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La ‘herejía’ darwinista

La ‘herejía’ darwinista 

Febrero 13, 2009

El arzobispo de Granada excomulgó y quemó los libros del director del Instituto Padre Suárez, que en 1872 defendió la teoría de la evolución del científico inglés

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Segunda de la derecha (de pie), Rafael García Álvarez. IDEAL

INÉS GALLASTEGUI- Ideal de Granada

Tras publicar ‘El origen de las especies’, Charles Darwin fue retratado como un simio en periódicos y revistas de la época: los críticos a su teoría de la evolución satirizaban la idea de que el hombre descendía del mono. En España, en cambio, cuestionar la obra inmutable de un Dios creador le hacía a uno acreedor de una especie de viaje en el tiempo hacia la época más oscura y siniestra del fanatismo cristiano: la de las hogueras. Lo vivió en sus carnes Rafael García Álvarez, director del Instituto Padre Suárez de Granada, excomulgado por defender las tesis darwinistas. La plaza de las Pasiegas fue el escenario elegido por el arzobispo de la época, el integrista Bienvenido Monzón, para quemar en una pira los ‘perversos’ manuales de Historia Natural del catedrático, después de condenar al fuego del infierno el alma del respetado profesor.

Bien es verdad que a García Álvarez, científico y francmasón, las iras arzobispales no debieron dolerle en exceso. No en vano, cinco años después presentaba en el Ateneo de Almería una ampliación de aquellas primeras reflexiones que le valió un premio, y en 1883 publicaba su ‘Estudio sobre el transformismo’ en la imprenta granadina Indalecio Ventura Sabatel. Fue el primer libro en español sobre la teoría de la evolución de Darwin, según Luis Castellón, director de Museo de Ciencias del Instituto Padre Suárez, que debe la mayor parte de sus fondos a aquel catedrático decimonónico. Rafael García, recuerda Castellón, mantenía amistad con el catedrático sevillano Machado y Núñez -abuelo de los poetas Antonio y Manuel-, al que se atribuyen los primeros artículos sobre la materia.

Sin poder sobrenatural

En 1872 ya habían pasado trece años desde la publicación de ‘El origen de las especies’, pero está claro que en España las nuevas ideas tardaban en abrirse camino. Rafael García Álvarez (Sevilla, 1828 ) poseía un valioso ejemplar de la primera edición en francés de la obra cumbre de Darwin -la primera edición inglesa se agotó el mismo día de su publicación- y quiso dar a conocer tan sugerentes descubrimientos en el discurso de solemne apertura del curso.
«(…) La teoría de Darwin sobre el origen de las especies (…) viene a sustituir en el mundo científico, haciéndola también popular, a la arraigada opinión de las creaciones, en las que necesariamente había de intervenir un poder desconocido y sobrenatural», señala García en su discurso. «Carlos Darwin (…) sintetiza hoy en su teoría la más alta expresión del progreso, dando una sencilla al par que majestuosa unidad a la historia de la aparición y desenvolvimiento del mundo orgánico, fundada en la transmisión por vía de herencia de las modificaciones de estructura individuales, que acumuladas en el tiempo, transforman las variedades en especies».

«Contestemos finalmente a tantos críticos sentimentales que fundan toda la dignidad y moralidad humanas en las ciegas preocupaciones de la tradición (…), que al admitir la humildad de su origen y su evolución progresiva en el tiempo, comprendemos mejor la maravillosa majestad de su ser. El hombre es para nosotros la naturaleza con conciencia de sí misma», afirmaba García en el texto.

Materialismo contagioso

Varias «personas eclesiásticas y seglares» delataron al catedrático y la transcripción del discurso llegó a ojos de monseñor. Bienvenido Monzón, que sometió el texto a la censura de «cinco teólogos sinodales de conocida ilustración, probada rectitud y acreditado celo». Y su sentencia fue inapelable: el texto «relega al hombre a la condición de bestia», pretende la «perturbación de las conciencias católicas» y «lleva al ánimo de la juventud los gérmenes del materialismo». Por todo ello, es calificado de «herético, injurioso a Dios y a su providencia y sabiduría infinitas, depresivo de la dignidad humana y escandaloso para las conciencias».

