre cuando momentáneamente el relato (10-14) sale del Edén para abrir un panorama de un mundo de diversas regiones y recursos. La digresión, pasando por alto los meros detalles que ubican el huerto, descubre que al género humano le espera algo más que la simplicidad primitiva: una complejidad de habilidades y pueblos desparejamente distribuidos, aunque el lector conozca la ironía de la misma en la trágica connotación de las palabras "oro", "Asiría", "Eufrates".

d. Finalmente, para coronar el capítulo, se muestra al hombre como un ser social (18-25).

VIII.Bedelía: ver Bedelia

Conclución:

El huerto fue una región que abundaba en luz y agua, la mejor parte del mundo y su centro ideal eternamente atractivo al hombre.

En el huerto, lleno de árboles hermosos y fructíferos (Gn 2.9), el hombre debía trabajar (2.15, contrástese 3.17ss). También había ganado, aves y animales domésticos (2.19s; 3.1). Había en medio del huerto dos árboles misteriosos: el de la "vida" y el de "ciencia del bien y del mal". Al hombre se le prohibió el segundo. Cuando este desacató la prohibición, perdió también el derecho al primero, así como al resto del huerto (3.22ss). Edén simboliza el compañerismo entre Dios y el hombre, interrumpido por la desobediencia cuyo castigo es la mortalidad.[12]

“La mención que hace la Biblia de cuatro ríos, dos de los cuales existen todavía en el Asia Menor —aunque el Diluvio pudo haber modificado considerablemente su configuración—, el Tigris y el Eúfrates, cuyas fuentes, descendiendo de los montes de Armenia, regarían algún verde valle situado cerca de sus orígenes, nos ayuda a creer que el relato bíblico es un hecho real que tuvo lugar sobre la Tierra y su memoria quedó en la tradición histórica de muchos pueblos, ya que hallamos en los mitos prehistóricos de diversas naciones reminiscencias del relato del Edén, los cuales, aunque desfigurados por las tradiciones e interpretaciones sacerdotales de cada nación, denotan que, en el fondo, tienen un origen común.”[13]

Derek Kidner nos hace notar que

“Todas las implicaciones de la advertencia ciertamente morirás se desarrollarán lentamente hasta las últimas páginas del Nuevo Testamento. Se presentan brevemente en 3:7; mientras tanto, se puede señalar que estas palabras no implican necesariamente que el hombre no fuera naturalmente mortal. Dios es “el único que tiene inmortalidad” (1 Ti. 6:16), y la presencia del  árbol de la vida en el huerto indica que si el hombre ha de partici par de esa gracia, debe ser un don añadido.” [14]

¿Porqué ya no estamos en el? [15]

El filósofo alemán Hegel dijo una vez, “La única cosa que aprendemos de la historia es que no aprendemos nada de la historia”. Pero en Romanos 15:4 Pablo escribió, Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza“.

En otras palabras, las lecciones que empezaron en el Huerto aun son válidas hoy en día. Tenemos que aprender de los errores de Adán y Eva así como de la respuesta del Señor.

Como Adán y Eva nosotros somos el pueblo de Dios. Mientras nos sometamos a Su voluntad todas nuestras necesidades serán cumplidas y Él asumirá la responsabilidad total de nuestro bienestar (Salmo 37:4Mateo 6:31-33). Pero cuando empezamos a ejercer nuestras propias prerrogativas Él empieza a compartir esa responsabilidad con nosotros. Mientras seamos más independientes en nuestras acciones, mayor responsabilidad nos da Dios. Y junto a esa responsabilidad compartida están el dolor y el penoso trabajo.

Cuando nos rendimos de nuevo Él retoma la responsabilidad. Y puesto que Él no nos ha dado el uso total de la dimensión del tiempo, no podemos devolvernos y negar las consecuencias de nuestras decisiones independientes, pero, como Adán y Eva, podemos aprender de ellos y de manera voluntaria entregarle de nuevo al Señor nuestra voluntad Quien aun es nuestro Proveedor. Todo lo que Él requiere es que confesemos nuestros pecados y poder sentir nuestra voluntad de querer empezar de nuevo. Sus misericordias son nuevas cada día, por eso es que nosotros también podemos tener un estado mental como el del Huerto, a pesar de nuestras circunstancias, como el que tenían nuestros primeros padres.

¿Qué sucedió para que Adán y Eva abandonaran el Huerto? Nada más que la sustitución de sus propias voluntades por la de Dios. Él les había dado todo, incluyendo la libertad de las preocupaciones. Él había aceptado la total responsabilidad por su bienestar, proveyéndoles y sustentándolos, física, mental, emocional y espiritualmente.

Cuando ellos empezaron a tomar decisiones por ellos mismos Él se los permitió, pero Dios también permitió que compartieran algo de la responsabilidad de esas decisiones. Esta responsabilidad compartida les produjo un sentimiento que hasta ese momento era desconocido en la creación. La palabra hebrea que describe estos sentimientos se traduce como dolor en la Biblia Reina Valera, 1960, y como dolor y penoso trabajo en la Nueva Versión Internacional. Estas palabras se usan solamente tres veces, dos de las cuales se encuentran en Génesis 3:16-17 que son unos versículos que resumen las consecuencias de sus decisiones.

  • A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
  • Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

El otro uso de esta palabra la encontramos en Génesis 5:29 en donde se describe cómo es que el Señor va a aliviar estos sentimientos.

  • Y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del[penoso — de dolor] trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo.

Lamec nombró a su hijo Noé, que quiere decir alivio. ¿Pero cómo fue que Noé le trajo al mundo alivio de esta maldición? Una forma fue que él preservó la pureza de la descendencia del Mesías, evitando el ataque sobre la humanidad que produjo los Nefilin y que contaminó el banco genético humano. Esto hizo posible la venida de Aquel que realmente nos daría el mayor alivio posible.

Pero yo creo que Lamec también sabía que Noé sería el último de los diez Patriarcas antes del diluvio universal, y puesto que le puso a su hijo Noé (alivio), el nombre de todos estos los diez Patriarcas se podían unir en una sola frase que resumiría toda la historia del Evangelio. “El hombre (Adán) es asignado (Set) un mortal (Enos) dolor (Cainán), pero el Dios bendito (Mahalaleel) vendrá (Jared) enseñando (Enoc) que su muerte traerá (Matusalén) el desesperado (Lamec) alivio (Noé)”. Esta es una profecía del Mesías que tomó diez generaciones en escribirse, pero que ha traído mucho alivio al mundo porque tuvo que haber sido de parte de Dios. ¿Qué otra clase de coincidencia la pudo haber producido?

Un día, pronto, el Señor nos va a guiar de vuelta al verdadero Huerto, el del cielo. Pero hasta entonces, tenemos disponible un estado mental tipo Huerto. Estos son tiempos peligrosos y tenemos todas las indicaciones de que se volverán peores. Si usted está todo estresado por eso, quizás es que está asumiendo demasiada responsabilidad, tratando de imponer su propia voluntad en las cosas que usted no puede controlar, en lugar de confiar en Dios y vivir de acuerdo a Su voluntad. Si eso es así, entonces usted está viviendo fuera del Huerto en donde existe toda clase de dolor y penoso trabajo.

Jesús dijo, Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Entréguele de nuevo su vida a Él y alíviese de la responsabilidad. Usted no podrá revertir los efectos de sus decisiones pasadas, pero si usted se le acerca a Él, Él se le acercará a usted y le guiará con seguridad a través de ellas. Igual que Adán y Eva, usted se dará cuenta que la vida es mejor en el Huerto, aun cuando solamente eso sea un estado mental, por el momento.

Derek Kidner cita a R. Martin-Achard, quien dice

“Antes de la caída, entre Adán y la muerte, que es su suerte natural como un elemento de su herencia humana, se inter­pone el Dios vivo; su presencia es suficiente para mantener alejada a la muerte. . .”. La trasposición de Enoc, “para no ver muerte” (He. 11:5), tal vez ilustre lo que Dios había preparado para el hombre. [16]

Pero el punto más importante de recordar es este:

Adán y Eva aprendieron que el dolor y el penoso trabajo llegaron a sus vidas como resultado de haber buscado su independencia de Dios.

Notas

[0] La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack Kelley. Ministerio Grace thru Faith
http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit. en http://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html

[1] Tr. del heb. antiguo,Raquel Reznik,cit. en gramática-del-perfecto-conocimiento-de

[2] Diccionario de la Real Academia Española

[3] Diccionario Nelson

[4] http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070923213515AAbePCT

[5] http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090421164250AArIDtN

[6] Wikipedia,Eden

[7] Derek Kidner,Genesis,p.73-74,ed. Certeza,1967,The Tyndale Press,Londres,Inglaterra,edic. español impr. en 1985, E.U.

[8] Ibid

[9] Ibid

[10] Gershom Gerhard Scholem, José Antonio Pardo,La Cábala y su simbolismo,p. 63-64,Edición: 9,Siglo XXI, 1995.

[11] Genesis,p.73-74,op. cit.

[12] Diccionario  Nelson

[13] Samuel Vila, Manual de Teología Apologética,p.73 ,1983,ed.Clie,Barcelona,España.

