¡Argumentos de la Tolerancia cientificista atea!

¡Argumentos de la Tolerancia cientificista atea!

“Lo que nosotros creemos a nadie ofende pues es la verdad, quien no esté de acuerdo es enemigo de la verdad y debemos callarlo”.

Casual-causal-mente es el argumento central de todo cientificista ateo que se precie.

1º. Habrá que ver si la verdad como tal, existe.
2º. Habrá que ver si la posibilidad de que podamos saber que tal verdad existe es real.
3º. Por último, habrá que mirar con qué herramientas podemos alcanzar la certeza de la verdad.
4º. Y la conclusión: definitivamente, si podemos conocer ciertamente la verdad, solo es posible a través de la ciencia.

 

Que increible!

Las Buenas Noticias de un Mundo Libre

Las Buenas Noticias de un Mundo Libre

“No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento del Eterno, como las aguas cubren el mar” (Isaías 11:9).

Cuando Jesucristo regrese, los reinos del mundo vendrán a ser “de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 11:15). El mundo de Satanás, basado en la mentira y el engaño, será destruido, reemplazado por el reino de la verdad y de la luz.

Para captar la magnitud de la transformación que ocurrirá con el establecimiento del Reino de Dios, necesitamos entender la magnitud del engaño que por siglos ha llevado a cabo Satanás. Es difícil comenzar siquiera a ver la facilidad con que se ha introducido en todas partes el engaño que nos ha afectado desde que nacimos. Al fin y al cabo, una persona engañada no sabe que está engañada. Para esa persona ¡el engaño es lo que le parece normal, y la verdad es lo que le parece extraño!

Necesitamos entender el hecho de que Satanás ha manipulado y engañado constantemente a la humanidad en todas las formas imaginables. Las profecías del Apocalipsis apenas describen lo que debe ocurrir para que el Reino de Dios sea establecido. Un mensaje que es claro y evidente es que Cristo tendrá que derribar casi todo y comenzar de nuevo. Será la única forma de desarraigar hasta el último vestigio del sistema de Satanás.

Derribar todo y comenzar de nuevo

Cuando leemos todo el Apocalipsis aprendemos que no son sólo los engaños obvios —tales como los satánicos sistemas políticos y religiosos del tiempo del fin— que deben ser desarraigados y destruidos.

Al regreso de Cristo todo tendrá que ser derribado, todo tendrá que ser borrado. Él comenzará de nuevo. Todo lo que Satanás ha podido edificar —gobiernos; sistemas políticos, educativos y económicos; diversión; sistemas de comunicación e información; cualquier forma de sociedad y civilización que hayamos inventado o establecido en el transcurso de la historia del hombre— debe ser reemplazado con algo infinitamente superior.

¿Por qué? Porque todo en este mundo ha sido edificado sobre bases erróneas. Está fundado en los engaños y mentiras de Satanás; ha sido construido de acuerdo con sus principios, según sus especificaciones, podríamos decir. Virtualmente nada de los sistemas de este mundo ha sido edificado con la guía y la dirección de Dios.

Este no es el mundo de Dios. No es su sociedad. No es su civilización. No fue construido con sus principios, leyes y forma de vida. Satanás ha engañado al mundo por muchos siglos y lo ha organizado según sus propios valores y no según los de Dios.

El engaño de Satanás es activo y constante. Cada paso que da ha llevado a la humanidad más lejos de Dios y de sus instrucciones para nosotros. Cada generación ha sido construida sobre la base de un engaño previamente establecido. Así como Satanás ha engañado al mundo entero en el pasado, está engañándolo ahora y va a continuar haciéndolo hasta que Dios lo quite de en medio al regreso de Jesucristo. Entonces todo lo que ha construido tendrá que ser destruido y borrado por completo.

No es nada agradable, pero mucha de la destrucción horripilante y de la tremenda devastación que el mundo tendrá que sufrir, como está descrita en el Apocalipsis, es parte del juicio de Dios sobre el hombre y su civilización. Como dijimos anteriormente, cuando Satanás vea que el fin de su reinado está cerca, emprenderá una frenética campaña de destrucción en un tremendo esfuerzo por impedir que Jesucristo regrese. Pero lo que quede del imperio de Satanás será destruido completamente por Jesús cuando asuma su papel de Rey de reyes y Señor de señores.

Así como un edificio nuevo no puede construirse sobre el fundamento medio destruido de una estructura corroída, Dios debe arrasar completamente los restos de la obra de Satanás antes de que pueda construir algo nuevo.

Una nueva clase de gobierno

Al retorno de Jesús, aquellos que hayan sido siervos fieles de Dios a lo largo de los siglos —aquellos que hayan resistido con éxito el engaño de Satanás y su rebelión— serán resucitados a la inmortalidad (1 Corintios 15:50-54; 1 Tesalonicenses 4:16). En referencia a estas personas la Palabra de Dios dice: “Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años” (Apocalipsis 20:6).

