El argumento de la complejidad irreducible


El argumento de la complejidad irreducible

Cuando aplicamos los principios generales de detección de complejidad específica a criaturas vivas, encontramos razonable el inferir la presencia de un diseño inteligente. El sentido común demanda un Diseñador. Tomemos, por ejemplo, el flagelo de la bacteria E-coli. El flagelo bacteriano E-coli es lo que propulsa a la bacteria E-coli a través de su mundo microscópico. Consta de cerca de 40 partes diferentes de proteínas (que llegan a enfocarse cuando son aumentadas 50.000 veces usando los micrográficos electrónicos), incluyendo un estator, rotor, palier, juntura universal, y hélice. No fue simplemente por conveniencia el que les hayamos dado a esas partes esos nombres específicos – esa es verdaderamente su función. El flagelo bacteriano ¡es un motor fuera de borda microscópico! Estos motores fuera de borda microscópicos son absolutamente asombrosos – una maravilla de la ingeniería. Pueden girar a una velocidad increíble de 100.000 rpm. Sin embargo, pueden detenerse sobre una moneda de diez centavos microscópica. De hecho, ¡les toma sólo un cuarto de revolución para detenerse, cambiar de dirección y comenzar a girar a 100.000 rpm en la dirección contraria! El motor flagelar se enfría con agua, y viene conectado a vías de transducción de señales (mecanismo sensorial), ¡de manera que recibe retroalimentación de su medio ambiente! (“Unlocking the Mystery of Life,” documental de Illustra Media, 2002.)

El punto es, si usted mira el estator, rotor, palier, junta universal, o hélice de cualquier vehículo, máquina, juguete o modelo, usted los reconocería como el producto de una fuente inteligente. Nadie esperaría que un motor fuera de borda, mucho menos uno tan increíble, fuera el producto de ensamblaje al azar de sus partes. Eso es absurdo. Los motores fuera de borda son el producto de un diseño inteligente. (Michael Behe, “Darwin’s Black Box”, 1996.)

El término “Complejidad Irreducible” fue usado por primera vez por Michael Behe al describir las máquinas moleculares. Cada parte mecánica es absolutamente necesaria para que el todo funcione. Debido a esto, no existe ninguna explicación naturalista, gradual o evolucionista para la existencia de un flagelo bacteriano. No sólo el sentido común demanda un Diseñador, no existe ninguna explicación naturalista plausible para desechar la necesidad de un Diseñador.

El flagelo bacteriano es sólo uno entre muchos miles de intrincadas máquinas moleculares bien diseñadas. El biólogo molecular Michael Denton, escribió: “Aunque las más minúsculas células bacterianas son increíblemente pequeñas, pesando menos de 10-12 gramos, cada una es de hecho, una auténtica fábrica micro-miniaturizada, conteniendo miles de piezas exquisitamente diseñadas de intrincada maquinaria molecular, constituida en su totalidad por cien mil millones de átomos, mucho más complicada que ninguna maquinaria construida por el hombre y absolutamente sin paralelo en el mundo inanimado.” (Michael Denton, “Evolution: A Theory in Crisis,” 1986, p. 250.) [0]

Vemos como considera el Satblishment cientifico esta teoria:

Los científicos consideran a la Teoría del Diseño inteligente, como una falacia. Uno de los argumentos más potentes de las teorías creacionistas, que intentan rebatir la Teoría Sintética de la Evolución, es la falacia de la complejidad irreducible. El concepto fue acuñado por el bioquímico Michael Behe, y es un argumento de fuerza, pues sostiene que hay en la naturaleza sistemas irreducibles en los cuales existen “una serie de bien planeadas interacciones, que permiten el funcionamiento básico, así que al ser eliminadas ciertas partes del sistema, éste cesa efectivamente de funcionar”.

La complejidad irreducible (IC según sus siglas en inglés) es un argumento desarrollado por el bioquímico Michael Behe para apoyar el diseño inteligente. Defiende que la organización de ciertos sistemás bioquímicos no sería explicable por una evolución gradual o por partes que sería incompatible con su funcionamiento; de ahí se deduciría que no se habrían podido formar por los mecanismos propuestos desde Charles Darwin. El argumento de la complejidad irreductible da una cierta interpretación de estos cambios, para explicar que el origen de la complejidad y el orden en la naturaleza serían la obra deliberada de un agente inteligente. Este argumento es una de las dos partes para explicar la teoría del diseño inteligente, la otra es la complejidad específica.

