EN POCAS PALABRAS, RICK WARREN APOYA EL MOVIMIENTO GAY!!

EN POCAS PALABRAS, RICK WARREN APOYA EL MOVIMIENTO GAY!!

Posted: 16 Apr 2009 07:51 PM PDT

Ya empieza a salir el Cobre!!

Pastor Rick Warren ha sido acusado de mentiroso por movimientos homosexuales
Martes 14 de Abril de 2009
(NoticiaCristiana.com)

Rick Warren, quien en repetidas ocasiones hablara públicamente, desde el púlpito de su iglesia o en actos políticos contra el matrimonio gay, ha sido ahora acusado de mentiroso por integrantes de colectivos LGBT al negar haber apoyado en ningún momento la Propuesta 8, que prohibía el matrimonio entre personas del mismo sexo en California.

El predicador, que fuera elegido por Barack Obama para pronunciar el discurso religioso durante la toma de posesión presidencial, urgió antes a su congregación a apoyar la propuesta 8 en un vídeo realizado dos semanas antes de las elecciones de noviembre.

En una entrevista realizada para el Larry King Live, la noche del miércoles pasado, Warren dijo: “En primer lugar, yo no soy antigay, tampoco soy un activista anti matrimonio gay. No lo he sido, no lo soy ni nunca lo seré”.“

Durante todo ese asunto de la Propuesta 8, yo nunca asistí a una reunión, nunca hice una declaración pública, y nunca, nunca di mi apoyo en los dos años que la Propuesta 8 estuvo avanzando”.

“La semana antes de las votaciones, alguien en mi iglesia me preguntó: ‘ Pastor Rick ¿qué es lo que opina al respecto? ‘ y yo le envíe una nota a los miembros de mi congregación con mis propias conclusiones. Yo realmente creo que el matrimonio es –así es como se ha definido, así es como se define- la unión entre un hombre y una mujer”.

“Y con tantas presiones, me hicieron decir, ya saben, algo que realmente no pienso. Y de pronto estaban todas esa cosas publicadas. Les escribí a mis amigos gays, los líderes que conozco, me disculpe con ellos. Eso nunca debió haberse publicado” continúa Warren en la entrevista.

En el video realizado justo antes de que la Propuesta 8 fuera aceptada, Warren declaraba: “Ahora déjenme ser claro al respecto: Nosotros apoyamos la Propuesta 8 y si usted cree lo que la Biblia dice del matrimonio, usted tiene que apoyar Propuesta 8. Yo jamás apoyaré a un candidato pero si se trata de una norma moral, tengo que ser claro”.

En el 2004, Warren envió una carta a su congregación en donde declaraba que el matrimonio gay era uno de los cinco asuntos no negociables antes de la elección presidencial.

“¿Cómo sé cuál es mi don espiritual?”

“¿Cómo sé cuál es mi don espiritual?”

No existe una fórmula mágica o examen espiritual que pueda decirnos exactamente cuáles son nuestros dones espirituales. El Espíritu Santo distribuye Sus dones de acuerdo a Su voluntad (1 Corintios 12:7-11) Al mismo tiempo, Dios no quiere que ignoremos la manera cómo Él desea que le sirvamos. El problema es que es muy fácil quedarnos atrapados en aquellos dones en los que buscamos servir a Dios solo en el área en la que sentimos que tenemos el don espiritual. Y no es así como funcionan los dones del Espíritu. Dios nos llama a servirle con obediencia. El nos equipará con cualquier don o dones que necesitemos para llevar a cabo la o las tareas a las que Él nos ha llamado.

La identificación de nuestros talentos espirituales puede llevarse a cabo de varias maneras. Las pruebas o análisis para detectarlos, aunque no son totalmente confiables, si pueden ayudarnos a entender dónde podrían estar nuestras dotes espirituales. La confirmación por parte de otros, también nos puede dar luz sobre nuestros talentos espirituales. Con frecuencia otras personas que ven nuestro servicio al Señor, pueden identificar el uso de nuestro don espiritual, que tal vez nosotros no hayamos identificado o reconocido. La oración también es importante. La persona que sabe exactamente cómo hemos sido dotados espiritualmente es El Dador mismo – el Espíritu Santo. Podemos pedirle a Dios que nos muestre en qué área nos ha capacitado para darle un mejor uso a nuestros dones espirituales para Su gloria.

Si, Dios llama a algunos a ser maestros y les da el don de la enseñanza. Dios llama a otros a ser siervos y los bendice con el don de servicio. Sin embargo, el conocer específicamente nuestro don espiritual, no nos exenta de servir a Dios en áreas fuera de nuestros dones. ¿Es beneficioso saber cuál es o son los dones espirituales con que Dios nos ha dotado? Desde luego que lo es. ¿Está mal que nos enfoquemos demasiado en los dones espirituales, al punto de perder otras oportunidades de servir a Dios? ¡Sí! Si nos dedicamos a ser utilizados por Dios, Él nos equipará con los dones espirituales que necesitemos.

Fuente: gotquestions.org

La razon

La razon

La razón acabará por tener razón.

D’Alembert

La razón humana es una gota de luz en un lago de tinieblas.

Commerson

La misma distancia que existe entre las cosas y su conocimiento, promedia entre la razón absoluta y la razón humana.

Cancio Mena

Despréndete de todas las impresiones de los sentidos y de la imaginación, y no te fíes sino de la razón.

Descartes

Lo más insufrible para el hombre razonable es lo que carece de razón.

Epicteto

¡Todos tienen razón, y qué pocos son los razonables!

Feuchtersleben

Si no escuchas a la razón, seguramente te golpeará en los nudillos.

Franklin

Somos todos tan limitados, que creemos siempre tener razón.

Goethe

El que quiera tener razón y habla solo, de seguro logrará su objeto.

Goethe

Se puede tomar por compañera la fantasía, pero se debe tener como guía la razón.

Johnson

Un hombre discreto ni se deja dirigir ni pretende gobernar a los demás; sólo quiere que la razón impere exclusivamente y siempre.

La Bruyère

No tenemos bastante fuerza para seguir todas las indicaciones de nuestra razón.

La Rochefoucauld

Quien al tocar ciertos puntos, o al profundizar ciertas materias, no pierde la razón, prueba que no la tiene.

Lessing

He temido siempre indagar a la razón, pero nunca a los hombres.

Mirabeau

La perfecta razón huye de toda extremidad.

Molière

La razón es como una olla de dos asa: se la puede coger por la derecha o por la izquierda.

Montaigne

¿Cómo vino la razón al mundo? De una manera racional, como debía ser: por virtud del azar.

Nietzsche

La razón nos gobierna mucho más imperiosamente que ningún dueño; porque, desobedeciendo al uno, somos desgraciados; desobedeciendo la otra, somos necios.

Pascal

La última etapa de la razón es reconocer que hay infinidad de cosas que la sobrepasan. Muy débil es, si no llega a comprender esto.

Pascal

Entre dos hombres iguales es fuerza, el que tiene más razón es el más fuerte.

Pitágoras

La razón es el conjunto de ideas preexistentes de que no podemos adquirir conciencia sino a medida que vamos distinguiendo las entidades hechas a su imagen. La razón es la facultad soberana del alma, la fuente de todoconocimiento, el principio determinativo de toda acción humana.

Platón

La razón no se sometería nunca, si no juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.

San Agustín

El hombre que escucha la razón está perdido. La razón esclaviza a todos los que no son bastante fuertes para dominarla.

Bernard Shaw

La razón puede resistir desastres, el Error no.

Rabindranath Tagore

El vivir en contradicción con la propia razón es la situación más intolerable.

Tolstoy

Todo cuanto hemos entendido, reflexionado y comparado está dispuesto para servir a la razón.

Juan Luis Vives

La fuerza bruta aún puede tolerarse, pero la razón bruta en modo alguno,

Wilde


CARACTERES DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO

CARACTERES  DEL   CONOCIMIENTO   CIENTÍFICO

Primeramente vamos a averiguar cuáles son los caracteres distintivos de todo conocimiento científico. Cada ciencia se constituye con un conjunto sistematizado de conocimientos científicos. Éstos son como las piedras o las piezas con que se construye el edificio de la ciencia. ¿Qué caracteres presentan estos conocimientos? 

1. Deben ser conocimientos por las causas:

a) ”Sabe verdaderamente el que sabe por las causas”, dice Bacon. El conocer un hecho —por ejemplo, que un cuerpo cae cuando se deja librado a la acción de su propio peso, o que el agua sube en el tubo en que se ha hecho el vacío— no es un conocimiento científico. Es conocimiento vulgar. 

b) Se tienen conocimientos científicos de estos hechos, cuando se sabe por qué se producen (o sea cuando se conocen sus causas) y cómo se producen (vale decir, se conocen las leyes que los rigen).

Ejemplos: Es conocimiento científico saber que los cuerpos caen por razón de la fuerza de atracción de la Tierra (el porqué), y que caen con movimiento uniformemente acelerado, cuya aceleración es 9,8 m/s2 (el cómo).
Es conocimiento científico saber que el agua sube en el tubo en que se ha hecho el vacío, por razón de la presión atmosférica (la causa) que se ejerce sobre la superficie libre del agua, y se trasmite en el seno de ésta en todas las direcciones, con igual intensidad (el cómo).
2. Deben ser  adquiridos por investigaciones metódicas:
a) Han de ser resultados de procesos empírico-racionales adecuados y válidos para conducirnos  al conocimiento  de las causas y de las leyes, de las maneras que ofrecen mayores garantías de evitar el error y de alcanzar la verdad. 

b) Investigar con método significa emplear los procedimientos más adecuados para obtener la verdad que se persigue; seguir el orden más   indicado   para   darles   eficiencia,   y   cumplir   todas   las   reglas de una observación atenta, exacta y precisa. Así se llega a la verdad con  mayor certeza  de haberla alcanzado. 

3. Deben gozar de la mayor objetividad posible: 

El estudio debe hacerse sobre los mismos seres, hechos o sucesos, con la máxima imparcialidad, con todo el cuidado posible de llegar a contemplar lo que realmente se da u ocurre, sin dejarse llevar de las propias creencias, ideas preconcebidas o deseos. La investigación ha de realizarse con la sincera intención de descubrir lo que acontece en la naturaleza, y de encontrar una satisfactoria explicación de ello. No ha de iniciarse con el intento de comprobar una teoría o una creencia, sino con la sincera voluntad de conocer la verdad tal como se da en la naturaleza. 

4. Han de ser rigurosamente fundamentados: 

Deben tener su demostración, que sirva de razón suficiente para que sean admitidos como verdaderos. 

Ejemplos :P ara conocer la naturaleza de la aampración, fue menester una serie de experimentos que pusieron de manifiesto cómo la fuerza aplicada al cuerpo y la masa de éste influyen en ese fenórneno-’El conjuntito de  experimentos ordenados, que ponen en evidencia que la aceleración es directamente proporcional a la fuerza aplicada al cuerpo, e inversamente proporcional a la masa de éste, es la demostración que nos conduce al conocimiento científico de ese fenómeno, y sirve de razón suficiente para admitir la verdad del principio que se infiere. 

Para saber que la suma de los ángulos interiores de un triángulo es igual a dos rectos, desarrollamos un proceso racional que pone en evidencia esa verdad. Este proceso racional —el teorema geométrico— es la demostración de esta verdad. 

N. B. — Se exceptúan de esta regla algunas verdades primeras, evidentes en sí, que no pueden ser demostradas, ni necesitan serlo. 

Ejemplos: El todo es mayor que una cualquiera de sus partes. Dos cosas iguales a una tercera, son iguales entre si. 

5.Deben ser ordenados en un sistema:

Es menester averiguar sus relaciones con otros conocimientos adquiridos sobre el mismo sector de la totalidad. Un conocimiento aislado, aunque sea por su causa y sus leyes, no merece enteramente el nombre de científico, hasta que no se establezca su sitio en el edificio de la ciencia a que pertenece, y sus relaciones de supraordinación, coordinación o subordinación, con respecto a las otras verdades que constituyen la misma ciencia.

Ejemplo: Una persona cualquiera puede reconocer que una determinada planta es un manzano. Si un ingeniero agrónomo, especializado en fruticultura, reconoce la planta, su conocimiento se enlaza con muchos otros que ya posee. Sabe a qué especie, género, jamilia, orden, clase, rama y reino pertenece. Su conocimiento es científico.

6.De ordinario, si bien no siempre, son generales:

Nos informan sobre un ser o un ocurrir general y necesario.

Ejemplo: El conocimiento científico de la composición de la molécula de ácido sulfúrico es general, por cuanto que, adquirido por procedimientos adecuados, y basado en la ley de la uniformidad de la naturaleza, establece un hecho que es verdad siempre y en todas partes. Efectivamente, la molécula de ácido sulfúrico se compone siempre de S O4 H2.

Los conocimientos históricos no gozan de esta característica; y por eso, la Filosofía tradicional, consecuente con su principio de que no puede haber ciencia de lo particular, sino sólo de lo general, negaba que la Historia fuera ciencia. Pero los filósofos modernos conceden que la Historia es ciencia, si los conocimientos adquiridos versan sobre las causas, las consecuencias y las relaciones mutuas de los hechos estudiados.

7. Deben ser ciertos, o al menos, probables:

1*) Los conocimientos son ciertos:

a) Cuando son evidentes en sí.

Ejemplos:Yo existo. Los principios lógicos. Los axiomas matemáticos.

b) Cuando han sido demostrados de una manera que excluye toda duda, y convence de su verdad.

Ejemplo:La existencia y el valor de la presión  atmosférica.   El experimento de Torricelli pone en evidencia estas dos cosas.

2*) Los conocimientos son probables, cuando no ha sido posible demostrarlos todavía; pero la razón los concibe como maneras muy posibles de explicar cómo se producen ciertos fenómenos. 

Mientras no se compruebe experimentalmente la verdad de la hipótesis o teoría, todos los conocimientos que dependen de ella tendrán carácter de verosimilitud, pero no de certeza.

La Ciencia admite en sus estructuras estas hipótesis y teorías con fundamento sólido de probabilidad, mientras no se demuestre lo contrario, o no aparezca otra hipótesis o teoría más aceptable.

Ejemplos: Por mucho tiempo era una mera hipótesis que las moléculas de las sustancias se forman por la agregación de átomos. La química admitía esa teoría como probable. Posteriormente se pudo comprobar con la experiencia la verdad de ella.

Para explicar la naturaleza de la luz, han ido sucediéndose en el curso de los siglos ciertas teorías: la de la emisión corpuscular, la del movimiento vibratorio del éter, la de las vibraciones similares a las electromagnéticas. Todavía no se ha podido comprobar con certeza cuál sea la verdadera.

8) La ciencia no encierra verdades absolutas. Las teorías están en contaste revisión, puede ser modificadas, e incluso pueden ser anuladas. Pero la anulación sólo puede existir cuando se demuestre científicamente el error, o cuando aparezca otra teoría científica capaz de explicar el fenómeno. El geocentrismo de Ptolomeo fue derribado porque se demostraron erróneos los cálculos matemáticos, y el heliocentrismo no se consideró verdadero hasta que se reunieron las evidencias aportadas por Copérnico, Galileo y Kepler.

9) La invalidez de una teoría científica no da automáticamente validez a otra que opine lo contrario. La otra teoría deberá de encontrar un cuerpo de evidencias para ser aceptada como teoría. Si una teoría científica se demuestra falsa, una pregunta científica queda sin respuesta (el clásico “aún no lo sabemos”) hasta que aparezca otra teoría científica capaz de explicarlo. Las respuestas míticas no deben de llenar ese agujero de conocimiento.

La búsqueda los puntos débiles de las teorías científicas se hace constantemente desde el propio ámbito científico. Una enseñanza debe de tener cuerpo propio, no puede estar formado solamente por críticas (además erróneas en la mayoría de los casos) a una teoría científica.

En resumen, las teorías científicas pueden ser sustituidas por otras teorías científicas. En este sentido, la comunidad científica está abierta a las aportaciones que puedan hacer. Una disciplina que no aporta un cuerpo de evidencias experimentales no puede entrar en clase de ciencias.

LA  CIENCIA

1. Conceptos: La Ciencia —así, en singular—, que en su acepción más estricta es verdaderamente única, está constituida por el conjunto sistematizado de todos los conocimientos científicos.

a) Sólo Dios tiene ciencia en este sentido estricto. Y El es el único que conoce perfectamente el conjunto sistematizado de todps los conocimientos científicos.

b) Ningún hombre puede pretender alcanzar esa ciencia. Todos los años de su vida no serán jamás suficientes ”para poder aprender todo lo que el esfuerzo humano de muchos hombres diferentes ha llegado a conocer en el curso de los siglos. Se ha debido dividir el amplísimo campo de la ciencia en sectores limitados, y practicar la especiálización. En nuestros días, la vida de un hombre es corta para estudiar todos los conocimientos de una sola ciencia particular.

2. Las  CIENCIAS  PARTICULARES:    

Son  sistemas  de  conocimientos científicos acerca de un sector de la realidad.

Explicamos esta definición:

1°) Decimos que son sistemas de conocimientos, porque están constituidas por un conjunto de conocimientos, de tal modo dispuestos y relacionados entre sí, que están supraordinados, coordinados o subordinados unos a otros; y todos ellos, a los principios primeros, de donde derivan su evidencia y fuerza persuasiva.

2°) Agregamos el calificativo de científicos, para indicar que los conocimientos sistematizados, que constituyen una ciencia particular, poseen todos los caracteres del conocimiento científico, que acabamos de señalar.

3º) “De un sector de la realidad.” Cada ciencia particular pretende estudiar una porción limitada de la realidad. Ninguna intenta vanamente abarcar toda la realidad en sus investigaciones.

a) Cada una tiene su objeto material, o sea el conjunto de objetos que de alguna manera estudia. El objeto material puede ser común a varias ciencias.

Ejemplo: La antropología, la medicina y la fisiología humana tienen el mismo objeto material: el hombre.

b) Pero cada una tiene su objeto formal propio. Es el aspecto particular del objeto material que toma como finalidad de sus investigaciones.

Ejemplos: La antropología se ciñe a estudiar solamente los caracteres distintivos del hombre, por los cuales se establece su distinción neta con los brutos.

La medicina limita sus investigaciones a las enfermedades que pueden atacar al cuerpo humano, con el fin de conocer el origen de ellos, su desarrollo, su prevención y sus remedios.

La fisiología humana estudia el funcionamiento de los aparatos orgánicos del cuerpo humano.

Si bien las tres tienen el mismo objeto material: él hombre; cada una indaga un aspecto peculiar, propio de éste. Se diferencian entre sí por sus objetos formales.
FUNCIÓN   DE   LA   CIENCIA

1. Su función primaria, de orden especulativo, es la de satisfacer la incoercible curiosidad de saber que siente el hombre.

Esa curiosidad es una manifestación —ya la vez, un efecto— de la existencia en el hombre de una potencia síquica capaz de captar la verdad de las cosas del universo, y dotada de una admirable energía, que lo impulsa sin cesar a conseguir ese fin.

Ahora bien; la Ciencia tiene por mira primera suministrarnos conocimientos sistemáticos, ciertos o al menos probables, de los objetos de los distintos órdenes de la compleja realidad. Su primera función, pues, es satisfacer la legítima y noble aspiración de nuestro espíritu de conocer.

2.De acuerdo con el concepto tradicional -el más ampliamente aceptado—, la ciencia pretende llegar a una explicación de los objetos y de los fenómenos, por la averiguación de las causas que los producen, y la investigación de las leyes constantes e invariables que los rigen.

Algunos filósofos pesimistas con respecto a las posibilidades de alcanzar conocimientos explicativos de los objetos y de los fenómenos, juzgan que la ciencia debe contentarse con la descripción de éstos. Debe eliminarse —afirman— todo supuesto metafísico, y atenerse estrictamente a lo que manifiesta la experiencia. Así opina Ernesto Mach.

3.Sin entrar en discusión sobre si la ciencia, de suyo, es teórica o práctica, no podemos desconocer que, de hecho, el estudio de las ciencias es seguido siempre de consecuencias prácticas. Tras la adquisición de conocimientos científicos de las fuerzas de la naturaleza, el hombre ha sentido indefectiblemente el deseo de intentar el dominio de éstas y someterlas a su voluntad, de modo que puedan ser puestas al servicio  de los individuos  y  de las  sociedades,  y prestar  eficaz colaboración para promover una existencia más digna, más placentera,menos dura y laboriosa, y más fecunda en realizaciones productivas.

4.El progreso en las ciencias nos ha conducido a un asombroso adelanto en la técnica. Ya son poderosísimos motores o maravillosas máquinas que el genio humano inventa para multiplicar y facilitar la producción; ya son estupendos progresos en la rapidez de los trasportes y medios de comunicación; a menudo son notables mejoras en la habitación y la sanidad; las más de las veces, quizá, son admirables, pero a la par horrorosos aparatos de guerra y destrucción; con bastante frecuencia son nuevos medios de diversión dentro del hogar y fuera de él; pero tal vez nuestro asombro mayor se suscita frente a la creación de portentosos instrumentos de precisión, que permiten la automatización en sumo grado, y ayudan al hombre a escudriñar con increíble eficacia las más leves variaciones de los fenómenos naturales, medir sus intensidades, y aun arrojarse al inmenso espacio, y arrancarle, con perseverante esfuerzo, los secretos de su naturaleza y de sus condiciones.

5. Dados los muchos y muy excelentes beneficios que acarrea a los individuos y a las sociedades la investigación científica, ningún Estado debe descuidarla, so pena de quedar atrasado, en condición inferior y dependiente de los otros más desarrollados. Compete a los Gobiernos favorecer su floración, y a los particulares, emprenderla dentro de sus posibilidades.

El Conocimiento Científico

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El Conocimiento Científico

INTRODUCCION

La epistemología es un rama de la filosofía que se encarga de los problemas filosóficos que rodean la teoría del conocimiento. Sus principales problemas son: la posibilidad del conocimiento, su origen o fundamento, su esencia o trascendencia y el criterio de verdad.
En este trabajo monográfico tratare el tema del conocimiento científico, profundizando en: el problema del conocimiento, la noción de ciencia, las características del conocimiento científico, el valor de la ciencia, la objetividad de la ciencia, el método científico y en la clasificación de las ciencias.
Veremos que existen diversos puntos de vista acerca de cada uno de estos temas, y que las formas de pensar y de concebir la ciencia van cambiando a lo largo del tiempo. Surgen nuevos conocimientos que descartan a otros, que hay distintos criterios para clasificar a las ciencias y para determinar un método aplicable a todas las ciencias. También percibiremos que todavía hay interrogantes sin una respuesta universal, ya que dan lugar a opiniones contradictorias y discutibles.
Tratare de dar una clara y concisa introducción a la epistemología, un tema tan complejo y controversial.
EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO
Todo conocimiento es una relación, pero aparecen además dos términos, que son los que se relacionan. El sujeto que es cognoscente (conocedor) y el objeto que es conocido. Esos son los tres elementos que hay en todo conocimiento.
La epistemología estudia la relación entre el sujeto y el objeto y todos los problemas que esa relación plantea. Se plantea preguntas como por ejemplo: si esa relación es posible, cuál es el origen de esta, si tiene límites, etc.
Ninguna de estas respuestas se da de forma aislada, todas las respuestas están relacionadas.
La relación de un determinado conocimiento no puede estudiarse dejando de lado al sujeto y al objeto.
Un naturalista afirma que lo que la ciencia obtiene no son las cosas mismas sino las relaciones que existen entre las cosas. Fuera de estas relaciones no hay una realidad que conocer. Emilio Morselli va más lejos y afirma que lo único que el hombre conoce son las relaciones que se dan entre los hombres y las cosas.
El conocimiento puede ser entendido de diversas formas: como un contemplación, como una asimilación o como una creación. Es una contemplación porque conocer es ver, una asimilación porque es nutrirse y es una creación porque es engendrar. Para el mundo griego es una contemplación, para el mundo medieval es una asimilación y para el mundo moderno es una creación. Los tres representantes de estas concepciones son Platón, Santo Tomas y Hegel, respectivamente.
El origen, el valor y el objeto del conocimiento también son entendidos de distintas formas.
El origen del conocimiento para los racionalistas está en el espíritu humano, para los empiristas en la experiencia, para los críticos en un principio donde entra la razón y la experiencia.
El valor del conocimiento para el dogmatismo no tiene límites, cree que los hombres pueden conocer la realidad tal cual es. Para el escepticismo, todo conocimiento depende de las circunstancias o del individuo, falta un criterio absoluto de la verdad. Los positivistas limitan el valor del conocimiento a la experiencia. Las concepciones acerca del objeto del conocimiento dividen a las ciencias en formales y de la realidad, pero eso lo veremos más adelante en la clasificación de las ciencias.

