La propaganda contra Dios en los autobuses, “una ofensa”

La propaganda contra Dios en los autobuses, “una ofensa”

Afirman los obispos españoles

MADRID, viernes 23 de enero de 2009 (ZENIT.org).- Los obispos españoles han hecho pública hoy una nota en la que afirman que la proyectada propaganda sobre la inexistencia de Dios en los autobuses urbanos públicos de Madrid “lesiona” el derecho a la libertad religiosa y es una “ofensa” contra los creyentes.

Critican así oficialmente la iniciativa de colocar en los autobuses urbanos de Madrid, como se ha hecho en otras ciudades europeas, el eslógan “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”.

Los prelados insisten en que “la libertad de expresión es un derecho fundamental” que debe “ejercerse por medios lícitos”, pero argumentan que “los espacios públicos que deben ser utilizados de modo obligado por los ciudadanos no deben ser empleados para publicitar mensajes que ofenden las convicciones religiosas de muchos de ellos”.

“Insinuar que Dios probablemente sea una invención de los creyentes y afirmar además que no les deja vivir en paz ni disfrutar de la vida, es objetivamente una blasfemia y una ofensa a los que creen”, afirma la nota.

Esta iniciativa ” lesiona el derecho al ejercicio libre de la religión, que debe ser posible sin que nadie se vea necesariamente menospreciado o atacado”, añaden los obispos

Con todo, afirman que los católicos “respetarán el derecho de todos a expresarse y estarán dispuestos a actuar, tanto con serenidad y mansedumbre ante las injurias, como con fortaleza y valentía en el amor y la defensa de la verdad”.

La nota pide que las autoridades “tutelen el ejercicio pleno del derecho de libertad religiosa”, compaginándolo con la libertad de expresión, y proponen que se adopten alternativas como las llevadas a cabo en Milán, Roma y Zaragoza.

En estas ciudades no se ha permitido el uso de espacios publicitarios de tipo público para la campaña.

El mundo cada dia esta mas loco

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Obama firma la orden para cerrar la prisión de Guantánamo en un año

22/1/2009 18:17 h PRIMERAS MEDIDAS DEL PRESIDENTE DE LOS EEUU

Obama firma la orden para cerrar la prisión de Guantánamo en un año

  1. • El dirigente tiene el objetivo de “ganar la lucha contra el terrorismo, pero siguiendo unos valores”
AGENCIAS
WASHINGTON

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha firmado hoy una orden ejecutiva para el cierre de la prisión de la base naval estadounidense de Guantánamo en el plazo de un año. La cárcel, situada en el sudeste de Cuba, fue establecida en el 2002 para sospechosos de terrorismo.

Sentado en su mesa del Despacho Oval, Obama ha firmado además otras dos órdenes que prohíben la tortura y los malos tratos durante los interrogatorios y el encarcelamiento de los presos, y establecen un grupo de trabajo que elabore recomendaciones sobre el asunto.

Compromiso humano y electoral

El presidente ha afirmado que con estas órdenes “Estados Unidos tiene como objetivo proseguir la lucha actual contra el terrorismo”, y que lo hará “de manera vigilante, efectiva y de acuerdo con nuestros valores y nuestros ideales”. “Estamos decididos a ganar esta lucha, y ganarla en nuestros términos”, ha añadido Obama.

Respecto al cierre de la prisión de Guantánamo, Obama ha declarado que con ello no solo cumple un compromiso que hizo durante la campaña, sino también un concepto que data de la fundación de EEUU, “que estamos dispuestos a respetar unos ciertos parámetros de conducta”.

El plazo para el cierre del centro de detención es de un año, durante el cual “estableceremos un proceso” para determinar la mejor manera de proceder a su clausura.

Suspensión de los juicios

Tras la investidura de Obama, el martes, se dio a conocer que el nuevo presidente tenía previsto firmar en los primeros días de su mandato una serie de iniciativas para reclamar el cierre de la prisión de Guantánamo en un año y para prohibir la tortura.

Pocas horas después jurar el cargo, Obama pidió a los jueces militares en Guantánamo la suspensión durante 120 días de los procesos contra los presos detenidos en esa cárcel, en la actualidad unos 250.

