John Piper: ¿Puede El Regenerado Ser Borrado Del Libro De La Vida?
24 may 2009 1 comentario
in Doctrinas Cristianas, Temas de actualidad, Teología
John Piper: ¿Puede El Regenerado Ser Borrado Del Libro De La Vida? 12 Mayo, 2009
Archivado en: predicacion — cristianohoy @ 11:06 pm
Apocalipsis 3:5
El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.
Se acerca el final de año. La culminación de algo nos hace reflexionar acerca de la paciencia. Llegamos a otro año nuevo (a duras penas). ¿Lograremos llegar a otro? Pero aun más importante: ¿Perseveraremos, como dice Jesús, hasta el fin para entonces ser salvos? (Marcos 13:13). La paciencia es una promesa y un regalo precioso. No se consigue sin lucha. Pero nosotros luchamos como vencedores. Quiero alentarlo en este final de año a pelear la buena batalla una vez más, y a estar profundamente seguro de que Dios no borrará su nombre del libro de la vida.
La preciosa verdad bíblica de que los santos perseverarán en fe hasta el fin y serán salvos enfrenta constante oposición, generación tras generación. No obstante, la verdad perdura, apoyándose firmemente en la fidelidad soberana de Dios para consumar la salvación de sus elegidos. Dios planeó esta salvación en la eternidad, la compró por medio de la muerte de Cristo en la cruz y la aplica mediante el Espíritu Santo.
Romanos 8:30 dice, “a los que justificó, a éstos también glorificó”. En otras palabras, en el transcurso del evento de justificación por medio de la fe que sucede al comienzo de nuestra vida cristiana y el evento de glorificación en la resurrección de nuestros cuerpos (Filipenses 3:21), nadie será abandonado, ni expulsado y a nadie se pedirá rescate “A los que justificó, a éstos también glorificó” – a todos. Dios guardará y santificará a aquellos a quienes ha justificado y se asegurará de que perseveren en la fe hasta el fin y sean salvos.
1 Juan 2:19 describe cómo debemos ver a aquellos que aparentemente se apartan de la fe: “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecidocon nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros”. En otras palabras, dejar de perseverar no es una señal de que uno puede ser realmente nacido de nuevo y justificado, para luego perderse. Más bien dejar de perseverar es una señal de que uno nunca realmente fue parte del pueblo regenerado de Dios. Ese es el punto explícito de 1 Juan 2:19.
Sin embargo, existen citas que han persuadido a algunos a rechazar esta enseñanza. La cita que aquí tengo en cuenta es Apocalipsis 3:5 en la cual el Señor Jesús dice, “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.”
Algunos dicen que esta es una cita infalible en contra de la doctrina de la perseverancia de los santos. Asumen que cuando Apocalipsis 3:5 dice que Dios no borrará el nombre de una persona del libro de la vida, significa que Él borra a algunos del libro de la vida, y que éstas son personas que fueron justificadas y más tarde condenadas. Pero ¿es ésta asunción correcta?
La promesa “no borraré su nombre del libro de la vida” no necesariamente significa que algunos nombres son borrados. Esta cita simplemente le dice al que está en el libro y triunfa en la fe: Nunca borraré tu nombre. En otras palabras, ser borrado del libro es una posibilidad temible, la cual no permitiré que suceda. Te mantendré seguro en el libro. Esta es una de las promesas hechas a aquellos que perseveran y triunfan. No dice que aquellos que no triunfan y se apartan de Cristo estuvieron en el libro y luego fueron borrados.
De hecho, existen dos versículos más en Apocalipsis que parecen enseñar que el tener su nombre escrito en el libro significa que usted definitivamente perseverará y triunfará. Considere Apocalipsis 13:8. “Y la adoraron todos los moradores de la tierra [a la bestia], cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo”. Este versículo da a entender que aquellos quienes tienen su nombre escrito en el libro de la vida del Cordero “desde el principio del mundo” definitivamente no adorarán a la bestia. Es decir, tener nuestro nombre en el libro de la vida desde el principio del mundo parece significar que Dios no permitirá que usted fracase y que le otorgará perseverar en lealtad a Él. Estar en el libro significa que usted no apostatará.
De igual manera, considere Apocalipsis 17:8, “La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será”. Una vez más, tener nuestro nombre escrito en el libro de la vida desde la fundación del mundo parece asegurar que no nos “asombraremos” ante la bestia. Aquellos que no tengan sus nombres escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo se asombrarán. Si su nombre estáescrito en el libro, usted nose asombrará ante la bestia.
La enseñanza que se muestra aquí es que el tener nuestro nombre escrito en el libro tiene eficacia. Es decir que define nuestras acciones. Tener su nombre escrito en el libro del Cordero desde la fundación del mundo garantizaque usted no adorará o se asombrará ante la bestia. Juan no dice, “Si adoras a la bestia, tu nombre será borrado”. Él dice, “Si tu nombre está escrito, no adorarás a la bestia”.
Esto concuerda con Apocalipsis 3:5, “El que venciere . . . no borraré su nombre del libro de la vida”. El triunfo que se requiereen 3:5 está garantizado en 13:8 y 17:8. Esta no es una contradicción, como cuando Pablo dijo, “ocupaos en vuestra salvación . . . porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer por su buena voluntad” (Filipenses 2:12-13). No es absurdo declarar la siguiente condición: si triunfa, Dios no borrará su nombre (3:5); y luego asegurar: si su nombre está escrito, triunfará (13:8 y 17:8). Los que “están escritos” realmente debenconquistar, y realmente conquistarán. Por un lado se resalta nuestra responsabilidad; por el otro la soberanía de Dios.
El impacto práctico de esta verdad no es que nos descuidemos en cuanto a la fe, amor y santidad. La vida cristiana requiere de atención (Hebreos 3:12), esfuerzo (Lucas 13:24) y empeño (Hebreos 12:14). Antes bien, el impacto que tiene es que descansamos en la seguridad de que no se nos deja solos en esta “batalla de la fe.” El Dios que le llamó es fiel y lo “confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 1:8). “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará” [su santificación] (1 Tesalonicenses 5:24). Él perfeccionará la buena obra que comenzó (Filipenses 1:6). Somos guardados por el poder de Dios (1 Pedro 1:5). Debemos perseverar, pues sólo aquellos que perseveren serán salvos (Marcos 13:13). Y perseveraremos, porque Dios está trabajando en nosotros para hacernos aptos en toda buena obra para que hagamos su voluntad (Hebreos 13:21).
Fuente: John Piper: ¿Puede el Regenerado ser Borrado del Libro de la Vida?
Comparando los Chimpancés con los niños pequeños …
24 may 2009 Comentarios desactivados
in Teología
Comparando los Chimpancés con los niños pequeños …
Hace algún tiempo la liberal BBC reportó que un chimpancé se desempeñaba tan bien como un niño japonés promedio de preescolar en ciertas pruebas de “números.”. Aparentemente, un chimpancé puede ahora recordar la secuencia correcta de los números. Pero la verdad es que si los chimpancés fueran más antiguos que los humanos en el llamado “árbol evolutivo”, cualquier chimpancé debería ser más inteligente que cualquier humano.
No existe una relación evolutiva entre los humanos y los chimpancés. La ciencia, por ejemplo, demuestra que la estructura del ADN de los chimpancés no ofrece evidencia biológica de que estén cercanamente relacionados a los humanos. Aun si el ADN mostrara alguna similitud, eso no significaría mucho.
Permítanme darles un ejemplo: Una nube está conformada casi en un 100% por agua, ¿de algún modo está relacionada con un melón, que es 98% agua? No son las similitudes las que importan, sino las diferencias significativas entre humanos y chimpancés.
Se espera que existan similitudes entre los seres vivos de la naturaleza
La Biblia nos dice que Dios creó a los animales de la tierra:
“Luego dijo Dios: «Produzca la tierra seres vivientes según su especie: bestias, serpientes y animales de la tierra según su especie». Génesis 1:24
También se nos dice que Dios creó al hombre del polvo de la misma tierra de donde los animales fueron creados:
“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, sopló en su nariz aliento de vida y fue el hombre un ser viviente” Génesis 2:7
De esta supuesta progresión no se ha encontrado NUNCA fósiles de los 4 seres del centro. ¡Nunca! Lo que ven aquí solamente se encuentra en los desvaríos y las mentes artísticas de evolucionistas. Pero si esto sucedío…
¿No se supone que los museos estén llenos de fósiles de los 4 seres del centro de la imagen superior?
Es de esperar que todo en la naturaleza tenga muchas cosas en común. Por ejemplo, todos los seres, vivos e inertes, estamos hechos de partículas diminutas llamadas moléculas y el mundo sub-atómico es extremadamente similar a través del amplio espectro de los componentes que forman el universo.
¿Quién está más avanzado en la línea evolutiva?
Es posible que hayan escuchado la historia de un loro que puede rivalizar con los chimpancés en su capacidad de raciocinio… Pero, ¿no se supone que los pájaros son nuestros primos cercanos de evolución y tienen cerebros mucho más pequeños que los chimpancés?
Se supone los pájaros deberían ser mucho más inteligentes que los chimpancés.
¿Por qué experimentar con los monos… y no comenzar con las aves?
La próxima vez que vaya a un zoológico y vea un chimpancé, piense porqué los chimpancés y los monos son algo similares a nosotros, todos somos producto del mismo diseñador y hechos de la misma materia prima. Pero Dios creó a las personas aparte de los animales, con increíbles capacidades mentales y de comunicación. Vamos… ¡Adelante! Haga una pregunta al guía del zoológico: ¿Por qué no piensan estos animales?
Fuimos creados de esa manera para que pudiéramos estar en comunión con nuestro Creador. Los animales y el resto de la naturaleza fueron creados para servirnos a nosotros como utensilios. Debemos cuidarlos, pero nosotros somos los amos.
¿Qué de otros relatos de la creación que tienen otras culturas antiguas?
En la Biblia, Dios hace algo muy peculiar. Cada vez que Él creaba algo decía que ese algo había sido creado, indicando que todo quedaba bajo el dominio de su Creador.
En el caso de los animales mayores, tales como los dinosaurios y demás monstruos marinos, vemos que son mencionados para indicar que también ellos han sido creados por Dios y están bajo su dominio.
Aquí radica una de las principales diferencias entre este relato y el más famoso de los mitos babilónicos de la creación, según el cual la creación del mundo estuvo precedida por el nacimiento de varias generaciones de dioses y por la victoria del dios Marduc sobre el monstruo marino que era la personificación del caos originario.
Por el contrario, Génesis habla de un único Dios, que existe desde siempre y que por sí mismo crea el universo con el poder de su palabra y por tanto el mundo y TODA LA CREACIÓN está bajo su dominio. Como todo lo que existe ha sido creado por Dios, ya no queda lugar para adorar a los fenómenos de la naturaleza o a cualquier otro ser animado o inanimado.
Cuando dudamos del Libro de Génesis y del Creador, en realidad somos culpables de lo siguiente:
“Por lo tanto, no tienen excusa, ya que, habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias. Al contrario, se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Pretendiendo ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por imágenes de hombres corruptibles, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles…” Romanos 1:22-23
La naturaleza misma, la creación sinfónica y organizada, el orden establecido como por fuerzas invisibles, la cadencia con que suceden las leyes naturales, la asombrosa complejidad de los procesos químicos, la vibrante variedad de la vida, los ciclos descubiertos, pero apenas entendidos por la ciencia, de la naturaleza, son evidencias que nos dejan “sin excusa”.
La Biblia concluye que en vez de creer en la evolución, deberíamos “conocer a Dios”, pero que en vez de hacerlo, “no lo glorificamos ni le damos gracias, sino que nos envanecemos con nuestros propios razonamientos y por tanto nuestro corazón se ha entenebrecido”.
Con nuestros grandes diplomas y títulos universitarios, pretendemos saber más que el Creador y sin embargo, Dios nos llama “necios” cuando en vez de alabarlo y darle gloria a Él, caemos en el error de “adorar a imágenes de aves, de cuadrúpedos y reptiles” como que si estos fueran Dios, pues “creemos” que descendemos del mono…
Si usted es estudioso de la ciencia y no cree en Dios, usted “no tiene excusa”.
Por bueno que usted sea, por bien intencionado que usted sea, usted “no tiene excusa”, por educado que usted sea, usted “no tiene excusa”, por dadivoso y piadoso que usted sea, usted “no tiene excusa”.
Ninguno de nosotros tiene excusa, ya que todos hemos pecado. El único diploma que nos servirá para lograr paz y salvación es el que diga: “Limpio por la sangre de Jesús”. Si usted no tiene ese diploma, es hora de comenzar a contemplar la posibilidad real de cambiarse de entidad educativa… ¡Venga a la Biblia ahora mismo!
Por El Licenciado Ureña, miembro de la Asociación Científica CRS – Creation Research Society
Fuente:http://www.nosotros.cl/la_evolucion/detalle_noticia.php?cont=544
El Misterio de los Dinosaurios y la Biblia
24 may 2009 26 comentarios
in Teología
El Misterio de los Dinosaurios y la Biblia
Para muchos de nosotros los cristianos, cuando se nos hace la pregunta: ¿Qué dice la Biblia acerca de los Dinosaurios?, es como si se nos mencionara algo prohibido. Cuando un escéptico o un ateo se nos acerca y nos hace frente con este tipo de preguntas es como si escucháramos mencionar un mal de un familiar o algo así. ¡Pero ahora llegó el momento de darles una respuesta!

Sin embargo, la verdad es que hasta ahora la existencia de fósiles pertenecientes a estos animales además de otras evidencias“parecen” contradecir el relato bíblico de la creación. Sin embargo, eso no podría estar más alejado de la verdad. LA EXISTENCIA DE LOS DINOSAURIOS Y AQUELLOS REPTILES GIGANTES NO CONTRADICE EN NADA, EN LO ABSOLUTO EL RELATO BÍBLICO DE LA CREACIÓN.
Como resumen:
1) Expusimos la Teoría de la Envoltura o del Canapé. Esto no era más que las “aguas de arriba” a que se refiere Génesis 2:5-6; Génesis 1:6-9; 2 Pedro 3:3-7 y Job 26:8.
2) Expusimos evidencias históricas, bíblicas y científicas que apoyan esta teoría.
3) Hablamos sobre el fenómeno del gigantismo, y vimos que era consecuencia de la existencia de esta Envoltura que Dios creó en el mundo Antidiluviano (Antes del Diluvio de Noé.)
4) Y probamos la existencia de una flora y una fauna de proporciones gigantezcas en el mundo de entonces.
En este volumen trataremos sobre uno de los temas que aparentemente “contradice” el relato bíblico de la creación de forma más directa:
LOS DINOSAURIOS
¿Existe en la Biblia alguna referencia a estos inmensos animales que “definitivamente” una vez estuvieron presentes en la tierra?
Si nuestra Biblia es en realidad el recuento de la Historia del hombre desde sus inicios,¿Cómo es posible que no existan referencias a estos animales?
Para responder a esta pregunta, acompáñenme al libro más antiguo de la Biblia, el Libro de Job. (Datado de unos 3,400 años)
“En el capítulo 40 del libro de Job encontramos al Creador mismo, en forma de un torbellino, dirigiéndose a Job. El se encuentra haciéndole ver a Job las maravillas de su creación, al presentarle uno de los animales que El creó.
Leamos:
- “He aquí mira a “Behemot”, el cual hice como a ti…” Verso 15 Aquí vemos a Dios diciéndole a Job que se fije en esta criatura y que al hacerlo le va a demostrar algo. “Come hierba como buey.” (Verso 15)
El animal al que Dios se está refiriendo aquí es evidentemente un animal vegetariano, ya que “come hierba”.
“He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos …” (Verso 16)
O sea que esta criatura debía tener piernas fuertes. Hasta ahora, puede que se trate de un elefante.
“Y su vigor en los músculos de su vientre.” (Verso 16) (Ver gráfica del brontosaurio más adelante!)
Aparentemente este animal tienen una sección media masiva y fuerte. Con las informaciones que tenemos hasta ahora, podríamos colegir también que Dios se refiere a un hipopótamo o hasta a un oso. Pero aún se nos proporciona más información.
“Mueve su cola como un cedro” (Verso 17)
¡O sea que ahora tenemos un problema!
¿Han notado ustedes algo peculiar en los cedros? ¡Son gigantescos!
¿Verdad que sí? (Ver ilustración).
Ahora bien, ¿Han visto alguna vez la cola de un elefante o de un hipopótamo…? . No son muy impresionantes…
¿Verdad?
Así que podemos desechar la idea de que Dios, lo más inteligente que hay, fuera a hacer una analogía o comparación como esta. Definitivamente, El se refiere a otro animal. Otro animal que vivía en el mundo de Job ¡en ese momento! Pero continuemos:
Fíjense en la cola de un animal se descubrió vivía en la antiguiedad – ¡Un BRONTOSAURIO! Y nadie puede negar que gigantes como estos poblaron la tierra en el pasado.
Pero hoy sus restos están en cualquier museo. (Esto no se sabía cuando los traductores de la Biblia tradujeron el nombre del animal a que Dios se estaba refiriendo, y es quizás por eso que la mayoría de las traducciones de la Biblia, junto a la palabra Behemot tienen una nota que dice que ese animal era un hipopótamo.)
Yo les garantizo a ustedes, que si yo hubiese hecho a los animales, y quisiera impresionarlos para que sepan mi poderío, no usara un simple hipopótamo o un elefante para hacerlo.
Yo usara lo mayor, más fuerte y más elegante de toda mi creación. ESO ES EXACTAMENTE LO QUE DIOS HACE. ¡Un animal que pesaba entre 200,000 y 250,000 libras impresiona a cualquiera!
“Mueve su cola como un cedro” (Job 40:17) ¡Sea usted el jurado!
Verso 18: “Sus huesos son fuertes como bronce. Y es el principio de los caminos de Dios.”
Pero en los versos siguientes y al final de verso 23 Dios continúa haciendo gala de su creación y nos dice:
“Tranquilo está, aunque todo un jordán se estrelle contra su boca.” Un animal de 80 pies y 100 toneladas podía pasar el Río Jordán a pie sin problemas.
Otros animales dignos de consideración del mundo antiguo
Brontosaurio o Apatosaurio, de 80 pies de largo y 100 toneladas (¡Las huellas eran del tamaño de una bañera!). Pero este no era el único animal gigantesco en aquellos días.
El Diplodocus tenían 100 pies de largo (10 elefantes uno tras otro), 20 toneladas (40,000 libras)
*(Estos eran inofensivos, siempre y cuando no se te subieran encima!). Además existían otros gigantes tales como Tiranosaurio Rex de 40 pies y 6 toneladas. Este animal podía colocar sus dos patas delanteras encima del techo de una casa de tamaño regular y empujarla hasta derribarla.
¿DE DÓNDE VINIERON ESTOS ENORMES ANIMALES?
Los que apoyan la Teoría de la Evolución pretenden hacernos creer que los dinosaurios aparecieron en la “cadena evolutiva” hace unos 200 millones de años. (Si usted desea regalarles 20 ó 30 millones de años, yo no tengo ningún problema.) Sin embargo, por alguna RAZON MISTERIOSA ellos alegan que estos reptiles DESAPARECIERON hace unos 70 millones de años…
La enciclopedia Compton´s, arrogantemente nos dice: “To see the fossilized bones of ancient dinosaurs, go to a museum. To see living descendants of dinosaurs, just find some birds.” TRADUCCION: “Para ver huesos fosilizados de los antiguos dinosaurios, vaya al museo. Para ver a los descendientes de los dinosaurios, simplemente mire alrededor y busque algunos pajaritos.”
“Esto no es más que una ESPECULACIÓN basada en una teoría hipotética, haciendo suposiciones, pero sin tener evidencia alguna que apoye esta teoría.” (John D. Morris, Ph.D. “)
Por muchos años los cristianos hemos tratado de acomodar la CREACIÓN a la escala del tiempo evolutivo que ellos proporcionan porque asumimos que el sistema de datos proporcionado por los que apoyan la evolución es un sistema bien establecido.
No obstante y por el contrario, LA EVOLUCIÓN no es un hecho comprobado. Para probar eso fíjense en el mejor ejemplo de evolución que proporcionan los evolucionistas en uno de los bancos de datos más importantes y respetados en todo el mundo: LA ENCICLOPEDIA COMPTON’S. (Por favor, no se rían, simplemente comiencen a monitorear lo que se le está enseñando a sus hijos en las escuelas y universidades. Si es necesario pídanle a las direcciones de las escuelas que no se le enseñe ese material a sus hijos, a no ser que alguna prueba contundente y convincente les sea presentada.)
Fíjense en que ellos alegan EVOLUCIÓN por el hecho de la mariposa cambiar de color y adaptarse al color del árbol donde se encuentra. Gracias a “PRUEBAS” como estas es que se ha enseñado que así es que funciona la evolución. (¡Esto lo hacen los lagartijos que conocemos en los países hispanos y que para evadir el peligro cambian al color de la superficie donde estén apoyados para así confundir al atacante!. (¡QUÉ MARAVILLOSA ES LA CREACIÓN DE DIOS!). AMIGOS, YO NO SE USTEDES, PERO ¡YO EXIJO MUCHO MÁS!
¿Es esa la mejor “evidencia” que ellos pueden presentar para justificar que nosotros procedemos del mono y no que fuimos creados?
Algunos opinan erróneamente que la T. Evolucion no es una teoria, pero esto no es asi.
“La EVOLUCIÓN no es siquiera una TEORÍA, sino una HIPÓTESIS, lo cual, en el MÉTODO CIENTÍFICO está un paso por debajo para convertirse en una TEORÍA”. (Carl Baugh, Ph. D. The Dinosaur Dilemma, 1994. Texas, USA)
La T.E. por el momento sigue siendo la mejor teoría cientifica que hay, que explique la biodiversidad de especies.
Los Creacionsitas, dicen que “Esta “teoría” solamente se apoya en una FE increíble de parte de sus defensores. Una fe que puede que parezca razonable, siempre y cuando su fundamento sea sólido, pero SU FUNDAMENTO, ¡ES PURA ESPECULACIÓN!”
Ahora bien, los cristianos estamos constantemente intentando acomodar la época en que vivieron los dinosaurios a una época que podríamos bautizar como PRE-ADÁMICA – Una creación que pudo haber sucedido ANTES DE LA CREACIÓN DE LOS 6 DÍAS QUE ENSEÑA LA BIBLIA. ¡Esto es un ERROR! En Números 23:19 nuestra Santa, Inspirada y Perfecta Biblia nos dice: “Dios no es hombre para que mienta …“ Por lo tanto, o Dios es un mentiroso y la Biblia no es Su Palabra, y los que la escribieron era falsantes, o nosotros cometemos un error cuando tratamos de explicar sucesos del pasado sin ajustarnos al relato bíblico.
LA TEORÍA DEL LAPSO O DEL “GAP”
¿Una creación antes de que Adán fuera creado?
Existe una declaración tajante en los primeros capítulos del libro de Génesis. DIOS HIZO LOS CIELOS Y LA TIERRA EN 6 DÍAS Y EL SÉPTIMO DÍA DESCANSO. (No por que estuviera cansado, ¡sino por que terminó lo que estaba haciendo!).
Ahora bien, ha habido una MALA INTERPRETACIÓN de varios pasajes bíblicos para tratar de acomodar la idea de una CREACIÓN PREADÁMICA (Antes de Adán) al relato bíblico.
Esta idea presupone que hubo un lapso entre Génesis 1:1 y Génesis 1:2. El concepto de un lapso o una creación antes de Adán carece de basamentos bíblicos, además de que científicamente es imposible.
Esta teoría, a la que se le ha bautizado como la teoría del lapso o “The gap theory” intenta acomodar la teoría de la evolución, proporcionando tiempo para que las eras geológicas hayan sucedido. Además, esta teoría incluye que bestias tales como los dinosaurios perecieron debido a algún CATACLISMO, el cual dejo a la tierra “desordenada y vacía”, tal como dice Génesis 1:2.
Estos cristianos, en su afán por acomodar la “verdad” de la Biblia a las “teorías y conjeturas” de los evolucionistas, llegan hasta dudar del recuento bíblico de un DILUVIO en todo el planeta, el cual tuvo que haber sido responsable del exterminio de los dinosaurios y de todos los demás seres vivientes, exceptuando los que Noé llevo consigo en el Arca. Dios creó paso por paso. Día tras día. Y esos días eran de 24 horas cada uno, tal y como veremos en una edición futura de Antes del Fin.
Ahora bien, esta interpretación de una creación antes de Adán tiene muchos problemas…
- En Romanos 5:12 la Biblia nos indica que no hubo muerte en el reino animal hasta que Adán pecó.
- Algo que sí está claro: Los fósiles pintan una fotografía de muerte y destrucción total. Por lo tanto, ¿Por qué dice “…y vió Dios que era bueno”, estando su creación llena de muerte, destrucción y desastre? Por esto colegimos que la muestre y fosilización de los dinosaurios debió haber ocurrido después de la maldición de Génesis 3 – ¡Durante el Diluvio de Noé!
LA OTRA ALTERNATIVA: LA CREACIÓN SEGÚN LA BIBLIA
La otra alternativa es la alternativa bíblica. Dios creó a los dinosaurios junto a los otros animales durante los 6 días de la creación!-¡TAL Y COMO LO DICE LA BIBLIA! Ya hemos visto que en la Biblia se alude a la existencia de dinosaurios en el mundo en el que vivía Job, y Job vivió después del diluvio. No obstante, si parecemos presuntuosos cuando nos atrevemos a decir que los DINOSAURIOS CONVIVIERON CON EL HOMBRE, VEAMOS LO QUE NOS DICE LA GEOLOGÍA:
Los descubrimientos geológicos y antropológicos más recientes demuestran que el recuento bíblico de la destrucción de los hombres y animales (incluyendo a los dinosaurios) que existían en el tiempo de Noé merece mucho más mérito que la teoría de la evolución. (otra vez repito lo que dice el Dr. Carl Baugh Ph.D. “La EVOLUCION no es siquiera una TEORÍA, sino una HIPÓTESIS, lo cual está a un paso por debajo de convertirse en una TEORÍA en el Método Científico.”
Además este mundialmente afamado Antropólogo Astro-Físico nos dice: “Las edades de las capas geológicas de los evolucionistas están basadas en una teoría hipotética la cual está llena de suposiciones que nunca han podido ser probadas.”
Cerca del corazón de Texas, se hacen constantes descubrimientos a lo largo del Río Paluxi, en las afueras del pequeño poblado de Glen Rose.
Entre los hallazgos más recientes se encuentran ¡HUELLAS de DINOSAURIOS JUNTO A HUELLAS DE HUMANOS! No estamos hablando de una o dos huellas, sino de DOCENAS DE HUELLAS LAS CUALES EN OCACIONES ESTÁN ENCIMA DE HUELLAS DE DINOSAURIOS y localizadas en lugares diferentes.
Ocasionalmente algunas de estas huellas de humanos se encuentra en el interior de una huella mucho mayor de un dinosaurio. Esto no deja dudas de que la huella del ser más pesado tiene que haber sido impresa primero, y la huella correspondiente al más ligero (el hombre), haber sido impresa poco tiempo después de la primera haber sido dejada. Si hubiesen transcurrido millones de años entre una y otra huella, la ocurrencia de este fenómeno nunca hubiese sido posible.
“Hay evidencias sustanciales de que estas huellas puede que hayan sido dejadas por humanos que vivieron contemporáneamente con los dinosaurios. Y esto no sucedió hace millones de años, sino hace apenas varios miles de años, en el tiempo del diluvio mundial y otras catástrofes subsecuentes las cuales son responsables del depósito de las capas terrestres y de las formas en que hoy se encuentra delimitado el planeta.” — ¡Pero eso no es todo! “Se han descubierto huellas humanas en los supuestos estratos prehistóricos y muchas otras cosas más: Esqueletos de dinosaurios en capas que a los evolucionistas no le convenía que aparecieran; artefactos humanos en capas o estratos más profundos que lo que se suponía; Fósiles que supuestamente eran más antiguos, tal como las trolobitas, las cuales debieron haber desaparecido, según ellos, hace millones de años, y sin embargo, fueron encontradas en capas más recientes que las que ellos calculaban” Dennnis R. Petersen. Unlocking the Misteries of Creation. 1998
Y ahora yo me pregunto: ¿Cómo es posible que si los EVOLUCIONISTAS alegan que estos dinosaurios desaparecieron MILLONES de años antes de que el hombre apareciera, HOY SE DESCUBRA QUE HABITARON JUNTOS, y ellos no hayan hecho públicos esos hallazgos? ¿Acaso tienen miedo de que al reconocer que la tierra tiene, tal y como dice la Biblia, 6 mil años, también tengan que reconocer que Dios sí creó todo lo que hay y que algún día tendrán que responder por sus acciones ante ese mismo Dios?
Y Dennnis R. Petersen Ph. D. nos recalca:
“Tengan en cuenta que la tabla de capas o estratos geológicos de la tierra que ha sido usada por los evolucionistas no es más que imaginaria. El lapso transcurrido entre el hombre y los dinosaurios no ha sido probado con hechos concretos y ni siguiera con explicaciones satisfactorias…”
Y antes de cerrar este articulo, vamos a responder una pregunta que todos deben estar haciéndose. “Si es verdad que el diluvio sucedió; si es verdad que los dinosaurios convivieron con el hombre al momento del diluvio…
¿Dónde introdujo Noé a un dinosaurio que pesaba 200,000 libras?
Para le respuesta a esta pregunta simplemente les voy a citar lo que me dice una fuente autorizada en el área: LA ENCICLOPEDIA COMPTON’S:”Baby dinosaurs grew very quickly and, in some cases, increased in size some 16,000 times before reaching adulthood.” — Compton’s Interactive Encyclopedia. Copyright (c) 1994, 1995 Compton’s NewMedia, Inc.
TRADUCCIÓN: “Los dinosaurios bebés crecían rápidamente y, en algunos casos, aumentaban su tamaño hasta 16,000 veces antes de alcanzar una edad adulta”
Esto significa que no existía ninguna razón por la que Noé tuviera que echarse al hombro uno de esos animales para llevarlo al interior del arca. Así que los animalitos jóvenes eran los que probablemente Noé salvó de las inclementes aguas.
En Génesis 6:15, la Biblia nos proporciona las dimensiones del arca. En la Presentación Numero 107 de los Descubrimientos de los Científicos Creacionistas, Carl Baugh Ph. D. nos dice: “Había espacio de carga suficiente en el arca para cargar todos los tipos de animales terrestres vivos y extintos de que se tienen conocimiento hasta hoy, además de alimentos para todos ellos, y todavía quedaría casi la mitad del espacio de carga del arca disponible.” Además, el cuidado de estos animales posiblemente era mínimo, ya que todos los animales tienen instintos de hibernación latentes, los cuales Dios sin duda debió haber usado.
Todavía no es demasiado tarde para venir a Jesús. No sigas a líderes humanos, ya que tarde o temprano morirán y con ellos sus teorías. Hombres como Marx, Lenin, Darwin, Mao, etc. han logrado fama con teorías tales como el comunismo y la evolución.
Una joven rusa de 24 años se hace un promedio de 6 abortos antes de casarse. (Informe Anual de la UNESCO. 1997)
A esa juventud se le ha enseñado que viene del mono y que no hay Dios, y constantemente actúa con un pensamiento en su mente: “Si todos venimos de una explosión y todos terminaremos en otra explosión, y si nunca tendré que dar cuentas a un Dios Justiciero por mis acciones, ¿Por qué entonces debo preocuparme a donde iré cuando muera?”
En Hebreos 9:27 la Biblia nos dice:
- “Porque está establecido que el hombre muera una sola vez, y luego venga el juicio…”
Lic. Dawlin A. Ureña miembro de la Asociación Científica CRS – Creation Research Society
Fuente: http://www.nosotros.cl/la_evolucion/detalle_noticia.php?cont=546
¿Por qué hay tan pocos fósiles humanos fruto del Diluvio?
24 may 2009 3 comentarios
in Teología
¿Por qué hay tan pocos fósiles humanos fruto del Diluvio?
Una magnífica pregunta. Si el Diluvio ocurrió, como nosotros creemos, como la Biblia enseña, como alegan decenas de “leyendas” antiguas de diferentes culturas, y como lo muestra la evidencia…
¿Por qué hay tan pocos fósiles humanos frutos del Diluvio?
Una diminuta proporción de los fósiles que hoy encontramos, sí, de esos que fueron enterrados por los depósitos luego del Diluvio de Noé, pertenecen a animales terrestres. Y de esta pequeña cantidad de fósiles de animales terrestres, una cantidad ínfima pertenece a los llamados “Homínidos”. Los Homínidos, según la Evolución, que mal-usa la ciencia para sostener su visión cosmológica evolucionista y ateíasta, son los individuos pertenecientes al orden de los Primates superiores, cuya especie superviviente es la humana. Un punto importante que debemos saber es que la fosilización requiere un proceso muy peculiar. Para que algo se fosilise, se necesita que sea totalmente cubierto y que el no exista agua en el lugar donde quedó cubierto por demasiado tiempo, para que así se “cemente” y la subsecuente fosilización ocurra. Podemos estar seguros que muchas personas fueron fozilizados cuando el Diluvio. Pero la población no debió ser tan grande como para que hoy sea relativamente fácil encontrar fósiles de estos seres humanos pre-diluvianos. Supongo que muchos de los seres humanos serían algunos de los últimos en ahogarse, ya que junto a los animales más pequeños, tenderían a correr hacia lugares altos. Pero de lo que sí estamos seguros, conforme nos dice la Biblia y muchas leyendas que aparecieron en las naciones fundadas por los hijos de Noé (Ver Génesis 10 y 11), después del Diluvio ocurrieron y devieron ocurrir numerosas catástrofes, tales como la división del Supercontinente en los diferentes continentes, más o menos como los vemos hoy, y fruto de la subsecuente Edad de Hielo. La división de la Tierra en los continentes de hoyPoco después del Duluvio, los hijos de de Noé se establecieron en diferentes lugares y poblaron la tierra. La Biblia, en Génesis 10:25 parece indicarnos cuándo ocurrió esta división: “Éber tuvo dos hijos: el primero se llamó Péleg, porque en su tiempo se dividió la tierra.” Génesis 10:25 El Salmo 18 parece indicarnos de fuerte acción volcánica y se nos menciona la formación de las “montañas”, además de la “formación de los abismos (océanos) de la tierra, etc. Es fascinante leer el Salmo 114 para ver cómo la naturaleza responde a Dios.
Si hoy encontramos restos de seres humanos enterrados y fosilizados por cualquiera de estas catástrofes, no podríamos estar totalmente seguros de que se trata de fósiles resultado del Diluvio. Es posible que muchos de los fósiles que hoy encontramos, de dinosaurios, mamuts, etc. podrían bien ser de los tiempos subsecuentes al Diluvio. No es posible saber a ciencias ciertas. Nosotros por lo menos admitimos que no es fácil saber, en vez de recurrir al ridículo juego de alegar que este o tal fósil tiene entre “17 y 80 millones de años”. Como si entre 17 y 80 lo que hubieran pasado fueran semanas, y no millones y millones de años. |
Fuente: http://www.nosotros.cl/la_evolucion/detalle_noticia.php?cont=545
Consideraciones acerca del “Jesús judío” y las investigaciones de la “Third Quest”
24 may 2009 4 comentarios
in Cristología, Teología
Consideraciones acerca del “Jesús judío” y las investigaciones de la “Third Quest”
Pbro. Miguel Barriola
¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

¿Quién dicen los hombres que es el hijo del hombre (el HH)? ¿Ha habido alguien que haya traspasado descaradamente el maquillaje? Entre tanto público, ¿ha aparecido algún entendido? No abunda la agudeza. Lo nuevo se interpreta desde lo viejo. Siempre sucede así. Lo “viejo” próximo es Juan, el bautizador. Y de él hablan los tres (Mateo, Marcos y Lucas) en sus recortes de prensa. En Elias también se han puesto de acuerdo. Es lo “viejo” remoto: un hombre de espíritu con mucho predicamento. Mateo, en solitario, se permite mencionar luego a Jeremías, otro de los grandes. Está claro que lo viejo remoto pesa mucho, tanto, que, a renglón seguido, donde Mateo y Marcos utilizan el semitismo «uno de los profetas» (para decir llanamente un profeta), Lucas dice un profeta «de los antiguos» (Le 9,19). ¡Lástima que el de Nazaret no quiera subirse al carro de estos prohombres! El quién, por el momento, queda en penumbra. El público, además de poco penetrante, se muestra impreparado para el teatro de vanguardia. Así, al menos, indica el sondeo hecho por los actores en sus cuchicheos de pasillo.
La gente y vosotros
El público, ¿quién es el público? La respuesta, de puro obvia, acaba siendo misteriosa. El público son “los hombres” (¿Quién dicen los hombres que es el hijo del hombre?). Es la respuesta de Mateo y de Marcos. Lucas, más sociologizado, prefiere hablar de “hoi ókhloi” (o sea. las muchedumbres, la gente, el personal). En cualquier caso, sorprende el contraste. Primero se piensa en los “otros”, llámense hombres o gente. A la altura del versículo 15 la pregunta se dirigirá a los del escenario. No es lo mismo decir la gente, el público que asiste a la representación, que decir vosotros, los actores que se están dejando la piel en el escenario. Las respuestas tampoco son iguales. Las mejores nunca llegan de los sondeos colectivos de opinión. La verdad tiene siempre un carácter personal, se resiste al anonimato estadístico. Jesús, después de esta experiencia de Mt 16, no volvió a realizar ninguna encuesta sociológica con ayuda de los suyos. Al público no se le puede preguntar a voleo, a ver qué pasa, porque entonces se alza lo viejo como paradigma. El público -ya se sabe- prefiere siempre lo viejo. No por noble, sino por seguro.
Un nombre con cartel
El tercer miembro de la pregunta se las trae. ¿Por qué a Jesús, el Actor de Nazaret, le gusta tanto llamarse hijo del hombre como mote artístico? Y, ¿por qué su comunidad, su vieja caravana de cómicos, no usa después este título apocalíptico? El muy posible empalme con Daniel 7,13 explica algo, pero no todo. El profeta habla en ese versículo de una figura que aparece en las nubes del cielo y que se dirige al Anciano. A este “hijo del hombre” (título que, en este caso, parece indicar algo más que una forma de decir “hombre”, algo más que una referencia corporativa) “se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron” (Dan 7,14). Aunque no se sepa bien de quién se trata, teatral sí resulta. Y aquí estamos -no se olvide-ante una gran representación (comedia y drama a un tiempo).
En la apocalíptica extracanónica (en el libro de Henoc. por ejemplo), el hijo del hombre aparece como una figura individual con acusados rasgos escatológicos y soteriológicos. Se gana en concreción sin perder misterio.
Este horizonte debía ser conocido por el Nazareno, atento siempre a los símbolos y expectativas de la gente. Al fin y al cabo, era el último horizonte del Antiguo Testamento. El Nazareno, como siempre, empalma y desborda. Él nunca se autodenomina mesías, aunque otros sí le atribuyen el apellido. ¡Hubiera resultado tan difícil darse a entender en el supermercado de esperanzas mesiánicas de su pueblo, que resultaba mejor no correr el riesgo! Él prefiere llamarse hijo del hombre. Es el apellido/empleo que figura en su carné de identidad y en los carteles en los que se anuncia su función: Jesús, el nazareno, el hijo del hombre. Y los evangelios sinópticos registran hasta unas 80 veces este apellido, que, en realidad, es más bien un mote artístico.
El hecho de que no tuviera contornos precisos hacía de él un nombre muy apropiado para revelar una dimensión y para ocultar otra, para provocar la expectación de lo nuevo y para defraudar viejas esperanzas, para acentuar su densa humanidad (la de Él) y para sugerir su condición divina (también la de Él). En lenguaje eclesiástico, se puede decir que era un nombre a salvo de reduccionismos espiritualistas y políticos: un verdadero logro. Por eso Jesús usa y abusa del hallazgo.