NOCION DE CIENCIA
La ciencia es el conocimiento ordenado y mediato de los seres y sus propiedades , por medio de sus causas. El saber científico no aspira a conocer las cosas superficialmente, sino que pretende entender sus causas porque de esa manera se comprenden mejor sus efectos. Se distingue del conocimiento espontáneo por su orden metódico, su sistematicidad y su carácter mediato.
El conocimiento es ordenado y mediato, porque si tuviéramos un intelecto como el de Dios lo sabríamos todo . Mas, para conocer las cosas a fondo necesitamos utilizar la razón , observar más detenidamente, y esto requiere un gran tiempo de dedicación, un trabajo constante, ordenado, metódico. Estas características son las que distinguen al conocimiento científico del conocer común.
La ciencia es descriptiva, explicativa, definitoria, etc., investiga que son las cosas, como actúan, como se relacionan, cuando, cómo, dónde, por qué.
Las ciencias pretender establecer leyes, basadas en conceptos generales, en las características en común de las cosas y en lo que se repite en los fenómenos.
La ciencia es un conjunto de conceptos y propiedades que convergen en un objeto, y que contiene datos, explicaciones, principios generales y demostraciones acerca de éste.
La filosofía busca conocer los principios más profundos de las cosas, mientras que las ciencias particulares buscan las causas más próximas.
Según J. José Sanguineti, el concepto de ciencia culmina en Dios, que es la Sabiduría por excelencia.
El concepto de ciencia no ha sido siempre el mismo, por ejemplo como la veían los antiguos, es bastante diferente a como la vemos actualmente.
Aristóteles definió la ciencia como un conocimiento cierto por las causas. Para él la ciencia desde el punto de vista subjetivo es un hábito intelectual especulativo y desde el punto de vista objetivo es un conjunto de conocimientos.
El objetivo de la ciencia es que conozcamos el mundo, a nosotros mismos y a Dios.
El hombre se dedica a la ciencia movido por su afán de saber o para satisfacer sus necesidades.
CARACTERiSTICAS DEL CONOCIMIENTO CIENTiFICO
El conocimiento científico es un saber crítico (fundamentado), metódico, verificable, sistemático, unificado, ordenado, universal, objetivo, comunicable (por medio del lenguaje científico), racional, provisorio y que explica y predice hechos por medio de leyes.
 El conocimiento científico es crítico porque trata de distinguir lo verdadero de lo falso. Se distingue por justificar sus conocimientos, por dar pruebas de sus verdad, por eso es fundamentado, porque demuestra que es cierto.
 Se fundamenta a través de los métodos de investigación y prueba, el investigador sigue procedimientos, desarrolla su tarea basándose en un plan previo. La investigación científica no es errática sino planeada.
 Su verificación es posible mediante la aprobación del examen de la experiencia. Las técnicas de la verificación evolucionan en el transcurso del tiempo.
 Es sistemático porque es una unidad ordenada, lo nuevos conocimientos se integran al sistema, relacionándose con los que ya existían. Es ordenado porque no es un agregado de informaciones aisladas, sino un sistema de ideas conectadas entre sí.
 Es un saber unificado porque no busca un conocimiento de lo singular y concreto, sino el conocimiento de lo general y abstracto, o sea de lo que las cosas tienen de idéntico y de permanente.
 Es universal porque es válido para todas las personas sin reconocer fronteras ni determinaciones de ningún tipo, no varía con las diferentes culturas.
 Es objetivo porque es válido para todos los individuos y no solamente para uno determinado. Es de valor general y no de valor singular o individual. Pretende conocer la realidad tal como es, la garantía de esta objetividad son sus técnicas y sus métodos de investigación y prueba.
 Es comunicable mediante el lenguaje científico, que es preciso e unívoco, comprensible para cualquier sujeto capacitado, quien podrá obtener los elementos necesarios para comprobar la validez de las teorías en sus aspectos lógicos y verificables.
 Es racional porque la ciencia conoce las cosas mediante el uso de la inteligencia, de la razón.
 El conocimiento científico es provisorio porque la tarea de la ciencia no se detiene, prosigue sus investigaciones con el fin de comprender mejor la realidad. La búsqueda de la verdad es una tarea abierta.
 La ciencia explica la realidad mediante leyes, éstas son las relaciones constantes y necesarias entre los hechos. Son proposiciones universales que establecen en que condiciones sucede determinado hecho, por medio de ellas se comprenden hechos particulares. También permiten adelantarse a los sucesos, predecirlos. Las explicaciones de los hechos son racionales, obtenidas por medio de la observación y la experimentación.
Una definición más concreta es: “La ciencia busca explicar la realidad mediante leyes, las cuales posibilitan además predicciones y aplicaciones prácticas (la tecnología). El conocimiento científico es un conocimiento objetivo que se estructura en sistemas verificables, obtenidos metódicamente y comunicados en un lenguaje construido con reglas precisas y explícitas donde se evita la ambigüedad y los sin sentidos de las expresiones.”
Otra definición de ciencia es la siguiente: “La ciencia es el conjunto unificado de conocimientos e investigaciones, de carácter objetivo, acerca de las relaciones entre los hechos, que se descubren gradualmente y que se confirman por métodos de verificación definidos.
EL VALOR DE LA CIENCIA
Los puntos de vista acerca del valor de la ciencia son muy variados y hasta opuestos.
 Para unos la función de la ciencia es dar un explicación posible de los hechos. Si la ciencia los explica de manera satisfactoria para nuestra razón, entonces la teorías con la que se presenta dicha explicación es válida.
 Para otros, la ciencia tiene que ofrecernos un sistema único que descifre la realidad que también es única. No hay dos realidades, por lo que no pueden hacer dos explicaciones válidas de la realidad. La ciencia es una porque la realidad es una. Para estas personas la función de la ciencia es cognoscitiva, aspira a conocer la realidad.
 Otros afirman que la ciencia es una creación del hombre. Ven el principal valor de la ciencia en el descubrimiento de las armonías del pensamiento, que pueden coincidir o no con la armonía de la realidad. Muchos matemáticos vieron en su ciencia como un juego de ajedrez, donde el pensamiento dicta las leyes a las que luego se somete. La función de la ciencia, entendida así, es ante todo, estética.
 También hay quienes afirman que la función de la ciencia es práctica: la ciencia es un instrumento para dominar la realidad.
Valor explicativo de la ciencia
Einstein comparaba la ciencia con una novela policial. Se trata de un misterio no resuelto, del cual no podemos estar seguros que tenga solución. El libro viene a ser la naturaleza, todo lo que existe. A medida que lo leemos vamos conociendo más acerca de sus personajes, nos emocionamos, descubrimos pistas, etc. Pero a pesar de que leamos mucho estamos lejos de la solución y no sabemos con seguridad si ésta existe. Pudimos explicar ciertos datos de manera coherente pero luego aparecen otros que nos hacen cambiar de parecer. En las novelas policiales llega un momento en le que se disponen de todos los datos, en la novela policial de la naturaleza nunca se disponen de todos los datos. Tampoco se puede ir a la última página del libro a ver la solución. El hombre de ciencia tiene que buscar los datos ordenarlos coherentemente. Pero el científico no cuenta con un crimen ya cometido, tiene que cometerlo él, para luego investigarlo.
Para Einstein y para muchos hombres de ciencia contemporáneos, el misterio será siempre indescifrable.
Hay quienes sostiene que la ciencia no tiene que dar una explicación posible de los hechos, sino la explicación. Para estas personas (James Jeans, entre ellos) el mundo físico tiene una racionalidad que la ciencia se esfuerza por descubrir.
Valor estético de la ciencia
Lo que al hombre de ciencia le interesa es la belleza de ese juego de relaciones que al final de su investigación establece. Esto no significa que la función de la ciencia se limite a contemplar estéticamente la armonía de las relaciones pensadas por el hombre. La coincidencia de esa armonía con la del universo, forman otra armonía, más sorprendente que la del pensamiento científico. En esa armonía se unen lo bello y lo útil, y gracias a ella la ciencia no es solamente un juego sino que se convierte en un instrumento para que el hombre domine el mundo. La naturaleza debido a esta armonía se somete a los fines del espíritu.
Valor descriptivo de la ciencia
La ciencia debe limitarse a darnos una descripción clara y económica de los hechos positivos. Este punto de vista es defendido por Mach en su libro “Análisis de las sensaciones”. Sostiene que la ciencia tiene que observar un solo campo y trabajar en él: el de las sensaciones que es todo lo que podemos conocer. Exista o no un mundo exterior la ciencia tiene que limitarse a el mundo de las sensaciones. En este mundo hay relaciones funcionales que el hombre de ciencia debe descubrir. No es necesario hablar de causas ni de fuerzas misteriosas, sólo debemos decir sucede esto, luego esto otro, etc. Podemos descubrir relaciones que nos permitirán prever que sucederá, pero nada más.
Valor práctico y social de la ciencia
Una interpretación contemporánea le atribuye a la ciencia un simple valor instrumental. Establece que una teoría científica sólo tiene el sentido que le dan las consecuencias prácticas que resultan de ellas y las leyes científicas son simplemente normas de acción.
En el siglo XIX se veía a la ciencia como la posible salvación de la humanidad. El conocimiento científico es el único universalmente comunicable y el único justificable porque no se funda en la experiencia privada. La unidad de los hombres sólo es posible a través del pensamiento científico, que, a la vez, nos permitirá dominar la naturaleza y liberará al espíritu de toda estrechez subjetiva.
OBJETIVIDAD DE LA CIENCIA
En la explicación de los hechos no debe intervenir nada individual, ni preferencias, ni tendencias ni aspiraciones, ni tampoco deben ser agregadas a éstos. La ciencia quiere ser conocimiento, puede que el hombre de ciencia sea impulsado por una pasión, y puede quedar satisfecho con los resultados obtenidos pero el conocimiento mismo no debe verse afectado por estos elementos. Se puede decir que la búsqueda del conocimiento es un acto de coraje porque hay que sacrificar todo interés que no sea el de la verdad.
El hombre trabaja con su inteligencia, la voluntad y el sentimiento se ponen al servicio de ésta. No hay que utilizar la inteligencia para que amolde los hechos a fines diferentes a la obtención de la verdad.
Descartes dijo que la ciencia pretende conocer las cosas como las conoce Dios. Por esta afirmación se lo ha criticado y elogiado.
Se ha dicho que la ciencia es ver la realidad a través de un manera de pensar, que las cosas no son lo que ellas son sino lo que nosotros somos, aquí interviene la subjetividad.
Pero la ciencia trata de eliminar toda subjetividad. Hay que aclarar que esto no significa la eliminación del sujeto, sino que este interviene activamente con su inteligencia. Por ser una creación del hombre necesita de su inteligencia. La eliminación de la subjetividad significa una eliminación de los elementos afectivos y volitivos (de la voluntad). Estos no se tiene que incorporar al sistema de relaciones en que consiste la ciencia y no deben modificar el fin de la ciencia, que es conocer la realidad.
La ciencia es objetiva pero es un hecho humano.
La objetividad posee características propias que enunciare a continuación:
a) Conjunto de objetos estudiados
b) Lenguaje compartido
c) Metodologías rigurosas
d) Sujetos que enuncian teorías y las controlan (comunidad científica)
a) El conjunto de objetos estudiados está formado por los datos exteriores al sujeto, desde una proposición hasta una teoría son independientes de quien las dice. Son situaciones que no tienen que ver con la subjetividad del investigador.
b) Se utiliza un lenguaje compuesto por términos unívocos (que tiene un solo significado) y por lo tanto es imposible confundir significados y no da lugar a ambigüedad.
c) La ciencia se maneja con una metodología rigurosa. Necesita coherencia y lógica en su parte teórica y adecuarse a los hechos en su parte práctica. Por medio de un método establecido y siguiendo ciertos pasos se llegan a los resultados buscados. Este método no puede ser aleatorio, debe ser preestablecido de antemano y cumplido de forma prolija.
d) Los sujetos que crean teorías y las controlan integran la comunidad científica. Ésta es una sociedad disciplinada, donde sus miembros están capacitados para desempeñarse en ella. Las teorías que crea son sometidas a crítica intersubjetiva, por lo que esta comunidad es garantía de objetividad. Puede aprobar o rechazar el poder explicativo de las teorías.
Pero con respecto a estas características, se hacen objeciones.
Existen teorías contrarias entre sí y coexistentes. Esto nos hace pensar en cómo podemos saber que teorías son validas y si hay alguien calificado para establecer su validez o invalidez. Con el paso del tiempo vemos que unas teorías se sobreponen a otras, pero al haber existido teorías vigentes simultáneamente nos demuestra que hay elementos que distorsionan la objetividad. Las réplicas que se hacen a este punto son que: puede que no haya acuerdo respecto al objeto estudiado, este esta formado por las teorías y técnicas; hay distintas interpretaciones de un mismo objeto de estudio; no existe alguien totalmente ecuánime (justo, objetivo) e imparcial para decidir entre teorías rivales y que hay teorías vigentes que definen al objeto de estudio en determinado momento, pero su vigencia sería arbitraria ya que no hay pautas para decidir entre teorías rivales, ni tribunal que las aplique.
En segundo lugar, el lenguaje compartido hace posible ala intersubjetividad. La teoría forma al objeto de estudio y también al lenguaje científico, por eso lo dicho en el punto anterior es válido también para este.
En tercer lugar se crítica que el método es un medio y no se accede a todos los objetos por el mismo medio. El método debe ser riguroso mientras no signifique “atarse” a un procedimiento rígido. Como el método surge del sujeto no otorga objetividad por sí mismo.
Y por último se plantea si la comunidad científica actúa independientemente de otras comunidades sociales
EL METODO CIENTIFICO
Método es la forma ordenada de proceder para llegar a un fin. “Método científico es el modo ordenado de proceder para el conocimiento de la verdad, en él ámbito de determinada disciplina científica.”
El método tiene como fin determinar las reglas de la investigación y de la prueba de las verdades científicas. Engloba el estudio de los medios por los cuales se extiende el espíritu humano y ordena sus conocimientos.
Toda ciencia tiene su método especifico pero podemos encontrar ciertas características generales. El conocimiento científico parte de principios, sobre los cuales se basan dos actividades fundamentales de la ciencia:
1. los principios se toman de la experiencia, pero pueden ser hipótesis o postulados
2. a partir de los principios la ciencia usa la demostración, para obtener conclusiones que forman el saber científico
Viéndolo así, la ciencia es el conocimiento de unas conclusiones, obtenidas demostrativamente a partir de unos principios. Un saber científico es un orden de proposiciones, relacionadas entre sí por nexos demostrativos. Los elementos más importantes del método son: la investigación experimental, los procedimientos de la demostración y el establecimiento de los principios.
Pueden distinguirse:
a) el método de descubrimiento o de investigación, más intuitivo y desorganizado, donde se encuentran la experiencia, la razón, las hipótesis del trabajo y casi todos los elementos lógicos de la ciencia.
La investigación comprende varios pasos:
 selección y determinación de los problemas más importantes
 estudio de las posibles soluciones, comparando distintas posiciones históricas o de otros autores
 formulación de las conclusiones seguras, diferenciándolas de las hipotéticas
 crítica de las posiciones adversas
Se distingue el análisis, que va de las cuestiones generales a sus partes y la
síntesis que reconstituye el todo partiendo de los resultados del análisis.
b) el método científico comprende los pasos lógicos y no simplemente temporales, que integran el desarrollo racional del saber: este orden pertenece a la ciencia en estado perfecto, ya ordenada y fundamentada y lista para ser enseñada.
Cuenta de cuatro procedimientos: observación, experimentación, hipótesis y teoría.
Un famoso historiador de las ciencias y educador, James B. Conant, de la Universidad de Harvard, se burlaba de quienes creía que existe algo parecido a el método científico. Entre los métodos que utiliza el científico se encuentran métodos definitorios, métodos clasificatorios, métodos estadísticos, métodos hipotético deductivos, procedimientos de medición y muchos otros, por lo que hablar de el método científico es referirse a muchas tácticas utilizadas para construir el conocimiento. Esto puede estar bien, pero los métodos y la misma noción de ciencia se van modificando a lo largo de la historia de la ciencia. Sin embargo entre tantas tácticas se encuentran estrategias fundamentales. Por ejemplo si excluimos las ciencias formales y las sociales, y nos referimos únicamente a las ciencias naturales (biología, química, física) resulta obvio que el método hipotético deductivo y la estadística son esenciales para la investigación en estas áreas.
El método según Descartes
Descartes describía el método de esta manera:
“Entiendo por método, reglas ciertas y fáciles, gracias a las cuales quien las observe exactamente no tomará nunca lo falso por verdadero, y llegará, sin gastar inútilmente esfuerzo alguno de su espíritu, sino aumentando siempre, gradualmente, su ciencia, al verdadero conocimiento de todo aquello de que sea capaz”.
El criterio que permite no confundir lo falso con lo verdadero para Descartes es la evidencia. Las cuatro reglas de su método son las siguientes, la primera se refiere a este criterio:
 No aceptar como verdadero lo que con toda evidencia no se reconociese como tal.
 Dividir cada una de las dificultades en tantas partes como sea necesario para resolverlas.
 Ordenar los conocimientos desde los más sencillos hasta los más complejos
 Hacer enumeraciones completas y generales que aseguren que no se omitió nada
El método según Galileo
Galileo afirmaba que la lógica deductiva enseña a darnos cuenta si los razonamientos y demostraciones son concluyentes; pero no enseña a encontrarlas.
El método para él consistía en la demostración rigurosa, tomando como modelo la matemática, aplicada a enunciaciones ciertas y comprobadas por medio de la experiencia. Creía que luego de hecha la experiencia, observada objetivamente, utilizando el método demostrativo de la matemática es imposible que haya errores.
No creía que existieran términos medios entre la verdad y a falsedad.
Galileo sostenía que el método de Aristóteles era el suyo: limitarse a los sentidos, a la observación, a las experiencias y después buscar los medios para demostrar eso y no otra cosa.
El método según Bacon
Bacon pensaba que no debemos atenernos a la simple experiencia suministrada por los sentidos, ni a la simple razón; no debemos ser empíricos ni dogmáticos.
Señalaba los prejuicios que impedían el progreso científico y a estos les dio el nombre de “ídolos” o fantasmas”. Los clasifico en ídolos de la tribu o raza, los de las caverna, los del foro y los del teatro.
Opone su método al de la inducción completa, que consiste en obtener de un conjunto de casos una afirmación general que vale para todos los casos. Porque pensaba que no permitía el progreso de los conocimientos. La deducción tampoco lo permite porque ofrece solamente lo que está en las premisas. Piensa que para descubrir los secretos de la naturaleza hay que utilizar otro método.
Afirmaba que no alcanzaba con hacer una experiencia, sino que había que variarla, transferirla, prolongarla, invertirla, compararla. A esta teoría del descubrimiento la llamó “la caza del Pan”.(Pan era un dios que logro descubrir a la diosa Ceres)
Las experiencia deben ser registradas en “tablas” y que son: de presencia, de ausencia y de comparación.
Los métodos de Mill
Para John Stuart Mill los métodos son cuatro: el de concordancia, el de diferencia, el de variaciones concomitantes y el de residuos.
 Método de concordancia. Si dos o más casos tiene una circunstancia común, ésta es la causa (o efecto) del fenómeno. Se trata de estudiar casos diferentes para ver en qué concuerdan.
 Método de diferencia. Si un caso donde se presenta el fenómeno y otro donde no se presentan tiene todas las circunstancias comunes menos una, esa es la causa (o parte de la causa) del fenómeno. Se trata de buscar casos que se parezcan en todas sus circunstancias y difieren en alguna.
 Método conjunto de concordancia y diferencia. Se trata de la utilización conjunta de los otros dos métodos: una concordancia y una diferencia.
 Método de variaciones concomitantes. Se trata de establecer relaciones de causa y efecto entre dos fenómenos. Los fenómenos estudiados podrían ser ambos efectos de una misma causa.
 Método de residuos. Se trata de averiguar las causas cuya presencia no puede ser eliminada por experimentación.
CLASIFICACION DE LAS CIENCIAS
Las ciencias pueden clasificarse de acuerdo a múltiples criterios, por su objeto, por su método, por su finalidad, por su orden histórico de aparición, etc.
Se suelen clasificar por objetos de estudio o por métodos. El objeto de estudio es el sector o ámbito de la realidad estudiada y la perspectiva o punto de vista que interesa en la investigación. En esta clasificación, las ciencias de objetos ideales serían deductivas y las de objetos reales serían inductivas. Esta oposición parte de una falsa concepción de los métodos, por lo actualmente no tiene valor.
Los métodos se pueden ver de dos maneras: por un lado como un procedimiento para lograr conocimientos, y por otro como la forma de justificación de la verdad de las proposiciones científicas. La clasificación por el método las ordena en ciencias deductivas y en ciencias inductivas. Las inductivas son las ciencias empíricas, de la observación y parten de la experiencia para llegar a leyes. Las deductivas son las ciencias abstractas o ideales, y parten de definiciones elaboradas por la razón y de verdades generales para deducir de ellas propiedades nuevas. Esto no es muy riguroso porque no existen en la realidad ciencias puramente deductivas ni ciencias puramente inductivas. Se apoya en la naturaleza del objeto a que se aplican las ciencias.
Modernamente el filósofo alemán Rickert propuso una nueva clasificación de las ciencias según sus métodos. Las dividió en dos grandes grupos, en las que aplican el método naturalista y las que aplican el método histórico, es decir, en las que buscan el conocimiento general (leyes) o el conocimiento de lo singular.
La clasificación por la finalidad, las divide en teóricas, normativas y prácticas. Las teóricas buscan el conocimiento de las leyes, su objeto es averiguar como son las cosas. Pueden ser abstractas y concretas. Las abstractas buscan leyes generales, prescindiendo de los objetos y las concretas buscan conocer los objetos y a los seres en sus caracteres propios. Las normativas buscan establecer normas, su objeto no es investigar cómo son las cosas sino cómo deben ser. Las prácticas nos dan reglas para la acción.
El orden de aparición histórico de cada ciencia también puede ser criterio de clasificación. Porque nos muestran cómo van apareciendo en relación con las ya existentes y que toman de éstas.
La división más aceptada es la de ciencias fácticas y formales.
Las ciencias fácticas trabajan con objetos reales que ocupan un espacio y un tiempo. La palabra “fáctica” viene del latín factum que significa “hecho”, o sea que trabaja con hechos. Se subdividen en naturales y sociales. Las primeras se preocupan por la naturaleza, las segundas por el ámbito humano. El hombre es un ser natural, pero su mundo ya no es natural. La naturaleza se desenvuelve independientemente de la voluntas el hombre, en cambio, el mundo del hombre es creado por él. Las naturales son la biologías, física, química, etc. Y las sociales son sociología, economía, psicología, etc. La verdad de estas ciencias es fáctica porque depende de hechos y es provisoria porque las nuevas investigaciones pueden presentar elementos para su refutación.
Las formales trabajan con formas, es decir, con objetos ideales, que son creados por el hombre, que existen en su mente y son obtenidos por abstracción.. Las ciencias formales son la lógica y la matemática. Les interesan las formas y no los contenidos, no les importa lo que se dice, sino como se dice. La verdad de las ciencias formales es necesaria y formal.
Esta división tiene en cuenta el objeto o tema de estas disciplinas, también da cuenta de la diferencia de especie entre los enunciados que establecen las ciencias formales y las fácticas. Mientras los enunciados formales consisten en relaciones entre signos, lo enunciados de las ciencias fácticas se refieren, mayoritariamente, a sucesos y procesos. Además esta división tiene en cuenta el método por el cual se ponen a prueba los enunciados verificables. Mientras que las ciencias formales se conforman con la lógica para comprobar sus teoremas, las ciencias fácticas recurren a la observación y /o al experimento.
Las ciencias formales demuestran o prueban; las fácticas verifican (confirman o disconfirman) hipótesis que mayoritariamente son provisionales. La demostración es completa y final; la verificación es incompleta y temporaria.
Otras clasificaciones son las de Aristóteles, Francis Bacon y Augusto Comte.
Aristóteles se basa en una ciencia fundamental, la filosofía primera (protofilosofía) que estudia la realidad última y la esencia inalterable de las cosas. A esta ciencia se le llama hoy metafísica y a ella se encuentran subordinados 3 grupos de filosofías (ciencias) segundas: teoréticas o especulativas (matemática, física e historia natural); prácticas (la moral, la economía y la política); y poéticas (retórica, dialéctica y poética)
Francis Bacon hizo una clasificación fundada en su teoría de las facultades del intelecto, que se resumen en tres principales: la imaginación, la memoria y la razón. De la imaginación deriva la historia (civil y natural); de la imaginación deriva la poesía (narrativa, dramática y parabólica); y sobre la razón se funda la filosofía. Esta tiene un triple objeto: Dios, la naturaleza y el hombre. Y de estas deriva la teología (estudia a Dios, a los ángeles y a los demonios), la filosofía natural (metafísica, física y matemática) y la filosofía humana o antropología (medicina, psicología, lógica, etc.).
Augusto Comte hizo una clasificación más compleja. Primero las dividió en auténticas e inauténticas. Las auténticas son las que presentan leyes y las inauténticas las que no las presentan. Las inauténticas son las ciencias concretas, o sea las que estudian hechos individuales, son esencialmente descriptivas. Y las auténticas son explicativas, y además abstractas porque buscan leyes.
Las ciencias auténticas se dividen en puras y aplicadas. El objeto de las puras es conocer las leyes en sí mismas y por sí mismas, independientemente de las aplicaciones teóricas y prácticas. Las aplicadas consideran a las leyes para hacerlas servir a una explicación o a la práctica. La clasificación de las ciencias debe tomar en cuenta sólo las ciencias puras.
Entre las puras se encuentran las particulares y las generales. La clasificación debe tomar en cuenta sólo las generales.
A su vez las ciencias generales se deben clasificar en relación con sus objetos, que son los fenómenos de la naturaleza. Estas ciencias generales son: la matemática, la astronomía, la física, la química, la biología y la sociología.
Estas ciencias en están en un ordenadas jerárquicamente, cada una de ellas aporta algo nuevo con relación a la anterior y tiene un valor superior.

CONCLUSION
Creo que la ciencia es indispensable para la vida del hombre ya que le permite progresar. Gracias a la ciencia el hombre ha conseguido modificar parcialmente la naturaleza a sus necesidades y ha logrado, a lo largo del tiempo, mejorar su calidad de vida. Si nos planteáramos un pequeño ejercicio mental acerca de cómo sería el mundo sin ella, veríamos que estaríamos muy atrasados, moriríamos antes por causa de enfermedades que no podríamos tratar, la comunicación sería muy dificultosa, ignoraríamos muchas cosas que las atribuiríamos a fuerzas desconocidas, etc.
El hombre necesita conocer la realidad que lo rodea, así sea conocer la relación que hay entre él y el objeto o la realidad misma, para poder adaptarse o adaptarla a él.
Los medios para conocer son variados, pero su finalidad es la misma.
La ciencia no es una sola, está compuesta por muchas ciencias particulares que estudian un determinado objeto o el mismo objeto de diferentes perspectivas.
El científico debe ser objetivo, dejar todo lo subjetivo a un lado, tarea difícil pero no imposible, y ver las cosas tal y como son, para luego poder transmitir sus teorías a otros hombres de ciencia y al mundo en general.
ANEXO
Platón (c. 428-c. 347 a.C.), filósofo griego, uno de los pensadores más originales e influyentes en toda la historia de la filosofía occidental.
Aristóteles (384-322 a.C.), filósofo y científico griego, considerado, junto a Platón y Sócrates, como uno de los pensadores más destacados de la antigua filosofía griega y posiblemente el más influyente en el conjunto de toda la filosofía occidental.
Santo Tomás de Aquino (1225-1274), filósofo y teólogo italiano, cuyas obras le han convertido en la figura más importante de la filosofía escolástica y uno de los teólogos más sobresalientes del catolicismo.
Francis Bacon, barón de Verulam (1561-1626), filósofo y estadista inglés, uno de los pioneros del pensamiento científico moderno.
Galileo (Galileo Galilei) (1564-1642), físico y astrónomo italiano que, junto con el astrónomo alemán Johannes Kepler, comenzó la revolución científica que culminó con la obra del físico inglés Isaac Newton.
René Descartes (1596-1650), filósofo, científico y matemático francés, considerado el fundador de la filosofía moderna.
Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831), filósofo alemán, máximo representante del idealismo y uno de los teóricos más influyentes en el pensamiento universal desde el siglo XIX.
Auguste Comte (1798-1857), filósofo francés, considerado el fundador del positivismo y de la sociología.
John Stuart Mill (1806-1873), filósofo y economista británico que causó gran impacto en el pensamiento británico del siglo XIX
Albert Einstein (1879-1955), físico alemán nacionalizado estadounidense, premiado con un Nobel, famoso por ser el autor de las teorías general y restringida de la relatividad y por sus hipótesis sobre la naturaleza corpuscular de la luz. Es probablemente el científico más conocido del siglo XX.
Información extraída de la Enciclopedia Encarta 2001.
Cuadro que resume la clasificación de Comte:
Concretas de hechos singulares
Ciencias descriptivas
auténticas a) la explicación de hechos
Aplicadas b) a la acción
Abstractas de leyes
explicativas Puras
Particulares son las divisiones de las ciencias generales
Ciencias
puras
Matemática
Generales Física inorgánica
Física orgánica
Matemática………………………………………………… I
Física Astronomía …………………………..II
Ciencias inorgánica Física …………………………………..III
generales Química………………………………. IV
Física Individual: Biología ……………….V
orgánica Social: Sociología …………………VI
(esquema extraído de “Lógica” de Víctor Bersanelli)

BIBLIOGRAFIA
 Esther Diaz, Mario Heler. “El conocimiento científico”, Ed. Universitaria de Bs.As. Volumen 1 y 2
 J. José Sanguineti. “Lógica”, EUNSA, Libros de Iniciación Filosófica.
 Víctor Bersanelli. “Lógica; 2ª Parte Lógica Metodológica”, Ed. Técnica Barreiro y Ramos.
 Emilio Morselli. “Principios de Lógica”, Gleizer Editor, Biblioteca Pedagógica.
 Vicente Fatone. “Lógica y teoría del Conocimiento”, Ed. Kapelusz.
 Mario Bunge. “La ciencia, su método y su filosofía”, Editorial Panamericana
 Gregorio Klimovsky. “Las desventuras del conociemiento científico”, A-Z editora.
 Guillermo A. Obiols. “Nuevo curso de Lógica y Filosofía”, Ed. Kapelusz
Bettina Caitano
lamillo7@hotmail.com

LA QUÍMICA DEL INFIERNO

LA QUÍMICA DEL INFIERNO

La siguiente pregunta fue hecha en un examen trimestral de química en la Universidad Complutense de Madrid. La respuesta de uno de los estudiantes fue tan ‘profunda’ que el profesor quiso compartirla con sus colegas, vía Internet; razón por la cual podemos todos disfrutar de ella.

Pregunta: ¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo absorbe)?

La mayoría de estudiantes escribieron sus comentarios sobre la Ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime).

Un estudiante, sin embargo, escribió lo siguiente: ‘En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa total del Infierno varía con el tiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el Infierno y a qué ritmo salen. Tengo sin embargo entendido que, una vez dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se producen salidas. En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones: la mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno. Dado que hay más de una religión que así se expresa y dado que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno.

Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el número de almas en el Infierno crece de forma exponencial.

Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno: según la Ley de Boyle, para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas. Hay dos posibilidades:

1. Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste se desintegre.

2. Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno se congele.

¿Qué posibilidad es la verdadera? Si aceptamos lo que me dijo Ana en mi primer año de carrera (’hará frío en el Infierno antes de que me acueste contigo’), y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche, la posibilidad número 2 es la verdadera y por tanto daremos como cierto que el Infierno es exotérmico y que ya está congelado. El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más almas y está, por tanto, extinguido; dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un ser divino, lo que explica por qué, anoche, Ana no paraba de gritar ‘¡Oh, Dios mío! ‘.

Dicho estudiante fue el único que sacó sobresaliente.

http://alsurdelsur.wordpress.com/2008/02/01/la-quimica-del-infierno/

El problema del mal en Plutarco y en la Biblia

El problema del mal en Plutarco y en la Biblia

Hoy escribe Gonzalo Del CERRO: 

Una de las evidencias que no precisan demostración es la presencia del mal en la Historia. La grande de la humanidad y la pequeña de cada hombre. Los griegos, “cuya literatura codifica en cierto modo la experiencia humana” en opinión de A. M. Malingrey, lo expresaron en sentencias de corte lapidario. 

Según Teognis de Mégara, “para los hombres terrenales lo mejor de todo es no nacer” (v. 425). El mismo Sófocles, uno de los griegos más afortunados, lo proclamaba en su Edipo en Colono: “El no nacer supera todo encarecimiento” (lógon: v. 1225). Eran en la apreciación deHesíodo las tristes consecuencias del gesto de Pandora cuando abrió la caja prohibida: “Miles de desgracias andan vagando contra los hombres, la tierra está llena de males y lleno está también el mar” (Trabajos, 94-104). Pero ya el mismo Homero había afirmado que nada hay sobre la tierra más desdichado que el hombre (Odisea, 18, 130). Y los griegos no eran espectadores de nuestros telediarios, que no son precisamente, lo que se dice, “la alegría de la huerta”. 

Parecida visión, llena de pesimismo, encontramos en la literatura bíblica. Como consecuencia de la desobediencia de Adán, traza Dios un cuadro de maldiciones, enemistades, trabajos y pesadumbres (Génesis 3, 14-18). La convivencia humana da inicio con la muerte de Abel a manos de su hermano Caín. Y el mal crece a tal ritmo que se hace necesaria la gran kátharsis(“purificación”) del Diluvio (Génesis 6, 5-7). 

Del pesimismo bíblico tenemos un testimonio estremecedor en las palabras del Eclesiastés o Qohéleth. El predicador, el “arcipreste” en poética calificación de León Felipe, establece como tesis reiteradamente repetida que “vanidad de vanidades; todo es vanidad” (Qohéleth 1, 2). La teoría de amarguras y tristezas de la vida tienen su resumen en un solemne y tremendo aforismo: “Es mejor el día de la muerte que el día del nacimiento” (Ibid. 7, 1). En boca del mismo Qohéleth suenan unas palabras que recuerdan la sentencia de Teognis. Es el pasaje en el que compara al abortivo, que no llegó a ver la luz ni a conocer nada, con el que tiene numerosos hijos, vive muchos años y es presuntamente afortunado. De las dos suertes es preferible la del abortivo (Ibid. 6, 3-5). 

