¿Da resultados exactos el sistema para determinar la edad de las cosas por medio del uranio?


La vida es religión. Las experiencias de la vida reflejan cómo uno interactúa con Dios. Aquellos que están dormidos son aquellos de poca Fe en términos de su interacción con la creación. Algunas personas creen que el mundo existe para que ellos lo superen, lo ignoren o lo acallen. Para estos individuos, los mundos dejarán de existir. Se volverán exactamente aquello que le han dado a la vida. Serán simplemente un sueño en el “pasado.” Las personas que prestan una rigurosa atención a la realidad objetiva, mirando hacia todas partes, pasarán a ser la realidad del “Futuro.”[0]

  • “Los ojos de Jehová velan por la ciencia, más él trastorna las cosas de los prevaricadores.”(Prov. 22: 12)

¿Da resultados exactos el sistema para determinar la edad de las cosas por medio del uranio?

Autor: Paulo Arieu

¿Que es la Datación radiométrica?

datacion«Es el método científico que permite saber una fecha exacta mediante el uso de la radiactividad.

a.El método de Uranio – Plomo vale para estudiar las rocas más antiguas conocidas y meteoritos. Se aplica en rocas ígneas y metamórficas con uranio.

b.El método de Carbono 14 – carbono 12: el carbono 14 se degenera y se transforma en carbono 12, en restos orgánicos. Esto en geología sólo vale para el cuaternario (hace 70.000 años).»[1]

La datación radiométrica es el procedimiento técnico empleado para determinar la edad absoluta de rocas, minerales y restos orgánicos. En los tres casos se analizan las proporciones de un isótopo padre y un isótopo hijo de los que se conoce su semivida o vida media. Ejemplos de estos pares de isótopos radiactivos pueden ser el K/ArU/PbRb/SrSm/Nd, etc.

La Datación por radiocarbono (basada en la desintegración del isótopo carbono-14) es comúnmente utilizada para datación de restos orgánicos relativamente recientes. El isótopo usado depende de la antigüedad de las rocas o restos que se quieran datar. Por ejemplo, para restos orgánicos de hasta 60.000 años se usa el carbono-14, pero para rocas de millones de años se usan otros isótopos de semivida más larga.(Wikipedia)

“El carbono 14 no puede ser utilizado para conocer la edad del planeta por dos motivos.

a.Primero, su periodo de semidesintegración no es tan largo, lo que lo hace muy fiable sólo para muestras de edad menor a 60.000 años.

b.Para periodos grandes se utilizan isótopos de uranio y torio que acaban convirtiéndose en plomo. Este método permite alcanzar hasta 10.000 millones de años.”

La revelación de la edad por el uranio, como la definimos aquí, en realidad incluye cuatro técnicas diferentes, dos de las cuales no usan uranio. Hay dos tipos de uranio llamados isótopos: el uranio 235 y el S58. El U-235 se convierte en plomo 207 (Pb-207) mientras í-238 se convierte en plomo 206 (Pb-206). En la revelación de la edad por medio del torio, un isótopo del torio, el torio 232, se convierte en plomo 208 (Pb-208). El método plomo-plomo de revelación de la edad se basa en la razón de plomo 207 (Pb-207) a plomo 206 (Pb-206).

c14La datación radiométrica es el procedimiento de cálculo de la edad absoluta de rocas, minerales y restos orgánicos. En los tres casos se analizan las proporciones de un isótopo padre y un isótopo hijo de los que se conoce su semivida o vida mitad. Ejemplos de estos pares de isótopos radiactivos pueden ser el K/Ar, U/Pb, Rb/Sr, Sm/Nd, etc.(http://datacionyfosilesbrad.blogspot.com/2008/11/mtodos-para-datar-rocas-y-fsiles-travs.html)

Hay suposiciones importantes que afectan a cada uno de estos

Primero, para fechar un suceso, se debe saber la velocidad fe el isótopo original degenera en el isótopo final. Por ejemplo, si no se sabe la rapidez con que el U-238 cambia a Pb-206, es imposible decir la edad de una roca. Esta velocidad de degeneración, conocida como “vida media”, se puede medir en un laboratorio.

Segundo, se debe poder medir cuánto uranio de cierto tipo contiene una roca y cuanto del producto resultante ( plomo 206 en el uranio 238 ) tiene la roca. Esta información también se puede medir en el laboratorio.

Tercero, también se debe saber la razón original entre los isótopos e hijo. Esto es de difícil verificación.

Por ejemplo, la mitad del uranio 238 se demora 4.500 millones de años para cambiar a plomo 206. Si se encuentra una roca que tiene 50% U-238 y 50% Pb-206, se podría decir la edad sólo si se supone que todo el plomo era uranio originalmente.

Entonces se calcularía su edad en 4.500 millones de años. Sin embargo, si yo hubiera fabricado esa roca la semana pasada, mezclando porciones iguales de Pb-206 y de U-238 , la roca tendría una semana de edad, y no 4.500 millones de años.

De la misma manera, si no se puede estar seguro 4hH constitución original de la roca, no habría modo de saber su edad. Si una roca en realidad tiene 300 millones de años de edad, ¿Como podemos estar seguros de la formación original de la roca? No había nadie presente cuando la roca fue formada, para que tomara las mediciones necesarias.

La cuarta suposición de estos métodos de revelación de la edad es que la roca no haya sido alterada al quitarle el plomo o el uranio. Esto también es de difícil verificación. Si ocurren reacciones químicas que quitan uranio o añaden plomo, entonces la edad de la roca es mayor. Si ocurre lo opuesto, la edad será menor.

Kalervo Rankama ((1913-), geoquímico finlandés de la Universidad de Helsinki)[2], al comentar si estas suposiciones han sido confirmadas con pruebas hechas, declaró:

“No se han analizado minerales radiactivos que satisfagan todos los requisitos. En consecuencia, es posible que entren errores en las edades calculadas a base del plomo.”

Volviendo a los cuatro métodos, los ejemplos dados en la tabla siguiente ilustran bien los errores de que habla Rankama.