En los sinópticos la expresión hijo del hombre se aplica a su actividad terrena, que tiene mucho de maravillosa comedia (cf Me 2,10; Me 2,28; Mt 8,20; Le 11,30), a su pasión, que es un verdadero drama (cf Me 8,31; 9,31) y a la venida final sobre las nubes del cielo con gran poder y majestad, que es un golpe de efecto increíble (cf Me 13,26): tres situaciones distintas y un solo sujeto verdadero. Pero siempre con la nube del misterio cerniéndose sobre ellas, para que nadie pueda encerrar en conceptos el genio del Artista. Como debe ser.
http://www.ciudadredonda.org/subsecc_ma_d.php?sscd=204&scd=3&id=774
Y la pregunta se hizo carne.La doble naturaleza de Cristo
No debemos confundir la doble naturaleza de Cristo con el dios Jano, quien tenía, según la mitología romana, dos caras. Una miraba al Este, al amanecer, y la otra al Oeste, al atardecer. Jano era el dios de los comienzos y de los finales. Por eso, los romanos llamaron al primer mes del año Ianuarius , esto es “enero”, el mes de Jano. Pero Jano era además el dios de las puertas. Simbolizaba en tal sentido la ambigüedad, ya que las puertas se abren o se cierran. En tiempos de paz, las puertas del templo de Jano, situado en el Foro Romano, permanecían cerradas y en tiempos de guerra permanecían abiertas porque toda guerra, por definición, es incierta. Jano vino a representar de este modo la ambivalencia de la condición humana.
La auténtica faz de Dios sólo podemos verla en la persona de su Hijo unigénito, el Verbo divino, aquel que dijo: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Jn. 14:9). «Dios resplandeció para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo» (2 Co. 4:6). «Nadie ha visto jamás a Dios. El Hijo único, que es Dios y vive en íntima comunión con él, nos lo ha dado a conocer» (Jn. 1:18, versión Biblia de Estudio). Por supuesto, tampoco podemos hacernos una idea cabal de la cara física de Jesús, pese a los esfuerzos de eminentes artistas que lo han pintado con respetuosa imaginación, (véase el Tema del Mes de Mayo 2001: «¿Una imagen nueva para Jesús?»). A Cristo sólo podemos conocerle a la luz del Evangelio, «por fe, no por vista» (2 Co. 5:7). Sólo así llegamos a contemplar la belleza de su carácter, la generosidad de su amor, la fidelidad de sus promesas, lo impresionante de su obra, todo ello reflejo de las características de Dios. [17]
http://www.pensamientocristiano.com/Mes/200703.shtml
En Angola, Benedicto XVI dijo acerca del Señor, “haciéndose hombre como nosotros en todo menos en el pecado, Cristo nos ha enseñado la dignidad y el valor de cada miembro de la familia humana”.[18]http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=24787
JESÚS “JUDÍO” Y MUCHO MÁS
Si hemos de regocijarnos de estos acercamientos tan trascendentales entre cristianos y judíos en lo tocante a la recuperación de un “Jesús judío”, no menos se ha de respetar la ”unicidad” y excepcionalidad de Jesús (percibida también en la historia y hasta por parte de algunos investigadores judíos). De lo contrario, correríamos el peligro de un nuevo nestorianismo, que destaca en Jesús altísimos títulos, que lo colocan en un rango excepcional dentro de profetas y maestros de Israel, pero que, en su relación con Dios y las costumbres socio – religiosas de Israel, no pasaría de haber sido un eminente rabino.
Es acertada, entonces, la advertencia de Segalla: “La ambientación judaica, en este sentido es el gran instrumento nuevo en manos del estudioso para llegar, a través de la memoria creyente de los discípulos al Jesús histórico como fue verdaderamente: qué dijo, cómo afrontó su misión y su muerte. Pero tal instrumento ha de ser usado con cautela, pasando a través de la razonable crítica histórica de las fuentes sin dejarse atrapar por la tentación de reconducir a Jesús lo más posible a su ambiente judaico, jugando a minimizar su singularidad, que lo coloca ciertamente por encima del ambiente, en el que le tocó vivir, diferenciándose de él, por más que permaneció dentro del mismo. Debemos esperar, por cierto, que tal diferenciación, dada la lectura cristiana de la tradición, haya sido tal vez acentuada; pero sería mala historia pretender reconstruir la figura histórica de Jesús con lo que no es dicho en las fuentes o presuponiendo que los autores de la tradición hayan querido voluntariamente callar algo (por ejemplo en la tesis de Wrede, que Jesús no fue reconocido Mesías sino después de la resurrección; o que fue ajusticiado como zelota en el intento de una insurrección…). En pocas palabras, el ambiente histórico judaico, por más que sea críticamente reconocido, no puede funcionar como fuente alternativa de la historia de Jesús, allí donde calla la tradición evangélica o hasta cuando dice lo contrario (en el caso de Sanders, por ejemplo, la crítica de Jesús sobre la distinción de los alimentos puros o impuros, que no sería debida a Jesús porque él no puede haberse puesto contra la Torah).
Compendiando: el ambiente judío debe ayudar a reconstruir la memoria auténticamente histórica de la tradición evangélica y no a destruirla”[79].
1. NO OCULTAR LA SINGULARIDAD DE JESÚS
De ahí que, para muchos autores, sea un deber de honesta investigación poner también de relieve las notables diferencias que ostenta la personalidad de Jesús, no sólo como jefe de un movimiento entre tantos opuestos entre sí, en la Palestina de aquel entonces, sino como superior a otros personajes o grupos a él contemporáneos, que no llegaron a igualarlo en modo alguno.
2. JESÚS NO FUE ELITISTA
D. Marguerat perfila con agudeza las siguientes y determinantes divergencias de Jesús con todas las corrientes judaicas de su tiempo: “A diferencia de los profetas de la renovación, Jesús no hace referencia alguna a la tierra de Israel, a la restauración de Israel”[80], a su gloria del final de los tiempos. Su objetivo es subversivo, pues anuncia que «muchos vendrán del oriente y el occidente a ubicarse en el festín con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos, mientras que los herederos del Reino serán echados a las tinieblas exteriores» (Mt 8, 11 – 12). La ruptura con el mesianismo nacionalista es flagrante. Ella esconde otra originalidad de Jesús, mucho más decisiva y que le costará el ser rechazado por sus contemporáneos: su práctica de integración.
El movimiento de Jesús se encontró confrontado con la misma cuestión de identificación, experimentada por todos los movimientos judíos de renovación, así sean los profetas…o la tendencia sectaria (Qumrán). Ahora bien, entre todas las corrientes protestatarias, solamente el movimiento de Jesús fue rechazado por el judaísmo. ¿Por qué? La respuesta es áspera: sólo él tomó la decisión contraria a los otros movimientos, optando por una práctica de integración en lugar de la exclusión.
Mientras que los profetas contestatarios o Qumrán buscan restaurar la pureza perdida de Israel, eliminando a los infieles, Jesús define la comunidad de los elegidos por la integración. Todo lo indica. Sus opciones de solidaridad social no excluyen a nadie; Jesús acoge a todos los marginados de la sociedad judía de entonces, mujeres[81], niños, enfermos[82] y colaboracionistas de los romanos. Ofrece su comensalidad a gente moralmente dudosa. La constitución de su grupo de adherentes es también elocuente: el círculo de los doce discípulos retoma la cifra mítica de Israel; pero está compuesto de galileos sin cultura, y no implica notabilidad alguna capaz de asegurarle una dignidad social o religiosa. Además, la lectura de la Ley que defiende Jesús no es elitista: no hace la división entre los que saben y los que no, sino que coloca la obediencia a Dios bajo la evidencia imperiosa del amor.
En breve, Jesús reúne allí donde los otros separan[83]. El reconcilia allí donde los otros cortan. El abre, allí donde los otros se aseguran por medio de un discurso integrista.
El Dios de Jesús es el de todos y cada uno. Sin serlo todavía, su imagen de Dios prepara la universalidad cristiana. En el seno de una sociedad en búsqueda de identidad y pródiga en proposiciones integristas, Jesús ha prevalecido inscribiendo la renovación bajo la égida de un Dios acogedor. Su mensaje, fundado sobre una experiencia irreprimible de Dios, protestaba contra una pureza construida por la exclusión. Fue juzgado como subversivo en su tiempo. ¿Lo es menos hoy en día?”[84].
3 LA “PERSONA” DE JESÚS, NO SÓLO SUS “VALORES”
Más profunda todavía es la disimilitud extensamente analizada por Segalla, consistente en la “personalización” que Jesús lleva a cabo en él mismo de los valores más salientes del propio judaísmo: el seguimiento, el perdón de los pecados, la relación filial con Dios y los grandes símbolos del judaísmo: La Torah, el templo, el reino[85].
Es así muy saliente la diferencia de relación entre Jesús y sus discípulos, reflejada en aquel imperativo escandaloso: “Deja que los muertos sepulten a sus muertos” (Mt 8; 21 – 22; Lc 9, 59 – 60)[86]. Ni siquiera el ardiente Elías se atrevió a tanto, ya que permitió a Eliseo despedirse de los suyos antes de seguirlo (I Rey 19, 19 – 21 ). Semejante radicalidad está muy lejos del discipulado rabínico y hasta del profético. El único modelo al que se lo puede acercar es al de Dios, que llama a un profeta, lo separa eventualmente de su familia (Amos, Jeremías, Ezequiel) y lo envía con la misión de llevar su mensaje de juicio o de promesa. Este modelo nuevo, inaudito, que sin embargo permanece en el ambiente judaico, tiene sus raíces en el anuncio del reino de Dios y en el lazo indisoluble de este reino con la persona de Jesús que llama y envía a sus discípulos como Dios había hecho con los profetas del Antiguo testamento.
Pero, la referencia fundante es el trato de Jesús con el Padre.
Pasando por alto sobre el epíteto “Abbá” con que Jesús se dirigía a Dios (Mc 14, 36)[87], será bueno detenernos en el “logion johanneum”[88] de la fuente “Q” (Mt 11 , 25 – 27; Lc 10, 22 24), porque de él ha dado una interpretación minimista, justamente J. Jeremias.
Jesús afirma una relación personal absolutamente única con Dios: está unido a él como al propio Padre. Asegura un conocimiento tal del Padre, que es incomparablemente superior al de los otros hombres. Hay allí una declaración que no tiene parangón ni en el judaísmo ni en el helenismo. Más aún, los demás hombres pueden llegar a los secretos de Dios solamente mediante Jesucristo. Por eso, su enseñanza es revelación. Ahora bien sólo Dios puede revelar[89].
Correlativamente: Dios es el único que conoce la verdadera personalidad de Jesús, esto implica que hay en Jesús de Nazaret un abismo que sólo Dios es capaz de sondear.
Se da un misterio del Hijo, así como lo hay respecto al Padre. Por cierto que nada se dice de la preexistencia o de la divinidad del Hijo. Pero queda en pie que el texto sugiere una igualdad, al menos en algún campo: el del mutuo conocimiento y amor. Y ya esto dice mucho: el Padre conoce perfectamente al Hijo, totalmente, porque es Dios. A su vez, sólo el Hijo conoce perfecta, totalmente al Padre. Pero…¿quién puede conocer tan cabalmente a Dios, si no es él mismo Dios?
El razonamiento anterior no es desarrollado explícitamente, pero el texto permanece abierto para estos significados de infinita profundidad.
En vez de obtenerlo por medio de la “parádosis” (Mc 7, 3. 9), al modo rabínico, Jesús recibe su conocimiento directamente del Padre celestial.
Como se adelantó, J. Jeremías[90] opina que sólo se trata de una “parábola escondida”, que desea declarar el sentido de un conocimiento recíproco, general: así como hay tal intimidad entre cualquier padre con su hijo, así se da Dios a conocer a los pequeños. Sólo una aplicación posterior, cristiana, habría restringido el sentido a Jesucristo[91].
Pero el v. 27 “Todo me ha sido transmitido por mi Padre”, restringe el conocimiento directo de Dios a la persona de Jesús. Los demás lo adquieren sólo por su intermedio. Esta filiación única, definida por el mutuo conocimiento, igualmente único, acompañado de una comunicación al Hijo de todo lo que tiene el Padre y a nadie más, es lo esencial. Como señala Segalla: “No se trata, de hecho, del conocimiento de un oficio, sino del recíproco conocimiento personal del Padre y del Hijo”[92].
En consecuencia, la referencia de Jesús al Padre es singular, porque, por una parte es de total dependencia a su voluntad hasta la muerte (“Abba…hágase tu voluntad” pronunciado en Getsemaní ante el sufrimiento agónico frente a la muerte: Mc 14, 36). Por otro lado, se configura como una relación excepcional y única respecto a otros hombres, tanto que llega a considerarse el mediador exclusivo de la revelación del Padre; cosa que se explicitará en el cuarto evangelio.
Esta relación nueva no se encuentra ni siquiera en Moisés. Jesús lleva a tal extremo su mutua implicancia personal con el Padre, que será acusado de blasfemia en ambiente judío ortodoxo, mientras que en ambiente judeo – cristiano podía indicar la singularidad del Mesías Hijo de Dios.
La relación con el Padre, sigue siendo la más misteriosa. Para aclararla no nos ayuda modelo alguno. Llegamos ya al ámbito de la fe. La historia nos podrá decir, al máximo, que tal afirmación puede ser del Jesús histórico.
“La historia – concluye Segalla – lee en Jesús un hebreo singular, el más singular jamás existido, que pretendió representar personalmente el reino de Dios y representar al mismo Dios; (la fe lee en él al Mesías crucificado, Hijo de Dios, Señor y Salvador de Israel y de todos los hombres, cumplimiento proléptico de la misma historia humana. La fe cristológica no hace más que explicitar y comprender cuánto afirma el conocimiento histórico de Jesús (su singularidad), pero no acierta a comprender”[93].
¿JESÚS HIPPY?
1 EL “JESUS SEMINAR”[94].
Además de la tendencia a vincular más estrechamente a Jesús con el judaísmo, en esta “Third Quest”, se han de mencionar las actividades y objetivos de un grupo de investigadores que se reúne a partir de 1985. Más de setenta biblistas e historiadores norteamericanos, de los que son más prestigiosos: R. W. Funk, su fundador, R. W. Hoover, y J. D. Crossan, B. Mack, M.Borg, se han propuesto evaluar la autenticidad de los dichos de Jesús, mediante votaciones democráticas, usando bolillas de colores (rojo, rosa, gris y negro) según el grado de probabilidad que tenga el dicho de Jesús en cuestión (seguro, probable, atribuible en el fondo, aunque no en la forma, no procedente de Jesús).Aunque se reconocen diferencias de opinión entre los científicos del grupo, no se ha hecho intento alguno para tenerlas en cuenta, fuera de dar el resultado del voto[95].
Se han tenido doce encuentros desde octubre de 1985 a Marzo de 1991.
Las fuentes de investigación son canónicas y no canónicas, entre las que sobresale el evangelio apócrifo de Tomás[96]
Desean ofrecer al público una base científica contra enfoques fundamentalistas. Pero, pareciera que se vuelcan a otro extremo, que resulta por demás incoloro e insípido. Como informa Prendergast: “Después de notar que los dichos y parábolas auténticos de Jesús cortan por lo sano contra la índole social y religiosa, «dado su carácter sorpresivo y chocante, siendo a menudo caracterizados por su humor y paradoja», el Jesus Seminar concluye que Jesús era un «sabio lacónico», que, como por una regla, no iniciaba el diálogo o el debate; ni se ofrecía para curar al pueblo; raramente formuló pronunciamientos o habló sobre él mismo en primera persona; ni pretendió ser el Ungido, el Mesías (pp. 31 – 32). A veces, el investigador desapasionado sobre Jesús puede preguntarse de qué modo una persona tan pedestre, como la que el Jesus Seminar concluye que tuvo que ser Jesús, pudo haber generado semejante interés, como lo manifiestan los evangelios en sus actos y dichos”[97].
Los resultados de la investigación fueron calificados como provocativos e iconoclastas, hasta por la revista Time (8 / IV / 96).
2 UN JESÚS CÍNICO
Como rasgo común y distintivo de esta agrupación se puede señalar la catalogación que hacen de Jesús como judío, pero ya influido por el helenismo, que, a pesar de las luchas macabaicas, se fue infiltrando también en Palestina, sobre todo en Galilea (“Galilea de los gentiles”: Mt 4,15).
Ya M. Hengel había emprendido serios estudios contra la división tajante que se solía practicar, en el mundo de los exegetas, entre el judaísmo de la diáspora (Alejandría, Antioquia, Efeso, Smirna, Roma), fuertemente influido por la cultura griega y el palestinense, firmemente reaccionario ante cualquier infiltración helenista[98].
La exégesis neotestamentaria más reciente ha ido corrigiendo esta antítesis demasiado simple. Porque es imposible que más de tres siglos de permanencia de esa cultura en tierra de Israel no haya dejado alguna huella. Así, los helenistas de los Hechos de los Apóstoles tenían su sinagoga en la misma Jerusalén. Con todo, muchos autores de este “Jesus Seminar” Ilegan a conclusiones extremas.
3 J. D. CROSSAN[99]
Es el autor más destacado e innovador del “Jesus Seminar”. Su obra The historical Jesus – The life of a Mediterranean Jewish peasant (San Francisco – 1991 -) es la más conocida y difundida de todas las de los investigadores de esta tercera etapa. Al igual que los miembros del “Jesus Seminar”, Crossan opta por la imagen de un Jesús, a quien describe como un campesino cínico[100], promotor de una escatología realizada, pues el Reino de Dios está ya presente. Judío itinerante de aldea en aldea por la baja Galilea, sin detenerse en ningún lugar largo tiempo, para no convertirse en un agente o mediador entre Dios y sus oyentes. El Jesús de Crossan es un radical defensor del igualitarismo, decididamente opuesto a toda clase de jerarquía, incluida la de los padres hacia los hijos, practica «la comensalía abierta» y obra milagros aparentes, pues Jesús es presentado por Crossan como mago, concepto que entiende positivamente, pues se trataría de alguien que «tiene un poder que obra al margen de los canales religiosos oficiales y regulares». Jesús fue conocido principalmente por sus aforismos y parábolas.
Para obtener esta imagen de Jesús, Crossan utiliza solamente material múltiplemente atestiguado[101]. Sin embargo, no todo lo atestiguado en muchas fuentes puede atribuirse, según Crossan, al Jesús de la historia (por ej.: “Padre nuestro…, venga tu reino”, “los doce” son expresiones no aceptadas como provenientes del Jesús de la historia, por considerar que Jesús no espera un Reino escatológico[102] y por no tener discípulos los cínicos.
Se deja ver, entonces, la tesis previa que va teledirigiendo las opciones exegéticas de Crossan.
Pero da un excesivo valor a obras no canónicas como El Evangelio secreto de Marcos, Evangelio de Pedro, Evangelio de Tomás, negando valor histórico al evangelio de Marcos y al relato de la pasión – a pesar de ser atestiguado múltiplemente -, considerado por él un midrash a partir de la reflexión del Antiguo Testamento. En todo caso, el Jesús de Crossan resulta ser más “cínico” que judío, a juzgar por la profusión de textos de esta escuela filosófica que aduce en su obra y la escasa puesta en relación del mensaje de Jesús con la Ley, las escrituras o la escatología judías[103].
Para Crossan, el cinismo representaba una forma popular de resistencia contra la explotación ejercida por la clase dominadora en el mundo romano. Era una forma de anticultura no violenta, mediante la cual quienes adoptaban las actitudes antisociales de los cínicos en la manera de vestir, en la mendicidad y en el porte general, podían olvidarse de duras realidades del ethos de los honores y del pudor existente en la cultura mediterránea del siglo I. Lejos de introvertida, esta visión de las cosas tenía en su interior semillas revolucionarias. Pero Crossan, al acentuar como auténticos los elementos de sabiduría práctica contenidos en las sentencias de Jesús y al relegar como adiciones tardías los elementos apocalípticos, es capaz de presentar a Jesús y su grupo de seguidores como personajes semejantes a los cínicos, no comprometidos en una misión de renovación de Israel, sino que ponían en práctica su idea de un reino de Dios “sin intermediarios”, en el contexto de “la multitud de problemas de intermediarios” que acosaban a la Palestina romana del siglo I. Este mensaje se define como “comensalidad abierta” o como igualitarismo radical que proclamaba “la presencia inmediata y no mediata de Dios en todos y cada uno de los individuos y la presencia concomitante inmediata de cada individuo a todos y cada uno de los demás”.
En una obra posterior: Jesus: A Revolutionary Biography (San Francisco – 1994 -), Crossan no defiende ya una relación directa entre el movimiento cínico y Jesús, sino un comportamiento de Jesús similar al de los cínicos: “En último término, no hay forma de saber a ciencia cierta qué es lo que Jesús sabía del cinismo, ni siquiera si tenía la más remota idea de su existencia. Aunque eso, en realidad, importa poco. Es posible que no oyera hablar en toda su vida de los cínicos y que él solo inventara por su cuenta la teoría cínica. En cualquier caso, tanto las diferencias como las semejanzas existentes entre la figura de Jesús y las de los propagandistas cínicos resultan sumamente instructivas, aunque no podamos establecer entre ellas una relación de dependencia. Todos ellos tenían un carácter populista y su destinatario era el pueblo llano; todos ellos predicaban un determinado estilo de vida, y defendían su postura no sólo con la palabra, sino también con la práctica; y, por fin, todos ellos utilizaban una indumentaria y unos accesorios que simbolizaban dramáticamente el contenido de su mensaje[104].
4 RASGOS DIFERENCIADORES DE JESÚS
A esta altura, con todo, el mismo Crossan no deja de reconocer notables divergencias, si bien reducidas al ámbito sociológico: “Jesús, sin embargo, se mueve en un ambiente rural, mientras que los cínicos lo hacen en ambientes urbanos; Jesús organiza un movimiento comunal, mientras que los cínicos siguen una filosofía individual; por último, la simbología cínica requiere el uso del bastón y las alforjas, mientras que la de Jesús implica no llevar ni alforjas ni bastón. Quizás Jesús respondiera a la imagen propia de un cinismo campesino judío”[105].
Sin embargo, en esta misma obra, más matizada, no deja de concluir su cuadro de Jesús de esta manera: “(Jesús y los suyos) fueron hippies en un mundo de yuppies augusteos”[106].
J. Peláez anota disparidades de mayor envergadura: “La defensa de la imagen de un Jesús cínico…choca fuertemente con uno de los rasgos que dan de él los evangelios: Jesús come y bebe con toda clase de gente, incluidos recaudadores y pecadores; la parresía o libertad de expresión no es, por otra parte, una nota específica de los cínicos, pues se encuentra igualmente practicada en el Antiguo Testamento por los profetas. Son sólo dos ejemplos que separan a Jesús de este movimiento filosófico”[107].
Justas son, entonces, las siguientes reservas: “Como estos debates – observa Freyne se hallan impulsados por la teoría, y no se dedican tanto a las descripciones sociales al viejo estilo, existe el claro peligro de que a Jesús se le entienda únicamente como un reformador social, y no tanto como un profeta motivado religiosamente. La teoría de las clases, de inspiración marxista, acentúa los factores socioeconómicos en los conflictos sociales. Pero sería un grave error reducir a esos factores el judaísmo del siglo I, desentendiéndose de elementos tales como las leyes de pureza, del templo y la observancia de la Torá, y considerándolos únicamente como simples claves cifradas de otras causas que actuaban en la sociedad, sin preocuparse de lo entrelazados que se hallaban los diversos aspectos de la vida en las sociedades pre- industriales”[108].
Alerta no menos Vallauri: “Es claro que semejantes afirmaciones, que parecen eliminar cualquier rastro alcanzable del fundamento histórico de la fe cristiana en el misterio de Jesucristo (desde la concepción virginal hasta la resurrección, a la divinidad) han suscitado reacciones hasta duras[109]. Un poco al modo de Reimarus, un poco al modo de Renan, un poco al modo de Bultmann el Jesús de Crossan no podía chocar al mismo tiempo que atraer por la innegable inmediatez de la presentación… Así cuando afirma que Jesús y los suyos fueron «hippies en un mundo de yuppies»”[110].
Podemos finalizar con la censura de otro autor norteamericano, que juzga con conocimiento de su propia idiosincrasia y que, además, ha ido desenmascarando con gran precisión las demasías tanto del “Jesus Seminar” como de Crossan, el más publicitado de sus miembros: “No obstante, el Jesus Seminar en su conjunto ha debido enrostrar severas críticas a causa de sus métodos y conclusiones. Son cuestionables ambas cosas: la coloración cínica y gnóstica de su retrato de Jesús por el motivo de que la fecha de las fuentes y el contexto histórico, así como por la total eliminación en el mensaje de Jesús de la escatología futura, que se opone atrevidamente a su atestación ampliamente extendida en muchas y diferentes fuentes y formas literarias del evangelio. A pesar de las protestas eñ contrario del Seminario, no ha evitado la tentación de proyectar una Agenda Americana hacia el Judío palestino del primer siglo”[111].
Por fin, esta componente de la “Third Quest” ha tenido, tal vez, la mayor repercusión en los medios de comunicación sensacionalistas, en films pseudocientíficos y series televisivas con gran aparato fotográfico, acompañadas de “sesudos” comentarios. En el ámbito científico, por el contrario, en los mismos EE. UU. ha sido seriamente descalificada[112].
5. USO DE LOS APÓCRIFOS EN LA “THIRD QUEST”[113]
Ya, en lo que antecede, hemos hecho alusión a que algunos autores de la “Third Quest”, sobre todo el “Jesus Seminar” y Crossan echan mano a escritos apócrifos del Nuevo Testamento, con el fin de configurar su imagen de un Jesús cínico, contestatario, hippy.
Creemos importante aportar algunas reflexiones al respecto, dada la confusión, provocada en mucha gente, por bien organizadas oleadas de publicidad”[114].
1 SITUACIÓN ACTUAL AL RESPECTO
Juan confiesa que el material por él recopilado en su evangelio no responde a la totalidad de los hechos y dichos de Jesús (Jn 20, 20 – 31; 21, 25). Lucas rescata, en un discurso de Pablo, un aforismo de Jesús que no se encuentra en ninguno de los cuatro evangelios (Hech 20, 35)[115]. Si al hecho sumamos 30 años enteros de vida oculta de Jesús, se explica que la piadosa curiosidad haya sido propensa a fértiles fantasías, que pretendían rellenar los vacíos dejados por los documentos oficiales, reconocidos por todas las comunidades cristianas.
A ello se añade el ardid de algunas sectas gnósticas y heréticas, que se cobijaban bajo la autoría de algún personaje famoso para la fe cristiana (casi siempre apóstoles), con el fin de hacer pasar bajo su prestigio las tesis que tales tendencias profesaban.
Los Padres y su vigilante magisterio fueron poco a poco dando pasos para que la fe de la Iglesia continuara guiándose por tradiciones seguras, orales o escritas, sin peligro de desvíos, por más atractivos relatos o grandes vuelos ideológicos que pudieran ofrecer.
No nos toca aquí trazar la historia de este proceso lento pero claro y seguro[116].
Sí, en cambio, nos interesa para la panorámica sobre la “Third Quest”, que intentamos ofrecer, la creciente valoración que, sobre todo en Norteamérica se les está concediendo a estos escritos apócrifos[117].
En efecto, el prurito periodístico de la “última noticia” (aún respecto a “antigüedades”) ha contagiado también al mundo de los estudiosos, algunos de los cuales rivalizan en querer presentar “nuevas perspectivas”, cuando no “revelaciones nunca hasta ahora conocidas” sobre Jesús.
La novelística, televisión y cine prestan sus magníficos recursos para dar pábulo a esta sed de sensacionalismo. Baste mencionar el film “Stygma”[118].
2. LOS APÓCRIFOS Y SU PRESUNTA ACEPTACIÓN PRIMITIVA
Los investigadores de la “Third Quest”, como se ha ido notando, hacen generoso acopio de datos tomados de los evangelios apócrifos, para su reconstrucción del “Jesús histórico”, despojado de los atuendos “dogmáticos”.
Mientras que la investigación comúnmente conocida (desde los Padres hasta los críticos más prevenidos contra el “dogma”) acudió a los cuatro evangelios canónicos como fuentes principales y seguras de sus datos sobre Jesús, ahora llega, paradojalmente, a su explicitación extrema el principio protestante de la “Scriptura sola”, o sea: sin ningún influjo de la Iglesia ni de sus maestros auténticos. Porque, si el protestantismo ortodoxo, con Lutero a la cabeza, expurgó del canon algunos libros (sobre todo del A. T.), ahora se acepta el extremo opuesto de admitir, con igual rango de fidelidad, libros dudosos en la tradición de todas las Iglesias, pues se sospecha que sus jerarcas habrían ejercido un control y censura indebidos sobre las noticias que se difundían acerca de Jesús.
Véase la postura de una representante alemana de esta orientación exegética: “Esta creencia (sobre la exclusividad de los cuatro evangelios canónicos) ha empezado a declinar en los últimos decenios. Entre otras razones, porque en el curso de los últimos cien años se han descubierto y editado varios escritos y fragmentos del cristianismo primitivo, cuya redacción es notablemente anterior al establecimiento del canon neotestamentario y pudo haberse producido a veces paralelamente a los textos canónicos”[119].
Estas perspectivas ya se venían fraguando desde 1959, a impulsos de las tesis protestantes del “Frühkatholizismus” (= catolicismo primitivo), que creía detectar en el Nuevo Testamento mismo la aparición de brotes “católicos”, que no condecían con la pureza del núcleo mismo de las revelación cristiana, concentrado en la doctrina paulina de la justificación por la fe. La acentuación jerárquica frente a una concepción “carismática”(corintia) era otro punto discriminador. Así se fue rebajando de categoría a Santiago, Lucas, Las Pastorales. Si no se animaron a expurgar a tales escritos del canon (empresa que ni siquiera Lutero se atrevió a realizar), se abría camino a la tesis de “un canon dentro del canon”, es decir: escritos que son más genuinamente “evangélicos” que otros, contaminados con el germen de lo que desembocaría finalmente en el “catolicismo” de nuestros días.
Así, por ejemplo, se expresaba E. Hennecke (editor y presentador de: Neutestamentische Apokryphen in deutscher Übersetzung, Tübingen (1959 – en su 4ª ed. preparada por W. Schneemelcher: 1968, 34)): “El cristianismo en sus tiempos primitivos no era una aparición unitaria, y las comunidades que se llamaban cristianas en este tiempo primitivo, o sea en el primer y segundo siglos, eran auténticas construcciones diferentes, ante todo en su doctrina… Esta multiplicidad de doctrina y de fe (que al principio para nada fue sentida como «divisora de la Iglesia», como hoy de buena gana se nos quiere hacer creer) traía implicado que surgieran hasta diversas representaciones del Evangelio y de las obras de los Apóstoles, que correspondían con las perspectivas propias de la correspondiente comunidad… Esta literatura desapareció cada vez más, es decir, se volvió literatura de tendencia herética, sólo cuando lo que en el NT se asentó como Kerygma se abrió camino ahora como ortodoxia (Rechtgläubigkeit), en cuanto fue interpretado unilateralmente en sentido <«católico – primitivo> (im frühkatholischen Sinn)”.
Se imponen algunas aclaraciones. Pues, en la producción más genuinamente paulina, muy anterior a la presunta contaminación de un “precoz catolicismo”, está ya presente la conciencia de la unidad fundamental en doctrina y praxis de “todas las Iglesias”. “No es que haya otro (evangelio)…pero, aunque nosotros o un ángel del cielo os anunciasen otro evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gal 1 , 7 – 8). “Les expuse el evangelio que predico entre los gentiles, particularmente a los que eran algo (Pedro, Juan y Santiago en Jerusalén), para saber si corría o había corrido en vano” (ibid. , 2, 2).”¿Acaso creéis que la palabra del Señor ha tenido origen en vosotros o que sólo a vosotros ha sido comunicada?” (I Cor 14, 36). “Tanto yo como ellos( los demás apóstoles y primeros testigos de la resurrección) esto predicamos y esto habéis creído” (I Cor 15, 11 ).
De estos y otros textos no puede deducirse que en tiempos más primitivos las diferentes comunidades cristianas fuesen “construcciones diferentes”, propensas a la invención y proclives a la creatividad, como sostenía una de las teorías más erradas de Bultmann. Dentro de legítimas matizaciones (cuales pueden descubrirse en las acentuaciones teológicas de cada evangelista) lo fundamental de la doctrina de fe era casi puntillosamente defendido.
La propia A. Merz, inclinada a mirar con mayor simpatía a los apócrifos, ha de confesar, sin embargo: “A pesar de ello, el valor de la literatura extracanónica para investigar la historia del cristianismo primitivo y la historia de Jesús ha sido y sigue siendo muy discutido”[120]
3. ARGUMENTOS ADUCIDOS PARA JUSTIFICAR EL RECURSO A LOS APÓCRIFOS
3.1. Posible antigüedad de los apócrifos
A quienes sostienen que los evangelios extracanónicos aparecieron bastante más tarde que los canónicos, responde A. Merz que “el estado actual de las investigaciones permite sentar como probable que algunas fuentes extracanónicas pueden contener tradiciones del siglo I”[121].
A ello se puede replicar que es posible probar la dependencia de tal literatura respecto a los auténticos evangelios[122].
Además: lo “antiguo” por sí solo no es garantía de genuina información. Ya se analizó más arriba de qué manera hubo desviaciones que convivieron con la Iglesia primitiva, ya existentes en la era paulina.
Sería posible aplicar a esta ingenua visión de comunidades pacíficamente viviendo “diferentes doctrinas y hasta contrarias”, sin ningún tipo de vigilancia o control pastoral, la fina ironía con que V. Taylor desmontaba la “capacidad de invención” con que los pioneros de la “Escuela de las formas” dotaban a las primeras agrupaciones cristianas: “Sobre esta cuestión de los testigos[123] es sobre la que la Formgeschichte parece más vulnerable. Si tiene razón, habría que decir que los apóstoles subieron al cielo inmediatamente después de la resurrección. En la perspectiva de Bultmann (por cuenta nuestra sumamos ahora también a: Hennecke, Merz, Crossan y otros), la comunidad primitiva vive en un vacuum, aislada de sus fundadores por los muros de una inexplicable ignorancia. Lo mismo que Robinson Crusoe, tiene que inventar «situaciones» para las palabras de Jesús, tiene que poner en sus labios las sentencias que su memoria no puede controlar. Todo esto es absurdo…Aunque viene a perturbar la paz de las teorías de la Formgeschichte, la influencia de los testigos en la formación de la tradición es un hecho que no puede ignorarse. Por haber prescindido de este factor, la Formgeschichte ha ganado ciertamente en coherencia interna, pero ha perdido en credibilidad para llevar a cabo su tarea, que es la de describir el Sitz im Leben de la tradición”[124].
Análogos reparos se pueden dirigir a la concepción de las primeras comunidades cristianas cual “auténticas construcciones diferentes” en lo que respecta a la paulatina conciencia que se iba adquiriendo respecto a los libros normativos para la fe[125].
3.2. Certeza histórica
Para los modos de entender usuales, a los Evangelios canónicos, aún reconociendo que han sido compuestos bajo diferentes circunstancias comunitarias, se les suele conceder una notable fiabilidad histórica. Los apócrifos, en cambio, están “envueltos en leyendas y narraciones fantásticas”.
A tal perspectiva se opone A. Merz: “Hay que evitar medir con doble rasero. También los sinópticos contienen «leyendas» y «narraciones fantásticas». Los juicios deben emitirse siempre sobre cada texto, con independencia de su pertenencia al canon”[126].
Parece que nos encontramos ante otro prejuicio racionalista, pues lo único que puede llamarse “fantástico” para “la religión dentro de los límites de la razón pura”, es el milagro, las revelaciones por parte de Dios (Evangelios de la infancia y “los cuatro evangelios enteros”, pues sin milagros queda exangüe el mensaje evangélico)[127].
Pero, admitida la posibilidad de los milagros, cualquier observador imparcial percibe la abismal diferencia entre “lo fantástico” de los apócrifos, prodigado y multiplicado por doquier, y la discreción como característica del Jesús taumaturgo. “Una comparación (de los milagros de Jesús) aunque sea rápida, con los prodigios de la antigüedad griega… o con los de los Evangelios apócrifos hace resaltar mejor por contraste la simplicidad y la sobriedad de los milagros de Jesús. Los apócrifos buscan lo maravilloso por lo maravilloso. Así, el Jesús del Evangelio de Tomás es un ser caprichoso que se complace en mostrar su superioridad sobre los niños, que castiga a sus maestros, que mejora el trabajo imperfecto de José”[128].
3.3 Ortodoxia
Según las posiciones más comunes, entre exégetas cristianos, los apócrifos son excrecencias y desviaciones tardías de la tradición paleocristiana, debidas en parte a la fantasía y también a las herejías.
Arguye en contra Merz con lo que sigue: “La idea de que la doctrina apostólica pura fue suplantada más tarde por doctrinas heréticas, es un constructo dogmático. «Ortodoxia y herejía» se desarrollaron temporalmente en paralelo y en estrecho intercambio recíproco. También los grupos heréticos se remiten en ocasiones a las primeras tradiciones cristianas y las adaptan en correspondencia con sus necesidades, en esto no difieren sustancialmente de las comunidades «ortodoxas»[129].
Se nos ocurre hacer notar, por de pronto, que, por “paralelas” que se las suponga a las formaciones “ortodoxas” y a las herejes”, algún criterio habría existido para designar a las primeras como “orthai” y a las segundas “haireseis”. La coexistencia de unas y otras no es criterio determinante para que se las tenga como igualmente valederas. Ya se documentó más arriba[130] la preocupación por el “auténtico evangelio” de los orígenes en las Iglesias paulinas. El Apóstol reaccionó contra los judaizantes, las exageraciones carismáticas, las desviaciones sexuales y de otra índole ( I Cor 5, 1 – 6; Ibid. , caps. 12 – 14; Rom 1 , 24 – 32).
Resumiendo sus recelos sobre las bases en que se asienta la prioridad del canon de siempre en la Iglesia, opina Merz: “Esta argumentación despierta la sospecha de ser un simple reconocimiento, aparentemente científico, de la prioridad del canon y de la concepción transmitida eclesialmente. Está en la línea de la formulación que hace Atanasio en la carta 39 de pascua del año 367; después de enumerar los libros canónicos, dice: «Estas son las fuentes de la salvación… Sólo en ellas se anuncia la doctrina religiosa. Nadie debe añadirles nada…».
Sigue Atanasio con una advertencia sobre los apócrifos: son «un engendro de herejes que los escriben cuando les place y les atribuyen generalmente un tiempo de redacción muy anterior para poder utilizarlos como escritos supuestamente antiguos y tener un fundamento para engañar con ellos a los incautos»[131].
Estimamos que, en el párrafo de Merz, recién transcrito, a priori se siembra desconfianza respecto a lo transmitido “eclesialmente”, como si cualquier otra instancia fuera parangonable a la comunidad histórica que guardó con fidelidad, no hallada en otras corrientes, la cuidadosa preocupación de ser cabal transmisora del tesoro recibido. Típica postura protestante, que busca certezas fuera de la tradición.
Sigue objetando esta autora que “se sabía históricamente que el cristianismo eclesial, impulsor de la selección e imposición del canon, era resultado de un largo proceso que fue excluyendo otras tradiciones cuyos escritos se remontaban igualmente hasta los inicios… En Asia Menor y en Macedonia, las concepciones «católicas» y «heréticas» coexistieron en las mismas comunidades durante decenios, antes de imponerse la ortodoxia a finales del siglo II bajo la influencia romana”[132].
Tal argumentación merece ser desmenuzada con cuidado.
Ante todo, sería aconsejable recordar que, justamente en Macedonia, Pablo dejó la recomendación: “Examinadlo todo y quedaos con lo bueno” (I Tes 5, 20). Ni sueña, pues, con un “laissez faire laissez passer”. Las intervenciones paulinas no dejan la impresión de que se tratara de comunidades amorfas, donde se pudiera expandir cualquier teoría. Los tesalonicenses, precisamente, preguntaron a su apóstol para que les aclarara doctrinalmente la situación de los difuntos antes de la Parusía del Señor. Si no hubieran tenido desde los mismos orígenes este sentido de cohesión en la fe, se habrían quedado tranquilos, dejando que cada quien sostuviera lo que bien le hubiese parecido.
Después, y justamente a fines del S. II, nos encontramos con el campeón de la defensa de los solos cuatro evangelios canónicos, enfrentando la variedad de “evangelios” de sectas gnósticas. Ahora bien, por más que Ireneo de Lyon haya escrito manifestaciones de veneración por la Iglesia romana, no obstante, él reúne también en su haber la tradición oriental, ya que fue discípulo de Policarpo de Esmirna, quien lo fue de Juan el Apóstol.
Por fin, en cuanto al régimen represor o de censura que la jerarquía habría ejercido para sofocar esta literatura, es posible aplicar aquí las reflexiones que oponía H. Bojorge a otro libro de dos décadas atrás, que se figuraba al canon como un invento del clero con el objeto de dominar al pueblo creyente[133].