Frente a esta realidad, tanto en Plutarco como en la Biblia, se percibe la sensación de que Dios no se ha olvidado del hombre. El desconcierto del hombre ante la presencia del mal nace de la dificultad de hacer compatibles las desgracias humanas con la bondad de Dios, con la afirmación bíblica de que Dios ha hecho bien todas las cosas. Era como el estribillo que cerraba cada una de las obras de la creación: “Vio Dios todo lo que había hecho, y era todo muy bueno” (Génesis 1, 31). 

La Providencia es una actitud divina que significa atención y cuidado de Dios hacia sus criaturas. Plutarco aborda el tema en varios de sus tratados Morales. El término griego profusamente utilizado por el queronense es prónoia (previsión, provisión). Va usada como cualidad de Zeus, de Afrodita, de Dike y como opuesta a týkhe (fortuna, suerte). El hebreo bíblico carece de un término equivalente a prónoia. Dos palabras podrían traducirla, y de hecho la traducen en la Vulgata: pequdáh, que la Biblia griega traduce por episkopé (visita) y etsáhque da en el griego boulé (consejo). La expresión latina del Eclesiastés (5, 5) non est Providentia en griego es ágnoiá estin (hay ignorancia). En un contexto en que Plutarco trata del destino (eimarméne), después de afirmar que el destino lo comprende todo, añade que la Providencia abarca el destino. 

Es entonces cuando da una solemne definición de la prónoia: “Es –dice- el primer proyecto (nóesis) o designio (boúlesis) del Dios primero, que es bienhechor de todos” (Sobre el destino 572 f). Nada sucede al margen de la Providencia, porque el hecho es que los dioses lo presiden (prytaneúousin) todo (Consolación a Apolonio 111 e), frase que recuerda las palabras de Pablo sobre Cristo (en pâsin proteúon: Colosenses 1, 12). En el mismo diálogo Sobre el destino cita a Platón cuando decía que este mundo vino a la existencia dià tèn toû theoû prónoian (por la providencia de Dios: Timeo 30 b). 

Como en Plutarco, la Providencia de Dios tiene en la Biblia un componente intelectual y una actitud de benevolencia. “Con Dios está la sabiduría y el poder, el consejo y la inteligencia” (Job 12, 13). Y ese Dios fuerte, sabio y prudente mira con atención lo que sucede en la tierra. La fórmula ofthalmoì kyríou (los ojos de Yahvéh) se usa para describir esta actitud. “Sus ojos están sobre los caminos del hombre” (Job 34, 21). Sencillamente porque Dios “cuida de todos” (pronoeî perì pánton: Sabiduría 6, 7). 

Entre tantos pasajes que abundan en estas ideas, podemos quedarnos con los capítulos 38-41 de Job, que son una especie de canto a la Providencia. En Job 38, 2 se queja Dios de quien empaña su Providencia (etsáh). Y termina en 41, 26 diciendo que Dios, en efecto, lo contempla todo “desde arriba”. 

En su hermoso diálogo sobre la “Tarda venganza de la divinidad” (De sera numinis uindicta), relaciona Plutarco con gran agudeza la Providencia con la inmortalidad del alma, la prónoia con la diamoné del alma. Asegura que un mismo argumento (lógos) fundamenta ambas realidades (560 f). Y aunque Plutarco distingue claramente los conceptos de lógos y mýthos, explica y desarrolla por medio de un mito el tema de la inmortalidad del alma como solución al problema del mal. Es el mito de Tespesio (563 b-568 a). 

Tespesio de Soles pasó la primera parte de su vida en el desenfreno y el desorden. Se arruinó, perdió su hacienda y se hizo un malvado. Sufrió un accidente, tras el que quedó aparentemente muerto. A los dos días regresó a la vida convertido en un hombre honrado y virtuoso. A sus sorprendidos paisanos les explicó los motivos de su transformación. Desprendida su alma del cuerpo, fue a parar a un lugar en el que vio el estado de las almas en el más allá. El alma de un pariente cercano le explicó que todavía seguía anclado en su cuerpo, pero que los dioses querían instruirle sobre el estado de las almas en la otra vida. Allí contempló cómo las almas eran atormentadas en poder de cuatro vengadoras: Adrastea, Pena, Dike y Erinis. Esta última era la encargada de las almas incurables. La descripción de las penas y castigos a las almas pecadoras es la respuesta definitiva al problema fundamental del diálogo. Según los comentaristas, la inmortalidad del alma lo explica todo y justifica la tardanza de los dioses en el castigo. En un famoso aforismo griego se decía que “los molinos de los dioses muelen despacio”. Pero muelen. 

Sobre el tema en la tradición bíblica conviene distinguir con Van Imschoot (Théologie de l’ Ancient Testament) tres conceptos: 

1) La supervivencia de la persona después de la muerte, creencia perceptible desde la más remota antigüedad. Los difuntos siguen “viviendo” de alguna manera en el Sheol (Hades).- 

2) La retribución en el más allá se va abriendo paso en los últimos libros del Antiguo Testamento.- 

3) La inmortalidad del alma está contemplada ya en el libro de la Sabiduría y en el Nuevo Testamento. 

Antonio Piñero
Domingo 05 Abril 2009

El origen de la vida según la teoría de la evolución (III)

El origen de la vida según la teoría de la evolución (III)

Escrito por: J. Enrique Cáceres-Arrieta el 17 Ago 2008

Muchos científicos naturalistas objetan abiertamente el creacionismo por el costo que representa aceptarlo; ello significaría persecución u hostilidad en el círculo en que se mueven y porque es más cómodo y menos comprometedor creer irracionalidades catalogadas “científicas”. Se arropan con el manto de una ciencia inventada también por ellos para ocultar presunciones filosóficas y conflictos con la moral y ética contenidas en la moral cristiana. En realidad, no pocos son deshonestos intelectuales. La soberbia (ego inflado) juega un papel preponderante en todo esto. Reconocer que te has equivocado o que tu creencia de toda la vida es falsa es un golpe demasiado duro para el ego de estas personas.¿Puedes imaginar lo traumático que debió ser para el orgulloso Saulo de Tarso (más tarde san Pablo) y otros intelectuales modernos darse cuenta de que todo el andamiaje de su conocimiento era y es una soberana equivocación? ¿Será ese terror a quedar sin centro de seguridad intelectual (así lo llaman en sicología) lo que impide a muchos incrédulos investigar con honestidad las pretensiones del resucitado Cristo histórico? Sabrá Dios. Al cristiano toca orar por ellos para que su entendimiento sea despejado y Satanás no saque partido de ello. (2da Corintios 4: 3, 4)

Pues bien, esos científicos dejan de ser hombres de ciencia para convertirse en filósofos. Además, otros no quieren ser tachados de “ultra-conservadores” (así descalificó Teilhard de Chardin a los creacionistas), “retrógrados” ni fanáticos religiosos si aceptan el relato bíblico acerca del origen de la vida. ¿A quién le gusta que lo avergüencen en público y le llamen “retrógrado”? Debes estar muy seguro de lo que crees y en Quien has creído para soportar semejante vituperio. Y, lamentablemente, muchos no están dispuestos a pagar el precio.

Para otros que no son científicos sino “librepensadores”, todo lo que suene o huela a religión es sinónimo de oscurantismo, superstición. Mientras que negar la existencia de Dios y creer en la teoría de la evolución da -según ellos- un tinte de modernidad, cultura e inteligencia. De manera que no es inusual que muchos ‘científicos’ y autodenominados librepensadores rechacen el creacionismo y se cobijen con la manta rota y remendada de tal creencia.

El escritor español Samuel Vila expresa que “la verdadera Ciencia hace al hombre humilde, actitud mental que incrementa su sed de conocimientos”. No olvidemos, un ego inflado y una cabeza llena de prejuicios son difíciles de penetrar con la luz de cualquier verdad. Y más pesa y vale un gramo de sensatez que una tonelada de necedad. Y las creencias de muchos determinan su “ciencia”.

Para los que creen que Darwin era ateo, aunque muchos de sus planteamientos lo insinúen, y algunos pescadores en río revuelto los han encaminado para hacer de la teoría de la evolución una religión sin Dios, una anécdota de su vida. Poco antes de morir, Charles Darwin dijo lo siguiente acerca de su teoría de la evolución de las especies: “‘Era yo entonces un joven sin ideas formadas; no hice más que lanzar al público algunas preguntas, unas sugestiones, lleno siempre de duda acerca de todo, y, con gran asombro mío, aquellas ideas prendieron fuego y la gente hizo de ellas su religión’”. (53)

Si se dio o no la entrevista de Darwin con Lady Elizabeth Reid Hope en su lecho de muerte, es algo que toca investigar desapasionadamente. Considero que tal conversación se llevó a cabo, pues en Trueno, el ateo que dice no creer en Dios observamos que al final de sus días muchos confundidos y temerosos escépticos, agnósticos y ateos ponen en orden sus pensamientos y corazón. Por consiguiente, no es descabellado pensar que un egresado de teología como Darwin lo haya hecho antes de morir. La semilla de la Palabra eterna del Dios creador estaba en la vida de Charles desde niño, y por experiencia sé que esa Palabra no regresa vacía. Más, si Charles Robert Darwin nació de nuevo por obra del Espíritu Santo (que niegan los ateos) cuando era niño o adolescente, nunca dejó de ser cristiano a pesar de su escepticismo. Si ningún sicólogo ni siquiatra puede entender la mente y los oscuros movimientos sentimentales y emocionales de sus pacientes, ¿será posible que los científicos de la teología y de las ciencias naturales sean capaces de explicar la misteriosa obra del Espíritu Santo en el humano y de entender la infinita mente del Creador en el universo y la vida de un convertido a Jesús? ¡De ninguna manera! A ello se debe que algunos al no poder entender ni explicar a Dios y lo sobrenatural -por desconocer los símbolos y códigos del Idioma del Eterno- los consideren superstición y locura. (1ra Corintios 2: 14) A mi juicio, lo que Darwin quiere decir al final de El origen de las especies -al llamar a Dios “Creador”- es que la mano de Dios está presente en la naturaleza.

Feyerabend sostiene que la ciencia moderna se ha convertido en una ¡religión! representada por una “iglesia” dogmática institucionalizada que lo rige todo inflexiblemente, de la cual debemos zafarnos a como dé lugar. (Uno de los patrones o dioses de tal religión es precisamente Darwin. De ahí el extremo interés de los creyentes evolucionistas en querer desligarlo de cualquier creencia religiosa o de su creído regreso a Jesús) Ya es hora de liberarnos de la tiranía de las ciencias naturales. Así como en el pasado la religión controlaba el conocimiento, hoy es necesario impedir que las ciencias en cuestión nos impongan sus creencias radicales, dogmáticas, racionalistas, cientificistas y absolutistas. Sería bueno que quienes abogan por un estado libre de teología y religión y de no institucionalizar la fe apoyaran también la separación del Estado de las ciencias naturales y sociales con el fin de no lucrar ni lavarle el cerebro a nadie. El Estado debe ser neutral en creencias religiosas, pero también libre de ideologías, filosofías, cientificismo y creencias naturalistas.

A propósito de dogmatismo racionalista y cientificismo, ¿has notado cómo algunos científicos de las ciencias naturales se vuelven expertos opinando sobre temas que solo conocen de improviso? Como cientificistas, ansían encajonar a Dios y los milagros en su minúsculo cerebro y estudiarlos a través del microscopio, el telescopio y el tubo de ensayo de su “ciencia”. Su especialismo aspira que la ciencia cultivada por ellos contenga todo el conocimiento humano o sea aplicable en cualquier otra área del saber.

Darwin nunca aseveró que la evolución fuera un hecho probado, y se sorprendió al percatarse de que había inventado una nueva religión. Religión que aún en el siglo XXI abrazan muchos que afirman no tener religión y que las religiones no les quitan el sueño. Creo que estos sujetos deberían hacerse estas preguntas con honestidad: “Si las religiones no me quitan el sueño, ¿por qué la obsesión y compulsión en escribir y despotricar contra las religiones?”. “¿Por qué hago tanta alharaca contra las creencias religiosas de las gentes, sean ciertas o falsas?”. “Si creo que Dios no existe, ¿por qué tanto empeño mío en negar a Alguien ‘inexistente’?”. “¿Por qué tanta rabia contra Dios si no existe o no creo en divinidades?”. “Si odio a alguien que no existe, algún trastorno debo tener y preciso la ayuda de un especialista de la conducta y la mente”. De igual manera, las respuestas deben ser honestas.

Insisto, eso no debe interpretarse como que no se pueda disentir y callar denuncias ante lo que a todas luces está chueco, sino de hablar y escribir lo más objetivamente posible. Libre de emociones encontradas y prejuicios. Que mi razón o mi verdad no me quite el entendimiento. Si lo hace y no domino el tema, no soy apto para escribir al respecto y en lugar de orientar confundiré a los receptores y trasbocaré sobre ellos.

Sobre el ateísmo o “no tener [a] Dios”, Max Scheler (1874-1928) sostiene que “quien no tiene [a] Dios tiene un fetiche”. Pregunto: ¿Fetiche como la creencia de la teoría de la evolución, mi ciencia, mi religión, mi filosofía, el título, un ídolo de carne y hueso…? Scheler también habla de la herejía vital del neurótico que en la absolutización de lo relativo realza sus pequeños fetiches como valores absolutos, como serían sus complejos, prejuicios, paradigmas y proyecciones. ¿Por qué será que me parece ver aquí retratados a los que niegan a Dios y repudian todo lo que les huela a religión? ¿Será que has notado con cuanta absolutización, radicalismo, fundamentalismo y dogmatismo hablan y escriben los escépticos, agnósticos y ateos al referirse a Dios y lo sobrenatural? Después tienen el descaro de criticar el fundamentalismo y dogmatismo religiosos. Mi abuela dice que “el puerco le dice al burro orejón siendo que los dos son de la misma condición”. Claro, porque el cerdo no ve sus orejas.

Si acaso no he sido lo suficientemente claro, toca destacar que soy enemigo del fanatismo y legalismo religiosos cerrados ante opiniones respetuosas de los demás; también me molesta el fideísmo. Y rechazo con todas mis fuerzas la intolerancia religiosa que impide vivir en paz con el prójimo que no piensa igual que yo. Pero, igual, repudio el cientificismo y el fisicalismo que cree poder conocer, entender y explicarlo todo escrutando la materia. Me desagrada mucho la polarización racionalista que cree en la suficiencia de la razón para alcanzar y comprender cualquier verdad. En pocas palabras, creo que es insoslayable un equilibro en la religión, ciencias naturales y en la razón filosófica, tal cual lo expreso en El intrincado punto medio…

Ahora bien, hay científicos y científicos. Hoy lo que existe muchas veces son filósofos vestidos de científicos. (Ojo, sé de excelentes filósofos de la ciencia. Mas lo que muchos científicos hacen al hacer declaraciones y practicar alguna disciplina no es ciencia, sino filosofía) Ya no hacen a los científicos como antes. Uno de esos científicos naturalistas que reconocen la soberanía de Dios es el colombiano Elkin Lucena (en 1985 convirtió a su nación en el primer país latinoamericano y el quinto en el mundo en conseguir la primera bebé probeta, y en 2005 ha logrado la primera bebé en nuestra América y octava en el mundo nacida a partir de un óvulo vitrificado (congelado) sometido a fertilización in vitro.), quien al preguntársele si se sentía ‘un poquito Dios’, respondió que “no”, sino que “Dios es un tipo chévere, [que] nos ayuda; si no, no estuviéramos hablando de este cuento. Sin Dios no haríamos nada de esto. ¿Quién es tan pendejo de ponerse a competir con Dios? Si el tipo es un berraco”. (53)

Con el respeto que merecen los excelentes científicos naturalistas y pensadores, considero que sería interesante que Dios enfrentara a los seres que, arropados con la sábana de la “ciencia”, niegan a Dios y todo lo sobrenatural, así como lo hizo con Job cuando quiso pasar de listo.

Ahora ciñe bien tus lomos; yo te preguntaré, y tú me contestarás: ‘¿Dónde estabas tú cuando yo fundé la Tierra? Házmelo saber si tienes inteligencia. [¿Dónde habré estado yo? ¡Solo en los planes del Creador!] ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus basas? ¿O quién puso su piedra angular, cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios? ¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba saliéndose de su seno, cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por pañales la oscuridad, y tracé para él frontera, le puse puertas y cerrojo, y dije: ‘Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, y ahí se romperá el orgullo de tus olas?[Cierto. Curioso es que las aguas no traspasen los límites de tierra firme. El mar solo reclama lo suyo al invadir el hombre sus fronteras o por obra de fenómenos naturales que surgen después de la Caída del humano en desobediencia]

¿Has mandado tú alguna vez en tu vida a la mañana? [Esto está bueno: “no por mucho madrugar amanece más temprano”, dice el dicho] ¿Has señalado a la aurora su lugar, para que coja a la Tierra por sus bordes, y sean sacudidos de ella los impíos? [¡Cómo quisiera lograr eso a fin de que tanta gente malévola de cauterizada conciencia desapareciera del mapa! Es lamentable decir que hay lacras sociales que toda su vida se la pasan cometiendo perversidades y dañando a gente inocente, sobre todo a los niños] Ella muda luego de aspecto como arcilla bajo el sello, y viene a estar todo como una vestidura; mas la luz de los impíos es quitada de ellos, y el brazo enaltecido es quebrantado. ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, y has andado escudriñando el abismo? [Conocemos más del espacio que de las profundidades de los mares y océanos] ¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte, y has visto las puertas de la sombra de la muerte? [Solo Uno conoció esos misterios y resucitó. Pero muchos no le han creído, y otros hacen burla de Él y de los que creemos en Él] ¿Has calculado las anchuras de la Tierra? Declara si sabes todo esto. ¿Por dónde se va a la morada de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas, para que las lleves a sus límites, y les muestres las sendas de su casa? Lo sabrás sin duda, porque ya habías nacido, y es muy grande el número de tus días. [En este punto me parece ver reír a Dios] ¿Has entrado tú en los depósitos de la nieve, o has visto las reservas de granizo, que tengo guardado para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla? ¿Por qué camino se reparte la luz, y se esparce el viento solano sobre la Tierra?

¿Quién abre un canal al aguacero, y camino a los relámpagos y truenos, haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no habita el hombre, para saciar la tierra desierta e inculta, y para hacer brotar la tierna hierba? ¿Tiene padre la lluvia? ¿O quién engendra las gotas del rocío? ¿De qué seno sale el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la da a luz, cuando las aguas se endurecen a manera de piedra, y se congela la superficie del mar? ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, o desatar las ligaduras de Orión? ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones del Zodíaco, o guiarás a la Osa Mayor con sus hijos? ¿Conoces las leyes de los cielos? ¿Dispondrás tú sus poderes sobre la Tierra? [Por ahí hay quienes alardean y hacen negocio con esto afirmando conocer secretos y el futuro de las gentes. Otros aseguran entender, explicar y conocer las leyes de la naturaleza y de los cielos de manera tal que hacen afirmaciones radicales y dogmáticas, asegurando que Tú, Dios, no existes, y, si existes, ni siquiera Tú puedes hacer milagros porque tales leyes son inquebrantables!] ¿Alzarás tú a las nubes tu voz para que te cubra muchedumbre de aguas? ¿Enviarás tú los relámpagos para que ellos vayan? ¿Y te dirán ellos, ‘henos aquí’? ¿Quién puso sabiduría en la nube? ¿Quién dio al meteoro inteligencia? ¿Quién puso por cuenta las nubes con sabiduría? Y los odres de los cielos, ¿quién los hace vaciar, cuando el polvo se ha convertido en dureza, y los terrenos se han pegado unos con otros? ¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos, cuando están echados en sus guaridas, o se agazapan en la maleza para acechar? ¿Quién prepara al cuervo su alimento, cuando sus polluelos claman a Dios, y andan alocados por falta de comida? [Todo ello lo haces solamente Tú, Dios]

¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses? ¿O miraste tú las ciervas cuando están pariendo? ¿Contaste tú los meses de su preñez, y sabes el tiempo cuando han de parir? Se encorvan, hacen salir sus hijos, pasan sus dolores. Sus hijos se fortalecen, crecen con el pasto; salen y no vuelven a ellas. ¿Quién echó libre al asno montés, y quién soltó sus ataduras? Al cual yo puse casa en la soledad, y sus moradas en lugares salitrosos. Se burla el bullicio de la ciudad; no escucha las voces del arriero. Lo oculto de los montes es su pasto, y anda buscando toda hierba verde. ¿Querrá el búfalo servirte a ti, o pasar la noche en tu pesebre? ¿Atarás tú al búfalo con coyundas para el surco? ¿Labrará los valles en pos de ti? ¿Confiarás tú en él, por ser grande su fuerza, y le fiarás tu labor? ¿Fiarás de él para que recoja tu cosecha, y la junte en tu era? ¿Diste tú al caballo la fuerza? ¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes? ¿Le haces saltar como langosta? ¿Vuela el gavilán por haberle enseñado tú, y extiende hacia el sur sus alas? ¿Se remonta el águila por tu mandato, y pone en alto su nido? (Job 38: 3 al 39: 27)

Algunas cosas que Dios menciona aquí ya las conocemos. Alguien dirá que la Biblia se equivoca por atribuirle a Dios fenómenos tan sencillos como las nubes y la lluvia, ignorando que el universo y la vida subsisten por el maravilloso soplo y sustento de Dios. (Hebreos 1: 3b; Colosenses 1: 17) Pero, desde luego, Dios no está detrás de terremotos, huracanes y otros fenómenos de la naturaleza que matan a miles de seres humanos. Tema lo suficientemente ahondado y demostrado en El origen del sufrimiento.

Algunos humanos son tan presumidos que pretenden saber más que Dios y conocer cuestiones que han estado en la Tierra muchos siglos antes de que nacieran. (Otros escupen, blasfeman e injurian a Dios y a Jesús. Si Dios no fuera Dios, otro gallo cantaría, y los hubiera desarraigado de la Tierra por maldicientes e irreverentes, pues aun la libertad de expresión tiene un límite: el respeto a la dignidad humana y al pensamiento ajeno)

Es bueno pensar, meditar, reflexionar, filosofar, disentir, cuestionar. Lo nocivo es presumir de sabelotodo; faltar el respeto a las creencias de los demás e intentar encajonar a Dios en nuestras mentecillas. Al documentarme para escribir este libro, me he topado con cualquier cantidad de razonamientos y creencias naturalistas que francamente dan pena y vergüenza. No necesitamos conocer a Dios ni su Palabra para darnos cuenta de lo equivocados que están ciertos sujetos. Con justa razón dijo Sócrates “solo sé que nada sé”. Ese mismo Sócrates también afirmó: “La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia”. Descartes expresa: “Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro”. Se nos olvida que somos ignorantes en muchísimos temas; no lo sabemos ni sabremos todo. Muy poco es lo que sé y muchísimo lo que ignoro. Además, Dios es el único omnisciente.

Todos tenemos derecho a pensar y expresar lo que pensamos, creemos y sentimos, pero de ahí a hacer una religión de nuestro razonamiento, irrespetar a las personas e intentar imponer nuestra filosofía, creencias o estilo de vida a otros hay gran distancia. La intolerancia no se contrarresta siendo intolerante. No se trata de dorar la píldora, sino ser sensatos al expresar nuestros puntos de vista. ¡Que nuestra verdad no sea causal para faltar el respeto al prójimo! ¡Que la razón no nos quite el entendimiento! “[...] El respeto al derecho ajeno es la paz”, dijo Benito Juárez. Tu derecho termina donde principia el mío. ¿Cuándo lo entenderemos y aplicaremos? ¿Será antes de que nos devoremos los unos a los otros? ¿O será que es menester que alguien salido de sus casillas nos diga “por qué no te callas”?

(Nota: Tomado de nuestra obra El origen de la vida: ¿según cuál creencia? Todos los derechos de autor están protegidos por leyes internacionales. Tercera de tres entregas. En El origen de la vida según el creacionismo, continuaremos analizando la postura evolucionista)

Bibliografía

(1) Op cit., Strobel, p. 144.

(2) Rick Warren. Una vida con propósito, p. 23. Editorial Vida, Estados Unidos, 2003.

(3) Ibíd., p. 24.

(4) Op Cit., Benson, p. 245.

(5) Op Cit., Strobel, p. 350.

(6) Kenneth N. Taylor. La Evolución, p. 39. Editorial Mundo Hispano, Estados Unidos, 1975.

(7) J. Enrique Cáceres-Arrieta, Todo no está perdido en Estados Unidos, Panamá América, p. A6, Panamá, domingo 7 de noviembre de 2004.

(8) Op cit., Huse, p. 17.

(9) José María Mardones y N. Ursúa. Filosofía de las ciencias humanas y sociales: materiales para una fundamentación científica, p. 14, Anthropos, Editorial del Hombre, España, 1994..

(10) Harold Hill, Las monerías de Darwin, p. 42. Editorial Vida, Miami, 1979.

(11) Ibíd., pp.28, 29.

(12) Ibíd., pp. 43, 44.

(13) Ibíd., pp. 44 a 46.

(14) Josh McDowell y Don Stewart. Razones. ¿Tiene sentido la fe cristiana para el hombre hoy?, pp. 127, 128. Editorial Vida, Estados Unidos, 1983.

(15) Op cit., Hugh Ross, p. 166.

(16) Op cit., Strobel, 268.

(17) Op cit., Ross, pp. 164, 165.

(18) Op cit., Antonio Cruz, La ciencia…, pp. 123, 124.
(19)Op cit., Huse, p. 19.
(20) Nueva evidencia que demanda un veredicto, p. 409. Editorial Mundo Hispano, Colombia, 2004.
(21) Ibíd., p. 409.

(22) Op cit., Samuel Vila, p. 131.

(23) Diario La Prensa, Suplemento Mosaico, edición 38, año 1, pp. 10, 11. Panamá, 13 de octubre de 2002. El Tiempo de Bogotá, 16 de febrero de 2005, consultado en la Red.
(24) Op cit., Huse, pp. 137-141.

Métodos de interpretación bíblica

Métodos de interpretación bíblica:

La interpretación de la Biblia depende exclusivamente del método que aplique el intérprete en el análisis del texto. El sistema empleado determinará el resultado. Esto explica la razón por la cual haya distintas interpretaciones a un mismo pasaje. José María Martínez en su obra sobre Hermenéutica señala que no es buena la teoría que sugiere que un texto puede tener múltiple/interpretaciones. Un pasaje bíblico tiene un solo significado verdadero y descubrirlo será la tarea del exegeta.

Los Métodos de interpretación bíblicos más utilizados:
A lo largo del tiempo y debido a la influencia de distintos factores, se aplicaron diversos métodos hermenéuticos.

Un autor señala:

La historia de la exposición bíblica, tal como se la descubre en las obras de los grandes exegetas y críticos, nos muestra los diversos métodos que han prevalecido en varios períodos. Indudablemente, al través de los siglos, el sentido común de los lectores ha aceptado el significado obvio de las principales partes de la Biblia; pues, como lo hace notar Stuart: “Desde el primer instante en que un ser humano se dirigió a otro, mediante el uso del lenguaje, hasta la hora actual, las leyes esenciales de la interpretación fueron, -y han continuado siéndolo-, un asunto práctico. La persona a quien se hablaba, siempre ha sido un intérprete en cada caso en que ha oído y entendido lo que se le decía. Por consiguiente, toda la raza humana es, y siempre ha sido, intérprete. Esto es una ley de su naturaleza racional, inteligente y comunicativa”. La mayor parte de los métodos de explicación erróneos y absurdos tienen su origen en falsas ideas acerca de la Biblia misma.[1]

Los principales métodos de interpretación son considerados a continuación:
1. El método literalista o letrísta:

Este método ha sido empleado por los maestros judíos y básicamente consiste en explicar la interpretación del texto atribuyéndoles un significado especial a cada letra que lo integra. M. S. Terry lo explica de la siguiente manera:

Por una parte hallamos una reverencia supersticiosa por la letra de la Escritura, lo que induce a escudriñar en busca de tesoros de pensamiento escondidos en cada palabra; por otra parte, los prejuicios y suposiciones hostiles a las Escrituras han engendrado métodos de interpretación que pervierten, -y a menudo contradicen-, las declaraciones mas claras de las Escrituras. Las antiguas exposiciones judaicas del Antiguo Testamento exhiben numerosos métodos absurdos de interpretación. Por ejemplo, las letras de una palabra eran reducidas a su valor numérico; luego se buscaba alguna otra palabra o declaración que contuviera las mismas letras en otro orden, u -otras letras que sumaran el mismo valor numérico y, halladas, se consideraban las dos palabras como equivalentes en significado. El valor numérico de las letras que, en hebreo, componen el nombre “Eliezer”, es trescientos dieciocho, igual al número de los siervos de Abraham (Gen. 14: 14) de lo cual se infería que el mayordomo de Abraham, Eliezer, era tan poderoso solo como los otros trescientos. Y así, por medio de ingeniosas manipulaciones, toda forma gramatical rara, todo caso de pleonasmo o de elipsis, o el empleo de cualquier partícula aparentemente superflua, se la hacía contribuir algún significado notable. Es fácil ver que métodos tan caprichosos necesariamente tenían que envolver la exposición de las Escrituras en la mayor confusión.[2]

2. El método Alegórico:
Este método consiste entonces en pasar por alto el significado literal del texto en búsqueda de un contenido espiritual y oculto. Una verdad que se encuentra tras el texto mismo. Para descubrirla hay que tratar de encontrar en todo término un significado simbólico. A modo de ejemplo, presentaré la siguiente explicación de la parábola del buen Samaritano: “Es obvio para los tipólogos que el mesón donde el buen Samaritano aloja al hombre malherido es la iglesia, y que los dos denarios con que paga el coste del inesperado visitante son los dos sacramentos de la Iglesia”[3]. Tal interpretación aunque parezca atractiva carece de fundamento. La inexactitud del método alegórico se explica sugiriendo otra posible interpretación del mismo texto. Alguien podría decir que los dos denarios representan al Espíritu Santo y la Biblia en lugar de los “sacramentos”. De esta forma se le puede hacer decir a la Biblia lo que esta en realidad no dice.
Fue un método común entre los griegos que lo aplicaron en la interpretación de los relatos legendarios y poéticos. Esto surgió debido a la divergencia entre dos concepciones distintas del mundo. La provista por la mitología y la provista por la ciencia o filosofía. Tal antagonismo entre una y otra se resolvió apelando a la interpretación alegoríaca de la mitología. Los judíos helenistas, especialmente los de Alejandría, aplicaron este método para la interpretación del Antiguo Testamento. De esta manera pretendían armonizar las enseñanzas de las Escrituras con las creencias filosóficas griegas. El primer representante de esta forma de interpretación bíblica fue Aristobulo que vivió en el siglo II a. C.. El más distinguido de estos intérpretes fue Filón (20 a. C. a 54 d. C.). Intentó demostrar que Moisés poseía todo el saber que los griegos descubrieron mucho más tarde.
Entre los cristianos del siglo I y II se popularizó también este método hermenéutico. También fue en Alejandría donde se lo empleo por primera vez. Se destacaron Clemente y su discípulo Orígenes. Ambos ponderaban el valor de las Escrituras pero creían firmemente que la alegorización proveía del auténtico significado de las Escrituras. Admitían el significado literal de un texto cuando describía algún evento histórico pero aún en estos casos encontraban un valor tipológico y místico.
El método alegórico llegó a predominar hasta las la era de la reforma. Esto facilitó que durante siglos el cristianismo estuviese indefenso ante las muchas herejías que se fueron introduciendo. El criterio prevaleciente hasta entonces es que el pensamiento del autor bíblico era aplicable literalmente en tanto que no chocase con las posturas adoptadas por el magisterio de la iglesia. Bernand Ramm señala que “la maldición del método es que oscurece el verdadero significado de la Palabra de Dios”[4].