Como hemos visto, Cristo regresará para reinar aquí en la tierra (Zacarías 14:4, 9). Apocalipsis 5:10 nos dice lo siguiente al hablar de aquellos que serán resucitados para estar con él: “Y nos has hecho para nuestro Diosreyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra”. Para sus fieles siervos, Dios tiene en mente un extraordinario propósito. No están destinados a una vida de pereza y de tedio en el cielo por la eternidad. Dios los ha llamado y los está preparando para una gran responsabilidad: para reinar con Cristo como reyes y sacerdotes, ¡para construir una civilización según los parámetros de Dios, perfecta y justa, aquí en la tierra!

El Reino de Dios va a ser un reino literal que regirá sobre toda la tierra. Daniel 7:27, al referirse al establecimiento de este reino, nos dice que “el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, [será] dadoal pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán”.
El versículo 14 nos dice aún más claramente que éste será un gobierno literal, mundial. Daniel describe cómo Dios le dará a Jesús, el Mesías, la autoridad y la responsabilidad sobre la tierra: “Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido”.

Durante muchos siglos el sistema de gobierno de la humanidad ha demostrado ser incapaz de resolver tantos problemas que afrontamos. Ahora, éste será reemplazado por un gobernante y por una forma de gobierno que por fin los resolverá. Jesucristo regirá personalmente todos los pueblos de la tierra.

Esta verdad fundamental es el meollo del evangelio —las buenas nuevas— que Jesús enseñó. La perspectiva de su mensaje es el anuncio de un venidero gobierno mundial (Lucas 21:31), que no será administrado por personas ciegas que han sido engañadas por Satanás. No será regido por seres humanos egoístas, sino por Jesucristo mismo (v. 27).

Una civilización centrada en Dios

En el Antiguo Testamento podemos leer decenas de profecías en las que los profetas hebreos hablaron acerca de esta maravillosa época. Una que describe muy claramente las diferencias entre el mundo del mañana y el mundo actual se encuentra en Isaías 11:9: “No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte, porque la tierra será llena del conocimiento del Eterno, como las aguas cubren el mar”.

El mundo actual está lleno de dolor y destrucción. Está cegado al conocimiento de Dios que tan desesperadamente necesita. Cuando Satanás sea quitado de en medio, juntamente con su actitud de vanidad, celos, avaricia, egoísmo y hostilidad, la humanidad podrá empezar a aprender lo que es la paz y después a disfrutarla. Satanás ya no estará cegando al mundo y envolviéndolo en tinieblas espirituales. Este mundo por fin experimentará lo que significa estar libre de la esclavitud espiritual de Satanás (Juan 8:32). La gente por fin podrá aprender los principios de Dios y la forma correcta de vivir, el camino para prevenir y quitar el dolor y la miseria.

El profeta Miqueas describió esta época de paz sin precedentes: “Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa del Eterno será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte del Eterno, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Eterno. Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca del Eterno de los ejércitos lo ha hablado” (Miqueas 4:1-4).

Cuando desaparezca la ceguera provocada por Satanás, los hombres, mujeres, niños y niñas en todo lugar comenzarán por fin a reconocer las bendiciones que vienen por seguir los caminos de Dios. Ansiosamente acudirán a Jerusalén, la ciudad capital de Cristo, para aprender de sus caminos y forma de vida.

Profecías acerca del reinado de Cristo

En uno de los pasajes más conocidos y menos entendidos de la Biblia, el profeta Isaías nos describe cómo será Jesús como gobernante: “. . . Y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo del Eterno de los ejércitos hará esto” (Isaías 9:6-7).

En contraste con la injusticia, la incompetencia y la opresión que con tanta frecuencia caracterizan a los gobiernos de la actualidad, el juicio y la justicia serán las características principales del venidero reinado de Cristo. Una epidemia nueva, benigna, inundará el mundo en gran beneficio de los matrimonios, las familias, las comunidades y las naciones. Será una epidemia de paz. Como Isaías lo profetizó, la paz no tendrá límite bajo el reinado de Jesucristo (v. 7). El Príncipe de paz traerá la calma y el bienestar a un mundo que nunca ha conocido la paz duradera.

Bajo el reinado justo de Cristo, la humanidad por fin aprenderá los caminos de Dios y experimentará una paz maravillosa. Las instituciones educativas les enseñarán a las personas cómo deben conducir sus vidas, no solamente cómo ganar lo necesario para vivir. Los principios bíblicos para las relaciones duraderas y estables, serán explicados en todas partes. Innumerables millones de personas que nunca han conocido las leyes y los caminos de Dios en un mundo cegado por Satanás, por fin tendrán acceso a este conocimiento maravilloso y salvador. 