Para Clévenot – juzga Bojorge – “Los pastores se comen el rebaño. A este lenguaje, la Tradición eclesial lo conoce de antiguo como típico de los perseguidores. «Heriré al pastor y se dispersará el rebaño». Pero ante esta embestida de lobo, ningún corazón de pastor puede ceder: el que ve venir el lobo y huye, es mercenario. Creemos que es necesario resistirlo y desenmascarar sus inexactitudes…
¿Es el canon un hecho que el clero inventa e impone al pueblo fiel? ¿O es más bien un hecho, que el pueblo cristiano reconoce como tal y acata? Trataremos de mostrar que lo segundo es verdad. Más aún, que el pueblo fiel es capaz de llamar al orden a algún miembro del clero que no lo respete.
Es bien sabido que la definición del Canon en la Iglesia Católica, ocurre en Trento (Dz 1501 ss) como el reconocimiento de un hecho que preexistió a su clara conciencia en la Iglesia.
Si fuera un mero invento astutamente amañado por la clase clerical dominante, lo menos que podría decirse es que ésta habría actuado bien torpemente. En efecto, si esta casta dominante estaba provista de tal autoridad y dominio como para fijar, limitar e imponer un Canon de las Escrituras, entonces igualmente podía haberse pasado sin él. Fijando un Canon más bien limitaba su poder y su autoridad, cosa que resulta bien extraño y atípico en comparación con los modelos de comportamiento de las clases dominantes que propone el marxismo. Esas clases dominantes jamás divinizaron de tal manera los límites de su propio poder. El despotismo clerical hubiera obrado más inteligentemente echando por la borda el Canon, junto con la Circuncisión, el Templo y otros elementos de la religión judía. Y puesto que «creó Escrituras» con autoridad, podía haberse seguido arrogando, junto con otras herencias de las potestades apostólicas, la de seguir creando Escritura inspirada. ¿Por qué no lo hizo? Ese camino lo incursionaron efectivamente numerosas sectas que se dieron a sí mismas sus escritos inspirados, rechazando escritos canónicos.
Pero además de torpe, la clase clerical se había mostrado bastante lerda y perezosa, si tardó tanto en reconocer su propia ventaja en el establecimiento solemne de un Canon. Los dominadores de este mundo son mucho más veloces y perspicaces en clavar las estacas que afirman su posición, y en hacerlo rápido, precoz y hondamente. ¿Por qué tardó tanto en la Iglesia la definición del Canon? ¿Y por qué fue tan precoz la eliminación de otros escritos, a los que no se les daba la misma veneración que a los inspirados?”[134].
4 EJEMPLOS DESTACADOS DEL USO DE LOS APÓCRIFOS PARA LA HISTORIA DE JESÚS EN LA “THIRD QUEST”
4.1 El Evangelio de Pedro
La pretendida antigüedad, que Crossan reclama para El Evangelio de Pedro, cae por tierra, como adelantamos[135], ante los minuciosos análisis de L Vaganey y Jerry Mc Cant, que demostraron, ya varias décadas atrás, cómo el apócrifo depende, tanto en frases aisladas como en la estructura general de Mateo.
F. Lambiasi aporta este dato, digno de nota: “El Evangelio de Pedro nos ha llegado en un fragmento mutilado encontrado en 1886. Si hubiese tenido (como ha sucedido, por el contrario, con los evangelios canónicos) la estima de la iglesia antigua, habría sido cuidadosamente conservado. No queremos por cierto forzar este argumento: sabemos bien que del llamado «evangelio de Mateo aramaico» no nos ha llegado nada, como también pasó con otras cartas u obras de los apóstoles: de aquí – es claro – no se puede deducir que la Iglesia no le tuviera estima. Con todo, para el Evangelio de Pedro, además de esta falta de conservación, hay pruebas positivas que demuestran poca consideración por parte de la Iglesia. Resulta, en efecto, que desde su nacimiento el Evangelio de Pedro se atrajo Las sospechas de Padres como Serapión de Antioquía, Orígenes, por algunas afinidades con la literatura doceta y gnóstica”[136].
4.2 El Evangelio secreto de Marcos
Morton Smith encontró el año 1958, en el monasterio griego ortodoxo de Mar Saba, cerca de Jerusalén, el fragmento de una carta de Clemente de Alejandría a un cierto Theodoros. En ella Clemente resuelve algunas consultas relacionadas con un evangelio “secreto” de Marcos, utilizado como lectura litúrgica en Alejandría. Clemente confirma su existencia; se trata, a su juicio, de una segunda versión, más espiritual, del evangelio de Marcos, redactada en Alejandría para promover el conocimiento (gnosis) en cristianos aventajados.
El fragmento que Clemente cita es el relato de la resurrección de un joven enterrado en un sepulcro de Betania (a continuación de Mc 10, 34). El contexto y el contenido de esta perícopa apuntan a la resurrección de Lázaro según Jn 11; pero el lenguaje es de Mc. El relato finaliza así: “Y al anochecer, el joven viene a él llevando sólo una camisa sobre el cuerpo desnudo (ver Mc 14, 51 ). Y estuvo con él aquella noche, porque Jesús le enseñó el secreto del reino de Dios” (ver: Mc 4, 1 1 )[137].
Este evangelio, tal como se ha conservado en la carta de Clemente, comprende sólo veinte líneas Ahora bien, está en su recto juicio J. P. Meier cuando afirma: “Utilizar un fragmento tan pequeño y de dudoso origen para reescribir la historia de Jesús y la tradición de los Evangelios es como apoyarse en un junco”[138].
F. Neyrinck (eximio especialista en el problema sinóptico) llama la atención sobre el intrigante hecho de que el autor del Marcos secreto parece haber reunido todas las apariciones del sustantivo neanískos (hombre joven) que se registran en los Evangelios sinópticos: Mc l4, 51 ; 16, 5; Lc 7, 14; Mt 19, 20. 22, para componer su escena. El mismo Neyrinck procede luego a mostrar otros numerosos puntos de contacto con los sinópticos. Curiosamente, aunque Crossan (Four other Gospels, 193) cita muchos artículos de Neyrinck sobre Marcos, no menciona éste[139].
4. 3. El Evangelio de Tomás
En 1945 se encontró en Nag Hammadi (antes conocida por: Chenoboskia o Chenoboskion) una antigua biblioteca copta. Se trata de producciones auténticas de sectas gnósticas, gracias a las cuales conocemos sus doctrinas directamente y no sólo por los testimonios que de ellas nos dejaron los Santos Padres.
Hay mucho material suelto sobre Cristo, fantasías apócrifas, sobre las que J. P.Meier opina que “cosas como éstas son más propias de La última tentación de Cristo que del Jesús histórico”[140].
Sin embargo, es una excepción el Evangelio de Tomás , una colección de 114 dichos de Jesús, por lo general carentes – o con un grado mínimo – de estructura narrativa y de acompañamiento de diálogo.
Este es el documento más controvertido de los escritos cristianos antiguos. Los estudiosos adoptan posiciones diametralmente opuestas sobre su importancia para los orígenes cristianos. Según algunos Tomás es un “quinto evangelio” independiente de los evangelios canónicos; su forma más antigua sería incluso anterior a Marcos[141]. “En los Estados Unidos, durante las últimas décadas, se ha visto una verdadera inundación de trabajos impresos en los que se postula la independencia de los dichos de tipo gnóstico pertenecientes al Evangelio de Tomás. Sin embargo, incluso en este país, el ímpetu ha venido especialmente de un distinguido especialista alemán, Helmut Koester, que lleva muchos años enseñando en la universidad de Harvard… Tan convencidos están de su opinión algunos de estos estudiosos que ni siquiera se molestan en explicar su postura, dándola por algo incontrovertible”[142].
El solo hecho de que grandes especialistas estén tan divididos respecto a este asunto pone en evidencia que los datos admiten más de una interpretación.
El argumento de más peso para dudar de una genuina proveniencia antigua (o más que de la de los evangelios canónicos) se basa en que el Evangelio de Tomás depende de la tradición sinóptica.
Se afirma a menudo, y con mucha razón, que las tradiciones orales no desaparecieron al día siguiente de la publicación de un Evangelio canónico. Ellas, se sigue razonando, podrían haber continuado transmitiéndose hasta su asentamiento escrito en lo que hoy llamamos “apócrifos”. Pero no se puede dudar de que se produce un cambio al ser escritos los Evangelios canónicos, que, mucho antes de su reconocimiento definitivo como tales, se predicaban en los actos de culto, se estudiaban en las escuelas catequéticas y eran citados más o menos fielmente por los autores patrísticos. Con ello se fueron instalando progresivamente en la memoria de los cristianos individuales y de las comunidades, de manera que, inevitablemente, “contaminaron” y modificaron la tradición oral que existía antes y a la vez que ellos.
Crossan, constatando que el orden de los dichos de Jesús en Tomás no sigue en nada al de los sinópticos, concluye que si hubiera dependencia de ellos, encontraríamos mucho más la estructura misma sinóptica. Pero tales combinaciones y alteraciones eran habituales entre los gnósticos. Grant observa que el grupo gnóstico conocido como los naasenos (que usó el Evangelio de Tomás) brinda un perfecto ejemplo de esta clase de combinación y redistribución de los textos: en un simple dicho de Jesús los naasenos mezclan Jn 6, 53 – 56; Mt 5, 20; 18,3; Jn 3, 5; Mc 10, 38; Jn 8, 21; 13, 33.
Después de un minucioso recuento de las innumerables dependencias que delata este escrito respecto a los cuatro evangelios admitidos por la Iglesia, se pregunta Meier: “¿Es realmente concebible la existencia de una fuerte cristiana primitiva que abarcase todas estas diferentes ramas de los que luego fueron los Evangelios canónicos? ¿O es más plausible que el Evangelio de Tomás mezclase materiales de los Evangelios de Mateo y Lucas, con posible uso también de Marcos y Juan? De las dos hipótesis, encuentro mucho más probable la segunda, sobre todo por lo que de esta tendencia a mezclar textos hemos visto en otros documentos cristianos del siglo II”[143].
5. RESULTADOS
Para el intento de la “Third Quest” en pos de una cosecha de testimonios sobre Jesús, el balance de los aportes, que muchos críticos quieren espigar en los Apócrifos, viene a ser decepcionante. Nada sólido se puede obtener de allí.
Con todo, dadas las nociones de “canon”, la “presunta” libertad de las diferentes tradiciones, con que se habrían manejado las Iglesias primeras, la concepción del papel vigilante de la jerarquía (mal interpretado como represión injusta de voces discordantes), han servido para repasar puntos firmes de la historia de la tradición en lo tocante a los libros canónicos del Nuevo Testamento.
[79] G. Segalla, “La Terza Ricerca…” 18.
[80] Creemos necesario introducir algún matiz en una afirmación, que parece demasiado rotunda. Porque, el hecho de que Jesús, en una primera misión, no haya enviado a sus emisarios más que a las “ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mt 10, 5 – 6) estaría indicando un plan gradual, en el que cierta “restauración de Israel” contaba como una etapa previa. El autor que citamos tiene razón en cuanto al carácter nada aparatoso y político de esta renovación, perceptible ya por el modo con que manda a sus discípulos (“sin oro, ni plata…ni alforja…”: ibid., vv. 8 – 10). Tampoco la Tercera Bienaventuranza , que promete ”la tierra” a los mansos
(Mt 5 , 5) , contradice la afirmación de Marguerat. La calidad de los mismos destinatarios (mansos) está mostrando que no se trata de una “conquista” de tipo nacionalista. Justamente, a través del esquema de contraposición, típico de las Bienaventuranzas, se pone de relieve cómo los no violentos “heredarán la tierra”. La esperanza del pueblo en el desierto tendía a la “posesión de la tierra” (Deut 1,8. 21. 39; 2, 31). En Is 57, 13; 60, 21;65, 9, la expresión se convierte en la imagen de la promesa escatológica.
[81] Añadimos por cuenta nuestra que, E. Schüssler Fiorenza, punto de referencia católico de la teología feminista, reacciona correctamente en este particular (porque no siempre es así en sus obras) contra una excesiva “judaización” de Jesús, que lo encierre en el marco “patriarcalista”, “machista” del judaísmo rabínico (y también de algunas corrientes del Antiguo Testamento). El trato brindado por Jesús a la mujer, el admitirlas como discípulas (Lc 8, 1 – 3) es otra de las sobresalientes notas que separan a Jesús del judaísmo en el siglo I (Ver: En memoria de ella – Reconstrucción teológico feminista de !os origenes de! cristianismo, Bilbao – 1 989 – De la misma autora: Jesus Miriam’s Child, Sophia’s Prophet Critica! issues in Feminist Christology. New York – 1994 -).
J. P. Meier destaca asimismo esta diferencia: “La ausencia del motivo de misoginia es atestiguada de múltiples formas en los varios dichos de sabiduría de Jesús (en contraste con la sabiduría judía y algunos posteriores puntos de vista cristianos), y esto a su vez es confirmado por su praxis de permitir a las mujeres que lo sigan, que oigan su enseñanza” (“The Present State of the «Third Quest>…” 477).
[82] La distancia enorme de Jesús con la congregación judía de Qumrán está bien expuesta por J. H. Charlesworth (Gesù e la comunità di Qumran, Casale Monferrato – 1997- ). “Diversamente a los esenios Jesús está abierto hacia todos, en particular hacia los desheredados y rechazados: la convivencia de Jesús con leprosos, marginados, mujeres «habría sido un anatema para los esenios», (ibid., 78). Jesús vive en contacto con la gente, contra la clausura sectaria de los qumránicos: él enseña el primado del amor que debe llegar hasta a los enemigos, mientras entre los esenios está vigente el odio contra quien no comparte su credo (ibid., 75); da poco peso a la pureza cultual que, al contrario, tiene un papel fundamental para los esenios, persuadidos de ser la porción elegida del pueblo de Dios.
E. Vallauri, sintetizando los aportes de Charlesworth, concluye: “Un retrato, como se ve, rico de sensibilidad, abierto, que la confrontación con Qumrán ayuda a volver todavía más vivo, ya en los acuerdos, que insertan a Jesús en un cuadro preciso, ya en las distancias, que le dan el aspecto sobresaliente que lo vuelve prácticamente único” (“Volti di Gesù negli studi piú recentí” en: Laurentianum, 39 – 1998 – 323).
[83] El ya aludido profesor de la Universidad Judía de Jerusalén, D. Flusser, admite asimismo que “el mandamiento del amor a los enemigos es tan peculiar de Jesús que no lo encontramos en todo el Nuevo Testamento más que en su boca. Los otros llegan, a lo sumo, a decirnos que nos amemos mutuamente y que bendigamos a los que nos persiguen. Evidentemente en esta época no era fácil a nadie elevarse a la altura de la exigencia de Jesús” (Jesús en sus palabras y en su tiempo, 83).
[84] D. Marguerat, “Jesús, Jean Baptiste, et tous les autres” en: Le monde de la Bible, ibid., 34).
[85] Siendo imposible bajar a cada uno de estos rubros nos contentamos con seleccionar lo principal. Estos desarrollos se encuentran en el apartado: “Gesù rabbi ebreo di Nazaret e Messia crocifisso”, del artículo del mencionado autor: “La «Terza Ricerca>…” 30 – 51 .
[86]Ya había estudiado este particular: M. Hengel, Seguimiento y Carisma – La radicalidad de la llamada de Jesús, Santander (1981).
[87]No porque no sea importante (que lo es en grado sumo) sino porque creemos que son suficientemente conocidos los resultados de trabajos como los de J. Jeremias (Abba, Göttingen – 1966 -);W. Marchel (Abba, Père! – La priere du Christ et des Chrétiens, Rome – 1971 -); S. Sabugal, (Abba!… La oración del Señor, Madrid – 1985 -). Dichos autores insisten en la intimidad, que denota el vocablo así como en la exclusividad con que se encuentra en labios de Jesús, contra todo lo conocido, tanto en el Antiguo Testamento como en la literatura judía.
[88] “Hace más de un siglo Karl von Hase hizo la famosa observación de que el logion sinóptico de Mt 11 , 27 “da la impresión de un rayo caído del cielo joaneo” (Die Geschichte Jesu, Leipzig – 1876 – 422). (Ver: L. Sabourin, II Vangelo di Matteo, Marino – 1 977 – II, 630, n. 30).
[89] Recordar Mt 16, 17: “No la carne ni la sangre…sino mi Padre te lo reveló”.
[90] J, Jeremias, Theologle des Neuen Testaments, Gütersloh – 1 971 – 64.
[91]Ya en un apéndice al Diccionario de Kittel (Abba – Supplementi al Grande Lessico del Nuovo Testamento, Brescia – 1 968, original de 1966 – I, 52 – 53) explicaba: “Como un padre habla con el hijo, como le enseña las letras de la Tora, como lo inicia al secreto celosamente custodiado de su profesión, así, Dios ha participado el conocimiento de sí mismo. Por eso sólo yo puedo comunicar a los otros el real conocimiento de Dios”.
[92] G. Segalla, “La …” 35.
[93] G. Segalla, ibid., 51 .
[94] Seleccionamos la información en las siguientes obras de: T. Prendergast, “Recensión” a: The five Gospels -The Search for the authentic Words of Jesus ” en: Revue Biblique 104 (1997) 275 – 285; G. Sánchez Mielgo, Claves para leer los evangelios sinópticos, Salamanca – Madrid (1998) 110 – 1 14; J. Peláez, “El Jesús del “Seminario sobre Jesús”" en su artículo:”Un largo viaje hacia el Jesús de la Historia”, 99 – 106; G. Segalla, “La verità storica dei Vangeli…” 217; S. Freyne, “Un Jesús cínico” en su artículo: “La investigación acerca del Jesús histórico..:” 65 – 68. E. Vallaurí, “Volti di Gesu…”298 – 305.
[95] Sobre este procedimiento, muy criticado por otros autores, opina Segalla: “No me parece científico (por más que sea democrático) confiar a votaciones de estudiosos el juicio sobre la verdad histórica de los dichos de Jesús” (“La Verità storica dei Vangeli…”218). En una nota anterior (ibid., 217, n.59), entre las reservas que había despertado este modo de Ilegar a los dichos auténticos de Jesús, citaba un trabajo que, ya por su título, da a entender la sorna con que se toma esta forma “parlamentaria” de investigación: J. Botha, “Kom ons stem: Wat het Jesus regtig gese (= Votemos: ¿Qué ha dicho realmente Jesús?)” en: HervTeoIStud, 46 (1 990) 15 – 35. La revista “Forum” desde 1990 a 1991 ha publicado 5 “Voting records”. Seguramente han seguido después.
Para una crítica más pormenorizada de estas votaciones ver: T. Prendergast, “Voting Patterns” en: “Recension”, ibid. , 282 – 285.
Este grupo del “Jesus Seminar” ha sido uno de los que más atacó al film de Mel Gibson, “The Passion”, tildándolo de “fundamentalismo”, al tomar al pie de la letra las narraciones evangélicas.
[96] De ahí el título de la publicación; “The five Gospels” (Los cinco Evangelios).
No se ha de confundir este “Evangelio de Tomás” con el Evangelio de la Infancia de Tomás , relato fantasioso de los años adolescentes de Jesús. El que usan en el “Jesus Seminar” es una colección de dichos pronunciados por Jesús resucitado, escrito en copto y encontrado en Nag Hammadi (1945).
[97] T. Prendergast, “Recension”…,227
[98] M. Hengel, Judentum und Hellenismus – Studien zur ihrer Begegnung unter besonderer Berücksichtigung Palästinas bis zur Mitte des 2. Jahrhunderfs vor Christus, Tübingen (1969). El mismo autor prosiguió sus estudios en una publicación posterior: L’«ellenizzazione della Giudea nel I secolo dopo Cristo , Brescia (1993). En este libro opina que se daban influencias “cínicas” en Jesús (p. 109). Ofrece una “Recenzione” de la misma obra: G. Jossa en: Rivista Biblica, XLIV (1996) 224 – 227. Jossa, admitiendo por lo general los aportes de Hengel, critica sin embargo algunas de sus apreciaciones un tanto exageradas. Algo similar veremos que sucede con las posturas del “Jesus Seminar”. Así, por ejemplo, para empezar sólo por datos socioculturales, según G. Theissen, muchos de estos autores hacen notar que “Nazaret dista sólo 6 km de Séforis, una ciudad que fue destruida totalmente el año 4 a. C. por el legado en Siria, Ouintilio Varo. Herodes Antipas (4 a. C. – 39 d. C.) la reconstruyó como capital, hasta que el año 1 9 d. C. aproximadamente edificó Tiberíades como nueva capital de Galilea. Las excavaciones muestran que Séforis fue una ciudad próspera, inmersa en la cultura helenístico – judía: Se discute si su gran teatro, con capacidad para 5000 personas, surgió durante el reinado de Antipas. En cualquier caso, Jesús creció en el ámbito de influencia de una ciudad helenística. (Cita aquí a: R. A. Batey, Jesus and the Forgotten City – New Lighf on Sepphoris and the Urban World of Jesus, Grand Rapids – 1991-~ J. F. Strange, “Sepphoris” en: The Anchor Bible Dictionary, V 1090 – 1093; E. M. Meyers y otros, “Sephoris”, Winona Lake 1992 -). Siendo Jesús (como su padre) tékton, artesano trabajó posiblemente en la construcción de Séforis; pero se trata de una conjetura. Algunas imágenes de sus parábolas y dichos apuntan al mundo de la vida urbana:
* Jesús critica la falsa religiosidad como simple espectáculo o exhibición (Mt 6, 2. 5. 16~ Mc 7,6; Lc 13, 15. Nos permitimos aclarar: otros autores explican que el uso del apóstrofe “¡Hipócrita!” en labios de Jesús, se debería a una reminiscencia de su experiencia en el teatro de Séforis, viendo que los actores cubrían sus rostros con máscaras, para ocultar su individualidad y así mejor asemejarse a los personajes que debían representar. De “hypo” (= debajo) y “krínesthai” (= interpretar, explicar) viene: “Hypokrytés” = intérprete, actor. Por ende: simulador que vino a parar en “hipócrita” con el sentido moral de doblez. Un autor tan serio como J. Murphy – O’ Connor de I’ Ecole Biblique de Jérusalem, en su excelente guía The Holy Land (Oxford – 1992 – 413) parece plegarse a esta hipótesis: “La explicación más natural del uso del término hypokrités (= actor de teatro) por Jesús para criticar a los jefes religiosos de su época (por ejemplo, Marcos 7, 6) es que fue a este teatro, el más próximo a Nazaret. La palabra, que no tiene un equivalente semítico, no pudo formar parte del vocabulario de un artesano de aldea”. Es de la misma idea el ya mencionado R. A. Batey, “Jesus and the Theatre” en: New Testament Studies, 30 (1984) 563 – 574. Sin embargo, como ya se adelantó, las opiniones de los arqueólogos están divididas, ya que muchos datan la construcción del teatro en Séforis cien años más tarde y parece que esta última opinión se está imponiendo.
* La parábola de los talentos denota cierta familiaridad con los asuntos bancarios (Lc 19, 11 ss par.).
* Mt 5, 25 s presupone que deudores y acreedores tenían que recorrer un camino hasta la audiencia. Gabinio (57 – 55 a. C.) había instaurado en Séforis el tribunal de justicia competente para Galilea (Ant 14, 91 ).
“Pero – finaliza Theissen – tampoco hay que sobrevalorar este extremo. A medida que la arqueología muestra la importancia de Séforis, resulta más elocuente el silencio de la tradición jesuática sobre esta ciudad. Jesús tuvo que haberla conocido; pero actuó muy poco en ella, al igual que en Tiberíades: se dirigió a la gente del campo, donde encontró respuesta” (El Jesús histórico, Salamanca – 1999, 193).
[99] Con algunos agregados, nos guiamos al respecto por: J. Peláez, “Jesús ¿un campesino hebreo itinerante?” de su artículo: “Un largo viaje hacia el Jesús de la historia”, 101 – 105.
[100] Las características principales de los cínicos son, a juicio de Crossan, la aurtarkéia, auto – suficiencia, o independencia de la sociedad y sus lazos de alianza, la parresía o libertad de expresión incluso ante las autoridades y los ricos, el recurso a los aforismos o dichos morales al estilo de los que citaban los cínicos de Diógenes, y su itinerancia o constante ir y venir de pueblo en pueblo; en el programa de los cínicos no entraba la elección o formación de un grupo de discípulos y elegían la pobreza como norma de vida. Cf. P. R. Eddy, en: Journal of Biblical Literature ,115 (1996) 449 – 469.
[101] Se trata de uno de los criterios usados para controlar la historicidad tanto de dichos y hechos de Jesús, como de cualquier otro personaje de la historia. En cuanto a Jesús, según esta pauta crítica, se puede considerar como auténtico un dato evangélico sólidamente atestiguado en todas las fuentes (en la mayor parte de ellas) de los evangelios (Marcos, Quelle, Mateo, Lucas, Juan y en los otros escritos del Nuevo Testamento: Hechos, etc).
[102] Otro escritor de esta corriente (B. Mack, The Lost Gospel – The Book of Q and Christian Origins , Philadelphia 1988 -) interpreta los dichos de Jesús sobre el “reino de Dios” como si hablara de la idea cínica y estoica, según la cual, únicamente el sabio es verdadero rey, dando a entender en este caso que la libertad que se obtiene por el despego de todas las necesidades humanas le hace a uno ser el verdadero dueño de su propio destino (citado por S. Freyne, “La investigación acerca del Jesús histórico…”, 66).
[103] B. Mack brinda un cuadro similar: Jesús estaba tan inmerso en el mundo helenizado de la Galilea de entonces que no parecía un auténtico hebreo. Fue , en realidad, “un maestro excepcional, un cargoso y un burlón… No tuvo ni idea ni propósito de una misión: se puede decir sin más, que fue un desnorteado (aimless)”.
Así resume M. J. Borg el pensamiento de Mack (“Reflexions on a Discipline: A North American Perspective” en: B. Chilton – S. A. Evans (eds.) Studying the Historical Jesus – Evluation of the State of Current Research , Leiden – 1994 7s.).
Ha dirigido reparos a estas demasías M. Ebner, “Kynische Jesus interpretation – «disciplined exaggeration»? Eine Anfrage” en: Biblische Zeitschrift, 40 (1996) 93 – 100, donde se afirma – 99 -) que tal oleada se va asentando cada vez más en Norteamérica.
Aporta también apreciaciones dignas de ser tenidas en cuenta S. Freyne: “La imagen del Jesús cínico y la de una Galilea plenamente helenizada tienen cierta herencia viciada del pasado, de la que no parecen darse cuenta algunos propugnadores de esta idea. Así, por ejemplo, Hans Dieter Betz (“Jesus and the Cynics: Survey and Analisis of an Hypothesis” en: Journal of Religion ,74 – 1994 – 453 – 473) señaló un avivamiento del cinismo como concepción filosófica del mundo, con Jesús como uno de sus más destacados ejemplos. Y lo hizo de una manera profundamente antijudía y anticristiana; una idea que, en el siglo pasado, fue abrazada nada menos que por una figura como Friedrich Niezsche. mientras que el cuadro de una Galilea helenizada condujo a un erudito a declarar, durante el período nazi, que Jesús no era judío” (“La investigación acerca del Jesús histórico…” 66).
[104] J. D. Crossan, ibid., 140 – 141
[105] J. D. Crossan, ibid., 141.
[106] J. D. Crossan, Jesus : A revolutionary Biography, 455.
También Segalla manifiesta su extrañeza ente la analogía propuesta por Crossan: Las reconstrucciones actuales, por más que quieran remodelar a Jesús como realmente fue en el pasado histórico, en realidad terminan, como la de Strauss, reflejando los ideales de quien las escribe y, por eso, son fruto de prejuicios ideológicos. Caso emblemático es justamente el best – seller de Crossan, que describe a Jesús como un campesino hebreo, filósofo cínico itinerante del pasado, pero en realidad sobre el fondo se delinea claramente la figura del hippie americano actual. Los cínicos – afirma Crossan – eran “hippies in a world of Augustan Yuppies (políticos trepadores)” (“Un Gesù storico incerto e frammentato: guadagno o perdita per la fede?”, 16).
[107] J. Peláez,”Un largo viaje hacia el Jesús de la historia”, 105, n. 50.
[108] S. Freyne, “La investigación acerca del Jesús histórico…”, 68.
[109] Cita a: N. T. Wright, “Taking the Text with her Pleasure – A postmodenist Response to Dominic Crossan’s The Historical Jesus: the Life of a Mediterranean Jewish Pessant” en: Theology 96 (1993) 302 – 310; id. “The New Improved Jesus” en: Christ Today 37 (1993) 22 – 26. Opina que “Crossan distorsiona radicalmente el judaísmo del ler. Siglo, se equivoca al reconstruir los relatos de la Pasión como fantasías de los cristianos de los orígenes con mentalidad de escribas y no acierta a ver que una cristiandad primitiva sin la resurrección de Jesús es una idea contradictoria”. R. E. Brown recomienda la obra de su discípulo J. P. Meier (A Marginal Jew …) como “el mejor estudio sobre el Jesús histórico producido en el siglo XX – un antídoto necesario al carácter especulativo (e históricamente minimista) sin garantías del trabajo del “Jesus Seminar”… y de libros como J. D. Crossan, The Historical Jesus – The Life of a Mediterranean Jewish Peasant…” (Introduzione alla Cristologia del Nuovo testamento, Brescia – 1995 – 211). Ha hecho también una crítica detallada: E. Schweitzer, “Jesus – made in Great Britain and U. S. A.” en: Theologische Zeitschrift , 60 (1994) 311 -321.
[110] E. Vallauri, “Volti di Gesù…”, 304.
[111] J. P. Meier, “The Present State of «TheThird Quest…”, 460.
[112] Nos llama la atención el artículo de la Profesora Lucía V. Hernández C. , publicado en la Revista Seminario Mayor de Medellín (2003) Nº 12: “El Jesus Seminar y la búsqueda del Jesús histórico” (30 – 34).
La autora da cuenta de escritores y procedimientos, a la vez que de “resultados”, al parecer, con cierta simpatía y sin el menor atisbo de reserva. Por ejemplo: “«María» fue el nombre de la madre de Jesús. Jesús tuvo cuatro hermanos cuyos nombres eran; Santiago…” (ibid. , 33). “Los investigadores del Jesus Seminar consideraron como verdadera la afirmación de Pablo sobre la aparición de Jesús que había atestiguado. Pero las narraciones de la tumba vacía en todos los evangelios fueron clasificadas como relatos de ficción. El estrato más primitivo de los evangelios no contiene relatos de aparición… Con base en un análisis concienzudo de todos los relatos sobre la Resurrección, el Seminario decidió que la resurrección de Jesús no fue percibida inicialmente en conexión con lo que sucedió en su cuerpo. El cuerpo de Jesús probablemente se descompuso como todos los cuerpos. La resurrección de Jesús no fue un acontecimiento que sucedió el primer domingo de Pascua;…El Jesus Seminar concluye que no le parece necesario para los cristianos creer en la veracidad de cualquiera de las narraciones de apariciones tardías” (ibid. , 34).
A la verdad que parecen afirmaciones demasiado “gruesas”, como para no suscitar el más leve reparo.
El único comentario que sugiere es el siguiente: “Hasta aquí algunas de las afirmaciones del Jesus Seminar. Sin duda alguna, los resultados de la investigación sobre los hechos auténticos de Jesús han despertado más polémica que la de los dichos, sobre todo en lo referido a los relatos sobre la pasión del Señor, la sepultura, la tumba vacía y las apariciones. La tradición cristiana y sobre todo la católica, ha leído de una manera textual las diversas presentaciones de los cuatro evangelios: la piedad popular de las celebraciones de Semana Santa entre nosotros, ha creado entre los cristianos una imagen de un Jesús doliente siguiendo al pie de la letra los relatos evangélicos, lo cual lleva a no permitir aceptar fácilmente conclusiones como las del Jesus Seminar sobre la historicidad de estos relatos”( ibid. , 34).
El hecho es que no sólo la denigrada ”piedad popular” (en esto mucho más sabia y clarividente que ciertos “hiper – críticos”), sino también muchos exegetas católicos y protestantes han desaprobado las conclusiones de este Seminar. Un G. Segalla, D. Marguerat, el mismo J. P. Meier y tantos otros que hemos ido repasando en estas notas, han rechazado como infundadas las perspectivas de este grupo.
Insiste la profesora: “Todas las razones que ellos aducen para rechazar su historicidad están bien fundamentadas y, si se tiene en cuenta que no se trata de negar a Jesús muerto y resucitado, es necesario analizar estas conclusiones dentro de los presupuestos en los cuales se formulan y como una propuesta más académica que teológica: la proclamación de la resurrección implementa la manera cómo este pueblo antiguo supo expresar su convicción de que esa misma persona que estuvo con ellos antes de su muerte, seguía con ellos en su trabajo ordinario, pero sobre todo, en sus propias vidas” (ibid. , 34).
Si tal descripción equivale a “Jesús muerto y resucitado”, hemos de confesar que no hemos avanzado mucho sobre la famosa postura de W. Marxen: “Die Sache Jesu geht weiter” (= el asunto de Jesús sigue adelante). Su cuerpo se ha descompuesto, pero sus ideales animan a la comunidad, así como Sócrates, que, después de beber la cicuta, continúa inspirando a sus discípulos Platón y Jenofonte. Pero Jesús, personalmente, no ha sido visto ni tocado.
También es por demás inquietante esa separación entre lo “académico” y lo “teológico”. ¿No se basa la “teología cristiana” en la historia? ¿No es la actuación de Dios en la historia lo que distingue a la religión judeo – cristiana? ¿Por qué no se ofrece una sola “fundamentación” del rechazo de historicidad ni se la discute?
Interviniendo ahora en defensa de este grupo, expone: “La mayoría de las críticas que se han hecho al trabajo del Jesus Seminar se podrían haber evitado si quienes las hicieron – y las hacen – hubiesen tenido en cuenta sus presupuestos de trabajo. Se trata de una investigación de carácter histórico, aplicando al texto de los evangelios las reglas de la nueva crítica literaria, sin tener en cuenta presupuestos teológicos o enseñanzas del tradición cristiana” (ibid. , 34) .
Nos preguntaremos más adelante si podrá ser ”científico” dejar de lado el ambiente mismo del que surgieron los evangelios. ¿Todavía no hemos aprendido las lecciones que nos ha dejado A. Schweitzer, mostrando el alto grado de “subjetivismo”, con que esta “nueva crítica literaria” ofrecía “Jesuses” (valga el barbarismo) al gusto de la filosofía o ideología de turno?
Concluye la autora de esta manera: “Ahora, más que nunca, es necesario tener presentes las palabras de Jon Sobrino: «El acceso a Jesús no es cosa, en primer lugar , de saber sobre él, ni de desarrollar para ello una hermenéutica que salve la distancia entre Jesús y nosotros y posibilite el saber sobre Jesús. Es cosa, en último término, de afinidad y connaturalidad…la práctica con espíritu de Jesús, es lo más real, lo más histórico del Jesús histórico” (ibid. , 34, citando: J. Sobrino, Jesús Liberador , Madrid – 1991 – 776 – 83).
Salida muy poco convincente, porque “operari sequitur esse” y si primeramente no se acierta con datos firmes sobre el “Jesús histórico”, para nada opuesto al “Cristo de la fe”, caeremos también en un nuevo mercado de “praxis de Jesús”. ¿Con quién seré “connatural”, con el “Jesús zelota”, el “cínico y hippy”, el “fariseo y rabbí”, pero nada más?
Extraña, verdaderamente que la revista de un Seminario tan serio, haya dado cabida, sin ulteriores explicaciones, a un artículo como el que acabamos de comentar.
Permítasenos alargar todavía un poco esta nota, con algunas indicaciones sobre J. P. Meier y su “A marginal Jew.
Ya se ha podido comprobar, por el mismo copioso uso que de este autor venimos haciendo, la riqueza y seriedad de sus aportes, sus más que justas críticas a otros autores de esta “Third Quest”, las que todavía recordaremos en el apartado sobre el “uso de los apócrifos”. Ya también se dejó constancia del subido elogio que Meier ha recibido de su maestro R. Brown: “El mejor estudio sobre el Jesús histórico producido en el siglo XX” (ver nota 110)
Así y todo, dejan bastante que desear sus presupuestos: “Mi método sigue una sencilla regla, prescindir de lo que la fe cristiana o la enseñanza posterior de la Iglesia dicen acerca de Jesús, sin afirmar ni negar tales asertos” (Un judío Marginal… Estella – 1998 – I, 29). Pero, a la verdad que desconcierta el patrocinio invocado para mantener semejante enfoque, porque, en efecto, más adelante pedirá lo siguiente: “Ruego a los lectores católicos de este libro que no se disgusten por atenerme a una estricta distinción entre lo que conozco acerca de Jesús mediante estudio y raciocinio y lo que sostengo mediante la fe. Tal distinción está firmemente arraigada en la tradición católica: por ejemplo, Tomás de Aquino distingue cuidadosamente entre lo que conocemos por razón y lo que afirmamos por fe” (ibid. , 34).
En lo tocante al tema mariológico no será menos tajante: “Por sí sola, la investigación histórico – crítica carece simplemente de las fuentes y los medios necesarios para llegar a una conclusión definitiva sobre la historia de la concepción virginal como la narran Mateo y Lucas. La aceptación o el rechazo de la doctrina estarán condicionados por las ideas filosóficas y teológicas de que se parta, así como por el peso que se conceda a la enseñanza de la Iglesia”(ibid. , 236).
Estimamos, por de pronto, que sería oportuno no perder de vista que Tomás de Aquino distingue, pero no separa ni opone fe y razón (en el caso: la investigación histórica), empeñándose, más bien , en mostrar la armonía vigente entre ambas. Si hubo un campeón que combatió con brío y eficacia “la doble verdad” averroísta, ese fue el Aquinate.
Por otra parte, el aire de indiferencia con que se afirma que ”la aceptación o rechazo de la doctrina estarán condicionados por las ideas filosóficas y teológicas de que se parta”, daría a entender que no importa tanto cuál sea el andamiaje racional con el que se construye la teología. Ahora bien, es suficientemente palmario que no cualquier sistema filosófico cuadra con la visión de la Biblia. Lo recuerda Juan Pablo IIº, recogiendo el sentir unánime de la tradición: “Es claro además que, moviéndose entre estos dos polos – la Palabra de Dios y su mejor conocimiento – , la razón está como alertada, y en cierto modo guiada, para evitar caminos que la podrían conducir fuera de la Verdad revelada y, en definitiva, fuera de la verdad pura y simple” (Fides et ratio, 73). Ya lo había señalado en el n. 51: “La Iglesia tiene el deber de indicar lo que en un sistema filosófico puede ser incompatible con su fe. En efecto, muchos contenidos filosóficos, como los temas de Dios, del hombre, de su libertad y su obrar ético, la emplazan directamente porque afectan a la verdad revelada que ella custodia “ (Véase también el n. 82).
Y si hay dogmas que no están expresamente en la Escritura (por ejemplo, el mismo canon bíblico: “Por esta Tradición conoce la Iglesia el canon de los libros sagrados” – DV , 8 – ), otros aparecen de tal modo enraizados en ella que no pudieron menos que nacer de allí mismo. Así, los Padres que defendieron la virginidad de María contra Helvidio, Joviniano, etc. (Ambrosio, Jerónimo…) acudían espontáneamente a los evangelios de Mateo y Lucas para sustentar la fe católica. Ahora bien, Meier descalifica las noticias procedentes de los evangelios de la infancia, creyendo encontrar en ellos un cúmulo de contradicciones, género literario alejado de la historia (theologoúmena”, etc.) (Ver: J. P. Meier, ibid. , 222 – 228).
Está claro que no atribuiremos el “homooúsios” de Nicea, ni los conceptos de “persona” y “naturaleza” calcedonianos a ningún escritor del Nuevo Testamento. Nunca las Escrituras califican de ”Theotókos” a María, la Madre de Jesús. Pero…¿son tales formulaciones completamente heterogéneas con los datos bíblicos? ¿No se encuentran en ellos radicalmente? ¿No están siendo exigidas para dar cuenta de la totalidad de la información escriturística, sin dejar escapatoria a la selectividad (háiresis) practicada por un Arrio, Nestorio o Eutiques?.