3. El método Místico:

Esta íntimamente ligado al anterior. M. S. Terry lo explica de la siguiente manera:

En bastante estrecha alianza con la Interpretación Alegórica hallamos a la Mística, según la cual deben buscarse múltiples profundidades y matices de significado en cada palabra de la Biblia. Por lo tanto los interpretes alegóricos, muy naturalmente, caen en muchas cosas que deben clasificarse con las teorías místicas. Clemente de Alejandría sostenía que las leyes d$ Moisés contienen un cuadruplo significado, el natural, el místico, el moral y el profético. Orígenes sostenía que como la naturaleza humana consiste en cuerpo, alma y espíritu, así también las Escrituras tienen un correspondiente triple sentido: el corporal o literal, el psíquico o moral y el espíritu, al que él, más tarde distingue como alegórico, tropológico y anagógico.[5]

Similar al método alegórico pero en este caso le atribuye al texto varias interpretaciones   distintas.

4. Método liberal:
La escuela liberal, influenciada por una corriente filosófica llamada racionalismo, rechazó doctrinas tales como la inspiración e inerrancia de las Escrituras así como todo relato que tiene que ver con lo milagroso. Lógicamente terminaron negando la veracidad de otras doctrinas escenciales tales como el nacimiento virginal del Señor, los milagros que realizó, su muerte y su resurrección. Esto derivó en diversos métodos interpretativos que resumiremos seguidamente:

4.1. El método naturalista:

Los milagros en realidad no fueron tal cosa. Tal explicación no es posible en una época cuando la ciencia ha superado a la superstición. Todo evento milagroso debe ser explicado de otra manera. Observemos por ejemplo la siguiente explicación de la resurrección:

No podemos aceptar la idea de que las apariciones de Jesús, primero a María Magdalena y después a las otras mujeres pueda atribuirse a las alucinaciones; no son atribuibles a estados mentales morbosos. Lloraron la muerte del querido Maestro; no podrían conformarse con la idea de su separación; la tenían presente mental y emocionalmente, y sus palabras seguían resonando en sus oídos. La realidad espiritual de Jesús no se había apartado de ellas; en cierto sentido, el Maestro se hallaba más cerca que nunca. Sólo faltaba que se abrieran los ojos para verle. Las apariciones de Jesús tienen su explicación psicológica: fueron visiones mentales de una realidad espiritual. Fue por medio de una visión mental que el apóstol Pablo conoció a Jeús: “Agradó a Dios – dice – revelar a su Hijo en mí” y, ¡que transformación se operó en su vida!…[6]

Este tipo de razonamiento se denomina “sofisma“. Se trata de una expresión con una apariencia de verdad para ocultar el error. Observemos detenidamente. El autor presente primeramente una verdad aparente: “No podemos aceptar la idea de que las apariciones de Jesús, primero a María Magdalena y después a las otras mujeres pueda atribuirse a las alucinaciones”. No obstante, finalmente, termina afirmando lo contrario: “Las apariciones de Jesús tienen su explicación psicológica: fueron visiones mentales de una realidad espiritual”. Este esfuerzo argumental fue presentado para negar la veracidad de la resurrección del Señor y a su vez presentar una interpretación natural del evento milagroso acaesido.

Otro ejemplo es la siguiente explicación del milagro de la alimentación a los cinco mil:

El milagro aparente de alimentar a cinco mil personas con cinco panes, se realizó, sencillamente, por el ejemplo que Jesús ordenó a sus discípulos que dieran, de distribuir a los que les rodeaban de las pocas provisiones que tenían. Este ejemplo fue pronto seguido por otros grupas T se halló que había comida más que suficiente para todos. Lázaro no murió realmente; sufrió un desmayo y se le creyó muerto. Jesús sospechó estas cosas y, llegando a la tumba en el momento oportuno, halló confirmada su suposición; y su sabiduría y poder, en este caso, hicieron una impresión profunda y duradera.[7]

4.2. El método moral:
La intepretación moral debe su origen al filosofo Emanuel Kante. M. S. Terry dice: “La prominencia que da a la razón pura y al idealismo mantenido en su sistema metafísico, conducen, naturalmente, a la práctica de hacer inclinar las Escrituras a las exigencias preconcebidas de la razón porque aunque toda la Escritura sea dada por inspiración de Dios, tiene por su valor y propósito prácticos la mejora moral del hombre”[8]. Cuando el intérprete encuentra que el sentido literal e histórico de un pasaje no contiene ninguna lección moral simplemente puede pasarlo por alto.

4.3 El método crítico:
Los teólogos liberales que, como ha sido afirmado, negaron la inspiración de las Escrituras, sostuvieron que los libros de la Biblia son una recopilación de diversas tradiciones religiosas. Moiséss por ejemplo, no escribió el Pentateuco sino que es una colección de diversos documentos denominados J E D P. Esta teoría recibió el nombre “Graf – Wellhausen” en honor a sus creadores. Por supuesto la existencia real de estos documentos nunca se probó. Más tarde esta teoría tendría su influencia en un intento por resolver el denominado problema Sinóptico. Wellhausen, entre los años 1903 a 1905, publicó un estudio sobre los evangelios Sinópticos en el cual decía que solo pequeños fragmentos sobre Jesús eran verdaderos.
Surgieron entre ellos distintas formas de interpretar las Escrituras:

4.4 La desmitologización:
Rudolf Bultmann, defensor de la postura anterior, preocupó explicar la razón por la cual se incluyeron mitos en los evangelios Sinópticos. Para ello dividió el contenido de los evangelios en dos partes. La primera es esencialmente el evangelios cristiano, el kerigma. Lo que hay que creer. La segunda parte es la cosmovisión del siglo primero, de índole mitológica. El Kerigma esta envuelto en un marco mitológico que el hombre moderno no puede aceptar. La labor del teólogo consiste en despojar al Kerigma de su envoltura mítica, es decir desmitologizar el mensaje de los evangelios.
Los mitos incorporados a la historia de Jesús transformaron a “este gran hombre” en un ser divino que se encamó. Sus grandes enseñanzas despertaron tal admiración que lo pintaron como un ser milagroso, que luchaba contra los demonios y los vencía. Pero su vida no podía terminar con su trágica muerte así que se agregaron los mitos concernientes a su resurrección, su ascensión al cielo y la creencia en su pronta venida. Para el autor, el Señor Jesús no era más que un gran hombre. Se trató simplemente de un gran maestro que, por alguna razón, fue juzgado por Pilato y luego crucificado. Esto implica también que no fue concebido por el Espíritu Santo, que no realizó ningún milagro, que murió pero no resucitó, por lo cual no ascendió, no esta sentado a la diestra de Dios y ni volverá. Esto implica negar también las doctrina de la Trinidad, expiación substitutiva y la obra del Espíritu Santo.

4.5 El método teológico-existencial:
Karl Barth es considerado como el teólogo más solido del siglo XX. Se opuso a las conclusiones del liberalismo no obstante mantuvo un concepto deficiente acerca de la inspiración de las Escrituras. El método existencial consiste en la aplicación de la Biblia a las más profundas experiencias de la vida tales como el amor y el odio, la vida y la muerte, el pecado y la gracia, el bien y el mal. Pone por tanto el asento en la aplicación practica de las Escritura despreciando el significado del texto. Su método de interpretación de las Escrituras depende de las necesidades, cultura y época del interprete.

5. El método Dogmático:
La interpretación dogmática es la que ha caracterizado en particular al catolicismo romano. Esto quiere decir que los exegetas romanos están atados al dogma, es decir, a la doctrina aceptada por la iglesia. El gran problema que el Catolicismo Romano es como explicar las diferencias notables que existen entre sus creencias y prácticas y las enseñanzas bíblicas. El cardenal Newman ideó una teoría denominada “evolución dogmática”. Sostiene que las instituciones cristianas existieron solamente en germen durante la edad apostólica, y que se desarrollaron completamente en el período de los llamados “Padres de la Iglesia”. Sus enseñanzas son un auténtico e indispensable suplemento de las Escrituras. Esto significa que el Nuevo Testamento no es la única fuente de autoridad. Un autor lo ha expresado de la siguiente manera: “La iglesia de los primeros seis siglos, y no la del Nuevo Testamento, es para ellos la verdadera iglesia de Cristo”[9]
George Salmón describe ésta hipótesis del siguiente modo: “… Cristo no había encomendado a su iglesia sino ciertas semillas y gérmenes de la verdad y que éstos estaban destinados a desarrollarse después en formas más definidas; de consiguiente, no fue la intención de nuestro Señor que la enseñanza de la iglesia fuera siempre la misma; sino que fuese continuamente mejorando, bajo la dirección del Espíritu Santo[10]
La iglesia Católico Romana es, por propia definición, la única interprete eficaz y veraz de las Escrituras. Esto significa que la Iglesia romana es infalible. No obstante, no resulta sencillo demostrar semejante pretensión ante claros y notorios yerros. Fue el cardenal Newman quien presentó una ingeniosa solución a este inconveniente. Él señalaba que cuando éramos niños aceptábamos la autoridad de nuestros mayores. Una vez que crecimos examinamos algunas cosas e inclusive las rechazamos. No obstante, ningún razonamiento posterior tiene la misma fuerza que las enseñanzas de la niñez. El niño acepta las enseñanzas de los adultos porque confía en sus conocimientos y habilidad. Del mismo modo el católico Romano debe aceptar la enseñanza emanada de la Iglesia. Como ha señalado José Grau, semejante pretensión significa usurpar las función del Espíritu Santo. Juan Calvino, el reformador, decía:

Ha habido en nuestros tiempos grandes debates sobre la eficacia del ministerio, queriendo unos ensalzar demasiado su dignidad; pretendiendo otros en vano atribuir al hombre mortal lo que es propio del Espíritu Santo, diciendo que los ministros y doctores penetran los entendimientos y los corazones para corregir la ceguera y la dureza que hay en ellos. Vamos, pues, a tratar aquí y decidir esta cuestión.
Los que alegan tanto unos como otros, fácilmente podrá esclarecerse considerando con diligencia los pasajes en que Dios, que es el autor de la predicación, aplica su Espíritu a ella, y promete que no quedará sin ningún fruto.[11]

Recordemos esto, la Biblia es infalible en los asuntos que tienen que ver con la fe y la practica. Ninguna persona o institución puede atreverse a ocupar tal posición.

6. El método Gramático – Histórico:
M. S. Terry, hablando de este método dice:

Distinguiéndose de todos los métodos de interpretación mencionados podemos referirnos el Histórico-Gramático como el método que más se recomienda al criterio y a la conciencia de los estudiantes cristianos. Su principio fundamental consiste en conseguir de las Escrituras mismas el significado preciso que los escritores quisieron dar. Ese método aplica a los libros sagrados los mismos principios, el mismo proceso gramatical y el mismo proceso de sentido común y de razón que aplicamos a otros libros. El exegeta histórico-gramático dotado de convenientes cualidades intelectuales, educacionales y morales, aceptará las demandas de la Biblia sin prejuicios o prevenciones; y sin ambición alguna de demostrarlas como verdaderas o falsas investigará el lenguaje y tendencias de cada libro con toda independencia y sin temor de ninguna clase; se posesionará del idioma del escritor, del dialecto especial que hablaba, así como de su estilo y manera peculiar de expresión; averiguará las circunstancias en que escribió, las maneras y costumbres de su época y el motivo u objeto que tuvo en vista al escribir. Tiene el derecho de suponer que ningún autor en su sano juicio será, a sabiendas, inconsecuente consigo mismo ni tratará de extraviar o de engañar a sus lectores.[12]

Por su parte, José María Martínez, dice que este método supera a todos los anteriores. Con su título se indica que el intérprete intentará determinar con la mayor precisión posible lo que el pasaje bíblico pretende explicar. En cuanto a los antecedentes de este método el último autor mencionado señala la escuela de Antioquía en el siblo IV d. C. Los reformadores serían quienes revitalizarían este método.

Conclución:

Por tanto de aquí en más estudiaremos a fondo este método hermenéutico.

Notas
1.M. S. Terry, op. cit. pag. 6-7
2. M. S. Terry, op.cit. pag. 7.
3. Stephen Neill, La interpretación del Nuevo Testamento, Ediciones península, 1967, pag.313. 4. Bernard Ramm, cit. por José María Martínez, op. cit. pag. 73.
5. M. S. Terry, op. cit. pag. 8
6.Enrique C. Balloch, Mirando a Jesús, Editorial la Aurora, Buenos Aires 1977, pag. 410.
7. M. S. Terry, op. cit. pag. 11-12.
8.
9 H. Harvey, La iglesia, su forma de gobierno y sus ordenanzas, Buenos Aires, Casa Bautista de Publicaciones, 1911, pag.3.
10 Geroge Salmón, La Infalibilidad de la Iglesia, Buenos Aires, Editorial La Reforma, 1923, pag.45.
11 Juan Calvino, Institución de la religión cristiana, Libro IV, Cap. I, párrafo 6, Editoral Feliré, 1986, pags. 809-810.
12 M. S. Teny, op. cit. pag. 14

El origen de la vida según la teoría de la evolución (II)

14 Ago 2008

El origen de la vida según la teoría de la evolución (II)

J. Enrique Cáceres-Arrieta

Para ahondar sobre las leyes de la termodinámica opuestas a la teoría de la evolución, cito la obraEvolución, Termodinámica y Entropía de Henry Morris, citada por el apologista Harold Hill:

La primera ley [de la Termodinámica] es en sí misma, un poderoso testimonio contra la evolución, ya que entraña una condición básica de estabilidad en el universo… Sin embargo, es la segunda ley la que da por tierra con la teoría de la evolución. Existe un proceso universal de cambio, y existe un cambio direccional, pero no es un cambio positivo hacia delante… Toda transformación de energía que ocurre naturalmente se acompaña en alguna parte, por una pérdida en la disponibilidad de energía para la futura ejecución de la obra. [Algunos evolucionista intentan invalidar el argumento creacionista que se apoya en la primera y segunda ley de la termodinámica arguyendo que los principios no son aplicables. Claro, las leyes son aplicables cuando les conviene]

En este caso la entropía puede expresarse matemáticamente en términos de un total e irreversible flujo de calor. Expresa cuantitativamente la cantidad de energía en un proceso de conversión de energía que se torna inaprovechable para un futuro trabajo. Para que pueda realizarse un trabajo, la energía disponible debe ‘fluir’ de un nivel superior a un nivel inferior. Cuando alcanza su más bajo nivel de energía aún existe, pero ha perdido su capacidad de realizar un trabajo. El calor fluye naturalmente cuando lo hace de un cuerpo caliente a un cuerpo frío, pero no a la inversa, es decir, de un cuerpo frío a un cuerpo caliente.

Por esta razón -agrega Morris- ningún proceso puede ser ciento por ciento eficiente, con toda la energía disponible convertida en trabajo. Una parte se gasta para evitar la fricción y será degradada en energía de calor no recuperable, que finalmente será irradiada al espacio y dispersada. Por la misma razón es imposible que exista una máquina de movimiento perpetuo autopropulsado.

Y si, como acabamos de ver, todo el universo físico es energía en alguna forma, y puesto que en todo proceso se torna inaprovechable cierta energía, resulta obvio que en esta última instancia toda la energía en el universo será energía inaprovechable, si los procesos actuales se mantienen sin modificación por un período suficientemente prolongado. Cuando ocurra es de presumir que todas las diversas formas de energía en el universo se habrían convertido gradualmente… en energía calórica uniformemente (es decir, sin orden ni concierto) dispersa. Todo estará a la misma baja temperatura. No habrá ‘diferenciales’ de niveles energéticos, de ahí que no habrá tampoco ‘gradientes’ de energía para inducir su flujo. Será imposible realizar ningún trabajo y el universo alcanzará lo que los físicos denominan su ‘muerte calórica’ final.

Así, pues, la segunda ley prueba, con la certeza con que la ciencia puede probar [casi] cualquier cosa [del mundo físico], que el universo tuvo un comienzo [como lo ha demostrado la teoría de la Gran Explosión]. De manera similar, la primera ley demuestra que el universo no pudo empezar por sí solo [igual lo ha demostrado la teoría de la Gran Explosión]. La cantidad total de energía del universo es una constante, pero la cantidad de energía asequible está disminuyendo. Por tanto, al retroceder en el tiempo, la energía asequible o aprovechable hubiera sido progresivamente mayor hasta que, finalmente, alcanzaríamos el punto inicial, donde la energía disponible era igual a la energía total. Imposible retroceder más en el tiempo que ese momento. Y es en este punto que tanto la energía como el tiempo iniciaron su existencia. Y ya que la energía no puede crearse a sí misma, la conclusión más científica y más lógica [a pesar de la creencia en universidades y laboratorios de que ninguna hipótesis o teoría que conduzca a Dios y lo sobrenatural puede ser considerada científica] a la que podemos arribar es que: ‘En el principio creó Dios los cielos y la Tierra [Génesis 1: 1]’. (13) (Usado con permiso) (Las negritas son mías)

Morris pone al descubierto lo que científicos fanáticos del materialismo afirman a ultranza todavía en el siglo XXI en cuanto a la teoría de la evolución. Para ellos no importa que leyes científicas no soporten sus deseos materialistas. Basta tener un deseo, aunque sea acientífico e irracional. El físico Edward Kolb lo expresa de esta manera: “Lo más fácil para la ciencia [natural] es encontrar lo que usted busca”. Y san Pablo nos exhorta evitar “las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia [conocimiento]”. (1ra Timoteo 6: 20)

Más, Dios tampoco necesitó que la “evolución” lo ayudara a crear el universo, la Tierra y la vida inteligente. Hay gentes que aseguran creer en Dios (entre ellos ministros y grupos religiosos), pero enseñan que la “evolución” ayudó a Dios a crear el universo y al humano. ¡La gran flauta! El dios de ellos está limitado. Ese no es el Dios que revela la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis. Ese no es Dios, sino un dios, un ídolo. Ese es el dios de los que como Hawking preguntan infantilmente quién creó a Dios. El Dios de la Biblia tiene existencia propia. No depende de fuerzas o energías externas para existir ni pide permiso a las leyes físicas que Él creó para moverse en el universo físico, pues Él trasciende lo físico por ser inmaterial y sobrenatural. Si no lo entiendo, es debido a mi finitud craneal. Si no lo quiero aceptar y creer, es un problema de incredulidad; mas ninguno de esos inconvenientes míos desvirtúan las verdades teologales acerca de Dios. Ojo, ¿si no entendemos al Jesús de los evangelios, que se hizo hombre finito, cómo pretendemos entender al infinito Dios de los cielos, Padre de Jesús que creó el universo y la vida inteligente en la Tierra? Por lo visto, algo anda mal en muchos.

Mi Dios hizo los cielos y la Tierra y todo lo demás en seis días calendario. ¿Imposible? ¡Sí! Para mí lo es. Para Él es como tomarse un vaso de agua helada. ¿Sabes qué? Dios pudo hacer el universo en cuestión de milésimas de segundo pero lo hizo en seis días porque es Dios de orden.

Por supuesto, hay quienes tratan de explicar que la segunda ley de la termodinámica…

No se aplica al problema, pues la Tierra es un sistema “abierto” [ahora sí es abierto porque le conviene]. La termodinámica se desarrolló usando sistemas mecánicos y químicos a los que se les impidió ganar o perder energía con relación al mundo exterior. [No me digas] La Tierra recibe energía del Sol todo el tiempo y por eso se afirma que la evolución química de la vida pudo ocurrir. [Esto es una creencia imposible de demostrar en el laboratorio. ¿De dónde salieron o quién creó la Tierra y el Sol? ¿De dónde rayos salieron los químicos de la sopita pre-biótica? Ya vimos que la vida no surge de la materia inerte ni de la nada absoluta. Y, en el hipotético y remoto caso de que surgiera, sería un tipo de vida primitivo, no la vida compleja conocida hoy]

La revista Time, al criticar la posición creacionista con respecto a esta ley, dice: ‘En 1977, Ilya Prigogine, profesor ruso de la Universidad Libre de Bruselas, ganó el premio Nobel de Química, al probar que la segunda ley de la termodinámica no se aplica a sistemas ‘abiertos’ tales como las criaturas vivas pueden adquirir energía nueva. Las plantas crecen sanas por la asimilación de energía solar, aunque el Sol, la fuente de la energía del sistema solar, se está consumiendo lentamente’.

La obra de Prigogine se aplica solamente a los sistemas vivos en su estructura actual. La fotosíntesis es el proceso por el cual la planta captura la energía solar y la almacena en forma de enlaces químicos. Cuando comemos las plantas, nuestro cuerpo utiliza la energía acumulada para crecer más y para mantener el tipo de estructura corporal actual. El cloroplasto es el motor que recoge la energía solar y la orienta hacia un trabajo útil. La combustión de gasolina en sí no produce trabajo útil a menos que haya un mecanismo que dirija la energía con tal fin, como el motor de un automóvil.

Sin embargo, al referirnos al origen químico que tiene la vida, estamos hablando de un tiempo anterior a la formación del cloroplasto; antes que hubiera un mecanismo que fuera capaz de capturar, almacenar y dirigir la energía procedente del Sol hacia la fabricación de los compuestos químicos complejos. No importa si la Tierra es un sistema ‘abierto’ o ‘cerrado’, puesto que, sin el mecanismo director de la energía, la evolución química de la vida no puede usar la energía solar.

Así que, en cuanto a las sustancias químicas, bien podría estar en un sistema cerrado, rodeado de energía solar, pero sin un sistema para usarla. Es como estar en una balsa en el océano y sin agua fresca y potable. Hay agua en todas partes, pero no se puede tomar. [Y si la tomas te mueres]

George Wald afirma:
‘Lo que pedimos aquí es la síntesis de moléculas orgánicas sin esa máquina. Creo que éste es el problema más duro que confrontamos; el eslabón más débil de nuestro argumento en la actualidad. De ningún modo creo que sea desastroso, pero necesita de fenómenos y fuerzas, algunos de los cuales sólo se entienden parcialmente ahora y otros probablemente todavía estén por descubrirse’.

Aunque sea un sistema ‘abierto’, McDowell asegura que Prigogine tenía sus dudas acerca del origen de la vida. Y lo cita:

‘El caso es que en un sistema no aislado existe la posibilidad de formación de estructuras ordenadas de baja entropía a temperaturas suficientemente bajas. Este principio ordenador es responsable de la aparición de estructuras como los cristales, y también los fenómenos de fase’.

‘Lamentablemente este principio no puede explicar la formación de las estructuras biológicas. La probabilidad de que, a temperaturas ordinarias, un número macroscópico de moléculas se reúna para hacer surgir las estructuras altamente ordenadas y las funciones coordinadas que caracterizan a los seres vivos, es infinitesimal. La idea de la génesis espontánea de la vida en la forma actual es por consiguiente muy improbable, aun a la escala de los millares de millones de años durante los cuales ocurrió la pre-biótica’. (Las negritas son añadidas)

McDowell agrega:
Con esto quiere decir [Prigogine] que espera que sus estudios puedan algún día llevar a la solución del problema del origen de la vida a partir de la no-vida. Pero reconoce que estamos muy lejos de tal solución. Demostró que en ciertos sistemas líquidos, un ambiente muy ‘disipador’ podría generar cierto tipo de ‘estructura’ en una esquina de ese ambiente (como las burbujas de una cafetera que se caliente rápidamente. Sin embargo, esto se ha sabido por mucho tiempo y de ninguna manera prueba que los sistemas vivos puedan surgir de los sistemas no-vivos al colocarlos en un medio de energía de disipación rápida. [Ya esto lo vimos en los experimentos de Pasteur et al]

El verdadero conflicto entre la evolución y la segunda ley de la termodinámica (tanto en los sistemas abiertos como en los cerrados) está muy lejos de ser resueltos. Aunque fuera resuelto en el futuro el modelo de la evolución todavía no sería tan bueno como el de la creación. Esto es, la teoría de la evolución tal vez podría algún día ‘explicar’ la segunda ley de la termodinámica en su propio contexto, pero es la teoría creacionista la que predice. (14) (Usado con permiso)

Sobre los ejemplos de Prigogine de las gotas de lluvia y copos de nieve que intentan explicar orden a partir del caos, el astrofísico Hugh Ross afirma que los ejemplos en cuestión “exhiben incrementos de orden pero sin incrementos significativos en el contenido de información. Los procesos naturales solos nopueden explicar el nivel excepcionalmente alto de diseño [real] y de contenido de información en los organismos vivos o en la estructura del universo que hace que la vida sea posible”. (15) (La negrita es mía)

En realidad, la idea de que el orden puede surgir del caos fue propuesta primero por el filósofo escéptico Hume, y revivida por el científico filosófico Prigogine en su obra El orden a partir del caos (Order out of Chaos).

Otro científico crítico de la tesis de Prigogine es el bioquímico Michael J. Behe, que afirma:

Así como la selección natural explica algunas cosas, la autoorganización [propuesta por Prigogine] explica ciertas cosas también. La controversia surge cuando se utilizan para explicar cosas complejas o para explicar todo [tal como hacen los reduccionistas materialistas]. Es verdad que si quitas el tapón de tu tina de baño, el agua forma un pequeño remolino. Eso es autoorganización: el agua se mueve de una manera organizada en la que no se encontraba antes. Los tornados se organizan a sí mismos. Si combinas sustancias químicas de cierta manera, lo que obtienes es un sistema que actúa como un reloj. Se volverá azul; cinco segundos después, incoloro; y oscilará entre uno y otro. Por tanto, es claro que existe algo como la autoorganización.

La pregunta es la siguiente: ¿Puede eso explicar fenómenos más complejos? ¿Puede explicar el código genético? Los científicos que tratan de resolver el acertijo del origen de la vida han explorado las propiedades autoorganizativas durante décadas. Sin embargo, hoy están más confundidos acerca del origen de la vida que hace cincuenta años. No han logrado proveer ninguna explicación [razonable; mucho menos científica] para la forma en la que la autoorganización podría dar cuenta de algo tan complejo como el primer organismo primitivo vivo. (16)

Ya lo dijimos, los que se oponen al diseño real en el universo y la vida inteligente faltan a las ciencias naturales puesto que la mayor parte de sus postulados o teorías son indemostrables en el laboratorio. En pocas palabras, solo filosofan. Pero quienes lo ignoran o no lo quieren ver creen a pie juntillas todo lo que estos señores dicen o escriben.

Las publicaciones de grupos anticreacionistas como el National Center for Science Education afirman dogmática y reiteradamente que la ciencia natural está “basada en lo empírico y es necesariamente materialista; los milagros no deben ser permitidos”, y “cualquier teoría con un fundamento sobrenatural no es científica”. ¿Te das cuenta del dogmatismo pérfido de estos señores? Ojo, estos no son fanáticos religiosos de culto sectario, sino gentes de las ciencias naturales. Como dice mi abuela, “en todas partes se cuecen habas”.

¿Sabes qué? Si la declaración de que la ciencia natural está “basada en lo empírico [...]” fuese aplicada a la teoría de la evolución, no pasaría la prueba científica pues casi ninguna de sus creencias puede ser probada empíricamente. De ahí que algunos filósofos de la ciencia hayan aseverado que la teoría de la evolución es un programa metafísico de investigación en lugar de la presumida etiqueta de científica que sus creyentes le han adherido.