Michael Behe, un bioquímico, que actualmente enseña en la Universidad de Lehigh, acuñó un término para describir el fenómeno de diseño inherente en máquinas moleculares tales como el motor flagelar bacteriano — “Complejidad Irreducible” — un sólo sistema compuesto de varias partes interrelacionadas, bien ajustadas que contribuyen a la función básica, en donde la remoción de cualquiera de las partes hace que el sistema, de hecho, cese de funcionar. [1]

Como un motor mecánico, cada parte del motor flagelar es absolutamente necesaria para que el todo funcione. Por lo tanto, no pude deducir lógicamente ninguna explicación evolucionista, naturalista, gradual para la existencia de un flagelo bacteriano. Además, nadie esperaría que un motor fuera de borda, ya sea mecánico o biológico, fuera el producto del ensamblaje al azar de sus partes. ¡Los motores fuera de borda son diseñados y construidos!

Por supuesto, yo sólo escogí un ejemplo. El flagelo bacteriano es sólo uno entre muchos miles de intrincadas máquinas moleculares bien diseñadas. Adicionalmente, tome estos mismos principios de diseño y “complejidad irreducible” y aplíquelos a maravillas tales como el ojo humano, el oído, el corazón, los pulmones, y el cerebro. Seriamente, ¿cómo podemos explicar lógicamente el desarrollo gradual y al azar de estos complejos sistemas?

¿Qué hay del corazón humano? Es una milagrosa bomba hidráulica eficiente y durable que ningún ingeniero podría producir…

¿Qué hay del cerebro humano? Es un verdadero sistema de computación, mil veces más veloz que una supercomputadora Cray y con más conexiones que todas las computadoras, sistemas telefónicos y aparatos electrónicos de todo el planeta…[2]

Contrariamente a los argumentos de los promotores del diseño inteligente, el consenso de la comunidad científica es que la complejidad irreductible no es ciencia sino creacionismo.

En sí, el argumento se basa en una interpretación parcial del darwinismo, específica del movimiento del diseño inteligente, que niega la existencia en la evolución de factores direccionales distintos de la adaptación, como las constricciones estructurales o las que afectan a los mecanismos de desarrollo, y que frecuentemente en la evolución una estructura cambia de función, lo que ocurre por pasos a través de estadios de doble función.

Aunque estas ideas casi nunca son aceptadas por la comunidad científica tienen aun así ciertas aplicaciones a las ciencias y muestran lo que para el pensamiento tradicional es el casi perfecto funcionamiento del cuerpo humano.

El mismo Darwin parecía “invitar” al uso de este argumento, al escribir en El origen de las especies la siguiente y breve frase: “Si se demostrase que un órgano complejo existe sin haber pasado por numerosas, sucesivas y ligeras modificaciones, mi teoría quedaría totalmente demolida”. Sus detractores vieron en esto un clavo ardiendo al que aferrarse, y llevan en ello unos 150 años. La frase continuaba: “Pero no puedo encontrar ningún caso semejante”. Por lo visto los creacionistas han encontrado muchos: flagelos, ojo y oído humanos, y muchos más.

Parece increíble que aún se le estén dando vueltas a lo mismo que Darwin ya solucionó en 1859. Parece increíble que en las conferencias de “Lo que Darwin no sabía” que se están dando actualmente (año 2008) se vuelva a apelar una y otra vez a la complejidad irreducible de cosas como el ojo humano. Y parece increíble, sobre todo, porque no son posibles puntos críticos a la teoría que se hayan encontrado 50 ó 100 años después de Darwin, sino que son puntos aclarados por el mismo Darwin desde el principio.

Vayamos a El origen de las especies, 1859. Sección VII: Objeciones a la teoría de la selección natural. Apartado 4º: Órganos de perfección y complicación extremas. Comienza así: “Parece totalmente absurdo, lo confieso espontáneamente, suponer que el ojo con todas sus inimitables disposiciones [...] pudo haberse formado por selección natural”. Los creacionistas no leen más allá, pero deberían: las siguientes tres páginas se dedican a argumentar por qué esa supuesta “complejidad irreducible” es solo una impresión.