[14] Genesis,op. cit

[15] La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack Kelley. Ministerio Grace thru Faith
http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit. en http://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html

[16] Genesis,op. cit

Fuentes Bibliográficas:

  • Diccionario de la Real Academia Española
  • Bibliografía. G. von Rad, El libro del Génesis, 1977; S. Croatto, Crear y amar en libertad, 1986; S. Muñoz Iglesias, Introducción a la lectura del Antiguo Testamento, 1965. Sobre el punto VI, °S. N. Kramer, La historia empieza en Sumer, 1962.S. R. Driver, The Book of Genesis8, 1911, pp.pp. página(s) 57–60; J. Skinner, Genesis², ICCICC International Critical Commentary, 1930, pp.pp. página(s) 62–66; W. F. Albright, “The Location of the Garden of Eden”, AJSLAJSL American Journal of Semitic Languages and Literatures 39, 1922, pp.pp. página(s) 15–31; E.A. Speiser, “The Rivers of Paradise, Festschrift Johannes Friedrich, 1959, pp.pp. página(s) 473–485; M. G. Kline, “Because It Had Not Rained”, WTJWTJ Westminster Theological Journal 20, 1957–8, pp.pp. página(s) 146ss. Sobre el punto VI, S. N. Kramer, History Begins at Sumer, 1956, pp.pp. página(s) 193–199; N. M. Sarna, Understanding Genesis, 1966, pp.pp. página(s) 23–28.T.C.M.T.C.M. T.C. Mitchell, M.A., SubDirector del Departamento de Antigüedades Asiáticas Occidentales, Museo Británico, Londres, Inglaterra. (Diccionario biblico Ed. Certeza)
  • Diccionario Nelson
  • http://es.wikipedia.org/wiki/Jard%C3%ADn_del_Ed%C3%A9n
  • Samuel Vila , Manual de Teología Apologética, 1983,ed.Clie,Barcelona,España.
  • La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack KelleyMinisterio Grace thru Faith
    http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit.enhttp://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html
  • Gershom Gerhard Scholem, José Antonio Pardo,La Cábala y su simbolismo,Edición: 9,Siglo XXI, 1995.
  • Derek Kidner,Genesis,ed. Certeza,1967,The Tyndale Press,Londres,Inglaterra,edic. español impr. en 1985, E.U.
  • Diccionario Biblico Ed. Certeza
  • Samuel J. Schultz, Habla el Antiguo Testamento, ed. Portavoz, imp en español en 1976,Grand Rapids,Michigan,E.U

EL HIPNOTISMO Y LA RELIGIÓN

EL HIPNOTISMO Y LA RELIGIÓN

CASH

El sátrapa y hereje, Carlos “Cash Money” Luna, de Guatepeor

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

«Es inconcebible oír gritar la mentira mientras que la verdad permanece rendida y callada».

Definiremos la hipnosis como la inducción mental a un estado parecido al trance con énfasis en la sugestibilidad y la obediencia.

El diccionario de la real academia española define el hipnotismo de manera siguiente:

Hipnotismo. (Del ingl. hypnotism). m. Med. Método para producir el sueño artificial, mediante influjo personal, o por aparatos adecuados.

El método del hipnotismo conduce a un estado alterado o anormal de la conciencia humana, cuyas metas y propósitos están bien definidos. El origen de la hipnosis no es tan reciente. El hipnotismo fue practicado hasta hace dos centurias por hechiceros, oráculos griegos, por magos de Persia y faquires de la India.

Hoy en día es enseñado lícitamente en universidades por  grupos médicos calificados para su aplicación clínica, por ejemplo, para controlar el dolor severo y a veces refractario a la medicación convencional.

En el año 1958 el método hipnótico fue admitido oficialmente por la Asociación Médica Americana para el tratamiento de problemas psicosomáticos. Por otro lado, existen personas de dudosa reputación, los charlatanes en este caso, que lo manejan con fines de lucro, dando falsas e imposibles  esperanza con él para el alivio de enfermedades de manejo difícil.

Existen además los “hipnotistas del espectáculo”, los que sugestionan a las gentes para manipularles la voluntad a conveniencia. Se cree que el efecto hipnótico inducido en los individuos es provocado por ciertas sustancias químicas («mediadores») que pueden ser liberados en el cerebro, entre las que se encuentran  las «endorfinas».

Clínicamente está descrito que las endorfinas disminuyen el dolor somático, es por este motivo  que se  relacionan dichas sustancias con la hipnosis, cuando ésta  se maneja  para mitigar o hacer desaparecer cualquier clase de dolor que se desprende de la economía humana.

Por otra parte, la “sensación  de bienestar” de las personas que pertenecen al gremio neo-pentecostalista pudiera estar causado con bastante probabilidad por esta clase de «opioides o pétidos naturales» análogos de la morfina sintética, «opiáceos naturales» detonados por el sugestionamiento mental en los cultos del  pseudo carismatismo de los “muchos e inesperados tonos”.

No hay otra explicación racional al respecto. Personalmente, pienso, casi con toda seguridad, que estas neuro-sustancias vienen a exhalar las experiencias místico religiosas observadas en el mundo novoerista y neo-pentecostalista pseudo carismático. Entre estas experiencias están las supuestas visiones celestiales, la apreciación de colores fantásticos e indescriptibles (muy similar  al modo que lo hace el peyote, la mezcalina y el LSD), el hablar jerigonza, los temblores esperpénticos y aullidos animales, las sacudidas corporales violentas y de muy “malas trazas”.

Por su importancia, no me olvido decir que la hipnosis es más fácil de ejecutar  en aquellas personas de mentes sugestionables y que muestran  marcada inestabilidad y labilidad emocional, en esos individuos que poseen rasgos conversivos y neuróticos.

Por sus características muy propias, las «mujeres» ocupan el primer lugar de la lista para la inducción hipnótica religiosa. Por esta causa, en los grupos neo-pentecostalistas, el sexo “débil”, por ser más histérico (hyster: útero) que el sexo masculino, se lleva el “mejor premio en el show” del mover catártico-pseudo carismático, en las concurridas aulas del mal nombrado “cristianismo pentecostalista”.

Y aunque a usted se le haga imposible creerlo amable lector, no sólo los psiquiatras, médicos y psicólogos han utilizado el hipnotismo por razones de “salud”, para tratar la obesidad, el tabaquismo y el dolor, también  ha sido requerido por ministros religiosos, “porque con él  puede detectarse el principio de los disturbios psíquicos y somáticos para tratarse adecuadamente”.

No es nada extraño saber que la hipnosis se ha practicado para lograr regresiones a supuestas vidas anteriores de los que son hipnotizados. Unos se atreven a admitir que con las regresiones se logrará un mejorar  estado de salud, pudiéndose obtener una mayor sabiduría, únicamente con una sesión hipnótico-terapéutica (¿?).

El problema radica aquí en la intromisión de la mente al mundo oscuro y diabólico. El hipnotismo es sin duda una proceder ocultista viejo. El budismo, doctrina filosófica y religiosa derivada del brahmanismo, es tan común en naciones como China, Japón, la India, Corea y de una vasta parte del sudeste de Asia, con un enorme auge en el mundo occidental el día de hoy.

El budismo  proclama “un ciclo sostenido de la trasmigración del alma”.

La Biblia rechaza esta idea peligrosa surgida del pensamiento pagano. La Biblia acierta en  decir que después de la muerte los hombres quedan en una total inconsciencia. Esta inconsciencia es una parecida  al sueño normal y profundo, obviamente, de largura ininterrumpida hasta el día de la resurrección. Las personas muertas, «nada saben», «no aman», «no odian», «no envidian» (véase Ec.9:5-6). Todos los que han muerto hasta este momento, y los que faltamos, serán despertados del sueño de la muerte por el poder de Dios en el futuro, «resucitados para  vida o para muerte eterna» (véase Dn. 12:2; Jn. 5:28-29).  No hay ninguna cosa referida en las Escrituras que apruebe la “trasmigración de un alma incorpórea” después de la muerte a un nuevo cuerpo.

Cabe mencionar que la doctrina de la “metaspique” o de la “trasmigración del alma” fue aprobada por el filósofo Platón, luego que los orfistas y pitagóricos la introdujeron en la antigua y pagana Grecia, como ya lo comente en otro estudio recientemente pasado.

Por lo tanto, la regresión para indagar “vidas anteriores pasadas”, es una absoluta y abismal patraña. Ya dijimos que esta forma de manejar la mente  fue practicada por hechiceros, por oráculos,  magos y faquires hace aproximadamente dos siglos.

La regresión hipnótica es una buena y segura manera para  abrirle el ancho portón al enemigo draconiano. El diablo aprovechará la oportunidad en  la regresión hipnótica para hacer  creer a los incautos que el hipnotizado tuvo vidas anteriores en otros cuerpos, antes de nacer en el actual. Aquí el “médium”, por decirlo así, es el hipnotizado, y el que habla como si fuese el hipnotizado, es  el mismísimo Satanás, el espíritu engañador y padre de toda mentira (Jn. 8:44).

El sectario grupo G12, comandado por su inicuo y perdido líder César Castellanos, qué de cristiano tiene lo qué yo de general militar y de cardenal romanista tengo, ha concientizado gustosamente la práctica de la regresión hipnótica en sus esclavos seguidores por medio de sus enajenados y “calificados ungidos”, cosa que se echó  a andar en  sus “encuentros” de repudiable satanismo. Poco han valorado estos “psiquiatras religiosos del G 12” el sacrificio vicario de Cristo para limpiar los pecados del mundo por su sangre derramada, cuando simplemente, con  corazón arrepentido, se ha creído que Cristo es el Señor y que Dios por su espíritu santo lo levantó de los muertos (Jn. 1:7; Ro. 10: 8-11).

Vemos que las razones o propósitos del G12 con la práctica de la «regresión inducida» es buscar en las gentes supuestos pecados ocultos que no pueden ser recordados con facilidad o nunca. Antes de la conversión a Cristo, al pedirle perdón a Dios por nuestros hartos  pecados, fue imposible recordar numéricamente todas las cosas malas que una vez hicimos, y no sólo en ese día fue difícil, sino hasta la fecha es lo bastante complicado el recordarlas con brillante claridad.

No por esto  tendremos una vida espiritual mediocre o desagradable delante de Dios.