El reinado milenario y lo que seguirá después

Cristo introducirá un reino literal, el Reino de Dios, aquí en la tierra. Pero este no es el fin de todo. Veamos lo que se nos dice en Apocalipsis 11:15: “El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos”. 

Jesucristo va a reinar sobre las naciones en un reino literal de 1.000 años (Apocalipsis 20:3-7). Y además se nos dice que “él reinará por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 11:15). En otras palabras, el reinado de 1.000 años, llamado comúnmente el Milenio, es tan sólo el comienzo del reinado eterno de Jesús en el Reino de Dios.

De hecho, el reinado que Cristo compartirá con los santos resucitados durante ese tiempo tendrá el propósito de ofrecerle a la humanidad la oportunidad de entrar en el eterno Reino de Dios. Millones de seres humanos físicos en el momento del regreso de Cristo habrán sobrevivido a la devastación de los acontecimientos profetizados para el tiempo del fin, y después de esto varias generaciones nacerán y vivirán en el Milenio. A todos ellos se les dará la oportunidad de recibir la vida eterna, de ser cambiados de su vida y cuerpos físicos a una existencia espiritual para entrar en el eterno Reino de Dios.
Cuando Jesús enseñó acerca del Reino de Dios, dijo claramente que sería un reino eterno, no uno que tan sólo duraría 1.000 años. En Mateo 19:16 leemos acerca de un joven rico que le hizo a Jesús una pregunta fundamental: “Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”. Jesús le explicó además que debía “ser perfecto” (v. 21). Cuando se hizo claro que el joven no haría todo lo que se requería, Jesús dijo que “es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios” (v. 24). Aquí, entrar en el Reino de Dios es equivalente a recibir la vida eterna.

Sí, en el reinado milenario de Cristo millones de seres humanos tendrán la oportunidad de ser salvos y de entrar en el eterno Reino de Dios. El Milenio, una época de paz, felicidad y prosperidad sin paralelo en la historia, será tan sólo un anticipo de un reino eterno más grande aún.

Aunque muchas personas lo ignoran, Dios estableció una serie de fiestas que simbolizan cómo él va finalmente a reconciliar la humanidad consigo mismo. En el proceso representado por los festivales aprendemos por qué Dios permitirá que Satanás exista hasta que Jesucristo regrese a la tierra a establecer el Reino de Dios. 

El último papel de Satanás

La Biblia revela además que Satanás desempeñará un último papel después del regreso de Cristo y el establecimiento del Reino de Dios. Anteriormente leímos que Satanás sería atado “para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años”. Pero luego, “después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo” (Apocalipsis 20:3).

Durante el Milenio nacerá mucha gente, y no se verá expuesta a la influencia de Satanás; sólo conocerá el camino de Dios. Sin embargo, las Escrituras nos revelan que Dios nos prueba para saber si lo obedeceremos de todo corazón o no (Deuteronomio 8:2; Apocalipsis 2:10). Una forma por la que lleva a cabo esto es cuando nos permite escoger entre el bien y el mal (Deuteronomio 30:19). En el Apocalipsis se describe una forma en que esto se cumplirá al final del Milenio.

Veamos lo que ocurrirá: “Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió” (Apocalipsis 20:7-9).

Dios no nos revela si esta es la única prueba que llevará a cabo durante el Milenio con el fin de separar a aquellos que sinceramente desean obedecerlo y seguirlo, de aquellos que no quieren. Pero será de verdad la última prueba y la más significativa. Será parte fundamental del proceso del juicio, para determinar de una vez por todas si algo de las actitudes y pensamientos de Satanás todavía permanece en la tierra. Aquí, al final del Milenio, aquellos que sigan a Satanás serán reunidos y destruidos de una vez por todas. Ya no se les dará más oportunidad a los seres humanos de que escojan los caminos satánicos y perversos.

Luego viene el momento en que Satanás será restringido para siempre. “El diablo, que los había engañado, será arrojado al lago de fuego y azufre, donde también habrán sido arrojados la bestia y el falso profeta. Allí serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” (v. 10, Nueva Versión Internacional). Nunca jamás se le permitirá volver a engañar a nadie.

Cielo nuevo y tierra nueva

Al final, sólo quedarán Dios y los que hayan escogido sus caminos en lugar de los de Satanás. En el Apocalipsis, Juan describe otra secuencia increíble de acontecimientos después de los mil años de reinado de Cristo. “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más” (Apocalipsis 21:1).

En este nuevo mundo, “el tabernáculo de Dios [estará] con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios” (v. 3). Del reinado de Satanás como “dios de este siglo” (2 Corintios 4:4), no quedará ni el recuerdo.

Apocalipsis 21:4 nos dice cómo será el mundo cuando ya no exista la influencia de Satanás: “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”.