La primera roca de la lista de la tabla (monacita) aparece con una edad de 1.000 y de 2.000 millones de años al mismo tiempo. Si una persona no puede tener al mismo tiempo 10 y 20 años de edad cabe duda de que la roca tampoco. La beolita muestra una diferencia hasta de 2.000 millones de años entre el cálculo menor y el mayor con respecto a su edad.

Un creacionista alegaría que la falta de coherencia que se ve en la tabla y en las edades citadas anteriormente indica que hay problemas graves en los procesos usados para conocer la edad de las rocas. Los evolucionistas dirían que estas discrepancias indican solamente las malas condiciones originales o la alteración que las rocas han sufrido desde su sedimentación.

La revista Time ataca la posición creacionista al declarar:

“Se han usado otros métodos radiactivos para calcular la edad de épocas más primitivas, como la edad de la tierra y en una variedad de pruebas han producido datos coherentes. El argumento creacionista parece afirmar que, como se cancelan algunos trenes y otros no llegan a tiempo, el horario básico de trenes es completamente inexacto.”

¿Es esto, en realidad, todo lo que hace el creacionista? ¿La coherencia, si la hay, prueba que las fechas radiactivas son válidas? La respuesta debe ser un no. Los procesos químicos que se presentan en la naturaleza pueden extraer sistemáticamente el plomo o el uranio, alterando así profundamente la edad de cualquier roca. A menudo se encuentran rocas que muestran edades extremadamente avanzadas, aunque sepamos que la verdadera edad es menor, pues se observó su sedimentación. Si esto es así, ¿cómo podemos estar seguros de la edad de una roca dada, cuya fecha de sedimentación es desconocida?

Otra posibilidad que permite la incoherencia interna con las fechas radiactivas es la idea de que las velocidades de deterioro radiactivo pueden haber cambiado en el pasado. Los científicos naturalistas criticarían esta sugerencia diciendo que no hay evidencia de que esto haya sucedido. Sin embargo, muchos de ellos son culpables del mismo tipo de razonamiento. Haldane, evolucionista, se vio obligado a sugerir que las leyes de la física y la química eran diferentes en el pasado, cuando se originó la vida, a como son ahora.

Dirac[3], físico de fama mundial, sugirió que la fuerza de gravedad era mayor en el pasado. Hoy en día, muchos evolucionistas le adjudican a la materia propiedades que no se pueden refutar ni verificar, pero que no se han observado en el laboratorio. De esta manera, es posible que las fechas radiactivas sean perfectamente coherentes y al mismo tiempo perfectamente erróneas.

Unas Cuantas Palabras Acerca del Fechado Radiométrico [4]

El método mas usado para determinar la edad de los fósiles es fecharlos por la “era conocida” del estrato de la roca en donde se encuentran. Al mismo tiempo, el método mas usado para determinar la edad del estrato de la rocas es fecharlas por la “era conocida” del fósil que contienen. En este método de “fechado circular”, todas las eras están basadas en suposiciones uniformes acerca del fechado y ordenar en que plantas y animales fosilizados se cree que hayan evolucionado. Muchas personas se sorprenden al saber que no hay, de hecho, una manera directa de determinar la edad de cualquier fósil o roca.

Los tan mencionados métodos “absolutos” de fechado (métodos radiométricos) de hecho sólo miden los radios actuales de isótopos radioactivos y productos desintegrados en especimenes adecuados – no su edad. Los radios medidos son entonces extrapolados a una determinación de “edad”.

El problema con todos los “relojes” radiométricos es que su exactitud depende de manera crítica en muchísimas suposiciones iniciales que son en gran parte desconocidas. Para fechar un espécimen por medio de métodos radiométricos, se debe saber la cantidad inicial del isótopo padre al principio de la existencia del espécimen. Segundo, se debe estar seguro que no haya isótopos hijas en el inicio. Tercero, se debe estar seguro que ningún isótopo padre o hija haya sido añadido o removido del espécimen. Y cuarto, se debe estar seguro que el índice de desintegración del isótopo padre a hija siempre ha sido el mismo. Que una o mas de estas suposiciones son algunas veces inválidas es obvio en las “fechas” radiométricas publicadas (sin mencionar las fechas “rechazadas”) encontradas en la literatura.

Uno de los problemas más obvios es que bastantes muestras del mismo lugar casi siempre dan edades ampliamente divergentes. Las muestras de la Luna del Apolo, por ejemplo, fueron fechadas por uranio-torio-plomo y por métodos de potasio-argón, dando resultados que variaban de 2 millones a 28 millones de años. El flujo de lava de los volcanes en la cuenca norte del gran cañón (que hizo erupción después de su formación) muestra fechas de potasio- argón de un billón de años más antiguo que las rocas base que están en el fondo del cañón. La lava de los volcanes submarinos cerca de Hawai (que se sabe que hicieron erupción en 1801 AD) han sido “fechados” por el método de potasio- argón con resultados que varían de los 160 millones de años a los 3 mil millones de años. Realmente no es de sorprenderse que todos los laboratorios que “fechan” rocas insistan en saber por adelantado la “era evolucionaria” del estrato de donde las muestras fueron tomadas – de este modo, ellos saben que fechas aceptar como “razonables” y cuales ignorar.

Más preciso, esta basado en la suposición de que nada “realmente excepcional” pasó en el inter. A lo que me refiero con “realmente excepcional” es esto: un evento teoréticamente posible, pero cuyo mecanismo aun no es entendido en términos de los paradigmas establecidos. Para dar un ejemplo: un cruce de dos universos diferentes. Esto es teóricamente posible, tomando en cuenta las teorías de la física moderna, pero también es especulativo para discutir su “probabilidad” y posibles consecuencias.

¿Podría un evento cambiar datos de desintegración radioactiva? ¿Podría cambiar los valores de algunas constantes físicas fundamentales? Sí puede.

¿Es posible que eventos similares hayan pasado tiempo atrás? Sí es posible. ¿Qué tan posible es? No sabemos. No sabemos, de hecho, cual sería un significado exacto de “cruce de dos universos diferentes”.
Además de considerar la idea de cataclismos que pudieron destruir civilizaciones antiguas más de una vez, hay otro aspecto a considerar en relación especial a la desintegración radioactiva: que civilizaciones antiguas pudieron haberse destruido con una guerra nuclear.