En el consiguiente infiernillo montado en las Pasiegas ardieron cientos de ejemplares de los libros de García que piadosos ciudadanos habían entregado en sus parroquias y confesionarios. Entre los libros quemados estaba el manual ‘Fundamentos de Historia Natural’, publicado unos años antes y en el que ya se apuntaban algunos avances de las teorías evolucionistas. En el Padre Suárez se conservan algunos de los ejemplares que se salvaron de las airadas llamas católicas.

Luis Castellón recuerda que, en ese y otros escritos, García Álvarez se mostraba cauteloso con los dogmas católicos. Su defensa del darwinismo, asegura, era «una defensa ‘light’, de lo más comedida»; no en vano, recuerda, él mismo era profesor en la Abadía del Sacromonte.

No se sabe muy bien qué consecuencias le supuso al catedrático su ‘herejía’. Está claro que la destrucción de su obra anterior representó para él una «muerte civil» e impidió la difusión de su pensamiento. Castellón recuerda, además, que en 1874 García fue «cesado fulminantemente como director del instituto» en favor del subdirector, Pedro Arozamena; unos meses después éste lo nombró su segundo.

En el centro educativo hubo «malestar» por el ‘castigo’ eclesiástico y después gubernamental; pero aproximadamente la mitad del claustro se mostró «tibia». «Era un momento político muy delicado», recuerda Castellón, en vísperas del fin del llamado sexenio revolucionario (1868-74). Años después, García Álvarez volvió a ocupar el cargo de director, en el que murió en 1894.

Celebraciones

El Instituto Padre Suárez celebra con varias actividades el año Darwin, en el que se cumplen 200 años del nacimiento del naturalista inglés y 150 de la publicación de su revolucionaria obra. Ya en enero de 2008 la entonces consejera de Educación, Cándida Martínez, presentó la publicación en facsímil de ‘Estudios sobre el transformismo’, el libro en el que Rafael García desarrollaba y ampliaba las tesis que casi una década antes le habían costado la expulsión del rebaño católico. Los 500 ejemplares están llegando ahora al centro educativo y serán distribuidos por la Junta de Andalucía.

Este año será reeditado el discurso de apertura del curso 1872/73 que tanto ofendió al arzobispo Monzón. Y el próximo abril verá la luz un libro en el que Luis Castellón repasa la historia del Museo de Ciencias del Instituto Padre Suárez, que tanto debe al catedrático sevillano. Además, el museo organizará visitas enfocadas a explicar la selección natural.

«El creacionismo está en auge», lamenta el director del Instituto Padre Suárez, Rafael Ibáñez. «Es una falta de cultura -apostilla Luis Castellón-. Y si la cultura general retrocede, la cultura científica y el pensamiento retroceden también. A quienes todavía creen en el creacionismo, yo les preguntaría: ¿Adán y Eva tenían ombligo?».

FUENTE: Dr. Manuel Carmona, oldearth.wordpress.com

Crisis

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La Iglesia catolica busca un sitio en la fiesta de Darwin

12/2/2009 Edición Impresa BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DEL PADRE DEL EVOLUCIONISMO

La Iglesia catolica busca un sitio en la fiesta de Darwin

  1. • El Vaticano tratará de conciliar ciencia y fe en un congreso sobre el naturalista
  2. • Los organizadores relegan la teoría del diseño inteligente por considerarla “pobre”
AFP / CARL DE SOUZA
Foto: AFP / CARL DE SOUZA
AFP / CARL DE SOUZA
Empleados de la abadía de Westminster, ante la tumba de Darwin. Foto: AFP / CARL DE SOUZA
RAFAEL TAPOUNET
BARCELONA