Si se aceptasen las premisas de Meier, muchas verdades de la fe cristiana quedarían truncadas de sus bases histórico – bíblicas, ya que éstas no las apoyarían en nada. Estaríamos ante añadidos divergentes con las noticias de los evangelios, sin enlace alguno con los principales testigos de la tradición apostólica, en discontinuidad con los exiguos datos “científicamente aceptables” (reconstruidos – para más – por “este” concreto especialista). Tales dogmas serían meros anhelos devocionales en contradicción con las fuentes de información más seguras. Por ende, pensamos que no hay lugar para la neutralidad que se finge (“prescindir de la fe… sin afirmar ni negar tales asertos…”). Simplemente se está evaporando la fe de la Iglesia, al privar de soporte escriturístico, precisamente a la importante noticia incluida entre los primeros recuerdos, para los que Lucas ha declarado expresamente su propósito de ofrecer “información cuidadosa, a fin de que se conozca la solidez de la catequesis recibida” ( Lc 1, 3 – 4). Ahora bien, acto seguido a tan solemne programa viene el evangelio de la infancia, donde , sin lugar a dudas nos encontramos con la maternidad virginal de María.
Sobre la inaceptable dicotomía metodológica practicada sistemáticamente por Meier, así se expresaba R. Fisichella: “« Evangelio» es definido (por Meier) como «una narración de los dichos y hechos de Jesús de Nazaret, que necesariamente culminan en su muerte y resurrección; tal relato está dirigido a comunicar a los creyentes los efectos salvíficos del acontecimiento narrado» (A Marginal Jew, 143, n. 15. Ed. Esp. 162, n. 15).
Estamos totalmente de acuerdo con esta definición. Pero precisamente aquí se vuelve evidente la inconsistencia del autor. Meier, de hecho, es bien consciente de que, a fin de obtener acceso al Jesús histórico, es necesario ir los evangelios canónicos. El admite que son frutos de la fe (¿de qué otra manera explicaríamos su referencia a la «resurrección», a los «creyentes», y a los «efectos salvíficos»?) y todo lector o estudioso que desea comprenderlos debe «creer»; y, sin embargo, pese a esto, no es difícil ver de qué manera a lo largo del libro Meier se permite ser guiado por una precomprensión metodológicamente errónea. Meier lee estas fuentes, no de acuerdo a la definición arriba dada, sino como simples textos en los que se busca elementos históricos. De lo cual se sigue: o bien estos textos, aún siendo productos de la fe, son aptos par ofrecer información histórica, porque la fe no puede ni desea ser infiel a su contenido histórico, o bien Bultmann tiene razón y en tal caso estos textos no pueden ser usados como fuentes históricas. Pero, al no permanecer fiel al género «evangelio» como él lo ha definido antes, Meier corre el riesgo de volverse incapaz de dar una interpretación correcta de su contenido histórico. Lo que se logra no es «historia», sino mero análisis filológico” (“Recentio” a la obra de J. P. Meier en: Biblica 74 – 1993 – 125).
En igual sentido se ha expedido otra reseña, nueve años posterior: “El «cónclave no papal» de Meier ofrece ocasión a la reflexión (ACLARAMOS: se refiere el autor a la propuesta inicial de Meier de reunir un “cónclave” entre un católico, un protestante, un judío y un agnóstico, todos historiadores serios, hasta que alcancen un acuerdo sobre quién fue Jesús de Nazaret: Un judío marginal , 29). ¿No se está montando una desmedida diástasis y justamente frente a lo que ofrecen las fuentes, al confrontar los “purely historical sources and arguments” y las convicciones cristológicas?…¿Acaso no se fundan las afirmaciones de fe – que, sin duda se apoyan en otra base distinta de los informes históricos verificables – al menos en parte también en experiencias históricas, de tal modo que, partiendo de allí una separación estricta se muestra como una quiebra?
Por lo tanto, remitir a los ”purely historical sources and arguments” parece, además, como necesitando una aclaración. Como ya lo muestra el ejemplo de los dos exegetas católicos Meier y Crossan, el documento de consenso de un “cónclave no papal” no ofrecería en modo alguno la garantía de un mayor grado de «verdad histórica», ya que no se podría acabar con las posibilidades de dibujar, con los mismos métodos científicos, diferentes cuadros de la persona histórica de Jesús. A este punto, por lo tanto, sería necesaria una reflexión sobre el estado teorético – crítico de los argumentos históricos” (J. Schöter, “Der historische Jesus in seinen jüdischen Umfeld – Eine Bestandsaufnahme angesichts der neueren Diskussion” en: Biblica, 83 – 2002 – 573).
[113] Hay, evidentemente, otros numerosos valores y defectos de la `Third Quest’, pero pasar revista a todos ellos exigiría un volumen mayor que el permitido en esta presentación sumaria.
Entre los importantes correctivos, útiles para la Teología Fundamental, en su estudio de la fidedignidad de los Evangelios, todos los autores resaltan el redimensionamiento de los criterios de historicidad. Véase, por ejemplo, S. Pie – Ninot, en la última edición “totalmente renovada y actualizada” (casi triplicada respecto a las tres anteriores), que anuncia desde el prólogo: “El tercer capítulo, la Cristología Fundamental, ha experimentado una importante remodelación a partir de la recepción de los nuevos estudios que comporta la llamada “Third Quest’ acerca del Jesús histórico, lo que ha conllevado una reformulación tanto de los criterios de autenticidad como de los datos básicos para una vida de Jesús, con una notable ampliación y precisión en todos ellos” (La Teología Fundamental, 10).
El control de historicidad, que mayormente ha sido reubicado, es el de “discontinuidad”, según el cual, “se puede considerar como auténtico un dato evangélico (sobre todo cuando se trata de palabras y de actitudes de Jesús) irreductibles ya a las concepciones del judaísmo, ya a las de la Iglesia primitiva” (R. Latourelle, “Critères d’ authenticité des Evangiles” en: Gregorianum 55 (1974) 622). Este era casi el único metro de historicidad usado por Bultmann para el reducidísimo material que admitió como proveniente sin duda del Jesús histórico. También Käsemann, adversario de Bultmann en más de un aspecto, se limitó casi a este único criterio. Ahora se percibe con mayor agudeza el resultado algo monstruoso que puede proceder de esta unilateralidad. Jesús habría resultado ser un asteroide caído de las alturas, sin raigambre en su tierra, tiempo y cultura, así como carente de influjo en aquellos que se declararon sus fervientes discípulos. En el fondo se ocultaba un “monofisismo”, que no tomaba en serio la carne asumida por el Verbo, que “habitó entre nosotros”, es decir entre los judíos del primer siglo y plantó en la historia a la Iglesia. De ahí los necesarios correctivos, atendiendo igualmente a otros criterios (múltiple atestación, explicación necesaria, etc.), como lo explica Pie – Ninot, de la mano de G. Theissen: “Mostrar «que las tradiciones jesuáticas no se puedan derivar del judaísmo nunca se puede demostrar rigurosamente… Jesús puede, obviamente, entrar en conflicto con su entorno. El judaísmo está lleno de ejemplos de crítica, pero puede manifestarse sobre el fondo de la inserción positiva en el entorno. Jesús no cobra aquí su perfil frente al judaísmo, sino dentro de éI…La individualidad de Jesús no significa inderivabilidad, sino diferenciabilidad en un contexto común»” (ibid., 355, citando a G. Theissen, El Jesús histórico, 142).
Pese a ello, cabe tener presente que ya mucho antes se habían levantado razonables Ilamados de atención sobre los riesgos anejos al uso exclusivo de este criterio de “discontinuidad”. Por ejemplo. M. D. Hooker, “Christology and Methodolog~’ en: New Testament Studies, 17 (1972) 480 – 487; F. Lambiasi, Autenticità storica dei Vangeli, Bologna (1978) 161 – 164; R. Latourelle alertaba, desde 1978,que “no sería legítimo, sobre la base de este único criterio, eliminar todo aquello que es conforme con la tradición judía o la tradición eclesial” (A Jesús el Cristo por los Evangelios, Salamanca – 1982; ed. original:l978, 212).
Subrayan también este saludable correctivo: G. Segalla (“La dissomiglianza ridimensionata” en: “La Verità storica dei Vangeli..:’ 223 -224); Estella (1998) 187 id. “Clarification of the Criteria of J. P. Meier “Este criterio es a la vez el más prometedor y el más erizado de problemas’ en: Un Judío Marginal, Estella (1998) 187; id. “Clarification of the Criteria of Historicity” en: ‘The Present State of the «Third Ouest>,…” 473 – 477; A. Puig I Tarrech, “Les critères d’ historicité” en: “La recherche du Jésus historique” en: Biblica, 81 (2000) 185 – 194; G. Sánchez Mielgo, “Criterio de desemejanza” en su obra: Claves para leer las evangelios sinópticos, ll8 – 119; J. Bartolomé, “Discontinuidad” en su obra: El Evangelio y Jesús de Nazaret (84 – 85: “Semejante criterio, utilizado de modo excluyente, resulta abusivo”- 85 -).
Otro importantísimo capítulo, en el que deberíamos examinar a la ‘Third Quesf’, se refiere a su modo de encarar la resurrección de Jesús. Pero, en el fondo, tanto en los “moderados” como en los más “revolucionarios” no encontramos diferencias dignas de nota con las posturas mantenidas por investigadores ya racionalistas ya creyentes de tiempos pasados.
Se reiteran posturas acerca del origen meramente ‘psicógeno’ de las apariciones en los apóstoles (G. Lüdemann, Die Auferstehung Jesu: Historie, Erfahrung, Theologie, Göttingen – 1994 -). J. D. Crossan da cuenta de la fe en la resurrección a partir de un uso puramente simbólico de la palabra resurrección, ya que’9os seguidores de Jesús, por su parte, tras huir en un principio de los peligros y el horror que supusiera la crucifixión, acabaron por hablar no ya del amor que seguían profesándole, o de la superstición que se iba propagando cada vez más, sino de resurrección” (E! Jesús de la historia, Barcelona – 2000: 2ª ed. – 1 1- ).
En una tesis diametralmente opuesta, E. P. Sanders escribe: “que algunos seguidores de Jesús, y más tarde Pablo, tuvieron experiencia de la resurrección es, a mi juicio, un hecho. Cuál fue la realidad que originó tales experiencias, no lo sé. (En efecto) sabemos que, tras su muerte, sus seguidores experimentaron lo que ellos describieron como <`la resurrección»: la aparición de una persona viva, pero transformada, que había muerto realmente. Creyeron esto, lo vivieron y murieron por ello. De este modo crearon un movimiento..:’ (La figura histórica de Jesús, Estella – 2000, 303 ss). En sentido análogo J. P. Meier y G. Theissen. (Tomamos los datos de: S. Pie – Ninot, ibid. , III ETAPAS DEL DEBATE SOBRE LA FE PASCUAL…4. La etapa actual – 1985 / 2000…¿Third Quest? – 407 – 419; en especial: 413 – 419). Los intérpretes católicos, actualmente no se detienen tanto en la consideración “apologética” de la resurrección, cuanto en su aspecto de misterio, en el que va incluido el aspecto histórico y de signo de credibilidad (Pie – Ninot, ibid., 410-413).
[114] Utilizamos elementos de un trabajo anterior, base del “seminario” para licenciatura ofrecido en el ITUMMS en septiembre de 1999 (“¿Conservan los Evangelios Apócrifos datos fiables sobre Jesús?” en: M. A. Barriola, ‘Testimonios extrabíblicos de los dos primeros siglos sobre Jesús: Paganos, Judíos, Apócrifos” 87 – 100 – no publicado -).
[115] A este dicho y a otros, coleccionados de fuentes apócrifas, se los suele llamar “ágrafa” (palabras no escritas), o transmitidas oralmente, si bien, claro está, han sido consignadas posteriormente por escrito, como hace Lucas con el proverbio de Jesús, puesto en boca de Pablo. Se puede ampliar sobre este “ágrafon” específico en : J.Dupont, “Donner plutot que recevoir” en su obra: Le Discours de Milet – Testament Pastoral de Saint Paul (Actes 20, 18 – 36) Paris (1962) 324 – 340. Para mayor información : J. Jeremias, Palabras desconocidas de Jesús, Salamanca (1976).
[116] Pueden consultarse al respecto las introducciones a la Biblia. Por ejemplo, J. M. Sánchez Caro “La formación del canon bíblico” en: A. M. Artola y J. M. Sánchez Caro, lntroducción al estudio de la Biblia, Estella (1989) 61 – 135; V. Manucci, “Canone delle Sacre Scritture” en su obra: Bibbia come Parola di Dio – Introduzione generale alla Sacra Srittura Brescia (1981 ) 189 – 234. (Hay traducción castellana). A. Paul, “El canon de las Escrituras” en su obra: La Inspiración y el Canon de las Escrituras, Estella (1985) 39 – 51 .
[117] “Apócrifo”, etimológicamente (apo – krypto: sustraigo a la vista, escondo), significa algo secreto, apartado y desi na un escrito inauténtico, es decir, falsamente atribuido a un autor, cuyo verdadero autor permanece oculto.
En el uso eclesial el término está relacionado con el canon bíblico. Ya los Padres llamaron apócrifos a aquellos libros que eran sustraídos (o excluidos) de la lectura pública litúrgica, en oposición a las Escrituras comunes, manifiestas, públicas, o sea: canónicos y destinados a ser leídos en el culto.
[118] Las maniobras “vaticanas” tendientes a sepultar en oscuras bibliotecas, de las que nunca saldrían a la luz pública, los “nuevos” aportes , tales como las presenta la mencionada película (justamente sobre el Evangelio de Tomás), ya estaban registradas y suficientemente refutadas en O. 8etz y R. Riesner, Jesús, Qumrán y el Vaticano, Barcelona (1994). Sólo que la gran masa del público, atrapada por “lo audiovisual”, ya no lee más y menos una obra o artículos serios.
Trazan una buena perspectiva de la situación estos pantallazos de G. Segalla: “En los últimos veinte años se han multiplicado las investigaciones sobre el Jesús histórico con ingente derroche de medios, especialmente en los Estados Unidos, alimentadas por nuevos descubrimientos (Qumrán, arqueología, etc.), por nuevos métodos y todavía más, quizás, por la curiosidad popular en búsqueda de sensaciones, a la que responden generosamente artículos y libros prometedores. También los debates en torno al Jesús histórico se han multiplicado y han encontrado lugar en periódicos de difusión mundial como el inglés The Times y el americano New York Times, llegando hasta las pantallas de la televisión y del cine. En las huellas de esta propaganda, algunos libros sobre el Jesús histórico figuran entre los best sellers, como los de J. D. Crossan en los Estados Unidos (1991), de D. Flusser en Alemania (cerca de cien mil ediciones en 20 años), d e J. Potin en Francia (1994)” (“Un Gesù incerto e frammentato…” 3). “También los escritos de Qumrán han sido aprovechados para construir sobre ellos un fantasioso complot, sostenido por el Vaticano, para esconder aquel material que habría demostrado el origen qumránico del cristianismo. Pero, una vez publicados todos los textos de Oumrán…y ya antes, la hipótesis resultó ser una burbuja de jabón ” (G. 5egalla, ibid., 6).
Efectivamente, los comentarios del público que salía de ver “Stygma” versaban preferentemente sobre el “escándalo de las manipulaciones vaticanas”, que impiden la investigación científica, porque no le conviene, porque, supuestamente el cristianismo sería “hermano gemelo de Oumrán” o del gnosticismo, explicable, en tal caso, por meros influjos religioso – culturales previos.
[119] “‘ A. Merz en: G. Theissen y A. Merz, EI Jesús histórico, 37 – 38.
[120] En G. Theissen, ibid., 38. Más adelante ampliará: “En el marco de estas nuevas premisas ha comenzado desde hace una década, especialmente en el área lingüística inglesa, una amplia actividad investigadora de las primeras fuentes extracanónicas. Estas fuentes son descritas a menudo de modo radicalmente distinto a lo habitual en lo concerniente a su antigüedad y al lugar que ocupan en la historia de la tradición. Los resultados de esta investigación están siendo recibidos con reticencia en Alemania, a veces por una actitud de reserva justificada ante unas dataciones demasiado tempranas” (ibid., 43).
Con mucho mayor fundamento J. P. Meier se muestra escéptico: “Cabría la pregunta de por qué tomar en consideración un material tan poco prometedor. Una razón es que, en años recientes, algunos expertos han declarado haber hallado en ciertos evangelios apócrifos tradiciones tan antiguas o más que las contenidas en los cuatro Evangelios canónicos. Quizá el más impresionante intento en gran escala de establecer tal posición es el análisis de John Dominic Crossan sobre el Evangelio de Pedro, apócrifo del siglo II (The Cross that spoke. The Origins of the Passion narratíve, S. Francisco – 1988 -)…Léon Vaganney y Jerry W. Mc Cant demuestran que el Evangelio de Pedro depende de los evangelios canónicos (L’Évangile de Pierre, Paris – 1 930 – . The Gospe! of Peter. The Docetic Question re- examined, tesis doctoral no publicada. Atlanta, Emory University – 1978 -). Es curioso que Crossan apele al artículo suelto de Mc Cant sobre el Evangelio de Pedro, al negar la presencia de teología doceta en tal escrito, y , en cambio, no haga alusión a la afirmación del mismo autor, según la cual, el Evangelio de Pedro depende de los sinópticos, (cf. Jerry W. Mc Cant, “The Gospel of Peter : Docetism Reconsidered”: NTS 30 – 1984 – 73, esp. 271, n. 15). El minucioso análisis que realiza Vaganey de frases aisladas, de la estructura general y de las tendencias cristianas presentes muestra que el Evangelio de Pedro revela el conocimiento, como mínimo de Mateo; probablemente de Marcos y Lucas y, acaso, de Juan” (Un Judío Marginal, 135 y 136 con notas: 23 y 25).
Grahan Stanton también de expresión inglesa como Meier, advierte igualmente: “En los últimos años algunos estudiosos se han vuelto defensores ruidosos de estos evangelios… Se dice que son independientes de los evangelios del Nuevo Testamento y que proporcionan una importante ruta alternativa para remontarnos al Jesús histórico.
En algunos autores recientes hay también un programa teológico: en palabras de Raymond Brown, uno de los exégetas más destacados de nuestra generación, existe “una tendencia simplista a ver las obras extracanónicas como la clave del verdadero cristianismo, en contraste con la censura estrecha representada por el Nuevo Testamento” (¿La verdad del Evangelio? – Nueva Luz sobre Jesús y los evangelios, Estella – 1999 – 112, citando a R. Brown, The Death of fhe Messiah, New York – 1994 – II, 1347).
[121] A Merz, ibid., 39.
[122]Amén de lo ya notificado sobre los análisis de Vaganney y Mc Cant, suministraremos argumentos más adelante, cuando se discutan concretamente algunas de estas obras.
[123] Añadimos la observación de B. Gerhardson sobre la ausencia de reflexión acerca de conceptos como `Tradición” y “testigo” en los pioneros de la escuela de las formas, Dibelius y Bultmann, a pesar de que son tan fundamentales para comprender el cristianismo de los años 30 – 50. (Memory and manuscript . Oral tradition and written transmission in rabbinic judaism and early christianity, Uppsala – 1961 – 13).
[124] V. Taylor, The formation of the Gospel tradition, London (1973) 41 – 42.
[125] No negaremos que hubo períodos de oscuridad en algunos grandes Padres (el mismo Jerónimo, pero llevado por su prejuicio de la “Hebraica veritas”, que lo hizo rechazar a los deuterocanónicos del A. T.
Pero, nunca hubo dudas respecto a los cuatro evangelios, desde muy temprano tenidos como los únicos, ya en las antiguas listas (por ejemplo: Canon de Muratori, c. 200) sólo se enumeran a los cuatro siempre conocidos. La repulsa de cualquier otro “evangelio”, constante y presente en todas las Iglesias, indica la conciencia clara de las comunidades cristianas al respecto.
[126] A. Merz, ibid., 40
[127] La apreciación de L. Evely: “Nuestros antepasados creían a causa de los milagros y nosotros a pesar de los milagros” (L’Évangile sans mythes, Paris – 1970 – 29) no pasa de una ingeniosa exageración.
[128] R. Latourelle, Miracles de Jésus et Théologie du miracle, Montreal – Paris (1986) 84.
[129] A. Merz, ibid., 40.
[130] Apartado V, 2 – Los apócrifos y su presunta aceptación primitiva.
Se puede corroborar lo dicho con esta apreciación de J. P. Meier: “Las tesis radicales suelen pasar por alto que, pese a todas las diferencias – e incluso coflictos – existentes entre los dirigentes cristianos de la primera generación, había un mensaje evangélico con el que todos estaban de acuerdo (cf. La manifestación de Pablo sobre una proclamación común a todos los predicadores cristiano. en I Cor 15, 11). A diferencia del cuadro que pintan los que pretenden convertir cierta forma de cristianismo gnóstico en una manifestación igualmente válida de experiencia cristiana de la primera generación, la descripción ofrecida por documentos y tradiciones, sin duda alguna provenientes de la primera y segunda generaciones, y que es de aceptación mayoritaria, discrepa de ciertas tendencias extrañas que se dan entre ciertos cristianos del siglo II.
La exaltación de un cristianismo con tintes gnósticos olvida que, desde el mismo comienzo de la predicación cristiana acerca de Jesús, hubo una orientación «biográfica» que dirigió la tradición acerca de Jesús en un sentido que finalmente produjo los Evangelios canónicos. No hubo ningún período en que los fragmentos sueltos de tradición sobre Jesús flotasen a la deriva en una Iglesia desconectada de los puntos de referencia ofrecidos por la vida, muerte y resurrección de Jesús” (Un Judío marginal, I, 137).
J. M. Sánchez Caro hace notar lo que sigue: pese a que en tiempos apostólicos todavía no había listas de libros inspirados (fuera del mismo Antiguo Testamento), “lo más interesante de este momento es que asistimos al surgimiento de una «conciencia canónica» neotestamentaria, a medida que se va cristalizando la tradición oral en determinados escritos, según hemos expuesto en el c. II,II, 2 (“El canon bíblico”, en: A. M. Artola y J. M. Sánchez Caro, Introducción al estudio de la Biblia Estella – 1989 – 95). En aquel lugar había declarado: “quizá el primer atisbo de conciencia canónica de unos escritos aparezca en el prólogo a Lc (1, 1 – 4)… Para Lc esta “parádosis” o tradición de los Apóstoles, precisamente porque proviene de ellos tiene un valor normativo eclesiológico general que va más allá de los límites de sus inmediatos lectores. Se trata, pues, de presentar un escrito que, al recoger la parádosis apostólica, tiene conciencia de exponer unas palabras y hechos normativos, es decir canónicos para la comunidad cristiana. Y esto probablemente en un momento de cierta inseguridad doctrinal a causa de las diversas comprensiones de la doctrina cristiana que corren en la Iglesia durante aquel tiempo” (ibid., 79.Todo lo que sigue es de extrema importancia para comprobar el nacimiento aquí y allá de esta “conciencia canónica” también en otros testimonios neotestamentarios).
[131] A. Merz, ibid:, 39.
[132] A. Merz, ibid.
[133] H. Bojorge, “A propósito de un libro reciente: M. Clévenot, «Lectura materialista de la Biblia – Relectura materialista de la Biblia»” en: Vida Pastoral (Montevideo), XVI (1982) 223 – 230. El autor confronta las posiciones de Clévenot y la de otra ruidosa publicación de aquellos tiempos: F. Belo, Lecture Matérialiste de l’ Évangile de Marc (1974)
[134] H.Bojorge, ibid., 225 y 226. Se recomienda la lectura de este artículo, que puede iluminar mucho nuestro asunto. En las pp. 226 – 228 se explaya en un caso histórico, que si bien no se refiere al canon, sí muestra cómo los obispos no podían manejar al pueblo a su antojo. Resumimos: S. Agustín recuerda en una carta a S. Jerónimo el revuelo que se armó entre el pueblo fiel, cuando en la liturgia escucharon la reciente traducción del gran dálmata, residente en Belén, de un pasaje de Jonás. “Hubo un tumulto popular. El obispo fue obligado a corregir y volver a la traducción tradicional, si quería quedarse con su pueblo” (S. Agustín, Epístola 104, 5 ad Hieronymum, Ed. BAC, Obras, VIII, 403). Comenta Bojorge: “Obsérvese, a la luz de este hecho, quién era la verdadera clase dominante en la Iglesia de Oea (la actual Trípoli, en Libia)” (ibid., 227).
[135] Ver: n. 117
[136] F. Lambiasi, L’Autenticitá storica dei Vangeli , 230. Este Evangelio contiene demasiados trazos absurdos y en contradicción con una verosimilitud histórica aún mediana. Por ejemplo, es Herodes y no Pilatos quien ordena la muerte de Jesús. Pilatos pide a Herodes el cuerpo de Cristo. Delata un escaso conocimiento de las instituciones judías. Así, llama “jueces” (término desconocido en el NT en el contexto de la Pasión, donde se habla con mayor precisión de Sanedrín). Abunda en estos detalles el recién citado Lambiasi (ibid., 234 –
241).
[137] Se puede ver hasta dónde llega la pseudociencia sensacionalista, leyendo esta nota de A. Merz: “M. Smith (Clement of Alesandria and the Secret Gospel of Mark, Cambridge – 1973 – 195 – 278), en referencia a la expresión gymnos gymno(i) (desnudo con desnudo) citada por Clemente como ampliación carpocratiana (herejes a los que se opone Clemente), extrajo ulteriores consecuencias sobre una práctica bautismal mágica de Jesús como unión mística entre el bautizante y el bautizado (eventualmente con connotaciones homosexuales) para la iniciación en los misterios del reino de Dios que pone fin a la ley. Jesús pasa a ser de ese modo el fundador del libertinismo cristiano primitivo y el libertinismo gnóstico tardío; pero apenas sigue nadie a Smith en esta idea; si ya es discutible que los carpocratianos practicaran realmente los usos libertinos atribuidos a ellos, tampoco cabe encontrar aquí una afirmación fiable sobre la vida de Jesús” (ibid., 65 – 66, n. 87). (Los “carpocratianos” fueron herejes gnósticos de tipo laxista. S. Ireneo de Lyon dice que la secta fue fundada por Carpócrates, del que no se sabe gran cosa, fuera de que vivió y murió en Alejandría).
G. Stanton acota que “aunque los herejes carpocratianos interpretaron este texto como escena de homosexualidad (como hace Morton Smith), Clemente niega que el «evangelio secreto” contenga las palabras ~`hombre desnudo con hombre desnudo. J. Crossan (propenso a dar crédito a los apócrifos – recordamos por nuestra parte -) subraya, sin embargo, correctamente que no hay nada en el pasaje citado que indique que Jesús y el joven realizaran nada escandaloso y añade:”Prefiero dejar a los carpocratianos divagar solos sobre este episodio” (J. D. Crossan, Four Other Gospels: Shadows on the Contours of the Canon, Minneapolis, Winston – 1 985 – 1 18).
Stanton así enjuicia al Evangelio secreto de Marcos: “Esta obra podría ser una falsificación del siglo II o incluso del siglo XX; podría contener una alusión a la homosexualidad de Jesús – alusión que el evangelista Marcos habría «censurado» (porque muchos defensores de este documento lo ubican con anterioridad al Marcos canónico)…EI asunto se complica porque ningún otro estudioso (fuera de M. Smith) ha visto jamás el manuscrito original que estaba copiado en la contratapa y en la página interior de la cubierta de un libro del siglo XVII…Veinte años después, el manuscrito no está aún disponible para el estudio del mundo académico; este hecho ha llevado a un grupo cada vez más numeroso a poner en duda que proceda de la antigüedad. El distinguido especialista judío Jacob Neusner lo ha calificado recientemente como “la falsificación del siglo” (“Who needs «The historical Jesus»,? An Essay – Review” en: Bulletin for Biblical Research, 4 1994 – 115. Para más datos sobre estudiosos que sostienen la falsificación de esta carta ver: J. P. Meier, ibid., 168, n. 49).
Se sabe que Clemente fue crédulo en su aceptación de tradiciones sobre escritos apócrifos que eran evidentemente falsos” (G. Stanton, ¿La verdad del Evangelio?, 130 y 131 ).
Sobre la facilidad con que Clemente se abría a los apócrifos, J. P. Meier aporta el juicio de otros autores. P.W. Skehan presentó una reseña muy crítica de la obra de M. Smith en: Catholic Historica! Review 60 (1974) 451 – 453. Skehan señala que el propio Smith (p. 78) cita las palabras de Theodor Zahn sobre la credulidad de Clemente: “Su actitud asombrosamente acrítica hacia la literatura apócrifa supera todo lo que se puede encontrar en otros Padres de la Iglesia” (Un Judío Marginal. 169, n. 50).
A la luz de estos juicios sobre la ingenuidad de Clemente ante los apócrifos, se puede calibrar esta aplomada sugerencia de A. Merz, respecto al crédito que le había dado Clemente a otro apócrifo (E! Evangelio de !os egipcios): “Clemente de Alejandría (hacia el 200)lo cita varias veces y reinterpreta los logia en sentido alegorizante y ético; no podía rechazar sin más el Ev. Eg” (en: E! Jesús histórico, 62) Se puede preguntar:¿No podía rechazarlo, por fidelidad a la tradición común de la Iglesia, o, debido a su personal inclinación poco iluminada ante los apócrifos?
[138] J. P. Meier, ibid., 140.
[139] J. P. Meier, ibid., 169, n. 57.
[140] J. P. Meier, ibid., 143.
[141] A. Merz se basa, para afirmarlo, en el hecho de que gran parte del material común con los sinópticos es presentado en esta obra mucho menos elaborado y por eso parece ser más primitivo. Basándose en observaciones de un prestigioso exégeta sostiene: “J. Jeremias había mostrado ya antes del descubrimiento del EvT que la alegorización de la parábola, iniciada en período premarquiano y creciente en los sinópticos, es una señal de su interpretación secundaria en la línea de la historia de la salvación y de la cristología (Las Parábolas de Jesús, Estella – 1971 – 2~. Ed. 86 – 95). El hallazgo del EvT confirmó esta interpretación ” (ibid., 59, n. 59).
A esto se puede responder que aunque un texto sea “más corto o más breve”, no es necesariamente un indicio de su mayor antigüedad (lo desarrollado, la alegorización serían “tardíos”). Pues en muchos pasajes, Mateo, en vez de “amplificar”, abrevia las tradiciones de Marcos, para presentar su propia imagen de Jesús. Ahora bien, Mateo sigue a Marcos, siéndole, por lo mismo, posterior.
[142] J. P. Meier, ibid., 147. En la correspondiente nota 96, comenta: “Así Davies, The Gospe! of Thomas and Christian Wisdom, 5. Aquí, huelga decirlo, hay cierto peligro de «ipsedixitismo»”. El neologismo se refiere al recurso argumentativo de mera autoridad: “ipse dixit” (“magister dixit”), sin mucho esfuerzo por aducir otras pruebas convincentes.
Similar es la impresión de G. Stanton: “Algunos investigadores han hecho recientemente afirmaciones atrevidas sobre Tomás. En 1993 el “Jesus Seminar”, que ha suscitado mucho interés en los medios de comunicación en Norteamérica, publicó parte de su trabajo bajo el título The five Gospels: The Search for Authentic Words of Jesus . El quinto evangelio es el de Tomás” (¿La verdad del Evangelio?, 122).
J. D. Crossan es uno de los miembros más conocidos del “Jesus Seminar” (G. Segalla, “Un Gesù storico e frammentato…” 8).
Para lo que resta en el texto de este trabajo seguimos inspirándonos en y abreviando el magistral estudio sobre este particular del ya tantas veces citado: J. P. Meier, 149 – 158.
[143] J. P. Meier, ibid., 156.
Fuente:http://www.foroexegesis.com.ar/Jornadas/2004/third_quest_2.htm
Erudito asegura: Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.
23 may 2009 Comentarios desactivados
in Adán, Arqueología Bíblica, Creación, Creación y evolución, Creacionismo, Génesis, Teología Etiquetas: Adán y Eva, Huerto del Edén, Jardín del Edén, Mar Muerto, Paraíso, Sodoma y Gomorra, Turquia
S I N T E S I S – C U L T U R A L
Erudito asegura: Jardín del Edén estuvo en Turquía, no en Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
La Biblia dice en Génesis 2.10-14: “En Edén nacía un río que regaba el jardín, y que de allí se dividía en cuatro. El primero se llamaba Pisón, que es el que da vuelta por toda la región de Havila, donde hay oro. El oro de esa Región es fino, y también hay resina fina y piedra de ónice. El segundo río se llama Gihón, y es el que da vuelta por toda la Región de Cus. El tercero era el río Tigres que es el que pasa al oriente de Asiria. Y el cuarto era el río Eufrates (DHH).
Por años los eruditos bíblicos han debatido la ubicación exacta e incluso la existencia del jardín del edén, un paraíso del cual Adán y Eva fueron expulsados por comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Edén ha sido tradicionalmente localizado en el Cuerno de África, en las Islas Seychelles en el océano Indico, en la orilla del desierto de Sinaí. Por otro lado, según las revelaciones de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona, el edén estuvo en el oeste del estado de Missouri en Estados Unidos.
Recientemente muchos eruditos bíblicos han sugerido que el jardín del edén estuvo localizado en la cabeza del Golfo Pérsico, donde los ríos Tigres y Eufrates salen al mar. Bajo esa teoría, el Tigres igualaría con el río de Hiddekel, el río Karun en Irán correspondería al Pisón y el río de Gihón sería el sistema apretado del río de Al-Batin que desagua una vez la parte central de la península árabe.
Algunas teorías han ido tan lejos como para sugerir que la serpiente mencionada en la historia bíblica de la creación puede haber sido una alegoría para la vía navegable árabe de Al-Arab en la confluencia del Tigres y el Eufrates.
Pero el señor Sanders ahora argumenta que el jardín del edén se puede descubrir por medio de una interpretación sencilla y literal de la historia bíblica. “Salta a la vista en la historia bíblica cuando leemos acerca de un río que sube fuera del edén. Los ríos no suben en el desierto”, dijo.
“Con la imagen de satélite, es apenas notable que hay verdaderamente cuatro ríos en esta región de Turquía. Ellos son el río de Murat, que corre por Samsun en la costa del Mar Negro, el Tigres, el Eufrates y el tenedor del norte del Eufrates”.
Sanders dijo que su descubrimiento coincide con otros estudios bíblicos recientes que sugieren que muchos de los acontecimientos bíblicos como los del jardín del edén, la inundación del mundo y la construcción de la Torre de Babel ocurrieron en Turquía y no en Mesopotamia que hoy forma parte de Irak.
Un erudito bíblico, que encontró recientemente lo que pueden ser los restos de Sodoma y Gomorra en el fondo del Mar Muerto, dice que por medio de fotografías de satélite de la agencia espacial de los Estados Unidos ha localizado el Jardín de Edén en el este de Turquía.
Michael Sanders, el director de expediciones para “Mysteries of The Bible Search Foundation” de Irving, California (fundación de investigaciones sobre misterios de la Biblia) dijo que el estudio cuidadoso de las fotografías tomadas por el satélite de la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio, prueban que la Descripción Bíblica del Jardín de Edén completa es literalmente exacta.
Fuente:
http://74.125.47.132/search?q=cache:http://www.cristoesturuta.cl/galeria/sintesis/el_eden.htm
¿Cómo se sostiene la abeja en la flor?
23 may 2009 Comentarios desactivados
¿Cómo se sostiene la abeja en la flor?

Los pétalos colaboran con las abejas en un trabajo conjunto
BBC Ciencia
Uno de los grandes misterios de la naturaleza es cómo las abejas pueden colgarse de una flor y no caerse a pesar de vientos y vendavales, pero ahora una nueva investigación parece haber encontrado la respuesta.
Las flores, afirman los científicos de la Universidad de Cambridge, han evolucionado para ayudar a estos insectos.
Los investigadores descubrieron pequeñas estructuras cónicas en la superficie de los pétalos que las abejas usan para asirse y sostenerse.
El estudio, publicado en la revista Current Biology, también encontró que las abejas prefieren los pétalos que cuentan con estas estructuras en su superficie.
Atraer o ayudar
La mayoría de las flores que son polinizadas por insectos tienen células cónicas en la superficie, pero también hay muchas cuyas superficies son planas.
Así que desde hace tiempo los científicos han pensado que estos bultos cónicos tenían la función de atraer a los insectos polinizadores.
Pero la doctora Beverly Glover y su equipo por primera vez han logrado demostrar que estos bultos están diseñados para ayudar a los pequeños insectos.
“Estas células también cambian el color de la flor al concentrar la luz en los pigmentos”, afirma la científica.
“Así que los investigadores pensaban que ése podría ser su propósito”.
“Pero hemos demostrado, en pruebas previas, que aunque las abejas están conscientes de este cambio de color, en realidad no les importa.
“Es como si se tratara de elegir entre distintos dulces de colores. Es decir, podemos ver la diferencia pero de cualquier forma nos comemos todos”, dice la doctora Glover.
Sentido del tacto
Para descubrir si las abejas podían sentir estas estructuras con sus patas, los científicos decidieron probar el sentido del tacto de los insectos para ver si podían distinguir entre pétalos con células planas y pétalos con células cónicas.
Utilizaron dos tipos de flores boca de dragón (Antirrhinum) con pétalos del mismo color y el mismo aroma.
Pero una de ellas tenía una superficie cubierta con estructuras cónicas y la otra una superficie plana.
Cada una de las flores fue colocada sobre un pequeño recipiente con líquido.
“Si las abejas se posaban sobre el pétalo correcto obtenían una recompensa de una solución dulce. Y si se posaban sobre el pétalo incorrecto tenían un ‘castigo’ con saber de membrillo amargo, que por supuesto no les gustaba” dice la investigadora.
Y pronto los insectos aprendieron a discriminar, agrega.
“Aprendieron que podían sentir con sus patas cuál era la flor incorrecta, y sabían que no debían tomar el líquido amargo”.
Asirse y sostenerse
Para asegurarse de que las abejas elegían a una flor basándose solamente en tocar sus pétalos, el equipo probó a otro grupo de abejas con flores artificiales de resina epoxi.
Estas flores, que eran discos transparentes, tenían superficies con estructuras casi iguales a las de las dos flores reales, con el mismo tamaño y aroma.
Pero en la prueba, todas las flores falsas, independientemente de la estructura de su superficie, contenían una recompensa azucarada.
Los científicos descubrieron que si colocaban los discos en un ángulo vertical, las abejas preferían posarse en aquéllas con superficies de células cónicas.
Pero si se les colocaba en una posición plana, como un plato, las abejas no tenían ninguna preferencia para posarse y elegían las que podían asirse con más facilidad.
“También vimos que con las células cónicas las abejas podían asirse con sus seis patas, y también podían descansar y doblar sus alas”, dice la doctora Glover.
“Encantador”
Los científicos observaron que las abejas tienen unas minúsculas pinzas en la punta de sus patas con las cuales pueden asirse a los bultos cónicos.
Sin embargo, cuando se posan sobre células planas, los insectos se mantienen escarbando continuamente con sus patas medias y deben también mover sus alas para mantener el equilibrio, lo cual provoca un mayor gasto de energía.
“Con este mecanismo las abejas pueden posarse en una flor con mucha facilidad -expresa la doctora Glover- especialmente cuando hace viento y llueve.
“Y lo increíble es que la evolución se encargó de diseñar una solución tan simple y encantadora como ésta”.
TEMAS CENTRALES DEL DIÁLOGO CIENCIA-FE EN LA ACTUALIDAD
23 may 2009 Comentarios desactivados
in Ciencia, Ciencia vs Fe, Filosofía, Teología, Teoría de la Evolución Etiquetas: Ciencia, Diálogo, Fe
TEMAS CENTRALES DEL DIÁLOGO CIENCIA-FE EN LA ACTUALIDAD
JUAN ARANA
Resumen:
El trabajo quiere presentar los retos actuales en el diálogo entre la fe y la ciencia. Los retos no se encuentran en el descubrir temas comunes donde establecer el diálogo, sino en la
actitud que deben adoptar el científico y el teólogo ante las cuestiones que se les plantean desde la otra parte. El teólogo que escucha las conclusiones del conocimiento científico está en mejores condiciones de dar razón de su fe, hoy. El científico cristiano que conoce la articulación de la fe tiene los horizontes de conocimiento mucho más despejados. La cuestión se aplica a varios aspectos actuales en este diálogo: el cuerpo y el alma, la relación de Dios con el mundo, el conocimiento de Dios a partir de lo creado, etc.