Las fechas de radiocarbono para los restos del Pleistoceno en el noroeste de Norte América, de acuerdo a los científicos Richard Firestone del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, y William Topping, ¿Son mas jóvenes? ¿Tanto como 10,000 años más jóvenes? Que para aquellos en la zona oeste del país. Fechados por otros métodos como el de termoluminiscencia (TL), geo-arqueología, y sedimentación sugiere que muchas fechas están muy equivocadas. Por ejemplo, materiales del sitio Paleoindio Gainey en Michigan, el radiocarbono fechó a 2880 años AC, que han dado una edad por el Fechado TL de 12,400 AC. Tal parece que hay muchas anomalías de este tipo reportadas al norte de E.U. y en Canadá, que no peden ser explicadas por antiguas aberraciones en la atmósfera u otros depósitos de radiocarbono, ni por contaminación de muestras (una fuente de error común en el fechado por radiocarbono). Asumiendo que métodos correctos de fechado por radiocarbono son usados, restos orgánicos asociados con un artefacto darán una edad de radiocarbono mas joven de lo que realmente son solo si contienen una quilla artificial de alto radiocarbono.

Nuestra investigación indica que la región entera de los Grandes Lagos (y más allá) fue sujeta a bombardeo de partículas y a una irradiación nuclear catastrófica que produjo neutrones termales secundarios de interacciones con rayos cósmicos. Los neutrones produjeron grandes cantidades inusuales de Pu239 y substancialmente alteró las raciones de abundancia de uranio natural en artefactos y en otros materiales expuestos incluyendo pedernales y sedimentos en todo el paisaje. Estos neutrones necesariamente transmutaron nitrógeno residual en el carbón vegetal de los carboncillos fechados a radiocarbono, Esto explica las fechas anómalas. […]

El nivel C14 en el registro fósil seria reajustado a un valor más alto. El exceso global de radiocarbono decaería con una vida media de 5730 años, el cual puede ser visto en el análisis de radiocarbono de varios sistemas.[…]

Incrementos marcados in C14 son aparentes en los datos marinos a 4,000, 32,000-34,000, y 12,500 AC. Estos incrementos son coincidentes con las excursiones geomagnéticas. […]

“Los desastres suponen ciclos en el ciclo de la experiencia humana [...] El ciclo humano refleja al ciclo de catástrofes. La Tierra se beneficia con una limpieza periódica. Es hora de prestar atención a los Signos. Se están incrementando. Se pueden incluso “sentir,” si prestan atención.” [5]

La enorme energía liberada por la catástrofe en 12,500 AC pudo haber calentado la atmósfera a más de 1000 C sobre Michigan, y el flujo de neutrones hacia locaciones más al norte pudo haber derretido una cantidad considerable de hielo glaciar. El efecto de la radiación en las plantas y animales expuestos a los rayos cósmicos pudo haber sido lateral, comparable con ser irradiado en un reactor de 5 megawatts más de 100 segundos.

El patrón completo de la catástrofe coincide con el patrón de extinción en masa antes del tiempo del Holoceno. El hemisferio oeste fue más afectado que es este, Norte América mas que Sudamérica y al este de Norte América mas que el oeste de Norte América. La extinción en el área de los Grandes Lagos fue mas rápida y pronunciada que en otros lados. Los animales más grandes fueron más afectados que los más pequeños, un patrón que conforma a la expectación que la exposición a la radiación afecta más a los cuerpos grandes que a los pequeños, [Firestone, Richard B., Topping, William, Evidencia Terrestre de una Catástrofe Nuclear en tiempos Paleoindios, investigación de disertación 1990 - 2001.]

La evidencia que Firestone y Topping descubrieron es complicada por muchas razones. Pero, el hecho es, que hay reportes de evidencia similar en amplias regiones esparcidas como India, Irlanda, Escocia, Francia y Turquía; ciudades antiguas cuyas muros de ladrillo y piedra literalmente fueron vitrificadas, esto es, fusionadas juntas como vidrio. Las preguntas que se relacionan con “Cambios en la Tierra” están esparcidos a través de las de 1000 paginas de texto que han sido entregados a la fecha.

Conclución:

En el blog oldearth, en el articulo titulado dice así:

«Answers in Genesis apuntan evidencias tan claras como esta: “Cuando la interpretación de un dato científico contradice la verdadera historia de la palabra revelada en la Biblia, entonces la interpretación de los datos fallan”».[7]

Yo creo que esta es una respuesta muy simple y unilateral por parte de Answers in Genesis. Debemos revisar perfectamente los textos bíblicos, y ver si no los estamos interpretando mal. Revisar el método de interpretación. No para acomodar el texto al momento cultural que se vive,sino porque debemos recordar que no somos infalibles.

La ciencia se ha equivocado otras veces en la historia. Nosotros también. La afirmación de que «El Universo lo creó Dios hace unos 6000 años porque lo dice la Biblia y los datos científicos lo prueban, es el tipo de razonamiento que uno encuentra en “Answer in Genesis”. El problema es que los datos científicos respaldan abrumadoramente la evolución y el hecho de que la Tierra y el Universo tienen millones de años. Eso sí, los “científicos” creacionistas saben seleccionar muy bien los datos para encontrar “contradicciones” y “errores” en la “ciencia evolucionista”.»[8]

Se comenta que muy posiblemente «”Answer in Genesis” no usa argumentos científicos sino anticientíficos, tergiversa los datos para que las cosas parezcan lo contrario de lo que son y, cuando no lo son se quedan tan anchos (por ejemplo, en uno de sus artículos reza “no importa que sea lo que hallen los científicos; los datos no confirmarán millones de años de evolución”). Vamos, que si uno tiene las conclusiones correctas no hace falta buscar datos… y a eso se le llama “ciencia creacionista”.»[9]

Pero, «no todo el creacionismo es así, hay científicos creacionistas sinceros e incluso que realizan investigación puntera en sus respectivos campos (eso, sí, aparcan el creacionismo cuando lo hacen). »[10]