La detención prolongada de supuestos terroristas y su permanencia sin juicio, aislados en esa base naval, y sometidos en algunos casos a técnicas de interrogatorio que pueden considerarse torturas, han sido durante años objeto de críticas de los aliados de Washington y de denuncias de los grupos defensores de los derechos humanos.

Presos capturados en Afganistán e Irak

Durante su campaña electoral Obama prometió que cerraría la cárcel creada en el 2002 en la base de Guantánamo para los presos sospechosos de terrorismo capturados en su mayoría en las guerras en Afganistán y en Irak.

A finales del 2002, el entonces presidente George Bush estableció unos tribunales militares que debían juzgar a esos presos, calificados como “combatientes enemigos ilegales” y que según su Gobierno no estaban amparados por las convenciones de guerra de Ginebra ni por las leyes federales de Estados Unidos.

La visión bíblica de la ciencia

La visión bíblica de la ciencia

por Alberto Sanchez

La Visión Bíblica de la Ciencia
Gary Crampton

Muchos no-Cristianos, y demasiados Cristianos, son de la opinión de que la ciencia (es decir, las ciencias físicas o naturales) son un creciente cuerpo de verdades sobre el universo. El progreso de la ciencia, sus triunfos tecnológicos, se nos dice, demuestran su veracidad. La ciencia es aparentemente inexpugnable. Después de todo, funciona, ¿o no? ¿Y no es el éxito la medida de la verdad?

Siendo este el caso, cuando la Biblia y la ciencia parecen estar en oposición, necesitamos reinterpretar la Biblia. Por ejemplo, ya que la ciencia nos dice (y el papa está de acuerdo) que (algún tipo de) la evolución es un hecho, no meramente una teoría, entonces necesitamos tomar una mirada fresca a Génesis 1. Ya no podemos aseverar con el Catecismo Corto de Westminster (Q 9) que “la obra de la creación es el hecho de Dios de hacer todas las cosas de la nada, por Su Palabra, de Su poder, en espacio de seis días, y todo muy bueno.” El creacionismo de seis-días necesita ser re-examinado. Se nos asegura que es una visión oscurantista de las cosas.

Hablar en contra de este estilo de pensar científico es casi una blasfemia en algunos círculos, porque, para muchos, la ciencia es el dios de este siglo. Sin embargo, esa es precisamente la intención de este ensayo, blasfemar al dios de la ciencia. La ciencia, como veremos, no es el revelador principal de la verdad. De hecho, la ciencia no es capaz de revelar ni una sola verdad en lo absoluto.

Entonces, ¿cuál es la visión Bíblica de la ciencia? La ciencia nos permite cumplir el mandato de Génesis 1:28: “Dios los bendijo y les dijo [a Adán y Eva]: “Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Ejerzan dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.” La ciencia nos provee direcciones para hacer cosas, u “operar”, en este mundo. No nos explica cómo funcionan las leyes de la naturaleza, ni tampoco nos define ni nos describe las cosas con exactitud. La ciencia no descubre verdades; es un método para dominar y utilizar la naturaleza; es meramente una disciplina práctica que nos ayuda a vivir en el universo de Dios y a someterla.

Por extraño que pudiera sonar al lector que la ciencia jamás provea verdades, es precisamente esta creencia la que ha sido sostenida por científicos y filósofos prominentes[1]. Albert Einstein, por ejemplo, hablando acerca de nuestro conocimiento del universo, dijo: “No sabemos nada sobre él… La verdadera naturaleza de las cosas, eso jamás lo sabremos, jamás.” El filósofo británico Karl Popper escribió: “Sabemos que nuestras teorías científicas siempre se quedan en hipótesis… En la ciencia no hay conocimiento, en el sentido en que Platón y Aristóteles comprendieron el término, en el sentido que implica finalización; en la ciencia jamás tenemos suficientes razones para la creencia de que hemos alcanzado la verdad.” Popper siguió diciendo: “Incluso puede ser demostrado que todas las teorías [científicas], incluyendo las mejores, tienen la misma probabilidad, esto es, cero.” Más adelante Bertrand Russell, de quien citaremos abajo, aseveró que todas las leyes científicas están basadas en argumentos falaces. Además, el filósofo Paul Feyerabend, en su libro Against Method: Outline of an Anarchistic Theory of Knowledge (Contra el Método: Un Bosquejo de una Teoría Anarquista del Conocimiento), escribió:

