22 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Teología
Calendario gregoriano

Gregorio XIII
El calendario gregoriano es un calendario originario de Europa, actualmente utilizado de manera oficial en todo el mundo. Así denominado por ser su promotor el Papa Gregorio XIII, vino a sustituir en 1582 alcalendario juliano, utilizado desde que Julio César lo instaurase en el año46 a. C.1 La reforma del calendario fue estudiada y realizada por los matemáticos de la Universidad de Salamanca, que presentaron al Papa la propuesta definitiva.2
Historia
La reforma gregoriana nace de la necesidad de llevar a la práctica uno de los acuerdos del Concilio de Trento: el de ajustar el calendario para eliminar el desfase producido desde un concilio anterior, el primer Concilio de Nicea, de 325,3 en el que se había fijado el momento astral en que debía celebrarse la Pascua y, en relación con ésta, las demás fiestas religiosas móviles. Lo que importaba, pues, era la regularidad del calendario litúrgico, para lo cual era preciso introducir determinadas correcciones en el civil. En el fondo, el problema era adecuar el calendario civil al año trópico.
El jesuita alemán Christopher Clavius. Junto con Lilio fue el miembro más destacado de la Comisión del Calendario. El cráter más grande de la Luna lleva su nombre
En el Concilio de Nicea I se determinó que se conmemorase la Pascua el domingo siguiente al plenilunio posterior al equinoccio de primavera (en el hemisferio norte; equinoccio de otoño en el hemisferio sur). Aquel año 325el equinoccio había ocurrido el día 21 de marzo,4 pero con el paso del tiempo la fecha del acontecimiento se había ido adelantando hasta el punto de que en 1582, el desfase era ya de 10 días, y el equinoccio se fechó en11 de marzo.
El desfase provenía de un inexacto cómputo del número de días con que cuenta el año trópico; según el calendario juliano que instituyó un año bisiesto cada cuatro, consideraba que el año trópico estaba constituido por 365,25 días, mientras que la cifra correcta es de 365,242189, o lo que es lo mismo, 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,16 segundos. Esos más de 11 minutos contados adicionalmente a cada año habían supuesto en los 1257 años que mediaban entre 325 y 1582 un error acumulado de aproximadamente 10 días.
El calendario gregoriano atrasa cerca de 1/2 minuto cada año (aprox. 26 sc/año), lo que significa que se requiere el ajuste de un día cada 3300 años. Esta diferencia procede de hecho de que la traslación de la Tierra alrededor del Sol no coincide con una cantidad exacta de días de rotación de la Tierra alrededor de su eje. Cuando el centro de la Tierra ha recorrido una vuelta completa en torno al Sol y ha regresado a la misma «posición relativa» en que se encontraba el año anterior, se han completado 365 días y un poco menos de un cuarto de día (0,242189074 para ser más exactos). Para hacer coincidir el año con un número entero de días se requieren ajustes periódicos cada cierta cantidad de años. De la regla general del bisiesto cada cuatro años, se exceptuaban los años múltiplos de 100, excepción que a su vez tenía otra excepción, la de los años múltiplos de 400, que sí eran bisiestos. La nueva norma de los años bisiestos se formuló del siguiente modo: la duración básica del año es de 365 días; pero serán bisiestos (es decir tendrán 366 días) aquellos años cuyas dos últimas cifras son divisibles por 4, exceptuando los años que expresan el número exacto del siglo (100, 200…, 800…, 1800, 1900, 2000…), de los que se exceptúan a su vez aquellos cuyo número de siglo sea divisible por 4. El calendario gregoriano ajusta a 365,2425 días la duración del año, lo que deja una diferencia de 0,000300926 días o 26 segundos al año de error.
Intentar crear una regla para corregir este error de un día cada 3300 años es complejo. En tan largo tiempo la Tierra se desacelera en su velocidad de rotación (y también se desacelera el movimiento de traslación). La Luna ejerce un efecto de retraso sobre esta velocidad de giro por la excentricidad creada por las mareas. La disminución de la velocidad de giro creada por esa excentricidad es similar a la que se produce cuando hacemos girar un Frisbee poniéndole un poco de arenamojada en un lado del borde inferior: cuando el platillo se hace girar, su velocidad de giro es mucho menor a la que tiene cuando no existe tal excentricidad. Este efecto todavía se encuentra en análisis y medición por parte del mundo científico y adicionalmente existen otros efectos que complican definir reglas con tal precisión. Este error es solo de una parte por millón. Lo más práctico será que cuando la diferencia sea significativa, se declare que el próximo año bisiesto no se celebre. De todas maneras, quedan casi dos mil años de análisis y discusión antes de necesitar este ajuste. Véase añopara una descripción un poco más profunda.
Otro problema distinto es la disminución de la velocidad de rotación terrestre (y también de la traslación terrestre), la cual se puede medir con gran exactitud con un reloj atómico. Es un problema distinto porque no tiene que ver nada con el cálculo del calendario y, por lo tanto, con los ajustes que se le tengan que hacer al calendario. Más bien es al contrario: es el reloj atómico el que tiene que ajustarse a los movimientos de la Tierra. El reloj atómico mide un tiempo uniforme que, por lo tanto, no existe en la naturaleza, donde todos los movimientos del mundo físico son uniformemente variados.
El día, la semana y el mes
- Día: es la unidad fundamental de tiempo del calendario gregoriano. Un día equivale aproximadamente a 86.400 segundos del Tiempo Atómico Internacional o TAI: recordemos que es el TAI el que se tiene que ajustar al verdadero movimiento de rotación terrestre, que se retrasa con respecto a la duración del mismo.
- Semana: periodo de 7 días.
En la mayoría de los países cristianos, la semana empieza el lunes, pues el día de descanso del Señor (Dominus) es el domingo, el séptimo. En los países anglosajones, probablemente por influjo de la religión judía, cuyo descanso es el sábado, se considera que el primer día de la semana es el domingo, costumbre que se ha extendido a algunos otros países.
El impulsor de la reforma del calendario es Ugo Buocompagni, jurista eclesiástico, elegido papa el 14 de mayo de 1572 bajo el nombre de Gregorio XIII. Se constituye la Comisión del Calendario, en la que destacan Cristóbal Clavio5 y Luis Lilio. Clavio, astrónomo jesuita, el “Euclides de su tiempo“, era un reputado matemático y astrónomo. El mismo Galileo Galilei lo requirió como aval científico de sus observaciones telescópicas. Un cráter de la Luna lleva su nombre. En cuanto a Lilio, médico y astrónomo, sabemos que fue el principal autor de la reforma del calendario. Muere en 1576 sin ver culminado el proceso. Finalmente, un personaje más en esta historia: Alfonso X de Castilla, El Sabio: el valor dado al año trópico en las Tablas alfonsíes de 365 días 5 horas 49 minutos y 16 segundos es el tomado como correcto por la Comisión del Calendario. Pedro Chacón, matemático español, redacta el Compendium con el dictamen de Lilio, apoyado por Clavio, y se llega al 14 de septiembre de 1580 cuando se aprueba la reforma, para llevarla a la práctica en octubre de 1582.
Al jueves -juliano- 4 de octubre de 1582 le sucede el viernes -gregoriano- 15 de octubre de 1582. Diez días desaparecendebido a que ya se habían contado de más en el calendario juliano.
El calendario se adoptó inmediatamente en los países donde la Iglesia Católica Romana tenía influencia. Sin embargo, en países que no seguían la doctrina católica, tales como los protestantes, anglicanos, ortodoxos, y otros, este calendario no se implantó hasta varios años (o siglos) después. A pesar de que en sus países el calendario gregoriano es el oficial, las iglesias ortodoxas (excepto la de Finlandia) siguen utilizando el calendario juliano (o modificaciones de él diferentes al calendario gregoriano).
Línea temporal
Año 1582
Año 1583
- Países Bajos (Holanda, Flandes, Hennegan y algunas provincias del sur): el sábado 1 de enero de 1583 vino después del viernes 21 de diciembre de 1582 (por lo que la gente se quedó sin las fiestas de Navidad y Año nuevo).
- Alemania (zonas católicas): originalmente el lunes 21 de febrero de 1583 debía suceder al domingo 10 de febrero, pero el pueblo no hizo ningún caso. Luego se decidió que el domingo 16 de octubre de 1583 seguiría al sábado 5 de octubre.
- Las posesiones españolas en América y Asia (Virreinato de la Nueva España en América de Norte y Central; la América del Sur española (Virreinato del Perú); y la Capitanía General de Filipinas): el sábado 15 de octubre de 1583 vino después del viernes 4 de octubre. Debido a la distancia con la metrópoli y la dificultad de llegar la orden de cambio a todos los lugares, Felipe II, en Pragmática del 14 de mayo de 1583, establece este año para el cambio de calendario.
- Austria (Tirol, Salzburgo y Brescia): el domingo 16 de octubre de 1583 siguió al sábado 5 de octubre.
- Austria (Carintia-Kärnten y Estiria-Steiermark): el domingo 25 de diciembre de 1583 seguiría al sábado 14 de diciembre.
- Países Bajos (Groninga): el lunes 21 de febrero de 1583 vino después del 10 de febrero. Retrocedieron al juliano en julio-agosto de 1594. Finalmente el miércoles 12 de enero de 1701 vino después del martes 31 de diciembre de 1700.
Año 1584
- Bohemia (Bohemia, Moravia y Lusacia): el martes 17 de enero de 1584 vino después del lunes 6 de enero.
- Suiza (cantones mas católicos): el domingo 22 de enero vino después del 11 de enero.
- Silesia (Slask): el lunes 23 de enero vino después del domingo 12 de enero.
Año 1587
Año 1590
- Transilvania (Siebenbürgen-Ardeal-Erdély): el martes 25 de diciembre de 1590 vino después del lunes 14 de diciembre.
Año 1605
- Canadá (Nueva Escocia): desde 1605 al 13 de octubre de 1710, usaron el calendario gregoriano. Después usaron el juliano desde el 2 de octubre de 1710 hasta el miércoles 2 de septiembre de 1752, que fue seguido por el jueves 14 de septiembre. Desde entonces usaron el gregoriano.
- El resto de Canadá utilizó siempre el calendario gregoriano.
Año 1610
- Alemania (Prusia): el jueves 2 de septiembre de 1610 vino después del miércoles 22 de agosto.
Año 1682
Año 1700
- Alemania protestante, Dinamarca y Noruega: el lunes 1 de marzo de 1700 vino después del 18 de febrero.
- Países Bajos (Güeldres-Gelderland, zona protestante de Holanda): el lunes 12 de julio de 1700 vino después del 30 de junio.
- Países Bajos (Utrecht y Overijssel): el domingo 12 de diciembre de 1700 vino después del sábado 30 de noviembre.
Año 1701
- Países Bajos (Frisia y otra vez Groninga) y Suiza (Zurich, Berna, Basilea, Schaffhausen, Gent, Mühlhausen y Biel): el miércoles 12 de enero de 1701 vino después del martes 31 de diciembre de 1700.
- Países Bajos (Drenthe): el jueves 12 de mayo de 1701 vino después del miércoles 30 de abril.
Año 1752
- Inglaterra y sus colonias (Terranova y la costa de la bahía de Hudson, en Canadá; litoral atlántico de Estados Unidos (EE.UU.), Washington y Óregon; Escocia, Irlanda, India): el jueves 14 de septiembre de 1752 vino después del miércoles 2 de septiembre.
- Ésta es la causa de que aunque se dice que los escritores Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespearemurieron ambos el 23 de abril de 1616, en realidad este último murió 10 días después (el 3 de mayo del calendario europeo actual).
- En Inglaterra, a los días en el calendario juliano que ocurrieron antes de la introducción del calendario católico en 1752se les llama OS (Old Style o ‘estilo antiguo’). Las iniciales NS (New Style o ‘Stylo novo’) indican el calendario gregoriano.
Año 1753
- Suecia y Finlandia (que cuando fue conquistada por Rusia tuvo que adoptar en cierto grado el calendario juliano): en el año 1700 se decidió cancelar los días bisiestos durante cuarenta años, lo que lograría acumular los 10 días que faltaban. Ese año se cumplió, pero no en los bisiestos 1704 y 1708 (no se sabe por qué). Por lo tanto en esa década sus fechas no coincidían con ningún otro país (ya sea que tuviera calendario gregoriano o juliano). Más tarde, en 1712 decidieron que volverían al calendario juliano agregando un día (un “30 de febrero”) al año bisiesto 1712. Cuarenta años después decidieron hacer el cambio drástico normal: el jueves 1 de marzo de 1753 vino después del miércoles 17 de febrero.
Año 1867
Año 1873
- Japón: antes se usaba un calendario propio lunar.
Año 1875
Año 1912 ó 1929
- China: antes tenía un calendario propio lunar. Los autores no se ponen de acuerdo si el cambio se produjo en 1912 o en1929. Hasta hace pocos años en Hong Kong el pueblo utilizaba el calendario lunar (que es muy difícil de traducir al calendario gregoriano, el cual es estrictamente solar).
- Albania: diciembre de 1912.
Año 1914
Año 1916
Año 1918
Año 1919
Año 1923
- Grecia: el jueves 1 de marzo de 1923 vino después del 15 de febrero.
Duración del año gregoriano
El calendario gregoriano distingue entre :
Es año bisiesto el que sea múltiplo de 4, con excepción de los años seculares. Respecto a éstos, es bisiesto el año secular múltiplo de 400.
De esta manera, el calendario gregoriano se compone de ciclos de 400 años:
- En 400 años hay (400/4)-4 seculares = 96 años bisiestos
- De los 4 años seculares, sólo uno es bisiesto (múltiplo de 400)
- En el ciclo de los 400 años tenemos 96 + 1 = 97 años bisiestos, y 400 – 97 = 303 años comunes
Haciendo el cómputo en días:
- 97 x 366 días = 35.502 días
- 303 x 365 = 110.595 días
Esto hace un total de 146.097 días en los 400 años, de modo que la duración media del año gregoriano es de 365,2425 días.
En los 400 años del ciclo del calendario gregoriano, estos 146.097 días, que son 20.871 * 7 días, hay un número entero de semanas 20.871, de tal modo que en cada ciclo de 400 años no solo se repite exactamente el ciclo de años comunes y bisiestos, sino que el ciclo semanal también es exacto, esta congruencia da lugar a que tomando un grupo de 400 años seguidos, el siguiente ciclo de 400 años es exactamente igual.
La primera semana del año, la número 01, es la que contiene el primer jueves de enero. Las semanas de un año van de la01 a la 52, salvo que el año termine en jueves, o bien en jueves o viernes si es bisiesto, en cuyo caso se añade una semana más: la 53.
- Mes: periodo de 30 ó 31 días, salvo para Febrero que tiene 28 días en un año común, y 29 días en un año bisiesto.
Existe una copla que se utiliza como regla nemotécnica para recordar el número de días de cada mes: “Treinta días trae noviembre, con abril, junio y septiembre. Veintiocho sólo trae uno y los demás treinta y uno”. Una variante latinoamericana de la copla: “Treinta días tiene septiembre, abril, junio y noviembre. Treinta y uno los demás, excepto febrero mocho que solo trae ventiocho”.
Otra regla nemotécnica: se cierran los dos puños y se juntan con los nudillos hacia ariiba. Los nudillos sobresalientes representarán a los meses de 31 días, y los huecos entre nudillos los meses de menos de 31 días. El primer nudillo (el del dedo meñique) representa a enero (y por ser sobresaliente equivale a 31 días). El hueco próximo (entre los nudillos del meñique y del dedo anular) representa a febrero (y por ser hueco tiene menos de 31 días, en este caso 29 o 28 días). El segundo nudillo (del dedo anular) representa a marzo (y por ser sobresaliente equivale a 31 días) y así sucesivamente hasta llegar a julio, representado por el nudillo del dedo índice (que por ser sobresaliente equivale a 31 días). Luego se pasa a la otra mano y se cuenta desde el nudillo del dedo índice, que al igual que el anterior representará a agosto (y por ser sobresaliente equivaldrá a 31 días). Se continúa la cuenta hasta llegar a diciembre, representado por el nudillo del dedo anular (que por ser sobresaliente dice que diciembre tiene 31 días).
Origen de la Era Cristiana
Los romanos contaban los años desde la fundación de Roma, es decir, ab urbe condita, abreviadamente a.u.c.
En la era cristiana, con el papa Bonifacio IV en 607, el origen de escala pasó a ser el nacimiento de Cristo. Un monje rumano, Dionisio el Exiguo, matemático, basándose en la Biblia y otras fuentes históricas, entre los años 526 y 530, había fechado el nacimiento de Cristo el día 25 de diciembre del año 754 a.u.c. Dicho año pasó a ser el año 1 A. D., Anno Domini, año 1 del Señor, pero los años anteriores a éste seguían siendo años a.u.c. Finalmente en el siglo XVII se nombran los años anteriores al 1 A. D. como años antes de Cristo, a. C., y los posteriores son años después de Cristo, d. C..
De esta manera, es evidente que no puede existir el año 0 ya que un año comienza en un momento dado (las 12 de la noche del fin del año anterior) y termina a las 12 de la noche del fin de año del año 1. Pero este año no puede contarse como 1 sino al final, es decir, que sólo puede contarse como 1 en el momento en que se cumple. Sucede lo mismo con la edad de una persona. Por otro lado, cuando empieza la cuenta de la era cristiana, no existía el concepto matemático de cero.
¿Cuántos años cumple un niño al nacer? Ninguno. Así pues, no debemos confundir los años, que son segmentos de tiempo de 12 meses de duración, con los aniversarios o cumpleaños, que son puntos en una línea de tiempo y que por lo tanto, no tienen dimensión. Estos puntos en un gráfico o línea de tiempo se identifican con el número del año anterior, no posterior.
El primer año de la vida de una persona se identifica con el punto 1 ubicado un año después de su nacimiento. También el primer año de nuestra Era se ubica entre el fin de año del año -1 (menos 1) y el primer aniversario de la misma, doce meses después (al terminar el 31 de diciembre, que es el comienzo del día 1 de enero del año 1). Es por ello que el año 1901 fue el primero del siglo XX y el año 2001 fue el primero del siglo XXI y, por ende, del tercer milenio.
La importancia del calendario gregoriano
El problema del origen de nuestra era quedó resuelto con la creación del calendario gregoriano: si en él se afirma que la Era Cristiana comenzó 1582 años antes de su creación y todos los países respetan esta idea, toda discusión debería acabar; y los temas de cuándo nació Cristo o lo que estableció Dionisio el Exiguo dejan de tener importancia (al menos, desde el punto de vista de la medición del tiempo). La cuestión final era la adopción de dicho calendario y, como hemos visto, todos los países del mundo lo han venido adoptando a través del tiempo.
Aquí es donde podemos resaltar el valor de este instrumento de medición: si todo el mundo está de acuerdo, todas las discusiones sobre el tema sobran. Podemos viajar a cualquier país y, al comprar un calendario o almanaque, siempre será el calendario gregoriano del año en curso. Podrá variar la ubicación del comienzo y fin de semana (domingo o lunes) o el idioma, pero siempre se tratará del mismo calendario.
Y un instrumento que sólo necesita una corrección de 1 día cada 3300 años, aproximadamente, es un extraordinario avance que constituye un magnífico patrimonio de la cultura occidental.
Norma ISO
Norma ISO 8601 para la escritura de fechas y horas.
- Fecha: es el año, mes y día, escritos en ese orden, separados por un guión o no. El año constará de 4 cifras, y el mes y día de dos cifras cada uno -pudiendo ser la primera un cero-. Por ejemplo, el 2 de noviembre de 2007 se escribirá como 20071102 o bien 2007-11-02.
- Fecha de la semana: alternativa a la anterior, añade el número correspondiente a la semana precedido de la letra W -inicial de week, semana, en inglés-. Así, 2005-W07-5 indica el quinto día de la séptima semana del año 2005.
- Hora: dos cifras para las horas, minutos y segundos, en ese orden, siendo la medianoche las 00:00:00. La escala horaria va de 0 a 24 horas. Así, las cinco y cuarto de la tarde serán las 17:15:00.
- Fecha y hora: se indican la fecha y la hora tal como se explicó anteriormente, separándolas por una T -inicial de time, tiempo u hora, en inglés-. Por ejemplo: las dos y media de la madrugada del 30 de diciembre de 2005 se indica:2005-12-30T02:30:00.
Además, la Real Academia Española recomienda las escritura de fecha en los siguientes términos: se escribirá 30 de diciembre de 2005, o bien 30 de diciembre del año 2005, aunque esta recomendación no implica que se considere incorrecto utilizar el artículo en estos casos: 30 de diciembre del 2005.6 Evidentemente, en este último caso, el término año se encuentra sobreentendido.
Curiosidades
- Santa Teresa de Jesús murió el 4 de octubre de 1582 y fue enterrada, al día siguiente: el ¡15 de octubre! Durante la noche que fue velada, en Alba de Tormes, se produjo el salto de diez días de la reforma del calendario.
- En la obra Un yanqui de Connecticut en la corte del rey Arturo, de Mark Twain, se hace referencia a un eclipse de sol que ocurrió el 21 de junio del año 528 de nuestra Era, tres minutos de las doce del día.7 Sin embargo, al no hacer referencia al cambio del calendario, que fue aprobado después de dicha fecha tanto por Gran Bretaña como por los Estados Unidos, deja sin efecto la posibilidad que se indica en la novela de predecirla, tema crucial en la novela, además de que la hora solar romana (que se tomó en cuenta para la creación del calendario gregoriano), tampoco coincidía con la hora solar de la isla de la Gran Bretaña, por lo que la exactitud de la hora (tres minutos después de las 12 del día) tampoco tenía nada que ver con lo que en realidad ocurrió.
Notas
- ↑ El calendario juliano era básicamente el calendario egipcio, el primer calendario solar conocido que establece el año de 365,25 días
- ↑ http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/3507/pdfs/82_84.pdf
- ↑ El Concilio de Nicea fue el primer gran concilio de la Cristiandad, convocado por el emperador Constantino
- ↑ Desde el año 45 a. C. hasta el 325 habían transcurrido 370 años, habiéndose producido un adelanto de casi tres días en la datación. En la fecha de celebración del primer concilio de Nicea los equinoccios sucedieron los días 21 de marzo y 21 de septiembre, mientras que lossolsticios se produjeron los días 21 de diciembre y 21 de junio. No obstante, mientras rigió el calendario juliano, estos acontecimientos habían tenido lugar los días 24 de los respectivos meses. Como con el solsticio de verano y de invierno se corresponden la noche más corta y la más larga, las celebraciones paganas de estas efemérides nocturnas se han perpetuado, aunque cristianizadas bajo las advocaciones de San Juan Bautista (Noche de San Juan) y de la Navidad (Noche Buena), pero ya no coinciden con los respectivos solsticios.
- ↑ En homenaje a Clavius, uno de los cráteres de la Luna lleva su nombre.
- ↑ De 2007 o Del 2007 Real Academia Española.
- ↑ Mark Twain. Un yanqui de Connecticut en la Corte del Rey Arturo. Obras completas de Mark Twain, Tomo II, p. 231. Madrid: Aguilar S. A. de Ediciones, 1953.
Véase también
Enlaces externos
Fuente: Calendario gregoriano, Wikipedia
21 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in ética, Filosofía, Temas de actualidad
Etiquetas: intolerancia, Tolerancia
Tolerancia vs intolerancia parte 3