«La última encuesta Gallup señala que, a julio de 2007, dos tercios de la población estadounidense piensa que el creacionismo, la idea de que Dios creo a los humanos en su forma actual hace sólo 10.000 años, es definitiva o probablemente verdad. La evolución, en cambio, no es una idea tan popular entre los norteamericanos: sólo un 53% de los entrevistados cree que la teoría de que los humanos evolucionaron a partir de formas de vida menos avanzadas durante millones de años es definitiva o probablemente verdad. Lo curioso es que uno de cada cuatro entrevistados cree que ambas teorías son probable o definitivamente ciertas. Y tres de los siete candidatos del Partido Republicano a presidir Estados Unidos en 2008 han afirmado sin ningún tipo de vergüenza que no creen en la evolución.»[11]

En el blog oldearth en el artículo “Hoy un libro: Evolución o Diseño, ¿un dilema?“, aparecen datos estadísticos mas actualizados:

«“Un 65% de los ciudadanos de EEUU no desaprueban la ensañanza paritaria de la evolución y el creacionismo en las escuelas públicas, por considerar que así quedarían respetadas la libertad de expresión y de convicciones religiosas proclamadas en la primera enmienda de su Constitución”.

”Las respuestas de una amplia muestra de jóvenes de edades comprendidas entre 13 y 17 años (descontando aquellas que reclinaban responder por falta de información suficiente) se agrupaban en dos porcentajes muy significativos: un 37% acepta las tesis evolucionistas como conocimiento científico firmemente confirmado, frente a un 30% que no ve en ellas sino una más de entre las múltiples teorías existentes sin una solidez particularmente bien establecida”.

“La proporción de adultos partidarios de la biología evolucionista, se correlacionaba estrechamente con su nivel de estudios: en la evolución confiaban el 65% de quienes poseían estudios de doctorado, un 52% de los titulados universitarios, y un 20% de cuantos sólo alcanzaban un nivel igual o inferior a la enseñanza secundaria”.

(…) “los autores atribuyen la marcada diferencia en las respuestas a dos lados del Atlántico, (aquí se refiere a la comparación de encuestas USA-Europa que se incluye en el texto) a la influencia del fundamentalismo evangelista, a la incorporación al debate político del enfrentamiento entre evolucionistas y creacionistas, y a la profunda incultura científica de amplísimas capas de la población estadounidense. Con respecto a este último factor, parece que sólo un tercio de los ciudadanos de EEUU sabe (y acepta) que los humanos compartimos la mitad de nuestros genes con los ratones”.»[12]

Yo creo que algo muy positivo de este conflicto creacionista «es que ha servido de toque de atención para los científicos americanos sobre el distanciamiento existente entre su trabajo y la sociedad. “¿Por qué el mensaje creacionista llega a la gente mucho mejor que el nuestro?”, se preguntan los investigadores en multitud de foros, artículos y congresos. En algo han fallado, se dan cuenta alarmados. Y juntos buscan nuevas formas de aproximarse al público que ha sido seducido por la religión, tal y como debaten Lawrence M. Krauss y Richard Dawkins en un magnífico artículo de la edición de julio de la revista Scientific American.

Paralelamente, el “problema creacionista” ha impulsado el activismo entre los científicos: ha habido un auténtico movimiento destinado a salvaguardar la teoría de la evolución en las escuelas, han surgido estrellas mediáticas en la promoción de la ciencia sobre la teología, como el ya mencionado Richard Dawkins, Daniel Dennett, Sam Harris, o Scott Atran, que han escrito best-sellers como “El espejismo de Dios” (Dawkins) o “The End of Faith” (Harris) y participado en multitud de debates. Blogs como “The Panda’s Thumb” (El pulgar del panda), dedicado exclusivamente a discutir la teoría de Darwin y a criticar el movimiento creacionista, están entre los más populares de Internet (concretamente en la posición 3.333… cierto que no es una de las 100 bitácoras más populares, pero es que al fin y al cabo sigue siendo un blog de ciencia, no de cotilleos).»[13]

Definitivamente, el debate creacionismo vs evolucionismo «obliga a los estadounidenses a reflexionar de qué bando están… y con suerte a aprender en el proceso.»[14]

  • “Reconoced que Jehová es Dios él nos hizo y no nosotros a nosotros mismos” (Sal. 100:3)

Datación de un fósil por el C14

Fuentes:

Notas

[0] Unas Cuantas Palabras Acerca del Fechado Radiométrico

[1] Datación radiométrica

[2] Ver Kalervo Rankama

[3] Ver Paul Dirac

[4] Unas Cuantas Palabras Acerca del Fechado Radiométrico

[5] Ibid

[6] Teología versus biología

[7] oldearth.wordpress.com

[8] Teología versus biología (comentario de 27/07/2007 8:50 por Pedro Enguita)

[9] Ibid

[10] Ibid

[11] Teología versus biología

[12]Hoy un libro: Evolución o Diseño, ¿un dilema?

[13] Ibid

[14] Ibid

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2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. pauloarieu
    may 19, 2009 @ 09:46:21

    METODOS DE DATACION

    DATACIÓN RADIOMÉTRICA

    La datación radiométrica es el procedimiento de cálculo de la edad absoluta de rocas, minerales y restos orgánicos. En los tres casos se analizan las proporciones de un isótopo padre y un isótopo hijo de los que se conoce su semivida o vida mitad. Ejemplos de estos pares de isótopos radiactivos pueden ser el K/Ar, U/Pb, Rb/Sr, Sm/Nd, etc.

    El carbono-14, es comúnmente utilizado para datación de restos orgánicos relativamente recientes.

    El isótopo usado depende de la antigüedad de las rocas o restos que se quieran datar. Por ejemplo, para restos orgánicos de hasta 60.000 años se usa el carbono-14, pero para rocas de millones de años se usan otros isótopos de semivida más larga.
    DATACIÓN CRONOMÉTRICA DE LA TIERRA

    Saltar a navegación, búsquedaLa exactitud de la información de este artículo está discutida.En la página de discusión puede consultar el debate al respecto.
    El tiempo geológico del planeta contempla todo el tiempo transcurrido desde el momento presente hasta el nacimiento de la Tierra. Durante décadas, la determinación de la edad de la Tierra y de los materiales geológicos ha sido uno de los mayores problemas encarados por ciencias como la geología, paleontología, paleogeografía o la antropología. Poco a poco se han ido descubriendo métodos de datación para situar de manera relativa o absoluta el material estudiado -como podían ser estratos, glaciares, vestigios, u otros restos históricos-.