“Bajo un análisis más riguroso, encontramos incluso que la ciencia no conoce ningún ‘hecho al desnudo’ en lo absoluto, sino que los ‘hechos’ que entran a nuestro conocimiento ya son conocidos en alguna manera y son, por tanto, esencialmente ideacionales. Siendo este el caso, la historia de la ciencia será tan compleja, caótica, llena de errores y entretenida como las ideas que contenga, y estas ideas serán a su vez tan complejas, caóticas, llenas de errores y entretenidas como lo sean las mentes de aquellos quienes las hayan inventado.”

John Robbins ha señalado que existen por lo menos cinco dificultades lógicas con la ciencia; es decir, cinco razones por la cual la ciencia jamás puede emitir verdades[2]:

1) La observación es poco fiable. Los científicos no realizan un experimento una sola vez. Los experimentos son siempre repetidos, y los resultados casi siempre difieren en alguna manera. ¿Por qué? Porque los sentidos tienden a engañarnos; no deben ser sujeto de nuestra confianza. Por tanto, lecturas numerosas son tomadas en un intento de guardarse en contra de observaciones imprecisas. Tanto así es el caso con la ciencia, que las pruebas con resultados imposibles de repetir casi nunca son tomados en serio. Pero si la observación es poco fiable, si los sentidos son tan fácilmente engañados, si los resultados frecuentemente difieren, ¿por qué debería uno creer que ha descubierto verdades por medio de la observación?

2) Todos los experimentos científicos cometen la falacia de la afirmación del consecuente. En forma de silogismo, esto es expresado así: “Si p, entonces q. q; por tanto, p.” Bertrand Russell, ciertamente para nada amigo de la Cristiandad, lo enunció de esta manera:

“Todos los argumentos inductivos en última instancia se reducen a la siguiente forma: “Si esto es cierto, aquello es cierto: aquello es cierto, por tanto esto cierto.” Este argumento es, por supuesto, formalmente falaz. Supongamos que yo diga: “Si un pan es una piedra y las piedras son alimenticias, entonces este pan me alimentará; vemos que este pan sí me alimenta; por tanto, es una piedra, y las piedras son alimenticias.” Si yo fuera a producir un argumento como este, ciertamente se me pensará como un tonto, y sin embargo no sería fundamentalmente diferente que el argumento sobre el cual todas las leyes científicas están basadas.”

En el laboratorio, los científicos proceden con una hipótesis. En este caso, la hipótesis es: “Si un pan es una piedra y las piedras son alimenticias, entonces este pan me alimentará.” ‘El científico luego intenta deducir los resultados que pronosticó ocurrirían si la hipótesis fuese verdadera, tal como “este pan me alimenta”. Luego opera un experimento para probar la hipótesis y ver si los resultados pronosticados ocurren. Así que se sienta a la mesa y se come el pan, y milagro de milagros, el pan ciertamente le alimenta. La hipótesis, concluye, es confirmada: “Este pan es una piedra y las piedras son alimenticias.” ¿Piensan que es tonto? ¡Sí! Sin embargo, como Russell ha aseverado, no es “fundamentalmente diferente del argumento sobre el cual todas las leyes científicas están basadas.” Esto es, todas las leyes científicas están basadas sobre argumentos falaces.

3) La ciencia comete la falacia inductiva. La inducción es el intento de derivar una ley general a partir de instancias particulares. La ciencia es necesariamente inductiva. Por ejemplo, si un científico está estudiando cuervos, él pudiera observar 999 cuervos y encontrar que todos son negros. Pero, ¿podrá en algún momento aseverar que todos los cuervos son negros? No; el siguiente cuervo que observe pudiera ser un albino. Uno jamás puede observar a todos los cuervos: pasado, presente y futuro. Las proposiciones universales jamás pueden ser obtenidas por observación. Por tanto, la ciencia jamás puede proveer enunciados verdaderos.