Etimologia del vocablo intolerancia
Es un sustantivo femenino, que se define como Falta de tolerancia. Dicen que con la edad disminuye la intolerancia hacia los defectos ajenos.[1]
Proviene del Latín intolerantia
1. Falta de tolerancia hacia ideas u opiniones ajenas.
2. No admitir idea o creencia alguna diferente a la de uno mismo.
3. Intolerancia es querer convertir al prójimo. El proselitismo.
4. La intolerancia puede ser definida como la indignación de los hombres que no tienen opiniones. (Gilbert K. Chesterton)
5. La intolerancia pertenece a todos los tiempos (A. France)
6. No creo que los ateos deban ser considerados como ciudadanos, ni tampoco como patriotas. Esta nación es una bajo Dios.” [George Bush, ex-presidente de los Estados Unidos]
7. Despreciamos todas las reverencias y todos los objetos de reverencia que están fuera de nuestra lista de cosas sagradas, y sin embargo, con extraña inconsistencia, nos sentimos golpeados cuando otras personas desprecian y ensucian las cosas que son sagradas para nosotros.” Mark Twain [2]
1 Incapacidad de aceptar las opiniones o ideas de los demás que no coinciden con las propias: muchas comunidades han sufrido la intolerancia religiosa y racial. tolerancia.
2 Incapacidad del organismo para tolerar o resistir ciertas sustancias, especialmente alimentos o medicamentos, que, aunque no resulten tóxicas, producen una reacción alérgica: tiene intolerancia a la penicilina. tolerancia.[3]
pat. Reacción adversa que manifiestan ciertos sujetos ante un agente externo.[4]
intransigencia, inflexibilidad, fanatismo. transigencia, comprensión. [5]
Intolerancia
Imposibilidad o dificultad del organismo para soportar determinadas sustancias
· “Tiene intolerancia a la penicilina. “
SINÓNIMOS
intransigencia
incomprensión
inclemencia
dogmatismo
fanatismo
ANTÓNIMOS
tolerancia
apertura
Fundamentalismo, integrismo, racismo.
21 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Teología
Para Reflexionar
Señor, es demasiado pesada, por favor déjame cortarla un poquito
Señor, por favor, córtalaun poquito más y podré cargarla mejor
Señor, muchas gracias…
Usa esto como puente y cruza por encima
Ahhh, es demasiado corta y no puedo cruzar…
Sólo hay una salida para los sufrimientos…pasando por ellos, Dios nunca te dará más de lo que puedes cargar. Así que carga tu cruz y regocíjate en el premio. Aprendamos a cargar nuestra cruz sin renegar y sólo pidamos al Señor fuerza y fortaleza para salir adelante y salir triunfadores. Cualquiera sea tu cruz, cualquiera sea tu dolor, siempre habrá un resplandor , un atardecer, después de la lluvia ….. Quizás puedas tropezar, quizás hasta caer…..Pero Dios siempre está listo a responder a tu llamada …… Dios siempre enviará un arco iris después de la lluvia.[1]
«Alguien ha dicho que la humildad es la paciencia del fuerte y la hipocresía del debil!
Muchas veces bajo la apariencia de humildad se esconde un complejo de inferioridad que mas que otra cosa, necesita atención facultativa. La verdadera humildad siempre es fruto de la capacidad. Es en si misma autosuficiente para expresarse con sencillez, porque la genuina humildad brota de quien posee, no de quien necesita
- “Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene. Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.” Mat. 11:18-19
- “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”Mat. 11:29
No es posible conjugar nuestra pertenencia a un “Reino” con nuestros complejos de inferioridad Ni afirmar que pertenecemos a la “manada pequeña” es excusa y justificarme para nuestra ineficacia y mediocridad. Tampoco sirve compararse a nuestros antecesores, porque nosotros somos los antecesores de los que vendrán después; a nuestro presente ellos llamarán pasado y a nuestro legado le llamarán “experiencia”.
Nuestro anuncio es el más importante que jamás haya existido y se haya comunicado al hombre sobre la faz de la tierra. Y nosotros somos los mensajeros. A nosotros corresponde la responsabilidad de publicitario. Y hemos de hacerlo de una manera acorde con la grandeza del mensaje que anunciamos. Sin complejos. Desechando toda falsa humildad. Utilizando todos los métodos, técnicas y estrategias que utiliza el mundo y mas si las hubiera. Porque el mensaje lo merece. Porque el anuncio del Evangelio merece y debe superar, sobresalir y destacar publicitariamente sobre todos los demás anuncios que el mundo ofrece. Y la publicidad requiere excelencia.»[2]
Y es por esto que te anunciamos que solamente Jesús puede compadecerse de vos verdaderamente y ayudarte en tu dolor.
- ” lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.” ¿1 Jn. 1:3 RV 1960)
- “Mas a todos los que le recibieron (a Jesús), a los que creen en Su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12).
Fuente:
2.Rubén Gil, Publicidad en la Biblia, p.66, Editorial Clie, 1998
21 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Cristianismo, Cristo, Cristología, Dios, Escatología, Jesús de Nazaret, Jesus, Teología, Teología de la Liberación
Etiquetas: conocer a Dios, Dietrich Bonhoeffer, reino de Dios
¿Se puede conocer a Dios? parte 7
Autor: Paulo Arieu

Estamos hablando desde los dos ultimos artículos sobre conocer a Dios mediante el hecho de conocer a Jesús. Algunas preguntas interesantes que podemos hacernos, (que no todas van a ser contestadas en esta serie), podrían ser:
- Conocer a Jesús estudiando sus cualidades y atributos.
- Reflexionar sobre el significado que las cualidades divinas de Jesús tienen para la vida espiritual del ser humano.
- Responder el dilema de la Salvación y la obra de Cristo en la cruz.
- La preexistencia de Cristo
- El sufrimiento humano y la Misericordia del Señor Jesús
- El mal en el mundo y la Omnipotencia Divina en la Tentación.
- El Logos y la razón humana.
Prosigamos con nuestro análisis
Parafrasis del pasaje,por John Pollock
«El gran Via Maris (camino del mar) soportaba un pesado tránsito en los dos sentidos: caravanas de camellos y recuas de asnos, destacamentos militares que marchaban en el polvo, esclavos, prisioneros y filas de caballos que eran llevados para la venta. Éste fue el camino por el cual viajó Saulo de Tarso unos años más tarde hacia Damasco, respirando amenazas y muerte contra los discípulos de Jesús. Tal viaje tendría un inesperado fin.
En el verano del año 29 d.C., Jesús, los Doce y otros pocos de sus seguidores caminaban hacia el norte por el Via Maris. Podían ver las alturas de Golán a su derecha y el monte Hermón al frente, todavía con nieve encajada más abajo de la cúspide, a pesar del sol veraniego. Su frescura los invitaba a que salieran del calor que había fijado sus reales en torno al mar de Galilea.
En el vado de las Hijas de Jacob, donde el Via Maris cruzaba el Jordán, Jesús se apartó del camino de Damasco, hacia una ruta más tranquila de la alta Galilea. Siguieron caminando, kilómetro tras kilómetro, a paso firme; pasaron por una ciudad y rodearon las costas occidentales de un pequeño lago en el cual desemboca el río Jordán después de abrirse paso a través de los pantanos y recorrer la primera parte de su curso.
Cuando estuvieron bien metidos en las montañas, Jesús abandonó el camino principal y continuaron subiendo. Si alguno se cansaba después de viajar a través del calor del día, Jesús se ofrecía con insistencia para llevarle la carga, aunque Pedro trataba de impedirle eso o él mismo la llevaba. El sendero se tornó empinado, pero Jesús continuó subiendo hasta que al fin, al caer la noche, llegaron al sitio donde brota de la superficie de la roca uno de los manantiales del Jordán que los griegos llamaban “la fuente de Pan”, en honor al dios de los pastores.
Durmieron allí, pues la noche veraniega era cálida, aun a esa altura. En la madrugada, cuando despertaron, un pastor pagano se acercó a la fuente de Pan y lanzó una ofrenda votiva. Cuando el sol ascendió, captaron a la distancia una magnífica vista de la ciudad de Cesárea de Filipo, la que Heredes el Grande había construido y Felipe el Tetrarca había ampliado para convertirla en su capital. Su novedad era casi deslumbrante. En la parte de arriba estaba el monte Hermón. Más cerca, sobre una roca que sobresalía a la izquierda, vieron el templo de mármol blanco que Heredes el Grande había construido para exaltar la divinidad de César Augusto, aunque esa región estaba ubicada dentro del antiguo Israel.
En ese lugar, donde el mito pagano, el poder romano, y las glorias perdidas de Israel quedaban igualmente empequeñecidas por el Hermón, Jesús enseñó en privado a los Doce. A medida que las horas pasaban rápidamente, Juan oía y sentía que Jesús deseaba sondearlos y que ellos se enfrentaran a las más profundas implicaciones del discipulado; pero, antes que Juan pudiera expresar sus pensamientos, Jesús comenzó a orar. Juan pensaba que el hecho de estar presente cuando Jesús oraba en aquella manera íntima y natural que ellos conocían muy bien, era el más grande de todos los privilegios. Cuando terminaba la oración, una gran paz se apoderaba del corazón y de la mente. Pero Jesús no reanudó su enseñanza. Más bien les hizo una pregunta:
— ¿Quién dicen los hombres que soy?
Juan estaba seguro de que Jesús sabía las exaltadas y perplejas suposiciones, llenas de admiración, que de El tenían las multitudes de la costa marítima, pero varios discípulos las repitieron.
— Algunos dicen que eres Juan el Bautista.
Este rumor se debía a que Herodes Antipas, perturbado por su conciencia culpable, cuando oyó acerca de los milagros realizados por Jesús, había declarado que el Bautista había resucitado de entre los muertos.
— ¡Otros dicen que eres Elias!
— ¡O el profeta Jeremías!
Esta explicación popular siempre envolvía el regreso de un héroe muerto a la tierra.
¿Y qué de ustedes? — preguntó Jesús — ¿Quién dicen ustedes que soy?
En el bote pesquero, después que El caminara sobre el agua, ellos habían expresado abruptamente que El era el Hijo de Dios. En Capernaúm, cuando muchos lo abandonaron, Pedro lo había llamado el “Santo de Dios”, pero ésas habían sido respuestas emocionales expresadas en momentos de crisis. En ese momento Jesús quería una clara afirmación de la cual no pudiera haber retroceso; y puesto que era imposible sostener mentiras y medias verdades en su presencia, ellos tenían que expresar lo que creían, sin importar lo absurdo que pareciera en ese ordinario mundo de hombres, botes y mercados pesqueros.
Antes que Juan pudiera organizar sus palabras para expresar su certidumbre personal, Pedro saltó hacia Jesús. Como si una visión instantánea hubiera hecho resplandecer la verdad en su mente, exclamó:
¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!
Jesús miró a Pedro con absoluta seriedad y autoridad.
Simón, hijo de Jonas — le dijo —, eres en verdad bienaventurado. Porque esto no te lo reveló ningún hombre, sino mi Padre que está en los cielos. Y tú eres Pedro, la roca, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, que el infierno mismo nunca vencerá.
En el lado opuesto del valle, la otra roca, con su magnífico templo dedicado a César, parecía burlarse de tal profecía; pero Jesús pasó a prometer, de manera muy solemne, que le daría a Pedro las llaves del reino de los cielos. Los Doce sabían que en un palacio real el más responsable de los sirvientes tenía las llaves como símbolo de la autoridad del rey. Pedro, en cumplimiento de las instrucciones de Dios, declararía el evangelio, el cual libraría de pecados a algunos, mientras que otros permanecerían atados. Luego Jesús se volvió a los demás y, para asombro de ellos, les advirtió que no declararan quién era El.
Luego los llevó fuera de la fuente de Pan y de la roca de Augusto» [0]
A. La primer pregunta era
- “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?”
Podemos agregar algunos comentarios mas acerca de esta pregunta, a modo de ilustración edificante:
1. Que es el hijo del hombre

«¿Quién dicen los hombres que es el hijo del hombre (el HH)? ¿Ha habido alguien que haya traspasado descaradamente el maquillaje? Entre tanto público, ¿ha aparecido algún entendido? No abunda la agudeza. Lo nuevo se interpreta desde lo viejo. Siempre sucede así. Lo “viejo” próximo es Juan, el bautizador. Y de él hablan los tres (Mateo, Marcos y Lucas) en sus recortes de prensa. En Elias también se han puesto de acuerdo. Es lo “viejo” remoto: un hombre de espíritu con mucho predicamento. Mateo, en solitario, se permite mencionar luego a Jeremías, otro de los grandes. Está claro que lo viejo remoto pesa mucho, tanto, que, a renglón seguido, donde Mateo y Marcos utilizan el semitismo «uno de los profetas» (para decir llanamente un profeta), Lucas dice un profeta «de los antiguos» (Le 9,19). ¡Lástima que el de Nazaret no quiera subirse al carro de estos prohombres! El quién, por el momento, queda en penumbra. El público, además de poco penetrante, se muestra impreparado para el teatro de vanguardia. Así, al menos, indica el sondeo hecho por los actores en sus cuchicheos de pasillo.» [1]
2.La gente y vosotros
«El público, ¿quién es el público? La respuesta, de puro obvia, acaba siendo misteriosa. El público son “los hombres” (¿Quién dicen los hombres que es el hijo del hombre?). Es la respuesta de Mateo y de Marcos. Lucas, más sociologizado, prefiere hablar de “hoi ókhloi” (o sea. las muchedumbres, la gente, el personal). En cualquier caso, sorprende el contraste. Primero se piensa en los “otros”, llámense hombres o gente. A la altura del versículo 15 la pregunta se dirigirá a los del escenario. No es lo mismo decir la gente, el público que asiste a la representación, que decir vosotros, los actores que se están dejando la piel en el escenario. Las respuestas tampoco son iguales. Las mejores nunca llegan de los sondeos colectivos de opinión. La verdad tiene siempre un carácter personal, se resiste al anonimato estadístico. Jesús, después de esta experiencia de Mt 16, no volvió a realizar ninguna encuesta sociológica con ayuda de los suyos. Al público no se le puede preguntar a voleo, a ver qué pasa, porque entonces se alza lo viejo como paradigma. El público -ya se sabe- prefiere siempre lo viejo. No por noble, sino por seguro.»[2]
3.Un nombre con cartel
«El tercer miembro de la pregunta se las trae. ¿Por qué a Jesús, el Actor de Nazaret, le gusta tanto llamarse hijo del hombre como mote artístico? Y, ¿por qué su comunidad, su vieja caravana de cómicos, no usa después este título apocalíptico? El muy posible empalme con Daniel 7,13 explica algo, pero no todo. El profeta habla en ese versículo de una figura que aparece en las nubes del cielo y que se dirige al Anciano. A este “hijo del hombre” (título que, en este caso, parece indicar algo más que una forma de decir “hombre”, algo más que una referencia corporativa) “se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron” (Dan 7,14). Aunque no se sepa bien de quién se trata, teatral sí resulta. Y aquí estamos -no se olvide-ante una gran representación (comedia y drama a un tiempo).
En la apocalíptica extracanónica (en el libro de Henoc. por ejemplo), el hijo del hombre aparece como una figura individual con acusados rasgos escatológicos y soteriológicos. Se gana en concreción sin perder misterio.
Este horizonte debía ser conocido por el Nazareno, atento siempre a los símbolos y expectativas de la gente. Al fin y al cabo, era el último horizonte del Antiguo Testamento. El Nazareno, como siempre, empalma y desborda. Él nunca se autodenomina mesías, aunque otros sí le atribuyen el apellido. ¡Hubiera resultado tan difícil darse a entender en el supermercado de esperanzas mesiánicas de su pueblo, que resultaba mejor no correr el riesgo! Él prefiere llamarse hijo del hombre. Es el apellido/empleo que figura en su carné de identidad y en los carteles en los que se anuncia su función: Jesús, el nazareno, el hijo del hombre. Y los evangelios sinópticos registran hasta unas 80 veces este apellido, que, en realidad, es más bien un mote artístico.
El hecho de que no tuviera contornos precisos hacía de él un nombre muy apropiado para revelar una dimensión y para ocultar otra, para provocar la expectación de lo nuevo y para defraudar viejas esperanzas, para acentuar su densa humanidad (la de Él) y para sugerir su condición divina (también la de Él). En lenguaje eclesiástico, se puede decir que era un nombre a salvo de reduccionismos espiritualistas y políticos: un verdadero logro. Por eso Jesús usa y abusa del hallazgo.
En los sinópticos la expresión hijo del hombre se aplica a su actividad terrena, que tiene mucho de maravillosa comedia (cf Me 2,10; Me 2,28; Mt 8,20; Le 11,30), a su pasión, que es un verdadero drama (cf Me 8,31; 9,31) y a la venida final sobre las nubes del cielo con gran poder y majestad, que es un golpe de efecto increíble (cf Me 13,26): tres situaciones distintas y un solo sujeto verdadero. Pero siempre con la nube del misterio cerniéndose sobre ellas, para que nadie pueda encerrar en conceptos el genio del Artista. Como debe ser.»[3]
El Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, comenta que esta expresión parece un poco “enigmática”. «Los mismos eruditos luchan por encontrar el verdadero significado del término. Es posible, sin embargo, que Jesús usara esta frase poco comprensible para indicar su mesiandad, y a la vez evitar el término «Mesías» que solía interpretarse en sentido militar. Jesús no quería que lo confundieran con un Mesías militar que libertaría a Israel del dominio de Roma. Por eso, escogió un título que manifestaba su mesiandad sin el peligro de ser entendido mal.»[4]
Esto aclararía el porque de esta expresión.
Que es el “CONOCIMIENTO DE JESÚS”
«En una primera acepción, la expresión «conocimiento de Jesús» se refiere a las noticias que se pueden conseguir en una investigación histórica que tenga como objeto a la persona de Jesús de Nazaret.En una segunda acepción, conocimiento de Jesús indica cuál era el conocimiento que Jesús tenía de sí mismo, de su misión, del Padre y de las personas con las que se encontraba.»[5]
Pilato le hizo una pregunta bastante importante a Jesús, “¿Qué es la verdad?” (Juan 18:38). El hombre sigue buscando la respuesta a esta pregunta importantísima, y el hecho es justificado. Jesús mismo una vez proclamó, “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32).
De aqui la importancia de conocerlo a Jesús, ya que el dijo que “Él era la verdad y la vida.”
¿A que vino Jesús al mundo?
- “ Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Jn. 3:16 RV 1960)
En Lucas 4:43 Jesús dijo:
- “Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios, porque para esto he sido enviado”.
El teólogo George Eldon Ladd nos dice en su prólogo de su libro “El Reino de Dios”, lo siguiente: “Nuestro Señor Jesús dedicó gran parte de su ministerio público a la enseñanza del reino de los cielos. Este tema es aún hoy día un mensaje importante para el hombre dondequiera que éste se encuentre”.También nos dice en la página 13 del mismo libro, lo siguiente: “El tema de la venida del Reino de Dios fue lo centralde la misión de Jesús.”[6]
¡Jesus vino a anunciar el reino de Dios y su justicia!
¿El Reino de Dios ya esta aquí o vendrá?
- Lucas 9:27 dice: “Pero os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios”
- Luego en Lucas 9:60 dice: Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios
- En Lucas 10:9 dice: “y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.”
Pero mas adelante en Lucas 11:2 dice: Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
La pregunta es ¿Ya vino el reino o no?
El Reino de los Cielos (o el Reino de Dios, griego βασιλεία τοῦ θεοῦ basileia tou theou) es el concepto principal en el judaísmo y en el cristianismo. Se refiere al reinado o soberanía de Dios por sobre todas las cosas, y es opuesto al reinado de los poderes terrenales».[7]
Miremos un poco la Expectativa de los Judíos del Primer siglo[8]
Dice así el relato de Marcos:
- “Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Y unos de los que estaban allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino. Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡BENDITO EL REINO DEL PADRE DAVID QUE VIENE! Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce”.
Aca podemos ver como el pueblo se emocionó mucho, pues veían a su rey entrar en la ciudad capital del reino davídico, y ellos pensaron que el reino se manifestaría inmediatamente en Jerusalén. Por eso su exclamación fervorosa: “Bendito el reino del padre David que viene”. En Lucas,Jesús precisamente da una parábola (de las Diez Minas) por la misma razón:
- “…por cuanto estaba CERCA DE JERUSALÉN, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente” (Luc. 19:11).
Cristo vino a confirmar las promesas hechas a los padres del pueblo Hebreo
José de Arimatea:
- José de Arimatea, senador noble, que también esperaba el reino de Dios, vino, y osadamente entró á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.
Los Apóstoles:
- “En aquel tiempo se llegaron los discípulos á Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?” (Mat. 18:1).
- “Entonces los que se habían juntado le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restituirás el reino a Israel en este tiempo? ” (Hch. 1:6,7)
La Madre de los hijos de Zebedeo:
- “Entonces se llegó á él la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, adorándo le, y pidiéndole algo. Y él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Di que se sienten estos dos hijos míos, el uno á tu mano derecha, y el otro á tu izquierda, en tu reino” (Mat. 20:19,20).
El pueblo Judío:
- “Bendito el reino de nuestro padre David que viene: ¡Hosanna en las alturas!” (Marcos 11:10).
Los fariseos:
- “Y preguntado por los Fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia” (Luc. 17:20).
El “buen ladrón” de la Cruz:
- “Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino ”(Luc. 23:42).
Jesús llamó a los hombres a predicar el reino
- “Jesús le dijo: ‘Dejen que los muertos entierren a sus propios muertos, y tu ve y predicar el reino de Dios” (Luc. 9:60).
Jesús previó la continuación de la Predicación de este evangelio del reino hasta Su Segunda Venida
- Marcos 16:15,16: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio (del reino, Mar. 1:14,15) a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”.
- Lucas 9:60: “Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios”.
- Lucas 9:1,2: “Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos”.
- Mateo 6:33: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.
- Mateo 10:7: “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de Dios se ha acercado.”
- Mateo 24:14: “Y este evangelio del reino será predicado como testimonio en todas las naciones, y entonces vendrá el fin”.
El ministerio de Felipe: el bautismo y el reino
- “Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. También creyó Simón (el mago) mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito”. (Hch. 8:12-13)
Pablo y el evangelio primitivo
A continuación veremos qué evangelio original predicaba el apóstol de los gentiles:
- “Y entrando él dentro de la sinagoga, hablaba libremente por espacio de tres meses, disputando y persuadiendo del reino de Dios “(Hechos 19:8).
- “Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, por quien he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro” (Hechos 20:25).
- “Y habiéndole señalado un día, vinieron á él muchos á la posada, á los cuales declaraba y testificaba el reino de Dios, persuadiéndoles lo concerniente á Jesús, por la ley de Moisés y por los profetas, desde la mañana hasta la tarde (Hechos 28:23).
- “Predicando el reino de Dios y enseñando lo que es del Señor Jesucristo con toda libertad, sin impedimento “(Hechos 28:31).
- “¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones. Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios “(1 Cor.6:9,10).
- “Esto empero digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción “(1 Cor. 15:50).
- “Envidias, homicidios, borracheras, banqueteos, y cosas semejantes á éstas: de las cuales os denuncio, como ya os he anunciado, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios “(Gál. 5:21).
- “Porque sabéis esto, que ningún fornicario, ó inmundo, ó avaro, que es servidor de ídolos, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios “(Ef. 5:5).
- “Y os protestábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó á su reino y gloria” (1 Tes. 2:12).
- “Una demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis” ( 2 Tes.1:5)
- “REQUIERO yo pues delante de Dios, y del Señor Jesucristo, que ha de juzgar á los vivos y los muertos en su manifestación y en su reino (2 Tim. 4:1).
Leamos la opinion de Dietrich Bonhoeffer, martir protestante durante la segudna guerra mundial.
«Según el teólogo protestante Dietrich Bonhoeffer el Reino de Dios en la tierra se configura en dos aspectos, en los que se manifiesta escindido: milagro y orden. «El aspecto bajo el cual el Reino de Dios se manifiesta como milagro lo llamamos iglesia; y el aspecto bajo el cual el Reino de Dios se manifiesta como orden lo llamamos estado. El Reino de Dios en nuestro mundo no es otra cosa que la dualidad de iglesia y estado… El Reino de Dios se configura en la iglesia en la medida en que ésta da testimonio del milagro de Dios… El Reino de Dios se configura en el estado en la medida en que éste reconoce y preserva el orden del mantenimiento de la vida…» [9]
En el resto del Nuevo Testamento
«De concepto central en el mensaje de Jesús, el Reino de Dios pasa a ser un tema marginal en el resto del Nuevo Testamento. Más bien se recalca la Iglesia. Este cambio se debe, no a la poca importancia del reino, sino a la labor de traducción realizada por los predicadores, una vez que el mensaje evangélico alcanzara a las masas de habla griega. Expresiones como «Hijo del Hombre» y «Reino de Dios», muy comprensibles en el ambiente palestinense, causaban malos entendidos entre los gentiles (Roma, Imperio) y tuvieron que ser reemplazadas.
En los Hechos la iglesia predica el Reino de Dios (8.12; 20.25; 28.23, 31) como realidad presente y futura (14.22). Pablo habla del aspecto presente del Reino (Ro 14.17; 1 Co 4.20; Col 1.13), pero recalca el aspecto futuro: los malos no heredarán el Reino (1 Co 6.9s; Gl 5.21; Ef 5.5); el Reino vendrá con la manifestación de Jesús en su Segunda Venida (2 Ti 4.1, 18); después de dominar a todos sus enemigos, el Señor Jesús entregará el Reino al Padre para que Dios sea todo en todos (1 Co 15.23–28). La palabra final del Reino se encuentra en el Apocalipsis que relata cómo los reinos de este mundo llegan a ser el Reino de nuestro Señor (11.15; 12.10), a quien se llama Señor de señores y Rey de reyes (17.14; 19.16). Pero Él no reina solo, sino junto con los suyos durante mil años (20.1–10). Después del juicio del gran trono blanco sigue el aspecto eterno del Reino, cuando aparece un cielo nuevo y una tierra nueva (21.1); una existencia en la cual no cabe el mal de ninguna especie (21.27). Este Reino eterno representa la victoria final de la justicia.»[10]
El Reino Y La Iglesia
«Aunque generalmente el magisterio de la iglesia católica romana define como idénticos estos dos conceptos, algunos eruditos católicos los distinguen. El sentido abstracto del Reino, o sea la autoridad soberana de Dios y de Cristo, nunca puede identificarse con la Iglesia. Cuando una persona se somete a la autoridad de Dios en el Reino, llega a ser hijo del Reino y forma parte del pueblo de Dios. Los súbditos del Reino forman la Iglesia, pero no pueden ser identificados con el Reino en su totalidad. El Reino crea la Iglesia, la cual a su vez predica el evangelio del Reino; de tal modo que la Iglesia es el instrumento y custodio del Reino de la tierra. El Reino es la esfera de la salvación; la Iglesia es la esfera de la comunión, del testimonio y del goce de las bendiciones del Reino. Aunque los dos están inseparablemente ligados, no pueden ser identificados.»[11]
Conclución:
Pedro Trigo, un teólogo católico, director del Centro Gumilla (Centro de Investigación y Acción Social (CIAS) de la Compañía de Jesús en Venezuela) , escribe asi:
«No por casualidad la teología latinoamericana gira en torno al tema del reino de Dios: Significa que su propuesta es pública, aunque no política; no privada, aunque sí personalizada. Significa que la religión no está separada de la vida sino que el cristianismo concierne a toda la existencia, a la historia y a la creación. Significa que la voluntad irrevocable de Dios es la constitución del mundo fraterno de los hijos de Dios. Jesús es el Hijo de Dios y el Hermano universal. Él es, pues, el camino y la matriz de este proyecto histórico. Ser cristiano es seguir a Jesús, entregarse desde su Espíritu a este proyecto. Pero como la historia es siempre ambivalente, el reino de Dios se consumará en la transhistoria. Aunque sólo lo que se siembre acá se cosechará allá. Si acá no vivimos la vida fraterna de los hijos de Dios, es decir, la vida eterna, no la viviremos después de morir. Una concreción inevitable de este apego al Jesús de los evangelios es aceptar en la práctica que los destinatarios privilegiados son los pobres: de ellos ante todo tenemos que hacernos hermanos, si pretendemos vivir la fraternidad de los hijos de Dios.
Sin el reino de Dios el cristianismo pierde sentido y trascendencia. Pero si admitimos el reino siempre nos toparemos con algún género de muerte. Ésa es la paradoja y la elección que tenemos que hacer. Sin conversión y muerte no hay resurrección. Feliz el que se siente en el banquete del reino (Lc 14,15; Apocalipsis 19,6-9).»[12]
La respuesta está en sus manos. Recuerde:
«Dios espera gobernar en su corazón, pero no lo hará por imposición. Él desea que usted le abra las puertas… Y que, sin sentir que constituye una carga para su existencia, comience a vivir conforme a Su voluntad divina, que es la forma de asentar el Reino en nosotros.»[13]
«El reino de Dios en contraposición al reino de este mundo, es la condición óptima en la cual el ser humano puede habitar disfrutando de toda clase de bendición espiritual y bajo la protección efectiva de Dios. Si nosotros encontramos el reino de Dios, en donde El es el Rey por supuesto, entonces tenemos todas las cosas que deseamos. “
- “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” (Mat. 6:33)»[14]
Recuerda que
- “La paga del pecado es la muerte” (Ro. 6:23)
«Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Dios siendo amor, amó al mundo a pesar del pecado y para hacerlo acepto en el amado, entregó su hijo para que muriera y el mundo fuese salvo. (Juan 3:23) … Jesús murió en la cruz y ahora todos somos invitados a entrar al cielo de Dios. Pasar del atrio al lugar santo solo es por medio de la puerta que es Jesús. La muralla de separación entre el mundo y el cielo siempre existe pero ahora hay una puerta de entrada abierta la cual es Jesucristo quien nos invita a entrar y disfrutar de las maravillosas riquezas del Señor.
Al entrar al cielo debemos ir vestidos de Cristo…
- “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo” Jn. 10:9) »[15]
Un arrepentimiento previo, creer en el Evangelio y ser bautizado.
- Marcos 1:15: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
- Marcos 16:16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