¿Existe realmente el diablo? Sí, ¡absolutamente! Pero Dios nos asegura que habrá un tiempo en el que Satanás y su obra —el sufrimiento físico, la miseria, la angustia mental y los lamentos que trae a la humanidad— ya no existirán más. ¡Que todos tengamos la sabiduría, la fortaleza y el amor por la verdad para resistir su engaño y poder ver ese momento! BN

Serie “Existe realmente el diablo”

  1. ¿Existe Realmente el Diablo?
  2. El Enemigo de la Humanidad
  3. ¿Está Engañado Todo el Mundo?
  4. ¿Creó Dios al Diablo?
  5. Halloween Night. Enlaces relacionados
  6. ¿Por Qué Permite Dios que Satanás Influya en la Humanidad?
  7. Siguiendo las Huellas de un Dios Diferente
  8. ¿Cómo Podemos Resistir a Satanás?
  9. Dios y Satanás: Verdad y Vida Frente a Mentiras y Muerte
  10. La Caída del Reino de Satanás
  11. Satanás: El Gran Falsificador
  12. Las Buenas Noticias de un Mundo Libre

Satanás: El Gran Falsificador

Satanás: El Gran Falsificador

No existe un engañador más grande que Satanás; no tiene rival. Además de ser un estafador consumado, es también un hábil falsificador.

Veamos las advertencias del apóstol Pablo a los cristianos en Corinto: “Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis” (2 Corintios 11:3-4).

Aquí Pablo describe tres formas en que Satanás emplea ingeniosas falsificaciones de la verdad para engañar aun a los cristianos.

• Primero presenta a Jesús de una manera bastante diferente del que está revelado en la Biblia. El efecto es la creación de otro Jesús, un falso Mesías. Este es el Jesús del que oye hablar la mayoría de la gente en la actualidad, un Cristo falsificado, diferente del Jesucristo de la Biblia. 

Desgraciadamente, la mayor parte del cristianismo tradicional está basada en este falso Cristo.

• La segunda forma del engaño de Satanás es que hace ver la demostración natural de las emociones humanas —o, en algunos casos, la influencia directa de los demonios— como si fueran manifestaciones del Espíritu de Dios. Cada año se engañan con esto centenares de miles de personas. Se dejan impresionar por lo que ven o sienten, en lugar de analizarlo a la luz de los frutos del Espíritu de Dios, tal como aparecen en Gálatas 5:22-23, y de ver si concuerda con la enseñanza de la Palabra de Dios (Isaías 8:20).

El verdadero Espíritu Santo es el poder de Dios (Hechos 1:8; 2 Timoteo 1:7), por medio del cual “los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos” (Gálatas 5:24). Ese Espíritu no es la expresión de emociones humanas o la comunicación con el mundo de los espíritus (demonios); tampoco es la tercera persona de la Deidad. Más bien, es por medio del poder del Espíritu Santo que “Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:13).

• La tercera forma que Satanás emplea es la perversión del evangelio de Jesús, que parece ser su recurso más efectivo para mantener cautiva a mucha gente en su engaño mortal. Jesús explicó que tan pronto como las personas empiezan a responder a la Palabra de Dios, Satanás trata de quitársela (Mateo 13:18-22). Los métodos de Satanás son poderosos y efectivos con muchas personas.

Por ejemplo, veamos cómo Pablo se lamentaba por lo que estaba pasando con aquellos gálatas cristianos que habían sido convertidos como resultado de su ministerio: “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1:6-8). BN

Serie “Existe realmente el diablo”

  1. ¿Existe Realmente el Diablo?
  2. El Enemigo de la Humanidad
  3. ¿Está Engañado Todo el Mundo?
  4. ¿Creó Dios al Diablo?
  5. Halloween Night. Enlaces relacionados
  6. ¿Por Qué Permite Dios que Satanás Influya en la Humanidad?
  7. Siguiendo las Huellas de un Dios Diferente
  8. ¿Cómo Podemos Resistir a Satanás?
  9. Dios y Satanás: Verdad y Vida Frente a Mentiras y Muerte
  10. La Caída del Reino de Satanás
  11. Satanás: El Gran Falsificador
  12. Las Buenas Noticias de un Mundo Libre

La Caída del Reino de Satanás

La Caída del Reino de Satanás

“¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo” (Apocalipsis 12:12).

Cuando analizamos todo el cuadro, no podemos tener dudas de que este mundo es el mundo de Satanás y no el de Dios. Pablo se refiere a nuestra época como el “presente siglo malo” (Gálatas 1:4).

Pero Satanás no dominará siempre el planeta Tierra. La profecía bíblica nos enseña que una serie de eventos impresionantes estremecerá nuestro mundo y nos conducirá a una nueva era, una era de 1.000 años bajo el gobierno de Dios (Mateo 6:10; Lucas 21:31). Estas buenas nuevas del venidero Reino de Dios son el meollo del mensaje de Cristo: “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio” (Marcos 1:14-15).