Él, en su misericordia, nos ha perdonado, si fuimos sinceros, de cualquier pecaminosidad, por más grotesca y terrible que haya sido, a pesar que nuestra mente la tenga por olvido.  Somos hombres y las memorias fallan por nuestra humana condición. Más adelante, el cambio en el creyente profesante se determinará  por su fervor y sujeción a la Palabra de Dios. No habrá otro factor  fuera de ella, de la voluntad divina,  que logre culminarlo.

César Castellanos  y su proxeneta compañía deberán saber que ningún modo o forma terrenalmente humana desvanecerá por “arte de magia” una supuesta y cuestionable “maldición generacional” o “un pecado  profundamente oculto y olvidado”.

Pablo  anima a los creyentes de Colosas para que «sean llenos del conocimiento de Dios, de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,  agradándole a Dios en todo, llevando fruto de toda buna obra» (Col. 1:9-11).

El conocimiento de Dios y el  consecuente crecimiento espiritual que consigo trae será obtenido exclusivamente en el creyente cuando sea empapado por la Palabra. De esa modo podrá entender sus designios y muchos de sus conceptos personales concebidos y errados serán desechados de su mente terrenal; su vida cambiará, sin dudas.

Será un creyente fortalecido en la potencia de Dios encontrada en su Palabra (Col. 1:11), un creyente «trasladado al Reino de su Hijo, el cual lo ha liberado de la potestad de las tinieblas, en quien tiene redención por su sangre, el perdón de pecados» (Col. 1:13-14).

Aún así, los problemas, las aflicciones y afecciones, las luchas, las circunstancias adversas  y el dolor, no desaparecerán en lo absoluto.  Estarán vigentes en su caminar como hijo de Dios, pero nada de esto lo «deberá apartar»  del amor de Dios y de su Cristo:

  • «¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro» (Ro. 8:35-39).  Esto sí es «pisar la tierra pero mirando el cielo» (Col. 3:1-3).

Pablo dice que «uno» mismo deberá hacer morir lo terrenal (Col. 3:5). Los malos deseos, las fornicaciones e impurezas, las pasiones desordenadas y la avaricia sólo desaparecerán  con el esfuerzo del creyente que se afirma en las Santas Escrituras. La negra práctica de las “regresiones hipnóticas” no está establecida en la Biblia. ¿Por qué?  Lógicamente porque  no se necesitan y por su lóbrego y pagano origen. Dios es lo suficientemente poderoso, y se basta con su Palabra para cambiar hasta el hombre más rebelde y detestable de este torcido mundo. Es bueno que los adeptos de la Nueva Era y los neo-pentecostalistas  lo sepan.

El G12 se ha  metido en un gravísimo problema con Dios por colosal engaño. Más le vale a César  Castellanos y a sus prosélitos-marionetas que desistan de tanta mísera mentira e iniquidad y se conviertan al Dios vivo que sí da salvación. Cuando Dios perdona nuestros pecados y maldades, dice el Antiguo Testamento que «se olvida de todos ellos, sepultándolos y poniéndolos en el fondo del mar»:

  • « ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados» (Mi. 7:18-19).

Si Dios se ha olvidado de nuestros pecados cuando nos perdona,  no entiendo porqué la secta G 12  tiene el descaro de “revivirlos” nuevamente con el método de la hipnosis regresiva, cómo si Dios fuese un ser inútil para perdonarlos todos, “revividos”  inútilmente en el pensamiento frágil y obtuso de sus anticristianos súbditos, subyugados a las normas del mundo y no sujetos a las de Dios.

Entremos ahora a las filas de los “hipnotistas del espectáculo” adornado de gloriosa y engañosa santidad. En este caso, por su considerable  abundancia, me es imposible nombrarlos a cada uno; únicamente mencionaremos  «uno» o «dos», ya de sobra conocidos en el círculo neo-pentecostalista.

Benny Hinn y Cash Luna, son unos verdaderos y magistrales artistas  del hipnotismo religioso. Su capacidad para sugestionar a las gentes y llevarlas a un estado de trance mental es muy loable y asombrosa (en serio que les admiro a este par de negros  “ases” su impía y astuta dinámica para hacerlo). En sus cultos he visto la facilidad con la que manipulan, cuales hábiles titiriteros,  a las masas que caen con el simple hecho de mover la mano, con un sencillo y débil soplido (¿será por la halitosis que cargan?).

¿Cuáles son los factores qué están involucrados en la sugestibilidad hipnótica de la personas que concurren asiduamente a los cultos de Benny Hinn y de Cash Luna?  Comprenderemos que no todas las personas en general son susceptibles a la hipnosis. Entre estos factores están: una motivación grande de parte del hipnotizado, como creer que el hipnotizador es un “gran siervo enviado de Dios”. Otro sería: la destreza del hipnotizador para hipnotizar al motivado.

Otro más: la personalidad de hipnotizado que tiende a la neurosis, propenso a la inestabilidad emocional. Muy alejado de las verdaderas manifestaciones espirituales del pasado «carismatismo bíblico», el hipnotizado vendrá a desplegar en su «mística catarsis» un conjunto de floridas y aberradas manifestaciones  que indican la realidad de su crasa mentira, inconcebidas en el corazón de Dios para sus hijos.

Tan alocada confusión, a generado  una mala interpretación de los genuinos «dones espirituales» (véanse los capítulos 12, 13 y 14 del primer libro a los corintios), ya que la «carne»  aprovechará en la oportunidad el “dar rienda suelta” a su insujetable naturaleza. Esto no es  más que una barata imitación del insigne diablo, un vaporoso reflejo del la Eternidad que sigue impactando con denuedo a sus “gatos” inconversos, negantes del Dios bíblico, aborrecedores de sus estatutos y mandamientos, que viajan “más pronto que  rápido” al  «horno de fuego», donde serán aniquilados «para siempre», si no agudizan  debidamente el “átomo” de discernimiento que todavía no se les ha escapado de sus “narices” trastocadas.

  • «No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Someteos unos a otros en el temor de Dios» (Ef.5:18-21).

El famoso movimiento de la “risa santa”,  también conocido como la “bendición de Toronto”, fue promocionado por el sudafricano evangelista de la muerte Rodney Howard-Browne en un principio.

La “risa santa” se caracteriza por una abrupta e inesperada presentación de una insana risa incontrolable,  emergida por sugestión inducida en quienes se han  predispuesto inconscientemente para la farsa: Otra vez el método hipnótico en acción en los cultos del demonio religioso.

De antemano sabemos que el contenido de los textos de «arriba» ha sido torcido de manera insolente y temeraria para justificar  que la supuesta “embriaguez” (temblores, mareos, carcajadas y lenguaje farbullante) surgida en cultos pentecostalistas es por obra del “espíritu santo”. Pablo hace una clara distinción entre el estado «embriaguez» producido por el vino, «en el cual hay disolución»,  y la llenura del espíritu santo genuina y verdadera. La «llenura del espíritu santo» únicamente será expresada en una vida ordenada y de devoción bíblica de parte del creyente, ofreciéndole a Dios de corazón «himnos y cánticos espirituales, alabándole en todo momento, sujetándose al temor del Señor, y dándole gracias en todo, porque esa es su voluntad» (1 Ts. 5:18).

Pablo jamás relaciona la embriaguez del vino con una “borrachera espiritual” y que sea precisamente apta para el creyente. Cristo dijo que el «consolador», el «paráclito», «convencería al mundo del pecado», que «guiaría al creyente a toda justicia  y verdad» (Jn. 16: 7-15), no al tipo de desordenes como los que estamos analizando en este estudio. Con respecto a la «llenura del espíritu santo», un autor escribe con acertada propiedad:

«Cuando el espíritu santo llena a la persona, el resultado es un control total de la vida de ese creyente por el espíritu, cuando esa vida está entregada a Cristo. La experiencia de ser llenos es algo que debe ocurrir continuamente…».

El glorioso suceso sobrenatural de «hablar en lenguas»  y la hora inusual para beber vino, llevo a pensar a la gente de alrededor en el día del Pentecostés que quienes las «hablaban» se encontraban  “borrachos”, es decir,  «alcoholizados», o «llenos de mosto» (mosto: gleukous, gr.  Eran las «nueve» de la mañana, en el horario romano; la hora «tercera» del día, en el horario judío. Gr. höra tritë tës hëmeras).  El libro de los Hechos (véase Hech. 2:1-15) nunca narra que estos hombres de Dios se “tambaleaban como árboles”, como “si fuesen a caerse”, como “si dieran pasos torpes o atáxicos”, o que “dieran  brincos”.

Nada dice esta parte de la Biblia que hablaron una “sarta de incoherencias”, de la manera que lo hacen los beodos con niveles de oxidrilos elevados en la sangre, sino que hablaron «lenguas terrenas previamente conocidas en ese entonces» (Hech. 2:7-11).

Repetimos: Lo que en realidad  llamó la atención con perplejidad  en el incidente del Pentecostés, fue el oír  hablar  a estas personas muchos idiomas extranjeros desconocidos para ellas en «una hora temprana del día», trayéndose a deducir y concebir  con acentuada ligereza que esto era sin duda el resultado de una copiosa cantidad de vino fermentado ingerida (el vino dulce guardado por un año era bastante embriagador).

Rodney Howard-Browne, no con poca pretensión y burla se ha hecho llamar “el cantinero de Dios”. Vimos como a expensas de una mala interpretación de los últimos textos tratados se ha convergido en una confusa idea que nada tiene que ver con la  «embriaguez etílica» y la «llenura del espíritu santo». Únicamente el estudio racional, sensato, cuerdo y serio de la Biblia nos dará luz a cualquier mentira, como esta que sustenta con gusto y gozo el maligno Howard-Browne, el perverso Benny Hinn, y el blasfemo Cash Luna, y otros muchos y muchos más inicuos y mentirosos que se autoproclaman con purulento orgullo “ungidos benditos del Señor”, pero que son más bien los “ungidos malditos de Satanás”.