El 26 de abril de 1882, Charles Robert Darwin fue enterrado en la abadía de Westminster. Habían transcurrido apenas 23 años desde que, con la publicación de El origen de las especies, el naturalista inglés dinamitara un buen número de dogmas religiosos al ofrecer una explicación del mundo en la que la intervención divina dejaba de ser necesaria. En ese tiempo, las principales autoridades de la Iglesia anglicana ya habían asumido que la evolución era un hecho cuya refutación resultaba insostenible. Lo conveniente, entendían, era buscar el modo de hacer compatibles los hallazgos de Darwin con la fe. A partir de ese momento, religión y naturaleza iniciaban caminos distintos, tal como proclamó en la misma abadía de Westminster el obispo de Carlisle, Harvey Goodwin, en el primer servicio dominical que ofició tras el entierro del científico. Pero esa separación no ha impedido que, dos siglos después del nacimiento de Darwin, la Iglesia quiera formar parte de la celebración y haya emprendido una serie de iniciativas con el propósito común de afirmar, una vez más y en voz alta, que la ciencia y la fe no son excluyentes.
El programa más ambicioso es el que ha desplegado el Vaticano. El arzobispo Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, presentó el martes un congreso internacional que se celebrará en Roma del 3 al 7 de marzo bajo el lema Evolución biológica: hechos y teorías. Una valoración crítica 150 años después de ‘El origen de las especies’. Lo hizo con una apelación al “diálogo entre ciencia y fe, ya que ninguna de las dos –argumentó– puede agotar el misterio sobre el ser humano y sobre el universo”. El jesuita Marc Leclerc, presidente del comité del congreso, fue algo más enfático al afirmar que “ha llegado el momento de que la Iglesia haga una evaluación rigurosa y objetiva” del legado de Darwin. Un siglo y medio después. La mitad de lo que tardó el Vaticano en rendir homenaje a Galileo.

LA RECEPCIÓN DE LA IGLESIA
Según explicaron los organizadores, los asistentes a las jornadas debatirán sobre los mecanismos de la evolución, analizarán lo que dice la ciencia sobre el origen del ser humano y estudiarán las cuestiones antropológicas relacionadas con la evolución, así como las implicaciones de la teoría, “tanto en el campo epistemológico como en el metafísico”. También habrá una prometedora sesión dedicada a la recepción que la Iglesia ha dispensado a la teoría de la evolución en estos 150 años.
A este respecto, Ravasi recordó que, aunque “algunos” elementos de la Iglesia han podido mostrar “hostilidad” hacia las ideas de Darwin, el Vaticano “nunca ha condenado formalmente” las obras del naturalista. Antes de la presentación oficial del congreso circularon algunas especulaciones en torno a la posibilidad de que Benedicto XVI aprovechara las jornadas para avalar de algún modo la llamada teoría del diseño inteligente, una corriente pseudocientífica que acepta la idea de evolución como un proceso guiado por una inteligencia superior. Los organizadores del acontecimiento, sin embargo, catalogaron el diseño inteligente como “una teología pobre y una ciencia pobre”, por lo que, aseguraron, será discutido “meramente como un fenómeno cultural”.

AMIGO DEL PÁRROCO
También la Iglesia anglicana ha hecho un esfuerzo para no quedar excluida de la celebración y, entre otras cosas, ha puesto en marcha una web en la que explica con detalle cómo, pese a haber perdido la fe, Charles Darwin participó activamente en las actividades de la parroquia de Downe (Kent), donde residía, y cómo mantuvo una estrecha amistad con el reverendo local. Aunque no sea por esas cosas por las que hoy se le recuerda y se le homenajea.

El Desafío Matemático, una cadena sin ciencia… 1, 2, 6, 42, 1806, ___???

El Desafío Matemático, una cadena sin ciencia… 1, 2, 6, 42, 1806, ___???