Darwin desmonta por completo y por anticipado todas las pretensiones creencias de los falaces amantes de que apoyan el argumento de la complejidad irreducible. Nervios sensibles a la luz, células pigmentarias que se agrupan, cubiertas cristalinas de protección (evolucionan al enfoque), etcétera. Pasos sutiles y progresivos que sí llevan a sistemas extremadamente complejos y perfeccionados.

¿Para qué debates de televisión? ¿para qué páginas web anti-creacionistas? ¿para qué blogs intentando desmontar falacias? ¿para qué tantas y tantas letras inútiles? El 99% La inmensa mayoría de los argumentos del Diseño Inteligente fueron ya minuciosa y pacientemente revisados y desmontados por Darwin durante los 22 años previos a la publicación de El origen de las especies. Bastaría con No estaría de más que alguien le echase un vistazo a este libro de vez en cuando.

Michael Behe, creador del concepto, define un sistema irreducible como un “un sistema individual compuesto de varias partes bien coordinadas que interaccionan para desempeñar la función básica de este, de modo que si se eliminara cualquiera de esas partes dejaría de funcionar por completo”. – Darwin’s Black Box -. En otras palabras, es el nivel más sencillo en el que puede funcionar ese sistema. El argumento busca demostrar que los seres vivos debieron de haber sido manipulados a lo largo de su evolución para que su funcionamiento fuese el correcto, apoyándose en que desde una bacteria hasta un ser humano tienen partes en su organismo cuya eliminación evita que éste pueda funcionar. El ejemplo primordial de este argumento es el del flagelo bacteriano y el cómo, al ser éste una de las estructuras más simples, muestra ciertos indicios de ser parte de un diseño inteligente ya que la estructura química de este depende exclusivamente de cada uno de los enlaces en su estructura molecular. Aunque fue este el más importante de todos los ejemplos, más tarde estas ideas serían refutadas al demostrarse que el flagelo podía funcionar sin tener partes de su estructura química. Los otros ejemplos con los cuales se trataron de demostrar estas ideas fueron el funcionamiento de nuestro ojo y la coagulación de la sangre.[3]

El concepto de Behe se desarrolló alrededor de 1992, en los primeros días de la Estrategia Wedge. Sus ideas fueron presentadas en junio de 1993, y fueron plasmadas en el libro de nivel escolar “Of Pandas and People”, donde se revisó exclusivamente el capítulo 6, que hablaba de la coagulación y el origen de las proteínas.

La primer vez que usó el término complejidad irreductible fue en su libro de 1996  “La Caja Negra de Darwin”, para referirse a ciertos complejos bioquímicos de las células. Él explica que la ciencia no puede explicar el desarrollo de algunos sistemás de complejidad irreducible”. Behe le da el crédito de dicha idea al filósofo William Paley, y sugiere que de ciertos de sus conceptos a sistemás biológicos es completamente original.

En 2001 Behe escribió “existe cierta asimetría entre mi actual definición de complejidad irreductible y el objetivo de la Selección natural. Espero reparar este problema en el futuro“.

Fisiología

1.Coagulación

El sistema de coagulación en los vertebrados es un complejo sistema biológico, que es aparentemente una muestra de compejidad irreducible. Sin embargo, la comunidad científica argumenta con evidencias el segundo principio de la evolución: “cualquier sistema no necesariamente necesita tener la misma función que el sistema ancestral del cual evolucionó”, por ejemplo las aletas de los delfines tienen una función distinta a las patas de los mamíferos terrestres. Otro ejemplo es la complejidad del flagelo bacteriano, cuya estructura es muy compleja, sin embargo las similitudes de las proteínas que lo componen con otros sistemas de excreción celular es increíblemente similar, la adecuación, organización paulatina de dichas estructuras fue confiriendo otras funciones distintas a través de muchas generaciones, de un lento refinamiento de las estructuras que le fue confiriendo ventajas en el medio donde vivía, lo que fue gracias al proceso de selección natural, dichas estructuras no aparecen completas y de un solo golpe como el creacionismo lo propone (diseño inteligente), este modelo explicativo fue propuesto en el 2003 por Nicholas J. Matzke, modelo que ha sido verificado y comprobado por procesos experimentales, mediante análisis de proteinas y ADN, lo que deja sin argumentos a Behe.