El hipnotismo es  una práctica antigua y  pagana que ha sido tomada por lo impávidos «maestros de la teología de la prosperidad» como Benny Hinn, Cash Luna y Howard-Browne para “hacer de las suyas”, por demás ofensiva para con Dios, foránea al carismatismo verdadero de los ya inexistentes y sobrenaturales dones espirituales. Es una total farsa religiosa elaborada para el sugestionamiento deliberado de las mentes débiles e ignorantes con el fin de sacarles el mejor provecho egoísta, una falsa ilusión pseudo carismática proyectada y confundida con el poder de Dios genuino y que ha hecho dependientes,  por la «eufórica y agradable experiencia  endorfínica», parecida a los efectos  adictivos y placenteros de las drogas opiáceas, a testaduras y arrogantes gentes que inundan las salas neo-pentecostalistas y que no quieren saber para nada «la verdad de la impúdica mentira».

La hipnosis ha sido puesta en el mismo grupo donde está la astrología, la lectura de la bola de cristal, la brujería, el tarot, la lectura de la baraja, la misa negra, el alquimismo, la cábala, la protección astral, el yoga, las experiencias fuera del cuerpo y la quiromancia. La hipnosis es una excelente forma para hacer estragos en las vidas de los que han abrazado su mortífero engaño.

¡Cuidado con los  faquires e hipnotistas del neopentecostalismo  pseudo carismático, hermanos y amigos míos!

Como dice el proverbio chino:

«El significado de una imagen puede expresar diez mil palabras».

Los videos los encontrará en You Tube. Coloque los títulos de cada uno en Google, anteponiendo You Tube, y listo.

  • Analisis de la borrachera espiritual o risa santa ¾
  • Benny Hinn

Tomado de http://apologista.blogdiario.com/1243466700/hipnotismo-y-religion/

Guatemala – País abierto a la Palabra de Dios

Guatemala – País abierto a la Palabra de Dios

Jorge H. López, fundador de Fraternidad Cristiana

“No sólo se ha predicado un evangelio escatológico del fin del mundo, de cuando venga Cristo, sino que hablamos del aquí y el ahora”
Jorge H. López, fundador de Fraternidad Cristiana

El Portal de Internet bbcMundo.com en una nota, titulada Guatemala, abierta a la Palabra, con fecha 3 de mayo del 2007 dice que «Guatemala es hoy el país de América Latina con el mayor porcentaje de evangélicos. Aunque las cifras varían, se calcula que alrededor de un 30% de una población de casi 13 millones de personas pertenece a algunas de las numerosas iglesias protestantes del país. El éxito de los evangélicos para ganar un espacio cada vez mayor de la sociedad guatemalteca lo ilustra Fraternidad Cristiana.

Harold Caballeros, ex pastor de la iglesia El Shaddai, renunció a su cargo para entrar en pol�tica.

Harold Caballeros, ex pastor de la iglesia El Shaddai,renunció a su cargo para entrar en política.

El protestantismo se introdujo en el país a mediados del siglo XIX. Desde esa época y hasta 1976, se estima que los miembros de las iglesias evangélicas eran en su inmensa mayoría pobres y constituían menos del 2% de la población. En 1976 un terremoto asoló Guatemala. Iglesias con sedes en Estados Unidos enviaron misiones de ayuda a los damnificados y terminaron por establecerse en el país. De estas iglesias surgieron otras bajo el liderazgo de pastores guatemaltecos que habían sido educados en seminarios estadounidenses.»

Templo Fraternidad Cristiana de Guatemala
Los miembros de Fraternidad Cristiana son en su mayoría de clase media.

El líder de Fraternidad Cristiana asegura a la BBC que “si el rico recibe a Jesucristo y practica sus principios, ayudará a que el más pobre vaya saliendo de su pobreza mediante sus industrias, sus trabajos, compartiendo lo que tiene”.

Templo Fraternidad Cristiana de Guatemala

Próximamente, la Fraternidad Cristiana se mudará a su nuevo templo.

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_6618000/6618925.stm

¿Quién tradujo la Versión Moderna de la Biblia?

¿Quién tradujo la Versión Moderna de la Biblia?

«El mejor esfuerzo que vio el siglo XIX fue la traducción de toda la Biblia llevada a cabo por H. B. Pratt, que fue finalizada en 1893. Lamentablemente, no ha sido apreciada en toda su valía. Fue revisada en 1923, y vio sucesivas reediciones, la última de ellas en 1991. Es la conocida comúnmente como Versión Moderna(V.M.)» (1)

«Juan Pratt, honorable misionero presbiteriano, publicó en 1893 una versión de las Escrituras que él mismo cotejó con diversas traducciones entre las que incluyó a las de Casiodoro de Reina, Scío de San Miguel, Torres Amat y de Valera. La tradujo de los idiomas originales y le puso por nombre “Versión Moderna.” No obstante que algunos pasajes del Antiguo Testamento quedan mejor traducidos en esta versión, la obra adolece de muchos defectos, mayores quizá que los de cualquiera obra semejante y por ello mismo no ha tenido mucha aceptación entre el pueblo evangélico. La publicación de la Versión Moderna representa la piedad evangélica y celo cristiano del misionero Juan Pratt y la cooperación decidida de la Sociedad Bíblica Americana en la obra del extendimiento del Evangelio. Fue esta Sociedad Bíblica quien publicó esta obra.»(2)

«La Versión moderna. Elogiada por algunos que la consideran muy fiel a los idiomas originales (de los que fue traducida), su castellano puede calificarse de «duro», por carecer de fluidez.»(3)

«Otra de las traducciones que han alcanzado considerable circulación en Hispanoamérica es la llamada Versión Moderna, que preparó el Rvdo. H.B.Pratt. Fue publicada por primera vez en 1893 y una vez corregida y mejorada, volvió a imprimirse en 1929.» (4)

«En 1893, aparece publicada la Versión Moderna del Dr. Henry B. Pratt, cuya difusión estuvo a cargo de la Sociedad Bíblica Americana, evangélica. Esta versión estaba basada en los textos originales en hebreo, arameo y griego, y había tenido en cuenta las versiones de Reina, Scío de San Miguel y Torres Amat.»(5)

«En 1893 la Sociedad Bíblica Americana, evangélica, publicó y difundió por la vez laVersión Moderna del Dr. Henry B. Pratt, un norteamericano enamorado de las letras españolas y profundo creyente en la necesidad de difundir las Escrituras en los países que hablan este idioma. Basó su trabajo en los textos originales 1200 -hebreo, arameo y griego-, y cotejó cuidadosamente su traducción con las versiones de Reina, Scío de San Miguel y Torres Amat. Asimismo la comparó con la inglesa denominada King James o del rey Jacobo (KJV), conocida también como Versión Autorizada. Los entendidos no trepidan en señalar las virtudes de esta traducción, que por alguna razón no pudo desplazar el amor que evangélicos y protestantes de lengua española le profesan a la RVR. En 1929 se dejó de imprimir, y en la actualidad es muy difícil de encontrarla.» (6)

«Fue en el año 1893, “en que apareció la primera traducción de la Biblia de fuente protestante: La Versión Moderna. En sus fases iniciales fue trabajo de un individuo: H.B. Pratt. El tiene la distinción de ser el que inició la obra protestante en Colombia en 1856. En fecha posterior se trasladó a México en donde realizó su obra de traducción. Una conferencia misionera se llevó a cabo en México en 1888. En ella se nombró una comisión para colaborar con Pratt. El resultado de su labor se publicó en 1893 por la Sociedad Bíblica Americana. La edición original se caracterizaba por sus anglicanismos y faltas de elegancia en el lenguaje, problema que fue rectificado en parte por una revisión hecha en 1929. Esta es la primera traducción castellana que pudo aprovecharse de los descubrimientos, a mediados del siglo XIX, de los manuscritos bíblicos más antiguos. Straubinger dice que “merece ser mencionada por la fidelidad con que traduce los originales hebreo y griego”. Otro comenta que la traducción del Antiguo Testamento es mejor que la del Nuevo.» (7)

Bibliografía

(1)http://www.ediciones-biblicas.ch/fileadmin/biblioteca/alj/2002/mai-jun.htm

(2) Notas Escuela Bíblica Por Internet

(3) http://www.labibliaweb.com/pagina/1/7/43

(4) http://www.geocities.com/sagrada_escritura/biblia03.pdf

(5) http://cvc.cervantes.es/obref/anuario/anuario_04/stavans/p02.htm

(6)http://www.bibliaonline.net/scripts/dicionario.cgi?procurar=versiones&exata=on&link=bol〈=AR

(7) http://www.obrerofiel.com/downloads/766-1066071139.pdf

¿Qué importancia tiene la traducción que Lutero hizo de la Biblia?

¿Qué importancia tiene la traducción que Lutero hizo de la Biblia?

Autor: Paulo Arieu

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Lutero nació en Eisleben, Alemania. Era una época oscura para la Iglesia verdadera.

Cerca de un millón de albigenses habían muerto en Francia por orden del Papa. Su delito era tratar de vivir de acuerdo a la Palabra de Dios. Juan Huss había muerto en la hoguera en Bohemia suplicando por sus perseguidores. La misma suerte correría Jerónimo de Praga, su discípulo, quien muere en las llamas cantando himnos hasta su último suspiro.

«Martín Lutero nace de una familia pobre. El solía decir “mi padre, mi abuelo y mi bisabuelo fueron verdaderos campesinos”.

Su padre era minero, y su madre además de los quehaceres del hogar acarreaba leña desde el bosque.