4) Las ecuaciones son siempre selectas, jamás son descubiertas. En el laboratorio, el científico busca determinar el punto de ebullición del agua. Ya que el agua casi nunca hierve a la misma temperatura, el científico conducirá una serie de experimentos y los resultados un tanto diferentes son anotados. Luego deberá promediarlos. Pero ¿qué tipo de promedio utilizará: media, moda o mediana? El científico deberá escoger; y el tipo de promedio que escoja será su propia decisión; no es dictado por la data en sí. Por eso, el promedio que escoja es precisamente eso, es decir, un promedio, no los datos reales arrojados por el experimento.

Una vez los resultados de la prueba han sido promediados, el científico calculará el error variable en sus lecturas. Probablemente señalará los puntos o áreas de la data en una gráfica. Luego dibujará una curva a través de los puntos o áreas resultantes en la gráfica. ¿Pero cuántas curvas, cada una describiendo una ecuación diferente, son posibles? Una cantidad infinita de curvas es posible. Pero el científico dibuja una sola. ¿Cuál es la probabilidad de que un científico escoja la curva correcta a partir de un número infinito de posibilidades? La probabilidad es de uno sobre infinitud, o sea cero. Por tanto, todas las leyes científicas son falsas. No hay posibilidad de que sean ciertas. Como citamos arriba, el enunciado de Karl Popper es correcto: “Incluso puede ser demostrado que todas las teorías [científicas], incluyendo las mejores, tienen la misma probabilidad, esto es, cero.”

5) Todas las leyes científicas describen situaciones ideales. Como [Gordon] Clark ha dicho, “En el mejor de los casos, la ley científica es una construcción y no un descubrimiento, y la construcción depende de factores jamás vistos bajo un microscopio, jamás pesados en una balanza, jamás tocados ni manipulados.” Clark utiliza la ley del péndulo como ejemplo:

“La ley del péndulo enuncia que el período de la oscilación es proporcional a la raíz cuadrada de la longitud. Si, en cambio, el peso del objeto esta distribuido de modo disparejo alrededor de su centro, la ley no resultará. La ley asume que el objeto es homogéneo, que el peso está simétricamente distribuido por todos los ejes, o más técnicamente, que la masa está concentrada en un sólo punto. Ningún objeto tal existe, y por tanto la ley no es una descripción certera de un péndulo tangible. Segundo, la ley asume que el péndulo se mece de una cuerda sin tensión. Tal cuerda no existe, tal que la ley científica no describe un péndulo real. Pero, la ley pudiera ser cierta sólo si el péndulo se meciera en un eje sin fricción. No existe tal eje. Se deduce, por tanto, que ningún péndulo visible está en acuerdo con la fórmula matemática, y que la fórmula no es una descripción de un péndulo existente.”

De nuestro estudio de estas cinco dificultades lógicas, se puede ver fácilmente que la ciencia no es capaz de otorgar ninguna verdad. Y si el método científico es un tejido de falacias lógicas, ¿por qué es que los Cristianos buscan discutir desde la ciencia hacia la verdad? Enunciado de forma simple, no deberían hacerlo. La ciencia es útil para cumplir su propósito, esto es, someter la Tierra. Pero es útil sólo para eso, nada más.

La pregunta surge: “Si la ciencia jamás otorga verdades, ¿cómo es que puede ser tan exitosa?” Esto depende de cómo uno define el éxito. Ahora somos capaces de poner a un hombre en la luna; también somos capaces de destruir a nuestro prójimo tan sólo apretando un botón. ¿Son estas las medidas del éxito? Las teorías científicas siempre están cambiando (y en cambio, la verdad es eterna). ¿Es el cambio constante una medida de éxito?

La ciencia es exitosa cuando uno comprende su propósito, y cuando uno comprende que las teorías falsas a veces funcionan. La ciencia Newtoniana, por ejemplo, funcionó por años. Ha sido reemplazada por la teoría de Einstein. Pero aunque él pensaba que su teoría era una mejor aproximación a la verdad que la de Newton, Einstein declaró que su propia teoría era falsa.

La ciencia tiene su lugar en la filosofía Cristiana, y un lugar importante. Pero la ciencia jamás debe ser vista como un medio para aprender verdades. La verdad se encuentra sólo en las Escrituras; la Biblia tienen un monopolio sobre la verdad. Es la Palabra de Dios la que debe ser creída, y no los experimentos de los hombres. Como Robbins ha dicho: “La ciencia es falsa, y deberá ser siempre falsa. Las Escrituras son verdaderas y deberán ser siempre verdaderas. El asunto está tan claro y tan simple.”