2. El ojo

El ojo es bien conocido por sus características que se pueden relacionar con la complejidad irreducible. Este es tan complejo que su explicación según las teorías de Darwin sería muy complicada ya que la coordinación de las moléculas para poder percibir la luz y hacer que el cerebro la interprete es un proceso que tiene una complejidad muy vasta. A ese respecto, Darwin escribió[4]

Parece absurdo de todo punto – lo confieso espontáneamente- suponer que el ojo, con todas sus inimitables disposiciones para acomodar el foco a diferentes distancias, para admitir cantidad variable de luz y para la corrección de las aberraciones esférica y cromática, pudo haberse formado por selección natural. La razón me dice que, si se pudiera demostrar que existen muchas gradaciones, desde un ojo sencillo e imperfecto a un ojo completo y perfecto, siendo cada grado útil al animal que lo posea; si además el ojo varía ligeramente y las variaciones son hereditarias, como ocurre ciertamente; y si estas variaciones son útiles a un animal en condiciones variables de la vida, entonces la dificultad de creer que un ojo perfecto y complejo pudo formarse por selección natural, aún cuando insuperable para nuestra imaginación, puede apenas considerarse real. El modo en el que un nervio se hace sensible a la luz apenas debería preocuparnos más que el propio hecho del surgimiento de la vida, pero puedo recalcar que varios motivos me hacen sospechar que cualquier nervio sensible puede volverse sensible a la luz, y asimismo a las grandes vibraciones del aire las cuales producen el sonido.

Argumentos que refutan la Teoría de Complejidad irreducible de Behe

1-Hace mucho que se sabe que sistemas complejos pueden evolucionar de sistemas más simples que tengan menos partes, y que hayan desempeñado funciones limitadas u otras funciones distintas de las actuales. En el ejemplo del flagelo de la bacteria, Behe ignora que hay cilios o flagelos en otros microorganismos que, a pesar de tener menos partes que el flagelo de la bacteria, funcionan aunque con una gama más limitada de funciones que el flagelo bacteriano. Si las partes del mecanismo bioquímico del flagelo de la bacteria no pueden existir separadas de éste, ¿cómo se explica que la estructura de ese flagelo se encuentre en un organelo de la yersinia pestis?¿cómo se explica que, para remate, no sea usado para locomoción sino como dispositivo para inyectar toxinas?¿cómo se explica que algunas proteínas que llevan a cabo reacciones bioquímicas en los túbulos del flagelo bacteriano puedan funcionar separadas de éste desempeñando otras funciones?. En el ejemplo del mecanismo bioquímico de coagulación de la sangre se sabe que sus proteinas son el resultado de la modificación evolutiva de las proteinas que desempeñaron funciones distintas de las actuales en el…sistema digestivo, ¿no se suponía que es imposible que ese mecanismo surgiera por modificaciones evolutivas de otro que desempeñara funciones distintas?.

2-Behe con su pretensión de que estos sistemas tuvieron que aparecer forzosamente de una sola vez y que es imposible que surgieran por la evolución, ya que eso implica un cambio al azar solamente, ignora la teoría de la evolución, ya que según los evolucionistas las modificaciones evolutivas son graduales y necesitan un gran espacio de tiempo para realizarse, no aparecen de una sola vez, y si bien las mutaciones genéticas son al azar no lo es la selección natural que permite propagar los cambios evolutivos que den ventajas reproductoras en función del ambiente, lo que hace que este mecanismo sea causal y que combinado con las mutaciones al azar engendre orden. Es increíble que Behe ignore los principios evolucionistas como la selección natural, que es la lógica de esa teoría, y el principio de preadaptación que es conocido desde los días de Darwin, ya que este principio explica cosas tan banales como la preadaptación de los huesos de un cuadrúpedo terrestre que se convirtieron en aletas de una ballena; o que las aletas cortas y duras de un cierto pez con saco aéreo estaban preadaptadas para ser las patas de un futuro anfibio; etc. Lo mismo, mutatis mutandis, ocurre con las estructuras bioquímicas con partes preadaptadas para evolucionar en otras estructuras más complejas. Si Behe no entiende o no conoce bien la evolución, ¿cómo se atreve a criticar aquello de lo que no tiene ni idea?.