    LA DENDROCRONOLOGÍA

    Este método se basa en el estudio de los anillos anuales de los árboles, aplicable también a los fósiles. Año tras año, los árboles van aumentando el diámetro de su tronco debido al paso del invierno para protegerse del frío y fortalecer su crecimiento (pudiendo ser este proceso más o menos notable), generando con ello nuevos anillos. Así pues, con el estudio del número y grosor de los anillos se deduce el tiempo transcurrido y las condiciones de vida del vegetal. Gracias a yacimientos ininterrumpidos de fósiles se puede abarcar una datación relativa de hasta 11.000 años.

    MÉTODOS DE DATACIÓN ABSOLUTA

    Actualmente disponemos de procedimientos cronográficos y cronométricos basados en el estudio en detalle de estratos, cálculos astronómicos y métodos físico-químicos, permitiéndonos determinar la edad absoluta -la edad absoluta de una roca es el tiempo transcurrido desde su formación hasta nuestros días-.

    CRONOGRAFÍA DE VARVAS

    Es un método estratigráfico que permite establecer medidas de años absolutas. Se basa en el estudio de lagos glaciares, dando medidas absolutas al seguir activos o relativas al haber desaparecido con el tiempo, quedando la huella de su presencia en forma de depósitos sedimentarios. Se estudia la deposición de arcillas y depósitos limosos, dispuestos en estratos. Estos vienen a ser más claros cuando están compuestos por limos y arenas (depositados en verano), y más oscuros y arcillosos, con presencia de residuos orgánicos (depositados en invierno). El conjunto de un estrato de verano y otro de invierno constituye una varva. El número total facilita pues un valor de tiempo total absoluto o relativo. Este procedimiento abarca datos cronométricos de hasta 25.000 años, limitándose a regiones donde se hayan producido dichos estratos (presencia de lagos glaciares).

    Datación Por Carbono 14

    Probablemente usted haya visto o leído historias fascinantes acerca de objetos antiguos. En una excavación arqueológica se encontró un pedazo de una herramienta de madera y el arqueólogo afirma que tiene 5000 años de antigüedad. Se encuentra la momia de un niño en lo alto de los Andes y el arqueólogo dice que el niño vivió hace más de 2000 años. ¿Cómo saben los científicos la edad que tiene un objeto o unos restos humanos? , ¿Qué métodos utilizan y como funcionan esos métodos?. En ésta página web examinaremos los métodos con los que los científicos utilizan radioactividad para determinar la edad de los objetos de la forma más exacta posible: La datación por Carbono-14

    Los protones caracterizan a los elementos químicos. Todos los átomos con igual número de protones tienen características químicas idénticas. Los neutrones no.
    Dentro de los ELEMENTOS se incluyen átomos con diferente número de neutrones, llamados ISÓTOPOS de un elemento. Todos los isótopos de un elemento tienen el mismo número de protones, pero varían en el número de neutrones.

    En 1896 el químico Henry Becquerel descubrió la RADIACTIVIDAD NATURAL, consistente en la desintegración espontánea de los isótopos, es decir, en las variaciones que sufren en el número de neutrones o protones de su núcleo, emitiendo radiaciones.

    Cuando varía el número de neutrones, el isótopo se convierte en otro isótopo distinto del mismo elemento. Si la modificiación varía el número de protones se produce un cambio de elemento.
    Estas desintegraciones radiactivas se producen espontáneamente, pero a un ritmo regular, pudiendo establecerse su PERIODO. El periodo de un isótopo radiactivo es el espacio de tiempo necesario para que la cantidad inicial de ese isótopo se reduzca a la mitad.

    Los métodos comúnmente más utilizados para averiguar la edad de las formaciones geológicas [es decir, datar], involucran el proceso denominado decaimiento radioactivo. Ciertos átomos son inestables, y sus núcleos se separan en partes cambiando [transmutando] en otros elementos a través de un proceso llamado “decaimiento radioactivo”. Algunos de estos elementos radioactivos se transforman a sí mismos al emitir una partícula de alta energía consistente en dos protones y dos neutrones [es decir, un núcleo de Helio ó partícula "alfa"], un proceso conocido como “decaimiento alfa”. Otros elementos radioactivos decaen cuando un neutrón de su núcleo se rompe produciendo un protón y un electrón. El protón permanece en el núcleo, y el electrón es emitido [expulsado fuera del núcleo] a muy altas velocidades -proceso conocido como “decaimiento beta”.

    Datación de un fósil por el C14

    El cálculo de la pérdida de C14 en los organismos muertos se utiliza para datar a los fósiles. Un Fósil, es cualquier evidencia directa de un organismo con más de 10.000 años de antigüedad..
    Un fósil puede consistir en una estructura original, por ejemplo un hueso, en el que las partes porosas han sido rellenadas con minerales, como carbonato de calcio o sílice, depositados por aguas subterráneas.

    una sustancia , como la madera, cuyas moléculas han sido reemplazadas por materia mineral.
    Los moldes naturales formados tras la disolución por las aguas subterráneas de las partes duras de algunos organismos ; las cavidades resultantes se rellenan más tarde de sedimentos endurecidos que forman réplicas del original.

    Otros tipos incluyen
    huellas,
    restos intactos conservados en terrenos congelados, en lagos asfálticos y en turberas,
    insectos atrapados en la resina endurecida de antiguas coníferas —en la actualidad se denomina ámbar.

    excrementos fosilizados conocidos como coprolitos, que suelen contener escamas de peces y otras partes duras de animales devorados.
    Los fósiles suministran un registro del cambio evolutivo a lo largo de 3.000 millones de años en la escala geológica del tiempo.