Posted: 11 Feb 2009 08:38 PM CST

Me mandaron el siguiente Forward o Cadena:

A ver, a ver si muy matemáticos ….
Estas son las instrucciones:
Esto es un  “Desafío Matemático”, y dicen que
si eres ingeniero en tres minutos debes resolverlo,
si eres arquitecto, en tres horas;
si ere médico en seis horas; 
si eres contador, en tres meses; y
si eres licenciado en leyes, nunca.
Si eres bueno en matemáticas o en lógica,
entonces resuelve el problema.
Encontrarás la clave para abrir el archivo anexo y colocar tu nombre entre los muy buenos.
¿Cuál es el sexto número?
1, 2, 6, 42, 1806, ___???
La respuesta al problema es la clave para  que puedas abrir el archivo anexo.
En el caso de conseguirlo escribe tu nombre en el archivo Excel y
reenvíalo a tus amigos, 
despues de guardar el archivo con tu nombre ¡claro!.
Buena suerte.
Les aclaro que sí tiene solución, y si no pudieras resolverlo,
sin pena alguna me pides la clave y te la paso… contador , abogado, sociologo o si estas en una Universidad Autonoma.
A demostrar lo que somos!!!

Como muchos amigos mios saben ODIO las cadenas (aun asi siguen mandandolas), sin embargo este daba un dizque desafío matemático para lograr abrir un archivo EXCEL adjunto donde poner tu nombre (y algun virus de macro :D) y seguir la cadena.

Pues el mentado desafío no es una gran ciencia, con un copy paste en google obtuve la respuesta y se las pego acá:

1, 1*(1+1), 2(2+1), 6(6+1), 42(42+1), 1806(1806+1) = 1, 2, 6 , 42, 1806, 3263442,…

La respuesta es 3263442 y con eso pueden abrir el archivo Desafio.xls

Ahora no pienso continuar la cadenita y añadir mi nombre, aunque sin saber muchas matemáticas y pues consta que soy abogado (o licenciado en leyes como dice la cadena), en lugar de eso les dejo la información para que cualquiera que goglee el asunto lo descifre, mate la curiosidad y no reenvíe la cadena.

Así mato dos pájaros de un tiro, la cadena y a los encadenados tontos que creen que un abogado no puede resolverlo … 

Fuente: Morando en  las  Alturas

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Babuinos que suman, restan y distinguen el cero

 

Babuinos que suman, restan y distinguen el cero

Viernes 13 de febrero de 2009 | Lanacion.com

CHICAGO.- Si Charles Darwin destronó al ser humano cuando lo emparentó con el resto del reino animal, los herederos actuales del científico inglés van todavía más lejos y lo están despojando de uno de sus últimos privilegios.

Según investigadores de la Universidad de Chicago que ayer dieron una conferencia en esta ciudad, durante la apertura de la Reunión Anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, el pensamiento abstracto no es privativo únicamente de la especie humana.

Es más, muchos animales son capaces de operaciones mentales que, si ocurrieran en personas, serían calificadas claramente como conductas “inteligentes”.

“Ya Darwin había llegado a la conclusión de que las diferencias que existen entre la inteligencia animal y la humana es de grado y no de naturaleza -dijo Edward Wasserman, professor de psicologia experimental de la Universidad de Iowa, EE.UU-. Pero ahora la ciencia de la cognición animal está en condiciones de evaluar experimentalmente esta hipotesis.”

Wasserman y sus colegas mostraron, por ejemplo, que las palomas son capaces de distinguir una foto distinta de entre una serie de imágenes iguales, y que los babuinos no solo pueden sumar, sino que también pueden restar puntos.

Según Wasserman, los monos incluso podrían entender el concepto de cero.

En este sentido, la científica Elizabeth Brannon, de la Universidad de Duke, afirmó que humanos y no humanos probablemente compartan las raíces evolutivas del pensamiento matemático. 

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