3-en las argumentaciones de Behe vemos varias falacias, he aquí algunas de ellas:

a-falacia de bifurcación: o bien el azar creo la maravilla del flagelo celular o fue un diseñador inteligente. Es imposible que fuera el azar, luego…(se le olvida la tercera opción de la evolución o combinación de azar y selección natural=orden).

b-falacia de razonamiento en círculo: la existencia de la complejidad de las estructuras bioquímicas solo puede ser explicada por la hipótesis de un Diseñador inteligente. Y sabemos que la hipótesis del diseñador es cierta…por la existencia de la complejidad de las estructuras bioquímicas (se le olvida que la verdad de una hipótesis se obtiene por predicciones de nuevos hechos que hayan sido verificadas).

c-falacia del argumento de la ignorancia: no hay pruebas de que la evolución haya formado los mecanismos subcelulares, luego eso es una prueba de que la evolución no existe a nivel subcelular (la ausencia de pruebas no es prueba de ausencia). No puede demostrarse que un diseñador no diseñara los complejos mecanismos bioquímicos, luego el diseñador los hizo.

d-falacia non sequitur: no me cabe en la cabeza como la evolución formó el flagelo celular, luego la evolución no lo hizo y tuvo que ser Dios. Como todavía no comprendemos ciertos detalles en los procesos subcelulares, luego jamás los comprenderemos y sólo Dios pudo haberlos diseñado.

e-falacia de inconsistencia lógica: la evolución no pudo formar los sistemas subcelulares complejos; pero, eso sí, si pudo formar los sistemas celulares, organismos, especies y ecosistemas más complejos aún (aunque parezca increíble, eso piensa Behe).

4-El diseño inteligente de Behe no es ciencia, sino pseudo ciencia, ya que viola sistemáticamente los siguientes criterios científicos:

a-falsabilidad: el diseño inteligente de Behe no es falsable, ya que no adelanta ninguna posible observación que pudiera refutar a su hipótesis. Luego es irrefutable=pseudociencia.

b-capacidad predictiva: no predice ningún hecho nuevo o inesperado que de confirmarse pueda verificar su hipótesis.

c-parsimonia de niveles: apela a niveles metafísicos, como el diseñador inteligente, que son innecesarios cuando basta con los niveles de realidad más próximos y verificables.

d-consistencia externa:el diseño inteligente es un creacionismo mal disimulado que no tiene compatibilidad con ninguna ciencia contigua, a diferencia de la evolución que es compatible con la geología evolucionista, la evolución estelar, etc.

e-confirmación empírica: carece de evidencias empíricas que le permitan competir con la teoría de la evolución y sus pruebas bioquímicas, genéticas, embriológicas, paleontológicas, etc.

f-consistencia meta científica: viola el postulado de la legalidad (todo obedece a leyes empíricas) y el postulado de Lucrecio (nada sale de la nada), ya que el diseñador inteligente, supuestamente, no obedece a ley alguna y de la nada hizo el mundo (sic); etc.

g. la Biología molecular prueba que existe una gran uniformidad en los componentes moleculares de los seres vivos. Tanto en las bacterias y otros microorganismos como en organismos superiores (vegetales y animales), la información está expresada como secuencias de nucleótidos, que se traducen en proteínas formadas por los mismos veinte aminoácidos.

Esta uniformidad de las estructuras moleculares revela la existencia de ancestros comunes para todos los organismos y la continuidad genética de estos.

Imaginemos el siguiente supuesto: una determinada población de una especie sufre una escisión de un número pequeño de sus componentes. Lo que en un principio era un patrimonio genético común (la mezcla hacía “homogéneo” ese patrimonio”) va a convertirse en el comienzo de un divergencia, ya que conel tiempo, la nueva población va acumulando cambio que la harán diferente de la primera. La divergencia guardará correlación con el tiempo de su separación. Podemos usar esta divergencia para averiguar el parentesco entre dos especies. Bien es cierto que no todo el ADN evoluciona a la misma velocidad: las secuencias no codificante lo hacen más deprisa. Por eso es importante elegir el ADN adecuado.

La electroforesis es un método para separar proteínas y genes.Las evidencias de evolución reveladas por la biología molecular son aún más concisas, ya que el grado de similitud entre secuencias de nucleótidos o de aminoácidos puede ser determinado con precisión. Por ejemplo, el citocromo c de humanos y chimpancés está formado por 104 aminoácidos, exactamente los mismos y en el mismo orden. El citocromo del mono Rhesus sólo difiere del de los humanos en un aminoácido de los 104; el del caballo en 11 aminoácidos; y el del atún en 21. El grado de similitud refleja la proximidad del ancestro común, lo cual permite reconstruir la filogenia de estos organismos.