Pues bien, debido a que los argumentos de diseño real de los creacionistas y lo que narra la Bibliacomprenden intervención sobrenatural, deben ser ignorados justificadamente porque “no pueden ser considerados científicos”. ¿Será que quienes creen que las historias bíblicas se tambalean con solo aplicarles raciocinio tienen razón? Quien así habla es partidario del racionalismo cientificista. En esa misma línea, me topé con esta otra joya cientificista y presumida: “la teología cristiana cuenta historias bonitas, pero estas no tienen el valor de hechos y tampoco el de verdades”. ¿Qué tal? Para empezar, la teología cristiana no cuenta nada. Solo estudia, investiga e interpreta los hechos del Evangelio. Es la Historia -en este caso religiosa- la que registra los hechos evangélicos. O no se dan cuenta cómo escriben o no saben lo que escriben. Más, ¿cómo es posible que la Biblia cuente o registre historias que no tengan ningún valor de hechos y verdades? Hemos escudriñado que todo hecho realmente histórico tiene un valor intrínseco, mas si se trata de valores eternos y universales como los del Evangelio. Pregunto: ¿Es historia o historieta lo que narra la Biblia? Hasta el día de hoy, la arqueología e historia en su afán de saber si la Biblia dice la verdad únicamente han confirmado mucho de lo que ella asegura. En ningún momento han podido rebatir nada ni han hallado inexactitudes históricas ni geográficas. Pues bien, si algo ha ocurrido en tiempo y espacio reales es un hecho innegable; que se interprete de múltiples maneras o yo no lo quiera reconocer como verdad o aplicar a mi vida es harina de otro costal. Los fanáticos racionalistas y los cientificistas están convencidos de que los hechos registrados en la Biblia carecen de valor científico por “no” cumplir con los requisitos del método científico naturalista. ¡Error! Mil veces ¡error! Ya observamos que toda verdad no puede ser demostrada por tal método por sus propias limitaciones y por la trascendencia de hechos inmateriales. Hay quines creen que la fe cristiana se fundamenta en suposiciones, mitos, supersticiones… Ignoran que está cimentada en ¡hechos! En sucesos reales ocurridos en lugar y tiempo reales. Hay quienes para no creer o justificar su rechazo al Evangelioinventan argumentos que ni ellos entienden.

Ya lo he asegurado antes, los que tienen criterios cargados creen que -por religiosa- toda narración bíblica o verdad teológica tiene que ser necesariamente falsa. No entienden que la realidad de la verdad no depende del portador ni del carácter religioso de la verdad, sino de su esencia. Si su naturaleza es real, tiene coherencia con los hechos de la realidad empírica. Eso sucede con los hechos narrados por el Evangelio.

Al comentar acerca de la posición naturalista en cuanto a Dios y los milagros, el científico cristiano Hugh Ross escribe:

Afirmar que la ciencia [naturalista] y la teología [científica] son mutuamente excluyentes puede ser conveniente para los materialistas que no están dispuestos a defender su filosofía, pero es insostenible. La ciencia [convencional] raramente es religiosamente neutral. Del mismo modo, la fe religiosa raramente es científicamente neutral. Tanto la ciencia [naturalista] como la teología [científica] tratan frecuentemente con causa y efecto y con procesos de desarrollo en el mundo natural. Tanto la ciencia [naturalista] como la teología [científica] tratan con el origen del universo, del sistema solar, de la vida y de la humanidad.

Cuando se trata de las causas -agrega Ross-, los procesos de desarrollo y los orígenes, existen siempre dos posibilidades naturales: natural o sobrenatural. Insistir dogmáticamente que nunca deben considerarse respuestas sobrenaturales equivale a decir que todos los seres humanos sigan una sola religión, la del materialismo ateo. Encuentro irónico que, en nombre de la libertad religiosa, ciertos proponentes de la educación científica insisten en librar a nuestras instituciones de enseñanza e investigación de cualquier fe que se atreva a competir con la suya. (17)

Las palabras de Ross son profundamente acertadas. Los cientificistas quieren que la fe en Dios se quite para poner su dios y su patrón. Desdeñan las creencias religiosas pero propugnan las creencias en su religión materialista y atea. Actúan como la canción que dice: “Quítate tú pa’ poneme yo”.

En cuanto a las teorías disipativas de Prigogine, debe señalarse que han sido más famosas entre el hombre de a pie que entre sus colegas. En la segunda mitad de los ochenta, al físico ruso se lo comparó con Newton, mas sus colegas especializados en el estudio del caos que conocen bien la obra de Prigogine no compartían esa opinión.

El periodista especializado en temas científicos John Horgan escribe así de Prigogine:

[Sus] colegas lo acusan de ser arrogante y darse autobombo. Sostienen que ha hecho muy pocas, por no decir que ninguna, contribuciones a la ciencia; que no ha hecho más que recrear experimentos ajenos y largar filosofías al respecto; y que, de todos los premios Nobel que hasta ahora han sido, él es el que menos lo ha merecido. (18)

Como en todas las profesiones, también en ciencias naturales hay gente soberbia y envidiosa. No sé si es el caso de Prigogine y de sus colegas. Pero Horgan, reconocido en el periodismo científico, asegura que es cierto. ¿Acaso has notado que en unas profesiones más que en otras abundan la arrogancia, la omnisapiencia y la autosuficiencia? Tengo la impresión de que ciertos profesionales creen ser superiores o que saben más que los demás mortales.

Por otra parte, no olvidemos que en círculos de las ciencias naturales hay paradigmas creídos y aceptados porque un grupo de científicos con anterioridad lo acogió y propugnó, pasando por alto el más puro pensamiento crítico propio de quien se caracteriza por manejarse con genuina facultad de renovación capaz de generar nuevas ideas y avances reales, no meras copias y postulados mohosos, lejos del verdadero espíritu científico. De esta manera, el conocimiento científico siempre estará sesgado hacia un conjunto de teorías dominantes adoradas como vacas sagradas que rara vez suelen cuestionarse, entendiéndose dicho cuestionamiento como sacrificarlas en el altar de la verdad. (Ha sido dicho que la biología no ha avanzado debidamente por las desfasadas ideas darvinistas muy arraigadas en la mayor parte de biólogos, que obstinados en supuestos y prejuicios naturalistas ateos desembocan en callejones sin salida que entorpecen el avance del conocimiento de la verdad)

El George Wald que menciona McDowell ganó en 1967 el Nobel de la Paz en el área de las ciencias naturales, y es el mismo que escribió:

En cuanto al origen de la vida en esta Tierra, solo hay dos posibilidades: creación o generación espontánea (evolución). No hay una tercera forma. La generación espontánea [creía que podía surgir vida animal y vegetal de forma espontánea, a partir de la materia inerte] fue refutada hace [más de] 100 años, pero eso nos lleva únicamente a otra conclusión: la creación sobrenatural. Esta no podemos aceptarla por razones filosóficas (motivos personales); por tanto, escogemos creer lo imposible: que la vida surgió espontáneamente por casualidad. (19) (Las negritas son mías)

Como diría Condorito antes de irse de espaldas, “¡Exijo una explicación!”. ¡Plop! Sabido es que el grueso del pensamiento de muchos científicos naturalistas decanta por el fanatismo racionalista, materialista y reduccionista de Wald. No creen por falta de evidencias, sino que no creen a pesar de las evidencias reales. Prefieren creer -lo dijimos- los postulados irracionales y anticientíficos de la teoría de la evolución. Bueno, para algunos que la palabra creer causa irritación o piensan que creer es suicidio intelectual digámoslo así: No aceptan los hechos por falta de evidencia, sino que los rechazan a pesar de las evidencias.

Expresiones como las de Wald las pudiera uno esperar y hasta entender de un profano de las ciencias naturales, mas no de un científico; mucho menos del ganador del Nobel en esas ciencias. Viéndolo bien, no es raro puesto que muchos científicos naturalistas al contemplar el universo y la vida son más filósofos que hombres de ciencia. No olvidemos que ellos no son máquinas, aunque algunos lo crean. Tienen creencias, ideologías e intereses. También resentimientos y prejuicios antirreligiosos.

Semejante actitud irracional es muy común hoy entre los evolucionistas y neoevolucionistas. Cuando la teoría no cuadra o es inconsistente con los hechos comprobados por los más recientes descubrimientos, el procedimiento a seguir es obviar los obstáculos, no mencionarlos nunca y proseguir como si la hipótesis transformista fuera una genialidad.

Al cuestionarle la supuesta sopa originaria de la vida y la explicación de cómo, según él, se generó la vida inteligente, un ¡teísta! me respondió que “los elementos están allí”. A lo que repliqué (dejándome llevar por su paralogismo) que no cuestionaba los “elementos”, sino el producto; la “aparición” de la vida que conforme a su especulación había surgido de la combinación fortuita de elementos “simples” a un ente tan complejo como el ser humano.

Ahora bien, ¿de qué “elementos” presentes en la supuesta sopa pre-biótica hablaba mi dialogante? ¿Será los que según los creyentes evolucionistas fueron los ingredientes fundamentales para la génesis de la vida? A eso se refería. Pero resulta que dichos elementos tampoco estaban allí. ¡Cuánta libertad se toman los evolucionistas filosofando en nombre de las ciencias naturales! Cuando alguien espera que algo suceda, puede pasar por alto las cosas más obvias.

La actitud irracional de Wald y de otros hace recordar una anécdota que McDowell cuenta de J. W. Montgomery:

Hace muchos años hubo un hombre que pensó que estaba muerto. Su esposa y amigos, muy preocupados, lo enviaron al amistoso siquiatra del barrio. El siquiatra estaba determinado a curarlo convenciéndolo de un hecho que contradecía su creencia de que estaba muerto. El siquiatra decidió usar la simple verdad de que los muertos no sangran. Hizo que su paciente leyera de medicina, que asistiera a autopsias, etc. Después de semanas de esfuerzo, el paciente dijo finalmente: ‘¡Muy bien, muy bien! Ya me convenciste. Los muertos no sangran’. De inmediato, el siquiatra lo pinchó con una aguja, y el hombre sangró. El hombre miró cómo sangraba con un rostro pálido, y exclamó: ‘¡Dios mío! ¡Después de todo los muertos sí sangran!’. (20)

Montgomery comenta al respecto algo ya mencionado:

Esta parábola ilustra que si nos aferramos a presuposiciones falsas con suficiente tenacidad, los hechos no tendrán ninguna importancia. [Pasar por alto los hechos con tal de seguir en nuestra creencia es simple y llanamente deshonestidad intelectual] Usted será capaz de crear un mundo suyo, totalmente desligado de la realidad y totalmente incapacitado para ser tocado por la realidad. Los filósofos llaman a esta condición solipsismo, la siquiatría la llama autismo sicótico, y los abogados la llamarán locura. Tal condición equivale a la muerte, pues se rompe la conexión con el mundo de los vivos. El hombre de la parábola no sólo pensaba que estaba muerto, sino que, en sentido real, estaba muerto porque los hechos no tenían ningún significado para él. (21)

Dos comentarios al respecto:

1) En el ensayo La actitud es clave para resolver conflictos hago hincapié en que lo determinante noes qué piensa la gente que soy, sino lo que considero yo que soy. Si creo ser Bolívar; seré Bolívar. (Hay mandatarios que creen ser Bolívar, o que sus creencias recogen el pensamiento bolivariano, pero en verdad son la antítesis del Libertador) Si pienso que soy un gusano; lo seré y mi autoestima estará por los suelos. Mas si creo ser alguien importante (por ser criatura de Dios lo soy), digno de lo mejor que la vida me pueda ofrecer, viviré como tal. Todo depende de quién creo que soy. La mente ordena; todo mi ser obedece. “Cual es su pensamiento en su corazón, tal es el hombre”, escribió Salomón. (Proverbios 23: 7) Viktor E. Frankl asevera que “el hombre se determina a sí mismo”. (A propósito de “pensamiento en su corazón”, ciertos estudios insinúan la existencia de neuronas en el corazón; si eso se demostrara, se confirmaría lo que la Biblia revela al afirmar que el corazón “habla”, “piensa”, “medita”, “clama”. Esas investigaciones aseguran que tenemos un “pequeño cerebro en el corazón”. “Dice el necio en su corazón: ‘No hay Dios’”. [Salmos 53: 1] Es decir, el corazón del necio (heb. loco) dice y piensa que Dios no existe; y, si existe, es “malévolo” por no extirpar el mal. ¿Qué te parece cómo la Biblia asegura algo, la ciencia teológica lo acoge e interpreta y las ciencias naturales lo confirman? Wermer Keller diría, “Y… laBiblia tenía razón”.)

2) Ya manifesté que hay intelectuales y pensadores seculares y religiosos muy deshonestos intelectualmente. Lo son por desechar los hechos que están frente a sus ojos con tal de mantener una posición filosófica, religiosa o “científica” menos comprometedora.

Ahora bien, ¿por qué muchos científicos naturalistas no aceptan públicamente el creacionismo? Lo primero que toca recordar es que a los científicos convencionales se les enseña que ninguna hipótesis o teoría que conduzca a Dios y lo sobrenatural es científica. Por consiguiente, ninguna evidencia por muy contundente que sea es válida, pues la existencia de Dios o lo sobrenatural no es tema de discusión; ya está decidido: “Dios no existe; por ende, los milagros no ocurren”. “No creo en divinidades ni en milagros pues es igual que creer en el Chupacabras o la Tulivieja”, dirá alguno fanático racionalista o cientificista.

Dawkins antes de entablar conversación con alguien sobre las religiones convencionales y la religión darvinista pregunta si su interlocutor cree en Dios; si le respondes que “sí”, te da la espalda y te deja hablando solo. ¿Qué te parece? Para este proselitista y creyente del ateísmo filosófico Dios es un tema ya resuelto por él y su “ciencia”; por tanto, sin discusión. Para él y los que creen igual que él, Dios y lo sobrenatural son “un capítulo cerrado”. Su razón para negar a Dios y lo sobrenatural les quita el entendimiento de tal modo que no pueden sostener una conversación honesta y de altura con alguien que piense diferente a ellos. Quien no pueda mantener una conversación abierta y respetuosa con alguien que le lleve la contraria en realidad es un niño emocional. (Algunos lo catalogan despectivamente de “enanismo intelectual”. Soy incapaz de referirme a alguien en esos términos. Si lo hiciera, el enano emocional sería yo) Algún conflicto hay en su Niño interior por mucho que lo niegue. No creo en el refrán que reza que “de política y religión no se discute”. Si los ánimos no se saben manejar o canalizar en puntos cómo estos y otros controvertidos temas, ¿qué tipo de inteligencia emocional tenemos? Te confieso que aprendo más de la gente que no cree lo mismo que yo y cuestiona que de la que dice estar de acuerdo conmigo. Pues los primeros al argumentar e intentar rebatirme me dan la valiosa oportunidad de conocer sus creencias y prepararme para refutarlos. Por tal razón, en los agradecimientos de mi primer libro El origen del sufrimiento… doy gracias a los allí citados que no piensan igual que yo.

Nota: Tomado de nuestro libro El origen de la vida: ¿según cuál creencia? Todos los derechos de autor están protegidos por leyes internacionales. Segunda de Tres entregas

Sofisma PATÉTICO

Sofisma PATÉTICO

Llamado así porque apela al pathos (la emoción) y no al logos (la razón). Comprende todos los medios de persuasión no argumentativos que pretenden sostener un punto de vista provocando las emociones del auditorio.

¡Qué disgusto le vas a dar a tu padre!

¿Es que quieres hacer llorar a Jesús?

Me decepcionaría que dijeras lo contrario.

No se nos explican las razones por las que debamos hacer o dejar de hacer algo. Se apela a nuestra sensibilidad para exhortarnos o disuadirnos una acción. No es que hurgar en nuestras emociones esté mal o sea condenable. Pero si ésa es toda la argumentación disponible, estamos ante una falacia. Su señor padre puede estar completamente equivocado; y eso de que llore la Virgen no deja de ser una manera de hablar. Deberíamos disponer de argumentos más sólidos, que tengan algo que ver con el fondo del asunto.

Pueden ser muy útiles para suscitar respuestas irracionales, porque para la mayor parte de la gente es más fácil dejarse llevar por los sentimientos que pensar críticamente. También es más fácil para el orador excitar las pasiones del auditorio que construir  un argumento convincente. Por ello, los que tratan de persuadirnos más a menudo políticos y anunciantestienden a despertar nuestra emotividad para inclinarnos a hacer cosas que probablemente no haríamos si pretendieran convencer nos con argumentos.

Este tipo de maniobras es muy eficaz cuando se emplea ante un auditorio numeroso, como ocurre en manifestaciones callejeras, mítines políticos o asambleas religiosas, donde triunfa quien mejor manipule las emociones colectivas, sean éstas positivas (lealtad, piedad, solidaridad, espíritu de emulación) o negativas (miedo, envidia, rencor) ligadas o no a prejuicios sociales o étnicos.

¿Dejaremos que alguien piense que los argentinos  hemos sido cobardes?

¿Qué será de Argentina, de nuestra lengua, de nuestras tradiciones, cuando abramos la puerta a los inmigrantes?

De un patrono nunca puede venir nada bueno.

Las falacias patéticas, principal arma del demagogo, representan el colmo de los malos argumentos. Ni siquiera los hay. Ni existen premisas ni conclusión, ni ganas de argumentar. Precisamente, se trata de evitarlo. No se pretende justificar una tesis, sino arrancar un asentimiento emocional.

Cuando las razones son débiles, los afectos son los que gobiernan. Gibert.

No es que toda apelación a las emociones sea falaz. Nadie puede prescindir de ellas. Los razonamientos son capaces de convencer a la mente, pero no mueven la voluntad. Es preciso conmover, pero tras haber convencido.

Si hay que lograr que lo dudoso se vea cierto, hay que echar mano del razonamiento, con las pruebas al canto. Mas si los oyentes necesitan antes bien ser movidos que en señados, de suerte que no sean flojos en hacer lo mismo que ya saben y acomoden el asentimiento a las cosas que confiesan ser verdaderas, en este caso, se requieren mayores arrestos de elocuencia, y aquí son necesarias las súplicas e increpaciones, las incitaciones y apremios y todo otro recurso propio para conmover los ánimos. San Agustín.[1]

Una cosa es mostrar que es cierto lo que decimos (persuadir) y otra lograr que los convencidos actúen (exhortar). Lo segundo es más difícil y no basta la razón porque con frecuencia, aunque quien nos escucha sepa lo que debe hacer, no quiere hacerlo.

Le replicaron que se conformara con tener razón, ya que no habría de tener otra cosa. Rabelais.

Del pecado todos dicen que es malo y le cometen todos. Quevedo.

Con las emociones podemos arrastrar al mundo entero tras el féretro de Diana de Gales; con la razón ni siquiera lograremos que contribuyan al sostén de Unicef. Ambas, razón y emoción, son necesarias, pero en su debido orden. Cuando los oyentes estén convencidos suficientemente sobre cómo se debe actuar, será el momento de apelar a las emociones para mover a los recalcitrantes. Primero, luz al pensamiento y después, si hace falta, fuego a las emociones.

Es preciso probar antes a uno como traidor y luego provocar a los oyentes contra la traición. Teón.

Demóstenes a Esquines— Al oír tu discurso han dicho: ¡qué bien habla! Al oír el mío han corrido a empuñar las armas. Plutarco.

¿Por qué molestarnos en construir una argumentación convincente si podemos interesar al público de manera más directa, más fácil y más eficaz excitando sus emociones? Porque es peligroso y abre la puerta a toda suerte de irracionalidades; porque las emociones se enfrían tan pronto como termina la función; porque podemos ser refutados con facilidad; porque nuestro prestigio correrá un peligro permanente. Ocurre aquí como con todas las trampas: el que a veces salgan bien no las hace recomendables. ¿Y si la urgencia u otras circunstancias aconsejan apelar directamente a los sentimientos? Adelante con ellos. Al menos sabremos que estamos fomentando emocionalmente algo que, llegado el momento, podríamos sostener con la razón. La falacia consiste en hacer lo contrario, como era el caso de Hitler:

Como orador, Hitler nunca se molestó en probar lo que decía: afirmaba para desencadenar la emoción… Consideraba a su auditorio como una mujer que debe ser en primer lugar desnudada emocionalmente y después seducida para luego abandonarla. Los últimos diez minutos de su discurso parecían un orgasmo ver bal. Woods.

El sofisma patético caracteriza a las siguientes falacias: Apelación al miedo, Apelación a la  piedad, Apelación a la lealtad, Falacia de la Pista falsa.

Notas

[1] San Agustín:Los cuatro libros de la doctrina cristiana. IV, 6.

Fuente:

Adaptado de http://perso.wanadoo.es/usoderazonweb/html/conten/arca/listado/pate.htm

Sofisma

Sofisma

Wikipedia lo define asi:

Un sofisma es una refutación o silogismo aparente, con objetivo de defender algo falso confundiendo al oyente o interlocutor, mediante una argucia en la argumentación que puede consistir, o bien en exponer premisas falsas como verdaderas, o bien en seguir de premisas verdaderas conclusiones que no se siguen realmente de dichas premisas. Estos argumentos, falsos, pero en apariencia verdaderos, pueden ser lingüísticos o extralingüísticos.

En la actualidad se usan indistintamente los términos “falacia” y “sofisma“. El término “paralogismo“, empleado erróneamente como sinónimo de estos términos, carece de la intención de engañar, que caracteriza al sofisma y a la falacia

En la Grecia clásica la capacidad de emplear sofismas en los argumentos era alabado como una habilidad retórica, por lo que la sofística gozó de gran éxito durante el siglo V a. de C., aunque ahora esta época se considera la época de la primera crisis de la filosofía, la crisis del espíritu griego.

Ejemplo de sofisma:

Se dice que Protágoras (el primer sofista profesional según Platón) recibió a un joven que pretendía ser su pupilo, a pesar de no tener dinero para pagar los servicios del maestro. Éste le tranquilizó, diciéndole que le pagase cuando ganase su primer pleito. Tras el periodo de formación, el tiempo se alargaba sin que el pupilo ganase juicio alguno, ya que no entablaba ninguno. Suponiendo mala fe en el alumno, Protágoras llevó a juicio a aquél, pero el tribunal fue incapaz de pronunciarse: Si Protágoras ganaba, el alumno debería pagar, rompiendo así el acuerdo origen del litigio. Si Protágoras perdía, el alumno debería pagar igualmente por haber ganado el pleito. Es decir, Protágoras cobraría igualmente, ganara o perdiera.

Otros ejemplos de sofismas:

  1. Sócrates es mortal
  2. Un gato es mortal
  3. Luego Sócrates es un gato.


  1. No todo lo que brilla es oro
  2. El oro brilla
  3. Luego el oro no es oro.


  1. El amor es ciego
  2. Dios es amor
  • Luego Dios es ciego.
  • Otra definicion seria:

    El sofisma es un error de criterio o raciocinio.

    Sofisma o falacia se llama a una refutación aparente, refutación sofística y también a un silogismo aparente o silogismo sofístico, mediante los cuales se pretende defender algo falso y confundir al contrario.
    Estrictamente hablando, no es una inexactitud de hecho ni de creencia. Comprende un proceso de pensamiento (argumentación), por consiguiente atañe a las conclusiones y no a las declaraciones en que estas se basan.Sofisma, en un significado amplio podría denotar un error de creencia.
    Además la palabra sofisma usualmente se aplica a conclusiones que parecen acertadas y a veces convincentes pero son, de hecho, incorrectas. Luego para que haya falacia o sofisma, debe fallar algo en el proceso de raciocinio.
    Puede haber sofismas formales, cuando hay algo incorrecto en la forma del argumento o en el modo de su planteamiento. La forma de este argumento es: Todo X es Y; todo X es Z; luego, todo Y es Z. Para probar este argumento, se sustituyen los términos X, Y y Z por otros objetos que podamos probar.
    Los sofismas informales son errores de razonamiento, causados por precipitación en la inferencia. Ejemplos de sofismas informales son: la irrelevancia, la confusión y la exagerada simplificación.

    También es difícil distinguir entre argumento y sofisma, puesto que algunos de los argumentos empleados habitualmente son de carácter claramente sofístico. Así ocurre, por ejemplo, con el llamado argumentum ad hominem: algunos estiman que es un sofisma; otros, que es un argumento perfectamente lícito.
    Los argumentos aparentes (sofismas o refutaciones sofísticas) pueden dividirse a su vez en sofismas lingüísticos y sofismas extralingüísticos. Dentro de los sofismas lingüísticos tenemos la homonomia y la equivocación, la anfibolía, la falsa conjunción, la falsa disyunción o separación, la falsa acentuación y la falsa forma de expresión.
    Los sofismas extralingüísticos tienen las causas siguientes: falsa ecuación del sujeto y el accidente; confusión de lo relativo con lo absoluto; ignorancia del argumento; ignorancia del consecuente; petición de principio; confusión de la causa con lo que no es causa, y reunión de varias cuestiones en una…

    Leer también: el conocer, Clases de argumentos, la sugerencia,método cientifico

    Artículo relacionado

    Notas

    Ejemplos de irrelevancia pueden ser todas las apelaciones emocionales:apelación a la lástima, apelación a la lisonja, la amistad, el orgullo, la culpabilidad, la confianza y la esperanza. Pueden ser persuasivas pero no una buena razón para aceptar un argumento.
    Ambigüedad de un término.
    Reunión errónea de términos.
    Inexacta separación de términos.
    Sofisma por accidente:
    A dicto secundum quid ad dictum simpliciter. Esta locución se refiere a un razonamiento consistente en afirmar que si un predicado conviene a un sujeto en algún respecto o de un modo relativo, le conviene en todos los respectos o de un modo absoluto (si S es P en relación con algo, S es siempre y en todos los casos Ρ). Dicho en otras palabras, se refiera a la confusión de lo relativo con lo absoluto.

    Fuente: http://cunday.blogspot.com/2009/04/sofisma.html

    Véase también 

    Dios trino como ejemplo de comunidad

    Dios trino como ejemplo de comunidad

    Abril 14, 2009 by Osías Segura

    Osías Segura
    Teólogo costarricense, ha enseñado en el seminario ESEPA. Actualmente está completando su doctorado en Asbury Theological Seminary (Wilmore, KY).

    Osías Segura

    Existen dos extremos que debemos evitar a la hora de comprender a Dios. El primer extremo es comprender a Dios como UNO, un ser, donde la trinidad pierde su perspectiva. El segundo extremo es comprender a Dios como tres personas separadas, sin unidad entre sí. Si somos cuidadosos buscaríamos un balance comprendiendo a Dios como tres personas mutuamente sumisas a sí mismas en su voluntad, generando una comunidad. El Padre, Hijo, y Espíritu Santo son tres seres completamente diferentes, y su común unidad los hace un Dios; todo un misterio. Es decir el Padre no esta por encima del Hijo, ni el Hijo por encima del Espíritu Santo. Los tres están al mismo nivel, no siendo ninguno más importante ni con más autoridad que el otro.  Mucho se puede hablar de la Trinidad, pero debemos saber que para nosotros los humanos la Trinidad es un misterio. Es decir, mucho se puede hablar del Dios trino pero hay mucho que no conocemos en nuestras mentes finitas. Por tanto, debemos reconocer nuestras limitaciones. Por el momento, Dios nos ha revelado lo que necesitamos saber, y algún día se nos será revelado más cosas.

    Lo que quiero resaltar es que Dios, como Dios trino, nos sirve de ejemplo de comunidad. Esta es la razón que nuestra comunidad (i.e., la iglesia) debe reflejar a Dios de la misma manera. Debemos reconocer que esta perspectiva es subversiva para muchas iglesias bajo un liderazgo autoritario. El modelo trinitario nos muestra que nadie está por encima de nadie, todos se someten mutuamente en amor a Dios y Su voluntad. Las estructuras deben servirnos para mutuo discernimiento, pues la única cabeza es Dios (e.g., no ningún ungido). ¡Ahora, no me mal entiendan! Dios ha puesto en posiciones de autoridad a nuestros líderes y pastores. Pero recordemos que ellos existen para servir al todo, no para servirse ni vanagloriarse a sí mismos. Estos pueden concebir a Dios como uno, el Padre, e imitan tal ejemplo de poder en autoritarismo, cuando en realidad deberían ver a Dios como nuestro ejemplo máximo de común unidad.  Pues tal perfecta comunidad nos hace uno. Jesucristo en Juan 15 nos llama a ser uno, entre nosotros, como él y su Padre son uno, dando ejemplo al mundo disperso y dividido, que en Dios hay unidad a pesar de la diversidad étnica, y social en el mundo.

    Así en comunidad se expresó el amor de Dios: enviando a su Hijo para tener paz con nosotros. Dios mismo en Cristo se presentó en sacrificio para que pudiéramos reconciliarnos entre sí y con Dios. Esto es importante para reflexionar: en esta era cristiana, donde experimentamos los últimos tiempos, Dios nos llama a expresar SU amor, no el nuestro, al mundo. Debemos imitar a Dios en SU versión de unidad. Un Dios que en comunidad nos enseña el cómo vivir en unidad común.

    Al hablar de amistad hablamos de ESE amor de Dios que se vive en comunidad. Es decir, los cristianos debemos organizarnos en grupos de muchos tamaños con algo en común que nos brinda unidad: cual es el amor de Dios. El problema esta en que nuestras iglesias se han centrado en generar cultos masivos tipo show, en vez de preocuparse que su gente genere común unidad entre sí. No hablo en contra de los cultos masivos, sino hablo a favor de un balance. No somos llamados a hacer iglesia, sino a ser iglesia. El énfasis debe estar en una unidad en común donde el amor de Dios es testimonio al mundo en palabra y en hechos de que Dios ama al mundo. Un mundo donde hay separación y dolor, división y falta de reconciliación: Dios es la solución, y su iglesia debe ser ejemplo de ello como señal y agente del Reino.

    Debemos ser sinceros: ¡No somos el perfecto ejemplo de Dios en común unidad! Pero si ese fuera nuestro ideal y motivo para estar juntos, aun así el mundo vería la realidad de cómo nosotros salidos de situaciones de quebranto, dolor, soledad, y hasta odio, y hemos encontrado un lugar donde Dios es exaltado, y tales situaciones son sanadas y perdonadas. Es decir, el mundo podrá encontrar esperanza en un grupo de personas que con un poder fuera de este mundo, se aman entre sí de una manera extraordinaria, y aman al mundo como Dios ama a su mundo. ¡Allí esta el testimonio cristiano!  Por tanto, Dios debe ser el centro, modelo, y ejemplo para nosotros de como vivir en común unidad, según su amor. Esa es la razón de ser iglesia, para imitar a Dios y no para hacer cultos. Si esto es así, qué estamos esperando para seguir construyendo entre nosotros ese amor de Dios que brinda una unidad y una amistad fuera de este mundo, para que el mundo crea que Dios es amor, y que esta al alcance de todos y todas.