«La manifestación presente del Reino fue expresada por Jesús como evidencia provisional de una realidad más amplia en un futuro inminente.
Este aspecto futuro del Reino es la creencia en una implementación post-apocalíptica del gobierno de Dios, (teocracia), especialmente en la interpretación premilenialista del protestantismo fundamentalista.
La tensión entre los aspectos futuros y presentes del Reino se han llamado “el ahora y el no todavía” del Reino de Dios.»[16]
¿Has considerado creer en Jesús como Señor de tu vida, de todo corazón? Si aún no lo has hecho, te invito a reflexionar y a considerarlo…
- “ Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. “ Jn. 17:3 (RV 1960)
Dios te bendiga.
Continúa…
Fuentes:
0. John Pollock, ”El Maestro”, edit. Vida,p.84-85
1. Gonzalo Fernandez Sanz cmf (Revista Vida Religiosa), El espacio y el tiempo, http://www.ciudadredonda.org/subsecc_ma_d.php?sscd=204&scd=3&id=774
2. Ibid
3. Ibid
4. Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
5. http://www.mercaba.org/DicTEO/conocimiento.htm
6.http://apologista.wordpress.com/2008/12/23/el-primitivo-evangelio-perdido-de-jesus—¿lo-conoce-usted/
7.reino de Dios,Wikipedia
8. Ibid
9. Bonhoeffer, Dietrich. Venga a nosotros tu reino / Creer y Vivir, Ediciones Sígueme, Salamanca, 1985, p. 110-111., citado en reino de Dios,Wikipedia.
10. Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
11. Ibid
12. http://www.servicioskoinonia.org/relat/226.htm
13. http://www.conpoder.com/estudios/reino.html
14. http://www.monografias.com/trabajos16/reino-de-dios/reino-de-dios.shtml
15. ibid
16. reino de Dios, Wikipedia
Bibliografía
- Gonzalo Fernandez Sanz cmf (Revista Vida Religiosa), El espacio y el tiempo,http://www.ciudadredonda.org
- Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
- http://www.mercaba.org
- http://apologista.wordpress.com/
21 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Teología
Etiquetas: reino de Dios
REINO DE DIOS, REINO DE LOS CIELOS
Dios es «Rey de los siglos» (1 Ti 1.17), o sea de toda la historia, pero hay que distinguir entre esta soberanía eterna y la manifestación dinámica del Reino de Dios que se establecerá con la venida de Jesucristo.
En El Antiguo Testamento
La frase «reino de Dios» no aparece en el Antiguo Testamento, pero Dios sí se presenta como Rey: es rey de Israel (Nm 23.21; Is 43.15), y también de todo el mundo (Sal 24; 47.8; 103.19); Él reina para siempre (Sal 29.10). Estas expresiones indican no tanto un reino político o terrenal como el derecho de Dios de reinar sobre su propia creación.
Dios dijo a Abraham que de sus lomos saldrían reyes (Gn 17.6), pero no fue sino hasta el tiempo de Samuel que los israelitas pidieron un rey (1 S 8). Sin embargo, la monarquía fracasó completamente después de cuatro siglos (® Israel, nación: Judá). Los profetas posteriores que vivieron durante el tiempo de la monarquía pronosticaron el gran futuro en que el ® Mesías reinaría sobre todo el mundo (Is 2.1–4; Miq 4.1–3). Este reino se establecería en el ® Día de Jehová (Jl 2.28–3.21; Am 9.11–15), cuando Dios juzgaría a las naciones y salvaría a su pueblo universal. Al final crearía nuevos cielos y nueva tierra (Is 65.17; 66.22). Todo esto señala la victoria final de Dios en la historia.
En La Literatura Intertestamentaria
Entre los dos testamentos surgió un marcado mesianismo que proclamaba la restauración del reinado de Israel. Esta esperanza renovada tomó muchas formas, pero la más común era la del libro seudoepigráfico Salmos de Salomón (17.23–51): el hijo de David, el Mesías, derrotaría a los enemigos gentiles. Como regidor de Israel, capitanearía las fuerzas que dominarían a todas las naciones; estas subirían a Jerusalén para glorificar a Jehová. En otras palabras, se presenta un reino político de justicia en el cual el Mesías e Israel encabezan a todo el mundo. Los ® Zelotes en el tiempo de Jesús tenían esperanzas mesiánicas parecidas, con la diferencia de que ellos mismos establecerían el reino por medio de la sublevación armada.
Otra corriente de este período (200 a.C. a 100 d.C.) era la perspectiva mesiánica de la literatura apocalíptica, cuya idea central era la repentina introducción del Reino de Dios en forma cataclísmica sobre la tierra, empezando con un juicio inesperado en que los justos serían premiados y los malos castigados. Con estas ideas quizá Jesús estaba de acuerdo, pero rechazó otros conceptos extremistas de esta literatura tales como los cálculos del tiempo del fin, juegos de números, viajes celestiales y revelaciones acerca del cielo y del infierno.
Se discute intensamente la pauta doctrinal que Jesús siguió: ¿Enunció sus ideas respecto al reino conforme el mensaje profético del Antiguo Testamento, o las concibió siguiendo el rumbo de la literatura apocalíptica? Un repaso de la enseñanza de Jesús mostraría ampliamente lo primero.
En El Nuevo Testamento
En la predicación de Juan el Bautista
Juan vino predicando el arrepentimiento porque el Reino de Dios se había acercado (Mt 3.2). El ser israelita no aseguraba la entrada al Reino. Además, las obras apropiadas debían acompañar al arrepentimiento (Lc 3.8). El juicio estaba cerca, el hacha ya estaba puesta a la raíz de los árboles (Lc 3.9). A pesar de la aparente semejanza entre este mensaje y el que Jesús presentaría un poco después, todavía Juan imaginaba un reino político y terrenal. Cuando vio que no surgía tal Reino, Juan envió mensajeros para preguntar a Jesús (Mt 11.2s//). Jesús contestó en efecto que la presencia del Reino de Dios se verificaba en la curación de los enfermos, en la resurrección de los muertos y en la predicación del evangelio a los pobres (Mt 11.4s//). El carácter del Reino traído por Jesús no era político, literal ni terrenal, pero se demostraba en obras que apuntaban hacia una restauración total.
En la enseñanza de Jesús
En los cuatro Evangelios el título más común es el «reino de Dios». Solo Mateo usa la frase «reino de los cielos» (33 veces), aunque también usa «reino de Dios» cuatro veces (12.28; 19.24; 21.31, 43). Esencialmente estos dos términos expresan una misma realidad, como se ve mediante un cuidadoso examen de los Evangelios (cf. Mt 5.3 con Lc 6.20; y Mt 19.23s con Mc 10.24s y Lc 18.24s) y de muchos otros pasajes donde Mateo usa la expresión «reino de los cielos» y los otros sinópticos «reino de Dios». Al escribir a los judíos, Mateo demuestra su reserva judía en el uso del nombre sagrado de ® Dios; es decir, utiliza sinónimos para referirse a Jehová (cf. Lc 15.18, 21 donde «el cielo» significa Dios). Además de estos dos términos, se halla la frase «reino del Padre» (Mt 13.43), y escuetamente «el reino» (Mt 6.13). Mateo 13.41 indica que el reino es del Hijo del Hombre.
Al examinar los datos de los Evangelios, se ve cuán difícil es definir el Reino de Dios. El concepto aparece en cuatro diferentes contextos: a) Unos pocos pasajes que presentan el reino con el significado abstracto de autoridad real o el poder de reinar. b) Un buen grupo de pasajes que aluden al reino como algo presente, como un poder dinámico que actúa entre los hombres. c) Otro grupo semejante al anterior indica que el reino es una esfera en la cual las personas entran. d) Además, hay un grupo final que presenta al reino como completamente futuro, escatológico y apocalíptico. A continuación trataremos de coordinar estos cuatro aspectos en una concepción total.
1. Respecto al concepto básico del término «Reino» (griego, basileéa). Jesús anunció al principio de su ministerio que el Reino se había acercado (Mc 1.15//), pero en Mateo 12.28 dijo que el Reino había llegado cuando Él echaba fuera los demonios. Puesto que Jesús practicó la expulsión de ® Demonios casi desde el principio de su ministerio (Mt 4.23s), queda claro por qué al anunciar el Reino habló de su misma presencia y autoridad. A esas alturas no importaban los demás elementos de un reino, tales como súbditos, leyes, o territorio, sino solo el rey y su autoridad real. Como dijo Orígenes: «Jesús es la autobasileía», es decir, el Reino mismo. En la parábola de las diez minas (Lc 19.11–27), el «hombre noble» tenía un territorio en el cual gobernaba, tenía siervos a quienes mandaba y había leyes que regían en ese pequeño país, pero al noble le faltaba la autoridad de proclamarse «rey». El «Reino» que él se fue a recibir era el poder o la autoridad real («investidura real», HA). Esta acepción de «Reino» se ve también en Jn 18.36. La gran mayoría de los eruditos creen hoy que el sentido básico de basileía es la autoridad y poder reales de Dios, su derecho de reinar en este mundo.
2. El segundo grupo de versículos habla del aspecto presente y dinámico del Reino. Ya indicamos que la presencia del Reino era manifiesta en las obras poderosas que Jesús hacía a favor de los necesitados. Pero el propósito del Reino era mucho más que la satisfacción de necesidades físicas; involucraba también una lucha sin cuartel contra Satanás. Jesús explica que el Reino de Dios tiene como fin contrarrestar la autoridad y poder del reino de ® Satanás. El hecho de que Él mismo puede amarrar al fuerte (Satanás) y saquear sus alhajas (quitarle sus súbditos), trasladándolos a su propio Reino, demuestra la poderosa presencia de este (Mt 12.28s//). En otras palabras, ahí está la salvación. Este propósito se ve delineado en las palabras del ángel a José: «Llamarás su nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1.21). Más tarde Jesús mismo dijo que no «vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos» (Mc 10.45//).
En el establecimiento del Reino la muerte de Jesús era imprescindible para rescatar a las personas de sus pecados. Por eso, el hombre debe buscar el Reino sobre todas las cosas (Mt 6.33) y recibirlo como un niño (Mc 10.15), ya que el Reino no está lejos, sino entre los hombres (Lc 17.21).
3. Un tercer grupo de pasajes indica que el Reino es una esfera en la cual el hombre entra. Aquí se toma en cuenta el aspecto humano del Reino. Uno entra en el Reino al aceptar la autoridad de Jesús en su vida personal (cf. Mt 7.21ss; donde implica llamar a Jesús Señor y hacer la voluntad del Padre). Juan lo explica en términos del nuevo nacimiento (3.3, 5; cf. Lc 16.16; Mt 21.31; 23.13; Lc 11.52). Ciertos pasajes que hablan de entrar en el Reino tienen tinte escatológico, y pertenecen a la categoría de abajo (cf. las Bienaventuranzas que hablan del Reino como galardón futuro, Mt 5.3–12 //; cf. Mc 9.47; 10.23ss //).
4. El último grupo tiene que ver con el aspecto escatológico del Reino, relacionado con la venida de Cristo (® Segunda Venida). Será el momento de la reunión de todos los hijos de Dios del mundo entero (Mt 8.11); será el tiempo del ® Juicio (Mt 16.27) cuando el Hijo del Hombre se sentará en su trono (Mt 25.31–46); será el tiempo de la regeneración cuando los discípulos participarán en la administración del Reino (Mt 19.28; cf. Lc 18.29s). Las «ovejas» entrarán en el Reino preparado desde la fundación del mundo (Mt 25.34). Los Evangelios no especifican la naturaleza de ese reino, pero será el cumplimiento de las esperanzas proféticas porque se establecerá el reino literal, terrenal, político y moral que Dios quiere imponer (® Milenio).
Hay cierta tensión entre el aspecto presente y el aspecto futuro del Reino. Tanto Juan el Bautista (Lc 7.19) como los mismos discípulos (Hch 1.6) estaban perplejos porque el Reino no apareció en forma literal en el tiempo de Jesús. Para una explicación de la aparente promesa de una pronta venida del Reino (Mt 10.23; 16.28), ® Segunda Venida. En efecto, el triunfo de Jesús en la cruz los cristianos lo ven como un hecho escatológico, porque su sacrificio, confirmado y aprobado por el acto divino de la ® Resurrección, nos logró la vida eterna. Jesús, entonces, inauguró el Reino, sin llevarlo a su consumación. Como ha dicho Cullmann, «se ganó la batalla decisiva, solo se espera la terminación de la guerra». Por eso, Pedro indicó en el día de Pentecostés que los postreros días habían llegado (Hch 2.16–21). Ya se podía gozar de las bendiciones y poderes del siglo venidero (1 Co 10.11; Heb 6.5).
En resumen, el Reino de Dios es el mismo poder dinámico de Dios encarnado en el mundo en la persona de Jesús, con el fin de devolver a su dueño a los que estaban bajo la autoridad de Satanás y del pecado. Aunque el poder del Reino se ve en las obras maravillosas de Jesús, la máxima manifestación se encuentra en su muerte y resurrección; por tanto, es proclamado Señor de todo el universo. El Reino no solo es un poder dinámico que actúa entre las personas, sino también una esfera en la cual los hombres entran al recibir a Jesús como su Señor y al hacer la voluntad del Padre (Mt 7.21ss). Durante el actual período intermedio, los discípulos proclaman el señorío de Jesús en todo el mundo, y cuando esta tarea se termine, se manifestará gloriosa y públicamente el Reino de Dios en la parusía del Señor Jesucristo.
Aunque la cabeza de un reino debe ser un rey, los Evangelios, especialmente Mateo y Juan, presentan a Dios como ® Padre. Así que el Reino tiene el carácter de una gran familia en la cual los hijos (Jn 1.12) llaman a Dios ® Abba (Mt 6.9; cf. Ro 8.15; Gl 4.6). Los hijos, siendo responsables, se preocupan por los asuntos de su Padre: llevan una verdadera vida de discipulado (Mt 16.24) y son portadores del evangelio del Reino, compartiendo en esta responsabilidad la misma autoridad de su Señor (cf. Mt 10.1, 5–15, 40ss).
Frente al hecho de que el Reino de Dios siempre es Reino de ® Justicia, se discute intensamente si los hijos del Reino tienen la responsabilidad en la época presente de implantar la justicia en este mundo de maldad. Aunque el Nuevo Testamento no respalda la imposición de sistemas políticos por la fuerza, esto no quiere decir que los hijos del Reino justo de Dios no deban luchar por todos los medios legítimos, según los principios básicos del Reino, para lograr la máxima justicia posible dentro del contexto contemporáneo. Cada hijo del Reino tiene la responsabilidad de ministrar a los necesitados y desvalidos a su alrededor (Mt 25.31–46). Los que no hayan cumplido con su responsabilidad serán separados del resto del Reino por el Hijo del Hombre en el juicio final (Mt 25.41–46), enseñanza claramente presentada por Jesús en las parábolas del Reino (Mt 13.24–30, 36–43, 47–50; 24.45–51; 25.1–13, 14–30).
En el resto del Nuevo Testamento
De concepto central en el mensaje de Jesús, el Reino de Dios pasa a ser un tema marginal en el resto del Nuevo Testamento. Más bien se recalca la Iglesia. Este cambio se debe, no a la poca importancia del reino, sino a la labor de traducción realizada por los predicadores, una vez que el mensaje evangélico alcanzara a las masas de habla griega. Expresiones como «Hijo del Hombre» y «Reino de Dios», muy comprensibles en el ambiente palestinense, causaban malos entendidos entre los gentiles (Roma, Imperio) y tuvieron que ser reemplazadas.
En los Hechos la iglesia predica el Reino de Dios (8.12; 20.25; 28.23, 31) como realidad presente y futura (14.22). Pablo habla del aspecto presente del Reino (Ro 14.17; 1 Co 4.20; Col 1.13), pero recalca el aspecto futuro: los malos no heredarán el Reino (1 Co 6.9s; Gl 5.21; Ef 5.5); el Reino vendrá con la manifestación de Jesús en su Segunda Venida (2 Ti 4.1, 18); después de dominar a todos sus enemigos, el Señor Jesús entregará el Reino al Padre para que Dios sea todo en todos (1 Co 15.23–28). La palabra final del Reino se encuentra en el Apocalipsis que relata cómo los reinos de este mundo llegan a ser el Reino de nuestro Señor (11.15; 12.10), a quien se llama Señor de señores y Rey de reyes (17.14; 19.16). Pero Él no reina solo, sino junto con los suyos durante mil años (20.1–10). Después del juicio del gran trono blanco sigue el aspecto eterno del Reino, cuando aparece un cielo nuevo y una tierra nueva (21.1); una existencia en la cual no cabe el mal de ninguna especie (21.27). Este Reino eterno representa la victoria final de la justicia.
El Reino Y La Iglesia
Aunque generalmente el magisterio de la iglesia católica romana define como idénticos estos dos conceptos, algunos eruditos católicos los distinguen. El sentido abstracto del Reino, o sea la autoridad soberana de Dios y de Cristo, nunca puede identificarse con la Iglesia. Cuando una persona se somete a la autoridad de Dios en el Reino, llega a ser hijo del Reino y forma parte del pueblo de Dios. Los súbditos del Reino forman la Iglesia, pero no pueden ser identificados con el Reino en su totalidad. El Reino crea la Iglesia, la cual a su vez predica el evangelio del Reino; de tal modo que la Iglesia es el instrumento y custodio del Reino de la tierra. El Reino es la esfera de la salvación; la Iglesia es la esfera de la comunión, del testimonio y del goce de las bendiciones del Reino. Aunque los dos están inseparablemente ligados, no pueden ser identificados.
Bibliografía:
DTB, col. 888–907. VTB, pp. 675–680. R. Schnackenburg, Reino y reinado de Dios, Fax, Madrid, 1970. DBH, col. 1668–1675. M. Meinertz, Teología del Nuevo Testamento, Fax, Madrid, 1963, pp. 25–146. O. Cullmann, Cristo y el tiempo, Estela, Barcelona, 1968.
Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
21 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Ciencia, Teología, Teoría de la Evolución
Partes de tu cuerpo que no sirven para nada o para casi nada (I)
Posted: 18 Apr 2009 04:41 AM PDT
Rasgos anatómicos del cuerpo humano que no sirven para nada o para casi nada. Muchos de ellos ya identificados por Charles Darwin en El descenso del hombre (1871). La ciencia todvía no puede ofrecer una explicación completa por la que algunos rasgos anatómicos obsoletos persisten en nuestro acervo genético y otros, sin embargo, desparecen.
Son los llamados órganos vestigiales. Órganos cuya función original se ha perdido durante la evolución. En 1893, Robert Wiedersheim publicó una lista de 86 órganos humanos de los que se desconocía su función. Hoy en día, la lista de órganos humanos considerados como vestigiales es mucho menor, y muy debatida.
Así que es posible que en un futuro hipotético alguna parte del cuerpo del siguiente listado se haya esfumado del ser humano.
El músculo piramidal. Es un diminuto músculo triangular parecido a un marsupio que se une al hueso púbico. Sale de la pelvis por el agujero sacrociático mayor y desde ahí se dirige hacia abajo por debajo del glúteo. Más del 20% de nosotros carecemos de él. Es bastante inútil, aunque es cierto que resguarda el nervio ciático. También es importante en deportistas de alto rendimiento. sobre todo en deportes de resistencia. En la foto, es el músculo resaltado en rojo.