La secuenciación de ADN ha demostrado que el chimpancé es nuestro pariente actual más cercano: su ADN difiere del nuestro en sólo un 2’5%.

Es posible que no haya otra teoría o concepto científico que esté tan sólidamente argumentado como lo está la evolución.

Galería de Sistemas de Complejidad Irreducible

Estos son ejemplos con sus explicaciones de sistemas de complejidad irreducible, desde la consideración de los promotores de esta teoría.

ATP

LA ADENOSIN TRIFOSFATO (ATP) SINTASA

“Es uno de las moléculas más complejas jamás descubiertas, casi seis veces más grande que la molécula de la hemoglobina sanguínea”.

Cuando el “conducto” gira, crea un poderoso movimiento interno en cada una de las tres secciones en espiral dentro de la cubierta. Este movimiento proporciona la energía para provocar cambios químicos. En un sitio se reúnen los “ingredientes” de ATP. En otro, se combinan para dar ATP y en un tercer lugar la rotación proporciona ya listo el ATP formado, y libera la molécula de sintasa para ser utilizada en otro lugar de la célula.

EL OÍDO

EL OÍDO

El aire que vibra en el interior de ambos oídos de una persona viaja rápidamente hacia el oído medio. El tambor, de 0,3 pulgadas (7.6 milímetros) de diámetro, comienza a vibrar así mismo. Esta vibración es transferida a los tres huesos del oído medio, donde es convertida en una vibración mecánica que viaja hasta el oído interno. A continuación crea ondas en el interior de un fluido especial dentro de una estructura en forma de caracol denominada cóclea.

Dentro de la cóclea, se distinguen varios tonos de sonido. Hay muchas cuerdas de diferente grosor dentro de la cóclea, tal y como sucede en instrumentos musicales como el arpa. Los sonidos del amigo del hombre ejecutan literalmente su armonía en este arpa. Los sonidos de un “hola” comienzan con un tono bajo y luego se incrementan. Primero, se hacen vibrar las cuerdas más gruesas y luego las más finas. Finalmente, decenas de miles de estos objetos en forma de barritas transfieren sus vibraciones al nervio auditivo.

Entonces el sonido de un “hola” se transforma en señal eléctrica, que viaja rápidamente al cerebro  a través de los nervios auditivos. Este viaje por el interior de los nervios continua hasta alcanzar el centro del oído en el cerebro. Como resultado, en el cerebro de una persona, la mayoría de los trillones de neuronas se ocupan de evaluar la información auditiva y visual recogida.

EL FLAGELO BACTERIANO

EL FLAGELO BACTERIANO

El flagelo bacteriano es diferente de todos los demás sistemas orgánicos que producen movimiento. La célula no utiliza la energía disponible en forma de moléculas de ATP. En su lugar, dispone de una fuente especial de energía. Las bacterias utilizan la energía originada por el flujo de iones a través de sus membranas celulares externas. La estructura interior del motor es extremadamente compleja. Aproximadamente doscientas cuarenta proteínas distintas se unen para construir el flagelo. Cada una de ellas está cuidadosamente situada. Los científicos han determinado que estas proteínas conducen las señales para encender o apagar el motor, forman articulaciones a escala atómica para facilitar los movimientos  y activan otras proteínas que conectan el flagelo a la membrana celular. Los modelos para describir el trabajo que realiza el sistema son suficientes para describir la naturaleza complicada del sistema.

EL BACTERIÓFAGO

EL BACTERIÓFAGO

El mecanismo de inyección del bacteriófago es un ejemplo de una estructura accesoria compleja que permite a los virus la unión con la célula huésped. A) El virus se una a la célula huésped con la funda extendida. B) La funda se contrae, inyectando el ADN del bacteriófago en la célula huésped.