    Fuente: http://www.biblia.com/dios-trino-como-ejemplo-de-comunidad/

    EL CREDO DE ATANASIO

    EL CREDO DE ATANASIO

    Codificado

    Pablo Santomauro
    Pablo Santomauro

    por Pablo Santomauro

    Todo el que quiera salvarse, debe ante todo mantener la Fe Universal. El que no guardare esta Fe íntegra y pura, sin duda perecerá eternamente.

    Y la Fe Universal es ésta: que adoramos a un solo Dios [Dt. 4:35, 39; 6:4; 32:39; Is. 43:10-11; 44:6, 8, 24;45:5-6; 46:9; Mt. 23:9; Hch. 4:24; 17:24; 1 Co. 8:6a; 2 Co. 6:18; He. 11:3; Ap.21:22]

    en Trinidad, y Trinidad en Unidad [El Padre es Dios: Jn. 17:3; 1 Co. 8:6; Gál. 1:1; el Hijo es Dios: Jn. 1:1; Col.2:9; el Espíritu Santo es Dios: Hch. 5:3-4; 2 Co. 3:17-18]

    sin confundir las Personas, ni dividir la Sustancia [Ro. 1:3-4; 9;5; Fil 2:6-8; Col. 2:9]. Porque es una la Persona del Padre, otra la del Hijo y otra la del Espíritu Santo; [Mt. 3:16-17; cf.17:4-5; Jn.3:16-17; 3:35; 5:20; 11:41-42; 12:28; 14:31; 15:9; 15:26; 16:13-14 ; 17-1-26;Gá. 4:4; 2 P. 1:17-18; 1 Jn. 4:9-10, 14]

    mas la Divinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu es toda una, igual la Gloria,coeterna la Majestad. Así como es el Padre, así el Hijo, así el Espíritu Santo.

    [Jesucristo co-sustantial (homoousion) con el Padre en la Deidad (theoteti, griego; deitate, latín): Jn. 1:1; 10:30; 14:9; Col.1:19, cf. 2:9; He. 1:3];

    [El Espíritu Santo es Dios: Hch. 5:3-4; el Señor: 2 Co. 3:16-17; Creador de vida: Sal. 104:30; Ez. 37:14; Lc. 1:35; Jn. 3:5-8; 6:63; Ro. 8:2, 6, 10-11; 2 Co. 3:6; Gá. 5:25]

    Increado es el Padre , increado el Hijo [Mi. 5:2; Jn. 1:1] increado el Espíritu Santo [He.9:14].

    Incomprensible es el Padre [1 Co. 8:2-3], incomprensible el Hijo [Pr. 30:3; Mt. 11:25-27], incomprensible el Espíritu Santo [Jn. 3:8]. Eterno es el Padre, eterno el Hijo [Jn. 1:1], eterno el Espíritu Santo [He. 9:14].

    Y,sin embargo, no son tres eternos, sino un solo eterno; como también no son tres incomprensibles, ni tres increados, sino un solo increado y un solo incomprensible [Dt. 6:4; Mr. 12:29]. Asimismo, el Padre es Dios, el Hijo es Dios, el Espíritu Santo es Dios [El Padre es Dios: Jn. 17:3; 1 Co. 8:6; Gál. 1:1; el Hijo es Dios: Jn. 1:1; Col. 2:9; el Espíritu Santo es Dios: Hch.5:3-4].

    Y sin embargo, no son tres Dioses, sino un solo Dios [2 Cr. 15:3; Jer. 10:10; Juan 17:3; 1 Tes. 1:9; 1 Jn. 5:20-21]. Así también, Señor es el Padre, Señor es el Hijo [1 Co. 8:6; Ro. 14:3-12], Señor es el Espíritu Santo [2 Ts. 3:5]. Y sin embargo, no son tres Señores, sino un solo Señor [Dt. 6:4; Mr. 12:29: Ef. 4:5]. Porque así como la verdad cristiana nos obliga a reconocer que cada una de las Personas de por sí es Dios y Señor, así la religión Cristiana nos prohibe decir que hay tres Dioses o tres Señores [Ibid.]. El Padre por nadie es hecho, ni creado, ni engendrado. El Hijo es sólo del Padre, no hecho, ni creado, sino engendrado [Jn. 1:1,14,18; 5:26; 6:57; 17:5; Gá. 4:4].
    El Espíritu Santo es del Padre y del Hijo, no hecho, ni creado, ni engendrado, sino procedente [John 14:16, 26; 15:26; 16:7]. Hay, pues, un Padre, no tres Padres; un Hijo, no tres Hijos; un Espíritu Santo, no tres Espíritus Santos. Y en esta Trinidad nadie es primero ni postrero, ni nadie mayor ni menor; sino que todas las tres Personas son coeternas juntamente y coiguales.

    De manera que en todo, como queda dicho, se ha de adorar la Unidad en Trinidad, y la Trinidad en Unidad. Por tanto, el que quiera salvarse debe pensar así de la Trinidad. Además, es necesario para la salvación eterna que también crea correctamente en la Encarnación de nuestro Señor Jesucristo [Jn. 1:14; He. 2:18].

    Porque la Fe verdadera, que creemos y confesamos, es que nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios, es Dios y Hombre [Ro. 1:3-4; Fil. 2:5-11]; Dios, de la Sustancia del Padre [Jn. 1:14; He. 1:3],engendrado antes de todos los siglos [eterno]; y Hombre, de la Sustancia de su Madre, nacido en el mundo [Gá. 4:4]; perfecto Dios [Col. 2:9; He. 1:3] y perfecto Hombre [Fil.2:7-8; He. 5:8-9], subsistente de alma racional [Mt. 26:38-39; Jn.11:33; 12:25; Hch. 2:27,31] y de carne Humana [Mt. 26:12; 27:56-59; Jn. 2:21; He. 10:10]; igual al Padre, según su Divinidad [Jn. 1:1 10:30;14:9; 2:19; He. 1:3]; inferior al Padre, según su Humanidad [Fil.2:7-8].

    Quien, aunque sea Dios y Hombre, sin embargo, no es dos, sino un solo Cristo; uno, no por conversión de la Divinidad en carne, sino por la asunción de la Humanidad en Dios; uno totalmente, no por confusión de Sustancia, sino por unidad de Persona [Ef. 4:5; Fil. 2:6-8].

    Pues como el alma racional y la carne es un solo hombre, así Dios y Hombre es un solo Cristo; El que padeció por nuestra salvación [Mt. 27; Mr. 15; Lc. 23; Jn. 18-19], descendió a los infiernos [Mt. 27:57-66 par.; Hch. 13:29; 1 Co. 15:4], resucitó al tercer día de entre los muertos [Lc. 24:44-46; 1 Co. 15:5]. Subió a los cielos Hch. 1:9-11], está sentado a la diestra del Padre,Dios Todopoderoso [Mr. 14:62; Lc. 22:69; Hch. 2:33, 34; 5:31; 7:55-56; Ro. 8:34; Ef. 1:20; Col. 3:1; He. 1:3, 13; 8:1; 10:12; 12:2; 1 P. 3:22], de donde ha de venir a juzgar a vivos y muertos [Mt.25:31-46; Jn. 5:22-23, 28-29; Hch. 10:42; 17:31; 2 Co. 5:10; 2 Ts. 1:7-8; Ap. 2:23].

    A cuya venida todos los hombres resucitarán con sus cuerpos y darán cuenta de sus propias obras. Y los que hubieren obrado bien irán a la vida eterna; y los que hubieren obrado mal, al fuego eterno [Dn. 12:1-3; Jn. 5:27-29, etc.].

    Esta es la Fe Universal, y quien no lo crea fielmente no puede salvarse.

    AMEN

    ¿Se puede conocer a Dios? parte 6

    “Conocer no consiste en hacer algo, ni en recibir algo, sino en un existir superior al simple existir como ser puesto fuera de la nada; es una sobreexistencia activa inmaterial, por la cual un sujeto existe no ya solamente con una existencia limitada a lo que es como cosa encerrada en un género, como sujeto existente para sí, sino con una existencia ilimitada en la cual es o se convierte, por su propia actividad, en sí mismo y los otros”. (Maritain, Les degrés du savoir, pag. 218 y s.)[1]

    Autor:Paulo Arieu

    ¿Se puede conocer a Dios? parte 6

    • ¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?

    «Como era de esperarse, las respuestas fueron acordes a la pregunta: Unos dicen que Jesús es Juan el Bautista, aquel que dijo: “Yo soy la voz de uno que clama en el desierto. Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías; otros dicen que Jesús es el profeta Elías, el profeta que fue sustentado por varios días por una viuda de la ciudad de Sarepta que revivió al hijo de ésta cuando había fallecido; otros defienden que Jesús es Jeremías, hijo de Hilcías, de los sacerdotes que habitaban en Anatot, en la tierra de Benjamín; otros dicen que Jesús es alguno de los profetas que ha revivido. ¿Quién tenía la razón? ¿Los que decían que Jesús era Juan el Bautista? ¿Qué era Elías? ¿Jeremías? ¿Otro profeta?»[2]

    Vamos a analizar la respuesta que el dieron. Porque tantas respuestas distintas?. Cuantas opiniones particulares sobre el Señor!

    Las respuestas recibidas por el Señor, sobre la opinión popular,proceden de una visión plenamente humana y simplista de la persona de Jesús.No están erradas por solamente mirar el aspecto humano, ya que este es el que mejor aprecia la multitud,sino que ademas estan influenciadas por las expectativas mesiánicas de la época. La otra estará reservada solo a la revelación divina. Nadie puede contemplar al Jesús divino sin una revelación especial de su gloria.

    • “(Gal 1:15-16 RV 1960)  Pero cuando agradó a Dios,  que me apartó desde el vientre de mi madre,  y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles ….”

    La revelación de Cristo en el corazón del creyente es un poderoso recurso para vivir en Cristo. El ejemplo del apóstol Pablo nos muestra cómo cualquier circunstancia de la vida cotidiana puede ser enfrentada con gozo en Cristo, y cómo en cada una de ellas Cristo puede ser magnificado.

    Existió Jesús?

    «”Aunque no existen retratos de Jesús ni ninguna indicación acerca de su aspecto físico, son muy frecuentes sus representaciones en el arte cristiano. Jesús con la cruz a cuestas, por El Greco.”

    Aunque no existen retratos de Jesús ni ninguna indicación acerca de su aspecto físico, son muy frecuentes sus representaciones en el arte cristiano.Jesús con la cruz a cuestas, porEl Greco.
    Jesús de Nazaret, llamado también Cristo o Jesucristo, es la figura central del cristianismo. Para la mayoría de las confesiones cristianas, es el hijo y la encarnación de Dios, que redimió con su muerte al género humano resucitó al tercer día. En el Islam, donde es conocido por el nombre de Isa, lo consideran también como uno de sus profetas más importantes. Es uno de los personajes que han ejercido una mayor influencia en la cultura occidental. Según la opinión mayoritariamente aceptada en medios académicos, basada en una lectura crítica de los textos sobre su figura, Jesús de Nazaret fue un predicador judío que nació entre el 2 a. C., vivió a comienzos del siglo I en las regiones de Galilea y Judea (Actualmente el país de Israel y los territorios palestinos ocupados) y fue crucificado en Jerusalén en torno al año 30.

    Lo que se conoce de Jesús depende casi absolutamente de la tradición cristiana, especialmente de la utilizada para la composición de los evangelios sinópticos, redactados, según opinión mayoritaria, unos 30 ó 40 años, como mínimo, después de su muerte. La mayoría de los estudiosos considera que mediante el estudio de los evangelios es posible reconstruir tradiciones que se remontan a contemporáneos de Jesús, aunque existen grandes discrepancias entre los investigadores en cuanto a los métodos de análisis de los textos y las conclusiones que de ellos pueden extraerse. Existe una minoría que niega la existencia histórica de Jesús de Nazaret.»[3]

    ver

    El espacio y el tiempo

    «Por fuera, la pregunta acontece cuando Jesús llegó «a la región de Cesárea de Filipo» (Mt 16,13) o cuando aún estaba «por el camino» (Mc 8,27). Por dentro, acontece «mientras él estaba orando a solas» (Le 9,18). Es una pregunta con espacio: región de Traconítida, al norte de la Galilea cotidiana, no lejos del Monte Hermón. Es una pregunta con tiempo: probablemente entre dos luces (las del crepúsculo o las del alba), la hora propicia para la confianza. En cualquier caso, es una pregunta a telón caído. Han transcurrido muchas lunas de representación por los pueblos del contorno. Se han escuchado minutos interminables de aplausos. Pero toda obra tiene su hora de la verdad. Detrás de las bambalinas se están desmaquillando Jesús y la compañía de actores. Y entonces, sólo entonces, a telón caído y a maquillaje borrado, surge la pregunta que divide en dos el camino. Es una pregunta de rigurosa seriedad. Tras ella, nada volverá a ser igual. En este intermedio da tiempo para cambiar hasta el lenguaje. Donde los actores decían “comprender/no comprender”, “ver/no ver” ahora van a empezar a decir “cargar con la cruz”, “subir a Jerusalén”. La segunda parte está a punto de comenzar, pero estamos todavía en el intermedio.»[4]

    • Pedro dice “”Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente” (Mateo 16:16).

    «No fue, sin duda, por razones personales, sino para llamar la atención a sus discípulos sobre la impresión hecha hasta aquí en la opinión popular para corregir sus defectos, y para elevar la mente de los apóstoles a pensamientos mucho más elevados, que Jesús les preguntó cuál era la opinión de los hombres respecto a Él.Las diferencias en la respuesta no sólo mostraban la incompetencia del pueblo para verlo correctamente, sino también las múltiples facetas que presentaba la enseñanza de Cristo.
    Probablemente no erramos al suponer que la opinión popular no señalaba de modo literal a Cristo como el Bautista, Elías, Jeremías o uno de los profetas muertos desde hacía muchos años. Porque aunque se esperaba la reaparición literal de Elias, y probablemente también de Jeremías, los fariseos no lo enseñaban, ni tampoco creían los judíos en la transmigración de las almas.
    Además, nadie esperaba el retorno de ninguno de los otros profetas antiguos, ni nadie podía imaginarse seriamente que Jesús era, literalmente, Juan el Bautista, puesto que todos los conocían, ya que habían sido contemporáneos.
    Más bien significaría que algunos veían en Él la continuación de la obra de Juan, como anunciando y preparando el camino del Mesías, o bien, si no creían en Juan, la de Elias; mientras que a otros les parecía un segundo Jeremías, anunciando calamidades sobre Israel y llamando a un arrepentimiento tardío; o bien uno de estos antiguos profetas que habían hablado o del próximo juicio o de la gloria venidera.
    Pero, por más que difirieran los hombres sobre estos puntos, en uno concordaban todos, y era en considerarle no como un maestro o un hombre corriente, sino que su misión venía directa del cielo; y !ay!,en esto tampoco veían en Él al Mesías. Hasta aquí, pues, había ya un retroceso en la opinión popular, y en esto los fariseos habían tenido éxito.
    Hay un énfasis significativo en las palabras con que Jesús se vuelve desde la opinión de las «multitudes» para obtener la opinión de las “multitudes” para obtener la expresión de la fe de sus discípulos: “Pero vosotros, ¿quién decis que soy Yo?» (Marcos 8:27, 29). Esto es más notable porque la pregunta anterior va también subrayada por el uso del pronombre (en el original)”.»
    Luego Alfrec Edherseim nos dice que él tiene «que confesar, sin embargo, graves dudas sobre este punto. Las leyendas de que Jeremías escondió el tabernáculo, el arca y el altar del incienso en el monte Nebo, ciertamente iban combinadas con una expectativa de que aquellas posesiones preciosas serían restauradas en los tiempos mesiánicos (2.” Macabeos 2:1-7), pero se decía de modo expreso en el v. 8 que «el Señor» mismo, y no el profeta, mostraría el escondrijo en que se hallaban. La afirmación del decano Plumptre de que los fariseos enseñaban y los judíos creían en la doctrina de la transmigración de las almas, tiene que haber surgido de no haber comprendido bien lo que dijo Josefo. La primera mención clara de la reaparición de Jeremías, junto con Elías, la restauración del arca, etc., se halla en Josippon ben Gorion (lib. i. c. 21), pero aquí sólo en el Cód. Munster., no en el usado por Breithaupt. La época de la obra de Josippon es disputada; probablemente data del siglo diez de nuestra era. Sólo hay otro testimonio distinto sobre la reaparición de Jeremías en 4 Esdras (2 Esdras ii. 18), y ninguno más. Pero el libro es postcristiano y, en esta sección especialmente, muestra imitación evidente de las Escrituras Cristianas.
    Una visión de Jeremías en un sueño se suponía que era señal de castigos (Bei.57 e, línea 7 desde arriba).
    »[5]

    Conclusión:

    Dios nos nos dejó sin conocimiento de su ser. Dios no esta ausente del mundo,como lo entienden los deístas, ni se olvidó de su creación, sino que envió a su hijo Unigénito, para dársenos a conocer.

    • “10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. 11A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. 14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. 15 Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.” (Jn. 1:10-15,18)

    «Jesús, en síntesis, quiere decir que Dios es humano. Humano por compartir nuestra vida y destino. Humano por amar y sufrir por la humanidad hasta el extremo. Jesús ha sido hombre mucho más que nosotros. Tan hombre como sólo Dios puede serlo. Pero a unos cuesta entender que su divinidad no menoscabe su humanidad y a otros, que un hombre como él pueda ser divino. Jesús es tan divino, se piensa, que no ha podido ser muy humano. Sucede también lo contrario. Hoy hay tal certeza de su humanidad que resulta difícil creer que ha podido ser Dios. La Encarnación del Hijo de Dios es un auténtico misterio. Es arduo para el pensamiento hacerse a la idea de reunir en una sola persona dos magnitudes -la divinidad y la humanidad- que parecen competir entre sí. Pero en Jesús, Dios no compite contra la humanidad, compite contra el pecado para salvar a la humanidad del sufrimiento y de la muerte. La divinidad no menoscaba la humanidad de Jesús. La perfecciona. El hombre del corazón apasionado y traspasado, Jesús, más que cualquier otra revelación, devela cómo es verdaderamente Dios y cómo se llega a ser hombre en plenitud[6]

    El historiador Philip Schaff describe la singularidad del Salvador que la biblia nos presenta:

    « ”Este Jesús de Nazaret, sin dinero ni armas, conquistó más millones que Alejandro, César, Mahoma y Napoleón. Sin ciencia y sin erudición, derramó más luz sobre las cosas divinas y humanas que todos los filósofos y eruditos combinados. Sin la elocuencia de las escuelas, habló tales palabras de vida como nunca antes o después fueron dichas, y produjo efectos que yacen más allá del alcance del orador o poeta. Sin escribir ni una sola línea, puso en movimiento más plumas, y proporcionó temas para más sermones, oraciones, discusiones, volúmenes de erudición, obras de arte, y cánticos de alabanza que el ejército completo de grandes hombres de los tiempos antiguos y modernos.»[7]

    Concluimos este post diciendo que conocer al Jesus hsitorico o conocer la humanidad del Señor, tal como no los revela la biblia, es de importancia. Recordemos una vez mas que la biblia nos dice que

    • “ Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Tim. 3:16 – 17 RV 1960)

    Saber que nuestro Dios se hizo carne, nos muestra su amor por la raza humana. 

    «Dios se hizo carne y habitó entre los hombres.  Lo mejor es que Dios se hizo hombre a causa del gran amor por nosotros, y que fue a la cruz y personalmente murió por nuestros pecados.»[8]

    «Tenemos que resaltar que todo lo que sabemos de Dios nos es dado por Dios mismo. Si no fuera por el hecho de que Él quiere que le conozcamos, esto sería completamente imposible por nuestra parte (Heb. 1:1-3). J.L. Packer, en su libro “Conociendo a Dios” dice “… el conocer a Dios es cuestión de gracia. Es una relación en la que la iniciativa parte invariablemente de Dios, como debe serlo,por cuanto Dios está tan completamente por encima de nosotros y por cuanto nosotros hemos perdido completamente derecho a su fabor por haber pecado. No es que nosotros nos hagamos amigos de Dios. Dios se hace amigo de nosotros, haciendo que nosotros lo conozcamos a Él mediante el amor que Él nos manifiesta”»[9]

     «Cuando nosotros miramos a Jesús nosotros miramos a Dios mismo.  “Cualquiera que me ha visto a mí ha visto a mi Padre.”  Lo que hace a Jesús ser único es que él es la persona en quien tu y yo miramos a Dios.

     Jesús completamente experimentó lo que significa ser hombre.  Él experimenta todo lo que nosotros experimentamos con una excepción que él nunca pecó en pensamiento o en verdad.  Esta es la razón por la cual él puede ser nuestro sumo sacerdote e intercesor.»[10]

     Por lo tanto, el escritor de Hebreos dice:  

    • Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado, acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:15-16).

    «Nuestro sumo sacerdote es el Hijo de Dios.  Porque él es hombre así como Dios él ya ha entrado al cielo y está a la mano derecha del Padre. 

    • Por tanto teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.” (Heb. 4:14).  

    Por lo tanto, esto es imposible para todos aquellos que son realmente la gente de Dios para echar de menos el descanso eterno y perfecto.

     Nosotros tenemos un sumo sacerdote de dignidad suprema, excelencia y suficiencia divina para ver cada necesidad espiritual (Heb. 4:15).  Aun, él puede “simpatizar con nuestras debilidades” porque él ha tentado en todas las cosas tal como nosotros somos, aun sin pecado.”   Solamente Dios-hombre puede cumplir esto!.

     La invitación siempre esta abierta para acercarnos con confidencia al trono de la gracia, para que nosotros podamos recibir misericordia y podamos hallar gracia para el oportuno socorro” (Heb. 4:16).

    El destino eterno de la persona depende en la relación personal hacia la verdad eterna en Jesucristo»[11]

    • “Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” I Timoteo 2:5 (NASB).

    Notas

    [1]. Vicente Fatone, Lógica e introducción a la filosofía,p. 102,ed. Kapeluz
    [2].http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1206
    [3]. Aunque la mayoría de los historiadores y expertos bíblicos opina que estos datos pueden darse por ciertos, dada la concordancia de las fuentes, una minoría de estudiosos pone en tela de juicio la historicidad de Jesús de Nazaret, debido a la práctica inexistencia de menciones en fuentes no cristianas.
    Por citar solo algunos autores que afirman la historicidad de Jesús: Raymond E. Brown (La muerte del Mesías); John Dominic Crossan (Jesús, vida de un campesino judío, 1994; Jesús desenterrado); Bart Ehrman (Jesús, el profeta judío apocalíptico, 2001); Gerd Theissen y Annette Merz (El Jesús histórico, 2004); E.P. Sanders (La figura histórica de Jesús, 2000); Geza Vermes (Jesús el judío: los manuscritos leídos por un historiador, 1994. La religión de Jesús el judío, 1996); Paul Winter (El proceso a Jesús, 1983).

    Solo una minoría muy reducida defiende la inexistencia de Jesús. Históricamente, esta posición es muy tardía, ya que la realidad de la existencia histórica de Jesús no comenzó a cuestionarse hasta el siglo XVIII. Los principales defensores de este punto de vista son Timothy Freke y Peter Gandy (Los misterios de Jesús. El origen oculto de la religión cristiana, 2000,); Earl Doherty (El puzzle de Jesús, 2005) y, sobre todo, George Albert Wells (The Historical Evidence for Jesus, 1988); The Jesus Myth, 1998).La inmensa mayoría de las enciclopedias y obras de referencia aceptan la historia de Jesús. Es el caso, por citar un ejemplo prestigioso, de The New Encyclopaedia Britannica (Chicago, 1990), tomo 22 ; pp. 360-377.
    Debe destacarse que incluso los defensores de la teoría de la inexistencia de Jesús reconocen que la opinión generalizada es la contraria. Según Wells, en un artículo publicado en 1999: “It is almost universally accepted that Jesus lived in the opening decades of the first century, taught certain doctrines in Galilee, worked there what were at any rate taken for miracles, and died in Jerusalem, at the behest of the Roman governor Pontius Pilate” (G. A. Wells: Earliest Christianity(en inglés).
    Las referencias a Jesús en autores no cristianos son muy escuetas, y en algunos casos se ha puesto en duda que se refieran al mismo personaje que describen los evangelios. (Wikipedia)
    [4].http://www.ciudadredonda.org/subsecc_ma_d.php?sscd=204&scd=3&id=774
    [5]. Alfred Edersheim,La vida y los tiempos de Jesus el Mesias, Tomo I,pag. 832-833,ed. Clie,1988
    [6]. http://jcostadoat.blogspot.com/2006/04/la-humanidad-de-jess.html

    [7] Esteban Beitze, Bibliología, Instituto Bíblico Jorge Muller, extensión Bahía Blanca, Bs.As. Argentina, año 2009

    [8]. http://www.abideinchrist.org/selahes/may8.html

    [9]. Esteban Beitze, Bibliología, Instituto Bíblico Jorge Muller, extensión Bahía Blanca, Bs.As. Argentina, año 2009