Su madre le enseñó la religión católica tal como era observada en aquellos tiempos. Su imagen de Dios era la de un Juez colérico enfurecido con los hombres a quien era muy difícil de obedecer. El castigo del infierno era tan real para él y tan terrible que temblaba al pensar en ellos. Su padre lo mandó a estudiar a Magdeburgo y después a Einsenach en donde tuvo que pedir limosna para subsistir cantando canciones como lo hacían la mayoría de los estudiantes.

«Hijo de Hans y Margarette Lutero, Martín nació el 10 de noviembre de 1483 en Eisleben (Alemania), siendo bautizado el día que se celebraba la festividad de San Martín de Tours. Su familia se trasladó en 1484 a Mansfeld, donde su padre dirigía varias minas de cobre. Habiéndose criado en un medio campesino, Hans Lutero ansiaba que su hijo llegara a ser funcionario civil, para darle más honores a la familia. Con este fin, envió al joven Martín a varias escuelas en Mansfeld, Magdeburgo y Eisenach.» [1]

Su suerte cambió cuando Doña Úrsula Cota lo recibe en su casa atraída por su humildad y devoción. En su casa recibe el trato de hijo y esto le ayuda para adelantar de manera significativa sus estudios. Doña Úrsula dijo a la hora de su muerte que su hogar había sido grandemente bendecido con la llegada de Lutero. Un tiempo después su padre había prosperado algo, trabajando en la fundición de cobre y había sido nombrado concejal de su ciudad. Su padre tenía puestas las ilusiones en Martín deseando que estudiara y se convirtiera en un abogado de renombre.

Por esto lo envía a Erfurt, en donde Martín a los 21 años obtiene el título de doctor en filosofía. Sin embargo, el alma de Lutero se encuentra muy intranquila e incidentes que ocurren lo hacen pensar en su situación espiritual. Durante sus estudios enferma gravemente y tiempo después recibe dos golpes de espada en uno de sus viajes. Uno de sus amigos íntimos de la universidad muere asesinado y entonces Lutero exclama “¿Que haría yo si fuese llamado a la otra vida de una manera tan repentina?”. Esta situación culmina cuando en una tormenta eléctrica durante un viaje, cae un rayo cerca de él y en su terror hace un voto a Santa Ana para hacerse monje. Entonces entra al convento de los agustinos a pesar de la protesta de sus amigos de la universidad y la decepción de su padre. A pesar de su continua búsqueda de la paz para su alma a través de ayunos, sacrificios etc. No consigue lo que tanto anhela. Algunos monjes le hacen ver que Dios no solo juzga sino perdona pero Lutero no puede creer que Dios le puede perdonar puesto que el no puede amar a Dios. Se dedica a la lectura de la Biblia. Tiempo después es nombrado sacerdote y obtiene el grado de bachiller en Biblia. A los veinticinco años de edad es enviado a Wittenberg como maestro de filosofía. Ya entonces destaca como notable predicador. Un punto culminante de su vida es cuando se le envía a Roma. Su corazón alegre al estar en la santa ciudad se entrega a efectuar las peregrinaciones acostumbradas y visitar los lugares sagrados. Sin embargo termina horrorizado al ver la corrupción generalizada que se vivía en Roma.

Tiempo después obtiene el título de doctor en teología. Además adelanta mucho en cuanto al reconocimiento de su capacidad y devoción. Es entonces cuando halla la tan ansiada paz de su alma al apropiarse de las palabras del apóstol Pablo: “Mas el justo por la fe vivirá”. Encuentra un gozo indescriptible y más decidido que nunca se dedica a la enseñanza y predicación de las escrituras.» [2]

«En 1501 fue enviado a la Universidad de Erfurt, donde pasó por los acostumbrados cursos de lógica y filosofía. A los veinte años de edad recibió el titulo de licenciado, y luego pasó a enseñar la física de Aristóteles, ética, y otros departamentos de filosofía. Después, por indicación de sus padres, se dedicó a la ley civil, con vistas a dedicarse a la abogacía, pero fue apartado de esta actividad por el siguiente incidente. Andando un día por los campos, fue tocado por un rayo, siendo precipitado al suelo, mientras que un compañero fue muerto justo a su lado; esto lo afectó de tal manera que, sin comunicar su propósito a ninguno de sus amigos, se retiró del mundo, y se acogió al orden de los eremitas de San Agustín. Aquí se dedicó a leer a San Agustín y a los escolásticos; pero, rebuscando por la biblioteca, halló accidentalmente una copia de la Biblia latina, que nunca había visto antes. Esta atrajo poderosamente su curiosidad; la leyó ansiosamente, y se sintió atónito al ver qué poca porción de las Escrituras era enseñada al pueblo.»[3]

Lutero «hizo su profesión en el monasterio de Erfurt, después de haber sido novicio un año; y tomó órdenes sacerdotales, y celebró su primera Misa en 1507. Un año después fue trasladado del monasterio de Erfurt a la Universidad de Wittenberg, porque habiéndose acabado de fundar la universidad, se pensaba que nada sería mejor para darle reputación y fama inmediatas que la autoridad la presencia de un hombre tan celebre por su gran temple y erudición, como Lutero. En esta universidad de Erfurt había un cierto anciano en el convento (de los Agustinos con quien Lutero, que era entonces de la misma orden, fraile Agustino, conversó acerca de diversas cosas, especialmente acerca de la remisión de los pecados. Acerca de este artículo, este sabio padre se franqueó con Lutero, diciéndole que el expreso mandamiento de Dios es que cada hombre crea particularmente que sus pecados le han sido perdonados en Cristo; le dijo además que esta particular interpretación estaba confirmada por San Bernardo: “Este es el testimonio que te da el Espíritu Santo en tu corazón, diciendo: Tus pecados te son perdonados. Porque ésta es la enseñanza del apóstol, que el hombre es libremente justificado por la fe.” Estas palabras no sólo sirvieron para fortalecer a Lutero, sino también para enseñarle el pleno sentido de San Pablo, que insiste tantas veces en esta frase: “Somos justificados por la fe.” Y habiendo leído las exposiciones de muchos acerca de este pasaje, luego percibió, tanto por el discurso del anciano como por el consuelo que recibió en su espíritu, la vanidad de las interpretaciones que antes había creído de los escolásticos. Y así, poco a poco, leyendo y comparando los dichos y ejemplos de los profetas y de los apóstoles, con una continua invocación a Dios, y la excitación de la fe por el poder de la oración, percibió esta doctrina con la mayor evidencia. Así prosiguió su estudio en Erfurt por espacio de cuatro años en el convento de los Agustinos.»[4]

«Hubo reformadores de distintas tendencias, como por ejemplo John Wycliffe, Jan Hus y Girolamo Savonarola, que denunciaron públicamente el relajamiento moral y la corrupción económica que existían dentro de la Iglesia “en sus miembros y en sus mentes”; buscaban provocar un giro radical de la situación. Al mismo tiempo, se estaban produciendo profundos cambios de tipo social y político, producto del despertar de la conciencia nacional y de la fuerza e importancia cada vez mayores que iban adquiriendo las ciudades, en las que surgió con gran poder una nueva clase social sostenida por el comercio. La Reforma protestante podría ser considerada producto de la convergencia de dichas fuerzas: un movimiento para introducir cambios dentro de la Iglesia, el ascenso del nacionalismo y el avance del “espíritu del capitalismo”.El reformador Martín Lutero fue la figura catalizadora que aceleró el nuevo movimiento. Su lucha personal por buscar la certeza religiosa lo condujo, en contra de sus deseos, a cuestionar el sistema medieval de salvación, e incluso la propia autoridad de la Iglesia; su excomunión por el papa León X fue un paso adelante hacia la irreversible división del mundo cristiano en Occidente. Se ha dicho a veces que la contribución más importante y duradera de Martín Lutero a la Reforma Protestante no fue su predicación ni su enseñanza, sino su traducción de la Biblia al idioma alemán de su día. Existía una versión en el alemán medieval en ese tiempo, pero se había hecho de la Vulgata Latina y era un trabajo inferior.

Lutero había empleado el texto griego en sus disertaciones sobre Romanos en 1515-16 y el hebreo en su comentario sobre Hebreos en 1517-18. De modo que estaba preparado para su trabajo de traducir la Biblia del original. La historia de su proyecto es fascinante. Al regresar Lutero de la Dieta de Worms (1521) donde había hecho su famosa defensa, “Aquí me paro,” sus amigos temían por su vida. Por tanto le secuestraron en el Castillo de Wartburgo donde pasó el invierno en ese escondite seguro. En diciembre hizo un viaje secreto apresurado a Wittenberg. Allí su amigo Felipe Melanchton le aconsejó hacer una traducción al alemán del Nuevo Testamento. Cuando regresó a Wittenberg el 6 de marzo de 1522, ya había completado su primer borrador de la traducción -¡en dos meses y medio! Lo corrigió con la ayuda de Melanchton y fue publicado en septiembre de 1522. Lutero pasó 12 años más, con las interrupciones debidas a otras ocupaciones y la enfermedad, traduciendo el Antiguo Testamento. Por fin, su Biblia completa en alemán se publicó en 1534 y llegó a ser uno de los principales baluartes de la Reforma. Respecto al significado literario de esta traducción Hans VoIz dice: “La Biblia de Lutero fue un suceso literario de primera magnitud, porque es la primera obra de arte de la prosa alemana la Biblia por primera vez llegó a ser una parte verdadera de la herencia literaria del pueblo alemán. En la historia del idioma su versión también es un factor, cuyo significado no se puede exagerar, para el desarrollo del vocabulario del alemán literario moderno.” »[5]