    Aunque los organismos multicelulares han podido ser abundantes en los mares que existían en el precámbrico —hace 4.600 millones de años— eran exclusivamente criaturas con cuerpos blandos, incapaces de crear fósiles. Por lo tanto, la vida precámbrica apenas ha dejado rastro.
    El registro fósil se enriqueció mucho más cuando aparecieron las cubiertas duras y los cuerpos con esqueleto al comienzo de la era paleozoica, hace 570 millones de años. Los geólogos del siglo XIX utilizaron esta riqueza fósil para establecer una cronología de los últimos 500 millones de años.

    En cuanto los organismos vegetales o animales mueren, cesa el intercambio con la atmósfera y cesa el reemplazo de carbono de sus tejidos. Desde ese momento el porcentaje de C14 de la materia orgánica muerta comienza a disminuir, ya que se transmuta en N14 y no es reemplazado.

    La masa de C14 de cualquier fósil disminuye a un ritmo exponencial que es conocido. Se sabe que a los 5730 años de la muerte de un ser vivo la cantidad de C14 en sus restos fósiles se ha reducido a la mitad y que a los 57300 años es de tan solo el 0,01% del que tenía cuando estaba vivo.

    Sabiendo la diferencia entre la proporción de C14 que debería contener un fósil si aún estuviese vivo (semejante a la de la atmósfera en el momento en que murió) y la que realmente contiene, se puede conocer la fecha de su muerte de forma bastante exacta.
    Para medir la cantidad de carbono 14 restante en un fósil, los científicos incineran un fragmento pequeño para convertirlo en gas de dióxido de carbono. Se utilizan contadores de radiación para detectar los electrones emitidos por el decaimiento de carbono 14 en nitrógeno. La cantidad de carbono 14 se compara con la de carbono 12, forma estable del carbono, para determinar la cantidad de radiocarbono que se ha desintegrado y así datar el fósil.
    Una fórmula para calcular la edad de una muestra (su antigüedad) es: (Ver a continuación la Desintegración Radiactiva)

    t = [Ln(Nf/No)/(-0,693)]. t1/2

    donde Ln es el logaritmo neperiano, Nf/No es el porcentaje de carbono-14 en la muestra en relación con la cantidad en el tejido vivo, y t1/2 es el “período” del C14 (5730 años, es decir, el periodo de desintegración a la mitad del C14).
    Nf = C14 final del fósil, No= C14 original del tejido vivo

    Así pues, si usted tuviera un fósil con un 10% de C14 en relación con una muestra viva, entonces el fósil tendría una antigüedad de:

    t = [Ln(0,10)/(-0,693)]. 5730 años
    t = [(-2,303)/(-0,693)]. 5730 años
    t = [3,323] . 5730 años
    t = 19.040 años
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  2. pauloarieu
    may 19, 2009 @ 09:50:07

    Datación radiométrica en ruina

    El domo de lava en el Monte St Helens descubre los mitos de
    by Keith SwensonFebruary 25, 2008

    La datación por radioisótopo es aceptada por profesionales, científicos y público en general. Para la mayoría de las personas, es la mejor ‘prueba’ para demostrar que la Tierra tiene millones de años. Pero ¿realmente es confiable el método? El domo de lava del Monte St. Helens provee una buena oportunidad para poner a prueba este método radioactivo.