SCRIPTA THEOLOGICA 39 (2007/2) 479-494 479 ISSN 0036-9764
1. EL DIÁLOGO CIENCIA-FE Y SUS RIESGOS
¿Qué puede esperar hoy en día el creyente del diálogo ciencia-religión? A la vista de la experiencia de los tres últimos siglos, hay que tomar muchas precauciones para que dicho diálogo no degenere en un ejercicio estéril cuando no perjudicial. Conviene aplicar una especie de «profilaxis» previa para sortear los principales obstáculos. En primer lugar habría que evitar ejercer este diálogo de una forma demasiado solemne e institucionalizada. De lo contrario, tienden a producirse situaciones como la siguiente: un portavoz oficial de la religión, por regla general un teólogo o un dignatario eclesiástico, se sienta frente a un científico laureado o un responsable de política científica. El intercambio de ideas sigue un protocolo bastante rígido: cada parte se atrinchera en el campo de su competencia y procura salir lo menos posible de él. Por eso ambas procuran buscar una zona intermedia para intercambiar concesiones o dirimir puntos en disputa. Suele suceder que el clérigo no es ignorante y tiene conocimiento de los asuntos científicos. Lo mismo el científico: sabe algo sobre religión, por experiencia personal o porque tiene un loable deseo de instruirse. Planteadas así las cosas el parlamento se desarrolla en un clima que oscila entre la educada deferencia y la cortés discrepancia. Quizá varios de ustedes piensen que no se puede pedir mucho más, pero a mí me parece un modo muy frío y poco prometedor de hacer las cosas. Opino que el diálogo ciencia-fe debería ser tema de meditación íntima de todos los hombres, puesto que la fe y el saber a todos conciernen y de todos requieren una respuesta madura. La ignorancia y la ausencia de credo personal no son estados recomendables para nadie. Cada uno de nosotros tiene que hacer un pequeño balance personal de lo que sabe y de lo que necesitaría saber, de lo que cree y debería creer. Saberes y creencias no son instancias ajenas; son factores complementarios. Aunque exploremos los casos extremos del espectro comprobaremos que, desde el hombre más racionalista
hasta el más fideísta, todos conjugan certezas e incertidumbres, evidencias y obscuridades. Por eso se ha llegado a decir con fundamento que: «Nunca hubo conflicto entre razón y fe, sino entre dos fes» 1.
Convendría, en consecuencia, que todos los hombres diéramos vueltas al asunto según la capacidad de cada uno. El modelo a seguir, pienso, no es el de personas que han profundizado mucho en la fe y poco en la ciencia o viceversa, porque entonces se corre el peligro de aumentar las diferencias entre y una y otra, en lugar de buscar lo que tienen en común. No se trata de buscar abogados litigiosos, sino jueces ecuánimes. Lo importante no es cuál de las dos intancias «gana» y cuál «pierde», ni tampoco quién se lleva el trozo más grande del pastel. Éste no es un juego de suma cero, sino una coyuntura en la que a la larga todos salimos ganando o perdiendo. Entiéndase que lo que propugno va más allá de pedir algo así como una «doble titulación» científico-religiosa para los gestores del diálogo ciencia-fe. De hecho, a veces se produce un efecto perverso cuando los interlocutores disponen de cierta información sobre el campo que no es su especialidad, porque tienden a convertir en prejuicios sus conocimientos previos: todavía no son expertos, pero ya han perdido la inocencia. En este sentido podría convenir dar el principal protagonismo en este tipo de coloquios a creyentes y científicos de gran entrega y vocación, pero no demasiado recargados de títulos y responsabilidades, si pretendemos que hablen de ciencia y religión, y no tanto de las relaciones entre instituciones científicas e
instituciones religiosas.
1. N. GÓMEZ DÁVILA, Escolios a un texto implícito II, Instituto Colombiano de Cultura,Bogotá 1977, 89b.
2. EL CIENTÍFICO, EL TEÓLOGO, EL CREYENTE
Es importante, por otro lado, distinguir claramente el diálogo entre ciencia y fe del diálogo entre ciencia y teología. Me atrevería a aconsejar que el primero anteceda y prepare el segundo, porque la conjunción de científico y teólogo abunda mucho menos que la de científico y creyente. Más aún: si tomamos la palabra fe en el sentido amplio de «creer en lo que no vemos», no ha existido ni existirá científico alguno que carezca de ella. Si me perdonan una matización incómoda, no siempre está garantizado en cambio que el teólogo sea creyente, en cuyo caso, cuando toca el tema de la relación entre ciencia y fe, habla de dos cosas que desconoce. Admito que incluso en ese supuesto que tampoco es la regla, gracias a Dios, el teólogo tiene por metodología y talante bastante de científico.
Con todo, cuando se pone a hablar con el hombre de ciencia apoyándose en ese bagaje común acaba por conformarse con aproximaciones tangenciales y tiende a dejar a un lado las cuestiones de fondo. En efecto: mientras el parentesco entre científico y teólogo es formal, la afinidad entre científico y creyente se refiere más bien a su actitud personal frente a los contenidos, frente a la verdad que ambos buscan. No creo necesario aclarar dónde están los asuntos que con mayor urgencia y profundidad conviene tratar. Por otro lado, los obstáculos semánticos se multiplican cuando científicos y teólogos se sientan frente a frente: con demasiada frecuencia las palabras pronunciadas se entienden en una clave inadecuada, porque cada cual se empeña en oír sólo lo que supone de antemano que va a decir su interlocutor. Al final cada cual se escucha a sí mismo y convence o refuta al símil de adversario que ha sacado del bolsillo. El fenómeno que estoy describiendo es muy antiguo.
Ambos colectivos acumulan una larga historia de desencuentros y cada grupo la ha historiado
a su manera. Ésa es la razón de que resulte ímproba la tarea de explicar el curso, por poner un ejemplo, del caso Galileo, cuando se presupone que Galileo era única y exclusivamente científico, y sus jueces única y exclusivamente teólogos. Sobre esta base importa poco lo que digan los documentos: se toma partido por uno o por otros y se actúa en consecuencia. En cambio, cuando asumimos el hecho de que tanto Galileo como Belarmino eran hombres de fe, el
conflicto no pierde dramatismo y resulta mucho más aleccionador para comprender las relaciones entre ciencia y religión.
Con las antedichas generalizaciones parece que estoy queriendo disminuir la importancia del papel que corresponde a la teología en el tema que tratamos.
Muy al contrario, pienso que corresponde al teólogo dar razón del lugar de la ciencia en el horizonte del destino humano y la economía de la salvación.
Precisamente el error de los teólogos que condenaron a Galileo fue no saber reconocer
ese lugar o, por decirlo de otra manera, no querer dar al César lo que es del César. El error de Galileo en cambio fue intentar oficiar de teólogo sin serlo, esto es, pretender que el propio científico determine cuándo hay que consultar el libro de la naturaleza y cuándo uno debe remitirse a la Revelación. En definitiva, a la teología compete determinar dónde termina su fuero y empieza el de la razón científica; mientras que la ciencia nunca sabe con exactitud hasta
dónde llega su jurisdicción. En lo que atañe a la perspectiva de conjunto nunca debe el científico tratar de arrebatar al teólogo la primacía; en cambio en lo que se refiere a la letra pequeña del cosmos el teólogo puede muy fácilmente saltarse un renglón o dos si no atiende a quien por oficio se dedica a cotejarla una y otra vez. Voy a tratar de ilustrar esto último con un ejemplo histórico más reciente.
3. IMPORTANCIA DE LAS CUESTIONES LIMÍTROFES
El año 1948 se celebró un debate radiado sobre la existencia de Dios en el que intervinieron Bertrand Russell y Frederick Copleston. A decir verdad, ni el primero era propiamente un científico ni el segundo un teólogo. Ambos eran filósofos, pero Russell apostaba claramente por la ciencia y Copleston por la teología. En el curso de la controversia se utilizó un argumento científico y desde mi punto de vista los dos lo utilizaron mal. Copleston trataba de asentar la
existencia de Dios por la vía de la contingencia. Venía a decir que el universo se compone de una serie de eventos no necesarios que por fuerza han de tener una causa ajena a la serie. En este punto Russell objetó: «hablando de cosas que no tienen causa, los físicos nos aseguran que la transición individual cuántica en los átomos no tiene causa» 2. Copleston reaccionó diciendo que la teoría cuántica es algo provisional y que seguramente no tiene que ver con la realidad
misma del mundo, sino sólo con nuestras observaciones, etc.
Aunque el punto sea algo sutil, permítanme que lo explore brevemente, porque quiero defender la tesis de que tanto los científicos como los teólogos tienden a ser perezosos respecto a detalles que pueden ser cruciales cuando discuten asuntos que están a caballo entre sus respectivos campos, mientras que afinan todo lo que haga falta cuando dirimen cuestiones centrales de su propia especialidad.
Poca duda cabe de que si todas las cosas del universo son causadas,tiene que haber una causa exterior al universo mismo para que éste exista. Ahora bien, si no matizamos la noción de causa —distinguiendo por ejemplo entre causa metafísica o primera y causa física o segunda— resulta que para que el argumento funcione todo tiene que tener por igual una causa determinante y entonces Dios ha tenido que crear un mundo determinista, férreamente prefijado y sin espacio para la libertad. Ése es precisamente el tipo de determinismo que ha preconizado el materialismo científico y resulta paradójico que en su afán por asentar la presencia del Creador Copleston comprometiera la presencia del espíritu en el mundo, que precisamente se manifiesta a través de procesos que escapan a las causas meramente físicas. Russell, por supuesto, tampoco deseaba realizar un alegato en pro del espiritualismo: lo único que pretendía en ese momento era cerrar una puerta de acceso al conocimiento de la existencia de Dios.
A la hora de explicar el pensamiento humano se olvidaba de las contingencias cuánticas y recurría a los procesos cerebrales supuestamente reductibles a reacciones bioquímicas. Perdónenme la caricatura, pero en un caso así no puedo dejar de recordar la gráfica expresión kantiana: «mientras uno ordeña el macho cabrío, el otro sostiene el cedazo». Absurdo es intentar ordeñar un macho, e igualmente absurdo recoger el producto en un cedazo. ¿No hubiera sido más productivo para el teólogo advertir que la causalidad trascendente ejercida por Dios no está constreñida a enlazar las creaturas únicamente por medio de leyes y causas físicas, y que puede muy bien permitir y hasta propiciar que se produzcan en el mundo eventos que la física no puede ni podrá nunca prever?
La vigencia del argumento de la contingencia se mantiene incólume sin necesidad de tener que sostenerlo sobre causas segundas de un tipo único. En cambio, el hecho de que la mecánica cuántica haya encontrado límites a la posibilidad de determinar el devenir del mundo en función de los conceptos físicos clásicos, ofrece un argumento muy plausible para sostener que el mundo es un todo untario pero no monolítico. Con ello da una nueva oportunidad para defender que coexisten en él sin contradicción la dimensión material y la espiritual, lo que de paso nos libra de tener que depender de un dualismo como el de Descartes.
Me parece que llamar la atención de los teólogos sobre las posibles implicaciones teológicas de las grandes teorías científicas es un reto que podemos plantearles los creyentes, desde la razón o desde la ciencia.
2. Véase B. RUSSELL y F.C. COPLESTON, Debate sobre la existencia de Dios, Teorema,
Valencia 1978, 25.
4. ¿COLABORACIÓN O PUGNA?
Antes de seguir entrando en materia me gustaría hacer otra acotación histórica.
A primera vista parece que cuando científicos y teólogos se han enfrentado, han sido éstos últimos los que a la larga han llevado las de perder. ¿Cuál es motivo de esta desventaja? Durante bastante tiempo la ciencia ha contado con la novedad de su presencia y la pujanza de su crecimiento. En ella se depositaron en el pasado muchas esperanzas. Hoy las aguas van volviendo a su cauce y ya son muy pocos los que cifran en ella el remedio a todos los males de
la humanidad. Incluso se le achacan a veces nuestras presentes dificultades. Se dan pues las condiciones para una evaluación más justa de sus posibilidades y para un diálogo más equilibrado y enriquecedor con la religión. Es una situación relativamente inédita que también exige un cambio de actitud en los interlocutores.
No hay que olvidar, en efecto, que en el grupo de los que han defendido la religión frente a ataques provenientes de la ciencia existen diversas actitudes y estilos. El que menos me atrae es el estilo «triunfador», que adoptan a veces algunos campeones de la fe. No les basta con tener razón, sino que además quieren tenerla de un modo apabullante, con lo que de paso disminuyen
el mérito de su alegato. Creo que no estaría de más recordar en este contexto el siguiente aforismo de Nicolás Gómez Dávila: «El honor del apologista cristiano está en ser probo con el diablo» 3. Quizás estén ustedes de acuerdo conmigo en que la consigna es atinada, porque al fin y al cabo nadie como un cristiano ha de aceptar el principio de que el fin no justifica los medios. Pero hay además otro motivo para hacerlo así. En virtud de los desencuentros que he evocado
las partes están insensibilizadas respecto a la bondad de la causa ajena, y encastilladas en sus propias verdades. Al que tenga la vocación de hacer trabajo apostólico entre mentes cientificistas, le pasará un poco lo que a Charles de Foucault cuando decidió consagrar su vida a predicar en tierra de musulmanes:muchos sinsabores y muy pocos resultados visibles.
3. N. GÓMEZ DÁVILA, Escolios a un texto implícito I, cit., 171e.
5. LOS TEMAS DEL DEBATE: ¿QUÉ DISTANCIA HAY ENTRE CIENCIA Y RELIGIÓN?
Hechas todas las salvedades precedentes paso ya a esbozar un guión de los principales temas que centran el diálogo entre ciencia y fe en la actualidad. No voy a intentar contemplar la cuestión desde fuera. Trataré de adoptar el punto de vista del teólogo, o del interesado en teología, para averiguar cómo sacar el máximo provecho posible del diálogo con la ciencia. La enumeración dista de ser exhaustiva o sistemática.
Sólo voy a espigar algunas de las cuestiones que presumiblemente nos mantendrán ocupados durante los próximos años y tal vez decenios.
La primera cuestión no es sustantiva sino estratégica: ¿A qué distancia hay que situar la ciencia de la fe? La respuesta ha de oscilar por fuerza entre los extremos de que no tienen nada que ver entre sí o que tienen tanto en común que en realidad son lo mismo. Es importante acertar y no pasarse en un sentido u otro, porque aquí pasa un poco como en la fábula de los erizos que pernoctan en una cueva: si se acercan demasiado se lastiman unos a otros, si se alejan en exceso dejan de darse calor. Vale la pena recordar que a principios de la edad moderna muchos tendieron a confundir la fe con la razón, y luego con la ciencia cuando ésta se puso de moda. Bastantes autores ingleses tomaron esta postura, en busca de remedio a la fragmentación sufrida por la religión cristiana durante la turbulenta época de la Reforma.
Libros de títulos tan sorprendentes como El cristianismo tan antiguo como la creación de Tindall, o Cristianismo no misterioso de Toland, revelan el sesgo racionalista de esta corriente. Sin llegar tan lejos, la asimilación del cristianismo y la nueva ciencia no fue un fenómeno insólito. John Craige, por ejemplo, publicó en 1699 unos Principios matemáticos de la teología cristiana, con los que remedaba la archifamosa obra de Newton Principios matemáticos de la filosofía natural.
No siempre había tras estos trabajos la pretensión de suplantar la fe con la razón o la ciencia, sino que a menudo intentaban simplemente apuntalarla demostrando la armonía que había entre ellas. La mayor parte de los creadores de la ciencia moderna eran espíritus piadosos y pretendieron extraer de sus investigaciones argumentos de credibilidad para las verdades de la fe. Así surgieron géneros como la teología física o la astro-teología, que tuvieron extraordinario auge en el primer tercio del siglo XVIII. No en vano lo llamamos el Siglo de la razón, pues también lo fue para un sector significativo de devotos. La idea rectora de los teólogos físicos era que muchos contenidos de la religión pueden ser refrendados por las conquistas de la ciencia.
Así, el newtoniano William Whiston publicó en 1696 una Nueva teoría de la tierra, donde trató de refrendar el relato bíblico del diluvio universal con la fantasía de un cometa enviado por Dios para cambiar la inclinación del eje terrestre de rotación e inundar todo el orbe con la humedad de su cola. Podemos colegir el cúmulo de despropósitos que llegaron a ser alegados en pro de las más dudosas interpretaciones del Antiguo y Nuevo Testamento.
El celo apologético puede muy bien perecer víctima de sus excesos y, por quererlo probar todo, acaba por no probar nada. Buffon, científico de esa misma época que no se distinguía por su fervor, sacó una conclusión que la mayoría de los creyentes avalaría hoy en día:
«Siempre que se tenga la temeridad de querer explicar con razones físicas verdades teológicas, de permitir interpretar con puntos de vista puramente humanos la palabra divina de los libros sagrados, de querer razonar sobre los designios del Altísimo y la ejecución de sus decretos, se caerá necesariamente en la tiniebla y el caos» 4.
Bien es cierto que el mismo Buffon empleó el cometa que prohibía usar en la explicación del diluvio para dar cuenta del origen de los planetas. Pero cuando una teoría científica fracasa, se arroja a la papelera y ya está. En cambio, cuando una conjetura apologética resulta fallida parece que lo que se deprecia no es ella misma, sino la tesis religiosa que pretendía apoyar. Nunca he acabado de averiguar por qué.
6. LA TESIS DE LA SEPARACIÓN RADICAL
El caso es que tras unas cuantas experiencias desgraciadas, iglesias y creyentes empezaron a cuestionar la capacidad de la razón científica para otorgar auxilios fiables a la fe, y la tesis de la separación tajante entre lo científico y lo religioso ha sido moneda corriente en ambientes piadosos, de lo que constituye una muestra representativa la actitud del científico y epistemólogo católico
Pierre Duhem:
«¿Cómo podríamos haber pensado que la evolución experimentada por nuestras opiniones de físico podía tener importancia para nuestra fe católica?
¿No habíamos conocido cristianos, tan sinceros como ilustrados, que creían ciegamente en las explicaciones mecanicistas del Universo material? ¿No habíamos conocido cristianos ardientes partidarios del método inductivo de Newton? ¿No saltaba a los ojos, a los nuestros y a los de todo hombre de sentido común, que objeto y naturaleza de la teoría física eran cosas ajenas a las doctrinas religiosas y sin contacto alguno con ellas?» 5
4. C. DE BUFFON, Histoire naturelle, générale et particulière, Imprimerie Royale, Paris
1749-1767, vol. I, 178-179.
5. P. Duhem, citado en S.L. JAKI, La ciencia y la fe. Pierre Duhem, Encuentro, Madrid
1996, 173.
Dejando a un lado los detalles de un debate que dura ya siglos, quisiera afirmar que la tesis de la separación radical responde a una estrategia defensiva.
Quien corta el diálogo es la parte que lo ve como amenaza. En la misma época en que Duhem distinguía de un modo tan tajante ciencia y religión, la mayor parte de los cientificistas trataban de refutar positivamente la religión en nombre de la ciencia, precisamente porque hacían de la ciencia un sucedáneo de la religión. Hoy ya casi nadie lo cree, y lo que se intenta es simplemente que el hombre aprenda a vivir sin religión. Esto en cierto modo invierte la relación de fuerzas, y ahora es el científico «puro» el que se siente en una posición más frágil y empieza a sumarse con calor a la tesis de la separación radical. Valga como ejemplo representativo el libro de Stephen Gould Ciencia versus religión. Un falso conflicto. Gould es, mejor dicho, era un agnóstico radical y en la siguiente cita podremos apreciar su propuesta:
«No veo de qué manera la ciencia y la religión podrían unificarse, o siquiera sintetizarse, bajo un plan común de explicación o análisis; pero tampoco entiendo por qué las dos empresas tendrían que experimentar ningún conflicto.
La ciencia intenta documentar el carácter objetivo del mundo natural y desarrollar teorías que coordinen y expliquen tales hechos. La religión, en cambio, opera en el reino igualmente importante, pero absolutamente distinto, de los fines,los significados y los valores humanos, temas que el dominio objetivo de la ciencia podría iluminar, pero nunca resolver. [...]Propongo que encapsulemos este principio básico de la no interferencia respetuosa [...] enunciando el principio de los magisterios que no se superponen» 6.
Un apologista agresivo podría sentirse tentado a aprovechar este desfallecimiento del adversario para contraatacar. Pero eso sería hacer un flaco servicio tanto a la ciencia como a la religión. No es poniendo de rodillas a la razón como prosperará la fe en el siglo XXI, sino ayudándola a realizar bien su trabajo, a desarrollar todas sus posibilidades y a no abusar temerariamente de ellas. La crisis de la confianza depositada por la sociedad en la ciencia
se debe a que en su nombre se hicieron varias promesas que luego no fue posible cumplir, y fundamentalmente dos. Primera, que la ciencia ayudaría al progreso ético de la humanidad, facultándola para hacer buen uso del poder que ponía en sus manos. Segunda, que la ciencia remediaría sin excepción nuestros males y satisfaría con holgura nuestros sueños. El diálogo ciencia fe es hoy más necesario que nunca para reparar las secuelas de este doble fracaso.
6. S.J. GOULD, Ciencia versus religión. Un falso conflicto, Crítica, Barcelona 2000,
11-12.
7. LA RELACIÓN DIOS-MUNDO
La segunda cuestión que quisiera presentar tiene que ver con la relación Dios-mundo. Es quizá la que de modo más reiterado se plantea cuando el hombre de fe y el hombre de ciencia se ponen a hablar, y la que con mayor frecuencia plantea roces. Es difícil evitar las discrepancias en este caso, porque es un punto en el que el creyente puede hacer pocas concesiones: para él, Dios es el Señor de la historia y dejaría de ser Quien es si tuviera que soportar cualquier tipo de cortapisas a la hora de manifestar su presencia en el universo. El único margen de maniobra que le queda es admitir no que Dios no puede, sino que no quiere avasallar al mundo con su aliento, de manera que la autonomía del acontecer cósmico y la vigencia de leyes físicas forman parte de su inescrutable designio. Con esto basta y sobra en realidad para que la ciencia tenga todo el
espacio que precisa, pero aquí sus cultivadores se muestran especialmente quisquillosos.
Diríase que tienden a confundir a Dios con un deus ex machina, es decir, con las intervenciones sobrenaturales que arreglaban in extremis las situaciones sin salida en que desembocaban antiguamente las comedias. Se puede entender que si abundaran las curaciones milagrosas los médicos acabarían por tirar a la basura sus fonendos. El error está sin embargo en presuponer una incompatibilidad mutua entre causas primeras y segundas, y pensar que no hay milagro donde interviene el bisturí, cuando aquél puede muy bien valerse de éste. Si me permiten cambiarlo un poco, lo diría con un refrán: «A Dios rogando y con el bisturí cortando».
En el fondo, tanta rigidez e intolerancia hay en quienes prohíben a Dios alterar los cánones admitidos por la física vigente, como en los que se niegan a que Dios pueda jugar a ser el gran Arquitecto o el gran Relojero si así le place. No corresponde al hombre y léase aquí tanto homo scientificus como homo religiosus definir a priori y en función de sus preferencias el modo y manera de encontrar a Dios en el mundo, sino estudiar con humildad, rigor y, ¿por qué no?, reverencia cómo ocurren las cosas. Seguro que al final uno acaba por descubrirlo. La amplitud de criterio es compatible con las apuestas heurísticas. Tengo entendido que Santa Teresa aconsejaba alimentarse mejor a las monjas que caían en raptos místicos con demasiada frecuencia. De la misma manera, los científicos opinan que antes de que ellos empezaran a explicar cómo suceden las cosas se producían demasiados portentos. Bien está que se muestren reacios a admitirlos, sobre todo si tenemos en cuenta que su trabajo consiste precisamente en explicar los casos que no son portentosos o, si se quiere, estudiar portentos que se repiten sin variación. Toda la historia del universo se resume en portentos únicos y portentos reiterados.
Unos y otros provienen de idéntica fuente y no hay conflicto de competencias entre ellos. Se comprende que si en el curso de la naturaleza se encuentran muy pocas excepciones, o incluso ninguna, a la vigencia de determinada norma se deba colegir que ha sido decretado así por la Causa primera; mientras que cuando no encontramos por mucho que la busquemos regla alguna que unifique la categoría de fenómenos que estudiamos, cabe especular que no existe o que es demasiado compleja para ser descifrada por nuestro intelecto. Pero sacar de este tipo de contingencias conclusiones acerca del talante del Creador, presumiendo que es de temperamento metódico o caprichoso, no deja de ser una temeridad. Aquí no dejaba de tener cierta razón Voltaire cuando nos comparaba con una convención de grillos que discuten en un rincón del jardín sobre el temperamento del hortelano.
Si pudiésemos llegar a agotar el conocimiento de Dios a partir del estudio de su obra, no hubiera hecho falta que se nos revelara. En el mundo hay suficiente orden como para colegir que existen principios que lo unifican, y suficiente desorden para convencerse de que no se trata de una realidad monótona, mecánica, anónima. No creo que sea necesaria otra cosa para hacer viable y fructífero el diálogo entre ciencia y fe en lo que se refiere a la existencia y naturaleza de Dios.
8. LA CIENCIA Y LAS VÍAS PARA ACCEDER A DIOS
Hay dentro de este orden de consideraciones un punto que tiene especial relevancia, y que se refiere a las pruebas de la existencia de Dios. Cuando se abordan los argumentos cosmológicos de la mano de la metafísica, se llega con frecuencia a un punto muerto del que es difícil salir, porque muchos filósofos exigen certezas incontrovertibles que no suelen estar al alcance
de la mano. Además, no hay modo de evitar en teología natural la noción de infinito actual, que desborda por todos lados nuestro limitado intelecto.
El científico nunca osaría trasgredir estas barreras, pero ello no significa que las modestas verdades que alcanza carezcan de significado teológico. Una vía de acceso a Dios es útil aunque nos deje todavía muy lejos de Él: basta con que nos lo acerque un poco. La ciencia no promete certezas apodícticas ni resuelve problemas a los que la experiencia no tiene ni tendrá nunca acceso.
Nunca dirá que es positivamente infinito el poder y la sabiduría que se manifiestan en el universo. ¿Carecen no obstante de interés los enormes caudales de energía y el sofisticado entramado de leyes que descubre? Quizá, quizá, no sea Dios la Presencia que objetiva la ciencia con una probabilidad rayana en la certeza, pero hay que empeñarse mucho para negar que se parece bastante.
9. TEOLOGÍA Y TELEOLOGÍA
Existen muchas otras cuestiones de teología natural que, aun escapando a la capacidad de resolución de la ciencia, pueden recibir de ésta un tratamiento menos crispado y controvertido que el dado por los filósofos. La relación entre teología y teleología es una de ellas. Pocas discusiones se han envenenado más a lo largo de la historia que la referida a la legitimidad del uso de las causas finales. Y de nuevo la culpa se reparte casi por igual entre todos los contendientes.
Ver la bondad de la Providencia en las arrugas de la piel del rinoceronte o en las grietas longitudinales del melón resulta ridículo, como también lo es negarse en redondo a aceptar cualquier principio de unificación que esté colocado «después» de aquello que unifica, por el uso teológico a que podría dar lugar.
Aunque nunca haya estado del todo libre de prejuicios filosóficos y teológicos, el científico es un pragmático cuya prioridad absoluta se cifra en unificar los fenómenos. Si no puede hacerlo con principios que actúen desde el pasado no dudará en echar mano de los que lo hagan desde el futuro. Ésa es la razón de que las explicaciones finalistas siempre han sido usadas y hoy más que nunca, especialmente en el campo de la biología. La revolución de Darwin estuvo en mostrar que las explicaciones finalistas no siempre implican la existencia de previsión inteligente: es lo que un autor contemporáneo ha resumido con la metáfora del «relojero ciego» 7.
Así depuradas de connotaciones metafísicas indeseables, los materialistas siguieron utilizando este tipo de mecanismos sin mala conciencia. Ocurre sin embargo que la previsión inteligente es sólo una forma particular de ejercer la causalidad final: es la modalidad que deberíamos llamar antropomórfica, porque el hombre opera actuando en el presente con la vista
puesta en el porvenir.
Pero la idea misma de finalidad no requiere tales idas y venidas entre futuro y presente. Basta con que la unidad formal no se actualice en plenitud antes sino después. Resulta paradójico, por supuesto, que un principio de unidad actúe cuando todavía no es, ya que por definición el futuro no es algo real hasta que deja de ser futuro para convertirse en presente. Por eso, cuando la ciencia utiliza explicaciones finalistas, como por ejemplo el principio antrópico, se le suele dar el estatuto de «ficción explicativa» y en definitiva todos se ponen a buscar el modo de sustituirlas o al menos explicarlas con causas eficientes,como hizo Darwin con la selección natural. Pero ciego o vidente el relojero sólo es relojero cuando finalmente el reloj que construye funciona.
Pasando ahora a considerar qué puede significar la causalidad final cuando es ejercida por Dios, lo único cierto es que en ningún caso la ejerce antrpomórficamente, puesto que Dios no está en el tiempo sino en la eternidad, para la que pasado, presente y futuro son iguales. En este sentido, la figura del «relojero ciego» tan aireada por Dawkins como alternativa atea a la explicación
teísta de la evolución, podría perfectamente ser utilizada para lo contrario. Lo que llama relojero ciego es la conjunción de tres elementos: primero, selección natural; segundo, variaciones azarosas en el ensamblaje de la materia; tercero (y más bien escamoteado por Dawkins), el inmenso espectro de posibles funciones bioquímicas inherentes a la materia. Se trata en definitiva de un complejo de causas segundas cuya génesis y articulación reclama una causa primera previsora actuante no «antes» o «después» sino «siempre». Desde este punto de vista cualquier adelanto científico, aunque se deba a materialistas y se le quiera dar
una formulación atea, examinado en profundidad constituye un testimonio irrecusable del poder y sabiduría divinos. Solamente la inexistencia de leyes y principios organizativos, el puro caos, hubiera podido ser utilizado como un argumento en contra. Pero entonces no hubiésemos estado presentes para apreciarlo.
7. Véase R. DAWKINS, El relojero ciego, Labor, Barcelona 1989.
10. EL CUERPO Y EL ALMA
Espigaré una última cuestión en la que el diálogo ciencia-fe tiene y previsiblemente seguirá teniendo en los decenios venideros una importancia crucial.
No se refiere directamente a Dios, sino a quien en el universo ha sido creado a su imagen y semejanza. La relación materia-espíritu ha sido quizá la que mayor cantidad de conflicto ha suscitado entre científicos y filósofos y por ende también entre científicos y teólogos. El hombre de ciencia nunca ha sabido qué hacer con el espíritu. En realidad, siempre ha preferido tenerlo que encontrarlo.
Como un rey Midas de segunda división, el científico convierte en materia todo lo que toca, puesto que la materia es su tema, el objeto que dócilmente despliega las conexiones que sustentan sus leyes y las distribuciones azarosas de sus estadísticas. Es comprensible que sólo le interese la materia. Ello no tendría por qué generar ningún problema, pero al mismo tiempo es un curioso universal que se interesa por todo.
Los dos factores unidos han conducido con frecue ncia a la tesis de que «todo es materia». En los siglos XVII y XVIII esto no dejaba de ser un sueño de la razón (por no decir mejor una fantasía de la mente cuando la razón dormía). Sin embargo, en los siglos XIX y XX se convirtió en un desafío que aún hoy hay que tomar muy en serio. Frente al materialismo supuestamente aliado con la ciencia, los creyentes han presentado un frente muy dividido.
Ya vimos en el texto de Duhem anteriormente citado que muchos hombres de fe no tenían inconveniente en pactar con el materialismo cuando se ponían la bata. Hay que suponer que practicaban, aun sin reconocerlo, una teoría de la doble verdad. Su posición se basaba asimismo en la tesis de la separación radical, tesis cómoda para quien se escuda en una posición defensiva, y que equivale a un salomónico reparto de competencias que otorga a la ciencia el conocimiento y a la religión el sentido, el valor o algo parecido. Sin embargo, tiene que enfrentarse al inconveniente de que a la postre es imposible desligar lo que se atribuye a una y a otra.
La tesis de la separación, y perdonen que haga ahora esta apostilla a un punto que ya he tratado, no resuelve nada porque todas las distinciones dejan de funcionar satisfactoriamente cuando profundizamos y llegamos a los estratos básicos de la mente: inteligencia, voluntad, intuición, raciocinio, afecto, sentimiento, razón teórica y práctica, etc., son conceptos que poseen perfiles reconocibles cuando los ponemos sobre la mesa para diseccionarlos como si fueran cadáveres, pero cuando se incorporan a la unidad viva y palpitante que es el hombre empiezan a mezclarse unos con otros. Con la distinción cuerpo-alma pasa tres cuartas partes de lo mismo. Hasta los albores de la Modernidad, los que trataron de pensar en cristiano con categorías filosóficas se inclinaron mayoritariamente por Aristóteles, que proponía el esquema hilemórfico para entender esta distinción.
La gran virtualidad del hilemorfismo es que permite pensar la dualidad sin caer en dualismo: alma y cuerpo, materia y espíritu son dimensiones que se reclaman una a otra: ambas resultan necesarias y hasta imprescindibles para comprender la totalidad humana. No obstante, a partir del siglo XVII y con la puesta en marcha de la nueva ciencia, los planteamientos sintéticos ceden la preponderancia a los analíticos: lo que prima es el despiece del existente humano en partes que se dejen estudiar por separado. En este contexto Descartes recupera el dualismo de una tradición que arranca de Platón y había permanecido en el pensamiento cristiano como opción subsidiaria. El dualismo sustancial tiene virtudes y defectos cuyo repaso voy a omitir en este momento.
Deseo en cambio puntualizar que el diálogo ciencia-fe en lo relativo a la relación materia-espíritu ha estado condicionado por cierta confusión en quienes lo han conducido desde el punto de vista de la fe: el hilemorfismo aristotelizante ha seguido teniendo fuerza entre los que lo abordaban desde la filosofía y la teología mientras que el dualismo platonizante ha predominado entre los autores más próximos a la mentalidad moderna. Esto no les ha permitido
presentar un frente unido contra los que atacaban la noción de espíritu en nombre de la ciencia y también ha hecho que con mucha frecuencia no se entendieran entre sí. Es llamativa, por ejemplo, la ambigüedad que arrastra la misma noción de materia dentro de los propios pensadores cristianos: para unos designa un coprincipio de cierta categoría de sustancias; para otros se refiere simplemente a los entes corpóreos.
11. INCOHERENCIAS DE LAS VISIONES MONISTAS
Sería injusto, no obstante, achacar únicamente a los portavoces de la fe las dificultades que han surgido en este importante asunto. Por el otro lado no siempre han sido científicos puros los que se han arrogado la representación de la ciencia.
Se ha querido asimilar con demasiada precipitación ciencia y materialismo,con lo que se ha forzado artificialmente su capacidad explicativa y se le ha obligado a contraer hipotecas que luego ha sido imposible levantar. Esto
explica los vaivenes de la investigación en este campo, caso insólito en el panorama del progreso científico: ningún otro tema ha conocido tantas salidas en falso, tantos anuncios desmentidos por la realidad de los hechos, tantos pronósticos fallidos, tantas rectificaciones. A mayor abundamiento, la corriente filosófica que sostiene la supuesta opción preferente de la ciencia contra el espíritu dista a su vez de ser una posición coherente y homogénea. La mayor parte de los materialistas emplean más tiempo y energía en refutar escuelas materialistas rivales que en combatir el espiritualismo.
También es proverbial su falta de capacidad para reconocer otro «espiritualismo» que el que ellos mismos han definido para su propia comodidad. Daré un solo ejemplo como muestra: se suele asumir que el materialismo es una opción ontológica monista y se pretende que Epicuro fue uno de sus más notorios exponentes.
Sin embargo, el materialismo deja mucho que desear como opción monista y por lo que respecta a Epicuro, difícilmente casa con cualquier forma reconocible de materialismo científico o no, hasta el punto de que a la hora de encasillarlo creo que le cuadraría mejor el triadismo que el dualismo o el monismo. En efecto: el interés más claro de este filósofo es reivindicar la autonomía del hombre tanto frente al orden divino que no niega, sino aleja como frente al orden material, mediante la negación de la necesidad de las leyes que rigen el movimiento de los átomos.
En general, nadie ha tenido menos claro que los materialistas el significado de la palabra materia. Así se explica que cuando en el siglo XVII los primeros científicos elaboraron una definición mecánica de materia, se dio la paradoja de que todos los que lo usaron eran, filosóficamente hablando, espiritualistas, mientras que los materialistas de la Ilustración, los La Mettrie, Diderot, D’Holbach, estaban al margen del movimiento científico y sostenían concepciones de la materia hilozoístas, vitalistas, etc. Esta situación no ha cambiado en los albores del siglo XXI. Cualquier materialista hace de la materia un talismán que explica todo, pero que no puede ser explicado él mismo y que sospechosamente da lugar a insólitas emergencias.
Azar o autoorganización son algunos de los motivos que con más insistencia se han barajado, mientras ahora es de rigor bucear en los sótanos de la materia en búsqueda de inmensas reservas de energía y exóticas propiedades matemáticas. En último término y siempre en nombre de un malentendido antiespiritualismo, se acaba convirtiendo la materia en una fuente de infinita variedad formal, como puede comprobar cualquiera que se asome por ejemplo a versiones especulativas de las teorías cosmológicas inflacionarias. El escepticismo de los hombres de fe frente a estas artificiosas tramoyas gnósticas o panteístas ha sido en los últimos tiempos el mejor aliado de la ciencia para desembarazarla de tan peligrosas asimilaciones.
12. CONCLUSIÓN
Termino mi exposición. No he querido ofrecer una información completa, detallada y puesta al día de los puntos donde el diálogo ciencia-fe es más intenso y prometedor. Quise ayudar a atisbar cómo podemos unir en un solo haz tantas y tan importantes cuestiones. Por eso me entretuve en presentarles algunas consideraciones históricas sobre el ayer de los debates con ánimo de mejor comprender el hoy. También creo que merece la pena detenerse a reflexionar
sobre las bases mismas de la confrontación para que sea menos hostil, más amistosa, y sobre todo más rica en enseñanzas para todos.
Juan ARANA
Departamento de Filosofía y Lógica
Universidad de Sevilla
SEVILLA
JUAN ARANA
494 ScrTh 39 (2007/2)
El uso de instrumentos musicales en la iglesia primitiva y el dia de hoy
22 may 2009 6 comentarios
in Alabanza y Adoración, Teología
El uso de instrumentos musicales en la iglesia primitiva y el dia de hoy
En mi país natal, la secta “La luz del mundo” es conocida como un grupo que no usaba instrumentos musicales en sus reuniones. Las razones de estas personas del no usar instrumentos, son a veces fantásticas, y muestran el mal uso de las Escrituras. Por ejemplo, se basan en pasajes como el siguiente: Amós 5:23 “Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos”.
El contexto da a entender la razón por la cual el Señor no quería oír ni a los cantores ni a los instrumentos, pero nuestros amigos de dicha secta, no logran ver mas allá de lo que sus lideres les enseñan.
Pero fue de gran asombro cuando ya mayor, me di cuenta que muchos Presbiterianos no usaban instrumentos, mas bien, solo cantaban Salmos. Estos, lo tomaron del tiempo de la Reforma, cuando en reacción en contra de los Católicos Romanos, rechazaron el uso de instrumentos durante el culto. Pero claro, no todos los Presbiterianos hacen tal cosa, son una minoría. Los Católicos Romanos, en la época de la Reforma, tenían un grupo musical en frente de la iglesia, y ellos eran los que cantaban, mientras que la congregación solo observaba. Esto, lo hacen aun algunas iglesias Católicas el día hoy, mientras que otras, invitan a la congregación a tomar parte. Los Luteranos, como vía media en el continente como son los Anglicanos en Inglaterra, tienen una mixtura entre las dos tradiciones mencionadas, Reformadas y Católicas Romanas.
Pero, ¿de donde se saca que podemos cantar y tocar instrumentos, y danzar en nuestro culto? Sobre el canto, pues de esto tenemos bases bíblicas:
- Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón (Ef. 5:19)
- Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón.(Colosenses 3:16)
De esta base, podemos entonces entender lo que paso en los primeros siglos del Cristianismo. Por lo general, no se usaban instrumentos en los cultos. Muchos Padres de la Iglesia consideraban el uso de instrumentos Judíos en el culto como “niñerías”, y otros se oponían a usarlos por el uso que estos tenían en el mundo pagano. Así que hasta el siglo 12, fue el órgano introducido al culto cristiano. Ya para el siglo 15, ya era parte de la adoración en el Oeste Cristiano, pero nunca tuvo influencia en el Este.
Así que el uso de los instrumentos en la iglesia, es algo relativamente nuevo. Yo, como músico, no me imagino una iglesia sin guitarra, teclado, batería, bajo, y o cualquier otro instrumento que me ayude a alabar y adorar a Dios. Pero también me doy cuenta de que por mucho tiempo, mis hermanos en la fe han alabado y adorado a Dios sin instrumentos, y el error de muchos creyentes hoy, de que si no hay un instrumento para que los acompañe en su culto, no es culto para ellos.