En el mes de octubre de 1517 pega en la puerta de la iglesia de Wittenberg las 95 tesis contra el valor de la indulgencias. En este documento proclama que el hombre es salvado por Dios de manera gratuita por la fe en su Hijo Jesucristo. A pesar de no tener previsto que su proposición tendría mucho efecto, esta inunda Europa y poco tiempo después hace temblar los cimientos de Roma. Al realizarse algunos debates con autoridades reconocidas de la época como el doctor Juan Eck, se notó que la ideas que exponía Lutero no eran simples diferencias de doctrinas sino que removían los cimientos en los cuales se basaba la iglesia católica para afirmar su derecho de gobernar las almas y cuerpos del mundo entero. Además sacaban a la luz verdades tan importantes que hacían la diferencia entre un cristiano y un pagano o apóstata. Las consecuencias de esto sería el reconocimiento de la verdad divina expresada en las escrituras. Lutero fue excomulgado por el Papa León X y el emperador Carlos V le impuso un edicto de pena de muerte el cual nunca llegó a cumplirse por la protección de Dios y la ayuda de algunos amigos como el elector Federico de Sajonia.» [6]

«El 3 de enero de 1521, fue excomulgado por el Papa León X, por defender sus 95 tesis o proposiciones escritas en latín contra la venta de indulgencias.» [7]

Escribió aproximadamente 180 libros. Tradujo la Biblia al alemán. Y como predicador destacó notablemente. En Zwiekau predicó a un auditorio de 25 mil personas. Se casó con Catalina de Bora a quien amaba profundamente. Tuvo tres hijos. A los sesenta y dos años predicó su último sermón sobre el texto:

“Escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños”. Ese mismo día le escribió a su querida esposa Catalina: “Echa tu carga sobre el Señor, y el te sustentará. Amén.” Sus últimas palabras fueron: “voy a entregar mi espíritu”. Luego alabó a Dios en voz alta: “¡Oh, mi Padre Celestial! Dios mío, Padre de nuestro Señor Jesucristo, en quien creo, a quien prediqué y a quien confesé, amé y alabé… Oh, mi querido Señor Jesucristo, a ti encomiendo mi pobre alma. ¡Oh, mi Padre Celestial! En breve tiempo tengo que abandonar este cuerpo, pero sé que permaneceré eternamente contigo y ¡que nadie podrá arrebatarme de tus manos!” Luego después de recitar tres veces Juan 3:16 dijo:”Padre, en tus manos entrego mi espíritu, pues tu me rescataste, Dios fiel”, entonces cerró los ojos y durmió. Fue sepultado en la iglesia de Wittenberg en donde había predicado durante tantos años. Su amigo Felipe Melanchton y el pastor Bugenhagen, pronunciaron sendos discursos. » [8]

Lutero falleció “ el 18 de febrero de 1546 en Eisleben, Alemania.” [9]

«Dietrich Bonhoeffer, Teólogo protestante alemán (Breslau, 1906-Flossenbürg, 1945). De familia aristocrática e hijo de un profesor de psiquiatría, discípulo de Karl Barth. Denunció la aprobación masiva dada al Führer y se opuso a la política racista del III Reich, por lo que no tardó en ser desposeído de sus cargos docentes. Fue detenido en 1943 por haber participado, junto con el almirante Canaris y otros conspiradores, en el noveno atentado contra Hitler. Fue ajusticiado en el campo de concentración de Flossenbürg. Influyó poderosamente en la teología de la segunda mitad del s. XX.»[10]

Reproducimos a continuación uno de los textos de uno de los discípulos más conspicuos de Lutero, Dietrich Bonhoeffer, cristiano militante y “protestante” como ningún otro, interpreta la obra del reformador Alemán:

«No es posible interpretar de forma más funesta la acción de Lutero que pensando que, al descubrir el evangelio de la pura gracia, dispensó de la obediencia a los mandamientos de Jesús en este mundo, y que el descubrimiento de la Reforma ha sido la canonización, la justificación del mundo por medio de la gracia que perdona.»

Notas

1. http://es.wikipedia.org/wiki/Mart%C3%ADn_Lutero

2. http://groups.msn.com/MENSAJESDEESPERANZA/tupginaweb3.msnw

3. http://angelv.webcindario.com/luther.html

4. http://angelv.webcindario.com/luther.html

5. http://www.metareligion.

com/Religiones_del_mundo/Cristianismo/Historia/historia_del_cristianismo

_v.htm

6. http://groups.msn.com/MENSAJESDEESPERANZA/tupginaweb3.msnw

7. http://www.vi-e.cl/internas/edu_dia/personaj/martin_lutero.htm

8. http://groups.msn.com/MENSAJESDEESPERANZA/tupginaweb3.msnw

9. http://www.otraiglesiaesposible.es/semperreformanda/?p=53

10. http://www.webs.ulpgc.es/webaulas/ficheros/Lutero/Dietrich_Bonhoeffer_31_octubre.pdf

¿Qué hombre es considerado el padre de las misiones modernas, y qué contribución hizo a la obra de traducciones bíblicas?

¿Qué hombre es considerado el padre de las misiones modernas, y qué contribución hizo a la obra de traducciones bíblicas?

«Guillermo Carey es considerado el Padre de las Misiones Modernas. Nació en Inglaterra en 1762, hijo de anglicanos y criado en la Iglesia. »

http://biografas.blogspot.com/2006/10/guillermo-carey.html

En una biografía de Guillermo Carey, escrita por Santiago Culross, D.D, dice que «Guillermo Carey vio la luz el 17 de agosto de 1761. Era el mayor de cinco hijos, Guillermo, Ana, María, Tomás y Elizabet. Elizabet, que tenía el nombre de su madre,murió en la Infancia»

http://www.conpoder.com/biblioteca.html

Carey «Nació cerca de Northampton, Inglaterra»

Hasta lo último de la Tierra, Ruth A.Tucker, Editorial Vida, Pág. 131

«Desde muy joven comprobaba tener una inteligencia cuya sed de saber no parecía saciarse nunca. Especialmente le fascinaban los idiomas. Trabajando de zapatero desde los 16 años, siempre tenía algún libro de estudio al lado de los zapatos. Un día un compañero le invitó a una reunión no anglicana. Tenía 18 años y el sermón que oía sobre Hebreos 13:13-14 hizo que entregara la vida a Cristo. Cuando después entendía que Dios le guiaba fuera de la Iglesia Anglicana obedeció, aunque le costaba.

Un día un compañero le invitó a una reunión no anglicana. Tenía 18 años y el sermón que oía sobre Hebreos 13:13-14 hizo que entregara la vida a Cristo. Siguieron trece años de duros trabajos como zapatero, como maestro de niños, como predicador  ferviente y, sobre todo, como incansable estudiante.»

http://biografas.blogspot.com/2006/10/guillermo-carey.html

«Siendo niño, Guillermo Carey sentía una verdadera pasión por el estudio de la naturaleza. Su dormitorio estaba lleno de colecciones disecadas de insectos, flores, pájaros, huevos, nidos, etc. Se dice que Guillermo Carey, fundador de las misiones actuales, no estaba dotado de una inteligencia superior ni poseía tampoco ningún don que deslumbrase a los hombres. Sin embargo, fue esa característica de persistir, con espíritu indómito e inconquistable, hasta llevar a término todo cuanto iniciaba, el secreto del maravilloso éxito de su vida. Cuando Dios lo llamaba para que iniciara alguna tarea, él permanecía firme, día tras día, mes tras mes, y año tras año hasta acabarla. Dejó que el Señor se sirviera de su vida, no solamente para evangelizar durante un período de cuarenta y un años en el extranjero, sino también para realizar la hazaña, por increíble que parezca, de traducir las Sagradas Escrituras a más de treinta lenguas. El abuelo y el padre del pequeño Guillermo eran, respectivamente, profesor y sacristán (Iglesia Anglicana) de la parroquia. De esa manera el hijo aprendió lo poco que el padre podía enseñarle. Pero no satisfecho con eso, Guillermo continuó sus estudios sin maestro. A los doce años adquirió un ejemplar del vocabulario latino, por Dyche, que Guillermo se aprendió de memoria.»

http://www.hermanosunidosencristo.org/biografias_3.htm

Santiago Culross comenta en su biografía de Carey que este, «a la edad de veintiún años habiendo llegado a convencerse por la Escritura que el bautismo no debe preceder, sino seguir la fe personal en el Redentor, se presentó como candidato al señor Ryland, padre, quien le prestó un libro, y le recomendó a su hijo. El 5 de octubre de 1783, fue bautizado por Ryland hijo en el Nen, un poco más allá de la capilla del Dr. Doddridge en Northampton.»

http://www.conpoder.com/biblioteca.html

«Poco después de su conversión, a los 18 años de edad, predicó su primer sermón. Al verificar que el bautismo por inmersión es bíblico y apostólico, dejó la denominación a que pertenecía.»

http://www.hermanosunidosencristo.org/biografias_3.htm

«En 1781, antes de cumplir los veinte años, Carey, se casó con la cuñada de su maestro. Dorotea era cinco años mayor que el, y como muchas otras mujeres inglesas de su clase en el siglo 18, era analfabeta. Desde el principio se vio que no se entendían y al pasar el tiempo y ampliarse los horizontes de Carey, las diferencias fueron en aumento. Los primeros años del matrimonio fueron de dificultades y pobreza. Por algún tiempo Carey no solo tenía la responsabilidad de su propia esposa e hijos, sino también la de la viuda de su difunto maestro y sus cuatro hijos.»

Hasta lo último de la Tierra, Ruth A.Tucker, Editorial Vida, Pág. 131

Guillermo Carey fue un pastor bautista de Inglaterra, que por la necesidad de mantener económicamente a su familia, debió seguir trabajando en su oficio de zapatero. Encima de su banco de zapatero, había colgado un mapa del mundo, para mantener la pasión por las misiones viva. Carey estudió hasta dominar el latín, el griego y el hebreo.