La transición del dominio de Satanás al gobierno de Jesucristo no será fácil ni estará exenta de dolor. El profeta Daniel describió ese tiempo como “tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces” (Daniel 12:1). Jesús dijo que si Dios no interviniera en los asuntos del mundo y estableciera su reino, quitando a Satanás de su dominio sobre la humanidad, no sobreviviría nadie (Mateo 24:21-22).

Señales del tiempo del fin

A medida que se acercaba el fin del ministerio terrenal de Jesús, sus discípulos le preguntaron: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?” (Mateo 24:3). Jesús resumió las tendencias y los acontecimientos que caracterizarían esa época; un vistazo a la lista inevitablemente nos recuerda los titulares de hoy.

Jesús respondió: “Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el cristo; y a muchos engañarán” (vv. 4-5). (Para saber cómo se está cumpliendo parte de esta profecía, no deje de leer el recuadro de la página 20: “Satanás: ¿Un ángel de luz?”)

Jesús continuó: “Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores” (vv. 6-8).
Describió otras tendencias importantes: persecución y odio hacia los verdaderos siervos de Dios, un engaño religioso creciente y la proclamación del verdadero evangelio del Reino de Dios al mundo entero (vv. 9-14).

Dijo además que el mundo sería cada vez más peligroso a medida que se acercara el tiempo de su regreso. Advirtió que “habrá entonces una angustia tan grande, como no la ha habido desde que el mundo es mundo ni la habrá nunca más. Si no se acortaran aquellos días, nadie escaparía con vida; pero por amor a los elegidos se acortarán” (vv. 21-22, Nueva Biblia Española).

El engaño religioso se intensificará peligrosamente, y será seguido por dramáticas señales cósmicas (vv. 23-29). Esto conducirá a un suceso que transformará al mundo: “Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria” (v. 30). Luego nos dice: “. . . cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas” (v. 33).

El papel de Satanás en el tiempo del fin

La profecía de Jesús es una perspectiva global de los acontecimientos del tiempo del fin. Muchas otras profecías, la mayoría de ellas en el Apocalipsis, nos dan otros detalles.
Satanás no va a entregar su reino sin pelear. A medida que se acerca el momento del retorno de Cristo, podemos leer esta solemne advertencia en Apocalipsis 12:12: “¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”. Muchas profecías dan una detallada descripción de la frenética destrucción dirigida contra el pueblo de Dios y la humanidad en general cuando Jesús regrese.

La ira de Satanás está dirigida contra el pueblo de Dios, representado simbólicamente en la mujer de Apocalipsis 12. “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” (v. 17).

Por instigación de Satanás, la persecución religiosa volverá a mostrar sus horribles garras (Apocalipsis 2:10). Jesús nos advierte: “Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán” (Mateo 24:9-10).

Marcos registra otro detalle escalofriante de la profecía de Jesús acerca de esa futura persecución: “Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán” (Marcos 13:12). En Apocalipsis 6:9-11 se describe este período de martirio.

Se aproxima un gran engaño religioso

Leímos anteriormente que el engaño religioso se incrementará a medida que el retorno de Cristo se aproxime. Satanás va a intervenir directamente en el surgimiento de un gran dirigente que desempeñará un papel fundamental en el masivo engaño religioso del tiempo del fin.

Al escribir acerca de los sucesos que precederán al retorno de Cristo, Pablo nos dice que “. . . no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición” (2 Tesalonicenses 2:3). Este hombre “se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (v. 4).

¿Cómo puede una persona afirmar ser Dios y convencer a otros para que le crean? Pablo añade que el advenimiento de ese inicuo será “por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden . . .” (vv. 9-10). Estos poderosos milagros van a convencer a muchos, pero en realidad serán el engaño magistral del diablo.

Lamentablemente, millones de personas serán engañadas. En el cataclismo que va a marcar el fin de este siglo, muchos caerán víctimas de este “engaño de iniquidad . . . por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos” (v. 10).

En el tiempo del fin, millones de personas sufrirán por su ignorancia acerca de la Biblia. Cuando surja este carismático líder que imitará a Cristo, miles de personas aparentemente lo van a aceptar como si fuera Dios en la carne. Como ellos “no recibieron el amor de la verdad para ser salvos” (v. 10), serán engañados fácilmente, llevados por este impostor en un satánico reavivamiento espiritual del tiempo del fin.
Esta debería ser una solemne advertencia para todos nosotros. Si no amamos la verdad, si nuestras creencias no están firmemente basadas en la verdad de la Palabra de Dios, y si no tenemos la fortaleza de carácter para retenerlas, también podremos ser fácilmente engañados por estas sutilezas satánicas. Ha ocurrido antes, y tanto Jesús como Pablo nos aseguran que volverá a ocurrir.