Notas:

[1] Las citas usadas aquí son citadas en el libro de Gordon Clark “La filosofía de la ciencia y la fe en Dios” (The Trinity Foundation, 1987), y en la edición de diciembre de 1994 del The Lofton Letter, editado por John Lofton, 10, 11.

[2] John W. Robbins, Logic Seminar, Westminster Institute, Julio de 1995.

Fuente:

http://jupna.wordpress.com/2008/06/08/la-vision-biblica-de-la-ciencia/

Nota;

El asunto es que la cosmovisión cristiana debe tener como lentes la Biblia, antes de decir cómo veo al mundo debo ver qué es lo que Dios dice acerca de él. Es por eso que una teoría que intenta explicar el origen del mundo sin recurrir a la Palabra de Dios es incorrecta.

La cosmovisión cristiana nos dice que incluso el hacer ciencia debe estar basado en la Palabra de Dios. La Biblie es el centro de una “ciencia cristiana.”

Es lo que dice el autor del artículo. “El libro de Génesis interpretado como historia literal parece ser algo de que ruborizarse.” Cualquier científico que intente decir cual es el origen del mundo debe partir con Génesis 1, ese debe ser su presupuesto.

La teología natural nunca explicará la verdad acerca del mundo pues el corazón duro no permite que ella vea la verdad.

Como dije antes, el diseño inteligente trata de ocupar las “mismas armas” que el resto de la ciencia sin embargo esas armas no sirven!

No sirven logica ni metodológicamente para decir lo que es verdadero o no. Es lo que expone Gary Crampton en este artículo.

Árbol genealógico de Einstein

Árbol genealógico de Einstein

Julio 25, 2008

einstein

Veamos unos pocos datos del árbol genealógico de  Einstein:

BISABUELA

Elcha Weil

1789-1872

BISABUELO

Gedalja Chaim

1788-1856

BISABUELA

Blumle

Sintheimer

1770-1853

BISABUELO

Sadoc Loeb

Derzbacher

1770-1853

BISABUELA

Fanny

Schamal

1792

BISABUELO

Hayom

Moos

1788

BISABUELA

Rebecka

Obernauer

1770-1853

BISABUELO

RupertEinstein

1759-1834

HERMANOS ABUELA

-

 
  
 
 
 

ABUELA MATERNA

JetteBernheimer

1825 –1886

 

HERMANOS ABUELO

-

 
 
 
 
 

 ABUELO MATERNO

JuliusKoch

19-2-1816 –1895

(Se cambia el apellido)

 

HERMANOS ABUELA

-

 
 
 
 
 

 ABUELA PATERNA

Helene I. Moos

3-7-1814 – 20-8-1887

Muere a los 73 años

 

HERMANOS ABUELO

Hirsch 1799 ii.

Judith 1802.
iii.Rupert Samuel 1804.
iv.Rudolf 1806 – 1880

………
vi.David 1810.

 

ABUELO PATERNO

Abraham Einstein

16-4-1808 – 21-11-1868

(Es el quinto de seis hermanos)

TÍOS MATERNOS

 

Cesar

Jacob

Fanny 1852-1926

(Es la madre de Elsa, segunda esposa de Einstein)

 

MADRE

 

Pauline Koch

1858 – 1920

(Es la pequeña de cuatro hermanos)

 

Enviuda a los 44 años y se marcha a vivir con su hermana Fanny

 

Muere de cáncer a la misma edad de su abuela materna

PADRE

 

Hermann Einstein

30-8-1847 – 10-10-1902

(Empresa electroquímica)

 

(Es el quinto de siete hermanos)

 

 

TÍOS PATERNOS

Rudolf 
ii.Agosto Ignatz 1841
iii.Jette 1844.
iv.Heinrich 1845.
…..

Jacob 1850.
vii.Friederike 1855.