Recordemos, que lo mas importante siempre será que adoremos al Padre en espíritu y en verdad, cf. Juan 4:23.
Dios les bendiga.
Luis Alberto Jovel (Australia)
This posting includes an audio/video/photo media file: Download Now
LA DEFENSA DE LA FE A INICIOS DEL SIGLO XXI
22 may 2009 Comentarios desactivados
in Apologética, Teología Etiquetas: DEFENSA DE LA FE, SIGLO XXI
LA DEFENSA DE LA FE A INICIOS DEL SIGLO XXI
JOSÉ DE SEGOVIA BARRÓN
Ahí está. Fíjate. Aminoró la velocidad y ella pudo leer en voz alta el texto de la valla publicitaria. “El mundo dice: Ver para creer. Y yo os digo: Creed en mí y veréis. Firmado: Dios”.
Pues sí. Era cierto. Una valla publicitaria sin otra identificación que la firma de Dios. Dios haciendo publicidad. Letras en negro, de tipo enorme, sobre un fondo blanco. Había otras tres vallas de semejante tamaño, en letras de colores y con fotografías, pero que casi pasaban desapercibidas al lado de la valla de Dios. Bien miradas, completaban un rompecabezas: Un Seguro de Vida, un Hipermercado y una Residencia de la Tercera Edad.
Deberían retirarlo, dijo el conductor, un chico con el jersey de la Cruz Roja. La gente lo lee y se queda apesadumbrada. Es como conducir con los ojos cerrados. Se sale del carril y choca con los que vienen en dirección contraria. Ya van media docena, por lo menos. Accidentes mortales.
- ver mas en LA DEFENSA DE LA FE A INICIOS DEL SIGLO XXI
Fundamentalismo: una noción evasiva, un fenómeno global
22 may 2009 2 comentarios
in Teología
Fundamentalismo: una noción evasiva, un fenómeno global
Pocos términos generan más confusión, actualmente, que el término “fundamentalismo”, que comparece en prensa y medios automáticamente aunado a los adjetivos “religioso” e “islámico”. La capacidad expansiva del término lo ha vinculado a otros movimientos, como las reiteradas acusaciones realizadas al gobierno de India de ser “fundamentalista hindú” o libros sobre el “fundamentalismo judío”. En rigor, la palabra, de cuño intrínsecamente cristiano, milenarista y decimonónico nació en las primeras décadas del siglo XX.
Los orígenes del movimiento están en los milenaristas, evangelistas protestantes que en el siglo XIX predicaban la llegada del milenio, o sea los mil años de reino de Cristo. Pero el nombre saltó a la palestra a través de una serie de publicaciones del movimiento, que entre 1910 y 1915, siempre en Estados Unidos, tomaron como título Los Fundamentos.
Fue a comienzos del siglo XX que surgieron distintos movimientos islámicos como reacción a la modernización y occidentalización de su cultura y también como resistencia al colonialismo. La prédica del retorno al esplendor y poder de la civilización islámica se confundió con la convicción de que el declive de ésta había sido motivado en el abandono de las viejas costumbres. La tendencia restauradora minoritaria fue la reformista o “evolucionista”, conocida como salafiyya, que considera que la sharia (código normativo islámico) debe ser interpretada y adaptada de acuerdo a la coyuntura contemporánea a través del esfuerzo de interpretación o idjtihad. La tendencia mayoritaria, conocida como conservadora o “fundamentalista”, aboga por el retorno a las raíces del Islam y rechaza la interpretación de la sharia, normativa que debe aplicarse, según esta tendencia, de forma literal.
Distintos grupos islamistas abogan por la creación de un estado islámico, si bien difieren tanto en las estructuras que deberían conformar el mismo como también en las estrategias para alcanzarlos. Hay grupos que abogan por la violencia y entienden, asimismo, que la sharia tiene que ser impuesta verticalmente, desde la cúspide del poder a toda la sociedad. Hay otros que han entendido que es preciso esperar para que gradualmente la sociedad se islamice. Algunos grupos están abiertos al diálogo político, otros rechazan todo compromiso con los regímenes de los respectivos países.
Una reacción de doble filo respecto a la secularización es apreciable dentro de la religión judía. De hecho, la fundación del Estado de Israel fue amparada en una ideología secular, el sionismo, que viera origen en el siglo XIX y se cimentara en el libro de Teodoro Herzl, El Estado Judío. Además de abogar por un estado propio para los judíos, el sionismo procuró asimilarlos culturalmente a los europeos “gentiles” (es decir, aquellos que no participan de la fe judaica). Tanto en Israel como en las comunidades judías de la diáspora, existen grupos nacionalistas-religiosos y también los hay que consideran el Estado de Israel como una nueva diáspora, cuando no plena usurpación, y predican el quietismo, ya que la “verdadera” tierra de Israel será otorgada recién tras el advenimiento del Mesías. Junto a lasTablas de la Ley del Antiguo Testamento, el Talmud es el código sacro del cual buena parte de los fundamentalistas judíos extraen las normas que rigen sus vidas.
Pero es indisputable que, si bien algunos de estos grupos en las tres religiones abrahámicas reivindican la literalidad de los textos sagrados, esta misma ya está marcada por la interpretación. Interpretaciones son, en sí mismas, las distintas traduccionesque han hecho al protestantismo (que se escindió del catolicismo reivindicando la libre interpretación) y también las de los mismosmulahs que reivindican la literalidad del Corán, este sí, texto que no admite autoridad de traducciones. Si bien dentro del fundamentalismo judío hay literalistas, hay también quienes han buscado un segundo significado a estos textos para justificar la colonización de Palestina.
Si repetidamente se ha cuestionado la aplicabilidad del término “fundamentalismo” a estos movimientos de las otras dos religiones abrahámicas, lo cierto es que ha sido incluso más debatida la pertinencia del término a los movimientos que favorecen la recuperación y estatización de las religiones brahmánicas en India. En primer lugar, los vedas, textos sagrados, son textos no canonizados por una autoridad, y cuya misma prosodia alienta la interpretación o búsqueda de sentidos más amplios. Esta diversidad ha propiciado cultos brahmánicos en extremos divergentes; desde un punto de vista de la diversidad “hindú” se puede percibir a las tres religiones abrahámicas como sectas de la misma religión.
Bases para una definición del término
De todos modos, tratando de dar cuenta de un fenómeno que comparte rasgos en distintos lugares del mundo, en sentido amplio, el término fundamentalismo daría cuenta de una forma moderna de religión politizada a través de la cual los “verdaderos creyentes” resisten la marginación de la religión en sus respectivas sociedades. Todas las variantes compartirían su resistencia, cuando no declarada hostilidad, a la secularización, y buscan reestructurar las relaciones e instituciones sociales y culturales según los preceptos y normas tradicionales. Algunos buscan combatir el secularismo a través de escuelas, prensa, academias; otros ingresan a la arena política y otros abandonan la política convencional y el marco jurídico, y practican la violencia y la guerra religiosa para intimidar o derrocar gobiernos.
Hay quienes trazan una distinción entre “restauradores de la fe” y “fundamentalistas”; los primeros serían devotos pero apolíticos, y no pretenderían forzar la conversión de los demás; los segundos serían aquellos que pretenden cambiar la conducta tanto de aquellos que comparten su fe como de aquellos que no la comparten. En este sentido, habría que entender que el “fundamentalismo genuino” es a la vez religioso y político; entiende que las circunstancias le exigen actuar políticamente (tal vez de forma violenta) a fin de cumplir con sus obligaciones religiosas.
Fundamentalismo y globalización
Si se lo toma como un parámetro de pensamiento y conducta religioso-político aplicable a distintas culturas y no como un conjunto específico de creencias, rituales o prácticas religiosas, se puede encontrar fundamentalistas en toda religión histórica que tenga escrituras sagradas y preceptos básicos. En este sentido, los fundamentalistas son conservadores militantes, para quienes el mundo es un campo de batalla entre el bien absoluto y el mal absoluto. Son guerreros, en espíritu y muchas veces en la carne, que se oponen tanto a los no creyentes como a quienes dudan, dentro de su propia comunidad religiosa. Sin importar su procedencia, los distintos fundamentalismos estarían hermanados en el hecho de rechazar la sustitución de la divinidad, y la ley divina, por la razón humana y principios políticos seculares como base del orden social y legal. Si bien esta sustitución se dio en Occidente, no sin violencia, pero a partir de ideas occidentales, lo cierto es que en otras zonas, como en el mundo islámico, se dio a través de la colonización y el Imperio. Por ejemplo, los islamistas consideran que fueron extranjeros e infieles los que convirtieron a sus hermanos, hermanas e hijos a las costumbres “ateas”.
También los vincula el hecho de considerar que sus respectivas religiones son superiores a las demás, su rechazo al pluralismo, y su respectiva convicción en la superioridad de su fe. A sus ojos, el hecho de ser portadores de la luz o revelación los obliga a entablar un “combate cósmico” contra el mal. Hay analistas que entienden que el marco donde debe ubicarse este combate es la mundialización: según esta visión, la globalización (que en buena medida implica la entronización de valores seculares de Occidente) acarrea consigo las semillas de la reacción. Esta reacción contra el proceso global de secularización sería la causa de una “resacralización” que, en muchos casos, toma formas fundamentalistas.
*Publicado en La Guía del Mundo
http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Laguiadelmundo/Fundamentalismo.htm
Indulgencia
22 may 2009 Comentarios desactivados
in catolicismo romano, Teología Etiquetas: Indulgencia, Jan Hus, John Wickliffe, LUTERO
Indulgencia
La Doctrina de las Indulgencias es un concepto de la Teología católica, estrechamente ligado a los conceptos de pecado, penitencia, remisión y de purgatorio. En su formulación actual consiste en la doctrina según la cual ciertas consecuencias del pecado (la pena temporal del mismo), pueden ser objeto de una remisión o “indulgencia” (del latín indulgentia: bondad, benevolencia, gracia, remisión, favor) concedida por determinados representantes de la Iglesia y bajo ciertas condiciones. Esta institución remonta al cristianismo antiguo y tanto su práctica como formulación han evolucionado en el curso del tiempo. La doctrina protestante no la acepta por considerar que carece de fundamento bíblico. Por tal razón, a partir de la reforma fue objeto de desarrollos sólo en el ámbito de la Iglesia Católica.
En la doctrina católica, la indulgencia, a diferencia de la penitencia o reconciliación, no perdona el pecado en sí mismo, sino que exime de las penas de carácter temporal que de otro modo los fieles deberían purgar, sea durante su vida terrenal, sea luego de la muerte en el purgatorio. La indulgencia no pertenece a la categoría de “sacramento“, como es el caso de la penitencia. Puede ser concedida por el Papa, los obispos y cardenales, a quienes, por ejemplo, recen determinada oración, visiten determinado santuario, utilicen ciertos objetos de culto, realicen ciertos peregrinajes, o cumplan con otros rituales.
Bien que tratándose de un concepto teológico relativamente secundario, las indulgencias jugaron en su momento un rol central en la historia del cristianismo. En efecto, en el siglo XVI, los abusos y el tráfico al que dieron lugar fueron el motivo principal que llevaron a Martín Lutero a enfrentarse con la Iglesia Católica constituyendo así el detonante de la reforma protestante.
El Código de Derecho Canónico define la indulgencia en los siguientes términos:
Reseña Histórica
El cristianismo antiguo
Los primeros antecedentes de la práctica de indulgencias remontan al Siglo III. En el cristianismo antiguo, los pecados considerados graves tales como la apostasía eran castigados con la llamada “penitencia canónica”, pena esta de particular severidad.1 En los casos más graves, el pecador pasaba a formar parte del así llamado “ordo poenitentium” y estaba entre otras cosas obligado a vestirse sólo con pieles de cabra para ser objeto de oprobio y ridículo frente a la comunidad. Debía además portar el cilicio para auto-infligirse sufrimientos. Esta situación ultrajante que podía durar largos años no facilitaba ni la rehabilitación ni el reingreso a una vida normal.
Así, surgieron prácticas tendientes a reducir el rigor de dicha pena, sobre todo por cuanto se trataba en la mayoría de los casos de facilitar el reingreso en el seno de la comunidad a miembros que habían cometido apostasía en razón de persecuciones, los así llamados “lapsi” (los caídos, los que han tropezado). Así surgió la costumbre de visitar a confesores apresados que esperaban el martirio solicitándole que intercedan en su favor frente al obispo. Si el futuro mártir estaba de acuerdo, le otorgaba una carta denominada “libellum pacis“, para que en virtud del sacrificio que iba a tener lugar, el obispo redujese por razones piadosas la pena del requirente.2 En esta fase, la indulgencia no era dependiente de una acción o prestación que el pecador debía realizar, sino de una especie de compensación mística de los sufrimientos de uno contra la remisión de la pena por los pecados de otro.
La Edad Media
Recién en el Siglo VIII los obispos comenzaron a reducir la duración o la gravedad de las penas impuestas, siempre a personas determinadas, a cambio de la realización de acciones concretas, tales como la visita a un lugar santo o medidas autopunitivas como ayuno o dormir en lechos sembrados de ortigas.
En el Siglo XI aparecen por primera vez las indulgencias generales por la remisión de penas temporales otorgadas por el papa o los obispos para cualquier persona que realizase una obra meritoria, tales como la visita de un monasterio recientemente consagrado o dádivas a los pobres.
En el Siglo XII, la práctica recibe una primera definición jurídica por medio de los decretos pontificales donde se establece una clara distinción entre la absolución (reservada a Dios) y la indulgencia, que permite la reconciliación con la Iglesia. La indulgencia se obtiene en contrapartida de un acto de piedad, como peregrinajes, oraciones o mortificaciones llevadas a cabo con fines de arrepentimiento. Se aplicaba sólo a las personas, que según la fórmula utilizada, eran “vere penitentibus et confessis“.
Paralelamente se desarrolló la doctrina de la “Comunidad de los santos” y del “Tesoro de méritos” en virtud de las cuales, todos los hombres están ligados entre sí de manera sobrenatural y tanto la santidad como los pecados de cualquiera de ellos tienen influencia, positiva y nefasta respectivamente, sobre toda la comunidad. De la expiación de los santos, surge así un tesoro de méritos, que aprovecha a todos y que puede ser administrado por la Iglesia bajo ciertas condiciones, por ejemplo como penitencia general.
Se reputa que la indulgencia toma su fundamento de la comunidad de los santos. En teoría, no existe ninguna necesidad de “proporcionalidad” entre la falta cometida y el acto de piedad. Pero en la práctica surgieron diferencias, sobre todo en razón de la influencia de antiguos sistemas, donde las penas por delitos eran fundamentalmente “tarifas” de reparaciones: cada falta tenía su precio. Las indulgencias fueron influenciadas por los “penitenciales”, manuales provenientes de Irlanda, que fijaban por cada tipo de falta una cantidad determinada de días de mortificación. De menor duración, la indulgencia tiende a partir de entonces a substituirse a la penitencia física, particularmente en el caso de personas agonizantes.
Ya en esa época existían costumbres objetables, principalmente la simonía: los fieles buscaban negociar con hombres de iglesia actos de caridad contra dinero contante y sonante. Los concilios de los siglos X y XI se esfuerzan en limitar el poder de apreciación de los clérigos fijando tarifas generales. Pero en contrapartida, a partir de ese momento, la Indulgencia se transformó en una arma de la política pontifical: la indulgencia plenaria apareció hacia la mitad del siglo XI, donde se utiliza para apoyar acciones y políticas reputadas convenientes, tales como la reconquista española.3
Durante la edad media, el “curso” de las indulgencias acusa una gran baja: se necesita cada vez menos esfuerzo para obtener indulgencias cada vez más significativas. Por ejemplo, se conceden indulgencias a cambio del respeto de tratados o de la palabra empeñada, lo que pese a la laudable finalidad, equivalía a recompensar la “ausencia de pecado”. También se negocian dispensas de ciertas obligaciones. De allí por ejemplo el origen de algunos apelativos populares como aquel de “Torre de manteca”, referido a la catedral de Nuestra Señora de la ciudad de Ruán: el sobrenombre se debe a la presunta venta de derogaciones concedidas para poder consumir carne durante la cuaresma, que habría servido para financiar su construcción.
Las sumas obtenidas en contrapartida de las indulgencias financian, en el mejor de los casos, la construcción de edificios religiosos, la realización de obras caritativas y las bellas artes, pero en el peor de los casos, alimentan el tren de vida de prelados indelicados.
La reforma
La prédica de indulgencias fue denunciada ya por John Wickliffe (1320-1384) y también por Jan Hus (1369-1415) que cuestionaron los abusos que su práctica originaba.
Pero recién en el primer cuarto del siglo XVI, tienen lugar los hechos de mayor significación histórica: el primero es la indulgencia acordada en 1506 para quienquiera ayudase a la construcción de la basílica de San Pedro y, por sobre todo, el verdadero detonante: el escándalo que surge en el Sacro Imperio Romano Germánico a raíz de la campaña organizada por Alberto de Brandeburgo (Arzobispo de Maguncia) y llevada a cabo por el predicador de indulgencias Johann Tetzel.
En razón de los mismos, Martín Lutero atacó el principio mismo de la práctica en “Las 95 tesis” de Wittenberg. Según Lutero, sólo Dios puede justificar a los pecadores. Combate tanto las indulgencias por las almas en el purgatorio (Tesis 8-29) al igual que aquellas en favor de los vivos (tesis 30-68). En el primer caso, los muertos, sostiene, estando muertos, no se encuentran más ligados por los decretos canónicos. Como resultado, es la idea misma del purgatorio que resulta cuestionada. Lutero acusa así a la Iglesia de instrumentalizar el miedo al infierno. En lo que respecta a los vivos, Lutero sostiene que el arrepentimiento basta para lograr la remisión de penas, sin necesidad de cartas de indulgencia. Por el contrario, sostiene, la práctica de las indulgencias desvía a los pecadores de su verdaderos deberes: caridad y penitencia.
Es esta la querella que está al origen del cisma catolicismo-protestantismo.
La Reacción a la Reforma
Indulgencia del siglo XVIII concedida por el papaClemente XIII
Luego de la Reforma Protestante, la Iglesia puso un freno a los abusos. León X recuerda, con motivo de la condenación de Martín Lutero, la distinción entre la remisión de la pena temporal y el perdón de los pecados propiamente dichos. En el Concilio de Trento por otra parte se puso fin a la venta de indulgencias.
La situación actual
Las indulgencias subsisten tanto en la doctrina católica como en la práctica. Totalmente desconectadas del contexto que las vio nacer, las mismas conservan ciertamente un interés teológico e histórico. Pero en el terreno temporal, su rol fuera del ámbito eclesiástico carece de la significación de otras épocas. La práctica de las indulgencias fue encuadrada por la Congregación de las Indulgencias creada por Clemente VIII (1592-1605) e integrada a la Curia Romana por Clemente IX en 1669. Sus competencias fueron transferidas en 1908 al Santo Oficio y en 1917 a la Penitenciaria apostólica. El Código de Derecho Canónico de 1983 las regula detalladamente en su Libro I, Capítulo IV, Título 4, cánones 992 al 997.
Fuentes
- Código de Derecho Canónico
- (It) La storia delle indulgenze
- Constitución Apostólica: Indulgentiarum Doctrina (Paulo VI)
Notas
- ↑ Ver (it) [1]
- ↑ Sobre esta cuestión puede consultarse, además de las fuentes citadas, el extenso artículo en inglés sobre los “Lapsi” en “New Advent”, Lapsi
- ↑ El papa Alejandro II transformó la reconquista española en guerra santa, concediendo indulgencia plenaria a los soldados que tomasen parte en la toma deBarbastro
Enlaces externos
Wikcionario tiene definiciones para indulgencia.
Fuente: Indulgencia, Wikipedia
Los mamíferos invaden la Gran Manzana
21 may 2009 Comentarios desactivados
in Ciencia, paleontología, Teoría de la Evolución Etiquetas: fósiles de transición
Los mamíferos invaden la Gran Manzana
Quien dude de la existencia de “fósiles de transición” que se acerque a esta exposición

El Mundo Digital
En la era de los dinosaurios, los mamíferos eran un puñado de animalillos asustadizos y esquivos, especialmente equipados para funcionar de noche, cuando los temibles depredadores dormían. «Hace 50 millones de años, tras la extinción de los grandes saurios, los mamíferos empezaron a crecer, a diversificarse y a adaptarse de una manera insospechada a las condiciones extremas de la naturaleza».
Las palabras del paleontólogo Michael Novacek son apenas un presagio de lo que nos espera en las penumbras del Museo de Historia Natural de Nueva York. Nada más cruzar el umbral que anuncia la llegada de los «mamíferos extremos», nos topamos con la mole del Indricotherium, a medio camino entre el rinoceronte y el elefante, pero cuatro veces más grande que éste.
El mayor mamífero terrestre del que se tiene noticia -estrictamente vegetariano, pese a sus 20 toneladas- llegó a vivir en los bosques de Asia central hasta hace unos 34 millones de años. Los humanos, que encajan también en el molde de extremos por su empeño en caminar sobre dos pies, pueden pasar tranquilamente bajo la panza de su pariente lejano sin bajar la cabeza.
En el Museo de Historia Natural se le puede tomar también la medida alBatonoides, el mamífero más minúsculo que jamás hubo sobre la faz de la Tierra, pero la tendencia natural es hacia lo grande, hasta llegar por supuesto a la ballena azul del Antártico (2.000 ejemplares quedan), 20 veces mayor que el Indricotherium y con una lengua que pesa cuatro toneladas.
Especies desaparecidas
La aventura de los mamíferos -vagamente unidos por el desarrollo del cerebro, la sangre caliente, el pelo en el cuerpo y la capacidad de producir leche- arranca más o menos hace 200 millones de años. El ornitorrinco y el koala, de la tribu de los marsupiales, son descendientes más o menos directos de ese tronco increíblemente diverso y con ramificaciones en tierra, mar y aire. Ahí están los primeros murciélagos, y las ballenas con patas, y elRepenomamus, posiblemente el primer mamífero del período Cretácico que se atrevió a hincar el diente a los dinosaurios más pequeños.
Veremos luego el esqueleto de un Uintaterium, con sus cuernos múltiples, extinguido hace 40 millones de años. Mucho más cercana, la ‘macrauchenia’ o cuello largo (una especie de llama gigante y con trompa), resucita al cabo de 10.000 años.
Al tigre de dientes de sable (Smilodon fatalis) ya le conocíamos por las películas, pero poco sabíamos hasta ahora de su temible pariente entre los marsupiales, el Thylacosmilus Atrox, o de ese extraño cruce entre armadillo y tanque, el Glyptodon, o del más voluminoso represetante de la familia de los perezosos, el Glossotherim myloides, que medía seis metros y llegaba a las 10 toneladas.
Australia, Madagascar o la paradisíaca isla de Ellesmere en el Ártico (antes de la última glaciación) encierran la clave de esa fascinante evolución de la que sólo quedan unos cuantos vestigios ante nuestros ojos. Hoy por hoy existen apenas 5.400 especies cercanas y el 99% de los mamíferos ya no están con nosotros.
El lobo de Tasmania, extinto en 1936 por el afán depredador del hombre, es tal vez el más trágico recordatorio. Al acecho, entre las especies amenazadas, nos despiden el lince ibérico, la marmota de Vancouver y el rinoceronte de Sumatra.
Visto en oldearh.wordpress.com
Sobre el tema de la Abiogénesis
21 may 2009 Comentarios desactivados
in Ciencia, Creacionismo, Temas de actualidad, Teoría de la Evolución Etiquetas: abiogénesis
Sobre el tema de la Abiogénesis
No necesariamente este artículo refleja la opinión del administrador del blog, que profesa la creencia creacionista. Lo posteo a fin de ser evaluado, debatido,y recibir todos aquellos aportes de personas entendidas en el tema.
Este artículo, es una ampliación del tema ingresado bajo el título Lo mucho que debemos a los cometas.
Introducción.
Bastante a menudo alguien viene con la afirmación “la formación de cualquier enzima por azar es casi imposible, por lo tanto la abiogénesis es imposible”. A menudo se cita un impresionante calculo del astrofísico Fred Hoyle, o sacan a relucir la llamada “Ley de Borel” para probar que la vida es estadísticamente imposible. Estas personas, incluído Fred, han cometido uno o más de los siguientes errores.
Glosario
|
Problemas con los caulculos creacionistas “tan improbables”.
1) Calculan la probabilidad de la formación de una proteína “moderna” o aún peor una bacteria completa con todas sus proteínas “modernas”, por eventos aleatorios. Esto no es la teoría del abiogénesis de ninguna manera.
2) Asumen que la vida requiere un número fijo de proteínas con sequencias fijas para cada proteína.
3) Calculan la probabilidad como intentos secuenciales en vez de intentos simultaneos.
4) Malinterpretan que es lo que se entiende por calculo deprobabilidades.
5) Sobreestiman seriamente el número de enzimas/ribozomas presentes en un grupo de sequencias aleatorias.
Trataré y les llevaré a través de estos errores, y les mostraré por qué no es posible hacer un calculo de “probabilidad de abiogénesis” de ninguna manera.
Un globulo protoplásmico primordial.
Asi que el calculo es acerca de la probabilidad de la formación de 300 proteínas de aminoácidos largos (esto es, enzimas como la carbonoxipeptidasa) dados aleatoriamente es (1/20)300 o 1 posibilidad en 2.04 x 10390, que es asombrosa y extremadamente improbable. Esto adicionado a la probabilidad de generar 400 o más enzimas similares hasta que se alcanza una figura tan grande que el solo hecho de contemplarla causa que tu cerebro comience a salirse por las orejas. Esto dá la impresión de que la formación del más pequeño organismo parezca totalmente imposible. Sin embargo, esto es completamente incorrecto.
Primeramente, la formación de polímeros biológicos desde monómeros es una función de las leyes de la química y la bioquímica, y estas definitivamente no son aleatorias.
En segundas, toda la premisa es incorrecta desde el principio, porque en las modernas teorías del abiogénesis la primera “cosa viviente” sería mucho más simple, ni siquiera una protobacteria o una preprotobacteria (lo que Oparin llamaba un protobionte, y Woese llama un protogenote), sino que una o más moleculas simple probablemente no más largas que de 30 o 40 subunidades. Estas simples moleculas luego evolucionaron en sistemas cooperativos autoreplicantes, y finalmente en organismos simples. La siguiente ilustración es una camparación entre un protobionte hipotetico y una bacteria moderna.
![[Ur Cell figure]](http://i2.photobucket.com/albums/y38/driverop/urcell1.jpg)
La primera “cosa viviente” podría haber sido una simple molecula autoreplicante, similar a los péptidos “autorreplicantes” del grupo de Ghadiri, o los hexanucleótidos autorreplicantes, o prosiblemente un polímero de ARN que actua sobre sí mismo.
![[Self-replicator figure]](http://i2.photobucket.com/albums/y38/driverop/srep.gif)
Otra visión es que los primeros autorreplicantes fueron grupos de catalizadores, ya sean enzimas protéicas o ribozomas de ARN, estos se regeneraron a sí mismos como un ciclo catalítico. Un ejemplo es la subunidad autorreplicante SunY tres. Estos ciclos catalíticos podrían estar limitados a un charco pequeño o laguna, o ser un complejo catalítico absorbido ya sea por arcilla o material lípido en la arcilla. Dado que hay muchas secuencias catalíticas en un grupo de peptidos o polinucleótidos aleatorios no es improbable que se formara un pequeño complejo catalítico.
Los dos modelos no son mutuamente excluyentes. Los peptidos Ghadiri pueden mutar y formar ciclos catalíticos.
No interesa si los primeros autorreplicantes fueron moleculas simples o complejo de moleculas simples, este modelo no tiene nada que ver con el tornado de Hoyle pasando por un basurero para formar un 747. Solo para establecer el punto, aquí está una comparación simple de la teoría que es criticada por los creacionistas y la actual teoría de la abiogénesis.
![[Dos visiones de la abiogénesis]](http://i2.photobucket.com/albums/y38/driverop/views.gif)
Notar que la teoría real tiene un número de pequeños pasos intermédios, y, de hecho, he dejado algunos afuera (especialmente entre los estados de hiperciclos y protobiontes) para simplificar. Cada paso está asociado a un pequeño incremento en la organización y la complejidad, y los elementos químicos ascienden hacia lo organico en vez de dar un gran salto.
De dónde los creacionistas sacaron que los modernos organismos aparecieron espontaneamente es incierto. La primera formulación moderna del abiogénesis, la hipótesis Oparin / Haldane de los años ’20, comienza con proteínas / proteinoides simples desarrollandose lentamente en celulas. Incluso las ideas que circulaban de 1850 no fueron teorías de “espontaneidad”. ¡Lo más lejano que pude ir es a las ideas originales de Lamarck de 1803!.
Dado que los creacionistas han estado criticando una teoría de hace 150 años que ningún biólogo moderno sostiene, para ¿qué ir más lejos? Porque hay problemas fundamentales en las estadísticas y la bioquímica que aparecen en estas “refutaciones” erradas.
El mito de la “secuencia de la vida”.
A veces se escucha otra pretención, que hay una “secuencia de la vida” de 400 proteínas, y que las secuencias de aminoácidos de esas proteínas no pueden ser cambiadas, para que los organismos estén vivos.
Esto, sin embargo, son disparates. La pretención de las 400 proteínas parece venir del genoma codificado de proteínas delMycobacterium genetalium, el cual tiene el genoma más pequeño actualmente conocido para un organismo moderno. Sin embargo las inspecciones del genoma sugieren que podrían estar reducidas aún más hasta un conjunto mínimo de genes de 256 proteínas. Notar otra vez que esto es un organismo moderno. El primer protobionte / progenote prodría haber sido aún más pequeño, y estar precedido por aún mas simples sistemas químicos.
Para la pretención de que la secuencia de proteínas no puede ser cambiada, otra vez, esto es un disparate. Hay en la mayoría de las regiones de las proteínas donde casi cualquier aminoácido puede ser substituido, y otras regiones donde las substituciones conservadoras pueden ser hechas (donde los aminoácidos cambiados pueden serlo con otros aminoácidos, neutrales por otros aminoácidos neutrales, aminoácidos hidrofóbicos por otros aminoácidos hidrofóbicos). Algunas moleculas funcionalmente equivalentes pueden tener diferencias entre 30 y 50 % en sus aminoácidos. De hecho es posible sustituir proteínas bacterianas no identicas estructuralmente por proteínas de levadura y proteínas de gusanos por proteínas humanas y el organismo felizmente seguiría vivo.
La “secuencia de la vida” es un mito.
Lanzamiento de monedas para principiantes y ensamble macromolecular.
Asi que juguemos al juego creacionista y miremos la formación de péptidos por suma aleatoria de aminoácidos. Ciertamente esta no es la forma en que los péptidos se formaron en la Tierra temprana pero será instructivo.
Usaré como ejemplo el péptido “autorreplicante” del grupo Ghadiri mencionado más arriba. Podría usar otros ejemplos, tal como el autorreplicante hexanucleótido, el autorreplicante SunY o el polimerasa ARN descripto por el grupo Eckland, pero para continuar con la historia de las pretenciones creacionistas un péptido pequeño es lo ideal. Este péptido tiene un largo de 32 aminoácidos con la secuencia de RMKQLEEKVYELLSKVACLEYEVARLKKVGE y es una enzima, un ligasa péptido que hace una copia de sí mismo de dos subunidades de 16 aminoácidos de longitud. Es además del tamaño y composición que es ideal para ser formado por sintesis abiótica de péptidos. El hecho de que es un autorreplicante es una ironía agregada.
La probabilidad de generar esto en sucesivos intentos aleatorios es (1/20)32 o 1 en 4.29 x 1040. Esto es mucho, mucho mas probable que 1 en 2.04 x 10390 del escenario creacionista estandar de “generar carboxypeptidasa por azar”, pero aún es absurdamente bajo.
Sin embargo, hay otro lado en estas estimaciones probabilísticas, y depende del hecho de que la mayoría de nosotros no tenemos noción de las estadísticas. Cuando alguien nos dice que algún evento tiene una chance en un millón de ocurrir, muchos de nosotros esperamos que se hagan un millon de intentos antes de decir que el evento apareció. Pero esto es incorrecto.
Aquí tienes un experimento que puedes hacer tú mismo: toma una moneda arrojala cuatro veces, escribe los resultados y hazlo de nuevo. ¿Cuántas veces piensas que tendrás que repetir este procedimiento (intento) antes de obtener 4 caras en una sola tanda?
La probabilidad de tener 4 caras en una tanda es ahora de (1/2)4 o 1 chance en 16: ¿tenemos que hacer 16 intentos para obtener 4 caras (CCCC)? no, en experimentos sucesivos obtuve 11, 10, 6, 16, 1, 5, y 3 intentos antes de que CCCC apareciera. La figura 1 en 16 (o 1 en un millón o 1 en 1040) da la probabilidad de un evento en un intento dado, pero no dice cuándo ocurrirá en una serie. Puedes obtener CCCC justo en el primer intento (yo lo conseguí). Aún en una chance en 4.29 x 1040, un autorreplicante podría aparecer sorprendentemente temprano. Pero aún hay más.
Una chance en 4.29 x 1040 aún es asquerosamente inverosimil. Es difícil manejar este número. Aún con el argumento de arriba (podrías obtenerlo en el primer intento) la mayoría de la gente diría “seguramente tomaría mas tiempo que el que la Tierra ha existido hasta obtener este replicador por métodos al azar”. No, realmente. En el ejemplo de arriba estabamos examinando intentos secuenciales (uno detrás del otro), como si hubiera una sola proteína / ADN / proto-replicador siendo ensamblado en cada intento. La verdad es que habría millones de millones de intentos simultaneos como los millones de millones de moléculas en bloque trabajaron recíprocamente en los océanos, o en los miles de kilómetros de costas que pudieron proveer superficies catalíticas o moldes.
Volvamos a nuestro ejemplo con las monedas. Digamos que se toma un minuto en lanzar la moneda 4 veces; para generar CCCC tomará en promedio 8 minutos. Ahora consigue 16 amigos, cada uno con una moneda, para que todos lancen las suyas 4 veces simultaneamente; el promedio de tiempo para generar CCCC es ahora un minuto. Ahora traten de conseguir 6 caras en una tanda, esto tiene la probabilidad de (1/2)6 o 1 en 64. Esto tomaría una media hora en promedio, pero salgan y consigan 64 personas, y ahora vuelven a tener 1 minuto de tiempo promedio. Si quieres obtener una secuencia con una chance de 1 en mil millones, solamente recluta a la población de China para que lancen monedas para tí y tendrás esa secuencia en practicamente nada de tiempo.
Asi que si en nuestra Tierra prebiótica tenemos mil millones de peptidos creciendo simultaneamente, eso reduce el tiempo para generar nuestro replicador muy significativamente.
Ok, estas mirando ese número otra vez, una chance en 4.29 x 1040, ese es un número MUY grande, y si bién mil millones de moleculas primordiales son muchas moleculas, ¿podríamos obtener alguna vez suficientes moleculas para ensamblar aleatoriamente nuesto primer replicador en menos de la mitad de mil millones de años?
Sí, por supuesto, un kilogramo de aminoácido tiene 2.85 x 1024 moleculas en él (esto es más de un billón); una tonelada tiene 2.85 x 1027 moleculas. Si tomaramos un semiremolque cargado de cada uno de los aminoácidos y los tiramos en el medio de un lago tendrías suficientes moleculas como para generar nuestro replicador en particular en menos de 10 años, dado que puedes hacer 55 proteínas de aminoácidos largos en una o dos semanas.
Entonces, ¿cómo encaja esto en la Tierra prebiótica? En la Tierra temprana es probable que los oceanos hallan tenido un volumen de 1 x 1024 litros. Dada una concentración de aminoácidos de 1 x 10-6 M (una sopa moderadamente diluida, ver Chyba y Sagan 1992) hay aproximadamente 1 x 1050 potenciales cadenas primigenias, asi que un número razonable de ligasa péptidos eficientes (alrededor de 1 x 1031) se podrían producir en casi un año, dejenlos solos un millón de años… La sintesis de autorreplicantes primitivos podría suceder relativamente rápido, aún dada la probabilidad de 1 chance en 4.29 x 1040 (y recuerda, nuestro replicador podría ser sintetizado justo en el primer intento).
Asume que toma una semana en generar una secuencia. Entonces el ligasa Ghadiri podría generarse en una semana, y cualquier secuencia citocroma C podría generarse en apenas un millón de años (junto con alrededor de la mitad de todas las secuencias de peptidos posibles, una gran proporción de las cuales serán proteínas funcionales de algún tipo).
Si bién he usado la ligasa Ghadini como un ejemplo, como mencioné más arriba los mismos calculos pueden ser hechos para los autorreplicantes SunY, los polimerasas de ARN de Eckland. Dejo esto como ejercicios para el lector, pero en general la conclusión es la misma para estos oligonucleótidos.
Espacios de busqueda, o ¿cuántas agujas hay en un pajar?
Así, he mostrado que generar una pequeña enzima cualquiera no es extremadamente difícil como los creacionistas (y Fred Hoyle) sugieren. Otra malainterpretación es que la mayoría de la gente cree que el número de enzimas / ribosomas, dejando de lado los polimerasas de ARN o cualquier forma de autorreplicantes, representa una configuración muy inverosimil y que las chances para que una simple formación de enzimas / ribosomas, dejando de lado el número de ellos, desde una suma aleatoria de acidos / nucleótidos es muy pequeña.
Sin embargo, un análisis hecho por Eckland sugiere que en el espacio de secuencia de 220 nucleótidos de ARN largos, 2.5 x 10112 secuencias son ligasas eficientes. No está mal para un compuesto previamente pensado para ser solo estructural. Volviendo a nuestro oceano primitivo de 1 x 1024 litros y asumiendo una concentración de nucleótidos de 1 x 10-7 M, entonces hay mas o menos 1 x 1049 cadenas de potenciales nucleótidos, asi que un número razonable de ligasas de ARN eficientes (alrededor de 1 x 1034) podrían ser producidas en un año, dejenlas solas un millón de años… El potencial número de polimerasas de ARN es además, alto, alrededor de 1 en cada 1025 secuencias es una polimerasa de ARN. Consideraciones similares se aplican para las transferasa acrilribosomicas (alrededor de 1 por cada 1015 secuencias), y para las sintesis de nucleótidos ribosomicas.
Asi que, aún con más números realísticos, el ensamblaje aleatorio de aminoácidos en sistemas con “soporte de vida”, parecería ser bastante factible, aún con los números más pesimistas para la concentración de monómeros original y el tiempo de sintesis.
Conclusiones.
La gran premisa de los calculos de probabilidad de los creacionistas es incorrecta en primer lugar porque se basa en la teoría incorrecta. Más aún, este argumento a veces está contaminado con falacias estadísticas y biológicas.
En este momento, desde que no tenemos idea de cuán probable es la vida, es virtualmente imposible asignar probabilidades significativas a ninguno de los pasos de la vida excepto a los primeros dos (monomeros a polímeros p=1.0, formación de polímeros catalíticos p=1.0). Para los polímeros replicantes a la transición de hiperciclo la probabilidad bién puede ser 1.0 siKauffman tiene razón acerca del “cierre catalítico” en sus modelos de transición de fase, pero esto requiere química real y modelación más detallada para confirmarlo. Para la transición hiperciclo -> protobionte, la probabilidad es dependiente de conceptos teóricos que aún están siendo desarrollados y es desconocido.
Sin embargo, al final, la factibilidad de la vida depende de la química y la bioquímica que siguen siendo estudiadas, y no lanzando monedas al aire precisamente.
Referencias (en inglés).
[1] Unrau PJ, and Bartel DP, RNA-catalysed nucleotide synthesis. Nature, 395: 260-3, 1998
[2] Orgel LE, Polymerization on the rocks: theoretical introduction. Orig Life Evol Biosph, 28: 227-34, 1998
[3] Otsuka J and Nozawa Y. Self-reproducing system can behave as Maxwell’s demon: theoretical illustration under prebiotic conditions. J Theor Biol, 194, 205-221, 1998
[4] Woese C, The universal ancestor. Proc Natl Acad Sci USA, 95: 6854-6859.