Una guerra satánica contra la humanidad

Aunque lo que ha llevado a la humanidad a incontables guerras a lo largo de la historia han sido las actitudes satánicas de odio, avaricia y resentimiento, la profecía nos revela también que el diablo personalmenteorganizará una gran conflagración mundial poco antes de que Cristo regrese.

En Apocalipsis 9:1-12 leemos acerca de lo que parece ser una enorme fuerza representada por una nube de langostas que se levantan de un abismo. Armamentos comparados a langostas infligen a las personas un dolor semejante al del aguijonazo de un escorpión (vv. 5, 10). El resultado de todo ello es asombrosamente similar a los efectos de las modernas armas químicas y biológicas.

Al frente de toda esta ola de sufrimiento, como “rey sobre ellos”, está el “ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión” (v. 11). Estos nombres significan “destrucción” y “destructor”, respectivamente. Al parecer, éste no es otro que Satanás mismo, cuyo carácter y razón de ser están perfectamente resumidos en estos nombres (ver el recuadro de la página 26: “Dios y Satanás: Verdad y vida frente a mentiras y muerte”).

Luego leemos acerca de un gigantesco ejército de 200 millones de soldados (v. 16). Comienza una carnicería difícil de imaginar. Una tercera parte de la humanidad —literalmente miles de millones de personas según la población actual— morirá en esa tremenda guerra (vv. 15, 18), sobrepasando completamente la suma de todas las víctimas de todas las guerras anteriores. Todo parece indicar que Satanás, al ver que ya no tendrá control sobre la humanidad debido al inminente regreso de Cristo, en su locura destructiva decidirá matar al mayor número de personas posible.

La arremetida final de Satanás

En Apocalipsis 13 encontramos que Satanás es el promotor del surgimiento de dos “bestias”. Una será la coalición de naciones del tiempo del fin, encabezada por un poderoso gobernante al que se le permitirá “hacer guerra contra los santos, y vencerlos” (vv. 1-7). La otra será un dirigente religioso del cual leímos anteriormente, llamado “el falso profeta” (vv. 11-18; Apocalipsis 19:20).

Los demonios —emisarios espirituales del dragón (Satanás), de la bestia y del falso profeta— “van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso” (Apocalipsis 16:13-16). El nombre popular, pero inexacto, de esta conflagración es la batalla de Armagedón.

Ajenos a los eventos que ocurren entre bastidores, estos reyes serán tan sólo títeres en el plan de Satanás. Aunque su intención será luchar entre sí, el objetivo de Satanás es utilizar los ejércitos del mundo para luchar contra Jesucristo cuando éste regrese. Los ejércitos van a reunirse en una gran explanada cerca de Meguido, que queda aproximadamente 100 kilómetros al norte de Jerusalén. La batalla final se librará en Jerusalén y será contra Jesucristo que retorna (Zacarías 14:1-4, 12-15).

En Apocalipsis 19 se describe el triunfante retorno de Jesucristo a la tierra: “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: El Verbo de Dios. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores” (vv. 11-16).

Estos versículos comprueban sin lugar a dudas que todos los ejércitos de la tierra no serán nada comparados con el poder del venidero rey del mundo, Jesús el Mesías.
“Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos” (vv. 19-21).

Con sus ejércitos completamente derrotados, el reino de Satanás quedará desmantelado y destruido. Pero Satanás y sus demonios deberán ser restringidos para que no continúen engañando y manipulando a la humanidad. Esto lo llevará a cabo el ángel que Juan vio en su visión, que “descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo” (Apocalipsis 20:1-3).

Entonces el dominio de Satanás sobre el mundo en “este presente siglo malo” (Gálatas 1:4; 1 Juan 5:19) será eliminado por los 1.000 años siguientes. La batalla por el control de la tierra habrá terminado. En el plan de Dios, será tiempo de que comience una nueva era. BN

Serie “Existe realmente el diablo”

  1. ¿Existe Realmente el Diablo?
  2. El Enemigo de la Humanidad
  3. ¿Está Engañado Todo el Mundo?
  4. ¿Creó Dios al Diablo?
  5. Halloween Night. Enlaces relacionados
  6. ¿Por Qué Permite Dios que Satanás Influya en la Humanidad?
  7. Siguiendo las Huellas de un Dios Diferente
  8. ¿Cómo Podemos Resistir a Satanás?
  9. Dios y Satanás: Verdad y Vida Frente a Mentiras y Muerte
  10. La Caída del Reino de Satanás
  11. Satanás: El Gran Falsificador
  12. Las Buenas Noticias de un Mundo Libre

Dios y Satanás: Verdad y Vida Frente a Mentiras y Muerte

Dios y Satanás: Verdad y Vida Frente a Mentiras y Muerte

Jesús dijo acerca de Satanás: “. . . el príncipe de este mundo . . . nada tiene en mí” (Juan 14:30). Las Escrituras establecen un marcado contraste entre Dios y Satanás que nos ayuda a entender mejor las profundas diferencias que existen entre el carácter, motivaciones, metas y acciones de ambos.