El órgano vomeronasal. Un diminuto hoyo a cada lado del tabique nasal que se considera ligado a los quimiorreceptores no funcionales, se localiza en el hueso vómer, entre la nariz y la boca Si somos capaces de captar feromonas, cosa que todavía no es segura, probablemente lo hagamos gracias a este órgano. También se llama órgano de Jacobson. Las serpientes lo usan para oler presas, sacando la lengua y atrayendo partículas a la abertura del órgano en el paladar. Algunos mamíferos utilizan un movimento facial característico llamado reflejo de flehmen para enviar compuestos a este órgano, mientras que en otros mamíferos el mismo órgano se contrae y bombea para atraer los compuestos.
Las muelas del juicio. Solo el 5% de la población cuenta con un juego sano de estos terceros molares. Algunos podrían pensar que se les denomina “muelas del juicio” por las terribles molestias que provocan, pero no es así. A las cordales o terceros molares se les conoce tradicionalmente como “las muelas del juicio”, porque aparecen cuando una persona está ingresando a su etapa adulta (entre los 15 y 25 años de edad), y supuestamente es cuando posee “más juicio” o sentido común. Se cree que estos cuatros molares se desarrollaron hace miles de años cuando el ser humano necesitaba de una masticación más fuerte, pues su alimentación era principalmente a base de alimentos crudos. Extraer una muela de juicio es el procedimiento más común que realizan los dentistas.
Tercer párpado. Un ancestro común a las aves y los mamíferos podía haber contado con una membrana para proteger el ojo y barrer los residuos hacia el exterior. De él los humanos conservan solo un pequeño pliegue en la esquina interior del ojo. También se llama membrana nictitante. Algunas personas cuando observan que una película color blancuzco o rosada cubre el ojo de su mascota no saben a qué atribuir la causa y no es raro que piensen que el ojo se ha dado vuelta o que el animal esté mirando hacia arriba. Ni una cosa ni la otra. Simplemente es el tercer párpado que lo está cubriendo.
Fuente: www.genciencia.com
20 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Teología
DESILUSIÓN CON LAS IGLESIAS Y EL CRISTIANISMO
Inquisición, abuso de poder, aburrimiento, vacío, muertes, represión, intolerancia, hipocresía, miedo, dolor… Sobran argumentos para expresar la imagen que muchos tienen de las instituciones que se han hacho llamar cristianas. Nosotros también estamos desencantados con el ser humano, a la vez que entendemos que para ponderar esta cuestión con un mínimo de rigor, el análisis que debemos hacer tiene que ser más profundo. Esta es nuestra responsabilidad a menos que lo que nos preocupe realmente no sea la verdad sino nuestro deseo de poner una batería de excusas delante de nuestras narices.
No hay duda de que el nombre de Jesucristo se ha usado y se usa para justificar todo tipo de barbaridades. Pero, ¿qué hay del mensaje de Jesús según él lo anunció? ¿Existen personas que, aunque imperfectas, han vivido la fe en Cristo de forma más auténtica que la vemos en los malos ejemplos que tanto resaltan los medios de comunicación? El cine, la televisión y el teatro suelen mostrar con interés las contradicciones, embustes, patetismo y errores de quienes se dicen religiosos. Sin embargo, hacer esto apenas tiene mérito, pues la verdad del cristianismo no es fácil de representar siendo infinitamente más sencillo mostrar la hipocresía. Cabe preguntarnos cuanto de excusa, de intento de justificarnos ante el reto que Jesús nos hace a cada uno de nosotros hay en esta actitud de continua promoción de la hipocresía y de escondimiento de la liberación que el evangelio produce cuando se abraza con honestidad.
En el año que nació el cristianismo en la primera mitad del siglo I era difícil imaginar que pasaría de ser un reducido movimiento judío. Sin embargo, el enfoque en la dignidad del individuo hizo que el mensaje de los cristianos diese esperanza a sectores marginados como las mujeres, los esclavos, los desposeídos o los enfermos, entre otros. Cuando se produjo el colapso del imperio romano, también los cristianos preservaron la cultura clásica frente a los bárbaros, y durante la Edad Media serían los cristianos quieren inventaron la Universidad además de sentar las bases de la revolución científica. Y es que una correcta interpretación de las Escrituras no impide el coherente devenir de la ciencia, sino que más bien contribuye a una actitud escrutadora en pro del avance científico. Y si no, basta mencionar a Kepler, Boyle, Faraday, Maxwell, Newton, Leibnitz… creyentes que aplicaron el mandato bíblico de “conocer y examinar la Tierra” (libro de Génesis 1, 28) para hacer ciencia como Dios manda. En el siglo XVI, la Reforma proporcionó el concepto de libertades políticas, la recuperación del papel del individuo y la necesidad de controlar públicamente al poder mediante resortes democráticos entre otros menesteres, pues a partir de ese momento, ya con la Biblia en lenguas vernáculas, todo lector minimamente alfabetizado sabía que La Biblia enseñaba que “no hay justo, ni siquiera uno” (Romanos 3, 10), un texto que, por supuesto, también se aplicaba al rey. Durante los siglos siguientes la fe cristiana combatió la esclavitud, defendió a los indígenas y apuntó hacia los peligros de un capitalismo salvaje o del comunismo exacerbado. Así fue modelando un ámbito de justicia y libertad a lo largo de la historia.
Personajes como Henri Dunant -fundador de la Cruz Roja-, Martin Luther King, Jimmy Carter o Teresa de Calcuta son algunos de los cristianos que han recibido el Premio Nobel de la Paz por unos actos y convicciones derivados de su fe. Y es que aunque en ocasiones se relaciona el cristianismo con guerras e injusticia, muchos individuos imperfectos han vivido el mensaje de Cristo de un modo mucho más cercano a como él realmente lo predicaba. Por supuesto que los que van a una iglesia no son perfectos ni mejores que tú o que nosotros, pero sí es cierto que una inmensa parte de los que van a la iglesia han creído que Jesús los limpia de toda injusticia, a pesar de que muchas están aún presentes aunque en proceso de cambio con la ayuda de Dios.
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| Imagen de la película El fuego y la palabra (1960), basada en el libro de Sinclair Lewis, y en la que Burt Lancaster interpreta a un hipócrita evangelista. El cine suele mostrar con interés las contradicciones y embustes, de quienes se dicen religiosos. |
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Podríamos hablar mucho sobre esta realidad de multitud de vidas renovadas, de millones de personas anónimas que han rehecho su vida gracias al impacto de un Jesús liberador y personal. Por poner un ejemplo, fijémonos en los miles de desvalidos que yacían tirados por las calles y que han sido tratados como personas por cientos de cristianos tan sólo en España. Ahora conocemos a miles de ex drogadictos, ex prostitutas…, a muchos “ex” que durante años estuvieron solos hasta que llegaron a sus vidas personas cambiadas por el Jesús de los evangelios y que sólo pretendían darles un poquito de ese amor que un día ellos también recibieron. Ahora, aquellos desechados tienen trabajo, hogares, familia y, sobre todo, tienen esperanza. La inquisición y los mercaderes religiosos son una realidad, pero ésta también lo es, aunque prefiramos fijarnos en el lado oscuro para justificar una vida que camina de espaldas a Dios. Cuando vemos gente desagradable en la iglesia… ¿nos hemos preguntado cómo serían estas personas si nunca se hubieran acercado a Dios? ¿Quizás pervertidos violadores o asesinos en serie, cosa que ahora no son?
Nosotros también estamos desilusionados con las iglesias, pero asistimos a una congregación porque también nosotros somos imperfectos y porque, a pesar de todo, hay personas que reflejan la luz del Jesús de la Biblia. Son personas que nos refuerzan la fe, y por eso vamos. Vamos a una iglesia cristiana que se inspira en La Biblia porque hemos decidido creer, y eso no hay fracaso que lo pare. Vamos a Jesús porque la nueva vida que nos ha sido regalada es para compartirla.
© delirante.org
20 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Teología
DESILUSIONADO CON DIOS


Philip Yancey
Editorial: Unilit
Año: 2000
A la cabecera de este RecomenDado le hemos quitado los interrogantes que se añadieron en el título para su versión castellano y que no estaban en el original (en inglés: Disappointment with God), algo que quizás se hiciese para disminuir el impacto negativo que para alguno lectores cristianos hispanohablantes pudiera suponer el hecho de asumir que nos podemos desilusionar con Dios ¿Es Dios injusto? ¿Está callado? ¿Se esconde de nosotros? Estas preguntas honestas son las que en este excelente libro se plantea el periodista estadounidense Philip Yancey, un hombre educado en iglesias retrógradas que, en contraposición e incluso desprecio hacia las otras denominaciones cristianas, se autoproclaman como congregaciones poseedoras en exclusividad de toda verdad a la vez que evitaban algunos de estos temas al considerarlos tabú.
El autor mira a Dios y mira a la Biblia para exponer una fe que está a punto de ser destrozada, pero que finalmente se encuentra con el verdadero corazón de Dios. La desilusión de Yancey es típica, valiente y honesta en cuanto el autor sacude su fe tratando de encontrar respuesta a su desilusión… encontrándola. El Jesús de los evangelios que no siempre se predica en las propias iglesias y las circunstancias personales se levantan como argumentos sin dejar de lado la dificultad del problema del mal en un mundo que vive de espaldas a Dios. No son respuestas simples, y ni siquiera se responde a todo lo que el autor quisiera, pero la visión del mal y del Dios de la Biblia puede ser distinta de la que se tenía tras leer este libro. Una obra recomendada para todos aquellos desilusionados con Dios, con las iglesias y para quienes no se detienen ante prejuicios religiosos. Para inconformistas, vamos.
© delirante.org
Philip Yancey charló en exclusiva con Delirante; puedes leer la conversación en castellano pinchando aquí o escucharla en inglés aquí
20 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Jesús de Nazaret, Jesus, Teología
Jesucristo, hombre

Aunque los Evangelios no se interesan en el aspecto exterior de Jesucristo, sin duda fue impresionante, de personalidad atrayente (cf. el grito de una mujer, Lc 11.27). Sufrió hambre, sed y cansancio (Mc 4.38) en medio de una actividad tan intensa que, en ocasiones, no le dejaba tiempo ni para comer (Mc 3.20; 6.31). Pero este cuerpo, sujeto a las vejaciones de la angustia (Lc 22.44), respondió siempre a las demandas de una voluntad férrea. Desde el comienzo de su actividad renunció a usar de su poder para fines egoístas, porque «no vino para ser servido, sino para servir» (Mc 10.45). Ni su familia (Mc 3.31ss) ni Pedro (Mc 8.32s) pudieron desviarlo de la misión de sacrificio y abnegación que su Padre le había encomendado. Puso por obra la misma resolución consciente que exigía de sus discípulos (Lc 9.62; 14.28ss).
A pesar de su compasión y espíritu perdonador (Mt 11.28s), de ninguna manera fue una personalidad pasiva. Era capaz de pasiones fuertes: enojo (Mc 3.5; 10.14), celo reformador (Mt 10.34; Jn 2.15) o polémica (Mt 23.4–33; Mc 8.33; Jn 8.34–58), pero estas estaban al servicio de los demás, particularmente de los desgraciados. Tal fue su preocupación por la suerte de los desvalidos, que declaró que todo bien que a ellos se hiciera sería como hacérselo a Él (Mt 25.40; cf. Mc 2.15; Lc 6.20). Sin hacerse ilusiones acerca de los hombres (Mt 7.11; Jn 2.24s), predicó, como nadie más, el amor al prójimo y a los enemigos (por ejemplo, Mt 5.22–26).
Viviendo como hombre entre los hombres, experimentó todas nuestras limitaciones humanas, sin cometer pecado (Heb 4.15). Conoció la tentación (Heb 2.18), la angustia en la oración (Heb 5.7), la disciplina en la obediencia (Heb 5.8) y el desconocimiento de los acontecimientos futuros (Mc 13.32). Aun cuando el Padre se dignó revelarle, como lo había hecho con los profetas veterotestamentarios, ciertos datos del porvenir (por ejemplo, Mc 9.1; 13.5–37; Lc 22.31–34), no le eximió de vivir por la fe, a fin de que fuera ejemplo para nosotros (1 P 2.21). Aun sus milagros, signos del amanecer de la era mesiánica, fluyeron de su humanidad perfecta que vivía en absoluta comunión con el Padre (Jn 5.19; 14.10), llena del poder del Espíritu Santo (Hch 10.38; cf. 2.22).
A la solidaridad de Jesucristo con el resto del género humano se refiere el Nuevo Testamento en varios pasajes. Cristo nos llama «hermanos» (Heb 2.11–14) y aun en su gloria celestial es «Jesucristo hombre» (1 Ti 2.5) y por tanto el único mediador ante Dios. Es el nuevo ® Adán, representante del género redimido (Ro 5.14–21; 1 Co 15.21ss). En contraste con todo salvador de tipo Gnóstico, a Jesucristo se le presenta en los primeros sermones apostólicos como «varón acreditado por Dios ante vosotros» (Hch 2.22), y «a este Jesucristo [es decir, no algún personaje imaginario o irreal que] resucitó Dios» (Hch 2.32). Es el «nacido de mujer, nacido bajo la Ley» (Gl 4.4), que participó a plenitud en nuestra historia, no solo en el sentido de existir auténticamente, sino en el de recapitular y revelar en su experiencia el significado trágico-glorioso de nuestra historia humana.
Aun la más primitiva de las confesiones, «Jesucristo es Señor» (1 Co 12.3), hace hincapié en la historicidad de Cristo, quien reina ahora y es el mismo que vivió, sufrió y murió por la salvación del mundo. El núcleo de la esperanza cristiana es igualmente «este Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo» (Hch 1.11).
Foto de Howard Vos
Una área excavada en la antigua Jerusalén conocida como el Enlosado, identificada por algunos eruditos como el lugar en donde Pilato emitió juicio contra Jesús (Jn 19.13).
Una historia sencilla, un gran hombre, Dios[1]

He aquí un hombre que nació en una aldea insignificante.
Creció en una villa oscura.
Trabajó hasta los 30 años en una carpintería.
Durante tres años fue predicador ambulante.
Nunca escribió un libro.
Nunca tuvo un puesto de importancia.
No formó una familia.
No fue a la universidad.Nunca puso sus pies en lo que consideraríamos una gran ciudad.
Nunca viajó a más de trescientos kilómetros de su ciudad natal.
No tuvo más credenciales que su propia persona.
La opinión popular se puso en contra suya.
Sus amigos huyeron. Uno de ellos lo traicionó. Fue entregado a sus enemigos.Tuvo que soportar la farsa de un proceso judicial.
Lo asesinaron clavándolo en una cruz, entre dos ladrones.
Mientras agonizaba, los encargados de su ejecución se disputaron la única cosa que fue de supropiedad: una túnica.
Lo sepultaron en una tumba prestada por la compasión de un amigo.
Según las “normas sociales”, su vida fue un fracaso total.
Han pasado casi veinte siglos y hoy Él es la pieza central en el “ajedrez” de la historia humana.
No es exagerado decir que todos los ejércitos que han marchado, todas las armadas que se han construido, todos los parlamentos que han sesionado y todos los reyes y autoridades que han gobernado, puestos juntos, no han afectado tan poderosamente la existencia del ser humano sobre la Tierra como la vida sencilla de Jesús.
- “1 ¿Quién ha creído a nuestro mensaje y a quién se le ha revelado el poder del Señor?2 Creció en su presencia como vástago tierno, como raíz de tierra seca. No había en él belleza ni majestad alguna; su aspecto no era atractivo nada en su apariencia lo hacía deseable.3 Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento. Todos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo estimamos. 4 Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades Y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios, y humillado. 5 Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados. 6 Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada uno seguía su propio camino , pero el Señor hizo recaer sobre élla iniquidad de todos nosotros. 7 Maltratado y humillado, ni siquiera abrió su boca; como cordero, fue llevado al matadero; como oveja, enmudeció ante su trasquilador; y ni siquiera abrió su boca. 8 Después de aprehenderlo y juzgarlo, le dieron muerte; nadie se preocupó de su descendencia. Fue arrancado de la tierra de los vivientes, y golpeado por la trasgresión de mi pueblo. 9 Se le asignó un sepulcro con los malvados, y murió entre los malhechores, aunque nunca cometió violencia alguna, ni hubo engaño en su boca. 10 Pero el Señor quiso quebrantarlo y hacerlo sufrir, y como él ofreció su vida en expiación, verá su descendencia y prolongará sus días, y llevará a cabo la voluntad del Señor. 11 Después de su sufrimiento, verá la luz y quedará satisfecho;por su conocimiento mi siervo justo justificará a muchos,y cargará con las iniquidades de ellos. 12 Por lo tanto, le daré un puesto entre los grandes,y repartirá el botín con los fuertes, porque derramó su vida hasta la muerte, y fue contado entre los transgresores. Cargó con el pecado de muchos,e intercedió por los pecadores.” (Is. 53)
Notas
imagenes
Fuentes:
19 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Ciencia, Filosofía, Temas de actualidad, Teoría de la Evolución
Etiquetas: Darwin, Vaz de Soto
sábado 10 de enero de 2009
Vaz de Soto poeta y cientifista: “Después de Darwin ya no hay misterios”
“Para mí, entre los hombres de ciencia, es Darwin la figura más trascendental en la historia del saber humano. Copérnico y Galileo son buenos alumnos de primaria y Newton el primero de la clase en secundaria. Marx y Freud son ya universitarios brillantes pero un tanto especulativos y no muy fuertes en ciencias naturales. Darwin es el perfecto bachiller, plan antiguo, sobresaliente en todas las asignaturas y matrícula de honor en biología. Las consecuencias de sus descubrimientos han sido transcendentes en todos los dominios del saber humano. Después de él, ya no hay misterios, o sólo el misterio último e insoluble de la vida y la muerte de la conciencia individual.” Jose María Vaz de Soto, el Mundo Andalucía 10-1-2009
Vaz de Soto, un iluminado columnista deel Mundo Andalucía, nombra a Darwin el científico más importante de historia, por encima de Copérnico, Galileo y Newton, y también de Marx y Freud, a los que este sujeto considera enormes científicos aunque un poco especulativos.
Vaz de Soto, es de los buenos fanáticos sin fisuras, de los que afirman literalmente que después de Darwin ‘ya no hay misterios’.
¿Y la aparición como hongos en otoño de incontables replicadores, lerdos robots que predican la buena nueva de la desaparición de todos los misterios, no es un misterio en sí misma?
“[La teoría de Darwin] de que la selección natural hace prevalecer, entre las mutaciones genéticas -nada de “diseño inteligente”, puro azar-, las que se adaptan mejor al medio, no sólo es correcta, sino que ha sido mil veces confirmada por las distintas ramas de la investigación.”
Vaz de Soto en un ignorante enciclopédico.
Estos sujetos son capaces de comprender doctrinas de esquemas simples como el marxismo o el darwinismo, y al encendérsele la lucecita quieren hacer participes al resto de la humanidad de la buena nueva.
Naturalmente la doctrina está absolutamente demostrada por mil o un millón de verificaciones independientes.
Estos pejes seguramente no hayan oído hablar de la Explosión Cámbrica dónde aparecen todos los phyla animales en un instante geológico, sin fósiles divergentes anteriores. Darwin afirmaba Natura non facit saltum, asi que un triple salto mortal como este dificilmente casa con la teoría del sabio de Down House.
Pero aunque hubieran oído hablar de la explosión cámbrica y comprendieran sus implicaciones, tampoco pasaría nada. El darwinismo es una creencia irracional y para los darwinistas cualquier dato o su contrario confirma la teoría cien o mil veces, según convenga sin exagerar.
La información genética aparece en enormes bloques previos a la evolución para ser utilizados en un remoto futuro. Esto también confirma cien o mil veces el proceso darwiniano.
FUENTE: http://evolucion-y-darwinismo.blogspot.com/2009/01/vaz-de-soto-poeta-y-cientifista-despues.html
19 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Teología
Que es el “CONOCIMIENTO DE JESÚS”
Autor: Paulo Arieu