«En 1785 acepto la invitación a pastorear un pequeña congregación bautista. Allí sirvió hasta que lo llamaron a una iglesia más grande en Leicester. Allí también se vio obligado a buscar otro empleo para sustentar su familia.»

Hasta lo último de la Tierra, Ruth A.Tucker, Editorial Vida, Pág. 131

«Cada vez le pesaba más la indecible necesidad de los paganos. Mirando atrás, entendemos que Guillermo estaba experimentando algo como ‘dolores-de-parto’. Pero al hablar de esta ‘carga’ con otros siervos de Dios, no era siempre comprendido o bien recibido. Una vez, en una reunión de pastores bautistas, cuando enfatizaba la necesidad de llevar el evangelio a los paganos, un pastor de más edad y experiencia quedó exasperado. Le espetó: “¡Joven, siéntese, siéntese! Usted es un entusiasta, pero cuando a Dios le complazca convertir a los paganos, Él sabrá hacerlo sin consultar ni a usted, ni a mí.”No obstante, el 2 de octubre de 1792, Carey y otros doce siervos de Dios, ‘dan a luz’ la Sociedad Misionera Bautista.»

http://biografas.blogspot.com/2006/10/guillermo-carey.html

Tucker comenta que fue “durante los años de pastorado, que comenzó a tomar forma su filosofía de las misiones, iniciada primero por su lectura de los viajes del capitán Cook. Poco a poco el desarrolló la perspectiva bíblica del asunto y se convenció de que las misiones eran la responsabilidad central de la iglesia. Sus ideas eran revolucionarias. Muchos, sino la mayoría de los clérigos del siglo XVIII, veían que la gran comisión había sido dada solo a los apóstoles; por eso la conversión de los gentiles no les correspondía, especialmente si no estaba vinculada al colonialismo.»

Hasta lo último de la Tierra, Ruth A.Tucker, Editorial Vida, Pág. 131

En la primavera de 1792, publicó un libro de 87 páginas, de grandes consecuencias, el cual se ha comparado a las Noventa y cinco tesis de Lutero en importancia por su influencia en la historia del cristianismo. El libro Estudio sobre la obligación de los cristianos de usar medios para la conversión de los gentiles, presentaba muy bien el caso de las misiones y contradecía los argumentos que decían que no se debían enviar misioneros a tierras lejanas”

Hasta lo último de la Tierra, Ruth A.Tucker, Editorial Vida, Pág. 132

Tucker comenta acerca de este sermón: «Después de la publicación del libro, Carey habló a un grupo de pastores en una conferencia de la Asociación Bautista en Nottingham. Allí el retó a su auditorio con Isaías 54:2-3 y dijo sus famosas palabras: “Esperen grandes cosas de Dios; intenten grandes cosas para Dios» Hasta lo último de la Tierra, Ruth A.Tucker, Editorial Vida, Pág. 132

Como resultado de este sermón histórico, se fundó la primera sociedad misionera bautista en 1792. El año siguiente, Guillermo Carey y su familia se embarcaron para la India, acompañado por Juan Thomas, quien había vivido en Bengala. «Nadie sabe cuántas veces nuestro héroe experimentó grandes desánimos en la India. Su esposa no tenía ningún interés en los esfuerzos de su marido y enloqueció. La mayor parte de los ingleses con quienes Carey tuvo contacto, lo creían loco; durante casi dos años no le llegó ninguna carta de Inglaterra. Muchas veces Carey y su familia carecieron de dinero y de alimentos. Para sustentar a su familia, el misionero se volvió labrador, y trabajó como obrero en una fábrica de añil.» http://biografas.blogspot.com/2006/10/guillermocarey.html

Este empleo le dio un contacto íntimo con la gente, lo que le ayudó grandemente para aprender su idioma. Por cinco años estudió el bengalí y el sánscrito «Carey percibió la necesidad imperiosa de que el pueblo tuviese una Biblia en su propia lengua y, sin demora, se entregó a la tarea de traducirla. La rapidez con que aprendió las lenguas de la India, es motivo de admiración para los mejores lingüistas.» http://biografas.blogspot.com/2006/10/guillermo-carey.html

«Cuando uno de sus hijos comenzó a predicar, Carey escribió: “Mi hijo, Félix, respondió al llamado de predicar el evangelio.” Años más tarde, cuando ese mismo hijo aceptó el cargo de embajador de la Gran Bretaña en Siam, el padre, desilusionado y angustiado, escribió a un amigo: “Félix se empequeñeció hasta volverse un embajador! ” http://biografas.blogspot.com/2006/10/guillermocarey.html

«Respecto a su esposa Dorotea, su salud y su estabilidad mental fueron empeorando cada día. La muerte trágica de Pedrito, su niño de cinco años, la hizo perder el juicio. Nunca más pudo recobrar por completo sus facultades mentales. La situación era lastimosa y sus colaboradores dijeron más tarde que ella estaba completamente trastornada… En 1807 a la edad de cincuenta y un años de edad, murió Dorotea Carey. Sin duda su muerte fue un alivio para Carey. Ya hacía mucho tiempo que había dejado de ser un miembro útil de la familia misionera.

En realidad, ella era un obstáculo para la obra. Juan Marshman escribió que Carey trabajaba a menudo en las traducciones “en tanto que su trastornada esposa, con frecuencia en un estado de triste excitación, disparataba en la habitación de al lado…”»

Hasta lo último de la Tierra, Ruth A.Tucker, Editorial Vida, Pág. 136

«Desde la época de Guillermo Carey, todas las denominaciones principales han trabajado en India. A pesar de notables adelantos y de trabajos sacrificiales, el total de cristianos nominales en la India no excede a seis y medio millones, de los cuales la mitad son protestantes. El movimiento nacionalista del s. XX que puso a Mahamatama Gandhi en el primer plano, por extraño que parezca ayudado realmente a las actividades misioneras cristianas, porque Gandhi hizo uso práctico de algunos de los principios de Jesús. Hay más musulmanes en la India que en cualquier otra parte: casi cien millones de ellos. Cerca de la mitad de la población profesa el Hinduismo.»

http://books.google.com/books?id=FF7mjL3ln-

UC&pg=PA360&lpg=PA360&dq=roberto+morrison+misionero&source=web&ots=

BYSInBgLS-&sig=nPl-dxLWdoy7RotX8XXzBEI1c8o#PPA360,M1

Realmente, lo que logró Carey es sumamente admirable; bien lo describió Ruth A.Tucker cuando destaca el hecho que «Carey, mas que cualquier otro hombre de la historia moderna, estimuló la imaginación del mundo cristiano al demostrar con su humilde ejemplo, lo que se podía y debía hacer para llevar a Cristo a un mundo perdido»

Hasta lo último de la Tierra, Ruth A.Tucker, Editorial Vida, Pág. 130

Resumiendo aspectos dignos de destacar en la vida de Guillermo Carey, que son consideradas una de las razones del éxito de su misión:

a. La santidad de Carey.

b. Su desapego a los bienes materiales

c. Su gran espíritu de servicio y su armonía para con los demás.

d. Su capacidad especial para pasar por alto las faltas de los demás.

e. Su determinación para logra los objetivos que se proponía.

f. Su gran capacidad para aprender otras lenguas.

g. Su gran humildad.

«Durante más de treinta años Carey fue profesor de lenguas orientales en el Colegio de Fort Williams. Fundó también el Colegio Serampore para enseñar a los obreros. Bajo su dirección el colegio prosperó, y desempeñó un gran papel en la evangelización del país. Al llegar a la India, Carey continuó los estudios que había comenzado cuando era niño. No solamente fundó la sociedad de agricultura y Horticultura, sino que también creó uno de los mejores jardines botánicos; escribió y publicó el Hortus Bengalensis. El libro Flora Indica, otra de sus obras, fue considerada una obra maestra por muchos años.»

http://biografas.blogspot.com/2006/10/guillermocarey.html

Tucker comenta algunos de sus logros: «Se organizaron escuelas, se instaló una imprenta, y se hicieron traducciones de la Biblia. Carey hizo tres traducciones (en bengalí, en sánscrito y maratí). Colaboró en otras traducciones completas de la Biblia y tradujo el Nuevo Testamento y partes de las escrituras a muchos otros idiomas y dialectos. Desafortunadamente, su calidad no siempre era tan buena como la cantidad. El secretario de la misión, Andrés Fuller lo regañó por su inconsistencia en la ortografía y otros problemas del texto que envió a Inglaterra para su publicación, ya que parte de su obra era incomprensible. Carey revisó su trabajo, optimizándolo. Otro de sus logros fue la fundación de la Universidad de Serampore para la preparación de evangelistas y fundadores de iglesias autóctonas.»

Hasta lo último de la Tierra, Ruth A.Tucker, Editorial Vida, Pág. 135-136

La producción total de Guillermo Carey y sus ayudantes fue sencillamente asombrosa. Se le atribuye la traducción de la Biblia entera en nueve idiomas, y del Nuevo Testamento en 27 idiomas más, y otras porciones de las Escrituras en varios otros idiomas. “Se calcula en 40 el número de idiomas en que él hizo trabajos.” Se ha dicho que no sería ninguna exageración declarar que “La Prensa” de Serampure bajo la dirección principal del Dr. Carey fue el instrumento en las manas de Dios para hacer accesible la Palabra de Dios a 300 millones de seres humanos, o sea casi la tercera parte de los habitantes del mundo en ese tiempo.