Mucho de lo que sabemos acerca de Satanás está resumido en su nombre, que significa adversario. Pedro lo llama “vuestro adversario el diablo” (1 Pedro 5:8). Las acciones y motivaciones de Satanás son las de un enemigo. El carácter de Dios, en contraste, está resumido por la palabra amor: “Dios es amor” (1 Juan 4:8, 16).

En Juan 8:43-44 Jesús dijo que Satanás es homicida y mentiroso. De sí mismo dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Juan 14:6). Como engañador y homicida, Satanás es exactamente lo opuesto de “la verdad y la vida”. Jesucristo es la verdad; Satanás es mentiroso. Cristo es la vida; Satanás es homicida, alguien que quita la vida.

Como podemos ver, las Escrituras nos muestran que Satanás es totalmente lo opuesto de Dios y de Jesucristo en sus intenciones, motivaciones y carácter.

Haciendo énfasis en los contrastes, Pablo hace una serie de preguntas en 2 Corintios 6:14-15: “. . . ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial?” Hace énfasis en que los caminos de Cristo y Satanás son completamente opuestos, como el día y la noche, la luz y las tinieblas (comparar Juan 3:19-21; 8:12; Efesios 6:12).

La esencia del carácter de Cristo está revelada en su oración en el huerto de Getsemaní: “Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lucas 22:42). La actitud de Satanás es diametralmente opuesta. En lugar de someterse a la voluntad perfecta de Dios, se convirtió en alguien que sólo quería hacer su propia voluntad y estaba decidido a hacer lo que quería a toda costa. Esa actitud hizo que se rebelara en contra de su Creador, tal como está descrito en Isaías 14 y Ezequiel 28. Desgraciadamente, Satanás ha tenido un éxito increíble al infundir en la humanidad esta misma actitud rebelde, egoísta y voluntariosa, con la única excepción de Jesús, quien lo resistió perfectamente.

En Apocalipsis 9:11 encontramos otro marcado contraste. Leemos acerca de un poderoso ejército que, como langostas, va a atormentar a la humanidad. “Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión”, nombres que significan “destrucción” y “destructor”, respectivamente.

Podríamos decir que “destructor” es lo que es, y “destrucción” es lo que hace. Estos nombres resumen el carácter de Satanás, sus metas y propósito; resumen el resultado de todo aquello que él busca y por lo cual lucha: destrucción absoluta. Si el diablo no puede tenerlo todo, entonces trata de destruirlo todo.

Nuevamente vemos un contraste fundamental. Comparemos a Satanás, el destructor, con Dios, cuyo mayor atributo es que es el gran Creador. Dios es aquel que crea, construye, hace y da tantas cosas maravillosas. En cambio, Satanás es aquel que destruye.
¿Qué destruye? Destruye básicamente todo lo que puede. Leamos Apocalipsis 9 y Apocalipsis 12:7-12; dondequiera que es mencionado, Satanás está destruyendo, tratando de matar al pueblo de Dios, luchando contra Jesucristo, lleno de ira porque sabe que su tiempo casi se ha acabado.

Aun después de perder la guerra y de estar encadenado por mil años, ¿acaso aprende la lección? En absoluto. En Apocalipsis 20:7-10 leemos que tan pronto es soltado de su prisión se va a engañar a las naciones nuevamente y a reunirlos para luchar contra Jerusalén. Pero él y todos aquellos que lo sigan serán aplastados. Finalmente, será aprisionado para siempre sin poder ejercer ninguna influencia sobre la humanidad. Todos sus esfuerzos habrán sido inútiles.

Al final, toda cosa destructiva que Satanás haya tratado de lograr en la historia, será revertida y destruida. Dios llevará a cabo su propósito. Esto es muy claro en las Escrituras. Dios tiene el control absoluto de su creación y Satanás no puede hacer sino lo que Dios le permite. BN

Serie “Existe realmente el diablo”

  1. ¿Existe Realmente el Diablo?
  2. El Enemigo de la Humanidad
  3. ¿Está Engañado Todo el Mundo?
  4. ¿Creó Dios al Diablo?
  5. Halloween Night. Enlaces relacionados
  6. ¿Por Qué Permite Dios que Satanás Influya en la Humanidad?
  7. Siguiendo las Huellas de un Dios Diferente
  8. ¿Cómo Podemos Resistir a Satanás?
  9. Dios y Satanás: Verdad y Vida Frente a Mentiras y Muerte
  10. La Caída del Reino de Satanás
  11. Satanás: El Gran Falsificador
  12. Las Buenas Noticias de un Mundo Libre

¿Cómo Podemos Resistir a Satanás?