¿Quien es Él para que los hombres le adoren?(“¿Quién es, Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró.”(Jn. 9:35-39) Esta pregunta se la han hecho muchos a lo largo de la historia, de distintas maneras y en distintas oportunidades. Tanto personajes citados por la biblia como en la historia. Aca, en este artículo, trataremos de dar respuestas a esto. Primero explicando que es el conocimiento de Jesús, a grandes razgos, a que se refiere, y luego, opiniones contemporáneas acerca de quien es el.
- Nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. (1ª Juan 1:3-4)
Pilato le hizo una pregunta bastante importante a Jesús, “¿Qué es la verdad?” (Juan 18:38). El hombre sigue buscando la respuesta a esta pregunta importantísima, y el hecho es justificado. Jesús mismo una vez proclamó, “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32).
De aqui la importancia de conocerlo a Jesús, ya que el dijo que Él era la verdad y la vida
- “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”(Jn.14:6 RV 1960)
Un poco de historia biblica no nos viene mal, mas cuando prepara nuestro entendimiento para entender mejor a Jesús en su concepción histórica:
Dios le entrega al Pueblo suyo sus mandamientos y hace una alianza con ese pueblo. Para el pueblo judío la ley fue como el eje de toda su vida. La ley era mucho más que un escrito, era algo que había que imprimir en el corazón. Y el judío piadoso, todavía hoy, vive de esa ley. Cuando el pueblo judío en el desierto huyendo hacia Egipto, desconfiaba de Dios, perdía su fe, Moisés lo reunía, le recordaba esa palabra escrita, esos mandamientos, esa ley, y el pueblo se animaba a seguir caminando. Esa ley implicaba una renovación de la fe, de la confianza en Dios. Cuando llega el Nuevo Testamento, cuando Jesús viene al mundo, y sobre todo después de haber Muerto y Resucitado por nosotros, ya no va a ser una ley simplemente escrita sino fundamentalmente que lo que guía la vida cristiana es el Espíritu Santo, que está en nuestro corazón…. [0]
Veamos algunos pasajes bíblicos
Dios rico en misericordia, es el que Jesucristo nos ha revelado como Padre; cabalmente su Hijo, en sí mismo, nos lo ha manifestado y nos lo ha hecho conocer. A este respecto, es digno de recordar aquel momento en que Felipe, uno de los doce apóstoles, dirigiéndose a Cristo, le dijo: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta»; Jesús le respondió: “¿Tanto tiempo ha que estoy con vosotros y no me habéis conocido? El que me ha visto a mí ha visto al Padre”. Estas palabras fueron pronunciadas en el discurso de despedida, al final de la cena pascual, a la que siguieron los acontecimientos de aquellos días santos, en que debía quedar corroborado de una vez para siempre el hecho de que
- “Dios, que es rico en misericordia, por Su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).” (Efesios 2:4-5).
«A.Conocimiento de Jesús
En una primera acepción, la expresión «conocimiento de Jesús» se refiere a las noticias que se pueden conseguir en una investigación histórica que tenga como objeto a la persona de Jesús de Nazaret.
Han habido varios intentos por alcanzar esta meta y sus resultados han sido de diversos órdenes. En el período moderno, que vio la aparición de la ciencia histórica, pueden dividirse en tres categorías las adquisiciones sobre el conocimiento de Jesús.
1. La primera es llamada comúnmente la Escuela liberal, que abarca un período de unos 150 a5os (1778-1919). Su promotor fue H. S. Reimarus, que describe a la persona de Jesús como la de un mesías político que no logró alcanzar su objetivo: sus discípulos, inventando las pruebas de su resurrección, continuaron su predicación y lo presentaron bajo el aspecto de mesías apocalíptico. Empezaron a asentarse las premisas para distinguir entre lo que se puede conocer de Jesús y lo que fue más bien objeto de la comunidad primitiva. Posteriormente, D. F, Strauss, M. Kahler W Wrede y otros analizaron diversos aspectos de la vida de Jesús y los refirieron al kerigma. E, Schweitzer, en una obra clásica, VO17 Reimarus Zu wrede. Eine Geschichte der Leben Jesu Forschung, nos brindó la historia de todo este movimiento.
2. Una segunda clasificación guarda relación con R. Bultmann y sus discípulos. Según la teoría bultmanniana, de Jesús sólo puede saberse que nació, que vivió y . que murió, y que el cristianismo se refiere a él. Pero no se puede decir ni conocer nada más de él históricamente, va que todo lo que poseemos como fuentes son unos textos sagrados, es decir, infectados por la fe de la comunidad. Como textos de fe, no pueden ser fundamento para el conocimiento histórico de Jesús, sino sólo una provocación para la fe en él.
3. La tercera posición supera las precomprensiones de Bultmann, demasiado marcadas por presupuestos filosóficos, e intenta recuperar el material histórico que es posible obtener. a través de los evangelios, para un conocimiento de Jesús. Hay datos ciertos e indiscutibles, resultado de una crítica tanto interna como externa a los textos, que permiten tener un conocimiento de Jesús al menos en estos datos: el ambiente histórico, cultural, linguístico, social, político y religioso en que vivió; los rasgos fundamentales de su acción como predicador (el anuncio de la conversión, la predicación por las diversas ciudades y regiones, el entusiasmo inicial de la gente y el rechazo que se opuso a su mensaje): las causas de su muerte, sobre todo la blasfemia de haber llamado a Dios «padre», así como los momentos dramáticos del proceso y de su pasión; el contenido de su predicación, que era el anuncio del Reino de Dios, acompañado de signos que provocaban la fe en él; su trato afectuoso con los pobres, los marginados y los pecadores públicos: la invitación a un grupo de personas para que vivieran con él y compartieran toda su existencia; el estilo de sus relatos y de su comportamiento… En una palábra, no se puede escribir una biografía de Jesús a partir de los evangelios, pero se tiene de él un conocimiento que permite fundamentar la fe en él en una serie de hechos que son indiscutiblemente históricos.
B.En una segunda acepción, conocimiento de Jesús indica cuál era el conocimiento que Jesús tenía de sí mismo, de su misión, del Padre y de las personas con las que se encontraba.
En este sentido, se plantean diversos problemas de cristología que tienen que conjugar la doble naturaleza, humana y divina, de Jesús, con la unicidad de su persona como Hijo de Dios.
Sabemos por los evangelios que Jesús tenía de sus contemporáneos un conocimiento inmediato, directo y transparente; es decir que estaba en disposición de percibir enseguida sus intenciones, incluso antes de que se las manifestaran. En cuanto a su misión, demuestra que va tomando progresivamente conciencia de ella, determinado por los acontecimientos, a los que da claramente un sentido que orienta a ver de qué manera concebía la misión que el Padre le había confiado y – cómo comprendía su voluntad.»[1]
Hoy hay muchos que se plantean el misma interrogante:¿Quien es Jesús?
c. Nicodemo, entiende que Jesus venia de parte de Dios, como gran maestro, y le cosnulta en horas de la noche,,para saber quien era el de verdad(Jn. 3:1-21)
d. Saulo de Tarso dijo ¿Quien eres Señor? El episodio de tu encuentro con Jesús, mientras ibas de camino hacia Damasco, tal vez sea uno de los episodios más conocidos de la vida cristiana. Muchos pintores, escultores, novelistas, etc., han representado y hablado sobre este encuentro, comenzando por san Lucas, quien lo menciona al menos tres veces en el libro de los Hechos de los Apóstoles (Hch 9,1-19; 22, 3,21; 26,9-18).
e. Opiniones contemporáneas
- «Una reciente encuesta Gallup reveló que el ochenta y cuatro por ciento de los estadounidenses creen que Jesús fue Dios o el Hijo de Dios. En forma totalmente mayoritaria, los estadounidenses creen que no cometió pecado, fue valiente y emocionalraente estable. Por márgenes menores lo consideran como fácil de entender, físicamente fuerte y atractivo, práctico, afectuoso y acogedor.»[2]
- Nietzche decía que la venida de Jesús al mundo había sido una desgracia para la humanidad, porque había levantado categorías como la humildad y la sumisión al nivel de virtudes supremas. [3]
- José Enrique Rodó, escritor uruguayo, decía que Jesús fue aquel que “liberó la caridad en el mundo”, que abrió la conciencia humana a la potencialidad del amor. [4]
- Ricardo Arjona, Cantautor guatemalteco dice que “Jesús es verbo y no sustantivo” [5]
- Los teólogos de la prosperidad defienden que Jesús es Rey. En las teologías de la liberación vemos a Jesús como el subversivo y libertador, que acompaña a su pueblo en su lucha por la justicia. Unos dicen que Jesús es el médico por excelencia, al grado que, sólo se acercan a él cuando están enfermos y cuando ya se sienten sanos, se olvidan de él; otros dicen que Jesús es una súper estrella al estilo de un actor de cine o televisión de manera que optan por cargar una medalla o amuleto con un rostro asexuado de un Jesús de piel blanca, labios rojos, cutis suave y mirada romántica. Hay quienes prefieren a un Jesús con naturaleza de Rey, rico, con sus servidores, comilón y bebedor (pachanguero), por lo que sus hijos e hijas deben vivir como reyes y reinas. Las canciones calificadas de cristianas y espirituales ven más a un Jesús entronizado en el cielo, que merece de sus hijos e hijas de la tierra, honra, gloria, alabanza y poder. Jesús, es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. [6]
- Norm Evans, que ocupó la posición de atacante del equipo de los Delfines de Miami, escribió en su libro On God’s Squad [En el equipo de Dios]: “Les aseguro que Cristo hubiera sido el tipo más duro que jamás hubiera jugadoen este deporte … Si todavía viviera, me lo imaginaría como un defensa de dos metros de altura y de ciento cincuenta kilos de peso que siempre haría jugadas decisivas y a quien, atacantes como yo, no sabríamos cómo mantener fuera de retaguardia.” Fritz Peterson, ex jugador de los Yankis de Nueva York, tiene menos dificultad en imaginarse a Jesús en uniforme de béisbol: “Creo firmementeque si Jesús se deslizara a segunda base, derribaría al segunda base hacia el jardín izquierdo para impedir el doble ponche. Cristo quizá no lanzaría bolas mojadas con saliva, pero hubiera jugado bien dentro de lo que establecen las reglas.“[7]
Aunque algunos aun hoy en día crean que la historia de Jesus es un mito, pero podemos decir confiadamente que ¡Esto no es así!:
- «J. B. Phillips escribió, después de traducir y parafrasear losevangelios: “He leído, en griego y latín, muchísimos mitos, pero aquí no he encontrado ni el más mínimo asomo de mito .. . Nadie hubiera podido dejar relatos tan toscos y vulnerables a no ser que algún Acontecimiento verdadero estuviera tras ellos.“» [8]
«Es el mismo Dios que quiere tomar posesión de nuestro corazón y por lo tanto, el gran aprendizaje que hacemos los cristianos, no es simplemente un conocimiento que nos lleva a una erudición, sino fundamentalmente un conocimiento que nos lleva a tener una relación y un vínculo con Jesús, de amor. El conocimiento que el Espíritu de Dios genera en nuestro corazón es un conocimiento preparatorio par el amor o vinculado, por decir así, desde el amor. Todos ustedes habrán tenido la experiencia de encontrarse con gente que no tiene fe y sin embargo es respetuosa de los deberes religiosos y es respetuosa de la figura de Cristo. Cuántas veces nos hemos encontrado con personas que dicen “ yo tengo un respeto por Jesús porque es como un gran filósofo, ha sido un hombre muy bondadoso”. Ese es un conocimiento que no es un conocimiento que nos da el Espíritu Santo, ese es un conocimiento erudito, un conocimiento histórico. El conocimiento del cual nos habla la Biblia, el conocimiento que nos deja Jesús, es un conocimiento que me lleva a mí a proclamar verdaderamente que este es el Hijo de Dios, verdaderamente este es el Dios que me ha redimido, es el Dios que me ha salvado, es el Dios que ha generado un vinculo tan profundo de amor con mi vida que moviliza mi existencia. Es un conocimiento, algún santo lo describe así, un conocimiento interno de Jesús. Es como el conocimiento de los enamorados. Ninguna persona que esté enamorada de otra la va a describir simplemente en su figura o en su inteligencia. El otro día estaba con una abuela que me hablaba del nieto y, claro, era el chico más perfecto que había aparecido en la existencia del mundo, porque es un conocimiento movido por el amor, es un conocimiento completamente distinto. De este conocimiento se trata. Por eso cuando nosotros decimos “aprender de Jesús” no podemos simplemente mirar sus gestos o tener un conocimiento de una lectura de los Evangelios que nos lleve a una especie de dimensión más científica de la persona de Cristo, sino un conocimiento que me lleva a reconocerlo como aquél que dio la vida por mí, como aquél que me ama como nadie me pudo haber amado en la existencia. Es un conocimiento, podríamos decir con la Biblia, que me lleva a la sabiduría. Ven, el conocimiento científico me lleva a la erudición, este otro conocimiento, desde el espíritu, me lleva a la sabiduría. Esto quiere decir, conocer a Jesús implica vivir sabiamente, implica saber vivir. Este conocimiento animado por el Espíritu me lleva a cambiar de vida, a tener una vida distinta, una vida conforme al Evangelio, que es lo que Jesús ha querido. »[9]
«Nosotros no podemos conocer a Jesús solamente por la lectura de los libros sino fundamentalmente por ese estar de rodillas delante de Él, ese poner nuestro corazón en Él, este hablar, como nos dirá algún santo, como un amigo habla con otro amigo, pero sintiendo esta amistad y esta relación tan particular.»[10]
Jesús fue un ser humano completo y perfecto. Ese si que es un gran misterio:
Ver La humanidad de Jesús
«Jesús fue un ser humano, un judío de Galilea con nombre y familia, una persona que en cierto sentido fue como otra cualquiera.Pero en otro sentido, fue diferente de todas las otras personas que antes habían vivido en la tierra. Le tomó a la iglesia cinco siglos de vivos debates llegar a un acuerdo en cuanto a un cierto equilibrio epistemológico entre “como otro cualquiera” y “alguien diferente”. Para quienes fuimos educados en lalglesia, o incluso educados en una cultura nominalmente cristiana, la balanza se inclina inevitablemente hacia “alguien diferente”. Como dijo Pascal: “La iglesia ha tenido tanta dificultad en mostrar que Jesús fue hombre, en contra de quienes lo negaban, como en mostrar que fue Dios; y las probabilidades eran igualmente grandes » [11]
Importancia de conocer y entender acerca de la naturaleza humana de Cristo
Conocer la humanidad de Cristo nos permite saber que somos comprendidos por nuestro Dios y ademas nos permite saber tambien el amor de nuestro Dios, que se humilló por nosotros haciendose hombre, dice Pablo en Filipenses.
- “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Fil. 2:5-8)
Jesús completamente experimentó lo que significa ser hombre.Él experimenta todo lo que nosotros experimentamos con una excepción que él nunca pecó en pensamiento o en verdad.
“Fundándose en el pasaje dé Filipenses puede decirse que el elemento esencial y central en el estado de humillación se encuentra en el hecho de que aquel que era Señor de toda la tierra, el supremo Legislador, se colocó bajo la ley, cumpliendo en beneficio de su pueblo con todas las obligaciones representativas y penales que ella imponía.”(Berkhof)[12]
También nos sirve para aprender a vivir lo mas humanamente posible en una sociedad cada vez mas inhumana.Jesús es el modelo perfecto de hombre. Aprender a vivir como el vivió nos ayuda a reflexionar para ser mejores cristianos en una sociedad postcristiana
Tres días después él resucitó en su cuerpo físico y luego ascendió hacia el cielo.El destino eterno de la persona depende en la relación personal hacia la verdad eterna en Jesucristo.
Encontré en un blog una reflexión que me pareció interesante respecto a la humanidad de nuestro Señor y Dios Jesús
«Jesús, en síntesis, quiere decir que Dios es humano.Humano por compartir nuestra vida y destino. Humano por amar y sufrir por la humanidad hasta el extremo. Jesús ha sido hombre mucho más que nosotros. Tan hombre como sólo Dios puede serlo. Pero a unos cuesta entender que su divinidad no menoscabe su humanidad y a otros, que un hombre como él pueda ser divino.
Jesús es tan divino, se piensa, que no ha podido ser muy humano. Sucede también lo contrario. Hoy hay tal certeza de su humanidad que resulta difícil creer que ha podido ser Dios. La Encarnación del Hijo de Dios es un auténtico misterio. Es arduo para el pensamiento hacerse a la idea de reunir en una sola persona dos magnitudes -la divinidad y la humanidad- que parecen competir entre sí. Pero en Jesús, Dios no compite contra la humanidad, compite contra el pecado para salvar a la humanidad del sufrimiento y de la muerte. La divinidad no menoscaba la humanidad de Jesús. La perfecciona. El hombre del corazón apasionado y traspasado, Jesús, más que cualquier otra revelación, devela cómo es verdaderamente Dios y cómo se llega a ser hombre en plenitud.»[13]
Por lo tanto, el escritor de Hebreos dice,
- “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado, acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Heb. 4:15-16).
Nosotros tenemos un sumo sacerdote de dignidad suprema, excelencia y suficiencia divina para ver cada necesidad espiritual. Aun, él puede “simpatizar con nuestras debilidades” porque él fue tentado en todas las cosas tal como nosotros somos, pero sin pecar ni teniendo la naturaleza pecaminosa como nosotros. ¡Solamente Dios-hombre puede cumplir esto!.
La invitación siempre esta abierta para acercarnos con confidencia al trono de la gracia, para que nosotros podamos recibir misericordia y podamos hallar gracia para el oportuno socorro.
La única cosa solicitada para venir al trono de la gracia es entender que nosotros somos pecadores, y que él es nuestro sumo sacerdote. Nosotros venimos en fe como pecadores y santos. Hay un lavamiento de pies, venda de nuestras heridas, y sostenimiento de la gracia en nuestro tiempo de necesidad. En su gracia él causa a que todas las cosas trabajen juntas para nuestro bienestar y para su gloria.
“Él permite el tiempo de necesidad, para que nosotros le invoquemos, y que seamos deliberados por él, haz que se glorifique su nombre.”[14]
Ven a Él momento a momento cada día con honestidad, franqueza y publicidad. El es la persona en quien nosotros podemos derramar nuestro corazón en confidencialidad. Nosotros podemos venir tal como somos, decir lo que sentimos, confesar todos nuestros pecados, y pedir lo que nosotros necesitamos en confidencia. Nosotros no necesitamos avergonzarnos delante de él porque esto es su sangre que limpia y su espíritu que nos refresca espiritualmente.
Por eso, aunque su encarnación es un misterio tremendamente grandioso,
- “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria”. (1 Tim. 3:16)
podemos confiar en el tranquilamente, sabiendo que el no nos rechaza.
- “EL QUE A MI VIENE, YO NO LO HECHO FUERA” (Jn 6:37)
Dos naturalezas
Carnal y espiritual; engendrado y no engendrado; Dios venido en carne, en la muerte vida verdadera, Hijo de María e Hijo de Dios, Primero pasible y ahora impasible Jesucristo Nuestro Señor.[15]
Conclución.
Israel no reconoció al Mesías esperado en Jesús. Aunque las autoridades religiosas si, y por eso lo mandaron crucificar.
«Una nueva interpretación, de una tablilla milenaria que contiene la ”Revelación de Gabriel” acorta las distancias entre el cristianismo y el judaísmo, al sugerir que – la idea de la muerte del mesías y su resurrección a los 3 días- es anterior a Jesús y de origen hebreo.»[16]
También los gnósticos, principalmente los docetistas, negarían la humanidad de Cristo.
«El Docetismo (que viene de la palabra Griega ‘dókesis’ que significa ‘apariencia’) sostuvo que el Hijo / Palabra de Dios únicamente ‘parecía’ o “aparentaba’ haber tomado carne humana, pero en realidad no. Así todo lo pertinente a la humanidad de Jesús – nacimiento, alimentación, sufrimiento, agonía, etc. – fue únicamente aparente y no real. Los docetistas sostenían que, si el Hijo / Palabra fue verdaderamente Dios, no pudo asumir verdaderamente la carne humana puesto que hacer esto ponía en peligro y destruiría su naturaleza divina. Dios de hecho no pudo sufrir y morir..»[17]
Aristoteles dijo que «La inteligencia, cuando ha entendido lo que es más inteligible, entiende mejor lo que es menos inteligible.» [18]
Y la pregunta se hizo carne.La doble naturaleza de Cristo
No debemos confundir la doble naturaleza de Cristo con el dios Jano, quien tenía, según la mitología romana, dos caras. Una miraba al Este, al amanecer, y la otra al Oeste, al atardecer. Jano era el dios de los comienzos y de los finales. Por eso, los romanos llamaron al primer mes del año Ianuarius , esto es “enero”, el mes de Jano. Pero Jano era además el dios de las puertas. Simbolizaba en tal sentido la ambigüedad, ya que las puertas se abren o se cierran. En tiempos de paz, las puertas del templo de Jano, situado en el Foro Romano, permanecían cerradas y en tiempos de guerra permanecían abiertas porque toda guerra, por definición, es incierta. Jano vino a representar de este modo la ambivalencia de la condición humana.
La auténtica faz de Dios sólo podemos verla en la persona de su Hijo unigénito, el Verbo divino, aquel que dijo: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Jn. 14:9). «Dios resplandeció para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo» (2 Co. 4:6). «Nadie ha visto jamás a Dios. El Hijo único, que es Dios y vive en íntima comunión con él, nos lo ha dado a conocer» (Jn. 1:18, versión Biblia de Estudio). Por supuesto, tampoco podemos hacernos una idea cabal de la cara física de Jesús, pese a los esfuerzos de eminentes artistas que lo han pintado con respetuosa imaginación, (véase el Tema del Mes de Mayo 2001: «¿Una imagen nueva para Jesús?»). A Cristo sólo podemos conocerle a la luz del Evangelio, «por fe, no por vista» (2 Co. 5:7). Sólo así llegamos a contemplar la belleza de su carácter, la generosidad de su amor, la fidelidad de sus promesas, lo impresionante de su obra, todo ello reflejo de las características de Dios. [19]
En la explanada de Cimangola, en la capital angoleña (LUANDA, 22 Mar. 2009) , el Papa Benedicto XVI presidió el Ángelus dominical. Antes de esta oración recordó que «haciéndose hombre como nosotros en todo menos en el pecado, Cristo nos ha enseñado la dignidad y el valor de cada miembro de la familia humana. Ha muerto por nuestros pecados, para acogernos juntos en la familia de Dios».[20]
- En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios, afirma Juan (1Jn.1:1).
«Cristo, antes de nacer, ya existía en forma de Dios. El era y es Dios. Cristo, siendo en forma de Dios, no estimó ser igual a Dios como posición a la que aferrarse, sino que se despojó, se desprendió de su condición de Dios y al hacerlo vino al mundo como hombre, en la condición de hombre. Dios el ser supremo de todo el universo, el Creador tomó forma de ser creado. Este sentir que hubo en Cristo, es el que debe haber en nosotros.» [21]
El apostol Pablo describe bien este proceso tan humillante para nuestro Dios.
- “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.“(Fil. 2:5-8 RV 1960)
«Existen seres creados superiores e inferiores a nosotros. Como hombres, todos deseamos superarnos, evolucionar, subir; nadie busca descender.
Dios se hizo hombre. Su salto de humillación haciéndose hombre es mayor que el del hombre volviéndose hormiga, porque finalmente, hombre y hormiga son seres creados, mientras que en su caso, el creador debió hacerse criatura y descender, humillarse y venir a esta tierra.
El no vino para ser servido, sino para servir. Estando entre los hombres como hombre, aún se humilló entre ellos para tomar la forma de siervo. Toda su vida fue de servicio. En el aposento alto tomó la toalla y el lebrillo y se arrodilló para lavar los pies sucios de sus discípulos. Esa tarea, que correspondía al esclavo mas indigno, la hizo El, porque descendió para servir.
Siendo Dios, se hizo hombre; siendo hombre se hizo siervo. Pero aún hay otro escalón en este descenso de Cristo:
- “siendo siervo, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte; y no cualquier muerte, sino muerte de cruz.”
Cristo descendió al lugar más bajo, porque no hay en el universo un sitio peor que aquel donde se recibe la maldición divina. En efecto, el cargó en el Calvario la maldición sobre sí; fue hecho pecado por nosotros. El ser más alto del universo descendió hasta el lugar más bajo. ¡Todos nuestros infiernos cayeron sobre el Hijo de Dios en aquella cruz!
Por esto Pablo dijo que haya en nosotros este sentir de humildad y humillacion que hubo también en Cristo. Y luego, procede a describir el sentir de Cristo:
- “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse. “
A ninguno de nosotros nos gustaría dejar de ser lo que somos, para transformanos en un perro,por ejemplo,o en na hormiga. Seguro que la reacción inmediata sería: -¡Por favor! ¡Yo soy hombre! » [22]
“Todo lo de Jesús me sorprende. Su espíritu me impresiona y su voluntad me confunde. Entre Él y cualquier otra persona en el mundo, no hay término ninguno de comparación. Es en realidad un ser único… Busco en vano en la historia para encontrar a alguien similar a Jesús, o algo que se acerque al evangelio. Ni la histoira, ni la humanidad, ni las edad, ni la naturaleza me ofrecen nada con lo que pueda compraralo o explciarlo. Aquí todo es extraordinario” [23]
Es para reflexionar, no es cierto?
- “ Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”(Filipenses 2:5-8)
- “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en Su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.” (Juan 1:12-13)
- ¡¡¡ No está aquí, ha resucitado!!!.(Lucas 24:6)
Dios te bendiga
Notas
0. R. Fisichella,Bibliografía.: J Jeremias, Abba. El mensaje central del Nuevo Testamento. Sígueme, Salamanca 1981; R. Latourelle, A Jesús, el Cristo, por los evangelios, Sígueme, Salamanca 1982; C. Vidal Manzanares, Diccionario de Jesús y los Evangelios, Verbo Divino. Estella 1995; J Drane, Jesús, Verbo Divino, Estella 21989.-, P. M. Beaude, Jesús de Nazaret, Verbo Divlno, Estella 21988, http://www.mercaba.org/DicTEO/conocimiento.htm, [énfasis mío]
1. http://www.mercaba.org/DicTEO/conocimiento.htm
2.Philip Yancey, “El Jesús que nunca conoci”,p.16, ed. Vida
3. http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1206
4. Ibid
5. http://www.fmmeducacion.com.ar/Escritos/Letras/jesusverbo.htm
6. Las preguntas de Dios. La predicación evangélica en América Latina. Kairos: Buenos Aires. 2004. Pág. 111., citado en http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1206#sdfootnote3anc
7. “El Jesús que nunca conoci”,op.cit.
8. Ibid. ,p.17
9 Homilía de monseñor Jorge Casaretto, obispo de San Isidro, en la Catedral de San Isidro con motivo del 3er domingo de Cuaresma (15 de marzo de 2009) http://www.aica.org/index2.php?pag=casaretto090315
10 Ibid
11 Ibid
13 Cita de Berkhof (Teología Sistemática, Grands Rapids, Michigan:T.E.L.L.,1969, pag.396), por Floreal Ureta, Elementos de Teología Cristiana – Una introducción general, Casa Bautista de Publicaciones, pag. 134
14 www.abideinchrist.org/selahes/may8.html
15 http://www.jesusdescodificado.com/jesusdescodificado/icatolica/ignacio.htm
16 http://www.itongadol.com.ar/shop/detallenot.asp?notid=24714
17 http://www.jesusdescodificado.com/jesusdescodificado/icatolica/ignacio.htm
18 Aristóteles, Del alma,ii y iii
19 Vicente Fatone, Lógica e introducción a la filosofía,p. 102,ed. Kapeluz
20.LUANDA, 22 Mar. 09 / 10:14 am (ACI), Benedicto XVI,antes del Ángelus dominical.
21. http://paraconocermas.blogspot.com/2008/05/se-humillo-si-mismo.html
22. Ibid
23. “El Jesús que nunca conoci”,op.cit.,p. 79
Fuentes:
I.Bibliografia
- Vicente Fatone, Lógica e introducción a la filosofía,ed. Kapeluz ,Argentina
- Enciclopedia libre Wikipedia
- Philip Yancey, “El Jesús que nunca conoci“, ed. Vida
- Floreal Ureta, Elementos de Teología Cristiana – Una introduccion general, Casa Bautista de Publicaciones
II.Sitios de Internet
Imagenes
19 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Cristianismo
El pez como símbolo cristiano
27 Marzo 2008 de opusprima
El pez es uno de los símbolos de la primitiva cristiandad empleado por los Santos Padres y los escritores cristianos en los discursos y en los tratados teológicos. Existen pruebas irrefutables de que Jesucristo era llamado pez a finales del siglo II en Asia Menor, Egipto, África proconsular, Galia meridional y Roma. Cristo era designado con el término pez en relación con los sacramentos del bautismo y la Eucaristía.
El testimonio más antiguo es el epitafio de Abercio: “Y en todas partes me servía en comida el pez del manantial (alusión al bautismo), muy grande, puro, que cogía una virgen casta y lo daba siempre a coger a los amigos, teniendo un vino delicioso y dando mezcla de vino y agua con pan (alusión a la Eucaristía)”.
Casualidad o providencia la palabra griega YXOYC (pez) está formada por las iniciales de Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador. Esta palabra griega expresa también las dos naturalezas del Jesús Nazareno: la filiación divina y la misión salvadora del mundo. El pez a veces toma forma de delfín enroscado en un tridente (signo de Cristo crucificado) o dos delfines separados por el tridente; en otras ocasiones aparece solo; otras combinado con otros símbolos, especialmente el áncora, a veces, cruciforme, en la significación de la esperanza cristiana en Cristo-Salvador. El pez se encuentra reproducido, sobre todo, en objetos portátiles usados por cristianos: anillos, sellos, piedras talladas, vidrios de fondo dorado y amuletos; con los cuales manifiestan su adhesión a la fe.
Fuente: http://opusprima.wordpress.com/2008/03/27/el-pez-como-simbolo-cristiano/
19 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Cristo, Cristología, Crucifixión, Cruz, Cruz del Calvario, Jesús de Nazaret, Jesus
Cristo fue clavado por las manos
15 Junio 2008 de opusprima
La Sagrada Escritura no especifica con absoluta concreción el instrumento en el que Jesús murió. Si lo hace la tradición, que dice que fue en una cruz, que consistía de una estaca y un travesaño. En ocasiones la cruz tenía forma de ‘T’ (crux commissa) y en otras de ‘+’ (lo que es propiamente la cruz latina y que se conoce como cruz inmissa). La crucifixión fue adoptada por los romanos a finales del primer siglo a. C. como castigo oficial para los no romanos por determinadas infracciones. Por otro lado, hay que señalar que al principió la crucifixión no fue ideada como un modo de ejecución, sino sólo de tortura. En cuanto a la cruz en sí, esta estaba formada de una estaca y un travesaño. La estaca ya se encontraba en el lugar de la crucifixión, por cual cosa el reo sólo transportaba el travesaño en el que ya tenía las manos atadas con sogas, por cual cosa sólo se había de alzar al prisionero y fijarlo en la estaca. En cuanto a los pies, estos eran posados a la estaca mediante unos giros de soga. Más adelante ya se pensó como método de ejecución y se añadió la crucifixión con clavos. En esa circunstancia se situaba al reo en el suelo con los hombros en el travesaño, se le extendían y se le clavaban a los extremos del travesaño, el cual se alzaba fijándose sobre la estaca vertical. Se procedía igual con los pies, clavándolos en la estaca. En ocasiones, para prolongar la agonía se añadió elsedile, que era una especie de asiento que se encontraba a la mitad de la estaca. Según Ireneo y Justino Mártir la cruz de Jesús pudo tener el sedile.
La Biblia nos dice que Jesús fue crucificado (Mt 27, 26) que portó su cruz hasta el Gólgota (Mc 15, 14-16), que Simón de Cirene ayudó a llevar la cruz y que a Jesús le crucificaron en el Calvario, flanqueado por dos malhechores, y fue ultrajado (Lc 23, 26-38). Sobre su cruz pusieron una leyenda: “Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos” y junto a la cruz estaban María, su madre, y Juan (Jn 19, 1-22). San Pablo nos describe la muerte en la cruz como un símbolo de victoria: “en cuanto a mí, ¡Dios me libre gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo” (Ga 16, 14). Él mismo dice que Jesús le envió a predicar el mensaje de la cruz: “porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio. Y no con palabras sabias, para no desvirtuar la cruz de Cristo. Pues la predicación de la cruz es una necedad para los que se pierden, mas para los que se salvan – nosotros – es fuerza de Dios” (1 Co, 1, 17-18).
Ciertamente hay investigaciones para todos los gustos, unas que Cristo fue clavado por las muñecas y otras que lo fue por las manos. Sin embargo, atendiendo que la Sagrada Escritura y la Tradición dicen que clavaron clavos en las manos de Cristo hay que apostar decididamente, por razón y por fe, por las que sostienen científicamente la real posibilidad de que fuera clavado por las manos. El doctor F. T. Zugibe, tras una meticulosa investigación sobre la Crucifixión del Señor concluyó que Jesús murió de un choque de postración nerviosa tresnal y trauma. Por otro lado señala que hay dos sitios en la palma de la mano que permite que un clavo penetre y cargue el peso completo del cuerpo, por lo que no es necesaria la teoría de las muñecas. Zugibe realizó múltiples experimentos para demostrar esto último e hizo uso de voluntarios quienes eran colgados en cruces en distintas posiciones, aunque obviamente ninguno fue clavado, sino que se emplearon unos guantes de cuero especiales para atarles las manos a la cruz y así poder demostrar que un clavo a través de la mano podía sostener un cuerpo humano. También probó con brazos de cadáveres frescos de los que suspendían pesas y obtuvo igualmente un resultado positivo.
Fuente: http://opusprima.wordpress.com/2008/06/15/cristo-fue-clavado-por-las-manos/
19 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Astrofísica, Astronomía, Ciencia, Ciencia vs Fe
La teoría del multiverso genera debate entre pensadores científicos y religiosos
Para algunos cuestiona la existencia de Dios, mientras que para otros es una prueba más de que existe
El escritor Nathan Schneider aborda en un artículo aparecido en la revista Seed las consecuencias que para el pensamiento religioso actual está teniendo la aparición de la teoría del multiverso. Para algunos pensadores religiosos relevantes, por ejemplo, el hecho de que –hipotéticamente- habitemos en uno de los muchos universos posibles es un ataque directo a la constatación de un universo inteligentemente diseñado. Para otros pensadores creyentes, sin embargo, la teoría del multiverso sólo es una respuesta a grandes cuestiones de la física –como la teoría de cuerdas- y no entra en conflicto con la idea del cosmos como creación divina. Por Yaiza Martínez.