    Figura 1.
    Un nuevo domo de lava
    En agosto de 1993, subí junto con el Dr. Steven Austin y otras personas del Instituto de Investigaciones Creacionistas (ICR), para observar el domo de lava del Monte St. Helens (en Washington, EE.UU.). Fue una de esas experiencias que valen la pena ¡sudar hasta la última gota! El domo, que aparece en la figura 1, se ve como una pequeña colina de apenas 1.1 km de largo, y 350 m de alto. Se localiza directamente arriba de la abertura volcánica al extremo sur del enorme cráter con forma de herradura, formado por la erupción espectacular del 18 de mayo de 1980.1 Desde el cráter, el domo parece como un enorme montón humeante de bloques oscuros arrumbados. Está hecho de dacita, una roca volcánica finamente granulada, salpicada con grandes cristales visibles, parecidos como los pedacitos de fruta cortados, en un pan de frutas.
    Actualmente, este domo de lava en el Monte St. Helens es el tercero en formarse desde la erupción de 1980, los dos primeros siendo arrasados por las subsecuentes erupciones.
    Este domo empezó a crecer después de la última erupción explosiva del volcán, en octubre de 1980. Durante las 17 erupciones conocidas como las constructoras del domo, producidas desde el 18 de octubre de 1980 al 26 de octubre de 1986, una pasta espesa de lava parecida a la consitencia de pasta de dientes, fluyó por la abertura volcánica.1
    La lava de dacita es demasiado espesa para fluir lejos, por lo que se amontona alrededor de la abertura formando una pequeña colina en el domo, la que bloquea el orificio del volcán.
    Como funciona verdaderamente la ‘datación’ radioactiva
    ¿Por qué el domo de lava provee una oportunidad para probar la exactitud de la datación por radioisótopo? Existen dos razones. Primero, este método es el que se usa para el material ígneo (rocas fundidas). La Dacita cae en esta definición. Los fósiles conteniendo roca sedimentaria, no pueden ser directamente datados radioisotópicamente. Segundo, y lo más importante, sabemos cuando se formó esa lava. Esta es una de las raras instancias en las que la pregunta ‘¿Estuviste allí?’ puede ser respondida, ‘Sí,¡allí estuvimos!’
    El método usado por el Dr. Austin en el material del Mt. St. Helens fue el de potasio-argón, comúnmente utilizado en el campo de la geología. Está basado en el hecho que el potasio-40 (un isótopo o ‘variedad’ del elemento potasio) ‘decae’ espontáneamente a argón-40 (un isótopo del elemento argón).2 Este proceso se lleva a cabo lentamente en una relación conocida, teniendo una vida media para el potasio 40 de 1.3 mil de millones de años.1 En otras palabras, 1 g de potasio 40 debe, en 1.3 miles de millones de años, decaer teóricamente a un punto en que sólo se encuentre 0.5 g.
    Contrario a lo que generalmente se cree, no se trata solamente de medir la cantidad de potasio 40 y argón 40 en una muestra de roca volcánica de edad desconocida, y calcular la fecha. Desafortunadamente, antes de hacer esto, tenemos que conocer la historia de la roca. Por ejemplo, tenemos que conocer que cantidad de material ‘hijo’ estaba presente en la roca cuando fue formada. En la mayoría de los casos, nosotros no lo sabemos debido a que no estuvimos allí para medirlo, por lo que tenemos que hacer uso de suposiciones. Usualmente se presupone que inicialmente no había argón. También tenemos que conocer si el potasio 40, ó el argón 40 se había introducido, ó escapado de la roca desde que se formó. Otra vez, no podemos saberlo, por lo que tenemos que inventar suposiciones. Generalmente se estima con la suposición de que es un sistema cerrado, que no pudo escapar ninguna cantidad. Es hasta después de hacer una serie de suposiciones, que podemos calcular la ‘edad’ de la roca; y cuando esto se hace, la ‘edad’ de la mayoría de las rocas es usualmente de millones de años. La lava del domo del monte St. Helens nos da la oportunidad de confirmar todas estas suposiciones, porque sabemos que fue formado hace sólo unos pocos años, entre 1980 y 1986.
    La prueba de datación
    En Junio de 1992, el Dr Austin recolectó un bloque de 7 kg de dacita de lo alto de la colina del domo. Una porción de esta muestra fue quebrada y molida hasta ser polvo fino. Otra muestra fue desquebrajada, y los varios cristales de minerales fueron cuidadosamente separados.3 El polvo de la ‘roca entera’, y concentrados de cuatro minerales, se sometieron a análisis de potasio-argón en los laboratorios Geochron de Cambridge, MA, un laboratorio profesional de alta calidad en dataciones por radioisótopo. La única información dada al laboratorio fue que las muestras provenían de dacita y que se debería esperar un contenido bajo de argón. No fue dicho al laboratorio que esos especímenes provenían de la lava del domo del Mt. St. Helens y que tenía solo 10 años de edad.
    Muestra
    Edad / millones de años
    1. Roca completa
    0.35 ± 0.05
    2. Feldespato,etc.
    0.34 ± 0.06
    3. Amphibole, etc.
    0.9 ± 0.2
    4. Piroxeno, etc.
    1.7 ± 0.3
    5. Piroxeno
    2.8 ± 0.6
    Figura 2. ‘Edades’ dadas por el potasio-argón de la muestra de polvo de roca, y de las muestras de los concentrados de minerales de la lava de domo del Monte St Helens (de Austin1).
    Los resultados de este análisis se muestran en la figura 2. ¿Qué podemos ver en ella? Primero, que los resultados están mal. Un resultado correcto debería haber sido ‘cero argón’ indicando que la muestra era demasiado joven para este tipo de análisis. En lugar de eso, los resultados variaron entre ¡340,000 y 2.8 millones de años! ¿Por qué? Obviamente las suposiciones estuvieron erróneas, y esto invalida el método de datación. Probablemente algo de argón 40 fue incorporado inicialmente en la roca, dando una apariencia de mucha antigüedad. Observe también que los resultados de las diferentes muestras de la misma muestra de roca, difieren entre ellas.
    Está claro que la datación con radioisótopos no es el ‘estándar de oro’ de los métodos de datación, o una ‘prueba’ para millones de años de la historia de la Tierra. Cuando el método es probado en rocas de edad conocida, éste falla miserablemente. La lava del domo del Monte St. Helens ¡no tiene millones de años! Al tiempo del análisis sólo tenía 10 años de edad. En este caso, nosotros estuvimos allí, de esto ¡estamos seguros! ¿Cómo entonces podemos aceptar resultados por métodos radiométricos sobre rocas de edades desconocidas? Esto reta a aquellos que ponen su fe en dataciones por radioisótopo, especialmente cuando contradice la clara observación cronológica de la Palabra de Dios.
    Referencias
    Austin, S.A., Exceso de Argón en concentrados de minerales de dacita ‘fresca’ de la lava del domo del volcán del Mt St Helens. Revista CEN Tech J. 10(3):335-343, 1996. Regresar al texto.
    Potasio 40 también decae en calcio 40, así como en argón 40. Esto se puede permitir debido a que se conoce la relación Ar/Ca. Regresar al texto.
    Ref. 1, p. 338. Regresar al texto.
    Contestando las críticas
    Lógicamente, los devastadores resultados del Dr. Steven Austin sobre datación con radioisótopos en lava del domo del Mt. St. Helens, publicados en el artículo anterior, han sido criticados por aquellos que se aferran a la idea de una historia de la Tierra de millones de años. Una de las críticas es el decir que el Dr. Austin ‘no es un experto en el campo’, lo cual es erróneo. El Dr. Austin tiene mucha experiencia y diseña cuidadosamente sus investigaciones para evitar posibles objeciones y críticas, cualquier científico que leyera sus investigaciones estaría de acuerdo con esto último.