¿Cómo Podemos Resistir a Satanás?

Además de identificar los métodos que Satanás utiliza para engañar a la gente, Dios nos da una guía específica para que podamos resistir al diablo y su influencia. La Palabra de Dios nos asegura: “Resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7). Esta promesa, sin embargo, está dirigida directamente a aquellos que están dispuestos a “someterse a Dios” (mismo versículo), y le sigue inmediatamente esta exhortación: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros” (v. 8).

¿Cómo, entonces, podemos acercarnos a Dios? Continuemos con la instrucción: “Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones” (mismo versículo). Debemos esforzarnos por eliminar la forma de pensar de Satanás en nuestras vidas y comportarnos de un modo diferente.

No olvidemos que Satanás es tan astuto y poderoso que ningún ser humano puede resistir exitosamente su influencia sin la ayuda de Dios. Por lo tanto, la clave para resistir al diablo es sincera y constantemente acercarnos a Dios y permanecer cerca de él.

El primer paso es permitir que Dios borre la influencia de Satanás en nuestra mente. Esto se lleva a cabo cuando reconocemos nuestros pecados y nos arrepentimos de ellos. Esta transformación es tan impresionante que en las Escrituras se le compara a un volver a la vida después de estar muertos.
“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás” (Efesios 2:1-3).

Cuando empezamos a arrepentirnos verdaderamente y a someternos a Dios de todo corazón, empezamos a tomar en serio lo que él dice y a obedecer sus instrucciones y mandamientos. Entonces su Palabra, la Biblia, comienza a limpiar nuestras mentes, lavando nuestros malos pensamientos e intenciones. Todos los que se arrepienten genuinamente —se rinden de todo corazón a la voluntad de Dios y son bautizados para poder recibir el Espíritu Santo— son puestos por Jesucristo en su iglesia. Si usted desea profundizar más a este respecto, le recomendamos que busque un verdadero ministro de Dios para hablar acerca del bautismo.

Ahora veamos el interés que Cristo tiene por aquellos que hacen esto y cómo es que él trabaja para quitar toda mala influencia de sus corazones y mentes: Cristo “. . . amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha” (Efesios 5:25-27). La Palabra de Dios es el instrumento que Cristo utiliza, por medio del poder del Espíritu Santo, para limpiar la influencia de Satanás en nuestro pensamiento.

Pero ¿qué podemos hacer para preservarnos de los intentos que Satanás hará para influenciarnos en el futuro? Aquí también Dios nos da una defensa: “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes” (Efesios 6:10-13).

Enseguida el apóstol nos da una lista de los elementos específicos de la armadura espiritual que Dios nos ofrece. Compara la defensa de los siervos de Dios contra la influencia de Satanás con un cinturón que los rodea: “Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia” (v. 14). Describe su calzado de combate como siendo “calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz” (v. 15). Su escudo es “el escudo de la fe” en Dios y en su Hijo Jesucristo, “con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno” (v. 16). Su firmeza y resolución se ven protegidas por “el casco de la salvación” (v. 17), esa seguridad y confianza absolutas de que los que perseveren en servir y agradar a Dios recibirán la vida eterna. El único elemento ofensivo en toda esta armadura, que pueden utilizar para cortar de tajo las actitudes y filosofías de Satanás, es “la espada del espíritu, que es la palabra de Dios” (v. 17).

Finalmente, dice Pablo: “Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos” (v. 18; las citas bíblicas en este párrafo son de la Nueva Versión Internacional).
Estas son las claves esenciales para superar los esfuerzos de Satanás, quien querrá volver a tener el control sobre aquellos “que verdaderamente habían huido de los que viven en error” (2 Pedro 2:18).

A medida que nuestro carácter se parezca más al de Dios, Satanás se sentirá menos cómodo en nuestra presencia, y estará más dispuesto a huir de nosotros. BN

Serie “Existe realmente el diablo”

  1. ¿Existe Realmente el Diablo?
  2. El Enemigo de la Humanidad
  3. ¿Está Engañado Todo el Mundo?
  4. ¿Creó Dios al Diablo?
  5. Halloween Night. Enlaces relacionados
  6. ¿Por Qué Permite Dios que Satanás Influya en la Humanidad?
  7. Siguiendo las Huellas de un Dios Diferente
  8. ¿Cómo Podemos Resistir a Satanás?
  9. Dios y Satanás: Verdad y Vida Frente a Mentiras y Muerte
  10. La Caída del Reino de Satanás
  11. Satanás: El Gran Falsificador
  12. Las Buenas Noticias de un Mundo Libre

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.160 seguidores