El escritor
Nathan Schneider, editor de la revista
Killing the Budha, ha publicado recientemente en la revista
Seed un
artículo en el que reflexiona sobre la
teoría de los multiversos y la aceptación de ésta entre los pensadores religiosos.Como en otras épocas, escribe Schneider, en la actualidad el ser humano sigue buscando una “teoría del todo”, una explicación que englobe de forma integral la realidad que conocemos. Y una de las respuestas a las que se ha llegado es la de la teoría de los multiversos.
A grandes rasgos, esta teoría señala que nuestro universo podría ser únicamente un islote aislado en el seno de un inmenso “multiverso” o conjunto de universos alternativos.
Especulaciones religiosas y científicas
Pero el multiverso no puede ser observado y, por tanto, esta hipótesis no es verificable. Este hecho emborrona la línea entre ciencia y especulación y da lugar a que algunos científicos rechacen por completo la idea de que nos encontremos en uno de todos los universos posibles.
Desde un punto de vista más filosófico, la teoría de los multiversos desafiaría, además, tanto la exclusividad del ser humano como su lugar central en el cosmos, por lo que también provoca debates teológicos.
Schneider cita algunos ejemplos a este respecto, como el del arzobispo de Viena, Christoph Cardinal Schönborn que, en 2005, acusó en The New York Times a los científicos de elaborar en secreto la idea de un multiverso para “contrarrestar la abrumadora evidencia de propósito y de diseño (en el universo), constatada por la ciencia moderna”.
A partir de ese momento, explica Schneider, diversos y destacados pensadores cristianos también han argumentado que la teoría del multiverso pretende rechazar la “artesanía” de Dios en la elaboración del Cosmos.
Es el caso de William Lane Craig, profesor de filosofía de la Escuela Talbot de Teología de California o de la periodista canadiense Denyse O’Leary, especializada en ciencia y religión.
Vida y obra de Dios
Para estos críticos, la cosmología supone una promesa teológica, dado que proporciona evidencias racionales de que el universo está diseñado para la vida.
Por ejemplo, el hecho de que los científicos hayan tenido que reconocer que, si a medida que el universo se fue expandiendo, esta expansión hubiera sido ligeramente más lenta de lo que fue, ahora mismo nuestro universo sería tan sólo una nube de hidrógeno inhabitable.
Es decir, que si se dieron las condiciones cósmicas necesarias para que apareciera la vida es, afirman estos pensadores, porque habitamos en un universo inteligentemente diseñado.
Sin embargo, si hay que pensar que vivimos en un vasto y variado multiverso, en el que podrían haber en total unos 10.500 universos distintos, el universo diseñado específicamente para la vida dejaría de ser una prueba de la existencia de Dios.
Pero, tal y como publicamos anteriormente en Tendencias21, lo cierto es que muchos modelos actuales, ya sean admitidos, como la relatividad general, o especulativos, como la teoría de cuerdas, conducen naturalmente a multiversos.
Estos universos múltiples serían, en realidad, las consecuencias de teorías elaboradas para responder a cuestiones específicas de la física de partículas o de la gravitación. Muchos problemas centrales de la física teórica –complejidad y naturalidad- encuentran en el multiverso una explicación natural.
Encontrar el sentido al universo
En resumidas cuentas, como escribe Schneider, que la teoría del multiverso va adquiriendo cada vez una mayor credibilidad, e incluso ha sido defendida ya por científicos religiosos.
Es el caso del físico católico, especializado en física de partículas, Stephen Barr que ha escrito que existen razones físicas por las que la teoría del multiverso ha de ser tomada en serio. O del físico evangelista Don Page, de la Universidad de Alberta, en Estados Unidos, que señala que los modelos del multiverso responden a cuestiones clave de la física de partículas, la teoría de cuerdas o de la inflación cósmica, y no niegan las evidencias de diseño en el cosmos.
Para Page, el multiverso no es una alternativa al diseño de Dios. Según él, “Dios habría diseñado todas las cosas” (incluido el multiverso). UCLA
Jeffrey Zweerink, un astrofísico de la Universidad de California en Los Ángeles, y miembro de el grupo de reflexión Reasons to Believe (Razones para Creer), va incluso más allá señalando que el modelo del multiverso fortalece la evidencia de Dios en un artículo titulado Who’s Afraide of the Multiverse? (¿A quién le preocupa el multiverso?).
Según escribe Schneider, inevitablemente la teoría del multiverso desafía tanto a científicos como a profanos a preguntarse por posibilidades universales casi insondables. Por otro lado, dada la escasez de evidencias empíricas al respecto, tanto la imaginación científica como la espiritual son más libres que normalmente de elucubrar. Por estas razones, es tal vez natural que aparezca la tensión entre científicos y creyentes religiosos, dado que ambos intentan en realidad alcanzar un solo objetivo: encontrar el sentido al universo.
Miércoles 15 Abril 2009,Yaiza Martínez, tendencias21.net
19 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Cristianismo, Cristo, Cristología, Jesús de Nazaret, Jesus, Teología
Etiquetas: PHILIP YANCEY
PHILIP YANCEY, CON MÁS DE 13 MILLONES DE LIBROS VENDIDOS , HABLA PARA DELIRANTE
“¿DEBO ACEPTAR QUE UNA SEÑORA BAJITA, MAYOR Y VESTIDA DE BLANCO Y NEGRO ME ALEJE DE DIOS?”

Philip Yancey es periodista y autor superventas de una veintena de libros que han sido traducidos a 35 idiomas con más de 13 millones de copias vendidas en todo el mundo. Reside en Chicago (EEUU) y ha escrito para diferentes revistas, entre ellas Reader’ s Digest, Saturday Evening Post, Nacional Wildlife o Cristianity Today.
Sus escritos abordan cuestiones profundas acerca del dolor, los errores de la iglesia, el perdón, la fe cristiana y el descreimiento. Asuntos que son abordados con una especial sensibilidad a la vez que con rigor. Como el mismo dice, algunos de sus libros más conocidos se nutren de sus propios conflictos espirituales: “Yo escribo para mí mismo, por lo tanto, mis libros son muy personales. Los escribo para resolver cosas que me molestan, cosas para las que no tengo respuestas. Mis libros son exploraciones e investigaciones que abordan diferentes desafíos relacionados con la fe, asuntos sobre las que me hago preguntas y que me preocupan”. Algunos de sus títulos más conocidos son: Desilusionado con Dios (1988); El Jesús que nunca conocí (1995), Superviviente: cómo mi fe sobrevivió a La iglesia (2003) o Rumores de otro mundo (2003). Sobre él, Billy Graham comentó: “No hay escritor, dentro del entorno protestante que yo admire y aprecie más”.
Con una actitud muy cercana y jovial, Yancey charló para Delirante.org desde la habitación del hotel barcelonés que le hospedaba durante su visita a Cataluña allá por enero de 2007. Puedes leer esta entrevista a continuación o escucharla en inglés pinchando aquí.
CONVERSAMOS CON YANCEY, SUPERVIVIENTE DE LA FE
DELIRANTE: Castigo, temor, juicio, intolerancia, falta de libertad… Usted creció en una iglesia que en algunos de estos aspectos recuerdan al duro catolicismo oficial de la dictadura de Franco en España. Este hecho ha contribuido a que nuestro país sea uno de los lugares del mundo donde hoy menos conversiones al cristianismo se producen y donde mucha gente dice: “creo en Dios pero no en las iglesias”. ¿Qué puede decir a quienes ven en las iglesias a un Dios lejano que coarta libertades?
PHILIP YANCEY: Bueno, he aprendido que la iglesia puede alejar a alguien de Dios del mismo modo como puede acercarle a él, y yo mismo crecí en una iglesia muy del estilo a las que alejan. En mi caso no fue en la dictadura de Franco sino en el sur de Estados Unidos, bajo el racismo, en una iglesia fundamentalista muy cerrada y llena de juicio, llena de aquellas palabras que acabas de mencionar, por lo que entiendo perfectamente eso que comentas.

Rumores de otro mundo es uno de los muchos libros de Yancey en los que el periodista aborda con franqueza las debilidades de la Iglesia y de los no cristianos frente a las señales y respuestas que Dios nos ofrece a modo de rumores en esta tierra
“Jesús vino con un mensaje mucho más radical que el de los judíos de su tiempo, y el mensaje no era que Dios ama a las buenas personas sino a las malas”
Sin embargo tuve un amigo que se educó en un colegio católico ¡de aquellos con la típica monja caricaturesca que te atiza con la regla en las manos cuando metes la pata! Este amigo se alejó de todo lo que tuviese que ver con la religión aunque un día decidió regresar tras preguntarse: “¿Debo aceptar que una señora bajita, mayor y vestida de blanco y negro me aleje de Dios?”. Esto es lo que he aprendido, que somos nosotros quienes tenemos las de perder si dejamos que la iglesia nos aleje de Dios. De hecho, el propio Jesús fue arrestado por la institución religiosa de su época, siendo juzgado y hallado culpable. Y fue él quien dijo que la verdad nos hace libres. Y si eso es verdad, debemos entender que si el mensaje que recibimos de la iglesia no nos libera es que entonces no es el evangelio de Jesús. Por tanto, mi consejo a alguien que piensa así es que no tire el agua sucia de la bañera con el bebé dentro [Yancey usa este dicho anglosajón que alude a la necesidad de separar la manipulación del objeto manipulado] porque si miras atrás y ves a las personas con las que trató Jesús observas que éstos siempre eran las más mediocres, anti-héroes a los que Jesús convierte en héroes. Esto se ve incluso en las historias que cuenta, como la que habla acerca de dos hermanos, de uno que es muy obediente y otro que es un rebelde. Y es el rebelde, el hijo pródigo, quien se presenta como el héroe. Cuenta historias sobre ovejas, cien ovejas de las que noventa y nueve hacen lo correcto, entrando al redil por la noche como buenas ovejas. Pero una de ellas se ha perdido y Dios sale en su búsqueda.
Francamente, me llevó unos 25 años de cristiano darme cuenta de que el evangelio son realmente buenas noticias. Jesús no vino para darnos una moral más estricta. Los judíos entre los cuales él vivía eran las personas moralmente más rigurosas de todo el Imperio romano. Pero Jesús vino con un mensaje mucho más radical, con un mensaje que no consistía en que Dios ama a las buenas personas sino a las malas, que Dios desea que su familia vuelva con él, que regresemos. Y es para nuestro bien por lo que nos fue dado el evangelio. No es algo que nos aleja del bienestar, es realmente el camino que da sentido a la vida. Jesús dijo: “He venido a daros vida en abundancia”, y la iglesia necesita enfatizar este mensaje. Y si la iglesia no lo está haciendo, por favor, no descalifiques el mensaje sólo porque la iglesia se haya interpuesto en el camino. Encuentra a Dios, encuentra el mensaje de Jesús para tu vida.
DELIRANTE: La enfermedad, el dolor y todo el sufrimiento que existe en el mundo es quizás el mayor de los obstáculos para que muchos crean en un Dios personal. En sus libros se comprueba que usted no es ajeno a este asunto y aborda con franqueza estas grandes preguntas, pero… ¿Cuáles son las grandes respuestas al problema del sufrimiento humano?
YANCEY: Chico, esa es la pregunta que nos ha asediado durante siglos ¿verdad? Curiosamente, es una pregunta que se hacen sobre todo aquellas personas que creen que Dios debe ser un Dios de amor. Si crees que el mundo surgió simplemente por azar y que no hay Dios, entonces, ¿por qué preguntarnos por el sufrimiento? Simplemente es como es. No hay nada que podamos hacer al respecto.