    Otra crítica dice que el Dr. Austin no debería haber mandado muestras jóvenes al laboratorio de datación por la posibilidad de que el margen de error se extienda a ser más amplio. Basándose en este razonamiento, entonces el método no puede ser usado con ninguna roca debido a que ¿cómo sabemos si es una muestra joven o no? De cualquier forma, el error analítico es reportado por el laboratorio (ver los valores ± en la figura 2), y en cada caso, el error es mucho menor a la edad supuesta para la muestra.
    Algunos han argumentado que el magma (la lava subterránea) tuvo que haberse contaminado con pedazos de roca antigua conforme se movía a través de la corteza terrestre. Ellos dicen que estos pedazos de roca antigua (xenolítica) contaminaron la muestra produciendo una datación muy antigua. Esta crítica no tiene fundamento porque el Dr. Austin fue particularmente cuidadoso para identificar xenolitos y asegurar que no fueran incluidos en las muestras.1
    Desde luego, siempre existirá la posibilidad de reclamar que hubo presencia de xenolitos que el Dr. Austin no vio. No sería la primera vez que este tipo de argumento es usado. Dalrymple, por ejemplo, describe el caso en que la fecha estaba equivocada, no obstante no se observaban xenolitos bajo el microscopio. Él sugirió que el exceso de argón se debía a xenolitos presentes distribuidos en la muestra en una forma que no eran perceptibles por el microscopio.2
    Otros han reclamado que la muestra de dacita del Dr. Austin da fechas antiguas, porque estaba contaminada por cristales de feldespato. Dicen que él debería haber sabido que eran antiguas porque los cristales eran grandes y estaban zonificadas. No obstante, los resultados del Dr. Austin (figura 2) muestran que las fechas equivocadas no se enfocan a ningún mineral en particular. La idea que la edad de un mineral puede ser anticipado debido a su tamaño, forma, o color, es incorrecta. Dalrymple halló, por ejemplo, que las edades erróneas en sus muestras no tenían relación al tamaño de los cristales, o a cualquier otra característica observable del cristal.2
    Otra crítica dice que el Dr. Austin debería haber datado exclusivamente los cristales volcánicos de sus muestras, porque el vidrio podría haberse solidificado cuando la lava del domo se formó. No obstante, Dalrymple halló que aún el vidrio volcánico puede dar fechas equivocadas, y racionalizó que puede ser contaminada por argón de material rocoso antiguo.
    Todas estas objeciones vinieron a racionalizarse después del análisis y no minimizan la devastadora consecuencia del trabajo de datación por radio-isotopía del Dr. Austin. El método esta lleno de problemas, y no da resultados confiables. John Woodmorappe ha mostrado que la racionalización después del análisis es comúnmente usado para ‘interpretar’ los resultados de las dataciones radioactivas.3
    Referencias
    Austin, S.A., Exceso de Argón en concentrados de minerales de dacita ‘fresca’ de la lava del domo del volcán del Mt St Helens. Revista CEN Tech J. 10(3):335-343, 1996. Regresar al texto.
    Dalrymple, G.B., 1969. 40Ar/36Ar analysis of historic lava flows. Earth and Planetary Science Letters (Análisis de flujos de lava históricos. Cartas de las ciencias terrestres y planetarias), 6:47-55. Regresar al texto.
    Woodmorappe, J., The mythology of Modern Dating Methods (La mitología de los métodos de datación modernos), ICR, El Cajon, California 1999. Regresar al texto.
    Más y más fechas equivocadas…
    ¿Es éste el único ejemplo donde los métodos con isótopos han fallado dando fechas incorrectas a rocas de conocida edad? ¡Ciertamente no! Dalrymple1, uno de los nombres más reconocidos en datación radioactiva (y que se auto-proclamó en un estado entre ateo y agnóstico), enlista un número de casos de flujos históricos de lava que han sido fechadas equivocadamente por potasio-argón. (Figura 3). Existen más ejemplos de fechas obviamente equivocadas. Sólo ha sido recientemente que la revista Creation reportó que se obtuvieron fechas de hasta 3.5 millones de años en flujos de lava que fueron erupcionados en Nueva Zelanda de 1949 a 1975.2
    Flujos de lava histórica ‘Edades’ de potasio-argón (en millones de años)
    Basalto de Hualalai (Hawaii, AD 1800–1801) 1.6 ± 0.16
    1.41 ± 0.08
    > (2 muestras)
    Basalto del Monte Etna (Sicilia, 122 BC) 0.25 ± 0.08
    Basalto del Monte Etna (Sicilia 1792 AD) 0.35 ± 0.08
    Plagioclase del Monte Lassen (California, AD 1915) 0.11 ± 0.3
    Basalto del Crater Sunset (Arizona, AD 1064–1065) 0.27 ± 0.09
    0.25 ± 0.15
    >(2 muestras)
    Figura 3. Edades dadas por el método potasio-argón para los flujos de lava histrórica (de Dalrymlple1)
    Otro ejemplo sobrio es el Gran Cañón de Arizona. Una de estas capas es la del Basalto Cárdenas, una roca ígnea que se puede datar por la tecnología del radioisótopo. Cuando se utilizó el método rubidio-estroncio, el Basalto Cárdenas, rindió una ‘edad’ de 1.07 mil millones de años. Muchos geólogos consideran esta fecha como ‘aceptable’ ya que está de acuerdo con la cronología evolucionista.3 Sin embargo, sabemos que no puede ser cierta porque está en conflicto con la cronología Bíblica.
    Las cosas cambian cuando el mismo método de rubidio-estroncio se utiliza para fechar la lava de los volcanes en la orilla norte del Gran Cañón. Sabemos que estos volcanes son de las rocas más jóvenes del cañón porque han desparramado lava dentro del cañón aún después de que había sido erosionado. Los geólogos en general están de acuerdo en que estos volcanes erupcionaron ‘sólo’ hace miles de años. ¿Su edad? 1.34 mil millones de años.4 Si creeríamos en este método de datación, ¡la capa superior del cañón sería más antigua que la inferior! Claro está que los geólogos no creen en los resultados porque no está de acuerdo con lo que creed de la edad correcta. Tampoco estamos de acuerdo con los resultados. Esta edad tan obviamente en conflicto muestra elocuentemente de los problemas graves inherentes en la datación con el radioisótopo. También saca a la luz de cómo las diferentes dataciones son aceptadas o rechazadas por la comunidad geológica.
    Referencias
    Dalrymple, G.B., 1969. 40Ar/36Ar analysis of historic lava flows. Earth and Planetary Science Letters (Análisis de flujos de lava históricos. Cartas de las ciencias terrestres y planetarias), 6:47-55. Regresar al texto.
    Snelling, A., Radioactive ‘dating’ failure: Recent New Zealand lava flows yield ‘ages’ of millions of years (Fracaso de la datación radioactiva: flujos recientes de lava en Nueva Zelanda muestran ‘edades’ de millones de años), revista Creation 22(1):18-21, 2000. Regresar al texto.
    Austin, S.A.,(edit),1994. Grand Canyon: Monument to Catastrophe (El Gran Cañón: monumento a la Catástrofe), Institute for Creation Research (Instituto para las Investigaciones Creacionistas), Santee, CA, pp 111-131. Regresar al texto.
    Austin, Ref. 3. Regresar al texto.

    http://www.answersingenesis.org/sp/articles/cm/v23/n3/radiodating

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