    [10] http://www.abideinchrist.org/selahes/may8.html 

    [11] http://www.abideinchrist.org/selahes/may8.html 

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    La selección natural, herencia y mutación
    Jabes  Enviando en: domingo, 05 de junio, 2005 – 06:34 pm         
    Según Darwin la teoría de la evolución dice que la vida evoluciono desde las formas más simples hasta las más desarrolladas, entre los cuales solemos incluir a los seres humanos. Bien si leemos lo que se dice sobre este tema los libros sobre esta materia, veremos que existen personas que mantienen basándose en estas ideas de Darwin representados hoy por el neodarwinismo que la vida proviene de donde quiera que haye energía y materia, la energía y materia formaran por si solas la vida y que una ves que la vida se halle formado de esa materia, estará evolucionando automáticamente hasta alcanzar las formas de vida más concientes y desarrolladas y que eso tendrá que ocurrir así de acuerdo a las teorías de Darwin. 
    Cuando Darwin murió en 1892, su idea de la evolución se había expandido por todo el mundo.
    Pero por ese tiempo en otro lugar de Europa encontramos  a otro religioso interesado en la biología desde 1856 un monje de un monasterio agustino conducía unos extraños experimentos, su nombre Gregorio Mendel, aunque fue un monje, fue el primer hombre en establecer las LEYES DE LA HERENCIA de acuerdo a sólidas bases matemáticas, como sabemos todos el trabajo con tipos de guisantes enanos, altos y de varios colores y demostró que la distribución de los rasgos responden a leyes matemáticas perfectamente definidas, y si su trabajo no se hubiera olvidado casi 50 años hasta principios de siglo, si su trabajo sobre las matemáticas de la herencia hubiese sido conocido, se hubiera evitado una enorme cantidad de especulaciones que surgieron más tarde con el origen de las especies. El monasterio en tiempos de Mendel se hallaba en territorio austriaco. 
    Allí en un pequeño trozo de tierra cultivo sus guisantes. 9 años más tarde en 1865 Mendel triunfante hablo acerca de su emocionante descubrimiento, el estaba totalmente seguro basándose en sus experiencias con los guisantes que se podría predecir matemáticamente como las distintas cualidades serían heredadas por las generaciones subsiguientes, el demostró que las cualidades hereditarias no desaparecen ni aun cruzando variedades diferentes 
    Surgirán una y otra ves y es posible predecir cuando y hasta como. La sociedad científica en ese entonces no quedo muy impresionada en ese momento así que Mendel murió en 1884 sin mucho reconocimiento. Pero cuales son exactamente las famosas leyes de la herencia, veamos por ejemplo: 
    “Si tomamos una flor roja y otra amarilla, luego estas se enamoran, se casan y tienen hijos; cuatro hijos en total todos son flores de color rojo, estas cuatro también en su momento tendrán sus hijos, el resultado es tres flores rojas, pero miren ¡una amarilla! 
    Ahora como es posible que padres completamente rojos puedan procrear un hijo amarillo, solo si analizamos en los genes encontramos la respuesta, cada uno de los abuelos rojo y amarillo tienen dos genes del mismo color, sus hijos heredan un gen de cada padre, así que cada uno tiene uno rojo y otro amarillo, pero debido a que el rojo es dominante, su color es el rojo se repite la historia ellos tienen hijos y estos heredan los genes de cada padre, así que 
    tendremos pares completamente rojos, pares mixtos y pares amarillos con su correspondiente color amarillo. 
    Mirando las flores encontramos la verdadera belleza ¡tantos colores y formas! que forman un patrón de diseño inteligente tan maravilloso que uno no puede evitar sentir una admiración profunda por la inteligencia y la sabiduría de aquel que decidió al tercer día de la creación que eso sería así. 
    “Y Dios dijo: produzca la tierra hierba verde, que de semilla según su ESPECIE y árboles fructíferos que den su fruto según su ESPECIE de los cuales cada uno tenga su propia semilla según su ESPECIE y fue así y vió Dios que era bueno”. 
    Podemos ver como Moisés bajo la inspiración del Espíritu Santo recalca La palabra ESPECIE como una entidad separada y lo repite tres veces, además  podemos ver la gran semejanza con el sistema moderno de la nomenclatura taxonómica que clasifica a las plantas según si poseen o no semilla en “hierba verde” (Algas, hongos, helechos musgos) “plantas con semilla desnuda” sin fruto(Gimnospermas) y “árboles con semilla fructíferos que den su fruto” (angiospermas) por lo tanto la Biblia en el área de la botánica no contiene ni un solo error. Se tardo miles de años en comprender esto ; anteriormente se clasificaba a las plantas de acuerdo a las flores, pero la Biblia ya había predispuesto la manera correcta de clasificar a las plantas y asì fue como Carlos Linneo “creo” el sistema moderno que usamos hoy en dìa.
    Pero que es exactamente eso que he escrito en mayúsculas “especie”. En la naturaleza nos encontramos varias clases o especies, así volviendo a Esta pregunta de que es una especie, que nos puede parecer muy complicada., Los expertos llaman especie a una hibridación de genes comunes y lo que Quiere decir con esto es que cada clase o especie tiene un mapa con su tipo básico. Por ejemplo los perros tienen un tipo de mapa particular, tenemos coyotes, lobos, zorros, san bernardos, pequineses, dobermans pastores alemanes,etc. Y todos los distintos tipos de perros que existen pero aunque unos son distintos a los otros pueden aparearse entre si y por lo tanto pertenecen a la misma clase de hibridación de genes comunes y si las diferencias físicas no son muy grandes se puede aparear un san bernardo con un pequines sin problemas; la clase de los gatos es similar tiene una forma básica de mapas de ADN que es tan similar que los distintos tipos de gatos podrían en ciertas cirscuntancias aparearse unos con otros porque sus moléculas de ADN encajan unas con otras, ahora bien como se ve es un termino bastante difícil de definir pero el punto a recordar es este, que es imposible lograr que una especie se reproduzca con otra, no se puede hacer que  los gatos se apareen con perros pues sus moléculas de ADN no poseen el acoplamiento básico mutuo, como para permitir que la cría tenga lugar, pero a veces ocurre algo en las moléculas de ADN y en los cromosomas que produce una alteración a la que llamamos mutación; en 1886 un holandés llamado Hugo de Breéis , mientras recolectaba flores silvestres descubrió algo emocionante, el conocía la enofera común(planta) pero allí encontró tipos Desconocidos de la misma familia, cuando los llevo a su casa las cultivo y obtuvo tipos completamente distintos y publico sus resultados entre 1901-1903 bajo el titulo “The mutation Theory”. Por aquel entonces los resultados de Mendel atrajeron la atención pública parecían convertir en algo imposible la teoría de la evolución gradual de Darwin.
    Entonces las mutaciones pasaron a ser la “Varita mágica” del neodarwinismo pues con ello se salvaban las barreras sólidas entre los distintos tipos de especies, pero viendo màs detalladamente en primer lugar porque ocurren las mutaciones, y una de las Respuestas es la radiación, en un laboratorio se pueden criar tipos de flores haciéndolas mutar deliberadamente por medio de los rayos X, estas mutaciones causadas por radiaciones y otras causas pueden ocurrir tanto en plantas como animales, pero que efectos tiene una mutación aunque en apariencia pueda resultar bella. 
    ¿Mejora realmente a los tipos de especies?. La respuesta es no. 
    Por ejemplo la mosca de la fruta, el biólogo-genético Dr William Owenell explica: 
    “Que representan las moscas mutantes, la cuestión importante para los evolucionistas siempre ha sido tratar de demostrar que las mutaciones juegan un papel en la supuesta evolución. Los únicos dos mecanismos que supuestamente intervienen en la evolución son 1ro las mutaciones y 2do La selección natural, en la naturaleza por el que todas esas mutaciones Son seleccionadas y que las “mejores” mutaciones son agrupadas de forma que gradualmente tendremos toda clase de animales distintos”. “¿Pero que hay de cierto en ello? Si nos basamos en las realidades de la genética, la primera es que podremos mantener estas mutaciones en nuestro caso la mosca de la fruta en el laboratorio, pues se protegen, se tratan bien y se cuidan, pero estos pobres insectos MORIRÌAN fácilmente en la naturaleza, pues todas esas mutaciones les hacen daño, son dañinas, peligrosas y a menudo simplemente letales. Así basado en estas investigaciones concluimos pues que las mutaciones son dañinas para la supervivencia del individuo; son muy interesantes para nosotros y muy útiles pues nos permiten estudiar muchas de las leyes genéticas, pero son muy raras y muy dañinas para los animales. 
    Las mutaciones en la naturaleza realmente dañan y debilitan a las especies, en nuestros dìas de energìa nuclear y plantas nucleares comprensiblemente tenemos la radiación y como consecuencia las desafortunadas mutaciones deformantes que estas pueden provocar. 
    Pero puede la selección natural ayudar favoreciendo pequeñas mutaciones positivas y que gradualmente formen nuevas especies mejor adaptadas. 
    La respuesta es nuevamente un rotundo no, pues basandose en la teoría de Darwin la misma selección natural es un obstáculo para la evolución me explico.
    ¿Qué hace realmente la selección natural? 
    Veamos algunos ejemplos: 
    Supongamos que tenemos un organismo un cierto nro de mutaciones y el 95% de esas mutaciones son negativas o sea un obstáculo para la supervivencia del organismo y lo que la selección natural harà con el tiempo es eliminar aquellos organismos que son menos adecuados al medio ambiente. 
    Si un hombre se vuelve diabetico porque ha perdido cierta información en sus genes debido a una mutación, entonces este individuo será menos apto para competir con otros que sean sanosy esto se aplica a todo el reino animal asì que lo que hacen la selección natural es prevenir el deterioro o deformación de las especies evitando que estos esten en constante decadencia. 
    Ahora propongamos lo opuesto, pues según la ideología evolucionista que dice que “las mutaciones positivas ocurren gradualmente y casi no se ven y que este proceso ocurre por millones de años” 
    (¿Dónde esta la evidencia de esta suposición? ¿Donde están las especies intermedias que demuestren que ha sido así? ¿Donde esta el eslabon perdido?) 
    Supongamos que tenemos un individuo que sufre una mutación “positiva” del 1-2% lo cual es considerablemente superior a lo que dicen los evolucionistas, consideraríamos según la selección natural que este organismo tiene una ventaja, por ejemplo si una lombriz empieza a desarrollar un ojo, las lombrices de tierra no tienen ojos por supuesto, esta lombriz “superior” comienza a desarrollar digamos una retina y los demás componentes ent6onces este nuevo órgano a medio hacer y que esta surgiendo de una mutación “positiva”. 
    Y si este fuese el caso entonces la selección natural se encargaría de desechar a este individuo y
    ¿Por qué razón me explico? 
    Este órgano que se esta formando será un estorbo hasta que no este completado es como si tu brazo comience a convertirse en un ala, hasta ese momento no tienes capacidad de volar lo cual ese miembro es inútil y tampoco podrás manipular con la mano como normalmente lo haces entonces pregunto ¿Es eso una mutación positiva? Por supuesto que no pues mientras no seas un ave y tampoco un hombre estarás en desventaja con respeto a las aves y a los hombres y la naturaleza no te esperara millones de años para que te conviertas en una nueva especie irremediablemente la misma selección natural se encargara de desecharte pues serás un estorbo genético y pondrás en peligro la especie, por lo tanto afirmo contundentemente que la misma selección natural es un gran obstáculo para la teoría evolucionista y todo lo que se relacione con ella en cualquier nivel, con esta mentira que se sigue enseñando en las escuelas como ciencia. 
    La selección natural se encargara de prevenir la tendencia descendente de las especies y ¡JAMÁS! Se preocupara de que si una especie toma una dirección “positiva ascendente” porque la selección natural cuidara de que se produzcan mejores lombrices pero nunca lombrices que son mitad otros animales digamos que proto-serpientes, proto-anfibios, proto-aves o proto-monos. 
    Pues según la teoría de Darwin estas especies intermedias estarán en DESVENTAJA. 
    Darwin pensó que la selección natural, la lucha por la vida y la supervivencia del más fuerte causaría una lenta evolución de una especie en otra; de que la materia sin vida formaría vida (abiogenesis) y que esta vida primitiva a otras más complejas de algas y amebas hasta monos y hombres. 
    Y en esta teoría seudo-científica se basa la falsa religión del anticristo que dice que si el hombre evoluciono físicamente también lo hará espiritualmente hasta convertirse en una deidad para que se cumpla la promesa hecha por el enemigo en el Jardín del edén“¡SEREÍS COMO DIOSES!”
    Darwin estaba definitivamente equivocado pues la selección natural misma impide una evolución lenta y gradual. Toda la teoría esta basada en la creencia de que no se puede conseguir por casualidad un nuevo organismo completo de golpe ya creado, sino que se forma gradualmente por “pequeños cambios”!, pero esos pequeños cambios hacen algo muchísimo mejor pues serán una desventaja para la especie hasta que no se halle completado y como nunca se completan la selección natural evitara la tendencia ascendente o descendente que en el caso es lo mismo pues al final representan una desventaja. 
    Y siendo ese el caso puedo afirmar como un hecho cierto y verdadero el que las especies humanos, animales y plantas han permanecido constantes durante siempre y por este mecanismo de realimentación que el propio Darwin anunció. Lo que el no vio es que el mismo impide la evolución. 
    “Y dijo Dios produzca la tierra animales vivientes en cada genero, animales domésticos reptiles y bestias de la tierra según su especie!» Y sucedió así. Dios hizo los animales domésticos, los animales salvajes, y todos los reptiles, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno. 
    Cuando la Biblia dice que Dios hizo al hombre, los animales y plantas según su especie para que se reprodujeran según su especie nos encontramos con una gran verdad científica tan básica que es tan cierto hoy como cuando Moisés lo escribió y es que Dios hizo la hibridación de genes comunes permanente y que pueden haber variaciones dentro de una piscina común de genes pero no pueden salirse de esas fronteras dentro de la piscina común de genes hidribizantes, se pueden cambiar dentro de ella pero no sin ella tal como una pieza musical de Mozart que pueden presentar pequeños cambios pero nunca se transformará en una sinfonía de Beethoven o una melodía de Bach. 
    Y esto es lo que la Biblia dice de las especies y sus clases Dios creo las leyes que según hemos visto la estabilizan dentro de sus propias fronteras perfectamente rígidas, Y así hemos visto que las leyes y descubrimientos de la genética proveen un fuerte sostén para la creación especial directa también es importante destacar que los mismos fósiles respaldan estos descubrimientos de hecho Darwin llamó a la evidencia de los fósiles como la: “Objeción más seria a la teoría de la evolución” El Dr Gary Parker importante científico a nivel mundial es uno de los muchos evolucionistas que han cambiado de idea y se han vuelto creacionistas convencidos después de estudiar seriamente este asunto. 
    El dijo lo siguiente: “Para la mayoría de la gente los fósiles y la evolución caminan mano a mano cuando la realidad es que los fósiles son una evidencia avergonzante para la teoría de la evolución y son un fuerte respaldo para la creación directa, si la evolución es verdad deberíamos encontrar millones de fósiles como un tipo de vida que lenta y gradualmente fue convirtiéndose en otro tipo de vida; pero los eslabones perdidos son el “truco” del oficio de la paleontología el caso es que los eslabones siguen PERDIDOS lo que hallamos ciertamente son lagunas que agudizan las fronteras entre las distintas especies y son esas lagunas la que proporcionan la evidencia de una creación de clases distintas y la realidad es que existen lagunas entre cada una de las principales clases de plantas y animales faltan encontrar millones de formas de transición que demuestren como evolucionaron las especies; lo que si encontramos son clases separadas y completas que apuntan hacia el concepto de una creación”. 
    Al final de su vida Darwin estaba lleno de dudas y frustrado por us propias teorías haciéndose aun preguntas sobre las grandes cuestiones de la vida hasta que finalmente murió para estar por fin cara a cara con su creador aquel que dijo: 
    “Produzcan las aguas seres vivientes y aves que vuelen sobre la tierra en la abierta expansión del cielo, creo Dios pues los grandes peces y todos los animales que viven y se mueven producidos por las aguas según su especie y así mismo toda ave según su genero y vio Dios que era bueno. 
    El problema del escrito anterior es que critica a una caricatura de la teoría evolutiva y no hace un análisis serio de la teoría evolutiva actual. 
    En primer lugar hay que hacer una distinción. 
    Una cosa es “El hecho de la evolución” y otra cosa distinta es “la teoría de la evolución”. 
    La evolución es un hecho observado y comprobado. La observación paciente de miles de naturalistas, geólogos, biólogos, genetistas etc a permitido acumular tal cantidad de hechos, que no es posible dudar de que ocurra. 
    Por otro lado, la teoría de la evolución es la “Explicación” de q porque ocurre la evolución. 
    El genio de Darwin consistió en entender esto y el mismo lo dice en su libro. El buscaba mostrar los hechos sobre la evolución y proponer una teoria que los explicara. 
    Esa teoria es la selección natural. Que propone por un lado la sobrevivencia del mas apto (y no del mas fuerte) y un mecanismo que aportara una fuente de mutaciones. 
    Darwin no pudo aportar la segunda parte. Eso tuvo que esperar hasta el nacimiento de la genética. 
    Desde la época de Darwin, la teoría de la evolución a avanzado tanto que Darwin tal ves tendría problemas para reconocerla. 
    Uno de los cambios notables es el concepto de especie. 
    El concepto de especie fue creado para poder clasificar la vida por Linneo y es completamente artificial, por ello ha sido abandonado casi completamente para ser substituido por el sistema cladista. 
    Actualmente se define una especie como un grupo de organismos que tienen un antepasado común. 
    El criterio de si se pueden reproducir entre si, es demasiado vago. Existen muchos casos de especies distintas que se pueden reproducir entre si, sin ningún problema. 
    Por otro lado, la evolución NO tiene una dirección ascendente. La evolución tiene como propósito la sobrevivencia, no la mejoría de una especie. Un ser con ojos no es superior a un ser sin ojos. 
    Si leer “el origen de las especes” podrás encontrar la descripción de todos los pasos intermedios de la evolucion del ojo y como todos los pasos tenían un propósito útil. Tan útil que los ojos evolucionaron simultanea mete y utilizando distintos mecanismos. 
    Tenemos evidencias de todos los pasos intermedios, no hace falta especular en este sentido. 
    Darwin dedico sus últimos años de vida al estudio de los mas humildes animales, la lombriz de tierra. En ese libro puso a prueba sus conocimientos y teorías, mostrando como los pequeños cambios se acumulan. 
    Darwin murió satisfecho, aunque alejado del mundo que se rehusaba a escuchar la voz de la razón. La historia de que murió llena de dudas, es solo una leyenda urbana que invento Lady Elizabeth Reid Hope en 1915. 
    y por si las moscas… 
    Efectivamente la mayor parte de las mutaciones son dañinas… pero eso no significa que todas las mutaciones son dañinas. Algunas son neutras, y pueden acumlarse sin causar daño ni beneficio al individuo, y crear un “pool” genetico nuevo. Y algunas pueden ofrecer ventajas. Estas mutaciones son favorecidas y repoducidas. Eventualmente uan poblacion puede ser substituida rapidamente por los individuos afortunados. 
    La facilidad con la que se producen las mutaciones en la mosca de fruta es parte del mecanismo de adaptacion acelerada de la fruta y que el permite obtener un mayor numero de mutaciones beneficas, en este caso, para que en el curso de 20 años surja una especie nueva que reemplace a una especie nativa. 
    Fuente:
    http://archives.cnn.com/2000/NATURE/01/28/fruit.flies.enn/ 

    El origen de la vida según la teoría de la evolución

    10 Ago 2008

    El origen de la vida según la teoría de la evolución

    Escrito por: J. Enrique Cáceres-Arrieta el 10 Ago 2008  

     

    Si analizamos con seriedad y sin fanatismo la teoría (más que teoría debería llamarse hipótesis por lo poco científica que es y la gran cantidad de dosis especulativa contenida en ella) de la evolución, nos damos cuenta de que contradice categóricamente leyes fundamentales de las ciencias naturales tales como la ley de la biogénesis (la vida surge solo de vida preexistente y perpetuará solamente su propia especie); la primera y segunda de las leyes termodinámicas y otros principios establecidos por estas ciencias, sin olvidar que también va en contravía de la lógica y el sano sentido común. (“¿Con qué se come eso?”, preguntarán los fanáticos del racionalismo y materialismo)

    Lo más probable es que poca gente simpatizante y creyente de la teoría de Darwin sepa que la primera crítica que debe hacérsele al darvinismo es que adoptó la premisa incorrecta para estudiar el origen de la vida, aplicando el criterio de la ciencia de las operaciones (estudia causas secundarias que gobiernan la manera en que operan las cosas en forma usual) al estudio de los orígenes; y, además, está en búsqueda de causas regulares y repetidas de hechos que ocurrieron una sola vez. Eso toma por los cabellos las operaciones que funcionan hoy en el mundo para explicar cómo es que el mundo fue por primera vez; cómo se originó. Usando esa metodología arriba a una conclusión previa originada por un proceso, que es precisamente el campo de estudio de la ciencia de las operaciones. Por consiguiente, confunde la realidad al presuponer que los hechos únicos (irrepetibles) y singulares, como el origen del universo y la vida primitiva, deban estudiarse por medio de un proceso regular y repetitivo. Pasa por alto que para entender los orígenes de la vida debemos usar la ciencia de los orígenes (estudia las causas primarias: hechos que suceden solo una vez y carecen de explicación naturalista), no la ciencia de las operaciones. De ahí que filósofos de la ciencia como Popper hayan considerado a la teoría de la evolución un programa metafísico de investigación en lugar del rimbombante título de científica que fanáticos evolucionistas le han adherido.

    Además, la teoría de la evolución es solo eso: teoría, suposición, algunas verdades, especulación, hipótesis. Un mito. (Hay quienes consideran a Darwin un genio. Darwin era un joven con muchas dudas y frustraciones al escribir El origen de las especies como se cree admitió siendo anciano) Una teoría irracional y sin fundamento alguno que contiene un sinnúmero de falacias científicas. Quien basado en pocas evidencias construye un edificio corre el riesgo de que tal edificación se venga abajo en cualquier momento. ¿Será por ello que la “teoría” ha sido tan emparchada desde su aparición?

    Hemos expresado que mientras una ciencia no pueda formular una ley tiene grandes dosis de especulación; poca es la ciencia y mucha la filosofía. En todo caso, por casi dos siglos hay quienes han enseñado y aún enseñan la hipótesis de la evolución como si fuera ley de la República Científica. Uno de esos fanáticos de la acientífica hipótesis evolutiva fue Ernst Mayr (1904-2005). Fue tan radical y dogmático en sus especulaciones acerca de la filosofía naturalista de la evolución que ha sido considerado “el Darwin del siglo XX”.

    Mayr, como otros furibundos evolucionistas, creía que “una persona académicamente educada ya no cuestiona la validez de la tan nombrada teoría de la evolución, la cual nosotros [creyentes de la religión Evolución] ahora conocemos como un hecho seguro”. La afirmación de Mayr además de engañosa es profundamente peligrosa, pues insinúa que por solo hacer una declaración repetidas veces se convertirá automáticamente en verdad sin importar su falsedad, tal cual creía Goebbels. Asimismo, asume como cierto lo que debería demostrar en el laboratorio y nunca se ha hecho. El mito transformista ha sido tan repetido a lo largo de 150 años que muchos lo ha abrazado como cierto sin haber investigado nada a fondo y pasando por alto las serias pruebas en contra.

    ¿Es la especulación darvinista un “hecho seguro” como suele creerse? Desde hace varios años muchos evolucionistas saben que ello es solo fantasía. Un vehemente deseo. Ojo, para los evolucionistas ateos nadie que rechace las especulaciones del darvinismo es verdadero científico. No sé por qué me parece haber leído eso en algún lado. “Me parece haber visto a un lindo gatito”, dice Piolín del gato que quiere comérselo.

    Richard Dawkins, de quien hablaremos y seguiremos haciéndolo por sus radicales, dogmáticas e intolerantes creencias, escribió: “Cuanto más entiendes el significado de la evolución tanto más te alejas de una posición agnóstica y te diriges hacia el ateísmo”. ¡La gran flauta! Si hay alguien fanático, intolerante, irrespetuoso e intransigente con las creencias y religiones, es precisamente Richard Dawkins. Ataca a las religiones y creencias porque para él todas son la “raíz de todo mal”, pero al hacerlo cae justo en lo que con tanto extremismo critica.

    Bien expresa Phillip Johnson, “Si los darvinistas mantienen al Creador fuera del panorama tienen que ofrecer una explicación naturalista para el origen de la vida”. No la tienen ni la tendrán porque no la hay. Solo eixsten especulaciones indemostrables. Por tanto, acota Walter I. Bradley, “Hoy hace falta mucha más fe [que la que necesita el creacionista] para ser un científico sincero y ateo”.

    La bronca de Dawkins contra Dios y las religiones le impide ver que el meollo del asunto no es si entiendo o no la hipótesis de Darwin, sino si tiene real apoyo y sustento científico. Y, en verdad, está huérfana de ello. Bueno, nunca tuvo madre. Su padre putativo fue Darwin porque ya otros habían pensando en ello antes que él. De igual manera, Darwin jamás fue ateo.

    Dawkins, filósofo ateo y proselitista con bata de científico naturalista, también se jacta de ser un “ateo intelectualmente satisfecho”; expresión que más adelante observaremos con detenimiento. Baste apuntar que alguien con honestidad intelectual no puede ser un ateo intelectualmente satisfecho. Como dice mi abuela, “algo hay en el canto de la cabuya”.

    Conforme a la tesis de Feyerabend de que toda teoría debe ser juzgada por la experiencia y rechazarse si contradice enunciados básicos aceptados (tal como hace la hipótesis de la evolución con las leyes ya mencionadas y otros principios científicos), dicha propuesta teórica debería ser repudiada porque -agrega el filósofo de la ciencia- “es o bien refutada o tristemente incompleta”.

    De igual manera, el biólogo Jonathan Wells sostiene que “como todas las otras teorías científicas [que se ocupa de un tema científico], la evolución darviniana debe ser continuamente comparada con la evidencia. Si no concuerda con la evidencia [casi nunca concuerda], debe ser revaluada o abandonada, de otra forma no es ciencia, sino mito”. Yo no llamaría “teoría científica” al mito evolutivo, pues no llega al nivel de teoría ni es científica, sino que es un mito cimentado en hipótesis indemostrables. Y muchos se han estado convenciendo de ello.

    Notemos la ironía: los evolucionistas ateos -autoproclamados científicos- rechazan y ridiculizan lo milagroso o sobrenatural en la narración bíblica de la creación (y escriben que la religión es “raíz de todo mal”. En algo estoy de acuerdo con ellos: el fanatismo religioso, incluido el fanatismo religioso llamado evolución, ha sido y es raíz de muchos pesares). También nos llaman “supersticiosos” y “fundamentalistas” a los que creemos en milagros y en la interpretación literal de la Biblia. Pero aseguran radical, dogmática y paradigmáticamente que el proceso evolutivo, con tiempo suficiente, produce los mismos resultados milagrosos. Esto es, si lo dices tú, es malo, y es superstición. Mas si lo digo yo, es bueno. Es ciencia. ¡Caracoles!

    Entiéndase bien, lejos de ser un hecho científico probado como frecuentemente se cree y se afirma tan dogmáticamente; en realidad, la macroevolución propuesta por los naturalistas ateos es una teoría irracional y sin base científica que encierra un sinnúmero de sofismas científicos. No se puede ser un verdadero creyente en el Dios de la Biblia y un cristiano bíblico y al mismo tiempo creer en la evolución, o por lo menos en la interpretación dada por muchos que la han usado y usan como caballito de batalla para su ateísmo filosófico. El ateísmo promulgado por estos señores es incompatible con la creencia o convicción en el Dios creador y personal que plantea la Biblia.

    Temo que quien sostiene tener ancestros simiescos -además de creer que afirma una genialidad- o niega la necesidad de una individualidad (del Creador) para existir el universo, como proclama el Big Bang, en el fondo anida baja autoestima aunque con su conducta y palabras pretenda demostrar lo contrario. Este tipo de conflicto se da muy inconscientemente. Veamos: si creo que soy el producto (¡milagro!) evolutivo de una célula “simple”, pasando por una especie de simio o de cualquier otra bestia, es -para decirlo de manera elegante- considerar que soy un animal, y como tal deben tratarme. ¿Será coincidencia que los criminales en masa crean que sus víctimas son solo animales o computadores portátiles?

    ¿Qué te parecen estas palabras? Somos criaturas muy insignificantes en un planeta tan pequeño que se mueve en medio de un universo tan vasto donde existen millones de galaxias. De manera que es increíble creer que un Dios se interesara por nosotros o al menos notara nuestra existencia. Esto lo manifestó Stephen Hawking a la BBC. (1)

    ¡Qué pobre concepto tiene Hawking de Dios y qué desgaste de energía tratando de minimizarlo al punto de reducirlo prácticamente a nada! En general, una persona con este tipo de concepción en cuanto a Dios y la vida es presa fácil de hondos periodos depresivos y tendencias suicidas. Por desgracia, el pensamiento relativista y fatalista del darwinismo ha reinado desde la publicación de El origen de las especies. Debemos notar que el pensamiento de Hawking no es nuevo, sino copia del Principio de Mediocridad o Principio de Copérnico.

    Otro con una cosmovisión pesimista es el tristemente célebre Bertrand Russell, quien aseveraba: “A menos que se dé por hecho la existencia de Dios, la búsqueda del propósito de vivir no tiene sentido”. En algo tiene razón el filósofo; sin Dios la vida no tiene sentido. Pero nota que él da “por hecho” (para usar sus propias palabras) su creencia de que no hay Dios. Otros “matan” a Dios como hizo Nietzsche. Los crédulos del mito transformista creen que Darwin “mató” a Dios. Obvio, lo hizo en las conciencias anímicas de aquellos que así lo han querido.

    Quentin Smith, ateo, es el padre de la absurda y desmoralizante frase: “Venimos de la nada, por nada y para nada”. Aunque irracional, esa es su creencia y la respeto aunque no la comparta. El grave peligro de este tipo de cosmovisión pesimista y atea es que moldea (y hasta determina a muchos) la posición existencial y filosofía de vida. Si el universo no ha sido creado y la vida inteligente surgió por casualidad y Dios no existe, entonces la vida no tiene sentido; nada tiene significado, pues somos seres intrascendentes; el triste resultado del azar y la casualidad. La moralidad y la religión pudieran ser eventualmente funcionales, pero no son, en realidad, imprescindibles. Podríamos decir lacónicamente: “Comamos y bebamos, porque mañana moriremos”. ¿Por qué crees que la mayor parte de filósofos (incluidos científicos filósofos) del pasado y del presente han sido y son extremadamente fatalistas y pesimistas? Es debido a su cosmovisión surgida de una infancia, niñez o adolescencia desgraciada o impregnada con el pensamiento infausto y desesperanzador de los padres. O porque tuvo padres autoritarios o fanáticos religiosos.

    Pero si el universo ha sido creado y somos criaturas de un Ser amoroso que a pesar de nuestra incredulidad y condición de pecadores nos ama sobre todas las cosas, entonces debe haber algo más allá de los confines del universo y después de la muerte física. Para los que aman a Dios hay buenas nuevas pues les esperan “cosas que ningún ojo ha visto, ni el oído oyó, ni han subido al corazón del hombre [...]”. (1ra Corintios 2: 9) La vida no es solo lo que hasta ahora conocemos. (El tema lo tocamos en A propósito de eutanasia…) Y la ciudadanía real del cristiano está en los cielos. (Filipenses 3: 20)

    Mientras tipos con una cosmovisión pesimista como Hawking (a quien muchos llaman genio; puede que naturalmente lo sea, pero en cuanto a su concepción de Dios peca de necio) ven solo nubarrones y nada especial en el universo y el ser humano, el genetista molecular Michael Denton cree lo contrario:

    “Toda la evidencia disponible en las ciencias biológicas apoya una propuesta principal [...] que el cosmos es un todo especialmente diseñado con formas de vida y que el ser humano es su razón y meta fundamental, un todo en el cual todas las facetas de la realidad tienen su sentido y explicación en este hecho central”. (2)

    ¡Gracias a Dios los llamados genios del mundo y los galardonados con el Nobel son falibles y no todo el mundo les para bolas! ¿Puedes imaginarte lo terrorífico que fuese si Dawkins, Hawking, Russell, Nietzsche y demás profetas de mal agüero tuvieran razón o que todos tuviéramos tal visión del mundo y la vida? La vida en la Tierra sería peor. Viviéramos en un mundo kafkiano y dantesco.

    En verdad, no recomiendo a nadie depresivo o con tendencia a la autoflagelación y el suicidio leer escritos y libros de filósofos relativistas y pesimistas ni consultar obras de fanáticos racionalistas y cientificistas fatalistas, pues le harán más daño que bien por la lúgubre manera de interpretar el mundo de estos personajes, cuya proyección es manifiesta en su vida privada.

    Rick Warren lo explica de esta manera en Una vida con propósito:

    “Si no hubiera Dios, todos seríamos unos “accidentes”, el resultado fortuito de una lotería astronómica [eso ya no lo cree la mayor parte de cosmólogos, astrónomos ni astrofísicos modernos] en el universo. Dejarías de leer este libro porque la vida carecería de sentido, de propósito o de significado. No habría bien ni mal [así pensaba Nietzsche en el siglo XIX y siguen creyendo muchos en el XXI], ni esperanza más allá de tus pocos años en la Tierra.