 

HERMANDAD

Albert Einstein  (14-3-1879 11:30h – 18-4-1955)                         Maria (18-11-1881 – 1951)
Dos matrimonios:
El primero con MILEVA MARIC (19-12-1875 – 4-8-1948 ) en 1903
Se divorcia en 1919
Su segundo matrimonio es con  ELSA EINSTEIN (18-1-1876 – 20-12-1936 ) en 1919

Esta es una disertación sacada de unos pocos datos de su árbol genealógico, que no pretende estar en posesión de ninguna verdad. Puede servir como ejercicio para identificar algunos nudos en la familia de uno de los más célebres personajes de nuestra cultura.

Albert Einstein fue el primer hijo de Hermann Einstein y Pauline Koch. Cuando tenía dos años nació su hermana Maria, conocida como Maja.
Su madre es la pequeña de cuatro hermanos, llegó al mundo cuando su padre tenía cuarenta y dos años, una edad avanzada para la época. Tal vez por ese motivo después buscó como pareja un hombre que tenía 11 años más que ella. A sus cuarenta y cuatro años murió su esposo y se marchó a vivir con su única hermana: Fanny. Ella se convirtió en su “pareja” hasta su muerte por cáncer.

La madre de Einstein vivió el mismo número de años que su propia madre, una dinámica que podemos observar para no repetir en nuestro caso… (resulta frecuente que un hijo no se permita vivir más que sus padres, lo que es una locura)

En este punto vamos a abrir un paréntesis para explicar un nudo que está presente en el nivel de los padres de Albert Einstein. Según la psicogenealogía, dos hermanos casados con dos hermanas constituyen un probable nudo homosexual. Para observarlo en el esquema: Fanny, que es la hermana de su madre, está casada con un hermano de su padre llamado Rudolf.

No está de más repetir que eso no significa que sus padres fueran homosexuales. En realidad lo que provoca este nudo es un rechazo a los géneros y a la colaboración entre ellos. Puede producir cierto odio a lo masculino o a lo femenino.

Veamos cómo pudo afectar este nudo en la vida sexual de Einstein. Se casó dos veces. Primero con Mileva Maric el 6-1-1903 en Berna. Fruto del mismo nacieron Lieserl (1902), Hans Albert (1904) y Eduard (1910). Su madre (portadora del nudo homosexual) nunca aprobó el matrimonio de su hijo. Mileva era una persona con muchos conocimientos matemáticos y físicos, es decir, podía colaborar en sus proyectos… (lo que no es aceptable para este nudo del que estamos hablando).

Einstein se divorció a los cuarenta años, para casarse en segundas nupcias con una prima hermana por parte de madre y de padre. Con Elsa Einstein, hija de Rudolf Einstein y Fanny Koch. Después confesó que el hecho de que Elsa no supiera nada de física le resultaba más cómodo para él…

Merece una reflexión el hecho de casarse con una mujer que lleva sus mismos apellidos: paterno y materno. Casarse con una prima hermana por partida doble, es como sacar a la luz un nudo incestuoso. Se dice (tal vez sea especulación) que con Elsa compartió un amor desprovisto de sexualidad…

Los nudos de los padres suelen reflejarse en los hijos y, en este caso, parece que también pudieron estar presente en su hermana Maja. Ésta se casó con un Paul Winteler, un antiguo profesor de su hermano Albert y cuando enviudó, se fue a vivir con éste sus últimos años. Estos nudos de los que hablamos se reflejan al menos en tres elementos de su historia: el nombre de Paul es el masculino de Paulina, con lo que deducimos que Maja proyecta de alguna manera a su madre en su marido; el hecho de que además fuese profesor de su hermano, nos dice que en realidad desea hacer pareja con ése y por último, terminar sus días en la vivienda de Einstein nos dice que busca que éste llene el hueco que dejó su esposo.

En todo el árbol genealógico no se repite su nombre, lo que significa que no es portador de ningún contrato narcisista. Tal vez por eso en una de sus famosas citas explica que siempre hacía lo que dictaba su propia naturaleza.
El nivel emocional está presente en los abuelos. Hay otra conocida cita de uno de los abuelos de Einstein en la que decía: “quiero a este muchacho porque es imposible imaginar lo bueno y lo inteligente que se ha vuelto”
No podemos olvidar que Albert Einstein es el símbolo del genio en nuestra cultura…

Fuente:

http://planocreativo.wordpress.com/2008/07/25/arbol-genealogico-de-einstein/

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