EL RIÑÓN

EL RIÑÓN

El riñón muestra claramente una complejidad irreducible. Si se perdiera cualquier componente del delicado sistema renal, el riñón no podría funcionar. Por ejemplo, los capilares del glomérulo tienen poros muy grandes que hacen a estos capilares cientos de veces más permeables de lo normal. Así, estos poros, fenestrados, posibilitan que el filtrado salga de la sangre. Si estos poros fenestrados desaparecieran, la filtración no podría tener lugar. Si fueran más grandes, a través de ellos escaparían las células sanguíneas y la plaquetas. Otro ejemplo de la complejidad irreducible del riñón es el vasto número de nefronas. Si tuviera menos, el riñón no podría filtrar sangre lo suficientemente rápido o lo suficientemente a menudo. Igualmente, si el riñón no estuviera altamente vascularizado, la reabsorción necesaria no podría ocurrir y la muerte sobrevendría rápidamente por una enorme pérdida de agua.

EL OJO

EL OJO

El ojo humano trabaja gracias a la cooperación de unos cuarenta componentes distintos. Si uno de estos componentes no estuviera presente, el ojo no serviría a su propósito. Cada uno de estas cuarenta partes tiene su propia estructura individual. Por ejemplo, la membrana de la retina, situada en el fondo del ojo, está hecha de once capas distintas. Una de estas capas es una red de vasos sanguíneos, tal y como puede verse al microscopio (véase el dibujo de arriba). Esta capa, que tiene la red de vasos sanguíneos más compleja del cuerpo, capta el oxígeno necesario para las células retínales que interpretan la luz. Cada una de las otras capas posee una función distinta. Los evolucionistas son incapaces de explicar el desarrollo de un órgano tan complejo.

LA CÉLULA

LA CÉLULA

Con todos sus sistemas operativos, de comunicación transporte y procesamiento, una célula no es menos compleja que cualquier ciudad.

LA COAGULACIÓN SANGUÍNEA

LA COAGULACIÓN SANGUÍNEA

Un sistema de este tipo no puede permitirse un margen de error. El éxito de este proceso de coagulación se debe al fino ajuste de la modulación y de la regulación de todas las digestiones parciales proteolíticas que tienen lugar. Demasiada actividad, o demasiado poca, sería igualmente nociva para el organismo. La regulación es una cuestión central en la cascada de coagulación. Torben Halkier (1992, 104)

CILIO

CILIO

Dibujo esquemático de una parte del cilio. La fuerza del brazo de proteína motora dineína, unida a un microtúbulo por la subfibra B de un microtúbulo vecino, provoca que las fibras se deslicen sobre las demás. La nexina, un proteína flexible de ligamiento, transforma el movimiento de deslizamiento en un movimiento de torsión.

«Ya que un diseño necesita de un diseñador, continuemos nuestra investigación del diseño en el mundo microscópico, considerando la molécula del ADN. La molécula misma del ADN – su “construcción” – es tan compleja que los bioquímicos de hoy, utilizando todo el conocimiento de la bioquímica, no pueden sintetizarla. Luego, ¿qué hay del componente “software”? El código genético incrustado en la molécula del ADN es un increíble sistema de almacenamiento y recuperación de información digital, corregidor de errores, redundante, superpuesto ¡con su propia convención de lenguaje inherente! La ciencia informática ha demostrado que tanto la convención de lenguaje, como este increíble sistema digital de almacenaje y recuperación de información, son el producto de un diseño inteligente. (Mark Eastman, M.D., Chuck Missler, “The Creator Beyond Time and Space,” 1996, pp. 83-102.)

Creer que la molécula del ADN pudiera ser producto del azar, es nadar contra la corriente de la ciencia empírica (conocimiento derivado de la observación y de la experimentación). Considere esto: Sin las “instrucciones de ensamblaje” (el código genético) inherentes a la molécula de ADN, no puede haber ninguna producción de proteína. Ningún ADN, ninguna proteína – es así de simple. ¡Aún así el ADN está constituido por proteínas! Entonces, ¿qué fue primero? ¿las proteínas, o el ADN? Es un acertijo como el del huevo y la gallina, sin una explicación naturalista.El agnóstico puede ignorar la evidencia de la existencia de Dios. Sin embargo, a la luz de los avances científicos en el mundo microscópico solamente, es difícil afirmar que tal evidencia no existe. El hombre se ha tropezado con evidencias fantásticas ¡a favor de la existencia de un Diseñador Inteligente/Dios creador! Y nosotros sólo hemos examinado unas cuantas…

Considere por un momento el cerebro humano. El cerebro humano calcula en “petaflops” (un cuatrillón de operaciones de coma flotante por segundo), contiene más conexiones eléctricas que todas las conexiones eléctricas de todos los aparatos eléctricos hechos hasta ahora en el planeta tierra, pesa aproximadamente 1,60 Kg., opera a 37 grados C., ¡y funciona con patatas!