Phlip Yancey en una conferencia. El autor confiesa que creció “en una iglesia estricta y fundamentalista del sur profundo [de EE. UU.], y se me enseñó a ver a Dios como un padre abusivo, extremadamente estricto, airado, presto para condenarme al más mínimo paso en falso [...] Los dirigentes de aquella iglesia llegaron a instar a mi debilitado padre para que desconectara el respirador artificial que le mantenía vivo asegurándole que sería sanado milagrosamente. Mi padre murió una semana más tarde, cuando yo apenas tenía un año de edad”.
“Si crees que el mundo surgió simplemente por azar y que no hay Dios, entonces, ¿por qué preguntarnos por el sufrimiento?”
Sin embargo, lo cristianos creemos que en el centro del universo hay un Dios que nos ama. Y si tienes un hijo, un crío de tres años que padece leucemia, o si te enfrentas a la situación de un padre que sufre Alzheimer que está perdiendo el juicio, entonces te preguntas cómo en esta situación puede encajar la idea de un Dios de amor que se supone que está en control de todo sufrimiento. He aprendido que cuando me enfrento a una pregunta de este tipo, lo primero que debo hacer es mirar a Jesús y ver cómo habría respondido Él a una cuestión de este tipo, pues creo que Jesús vino para enseñarnos como es Dios. Jesús, de hecho, le puso cara a Dios. Por tanto, si queremos saber como vive Dios estas situaciones simplemente debemos observar los pasos de Jesús. Cuando haces esto, rápidamente te das cuenta de que muchas de las impresiones que tiene la gente [del Dios de los evangelios] no se ajustan con la realidad. Cuando se padece una enfermedad o nos enfrentamos al sufrimiento dentro de la familia, son muchos quienes de inmediato piensan en que “debo de haber hecho algo malo que ofendió a Dios y por eso estoy siendo castigado”. Bueno, la verdad es que nunca escuchamos un mensaje así de labios de Jesús. Sí vemos cómo él acompañaba a una viuda que acababa de perder a su único hijo, o junto a un leproso, un marginado social de su época, o junto a un paralítico.
Jesucristo nunca les leía la cartilla, nunca les dijo que estaban siendo castigados por Dios. De hecho, contradijo a sus propios discípulos y a otros más cuando éstos llegaban a esa conclusión. Él iba y decía: “Dios no quiere que estés enfermo, él desea que estés bien”, y allá por donde fuera, con todos los que se encontraba y se lo pedían, respondía sanándoles, con amor, con consuelo. Este es el mensaje principal que obtengo acerca de la cuestión del dolor. Es fácil para muchos pensar que Dios está causando ese dolor, pero no observo eso en la vida de Jesús. Jesús nunca fue con esa historia a nadie.
Ahora bien, hay cosas que suceden en este mundo que obviamente desagradan a Dios. De hecho, Jesús nos enseñó orar para que la voluntad del Padre se hiciese tanto en la tierra como en el cielo. Y lo cierto es que su voluntad no se está estableciendo en la tierra como en el cielo. Hay muchas cosas que nos son realmente espantosas, muchas situaciones en este mundo que a Dios le son realmente repudiables. Pero es muy importante para la persona que sufre el recordar que Dios está de su lado, que Dios no es el enemigo causante del dolor, sino que él es partidario de que esté bien y que si eso no sucede, Dios espera que saquemos algo bueno de ese sufrimiento por el que se está atravesando.
DELIRANTE: En su libro Desilusionado con Dios (Disappointment with God), usted aborda con sinceridad el sentimiento de decepción con Dios que yace en muchas personas, incluidos cristianos. ¿Qué es lo más importante que le diría a alguien que –quizás tras vivir una gran desgracia personal- comienza a perder la fe en Dios?
YANCEY: Creo que le diría que es importante dudar de tus dudas de la misma manera en que dudas de tu fe (risas). Sí, analiza las alternativas. Me encanta una frase utilizada en el Nuevo Testamento, en la primera carta a los corintios, en la que Pablo habla del Dios de todo consuelo. Una persona que está pasando por momentos difíciles necesita esa palabra, una palabra de aliento. A veces esto viene desde la iglesia y a veces no. Pero la descripción que Pablo dio a las personas que estaban pasando por tiempos difíciles fue la de un Dios que consuela. Y esa sería mi oración para alguien que atraviesa por circunstancias especialmente difíciles. En los momentos en los que vivo más intensamente el dolor me gusta pensar en esto. Mi tendencia natural es la de señalar al pasado intentando averiguar por qué está sucediendo esto, ¿qué lo ha causado?, ¿qué papel juega Dios en esta situación? Siempre quiero mirar atrás e intentar encontrar las causas y las consecuencias. Pero cuando leo el Nuevo Testamento, cuando observo la respuesta de Jesús para alguien que está en dolor, él no pierde el tiempo mirando atrás.
Jesús no responde a los porqués, de la misma forma en que Dios no lo hizo con Job. En lugar de esto, afirma que ahora que esto ya ha sucedido, ¿cuál es el lado positivo que podemos sacar? Pablo y Pedro, cuando escriben a personas que están pasando por tiempos difíciles, perseguidos por causa de su fe, afirman: “en todo lo bueno continuar: Esperanza, perseverancia, fe, paciencia y compasión por otros”. Ese sería mi consejo para alguien que estuviera pasando por momentos difíciles. No hemos recibido ninguna promesa de que tendremos todo lo que deseamos en esta vida. No se nos ha prometido que dispondremos de una vida sin penurias. Aunque sí que se nos ha prometido que, a pesar de todo, Dios puede usar las circunstancias para nuestro bien.
DELIRANTE: Su libro El Jesús que nunca conocí (The Jesus I never know) muestra como incluso en países de trasfondo cristiano existe un desconocimiento general del auténtico Jesús de los evangelios. ¿Cuáles cree que son los conceptos erróneos más frecuentes que los no cristianos tienen acerca de Jesucristo?
YANCEY: Un planteamiento erróneo muy extendido es el que presenta a Jesús era un buen maestro, como Buda o Mahoma, pero nada más, catalogado simplemente como una de las grandes figuras religiosas. Pero si leemos lo que dijo Jesús, eso haría que te rascases la cabeza (risas) porque un buen maestro no va por ahí haciendo afirmaciones extravagantes como que él es el único Hijo de Dios. Por eso estamos ante un concepto equivocado, pues si examinas la vida de Jesús y lo que él decía acerca de sí mismo tienes que cuestionártelo. Jesús se presentó como único Hijo de Dios y el camino a Dios, y esta es una piedra de tropiezo para muchas personas que tienen esta idea errada sobre su persona.

Los líderes de dos de las bandas de pop-rock más importantes de la historia, Noel Gallagher de Oasis y Bono de U2, mantuvieron en 2001 una conversación sobre Dios y la fe. Tras esta charla, Bono le enviaría a Gallagher un ejemplar del libro ¿Qué hay tan sorprendente en La gracia? de Philip Yancey nada más morir el padre de Bono. Gallagher, sorprendido, comentó este detalle del cantante de U2: “ha tenido que ser muy difícil hacer esto, y sólo porque dos personas estábamos interesadas en ello ¡Qué tío!”
Mi error de planteamiento no era muy diferente, pues muchos de nosotros que hemos sido educados en la iglesia o en una cultura de trasfondo cristiano tenemos esta concepción errónea. Ahora me encuentro aquí, en el centro de Barcelona, tras haber visitado catedrales y contemplado mucho arte religioso. Y si observas este arte, gran parte esta realizado en dos dimensiones, al igual que los iconos de oriente. Son figuras inexpresivas, entes sagrados con sus aureolas doradas, con haces de luces que emanan de sus caras y cosas similares. Y visto así, se hace difícil el pensar en Jesús como ser humano, como una de las personas que caminaban a mi alrededor en la catedral. Sin embargo, cuando lees los evangelios te encuentras con una persona muy apasionada que en ocasiones se emociona hasta llorar o que en otros momentos se enfada. Es el compendio de estas dos circunstancias: los cristianos creemos que Jesús era Dios, el Hijo de Dios, y que también era humano, plenamente Dios y plenamente humano. Y si puedes mantener estas dos realidades unidas comienzas a comprender quien fue Jesús, pero observo que las personas tienden a desviarse a un aspecto u otro. Muchos tienden a pensar en él como solamente humano, lo cual plantea ciertos problemas cuando lees lo que Él dijo acerca de sí mismo. Otros piensan en él como alguien que no era realmente humano, lo cual también provoca algunos problemas, pues entonces no pensaríamos en Jesús como alguien que puede relacionarse con nosotros y que entiende lo que estamos pasando. Pero los cristianos creemos que él era ambos, plenamente humano y plenamente Dios.
“es importante dudar de tus dudas de la misma manera en que dudas de tu fe”
DELIRANTE: Señor Yancey, muchas gracias, que Dios le bendiga y le inspire a nuevas dimensiones de su labor y su vida.
YANCEY: Bueno, gracias Joel ¡Y borra de la entrevista cualquier error o las palabras mal usadas! (risas)
DELIRANTE: Así lo haremos. Disfrute de su tiempo en Barcelona y esperamos la próxima vez poder entrevistarle personalmente en Madrid.
YANCEY: Estaría muy bien, hemos estado una vez allí y es una ciudad maravillosa. Fue estupendo.
© Entrevista realizada y traducida por delirante.org
delirios relacionados de otras secciones:
19 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Teología
Etiquetas: Herodes, San Mateo
Herodes en el Evangelio de San Mateo

La matanza de los niños que menciona la
Biblia, donde
Herodes mismo aparece como asesino, según la visión de
Guido Reni
- Una voz se oyó en Ramá,
- un llanto y un gran lamento:
- Raquel llorando a sus hijos.
- Y no quería consolarse porque ya no existen.
(Agencias / PD).- Arqueólogos israelíes afirman haber hallado el lugar donde descansaron los restos del rey de los judíos. Herodes, el Grande, fue quien ordenó la matanza de niños menores de dos años para asegurarse la muerte de Jesús.
Según cuenta el Evangelio de San Mateo, Herodes el Grande, rey de Judea, Galilea, Samaria y otros territorios, dio la orden de ejecutar a los niños nacidos en Belén y menores de dos años al verse engañado por los Reyes Magos, que habían prometido proporcionarle el lugar exacto del nacimiento de Jesús.
No hay evidencias de esta historia, pero Herodes, que vivió del 74 al 4 antes de Cristo, era odiado por los habitantes de la región, que lo consideraban una marioneta de Roma. Por ello, rebeldes judíos destruyeron 70 años tras la muerte de Herodes el mausoleo del rey, que se encontraba al pie de un monte de unos 700 metros al sur de Jerusalén.
Durante mucho tiempo, los investigadores creyeron que la tumba de Herodes se encontraba en el cementerio de los reyes. Según “Geo”, el sarcófago, antiguamente cargado de ornamentos, fue hallado mucho más arriba, en la falda del monte.
El equipo del científico Ehud Netzer, de la Universidad Hebrea, no encontró ninguna de las preciosas ofrendas que acompañaron al rey en su última morada, y que describió el historiador judeo-romano Flavius Josephus. Tampoco se hallaron restos del esqueleto del rey.
Sin embargo, Herodes el Grande aparece como protagonista de un pasaje de la Biblia, en el Evangelio de San Mateo cfr. Mt 2, 1-18. Conociendo por los Magos de Oriente el nacimiento del “Rey de los judíos”, al que anuncia una estrella surgida en el cielo, Herodes hace indagar a los escribas y sacerdotes del Templo de Jerusaléndónde indicaban las profecías antiguas que iba a nacer el Mesías; los sabios contestan recordando la profecía de Miqueas Miq 5,2 , que señala a Belén, el pueblo del rey David, como lugar del nacimiento del Mesías. Después de despedir a los Magos invitándoles a que ellos mismos se cercioraran y le comunicaran luego lo que supieran del niño nacido, Herodes manda matar a todos los niños menores de dos años nacidos en Belén y sus alrededores. La narración termina contando la huida de María, José y el niño a Egipto, donde permanecieron hasta la muerte de Herodes.
La narración se encuadra cronológicamente en fechas poco anteriores a la muerte de Herodes, dato que sirvió al cronista Dionisio el Exiguo para calcular el nacimiento de Cristo y el comienzo de la era cristiana, base del actual calendario gregoriano que adolece de la imprecisión de esa fecha concreta.
Fuente: Herodes, Wikipedia
19 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Jesús de Nazaret, Jesus, Teología
Etiquetas: Herodes
HERODES
Herodes El Grande

Herodes (en hebreo הוֹרְדוֹס Hordos), más conocido como Herodes el Grande (en griego Μέγας ἡρῴδης,descendiente de héroe).) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. - Jerusalén, 4 a. C.), rey de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad de vasallo de Roma. Su figura es conocida por instigar, según el cristianismo, la Matanza de los Inocentes; también destaca por ser el impulsor de la expansión del Segundo Templo de Jerusalén, de tal forma que a ésta se la denomina habitualmente como Templo de Herodes.
Nombre de varios príncipes de una dinastía que ejerció el poder en Palestina durante la época del Nuevo Testamento. Los herodianos eran oriundos de Idumea y practicaban la religión judía, pero siempre permanecieron en estrecha dependencia de los romanos. Mandaban a educar sus hijos a Roma. Construyeron ciudades nuevas al estilo romano-helenista y les pusieron nombres en honor de sus protectores, los emperadores romanos (Cesarea, Sebaste, Tiberias, etc.).

Fundador de la última dinastía judía y rey de Judea del 37 al 4 a.C., era descendiente de una rica familia idumea. En 47 a.C., a los veinticinco años de edad, fue nombrado gobernador de Galilea por su padre Antípatro, quien, con el favor de Julio César, había sido nombrado procurador de Judea. En el año 40 a.C., Herodes consiguió, por medio de Antonio y Octaviano, que el senado romano lo nombrara rey de Judea, pero tuvo que conquistar su reino peleando tres años contra el último rey de la dinastía asmonea, Antígono (® Macabeos). Ayudado por el ejército romano, tomó a Jerusalén e hizo ejecutar a su rival vencido (37 a.C.).
Herodes se esforzó por afianzar su autoridad en el interior (Lc 1.5) y por extender su dominio a nuevos territorios por medio de su alianza con Roma. Después de la derrota de su protector Antonio en Accio (30 a.C.), se puso al lado del vencedor, Octavio Augusto. Este no solo lo confirmó en el reino, sino que paulatinamente le otorgó nuevas posesiones. Finalmente, el reino de Herodes llegó a abarcar casi toda Palestina (Idumea, Judea, Samaria, Galilea, Perea y grandes territorios al nordeste del Jordán). En el Imperio Romano, tenía el rango de «monarca aliado». No dependía del gobernador de la provincia de Siria, sino directamente del emperador. Tenía la obligación de defender las fronteras del imperio contra las incursiones de los árabes. En la administración interna era independiente.
Tradicionalmente, Herodes ha venido a ser el prototipo del tirano sanguinario. La matanza de los niños de Belén (Mt 2.13–18), no mencionada en los documentos históricos, contribuyó a forjar esa imagen. Pero hoy en día los historiadores tienden a hacer un juicio más positivo sobre la persona y obra de Herodes. Este sin duda tuvo una gran capacidad política.

Restos excavados de una estructura en Jerusalén que Herodes el Grande construyó. A este Herodes se le conocía como constructor de muchos edificios magníficos, incluyendo un templo para los adoradores judíos.
Después de un largo período de luchas internas, Herodes permitió que su pueblo disfrutara, por más de treinta años, de la paz que Augusto difundió por todo el mundo romano. Bajo su gobierno, el estado judío llegó a ocupar una posición fuerte, reconocida por los romanos y respetada por sus vecinos. Además de incrementar el desarrollo de la agricultura y el comercio, se lanzó a una política extensa de construcciones que cambió el aspecto del país.


El reino de Herodes I.
En Jerusalén Herodes edificó la fortaleza Antonia, un palacio real, un hipódromo, un teatro y un anfiteatro. En el 20 a.C. emprendió la reconstrucción del templo, en el que trató de conservar la estructura salomónica. Fundó y transformó varias ciudades, siguiendo su inclinación por la civilización helenística-romana. Sebaste (en griego, Augustus, la antigua Samaria) y Cesarea, un nuevo puerto en el Mediterráneo, fueron dos de sus creaciones urbanísticas en honor de Augusto. Además, edificó y fortificó varias plazas fuertes, particularmente en la región del mar Muerto. A la manera de los poderosos reyes helenos, llenó de regalos y de construcciones ciudades fuera de su reino.
Para realizar tantas obras, Herodes el Grande tuvo que disponer de una enorme cantidad de dinero y mano de obra en un país pequeño y agotado por las guerras internas. De ahí los pesados tributos y el yugo implacable que impuso a su reino. Exterminó con una crueldad inaudita a todos sus enemigos, reales o supuestos, empezando con los de su propia familia. Hizo dar muerte sucesivamente a los descendientes de la dinastía asmonea que hubieran podido reivindicar el trono, entre ellos Mariamne II, su segunda esposa, Alejandra, su suegra, y Alejandro y Aristóbulo, sus hijos. Poco antes de su propia muerte, su primogénito Antípatro, que parecía destinado a sucederle, cayó en desgracia y Herodes mandó matarle.
Los judíos, tanto fariseos como saduceos, lo odiaban a pesar de su preocupación ostentosa por el templo de Jerusalén. Aunque pertenecía formalmente a la religión judía, Herodes era en esencia un rey pagano, más interesado en la pompa que en seguir los preceptos de la Ley; al menos no tuvo interés alguno, como Antíoco Epífanes, en helenizar a la fuerza a los judíos. Herodes era una persona dotada de grandes capacidades físicas e intelectuales: intrépido, decidido, orador brillante, inteligente y astuto. A esas cualidades se contraponían una sed insaciable de poder y un carácter extremadamente desconfiado. A pesar de sus esfuerzos por ganarse la simpatía de sus súbditos, siempre fue para ellos un tirano impío y un usurpador impuesto por los romanos.
Era de esperar que el reino de este Herodes no durara mucho tiempo después de su muerte (4 a.C.). El emperador Augusto, acatando el testamento, lo dividió entre sus hijos Arquelao, Herodes Antipas y Herodes Felipe II. Herodes fue padre de otros cinco hijos y dos hijas, pero estos no cobraron importancia en la historia bíblica.
Herodes El Grande fue un gran líder político, militar y constructor. Si bien su linaje era judío, su pensamiento, educación y cosmognía eran claramente griegas por lo cual podríamos calificarlo más como un rey extranjero que gobernó a Judea durante y a nombre de la opresión romana. Siempre tuvo este sino sobre él, pues el pueblo nunca lo consideró judío debido a su origen idumeo.
Así, fue nombrado en el año 47 a. C. procurador de Judea por Julio César. Herodes se ganó la confianza de los romanos, obteniendo su apoyo para derrocar a la estirpe judía de los asmoneos. En el año 40 a. C. consiguió de Marco Antonio, triunviro de Roma y poseedor de la parte oriental del Imperio romano, el título de rey de Judea.
Se casó en el 38 a. C. con Mariamne, hija de Alejandro, hijo a su vez de Aristóbulo II, de la estirpe de los asmoneos. Herodes era enemigo de la familia asmonea que había reinado hasta ese momento en Judea. En sus luchas para la conquista de Jerusalén, y con el apoyo romano en Siria, consiguió que en el año 37 a. C. fuera degollado Antígono II, hijo de Aristóbulo II. Eliminaba así al más directo aspirante a arrebatarle su título de rey.
Intentó mejorar sin éxito su imagen ante el pueblo judío. Realizó una política de mejoras, entre las que destacó la reconstrucción del Templo de Jerusalén, iniciada en el 22 a. C., o la fundación de la ciudad de Cesarea, una ciudad portuaria de carácter occidental construida en honor al dueño del Imperio tras la batalla de Accio, Cayo Julio César Octavio Augusto (Gaius Iulius Caesar Octavius Augustus). Fue un gobernante eficaz que impulsó el comercio y la economía de su pueblo. En época de hambruna (25 a. C.), se deshizo de gran parte de la riqueza de sus palacios para comprar trigo a Egipto.
Hizo ejecutar a toda la familia rival derrocada, incluyendo al abuelo (Aristóbulo II) y al hermano (Aristóbulo III, sumo sacerdote ahogado en unos baños) de Mariamne, su mujer. También a ella la mandó ejecutar en 29 a. C., y un año después a la madre de Mariamne. Asimismo eliminó a dos de sus propios hijos (Aristóbulo y Alejandro), atendiendo a rumores de conspiración contra su persona, levantados por otro hijo, Antípater, a quien también ejecutó años más tarde por intentar envenenarle.
Herodes tuvo muchos hijos de sus diez esposas. Aunque designó sucesor a su hijo Arquelao, a su muerte, el emperador Augusto repartió el reino entre tres de sus hijos:
Murió en Jerusalén hacia el 12 o 13 de marzo de 4 a. C. (entre la Pascua y el eclipse de luna).
En el año 2007 la Universidad Hebrea de Jerusalén anunció el hallazgo de la tumba de Herodes en el Herodión, a pocos kilómetros deJerusalén, hecho que, sin embargo y sin perjuicio del prestigio de los arqueólogos de la Universidad Hebrea, no se haya totalmente probado dada la escasez de textos y dataciones fehacientes.1
Herodes Felipe I
Hijo de Herodes el Grande y de Mariamne II, llamado «Felipe» en Mc 6.17 (cf. Mt 14.3) y Herodes en Josefo. Fue por un tiempo el sucesor designado de su padre, pero luego lo desheredó (a veces «Herodes sin tierra»). Se casó con Herodías, hija de su medio hermano Aristóbulo, pero luego ella lo dejó para vivir con Herodes Antipas. Se retiró a la vida privada y murió en Roma.
Arquelao
Hijo de Herodes el Grande y de la samaritana Maltace. Lo criaron en Roma junto con su hermano y su medio hermano. Después de la muerte de su padre, Augusto lo nombró etnarca (título inferior al de rey, pero superior a ® Tetrarca). Fue semejante a su padre en sus actos de crueldad (Mt 2.22) y en su afán de construcción; suscitó el odio de todos. En el año 6 d.C. una delegación de la aristocracia judía y samaritana lo acusó ante el emperador. Arquelao fue citado a Roma, destituido, despojado de sus bienes y desterrado a Viena, en las Galias, donde murió.
Así, gran parte del reino de Herodes el Grande perdió su autonomía, fue anexado a la provincia romana de Siria y administrado por un procurador nombrado por el emperador (6 d.C.). Una parábola de Jesús parece eludir a las circunstancias en que Arquelao llegó al poder (Lc 19.12, 14, 27). Antes de salir para Roma a obtener la ratificación imperial del testamento de su padre, Arquelao tuvo que aplastar una rebelión; dio muerte a tres mil personas en el templo, durante la Pascua, y los judíos mandaron una delegación a Roma para pedir al emperador que no le otorgara la corona.
Herodes Antipas
Era otro hijo de Herodes el Grande y Maltace, hermano menor de Arquelao, medio idumeo y medio samaritano. Educado en Roma, obtuvo de Augusto el gobierno de Galilea y de Perea con el título de tetrarca (Lc 3.1, 19). Marcos 6.14 lo llama rey, siguiendo una denominación popular, pero en los Evangelios y en sus propias monedas se llama solamente Herodes. Para distinguirlo de su padre, es conocido tradicionalmente como Herodes Antipas (en griego, retrato del padre) o Herodes el tetrarca. Se casó primero con una hija de Aretas IV, rey de los nabateos, pero después la repudió para convivir con su sobrina Herodías, esposa de su hermanastro Herodes Felipe I. Esto provocó una guerra con Aretas, en la que Herodes fue derrotado (36 d.C.).
Herodes Antipas, lo mismo que su padre, fue un gran constructor. Fortificó Séforis, su primera residencia, y fundó una nueva capital, que llamó Tiberias en honor del emperador Tiberio. En el año 39 d.C. la ambición de Herodías lo hizo ir a Roma a solicitar de Calígula el título de rey. Eso provocó su caída: su sobrino Herodes Agripa I, a quien el emperador acababa de conferir este mismo título, se valió de su posición de favorito y lo acusó de tramar una alianza secreta con los partos. Herodes fue destituido y desterrado a Lyón, en las Galias, adonde lo siguió Herodías.
El nombre de Herodes aparece en varios pasajes de los Evangelios, ya que casi la totalidad de su reinado coincidió con la vida de Jesús. Era una persona astuta (Lc 13.32: «aquella zorra»), ambicioso (por influjo de Herodías) y amigo de la pompa. A pesar de su indiferencia religiosa, sabía dar muestras de su ortodoxia judía: peregrinaba a Jerusalén en la Pascua (Lc 23.7), intercedía a veces ante Pilato en favor de los judíos (de ahí la enemistad inicial, Lc 23.12), no hacía figurar ninguna imagen en sus monedas. Hizo encarcelar y ejecutar a Juan el Bautista por reprocharle su unión ilícita con Herodías. Según los Evangelios, esta fue la principal instigadora de la muerte de Juan (Mc 6.14–29 //). Josefo dice que Herodes lo hizo matar porque temía que el éxito popular de Juan pudiera provocar una insurrección.
Al enterarse Herodes de la fama de Jesús, su conciencia le hizo temer que Juan hubiera resucitado (Lc 9.7–9). En Lc 13.31ss, unos fariseos advierten a Jesús que Herodes lo quiere matar, pero tal hostilidad no concuerda con el interés de aquel por ver a Jesús (Lc 9.9; 23.8). Al fin pudo verlo, cuando Pilato, enterado de que Jesús era galileo y por tanto estaba bajo la jurisdicción de Herodes, se lo entregó. Porque no satisfizo toda la curiosidad de Herodes, este juntamente con sus soldados se burló de Jesús (Lc 23.6–12).