    Pero hay un Dios que te creó por un motivo, ¡y tu vida tiene una profunda razón de ser! Encontramos el sentido y el propósito [“voluntad de sentido”, lo llama V. E. Frankl] solo cuando tomamos a Dios como punto de partida en nuestras vidas. [En los campos de concentración nazi, Frankl nota que quien camina de espaldas a Dios desprecia la vida y tiene en poco al prójimo]” (3) (Las negritas son añadidas)

    En su libro Dying Life: Near-Death Experiencies, Susan Blackmore escribe:

    “El problema con la [teoría de la] evolución es, y siempre ha sido, que deja poco espacio para un gran propósito de la vida o para un alma individual… La idea [basada en evidencias reales] de que Dios nos creó para un propósito especial es más aceptable [lógica y científica] que la idea [creencia mitológica] de que llegamos aquí por los caprichos “del azar y la necesidad [de ser]”, como afirma el biólogo francés Jacques Monod, aunque no hay evidencia para decirlo y no contribuye en nada a la comprensión de la naturaleza del mundo viviente. Y la gente luchará, e incluso morirá, por las ideas que más le gustan [y dan solaz a su alma]“.

    Blackmore añade:

    La idea del sinsentido puede ser demasiado horrible de aceptar, y haremos lo posible por inventar algo más sustancial a lo cual podamos asirnos. “¡Si veo a través de esto, es porque debe haber algo más!”. Creo que todos estos intentos desconocen una verdad aterradora: que no hay nada sustancial de qué asirse –ni siquiera uno mismo. (4) [Las negritas son añadidas]

    Tres comentarios más al respecto: (a) Como dijera Voltaire, “si Dios no existiera, tendríamos que inventarlo” con el fin de hallar un sentido imperecedero que trascienda la vida; (b) Blackmore yerra al pensar que “no hay nada sustancial de qué asirse”, puesto que múltiples evidencias de las ciencias naturales y experiencias espirituales demuestran lo contrario; (c) Si investigáramos la vida de aquellos que creen firmemente en la teoría de la evolución y niegan la existencia de Dios, hallaremos que la mayor parte de ellos viven una vida deshonesta, desgraciada y disoluta. Pues una vida sin sentido impele implacablemente a vivir una vida superficial y hedonista, tal cual lo expreso en Necesidad del ser humano de creer en Dios.

    Pues bien, la teoría de la evolución no puede explicar el origen de la materia, de la vida y del ser humano sin entrar en contradicciones y violaciones a las leyes que dice representar como la ley de la biogénesis, la primera y segunda ley de la termodinámica y el primer postulado del ya mencionado argumento cosmológico Kalam. No puede, de igual manera, explicar los tres grandes eslabones perdidos entre la materia y la nada, entre la vida y la materia inerte, y entre la creación inferior y el ser humano actual. En fin, son muchas las explicaciones que debería dar la creencia de la evolución pero todavía no las tiene porque los eslabones perdidos no existen. Tal creencia debiera llamarse hipótesis de las lagunas por la cantidad de baches que contiene. Son tantos los agujeros, que en realidad poco es lo científico. De hecho, el único título real de Darwin fue en teología. Esto es, si Darwin era biólogo, yo soy siquiatra. El inglés era un simple observador de la naturaleza como lo soy yo de la conducta humana. Mas ello no nos convierte en profesionales de tales campos.

    Veamos el credo (creencias) irracional y anticientífico del darwinismo:

    · De la nada ha surgido (“brotado”) todo (el universo y la vida) de forma exclusivamente natural.

    · La materia inerte ha producido vida.

    · El azar origina precisión.

    · La aleatoriedad produce alta precisión.

    · El caos produce información.

    · La inconsciencia produce conciencia.

    · La irracionalidad da lugar a la razón. (5)

    Aunque no lo creas, esas son las irracionalidades promulgadas por Darwin, Alfred R. Wallace y la lista innumerable de creyentes evolucionistas autodenominados científicos. Puede que lo sean en otras áreas, pero en lo que concierne al origen del universo y la vida son solamente creyentes de una religión fundamentalista y atea con máscara de ciencia. ¿Acaso puedes ver por qué digo que para aceptar tales creencias necesito suicidarme intelectualmente en lugar de la fe necesaria para creer el creacionismo? ¿De veras creemos todas esas creencias disparatadas naturalistas disfrazadas de ciencia? En realidad, la hipótesis de la evolución no solo es irracional y antiteológica, sino incluso anticientífica. Nota que dichos postulados colisionan contra las ciencias naturales en las cuales se supone que el evolucionista es ducho. Algunos prefieren creer todas esas locuras o que la vida tuvo su origen en otro planeta y fue trasladada al nuestro por extraterrestres (teoría de la panspermia), antes que aceptar la mano de Dios en el origen de la vida. En el desarrollo de este capítulo seguiremos analizando por qué el mito evolutivo es la antítesis de las ciencias naturales. Con todo, muchos evolucionistas radicales la defienden a ultranza, hasta convertirla en su religión atea. En su fetiche.

    Los eruditos sobre encimas Malcom Dixon y E. C. Webb en su obra Encymes (Encimas) sostienen: “Afirmar ligeramente, como algunos, que la vida surge inevitablemente dondequiera que se den condiciones favorables para su existencia, significa demostrar una ignorancia absoluta de los problemas involucrados”. (6)

    Aunque no lo creas, eso creen los creyentes evolucionistas al afirmar: “Asombra saber que la aparición natural de seres vivientes en la Tierra tardó miles de millones de años, pero podría conseguirse en tiempo irrisorio bajo condiciones óptimas de laboratorio”. La última parte de esta cita es lo que Dixon y Webb llaman “ignorancia absoluta de los problemas involucrados” en el origen de la vida. Ignorancia arropada con un falso barniz de ciencia. Me asombra la credulidad para aceptar dos suposiciones sin tener ninguna prueba en el laboratorio. ¿Cómo sabe el autor de esta cita que los seres vivos aparecieron naturalmente por obra y gracia de la naturaleza? ¿Es testigo ocular? ¿Consultó alguna fuente de primera mano? ¿Hay pruebas fehacientes de laboratorio? No hay nada de eso. Él parte de la premisa presupuesta de que la creencia evolutiva es un hecho “probado”, y la Naturaleza en este caso debe interpretarse como el Dios de los teístas. Hay quienes son incrédulos cuando no les conviene creer, pero son crédulos cuando les conviene creer.

    ¿Qué te parece la opinión de Dixon y Webb? Llaman ignorantes a ciertos científicos y “librepensadores”. Quizá no me creas, pero en no pocos evolucionistas tal situación obstinada, comentada por Dixon y Webb, es dada “[...] con tal de ‘contradecir’ a papá. La lucha de voluntades exterior con los padres terminó hace años, pero sigue viva en mi Niño interior aunque yo tenga noventa años y los viejos estén tres metros bajo tierra”. (7)

    Abramos un paréntesis: En sicología es sabido que un trauma (gr. lesión) o conflicto emocional con los padres tiene suprema injerencia en nuestra relación con los demás. Es decir, la tendencia natural es transferir o desplazar emociones y sentimientos irresueltos con nuestros papás a nuestras creencias, lo que hacemos o a nuestras interrelaciones. Desde luego, todo es inconsciente; ni siquiera nos percatamos. Pero los efectos son igualmente dañinos. Mi tesis es que así como el pensamiento de la mayor parte de escépticos, agnósticos, relativistas, anarquistas, evolucionistas y ateos está envenenado, el de Darwin fue intoxicado por la relación agridulce con su padre, cuyo deseo era que su hijo fuera un ministro religioso; mas el interés de Darwin era otro. Abandonó, primero, medicina, y luego teología a fin de dedicarse a observar la naturaleza. Como hallar una aguja en un pajar, es prácticamente imposible encontrar un pensador radical e intolerante con las creencias religiosas que no haya sido condicionado por una relación infantil o adolescente traumática, o envenenada con prejuicios antirreligiosos de sus padres. En efecto, quienes se oponen al real diseño del universo y al creacionismo de manera grandilocuente y vociferante lo hacen por razones antirreligiosas. Es decir, por prejuicios y/o conflictos de los cuales hemos hablado. No pasemos por alto que los hombres dedicados a las ciencias naturales no son máquinas, y sus creencias y/o conflictos determinan la ciencia y conducta de muchos.

    Me duele decirlo, pero verdaderos creyentes en Cristo e incluso muchos hombres y mujeres que sirven a Dios han sido malos padres. Si analizamos la biografía de los pensadores antirreligiosos de ciencia del pasado y del presente nos daremos cuenta de que no pocos tuvieron padres religiosos (y ministros ordenados) autoritarios, represivos y abandonantes. Otros han sido y son secuestrados por el pensamiento y resentimientos de sus padres escépticos, agnósticos y ateos. Ven la vida por medio de las mismas gafas relativistas, pesimistas y fatalistas de sus progenitores. El resultado ha sido más que evidente: sus hijos han sido o son escépticos, agnósticos o acérrimos ateos proselitistas que patean laBiblia, escupen y maldicen a Jesús y a los cristianos, e irrespetan todo tipo de creencias religiosas ciertas o falsas a través de los medios de comunicación social y libros. Cierro paréntesis.

    Alguien dirá: “Los científicos citados hasta ahora están en contra de ciertas afirmaciones de la teoría darvinista. Pero las voces a favor también tienen sus argumentos”. Para empezar, no creo que en la creencia evolucionista haya muchas voces; lo que más hallamos son ecos repitiendo el paradigma.

    No se trata de tener argumentos, hipótesis y teorías, sino demostrar las palabras en el laboratorio. Y la mayor parte de las declaraciones de los evolucionistas se quedan en eso: palabras, palabras, palabras, como ya vimos. Parafraseando lo que alguien ha asegurado, diríamos: En las ciencias naturales, solo los hechos probados en el laboratorio son ciencia; y poco de lo que creen y afirman con tanto radicalismo, dogmatismo y absolutismo los creyentes del mito evolutivo puede ser probado en el laboratorio.

    Ni en el pensamiento de Darwin ni en el de otros defensores de la teoría de la evolución se nos explica (mucho menos se demuestra) qué ocurrió para que los elementos químicos que estaban en la famosa sopa originaria o pre-biótica se combinaran de tal manera que surgiera la vida que evolucionó hasta formar el humano actual, minando la tesis de aquellos furibundos defensores de la Hipótesis que, como Mayr, Dawkins y otros defienden la pretendida evolución de las especies.

    Por lo visto, podemos declarar que el mito de la evolución no es una teoría científica sino metafísica y tautológica (repite la misma idea pero con otras palabras: argumentando en círculo intenta demostrar la validez del mito. Toda resistencia a la teoría deberá ser explicada a la luz del mito transformista. Si sales del círculo vicioso, no eres científico y serás hostigado y perseguido como lo manifesta el filósofo de la ciencia Stephen C. Meyer), como bien la definió Popper. Mas ello no es problema para quienes la aceptan creyendo acoger gran genialidad.

    Después de más de 40 años tratando de hallar pruebas para demostrar la hipótesis de la evolución y no hallar nada, el científico Heribert Nillson expresó: “¡La idea de la evolución se apoya en pura creencia!”. Comparable a quien acepta el creacionismo. Sin embargo, no me cansaré de manifestar que para creer la hipótesis de la evolución necesito fe ciega, no la fe bíblica fundada en realidades y en los más recientes descubrimientos científicos que requiero para creer y aceptar los hechos del creacionismo.

    Ojo, dije hechos, no especulaciones. Pero los evolucionistas suelen manifestar: “No me confundas con hechos; yo ya tengo mi criterio formado”. Algo similar manifestó una profesora de biología al comentarle los más recientes descubrimientos contra el transformismo de la evolución. Sus palabras fueron: “No me va a convencer.” ¿Quién puede convencer una mente predispuesta? ¡Solo Dios!

    Otro profesor de biología (partidario del evolucionismo teísta) me aseguró que creer en la evolución es como quien cree en Dios. Se trata de pura creencia. Tú decides qué creer. Aunque la creencia en Dios no es tan sencilla como veremos en el capítulo 4, en algo tiene razón el educador: ni la supuesta evolución ni el creacionismo pueden probarse porque pretenden explicar un hecho del pasado. Y todos los hechos históricos son únicos e irrepetibles, y señalamos que el método de las ciencias naturales es inoperante para tal propósito.

    En la Introducción de El origen de las especies -edición 1971- el biólogo inglés L. Harrison Matthews escribió:

    La [teoría de la] evolución es la columna fundamental de la biología; por esa razón, la biología está en la peculiar posición de ser una ciencia fundamentada en una teoría no probada -¿es entonces, ciencia [natural] o fe [ciega]? En este sentido, creer en la teoría de la evolución es exactamente paralelo a creer en la creación- ambos son conceptos cuyos seguidores saben [por lo menos los creacionistas losabemos, no así los evolucionistas, pues solo creen por no tener reales evidencias científicas] que son verdad, pero ninguno, hasta el momento, ha podido ser probado. [Las evidencias en cuanto a Dios no pueden ser probadas por medio del método científico convencional, pero hay suficientes pruebas de unreal diseño en el universo y la vida] (8) (Las negritas son mías)

    ¿Puedes imaginar el escozor que provocaron las palabras de Matthews? ¿Cómo fue posible que escribiera la Introducción de esa edición del libro “sagrado” de los evolucionistas? Bueno, desde la misma aparición del libro de Darwin empezó a ser cuestionado. El fanático de la evolución no es capaz de soportar semejante cantidad de honestidad. Que tales afirmaciones las haga o escriba un teólogo o un periodista cristiano como yo no es gran cosa para los “portadores” de la verdad de las ciencias naturales. Pero que lo asevere uno de ellos es algo muy diferente. De ahí que quieran desmeritar el hecho de que muchos creyentes evolucionistas han empezado a dudar del mito.

    ¿Ves? Un evolucionista admite que el pretendido hecho científico es solo creencia y tampoco es un hecho científico probado como alegan muchos. ¡Ciencia, cómo engañan muchos en tu nombre! ¡Dios, cómo embaucan unos y matan otros en “tu” Nombre! Algo más, por ser la teoría de la evolución “la columna fundamental de la biología”, según las acertadas palabras de Matthews, la biología ha estado rezagada en comparación con otras ciencias naturales, pues no avanzará como debiera mientras esté empeñada en enarbolar paradigmas (conclusiones) como verdades indiscutibles (dogmas) antes de terminar las investigaciones acerca del origen de la vida.

    A mi interlocutor de biología también le contesté que los más recientes descubrimientos científicos apuntan al creacionismo, no al evolucionismo teísta ni mucho menos al darvinismo sin Dios del que hacen gala los darvinistas ateos proselitistas. Además, le planteé mi malestar por la mala fe de algunos autores y editores de textos de biología de secundaria y universitarios que aún persisten en enseñar como válidas varias de las ya desprestigiadas evidencias y símbolos del darwinismo. ¿Qué podemos decir de educadores y canales de televisión que aún insisten en enseñar como reales probados fraudes evolucionistas? De hecho, los medios y periodistas desprevenidos han contribuido a la difusión del mito evolutivo.

    Al decir del escritor y apologista cristiano J. W. Montgomery, diríamos que los fanáticos evolucionistas ignoran que si nos asimos a paradigmas con suficiente obcecación, los hechos no tendrán validez alguna. Seremos capaces de crear un mundo propio (un universo propio; “una burbuja sicótica”, dirían otros), divorciado de la realidad e imposibilitado de hacer contacto con el mundo real, tal cual se lo inventa el sicótico.

    Pues bien, ya dijimos que toda teoría científica debe ser susceptible de verificación. Y las aseveraciones de la teoría de la evolución no pueden ser verificables ni desmentidas a través del método científico naturalista por no ser científica sino metafísica, tal como asevera Popper.

    Popper sostiene además que la mayor exigencia de verificación en la experiencia no solamente eliminaría las afirmaciones metafísicas (de las cuales la evolución está atiborrada), sino que también aniquilaría las hipótesis empiristas y con ello el conocimiento científico de las ciencias naturales; dado que la mayoría de postulados científicos no son verificables empíricamente. Tocaría, por tanto, rechazarlos como afirmaciones sin sentido. (9)

    De igual manera, tengamos en cuenta que el inductivismo ingenuo ha sido y es enemigo de las ciencias naturales por su extremado énfasis en la observación particular como fuente del conocimiento científico y porque según esta posición tal conocimiento solo deriva de los hechos de la experiencia adquiridos mediante la observación y la experimentación. (Para una lectura complementaria consúltese ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?, de Alan F. Chalmers)

    La ley de la biogénesis refutó la generación espontánea de los evolucionistas que afirman que la vida emerge espontáneamente de una materia inorgánica en decadencia. Desatino defendido por los darvinistas basados en superficiales observaciones que realizaran en muchos descubrimientos “interesantes” como el de que la mosca de la fruta proviene de la cáscara del plátano; el gusano, de carne descompuesta; las abejas, de ganado muerto.

    Serias investigaciones realizadas por Francesco Redi (1688), Lazzaro Spallanzani (1780), Louis Pasteur (1860) y Rudolf Virchow (1858) comprobaron que cuando la materia fue preestablecida y herméticamente sellada para evitar una posible contaminación biológica, no surgió vida; prueba irrefutable de que de la generación espontánea no surge vida alguna. El alemán Virchow documentó que las células no surgen de la materia amorfa, sino solo de células preexistentes (“omnis cellula e cellula”). Complementado tal descubrimiento con el del galo Pasteur de que toda cosa viviente surge de una cosa viva preexistente (“omne vivum e vivo”). En pocas palabras, los “interesantes” descubrimientos de los evolucionistas eran, como otras veces, fraudes.

    En octubre de 2007, J. Craig Venter anunció haber creado un cromosoma sintético que podría llevar a la creación de la primera nueva forma de vida artificial en el planeta. Ojo con palabras como “podría”. Es decir, a la fecha, es una especulación, no un hecho. Pero -como en otros casos- se ha exagerado el avance naturalista. Veamos: si investigamos más al respecto del logro de Venter, nos percatamos que la secuencia del ADN del cromosoma sintético se basa en la bacteria Micoplasma (produce neumonía atípica) y han trasplantado dicho cromosoma a una célula bacteriana viva, y en la fase final del proceso se espera que el cromosoma sintético controle dicha célula para convertirse en una nueva forma de vida.

    Por su parte, Hamilton Smith ha creado el genoma sintético que ha llamado M. genitalium JCV-1.0, que contiene cada uno de los genes de la bacteria conocida como M. genitalium G37. Dicho de otra manera, lo que Venter y Smith han logrado o puedan alcanzar ha partido de un ser vivo preexistente, no de la nada ni de material inorgánico, puesto que la vida no surge de la nada. Ni el universo “brotó” de la nada absoluta.

    No perdamos de vista que los investigadores y científicos naturalistas también abrigan creencias y esperanzas. Pero los fanáticos racionalistas y los cientificistas critican amargamente nuestras convicciones y creencias. ¿Será porque sus creencias son ciencias pero las nuestras son supersticiones? Eso es lo que ellos creen. Muchos nos catalogan “creyentes”, pero ellos se autodenominan “científicos”. Lo nuestro es “religión”, “metafísica”, “misticismo”, “no querer saber la verdad”. Mas las creencias de ellos son ciencias, investigaciones, hechos científicos. ¡Pamplinas! Ellos y nosotros tenemos creencias; por tanto, los dos bandos son creyentes.

    Lo peor de todo es que algunos investigadores son fundadores, dueños, responsables o accionistas de empresas e institutos biotecnológicos y en ocasiones ponen más levadura de la necesaria para inflar sus descubrimientos y avances naturalistas con el fin de promover el valor de sus acciones en la Bolsa. (¡Poderoso caballero es don dinero!) Así surgen informaciones sensacionalistas que después de lograr el efecto económico deseado suelen ser desmentidas en el camino. Pero… ya el daño se hizo y muchos se tragaron el cetáceo de 30 metros con toda y caña. Y… los medios y colegas muy poco registran los fraudes y desmentidos, pasando inadvertidos. Si los publican, lo hacen en un “rincón” del diario y sin bombos y platillos, contrastando con las trompetas, saxofón, cítara y flautas con que se publicitó la media verdad o engaño.

    Un ejemplo sería el de la información sobre “la enzima de la inmortalidad” aparecida en los diarios, basándose en un artículo de la revista Science de enero de 1998. En la “noticia” se aseguraba que una enzima permitiría alargar la vida hasta 150 años. Ello permitió el enriquecimiento de Geron Corporation, patrocinador de la campaña engañosa. En un solo día Geron y sus accionistas ganaron más del 50 por ciento de sus acciones en la Bolsa. Días después, cuando se hizo el desmentido, las acciones volvieron a bajar, mas la popularidad de Geron ya estaba creada y los inescrupulosos inversores que compraron y vendieron a tiempo se enriquecieron. En fin, mucho es el sensacionalismo con fines lucrativos detrás de no pocos falsos o reales avances naturalistas. No olvidemos que Feyerabend advirtió sobre la dictadura de los que se creen dueños y portadores de la verdad de las ciencias naturales.

    Sigamos con la hipotética generación espontánea. Lo nefasto es que los científicos y docentes evolucionistas enseñan a sus estudiantes, primero, la importancia de la refutación a la generación espontánea. Empero, después, adoctrinan a sus estudiantes (como lo hiciera una secta religiosa; no olvidemos, para muchos el mito de la evolución es una religión) el “hecho irrebatible y probado” de que la generación espontánea fue el medio evolutivo a través del cual surgió la vida. ¿En qué quedamos? ¿Es María o es Sofía? ¿Hasta cuándo el lavado de cerebro? ¿Hasta cuándo la incoherencia? ¿Hasta cuándo la irracionalidad vestida de ciencias?

    Por otra parte, Termo I afirma que nadie puede crear o destruir energía. Siempre hay, siempre hubo y quizá siempre habrá la misma cantidad de energía, esto es, un cien por ciento… No nos preocupamos de donde vino; solo que la utilizamos. En otros términos, la energía no puede crearse o destruirse, solo transformarse de una forma a otra. Esta primera ley también se llama ley de la conservación de la energía. (10)

    Harold Hill escribe que la evolución, en contradicción a la segunda ley de la Termodinámica, nos dice (sin explicar la procedencia de la vida no inteligente que proveyó los ingredientes o materia prima para dar inicio a todo) que todo empezó hace alrededor de cuatro mil y medio millones de años, cuando una pequeña célula simple (no hay tal célula simple, pues la célula es uno de los más complejos mecanismos que podemos imaginar, aunque sea una célula procariota) se movía en un pantano y allí el pequeño protozoario empezó a desplazarse de un sitio a otro hasta lograr que con el correr del tiempo le salieran tumoraciones y protuberancias. Luego se transforma en lagarto, más tarde en simio, hasta llegar a ser hombre. (11)

    ¿Qué te parece? Por enésima vez confieso para creer eso necesito fe ciega, no la fe alimentada por hechos ocurridos en tiempo y espacio reales que me enseña el creacionismo en cuanto al origen del universo y la vida. ¿De dónde salieron la “célula simple” y la sopa pre-biótica? ¿Quién las creó? No me digan que Dios nos empezó a formar a partir de ese menjurje porque sería ver al Creador maniatado por la casualidad y la ciega selección natural. Subordinado al azar. Pudiera ser catalogado como una especie de alquimista o chef internacional. Ese no es el Dios que presenta la Biblia.

    Sigamos: Termo II o ley de la transformación de energía dice que “todo cuanto hagamos provoca un disturbio”. Literalmente, la ley afirma: “Es imposible construir una máquina que, funcionando de manera continua, no produzca otro efecto que la extracción de calor de una fuente y la realización de una cantidad equivalente de trabajo”. Esta ley también se conoce como ley del desorden progresivo porque todo lo desordena y desparrama como un niño de dos años de edad. “Termo II hubiera borrado del mapa al pequeño Proto en poco tiempo, porque la entropía garantiza de manera absoluta que todo aquello menos de lo más simple se transforma en nada”. (12)

    (Nota: Tomado de nuestro libro El origen de la vida: ¿según cuál creencia?  Primera de Tres entregas)

    Fuente:J. Enrique Cáceres-Arrieta el 10 Agosto 2008,   http://lacomunidad.elpais.com/earrieta/2008/8/10/el-origen-la-vida-segun-teoria-la-evolucion

    Este año Colombia y el mundo estarán más cerca del Universo

    Este año Colombia y el mundo estarán más cerca del Universo
    Planetario de Bogotá

    Colombia.com (15/Ene/2009): El 2009 ha sido nombrado como el año internacional de la astronomía y Colombia se prepara económica y científicamente para la celestial conmemoración. 

    Con una amplia programación que será lanzada oficialmente el 28 de enero y la segunda fase del proyecto de modernización del Planetario, Bogotá y el País se unen a la celebración del Año Internacional de la Astronomía. 

    La Unesco y la Unión Astronómica Internacional han declarado el 2009 como el Año Internacional de la Astronomía bajo el lema “El Universo, para que usted lo descubra”. 

    Una celebración que rinde homenaje al célebre astrónomo y físico italiano, Galileo Galilei, quien en el año de 1609 realizó la primera observación celeste con un telescopio, dando origen así a 400 años de descubrimientos que aún continúan. 

    El Año Internacional de la Astronomía 2009 fue adoptado por la UNESCO y a su celebración se han vinculado más de 140 países con actividades científicas y culturales, dándole un especial énfasis al tema educativo, reconociendo a su vez la enorme importancia que tiene la astronomía para potenciar la formación científica y cultural de la población, especialmente de los niños. 

    La Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, se unen a esta celebración para apoyar un extenso programa de eventos y actividades dirigidos por el Planetario de Bogotá, con el apoyo de la Red de Astronomía de Colombia, RAC, entidad que reúne a las asociaciones de astrónomos aficionados y expertos, instituciones de promoción de la astronomía y ciencias del espacio, planetarios y observatorios astronómicos de todo el País.

    En una primera fase de la renovación tecnológica 

    Galileo Galilei

    del Planetario, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte invirtió el año anterior, 1. 600 millones de pesos en la compra de dos proyectores de video especiales para el teatro de estrellas, los cuales mejoraron la capacidad didáctica y de enseñanza a un público más exigente en materia de recursos tecnológicos.

    Este año y con el fin de convertir este escenario de carácter científico en uno de los más importantes del mundo, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte abrirá la licitación pública internacional para comprar el proyector central de estrellas, y adecuar el espacio físico de lo que será el teatro de proyecciones. 

    “La segunda fase del proyecto comprende dos etapas: la compra del nuevo proyector de estrellas para reemplazar el proyector original que cumple en 2009, 40 años. Este nuevo proyector se complementará con los proyectos digitales y harán que el Planetario se ubique entre los mejores Planetarios del mundo. Incluye además la renovación tecnológica de sonido, silletería e iluminación de la sala. El nuevo proyector tiene un costo aproximado de 16.000 dólares más los costos de adecuación y será uno de los logros de Bogotá Positiva”, señala Catalina Ramírez Vallejo, Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte.

    El proyecto contempla además la adecuación de todas las instalaciones del Planetario (Museo de Bogotá y Galería Santa Fe que serán trasladados a ubicaciones más adecuadas para sus propósitos) y la creación del Museo del Espacio y la disposición de salas para atender las demandas de los colegios y la población por actividades pedagógicas que los acerquen al universo. 

    El costo de esta intervención está alrededor de los 10 mil dólares.

    Hey Charly!

    Hey Charly!

    La música también rinde homenaje al padre de la teoría de la evolución

    ELizbeth Hernández
    El Universal
    Ciudad de México Miércoles 11 de febrero de 2009
    14:45

    Al pequeño Charles le gustaba mirar escarabajos, moscas y  gusanos. Quizá la manera peculiar de moverse de éstos insectos lo tenía cautivado, por qué no,  si simbolizaban vida en pequeños cuerpos duros y viscosos. ¿Hablaría con alguno de ellos? ¿Le habrán contado historias? No lo sabemos

    Lo que sí sabemos es que cuando el niño Darwin creció seguía buscando cambio, tal vez por eso se aburría  en sus clases de medicina en Edimburgo. Poco después lllegó el movimiento que lo condujo hasta la isla Galápagos…

    “I think” (pienso) anotó Charles Darwin años antes de poder presentar su teoría “El origen de las especies”  el 24 noviembre de 1859. Entonces, el hombre que buscó entender el origen conmocionó a otros hombres y mujeres que se resistían (algunos aún lo hacen) a ver su parentesco con los monos.

    Así, el pequeño Charles, el mismo que jugaba con insectos marcó su paso por el mundo. Para muestra basta ver la celebración por los 200 años de su nacimiento este 12 de febrero: exposiciones, foros, artículos y reseñas que recuerdan su obra.

    La música no se queda atrás,  encontramos la canción  Hey Charly!, compuesta e incluída originalmente en un albúm único lanzado en 1991 por los hermanos Rob y Ferdi Bolland  de título Darwin (Evolution) en una versión interpretada por Suzi Quatro.

    Los hermanos Bolland mezclaron su estilo ecléctico de prog-rock, rock balladry y electro pop para crear el albúm del cuál es practicamente imposible conseguir una copia, incluso entre la comunidad bloguera circula la petición para que sea vendida una edición especial por  el 200 aniversario del natalicio de tan importante persona.

    Resulta que los Bolland juntaron, además de Suzi Quatro, a músicos como: la banda de rock británica Barclay James Harvest, quienes interpretan Stand Up;  Colin Blunstone -ex-The Zombies, que canta una canción de amor a la esposa de Charles,  Emma-  y  se incluye música chill out con un doblado evolutivo en dos pistas de la futura que llevan por nombre: El Beagle y Origen de las Especies.

    Más videos sobre Darwin:


    Además de Hey Charly, en You Tube están los videos: Happy 200th Birthday, Charles Darwin, un clip para recordar al célebre naturalista, que incluye opiniones sobre su teoría e importancia para el estudio de la especie humana, y The young Charles Darwin, un fragmento de la vida infante de Darwin que se extiende a su viaje a la isla Galápagos.

    Happy 200th Birthday, Charles Darwin

    The young Charles Darwin

    Fotogalería: El legado de Darwin

    Fotogalería: El legado de Darwin

    darwin10buena

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