Considere por otro momento el ojo humano. Es dramáticamente más complejo que las cámaras digitales de hoy. La retina del ojo contiene aproximadamente 137.000 células sensibles a la luz, y sus músculos de enfoque se “flexionan” un estimado de 100.000 veces diariamente.

¿Y qué hay del mosquito? ¿Sabía usted que los mosquitos baten sus alas 500 veces por segundo? ¿Qué hay de los calamares? ¿Sabía usted que ellos tienen un sistema de propulsión a chorro innato que es la envidia de los establecimientos militares del mundo? ¿Alguna vez ha estudiado una concha de caracol? ¿Cómo explica la metamorfosis de una oruga en una mariposa? ¿Sabía usted que los murciélagos procesan ecos superpuestos, llegando a sólo 2 millonésimas de segundo el uno del otro, y pueden distinguir entre objetos que están separados por sólo 0.3 mm? ¡Eso es tres veces más exacto que un sonar construido por humanos! La pregunta no es: “¿Existe Dios?” La pregunta es: “¿Quién es y qué espera de nosotros?”

La existencia de Dios tiene enormes implicaciones para cada uno de nosotros, y la prudencia nos recomendaría hacer una investigación completa de toda los datos disponibles antes de poner la eternidad al cuidado de cualquier sistema de creencias. Debemos preguntarnos: “¿Cómo sé que esto es cierto? ¿Cuál es la fuente de mi información? ¿Es mi fuente absolutamente confiable? y ¿Qué pasa si estoy equivocado?»[5]

Dios existe y ese es el gran presupuesto de la fe cristiana.

Sabía ud que hay un un grupo conocido como ‘asunists’, quienes han producido un manifiesto declarando por qué no creen que el sol existe:

  1. Una tribu nómada de hombres, mujeres y niños falleció como consecuencia de una insolación. Por eso el sol no existe.
  2. Investigadores inteligentes han indagado buscando el sol en las noches mas claras, y no encontraron evidencia de su existencia.
  3. Decidieron entrar en una habitación en completa oscuridad y estudiaron libros sobre el sol. Nuevamente no encontraron evidencia empírica.
  4. Dichas creencias fueron confirmadas al entrevistar a los miembros del Instituto Braille.
  5. Los millones de personas que testificaron que habían visto una bola brillante de fuego en el cielo son personas acientíficas y confirmados mentirosos.
  6. Los asunists continuan reuniendose en una habitación oscura y se dicen unos a otros que es inteligente creer que el sol no existe.

Absurdo,no?

Sin embargo,muchos así actuan con respecto a creer en Dios, negándose a ver lo evidenciable. Dios es el diseñador inteligente.

¿Cree ud. en Dios? si no es asi, lo invito a reflexionar; si ud. tiene dudas o no cree en él,puede dejarnos su inquietud y en breve procuraremos responderle.

Saludos cordiales.

Paulo Arieu

Notas:

0.http://www.allaboutphilosophy.org/spanish/agnostico.
1.Michael J. Behe, Darwin’s Black Box: The Biochemical Challenge to Evolution, Simon & Schuster, 1996, 39., citado en http://www.allaboutthejourney.org/spanish/complejidad-irreducible.htm
2.Eastman and Missler, The Creator Beyond Time and Space, 80. http://www.allaboutthejourney.org/spanish/complejidad-irreducible.htm
3Alonso, Luis (2008). «Disputas entorno al diseño inteligente. ¿Puede un evolucionista ser cristiano?». Investigación y ciencia (Febrero 2008). 0210136X, página 92., citado en Complejidad irreducible (Wikipedia)
4 Darwin, Charles (1859). On the Origin of Species. Londres: John Murray. páginas 186ff, Capítulo VI,citado en Complejidad irreducible (Wikipedia)
5 http://www.allaboutphilosophy.org/spanish/agnostico-2.htm

Fuentes Bibliograficas:

Más información

Bibliografía recomendada

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