Herodes Felipe II
Hijo de Herodes el Grande y de la quinta mujer de este, la judía Cleopatra. Desde 4 a.C. hasta 34 d.C. fue tetrarca de los territorios situados al este del curso superior del Jordán y del lago de Genesaret (Gaulanitis, Traconitis, Auranitis, Batanea, Paneas e Iturea; Lc 3.1). Josefo lo elogia como un monarca justo y moderado. Reconstruyó Paneas, a la cual llamó Cesarea en honor del emperador (Cesarea de Filipo) y trató de convertir a Betsaida en ciudad con el nombre de Julias (en honor de una hija de Augusto). Al final de su vida se casó con Salomé, hija de Herodías, pero murió sin hijos (34 d.C.). Su tetrarquía quedó incorporada en la provincia de Siria y luego fue entregada por Calígula a Herodes Agripa I (37 d.C.).
Herodes Agripa I o El Mayor
En el Nuevo Testamento se le llama «Herodes», pero Josefo lo conoce como «Agripa». Fue hijo de ® Aristóbulo, y creció en Roma en estrecha relación con la familia imperial. Su amigo Calígula le confirió las tetrarquías de Herodes Felipe II y de Lisanias, junto con el título de rey (37 d.C.). Por sus intrigas, obtuvo la deposición de Herodes Antipas y se quedó con la tetrarquía de Galilea y Perea (39 d.C.). Finalmente, el nuevo emperador Claudio puso también bajo el dominio de este Herodes los territorios de Judea y Samaria (administrados desde 6 d.C. por procuradores romanos). Así, Agripa reconstituyó en solo tres años un reino casi igual al de su abuelo Herodes el Grande.
Aunque era un helenista convencido, Agripa se hizo pasar por una persona singularmente fiel a la Ley judía y logró ganarse la simpatía de los judíos. Hizo importantes donativos para el templo. En el 40 d.C. trató de disuadir a Calígula de que hiciera erigir su estatua en el templo. Su persecución contra los primeros cristianos (Hch 12.1–19) probablemente fuera una tentativa más de congraciarse con los fariseos y el pueblo. En un esfuerzo por debilitar su dependencia de Roma, empezó la construcción de una nueva muralla al norte de Jerusalén, la cual no pudo concluir por prohibición del emperador. Su muerte, repentina y horrorosa, en Cesarea, a los 54 años, la relata Lucas (Hch 12.20ss) y Josefo en forma esencialmente idéntica. Ambos escritores la interpretan como un castigo divino por haber aceptado que la gente lo aclamara como un dios (44 d.C.). Dejó cuatro hijos, de los cuales tres aparecen en el Nuevo Testamento: Agripa, Berenice y Drusila.
Herodes Agripa II o El Menor
Hijo de Herodes Agripa I, nació en Roma ca. 27 d.C. y lo educaron bajo el cuidado del emperador Claudio. Era aún muy joven cuando murió su padre y, por tanto, Claudio no permitió que asumiera el mando del reino (el cual volvió a ser una provincia romana). Al morir su tío Herodes de Calcis en el 48 d.C., recibió la tetrarquía de este en el Líbano, y la cambió después por las tetrarquías de Felipe y de Lisanias con el título de rey. Claudio lo nombró también inspector del templo de Jerusalén con derecho de nombrar al sumo sacerdote. Hacia el 61 Nerón le otorgó nuevos territorios en Galilea y en Perea (Tiberias, Tariquea, Julias, etc.).
Acompañado por su hermana Berenice, con quien vivía escandalosamente, Agripa II escuchó la defensa de Pablo, ante Festo, en Cesarea (Hch 25.13–26.32). Bajo su reinado se terminó el templo de Herodes el Grande (62–64). Su simpatía por los romanos, atestiguada en monedas e inscripciones, se manifestó especialmente durante la guerra judía (66–70 d.C.). Primero, se esforzó por disuadir a los judíos de llevar a cabo una resistencia armada. Luego, al desatarse la guerra combatió al lado de los romanos. Lo hirieron en el sitio de Gamala y esto le valió que Vespasiano lo recompensara. Murió ca. 93 ó 100 d.C., y su territorio se incorporó a la provincia romana de Siria. Con él se extinguió la rama judía de la dinastía herodiana.
Bibliografía:
G. Ricciotti, Historia de Israel II, Miracles, Barcelona, 1947. EBDM III, cols. 1192–1212.
Fotos
Herodes, Wikipedia
http://misteriossinrespuesta.blogspot.com/2008/01/arquelogos-descubren-la-tumba-del-rey.html
Notas
1. La Universidad Hebrea anuncia el hallazgo de la tumba del rey Herodes
Fuente:
Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
19 abr 2009
by Ricardo Paulo Javier
in Ciencia, Filosofía
El espacio-tiempo sigue siendo un enigma para la ciencia y la filosofía
Miguel Lorente
El espacio-tiempo, aun siendo un tema científico que, como tal, no debe ser tratado filosófica, metafísica o teológicamente, ha tenido siempre una importante proyección sobre la filosofía y la idea de Dios. Recordemos el “sensorium Divinitatis” de Newton, pero también cómo el mismo Leibniz entendió el espacio-tiempo de la ciencia como un sistema de relaciones entre las mónadas, “La mónada suprema”, Dios, era fundamento de la coordinación del orden material y del orden espiritual, según una armonía preestablecida universal.
Ambos autores, cada uno a su manera, concibieron que la ontología de Dios era el fundamento de la ontología del espacio-tiempo material. La reflexión actual, puramente científica, sobre el espacio-tiempo, sigue girando en torno a problemas filosóficos ya planteados por Newton y Leibniz.
Como sucedió con estos grandes filósofos y teólogos, los grandes problemas y enigmas del espacio-tiempo siguen todavía proyectándose sobre el pensamiento teísta, ya que el espacio-tiempo creado debería surgir de la misma ontología divina como fondo transcendente.
Newton y Leibniz, dos referencias clásicas
Las teorías sobre la estructura del espacio-tiempo han sido objeto de muchas discusiones entre los físicos y los filósofos a lo largo de la historia, y de ninguna manera podemos decir que se haya llegado a una solución definitiva. En los últimos siglos las posturas se han polarizado en dos teorías. Por una parte, el substantivismo, que considera al espacio-tiempo como una entidad independiente de las cosas materiales, prescindiendo de que existan o no; y por otra parte, el relacionalismo, que reduce la naturaleza del espacio-tiempo al conjunto de relaciones entre los corpúsculos o partículas elementales de las que está compuesta la materia y que, por consiguiente, no puede existir sin estos corpúsculos materiales.
El defensor más acérrimo de la teoría relacional fue Leibniz, en contra de Newton, que propugnaba el substantivismo. Según Leibniz, el espacio no era más que el conjunto de relaciones entre los puntos (mónadas) materiales que existen simultáneamente, mientras que el tiempo no era más que el conjunto de relaciones entre puntos que no existen simultáneamente y uno es el origen (la causa) del otro.
Para Newton, en cambio, el espacio es un gran contenedor donde se mueven los cuerpos materiales, y el tiempo es un flujo universal que se mueve en una dirección independientemente de que hubiese objetos externos. Aunque los dos filósofos eran coetáneos, Leibniz se enfrentó por correspondencia con un discípulo de Newton llamado Samuel Clarke.
Las discusiones entre los substantivistas y los relacionalistas se han continuado hasta nuestros días, en que nuevos problemas han aumentado el debate, como el descubrimiento por Gödel de unas soluciones de las ecuaciones de Einstein que implican un tiempo cíclico, o la propuesta de Putnam y Rietdijk, que defiende un mundo estático de cuatro dimensiones, en vez de apoyar la teoría de que el Universo es una sucesión dinámica de mundos tridimensionales.
Las recientes discusiones han ayudado a reflexionar a un grupo de filósofos y físicos, que se han decidido a crear una plataforma internacional para estudiar los temas del espacio-tiempo, y así nació la Spacetime Society, dirigida por el Profesor Veselin Petkov de la Universidad Concordia de Montreal. Esta Sociedad ha organizado ya dos congresos, el primero del 11 al 14 de mayo de 2004, cuyas actas han sido editadas (The Ontology of Spacetime, D. Dieks ed., Elsevier 2006). Nació con el apoyo de los mejores especialistas, y se ha comprometido a organizar cada dos años una conferencia sobre la “ontología del espacio-tiempo”.
El tensor métrico como campo gravitatorio
Del 8 al 11 de junio de 2006 se desarrolló el segundo Congreso Montreal, con asistencia de más de 40 participantes. Los temas presentados tuvieron una orientación filosófica, aunque estaban presentes los fundamentos teóricos de la física moderna. En la presentación de los temas hemos agrupado las ponencias en dos bloques: uno de carácter más ontológico, y otro de carácter más epistemológico.
El primer bloque abarca planteamientos sobre el tensor métrico como campo gravitatorio; el segundo se refiere a los análisis filosóficos sobre el concepto de tiempo y su definición como tiempo físico y tiempo psicológico; el tercero se amplía a la mecánica cuántica, como posible fundamento de la estructura del espacio-tiempo y su fusión con la teoría general de la relatividad. El último bloque discute la posibilidad de unos multiversos que faciliten el colapso de la función de onda.
Respecto del primer tema (el tensor métrico como campo gravitatorio), A. Wayne arguye que no acepta que los campos son propiedades de substancias, y que en su lugar hay que hablar de fibrados topológicos que no necesitan de substancias subyacentes, y que solamente tienen en cuenta las relaciones con otros campos.
En sentido contrario defiende C. Smeenk que el tensor métrico es un género de substancia que transporta energía y momento como todas las partículas materiales. En la misma dirección defiende D. Lehmkuhl la interpretación clásica: la relatividad general se puede resumir en la geometrización de la gravedad, pero también se puede explicar como la conversión de la geometría en el campo gravitatorio.
Por último se pregunta V. Lam si el campo métrico describe completamente el espacio-tiempo, descartando los puntos espacio-temporales, como algo superfluo y sin realidad substancial.
La flecha del tiempo y la apertura del futuro
El tema del tiempo fue tratado por varios autores, que intentaron armonizar las propiedades del tiempo con la teoría de la relatividad. E. Eslava se pregunta: “¿Tiene el tiempo un origen? ¿Desde cuando el tiempo fluye? ¿Cómo se mide el paso del tiempo? ¿Existe una dirección del tiempo? ¿Existe una dirección de las cosas en el tiempo? ¿Existe una organización de las cosas que permite distinguir el pasado, el presente y el futuro?”.
A estas preguntas trata de responder H. Price con la explicación termodinámica y cosmológica de la flecha del tiempo, que no acepta E. Eslava por ser de carácter estrictamente empírico.
D. Fayne defiende que el tiempo es una abstracción. La distribución de materia y energía define la geometría del Universo, y ésta a su vez determina el campo gravitatorio. Esta concepción del espacio-tiempo confirma la idea de que el tiempo es un concepto derivado, al cual se le aplican los métodos modernos de observación y experimentación.
También P.Forrest critica el flujo uniforme del tiempo, ya que esta uniformidad supone necesidad, lo cual implica una rotura del principio de covariancia, según el cual todos los sistemas de coordenadas son equivalentes.
Para Einstein, el pasado, presente y futuro se pueden comparar entre sí aplicando la teoría de la relatividad restringida, pero este determinismo impuesto por el mismo Einstein se pierde en la visión indeterminista de la mecánica cuántica, de modo que el futuro tiene una dimensión de apertura diferente de la visión del pasado.
Mecánica Cuántica vs. Teoría de la Relatividad
Varias ponencias se centraron en las conexiones entre la mecánica cuántica y la teoría de la relatividad. Para di Salle, la teoría de la relatividad debe ser un modelo para la mecánica cuántica por su claridad de conceptos y precisión de las medidas; pero ha fracasado por la influencia de la filosofía neopositivista en la formulación de conceptos, que rechaza todas las manifestaciones metafísicas de los mismos. Sin embargo, arguye di Salle, una auténtica ontología del espacio-tiempo nos ayudará a comprender su estructura como un objeto real en sí mismo y su relación con otros objetos de la física.
Otra comunicación del Congreso, la de J. Ferret, presenta una visión ontológica de los sucesos que describe la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica. En particular, la relatividad revela que el espacio y el tiempo son objetos reales, y por otro lado la mecánica cuántica exige una ontología de sistemas dinámicos con respecto a los campos cuánticos.
Por su parte el autor de estas líneas presentó las teorías recientes sobre la unificación de la mecánica cuántica y la estructura del espacio-tiempo que, partiendo de la teoría relacional de Leibniz llevan a unos principios comunes a ambas teorías. Una aproximación a la gravedad cuántica acepta estos principios, con los que obtiene la función de partición sobre un retículo definido en una variedad riemanniana, cuyo límite continuo da lugar a la acción de Hilbert-Einstein.
El modelo, llamado spin network, supone que el espacio curvo está descompuesto en triángulos muy pequeños, a los cuales se le superponen unas funciones de probabilidad, como propugna la mecánica cuántica. A partir de estas funciones de probabilidad se construye la función suma o función de partición que se extiende a todas las configuraciones posibles de los retículos triangulares, de una manera análoga a como lo hace la mecánica estadística. A partir de esta función suma se obtiene por paso al límite continuo la acción llamada de Hilbert-Einstein, punto de partida en la formulación canónica de la Relatividad general, ya que a partir de ella se deducen las ecuaciones de Einstein.
También A. Saint-ours se pone de parte del relacionalismo para abordar la unificación de la mecánica cuántica y la relatividad, y acude a dos filósofos franceses para reforzar su postura, Bachelard y Simondon. Para estos filósofos los objetos físicos pierden su categoría de substancia y se presentan como relaciones entre campos. Esta interpretación filosófica se aplica especialmente a la naturaleza del espacio-tiempo, que ha influído en los defensores de la gravedad cuántica en su aproximación “bucle” o loop quantum gravity.
Este modelo parte de unas variables propuestas por Ashtekar a partir de las magnitudes geométricas del espacio-tiempo, que están sometidas a ciertas condiciones de contorno. A partir de estas variables se construyen las funciones de estado del sistema como una integral definida sobre una trayectoria cerrada (loop) que forman la base donde actúan los operadores observables.
El indeterminismo en la relatividad general
Varios ponentes desarrollaron un aspecto al parecer nuevo: el indeterminismo en la teoría de la relatividad general que ellos denominaron la vía heracliteana, en contraposición a la línea parmenideana del determinismo clásico.
Para J. Christian, la teoría de la relatividad general rechaza cualquier forma de un sistema de referencia preferente y, sin embargo, a lo largo de las líneas del universo capta el “acontecer temporal” como un genuino atributo estructural del Universo, que implica un determinismo independiente de cualquier factor cuántico.
McCall da una nueva interpretación de la probabilidad referida al conjunto de soluciones posibles de un sistema sometido a condiciones especiales. La “probabilidad de valores” será igual al cociente entre el número de soluciones posibles en los que aparece una cierta magnitud por el número total de soluciones posibles (o espacios de ramificacion).
Sin embargo, Earman refuta esta postura utilizando teoremas “no go” para los espacios individuales de ramificación, que son excluídos por razones topológicas.
El principio de equivalencia y la independencia de fondo
Viniendo a los aspectos epistemológicos de las teorías sobre la relatividad general y la estructura del espacio-tiempo, vamos a destacar los tres temas siguientes: el principio de equivalencia (o independencia de fondo), el problema de la medida y la explicación como clave para entender nuevos planteamientos.
El primer tema es fundamental para la teoría general de la Relatividad, y fue propuesto por Einstein en su afán por encontrar las simetrías e invariancias de las leyes de la física no sólo de los sistemas inerciales (que se mueven entre si con movimiento rectilíneo y uniforme) sino también de los sistemas no inerciales (que se mueven entre sí con movimiento arbitrario).
Como consecuencia de esta invariancia se deduce que lo importante en la descripción de los fenómeno son los movimientos de los cuerpos y las fuerzas que los producen y por consiguiente toda la evolución del sistema es independiente del sistema de referencia que se escoja (independencia de fondo).
Dieks criticó el principio de equivalencia, que generaliza el principio de relatividad restringida, diciendo que es imposible que el principio de equivalencia se cumpla en toda su generalidad. Para Lusanna y Pari existen sistemas no inerciales donde aparecen efectos gravitacionales intrínsecos, que son invariantes bajo las transformaciones de equivalencia de estos sistemas, llamados también transformación de equivalencia de Leibniz.
Rickeles también admite el principio de independencia de fondo con la condición de que se introduzca un elemento estructuralista en la interpretación de los observables. Esta visión de Rickles coincide con la de Einstein, que exigía que los observables a los que se aplicaba el principio de equivalencia se redujesen a coicidencias espacio-temporales.
En las mismas ideas abunda O. Pooley, que propone tres condiciones para reducir el ámbito del principio de equivalencia: i) Los sistemas de referencia privilegiados y los estados absolutos asociados de la teoría previa a la relatividad general están localizados en sistemas de referencia inerciales y acelerados con respecto a estos. ii) La covarianza general no puede tener un significado físico, porque toda teoría puede ser representada de una forma covariante. iii) La relatividad general no posee objetos absolutos y tampoco campos no dinámicos, como se da en la teoría prerelativista.
Simultaneidad no convencional y medida de la velocidad de la luz
Existe un círculo vicioso: para determinar que dos sucesos son simultáneos necesitamos medir la velocidad de la luz en una dirección, y si queremos conocer ésta, necesitamos saber que los dos sucesos son simultáneos. Para romper este círculo, Rynasiewicz ha ideado espacios que son esencialmente cerrados de modo que son posibles caminos de ida y vuelta, y por consiguiente es posible medir la velocidad de la luz en una dirección.
V. Petkov acepta también el riesgo del convencionalismo de la simultaneidad que se puede dar en un mundo de cuatro dimensiones. En un mundo de tres dimensiones, el convencionalismo de la simultaneidad no se puede dar porque si se diese entonces implicaría que lo que existe es totalmente convencional
Unificación y explicación de teorías
Como final de esta presentación de ponencias de carácter epistemológico, queremos aludir al tema de la unificación de varias teorías. Muntean recuerda el modelo de Kaluza-Klein para unificar la teoría de la relatividad general y el electromagnetismo añadiendo una dimension más al sistema de referencia espacio-tiempo.
Este modelo es precursor de la teoría de supercuerdas, que intenta unificar todas las fuerzas conocidas con la ampliación del número de dimensiones a diez. Sin embargo, a pesar del éxito de ambos modelos, Muntean reconoce que no está claro qué resortes o mecanismos racionales hay que emplear en cada caso para conseguir la unificación de las teorías, y que esta unificación debe dejarse a la imaginación y a la buena suerte del científico.
Ontología divina y ontología del espacio-tiempo
La ciencia tiene su metodología y sus objetivos de conocimiento propios. Los problemas metafísicos y teológicos están más allá de la ciencia. Sin embargo, el creyente, y el creyente cristiano, ha considerado siempre que la ontología divina es el presupuesto de la creación del universo y del espacio-tiempo.
Newton y Leibniz trataron de hacer conciliable su visión científica del espacio-tiempo con una ontología de la Divinidad creadora que para ellos era evidente por su tradición cristiana.
El pensamiento teísta, antiguo y moderno, siempre ha tendido a conectar el enigmático espacio-tiempo con la enigmática ontología transcendente de la Divinidad. Pero estas especulaciones pertenecen a la reflexión filosófica o teológica; no a la ciencia.
***
Artículo elaborado por Miguel Lorente, Catedrático Emérito de Física Teórica en la Universidad de Oviedo y miembro de la Cátedra CTR, con ocasión del II congreso del grupo “Spacetime Society” en la Universidad Concordia de Montreal, sobre la ontología del espacio-tiempo, en el que participó como ponente.
Fuente: El espacio-tiempo sigue siendo un enigma para la ciencia y la filosofía
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