[5] Varetto L, Studying artificial life with a molecular automaton. J Theor Biol, 193: 257-85, 1998
[6] Wiegand TW, Janssen RC, and Eaton BE, Selection of RNA amide synthases. Chem Biol, 4: 675-83, 1997
[7] Severin K, Lee DH, Kennan AJ, and Ghadiri MR, A synthetic peptide ligase. Nature, 389: 706-9, 1997
[8] Ruse M, The origin of life, philosophical perspectives. J Theor Biol, 187: 473-482, 1997
[9] Lee DH, Severin K, Yokobayashi Y, and Ghadiri MR, Emergence of symbiosis in peptide self-replication through a hypercyclic network. Nature, 390: 591-4, 1997
[10] Lee DH, Severin K, and Ghadri MR. Autocatalytic networks: the transition from molecular self-replication to molecular ecosystems. Curr Opinion Chem Biol, 1, 491-496, 1997
[11] Di Giulio M, On the RNA world: evidence in favor of an early ribonucleopeptide world. J Mol Evol, 45: 571-8, 1997
[12] Ekland EH, and Bartel DP, RNA-catalysed RNA polymerization using nucleoside triphosphates. Nature, 383: 192, 1996
[13] Lohse PA, and Szostak JW, Ribozyme-catalysed amino-acid transfer reactions. Nature, 381: 442-4, 1996
[14] Ferris JP, Hill AR Jr, Liu R, and Orgel LE, Synthesis of long prebiotic oligomers on mineral surfaces [see comments]. Nature, 381: 59-61, 1996
[15] Lazcano A, and Miller SL, The origin and early evolution of life: prebiotic chemistry, the pre- RNA world, and time. Cell, 85: 793-8, 1996
[16] Ertem G, and Ferris JP, Synthesis of RNA oligomers on heterogeneous templates. Nature, 379: 238-40, 1996
[17] Lee DH, Granja JR, Martinez JA, Severin K, and Ghadri MR, A self-replicating peptide. Nature, 382: 525-8, 1996
[18] Joyce GF, Building the RNA world. Ribozymes. Curr Biol, 6: 965-7, 1996
[19] Ishizaka M, Ohshima Y, and Tani T, Isolation of active ribozymes from an RNA pool of random sequences using an anchored substrate RNA. Biochem Biophys Res Commun, 214: 403-9, 1995
[20] Mushegian AR and Koonin, EV, A minimal gene set for cellular life derived by comparison of complete bacterial genomes.Proc. Natl. Acad. Sci. USA, 93: 10268-10273.
[21] Ekland EH, Szostak JW, and Bartel DP, Structurally complex and highly active RNA ligases derived from random RNA sequences. Science, 269: 364-70, 1995
[22] Breaker RR, and Joyce GF, Emergence of a replicating species from an in vitro RNA evolution reaction.Proc Natl Acad Sci U S A, 91: 6093-7, 1994
[23] Chyba C and Sagan C, Endogenous production, exogenous delivery and impact-shock synthesis of organic molecules: an inventory for the origins of life. Nature, 355: 125-32., 1992
[24] Doudna JA, Couture S, and Szostak JW, A multisubunit ribozyme that is a catalyst of and template for complementary strand RNA synthesis. Science, 251: 1605-8, 1991
[25] Lahav N, Prebiotic co-evolution of self-replication and translation or RNA world? J Theor Biol, 151: 531-9, 1991
[26] Stadler PF, Dynamics of autocatalytic reaction networks. IV: Inhomogeneous replicator networks. Biosystems, 26: 1-19, 1991
[27] Eigen M, Gardiner W, Schuster P, and Winkler-Oswatitsch R, The origin of genetic information. Sci Am, 244: 88-92, 96, et passim, 1981
[28] Eigen M, and Schuster P, The hypercycle. A principle of natural self-organization. Springer-Verlag, isbn 3-540-09293, 1979
[29] Yockey HP, On the information content of cytochrome c. J Theor Biol, 67: 345-76, 1977
Libros utiles (en inglés).
Statistics at Square One, T.D.V. Swinscow, 8th Edition Paperback, Published by Amer College of Physicians, 1983, ISBN: 0727901753
Evolution from Space, F Hoyle and Wickramasinghe, JM Dent and sons, London, 1981
Vital Dust: Life As a Cosmic Imperative, by Christian De Duve, Basic Books 1995, ISBN: 0465090451
The Major Transitions in Evolution, Maynard Smith J & Szathmary E, 1995, WH Freeman, ISBN: 0716745259
The Origins of Order: Self Organization and Selection in Evolution. By Stuart Kauffman, S. A. (1993) Oxford University Press, NY, ISBN: 0195079515.
At Home in the Universe. By Stuart Kauffman, 1995) Oxford University Press, NY.
Links (en inglés).
-
Creation Column: Evolutionary Improbabilities. Una página creacionista la cual usa el calculo de Hoyle.
-
Chandra Wickramasinghe’s Testimony in Arkansas, 1981. Transcribed by Brig Klyce.
-
A description of the Ghadiri group, with comments by Stuart Kauffman.
-
An American Scientist article on the origin of life by C. de Duve.
Agradecimientos.
Gracias a John Wilkins y Jthomford por la valiosa ayuda, sugerencias y discusiones. Gracias a John por los buenos GIFs y JPEGS.
Fuente:Mentiras, malditas mentiras, Estadísticas y la Probabilidad de los cálculos de la Abiogénesis,por Ian Musgrave,Copyright © Diciembre 1998,Adaptado y traducido por Diego Romero (Driver_Op),El documento original puede ser encontrado aquí,http://www.driverop.com.ar/abioprob.php)
Lo mucho que debemos a los cometas
21 may 2009 Comentarios desactivados
in Teología
Lo mucho que debemos a los cometas
(NC&T) Mientras investigaba la composición química de cometas, el Profesor Akiva Bar-Nun, del Departamento de Geofísica y Ciencias Planetarias en la Universidad de Tel Aviv, encontró nuevos indicios de que ellos fueron la fuente de los ingredientes necesarios que faltaban para hacer posible la vida en la antigua “sopa” bioquímica primordial de la Tierra.
Fue la composición química de los cometas, opina el Profesor Bar-Nun, la que les permitió ejercer de iniciadores de la vida.
Usando una máquina única en su tipo, construida en la Universidad de Tel Aviv, los investigadores pudieron simular el hielo de un cometa, y encontraron que éstos contienen los ingredientes necesarios para proporcionar los nutrientes básicos de la vida.
![]() |
| Un cometa en el cielo de la Tierra. (Foto: TAU) |
Específicamente, el profesor Bar-Nun observó los gases nobles Argón, Kriptón y Xenón, porque ellos no interactúan con ningún otro elemento y no se destruyen por el oxígeno de la Tierra. Estos elementos han mantenido proporciones estables en la atmósfera terrestre a lo largo de la historia del planeta.
Los cometas son esencialmente grandes bloques de hielo cuya temperatura varía de -200 a -250 grados centígrados, excepto en los casos de aquellos que se acercan mucho al Sol. Formados en los primeros tiempos del sistema solar y muy alejados del Sol, su hielo es el resultado de vapor de agua que pasó directamente al estado sólido, formando pequeños granos. Estos granos se unieron para formar los cometas.
Durante la formación de los cometas, el hielo poroso atrapaba gases y sustancias químicas orgánicas que estaban presentes en el espacio exterior. El patrón de captura de los gases nobles en el hielo muestra una cierta proporción entre el Argón, el Kriptón y el Xenón, y esta proporción, junto a la proporción también específica de gases que provienen de cuerpos rocosos, nos da la que observamos en la atmósfera de la Tierra.
Así, la llegada a la Tierra de cometas y asteroides condujo a la proporción necesaria de materiales para la vida orgánica, que se disolvieron en el océano e iniciaron el largo proceso que llevó a la aparición de vida en la Tierra.
Nota:
Sin duda, esta es la teoria de la abiogénesis que vez tras vez quiere cobrar neuvas fuerzas.Pero obviamente esto no resuelve finalmente el problema del origen de la vida. Solo lo traslada a otro lugar. Yo personalmente sigo ceyendo que:
- ” Al principio Dios creó el cielo y la tierra.” Gen. 1:1
Aunque me tilden de fanático y de bruto, mi fe y mi confianza están puestas en el Señor, Dios Todo Poderoso, creador del cielo y de la Tierra. Y en su Palabra.
Y como decía el Salmista David
- “¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.” Sal. 43:5:
Y al igual que el salmista David, recapacito luego de todo cuestionamiento que me puedo hacer inevitablemente, ya que me es imposible no pensar,pero pienso en la grandeza de Dios y me respondo a mi mismo:
- “Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío”.
Por un momento el salmista se da cuenta de que no hay porque estar abatido, que no hay por que estar turbado, puesto que el esperar en Dios le dará salvación. Igual nsootros,ante la grandeza de la creacion dvina,no podemos menos que decir
2. ¡Señor, Dios nuestro,
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!
Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
3. De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.
4. Cuando contemplo el cielo,
obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
5. qué es el hombre para que te acuerdes de él;
el ser humano, para darle poder.
6. Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
7. le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies.
8. Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
9. las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.
10. ¡Señor, Dios nuestro,
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra! (Salmo 8)
Dios te bendiga
Fuente: www.solociencia.com
Fe católica atrae a numerosos miembros de tribus en la zona noreste de India
21 may 2009 Comentarios desactivados
in catolicismo romano, Evangelismo, India, Temas de actualidad
Fe católica atrae a numerosos miembros de tribus en la zona noreste de India
KÖNIGSTEIN, 20 May. 09 (ACI).- En declaraciones a la organización internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) el P. Thomas Manjaly de la Diócesis de Shiolong en la región noreste de India, explicó que la fe católica resulta cada vez más atractiva para los miembros de las distintas tribus presentes en esa zona, en donde la cristiandad ha experimentado un notable crecimiento.
El sacerdote relató que una de las creencias fundamentales de estas tribus “incluye un dios que ha creado todo, por lo que encuentran al Cristianismo más cercano a sus creencias que el hinduismo. No creen en la reencarnación como ellos, sino que cuando una persona muere, va hacia Dios”.
Asimismo, explica, “tienen oraciones por los muertos, que se pasa de persona a persona oralmente. Así que nuestra liturgia por los muertos les resulta muy atractiva”.
Dado, además, que poseen cierto sistema de sacrificio, pues “luego de las cosechas ofrecen los primeros frutos como sacrificio de agradecimiento; y cuando llegan las primeras lluvias ofrecen semillas para tener una buena siembra, la Eucaristía como sacrificio, el altar y el sacerdote resultan muy atractivos para ellos. La fe católica está así más cerca de ellos y resulta más atractiva que el cristianismo protestante que solo enfatiza el anuncio de la palabra”.
En tres estados de la zona noreste de India –Nagaland, Meghalaya y Mizoram– los cristianos son mayoría. En Nagaland los cristianos son el 90 por ciento de la población, aunque los presbiterianos y los bautistas son más numerosos que los católicos.
Al explicar que ahora se inicia la segunda fase de la evangelización, el P. Manjaly aseguró que la traducción que AIN ha realizado de la Biblia a 10 idiomas de la región “es una gran cosa que han hecho por la formación en la fe” así como los proyectos que sostienen económicamente para instruir a los catequistas.
“Quiero agradecer a AIN por su papel en la construcción de la Iglesia en India. Que Dios los bendiga. Los acompañamos como hermanos y rezamos por ustedes”, concluyó.
Zeitgeist, el Fraude (5)
21 may 2009 1 comentario
in Teología
Zeitgeist, el Fraude (5)
Jesucristo:
¿Una imitación de Dionisio, Horus, Krishna, Mitras y Attis?
Este es el último dios pagano que Zeitgeist hace desfilar ante nuestros ojos para probar que Jesucristo es uno de los tantos “mesías solares” imaginarios creados por el sistema de creencia astrológica de las culturas de la antigüedad. El relator de la película repite el clásico mantra:
“Attis de Frigia, nacido de la virgen Nana Diciembre 25, crucificado, puesto en una tumba y luego de 3 días resucitado”.
Esta es la “biografía” de Attis tal como la presenta Zeitgeist. Veamos ahora cuánto hay de cierto en ella. Para ello recurriremos a un geógrafo del 2do. siglo después de Cristo, de nombre Pausanias, quien registró varias tradiciones de Attis. Si usted es delicado respecto a las imágenes porno-sangrientas concebidas por la religiosidad pagana, le aconsejo no leer la siguiente cita.
“Zeus, se dice, dejó caer en su sueño su simiente en la tierra, la cual a su tiempo envió arriba un demonio con órganos sexuales, masculino y feminino. Al demonio le llamaron Agditis. Los dioses, temiendo a Agditis, le cortaron el órgano masculino, y de éste creció un almendro con su fruta Madura, y una hija del río Sangarius, ellos dicen, tomo de la fruta y la colocó en sus senos desde donde desapareció de inmediato pero quedó en cinta. Un niño le nació, le abandonó y fue criado por un chivo macho. A medida que crecía su hermosura era más que humana, y Agditis se enamoró de él. Una vez adulto, Attis fue enviado por sus familiares a Pessinus para que se casara con la hija del rey. Mientras se cantaba la balada del matrimonio apareció Agditis y Attis enloqueciendo se cortó sus genitales … pero Agditis se arrepintió de lo que hizo y persuadió a Zeus para que le entregara el cuerpo de Attis, de ese modo no se pudriría”. (Description of Greece 7.17.10-12) [1]
¡Bonita historia! Mezcla de eyaculaciones nocturnas con hermafroditismo, reminiscencias de la ecuatoriana Lorena Bobbit, quien, algunos recordarán, cortó a navaja el asta procreacional de su marido, senos consumidores de fruta, chivas macho con tendencias maternas, un Attis con parientes cuadrúpedos y una escena de automutilación en medio de una ceremonia nupcial; hermoso cuento infantil. Antes de esta tradición, Pausanias había documentado otra en la cual Attis muere víctima de un jabalí:
“ El poeta elegíaco Hermesianax dice en un poema que [Attis] fue el hijo de Galaus el Frigio, y que fue un eunuco de nacimiento. La narración de Hermesianax sigue diciendo que aun no crecido, Attis emigró a Lidia y celebraba para los Lidios las orgias de la Madre; que alcanzó tal honor que Zeus, furioso contra él, envió un puerco salvaje a destruir los plantíos de los Lidios. Entonces ciertos Lidios y Attis mismo fueron muertos por el cerdo, y esto explica el hecho de que los Galos que habitan en Pessinus se abstengan de comer puerco”, (Description of Greece 7.17.9-10) [2]
Otras historias dicen que:
1) Attis fue muerto por Adrasto, el hombre encargado de protegerlo, cuando éste arrojó una lanza destinada a matar un puerco salvaje gigante con tan mala puntería que atravesó a Attis accidentalmente. [3]
2) Attis era el amante de Cibeles, a quien le prometió amor eterno, pero cuando Attis la engaña con la ninfa Sagaritis, Cibeles en venganza hiere un árbol que era muy especial para Attis, lo cual hace a éste perder la razón y castrarse [4]. Finalmente, cuenta la historia, Attis muere debajo de un pino.[5]
3) Cibeles causa la muerte de Attis luego de abortar un hijo de él. Cibeles no permitió que su cuerpo sea enterrado y tiempo más tarde se ordena a los Frigios sepultar el cuerpo. Al no poderlo encontrar se procedió a celebrar el funeral usando una estatua de Attis. [6]
Luego de tantas historias, ya sabemos exactamente cómo murió Attis, ¿verdad? Ahora veamos si es cierto que resucitó. Prepárese el lector para otra dosis de material repulsivo e incestuoso, herencia cultural de los griegos. Es difícil entender como toda esta basura influenció luego a una larga lista de artistas, escritores, filósofos, compositores y productores de películas, y es enseñada en nuestras universidades.
Es en el tercer siglo D.C. donde encontramos más detalles de la tradición de Attis. Zeus trató de impregnar a su propia madre pero sin éxito y su semen cayó en una roca llamada Agdus. La roca quedó preñada y dio a luz un ser andrógeno, Agditis. Parece que Agditis era bastante mal portado por lo cual los dioses deciden drogarlo con vino y durante su sopor le atan una cuerda a sus genitales. Cuando se despierta se levanta furioso y al salir corriendo pierde “las joyas de la familia”. De la sangre que brota nace un granado. Nana, la hija de Sangarius, come de la fruta del árbol y queda embarazada de Attis. La Madre Diosa (madre de Zeus) y Agditis amaron a Attis intensamente (no con un amor materno ni filial precisamente). La historia continúa con otros detalles hasta que finalmente Attis se castra debajo de un pino. Las “muchachas” le piden a Zeus que lo reviva, pero Zeus se niega y sólo asiente a que el cuerpo de Attis nunca se deteriore, que sus cabellos siempre crezcan y que su dedo meñique esté siempre en constante movimiento (me niego a especular en este último atributo concedido al cuerpo de Attis).
¿Fue crucificado Attis? Eso es lo que Zeitgeist reclama basándose en que en algunas de las historias fue enterrado debajo de un pino. No vemos el paralelo. Resumiendo: No hay ninguna indicación en las historias de que la madre de Attis haya sido una virgen, que Attis haya nacido un 25 de diciembre, o haya sido crucificado y luego resucitado. Todo se trata de otra mentira para confundir y engañar a un vasto público de débiles mentales. <>
Notas:
1] http://www.perseus.tufts.edu/cgi-bin/ptext?lookup=Paus.+7.17.10 — Cit. http://jb-fidei-defensor.xanga.com/638110989/zeitgeist-rebuttal-speech/
2] http://www.perseus.tufts.edu/cgi-bin/ptext?lookup=Paus.+7.17.9 – Cit.http://jb-fideidefensor.xanga.com/638110989/zeitgeist-rebuttal-speech/
3] http://www.perseus.tufts.edu/cgi-bin/ptext?lookup=Hdt.+1.34.1 — Cit.http://jb-fideidefensor.xanga.com/638110989/zeitgeist-rebuttal-speech/
4] (Fasti 4.221ff),http://www.tkline.freeserve.co.uk/OvidFastiBkFour.htm#_Toc69367847 — Cit.http://jb-fideidefensor.xanga.com/638110989/zeitgeist-rebuttal-speech/
5] http://www.perseus.tufts.edu/cgi-bin/ptext?lookup=Ov.+Met.+10.103 — Cit. http://jb-fideidefensor.xanga.com/638110989/zeitgeist-rebuttal-speech/
6] (Adversus Gentes 5.5-7) http://www.sacred-texts.com/chr/ecf/006/0060138.htm — Cit. http://jb-fideidefensor.xanga.com/638110989/zeitgeist-rebuttal-speech/
Hoy es el Día de la Metrología
21 may 2009 Comentarios desactivados
in Teología
Hoy es el Día de la Metrología
Posted: 20 May 2009 10:19 AM PDT
Un lector de Genciencia, Hugo Torres, ha tenido la gentileza de avisarme de que hoy es un día de celebración.
Felicidades, hoy se celebra el Día Internacional de la Metrología, que no tenía nada que ver con el metro (entendido como transporte suburbano) ni con la meteorología (para aquéllos que escriban un poco mal la palabra).
El 20 de mayo de 1875, en Sèvres, Francia, 17 naciones firmaron un tratado aún vigente conocido como La convención del metro bajo el auspicio del Comité Internacional de Pesos y Medidas.
Las primeras mediciones se basaban en cosas tan variables como las partes del cuerpo humano. Por ejemplo, una cuerda se medía con los brazos extendidos desde la punta de los dedos de una mano a la otra: una braza. Los problemas comerciales que esto generaba eran notables, incluso en una misma ciudad.
No fue hasta la Revolución Francesa que se optó por un modelo unificador y duradero que traspasara las fronteras. En la primera reunión, celebrada en 1889, se definió el kilogramo patrón, y se adoptaron el metro patrón internacional y el quilate, equivalente a 200 miligramos.
Este tratado, también, dio pie a tres instituciones:
-La CONFERENCIA GENERAL DE PESOS Y MEDIDAS: la mayor autoridad internacional en cuanto a la homologación de unidades y mediciones.
-El COMITÉ INTERNACIONAL DE PESOS Y MEDIDAS: la mayor autoridad técnica a nivel internacional. Está conformado por los mejores científicos metrólogos del mundo. Se encarga de seguir el acontecer científico mundial para mejorar las definiciones de las unidades y los patrones primarios.
-La OFICINA INTERNACIONAL DE PESOS Y MEDIDAS: lugar donde se custodian de los mejores patrones del mundo.
Actualmente los países firmantes son 51. Así que felicidades a todos ellos por participar de un lenguaje de medidas que todos entendemos.
Vía | Quarks de todos los sabores
Sitio Oficial | World Metrology Day
Fuente: Genciencia
EL PACTO DE LAUSANA
21 may 2009 Comentarios desactivados
in Teología Etiquetas: PACTO DE LAUSANA
EL PACTO DE LAUSANA
INTRODUCCIÓN
Como miembros de la Iglesia de Jesucristo, provenientes de más de 150 naciones, que hemos participado en el Congreso Internacional sobre Evangelización Mundial en Lausana, alabamos a Dios por Su gran salvación y nos regocijamos en la comunión que nos ha dado consigo mismo y del uno para con el otro. Impulsados al arrepentimiento por nuestros fracasos, y desafiados por la inconclusa tarea de la evangelización, nos sentimos profundamente conmovidos por las cosas que Dios está haciendo en nuestros días. Creemos que el Evangelio es la buena nueva de Dios para todo el mundo, y por Su gracia, estamos decididos a obedecer la comisión de Cristo, de proclamarla a toda la humanidad, y hacer discípulos de todas las naciones. Deseamos, por lo tanto, afirmar nuestra fe y nuestra resolución y hacer público nuestro pacto.
1. EL PROPÓSITO DE DIOS
Afirmamos nuestra fe en un solo Dios eterno, como Creador y Señor del mundo, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, que gobierna todas las cosas según el propósito de Su voluntad. El ha estado llamando, del mundo, un pueblo un pueblo par Sí, y enviándolo al mundo como siervos y testigos Suyos, para la extensión de Su Reino, la edificación el cuerpo de Cristo y la gloria de Su Nombre. Confesamos con vergüenza que a menudo hemos negado nuestro llamamiento y fallado en nuestra misión, conformándonos al mundo o separándonos de él. Sin embrago, nos regocijamos de que, aunque en vasos de barro, el Evangelio sigue siendo un precioso tesoro. A la tarea de dar a conocer ese tesoro, por el poder del Espíritu Santo, deseamos dedicarnos de nuevo. Isa. 40:28; Mat. 28:19; Ef. 1:11; Hech. 15:15; Juan 17:6,18; Ef. 4:12; 1 Cor. 5:10; Rom. 12:2; 2 Cor. 4:7
2. AUTORIDAD Y PODER DE LA BIBLIA
Afirmamos la divina inspiración, fidelidad y autoridad de las Sagradas Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento, sin error en todo lo que aseveran, y que son la única norma infalible de fe y conducta. Afirmamos también el poder de la Palabra de Dios para cumplir Su propósito de salvación. El mensaje de la Biblia se dirige a toda la humanidad, puesto que la revelación de Dios en Cristo y en las Escrituras es inalterable. Por medio de ella el Espíritu Santo sigue hablando hoy. El ilumina la mente del pueblo de Dios en cada cultura, para percibir la verdad nuevamente con sus propios ojos, y así muestra a toda la iglesia más de la mulltiforme sabiduría de Dios. 2 Tim. 3:16; 2 Pedro 1:21; Juan 10:35; Isa. 55:11; 1 Cor. 1:21; Rom. 1:16; Mat. 5:17,18; Judas 3, Ef. 1:17,18; 3:10,18.
3. SINGULARIDAD Y UNIVERSALIDAD DE CRISTO
Afirmamos que hay un solo Salvador y un solo Evangelio aunque existen diversos acercamientos a la evangelización. Reconocemos que todos los hombres tienen algún conocimiento de Dios por medio de Su revelación general en la naturaleza. Pero rechazamos también, como un insulto a Cristo y al Evangelio, toda clase de sincretismo y diálogo que implique que Cristo habla igualmente por medio de todas las religiones e ideologías. Jesucristo es el Dios-hombre que se entregó a Sí mismo como único mediador entre Dios y el hombre. No hay otro nombre en que podamos ser salvos. Todos los hombres perecen causa del pecado, pero Dios ama a todos los hombres y es Su deseo que ninguno perezca sino que todos se arrepientan. Sin embargo, los que rechazan a Cristo repudian el gozo de la salvación y se condenan a una eterna separación de Dios. Proclamar a Jesús como “El Salvador del mundo” no es afirmar que todos los hombres son salvos automática o finalmente, y menos aún afirmar que todas las religiones ofrecen la salvación en Cristo. Es mas bien, proclamar al mundo de los pecadores e invitar a todos los hombres a responder al El como Señor y Salvador en la entrega personal y auténtica del arrepentimiento y la fe. Jesucristo ha sido exaltado sobre todo nombre: esperamos el día cuando toda rodilla se doble ante El y toda lengua lo confiese como Señor. Gál. 1:8,9; Rom. 1:18,32; 1 Tim. 2:5,6; Hech. 4:12; Juan 3:16-19; 2 Tes, 1:7-9; Juan 4:42; Mat. 11:28; Ef. 1:20,21; Fil.2:9-11.
4. NATURALEZA DE LA EVANGELIZACIÓN
Evangelizar es difundir la buena nueva de que Jesucristo murió por nuestros pecados y resucitó de los muertos según las Escrituras, y que ahora como el Señor que reina ofrece el perdón de los pecados y el don liberador del Espíritu Santo a todos los que se arrepienten y creen. Nuestra presencia cristiana en el mundo es indispensable para la evangelización; también los es un diálogo cuyo propósito sea escuchar con sensibilidad a fin de comprender. Pero la evangelización es la proclamación misma del Cristo histórico y bíblico como Salvador y Señor, con el fin de persuadir a las gentes a venir a El personalmente y reconciliarse con Dios. Al hacer la invitación del Evangelio, no tenemos la libertad para ocultar o rebajar el costo del discipulado. Jesús todavía llama, a todos los que quieran seguirlo, a negarse a sí mismos, tomar su cruz e identificarse con su nueva comunidad. Los resultados de la evangelización incluyen la obediencia a Cristo, la incorporación en Su iglesia y el servicio responsable en el mundo. 1 Cor. 15:3,4; Hech. 2:32-39; Juan 20:21; 1 Cor. 1:23; 2 Cor. 4:5; 5:11-20; Luc. 14:25-33; Mar. 8:34; Hech. 2:40,47; Mar. 10:43-45
5. RESPONSABILIDAD SOCIAL CRISTIANA
Afirmamos que Dios es tanto el Creador como el Juez de todos los hombres. Por lo tanto, debemos compartir Su preocupación por la justicia y la reconciliación en toda la sociedad humana, y por la liberación de todos los hombres de toda clase de opresión. La humanidad fue hecha a la imagen de Dios; consecuentemente, toda persona, sea cual sea su raza, religión, color, cultura, clase, sexo, o edad tiene una dignidad intrínseca, en razón de la cual debe ser respetada y servida, no explotada. Expresamos además nuestro arrepentimiento, tanto por nuestra negligencia, como por haber concebido, a veces, la evangelización y la preocupación social como cosas que se excluyen mutuamente. Aunque la reconciliación con el hombre no es lo mismo que la reconciliación con Dios, ni el compromiso social es lo mismo que la evangelización, ni la liberación política es lo mismo que la salvación, no obstante afirmamos que la evangelización y la acción social y política son parte de nuestro deber cristiano. Ambas son expresiones necesarias de nuestra doctrina de Dios y del hombre, de nuestro amor al prójimo y de nuestra obediencia a Jesucristo. El mensaje de la salvación implica también un mensaje de juicio a toda forma de alienación, opresión y discriminación, y no debemos temer el denunciar el mal y la injusticia dondequiera que existan. Cuando la gente recibe a Cristo, nace de nuevo en Su Reino y debe manifestar a la vez que difundir Su justicia en medio de un mundo injusto. La salvación que decimos tener, debe transformarnos en la totalidad de nuestras responsabilidades, personales y sociales. La fe sin obras es muerta. Hech. 17:26,31; Gén. 18:25; Isa. 1:17; Sal. 45:7; Gén. 1:26,27; Sant. 3:9; Lev. 19:18; Luc. 6:27,35; Sant. 2:26-26; uan 3:3,5; Mat. 5:20; 6:33; 2 Cor. 3:18.
6. LA IGLESIA Y LA EVANGELIZACIÓN
Afirmamos que Cristo envía a los redimidos al mundo así como el Padre lo envió a El, y que ello exige una similar penetración profunda y costosa en el mundo. Necesitamos salir de nuestros ghettos eclesiásticos y penetrar en la sociedad no cristiana. En la misión de la Iglesia, que es misión de servicio sacrificial, la evangelización ocupa el primer lugar. La evangelización mundial requiere que toda la Iglesia lleve todo el Evangelio a todo el mundo. La Iglesia está en el corazón mismo del propósito cósmico de Dios y es el instrumento que El ha designado para la difusión del Evangelio. Pero una Iglesia que predica l cruz debe ella misma estar marcada por la cruz. Se convierte en una piedra de tropiezo para la evangelización cuando traiciona al Evangelio o carece de una fe viva en Dios, un genuino amor a los hombres, o una escrupulosa honradez en todas las cosas, incluyendo la promoción y las finanzas. La Iglesia es la comunidad del Pueblo de Dios, mas bien que una institución, y no debe identificarse con una cultura, sistema social o político, o ideología humana particular. Juan 17:18, 20-21; Mat. 29:19-20; Hech. 1:8; 20:27; Ef. 1:9; 3:9-11; Gál. 6:14,17; 2 Cor. 6:3,4; 2 Tim. 2:19-21; Fil. 1:27.
7. COOPERACIÓN EN LA EVANGELIZACIÓN
Afirmamos que la unidad visible de la Iglesia en la verdad es el propósito de Dios. La evangelización también nos invita a la unidad, puesto que la unidad fortalece nuestro testimonio, así como nuestra falta de unidad menoscaba nuestro evangelio de reconciliación. Reconocemos, sin embargo, que la unidad organizacional puede tomar muchas formas y no necesariamente sirve a la causa de la evangelización. No obstante, los que compartimos la misma fe bíblica, debemos estar estrechamente unidos en comunión, trabajo y testimonio. Confesamos que nuestro testimonio ha estado a veces marcado por un individualismo pecaminoso y una duplicación innecesaria. Nos comprometemos a buscar una unidad más profunda en la verdad, la adoración, la santidad y la misión. Urge el desarrollo de una cooperación regional y funcional para el avance de la misión de la iglesia, el planeamiento estratégico, el ánimo mutuo y el compartir de recursos y experiencia. Juan 17:21,23; Ef. 4:3,4; Juan 13:35; Fil. 1:27; Juan 17:1-23.
8. LA IGLESIA Y EL COMPAÑERISMO EN LA EVANGELIZACIÓN
Nos gozamos de que una nueva era misionera haya empezado. El viejo modelo de dominación occidental está desapareciendo rápidamente. Dios está levantando de las iglesias jóvenes, grandes y nuevos recursos para la evangelización mundial, y está demostrando así que la responsabilidad de evangelizar pertenece a todo el cuerpo de Cristo. Todas las iglesias, por lo tanto, deben preguntar a Dios y preguntarse a sí mismas lo que deben hacer para evangelizar su propia área y enviar misioneros a otros países del mundo. Le evaluación de nuestra responsabilidad y la tarea misionera debe ser contínua. Así crecerá el compañerismo entre las iglesias y se manifestará, con mayor claridad, el carácter universal de Cristo. También damos gracias a Dios por todas las agencias que trabajan en la traducción de la Biblia, la educación teológica, los medios masivos de comunicación, la literatura cristiana, la evangelización, las misiones, la renovación de la iglesia y otros campos especializados. Ellas también deben empeñarse en una autocrítica constante, a fin de evaluar su efectividad como parte de la misión de la Iglesia. Rom. 1:18; Fil. 1:5; 4:15; Hech. 13:1-3; 1 tes. 1:6-8.
9. LA URGENCIA DE LA TAREA DE EVANGELIZACIÓN
Más de 2700 millones de personas, es decir, más de las dos terceras partes de la humanidad, no han sido evangelizadas todavía. Nos avergonzamos de que tantas personas hayan sido descuidadas; esto es un continuo reproche para nosotros y para toda la iglesia. Hoy, sin embargo, hay muchas partes del mundo en que hay una receptividad sin precedentes frente al Señor Jesucristo. Estamos convencidos, de que es el momento en que las iglesias y las agencias paraeclesiásticas oren fervientemente, por la salvación de los inconversos, e inicien nuevos esfuerzos para realizar la evangelización del mundo. Una reducción del número de misioneros y de fondos procedentes del exterior, puede ser a veces necesario para facilitar, en un país evangelizado, el crecimiento de una iglesia nacional en autoconfianza, y para desplazar recursos a otras áreas no evangelizadas. Debe haber un libre intercambio de misioneros, de todos los continentes a todos los continentes, en un espíritu de servicio humilde. La meta debe ser, por todos los medios disponibles y en el más corto plazo posible, que toda persona tenga la oportunidad de escuchar, entender y recibir la Buena Nueva. No podemos esperar alcanzar esta meta sin sacrificio. Todos nos sentimos sacudidos por la pobreza de millones de personas y perturbados por las injusticias que la causan. Los que vivimos en situaciones de riqueza aceptamos nuestro deber de desarrollar un estilo de vida simple a fin de contribuir más generosamente tanto a la ayuda material como a la evangelización. Jua 9:4; Mat. 9:36-38; Rom. 9:1–9; 1 Cor. 9:19-23; Mat. 16:15; Isa. 58:6,7; Sant. 1:27; 2:1-9; Mat. 25:31-46; Hech. 2:44,45; 4:34,35.
10. EVANGELIZACIÓN Y CULTURA
El desarrollo de la estrategia para la evangelización mundial requiere imaginación en el uso de métodos. Con la ayuda de Dios, el resultado será el surgimiento de iglesias enraizadas en Cristo y estrechamente vinculadas a su cultura. La cultura siempre debe ser probada y juzgada por las Escrituras. Puesto que el hombre es una criatura de Dios, algunos de los elementos de su cultura son ricos en belleza y bondad. Pero debido a la caída, toda su cultura está mancillada por el pecado y algunos de sus aspectos son demoníacos. El evangelio no presupone la superioridad de una cultura sobre otras, sino que evalúa a todas las culturas según sus propios criterios de verdad y justicia, e insiste en principios morales absolutos en cada cultura. Las misiones, con mucha frecuencia, ha exportado una cultura extraña junto con el Evangelio, y las iglesias han estado más esclavizadas a la cultura que sometidas a las Escrituras. Los evangelistas de Cristo deben tratar, humildemente, de vaciarse de todo, excepto de su autenticidad personal, a fin de ser siervos de los demás, y las iglesias deben tratar de transformar y enriquecer su cultura, todo para la gloria de Dios. Mar. 7:8,9,13; Gén. 4:21,22; 1 Cor. 9:19-23; Fil. 2:5-7; 2 Cor. 4:5
11. EDUCACIÓN Y LIDERAZGO
Confesamos que, a veces, hemos buscado un crecimiento de la Iglesia a expensas de la profundidad, y hemos divorciado la evangelización del crecimiento cristiano. Reconocemos también que algunas de nuestras misiones han sido lentas en cuanto a equipar y animar a los líderes nacionales para que asuman las responsabilidades a que tienen derecho. Sin embargo, aceptamos los principios de autocrítica y anhelamos que cada iglesia tenga líderes nacionales que manifiesten un estilo cristiano de liderazgo, no en términos de dominio, sino de servicio. Reconocemos que hay mucha necesidad de mejorar la educación teológica, esencialmente para los líderes de la iglesia. En cada nación y cultura debe haber un programa efectivo de entrenamiento para pastores y laicos, en doctrina, discipulado, evangelización, crecimiento y servicio. Tales programas de entrenamiento no deben depender de una metodología estereotipada, sino que deben desarrollarse según iniciativas locales creadoras en conformidad con las normas bíblicas. Col. 1:27,28; Hechos 14:23; Tito 1:5,9; Mar. 10:42-45; Ef. 4:11,12
12. CONFLICTO ESPIRITUAL
Creemos que estamos empeñados en una constante batalla espiritual contra los principados y potestades del mal, que tratan de destruir a la iglesia y frustrar su tarea de evangelización mundial. Conocemos nuestra necesidad de tomar toda la armadura de Dios y pelear esta batalla con las armas espirituales de la verdad y la oración, ya que percibimos la actividad de nuestro enemigo, no sólo en las falsas ideologías fuera de la Iglesia, sino también dentro de ellas, en los evangelios falsos que tergiversan las Escrituras y colocan al hombre en el lugar de Dios. Necesitamos vigilancia y discernimiento para salvaguardar el Evangelio Bíblico. Reconocemos que nosotros mismos no estamos inmunes a la mundanalidad en el pensamiento y en la acción, es decir, una contemporización con el secularismo. Por ejemplo, aunque los estudios del crecimiento de la Iglesia, tanto numérico como espiritual, tienen su lugar cuando se hacen con cuidado, a veces los hemos descuidado. Otras veces, en el deseo de asegurar una respuesta al evangelio, hemos acomodado nuestro mensaje, hemos manipulado a nuestros oyentes por medio de técnicas de presión y nos hemos preocupado demasiado de las estadísticas y hasta hemos sido deshonestos en el uso que hemos hecho de ellas. Todo esto es mundanal. La Iglesia debe estar en el mundo, pero el mundo no debe estar en la Iglesia. Ef. 6:12; 2 Cor. 4:3,6; Ef. 6:11, 13-18; 2 Cor. 10:3-5; 1 Juan 2:18-25; 4:1-3; Gál. 1:6-8; 2 Cor. 2:17; 4:2; Juan 17:5
13. LIBERTAD Y PERSECUCIÓN
Es un deber señalado por Dios, que todo gobierno debe asegurar condiciones de paz, justicia y libertad, en las cuales la Iglesia pueda obedecer a Dios, servir al Señor Jesucristo, y predicar el Evangelio sin impedimento. Por lo tanto, oramos por los gobiernos nacionales y les hacemos un llamado para que garanticen la libertad de pensamiento y de conciencia, y la libertad de practicar y propagar la religión, de acuerdo con la voluntad de Dios en los términos establecidos en la Declaración Universal de los Derechos humanos. Expresamos también nuestra preocupación profunda por quienes sufren prisión injustamente, y especialmente por nuestros hermanos que sufren por el testimonio del Señor Jesús. Prometemos orar y trabajar por su libertad. Al mismo tiempo que no nos dejaremos intimidar por lo que les suceda a ellos. Con la ayuda de Dios, también nosotros procuraremos mantenernos firmes contra la injusticia y permanecer fieles al Evangelio cualquiera sea el costo. No olvidemos la advertencia de Jesús de que la persecución es inevitable. 1 Tim. 1:1-4; Hech. 4:19; 5:29; Col. 3:24; Heb. 13:1-3; Luc. 4:18; Gál. 5:11; 6:12; Mat. 5:10-12; Juan 15:18-21
14. EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO
Creemos en el poder del Espíritu Santo. El Padre envió a Su Espíritu para dar testimonio de Su Hijo; sin el testimonio de ÉL nuestro testimonio es vano. La convicción de pecado, la fe en Cristo, el nuevo nacimiento y el crecimiento cristiano, son todos obra Suya. Más aún, el Espíritu Santo es un Espíritu misionero, y por ello la evangelización debiera brotar de una iglesia que está llena del Espíritu. La evangelización mundial será una posibilidad realista, sólo cuando el Espíritu renueve a la Iglesia en sabiduría, fe, santidad, amor y poder. Por lo tanto, hacemos un llamado a todos los cristianos, para que oren, a fin de que venga una visitación del Espíritu de Dios, de modo que todo Su fruto se vea en Su pueblo, y que todos Sus dones enriquezcan al cuerpo de Cristo. Sólo entonces, la Iglesia toda llegará a ser instrumento adecuado en Sus manos, para que el mundo entero oiga la voz de Dios. 1 Cor. 2:4; Juan 15:26,27; 16:8-11; 1 Cor. 12:3; Juan 3:6-8; 2 Cor. 3:18; Juan 7:37-39; 1 Tes 5:19; Hech. 1:8; Sal. 85:4-7; 67:1-3; Gál. 5:22,23; 1 Cor. 12:4-31; Rom. 12:3-8
15. LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO
Creemos que el Señor Jesucristo regresará en forma personal y visible, en poder y gloria, para consumar Su salvación y Su Juicio. Esta promesa de Su venida, nos impulsa poderosamente a evangelizar, porque recordamos Sus palabras que es necesario que el Evangelio sea predicado a todas las naciones. Creemos que en el período que media entre la ascensión de Cristo y Su segunda venida, la misión del pueblo de Dios tendrá que completarse y que no podemos detenernos antes del fin. También recordamos Su advertencia de que surgirán falsos profetas y falso cristos como precursores del Anticristo final. Por lo tanto, rechazamos todo sueño autosuficiente y arrogante de que el hombre podrá construir una utopía en la tierra. Nuestra confianza cristiana es que Dios perfeccionará Su reino, y esperamos con gran expectativa el día en que habrá nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales morará la justicia y Dios reinará para siempre. Entre tanto, nos dedicamos de nuevo al servicio de Cristo y de los hombres, sometiéndonos gozosamente a Su autoridad sobre la totalidad de nuestras vidas. Mar. 14:62; Heb. 9:28; Mar. 13:10; Hech.1:8-11; Mat. 28:20; Mar. 13:21-23; Juan 2;18; 4:1-3; Luc. 12:32; Apoc. 21:1-5; 2 Pedro 3:13; Mat. 28:18
CONCLUSIÓN
Por tanto, teniendo en cuenta nuestra fe y nuestra resolución, hacemos pacto solemne con Dios y con nuestros hermanos, de orar, planear y trabajar juntos para la evangelización de todo el mundo. Hacemos un llamado a cuantos quieran unirse a nosotros. QUE DIOS NOS AYUDE POR SU GRACIA Y PARA SU GLORIA A SER FIELES A ESTE PACTO! Amen, Aleluya.