«Una de las mas grandes tragedias que soportó Carey durante sus cuarenta años de servicio interrumpido en la india, fue la pérdida de sus manuscritos en un incendio de una bodega en 1812. Carey no estaba presente cuando eso ocurrió, pero la terrible noticia de que se habían quemado su extenso diccionario políglota, dos libros de gramática y versiones completas de la Biblia no podía permanecer oculta. Si su temperamento hubiera sido diferente, tal vez no habría podido soportar el daño; pero Carey aceptó la tragedia como un juicio de Dios y volvió a empezar, esta vez con mayor entusiasmo.»

Hasta lo último de la Tierra, Ruth A.Tucker, Editorial Vida, Pág.137

«Durante los cuarenta y un años que Carey pasó en la India, no visitó Inglaterra. Hablaba con fluidez más de treinta lenguas de la India; dirigía la traducción de las Escrituras en todas esas lenguas y fue nombrado para realizar la ardua tarea de traductor oficial del gobierno. Escribió varias gramáticas hindúes y compiló importantes diccionarios de los idiomas bengalí, maratí y sánscrito. El diccionario bengalí consta de tres volúmenes e incluye todas las palabras de la lengua, con sus raíces y origen, y definidas en todos los sentidos. Cuando Guillermo Carey llegó a la India, los ingleses le negaron el permiso para desembarcar. Al morir, sin embargo, el gobierno ordenó que se izasen las banderas a media asta, para honrar la memoria de un héroe que había hecho más por la India que todos los generales británicos. Se calcula que Carey tradujo la Biblia para la tercera parte de los habitantes del mundo.

Así escribió uno de sus sucesores, el misionero Wenger: “No sé cómo Carey logró hacer ni siquiera una cuarta parte de sus traducciones. Hace como veinte años. (En 1855) que algunos misioneros, al presentar el evangelio en Afganistán (país del Asia Central), encontraron que la única versión que ese pueblo entendía, era la Pushtoo hecha en Sarampore por Carey.” La traducción de la Biblia destacaba en la obra de Carey, y cuando moría en 1834 a la edad de 73 años, la Biblia entera, o partes de ella, habían sido traducidas e impresas en nada menos que 44 idiomas y dialectos. Su ejemplo de vida y obra fue el instrumento en la mano de Dios para ‘desencadenar’ movimientos misioneros en Inglaterra y en varios otros países. En los siguientes dos siglos estos habían de llegar con el evangelio a incontables rincones del mundo. El cuerpo de Guillermo Carey descansa, pero su obra continúa siendo una bendición para una gran parte del mundo.» http://biografas.blogspot.com/2006/10/guillermocarey.html

La Biblia en el Siglo de Oro español, tema del Coloquio Internacional en Jerusalén

La Biblia en el Siglo de Oro español, tema del Coloquio Internacional en Jerusalén

JERUSALEN, 01/12/2007 (EFE/ACPress.net)

Ha comenzado un Coloquio Internacional sobre ´La Biblia en la literatura del Siglo de Oro´ español en la Universidad Hebrea de Jerusalén (UHJ).El Coloquio, se prolongará hasta el miércoles 5, y ha sido organizado en la UHJ por el Departamento de Estudios Españoles y Latinoamericanos, que dirige Jan Szeminski, y la Universidad de Navarra (GRISO), dirigida por Ignacio Arellano.

Entre los participantes, además de académicos de las universidades de Navarra y Jerusalén, se encuentran catedráticos de Oxford, de la Universidad Católica Argentina y de la Universidad de Buenos Aires, de la Universidad de Huelva, de la de Harvard, las de Texas y de Nueva York de los Estados Unidos, de la Universidad Autónoma de México y de la francesa de Toulouse.

Los organizadores advierten que todas las participaciones se ofrecerán en el Monte Scopus de Jerusalén en castellano.

Arellano presentará durante el Coloquio la edición integral e ilustrada del Tesoro de la Lengua Castellana o Española, y Kenneth Brown, de la Universidad de Calgary, hablará sobre ´Quevedo y la Torá (Biblia)´, y Szeminski acerca de ´El quechua y la Biblia´.

La conferencia está auspiciada, entre otros organismos e instituciones, por el Ministerio israelí de Exteriores, las embajadas de España y México, el Instituto Cervantes de Tel Aviv la Fundación Científica Israelí y la Fundación Jerusalén-Toledo.

Manuel Casado Velarde, de la Univesidad de Navarra, expondrá, entre otros, sobre ´La Biblia y el refranero español del Siglo de Oro´, y Felipe Pedraza Jiménez, de la Universidad de Castilla-La Mancha, acerca de ´Rojas Zorrilla y los motivos bíblicos´.

Durante la segunda jornada del Coloquio, David Boruchoff, de la Universidad McGill, disertará sobre ´El imaginario bíblico y la historiografía misionera novo-hispana´, y Ruth Fine, de la UHJ, sobre ´La presencia de la Biblia en la obra teatral de Cervantes´.

Arnulfo Herrera, de la Universidad Autónoma de México, presentará ´La ley de Moisés en un certamen poético del Siglo XVI´, y Luis Manuel Girón-Negrón, de la Universidad de Harvard, hablará acerca de ´San Juan de la Cruz y sus dos traducciones del salmo 63 (62):2´.

En el acto de apertura del Coloquio participarán el profesor Israel Bartal, decano de la Facultad de Humanidades de la UHJ; por el embajador de España en Israel, Eudaldo Mirapeix; el embajador de México, Federico Salas, y Rosa Moro, directora del Instituto Cervantes.

Fuente:

EFE. Redacción: ACPress.net

http://historiaparaeldebate.blogcindario.com/2007/12/00045-la-biblia-en-el-siglo-de-oro-espanol-tema-del-coloquio-internacional-en-jerusalen.html

¿Qué es el Ruckamismo? ¿Y como afecta el asunto de la Biblia en español?

¿Qué es el Ruckamismo? ¿Y como afecta el asunto de la Biblia en español?

«El término “Ruckmanismo” proviene del predicador Peter Ruckman. Él es pastor de una iglesia en Pensacola, Florida en los Estados Unidos. Como a principios de la década del sesenta él empezó a enseñar cosas nuevas y raras que a través de los años ha afectado el punto de vista acerca de la Biblia en inglés. Los que siguen a él se les llama “Ruckmanitas”. Lo siguiente es un resumen de sus enseñanzas extrañas:

  1. La Biblia King James en inglés fue dada por inspiración de Dios.
  2. La Biblia King James en inglés es superior a cualquier texto griego y hebreo, inclusive los textos griegos de las cuales se hizo la traducción.
  3. La Biblia King James en inglés corrige el griego y el hebreo, inclusive el Textus Receptus.
  4. La Biblia King James en inglés contiene revelación avanzada.
  5. La pura verdad es la verdad en inglés.

Se debe añadir que no todos los que creen en la superioridad de la Biblia en inglés siguen todas las enseñanzas peculiares del Ruckmanismo, pero sí han sido afectados por Ruckman, y por tanto despliegan una característica del Ruckmanismo.»

Documentación acerca de las enseñanzas peculiares de Peter Ruckman:

«a.“Corrige al griego con el inglés. Es siempre la mejor política; el que Dios bendecirá. Siéntase libre (con una conciencia tranquila) a siempre corregir el Textus Receptus griego con la Biblia Santa”. Ruckman, Peter. How to Teach the ‘Original’ Greek. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1992 (2000 reprint) p. 117

b. “Tres cosas se deben enfatizar…1. La locura absoluta de traducir algún texto griego literalmente, palabra por palabra, para dar a un lector LAS PALABRAS que Dios quiere que tengamos en otro idioma”. Ruckman, Peter. How to Teach the ‘Original’ Greek. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1992 (2000 reprint) p. 124

c.“La Biblia King James en inglés a menudo contiene revelaciones de la verdad que evidentemente no puede ser encontrado en ningún texto griego”. Ruckman, Peter. How to Teach the ‘Original’ Greek. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1992 (2000 reprint) p. 110

d.Recibí una carta desagradable de un puertorriqueño una vez. ¿Dijo él, “Qué tienes con todo esto acerca del inglés? …¿Qué de todo nosotros aquí en Puerto Rico?

Tuvimos una Biblia antes de la King James en inglés.” Supongo que él pensó que yo era un inglés. Le escribí y le dije, “Si no fuera por Inglaterra, nosotros no sabríamos donde estamos. La latitud y la longitud se da a cada avión en el aire y cada barco en el mar por el Ecuador e Inglaterra.” … ¿Cómo explica usted eso? La ubicación absoluta es la ubicación inglesa. El tiempo absoluto es tiempo inglés. ¿Por qué pensaría que la pura verdad no es la verdad de inglés? Ruckman, Peter. Why I Believe the King James Version Is the Word of God.Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1988, p. 4

e. “El texto de la King James es la última y final declaración que Dios le ha dado al mundo y El lo ha dado en el idioma universal del siglo XX… La verdad es que Dios cerró la puerta de revelación cerró en año 389 antes de Cristo y lo cerró otra vez en 1611”. – el año en que se publicó la King James Ruckman, Peter. The Monarch of the Books, Pensacola, 1980, p. 9

f.Muchos de los que atacan la Reina-Valera fueron afectados directamente por Peter Ruckman. Por ejemplo, el misionero Robert Breaker en Honduras, quien decía sin documentación en su sitio de internet que cada vez que se compraba una Reina-Valera 1960, que la iglesia católica recibía un porcentaje de las ventas, estudió a los pies de Peter Ruckman. El misionero Jeff McCardle, quien ha dicho que ya que la Biblia en inglés puede corregir al griego, y por tanto puede corregir la Biblia en español, ha estado traduciendo libros de Peter Ruckman al español. El Pastor Mickey Carter de la Iglesia Landmark en Haines City, ha permitido que Peter Ruckman predique en su iglesia en el pasado.»

Fuente:

http://www.literaturabautista.com/node/103

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