Curiosidades Bíblicas
20 may 2009 Comentarios desactivados
in Teología
Curiosidades Bíblicas
-
Versículos de la Biblia, cuyo numeros de palabras, es el mismo correspondiente a su Capítulo, y a su Versículo. Ejemplo:
Antiguo Testamento. Genesis 16:16, con 16 Palabras. Genesis 30:30, con 30 Palabras. Deuteronomio 29:29 con 29 Palabras. 2da de Reyes 16:16 con 16 Palabras. Job 10:10 con 10 Palabras. Isaias 28:28 con 28 Palabras.
Nuevo Testamento: Mateo 20:20 con 20 Palabras. Marcos 10:10 con 10 Palabras. Lucas 22:22 con 22 Palabras. Hechos 8:8 con 8 Palabras. Hechos 24:24 con 24 Palabras. Romanos 12:12 con 12 Palabras. Romanos 16:16 con 16 Palabras. y Apocalipsis 18:18 con 18 Palabras.
Aporte de nuestro hermano José de la Rosa Julio Mesa, Tierralta Cordoba, Colombia. -
La palabra Biblia no aparece en La Biblia y que la primera Biblia que se recopilo fue la obra de Constantino y que el no era cristiano. Por otro lado sabias que los libros de La Bibilia no estan acomodados en orden cronologico y que en ninguna parte de la Biblia nadie nunca le ora a Jesús o al Espíritu Santo.
Aporte de nuestro hermano Manuel Godinez, USA. - Sabia usted que el unico escritor al cual Dios uso para escribir 2 libros de la biblia no era hebreo. Fue el Dr. Lucas que escribio el Evangelio de Lucas y el libro de los Hechos
Por otro lado sabia que Dios tiene recursos financieros en el agua para pagar los impuestos. Recordemos cuando el Señor Jesús envia a Pedro a pescar un pez y abrirle la boca para sacar un estatero (una moneda) y pagar Su impuesto.
Aporte de nuestro hermano Josue Mejia, El Salvador. -
La Biblia fue escrita en: Hebreo (la mayor parte del AT), Arameo (mitad de Daniel, partes de Esdras, y algunos textos aislados en otros libros) y Griego (todo el NT).
- ¡Que matemática la de Dios! La matemática humana dice que todo número multiplicado por cero (0) es igual a cero. Pero la matemática de Dios dice lo contrario en Isaias 40:29 dice: “El multiplica las fuerzas al que no tiene ninguna” ¡Bendiciones!
Aporte de nuestro hermano Wiston Pena, República Dominicana. -
SOLO SEÑALAR QUE A LA BIBLIA SE LE INTRODUJERON LOS CAPÍTULOS EN EL AÑO 1206 POR UN ESTUDIOSO DE APELLIDO LEIGHTON, MIENTRAS QUE LOS VERSÍCULOS LOS INSTITUYÓ OTRO ESTUDIOSO DE APELLIDO STEVENS, EN EL AÑO 1550. GRACIAS
APORTE DE NUESTRO HERMANO CARLOS EDUARDO ORTIZ C., MEXICO. -
La “famosa frase Ayúdate, que yo te ayudaré”, generalmente citada para anteponer el propio esfuerzo a la intervención de Dios, no aparece literalmente en la Biblia.
Aporte de nuestro hermano El Fer, México. -
Tantas cosas que el hombre fue descubriendo conforme pasaban los tiempos y que ya estaban en la Biblia desde siglos atras:
Corrientes del viento – Eclesiastes 1:6.
Corrientes de agua – Eclesiastes 1:7.
La luna no tiene luz propia – Job 25:5.
Ciclo del agua – Job 36:27-28.
Ciclo Lunar – Salmos 104:19.
Mareas – Jeremías 31:35
Constelaciones – Job 9:9; Job 38:31-32 y tambien de cosas que el mismo hombre iba a crear: Bomba atomica – Zacarias 14:12 Aviones Jeremías 4:13
Aporte de nuestra hermana Ana Molina Juarez, Chihuahua, Mexico. -
En Job 28:5 dice “De la tierra nace el pan, y debajo de ella estará como convertida en fuego”. Aqui nos muestra lo que la ciencia a descubierto muchos siglos despues que en el centro de la tierra se encuentra el nife (niquel y hierro) en estado incandecente.
Aporte de nuestro hermano José Antonio Chet, Guatemala. -
EN REALIDAD NO ES UNA CURIOSIDAD INHERENTE AL MENSAJE BIBLICO SINO MAS BIEN ALGO ASI COMO UN ERROR DE TIPEO O DE IMPRENTA, EL CUAL ME LLAMO LA ATENCION.
SE ENCUENTRA EN LA RV 1960, EN 1 CRONICAS CAP. 25 VERS. 9 AL FINAL Y COMIENZO DEL VERS. 10. EL VERS. 9 DEBIERA FINALIZAR EN PUNTO Y COMA (;) POR EL HECHO DE QUE EL SIGUIENTE VERS. 10 COMIENZA CON “L” MINUSCULA.
POR EL CONTRARIO, SI EL VERS. 9 TERMINA EN PUNTO (.), COMO ES EL CASO, EL VERS. 10 DEBIERA COMENZAR CON “L” MAYUSCULA.
REVISE VARIAS COPIAS QUE POSEO Y EN TODAS ESTA EL DETALLE ASI COMO LA RV. EN LA COMPUBIBLIA DE LAS SOCIEDADES BIBLICAS Y EL ERROR NO APARECE ALLI.
LO CONSIDERO UNA CURIOSIDAD SOLO POR EL HECHO DE QUE NO HE VISTO NADA PARECIDO EN NINGUNA OTRA PARTE DE DICHA VERSION.
APORTE DE NUESTRO HERMANO JESUS DE LEON, FALCON, VENEZUELA -
Dios no esta en los cielos, esta sobre los cielos porque la biblia dice que los cielos de los cielos no lo pueden contener 2 Cr.2:6 6:18 1 Re. 8:27.
¿Quien es la madre del cristiano? La Nueva Jerusalen, la libre, Ga. 4:26.
¿Cuales son los tres hombres que Dios no destruiria nunca? Noe, Daniel y Job; Ez. 14:20.
¿Quienes fueron las mujeres mas hermosas de la biblia? Las hijas de job; Job. 42:15.
¿Cual es el animal que Dios creo con las manos? La serpiente; Job 26:13.
¿Como se llamo la primera ciudad del mundo? Enoc; Ge. 4:17 fue fundada por Cain.
¿Ud. sabia que el fuego del infierno no alumbra? Job 18:5 Mt. 22:13, 25:30, Judas 6.
¿Quien fue el hombre que mientras mentia Dios estaba con él y cuando dijo la verdad Dios se aparto de él? Sanson; Jueces 16:13 mentia, v. 17 dijo la verdad y v. 20 Dios se aparto de él.
¿Saben que en la biblia hubo un concurso de belleza? Ester 2:3-4.
¿Ud. sabia que en la biblia hay tres directores musicales en el reino de David que estaban a la cabeza de 24 bandas de musica? 1 Cr. 25:1-6. Asaf, Heman yJedutun.
Aporte de nuestra hermana Graciela Velazquez, Argentina. -
En las Sagradas Escrituras, sólo a dos mujeres se les declara explícitamente “benditas” a una de ellas en el Antiguo Testamento y a la segunda en el Nuevo Testamento.
En el libro de Jueces 5:24 la primera mujer a la que se le dice así es a Jael: “Bendita sea entre las mujeres Jael mujer de Heber Ceneo, sobre las mujeres bendita sea en la tienda.”
La segunda de ellas María la madre de Jesús en Lucas 1:28: “Y entrando el ángel donde ella estaba dijo: !Salve muy favorecida, el Señor es contigo bendita tu entre las mujeres!”
Aporte de nuestra hermana Amalín Castañeda, México. -
Los globulos rojos de la sangre es el medio de transporte para el oxygeno y nutrientes vitales para sostener la vida de nuestro organismos, estos duran unos 120 dias apróximadamente; que fue lo que Noé estuvo anunciando antes del diluvio, 120 años y como nos dice la biblia… “días por año los distes”
Aporte de nuestro hermano Carlos Heredia-Burgos, MD, Puerto Rico. -
En los Libros de Ester, Cantares y Abdías no se menciona la palabra Dios ni la palabra Jesucristo. (Jesús y/o Jesucristo solo aparecen desde el NT)
-
En la Versión Reina-Valera de 1909 dice en Job 2:9 “Díjole entonces su mujer: ¿Aun retienes tú tusimplicidad? Bendice á Dios, y muérete.” y en la Versión Reina-Valera de 1960 dice en Job 2:9 ” Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.
Aporte de nuestro hermano Raúl Medina, Florida, USA. -
Tres personas no fueron engendradas por la vía de concepción humana o por medio de relaciones sexuales: Adan, Eva y Jesús.
Aporte de nuestra hermana Vilma de Astrada. -
Sabian que el sol regreso 10 grados atras lo que hizo que un día durara 40 minutos más; esto lo podemos ver en 2 Reyes 20:8-11 donde dice: “Y Ezequías había dicho a Isaías: ¿Qué señal tendré de que Jehová me sanará, y que subiré a la casa de Jehová al tercer día? Respondió Isaías: Esta señal tendrás de Jehová, de que hará Jehová esto que ha dicho: ¿Avanzará la sombra diez grados, o retrocederá diez grados? Y Ezequías respondió: Fácil cosa es que la sombra decline diez grados; pero no que la sombra vuelva atrás diez grados. Entonces el profeta Isaías clamó a Jehová; e hizo volver la sombra por los grados que había descendido en el reloj de Acaz, diez grados atrás.”
Aporte de nuestro hermano Alan Velásquez, México. -
Se dice que hay 39 enfermedades básicas que azotan a la humanidad. Fueron 39 azotes que recibió Jesucristo cuando los soldados romanos le azotaron.
Aporte de nuestra hermana Carmen Julia Contreras, Barinas-Venezuela.
Se publicó este comentario que en mi opinión es incorrecto: “Se dice que hay 39 enfermedades básicas que azotan a la humanidad. Fueron 39 azotes que recibió Jesucristo cuando los soldados romanos le azotaron”. Aporte de nuestra hermana Carmen Julia Contreras, Barinas-Venezuela.
Los romanos castigaban con azotes a sus propios conciudadanos con 39 azotes (Pablo, como ciudadano romano fue castigado de esta forma).
El ciudadano romano que recibía más de 39 azotes por su delito, tenía el derecho de arrebatarle a su verdugo la herramienta de castigo e invertir la posición; es decir, el verdugo, pasaba ser ofensor y visceversa. No así a los pueblos conquistados, motivo, por el cual, Jesús no pudo haber recibido 39 azotes solamente.
Según Isaías, nuestro Señor Jesucristo fue literalmente, desfigurado. Con profundo respeto para nuestra hermana. Carmen Julia Contreras. Bendiciones.
Aporte de nuestro hermano Pastor David Enriquez L. -
La Biblia condena de manera tajante la adoración a cualquier cosa creada, la adoración pertenece al creador, Ex. 5:4,5 y Dt. 5:7-9. Pero algo que llama poderosamente la atención es que en la Biblia hay varias ocaciones donde se menciona a “EL ANGEL DE JEHOVA”; en el libro de Josué, cap. 5:13, 15; en Jueces 13, cuando alude al nacimiento de Sansóm y estos es por mencionar sólo algunos pasajes donde “ESTE ANGEL” recibe y acepta la adoración. Creo que la respuesta esta en Jueces 13:17-18, “¿Por que preguntas por mi nombre, que es admirable?”, y no es acaso el nombre de JESÚS, Admirable. Isaías 9:6. Entonces, ¿Quién creen ustedes que erá “el Angel de Jehova”?.
Aporte de nuestra hermana Esther Burgos, República Dominicana. -
Saben que si se menciona en la Biblia a los Dinosaurios, son el BEHEMOT y el LEVIATAN.
Aporte de nuestro hermano Enrique Marquez S., México. -
Sabias que la Biblia tiene 1189 capitulos y que el versículo que esta exactamente dividiendola esta en el Salmo 118:8-9 y que este tiene a su lado izquierdo el Salmo 117 y el Salmo 119 (siendo este par) el Salmo 117 el mas pequeño y el 119 el mas grande a la vez.
Además hechale un vistazo al Salmo 118:8-9. Dice que es mejor refugiarse en El Señor que confiar en el hombre. Es mejor refugiarse en El Señor que fiarse de los poderosos. Me Parece que esto también debe ser el centro de nuestra vida.
Aporte de nuestro hermano Adan Ortiz Ortega – USA. -
Te imaginas cuan grande es el amor de Dios que toma a lo mas vil de mundo y lo hace linaje santo… pues este es el caso que se da en el Libro de Lucas 1:5, Sabías que la madre de Booz, linaje de David y por ende familia de Jesús nuestro Señor no es más que Rahab, la ramera, aquella que fue salvada en Jerico, ¿Recuerdas?, pues ella también fue linaje real. ¡Que te parece!
Aporte de nuestro hermano José Daniel Hernandez, República Dominicana. -
Cada uno de los diez mandamientos, llamados también decálogo, tienen un interesante contenido y su orden es totalmente intencional con lo que ordenan obedecer.
Notése:
- El primer mandamiento ordena no tener otro Dios fuera de Jehová, mandamiento uno, solo hay un Dios.
- El sexto mandamiento ordena “no matarás”, el hombre fue creado al sexto día, el seis es el número de la vida del hombre. (Exodo 20:3 y 13).
Además Exodo 20:13 es el versículo más corto del Antiguo Testamento, al igual que Juan 11:35 es el más corto del Nuevo Testamento, ambos tienen 9 letras cada uno.
Alguien dijo que la vida del hombre es corta y efímera, Jesús lloró por su amigo Lázaro muerto, pero su llanto se esfuma cuando un pecador se arrepiente y vuelve a la vida (Lucas 15:10).
Aporte de nuestro Pastor-Evangelista Nelson Mattto, Bolivia. -
En la Biblia se hace referencia a muchos eventos y situaciones actuales:
- Viajes y conocimiento: Daniel 12:4
- Carrera espacial: Abdias 1: 4
- Transporte mecanico: Nahum 2: 4
- Guerras nucleares y misilisticas: 2 Pedro 3:10-12
- El establecimiento de Israel como nacion en 1948: Ezequiel 36 y 37
- Medios de comunicacion masiva: Apocalipsis 11:9
- Huelgas y desocupacion: Zacarias 8:10
- Rearme mundial: Joel 3: 9-10
Esto nos demuestra que, definitivamente, estamos en los ultimos tiempos.
Aporte de nuestro hermano Matias Gimenez, Argentina. -
- Usted sabía que Job nació el 30 de Febrero; Job nació el 30 de Febrero porque él maldijo el día que nació, y dijo que ese día no entre en el Calendario, ni en la cuenta de los meses. Job 3:3 y 3:6.
- ¿Cuál es el animal que representa a Dios y al diablo? La serpiente. Porque la serpiente es el diablo, apoc. 20:1 y en Juan 3:14 y Números 21:4-9, representa a Cristo en la Cruz.
- ¿Cuales son las dos cosas hechas por el hombre y que están en el cielo? Son: Las oraciones de los santos, que estan en un cáliz de oro en el cielo. Apoc. 8:3 y las heridas de Jesús. Zac.13:6.
- ¿Que parte del cuerpo humano no entrará en el cielo? Los intestinos. El Señor lo eliminará. 1a. de Corintios 6:13.
- Cual fue el hombre de la Biblia que aguantó más sin tomar agua. Fue Moisés, estuvo 80 días sin tomar agua: primero ayunó 40 días sin pan ni agua, cuando subió al monte y luego ayunó 40 días cuando descendió del monte. Deuteronomio 9:9-18.
- ¿En donde la Biblia habla del fin del Comunismo? En Jeremías 50.23, donde dice que el martillo será quebrado en toda la tierra, y el martillo es el símbolo del comunismo.
- ¿Quienes fueron los hombres que eran nietos de su padre y hermanos de su madre? Ellos eran Moab y Ben-ammi. Genesis 19:30-38, porque nacierón de Lot con sus hijas.
- ¿Quien fue la viuda que estuvo viuda por menos tiempo? Fue SAFIRA, ella fue viuda por apenas 3 horas. Hechos 5:1-7
- ¿Quien escribió la epístola a los Romanos? Fue escrita por Tercio, Pablo solamente la dictó. Rom. 16:22.
- ¿Quien fue el primer hombre que nació en la tierra? Fue Caín, porque Adán no nació fue creado por Dios.
- ¿Cuantas veces el gallo Cantó? El gallo cantó 2 veces, y Pedro negó a Jesús 3 veces. Marcos:14:72. Salomón se salvó? Sí. Salmos 89:30-37 ‘.
Aporte de nuestra hermana Adela Morales Estrada, México, D.F. -
Para mi el versículo mas triste de toda la biblia esta en Jeremias 8:20 y dice “Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros NO HEMOS SIDO SALVOS”. ¡Dios mío QUE TRISTEZA!
Aporte de nuestro hermano Luis Flores, USA. -
La última cosa que dentro al Arca de Noé fue la rama de olivo que llevo la paloma en su pico, al regresar despues que fue enviada por el (Noe), para averiguar si ya habian bajado las aguas.
Aporte de nuestro hermano Anner Fernandez, Honduras. -
Lo que tiene en común todos los grandes siervos de la biblia es que todos tuvieron fe y además que edificaron altar a jehova, lo cual lo describe y explica Hebreos 11 en todo el capitulo, y que tambien dice “sin fe es imposible agradar a Dios”; ya que a algunos de nosotros nos molesta que desconfien de lo que decimos, como le va ha agradar a Dios que dudemos en ocasiones de su palabra.
Aporte de nuestro hermano Marco Fuentes, El Salvador. -
Muchas personas no-cristianas se empeñan debatir respecto a la esposa de Caín, sin embargo en Génesis 4,15 dice: “Yahvé le dijo: “No será así: me vengaré siete veces de quien mate a Caín”. Y Yahvé puso una marca a Caín para que no lo matara el que lo encontrara” ¿Para que no lo matara el que lo encontrara? Supongamos que sólo estabas Adán y Eva.. sus propios padres no iban a matarlo… O sea que sí habían más personas ahí… y ovbiamente una de esas se convirtió en su esposa.
Aporte de nuestra hermana Aileen E. Muñoz Estévez, República Dominicana. -
La Biblia es el libro mas leído, publicado y traducido a más idiomas y formatos, a parte de ser el primer libro imprimido y el primer libro leido en el espacio. Al mismo tiempo ha sido el libro más perseguido de toda la historia.
Aporte de nuestro hermano Ferran Arricivita, España. -
DIOS SIEMPRE HA QUERIDO DEMOSTRARNOS SU EXISTENCIA TAN SOLO EN EL PRIMER CAPITULO DE EL AT. LO VEMOS 30 VECES.
APORTE DE ELIUD RAMIREZ PARRA – MONTERREY MEXICO. -
La Frase “Manos a la Obra” es totalmente Bíblica y la vemos en 1ª de Cronicas; 22:16 Del oro, de la plata, del bronce y del hierro, no hay cuenta. Levántate, y MANOS A LA OBRA; y Jehová esté contigo.
Aporte de nuestro hermano José Pollo Ortega, Chile. -
Existen dos pasajes que llaman poderosamente la atencion en el libro de Génesis 1:3-4, y lo mismo se repite en el versículo 18. El tema es que se menciona dos veces la separación la luz de las tinieblas, ¿Es curioso verdad?.
Existe una explicación para ello y es que en el 1:3 de Gn. se menciona por primera vez la luz, y no como un acto creativo de Dios, sino como una orden impartida en contra de las huestes espirituales de maldad, sea la luz es igual que prevalezca mi Reino o mi Palabra.
Algo muy importante la palabra Dia y Noche está escrito con mayusculas en el v. 4, cosa que en el v. 18 no es así. El primer caso se sucede en la eterno pasado de Dios en el paraiso del Señor, contra Lucifer en la rebelión que hubo en el cielo Ezequiel 28:13-19. Isaías 14:11-23. Comparar 2 Cor. 4:6 1 Tes.5:4-5. Juan 1:4,5,9 1 Tim. 6:15-16. Ahora se sabe a que luz se refiere el 1:3-4. de Gen. es Jesucristo y no hay ninguna relación con el 1:18, de Gen. No quiere decir que Jesús fue creado sino que el mismo impartió esa orden, como lo relata Ezequiel: “… por lo que Yo te heché del monte de Dios…” El sea del 1:3 de Gn. no fué un acto creativo de Dios, sino una orden; en los demas pasajes de Gn. la Escritura dice he hizo Dios.., creó Dios… Pero esto fué mucho tiempo antes de la era de Adam.
El Dr. Josué Yrion (Destaco la sabiduría de el hermano Josué, el Señor habla através de él) en sus estudios de escatología bíblica cita pasajes como Jeremías 4:23-26. 2 Pedro3:5-7. dando a entender que Pedro y Jeremías se refieren a otros tiempos, otros cielos y otra tierra.
Para una mejor comprención debemos estudiar las escrituras muy detenidamente y a la luz del Espíritu Santo.
Aporte de nuestro hermano Daniel Gregorio Velazquez, Argentina.La sal hollada (pisoteada) Mt. 5:13.
Cuando la sal se recogia en las cercanias del mar muerto, alguna de ella era buena para salar y cocinar, pero otra parte había perdido su sabor pero esta sal no se tiraba, sino que se almacenaba en el templo de jerusalén y cuando las lluvias del invierno hacían resbaladizas las superficies de marmol de los atrios del templo, se echaba sobre ellos para reducir el peligro de deslizamiento. Por ello la sal que ha perdido su sabor es hollada por los pies de los hombres.
¡Recuerda que somos la sal de la tierra, no pierdas tu sabor dejando de sazonar este mundo corrompido por el pecado!.
Aporte de nuestro hermano Pedro Nuñez, República Dominicana. -
La Biblia llama en Apoc.11:4 a los dos testigos “Los dos olivos y los dos candeleros” ¿Sabe por que?. El producto del olivo es el aceite, tipo del Espiritu Santo, el candelero se utilizaba para el alumbrado, lo que significa, que estos testigos llenos del Espritu Santo, daran luz en tiempos de tinieblas, y testificaran de la verdad en tiempos de confusion y engaño.
-
¿Sabes porque 1 Ped.1:6-7 dice que nuestra fe tiene que ser probada como el oro el cual es probado con fuego? Esto se debe a que el oro en la antiguedad era puesto por el artífice en una vasija grande. Debajo había un fuego. Al ir el calor de ese fuego derritiendo el oro, se convertía en metal liquido. Con el calor, las impurezas subían a la superficie. El artífice quitaba y descartaba todas las impurezas y avivaba el fuego. Este proceso era realizado repetidas veces hasta que el artífice lograra ver su rostro reflejado de manera clara sobre la superficie del metal (oro) líquido.
Dios el artífice por excelencia, probará tu fe por medio del fuego de las pruebas, y ese fuego irá aumentando hasta que El quite todas las impurezas de tu vida y pueda ver su rostro reflejado en tí. Dios le bendiga.
Aporte de nuestro hermano Pedro Nuñez, República Dominicana. -
Sabias que el Carmesí o rojo sangre uno de los colores utilizado en las cortinas del tabernaculo y que representa a Jesucristo como el varon de dolores, el siervo sufriente, era extraido de un gusano llamado “QUEBER”. Esto indica que Jesús sufrio y fue menospreciado por los hombres como un gusano para el perdon de nuestros pecados. (Sal.22:6). ¡Por favor! no tiremos por tierra el sacrificio de Cristo por un momento de pecado.
Por otro lado sabias que la primera promesa de la Biblia se encuentra en Gn 3:15, y la última se encuentra en Ap 22:20, y ambas tratan de la venida de Jesucristo a la tierra.
Aporte de nuestro hermano Pedro Nuñez, República Dominicana. -
Los nombres mas largos en la Biblia son: Beerot-bene-jaacan Dt. 10:6.Y Maher-salal-hasbaz. Isaias 8:1.
Aporte de nuestro hermano Angel Montoya, Honduras. -
Que David fue y será el Rey más importante, no cabe la menor duda. A Jesús no se le llama Hijo de Jacob o Hijo de Salomón, sino que se le llamo el Hijo de David.
Pero la curiocidad no reside en eso, sino que en que David es el primer nombre humano y el último mencionado en el N.T. (Mt. 1:1 Y Ap. 22:16.)
Aporte de nuestro hermano Patricio Castillo Oniell, Chile. -
Desde el Antiguo Testamento ya estaba escrito en La Biblia que el hombre haria lo que se llaman “Una Carrera Espacial”. Esto lo podemos ver en Amós 9:2 y Abdías 1:4. Abdías dice en 1:4. “Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Jehová.”
Bessy América Naves Galeas, El Salvador. -
En la época de Jesús los Judíos tenían una costumbre para manejar las deudas: cuando se adquiría una deuda se escribía en un papel, y se rompía en dos. Cada parte conservaba una mitad. Cuando la deuda finalmente era pagada, el que pagaba tomaba ambas mitades del papel y las clavaba en un tablón en algún lugar público, para que todos vieran que la deuda había sido pagada.
A eso se refiere el Apóstol Pablo para ilustrar la Salvación, cuando escribió “… perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, …” (Colosenses 2:13c-14).
Aporte de nuestro hermano Iván M. – Panamá. -
Examinando La Bilbia me di cuenta de algo muy curioso; tenemos historias de mujeres que eran esteriles y oraron a Dios y él les concedio su petición, mas si nos detenemos vemos que los hijos concedidos fueron hombres claves en la historia de Israel.
Tenemos a: ISAAC, hijo de Abraham y Sara (Genesis); JACOB, hijo de Isaac y Rebeca (Genesis 25:19-26); JOSE, hijo de Jacob y Raquel (Genesis 30:1 y 22-24); SANSON, hijo de Manoa y su mujer (Jueces 13:1-25); SAMUEL, hijo de Elcana y Ana (I Samuel 1:1-28); JUAN EL BAUTISTA, hijo de Zacarias y Elisabet.
Las madres de todos estos grandes siervos de Dios eran esteriles, Dios las escuchó y les dió hijos, pero no cualquier hijo.
Aporte de nuestra hermana Merary Mota, República Dominicana. -
Bendiciones a Toda la Iglesia del Señor.
Me permito hacer uso de la analogía, de los siguientes pasajes bíblicos.
Cuando lees 1ra. de Juan 4:8 dice “…Dios es Amor”, osea Dios=Amor. Bueno ahora, ve a 1ra Corintios 13, y reemplaza la palabra Amor por Dios, entonces encontrarás la descripción mucho más precisa de nuestro Padre, especialmente a partir del versículo 4, y por ejemplo, veras también porqué la salvación es por fé en Jesucristo y no por obras. Ej: “y si repartiese todos mis bienes, para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado y no tengo a DIOS, de nada me sirve” 1ra. a los Co. 13:3.
Aporte de nuestro hermano Milton Vargas Montaño, Bolivia. -
Curiocidades numericas: Entre la ascención de Cristo y la venida del Espíritu Santo pasaron siete días, tres días entre la pascua (muerte de Cristo y su resurrección) cuarenta días desde la resurrección hasta la ascención y siete días mas para el día de pentecostes.
Aporte de nuestro hermano Iván, Panamá. -
En Apocalípsis 11:9, yá la Biblia nos estaba profetizando sobre los Avances Tecnológicos en la Comunicación Satelital: “todos los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por 3 días y medio…” ¡Sorprendente, no!.
-
Todos conocen cuál es el libro más extenso de la Biblia. También saben cuál es el capítulo más largo, pero muchos desconocen cuál es el versículo más “grande” de la Biblia. Si no lo sabías, busca tu Biblia y ábrela en Ester 8:9
Aporte de Ricardo Arias Fuentes. -
Los versiculos mas cortos de la biblia se encuentran en Exodo 20:13 (AT) y en Juan 11:35 (NT); “No matarás” y “Jesús lloró” respectivamente. La verdad que Exodo 10:13 es el mas corto, ya que “No matarás” contiene 9 letras y “Jesús lloró” tiene 10 letras.
Aporte de nuestro hermano Sergio A Corona, H. Matamoros, Tamps. México.Solo una correccion al hermano Sergio Corona en relación al versículo más corto de la Biblia. “Jesus lloro” contiene 9 y no 10 letras. En Castellano, la doble l o elye es una letra. Por lo tanto, ambos versículos citados son los mas cortos de la Biblia.
Aporte de nuestro hermano Jose Luis Rivera, Indiana, Estados Unidos.
-
El Salmo 118 es el capitulo central en La Biblia.
El Salmo 117, anterior al 118, es el capitulo mas corto que tiene La Biblia.
El Salmo 119, posterior al 118, es el capitulo mas largo de toda La Biblia.
La Biblia tiene 594 capitulos antes del Salmo 118 y 594 capitulos despues del Salmo 118.
Si sumas todos los capitulos excepto el Salmo 118 obtenes un total de 1188 capitulos.
1188 o el Salmo 118:8 es el verso central en La Biblia.
¿No crees que el verso central tiene un mensaje MUY importante?, “Mejor es esperar en Jehová que esperar en el hombre” Salmo 118:8.
Gerardo Ariel Fernandez (KeLiTo), Argentina -
En la Biblia se menciona el seiscientos sesenta y seis (666) cuatro veces: en 1 Re. 10:14; 2 Cr. 9:13; Ed. 2:13 Y Ap. 13:18.
Aporte de Carlos Leiva Chiguayante Chile. -
El Catolicismo Romano enseña que Jacobo y Judas hermanos del Señor, que se mencionan en Mateo 13:55 y en Marcos 6:3, eran los mismos Jacobo y Judas hijos de Alfeo, que se mencionan en la lista de los 12 apóstoles en Lucas 6:15-16. Por eso, ellos interpretan que no eran realmente hermanos de Jesús (tendrían que haber sido hijos de José y no de Alfeo), y se apoyan en eso para afirmar que María no tuvo más hijos.
Pero si lee Ud. Gálatas 1:18-19, verá que Pablo relata que en su visita a Jerusalén el único de los 12 Apóstoles que vio fue Pedro, sin embargo cuenta que también vio a Jacobo hermano del Señor. Es decir, Jacobo hermano del Señor no era uno de los 12 apóstoles. Si lee Hechos 1:13-14 y 1 Corintios 9:5, verá que entre los padres de la iglesia se menciona a los Apóstoles por separado de los hermanos del Señor como personas distintas, de lo que también se concluye que los hermanos del Señor no estaban entre los 12 Apóstoles. Por tanto, se trata de 4 personas diferentes: los 2 hijos de Alfeo que estaban entre los 12 Apóstoles, y los 2 hermanos del Señor. Eran 2 parejas de 2 hermanos que por pura coincidencia se llamaban igual.
En conclusión, no hay ninguna referencia bíblica que justifique asumir que no eran hijos de María. Al contrario, cuando los hermanos de Jesús le rechazaron en Juan 7:3-5 se estaba cumpliendo la profecía del Salmo 69:8, en que se profetizaba que Jesús sería rechazado por sus hermanos, hijos de su propia madre.
En realidad los hermanos de Jesús (hijos de María) no se convirtieron sino hasta después de la resurrección de Nuestro Señor.
Aporte de nuestro hermano Iván M. – Panamá -
En ocasiones para referirse al Padre, Hijo y Espíritu Santo usmosa la palabra “Trinidad” sin embargo la Biblia no menciona una sola vez dicha palabra (Liternalmente).
Sara Gonzalez de la Cruz, México. -
La primera cirugía con anestesia la podemos encontrar en Genesis 2:21-22. Donde Dios durmio a Adán para extraerle una de sus costillas para hacerle su compañera Eva.
Es muy interesante porque Dios no hizo este proceso mientras Adán estaba despierto. En el versiculo 21 hace enfasis que Dios causo un dormir profundo en Adan.
Aporte de Omar A. Echegoyen -
Aunque a la Palabra de Dios se le conoce como La Biblia (que significa libros). En toda la Biblia (desde el Génesis al Apocalipsis, nunca aparece esta palabra (‘Biblia’ literalmente), pues se le ha asignado con el paso del tiempo.
Rafael Mena de la Rosa, México. -
Se cree que fue Esteban Langton, profesor de la Universidad de París y después arzobispo de Canterbury, quien primero dividió toda la Biblia en capítulos por el año de 1227 d. de Cristo. Pero otros sostienen que fue el Cardenal Hugo de San Cher hacia mediados del siglo XIII. Pero fue sino hasta el año de 1551 que Roberto Stephanus publico el primer N.T. griego con versículos. Lo anterior considerando que los originales estaban escritos de esta forma. “ENELPRINCIPIOERAELVERBOYELVERBOERACONDIOSYELVERBOERADIOS”.
-
Voltaire un filósofo francés, afirmo que en 100 años la Biblia se extinguiría el cristianismo y que la Biblia solo seria hallada como pieza de museo. A los 50 años de su muerte su misma casa era el depósito de una Sociedad Biblica y en su propia imprenta se imprimían centenares de Biblia.
-
Se descubrio que el cuerpo humano está compuesto por los mismo elementos que componen el polvo del suelo, y si miramos Génesis 2:7 dice “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”, vemos que la Ciencia apoya la Biblia.
-
Es curioso que la Biblia a sido preservada por dos grandes religiones que podrian tener razones de sobra para destruirlas, La Iglesia Catolica y La Judía.
-
Los Escribas Judios que escribian el A.T. lo realizaban con tanto esmero y minuciiosidad que contaban las letras, sílabas, palabras y parráfos de los manuscritos para cerciorarse de que no faltara nada en una nueva copia.
-
El primero libro que se imprimio luego de la invención de la imprenta es la Biblia llamada Vulgata, una de las versiones latinas, y en la actualidad fue el primer libro que se leyo del espacio.
-
La Biblia fue escrita en 3 idiomas a saber: Hebreo, Arameo y Griego y se tardo alrededor de 16 siglos su formación, comenzo en el año 1.500 a de Cristo y se término en las postrimerías del siglo I de nuestra era. Este libro pasa a ser el mas vendido de todos los libros en todos los tiempos; le siguenes el Peregrino de Juan Bunyan y La Imitación de Cristo de Tomás de Kempis, ambos basados en la Biblia.
-
La Biblia contiene 3.573 promesas.
-
La Biblia contiene 3.566.480 letras. 773.693 palabras. 31.102 versículos y 1.189 capítulos.
-
El A.T. términa con una Maldición y el N.T. con una bendición.
-
El Salmo 118:8 es el versículo que esta en la mitad de la biblia. El capítulo 29 de Job es el que esta en medio del A.T. El capítulo 8 de Romanos esta en medio del N.T.
-
En Juan 6:66 se habla de que hay discipulos que se apartaron de Jesús y el 666 es el numero de la bestia que encontramos en apocalipsis.
La Epistola a Hebreos tiene mas de una docena de candidatos a ser autores, se puede expresar que “Solo Dios sabe quien lo escribió”. Entre ellos hay una mujer. (No recuerdo la fuente).
Salceda Estrada, Julio Enrique La Paz, México -
El libro de Isaias tiene 66 capítulos, el mismo número de libros que tiene la Biblia, y cada capítulo se relaciona con cada libro en el orden en que van, el primer capítulo de Isaías habla sobre el Génesis y asi sucesivamente.
Aporte de Guille Rodriguez, México. -
En las versiones de la Biblia de Reina Valera Revisada 1960 y Reina-Valera 1995, Versión de Estudio, la 2° Carta del Apostol Pablo a los Corintios, términa en el cap.13 vers.14, mientras que en la Reina Valera de 1909 temina en el cap.13 vers.13.
Aporte de Martín Astrada, Córdoba, Argentina. -
Si diferenciamos los Estilos Literarios en que fue escrita la Biblia, distinguimos 7: 1.- maximas, 2.- profesia, 3.- poesia, 4.- leyes, 5.- cronicas, 6.- biografias, 7.- autobiografias
Aporte de Marcos Tapia Correa, Chile. -
Hay en la Biblia 1.089 Capitulos; 929 en el A.T. y 260 en el N.T.
El capítulo mas extenso es el Salmo 119 y el salmo mas breve el 117.
Aporte de Sergio Fuente. -
2 Jn. es el libro más corto de toda la Biblia, contiene solo un capítulo con trece versículos; por el contrario el más extenso es el libro de los Salmos con 150 capítulos y el segundo es Isaías con 66 capítulos.
Aporte de Valentin Calles Melo, H. Matamoros, Tamaulipas, México y Esther Balbuena, Perú.
-
Es interesante notar que la palabra Suerte en la Biblia es mencionada y usada como una posibilidad de encontrar por medio de la Ley de las Posibilidades la voluntad de Dios; la curiocidad es que desde la llegada del Espiritu Santo en el día de Pentecostes, se deja de encontrar esta voluntad por medio de la Suerte y es el mismo Espíritu que comienza a revelarla.
-
Para los Judios del A.T. las vigilias se comprendian de 3 divisiones y para los del N.T. de 4.
A.T. La primera se contaba desde la primera desde la puesta de sol, la segunda se llamaba Vigilia de Medianoche y la tercera era hasta la salida del sol. (Jue.7:19; Ex. 14:24; 1 Sa. 11:11)
N.T. Ver Mr. 13:35 “Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana”. (Mt.14:25; Hch. 12:4). -
En el Siglo XVI un hombre llamado Evangelista Torricelli ayudante de Galileo Galiley; ambos descubrierón y determinarón el valor de la presión atmosférica es decir que el aire poseia peso propio.
No es curioso que siglos antes de esto ya Job habia hablado acerca de este tema. (Job 28:24-25 y dice “Porque él mira hasta los fines de la tierra, Y ve cuanto hay bajo los cielos. Al dar peso al viento, Y poner las aguas por medida”.
Aporte de Mario Herrera
USA -
Las primeras páginas de la Biblia se remontan a unos 34 siglos atrás y las últimas a cerca de 1900 años. Fue redactada por unos cuarenta y cinco escritores de diferentes orígenes, es decir, de diversa cultura, profesión o situación social. La mayoría de ellos no se conocían entre sí. Y sin embargo, existe una unidad (sin contradicción alguna) como si todos ubieran escrito en el mismo tiempo.
-
La palabra Biblia deriba del griego “biblia” que significa “Libros”, además para referirse a la Biblia se usan hoy en día las siguientes expresiones “Las Escrituras”, “Las Sagradas Escrituras”, “La Palabra de Dios”, “El Libro de la Ley”, “La Ley de Jehová”, “Las Santas Escrituras”, “Palabra del Señor”, entre otras.
-
La palabra Testamento deriba del Latin “testamentum” y del griego “diatheke” que en la mayoría de la veces significa “Pacto” más que “Testamento”.
-
El “Canon” del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento deriban de la palabra griega “kanon” que significa “caña” planta que se usaba como regla para trazar líneas. En la actualidad se usa para designar la lista de libros que la iglesia usa para el culto público, también se usa como regla o norma.
Fuente:http://www.amen-amen.net/curiosidadesbiblicas/index.htm
Más del 95% de los fósiles son marinos. Existen muy, pero muy pocos fósiles de animales terrestres. Los llamados “GraveYards” o “Cementerios de fósiles” están repletos de miles de millones de fósiles, pero en su gran mayoría se trata de animales marinos.
Existen registros de impactos de meteoritos, en leyendas de culturas antiguas y en los anales de la geología. Estos pudieron haber causado grandes catástrofes.





Libros electronicos gratis
Libros cristianos Gratis



Comentarios